
CONTRA LOS QUE S\u00d3LO 
ATIENDEN A SU CASA{/}

{1}1{/}

{I}1_{/}En el segundo a\u00f1o del 
reinado de Dar\u00edo, el 
primer d\u00eda del sexto mes, 
la palabra de Yav\u00e9 fue 
dirigida por medio del 
profeta Ageo a Zorobabel, 
hijo de Sealtiel, 
gobernador de Jud\u00e1, y a 
Josu\u00e9, hijo de Josadac, 
sumo sacerdote, para que 
les dijera: {I}2_{/}"Aqu\u00ed 
tienen una respuesta de 
Yav\u00e9 a lo que dice este 
pueblo, que todav\u00eda no ha 
llegado el momento de 
reconstruir la Casa de 
Yav\u00e9."
{I}3_{/}As\u00ed es c\u00f3mo Yav\u00e9 
habl\u00f3 por medio del 
profeta Ageo, y les dijo: 
{I}4_{/}"\u00bfC\u00f3mo es posible que 
ustedes se queden en sus 
casas bien construidas, 
mientras esta Casa es un 
mont\u00f3n de escombros?" 
{I}5_{/}Pues bien, Yav\u00e9 de 
los Ej\u00e9rcitos les dice: 
"Examinen c\u00f3mo van sus 
asuntos: {I}6_{/}ustedes han 
sembrado mucho, pero han 
cosechado poco; han 
comido, pero se han 
quedado con hambre; han 
bebido, pero han seguido 
con sed; se han vestido, 
pero no estaban bien 
abrigados. Y el obrero 
pone el dinero que ha 
ganado en un bolsillo 
roto.
{I}7_{/}Piensen en lo que 
hacen: {I}8_{/}Vayan al monte 
a buscar madera y 
reconstruyan la Casa. Con 
eso, yo ser\u00e9 feliz y me 
sentir\u00e9 muy honrado a la 
vez, dice Yav\u00e9. 
{I}9_{/}Ustedes esperaban 
mucho y lo que 
amontonaron es muy poco, 
pues yo lo he soplado.
\u00bf"Por qu\u00e9? -pregunta 
Yav\u00e9-. Porque mi Casa 
est\u00e1 en ruinas, mientras 
cada uno de ustedes corre 
para arreglar la suya. 
{I}10_{/}Por esto, los cielos 
han retenido la lluvia y 
la tierra no ha dado sus 
frutos. {I}11_{/}Yo mand\u00e9 la 
sequ\u00eda a la tierra y a 
las monta\u00f1as, al trigo y 
a las vi\u00f1as, al aceite y 
a cuanto produce el 
suelo, a los hombres y a 
los animales y a todo lo 
que se logra con el 
trabajo humano."
{I}12_{/}Ahora bien, 
Zorobabel, hijo de 
Sealtiel, Josu\u00e9, hijo de 
Josadac, sumo sacerdote, 
y todo el pueblo, 
escucharon estas palabras 
de Yav\u00e9 su Dios que les 
hablaba por medio del 
profeta Ageo, pues 
hablaba por encargo de 
Yav\u00e9, su Dios. Y el 
pueblo se llen\u00f3 de 
respeto a Dios.
{I}13_{/}En seguida Ageo, 
actuando como mensajero 
de Yav\u00e9 y conforme a su 
misi\u00f3n, transmiti\u00f3 al 
pueblo esta palabra de 
Yav\u00e9: "Yo estoy con 
ustedes." {I}14_{/}Entonces 
Yav\u00e9 toc\u00f3 el coraz\u00f3n de 
Zorobabel, de Josu\u00e9 y de 
todo el pueblo, quienes 
empezaron la 
reconstrucci\u00f3n de la Casa 
de Yav\u00e9 de los Ej\u00e9rcitos, 
su Dios.
{I}15_{/}El veinticuatro del 
sexto mes...
{1}2{/}

{I}1_{/}El d\u00eda veintiuno del 
s\u00e9ptimo mes del segundo 
a\u00f1o de Dar\u00edo, Yav\u00e9 le 
encarg\u00f3 al profeta Ageo 
{I}2_{/}que transmitiera el 
siguiente recado a 
Zorobabel, gobernador de 
Jud\u00e1, y a Josu\u00e9, sumo 
sacerdote, y a todo el 
pueblo en general:
LA GLORIA DEL TEMPLO 
NUEVO{/}

{I}3_{/}"\u00bfVive todav\u00eda 
entre ustedes alguien que 
haya visto esta Casa con 
el esplendor que ten\u00eda? 
\u00bfQu\u00e9 es lo que ven ahora? 
\u00bfNo les parece una cosa 
insignificante? {I}4_{/}Sin 
embargo, a ustedes les 
digo, Zorobabel, Josu\u00e9 y 
todos ustedes que son el 
pueblo del pa\u00eds, que no 
se desanimen. P\u00f3nganse a 
trabajar y yo estar\u00e9 con 
ustedes, palabra de Yav\u00e9 
de los Ej\u00e9rcitos. {I}5_{/}No 
tengan miedo, porque mi 
esp\u00edritu est\u00e1 entre 
ustedes.
{I}6_{/}Esto dice Yav\u00e9: 
"Dentro de muy poco 
tiempo sacudir\u00e9 los 
cielos y la tierra, los 
mares y los continentes. 
{I}7_{/}Sacudir\u00e9 a todas las 
naciones, y todos sus 
objetos preciosos vendr\u00e1n 
a parar aqu\u00ed, dice Yav\u00e9. 
{I}8_{/}\u00a1A mi el oro! \u00a1A m\u00ed 
la plata!, dice Yav\u00e9 de 
los ej\u00e9rcitos. {I}9_{/}La 
fama de este templo ser\u00e1 
mucho mayor que la del 
anterior, y en este lugar 
yo entregar\u00e9 la paz, dice 
Yav\u00e9 de los Ej\u00e9rcitos."
{I}10_{/}El d\u00eda 
veinticuatro del mes 
noveno, Yav\u00e9 se dirigi\u00f3 
nuevamente al profeta 
Ageo, {I}11_{/}para que, en 
su nombre, les pidiera a 
los sacerdotes la 
soluci\u00f3n del siguiente 
caso, de acuerdo a la 
ley. {I}12_{/}"Si un hombre 
lleva carne consagrada 
envuelta en un traje y 
con \u00e9ste roza pan, 
comida, vino, aceite o 
cualquier otro alimento, 
\u00bfquedar\u00e1 tambi\u00e9n todo 
esto consagrado?" Ellos 
respondieron: "No." 
{I}13_{/}Ageo prosigui\u00f3: "Si 
uno, en cambio, queda 
impuro por haber tocado 
un cad\u00e1ver y roza luego 
algunas de estas cosas, 
\u00bfquedar\u00e1n todas impuras?" 
Los sacerdotes dijeron 
esta vez: "S\u00ed."
{I}14_{/}Entonces les dijo 
Ageo: "As\u00ed les suced\u00eda a 
este pueblo, y as\u00ed es 
esta naci\u00f3n delante de 
m\u00ed, palabra de Yav\u00e9. 
Todas sus acciones son 
impuras y entonces todo 
lo que aqu\u00ed ofrecen es 
impuro. {I}15_{/}Pero miren 
lo que suceder\u00e1 a partir 
de hoy. Antes de que 
empezaran a poner piedra 
sobre piedra para la Casa 
de Yav\u00e9, {I}16_{/}\u00bfqu\u00e9 les 
pasaba? Ven\u00edan a un 
mont\u00f3n de veinte sacos de 
trigo, pero s\u00f3lo quedaban 
diez. Ven\u00edan a un tanque 
de cincuenta arrobas de 
vino y se encontraban 
s\u00f3lo veinte. {I}17_{/}Yo ech\u00e9 
a perder todo el trabajo 
de ustedes con el tiz\u00f3n, 
el pulg\u00f3n y el granizo. 
Pero ninguno de ustedes 
se volv\u00eda a m\u00ed, dice 
Yav\u00e9.
{I}18_{/}Pongan, pues, 
atenci\u00f3n desde hoy en 
adelante, desde este d\u00eda 
veinticuatro del noveno 
mes en que se ha puesto 
la primera piedra del 
Santuario de Yav\u00e9. 
{I}19_{/}Miren si todav\u00eda 
falta el trigo en el 
granero. Miren si la vid, 
la higuera, el granado y 
el olivo no dan frutos. 
Pues en adelante los voy 
a bendecir."
PROMESAS A ZOROBABEL{/}

{I}20_{/}Una palabra de 
Yav\u00e9 le lleg\u00f3 nuevamente 
a Ageo ese d\u00eda 
veinticuatro: {I}21_{/}Dile a 
Zorobabel, gobernador de 
Jud\u00e1: "Voy a remecer los 
cielos y la tierra. 
{I}22_{/}Derribar\u00e9 los tronos 
de los reyes y destruir\u00e9 
el poder\u00edo de las 
naciones. Volcar\u00e9 al 
carro con su conductor; 
rodar\u00e1n por el suelo los 
caballos y sus jinetes. 
Se matar\u00e1n unos a otros. 
{I}23_{/}En aquel d\u00eda, lo 
asegura Yav\u00e9 de los 
Ej\u00e9rcitos, te tomar\u00e9 a 
ti, Zorobabel, hijo de 
Sealtiel, mi servidor, y 
ser\u00e1s para m\u00ed como un 
anillo con mis iniciales 
en mi dedo. Pues a ti te 
he elegido, dice Yav\u00e9 de 
los Ej\u00e9rcitos."
