
{1}1{/}

{I}1_{/}Algunas personas 
han hecho empe\u00f1o por 
ordenar una narraci\u00f3n de 
los acontecimientos que 
han ocurrido entre 
nosotros, {I}2_{/}tal como 
nos han sido transmitidos 
por aquellos que fueron 
los primeros testigos y 
que despu\u00e9s se hicieron 
servidores de la Palabra. 
{I}3_{/}Despu\u00e9s de haber 
investigado 
cuidadosamente todo desde 
el principio, tambi\u00e9n a 
m\u00ed me ha parecido bueno 
escribir un relato 
ordenado para ti, ilustre 
Te\u00f3filo. {I}4_{/}De este modo 
podr\u00e1s verificar la 
solidez de las ense\u00f1anzas 
que has recibido.
UN \u00c1NGEL ANUNCIA EL 
NACIMIENTO DE JUAN 
BAUTISTA{/}

{I}5_{/}Siendo Herodes 
rey de Judea, viv\u00eda all\u00ed 
un sacerdote llamado 
Zacar\u00edas. Pertenec\u00eda al 
grupo sacerdotal de 
Ab\u00edas, y su esposa, 
llamada Isabel, era 
tambi\u00e9n descendiente de 
una familia de 
sacerdotes. {I}6_{/}Ambos 
eran personas muy 
cumplidoras a los ojos de 
Dios y se esmeraban en 
practicar todos los 
mandamientos y leyes del 
Se\u00f1or. {I}7_{/}No ten\u00edan 
hijos, pues Isabel no 
pod\u00eda tener familia, y 
los dos eran ya de edad 
avanzada.
{I}8_{/}Mientras Zacar\u00edas y 
los otros sacerdotes de 
su grupo estaban 
oficiando ante el Se\u00f1or, 
{I}9_{/}le toc\u00f3 a \u00e9l en 
suerte, seg\u00fan las 
costumbres de los 
sacerdotes, entrar en el 
Santuario del Se\u00f1or para 
ofrecer el incienso. 
{I}10_{/}Cuando lleg\u00f3 la hora 
del incienso, toda la 
gente estaba orando 
afuera, en los patios. 
{I}11_{/}En esto se le 
apareci\u00f3 un \u00e1ngel del 
Se\u00f1or, de pie, al lado 
derecho del altar del 
incienso. {I}12_{/}Zacar\u00edas 
se turb\u00f3 al verlo y el 
temor se apoder\u00f3 de \u00e9l.
{I}13_{/}Pero el \u00e1ngel le 
dijo: "No temas, 
Zacar\u00edas, porque tu 
oraci\u00f3n ha sido 
escuchada. Tu esposa 
Isabel te dar\u00e1 un hijo y 
le pondr\u00e1s por nombre 
Juan. {I}14_{/}Ser\u00e1 para ti 
un gozo muy grande, y 
muchos m\u00e1s se alegrar\u00e1n 
con su nacimiento, 
{I}15_{/}porque este hijo 
tuyo ser\u00e1 un gran 
servidor del Se\u00f1or. No 
beber\u00e1 vino ni licor, y 
estar\u00e1 lleno del Esp\u00edritu 
Santo ya desde el seno de 
su madre. {I}16_{/}Por medio 
de \u00e9l muchos hijos de 
Israel volver\u00e1n al Se\u00f1or, 
su Dios. {I}17_{/}El mismo 
abrir\u00e1 el camino al Se\u00f1or 
con el esp\u00edritu y el 
poder del profeta El\u00edas, 
reconciliar\u00e1 a padres e 
hijos y llevar\u00e1 a los 
rebeldes a la sabidur\u00eda 
de los buenos. De este 
modo preparar\u00e1 al Se\u00f1or 
un pueblo bien 
dispuesto."
{I}18_{/}Zacar\u00edas dijo al 
\u00e1ngel: "\u00bfQui\u00e9n me lo 
puede asegurar? Yo ya soy 
viejo y mi esposa 
tambi\u00e9n." {I}19_{/}El \u00e1ngel 
contest\u00f3: "Yo soy 
Gabriel, el que tiene 
entrada al consejo de 
Dios, y he sido enviado 
para hablar contigo y 
comunicarte esta buena 
noticia. {I}20_{/}Mis 
palabras se cumplir\u00e1n a 
su debido tiempo, pero 
t\u00fa, por no haber cre\u00eddo, 
te vas a quedar mudo y no 
podr\u00e1s hablar hasta el 
d\u00eda en que todo esto 
ocurra."
{I}21_{/}El pueblo estaba 
esperando a Zacar\u00edas, y 
se extra\u00f1aban de que se 
demorase tanto en el 
Santuario. {I}22_{/}Cuando 
finalmente sali\u00f3, no 
pod\u00eda hablarles, y 
comprendieron que hab\u00eda 
tenido alguna visi\u00f3n en 
el Santuario. Intentaba 
comunicarse por se\u00f1as, 
pues permanec\u00eda mudo.
{I}23_{/}Al terminar el 
tiempo de su servicio, 
Zacar\u00edas regres\u00f3 a su 
casa, {I}24_{/}y poco despu\u00e9s 
su esposa Isabel qued\u00f3 
embarazada. Durante cinco 
meses permaneci\u00f3 
retirada, pensando: 
{I}25_{/}"\u00a1Qu\u00e9 no ha hecho 
por m\u00ed el Se\u00f1or! Es ahora 
cuando quiso liberarme de 
mi verg\u00fcenza."
LA ANUNCIACI\u00d3N{/}

{I}26_{/}Al sexto mes el 
\u00e1ngel Gabriel fue enviado 
por Dios a una ciudad de 
Galilea, llamada Nazaret, 
{I}27_{/}a una joven virgen 
que estaba comprometida 
en matrimonio con un 
hombre llamado Jos\u00e9, de 
la familia de David. La 
virgen se llamaba Mar\u00eda.
{I}28_{/}Lleg\u00f3 el \u00e1ngel hasta 
ella y le dijo: 
"Al\u00e9grate, llena de 
gracia, el Se\u00f1or est\u00e1 
contigo." {I}29_{/}Mar\u00eda 
qued\u00f3 muy conmovida al 
o\u00edr estas palabras, y se 
preguntaba qu\u00e9 
significar\u00eda tal saludo.
{I}30_{/}Pero el \u00e1ngel le 
dijo: "No temas, Mar\u00eda, 
porque has encontrado el 
favor de Dios. 
{I}31_{/}Concebir\u00e1s en tu 
seno y dar\u00e1s a luz un 
hijo, al que pondr\u00e1s el 
nombre de Jes\u00fas. 
{I}32_{/}Ser\u00e1 grande y 
justamente ser\u00e1 llamado 
Hijo del Alt\u00edsimo. El 
Se\u00f1or Dios le dar\u00e1 el 
trono de su antepasado 
David; [=]{I}33_{/}gobernar\u00e1 
por siempre al pueblo de 
Jacob y su reinado no 
terminar\u00e1 jam\u00e1s."
{I}34_{/}Mar\u00eda entonces dijo 
al \u00e1ngel: "\u00bfC\u00f3mo puede 
ser eso, si yo soy 
virgen?" {I}35_{/}Contest\u00f3 el 
\u00e1ngel: "El Esp\u00edritu Santo 
descender\u00e1 sobre ti y el 
poder del Alt\u00edsimo te 
cubrir\u00e1 con su sombra; 
por eso el ni\u00f1o santo que 
nacer\u00e1 de ti ser\u00e1 llamado 
Hijo de Dios. 
{I}36_{/}Tambi\u00e9n tu parienta 
Isabel est\u00e1 esperando un 
hijo en su vejez, y 
aunque no pod\u00eda tener 
familia, se encuentra ya 
en el sexto mes del 
embarazo. {I}37_{/}Para Dios, 
nada es imposible."
{I}38_{/}Dijo Mar\u00eda: "Yo soy 
la servidora del Se\u00f1or, 
h\u00e1gase en m\u00ed tal como has 
dicho." Despu\u00e9s la dej\u00f3 
el \u00e1ngel.

MAR\u00cdA VISITA A SU PRIMA 
ISABEL{/}

{I}39_{/}Por entonces 
Mar\u00eda tom\u00f3 su decisi\u00f3n y 
se fue, sin m\u00e1s demora, a 
una ciudad ubicada en los 
cerros de Jud\u00e1. 
{I}40_{/}Entr\u00f3 en la casa de 
Zacar\u00edas y salud\u00f3 a 
Isabel. {I}41_{/}Al o\u00edr 
Isabel su saludo, el ni\u00f1o 
dio saltos en su vientre. 
Isabel se llen\u00f3 del 
Esp\u00edritu Santo {I}42_{/}y 
exclam\u00f3 en alta voz: 
"\u00a1Bendita t\u00fa eres entre 
las mujeres y bendito el 
fruto de tu vientre! 
{I}43_{/}\u00bfC\u00f3mo he merecido yo 
que venga a m\u00ed la madre 
de mi Se\u00f1or? {I}44_{/}Apenas 
lleg\u00f3 tu saludo a mis 
o\u00eddos, el ni\u00f1o salt\u00f3 de 
alegr\u00eda en mis entra\u00f1as. 
{I}45_{/}\u00a1Dichosa t\u00fa por 
haber cre\u00eddo que se 
cumplir\u00edan las promesas 
del Se\u00f1or!"
{I}46_{/}Mar\u00eda dijo entonces:
Proclama mi alma la 
grandeza del Se\u00f1or,{/}

{I}47_{/}y mi esp\u00edritu se 
alegra en Dios mi 
Salvador,{/}

{I}48_{/}porque se fij\u00f3 en su 
humilde esclava,
y desde ahora todas las 
generaciones me llamar\u00e1n 
feliz.{/}

{I}49_{/}El Poderoso ha hecho 
grandes cosas por m\u00ed:
\u00a1Santo es su Nombre!{/}

{I}50_{/}Muestra su 
misericordia siglo tras 
siglo
a todos aquellos que 
viven en su presencia.{/}

{I}51_{/}Dio un golpe con 
todo su poder:
deshizo a los soberbios y 
sus planes.{/}

{I}52_{/}Derrib\u00f3 a los 
poderosos de sus tronos
y exalt\u00f3 a los humildes.{/}

{I}53_{/}Colm\u00f3 de bienes a 
los hambrientos
y despidi\u00f3 a los ricos 
con las manos vac\u00edas.{/}

{I}54_{/}Socorri\u00f3 a Israel, 
su siervo,
se acord\u00f3 de su 
misericordia,{/}

{I}55_{/}como lo hab\u00eda 
prometido a nuestros 
padres,
a Abraham y a sus 
descendientes para 
siempre.{/}

{I}56_{/}Mar\u00eda se qued\u00f3 unos 
tres meses con Isabel, y 
despu\u00e9s volvi\u00f3 a su casa.
PRIMEROS PASOS DE JUAN 
BAUTISTA{/}

{I}57_{/}Cuando le lleg\u00f3 
a Isabel su d\u00eda, dio a 
luz un hijo, {I}58_{/}y sus 
vecinos y parientes se 
alegraron con ella al 
enterarse de la 
misericordia tan grande 
que el Se\u00f1or le hab\u00eda 
mostrado.
{I}59_{/}Al octavo d\u00eda 
vinieron para cumplir con 
el ni\u00f1o el rito de la 
circuncisi\u00f3n, {I}60_{/}y 
quer\u00edan ponerle por 
nombre Zacar\u00edas, por 
llamarse as\u00ed su padre. 
Pero la madre dijo: "No, 
se llamar\u00e1 Juan." 
{I}61_{/}Los otros dijeron: 
"Pero si no hay nadie en 
tu familia que se llame 
as\u00ed." {I}62_{/}Preguntaron 
por se\u00f1as al padre c\u00f3mo 
quer\u00eda que lo llamasen. 
{I}63_{/}Zacar\u00edas pidi\u00f3 una 
tablilla y escribi\u00f3: "Su 
nombre es Juan", por lo 
que todos se quedaron 
extra\u00f1ados. {I}64_{/}En ese 
mismo instante se le 
solt\u00f3 la lengua y comenz\u00f3 
a alabar a Dios.
{I}65_{/}Un santo temor se 
apoder\u00f3 del vecindario, y 
estos acontecimientos se 
comentaban en toda la 
regi\u00f3n monta\u00f1osa de 
Judea. {I}66_{/}La gente que 
lo o\u00eda quedaba pensativa 
y dec\u00eda: "\u00bfQu\u00e9 va a ser 
este ni\u00f1o?" Porque 
comprend\u00edan que la mano 
del Se\u00f1or estaba con \u00e9l. 
{I}67_{/}Su padre, Zacar\u00edas, 
lleno del Esp\u00edritu Santo, 
empez\u00f3 a recitar estos 
versos prof\u00e9ticos:
{I}68_{/}Bendito sea el 
Se\u00f1or, Dios de Israel,
porque ha visitado y 
redimido a su pueblo.{/}

{I}69_{/}Ahora sale 
triunfante nuestra 
salvaci\u00f3n
en la casa de David, su 
siervo,{/}

{I}70_{/}como lo hab\u00eda dicho 
desde tiempos antiguos
por boca de sus santos 
profetas:{/}

{I}71_{/}que nos salvar\u00eda de 
nuestros enemigos
y de la mano de todos los 
que nos odian;{/}

{I}72_{/}que nos mostrar\u00eda el 
amor que tiene a nuestros 
padres
y c\u00f3mo recuerda su santa 
alianza.{/}

{I}73_{/}Pues jur\u00f3 a nuestro 
padre Abrah\u00e1n{/}

{I}74_{/}que nos librar\u00eda de 
nuestros enemigos
para que lo sirvamos sin 
temor, {/}{I}75_{/}justos y 
santos,
todos los d\u00edas de nuestra 
vida.{/}

{I}76_{/}Y t\u00fa, ni\u00f1o, ser\u00e1s 
llamado Profeta del 
Alt\u00edsimo
porque ir\u00e1s delante del 
Se\u00f1or para prepararle sus 
caminos,{/}

{I}77_{/}para decir a su 
pueblo lo que ser\u00e1 su 
salvaci\u00f3n.
Pues van a recibir el 
perd\u00f3n de sus pecados,{/}

{I}78_{/}obra de la 
misericordia de nuestro 
Dios,
cuando venga de lo alto 
para visitarnos
cual sol naciente,{/}

{I}79_{/}iluminando a los que 
viven en tinieblas,
sentados en la sombra de 
la muerte,
y guiar nuestros pasos 
por un sendero de paz.{/}

{I}80_{/}A medida que el ni\u00f1o 
iba creciendo, le vino la 
fuerza del Esp\u00edritu. 
Vivi\u00f3 en lugares 
apartados hasta el d\u00eda en 
que se manifest\u00f3 a 
Israel.
JES\u00daS NACE EN BEL\u00c9N{/}

{1}2{/}

{I}1_{/}Por aquellos d\u00edas 
sali\u00f3 un decreto del 
emperador Augusto, por el 
que se deb\u00eda proceder a 
un censo en todo el 
imperio. {I}2_{/}Este fue el 
primer censo, siendo 
Quirino gobernador de 
Siria.
{I}3_{/}Todos, pues, 
empezaron a moverse para 
ser registrados cada uno 
en su ciudad natal. 
{I}4_{/}Jos\u00e9 tambi\u00e9n, que 
estaba en Galilea, en la 
ciudad de Nazaret, subi\u00f3 
a Judea, a la ciudad de 
David, llamada Bel\u00e9n, 
porque era descendiente 
de David; {I}5_{/}all\u00ed se 
inscribi\u00f3 con Mar\u00eda, su 
esposa, que estaba 
embarazada.
{I}6_{/}Mientras estaban en 
Bel\u00e9n, lleg\u00f3 para Mar\u00eda 
el momento del parto 
{I}7_{/}y dio a luz a su hijo 
primog\u00e9nito. Lo envolvi\u00f3 
en pa\u00f1ales y lo acost\u00f3 en 
un pesebre, pues no hab\u00eda 
lugar para ellos en la 
sala principal de la 
casa.
{I}8_{/}En la regi\u00f3n 
hab\u00eda pastores que viv\u00edan 
en el campo y que por la 
noche se turnaban para 
cuidar sus reba\u00f1os. 
{I}9_{/}Se les apareci\u00f3 un 
\u00e1ngel del Se\u00f1or, y la 
gloria del Se\u00f1or los 
rode\u00f3 de claridad. Y 
quedaron muy asustados.
{I}10_{/}Pero el \u00e1ngel les 
dijo: "No tengan miedo, 
pues yo vengo a 
comunicarles una buena 
noticia, que ser\u00e1 motivo 
de mucha alegr\u00eda para 
todo el pueblo: {I}11_{/}hoy, 
en la ciudad de David, ha 
nacido para ustedes un 
Salvador, que es el 
Mes\u00edas y el Se\u00f1or. 
{I}12_{/}Miren c\u00f3mo lo 
reconocer\u00e1n: hallar\u00e1n a 
un ni\u00f1o reci\u00e9n nacido, 
envuelto en pa\u00f1ales y 
acostado en un pesebre."
{I}13_{/}De pronto una 
multitud de seres 
celestiales aparecieron 
junto al \u00e1ngel, y 
alababan a Dios con estas 
palabras: {I}14_{/}"Gloria a 
Dios en lo m\u00e1s alto del 
cielo y en la tierra paz 
a los hombres: \u00e9sta es la 
hora de su gracia."
{I}15_{/}Despu\u00e9s de que los 
\u00e1ngeles se volvieron al 
cielo, los pastores se 
dijeron unos a otros: 
"Vayamos, pues, hasta 
Bel\u00e9n y veamos lo que ha 
sucedido y que el Se\u00f1or 
nos ha dado a conocer." 
{I}16_{/}Fueron 
apresuradamente y 
hallaron a Mar\u00eda y a Jos\u00e9 
con el reci\u00e9n nacido 
acostado en el pesebre. 
{I}17_{/}Entonces contaron lo 
que los \u00e1ngeles les 
hab\u00edan dicho del ni\u00f1o. 
{I}18_{/}Todos los que 
escucharon a los pastores 
quedaron maravillados de 
lo que dec\u00edan.
{I}19_{/}Mar\u00eda, por su 
parte, guardaba todos 
estos acontecimientos y 
los volv\u00eda a meditar en 
su interior.
{I}20_{/}Despu\u00e9s los pastores 
regresaron alabando y 
glorificando a Dios por 
todo lo que hab\u00edan visto 
y o\u00eddo, tal como los 
\u00e1ngeles se lo hab\u00edan 
anunciado.
{I}21_{/}Cumplidos los ocho 
d\u00edas, circuncidaron al 
ni\u00f1o y le pusieron el 
nombre de Jes\u00fas, nombre 
que hab\u00eda indicado el 
\u00e1ngel antes de que su 
madre quedara embarazada.
JES\u00daS ES PRESENTADO EN EL 
TEMPLO{/}

{I}22_{/}Asimismo, cuando 
lleg\u00f3 el d\u00eda en que, de 
acuerdo con la Ley de 
Mois\u00e9s, deb\u00edan cumplir el 
rito de la purificaci\u00f3n, 
llevaron al ni\u00f1o a 
Jerusal\u00e9n para 
presentarlo al Se\u00f1or, 
{I}23_{/}tal como est\u00e1 
escrito en la Ley del 
Se\u00f1or: Todo var\u00f3n 
primog\u00e9nito ser\u00e1 
consagrado al Se\u00f1or.{/} 
{I}24_{/}Tambi\u00e9n ofrecieron 
el sacrificio que ordena 
la Ley del Se\u00f1or: una 
pareja de t\u00f3rtolas o dos 
pichones.{/}

{I}25_{/}Hab\u00eda entonces en 
Jerusal\u00e9n un hombre muy 
piadoso y cumplidor a los 
ojos de Dios, llamado 
Sime\u00f3n. Este hombre 
esperaba el d\u00eda en que 
Dios atendiera a Israel, 
y el Esp\u00edritu Santo 
estaba con \u00e9l. {I}26_{/}Le 
hab\u00eda sido revelado por 
el Esp\u00edritu Santo que no 
morir\u00eda antes de haber 
visto al Mes\u00edas del 
Se\u00f1or. {I}27_{/}El Esp\u00edritu 
tambi\u00e9n lo llev\u00f3 al 
Templo en aquel momento.
Como los padres tra\u00edan al 
ni\u00f1o Jes\u00fas para cumplir 
con \u00e9l lo que mandaba la 
Ley, {I}28_{/}Sime\u00f3n lo tom\u00f3 
en sus brazos y bendijo a 
Dios con estas palabras:
{I}29_{/}Ahora, Se\u00f1or, ya 
puedes dejar que tu 
servidor muera en paz, 
como le has dicho.{/}

{I}30_{/}Porque mis ojos han 
visto a tu salvador,{/}

{I}31_{/}que has preparado y 
ofreces a todos los 
pueblos,{/}

{I}32_{/}luz que se revelar\u00e1 
a las naciones
y gloria de tu pueblo, 
Israel.{/}

{I}33_{/}Su padre y su madre 
estaban maravillados por 
todo lo que se dec\u00eda del 
ni\u00f1o. {I}34_{/}Sime\u00f3n los 
bendijo y dijo a Mar\u00eda, 
su madre: "Mira, este 
ni\u00f1o traer\u00e1 a la gente de 
Israel ca\u00edda o 
resurrecci\u00f3n. Ser\u00e1 una 
se\u00f1al impugnada en cuanto 
se manifieste, 
{I}35_{/}mientras a ti misma 
una espada te atravesar\u00e1 
el alma. Por este medio, 
sin embargo, saldr\u00e1n a la 
luz los pensamientos 
\u00edntimos de los hombres."
{I}36_{/}Hab\u00eda tambi\u00e9n una 
profetisa muy anciana, 
llamada Ana, hija de 
Fanuel, de la tribu de 
Aser. No hab\u00eda conocido a 
otro hombre que a su 
primer marido, muerto 
despu\u00e9s de siete a\u00f1os de 
matrimonio. 
{I}37_{/}Permaneci\u00f3 viuda, y 
ten\u00eda ya ochenta y cuatro 
a\u00f1os. No se apartaba del 
Templo, sirviendo d\u00eda y 
noche al Se\u00f1or con ayunos 
y oraciones. {I}38_{/}Lleg\u00f3 
en aquel momento y 
tambi\u00e9n comenz\u00f3 a alabar 
a Dios hablando del ni\u00f1o 
a todos los que esperaban 
la liberaci\u00f3n de 
Jerusal\u00e9n.
{I}39_{/}Una vez que 
cumplieron todo lo que 
ordenaba la Ley del 
Se\u00f1or, volvieron a 
Galilea, a su ciudad de 
Nazaret. {I}40_{/}El ni\u00f1o 
crec\u00eda y se desarrollaba 
lleno de sabidur\u00eda, y la 
gracia de Dios permanec\u00eda 
con \u00e9l.
PRIMERA INICIATIVA DEL 
JOVEN JES\u00daS{/}

{I}41_{/}Los padres de 
Jes\u00fas iban todos los a\u00f1os 
a Jerusal\u00e9n para la 
fiesta de la Pascua. 
{I}42_{/}Cuando Jes\u00fas cumpli\u00f3 
los doce a\u00f1os, subi\u00f3 
tambi\u00e9n con ellos a la 
fiesta, pues as\u00ed hab\u00eda de 
ser. {I}43_{/}Al terminar los 
d\u00edas de la fiesta 
regresaron, pero el ni\u00f1o 
Jes\u00fas se qued\u00f3 en 
Jerusal\u00e9n sin que sus 
padres lo supieran.
{I}44_{/}Seguros de que 
estaba con la caravana de 
vuelta, caminaron  todo 
un d\u00eda. Despu\u00e9s se 
pusieron a buscarlo entre 
sus parientes y 
conocidos. {I}45_{/}Como no 
lo encontraran, volvieron 
a Jerusal\u00e9n en su 
b\u00fasqueda. {I}46_{/}Al tercer 
d\u00eda lo hallaron en el 
Templo, sentado en medio 
de los maestros de la 
Ley, escuch\u00e1ndolos y 
haci\u00e9ndoles preguntas. 
{I}47_{/}Todos los que le 
o\u00edan quedaban asombrados 
de su inteligencia y de 
sus respuestas.
{I}48_{/}Sus padres se 
emocionaron mucho al 
verlo; su madre le dec\u00eda: 
"Hijo, \u00bfpor qu\u00e9 nos has 
hecho esto? Tu padre y yo 
hemos estado muy 
angustiados mientras te 
busc\u00e1bamos." {I}49_{/}El les 
contest\u00f3: "\u00bfY por qu\u00e9 me 
buscaban? \u00bfNo saben que 
yo debo estar donde mi 
Padre?" {I}50_{/}Pero ellos 
no comprendieron esta 
respuesta.
{I}51_{/}Jes\u00fas entonces 
regres\u00f3 con ellos, 
llegando a Nazaret. 
Posteriormente sigui\u00f3 
obedeci\u00e9ndoles. Su madre, 
por su parte, guardaba 
todas estas cosas en su 
coraz\u00f3n.
{I}52_{/}Mientras tanto, 
Jes\u00fas crec\u00eda en 
sabidur\u00eda, en edad y en 
gracia, ante Dios y ante 
los hombres.
JUAN BAUTISTA PREPARA EL 
CAMINO AL SE\u00d1OR{/}

{1}3{/}

{I}1_{/}Era el a\u00f1o quince 
del reinado del emperador 
Tiberio. Poncio Pilato 
era gobernador de Judea, 
Herodes gobernaba en 
Galilea, su hermano 
Filipo en Iturea y 
Tracon\u00edtide, y Lisanias 
en Abilene; {I}2_{/}An\u00e1s y 
Caif\u00e1s eran los jefes de 
los sacerdotes. En este 
tiempo la palabra de Dios 
le fue dirigida a Juan, 
hijo de Zacar\u00edas, que 
estaba en el desierto.
{I}3_{/}Juan empez\u00f3 a 
recorrer toda la regi\u00f3n 
del r\u00edo Jord\u00e1n, 
predicando bautismo y 
conversi\u00f3n, para obtener 
el perd\u00f3n de los pecados. 
{I}4_{/}Esto ya estaba 
escrito en el libro del 
profeta Isa\u00edas: Oigan ese 
grito en el desierto: 
Preparen el camino del 
Se\u00f1or, enderecen sus 
senderos.{/} {I}5_{/}Las 
quebradas ser\u00e1n 
rellenadas y los montes y 
cerros allanados. Lo 
torcido ser\u00e1 enderezado, 
y ser\u00e1n suavizadas las 
asperezas de los 
caminos.{/} {I}6_{/}Todo mortal 
entonces ver\u00e1 la 
salvaci\u00f3n de Dios.{/}

{I}7_{/}Juan dec\u00eda a las 
muchedumbres que ven\u00edan a 
\u00e9l de todas partes para 
que las bautizara: "Raza 
de v\u00edboras, \u00bfc\u00f3mo van a 
pensar que escapar\u00e1n del 
castigo que se acerca? 
{I}8_{/}Produzcan los frutos 
de una sincera 
conversi\u00f3n, pues no es el 
momento de decir: 
"Nosotros somos hijos de 
Abrah\u00e1n". Yo les aseguro 
que Dios puede sacar 
hijos de Abrah\u00e1n tambi\u00e9n 
de estas piedras. {I}9_{/}El 
hacha ya est\u00e1 puesta a la 
ra\u00edz de los \u00e1rboles, y 
todo \u00e1rbol que no d\u00e9 buen 
fruto ser\u00e1 cortado y 
arrojado al fuego."
{I}10_{/}La gente le 
preguntaba: "\u00bfQu\u00e9 debemos 
hacer?" {I}11_{/}El les 
contestaba: "El que tenga 
dos capas, que d\u00e9 una al 
que no tiene, y el que 
tenga de comer, haga lo 
mismo."
{I}12_{/}Vinieron tambi\u00e9n 
cobradores de impuestos 
para que Juan los 
bautizara. Le dijeron: 
"Maestro, \u00bfqu\u00e9 tenemos 
que hacer?" 
{I}13_{/}Respondi\u00f3 Juan: "No 
cobren m\u00e1s de lo 
establecido." {I}14_{/}A su 
vez, unos soldados le 
preguntaron: "Y nosotros, 
\u00bfqu\u00e9 debemos hacer?" Juan 
les contest\u00f3: "No abusen 
de la gente, no hagan 
denuncias falsas y 
cont\u00e9ntense con su 
sueldo."
{I}15_{/}El pueblo estaba 
en la duda, y todos se 
preguntaban interiormente 
si Juan no ser\u00eda el 
Mes\u00edas, {I}16_{/}por lo que 
Juan hizo a todos esta 
declaraci\u00f3n: "Yo les 
bautizo con agua, pero 
est\u00e1 para llegar uno con 
m\u00e1s poder que yo, y yo no 
soy digno de desatar las 
correas de su sandalia. 
El los bautizar\u00e1 con el 
Esp\u00edritu Santo y el 
fuego. {I}17_{/}Tiene la pala 
en sus manos para separar 
el trigo de la paja. 
Guardar\u00e1 el trigo en sus 
graneros, mientras que la 
paja la quemar\u00e1 en el 
fuego que no se apaga."
{I}18_{/}Con estas 
instrucciones y muchas 
otras, Juan anunciaba la 
Buena Nueva al pueblo. 
{I}19_{/}Pero como reprochara 
al virrey Herodes que 
estuviera viviendo con 
Herod\u00edas, esposa de su 
hermano, y tambi\u00e9n por 
todo el mal que comet\u00eda, 
Herodes {I}20_{/}no dud\u00f3 en 
apresar a Juan, con lo 
que a\u00f1adi\u00f3 otro crimen 
m\u00e1s a todos los 
anteriores.
JES\u00daS ES BAUTIZADO POR 
JUAN{/}

{I}21_{/}Un d\u00eda fue 
bautizado tambi\u00e9n Jes\u00fas 
entre el pueblo que ven\u00eda 
a recibir el bautismo. Y 
mientras estaba en 
oraci\u00f3n, se abrieron los 
cielos: {I}22_{/}el Esp\u00edritu 
Santo baj\u00f3 sobre \u00e9l y se 
manifest\u00f3 exteriormente 
en forma de paloma, y del 
cielo vino una voz: "T\u00fa 
eres mi Hijo, hoy te he 
dado a la vida."
{I}23_{/}Jes\u00fas ya hab\u00eda 
pasado los treinta a\u00f1os 
de edad cuando comenz\u00f3. 
Para todos era el hijo de 
Jos\u00e9, hijo de Hel\u00ed, 
{I}24_{/}hijo de Matat, hijo 
de Lev\u00ed, hijo de Melqu\u00ed, 
hijo de Jana\u00ed, hijo de 
Jos\u00e9, {I}25_{/}hijo de 
Matat\u00edas, hijo de Am\u00f3s, 
hijo de Nah\u00fam, hijo de 
Esl\u00ed, hijo de Nagai, 
{I}26_{/}hijo de Maat, hijo 
de Matat\u00edas, hijo de 
Seme\u00ed, hijo de Jos\u00e9, hijo 
de Jud\u00e1, {I}27_{/}hijo de 
Joan\u00e1n, hijo de Res\u00ed, 
hijo de Zorobabel, hijo 
de Salatiel, hijo de 
Nerib, {I}28_{/}hijo de 
Melqu\u00ed, hijo de Ad\u00ed, hijo 
de Koram, hijo de Elmada, 
hijo de Er, {I}29_{/}hijo de 
Jes\u00fas, hijo de Eliecer, 
hijo de Jarim, hijo de 
Matat, hijo de Lev\u00ed, 
{I}30_{/}hijo de Sime\u00f3n, hijo 
de Jud\u00e1, hijo de Jos\u00e9, 
hijo de Jon\u00e1n, hijo de 
Eliaquim, {I}31_{/}hijo de 
Milea, hijo de Men\u00e1, hijo 
de Matat\u00e1, hijo de Nat\u00e1n, 
{I}32_{/}hijo de David, hijo 
de Jes\u00e9, hijo de Obed, 
hijo de Booz, hijo de 
Salom\u00f3n, hijo de Najas\u00f3n, 
{I}33_{/}hijo de Aminadab, 
hijo de Adm\u00edn, hijo de 
Arn\u00ed, hijo de Esr\u00f3n, hijo 
de Far\u00e9s, hijo de Jud\u00e1, 
{I}34_{/}hijo de Jacob, hijo 
de Isaac, hijo de 
Abrah\u00e1n, hijo de Tara, 
hijo de Najor, {I}35_{/}hijo 
de Seruc, hijo de Ragau, 
hijo de Falec, hijo de 
Eber, hijo de Sala, 
{I}36_{/}hijo de Cainam, hijo 
de Arfaxad, hijo de Sem, 
hijo de No\u00e9, hijo de 
Lamec, {I}37_{/}hijo de 
Matusal\u00e9n, hijo de Henoc, 
hijo de Jared, hijo de 
Malaleel, hijo de Cainam, 
{I}38_{/}hijo de En\u00f3s, hijo 
de Set, hijo de Ad\u00e1n, que 
ven\u00eda de Dios.
TENTACI\u00d3N DE JES\u00daS EN EL 
DESIERTO{/}

{1}4{/}

{I}1_{/}Jes\u00fas volvi\u00f3 de 
las orillas del Jord\u00e1n 
lleno del Esp\u00edritu Santo 
y se dej\u00f3 guiar por el 
Esp\u00edritu a trav\u00e9s del 
desierto, {I}2_{/}donde fue 
tentado por el demonio 
durante cuarenta d\u00edas. En 
todo ese tiempo no comi\u00f3 
nada, y al final sinti\u00f3 
hambre. {I}3_{/}Entonces el 
diablo le dijo: "Si eres 
Hijo de Dios, manda a 
esta piedra que se 
convierta en pan." 
{I}4_{/}Jes\u00fas le contest\u00f3: 
"Dice la Escritura: El 
hombre no vive solamente 
de pan."{/}

{I}5_{/}Lo llev\u00f3 despu\u00e9s el 
diablo a un lugar m\u00e1s 
alto, le mostr\u00f3 en un 
instante todas las 
naciones del mundo {I}6_{/}y 
le dijo: "Te dar\u00e9 poder 
sobre estos pueblos, y 
sus riquezas ser\u00e1n tuyas, 
porque me las han 
entregado a m\u00ed y yo las 
doy a quien quiero. 
{I}7_{/}Si te arrodillas y me 
adoras, todo ser\u00e1 tuyo." 
{I}8_{/}Jes\u00fas le replic\u00f3: "La 
Escritura dice: Adorar\u00e1s 
al Se\u00f1or tu Dios y a \u00e9l 
s\u00f3lo servir\u00e1s."{/}

{I}9_{/}A continuaci\u00f3n el 
diablo lo llev\u00f3 a 
Jerusal\u00e9n y lo puso en la 
muralla m\u00e1s alta del 
Templo, dici\u00e9ndole: "Si 
t\u00fa eres Hijo de Dios, 
t\u00edrate de aqu\u00ed abajo, 
{I}10_{/}pues dice la 
Escritura: Dios ordenar\u00e1 
a sus \u00e1ngeles que te 
protejan;{/} {I}11_{/}y 
tambi\u00e9n: Ellos te 
llevar\u00e1n en sus manos, 
para que tu pie no 
tropiece en ninguna 
piedra."{/} {I}12_{/}Jes\u00fas le 
replic\u00f3: "Tambi\u00e9n dice la 
Escritura: No tentar\u00e1s al 
Se\u00f1or tu Dios."{/}

{I}13_{/}Al ver el diablo que 
hab\u00eda agotado todas las 
formas de tentaci\u00f3n, se 
alej\u00f3 de Jes\u00fas, a la 
espera de otra 
oportunidad.
EN NAZARET JES\u00daS PROCLAMA 
SU MISI\u00d3N{/}

{I}14_{/}Jes\u00fas volvi\u00f3 a 
Galilea con el poder del 
Esp\u00edritu, y su fama 
corri\u00f3 por toda aquella 
regi\u00f3n. {I}15_{/}Ense\u00f1aba en 
las sinagogas de los 
jud\u00edos y todos lo 
alababan.
{I}16_{/}Lleg\u00f3 a Nazaret, 
donde se hab\u00eda criado, y 
el s\u00e1bado fue a la 
sinagoga, como era su 
costumbre. Se puso de pie 
para hacer la lectura, 
{I}17_{/}y le pasaron el 
libro del profeta Isa\u00edas. 
Jes\u00fas desenroll\u00f3 el libro 
y encontr\u00f3 el pasaje 
donde estaba escrito: 
{I}18_{/}El Esp\u00edritu del 
Se\u00f1or est\u00e1 sobre m\u00ed. El 
me ha ungido para llevar 
buenas nuevas a los 
pobres, para anunciar la 
libertad a los cautivos y 
a los ciegos que pronto 
van a ver, para despedir 
libres a los oprimidos{/} 
{I}19_{/}y proclamar el a\u00f1o 
de gracia del Se\u00f1or.{/}

{I}20_{/}Jes\u00fas entonces 
enroll\u00f3 el libro, lo 
devolvi\u00f3 al ayudante y se 
sent\u00f3, mientras todos los 
presentes ten\u00edan los ojos 
fijos en \u00e9l. {I}21_{/}Y 
empez\u00f3 a decirles: "Hoy 
les llegan noticias de 
c\u00f3mo se cumplen estas 
palabras prof\u00e9ticas."
{I}22_{/}Todos lo aprobaban y 
se quedaban maravillados, 
mientras esta 
proclamaci\u00f3n de la gracia 
de Dios sal\u00eda de sus 
labios. Y dec\u00edan: 
"\u00a1Pensar que es el hijo 
de Jos\u00e9!" {I}23_{/}Jes\u00fas les 
dijo: "Seguramente 
ustedes me van a recordar 
el dicho: M\u00e9dico, c\u00farate 
a ti mismo. Realiza 
tambi\u00e9n aqu\u00ed, en tu 
patria, lo que nos 
cuentan que hiciste en 
Cafarna\u00fan."
{I}24_{/}Y Jes\u00fas a\u00f1adi\u00f3: 
"Ning\u00fan profeta es bien 
recibido en su patria. 
{I}25_{/}En verdad les digo 
que hab\u00eda muchas viudas 
en Israel en tiempos de 
El\u00edas, cuando el cielo 
retuvo la lluvia durante 
tres a\u00f1os y medio y un 
gran hambre asol\u00f3 a todo 
el pa\u00eds. {I}26_{/}Sin embargo 
El\u00edas no fue enviado a 
ninguna de ellas, sino a 
una mujer de Sarepta, en 
tierras de Sid\u00f3n. 
{I}27_{/}Tambi\u00e9n hab\u00eda muchos 
leprosos en Israel en 
tiempos del profeta 
Eliseo, y ninguno de 
ellos fue curado, sino 
Naam\u00e1n, el sirio."
{I}28_{/}Todos en la sinagoga 
se indignaron al escuchar 
estas palabras; {I}29_{/}se 
levantaron y lo empujaron 
fuera del pueblo, 
llev\u00e1ndolo hacia un 
barranco del cerro sobre 
el que est\u00e1 construido el 
pueblo, con intenci\u00f3n de 
arrojarlo desde all\u00ed. 
{I}30_{/}Pero Jes\u00fas pas\u00f3 por 
medio de ellos y sigui\u00f3 
su camino.
CON EL PODER DEL 
ESP\u00cdRITU{/}

{I}31_{/}Jes\u00fas baj\u00f3 a 
Cafarna\u00fan, pueblo de 
Galilea. Ense\u00f1aba a la 
gente en las reuniones de 
los s\u00e1bados, {I}32_{/}y su 
ense\u00f1anza hac\u00eda gran 
impacto sobre la gente, 
porque hablaba con 
autoridad.
{I}33_{/}Se hallaba en la 
sinagoga un hombre 
endemoniado, y empez\u00f3 a 
gritar: {I}34_{/}"\u00bfQu\u00e9 
quieres de nosotros, 
Jes\u00fas de Nazaret? \u00bfHas 
venido a destruirnos? Yo 
s\u00e9 qui\u00e9n eres: T\u00fa eres el 
Santo de Dios." 
{I}35_{/}Jes\u00fas amenaz\u00f3 al 
demonio, orden\u00e1ndole: 
"C\u00e1llate y sal de ese 
hombre." El demonio lo 
arroj\u00f3 al suelo, pero 
luego sali\u00f3 de \u00e9l sin 
hacerle da\u00f1o alguno.
{I}36_{/}La gente qued\u00f3 
aterrada y se dec\u00edan unos 
a otros: "\u00bfQu\u00e9 significa 
esto? \u00bfCon qu\u00e9 autoridad 
y poder manda a los 
demonios? \u00a1Y miren c\u00f3mo 
se van!" {I}37_{/}Con esto la 
fama de Jes\u00fas se 
propagaba por todos los 
alrededores.
{I}38_{/}Al salir Jes\u00fas de la 
sinagoga fue a casa de 
Sim\u00f3n. La suegra de Sim\u00f3n 
estaba con fiebre muy 
alta, y le rogaron por 
ella. {I}39_{/}Jes\u00fas se 
inclin\u00f3 hacia ella, dio 
una orden a la fiebre y 
\u00e9sta desapareci\u00f3. Ella se 
levant\u00f3 al instante y se 
puso a atenderlos.
{I}40_{/}Al ponerse el sol, 
todos los que ten\u00edan 
enfermos de diversos 
males se los llevaban a 
Jes\u00fas y \u00e9l los sanaba 
imponi\u00e9ndoles las manos a 
cada uno. {I}41_{/}Tambi\u00e9n 
salieron demonios de 
varias personas; ellos 
gritaban: "T\u00fa eres el 
Hijo de Dios", pero \u00e9l 
los amenazaba y no les 
permit\u00eda decir que \u00e9l era 
el Mes\u00edas, porque lo 
sab\u00edan.
{I}42_{/}Jes\u00fas sali\u00f3 al 
amanecer y se fue a un 
lugar solitario. La gente 
lo andaba buscando, y los 
que pudieron dar con \u00e9l 
le insist\u00edan para que no 
se fuera de su pueblo. 
{I}43_{/}Pero Jes\u00fas les dijo: 
"Yo tengo que anunciar 
tambi\u00e9n a las otras 
ciudades la Buena Nueva 
del Reino de Dios, porque 
para eso he sido 
enviado."
{I}44_{/}Sali\u00f3, pues, a 
predicar por las 
sinagogas del pa\u00eds jud\u00edo.
LA PESCA MILAGROSA{/}

{1}5{/}

{I}1_{/}Cierto d\u00eda la 
gente se agolpaba a su 
alrededor para escuchar 
la palabra de Dios, y \u00e9l 
estaba de pie a la orilla 
del lago de Genesaret. 
{I}2_{/}En eso vio dos barcas 
amarradas al borde del 
lago; los pescadores 
hab\u00edan bajado y lavaban 
las redes. {I}3_{/}Subi\u00f3 a 
una de las barcas, que 
era la de Sim\u00f3n, y le 
pidi\u00f3 que se alejara un 
poco de la orilla; luego 
se sent\u00f3 y empez\u00f3 a 
ense\u00f1ar a la multitud 
desde la barca.
{I}4_{/}Cuando termin\u00f3 de 
hablar, dijo a Sim\u00f3n: 
"Lleva la barca mar 
adentro y echen las redes 
para pescar." {I}5_{/}Sim\u00f3n 
respondi\u00f3: "Maestro, por 
m\u00e1s que lo hicimos 
durante toda la noche, no 
pescamos nada; pero, si 
t\u00fa lo dices, echar\u00e9 las 
redes." {I}6_{/}As\u00ed lo 
hicieron, y pescaron tal 
cantidad de peces, que 
las redes casi se 
romp\u00edan. {I}7_{/}Entonces 
hicieron se\u00f1as a sus 
compa\u00f1eros que estaban en 
la otra barca para que 
vinieran a ayudarles. 
Vinieron y llenaron tanto 
las dos barcas, que por 
poco se hund\u00edan.
{I}8_{/}Al ver esto, Sim\u00f3n 
Pedro se arrodill\u00f3 ante 
Jes\u00fas, diciendo: "Se\u00f1or, 
ap\u00e1rtate de m\u00ed, que soy 
un hombre pecador." 
{I}9_{/}Pues tanto \u00e9l como 
sus ayudantes se hab\u00edan 
quedado sin palabras por 
la pesca que acababan de 
hacer. {I}10_{/}Lo mismo les 
pasaba a Santiago y a 
Juan, hijos de Zebedeo, 
compa\u00f1eros de Sim\u00f3n.
Jes\u00fas dijo a Sim\u00f3n: "No 
temas; en adelante ser\u00e1s 
pescador de hombres." 
{I}11_{/}En seguida llevaron 
sus barcas a tierra, lo 
dejaron todo y siguieron 
a Jes\u00fas.
EL LEPROSO SANADO{/}

{I}12_{/}Estando Jes\u00fas en 
uno de esos pueblos, se 
present\u00f3 un hombre 
cubierto de lepra. Apenas 
vio a Jes\u00fas, se postr\u00f3 
con la cara en tierra y 
le suplic\u00f3: "Se\u00f1or, si t\u00fa 
quieres, puedes 
limpiarme." {I}13_{/}Jes\u00fas 
extendi\u00f3 la mano y lo 
toc\u00f3, diciendo: "Lo 
quiero, queda limpio." 
{I}14_{/}Y al instante le 
desapareci\u00f3 la lepra.
Jes\u00fas le dio aviso que no 
lo dijera a nadie. "Vete, 
le dijo, pres\u00e9ntate al 
sacerdote y haz la 
ofrenda por tu 
purificaci\u00f3n como orden\u00f3 
Mois\u00e9s, pues tienes que 
hacerles tu declaraci\u00f3n."
{I}15_{/}La fama de Jes\u00fas 
crec\u00eda m\u00e1s y m\u00e1s, a tal 
punto que multitudes 
acud\u00edan para o\u00edrle y ser 
curados de sus 
enfermedades. {I}16_{/}Pero 
\u00e9l buscaba siempre 
lugares solitarios donde 
orar.
EL PARAL\u00cdTICO{/}

{I}17_{/}Un d\u00eda Jes\u00fas 
estaba ense\u00f1ando, y hab\u00eda 
all\u00ed entre los asistentes 
unos fariseos y maestros 
de la Ley que hab\u00edan 
venido de todas partes de 
Galilea, de Judea e 
incluso de Jerusal\u00e9n. El 
poder del Se\u00f1or se 
manifestaba ante ellos, 
realizando curaciones. 
{I}18_{/}En ese momento 
llegaron unos hombres que 
tra\u00edan a un paral\u00edtico en 
su camilla. Quer\u00edan 
entrar en la casa para 
colocar al enfermo 
delante de Jes\u00fas, 
{I}19_{/}pero no lograron 
abrirse camino a trav\u00e9s 
de aquel gent\u00edo. Entonces 
subieron al tejado, 
quitaron tejas y bajaron 
al enfermo en su camilla, 
poni\u00e9ndolo en medio de la 
gente delante de Jes\u00fas.
{I}20_{/}Viendo Jes\u00fas la fe 
de estos hombres, dijo al 
paral\u00edtico: "Amigo, tus 
pecados quedan 
perdonados." {I}21_{/}De 
inmediato los maestros de 
la Ley y los fariseos 
empezaron a pensar: 
"\u00bfC\u00f3mo puede blasfemar de 
este modo? \u00bfQui\u00e9n puede 
perdonar los pecados 
fuera de Dios?"
{I}22_{/}Jes\u00fas ley\u00f3 sus 
pensamientos y les dijo: 
{I}23_{/}"\u00bfPor qu\u00e9 piensan 
ustedes as\u00ed? \u00bfQu\u00e9 es m\u00e1s 
f\u00e1cil decir: "Tus pecados 
te quedan perdonados", o 
decir: "Lev\u00e1ntate y 
anda"? {I}24_{/}Sepan, pues, 
que el Hijo del Hombre 
tiene poder en la tierra 
para perdonar los 
pecados." Entonces dijo 
al paral\u00edtico: "Yo te lo 
ordeno: lev\u00e1ntate, toma 
tu camilla y vete a tu 
casa." {I}25_{/}Y al instante 
el hombre se levant\u00f3 a la 
vista de todos, tom\u00f3 la 
camilla en que estaba 
tendido y se fue a su 
casa dando gloria a Dios.
{I}26_{/}Todos quedaron 
at\u00f3nitos y alababan a 
Dios diciendo: "Hoy hemos 
visto cosas incre\u00edbles." 
Pues todos estaban 
sobrecogidos de un santo 
temor.
LEV\u00cd SIGUE A JES\u00daS. "HE 
VENIDO PARA LLAMAR A LOS 
PECADORES"{/}

{I}27_{/}Al salir, Jes\u00fas 
vio a un cobrador de 
impuestos, llamado Lev\u00ed, 
que estaba sentado en el 
puesto donde cobraba. 
Jes\u00fas le dijo: "S\u00edgueme." 
{I}28_{/}Lev\u00ed se levant\u00f3, lo 
dej\u00f3 todo y empez\u00f3 a 
seguirlo.
{I}29_{/}Lev\u00ed le ofreci\u00f3 un 
gran banquete en su casa, 
y con ellos se sentaron a 
la mesa un buen n\u00famero de 
cobradores de impuestos y 
gente de toda clase. 
{I}30_{/}Al ver esto, los 
fariseos y los maestros 
de la Ley que eran amigos 
suyos expresaban su 
descontento en medio de 
los disc\u00edpulos de Jes\u00fas: 
"\u00bfC\u00f3mo es que ustedes 
comen y beben con los 
cobradores de impuestos y 
con personas malas?" 
{I}31_{/}Pero Jes\u00fas tom\u00f3 la 
palabra y les dijo: "No 
son las personas sanas 
las que necesitan m\u00e9dico, 
sino las enfermas. 
{I}32_{/}No he venido para 
llamar a los buenos, sino 
para invitar a los 
pecadores a que se 
arrepientan."
{I}33_{/}Algunos le dijeron: 
"Los disc\u00edpulos de Juan 
ayunan a menudo y rezan 
sus oraciones, y lo mismo 
hacen los disc\u00edpulos de 
los fariseos, mientras 
que los tuyos comen y 
beben." {I}34_{/}Jes\u00fas les 
respondi\u00f3: "Ustedes no 
pueden obligar a los 
compa\u00f1eros del novio a 
que ayunen mientras el 
novio est\u00e1 con ellos. 
{I}35_{/}Llegar\u00e1 el momento 
en que les ser\u00e1 quitado 
el novio, y entonces 
ayunar\u00e1n."
{I}36_{/}Jes\u00fas les propuso 
adem\u00e1s esta comparaci\u00f3n: 
"Nadie saca un pedazo de 
un vestido nuevo para 
remendar otro viejo. 
\u00bfQui\u00e9n va a romper algo 
nuevo, para que despu\u00e9s 
el pedazo tomado del 
nuevo no le venga bien al 
vestido viejo? {I}37_{/}Nadie 
echa tampoco vino nuevo 
en envases de cuero 
viejos; si lo hace, el 
vino nuevo har\u00e1 reventar 
los envases, se derramar\u00e1 
el vino y se perder\u00e1n 
tambi\u00e9n los envases. 
{I}38_{/}Pongan el vino nuevo 
en envases nuevos. {I}39_{/}Y 
miren: el que est\u00e9 
acostumbrado al a\u00f1ejo no 
querr\u00e1 vino nuevo, sino 
que dir\u00e1: El a\u00f1ejo es el 
bueno."
EL HIJO DEL HOMBRE ES 
DUE\u00d1O DEL S\u00c1BADO{/}

{1}6{/}

{I}1_{/}Un s\u00e1bado, Jes\u00fas 
atravesaba unos 
sembrados, y sus 
disc\u00edpulos cortaban 
espigas, las desgranaban 
en las manos y se com\u00edan 
el grano. {I}2_{/}Algunos 
fariseos les dijeron: 
"\u00bfPor qu\u00e9 hacen lo que no 
est\u00e1 permitido hacer en 
d\u00eda s\u00e1bado?" {I}3_{/}Jes\u00fas 
les respondi\u00f3: "\u00bfUstedes 
no han le\u00eddo lo que hizo 
David, y con \u00e9l sus 
hombres, un d\u00eda que 
tuvieron hambre? {I}4_{/}Pues 
entr\u00f3 en la Casa de Dios, 
tom\u00f3 los panes de la 
ofrenda, los comi\u00f3 y les 
dio tambi\u00e9n a sus 
hombres, a pesar de que 
s\u00f3lo estaba permitido a 
los sacerdotes comer de 
ese pan." {I}5_{/}Y Jes\u00fas 
a\u00f1adi\u00f3: "El Hijo del 
Hombre es Se\u00f1or y tiene 
autoridad sobre el 
s\u00e1bado."
{I}6_{/}Otro s\u00e1bado Jes\u00fas 
hab\u00eda entrado en la 
sinagoga y ense\u00f1aba. 
Hab\u00eda all\u00ed un hombre que 
ten\u00eda paralizada la mano 
derecha. {I}7_{/}Los maestros 
de la Ley y los fariseos 
espiaban a Jes\u00fas para ver 
si hac\u00eda una curaci\u00f3n en 
d\u00eda s\u00e1bado y encontrar 
as\u00ed motivo para acusarlo.
{I}8_{/}Pero Jes\u00fas, que 
conoc\u00eda sus pensamientos, 
dijo al hombre que ten\u00eda 
la mano paralizada: 
"Lev\u00e1ntate y ponte ah\u00ed en 
medio." El se levant\u00f3 y 
permaneci\u00f3 de pie. 
{I}9_{/}Entonces Jes\u00fas les 
dijo: "A ustedes les 
pregunto: \u00bfQu\u00e9 permite 
hacer la Ley en d\u00eda 
s\u00e1bado: hacer el bien o 
hacer da\u00f1o, salvar una 
vida o destruirla?"
{I}10_{/}Paseando entonces su 
mirada sobre todos ellos, 
dijo al hombre: "Extiende 
tu mano." Lo hizo, y su 
mano qued\u00f3 sana. 
{I}11_{/}Pero ellos se 
llenaron de rabia y 
comenzaron a discutir 
entre s\u00ed qu\u00e9 podr\u00edan 
hacer contra Jes\u00fas.
JES\u00daS ELIGE A LOS DOCE{/}

{I}12_{/}En aquellos d\u00edas 
se fue a orar a un cerro 
y pas\u00f3 toda la noche en 
oraci\u00f3n con Dios. {I}13_{/}Al 
llegar el d\u00eda llam\u00f3 a sus 
disc\u00edpulos y escogi\u00f3 a 
doce de ellos, a los que 
llam\u00f3 ap\u00f3stoles: 
{I}14_{/}Sim\u00f3n, al que le dio 
el nombre de Pedro, y su 
hermano Andr\u00e9s, Santiago, 
Juan, Felipe, Bartolom\u00e9, 
{I}15_{/}Mateo, Tom\u00e1s, 
Santiago, hijo de Alfeo, 
Sim\u00f3n, apodado Zelote, 
{I}16_{/}Judas, hermano de 
Santiago, y Judas 
Iscariote, que fue el 
traidor.
EL DISCURSO DEL MONTE{/}

{I}17_{/}Jes\u00fas baj\u00f3 con 
ellos y se detuvo en un 
lugar llano. Hab\u00eda all\u00ed 
un grupo impresionante de 
disc\u00edpulos suyos y una 
cantidad de gente 
procedente de toda Judea 
y de Jerusal\u00e9n y tambi\u00e9n 
de la costa de Tiro y de 
Sid\u00f3n. Hab\u00edan venido para 
o\u00edrlo y para que los 
sanara de sus 
enfermedades; 
{I}18_{/}tambi\u00e9n los 
atormentados por 
esp\u00edritus malos recib\u00edan 
curaci\u00f3n. {I}19_{/}Por eso 
cada cual trataba de 
tocarlo, porque de \u00e9l 
sal\u00eda una fuerza que los 
sanaba a todos.
{I}20_{/}El, entonces, 
levant\u00f3 los ojos hacia 
sus disc\u00edpulos y les 
dijo:
{I}21_{/}"Felices ustedes los 
pobres, porque de ustedes 
es el Reino de Dios.
Felices ustedes los que 
ahora tienen hambre, 
porque ser\u00e1n saciados.
Felices ustedes los que 
lloran, porque reir\u00e1n.
{I}22_{/}Felices ustedes si 
los hombres los odian, 
los expulsan, los 
insultan y los consideran 
unos delincuentes a causa 
del Hijo del Hombre. 
{I}23_{/}Al\u00e9grense en ese 
momento y ll\u00e9nense de 
gozo, porque les espera 
una recompensa grande en 
el cielo. Recuerden que 
de esa manera trataron 
tambi\u00e9n a los profetas en 
tiempos de sus padres.
{I}24_{/}Pero \u00a1pobres de 
ustedes los ricos, porque 
tienen ya su consuelo!
{I}25_{/}\u00a1Pobres de ustedes 
los que ahora est\u00e1n 
satisfechos, porque 
despu\u00e9s tendr\u00e1n hambre!
\u00a1Pobres de ustedes los 
que ahora r\u00eden, porque 
van a llorar de pena!
{I}26_{/}\u00a1Pobres de ustedes, 
cuando todos hablen bien 
de ustedes, porque de esa 
misma manera trataron a 
los falsos profetas en 
tiempos de sus 
antepasados!
EL AMOR A LOS ENEMIGOS{/}

{I}27_{/}Yo les digo a 
ustedes que me escuchan: 
amen a sus enemigos, 
hagan el bien a los que 
los odian, {I}28_{/}bendigan 
a los que los maldicen, 
rueguen por los que los 
maltratan. {I}29_{/}Al que te 
golpea en una mejilla, 
pres\u00e9ntale tambi\u00e9n la 
otra. Al que te arrebata 
el manto, entr\u00e9gale 
tambi\u00e9n el vestido. 
{I}30_{/}Da al que te pide, y 
al que te quita lo tuyo, 
no se lo reclames.
{I}31_{/}Traten a los 
dem\u00e1s como quieren que 
ellos les traten a 
ustedes. {I}32_{/}Porque si 
ustedes aman a los que 
los aman, \u00bfqu\u00e9 m\u00e9rito 
tienen? Hasta los malos 
aman a los que los aman. 
{I}33_{/}Y si hacen bien a 
los que les hacen bien, 
\u00bfqu\u00e9 gracia tiene? 
Tambi\u00e9n los pecadores 
obran as\u00ed. {I}34_{/}Y si 
prestan algo a los que 
les pueden retribuir, 
\u00bfqu\u00e9 gracia tiene? 
Tambi\u00e9n los pecadores 
prestan a pecadores para 
que \u00e9stos correspondan 
con algo.
{I}35_{/}Amen a sus 
enemigos, hagan el bien y 
presten sin esperar nada 
a cambio. Entonces la 
recompensa de ustedes 
ser\u00e1 grande y ser\u00e1n hijos 
del Alt\u00edsimo, que es 
bueno con los ingratos y 
los pecadores. {I}36_{/}Sean 
compasivos como es 
compasivo el Padre de 
ustedes.
{I}37_{/}No juzguen y no 
ser\u00e1n juzgados; no 
condenen y no ser\u00e1n 
condenados; perdonen y 
ser\u00e1n perdonados. 
{I}38_{/}Den, y se les dar\u00e1; 
se les echar\u00e1 en su 
delantal una medida 
colmada, apretada y 
rebosante. Porque con la 
medida que ustedes midan 
ser\u00e1n medidos ustedes."
{I}39_{/}Jes\u00fas les puso 
tambi\u00e9n esta comparaci\u00f3n: 
"\u00bfPuede un ciego guiar a 
otro ciego? Ciertamente 
caer\u00e1n ambos en alg\u00fan 
hoyo. {I}40_{/}El disc\u00edpulo 
no est\u00e1 por encima de su 
maestro, pero si se deja 
formar, se parecer\u00e1 a su 
maestro.
{I}41_{/}\u00bfY por qu\u00e9 te fijas 
en la pelusa que tiene tu 
hermano en un ojo, si no 
eres consciente de la 
viga que tienes en el 
tuyo? {I}42_{/}\u00bfC\u00f3mo puedes 
decir a tu hermano: 
''Hermano, deja que te 
saque la pelusa que 
tienes en el ojo'', si t\u00fa 
no ves la viga en el 
tuyo? Hip\u00f3crita, saca 
primero la viga de tu 
propio ojo para que veas 
con claridad, y entonces 
sacar\u00e1s la pelusa del ojo 
de tu hermano.
{I}43_{/}No hay \u00e1rbol 
bueno que d\u00e9 frutos 
malos, ni tampoco \u00e1rbol 
malo que d\u00e9 frutos 
buenos. {I}44_{/}Cada \u00e1rbol 
se conoce por sus frutos. 
No se recogen higos de 
los espinos ni se sacan 
uvas de las zarzas. 
{I}45_{/}As\u00ed, el hombre bueno 
saca cosas buenas del 
tesoro que tiene en su 
coraz\u00f3n, mientras que el 
malo, de su fondo malo 
saca cosas malas. La boca 
habla de lo que est\u00e1 
lleno el coraz\u00f3n.
{I}46_{/}\u00bfPor qu\u00e9 me llaman: 
\u00a1Se\u00f1or! \u00a1Se\u00f1or!, y no 
hacen lo que digo?
{I}47_{/}Les voy a decir a 
qui\u00e9n se parece el que 
viene a m\u00ed y escucha mis 
palabras y las practica. 
{I}48_{/}Se parece a un 
hombre que construy\u00f3 una 
casa; cav\u00f3 profundamente 
y puso los cimientos 
sobre la roca; vino una 
inundaci\u00f3n y la corriente 
se precipit\u00f3 sobre la 
casa, pero no pudo 
removerla porque estaba 
bien construida.
{I}49_{/}Por el contrario, el 
que escucha, pero no pone 
en pr\u00e1ctica, se parece a 
un hombre que construy\u00f3 
su casa sobre tierra, sin 
cimientos. La corriente 
se precipit\u00f3 sobre ella y 
en seguida se desmoron\u00f3, 
siendo grande el desastre 
de aquella casa.
LA FE DE UN PAGANO{/}

{1}7{/}

{I}1_{/}Cuando termin\u00f3 de 
ense\u00f1ar al pueblo con 
estas palabras, Jes\u00fas 
entr\u00f3 en Cafarna\u00fan.
{I}2_{/}Hab\u00eda all\u00ed un capit\u00e1n 
que ten\u00eda un sirviente 
muy enfermo al que quer\u00eda 
mucho, y que estaba a 
punto de morir. 
{I}3_{/}Habiendo o\u00eddo hablar 
de Jes\u00fas, le envi\u00f3 
algunos jud\u00edos 
importantes para rogarle 
que viniera y salvara a 
su siervo. {I}4_{/}Llegaron 
donde Jes\u00fas y le rogaron 
insistentemente, 
dici\u00e9ndole: "Este hombre 
se merece que le hagas 
este favor, {I}5_{/}pues ama 
a nuestro pueblo y nos ha 
construido una sinagoga."
{I}6_{/}Jes\u00fas se puso en 
camino con ellos. No 
estaban ya lejos de la 
casa cuando el capit\u00e1n 
envi\u00f3 a unos amigos para 
que le dijeran: "Se\u00f1or, 
no te molestes, pues 
\u00bfqui\u00e9n soy yo, para que 
entres bajo mi techo? 
{I}7_{/}Por eso ni siquiera 
me atrev\u00ed a ir 
personalmente donde ti. 
Basta que t\u00fa digas una 
palabra y mi sirviente se 
sanar\u00e1. {I}8_{/}Yo mismo, a 
pesar de que soy un 
subalterno, tengo 
soldados a mis \u00f3rdenes, y 
cuando le ordeno a uno: 
"Vete", va; y si le digo 
a otro: "Ven", viene; y 
si digo a mi sirviente: 
"Haz esto", lo hace."
{I}9_{/}Al o\u00edr estas 
palabras, Jes\u00fas qued\u00f3 
admirado, y volvi\u00e9ndose 
hacia la gente que lo 
segu\u00eda, dijo: "Les 
aseguro, que ni siquiera 
en Israel he hallado una 
fe tan grande."
{I}10_{/}Y cuando los 
enviados regresaron a 
casa, encontraron al 
sirviente totalmente 
restablecido.
JES\u00daS RESUCITA AL HIJO DE 
UNA VIUDA{/}

{I}11_{/}Jes\u00fas se dirigi\u00f3 
poco despu\u00e9s a un pueblo 
llamado Na\u00edm, y con \u00e9l 
iban sus disc\u00edpulos y un 
buen n\u00famero de personas. 
{I}12_{/}Cuando lleg\u00f3 a la 
puerta del pueblo, 
sacaban a enterrar a un 
muerto: era el hijo \u00fanico 
de su madre, que era 
viuda, y mucha gente del 
pueblo la acompa\u00f1aba.
{I}13_{/}Al verla, el Se\u00f1or 
se compadeci\u00f3 de ella y 
le dijo: "No llores." 
{I}14_{/}Despu\u00e9s se acerc\u00f3 y 
toc\u00f3 el f\u00e9retro. Los que 
lo llevaban se 
detuvieron. Dijo Jes\u00fas 
entonces: "Joven, yo te 
lo mando, lev\u00e1ntate." 
{I}15_{/}Se incorpor\u00f3 el 
muerto inmediatamente y 
se puso a hablar. Y Jes\u00fas 
se lo entreg\u00f3 a su madre.
{I}16_{/}Un santo temor se 
apoder\u00f3 de todos y 
alababan a Dios, 
diciendo: "Es un gran 
profeta el que nos ha 
llegado. Dios ha visitado 
a su pueblo." {I}17_{/}Lo 
mismo se rumoreaba de \u00e9l 
en todo el pa\u00eds jud\u00edo y 
en sus alrededores.
JES\u00daS RESPONDE A LOS 
ENVIADOS DE JUAN 
BAUTISTA{/}

{I}18_{/}Los disc\u00edpulos 
de Juan lo ten\u00edan 
informado de todo 
aquello. Llam\u00f3, pues, a 
dos de sus disc\u00edpulos 
{I}19_{/}y los envi\u00f3 a que 
preguntaran al Se\u00f1or: 
"\u00bfEres t\u00fa el que ha de 
venir o tenemos que 
esperar a otro?" {I}20_{/}Los 
hombres, al llegar donde 
Jes\u00fas, dijeron: "Juan 
Bautista nos env\u00eda a 
preguntarte: \u00bfEres t\u00fa el 
que ha de venir o tenemos 
que esperar a otro?"
{I}21_{/}En ese momento Jes\u00fas 
cur\u00f3 a varias personas 
afligidas de 
enfermedades, de achaques 
y de esp\u00edritus malignos y 
devolvi\u00f3 la vista a 
algunos ciegos. 
{I}22_{/}Contest\u00f3, pues, a 
los mensajeros: "Vuelvan 
y cu\u00e9ntenle a Juan lo que 
han visto y o\u00eddo: los 
ciegos ven, los cojos 
andan, los leprosos 
quedan limpios, los 
sordos oyen, los muertos 
se despiertan, y una 
buena nueva llega a los 
pobres. {I}23_{/}Y \u00a1dichoso 
aqu\u00e9l para quien yo no 
soy un motivo de 
esc\u00e1ndalo!"
{I}24_{/}Los mensajeros 
se fueron, y Jes\u00fas empez\u00f3 
a hablar de Juan a la 
gente: "Cuando ustedes 
salieron al desierto, 
\u00bfqu\u00e9 iban a ver? \u00bfUna 
ca\u00f1a agitada por el 
viento? {I}25_{/}\u00bfQu\u00e9 iban a 
ver? \u00bfUn hombre con ropas 
finas? Pero los que 
visten ropas finas y 
tienen comida regia est\u00e1n 
en palacios. 
{I}26_{/}Entonces, \u00bfqu\u00e9 
fueron a ver? \u00bfUn 
profeta? Eso s\u00ed, y 
cr\u00e9anme, m\u00e1s que profeta. 
{I}27_{/}Este es el hombre de 
quien la escritura dice: 
Ahora env\u00edo a mi 
mensajero delante de ti 
para que te preceda y te 
abra el camino.{/} {I}28_{/}Yo 
les digo que entre los 
hijos de mujer no hay 
ninguno m\u00e1s grande que 
Juan Bautista; y sin 
embargo, el m\u00e1s peque\u00f1o 
en el Reino de Dios es 
m\u00e1s que \u00e9l.
{I}29_{/}Todo el pueblo 
escuch\u00f3 a Juan, incluso 
los publicanos; 
confesaron sus faltas y 
recibieron su bautismo. 
{I}30_{/}En cambio, los 
fariseos y los maestros 
de la Ley no pasaron por 
su bautismo, y con esto 
desoyeron el llamado que 
Dios les dirig\u00eda.
{I}31_{/}\u00bfCon qui\u00e9n puedo 
comparar a los hombres 
del tiempo presente? Son 
como ni\u00f1os sentados en la 
plaza, que se quejan unos 
de otros: {I}32_{/}''Les 
tocamos la flauta y no 
han bailado; les cantamos 
canciones tristes y no 
han querido llorar.''
{I}33_{/}Porque vino Juan el 
Bautista, que no com\u00eda 
pan ni beb\u00eda vino, y 
dijeron: {I}34_{/}Est\u00e1 
endemoniado. Luego vino 
el Hijo del Hombre, que 
come y bebe, y dicen: Es 
un comil\u00f3n y un borracho, 
amigo de cobradores de 
impuestos y de pecadores. 
{I}35_{/}Sin embargo, los 
hijos de la Sabidur\u00eda la 
reconocen en su manera de 
actuar."
EL FARISEO Y LA MUJER 
PECADORA{/}

{I}36_{/}Un fariseo 
invit\u00f3 a Jes\u00fas a comer. 
Entr\u00f3 en casa del fariseo 
y se reclin\u00f3 en el sof\u00e1 
para comer. {I}37_{/}En aquel 
pueblo hab\u00eda una mujer 
conocida como una 
pecadora; al enterarse de 
que Jes\u00fas estaba comiendo 
en casa del fariseo, tom\u00f3 
un frasco de perfume, se 
coloc\u00f3 detr\u00e1s de \u00e9l, a 
sus pies, {I}38_{/}y se puso 
a llorar. Sus l\u00e1grimas 
empezaron a regar los 
pies de Jes\u00fas y ella 
trat\u00f3 de secarlos con su 
cabello. Luego le besaba 
los pies y derramaba 
sobre ellos el perfume.
{I}39_{/}Al ver esto el 
fariseo que lo hab\u00eda 
invitado, se dijo 
interiormente: "Si este 
hombre fuera profeta, 
sabr\u00eda que la mujer que 
lo est\u00e1 tocando es una 
pecadora, conocer\u00eda a la 
mujer y lo que vale."
{I}40_{/}Pero Jes\u00fas, tomando 
la palabra, le dijo: 
"Sim\u00f3n, tengo algo que 
decirte." Sim\u00f3n contest\u00f3: 
"Habla, Maestro." Y Jes\u00fas 
le dijo: {I}41_{/}"Un 
prestamista ten\u00eda dos 
deudores: uno le deb\u00eda 
quinientas monedas y el 
otro cincuenta. {I}42_{/}Como 
no ten\u00edan con qu\u00e9 
pagarle, les perdon\u00f3 la 
deuda a ambos. \u00bfCu\u00e1l de 
los dos lo querr\u00e1 m\u00e1s?"
{I}43_{/}Sim\u00f3n le contest\u00f3: 
"Pienso que aquel a quien 
le perdon\u00f3 m\u00e1s." Y Jes\u00fas 
le dijo: "Has juzgado 
bien." {I}44_{/}Y volvi\u00e9ndose 
hacia la mujer, dijo a 
Sim\u00f3n: "\u00bfVes a esta 
mujer? Cuando entr\u00e9 en tu 
casa, no me ofreciste 
agua para los pies, 
mientras que ella me ha 
lavado los pies con sus 
l\u00e1grimas y me los ha 
secado con sus cabellos. 
{I}45_{/}T\u00fa no me has 
recibido con un beso, 
pero ella, desde que 
entr\u00f3, no ha dejado de 
cubrirme los pies de 
besos. {I}46_{/}T\u00fa no me 
ungiste la cabeza con 
aceite; ella, en cambio, 
ha derramado perfume 
sobre mis pies. {I}47_{/}Por 
eso te digo que sus 
pecados, sus numerosos 
pecados, le quedan 
perdonados, por el mucho 
amor que ha manifestado. 
En cambio aquel al que se 
le perdona poco, 
demuestra poco amor."
{I}48_{/}Jes\u00fas dijo despu\u00e9s a 
la mujer: "Tus pecados te 
quedan perdonados". 
{I}49_{/}Y los que estaban 
con \u00e9l a la mesa 
empezaron a pensar: "\u00bfAs\u00ed 
que ahora pretende 
perdonar pecados?" 
{I}50_{/}Pero de nuevo Jes\u00fas 
se dirigi\u00f3 a la mujer: 
"Tu fe te ha salvado, 
vete en paz."
LAS MUJERES QUE 
ACOMPA\u00d1ABAN A JES\u00daS{/}

{1}8{/}

{I}1_{/}Jes\u00fas iba 
recorriendo ciudades y 
aldeas predicando y 
anunciando la Buena Nueva 
del Reino de Dios. Lo 
acompa\u00f1aban los Doce 
{I}2_{/}y tambi\u00e9n algunas 
mujeres a las que hab\u00eda 
curado de esp\u00edritus malos 
o de enfermedades: Mar\u00eda, 
por sobrenombre 
Magdalena, de la que 
hab\u00edan salido siete 
demonios; {I}3_{/}Juana, 
mujer de un administrador 
de Herodes, llamado Cuza; 
Susana, y varias otras 
que los atend\u00edan con sus 
propios recursos.
LA COMPARACI\u00d3N DEL 
SEMBRADOR{/}

{I}4_{/}Un d\u00eda se congreg\u00f3 un 
gran n\u00famero de personas, 
pues la gente ven\u00eda a 
verlo de todas las 
ciudades, y Jes\u00fas se puso 
a hablarles por medio de 
comparaciones o 
par\u00e1bolas:
{I}5_{/}"El sembrador sali\u00f3 a 
sembrar. Al ir sembrando, 
una parte del grano cay\u00f3 
a lo largo del camino, lo 
pisotearon y las aves del 
cielo lo comieron. 
{I}6_{/}Otra parte cay\u00f3 sobre 
rocas; brot\u00f3, pero luego 
se sec\u00f3 por falta de 
humedad. {I}7_{/}Otra cay\u00f3 
entre espinos, y los 
espinos crecieron con la 
semilla y la ahogaron. 
{I}8_{/} Y otra cay\u00f3 en 
tierra buena, creci\u00f3 y 
produjo el ciento por 
uno." Al terminar, Jes\u00fas 
exclam\u00f3: "Escuchen, pues, 
si ustedes tienen o\u00eddos 
para o\u00edr."
{I}9_{/}Sus disc\u00edpulos le 
preguntaron qu\u00e9 quer\u00eda 
decir aquella 
comparaci\u00f3n. {I}10_{/}Jes\u00fas 
les contest\u00f3: "A ustedes 
se les concede conocer 
los misterios del Reino 
de Dios, mientras que a 
los dem\u00e1s les llega en 
par\u00e1bolas. As\u00ed, pues, 
mirando no ven y oyendo 
no comprenden.{/}

{I}11_{/}Aprendan lo que 
significa esta 
comparaci\u00f3n: La semilla 
es la palabra de Dios. 
{I}12_{/}Los que est\u00e1n a lo 
largo del camino son los 
que han escuchado la 
palabra, pero despu\u00e9s 
viene el diablo y la 
arranca de su coraz\u00f3n, 
pues no quiere que crean 
y se salven. {I}13_{/}Lo que 
cay\u00f3 sobre la roca son 
los que, al escuchar la 
palabra, la acogen con 
alegr\u00eda, pero no tienen 
ra\u00edz; no creen m\u00e1s que 
por un tiempo y fallan en 
la hora de la prueba. 
{I}14_{/}Lo que cay\u00f3 entre 
espinos son los que han 
escuchado la palabra, 
pero las preocupaciones, 
la riquezas y los 
placeres de la vida los 
ahogan con el paso del 
tiempo y no llegan a 
madurar. {I}15_{/}Y lo que 
cae en tierra buena son 
los que reciben la 
palabra con un coraz\u00f3n 
noble y generoso, la 
guardan y, perseverando, 
dan fruto.
{I}16_{/}Nadie enciende una 
l\u00e1mpara para cubrirla con 
una vasija o para 
colocarla debajo de la 
cama. Por el contrario, 
la pone sobre un 
candelero para que los 
que entren vean la luz. 
{I}17_{/}No hay nada 
escondido que no deba ser 
descubierto, ni nada tan 
secreto que no llegue a 
conocerse y salir a la 
luz. {I}18_{/}Por tanto, 
f\u00edjense bien en la manera 
como escuchan. Porque al 
que produce se le dar\u00e1, y 
al que no tiene se le 
quitar\u00e1 hasta lo que cree 
tener."
EST\u00c1N TU MADRE Y TUS 
HERMANOS{/}

{I}19_{/}Su madre y sus 
hermanos quer\u00edan verlo, 
pero no pod\u00edan llegar 
hasta \u00e9l por el gent\u00edo 
que hab\u00eda. {I}20_{/}Alguien 
dio a Jes\u00fas este recado: 
"Tu madre y tus hermanos 
est\u00e1n fuera y quieren 
verte." {I}21_{/}Jes\u00fas 
respondi\u00f3: "Mi madre y 
mis hermanos son los que 
escuchan la palabra de 
Dios y la cumplen."
LA TEMPESTAD CALMADA{/}

{I}22_{/}Un d\u00eda subi\u00f3 Jes\u00fas a 
una barca con sus 
disc\u00edpulos y les dijo: 
"Crucemos a la otra 
orilla del lago." Y 
remaron mar adentro. 
{I}23_{/}Mientras navegaban, 
Jes\u00fas se durmi\u00f3. De 
repente se desencaden\u00f3 
una tempestad sobre el 
lago y la barca se fue 
llenando de agua a tal 
punto que peligraban. 
{I}24_{/}Se acercaron a \u00e9l y 
lo despertaron: "Maestro, 
Maestro, \u00a1estamos 
perdidos!" Jes\u00fas se 
levant\u00f3 y amenaz\u00f3 al 
viento y a las olas 
encrespadas; se 
tranquilizaron y todo 
qued\u00f3 en calma.
{I}25_{/}Despu\u00e9s les dijo: 
"\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 su fe?" Los 
disc\u00edpulos se hab\u00edan 
asustado, pero ahora 
estaban fuera de s\u00ed y se 
dec\u00edan el uno al otro: 
"\u00bfQui\u00e9n es \u00e9ste? Manda a 
los vientos y a las olas, 
y le obedecen."
EL ENDEMONIADO Y LOS 
CERDOS{/}

{I}26_{/}Llegaron a la 
tierra de los gerasenos, 
que se halla al otro lado 
del lago, frente a 
Galilea. {I}27_{/}Acababa 
Jes\u00fas de desembarcar, 
cuando vino a su 
encuentro un hombre de la 
ciudad que estaba pose\u00eddo 
por demonios. Desde hac\u00eda 
mucho tiempo no se vest\u00eda 
ni viv\u00eda en casa alguna, 
sino que habitaba en las 
tumbas. {I}28_{/}Al ver a 
Jes\u00fas se puso a gritar y 
se ech\u00f3 a sus pies. Le 
dec\u00eda a voces: "\u00bfQu\u00e9 
quieres conmigo, Jes\u00fas, 
hijo del Dios Alt\u00edsimo? 
Te lo ruego, no me 
atormentes."
{I}29_{/}Es que Jes\u00fas 
ordenaba al esp\u00edritu malo 
que saliera de aquel 
hombre. En muchas 
ocasiones el esp\u00edritu se 
hab\u00eda apoderado de \u00e9l y 
lo hab\u00eda llevado al 
desierto. En esos 
momentos, por m\u00e1s que lo 
ataran con cadenas y 
grillos para somerterlo, 
romp\u00eda las ataduras.
{I}30_{/}Jes\u00fas le pregunt\u00f3: 
"\u00bfCu\u00e1l es tu nombre?" Y 
\u00e9l contest\u00f3: "Multitud." 
Porque muchos demonios 
hab\u00edan entrado en \u00e9l; 
{I}31_{/}y rogaban a Jes\u00fas 
que no les ordenara 
volver al abismo. 
{I}32_{/}Hab\u00eda en ese lugar 
un gran n\u00famero de cerdos 
comiendo en el cerro. Los 
demonios suplicaron a 
Jes\u00fas que les permitiera 
entrar en los cerdos, y 
\u00e9l se lo permiti\u00f3. 
{I}33_{/}Salieron, pues, del 
hombre para entrar en los 
cerdos, y toda la piara 
se precipit\u00f3 de lo alto 
del acantilado, 
ahog\u00e1ndose en el lago.
{I}34_{/}Al ver los 
cuidadores lo que hab\u00eda 
ocurrido, huyeron y 
llevaron la noticia a la 
ciudad y a los campos. 
{I}35_{/}La gente sali\u00f3 a ver 
qu\u00e9 hab\u00eda pasado y 
llegaron a donde estaba 
Jes\u00fas. Encontraron junto 
a \u00e9l al hombre del que 
hab\u00edan salido los 
demonios, sentado a sus 
pies, vestido y en su 
sano juicio.
Todos se asustaron. 
{I}36_{/}Entonces los que 
hab\u00edan sido testigos les 
contaron c\u00f3mo el 
endemoniado hab\u00eda sido 
salvado. {I}37_{/}Un miedo 
muy fuerte se apoder\u00f3 de 
ellos y todo el pueblo 
del territorio de los 
gerasenos pidi\u00f3 a Jes\u00fas 
que se alejara.
Cuando Jes\u00fas subi\u00f3 a la 
barca para volver, 
{I}38_{/}el hombre del que 
hab\u00edan salido los 
demonios le rogaba que lo 
admitiera en su compa\u00f1\u00eda. 
Pero Jes\u00fas lo despidi\u00f3 
dici\u00e9ndole: 
{I}39_{/}"Vu\u00e9lvete a tu casa 
y cuenta todo lo que Dios 
ha hecho por ti." El 
hombre se fue y public\u00f3 
en la ciudad entera todo 
lo que Jes\u00fas hab\u00eda hecho 
por \u00e9l.
JES\u00daS RESUCITA A LA HIJA 
DE JAIRO{/}

{I}40_{/}Ya hab\u00eda gente 
para recibir a Jes\u00fas a su 
regreso, pues todos 
estaban esper\u00e1ndolo. 
{I}41_{/}En esto se present\u00f3 
un hombre, llamado Jairo, 
que era dirigente de la 
sinagoga. Cayendo a los 
pies de Jes\u00fas, le 
suplicaba que fuera a su 
casa, {I}42_{/}porque su hija 
\u00fanica, de unos doce a\u00f1os, 
se estaba muriendo. Y  
Jes\u00fas se dirigi\u00f3 a la 
casa de Jairo, rodeado de 
un gent\u00edo que casi lo 
sofocaba.
{I}43_{/}Entonces una mujer, 
que padec\u00eda hemorragias 
desde hac\u00eda doce a\u00f1os y a 
la que nadie hab\u00eda podido 
curar, {I}44_{/}se acerc\u00f3 por 
detr\u00e1s y toc\u00f3 el fleco de 
su manto. Al instante se 
le detuvo el derrame. 
{I}45_{/}Jes\u00fas pregunt\u00f3: 
"\u00bfQui\u00e9n me ha tocado?" 
Como todos dec\u00edan: "Yo, 
no", Pedro le replic\u00f3: 
"Maestro, es toda esta 
multitud que te rodea y 
te oprime." {I}46_{/}Pero 
Jes\u00fas le dijo: "Alguien 
me ha tocado, pues he 
sentido que una fuerza ha 
salido de m\u00ed."
{I}47_{/}La mujer, al verse 
descubierta, se present\u00f3 
temblando y se ech\u00f3 a los 
pies de Jes\u00fas. Despu\u00e9s 
cont\u00f3 delante de todos 
por qu\u00e9 lo hab\u00eda tocado y 
c\u00f3mo hab\u00eda quedado 
instant\u00e1neamente sana. 
{I}48_{/}Jes\u00fas le dijo: 
"Hija, tu fe te ha 
salvado; vete en paz."
{I}49_{/}Estaba a\u00fan Jes\u00fas 
hablando, cuando alguien 
vino a decir al dirigente 
de la sinagoga: "Tu hija 
ha muerto; no tienes por 
qu\u00e9 molestar m\u00e1s al 
Maestro." {I}50_{/}Jes\u00fas lo 
oy\u00f3 y dijo al dirigente: 
"No temas: basta que 
creas, y tu hija se 
salvar\u00e1."
{I}51_{/}Al llegar a la casa, 
no permiti\u00f3 entrar con \u00e9l 
m\u00e1s que a Pedro, Juan y 
Santiago y al padre y la 
madre de la ni\u00f1a. 
{I}52_{/}Los dem\u00e1s se 
lamentaban y lloraban en 
voz alta, pero Jes\u00fas les 
dijo: "No lloren; la ni\u00f1a 
no est\u00e1 muerta, sino 
dormida." {I}53_{/}Pero la 
gente se burlaba de \u00e9l, 
pues sab\u00edan que estaba 
muerta. {I}54_{/}Jes\u00fas la 
tom\u00f3 de la mano y le 
dijo: "Ni\u00f1a, lev\u00e1ntate." 
{I}55_{/}Le volvi\u00f3 su 
esp\u00edritu; al instante se 
levant\u00f3, y Jes\u00fas insisti\u00f3 
en que le dieran de 
comer. {I}56_{/}Sus padres 
estaban fuera de s\u00ed, y 
Jes\u00fas les orden\u00f3 que no 
dijeran a nadie lo que 
hab\u00eda sucedido.
JES\u00daS ENV\u00cdA A LOS DOCE{/}

{1}9{/}

{I}1_{/}Jes\u00fas reuni\u00f3 a los 
Doce y les dio autoridad 
para expulsar todos los 
malos esp\u00edritus y poder 
para curar enfermedades. 
{I}2_{/}Despu\u00e9s los envi\u00f3 a 
anunciar el Reino de Dios 
y devolver la salud a las 
personas.
{I}3_{/}Les dijo: "No lleven 
nada para el camino: ni 
bolsa colgada del bast\u00f3n, 
ni pan, ni plata, ni 
siquiera vestido de 
repuesto. {I}4_{/}Cuando los 
reciban en una casa, 
qu\u00e9dense en ella hasta 
que se vayan de ese 
lugar. {I}5_{/}Pero donde no 
los quieran recibir, no 
salgan del pueblo sin 
antes sacudir el polvo de 
sus pies: esto ser\u00e1 un 
testimonio contra ellos."
{I}6_{/}Ellos partieron a 
recorrer los pueblos; 
predicaban la Buena Nueva 
y hac\u00edan curaciones en 
todos los lugares.
{I}7_{/}El virrey Herodes se 
enter\u00f3 de todo lo que 
estaba ocurriendo y no 
sab\u00eda qu\u00e9 pensar, porque 
unos dec\u00edan: "Es Juan, 
que ha resucitado de 
entre los muertos"; {I}8_{/}y 
otros: "Es El\u00edas que ha 
reaparecido"; y otros: 
"Es alguno de los 
antiguos profetas que ha 
resucitado." {I}9_{/}Pero 
Herodes se dec\u00eda: "A Juan 
le hice cortar la cabeza. 
\u00bfQui\u00e9n es entonces \u00e9ste, 
del cual me cuentan cosas 
tan raras?" Y ten\u00eda ganas 
de verlo.
{I}10_{/}Al volver los 
ap\u00f3stoles, contaron a 
Jes\u00fas todo lo que hab\u00edan 
hecho. El los tom\u00f3 
consigo y se retir\u00f3 en 
direcci\u00f3n a una ciudad 
llamada Betsaida para 
estar a solas con ellos. 
{I}11_{/}Pero la gente lo 
supo y partieron tras \u00e9l. 
Jes\u00fas los acogi\u00f3 y volvi\u00f3 
a hablarles del Reino de 
Dios mientras devolv\u00eda la 
salud a los que 
necesitaban ser 
atendidos.
JES\u00daS MULTIPLICA EL PAN{/}

{I}12_{/}El d\u00eda comenzaba 
a declinar. Los Doce se 
acercaron para decirle: 
"Despide a la gente para 
que se busquen 
alojamiento y comida en 
las aldeas y pueblecitos 
de los alrededores, 
porque aqu\u00ed estamos lejos 
de todo." {I}13_{/}Jes\u00fas les 
contest\u00f3: "Denles ustedes 
mismos de comer." Ellos 
dijeron: "No tenemos m\u00e1s 
que cinco panes y dos 
pescados. \u00bfO desear\u00edas, 
tal vez, que vayamos 
nosotros a comprar 
alimentos para todo este 
gent\u00edo?" {I}14_{/}De hecho 
hab\u00eda unos cinco mil 
hombres. Pero Jes\u00fas dijo 
a sus disc\u00edpulos: "Hagan 
sentar a la gente en 
grupos de cincuenta."
{I}15_{/}As\u00ed lo hicieron los 
disc\u00edpulos, y todos se 
sentaron. {I}16_{/}Jes\u00fas 
entonces tom\u00f3 los cinco 
panes y los dos pescados, 
levant\u00f3 los ojos al 
cielo, pronunci\u00f3 la 
bendici\u00f3n, los parti\u00f3 y 
se los entreg\u00f3 a sus 
disc\u00edpulos para que los 
distribuyeran a la gente. 
{I}17_{/}Todos comieron hasta 
saciarse. Despu\u00e9s se 
recogieron los pedazos 
que hab\u00edan sobrado, y 
llenaron doce canastos.
PEDRO PROCLAMA SU FE EN 
CRISTO{/}

{I}18_{/}Un d\u00eda Jes\u00fas se 
hab\u00eda apartado un poco 
para orar, pero sus 
disc\u00edpulos estaban con 
\u00e9l. Entonces les 
pregunt\u00f3: "Seg\u00fan el 
parecer de la gente, 
\u00bfqui\u00e9n soy yo?" 
{I}19_{/}Ellos contestaron: 
"Unos dicen que eres Juan 
Bautista, otros que 
El\u00edas, y otros que eres 
alguno de los profetas 
antiguos que ha 
resucitado." 
{I}20_{/}Entonces les 
pregunt\u00f3: "Y ustedes, 
\u00bfqui\u00e9n dicen que soy yo?" 
Pedro respondi\u00f3: "T\u00fa eres 
el Cristo de Dios." 
{I}21_{/}Jes\u00fas les hizo esta 
advertencia: "No se lo 
digan a nadie".
{I}22_{/}Y les dec\u00eda: "El 
Hijo del Hombre tiene que 
sufrir mucho y ser 
rechazado por las 
autoridades jud\u00edas, por 
los jefes de los 
sacerdotes y por los 
maestros de la Ley. Lo 
condenar\u00e1n a muerte, pero 
tres d\u00edas despu\u00e9s 
resucitar\u00e1."
{I}23_{/}Tambi\u00e9n Jes\u00fas dec\u00eda 
a toda la gente: "Si 
alguno quiere seguirme, 
que se niegue a s\u00ed mismo, 
que cargue con su cruz de 
cada d\u00eda y que me siga. 
{I}24_{/}Les digo: el que 
quiera salvarse a s\u00ed 
mismo, se perder\u00e1; y el 
que pierda su vida por 
causa m\u00eda, se salvar\u00e1. 
{I}25_{/}\u00bfDe qu\u00e9 le sirve al 
hombre ganar el mundo 
entero si se pierde o se 
disminuye a s\u00ed mismo? 
{I}26_{/}Si alguien se 
averg\u00fcenza de m\u00ed y de mis 
palabras, tambi\u00e9n el Hijo 
del Hombre se avergonzar\u00e1 
de \u00e9l cuando venga en su 
gloria y en la gloria de 
su Padre con los \u00e1ngeles 
santos. {I}27_{/}En verdad 
les digo que algunos de 
los aqu\u00ed presentes no 
morir\u00e1n sin antes haber 
visto el Reino de Dios."
LA TRANSFIGURACI\u00d3N DE 
JES\u00daS{/}

{I}28_{/}Unos ocho d\u00edas 
despu\u00e9s de estos 
discursos, Jes\u00fas tom\u00f3 
consigo a Pedro, a 
Santiago y a Juan y subi\u00f3 
a un cerro a orar. {I}29_{/}Y 
mientras estaba orando, 
su cara cambi\u00f3 de aspecto 
y su ropa se volvi\u00f3 de 
una blancura fulgurante. 
{I}30_{/}Dos hombres, que 
eran Mois\u00e9s y El\u00edas, 
conversaban con \u00e9l. 
{I}31_{/}Se ve\u00edan en un 
estado de gloria y 
hablaban de su partida, 
que deb\u00eda cumplirse en 
Jerusal\u00e9n.
{I}32_{/}Un sue\u00f1o pesado se 
hab\u00eda apoderado de Pedro 
y sus compa\u00f1eros, pero se 
despertaron de repente y 
vieron la gloria de Jes\u00fas 
y a los dos hombres que 
estaban con \u00e9l. {I}33_{/}Como 
\u00e9stos estaban para irse, 
Pedro dijo a Jes\u00fas: 
"Maestro, \u00a1qu\u00e9 bueno que 
estemos aqu\u00ed! Levantemos 
tres chozas: una para ti, 
otra para Mois\u00e9s y otra 
para El\u00edas." Pero no 
sab\u00eda lo que dec\u00eda.
{I}34_{/}Estaba todav\u00eda 
hablando, cuando se form\u00f3 
una nube que los cubri\u00f3 
con su sombra, y al 
quedar envueltos en la 
nube se atemorizaron. 
{I}35_{/}Pero de la nube 
lleg\u00f3 una voz que dec\u00eda: 
"Este es mi Hijo, mi 
Elegido; esc\u00fachenlo." 
{I}36_{/}Despu\u00e9s de o\u00edrse 
estas palabras, Jes\u00fas 
estaba all\u00ed solo.
Los disc\u00edpulos guardaron 
silencio por aquellos 
d\u00edas, y no contaron nada 
a nadie de lo que hab\u00edan 
visto.
JES\u00daS SANA AL JOVEN 
EPIL\u00c9PTICO{/}

{I}37_{/}Al d\u00eda siguiente, 
cuando bajaban del cerro, 
les sali\u00f3 al encuentro un 
tropel de gente. {I}38_{/}De 
pronto un hombre de entre 
ellos empez\u00f3 a gritar: 
"Maestro, te lo suplico, 
mira a este muchacho, el 
\u00fanico hijo que tengo. 
{I}39_{/}De repente un 
demonio se apodera de \u00e9l 
y empieza a dar gritos, 
lo hace retorcerse con 
violencia y echar 
espumarajos, y no lo 
suelta sino cuando est\u00e1 
totalmente molido. 
{I}40_{/}He pedido a tus 
disc\u00edpulos que echaran el 
demonio, pero no han sido 
capaces." {I}41_{/}Jes\u00fas 
respondi\u00f3: "Gente 
incr\u00e9dula y extraviada, 
\u00bfhasta cu\u00e1ndo estar\u00e9 
entre ustedes y tendr\u00e9 
que soportarlos? 
{I}42_{/}Trae ac\u00e1 a tu hijo." 
Cuando el muchacho se 
acercaba, el demonio lo 
arroj\u00f3 al suelo con 
violentas sacudidas. Pero 
Jes\u00fas habl\u00f3 al esp\u00edritu 
malo en tono dominante, 
cur\u00f3 al muchacho y se lo 
devolvi\u00f3 a su padre. 
{I}43_{/}Todos quedaron 
asombrados ante una tal 
intervenci\u00f3n de Dios.
Mientras todos quedaban 
admirados por las cosas 
que hac\u00eda, Jes\u00fas dijo a 
sus disc\u00edpulos: 
{I}44_{/}"Escuchen y 
recuerden lo que ahora 
les digo: El Hijo del 
Hombre va a ser entregado 
en manos de los hombres." 
{I}45_{/}Pero ellos no 
entendieron estas 
palabras. Algo les 
imped\u00eda comprender lo que 
significaban, y no se 
atrev\u00edan a pedirle una 
aclaraci\u00f3n.
\u00bfQUI\u00c9N ES EL M\u00c1S 
IMPORTANTE?{/}

{I}46_{/}A los disc\u00edpulos 
se les ocurri\u00f3 
preguntarse cu\u00e1l de ellos 
era el m\u00e1s importante. 
{I}47_{/}Jes\u00fas, que conoc\u00eda 
sus pensamientos, tom\u00f3 a 
un ni\u00f1o, lo puso a su 
lado {I}48_{/}y les dijo: "El 
que recibe a este ni\u00f1o en 
mi nombre, me recibe a 
m\u00ed, y el que me recibe a 
m\u00ed, recibe al que me 
envi\u00f3. El m\u00e1s peque\u00f1o 
entre todos ustedes, \u00e9se 
es realmente grande."
{I}49_{/}En ese momento Juan 
tom\u00f3 la palabra y le 
dijo: "Maestro, hemos 
visto a uno que hac\u00eda uso 
de tu nombre para echar 
fuera demonios, y le 
dijimos que no lo 
hiciera, pues no te sigue 
junto a nosotros." 
{I}50_{/}Pero Jes\u00fas le dijo: 
"No se lo impidan, pues 
el que no est\u00e1 contra 
ustedes est\u00e1 con 
ustedes."
NO QUIEREN ACOGER A JES\u00daS 
EN UN PUEBLO{/}

{I}51_{/}Como ya se 
acercaba el tiempo en que 
ser\u00eda llevado al cielo, 
Jes\u00fas emprendi\u00f3 
resueltamente el camino a 
Jerusal\u00e9n. {I}52_{/}Envi\u00f3 
mensajeros delante de \u00e9l, 
que fueron y entraron en 
un pueblo samaritano para 
prepararle alojamiento. 
{I}53_{/}Pero los samaritanos 
no lo quisieron recibir 
porque se dirig\u00eda a 
Jerusal\u00e9n. {I}54_{/}Al ver 
esto sus disc\u00edpulos 
Santiago y Juan, le 
dijeron: "Se\u00f1or, \u00bfquieres 
que mandemos bajar fuego 
del cielo que los 
consuma?" {I}55_{/}Pero Jes\u00fas 
se volvi\u00f3 y los 
reprendi\u00f3. {I}56_{/}Y 
continuaron el camino 
hacia otra aldea.
LAS EXIGENCIAS DEL 
MAESTRO{/}

{I}57_{/}Mientras iban de 
camino, alguien le dijo: 
"Maestro, te seguir\u00e9 
adondequiera que vayas." 
{I}58_{/}Jes\u00fas le contest\u00f3: 
"Los zorros tienen cuevas 
y las aves tienen nidos, 
pero el Hijo del Hombre 
ni siquiera tiene donde 
recostar la cabeza."
{I}59_{/}Jes\u00fas dijo a otro: 
"S\u00edgueme". El contest\u00f3: 
"Se\u00f1or, deja que me vaya 
y pueda primero enterrar 
a mi padre." {I}60_{/}Jes\u00fas 
le dijo: "S\u00edgueme, y deja 
que los muertos entierren 
a sus muertos. T\u00fa v\u00e9 a 
anunciar el Reino de 
Dios."
{I}61_{/}Otro le dijo: "Te 
seguir\u00e9, Se\u00f1or, pero 
antes d\u00e9jame despedirme 
de mi familia." 
{I}62_{/}Jes\u00fas le contest\u00f3: 
"El que pone la mano en 
el arado y mira hacia 
atr\u00e1s, no sirve para el 
Reino de Dios."
JES\u00daS ENV\u00cdA A LOS SETENTA 
Y DOS DISC\u00cdPULOS{/}

{1}10{/}

{I}1_{/}Despu\u00e9s de esto, 
el Se\u00f1or eligi\u00f3 a otros 
setenta y dos disc\u00edpulos 
y los envi\u00f3 de dos, en 
dos delante de \u00e9l, a 
todas las ciudades y 
lugares adonde deb\u00eda ir. 
{I}2_{/}Les dijo: "La cosecha 
es abundante, pero los 
obreros son pocos. 
Rueguen, pues, al due\u00f1o 
de la cosecha que env\u00ede 
obreros a su cosecha. 
{I}3_{/}Vayan, pero sepan que 
los env\u00edo como corderos 
en medio de lobos. {I}4_{/}No 
lleven monedero, ni 
bols\u00f3n, ni sandalias, ni 
se detengan a visitar a 
conocidos.
{I}5_{/}Al entrar en 
cualquier casa, 
bend\u00edganla antes 
diciendo: La paz sea en 
esta casa. {I}6_{/}Si en ella 
vive un hombre de paz, 
recibir\u00e1 la paz que 
ustedes le traen; de lo 
contrario, la bendici\u00f3n 
volver\u00e1 a ustedes. 
{I}7_{/}Mientras se queden en 
esa casa, coman y beban 
lo que les ofrezcan, 
porque el obrero merece 
su salario.
{I}8_{/}No vayan de casa en 
casa. Cuando entren en 
una ciudad y sean bien 
recibidos, coman lo que 
les sirvan, {I}9_{/}sanen a 
los enfermos y digan a su 
gente: El Reino de Dios 
ha venido a ustedes.
{I}10_{/}Pero si entran en 
una ciudad y no quieren 
recibirles, vayan a sus 
plazas y digan: {I}11_{/}Nos 
sacudimos y les dejamos 
hasta el polvo de su 
ciudad que se ha pegado a 
nuestros pies. Con todo, 
s\u00e9panlo bien: el Reino de 
Dios ha venido a ustedes. 
{I}12_{/}Yo les aseguro que, 
en el d\u00eda del juicio, 
Sodoma ser\u00e1 tratada con 
menos rigor que esa 
ciudad.
{I}13_{/}\u00a1Pobre de ti, 
Coraza\u00edn! \u00a1Pobre de ti, 
Betsaida! Porque si los 
milagros que se han hecho 
en ustedes se hubieran 
realizado en Tiro y 
Sid\u00f3n, hace mucho tiempo 
que sus habitantes 
habr\u00edan hecho penitencia, 
poni\u00e9ndose vestidos de 
penitencia, y se habr\u00edan 
sentado en la ceniza. 
{I}14_{/}Con toda seguridad 
Tiro y Sid\u00f3n ser\u00e1n 
tratadas con menos rigor 
que ustedes en el d\u00eda del 
juicio. {I}15_{/}Y t\u00fa, 
Cafarna\u00fan, \u00bfcrees que te 
elevar\u00e1s hasta el cielo? 
No, ser\u00e1s precipitada 
hasta el lugar de los 
muertos.
{I}16_{/}Quien les escucha a 
ustedes, me escucha a m\u00ed; 
quien les rechaza a 
ustedes, me rechaza a m\u00ed; 
y el que me rechaza a m\u00ed, 
rechaza al que me ha 
enviado."
JES\u00daS DA GRACIAS AL 
PADRE{/}

{I}17_{/}Los setenta y 
dos disc\u00edpulos volvieron 
muy contentos, diciendo: 
"Se\u00f1or, hasta los 
demonios nos obedecen al 
invocar tu nombre." 
{I}18_{/}Jes\u00fas les dijo: "Yo 
ve\u00eda a Satan\u00e1s caer del 
cielo como un rayo. 
{I}19_{/}Miren que les he 
dado autoridad para 
pisotear serpientes y 
escorpiones y poder sobre 
toda fuerza enemiga: no 
habr\u00e1 arma que les haga 
da\u00f1o a ustedes. {I}20_{/}Sin 
embargo, al\u00e9grense no 
porque los demonios se 
someten a ustedes, sino 
m\u00e1s bien porque sus 
nombres est\u00e1n escritos en 
los cielos."
{I}21_{/}En ese momento Jes\u00fas 
se llen\u00f3 del gozo del 
Esp\u00edritu Santo y dijo: 
"Yo te bendigo, Padre, 
Se\u00f1or del cielo y de la 
tierra, porque has 
ocultado estas cosas a 
los sabios y entendidos y 
se las has dado a conocer 
a los peque\u00f1itos. S\u00ed, 
Padre, pues tal ha sido 
tu voluntad. {I}22_{/}Mi 
Padre ha puesto todas las 
cosas en mis manos; nadie 
sabe qui\u00e9n es el Hijo, 
sino el Padre; nadie sabe 
qui\u00e9n es el Padre sino el 
Hijo y aquel a quien el 
Hijo quiera d\u00e1rselo a 
conocer."
{I}23_{/}Despu\u00e9s, volvi\u00e9ndose 
hacia sus disc\u00edpulos, 
Jes\u00fas les dijo a ellos 
solos: "\u00a1Felices los ojos 
que ven lo que ustedes 
ven! {I}24_{/}Porque yo les 
digo que muchos profetas 
y reyes quisieron ver lo 
que ustedes ven y no lo 
vieron, y o\u00edr lo que 
ustedes oyen y no lo 
oyeron."
EL BUEN SAMARITANO{/}

{I}25_{/}Un maestro de la 
Ley, que quer\u00eda ponerlo a 
prueba, se levant\u00f3 y le 
dijo: "Maestro, \u00bfqu\u00e9 debo 
hacer para conseguir la 
vida eterna?" {I}26_{/}Jes\u00fas 
le dijo: "\u00bfQu\u00e9 est\u00e1 
escrito en la Escritura? 
\u00bfQu\u00e9 lees en ella?" 
{I}27_{/}El hombre contest\u00f3: 
"Amar\u00e1s al Se\u00f1or tu Dios 
con todo tu coraz\u00f3n, con 
toda tu alma, con todas 
tus fuerzas y con toda tu 
mente; y amar\u00e1s a tu 
pr\u00f3jimo como a ti mismo." 
{/}{I}28_{/}Jes\u00fas le dijo: 
"\u00a1Excelente respuesta! 
Haz eso y vivir\u00e1s." 
{I}29_{/}El otro, que quer\u00eda 
justificar su pregunta, 
replic\u00f3: "\u00bfY qui\u00e9n es mi 
pr\u00f3jimo?"
{I}30_{/}Jes\u00fas empez\u00f3 a 
decir: "Bajaba un hombre 
por el camino de 
Jerusal\u00e9n a Jeric\u00f3 y cay\u00f3 
en manos de unos 
bandidos, que lo 
despojaron hasta de sus 
ropas, lo golpearon y se 
marcharon dej\u00e1ndolo medio 
muerto.
{I}31_{/}Por casualidad 
bajaba por ese camino un 
sacerdote; lo vi\u00f3, tom\u00f3 
el otro lado y sigui\u00f3. 
{I}32_{/}Lo mismo hizo un 
levita que lleg\u00f3 a ese 
lugar: lo vio, tom\u00f3 el 
otro lado y pas\u00f3 de 
largo.
{I}33_{/}Un samaritano 
tambi\u00e9n pas\u00f3 por aquel 
camino y lo vio; pero 
\u00e9ste se compadeci\u00f3 de \u00e9l. 
{I}34_{/}Se acerc\u00f3, cur\u00f3 sus 
heridas con aceite y vino 
y se las vend\u00f3; despu\u00e9s 
lo mont\u00f3 sobre el animal 
que tra\u00eda, lo condujo a 
una posada y se encarg\u00f3 
de cuidarlo. {I}35_{/}Al d\u00eda 
siguiente sac\u00f3 dos 
monedas y se las dio al 
posadero dici\u00e9ndole: 
"Cu\u00eddalo, y si gastas 
m\u00e1s, yo te lo pagar\u00e9 a mi 
vuelta."
{I}36_{/}Jes\u00fas entonces le 
pregunt\u00f3: "Seg\u00fan tu 
parecer, \u00bfcu\u00e1l de estos 
tres fue el pr\u00f3jimo del 
hombre que cay\u00f3 en manos 
de los salteadores?" 
{I}37_{/}El maestro de la Ley 
contest\u00f3: "El que se 
mostr\u00f3 compasivo con \u00e9l." 
Y Jes\u00fas le dijo: "Vete y 
haz t\u00fa lo mismo."
MARTA Y MAR\u00cdA{/}

{I}38_{/}Siguiendo su 
camino, entraron en un 
pueblo, y una mujer, 
llamada Marta, lo recibi\u00f3 
en su casa. {I}39_{/}Ten\u00eda 
una hermana llamada 
Mar\u00eda, que se sent\u00f3 a los 
pies del Se\u00f1or y se qued\u00f3 
escuchando su palabra. 
{I}40_{/}Mientras tanto Marta 
estaba absorbida por los 
muchos quehaceres de la 
casa. En cierto momento 
Marta se acerc\u00f3 a Jes\u00fas y 
le dijo: "Se\u00f1or, \u00bfno te 
importa que mi hermana me 
haya dejado sola para 
atender? Dile que me 
ayude."
{I}41_{/}Pero el Se\u00f1or le 
respondi\u00f3: "Marta, Marta, 
t\u00fa andas preocupada y te 
pierdes en mil cosas: 
{I}42_{/}una sola es 
necesaria. Mar\u00eda ha 
elegido la mejor parte, 
que no le ser\u00e1 quitada."
JES\u00daS NOS ENSE\u00d1A C\u00d3MO 
ORAR{/}

{1}11{/}

{I}1_{/}Un d\u00eda estaba 
Jes\u00fas orando en cierto 
lugar. Al terminar su 
oraci\u00f3n, uno de sus 
disc\u00edpulos le dijo: 
"Se\u00f1or, ens\u00e9\u00f1anos a orar, 
como Juan ense\u00f1\u00f3 a sus 
disc\u00edpulos." {I}2_{/}Les 
dijo: "Cuando recen, 
digan:
Padre, santificado sea tu 
Nombre,
venga tu Reino.
{I}3_{/}Danos cada d\u00eda el pan 
que nos corresponde.
{I}4_{/}Perd\u00f3nanos nuestros 
pecados,
porque tambi\u00e9n nosotros 
perdonamos
a todo el que nos debe.
Y no nos dejes caer en la 
tentaci\u00f3n."
{I}5_{/}Les dijo tambi\u00e9n: 
"Supongan que uno de 
ustedes tiene un amigo y 
va a medianoche a su casa 
a decirle: "Amigo, 
pr\u00e9stame tres panes, 
{I}6_{/}porque un amigo m\u00edo 
ha llegado de viaje y no 
tengo nada que 
ofrecerle". {I}7_{/}Y el otro 
le responde a usted desde 
adentro: "No me molestes; 
la puerta est\u00e1 cerrada y 
mis hijos y yo estamos ya 
acostados; no puedo 
levantarme a d\u00e1rtelos". 
{I}8_{/}Yo les digo: aunque 
el hombre no se levante 
para d\u00e1rselo porque usted 
es amigo suyo, si usted  
se pone pesado, al final 
le dar\u00e1 todo lo que 
necesita.
{I}9_{/}Pues bien, yo les 
digo: Pidan y se les 
dar\u00e1, busquen y hallar\u00e1n, 
llamen a la puerta y les 
abrir\u00e1n. {I}10_{/}Porque todo 
el que pide recibe, el 
que busca halla y al que 
llame a la puerta se le 
abrir\u00e1.
{I}11_{/}\u00bfHabr\u00e1 un padre 
entre todos ustedes que 
d\u00e9 a su hijo una 
serpiente cuando le pide 
pan? {I}12_{/}Y si le pide un 
huevo, \u00bfle dar\u00e1 un 
escorpi\u00f3n? {I}13_{/}Si 
ustedes, que son malos, 
saben dar cosas buenas a 
sus hijos, \u00a1cu\u00e1nto m\u00e1s el 
Padre del Cielo dar\u00e1 
esp\u00edritu santo a los que 
se lo pidan!"
JES\u00daS Y BELZEB\u00da{/}

{I}14_{/}Otro d\u00eda Jes\u00fas 
estaba expulsando un 
demonio: se trataba de un 
hombre mudo. Apenas sali\u00f3 
el demonio, el mudo 
empez\u00f3 a hablar y la 
gente qued\u00f3 admirada. 
{I}15_{/}Pero algunos de 
ellos dijeron: "Este echa 
a los demonios con el 
poder de Belzeb\u00fa, jefe de 
los demonios." {I}16_{/}Y 
otros, para ponerlo a 
prueba, le ped\u00edan una 
se\u00f1al que viniera del 
cielo.
{I}17_{/}Jes\u00fas, que conoc\u00eda 
sus pensamientos, les 
dijo: "Una naci\u00f3n 
dividida corre a la 
ruina, y los partidos 
opuestos caen uno tras 
otro. {I}18_{/}Si Satan\u00e1s 
tambi\u00e9n est\u00e1 dividido, 
\u00bfpodr\u00e1 mantenerse su 
reino? \u00bfC\u00f3mo se les 
ocurre decir que yo echo 
los demonios invocando a 
Belzeb\u00fa? {I}19_{/}Si yo echo 
los demonios con la ayuda 
de Belzeb\u00fa, los amigos de 
ustedes, \u00bfcon ayuda de 
qui\u00e9n los echan? Ellos 
apreciar\u00e1n lo que ustedes 
acaban de decir.
{I}20_{/}En cambio, si echo 
los demonios con el dedo 
de Dios, comprendan que 
el Reino de Dios ha 
llegado a ustedes. 
{I}21_{/}Cuando el Fuerte, 
bien armado, guarda su 
casa, todas sus cosas 
est\u00e1n seguras; {I}22_{/}pero 
si llega uno m\u00e1s fuerte y 
lo vence, le quitar\u00e1 las 
armas en que confiaba y 
distribuir\u00e1 todo lo que 
ten\u00eda.
{I}23_{/}El que no est\u00e1 
conmigo, est\u00e1 contra m\u00ed; 
y el que no recoge 
conmigo, desparrama.
{I}24_{/}Cuando el 
esp\u00edritu malo sale del 
hombre, empieza a 
recorrer lugares \u00e1ridos 
buscando un sitio donde 
descansar. Como no lo 
encuentra, se dice: 
Volver\u00e9 a mi casa, de 
donde tuve que salir. 
{I}25_{/}Al llegar la 
encuentra bien barrida y 
todo en orden. {I}26_{/}Se 
va, entonces, y regresa 
con otros siete esp\u00edritus 
peores que \u00e9l; entran y 
se quedan all\u00ed. De tal 
modo que la nueva 
condici\u00f3n de la persona 
es peor que la primera."
{I}27_{/}Mientras Jes\u00fas 
estaba hablando, una 
mujer levant\u00f3 la voz de 
entre la multitud y le 
dijo: "\u00a1Feliz la que te 
dio a luz y te cri\u00f3!" 
{I}28_{/}Jes\u00fas replic\u00f3: 
"\u00a1Felices, pues, los que 
escuchan la palabra de 
Dios y la observan!"
{I}29_{/}Aumentaba la 
multitud por la gente que 
llegaba y Jes\u00fas empez\u00f3 a 
decir: "La gente de este 
tiempo es gente mala. 
Piden una se\u00f1al, pero no 
tendr\u00e1n m\u00e1s se\u00f1al que la 
se\u00f1al de Jon\u00e1s. 
{I}30_{/}Porque as\u00ed como 
Jon\u00e1s fue una se\u00f1al para 
los habitantes de N\u00ednive, 
de igual manera el Hijo 
del Hombre ser\u00e1 una se\u00f1al 
para esta generaci\u00f3n. 
{I}31_{/}La reina del Sur 
resucitar\u00e1 en el d\u00eda del 
Juicio junto con la gente 
de hoy y los acusar\u00e1, 
porque ella vino desde 
los confines de la tierra 
para escuchar la 
sabidur\u00eda de Salom\u00f3n, y 
aqu\u00ed tienen ustedes mucho 
m\u00e1s que Salom\u00f3n. {I}32_{/}Los 
habitantes de N\u00ednive 
resucitar\u00e1n en el d\u00eda del 
Juicio junto con la gente 
de hoy y los acusar\u00e1n, 
porque ellos se 
convirtieron con la 
predicaci\u00f3n de Jon\u00e1s, y 
aqu\u00ed ustedes tienen mucho 
m\u00e1s que Jon\u00e1s.
{I}33_{/}Nadie enciende una 
l\u00e1mpara para esconderla o 
taparla con un caj\u00f3n, 
sino que la pone en un 
candelero para que los 
que entren vean la 
claridad.
{I}34_{/}Tu ojo es la l\u00e1mpara 
de tu cuerpo. Si tu ojo 
recibe la luz, toda tu 
persona tendr\u00e1 luz; pero 
si tu ojo est\u00e1 
oscurecido, toda tu 
persona estar\u00e1 en 
oscuridad. {I}35_{/}Procura, 
pues, que la luz que hay 
dentro de ti no se vuelva 
oscuridad. {I}36_{/}Si toda 
tu persona se abre a la 
luz y no queda en ella 
ninguna parte oscura, 
llegar\u00e1 a ser radiante 
como bajo los destellos 
de la l\u00e1mpara."
\u00a1POBRES DE USTEDES, 
FARISEOS!{/}

{I}37_{/}Cuando Jes\u00fas 
termin\u00f3 de hablar, un 
fariseo lo invit\u00f3 a comer 
a su casa. Entr\u00f3 y se 
sent\u00f3 a la mesa. {I}38_{/}El 
fariseo entonces se 
extra\u00f1\u00f3 al ver que Jes\u00fas 
no se hab\u00eda lavado las 
manos antes de ponerse a 
comer. {I}39_{/}El Se\u00f1or le 
dijo: "As\u00ed son ustedes, 
los fariseos. Ustedes 
limpian por fuera las 
copas y platos, pero el 
interior de ustedes est\u00e1 
lleno de rapi\u00f1as y 
perversidades. 
\u00a1Est\u00fapidos! {I}40_{/}El que 
hizo lo exterior, \u00bfno 
hizo tambi\u00e9n lo interior? 
{I}41_{/}Pero, seg\u00fan ustedes, 
simplemente con dar 
limosnas todo queda 
purificado.
{I}42_{/}\u00a1Pobres de ustedes, 
fariseos! Ustedes dan 
para el Templo la d\u00e9cima 
parte de todo, sin 
olvidar la menta, la ruda 
y las otras hierbas, pero 
descuidan la justicia y 
el amor a Dios. Esto es 
lo que tienen que 
practicar, sin dejar de 
hacer lo otro.
{I}43_{/}\u00a1Pobres de ustedes, 
fariseos, que les gusta 
ocupar el primer puesto 
en las sinagogas y ser 
saludados en las plazas! 
{I}44_{/}\u00a1Pobres de ustedes!, 
porque son como esas 
tumbas que apenas se 
notan: uno no se da 
cuenta sino cuando ya las 
ha pisado."
{I}45_{/}Un maestro de la Ley 
tom\u00f3 entonces la palabra 
y dijo: "Maestro, al 
hablar as\u00ed nos ofendes 
tambi\u00e9n a nosotros."
{I}46_{/}El contest\u00f3: 
"\u00a1Pobres de ustedes 
tambi\u00e9n, maestros de la 
Ley, porque imponen a los 
dem\u00e1s cargas 
insoportables, y ustedes 
ni siquiera mueven un 
dedo para ayudarles!
{I}47_{/}\u00a1Pobres de ustedes, 
que construyen monumentos 
a los profetas! \u00bfQui\u00e9n 
los mat\u00f3 sino los padres 
de ustedes? {I}48_{/}As\u00ed, 
pues, ustedes reconocen 
lo que hicieron sus 
padres, pero siguen en lo 
mismo: ellos se 
deshicieron de los 
profetas, y ustedes ahora 
pueden construir.
{I}49_{/}La Sabidur\u00eda de 
Dios dice tambi\u00e9n: Yo les 
voy a enviar profetas y 
ap\u00f3stoles, pero esta 
gente matar\u00e1 o perseguir\u00e1 
a varios de ellos. 
{I}50_{/}Por eso, a esta 
generaci\u00f3n se le pedir\u00e1 
cuentas de la sangre de 
todos los profetas 
derramada desde la 
creaci\u00f3n del mundo: 
{I}51_{/}desde la sangre de 
Abel, hasta la de 
Zacar\u00edas, que fue 
asesinado entre el altar 
y el Santuario. S\u00ed, yo se 
lo aseguro: la generaci\u00f3n 
presente es la que tendr\u00e1 
que responder.
{I}52_{/}\u00a1Pobres de ustedes, 
maestros de la Ley, que 
se adue\u00f1aron de la llave 
del saber! Ustedes mismos 
no entraron, y cerraron 
el paso a los que estaban 
entrando.
{I}53_{/}Cuando sali\u00f3 de 
all\u00ed, los maestros de la 
Ley y los fariseos 
comenzaron a hostigarlo 
muy duramente. {I}54_{/}Le 
ped\u00edan su parecer sobre 
un mont\u00f3n de cosas y le 
pon\u00edan trampas para 
sorprenderlo en alguna de 
sus respuestas.
NO TEMAN A LOS QUE MATAN 
EL CUERPO{/}

{1}12{/}

{I}1_{/}Entre tanto se 
hab\u00edan reunido miles y 
miles de personas, hasta 
el punto de que se 
aplastaban unos a otros. 
Entonces Jes\u00fas se puso a 
decir, especialmente para 
sus disc\u00edpulos: "Cu\u00eddense 
de la levadura de los 
fariseos, que es la 
hipocres\u00eda. {I}2_{/}Nada hay 
tan oculto que no haya de 
ser descubierto o tan 
escondido que no haya de 
ser conocido. {I}3_{/}Por el 
contrario, todo lo que 
hayan dicho en la 
oscuridad ser\u00e1 o\u00eddo a la 
luz del d\u00eda, y lo que 
hayan dicho al o\u00eddo en 
las habitaciones ser\u00e1 
proclamado desde las 
azoteas.
{I}4_{/}Yo les digo a 
ustedes, mis amigos: No 
teman a los que matan el 
cuerpo y despu\u00e9s ya no 
pueden hacer nada m\u00e1s. 
{I}5_{/}Yo les voy a mostrar 
a qui\u00e9n deben temer: 
Teman a Aquel que, 
despu\u00e9s de quitarle a uno 
la vida, tiene poder para 
echarlo al infierno. 
Cr\u00e9anme que es a \u00e9se a 
quien deben temer. 
{I}6_{/}\u00bfNo se venden cinco 
pajaritos por dos 
monedas? Pues bien, 
delante de Dios ninguno 
de ellos ha sido 
olvidado. {I}7_{/}Incluso los 
cabellos de ustedes est\u00e1n 
contados. No teman, pues 
ustedes valen m\u00e1s que un 
sinn\u00famero de pajarillos.
{I}8_{/}Yo les digo: Si uno 
se pone de mi parte 
delante de los hombres, 
tambi\u00e9n el Hijo del 
Hombre se pondr\u00e1 de su 
parte delante de los 
\u00e1ngeles de Dios; {I}9_{/}pero 
el que me niegue delante 
de los hombres, ser\u00e1 
tambi\u00e9n negado \u00e9l delante 
de los \u00e1ngeles de Dios.
{I}10_{/}Para el que critique 
al Hijo del Hombre habr\u00e1 
perd\u00f3n, pero no habr\u00e1 
perd\u00f3n para el que 
calumnie al Esp\u00edritu 
Santo.
{I}11_{/}Cuando los lleven 
ante las sinagogas, los 
jueces y las autoridades, 
no se preocupen de c\u00f3mo 
se van a defender o qu\u00e9 
van a decir; {I}12_{/}llegada 
la hora, el Esp\u00edritu 
Santo les ense\u00f1ar\u00e1 lo que 
tengan que decir."
NO EST\u00c1 LA VIDA EN EL 
POSEER{/}

{I}13_{/}Uno de entre la 
gente pidi\u00f3 a Jes\u00fas: 
"Maestro, dile a mi 
hermano que me d\u00e9 mi 
parte de la herencia." 
{I}14_{/}Le contest\u00f3: "Amigo, 
\u00bfqui\u00e9n me ha nombrado 
juez o partidor de 
herencias?" {I}15_{/}Despu\u00e9s 
dijo a la gente: "Eviten 
con gran cuidado toda 
clase de codicia, porque 
aunque uno lo tenga todo, 
no son sus posesiones las 
que le dan vida."
{I}16_{/}A continuaci\u00f3n les 
propuso este ejemplo: 
"Hab\u00eda un hombre rico, al 
que sus campos le hab\u00edan 
producido mucho. 
{I}17_{/}Pensaba: \u00bfQu\u00e9 voy a 
hacer? No tengo d\u00f3nde 
guardar mis cosechas. 
{I}18_{/}Y se dijo: Har\u00e9 lo 
siguiente: echar\u00e9 abajo 
mis graneros y construir\u00e9 
otros m\u00e1s grandes; all\u00ed 
amontonar\u00e9 todo mi trigo, 
todas mis reservas. 
{I}19_{/}Entonces yo conmigo 
hablar\u00e9: Alma m\u00eda, tienes 
aqu\u00ed muchas cosas 
guardadas para muchos 
a\u00f1os; descansa, come, 
bebe, p\u00e1salo bien." 
{I}20_{/}Pero Dios le dijo: 
"\u00a1Pobre loco! Esta misma 
noche te van a reclamar 
tu alma. \u00bfQui\u00e9n se 
quedar\u00e1 con lo que has 
preparado?"
{I}21_{/}Esto vale para toda 
persona que amontona para 
s\u00ed misma, en vez de 
acumular para Dios."
NO SE INQUIETEN POR C\u00d3MO 
VIVIR\u00c1N{/}

{I}22_{/}Jes\u00fas dijo a sus 
disc\u00edpulos: "No se 
atormenten por su vida 
con cuestiones de 
alimentos, ni por su 
cuerpo con cuestiones de 
ropa. {I}23_{/}Miren que la 
vida es m\u00e1s que el 
alimento y el cuerpo m\u00e1s 
que el vestido. 
{I}24_{/}Aprendan de los 
cuervos: no siembran ni 
cosechan, no tienen 
bodegas ni graneros y, 
sin embargo, Dios los 
alimenta. \u00a1Y ustedes 
valen mucho m\u00e1s que las 
aves!
{I}25_{/}\u00bfQui\u00e9n de ustedes, 
por m\u00e1s que se preocupe, 
puede a\u00f1adir algo a su 
estatura? {I}26_{/}Si ustedes 
no tienen poder sobre 
cosas tan peque\u00f1as, \u00bfc\u00f3mo 
van a preocuparse por las 
dem\u00e1s?
{I}27_{/}Aprendan de los 
lirios del campo: no 
hilan ni tejen, pero yo 
les digo que ni Salom\u00f3n, 
con todo su lujo, se pudo 
vestir como uno de ellos. 
{I}28_{/}Y si Dios da tan 
lindo vestido a la hierba 
del campo, que hoy est\u00e1 y 
ma\u00f1ana se echar\u00e1 al 
fuego, \u00bfqu\u00e9 no har\u00e1 por 
ustedes, gente de poca 
fe?
{I}29_{/}No est\u00e9n pendientes 
de lo que comer\u00e1n o 
beber\u00e1n: \u00a1no se 
atormenten! {I}30_{/}Estas 
son cosas tras las cuales 
corren todas las naciones 
del mundo, pero el Padre 
de ustedes sabe que 
ustedes las necesitan. 
{I}31_{/}Busquen m\u00e1s bien el 
Reino, y se les dar\u00e1n 
tambi\u00e9n esas cosas.
{I}32_{/}No temas, 
peque\u00f1o reba\u00f1o, porque al 
Padre de ustedes le 
agrad\u00f3 darles el Reino. 
{I}33_{/}Vendan lo que tienen 
y rep\u00e1rtanlo en limosnas. 
H\u00e1ganse junto a Dios 
bolsas que no se rompen 
de viejas y reservas que 
no se acaban; all\u00ed no 
llega el ladr\u00f3n, y no hay 
polilla que destroce. 
{I}34_{/}Porque donde est\u00e1 tu 
tesoro, all\u00ed estar\u00e1 
tambi\u00e9n tu coraz\u00f3n.
EST\u00c9N PREPARADOS{/}

{I}35_{/}Tengan puesta la 
ropa de trabajo y sus 
l\u00e1mparas encendidas. 
{I}36_{/}Sean como personas 
que esperan que su patr\u00f3n 
regrese de la boda para 
abrirle apenas llegue y 
golpee a la puerta. 
{I}37_{/}Felices los 
sirvientes a los que el 
patr\u00f3n encuentre velando 
a su llegada. Yo les 
aseguro que \u00e9l mismo se 
pondr\u00e1 el delantal, los 
har\u00e1 sentar a la mesa y 
los servir\u00e1 uno por uno. 
{I}38_{/}Y si es la 
medianoche o la madrugada 
cuando llega y los 
encuentra as\u00ed, \u00a1felices 
esos sirvientes!
{I}39_{/}Si el due\u00f1o de casa 
supiera a qu\u00e9 hora va a 
llegar el ladr\u00f3n, ustedes 
entienden que se 
mantendr\u00eda despierto y no 
le dejar\u00eda romper el 
muro. {I}40_{/}Est\u00e9n tambi\u00e9n 
ustedes preparados, 
porque el Hijo del Hombre 
llegar\u00e1 a la hora que 
menos esperan."
{I}41_{/}Pedro pregunt\u00f3: 
"Se\u00f1or, esta par\u00e1bola que 
has contado, \u00bfes s\u00f3lo 
para nosotros o es para 
todos?" {I}42_{/}El Se\u00f1or 
contest\u00f3: "Imag\u00ednense a 
un administrador digno de 
confianza y capaz. Su 
se\u00f1or lo ha puesto al 
frente de sus sirvientes 
y es \u00e9l quien les 
repartir\u00e1 a su debido 
tiempo la raci\u00f3n de 
trigo. {I}43_{/}Afortunado 
ese servidor si al llegar 
su se\u00f1or lo encuentra 
cumpliendo su deber. 
{I}44_{/}En verdad les digo 
que le encomendar\u00e1 el 
cuidado de todo lo que 
tiene.
{I}45_{/}Pero puede ser que 
el administrador piense: 
"Mi patr\u00f3n llegar\u00e1 
tarde". Si entonces 
empieza a maltratar a los 
sirvientes y sirvientas, 
a comer, a beber y a 
emborracharse, 
{I}46_{/}llegar\u00e1 su patr\u00f3n el 
d\u00eda en que menos lo 
espera y a la hora menos 
pensada, le quitar\u00e1 su 
cargo y lo mandar\u00e1 donde 
aquellos de los que no se 
puede fiar.
{I}47_{/}Este servidor 
conoc\u00eda la voluntad de su 
patr\u00f3n; si no ha cumplido 
las \u00f3rdenes de su patr\u00f3n 
y no ha preparado nada, 
recibir\u00e1 un severo 
castigo. {I}48_{/}En cambio, 
si es otro que hizo sin 
saber algo que merece 
azotes, recibir\u00e1 menos 
golpes. Al que se le ha 
dado mucho, se le exigir\u00e1 
mucho; y cuanto m\u00e1s se le 
haya confiado, tanto m\u00e1s 
se le pedir\u00e1 cuentas.
{I}49_{/}He venido a 
traer fuego a la tierra y 
\u00a1cu\u00e1nto desear\u00eda que ya 
estuviera ardiendo! 
{I}50_{/}Pero tambi\u00e9n he de 
recibir un bautismo y 
\u00a1qu\u00e9 angustia siento 
hasta que no se haya 
cumplido!
{I}51_{/}\u00bfCreen ustedes que 
he venido para establecer 
la paz en la tierra? Les 
digo que no; m\u00e1s bien he 
venido a traer divisi\u00f3n. 
{I}52_{/}Pues de ahora en 
adelante hasta en una 
casa de cinco personas 
habr\u00e1 divisi\u00f3n: tres 
contra dos y dos contra 
tres. {I}53_{/}El padre 
estar\u00e1 contra del hijo y 
el hijo contra el padre; 
la madre contra la hija y 
la hija contra la madre; 
la suegra contra la nuera 
y la nuera contra la 
suegra."
{I}54_{/}Tambi\u00e9n dec\u00eda 
Jes\u00fas a la gente: "Cuando 
ustedes ven una nube que 
se levanta por el 
poniente, inmediatamente 
dicen: "Va a llover", y 
as\u00ed sucede. {I}55_{/}Y cuando 
sopla el viento sur, 
dicen: "Har\u00e1 calor", y 
as\u00ed sucede. {I}56_{/}\u00a1Gente 
superficial! Si ustedes 
saben interpretar el 
aspecto de la tierra y 
del cielo, \u00bfc\u00f3mo es que 
no comprenden el tiempo 
presente?
{I}57_{/}\u00bfC\u00f3mo no son capaces 
de juzgar por ustedes 
mismos lo que es justo? 
{I}58_{/}Mientras vas donde 
las autoridades con tu 
adversario, aprovecha la 
caminata para 
reconciliarte con \u00e9l, no 
sea que te arrastre ante 
el juez y el juez te 
entregue al carcelero, y 
el carcelero te encierre 
en la c\u00e1rcel. {I}59_{/}Yo te 
aseguro que no saldr\u00e1s de 
all\u00ed hasta que no hayas 
pagado el \u00faltimo centavo.
LA HIGUERA QUE NO DA 
FRUTO{/}

{1}13{/}

{I}1_{/}En ese momento 
algunos le contaron a 
Jes\u00fas una matanza de 
galileos. Pilato los 
hab\u00eda hecho matar en el 
Templo, mezclando su 
sangre con la sangre de 
sus sacrificios.
{I}2_{/}Jes\u00fas les replic\u00f3: 
"\u00bfCreen ustedes que esos 
galileos eran m\u00e1s 
pecadores que los dem\u00e1s 
porque corrieron 
semejante suerte? {I}3_{/}Yo 
les digo que no. Y si 
ustedes no renuncian a 
sus caminos, perecer\u00e1n 
del mismo modo. {I}4_{/}Y 
aquellas dieciocho 
personas que quedaron 
aplastadas cuando la 
torre de Silo\u00e9 se 
derrumb\u00f3, \u00bfcreen ustedes 
que eran m\u00e1s culpables 
que los dem\u00e1s habitantes 
de Jerusal\u00e9n? {I}5_{/}Yo les 
aseguro que no. Y si 
ustedes no renuncian a 
sus caminos, todos 
perecer\u00e1n de igual modo."
{I}6_{/}Jes\u00fas continu\u00f3 con 
esta comparaci\u00f3n: "Un 
hombre ten\u00eda una higuera 
que crec\u00eda en medio de su 
vi\u00f1a. Fue a buscar higos, 
pero no los hall\u00f3. 
{I}7_{/}Dijo entonces al 
vi\u00f1ador: "Mira, hace tres 
a\u00f1os que vengo a buscar 
higos a esta higuera, 
pero nunca encuentro 
nada. C\u00f3rtala. \u00bfPara qu\u00e9 
est\u00e1 consumiendo la 
tierra in\u00fatilmente?" 
{I}8_{/}El vi\u00f1ador contest\u00f3: 
"Se\u00f1or, d\u00e9jala un a\u00f1o m\u00e1s 
y mientras tanto cavar\u00e9 
alrededor y le echar\u00e9 
abono. {I}9_{/}Puede ser que 
as\u00ed d\u00e9 fruto en adelante 
y, si no, la cortas"."
UNA CURACI\u00d3N EN D\u00cdA 
S\u00c1BADO{/}

{I}10_{/}Un s\u00e1bado Jes\u00fas 
estaba ense\u00f1ando en una 
sinagoga. {I}11_{/}Hab\u00eda all\u00ed 
una mujer que desde hac\u00eda 
dieciocho a\u00f1os estaba 
pose\u00edda por un esp\u00edritu 
que la ten\u00eda enferma, y 
estaba tan encorvada que 
no pod\u00eda enderezarse de 
ninguna manera. 
{I}12_{/}Jes\u00fas la vio y la 
llam\u00f3. Luego le dijo: 
"Mujer, quedas libre de 
tu mal". {I}13_{/}Y le impuso 
las manos. Al instante se 
enderez\u00f3 y se puso a 
alabar a Dios.
{I}14_{/}Pero el presidente 
de la sinagoga se enoj\u00f3 
porque Jes\u00fas hab\u00eda hecho 
esta curaci\u00f3n en d\u00eda 
s\u00e1bado, y dijo a la 
gente: "Hay seis d\u00edas en 
los que se puede 
trabajar; vengan, pues, 
en esos d\u00edas para que los 
sanen, pero no en d\u00eda 
s\u00e1bado."
{I}15_{/}El Se\u00f1or le replic\u00f3: 
"\u00a1Ustedes son unos 
falsos! \u00bfAcaso no desatan 
del pesebre a su buey o a 
su burro en d\u00eda s\u00e1bado 
para llevarlo a la 
fuente? {I}16_{/}Esta es hija 
de Abrah\u00e1n, y Satan\u00e1s la 
manten\u00eda atada desde hace 
dieciocho a\u00f1os; \u00bfno se la 
deb\u00eda desatar 
precisamente en d\u00eda 
s\u00e1bado?"
{I}17_{/}Mientras Jes\u00fas 
hablaba, sus adversarios 
se sent\u00edan avergonzados; 
en cambio la gente se 
alegraba por las muchas 
maravillas que le ve\u00edan 
hacer.
DOS PAR\u00c1BOLAS{/}

{I}18_{/}Jes\u00fas continu\u00f3 
diciendo: "\u00bfA qu\u00e9 puedo 
comparar el Reino de 
Dios? \u00bfCon qu\u00e9 ejemplo 
podr\u00eda ilustrarlo? 
{I}19_{/}Es semejante a un 
grano de mostaza que un 
hombre tom\u00f3 y sembr\u00f3 en 
su jard\u00edn. Creci\u00f3 y se 
convirti\u00f3 en un arbusto y 
los p\u00e1jaros del cielo se 
refugiaron en sus ramas."
{I}20_{/}Y dijo otra vez: 
"\u00bfCon qu\u00e9 ejemplo podr\u00eda 
ilustrar el Reino de 
Dios? {I}21_{/}Es semejante a 
la levadura que tom\u00f3 una 
mujer y la meti\u00f3 en tres 
medidas de harina hasta 
que ferment\u00f3 toda la 
masa."
LA PUERTA ANGOSTA{/}

{I}22_{/}Jes\u00fas iba 
ense\u00f1ando por ciudades y 
pueblos mientras se 
dirig\u00eda a Jerusal\u00e9n. 
{I}23_{/}Alguien le pregunt\u00f3: 
"Se\u00f1or, \u00bfes verdad que 
son pocos los que se 
salvar\u00e1n?"
{I}24_{/}Jes\u00fas respondi\u00f3: 
"Esfu\u00e9rcense por entrar 
por la puerta angosta, 
porque yo les digo que 
muchos tratar\u00e1n de entrar 
y no lo lograr\u00e1n. {I}25_{/}Si 
a ustedes les ha tocado 
estar fuera cuando el 
due\u00f1o de casa se levante 
y cierre la puerta, 
entonces se pondr\u00e1n a 
golpearla y a gritar: 
\u00a1Se\u00f1or, \u00e1brenos! Pero les 
contestar\u00e1: No s\u00e9 de 
d\u00f3nde son ustedes. 
{I}26_{/}Entonces comenzar\u00e1n 
a decir: Nosotros hemos 
comido y bebido contigo, 
y t\u00fa has ense\u00f1ado en 
nuestras plazas. 
{I}27_{/}Pero \u00e9l les dir\u00e1 de 
nuevo: No s\u00e9 de d\u00f3nde son 
ustedes. \u00a1Al\u00e9jense de m\u00ed 
todos los malhechores!{/}

{I}28_{/}Habr\u00e1 llanto y 
rechinar de dientes 
cuando vean a Abrah\u00e1n, a 
Isaac, a Jacob y a todos 
los profetas en el Reino 
de Dios, y ustedes, en 
cambio, sean echados 
fuera. {I}29_{/}Gente del 
oriente y del poniente, 
del norte y del sur, 
vendr\u00e1n a sentarse a la 
mesa en el Reino de Dios. 
{I}30_{/}\u00a1Qu\u00e9 sorpresa! Unos 
que estaban entre los 
\u00faltimos son ahora 
primeros, mientras que 
los primeros han pasado a 
ser \u00faltimos."
{I}31_{/}En ese momento unos 
fariseos llegaron para 
avisarle: "M\u00e1rchate de 
aqu\u00ed, porque Herodes 
quiere matarte." 
{I}32_{/}Jes\u00fas les contest\u00f3: 
"Vayan a decir a ese 
zorro: Hoy y ma\u00f1ana 
expulso demonios y 
realizo curaciones, y al 
tercer d\u00eda llegar\u00e9 a mi 
t\u00e9rmino. {I}33_{/}Pero tengo 
que seguir mi camino hoy, 
ma\u00f1ana y un poco m\u00e1s, 
porque no es correcto que 
un profeta sea asesinado 
fuera de Jerusal\u00e9n.
{I}34_{/}\u00a1Jerusal\u00e9n, 
Jerusal\u00e9n, que matas a 
los profetas y apedreas a 
los que te son enviados! 
\u00a1Cu\u00e1ntas veces he querido 
reunir a tus hijos como 
la gallina re\u00fane a sus 
polluelos debajo de sus 
alas, y t\u00fa no has 
querido! {I}35_{/}Por eso se 
van a quedar con su 
Templo vac\u00edo{/} y no me 
volver\u00e1n a ver hasta que 
llegue el tiempo en que 
ustedes digan: "\u00a1Bendito 
sea el que viene en 
Nombre del Se\u00f1or!"{/}

{1}14{/}

{I}1_{/}Un s\u00e1bado Jes\u00fas fue a 
comer a la casa de uno de 
los fariseos m\u00e1s 
importantes, y ellos lo 
observaban. {I}2_{/}Por 
casualidad hab\u00eda delante 
de \u00e9l un hombre que 
sufr\u00eda de hinchaz\u00f3n. 
{I}3_{/}Jes\u00fas pregunt\u00f3 a los 
maestros de la Ley y a 
los fariseos: "\u00bfEst\u00e1 
permitido por la Ley 
curar en d\u00eda s\u00e1bado o 
no?" {I}4_{/}Pero ninguno 
respondi\u00f3. Jes\u00fas entonces 
se acerc\u00f3 al enfermo, lo 
cur\u00f3 y lo despidi\u00f3. 
{I}5_{/}Despu\u00e9s les dijo: "Si 
a uno de ustedes se le 
cae su burro o su buey en 
un pozo en d\u00eda s\u00e1bado, 
\u00bfacaso no va en seguida a 
sacarlo?" {I}6_{/}Y no 
pudieron contestarle.
LOS PRIMEROS ASIENTOS{/}

{I}7_{/}Jes\u00fas not\u00f3 que 
los invitados trataban de 
ocupar los puestos de 
honor, por lo que les dio 
esta lecci\u00f3n: {I}8_{/}"Cuando 
alguien te invite a un 
banquete de bodas, no 
escojas el mejor lugar. 
Puede ocurrir que haya 
sido invitado otro m\u00e1s 
importante que t\u00fa, {I}9_{/}y 
el que los invit\u00f3 a los 
dos venga y te diga: Deja 
tu lugar a esta persona. 
Y con gran verg\u00fcenza 
tendr\u00e1s que ir a ocupar 
el \u00faltimo lugar.
{I}10_{/}Al contrario, cuando 
te inviten, ponte en el 
\u00faltimo lugar y as\u00ed, 
cuando llegue el que te 
invit\u00f3, te dir\u00e1: Amigo, 
ven m\u00e1s arriba. Esto ser\u00e1 
un gran honor para ti 
ante los dem\u00e1s invitados. 
{I}11_{/}Porque el que se 
ensalza ser\u00e1 humillado y 
el que se humilla ser\u00e1 
ensalzado."
{I}12_{/}Jes\u00fas dijo 
tambi\u00e9n al que lo hab\u00eda 
invitado: "Cuando des un 
almuerzo o una comida, no 
invites a tus amigos, 
hermanos, parientes o 
vecinos ricos, porque 
ellos a su vez te 
invitar\u00e1n a ti y as\u00ed 
quedar\u00e1s compensado. 
{I}13_{/} Cuando des un 
banquete, invita m\u00e1s bien 
a los pobres, a los 
inv\u00e1lidos, a los cojos y 
a los ciegos. {I}14_{/}\u00a1Qu\u00e9 
suerte para ti si ellos 
no pueden compensarte! 
Pues tu recompensa la 
recibir\u00e1s en la 
resurrecci\u00f3n de los 
justos."
LOS INVITADOS QUE SE 
EXCUSAN{/}

{I}15_{/}Al o\u00edr estas 
palabras, uno de los 
invitados le dijo: "Feliz 
el que tome parte en el 
banquete del Reino de 
Dios."
{I}16_{/}Jes\u00fas respondi\u00f3: "Un 
hombre dio un gran 
banquete e invit\u00f3 a mucha 
gente. {I}17_{/}A la hora de 
la comida envi\u00f3 a un 
sirviente a decir a los 
invitados: "Vengan, que 
ya est\u00e1 todo listo." 
{I}18_{/}Pero todos por igual 
comenzaron a disculparse. 
El primero dijo: "Acabo 
de comprar un campo y 
tengo que ir a verlo; te 
ruego que me disculpes." 
{I}19_{/}Otro dijo: "He 
comprado cinco yuntas de 
bueyes y voy a probarlas; 
te ruego que me 
disculpes." {I}20_{/}Y otro 
dijo: "Acabo de casarme y 
por lo tanto no puedo 
ir."
{I}21_{/}Al regresar, el 
sirviente se lo cont\u00f3 a 
su patr\u00f3n, que se enoj\u00f3. 
Pero dijo al sirviente: 
"Sal en seguida a las 
plazas y calles de la 
ciudad y trae para ac\u00e1 a 
los pobres, a los 
inv\u00e1lidos, a los ciegos y 
a los cojos." {I}22_{/}Volvi\u00f3 
el sirviente y dijo: 
"Se\u00f1or, se hizo lo que 
mandaste y todav\u00eda queda 
lugar." {I}23_{/}El patr\u00f3n 
entonces dijo al 
sirviente: "Vete por los 
caminos y por los l\u00edmites 
de las propiedades y 
obliga a la gente a 
entrar hasta que se llene 
mi casa. {I}24_{/}En cuanto a 
esos se\u00f1ores que hab\u00eda 
invitado, yo les aseguro 
que ninguno de ellos 
probar\u00e1 mi banquete."
LO QUE CUESTA SEGUIR A 
JES\u00daS{/}

{I}25_{/}Caminaba con 
Jes\u00fas un gran gent\u00edo. Se 
volvi\u00f3 hacia ellos y les 
dijo: {I}26_{/}"Si alguno 
quiere venir a m\u00ed y no se 
desprende de su padre y 
madre, de su mujer e 
hijos, de sus hermanos y 
hermanas, e incluso de su 
propia persona, no puede 
ser disc\u00edpulo m\u00edo. 
{I}27_{/}El que no carga con 
su propia cruz para 
seguirme luego, no puede 
ser disc\u00edpulo m\u00edo.
{I}28_{/}Cuando uno de 
ustedes quiere construir 
una casa en el campo, \u00bfno 
comienza por sentarse y 
hacer las cuentas, para 
ver si tiene para 
terminarla? {I}29_{/}Porque 
si pone los cimientos y 
despu\u00e9s no puede acabar 
la obra, todos los que lo 
vean se burlar\u00e1n de \u00e9l, 
{I}30_{/}diciendo: \u00a1Ese 
hombre comenz\u00f3 a edificar 
y no fue capaz de 
terminar!
{I}31_{/}Y cuando un rey 
parte a pelear contra 
otro rey, \u00bfno se sienta 
antes para pensarlo bien? 
\u00bfPodr\u00e1 con sus diez mil 
hombres hacer frente al 
otro que viene contra \u00e9l 
con veinte mil? {I}32_{/}Y si 
no puede, env\u00eda 
mensajeros mientras el 
otro est\u00e1 a\u00fan lejos para 
llegar a un arreglo. 
{I}33_{/}Esto vale para 
ustedes: el que no 
renuncia a todo lo que 
tiene, no podr\u00e1 ser 
disc\u00edpulo m\u00edo.
{I}34_{/}La sal es una cosa 
buena, pero si la sal 
deja de ser sal, \u00bfcon qu\u00e9 
se la salar\u00e1 de nuevo? 
{I}35_{/}Ya no sirve para el 
campo ni para esti\u00e9rcol; 
se la tirar\u00e1 fuera. 
Escuchen, pues, si tienen 
o\u00eddos."
LA OVEJA PERDIDA{/}

{1}15{/}

{I}1_{/}Los publicanos y 
pecadores se acercaban a 
Jes\u00fas para escucharle. 
{I}2_{/}Por esto los fariseos 
y los maestros de la Ley 
lo criticaban entre s\u00ed: 
"Este hombre da buena 
acogida a los pecadores y 
come con ellos." 
{I}3_{/}Entonces Jes\u00fas les 
dijo esta par\u00e1bola:
{I}4_{/}"Si alguno de 
ustedes pierde una oveja 
de las cien que tiene, 
\u00bfno deja las otras 
noventa y nueve en el 
desierto y se va en busca 
de la que se le perdi\u00f3 
hasta que la encuentra? 
{I}5_{/}Y cuando la 
encuentra, se la carga 
muy feliz sobre los 
hombros, {I}6_{/}y al llegar 
a su casa re\u00fane a los 
amigos y vecinos y les 
dice: "Al\u00e9grense conmigo, 
porque he encontrado la 
oveja que se me hab\u00eda 
perdido." {I}7_{/}Yo les digo 
que de igual modo habr\u00e1 
m\u00e1s alegr\u00eda en el cielo 
por un solo pecador que 
vuelve a Dios que por 
noventa y nueve justos 
que no tienen necesidad 
de convertirse.
{I}8_{/}Y si una mujer pierde 
una moneda de las diez 
que tiene, \u00bfno enciende 
una l\u00e1mpara, barre la 
casa y busca 
cuidadosamente hasta que 
la encuentra? {I}9_{/}Y 
apenas la encuentra, 
re\u00fane a sus amigas y 
vecinas y les dice: 
"Al\u00e9grense conmigo, 
porque hall\u00e9 la moneda 
que se me hab\u00eda perdido". 
{I}10_{/}De igual manera, yo 
se lo digo, hay alegr\u00eda 
entre los \u00e1ngeles de Dios 
por un solo pecador que 
se convierte."
EL HIJO PR\u00d3DIGO{/}

{I}11_{/}Jes\u00fas continu\u00f3: 
"Hab\u00eda un hombre que 
ten\u00eda dos hijos. {I}12_{/}El 
menor dijo a su padre: 
"Dame la parte de la 
hacienda que me 
corresponde." Y el padre 
reparti\u00f3 sus bienes entre 
los dos.
{I}13_{/}El hijo menor junt\u00f3 
todos sus haberes, y unos 
d\u00edas despu\u00e9s se fue a un 
pa\u00eds lejano. All\u00ed 
malgast\u00f3 su dinero 
llevando una vida 
desordenada. {I}14_{/}Cuando 
ya hab\u00eda gastado todo, 
sobrevino en aquella 
regi\u00f3n una escasez grande 
y comenz\u00f3 a pasar 
necesidad. {I}15_{/}Fue a 
buscar trabajo y se puso 
al servicio de un 
habitante del lugar, que 
lo envi\u00f3 a su campo a 
cuidar cerdos. 
{I}16_{/}Hubiera deseado 
llenarse el est\u00f3mago con 
la comida que daban a los 
cerdos, pero nadie le 
daba algo.
{I}17_{/}Finalmente 
recapacit\u00f3 y se dijo: 
"\u00a1Cu\u00e1ntos asalariados de 
mi padre tienen pan de 
sobra, mientras yo aqu\u00ed 
me muero de hambre! 
{I}18_{/}Tengo que hacer 
algo: volver\u00e9 donde mi 
padre y le dir\u00e9: Padre, 
he pecado contra Dios y 
contra ti. {I}19_{/}Ya no 
merezco ser llamado hijo 
tuyo. Tr\u00e1tame como a uno 
de tus asalariados." 
{I}20_{/}Se levant\u00f3, pues, y 
se fue donde su padre.
Estaba a\u00fan lejos, cuando 
su padre lo vio y sinti\u00f3 
compasi\u00f3n; corri\u00f3 a 
echarse a su cuello y lo 
bes\u00f3. {I}21_{/}Entonces el 
hijo le habl\u00f3: "Padre, he 
pecado contra Dios y ante 
ti. Ya no merezco ser 
llamado hijo tuyo." 
{I}22_{/}Pero el padre dijo a 
sus servidores: "\u00a1R\u00e1pido! 
Traigan el mejor vestido 
y p\u00f3nganselo. Col\u00f3quenle 
un anillo en el dedo y 
traigan calzado para sus 
pies. {I}23_{/}Traigan el 
ternero gordo y m\u00e1tenlo; 
comamos y hagamos fiesta, 
{I}24_{/}porque este hijo m\u00edo 
estaba muerto y ha vuelto 
a la vida; estaba perdido 
y lo hemos encontrado." Y 
comenzaron la fiesta.
{I}25_{/}El hijo mayor estaba 
en el campo. Al volver, 
cuando se acercaba a la 
casa, oy\u00f3 la orquesta y 
el baile. {I}26_{/}Llam\u00f3 a 
uno de los muchachos y le 
pregunt\u00f3 qu\u00e9 significaba 
todo aquello. {I}27_{/}El le 
respondi\u00f3: "Tu hermano ha 
regresado a casa, y tu 
padre mand\u00f3 matar el 
ternero gordo por haberlo 
recobrado sano y salvo."
{I}28_{/}El hijo mayor se 
enoj\u00f3 y no quiso entrar. 
Su padre sali\u00f3 a 
suplicarle. {I}29_{/}Pero \u00e9l 
le contest\u00f3: "Hace tantos 
a\u00f1os que te sirvo sin 
haber desobedecido jam\u00e1s 
ni una sola de tus 
\u00f3rdenes, y a m\u00ed nunca me 
has dado un cabrito para 
hacer una fiesta con mis 
amigos. {I}30_{/}Pero ahora 
que vuelve ese hijo tuyo 
que se ha gastado tu 
dinero con prostitutas, 
haces matar para \u00e9l el 
ternero gordo."
{I}31_{/}El padre le dijo: 
"Hijo, t\u00fa est\u00e1s siempre 
conmigo y todo lo m\u00edo es 
tuyo. {I}32_{/}Pero hab\u00eda que 
hacer fiesta y alegrarse, 
puesto que tu hermano 
estaba muerto y ha vuelto 
a la vida, estaba perdido 
y ha sido encontrado."
EL ADMINISTRADOR ASTUTO{/}

{1}16{/}

{I}1_{/}Jes\u00fas dijo 
tambi\u00e9n a sus disc\u00edpulos: 
"Hab\u00eda un hombre rico que 
ten\u00eda un administrador, y 
le vinieron a decir que 
estaba malgastando sus 
bienes. {I}2_{/}Lo mand\u00f3 
llamar y le dijo: "\u00bfQu\u00e9 
oigo decir de ti? Dame 
cuenta de tu 
administraci\u00f3n, porque ya 
no continuar\u00e1s en ese 
cargo."
{I}3_{/}El administrador se 
dijo: "\u00bfQu\u00e9 voy a hacer 
ahora que mi patr\u00f3n me 
despide de mi empleo? 
Para trabajar la tierra 
no tengo fuerzas, y pedir 
limosna me da verg\u00fcenza. 
{I}4_{/}Ya s\u00e9 lo que voy a 
hacer para que, cuando me 
quiten el cargo, tenga 
gente que me reciba en su 
casa."
{I}5_{/}Llam\u00f3 uno por uno a 
los que ten\u00edan deudas con 
su patr\u00f3n, y dijo al 
primero: {I}6_{/}"\u00bfCu\u00e1nto 
debes a mi patr\u00f3n?" Le 
contest\u00f3: "Cien barriles 
de aceite." Le dijo el 
administrador: "Toma tu 
recibo, si\u00e9ntate y 
escribe en seguida 
cincuenta." {I}7_{/}Despu\u00e9s 
dijo a otro: "Y t\u00fa, 
\u00bfcu\u00e1nto le debes?" 
Contest\u00f3: "Cuatrocientos 
quintales de trigo." 
Entonces le dijo: "Toma 
tu recibo y escribe 
trescientos."
{I}8_{/}El patr\u00f3n admir\u00f3 la 
manera tan inteligente de 
actuar de ese 
administrador que lo 
estafaba. Pues es cierto 
que los ciudadanos de 
este mundo sacan m\u00e1s 
provecho de sus 
relaciones sociales que 
los hijos de la luz. 
{I}9_{/}Por eso les digo: 
Utilicen el sucio dinero 
para hacerse amigos, para 
que cuando les llegue a 
faltar, los reciban a 
ustedes en las viviendas 
eternas.
{I}10_{/}El que ha sido digno 
de confianza en cosas sin 
importancia, ser\u00e1 digno 
de confianza tambi\u00e9n en 
las importantes; y el que 
no ha sido honrado en las 
cosas m\u00ednimas, tampoco 
ser\u00e1 honrado en las cosas 
importantes. {I}11_{/}Por lo 
tanto, si ustedes no han 
sido dignos de confianza 
en manejar el sucio 
dinero, \u00bfqui\u00e9n les va a 
confiar los bienes 
verdaderos? {I}12_{/}Y si no 
se han mostrado dignos de 
confianza con cosas 
ajenas, \u00bfqui\u00e9n les 
confiar\u00e1 los bienes que 
son realmente nuestros?
{I}13_{/}Ning\u00fan siervo 
puede servir a dos 
patrones, porque 
necesariamente odiar\u00e1 a 
uno y amar\u00e1 al otro o 
bien ser\u00e1 fiel a uno y 
despreciar\u00e1 al otro. 
Ustedes no pueden servir 
al mismo tiempo a Dios y 
al Dinero.
{I}14_{/}Los fariseos 
escuchaban todo esto, 
pero se burlaban de Jes\u00fas 
porque eran personas 
apegadas al dinero. El 
les dijo: {I}15_{/}"Ustedes 
aparentan ser gente 
perfecta, pero Dios 
conoce los corazones, y 
lo que los hombres tienen 
por grande lo aborrece 
Dios.
{I}16_{/}La \u00e9poca de la 
Ley y de los Profetas se 
cerr\u00f3 con Juan. Desde 
entonces se est\u00e1 
proclamando el Reino de 
Dios, y cada cual se 
esfuerza por 
conquistarlo.
{I}17_{/}M\u00e1s f\u00e1cil es que 
pasen el cielo y la 
tierra que no que deje de 
cumplirse una sola letra 
de la Ley.
{I}18_{/}Todo hombre que se 
divorcia de su mujer y se 
casa con otra, comete 
adulterio. Y el que se 
casa con una mujer 
divorciada de su marido, 
tambi\u00e9n comete adulterio.
EL RICO Y L\u00c1ZARO{/}

{I}19_{/}Hab\u00eda un hombre 
rico que se vest\u00eda con 
ropa fin\u00edsima y com\u00eda 
regiamente todos los 
d\u00edas. {I}20_{/}Hab\u00eda tambi\u00e9n 
un pobre, llamado L\u00e1zaro, 
todo cubierto de llagas, 
que estaba tendido a la 
puerta del rico. 
{I}21_{/}Hubiera deseado 
saciarse con lo que ca\u00eda 
de la mesa del rico, y 
hasta los perros ven\u00edan a 
lamerle las llagas. 
{I}22_{/}Pues bien, muri\u00f3 el 
pobre y fue llevado por 
los \u00e1ngeles al cielo 
junto a Abrah\u00e1n. Tambi\u00e9n 
muri\u00f3 el rico, y lo 
sepultaron.
{I}23_{/}Estando en el 
infierno, en medio de los 
tormentos, el rico 
levant\u00f3 los ojos y vio a 
lo lejos a Abrah\u00e1n y a 
L\u00e1zaro con \u00e9l en su 
regazo. {I}24_{/}Entonces 
grit\u00f3: "Padre Abrah\u00e1n, 
ten piedad de m\u00ed, y manda 
a L\u00e1zaro que moje en agua 
la punta de su dedo y me 
refresque la lengua, 
porque me atormentan 
estas llamas."
{I}25_{/}Abrah\u00e1n le 
respondi\u00f3: "Hijo, 
recuerda que t\u00fa recibiste 
tus bienes durante la 
vida, mientras que L\u00e1zaro 
recibi\u00f3 males. Ahora \u00e9l 
encuentra aqu\u00ed consuelo y 
t\u00fa, en cambio, tormentos. 
{I}26_{/}Adem\u00e1s, entre 
ustedes y nosotros hay un 
abismo tremendo, de tal 
manera que los que 
quieran cruzar desde aqu\u00ed 
hasta ustedes no puedan 
hacerlo, y tampoco lo 
puedan hacer del lado de 
ustedes al nuestro."
{I}27_{/}El otro replic\u00f3: 
"Entonces te ruego, padre 
Abrah\u00e1n, que env\u00edes a 
L\u00e1zaro a la casa de mi 
padre, {I}28_{/}a mis cinco 
hermanos: que vaya a 
darles su testimonio para 
que no vengan tambi\u00e9n 
ellos a parar a este 
lugar de tormento." 
{I}29_{/}Abrah\u00e1n le contest\u00f3: 
"Tienen a Mois\u00e9s y a los 
profetas: que los 
escuchen." {I}30_{/}El rico 
insisti\u00f3: "No lo har\u00e1n, 
padre Abrah\u00e1n; pero si 
alguno de entre los 
muertos fuera donde 
ellos, se arrepentir\u00edan."
{I}31_{/}Abrah\u00e1n le replic\u00f3: 
"Si no escuchan a Mois\u00e9s 
y a los profetas, aunque 
resucite uno de entre los 
muertos, no se 
convencer\u00e1n."
{1}17{/}

{I}1_{/}Dijo Jes\u00fas a sus 
disc\u00edpulos: "Es imposible 
que no haya esc\u00e1ndalos y 
ca\u00eddas, pero \u00a1pobre del 
que hace caer a los 
dem\u00e1s! {I}2_{/}Mejor ser\u00eda 
que lo arrojaran al mar 
con una piedra de molino 
atada al cuello, antes 
que hacer caer a uno de 
estos peque\u00f1os. 
{I}3_{/}Cu\u00eddense ustedes 
mismos.
Si tu hermano te ofende, 
repr\u00e9ndelo; y si se 
arrepiente, perd\u00f3nalo. 
{I}4_{/}Si te ofende siete 
veces al d\u00eda y otras 
tantas vuelve arrepentido 
y te dice: "Lo siento", 
perd\u00f3nalo."
{I}5_{/}Los ap\u00f3stoles dijeron 
al Se\u00f1or: "Aum\u00e9ntanos la 
fe." {I}6_{/}El Se\u00f1or 
respondi\u00f3: "Si ustedes 
tienen un poco de fe, no 
m\u00e1s grande que un granito 
de mostaza, dir\u00e1n a ese 
\u00e1rbol: "Arr\u00e1ncate y 
pl\u00e1ntate en el mar", y el 
\u00e1rbol les obedecer\u00e1.
{I}7_{/}\u00bfAcaso tienen un 
servidor que est\u00e1 arando 
o cuidando el reba\u00f1o? Y 
cuando \u00e9ste vuelve del 
campo, \u00bfle dicen acaso: 
"Entra y descansa?" 
{I}8_{/}\u00bfNo le dir\u00e1n m\u00e1s 
bien: "Prep\u00e1rame la 
comida y ponte el 
delantal para servirme 
hasta que yo haya comido 
y bebido, y despu\u00e9s 
comer\u00e1s y beber\u00e1s t\u00fa?" 
{I}9_{/}\u00bfY qui\u00e9n de ustedes 
se sentir\u00e1 agradecido con 
\u00e9l porque hizo lo que le 
fue mandado?
{I}10_{/}As\u00ed tambi\u00e9n ustedes, 
cuando hayan hecho todo 
lo que les ha sido 
mandado, digan: "Somos 
servidores que no 
hac\u00edamos falta, hemos 
hecho lo que era nuestro 
deber"."
LOS DIEZ LEPROSOS{/}

{I}11_{/}De camino a 
Jerusal\u00e9n, Jes\u00fas pasaba 
por los confines entre 
Samar\u00eda y Galilea, {I}12_{/} 
y al entrar en un pueblo, 
le salieron al encuentro 
diez leprosos. Se 
detuvieron a cierta 
distancia {I}13_{/}y 
gritaban: "Jes\u00fas, 
Maestro, ten compasi\u00f3n de 
nosotros." {I}14_{/}Jes\u00fas les 
dijo: "Vayan y 
pres\u00e9ntense a los 
sacerdotes."
{I}15_{/}Mientras iban 
quedaron sanos. Uno de 
ellos, al verse sano, 
volvi\u00f3 de inmediato 
alabando a Dios en alta 
voz, {I}16_{/}y se ech\u00f3 a los 
pies de Jes\u00fas con el 
rostro en tierra, d\u00e1ndole 
las gracias. Era un 
samaritano.
{I}17_{/}Jes\u00fas entonces 
pregunt\u00f3: "\u00bfNo han sido 
sanados los diez? \u00bfD\u00f3nde 
est\u00e1n los otros nueve? 
{I}18_{/}\u00bfAs\u00ed que ninguno 
volvi\u00f3 a glorificar a 
Dios fuera de este 
extranjero?" {I}19_{/}Y Jes\u00fas 
le dijo: "Lev\u00e1ntate y 
vete; tu fe te ha 
salvado."
LA VENIDA DEL REINO DE 
DIOS{/}

{I}20_{/}Los fariseos 
preguntaron a Jes\u00fas: 
"\u00bfCu\u00e1ndo llegar\u00e1 el Reino 
de Dios?" Les contest\u00f3: 
"La venida del Reino de 
Dios no es cosa que se 
pueda verificar. {I}21_{/}No 
van a decir: "Est\u00e1 aqu\u00ed, 
o est\u00e1 all\u00e1". Y sepan que 
el Reino de Dios est\u00e1 en 
medio de ustedes."
{I}22_{/}Jes\u00fas dijo adem\u00e1s a 
sus disc\u00edpulos: "Llegar\u00e1 
un tiempo en que ustedes 
desear\u00e1n ver alguna de 
las manifestaciones del 
Hijo del Hombre, pero no 
la ver\u00e1n. {I}23_{/}Entonces 
les dir\u00e1n: "Est\u00e1 aqu\u00ed, 
est\u00e1 all\u00e1." No vayan, no 
corran. {I}24_{/}En efecto, 
como el fulgor del 
rel\u00e1mpago rasga el cielo 
desde un extremo hasta el 
otro, as\u00ed suceder\u00e1 con el 
Hijo del Hombre cuando 
llegue su d\u00eda. {I}25_{/}Pero 
antes tiene que sufrir 
mucho y ser rechazado por 
esa gente.
{I}26_{/}En los d\u00edas del Hijo 
del Hombre suceder\u00e1 lo 
mismo que en tiempos de 
No\u00e9: {I}27_{/}la gente com\u00eda, 
beb\u00eda, y se casaban 
hombres y mujeres, hasta 
el d\u00eda en que No\u00e9 entr\u00f3 
en el arca y vino el 
diluvio, que los hizo 
perecer a todos. 
{I}28_{/}Ocurrir\u00e1 lo mismo 
que en tiempos de Lot: la 
gente com\u00eda y beb\u00eda, 
compraba y vend\u00eda, 
plantaba y edificaba. 
{I}29_{/}Pero el d\u00eda que 
sali\u00f3 Lot de Sodoma cay\u00f3 
del cielo una lluvia de 
fuego y azufre que los 
mat\u00f3 a todos. {I}30_{/}Lo 
mismo suceder\u00e1 el d\u00eda en 
que se manifieste el Hijo 
del Hombre.
{I}31_{/}Aquel d\u00eda, el que 
est\u00e9 en la terraza, que 
no baje a buscar sus 
cosas al interior de la 
casa; y el que est\u00e9 en el 
campo, que no se vuelva 
atr\u00e1s. {I}32_{/}Acu\u00e9rdense de 
la mujer de Lot. {I}33_{/}El 
que intente guardar su 
vida la perder\u00e1, pero el 
que la entregue, la har\u00e1 
nacer a nueva vida.
{I}34_{/}Yo les declaro que 
aquella noche, de dos 
personas que est\u00e9n 
durmiendo en una misma 
cama, una ser\u00e1 llevada y 
la otra dejada; {I}35_{/}dos 
mujeres estar\u00e1n moliendo 
juntas, pero una ser\u00e1 
llevada y la otra 
dejada."
{I}36_{/}Entonces preguntaron 
a Jes\u00fas: "\u00bfD\u00f3nde suceder\u00e1 
eso, Se\u00f1or?" {I}37_{/}Y \u00e9l 
respondi\u00f3: "Donde est\u00e9 el 
cuerpo, all\u00ed se juntar\u00e1n 
los buitres."
ORAR SIN DESANIMARSE{/}

{1}18{/}

{I}1_{/}Jes\u00fas les mostr\u00f3 
con un ejemplo que deb\u00edan 
orar siempre, sin 
desanimarse jam\u00e1s: 
{I}2_{/}"En una ciudad hab\u00eda 
un juez que no tem\u00eda a 
Dios ni le importaba la 
gente. {I}3_{/}En la misma 
ciudad hab\u00eda tambi\u00e9n una 
viuda que acud\u00eda a \u00e9l 
para decirle: "Hazme 
justicia contra mi 
adversario". {I}4_{/}Durante 
bastante tiempo el juez 
no le hizo caso, pero al 
final pens\u00f3: "Es cierto 
que no temo a Dios y no 
me importa la gente, 
{I}5_{/}pero esta viuda ya me 
molesta tanto que le voy 
a hacer justicia; de lo 
contrario acabar\u00e1 
rompi\u00e9ndome la cabeza"."
{I}6_{/}Y el Se\u00f1or dijo: "\u00bfSe 
han fijado en las 
palabras de este juez 
malo? {I}7_{/}\u00bfAcaso Dios no 
har\u00e1 justicia a sus 
elegidos si claman a \u00e9l 
d\u00eda y noche, mientras \u00e9l 
deja que esperen? {I}8_{/}Yo 
les aseguro que les har\u00e1 
justicia, y lo har\u00e1 
pronto. Pero cuando venga 
el Hijo del Hombre, 
\u00bfencontrar\u00e1 fe sobre la 
tierra?".
EL FARISEO Y EL 
PUBLICANO{/}

{I}9_{/}Jes\u00fas dijo esta 
par\u00e1bola por algunos que 
estaban convencidos de 
ser justos y despreciaban 
a los dem\u00e1s. {I}10_{/}"Dos 
hombres subieron al 
Templo a orar. Uno era 
fariseo y el otro 
publicano. {I}11_{/}El 
fariseo, puesto de pie, 
oraba en su interior de 
esta manera: "Oh Dios, te 
doy gracias porque no soy 
como los dem\u00e1s hombres, 
que son ladrones, 
injustos, ad\u00falteros, o 
como ese publicano... 
{I}12_{/}Ayuno dos veces por 
semana y doy la d\u00e9cima 
parte de todas mis 
entradas."
{I}13_{/}Mientras tanto el 
publicano se quedaba 
atr\u00e1s y no se atrev\u00eda a 
levantar los ojos al 
cielo, sino que se 
golpeaba el pecho 
diciendo: "Dios m\u00edo, ten 
piedad de m\u00ed, que soy un 
pecador".
{I}14_{/}Yo les digo que este 
\u00faltimo estaba en gracia 
de Dios cuando volvi\u00f3 a 
su casa, pero el fariseo 
no. Porque el que se hace 
grande ser\u00e1 humillado y 
el que se humilla ser\u00e1 
enaltecido."
{I}15_{/}Le tra\u00edan tambi\u00e9n 
ni\u00f1os peque\u00f1itos para que 
los tocara, pero los 
disc\u00edpulos empezaron a 
reprender a esas 
personas. {I}16_{/}Jes\u00fas 
pidi\u00f3 que se los 
trajeran, diciendo: 
"Dejen que los ni\u00f1os 
vengan a m\u00ed y no se lo 
impidan, porque el Reino 
de Dios pertenece a los 
que son como ellos. 
{I}17_{/}En verdad les digo 
que el que no reciba el 
Reino de Dios como un 
ni\u00f1o no entrar\u00e1 en \u00e9l."
EL QUE NO QUISO SEGUIR A 
JES\u00daS{/}

{I}18_{/}Cierto hombre 
importante le pregunt\u00f3: 
"Maestro bueno, \u00bfqu\u00e9 
tengo que hacer para 
heredar la vida eterna?" 
{I}19_{/}Jes\u00fas le dijo: "\u00bfPor 
qu\u00e9 me llamas bueno? S\u00f3lo 
Dios es bueno, nadie m\u00e1s. 
{I}20_{/}Ya sabes los 
mandamientos: No cometas 
adulterio, no mates, no 
robes, no levantes falsos 
testimonios, honra a tu 
padre y a tu madre."{/} 
{I}21_{/}Pero \u00e9l contest\u00f3: 
"Todo esto lo he cumplido 
ya desde joven." {I}22_{/}Al 
o\u00edr esto, Jes\u00fas le dijo: 
"Todav\u00eda te falta una 
cosa: vende todo lo que 
tienes, reparte el dinero 
entre los pobres, y 
tendr\u00e1s un tesoro en el 
cielo; despu\u00e9s ven y 
s\u00edgueme." {I}23_{/}Ante tal 
respuesta, el hombre se 
puso triste, pues era muy 
rico.
{I}24_{/}Al verlo, dijo 
Jes\u00fas: "\u00a1Qu\u00e9 dif\u00edcil es 
entrar en el Reino de 
Dios para los que tienen 
riquezas! {I}25_{/}Es m\u00e1s 
f\u00e1cil para un camello 
pasar por el ojo de una 
aguja que para un rico 
entrar en el Reino de 
Dios." {I}26_{/}Los presentes 
dijeron: "\u00bfQui\u00e9n podr\u00e1 
salvarse entonces?" 
{I}27_{/}Jes\u00fas respondi\u00f3: "Lo 
que es imposible para los 
hombres es posible para 
Dios."
{I}28_{/}En ese momento Pedro 
dijo: "Ya ves que 
nosotros hemos dejado 
todo lo que ten\u00edamos y te 
hemos seguido." 
{I}29_{/}Jes\u00fas respondi\u00f3: "Yo 
les aseguro que ninguno 
dejar\u00e1 casa, esposa, 
hermanos, padre o hijos a 
causa del Reino de Dios 
{I}30_{/}sin que reciba mucho 
m\u00e1s en el tiempo presente 
y, en el mundo venidero, 
la vida eterna."
{I}31_{/}Jes\u00fas tom\u00f3 aparte a 
los Doce y les dijo: 
"Estamos subiendo a 
Jerusal\u00e9n y all\u00ed se va a 
cumplir todo lo que 
escribieron los profetas 
sobre el Hijo del Hombre: 
{I}32_{/}ser\u00e1 entregado al 
poder extranjero; ser\u00e1 
burlado, maltratado y 
escupido; {I}33_{/}y despu\u00e9s 
de azotarlo, lo matar\u00e1n. 
Pero al tercer d\u00eda 
resucitar\u00e1." {I}34_{/}Los 
Doce no entendieron nada 
de aquello. Este era un 
lenguaje misterioso para 
ellos y no comprend\u00edan lo 
que dec\u00eda.
EL CIEGO DE JERIC\u00d3{/}

{I}35_{/}Ya cerca de Jeric\u00f3, 
hab\u00eda un ciego sentado al 
borde del camino pidiendo 
limosna. {I}36_{/}Al o\u00edr que 
pasaba mucha gente, 
pregunt\u00f3 qu\u00e9 era aquello, 
{I}37_{/}y le dieron la 
noticia: "\u00a1Es Jes\u00fas, el 
nazoreo, que pasa por 
aqu\u00ed!" {I}38_{/}Entonces 
empez\u00f3 a gritar: "\u00a1Jes\u00fas, 
hijo de David, ten 
compasi\u00f3n de m\u00ed!" 
{I}39_{/}Los que iban delante 
le levantaron la voz para 
que se callara, pero \u00e9l 
gritaba con m\u00e1s fuerza: 
"\u00a1Jes\u00fas, hijo de David, 
ten compasi\u00f3n de m\u00ed!"
{I}40_{/}Jes\u00fas se detuvo y 
orden\u00f3 que se lo 
trajeran, y cuando tuvo 
al ciego cerca le 
pregunt\u00f3: {I}41_{/}"\u00bfQu\u00e9 
quieres que haga por ti?" 
Le respondi\u00f3: "Se\u00f1or, haz 
que vea." {I}42_{/}Jes\u00fas le 
dijo: "Recobra la vista, 
tu fe te ha salvado." 
{I}43_{/}Al instante el ciego 
pudo ver. El hombre 
segu\u00eda a Jes\u00fas 
glorificando a Dios, y 
toda la gente que lo 
presenci\u00f3 tambi\u00e9n 
bendec\u00eda a Dios.
JES\u00daS Y ZAQUEO{/}

{1}19{/}

{I}1_{/}Habiendo entrado 
Jes\u00fas en Jeric\u00f3, 
atravesaba la ciudad. 
{I}2_{/}Hab\u00eda all\u00ed un hombre 
llamado Zaqueo, que era 
jefe de los cobradores 
del impuesto y muy rico. 
{I}3_{/}Quer\u00eda ver c\u00f3mo era 
Jes\u00fas, pero no lo 
consegu\u00eda en medio de 
tanta gente, pues era de 
baja estatura. 
{I}4_{/}Entonces se adelant\u00f3 
corriendo y se subi\u00f3 a un 
\u00e1rbol para verlo cuando 
pasara por all\u00ed. 
{I}5_{/}Cuando lleg\u00f3 Jes\u00fas al 
lugar, mir\u00f3 hacia arriba 
y le dijo: "Zaqueo, baja 
en seguida, pues hoy 
tengo que quedarme en tu 
casa." {I}6_{/}Zaqueo baj\u00f3 
r\u00e1pidamente y lo recibi\u00f3 
con alegr\u00eda.
{I}7_{/}Entonces todos 
empezaron a criticar y a 
decir: "Se ha ido a casa 
de un rico que es un 
pecador." {I}8_{/}Pero Zaqueo 
dijo resueltamente a 
Jes\u00fas: "Se\u00f1or, voy a dar 
la mitad de mis bienes a 
los pobres, y a quien le 
haya exigido algo 
injustamente le devolver\u00e9 
cuatro veces m\u00e1s." 
{I}9_{/}Jes\u00fas, pues, dijo con 
respecto a \u00e9l: "Hoy ha 
llegado la salvaci\u00f3n a 
esta casa, pues tambi\u00e9n 
este hombre es un hijo de 
Abrah\u00e1n. {I}10_{/}El Hijo del 
Hombre ha venido a buscar 
y a salvar lo que estaba 
perdido."
LAS DIEZ MONEDAS{/}

{I}11_{/}Cuando Jes\u00fas 
estaba ya cerca de 
Jerusal\u00e9n, dijo esta 
par\u00e1bola, pues los que lo 
escuchaban cre\u00edan que el 
Reino de Dios se iba a 
manifestar de un momento 
a otro. {I}12_{/}"Un hombre 
de una familia noble se 
fue a un pa\u00eds lejano para 
ser nombrado rey y volver 
despu\u00e9s. {I}13_{/}Llam\u00f3 a 
diez de sus servidores, 
les entreg\u00f3 una moneda de 
oro a cada uno y les 
dijo: "Comercien con ese 
dinero hasta que vuelva." 
{I}14_{/}Pero sus 
compatriotas lo odiaban y 
mandaron detr\u00e1s de \u00e9l una 
delegaci\u00f3n para que 
dijera: "No queremos que 
\u00e9ste sea nuestro rey."
{I}15_{/}Cuando volvi\u00f3, hab\u00eda 
sido nombrado rey. Mand\u00f3, 
pues, llamar a aquellos 
servidores a quienes les 
hab\u00eda entregado el 
dinero, para ver cu\u00e1nto 
hab\u00eda ganado cada uno. 
{I}16_{/}Se present\u00f3 el 
primero y dijo: "Se\u00f1or, 
tu moneda ha producido 
diez m\u00e1s." {I}17_{/}Le 
contest\u00f3: "Est\u00e1 bien, 
servidor bueno; ya que 
fuiste fiel en cosas muy 
peque\u00f1as, ahora te conf\u00edo 
el gobierno de diez 
ciudades."
{I}18_{/}Vino el segundo y le 
dijo: "Se\u00f1or, tu moneda 
ha producido otras cinco 
m\u00e1s." {I}19_{/}El rey le 
contest\u00f3: "T\u00fa tambi\u00e9n 
gobernar\u00e1s cinco 
ciudades."
{I}20_{/}Lleg\u00f3 el tercero y 
dijo: "Se\u00f1or, aqu\u00ed tienes 
tu moneda. La he guardado 
envuelta en un pa\u00f1uelo 
{I}21_{/}porque tuve miedo de 
ti. Yo sab\u00eda que eres un 
hombre muy exigente: 
reclamas lo que no has 
depositado y cosechas lo 
que no has sembrado."
{I}22_{/}Le contest\u00f3 el rey: 
"Por tus propias palabras 
te juzgo, servidor 
in\u00fatil. Si t\u00fa sab\u00edas que 
soy un hombre exigente, 
que reclamo lo que no he 
depositado y cosecho lo 
que no he sembrado, 
{I}23_{/}\u00bfpor qu\u00e9 no pusiste 
mi dinero en el banco? 
As\u00ed a mi regreso lo 
habr\u00eda cobrado con los 
intereses." {I}24_{/}Y dijo 
el rey a los presentes: 
"Qu\u00edtenle la moneda y 
d\u00e9nsela al que tiene 
diez."
{I}25_{/}"Pero, se\u00f1or, le 
contestaron, ya tiene 
diez monedas." {I}26_{/}Yo 
les digo que a todo el 
que produce se le dar\u00e1 
m\u00e1s, pero al que no 
tiene, se le quitar\u00e1 aun 
lo que tiene.
{I}27_{/}En cuanto a esos 
enemigos m\u00edos que no me 
quisieron por rey, 
tr\u00e1iganlos aqu\u00ed y 
m\u00e1tenlos en mi 
presencia."
JES\u00daS ENTRA EN JERUSAL\u00c9N{/}

{I}28_{/}Dicho esto, Jes\u00fas 
pas\u00f3 adelante y emprendi\u00f3 
la subida hacia 
Jerusal\u00e9n. {I}29_{/}Cuando se 
acercaban a Betfag\u00e9 y 
Betania, al pie del monte 
llamado de los Olivos, 
Jes\u00fas envi\u00f3 a dos de sus 
disc\u00edpulos y les dijo: 
{I}30_{/}"Vayan al pueblo de 
enfrente y al entrar en 
\u00e9l encontrar\u00e1n atado un 
burrito que no ha sido 
montado por nadie hasta 
ahora. Des\u00e1tenlo y 
tr\u00e1iganmelo. {I}31_{/}Si 
alguien les pregunta por 
qu\u00e9 lo desatan, 
cont\u00e9stenle que el Se\u00f1or 
lo necesita."
{I}32_{/}Fueron los dos 
disc\u00edpulos y hallaron 
todo tal como Jes\u00fas les 
hab\u00eda dicho. 
{I}33_{/}Mientras soltaban el 
burrito llegaron los 
due\u00f1os y les preguntaron: 
"\u00bfPor qu\u00e9 desatan ese 
burrito?" 
{I}34_{/}Contestaron: "El 
Se\u00f1or lo necesita."
{I}35_{/}Trajeron entonces el 
burrito y le echaron sus 
capas encima para que 
Jes\u00fas se montara. {I}36_{/}La 
gente extend\u00eda sus mantos 
sobre el camino a medida 
que iba avanzando. 
{I}37_{/}Al acercarse a la 
bajada del monte de los 
Olivos, la multitud de 
los disc\u00edpulos comenz\u00f3 a 
alabar a Dios a gritos, 
con gran alegr\u00eda, por 
todos los milagros que 
hab\u00edan visto. 
{I}38_{/}Dec\u00edan: "\u00a1Bendito el 
que viene como Rey en 
nombre del Se\u00f1or!{/} \u00a1Paz 
en el cielo y gloria en 
lo m\u00e1s alto de los 
cielos!"
{I}39_{/}Algunos fariseos que 
se encontraban entre la 
gente dijeron a Jes\u00fas: 
"Maestro, reprende a tus 
disc\u00edpulos." {I}40_{/}Pero \u00e9l 
contest\u00f3: "Yo les aseguro 
que si ellos se callan, 
gritar\u00e1n las piedras."
{I}41_{/}Al acercarse y ver 
la ciudad, llor\u00f3 por 
ella, {I}42_{/}y dijo: "\u00a1Si 
al menos en este d\u00eda t\u00fa 
conocieras los caminos de 
la paz! Pero son cosas 
que tus ojos no pueden 
ver todav\u00eda. {I}43_{/}Vendr\u00e1n 
d\u00edas sobre ti en que tus 
enemigos te cercar\u00e1n de 
trincheras, te atacar\u00e1n y 
te oprimir\u00e1n por todos 
los lados. {I}44_{/}Te 
estrellar\u00e1n contra el 
suelo a ti y a tus hijos 
dentro de ti, y no 
dejar\u00e1n en ti piedra 
sobre piedra, porque no 
has reconocido el tiempo 
ni la visita de tu Dios."
{I}45_{/}Jes\u00fas entr\u00f3 despu\u00e9s 
en el recinto del Templo 
y comenz\u00f3 a expulsar a 
los comerciantes que 
estaban all\u00ed actuando. 
{I}46_{/}Les declar\u00f3: "Dios 
dice en la Escritura: Mi 
casa ser\u00e1 casa de 
oraci\u00f3n. {/}Pero ustedes la 
han convertido en un 
refugio de ladrones."{/}

{I}47_{/}Jes\u00fas ense\u00f1aba todos 
los d\u00edas en el Templo. 
Los jefes de los 
sacerdotes y los maestros 
de la Ley buscaban el 
modo de acabar con \u00e9l, al 
igual que las autoridades 
de los jud\u00edos, {I}48_{/}pero 
no sab\u00edan qu\u00e9 hacer, pues 
todo el pueblo lo 
escuchaba y estaba 
pendiente de sus 
palabras.
{1}20{/}

{I}1_{/}Uno de esos d\u00edas en 
que Jes\u00fas ense\u00f1aba en el 
Templo anunciando la 
Buena Nueva al pueblo, se 
acercaron los jefes de 
los sacerdotes y los 
maestros de la Ley con 
algunos jefes de los 
jud\u00edos, y le dijeron: 
{I}2_{/}"Dinos con qu\u00e9 
derecho haces estas 
cosas. \u00bfQui\u00e9n te ha dado 
autoridad para hacer lo 
que haces?"
{I}3_{/}Jes\u00fas les contest\u00f3: 
"Yo tambi\u00e9n les voy a 
hacer a ustedes una 
pregunta. H\u00e1blenme 
{I}4_{/}del bautismo de Juan. 
Este asunto \u00bfven\u00eda de 
Dios o era cosa de los 
hombres?" {I}5_{/}Ellos 
razonaron entre s\u00ed: "Si 
contestamos que este 
asunto ven\u00eda de Dios, \u00e9l 
nos dir\u00e1: \u00bfPor qu\u00e9 
entonces no le creyeron? 
{I}6_{/}Y si respondemos que 
era cosa de hombres, todo 
el pueblo nos apedrear\u00e1, 
pues est\u00e1 convencido de 
que Juan era un profeta." 
{I}7_{/}Por eso le 
contestaron: "No lo 
sabemos". {I}8_{/}Jes\u00fas les 
dijo entonces: "Tampoco 
yo les dir\u00e9 a ustedes con 
qu\u00e9 autoridad hago estas 
cosas."
LOS TRABAJADORES 
ASESINOS{/}

{I}9_{/}Jes\u00fas se puso a 
contar a la gente esta 
par\u00e1bola: "Un hombre 
plant\u00f3 una vi\u00f1a, la 
arrend\u00f3 a unos 
trabajadores y despu\u00e9s se 
fue al extranjero por 
mucho tiempo.
{I}10_{/}En el momento 
oportuno envi\u00f3 a un 
servidor a los inquilinos 
para que le entregaran su 
parte del fruto de la 
vi\u00f1a. Pero los inquilinos 
lo golpearon y lo 
hicieron volver con las 
manos vac\u00edas. {I}11_{/}Volvi\u00f3 
a mandar a otro servidor, 
que tambi\u00e9n lo golpearon, 
lo insultaron y lo 
echaron con las manos 
vac\u00edas. {I}12_{/}Todav\u00eda 
mand\u00f3 a un tercero, pero 
tambi\u00e9n a \u00e9ste lo 
hirieron y lo echaron.
{I}13_{/}El due\u00f1o de la vi\u00f1a 
se dijo entonces: \u00bfQu\u00e9 
hacer? Enviar\u00e9 a mi hijo 
querido, pues a \u00e9l lo 
respetar\u00e1n. {I}14_{/}Pero los 
trabajadores, apenas lo 
vieron, se dijeron unos a 
otros: "Este es el 
heredero, mat\u00e9moslo y nos 
quedaremos con la 
propiedad". {I}15_{/}Lo 
arrojaron, pues, fuera de 
la vi\u00f1a y lo mataron. 
Ahora bien, \u00bfqu\u00e9 har\u00e1 con 
ellos el due\u00f1o de la 
vi\u00f1a? {I}16_{/}Vendr\u00e1, har\u00e1 
morir a esos trabajadores 
y entregar\u00e1 la vi\u00f1a a 
otros."
Al o\u00edr esto, algunos 
dijeron: "\u00a1No lo quiera 
Dios!" {I}17_{/}Jes\u00fas, 
fijando su mirada en 
ellos, les dijo: "\u00bfQu\u00e9 
significan entonces esas 
palabras de la Escritura: 
La piedra que rechazaron 
los constructores ha 
venido a ser la piedra 
principal.{/} {I}18_{/}El que 
caiga sobre esa piedra se 
har\u00e1 pedazos, y al que le 
caiga encima quedar\u00e1 
aplastado?"{/}

{I}19_{/}Los maestros de la 
Ley y los jefes de los 
sacerdotes hubieran 
querido detenerlo en ese 
momento, pues hab\u00edan 
entendido muy bien que 
esta par\u00e1bola de Jes\u00fas 
alud\u00eda a ellos, pero 
tuvieron miedo de la 
multitud.
El IMPUESTO DEL C\u00c9SAR{/}

{I}20_{/}Entonces empezaron a 
seguir a Jes\u00fas de cerca; 
le enviaron unos esp\u00edas 
que fingieron buena fe 
para aprovecharse de sus 
palabras y poder as\u00ed 
entregarlo al gobernador 
y su justicia. {I}21_{/}Le 
preguntaron: "Maestro, 
sabemos que hablas y 
ense\u00f1as con rectitud, que 
no te dejas influenciar 
por nadie, sino que 
ense\u00f1as con absoluta 
franqueza el camino de 
Dios. {I}22_{/}\u00bfEst\u00e1 
permitido pagar impuestos 
al C\u00e9sar o no?"
{I}23_{/}Jes\u00fas vio su astucia 
y les dijo: "Mu\u00e9strenme 
una moneda. {I}24_{/}\u00bfDe 
qui\u00e9n es esa cara y el 
nombre que tiene 
escrito?" Le contestaron: 
"Del C\u00e9sar." 
{I}25_{/}Entonces les dijo: 
"Pues bien, devuelvan al 
C\u00e9sar las cosas del 
C\u00e9sar, y a Dios lo que 
corresponde a Dios."
{I}26_{/}Con esto no pudieron 
atraparlo en lo que dec\u00eda 
en p\u00fablico, sino que 
quedaron muy sorprendidos 
por su respuesta y se 
callaron.
LOS MUERTOS RESUCITAR\u00c1N{/}

{I}27_{/}Se acercaron a 
Jes\u00fas algunos saduceos. 
Esta gente niega que haya 
resurrecci\u00f3n, y por eso 
le plantearon esta 
cuesti\u00f3n: {I}28_{/}"Maestro, 
Mois\u00e9s nos dej\u00f3 escrito: 
Si un hombre tiene esposa 
y muere sin dejar hijos, 
el hermano del difunto 
debe tomar a la viuda 
para darle un hijo, que 
tomar\u00e1 la sucesi\u00f3n del 
difunto. {I}29_{/}Hab\u00eda, 
pues, siete hermanos. Se 
cas\u00f3 el primero y muri\u00f3 
sin tener hijos. {I}30_{/}El 
segundo y el tercero se 
casaron despu\u00e9s con la 
viuda. {I}31_{/}Y as\u00ed los 
siete, pues todos 
murieron sin dejar hijos. 
{I}32_{/}Finalmente muri\u00f3 
tambi\u00e9n la mujer. {I}33_{/}Si 
hay resurrecci\u00f3n, \u00bfde 
cu\u00e1l de ellos ser\u00e1 esposa 
esta mujer, puesto que 
los siete la tuvieron?"
{I}34_{/}Jes\u00fas les respondi\u00f3: 
"Los de este mundo se 
casan, hombres y mujeres, 
{I}35_{/}pero los que sean 
juzgados dignos de entrar 
en el otro mundo y de 
resucitar de entre los 
muertos, ya no toman 
marido ni esposa. 
{I}36_{/}Adem\u00e1s ya no pueden 
morir, sino que son como 
\u00e1ngeles. Son tambi\u00e9n 
hijos de Dios, por haber 
nacido de la 
resurrecci\u00f3n.
{I}37_{/}En cuanto a saber si 
los muertos resucitan, el 
mismo Mois\u00e9s lo dio a 
entender en el pasaje de 
la zarza, cuando llama al 
Se\u00f1or: Dios de Abrah\u00e1n, 
Dios de Isaac y Dios de 
Jacob.{/} {I}38_{/}El no es 
Dios de muertos, sino de 
vivos, y todos viven por 
\u00e9l."
{I}39_{/}Intervinieron 
algunos maestros de la 
Ley, y le dijeron: 
"Maestro, has hablado 
bien." {I}40_{/}Pero en 
adelante no se atrevieron 
a hacerle m\u00e1s preguntas.
{I}41_{/}Entonces \u00e9l les 
dijo: "\u00bfC\u00f3mo dice la 
gente que el Mes\u00edas es el 
hijo de David? 
{I}42_{/}Porque David mismo 
dice en el libro de los 
Salmos: Dijo el Se\u00f1or a 
mi Se\u00f1or: Si\u00e9ntate a mi 
derecha {/}{I}43_{/}hasta que 
ponga a tus enemigos bajo 
tus pies.{/} {I}44_{/}Si David 
lo llama Se\u00f1or, \u00bfc\u00f3mo 
puede ser hijo suyo?"
{I}45_{/}Jes\u00fas dijo 
tambi\u00e9n a sus disc\u00edpulos 
ante toda la gente que 
escuchaba: {I}46_{/}"Cu\u00eddense 
de esos maestros de la 
Ley a los que les gusta 
llevar largas vestiduras, 
y ser saludados en las 
plazas, y ocupar los 
puestos reservados en las 
sinagogas y los lugares 
de honor en los 
banquetes. {I}47_{/}Se 
introducen con sus largas 
oraciones, y luego 
devoran los bienes de las 
viudas. Esos tendr\u00e1n una 
sentencia muy rigurosa."
LA OFRENDA DE LA VIUDA{/}

{1}21{/}

{I}1_{/}Jes\u00fas levant\u00f3 la 
mirada y vio a unos ricos 
que depositaban sus 
ofrendas en el arca del 
tesoro del Templo. 
{I}2_{/}Vio tambi\u00e9n a una 
viuda muy pobre que 
echaba dos moneditas. 
{I}3_{/}Entonces dijo: "En 
verdad les digo que esa 
viuda sin recursos ha 
echado m\u00e1s que todos 
ellos, {I}4_{/}porque todos 
\u00e9sos han dado de lo que 
les sobra, mientras que 
ella, no teniendo 
recursos, ha echado todo 
lo que ten\u00eda para vivir."
JES\u00daS PREDICE LA 
DESTRUCCI\u00d3N DE JERUSAL\u00c9N{/}

{I}5_{/}Como algunos 
estaban hablando del 
Templo, con sus hermosas 
piedras y los adornos que 
le hab\u00edan sido regalados, 
{I}6_{/}Jes\u00fas les dijo: 
"M\u00edrenlo bien, porque 
llegar\u00e1n d\u00edas en que todo 
eso ser\u00e1 arrasado y no 
quedar\u00e1 piedra sobre 
piedra." {I}7_{/}Le 
preguntaron: "Maestro, 
\u00bfcu\u00e1ndo suceder\u00e1 eso, y 
qu\u00e9 se\u00f1ales habr\u00e1 antes 
de que ocurran esas 
cosas?"
{I}8_{/}Jes\u00fas contest\u00f3: 
"Est\u00e9n sobre aviso y no 
se dejen enga\u00f1ar; porque 
muchos usurpar\u00e1n mi 
nombre y dir\u00e1n: "Yo soy 
el Mes\u00edas, el tiempo est\u00e1 
cerca". No los sigan. 
{I}9_{/}No se asusten si oyen 
hablar de guerras y 
disturbios, porque estas 
cosas tienen que ocurrir 
primero, pero el fin no 
llegar\u00e1 tan de 
inmediato."
{I}10_{/}Entonces Jes\u00fas les 
dijo: "Se levantar\u00e1 una 
naci\u00f3n contra otra y un 
reino contra otro. 
{I}11_{/}Habr\u00e1 grandes 
terremotos, pestes y 
hambre en diversos 
lugares. Se ver\u00e1n tambi\u00e9n 
cosas espantosas y 
se\u00f1ales terribles en el 
cielo. {I}12_{/}Pero antes de 
que eso ocurra los 
tomar\u00e1n a ustedes presos, 
los perseguir\u00e1n, los 
entregar\u00e1n a los 
tribunales jud\u00edos y los 
meter\u00e1n en sus c\u00e1rceles. 
Los har\u00e1n comparecer ante 
reyes y gobernadores por 
causa de mi nombre, 
{I}13_{/}y \u00e9sa ser\u00e1 para 
ustedes la oportunidad de 
dar testimonio de m\u00ed.
{I}14_{/}Tengan bien presente 
que no deber\u00e1n 
preocuparse entonces por 
su defensa. {I}15_{/}Pues yo 
mismo les dar\u00e9 palabras y 
sabidur\u00eda, y ninguno de 
sus opositores podr\u00e1 
resistir ni 
contradecirles.
{I}16_{/}Ustedes ser\u00e1n 
entregados por sus 
padres, hermanos, 
parientes y amigos, 
{I}17_{/}y algunos de ustedes 
ser\u00e1n ajusticiados. 
{I}18_{/}Ser\u00e1n odiados por 
todos a causa de mi 
nombre. Con todo, ni un 
cabello de su cabeza se 
perder\u00e1. {I}19_{/}Mant\u00e9nganse 
firmes y se salvar\u00e1n.
{I}20_{/}Cuando vean a 
Jerusal\u00e9n rodeada por 
ej\u00e9rcitos, sepan que muy 
pronto ser\u00e1 devastada. 
{I}21_{/}Los que est\u00e9n en 
Judea, que huyan a los 
montes; los que est\u00e9n 
dentro de la ciudad, que 
salgan y se alejen; y los 
que est\u00e9n en los campos, 
que no vuelvan a la 
ciudad. {I}22_{/}Porque esos 
ser\u00e1n los d\u00edas en que se 
rendir\u00e1n cuentas, y se 
cumplir\u00e1n todas las cosas 
que fueron anunciadas en 
la Escritura.
{I}23_{/}\u00a1Pobres de las 
mujeres embarazadas o que 
est\u00e9n criando en esos 
d\u00edas! Porque una gran 
calamidad sobrevendr\u00e1 al 
pa\u00eds y estallar\u00e1 sobre 
este pueblo la c\u00f3lera de 
Dios. {I}24_{/}Morir\u00e1n al 
filo de la espada, ser\u00e1n 
llevados prisioneros a 
todas las naciones y 
Jerusal\u00e9n ser\u00e1 pisoteada 
por las naciones hasta 
que se cumplan los 
tiempos de las naciones.
VENIDA DEL HIJO DEL 
HOMBRE{/}

{I}25_{/}Entonces habr\u00e1 
se\u00f1ales en el sol, la 
luna y las estrellas, y 
por toda la tierra los 
pueblos estar\u00e1n llenos de 
angustia, aterrados por 
el estruendo del mar 
embravecido. {I}26_{/}La 
gente se morir\u00e1 de 
espanto con s\u00f3lo pensar 
en lo que va a caer sobre 
la humanidad, porque las 
fuerzas del universo 
ser\u00e1n sacudidas. {I}27_{/}Y 
en ese preciso momento 
ver\u00e1n al Hijo del Hombre 
venir en la Nube, con 
gran poder e infinita 
gloria."
LAS SE\u00d1ALES DE LOS 
TIEMPOS{/}

{I}28_{/}"Cuando se presenten 
los primeros signos, 
ender\u00e9cense y levanten la 
cabeza, porque est\u00e1 cerca 
su liberaci\u00f3n."
{I}29_{/}Y Jes\u00fas propuso esta 
comparaci\u00f3n: "F\u00edjense en 
la higuera y en los dem\u00e1s 
\u00e1rboles. {I}30_{/}Cuando 
echan los primeros 
brotes, ustedes saben que 
el verano ya est\u00e1 cerca. 
{I}31_{/}As\u00ed tambi\u00e9n, apenas 
vean ustedes que suceden 
las cosas que les dije, 
sepan que el Reino de 
Dios est\u00e1 cerca. {I}32_{/}Yo 
les aseguro que no pasar\u00e1 
esta generaci\u00f3n hasta que 
todo eso suceda. {I}33_{/}El 
cielo y la tierra 
pasar\u00e1n, pero mis 
palabras no pasar\u00e1n.
{I}34_{/}Cu\u00edden de 
ustedes mismos, no sea 
que una vida 
materializada, las 
borracheras o las 
preocupaciones de este 
mundo los vuelvan 
interiormente torpes y 
ese d\u00eda caiga sobre 
ustedes de improviso, 
{I}35_{/}pues se cerrar\u00e1 como 
una trampa sobre todos 
los habitantes de la 
tierra. {I}36_{/}Por eso 
est\u00e9n vigilando y orando 
en todo momento, para que 
se les conceda escapar de 
todo lo que debe suceder 
y estar de pie ante el 
Hijo del Hombre."
{I}37_{/}Durante el d\u00eda Jes\u00fas 
ense\u00f1aba en el Templo, y 
luego sal\u00eda e iba a pasar 
la noche al aire libre al 
monte de los Olivos. 
{I}38_{/}Y desde muy temprano 
todo el pueblo acud\u00eda 
donde \u00e9l al Templo para 
escucharlo.
LA TRAICI\u00d3N DE JUDAS{/}

{1}22{/}

{I}1_{/}Se acercaba la fiesta 
de los Panes sin 
Levadura, llamada tambi\u00e9n 
fiesta de la Pascua. 
{I}2_{/}Los jefes de los 
sacerdotes y los maestros 
de la Ley no encontraban 
la manera de hacer 
desaparecer a Jes\u00fas, pues 
ten\u00edan miedo del pueblo. 
{I}3_{/}Pero Satan\u00e1s entr\u00f3 en 
Judas, por sobrenombre 
Iscariote, que era uno de 
los Doce, {I}4_{/}y fue a 
tratar con los jefes de 
los sacerdotes y con los 
jefes de la polic\u00eda del 
Templo sobre el modo de 
entregarles a Jes\u00fas. 
{I}5_{/}Ellos se alegraron y 
acordaron darle una 
cantidad de dinero. 
{I}6_{/}Judas acept\u00f3 el trato 
y desde entonces buscaba 
una oportunidad para 
entregarlo cuando no 
estuviera el pueblo.
{I}7_{/}Lleg\u00f3 el d\u00eda de 
la fiesta de los Panes 
sin Levadura, en que se 
deb\u00eda sacrificar el 
cordero de Pascua. 
{I}8_{/}Entonces Jes\u00fas envi\u00f3 
a Pedro y a Juan 
dici\u00e9ndoles: "Vayan a 
preparar lo necesario 
para que celebremos la 
Cena de Pascua." {I}9_{/}Le 
preguntaron: "\u00bfD\u00f3nde 
quieres que la 
preparemos?" {I}10_{/}Jes\u00fas 
les contest\u00f3: "Cuando 
entren en la ciudad, 
encontrar\u00e1n a un hombre 
que lleva un jarro de 
agua. {I}11_{/}S\u00edganlo hasta 
la casa donde entre, y 
digan al due\u00f1o de la 
casa: "El Maestro manda a 
decirte: \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 la 
pieza en la que comer\u00e9 la 
Pascua con mis 
disc\u00edpulos?" {I}12_{/}El les 
mostrar\u00e1 una sala grande 
y amueblada en el piso 
superior. Preparen all\u00ed 
lo necesario."
{I}13_{/}Se fueron, pues, 
hallaron todo tal como 
Jes\u00fas les hab\u00eda dicho y 
prepararon la Pascua.
LA CENA DEL SE\u00d1OR{/}

{I}14_{/}Llegada la hora, 
Jes\u00fas se sent\u00f3 a la mesa 
con los ap\u00f3stoles {I}15_{/}y 
les dijo: "Yo ten\u00eda gran 
deseo de comer esta 
Pascua con ustedes antes 
de padecer. {I}16_{/}Porque, 
se lo digo, ya no la 
volver\u00e9 a comer hasta que 
sea la nueva y perfecta 
Pascua en el Reino de 
Dios."
{I}17_{/}Jes\u00fas recibi\u00f3 una 
copa, dio gracias y les 
dijo: "Tomen esto y 
rep\u00e1rtanlo entre ustedes, 
{I}18_{/}porque les aseguro 
que ya no volver\u00e9 a beber 
del jugo de la uva hasta 
que llegue el Reino de 
Dios." {I}19_{/}Despu\u00e9s tom\u00f3 
pan y, dando gracias, lo 
parti\u00f3 y se lo dio 
diciendo: "Esto es mi 
cuerpo, que es entregado 
por ustedes. (Hagan esto 
en memoria m\u00eda." 
{I}20_{/}Hizo lo mismo con la 
copa despu\u00e9s de cenar, 
diciendo: "Esta copa es 
la alianza nueva sellada 
con mi sangre, que es 
derramada por ustedes").
{I}21_{/}Sepan que la mano 
del que me traiciona est\u00e1 
aqu\u00ed conmigo sobre la 
mesa. {I}22_{/}El Hijo del 
Hombre se va por el 
camino trazado desde 
antes. Pero \u00a1pobre del 
hombre que lo entrega!" 
{I}23_{/}Entonces empezaron a 
preguntarse unos a otros 
qui\u00e9n de ellos iba a 
hacer tal cosa.
{I}24_{/}Luego comenzaron 
a discutir sobre qui\u00e9n de 
ellos era el m\u00e1s 
importante. {I}25_{/}Jes\u00fas 
les dijo: "Los reyes de 
las naciones las 
gobiernan como due\u00f1os, y 
los mismos que las 
oprimen se hacen llamar 
bienhechores. {I}26_{/}Pero 
no ser\u00e1 as\u00ed entre 
ustedes. Al contrario, el 
m\u00e1s importante entre 
ustedes debe portarse 
como si fuera el \u00faltimo, 
y el que manda, como si 
fuera el que sirve. 
{I}27_{/}Porque \u00bfqui\u00e9n es m\u00e1s 
importante: el que est\u00e1 a 
la mesa o el que est\u00e1 
sirviendo? El que est\u00e1 
sentado, por supuesto. Y 
sin embargo yo estoy 
entre ustedes como el que 
sirve.
{I}28_{/}Ustedes son los que 
han permanecido conmigo 
compartiendo mis pruebas. 
{I}29_{/}Por eso les doy 
autoridad como mi Padre 
me la dio a m\u00ed haci\u00e9ndome 
rey. {I}30_{/}Ustedes comer\u00e1n 
y beber\u00e1n a mi mesa en mi 
Reino, y se sentar\u00e1n en 
tronos para gobernar a 
las doce tribus de 
Israel.
{I}31_{/}\u00a1Sim\u00f3n, Sim\u00f3n! Mira 
que Satan\u00e1s ha pedido 
permiso para sacudirlos a 
ustedes como trigo que se 
limpia; {I}32_{/}pero yo he 
rogado por ti para que tu 
fe no se venga abajo. Y 
t\u00fa, cuando hayas vuelto, 
tendr\u00e1s que fortalecer a 
tus hermanos." {I}33_{/}Pedro 
dijo: "Se\u00f1or, estoy 
dispuesto a ir contigo a 
la prisi\u00f3n y a la 
muerte." {I}34_{/}Pero Jes\u00fas 
le respondi\u00f3: "Yo te 
digo, Pedro, que antes de 
que cante hoy el gallo, 
habr\u00e1s negado tres veces 
que me conoces."
{I}35_{/}Jes\u00fas tambi\u00e9n les 
dijo: "Cuando les envi\u00e9 
sin cartera ni equipaje 
ni calzado, \u00bfles falt\u00f3 
algo?" Ellos contestaron: 
"Nada." {I}36_{/}Y Jes\u00fas 
agreg\u00f3: "Pues ahora, el 
que tenga cartera, que la 
tome, y lo mismo el 
equipaje. Y el que no 
tenga espada, que venda 
el manto para comprarse 
una. {I}37_{/}Pues les 
aseguro que tiene que 
cumplirse en mi persona 
lo que dice la Escritura: 
Ha sido contado entre los 
delincuentes.{/} Ahora 
bien, todo lo que se 
refiere a m\u00ed est\u00e1 
llegando a su fin."
{I}38_{/}Ellos le dijeron: 
"Mira, Se\u00f1or, aqu\u00ed hay 
dos espadas." El les 
respondi\u00f3: "\u00a1Basta ya!"
JES\u00daS EN EL HUERTO DE 
GETSEMAN\u00cd{/}

{I}39_{/}Despu\u00e9s Jes\u00fas 
sali\u00f3 y se fue, como era 
su costumbre, al monte de 
los Olivos, y lo 
siguieron tambi\u00e9n sus 
disc\u00edpulos. {I}40_{/}Llegados 
al lugar, les dijo: "Oren 
para que no caigan en 
tentaci\u00f3n."
{I}41_{/}Despu\u00e9s se alej\u00f3 de 
ellos como a la distancia 
de un tiro de piedra, y 
doblando las rodillas 
oraba {I}42_{/}con estas 
palabras: "Padre, si 
quieres, aparta de m\u00ed 
esta copa; pero no se 
haga mi voluntad, sino la 
tuya."
{I}43_{/}(Entonces se le 
apareci\u00f3 un \u00e1ngel del 
cielo para animarlo. 
{I}44_{/}Entr\u00f3 en agon\u00eda y 
oraba con mayor 
insistencia. Su sudor se 
convirti\u00f3 en gotas de 
sangre que ca\u00edan hasta el 
suelo.)
{I}45_{/}Despu\u00e9s de orar, se 
levant\u00f3 y fue hacia donde 
estaban los disc\u00edpulos. 
Pero los hall\u00f3 dormidos, 
abatidos por la tristeza. 
{I}46_{/}Les dijo: "\u00bfUstedes 
duermen? Lev\u00e1ntense y 
oren para que no caigan 
en tentaci\u00f3n."
{I}47_{/}Todav\u00eda estaba 
hablando cuando lleg\u00f3 un 
grupo encabezado por 
Judas, uno de los Doce. 
Como se acercara a Jes\u00fas 
para darle un beso, 
{I}48_{/}Jes\u00fas le dijo: 
"Judas, \u00bfcon un beso 
traicionas al Hijo del 
Hombre?"
{I}49_{/}Los que estaban con 
Jes\u00fas vieron lo que iba a 
pasar y le preguntaron: 
"Maestro, \u00bfsacamos la 
espada?" {I}50_{/}Y uno de 
ellos hiri\u00f3 al servidor 
del sumo sacerdote 
cort\u00e1ndole la oreja 
derecha. {I}51_{/}Pero Jes\u00fas 
le dijo: "\u00a1Basta ya!" Y 
tocando la oreja del 
hombre, lo san\u00f3.
{I}52_{/}Jes\u00fas se dirigi\u00f3 
despu\u00e9s a los que hab\u00edan 
venido a prenderlo, a los 
jefes de los sacerdotes, 
de la polic\u00eda del Templo 
y de los jud\u00edos y les 
dijo: "Tal vez buscan a 
un ladr\u00f3n, y por eso han 
venido a detenerme con 
espadas y palos. 
{I}53_{/}\u00bfPor qu\u00e9 no me 
detuvieron cuando d\u00eda 
tras d\u00eda estaba entre 
ustedes en el Templo? 
Pero ahora reinan las 
tinieblas, y es la hora 
de ustedes."

JES\u00daS ES PROCESADO{/}

{I}54_{/}Entonces lo 
apresaron y lo llevaron a 
la casa del sumo 
sacerdote, donde 
entraron; Pedro los 
segu\u00eda a distancia. 
{I}55_{/}Prendieron un fuego 
en medio del patio y 
luego se sentaron 
alrededor; Pedro tambi\u00e9n 
se acerc\u00f3 y se sent\u00f3 
entre ellos. {I}56_{/}Al 
verlo sentado a la 
lumbre, una muchachita de 
la casa, despu\u00e9s de 
mirarlo, dijo: "Este 
tambi\u00e9n estaba con \u00e9l" 
{I}57_{/}Pero \u00e9l lo neg\u00f3 
diciendo: "Mujer, yo no 
lo conozco."
{I}58_{/}Momentos despu\u00e9s 
otro exclam\u00f3 al verlo: 
"T\u00fa tambi\u00e9n eres uno de 
ellos." Pero Pedro 
respondi\u00f3: "No, hombre, 
no lo soy." {I}59_{/}Como una 
hora m\u00e1s tarde, otro 
afirmaba: "Seguramente 
\u00e9ste estaba con \u00e9l, pues 
adem\u00e1s es galileo." 
{I}60_{/}De nuevo Pedro lo 
neg\u00f3 diciendo: "Amigo, no 
s\u00e9 de qu\u00e9 hablas."
Todav\u00eda estaba hablando 
cuando un gallo cant\u00f3. 
{I}61_{/}El Se\u00f1or se volvi\u00f3 y 
fij\u00f3 la mirada en Pedro. 
Y Pedro se acord\u00f3 de la 
palabra del Se\u00f1or, que le 
hab\u00eda dicho: "Antes de 
que cante hoy el gallo, 
me habr\u00e1s negado tres 
veces." {I}62_{/}Y, saliendo 
afuera, llor\u00f3 
amargamente.
{I}63_{/}Los hombres que 
custodiaban a Jes\u00fas 
empezaron a burlarse de 
\u00e9l y a darle golpes. 
{I}64_{/}Le cubrieron la 
cara, y despu\u00e9s le 
preguntaban: "Adivina 
qui\u00e9n te peg\u00f3." {I}65_{/}Y 
profer\u00edan toda clase de 
insultos contra \u00e9l.
{I}66_{/}Cuando amaneci\u00f3, se 
reunieron los jefes de 
los jud\u00edos, los jefes de 
los sacerdotes y los 
maestros de la Ley, y 
mandaron traer a Jes\u00fas 
ante su Consejo. {I}67_{/}Le 
interrogaron: "\u00bfEres t\u00fa 
el Cristo? Resp\u00f3ndenos".
Jes\u00fas respondi\u00f3: "Si se 
lo digo, ustedes no me 
creer\u00e1n, {I}68_{/}y si les 
hago alguna pregunta, 
ustedes no me 
contestar\u00e1n. {I}69_{/}Desde 
ahora, sin embargo, el 
Hijo del Hombre estar\u00e1 
sentado a la derecha del 
Dios Poderoso."{/} 
{I}70_{/}Todos dijeron: 
"Entonces, \u00bft\u00fa eres el 
Hijo de Dios?" Jes\u00fas 
contest\u00f3: "Dicen bien, yo 
lo soy."
{I}71_{/}Ellos dijeron: 
"\u00bfPara qu\u00e9 buscar otro 
testimonio? Nosotros 
mismos lo hemos o\u00eddo de 
su boca."
JES\u00daS ANTE PILATO{/}

{1}23{/}

{I}1_{/}El Consejo en 
pleno se levant\u00f3 y 
llevaron a Jes\u00fas ante 
Pilato. {I}2_{/}All\u00ed 
empezaron con sus 
acusaciones: "Hemos 
comprobado que este 
hombre es un agitador. Se 
opone a que se paguen los 
impuestos al C\u00e9sar y 
pretende ser el rey 
enviado por Dios." 
{I}3_{/}Entonces Pilato lo 
interrog\u00f3 en estos 
t\u00e9rminos: "\u00bfEres t\u00fa el 
rey de los jud\u00edos?" Jes\u00fas 
le contest\u00f3: "T\u00fa eres el 
que lo dice."
{I}4_{/}Pilato se dirigi\u00f3 a 
los jefes de los 
sacerdotes y a la 
multitud. Les dijo: "Yo 
no encuentro delito 
alguno en este hombre." 
{I}5_{/}Pero ellos 
insistieron: "Est\u00e1 
ense\u00f1ando por todo el 
pa\u00eds de los jud\u00edos y 
sublevando al pueblo. 
Comenz\u00f3 en Galilea y ha 
llegado hasta aqu\u00ed."
{I}6_{/}Al o\u00edr esto, Pilato 
pregunt\u00f3 si aquel hombre 
era galileo. {I}7_{/}Cuando 
supo que Jes\u00fas pertenec\u00eda 
a la jurisdicci\u00f3n de 
Herodes, se lo envi\u00f3, 
pues Herodes se hallaba 
tambi\u00e9n en Jerusal\u00e9n por 
aquellos d\u00edas.
{I}8_{/}Al ver a Jes\u00fas, 
Herodes se alegr\u00f3 mucho. 
Hac\u00eda tiempo que deseaba 
verlo por las cosas que 
o\u00eda de \u00e9l, y esperaba que 
Jes\u00fas hiciera alg\u00fan 
milagro en su presencia. 
{I}9_{/}Le hizo, pues, un 
mont\u00f3n de preguntas. Pero 
Jes\u00fas no contest\u00f3 nada, 
{I}10_{/}mientras los jefes 
de los sacerdotes y los 
maestros de la Ley 
permanec\u00edan frente a \u00e9l y 
reiteraban sus 
acusaciones.
{I}11_{/}Herodes con su 
guardia lo trat\u00f3 con 
desprecio; para burlarse 
de \u00e9l lo cubri\u00f3 con un 
manto espl\u00e9ndido y lo 
devolvi\u00f3 a Pilato. {I}12_{/}Y 
ese mismo d\u00eda Herodes y 
Pilato, que eran 
enemigos, se hicieron 
amigos.
{I}13_{/}Pilato convoc\u00f3 a los 
jefes de los sacerdotes, 
a los jefes de los jud\u00edos 
y al pueblo {I}14_{/}y les 
dijo: "Ustedes han tra\u00eddo 
ante m\u00ed a este hombre 
acus\u00e1ndolo de sublevar al 
pueblo. Pero despu\u00e9s de 
interrogarlo en presencia 
de ustedes no he podido 
comprobar ninguno de los 
cargos que le hacen. 
{I}15_{/}Y tampoco Herodes, 
pues me lo devolvi\u00f3. Es 
evidente que este hombre 
no ha hecho nada que 
merezca la muerte. 
{I}16_{/}As\u00ed que despu\u00e9s de 
castigarlo lo dejar\u00e9 en 
libertad." ({I}17_{/})

{I}18_{/}Pero todos ellos 
se pusieron a gritar: 
"\u00a1Elimina a \u00e9ste y 
devu\u00e9lvenos a Barrab\u00e1s! 
{I}19_{/}Este Barrab\u00e1s hab\u00eda 
sido encarcelado por 
algunos disturbios y un 
asesinato en la ciudad.
{I}20_{/}Pilato, que quer\u00eda 
librar a Jes\u00fas, les 
dirigi\u00f3 de nuevo la 
palabra, {I}21_{/}pero ellos 
segu\u00edan gritando: 
"\u00a1Crucif\u00edcalo, 
crucif\u00edcalo!" {I}22_{/}Por 
tercera vez les dijo: 
"Pero \u00bfqu\u00e9 mal ha hecho 
este hombre? Yo no he 
encontrado nada que 
merezca la muerte; por 
eso, despu\u00e9s de azotarlo, 
lo dejar\u00e9 en libertad." 
{I}23_{/}Pero ellos insist\u00edan 
a grandes voces pidiendo 
que fuera crucificado, y 
el griter\u00edo iba en 
aumento.
{I}24_{/}Entonces Pilato 
pronunci\u00f3 la sentencia 
que ellos reclamaban. 
{I}25_{/}Solt\u00f3 al que estaba 
preso por agitador y 
asesino, pues a \u00e9ste lo 
quer\u00edan, y entreg\u00f3 a 
Jes\u00fas como ellos ped\u00edan.
CAMINO DE LA CRUZ{/}

{I}26_{/}Cuando lo llevaban, 
encontraron a un tal 
Sim\u00f3n de Cirene, que 
volv\u00eda del campo, y le 
cargaron con la cruz para 
que la llevara detr\u00e1s de 
Jes\u00fas.
{I}27_{/}Lo segu\u00eda 
much\u00edsima gente, 
especialmente mujeres que 
se golpeaban el pecho y 
se lamentaban por \u00e9l. 
{I}28_{/}Jes\u00fas, volvi\u00e9ndose 
hacia ellas, les dijo: 
"Hijas de Jerusal\u00e9n, no 
lloren por m\u00ed. Lloren m\u00e1s 
bien por ustedes mismas y 
por sus hijos. 
{I}29_{/}Porque llegar\u00e1n d\u00edas 
en que se dir\u00e1: "Felices 
las mujeres que no tienen 
hijos. Felices las que no 
dieron a luz ni 
amamantaron." 
{I}30_{/}Entonces dir\u00e1n: 
"\u00a1Que caigan sobre 
nosotros los montes, y 
nos sepulten los 
cerros!"{/} {I}31_{/}Porque si 
as\u00ed tratan al \u00e1rbol 
verde, \u00bfqu\u00e9 har\u00e1n con el 
seco?"
{I}32_{/}Junto con Jes\u00fas 
llevaban tambi\u00e9n a dos 
malhechores para 
ejecutarlos. {I}33_{/}Al 
llegar al lugar llamado 
de la Calavera, lo 
crucificaron all\u00ed, y con 
\u00e9l a los malhechores, uno 
a su derecha y el otro a 
su izquierda. 
{I}34_{/}(Mientras tanto 
Jes\u00fas dec\u00eda: "Padre, 
perd\u00f3nalos, porque no 
saben lo que hacen.") 
Despu\u00e9s los soldados se 
repartieron sus ropas 
ech\u00e1ndolas a suerte.{/}

{I}35_{/}La gente estaba all\u00ed 
mirando; los jefes, por 
su parte, se burlaban 
diciendo: "Si salv\u00f3 a 
otros, que se salve a s\u00ed 
mismo, ya que es el 
Mes\u00edas de Dios, el 
Elegido." {I}36_{/}Tambi\u00e9n 
los soldados se burlaban 
de \u00e9l. Le ofrecieron vino 
agridulce {I}37_{/}diciendo: 
"Si t\u00fa eres el rey de los 
jud\u00edos, s\u00e1lvate a ti 
mismo." {I}38_{/}Porque hab\u00eda 
sobre la cruz un letrero 
que dec\u00eda: "Este es el 
rey de los jud\u00edos."
{I}39_{/}Uno de los 
malhechores que estaban 
crucificados con Jes\u00fas lo 
insultaba: "\u00bfNo eres t\u00fa 
el Mes\u00edas? \u00a1S\u00e1lvate a ti 
mismo y tambi\u00e9n a 
nosotros." {I}40_{/}Pero el 
otro lo reprendi\u00f3 
diciendo: "\u00bfNo temes a 
Dios t\u00fa, que est\u00e1s en el 
mismo suplicio? 
{I}41_{/}Nosotros lo hemos 
merecido y pagamos por lo 
que hemos hecho, 
{I}42_{/}pero \u00e9ste no ha 
hecho nada malo." Y 
a\u00f1adi\u00f3: "Jes\u00fas, acu\u00e9rdate 
de m\u00ed cuando entres en tu 
Reino." {I}43_{/}Jes\u00fas le 
respondi\u00f3: "En verdad te 
digo que hoy mismo 
estar\u00e1s conmigo en el 
para\u00edso."
{I}44_{/}Hacia el mediod\u00eda se 
ocult\u00f3 el sol y todo el 
pa\u00eds qued\u00f3 en tinieblas 
hasta las tres de la 
tarde. {I}45_{/}En ese 
momento la cortina del 
Templo se rasg\u00f3 por la 
mitad, {I}46_{/}y Jes\u00fas grit\u00f3 
muy fuerte: "Padre, en 
tus manos encomiendo mi 
esp\u00edritu". Y dichas estas 
palabras, expir\u00f3.
{I}47_{/}El capit\u00e1n, al ver 
lo que hab\u00eda sucedido, 
reconoci\u00f3 la mano de Dios 
y dijo: "Realmente este 
hombre era un justo." 
{I}48_{/}Y toda la gente que 
se hab\u00eda reunido para ver 
este espect\u00e1culo, al ver 
lo ocurrido, comenz\u00f3 a 
irse golpe\u00e1ndose el 
pecho. {I}49_{/}Estaban a 
distancia los conocidos 
de Jes\u00fas, especialmente 
las mujeres que lo hab\u00edan 
acompa\u00f1ado desde Galilea, 
y todo esto lo 
presenciaron ellas.
{I}50_{/}Intervino entonces 
un hombre bueno y justo 
llamado Jos\u00e9, que era 
miembro del Consejo 
Supremo, {I}51_{/}pero que no 
hab\u00eda estado de acuerdo 
con los planes ni actos 
de los otros. Era de 
Arimatea, una ciudad de 
Judea, y esperaba el 
Reino de Dios. {I}52_{/}Se 
present\u00f3, pues, ante 
Pilato y le pidi\u00f3 el 
cuerpo de Jes\u00fas. 
{I}53_{/}Despu\u00e9s de bajarlo 
de la cruz, lo envolvi\u00f3 
en una s\u00e1bana y lo 
deposit\u00f3 en un sepulcro 
nuevo cavado en la roca, 
donde nadie hab\u00eda sido 
enterrado a\u00fan.
{I}54_{/}Era el d\u00eda de la 
Preparaci\u00f3n de la Pascua 
y ya estaba para comenzar 
el d\u00eda s\u00e1bado. {I}55_{/}Las 
mujeres que hab\u00edan venido 
desde Galilea con Jes\u00fas 
no se hab\u00edan alejado; 
vieron de cerca el 
sepulcro y c\u00f3mo colocaban 
su cuerpo. {I}56_{/} Despu\u00e9s 
que volvieron a sus 
casas, prepararon 
perfumes y mirra, y el 
s\u00e1bado descansaron, seg\u00fan 
manda la Ley.
EL SE\u00d1OR HA RESUCITADO{/}

{1}24{/}

{I}1_{/}El primer d\u00eda de 
la semana, muy temprano, 
fueron las mujeres al 
sepulcro, llevando los 
perfumes que hab\u00edan 
preparado. {I}2_{/}Pero se 
encontraron con una 
novedad: la piedra que 
cerraba el sepulcro hab\u00eda 
sido removida, {I}3_{/}y al 
entrar no encontraron el 
cuerpo del Se\u00f1or Jes\u00fas.
{I}4_{/}No sab\u00edan qu\u00e9 pensar, 
pero en ese momento 
vieron a su lado a dos 
hombres con ropas 
fulgurantes. {I}5_{/}Estaban 
tan asustadas que no se 
atrev\u00edan a levantar los 
ojos del suelo. Pero 
ellos les dijeron: "\u00bfPor 
qu\u00e9 buscan entre los 
muertos al que vive? 
{I}6_{/}No est\u00e1 aqu\u00ed. 
Resucit\u00f3. Acu\u00e9rdense de 
lo que les dijo cuando 
todav\u00eda estaba en 
Galilea: {I}7_{/}"El Hijo del 
Hombre debe ser entregado 
en manos de los pecadores 
y ser crucificado, y al 
tercer d\u00eda resucitar\u00e1"." 
{I}8_{/}Ellas entonces 
recordaron las palabras 
de Jes\u00fas.
{I}9_{/}Al volver del 
sepulcro, les contaron a 
los Once y a todos los 
dem\u00e1s lo que les hab\u00eda 
sucedido. {I}10_{/}Las que 
hablaban eran Mar\u00eda de 
Magdala, Juana y Mar\u00eda, 
la madre de Santiago. 
Tambi\u00e9n las dem\u00e1s mujeres 
que estaban con ellas 
dec\u00edan lo mismo a los 
ap\u00f3stoles. {I}11_{/}Pero no 
les creyeron, y esta 
novedad les pareci\u00f3 puros 
cuentos.
{I}12_{/}Pedro, sin embargo, 
se levant\u00f3 y fue 
corriendo al sepulcro; se 
agach\u00f3 y no vio m\u00e1s que 
los lienzos, por lo que 
volvi\u00f3 a casa 
pregunt\u00e1ndose por lo 
ocurrido.
LOS DISC\u00cdPULOS DE EMA\u00daS{/}

{I}13_{/}Aquel mismo d\u00eda 
dos disc\u00edpulos se 
dirig\u00edan a un pueblecito 
llamado Ema\u00fas, que est\u00e1 a 
unos doce kil\u00f3metros de 
Jerusal\u00e9n, {I}14_{/}e iban 
conversando sobre todo lo 
que hab\u00eda ocurrido. 
{I}15_{/}Mientras conversaban 
y discut\u00edan, Jes\u00fas en 
persona se les acerc\u00f3 y 
se puso a caminar con 
ellos, {I}16_{/}pero algo 
imped\u00eda que sus ojos lo 
reconocieran.
{I}17_{/}El les dijo: "\u00bfDe 
qu\u00e9 van discutiendo por 
el camino?" Se 
detuvieron, y parec\u00edan 
muy desanimados. {I}18_{/}Uno 
de ellos, llamado 
Cleof\u00e1s, le contest\u00f3: 
"\u00bfC\u00f3mo? \u00bfEres t\u00fa el \u00fanico 
peregrino en Jerusal\u00e9n 
que no est\u00e1 enterado de 
lo que ha pasado aqu\u00ed 
estos d\u00edas?" {I}19_{/}"\u00bfQu\u00e9 
pas\u00f3?", les pregunt\u00f3. Le 
contestaron: "\u00a1Todo el 
asunto de Jes\u00fas 
Nazareno!"
Era un profeta poderoso 
en obras y palabras, 
reconocido por Dios y por 
todo el pueblo. {I}20_{/}Pero 
nuestros sumos sacerdotes 
y nuestros jefes 
renegaron de \u00e9l, lo 
hicieron condenar a 
muerte y clavar en la 
cruz. {I}21_{/}Nosotros 
pens\u00e1bamos que \u00e9l ser\u00eda 
el que deb\u00eda libertar a 
Israel. Pero todo est\u00e1 
hecho, y ya van dos d\u00edas 
que sucedieron estas 
cosas.
{I}22_{/}En realidad, algunas 
mujeres de nuestro grupo 
nos han inquietado, 
{I}23_{/}pues fueron muy de 
ma\u00f1ana al sepulcro y, al 
no hallar su cuerpo, 
volvieron hablando de una 
aparici\u00f3n de \u00e1ngeles que 
dec\u00edan que estaba vivo. 
{I}24_{/}Algunos de los 
nuestros fueron al 
sepulcro y hallaron todo 
tal como hab\u00edan dicho las 
mujeres, pero a \u00e9l no lo 
vieron."
{I}25_{/}Entonces \u00e9l les 
dijo: "\u00a1Qu\u00e9 poco 
entienden ustedes y qu\u00e9 
lentos son sus corazones 
para creer todo lo que 
anunciaron los profetas! 
{I}26_{/}\u00bfNo ten\u00eda que ser 
as\u00ed y que el Mes\u00edas 
padeciera para entrar en 
su gloria?" {I}27_{/}Y les 
interpret\u00f3 lo que se 
dec\u00eda de \u00e9l en todas las 
Escrituras, comenzando 
por Mois\u00e9s y siguiendo 
por los profetas.
{I}28_{/}Al llegar cerca del 
pueblo al que iban, hizo 
como que quisiera seguir 
adelante, {I}29_{/}pero ellos 
le insistieron diciendo: 
"Qu\u00e9date con nosotros, ya 
est\u00e1 cayendo la tarde y 
se termina el d\u00eda." 
Entr\u00f3, pues, para 
quedarse con ellos.
{I}30_{/}Y mientras estaba en 
la mesa con ellos, tom\u00f3 
el pan, pronunci\u00f3 la 
bendici\u00f3n, lo parti\u00f3 y se 
lo dio. {I}31_{/}En ese 
momento se les abrieron 
los ojos y lo 
reconocieron, pero \u00e9l 
desapareci\u00f3. 
{I}32_{/}Entonces se dijeron 
el uno al otro: "\u00bfNo 
sent\u00edamos arder nuestro 
coraz\u00f3n cuando nos 
hablaba en el camino y 
nos explicaba las 
Escrituras?"
{I}33_{/}De inmediato se 
levantaron y volvieron a 
Jerusal\u00e9n, donde 
encontraron reunidos a 
los Once y a los de su 
grupo. {I}34_{/}Estos les 
dijeron: "Es verdad: el 
Se\u00f1or ha resucitado y se 
ha aparecido a Sim\u00f3n." 
{I}35_{/}Ellos, por su parte, 
contaron lo sucedido en 
el camino y c\u00f3mo lo 
hab\u00edan reconocido al 
partir el pan.
JES\u00daS SE APARECE A LOS 
AP\u00d3STOLES{/}

{I}36_{/}Mientras estaban 
hablando de todo esto, 
Jes\u00fas se present\u00f3 en 
medio de ellos (y les 
dijo: "Paz a ustedes.") 
{I}37_{/}Quedaron at\u00f3nitos y 
asustados, pensando que 
ve\u00edan alg\u00fan esp\u00edritu, 
{I}38_{/}pero \u00e9l les dijo: 
"\u00bfPor qu\u00e9 se 
desconciertan? \u00bfC\u00f3mo se 
les ocurre pensar eso? 
{I}39_{/}Miren mis manos y 
mis pies: soy yo. 
T\u00f3quenme y f\u00edjense bien 
que un esp\u00edritu no tiene 
carne ni huesos, como 
ustedes ven que yo 
tengo." {I}40_{/}(Y dicho 
esto les mostr\u00f3 las manos 
y los pies).
{I}41_{/}Y como no acababan 
de creerlo por su gran 
alegr\u00eda y segu\u00edan 
maravillados, les dijo: 
"\u00bfTienen aqu\u00ed algo que 
comer?" {I}42_{/}Ellos, 
entonces, le ofrecieron 
un pedazo de pescado 
asado (y una porci\u00f3n de 
miel); {I}43_{/}lo tom\u00f3 y lo 
comi\u00f3 delante ellos.
LAS \u00daLTIMAS 
INSTRUCCIONES{/}

{I}44_{/}Jes\u00fas les dijo: 
"Todo esto se lo hab\u00eda 
dicho cuando estaba 
todav\u00eda con ustedes; 
ten\u00eda que cumplirse todo 
lo que est\u00e1 escrito en la 
Ley de Mois\u00e9s, en los 
Profetas y en los Salmos 
referente a m\u00ed."
{I}45_{/}Entonces les abri\u00f3 
la mente para que 
entendieran las 
Escrituras. {I}46_{/}Les 
dijo: "Todo esto estaba 
escrito: los 
padecimientos del Mes\u00edas 
y su resurrecci\u00f3n de 
entre los muertos al 
tercer d\u00eda. {I}47_{/}Luego 
debe proclamarse en su 
nombre el arrepentimiento 
y el perd\u00f3n de los 
pecados, comenzando por 
Jerusal\u00e9n, y yendo 
despu\u00e9s a todas las 
naciones, invit\u00e1ndolas a 
que se conviertan. 
{I}48_{/}Ustedes son testigos 
de todo esto.
{I}49_{/}Ahora yo voy a 
enviar sobre ustedes lo 
que mi Padre prometi\u00f3. 
Permanezcan, pues, en la 
ciudad hasta que sean 
revestidos de la fuerza 
que viene de arriba."
{I}50_{/}Jes\u00fas los llev\u00f3 
hasta cerca de Betania y, 
levantando las manos, los 
bendijo. {I}51_{/}Y mientras 
los bendec\u00eda, se separ\u00f3 
de ellos (y fue llevado 
al cielo. {I}52_{/}Ellos se 
postraron ante \u00e9l.) 
Despu\u00e9s volvieron llenos 
de gozo a Jerusal\u00e9n, 
{I}53_{/}y continuamente 
estaban en el Templo 
alabando a Dios.
