
{1}1{/}

{I}1_{/}En el tercer a\u00f1o del 
reinado de Joaqu\u00edn, rey 
de Jud\u00e1, Nabucodonosor, 
rey de Babilonia, lleg\u00f3 
hasta Jerusal\u00e9n y la 
siti\u00f3. {I}2_{/}El Se\u00f1or puso 
en sus manos a Joaqu\u00edn, 
rey de Jud\u00e1 y una parte 
de los objetos del Templo 
de Dios; aqu\u00e9l los llev\u00f3 
a la tierra de Senaar y 
deposit\u00f3 esos objetos en 
el tesoro de sus dioses.
{I}3_{/}El rey pidi\u00f3 a 
Asfernes, jefe de los 
eunucos, que eligiera de 
entre los Israelitas a 
algunos ni\u00f1os de raza 
real o de familia noble. 
{I}4_{/}Esos j\u00f3venes no 
deb\u00edan tener defecto 
alguno, deb\u00edan tener una 
buena presencia, poseer 
un buen juicio, ser 
instruidos y bien 
educados, en una palabra, 
ser capaces de mantener 
su rango en el palacio 
del rey y de aprender 
all\u00ed la escritura y la 
lengua de los Caldeos.
{I}5_{/}Cada d\u00eda el rey les 
distribu\u00eda una parte de 
los alimentos que \u00e9l 
com\u00eda y del vino que 
beb\u00eda; as\u00ed se les deb\u00eda 
educar durante tres a\u00f1os, 
despu\u00e9s de lo cual 
servir\u00edan en presencia 
del rey. {I}6_{/}Entre ellos 
estaban estos j\u00f3venes 
jud\u00edos: Daniel, Anan\u00edas, 
Misael y Azar\u00edas. {I}7_{/}El 
jefe de los eunucos les 
puso un nombre nuevo: 
Daniel se llamar\u00eda 
Baltasar; Anan\u00edas, 
Sidrac; Misael, Misac; y 
Azar\u00edas, Abd\u00e9nago.
DE C\u00d3MO DANIEL SE NEG\u00d3 A 
COMER ALIMENTOS IMPUROS{/}

{I}8_{/}Daniel decidi\u00f3 no 
mancharse comiendo de lo 
que se serv\u00eda el rey o 
bebiendo de su vino. Le 
pidi\u00f3 pues al jefe de los 
eunucos que no lo 
obligara a comer esa 
comida impura. {I}9_{/}Dios 
concedi\u00f3 a Daniel que se 
atrajera la simpat\u00eda del 
jefe de los eunucos. 
{I}10_{/}Sin embargo \u00e9ste 
respondi\u00f3: "Temo a mi 
se\u00f1or el rey. Fue \u00e9l 
quien determin\u00f3 lo que 
ustedes ten\u00edan que comer 
y beber; si ve que est\u00e1n 
m\u00e1s flacos que los 
j\u00f3venes de su misma edad, 
me har\u00e1 a m\u00ed 
responsable".
{I}11_{/}Entonces Daniel dijo 
al guardia que el jefe de 
los eunucos hab\u00eda elegido 
para que vigilara a 
Daniel, Anan\u00edas, Misael y 
Azar\u00edas: {I}12_{/}"Por favor, 
ponnos a prueba durante 
diez d\u00edas, danos 
solamente legumbres para 
comer y agua como bebida. 
{I}13_{/}Comparar\u00e1s nuestra 
apariencia con la de los 
muchachos que comen de lo 
que se sirve el rey, y 
luego actuar\u00e1s con 
nosotros seg\u00fan lo que 
hayas visto".
{I}14_{/}Les hizo caso y los 
puso a prueba por diez 
d\u00edas. {I}15_{/}Ahora bien, al 
cabo de diez d\u00edas era 
evidente que ten\u00edan mejor 
aspecto que todos los 
muchachos que se 
alimentaban de lo que 
com\u00eda el rey. {I}16_{/}Desde 
entonces el guardia les 
quit\u00f3 la comida y el vino 
que deb\u00edan servirse y 
s\u00f3lo les dio legumbres.
{I}17_{/}Dios les concedi\u00f3 a 
esos cuatro j\u00f3venes la 
sabidur\u00eda y la 
inteligencia, tanto en 
literatura como en 
filosof\u00eda; Daniel era 
h\u00e1bil para explicar las 
visiones y los sue\u00f1os.
{I}18_{/}Al cabo del tiempo 
fijado por el rey, el 
jefe de los eunucos los 
llev\u00f3 ante Nabucodonosor. 
{I}19_{/}El rey les habl\u00f3 y, 
entre todos ellos, no 
encontr\u00f3 a ninguno como 
Daniel, Anan\u00edas, Misael y 
Azar\u00edas. Se quedaron pues 
para servir al rey. 
{I}20_{/}Y cualquiera que 
fuese el tema de 
filosof\u00eda o de reflexi\u00f3n 
sobre el cual los 
interrogara, los hallaba 
diez veces superiores a 
todos los magos y 
adivinos de su reino. 
{I}21_{/}Daniel se qued\u00f3 all\u00ed 
hasta el primer a\u00f1o del 
rey Ciro.
EL SUE\u00d1O DE 
NABUCODONOSOR{/}

{1}2{/}

{I}1_{/}El a\u00f1o d\u00e9cimo de 
su reinado, Nabucodonosor 
tuvo un sue\u00f1o que lo 
perturb\u00f3 hasta el punto 
de no dejarlo dormir. 
{I}2_{/}El rey orden\u00f3 
convocar a los magos, 
adivinos, brujos y 
astr\u00f3logos para que le 
explicaran el sue\u00f1o que 
hab\u00eda tenido; vinieron y 
se presentaron ante el 
rey.
{I}3_{/}El rey les dijo: "He 
tenido un sue\u00f1o y no me 
quedar\u00e9 tranquilo hasta 
que sepa lo que ese sue\u00f1o 
significa".
{I}4_{/}Los astr\u00f3logos 
dijeron al rey: "\u00a1Que 
viva el rey eternamente! 
Cu\u00e9ntales a tus 
servidores el sue\u00f1o y te 
daremos su 
interpretaci\u00f3n". {I}5_{/}Pero 
el rey respondi\u00f3 a sus 
magos: "Esto es lo que he 
decidido: Si ustedes no 
me dan a conocer el sue\u00f1o 
y su explicaci\u00f3n, ser\u00e1n 
hecho pedazos y sus casas 
ser\u00e1n destruidas. 
{I}6_{/}Pero si me dan a 
conocer el sue\u00f1o y su 
explicaci\u00f3n, recibir\u00e1n de 
m\u00ed obsequios, regalos y 
grandes honores. Pues 
bien, cu\u00e9ntenme el sue\u00f1o 
y denme su explicaci\u00f3n".
{I}7_{/}Tomaron nuevamente la 
palabra y dijeron: "El 
rey tiene que contar el 
sue\u00f1o a sus servidores 
para que en seguida se lo 
expliquemos". {I}8_{/}Pero el 
rey les dijo: "Bien veo 
que ustedes s\u00f3lo buscan 
ganar tiempo porque ya 
saben que mi decisi\u00f3n 
est\u00e1 tomada. {I}9_{/}Si no me 
dan a conocer el sue\u00f1o, 
todos ustedes ser\u00e1n 
ejecutados. De lo 
contrario, ustedes se 
pondr\u00e1n de acuerdo para 
decirme cosas inventadas 
y enga\u00f1osas mientras el 
tiempo pasa; cu\u00e9ntenme 
pues el sue\u00f1o y as\u00ed sabr\u00e9 
si son capaces de 
interpretarlo".
{I}10_{/}Los astr\u00f3logos 
respondieron al rey: "No 
hay nadie en la tierra 
que pueda hacer lo que el 
rey pide. Ning\u00fan rey, por 
grande y poderoso que 
haya sido, le ha pedido 
semejante cosa a alguno 
de sus magos, adivinos o 
astr\u00f3logos. {I}11_{/}El rey 
pide demasiado; s\u00f3lo los 
dioses pueden satisfacer 
esa exigencia del rey, 
pero ellos no se 
encuentran en el mundo de 
los mortales".
{I}12_{/}Entonces el rey se 
enoj\u00f3 de tal manera, y 
fue tanto su furor que 
orden\u00f3 ejecutar a todos 
los sabios de Babilonia. 
{I}13_{/}Se public\u00f3 la orden 
de ejecuci\u00f3n de los 
sabios y fueron a buscar 
a Daniel y a sus 
compa\u00f1eros para llevarlos 
al pat\u00edbulo.
{I}14_{/}Entonces Daniel 
habl\u00f3 con sabidur\u00eda y 
astucia a Aryok, el jefe 
de los verdugos del rey 
que hab\u00eda salido para 
ejecutar a los sabios de 
Babilonia, {I}15_{/}y le 
pregunt\u00f3: "\u00bfPor qu\u00e9 el 
rey dio esta orden con 
tanta prisa?" Aryok 
explic\u00f3 a Daniel lo que 
pasaba. {I}16_{/}Daniel fue 
entonces a decirle al 
rey: "Conc\u00e9deme un plazo 
y te dar\u00e9 la explicaci\u00f3n 
del sue\u00f1o".
{I}17_{/}Daniel volvi\u00f3 a su 
casa y comunic\u00f3 el asunto 
a sus compa\u00f1eros Anan\u00edas, 
Misael y Azar\u00edas. 
{I}18_{/}Les pidi\u00f3 que 
imploraran la 
misericordia del Dios del 
cielo para que les 
esclareciera ese 
misterio; pues de lo 
contrario, har\u00edan morir a 
Daniel y a sus compa\u00f1eros 
junto con los dem\u00e1s 
sabios de Babilonia.
{I}19_{/}Y he aqu\u00ed que se le 
revel\u00f3 el misterio a 
Daniel en una visi\u00f3n 
durante la noche. Daniel 
bendijo al Dios del 
cielo, {I}20_{/}le dijo:
"\u00a1Bendito sea Dios por 
los siglos de los siglos!
a \u00e9l pertenecen la 
sabidur\u00eda y la fuerza.
{I}21_{/}El es el due\u00f1o de 
los tiempos y de los 
momentos,
destrona a los reyes 
igual como los entroniza,
da la sabidur\u00eda a los 
sabios,
la inteligencia a los que 
toman decisiones.
{I}22_{/}Revela los misterios 
y los secretos,
conoce lo que est\u00e1 oculto 
en las tinieblas;
donde \u00e9l est\u00e1, todo es 
luz.
{I}23_{/}Dios de mis padres, 
te alabo y te glorifico 
porque me has dado la 
sabidur\u00eda y la fuerza, y 
porque acabas de darme a 
conocer lo que te 
hab\u00edamos pedido: nos has 
revelado el secreto del 
rey".
_{I}24_{/}Volvi\u00f3 entonces 
Daniel a casa de Aryok, 
al que el rey hab\u00eda 
encargado que ejecutara a 
los sabios de Babilonia. 
Le dijo: "No mates a los 
sabios de Babilonia, sino 
que cond\u00faceme donde el 
rey y le dar\u00e9 la 
explicaci\u00f3n". {I}25_{/}Aryok 
llev\u00f3 inmediatamente a 
Daniel ante el rey y le 
dijo: "Entre los 
desterrados de Jud\u00e1 
encontr\u00e9 a un hombre que 
dar\u00e1 al rey el 
significado de su sue\u00f1o". 
{I}26_{/}El rey tom\u00f3 la 
palabra y dijo a Daniel 
cuyo nombre era Baltasar: 
"\u00bfPuedes acaso contarme 
el sue\u00f1o que tuve y darme 
su explicaci\u00f3n?"
DANIEL INTERPRETA EL 
SUE\u00d1O{/}

{I}27_{/}Daniel tom\u00f3 la 
palabra en presencia del 
rey y dijo: "El misterio 
que el rey quiere saber, 
no hay sabios, adivinos, 
magos ni astr\u00f3logos que 
se lo puedan revelar, 
{I}28_{/}pues es Dios, en el 
cielo, quien revela los 
misterios. El dio a 
conocer al rey 
Nabucodonosor lo que va a 
suceder con el correr de 
los d\u00edas. Estos son el 
sue\u00f1o y las visiones que 
has tenido en tu lecho:
{I}29_{/}Los pensamientos que 
vinieron a tu esp\u00edritu 
durante la noche se 
refieren al porvenir. 
Aquel que revela los 
misterios te ha dado a 
conocer lo que 
acontecer\u00e1. {I}30_{/}A m\u00ed se 
me ha revelado este 
secreto, no porque tenga 
una sabidur\u00eda superior a 
la de los mortales, sino 
con el fin de que todos 
conozcan la 
interpretaci\u00f3n de tu 
sue\u00f1o.
{I}31_{/}Viste una estatua 
muy grande y de un 
resplandor 
extraordinario; estaba de 
pie delante de ti y su 
aspecto era terrible. 
{I}32_{/}Esa estatua ten\u00eda 
una cabeza de oro fino, 
el pecho y los brazos 
eran de plata, el vientre 
y las caderas de bronce, 
{I}33_{/}las piernas de 
hierro, y los pies de 
hierro mezclado con 
arcilla.
{I}34_{/}T\u00fa estabas mir\u00e1ndola 
cuando se desprendi\u00f3 una 
roca sin que nadie la 
moviera; peg\u00f3 a la 
estatua a la altura de 
los pies de hierro y de 
arcilla y los rompi\u00f3. 
{I}35_{/}Y en aquel mismo 
instante se hicieron 
trizas el hierro, la 
arcilla, el bronce, la 
plata y el oro; el viento 
se los llev\u00f3 sin dejar 
huella como se lleva la 
paja del trigo en la era 
durante el verano. Y la 
piedra que hab\u00eda golpeado 
a la estatua se convirti\u00f3 
en una gran monta\u00f1a que 
abarc\u00f3 toda la tierra.
{I}36_{/}Ese fue el sue\u00f1o: 
Ahora daremos al rey su 
explicaci\u00f3n. {I}37_{/}T\u00fa eres 
el rey de reyes, el Dios 
del Cielo te dio la 
realeza, el poder, la 
fuerza y la gloria. 
{I}38_{/}El puso en tus manos 
los hombres, los animales 
del campo y los p\u00e1jaros 
del cielo, te hizo su 
due\u00f1o doquiera ellos 
vivan. La cabeza de oro 
eres t\u00fa. {I}39_{/}Despu\u00e9s de 
ti seguir\u00e1 un reino 
inferior al tuyo, luego 
un tercero que ser\u00e1 de 
bronce y que dominar\u00e1 
toda la tierra.
{I}40_{/}Despu\u00e9s vendr\u00e1 un 
cuarto reino que ser\u00e1 
fuerte como el hierro. 
As\u00ed como el hierro rompe 
y lo reduce todo a polvo, 
as\u00ed romper\u00e1 y lo arrasar\u00e1 
todo. {I}41_{/}Como bien lo 
viste, los pies y los 
dedos son una mezcla de 
hierro y de arcilla de 
alfarero; ese ser\u00e1 un 
reino dividido. Tendr\u00e1 la 
solidez del hierro, pues 
viste al hierro mezclado 
con arcilla barrosa. 
{I}42_{/}Pero los dedos de 
los pies son mitad hierro 
y mitad arcilla; el reino 
ser\u00e1 fuerte s\u00f3lo a medias 
pues tambi\u00e9n ser\u00e1 fr\u00e1gil. 
{I}43_{/}As\u00ed como viste el 
hierro mezclado con 
arcilla barrosa, as\u00ed 
estos reinos se mezclar\u00e1n 
debido a un matrimonio, 
pero no estar\u00e1n unidos el 
uno al otro, igual como 
el hierro no puede unirse 
con la arcilla.
{I}44_{/}En tiempo de esos 
reinos, el Dios del Cielo 
suscitar\u00e1 un reino que 
nunca ser\u00e1 destruido; su 
poder no pasar\u00e1 a pueblo 
alguno. Derrotar\u00e1 y 
destruir\u00e1 a todos los 
reinos y los reemplazar\u00e1 
para siempre. {I}45_{/}Viste 
como se desprendi\u00f3 una 
roca de la monta\u00f1a sin 
que mano alguna la 
tocara, y como pulveriz\u00f3 
el hierro, el bronce, la 
arcilla, la plata y el 
oro: eso mismo va a 
acontecer.
El Dios grande ha dado a 
conocer al rey lo que 
alg\u00fan d\u00eda va a pasar; 
como el sue\u00f1o fue as\u00ed, su 
interpretaci\u00f3n tambi\u00e9n es 
exacta".
{I}46_{/}Al o\u00edr esto, el rey 
Nabucodonosor se ech\u00f3 de 
bruces al suelo y se 
postr\u00f3 ante Daniel, luego 
dio orden que le 
presentaran ofrendas y 
perfumes de olor 
agradable.
{I}47_{/}El rey se dirigi\u00f3 
entonces a Daniel y le 
dijo: "En verdad el Dios 
de ustedes es el Dios de 
los dioses, el Se\u00f1or de 
los reyes; es \u00e9l quien da 
a conocer los misterios 
ya que t\u00fa pudiste 
revel\u00e1rnoslos." {I}48_{/}El 
rey ensalz\u00f3 a Daniel y le 
otorg\u00f3 numerosos y ricos 
obsequios; lo hizo 
gobernador de la 
provincia de Babilonia y 
el jefe m\u00e1ximo de todos 
los sabios de Babilonia. 
{I}49_{/}Inmediatamente 
Daniel pidi\u00f3 al rey que 
pusiera al frente de la 
administraci\u00f3n de la 
provincia de Babilonia a 
Sidrac, Misac y Abd\u00e9nago; 
quedando Daniel a 
disposici\u00f3n del rey.
LA ESTATUA DE ORO{/}

{1}3{/}

{I}1_{/}El rey Nabucodonosor 
hizo una estatua de oro 
de treinta metros de alto 
por tres metros de ancho 
y la coloc\u00f3 en la llanura 
de Dura, en la provincia 
de Babilonia. {I}2_{/}El rey 
Nabucodonosor llam\u00f3 a los 
funcionarios, prefectos, 
gobernadores, consejeros, 
tesoreros, procuradores, 
jueces y a todos los 
jefes de provincia para 
que se reunieran y 
asistieran a la 
inauguraci\u00f3n de la 
estatua. {I}3_{/}As\u00ed fue, 
pues, como los 
funcionarios, prefectos, 
gobernadores, consejeros, 
tesoreros, procuradores, 
jueces y todos los jefes 
de provincia se reunieron 
para la inauguraci\u00f3n de 
la estatua que hab\u00eda 
hecho levantar el rey 
Nabucodonosor.
{I}4_{/}Un mensajero anunci\u00f3 
con toda su voz: 
"\u00a1Escuchen hombres de 
todas las razas, naciones 
y lenguas! {I}5_{/}Cuando 
oigan el sonido de la 
trompeta, el cuerno, la 
c\u00edtara, la flauta, el 
tromb\u00f3n, la gaita y de 
cualquier otro 
instrumento, se postrar\u00e1n 
en tierra y adorar\u00e1n la 
estatua de oro que orden\u00f3 
levantar el rey 
Nabucodonosor. {I}6_{/}Aquel 
que no se postre en 
tierra ni la adore, ser\u00e1 
echado inmediatamente a 
un horno ardiente".
{I}7_{/}Por eso, cuando todos 
los pueblos oyeron el 
sonido de la trompeta, el 
cuerno, la c\u00edtara, la 
flauta, el tromb\u00f3n, la 
gaita y de cualquier otro 
instrumento, los hombres 
de todos los pueblos, 
naciones y lenguas se 
postraron en tierra y 
adoraron la estatua de 
oro erigida por el rey 
Nabucodonosor.
DENUNCIA Y CONDENA DE LOS 
JUD\u00cdOS{/}

{I}8_{/}En esos momentos, 
unos hombres de Caldea 
fueron a acusar a los 
jud\u00edos. {I}9_{/}Pidieron la 
palabra y dijeron al rey 
Nabucodonosor: "\u00a1Viva el 
rey para siempre! 
{I}10_{/}T\u00fa, oh rey, diste 
esta orden: Cualquier 
hombre al o\u00edr el sonido 
de la trompeta, del 
cuerno, la c\u00edtara, la 
flauta, el tromb\u00f3n, la 
gaita y de cualquier 
clase de instrumento, 
tendr\u00e1 que postrarse en 
tierra y adorar la 
estatua de oro. 
{I}11_{/}Tambi\u00e9n dijiste que 
cualquiera que no se 
postrara en tierra ni la 
adorara, ser\u00eda echado a 
un horno ardiente. 
{I}12_{/}Pues bien, hay unos 
jud\u00edos, Sidrac, Misac y 
Abd\u00e9nago, a quienes 
pusiste al frente de la 
administraci\u00f3n de la 
provincia de Babilonia, 
que no han hecho caso de 
la orden del rey. No 
sirven a tus dioses ni 
adoran la estatua de oro 
que levantaste".
{I}13_{/}Rojo de ira, 
Nabucodonosor pidi\u00f3 que 
le trajeran a Sidrac, 
Misac y Abd\u00e9nago; 
trajeron a esos hombres 
ante el rey. 
{I}14_{/}Nabucodonosor tom\u00f3 
la palabra y dijo: " 
Sidrac, Misac y Abd\u00e9nago, 
\u00bfes cierto que no honran 
a mis dioses ni adoran la 
estatua de oro que erig\u00ed? 
{I}15_{/}Pues bien, si ahora 
mismo est\u00e1n dispuestos a 
postrarse en tierra 
cuando oigan el sonido de 
la trompeta, del cuerno, 
la c\u00edtara, la flauta, el 
tromb\u00f3n, la gaita y de 
toda clase de 
instrumentos, y adoran la 
estatua de oro, todo 
estar\u00e1 bien. Pero si no 
lo hacen ser\u00e1n 
inmediatamente echados a 
un horno ardiente. Y \u00bfqu\u00e9 
dios los salvar\u00e1 de mi 
mano?"
{I}16_{/}Sidrac, Misac y 
Abd\u00e9nago respondieron al 
rey Nabucodonosor: No 
necesitamos darte una 
respuesta sobre eso. 
{I}17_{/}Si nuestro Dios, al 
que servimos, quiere 
salvarnos del horno 
ardiente y de tu mano, 
nos salvar\u00e1. {I}18_{/}Pero si 
no lo quiere, has de 
saber que no serviremos a 
tus dioses ni adoraremos 
la estatua de oro que 
erigiste".
{I}19_{/}Loco de rabia, 
Nabucodonosor cambi\u00f3 de 
actitud con respecto a 
Sidrac, Misac y Abd\u00e9nago; 
orden\u00f3 que se calentara 
el horno siete veces m\u00e1s 
de lo que era necesario. 
{I}20_{/}Luego dio orden a 
los hombres m\u00e1s forzudos 
de su ej\u00e9rcito que ataran 
a Sidrac, Misac y 
Abd\u00e9nago para echarlos al 
horno ardiente. 
{I}21_{/}Ataron pues a esos 
hombres y los echaron al 
horno ardiente con sus 
mantos, t\u00fanicas, 
turbantes y toda su dem\u00e1s 
ropa. {I}22_{/}Como la orden 
del rey era irrevocable, 
se hab\u00eda calentado el 
horno al m\u00e1ximo; as\u00ed fue 
como la llamarada mat\u00f3 a 
los hombres que hab\u00edan 
llevado a Sidrac, Misac y 
Abd\u00e9nago.
{I}23_{/}Esos tres hombres, 
Sidrac, Misac y Abd\u00e9nago 
cayeron en el horno 
ardiente amarrados.
{I}24_{/}\u00a1Pues bien, 
caminaban en medio de las 
llamas alabando a Dios y 
bendiciendo al Se\u00f1or! 
{I}25_{/}De pie, en medio del 
fuego, Azar\u00edas abri\u00f3 la 
boca y or\u00f3 de esta 
manera:
{I}26_{/}"\u00a1Bendito seas t\u00fa, 
Se\u00f1or, Dios de nuestros 
padres,
que tu nombre sea alabado 
y glorificado 
eternamente!
{I}27_{/}Porque eres justo en 
todo lo que haces,
todos tus caminos son 
rectos, tus obras son 
verdaderas
y todos tus juicios son 
irreprochables.
{I}28_{/}Has llevado a 
efecto una justa 
sentencia al permitir 
todo lo que nos pas\u00f3 a 
nosotros y a Jerusal\u00e9n, 
la ciudad santa de 
nuestros padres. S\u00ed, nos 
trataste con lealtad y 
justicia cuando dejaste 
caer sobre nosotros todo 
eso por culpa de nuestros 
pecados.
{I}29_{/}Porque pecamos y 
cometimos la injusticia, 
alej\u00e1ndonos de ti; hemos 
pecado en todo eso 
gravemente; no hemos 
obedecido tus 
mandamientos. {I}30_{/}No los 
hemos cumplido, no hemos 
hecho lo que t\u00fa nos 
mandaste para que tu 
bendici\u00f3n viniera sobre 
nosotros.
{I}31_{/}En todo lo que has 
permitido que nos pasara, 
en todo lo que has hecho, 
has actuado seg\u00fan una 
justa decisi\u00f3n.
{I}32_{/}Nos entregaste en 
manos de enemigos 
paganos, los m\u00e1s 
detestables de los 
infieles, nos entregaste 
a un rey injusto, el m\u00e1s 
perverso de toda la 
tierra.
{I}33_{/}Actualmente ya no 
nos atrevemos a abrir la 
boca, tus servidores y 
los que te adoran est\u00e1n 
cubiertos de verg\u00fcenza y 
de confusi\u00f3n. {I}34_{/}En 
honor a tu nombre no nos 
abandones para siempre ni 
te olvides de tu alianza.
{I}35_{/}En recuerdo de 
Abrah\u00e1n tu amigo, de 
Isaac tu servidor y de 
Israel tu santo no alejes 
de nosotros tu 
misericordia, {I}36_{/}t\u00fa que 
prometiste multiplicar su 
descendencia como las 
estrellas del cielo y 
como la arena que est\u00e1 a 
orillas del mar.
{I}37_{/}S\u00ed, Se\u00f1or, entre 
todas las naciones de la 
tierra somos los m\u00e1s 
pobres, y hemos sido 
humillados ante toda la 
tierra por culpa de 
nuestros pecados. {I}38_{/}No 
hemos tenido en todo este 
tiempo ni pr\u00edncipe, ni 
profeta, ni jefe, ni 
holocausto, ni sacrificio 
ni ofrenda, ni incienso, 
ni siquiera un lugar para 
present\u00e1rtelos y ser 
acogidos con 
benevolencia.
{I}39_{/}Recibe sin embargo 
nuestro coraz\u00f3n 
destrozado y nuestro 
esp\u00edritu humillado como 
si fueran holocaustos de 
carneros y de toros, o 
sacrificios de miles de 
gordos corderos. {I}40_{/}Que 
as\u00ed sea ahora nuestro 
sacrificio ante ti, 
conc\u00e9denos seguirte 
fielmente, porque los que 
en ti ponen su confianza 
no quedar\u00e1n 
decepcionados.
{I}41_{/}Ahora te seguimos 
con todo nuestro coraz\u00f3n, 
te tenemos y buscamos tu 
rostro. No nos cubras de 
verg\u00fcenza, {I}42_{/}sino que 
tr\u00e1tanos seg\u00fan tu 
benevolencia y seg\u00fan tu 
gran misericordia. 
{I}43_{/}L\u00edbranos con tu 
poder y haz que veamos la 
gloria de tu Nombre, 
Se\u00f1or. {I}44_{/}Que todos los 
que maltratan a tus 
servidores se vean 
confundidos y cubiertos 
de verg\u00fcenza, que sean 
privados de todo poder y 
de toda autoridad y que 
sus fuerzas sean 
aniquiladas. {I}45_{/}Que 
reconozcan que t\u00fa eres el 
Se\u00f1or, el \u00fanico Dios 
glorioso en toda la 
tierra".
{I}46_{/}Sin embargo, los 
servidores del rey que 
los hab\u00edan echado al 
horno segu\u00edan 
calent\u00e1ndolo con 
alquitr\u00e1n, pez, aceite y 
le\u00f1a. {I}47_{/}Las llamas se 
elevaron veinticinco 
metros por encima del 
horno {I}48_{/}y quemaron a 
los caldeos que se 
encontraban cerca del 
horno. {I}49_{/}Pero el \u00e1ngel 
del Se\u00f1or hab\u00eda 
descendido al horno donde 
estaban Azar\u00edas y sus 
compa\u00f1eros y hab\u00eda 
apartado la llama del 
horno. {I}50_{/}Hizo que 
soplara como una suave 
brisa en el horno lo 
suficiente para que el 
fuego no los tocara ni 
les causara dolor ni 
sufrimiento.
{I}51_{/}Entonces los tres, 
como un solo coraz\u00f3n, se 
pusieron a cantar, a 
glorificar y a bendecir a 
Dios desde el fondo del 
horno, diciendo:
{I}52_{/}"\u00a1Bendito seas 
Se\u00f1or, Dios de nuestros 
padres, alabado y 
ensalzado eternamente!
\u00a1Bendito sea tu nombre 
santo y glorioso, cantado 
y ensalzado eternamente!
{I}53_{/}\u00a1Bendito seas en el 
Templo de tu santa 
gloria, cantado y alabado 
eternamente!
{I}54_{/}\u00a1Bendito seas en el 
trono de tu reino, 
cantado y glorificado 
eternamente!
{I}55_{/}\u00a1Bendito seas t\u00fa que 
sondeas los abismos y que 
te sientas sobre los 
Querubines,
alabado y cantado 
eternamente!
{I}56_{/}\u00a1Bendito seas en la 
b\u00f3veda del cielo, cantado 
y glorificado 
eternamente!
{I}57_{/}\u00a1Todas las obras del 
Se\u00f1or, bendigan al Se\u00f1or, 
c\u00e1ntenle y glorif\u00edquenlo 
eternamente!
{I}58_{/}\u00a1Angeles del cielo, 
bendigan al Se\u00f1or, 
c\u00e1ntenle y glorif\u00edquenlo 
eternamente!
{I}59_{/}\u00a1Bendigan los cielos 
al Se\u00f1or, c\u00e1ntenle y 
glorif\u00edquenlo 
eternamente!
{I}60_{/}\u00a1Todas las aguas del 
cielo, bendigan al Se\u00f1or, 
c\u00e1ntenle y glorif\u00edquenlo 
eternamente!
{I}61_{/}\u00a1Todos los poderes 
del Se\u00f1or, bendigan al 
Se\u00f1or, c\u00e1ntenle y 
glorif\u00edquenlo 
eternamente!
{I}62_{/}\u00a1Sol y luna bendigan 
al Se\u00f1or, c\u00e1ntenle y 
glorif\u00edquenlo 
eternamente!
{I}63_{/}\u00a1Estrellas del cielo 
bendigan al Se\u00f1or, 
c\u00e1ntenle y glorif\u00edquenlo 
eternamente!
{I}64_{/}\u00a1 Lluvias y roc\u00edos 
bendigan al Se\u00f1or, 
c\u00e1ntenle y glorif\u00edquenlo 
eternamente!
{I}65_{/}\u00a1Todos los vientos 
bendigan al Se\u00f1or, 
c\u00e1ntenle y glorif\u00edquenlo 
eternamente!
{I}66_{/}\u00a1Fuego y calor 
bendigan al Se\u00f1or, 
c\u00e1ntenle y glorif\u00edquenlo 
eternamente!
{I}67_{/}\u00a1Fr\u00edo y ardor 
bendigan al Se\u00f1or, 
c\u00e1ntenle y glorif\u00edquenlo 
eternamente!
{I}68_{/}\u00a1Roc\u00edos y escarchas 
bendigan al Se\u00f1or, 
c\u00e1ntenle y glorif\u00edquenlo 
eternamente!
{I}69_{/}\u00a1Hielo y fr\u00edo 
bendigan al Se\u00f1or, 
c\u00e1ntenle y glorif\u00edquenlo 
eternamente!
{I}70_{/}\u00a1Hielos y nieves 
bendigan al Se\u00f1or, 
c\u00e1ntenle y glorif\u00edquenlo 
eternamente!
{I}71_{/}\u00a1Noches y d\u00edas  
bendigan al Se\u00f1or, 
c\u00e1ntenle y glorif\u00edquenlo 
eternamente!
{I}72_{/}\u00a1Luces y tinieblas  
bendigan al Se\u00f1or, 
c\u00e1ntenle y glorif\u00edquenlo 
eternamente!
{I}73_{/}\u00a1Rayos y nubes 
bendigan al Se\u00f1or, 
c\u00e1ntenle y glorif\u00edquenlo 
eternamente!
{I}74_{/}\u00a1Bendiga la tierra 
al Se\u00f1or, c\u00e1ntele y 
glorif\u00edquelo eternamente!
{I}75_{/}\u00a1Monta\u00f1as y colinas 
bendigan al Se\u00f1or, 
c\u00e1ntenle y glorif\u00edquenlo 
eternamente!
{I}76_{/}\u00a1Todas las semillas 
que germinan en la tierra  
bendigan al Se\u00f1or, 
c\u00e1ntenle y glorif\u00edquenlo 
eternamente!
{I}77_{/}\u00a1Fuentes bendigan al 
Se\u00f1or, c\u00e1ntenle y 
glorif\u00edquenlo 
eternamente!
{I}78_{/}\u00a1Mares y r\u00edos 
bendigan al Se\u00f1or, 
c\u00e1ntenle y glorif\u00edquenlo 
eternamente!
{I}79_{/}\u00a1Monstruos marinos y 
todo lo que se mueve en 
las aguas bendigan al 
Se\u00f1or,
c\u00e1ntenle y  glorif\u00edquenlo 
eternamente!
{I}80_{/}\u00a1Aves todas del 
cielo bendigan al Se\u00f1or, 
c\u00e1ntenle y glorif\u00edquenlo 
eternamente!
{I}81_{/}\u00a1Que todos los 
animales dom\u00e9sticos y las 
fieras salvajes bendigan 
al Se\u00f1or,
c\u00e1ntenle y glorif\u00edquenlo 
eternamente!
{I}82_{/}\u00a1Ustedes, todos los 
hijos de los hombres, 
bendigan al Se\u00f1or, 
c\u00e1ntenle y glorif\u00edquenlo 
eternamente!
{I}83_{/}\u00a1Israel bendice al 
Se\u00f1or, c\u00e1ntale y 
glorif\u00edcalo eternamente!
{I}84_{/}\u00a1Sacerdotes bendigan 
al Se\u00f1or, c\u00e1ntenle y 
glorif\u00edquenlo 
eternamente!
{I}85_{/}Todos ustedes 
servidores del Se\u00f1or, 
bendigan al Se\u00f1or, 
c\u00e1ntenle y glorif\u00edquenlo 
eternamente!
{I}86_{/}\u00a1Esp\u00edritus y almas 
de los justos bendigan al 
Se\u00f1or, c\u00e1ntenle y 
glorif\u00edquenlo 
eternamente!
{I}87_{/}\u00a1Todos los santos y 
los humildes de coraz\u00f3n, 
bendigan al Se\u00f1or, 
c\u00e1ntenle y glorif\u00edquenlo 
eternamente!
{I}88_{/}\u00a1Anan\u00edas, Azar\u00edas y 
Misael,  bendigan al 
Se\u00f1or, c\u00e1ntenle y 
glorif\u00edquenlo 
eternamente!
Porque nos libr\u00f3 del 
infierno y nos salv\u00f3 de 
la muerte;
nos arranc\u00f3 del horno 
ardiente y nos sac\u00f3 de en 
medio de las llamas.
{I}89_{/}\u00a1Den gracias al 
Se\u00f1or porque es bueno, 
porque su amor es eterno!
{I}90_{/}Todos ustedes que 
temen al Se\u00f1or, 
bend\u00edganlo, bendigan al 
Dios de los dioses,
c\u00e1ntenle y denle gracias 
porque su amor es eterno.
{I}91_{/}El rey Nabucodonosor 
se qued\u00f3 sin resuello, se 
levant\u00f3 r\u00e1pidamente y 
pregunt\u00f3 a sus 
consejeros: "\u00bfNo echamos 
a esos tres hombres 
amarrados al fuego?" 
Respondieron: 
"Ciertamente". {I}92_{/}El 
rey a\u00f1adi\u00f3: "Pues bien, 
veo a cuatro hombres que 
caminan con toda libertad 
en medio del fuego sin 
que sufran nada; el 
cuarto se parece a un 
hijo de los dioses".
{I}93_{/}Nabucodonosor se 
acerc\u00f3 a la puerta del 
horno ardiente y exclam\u00f3: 
"\u00a1Sidrac, Misac y 
Abd\u00e9nago, servidores del 
Dios Alt\u00edsimo, salgan y 
vengan para ac\u00e1!". 
Entonces Sidrac, Misac y 
Abd\u00e9nago salieron de en 
medio del fuego. {I}94_{/}Los 
funcionarios, prefectos, 
gobernadores y consejeros 
del rey se juntaron para 
ver a esos hombres. El 
fuego no les hab\u00eda hecho 
nada: ni su cuerpo ni sus 
cabellos estaban 
quemados, sus ropas no 
hab\u00edan sido tocadas y 
ning\u00fan olor a quemado 
desped\u00edan sus personas.
{I}95_{/}Nabucodonosor dijo 
entonces: "Bendito sea el 
Dios de Sidrac, Misac y 
Abd\u00e9nago que envi\u00f3 a su 
\u00e1ngel para librar a sus 
servidores; confiaron en 
\u00e9l, desobedecieron la 
orden del rey y 
prefirieron entregar su 
cuerpo al fuego antes que 
servir o adorar a 
cualquier otro dios que 
no fuera su Dios. 
{I}96_{/}Esto es lo que 
ordeno a todos los 
pueblos, naciones y 
lenguas: Todos los que 
entre ustedes hablen sin 
respeto del Dios de 
Sidrac, Misac y Abd\u00e9nago 
ser\u00e1n hecho pedazos y sus 
casas ser\u00e1n destruidas 
porque no hay otro Dios 
que pueda salvar de esa 
manera". {I}97_{/}Luego el 
rey orden\u00f3 que se diera 
un puesto todav\u00eda m\u00e1s 
importante en la 
provincia de Babilonia a 
Sidrac, Misac y Abd\u00e9nago.
EL SUE\u00d1O Y LA LOCURA DE 
NABUCODONOSOR{/}

{I}98_{/}El rey Nabucodonosor 
a todos los pueblos, 
naciones y lenguas que 
habitan en toda la tierra 
: \u00a1La abundancia y la paz 
sean con ustedes! {I}99_{/}Me 
ha parecido bueno dar a 
conocer las se\u00f1ales y 
maravillas que el Dios 
Alt\u00edsimo ha hecho 
conmigo.
{I}100_{/}\u00a1Qu\u00e9 grandes son 
sus prodigios,
qu\u00e9 poderosos, sus 
milagros!
Su imperio se extiende de 
generaci\u00f3n en generaci\u00f3n.
{1}4{/}

{I}1_{/}Yo, Nabucodonosor, 
estaba tranquilo en mi 
casa y viv\u00eda feliz en mi 
palacio, {I}2_{/}cuando tuve 
un sue\u00f1o que me espant\u00f3; 
los pensamientos y las 
visiones que tuve esa 
noche me aterrorizaron. 
{I}3_{/}Orden\u00e9 entonces que 
vinieran a verme todos 
los sabios de Babilonia 
para que me dieran a 
conocer el significado 
del sue\u00f1o. {I}4_{/}Llegaron 
los magos, los adivinos, 
los brujos y los 
astr\u00f3logos, y les cont\u00e9 
el sue\u00f1o, pero nadie me 
dio la interpretaci\u00f3n de 
\u00e9l.
{I}5_{/}Al fin se present\u00f3 
Daniel (llamado Baltasar 
seg\u00fan el nombre de mi 
Dios), quien tiene en s\u00ed 
el esp\u00edritu de los dioses 
santos. Le cont\u00e9 el sue\u00f1o 
y le dije: {I}6_{/}"Baltasar, 
jefe de los magos, s\u00e9 que 
en ti est\u00e1 el esp\u00edritu de 
los dioses santos y que 
no hay misterios para ti. 
Este es el sue\u00f1o que 
tuve, expl\u00edcamelo.
{I}7_{/}Estaba acostado y 
tuve esta visi\u00f3n: hab\u00eda 
en el centro de la tierra 
un \u00e1rbol que ten\u00eda gran 
altura. {I}8_{/}Creci\u00f3 el 
\u00e1rbol y lleg\u00f3 a ser tan 
importante que su copa 
tocaba el cielo; se lo 
ve\u00eda desde los extremos 
de la tierra. {I}9_{/}Su 
follaje era hermoso y sus 
frutos abundantes. 
Alimentaba a todos, las 
fieras salvajes se 
cobijaban a su sombra, 
los p\u00e1jaros del cielo 
anidaban entre sus ramas, 
le daba su alimento a 
todo ser viviente.
{I}10_{/}Contemplaba esta 
visi\u00f3n en mi cama, cuando 
un \u00e1ngel, un Santo, baj\u00f3 
del cielo. {I}11_{/}Se puso a 
gritar con toda su voz: 
Derriben el \u00e1rbol y 
corten sus ramas, 
arranquen sus hojas y 
boten sus frutos. Huyan 
de su sombra las fieras 
salvajes, y los p\u00e1jaros 
del cielo, de sus ramas. 
{I}12_{/}Pero dejen en la 
tierra en medio de la 
hierba del campo su 
tronco y sus ra\u00edces 
atados con cadenas de 
hierro y de bronce. Que 
lo moje el roc\u00edo del 
cielo y que comparta el 
pasto de la tierra con 
los animales salvajes. 
{I}13_{/}\u00a1Que le sea quitado 
su coraz\u00f3n de hombre y se 
le d\u00e9 un coraz\u00f3n de 
animal, que pasen siete 
a\u00f1os sobre \u00e9l! {I}14_{/}Tal 
es el juicio pronunciado 
por los \u00e1ngeles, tal es 
la decisi\u00f3n de los 
Santos; as\u00ed sabr\u00e1 todo 
ser viviente que el 
Alt\u00edsimo es el due\u00f1o de 
las realezas humanas. El 
exalta si quiere al m\u00e1s 
humilde de los hombres.
{I}15_{/}Este es el sue\u00f1o que 
tuve yo, el rey 
Nabucodonosor; t\u00fa, 
Belsasar, debes 
explic\u00e1rmelo porque todos 
los sabios de mi reino 
han sido incapaces de 
hacerlo. Pero t\u00fa s\u00ed lo 
puedes hacer porque en ti 
est\u00e1 el esp\u00edritu de los 
dioses santos.
{I}16_{/}Entonces Daniel, 
llamado Baltasar, 
permaneci\u00f3 callado por 
unos momentos; estaba 
espantado por lo que se 
le ven\u00eda al esp\u00edritu. El 
rey se dirigi\u00f3 a \u00e9l: 
"'\u00a1Baltasar, no temas 
decirme el significado 
del sue\u00f1o!" Belsasar tom\u00f3 
la palabra y le dijo: 
"\u00a1Se\u00f1or, ojal\u00e1 que el 
sue\u00f1o fuera para los que 
te odian y su significado 
para tus enemigos!
{I}17_{/}Viste un \u00e1rbol que 
crec\u00eda y que se hac\u00eda tan 
importante que su copa 
tocaba los cielos y que 
se lo ve\u00eda desde toda la 
tierra. {I}18_{/}Su follaje 
era hermoso y su fruto 
abundante. Alimentaba a 
todo el mundo, las fieras 
salvajes dorm\u00edan bajo su 
sombra y entre sus ramas 
anidaban las aves del 
cielo. {I}19_{/}Ese \u00e1rbol, oh 
rey, eres t\u00fa. Has crecido 
hasta tal punto que tu 
poder se eleva hasta los 
cielos y tu autoridad se 
extiende hasta los 
extremos de la tierra. 
{I}20_{/}Pero viste, oh rey, 
que bajaba del cielo un 
\u00e1ngel, un Santo, y dec\u00eda: 
Corten el \u00e1rbol, 
destr\u00fayanlo, pero dejen 
en la tierra el tronco y 
las ra\u00edces atadas con 
cadenas de hierro y de 
bronce en medio de la 
hierba del campo, que sea 
mojado por el roc\u00edo del 
cielo y que comparta su 
alimento con los animales 
salvajes hasta que pasen 
siete a\u00f1os sobre \u00e9l.
{I}21_{/}Esto es lo que 
significa, oh rey. Es una 
decisi\u00f3n del Alt\u00edsimo con 
respecto a mi se\u00f1or el 
rey_{I} 22_{/}Te expulsar\u00e1n 
de entre los hombres y 
vivir\u00e1s con los animales 
salvajes, comer\u00e1s pasto 
como el buey y te mojar\u00e1 
el roc\u00edo del cielo. 
Pasar\u00e1n siete a\u00f1os sobre 
ti hasta que reconozcas 
que el Alt\u00edsimo es due\u00f1o 
de las realezas humanas y 
da el poder a quien 
quiere.
{I}23_{/}Se dec\u00eda que dejaran 
el tronco y las ra\u00edces 
del \u00e1rbol; de igual modo 
te ser\u00e1 devuelto tu reino 
cuando hayas comprendido 
que los Cielos son due\u00f1os 
de todo. {I}24_{/}Por eso, oh 
rey, escucha mi consejo. 
Redime tus pecados 
practicando la justicia, 
y tus injusticias siendo 
bueno con los 
desgraciados; entonces te 
ir\u00e1 bien en todo.
{I}25_{/}Al rey Nabucodonosor 
le ocurri\u00f3 todo eso. 
{I}26_{/}Doce meses despu\u00e9s, 
mientras se paseaba por 
la terraza del palacio 
real de Babilonia, 
{I}27_{/}el rey comentaba: 
"\u00bfNo es esta la gran 
Babilonia que constru\u00ed 
con mi poder y mi fuerza, 
la que he convertido en 
mi residencia real y que 
ser\u00e1 la gloria de mi 
reino?" {I}28_{/}Todav\u00eda 
estaban esas palabras en 
la boca del rey, cuando 
se oy\u00f3 una voz del cielo: 
"A ti te hablo, rey 
Nabucodonosor: Se te ha 
quitado la realeza. 
{I}29_{/}Te expulsar\u00e1n de 
entre los hombres, 
vivir\u00e1s con los animales 
salvajes, comer\u00e1s pasto 
como el buey, y pasar\u00e1n 
siete a\u00f1os sobre ti hasta 
que reconozcas que el 
Alt\u00edsimo es due\u00f1o de las 
realezas humanas y que da 
el poder a quien quiera".
{I}30_{/}Esas palabras se 
cumplieron 
inmediatamente. 
Nabucodonosor fue 
expulsado de entre los 
hombres; com\u00eda pasto como 
el buey y el roc\u00edo del 
cielo mojaba su cuerpo; 
sus cabellos crecieron 
como las plumas del 
\u00e1guila y sus u\u00f1as como 
las de los p\u00e1jaros.
{I}31_{/}Al t\u00e9rmino del 
tiempo fijado, yo, 
Nabucodonosor, levant\u00e9 
mis ojos al cielo, y me 
volvi\u00f3 la inteligencia. 
Bendije al Alt\u00edsimo, 
alab\u00e9 y glorifiqu\u00e9 al que 
vive eternamente. Su 
poder es un poder eterno 
y su realeza se extiende 
de generaci\u00f3n en 
generaci\u00f3n. {I}32_{/}Para \u00e9l 
todos los habitantes de 
la tierra son como la 
nada, hace lo que quiere 
con los ej\u00e9rcitos de los 
cielos y con los 
habitantes de la tierra; 
nadie puede oponerse a su 
poder ni decirle: \u00bfQu\u00e9 
haces?
{I}33_{/}En ese mismo 
momento, me volvi\u00f3 la 
inteligencia, recuper\u00e9 mi 
majestad y mi esplendor y 
pude reanudar un reinado 
glorioso. Mis consejeros 
y mis ministros me fueron 
a buscar, fui 
restablecido en mi trono 
e incluso gan\u00e9 en poder. 
{I}34_{/}Ahora yo, 
Nabucodonosor, alabo, 
celebro y glorifico al 
Rey de los cielos; todos 
sus caminos son justos y 
sus obras son verdad. 
Sabe humillar a los que 
se comportan con orgullo.
EL BANQUETE DE BELSASAR{/}

{1}5{/}

{I}1_{/}El rey Belsasar 
dio un gran banquete para 
miles de sus altos 
funcionarios, y ante esos 
miles de invitados, se 
puso a tomar vino. 
{I}2_{/}Despu\u00e9s de haber 
probado el vino, Belsasar 
orden\u00f3 que trajeran los 
vasos de oro y de plata 
que su padre 
Nabucodonosor hab\u00eda 
sacado del Templo de 
Jerusal\u00e9n. Tanto el rey 
como sus altos 
funcionarios, sus mujeres 
y sus concubinas quer\u00edan 
beber en ellos. 
{I}3_{/}Trajeron pues los 
vasos de oro que hab\u00edan 
sido robados del Templo 
de Dios en Jerusal\u00e9n. 
{I}4_{/}El rey y sus altos 
funcionarios, sus mujeres 
y sus concubinas los 
tomaron para beber en 
ellos: tomaron vino a la 
salud de sus dioses de 
oro, de plata, de bronce, 
de hierro, de madera y de 
piedra.
{I}5_{/}Pues bien, de repente 
aparecieron frente al 
candelero los dedos de 
una mano, que escrib\u00edan 
sobre el estuco del muro 
del palacio real. El rey 
vio esa mano que escrib\u00eda 
{I}6_{/}e inmediatamente 
cambi\u00f3 de color: estaba 
espantado, todo su cuerpo 
y todos sus miembros 
temblaban. {I}7_{/}Grit\u00f3 con 
fuerte voz para que 
llamaran a los magos, los 
brujos y los astr\u00f3logos, 
y ante los sabios de 
Babilonia el rey tom\u00f3 la 
palabra: "El hombre que 
lea lo que ah\u00ed est\u00e1 
escrito y que me d\u00e9 a 
conocer su significado 
ser\u00e1 revestido de 
p\u00farpura, se le pondr\u00e1 un 
collar de oro al cuello y 
ocupar\u00e1 el tercer puesto 
en mi reino".
{I}8_{/}Pero ninguno de los 
sabios que hab\u00eda venido 
era capaz de descifrar la 
inscripci\u00f3n y de entregar 
su sentido. {I}9_{/}El rey 
Belsasar se espant\u00f3 m\u00e1s 
a\u00fan, estaba ya sin 
colores y sus altos 
funcionarios estaban muy 
asustados.
{I}10_{/}Al enterarse de las 
palabras del rey y de sus 
altos funcionarios, la 
reina entr\u00f3 en el sal\u00f3n 
del fest\u00edn, pidi\u00f3 la 
palabra y dijo: "\u00a1Viva el 
rey eternamente! No te 
perturben tus 
pensamientos ni cambie 
as\u00ed de color tu rostro. 
{I}11_{/}Hay un hombre en tu 
reino que tiene en s\u00ed el 
esp\u00edritu de los dioses 
santos. Durante el 
reinado de tu padre 
pudieron darse cuenta de 
que hab\u00eda en \u00e9l una luz, 
un juicio y una sabidur\u00eda 
digna de los dioses. Por 
eso el rey tu padre lo 
puso como jefe de los 
adivinos, de los magos, 
de los brujos y de los 
astr\u00f3logos. {I}12_{/}Se 
notaba en \u00e9l un esp\u00edritu 
superior, una 
inteligencia, un juicio, 
el arte de explicar los 
sue\u00f1os, de interpretar 
los misterios y de 
resolver los problemas, 
hablo de Daniel a quien 
el rey hab\u00eda puesto el 
nombre de Baltasar. 
Llamemos por tanto a 
Daniel y \u00e9l nos dir\u00e1 lo 
que significa todo esto.
{I}13_{/}Trajeron pues a 
Daniel a la presencia del 
rey. El rey tom\u00f3 la 
palabra y le dijo: "\u00bfEres 
t\u00fa Daniel, uno de los 
desterrados que mi padre 
traslad\u00f3 desde Judea? 
{I}14_{/}Me han dicho que en 
ti reside el esp\u00edritu de 
los dioses y que han 
notado en ti una luz, un 
juicio y una sabidur\u00eda 
extraordinarias. 
{I}15_{/}Pues bien, acaban de 
traerme a los sabios y a 
los magos para que 
leyeran esa escritura y 
me dieran su significado, 
pero han sido incapaces 
de hacerlo. {I}16_{/}Despu\u00e9s 
me dijeron que t\u00fa puedes 
interpretar y resolver 
los problemas. Si puedes 
leer lo que all\u00ed est\u00e1 
escrito y darme a conocer 
su significado, ser\u00e1s 
revestido de p\u00farpura, 
llevar\u00e1s un collar de oro 
al cuello y ser\u00e1s la 
tercera persona del 
reino".
{I}17_{/}Entonces Daniel tom\u00f3 
la palabra y delante del 
rey dijo: "\u00a1Guarda tus 
regalos o d\u00e1selos a 
otros! Voy a descifrar 
para el rey lo que est\u00e1 
all\u00ed escrito y le dar\u00e9 a 
conocer el significado.
{I}18_{/}Oh rey, el Dios 
Alt\u00edsimo dio a tu padre 
Nabucodonosor la realeza, 
el poder, la gloria y la 
majestad. {I}19_{/}Debido a 
ese poder que hab\u00eda 
recibido, los hombres de 
todos los pueblos, 
naciones y lenguas 
estaban llenos de terror 
y temblaban ante \u00e9l. 
Mataba o dejaba vivir a 
su arbitrio, elevaba o 
bajaba a quien quer\u00eda. 
{I}20_{/}Pero cuando su 
coraz\u00f3n se infl\u00f3 de 
orgullo y se endureci\u00f3 su 
esp\u00edritu, fue echado de 
su trono real y se le 
quit\u00f3 la gloria. {I}21_{/}Fue 
expulsado de entre los 
hombres porque su 
esp\u00edritu se transform\u00f3 en 
el de un animal; viv\u00eda 
con los burros salvajes, 
se alimentaba de pasto 
como el buey, y su cuerpo 
era mojado por el roc\u00edo 
del cielo. Eso dur\u00f3 hasta 
el d\u00eda en que reconoci\u00f3 
que el Dios Alt\u00edsimo es 
el due\u00f1o de las realezas 
humanas y que llama a 
quien quiera.
{I}22_{/}Pero t\u00fa Belsasar, su 
hijo, no te has humillado 
siendo que sab\u00edas todo 
eso. {I}23_{/}Al contrario, 
te alzaste en contra del 
Se\u00f1or de los cielos, 
dispusiste que te 
trajeran los vasos de su 
Templo y han tomado vino 
en ellos t\u00fa, tus altos 
funcionarios, tus mujeres 
y tus concubinas. Y han 
bebido a la salud de sus 
dioses de plata y de oro, 
de bronce, de hierro, de 
madera y de piedra, que 
nada ven, nada entienden 
y nada saben. Pero t\u00fa no 
has glorificado al Dios 
que tiene tu vida en su 
mano y a quien pertenece 
todo tu destino.
{I}24_{/}Por eso fue enviada 
de su parte esa mano para 
que trazara ese escrito, 
{I}25_{/}y ese escrito dice: 
"Men\u00e9, Men\u00e9", "T\u00e9quel" y 
"Parsin". {I}26_{/}Ahora 
viene la explicaci\u00f3n de 
esas palabras: "Men\u00e9": 
Dios ha medido tu reino y 
le ha puesto fin. 
{I}27_{/}"T\u00e9quel": has sido 
pesado en la balanza y tu 
peso ha resultado muy 
liviano. {I}28_{/}"Parsin": 
tu reino ha sido dividido 
y dado a los Medos y a 
los Persas".
{I}29_{/}Entonces Belsasar 
orden\u00f3 que se revistiera 
de p\u00farpura a Daniel, que 
le pusieran al cuello un 
collar de oro y que se 
proclamara que de ahora 
en adelante era el tercer 
personaje de su reino. 
{I}30_{/}Pero esa misma noche 
el rey caldeo Belsasar 
fue asesinado.
{1}6{/}

Y recibi\u00f3 su reinado 
Dar\u00edo el medo, que ten\u00eda 
ya sesenta y dos a\u00f1os.
DANIEL ES ARROJADO AL 
FOSO DE LOS LEONES{/}

{I}2_{/}Dar\u00edo dio un decreto 
para su reino: puso a 
ciento veinte 
gobernadores al frente de 
cada una de las 
provincias de su reino. 
{I}3_{/}Para preservar los 
intereses del rey, deb\u00edan 
rendir cuentas a tres 
altos funcionarios que 
estaban sobre ellos (uno 
de los cuales era 
Daniel). {I}4_{/}Pero Daniel 
se distingui\u00f3 pronto 
entre los altos 
funcionarios y 
gobernadores porque hab\u00eda 
en \u00e9l un esp\u00edritu 
realmente superior tanto 
que el rey pensaba 
ponerlo a la cabeza de 
todo su reino. {I}5_{/}Por 
eso fue que los altos 
funcionarios y 
gobernadores buscaron 
entre los asuntos del 
estado un pretexto para 
acusar a Daniel, pero no 
encontraban ning\u00fan 
reproche que hacerle 
porque era fiel y no 
pod\u00edan reprocharle ni 
negligencia ni falta. 
{I}6_{/}Esos hombres se 
pusieron entonces a 
decir: "Ya que no se le 
puede reprochar nada a 
ese Daniel, busquemos 
alg\u00fan pretexto en la 
religi\u00f3n de su Dios".
{I}7_{/}Los altos 
funcionarios y los 
gobernadores se 
precipitaron donde el rey 
y le dijeron: "\u00a1Viva para 
siempre el rey Dar\u00edo! 
{I}8_{/}Todos los altos 
funcionarios del reino, 
los prefectos, 
gobernadores, consejeros 
y hombres de leyes, 
piensan que ser\u00eda bueno 
que se proclamara una 
prohibici\u00f3n por decreto 
real: Cualquiera que, 
durante treinta d\u00edas 
dirija una plegaria a 
otro dios o a otra 
persona fuera de ti, oh 
rey, sea arrojado al foso 
de los leones. {I}9_{/}Ahora, 
oh rey, toma esa 
decisi\u00f3n, haz que se 
ponga por escrito para 
que no sea modificada y 
as\u00ed, seg\u00fan la ley de los 
Medos y de los Persas, 
nadie pueda anularla". 
{I}10_{/}El rey Dar\u00edo firm\u00f3 
pues esa decisi\u00f3n.
{I}11_{/}Cuando Daniel supo 
que hab\u00eda sido firmado 
ese decreto, entr\u00f3 en su 
casa; su pieza estaba en 
el segundo piso y las 
ventanas daban a 
Jerusal\u00e9n. Tres veces al 
d\u00eda Daniel se pon\u00eda de 
rodillas, oraba y alababa 
a Dios como lo hab\u00eda 
hecho siempre. {I}12_{/}Pues 
bien esos hombres 
entraron en tropel y 
encontraron a Daniel que 
estaba suplicando e 
implorando a su Dios. 
{I}13_{/}Corrieron donde el 
rey y le recordaron la 
prohibici\u00f3n real: "\u00bfNo 
firmaste un decreto seg\u00fan 
el cual cualquier hombre 
que en estos treinta d\u00edas 
dirija una oraci\u00f3n a otro 
dios o a otra persona 
fuera de ti, ser\u00eda 
arrojado al foso de los 
leones?" El rey 
respondi\u00f3: "As\u00ed se ha 
establecido firmemente, 
seg\u00fan la ley de los medos 
y de los persas: nadie 
puede ir en contra".
{I}14_{/}Entonces dijeron al 
rey: "Daniel, ese hombre 
que forma parte de los 
desterrados de Jud\u00e1, no 
tiene respeto alguno por 
ti ni por la prohibici\u00f3n 
que t\u00fa firmaste. Hace su 
oraci\u00f3n tres veces al 
d\u00eda". {I}15_{/}Al o\u00edr esas 
palabras, el rey se 
molest\u00f3 mucho; quer\u00eda 
salvar a Daniel y hasta 
la puesta del sol, busc\u00f3 
en vano una soluci\u00f3n. 
{I}16_{/}Pero esos hombres lo 
presionaban, dici\u00e9ndole: 
"\u00a1Sabes muy bien, oh rey, 
que seg\u00fan la ley de los 
Medos y de los Persas 
ninguna prohibici\u00f3n o 
decreto firmado por el 
rey puede ser anulado!".
{I}17_{/}Entonces el rey 
orden\u00f3 que detuvieran a 
Daniel y que lo arrojaran 
al foso de los leones. El 
rey dijo a Daniel: 
"\u00a1Ojal\u00e1 te salve tu Dios, 
al que sirves con tanta 
fidelidad!". 
{I}18_{/}Empujaron una gran 
piedra para cerrar la 
boca del foso; el rey y 
los altos funcionarios 
pusieron en ella sus 
sellos para que nada 
pudiera cambiar la suerte 
de Daniel. {I}19_{/}El rey 
entr\u00f3 en su palacio, 
ayun\u00f3 toda la noche y no 
quiso acostarse con sus 
concubinas; no pudo 
dormir.
{I}20_{/}Aun antes de que 
saliera el sol, el rey se 
levant\u00f3 y se dirigi\u00f3 a 
toda prisa al foso de los 
leones. {I}21_{/}Se acerc\u00f3 al 
foso y grit\u00f3 a Daniel con 
voz angustiada: "\u00bfDaniel, 
servidor del Dios vivo, 
ese Dios al que sirves 
con tanta fidelidad ha 
sido capaz de librarte de 
los leones?" {I}22_{/}Daniel 
respondi\u00f3 al rey: "\u00a1Viva 
el rey para siempre! 
{I}23_{/}Mi Dios me envi\u00f3 a 
su \u00e1ngel, quien cerr\u00f3 las 
fauces de los leones, los 
que ni siquiera me han 
tocado porque fui hallado 
inocente ante \u00e9l, y ante 
ti, oh rey, tambi\u00e9n soy 
inocente". {I}24_{/}El rey 
experiment\u00f3 una gran 
alegr\u00eda y dio orden de 
que sacaran a Daniel del 
foso. Sacaron pues a 
Daniel del foso de los 
leones y lo encontraron 
en perfecto estado porque 
hab\u00eda puesto su confianza 
en su Dios.
{I}25_{/}Entonces el rey 
mand\u00f3 que vinieran los 
hombres que hab\u00edan 
calumniado a Daniel, los 
arroj\u00f3 al foso de los 
leones junto con sus 
hijos y sus mujeres, y 
aun antes que tocaran el 
suelo del foso, los 
leones se abalanzaron 
sobre ellos y trituraron 
sus huesos.
{I}26_{/}El rey Dar\u00edo 
escribi\u00f3 a todos los 
pueblos, naciones y 
lenguas que viven en toda 
la tierra: "\u00a1La 
abundancia y la paz sean 
con ustedes! {I}27_{/}Este es 
el decreto que promulgo: 
En toda la extensi\u00f3n de 
mi reino, la gente temer\u00e1 
y respetar\u00e1 al Dios de 
Daniel. El es el Dios 
vivo, que permanece para 
siempre: su reino no ser\u00e1 
destruido y su imperio no 
tendr\u00e1 fin. {I}28_{/}El salva 
y libra, realiza se\u00f1ales 
y prodigios en los cielos 
y en la tierra: \u00e9l salv\u00f3 
a Daniel de las garras y 
de los dientes de los 
leones".
{I}29_{/}Durante el reino de 
Dar\u00edo y \u00e9l de Ciro el 
Persa, Daniel fue cada 
vez m\u00e1s considerado.
LA VISI\u00d3N DE LOS CUATRO 
IMPERIOS{/}

{1}7{/}

{I}1_{/}El primer a\u00f1o de 
Belsasar, rey de 
Babilonia, una noche 
Daniel tuvo un sue\u00f1o y 
visiones que puso por 
escrito. Este es el 
relato.
{I}2_{/}Daniel tom\u00f3 la 
palabra y dijo: "Tuve 
visiones durante la 
noche: cuatro vientos del 
cielo sacud\u00edan el mar, 
{I}3_{/}y cuatro animales 
enormes sal\u00edan del mar; 
los cuatro eran 
diferentes. {I}4_{/}El 
primero se parec\u00eda a un 
le\u00f3n con alas de \u00e1guila; 
mientras lo estaba 
mirando, le arrancaron 
sus alas, fue levantado 
de la tierra y se par\u00f3 
sobre sus patas como un 
hombre; le fue dado un 
coraz\u00f3n de hombre.
{I}5_{/}El segundo se parec\u00eda 
a un oso, estaba echado 
de lado y ten\u00eda entre sus 
dientes tres costillas. 
Entonces se le dijo: 
"Lev\u00e1ntate y come mucha 
carne". {I}6_{/}Mir\u00e9 y vi a 
otro animal parecido a un 
leopardo, con cuatro alas 
en el lomo; ten\u00eda cuatro 
cabezas, y le fue dado el 
poder. {I}7_{/}Mientras 
contemplaba mis visiones 
nocturnas, percib\u00ed a un 
cuarto animal terrible, 
espantoso, con incre\u00edble 
poder; ten\u00eda grandes 
dientes de hierro, com\u00eda, 
trituraba, y lo sobrante 
lo aplastaba con sus 
patas. Era distinto a 
todos los animales que lo 
hab\u00edan precedido, ten\u00eda 
diez cuernos.
{I}8_{/}Estaba mirando los 
cuernos cuando surgi\u00f3 de 
entre ellos un cuerno 
peque\u00f1o, y fueron 
arrancados tres cuernos 
para dejarle lugar. 
Entonces vi en ese cuerno 
ojos parecidos a los ojos 
humanos y una boca que 
pronunciaba palabras 
insolentes.
EL HIJO DE HOMBRE{/}

{I}9_{/}Segu\u00eda mirando, 
pusieron unos tronos y un 
anciano se sent\u00f3; su ropa 
era blanca como la nieve, 
los cabellos de su cabeza 
eran como la lana blanca, 
su trono era de llamas de 
fuego con ruedas de fuego 
ardiente. {I}10_{/}Un r\u00edo de 
fuego brotaba y corr\u00eda de 
delante de \u00e9l; miles y 
millares le serv\u00edan, 
millones y millones 
permanec\u00edan de pie en su 
presencia. Se constituy\u00f3 
el tribunal y abrieron 
los libros.
{I}11_{/}Las palabras 
insolentes que hab\u00edan 
sido pronunciadas por el 
cuerno hab\u00edan sembrado un 
gran desorden. Mientras 
estaba mirando, mataron 
al animal, su cad\u00e1ver fue 
destruido y arrojado al 
fuego ardiente. {I}12_{/}Se 
les quit\u00f3 el poder a los 
otros animales, pero se 
les prolong\u00f3 la vida por 
el momento hasta la fecha 
fijada.
{I}13_{/}Mientras segu\u00eda 
contemplando esas 
visiones nocturnas, vi 
algo como un hijo de 
hombre que ven\u00eda sobre 
las nubes del cielo; se 
dirigi\u00f3 hacia el anciano 
y lo llevaron a su 
presencia. {I}14_{/}Se le dio 
el poder, la gloria y la 
realeza, y todos los 
pueblos, naciones y 
lenguas lo sirvieron. Su 
poder es el poder eterno 
que nunca pasar\u00e1; su 
reino no ser\u00e1 destruido.
{I}15_{/}Yo Daniel segu\u00eda 
all\u00ed. Mi esp\u00edritu estaba 
perturbado por todo eso, 
pues esas visiones me 
hab\u00edan aterrorizado. 
{I}16_{/}Me acerqu\u00e9 entonces 
a uno de los que estaban 
de pie y le ped\u00ed que me 
dijera qu\u00e9 era realmente 
todo lo que hab\u00eda visto. 
Me habl\u00f3 y dio el 
significado de todas esas 
cosas. {I}17_{/}Esos cuatro 
animales enormes son 
cuatro reyes que 
aparecer\u00e1n en la tierra, 
{I}18_{/}despu\u00e9s de lo cual 
los santos del Alt\u00edsimo 
recibir\u00e1n la realeza y la 
poseer\u00e1n por los siglos 
de los siglos.
{I}19_{/}Quer\u00eda adem\u00e1s saber 
la verdad respecto al 
cuarto animal, tan 
diferente a los dem\u00e1s y 
tan horrible con sus 
dientes de hierro y sus 
garras de bronce, que 
devoraba, trituraba y 
luego pisoteaba todo lo 
que quedaba. {I}20_{/}Quer\u00eda 
saber qu\u00e9 eran esos diez 
cuernos que ten\u00eda en su 
cabeza, y el otro cuerno 
que hab\u00eda brotado y ante 
el cual hab\u00edan ca\u00eddo tres 
de los primeros. Quer\u00eda 
saber qu\u00e9 era ese cuerno 
con ojos y una boca que 
pronunciaba palabras 
insolentes y que parec\u00eda 
ser m\u00e1s importante que 
los dem\u00e1s. {I}21_{/}Segu\u00eda 
mirando ese cuerno, que 
combat\u00eda a los santos y 
que los venc\u00eda, 
{I}22_{/}hasta que lleg\u00f3 el 
anciano, quien dict\u00f3 
sentencia en favor de los 
santos del Alt\u00edsimo, y en 
ese momento los santos 
tomaron posesi\u00f3n del 
reino.
{I}23_{/}Entonces aquel a 
quien hab\u00eda preguntado me 
dijo:
"El cuarto animal es un 
cuarto reino que habr\u00e1 en 
la tierra y que ser\u00e1 
distinto a todos los 
dem\u00e1s; devorar\u00e1 a toda la 
tierra, la aplastar\u00e1 y la 
pisotear\u00e1. {I}24_{/}Esos diez 
cuernos son diez reyes 
que se levantar\u00e1n en ese 
reino, luego surgir\u00e1 otro 
despu\u00e9s de ellos, 
diferente a los 
anteriores, y que 
derrotar\u00e1 a tres reyes. 
{I}25_{/}Insultar\u00e1 al 
Alt\u00edsimo, perseguir\u00e1 a 
los santos del Alt\u00edsimo, 
tratar\u00e1 de cambiar el 
calendario y la Ley; los 
santos quedar\u00e1n sometidos 
a su poder por un tiempo, 
dos tiempos y la mitad de 
un tiempo. {I}26_{/}Pero se 
constituir\u00e1 el Tribunal, 
se le quitar\u00e1 el poder, y 
ser\u00e1 destruido y 
exterminado para siempre. 
{I}27_{/}Entonces la realeza, 
la autoridad y la 
grandeza de todos los 
reinos que est\u00e1n bajo los 
cielos ser\u00e1n dadas al 
pueblo de los santos del 
Alt\u00edsimo; su reinado es 
un reinado eterno y todos 
los poderes le servir\u00e1n y 
le obedecer\u00e1n".
{I}28_{/}Aqu\u00ed se acaba el 
relato. Esas visiones me 
hab\u00edan aterrorizado a m\u00ed, 
Daniel, y mi rostro hab\u00eda 
mudado de color, pero 
conservaba todo eso en mi 
coraz\u00f3n.
OTRA VISI\u00d3N QUE CONTIN\u00daA 
LA HISTORIA DE ANT\u00cdOCO{/}

{1}8{/}

{I}1_{/}El tercer a\u00f1o del 
reinado de Belsasar, yo 
Daniel, recib\u00ed una nueva 
visi\u00f3n como continuaci\u00f3n 
de las anteriores. 
{I}2_{/}Durante esa visi\u00f3n vi 
la ciudadela de Suza, en 
la provincia de Elam; en 
esa visi\u00f3n me encontraba 
a orillas del r\u00edo Ulay, y 
miraba desde all\u00ed. {I}3_{/}Al 
levantar los ojos vi a un 
carnero con dos cuernos 
que estaba de pie frente 
al torrente. Los dos 
cuernos eran grandes pero 
uno sobrepasaba al otro, 
y el m\u00e1s grande fue el 
\u00faltimo en despuntar. 
{I}4_{/}Vi al carnero que 
daba cornadas al oeste, 
al norte y al sur; ning\u00fan 
animal pod\u00eda resistirle 
ni nada pod\u00eda 
escap\u00e1rsele. Hac\u00eda lo que 
quer\u00eda y se volvi\u00f3 
poderoso. {I}5_{/}Cuando 
trataba de entender eso, 
divis\u00e9 a un chivato que 
ven\u00eda del occidente 
despu\u00e9s de haber 
recorrido toda la tierra, 
pero sin tocar el suelo; 
ese chivo ten\u00eda un enorme 
cuerno entre los ojos. 
{I}6_{/}Se acerc\u00f3 al carnero 
de dos cuernos que hab\u00eda 
visto en la orilla y se 
abalanz\u00f3 contra \u00e9l con 
todas sus fuerzas. {I}7_{/}Vi 
como embest\u00eda al carnero: 
lo golpe\u00f3 furiosamente y 
le quebr\u00f3 ambos cuernos 
sin que el carnero 
opusiera resistencia. Lo 
tir\u00f3 al suelo, lo pisote\u00f3 
y nadie pudo librar al 
carnero de sus manos. 
{I}8_{/}El chivo se hizo muy 
poderoso, pero, en el 
colmo de su poder, el 
gran cuerno se rompi\u00f3 y 
brotaron en vez de \u00e9l 
cuatro cuernos, vueltos a 
los cuatro vientos del 
Cielo.
{I}9_{/}De uno de ellos sali\u00f3 
un cuerno m\u00e1s peque\u00f1o, 
pero que se extendi\u00f3 
mucho en direcci\u00f3n del 
sur, del este y de la 
tierra de Belleza. 
{I}10_{/}Alcanz\u00f3 el ej\u00e9rcito 
de los cielos e hizo caer 
a la tierra una parte de 
\u00e9l como estrellas a las 
que pisote\u00f3. {I}11_{/}Se alz\u00f3 
incluso contra el jefe de 
ese ej\u00e9rcito: le quit\u00f3 el 
sacrificio perpetuo y 
sacudi\u00f3 los cimientos de 
su santuario {I}12_{/}junto 
con su ej\u00e9rcito. En el 
mismo lugar en que se 
presentaba el sacrificio, 
erigi\u00f3 la Abominaci\u00f3n, 
pisote\u00f3 la verdad y tuvo 
\u00e9xito en todo lo que 
hizo.
{I}13_{/}O\u00ed entonces a un 
Santo que hablaba y a 
otro Santo que le hizo 
esta pregunta: "\u00bfHasta 
cu\u00e1ndo durar\u00e1 lo que 
anuncia esta visi\u00f3n: el 
sacrificio perpetuo 
suprimido, la Abominaci\u00f3n 
erigida y el lugar santo 
y el ej\u00e9rcito 
pisoteados?" {I}14_{/}Le 
respondi\u00f3: "Hasta dos mil 
trescientas tardes y 
ma\u00f1anas; entonces ser\u00e1 
restablecido el lugar 
santo como corresponde".
{I}15_{/}Ahora bien, mientras 
yo Daniel contemplaba la 
visi\u00f3n y trataba de 
comprenderla, cre\u00ed ver a 
un hombre delante de m\u00ed 
{I}16_{/}y escuch\u00e9 una voz a 
orillas del Ulay que le 
gritaba: "Gabriel, dale a 
entender la visi\u00f3n". 
{I}17_{/}Se dirigi\u00f3 entonces 
al sitio donde me 
encontraba, pero al 
acerc\u00e1rseme me asust\u00e9 y 
ca\u00ed con el rostro en 
tierra. Me dijo: "Hijo de 
hombre, entiende que esta 
visi\u00f3n se refiere al 
tiempo del fin".
{I}18_{/}Mientras estaba 
postrado en tierra y me 
hablaba, perd\u00ed el 
conocimiento; me toc\u00f3 y 
me levant\u00f3. {I}19_{/}Luego me 
dijo: "Ahora te voy a dar 
a conocer lo que suceder\u00e1 
al fin del tiempo de la 
c\u00f3lera, porque el fin 
est\u00e1 ya decidido. {I}20_{/}El 
carnero que viste con sus 
dos cuernos son los reyes 
de los Medos y de los 
Persas. {I}21_{/}El chivo 
velludo es el rey de 
Yav\u00e1n, el gran cuerno 
entre sus ojos es el 
primero de sus reyes. 
{I}22_{/}El cuerno roto y los 
cuatro cuernos que 
brotaron en su lugar son 
cuatro reinos surgidos de 
esa naci\u00f3n, pero que no 
alcanzar\u00e1n su poder. 
{I}23_{/}Al t\u00e9rmino de su 
reinado, cuando el pecado 
haya llegado al m\u00e1ximo, 
ver\u00e1n c\u00f3mo se levanta un 
rey con el rostro fiero 
que desafiar\u00e1 las 
dificultades. {I}24_{/}Su 
poder aumentar\u00e1 sin 
cesar, llevar\u00e1 a cabo 
cosas incre\u00edbles y tendr\u00e1 
\u00e9xito en sus empresas. 
Destruir\u00e1 a los poderosos 
y al pueblo de los 
santos. {I}25_{/}Debido a su 
astucia sus estratagemas 
tendr\u00e1n \u00e9xito; se inflar\u00e1 
de orgullo y destruir\u00e1 a 
mucha gente por sorpresa. 
Se alzar\u00e1 contra el Rey 
de reyes, pero sin que 
intervenga la mano del 
hombre ser\u00e1 derrotado. 
{I}26_{/}Esta visi\u00f3n de las 
tardes y de las ma\u00f1anas 
que acabas de ver se 
cumplir\u00e1, pero gu\u00e1rdala 
para ti solo pues se 
refiere a un porvenir 
lejano".
{I}27_{/}Yo Daniel me 
desmay\u00e9; estuve enfermo 
muchos d\u00edas, luego me 
levant\u00e9 para ocuparme de 
los asuntos del rey. Pero 
segu\u00eda consternado por 
esa visi\u00f3n que no 
entend\u00eda.
LA ORACI\u00d3N DE DANIEL{/}

{1}9{/}

{I}1_{/}Era el primer a\u00f1o 
de Dar\u00edo, hijo de 
Artajerjes, el Medo, que 
rein\u00f3 en el reino de los 
Caldeos. {I}2_{/}Ese primer 
a\u00f1o de su reinado, yo 
Daniel estudiaba las 
Escrituras y sacaba la 
cuenta de esos setenta 
a\u00f1os que deb\u00edan pasar 
sobre Jerusal\u00e9n en ruinas 
como le fue revelado al 
profeta Jerem\u00edas. 
{I}3_{/}Volv\u00ed mi mirada hacia 
el Se\u00f1or Dios para 
invocarlo en la oraci\u00f3n y 
suplicarle por medio del 
ayuno, la penitencia y la 
ceniza.
{I}4_{/}Le supliqu\u00e9 a Yav\u00e9, 
mi Dios y le hice esta 
confesi\u00f3n: "\u00a1Ah, mi 
Se\u00f1or, Dios grande y 
temible que conservas la 
alianza y tu misericordia 
con los que te aman y 
observan tus 
mandamientos!
{I}5_{/}Pecamos, cometimos 
injusticias, fuimos 
infieles, nos rebelamos; 
nos apartamos de tus 
mandamientos y de tus 
leyes. {I}6_{/}No hicimos 
caso a tus servidores los 
profetas que hablaban en 
tu nombre a nuestros 
reyes, a nuestros jefes y 
a nuestros padres como 
tambi\u00e9n a toda la naci\u00f3n.
{I}7_{/}T\u00fa, Se\u00f1or, has sido 
justo y nosotros s\u00f3lo 
tenemos derecho a la 
verg\u00fcenza como en ese 
d\u00eda, nosotros la gente de 
Jud\u00e1, los habitantes de 
Jerusal\u00e9n y todo Israel, 
estemos cerca o lejos en 
todos los pa\u00edses donde 
nos dispersaste por culpa 
de las infidelidades que 
cometimos contra ti.
{I}8_{/}Oh Yav\u00e9, la verg\u00fcenza 
sea para nosotros, para 
nuestros reyes, nuestros 
jefes y nuestros padres, 
porque pecamos contra ti. 
{I}9_{/}Que el Se\u00f1or nuestro 
Dios tenga misericordia y 
nos perdone porque nos 
rebelamos contra \u00e9l. 
{I}10_{/}No obedecimos a Yav\u00e9 
nuestro Dios, no 
caminamos seg\u00fan sus leyes 
que puso delante de 
nosotros por medio de sus 
servidores los profetas. 
{I}11_{/}Todo Israel 
desobedeci\u00f3 a tu Ley y se 
apart\u00f3 de tu palabra; por 
eso cayeron sobre 
nosotros la maldici\u00f3n y 
las amenazas que est\u00e1n 
escritas en la Ley de 
Mois\u00e9s, servidor de Dios, 
porque hab\u00edamos pecado 
contra ti.
{I}12_{/}Yav\u00e9 cumpli\u00f3 las 
palabras que hab\u00eda 
pronunciado contra 
nosotros y contra los 
jefes que nos gobernaban. 
Hizo que cayera sobre 
nosotros una terrible 
desgracia; nunca se hab\u00eda 
visto bajo el cielo lo 
que pas\u00f3 en Jerusal\u00e9n.
{I}13_{/}Cay\u00f3 sobre nosotros 
la desgracia como est\u00e1 
escrito en la Ley de 
Mois\u00e9s, pero no 
apaciguamos a Yav\u00e9 
nuestro Dios, renunciando 
a nuestra mala conducta y 
prestando atenci\u00f3n a su 
verdad. {I}14_{/}Yav\u00e9 fue 
quien previ\u00f3 esa 
desgracia y la dej\u00f3 caer 
sobre nosotros, porque 
Yav\u00e9 es justo en todo lo 
que hace: no hab\u00edamos 
escuchado su voz.
_{I}15_{/}Se\u00f1or nuestro Dios, 
cuya fama es eterna, t\u00fa 
que con mano poderosa 
hiciste salir a tu pueblo 
del pa\u00eds de Egipto, 
contra ti pecamos y nos 
rebelamos.
{I}16_{/}Se\u00f1or, en tu gran 
bondad, aparta tu c\u00f3lera 
y tu furor de Jerusal\u00e9n, 
tu ciudad, y de tu 
monta\u00f1a santa, pues por 
culpa de nuestros pecados 
y de los pecados de 
nuestros padres Jerusal\u00e9n 
y tu pueblo son motivo de 
burla de parte de todos 
los que nos rodean.
{I}17_{/}Escucha pues, t\u00fa, 
nuestro Dios, la oraci\u00f3n 
de tu servidor y su 
s\u00faplica. Por tu honor, 
Se\u00f1or, haz que brille tu 
rostro sobre tu santuario 
en ruinas.
{I}18_{/}Pon atenci\u00f3n, oh 
Dios m\u00edo, escucha, abre 
tus ojos, mira nuestra 
ruina y la ciudad sobre 
la cual ha sido 
pronunciado tu Nombre. Te 
lo suplicamos; no 
esperamos nada de 
nuestros m\u00e9ritos, sino 
que confiamos en tu gran 
misericordia.
{I}19_{/}Escucha, Se\u00f1or, 
perdona, Se\u00f1or, mira, 
Se\u00f1or. Act\u00faa oh mi Dios, 
no tardes por amor de ti 
mismo, porque tu ciudad y 
tu pueblo son llamados 
por tu nombre.
LA PROFEC\u00cdA DE SETENTA 
SEMANAS DE A\u00d1OS{/}

{I}20_{/}A la hora de la 
ofrenda de la tarde 
estaba todav\u00eda hablando y 
orando, confesando mi 
pecado y el de mi pueblo 
Israel, suplicando a Yav\u00e9 
mi Dios por su santa 
monta\u00f1a. {I}21_{/}En esto 
lleg\u00f3 volando hasta m\u00ed 
Gabriel, al que hab\u00eda 
visto en la visi\u00f3n al 
comienzo. {I}22_{/}Lleg\u00f3 
hasta donde yo estaba y 
me dijo: "Daniel, he 
venido ahora para que 
puedas comprender.
{I}23_{/}Al principio de tu 
oraci\u00f3n sali\u00f3 una palabra 
y he venido para d\u00e1rtela 
a conocer porque eres 
amado de Dios. Aplica tu 
esp\u00edritu a esa palabra y 
comprende la visi\u00f3n.
{I}24_{/}Para tu pueblo y 
tu ciudad santa se han 
fijado setenta semanas,
para que se termine el 
pecado,
para expiar la ofensa,
para que venga la 
justicia eterna,
para que se cumpla la 
visi\u00f3n y la profec\u00eda,
para ungir al Santo de 
los Santos.
{I}25_{/}Entiende bien esto: 
Desde que se haya dado la 
orden de reconstruir 
Jerusal\u00e9n hasta un jefe 
consagrado, son siete 
semanas; luego pasar\u00e1n 
sesenta y dos semanas 
para reconstruir plazas y 
muros.
Luego llegar\u00e1 el fin de 
los tiempos. {I}26_{/}Despu\u00e9s 
de las sesenta y dos 
semanas, ser\u00e1 eliminado 
un hombre consagrado, sin 
que se encuentre culpa en 
\u00e9l. Llegar\u00e1 un pueblo 
cuyo jefe destruir\u00e1 la 
ciudad y el Templo: todo 
quedar\u00e1 sumergido y habr\u00e1 
guerras y desastres hasta 
el fin.
_{I}27_{/}Durante una semana 
consolidar\u00e1 su alianza 
con muchos, durante media 
semana interrumpir\u00e1 el 
sacrificio y la ofrenda. 
Junto al Templo erigir\u00e1 
la Abominaci\u00f3n de la 
Devastaci\u00f3n hasta el 
tiempo fijado para la 
ruina del devastador.
SE CUENTA AQU\u00cd DE MANERA 
SIMB\u00d3LICA EL TIEMPO DE 
LOS MACABEOS{/}

{1}10{/}

{I}1_{/}El tercer a\u00f1o de 
Ciro, rey de Persia, una 
palabra fue revelada a 
Daniel, de sobrenombre 
Baltasar. Este mensaje 
fidedigno se refer\u00eda a 
una prueba grande. Daniel 
comprendi\u00f3 la palabra y 
recibi\u00f3 la explicaci\u00f3n de 
la visi\u00f3n.
_{I}2_{/}En ese tiempo, yo 
Daniel, guardaba luto por 
tres semanas. {I}3_{/}Durante 
esas tres semanas no 
prob\u00e9 comidas exquisitas, 
me priv\u00e9 de carne y de 
vino y renunci\u00e9 a 
cualquier perfume. {I}4_{/}El 
d\u00eda vig\u00e9simo cuarto del 
primer mes estaba a 
orillas del gran r\u00edo 
Tigris. {I}5_{/}Al levantar 
los ojos, vi a un hombre 
vestido de lino que 
llevaba un cintur\u00f3n de 
oro brillante. {I}6_{/}Su 
cuerpo parec\u00eda de piedras 
preciosas, su rostro 
ten\u00eda el aspecto del 
rayo; sus ojos eran como 
l\u00e1mparas encendidas, sus 
brazos y sus piernas 
brillaban como el bronce 
bru\u00f1ido y sus palabras 
resonaban como el 
estruendo de una 
muchedumbre.
{I}7_{/}S\u00f3lo yo Daniel 
contempl\u00e9 esa visi\u00f3n; los 
hombres que me 
acompa\u00f1aban no vieron 
nada, pero se apoder\u00f3 de 
ellos un gran susto y 
corrieron a esconderse. 
{I}8_{/}Segu\u00ed contemplando 
solo esa gran visi\u00f3n. 
Estaba sin fuerzas, mi 
rostro hab\u00eda cambiado de 
color y perd\u00ed el control 
de todos mis sentidos. 
{I}9_{/}O\u00ed lo que se dec\u00eda y, 
al o\u00edrlo, ca\u00ed desvanecido 
con el rostro en tierra.
{I}10_{/}Entonces me toc\u00f3 una 
mano que me hizo temblar 
en todos mis miembros. 
{I}11_{/}El hombre me dijo: 
"Daniel, toma en serio 
las palabras que te digo 
y mant\u00e9nte de pie, he 
sido enviado hasta ti 
porque t\u00fa eres amado de 
Dios". Cuando me hubo 
hablado as\u00ed, pude ponerme 
de pie aunque segu\u00eda 
temblando. {I}12_{/}Luego 
a\u00f1adi\u00f3: "No tengas miedo, 
Daniel, porque desde el 
primer d\u00eda en que 
trataste de comprender y 
de humillarte ante la 
mirada de tu Dios, tus 
palabras fueron 
escuchadas y por eso vine 
yo en persona".
{I}13_{/}El pr\u00edncipe del 
reino de los Persas me 
resisti\u00f3 durante veinti\u00fan 
d\u00edas, pero vino en mi 
ayuda Miguel, uno de los 
principales pr\u00edncipes. Lo 
dej\u00e9 luchando con el rey 
de Persia {I}14_{/}y vine a 
explicarte lo que 
ocurrir\u00e1 a tu pueblo al 
fin de los tiempos. 
Porque esta visi\u00f3n 
tambi\u00e9n se refiere a esos 
d\u00edas.
{I}15_{/}Ante esas palabras 
inclin\u00e9 hacia el suelo la 
cabeza y me qued\u00e9 sin 
palabras. {I}16_{/}Pero me 
toc\u00f3 los labios un 
personaje de aspecto 
humano. Abr\u00ed la boca para 
hablar y dije al que 
estaba delante de m\u00ed: 
"Se\u00f1or m\u00edo, esa visi\u00f3n me 
ha llenado de angustia y 
me ha descontrolado. 
{I}17_{/}Soy s\u00f3lo el servidor 
de mi se\u00f1or, \u00bfc\u00f3mo podr\u00e9 
hablar a mi se\u00f1or si 
estoy sin fuerzas y me 
falta el aliento?" 
{I}18_{/}El personaje que 
parec\u00eda un hombre me toc\u00f3 
de nuevo y me reconfort\u00f3. 
{I}19_{/}Me dijo: "\u00a1No temas, 
t\u00fa que eres amado de 
Dios, la paz sea contigo! 
\u00a1Animo, \u00e1nimo!" Y 
mientras me hablaba, 
sent\u00ed que me volv\u00edan las 
fuerzas. Le dije: "Hable 
mi se\u00f1or, porque me 
siento mejor".
{I}20_{/}-{I}21_{/}A\u00f1adi\u00f3: 
"\u00bfSabes por qu\u00e9 he venido 
donde ti? Te anunciar\u00e9 lo 
que est\u00e1 escrito en el 
libro de la verdad. Y 
luego regresar\u00e9 a luchar 
con el pr\u00edncipe de 
Persia. Tambi\u00e9n est\u00e1 por 
llegar el pr\u00edncipe de 
Yav\u00e1n; nadie me ayuda 
contra ellos, excepto 
Miguel, el pr\u00edncipe de 
ustedes. 
{1}11{/}

{I}1_{/}Has de saber que el 
primer a\u00f1o de Dar\u00edo, el 
Medo, estaba yo cerca de 
\u00e9l ayud\u00e1ndolo y 
anim\u00e1ndole.
Y ahora te revelar\u00e9 la 
verdad: {I}2_{/}en Persia 
surgir\u00e1n todav\u00eda tres 
reyes y el cuarto ser\u00e1 
mucho m\u00e1s rico que los 
dem\u00e1s. Su riqueza lo 
volver\u00e1 poderoso y har\u00e1 
todo lo posible para 
oponerse al reino de 
Yav\u00e1n. {I}3_{/}Pero all\u00ed 
surgir\u00e1 un rey valiente 
que se volver\u00e1 poderoso y 
har\u00e1 lo que quiera. 
{I}4_{/}En medio de sus 
\u00e9xitos, ser\u00e1 rota su 
realeza y su reino 
repartido a los cuatro 
vientos del cielo, pero 
no entre sus 
descendientes pues le 
ser\u00e1 arrebatado el reino 
y entregado a otros.
{I}5_{/}El rey del sur se 
har\u00e1 poderoso, pero uno 
de sus pr\u00edncipes lo 
vencer\u00e1 y se forjar\u00e1 un 
imperio m\u00e1s grande que el 
suyo. {I}6_{/}Al cabo de 
algunos a\u00f1os establecer\u00e1 
una alianza: la hija del 
rey del sur ir\u00e1 en busca 
del rey del norte para 
establecer un acuerdo, 
pero perder\u00e1 su poder y 
no dejar\u00e1 descendencia: 
ser\u00e1 luego asesinada 
junto con su corte, su 
hijo y su marido. En ese 
momento {I}7_{/}se levantar\u00e1 
en su lugar un reto\u00f1o de 
su raza, llegar\u00e1 a sitiar 
la fortaleza del rey del 
norte, se apoderar\u00e1 de 
ella y la tratar\u00e1 como 
vencedor. {I}8_{/}E incluso 
llevar\u00e1 a Egipto como 
bot\u00edn sus dioses, sus 
estatuas y sus vasos 
preciosos de plata y oro. 
Y durante algunos a\u00f1os 
mantendr\u00e1 a raya al rey 
del norte.
{I}9_{/}Este \u00faltimo har\u00e1 una 
expedici\u00f3n al reino del 
sur, pero regresar\u00e1 
r\u00e1pidamente a su casa. 
{I}10_{/}Se levantar\u00e1n sus 
hijos y reunir\u00e1n fuerzas 
numerosas y poderosas. 
Uno de ellos descollar\u00e1, 
desbordar\u00e1 como un r\u00edo, 
invadir\u00e1 el reino del sur 
y atacar\u00e1 la fortaleza de 
su rey. {I}11_{/}Furioso 
\u00e9ste, se pondr\u00e1 en 
campa\u00f1a en contra del rey 
del norte con un poderoso 
ej\u00e9rcito, y las numerosas 
tropas del rey del norte 
caer\u00e1n en sus manos.
{I}12_{/}La destrucci\u00f3n de 
ese ej\u00e9rcito acrecentar\u00e1 
su orgullo; masacrar\u00e1 a 
una gran cantidad de 
gente, pero sin 
resultado. {I}13_{/}El rey 
del norte volver\u00e1 despu\u00e9s 
de haber reunido tropas 
m\u00e1s numerosas que las 
primeras, y despu\u00e9s de 
algunos a\u00f1os avanzar\u00e1 con 
un ej\u00e9rcito poderoso y 
muy bien equipado. 
{I}14_{/}En ese momento se 
rebelar\u00e1n contra el rey 
del sur mucha gente, y 
entre ellos, hombres 
violentos de tu pueblo; 
se alzar\u00e1n porque la 
visi\u00f3n tiene que 
cumplirse, pero ser\u00e1 para 
su perdici\u00f3n. {I}15_{/}El rey 
del norte avanzar\u00e1, 
cavar\u00e1 trincheras y se 
apoderar\u00e1 de una ciudad 
fortificada; el ej\u00e9rcito 
del sur no podr\u00e1 resistir 
ante su empuje y los m\u00e1s 
valientes de sus hombres 
huir\u00e1n.
{I}16_{/}Entonces el atacante 
har\u00e1 todo lo que quiera, 
nadie quedar\u00e1 en pie ante 
\u00e9l, ocupar\u00e1 el pa\u00eds de 
Belleza y lo saquear\u00e1. 
{I}17_{/}Queriendo dominar 
todo el reino del sur, 
har\u00e1 un pacto con \u00e9l y le 
dar\u00e1 como esposa a una de 
sus hijas con el fin de 
destruirlo, pero eso no 
resultar\u00e1 ni se 
realizar\u00e1. {I}18_{/}Se 
volver\u00e1 entonces contra 
las islas y se apoderar\u00e1 
de muchas de ellas, pero 
un jefe lo detendr\u00e1 y lo 
humillar\u00e1 sin que pueda 
tomarse la revancha.
{I}19_{/}Atacar\u00e1 despu\u00e9s las 
ciudades fortificadas de 
su pa\u00eds, pero fracasar\u00e1, 
ser\u00e1 derrotado y 
desaparecer\u00e1 para 
siempre. {I}20_{/}En su lugar 
aparecer\u00e1 otro que 
enviar\u00e1 al lugar m\u00e1s 
glorioso del reino a un 
recaudador de impuestos, 
pero en unos pocos d\u00edas 
\u00e9ste ser\u00e1 vencido sin 
armas ni lucha.
{I}21_{/}En su lugar surgir\u00e1 
un hombre despreciable a 
quien no dar\u00e1n el honor 
de la realeza; llegar\u00e1 en 
son de paz y se apoderar\u00e1 
del reino mediante 
traiciones. {I}22_{/}Ante \u00e9l 
huir\u00e1n y ser\u00e1n derrotados 
poderosos ej\u00e9rcitos; el 
Pr\u00edncipe de la Alianza 
tambi\u00e9n ser\u00e1 vencido.
{I}23_{/}Utilizando la 
corrupci\u00f3n y la traici\u00f3n 
adquirir\u00e1 importancia y 
se har\u00e1 fuerte, aunque 
s\u00f3lo tenga con \u00e9l poca 
gente. {I}24_{/}Invadir\u00e1 sin 
riesgo ricas provincias y 
har\u00e1 lo que ni sus padres 
ni los padres de sus 
padres hicieron: 
distribuir\u00e1 entre sus 
hombres bot\u00edn, despojos y 
riqueza, y por un tiempo 
tratar\u00e1 de apoderarse de 
fortalezas. {I}25_{/}Dirigir\u00e1 
sus fuerzas y su ardor 
contra el rey del sur, 
apoyado en un gran 
ej\u00e9rcito; el otro tambi\u00e9n 
saldr\u00e1 a guerrear con un 
ej\u00e9rcito grande y 
poderoso, pero ser\u00e1 
vencido como consecuencia 
de conspiraciones en su 
contra. {I}26_{/}Los que 
coman en su mesa lo 
debilitar\u00e1n, su ej\u00e9rcito 
ser\u00e1 aplastado y perder\u00e1 
a mucha gente.
{I}27_{/}Los dos reyes no 
pensar\u00e1n m\u00e1s que en 
hacerse el mal 
mutuamente, y aunque 
est\u00e9n sentados a la misma 
mesa se mentir\u00e1n el uno 
al otro. Esto no cambiar\u00e1 
nada: el fin llegar\u00e1 en 
el tiempo determinado. 
{I}28_{/}El rey del norte 
regresar\u00e1 a su pa\u00eds con 
grandes riquezas y con 
perversos proyectos en 
contra de la Alianza 
Santa; luchar\u00e1 contra 
ella y luego volver\u00e1 a su 
pa\u00eds. {I}29_{/}Cuando llegue 
el momento, volver\u00e1 a 
lanzarse contra el reino 
del sur, pero esta vez 
las cosas acabar\u00e1n mal. 
{I}30_{/}Al ver que se 
acercan los barcos de 
Quitim perder\u00e1 su 
seguridad, dar\u00e1 media 
vuelta y desencadenar\u00e1 su 
c\u00f3lera en contra de la 
Alianza Santa.
Nuevamente colmar\u00e1 de 
honores a los que 
abandonen esta alianza. 
{I}31_{/}Sus tropas vendr\u00e1n 
para profanar la 
fortaleza del templo, 
interrumpir\u00e1n el 
sacrificio perpetuo y 
levantar\u00e1n la Abominaci\u00f3n 
de la Desolaci\u00f3n. 
{I}32_{/}Seducir\u00e1 y 
corromper\u00e1 a hombres 
infieles a la alianza, 
pero el pueblo de los que 
conocen a su Dios se 
mantendr\u00e1 firme en su 
comportamiento.
{I}33_{/}Aquellos del pueblo 
que tengan el 
conocimiento instruir\u00e1n a 
muchos, pero ser\u00e1n 
perseguidos: durante 
muchos d\u00edas les tocar\u00e1 en 
suerte la espada, el 
fuego, el cautiverio y el 
pillaje.
{I}34_{/}Durante su 
persecuci\u00f3n, algunos les 
prestar\u00e1n apoyo, pero 
muchos lo har\u00e1n por 
hipocres\u00eda. {I}35_{/}La ca\u00edda 
de algunos de los que 
saben servir\u00e1 para 
purificar, lavar y 
blanquear a muchos de los 
dem\u00e1s hasta el tiempo del 
fin, el cual ya ha sido 
fijado, pero que todav\u00eda 
es futuro.
{I}36_{/}En su orgullo, el 
rey har\u00e1 todo lo que 
quiera, se pondr\u00e1 por 
encima de todos los 
dioses; hasta pronunciar\u00e1 
palabras insolentes 
contra el Dios de los 
dioses, y todo le 
resultar\u00e1 hasta que la 
C\u00f3lera llegue al colmo, 
porque lo que est\u00e1 
decidido se cumplir\u00e1. 
{I}37_{/}No tendr\u00e1 miramiento 
alguno ni por los dioses 
de sus padres ni por el 
dios preferido de las 
mujeres ni por cualquier 
otro dios, sino que se 
pondr\u00e1 por encima de 
todo. {I}38_{/}En vez de esos 
dioses honrar\u00e1 al dios de 
las fortalezas, un dios 
que no conocieron sus 
padres, le ofrecer\u00e1 oro, 
plata, piedras preciosas 
y objetos de gran valor. 
{I}39_{/}Pondr\u00e1 sitio a las 
ciudades fortificadas con 
ayuda de un dios 
extranjero; al que 
reconozca a ese dios le 
conceder\u00e1 honores, poder, 
y tierras en recompensa.
{I}40_{/}En los tiempos del 
fin, el rey del sur lo 
atacar\u00e1; el rey del norte 
se lanzar\u00e1 contra \u00e9l con 
sus carros, sus 
caballeros y numerosos 
barcos. Entrar\u00e1 por todos 
sus territorios, los 
invadir\u00e1 y los 
atravesar\u00e1. 
{I}41_{/}Atravesar\u00e1 el pa\u00eds 
de Belleza y masacrar\u00e1 a 
mucha gente, mientras que 
Edom, Moab y los mejores 
de los hijos de Am\u00f3n 
escapar\u00e1n de sus manos. 
{I}42_{/}Extender\u00e1 su mano 
por todos los pa\u00edses y 
Egipto no se escapar\u00e1. 
{I}43_{/}Se apoderar\u00e1 de los 
tesoros de oro y plata y 
de todos los objetos de 
valor de Egipto. Someter\u00e1 
a los libios y a los 
cuchitas.
{I}44_{/}Pero noticias 
provenientes del oriente 
y del norte le 
preocupar\u00e1n; regresar\u00e1 
muy enojado para destruir 
y masacrar a mucha gente. 
{I}45_{/}Plantar\u00e1 las tiendas 
de campa\u00f1a de su ej\u00e9rcito 
entre el mar y las 
monta\u00f1as del pa\u00eds de 
Belleza. Despu\u00e9s de eso 
le tocar\u00e1 su fin y nadie 
lo socorrer\u00e1.
LOS QUE DUERMEN 
DESPERTAR\u00c1N PARA LA VIDA 
ETERNA{/}

{1}12{/}

{I}1_{/}En aquel tiempo 
se levantar\u00e1 Miguel, el 
gran pr\u00edncipe, que 
defiende a los hijos de 
tu pueblo; porque ser\u00e1 un 
tiempo de calamidades 
como no lo hubo desde que 
existen pueblos hasta hoy 
en d\u00eda. En ese tiempo se 
salvar\u00e1 tu pueblo, todos 
los que est\u00e9n inscritos 
en el Libro. {I}2_{/}Muchos 
de los que duermen en el 
lugar del polvo 
despertar\u00e1n, unos para la 
vida eterna, otros para 
verg\u00fcenza y horror 
eternos.
{I}3_{/}Los que tengan el 
conocimiento brillar\u00e1n 
como un cielo 
resplandeciente, los que 
hayan guiado a los dem\u00e1s 
por la justicia brillar\u00e1n 
como las estrellas por 
los siglos de los siglos. 
{I}4_{/}T\u00fa, Daniel, guarda en 
secreto estas palabras, 
que sean como un libro 
sellado hasta el momento 
del fin; muchos buscar\u00e1n 
{/}por aqu\u00ed y por all\u00e1 y la 
maldad ir\u00e1 en aumento."
{I}5_{/}Al levantar la vista, 
yo Daniel, vi a otros dos 
hombres que estaban en 
una y otra orilla del 
r\u00edo. {I}6_{/}Uno de ellos 
dijo al hombre vestido de 
lino que estaba por 
encima de las aguas del 
r\u00edo: "\u00bfCu\u00e1ndo se 
cumplir\u00e1n esas cosas 
prodigiosas?" {I}7_{/}El 
hombre vestido de lino 
que estaba por encima de 
las aguas del r\u00edo levant\u00f3 
entonces sus dos manos al 
cielo y le o\u00ed que hac\u00eda 
este juramento por el que 
vive eternamente: "Todo 
se realizar\u00e1 en un 
tiempo, dos tiempos y un 
medio tiempo. Todas estas 
cosas se cumplir\u00e1n cuando 
el pueblo santo est\u00e9 
completamente aplastado y 
sin fuerzas."
{I}8_{/}O\u00eda pero no entend\u00eda. 
Hice entonces esta 
pregunta: "\u00bfSe\u00f1or m\u00edo, 
c\u00f3mo ser\u00e1 el fin de las 
cosas?" {I}9_{/}Me respondi\u00f3: 
"Anda, Daniel, estas 
cosas permanecer\u00e1n en 
secreto y ocultas hasta 
el momento del fin. 
{I}10_{/}Muchos ser\u00e1n 
purificados, blanqueados 
y puestos a prueba; los 
malos har\u00e1n el mal y no 
comprender\u00e1n, mas los que 
tienen el conocimiento 
comprender\u00e1n. {I}11_{/}Desde 
el d\u00eda en que se suprima 
el sacrificio perpetuo y 
en que se erija la 
Abominaci\u00f3n de la 
Desolaci\u00f3n pasar\u00e1n mil 
doscientos noventa d\u00edas. 
{I}12_{/}Feliz el que se 
mantenga en pie y llegue 
a mil trescientos treinta 
y cinco d\u00edas. {I}13_{/}En 
cuanto a ti, Daniel, 
sigue hasta el fin de tu 
camino; ir\u00e1s a tu 
descanso y luego te 
levantar\u00e1s al fin de los 
d\u00edas para recibir tu 
recompensa".
LA HISTORIA DE SUSANA{/}

{1}13{/}

{I}1_{/}Hab\u00eda en 
Babilonia un hombre 
llamado Joaqu\u00edn. {I}2_{/}Se 
hab\u00eda casado con una 
mujer llamada Susana, 
hija de Helqu\u00edas, que era 
muy bella y tem\u00eda a Dios 
{I}3_{/}pues sus padres eran 
excelentes y hab\u00edan 
educado a su hija seg\u00fan 
la ley de Mois\u00e9s. 
{I}4_{/}Joaqu\u00edn era muy rico, 
ten\u00eda un jard\u00edn al lado 
de su casa; muchos jud\u00edos 
ven\u00edan a su casa porque 
era el m\u00e1s respetado de 
todos. {I}5_{/}Ese a\u00f1o hab\u00edan 
elegido como jueces a dos 
ancianos del pueblo, de 
los cuales ha dicho el 
Se\u00f1or: "La injusticia se 
manifest\u00f3 en Babilonia 
por medio de los 
ancianos, de jueces que 
quer\u00edan hacerse pasar por 
jefes de mi pueblo". 
{I}6_{/}Esos hombres 
frecuentaban la casa de 
Joaqu\u00edn y todos los que 
ten\u00edan un litigio ven\u00edan 
a verles. 
{I}7_{/}Cuando el pueblo se 
retiraba al mediod\u00eda, 
Susana iba al jard\u00edn de 
su marido para pasearse 
en \u00e9l. {I}8_{/}Los dos 
ancianos que la ve\u00edan 
diariamente entrar y 
pasearse, comenzaron a 
desearla; {I}9_{/}perdieron 
por ella la cabeza, 
dejaron de mirar al Cielo 
y se olvidaron de sus 
justas sentencias.
{I}10_{/}Ambos estaban 
devorados por la misma 
pasi\u00f3n, pero se la 
ocultaban el uno al otro; 
{I}11_{/}sent\u00edan verg\u00fcenza de 
confesar el deseo que se 
los com\u00eda de acostarse 
con ella, {I}12_{/}pero cada 
d\u00eda hac\u00edan todo lo 
posible para verla. 
{I}13_{/}Un d\u00eda se dijeron el 
uno al otro: "V\u00e1monos a 
la casa que es hora de 
almorzar". {I}14_{/}Salieron 
y se separaron, pero 
luego se devolvieron y se 
encontraron en el mismo 
lugar. Al preguntarse 
mutuamente sobre cu\u00e1l era 
el motivo de ese regreso, 
terminaron por confesarse 
su deseo. Entonces 
comenzaron a buscar 
juntos una ocasi\u00f3n para 
hallarla sola.
{I}15_{/}Mientras estaban al 
acecho de una ocasi\u00f3n 
favorable, entr\u00f3 Susana 
en el jard\u00edn como lo 
hab\u00eda hecho siempre 
acompa\u00f1ada solamente por 
dos sirvientas. Hac\u00eda 
calor y quer\u00eda ba\u00f1arse. 
{I}16_{/}No hab\u00eda nadie m\u00e1s 
en el jard\u00edn fuera de los 
dos ancianos que se 
hab\u00edan escondido y que la 
observaban. {I}17_{/}Susana 
dijo a las muchachas: 
"Tr\u00e1iganme \u00f3leo y 
perfumes y cierren la 
puerta del jard\u00edn para 
que pueda ba\u00f1arme".
{I}18_{/}Hicieron lo que 
Susana les hab\u00eda dicho; 
cerraron la puerta del 
jard\u00edn y salieron por la 
puerta trasera para 
traerle lo que les hab\u00eda 
pedido; no sab\u00eda ella que 
los ancianos estaban 
escondidos all\u00ed.
{I}19_{/}Apenas salieron las 
sirvientas, los ancianos 
se levantaron y corrieron 
donde Susana. {I}20_{/}Le 
dijeron: "Las puertas del 
jard\u00edn est\u00e1n ahora 
cerradas, nadie nos ve y 
estamos locos de ganas 
por ti, acepta pues 
entregarte a nosotros. 
{I}21_{/}Si no, 
atestiguaremos en tu 
contra, diremos que 
estaba contigo un joven y 
que por eso despachaste a 
las muchachas".
{I}22_{/}Susana suspir\u00f3 y 
dijo: "La angustia me 
cerca por todas partes; 
preferir\u00eda la muerte 
antes de hacer tal cosa, 
y de no hacerla, no me 
escapar\u00e9 de las manos de 
ustedes. {I}23_{/}Pero es 
mejor para m\u00ed caer 
inocentemente en las 
manos de ustedes que 
pecar en presencia del 
Se\u00f1or".
{I}24_{/}Entonces Susana 
lanz\u00f3 un fuerte grito, 
pero los dos ancianos 
gritaron tambi\u00e9n en 
contra de ella, {I}25_{/}y 
uno de ellos corri\u00f3 a 
abrir las puertas del 
jard\u00edn. {I}26_{/}Al o\u00edr los 
gritos del jard\u00edn, los 
sirvientes de la casa 
llegaron corriendo por la 
puerta de atr\u00e1s para ver 
lo que estaba pasando. 
{I}27_{/}Los ancianos se 
pusieron a dar 
explicaciones, y los 
sirvientes quedaron muy 
confundidos porque nunca 
hab\u00edan o\u00eddo decir 
semejante cosa con 
respecto a Susana.
{I}28_{/}Al d\u00eda siguiente, 
cuando se reuni\u00f3 el 
pueblo en casa de 
Joaqu\u00edn, marido de 
Susana, llegaron los dos 
ancianos con el coraz\u00f3n 
repleto de intenciones 
criminales contra Susana; 
estaban decididos a 
condenarla a muerte. 
{I}29_{/}Delante de todo el 
pueblo dijeron: "Vayan a 
buscar a Susana, hija de 
Helqu\u00edas, la mujer de 
Joaqu\u00edn". Fueron a 
buscarla inmediatamente. 
{I}30_{/}Lleg\u00f3 junto con sus 
padres, sus hijos y su 
familia. {I}31_{/}Susana 
ten\u00eda una cara muy linda: 
era muy hermosa. 
{I}32_{/}Como ven\u00eda con el 
velo puesto, esos 
miserables ordenaron que 
se quitara el velo para 
saciarse una vez m\u00e1s con 
su belleza. {I}33_{/}Todos 
sus parientes lloraban, 
como tambi\u00e9n todos los 
que la ve\u00edan. 
{I}34_{/}Entonces los dos 
viejos se levantaron en 
medio de la asamblea y 
pusieron sus manos en la 
cabeza de ella. 
{I}35_{/}Susana lloraba 
volviendo su rostro al 
cielo, pon\u00eda su confianza 
en Dios.
{I}36_{/}Los viejos pidieron 
la palabra: "Mientras 
nosotros pase\u00e1bamos solos 
por el jard\u00edn, esta mujer 
entr\u00f3 con dos sirvientas. 
Cerr\u00f3 las puertas del 
jard\u00edn y dijo a las 
muchachas que se fueran. 
{I}37_{/}Entonces un joven 
que estaba escondido se 
acerc\u00f3 a ella y pec\u00f3 con 
ella. {I}38_{/}Nosotros 
est\u00e1bamos en un extremo 
del jard\u00edn y cuando vimos 
ese esc\u00e1ndalo, corrimos 
donde ellos y los vimos 
acostados juntos. 
{I}39_{/}Pero no pudimos 
agarrar al joven porque 
ten\u00eda m\u00e1s fuerza que 
nosotros. Despu\u00e9s que 
abri\u00f3 las puertas, sali\u00f3 
huyendo. {I}40_{/}Pero a \u00e9sta 
la detuvimos y le 
preguntamos qui\u00e9n era ese 
joven, {I}41_{/}pero no quiso 
dec\u00edrnoslo. Somos 
testigos de todo eso".
Como eran ancianos y 
jueces del pueblo, la 
asamblea crey\u00f3 en sus 
palabras y la condenaron 
a muerte. {I}42_{/}Entonces 
Susana grit\u00f3 con fuerza: 
"\u00a1Dios eterno, t\u00fa que 
conoces los secretos y 
que conoces todo antes de 
que suceda, {I}43_{/}t\u00fa sabes 
que han levantado contra 
m\u00ed un falso testimonio y 
que ahora muero inocente 
de todo lo que esos 
miserables han imaginado 
contra m\u00ed!"
{I}44_{/}El Se\u00f1or oy\u00f3 la voz 
de Susana. {I}45_{/}Mientras 
la llevaban al lugar de 
la ejecuci\u00f3n, Dios 
despert\u00f3 el esp\u00edritu 
santo en un joven llamado 
Daniel, {I}46_{/}quien grit\u00f3 
fuerte: "\u00a1Soy inocente de 
la sangre de esta mujer!" 
{I}47_{/}Todo el mundo se 
volvi\u00f3 hacia \u00e9l y le 
dijeron: "\u00bfQu\u00e9 es lo que 
nos dices?" {I}48_{/}Y \u00e9l, 
par\u00e1ndose en medio de 
todos, les dijo: "\u00bfPor 
qu\u00e9 son tan est\u00fapidos, 
hijos de Israel? \u00a1Ustedes 
han condenado a una hija 
de Israel sin haberla 
juzgado y sin conocer la 
verdad! {I}49_{/}Vuelvan al 
tribunal porque han 
presentado un falso 
testimonio en su contra".
{I}50_{/}Todos se apresuraron 
en volver al juzgado y 
los ancianos dijeron a 
Daniel: "\u00a1Ven, si\u00e9ntate 
con nosotros y dinos lo 
que piensas porque Dios 
te ha dado la sabidur\u00eda 
de los ancianos!" 
{I}51_{/}Daniel les dijo: 
"Separen a los dos, y yo 
los voy a juzgar".
{I}52_{/}Cuando estuvieron 
separados el uno del 
otro, Daniel llam\u00f3 al 
primero y le dijo: "Has 
envejecido en el mal, y 
ahora los pecados de tu 
vida pasada recaen sobre 
ti. {I}53_{/}Tu dictabas 
injustas sentencias, 
condenabas a los 
inocentes y dejabas 
libres a los culpables, 
siendo que el Se\u00f1or dijo: 
No condenar\u00e1s a muerte al 
inocente ni al justo. 
{I}54_{/}Pues bien, ya que t\u00fa 
la viste, dinos bajo qu\u00e9 
\u00e1rbol los viste acostados 
juntos". Respondi\u00f3: "Bajo 
una acacia". {I}55_{/}Daniel 
le dijo: "Tu mentira 
recae sobre tu propia 
cabeza y ya ha ordenado 
Dios a su \u00e1ngel que te 
parta por el medio".
{I}56_{/}Lo despach\u00f3 y orden\u00f3 
que pasara el segundo, le 
dijo: "\u00a1Raza de Cana\u00e1n en 
vez de Jud\u00e1! la belleza 
te hizo perder la cabeza 
y el deseo pervirti\u00f3 tu 
coraz\u00f3n. {I}57_{/}As\u00ed es como 
se portaban ustedes con 
las hijas de Israel y 
ellas por temor se 
entregaban a ustedes, 
pero una hija de Jud\u00e1 no 
soport\u00f3 la miserable 
conducta de ustedes. 
{I}58_{/}Pues bien, dime bajo 
qu\u00e9 \u00e1rbol los 
sorprendiste acost\u00e1ndose 
juntos". Respondi\u00f3: "Bajo 
una encina".
{I}59_{/}Daniel le dijo: 
"Tambi\u00e9n tu mentira recae 
sobre tu cabeza; all\u00ed 
est\u00e1 el \u00e1ngel del Se\u00f1or 
esper\u00e1ndote con la espada 
en la mano para cortarte 
por el medio y hacerte 
perecer". {I}60_{/}Entonces 
toda la asamblea grit\u00f3 a 
una sola voz: \u00a1bendigan 
al Se\u00f1or porque salva a 
los que esperan en \u00e9l!
{I}61_{/}Despu\u00e9s se volvieron 
donde los dos ancianos a 
los que Daniel hab\u00eda 
convencido de falso 
testimonio con sus 
propias palabras; les 
aplicaron el mismo 
castigo que en su maldad 
hab\u00edan planeado contra su 
pr\u00f3jimo. {I}62_{/}Se aplic\u00f3 
la ley de Mois\u00e9s: fueron 
condenados a muerte y ese 
d\u00eda se salv\u00f3 la sangre 
inocente. {I}63_{/}Helqu\u00edas y 
su mujer alabaron a Dios 
por su hija Susana, y lo 
mismo hizo Joaqu\u00edn su 
marido y toda su familia, 
porque no se le hab\u00eda 
encontrado nada de que 
reprocharla.
{I}64_{/}Desde ese d\u00eda en 
adelante, el pueblo 
respet\u00f3 a Daniel.
DANIEL Y LOS SACERDOTES 
DE BEL{/}

{1}14{/}

{I}1_{/}El rey Astiages muri\u00f3 
y Ciro el Persa hered\u00f3 el 
reino. {I}2_{/}Daniel com\u00eda 
en la mesa del rey y era 
mucho m\u00e1s honrado que los 
dem\u00e1s Amigos del rey.
{I}3_{/}Hab\u00eda en Babilonia un 
\u00eddolo llamado Bel; cada 
d\u00eda se gastaban en \u00e9l 
doce medidas de flor de 
harina, cuarenta ovejas y 
seis peque\u00f1os toneles de 
vino. {I}4_{/}El rey tambi\u00e9n 
lo adoraba y cada d\u00eda iba 
a venerarlo. Pero Daniel 
adoraba a su Dios. {I}5_{/}El 
rey le dijo: "\u00bfPor qu\u00e9 no 
adoras a Bel?" Daniel 
respondi\u00f3: "Porque no 
venero a los \u00eddolos 
hechos por mano de 
hombre, sino s\u00f3lo al Dios 
vivo que ha hecho el 
cielo y la tierra y que 
tiene poder sobre todo 
ser viviente". {I}6_{/}El rey 
le dijo: "\u00bfAs\u00ed que Bel no 
es un dios vivo? \u00bfNo ves 
todo lo que come y bebe 
cada d\u00eda?" {I}7_{/}Daniel le 
respondi\u00f3 riendo: "No se 
haga ilusiones el rey, 
ese dios es de arcilla 
por dentro y de bronce 
por fuera, nunca ha 
comido ni bebido nada".
{I}8_{/}Muy enojado, el rey 
llam\u00f3 a sus sacerdotes y 
les dijo: "Si no me dicen 
qui\u00e9n es el que se come 
esa ofrenda que tanto me 
cuesta, ustedes morir\u00e1n, 
pero si me demuestran que 
es Bel quien se la come, 
ser\u00e1 Daniel quien morir\u00e1 
por haber blasfemado 
contra Bel". {I}9_{/}Daniel 
dijo al rey: "Hag\u00e1moslo 
como t\u00fa dices".
Pues bien hab\u00eda setenta 
sacerdotes de Bel sin 
contar a sus mujeres ni a 
sus hijos. {I}10_{/}El rey 
fue con Daniel al templo 
de Bel. {I}11_{/}Los 
sacerdotes de Bel le 
dijeron: "Ahora nosotros 
vamos a salir, y t\u00fa 
se\u00f1or, pondr\u00e1s la comida 
y dejar\u00e1s el vino luego 
de haberlo mezclado; en 
seguida cerrar\u00e1s la 
puerta y pondr\u00e1s tu sello 
para que nadie pueda 
abrirla. Ma\u00f1ana temprano 
vendr\u00e1s y si Bel no se lo 
ha comido todo, 
moriremos; en caso 
contrario, ser\u00e1 Daniel el 
que minti\u00f3 en contra de 
nosotros". {I}12_{/}Estaban 
tranquilos porque ten\u00edan 
bajo la mesa una entrada 
secreta por donde 
entraban regularmente 
para comerse las 
ofrendas.
{I}13_{/}Se fueron pues y el 
rey mand\u00f3 poner los 
alimentos delante de Bel, 
{I}14_{/}pero Daniel orden\u00f3 a 
sus sirvientes que 
trajeran ceniza y que la 
esparcieran por todo el 
templo ante la presencia 
solamente del rey. Luego 
salieron, cerraron la 
puerta, pusieron el sello 
del rey y se fueron 
todos. {I}15_{/}Durante la 
noche vinieron los 
sacerdotes, como estaban 
acostumbrados a hacerlo, 
junto con sus mujeres e 
hijos, y se comieron y 
bebieron todo lo que 
hab\u00eda. 
{I}16_{/}A la ma\u00f1ana 
siguiente, el rey y 
Daniel fueron a ver lo 
que hab\u00eda pasado. {I}17_{/}El 
rey dijo a Daniel: 
"\u00bfEst\u00e1n intactos los 
sellos?" Respondi\u00f3: 
"Absolutamente, se\u00f1or". 
{I}18_{/}Apenas se abrieron 
las puertas, al ver la 
mesa el rey exclam\u00f3 con 
fuerza: "\u00a1Oh Bel, qu\u00e9 
grande eres, en ti no hay 
mentira alguna!"
{I}19_{/}Daniel se puso a 
re\u00edr, y reteniendo al rey 
para que no fuera m\u00e1s 
lejos, le dijo: "Mira el 
pavimento y f\u00edjate en 
esas huellas". {I}20_{/}El 
rey dijo: "Veo huellas, 
de pisadas de hombres, de 
mujeres y de ni\u00f1os". 
{I}21_{/}Entonces, furioso, 
el rey mand\u00f3 detener a 
los sacerdotes, a sus 
mujeres y a sus hijos, 
quienes le mostraron las 
puertas secretas por 
donde entraban para comer 
lo que estaba en la mesa.
{I}22_{/}El rey los mand\u00f3 
ejecutar y puso a Bel a 
disposici\u00f3n de Daniel 
quien destruy\u00f3 el \u00eddolo y 
su templo.
DANIEL Y EL DRAG\u00d3N{/}

{I}23_{/}Hab\u00eda tambi\u00e9n un 
inmenso drag\u00f3n al que 
veneraban los Babilonios. 
{I}24_{/}El rey dijo a 
Daniel: "\u00bfNo me vas a 
decir que \u00e9ste no es un 
dios vivo? \u00a1ad\u00f3ralo 
pues!" {I}25_{/}Daniel le 
respondi\u00f3: "Yo s\u00f3lo adoro 
al Se\u00f1or mi Dios, porque 
solamente \u00e9l es un Dios 
vivo, pero t\u00fa, oh rey, 
dame permiso y matar\u00e9 al 
drag\u00f3n sin espada ni 
palo". {I}26_{/}El rey le dio 
permiso. {I}27_{/}Entonces 
Daniel tom\u00f3 resina, grasa 
y pelos, los hizo cocer 
todos juntos e hizo con 
ellos unas bolas que ech\u00f3 
al hocico del drag\u00f3n; el 
drag\u00f3n se las comi\u00f3 y 
revent\u00f3. Daniel dijo 
entonces: "\u00a1Vean ahora lo 
que veneraban!"
{I}28_{/}Los Babilonios al 
saber eso se 
escandalizaron. Se 
rebelaron contra el rey y 
dec\u00edan: "\u00a1El rey se ha 
hecho jud\u00edo! Destruy\u00f3 a 
Bel, mat\u00f3 al drag\u00f3n y 
masacr\u00f3 a los 
sacerdotes". {I}29_{/}Luego 
fueron donde el rey y le 
dijeron: "\u00a1Entr\u00e9ganos a 
Daniel; si no te 
mataremos junto con toda 
tu familia!" {I}30_{/}. Al 
ver su violencia, el rey 
cedi\u00f3 y les entreg\u00f3 a 
Daniel. {I}31_{/}Lo echaron 
al foso de los leones 
donde permaneci\u00f3 seis 
d\u00edas. {I}32_{/}En el foso 
hab\u00eda siete leones; 
diariamente les daban dos 
cuerpos y dos ovejas, 
pero para que devoraran a 
Daniel no les dieron 
nada.
{I}33_{/}Estaba entonces en 
Judea el profeta Habacuc; 
acababa de cocer un guiso 
y de picar pan en una 
batea, y se iba al campo 
para llevar esa comida a 
los segadores. {I}34_{/}El 
\u00e1ngel del Se\u00f1or dijo a 
Habacuc: "Lleva esa 
comida que tienes en las 
manos a Babilonia, donde 
Daniel que est\u00e1 en el 
foso de los leones". 
{I}35_{/}Habacuc respondi\u00f3: 
Se\u00f1or, nunca he visto 
Babilonia ni tampoco 
conozco el foso de los 
leones". {I}36_{/}Entonces el 
\u00e1ngel lo tom\u00f3 por la 
mollera y levant\u00e1ndolo de 
los cabellos, lo traslad\u00f3 
a Babilonia encima del 
foso con la rapidez de un 
esp\u00edritu.
{I}37_{/}Habacuc grit\u00f3: 
"\u00a1Daniel, Daniel, toma 
esta comida que Dios te 
env\u00eda!" {I}38_{/}Daniel 
respondi\u00f3: "\u00a1Oh Dios, te 
acordaste de m\u00ed y no 
abandonaste a los que te 
aman!" {I}39_{/}Daniel se 
levant\u00f3 y comi\u00f3, y el 
\u00e1ngel del Se\u00f1or volvi\u00f3 a 
dejar a Habacuc en el 
lugar donde lo hab\u00eda 
tomado.
{I}40_{/}Al s\u00e9ptimo d\u00eda, 
lleg\u00f3 el rey para llorar 
a Daniel, se acerc\u00f3 al 
foso y mir\u00f3: \u00a1Daniel 
estaba sentado! 
{I}41_{/}Entonces el rey 
exclam\u00f3 con fuerza: "\u00a1Qu\u00e9 
grande eres, Se\u00f1or, Dios 
de Daniel! No hay otro 
Dios fuera de ti". 
{I}42_{/}El rey orden\u00f3 que 
sacaran a Daniel del foso 
y mand\u00f3 que arrojaran 
all\u00ed a todos los que 
hab\u00edan buscado su 
perdici\u00f3n; inmediatamente 
fueron devorados en su 
presencia.
