
{1}1{/}

[\u0095]_[=]_{R}_{I}1_{/}En el octavo mes del segundo a\u00f1o del reinado de 
Dar\u00edo, una palabra de Yav\u00e9 lleg\u00f3 al profeta Zacar\u00edas, hijo de Ido: 
{I}2_{/}"Yav\u00e9 estuvo muy enojado con los padres de ustedes; pero \u00e9ste 
es el recado de Yav\u00e9 de los Ej\u00e9rcitos: {I}3_{/}Vuelvan a m\u00ed y yo me 
volver\u00e9 a ustedes. [=]_{R}_{I}4_{/}No se porten como sus antepasados, a 
quienes los antiguos profetas les gritaban: "D\u00e9jense de andar por 
malos caminos y no sigan haciendo maldades." Pero ellos no 
quisieron escucharlos, ni les hicieron caso. {R}_{I}5_{/}\u00bfD\u00f3nde est\u00e1n 
ahora sus padres?, \u00bfqu\u00e9 se hizo de los profetas? [=]_{R}_{I}6_{/}Pero mis 
palabras y mis \u00f3rdenes que yo hab\u00eda dado a mis servidores, los 
profetas, se cumplieron en sus padres de tal manera que volvieron 
a m\u00ed y reconocieron: Yav\u00e9 de los Ej\u00e9rcitos nos ha tratado como lo 
hab\u00eda resuelto, conforme a nuestra conducta y manera de proceder."
{N}LAS VISIONES{/}

{R}_{I}7_{/}El d\u00eda veinticuatro del und\u00e9cimo mes del a\u00f1o tercero, Yav\u00e9 
dirigi\u00f3 nuevamente una palabra al profeta Zacar\u00edas.
Aqu\u00ed la tienen.
[=]_{R}_{I}8_{/}"He tenido una visi\u00f3n esta noche: Hab\u00eda un hombre montado 
en un caballo rojo que estaba en medio de los arrayanes, de ra\u00edces 
muy profundas. Lo segu\u00edan caballos rojos, alazanes, negros y 
blancos." Yo entonces pregunt\u00e9 "\u00bfQu\u00e9 son \u00e9stos, Se\u00f1or?" [=]_{I}9_{/}Y 
el \u00e1ngel que hablaba conmigo respondi\u00f3: "Ya te dir\u00e9 qui\u00e9nes son." 
[=]_{R}_{I}10_{/}Pero el hombre que estaba parado en medio de los 
arrayanes nos interrumpi\u00f3: "Estos son los que Yav\u00e9 envi\u00f3 para que 
recorrieran la tierra." {I}11_{/}Ellos, entonces, dirigi\u00e9ndose al 
\u00e1ngel de Yav\u00e9 que estaba entre los arrayanes, le dijeron: 
"Acabamos de recorrer la tierra y hemos comprobado que se 
encuentra tranquila." [=]_{R}_{I}12_{/}El \u00e1ngel de Yav\u00e9 hizo, por su 
parte, esta pregunta: "Yav\u00e9 de los Ej\u00e9rcitos, \u00bfhasta cu\u00e1ndo 
estar\u00e1s sin compadecerte de Jerusal\u00e9n y de las ciudades de Jud\u00e1, a 
las que has castigado durante setenta a\u00f1os?"
{I}13_{/}Yav\u00e9 dio, entonces, al \u00e1ngel que conversaba conmigo una 
respuesta muy esperanzadora. [=]_{R}_{I}14_{/}Al o\u00edrla el \u00e1ngel me 
orden\u00f3: "An\u00fancialo a viva voz: Esto es lo que dice Yav\u00e9 de los 
Ej\u00e9rcitos: Mi amor por Jerusal\u00e9n y por Si\u00f3n es tan grande que 
llega a ser celoso; {R}_{I}15_{/}por eso, estoy muy enojado con las 
naciones orgullosas; pues si bien yo estaba disgustado con 
Jerusal\u00e9n, no era para que ellas llegaran a tanto. [=]_{R}_{I}16_{/}Por 
esto, contin\u00faa Yav\u00e9, estoy volviendo a Jerusal\u00e9n muy bien 
dispuesto; mi Templo ser\u00e1 reconstruido, y de nuevo se usar\u00e1 la 
lienza para medir en Jerusal\u00e9n, palabra de Yav\u00e9. Todav\u00eda te queda 
algo que anunciar: {R}_{I}17_{/}En mis ciudades habr\u00e1 abundancia de todo. 
Yav\u00e9 tendr\u00e1 una vez m\u00e1s piedad de Si\u00f3n y volver\u00e1 a hacer de 
Jerusal\u00e9n su predilecta."
{N}SEGUNDA VISI\u00d3N{/}

{1}2{/}

{I}1_{/}Tuve otra visi\u00f3n: yo ve\u00eda cuatro cuernos. [=]_{R}_{I}2_{/}Pregunt\u00e9 al 
Angel que me acompa\u00f1aba qu\u00e9 significaban estos cuernos y \u00e9l me 
respondi\u00f3: "Estas son las naciones enemigas de Jud\u00e1 y Jerusal\u00e9n." 
{I}3_{/}En seguida me mostr\u00f3 Yav\u00e9 a cuatro herreros. {R}_{I}4_{/}Yo dije: 
"\u00bfQu\u00e9 vienen a hacer aquellos hombres?", y \u00e9l me explic\u00f3: "Esos 
cuernos son las naciones que han dispersado a Jud\u00e1, sin que nadie 
pudiera resistirles. Pero \u00e9stos han venido para aterrorizarlos, 
para acabar con el poder\u00edo de las naciones que han lanzado sus 
fuerzas contra el pa\u00eds de Jud\u00e1 para dispersar a su gente."
{N}TERCERA VISI\u00d3N{/}

[=]_{R}_{I}5_{/}Tuve la siguiente visi\u00f3n: Ve\u00eda a un hombre que llevaba en 
su mano una lienza para medir. {R}_{I}6_{/}Le pregunt\u00e9 a d\u00f3nde iba y me 
contest\u00f3: "Voy a medir a Jerusal\u00e9n, para saber cu\u00e1nto mide de 
largo y de ancho." {I}7_{/}El \u00e1ngel que conmigo conversaba se qued\u00f3 
parado mientras que otro \u00e1ngel le sal\u00eda al encuentro. {R}_{I}8_{/}El que 
estaba de pie le dijo: "Corre a decir a este joven que Jerusal\u00e9n 
ser\u00e1 una ciudad abierta, pues ser\u00e1 inmenso el n\u00famero de habitantes 
y de animales que habr\u00e1 en su interior. {I}9_{/}Pero yo ser\u00e9 para ella 
como una muralla de fuego que la rodee totalmente, y habitar\u00e9 en 
ella para ser su gloria."
[=]_{I}10_{/}"\u00a1Ea!, salgan del pa\u00eds del norte, dice Yav\u00e9, pues yo los 
he dispersado a los cuatro puntos cardinales." {R}_{I}11_{/}S\u00e1lvense, 
habitantes de Si\u00f3n que viven en Babilonia. [=]_{I}12_{/}Porque esto es 
lo que dice Yav\u00e9, que me ha enviado con su poder, respecto de las 
naciones que los han asaltado a ustedes: "El que a ustedes los 
toca me pega en la pupila del ojo. {I}13_{/}Por eso, levanto mi mano 
para que las saqueen aquellos que fueron sus esclavos." As\u00ed sabr\u00e1n 
que Yav\u00e9 de los Ej\u00e9rcitos me ha enviado.
{N}LLAMADO A LA HIJA DE SI\u00d3N{/}

[\u0095]_[=]_{I}14_{/}Canta, gozosa, oh hija de Si\u00f3n,
pues mira que yo vengo
para quedarme contigo, dice Yav\u00e9.
{I}15_{/}En aquel d\u00eda numerosas naciones
vendr\u00e1n a Yav\u00e9 y pasar\u00e1n a ser su pueblo,
pero yo me quedar\u00e9 contigo.
{R}_{I}16_{/}Yav\u00e9 tendr\u00e1 en propiedad
a Jud\u00e1 en la tierra santa
y ser\u00e1 Jerusal\u00e9n nuevamente su elegida.
[=]_{I}17_{/}Que todo ser se calle ante Yav\u00e9,
pues se levanta y sale de su Morada Santa.
{N}CUARTA VISI\u00d3N: PRONTO VENDR\u00c1 EL MES\u00cdAS{/}

{1}3{/}

[\u0095]_{R}_{I}1_{/}Yav\u00e9 present\u00f3 ante mis ojos a Josu\u00e9, el gran sacerdote. 
Estaba \u00e9ste frente al \u00e1ngel de Yav\u00e9, y ten\u00eda a su derecha a Sat\u00e1n, 
que lo estaba acusando. [=]_{R}_{I}2_{/}El \u00e1ngel de Yav\u00e9 dijo a Sat\u00e1n: 
"Que Yav\u00e9 te contenga, Sat\u00e1n, que \u00e9l te haga callar, pues 
Jerusal\u00e9n es su preferida. \u00bfNo aparece \u00e9ste como un tiz\u00f3n sacado 
del fuego? {R}_{I}3_{/}Ahora bien, Josu\u00e9 estaba vestido con ropas sucias, 
mientras permanec\u00eda en presencia del \u00e1ngel de Yav\u00e9. {I}4_{/}Tom\u00f3 \u00e9ste 
la palabra y les orden\u00f3 a sus asistantes: {I}5_{/}"Qu\u00edtenle sus ropas 
sucias y p\u00f3nganle un traje de gala. Coloquen adem\u00e1s en su cabeza 
una corona reluciente." Lo vistieron con el traje de fiesta y 
pusieron en su cabeza la corona reluciente. {R}_{I}6_{/}Luego el \u00e1ngel de 
Yav\u00e9 dijo a Josu\u00e9: "Ahora te he dejado libre de tu falta."
En seguida, el \u00e1ngel hizo a Josu\u00e9 esta advertencia: [=]_{I}7_{/}"Esto 
te manda decir Yav\u00e9: Si andas por mis caminos y respetas mis 
disposiciones, t\u00fa mismo gobernar\u00e1s mi Casa y cuidar\u00e1s de sus 
patios. Yo dejar\u00e9 que formes parte de los que est\u00e1n aqu\u00ed 
presentes. {R}_[=]_{I}9a_{/}Pues pongo ahora delante de Josu\u00e9 una piedra 
que reluce como si tuviera siete ojos y yo mismo escribo en ella 
la inscripci\u00f3n."
[=]_{R}_{I}8_{/}Escucha, pues, Josu\u00e9, sumo sacerdote, t\u00fa y tus compa\u00f1eros 
que se sientan en tu presencia, pues todos ustedes son personas 
importantes. {I}9b_{/}Voy a traer ac\u00e1 a mi servidor, {C}el Brote{/},_y 
cancelo la deuda del pa\u00eds en un solo d\u00eda.
{I}10_{/}Ese d\u00eda, prosigue Yav\u00e9, se invitar\u00e1n unos a otros a pasar un 
rato debajo de la parra o de la higuera."
{N}VISI\u00d3N QUINTA{/}

{1}4{/}

[\u0095]_{R}_{I}1_{/}El \u00e1ngel que hablaba conmigo volvi\u00f3 y me sacudi\u00f3 como se 
despierta a un hombre que est\u00e1 durmiendo. [=]_{I}2_{/}Me pregunt\u00f3 qu\u00e9 
ve\u00eda yo, y le dije: "Veo un candelabro de oro macizo con su 
estanque de aceite arriba, y siete l\u00e1mparas. {R}_{I}3_{/}Tambi\u00e9n hay 
cerca del candelabro dos olivos, uno a la derecha y otro a la 
izquierda."
{I}4_{/}Pregunt\u00e9 al \u00e1ngel que estaba conmigo qu\u00e9 quer\u00edan decir esas 
cosas. {I}5_{/}Y me respondi\u00f3: "\u00bfC\u00f3mo, no lo sabes?" "No, se\u00f1or", 
insist\u00ed yo. {I}6_{/}Entonces continu\u00f3: "Estas siete l\u00e1mparas son los 
ojos de Yav\u00e9 que miran por toda la tierra." {I}11_{/}Le volv\u00ed a 
preguntar: {R}_{I}12_{/}"\u00bfQu\u00e9 representan esos dos olivos puestos a la 
derecha y a la izquierda del candelabro?" {I}13_{/}Me volvi\u00f3 a decir: 
"\u00bfC\u00f3mo, tampoco sabes lo que quieren decir?" "No, se\u00f1or", le 
repliqu\u00e9. {I}14_{/}El me explic\u00f3: "Son los dos Ungidos con aceite 
fresco que est\u00e1n ante el Se\u00f1or del mundo entero."
[=]_{I}7_{/}Esta es una palabra de Yav\u00e9 para Zorobabel: "Ni con el 
valor ni con la fuerza, sino s\u00f3lo con mi esp\u00edritu. {R}_{I}8_{/}Miren esa 
monta\u00f1a tan inmensa; pues bien, ser\u00e1 completamente allanada 
delante de Zorobabel. Y de ella extraer\u00e1 hasta la \u00faltima piedra 
que corone el Templo, en medio de aclamaciones de gracias." Una 
palabra de Yav\u00e9 me fue dirigida: {R}_{I}9_{/}"Las manos de Zorobabel 
pondr\u00e1n los cimientos de este Templo y ellas mismas lo 
terminar\u00e1n." [=]_{R}_{I}10_{/}El d\u00eda en que se puso la primera piedra, 
les pareci\u00f3 ser una cosa sin importancia, pero ahora es una 
alegr\u00eda para todos ustedes ver la piedra que corona el edificio en 
manos de Zorobabel.
{N}SEXTA VISI\u00d3N{/}

{1}5{/}

{I}1_{/}Tuve otra visi\u00f3n: un libro iba volando. {I}2_{/}Cuando el \u00e1ngel me 
pregunt\u00f3 qu\u00e9 ve\u00eda yo, le respond\u00ed: "Veo un libro que va volando; 
mide como diez metros de largo por cinco de ancho." {I}3_{/}Entonces 
me dijo: [=]_{I}4_{/}"All\u00ed va escrita la Maldici\u00f3n que se extender\u00e1 
por toda esta regi\u00f3n. Seg\u00fan ella todos los ladrones ser\u00e1n echados 
fuera de aqu\u00ed y lo mismo les ocurrir\u00e1 a todos los que juran en 
falso. Por ahora, dice Yav\u00e9, la dejo salir de mi boca para que 
entre en la casa del ladr\u00f3n y en la del que jura, se instale en 
esa casa y la demuela con sus paredes y techo."
{N}S\u00c9PTIMA VISI\u00d3N{/}

[\u0095]_{I}5_{/}El \u00e1ngel que andaba conmigo se me adelant\u00f3, dici\u00e9ndome: 
"F\u00edjate bien en lo que vas a ver aparecer." {I}6_{/}"\u00bfQu\u00e9 es eso?", le 
pregunt\u00e9. "Es un caj\u00f3n para pesar grano, me contest\u00f3. Representa 
el pecado que todos cometen en el pa\u00eds." {I}7_{/}Se levant\u00f3 la tapa de 
plomo y apareci\u00f3 una mujer sentada dentro del caj\u00f3n. {I}8_{/}El \u00e1ngel 
dijo: "Esa es la maldad." Y empuj\u00e1ndola hacia el fondo, tap\u00f3 el 
caj\u00f3n con la cubierta de plomo. {I}9_{/}Vi inmediatamente que 
aparec\u00edan dos mujeres. El viento levantaba sus alas, pues llevaban 
alas parecidas a las de la cig\u00fce\u00f1a. Se llevaron volando el caj\u00f3n. 
{I}10_{/}Cuando pregunt\u00e9 al \u00e1ngel que me hablaba a d\u00f3nde lo llevaban, 
me dijo: {R}_{I}11_{/}"Van a edificarle un templo en el pa\u00eds de Senaar y 
a prepararle un pedestal para ponerla all\u00ed."
{N}OCTAVA VISI\u00d3N{/}

{1}6{/}

[\u0095]_{R}_{I}1_{/}Tuve otra visi\u00f3n: cuatro carros sal\u00edan de entre dos 
cerros y los cerros eran de bronce. {I}2_{/}El primer carro iba tirado 
por caballos rojos, {I}3_{/}el segundo por caballos negros, el tercero 
por caballos blancos, y el cuarto por caballos overos. 
{I}4_{/}Pregunt\u00e9 al \u00e1ngel qu\u00e9 quer\u00eda decir eso {I}5_{/}y su respuesta fue: 
"Estos marchan en direcci\u00f3n de los cuatro puntos cardinales 
despu\u00e9s de haberse presentado al Se\u00f1or del mundo entero. Los 
caballos rojos se dirigen al oriente, {I}6_{/}los negros hacia el 
norte, los blancos hacia el occidente, y los overos hacia el sur." 
{I}7_{/}Se mov\u00edan refrenando su vigor, impacientes por recorrer la 
tierra. Cuando \u00e9l les dijo: "Vayan a recorrer la tierra", salieron 
a recorrer la tierra. {R}_{I}8_{/}Luego, me llam\u00f3 para decirme: "Mira a 
los que se dirigen al norte; ellos har\u00e1n que mi esp\u00edritu descanse 
en el pa\u00eds del norte."
{I}9_{/}Una palabra de Yav\u00e9 me fue dirigida: {R}_{I}10_{/}"Recoge de manos de 
Helday, de Tob\u00edas y de Jedaya las ofrendas de los que han vuelto 
del destierro, y dir\u00edgete hoy mismo a casa de Jos\u00edas, hijo de 
Sefan\u00edas, que ha regresado de Babilonia. {R}_{I}11_{/}Con el oro y plata 
recolectados har\u00e1s una corona que pondr\u00e1s en la cabeza de Josu\u00e9, 
hijo de Josadac, sumo sacerdote. [=]_{R}_{I}12_{/}Le hablar\u00e1s as\u00ed de 
parte de Yav\u00e9 de los Ej\u00e9rcitos: Viene un hombre cuyo nombre es 
{C}Brote,{/} y sepan que algo brotar\u00e1 de \u00e9l. {R}_{I}13_{/}El construir\u00e1 el 
Templo de Yav\u00e9 y recibir\u00e1 el poder. Se sentar\u00e1 en un trono para 
gobernar, y tambi\u00e9n un sacerdote se sentar\u00e1 en un trono, con 
armon\u00eda perfecta entre ambos.
{R}_{I}14_{/}La corona quedar\u00e1 en el Templo como un memorial de lo hecho 
por Helday, Tob\u00edas y Jos\u00edas, el hijo de Sofon\u00edas. {R}_{I}15_{/}Los que 
est\u00e1n lejos vendr\u00e1n y trabajar\u00e1n en la construcci\u00f3n del Templo de 
Yav\u00e9. Pero es preciso que ustedes obedezcan la palabra de Yav\u00e9, su 
Dios.
{1}7{/}

{R}_{I}1_{/}El d\u00eda cuatro del noveno mes del cuarto a\u00f1o de reinado del 
rey Dar\u00edo, Yav\u00e9 volvi\u00f3 a hablar a Zacar\u00edas. {R}_{I}2_{/}La ciudad de 
Betel hab\u00eda enviado una delegaci\u00f3n presidida por Saresa y Reguem-
Melec para que presentaran a Yav\u00e9 sus s\u00faplicas [=]_{R}_{I}3_{/}e hicieran 
a los sacerdotes de su Templo y a los profetas esta consulta: 
"\u00bfDebemos continuar con ayunos y penitencias en el mes de julio, 
como hasta ahora lo hemos hecho?"
{N}LA VERDADERA RELIGI\u00d3N{/}

[\u0095]_{I}4_{/}Entonces me lleg\u00f3 una palabra de Yav\u00e9 de los Ej\u00e9rcitos: 
[=]_{R}_{I}5_{/}"Esto es lo que dir\u00e1s a todos residentes del pa\u00eds y a los 
sacerdotes:
Cuando ustedes han ayunado y llorado en julio y en septiembre, 
durante setenta a\u00f1os, \u00bfacaso fui yo el que les ped\u00ed ayunar? {I}6_{/}Si 
ustedes quieren comer y beber, que lo decidan ustedes mismos.
{R}_{I}7_{/}\u00bfAcaso ya se olvidaron de lo que dec\u00eda Yav\u00e9 por medio de los 
antiguos profetas cuando la gente viv\u00eda tranquila en Jerusal\u00e9n y 
sus pueblos vecinos y los desiertos de Negueb y la Sefela estaban 
poblados?_(8)
{I}9_{/}Pues bien, esto es lo que Yav\u00e9 dec\u00eda por sus profetas: "Tomen 
decisiones justas, act\u00faen con sinceridad, sean compasivos con sus 
hermanos. [=]_{I}10_{/}No opriman a la viuda ni al hu\u00e9rfano, al 
extranjero ni al pobre; no anden pensando c\u00f3mo hacerle el mal a 
otro.
[=]_{I}11_{/}Pero ellos no quisieron que les hablara, me volvieron la 
espalda y se tapaban los o\u00eddos para no escucharme; 
{R}_{I}12_{/}endurecieron el coraz\u00f3n como el diamante. Rechazaron la Ley 
y los mensajes que Yav\u00e9 de los Ej\u00e9rcitos les mandaba por medio de 
los antiguos profetas, a los cuales inspiraba. Yav\u00e9 se enoj\u00f3 mucho 
con esto, {I}13_{/}y se les dijo: Si ustedes no le hacen caso cuando 
\u00e9l los llama, tambi\u00e9n ustedes gritar\u00e1n sin que \u00e9l los atienda.
{R}_{I}14_{/}Por esta raz\u00f3n los dispers\u00e9 entre naciones desconocidas para 
ellos y a sus espaldas dejaron un pa\u00eds desolado y sin alma 
viviente. Por culpa de ellos un pa\u00eds f\u00e9rtil se convirti\u00f3 en un 
desierto."
{1}8{/}

[\u0095]_[*]_{I}1_{/}Una palabra de Yav\u00e9 de los Ej\u00e9rcitos me fue dirigida: 
{I}2_{/}"He querido a Si\u00f3n hasta los celos y por ella he llegado hasta 
enojarme con sus enemigos. [=]_{R}_{I}3_{/}He vuelto a Si\u00f3n, pues quiero 
residir en Jerusal\u00e9n. Esta ser\u00e1 llamada Ciudad fiel, y el cerro de 
Yav\u00e9 de los Ej\u00e9rcitos, Cerro Santo."
[=]_{R}_{I}4_{/}As\u00ed habla Yav\u00e9 de los Ej\u00e9rcitos: "Los ancianos y las 
viejas volver\u00e1n a sentarse en las plazas de Jerusal\u00e9n, apoy\u00e1ndose 
en su bast\u00f3n por el peso de los a\u00f1os. {I}5_{/}Las calles de la ciudad 
se llenar\u00e1n de ni\u00f1os y ni\u00f1as, que andar\u00e1n corriendo por ellas."
[=]_{I}6_{/}Y pregunta Yav\u00e9: "Si esto ahora les parece imposible a los 
que han quedado de este pueblo, \u00bftendr\u00e9 yo tambi\u00e9n que pensar que 
no es posible? {R}_{I}7_{/}Pues bien, dice Yav\u00e9, yo voy a salvar a mi 
pueblo que se encuentra tanto al oriente como al poniente. Los voy 
a juntar para que vivan en Jerusal\u00e9n. [=]_{R}_{I}8_{/}Ellos ser\u00e1n mi 
pueblo y yo ser\u00e9 su Dios, guard\u00e1ndonos mutuamente fidelidad y 
respeto.
{R}_{I}9_{/}No bajen sus manos desalentados, les dice Yav\u00e9 de los 
Ej\u00e9rcitos. Recuerden lo que les fue dicho por los profetas en 
aquel d\u00eda en que se puso la primera piedra para reconstruir el 
Santuario del Se\u00f1or. [=]_{I}10_{/}Pues antes ni los hombres recib\u00edan 
su salario ni los animales su alimento; nadie pod\u00eda viajar de un 
lado a otro con tranquilidad, debido al enemigo, pues yo dejaba 
que cada uno se lanzara contra su pr\u00f3jimo.
{I}11_{/}Pero ahora, voy a tratar a los sobrevivientes de este pueblo 
en forma distinta al pasado, dice Yav\u00e9. {I}12_{/}Pues yo sembrar\u00e9 la 
paz; la vi\u00f1a dar\u00e1 uva; la tierra, sus productos; el cielo 
entregar\u00e1 su roc\u00edo. Todo esto se lo dar\u00e9 a lo que queda de este 
pueblo. {R}_{I}13_{/}As\u00ed como antes ustedes, gente de Jud\u00e1 y de Israel, 
eran una raza maldita para todo el mundo, as\u00ed tambi\u00e9n ahora yo los 
salvar\u00e9 para que sean felicitados por todos. \u00a1No se desalienten, 
pues, y tengan confianza!
{I}14_{/}Esto es lo que dice Yav\u00e9: As\u00ed como yo estaba resuelto a 
castigarlos cuando sus padres me disgustaron, sin que diera 
muestras de ceder, {R}_{I}15_{/}as\u00ed tambi\u00e9n ahora, cambiando de parecer, 
he decidido tratar bien a Jerusal\u00e9n y a la gente de Jud\u00e1. No 
teman, pues.
{I}16_{/}Esto es lo que deben hacer: D\u00edganse la verdad unos a otros, y 
cuando juzguen, pronuncien sentencias justas; {I}17_{/}no anden 
pensando c\u00f3mo perjudicar a otro; no sean amigos de jurar en falso. 
Porque \u00e9stas son las cosas que aborrezco, dice Yav\u00e9."
{I}18_{/}Una palabra de Yav\u00e9 de los Ej\u00e9rcitos me lleg\u00f3 nuevamente: 
{R}_{I}19_{/}"Los d\u00edas de ayuno de junio, julio, septiembre y diciembre 
ser\u00e1n en adelante para la gente de Jud\u00e1 d\u00edas feriados y de 
regocijo, con ceremonias bonitas, palabra de Yav\u00e9, pero sean 
sinceros y vivan en paz."
[=]_{R}_{I}20_{/}As\u00ed habla Yav\u00e9 de los Ej\u00e9rcitos: "Llegar\u00e1n a Jerusal\u00e9n 
gente de diversos pa\u00edses, habitantes de grandes ciudades. {I}21_{/}De 
una ciudad a otra se enviar\u00e1n invitaciones diciendo: "Vengan con 
nosotros a orar ante Yav\u00e9, vayamos a buscar a Yav\u00e9; pues ya 
estamos listos para partir."
{R}_{I}22_{/}Y as\u00ed es como pueblos numerosos y naciones poderosas 
llegar\u00e1n a Jerusal\u00e9n, para adorar a Yav\u00e9 de los ej\u00e9rcitos y 
pedirle favores,
{R}_{I}23_{/}As\u00ed habla Yav\u00e9 de los Ej\u00e9rcitos: "En esos d\u00edas diez hombres, 
de distinta nacionalidad cada uno, agarrar\u00e1n por el manto a un 
jud\u00edo, suplic\u00e1ndole: Queremos ir con ustedes, pues hemos o\u00eddo 
decir que Dios est\u00e1 con ustedes.""
{C}SEGUNDA PARTE DEL LIBRO{/}

{1}9{/}

[\u0095]_{R}_{I}1_{/}Yav\u00e9 se ha establecido en Hadrak y reside en Damasco, 
pues las ciudades de Aram le pertenecen tanto como todas las 
tribus de Israel. {I}2_{/}Igualmente son suyas Jamat, que est\u00e1 al 
lado, y Tiro y Sid\u00f3n que llevan tan bien sus negocios.
{I}3_{/}Tiro se ha construido una fortaleza, y ha amontonado la plata 
como el polvo y el oro como la tierra de las calles. {I}4_{/}Pero 
ahora Yav\u00e9 se va a apoderar de ella; destruir\u00e1 su frente mar\u00edtimo 
y el fuego destruir\u00e1 sus ciudades. {R}_{I}5_{/}Al ver esto, Ascal\u00f3n 
tamblar\u00e1 de miedo y Gaza se pondr\u00e1 a tiritar. Ecr\u00f3n lo mismo, al 
ver perdida su esperanza. El rey se ir\u00e1 de Gaza, Ascal\u00f3n quedar\u00e1 
sin habitantes. {R}_{I}6_{/}Una poblaci\u00f3n mestiza vivir\u00e1 en Asdod. As\u00ed 
aplastar\u00e9 la soberbia de los filisteos. {R}_{I}7_{/}Sacar\u00e9 de su boca la 
carne con sangre, y de sus dientes los alimentos prohibidos. Pero 
nuestro Dios se dejar\u00e1 para \u00e9l a algunos filisteos, que formar\u00e1n 
como una familia en Jud\u00e1. Ecr\u00f3n ser\u00e1 tratado como el jebuseo. 
{I}8_{/}Yo montar\u00e9 guardia para proteger a mi pa\u00eds de cualquier 
asaltante; ya nadie se atrever\u00e1 a oprimirlos, pues ahora he visto 
c\u00f3mo est\u00e1n oprimidos.
{N}VIENE TU REY, MONTADO EN UN BURRO{/}

[\u0095]_[=]_{R}_{I}9_{/}Salta, llena de gozo, 
oh hija de Si\u00f3n,
lanza gritos de alegr\u00eda, 
hija de Jerusal\u00e9n.
Pues tu rey viene hacia ti;
\u00e9l es santo y victorioso,
humilde, y va montado sobre un burro,
sobre el hijo peque\u00f1o de una burra.
[=]_{R}_{I}10_{/}Destruir\u00e1 los carros de Efra\u00edm
y los caballos de Jerusal\u00e9n.
Entonces se podr\u00e1 romper el arco con flechas,
pues \u00e9l dictar\u00e1 la paz a las naciones.
Extender\u00e1 su dominio de un mar al otro mar,
y desde el Eufrates hasta el fin del mundo.
[=]_{I}11_{/}En cuanto a ti, por consideraci\u00f3n a tu alianza celebrada 
con sangre, sacar\u00e9 a los presos de la cisterna seca en que los 
guardaban. {I}12_{/}Hacia ti volver\u00e1n, oh Si\u00f3n, los prisioneros que 
estaban aguardando. Ahora te doy doble bendici\u00f3n para compensar 
tus d\u00edas de destierro. {R}_{I}13_{/}Yo estirar\u00e9 a Jud\u00e1 como un arco y le 
pondr\u00e9 como flecha a Efra\u00edm; lanzar\u00e9 tus hijos, oh Si\u00f3n, contra 
los griegos, y t\u00fa ser\u00e1s como la espada de un h\u00e9roe.
[=]_{I}14_{/}Entonces Yav\u00e9 aparecer\u00e1 por encima de ellos y lanzar\u00e1 sus 
flechas como rel\u00e1mpagos. El Se\u00f1or har\u00e1 resonar la trompeta y 
marchar\u00e1 en medio de la tormenta del sur. [=]_{R}_{I}15_{/}Yav\u00e9 de los 
Ej\u00e9rcitos ser\u00e1 su escudo. Pisotear\u00e1n, triunfantes, a los malvados, 
beber\u00e1n sangre como si fuera vino y quedar\u00e1n repletos como la copa 
del sacrificio o como los cuernos del altar.
{R}_{I}16_{/}Yav\u00e9, su Dios, los pondr\u00e1 a salvo; salvar\u00e1 a este pueblo que 
es su reba\u00f1o. [=]_{I}17_{/}\u00a1Ya se ver\u00e1n fuertes, ya ser\u00e1n hermosos! El 
trigo dar\u00e1 vigor a los j\u00f3venes y el vino dulce, a las muchachas.
{N}CONFIANZA EN EL SE\u00d1OR{/}

{1}10{/}

{I}1_{/}Pidan a Yav\u00e9 las lluvias de primavera, pues \u00e9l es quien manda 
los rel\u00e1mpagos; \u00e9l les dar\u00e1 lluvia abundante para que cada uno 
tenga pasto en su campo. {R}_{I}2_{/}Porque consultados los idolitos, 
s\u00f3lo responden tonter\u00edas, los adivinos tienen falsas visiones. Con 
esto ilusionan a la gente y la consuelan con enga\u00f1os. Por eso, mi 
pueblo se ha dispersado y ha sido maltratado, como ovejas a las 
que falta un pastor. [=]_{R}_{I}3_{/}(Me he indignado con los pastores y 
voy a castigar a los chivatos.)
Pero Yav\u00e9 de los Ej\u00e9rcitos visitar\u00e1 a su reba\u00f1o, la tribu de Jud\u00e1, 
ellos ser\u00e1n su caballo de batalla. {I}4_{/}El es el que dar\u00e1 el 
ej\u00e9rcito, la lanza y el arco de guerra; El es el que dar\u00e1 todos 
los jefes. {I}5_{/}Ellos ser\u00e1n en la batalla como valientes que pisan 
el polvo del camino; ser\u00e1n victoriosos, pues Yav\u00e9 estar\u00e1 de su 
parte, y derrotar\u00e1n a los que montan a caballo. {R}_{I}6_{/}Reanimar\u00e9 al 
pueblo de Jud\u00e1 y liberar\u00e9 a la gente de Jos\u00e9. Los restablecer\u00e9, 
pues les he tenido l\u00e1stima, y ser\u00e1n como si nunca los hubiera 
rechazado (porque yo, Yav\u00e9, su Dios, los he escuchado).
{I}7_{/}Los de Efra\u00edm ser\u00e1n como unos h\u00e9roes, se sentir\u00e1n alegres como 
quien toma vino. Sus hijos se alegrar\u00e1n al verlos y alabar\u00e1n con 
j\u00fabilo al Se\u00f1or. {I}8_{/}Les dar\u00e9 un silbido para juntarlos, pues yo 
los he rescatado, y ser\u00e1n tan numerosos como antes. {I}9_{/}Los que yo 
disperse por el mundo se acordar\u00e1n de m\u00ed hasta en el lugar m\u00e1s 
lejano, y all\u00ed seguir\u00e1n instruyendo a sus hijos, los que volver\u00e1n.
{R}_{I}10_{/}Los har\u00e9 regresar de la tierra de Egipto, los traer\u00e9 juntos 
desde Asiria; les dar\u00e9 nuevamente la regi\u00f3n de Galaad y la del 
L\u00edbano, pero \u00e9ste se les har\u00e1 chico. {R}_{I}11_{/}Cruzar\u00e1n el Mar Rojo, 
quedar\u00e1 seco el cauce del Nilo. Ser\u00e1 aplastado el orgullo de Asur 
y no habr\u00e1 m\u00e1s rey en Egipto. {I}12_{/}Yav\u00e9 los har\u00e1 poderosos y 
avanzar\u00e1n confiados en su Nombre.
{1}11{/}

{I}1_{/}Abre, oh L\u00edbano, tus puertas, y que el fuego devore tus 
cedros. {I}2_{/}Gime, cipr\u00e9s, porque se ha venido abajo el cedro, 
porque han sido derribados los gigantes. Giman tambi\u00e9n, encinas de 
Bas\u00e1n, porque ha sido talada la selva impenetrable. {R}_{I}3_{/}Resuenan 
los lamentos de los pastores al ver arruinado lo que era su 
gloria. Hacen eco los rugidos de los leones porque ha sido 
devastada la gloria del Jord\u00e1n.
{N}EJEMPLO DEL PASTOR{/}

[\u0095]_[=]_{R}_{I}4_{/}As\u00ed me habl\u00f3 Yav\u00e9, mi Dios: "Enc\u00e1rgate de esas ovejas 
que van al matadero. {I}5_{/}Sus compradores las matan sin ser 
castigados, y los que las venden dicen: "\u00a1Gracias a Yav\u00e9, ahora 
soy rico!" Y sus pastores no se preocupan de ellas. {R}_{I}6_{/}(Yo 
tampoco me voy a preocupar m\u00e1s de los habitantes de este pa\u00eds, 
dice Yav\u00e9. Los dejar\u00e9 en manos de su pastor y de su rey, que los 
exploten; pero no intervendr\u00e9.)" {I}7_{/}Entonces me hice pastor de 
las ovejas a las que mataban los comerciantes de ganado. Me 
consegu\u00ed un par de bastones de ganado: a uno le puse el nombre de 
{C}Bondad{/} y al otro de {C}Uni\u00f3n.{/} Y desde entonces me hice cargo de 
las ovejas.
{I}8_{/}En un mes desped\u00ed a los tres pastores. Pero me aburrieron las 
ovejas, y ellas tambi\u00e9n se disgustaron conmigo. {I}9_{/}Entonces 
exclam\u00e9: "Ya no las cuido m\u00e1s. La que quiera morirse, que se 
muera; la que quiera perderse, que se pierda; y las que queden, 
que se desgarren la carne unas a otras." [=]_{R}_{I}10_{/}En seguida tom\u00e9 
el bast\u00f3n llamado {C}Bondad{/} y lo romp\u00ed; y fue rota la alianza que 
Dios hab\u00eda hecho con los pueblos vecinos.
{I}11_{/}Cuando los comerciantes de ganado vieron que lo hab\u00eda roto, 
comprendieron que eso era una se\u00f1al de Yav\u00e9. {I}12_{/}Yo les dije: "Si 
ustedes quieren, p\u00e1guenme mi salario; si no, qu\u00e9dense con \u00e9l."
Y me dieron treinta monedas de plata. [=]_{R}_{I}13_{/}Pero Yav\u00e9 me 
orden\u00f3: "Echa en los cofres del Templo ese precio tan alto en que 
ellos me han valorado." Tom\u00e9 las monedas y las deposit\u00e9 en la 
alcanc\u00eda del Templo de Yav\u00e9. {R}_{I}14_{/}A continuaci\u00f3n, romp\u00ed mi otro 
bast\u00f3n llamado {C}Uni\u00f3n{/}; y qued\u00f3 rota la fraternidad entre Jud\u00e1 e 
Israel.
{I}15_{/}Despu\u00e9s Yav\u00e9 me dijo: "V\u00edstete como un pastor poco serio, 
{I}16_{/}pues yo voy a dar a este pa\u00eds un pastor que no se preocupar\u00e1 
de las ovejas que desaparecen, ni buscar\u00e1 a la oveja perdida, ni 
cuidar\u00e1 a la herida, ni sostendr\u00e1 a la que apenas puede caminar. 
Al contrario, se comer\u00e1 la carne de las m\u00e1s gordas y les arrancar\u00e1 
las pezu\u00f1as."
[=]_{I}17_{/}\u00a1Ay del pastor que no sirve para nada, que deja 
abandonado su reba\u00f1o! \u00a1La espada le cortar\u00e1 su brazo y le 
alcanzar\u00e1 el ojo derecho! \u00a1Que se seque su brazo y que su ojo 
derecho no vea m\u00e1s!
{N}EL \u00daLTIMO COMBATE{/}

{1}12{/}

[\u0095]_{R}_{I}1_{/}{C}Esta es sentencia de Yav\u00e9 que estir\u00f3 los cielos, que 
puso los cimientos de la tierra y que form\u00f3 el esp\u00edritu del hombre 
en su interior; y se refiere al futuro de Israel.{/}

[=]_{R}_{I}2_{/}Vienen los d\u00edas en que yo har\u00e9 que Jerusal\u00e9n sea para 
todos los pueblos una copa de vino que hace perder los sentidos. 
{R}_{I}3_{/}Jerusal\u00e9n, en ese entonces, ser\u00e1 como una piedra que tratar\u00e1n 
de levantar todos los pueblos; pero cuantos lo hagan quedar\u00e1n 
desgarrados ( ). {R}_{I}4_{/}Ese d\u00eda, dice Yav\u00e9, sembrar\u00e9 la confusi\u00f3n 
entre los caballos y volver\u00e9 locos a sus jinetes. Dejar\u00e9 ciegos a 
todos los pueblos y cuidar\u00e9 de la casa de Jud\u00e1. {R}_{I}5_{/}Entonces los 
jefes de Jud\u00e1 dir\u00e1n en su interior: "La fuerza de Jerusal\u00e9n le 
viene de Yav\u00e9, su Dios."
{R}_{I}6_{/}Aquel d\u00eda har\u00e9 que los pueblitos de Jud\u00e1 sean como un f\u00f3sforo 
encendido en un mont\u00f3n de le\u00f1a, como una antorcha lanzada entre 
las gavillas; devorar\u00e1n a izquierda y derecha a todos los pueblos 
de los alrededores. A Jerusal\u00e9n, empero, no le pasar\u00e1 nada.
{R}_{I}7_{/}Yav\u00e9 salvar\u00e1, en primer lugar, a las ciudades de Jud\u00e1, para 
que la familia de David y los habitantes de Jerusal\u00e9n no se crean 
m\u00e1s importantes que el resto de Jud\u00e1. {R}_{I}8_{/}Ese d\u00eda, tambi\u00e9n, Yav\u00e9 
proteger\u00e1 de tal forma a los habitantes de Jerusal\u00e9n que el m\u00e1s 
d\u00e9bil de entre ellos ser\u00e1 como David, y la familia de David, que 
los encabezar\u00e1, ser\u00e1 como Dios, como el \u00e1ngel de Yav\u00e9.
{R}_{I}9_{/}Ese d\u00eda, destruir\u00e9 sin piedad a todas las naciones que hayan 
atacado a Jerusal\u00e9n.
[=]_{R}_{I}10_{/}Dispondr\u00e9 el \u00e1nimo de los descendientes de David y de 
los habitantes de Jerusal\u00e9n para que vuelvan a m\u00ed con amor y 
confianza. Llorar\u00e1n por aquel que ha sido traspasado, como se 
siente la muerte de un hijo \u00fanico, y lo echar\u00e1n de menos como se 
lamenta el fallecimiento del primer hijo. {R}_{I}11_{/}La lamentaci\u00f3n que 
habr\u00e1 en ese d\u00eda, en Jerusal\u00e9n, ser\u00e1 tan grande como la que se 
celebra para Hadad Rim\u00f3n en la llanura de Meguido.
[=]_{R}_{I}12_{/}Cada familia en el pa\u00eds, por separado, guardar\u00e1 luto y 
pesar: as\u00ed, por ejemplo, la familia de David sola, y lo mismo sus 
mujeres. {R}_{I}13_{/}La familia de Nat\u00e1n, por su cuenta, y lo mismo sus 
mujeres; la familia de Lev\u00ed, en su casa, y lo mismo sus mujeres; 
la familia de Seme\u00ed aparte y lo mismo sus mujeres. {I}14_{/}Y de la 
misma manera, en todas las dem\u00e1s familias, ya sean hombres o 
mujeres.
{1}13{/}

[\u0095]_[=]_{R}_{I}1_{/}En aquel d\u00eda habr\u00e1 una fuente siempre corriendo para 
que los descendientes de David y los habitantes de Jerusal\u00e9n se 
puedan lavar de sus pecados e impurezas.
[=]_{R}_{I}2_{/}En esos d\u00edas, dice Yav\u00e9, arrancar\u00e9 del pa\u00eds hasta el 
nombre de los \u00eddolos para que nunca m\u00e1s se los mencione; echar\u00e9 
adem\u00e1s a los profetas con sus esp\u00edritus impuros. {R}_{I}3_{/}Y si alguno 
intenta hacerse de profeta, su padre y su madre que lo engendraron 
le dir\u00e1n: "Mereces la muerte, porque no dices m\u00e1s que mentiras en 
nombre de Yav\u00e9." Y sus mismos padres lo traspasar\u00e1n mientras 
profetice.
{R}_{I}4_{/}Entonces los profetas se avergonzar\u00e1n de las visiones que 
contaban y no se pondr\u00e1n m\u00e1s el manto de pieles que les daba 
autoridad para mentir. [=]_{R}_{I}5_{/}Y se disculpar\u00e1n: "Yo no soy 
profeta; soy un campesino que trabaja la tierra desde joven." 
[=]_{I}6_{/}Y si alguno le llega a preguntar: "\u00bfPor qu\u00e9 tienes 
entonces esas cicatrices en tu cuerpo?", \u00e9l se defender\u00e1 diciendo: 
"Son heridas que me hicieron mis amigos."
{N}LA \u00daLTIMA PERSECUCI\u00d3N{/}

[\u0095]_[=]_{R}_{I}7_{/}Lev\u00e1ntate, espada, contra mi pastor y contra el 
hombre de mi parentela, exclama Yav\u00e9 de los Ej\u00e9rcitos. {I}8_{/}Hiere 
al pastor para que se dispersen las ovejas, que yo me encargar\u00e9 de 
matar a los corderitos. Y en todo el pa\u00eds, amenaza Yav\u00e9, dos 
tercios ser\u00e1n exterminados, y s\u00f3lo se salvar\u00e1 un tercio. 
[=]_{R}_{I}9_{/}Echar\u00e9 ese tercio al fuego; lo purificar\u00e9 como se hace 
con la plata, lo pondr\u00e9 a prueba como se prueba el oro. El 
invocar\u00e1 mi Nombre y yo lo escuchar\u00e9. Entonces yo dir\u00e9: "\u00a1Este es 
mi pueblo!", y \u00e9l, a su vez, dir\u00e1: "\u00a1Yav\u00e9 es mi Dios!"
{N}OTRO ANUNCIO DEL \u00daLTIMO COMBATE{/}

{1}14{/}

[\u0095]_{I}1_{/}Aqu\u00ed viene el d\u00eda de Yav\u00e9, en que se repartir\u00e1n tus 
despojos dentro de tus muros. [=]_{R}_{I}2_{/}Har\u00e9 que se junten todas 
las naciones para atacar a Jerusal\u00e9n. Se apoderar\u00e1n de la ciudad, 
saquear\u00e1n sus casas y violar\u00e1n a sus mujeres. La mitad de la 
poblaci\u00f3n ser\u00e1 llevada cautiva; pero a los dem\u00e1s habitantes de la 
ciudad no los eliminar\u00e1n.

{I}3_{/}Entonces saldr\u00e1 Yav\u00e9 a combatir; pelear\u00e1 con esas naciones 
como lo hace en los d\u00edas de batalla. [=]_{R}_{I}4_{/}Ese d\u00eda pondr\u00e1 su 
pie sobre el Cerro de los Olivos, que queda al oriente de 
Jerusal\u00e9n. Y el Cerro de los Olivos se partir\u00e1 en dos de este a 
oeste, dejando en medio un profundo valle; una parte del cerro 
quedar\u00e1 al norte y la otra mitad al sur. [=]_{R}_{I}5_{/}Y huir\u00e1n ustedes 
por ese valle, por entre los dos cerros hacia Yasol. Huir\u00e1n igual 
que huyeron cuando hubo ese terremoto en tiempos de Oz\u00edas, rey de 
Jud\u00e1. Entonces vendr\u00e1 Yav\u00e9, tu Dios, acompa\u00f1ado de todos los 
santos.
{I}6_{/}En aquel d\u00eda no habr\u00e1 m\u00e1s fr\u00edo ni hielo. [=]_{I}7_{/}Ser\u00e1 \u00e9ste un 
d\u00eda extraordinario, solamente conocido por Yav\u00e9; no habr\u00e1 m\u00e1s 
cambio del d\u00eda a la noche, pues de noche ser\u00e1 como de d\u00eda claro. 
[=]_{R}_{I}8_{/}Ese d\u00eda brotar\u00e1 en Jerusal\u00e9n un manantial que nunca se 
secar\u00e1 ni en verano ni en invierno y que estar\u00e1 siempre corriendo, 
tanto hacia el mar oriental como hacia el mar occidental. {I}9_{/}Y 
Yav\u00e9 reinar\u00e1 sobre toda la tierra. El ser\u00e1 el Unico, y \u00fanico ser\u00e1 
su Nombre.
{R}_{I}10_{/}El pa\u00eds entero se transformar\u00e1 en una planicie, desde Gueba, 
en el norte, hasta Rim\u00f3n, en el Negueb. Jerusal\u00e9n, en cambio, ser\u00e1 
alzada en su mismo lugar desde la puerta de Benjam\u00edn hasta el 
lugar de la antigua puerta; es decir, hasta la puerta del Angulo, 
y desde la torre de Jananeel hasta los lagares del rey. {R}_{I}11_{/}Ya 
no habr\u00e1 peligro ni maldici\u00f3n para Jerusal\u00e9n; sus habitantes 
vivir\u00e1n tranquilos en adelante.
{R}_{I}12_{/}En cambio, \u00e9ste es el castigo que Yav\u00e9 dar\u00e1 a todos los 
pueblos que hayan atacado a Jerusal\u00e9n: se les pudrir\u00e1 su carne 
mientras a\u00fan se mantienen de pie; sus ojos se descompondr\u00e1n dentro 
de sus \u00f3rbitas y su lengua se echar\u00e1 a perder en su misma boca. 
{I}15_{/}Una peste parecida atacar\u00e1 a los caballos, a las mulas, a los 
camellos, a los burros; en fin, a todos los animales que est\u00e9n en 
sus campamentos. [=]_{I}13_{/}Aquel d\u00eda Yav\u00e9 les infundir\u00e1 un miedo 
horrible: se volver\u00e1n el uno contra el otro y se pondr\u00e1n a pelear 
entre ellos mismos.
{R}_{I}14_{/}Los hombres de Juda participar\u00e1n en el combate de Jerusal\u00e9n, 
y luego recoger\u00e1n los despojos de todas las naciones vecinas: oro, 
plata, trajes en grandes cantidades.
{I}16_{/}Despu\u00e9s de esto, los sobrevivientes de todos los pa\u00edses que 
le declararon la guerra a Jerusal\u00e9n vendr\u00e1n anualmente a adorar al 
Rey, Yav\u00e9 de los Ej\u00e9rcitos, y a celebrar la fiesta de los 
Tabern\u00e1culos. [=]_{R}_{I}17_{/}Si alg\u00fan pueblo de la tierra no sube a 
Jerusal\u00e9n para reverenciar al Rey, Yav\u00e9 de los Ej\u00e9rcitos, ser\u00e1 
castigado con la sequ\u00eda. {I}18_{/}Y si son los egipcios quienes se 
niegan a hacerlo, Yav\u00e9 los castigar\u00e1 como lo merecen las naciones 
que no vengan a celebrar esa dicha fiesta. {R}_{I}19_{/}As\u00ed, pues, 
pagar\u00e1n su pecado Egipto y las naciones que no vengan para esta 
fiesta.
{R}_{I}20_{/}En ese d\u00eda, hasta los cascabeles de los caballos llevar\u00e1n 
escrito: "Consagrado a Yav\u00e9." Las ollas del Templo de Yav\u00e9 ser\u00e1n 
tan sagradas como las copas que se usan para esparcir la sangre 
ante el altar. [=]_{R}_{I}21_{/}Y en Jerusal\u00e9n y Jud\u00e1 cualquier utensilio 
de cocina ser\u00e1 propiedad santa de Yav\u00e9 de los Ej\u00e9rcitos; de tal 
modo que podr\u00e1n usarlos para cocer la carne de los animales 
sacrificados. Desde ese d\u00eda no habr\u00e1 m\u00e1s mercaderes en la Casa de 
Yav\u00e9.

