
{1}1{/}

{I}1_{/}Este es el 
comienzo de la Buena 
Nueva de Jesucristo (Hijo 
de Dios).
{I}2_{/}En el libro del 
profeta Isa\u00edas estaba 
escrito: "Mira, te voy a 
enviar a mi mensajero 
delante de ti para que te 
prepare el camino.{/} 
{I}3_{/}Escuchen ese grito en 
el desierto: Preparen el 
camino del Se\u00f1or, 
enderecen sus senderos."{/} 
{I}4_{/}Es as\u00ed como Juan el 
Bautista empez\u00f3 a 
bautizar en el desierto. 
All\u00ed predicaba bautismo y 
conversi\u00f3n, para alcanzar 
el perd\u00f3n de los pecados. 
{I}5_{/}Toda la provincia de 
Judea y el pueblo de 
Jerusal\u00e9n acud\u00edan a Juan 
para confesar sus pecados 
y ser bautizados por \u00e9l 
en el r\u00edo Jord\u00e1n.
{I}6_{/}Adem\u00e1s de la piel que 
ten\u00eda colgada de la 
cintura, Juan no llevaba 
m\u00e1s que un manto hecho de 
pelo de camello. Su 
comida eran langostas y 
miel silvestre. {I}7_{/}Juan 
proclamaba este mensaje: 
"Detr\u00e1s de m\u00ed viene uno 
con m\u00e1s poder que yo. Yo 
no soy digno de desatar 
la correa de sus 
sandalias, aunque fuera 
arrodill\u00e1ndome ante \u00e9l." 
{I}8_{/}Yo los he bautizado 
con agua, pero \u00e9l los 
bautizar\u00e1 en el Esp\u00edritu 
Santo."
{I}9_{/}En aquellos d\u00edas 
Jes\u00fas vino de Nazaret, 
pueblo de Galilea, y se 
hizo bautizar por Juan en 
el r\u00edo Jord\u00e1n. {I}10_{/}Al 
momento de salir del 
agua, Jes\u00fas vio los 
Cielos abiertos: el 
Esp\u00edritu bajaba sobre \u00e9l 
como lo hace la paloma, 
{I}11_{/}mientras se 
escuchaban estas palabras 
del Cielo: "T\u00fa eres mi 
Hijo, el Amado, mi 
Elegido."
{I}12_{/}En seguida el 
Esp\u00edritu lo empuj\u00f3 al 
desierto. {I}13_{/}Estuvo 
cuarenta d\u00edas en el 
desierto y fue tentado 
por Satan\u00e1s. Viv\u00eda entre 
los animales salvajes y 
los \u00e1ngeles le serv\u00edan.
JES\u00daS LLAMA A SUS CUATRO 
PRIMEROS DISC\u00cdPULOS{/}

{I}14_{/}Despu\u00e9s de que 
tomaron preso a Juan, 
Jes\u00fas fue a Galilea y 
empez\u00f3 a proclamar la 
Buena Nueva de Dios. 
{I}15_{/}Dec\u00eda: "El tiempo se 
ha cumplido, el Reino de 
Dios est\u00e1 cerca. Cambien 
sus caminos y crean en la 
Buena Nueva."
{I}16_{/}Mientras Jes\u00fas 
pasaba por la orilla del 
mar de Galilea, vio a 
Sim\u00f3n y a su hermano 
Andr\u00e9s que echaban las 
redes en el mar, pues 
eran pescadores. 
{I}17_{/}Jes\u00fas les dijo: 
"S\u00edganme y yo los har\u00e9 
pescadores de hombres." 
{I}18_{/}Y de inmediato 
dejaron sus redes y le 
siguieron.
{I}19_{/}Un poco m\u00e1s all\u00e1 
Jes\u00fas vio a Santiago, 
hijo de Zebedeo, con su 
hermano Juan, que estaban 
en su barca arreglando 
las redes. {I}20_{/}Jes\u00fas 
tambi\u00e9n los llam\u00f3, y 
ellos, dejando a su padre 
Zebedeo en la barca con 
los ayudantes, lo 
siguieron.
JES\u00daS ENSE\u00d1A Y SANA A UN 
ENDEMONIADO{/}

{I}21_{/}Llegaron a 
Cafarna\u00fan, y Jes\u00fas empez\u00f3 
a ense\u00f1ar en la sinagoga 
durante las asambleas del 
d\u00eda s\u00e1bado. {I}22_{/}Su 
manera de ense\u00f1ar 
impresionaba mucho a la 
gente, porque hablaba 
como quien tiene 
autoridad, y no como los 
maestros de la Ley.
{I}23_{/}Entr\u00f3 en aquella 
sinagoga un hombre que 
estaba en poder de un 
esp\u00edritu malo, y se puso 
a gritar: {I}24_{/}"\u00bfQu\u00e9 
quieres con nosotros, 
Jes\u00fas de Nazaret? \u00bfHas 
venido a destruirnos? Yo 
s\u00e9 que t\u00fa eres el Santo 
de Dios." {I}25_{/}Jes\u00fas le 
hizo frente con 
autoridad: {I}26_{/}"\u00a1C\u00e1llate 
y sal de ese hombre!" El 
esp\u00edritu malo revolc\u00f3 al 
hombre en el suelo y 
lanz\u00f3 un grito tremendo, 
pero luego sali\u00f3 de \u00e9l.
{I}27_{/}El asombro de todos 
fue tan grande que se 
preguntaban unos a otros: 
"\u00bfQu\u00e9 es esto? Una 
doctrina nueva, y \u00a1con 
qu\u00e9 autoridad! Miren c\u00f3mo 
da \u00f3rdenes a los 
esp\u00edritus malos \u00a1y le 
obedecen!" {I}28_{/}As\u00ed fue 
como la fama de Jes\u00fas se 
extendi\u00f3 por todo el 
territorio de Galilea.
NUMEROSAS CURACIONES{/}

{I}29_{/}Al salir de la 
Sinagoga, Jes\u00fas fue a la 
casa de Sim\u00f3n y Andr\u00e9s 
con Santiago y Juan. 
{I}30_{/}La suegra de Sim\u00f3n 
estaba en cama con 
fiebre, por lo que en 
seguida le hablaron de 
ella. {I}31_{/}Jes\u00fas se 
acerc\u00f3 y, tom\u00e1ndola de la 
mano, la levant\u00f3. Se le 
quit\u00f3 la fiebre y se puso 
a atenderlos.
{I}32_{/}Antes del atardecer, 
cuando se pon\u00eda el sol, 
empezaron a traer a Jes\u00fas 
todos los enfermos y 
personas pose\u00eddas por 
esp\u00edritus malos. {I}33_{/}El 
pueblo entero estaba 
reunido ante la puerta. 
{I}34_{/}Jes\u00fas san\u00f3 a muchos 
enfermos con dolencias de 
toda clase y expuls\u00f3 
muchos demonios; pero no 
los dejaba hablar, pues 
sab\u00edan qui\u00e9n era.
ORACI\u00d3N NOCTURNA DE 
JES\u00daS{/}

{I}35_{/}De madrugada, 
cuando todav\u00eda estaba muy 
oscuro, Jes\u00fas se levant\u00f3, 
sali\u00f3 y se fue a un lugar 
solitario. All\u00ed se puso a 
orar. {I}36_{/}Sim\u00f3n y sus 
compa\u00f1eros fueron a 
buscarlo, {I}37_{/}y cuando 
lo encontraron le 
dijeron: "Todos te est\u00e1n 
buscando." {I}38_{/}\u00c9l les 
contest\u00f3: "V\u00e1monos a los 
pueblecitos vecinos, para 
predicar tambi\u00e9n all\u00ed, 
pues para esto he 
salido."
{I}39_{/}Y Jes\u00fas empez\u00f3 a 
visitar las Casas de 
oraci\u00f3n de aquella gente, 
recorriendo toda Galilea. 
Predicaba y expulsaba a 
los demonios.
CURACI\u00d3N DE UN LEPROSO{/}

{I}40_{/}Se le acerc\u00f3 un 
leproso, que se arrodill\u00f3 
ante \u00e9l y le suplic\u00f3: "Si 
quieres, puedes 
limpiarme." 
{I}41_{/}Sintiendo compasi\u00f3n, 
Jes\u00fas extendi\u00f3 la mano y 
lo toc\u00f3 diciendo: 
"Quiero, queda limpio." 
{I}42_{/}Al instante se le 
quit\u00f3 la lepra y qued\u00f3 
sano. {I}43_{/}Entonces Jes\u00fas 
lo despidi\u00f3, pero le 
orden\u00f3 en\u00e9rgicamente: 
{I}44_{/}"No cuentes esto a 
nadie, pero vete y 
pres\u00e9ntate al sacerdote y 
haz por tu purificaci\u00f3n 
la ofrenda que ordena la 
Ley de Mois\u00e9s, pues t\u00fa 
tienes que hacer tu 
declaraci\u00f3n."
Pero el hombre, en cuanto 
se fue, empez\u00f3 a hablar y 
a divulgar lo ocurrido, 
{I}45_{/}de tal manera que 
Jes\u00fas ya no pod\u00eda entrar 
p\u00fablicamente en el 
pueblo; ten\u00eda que andar 
por las afueras, en 
lugares solitarios. Pero 
la gente ven\u00eda a \u00e9l de 
todas partes.
JES\u00daS SANA A UN 
PARAL\u00cdTICO DE SU PECADO Y 
DE SU ENFERMEDAD{/}

{1}2{/}

{I}1_{/}Tiempo despu\u00e9s, 
Jes\u00fas volvi\u00f3 a Cafarna\u00fan. 
Apenas corri\u00f3 la noticia 
de que estaba en casa, 
{I}2_{/}se reuni\u00f3 tanta gente 
que no quedaba sitio ni 
siquiera a la puerta. 
{I}3_{/}Y mientras Jes\u00fas les 
anunciaba la Palabra, 
cuatro hombres le 
trajeron un paral\u00edtico 
que llevaban tendido en 
una camilla.
{I}4_{/}Como no pod\u00edan 
acercarlo a Jes\u00fas a causa 
de la multitud, 
levantaron el techo donde 
\u00e9l estaba y por el 
boquete bajaron al 
enfermo en su camilla. 
{I}5_{/}Al ver la fe de 
aquella gente, Jes\u00fas dijo 
al paral\u00edtico: "Hijo, se 
te perdonan tus pecados."
{I}6_{/}Estaban all\u00ed sentados 
algunos maestros de la 
Ley, y pensaron en su 
interior: {I}7_{/}"\u00bfC\u00f3mo 
puede decir eso? 
Realmente se burla de 
Dios. \u00bfQui\u00e9n puede 
perdonar pecados, fuera 
de Dios?"
{I}8_{/}Pero Jes\u00fas supo en su 
esp\u00edritu lo que ellos 
estaban pensando, y les 
dijo: "\u00bfPor qu\u00e9 piensan 
as\u00ed? {I}9_{/}\u00bfQu\u00e9 es m\u00e1s 
f\u00e1cil decir a este 
paral\u00edtico: Se te 
perdonan tus pecados, o 
decir: Lev\u00e1ntate, toma tu 
camilla y anda? {I}10_{/}Pues 
ahora ustedes sabr\u00e1n que 
el Hijo del Hombre tiene 
en la tierra poder para 
perdonar pecados." {I}11_{/}Y 
dijo al paral\u00edtico: 
"Lev\u00e1ntate, toma tu 
camilla y vete a tu 
casa."
El hombre se levant\u00f3, y 
ante los ojos de toda la 
gente, carg\u00f3 con su 
camilla y se fue. {I}12_{/}La 
gente qued\u00f3 asombrada, y 
todos glorificaban a Dios 
diciendo: "Nunca hemos 
visto nada parecido."
HE VENIDO A LLAMAR A LOS 
PECADORES{/}

{I}13_{/}Jes\u00fas sali\u00f3 otra 
vez por las orillas del 
lago; todo el mundo ven\u00eda 
a verlo y \u00e9l les 
ense\u00f1aba. {I}14_{/}Mientras 
caminaba, vio a un 
cobrador de impuestos 
sentado en su despacho. 
Era Lev\u00ed, hijo de Alfeo. 
Jes\u00fas le dijo: "S\u00edgueme." 
Y \u00e9l se levant\u00f3 y lo 
sigui\u00f3.
{I}15_{/}Jes\u00fas estuvo 
comiendo en la casa de 
Lev\u00ed, y algunos 
cobradores de impuestos y 
pecadores estaban 
sentados a la mesa con 
Jes\u00fas y sus disc\u00edpulos; 
en realidad eran un buen 
n\u00famero. Pero tambi\u00e9n 
segu\u00edan a Jes\u00fas 
{I}16_{/}maestros de la Ley 
del grupo de los fariseos 
y, al verlo sentado a la 
misma mesa con pecadores 
y cobradores de 
impuestos, dijeron a los 
disc\u00edpulos: "\u00bfQu\u00e9 es 
esto? \u00a1Est\u00e1 comiendo con 
publicanos y pecadores!"
{I}17_{/}Jes\u00fas los oy\u00f3 y les 
dijo: "No es la gente 
sana la que necesita 
m\u00e9dico, sino los 
enfermos. No he venido a 
llamar a justos, sino a 
pecadores."
EL VINO NUEVO EN CUEROS 
NUEVOS{/}

{I}18_{/}Un d\u00eda estaban 
ayunando los disc\u00edpulos 
de Juan el Bautista y los 
fariseos. Algunas 
personas vinieron a 
preguntar a Jes\u00fas: "Los 
disc\u00edpulos de Juan y los 
de los fariseos ayunan; 
\u00bfpor qu\u00e9 no lo hacen los 
tuyos?" {I}19_{/}Jes\u00fas les 
contest\u00f3: "\u00bfQuieren 
ustedes que los 
compa\u00f1eros del novio 
ayunen mientras el novio 
est\u00e1 con ellos? Mientras 
tengan al novio con 
ellos, claro que no 
pueden ayunar. {I}20_{/}Pero 
llegar\u00e1 el momento en que 
se les arrebatar\u00e1 el 
novio, y entonces 
ayunar\u00e1n.
{I}21_{/}Nadie remienda un 
vestido viejo con un 
pedazo de g\u00e9nero nuevo, 
porque la tela nueva 
encoge, tira de la tela 
vieja, y se hace m\u00e1s 
grande la rotura. {I}22_{/}Y 
nadie echa vino nuevo en 
envases de cuero viejos, 
porque el vino har\u00eda 
reventar los envases y se 
echar\u00edan a perder el vino 
y los envases. \u00a1A vino 
nuevo, envases nuevos!"
{I}23_{/}Un s\u00e1bado Jes\u00fas 
pasaba por unos sembrados 
con sus disc\u00edpulos. 
Mientras caminaban, los 
disc\u00edpulos empezaron a 
desgranar espigas en sus 
manos. {I}24_{/}Los fariseos 
dijeron a Jes\u00fas: "Mira lo 
que est\u00e1n haciendo; esto 
est\u00e1  prohibido en d\u00eda 
s\u00e1bado."
{I}25_{/}El les dijo: "\u00bfNunca 
han le\u00eddo ustedes lo que 
hizo David cuando sinti\u00f3 
necesidad y hambre, y 
tambi\u00e9n su gente? 
{I}26_{/}Entr\u00f3 en la Casa de 
Dios, siendo sumo 
sacerdote Abiatar, y 
comi\u00f3 los panes de la 
ofrenda, que s\u00f3lo pueden 
comer los sacerdotes; y 
les dio tambi\u00e9n a los que 
estaban con \u00e9l." {I}27_{/}Y 
Jes\u00fas concluy\u00f3: "El 
s\u00e1bado ha sido hecho para 
el hombre, y no el hombre 
para el s\u00e1bado. 
{I}28_{/}Sepan, pues, que el 
Hijo del Hombre tambi\u00e9n 
es due\u00f1o del s\u00e1bado."
CURACI\u00d3N DEL HOMBRE DE LA 
MANO SECA{/}

{1}3{/}

{I}1_{/}Otro d\u00eda entr\u00f3 
Jes\u00fas en la sinagoga y se 
encontr\u00f3 con un hombre 
que ten\u00eda la mano 
paralizada. {I}2_{/}Pero 
algunos estaban 
observando para ver si lo 
sanaba Jes\u00fas en d\u00eda 
s\u00e1bado. Con esto tendr\u00edan 
motivo para acusarlo.
{I}3_{/}Jes\u00fas dijo al hombre 
que ten\u00eda la mano 
paralizada: "Ponte de pie 
y col\u00f3cate aqu\u00ed en 
medio." {I}4_{/}Despu\u00e9s les 
pregunt\u00f3: "\u00bfQu\u00e9 nos 
permite la Ley hacer en 
d\u00eda s\u00e1bado? \u00bfHacer el 
bien o hacer da\u00f1o? 
\u00bfSalvar una vida o 
matar?" Pero ellos se 
quedaron callados.
{I}5_{/}Entonces Jes\u00fas pase\u00f3 
sobre ellos su mirada, 
enojado y muy apenado por 
su ceguera, y dijo al 
hombre: "Extiende la 
mano." El paral\u00edtico la 
extendi\u00f3 y su mano qued\u00f3 
sana. {I}6_{/}En cuanto a los 
fariseos, apenas 
salieron, fueron a 
juntarse con los 
partidarios de Herodes, 
buscando con ellos la 
forma de eliminar a 
Jes\u00fas.
{I}7_{/}Jes\u00fas se retir\u00f3 con 
sus disc\u00edpulos a orillas 
del lago y lo sigui\u00f3 una 
gran muchedumbre de 
Galilea. Tambi\u00e9n de 
Judea, {I}8_{/}de Jerusal\u00e9n, 
de Idumea, del otro lado 
del Jord\u00e1n y de las 
tierras de Tiro y de 
Sid\u00f3n, much\u00edsima gente 
ven\u00eda a verlo con s\u00f3lo 
o\u00edr todo lo que hac\u00eda.
{I}9_{/}Jes\u00fas mand\u00f3 a sus 
disc\u00edpulos que tuvieran 
lista una barca, para que 
toda aquella gente no lo 
atropellase. {I}10_{/}Pues al 
verlo sanar a tantos, 
todas las personas que 
sufr\u00edan de alg\u00fan mal se 
le echaban encima para 
tocarlo. {I}11_{/}Incluso los 
esp\u00edritus malos, apenas 
lo ve\u00edan, se arrojaban a 
sus pies y gritaban: "T\u00fa 
eres el Hijo de Dios." 
{I}12_{/}Pero \u00e9l no quer\u00eda 
que lo dieran a conocer, 
y los hac\u00eda callar.
LOS DOCE AP\u00d3STOLES DE 
JES\u00daS{/}

{I}13_{/}Jes\u00fas subi\u00f3 al 
monte y llam\u00f3 a los que 
\u00e9l quiso, y se reunieron 
con \u00e9l. {I}14_{/}As\u00ed 
instituy\u00f3 a los Doce (a 
los que llam\u00f3 tambi\u00e9n 
ap\u00f3stoles), para que 
estuvieran con \u00e9l y para 
enviarlos a predicar, 
{I}15_{/}d\u00e1ndoles poder para 
echar demonios.
{I}16_{/}Estos son los Doce: 
Sim\u00f3n, a quien puso por 
nombre Pedro; 
{I}17_{/}Santiago y su 
hermano Juan, hijos de 
Zebedeo, a quienes puso 
el sobrenombre de 
Boanerges, es decir, 
hijos del trueno; 
{I}18_{/}Andr\u00e9s, Felipe, 
Bartolom\u00e9, Mateo, Tom\u00e1s, 
Santiago, el hijo de 
Alfeo, Tadeo, Sim\u00f3n el 
Cananeo, {I}19_{/} y Judas 
Iscariote, el que despu\u00e9s 
lo traicion\u00f3.
EL PECADO CONTRA EL 
ESP\u00cdRITU SANTO{/}

{I}20_{/}Vuelto a casa, 
se junt\u00f3 otra vez tanta 
gente que ni siquiera 
pod\u00edan comer. {I}21_{/}Al 
enterarse sus parientes 
de todo lo anterior, 
fueron a buscarlo para 
llev\u00e1rselo, pues dec\u00edan: 
"Se ha vuelto loco." 
{I}22_{/}Mientras tanto, unos 
maestros de la Ley que 
hab\u00edan venido de 
Jerusal\u00e9n dec\u00edan: "Est\u00e1 
pose\u00eddo por Belzeb\u00fa, jefe 
de los demonios, y con su 
ayuda expulsa a los 
demonios."
{I}23_{/}Jes\u00fas les pidi\u00f3 que 
se acercaran y empez\u00f3 a 
ense\u00f1arles por medio de 
ejemplos: {I}24_{/}"\u00bfC\u00f3mo 
puede Satan\u00e1s echar a 
Satan\u00e1s? Si una naci\u00f3n 
est\u00e1 con luchas internas, 
esa naci\u00f3n no podr\u00e1 
mantenerse en pie. {I}25_{/}Y 
si una familia est\u00e1 con 
divisiones internas, esa 
familia no podr\u00e1 
subsistir. {I}26_{/}De igual 
modo, si Satan\u00e1s lucha 
contra s\u00ed mismo y est\u00e1 
dividido, no puede 
subsistir, y pronto 
llegar\u00e1 su fin. {I}27_{/}La 
verdad es que nadie puede 
entrar en la casa del 
Fuerte y arrebatarle sus 
cosas si no lo amarra 
primero; entonces  podr\u00e1 
saquear su casa.
{I}28_{/}En verdad les digo: 
se les perdonar\u00e1 todo a 
los hombres, ya sean 
pecados o blasfemias 
contra Dios, por muchos 
que sean. {I}29_{/}En cambio 
el que calumnie al 
Esp\u00edritu Santo, no tendr\u00e1 
jam\u00e1s perd\u00f3n, pues se 
queda con un pecado que 
nunca lo dejar\u00e1." {I}30_{/}Y 
justamente \u00e9se era su 
pecado cuando dec\u00edan: 
Est\u00e1 pose\u00eddo por un 
esp\u00edritu malo.
LA VERDADERA FAMILIA DE 
JES\u00daS{/}

{I}31_{/}Entonces 
llegaron su madre y sus 
hermanos, se quedaron 
afuera y lo mandaron a 
llamar. {I}32_{/}Como era 
mucha la gente sentada en 
torno a Jes\u00fas, le 
transmitieron este 
recado: "Tu madre, tus 
hermanos y tus hermanas 
est\u00e1n fuera y preguntan 
por ti." {I}33_{/}\u00c9l les 
contest\u00f3: "\u00bfQui\u00e9nes son 
mi madre y mis hermanos?"
{I}34_{/}Y mirando a los que 
estaban sentados a su 
alrededor, dijo: "Estos 
son mi madre y mis 
hermanos. {I}35_{/}Porque 
todo el que hace la 
voluntad de Dios es 
hermano m\u00edo y hermana y 
madre."
EL SEMBRADOR SALI\u00d3 A 
SEMBRAR{/}

{1}4{/}

{I}1_{/}Otra vez Jes\u00fas se 
puso a ense\u00f1ar a orillas 
del lago. Se le reuni\u00f3 
tanta gente junto a \u00e9l 
que tuvo que subir a una 
barca y sentarse en ella 
a alguna distancia, 
mientras toda la gente 
estaba en la orilla. 
{I}2_{/}Jes\u00fas les ense\u00f1\u00f3 
muchas cosas por medio de 
ejemplos o par\u00e1bolas. Les 
ense\u00f1aba en esta forma:
{I}3_{/}"Escuchen esto: El 
sembrador sali\u00f3 a 
sembrar. {I}4_{/}Al ir 
sembrando, una parte de 
la semilla cay\u00f3 a lo 
largo del camino, 
vinieron los p\u00e1jaros y se 
la comieron. {I}5_{/}Otra 
parte cay\u00f3 entre piedras, 
donde hab\u00eda poca tierra, 
y las semillas brotaron 
en seguida por no estar 
muy honda la tierra. 
{I}6_{/}Pero cuando sali\u00f3 el 
sol, las quem\u00f3 y, como no 
ten\u00edan ra\u00edces, se 
secaron. {I}7_{/}Otras 
semillas cayeron entre 
espinos: los espinos 
crecieron y las 
sofocaron, de manera que 
no dieron fruto. 
{I}8_{/}Otras semillas 
cayeron en tierra buena: 
brotaron, crecieron y 
produjeron unas treinta, 
otras sesenta y otras 
cien. {I}9_{/}Y Jes\u00fas agreg\u00f3: 
El que tenga o\u00eddos para 
o\u00edr, que escuche."
{I}10_{/}Cuando toda la gente 
se retir\u00f3, los que lo 
segu\u00edan se acercaron con 
los Doce y le preguntaron 
qu\u00e9 significaban aquellas 
par\u00e1bolas.
{I}11_{/}El les contest\u00f3: "A 
ustedes se les ha dado el 
misterio del Reino de 
Dios, pero a los que 
est\u00e1n fuera no les llegan 
m\u00e1s que par\u00e1bolas. {I}12_{/}Y 
se verifican estas 
palabras: Por mucho que 
miran, no ven; por m\u00e1s 
que oyen, no entienden; 
de otro modo se 
convertir\u00edan y recibir\u00edan 
el perd\u00f3n."{/}

{I}13_{/}Jes\u00fas les dijo: "\u00bfNo 
entienden esta par\u00e1bola? 
Entonces, \u00bfc\u00f3mo 
comprender\u00e1n las dem\u00e1s?
{I}14_{/}Lo que el sembrador 
siembra es la Palabra de 
Dios. {I}15_{/}Los que est\u00e1n 
a lo largo del camino 
cuando se siembra, son 
aquellos que escuchan la 
Palabra, pero en cuanto 
la reciben, viene Satan\u00e1s 
y se lleva la palabra 
sembrada en ellos.
{I}16_{/}Otros reciben la 
palabra como un terreno 
lleno de piedras. Apenas 
reciben la palabra, la 
aceptan con alegr\u00eda; 
{I}17_{/}pero no se arraiga 
en ellos y no duran m\u00e1s 
que una temporada; en 
cuanto sobreviene alguna 
prueba o persecuci\u00f3n por 
causa de la Palabra, al 
momento caen.
{I}18_{/}Otros la reciben 
como entre espinos; \u00e9stos 
han escuchado la Palabra, 
{I}19_{/}pero luego 
sobrevienen las 
preocupaciones de esta 
vida, las promesas 
enga\u00f1osas de la riqueza y 
las dem\u00e1s pasiones, y 
juntas ahogan la Palabra, 
que no da fruto.
{I}20_{/}Para otros se ha 
sembrado en tierra buena. 
Estos han escuchado la 
palabra, le han dado 
acogida y dan fruto: unos 
el treinta por uno, otros 
el sesenta y otros el 
ciento."
PAR\u00c1BOLA DE LA L\u00c1MPARA Y 
DE LA MEDIDA{/}

{I}21_{/}Jes\u00fas les dijo 
tambi\u00e9n: "Cuando llega la 
luz, \u00bfdebemos ponerla 
bajo un macetero o debajo 
de la cama? \u00bfNo la 
pondremos m\u00e1s bien sobre 
el candelero? {I}22_{/}No hay 
cosa secreta que no deba 
ser descubierta; y si 
algo ha sido ocultado, 
ser\u00e1 sacado a la luz. 
{I}23_{/}El que tenga o\u00eddos 
para escuchar, que 
escuche."
{I}24_{/}Les dijo tambi\u00e9n: 
"Presten atenci\u00f3n a lo 
que escuchan. La medida 
con que ustedes midan, se 
usar\u00e1 para medir lo que 
reciban, y se les dar\u00e1 
mucho m\u00e1s todav\u00eda. 
{I}25_{/}S\u00e9panlo bien: al que 
produce se le dar\u00e1 m\u00e1s, y 
al que no produce se le 
quitar\u00e1 incluso lo que 
tiene."
LA SEMILLA QUE CRECE POR 
S\u00cd SOLA{/}

{I}26_{/}Jes\u00fas dijo 
adem\u00e1s: "Escuchen esta 
comparaci\u00f3n del Reino de 
Dios. Un hombre esparce 
la semilla en la tierra, 
{I}27_{/}y ya duerma o est\u00e9 
despierto, sea de noche o 
de d\u00eda, la semilla brota 
y crece, sin que \u00e9l sepa 
c\u00f3mo. {I}28_{/}La tierra da 
fruto por s\u00ed misma: 
primero la hierba, luego 
la espiga, y por \u00faltimo 
la espiga se llena de 
granos. {I}29_{/}Y cuando el 
grano est\u00e1  maduro, se le 
mete la hoz, pues ha 
llegado el tiempo de la 
cosecha."
EL GRANO DE MOSTAZA{/}

{I}30_{/}Jes\u00fas les dijo 
tambi\u00e9n: "\u00bfA qu\u00e9 se 
parece el Reino de Dios? 
\u00bfCon qu\u00e9 comparaci\u00f3n lo 
podr\u00edamos expresar? 
{I}31_{/}Es semejante a una 
semilla de mostaza; al 
sembrarla, es la m\u00e1s 
peque\u00f1a de todas las 
semillas que se echan en 
la tierra, {I}32_{/}pero una 
vez sembrada, crece y se 
hace m\u00e1s grande que todas 
las plantas del huerto y 
sus ramas se hacen tan 
grandes que los p\u00e1jaros 
del cielo buscan refugio 
bajo su sombra."
{I}33_{/}Jes\u00fas usaba muchas 
par\u00e1bolas como \u00e9stas para 
anunciar la Palabra, 
adapt\u00e1ndose a la 
capacidad de la gente. 
{I}34_{/}No les dec\u00eda nada 
sin usar par\u00e1bolas, pero 
a sus disc\u00edpulos se lo 
explicaba todo en 
privado.
JES\u00daS CALMA LA TEMPESTAD{/}

{I}35_{/}Al atardecer de 
aquel mismo d\u00eda, Jes\u00fas 
dijo a sus disc\u00edpulos: 
"Crucemos a la otra 
orilla del lago." 
{I}36_{/}Despidieron a la 
gente y lo llevaron en la 
barca en que estaba. 
Tambi\u00e9n lo acompa\u00f1aban 
otras barcas. {I}37_{/}De 
pronto se levant\u00f3 un gran 
temporal y las olas se 
estrellaban contra la 
barca, que se iba 
llenando de agua. 
{I}38_{/}Mientras tanto Jes\u00fas 
dorm\u00eda en la popa sobre 
un coj\u00edn.
Lo despertaron diciendo: 
"Maestro, \u00bfno te importa 
que nos hundamos?" 
{I}39_{/}El entonces se 
despert\u00f3. Se encar\u00f3 con 
el viento y dijo al mar: 
"C\u00e1llate, c\u00e1lmate." El 
viento se apacigu\u00f3 y 
sigui\u00f3 una gran calma. 
{I}40_{/}Despu\u00e9s les dijo: 
"\u00bfPor qu\u00e9 son tan 
miedosos? \u00bfTodav\u00eda no 
tienen fe?"
{I}41_{/}Pero ellos estaban 
muy asustados por lo 
ocurrido y se preguntaban 
unos a otros: "\u00bfQui\u00e9n es 
\u00e9ste, que hasta el viento 
y el mar le obedecen?"
EL ENDEMONIADO DE GERASA{/}

{1}5{/}

{I}1_{/}Llegaron a la 
otra orilla del lago, que 
es la regi\u00f3n de los 
gerasenos. {I}2_{/}Apenas 
hab\u00eda bajado Jes\u00fas de la 
barca, un hombre vino a 
su encuentro, saliendo de 
entre los sepulcros, pues 
estaba pose\u00eddo por un 
esp\u00edritu malo. {I}3_{/}El 
hombre viv\u00eda entre los 
sepulcros, y nadie pod\u00eda 
sujetarlo ni siquiera con 
cadenas. {I}4_{/}Varias veces 
lo hab\u00edan amarrado con 
grillos y cadenas, pero 
\u00e9l romp\u00eda las cadenas y 
hac\u00eda pedazos los 
grillos, y nadie lograba 
dominarlo. {I}5_{/}D\u00eda y 
noche andaba por los 
cerros, entre los 
sepulcros, gritando y 
lastim\u00e1ndose con piedras.
{I}6_{/}Al divisar a Jes\u00fas, 
fue corriendo y se ech\u00f3 
de rodillas a sus pies. 
{I}7_{/}Entre gritos le 
dec\u00eda: "\u00a1No te metas 
conmigo, Jes\u00fas, Hijo del 
Dios Alt\u00edsimo! Te ruego 
por Dios que no me 
atormentes." {I}8_{/}Es que 
Jes\u00fas le hab\u00eda dicho: 
"Esp\u00edritu malo, sal de 
este hombre." {I}9_{/}Cuando 
Jes\u00fas le pregunt\u00f3: "\u00bfC\u00f3mo 
te llamas?", contest\u00f3: 
"Me llamo Multitud, 
porque somos muchos." 
{I}10_{/}Y rogaban 
insistentemente a Jes\u00fas 
que no los echara de 
aquella regi\u00f3n.
{I}11_{/}Hab\u00eda all\u00ed una gran 
piara de cerdos comiendo 
al pie del cerro. 
{I}12_{/}Los esp\u00edritus le 
rogaron: "Env\u00edanos a esa 
piara y d\u00e9janos entrar en 
los cerdos." Y Jes\u00fas se 
lo permiti\u00f3. 
{I}13_{/}Entonces los 
esp\u00edritus malos salieron 
del hombre y entraron en 
los cerdos; en un 
instante las piaras se 
arrojaron al agua desde 
lo alto del acantilado y 
todos los cerdos se 
ahogaron en el lago. 
{I}14_{/}Los cuidadores de 
los cerdos huyeron y 
contaron lo ocurrido en 
la ciudad y por el campo, 
de modo que toda la gente 
fue a ver lo que hab\u00eda 
sucedido.
{I}15_{/}Se acercaron a Jes\u00fas 
y vieron al hombre 
endemoniado, el que hab\u00eda 
estado en poder de la 
Multitud, sentado, 
vestido y en su sano 
juicio. Todos se 
asustaron. {I}16_{/}Los 
testigos les contaron lo 
ocurrido al endemoniado y 
a los cerdos, {I}17_{/}y 
ellos rogaban a Jes\u00fas que 
se alejara de sus 
tierras.
{I}18_{/}Cuando Jes\u00fas sub\u00eda a 
la barca, el hombre que 
hab\u00eda tenido el esp\u00edritu 
malo le pidi\u00f3 
insistentemente que le 
permitiera irse con \u00e9l. 
{I}19_{/}Pero Jes\u00fas no se lo 
permiti\u00f3, sino que le 
dijo: "Vete a tu casa con 
los tuyos y cu\u00e9ntales lo 
que el Se\u00f1or ha hecho 
contigo y c\u00f3mo ha tenido 
compasi\u00f3n de ti." {I}20_{/}El 
hombre se fue y empez\u00f3 a 
proclamar por la regi\u00f3n 
de la Dec\u00e1polis lo que 
Jes\u00fas hab\u00eda hecho con \u00e9l; 
y todos quedaban 
admirados.
JES\u00daS RESUCITA A LA HIJA 
DE JAIRO{/}

{I}21_{/}Jes\u00fas, entonces, 
atraves\u00f3 el lago, y al 
volver a la otra orilla, 
una gran muchedumbre se 
junt\u00f3 en la playa en 
torno a \u00e9l. {I}22_{/}En eso 
lleg\u00f3 un oficial de la 
sinagoga, llamado Jairo, 
y al ver a Jes\u00fas, se 
postr\u00f3 a sus pies 
{I}23_{/}suplic\u00e1ndole: "Mi 
hija est\u00e1 agonizando; ven 
e imp\u00f3n tus manos sobre 
ella para que se mejore y 
siga viviendo."
{I}24_{/}Jes\u00fas se fue con 
Jairo; estaban en medio 
de un gran gent\u00edo, que lo 
oprim\u00eda. {I}25_{/}Se 
encontraba all\u00ed una mujer 
que padec\u00eda un derrame de 
sangre desde hac\u00eda doce 
a\u00f1os. {I}26_{/}Hab\u00eda sufrido 
mucho en manos de muchos 
m\u00e9dicos y se hab\u00eda 
gastado todo lo que 
ten\u00eda, pero en lugar de 
mejorar, estaba cada vez 
peor. {I}27_{/}Como hab\u00eda 
o\u00eddo lo que se dec\u00eda de 
Jes\u00fas, se acerc\u00f3 por 
detr\u00e1s entre la gente y 
le toc\u00f3 el manto. {I}28_{/}La 
mujer pensaba: "Si logro 
tocar, aunque s\u00f3lo sea su 
ropa, sanar\u00e9." {I}29_{/}Al 
momento ces\u00f3 su 
hemorragia y sinti\u00f3 en su 
cuerpo que estaba sana.
{I}30_{/}Pero Jes\u00fas se dio 
cuenta de que un poder 
hab\u00eda salido de \u00e9l, y 
d\u00e1ndose vuelta en medio 
del gent\u00edo, pregunt\u00f3: 
"\u00bfQui\u00e9n me ha tocado la 
ropa?" {I}31_{/}Sus 
disc\u00edpulos le 
contestaron: "Ya ves c\u00f3mo 
te oprime toda esta gente 
\u00bfy preguntas qui\u00e9n te 
toc\u00f3?" {I}32_{/}Pero \u00e9l 
segu\u00eda mirando a su 
alrededor para ver qui\u00e9n 
le hab\u00eda tocado. 
{I}33_{/}Entonces la mujer, 
que sab\u00eda muy bien lo que 
le hab\u00eda pasado, asustada 
y temblando, se postr\u00f3 
ante \u00e9l y le cont\u00f3 toda 
la verdad.
{I}34_{/}Jes\u00fas le dijo: 
"Hija, tu fe te ha 
salvado; vete en paz y 
queda sana de tu 
enfermedad."
{I}35_{/}Jes\u00fas estaba 
todav\u00eda hablando cuando 
llegaron algunos de la 
casa del oficial de la 
sinagoga para informarle: 
"Tu hija ha muerto. \u00bfPara 
qu\u00e9 molestar ya al 
Maestro?" {I}36_{/}Jes\u00fas se 
hizo el desentendido y 
dijo al oficial: "No 
tengas miedo, solamente 
ten fe." {I}37_{/}Pero no 
dej\u00f3 que lo acompa\u00f1aran 
m\u00e1s que Pedro, Santiago y 
Juan, el hermano de 
Santiago.
{I}38_{/}Cuando llegaron a la 
casa del oficial, Jes\u00fas 
vio un gran alboroto: 
unos lloraban y otros 
gritaban. {I}39_{/}Jes\u00fas 
entr\u00f3 y les dijo: "\u00bfPor 
qu\u00e9 este alboroto y tanto 
llanto? La ni\u00f1a no est\u00e1 
muerta, sino dormida."
{I}40_{/}Y se burlaban de \u00e9l. 
Pero Jes\u00fas los hizo salir 
a todos, tom\u00f3 consigo al 
padre, a la madre y a los 
que ven\u00edan con \u00e9l, y 
entr\u00f3 donde estaba la 
ni\u00f1a. {I}41_{/}Tom\u00e1ndola de 
la mano, dijo a la ni\u00f1a: 
"Talit\u00e1 kumi", que quiere 
decir: "Ni\u00f1a, te lo digo, 
\u00a1lev\u00e1ntate!"
{I}42_{/}La jovencita se 
levant\u00f3 al instante y 
empez\u00f3 a caminar (ten\u00eda 
doce a\u00f1os). \u00a1Qu\u00e9 estupor 
m\u00e1s grande! Quedaron 
fuera de s\u00ed. {I}43_{/}Pero 
Jes\u00fas les pidio 
insistentemente que no lo 
contaran a nadie, y les 
dijo que dieran algo de 
comer a la ni\u00f1a.
\u00bfNO ES \u00c9STE EL 
CARPINTERO?{/}

{1}6{/}

{I}1_{/}Al irse Jes\u00fas de 
all\u00ed, volvi\u00f3 a su tierra, 
y sus disc\u00edpulos se 
fueron con \u00e9l. {I}2_{/}Cuando 
lleg\u00f3 el s\u00e1bado, se puso 
a ense\u00f1ar en la sinagoga 
y mucha gente lo 
escuchaba con estupor. Se 
preguntaban: "\u00bfDe d\u00f3nde 
le viene todo esto? \u00bfY 
qu\u00e9 pensar de la 
sabidur\u00eda que ha 
recibido, con esos 
milagros que salen de sus 
manos? {I}3_{/}Pero no es m\u00e1s 
que el carpintero, el 
hijo de Mar\u00eda; es un 
hermano de Santiago, de 
Joset, de Judas y Sim\u00f3n. 
\u00bfY sus hermanas no est\u00e1n 
aqu\u00ed entre nosotros?" Se 
escandalizaban y no lo 
reconoc\u00edan.
{I}4_{/}Jes\u00fas les dijo: "Si 
hay un lugar donde un 
profeta es despreciado, 
es en su tierra, entre 
sus parientes y en su 
propia familia." {I}5_{/}Y no 
pudo hacer all\u00ed ning\u00fan 
milagro. Tan s\u00f3lo san\u00f3 a 
unos pocos enfermos 
imponi\u00e9ndoles las manos. 
{I}6_{/}Jes\u00fas se admiraba 
de c\u00f3mo se negaban a 
creer.
JES\u00daS ENV\u00cdA A LOS DOCE{/}

Jes\u00fas recorr\u00eda todos los 
pueblos de los 
alrededores ense\u00f1ando. 
{I}7_{/}Llam\u00f3 a los Doce y 
comenz\u00f3 a enviarlos de 
dos en dos, d\u00e1ndoles 
poder sobre los esp\u00edritus 
malos. {I}8_{/}Les orden\u00f3 que 
no llevaran nada para el 
camino, fuera de un 
bast\u00f3n: ni pan, ni 
morral, ni dinero; 
{I}9_{/}que llevaran calzado 
corriente y un solo 
manto.
{I}10_{/}Y les dec\u00eda: 
"Qu\u00e9dense en la primera 
casa en que les den 
alojamiento, hasta que se 
vayan de ese sitio. 
{I}11_{/}Y si en alg\u00fan lugar 
no los reciben ni los 
escuchan, no se alejen de 
all\u00ed sin haber sacudido 
el polvo de sus pies: con 
esto dar\u00e1n testimonio 
contra ellos."
{I}12_{/}Fueron, pues, a 
predicar, invitando a la 
conversi\u00f3n. 
{I}13_{/}Expulsaban a muchos 
esp\u00edritus malos y sanaban 
a numerosos enfermos, 
ungi\u00e9ndoles con aceite.
LA MUERTE DE JUAN 
BAUTISTA{/}

{I}14_{/}El rey Herodes 
oy\u00f3 hablar de Jes\u00fas, ya 
que su nombre se hab\u00eda 
hecho famoso. Algunos 
dec\u00edan: "Este es Juan el 
Bautista, que ha 
resucitado de entre los 
muertos, y por eso act\u00faan 
en \u00e9l poderes 
milagrosos." {I}15_{/}Otros 
dec\u00edan: "Es El\u00edas", y 
otros: "Es un profeta 
como los antiguos 
profetas". {I}16_{/}Herodes, 
por su parte, pensaba: 
"Debe de ser Juan, al que 
le hice cortar la cabeza, 
que ha resucitado."
{I}17_{/}En efecto, Herodes 
hab\u00eda mandado apresar a 
Juan y lo hab\u00eda 
encadenado en la c\u00e1rcel 
por el asunto de 
Herod\u00edas, mujer de su 
hermano Filipo, con la 
que se hab\u00eda casado. 
{I}18_{/}Pues Juan le dec\u00eda: 
"No te est\u00e1 permitido 
tener a la mujer de tu 
hermano." {I}19_{/}Herod\u00edas 
lo odiaba y quer\u00eda 
matarlo, pero no pod\u00eda, 
{I}20_{/}pues Herodes ve\u00eda 
que Juan era un hombre 
justo y santo, y le ten\u00eda 
respeto. Por eso lo 
proteg\u00eda, y lo escuchaba 
con gusto, aunque quedaba 
muy perplejo al o\u00edrlo.
{I}21_{/}Herod\u00edas tuvo su 
oportunidad cuando 
Herodes, el d\u00eda de su 
cumplea\u00f1os, dio un 
banquete a sus nobles, a 
sus oficiales y a los 
personajes principales de 
Galilea. {I}22_{/}En esa 
ocasi\u00f3n entr\u00f3 la hija de 
Herod\u00edas, bail\u00f3 y gust\u00f3 
mucho a Herodes y a sus 
invitados. Entonces el 
rey dijo a la muchacha: 
"P\u00eddeme lo que quieras y 
te lo dar\u00e9." {I}23_{/}Y le 
prometi\u00f3 con juramento: 
"Te dar\u00e9 lo que me pidas, 
aunque sea la mitad de mi 
reino." {I}24_{/}Sali\u00f3 ella a 
consultar a su madre: 
"\u00bfQu\u00e9 pido?" La madre le 
respondi\u00f3: "La cabeza de 
Juan el Bautista." 
{I}25_{/}Inmediatamente 
corri\u00f3 a donde estaba el 
rey y le dijo: "Quiero 
que ahora mismo me des la 
cabeza de Juan el 
Bautista en una bandeja."
{I}26_{/}El rey se sinti\u00f3 muy 
molesto, pero no quiso 
neg\u00e1rselo, porque se 
hab\u00eda comprometido con 
juramento delante de los 
invitados. {I}27_{/}Orden\u00f3, 
pues, a un verdugo que le 
trajera la cabeza de 
Juan. Este fue a la 
c\u00e1rcel y le cort\u00f3 la 
cabeza. {I}28_{/}Luego, 
tray\u00e9ndola en una 
bandeja, se la entreg\u00f3 a 
la muchacha y \u00e9sta se la 
pas\u00f3 a su madre. 
{I}29_{/}Cuando la noticia 
lleg\u00f3 a los disc\u00edpulos de 
Juan, vinieron a recoger 
el cuerpo y lo 
enterraron.
JES\u00daS, PASTOR Y PROFETA{/}

{I}30_{/}Al volver los 
ap\u00f3stoles a donde estaba 
Jes\u00fas, le contaron todo 
lo que hab\u00edan hecho y 
ense\u00f1ado. {I}31_{/}Jes\u00fas les 
dijo: "V\u00e1monos aparte, a 
un lugar retirado, y 
descansar\u00e1n un poco." 
Porque eran tantos los 
que iban y ven\u00edan que no 
les quedaba tiempo ni 
para comer. {I}32_{/}Y se 
fueron solos en una barca 
a un lugar despoblado.
{I}33_{/}Pero la gente vio 
c\u00f3mo se iban, y muchos 
cayeron en la cuenta y se 
dirigieron all\u00e1 a pie. De 
todos los pueblos la 
gente se fue corriendo y 
llegaron antes que ellos.
{I}34_{/}Al desembarcar, 
Jes\u00fas vio toda aquella 
gente, y sinti\u00f3 compasi\u00f3n 
de ellos, pues estaban 
como ovejas sin pastor. Y 
se puso a ense\u00f1arles 
largamente.
LA PRIMERA MULTIPLICACI\u00d3N 
DE LOS PANES{/}

{I}35_{/}Se hab\u00eda hecho 
tarde. Los disc\u00edpulos se 
le acercaron y le 
dijeron: "Estamos en un 
lugar despoblado y ya se 
ha hecho tarde; 
{I}36_{/}despide a la gente 
para que vayan a las 
aldeas y a los pueblos 
m\u00e1s cercanos y se compren 
algo de comer."
{I}37_{/}Jes\u00fas les contest\u00f3: 
"Denles ustedes de 
comer." Ellos dijeron: 
"\u00bfY quieres que vayamos 
nosotros a comprar 
doscientos denarios de 
pan para d\u00e1rselo?" 
{I}38_{/}Jes\u00fas les dijo: 
"\u00bfCu\u00e1ntos panes tienen 
ustedes? Vayan a ver." 
Volvieron y le dijeron: 
"Hay cinco, y adem\u00e1s hay 
dos pescados."
{I}39_{/}Entonces les dijo 
que hicieran sentar a la 
gente en grupos sobre el 
pasto verde. {I}40_{/}Se 
acomodaron en grupos de 
cien y de cincuenta. 
{I}41_{/}Tom\u00f3 Jes\u00fas los cinco 
panes y los dos pescados, 
levant\u00f3 los ojos al 
cielo, pronunci\u00f3 la 
bendici\u00f3n, parti\u00f3 los 
panes y los iba dando a 
los disc\u00edpulos para que 
se los sirvieran a la 
gente. Asimismo reparti\u00f3 
los dos pescados entre 
todos.
{I}42_{/}Comieron todos hasta 
saciarse; {I}43_{/}incluso se 
llenaron doce canastos 
con los pedazos de pan, 
sin contar lo que sobr\u00f3 
de los pescados. {I}44_{/}Los 
que hab\u00edan comido eran 
unos cinco mil hombres.
JES\u00daS CAMINA SOBRE LAS 
AGUAS{/}

{I}45_{/}Inmediatamente 
Jes\u00fas oblig\u00f3 a sus 
disc\u00edpulos a que subieran 
a la barca y lo fueran a 
esperar a Betsaida, en la 
otra orilla, mientras \u00e9l 
despachaba a la gente. 
{I}46_{/}Jes\u00fas despidi\u00f3, 
pues, a la gente, y luego 
se fue al cerro a orar.
{I}47_{/}Al anochecer, la 
barca estaba en medio del 
lago y Jes\u00fas se hab\u00eda 
quedado solo en tierra. 
{I}48_{/}Jes\u00fas vio que sus 
disc\u00edpulos iban agotados 
de tanto remar, pues el 
viento les era contrario, 
y antes de que terminara 
la noche fue hacia ellos 
caminando sobre el mar, 
como si quisiera pasar de 
largo.
{I}49_{/}Al verlo caminar 
sobre el mar, creyeron 
que era un fantasma y se 
pusieron a gritar, 
{I}50_{/}pues todos estaban 
asustados al verlo as\u00ed. 
Pero Jes\u00fas les habl\u00f3: 
"Animo, no teman, que soy 
yo." {I}51_{/}Y subi\u00f3 a la 
barca con ellos. De 
inmediato se calm\u00f3 el 
viento, con lo cual 
quedaron muy asombrados. 
{I}52_{/}Pues no hab\u00edan 
entendido lo que hab\u00eda 
pasado con los panes, 
ten\u00edan la mente cerrada.
{I}53_{/}Terminada la 
traves\u00eda, llegaron a 
Genesaret y amarraron 
all\u00ed la barca. 
{I}54_{/}Apenas se bajaron, 
la gente lo reconoci\u00f3 
{I}55_{/}y corrieron a dar la 
noticia por toda aquella 
regi\u00f3n. Empezaron a traer 
a los enfermos en sus 
camillas al lugar donde 
\u00e9l estaba, {I}56_{/}y en 
todos los lugares adonde 
iba, pueblos, ciudades o 
aldeas, pon\u00edan a los 
enfermos en las plazas y 
le rogaban que les dejara 
tocar al menos el fleco 
de su manto. Y todos los 
que lo tocaban quedaban 
sanos.
LA VERDADERA PUREZA{/}

{1}7{/}

{I}1_{/}Los fariseos se 
juntaron en torno a 
Jes\u00fas, y con ellos hab\u00eda 
algunos maestros de la 
Ley llegados de 
Jerusal\u00e9n. {I}2_{/}Esta gente 
se fij\u00f3 en que algunos de 
los disc\u00edpulos de Jes\u00fas 
tomaban su comida con 
manos impuras, es decir, 
sin hab\u00e9rselas lavado 
antes. {I}3_{/}Porque los 
fariseos, al igual que el 
resto de los jud\u00edos, 
est\u00e1n aferrados a la 
tradici\u00f3n de sus mayores, 
y no comen nunca sin 
haberse lavado 
cuidadosamente las manos. 
{I}4_{/}Tampoco comen nada al 
volver del mercado sin 
antes cumplir con estas 
purificaciones. Y son 
muchas las tradiciones 
que deben observar, como 
la purificaci\u00f3n de vasos, 
jarras y bandejas.
{I}5_{/}Por eso los fariseos 
y maestros de la Ley le 
preguntaron: "\u00bfPor qu\u00e9 
tus disc\u00edpulos no 
respetan la tradici\u00f3n de 
los ancianos, sino que 
comen con manos impuras?"
{I}6_{/}Jes\u00fas les contest\u00f3: 
"\u00a1Qu\u00e9 bien salvan ustedes 
las apariencias! Con 
justa raz\u00f3n profetiz\u00f3 de 
ustedes Isa\u00edas cuando 
escrib\u00eda: Este pueblo me 
honra con los labios, 
pero su coraz\u00f3n est\u00e1 
lejos de m\u00ed.{/} {I}7_{/}El 
culto que me rinden de 
nada sirve; las doctrinas 
que ense\u00f1an no son m\u00e1s 
que mandatos de hombres. 
{/}{I}8_{/}Ustedes descuidan el 
mandamiento de Dios por 
aferrarse a tradiciones 
de hombres."
{I}9_{/}Y Jes\u00fas a\u00f1adi\u00f3: 
"Ustedes dejan 
tranquilamente a un lado 
el mandato de Dios para 
imponer su propia 
tradici\u00f3n. {I}10_{/}As\u00ed, por 
ejemplo, Mois\u00e9s dijo: 
Cumple tus deberes con tu 
padre y con tu madre,{/} y 
tambi\u00e9n: El que maldiga a 
su padre o a su madre es 
reo de muerte.{/} {I}11_{/}En 
cambio, seg\u00fan ustedes, 
alguien puede decir a su 
padre o a su madre: "Lo 
que pod\u00edas esperar de m\u00ed 
es "consagrado", ya lo 
tengo reservado para el 
Templo." {I}12_{/}Y ustedes 
ya no dejan que esa 
persona ayude a sus 
padres. {I}13_{/}De este modo 
anulan la Palabra de Dios 
con una tradici\u00f3n que se 
transmiten, pero que es 
de ustedes. Y ustedes 
hacen adem\u00e1s otras muchas 
cosas parecidas a \u00e9stas."
{I}14_{/}Jes\u00fas volvi\u00f3 a 
llamar a la gente y 
empez\u00f3 a decirles: 
"Esc\u00fachenme todos y 
traten de entender. 
{I}15_{/}Ninguna cosa que de 
fuera entra en la persona 
puede hacerla impura; lo 
que hace impura a una 
persona es lo que sale de 
ella. {I}16_{/}El que tenga 
o\u00eddos, que escuche."
{I}17_{/}Cuando Jes\u00fas se 
apart\u00f3 de la gente y 
entr\u00f3 en casa, sus 
disc\u00edpulos le preguntaron 
sobre lo que hab\u00eda dicho. 
{I}18_{/}El les respondi\u00f3: 
"\u00bfTambi\u00e9n ustedes est\u00e1n 
cerrados? \u00bfNo comprenden 
que nada de lo que entra 
de fuera en una persona 
puede hacerla impura? 
{I}19_{/}Pues no entra en el 
coraz\u00f3n, sino que va al 
est\u00f3mago primero y 
despu\u00e9s al basural."
{I}20_{/}As\u00ed Jes\u00fas declaraba 
que todos los alimentos 
son puros.
Y luego continu\u00f3: "Lo que 
hace impura a la persona 
es lo que ha salido de su 
propio coraz\u00f3n. {I}21_{/}Los 
pensamientos malos salen 
de dentro, del coraz\u00f3n: 
de ah\u00ed proceden la 
inmoralidad sexual, 
robos, asesinatos, 
{I}22_{/}infidelidad 
matrimonial, codicia, 
maldad, vida viciosa, 
envidia, injuria, orgullo 
y falta de sentido moral. 
{I}23_{/}Todas estas maldades 
salen de dentro y hacen 
impura a la persona."
JES\u00daS SANA A LA HIJA DE 
UNA EXTRANJERA{/}

{I}24_{/}Jes\u00fas decidi\u00f3 
irse hacia las tierras de 
Tiro. Entr\u00f3 en una casa, 
y su intenci\u00f3n era que 
nadie lo supiera, pero no 
logr\u00f3 pasar inadvertido. 
{I}25_{/}Una mujer, cuya hija 
estaba en poder de un 
esp\u00edritu malo, se enter\u00f3 
de su venida y fue en 
seguida a arrodillarse a 
sus pies. {I}26_{/}Esta mujer 
era de habla griega y de 
raza sirofenicia, y pidi\u00f3 
a Jes\u00fas que echara al 
demonio de su hija.
{I}27_{/}Jes\u00fas le dijo: 
"Espera que se sacien los 
hijos primero, pues no 
est\u00e1 bien tomar el pan de 
los hijos para ech\u00e1rselo 
a los perritos." 
{I}28_{/}Pero ella le 
respondi\u00f3: "Se\u00f1or, los 
perritos bajo la mesa 
comen las migajas que 
dejan caer los hijos." 
{I}29_{/}Entonces Jes\u00fas le 
dijo: "Puedes irte; por 
lo que has dicho el 
demonio ya ha salido de 
tu hija." {I}30_{/}Cuando la 
mujer lleg\u00f3 a su casa, 
encontr\u00f3 a la ni\u00f1a 
acostada en la cama; el 
demonio se hab\u00eda ido.
CURACI\u00d3N DE UN SORDOMUDO{/}

{I}31_{/}Saliendo de las 
tierras de Tiro, Jes\u00fas 
pas\u00f3 por Sid\u00f3n y, dando 
la vuelta al lago de 
Galilea, lleg\u00f3 al 
territorio de la 
Dec\u00e1polis. {I}32_{/}All\u00ed le 
presentaron un sordo que 
hablaba con dificultad, y 
le pidieron que le 
impusiera la mano.
{I}33_{/}Jes\u00fas lo apart\u00f3 de 
la gente, le meti\u00f3 los 
dedos en los o\u00eddos y con 
su saliva le toc\u00f3 la 
lengua. {I}34_{/}En seguida 
levant\u00f3 los ojos al 
cielo, suspir\u00f3 y dijo: 
"Effet\u00e1", que quiere 
decir: "Abrete."
{I}35_{/}Al instante se le 
abrieron los o\u00eddos, le 
desapareci\u00f3 el defecto de 
la lengua y comenz\u00f3 a 
hablar correctamente. 
{I}36_{/}Jes\u00fas les mand\u00f3 que 
no se lo dijeran a nadie, 
pero cuanto m\u00e1s insist\u00eda, 
tanto m\u00e1s ellos lo 
publicaban. {I}37_{/}Estaban 
fuera de s\u00ed y dec\u00edan muy 
asombrados: "Todo lo ha 
hecho bien; hace o\u00edr a 
los sordos y hablar a los 
mudos."
LA SEGUNDA MULTIPLICACI\u00d3N 
DE LOS PANES{/}

{1}8{/}

{I}1_{/}En aquellos d\u00edas 
se junt\u00f3 otra vez 
much\u00edsima gente, y no 
ten\u00edan nada que comer. 
Jes\u00fas llam\u00f3 a sus 
disc\u00edpulos y les dijo: 
{I}2_{/}"Siento compasi\u00f3n por 
esta gente, pues hace ya 
tres d\u00edas que est\u00e1n 
conmigo y no tienen nada 
para comer. {I}3_{/}Si los 
mando a sus casas sin 
comer, desfallecer\u00e1n por 
el camino, pues algunos 
de ellos han venido de 
lejos."
{I}4_{/}Sus disc\u00edpulos le 
contestaron: "\u00bfDe d\u00f3nde 
podemos sacar, en este 
lugar desierto, el pan 
que necesitan?" {I}5_{/}Jes\u00fas 
les pregunt\u00f3: "\u00bfCu\u00e1ntos 
panes tienen?" 
Respondieron: "Siete."
{I}6_{/}Entonces mand\u00f3 a la 
gente que se sentara en 
el suelo y, tomando los 
siete panes, dio gracias, 
los parti\u00f3 y empez\u00f3 a 
darlos a sus disc\u00edpulos 
para que los repartieran. 
Ellos se los sirvieron a 
la gente. {I}7_{/}Ten\u00edan 
tambi\u00e9n algunos 
pescaditos. Jes\u00fas 
pronunci\u00f3 la bendici\u00f3n y 
mand\u00f3 que tambi\u00e9n los 
repartieran.
{I}8_{/}Todos comieron hasta 
saciarse, y de los 
pedazos que sobraron, 
recogieron siete cestos. 
{I}9_{/}Eran unos cuatro mil 
los que hab\u00edan comido. 
Luego Jes\u00fas los despidi\u00f3. 
{I}10_{/}En seguida subi\u00f3 a 
la barca con sus 
disc\u00edpulos y se fue a la 
regi\u00f3n de Dalmanuta.
\u00bfPOR QU\u00c9 \u00c9STOS PIDEN UNA 
SE\u00d1AL?{/}

{I}11_{/}Vinieron los 
fariseos y empezaron a 
discutir con Jes\u00fas. 
Quer\u00edan ponerlo en 
apuros, y esperaban de \u00e9l 
una se\u00f1al que viniera del 
Cielo. {I}12_{/}Jes\u00fas suspir\u00f3 
profundamente y exclam\u00f3: 
"\u00bfPor qu\u00e9 esta gente pide 
una se\u00f1al? Yo les digo 
que a esta gente no se le 
dar\u00e1 ninguna se\u00f1al." 
{I}13_{/}Y dej\u00e1ndolos, subi\u00f3 
a la barca y se fue al 
otro lado del lago.
{I}14_{/}Los disc\u00edpulos 
se hab\u00edan olvidado de 
llevar panes, y tan s\u00f3lo 
ten\u00edan un pan en la 
barca. {I}15_{/}De repente \u00e9l 
les hizo esta 
advertencia: "Abran los 
ojos y cu\u00eddense tanto de 
la levadura de los 
fariseos como de la de 
Herodes." {I}16_{/}Se dijeron 
unos a otros: "La verdad 
es que no tenemos pan."
{I}17_{/}Jes\u00fas se dio cuenta 
y les dijo: "\u00bfPor qu\u00e9 
estos cuchicheos? \u00bfPorque 
no tienen pan? \u00bfTodav\u00eda 
no entienden ni se dan 
cuenta? \u00bfEst\u00e1n ustedes 
tan cerrados que 
{I}18_{/}teniendo ojos no ven 
y teniendo o\u00eddos no oyen? 
\u00bfNo recuerdan {I}19_{/}cuando 
repart\u00ed cinco panes entre 
cinco mil personas? 
\u00bfCu\u00e1ntos canastos llenos 
de pedazos recogieron?" 
Respondieron: "Doce". 
{I}20_{/}"Y cuando repart\u00ed 
los siete panes entre 
cuatro mil, \u00bfcu\u00e1ntos 
cestos llenos de sobras 
recogieron?" Contestaron: 
"Siete". {I}21_{/}Entonces 
Jes\u00fas les dijo: "\u00bfY a\u00fan 
no entienden?"
EL CIEGO DE BETSAIDA{/}

{I}22_{/}Cuando llegaron 
a Betsaida, le trajeron 
un ciego y le pidieron 
que lo tocara. {I}23_{/}Jes\u00fas 
tom\u00f3 al ciego de la mano 
y lo llev\u00f3 fuera del 
pueblo. Despu\u00e9s le moj\u00f3 
los ojos con saliva, le 
impuso las manos y le 
pregunt\u00f3: "\u00bfVes algo?" 
{I}24_{/}El ciego, que 
empezaba a ver, dijo: 
"Veo como \u00e1rboles, pero 
deben ser gente, porque 
se mueven." {I}25_{/}Jes\u00fas le 
puso nuevamente las manos 
en los ojos, y el hombre 
se encontr\u00f3 con buena 
vista; se recuper\u00f3 
plenamente y pod\u00eda ver 
todo con claridad.
{I}26_{/}Jes\u00fas, pues, lo 
mand\u00f3 a su casa, 
dici\u00e9ndole: "Ni siquiera 
entres en el pueblo."
PEDRO PROCLAMA SU FE{/}

{I}27_{/}Sali\u00f3 Jes\u00fas con 
sus disc\u00edpulos hacia los 
pueblos de Cesarea de 
Filipo, y por el camino 
les pregunt\u00f3: "\u00bfQui\u00e9n 
dice la gente que soy 
yo?" {I}28_{/}Ellos 
contestaron: "Algunos 
dicen que eres Juan 
Bautista, otros que El\u00edas 
o alguno de los 
profetas."

{I}29_{/}Entonces Jes\u00fas les 
pregunt\u00f3: "Y ustedes, 
\u00bfqui\u00e9n dicen que soy yo?" 
Pedro le contest\u00f3: "T\u00fa 
eres el Mes\u00edas." 
{I}30_{/}Pero Jes\u00fas les dijo 
con firmeza que no 
conversaran sobre \u00e9l.
{I}31_{/}Luego comenz\u00f3 a 
ense\u00f1arles que el Hijo 
del Hombre deb\u00eda sufrir 
mucho y ser rechazado por 
los notables, los jefes 
de los sacerdotes y los 
maestros de la Ley, que 
ser\u00eda condenado a muerte 
y resucitar\u00eda a los tres 
d\u00edas. {I}32_{/}Jes\u00fas hablaba 
de esto con mucha 
seguridad.
Pedro, pues, lo llev\u00f3 
aparte y comenz\u00f3 a 
reprenderlo. {I}33_{/}Pero 
Jes\u00fas, d\u00e1ndose la vuelta, 
vio muy cerca a sus 
disc\u00edpulos. Entonces 
reprendi\u00f3 a Pedro y le 
dijo: "\u00a1Pasa detr\u00e1s de 
m\u00ed, Satan\u00e1s! Tus 
ambiciones no son las de 
Dios, sino de los 
hombres."
EL QUE QUIERA SEGUIRME, 
TOME SU CRUZ{/}

{I}34_{/}Luego Jes\u00fas 
llam\u00f3 a sus disc\u00edpulos y 
a toda la gente y les 
dijo: "El que quiera 
seguirme, que renuncie a 
s\u00ed mismo, tome su cruz y 
me siga. {I}35_{/}Pues el que 
quiera asegurar su vida 
la perder\u00e1, y el que 
sacrifique su vida (por 
m\u00ed y) por el Evangelio, 
la salvar\u00e1.
{I}36_{/}\u00bfDe qu\u00e9 le sirve a 
uno si ha ganado el mundo 
entero, pero se ha 
destruido a s\u00ed mismo? 
{I}37_{/}\u00bfQu\u00e9 podr\u00eda dar para 
rescatarse a s\u00ed mismo?
{I}38_{/}Yo les aseguro: si 
alguno se averg\u00fcenza de 
m\u00ed y de mis palabras en 
medio de esta generaci\u00f3n 
ad\u00faltera y pecadora, 
tambi\u00e9n el Hijo del 
Hombre se avergonzar\u00e1 de 
\u00e9l cuando venga con la 
Gloria de su Padre 
rodeado de sus santos 
\u00e1ngeles."
LA TRANSFIGURACI\u00d3N DE 
JES\u00daS{/}

{1}9{/}

{I}1_{/}Jes\u00fas les dijo: 
"En verdad se lo digo: 
algunos de los que est\u00e1n 
aqu\u00ed presentes no 
conocer\u00e1n la muerte sin 
que ya hayan visto el 
Reino de Dios viniendo 
con poder."
{I}2_{/}Seis d\u00edas despu\u00e9s, 
Jes\u00fas tom\u00f3 consigo a 
Pedro, a Santiago y a 
Juan y los llev\u00f3 a ellos 
solos a un monte alto. A 
la vista de ellos su 
aspecto cambi\u00f3 
completamente. {I}3_{/} 
Incluso sus ropas se 
volvieron 
resplandecientes, tan 
blancas como nadie en el 
mundo ser\u00eda capaz de 
blanquearlas. {I}4_{/}Y se 
les aparecieron El\u00edas y 
Mois\u00e9s, que conversaban 
con Jes\u00fas.
{I}5_{/}Pedro tom\u00f3 la palabra 
y dijo a Jes\u00fas: "Maestro, 
\u00a1qu\u00e9 bueno es que estemos 
aqu\u00ed! Levantemos tres 
chozas: una para ti, otra 
para Mois\u00e9s y otra para 
El\u00edas." {I}6_{/}En realidad 
no sab\u00eda lo que dec\u00eda, 
porque estaban aterrados. 
{I}7_{/}En eso se form\u00f3 una 
nube que los cubri\u00f3 con 
su sombra, y desde la 
nube llegaron estas 
palabras: "Este es mi 
Hijo, el Amado, 
esc\u00fachenlo." {I}8_{/}Y de 
pronto, mirando a su 
alrededor, no vieron ya a 
nadie; s\u00f3lo Jes\u00fas estaba 
con ellos.
{I}9_{/}Cuando bajaban del 
cerro, les orden\u00f3 que no 
dijeran a nadie lo que 
hab\u00edan visto, hasta que 
el Hijo del Hombre 
resucitara de entre los 
muertos. {I}10_{/}Ellos 
guardaron el secreto, 
aunque se preguntaban 
unos a otros qu\u00e9 querr\u00eda 
decir eso de "resucitar 
de entre los muertos".
LA VUELTA DE EL\u00cdAS{/}

{I}11_{/}Entonces le 
preguntaron: "\u00bfNo dicen 
los maestros de la Ley 
que El\u00edas ha de venir 
primero?" {I}12_{/}Jes\u00fas les 
contest\u00f3: "Ya lo sabemos: 
El\u00edas viene primero y 
deja todo reordenado... 
Pero, \u00bfpor qu\u00e9 dicen las 
Escrituras que el Hijo 
del Hombre sufrir\u00e1 mucho 
y ser\u00e1 despreciado? 
{I}13_{/}Yo se lo digo: El\u00edas 
ya ha venido, e hicieron 
con \u00e9l todo lo que 
quisieron, tal como de \u00e9l 
estaba escrito."
JES\u00daS SANA A UN JOVEN 
EPIL\u00c9PTICO{/}

{I}14_{/}Cuando volvieron 
a donde estaban los otros 
disc\u00edpulos, los 
encontraron con un grupo 
de gente a su alrededor, 
y algunos maestros de la 
Ley discut\u00edan con ellos. 
{I}15_{/}La gente qued\u00f3 
sorprendida al ver a 
Jes\u00fas y corrieron a 
saludarlo.
{I}16_{/}El les pregunt\u00f3: 
"\u00bfSobre qu\u00e9 discut\u00edan 
ustedes con ellos?" 
{I}17_{/}Y uno del gent\u00edo le 
respondi\u00f3: "Maestro, te 
he tra\u00eddo a mi hijo, que 
tiene un esp\u00edritu mudo. 
{I}18_{/}En cualquier momento 
el esp\u00edritu se apodera de 
\u00e9l, lo tira al suelo y el 
ni\u00f1o echa espuma por la 
boca, rechina los dientes 
y se queda r\u00edgido. Les 
ped\u00ed a tus disc\u00edpulos que 
echaran ese esp\u00edritu, 
pero no pudieron."
{I}19_{/}Les respondi\u00f3: "\u00a1Qu\u00e9 
generaci\u00f3n tan incr\u00e9dula! 
\u00bfHasta cu\u00e1ndo tendr\u00e9 que 
estar con ustedes? \u00bfHasta 
cu\u00e1ndo tendr\u00e9 que 
soportarlos? Tr\u00e1iganme al 
muchacho." {I}20_{/}Y se lo 
llevaron.
Apenas vio a Jes\u00fas, el 
esp\u00edritu sacudi\u00f3 
violentamente al 
muchacho; cay\u00f3 al suelo y 
se revolcaba echando 
espuma por la boca. 
{I}21_{/}Entonces Jes\u00fas 
pregunt\u00f3 al padre: 
"\u00bfDesde cu\u00e1ndo le pasa 
esto?" {I}22_{/}Le contest\u00f3: 
"Desde ni\u00f1o. Y muchas 
veces el esp\u00edritu lo 
lanza al fuego y al agua 
para matarlo. Por eso, si 
puedes hacer algo, ten 
compasi\u00f3n de nosotros y 
ay\u00fadanos."
{I}23_{/}Jes\u00fas le dijo: "\u00bfPor 
qu\u00e9 dices "si puedes"? 
Todo es posible para el 
que cree." {I}24_{/}Al 
instante el padre grit\u00f3: 
"Creo, \u00a1pero ayuda mi 
poca fe!"
{I}25_{/}Cuando Jes\u00fas vio que 
se amontonaba la gente, 
dijo al esp\u00edritu malo: 
"Esp\u00edritu sordo y mudo, 
yo te lo ordeno: sal del 
muchacho y no vuelvas a 
entrar en \u00e9l." {I}26_{/}El 
esp\u00edritu malo grit\u00f3 y 
sacudi\u00f3 violentamente al 
ni\u00f1o; despu\u00e9s, dando un 
terrible chillido, se 
fue. El muchacho qued\u00f3 
como muerto, tanto que 
muchos dec\u00edan que estaba 
muerto. {I}27_{/}Pero Jes\u00fas 
lo tom\u00f3 de la mano y le 
ayud\u00f3 a levantarse, y el 
muchacho se puso de pie.
{I}28_{/}Ya dentro de casa, 
sus disc\u00edpulos le 
preguntaron en privado: 
"\u00bfPor qu\u00e9 no pudimos 
expulsar nosotros a ese 
esp\u00edritu?" {I}29_{/}Y \u00e9l les 
respondi\u00f3: "Esta clase de 
demonios no puede echarse 
sino mediante la 
oraci\u00f3n."
JES\u00daS ANUNCIA OTRA VEZ SU 
PASI\u00d3N{/}

{I}30_{/}Se marcharon de 
all\u00ed y se desplazaban por 
Galilea. Jes\u00fas quer\u00eda que 
nadie lo supiera, 
{I}31_{/}porque iba ense\u00f1ando 
a sus disc\u00edpulos. Y les 
dec\u00eda: "El Hijo del 
Hombre va a ser entregado 
en manos de los hombres, 
y lo har\u00e1n morir, pero 
tres d\u00edas despu\u00e9s de su 
muerte resucitar\u00e1." 
{I}32_{/}De todos modos los 
disc\u00edpulos no entend\u00edan 
lo que les hablaba, y 
ten\u00edan miedo de 
preguntarle qu\u00e9 quer\u00eda 
decir.
SI ALGUNO QUIERE SER EL 
PRIMERO{/}

{I}33_{/}Llegaron a 
Cafarna\u00fan, y una vez en 
casa, Jes\u00fas les pregunt\u00f3: 
"\u00bfDe qu\u00e9 ven\u00edan 
discutiendo por el 
camino?" {I}34_{/}Ellos se 
quedaron callados, pues 
hab\u00edan discutido entre s\u00ed 
sobre qui\u00e9n era el m\u00e1s 
importante de todos.
{I}35_{/}Entonces se sent\u00f3, 
llam\u00f3 a los Doce y les 
dijo: "Si alguno quiere 
ser el primero, que se 
haga el \u00faltimo y el 
servidor de todos." 
{I}36_{/}Despu\u00e9s tom\u00f3 a un 
ni\u00f1o, lo puso en medio de 
ellos, lo abraz\u00f3 y les 
dijo: {I}37_{/}"El que recibe 
a un ni\u00f1o como \u00e9ste en mi 
nombre, me recibe a m\u00ed; y 
el que me recibe, no me 
recibe a m\u00ed, sino al que 
me ha enviado."
{I}38_{/}Juan le dijo: 
"Maestro, hemos visto a 
uno que hac\u00eda uso de tu 
nombre para expulsar 
demonios, y hemos tratado 
de imped\u00edrselo porque no 
anda con nosotros." 
{I}39_{/}Jes\u00fas contest\u00f3: "No 
se lo proh\u00edban, ya que 
nadie puede hacer un 
milagro en mi nombre y 
luego hablar mal de m\u00ed. 
{I}40_{/}El que no est\u00e1 
contra nosotros est\u00e1 con 
nosotros.
{I}41_{/}Y cualquiera que les 
d\u00e9 de beber un vaso de 
agua porque son de 
Cristo, yo les aseguro 
que no quedar\u00e1 sin 
recompensa."
SI TU OJO ES OCASI\u00d3N DE 
PECADO, S\u00c1CATELO{/}

{I}42_{/}"El que haga 
caer a uno de estos 
peque\u00f1os que creen en m\u00ed, 
ser\u00eda mejor para \u00e9l que 
le ataran al cuello una 
gran piedra de moler y lo 
echaran al mar.
{I}43_{/}Si tu mano te est\u00e1 
haciendo caer, c\u00f3rtatela; 
pues es mejor para ti 
entrar con una sola mano 
en la vida, que ir con 
las dos a la gehenna, al 
fuego que no se apaga. 
{I}44_{/}Y si tu pie te est\u00e1 
haciendo caer, c\u00f3rtatelo; 
{I}45_{/}pues es mejor para 
ti entrar cojo en la vida 
que ser arrojado con los 
dos pies a la gehenna. 
{I}46_{/}Y si tu ojo prepara 
tu ca\u00edda, s\u00e1catelo; 
{I}47_{/}pues es mejor para 
ti entrar con un solo ojo 
en el Reino de Dios que 
ser arrojado con los dos 
al infierno, {I}48_{/}donde 
su gusano no muere y el 
fuego no se apaga.{/} 
{I}49_{/}Pues el mismo fuego 
los conservar\u00e1.
{I}50_{/}La sal es buena, 
pero si la sal pierde su 
sabor, \u00bfcon qu\u00e9 se lo 
devolver\u00e1n? Tengan sal en 
ustedes y vivan en paz 
unos con otros."
LO QUE DIOS UNI\u00d3, NO LO 
SEPARE EL HOMBRE{/}

{1}10{/}

{I}1_{/}Jes\u00fas dej\u00f3 aquel 
lugar y se fue a los 
l\u00edmites de Judea, al otro 
lado del Jord\u00e1n. Otra vez 
las muchedumbres se 
congregaron a su 
alrededor, y de nuevo se 
puso a ense\u00f1arles, como 
hac\u00eda siempre. {I}2_{/}En eso 
llegaron unos (fariseos 
que quer\u00edan ponerle a 
prueba,) y le 
preguntaron: "\u00bfPuede un 
marido despedir a su 
esposa?" {I}3_{/}Les 
respondi\u00f3: "\u00bfQu\u00e9 les ha 
ordenado Mois\u00e9s?" 
{I}4_{/}Contestaron: "Mois\u00e9s 
ha permitido firmar un 
acta de separaci\u00f3n y 
despu\u00e9s divorciarse."
{I}5_{/}Jes\u00fas les dijo: 
"Mois\u00e9s, al escribir esta 
ley, tom\u00f3 en cuenta lo 
tercos que eran ustedes. 
{I}6_{/}Pero al principio de 
la creaci\u00f3n Dios los hizo 
hombre y mujer;{/} {I}7_{/}por 
eso dejar\u00e1 el hombre a su 
padre y a su madre para 
unirse con su esposa{/}, 
{I}8_{/}y{/} ser\u00e1n los dos una 
sola carne.{/} De manera 
que ya no son dos, sino 
uno solo. {I}9_{/}Pues bien, 
lo que Dios ha unido, que 
el hombre no lo separe."
{I}10_{/}Cuando ya estaban en 
casa, los disc\u00edpulos 
volvieron a preguntarle 
sobre lo mismo, {I}11_{/}y \u00e9l 
les dijo: "El que se 
separa de su esposa y se 
casa con otra mujer, 
comete adulterio contra 
su esposa; {I}12_{/}y si la 
esposa abandona a su 
marido para casarse con 
otro hombre, tambi\u00e9n \u00e9sta 
comete adulterio."
DEJEN QUE LOS NI\u00d1OS 
VENGAN A M\u00cd{/}

{I}13_{/}Algunas personas 
le presentaban los ni\u00f1os 
para que los tocara, pero 
los disc\u00edpulos les 
reprend\u00edan.
{I}14_{/}Jes\u00fas, al ver esto, 
se indign\u00f3 y les dijo: 
"Dejen que los ni\u00f1os 
vengan a m\u00ed y no se lo 
impidan, porque el Reino 
de Dios pertenece a los 
que son como ellos. 
{I}15_{/}En verdad les digo: 
quien no reciba el Reino 
de Dios como un ni\u00f1o, no 
entrar\u00e1 en \u00e9l."
{I}16_{/}Jes\u00fas tomaba a los 
ni\u00f1os en brazos e, 
imponi\u00e9ndoles las manos, 
los bendec\u00eda.
JES\u00daS Y EL HOMBRE RICO{/}

{I}17_{/}Jes\u00fas estaba a 
punto de partir, cuando 
un hombre corri\u00f3 a su 
encuentro, se arrodill\u00f3 
delante de \u00e9l y le 
pregunt\u00f3: "Maestro bueno, 
\u00bfqu\u00e9 tengo que hacer para 
conseguir la vida 
eterna?"
{I}18_{/}Jes\u00fas le dijo: "\u00bfPor 
qu\u00e9 me llamas bueno? 
Nadie es bueno, sino s\u00f3lo 
Dios. {I}19_{/}Ya conoces los 
mandamientos: No mates, 
no cometas adulterio, no 
robes, no digas cosas 
falsas de tu hermano, no 
seas injusto, honra a tu 
padre y a tu madre." 
{I}20_{/}El hombre le 
contest\u00f3: "Maestro, todo 
eso lo he practicado 
desde muy joven."
{I}21_{/}Jes\u00fas fij\u00f3 su mirada 
en \u00e9l, le tom\u00f3 cari\u00f1o y 
le dijo: "S\u00f3lo te falta 
una cosa: vete, vende 
todo lo que tienes y 
reparte el dinero entre 
los pobres, y tendr\u00e1s un 
tesoro en el Cielo. 
Despu\u00e9s, ven y s\u00edgueme." 
{I}22_{/}Al o\u00edr esto se 
desanim\u00f3 totalmente, pues 
era un hombre muy rico, y 
se fue triste.
M\u00c1S F\u00c1CILMENTE PASAR\u00c1 UN 
CAMELLO...{/}

{I}23_{/}Entonces Jes\u00fas 
pase\u00f3 su mirada sobre sus 
disc\u00edpulos y les dijo: 
"\u00a1Qu\u00e9 dif\u00edcilmente 
entrar\u00e1n en el Reino de 
Dios los que tienen 
riquezas!" {I}24_{/}Los 
disc\u00edpulos se 
sorprendieron al o\u00edr 
estas palabras, pero 
Jes\u00fas insisti\u00f3: "Hijos, 
\u00a1qu\u00e9 dif\u00edcil es entrar en 
el Reino de Dios! {I}25_{/}Es 
m\u00e1s f\u00e1cil para un camello 
pasar por el ojo de una 
aguja que para un rico 
entrar en el Reino de 
Dios."
{I}26_{/}Ellos se asombraron 
todav\u00eda m\u00e1s y comentaban: 
"Entonces, \u00bfqui\u00e9n podr\u00e1 
salvarse?" {I}27_{/}Jes\u00fas los 
mir\u00f3 fijamente y les 
dijo: "Para los hombres 
es imposible, pero no 
para Dios, porque para 
Dios todo es posible."
LA RECOMPENSA PARA LOS 
QUE SIGUEN A JES\u00daS{/}

{I}28_{/}Entonces Pedro 
le dijo: "Nosotros lo 
hemos dejado todo para 
seguirte." {I}29_{/}Y Jes\u00fas 
contest\u00f3: "En verdad les 
digo: Ninguno que haya 
dejado casa, hermanos, 
hermanas, madre, padre, 
hijos o campos por mi 
causa y por el Evangelio 
quedar\u00e1 sin recompensa. 
{I}30_{/}Pues, aun con 
persecuciones, recibir\u00e1 
cien veces m\u00e1s en la 
presente vida en casas, 
hermanos, hermanas, hijos 
y campos, y en el mundo 
venidero la vida eterna. 
{I}31_{/}Entonces muchos que 
ahora son primeros ser\u00e1n 
\u00faltimos, y los que son 
ahora \u00faltimos ser\u00e1n 
primeros."
POR TERCERA VEZ JES\u00daS 
ANUNCIA SU PASI\u00d3N{/}

{I}32_{/}Continuaron el 
camino subiendo a 
Jerusal\u00e9n, y Jes\u00fas 
marchaba delante de 
ellos. Los disc\u00edpulos 
estaban desconcertados, y 
los dem\u00e1s que lo segu\u00edan 
ten\u00edan miedo. Otra vez 
Jes\u00fas reuni\u00f3 a los Doce 
para decirles lo que le 
iba a pasar: 
{I}33_{/}"Estamos subiendo a 
Jerusal\u00e9n y el Hijo del 
Hombre va a ser entregado 
a los jefes de los 
sacerdotes y a los 
maestros de la Ley; lo 
condenar\u00e1n a muerte y lo 
entregar\u00e1n a los 
extranjeros, {I}34_{/}que se 
burlar\u00e1n de \u00e9l, le 
escupir\u00e1n, lo azotar\u00e1n y 
lo matar\u00e1n. Pero tres 
d\u00edas despu\u00e9s resucitar\u00e1."
SANTIAGO Y JUAN PIDEN LOS 
PRIMEROS PUESTOS{/}

{I}35_{/}Santiago y Juan, 
hijos de Zebedeo, se 
acercaron a Jes\u00fas y le 
dijeron: "Maestro, 
queremos que nos concedas 
lo que te vamos a pedir." 
{I}36_{/}El les dijo: "\u00bfQu\u00e9 
quieren de m\u00ed?" 
{I}37_{/}Respondieron: 
"Conc\u00e9denos que nos 
sentemos uno a tu derecha 
y otro a tu izquierda 
cuando est\u00e9s en tu 
gloria."
{I}38_{/}Jes\u00fas les dijo: 
"Ustedes no saben lo que 
piden. \u00bfPueden beber la 
copa que yo estoy 
bebiendo o ser bautizados 
como yo soy bautizado?" 
{I}39_{/}Ellos contestaron: 
"S\u00ed, podemos." Jes\u00fas les 
dijo: "Pues bien, la copa 
que voy a beber yo, la 
beber\u00e1n tambi\u00e9n ustedes, 
y ser\u00e1n bautizados con el 
mismo bautismo que voy a 
recibir yo; {I}40_{/}pero el 
sentarse a mi derecha o a 
mi izquierda no me 
corresponde a m\u00ed el 
concederlo; eso ha sido 
preparado para otros."
{I}41_{/}Cuando los otros 
diez oyeron esto, se 
enojaron con Santiago y 
Juan. {I}42_{/}Jes\u00fas los 
llam\u00f3 y les dijo: "Como 
ustedes saben, los que se 
consideran jefes de las 
naciones act\u00faan como 
dictadores, y los que 
ocupan cargos abusan de 
su autoridad. {I}43_{/}Pero 
no ser\u00e1 as\u00ed entre 
ustedes. Por el 
contrario, el que quiera 
ser el m\u00e1s importante 
entre ustedes, debe 
hacerse el servidor de 
todos, {I}44_{/}y el que 
quiera ser el primero, se 
har\u00e1 esclavo de todos. 
{I}45_{/}Sepan que el Hijo 
del Hombre no ha venido 
para ser servido, sino 
para servir y dar su vida 
como rescate por una 
muchedumbre."
EL CIEGO DE JERIC\u00d3{/}

{I}46_{/}Llegaron a 
Jeric\u00f3. Al salir Jes\u00fas de 
all\u00ed con sus disc\u00edpulos y 
con bastante m\u00e1s gente, 
un limosnero ciego se 
encontraba a la orilla 
del camino. Se llamaba 
Bartimeo (hijo de Timeo). 
{I}47_{/}Al enterarse de que 
era Jes\u00fas de Nazaret el 
que pasaba, empez\u00f3 a 
gritar: "\u00a1Jes\u00fas, Hijo de 
David, ten compasi\u00f3n de 
m\u00ed!" {I}48_{/}Muchas personas 
trataban de hacerlo 
callar. Pero \u00e9l gritaba 
con m\u00e1s fuerza: "\u00a1Hijo de 
David, ten compasi\u00f3n de 
m\u00ed!"
{I}49_{/}Jes\u00fas se detuvo y 
dijo: "Ll\u00e1menlo." 
Llamaron, pues, al ciego 
dici\u00e9ndole: "Vamos, 
lev\u00e1ntate, que te est\u00e1 
llamando." {I}50_{/}Y \u00e9l, 
arrojando su manto, se 
puso en pie de un salto y 
se acerc\u00f3 a Jes\u00fas. 
{I}51_{/}Jes\u00fas le pregunt\u00f3: 
"\u00bfQu\u00e9 quieres que haga 
por ti?" El ciego 
respondi\u00f3: "Maestro, que 
vea." {I}52_{/}Entonces Jes\u00fas 
le dijo: "Puedes irte, tu 
fe te ha salvado." Y al 
instante pudo ver y 
sigui\u00f3 a Jes\u00fas por el 
camino.
ENTRADA TRIUNFAL DE JES\u00daS 
EN JERUSAL\u00c9N{/}

{1}11{/}

{I}1_{/}Cuando se 
aproximaban a Jerusal\u00e9n, 
cerca ya de Betfag\u00e9 y de 
Betania, al pie del monte 
de los Olivos, Jes\u00fas 
envi\u00f3 a dos de sus 
disc\u00edpulos 
{I}2_{/}dici\u00e9ndoles: "Vayan a 
ese pueblo que ven 
enfrente; apenas entren 
encontrar\u00e1n un burro 
amarrado, que ning\u00fan 
hombre ha montado 
todav\u00eda. Des\u00e1tenlo y 
tr\u00e1iganlo aqu\u00ed. {I}3_{/}Si 
alguien les pregunta: 
\u00bfPor qu\u00e9 hacen eso?, 
contesten: El Se\u00f1or lo 
necesita, pero se lo 
devolver\u00e1 cuanto antes."
{I}4_{/}Se fueron y 
encontraron en la calle 
al burro, amarrado 
delante de una puerta, y 
lo desataron. {I}5_{/}Algunos 
de los que estaban all\u00ed 
les dijeron: "\u00bfPor qu\u00e9 
sueltan ese burro?" 
{I}6_{/}Ellos les contestaron 
lo que les hab\u00eda dicho 
Jes\u00fas, y se lo 
permitieron.
{I}7_{/}Trajeron el burro a 
Jes\u00fas, le pusieron sus 
capas encima y Jes\u00fas 
mont\u00f3 en \u00e9l. {I}8_{/}Muchas 
personas extend\u00edan sus 
capas a lo largo del 
camino, mientras otras lo 
cubr\u00edan con ramas 
cortadas en el campo. 
{I}9_{/}Y tanto los que iban 
delante como los que 
segu\u00edan a Jes\u00fas gritaban: 
"\u00a1Hosanna! \u00a1Bendito el 
que viene en nombre del 
Se\u00f1or!{/} {I}10_{/}\u00a1Ah\u00ed viene 
el bendito reino de 
nuestro padre David! 
\u00a1Hosanna en las alturas!"
{I}11_{/}Entr\u00f3 Jes\u00fas en 
Jerusal\u00e9n y se fue al 
Templo. Observ\u00f3 todo a su 
alrededor y, siendo ya 
tarde, sali\u00f3 con los Doce 
para volver a Betania.
JES\u00daS MALDICE A LA 
HIGUERA{/}

{I}12_{/}Al d\u00eda 
siguiente, cuando sal\u00edan 
de Betania, sinti\u00f3 
hambre. {I}13_{/}A lo lejos 
divis\u00f3 una higuera llena 
de hojas, y fue a ver si 
encontraba algo en ella. 
Se acerc\u00f3, pero no 
encontr\u00f3 m\u00e1s que hojas, 
pues todav\u00eda no era 
tiempo de higos. 
{I}14_{/}Entonces Jes\u00fas dijo 
a la higuera: "\u00a1Que nadie 
coma fruto de ti nunca 
jam\u00e1s!" Y sus disc\u00edpulos 
lo oyeron.
JES\u00daS EXPULSA DEL TEMPLO 
A LOS VENDEDORES{/}

{I}15_{/}Llegaron a 
Jerusal\u00e9n, y Jes\u00fas fue al 
Templo. Comenz\u00f3 a echar 
fuera a los que se 
dedicaban a vender y a 
comprar dentro del 
recinto mismo. Volcaba 
las mesas de los que 
cambiaban dinero y los 
puestos de los vendedores 
de palomas, {I}16_{/}y no 
permit\u00eda a nadie 
transportar cosas por el 
Templo.
{I}17_{/}Luego se puso a 
ense\u00f1ar y les dijo: "\u00bfNo 
dice Dios en la 
Escritura: Mi casa ser\u00e1 
llamada casa de oraci\u00f3n 
para todas las naciones? 
{/}\u00a1Pero ustedes la han 
convertido en una guarida 
de ladrones!"{/}

{I}18_{/}Los jefes de los 
sacerdotes y los maestros 
de la Ley se enteraron de 
lo ocurrido y pensaron 
deshacerse de \u00e9l; le 
ten\u00edan miedo al ver el 
impacto que su ense\u00f1anza 
produc\u00eda sobre el pueblo.
{I}19_{/}Cada d\u00eda sal\u00edan de 
la ciudad al anochecer.
EL PODER DE LA FE{/}

{I}20_{/}Cuando pasaban 
de madrugada, los 
disc\u00edpulos vieron la 
higuera, que estaba seca 
hasta la ra\u00edz. {I}21_{/}Pedro 
se acord\u00f3, y dijo a 
Jes\u00fas: "Maestro, mira, la 
higuera que maldijiste se 
ha secado."
{I}22_{/}Jes\u00fas respondi\u00f3: 
"Tengan fe en Dios. 
{I}23_{/}Yo les aseguro que 
el que diga a ese cerro: 
\u00a1Lev\u00e1ntate de ah\u00ed y 
arr\u00f3jate al mar!, si no 
duda en su coraz\u00f3n y cree 
que suceder\u00e1 como dice, 
se le conceder\u00e1. {I}24_{/}Por 
eso les digo: todo lo que 
pidan en la oraci\u00f3n, 
crean que ya lo han 
recibido y lo obtendr\u00e1n. 
{I}25_{/}Y cuando se pongan 
de pie para orar, si 
tienen algo contra 
alguien, perd\u00f3nenlo, 
{I}26_{/}para que su Padre 
del Cielo les perdone 
tambi\u00e9n a ustedes sus 
faltas."
\u00bfCON QU\u00c9 AUTORIDAD HACES 
ESTO?{/}

{I}27_{/}Volvieron a 
Jerusal\u00e9n, y mientras 
Jes\u00fas estaba caminando 
por el Templo, se le 
acercaron los jefes de 
los sacerdotes, los 
maestros de la Ley y las 
autoridades jud\u00edas, 
{I}28_{/}y le preguntaron: 
"\u00bfCon qu\u00e9 derecho has 
actuado de esa forma? 
\u00bfQui\u00e9n te ha autorizado a 
hacer lo que haces?"
{I}29_{/}Jes\u00fas les contest\u00f3: 
"Les voy a hacer yo a 
ustedes una sola 
pregunta, y si me 
contestan, les dir\u00e9 con 
qu\u00e9 derecho hago lo que 
hago. H\u00e1blenme {I}30_{/}del 
bautismo de Juan. Este 
asunto \u00bfven\u00eda de Dios o 
era cosa de los hombres?
{I}31_{/}Ellos comentaron 
entre s\u00ed: "Si decimos que 
este asunto era obra de 
Dios, nos dir\u00e1: Entonces, 
\u00bfpor qu\u00e9 no le creyeron?" 
{I}32_{/}Pero tampoco pod\u00edan 
decir delante del pueblo 
que era cosa de hombres, 
porque todos consideraban 
a Juan como un profeta. 
{I}33_{/}Por eso respondieron 
a Jes\u00fas: "No lo sabemos." 
Y Jes\u00fas les contest\u00f3: 
"Entonces tampoco yo les 
dir\u00e9 con qu\u00e9 autoridad 
hago estas cosas."
PAR\u00c1BOLA DE LOS VI\u00d1ADORES 
ASESINOS{/}

{1}12{/}

{I}1_{/}Jes\u00fas entonces 
les dirigi\u00f3 estas 
par\u00e1bolas: "Un hombre 
plant\u00f3 una vi\u00f1a, la rode\u00f3 
de una cerca, cav\u00f3 en 
ella un lagar y construy\u00f3 
una casa para el celador. 
La alquil\u00f3 despu\u00e9s a unos 
trabajadores y se march\u00f3 
al extranjero.
{I}2_{/}A su debido tiempo 
envi\u00f3 a un sirviente para 
pedir a los vi\u00f1adores la 
parte de los frutos que 
le correspond\u00edan. 
{I}3_{/}Pero ellos lo 
tomaron, lo apalearon y 
lo despacharon con las 
manos vac\u00edas. {I}4_{/}Envi\u00f3 
de nuevo a otro servidor, 
y a \u00e9ste lo hirieron en 
la cabeza y lo 
insultaron. {I}5_{/}Mand\u00f3 a 
un tercero, y a \u00e9ste lo 
mataron. Y envi\u00f3 a muchos 
otros, pero a unos los 
hirieron y a otros los 
mataron. {I}6_{/}Todav\u00eda le 
quedaba uno: \u00e9se era su 
hijo muy querido. Lo 
mand\u00f3 por \u00faltimo, 
pensando: "A mi hijo lo 
respetar\u00e1n."
{I}7_{/}Pero los vi\u00f1adores se 
dijeron entre s\u00ed: "Este 
es el heredero, la vi\u00f1a 
ser\u00e1 para \u00e9l; mat\u00e9mosle y 
as\u00ed nos quedaremos con la 
propiedad." {I}8_{/}Tomaron 
al hijo, lo mataron y lo 
arrojaron fuera de la 
vi\u00f1a. {I}9_{/}Ahora bien, 
\u00bfqu\u00e9 va a hacer el due\u00f1o 
de la vi\u00f1a? Vendr\u00e1, 
matar\u00e1 a esos 
trabajadores y entregar\u00e1 
la vi\u00f1a a otros."
{I}10_{/}Y Jes\u00fas a\u00f1adi\u00f3: "\u00bfNo 
han le\u00eddo el pasaje de la 
Escritura que dice: La 
piedra que rechazaron los 
constructores ha llegado 
a ser la piedra principal 
del edificio. {/}{I}11_{/}Esta 
es la obra del Se\u00f1or, y 
nos dej\u00f3 maravillados?"{/}

{I}12_{/}Los jefes quer\u00edan 
apresar a Jes\u00fas, pero 
tuvieron miedo al pueblo; 
hab\u00edan entendido muy bien 
que la par\u00e1bola se 
refer\u00eda a ellos. Lo 
dejaron all\u00ed y se fueron.
EL IMPUESTO PARA EL 
C\u00c9SAR{/}

{I}13_{/}Quer\u00edan pillar a 
Jes\u00fas en algo que dijera. 
Con ese fin le enviaron 
algunos fariseos junto 
con partidarios de 
Herodes. {I}14_{/}Y dijeron a 
Jes\u00fas: "Maestro, sabemos 
que eres sincero y que no 
te inquietas por los que 
te escuchan, sino que 
ense\u00f1as con franqueza el 
camino de Dios. Dinos, 
\u00bfes contrario a la Ley 
pagar el impuesto al 
C\u00e9sar? \u00bfTenemos que 
pagarlo o no?"
{I}15_{/}Pero Jes\u00fas vio su 
hipocres\u00eda y les dijo: 
"\u00bfPor qu\u00e9 me ponen 
trampas? Tr\u00e1iganme una 
moneda, que yo la vea." 
{I}16_{/}Le mostraron un 
denario, y Jes\u00fas les 
pregunt\u00f3: "\u00bfDe qui\u00e9n es 
esta cara y lo que est\u00e1 
escrito?" Ellos le 
respondieron: "Del 
C\u00e9sar." {I}17_{/}Entonces 
Jes\u00fas les dijo: 
"Devuelvan al C\u00e9sar las 
cosas del C\u00e9sar, y a Dios 
lo que corresponde a 
Dios." Jes\u00fas los dej\u00f3 muy 
sorprendidos.
\u00bfRESUCITAN LOS MUERTOS?{/}

{I}18_{/}Entonces se 
presentaron algunos 
saduceos. Esta gente 
defiende que no hay 
resurrecci\u00f3n de los 
muertos, y por eso le 
preguntaron: 
{I}19_{/}"Maestro, seg\u00fan la 
ley de Mois\u00e9s, si un 
hombre muere antes que su 
esposa sin tener hijos, 
su hermano debe casarse 
con la viuda para darle 
un hijo, que ser\u00e1 el 
heredero del difunto. 
{I}20_{/}Pues bien, hab\u00eda 
siete hermanos: el mayor 
se cas\u00f3 y muri\u00f3 sin tener 
hijos. {I}21_{/}El segundo se 
cas\u00f3 con la viuda y muri\u00f3 
tambi\u00e9n sin dejar 
herederos, y as\u00ed el 
tercero. {I}22_{/}Y pas\u00f3 lo 
mismo con los siete 
hermanos. Despu\u00e9s de 
todos ellos muri\u00f3 tambi\u00e9n 
la mujer. {I}23_{/}En el d\u00eda 
de la resurrecci\u00f3n, si 
han de resucitar, \u00bfde 
cu\u00e1l de ellos ser\u00e1 
esposa? Pues los siete la 
tuvieron como esposa."
{I}24_{/}Jes\u00fas les contest\u00f3: 
"Ustedes est\u00e1n 
equivocados; a lo mejor 
no entienden la Escritura 
y tampoco el poder de 
Dios. {I}25_{/}Pues cuando 
resuciten de la muerte, 
ya no se casar\u00e1n hombres 
y mujeres, sino que ser\u00e1n 
en el cielo como los 
\u00e1ngeles.
{I}26_{/}Y en cuanto a saber 
si los muertos resucitan, 
\u00bfno han le\u00eddo en el libro 
de Mois\u00e9s, en el cap\u00edtulo 
de la zarza, c\u00f3mo Dios le 
dijo: Yo soy el Dios de 
Abraham, el Dios de Isaac 
y el Dios de Jacob? 
{/}{I}27_{/}Dios no es un Dios 
de muertos, sino de 
vivos. Ustedes est\u00e1n muy 
equivocados."
EL MANDAMIENTO M\u00c1S 
IMPORTANTE{/}

{I}28_{/}Entonces se 
adelant\u00f3 un maestro de la 
Ley. Hab\u00eda escuchado la 
discusi\u00f3n y estaba 
admirado de c\u00f3mo Jes\u00fas 
les hab\u00eda contestado. 
Entonces le pregunt\u00f3: 
"\u00bfQu\u00e9 mandamiento es el 
primero de todos?"
{I}29_{/}Jes\u00fas le contest\u00f3: 
"El primer mandamiento 
es: Escucha, Israel: El 
Se\u00f1or nuestro Dios es un 
\u00fanico Se\u00f1or. {/}{I}30_{/}Amar\u00e1s 
al Se\u00f1or tu Dios con todo 
tu coraz\u00f3n, con toda tu 
alma, con toda tu 
inteligencia y con todas 
tus fuerzas. {/}{I}31_{/}Y 
despu\u00e9s viene este otro: 
Amar\u00e1s a tu pr\u00f3jimo como 
a ti mismo.{/} No hay 
ning\u00fan mandamiento m\u00e1s 
importante que \u00e9stos."
{I}32_{/}El maestro de la Ley 
le contest\u00f3: "Has hablado 
muy bien, Maestro; tienes 
raz\u00f3n cuando dices que el 
Se\u00f1or es \u00fanico y que no 
hay otro fuera de \u00e9l, 
{I}33_{/}y que amarlo con 
todo el coraz\u00f3n, con toda 
la inteligencia y con 
todas las fuerzas y amar 
al pr\u00f3jimo como a s\u00ed 
mismo vale m\u00e1s que todas 
las v\u00edctimas y 
sacrificios."
{I}34_{/}Jes\u00fas vio que \u00e9sta 
era respuesta sabia y le 
dijo: "No est\u00e1s lejos del 
Reino de Dios." Y despu\u00e9s 
de esto, nadie m\u00e1s se 
atrevi\u00f3 a hacerle nuevas 
preguntas.
\u00bfDE QUI\u00c9N ES HIJO EL 
CRISTO?{/}

{I}35_{/}Mientras Jes\u00fas 
ense\u00f1aba en el Templo, 
pregunt\u00f3: "\u00bfPor qu\u00e9 los 
maestros de la Ley dicen 
que el Mes\u00edas ser\u00e1 el 
hijo de David? 
{I}36_{/}Porque el mismo 
David dijo, hablando por 
el Esp\u00edritu Santo: Dijo 
el Se\u00f1or a mi Se\u00f1or: 
Si\u00e9ntate a mi derecha 
hasta que ponga a tus 
enemigos debajo de tus 
pies. {/}{I}37_{/}Si David 
mismo lo llama "Se\u00f1or", 
\u00bfc\u00f3mo puede entonces ser 
hijo suyo?"
Mucha gente acud\u00eda a 
Jes\u00fas y lo escuchaba con 
agrado.
{I}38_{/}En su ense\u00f1anza 
Jes\u00fas les dec\u00eda tambi\u00e9n: 
"Cu\u00eddense de esos 
maestros de la Ley {I}39_{/}a 
quienes les gusta pasear 
con sus amplias 
vestiduras, ser saludados 
en las plazas y ocupar 
asientos reservados en 
las sinagogas y en los 
banquetes; {I}40_{/}incluso 
devoran los bienes de las 
viudas, mientras se 
amparan detr\u00e1s de largas 
oraciones. \u00a1Con qu\u00e9 
severidad ser\u00e1n 
juzgados!"
LA OFRENDA DE LA VIUDA{/}

{I}41_{/}Jes\u00fas se hab\u00eda 
sentado frente a las 
alcanc\u00edas del Templo, y 
pod\u00eda ver c\u00f3mo la gente 
echaba dinero para el 
tesoro; pasaban ricos, y 
daban mucho, {I}42_{/}pero 
tambi\u00e9n se acerc\u00f3 una 
viuda pobre y ech\u00f3 dos 
moneditas de muy poco 
valor.
{I}43_{/}Jes\u00fas entonces llam\u00f3 
a sus disc\u00edpulos y les 
dijo: "Yo les aseguro que 
esta viuda pobre ha dado 
m\u00e1s que todos los otros. 
{I}44_{/}Pues todos han 
echado de lo que les 
sobraba, mientras ella ha 
dado desde su pobreza; no 
ten\u00eda m\u00e1s, y dio todos 
sus recursos."
JES\u00daS HABLA DE LA 
DESTRUCCI\u00d3N DE JERUSAL\u00c9N 
Y DEL FIN DEL MUNDO{/}

{1}13{/}

{I}1_{/}Cuando Jes\u00fas 
sali\u00f3 del Templo, uno de 
sus disc\u00edpulos le dijo: 
"Maestro, mira qu\u00e9 
inmensas piedras y qu\u00e9 
construcciones." 
{I}2_{/}Jes\u00fas le respondi\u00f3: 
"\u00bfVes esas grandiosas 
construcciones? Pues no 
quedar\u00e1 de ellas piedra 
sobre piedra. Todo ser\u00e1 
destruido."
{I}3_{/}Poco despu\u00e9s Jes\u00fas se 
sent\u00f3 en el monte de los 
Olivos, frente al Templo, 
y entonces Pedro, 
Santiago, Juan y Andr\u00e9s 
le preguntaron en 
privado: {I}4_{/}"Dinos 
cu\u00e1ndo suceder\u00e1 eso y qu\u00e9 
se\u00f1ales habr\u00e1 antes de 
que ocurran todas esas 
cosas."
{I}5_{/}Y Jes\u00fas empez\u00f3 a 
decirles: "Est\u00e9n sobre 
aviso y no se dejen 
enga\u00f1ar. {I}6_{/}Porque 
muchos reivindicar\u00e1n lo 
que es m\u00edo, y dir\u00e1n: "Yo 
soy el que est\u00e1n 
esperando", y enga\u00f1ar\u00e1n a 
muchos.
{I}7_{/}Cuando oigan hablar 
de guerras y de rumores 
de guerra, no se alarmen, 
porque eso tiene que 
pasar, pero todav\u00eda no 
ser\u00e1 el fin. {I}8_{/}Habr\u00e1 
conflictos: naci\u00f3n contra 
naci\u00f3n, y reino contra 
reino. Habr\u00e1 terremotos y 
hambre en diversos 
lugares. Estos ser\u00e1n los 
primeros dolores del 
parto.
{I}9_{/}Pero ustedes 
preoc\u00fapense de s\u00ed mismos, 
porque van a ser 
apresados y entregados a 
los tribunales jud\u00edos, 
ser\u00e1n azotados en las 
sinagogas y tendr\u00e1n que 
presentarse ante los 
gobernadores y reyes por 
mi causa, para ser mis 
testigos ante ellos. 
{I}10_{/}Porque primero el 
Evangelio tiene que ser 
proclamado en todas las 
naciones.
{I}11_{/}Cuando sean 
arrestados y los 
entreguen a los 
tribunales, no se 
preocupen por lo que van 
a decir, sino digan lo 
que se les inspire en ese 
momento; porque no ser\u00e1n 
ustedes los que hablar\u00e1n, 
sino el Esp\u00edritu Santo.
{I}12_{/}El hermano entregar\u00e1 
a la muerte al hermano y 
el padre al hijo; los 
hijos se rebelar\u00e1n contra 
sus padres y les dar\u00e1n 
muerte. {I}13_{/}Y ser\u00e1n 
odiados por todos a causa 
de mi nombre. Pero el que 
se mantenga firme hasta 
el fin se salvar\u00e1.
{I}14_{/}Cuando vean al \u00eddolo 
del opresor{/} instalado en 
el lugar donde no debe 
estar (el que lea, que 
entienda bien), entonces 
los que est\u00e9n en Judea 
huyan a los cerros. 
{I}15_{/}Si est\u00e1s en la parte 
superior de la casa, no 
bajes a recoger tus 
cosas. {I}16_{/}Si est\u00e1s en 
el campo, no vuelvas a 
buscar tus ropas. 
{I}17_{/}\u00a1Pobres de las 
mujeres que est\u00e9n 
embarazadas o est\u00e9n 
criando en aquellos d\u00edas! 
{I}18_{/}Oren para que esto 
no suceda en invierno. 
{I}19_{/}Porque en aquellos 
d\u00edas habr\u00e1 tal angustia 
como no hubo otra igual 
desde el principio de la 
creaci\u00f3n hasta los d\u00edas 
presentes, ni la habr\u00e1 en 
el futuro. {I}20_{/}Tanto que 
si el Se\u00f1or no acortara 
esos d\u00edas, nadie se 
salvar\u00eda. Pero \u00e9l ha 
decidido acortar esos 
d\u00edas en consideraci\u00f3n a 
sus elegidos.
{I}21_{/}Si alguien entonces 
les dice: Mira, el Cristo 
est\u00e1 aqu\u00ed o est\u00e1 all\u00e1, no 
lo crean. {I}22_{/}Aparecer\u00e1n 
falsos mes\u00edas y falsos 
profetas, que har\u00e1n 
se\u00f1ales y prodigios 
capaces de enga\u00f1ar 
incluso a los elegidos, 
si esto fuera posible. 
{I}23_{/}Est\u00e9n alerta, yo se 
lo he advertido todo.
VENIDA DEL HIJO DEL 
HOMBRE{/}

{I}24_{/}Despu\u00e9s de esa 
angustia llegar\u00e1n otros 
d\u00edas; entonces el sol 
dejar\u00e1 de alumbrar, la 
luna perder\u00e1 su brillo,{/} 
{I}25_{/}las estrellas caer\u00e1n 
del cielo y el universo 
entero se conmover\u00e1.{/} 
{I}26_{/}Y ver\u00e1n venir al 
Hijo del Hombre en medio 
de las nubes{/} con gran 
poder y gloria. 
{I}27_{/}Enviar\u00e1 a los 
\u00e1ngeles para reunir a sus 
elegidos de los cuatro 
puntos cardinales, desde 
el extremo de la tierra 
hasta el extremo del 
cielo.
{I}28_{/}Aprendan de este 
ejemplo de la higuera: 
cuando las ramas est\u00e1n 
tiernas y brotan las 
hojas, saben que el 
verano est\u00e1 cerca. 
{I}29_{/}As\u00ed tambi\u00e9n ustedes, 
cuando vean que suceden 
estas cosas, sepan que 
todo se acerca, que ya 
est\u00e1 a las puertas. 
{I}30_{/}En verdad les digo 
que no pasar\u00e1 esta 
generaci\u00f3n sin que ocurra 
todo eso. {I}31_{/}El cielo y 
la tierra pasar\u00e1n, pero 
mis palabras no pasar\u00e1n.
{I}32_{/}Por lo que se 
refiere a ese D\u00eda y 
cu\u00e1ndo vendr\u00e1, no lo sabe 
nadie, ni los \u00e1ngeles en 
el Cielo, ni el Hijo, 
sino solamente el Padre.
{I}33_{/}Est\u00e9n preparados 
y vigilando, porque no 
saben cu\u00e1ndo llegar\u00e1 ese 
momento. {I}34_{/}Cuando un 
hombre va al extranjero y 
deja su casa, entrega 
responsabilidades a sus 
sirvientes, cada cual 
recibe su tarea, y al 
portero le exige que est\u00e9 
vigilante. {I}35_{/}Lo mismo 
ustedes: est\u00e9n 
vigilantes, porque no 
saben cu\u00e1ndo regresar\u00e1 el 
due\u00f1o de casa, si al 
atardecer, a medianoche, 
al canto del gallo o de 
madrugada; {I}36_{/}no sea 
que llegue de repente y 
los encuentre dormidos. 
{I}37_{/}Lo que les digo a 
ustedes se lo digo a 
todos: Est\u00e9n despiertos."
CONSPIRACI\u00d3N CONTRA 
JES\u00daS{/}

{1}14{/}

{I}1_{/}Faltaban dos d\u00edas 
para la Fiesta de Pascua 
y de los Panes Azimos. 
Los jefes de los 
sacerdotes y los maestros 
de la Ley buscaban la 
manera de detener a Jes\u00fas 
con astucia para darle 
muerte, {I}2_{/}pero dec\u00edan: 
"No durante la fiesta, 
para que no se alborote 
el pueblo."
UNA MUJER UNGE A JES\u00daS{/}

{I}3_{/}Jes\u00fas estaba en 
Betania, en casa de Sim\u00f3n 
el Leproso. Mientras 
estaban comiendo, entr\u00f3 
una mujer con un frasco 
precioso como de m\u00e1rmol, 
lleno de un perfume muy 
caro, de nardo puro; 
quebr\u00f3 el cuello del 
frasco y derram\u00f3 el 
perfume sobre la cabeza 
de Jes\u00fas. {I}4_{/}Entonces 
algunos se indignaron y 
dec\u00edan entre s\u00ed: "\u00bfC\u00f3mo 
pudo derrochar este 
perfume? {I}5_{/}Se podr\u00eda 
haber vendido en m\u00e1s de 
trescientas monedas de 
plata para ayudar a los 
pobres." Y estaban 
enojados contra ella.
{I}6_{/}Pero Jes\u00fas dijo: 
"D\u00e9jenla tranquila. \u00bfPor 
qu\u00e9 la molestan? Lo que 
ha hecho conmigo es una 
obra buena. {I}7_{/}Siempre 
tienen a los pobres con 
ustedes y en cualquier 
momento podr\u00e1n ayudarlos, 
pero a m\u00ed no me tendr\u00e1n 
siempre. {I}8_{/}Esta mujer 
ha hecho lo que ten\u00eda que 
hacer, pues de antemano 
ha ungido mi cuerpo para 
la sepultura. {I}9_{/}En 
verdad les digo: 
dondequiera que se 
proclame el Evangelio, en 
todo el mundo, se contar\u00e1 
tambi\u00e9n su gesto y ser\u00e1 
su gloria."
{I}10_{/}Entonces Judas 
Iscariote, uno de los 
Doce, fue donde los jefes 
de los sacerdotes para 
entregarles a Jes\u00fas. 
{I}11_{/}Se felicitaron por 
el asunto y prometieron 
darle dinero. Y Judas 
comenz\u00f3 a buscar el 
momento oportuno para 
entregarlo.
LA ULTIMA CENA DE JES\u00daS{/}

{I}12_{/}El primer d\u00eda de 
la fiesta en que se comen 
los panes sin levadura, 
cuando se sacrificaba el 
Cordero Pascual, sus 
disc\u00edpulos le dijeron: 
"\u00bfD\u00f3nde quieres que 
vayamos a prepararte la 
Cena de la Pascua?"
{I}13_{/}Entonces Jes\u00fas mand\u00f3 
a dos de sus disc\u00edpulos y 
les dijo: "Vayan a la 
ciudad, y les saldr\u00e1 al 
encuentro un hombre que 
lleva un c\u00e1ntaro de agua. 
S\u00edganlo {I}14_{/}hasta la 
casa en que entre y digan 
al due\u00f1o: El Maestro 
dice: \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 mi 
pieza, en que podr\u00e9 comer 
la Pascua con mis 
disc\u00edpulos? {I}15_{/}El les 
mostrar\u00e1 en el piso 
superior una pieza 
grande, amueblada y ya 
lista. Preparen todo para 
nosotros." {I}16_{/}Los 
disc\u00edpulos se fueron, 
entraron en la ciudad, 
encontraron las cosas tal 
como Jes\u00fas les hab\u00eda 
dicho y prepararon la 
Pascua.
{I}17_{/}Al atardecer lleg\u00f3 
Jes\u00fas con los Doce. 
{I}18_{/}Y mientras estaban a 
la mesa comiendo, les 
dijo: "Les aseguro que 
uno de ustedes me va a 
entregar, uno que 
comparte mi pan.{/}" 
{I}19_{/}Ellos se 
entristecieron mucho al 
o\u00edrle, y empezaron a 
preguntarle uno a uno: 
"\u00bfSer\u00e9 yo?" {I}20_{/}El les 
respondi\u00f3: "Es uno de los 
Doce, uno que moja su pan 
en el plato conmigo. 
{I}21_{/}El Hijo del Hombre 
se va, conforme dijeron 
de \u00e9l las Escrituras, 
pero \u00a1pobre de aquel que 
entrega al Hijo del 
Hombre! Ser\u00eda mucho mejor 
para \u00e9l no haber nacido."
{I}22_{/}Durante la comida 
Jes\u00fas tom\u00f3 pan, y despu\u00e9s 
de pronunciar la 
bendici\u00f3n, lo parti\u00f3 y se 
lo dio diciendo: "Tomen, 
esto es mi cuerpo." 
{I}23_{/}Tom\u00f3 luego una copa, 
y despu\u00e9s de dar gracias, 
se la entreg\u00f3, y todos 
bebieron de ella. {I}24_{/}Y 
les dijo: "Esto es mi 
sangre, la sangre de la 
Alianza, que ser\u00e1 
derramada por una 
muchedumbre. {I}25_{/}En 
verdad les digo que no 
volver\u00e9 a probar el zumo 
de cepas hasta el d\u00eda en 
que lo beba nuevo en el 
Reino de Dios."
JES\u00daS ANUNCIA LA NEGACI\u00d3N 
DE PEDRO{/}

{I}26_{/}Despu\u00e9s de cantar 
los himnos se dirigieron 
al monte de los Olivos. 
{I}27_{/}Y Jes\u00fas les dijo: 
"Todos ustedes caer\u00e1n 
esta noche, pues dice la 
Escritura: Herir\u00e9 al 
pastor y se dispersar\u00e1n 
las ovejas. {/}{I}28_{/}Pero 
cuando resucite, ir\u00e9 
delante de ustedes a 
Galilea."
{I}29_{/}Entonces Pedro le 
dijo: "Aunque todos 
tropiecen y caigan, yo 
no." {I}30_{/}Jes\u00fas le 
contest\u00f3: "En verdad te 
digo que hoy, esta misma 
noche, antes de que el 
gallo cante por segunda 
vez, me habr\u00e1s negado 
tres veces." {I}31_{/}Pero \u00e9l 
insist\u00eda: "Aunque tenga 
que morir contigo, no te 
negar\u00e9." Y todos dec\u00edan 
lo mismo.
LA AGON\u00cdA DE JES\u00daS EN 
GETSEMAN\u00cd{/}

{I}32_{/}Llegaron a un 
lugar llamado Getseman\u00ed, 
y Jes\u00fas dijo a sus 
disc\u00edpulos: "Si\u00e9ntense 
aqu\u00ed mientras voy a 
orar." {I}33_{/}Y llev\u00f3 
consigo a Pedro, a 
Santiago y a Juan. 
Comenz\u00f3 a llenarse de 
temor y angustia, {I}34_{/}y 
les dijo: "Siento en mi 
alma una tristeza de 
muerte. Qu\u00e9dense aqu\u00ed y 
permanezcan despiertos."
{I}35_{/}Jes\u00fas se adelant\u00f3 un 
poco, y cay\u00f3 en tierra 
suplicando que, si era 
posible, no tuviera que 
pasar por aquella hora. 
{I}36_{/}Dec\u00eda: "Abb\u00e1, o sea, 
Padre, si para ti todo es 
posible, aparta de m\u00ed 
esta copa. Pero no se 
haga lo que yo quiero, 
sino lo que quieres t\u00fa."
{I}37_{/}Volvi\u00f3 y los 
encontr\u00f3 dormidos. Y dijo 
a Pedro: "Sim\u00f3n, 
\u00bfduermes? \u00bfDe modo que no 
pudiste permanecer 
despierto una hora? 
{I}38_{/}Est\u00e9n despiertos y 
oren para no caer en la 
tentaci\u00f3n; pues el 
esp\u00edritu es animoso, pero 
la carne es d\u00e9bil." 
{I}39_{/}Y se alej\u00f3 de nuevo 
a orar, repitiendo las 
mismas palabras. {I}40_{/}Al 
volver otra vez, los 
encontr\u00f3 de nuevo 
dormidos, pues no pod\u00edan 
resistir el sue\u00f1o y no 
sab\u00edan qu\u00e9 decirle.
{I}41_{/}Vino por tercera 
vez, y les dijo: "Ahora 
ya pueden dormir y 
descansar. Est\u00e1 hecho, 
lleg\u00f3 la hora. El Hijo 
del Hombre va a ser 
entregado en manos de los 
pecadores. 
{I}42_{/}\u00a1Lev\u00e1ntense, 
v\u00e1monos!, ya viene el que 
me va a entregar."
PRENDIMIENTO DE JES\u00daS{/}

{I}43_{/}Jes\u00fas estaba a\u00fan 
hablando cuando se 
present\u00f3 Judas, uno de 
los Doce; lo acompa\u00f1aba 
un buen grupo de gente 
con espadas y palos, 
enviados por los jefes de 
los sacerdotes, los 
maestros de la Ley y los 
jefes jud\u00edos. {I}44_{/}El 
traidor les hab\u00eda dado 
esta se\u00f1al: "Al que yo d\u00e9 
un beso, \u00e9se es; 
det\u00e9nganlo y ll\u00e9venlo 
bien custodiado."
{I}45_{/}Apenas lleg\u00f3 Judas, 
se acerc\u00f3 a Jes\u00fas y le 
dijo: "\u00a1Maestro, 
Maestro!" Y lo bes\u00f3. 
{I}46_{/}Ellos entonces lo 
tomaron y se lo llevaron 
arrestado. {I}47_{/}En ese 
momento uno de los que 
estaban con Jes\u00fas sac\u00f3 la 
espada e hiri\u00f3 al 
servidor del Sumo 
Sacerdote cort\u00e1ndole una 
oreja.
{I}48_{/}Jes\u00fas dijo a la 
gente: "A lo mejor buscan 
a un ladr\u00f3n y por eso han 
salido a detenerme con 
espadas y palos. 
{I}49_{/}\u00bfPor qu\u00e9 no me 
detuvieron cuando d\u00eda 
tras d\u00eda estaba entre 
ustedes ense\u00f1ando en el 
Templo? Pero tienen que 
cumplirse las 
Escrituras." {I}50_{/}Y todos 
los que estaban con Jes\u00fas 
lo abandonaron y huyeron.
{I}51_{/}Un joven segu\u00eda a 
Jes\u00fas envuelto s\u00f3lo en 
una s\u00e1bana, y lo tomaron; 
{I}52_{/}pero \u00e9l, soltando la 
s\u00e1bana, huy\u00f3 desnudo.
{I}53_{/}Llevaron a Jes\u00fas 
ante el Sumo Sacerdote, y 
todos se reunieron all\u00ed. 
Estaban los jefes de los 
sacerdotes, las 
autoridades jud\u00edas y los 
maestros de la Ley. 
{I}54_{/}Pedro lo hab\u00eda 
seguido de lejos hasta el 
patio interior del Sumo 
Sacerdote, y se sent\u00f3 con 
los polic\u00edas del Templo, 
calent\u00e1ndose al fuego.
{I}55_{/}Los jefes de los 
sacerdotes y todo el 
Consejo Supremo buscaban 
alg\u00fan testimonio que 
permitiera condenar a 
muerte a Jes\u00fas, pero no 
lo encontraban. 
{I}56_{/}Varios se 
presentaron con falsas 
acusaciones contra \u00e9l, 
pero no estaban de 
acuerdo en lo que dec\u00edan. 
{I}57_{/}Algunos lanzaron 
esta falsa acusaci\u00f3n: 
{I}58_{/}"Nosotros le hemos 
o\u00eddo decir: Yo destruir\u00e9 
este Templo hecho por la 
mano del hombre, y en 
tres d\u00edas construir\u00e9 otro 
no hecho por hombres." 
{I}59_{/}Pero tampoco con 
estos testimonios estaban 
de acuerdo.
{I}60_{/}Entonces el Sumo 
Sacerdote se levant\u00f3, 
pas\u00f3 adelante y pregunt\u00f3 
a Jes\u00fas: "\u00bfNo tienes nada 
que responder? \u00bfQu\u00e9 es 
este asunto de que te 
acusan?" {I}61_{/}Pero \u00e9l 
guardaba silencio y no 
contestaba. De nuevo el 
Sumo Sacerdote le 
pregunt\u00f3: "\u00bfEres t\u00fa el 
Mes\u00edas, el Hijo de Dios 
Bendito?". {I}62_{/}Jes\u00fas 
respondi\u00f3: "Yo soy, y un 
d\u00eda ver\u00e1n al Hijo del 
Hombre sentado a la 
derecha de Dios poderoso 
y viniendo en medio de 
las nubes del cielo."{/}

{I}63_{/}El Sumo Sacerdote 
rasg\u00f3 sus vestiduras 
horrorizado y dijo: 
"\u00bfPara qu\u00e9 queremos ya 
testigos? {I}64_{/}Ustedes 
acaban de o\u00edr sus 
palabras blasfemas. \u00bfQu\u00e9 
les parece?" Y estuvieron 
de acuerdo en que merec\u00eda 
la pena de muerte.
{I}65_{/}Despu\u00e9s algunos 
empezaron a escupirle. Le 
cubrieron la cara y le 
golpeaban antes de 
decirle: "\u00a1Hazte el 
profeta!" Y los polic\u00edas 
del Templo lo 
abofeteaban.
PEDRO NIEGA A JES\u00daS{/}

{I}66_{/}Mientras Pedro 
estaba abajo, en el 
patio, pas\u00f3 una de las 
sirvientas del Sumo 
Sacerdote. {I}67_{/}Al verlo 
cerca del fuego, lo mir\u00f3 
fijamente y le dijo: "T\u00fa 
tambi\u00e9n andabas con Jes\u00fas 
de Nazaret." {I}68_{/}El lo 
neg\u00f3: "No lo conozco, ni 
entiendo de qu\u00e9 hablas." 
Y sali\u00f3 al portal.
{I}69_{/}Pero lo vio la 
sirvienta y otra vez dijo 
a los presentes: "Este es 
uno de ellos." {I}70_{/}Y 
Pedro lo volvi\u00f3 a negar. 
Despu\u00e9s de un rato, los 
que estaban all\u00ed dijeron 
de nuevo a Pedro: "Es 
evidente que eres uno de 
ellos, pues eres 
galileo." {I}71_{/}Entonces 
se puso a maldecir y a 
jurar: "Yo no conozco a 
ese hombre de quien 
ustedes hablan."
{I}72_{/}En ese momento se 
escuch\u00f3 el segundo canto 
del gallo. Pedro record\u00f3 
lo que Jes\u00fas le hab\u00eda 
dicho: "Antes de que el 
gallo cante dos veces, t\u00fa 
me habr\u00e1s negado tres", y 
se puso a llorar.
JES\u00daS ANTE PILATO{/}

{1}15{/}

{I}1_{/}Muy temprano, los 
jefes de los sacerdotes, 
los ancianos y los 
maestros de la Ley (es 
decir, todo el Consejo o 
Sanedr\u00edn) celebraron 
consejo. Despu\u00e9s de atar 
a Jes\u00fas con cadenas, lo 
llevaron y lo entregaron 
a Pilato.
{I}2_{/}Pilato le pregunt\u00f3: 
"\u00bfEres t\u00fa el rey de los 
jud\u00edos?" Jes\u00fas respondi\u00f3: 
"As\u00ed es, como t\u00fa lo 
dices." {I}3_{/}Como los 
jefes de los sacerdotes 
acusaban a Jes\u00fas de 
muchas cosas, {I}4_{/}Pilato 
volvi\u00f3 a preguntarle: 
"\u00bfNo contestas nada? 
\u00a1Mira de cu\u00e1ntas cosas te 
acusan!" {I}5_{/}Pero Jes\u00fas 
ya no le respondi\u00f3, de 
manera que Pilato no 
sab\u00eda qu\u00e9 pensar.
{I}6_{/}Cada a\u00f1o, con 
ocasi\u00f3n de la Pascua, 
Pilato sol\u00eda dejar en 
libertad a un preso, a 
elecci\u00f3n del pueblo. 
{I}7_{/}Hab\u00eda uno, llamado 
Barrab\u00e1s, que hab\u00eda sido 
encarcelado con otros 
revoltosos por haber 
cometido un asesinato en 
un mot\u00edn. {I}8_{/}Cuando el 
pueblo subi\u00f3 y empez\u00f3 a 
pedir la gracia como de 
costumbre, {I}9_{/}Pilato les 
pregunt\u00f3: "\u00bfQuieren que 
ponga en libertad al rey 
de los jud\u00edos?" {I}10_{/}Pues 
Pilato ve\u00eda que los jefes 
de los sacerdotes le 
entregaban a Jes\u00fas por 
una cuesti\u00f3n de 
rivalidad. {I}11_{/}Pero los 
sumos sacerdotes 
incitaron a la gente a 
que pidiera la libertad 
de Barrab\u00e1s. {I}12_{/}Pilato 
les dijo: "\u00bfQu\u00e9 voy a 
hacer con el que ustedes 
llaman rey de los 
jud\u00edos?" {I}13_{/}La gente 
grit\u00f3: "\u00a1Crucif\u00edcalo!" 
{I}14_{/}Pilato les pregunt\u00f3: 
"Pero \u00bfqu\u00e9 mal ha hecho?" 
Y gritaron con m\u00e1s 
fuerza: "\u00a1Crucif\u00edcalo!"
{I}15_{/}Pilato quiso dar 
satisfacci\u00f3n al pueblo: 
dej\u00f3, pues, en libertad a 
Barrab\u00e1s y sentenci\u00f3 a 
muerte a Jes\u00fas. Lo hizo 
azotar, y despu\u00e9s lo 
entreg\u00f3 para que fuera 
crucificado.
LA CORONACI\u00d3N DE ESPINAS{/}

{I}16_{/}Los soldados lo 
llevaron al pretorio, que 
es el patio interior, y 
llamaron a todos sus 
compa\u00f1eros. {I}17_{/}Lo 
vistieron con una capa 
roja y le colocaron en la 
cabeza una corona que 
trenzaron con espinas. 
{I}18_{/}Despu\u00e9s comenzaron a 
saludarlo: "\u00a1Viva el rey 
de los jud\u00edos!" {I}19_{/}Y le 
golpeaban en la cabeza 
con una ca\u00f1a, le escup\u00edan 
y se arrodillaban ante \u00e9l 
para rendirle homenaje.
{I}20_{/}Despu\u00e9s de haberse 
burlado de \u00e9l, le 
quitaron la capa roja y 
le pusieron de nuevo sus 
ropas.
LA CRUCIFIXI\u00d3N{/}

Los soldados sacaron a 
Jes\u00fas fuera para 
crucificarlo. {I}21_{/}En 
ese momento, un tal Sim\u00f3n 
de Cirene, el padre de 
Alejandro y de Rufo, 
volv\u00eda del campo; los 
soldados le obligaron a 
que llevara la cruz de 
Jes\u00fas.
{I}22_{/}Lo llevaron al lugar 
llamado G\u00f3lgota, o 
Calvario, palabra que 
significa "calavera".{/} 
{I}23_{/}Despu\u00e9s de ofrecerle 
vino mezclado con mirra, 
que \u00e9l no quiso tomar, 
{I}24_{/}lo crucificaron y se 
repartieron sus ropas, 
sorte\u00e1ndolas entre ellos.
{I}25_{/}Eran como las nueve 
de la ma\u00f1ana cuando lo 
crucificaron. 
{I}26_{/}Pusieron una 
inscripci\u00f3n con el motivo 
de su condena, que dec\u00eda: 
"El rey de los jud\u00edos." 
{I}27_{/}Crucificaron con \u00e9l 
tambi\u00e9n a dos ladrones, 
uno a su derecha y otro a 
su izquierda.
{I}28_{/}As\u00ed se cumpli\u00f3 la 
Escritura que dice: y fue 
contado entre los 
malhechores.
{I}29_{/}Los que pasaban lo 
insultaban y dec\u00edan 
moviendo la cabeza: "T\u00fa, 
que destruyes el Templo y 
lo levantas de nuevo en 
tres d\u00edas, {I}30_{/}s\u00e1lvate a 
ti mismo y baja de la 
cruz."
{I}31_{/}Igualmente los jefes 
de los sacerdotes y los 
maestros de la Ley se 
burlaban de \u00e9l, y dec\u00edan 
entre s\u00ed: "Salvaba a los 
otros, pero no se salvar\u00e1 
a s\u00ed mismo. {I}32_{/}Que ese 
Mes\u00edas, ese rey de 
Israel, baje ahora de la 
cruz: cuando lo veamos, 
creeremos." Incluso lo 
insultaban los que 
estaban crucificados con 
\u00e9l.
LA MUERTE DE JES\u00daS{/}

{I}33_{/}Llegado el 
mediod\u00eda, la oscuridad 
cubri\u00f3 todo el pa\u00eds hasta 
las tres de la tarde, 
{I}34_{/}y a esa hora Jes\u00fas 
grit\u00f3 con voz potente: 
"Elo\u00ed, Elo\u00ed, lamm\u00e1 
sabactani"{/}, que quiere 
decir: "Dios m\u00edo, Dios 
m\u00edo, \u00bfpor qu\u00e9 me has 
abandonado?" {I}35_{/}Al 
o\u00edrlo, algunos de los que 
estaban all\u00ed dijeron: 
"Est\u00e1 llamando a El\u00edas." 
{I}36_{/}Uno de ellos corri\u00f3 
a mojar una esponja en 
vinagre, la puso en la 
punta de una ca\u00f1a y le 
ofreci\u00f3 de beber, 
diciendo: "Veamos si 
viene El\u00edas a bajarlo." 
{I}37_{/}Pero Jes\u00fas, dando un 
fuerte grito, expir\u00f3.
{I}38_{/}En seguida la 
cortina que cerraba el 
santuario del Templo se 
rasg\u00f3 en dos, de arriba 
abajo. {I}39_{/}Al mismo 
tiempo el capit\u00e1n romano 
que estaba frente a 
Jes\u00fas, al ver c\u00f3mo hab\u00eda 
expirado, dijo: 
"Verdaderamente este 
hombre era hijo de Dios."
{I}40_{/}Hab\u00eda unas mujeres 
que miraban de lejos, 
entre ellas Mar\u00eda 
Magdalena, Mar\u00eda, madre 
de Santiago el Menor y de 
Jos\u00e9, y Salom\u00e9. 
{I}41_{/}Cuando Jes\u00fas estaba 
en Galilea, ellas lo 
segu\u00edan y lo serv\u00edan. Con 
ellas estaban tambi\u00e9n 
otras m\u00e1s que hab\u00edan 
subido con Jes\u00fas a 
Jerusal\u00e9n.
JES\u00daS ES SEPULTADO{/}

{I}42_{/}Hab\u00eda ca\u00eddo la 
tarde. Como era el d\u00eda de 
la Preparaci\u00f3n, es decir, 
la v\u00edspera del s\u00e1bado, 
{I}43_{/}intervino Jos\u00e9 de 
Arimatea. Ese miembro 
respetable del Consejo 
supremo era de los que 
esperaban el Reino de 
Dios, y fue directamente 
donde Pilato para pedirle 
el cuerpo de Jes\u00fas.
{I}44_{/}Pilato se extra\u00f1\u00f3 de 
que Jes\u00fas hubiera muerto 
tan pronto y llam\u00f3 al 
centuri\u00f3n para saber si 
realmente era as\u00ed. 
{I}45_{/}Despu\u00e9s de escuchar 
al centuri\u00f3n, Pilato 
entreg\u00f3 a Jos\u00e9 el cuerpo 
de Jes\u00fas.
{I}46_{/}Jos\u00e9 lo baj\u00f3 de la 
cruz y lo envolvi\u00f3 en una 
s\u00e1bana que hab\u00eda 
comprado, lo coloc\u00f3 en un 
sepulcro excavado en la 
roca e hizo rodar una 
piedra grande contra la 
entrada de la tumba. 
{I}47_{/}Mar\u00eda Magdalena y 
Mar\u00eda, la madre de Jos\u00e9, 
estaban all\u00ed observando 
d\u00f3nde lo depositaban.
HA RESUCITADO, NO EST\u00c1 
AQU\u00cd{/}

{1}16{/}

{I}1_{/}Pasado el s\u00e1bado, 
Mar\u00eda Magdalena, Mar\u00eda, 
la madre de Santiago, y 
Salom\u00e9, compraron aromas 
para embalsamar el 
cuerpo. {I}2_{/}Y muy 
temprano, el primer d\u00eda 
de la semana, llegaron al 
sepulcro, apenas salido 
el sol. Se dec\u00edan unas a 
otras: {I}3_{/}"\u00bfQui\u00e9n nos 
quitar\u00e1 la piedra de la 
entrada del sepulcro?" 
{I}4_{/}Pero cuando miraron, 
vieron que la piedra 
hab\u00eda sido retirada a un 
lado, a pesar de ser una 
piedra muy grande.
{I}5_{/}Al entrar en el 
sepulcro, vieron a un 
joven sentado al lado 
derecho, vestido 
enteramente de blanco, y 
se asustaron. {I}6_{/}Pero \u00e9l 
les dijo: "No se asusten. 
Si ustedes buscan a Jes\u00fas 
Nazareno, el crucificado, 
no est\u00e1 aqu\u00ed, ha 
resucitado; pero \u00e9ste es 
el lugar donde lo 
pusieron. {I}7_{/}Ahora vayan 
a decir a los disc\u00edpulos, 
y en especial a Pedro, 
que \u00e9l se les adelanta 
camino de Galilea. All\u00ed 
lo ver\u00e1n, tal como \u00e9l les 
dijo." {I}8_{/}Las mujeres 
salieron corriendo del 
sepulcro. Estaban 
asustadas y asombradas, y 
no dijeron nada a nadie 
por el miedo que ten\u00edan.
APARICIONES Y CONCLUSI\u00d3N 
DEL EVANGELIO{/}

{I}9_{/}Jes\u00fas, pues, 
resucit\u00f3 en la madrugada 
del primer d\u00eda de la 
semana. Se apareci\u00f3 
primero a Mar\u00eda 
Magdalena, de la que 
hab\u00eda echado siete 
demonios. {I}10_{/}Ella fue a 
anunci\u00e1rselo a los que 
hab\u00edan sido compa\u00f1eros de 
Jes\u00fas y que estaban 
tristes y lo lloraban. 
{I}11_{/}Pero al o\u00edrle decir 
que viv\u00eda y que lo hab\u00eda 
visto, no le creyeron.
{I}12_{/}Despu\u00e9s Jes\u00fas se 
apareci\u00f3, bajo otra 
figura, a dos de ellos 
que se dirig\u00edan a un 
pueblito. {I}13_{/}Volvieron 
a cont\u00e1rselo a los dem\u00e1s, 
pero tampoco les 
creyeron.
{I}14_{/}Por \u00faltimo se 
apareci\u00f3 a los once 
disc\u00edpulos mientras 
com\u00edan, y los reprendi\u00f3 
por su falta de fe y por 
su dureza para creer a 
los que lo hab\u00edan visto 
resucitado.
{I}15_{/}Y les dijo: 
"Vayan por todo el mundo 
y anuncien la Buena Nueva 
a toda la creaci\u00f3n. 
{I}16_{/}El que crea y se 
bautice se salvar\u00e1, el 
que se niegue a creer se 
condenar\u00e1. {I}17_{/}Estas 
se\u00f1ales acompa\u00f1ar\u00e1n a los 
que crean: en mi Nombre 
echar\u00e1n demonios y 
hablar\u00e1n nuevas lenguas; 
{I}18_{/}tomar\u00e1n con sus 
manos serpientes y, si 
beben alg\u00fan veneno, no 
les har\u00e1 da\u00f1o; impondr\u00e1n 
las manos sobre los 
enfermos y quedar\u00e1n 
sanos."
{I}19_{/}Despu\u00e9s de 
hablarles, el Se\u00f1or Jes\u00fas 
fue llevado al cielo y se 
sent\u00f3 a la derecha de 
Dios.
{I}20_{/}Ellos, por su parte, 
salieron a predicar en 
todos los lugares. El 
Se\u00f1or actuaba con ellos y 
confirmaba el mensaje con 
los milagros que lo 
acompa\u00f1aban.
