
{1}1{/}

{R}_{I}1_{/}En el tercer a\u00f1o del reinado de Joaqu\u00edn, rey de Jud\u00e1, 
Nabucodonosor, rey de Babilonia, lleg\u00f3 hasta Jerusal\u00e9n y la siti\u00f3. 
{R}_{I}2_{/}El Se\u00f1or puso en sus manos a Joaqu\u00edn, rey de Jud\u00e1 y una parte 
de los objetos del Templo de Dios; aqu\u00e9l los llev\u00f3 a la tierra de 
Senaar y deposit\u00f3 esos objetos en el tesoro de sus dioses.
{R}_{I}3_{/}El rey pidi\u00f3 a Asfernes, jefe de los eunucos, que eligiera de 
entre los Israelitas a algunos ni\u00f1os de raza real o de familia 
noble. {R}_{I}4_{/}Esos j\u00f3venes no deb\u00edan tener defecto alguno, deb\u00edan 
tener una buena presencia, poseer un buen juicio, ser instruidos y 
bien educados, en una palabra, ser capaces de mantener su rango en 
el palacio del rey y de aprender all\u00ed la escritura y la lengua de 
los Caldeos.
[=]_{R}_{I}5_{/}Cada d\u00eda el rey les distribu\u00eda una parte de los alimentos 
que \u00e9l com\u00eda y del vino que beb\u00eda; as\u00ed se les deb\u00eda educar durante 
tres a\u00f1os, despu\u00e9s de lo cual servir\u00edan en presencia del rey. 
{R}_{I}6_{/}Entre ellos estaban estos j\u00f3venes jud\u00edos: Daniel, Anan\u00edas, 
Misael y Azar\u00edas. {R}_{I}7_{/}El jefe de los eunucos les puso un nombre 
nuevo: Daniel se llamar\u00eda Baltasar; Anan\u00edas, Sidrac; Misael, 
Misac; y Azar\u00edas, Abd\u00e9nago.
{N}DE C\u00d3MO DANIEL SE NEG\u00d3 A COMER ALIMENTOS IMPUROS{/}

[\u0095]_[=]_{R}_{I}8_{/}Daniel decidi\u00f3 no mancharse comiendo de lo que se 
serv\u00eda el rey o bebiendo de su vino. Le pidi\u00f3 pues al jefe de los 
eunucos que no lo obligara a comer esa comida impura. 
[=]_{R}_{I}9_{/}Dios concedi\u00f3 a Daniel que se atrajera la simpat\u00eda del 
jefe de los eunucos. {R}_{I}10_{/}Sin embargo \u00e9ste respondi\u00f3: "Temo a mi 
se\u00f1or el rey. Fue \u00e9l quien determin\u00f3 lo que ustedes ten\u00edan que 
comer y beber; si ve que est\u00e1n m\u00e1s flacos que los j\u00f3venes de su 
misma edad, me har\u00e1 a m\u00ed responsable".
{R}_{I}11_{/}Entonces Daniel dijo al guardia que el jefe de los eunucos 
hab\u00eda elegido para que vigilara a Daniel, Anan\u00edas, Misael y 
Azar\u00edas: {R}_{I}12_{/}"Por favor, ponnos a prueba durante diez d\u00edas, 
danos solamente legumbres para comer y agua como bebida. 
{R}_{I}13_{/}Comparar\u00e1s nuestra apariencia con la de los muchachos que 
comen de lo que se sirve el rey, y luego actuar\u00e1s con nosotros 
seg\u00fan lo que hayas visto".
{I}14_{/}Les hizo caso y los puso a prueba por diez d\u00edas. {R}_{I}15_{/}Ahora 
bien, al cabo de diez d\u00edas era evidente que ten\u00edan mejor aspecto 
que todos los muchachos que se alimentaban de lo que com\u00eda el rey. 
{I}16_{/}Desde entonces el guardia les quit\u00f3 la comida y el vino que 
deb\u00edan servirse y s\u00f3lo les dio legumbres.
[=]_{R}_{I}17_{/}Dios les concedi\u00f3 a esos cuatro j\u00f3venes la sabidur\u00eda y 
la inteligencia, tanto en literatura como en filosof\u00eda; Daniel era 
h\u00e1bil para explicar las visiones y los sue\u00f1os.
{R}_{I}18_{/}Al cabo del tiempo fijado por el rey, el jefe de los eunucos 
los llev\u00f3 ante Nabucodonosor. {R}_{I}19_{/}El rey les habl\u00f3 y, entre 
todos ellos, no encontr\u00f3 a ninguno como Daniel, Anan\u00edas, Misael y 
Azar\u00edas. Se quedaron pues para servir al rey. {R}_{I}20_{/}Y cualquiera 
que fuese el tema de filosof\u00eda o de reflexi\u00f3n sobre el cual los 
interrogara, los hallaba diez veces superiores a todos los magos y 
adivinos de su reino. {R}_{I}21_{/}Daniel se qued\u00f3 all\u00ed hasta el primer 
a\u00f1o del rey Ciro.
{N}EL SUE\u00d1O DE NABUCODONOSOR{/}

{1}2{/}

[\u0095]_[=]_{R}_{I}1_{/}El a\u00f1o d\u00e9cimo de su reinado, Nabucodonosor tuvo un 
sue\u00f1o que lo perturb\u00f3 hasta el punto de no dejarlo dormir. {R}_{I}2_{/}El 
rey orden\u00f3 convocar a los magos, adivinos, brujos y astr\u00f3logos 
para que le explicaran el sue\u00f1o que hab\u00eda tenido; vinieron y se 
presentaron ante el rey.
{R}_{I}3_{/}El rey les dijo: "He tenido un sue\u00f1o y no me quedar\u00e9 
tranquilo hasta que sepa lo que ese sue\u00f1o significa".
{R}_{I}4_{/}Los astr\u00f3logos dijeron al rey: "\u00a1Que viva el rey eternamente! 
Cu\u00e9ntales a tus servidores el sue\u00f1o y te daremos su 
interpretaci\u00f3n". {R}_{I}5_{/}Pero el rey respondi\u00f3 a sus magos: "Esto es 
lo que he decidido: Si ustedes no me dan a conocer el sue\u00f1o y su 
explicaci\u00f3n, ser\u00e1n hecho pedazos y sus casas ser\u00e1n destruidas. 
{I}6_{/}Pero si me dan a conocer el sue\u00f1o y su explicaci\u00f3n, recibir\u00e1n 
de m\u00ed obsequios, regalos y grandes honores. Pues bien, cu\u00e9ntenme 
el sue\u00f1o y denme su explicaci\u00f3n".
{R}_{I}7_{/}Tomaron nuevamente la palabra y dijeron: "El rey tiene que 
contar el sue\u00f1o a sus servidores para que en seguida se lo 
expliquemos". {R}_{I}8_{/}Pero el rey les dijo: "Bien veo que ustedes 
s\u00f3lo buscan ganar tiempo porque ya saben que mi decisi\u00f3n est\u00e1 
tomada. {I}9_{/}Si no me dan a conocer el sue\u00f1o, todos ustedes ser\u00e1n 
ejecutados. De lo contrario, ustedes se pondr\u00e1n de acuerdo para 
decirme cosas inventadas y enga\u00f1osas mientras el tiempo pasa; 
cu\u00e9ntenme pues el sue\u00f1o y as\u00ed sabr\u00e9 si son capaces de 
interpretarlo".
{R}_{I}10_{/}Los astr\u00f3logos respondieron al rey: "No hay nadie en la 
tierra que pueda hacer lo que el rey pide. Ning\u00fan rey, por grande 
y poderoso que haya sido, le ha pedido semejante cosa a alguno de 
sus magos, adivinos o astr\u00f3logos. [=]_{R}_{I}11_{/}El rey pide demasiado; 
s\u00f3lo los dioses pueden satisfacer esa exigencia del rey, pero 
ellos no se encuentran en el mundo de los mortales".
{R}_{I}12_{/}Entonces el rey se enoj\u00f3 de tal manera, y fue tanto su furor 
que orden\u00f3 ejecutar a todos los sabios de Babilonia. {R}_{I}13_{/}Se 
public\u00f3 la orden de ejecuci\u00f3n de los sabios y fueron a buscar a 
Daniel y a sus compa\u00f1eros para llevarlos al pat\u00edbulo.
{R}_{I}14_{/}Entonces Daniel habl\u00f3 con sabidur\u00eda y astucia a Aryok, el 
jefe de los verdugos del rey que hab\u00eda salido para ejecutar a los 
sabios de Babilonia, {R}_{I}15_{/}y le pregunt\u00f3: "\u00bfPor qu\u00e9 el rey dio 
esta orden con tanta prisa?" Aryok explic\u00f3 a Daniel lo que pasaba. 
{R}_{I}16_{/}Daniel fue entonces a decirle al rey: "Conc\u00e9deme un plazo y 
te dar\u00e9 la explicaci\u00f3n del sue\u00f1o".
{R}_{I}17_{/}Daniel volvi\u00f3 a su casa y comunic\u00f3 el asunto a sus 
compa\u00f1eros Anan\u00edas, Misael y Azar\u00edas. {R}_{I}18_{/}Les pidi\u00f3 que 
imploraran la misericordia del Dios del cielo para que les 
esclareciera ese misterio; pues de lo contrario, har\u00edan morir a 
Daniel y a sus compa\u00f1eros junto con los dem\u00e1s sabios de Babilonia.
{R}_{I}19_{/}Y he aqu\u00ed que se le revel\u00f3 el misterio a Daniel en una 
visi\u00f3n durante la noche. Daniel bendijo al Dios del cielo, 
{R}_{I}20_{/}le dijo:
"\u00a1Bendito sea Dios por los siglos de los siglos!
a \u00e9l pertenecen la sabidur\u00eda y la fuerza.
{R}_{I}21_{/}El es el due\u00f1o de los tiempos y de los momentos,
destrona a los reyes igual como los entroniza,
da la sabidur\u00eda a los sabios,
la inteligencia a los que toman decisiones.
[=]_{I}22_{/}Revela los misterios y los secretos,
conoce lo que est\u00e1 oculto en las tinieblas;
donde \u00e9l est\u00e1, todo es luz.
{R}_{I}23_{/}Dios de mis padres, te alabo y te glorifico porque me has 
dado la sabidur\u00eda y la fuerza, y porque acabas de darme a conocer 
lo que te hab\u00edamos pedido: nos has revelado el secreto del rey".
_{R}_{I}24_{/}Volvi\u00f3 entonces Daniel a casa de Aryok, al que el rey hab\u00eda 
encargado que ejecutara a los sabios de Babilonia. Le dijo: "No 
mates a los sabios de Babilonia, sino que cond\u00faceme donde el rey y 
le dar\u00e9 la explicaci\u00f3n". {R}_{I}25_{/}Aryok llev\u00f3 inmediatamente a Daniel 
ante el rey y le dijo: "Entre los desterrados de Jud\u00e1 encontr\u00e9 a 
un hombre que dar\u00e1 al rey el significado de su sue\u00f1o". {R}_{I}26_{/}El 
rey tom\u00f3 la palabra y dijo a Daniel cuyo nombre era Baltasar: 
"\u00bfPuedes acaso contarme el sue\u00f1o que tuve y darme su explicaci\u00f3n?"
{N}DANIEL INTERPRETA EL SUE\u00d1O{/}

[\u0095]_{R}_{I}27_{/}Daniel tom\u00f3 la palabra en presencia del rey y dijo: "El 
misterio que el rey quiere saber, no hay sabios, adivinos, magos 
ni astr\u00f3logos que se lo puedan revelar, [=]_{R}_{I}28_{/}pues es Dios, en 
el cielo, quien revela los misterios. El dio a conocer al rey 
Nabucodonosor lo que va a suceder con el correr de los d\u00edas. Estos 
son el sue\u00f1o y las visiones que has tenido en tu lecho:
{R}_{I}29_{/}Los pensamientos que vinieron a tu esp\u00edritu durante la noche 
se refieren al porvenir. Aquel que revela los misterios te ha dado 
a conocer lo que acontecer\u00e1. [=]_{I}30_{/}A m\u00ed se me ha revelado este 
secreto, no porque tenga una sabidur\u00eda superior a la de los 
mortales, sino con el fin de que todos conozcan la interpretaci\u00f3n 
de tu sue\u00f1o.
{I}31_{/}Viste una estatua muy grande y de un resplandor 
extraordinario; estaba de pie delante de ti y su aspecto era 
terrible. {R}_{I}32_{/}Esa estatua ten\u00eda una cabeza de oro fino, el pecho 
y los brazos eran de plata, el vientre y las caderas de bronce, 
{I}33_{/}las piernas de hierro, y los pies de hierro mezclado con 
arcilla.
[=]_{I}34_{/}T\u00fa estabas mir\u00e1ndola cuando se desprendi\u00f3 una roca sin 
que nadie la moviera; peg\u00f3 a la estatua a la altura de los pies de 
hierro y de arcilla y los rompi\u00f3. [=]_{R}_{I}35_{/}Y en aquel mismo 
instante se hicieron trizas el hierro, la arcilla, el bronce, la 
plata y el oro; el viento se los llev\u00f3 sin dejar huella como se 
lleva la paja del trigo en la era durante el verano. Y la piedra 
que hab\u00eda golpeado a la estatua se convirti\u00f3 en una gran monta\u00f1a 
que abarc\u00f3 toda la tierra.
{R}_{I}36_{/}Ese fue el sue\u00f1o: Ahora daremos al rey su explicaci\u00f3n. 
{R}_{I}37_{/}T\u00fa eres el rey de reyes, el Dios del Cielo te dio la 
realeza, el poder, la fuerza y la gloria. [=]_{I}38_{/}El puso en tus 
manos los hombres, los animales del campo y los p\u00e1jaros del cielo, 
te hizo su due\u00f1o doquiera ellos vivan. La cabeza de oro eres t\u00fa. 
{R}_{I}39_{/}Despu\u00e9s de ti seguir\u00e1 un reino inferior al tuyo, luego un 
tercero que ser\u00e1 de bronce y que dominar\u00e1 toda la tierra.
{R}_{I}40_{/}Despu\u00e9s vendr\u00e1 un cuarto reino que ser\u00e1 fuerte como el 
hierro. As\u00ed como el hierro rompe y lo reduce todo a polvo, as\u00ed 
romper\u00e1 y lo arrasar\u00e1 todo. {R}_{I}41_{/}Como bien lo viste, los pies y 
los dedos son una mezcla de hierro y de arcilla de alfarero; ese 
ser\u00e1 un reino dividido. Tendr\u00e1 la solidez del hierro, pues viste 
al hierro mezclado con arcilla barrosa. {R}_{I}42_{/}Pero los dedos de 
los pies son mitad hierro y mitad arcilla; el reino ser\u00e1 fuerte 
s\u00f3lo a medias pues tambi\u00e9n ser\u00e1 fr\u00e1gil. {I}43_{/}As\u00ed como viste el 
hierro mezclado con arcilla barrosa, as\u00ed estos reinos se mezclar\u00e1n 
debido a un matrimonio, pero no estar\u00e1n unidos el uno al otro, 
igual como el hierro no puede unirse con la arcilla.
[=]_{R}_{I}44_{/}En tiempo de esos reinos, el Dios del Cielo suscitar\u00e1 un 
reino que nunca ser\u00e1 destruido; su poder no pasar\u00e1 a pueblo 
alguno. Derrotar\u00e1 y destruir\u00e1 a todos los reinos y los reemplazar\u00e1 
para siempre. {R}_{I}45_{/}Viste como se desprendi\u00f3 una roca de la 
monta\u00f1a sin que mano alguna la tocara, y como pulveriz\u00f3 el hierro, 
el bronce, la arcilla, la plata y el oro: eso mismo va a 
acontecer.
El Dios grande ha dado a conocer al rey lo que alg\u00fan d\u00eda va a 
pasar; como el sue\u00f1o fue as\u00ed, su interpretaci\u00f3n tambi\u00e9n es 
exacta".
{R}_{I}46_{/}Al o\u00edr esto, el rey Nabucodonosor se ech\u00f3 de bruces al suelo 
y se postr\u00f3 ante Daniel, luego dio orden que le presentaran 
ofrendas y perfumes de olor agradable.
{R}_{I}47_{/}El rey se dirigi\u00f3 entonces a Daniel y le dijo: "En verdad el 
Dios de ustedes es el Dios de los dioses, el Se\u00f1or de los reyes; 
es \u00e9l quien da a conocer los misterios ya que t\u00fa pudiste 
revel\u00e1rnoslos." {R}_{I}48_{/}El rey ensalz\u00f3 a Daniel y le otorg\u00f3 
numerosos y ricos obsequios; lo hizo gobernador de la provincia de 
Babilonia y el jefe m\u00e1ximo de todos los sabios de Babilonia. 
{R}_{I}49_{/}Inmediatamente Daniel pidi\u00f3 al rey que pusiera al frente de 
la administraci\u00f3n de la provincia de Babilonia a Sidrac, Misac y 
Abd\u00e9nago; quedando Daniel a disposici\u00f3n del rey.
{N}LA ESTATUA DE ORO{/}

{1}3{/}

[=]_{R}_{I}1_{/}El rey Nabucodonosor hizo una estatua de oro de treinta 
metros de alto por tres metros de ancho y la coloc\u00f3 en la llanura 
de Dura, en la provincia de Babilonia. {R}_{I}2_{/}El rey Nabucodonosor 
llam\u00f3 a los funcionarios, prefectos, gobernadores, consejeros, 
tesoreros, procuradores, jueces y a todos los jefes de provincia 
para que se reunieran y asistieran a la inauguraci\u00f3n de la 
estatua. {R}_{I}3_{/}As\u00ed fue, pues, como los funcionarios, prefectos, 
gobernadores, consejeros, tesoreros, procuradores, jueces y todos 
los jefes de provincia se reunieron para la inauguraci\u00f3n de la 
estatua que hab\u00eda hecho levantar el rey Nabucodonosor.
[=]_{R}_{I}4_{/}Un mensajero anunci\u00f3 con toda su voz: "\u00a1Escuchen hombres 
de todas las razas, naciones y lenguas! [=]_{R}_{I}5_{/}Cuando oigan el 
sonido de la trompeta, el cuerno, la c\u00edtara, la flauta, el 
tromb\u00f3n, la gaita y de cualquier otro instrumento, se postrar\u00e1n en 
tierra y adorar\u00e1n la estatua de oro que orden\u00f3 levantar el rey 
Nabucodonosor. {I}6_{/}Aquel que no se postre en tierra ni la adore, 
ser\u00e1 echado inmediatamente a un horno ardiente".
{R}_{I}7_{/}Por eso, cuando todos los pueblos oyeron el sonido de la 
trompeta, el cuerno, la c\u00edtara, la flauta, el tromb\u00f3n, la gaita y 
de cualquier otro instrumento, los hombres de todos los pueblos, 
naciones y lenguas se postraron en tierra y adoraron la estatua de 
oro erigida por el rey Nabucodonosor.
{N}DENUNCIA Y CONDENA DE LOS JUD\u00cdOS{/}

[\u0095]_{R}_{I}8_{/}En esos momentos, unos hombres de Caldea fueron a acusar 
a los jud\u00edos. {R}_{I}9_{/}Pidieron la palabra y dijeron al rey 
Nabucodonosor: "\u00a1Viva el rey para siempre! {R}_{I}10_{/}T\u00fa, oh rey, diste 
esta orden: Cualquier hombre al o\u00edr el sonido de la trompeta, del 
cuerno, la c\u00edtara, la flauta, el tromb\u00f3n, la gaita y de cualquier 
clase de instrumento, tendr\u00e1 que postrarse en tierra y adorar la 
estatua de oro. {I}11_{/}Tambi\u00e9n dijiste que cualquiera que no se 
postrara en tierra ni la adorara, ser\u00eda echado a un horno 
ardiente. {R}_{I}12_{/}Pues bien, hay unos jud\u00edos, Sidrac, Misac y 
Abd\u00e9nago, a quienes pusiste al frente de la administraci\u00f3n de la 
provincia de Babilonia, que no han hecho caso de la orden del rey. 
No sirven a tus dioses ni adoran la estatua de oro que 
levantaste".
{R}_{I}13_{/}Rojo de ira, Nabucodonosor pidi\u00f3 que le trajeran a Sidrac, 
Misac y Abd\u00e9nago; trajeron a esos hombres ante el rey. 
{R}_{I}14_{/}Nabucodonosor tom\u00f3 la palabra y dijo: " Sidrac, Misac y 
Abd\u00e9nago, \u00bfes cierto que no honran a mis dioses ni adoran la 
estatua de oro que erig\u00ed? {I}15_{/}Pues bien, si ahora mismo est\u00e1n 
dispuestos a postrarse en tierra cuando oigan el sonido de la 
trompeta, del cuerno, la c\u00edtara, la flauta, el tromb\u00f3n, la gaita y 
de toda clase de instrumentos, y adoran la estatua de oro, todo 
estar\u00e1 bien. Pero si no lo hacen ser\u00e1n inmediatamente echados a un 
horno ardiente. Y \u00bfqu\u00e9 dios los salvar\u00e1 de mi mano?"
{R}_{I}16_{/}Sidrac, Misac y Abd\u00e9nago respondieron al rey Nabucodonosor: 
No necesitamos darte una respuesta sobre eso. {R}_{I}17_{/}Si nuestro 
Dios, al que servimos, quiere salvarnos del horno ardiente y de tu 
mano, nos salvar\u00e1. {I}18_{/}Pero si no lo quiere, has de saber que no 
serviremos a tus dioses ni adoraremos la estatua de oro que 
erigiste".
{R}_{I}19_{/}Loco de rabia, Nabucodonosor cambi\u00f3 de actitud con respecto 
a Sidrac, Misac y Abd\u00e9nago; orden\u00f3 que se calentara el horno siete 
veces m\u00e1s de lo que era necesario. {I}20_{/}Luego dio orden a los 
hombres m\u00e1s forzudos de su ej\u00e9rcito que ataran a Sidrac, Misac y 
Abd\u00e9nago para echarlos al horno ardiente. {I}21_{/}Ataron pues a esos 
hombres y los echaron al horno ardiente con sus mantos, t\u00fanicas, 
turbantes y toda su dem\u00e1s ropa. {R}_{I}22_{/}Como la orden del rey era 
irrevocable, se hab\u00eda calentado el horno al m\u00e1ximo; as\u00ed fue como 
la llamarada mat\u00f3 a los hombres que hab\u00edan llevado a Sidrac, Misac 
y Abd\u00e9nago.
{I}23_{/}Esos tres hombres, Sidrac, Misac y Abd\u00e9nago cayeron en el 
horno ardiente amarrados.
{R}_{I}24_{/}\u00a1Pues bien, caminaban en medio de las llamas alabando a Dios 
y bendiciendo al Se\u00f1or! {I}25_{/}De pie, en medio del fuego, Azar\u00edas 
abri\u00f3 la boca y or\u00f3 de esta manera:
{R}_{I}26_{/}"\u00a1Bendito seas t\u00fa, Se\u00f1or, Dios de nuestros padres,
que tu nombre sea alabado y glorificado eternamente!
[=]_{R}_{I}27_{/}Porque eres justo en todo lo que haces,
todos tus caminos son rectos, tus obras son verdaderas
y todos tus juicios son irreprochables.
[\u0095]_{R}_{I}28_{/}Has llevado a efecto una justa sentencia al permitir 
todo lo que nos pas\u00f3 a nosotros y a Jerusal\u00e9n, la ciudad santa de 
nuestros padres. S\u00ed, nos trataste con lealtad y justicia cuando 
dejaste caer sobre nosotros todo eso por culpa de nuestros 
pecados.
{I}29_{/}Porque pecamos y cometimos la injusticia, alej\u00e1ndonos de ti; 
hemos pecado en todo eso gravemente; no hemos obedecido tus 
mandamientos. {I}30_{/}No los hemos cumplido, no hemos hecho lo que t\u00fa 
nos mandaste para que tu bendici\u00f3n viniera sobre nosotros.
[=]_{I}31_{/}En todo lo que has permitido que nos pasara, en todo lo 
que has hecho, has actuado seg\u00fan una justa decisi\u00f3n.
[=]_{R}_{I}32_{/}Nos entregaste en manos de enemigos paganos, los m\u00e1s 
detestables de los infieles, nos entregaste a un rey injusto, el 
m\u00e1s perverso de toda la tierra.
{I}33_{/}Actualmente ya no nos atrevemos a abrir la boca, tus 
servidores y los que te adoran est\u00e1n cubiertos de verg\u00fcenza y de 
confusi\u00f3n. [=]_{I}34_{/}En honor a tu nombre no nos abandones para 
siempre ni te olvides de tu alianza.
{R}_{I}35_{/}En recuerdo de Abrah\u00e1n tu amigo, de Isaac tu servidor y de 
Israel tu santo no alejes de nosotros tu misericordia, {R}_{I}36_{/}t\u00fa 
que prometiste multiplicar su descendencia como las estrellas del 
cielo y como la arena que est\u00e1 a orillas del mar.
[=]_{I}37_{/}S\u00ed, Se\u00f1or, entre todas las naciones de la tierra somos 
los m\u00e1s pobres, y hemos sido humillados ante toda la tierra por 
culpa de nuestros pecados. [=]_{R}_{I}38_{/}No hemos tenido en todo este 
tiempo ni pr\u00edncipe, ni profeta, ni jefe, ni holocausto, ni 
sacrificio ni ofrenda, ni incienso, ni siquiera un lugar para 
present\u00e1rtelos y ser acogidos con benevolencia.
[=]_{R}_{I}39_{/}Recibe sin embargo nuestro coraz\u00f3n destrozado y nuestro 
esp\u00edritu humillado como si fueran holocaustos de carneros y de 
toros, o sacrificios de miles de gordos corderos. [=]_{R}_{I}40_{/}Que 
as\u00ed sea ahora nuestro sacrificio ante ti, conc\u00e9denos seguirte 
fielmente, porque los que en ti ponen su confianza no quedar\u00e1n 
decepcionados.
{I}41_{/}Ahora te seguimos con todo nuestro coraz\u00f3n, te tenemos y 
buscamos tu rostro. No nos cubras de verg\u00fcenza, [=]_{I}42_{/}sino que 
tr\u00e1tanos seg\u00fan tu benevolencia y seg\u00fan tu gran misericordia. 
{I}43_{/}L\u00edbranos con tu poder y haz que veamos la gloria de tu 
Nombre, Se\u00f1or. {I}44_{/}Que todos los que maltratan a tus servidores 
se vean confundidos y cubiertos de verg\u00fcenza, que sean privados de 
todo poder y de toda autoridad y que sus fuerzas sean aniquiladas. 
{R}_{I}45_{/}Que reconozcan que t\u00fa eres el Se\u00f1or, el \u00fanico Dios glorioso 
en toda la tierra".
[\u0095]_{R}_{I}46_{/}Sin embargo, los servidores del rey que los hab\u00edan 
echado al horno segu\u00edan calent\u00e1ndolo con alquitr\u00e1n, pez, aceite y 
le\u00f1a. {I}47_{/}Las llamas se elevaron veinticinco metros por encima 
del horno {I}48_{/}y quemaron a los caldeos que se encontraban cerca 
del horno. {I}49_{/}Pero el \u00e1ngel del Se\u00f1or hab\u00eda descendido al horno 
donde estaban Azar\u00edas y sus compa\u00f1eros y hab\u00eda apartado la llama 
del horno. [=]_{I}50_{/}Hizo que soplara como una suave brisa en el 
horno lo suficiente para que el fuego no los tocara ni les causara 
dolor ni sufrimiento.
{R}_{I}51_{/}Entonces los tres, como un solo coraz\u00f3n, se pusieron a 
cantar, a glorificar y a bendecir a Dios desde el fondo del horno, 
diciendo:
{R}_{I}52_{/}"\u00a1Bendito seas Se\u00f1or, Dios de nuestros padres, alabado y 
ensalzado eternamente!
\u00a1Bendito sea tu nombre santo y glorioso, cantado y ensalzado 
eternamente!
{R}_{I}53_{/}\u00a1Bendito seas en el Templo de tu santa gloria, cantado y 
alabado eternamente!
{R}_{I}54_{/}\u00a1Bendito seas en el trono de tu reino, cantado y glorificado 
eternamente!
{I}55_{/}\u00a1Bendito seas t\u00fa que sondeas los abismos y que te sientas 
sobre los Querubines,
alabado y cantado eternamente!
{I}56_{/}\u00a1Bendito seas en la b\u00f3veda del cielo, cantado y glorificado 
eternamente!
{I}57_{/}\u00a1Todas las obras del Se\u00f1or, bendigan al Se\u00f1or, c\u00e1ntenle y 
glorif\u00edquenlo eternamente!
{I}58_{/}\u00a1Angeles del cielo, bendigan al Se\u00f1or, c\u00e1ntenle y 
glorif\u00edquenlo eternamente!
{I}59_{/}\u00a1Bendigan los cielos al Se\u00f1or, c\u00e1ntenle y glorif\u00edquenlo 
eternamente!
[=]_{I}60_{/}\u00a1Todas las aguas del cielo, bendigan al Se\u00f1or, c\u00e1ntenle y 
glorif\u00edquenlo eternamente!
{I}61_{/}\u00a1Todos los poderes del Se\u00f1or, bendigan al Se\u00f1or, c\u00e1ntenle y 
glorif\u00edquenlo eternamente!
{I}62_{/}\u00a1Sol y luna bendigan al Se\u00f1or, c\u00e1ntenle y glorif\u00edquenlo 
eternamente!
{I}63_{/}\u00a1Estrellas del cielo bendigan al Se\u00f1or, c\u00e1ntenle y 
glorif\u00edquenlo eternamente!
{I}64_{/}\u00a1 Lluvias y roc\u00edos bendigan al Se\u00f1or, c\u00e1ntenle y 
glorif\u00edquenlo eternamente!
{I}65_{/}\u00a1Todos los vientos bendigan al Se\u00f1or, c\u00e1ntenle y 
glorif\u00edquenlo eternamente!
{I}66_{/}\u00a1Fuego y calor bendigan al Se\u00f1or, c\u00e1ntenle y glorif\u00edquenlo 
eternamente!
{I}67_{/}\u00a1Fr\u00edo y ardor bendigan al Se\u00f1or, c\u00e1ntenle y glorif\u00edquenlo 
eternamente!
{I}68_{/}\u00a1Roc\u00edos y escarchas bendigan al Se\u00f1or, c\u00e1ntenle y 
glorif\u00edquenlo eternamente!
{I}69_{/}\u00a1Hielo y fr\u00edo bendigan al Se\u00f1or, c\u00e1ntenle y glorif\u00edquenlo 
eternamente!
{I}70_{/}\u00a1Hielos y nieves bendigan al Se\u00f1or, c\u00e1ntenle y glorif\u00edquenlo 
eternamente!
{I}71_{/}\u00a1Noches y d\u00edas  bendigan al Se\u00f1or, c\u00e1ntenle y glorif\u00edquenlo 
eternamente!
{I}72_{/}\u00a1Luces y tinieblas  bendigan al Se\u00f1or, c\u00e1ntenle y 
glorif\u00edquenlo eternamente!
{I}73_{/}\u00a1Rayos y nubes bendigan al Se\u00f1or, c\u00e1ntenle y glorif\u00edquenlo 
eternamente!
{I}74_{/}\u00a1Bendiga la tierra al Se\u00f1or, c\u00e1ntele y glorif\u00edquelo 
eternamente!
{I}75_{/}\u00a1Monta\u00f1as y colinas bendigan al Se\u00f1or, c\u00e1ntenle y 
glorif\u00edquenlo eternamente!
{I}76_{/}\u00a1Todas las semillas que germinan en la tierra  bendigan al 
Se\u00f1or, c\u00e1ntenle y glorif\u00edquenlo eternamente!
{I}77_{/}\u00a1Fuentes bendigan al Se\u00f1or, c\u00e1ntenle y glorif\u00edquenlo 
eternamente!
{I}78_{/}\u00a1Mares y r\u00edos bendigan al Se\u00f1or, c\u00e1ntenle y glorif\u00edquenlo 
eternamente!
{I}79_{/}\u00a1Monstruos marinos y todo lo que se mueve en las aguas 
bendigan al Se\u00f1or,
c\u00e1ntenle y  glorif\u00edquenlo eternamente!
{I}80_{/}\u00a1Aves todas del cielo bendigan al Se\u00f1or, c\u00e1ntenle y 
glorif\u00edquenlo eternamente!
{I}81_{/}\u00a1Que todos los animales dom\u00e9sticos y las fieras salvajes 
bendigan al Se\u00f1or,
c\u00e1ntenle y glorif\u00edquenlo eternamente!
{I}82_{/}\u00a1Ustedes, todos los hijos de los hombres, bendigan al Se\u00f1or, 
c\u00e1ntenle y glorif\u00edquenlo eternamente!
{R}_{I}83_{/}\u00a1Israel bendice al Se\u00f1or, c\u00e1ntale y glorif\u00edcalo eternamente!
{R}_{I}84_{/}\u00a1Sacerdotes bendigan al Se\u00f1or, c\u00e1ntenle y glorif\u00edquenlo 
eternamente!
{I}85_{/}Todos ustedes servidores del Se\u00f1or, bendigan al Se\u00f1or, 
c\u00e1ntenle y glorif\u00edquenlo eternamente!
{I}86_{/}\u00a1Esp\u00edritus y almas de los justos bendigan al Se\u00f1or, c\u00e1ntenle 
y glorif\u00edquenlo eternamente!
{I}87_{/}\u00a1Todos los santos y los humildes de coraz\u00f3n, bendigan al 
Se\u00f1or, c\u00e1ntenle y glorif\u00edquenlo eternamente!
{R}_{I}88_{/}\u00a1Anan\u00edas, Azar\u00edas y Misael,  bendigan al Se\u00f1or, c\u00e1ntenle y 
glorif\u00edquenlo eternamente!
Porque nos libr\u00f3 del infierno y nos salv\u00f3 de la muerte;
nos arranc\u00f3 del horno ardiente y nos sac\u00f3 de en medio de las 
llamas.
{I}89_{/}\u00a1Den gracias al Se\u00f1or porque es bueno, porque su amor es 
eterno!
{R}_{I}90_{/}Todos ustedes que temen al Se\u00f1or, bend\u00edganlo, bendigan al 
Dios de los dioses,
c\u00e1ntenle y denle gracias porque su amor es eterno.
{R}_{I}91_{/}El rey Nabucodonosor se qued\u00f3 sin resuello, se levant\u00f3 
r\u00e1pidamente y pregunt\u00f3 a sus consejeros: "\u00bfNo echamos a esos tres 
hombres amarrados al fuego?" Respondieron: "Ciertamente". {R}_{I}92_{/}El 
rey a\u00f1adi\u00f3: "Pues bien, veo a cuatro hombres que caminan con toda 
libertad en medio del fuego sin que sufran nada; el cuarto se 
parece a un hijo de los dioses".
{R}_{I}93_{/}Nabucodonosor se acerc\u00f3 a la puerta del horno ardiente y 
exclam\u00f3: "\u00a1Sidrac, Misac y Abd\u00e9nago, servidores del Dios Alt\u00edsimo, 
salgan y vengan para ac\u00e1!". Entonces Sidrac, Misac y Abd\u00e9nago 
salieron de en medio del fuego. {R}_{I}94_{/}Los funcionarios, prefectos, 
gobernadores y consejeros del rey se juntaron para ver a esos 
hombres. El fuego no les hab\u00eda hecho nada: ni su cuerpo ni sus 
cabellos estaban quemados, sus ropas no hab\u00edan sido tocadas y 
ning\u00fan olor a quemado desped\u00edan sus personas.
[=]_{R}_{I}95_{/}Nabucodonosor dijo entonces: "Bendito sea el Dios de 
Sidrac, Misac y Abd\u00e9nago que envi\u00f3 a su \u00e1ngel para librar a sus 
servidores; confiaron en \u00e9l, desobedecieron la orden del rey y 
prefirieron entregar su cuerpo al fuego antes que servir o adorar 
a cualquier otro dios que no fuera su Dios. [=]_{R}_{I}96_{/}Esto es lo 
que ordeno a todos los pueblos, naciones y lenguas: Todos los que 
entre ustedes hablen sin respeto del Dios de Sidrac, Misac y 
Abd\u00e9nago ser\u00e1n hecho pedazos y sus casas ser\u00e1n destruidas porque 
no hay otro Dios que pueda salvar de esa manera". {R}_{I}97_{/}Luego el 
rey orden\u00f3 que se diera un puesto todav\u00eda m\u00e1s importante en la 
provincia de Babilonia a Sidrac, Misac y Abd\u00e9nago.
{N}EL SUE\u00d1O Y LA LOCURA DE NABUCODONOSOR{/}

{R}_{I}98_{/}El rey Nabucodonosor a todos los pueblos, naciones y lenguas 
que habitan en toda la tierra : \u00a1La abundancia y la paz sean con 
ustedes! {R}_{I}99_{/}Me ha parecido bueno dar a conocer las se\u00f1ales y 
maravillas que el Dios Alt\u00edsimo ha hecho conmigo.
{I}100_{/}\u00a1Qu\u00e9 grandes son sus prodigios,
qu\u00e9 poderosos, sus milagros!
Su imperio se extiende de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n.
{1}4{/}

{R}_{I}1_{/}Yo, Nabucodonosor, estaba tranquilo en mi casa y viv\u00eda feliz 
en mi palacio, {R}_{I}2_{/}cuando tuve un sue\u00f1o que me espant\u00f3; los 
pensamientos y las visiones que tuve esa noche me aterrorizaron. 
{R}_{I}3_{/}Orden\u00e9 entonces que vinieran a verme todos los sabios de 
Babilonia para que me dieran a conocer el significado del sue\u00f1o. 
{I}4_{/}Llegaron los magos, los adivinos, los brujos y los astr\u00f3logos, 
y les cont\u00e9 el sue\u00f1o, pero nadie me dio la interpretaci\u00f3n de \u00e9l.
{R}_{I}5_{/}Al fin se present\u00f3 Daniel (llamado Baltasar seg\u00fan el nombre 
de mi Dios), quien tiene en s\u00ed el esp\u00edritu de los dioses santos. 
Le cont\u00e9 el sue\u00f1o y le dije: {R}_{I}6_{/}"Baltasar, jefe de los magos, s\u00e9 
que en ti est\u00e1 el esp\u00edritu de los dioses santos y que no hay 
misterios para ti. Este es el sue\u00f1o que tuve, expl\u00edcamelo.
[=]_{I}7_{/}Estaba acostado y tuve esta visi\u00f3n: hab\u00eda en el centro de 
la tierra un \u00e1rbol que ten\u00eda gran altura. {I}8_{/}Creci\u00f3 el \u00e1rbol y 
lleg\u00f3 a ser tan importante que su copa tocaba el cielo; se lo ve\u00eda 
desde los extremos de la tierra. [=]_{I}9_{/}Su follaje era hermoso y 
sus frutos abundantes. Alimentaba a todos, las fieras salvajes se 
cobijaban a su sombra, los p\u00e1jaros del cielo anidaban entre sus 
ramas, le daba su alimento a todo ser viviente.
{I}10_{/}Contemplaba esta visi\u00f3n en mi cama, cuando un \u00e1ngel, un 
Santo, baj\u00f3 del cielo. {I}11_{/}Se puso a gritar con toda su voz: 
Derriben el \u00e1rbol y corten sus ramas, arranquen sus hojas y boten 
sus frutos. Huyan de su sombra las fieras salvajes, y los p\u00e1jaros 
del cielo, de sus ramas. {R}_{I}12_{/}Pero dejen en la tierra en medio de 
la hierba del campo su tronco y sus ra\u00edces atados con cadenas de 
hierro y de bronce. Que lo moje el roc\u00edo del cielo y que comparta 
el pasto de la tierra con los animales salvajes. {R}_{I}13_{/}\u00a1Que le sea 
quitado su coraz\u00f3n de hombre y se le d\u00e9 un coraz\u00f3n de animal, que 
pasen siete a\u00f1os sobre \u00e9l! [=]_{I}14_{/}Tal es el juicio pronunciado 
por los \u00e1ngeles, tal es la decisi\u00f3n de los Santos; as\u00ed sabr\u00e1 todo 
ser viviente que el Alt\u00edsimo es el due\u00f1o de las realezas humanas. 
El exalta si quiere al m\u00e1s humilde de los hombres.
{R}_{I}15_{/}Este es el sue\u00f1o que tuve yo, el rey Nabucodonosor; t\u00fa, 
Belsasar, debes explic\u00e1rmelo porque todos los sabios de mi reino 
han sido incapaces de hacerlo. Pero t\u00fa s\u00ed lo puedes hacer porque 
en ti est\u00e1 el esp\u00edritu de los dioses santos.
{R}_{I}16_{/}Entonces Daniel, llamado Baltasar, permaneci\u00f3 callado por 
unos momentos; estaba espantado por lo que se le ven\u00eda al 
esp\u00edritu. El rey se dirigi\u00f3 a \u00e9l: "'\u00a1Baltasar, no temas decirme el 
significado del sue\u00f1o!" Belsasar tom\u00f3 la palabra y le dijo: 
"\u00a1Se\u00f1or, ojal\u00e1 que el sue\u00f1o fuera para los que te odian y su 
significado para tus enemigos!
{I}17_{/}Viste un \u00e1rbol que crec\u00eda y que se hac\u00eda tan importante que 
su copa tocaba los cielos y que se lo ve\u00eda desde toda la tierra. 
{I}18_{/}Su follaje era hermoso y su fruto abundante. Alimentaba a 
todo el mundo, las fieras salvajes dorm\u00edan bajo su sombra y entre 
sus ramas anidaban las aves del cielo. {R}_{I}19_{/}Ese \u00e1rbol, oh rey, 
eres t\u00fa. Has crecido hasta tal punto que tu poder se eleva hasta 
los cielos y tu autoridad se extiende hasta los extremos de la 
tierra. {R}_{I}20_{/}Pero viste, oh rey, que bajaba del cielo un \u00e1ngel, 
un Santo, y dec\u00eda: Corten el \u00e1rbol, destr\u00fayanlo, pero dejen en la 
tierra el tronco y las ra\u00edces atadas con cadenas de hierro y de 
bronce en medio de la hierba del campo, que sea mojado por el 
roc\u00edo del cielo y que comparta su alimento con los animales 
salvajes hasta que pasen siete a\u00f1os sobre \u00e9l.
{R}_{I}21_{/}Esto es lo que significa, oh rey. Es una decisi\u00f3n del 
Alt\u00edsimo con respecto a mi se\u00f1or el rey_{I} 22_{/}Te expulsar\u00e1n de 
entre los hombres y vivir\u00e1s con los animales salvajes, comer\u00e1s 
pasto como el buey y te mojar\u00e1 el roc\u00edo del cielo. Pasar\u00e1n siete 
a\u00f1os sobre ti hasta que reconozcas que el Alt\u00edsimo es due\u00f1o de las 
realezas humanas y da el poder a quien quiere.
{I}23_{/}Se dec\u00eda que dejaran el tronco y las ra\u00edces del \u00e1rbol; de 
igual modo te ser\u00e1 devuelto tu reino cuando hayas comprendido que 
los Cielos son due\u00f1os de todo. {R}_{I}24_{/}Por eso, oh rey, escucha mi 
consejo. Redime tus pecados practicando la justicia, y tus 
injusticias siendo bueno con los desgraciados; entonces te ir\u00e1 
bien en todo.
{R}_{I}25_{/}Al rey Nabucodonosor le ocurri\u00f3 todo eso. {R}_{I}26_{/}Doce meses 
despu\u00e9s, mientras se paseaba por la terraza del palacio real de 
Babilonia, {R}_{I}27_{/}el rey comentaba: "\u00bfNo es esta la gran Babilonia 
que constru\u00ed con mi poder y mi fuerza, la que he convertido en mi 
residencia real y que ser\u00e1 la gloria de mi reino?" 
[=]_{R}_{I}28_{/}Todav\u00eda estaban esas palabras en la boca del rey, cuando 
se oy\u00f3 una voz del cielo: "A ti te hablo, rey Nabucodonosor: Se te 
ha quitado la realeza. {I}29_{/}Te expulsar\u00e1n de entre los hombres, 
vivir\u00e1s con los animales salvajes, comer\u00e1s pasto como el buey, y 
pasar\u00e1n siete a\u00f1os sobre ti hasta que reconozcas que el Alt\u00edsimo 
es due\u00f1o de las realezas humanas y que da el poder a quien 
quiera".
{R}_{I}30_{/}Esas palabras se cumplieron inmediatamente. Nabucodonosor 
fue expulsado de entre los hombres; com\u00eda pasto como el buey y el 
roc\u00edo del cielo mojaba su cuerpo; sus cabellos crecieron como las 
plumas del \u00e1guila y sus u\u00f1as como las de los p\u00e1jaros.
{R}_{I}31_{/}Al t\u00e9rmino del tiempo fijado, yo, Nabucodonosor, levant\u00e9 mis 
ojos al cielo, y me volvi\u00f3 la inteligencia. Bendije al Alt\u00edsimo, 
alab\u00e9 y glorifiqu\u00e9 al que vive eternamente. Su poder es un poder 
eterno y su realeza se extiende de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n. 
[=]_{I}32_{/}Para \u00e9l todos los habitantes de la tierra son como la 
nada, hace lo que quiere con los ej\u00e9rcitos de los cielos y con los 
habitantes de la tierra; nadie puede oponerse a su poder ni 
decirle: \u00bfQu\u00e9 haces?
{I}33_{/}En ese mismo momento, me volvi\u00f3 la inteligencia, recuper\u00e9 mi 
majestad y mi esplendor y pude reanudar un reinado glorioso. Mis 
consejeros y mis ministros me fueron a buscar, fui restablecido en 
mi trono e incluso gan\u00e9 en poder. [=]_{R}_{I}34_{/}Ahora yo, 
Nabucodonosor, alabo, celebro y glorifico al Rey de los cielos; 
todos sus caminos son justos y sus obras son verdad. Sabe humillar 
a los que se comportan con orgullo.
{N}EL BANQUETE DE BELSASAR{/}

{1}5{/}

[\u0095]_{R}_{I}1_{/}El rey Belsasar dio un gran banquete para miles de sus 
altos funcionarios, y ante esos miles de invitados, se puso a 
tomar vino. {R}_{I}2_{/}Despu\u00e9s de haber probado el vino, Belsasar orden\u00f3 
que trajeran los vasos de oro y de plata que su padre 
Nabucodonosor hab\u00eda sacado del Templo de Jerusal\u00e9n. Tanto el rey 
como sus altos funcionarios, sus mujeres y sus concubinas quer\u00edan 
beber en ellos. {R}_{I}3_{/}Trajeron pues los vasos de oro que hab\u00edan 
sido robados del Templo de Dios en Jerusal\u00e9n. [=]_{R}_{I}4_{/}El rey y 
sus altos funcionarios, sus mujeres y sus concubinas los tomaron 
para beber en ellos: tomaron vino a la salud de sus dioses de oro, 
de plata, de bronce, de hierro, de madera y de piedra.
{R}_{I}5_{/}Pues bien, de repente aparecieron frente al candelero los 
dedos de una mano, que escrib\u00edan sobre el estuco del muro del 
palacio real. El rey vio esa mano que escrib\u00eda {I}6_{/}e 
inmediatamente cambi\u00f3 de color: estaba espantado, todo su cuerpo y 
todos sus miembros temblaban. {R}_{I}7_{/}Grit\u00f3 con fuerte voz para que 
llamaran a los magos, los brujos y los astr\u00f3logos, y ante los 
sabios de Babilonia el rey tom\u00f3 la palabra: "El hombre que lea lo 
que ah\u00ed est\u00e1 escrito y que me d\u00e9 a conocer su significado ser\u00e1 
revestido de p\u00farpura, se le pondr\u00e1 un collar de oro al cuello y 
ocupar\u00e1 el tercer puesto en mi reino".
{I}8_{/}Pero ninguno de los sabios que hab\u00eda venido era capaz de 
descifrar la inscripci\u00f3n y de entregar su sentido. {R}_{I}9_{/}El rey 
Belsasar se espant\u00f3 m\u00e1s a\u00fan, estaba ya sin colores y sus altos 
funcionarios estaban muy asustados.
{R}_{I}10_{/}Al enterarse de las palabras del rey y de sus altos 
funcionarios, la reina entr\u00f3 en el sal\u00f3n del fest\u00edn, pidi\u00f3 la 
palabra y dijo: "\u00a1Viva el rey eternamente! No te perturben tus 
pensamientos ni cambie as\u00ed de color tu rostro. [=]_{R}_{I}11_{/}Hay un 
hombre en tu reino que tiene en s\u00ed el esp\u00edritu de los dioses 
santos. Durante el reinado de tu padre pudieron darse cuenta de 
que hab\u00eda en \u00e9l una luz, un juicio y una sabidur\u00eda digna de los 
dioses. Por eso el rey tu padre lo puso como jefe de los adivinos, 
de los magos, de los brujos y de los astr\u00f3logos. [=]_{R}_{I}12_{/}Se 
notaba en \u00e9l un esp\u00edritu superior, una inteligencia, un juicio, el 
arte de explicar los sue\u00f1os, de interpretar los misterios y de 
resolver los problemas, hablo de Daniel a quien el rey hab\u00eda 
puesto el nombre de Baltasar. Llamemos por tanto a Daniel y \u00e9l nos 
dir\u00e1 lo que significa todo esto.
{R}_{I}13_{/}Trajeron pues a Daniel a la presencia del rey. El rey tom\u00f3 
la palabra y le dijo: "\u00bfEres t\u00fa Daniel, uno de los desterrados que 
mi padre traslad\u00f3 desde Judea? {R}_{I}14_{/}Me han dicho que en ti reside 
el esp\u00edritu de los dioses y que han notado en ti una luz, un 
juicio y una sabidur\u00eda extraordinarias. {R}_{I}15_{/}Pues bien, acaban de 
traerme a los sabios y a los magos para que leyeran esa escritura 
y me dieran su significado, pero han sido incapaces de hacerlo. 
{R}_{I}16_{/}Despu\u00e9s me dijeron que t\u00fa puedes interpretar y resolver los 
problemas. Si puedes leer lo que all\u00ed est\u00e1 escrito y darme a 
conocer su significado, ser\u00e1s revestido de p\u00farpura, llevar\u00e1s un 
collar de oro al cuello y ser\u00e1s la tercera persona del reino".
{R}_{I}17_{/}Entonces Daniel tom\u00f3 la palabra y delante del rey dijo: 
"\u00a1Guarda tus regalos o d\u00e1selos a otros! Voy a descifrar para el 
rey lo que est\u00e1 all\u00ed escrito y le dar\u00e9 a conocer el significado.
{R}_{I}18_{/}Oh rey, el Dios Alt\u00edsimo dio a tu padre Nabucodonosor la 
realeza, el poder, la gloria y la majestad. {R}_{I}19_{/}Debido a ese 
poder que hab\u00eda recibido, los hombres de todos los pueblos, 
naciones y lenguas estaban llenos de terror y temblaban ante \u00e9l. 
Mataba o dejaba vivir a su arbitrio, elevaba o bajaba a quien 
quer\u00eda. [=]_{R}_{I}20_{/}Pero cuando su coraz\u00f3n se infl\u00f3 de orgullo y se 
endureci\u00f3 su esp\u00edritu, fue echado de su trono real y se le quit\u00f3 
la gloria. [=]_{R}_{I}21_{/}Fue expulsado de entre los hombres porque su 
esp\u00edritu se transform\u00f3 en el de un animal; viv\u00eda con los burros 
salvajes, se alimentaba de pasto como el buey, y su cuerpo era 
mojado por el roc\u00edo del cielo. Eso dur\u00f3 hasta el d\u00eda en que 
reconoci\u00f3 que el Dios Alt\u00edsimo es el due\u00f1o de las realezas humanas 
y que llama a quien quiera.
{I}22_{/}Pero t\u00fa Belsasar, su hijo, no te has humillado siendo que 
sab\u00edas todo eso. {R}_{I}23_{/}Al contrario, te alzaste en contra del 
Se\u00f1or de los cielos, dispusiste que te trajeran los vasos de su 
Templo y han tomado vino en ellos t\u00fa, tus altos funcionarios, tus 
mujeres y tus concubinas. Y han bebido a la salud de sus dioses de 
plata y de oro, de bronce, de hierro, de madera y de piedra, que 
nada ven, nada entienden y nada saben. Pero t\u00fa no has glorificado 
al Dios que tiene tu vida en su mano y a quien pertenece todo tu 
destino.
{I}24_{/}Por eso fue enviada de su parte esa mano para que trazara ese 
escrito, {I}25_{/}y ese escrito dice: "Men\u00e9, Men\u00e9", "T\u00e9quel" y 
"Parsin". {R}_{I}26_{/}Ahora viene la explicaci\u00f3n de esas palabras: 
"Men\u00e9": Dios ha medido tu reino y le ha puesto fin. {I}27_{/}"T\u00e9quel": 
has sido pesado en la balanza y tu peso ha resultado muy liviano. 
{R}_{I}28_{/}"Parsin": tu reino ha sido dividido y dado a los Medos y a 
los Persas".
{R}_{I}29_{/}Entonces Belsasar orden\u00f3 que se revistiera de p\u00farpura a 
Daniel, que le pusieran al cuello un collar de oro y que se 
proclamara que de ahora en adelante era el tercer personaje de su 
reino. {R}_{I}30_{/}Pero esa misma noche el rey caldeo Belsasar fue 
asesinado.
{1}6{/}

Y recibi\u00f3 su reinado Dar\u00edo el medo, que ten\u00eda ya sesenta y dos 
a\u00f1os.
{N}DANIEL ES ARROJADO AL FOSO DE LOS LEONES{/}

{R}_{I}2_{/}Dar\u00edo dio un decreto para su reino: puso a ciento veinte 
gobernadores al frente de cada una de las provincias de su reino. 
{R}_{I}3_{/}Para preservar los intereses del rey, deb\u00edan rendir cuentas a 
tres altos funcionarios que estaban sobre ellos (uno de los cuales 
era Daniel). {R}_{I}4_{/}Pero Daniel se distingui\u00f3 pronto entre los altos 
funcionarios y gobernadores porque hab\u00eda en \u00e9l un esp\u00edritu 
realmente superior tanto que el rey pensaba ponerlo a la cabeza de 
todo su reino. {R}_{I}5_{/}Por eso fue que los altos funcionarios y 
gobernadores buscaron entre los asuntos del estado un pretexto 
para acusar a Daniel, pero no encontraban ning\u00fan reproche que 
hacerle porque era fiel y no pod\u00edan reprocharle ni negligencia ni 
falta. {R}_{I}6_{/}Esos hombres se pusieron entonces a decir: "Ya que no 
se le puede reprochar nada a ese Daniel, busquemos alg\u00fan pretexto 
en la religi\u00f3n de su Dios".
{R}_{I}7_{/}Los altos funcionarios y los gobernadores se precipitaron 
donde el rey y le dijeron: "\u00a1Viva para siempre el rey Dar\u00edo! 
[=]_{R}_{I}8_{/}Todos los altos funcionarios del reino, los prefectos, 
gobernadores, consejeros y hombres de leyes, piensan que ser\u00eda 
bueno que se proclamara una prohibici\u00f3n por decreto real: 
Cualquiera que, durante treinta d\u00edas dirija una plegaria a otro 
dios o a otra persona fuera de ti, oh rey, sea arrojado al foso de 
los leones. {R}_{I}9_{/}Ahora, oh rey, toma esa decisi\u00f3n, haz que se 
ponga por escrito para que no sea modificada y as\u00ed, seg\u00fan la ley 
de los Medos y de los Persas, nadie pueda anularla". {R}_{I}10_{/}El rey 
Dar\u00edo firm\u00f3 pues esa decisi\u00f3n.
[=]_{R}_{I}11_{/}Cuando Daniel supo que hab\u00eda sido firmado ese decreto, 
entr\u00f3 en su casa; su pieza estaba en el segundo piso y las 
ventanas daban a Jerusal\u00e9n. Tres veces al d\u00eda Daniel se pon\u00eda de 
rodillas, oraba y alababa a Dios como lo hab\u00eda hecho siempre. 
{R}_{I}12_{/}Pues bien esos hombres entraron en tropel y encontraron a 
Daniel que estaba suplicando e implorando a su Dios. 
{R}_{I}13_{/}Corrieron donde el rey y le recordaron la prohibici\u00f3n real: 
"\u00bfNo firmaste un decreto seg\u00fan el cual cualquier hombre que en 
estos treinta d\u00edas dirija una oraci\u00f3n a otro dios o a otra persona 
fuera de ti, ser\u00eda arrojado al foso de los leones?" El rey 
respondi\u00f3: "As\u00ed se ha establecido firmemente, seg\u00fan la ley de los 
medos y de los persas: nadie puede ir en contra".
{R}_{I}14_{/}Entonces dijeron al rey: "Daniel, ese hombre que forma parte 
de los desterrados de Jud\u00e1, no tiene respeto alguno por ti ni por 
la prohibici\u00f3n que t\u00fa firmaste. Hace su oraci\u00f3n tres veces al 
d\u00eda". {R}_{I}15_{/}Al o\u00edr esas palabras, el rey se molest\u00f3 mucho; quer\u00eda 
salvar a Daniel y hasta la puesta del sol, busc\u00f3 en vano una 
soluci\u00f3n. {R}_{I}16_{/}Pero esos hombres lo presionaban, dici\u00e9ndole: 
"\u00a1Sabes muy bien, oh rey, que seg\u00fan la ley de los Medos y de los 
Persas ninguna prohibici\u00f3n o decreto firmado por el rey puede ser 
anulado!".
{R}_{I}17_{/}Entonces el rey orden\u00f3 que detuvieran a Daniel y que lo 
arrojaran al foso de los leones. El rey dijo a Daniel: "\u00a1Ojal\u00e1 te 
salve tu Dios, al que sirves con tanta fidelidad!". 
[=]_{R}_{I}18_{/}Empujaron una gran piedra para cerrar la boca del foso; 
el rey y los altos funcionarios pusieron en ella sus sellos para 
que nada pudiera cambiar la suerte de Daniel. {R}_{I}19_{/}El rey entr\u00f3 
en su palacio, ayun\u00f3 toda la noche y no quiso acostarse con sus 
concubinas; no pudo dormir.
{R}_{I}20_{/}Aun antes de que saliera el sol, el rey se levant\u00f3 y se 
dirigi\u00f3 a toda prisa al foso de los leones. {R}_{I}21_{/}Se acerc\u00f3 al 
foso y grit\u00f3 a Daniel con voz angustiada: "\u00bfDaniel, servidor del 
Dios vivo, ese Dios al que sirves con tanta fidelidad ha sido 
capaz de librarte de los leones?" {R}_{I}22_{/}Daniel respondi\u00f3 al rey: 
"\u00a1Viva el rey para siempre! [=]_{R}_{I}23_{/}Mi Dios me envi\u00f3 a su \u00e1ngel, 
quien cerr\u00f3 las fauces de los leones, los que ni siquiera me han 
tocado porque fui hallado inocente ante \u00e9l, y ante ti, oh rey, 
tambi\u00e9n soy inocente". {R}_{I}24_{/}El rey experiment\u00f3 una gran alegr\u00eda y 
dio orden de que sacaran a Daniel del foso. Sacaron pues a Daniel 
del foso de los leones y lo encontraron en perfecto estado porque 
hab\u00eda puesto su confianza en su Dios.
{R}_{I}25_{/}Entonces el rey mand\u00f3 que vinieran los hombres que hab\u00edan 
calumniado a Daniel, los arroj\u00f3 al foso de los leones junto con 
sus hijos y sus mujeres, y aun antes que tocaran el suelo del 
foso, los leones se abalanzaron sobre ellos y trituraron sus 
huesos.
{R}_{I}26_{/}El rey Dar\u00edo escribi\u00f3 a todos los pueblos, naciones y 
lenguas que viven en toda la tierra: "\u00a1La abundancia y la paz sean 
con ustedes! {R}_{I}27_{/}Este es el decreto que promulgo: En toda la 
extensi\u00f3n de mi reino, la gente temer\u00e1 y respetar\u00e1 al Dios de 
Daniel. El es el Dios vivo, que permanece para siempre: su reino 
no ser\u00e1 destruido y su imperio no tendr\u00e1 fin. {R}_{I}28_{/}El salva y 
libra, realiza se\u00f1ales y prodigios en los cielos y en la tierra: 
\u00e9l salv\u00f3 a Daniel de las garras y de los dientes de los leones".
{R}_{I}29_{/}Durante el reino de Dar\u00edo y \u00e9l de Ciro el Persa, Daniel fue 
cada vez m\u00e1s considerado.
{N}LA VISI\u00d3N DE LOS CUATRO IMPERIOS{/}

{1}7{/}

[*]_{R}_{I}1_{/}El primer a\u00f1o de Belsasar, rey de Babilonia, una noche 
Daniel tuvo un sue\u00f1o y visiones que puso por escrito. Este es el 
relato.
[=]_{R}_{I}2_{/}Daniel tom\u00f3 la palabra y dijo: "Tuve visiones durante la 
noche: cuatro vientos del cielo sacud\u00edan el mar, [=]_{R}_{I}3_{/}y cuatro 
animales enormes sal\u00edan del mar; los cuatro eran diferentes. 
{R}_{I}4_{/}El primero se parec\u00eda a un le\u00f3n con alas de \u00e1guila; mientras 
lo estaba mirando, le arrancaron sus alas, fue levantado de la 
tierra y se par\u00f3 sobre sus patas como un hombre; le fue dado un 
coraz\u00f3n de hombre.
{I}5_{/}El segundo se parec\u00eda a un oso, estaba echado de lado y ten\u00eda 
entre sus dientes tres costillas. Entonces se le dijo: "Lev\u00e1ntate 
y come mucha carne". {I}6_{/}Mir\u00e9 y vi a otro animal parecido a un 
leopardo, con cuatro alas en el lomo; ten\u00eda cuatro cabezas, y le 
fue dado el poder. {R}_{I}7_{/}Mientras contemplaba mis visiones 
nocturnas, percib\u00ed a un cuarto animal terrible, espantoso, con 
incre\u00edble poder; ten\u00eda grandes dientes de hierro, com\u00eda, 
trituraba, y lo sobrante lo aplastaba con sus patas. Era distinto 
a todos los animales que lo hab\u00edan precedido, ten\u00eda diez cuernos.
{I}8_{/}Estaba mirando los cuernos cuando surgi\u00f3 de entre ellos un 
cuerno peque\u00f1o, y fueron arrancados tres cuernos para dejarle 
lugar. Entonces vi en ese cuerno ojos parecidos a los ojos humanos 
y una boca que pronunciaba palabras insolentes.
{N}EL HIJO DE HOMBRE{/}

[\u0095]_[=]_{I}9_{/}Segu\u00eda mirando, pusieron unos tronos y un anciano se 
sent\u00f3; su ropa era blanca como la nieve, los cabellos de su cabeza 
eran como la lana blanca, su trono era de llamas de fuego con 
ruedas de fuego ardiente. [=]_{R}_{I}10_{/}Un r\u00edo de fuego brotaba y 
corr\u00eda de delante de \u00e9l; miles y millares le serv\u00edan, millones y 
millones permanec\u00edan de pie en su presencia. Se constituy\u00f3 el 
tribunal y abrieron los libros.
[=]_{I}11_{/}Las palabras insolentes que hab\u00edan sido pronunciadas por 
el cuerno hab\u00edan sembrado un gran desorden. Mientras estaba 
mirando, mataron al animal, su cad\u00e1ver fue destruido y arrojado al 
fuego ardiente. {I}12_{/}Se les quit\u00f3 el poder a los otros animales, 
pero se les prolong\u00f3 la vida por el momento hasta la fecha fijada.
[=]_{R}_{I}13_{/}Mientras segu\u00eda contemplando esas visiones nocturnas, vi 
algo como un hijo de hombre que ven\u00eda sobre las nubes del cielo; 
se dirigi\u00f3 hacia el anciano y lo llevaron a su presencia. 
[=]_{R}_{I}14_{/}Se le dio el poder, la gloria y la realeza, y todos los 
pueblos, naciones y lenguas lo sirvieron. Su poder es el poder 
eterno que nunca pasar\u00e1; su reino no ser\u00e1 destruido.
{R}_{I}15_{/}Yo Daniel segu\u00eda all\u00ed. Mi esp\u00edritu estaba perturbado por 
todo eso, pues esas visiones me hab\u00edan aterrorizado. {I}16_{/}Me 
acerqu\u00e9 entonces a uno de los que estaban de pie y le ped\u00ed que me 
dijera qu\u00e9 era realmente todo lo que hab\u00eda visto. Me habl\u00f3 y dio 
el significado de todas esas cosas. {R}_{I}17_{/}Esos cuatro animales 
enormes son cuatro reyes que aparecer\u00e1n en la tierra, 
[=]_{I}18_{/}despu\u00e9s de lo cual los santos del Alt\u00edsimo recibir\u00e1n la 
realeza y la poseer\u00e1n por los siglos de los siglos.
{R}_{I}19_{/}Quer\u00eda adem\u00e1s saber la verdad respecto al cuarto animal, tan 
diferente a los dem\u00e1s y tan horrible con sus dientes de hierro y 
sus garras de bronce, que devoraba, trituraba y luego pisoteaba 
todo lo que quedaba. {I}20_{/}Quer\u00eda saber qu\u00e9 eran esos diez cuernos 
que ten\u00eda en su cabeza, y el otro cuerno que hab\u00eda brotado y ante 
el cual hab\u00edan ca\u00eddo tres de los primeros. Quer\u00eda saber qu\u00e9 era 
ese cuerno con ojos y una boca que pronunciaba palabras insolentes 
y que parec\u00eda ser m\u00e1s importante que los dem\u00e1s. {I}21_{/}Segu\u00eda 
mirando ese cuerno, que combat\u00eda a los santos y que los venc\u00eda, 
[=]_{R}_{I}22_{/}hasta que lleg\u00f3 el anciano, quien dict\u00f3 sentencia en 
favor de los santos del Alt\u00edsimo, y en ese momento los santos 
tomaron posesi\u00f3n del reino.
[\u0095]_{R}_{I}23_{/}Entonces aquel a quien hab\u00eda preguntado me dijo:
"El cuarto animal es un cuarto reino que habr\u00e1 en la tierra y que 
ser\u00e1 distinto a todos los dem\u00e1s; devorar\u00e1 a toda la tierra, la 
aplastar\u00e1 y la pisotear\u00e1. [=]_{R}_{I}24_{/}Esos diez cuernos son diez 
reyes que se levantar\u00e1n en ese reino, luego surgir\u00e1 otro despu\u00e9s 
de ellos, diferente a los anteriores, y que derrotar\u00e1 a tres 
reyes. [=]_{R}_{I}25_{/}Insultar\u00e1 al Alt\u00edsimo, perseguir\u00e1 a los santos 
del Alt\u00edsimo, tratar\u00e1 de cambiar el calendario y la Ley; los 
santos quedar\u00e1n sometidos a su poder por un tiempo, dos tiempos y 
la mitad de un tiempo. {I}26_{/}Pero se constituir\u00e1 el Tribunal, se le 
quitar\u00e1 el poder, y ser\u00e1 destruido y exterminado para siempre. 
[=]_{I}27_{/}Entonces la realeza, la autoridad y la grandeza de todos 
los reinos que est\u00e1n bajo los cielos ser\u00e1n dadas al pueblo de los 
santos del Alt\u00edsimo; su reinado es un reinado eterno y todos los 
poderes le servir\u00e1n y le obedecer\u00e1n".
{R}_{I}28_{/}Aqu\u00ed se acaba el relato. Esas visiones me hab\u00edan 
aterrorizado a m\u00ed, Daniel, y mi rostro hab\u00eda mudado de color, pero 
conservaba todo eso en mi coraz\u00f3n.
{N}OTRA VISI\u00d3N QUE CONTIN\u00daA LA HISTORIA DE ANT\u00cdOCO{/}

{1}8{/}

[\u0095]_{R}_{I}1_{/}El tercer a\u00f1o del reinado de Belsasar, yo Daniel, recib\u00ed 
una nueva visi\u00f3n como continuaci\u00f3n de las anteriores. 
[=]_{I}2_{/}Durante esa visi\u00f3n vi la ciudadela de Suza, en la 
provincia de Elam; en esa visi\u00f3n me encontraba a orillas del r\u00edo 
Ulay, y miraba desde all\u00ed. {I}3_{/}Al levantar los ojos vi a un 
carnero con dos cuernos que estaba de pie frente al torrente. Los 
dos cuernos eran grandes pero uno sobrepasaba al otro, y el m\u00e1s 
grande fue el \u00faltimo en despuntar. {I}4_{/}Vi al carnero que daba 
cornadas al oeste, al norte y al sur; ning\u00fan animal pod\u00eda 
resistirle ni nada pod\u00eda escap\u00e1rsele. Hac\u00eda lo que quer\u00eda y se 
volvi\u00f3 poderoso. {I}5_{/}Cuando trataba de entender eso, divis\u00e9 a un 
chivato que ven\u00eda del occidente despu\u00e9s de haber recorrido toda la 
tierra, pero sin tocar el suelo; ese chivo ten\u00eda un enorme cuerno 
entre los ojos. {I}6_{/}Se acerc\u00f3 al carnero de dos cuernos que hab\u00eda 
visto en la orilla y se abalanz\u00f3 contra \u00e9l con todas sus fuerzas. 
{I}7_{/}Vi como embest\u00eda al carnero: lo golpe\u00f3 furiosamente y le 
quebr\u00f3 ambos cuernos sin que el carnero opusiera resistencia. Lo 
tir\u00f3 al suelo, lo pisote\u00f3 y nadie pudo librar al carnero de sus 
manos. {I}8_{/}El chivo se hizo muy poderoso, pero, en el colmo de su 
poder, el gran cuerno se rompi\u00f3 y brotaron en vez de \u00e9l cuatro 
cuernos, vueltos a los cuatro vientos del Cielo.
[=]_{I}9_{/}De uno de ellos sali\u00f3 un cuerno m\u00e1s peque\u00f1o, pero que se 
extendi\u00f3 mucho en direcci\u00f3n del sur, del este y de la tierra de 
Belleza. [=]_{I}10_{/}Alcanz\u00f3 el ej\u00e9rcito de los cielos e hizo caer a 
la tierra una parte de \u00e9l como estrellas a las que pisote\u00f3. 
{R}_{I}11_{/}Se alz\u00f3 incluso contra el jefe de ese ej\u00e9rcito: le quit\u00f3 el 
sacrificio perpetuo y sacudi\u00f3 los cimientos de su santuario 
{R}_{I}12_{/}junto con su ej\u00e9rcito. En el mismo lugar en que se 
presentaba el sacrificio, erigi\u00f3 la Abominaci\u00f3n, pisote\u00f3 la verdad 
y tuvo \u00e9xito en todo lo que hizo.
{R}_{I}13_{/}O\u00ed entonces a un Santo que hablaba y a otro Santo que le 
hizo esta pregunta: "\u00bfHasta cu\u00e1ndo durar\u00e1 lo que anuncia esta 
visi\u00f3n: el sacrificio perpetuo suprimido, la Abominaci\u00f3n erigida y 
el lugar santo y el ej\u00e9rcito pisoteados?" {I}14_{/}Le respondi\u00f3: 
"Hasta dos mil trescientas tardes y ma\u00f1anas; entonces ser\u00e1 
restablecido el lugar santo como corresponde".
{R}_{I}15_{/}Ahora bien, mientras yo Daniel contemplaba la visi\u00f3n y 
trataba de comprenderla, cre\u00ed ver a un hombre delante de m\u00ed 
[=]_{I}16_{/}y escuch\u00e9 una voz a orillas del Ulay que le gritaba: 
"Gabriel, dale a entender la visi\u00f3n". [=]_{R}_{I}17_{/}Se dirigi\u00f3 
entonces al sitio donde me encontraba, pero al acerc\u00e1rseme me 
asust\u00e9 y ca\u00ed con el rostro en tierra. Me dijo: "Hijo de hombre, 
entiende que esta visi\u00f3n se refiere al tiempo del fin".
{I}18_{/}Mientras estaba postrado en tierra y me hablaba, perd\u00ed el 
conocimiento; me toc\u00f3 y me levant\u00f3. [=]_{I}19_{/}Luego me dijo: "Ahora 
te voy a dar a conocer lo que suceder\u00e1 al fin del tiempo de la 
c\u00f3lera, porque el fin est\u00e1 ya decidido. {R}_{I}20_{/}El carnero que viste 
con sus dos cuernos son los reyes de los Medos y de los Persas. 
{R}_{I}21_{/}El chivo velludo es el rey de Yav\u00e1n, el gran cuerno entre 
sus ojos es el primero de sus reyes. {I}22_{/}El cuerno roto y los 
cuatro cuernos que brotaron en su lugar son cuatro reinos surgidos 
de esa naci\u00f3n, pero que no alcanzar\u00e1n su poder. {R}_{I}23_{/}Al t\u00e9rmino 
de su reinado, cuando el pecado haya llegado al m\u00e1ximo, ver\u00e1n c\u00f3mo 
se levanta un rey con el rostro fiero que desafiar\u00e1 las 
dificultades. [=]_{I}24_{/}Su poder aumentar\u00e1 sin cesar, llevar\u00e1 a 
cabo cosas incre\u00edbles y tendr\u00e1 \u00e9xito en sus empresas. Destruir\u00e1 a 
los poderosos y al pueblo de los santos. [=]_{R}_{I}25_{/}Debido a su 
astucia sus estratagemas tendr\u00e1n \u00e9xito; se inflar\u00e1 de orgullo y 
destruir\u00e1 a mucha gente por sorpresa. Se alzar\u00e1 contra el Rey de 
reyes, pero sin que intervenga la mano del hombre ser\u00e1 derrotado. 
{I}26_{/}Esta visi\u00f3n de las tardes y de las ma\u00f1anas que acabas de ver 
se cumplir\u00e1, pero gu\u00e1rdala para ti solo pues se refiere a un 
porvenir lejano".
{R}_{I}27_{/}Yo Daniel me desmay\u00e9; estuve enfermo muchos d\u00edas, luego me 
levant\u00e9 para ocuparme de los asuntos del rey. Pero segu\u00eda 
consternado por esa visi\u00f3n que no entend\u00eda.
{N}LA ORACI\u00d3N DE DANIEL{/}

{1}9{/}

[\u0095]_{R}_{I}1_{/}Era el primer a\u00f1o de Dar\u00edo, hijo de Artajerjes, el Medo, 
que rein\u00f3 en el reino de los Caldeos. [=]_{R}_{I}2_{/}Ese primer a\u00f1o de 
su reinado, yo Daniel estudiaba las Escrituras y sacaba la cuenta 
de esos setenta a\u00f1os que deb\u00edan pasar sobre Jerusal\u00e9n en ruinas 
como le fue revelado al profeta Jerem\u00edas. [=]_{R}_{I}3_{/}Volv\u00ed mi mirada 
hacia el Se\u00f1or Dios para invocarlo en la oraci\u00f3n y suplicarle por 
medio del ayuno, la penitencia y la ceniza.
[=]_{R}_{I}4_{/}Le supliqu\u00e9 a Yav\u00e9, mi Dios y le hice esta confesi\u00f3n: 
"\u00a1Ah, mi Se\u00f1or, Dios grande y temible que conservas la alianza y 
tu misericordia con los que te aman y observan tus mandamientos!
[=]_{I}5_{/}Pecamos, cometimos injusticias, fuimos infieles, nos 
rebelamos; nos apartamos de tus mandamientos y de tus leyes. 
{R}_{I}6_{/}No hicimos caso a tus servidores los profetas que hablaban en 
tu nombre a nuestros reyes, a nuestros jefes y a nuestros padres 
como tambi\u00e9n a toda la naci\u00f3n.
[=]_{R}_{I}7_{/}T\u00fa, Se\u00f1or, has sido justo y nosotros s\u00f3lo tenemos derecho 
a la verg\u00fcenza como en ese d\u00eda, nosotros la gente de Jud\u00e1, los 
habitantes de Jerusal\u00e9n y todo Israel, estemos cerca o lejos en 
todos los pa\u00edses donde nos dispersaste por culpa de las 
infidelidades que cometimos contra ti.
{R}_{I}8_{/}Oh Yav\u00e9, la verg\u00fcenza sea para nosotros, para nuestros reyes, 
nuestros jefes y nuestros padres, porque pecamos contra ti. 
{R}_{I}9_{/}Que el Se\u00f1or nuestro Dios tenga misericordia y nos perdone 
porque nos rebelamos contra \u00e9l. 
{R}_{I}10_{/}No obedecimos a Yav\u00e9 nuestro Dios, no caminamos seg\u00fan sus 
leyes que puso delante de nosotros por medio de sus servidores los 
profetas. 
{R}_{I}11_{/}Todo Israel desobedeci\u00f3 a tu Ley y se apart\u00f3 de tu palabra; 
por eso cayeron sobre nosotros la maldici\u00f3n y las amenazas que 
est\u00e1n escritas en la Ley de Mois\u00e9s, servidor de Dios, porque 
hab\u00edamos pecado contra ti.
{R}_{I}12_{/}Yav\u00e9 cumpli\u00f3 las palabras que hab\u00eda pronunciado contra 
nosotros y contra los jefes que nos gobernaban. Hizo que cayera 
sobre nosotros una terrible desgracia; nunca se hab\u00eda visto bajo 
el cielo lo que pas\u00f3 en Jerusal\u00e9n.
{R}_{I}13_{/}Cay\u00f3 sobre nosotros la desgracia como est\u00e1 escrito en la Ley 
de Mois\u00e9s, pero no apaciguamos a Yav\u00e9 nuestro Dios, renunciando a 
nuestra mala conducta y prestando atenci\u00f3n a su verdad. {R}_{I}14_{/}Yav\u00e9 
fue quien previ\u00f3 esa desgracia y la dej\u00f3 caer sobre nosotros, 
porque Yav\u00e9 es justo en todo lo que hace: no hab\u00edamos escuchado su 
voz.
_{R}_{I}15_{/}Se\u00f1or nuestro Dios, cuya fama es eterna, t\u00fa que con mano 
poderosa hiciste salir a tu pueblo del pa\u00eds de Egipto, contra ti 
pecamos y nos rebelamos.
[=]_{R}_{I}16_{/}Se\u00f1or, en tu gran bondad, aparta tu c\u00f3lera y tu furor de 
Jerusal\u00e9n, tu ciudad, y de tu monta\u00f1a santa, pues por culpa de 
nuestros pecados y de los pecados de nuestros padres Jerusal\u00e9n y 
tu pueblo son motivo de burla de parte de todos los que nos 
rodean.
[=]_{R}_{I}17_{/}Escucha pues, t\u00fa, nuestro Dios, la oraci\u00f3n de tu 
servidor y su s\u00faplica. Por tu honor, Se\u00f1or, haz que brille tu 
rostro sobre tu santuario en ruinas.
{R}_{I}18_{/}Pon atenci\u00f3n, oh Dios m\u00edo, escucha, abre tus ojos, mira 
nuestra ruina y la ciudad sobre la cual ha sido pronunciado tu 
Nombre. Te lo suplicamos; no esperamos nada de nuestros m\u00e9ritos, 
sino que confiamos en tu gran misericordia.
[=]_{R}_{I}19_{/}Escucha, Se\u00f1or, perdona, Se\u00f1or, mira, Se\u00f1or. Act\u00faa oh mi 
Dios, no tardes por amor de ti mismo, porque tu ciudad y tu pueblo 
son llamados por tu nombre.
{N}LA PROFEC\u00cdA DE SETENTA SEMANAS DE A\u00d1OS{/}

[=]_{R}_{I}20_{/}A la hora de la ofrenda de la tarde estaba todav\u00eda 
hablando y orando, confesando mi pecado y el de mi pueblo Israel, 
suplicando a Yav\u00e9 mi Dios por su santa monta\u00f1a. [=]_[*]_{I}21_{/}En 
esto lleg\u00f3 volando hasta m\u00ed Gabriel, al que hab\u00eda visto en la 
visi\u00f3n al comienzo. {R}_{I}22_{/}Lleg\u00f3 hasta donde yo estaba y me dijo: 
"Daniel, he venido ahora para que puedas comprender.
{R}_{I}23_{/}Al principio de tu oraci\u00f3n sali\u00f3 una palabra y he venido 
para d\u00e1rtela a conocer porque eres amado de Dios. Aplica tu 
esp\u00edritu a esa palabra y comprende la visi\u00f3n.
[\u0095]_[=]_{I}24_{/}Para tu pueblo y tu ciudad santa se han fijado 
setenta semanas,
para que se termine el pecado,
para expiar la ofensa,
para que venga la justicia eterna,
para que se cumpla la visi\u00f3n y la profec\u00eda,
para ungir al Santo de los Santos.
[=]_{R}_{I}25_{/}Entiende bien esto: Desde que se haya dado la orden de 
reconstruir Jerusal\u00e9n hasta un jefe consagrado, son siete semanas; 
luego pasar\u00e1n sesenta y dos semanas para reconstruir plazas y 
muros.
Luego llegar\u00e1 el fin de los tiempos. [=]_{R}_{I}26_{/}Despu\u00e9s de las 
sesenta y dos semanas, ser\u00e1 eliminado un hombre consagrado, sin 
que se encuentre culpa en \u00e9l. Llegar\u00e1 un pueblo cuyo jefe 
destruir\u00e1 la ciudad y el Templo: todo quedar\u00e1 sumergido y habr\u00e1 
guerras y desastres hasta el fin.
_[=]_{R}_{I}27_{/}Durante una semana consolidar\u00e1 su alianza con muchos, 
durante media semana interrumpir\u00e1 el sacrificio y la ofrenda. 
Junto al Templo erigir\u00e1 la Abominaci\u00f3n de la Devastaci\u00f3n hasta el 
tiempo fijado para la ruina del devastador.
{N}SE CUENTA AQU\u00cd DE MANERA SIMB\u00d3LICA EL TIEMPO DE LOS MACABEOS{/}

{1}10{/}

[\u0095]_{R}_{I}1_{/}El tercer a\u00f1o de Ciro, rey de Persia, una palabra fue 
revelada a Daniel, de sobrenombre Baltasar. Este mensaje fidedigno 
se refer\u00eda a una prueba grande. Daniel comprendi\u00f3 la palabra y 
recibi\u00f3 la explicaci\u00f3n de la visi\u00f3n.
_{R}_{I}2_{/}En ese tiempo, yo Daniel, guardaba luto por tres semanas. 
[=]_{I}3_{/}Durante esas tres semanas no prob\u00e9 comidas exquisitas, me 
priv\u00e9 de carne y de vino y renunci\u00e9 a cualquier perfume. {I}4_{/}El 
d\u00eda vig\u00e9simo cuarto del primer mes estaba a orillas del gran r\u00edo 
Tigris. [=]_{R}_{I}5_{/}Al levantar los ojos, vi a un hombre vestido de 
lino que llevaba un cintur\u00f3n de oro brillante. {R}_{I}6_{/}Su cuerpo 
parec\u00eda de piedras preciosas, su rostro ten\u00eda el aspecto del rayo; 
sus ojos eran como l\u00e1mparas encendidas, sus brazos y sus piernas 
brillaban como el bronce bru\u00f1ido y sus palabras resonaban como el 
estruendo de una muchedumbre.
[=]_{R}_{I}7_{/}S\u00f3lo yo Daniel contempl\u00e9 esa visi\u00f3n; los hombres que me 
acompa\u00f1aban no vieron nada, pero se apoder\u00f3 de ellos un gran susto 
y corrieron a esconderse. {I}8_{/}Segu\u00ed contemplando solo esa gran 
visi\u00f3n. Estaba sin fuerzas, mi rostro hab\u00eda cambiado de color y 
perd\u00ed el control de todos mis sentidos. {I}9_{/}O\u00ed lo que se dec\u00eda y, 
al o\u00edrlo, ca\u00ed desvanecido con el rostro en tierra.
{I}10_{/}Entonces me toc\u00f3 una mano que me hizo temblar en todos mis 
miembros. [=]_{R}_{I}11_{/}El hombre me dijo: "Daniel, toma en serio las 
palabras que te digo y mant\u00e9nte de pie, he sido enviado hasta ti 
porque t\u00fa eres amado de Dios". Cuando me hubo hablado as\u00ed, pude 
ponerme de pie aunque segu\u00eda temblando. {R}_{I}12_{/}Luego a\u00f1adi\u00f3: "No 
tengas miedo, Daniel, porque desde el primer d\u00eda en que trataste 
de comprender y de humillarte ante la mirada de tu Dios, tus 
palabras fueron escuchadas y por eso vine yo en persona".
[=]_{R}_{I}13_{/}El pr\u00edncipe del reino de los Persas me resisti\u00f3 durante 
veinti\u00fan d\u00edas, pero vino en mi ayuda Miguel, uno de los 
principales pr\u00edncipes. Lo dej\u00e9 luchando con el rey de Persia 
{I}14_{/}y vine a explicarte lo que ocurrir\u00e1 a tu pueblo al fin de los 
tiempos. Porque esta visi\u00f3n tambi\u00e9n se refiere a esos d\u00edas.
{I}15_{/}Ante esas palabras inclin\u00e9 hacia el suelo la cabeza y me 
qued\u00e9 sin palabras. {I}16_{/}Pero me toc\u00f3 los labios un personaje de 
aspecto humano. Abr\u00ed la boca para hablar y dije al que estaba 
delante de m\u00ed: "Se\u00f1or m\u00edo, esa visi\u00f3n me ha llenado de angustia y 
me ha descontrolado. {I}17_{/}Soy s\u00f3lo el servidor de mi se\u00f1or, \u00bfc\u00f3mo 
podr\u00e9 hablar a mi se\u00f1or si estoy sin fuerzas y me falta el 
aliento?" 
{R}_{I}18_{/}El personaje que parec\u00eda un hombre me toc\u00f3 de nuevo y me 
reconfort\u00f3. {R}_{I}19_{/}Me dijo: "\u00a1No temas, t\u00fa que eres amado de Dios, 
la paz sea contigo! \u00a1Animo, \u00e1nimo!" Y mientras me hablaba, sent\u00ed 
que me volv\u00edan las fuerzas. Le dije: "Hable mi se\u00f1or, porque me 
siento mejor".
{I}20_{/}-{I}21_{/}A\u00f1adi\u00f3: "\u00bfSabes por qu\u00e9 he venido donde ti? Te 
anunciar\u00e9 lo que est\u00e1 escrito en el libro de la verdad. Y luego 
regresar\u00e9 a luchar con el pr\u00edncipe de Persia. Tambi\u00e9n est\u00e1 por 
llegar el pr\u00edncipe de Yav\u00e1n; nadie me ayuda contra ellos, excepto 
Miguel, el pr\u00edncipe de ustedes. 
{1}11{/}

{I}1_{/}Has de saber que el primer a\u00f1o de Dar\u00edo, el Medo, estaba yo 
cerca de \u00e9l ayud\u00e1ndolo y anim\u00e1ndole.
Y ahora te revelar\u00e9 la verdad: {R}_{I}2_{/}en Persia surgir\u00e1n todav\u00eda 
tres reyes y el cuarto ser\u00e1 mucho m\u00e1s rico que los dem\u00e1s. Su 
riqueza lo volver\u00e1 poderoso y har\u00e1 todo lo posible para oponerse 
al reino de Yav\u00e1n. {R}_{I}3_{/}Pero all\u00ed surgir\u00e1 un rey valiente que se 
volver\u00e1 poderoso y har\u00e1 lo que quiera. {R}_{I}4_{/}En medio de sus 
\u00e9xitos, ser\u00e1 rota su realeza y su reino repartido a los cuatro 
vientos del cielo, pero no entre sus descendientes pues le ser\u00e1 
arrebatado el reino y entregado a otros.
{R}_{I}5_{/}El rey del sur se har\u00e1 poderoso, pero uno de sus pr\u00edncipes lo 
vencer\u00e1 y se forjar\u00e1 un imperio m\u00e1s grande que el suyo. {R}_{I}6_{/}Al 
cabo de algunos a\u00f1os establecer\u00e1 una alianza: la hija del rey del 
sur ir\u00e1 en busca del rey del norte para establecer un acuerdo, 
pero perder\u00e1 su poder y no dejar\u00e1 descendencia: ser\u00e1 luego 
asesinada junto con su corte, su hijo y su marido. En ese momento 
{R}_{I}7_{/}se levantar\u00e1 en su lugar un reto\u00f1o de su raza, llegar\u00e1 a 
sitiar la fortaleza del rey del norte, se apoderar\u00e1 de ella y la 
tratar\u00e1 como vencedor. {R}_{I}8_{/}E incluso llevar\u00e1 a Egipto como bot\u00edn 
sus dioses, sus estatuas y sus vasos preciosos de plata y oro. Y 
durante algunos a\u00f1os mantendr\u00e1 a raya al rey del norte.
{R}_{I}9_{/}Este \u00faltimo har\u00e1 una expedici\u00f3n al reino del sur, pero 
regresar\u00e1 r\u00e1pidamente a su casa. {R}_{I}10_{/}Se levantar\u00e1n sus hijos y 
reunir\u00e1n fuerzas numerosas y poderosas. Uno de ellos descollar\u00e1, 
desbordar\u00e1 como un r\u00edo, invadir\u00e1 el reino del sur y atacar\u00e1 la 
fortaleza de su rey. {R}_{I}11_{/}Furioso \u00e9ste, se pondr\u00e1 en campa\u00f1a en 
contra del rey del norte con un poderoso ej\u00e9rcito, y las numerosas 
tropas del rey del norte caer\u00e1n en sus manos.
{I}12_{/}La destrucci\u00f3n de ese ej\u00e9rcito acrecentar\u00e1 su orgullo; 
masacrar\u00e1 a una gran cantidad de gente, pero sin resultado. 
{R}_{I}13_{/}El rey del norte volver\u00e1 despu\u00e9s de haber reunido tropas m\u00e1s 
numerosas que las primeras, y despu\u00e9s de algunos a\u00f1os avanzar\u00e1 con 
un ej\u00e9rcito poderoso y muy bien equipado. {R}_{I}14_{/}En ese momento se 
rebelar\u00e1n contra el rey del sur mucha gente, y entre ellos, 
hombres violentos de tu pueblo; se alzar\u00e1n porque la visi\u00f3n tiene 
que cumplirse, pero ser\u00e1 para su perdici\u00f3n. {R}_{I}15_{/}El rey del norte 
avanzar\u00e1, cavar\u00e1 trincheras y se apoderar\u00e1 de una ciudad 
fortificada; el ej\u00e9rcito del sur no podr\u00e1 resistir ante su empuje 
y los m\u00e1s valientes de sus hombres huir\u00e1n.
{I}16_{/}Entonces el atacante har\u00e1 todo lo que quiera, nadie quedar\u00e1 
en pie ante \u00e9l, ocupar\u00e1 el pa\u00eds de Belleza y lo saquear\u00e1. 
{R}_{I}17_{/}Queriendo dominar todo el reino del sur, har\u00e1 un pacto con 
\u00e9l y le dar\u00e1 como esposa a una de sus hijas con el fin de 
destruirlo, pero eso no resultar\u00e1 ni se realizar\u00e1. {I}18_{/}Se volver\u00e1 
entonces contra las islas y se apoderar\u00e1 de muchas de ellas, pero 
un jefe lo detendr\u00e1 y lo humillar\u00e1 sin que pueda tomarse la 
revancha.
{I}19_{/}Atacar\u00e1 despu\u00e9s las ciudades fortificadas de su pa\u00eds, pero 
fracasar\u00e1, ser\u00e1 derrotado y desaparecer\u00e1 para siempre. {R}_{I}20_{/}En su 
lugar aparecer\u00e1 otro que enviar\u00e1 al lugar m\u00e1s glorioso del reino a 
un recaudador de impuestos, pero en unos pocos d\u00edas \u00e9ste ser\u00e1 
vencido sin armas ni lucha.
{R}_{I}21_{/}En su lugar surgir\u00e1 un hombre despreciable a quien no dar\u00e1n 
el honor de la realeza; llegar\u00e1 en son de paz y se apoderar\u00e1 del 
reino mediante traiciones. {R}_{I}22_{/}Ante \u00e9l huir\u00e1n y ser\u00e1n derrotados 
poderosos ej\u00e9rcitos; el Pr\u00edncipe de la Alianza tambi\u00e9n ser\u00e1 
vencido.
{I}23_{/}Utilizando la corrupci\u00f3n y la traici\u00f3n adquirir\u00e1 importancia 
y se har\u00e1 fuerte, aunque s\u00f3lo tenga con \u00e9l poca gente. 
{I}24_{/}Invadir\u00e1 sin riesgo ricas provincias y har\u00e1 lo que ni sus 
padres ni los padres de sus padres hicieron: distribuir\u00e1 entre sus 
hombres bot\u00edn, despojos y riqueza, y por un tiempo tratar\u00e1 de 
apoderarse de fortalezas. {R}_{I}25_{/}Dirigir\u00e1 sus fuerzas y su ardor 
contra el rey del sur, apoyado en un gran ej\u00e9rcito; el otro 
tambi\u00e9n saldr\u00e1 a guerrear con un ej\u00e9rcito grande y poderoso, pero 
ser\u00e1 vencido como consecuencia de conspiraciones en su contra. 
{I}26_{/}Los que coman en su mesa lo debilitar\u00e1n, su ej\u00e9rcito ser\u00e1 
aplastado y perder\u00e1 a mucha gente.
[=]_{R}_{I}27_{/}Los dos reyes no pensar\u00e1n m\u00e1s que en hacerse el mal 
mutuamente, y aunque est\u00e9n sentados a la misma mesa se mentir\u00e1n el 
uno al otro. Esto no cambiar\u00e1 nada: el fin llegar\u00e1 en el tiempo 
determinado. {R}_{I}28_{/}El rey del norte regresar\u00e1 a su pa\u00eds con 
grandes riquezas y con perversos proyectos en contra de la Alianza 
Santa; luchar\u00e1 contra ella y luego volver\u00e1 a su pa\u00eds. {R}_{I}29_{/}Cuando 
llegue el momento, volver\u00e1 a lanzarse contra el reino del sur, 
pero esta vez las cosas acabar\u00e1n mal. [=]_{R}_{I}30_{/}Al ver que se 
acercan los barcos de Quitim perder\u00e1 su seguridad, dar\u00e1 media 
vuelta y desencadenar\u00e1 su c\u00f3lera en contra de la Alianza Santa.
Nuevamente colmar\u00e1 de honores a los que abandonen esta alianza. 
[=]_{R}_{I}31_{/}Sus tropas vendr\u00e1n para profanar la fortaleza del 
templo, interrumpir\u00e1n el sacrificio perpetuo y levantar\u00e1n la 
Abominaci\u00f3n de la Desolaci\u00f3n. {R}_{I}32_{/}Seducir\u00e1 y corromper\u00e1 a 
hombres infieles a la alianza, pero el pueblo de los que conocen a 
su Dios se mantendr\u00e1 firme en su comportamiento.
[=]_{I}33_{/}Aquellos del pueblo que tengan el conocimiento instruir\u00e1n 
a muchos, pero ser\u00e1n perseguidos: durante muchos d\u00edas les tocar\u00e1 
en suerte la espada, el fuego, el cautiverio y el pillaje.
{I}34_{/}Durante su persecuci\u00f3n, algunos les prestar\u00e1n apoyo, pero 
muchos lo har\u00e1n por hipocres\u00eda. {I}35_{/}La ca\u00edda de algunos de los 
que saben servir\u00e1 para purificar, lavar y blanquear a muchos de 
los dem\u00e1s hasta el tiempo del fin, el cual ya ha sido fijado, pero 
que todav\u00eda es futuro.
[=]_{R}_{I}36_{/}En su orgullo, el rey har\u00e1 todo lo que quiera, se pondr\u00e1 
por encima de todos los dioses; hasta pronunciar\u00e1 palabras 
insolentes contra el Dios de los dioses, y todo le resultar\u00e1 hasta 
que la C\u00f3lera llegue al colmo, porque lo que est\u00e1 decidido se 
cumplir\u00e1. {I}37_{/}No tendr\u00e1 miramiento alguno ni por los dioses de 
sus padres ni por el dios preferido de las mujeres ni por 
cualquier otro dios, sino que se pondr\u00e1 por encima de todo. 
{I}38_{/}En vez de esos dioses honrar\u00e1 al dios de las fortalezas, un 
dios que no conocieron sus padres, le ofrecer\u00e1 oro, plata, piedras 
preciosas y objetos de gran valor. {I}39_{/}Pondr\u00e1 sitio a las 
ciudades fortificadas con ayuda de un dios extranjero; al que 
reconozca a ese dios le conceder\u00e1 honores, poder, y tierras en 
recompensa.
{R}_{I}40_{/}En los tiempos del fin, el rey del sur lo atacar\u00e1; el rey 
del norte se lanzar\u00e1 contra \u00e9l con sus carros, sus caballeros y 
numerosos barcos. Entrar\u00e1 por todos sus territorios, los invadir\u00e1 
y los atravesar\u00e1. {R}_{I}41_{/}Atravesar\u00e1 el pa\u00eds de Belleza y masacrar\u00e1 
a mucha gente, mientras que Edom, Moab y los mejores de los hijos 
de Am\u00f3n escapar\u00e1n de sus manos. {R}_{I}42_{/}Extender\u00e1 su mano por todos 
los pa\u00edses y Egipto no se escapar\u00e1. {R}_{I}43_{/}Se apoderar\u00e1 de los 
tesoros de oro y plata y de todos los objetos de valor de Egipto. 
Someter\u00e1 a los libios y a los cuchitas.
{I}44_{/}Pero noticias provenientes del oriente y del norte le 
preocupar\u00e1n; regresar\u00e1 muy enojado para destruir y masacrar a 
mucha gente. [=]_{R}_{I}45_{/}Plantar\u00e1 las tiendas de campa\u00f1a de su 
ej\u00e9rcito entre el mar y las monta\u00f1as del pa\u00eds de Belleza. Despu\u00e9s 
de eso le tocar\u00e1 su fin y nadie lo socorrer\u00e1.
{N}LOS QUE DUERMEN DESPERTAR\u00c1N PARA LA VIDA ETERNA{/}

{1}12{/}

[\u0095]_[=]_{R}_{I}1_{/}En aquel tiempo se levantar\u00e1 Miguel, el gran 
pr\u00edncipe, que defiende a los hijos de tu pueblo; porque ser\u00e1 un 
tiempo de calamidades como no lo hubo desde que existen pueblos 
hasta hoy en d\u00eda. En ese tiempo se salvar\u00e1 tu pueblo, todos los 
que est\u00e9n inscritos en el Libro. [=]_{I}2_{/}Muchos de los que duermen 
en el lugar del polvo despertar\u00e1n, unos para la vida eterna, otros 
para verg\u00fcenza y horror eternos.
[=]_{I}3_{/}Los que tengan el conocimiento brillar\u00e1n como un cielo 
resplandeciente, los que hayan guiado a los dem\u00e1s por la justicia 
brillar\u00e1n como las estrellas por los siglos de los siglos. 
{R}_{I}4_{/}T\u00fa, Daniel, guarda en secreto estas palabras, que sean como 
un libro sellado hasta el momento del fin; muchos buscar\u00e1n{S} {/}por 
aqu\u00ed y por all\u00e1 y la maldad ir\u00e1 en aumento."
{R}_{I}5_{/}Al levantar la vista, yo Daniel, vi a otros dos hombres que 
estaban en una y otra orilla del r\u00edo. {R}_{I}6_{/}Uno de ellos dijo al 
hombre vestido de lino que estaba por encima de las aguas del r\u00edo: 
"\u00bfCu\u00e1ndo se cumplir\u00e1n esas cosas prodigiosas?" [=]_{R}_{I}7_{/}El hombre 
vestido de lino que estaba por encima de las aguas del r\u00edo levant\u00f3 
entonces sus dos manos al cielo y le o\u00ed que hac\u00eda este juramento 
por el que vive eternamente: "Todo se realizar\u00e1 en un tiempo, dos 
tiempos y un medio tiempo. Todas estas cosas se cumplir\u00e1n cuando 
el pueblo santo est\u00e9 completamente aplastado y sin fuerzas."
[=]_{I}8_{/}O\u00eda pero no entend\u00eda. Hice entonces esta pregunta: "\u00bfSe\u00f1or 
m\u00edo, c\u00f3mo ser\u00e1 el fin de las cosas?" {R}_{I}9_{/}Me respondi\u00f3: "Anda, 
Daniel, estas cosas permanecer\u00e1n en secreto y ocultas hasta el 
momento del fin. {I}10_{/}Muchos ser\u00e1n purificados, blanqueados y 
puestos a prueba; los malos har\u00e1n el mal y no comprender\u00e1n, mas 
los que tienen el conocimiento comprender\u00e1n. {R}_{I}11_{/}Desde el d\u00eda en 
que se suprima el sacrificio perpetuo y en que se erija la 
Abominaci\u00f3n de la Desolaci\u00f3n pasar\u00e1n mil doscientos noventa d\u00edas. 
{I}12_{/}Feliz el que se mantenga en pie y llegue a mil trescientos 
treinta y cinco d\u00edas. {R}_{I}13_{/}En cuanto a ti, Daniel, sigue hasta el 
fin de tu camino; ir\u00e1s a tu descanso y luego te levantar\u00e1s al fin 
de los d\u00edas para recibir tu recompensa".
{N}LA HISTORIA DE SUSANA{/}

{1}13{/}

[\u0095]_{R}_{I}1_{/}Hab\u00eda en Babilonia un hombre llamado Joaqu\u00edn. {R}_{I}2_{/}Se 
hab\u00eda casado con una mujer llamada Susana, hija de Helqu\u00edas, que 
era muy bella y tem\u00eda a Dios {R}_{I}3_{/}pues sus padres eran excelentes 
y hab\u00edan educado a su hija seg\u00fan la ley de Mois\u00e9s. {I}4_{/}Joaqu\u00edn era 
muy rico, ten\u00eda un jard\u00edn al lado de su casa; muchos jud\u00edos ven\u00edan 
a su casa porque era el m\u00e1s respetado de todos. [=]_{R}_{I}5_{/}Ese a\u00f1o 
hab\u00edan elegido como jueces a dos ancianos del pueblo, de los 
cuales ha dicho el Se\u00f1or: "La injusticia se manifest\u00f3 en Babilonia 
por medio de los ancianos, de jueces que quer\u00edan hacerse pasar por 
jefes de mi pueblo". {I}6_{/}Esos hombres frecuentaban la casa de 
Joaqu\u00edn y todos los que ten\u00edan un litigio ven\u00edan a verles. 
{I}7_{/}Cuando el pueblo se retiraba al mediod\u00eda, Susana iba al jard\u00edn 
de su marido para pasearse en \u00e9l. {I}8_{/}Los dos ancianos que la 
ve\u00edan diariamente entrar y pasearse, comenzaron a desearla; 
[=]_{I}9_{/}perdieron por ella la cabeza, dejaron de mirar al Cielo y 
se olvidaron de sus justas sentencias.
{I}10_{/}Ambos estaban devorados por la misma pasi\u00f3n, pero se la 
ocultaban el uno al otro; {I}11_{/}sent\u00edan verg\u00fcenza de confesar el 
deseo que se los com\u00eda de acostarse con ella, {I}12_{/}pero cada d\u00eda 
hac\u00edan todo lo posible para verla. {I}13_{/}Un d\u00eda se dijeron el uno 
al otro: "V\u00e1monos a la casa que es hora de almorzar". 
{I}14_{/}Salieron y se separaron, pero luego se devolvieron y se 
encontraron en el mismo lugar. Al preguntarse mutuamente sobre 
cu\u00e1l era el motivo de ese regreso, terminaron por confesarse su 
deseo. Entonces comenzaron a buscar juntos una ocasi\u00f3n para 
hallarla sola.
{I}15_{/}Mientras estaban al acecho de una ocasi\u00f3n favorable, entr\u00f3 
Susana en el jard\u00edn como lo hab\u00eda hecho siempre acompa\u00f1ada 
solamente por dos sirvientas. Hac\u00eda calor y quer\u00eda ba\u00f1arse. 
{I}16_{/}No hab\u00eda nadie m\u00e1s en el jard\u00edn fuera de los dos ancianos que 
se hab\u00edan escondido y que la observaban. {I}17_{/}Susana dijo a las 
muchachas: "Tr\u00e1iganme \u00f3leo y perfumes y cierren la puerta del 
jard\u00edn para que pueda ba\u00f1arme".
{I}18_{/}Hicieron lo que Susana les hab\u00eda dicho; cerraron la puerta 
del jard\u00edn y salieron por la puerta trasera para traerle lo que 
les hab\u00eda pedido; no sab\u00eda ella que los ancianos estaban 
escondidos all\u00ed.
{I}19_{/}Apenas salieron las sirvientas, los ancianos se levantaron y 
corrieron donde Susana. {I}20_{/}Le dijeron: "Las puertas del jard\u00edn 
est\u00e1n ahora cerradas, nadie nos ve y estamos locos de ganas por 
ti, acepta pues entregarte a nosotros. {I}21_{/}Si no, atestiguaremos 
en tu contra, diremos que estaba contigo un joven y que por eso 
despachaste a las muchachas".
[=]_{R}_{I}22_{/}Susana suspir\u00f3 y dijo: "La angustia me cerca por todas 
partes; preferir\u00eda la muerte antes de hacer tal cosa, y de no 
hacerla, no me escapar\u00e9 de las manos de ustedes. {I}23_{/}Pero es 
mejor para m\u00ed caer inocentemente en las manos de ustedes que pecar 
en presencia del Se\u00f1or".
{I}24_{/}Entonces Susana lanz\u00f3 un fuerte grito, pero los dos ancianos 
gritaron tambi\u00e9n en contra de ella, {I}25_{/}y uno de ellos corri\u00f3 a 
abrir las puertas del jard\u00edn. {I}26_{/}Al o\u00edr los gritos del jard\u00edn, 
los sirvientes de la casa llegaron corriendo por la puerta de 
atr\u00e1s para ver lo que estaba pasando. {I}27_{/}Los ancianos se 
pusieron a dar explicaciones, y los sirvientes quedaron muy 
confundidos porque nunca hab\u00edan o\u00eddo decir semejante cosa con 
respecto a Susana.
{R}_{I}28_{/}Al d\u00eda siguiente, cuando se reuni\u00f3 el pueblo en casa de 
Joaqu\u00edn, marido de Susana, llegaron los dos ancianos con el 
coraz\u00f3n repleto de intenciones criminales contra Susana; estaban 
decididos a condenarla a muerte. {I}29_{/}Delante de todo el pueblo 
dijeron: "Vayan a buscar a Susana, hija de Helqu\u00edas, la mujer de 
Joaqu\u00edn". Fueron a buscarla inmediatamente. {I}30_{/}Lleg\u00f3 junto con 
sus padres, sus hijos y su familia. {I}31_{/}Susana ten\u00eda una cara muy 
linda: era muy hermosa. {I}32_{/}Como ven\u00eda con el velo puesto, esos 
miserables ordenaron que se quitara el velo para saciarse una vez 
m\u00e1s con su belleza. {I}33_{/}Todos sus parientes lloraban, como 
tambi\u00e9n todos los que la ve\u00edan. 
{I}34_{/}Entonces los dos viejos se levantaron en medio de la asamblea 
y pusieron sus manos en la cabeza de ella. {R}_{I}35_{/}Susana lloraba 
volviendo su rostro al cielo, pon\u00eda su confianza en Dios.
{I}36_{/}Los viejos pidieron la palabra: "Mientras nosotros pase\u00e1bamos 
solos por el jard\u00edn, esta mujer entr\u00f3 con dos sirvientas. Cerr\u00f3 
las puertas del jard\u00edn y dijo a las muchachas que se fueran. 
{I}37_{/}Entonces un joven que estaba escondido se acerc\u00f3 a ella y 
pec\u00f3 con ella. {I}38_{/}Nosotros est\u00e1bamos en un extremo del jard\u00edn y 
cuando vimos ese esc\u00e1ndalo, corrimos donde ellos y los vimos 
acostados juntos. {I}39_{/}Pero no pudimos agarrar al joven porque 
ten\u00eda m\u00e1s fuerza que nosotros. Despu\u00e9s que abri\u00f3 las puertas, 
sali\u00f3 huyendo. {I}40_{/}Pero a \u00e9sta la detuvimos y le preguntamos 
qui\u00e9n era ese joven, {R}_{I}41_{/}pero no quiso dec\u00edrnoslo. Somos 
testigos de todo eso".
Como eran ancianos y jueces del pueblo, la asamblea crey\u00f3 en sus 
palabras y la condenaron a muerte. [=]_{R}_{I}42_{/}Entonces Susana grit\u00f3 
con fuerza: "\u00a1Dios eterno, t\u00fa que conoces los secretos y que 
conoces todo antes de que suceda, {I}43_{/}t\u00fa sabes que han levantado 
contra m\u00ed un falso testimonio y que ahora muero inocente de todo 
lo que esos miserables han imaginado contra m\u00ed!"
{I}44_{/}El Se\u00f1or oy\u00f3 la voz de Susana. {R}_{I}45_{/}Mientras la llevaban al 
lugar de la ejecuci\u00f3n, Dios despert\u00f3 el esp\u00edritu santo en un joven 
llamado Daniel, [=]_{I}46_{/}quien grit\u00f3 fuerte: "\u00a1Soy inocente de la 
sangre de esta mujer!" {I}47_{/}Todo el mundo se volvi\u00f3 hacia \u00e9l y le 
dijeron: "\u00bfQu\u00e9 es lo que nos dices?" {R}_{I}48_{/}Y \u00e9l, par\u00e1ndose en 
medio de todos, les dijo: "\u00bfPor qu\u00e9 son tan est\u00fapidos, hijos de 
Israel? \u00a1Ustedes han condenado a una hija de Israel sin haberla 
juzgado y sin conocer la verdad! {I}49_{/}Vuelvan al tribunal porque 
han presentado un falso testimonio en su contra".
[=]_{R}_{I}50_{/}Todos se apresuraron en volver al juzgado y los ancianos 
dijeron a Daniel: "\u00a1Ven, si\u00e9ntate con nosotros y dinos lo que 
piensas porque Dios te ha dado la sabidur\u00eda de los ancianos!" 
{R}_{I}51_{/}Daniel les dijo: "Separen a los dos, y yo los voy a juzgar".
{R}_{I}52_{/}Cuando estuvieron separados el uno del otro, Daniel llam\u00f3 al 
primero y le dijo: "Has envejecido en el mal, y ahora los pecados 
de tu vida pasada recaen sobre ti. {R}_{I}53_{/}Tu dictabas injustas 
sentencias, condenabas a los inocentes y dejabas libres a los 
culpables, siendo que el Se\u00f1or dijo: No condenar\u00e1s a muerte al 
inocente ni al justo. {I}54_{/}Pues bien, ya que t\u00fa la viste, dinos 
bajo qu\u00e9 \u00e1rbol los viste acostados juntos". Respondi\u00f3: "Bajo una 
acacia". {R}_{I}55_{/}Daniel le dijo: "Tu mentira recae sobre tu propia 
cabeza y ya ha ordenado Dios a su \u00e1ngel que te parta por el 
medio".
{R}_{I}56_{/}Lo despach\u00f3 y orden\u00f3 que pasara el segundo, le dijo: "\u00a1Raza 
de Cana\u00e1n en vez de Jud\u00e1! la belleza te hizo perder la cabeza y el 
deseo pervirti\u00f3 tu coraz\u00f3n. {R}_{I}57_{/}As\u00ed es como se portaban ustedes 
con las hijas de Israel y ellas por temor se entregaban a ustedes, 
pero una hija de Jud\u00e1 no soport\u00f3 la miserable conducta de ustedes. 
{I}58_{/}Pues bien, dime bajo qu\u00e9 \u00e1rbol los sorprendiste acost\u00e1ndose 
juntos". Respondi\u00f3: "Bajo una encina".
{R}_{I}59_{/}Daniel le dijo: "Tambi\u00e9n tu mentira recae sobre tu cabeza; 
all\u00ed est\u00e1 el \u00e1ngel del Se\u00f1or esper\u00e1ndote con la espada en la mano 
para cortarte por el medio y hacerte perecer". {I}60_{/}Entonces toda 
la asamblea grit\u00f3 a una sola voz: \u00a1bendigan al Se\u00f1or porque salva 
a los que esperan en \u00e9l!
[=]_{R}_{I}61_{/}Despu\u00e9s se volvieron donde los dos ancianos a los que 
Daniel hab\u00eda convencido de falso testimonio con sus propias 
palabras; les aplicaron el mismo castigo que en su maldad hab\u00edan 
planeado contra su pr\u00f3jimo. {R}_{I}62_{/}Se aplic\u00f3 la ley de Mois\u00e9s: 
fueron condenados a muerte y ese d\u00eda se salv\u00f3 la sangre inocente. 
{R}_{I}63_{/}Helqu\u00edas y su mujer alabaron a Dios por su hija Susana, y lo 
mismo hizo Joaqu\u00edn su marido y toda su familia, porque no se le 
hab\u00eda encontrado nada de que reprocharla.
{R}_{I}64_{/}Desde ese d\u00eda en adelante, el pueblo respet\u00f3 a Daniel.
{N}DANIEL Y LOS SACERDOTES DE BEL{/}

{1}14{/}

{R}_{I}1_{/}El rey Astiages muri\u00f3 y Ciro el Persa hered\u00f3 el reino. 
{R}_{I}2_{/}Daniel com\u00eda en la mesa del rey y era mucho m\u00e1s honrado que 
los dem\u00e1s Amigos del rey.
[=]_{R}_{I}3_{/}Hab\u00eda en Babilonia un \u00eddolo llamado Bel; cada d\u00eda se 
gastaban en \u00e9l doce medidas de flor de harina, cuarenta ovejas y 
seis peque\u00f1os toneles de vino. {R}_{I}4_{/}El rey tambi\u00e9n lo adoraba y 
cada d\u00eda iba a venerarlo. Pero Daniel adoraba a su Dios. 
[=]_{R}_{I}5_{/}El rey le dijo: "\u00bfPor qu\u00e9 no adoras a Bel?" Daniel 
respondi\u00f3: "Porque no venero a los \u00eddolos hechos por mano de 
hombre, sino s\u00f3lo al Dios vivo que ha hecho el cielo y la tierra y 
que tiene poder sobre todo ser viviente". {R}_{I}6_{/}El rey le dijo: 
"\u00bfAs\u00ed que Bel no es un dios vivo? \u00bfNo ves todo lo que come y bebe 
cada d\u00eda?" {R}_{I}7_{/}Daniel le respondi\u00f3 riendo: "No se haga ilusiones 
el rey, ese dios es de arcilla por dentro y de bronce por fuera, 
nunca ha comido ni bebido nada".
{R}_{I}8_{/}Muy enojado, el rey llam\u00f3 a sus sacerdotes y les dijo: "Si no 
me dicen qui\u00e9n es el que se come esa ofrenda que tanto me cuesta, 
ustedes morir\u00e1n, pero si me demuestran que es Bel quien se la 
come, ser\u00e1 Daniel quien morir\u00e1 por haber blasfemado contra Bel". 
{R}_{I}9_{/}Daniel dijo al rey: "Hag\u00e1moslo como t\u00fa dices".
Pues bien hab\u00eda setenta sacerdotes de Bel sin contar a sus mujeres 
ni a sus hijos. {R}_{I}10_{/}El rey fue con Daniel al templo de Bel. 
{R}_{I}11_{/}Los sacerdotes de Bel le dijeron: "Ahora nosotros vamos a 
salir, y t\u00fa se\u00f1or, pondr\u00e1s la comida y dejar\u00e1s el vino luego de 
haberlo mezclado; en seguida cerrar\u00e1s la puerta y pondr\u00e1s tu sello 
para que nadie pueda abrirla. Ma\u00f1ana temprano vendr\u00e1s y si Bel no 
se lo ha comido todo, moriremos; en caso contrario, ser\u00e1 Daniel el 
que minti\u00f3 en contra de nosotros". {I}12_{/}Estaban tranquilos porque 
ten\u00edan bajo la mesa una entrada secreta por donde entraban 
regularmente para comerse las ofrendas.
{R}_{I}13_{/}Se fueron pues y el rey mand\u00f3 poner los alimentos delante de 
Bel, {R}_{I}14_{/}pero Daniel orden\u00f3 a sus sirvientes que trajeran ceniza 
y que la esparcieran por todo el templo ante la presencia 
solamente del rey. Luego salieron, cerraron la puerta, pusieron el 
sello del rey y se fueron todos. {R}_{I}15_{/}Durante la noche vinieron 
los sacerdotes, como estaban acostumbrados a hacerlo, junto con 
sus mujeres e hijos, y se comieron y bebieron todo lo que hab\u00eda. 
{R}_{I}16_{/}A la ma\u00f1ana siguiente, el rey y Daniel fueron a ver lo que 
hab\u00eda pasado. {R}_{I}17_{/}El rey dijo a Daniel: "\u00bfEst\u00e1n intactos los 
sellos?" Respondi\u00f3: "Absolutamente, se\u00f1or". {R}_{I}18_{/}Apenas se 
abrieron las puertas, al ver la mesa el rey exclam\u00f3 con fuerza: 
"\u00a1Oh Bel, qu\u00e9 grande eres, en ti no hay mentira alguna!"
{R}_{I}19_{/}Daniel se puso a re\u00edr, y reteniendo al rey para que no fuera 
m\u00e1s lejos, le dijo: "Mira el pavimento y f\u00edjate en esas huellas". 
{R}_{I}20_{/}El rey dijo: "Veo huellas, de pisadas de hombres, de mujeres 
y de ni\u00f1os". {R}_{I}21_{/}Entonces, furioso, el rey mand\u00f3 detener a los 
sacerdotes, a sus mujeres y a sus hijos, quienes le mostraron las 
puertas secretas por donde entraban para comer lo que estaba en la 
mesa.
{R}_{I}22_{/}El rey los mand\u00f3 ejecutar y puso a Bel a disposici\u00f3n de 
Daniel quien destruy\u00f3 el \u00eddolo y su templo.
{N}DANIEL Y EL DRAG\u00d3N{/}

[=]_{R}_{I}23_{/}Hab\u00eda tambi\u00e9n un inmenso drag\u00f3n al que veneraban los 
Babilonios. {R}_{I}24_{/}El rey dijo a Daniel: "\u00bfNo me vas a decir que 
\u00e9ste no es un dios vivo? \u00a1ad\u00f3ralo pues!" {R}_{I}25_{/}Daniel le 
respondi\u00f3: "Yo s\u00f3lo adoro al Se\u00f1or mi Dios, porque solamente \u00e9l es 
un Dios vivo, pero t\u00fa, oh rey, dame permiso y matar\u00e9 al drag\u00f3n sin 
espada ni palo". {R}_{I}26_{/}El rey le dio permiso. {R}_{I}27_{/}Entonces 
Daniel tom\u00f3 resina, grasa y pelos, los hizo cocer todos juntos e 
hizo con ellos unas bolas que ech\u00f3 al hocico del drag\u00f3n; el drag\u00f3n 
se las comi\u00f3 y revent\u00f3. Daniel dijo entonces: "\u00a1Vean ahora lo que 
veneraban!"
{R}_{I}28_{/}Los Babilonios al saber eso se escandalizaron. Se rebelaron 
contra el rey y dec\u00edan: "\u00a1El rey se ha hecho jud\u00edo! Destruy\u00f3 a 
Bel, mat\u00f3 al drag\u00f3n y masacr\u00f3 a los sacerdotes". {R}_{I}29_{/}Luego 
fueron donde el rey y le dijeron: "\u00a1Entr\u00e9ganos a Daniel; si no te 
mataremos junto con toda tu familia!" {R}_{I}30_{/}. Al ver su violencia, 
el rey cedi\u00f3 y les entreg\u00f3 a Daniel. {I}31_{/}Lo echaron al foso de 
los leones donde permaneci\u00f3 seis d\u00edas. {R}_{I}32_{/}En el foso hab\u00eda 
siete leones; diariamente les daban dos cuerpos y dos ovejas, pero 
para que devoraran a Daniel no les dieron nada.
{R}_{I}33_{/}Estaba entonces en Judea el profeta Habacuc; acababa de 
cocer un guiso y de picar pan en una batea, y se iba al campo para 
llevar esa comida a los segadores. {R}_{I}34_{/}El \u00e1ngel del Se\u00f1or dijo a 
Habacuc: "Lleva esa comida que tienes en las manos a Babilonia, 
donde Daniel que est\u00e1 en el foso de los leones". {R}_{I}35_{/}Habacuc 
respondi\u00f3: Se\u00f1or, nunca he visto Babilonia ni tampoco conozco el 
foso de los leones". [=]_{R}_{I}36_{/}Entonces el \u00e1ngel lo tom\u00f3 por la 
mollera y levant\u00e1ndolo de los cabellos, lo traslad\u00f3 a Babilonia 
encima del foso con la rapidez de un esp\u00edritu.
{R}_{I}37_{/}Habacuc grit\u00f3: "\u00a1Daniel, Daniel, toma esta comida que Dios 
te env\u00eda!" {R}_{I}38_{/}Daniel respondi\u00f3: "\u00a1Oh Dios, te acordaste de m\u00ed y 
no abandonaste a los que te aman!" {R}_{I}39_{/}Daniel se levant\u00f3 y 
comi\u00f3, y el \u00e1ngel del Se\u00f1or volvi\u00f3 a dejar a Habacuc en el lugar 
donde lo hab\u00eda tomado.
{R}_{I}40_{/}Al s\u00e9ptimo d\u00eda, lleg\u00f3 el rey para llorar a Daniel, se acerc\u00f3 
al foso y mir\u00f3: \u00a1Daniel estaba sentado! {R}_{I}41_{/}Entonces el rey 
exclam\u00f3 con fuerza: "\u00a1Qu\u00e9 grande eres, Se\u00f1or, Dios de Daniel! No 
hay otro Dios fuera de ti". {R}_{I}42_{/}El rey orden\u00f3 que sacaran a 
Daniel del foso y mand\u00f3 que arrojaran all\u00ed a todos los que hab\u00edan 
buscado su perdici\u00f3n; inmediatamente fueron devorados en su 
presencia.

