
{1}1{/}

[=]_{R}_{I}1_{/}Estas son las palabras de Jerem\u00edas, hijo de Helc\u00edas, de 
una familia de sacerdotes que viv\u00edan en Anatot, en la tierra de 
Benjam\u00edn. [=]_{R}_{I}2_{/}La palabra de Yav\u00e9 le fue dirigida en tiempos 
de Jos\u00edas, hijo de Am\u00f3n y rey de Jud\u00e1, en el a\u00f1o trece de su 
reinado, {R}_{I}3_{/}y despu\u00e9s en tiempos de Joaquim, hijo de Jos\u00edas y 
rey de Jud\u00e1, hasta cumplirse el a\u00f1o und\u00e9cimo de Sedec\u00edas, hijo de 
Jos\u00edas y rey de Jud\u00e1, o sea, hasta el destierro del pueblo de 
Jerusal\u00e9n, que aconteci\u00f3 en el mismo mes.
{N}JEREM\u00cdAS ES LLAMADO POR DIOS{/}

[\u0095]_{I}4_{/}Me lleg\u00f3 una palabra de Yav\u00e9:
[=]_{R}_{I}5_{/}"Antes de formarte en el seno de tu madre, ya te conoc\u00eda; 
antes de que t\u00fa nacieras, yo te consagr\u00e9, y te destin\u00e9 a ser 
profeta de las naciones."
{I}6_{/}Yo exclam\u00e9: "Ay, Se\u00f1or, Yav\u00e9, \u00a1c\u00f3mo podr\u00eda hablar yo, que soy 
un muchacho!"
[=]_{I}7_{/}Y Yav\u00e9 me contest\u00f3: "No me digas que eres un muchacho. 
Ir\u00e1s adondequiera que te env\u00ede, y proclamar\u00e1s todo lo que yo te 
mande. [=]_{I}8_{/}No les tengas miedo, porque estar\u00e9 contigo para 
protegerte, palabra de Yav\u00e9."
[=]_{I}9_{/}Entonces Yav\u00e9 extendi\u00f3 su mano y me toc\u00f3 la boca, 
dici\u00e9ndome: "En este momento pongo mis palabras en tu boca. 
[=]_{R}_{I}10_{/}En este d\u00eda te encargo los pueblos y las naciones:
Arrancar\u00e1s y derribar\u00e1s,
perder\u00e1s y destruir\u00e1s,
edificar\u00e1s y plantar\u00e1s."
{I}11_{/}Me lleg\u00f3 una palabra de Yav\u00e9: "\u00bfReconoces esta visi\u00f3n?" 
[=]_{I}12_{/}Yo dije: "La rama es del \u00e1rbol que llaman {C}alerta{/}." Yav\u00e9 
respondi\u00f3: "No te equivocas, pues yo estoy as\u00ed alerta a mi 
palabra, para cumplirla."
{I}13_{/}Luego me lleg\u00f3 una palabra de Yav\u00e9: "\u00bfQu\u00e9 est\u00e1s viendo?" Y 
contest\u00e9: "Veo una olla echando espumas, y la cosa viene del 
norte." {I}14_{/}Yav\u00e9 me dijo: "Del norte se viene derramando el 
desastre, y alcanzar\u00e1 a todos los habitantes de este pa\u00eds. 
{R}_{I}15_{/}Pues estoy llamando a todos los reinos del norte, palabra de 
Yav\u00e9. Aqu\u00ed vienen y cada uno de ellos establece sus cuarteles 
frente a una de las entradas de Jerusal\u00e9n, frente a sus murallas y 
frente a las ciudades de Jud\u00e1.
[=]_{I}16_{/}Voy a hacer justicia con este pueblo que me ha dejado 
para hacer el mal; ha quemado incienso a dioses extranjeros, y se 
ha puesto a servir a dioses que ellos mismos se fabricaron.
[=]_{I}17_{/}T\u00fa, ahora, mu\u00e9vete y anda a decirles todo lo que yo te 
mande. No temas enfrentarlos, porque yo tambi\u00e9n podr\u00eda asustarte 
delante de ellos. {R}_{I}18_{/}Este d\u00eda hago de ti una fortaleza, un 
pilar de hierro y una muralla de bronce frente a la naci\u00f3n entera: 
frente a los reyes de Jud\u00e1 y a sus ministros, frente a los 
sacerdotes y a los propietarios.
[=]_{I}19_{/}Ellos te declarar\u00e1n la guerra, pero no podr\u00e1n vencerte, 
pues yo estoy contigo para ampararte, palabra de Yav\u00e9."
{N}LAS INFIDELIDADES DE ISRAEL{/}

{1}2{/}

[\u0095]_{R}_{I}1_{/}Se me comunic\u00f3 una palabra de Yav\u00e9: "Anda y grita a los 
o\u00eddos de Jerusal\u00e9n": [=]_{R}_{I}2_{/}As\u00ed dice Yav\u00e9:
"A\u00fan me acuerdo de la pasi\u00f3n de tu juventud, de tu cari\u00f1o como de 
novia, cuando me segu\u00edas por el desierto, por la tierra sin 
cultivar."
[=]_{R}_{I}3_{/}Israel era la cosa sagrada de Yav\u00e9, la parte mejor de su 
cosecha. Quien comiera de sus frutos ten\u00eda que pagar y pronto le 
ven\u00eda la desgracia, palabra de Yav\u00e9.
{R}_{I}4_{/}Gente de Israel, con todas sus familias, escuchen lo que dice 
Yav\u00e9: [=]_{I}5_{/}\u00bfAcaso sus padres me hallaron desleal, para que se 
alejaran de m\u00ed? Pues se fueron a cosas despreciables y, con esto, 
se hicieron despreciables.
[=]_{R}_{I}6_{/}Ya no preguntan: \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 Yav\u00e9, que nos hizo salir de 
Egipto y nos llev\u00f3 a trav\u00e9s del desierto, tierra de estepas y 
barrancas, tierra \u00e1rida y tenebrosa, tierra sin habitantes y por 
donde no transita nadie?
{I}7_{/}Yo soy quien los condujo al jard\u00edn de la tierra para que 
gozaran sus bienes y comieran los mejores frutos. Pero apenas 
llegaron a mi pa\u00eds, lo profanaron, y mancharon mi herencia.
[=]_{R}_{I}8_{/}Los sacerdotes ya no se preguntan: \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 Yav\u00e9? \u00a1Los 
due\u00f1os de mi ense\u00f1anza no me conocen! Los pastores de mi pueblo se 
rebelaron contra m\u00ed, y los profetas consultaron a dioses in\u00fatiles, 
dando respuestas en nombre de Baal.
{I}9_{/}Por eso, les he metido pleito a esa gente, palabra de Yav\u00e9, y 
a\u00fan lo seguir\u00e9 con los hijos de sus hijos.
{I}10_{/}Vayan, pues, a las islas y miren, manden al pa\u00eds de Quedar y 
pregunten para saber d\u00f3nde pas\u00f3 algo igual que aqu\u00ed. 
[=]_{R}_{I}11_{/}\u00bfQu\u00e9 naci\u00f3n cambi\u00f3 sus dioses? -aunque en verdad no son 
dioses-. Y mi pueblo cambia a su Dios glorioso por algo que no 
sirve.
[=]_{I}12_{/}Que los cielos se asombren y tiemblen espantados por eso, 
palabra de Yav\u00e9; [=]_{I}13_{/}doble falta ha cometido mi pueblo: me ha 
abandonado a m\u00ed, que soy manantial de aguas vivas, y se han cavado 
pozos, pozos agrietados que no retendr\u00e1n el agua.
{R}_{I}14_{/}\u00bfAcaso yo te hab\u00eda hecho esclavo, o te hab\u00eda sometido a 
alg\u00fan due\u00f1o? \u00bfPor qu\u00e9, pues, ahora saquean a Israel? {I}15_{/}Contra 
ti han rugido leones, tu tierra ha sido desolada, tus ciudades, 
incendiadas y despobladas. {I}16_{/}Hasta los egipcios de Nof y de 
Tajfanjes te han humillado.
{R}_{I}17_{/}\u00bfAcaso no sucedi\u00f3 esto porque has abandonado a Yav\u00e9, tu 
Dios, que te indicaba el camino?
{R}_{I}18_{/}\u00bfPara qu\u00e9 llamas a Egipto?, \u00bfacaso te sanar\u00e1n las aguas del 
Nilo? \u00bfY para qu\u00e9 llamas a Asur?, \u00bfapagar\u00e1n acaso tu sed las aguas 
del r\u00edo?
[=]_{R}_{I}19_{/}Tus mismas faltas te castigan y tus infidelidades te 
condenan. Reconoce y comprueba cu\u00e1n malo y amargo resulta 
abandonar a Yav\u00e9, tu Dios, y dejar de temerme a m\u00ed, palabra de 
Yav\u00e9 Sabaot.
[=]_{I}20_{/}Hace tiempo que has quebrado el yugo, solt\u00e1ndote de sus 
lazos. T\u00fa dijiste: "Yo no quiero servir." Y sobre cualquier loma, 
bajo cualquier \u00e1rbol frondoso, te tend\u00edas como una prostituta.
[=]_{I}21_{/}Yo te hab\u00eda plantado como una parra fina. \u00bfC\u00f3mo has 
pasado a ser para m\u00ed vi\u00f1a degenerada? {I}22_{/}Aunque te laves, te 
limpies y te restriegues, ante m\u00ed no desaparecer\u00e1 la mancha de tus 
faltas, palabra de Yav\u00e9.
[=]_{I}23_{/}Todav\u00eda te atreves a decir: "No estoy manchada, no he ido 
tras los baales." Mira en el valle las huellas de tus pasos, y 
reconoce lo que has hecho, camella f\u00e1cil, que va coqueteando por 
los caminos; {R}_{I}24_{/}burra salvaje suelta en el desierto, que en el 
ardor de su pasi\u00f3n olfatea el viento.
\u00bfQui\u00e9n calmar\u00e1 su celo? {I}25_{/}El que la busca sabe d\u00f3nde 
encontrarla. Pero t\u00fa dices: "\u00a1No, d\u00e9jame!, a m\u00ed me gustan los 
extranjeros y tras ellos quiero ir."
{N}LOS CR\u00cdMENES DE JERUSAL\u00c9N{/}

{R}_{I}26_{/}As\u00ed como se averg\u00fcenza un ladr\u00f3n cuando lo pillan,
as\u00ed se avergonzar\u00e1n los hombres de Israel,
ellos, sus reyes y sus jefes,
sus sacerdotes y sus profetas,
{I}27_{/}que dicen a un palo: "T\u00fa eres mi padre",
y a una piedra: "T\u00fa me diste la vida."
Ellos me dan la espalda,
en vez de mostrarme su cara.
Pero cuando les pase una desgracia,
gritar\u00e1n dici\u00e9ndome: "\u00a1Lev\u00e1ntate, s\u00e1lvanos!"
[=]_{R}_{I}28_{/}Pues, \u00bfd\u00f3nde est\u00e1n tus dioses que t\u00fa mismo hiciste?
\u00a1A ver si te salvan en el tiempo de tu desgracia!
Porque tus dioses, pueblo de Jud\u00e1,
son tan numerosos como tus ciudades.
{I}29_{/}\u00bfPor qu\u00e9 quieren ustedes meterme en pleito,
cuando todos ustedes me han traicionado?, dice Yav\u00e9.
[=]_{R}_{I}30_{/}In\u00fatilmente he corregido a sus hijos,
ya que nadie me ha hecho caso.
La espada, m\u00e1s feroz que un le\u00f3n,
ha devorado a sus profetas, pero no entendieron.
{R}_{I}31_{/}\u00bfHe sido yo para Israel un desierto
o una tierra cubierta de espinos?
\u00bfPor qu\u00e9, entonces, dice mi pueblo:
"Nos apartamos de ti,
no queremos verte m\u00e1s?"
{I}32_{/}\u00bfPuede una joven olvidarse de sus adornos
o una novia de su cintur\u00f3n?
Y, sin embargo, mi pueblo me ha olvidado,
hace ya mucho tiempo.
{I}33_{/}Qu\u00e9 bien andaban tus pies en busca de amor.
Conoces todos los caminos, aun los del crimen.
{I}34_{/}Mira tus manos manchadas con sangre,
no de bandidos sorprendidos en el crimen
sino que de inocentes.
{I}35_{/}Sin embargo, dices: "Soy inocente
\u00bfpor qu\u00e9 no se aparta de m\u00ed la ira de Yav\u00e9?"
Pues bien, aqu\u00ed te voy a rebatir: S\u00ed, t\u00fa pecaste.
[=]_{R}_{I}36_{/}\u00bfHasta d\u00f3nde no correr\u00e1s? Pero ser\u00e1 en vano:
como te enga\u00f1\u00f3 Asur tambi\u00e9n te enga\u00f1ar\u00e1 Egipto.
[=]_{I}37_{/}Tambi\u00e9n de ah\u00ed saldr\u00e1s con las manos en la cabeza,
porque a Yav\u00e9 no le gustan aquellos en que conf\u00edas,
y no te ir\u00e1 bien con ellos.
{N}\u00bfY PRETENDES VOLVER A M\u00cd?{/}

{1}3{/}

[\u0095]_{R}_{I}1_{/}"Si un hombre despide a su esposa y ella, alej\u00e1ndose de 
\u00e9l, pasa a ser esposa de otro, \u00bfpodr\u00e1 volver a \u00e9l de nuevo? \u00bfNo 
ser\u00eda un esc\u00e1ndalo para todo el pa\u00eds? Pues bien, t\u00fa has andado con 
muchos amantes \u00bfy pretendes volver a m\u00ed?
[=]_{R}_{I}2_{/}Alza los ojos hacia los cerros y mira: no hay lugar en 
que no te hayas prostituido. Junto al camino te sentabas para 
esperar, como la mujer \u00e1rabe en el desierto, y manchaste tu pa\u00eds 
con tus prostituciones y tus cr\u00edmenes.
[=]_{I}3_{/}Por eso, los aguaceros cesaron y no hubo m\u00e1s lluvia para 
ti en la primavera, pero tu rostro de mujer perdida ni siquiera ha 
enrojecido. [=]_{I}4_{/}Mas a\u00fan me llamabas: "Padre m\u00edo, t\u00fa, el amigo 
de mi juventud, \u00bftendr\u00e1s rencor para siempre? \u00bfDurar\u00e1 eternamente 
tu c\u00f3lera?" {I}5_{/}As\u00ed hablabas, y prosegu\u00edas feliz cometiendo tus 
maldades.
{N}EJEMPLO DE LAS DOS HERMANAS{/}

[\u0095]_{R}_{I}6_{/}Yav\u00e9 me dijo, cuando era rey Jos\u00edas: "\u00bfHas visto lo que 
ha hecho la infiel de Israel? Se ha entregado en cualquier cerro 
alto y bajo cualquier \u00e1rbol verde. {I}7_{/}Y yo me dec\u00eda: Despu\u00e9s de 
todo lo hecho, volver\u00e1 a m\u00ed; pero no volvi\u00f3.
[=]_{R}_{I}8_{/}Todo esto lo vio Jud\u00e1, su perversa hermana; vio c\u00f3mo yo 
me separaba de la infiel Israel, d\u00e1ndole el certificado de 
divorcio por todas sus traiciones; pero ni siquiera se ha 
asustado, y ha salido tambi\u00e9n a ejercer la prostituci\u00f3n. {I}9_{/}Su 
conducta descarada ha sido una deshonra para todo el pa\u00eds, pues 
ella tambi\u00e9n pec\u00f3 con dioses de piedra y de madera. {R}_{I}10_{/}Y 
despu\u00e9s de todo eso, Jud\u00e1 la p\u00e9rfida, no ha vuelto a m\u00ed 
sinceramente, sino con enga\u00f1os."
{R}_{I}11_{/}Y Yav\u00e9 continu\u00f3: "Por eso, la rebelde Israel es mucho mejor 
que esta p\u00e9rfida Jud\u00e1."
{R}_{I}12_{/}Sal a gritar estas palabras, al norte: "Vuelve, Israel 
infiel, dice Yav\u00e9. No me enojar\u00e9 con ustedes, porque soy bueno, ni 
les guardar\u00e9 rencor. {R}_{I}13_{/}Unicamente reconoce que eres culpable, 
que has traicionado a Yav\u00e9, tu Dios; has vendido tu amor a los 
extranjeros y no has escuchado mi voz."
{N}PROMESAS A LA NUEVA JERUSAL\u00c9N{/}

{I}14_{/}Vuelvan, hijos rebeldes, dice Yav\u00e9, porque yo soy su Due\u00f1o. 
Elegir\u00e9 de ustedes a uno de esa ciudad y dos de aquella familia y 
los introducir\u00e9 en Si\u00f3n. {I}15_{/}Les pondr\u00e9 pastores seg\u00fan mi 
coraz\u00f3n, que los alimenten con inteligencia y prudencia. 
[=]_{R}_{I}16_{/}Y cuando ustedes sean muchos y prosperen en el pa\u00eds, ya 
no se hablar\u00e1 m\u00e1s del Arca de la Alianza de Yav\u00e9, ni pensar\u00e1n m\u00e1s 
en ella, ni la recordar\u00e1n m\u00e1s, ni la echar\u00e1n de menos, ni la har\u00e1n 
de nuevo.
[=]_{R}_{I}17_{/}Entonces llamar\u00e1n a Jerusal\u00e9n "el trono de Yav\u00e9" y a su 
alrededor se juntar\u00e1n todas las naciones, sin seguir m\u00e1s la dureza 
de sus malos corazones. {R}_{I}18_{/}Por ese mismo tiempo los hijos de 
Jud\u00e1 y los de Israel har\u00e1n el camino juntos desde las tierras del 
norte a la tierra que di en herencia a sus padres.
{N}CONTIN\u00daA EL POEMA DE LA CONVERSI\u00d3N{/}

[=]_{I}19_{/}Y yo pensaba: "\u00a1C\u00f3mo quisiera contarte entre mis hijos, 
darte como herencia un pa\u00eds maravilloso, que sobresalga entre 
todas las naciones!" Y a\u00f1ad\u00ed: "Me llamar\u00e1s "Padre m\u00edo" y nunca m\u00e1s 
te apartar\u00e1s de m\u00ed. {R}_{I}20_{/}Sin embargo, as\u00ed como una mujer 
traiciona a su amante, as\u00ed me ha enga\u00f1ado la gente de Israel."
{R}_{I}21_{/}Sobre las lomas peladas se oyen unos gritos, son las 
s\u00faplicas llenas de l\u00e1grimas de los hijos de Israel porque 
perdieron el camino, olvid\u00e1ndose de Yav\u00e9, su Dios. 
[=]_{R}_{I}22_{/}"\u00a1Vuelvan, hijos rebeldes, que los voy a sanar de su 
rebeli\u00f3n!"
"Aqu\u00ed estamos de vuelta junto a ti, porque t\u00fa eres Yav\u00e9, nuestro 
Dios. {R}_{I}23_{/}Realmente de nada sirven los templos en las lomas y 
las fiestas en los montes. S\u00f3lo Yav\u00e9, nuestro Dios, es quien salva 
a Israel.
{I}24_{/}El dios infame se comi\u00f3 el fruto del trabajo de nuestros 
padres desde nuestra juventud, sus ovejas y sus vacas, sus hijos e 
hijas. [=]_{R}_{I}25_{/}\u00a1Acost\u00e9monos en nuestra verg\u00fcenza y que nos cubra 
nuestra propia confusi\u00f3n! Porque nuestros padres, y nosotros desde 
nuestra juventud, hemos pecado contra Yav\u00e9, nuestro Dios, y no 
hemos escuchado su voz."
{N}SI QUIERES, PUEDES VOLVER{/}

{1}4{/}

{R}_{I}1_{/}Si t\u00fa quieres volver, oh Israel, dice Yav\u00e9, si quieres 
convertirte a m\u00ed, si alejas de mi vista tus sucios \u00eddolos, ya no 
tendr\u00e1s m\u00e1s que esconderte de m\u00ed. [=]_{I}2_{/}Si juras por la vida de 
Yav\u00e9, con verdad, con derecho y con justicia, entonces t\u00fa ser\u00e1s 
para las naciones una bendici\u00f3n, y ser\u00e1s su gloria.
[=]_{R}_{I}3_{/}Porque as\u00ed habla Yav\u00e9 a los hombres de Jud\u00e1 y de 
Jerusal\u00e9n: "Aren profundamente sus campos para que no siembren en 
la maleza. {R}_{I}4_{/}\u00a1Oh habitantes de Jud\u00e1 y de Jerusal\u00e9n, 
circunc\u00eddense por Yav\u00e9 y purifiquen sus corazones, no sea que mi 
ira se propague como el fuego y arda, sin que nadie pueda 
apagarla, a causa de sus malas acciones!"
{N}AMENAZA DE INVASI\u00d3N{/}

{R}_{I}5_{/}Publ\u00edquenlo en Jud\u00e1
y que se oiga en Jerusal\u00e9n.
Toquen la trompeta en todo el pa\u00eds;
griten a voz en cuello y digan:
"Junt\u00e9monos y entremos en las ciudades fortificadas.
{I}6_{/}Icen banderas como se\u00f1ales hacia el lado de Si\u00f3n.
\u00a1Huyan, no se paren!"
Pues yo traigo del norte la desgracia
y una cat\u00e1strofe inmensa.
{R}_{I}7_{/}El le\u00f3n, que devora las naciones,
se ha levantado de su madriguera
y se ha puesto en marcha,
abandonando su morada,
para dejar tu tierra como un desierto,
tus ciudades destruidas y sin habitantes.
{I}8_{/}Por eso, v\u00edstanse con sacos,
lloren y a\u00fallen,
porque Yav\u00e9 no aparta de nosotros
su ardiente c\u00f3lera.
{R}_{I}9_{/}Ese d\u00eda, dice Yav\u00e9, desfallecer\u00e1 el coraz\u00f3n del rey y de los 
jefes; los sacerdotes temblar\u00e1n de miedo, y los profetas, de 
espanto. [=]_{I}10_{/}Y dir\u00e1n: "\u00a1Ah, Se\u00f1or Yav\u00e9! \u00a1Mira c\u00f3mo nos has 
enga\u00f1ado, cuando afirmabas: Ustedes vivir\u00e1n en paz; mientras que 
ahora estamos con la espada al cuello!"
[=]_{R}_{I}11_{/}En ese tiempo dir\u00e1n a este pueblo y a Jerusal\u00e9n: "Un 
viento que quema y que no sirve para separar la paja del grano, 
sopla desde el desierto hacia la hija de mi pueblo."
{I}12_{/}"Es un viento amenazante que les mando. Pues bien, ahora soy 
yo el que va a hablar y pronunciar sentencia contra ellos".
{I}13_{/}"Miren c\u00f3mo el destructor se levanta como las nubes, sus 
carros parecen un hurac\u00e1n
y sus caballos son m\u00e1s r\u00e1pidos que las \u00e1guilas. \u00a1Pobres de 
nosotros, estamos perdidos!"
[=]_{R}_{I}14_{/}"Limpia tu coraz\u00f3n del mal, Jerusal\u00e9n, para que puedas 
salvarte. \u00bfO acaso piensas seguir con tus perversos pensamientos?"
{R}_{I}15_{/}Lanzan la voz de alarma desde Dan y anuncian la mala noticia 
desde los cerros de Efra\u00edm: {R}_{I}16_{/}"Que todos sepan, en Jud\u00e1 y en 
Jerusal\u00e9n, que los enemigos ya est\u00e1n aqu\u00ed." Vienen de un lejano 
pa\u00eds y gritan contra las ciudades de Jud\u00e1, {R}_{I}17_{/}rodean a 
Jerusal\u00e9n como los que cuidan una propiedad, porque se rebel\u00f3 
contra m\u00ed, dice Yav\u00e9.
{I}18_{/}Todo esto te mereces por tu mala conducta y por tus 
fechor\u00edas. Que se te parta el coraz\u00f3n de pena porque te rebelaste 
contra m\u00ed.
{N}TIERRA QUEMADA{/}

{R}_{I}19_{/}"\u00a1Ay, qu\u00e9 dolores en todo mi interior, me duele el coraz\u00f3n! 
Me palpita tan fuerte que no puedo callarme. \u00bfNo oyes, alma m\u00eda, 
el toque del clar\u00edn y el estruendo de la guerra?
{R}_{I}20_{/}Las derrotas se suceden una tras otra, el pa\u00eds va quedando 
desierto. En un abrir y cerrar de ojos, fueron arrebatados mis 
pabellones y mis carpas. {I}21_{/}\u00bfHasta cu\u00e1ndo tendr\u00e9 que ver 
estandartes guerreros, y soportar el sonido del clar\u00edn?"
{I}22_{/}Esto te pasa porque eres un pueblo est\u00fapido que no me conoce. 
Ustedes son hijos tontos y sin inteligencia que saben hacer el mal 
pero no el bien."
[=]_{I}23_{/}Mir\u00e9 a la tierra, pero estaba vac\u00eda y llena de confusi\u00f3n. 
Mir\u00e9 a los cielos, y eran s\u00f3lo tinieblas.
{I}24_{/}Mir\u00e9 a los montes, y temblaban; a los cerros, y se sacud\u00edan.
{R}_{I}25_{/}Mir\u00e9 y me di cuenta que no hab\u00eda un alma, y que todos los 
p\u00e1jaros del cielo se hab\u00edan ido.
{I}26_{/}Mir\u00e9 los campos floridos, pero estaban secos, y todas las 
ciudades hab\u00edan sido destruidas por Yav\u00e9 y por el ardor de su 
c\u00f3lera.
{I}27_{/}Pues bien, as\u00ed habla Yav\u00e9: "Todo el pa\u00eds ser\u00e1 destruido, pero 
no les dar\u00e9 el golpe de gracia. {I}28_{/}Por eso, la tierra se viste 
de luto y los cielos se oscurecen, porque yo lo he dicho y no me 
arrepentir\u00e9; lo he resuelto y no me volver\u00e9 atr\u00e1s."
{I}29_{/}Al ruido de la caballer\u00eda y de los arqueros
todo el mundo ha huido,
escondi\u00e9ndose en los bosques
o trepando por las rocas.
Los habitantes dejan sus ciudades,
sin que nadie quede en ellas.
[=]_{I}30_{/}"Y t\u00fa, la devastada, \u00bfqu\u00e9 vas a hacer?
Aunque te pongas vestidos de p\u00farpura,
te adornes con joyas de oro
y te pintes con l\u00e1piz los ojos,
en vano te est\u00e1s haciendo bonita,
pues no les interesa a tus amantes
y s\u00f3lo buscan quitarte la vida."
[=]_{I}31_{/}Oigo gritos como los de una mujer que da a luz por 
primera vez; la hija de Si\u00f3n est\u00e1 gimiendo y extiende sus manos: 
"\u00a1Ay de m\u00ed, que voy a sucumbir bajo los golpes de los asesinos!"
{N}MOTIVOS DE LA INVASI\u00d3N{/}

{1}5{/}

[\u0095]_[=]_{R}_{I}1_{/}Recorran las calles de Jerusal\u00e9n, miren bien e 
inf\u00f3rmense. Busquen por las plazas, a ver si encuentran a un 
hombre, uno siquiera, que practique la justicia y busque la 
verdad, y perdonar\u00e9 a esta ciudad.
"\u00bfTus ojos, Yav\u00e9, no buscan acaso la verdad? {I}2_{/}Sin embargo, 
cuando dicen "Por la vida de Yav\u00e9", est\u00e1n, en realidad, jurando en 
falso. {I}3_{/}Les has herido, pero no han sentido; los has aplastado, 
pero no han querido aprender la lecci\u00f3n. Han endurecido su frente 
como una roca y se han negado a convertirse.
{R}_{I}4_{/}Yo me dec\u00eda: "S\u00f3lo la gente ordinaria es irresponsable, 
porque no conocen el camino de Yav\u00e9 ni el derecho de su Dios. 
{R}_{I}5_{/}Ir\u00e9 ver a los jefes y les hablar\u00e9, pues \u00e9stos conocen el 
camino de Yav\u00e9 y el derecho de su Dios." Pues bien, todos juntos 
hab\u00edan quebrado el yugo y roto las correas.
{I}6_{/}Por esto, el le\u00f3n de la selva los ataca, el lobo de las 
estepas los destroza y la pantera est\u00e1 acechando a la puerta de 
sus ciudades, lista para despedazar al que salga, porque son 
muchos sus pecados y numerosas sus rebeld\u00edas.
{R}_{I}7_{/}\u00bfC\u00f3mo te voy a perdonar? Tus hijos me han abandonado tomando 
por Dios a los que no lo son. Cuando cuidaba que nada les faltara, 
ellos se entregaron al adulterio. Juntos acud\u00edan a la casa de las 
prostitutas. [=]_{I}8_{/}Son potros satisfechos y lozanos que 
relinchan por la mujer de su pr\u00f3jimo.
{I}9_{/}\u00bfY no voy a castigar tales acciones? \u00bfNo he de vengarme de una 
naci\u00f3n como \u00e9sta? As\u00ed, dice Yav\u00e9:
{I}10_{/}Vengan, naciones,
y escalen las murallas de mi pueblo,
destruyan, pero no terminen con mi vi\u00f1a,
c\u00f3rtenle esos sarmientos,
ya que no son los que plant\u00f3 Yav\u00e9.
{R}_{I}11_{/}Realmente, harto me han traicionado,
tanto la gente de Jud\u00e1
como la de Israel, palabra de Yav\u00e9.
{I}12_{/}Renegaron de Yav\u00e9, diciendo:
"\u00a1No existe! Nada malo nos suceder\u00e1,
no veremos ni espada ni escasez.
{R}_{I}13_{/}\u00bfLos profetas? Que se los lleve el viento,
nadie los env\u00eda o les encarga un mensaje,
que sus amenazas se vuelvan contra ellos."
[=]_{I}14_{/}Pero as\u00ed me habla Yav\u00e9:
"Puesto que esa gente se expresa as\u00ed
yo pongo en tu boca palabras de fuego,
y esta gente ser\u00e1 le\u00f1a que el fuego devorar\u00e1."
{R}_{I}15_{/}Gente de Israel, Yav\u00e9 les habla:
Estoy trayendo de muy lejos una naci\u00f3n contra ustedes.
Es una naci\u00f3n invencible y muy antigua,
cuyo idioma desconoces.
{I}16_{/}Son arqueros certeros, todos ellos valientes,
[=]_{I}17_{/}ellos comer\u00e1n tu cosecha y tu pan,

devorar\u00e1n a tus hijos y a tus hijas,
se comer\u00e1n tus carneros y tus vacas,
tus vi\u00f1as y tus higos,
destruir\u00e1n tus plazas fuertes
en las que tanto conf\u00edas.
{I}18_{/}Sin embargo, dice Yav\u00e9, ni siquiera en aquellos d\u00edas los voy 
a destruir completamente, [=]_{R}_{I}19_{/}y cuando pregunten: "\u00bfPor qu\u00e9 
Yav\u00e9, nuestro Dios, ha hecho todo esto con nosotros?", les dir\u00e1s: 
"As\u00ed como me dejaron para adorar, en el pa\u00eds de ustedes, a dioses 
extra\u00f1os, de la misma manera tendr\u00e1n que servir a extranjeros en 
una tierra que no es la de ustedes."
{N}CASTIGO INEVITABLE{/}

{R}_{I}20_{/}Comuniquen esto a la familia de Jacob
y que lo escuche la gente de Jud\u00e1:
[=]_{I}21_{/}"Oye pueblo est\u00fapido y tonto,
que tienes ojos y no ves,
orejas y no oyes."
[=]_{R}_{I}22_{/}\u00bfA m\u00ed no me temen, dice Yav\u00e9,
ni tiemblan delante de m\u00ed?
De m\u00ed, que puse la arena para atajar el mar,
como una cerca eterna que no puede saltar.
Aunque se agite bramando,
no podr\u00e1 pasarla con sus olas.
{I}23_{/}Pero este pueblo, cuyo coraz\u00f3n es traidor y rebelde,
me ha vuelto la espalda y se ha marchado,
[=]_{R}_{I}24_{/}sin que se les ocurriera decir:
"Temamos a Yav\u00e9, nuestro Dios, que nos manda lluvia,
en oto\u00f1o y en primavera,
y nos concede el tiempo justo para cosechar."
{I}25_{/}Sus cr\u00edmenes y pecados han creado el desorden,
priv\u00e1ndoles a ustedes de esos bienes.
[=]_{I}26_{/}En mi pueblo, hay malhechores
que colocan trampas como para pillar p\u00e1jaros,
pero cazan hombres.
{I}27_{/}Sus casas est\u00e1n repletas con el bot\u00edn de sus saqueos,
como una jaula llena de p\u00e1jaros,
y se han hecho importantes y ricos,
[=]_{R}_{I}28_{/}Se ven gordos y macizos
y ya no saben distinguir el mal.
Nada tiene de justo su justicia,
no respetan el derecho de los hu\u00e9rfanos
ni defienden la causa de los pobres.
{I}29_{/}\u00bfY yo no pedir\u00eda cuentas?, dice Yav\u00e9,
\u00bfNo me vengar\u00eda de una naci\u00f3n como \u00e9sta?
{I}30_{/}Algo espantoso y horrible est\u00e1 pasando en este pa\u00eds:
[=]_{R}_{I}31_{/}Los profetas anuncian mentiras,
los sacerdotes buscan el dinero
y todo esto le gusta a mi pueblo.
\u00bfQu\u00e9 har\u00e1n ustedes, cuando llegue el fin?
{N}VISI\u00d3N DEL SITIO DE JERUSAL\u00c9N{/}

{1}6{/}

{R}_{I}1_{/}Salgan de Jerusal\u00e9n, a refugiarse,hijos de Benjam\u00edn.
Que resuene la trompeta en Tecoa;
coloquen una se\u00f1al en Betqueren,
pues por el Norte se asoma una desgracia
como una inmensa cat\u00e1strofe.
{I}2_{/}No te comparabas con una deliciosa pradera, hija de Si\u00f3n; 
{I}3_{/}pues bien, hasta ti han llegado unos pastores con sus reba\u00f1os. 
Han instalado sus carpas a tu alrededor y cada uno da, all\u00ed, pasto 
a sus ovejas.
{I}4_{/}Decl\u00e1renle la guerra:
\u00a1Ea, ataquemos al mediod\u00eda!
Qu\u00e9 mala suerte la nuestra,
pues el d\u00eda ya se acaba
y la tarde extiende sus sombras.
{I}5_{/}No importa, volvamos a atacar de noche
y destruyamos sus fuertes.
{R}_{I}6_{/}Pues as\u00ed habla Yav\u00e9, el Dios de los Ej\u00e9rcitos: "Corten 
\u00e1rboles y construyan un terrapl\u00e9n frente a Jerusal\u00e9n, porque es 
una ciudad mentirosa y en ella no hay m\u00e1s que opresi\u00f3n. {R}_{I}7_{/}Como 
se saca agua de un pozo, as\u00ed brota de ella la maldad. All\u00ed s\u00f3lo se 
oye hablar de violencia e injusticia, y mis ojos est\u00e1n siempre 
viendo los golpes y el mal trato."
{N}JEREM\u00cdAS AMENAZA{/}

{R}_{I}8_{/}Hazme caso, Jerusal\u00e9n, si no quieres que me aleje de ti y te 
conviertas en un desierto, en una tierra deshabitada.
{R}_{I}9_{/}As\u00ed dice Yav\u00e9: "Busquen y rebusquen como en una vi\u00f1a lo que 
queda de Israel; vuelvan a pasar su mano, como lo hace el 
vendimiador, por los sarmientos."
[=]_{I}10_{/}\u00bfA qui\u00e9n hablar\u00e9 y tomar\u00e9 como testigo para que escuchen? 
A sus o\u00eddos les hace falta una circuncisi\u00f3n, y no pueden entender. 
La palabra de Yav\u00e9 les causa risa y no les gusta.
[=]_{R}_{I}11_{/}"\u00a1Pero yo estoy lleno de la ira de Yav\u00e9 y no la aguanto 
m\u00e1s!"
"Derr\u00e1mala entonces sobre los ni\u00f1os de la calle y sobre los grupos 
de muchachos. Les va a llegar a todos, al marido y a la mujer, al 
anciano y al hombre lleno de vida. {I}12_{/}Sus casas pasar\u00e1n a otros, 
junto con sus campos y sus mujeres, cuando yo extienda mi mano 
sobre los habitantes de esta tierra, dice Yav\u00e9.
{R}_{I}13_{/}Pues desde el m\u00e1s chico al m\u00e1s grande, todos andan buscando 
su propio provecho, y desde el sacerdote hasta el profeta son 
todos unos embusteros. [=]_{I}14_{/}Calman s\u00f3lo a medias la aflicci\u00f3n 
de mi pueblo, diciendo: "Paz, paz", siendo que no hay paz.
{I}15_{/}Deber\u00edan avergonzarse de sus abominables acciones, pero han 
perdido la verg\u00fcenza y ni siquiera se ponen colorados. Por eso, 
caer\u00e1n junto con los dem\u00e1s y se ir\u00e1n al suelo cuando los visite, 
declara Yav\u00e9.
[=]_{I}16_{/}As\u00ed dice Yav\u00e9: "Vuelvan al punto de partida y pregunten 
por los viejos senderos: \u00bfCu\u00e1l era el camino del bien? S\u00edganlo y 
encontrar\u00e1n la tranquilidad."
Pero respondieron: "\u00a1No queremos ir por ah\u00ed!"
{I}17_{/}Les puse entonces centinelas: "\u00a1Est\u00e9n atentos cuando toquen 
la trompeta!" Y tambi\u00e9n contestaron: "No queremos atender." 
{I}18_{/}Pues bien, que todas las naciones oigan y sepan lo que voy a 
hacer con ellos:
{R}_{I}19_{/}Escucha, tierra, mira el castigo que voy a dar a este pueblo 
como fruto de su rebeli\u00f3n, pues no quisieron hacerme caso cuando 
les hablaba, y despreciaron mi Ley.
[=]_{R}_{I}20_{/}\u00bfQu\u00e9 me importa a m\u00ed el incienso importado de Saba y la 
canela fina que viene de un pa\u00eds lejano? Ya no me gustan los 
holocaustos que ustedes hacen, y sus sacrificios me caen mal.
{I}21_{/}Por eso, as\u00ed habla Yav\u00e9: "Voy a poner, por donde pase este 
pueblo, piedras, para que todos se caigan: padres e hijos, vecinos 
y amigos, perecer\u00e1n juntos."
{I}22_{/}As\u00ed habla Yav\u00e9: "Un pueblo viene del norte, una gran naci\u00f3n 
se ha puesto en marcha desde lo m\u00e1s lejano de la tierra. 
{R}_{I}23_{/}Llevan arcos y espadas, son crueles e inhumanos; avanzan 
como las olas del mar rugiente, montados a caballo, ordenados como 
un solo hombre para atacarte, hija de Si\u00f3n."
{I}24_{/}Hemos o\u00eddo la noticia y se nos caen los brazos; la angustia y 
un dolor como de mujer que da a luz, nos asalta: {I}25_{/}"No salgan 
al campo, ni anden por los caminos, porque all\u00ed est\u00e1 la espada del 
enemigo: \u00a1terror por todos los lados!"
[=]_{I}26_{/}Hija de mi pueblo, v\u00edstete con sacos, revu\u00e9lcate en la 
ceniza, col\u00f3cate luto como por un hijo \u00fanico, llora amargamente, 
porque de repente cae sobre nosotros el que nos va a destruir.
{N}ISRAEL, PLATA DE DESECHO{/}

{I}27_{/}Yo quiero que pases mi pueblo al crisol, que veas y examines 
su conducta. {I}28_{/}Pues son todos unos rebeldes y calumniadores; 
todo lo echan a perder. [=]_{I}29_{/}El fundidor dio tan fuerte con el 
fuelle que el plomo se consumi\u00f3, pero in\u00fatilmente trabaj\u00f3, pues la 
escoria no se desprendi\u00f3. [=]_{I}30_{/}Ser\u00e1n llamados, en 
consecuencia, "plata de desecho", porque Yav\u00e9 los arroj\u00f3.
{N}EL TEMPLO DE YAV\u00c9, FALSA SEGURIDAD{/}

{1}7{/}

[\u0095]_[=]_{R}_{I}1_{/}A Jerem\u00edas le lleg\u00f3 esta palabra de Yav\u00e9: 
{R}_{I}2_{/}"P\u00e1rate en la puerta de la Casa de Yav\u00e9 y publica all\u00ed esta 
palabra: Escuchen, hombres de Jud\u00e1, que entran por esta puerta a 
adorar a Yav\u00e9. {R}_{I}3_{/}As\u00ed habla Yav\u00e9, Dios de Israel:
Mejoren su proceder y sus obras, y yo me quedar\u00e9 con ustedes en 
este lugar. [=]_{R}_{I}4_{/}No conf\u00eden en palabras mentirosas como \u00e9stas: 
\u00a1Miren el Templo de Yav\u00e9!, \u00a1aqu\u00ed est\u00e1 el Templo de Yav\u00e9!, \u00a1\u00e9ste es 
el Templo de Yav\u00e9!
{I}5_{/}M\u00e1s bien mejoren su proceder y sus obras y hagan justicia a 
todos. {I}6_{/}Dejen de oprimir al extranjero, al hu\u00e9rfano y a la 
viuda. No manchen este lugar con sangre de gente asesinada. No 
vayan en pos de otros dioses, para desgracia de ustedes. {I}7_{/}Yo, 
entonces, los mantendr\u00e9 en este lugar, en el pa\u00eds que di a sus 
padres desde hace tiempo y para siempre.
{I}8_{/}Pero ustedes se f\u00edan de palabras enga\u00f1osas e in\u00fatiles. 
{I}9_{/}Ustedes roban, matan, toman la esposa del pr\u00f3jimo, juran en 
falso u ofrecen sacrificios a otros dioses, que no son de 
ustedes... {R}_{I}10_{/}Y luego vienen a presentarse ante m\u00ed, en este 
Templo que lleva mi Nombre, y dicen: "\u00a1Aqu\u00ed estaremos seguros 
despu\u00e9s de cometer tantas maldades!"
[=]_{I}11_{/}\u00bfSer\u00e1 un refugio de ladrones esta casa m\u00eda sobre la cual 
descansa mi Nombre? [=]_{R}_{I}12_{/}Es as\u00ed como la ven ustedes, pero yo 
tambi\u00e9n he visto. Vayan, pues, al santuario de Silo, donde quise 
que descansara mi Nombre en tiempos pasados, y miren c\u00f3mo lo trat\u00e9 
por los cr\u00edmenes de mi pueblo Israel.
[=]_{I}13_{/}Ustedes siguen cometiendo todas estas maldades que acabo 
de decir, y por m\u00e1s que se lo advert\u00ed no me han escuchado; habl\u00e9 y 
no me hicieron caso. {I}14_{/}Ahora, pues, lo que hice en Silo, 
tambi\u00e9n lo har\u00e9 con esta Casa que lleva mi Nombre y por la que se 
sienten seguros. Lo mismo har\u00e9 con este lugar que yo di a sus 
padres, {I}15_{/}y los arrojar\u00e9 lejos de mi presencia, como arroj\u00e9 a 
sus hermanos del norte, a toda la gente de Efra\u00edm.
[=]_{I}16_{/}Y t\u00fa no pidas por este pueblo ni eleves por ellos 
s\u00faplicas ni oraciones, ni me insistas m\u00e1s, porque no te escuchar\u00e9.
{R}_{I}17_{/}\u00bfEs que no ves lo que ellos hacen en las ciudades de Jud\u00e1 y 
en las calles de Jerusal\u00e9n? [=]_{I}18_{/}Los hijos amontonan la le\u00f1a, 
los padres encienden el fuego y las mujeres amasan para hacer 
tortas a la reina del cielo. Y luego derraman vino en honor de 
dioses extranjeros, para as\u00ed ofenderme. {I}19_{/}Pero, \u00bfes a m\u00ed, 
acaso, a quien rebajan con eso, dice Yav\u00e9? \u00bfNo es m\u00e1s bien a ellos 
mismos, para su propia deshonra?
{I}20_{/}Por eso, as\u00ed habla Yav\u00e9: "Mi c\u00f3lera y mi furor se van a 
desencadenar sobre este lugar, sobre los hombres y los animales, 
sobre los \u00e1rboles del campo y los frutos de la tierra, y arder\u00e1 
sin apagarse."
{N}LA VERDADERA RELIGI\u00d3N{/}

[\u0095]_[=]_{R}_{I}21_{/}As\u00ed habla Yav\u00e9 de los Ej\u00e9rcitos, el Dios de Israel: 
"\u00a1A\u00f1adan ustedes, no m\u00e1s, los holocaustos a los sacrificios y 
coman despu\u00e9s la carne! [=]_{R}_{I}22_{/}Que cuando yo saqu\u00e9 a sus padres 
de Egipto, no les habl\u00e9 ni les orden\u00e9 nada referente a sacrificios 
y holocaustos. [=]_{R}_{I}23_{/}Lo que les mand\u00e9, m\u00e1s bien, fue esto: 
"Escuchen mi voz, y yo ser\u00e9 su Dios y ustedes ser\u00e1n mi pueblo. 
Caminen por el camino que les indiqu\u00e9 para que siempre les vaya 
bien."
{I}24_{/}Pero ellos no me escucharon ni me hicieron caso, sino que 
siguieron la inclinaci\u00f3n de su coraz\u00f3n malvado, me dieron la 
espalda y me volvieron la cara.
{R}_{I}25_{/}Desde el d\u00eda en que saqu\u00e9 a sus padres de Egipto hasta el 
d\u00eda de hoy les he mandado continuamente a mis servidores, los 
profetas. {I}26_{/}Pero tampoco ustedes me oyeron ni me hicieron caso, 
y, endureciendo su cabeza, se portaron peor que ellos.
{I}27_{/}Puedes decirles todo esto, pero se har\u00e1n los sordos. Puedes 
llamarlos, pero no te responder\u00e1n. {R}_{I}28_{/}Diles, entonces, esto: 
Esta es la naci\u00f3n que no ha escuchado la voz de Yav\u00e9, su Dios, ni 
ha querido aprender. La fidelidad ha muerto, ha desaparecido de su 
boca.
[=]_{I}29_{/}C\u00f3rtate tus cabellos largos y t\u00edralos. Entona sobre los 
cerros pelados una lamentaci\u00f3n. Porque Yav\u00e9 ha despreciado y 
rechazado a esta generaci\u00f3n a la que aborrece."
{R}_{I}30_{/}"S\u00ed, los hijos de Jud\u00e1 han hecho lo que a m\u00ed no me gusta, 
dice Yav\u00e9. Han instalado sus \u00eddolos en el templo, que lleva mi 
Nombre, para profanarlo; [=]_{R}_{I}31_{/}han construido los santuarios 
de Lomas de Tofet, en el valle de Ben-Hin\u00f3n, para quemar en el 
fuego a sus hijos y a sus hijas, cosa que yo no les orden\u00e9 ni se 
me ocurri\u00f3 jam\u00e1s."
{R}_{I}32_{/}"Por eso, se acerca el tiempo, dice Yav\u00e9, en que no se 
hablar\u00e1 m\u00e1s de Tofet ni del valle de Ben-Hin\u00f3n, sino del Valle de 
la Matanza. Y se enterrar\u00e1 a la gente en Tofet, porque no habr\u00e1 
otro lugar, {I}33_{/}y sus cad\u00e1veres servir\u00e1n de comida a las aves de 
rapi\u00f1a y a las fieras salvajes, sin que nadie las espante.
{R}_{I}34_{/}Suspender\u00e9 en las ciudades de Jud\u00e1 y en las calles de 
Jerusal\u00e9n toda manifestaci\u00f3n de gozo y de alegr\u00eda, los cantos del 
novio y de la novia, porque el pa\u00eds s\u00f3lo ser\u00e1 un desierto."
{1}8{/}

[\u0095]_[=]_{R}_{I}1_{/}En ese tiempo, dice Yav\u00e9, sacar\u00e1n de sus tumbas los 
huesos de los reyes de Jud\u00e1; los de los pr\u00edncipes, los de los 
sacerdotes, los de los profetas y los de los habitantes de 
Jerusal\u00e9n. {I}2_{/}Los expondr\u00e1n al sol, a la luna y a todo el 
ej\u00e9rcito del cielo, a quienes amaron y sirvieron, a quienes 
siguieron, consultaron y adoraron. No ser\u00e1n recogidos para ser 
enterrados de nuevo, sino que quedar\u00e1n como abono por el suelo.
[=]_{R}_{I}3_{/}La muerte valdr\u00e1 m\u00e1s que la vida para los sobrevivientes 
de esta raza perversa en cualquier parte donde los haya echado, 
dice Yav\u00e9 de los Ej\u00e9rcitos.
{N}AMENAZAS, LAMENTACIONES, AVISOS{/}

{I}4_{/}"Les dir\u00e1s: As\u00ed dice Yav\u00e9: \u00bfAcaso el que cae no se levanta, y 
el que se ha perdido de camino, no vuelve atr\u00e1s? {I}5_{/}Pues, \u00bfpor 
qu\u00e9 este pueblo sigue en su rebeld\u00eda, sin querer ceder? Se aferran 
fuertemente a la mentira y se niegan a convertirse.
{I}6_{/}Ven y oyen, pero hablan otro lenguaje y nadie llora su maldad, 
diciendo: "\u00bfQu\u00e9 es lo que he hecho?" Todos prosiguen su loca 
carrera como un caballo que se lanza a la carga.
{I}7_{/}Hasta la cig\u00fce\u00f1a, en el cielo, conoce su estaci\u00f3n; la t\u00f3rtola, 
la golondrina y la grulla saben la \u00e9poca de sus migraciones. \u00a1Pero 
mi pueblo ignora el derecho de Yav\u00e9!"
{R}_{I}8_{/}\u00bfC\u00f3mo pueden ustedes decir: "Somos sabios y poseemos la Ley 
de Yav\u00e9?" Cuando es bien cierto que la ha cambiado en mentira la 
pluma falaz de los escribientes. [=]_{I}9_{/}Los sabios pasar\u00e1n 
verg\u00fcenza, ser\u00e1n confundidos y caer\u00e1n en la trampa. Como 
despreciaron la palabra de Yav\u00e9, \u00bfqu\u00e9 les queda ahora como 
sabidur\u00eda?
[=]_{R}_{I}10_{/}As\u00ed, que yo dar\u00e9 sus mujeres a otros, sus campos a 
nuevos propietarios. Pues desde el m\u00e1s chico hasta el m\u00e1s grande, 
andan todos buscando su provecho; y desde el profeta hasta el 
sacerdote todos se dedican a enga\u00f1ar.
{I}11_{/}Curan s\u00f3lo por encima la herida de la hija de mi pueblo, 
diciendo: "\u00a1Paz, paz!" siendo que no hay paz.
{I}12_{/}Deber\u00edan avergonzarse de sus actos abominables, pero ya no 
conocen la verg\u00fcenza ni se ponen rojos. Por eso, caer\u00e1n junto con 
los dem\u00e1s y tropezar\u00e1n cuando los visite, dice Yav\u00e9.
[=]_{I}13_{/}Yo me llevar\u00e9 a todos, dice Yav\u00e9: no quedar\u00e1n racimos en 
la parra, ni higos en la higuera, y aun las hojas estar\u00e1n secas.
{R}_{I}14_{/}"\u00bfPor qu\u00e9 nos quedamos parados? Junt\u00e9monos, entremos en 
nuestras ciudades fortificadas para morir all\u00ed, pues Yav\u00e9, nuestro 
Dios, nos entrega a la muerte y nos da para tomar agua envenenada, 
porque hemos pecado contra \u00e9l.
{I}15_{/}Esper\u00e1bamos la paz, y ninguna cosa buena ha llegado; el 
tiempo de la curaci\u00f3n, y se presenta el miedo.
{R}_{I}16_{/}Desde Dan se siente el resuello de sus caballos; al relincho 
sonoro de sus corceles, toda la tierra tiembla. Vienen a comerse 
el pa\u00eds y sus bienes, la ciudad y sus habitantes."
{I}17_{/}Voy a mandarles a ustedes serpientes venenosas, contra las 
que no exista encantamiento; que los morder\u00e1n sin remedio, dice 
Yav\u00e9.
{I}18_{/}El dolor se apodera de m\u00ed, el coraz\u00f3n me est\u00e1 fallando. 
{R}_{I}19_{/}El grito de angustia de la hija de mi pueblo se siente a lo 
largo de todo el pa\u00eds: "\u00bfYa no est\u00e1 Yav\u00e9 en Si\u00f3n?, \u00bfsu Rey ya no 
est\u00e1 all\u00ed?"
"\u00bfPor qu\u00e9 me han irritado con sus \u00eddolos, con esas cosas 
extranjeras, que nada son?"
{I}20_{/}Pas\u00f3 la siega y se acab\u00f3 el verano, pero nosotros no hemos 
sido salvados. {I}21_{/}La herida de la hija de mi pueblo ha pasado a 
ser la m\u00eda, me siento abatido y espantado. {I}22_{/}\u00bfNo hay, acaso, 
b\u00e1lsamo en Galaad ni queda all\u00ed ning\u00fan m\u00e9dico? \u00bfC\u00f3mo es, pues, que 
no mejora la salud de la hija de mi pueblo?
[=]_{I}23_{/}\u00a1Qui\u00e9n pudiera cambiar mi cabeza en una vertiente y que 
de mis ojos brotara un arroyo de l\u00e1grimas, para as\u00ed llorar, d\u00eda y 
noche, los muertos de la hija de mi pueblo!
{1}9{/}

{R}_{I}1_{/}\u00bfQui\u00e9n me diera, en el desierto, una posada de viajeros,
para dejar a mi pueblo e irme lejos de ellos?
Porque son todos unos ad\u00falteros, 
una pandilla de traidores.
{I}2_{/}Estiran su lengua como un arco;
es la mentira y no la verdad
lo que prevalece en este pa\u00eds.
S\u00ed, van de crimen en crimen.
\u00a1Y a Yav\u00e9 no lo conocen!
[=]_{I}3_{/}Que cada uno desconf\u00ede de su amigo
y que no tenga confianza ni en su hermano,
porque el hermano s\u00f3lo piensa en suplantar al otro
y el amigo anda levantando calumnias.
{I}4_{/}Se enga\u00f1an unos a otros,
nunca dicen la verdad,
su lengua est\u00e1 acostumbrada a mentir,
y no pueden convertirse.
{I}5_{/}Viven en la mentira
y la mentira les impide conocerme.
{I}6_{/}Por eso, as\u00ed habla Yav\u00e9 de los Ej\u00e9rcitos:
"Voy a probarlos en el fuego del crisol,
\u00bfqu\u00e9 otra cosa puedo hacer con la hija de mi pueblo?
[=]_{I}7_{/}Su lengua es una flecha que mata,
diciendo mentiras;
le desean al pr\u00f3jimo la paz,
pero, en su coraz\u00f3n, le preparan una trampa.
[=]_{I}8_{/}\u00bfY no he de castigarles yo por estas cosas?, dice Yav\u00e9.
\u00bfDe gente como \u00e9sta, no me vengar\u00e9?"
{R}_{I}9_{/}Lancen por los montes gemidos y lamentos, y un canto f\u00fanebre 
por el pasto del desierto, porque ha sido quemado, y nadie pasa 
por all\u00ed, ni se oyen los mugidos del ganado. Desde los p\u00e1jaros del 
cielo hasta las bestias, todas han huido, han desaparecido.
{R}_{I}10_{/}"Voy a hacer de Jerusal\u00e9n un mont\u00f3n de piedras, una guarida 
de chacales, y de las ciudades de Jud\u00e1, un desierto donde nadie 
viva."
[\u0095]_[=]_{R}_{I}11_{/}\u00bfQui\u00e9n es bastante sabio para comprender estos 
acontecimientos? \u00bfA qui\u00e9n se lo ha dicho la boca de Yav\u00e9 para que 
lo publique? \u00bfPor qu\u00e9 el pa\u00eds est\u00e1 perdido, incendiado como el 
desierto, por donde nadie pasa?
{R}_{I}12_{/}Yav\u00e9 lo ha dicho: Es que han abandonado mi Ley, que les 
hab\u00eda dado; no han o\u00eddo mi voz ni la han seguido, {I}13_{/}sino que, 
yendo tras la inclinaci\u00f3n de su duro coraz\u00f3n se han marchado con 
los baales, que sus padres les ense\u00f1aron.
[=]_{R}_{I}14_{/}Por eso, as\u00ed dice Yav\u00e9 de los Ej\u00e9rcitos, Dios de Israel: 
"Yo dar\u00e9 de comer ajenjo a este pueblo y les voy a dar de beber 
agua envenenada. {I}15_{/}Los desparramar\u00e9 entre las naciones que no 
conocieron ni ellos ni sus padres, y detr\u00e1s de ellos enviar\u00e9 la 
espada hasta acabar con todos."
{I}16_{/}\u00a1Oigan! \u00a1Llamen a las lloronas, que vengan!
\u00a1Busquen a las m\u00e1s peritas y que vengan!
{I}17_{/}Que se apresuren en entonarnos una canci\u00f3n f\u00fanebre.
Dejen que lloren nuestros ojos
y que derramen llanto nuestros p\u00e1rpados.
{I}18_{/}S\u00ed, una queja llega desde Si\u00f3n:
"\u00a1Ah, qu\u00e9 arruinados
y avergonzados estamos!
Tener que abandonar la patria
y ver nuestras casas destruidas."
{I}19_{/}Ustedes, mujeres, escuchen la palabra de Yav\u00e9,
reciban sus o\u00eddos la palabra de su boca,
ense\u00f1en a sus hijas este canto f\u00fanebre,
y, unas a otras, esta lamentaci\u00f3n:
[=]_{R}_{I}20_{/}"La muerte ha trepado por nuestras ventanas
y ha entrado en nuestros palacios;
ha segado al ni\u00f1o en la calle,
a los j\u00f3venes en la plaza.
{I}21_{/}Los cad\u00e1veres humanos yacen
como guano por el campo,
como gavillas tras el segador,
sin que haya nadie que los recoja."
{N}LA VERDADERA SABIDUR\u00cdA{/}

[\u0095]_{I}22_{/}As\u00ed dice Yav\u00e9: "Que no se alabe el sabio por su 
sabidur\u00eda, ni el valiente por su valent\u00eda, ni el rico por su 
riqueza.
[=]_{I}23_{/}Quien quiera alabarse, que busque su alabanza en esto: en 
tener inteligencia y conocerme. Yo soy Yav\u00e9, y mi obrar en la 
tierra no es m\u00e1s que bondad, rectitud y justicia. Estas son las 
cosas que me gustan, palabra de Yav\u00e9.
{I}24_{/}Se acerca el tiempo, dice Yav\u00e9, en que castigar\u00e9 a los 
circuncidados junto con los que no lo son: {R}_{I}25_{/}a Egipto, Jud\u00e1, 
Edom, los hijos de Amm\u00f3n, Moab, y a todos los \u00e1rabes que se 
afeitan las sienes y que viven en el desierto. Pues todos estos 
pueblos no son circuncidados, y la gente de Israel no ha 
circuncidado su coraz\u00f3n.
{N}LOS \u00cdDOLOS Y EL DIOS VERDADERO{/}

{1}10{/}

{R}_{I}1_{/}Escucha lo que dice Yav\u00e9, pueblo de Israel. [=]_{I}2_{/}As\u00ed habla 
Yav\u00e9:
"No se acostumbren al proceder de los paganos ni teman las se\u00f1ales 
del cielo, aunque a ellos les asusten. [=]_{R}_{I}3_{/}Porque el Dios 
Terrible de los pueblos es pura nada. Es un palo cortado en un 
bosque, labrado con azuela por las manos del maestro {I}4_{/}y luego 
adornado con plata y oro, {R}_{I}9_{/}con l\u00e1minas de plata importada de 
Tarsis y con oro de Ofir; hechura del escultor y de las manos del 
platero, todos ellos son \u00fanicamente obras de artistas. Los visten 
de p\u00farpura violeta y roja y los sujetan con clavos, a golpes de 
martillo, para que no se muevan. [=]_{I}5_{/}Sus \u00eddolos son como un 
espantap\u00e1jaros en un sandial, que no hablan; y tienen que ser 
transportados, pues no pueden andar. No les tengan miedo, que no 
pueden hacer ni el mal ni el bien.
{I}6_{/}\u00a1No hay como t\u00fa, Yav\u00e9; t\u00fa eres grande, y grande es tu Nombre 
poderoso!
[=]_{R}_{I}7_{/}\u00bfQui\u00e9n no te temer\u00e1, Rey de las naciones? S\u00ed, a ti se te 
debe temer, porque entre todos los sabios de las naciones y entre 
todos sus reinos no hay nadie como t\u00fa.
{I}8_{/}Todos ellos son bestias y est\u00fapidos, pues sus \u00eddolos 
demuestran su necedad. {I}10_{/}Pero Yav\u00e9 es el verdadero Dios, el 
Dios viviente, el Rey eterno. Cuando se enoja, tiembla la tierra, 
y las naciones no pueden aguantar su c\u00f3lera.
{I}11_{/}As\u00ed hablar\u00e1n ustedes de ellos: "Los dioses que no hicieron ni 
el cielo ni la tierra, desaparecer\u00e1n de la tierra y de debajo del 
cielo."
[=]_{I}12_{/}El hizo la tierra con su poder, estableci\u00f3 el mundo con 
su sabidur\u00eda y con su inteligencia extendi\u00f3 los cielos. 
{I}13_{/}Cuando \u00e9l levanta su voz, se amontonan las aguas en los 
cielos; llama las nubes desde los extremos de la tierra, hace 
brillar rel\u00e1mpagos en el aguacero y saca de sus dep\u00f3sitos el 
viento.
{I}14_{/}As\u00ed queda descalificada la sabidur\u00eda de los mortales. El 
platero deber\u00eda avergonzarse de su \u00eddolo, porque sus estatuas no 
son m\u00e1s que mentira, que nunca respiran. {I}15_{/}Son tonter\u00edas, obras 
rid\u00edculas, que ser\u00e1n juzgadas y desaparecer\u00e1n.
[=]_{R}_{I}16_{/}No es as\u00ed Aquel que es la herencia de Jacob, pues \u00e9l ha 
formado el universo, e Israel es su tribu heredera, su nombre es 
Yav\u00e9 de los Ej\u00e9rcitos.
{N}P\u00c1NICO EN EL PA\u00cdS{/}

[=]_{I}17_{/}Prepara tus maletas y sal del pa\u00eds, t\u00fa que est\u00e1s rodeada 
de sitiadores. {I}18_{/}Pues as\u00ed habla Yav\u00e9: "Voy a lanzar muy lejos a 
los habitantes del pa\u00eds y los har\u00e9 perseguir de manera que los 
alcancen."
{I}19_{/}\u00a1Pobre de m\u00ed! \u00a1Qu\u00e9 herida! Mi llaga es incurable. Y yo que 
dec\u00eda: "Es un sufrimiento que se puede aguantar. {I}20_{/}Pero ahora 
mi carpa est\u00e1 destruida y todos sus cordeles cortados. Mis hijos 
me han abandonado, no queda ninguno. Ya no hay nadie que pueda 
levantar mi carpa o extender mis toldos."
{I}21_{/}Es que los pastores han sido est\u00fapidos, no han buscado a 
Yav\u00e9, por esto les fue mal y todo su reba\u00f1o fue dispersado.
{R}_{I}22_{/}Oigan esta noticia. \u00a1Atiendan! El ruido de una gran 
muchedumbre se acerca desde el norte, vienen a reducir las 
ciudades de Jud\u00e1 en un desierto, guarida de chacales.
{N}ORACI\u00d3N DE JEREM\u00cdAS{/}

[\u0095]_[=]_{R}_{I}23_{/}T\u00fa sabes, Yav\u00e9, que el hombre no es due\u00f1o de su 
camino, y mientras camina no est\u00e1 seguro de sus pasos. 
[=]_{I}24_{/}Corr\u00edgenos, Yav\u00e9, pero con prudencia, sin enojarte, no 
sea que desaparezcamos.
{R}_{I}25_{/}Derrama tu enojo sobre las naciones que no te conocen, sobre 
los pueblos que no han invocado tu Nombre. Mira c\u00f3mo est\u00e1n 
devorando a Jacob y se lo comen hasta terminarlo. Ya le han 
arruinado su casa.
{N}JEREM\u00cdAS DEFIENDE LA REFORMA DE JOS\u00cdAS{/}

{1}11{/}

[\u0095]_{R}_{I}1_{/}Palabras que dirigi\u00f3 Yav\u00e9 a Jerem\u00edas: {R}_{I}2_{/}"Habla a los 
hombres de Jerusal\u00e9n {R}_{I}3_{/}y diles: As\u00ed habla Yav\u00e9, Dios de Israel: 
Maldito el hombre que no escuche las palabras de esta alianza, 
{R}_{I}4_{/}que yo impuse a los padres de ustedes el d\u00eda en que los saqu\u00e9 
de ese horno purificador que es Egipto. Les dije entonces: Oigan 
mi voz y act\u00faen conforme a todo lo que les mando; y as\u00ed ser\u00e1n mi 
pueblo y yo ser\u00e9 su Dios {I}5_{/}y cumplir\u00e9 el juramento que hice a 
sus padres de darles una tierra que mana leche y miel (como es el 
caso ahora)."
Yo respond\u00ed: "S\u00ed, Yav\u00e9."
{R}_{I}6_{/}Y Yav\u00e9 me dijo: "Publica este aviso en las ciudades de Jud\u00e1 y 
en las calles de Jerusal\u00e9n: "Escuchen las palabras de esta alianza 
y c\u00famplanlas. {R}_{I}7_{/}Pues constantemente les advert\u00ed a sus padres, y 
sin cesar se lo he repetido, desde que los hice subir de Egipto 
hasta el d\u00eda de hoy: "Esc\u00fachenme." {I}8_{/}Pero no me escucharon ni me 
hicieron caso, sino que cada uno sigui\u00f3 la inclinaci\u00f3n de su 
coraz\u00f3n perverso. Entonces yo cumpl\u00ed contra ellos todas las 
palabras de esta alianza que les hab\u00eda ordenado observar y no 
observaron."
{R}_{I}9_{/}Y a\u00f1adi\u00f3 Yav\u00e9: "Se han puesto de acuerdo los hombres de Jud\u00e1 
y los habitantes de Jerusal\u00e9n {R}_{I}10_{/}para volver a las maldades de 
sus mayores, que no quisieron escuchar mis palabras. Tambi\u00e9n \u00e9stos 
se han ido tras dioses extranjeros para servirles. La casa de 
Israel y la de Jud\u00e1 han roto mi alianza que yo hab\u00eda pactado con 
sus padres.
{I}11_{/}Por eso, as\u00ed habla Yav\u00e9: Les voy a mandar una cat\u00e1strofe de 
la cual nadie podr\u00e1 escapar. Y aunque me pidan auxilio, no los 
ayudar\u00e9. {R}_{I}12_{/}\u00a1Que vayan, entonces, las ciudades de Jud\u00e1 y los 
habitantes de Jerusal\u00e9n a clamar a los dioses a los que quemaban 
incienso! Estos dioses no les dar\u00e1n ning\u00fan socorro cuando les pase 
la desgracia. {R}_{I}13_{/}\u00a1Porque tan numerosos como tus ciudades son 
tus dioses, Jud\u00e1! E igual al n\u00famero de las calles de Jerusal\u00e9n es 
la cantidad de altares que ustedes han levantado para ofrecer 
incienso a Baal.
[=]_{I}14_{/}En cuanto a ti, no ruegues por este pueblo, ni eleves por 
\u00e9l s\u00faplicas ni oraciones; porque no los voy a o\u00edr cuando me llamen 
en el momento de la desgracia."
{I}15_{/}\u00bfQu\u00e9 viene a hacer mi amada en mi Casa? \u00a1Su manera de actuar 
es pura viveza! \u00bfCrees que los votos y las carnes consagradas te 
limpiar\u00e1n de tu maldad o que te podr\u00e9 purificar por todo eso?
[=]_{I}16_{/}Olivo verde, hermoso por su fruto magn\u00edfico, \u00e9ste era el 
nombre que te hab\u00eda puesto Yav\u00e9. Pero con gran estr\u00e9pito, le 
prendi\u00f3 fuego a su follaje y se han quemado sus ramas.
{R}_{I}17_{/}Y Yav\u00e9 de los cielos, que te hab\u00eda plantado, te ha condenado 
a la desgracia, a causa del mal que se hizo a s\u00ed misma la gente de 
Israel y la de Jud\u00e1 por haber quemado incienso a Baal, haciendo 
que me enojara por esto.
{N}COMPLOT CONTRA JEREM\u00cdAS{/}

{I}18_{/}Yav\u00e9 me dio un aviso que pude comprobar. T\u00fa, Yav\u00e9, me abriste 
los ojos para que viera sus maniobras.
{I}12_{/},{I}6_{/}"Cu\u00eddate, me dijiste, pues hasta tus hermanos y tus 
familiares te traicionan y te critican abiertamente por detr\u00e1s de 
ti. No conf\u00edes en sus buenas palabras."
[=]_{I}19_{/}\u00a1Y yo que no ten\u00eda m\u00e1s sospecha que el cordero al que 
llevan tranquilo para matarlo! No sab\u00eda lo que estaban tramando 
para perderme: "Hag\u00e1mosle tragar unas buenas pruebas, hasta que 
desaparezca de entre los vivos, y nadie se acordar\u00e1 m\u00e1s de su 
nombre."
[=]_{I}20_{/}Pero t\u00fa, Yav\u00e9 de los Ej\u00e9rcitos, que pronuncias sentencias 
justas, conoces el coraz\u00f3n y las intenciones de los hombres; a ti 
he entregado mi causa y estar\u00e9 presente cuando t\u00fa hagas justicia."
[=]_{R}_{I}21_{/}Esta es la sentencia que ha pronunciado Yav\u00e9 en contra 
de los hombres de Anatot, que me amenazaron de muerte y me 
dijeron: "Deja de hacerte el profeta de Yav\u00e9, y te perdonaremos la 
vida." {I}22_{/}Yav\u00e9 dice: "Por eso, les pedir\u00e9 cuentas. Sus j\u00f3venes 
ser\u00e1n muertos a espada; sus hijos y sus hijas perecer\u00e1n de hambre. 
{I}23_{/}No podr\u00e1n salvarse los hombres de Anatot el a\u00f1o que les pida 
cuentas y les mande la desgracia."
{N}\u00bfPOR QU\u00c9 TIENEN SUERTE LOS MALOS?{/}

{1}12{/}

[\u0095]_[=]_{I}1_{/}Yav\u00e9, t\u00fa tienes siempre la raz\u00f3n cuando yo hablo 
contigo, y, sin embargo, hay un punto que quiero discutir: \u00bfPor 
qu\u00e9 tienen suerte los malos y son felices los traidores?
[=]_{I}2_{/}Los plantas en esta tierra y en seguida echan ra\u00edces, 
crecen y dan frutos, a pesar de que te honran con puras palabras y 
est\u00e1s lejos de sus corazones.
[=]_{I}3_{/}En cambio, a m\u00ed me conoces, Yav\u00e9; me has visto y has 
comprobado que mi coraz\u00f3n est\u00e1 contigo. Ll\u00e9vatelos como ovejas al 
matadero y se\u00f1\u00e1lalos para el d\u00eda de la matanza.
[=]_{R}_{I}4_{/}\u00bfHasta cu\u00e1ndo estar\u00e1 de luto el pa\u00eds? \u00bfPermanecer\u00e1 seco 
el pasto de los campos? Aves y bestias ya han perecido por causa 
de la maldad de los hombres, pues ellos dicen: "Dios no ve nuestra 
conducta."
{R}_{I}5_{/}"Si te cansa correr con los de a pie, \u00bfc\u00f3mo competir\u00e1s con 
los de a caballo? Si en pa\u00eds tranquilo no te sientes seguro, \u00bfqu\u00e9 
har\u00e1s en los bosques del Jord\u00e1n?"
{N}QUEJAS DEL SE\u00d1OR{/}

{I}7_{/}Abandon\u00e9 mi casa,
dej\u00e9 mi propiedad,
he entregado lo que m\u00e1s quer\u00eda
en manos de mis enemigos.
{I}8_{/}Los m\u00edos se han portado conmigo
como un le\u00f3n de la selva,
que ha lanzado contra m\u00ed sus rugidos;
por eso, les tengo rencor.
{I}9_{/}\u00bfSer\u00e1 acaso mi pueblo un buitre de plumaje feo,
para que todos los dem\u00e1s se lancen contra \u00e9l?
\u00a1Ea, j\u00fantense ustedes, fieras salvajes,
vayan a devorar!
{I}10_{/}Muchos pastores han saqueado mi vi\u00f1a,
han pisoteado mi propiedad
y han convertido mi campo, que tanto quer\u00eda,
en un potrero sin pasto.
Lo han dejado hecho una l\u00e1stima,
sin nada de vegetaci\u00f3n.
{I}11_{/}\u00a1El pa\u00eds est\u00e1 totalmente destruido
y nadie se conmueve por eso!
{R}_{I}12_{/}Los saqueadores han subido
a todas las alturas peladas del desierto,
pues Yav\u00e9 tiene una espada que devora
de un extremo al otro del pa\u00eds
y nadie se salvar\u00e1.
{I}13_{/}Sembraron trigo, y cosecharon espinas:
se han cansado in\u00fatilmente.
Les da verg\u00fcenza lo poco que han cosechado,
por la mucha ira de Yav\u00e9.
[\u0095]_{R}_{I}14_{/}As\u00ed ha dicho Yav\u00e9: "A todos mis malvados vecinos, que 
han invadido la propiedad que yo le hab\u00eda regalado a mi pueblo 
Israel, los voy a arrancar de su suelo. Y a la casa de Jud\u00e1 la 
arrancar\u00e9 de en medio de ellos. [=]_{I}15_{/}Pero despu\u00e9s de haberlos 
arrancado, de nuevo me compadecer\u00e9 de ellos y los har\u00e9 volver a 
cada uno a su propiedad, a cada uno a su pa\u00eds.
{I}16_{/}Y si aprenden con cuidado los preceptos de mi pueblo, de tal 
modo que lleguen a jurar en nombre m\u00edo: "Por vida de Yav\u00e9", as\u00ed 
como ense\u00f1aron a mi pueblo a jurar por Baal, entonces ser\u00e1n 
establecidos en medio de mi pueblo. {I}17_{/}Pero si se niegan a 
obedecerme, arrancar\u00e9 a aquella gente y la har\u00e9 desaparecer, dice 
Yav\u00e9."
{N}EL CINTUR\u00d3N EN EL R\u00cdO Y LOS C\u00c1NTAROS ROTOS{/}

{1}13{/}

{R}_{I}1_{/}Yav\u00e9 me dijo as\u00ed: "Anda a comprarte un cintur\u00f3n de lino y 
p\u00f3ntelo a la cintura, pero no lo metas al agua."
{I}2_{/}Compr\u00e9 el cintur\u00f3n, seg\u00fan la orden de Yav\u00e9, y me lo puse a la 
cintura. {I}3_{/}Por segunda vez me lleg\u00f3 una palabra de Yav\u00e9: "Toma 
el cintur\u00f3n que compraste y que llevas a la cintura, baja al 
torrente Para y esc\u00f3ndelo en la grieta de una roca." {I}4_{/}Y fui a 
esconderlo, conforme a la orden de Yav\u00e9.
{I}5_{/}Despu\u00e9s de muchos d\u00edas, Yav\u00e9 me dijo: {I}6_{/}"Anda al torrente y 
busca el cintur\u00f3n que te mand\u00e9 esconder." {I}7_{/}Fui al torrente 
Para, recog\u00ed el cintur\u00f3n del sitio donde lo hab\u00eda escondido, pero 
estaba podrido y no serv\u00eda para nada. {I}8_{/}Entonces Yav\u00e9 me dijo:
{R}_{I}9_{/}"De este modo destruir\u00e9 el orgullo de Jud\u00e1 y la fama de 
Jerusal\u00e9n. {I}10_{/}Este pueblo malvado que no quiere escuchar mi 
palabra y se deja llevar por su coraz\u00f3n endurecido y va tras otros 
dioses para servirlos y adorarlos, quedar\u00e1 como el cintur\u00f3n que ya 
no vale nada. {R}_{I}11_{/}De la misma manera que un hombre se ci\u00f1e un 
cintur\u00f3n a la cintura, as\u00ed quise tener junto a m\u00ed a la gente de 
Jud\u00e1 para que fueran mi pueblo, mi honra, mi gloria y mi adorno, 
pero ellos no han escuchado."
[\u0095]_[=]_{I}12_{/}T\u00fa les dir\u00e1s tambi\u00e9n estas palabras: "Todo c\u00e1ntaro se 
llenar\u00e1 de vino." Y si te responden: "\u00bfEs \u00e9sta una novedad, que un 
c\u00e1ntaro se llene de vino?" [=]_{R}_{I}13_{/}t\u00fa les dir\u00e1s: "Ustedes son 
los c\u00e1ntaros, y a todos los llenar\u00e1 Yav\u00e9 hasta que queden 
borrachos. Y se estrellar\u00e1n los habitantes de este pa\u00eds, el uno 
contra el otro, y los padres contra sus hijos, tanto los reyes, 
sucesores de David, como los sacerdotes y los profetas, junto con 
los habitantes de Jerusal\u00e9n." {I}14_{/}As\u00ed dice Yav\u00e9: "No tendr\u00e9 
piedad ni misericordia, y sin perd\u00f3n los destruir\u00e9."
{N}PERSPECTIVAS DE DESTIERRO{/}

{I}15_{/}\u00a1Oigan, pongan atenci\u00f3n, no sean tan cre\u00eddos, pues es Yav\u00e9 el 
que habla!
[=]_{R}_{I}16_{/}Reconozcan a Yav\u00e9, su Dios, antes que llegue la noche y 
sus pies tropiecen en las oscuras monta\u00f1as. Ustedes esperaban la 
luz, pero \u00e9l la cambia en sombra de muerte y, luego, en total 
oscuridad.
{I}17_{/}Si ustedes no hacen caso a este aviso, llorar\u00e9 en silencio 
por ese su orgullo, y mis ojos verter\u00e1n l\u00e1grimas cuando el reba\u00f1o 
de Yav\u00e9 sea llevado cautivo.
{R}_{I}18_{/}Di al Rey y a la Reina Madre: Si\u00e9ntense en el suelo, porque 
ha ca\u00eddo de sus cabezas su corona gloriosa. {R}_{I}19_{/}\u00a1Las ciudades 
del Negueb han sido cerradas y nadie viene a abrirlas! Todo Jud\u00e1 
es deportado, deportado en masa.
{N}AVISO A JERUSAL\u00c9N IMPENITENTE{/}

{R}_{I}20_{/}Levanta tus ojos, Jerusal\u00e9n, y mira a los que vienen del 
norte. \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 el reba\u00f1o que estaba a tu cargo, las ovejas que 
eran tu orgullo? {I}21_{/}\u00bfQu\u00e9 dir\u00e1s cuando aqu\u00e9llos te visiten como 
vencedores, siendo que t\u00fa los hab\u00edas acostumbrado a tus 
intimidades? \u00bfNo se apoderar\u00e1n de ti dolores como de una mujer que 
da a luz?
{I}22_{/}T\u00fa te preguntar\u00e1s, tal vez: "\u00bfPor qu\u00e9 me suceden todas estas 
desgracias?" A causa de tu gran perversidad te han arrancado los 
vestidos y te han pegado en los talones.
{I}23_{/}\u00bfPuede un negro et\u00edope cambiar su piel o una pantera, su 
pelaje? Y \u00bfpueden ustedes actuar correctamente, ustedes que est\u00e1n 
acostumbrados al mal?
{R}_{I}24_{/}Los dispersar\u00e9, pues, como paja liviana arrebatada por el 
viento del desierto; {I}25_{/}\u00e9se es tu premio, el salario de tu 
rebeli\u00f3n, que yo te hab\u00eda reservado, dice Yav\u00e9, porque a m\u00ed me 
echaste al olvido y te entregaste a la Mentira.
{I}26_{/}Yo mismo levantar\u00e9 tus vestidos, hasta tu cara, para que se 
vea tu verg\u00fcenza. {R}_{I}27_{/}\u00a1Ah!, tus adulterios y tus gritos de 
placer, tu descarada prostituci\u00f3n, en los cerros y en los campos, 
todas tus monstruosidades, yo las he visto.
Desgraciada Jerusal\u00e9n, \u00bfhasta cu\u00e1ndo, todav\u00eda, estar\u00e1s impura?
{N}LA GRAN SEQU\u00cdA{/}

{1}14{/}

[\u0095]_{R}_{I}1_{/}Estas son palabras dirigidas a Jerem\u00edas a prop\u00f3sito de la 
gran sequ\u00eda:
{R}_{I}2_{/}Jud\u00e1 est\u00e1 de duelo, y sus ciudades van a la ruina; est\u00e1n en 
el suelo, y de Jerusal\u00e9n suben lamentos. {R}_{I}3_{/}Los ricos mandaron a 
los pobres a buscar agua; {I}4_{/}fueron a los pozos y no encontraron, 
y volvieron con sus c\u00e1ntaros vac\u00edos.
Ya no produce la tierra por falta de lluvia y los campesinos andan 
apenados, cubierta la cabeza en se\u00f1al de luto.
{I}5_{/}Hasta los animales del campo abandonan sus cr\u00edas porque no 
hallan pasto. {I}6_{/}Los burros se paran sobre los cerros pelados, 
aspiran el aire como suelen hacer los chacales, y desfallecen 
porque no hay ni un cardo.
[=]_{I}7_{/}Aunque nuestras faltas nos acusen, t\u00fa, Yav\u00e9, haz algo para 
gloria de tu nombre. En verdad, muchas son nuestras rebeld\u00edas, y 
grande nuestro pecado contra ti.
{R}_{I}8_{/}Oh Yav\u00e9, esperanza de Israel, que nos salvas en tiempo de 
angustia, \u00bfpor qu\u00e9 te portas como extranjero en este pa\u00eds, o como 
hu\u00e9sped por una sola noche?
[=]_{R}_{I}9_{/}\u00bfPor qu\u00e9 has de ser como un hombre aturdido, como un 
guerrero que no salva a los suyos? Pues t\u00fa est\u00e1s entre nosotros, 
Yav\u00e9, y sobre nosotros fue invocado tu Nombre: no nos desampares.
{N}RESPUESTA DE DIOS: NO INTERCEDAS POR ESTE PUEBLO{/}

{I}10_{/}Esto dice Yav\u00e9 respecto de este pueblo: \u00a1C\u00f3mo les gusta 
correr de ac\u00e1 para all\u00e1, si no paran un momento! Yav\u00e9 no los 
quiere, pues se acuerda ahora de sus cr\u00edmenes y del castigo que 
merecen.
{I}11_{/}Y a\u00f1adi\u00f3 Yav\u00e9: No ruegues por la felicidad de este pueblo. 
{I}12_{/}Aunque ayunen, no escuchar\u00e9 su s\u00faplica; aunque me presenten 
holocaustos y ofrendas, no los aceptar\u00e9. Al contrario, me preparo 
para acabar con ellos por la espada, el hambre y la peste.
[=]_{R}_{I}13_{/}Yo exclam\u00e9: \u00a1Se\u00f1or Yav\u00e9! Mira c\u00f3mo los profetas andan 
diciendo: "Ustedes no ver\u00e1n la espada, ni sufrir\u00e1n de hambre, sino 
que les voy a dar una paz que dure, en este lugar."
{R}_{I}14_{/}Yav\u00e9 me respondi\u00f3: Estos profetas andan anunciando mentiras 
en mi nombre; yo no los mand\u00e9, ni les di \u00f3rdenes, ni les habl\u00e9. 
Falsas visiones, adivinaciones sin cometido, sue\u00f1os de su 
imaginaci\u00f3n, eso es lo que profetizan.
{R}_{I}15_{/}Por consiguiente, as\u00ed habla Yav\u00e9: Estos profetas, que 
profetizan en mi nombre, siendo que yo no los he mandado, y que 
declaran que en este pa\u00eds no habr\u00e1 ni espada ni hambre; estos 
profetas morir\u00e1n, justamente, por espada y por hambre.
{R}_{I}16_{/}En cuanto a la gente a quien profetizaban, quedar\u00e1 tirada 
por las calles de Jerusal\u00e9n, v\u00edctima del hambre y de la espada; 
pues no habr\u00e1 nadie para enterrarla, ni a sus mujeres, ni a sus 
hijos e hijas. Har\u00e9 recaer sobre ella misma su maldad.
[=]_{I}17_{/}Les dirigir\u00e1s estas palabras:
De mis ojos est\u00e1n brotando l\u00e1grimas d\u00eda y noche, sin parar, porque 
un gran mal aqueja a la hija de mi pueblo, una herida muy grave. 
{R}_{I}18_{/}Si salgo al campo, veo personas atravesadas por la espada; 
si me vuelvo a la ciudad, encuentro a la gente torturada por el 
hambre. Y por m\u00e1s que se muevan los profetas y los sacerdotes, no 
encuentran la raz\u00f3n de esto.

{N}NUEVA INTERVENCI\u00d3N DE JEREM\u00cdAS{/}

{R}_{I}19_{/}\u00bfHas rechazado para siempre a Jud\u00e1,
o tu alma est\u00e1 aburrida con Si\u00f3n?
\u00bfPor qu\u00e9 nos has herido sin esperanza de mejorar?
Esper\u00e1bamos la paz, y ninguna cosa buena lleg\u00f3,
la hora de nuestra mejor\u00eda, y se present\u00f3 el susto.
[=]_{I}20_{/}Reconocemos, Yav\u00e9, nuestra maldad,
la deuda de nuestros padres
y que hemos pecado contra ti.
{I}21_{/}No nos desprecies m\u00e1s, por el honor de tu Nombre; no profanes 
m\u00e1s el trono de tu Gloria y no olvides tu alianza con nosotros.
{R}_{I}22_{/}\u00bfHay acaso, entre los \u00eddolos de los paganos, qui\u00e9n haga 
llover, o son los cielos los que dan los chubascos?
\u00bfNo eres t\u00fa \u00fanicamente, Yav\u00e9?
\u00a1Oh Dios nuestro, s\u00f3lo en ti esperamos,
y t\u00fa eres quien ha hecho todas estas cosas!
{1}15{/}

[=]_{R}_{I}1_{/}Y me dijo Yav\u00e9: Aunque Mois\u00e9s y Samuel vinieran en 
persona a rogar por este pueblo, mi coraz\u00f3n no se compadecer\u00eda de 
\u00e9l. \u00a1Echalos de mi presencia, que se vayan lejos! [=]_{I}2_{/}Y si te 
preguntan: \u00bfD\u00f3nde? Diles: As\u00ed habla Yav\u00e9:
Quien est\u00e1 condenado a la peste, a la peste;
quien a la espada, a la espada;
quien al hambre, al hambre;
y quien al cautiverio, al cautiverio.
[=]_{I}3_{/}Los someter\u00e9 a cuatro tiranos, dice Yav\u00e9: la espada para 
matarlos, los perros para despedazarlos, las aves de rapi\u00f1a y las 
fieras salvajes para devorarlos y aniquilarlos. ({R}_{I}4_{/}Har\u00e9 que su 
suerte infunda terror a todos los reinos de la tierra, por culpa 
de Manas\u00e9s, hijo de Ezequ\u00edas, rey de Jud\u00e1, por sus cr\u00edmenes 
cometidos en Jerusal\u00e9n.)
{N}LOS DESASTRES DE LA GUERRA{/}

{R}_{I}5_{/}\u00bfQui\u00e9n tendr\u00e1 compasi\u00f3n de ti, Jerusal\u00e9n?
\u00bfQui\u00e9n te consolar\u00e1?
\u00bfQui\u00e9n se detendr\u00e1 para preguntar por tu salud? [=]_{I}6_{/}T\u00fa me has 
dejado, dice Yav\u00e9, t\u00fa me has vuelto la espalda. Por eso, ahora 
extiendo mi mano para destruirte, pues ya me cans\u00e9 de perdonarte.
{I}7_{/}Los he pasado por el harnero en las ciudades del pa\u00eds. He 
dejado sin hijos a mi pueblo para que desaparezca, porque no ha 
querido dejar el mal camino.
{R}_{I}8_{/}Sus viudas son m\u00e1s numerosas que las arenas del mar. He 
dejado caer al salteador, en pleno d\u00eda, sobre las madres de los 
j\u00f3venes guerreros; de repente, se han apoderado de ellas el miedo 
y el terror.
{I}9_{/}La madre que tuvo siete hijos est\u00e1 avergonzada y desalentada y 
se le acaba el resuello porque se puso el sol de su vida aun en 
pleno d\u00eda. Y a los que queden todav\u00eda los har\u00e9 morir a espada, en 
presencia de sus enemigos, dice Yav\u00e9.
{R}_{I}12_{/}\u00bfSer\u00e1s capaz de romper el hierro, el hierro que viene del 
norte, y el bronce? {I}13_{/}Tu riqueza y tus tesoros voy a 
entregarlos al saqueo en pago por todos tus pecados cometidos 
dentro de tus fronteras.
{I}14_{/}Te har\u00e9 esclavo de tus enemigos en un pa\u00eds que no conoces, 
porque mi c\u00f3lera ha pasado a ser un fuego que los va a quemar.
{N}\u00bfPOR QU\u00c9 ME HAS ABANDONADO?{/}

[\u0095]_[=]_{I}10_{/}Ay de m\u00ed, \u00a1madre m\u00eda!, \u00bfpor qu\u00e9 me diste a luz? Soy 
hombre que trae l\u00edos y contiendas a todo el pa\u00eds. No les debo 
dinero, ni me deben; \u00a1pero todos me maldicen!
{I}11_{/}Di, Yav\u00e9, si no te he servido bien: \u00bfno interced\u00ed ante ti, 
por mis enemigos, en el tiempo de la desgracia y de la angustia? 
T\u00fa lo sabes.
{I}15_{/}Yav\u00e9, acu\u00e9rdate de m\u00ed y defi\u00e9ndeme y v\u00e9ngame de mis 
perseguidores. No detengas m\u00e1s tu ira. Piensa que por tu causa 
soporto tantas humillaciones.
[=]_{I}16_{/}Cuando me llegaban tus palabras, yo las devoraba. Tus 
palabras eran para m\u00ed gozo y alegr\u00eda, porque entonces hac\u00edas 
descansar tu Nombre sobre m\u00ed, \u00a1oh, Yav\u00e9 Sabaot!
{I}17_{/}Yo no me sentaba con otros para bromear, sino que, apenas tu 
mano me tomaba, yo me sentaba aparte, pues me hab\u00edas llenado de tu 
propio enojo.
[=]_{R}_{I}18_{/}\u00bfPor qu\u00e9 mi dolor no tiene fin y no hay remedio para mi 
herida? \u00bfPor qu\u00e9 t\u00fa, mi manantial, me dejas de repente sin agua?
{I}19_{/}Entonces Yav\u00e9 me dijo: "Si vuelves a m\u00ed, yo te har\u00e9 volver a 
mi servicio. Separa el oro de la escoria si quieres ser mi propia 
boca. Tendr\u00e1n que volver a ti, pero t\u00fa no volver\u00e1s a ellos. 
{R}_{I}20_{/}Har\u00e9 que t\u00fa seas como una fortaleza y una pared de bronce 
frente a ellos; y si te declaran la guerra, no te vencer\u00e1n, pues 
yo estoy contigo para librarte y salvarte. {I}21_{/}Te proteger\u00e9 
contra los malvados y te arrancar\u00e9 de las manos de los violentos."
{N}NO TE BUSQUES ESPOSA{/}

{1}16{/}

[\u0095]_{I}1_{/}Me lleg\u00f3 una palabra de Yav\u00e9: [=]_{I}2_{/}"No te busques 
esposa, ni tengas hijos e hijas en este lugar, {I}3_{/}porque \u00e9sta es 
la sentencia de Yav\u00e9 respecto a los hijos y a las hijas nacidas en 
este lugar, respecto a sus padres y tambi\u00e9n a sus madres que los 
dieron a luz en este pa\u00eds:
{I}4_{/}Todos morir\u00e1n miserablemente, sin que ni siquiera los lloren 
ni los sepulten. Sus cad\u00e1veres se pudrir\u00e1n sobre la tierra y 
servir\u00e1n de comida para las aves de rapi\u00f1a y para las fieras."
{I}5_{/}Y Yav\u00e9 insisti\u00f3: "No entres en la casa donde celebran un 
duelo. No llores con ellos ni te lamentes en voz alta. Porque, en 
adelante, no dar\u00e9 m\u00e1s mi paz a este pueblo, ni le har\u00e9 
misericordia, ni le tendr\u00e9 compasi\u00f3n. [=]_{I}6_{/}En ese pa\u00eds morir\u00e1n 
grandes y chicos, sin que los sepulten ni los lloren.
En este pa\u00eds ya no se har\u00e1n cortes en el cuerpo, ni se cortar\u00e1n el 
pelo en homenaje a los muertos. {R}_{I}7_{/}Tampoco se repartir\u00e1 pan en 
los velorios, ni se ofrecer\u00e1 vino para consolar a los deudos. 
Nadie servir\u00e1 a los hijos la copa del consuelo el d\u00eda de la muerte 
de sus padres.
{I}8_{/}No entres en la casa donde celebran una fiesta, para sentarte 
con ellos y comer y beber. [=]_{R}_{I}9_{/}Pues Yav\u00e9 de los Ej\u00e9rcitos, 
Dios de Israel, dice: Har\u00e9 desaparecer de este lugar, y ante tus 
propios ojos, todo grito de alegr\u00eda y de gozo, y tambi\u00e9n los 
cantos de los novios."
[\u0095]_{R}_{I}10_{/}Cuando t\u00fa anuncies a este pueblo todas estas cosas, te 
preguntar\u00e1n: "\u00bfPor qu\u00e9 nos amenaza Yav\u00e9 con estas enormes 
desgracias? \u00bfQu\u00e9 crimen o qu\u00e9 pecado hemos cometido contra Yav\u00e9, 
nuestro Dios?"
{I}11_{/}Entonces t\u00fa les contestar\u00e1s: "Porque sus padres me dejaron, 
dice Yav\u00e9, y se fueron con otros dioses sirvi\u00e9ndoles e hinc\u00e1ndose 
ante ellos; y a m\u00ed me despreciaron y no observaron mis 
mandamientos. {I}12_{/}Y ustedes, s\u00ed, ustedes, han actuado peor que 
sus padres; pues cada uno de ustedes hace lo que le aconseja su 
coraz\u00f3n duro y perverso en vez de escucharme.
[=]_{I}13_{/}Los voy a echar de este pa\u00eds a otro que ni ustedes ni sus 
padres conocen; \u00a1all\u00ed podr\u00e1n ustedes servir a esos dioses, d\u00eda y 
noche, que yo ya no les har\u00e9 m\u00e1s caso!"
[=]_{R}_{I}14_{/}Sin embargo, se acerca el tiempo -dice Yav\u00e9-, en que no 
dir\u00e1n: "Viva Yav\u00e9 porque sac\u00f3 a los hijos de Israel del pa\u00eds de 
Egipto", {R}_{I}15_{/}sino "Viva Yav\u00e9 que trajo a los hijos de Israel del 
pa\u00eds del norte y de todos los pa\u00edses adonde los hab\u00eda echado". \u00a1Yo 
los devolver\u00e9 a la tierra que hab\u00eda dado a sus padres!
[=]_{I}16_{/}Yo enviar\u00e9 primero a muchos pescadores, dice Yav\u00e9, que 
los pescar\u00e1n; despu\u00e9s, a numerosos cazadores, que los perseguir\u00e1n 
por montes y cerros, y hasta en las cavernas de las monta\u00f1as. 
{I}17_{/}Porque estoy mirando todos sus caminos, sin que ninguno se me 
oculte y sin que su culpa escape a mi vista.
[=]_{I}18_{/}Les har\u00e9 pagar el doble por su crimen y sus pecados, ya 
que profanaron mi tierra con los cad\u00e1veres de sus \u00eddolos y 
llenaron mi propiedad con sus abominaciones.
[=]_{I}19_{/}\u00a1Oh Yav\u00e9, mi fuerza y mi fortaleza,
mi refugio en el d\u00eda de la desgracia!
A ti vendr\u00e1n a verte las naciones
desde los \u00faltimos l\u00edmites de la tierra, y dir\u00e1n:
Era s\u00f3lo mentira lo que se transmit\u00edan nuestros padres,
y vanidad y falta de poder.
{R}_{I}20_{/}\u00bfPuede un hombre fabricarse sus dioses?
\u00a1Qu\u00e9 va, \u00e9sos no son dioses!
{I}21_{/}Y se lo voy a mostrar,
pues esta vez les demostrar\u00e9,
c\u00f3mo son mi mano y mi poder,
y as\u00ed sabr\u00e1n que mi nombre es Yav\u00e9.
{N}PECADO DE IDOLATR\u00cdA Y SU CASTIGO{/}

{1}17{/}

[=]_{R}_{I}1_{/}El pecado de Jud\u00e1 est\u00e1 escrito con un punz\u00f3n de acero, 
con una punta de diamante; est\u00e1 grabado sobre la tabla de su 
coraz\u00f3n y sobre los cuernos de sus altares. [=]_{I}2_{/}Sus altares y 
sus postes sagrados lo recuerdan debajo de los \u00e1rboles verdes, en 
las lomas altas {I}3_{/}y los cerros del llano. Tu riqueza y todos tus 
tesoros los entregar\u00e9 al saqueo, en pago por todos tus pecados 
cometidos en tus santuarios altos por todo tu territorio. 
[=]_{I}4_{/}Tendr\u00e1s que desprenderte de la propiedad que te hab\u00eda 
regalado, y te har\u00e9 esclavo de tus enemigos en una tierra 
desconocida, porque has encendido el fuego de mi ira, que quemar\u00e1 
eternamente.
{N}SENTENCIAS DE SABIDUR\u00cdA{/}

[=]_{R}_{I}5_{/}As\u00ed habla Yav\u00e9:
\u00a1Maldito el hombre que conf\u00eda en otro hombre,
que busca su apoyo en un mortal,
y que aparta su coraz\u00f3n de Yav\u00e9!
[=]_{R}_{I}6_{/}Es como mata de cardo en la estepa;
no sentir\u00e1 cuando llegue la lluvia,
pues ech\u00f3 sus ra\u00edces
en lugares ardientes del desierto,
en un solar despoblado.
{I}7_{/}\u00a1Bendito el que conf\u00eda en Yav\u00e9,
y que en \u00e9l pone su esperanza!
[=]_{R}_{I}8_{/}Se asemeja a un \u00e1rbol plantado
a la orilla del agua,
y que alarga sus ra\u00edces hacia la corriente:
no tiene miedo de que llegue el calor,
su follaje se mantendr\u00e1 verde;
en a\u00f1o de sequ\u00eda no se inquieta,
ni deja de producir sus frutos.
{I}9_{/}El coraz\u00f3n es lo m\u00e1s complejo,
y es perverso: \u00bfqui\u00e9n puede conocerlo?
[=]_{I}10_{/}Yo, Yav\u00e9, yo escudri\u00f1o el coraz\u00f3n
y sondeo las entra\u00f1as;
yo doy a cada cual seg\u00fan su conducta
y seg\u00fan el fruto de sus obras.
{I}11_{/}El que amontona riquezas injustamente
es como la perdiz que se echa sobre huevos ajenos;
tendr\u00e1 que dejarlas, en la mitad de su vida,
y al final no ser\u00e1 m\u00e1s que un insensato.
{R}_{I}12_{/}Un trono glorioso y excelso,
es nuestro Santuario:
[=]_{R}_{I}13_{/}esperanza de Israel, Yav\u00e9,
los que te traicionan ser\u00e1n confundidos.
Los que se rebelan ser\u00e1n borrados del pa\u00eds,
porque abandonaron el manantial de agua viva.
{N}S\u00c1LVAME Y ESTAR\u00c9 SALVO{/}

{I}14_{/}\u00a1Devu\u00e9lveme la salud, Yav\u00e9, y quedar\u00e9 sano! \u00a1S\u00e1lvame y estar\u00e9 
a salvo! Pues mi esperanza eres t\u00fa.
[=]_{I}15_{/}Mira c\u00f3mo me dicen: \u00bfUna palabra m\u00e1s de Yav\u00e9? \u00a1Que se 
cumpla, pues!
{I}16_{/}A pesar de esto yo no te he obligado a lo peor, no he 
anhelado que llegue el d\u00eda fatal, t\u00fa lo sabes bien; todo lo que ha 
salido de mis labios est\u00e1 claro para ti.
{I}17_{/}No me hagas caer en el susto, t\u00fa, que eres mi refugio en el 
tiempo malo. {I}18_{/}\u00a1Que sean humillados mis perseguidores y no yo; 
que ellos tiemblen de miedo, no yo! Desata sobre ellos todas las 
calamidades, apl\u00e1stalos bien aplastados.
{N}OBSERVAR EL S\u00c1BADO{/}

[\u0095]_{R}_{I}19_{/}Me lleg\u00f3 una palabra de Yav\u00e9: "Anda a la puerta que 
llaman "Puerta del Pueblo", por donde entran los reyes de Jud\u00e1. 
Ir\u00e1s tambi\u00e9n a las dem\u00e1s puertas de Jerusal\u00e9n {R}_{I}20_{/}y dir\u00e1s: 
Escuchen la palabra de Yav\u00e9, ustedes reyes de Jud\u00e1, y tambi\u00e9n 
ustedes que habitan en Jerusal\u00e9n y pasan por estas puertas:
[=]_{R}_{I}21_{/}Si ustedes quieren salvar la vida, cuiden de no llevar 
carga el d\u00eda s\u00e1bado, y de no hacer entrar en Jerusal\u00e9n sus 
productos en ese d\u00eda. {I}22_{/}No salgan cargados ese d\u00eda, ni hagan 
trabajo alguno, sino que santifiquen el d\u00eda s\u00e1bado como se lo 
mand\u00e9 a sus padres. {I}23_{/}Ellos no me obedecieron ni escucharon mi 
mandato. Se pusieron duros de cabeza, para no o\u00edr ni aceptar mis 
advertencias.
{R}_{I}24_{/}Pero si ustedes me hacen caso, palabra de Yav\u00e9, y santifican 
el d\u00eda s\u00e1bado, sin realizar en \u00e9l trabajo alguno, y no entran 
cargados por las puertas de Jerusal\u00e9n, entonces habr\u00e1 reyes que se 
sientan en el trono de David. 
{R}_{I}25_{/}Entrar\u00e1n por estas puertas con sus carros y sus caballos, 
ellos y sus cortesanos, y tambi\u00e9n la gente de Jud\u00e1 y de Jerusal\u00e9n, 
y esta ciudad ser\u00e1 habitada siempre. {R}_{I}26_{/}Aqu\u00ed subir\u00e1n los 
habitantes de las ciudades de Jud\u00e1, de los alrededores de 
Jerusal\u00e9n, de la tierra de Benjam\u00edn, de la Tierra Baja, de los 
cerros y del sur, trayendo v\u00edctimas y sacrificios, incienso y 
ofrendas, en acci\u00f3n de gracias al Templo de Yav\u00e9.
{R}_{I}27_{/}Pero si no me escuchan, y no santifican este d\u00eda, trabajando 
y llevando sus cargas por las puertas de Jerusal\u00e9n, prender\u00e9 fuego 
a esas puertas, y devorar\u00e1 los edificios de Jerusal\u00e9n. Y nadie lo 
apagar\u00e1."
{N}EN LA CASA DEL ALFARERO{/}

{1}18{/}

[\u0095]_{R}_{I}1_{/}Aqu\u00ed viene una palabra que Yav\u00e9 dirigi\u00f3 a Jerem\u00edas: 
[=]_{I}2_{/}"Lev\u00e1ntate y baja a la casa del que trabaja la greda; all\u00ed 
te har\u00e9 o\u00edr mis palabras."

{I}3_{/}Baj\u00e9, pues, donde el alfarero que estaba haciendo un trabajo 
al torno. {I}4_{/}Pero el c\u00e1ntaro que estaba haciendo le sali\u00f3 mal, 
mientras amoldaba la greda. Lo volvi\u00f3 entonces a empezar, 
transform\u00e1ndolo en otro c\u00e1ntaro a su gusto.
{I}5_{/}Yav\u00e9, entonces, me dirigi\u00f3 esta palabra: {R}_{I}6_{/}"Yo puedo hacer 
lo mismo contigo, pueblo de Israel; como el barro en la mano del 
alfarero, as\u00ed eres t\u00fa en mi mano.
{R}_{I}7_{/}A veces yo hablo respecto de alg\u00fan reino o de alguna naci\u00f3n, 
amenazando con destruir y arrancar. {I}8_{/}Mas ellos cambian su 
proceder, dejando la maldad que yo denunciaba. Entonces, yo 
tambi\u00e9n cambio mis proyectos y ya no les quiero causar ning\u00fan mal.
{R}_{I}9_{/}Otras veces, yo hablo respecto de alguna naci\u00f3n, o de alg\u00fan 
reino, prometiendo edificar y plantar. [=]_{I}10_{/}Mas ellos hacen lo 
que me desagrada y dejan de escuchar mi voz. Entonces yo tambi\u00e9n 
me arrepiento y ya no quiero hacerles el bien que promet\u00eda.
{R}_{I}11_{/}Pues bien, oigan lo que dice Yav\u00e9 a la gente de Jud\u00e1 y a los 
habitantes de Jerusal\u00e9n: Sepan que yo estoy preparando contra 
ustedes una desgracia. Arrepi\u00e9ntanse cada uno de su mal proceder, 
y mejoren su conducta y sus obras."
{I}12_{/}Pero ellos respondieron: "\u00a1Basta! Nosotros haremos seg\u00fan nos 
parezca." Y cada uno sigue sus propias ideas, por malas que sean.
{N}MI PUEBLO ME HA OLVIDADO{/}

{R}_{I}13_{/}Debido a todo esto, as\u00ed habla Yav\u00e9: Averig\u00fcen entre las 
naciones y vean si alguien oy\u00f3 cosa semejante: una cosa horrible 
ha hecho la virgen de Israel.
{I}14_{/}\u00bfHan visto ustedes que haya desaparecido de las altas cumbres 
la nieve del L\u00edbano, o que se hayan secado las aguas poderosas, 
frescas y corrientes?
{I}15_{/}\u00a1Y bien, mi pueblo me ha olvidado y quema incienso a cosas 
que no valen nada! Lo han desviado de sus caminos, de sus viejos 
senderos, para tomar caminos horrorosos, rutas intransitables.
{R}_{I}16_{/}Lograr\u00e1n que su pa\u00eds se vuelva un desierto, un objeto de 
risa eterna: todo el que pase quedar\u00e1 sorprendido de eso y menear\u00e1 
la cabeza. {I}17_{/}Como si fuera el viento de oriente, los 
desparramar\u00e9 frente al enemigo. La espada y no la cara les 
mostrar\u00e9, en el d\u00eda de su calamidad.
{N}CON OCASI\u00d3N DE UN ATENTADO CONTRA JEREM\u00cdAS{/}

{R}_{I}18_{/}Ellos dec\u00edan: "Vengan, tramemos un atentado contra Jerem\u00edas, 
porque no por eso van a faltar sacerdotes que nos digan la Ley, ni 
sabios que den consejos, ni profetas que transmitan palabras de 
Yav\u00e9. Vengan, debemos contradecirle y no hacer m\u00e1s caso a todas 
sus palabras."
{I}19_{/}Ati\u00e9ndeme, Yav\u00e9,
mira lo que dicen mis adversarios.
{I}20_{/}\u00bfAcaso se paga mal por bien?
\u00bfY c\u00f3mo es que ellos est\u00e1n haciendo un hoyo para m\u00ed?
Recu\u00e9rdate c\u00f3mo me present\u00e9 a ti
para hablarte en su favor
y para apartar de ellos tu ira.
{I}21_{/}\u00a1Entrega, pues, sus hijos al hambre,
d\u00e9jalos a merced de la espada!
Que sus mujeres se queden sin hijos ni maridos.
\u00a1Que sus esposos sean muertos por la peste
y sus j\u00f3venes atravesados por la espada en la guerra!
{I}22_{/}Que se oigan salir gritos de sus casas
cuando t\u00fa env\u00edes, de repente, contra ellos,
bandas de salteadores,
ya que han cavado una fosa para cazarme
y han escondido trampas por donde yo paso.
{I}23_{/}T\u00fa, Yav\u00e9, conoces en detalle
sus planes asesinos contra m\u00ed.
No perdones su crimen
ni se te olvide su pecado.
\u00a1No pierdas de vista su destrucci\u00f3n,
cuando se desate tu c\u00f3lera, act\u00faa, no m\u00e1s, contra ellos!
{N}EL JARRO ROTO{/}

{1}19{/}

[=]_{R}_{I}1_{/}Esta fue la palabra de Yav\u00e9: "Anda a comprarte un jarro 
de greda. Que te acompa\u00f1en algunos ancianos del pueblo y algunos 
sacerdotes. {I}2_{/}Parte despu\u00e9s en direcci\u00f3n del valle de Ben-Hin\u00f3n, 
a la entrada de la Puerta de los Alfareros, y pronuncia all\u00ed este 
discurso, que yo te dictar\u00e9. {R}_{I}3_{/}Comenzar\u00e1s as\u00ed:
Escuchen la palabra de Yav\u00e9, reyes de Jud\u00e1 y habitantes de 
Jerusal\u00e9n. As\u00ed dice Yav\u00e9 de los Ej\u00e9rcitos, el Dios de Israel. Voy 
a mandar una calamidad tal sobre este lugar, que le zumbar\u00e1n los 
o\u00eddos a quien la oiga, {R}_{I}4_{/}por haberme abandonado, profanando 
este lugar, y ofrecido incienso a dioses extranjeros que ni ellos, 
ni sus padres, ni los reyes de Jud\u00e1 conoc\u00edan. Han llenado este 
lugar de sangre inocente {I}5_{/}y han construido santuarios altos a 
Baal para quemar a sus hijos; siendo que yo jam\u00e1s lo hab\u00eda 
prescrito u ordenado, ni se me hab\u00eda pasado por la mente.
{R}_{I}6_{/}Por esto, se est\u00e1 acercando el d\u00eda en que este lugar ya no se 
llamar\u00e1 Tofet ni valle de Ben-Hin\u00f3n, sino Valle de la Muerte.
{R}_{I}7_{/}Reducir\u00e9 a nada las esperanzas de Jud\u00e1 y Jerusal\u00e9n en este 
lugar; los har\u00e9 caer bajo la espada de sus enemigos, a manos de 
los que buscan su muerte; dar\u00e9 sus cad\u00e1veres por comida a las aves 
de rapi\u00f1a y a las fieras salvajes. {R}_{I}8_{/}Transformar\u00e9 este lugar en 
un desierto, en un objeto de risa, de manera que cualquiera que 
pase quedar\u00e1 admirado y silbar\u00e1 al ver tantas heridas. {I}9_{/}Les 
har\u00e9 comer la carne de sus hijos e hijas, y se devorar\u00e1n entre 
ellos, en medio del angustioso asedio y de la miseria a que los 
reducir\u00e1n sus enemigos, que quieren quitarles la vida.
{I}10_{/}Despu\u00e9s de decirles todo esto, har\u00e1s pedazos este jarro en 
presencia de los que te hayan acompa\u00f1ado, {R}_{I}11_{/}y les dir\u00e1s: As\u00ed 
habla Yav\u00e9 de los Ej\u00e9rcitos: Voy a despedazar a este pueblo y esta 
ciudad, como se hace a\u00f1icos un vaso de greda, sin que pueda 
componerse. Y se har\u00e1n los entierros en Tofet por no haber lugar 
en otra parte. {R}_{I}12_{/}As\u00ed har\u00e9 con este lugar, dice Yav\u00e9, hasta 
convertir esta ciudad en un Tofet. {R}_{I}13_{/}Las casas de los reyes de 
Jud\u00e1 y las de Jerusal\u00e9n ser\u00e1n impuras como el lugar de Tofet; 
\u00a1todas aquellas casas, en cuyas terrazas quemaron incienso al 
ej\u00e9rcito del cielo y derramaron vino a los dioses extranjeros!"
{N}ALTERCADO EN EL TEMPLO{/}

[\u0095]_{R}_{I}14_{/}Al volver Jerem\u00edas de Tofet, lugar donde Yav\u00e9 lo hab\u00eda 
enviado a profetizar, se par\u00f3 a la entrada de la Casa de Yav\u00e9. 
All\u00ed dijo ante toda la gente:
{R}_{I}15_{/}Escuchen esta palabra del Dios de Israel, Yav\u00e9: "Mando a 
esta ciudad y a los pueblos de su alrededor todas las calamidades 
con las que los he amenazado, porque se rebelaron contra m\u00ed, y se 
negaron a escucharme."
{1}20{/}

{I}1_{/}El sacerdote Pasjur, hijo de Immer, que era primer encargado 
de la Casa de Yav\u00e9, {R}_{I}2_{/}al o\u00edr a Jerem\u00edas, mand\u00f3 apalearlo, y lo 
hizo sujetar con cadenas en el calabozo de la puerta alta de 
Benjam\u00edn, que est\u00e1 en la Casa de Yav\u00e9.
{R}_{I}3_{/}Al d\u00eda siguiente, sac\u00f3 Pasjur a Jerem\u00edas del calabozo. 
Entonces Jerem\u00edas le dijo: "Para Yav\u00e9, ahora, no eres m\u00e1s Pasjur, 
sino que te ha llamado: {C}Terror para todos{/}." {I}4_{/}Porque as\u00ed dice 
Yav\u00e9: "Yo te entregar\u00e9 al terror, junto con tus amigos, los cuales 
ser\u00e1n muertos por sus enemigos ante tus propios ojos. 
{R}_{I}5_{/}Entregar\u00e9 a toda la gente de Jud\u00e1 en manos del rey de 
Babilonia para que sean llevados a esa ciudad o muertos a espada. 
Entregar\u00e9 a los enemigos las riquezas de Jerusal\u00e9n, tanto sus 
reservas como sus cosas preciosas, y los tesoros de los reyes de 
Jud\u00e1. Los enemigos saquear\u00e1n y tomar\u00e1n todo, llev\u00e1ndoselo a 
Babilonia.
{R}_{I}6_{/}A ti tambi\u00e9n, Pasjur, te llevar\u00e1n a Babilonia, junto con 
todos los que viven en tu casa. All\u00ed morir\u00e1s y ser\u00e1s sepultado, 
igual que tus amigos, a quienes enga\u00f1as con profec\u00edas falsas."
{N}ME HAS SEDUCIDO, YAV\u00c9{/}

[\u0095]_{I}7_{/}Me has seducido, Yav\u00e9, y me dej\u00e9 seducir por ti. Me 
tomaste a la fuerza y saliste ganando. Todo el d\u00eda soy el blanco 
de sus burlas, toda la gente se r\u00ede de m\u00ed.
{I}8_{/}Pues me pongo a hablar, y son amenazas, no les anuncio m\u00e1s que 
violencias y saqueos. La palabra de Yav\u00e9 me acarrea cada d\u00eda 
humillaciones e insultos.
[=]_{I}9_{/}Por eso, decid\u00ed no recordar m\u00e1s a Yav\u00e9, ni hablar m\u00e1s en 
su nombre, pero sent\u00eda en m\u00ed algo as\u00ed como un fuego ardiente 
aprisionado en mis huesos, y aunque yo trataba de apagarlo, no 
pod\u00eda.
{I}10_{/}Yo o\u00eda a mis adversarios que dec\u00edan contra m\u00ed: "\u00bfCu\u00e1ndo, por 
fin, lo denunciar\u00e1n?" Ahora me observan los que antes me 
saludaban, esperando que yo tropiece para desquitarse de m\u00ed.
[=]_{I}11_{/}Pero Yav\u00e9 est\u00e1 conmigo, \u00e9l, mi poderoso defensor; los que 
me persiguen no me vencer\u00e1n. Caer\u00e1n ellos y tendr\u00e1n la verg\u00fcenza 
de su fracaso, y su humillaci\u00f3n no se olvidar\u00e1 jam\u00e1s.
{R}_{I}12_{/}Yav\u00e9, Se\u00f1or, tus ojos est\u00e1n pendientes del hombre justo. T\u00fa 
conoces las conciencias y los corazones, haz que vea cuando te 
desquites de ellos, porque a ti he confiado mi defensa.
{I}13_{/}\u00a1Canten y alaben a Yav\u00e9, que salv\u00f3 al desamparado de las 
manos de los malvados!
[=]_{I}14_{/}\u00a1Maldito sea el d\u00eda en que nac\u00ed
en que mi madre me dio a luz:
\u00a1No sea bendito!
{I}15_{/}Maldito sea el que avis\u00f3 a mi padre
y le colm\u00f3 con esa alegr\u00eda:
"Te ha nacido un hijo var\u00f3n."
{R}_{I}16_{/}Que ese hombre sea como aquellas ciudades
que Yav\u00e9 ha destruido sin compasi\u00f3n;
que sienta el grito de alarma en la ma\u00f1ana
y el clamor de guerra al mediod\u00eda,
[=]_{I}17_{/}porque no me hizo morir en el seno materno.
\u00a1Mi madre habr\u00eda sido mi tumba
y yo me habr\u00eda quedado siempre en su seno!
{I}18_{/}\u00bfPara qu\u00e9, pues, sal\u00ed de sus entra\u00f1as?
\u00bfPara vivir angustia y tormento
y acabar mis d\u00edas en la humillaci\u00f3n?
{N}RESPUESTA A LOS ENVIADOS DE SEDEC\u00cdAS{/}

{1}21{/}

{R}_{I}1_{/}Estas fueron las palabras que dirigi\u00f3 Yav\u00e9 a Jerem\u00edas, cuando 
el rey Sedec\u00edas le mand\u00f3 a Pasjur, hijo de Malaqu\u00edas y al 
sacerdote Sofon\u00edas, hijo de Mahas\u00edas, para que le dijeran: 
[=]_{R}_{I}2_{/}"Consulta, en nombre de nosotros, a Yav\u00e9, pues 
Nabucodonosor, rey de Babilonia, nos est\u00e1 atacando; a lo mejor 
Yav\u00e9 vuelve a hacer para nosotros algunos de sus milagros, y el 
enemigo se retira de nuestra presencia."
{R}_{I}3_{/}Jerem\u00edas les contest\u00f3: "Lleven a Sedec\u00edas esta respuesta: 
Esto dice Yav\u00e9, Dios de Israel: {R}_{I}4_{/}Yo har\u00e9 retroceder las armas 
que ustedes llevan en sus manos y con las que combaten en las 
murallas de la ciudad, al rey de Babilonia y a los caldeos que los 
est\u00e1n sitiando, y las amontonar\u00e9 en medio de la ciudad. {I}5_{/}Y yo 
mismo pelear\u00e9 contra ustedes a mano limpia y con la camisa 
arremangada, con rabia, con ira y con gran indignaci\u00f3n. 
{I}6_{/}Enviar\u00e9 sobre los habitantes de esta ciudad, hombres y 
bestias, una terrible peste, para que mueran.
{R}_{I}7_{/}Despu\u00e9s de eso, dice Yav\u00e9, a Sedec\u00edas, rey de Jud\u00e1, a sus 
sirvientes y a la gente de esta ciudad que haya escapado de la 
peste, de la espada y del hambre, los entregar\u00e9 en manos de 
Nabucodonosor, rey de Babilonia, en manos de sus enemigos que 
quieren quitarles la vida. Los matar\u00e1n con la espada, sin tener 
con ustedes consideraci\u00f3n, ni piedad, ni compasi\u00f3n."
{R}_{I}8_{/}Y hablar\u00e1s a este pueblo: "Esto dice Yav\u00e9: Les presento a 
ustedes dos caminos, el de la vida y el de la muerte. {I}9_{/}El que 
se quede en esta ciudad morir\u00e1 a espada, de hambre y de peste; en 
cambio, el que salga y se rinda a los caldeos, sus sitiadores, 
vivir\u00e1: salvar\u00e1 su vida por lo menos. [=]_{R}_{I}10_{/}Pues yo le he 
vuelto la cara a esta ciudad para su mal, no para su bien, dice 
Yav\u00e9. Caer\u00e1 en manos del rey de Babilonia, que le prender\u00e1 fuego."
{N}AVISO A LOS GOBERNANTES{/}

{R}_{I}11_{/}A los magistrados del rey de Jud\u00e1 le dir\u00e1s: Servidores de la 
dinast\u00eda de David, oigan lo que les dice Yav\u00e9; {I}12_{/}\u00e9stas son sus 
palabras:
Hagan justicia correctamente, cada d\u00eda, libren al oprimido de las 
manos de su opresor; de lo contrario mi c\u00f3lera va a estallar como 
un incendio y no va a haber nadie para apagarlo.
{I}13_{/}\u00a1Aqu\u00ed me tienes, t\u00fa que dominas el valle, como pe\u00f1\u00f3n en la 
llanura! dice Yav\u00e9. T\u00fa dec\u00edas: "\u00bfQui\u00e9n nos asaltar\u00e1 y penetrar\u00e1 en 
nuestros refugios?" {I}14_{/}Vengo a pedirles cuentas, dice Yav\u00e9. 
\u00a1Prender\u00e9 fuego al bosque y quemar\u00e1 todos sus alrededores!
{N}PRIMERO, LA JUSTICIA{/}

{1}22{/}

[\u0095]_{R}_{I}1_{/}Yav\u00e9 me dijo: "Baja al palacio del rey de Jud\u00e1, y all\u00ed 
entregar\u00e1s esta palabra: {R}_{I}2_{/}Escucha la palabra de Yav\u00e9, rey de 
Jud\u00e1 que reinas sentado en el trono de David. As\u00ed te dice Yav\u00e9 a 
ti y a tus servidores y a todo tu pueblo que entra por estas 
puertas:
[=]_{I}3_{/}Practiquen la justicia y hagan el bien, libren de la mano 
del opresor al que fue despojado; no maltraten al forastero ni al 
hu\u00e9rfano ni a la viuda; no les hagan violencia, ni derramen sangre 
inocente en este lugar.
{R}_{I}4_{/}Si cumplen esto, entonces los reyes sucesores de David 
seguir\u00e1n entrando por estas puertas, pasar\u00e1n con sus carros y sus 
caballos, con su gente y con su pueblo. {I}5_{/}Pero si no escuchan 
estas palabras, les juro por m\u00ed mismo, Yav\u00e9 es quien habla, este 
palacio ser\u00e1 destruido."
[=]_{R}_{I}6_{/}Pues as\u00ed se expresa Yav\u00e9 respecto a este palacio de Jud\u00e1:
Me gustar\u00eda verte ensalzado como el pa\u00eds de Galaad, como una 
cumbre del L\u00edbano, mas te voy a dejar hecho un desierto o una 
ciudad sin habitantes. {I}7_{/}Estoy preparando a los que te van a 
asaltar con hacha en mano, echar\u00e1n abajo tus cedros m\u00e1s hermosos 
para tirarlos al fuego. {I}8_{/}Y cuando la gente de cualquiera naci\u00f3n 
pase frente a esta ciudad se preguntar\u00e1n unos a otros: "\u00bfPor qu\u00e9 
Yav\u00e9 habr\u00e1 tratado as\u00ed a esta gran ciudad?", [=]_{R}_{I}9_{/}les 
contestar\u00e1n: "Es porque faltaron a su palabra con Yav\u00e9, su Dios, y 
se arrodillaron delante de otros dioses para servirlos."
{N}CONTRA JOACAZ{/}

{I}10_{/}No lloren al que muri\u00f3 ni est\u00e9n apenados por \u00e9l. Lloren, m\u00e1s 
bien, por el que se va, pues no volver\u00e1 m\u00e1s ni jam\u00e1s ver\u00e1 su pa\u00eds 
natal. {R}_{I}11_{/}Esto es lo que ha decidido Yav\u00e9 sobre Salum, hijo de 
Jos\u00edas, rey de Jud\u00e1, que sucedi\u00f3 en el trono a su padre, y que ha 
salido de aqu\u00ed: {I}12_{/}Nunca m\u00e1s volver\u00e1, sino que morir\u00e1 en el 
lugar adonde lo llevaron prisionero, y jam\u00e1s ver\u00e1 este pa\u00eds.
{N}CONTRA JOAQUIM{/}

[=]_{I}13_{/}\u00a1Pobre de aquel que edifica su casa con abusos, y levanta 
sus pisos sobre la injusticia! \u00a1Pobre de aquel que se aprovecha de 
su pr\u00f3jimo y lo hace trabajar sin pagarle su salario!
{R}_{I}14_{/}T\u00fa piensas: "Me voy a construir un palacio suntuoso, con 
pisos espaciosos; luego abrir\u00e9 ventanas y las cubrir\u00e9 con madera 
de cedro, toda pintada de rojo." {R}_{I}15_{/}\u00bfAcaso hace falta el cedro 
para que seas rey? \u00bfLe falt\u00f3 acaso a tu padre comida o bebida? Sin 
embargo, se preocupaba de la justicia y todo le sal\u00eda bien. 
[=]_{I}16_{/}Juzgaba la causa del desamparado y del pobre.
Yav\u00e9 te pregunta: "\u00bfConocerme no es actuar en esa forma?"
{I}17_{/}Pero nada ves o conoces sino tu propio inter\u00e9s; y esto, 
derramando sangre, y manteniendo la opresi\u00f3n y la violencia.
{R}_{I}18_{/}Esta es la suerte que, por orden de Yav\u00e9, correr\u00e1 Joaquim, 
hijo de Jos\u00edas, rey de Jud\u00e1. Nadie dir\u00e1 sollozando por \u00e9l: "\u00a1Ay de 
mi hermano, ay de mi hermana!" Nadie dir\u00e1 sollozando por \u00e9l: "\u00a1Ay, 
Se\u00f1or! \u00a1Ay, su Majestad!" {R}_{I}19_{/}Ser\u00e1 enterrado como un burro, lo 
arrastrar\u00e1n y lo tirar\u00e1n fuera de las puertas de Jerusal\u00e9n.
{I}20_{/}Sube a los cerros del L\u00edbano y grita; levanta tu voz desde 
los cerros de Bas\u00e1n y de lo alto del Abarim, porque todos tus 
amantes han sido aplastados.
{I}21_{/}Te habl\u00e9 cuando te sonre\u00eda la fortuna y dijiste: "No tengo 
ganas de o\u00edr." Te has acostumbrado desde tu juventud a no escuchar 
mi voz. {I}22_{/}El viento dispersar\u00e1 a todos tus pastores, y tus 
amantes partir\u00e1n al destierro. Entonces quedar\u00e1s avergonzada y 
decepcionada de todos esos amantes.
{I}23_{/}T\u00fa, que hiciste tu casa en el L\u00edbano, que anidabas entre los 
cedros, \u00a1c\u00f3mo te ir\u00e1s a quejar cuando sientas dolores y angustias 
como de una mujer que da a luz!
{N}CONTRA JECON\u00cdAS{/}

{R}_{I}24_{/}\u00a1Por mi vida, dice Yav\u00e9, aunque Jecon\u00edas, hijo de Joaquim, 
rey de Jud\u00e1, fuese un anillo en mi mano derecha, lo arrancar\u00eda de 
all\u00ed! {I}25_{/}Te entregar\u00e9 a los caldeos, que te buscan y que te 
atemorizan , [=]_{I}26_{/}y te echar\u00e9 a ti y a tu madre, que te 
engendr\u00f3, a otro pa\u00eds donde ustedes no nacieron, pero donde van a 
morir. {I}27_{/}Y a esta tierra, a la que tanto desean volver, no 
volver\u00e1n jam\u00e1s.
[=]_{I}28_{/}Este tal Jecon\u00edas, \u00bfes, acaso, un trasto viejo e 
inservible que ya nadie quiere? \u00bfPor qu\u00e9 han sido expulsados \u00e9l y 
su familia y echados a un pa\u00eds que no conoc\u00edan?
{I}29_{/}\u00a1Tierra, tierra, tierra!, escucha esta palabra de Yav\u00e9: 
{R}_{I}30_{/}Inscriban en el registro a este hombre as\u00ed: "Sin hijos, un 
fracasado en su vida." Pues nadie de su sangre lograr\u00e1 
restablecerse sobre el trono de David para reinar en Jud\u00e1.
{N}EL BUEN PASTOR{/}

{1}23{/}

[\u0095]_[=]_{I}1_{/}"\u00a1Ay de esos pastores que pierden y dispersan las 
ovejas de mis praderas!"
{R}_{I}2_{/}As\u00ed habla Yav\u00e9, el Dios de Israel, contra los pastores que 
pastorean a mi pueblo: "Ustedes han dispersado mis ovejas y las 
han echado en vez de preocuparse de ellas. Pero ahora me voy a 
preocupar de ustedes por todo el mal que cometieron, palabra de 
Yav\u00e9. {I}3_{/}Voy a reunir el resto de mis ovejas, llam\u00e1ndolas de 
todos los pa\u00edses adonde las haya dispersado. Las har\u00e9 volver a sus 
pastos, donde se criar\u00e1n y se multiplicar\u00e1n. {I}4_{/}Yo pondr\u00e9 al 
frente de ellas pastores que las cuiden, y nunca m\u00e1s temer\u00e1n o 
ser\u00e1n asustadas. Ya ninguna se perder\u00e1."
{R}_{I}5_{/}As\u00ed dice Yav\u00e9: "Llega el d\u00eda en que yo har\u00e9 surgir un hijo de 
David que se portar\u00e1 como rey justo y prudente. [=]_{R}_{I}6_{/}El 
gobernar\u00e1 este pa\u00eds seg\u00fan la justicia y el derecho. En aquel 
tiempo Jud\u00e1 gozar\u00e1 de paz, e Israel permanecer\u00e1 seguro. Y \u00e9ste es 
el nombre que le dar\u00e1n: Yav\u00e9-nuestra-justicia.
[=]_{R}_{I}7_{/}Llegar\u00e1 tambi\u00e9n el tiempo, dice Yav\u00e9, en que ya no se 
dir\u00e1 m\u00e1s: "Viva Yav\u00e9, que ha sacado a los hijos de Israel de la 
tierra de Egipto", {R}_{I}8_{/}sino: "Viva Yav\u00e9, que sac\u00f3 y trajo a la 
raza de Israel del pa\u00eds del norte y de todos los pa\u00edses donde los 
hab\u00eda desparramado, para que habiten de nuevo en su propia 
tierra."
{N}CONTRA LOS FALSOS PROFETAS{/}

[\u0095]_{R}_{I}9_{/}{C}Para los profetas{/}.
Se me parte el coraz\u00f3n en mi pecho,
tiemblo de pies a cabeza;
quedo como un borracho
que ha volteado el vino,
al ver a Yav\u00e9 y o\u00edr sus santas palabras:
{R}_{I}10_{/}"El pa\u00eds est\u00e1 repleto de ad\u00falteros; y porque los he 
maldecido, el pa\u00eds est\u00e1 de duelo y se han secado los oasis del 
desierto. Corren para hacer el mal y se empe\u00f1an en actuar 
injustamente. [=]_{R}_{I}11_{/}Hasta el profeta y el sacerdote se han 
vuelto imp\u00edos, y en mi propia Casa me he topado con su maldad, 
dice Yav\u00e9.
{I}12_{/}Por eso, su camino se les har\u00e1 resbaladizo en la oscuridad; 
caer\u00e1n y se ir\u00e1n al suelo cuando llegue el a\u00f1o del castigo y les 
env\u00ede la desgracia."
{R}_{I}13_{/}No he encontrado m\u00e1s que estupidez en los profetas de 
Samaria: profetizaron en nombre de Baal y extraviaron a mi pueblo 
Israel. {R}_{I}14_{/}Luego vi cosas horrorosas en los profetas de 
Jerusal\u00e9n: adulterio, apego a la mentira. Apoyan a los perversos 
de tal manera, que nadie se arrepiente de su maldad. Para m\u00ed son 
todos ellos como Sodoma, y los habitantes son como los de Gomorra.
{R}_{I}15_{/}Esta es, por tanto, la sentencia de Yav\u00e9 de los Ej\u00e9rcitos 
sobre estos profetas: Les dar\u00e9 como comida ajenjo, y como bebida 
agua envenenada, porque a partir de los profetas de Jerusal\u00e9n la 
corrupci\u00f3n ha cundido por todo el pa\u00eds.
[=]_{R}_{I}16_{/}Esto dice Yav\u00e9: No escuchen las palabras de estos 
profetas que profetizan para ustedes, porque los enga\u00f1an 
cont\u00e1ndoles las visiones de su propia imaginaci\u00f3n y no lo que sale 
de la boca de Yav\u00e9. {I}17_{/}A aquellos que desprecian la palabra de 
Yav\u00e9 les aseguran "que tendr\u00e1n paz", y a todos los que siguen los 
caprichos de su coraz\u00f3n, "que ninguna desgracia les va a suceder".
{I}18_{/}Pero, \u00bfqui\u00e9n de ellos ha asistido a una reuni\u00f3n con Yav\u00e9? 
\u00bfQui\u00e9n ha visto y o\u00eddo su palabra? \u00bfQui\u00e9n se ha fijado en sus 
palabras para transmitirlas?
[=]_{I}19_{/}El temporal de Yav\u00e9 estalla, una tempestad se desencadena 
y se precipita sobre las cabezas de los imp\u00edos. {I}20_{/}Es la c\u00f3lera 
de Yav\u00e9 que no se calmar\u00e1 hasta que no haya cumplido y realizado 
el prop\u00f3sito de su coraz\u00f3n. Despu\u00e9s entender\u00e1n ustedes todo esto 
claramente.
{R}_{I}21_{/}Yo no mand\u00e9 a estos profetas \u00a1y vinieron corriendo! Tampoco 
les habl\u00e9 y se pusieron a profetizar. {I}22_{/}\u00bfAcaso asistieron a 
alguna reuni\u00f3n conmigo? \u00a1Entonces, que transmitan mis palabras a 
mi pueblo, que lo hagan volverse de su mal camino y de sus obras 
perversas!
{R}_{I}23_{/}\u00bfSoy yo un Dios s\u00f3lo de cerca?, dice Yav\u00e9, \u00bfno soy Dios 
tambi\u00e9n de lejos? [=]_{R}_{I}24_{/}\u00bfO puede un hombre ocultarse en un 
escondite sin que yo lo vea?, dice Yav\u00e9. El cielo y la tierra, \u00bfno 
los lleno yo?, dice Yav\u00e9. {R}_{I}25_{/}Me he puesto a escuchar lo que 
dicen los profetas que profetizan en mi nombre falsamente; sus 
palabras son: "\u00a1He tenido un sue\u00f1o, he tenido un sue\u00f1o!"
{R}_{I}26_{/}\u00bfHasta cu\u00e1ndo habr\u00e1, entre los profetas, profetas de mentira 
que profetizan falsamente y que cuentan lo que han inventado? 
{I}27_{/}Pretenden, con los sue\u00f1os que unos a otros se cuentan, hacer 
olvidar mi Nombre a mi pueblo, como sus padres se olvidaron de mi 
Nombre por seguir a Baal. {R}_{I}28_{/}El profeta que ha tenido un sue\u00f1o 
cuenta su sue\u00f1o, pero el que ha recibido mi palabra transmite mi 
palabra de verdad.
\u00bfQu\u00e9 tiene que ver la paja con el trigo?, dice Yav\u00e9. {I}29_{/}\u00bfNo es 
mi palabra como fuego que quema o como martillo que rompe la roca?
{R}_{I}30_{/}Pues bien, dice Yav\u00e9, voy a castigar los profetas, dice 
Yav\u00e9, que se roban mis palabras unos a otros; {I}31_{/}que no tienen 
m\u00e1s que abrir su boca para pronunciar or\u00e1culos. {R}_{I}32_{/}Voy a 
castigar los profetas de sue\u00f1os mentirosos que son buenos para 
contarlos y que desorientan a mi pueblo con sus embustes y 
extravagancias. Yo no los he enviado ni les mandado \u00f3rdenes, y no 
sirven para nada a este pueblo, dice Yav\u00e9.
{I}33_{/}Y cuando esa gente te pregunte: "\u00bfCu\u00e1l es la carga de Yav\u00e9?", 
les contestar\u00e1s: "Ustedes son esa carga, y a ustedes los voy a 
tirar para afuera, {R}_{I}34_{/}dice Yav\u00e9." Y al profeta, sacerdote u 
hombre cualquiera que diga: "Carga de Yav\u00e9", lo castigar\u00e9 a \u00e9l y a 
su familia.
{I}35_{/}Esto es lo que unos a otros deben decirse ustedes: "\u00bfQu\u00e9 ha 
respondido Yav\u00e9? o \u00bfqu\u00e9 ha dicho Yav\u00e9?" {I}36_{/}Pero no usen m\u00e1s la 
expresi\u00f3n "Carga de Yav\u00e9", porque se volver\u00e1 muy pesada para quien 
la emplee.
{R}_{I}37_{/}As\u00ed hay que hablarle a un profeta: "\u00bfQu\u00e9 te ha contestado 
Yav\u00e9 o qu\u00e9 te ha dicho?"; {I}38_{/}y si alguno llega a exclamar "Carga 
de Yav\u00e9", entonces miren lo que les anuncia Yav\u00e9: Puesto que 
ustedes repiten esa expresi\u00f3n, siendo que les advert\u00ed que no la 
usaran, {I}39_{/}los levantar\u00e9 como un fardo y los dejar\u00e9 caer lejos 
de mi presencia, junto con la ciudad que regal\u00e9 a ustedes y a sus 
padres. {I}40_{/}Y echar\u00e9 encima de ustedes una verg\u00fcenza eterna, una 
mancha que nunca se borrar\u00e1.
{N}LOS DOS CANASTOS DE HIGOS{/}

{1}24{/}

[\u0095]_[=]_{R}_{I}1_{/}Yav\u00e9 me mostr\u00f3 dos canastos con higos, que estaban 
delante de su templo. Esto pas\u00f3 despu\u00e9s de que Nabucodonosor, rey 
de Babilonia, desterr\u00f3 a Jecon\u00edas, hijo de Joaquim, rey de Jud\u00e1, y 
a los pr\u00edncipes de Jud\u00e1 junto con los herreros y los cerrajeros, y 
los llev\u00f3 a Babilonia, lejos de Jerusal\u00e9n.
{I}2_{/}Un canasto ten\u00eda higos muy buenos, como son los primeros que 
maduran; el otro ten\u00eda higos podridos, tan malos que no se pod\u00edan 
comer. {R}_{I}3_{/}Y me pregunt\u00f3 Yav\u00e9: "\u00bfQu\u00e9 ves, Jerem\u00edas?" Le contest\u00e9: 
"Higos. Los buenos son muy buenos; los malos est\u00e1n tan podridos 
que no se pueden comer."
{R}_{I}4_{/}Entonces me lleg\u00f3 una palabra de Yav\u00e9: Esto dice Yav\u00e9, Dios 
de Israel: {R}_{I}5_{/}As\u00ed como se mira con gusto estos higos buenos, as\u00ed 
me voy a interesar por el bien de los desterrados de Jud\u00e1, que 
ech\u00e9 de este lugar al pa\u00eds de los caldeos. {I}6_{/}Me fijar\u00e9 que les 
vaya bien, los har\u00e9 regresar a su tierra, los reconstruir\u00e9 en vez 
de demolerlos, los plantar\u00e9 en vez de arrancarlos. [=]_{R}_{I}7_{/}Les 
dar\u00e9 un coraz\u00f3n que sea capaz de conocerme a m\u00ed, Yav\u00e9. Ser\u00e1n mi 
pueblo y yo ser\u00e9 su Dios, pues volver\u00e1n a m\u00ed con todo su coraz\u00f3n.
{R}_{I}8_{/}Pero as\u00ed como se trata a los higos malos, tan podridos que no 
se pueden comer, as\u00ed tratar\u00e9 a Sedec\u00edas, rey de Jud\u00e1, a sus 
pr\u00edncipes y al resto de los habitantes de Jerusal\u00e9n, tanto a los 
que quedaron en este pa\u00eds como a los que viven en Egipto. 
[=]_{I}9_{/}Ser\u00e1n motivo de espanto y de verg\u00fcenza para todos los 
reinos de la tierra; se reir\u00e1n y se burlar\u00e1n de ellos, ser\u00e1n como 
un ejemplo de maldici\u00f3n en todos los pa\u00edses adonde los echar\u00e9. 
{I}10_{/}Enviar\u00e9 contra ellos la espada, el hambre, la peste, hasta 
que hayan desaparecido de la tierra que les hab\u00eda dado a ellos y a 
sus padres.
{N}ANUNCIO DE LOS SETENTA A\u00d1OS DE DESTIERRO{/}

{1}25{/}

[\u0095]_{R}_{I}1_{/}Aqu\u00ed viene la palabra que fue dirigida a Jerem\u00edas acerca 
de todo el pueblo de Jud\u00e1, el a\u00f1o cuarto del reinado de Joaquim, 
hijo de Jos\u00edas, y rey de Jud\u00e1. {R}_{I}2_{/}Jerem\u00edas, el profeta, la 
transmiti\u00f3 a todo el pueblo de Jud\u00e1 y a todos los habitantes de 
Jerusal\u00e9n:
{R}_{I}3_{/}"Hace ya veintitr\u00e9s a\u00f1os, desde el a\u00f1o trece del reinado de 
Jos\u00edas, hijo de Am\u00f3n y rey de Jud\u00e1, hasta la fecha, que me habla 
Yav\u00e9. Sin descanso (les predico a ustedes, pero sin que ustedes 
escuchen. {R}_{I}4_{/}Adem\u00e1s, Yav\u00e9, sin cesar), les ha mandado a sus 
servidores los profetas, pero ustedes ni los oyeron ni les 
hicieron caso.
{I}5_{/}Sus palabras han sido: "Dejen su mala conducta y sus malas 
acciones, s\u00f3lo as\u00ed podr\u00e1n ustedes permanecer en el territorio que 
Yav\u00e9 concedi\u00f3 a ustedes y a sus padres, siempre y por siempre. 
{I}6_{/}Y no corran tras otros dioses para servirlos y para 
arrodillarse ante ellos; no me molesten con las obras que hacen 
sus manos y yo tampoco les har\u00e9 mal alguno. {I}7_{/}Pero ustedes se 
negaron a o\u00edrme, dice Yav\u00e9; m\u00e1s a\u00fan, me han hecho enojar con esas 
obras, para su propia desgracia."
{I}8_{/}Por esto, as\u00ed se expresa Yav\u00e9 de los Ej\u00e9rcitos: "Ya que 
ustedes no quisieron o\u00edrme cuando les hablaba, {I}9_{/}voy a mandar a 
buscar a una naci\u00f3n del norte, dice Yav\u00e9, y la echar\u00e9 contra este 
pa\u00eds y sus habitantes; los maldecir\u00e9 y los convertir\u00e9 para siempre 
en motivo de espanto, de burla y de verg\u00fcenza. {I}10_{/}Suprimir\u00e9 de 
su casa las manifestaciones de alegr\u00eda y de contento, los cantos 
del novio y de la novia, el ruido de la piedra de molino y la luz 
de la l\u00e1mpara. [=]_{R}_{I}11_{/}Todo este pa\u00eds ser\u00e1 saqueado y quedar\u00e1 
reducido a un desierto, y estas naciones servir\u00e1n al rey de 
Babilonia durante setenta a\u00f1os. [=]_{R}_{I}12_{/}Pero, cuando se cumpla 
este tiempo, castigar\u00e9 al rey de Babilonia y a su naci\u00f3n por sus 
cr\u00edmenes; castigar\u00e9 al pa\u00eds de los caldeos, dej\u00e1ndolo abandonado 
para siempre.
{I}13_{/}Har\u00e9 que se ejecute con este pa\u00eds todo cuanto he pronunciado 
en su contra, todo lo que est\u00e1 escrito en este libro. {R}_{I}14_{/}Pues 
tambi\u00e9n caer\u00e1n bajo el dominio de naciones m\u00e1s poderosas y de 
grandes reyes, y les pagar\u00e9 seg\u00fan sus actos y seg\u00fan la obra que 
hicieron sus manos.
{N}CASTIGO DE LAS NACIONES.VISI\u00d3N DE LA COPA DE LA IRA DIVINA{/}

{C}Lo que profetiz\u00f3 Jerem\u00edas contra todas las naciones.{/}

[=]_{R}_{I}15_{/}Yav\u00e9, Dios de Israel, me habl\u00f3 de esta manera: "Toma 
esta copa de vino y p\u00e1sasela a todas las naciones a las que te voy 
a enviar, {I}16_{/}para que beban y se mareen."
{I}17_{/}Recib\u00ed la copa que me entregaba Yav\u00e9, y se la di a beber a 
todas las naciones a las que me envi\u00f3: {R}_{I}18_{/}(A Jerusal\u00e9n y a las 
ciudades de Jud\u00e1, sus reyes y sus pr\u00edncipes, para que queden 
hechos una ruina, un espanto, una payasada, una maldici\u00f3n, como 
les est\u00e1 ocurriendo ahora.)
{R}_{I}19_{/}A Fara\u00f3n, rey de Egipto, con sus ministros, sus pr\u00edncipes y 
su pueblo, {R}_{I}20_{/}y a todos los pa\u00edses del occidente, a todos los 
reyes de Us; a todos los reyes de los filisteos, a Ascal\u00f3n, Gaza, 
Ecr\u00f3n, y a lo que queda de Azoto; {R}_{I}21_{/}a Edom, a Moab, a los 
hijos de Amm\u00f3n; {R}_{I}22_{/}a todos los reyes de Tiro, a todos los reyes 
de Sid\u00f3n, a los reyes de las islas que est\u00e1n al otro lado del mar; 
{I}23_{/}a Ded\u00e1n, a Tema, a Buz y a todos los hombres de cabezas 
rapadas {R}_{I}24_{/}que viven en el desierto, {R}_{I}25_{/}a todos los reyes de 
Zimri, a todos los reyes de Elam y a todos los reyes de Media; 
{R}_{I}26_{/}a todos los reyes del norte, los que est\u00e1n cerca y los que 
est\u00e1n lejos, uno detr\u00e1s de otro; y a todos los reinos que existen 
sobre la tierra.
{R}_{I}27_{/}Y les dir\u00e1s: "Esta es la orden de Yav\u00e9 de los Ej\u00e9rcitos, el 
Dios de Israel: Tomen, emborr\u00e1chense, vomiten; caigan al suelo sin 
poder levantarse bajo la espada que dirigir\u00e9 contra ustedes."
{I}28_{/}Y si se niegan a tomar de la copa que t\u00fa les presentes, les 
dir\u00e1s: "Esto les dice Yav\u00e9: Ustedes tienen que beber, {I}29_{/}porque 
la ciudad que lleva mi nombre es la primera que empiezo a 
castigar, \u00bfy ustedes quedar\u00edan sin castigo? No, porque yo mismo 
dejar\u00e9 caer la espada contra todos los habitantes de la tierra", 
dice Yav\u00e9 de los Ej\u00e9rcitos.
[=]_{I}30_{/}Y t\u00fa les comunicar\u00e1s todas estas cosas y les dir\u00e1s:
Ruge Yav\u00e9 desde lo alto, y grita desde su santa morada. Ruge con 
fuerza contra su corral y lanza gritos como los que pisan la uva 
en el lagar. A todos los habitantes de la tierra, hasta el fin del 
mundo, ha llegado el eco de su voz. {I}31_{/}Pues Yav\u00e9 abre el proceso 
de todas las naciones, pone pleito a todo mortal, y a los imp\u00edos 
los condena a la espada, dice Yav\u00e9.
{I}32_{/}Y a\u00f1ade Yav\u00e9: La cat\u00e1strofe se extiende de naci\u00f3n en naci\u00f3n, 
y una tempestad inmensa estalla desde los confines de la tierra. 
[=]_{I}33_{/}Y las v\u00edctimas de Yav\u00e9 se extender\u00e1n de uno al otro 
extremo de la tierra; no las recoger\u00e1n ni las enterrar\u00e1n, sino que 
quedar\u00e1n tiradas por el suelo como guano.
{I}34_{/}Pastores, lancen alaridos y griten,
revu\u00e9lquense en la tierra, due\u00f1os del reba\u00f1o,
porque a ustedes les toca ir al matadero
y ser ejecutados como carneros escogidos.
{R}_{I}35_{/}No habr\u00e1 salvaci\u00f3n para los pastores
ni escapatoria para los due\u00f1os.
{I}36_{/}Escuchen los gritos de los pastores
y los alaridos de los due\u00f1os del reba\u00f1o,
porque Yav\u00e9 ha destruido el pasto,
{I}37_{/}ya no hay vida en los potreros verdes
por el ardor de la c\u00f3lera de Yav\u00e9.
{R}_{I}38_{/}El le\u00f3n ha dejado su guarida,
y la tierra se ha convertido en un desierto,
bajo los golpes de la espada destructora.
{N}ARRESTO Y JUICIO DE JEREM\u00cdAS{/}

{1}26{/}

[\u0095]_{R}_{I}1_{/}Al comienzo del reinado de Joaquim, hijo de Jos\u00edas, rey 
de Jud\u00e1, [=]_{R}_{I}2_{/}Yav\u00e9 me dijo: "P\u00e1rate en el patio de la Casa de 
Yav\u00e9 para decir mis advertencias a todas las ciudades del pa\u00eds de 
Jud\u00e1 que vienen aqu\u00ed a postrarse ante m\u00ed. T\u00fa les dir\u00e1s cuanto yo 
te mande, sin suprimir nada. {I}3_{/}Puede ser que al escucharte se 
conviertan del mal que est\u00e1n haciendo. En tal caso, yo tambi\u00e9n 
renunciar\u00e9 al castigo que pensaba darles por sus malas obras.
{R}_{I}4_{/}Les dir\u00e1s: Escuchen esta palabra de Yav\u00e9:
Ustedes no me hacen caso ni andan seg\u00fan mi Ley, tal como se la 
ense\u00f1\u00e9. {R}_{I}5_{/}Hasta ahora no han escuchado las palabras de los 
profetas que yo les mand\u00e9 con insistencia. Si ustedes persisten en 
no escucharlos, {R}_{I}6_{/}tratar\u00e9 a este templo como trat\u00e9 al santuario 
de Silo, y pondr\u00e9 a Jerusal\u00e9n como ejemplo; todas las naciones de 
la tierra reconocer\u00e1n que yo la maldije."
{R}_{I}7_{/}Los sacerdotes, los profetas y todo el pueblo oyeron a 
Jerem\u00edas pronunciar estas palabras en la Casa de Yav\u00e9. {I}8_{/}En 
cuanto termin\u00f3 de decir todo lo que Yav\u00e9 le hab\u00eda ordenado, lo 
agarraron, diciendo: "Vas a morir {R}_{I}9_{/}por lo que has dicho en 
nombre de Yav\u00e9, que a este templo le pasar\u00e1 lo que a Silo y esta 
ciudad ser\u00e1 arrasada y quedar\u00e1 sin habitantes." Y se junt\u00f3 todo el 
pueblo en torno a Jerem\u00edas en la Casa de Yav\u00e9.
{R}_{I}10_{/}Al enterarse de esto, los jefes de Jud\u00e1 subieron desde el 
palacio del rey a la Casa de Yav\u00e9, donde se sentaron para juzgar 
el asunto a la entrada de la Puerta Nueva. {R}_{I}11_{/}Los sacerdotes y 
los profetas dijeron a los jefes y a todo el pueblo: "Este hombre 
merece la muerte porque ha hablado de parte de Yav\u00e9 contra esta 
ciudad, como ustedes mismos lo han escuchado."
{R}_{I}12_{/}Respondi\u00f3 Jerem\u00edas: "Yav\u00e9 me ha enviado a decirles todas las 
palabras que han escuchado respecto de su templo y de esta ciudad. 
{I}13_{/}Ahora bien, corrijan su conducta y mejoren sus obras, 
escuchen la voz de Yav\u00e9, y \u00e9l no ejecutar\u00e1 el mal con que los 
amenaza. {R}_{I}14_{/}En cuanto a m\u00ed, estoy en sus manos, hagan conmigo 
lo que les parezca bueno y justo. {R}_{I}15_{/}Pero sepan que yo soy 
inocente y, si me matan, cargar\u00e1n con un crimen, tanto ustedes 
como la ciudad de Jerusal\u00e9n y todos sus habitantes, porque es 
verdad que Yav\u00e9 me ha enviado para decirles en forma directa todas 
estas palabras."
{R}_{I}16_{/}Entonces los jefes, apoyados por todo el pueblo, dijeron a 
los sacerdotes y profetas: "Este hombre no merece la muerte, 
realmente nos ha hablado en nombre de Yav\u00e9, nuestro Dios."
{I}17_{/}Incluso se levantaron algunos de los ancianos del pa\u00eds y 
dijeron ante la gente reunida: [=]_{R}_{I}18_{/}"Miqueas de Morasti, que 
profetizaba en tiempos de Ezequ\u00edas, rey de Jud\u00e1, dijo tambi\u00e9n 
p\u00fablicamente: "Si\u00f3n llegar\u00e1 a ser un campo arado, Jerusal\u00e9n se 
convertir\u00e1 en un mont\u00f3n de ruinas, el cerro de la Casa de Yav\u00e9 no 
ser\u00e1 m\u00e1s que una colina abandonada." [=]_{R}_{I}19_{/}\u00bfAcaso lo hicieron 
morir por eso Ezequ\u00edas, rey de Jud\u00e1, y su pueblo? M\u00e1s bien 
temieron a Yav\u00e9 e imploraron su perd\u00f3n, hasta lograr que retirara 
el mal con que los hab\u00eda amenazado. Y nosotros, \u00bfc\u00f3mo podr\u00edamos 
actuar de otra manera y cargar con un crimen?"
{R}_{I}20_{/}Hubo tambi\u00e9n otro hombre que profetiz\u00f3 en nombre de Yav\u00e9: 
Ur\u00edas, hijo de Semaya, de Cariatiarim; \u00e9l profetiz\u00f3 contra esta 
ciudad y contra este pa\u00eds exactamente lo mismo que Jerem\u00edas. 
{R}_{I}21_{/}El rey Joaquim, con todos sus oficiales y magistrados, al 
o\u00edr sus palabras, trat\u00f3 de darle muerte. Al tener noticia de eso, 
Ur\u00edas, aterrorizado, huy\u00f3 a Egipto. {R}_{I}22_{/}Pero el rey Joaquim 
envi\u00f3 a Egipto a algunos hombres a las \u00f3rdenes de Elnat\u00e1n, hijo de 
Acbor, que sacaron a Ur\u00edas de Egipto {R}_{I}23_{/}y lo condujeron al rey 
Joaquim, quien lo mand\u00f3 matar al filo de la espada y arrojar su 
cad\u00e1ver a la fosa com\u00fan.
{R}_{I}24_{/}En cuanto a Jerem\u00edas, gozaba del favor de Ajigam, hijo de 
Saf\u00e1n; por eso, no cay\u00f3 en manos del pueblo que quer\u00eda matarlo.
{N}JEREM\u00cdAS ANDA LLEVANDO UN YUGO{/}

{1}27{/}

{R}_{I}1_{/}Al principio del reinado de Sedec\u00edas, hijo de Jos\u00edas, rey de 
Jud\u00e1, {R}_{I}2_{/}le lleg\u00f3 a Jerem\u00edas una palabra de Yav\u00e9: "B\u00fascate unos 
cordeles y un yugo, y col\u00f3catelo al cuello, {R}_{I}3_{/}pues tienes que 
entregar un mensaje al rey de Edom, al rey de Moab, al rey de los 
amonitas, al rey de Tiro y al rey de Sid\u00f3n, por medio de sus 
embajadores que acaban de llegar a Jerusal\u00e9n para entrevistarse 
con Sedec\u00edas, rey de Jud\u00e1. {R}_{I}4_{/}Les dar\u00e1s estas instrucciones para 
sus se\u00f1ores: Aqu\u00ed tienen una palabra de Yav\u00e9 de los Ej\u00e9rcitos, 
Dios de Israel, comun\u00edquensela a sus se\u00f1ores:
[=]_{R}_{I}5_{/}Yo hice, con mi gran poder y con mis intervenciones, la 
tierra, el hombre y los animales que existen sobre ella, y los doy 
a quien se me antoje. {R}_{I}6_{/}Ahora bien, acabo de entregar todos 
estos pa\u00edses a mi mayordomo Nabucodonosor, rey de Babilonia, y le 
he entregado hasta las bestias del campo para que le sirvan. 
{R}_{I}7_{/}Y todas las naciones depender\u00e1n de \u00e9l, de su hijo y de su 
nieto, hasta que le llegue tambi\u00e9n el turno a su pa\u00eds; entonces 
los subyugar\u00e1n poderosas naciones y grandes reyes.
{R}_{I}8_{/}A la naci\u00f3n o reino que no se someta a Nabucodonosor, rey de 
Babilonia, ni agache su cabeza bajo el yugo del rey de Babilonia, 
los castigar\u00e9, dice Yav\u00e9, con espada, hambre y peste, hasta que 
los ponga en sus manos. {R}_{I}9_{/}No hagan, pues, caso ustedes a sus 
profetas, adivinos, so\u00f1adores, augures y hechiceros, que les 
dicen: "Ustedes no ser\u00e1n s\u00fabditos del rey de Babilonia", {I}10_{/}pues 
es falso lo que les profetizan; el resultado ser\u00e1 que los barrer\u00e1n 
a ustedes de su suelo, que yo los expulsar\u00e9 y que ustedes 
perecer\u00e1n.
{R}_{I}11_{/}Pero a la naci\u00f3n que doble su cuello bajo el yugo del rey de 
Babilonia y le obedezca, la dejar\u00e9 tranquila en su suelo, dice 
Yav\u00e9, y lo cultivar\u00e1 y vivir\u00e1 en \u00e9l."
{R}_{I}12_{/}A Sedec\u00edas, rey de Jud\u00e1, le habl\u00e9 en los mismos t\u00e9rminos, 
dici\u00e9ndole: "Pongan sus cuellos bajo el yugo del rey de Babilonia, 
som\u00e9tanse a \u00e9l y a su pueblo y vivir\u00e1n. {R}_{I}13_{/}\u00bfAcaso quieres morir 
t\u00fa y tu pueblo por la espada, el hambre y la peste, como Yav\u00e9 lo 
ha amenazado a la naci\u00f3n que no quiera obedecer al rey de 
Babilonia? {R}_{I}14_{/}No crean a los profetas que les dicen: "Ustedes 
no ser\u00e1n s\u00fabditos del rey de Babilonia", pues es falso lo que les 
profetizan. {R}_{I}15_{/}Yo no los mand\u00e9, dice Yav\u00e9, y lo que anuncian en 
mi nombre no es cierto. Esc\u00fachame, no sea que yo los expulse, y 
mueran ustedes junto con los profetas que les anuncian eso."
{R}_{I}16_{/}Y a los sacerdotes y a todo el pueblo me dirig\u00ed en estos 
t\u00e9rminos: As\u00ed habla Yav\u00e9: "No hagan caso de lo que les dicen sus 
profetas, cuando les aseguran que "pronto volver\u00e1n de Babilonia 
los utensilios de la Casa de Yav\u00e9", porque no es verdad lo que les 
profetizan. {R}_{I}17_{/}No les presten atenci\u00f3n, sino que obedezcan al 
rey de Babilonia y vivir\u00e1n; pues, \u00bfquieren que esta ciudad se 
convierta en un mont\u00f3n de ruinas?
{R}_{I}18_{/}Si fuesen profetas, si tuvieran la palabra de Yav\u00e9, rogar\u00edan 
a Yav\u00e9 de los Ej\u00e9rcitos por los utensilios que todav\u00eda quedan 
({I}19_{/}) {R}_{I}20_{/}y de los cuales no se apoder\u00f3 Nabucodonosor, rey de 
Babilonia, cuando se llev\u00f3 cautivo a Jecon\u00edas ( ) y a todos los 
nobles de Jud\u00e1 y Jerusal\u00e9n. {R}_{I}21_{/}S\u00ed, esto es lo que dice Yav\u00e9 de 
los Ej\u00e9rcitos, Dios de Israel, sobre los objetos que quedaron en 
la Casa de Yav\u00e9, en el palacio real y en Jerusal\u00e9n: {R}_{I}22_{/}Tambi\u00e9n 
ellos ser\u00e1n llevados a Babilonia ( )."
{N}JEREM\u00cdAS Y ANAN\u00cdAS{/}

{1}28{/}

[\u0095]_{R}_{I}1_{/}Era el principio del reinado de Sedec\u00edas, rey de Jud\u00e1. El 
mes quinto del cuarto a\u00f1o, el profeta Anan\u00edas, que era de Gaba\u00f3n, 
se dirigi\u00f3 a m\u00ed delante de los sacerdotes y de toda la gente, 
mientras estaba en la Casa de Yav\u00e9. Me dijo:
{R}_{I}2_{/}"As\u00ed habla Yav\u00e9 Sebaot, el Dios de Israel: He quebrado el 
yugo que les impuso el rey de Babilonia. {I}3_{/}Dentro de dos a\u00f1os 
har\u00e9 devolver a este lugar todos los objetos de la Casa de Yav\u00e9 ( 
); {R}_{I}4_{/}har\u00e9 tambi\u00e9n regresar a Jecon\u00edas, rey de Jud\u00e1, y a todos 
los cautivos de Jud\u00e1 que fueron desterrados a Babilonia. Pues yo 
quebrar\u00e9 el yugo del rey de Babilonia, palabra de Yav\u00e9."
{R}_{I}5_{/}Entonces Jerem\u00edas respondi\u00f3 a Anan\u00edas delante de los 
sacerdotes y de todo el pueblo: "\u00a1Am\u00e9n! {I}6_{/}Haga Yav\u00e9 que se 
cumplan tus palabras y que devuelvan todos los objetos de la Casa 
de Yav\u00e9 y a todos los cautivos. {I}7_{/}Pero f\u00edjate bien en lo que te 
voy a decir delante de todos. {R}_{I}8_{/}Los profetas que nos han 
precedido desde hace mucho tiempo, predijeron a muchos pa\u00edses y a 
grandes naciones guerra, hambre y peste. [=]_{R}_{I}9_{/}Por eso, un 
profeta que anuncia la paz no ser\u00e1 reconocido como verdadero 
profeta, mandado por Yav\u00e9, mientras no se realice lo que \u00e9l 
anunci\u00f3."
[=]_{R}_{I}10_{/}Entonces el profeta Anan\u00edas tom\u00f3 el yugo que el profeta 
Jerem\u00edas llevaba sobre el cuello y lo rompi\u00f3; {R}_{I}11_{/}luego dijo a 
la gente: "Esto les dice Yav\u00e9: Dentro de dos a\u00f1os romper\u00e9 el yugo 
que Nabucodonosor impuso a todos los pa\u00edses." Y el profeta 
Jerem\u00edas se march\u00f3.
{R}_{I}12_{/}Pero despu\u00e9s Yav\u00e9 dirigi\u00f3 a Jerem\u00edas su palabra: {I}13_{/}"Anda 
a decir a Anan\u00edas: Has roto yugos de madera; en vez de ellos habr\u00e1 
yugos de hierro."
{R}_{I}14_{/}Porque as\u00ed habla Yav\u00e9: "Yo pongo un yugo de hierro al cuello 
de todas estas naciones para someterlas a Nabucodonosor, rey de 
Babilonia, para que lo sirvan; a todos los he entregado a 
Nabucodonosor, hasta los animales del campo."
{R}_{I}15_{/}Despu\u00e9s Jerem\u00edas dijo a Anan\u00edas: "Esc\u00fachame t\u00fa: Yav\u00e9 no te 
ha enviado y t\u00fa has enga\u00f1ado a este pueblo d\u00e1ndole una falsa 
seguridad. {I}16_{/}Por eso as\u00ed habla Yav\u00e9: Yo te echo de la 
superficie de la tierra y en el presente a\u00f1o vas a morir, por 
haber incitado a la rebeli\u00f3n contra Yav\u00e9."
{I}17_{/}Y a los dos meses, aquel mismo a\u00f1o, muri\u00f3 Anan\u00edas.
{C}ANUNCIOS DE FELICIDAD{/}

{N}CARTA DE JEREM\u00cdAS A LOS DESTERRADOS{/}

{1}29{/}

[\u0095]_{R}_{I}1_{/}Esta es la carta que el profeta Jerem\u00edas escribi\u00f3 desde 
Jerusal\u00e9n a los ancianos que no hab\u00edan muerto, sino que estaban 
cautivos, a los sacerdotes, profetas y al pueblo en general que 
Nabucodonosor hab\u00eda desterrado de Jerusal\u00e9n a Babilonia. 
[=]_{R}_{I}2_{/}La escribi\u00f3, despu\u00e9s de salir de Jerusal\u00e9n Jecon\u00edas, con 
la reina madre, sus sirvientes, los pr\u00edncipes de Jud\u00e1 y de 
Jerusal\u00e9n, los herreros y los cerrajeros. {R}_{I}3_{/}La llevaron a 
Elasa, hijo de Saf\u00e1n, y Gamar\u00edas, hijo de Elc\u00edas, a quienes 
Sedec\u00edas, rey de Jud\u00e1, hab\u00eda enviado a Babilonia, para que se 
presentaran al rey Nabucodonosor.
La carta dec\u00eda as\u00ed:
{R}_{I}4_{/}As\u00ed habla Yav\u00e9, Dios de Israel, a todos los jud\u00edos que ha 
desterrado de Jerusal\u00e9n a Babilonia:
{I}5_{/}"Edifiquen casas y hab\u00edtenlas; planten \u00e1rboles y coman sus 
frutos; c\u00e1sense y tengan hijos e hijas. {I}6_{/}Casen a sus hijos y a 
sus hijas para que se multipliquen y no disminuyan. 
{I}7_{/}Preoc\u00fapense por la prosperidad del pa\u00eds donde los he 
desterrado y rueguen por \u00e9l a Yav\u00e9; porque la prosperidad de este 
pa\u00eds ser\u00e1 la de ustedes."
Pues as\u00ed habla Yav\u00e9: {R}_{I}10_{/}"Cuando se cumplan los setenta a\u00f1os en 
Babilonia, los visitar\u00e9 y cumplir\u00e9 mi promesa de hacerlos volver a 
su pa\u00eds. {I}11_{/}Porque yo s\u00e9 muy bien lo que har\u00e9 por ustedes; les 
quiero dar paz y no desgracia y un porvenir lleno de esperanza, 
palabra de Yav\u00e9. {I}12_{/}Cuando me invoquen y vengan a suplicarme, yo 
los escuchar\u00e9; [=]_{I}13_{/}y cuando me busquen me encontrar\u00e1n, 
siempre que me imploren con todo su coraz\u00f3n.
{I}14_{/}Entonces har\u00e9 que me encuentren; volver\u00e1n sus desterrados, 
que yo reunir\u00e9 de todos los pa\u00edses y de todos los lugares adonde 
los expuls\u00e9. Y luego los har\u00e9 volver de donde fueron desterrados, 
palabra de Yav\u00e9.
{R}_{I}15_{/}En cuanto a eso de que ustedes hablan: "Yav\u00e9 nos ha dado 
tambi\u00e9n aqu\u00ed, en Babilonia, profetas", {R}_{I}16_{/}as\u00ed dice Yav\u00e9 de los 
Ej\u00e9rcitos, Dios de Israel: {R}_{I}8_{/}No se dejen enga\u00f1ar por los 
profetas, ni por los adivinos que hay entre ustedes, ni crean en 
sus sue\u00f1os, fruto de su imaginaci\u00f3n. {R}_{I}9_{/}Porque sin que yo los 
haya mandado se aprovechan de mi nombre para profetizar mentiras, 
dice Yav\u00e9.
Respecto al que ocupa el trono de David y a toda la poblaci\u00f3n de 
esta ciudad, hermanos de ustedes, que no los acompa\u00f1aron en el 
destierro, {I}17_{/}esto es lo que ha decidido Yav\u00e9 de los Ej\u00e9rcitos: 
Voy a mandar contra ellos la espada, el hambre y la peste, y van a 
quedar como higos podridos, que de malos no se pueden comer. 
{I}18_{/}Los perseguir\u00e9 con la espada, el hambre y la peste. 
Producir\u00e1n terror a todos los reinos de la tierra, y ser\u00e1n motivo 
de maldici\u00f3n, de admiraci\u00f3n, de burla y de risa para todas las 
naciones adonde los arroje. {R}_{I}19_{/}Pues no quisieron hacerme caso, 
dice Yav\u00e9, cuando les hablaba por medio de mis servidores los 
profetas, los que les estuve mandando sin parar. Se negaron a 
o\u00edrme. {R}_{I}20_{/}\u00a1Pero ustedes, los desterrados que envi\u00e9 de Jerusal\u00e9n 
a Babilonia, pongan atenci\u00f3n a lo que les dice Yav\u00e9!
{R}_{I}21_{/}"Sobre Ajab, hijo de Colaya, y Sedec\u00edas, hijo de Masaya, que 
abusaron de mi nombre para anunciar mentiras, esto es lo que dice 
Yav\u00e9 de los Ej\u00e9rcitos, Dios de Israel: Los entregar\u00e9 a 
Nabucodonosor, rey de Babilonia, que les dar\u00e1 muerte en presencia 
de ustedes mismos. {R}_{I}22_{/}Y su caso dar\u00e1 pie para esta maldici\u00f3n, 
que usar\u00e1n corrientemente todos los desterrados jud\u00edos que est\u00e1n 
en Babilonia: "Que Yav\u00e9 te trate como a Sedec\u00edas y a Ajab, que 
fueron asados al fuego por el rey de Babilonia." [=]_{R}_{I}23_{/}Porque 
hicieron algo que es una infamia en Israel, a saber, cometieron 
adulterio con las mujeres de sus compa\u00f1eros y anduvieron diciendo 
en mi nombre cosas que yo no les hab\u00eda mandado, dice Yav\u00e9." Yo, 
sin embargo, lo s\u00e9 y soy testigo, palabra de Yav\u00e9.
{N}REACCI\u00d3N DE UN DESTERRADO ANTE LA CARTA DE JEREM\u00cdAS{/}

{I}24_{/}Sema\u00edas, de Nejelam, {R}_{I}25_{/}despach\u00f3 en su propio nombre 
cartas al sacerdote Sofon\u00edas, hijo de Masaya, que dec\u00edan: 
{R}_{I}26_{/}"Yav\u00e9 te ha puesto como sacerdote en lugar de Joyada, para 
que detengas en la Casa de Yav\u00e9 a cualquier fan\u00e1tico que quiera 
pasar por profeta, y le amarres las manos y lo metas en el 
calabozo. {R}_{I}27_{/}Entonces, \u00bfpor qu\u00e9 no has prohibido actuar a 
Jerem\u00edas de Anatot, que se las da de profeta entre ustedes? 
{R}_{I}28_{/}Ya que nos ha enviado a Babilonia este mensaje: "Su 
permanencia por all\u00e1 ser\u00e1 larga. Construyan casas y hab\u00edtenlas; 
planten \u00e1rboles frutales y aprovechen sus frutos."
{R}_{I}29_{/}Habiendo le\u00eddo el sacerdote Sofon\u00edas esta carta a Jerem\u00edas, 
{R}_{I}30_{/}Yav\u00e9 le dirigi\u00f3 la palabra al profeta: Manda este recado a 
los desterrados: {I}31_{/}"Esto es lo que piensa hacer Yav\u00e9 con 
Sema\u00edas de Nejelam por haber profetizado sin autorizaci\u00f3n 
haci\u00e9ndoles creer en mentiras: {I}32_{/}Yo castigar\u00e9 a Sema\u00edas de 
Nejelam y a su familia. Ninguno de los suyos habitar\u00e1 en medio de 
este pueblo ni ver\u00e1 el bien que voy a hacer a mi pueblo, dice 
Yav\u00e9, porque ha empujado a mi pueblo a la desobediencia contra 
Yav\u00e9.""
{N}PROMESA DE RESTAURACI\u00d3N DE ISRAEL DEL NORTE{/}

{1}30{/}

[\u0095]_{R}_{I}1_{/}Palabra de Yav\u00e9 a Jerem\u00edas. {R}_{I}2_{/}Estas son las palabras 
de Yav\u00e9, Dios de Israel: Escribe todo lo que te he comunicado en 
un libro, {R}_{I}3_{/}pues se acerca el tiempo, dice Yav\u00e9, en que 
cambiar\u00e9 la suerte de mi pueblo, Israel y Jud\u00e1, haci\u00e9ndoles 
retornar a la tierra que di a sus padres en propiedad.
{R}_{I}4_{/}As\u00ed se ha expresado Yav\u00e9, de Israel y de Jud\u00e1:
{I}5_{/}Esto dice Yav\u00e9:
He o\u00eddo un grito de terror,
de p\u00e1nico, no de paz.
{R}_{I}6_{/}Pregunten y miren:
\u00bfhan visto que un hombre est\u00e9 esperando un hijo?
Pues entonces, \u00bfpor qu\u00e9 veo a los hombres
con las manos en las caderas
como mujer que da a luz
y sus caras se han puesto amarillas?
[=]_{R}_{I}7_{/}\u00a1Ay! \u00a1Porque es grande este d\u00eda
y como \u00e9l no habr\u00e1 otro igual!
Es una \u00e9poca de cat\u00e1strofe para Jacob,
de la que, sin embargo, se salvar\u00e1.
{I}8_{/}Cuando llegue aquel d\u00eda, dice Yav\u00e9 de los Ej\u00e9rcitos, quebrar\u00e9 
el yugo que pesa sobre su cuello y romper\u00e9 sus ataduras. Ya no 
estar\u00e1n m\u00e1s sometidos a extranjeros, {R}_{I}9_{/}sino que servir\u00e1n a 
Yav\u00e9, su Dios, y a David, el rey que yo les pondr\u00e9.
[=]_{R}_{I}10_{/}No temas, pues, servidor m\u00edo, Jacob, dice Yav\u00e9, ni te 
asustes, Israel, porque yo acudo, desde lejos, para sacarte a ti y 
a tus hijos del pa\u00eds en que est\u00e1n cautivos. Jacob volver\u00e1 y 
encontrar\u00e1 la paz y vivir\u00e1 tranquilo, sin que nadie lo moleste.
{I}11_{/}Yo estoy contigo para salvarte. Reducir\u00e9 a la nada a todas 
las naciones por donde te disperse; pero a ti no te aniquilar\u00e9, 
sino que te corregir\u00e9 como es debido, ya que no te dejar\u00e9 sin 
castigo.
[=]_{I}12_{/}As\u00ed contin\u00faa Yav\u00e9:
Tu herida es incurable,
es una llaga dolorosa.
{I}13_{/}No hay nadie para hacerte justicia
ni hay remedio que te sane.
{I}14_{/}\u00a1Todos tus amantes te olvidaron,
ya no se interesan por ti!
S\u00ed, yo te he herido como hiere el enemigo,
con un golpe seco,
por tu enorme culpa y por tus numerosos pecados.
{I}15_{/}\u00bfPor qu\u00e9 te quejas de tus heridas,
y por qu\u00e9 tu dolor no se puede calmar?
Por tu enorme culpa,
por tus numerosos pecados te he hecho esto.
{I}16_{/}Sin embargo, todos los que te devoran ser\u00e1n devorados, todos 
tus opresores ir\u00e1n al destierro, todos tus saqueadores ser\u00e1n 
saqueados, y los que te desprecian pasar\u00e1n a ser despreciados. 
[=]_{I}17_{/}Ya que a ti te llamaban {C}La Abandonada, nuestra presa, de 
quien nadie se preocupa{/}, yo voy a devolver el vigor a tu cuerpo y 
voy a sanar tus llagas, dice Yav\u00e9.
{R}_{I}18_{/}Yav\u00e9 lo asegura: Volver\u00e1n los cautivos a las carpas de 
Jacob, pues me compadecer\u00e9 de estas moradas; la ciudad ser\u00e1 
reedificada sobre sus ruinas, y el fuerte se levantar\u00e1 en su 
antiguo lugar. {I}19_{/}Y all\u00ed resonar\u00e1n los cantos de acci\u00f3n de 
gracias y los gritos de alegr\u00eda.
Los multiplicar\u00e9 en vez de disminuirlos, los honrar\u00e9 en lugar de 
humillarlos. {I}20_{/}Sus hijos ser\u00e1n como antes, su asamblea 
permanecer\u00e1 delante de m\u00ed y castigar\u00e9 a todos sus opresores.
[=]_{I}21_{/}Su soberano ser\u00e1 uno de ellos, pues saldr\u00e1 de su mismo 
seno. Le dar\u00e9 audiencia y se acercar\u00e1 a m\u00ed; pues, \u00bfqui\u00e9n es el que 
se halla capaz de arriesgar su vida para acercarse a m\u00ed?, dice 
Yav\u00e9. [=]_{R}_{I}22_{/}Y ustedes ser\u00e1n mi pueblo y yo ser\u00e9 su Dios.
{I}23_{/}Miren c\u00f3mo estalla la tempestad de Yav\u00e9 y c\u00f3mo se desencadena 
su temporal y se descarga sobre la cabeza de los imp\u00edos; 
[=]_{I}24_{/}la c\u00f3lera de Yav\u00e9 no se apaciguar\u00e1 hasta que no haya \u00e9l 
cumplido y realizado el prop\u00f3sito de su coraz\u00f3n. En el futuro 
ustedes entender\u00e1n bien todas estas cosas.
{N}ISRAEL VOLVER\u00c1 A SU PATRIA{/}

{1}31{/}

[=]_{R}_{I}1_{/}Entonces, dice Yav\u00e9, yo ser\u00e9 el Dios de todas las 
familias de Israel, y ellos ser\u00e1n mi pueblo.
{R}_{I}2_{/}Esto dice Yav\u00e9: El pueblo que se salv\u00f3 de la espada enfrenta 
la calor del desierto, Israel se est\u00e1 dirigiendo al lugar de su 
reposo. {I}3_{/}De lejos Yav\u00e9 se le apareci\u00f3: "Con amor eterno te he 
amado, por eso prolongar\u00e9 mi cari\u00f1o hacia ti. {R}_{I}4_{/}Volver\u00e9 a 
edificarte y ser\u00e1s reedificada, virgen de Israel.
{I}5_{/}De nuevo lucir\u00e1s tu belleza bailando, alegremente, con tus 
panderetas. De nuevo plantar\u00e1s vi\u00f1as en los cerros de Samaria, 
como antes las plantaban los vi\u00f1adores y las cosechaban.
{R}_{I}6_{/}Vendr\u00e1 un d\u00eda en que los centinelas gritar\u00e1n desde los cerros 
de Efra\u00edm: "\u00a1Lev\u00e1ntense, subamos a Si\u00f3n, adonde est\u00e1 Yav\u00e9 nuestro 
Dios!"
{R}_{I}7_{/}Y a\u00f1ade Yav\u00e9: \u00a1Vitoreen con alegr\u00eda a Jacob, aclamen a la 
primera de las naciones! H\u00e1ganse escuchar, cel\u00e9brenlo y 
publ\u00edquenlo: "\u00a1Yav\u00e9 ha salvado a su pueblo, al resto de Israel!"
{I}8_{/}Miren c\u00f3mo los traigo del pa\u00eds del norte, y c\u00f3mo los junto de 
los extremos del mundo. Est\u00e1n todos, ciegos y cojos, mujeres 
encinta y con hijos, y forman una multitud que vuelve para ac\u00e1.
{R}_{I}9_{/}Partieron en medio de l\u00e1grimas, pero los hago regresar 
contentos; los voy a llevar a los arroyos por un camino plano para 
que nadie se caiga. Pues he llegado a ser un padre para Israel y 
Efra\u00edm es mi primog\u00e9nito.
{N}EL QUE DISPERS\u00d3 A ISRAEL, LO REUNIR\u00c1{/}

{R}_{I}10_{/}Que todas las naciones escuchen la palabra de Yav\u00e9; 
procl\u00e1menla en las islas lejanas: "El que dispers\u00f3 a Israel, lo 
reunir\u00e1 y lo cuidar\u00e1 como un pastor a su reba\u00f1o." [=]_{R}_{I}11_{/}Porque 
Yav\u00e9 ha rescatado a Jacob y lo ha librado de las manos del 
poderoso.
[=]_{R}_{I}12_{/}Vendr\u00e1n, cantando de alegr\u00eda, al cerro de Si\u00f3n, y 
acudir\u00e1n para gozar de los regalos de Yav\u00e9, del trigo, vino y 
aceite, de las ovejas y bueyes. Su alma ser\u00e1 como un huerto bien 
regado, y no volver\u00e1n m\u00e1s a estar desganados.
[=]_{I}13_{/}Entonces la muchacha bailar\u00e1 de alegr\u00eda, j\u00f3venes y viejos 
vivir\u00e1n felices; cambiar\u00e9 su tristeza en alegr\u00eda, los consolar\u00e9, 
los har\u00e9 re\u00edr despu\u00e9s de sus penas. {R}_{I}14_{/}Dar\u00e9 a los sacerdotes 
harta manteca y mi pueblo quedar\u00e1 satisfecho con mis regalos, dice 
Yav\u00e9.
[=]_{R}_{I}15_{/}Esto dice Yav\u00e9: En Ram\u00e1 se han o\u00eddo unos quejidos y un 
amargo lamento: es Raquel que llora a sus hijos y no quiere que la 
consuelen, pues ya no est\u00e1n.
{I}16_{/}As\u00ed dice Yav\u00e9: Deja de lamentarte, y seca el llanto de tus 
ojos, ya que tu prueba tendr\u00e1 su recompensa: tus hijos volver\u00e1n 
del pa\u00eds enemigo. {I}17_{/}Ten esperanza para el futuro, pues tu 
descendencia regresar\u00e1 a su tierra.
[=]_{R}_{I}18_{/}Escucho, escucho quejarse a Efra\u00edm: "Me has pegado, y he 
sido castigado muy duro, como un novillo no domado; haz que yo 
vuelva y volver\u00e9, ya que t\u00fa eres Yav\u00e9, mi Dios. {I}19_{/}Si bien me he 
descarriado, ahora me arrepiento, me doy cuenta y me golpeo el 
pecho. Estoy avergonzado y confundido, pues pesa sobre m\u00ed mi 
infame juventud."
[=]_{I}20_{/}\u00bfNo es Efra\u00edm para m\u00ed un hijo predilecto, o un ni\u00f1o 
mimado, para que despu\u00e9s de cada amenaza deba siempre pensar en 
\u00e9l, y por \u00e9l se conmuevan mis entra\u00f1as y se desborde mi ternura?, 
palabra de Yav\u00e9.
{R}_{I}21_{/}Coloca se\u00f1ales, pon en su lugar las marcas;
f\u00edjate bien en la ruta,
en el camino por el que te has ido.
Vuelve, Virgen de Israel,
vuelve a estas ciudades, que son tuyas.{I}
22_{/}\u00bfHasta cu\u00e1ndo andar\u00e1s de aqu\u00ed para all\u00e1,
hija rebelde?
Porque Yav\u00e9 ha presentado
una cosa nueva en la tierra:
la mujer es la que busca a su marido.
{N}SE PROMETE A JUD\u00c1 LA RESTAURACI\u00d3N{/}

{I}23_{/}Estas son las palabras de Yav\u00e9 de los Ej\u00e9rcitos, Dios de 
Israel: "Usar\u00e1n nuevamente esta expresi\u00f3n en Jud\u00e1 y en sus 
ciudades, cuando yo haya mejorado su suerte: \u00a1Que Yav\u00e9 te bendiga, 
oh morada de Justicia, monte santo!
{R}_{I}24_{/}All\u00ed se restablecer\u00e1 Jud\u00e1 con todas sus ciudades; cultivar\u00e1n 
la tierra y cuidar\u00e1n sus reba\u00f1os. {R}_{I}25_{/}Yo dar\u00e9 de beber al alma 
agotada y saciar\u00e9 a la que se desmaya."
{I}26_{/}Entonces fue cuando me despert\u00e9, y vi que mi sue\u00f1o hab\u00eda sido 
muy bueno.
{R}_{I}27_{/}Se aproximan d\u00edas, dice Yav\u00e9, en que sembrar\u00e9 en la casa de 
Israel y en la de Jud\u00e1 semilla de hombres y semilla de animales. 
{I}28_{/}Y del mismo modo que me preocup\u00e9 por arrancarlos, 
destruirlos, demolerlos, acabarlos y perjudicarlos, as\u00ed tambi\u00e9n 
estar\u00e9 atento para edificarlos y plantarlos, dice Yav\u00e9.
[=]_{I}29_{/}Entonces no andar\u00e1n diciendo m\u00e1s: "Los padres comieron 
uvas agrias y los hijos sufren dentera", {I}30_{/}sino que cada uno 
morir\u00e1 por su propio pecado. El que coma uvas agrias sufrir\u00e1 
dentera.
{N}LA ALIANZA NUEVA{/}

[\u0095]_[=]_{R}_{I}31_{/}Ya llega el d\u00eda, dice Yav\u00e9, en que yo pactar\u00e9 con el 
pueblo de Israel (y con el de Jud\u00e1) una nueva alianza.
{R}_{I}32_{/}No ser\u00e1 como esa alianza que pact\u00e9 con sus padres, cuando 
los tom\u00e9 de la mano, sac\u00e1ndolos de Egipto. Pues ellos quebraron la 
alianza, siendo que yo era su Se\u00f1or.
[=]_{R}_{I}33_{/}Esta es la alianza que yo pactar\u00e9 con Israel en los d\u00edas 
que est\u00e1n por llegar, dice Yav\u00e9: pondr\u00e9 mi ley en su interior, la 
escribir\u00e9 en sus corazones, y yo ser\u00e9 su Dios y ellos ser\u00e1n mi 
pueblo.
[=]_{I}34_{/}Ya no tendr\u00e1n que ense\u00f1arle a su compa\u00f1ero, o a su 
hermano, dici\u00e9ndoles: "Conozcan a Yav\u00e9." Pues me conocer\u00e1n todos, 
del m\u00e1s grande al m\u00e1s chico, dice Yav\u00e9; yo entonces habr\u00e9 
perdonado su culpa, y no me acordar\u00e9 m\u00e1s de su pecado.
{N}PERMANENCIA DE ISRAEL{/}

{R}_{I}35_{/}As\u00ed se expresa Yav\u00e9,
que ha puesto el sol para alumbrar el d\u00eda,
la luna y las estrellas para iluminar la noche,
que agita el mar y hace bramar sus olas,
y que se llama Yav\u00e9 de los Ej\u00e9rcitos:
{R}_{I}36_{/}Si llegara a fallar este orden ante m\u00ed, dice Yav\u00e9, entonces 
la raza de Israel dejar\u00eda tambi\u00e9n de ser la naci\u00f3n que me sirve 
para siempre. {R}_{I}37_{/}Si pudieran medirse los cielos por arriba y 
sondear por abajo los cimientos de la tierra, entonces yo tambi\u00e9n 
rechazar\u00eda a toda la raza de Israel por todo lo que ha hecho, dice 
Yav\u00e9.
{I}38_{/}Se acerca el tiempo, dice Yav\u00e9, en que la ciudad de Yav\u00e9 ser\u00e1 
reconstruida desde la torre de Jananeel hasta la puerta del 
Angulo. {I}39_{/}Y el cordel para medir ser\u00e1 tirado en l\u00ednea recta 
hasta la colina de Gareb, dando la vuelta despu\u00e9s hacia Goat. 
[=]_{R}_{I}40_{/}Y todo el valle de los muertos y de la ceniza, y los 
campos que limitan con el torrente de Cedr\u00f3n hasta la esquina de 
la Puerta de los Caballos, al este, ser\u00e1n consagrados a Yav\u00e9. \u00a1Ya 
no volver\u00e1n a ser destruidos ni declarados malditos!
{N}JEREM\u00cdAS COMPRA UN CAMPO{/}

{1}32{/}

[\u0095]_{R}_{I}1_{/}Esta es la palabra de Yav\u00e9 que fue dirigida a Jerem\u00edas el 
a\u00f1o d\u00e9cimo del reinado de Sedec\u00edas, rey de Jud\u00e1, o sea el a\u00f1o 
dieciocho de Nabucodonosor. {R}_{I}2_{/}En ese entonces, el ej\u00e9rcito del 
rey de Babilonia sitiaba a Jerusal\u00e9n y el profeta Jerem\u00edas se 
hallaba detenido en el patio de la guardia del palacio real de 
Jud\u00e1, {R}_{I}3_{/}donde lo hab\u00eda mandado encerrar el rey Sedec\u00edas, con 
esta acusaci\u00f3n: "\u00bfPor qu\u00e9 andas diciendo en nombre de Yav\u00e9: Yo 
pondr\u00e9 esta ciudad en manos del rey de Babilonia, quien la tomar\u00e1; 
{R}_{I}4_{/}y Sedec\u00edas, rey de Jud\u00e1, no escapar\u00e1 de manos de los caldeos, 
sino que ser\u00e1 entregado, sin remedio, al rey de Babilonia, a quien 
podr\u00e1 hablarle frente a frente y verlo cara a cara, {R}_{I}5_{/}Sedec\u00edas 
ser\u00e1 conducido a Babilonia y all\u00ed estar\u00e1 hasta que lo visite, dice 
Yav\u00e9. Y aunque ustedes peleen con los caldeos, no ganar\u00e1n."
{R}_{I}6_{/}En ese tiempo dijo Jerem\u00edas: Una palabra de Yav\u00e9 me ha 
llegado, esto me dice: [=]_{I}7_{/}"Hanamel, hijo de tu t\u00edo Selum, va 
a venir a verte para decirte: C\u00f3mprate mi campo, que tengo en 
Anatot, porque a ti te toca comprarlo por derecho de rescate." 
{I}8_{/}En efecto, de acuerdo a las palabras de Yav\u00e9, Hanamel, mi 
primo, vino a verme al patio de la guardia y me dijo: "Compra mi 
campo de Anatot, pues t\u00fa tienes el derecho de propiedad y el 
rescate te interesa; c\u00f3mpralo."
Comprend\u00ed, entonces, que era una orden de Yav\u00e9; {I}9_{/}compr\u00e9 ese 
campo a mi primo Hanamel de Anatot y le pagu\u00e9 como precio 
diecisiete siclos de plata. {R}_{I}10_{/}Despu\u00e9s hice la escritura de 
compra y la sell\u00e9, busqu\u00e9 unos testigos y pes\u00e9 la plata en una 
balanza. {I}11_{/}En seguida, tom\u00e9 la escritura de compra, su ejemplar 
sellado y la copia abierta, {R}_{I}12_{/}seg\u00fan las prescripciones de la 
Ley, y se la entregu\u00e9 a Baruc, hijo de Ner\u00edas, hijo de Mas\u00edas, en 
presencia de mi primo Hanamel, de los testigos que hab\u00edan firmado 
la escritura de compra, y de todos los jud\u00edos que se encontraban 
en el patio de la guardia.
{I}13_{/}Delante de ellos di esta orden a Baruc: {R}_{I}14_{/}Toma estos 
documentos, esta escritura de compra, el ejemplar sellado junto 
con la copia abierta, y col\u00f3calos en un c\u00e1ntaro de greda, a fin de 
que puedan conservarse mucho tiempo; {R}_{I}15_{/}porque esto es lo que 
asegura Yav\u00e9 de los Ej\u00e9rcitos, Dios de Israel: "Todav\u00eda se 
comprar\u00e1n casas, campos y vi\u00f1as en este pa\u00eds."
{N}ORACI\u00d3N DE JEREM\u00cdAS{/}

{R}_{I}16_{/}Despu\u00e9s de haber entregado a Baruc, hijo de Ner\u00edas, la 
escritura de compra, dirig\u00ed a Yav\u00e9 esta oraci\u00f3n: {I}17_{/}"Ah, Se\u00f1or 
Yav\u00e9, t\u00fa has hecho los cielos y la tierra con tu inmenso poder y 
con la fuerza de tu brazo. \u00a1Para ti nada es imposible! 
[=]_{R}_{I}18_{/}T\u00fa mantienes tu bondad por mil generaciones, pero 
castigas la falta de los padres en sus hijos. \u00a1Oh Dios grande y 
poderoso, que te llamas Yav\u00e9 de los Ej\u00e9rcitos, {I}19_{/}grande en tus 
proyectos y poderoso en tus realizaciones; t\u00fa tienes los ojos 
fijos en la conducta de los humanos para pagar a cada uno seg\u00fan su 
conducta y seg\u00fan el fruto de sus obras!
{R}_{I}20_{/}T\u00fa que realizaste maravillas y prodigios, primero en Egipto 
y luego en Israel y en la humanidad entera hasta hoy, te has hecho 
famoso con todo eso, como se puede ver actualmente.
{R}_{I}21_{/}T\u00fa sacaste a tu pueblo Israel de Egipto, en medio de 
milagros y prodigios, actuando con mano firme y dando grandes 
golpes, provocando un gran terror. {I}22_{/}Despu\u00e9s t\u00fa le diste esta 
tierra, que hab\u00edas prometido con juramento a sus padres, tierra de 
donde brota leche y miel. {I}23_{/}Llegaron a ella y se adue\u00f1aron de 
ella, pero no escucharon tu voz ni se portaron de acuerdo a tus 
mandamientos. Y como no hicieron nada de lo que t\u00fa les hab\u00edas 
ordenado, t\u00fa mandaste contra ellos todas estas calamidades.
{I}24_{/}Pues bien ahora los terraplenes que se han construido para 
asaltar la ciudad ya est\u00e1n llegando a ella, y la ciudad va a caer 
en manos de los caldeos, que la atacan a espada, hambre y peste. 
Todo lo que t\u00fa anunciaste se est\u00e1 cumpliendo, como t\u00fa lo ves. 
{I}25_{/}\u00a1Y a pesar de todo, t\u00fa, oh Se\u00f1or Yav\u00e9, me dices: "C\u00f3mprate 
este campo con plata, y toma testigos", justamente cuando la 
ciudad est\u00e1 a punto de ser conquistada por los caldeos!"
{N}RESPUESTA DE DIOS A JEREM\u00cdAS{/}

{I}26_{/}Entonces Yav\u00e9 me respondi\u00f3 en estos t\u00e9rminos: 
[=]_{R}_{I}27_{/}"Mira, yo soy Yav\u00e9, el Dios de todos los mortales; para 
m\u00ed nada es imposible. {R}_{I}28_{/}Pues bien, afirma Yav\u00e9, voy a entregar 
esta ciudad en manos de los caldeos y de Nabucodonosor, rey de 
Babilonia, que se apoderar\u00e1 de ella; {I}29_{/}los caldeos, que est\u00e1n 
atacando a esta ciudad, entrar\u00e1n y le prender\u00e1n fuego; arder\u00e1n 
todas las casas en cuyas terrazas se quem\u00f3 incienso a Baal y se 
derram\u00f3 vino en honor de otros dioses, para provocarme.
{R}_{I}30_{/}Pues los hijos de Israel y los de Jud\u00e1 no han hecho otra 
cosa, desde su juventud, m\u00e1s que disgustarme; s\u00ed, los hijos de 
Israel no han hecho m\u00e1s que molestarme con las obras de sus manos, 
dice Yav\u00e9. {I}31_{/}Esta ciudad ha sido el blanco de mi rabia y furor 
desde el d\u00eda en que la edificaron hasta el d\u00eda de hoy, y tendr\u00e9 
que venir a hacerla desaparecer de mi vista, {R}_{I}32_{/}debido a todas 
las maldades que han cometido para hacerme enojar los hijos de 
Israel y de Jud\u00e1, ellos, sus reyes, sus pr\u00edncipes, sus sacerdotes, 
sus profetas, los hombres de Jud\u00e1 y los habitantes de Jerusal\u00e9n.
{I}33_{/}Me han dado la espalda en vez de la cara, y mientras yo 
trataba de instruirlos continuamente, nadie me puso atenci\u00f3n para 
aprender la lecci\u00f3n.
{I}34_{/}Han instalado sus \u00eddolos hasta en la Casa sobre la cual 
descansa mi Nombre, para ensuciarla. {R}_{I}35_{/}Han construido, adem\u00e1s, 
altares a Baal, en el valle de Ben-Hin\u00f3n, para quemar en el fuego 
a sus hijos e hijas en honor a Moloc, cosa que yo jam\u00e1s les 
orden\u00e9, ni tampoco se me pas\u00f3 por la mente que practicar\u00edan tales 
infamias para hacer pecar a Jud\u00e1."
{N}OTRA VEZ LA NUEVA ALIANZA{/}

{R}_{I}36_{/}As\u00ed habla Yav\u00e9 respecto de Jerusal\u00e9n, en el momento en que 
ustedes la ven entregada al rey de Babilonia por la espada, por el 
hambre y por la peste. Yav\u00e9 dice:
[=]_{I}37_{/}"Yo los reunir\u00e9 de todos los pa\u00edses adonde los empuj\u00e9 
cuando estaba tan enojado, indignado y encolerizado. Los har\u00e9 
regresar a este lugar y har\u00e9 que vivan seguros en \u00e9l. {R}_{I}38_{/}Ellos 
ser\u00e1n mi pueblo y yo ser\u00e9 su Dios. {I}39_{/}Y les dar\u00e9 un solo coraz\u00f3n 
y una sola manera de vivir, para que guarden siempre mi temor, 
para bien de ellos y de sus hijos despu\u00e9s de ellos.
[=]_{I}40_{/}Pactar\u00e9 con ellos una alianza eterna y no dejar\u00e9 de 
acompa\u00f1arlos para hacerles favores. Infundir\u00e9 mi temor en su 
coraz\u00f3n para que no se aparten de m\u00ed. [=]_{I}41_{/}Me alegrar\u00e1 
hacerles bien, y los plantar\u00e9 s\u00f3lidamente en esta tierra, con todo 
el empe\u00f1o de mi coraz\u00f3n."
{I}42_{/}As\u00ed dice Yav\u00e9: "As\u00ed como mand\u00e9 sobre este pueblo tanta 
desgracia, as\u00ed traer\u00e9 sobre ellos todo el bien que ahora les 
prometo. {R}_{I}43_{/}En aquel tiempo comprar\u00e1n campos en este pa\u00eds que 
ustedes consideran como un desierto, al quedar sin hombres ni 
animales, a merced de los caldeos. {R}_{I}44_{/}De nuevo se comprar\u00e1n 
campos y se firmar\u00e1n contratos con sellos y con testigos, tanto en 
las tierras de Benjam\u00edn y en los alrededores de Jerusal\u00e9n como en 
las ciudades de Jud\u00e1, de la llanura, de los cerros y del sur. Pues 
yo har\u00e9 volver a sus cautivos, palabra de Yav\u00e9."
{N}NUEVA PROMESA DE RESTAURACI\u00d3N{/}

{1}33{/}

{R}_{I}1_{/}Estando Jerem\u00edas todav\u00eda preso en el patio de la guardia, la 
palabra de Yav\u00e9 le lleg\u00f3 por segunda vez, de esta manera: {I}2_{/}Esto 
dice Yav\u00e9, que hizo la tierra, d\u00e1ndole forma y firmeza, y cuyo 
nombre es Yav\u00e9. {I}3_{/}Ll\u00e1mame y te responder\u00e9; te mostrar\u00e9 cosas 
grandes y secretas que t\u00fa ignoras. {I}4_{/}Pues, respecto de las casas 
de esta ciudad y de los palacios reales, que van a ser demolidos, 
para servir de trincheras y de muros de defensa contra los 
caldeos, {R}_{I}5_{/}Yav\u00e9, Dios de Israel, dice que esto no conducir\u00e1 a 
otra cosa que a llenar la ciudad de cad\u00e1veres; all\u00ed estar\u00e1n 
aquellos a quienes haya yo derribado con rabia y furor, y cuya 
maldad fue causa de que yo no quisiera mirar m\u00e1s a esta ciudad.
{I}6_{/}Yo, sin embargo, me apresurar\u00e9 a que se restablezcan y 
mejoren; les devolver\u00e9 la salud y les har\u00e9 gozar de mucha paz y 
seguridad. {R}_{I}7_{/}Cambiar\u00e9 la suerte de Jud\u00e1 y la de Jerusal\u00e9n y los 
volver\u00e9 a construir como antes. [=]_{I}8_{/}Los limpiar\u00e9 de todos esos 
pecados con que me ofendieron y se rebelaron contra m\u00ed. {R}_{I}9_{/}Y 
Jerusal\u00e9n ser\u00e1 para m\u00ed motivo de alegr\u00eda, de honor y de gloria 
ante todas las naciones de la tierra. El mundo entero, al o\u00edr todo 
el bien que voy a hacer a los m\u00edos, se asustar\u00e1 y temblar\u00e1 de 
tanta felicidad y paz que les conceder\u00e9.
{R}_{I}10_{/}Ustedes dicen que este lugar est\u00e1 abandonado, sin habitantes 
ni ganados. Pero as\u00ed dice Yav\u00e9: En todas las ciudades de Jud\u00e1 y en 
las calles desoladas de Jerusal\u00e9n, ahora sin habitantes ni 
ganados, a\u00fan se oir\u00e1n {I}11_{/}gritos de gozo y de alegr\u00eda, canci\u00f3n 
del novio y de la novia, voz de los que traigan sacrificios de 
alabanza a la Casa de Yav\u00e9. Y dir\u00e1n \u00e9stos: "Alaben a Yav\u00e9 porque 
es bueno, porque es eterno su amor." Pues har\u00e9 volver a los que 
fueron desterrados, y estar\u00e1n como antes.
{I}12_{/}As\u00ed dice Yav\u00e9 Sabaot: En este lugar sin habitantes ni 
ganados, y en todas las ciudades, habr\u00e1 pastos y pastores que 
hagan acostarse a las ovejas {R}_{I}13_{/}en las ciudades de la Monta\u00f1a y 
en las de la Tierra Baja, en las del Negueb y en la tierra de 
Benjam\u00edn. En los alrededores de Jerusal\u00e9n y en las ciudades de 
Jud\u00e1 volver\u00e1n a pasar las ovejas bajo la mano del que las cuente, 
dice Yav\u00e9.
{N}PROMESAS A LOS DESCENDIENTES DE DAVID{/}

{R}_{I}14_{/}Se acerca ya el momento, dice Yav\u00e9, en que cumplir\u00e9 la 
promesa que hice a la gente de Israel y a la de Jud\u00e1: {R}_{I}15_{/}En 
esos d\u00edas, har\u00e9 nacer un nuevo brote de David que ejercer\u00e1 la 
justicia y el derecho en el pa\u00eds. [=]_{R}_{I}16_{/}Entonces Jud\u00e1 estar\u00e1 a 
salvo, Jerusal\u00e9n vivir\u00e1 segura y llevar\u00e1 el nombre de "Yav\u00e9 es 
nuestra justicia".
[=]_{R}_{I}17_{/}Pues lo afirma Yav\u00e9: Nunca le faltar\u00e1 a David un 
descendiente para que se siente en el trono de Israel, {R}_{I}18_{/}ni 
tampoco les faltar\u00e1 a los sacerdotes y levitas un hombre que, en 
presencia m\u00eda, ofrezca holocaustos, queme incienso de oblaci\u00f3n y 
celebre el sacrificio cada d\u00eda.
{R}_{I}19_{/}En seguida Yav\u00e9 se dirigi\u00f3 a Jerem\u00edas con estas palabras: 
[=]_{I}20_{/}Si ustedes pudieran alterar el orden acordado por m\u00ed 
entre el d\u00eda y la noche, de tal manera que no sea de d\u00eda o de 
noche cuando corresponda, {R}_{I}21_{/}entonces podr\u00eda romper tambi\u00e9n mi 
alianza con David, mi siervo, para que no haya ning\u00fan hijo suyo 
que pueda ocupar el trono del rey, y con los sacerdotes y levitas 
que me sirven.
{R}_{I}22_{/}Multiplicar\u00e9 la descendencia de David, mi servidor, y de los 
levitas, para que contin\u00faen en mi servicio, como el ej\u00e9rcito de 
los cielos que no se puede contar, o como la arena del mar que no 
se puede calcular.
{R}_{I}23_{/}Una palabra de Yav\u00e9 lleg\u00f3 a Jerem\u00edas: {I}24_{/}\u00bfNo te has fijado 
en lo que esta gente comenta? Que Yav\u00e9 ha dejado a un lado a las 
dos familias que hab\u00eda escogido, y, por eso, desprecian a mi 
pueblo, que para ellos ya no es una naci\u00f3n. {I}25_{/}Mas Yav\u00e9 
sostiene: Si no es cierto que yo hice el d\u00eda y la noche, ni 
establec\u00ed leyes para el cielo y la tierra, {R}_{I}26_{/}en ese caso 
\u00a1tampoco me preocupar\u00e9 de la familia de Jacob y de David, mi 
servidor, ni tomar\u00e9 m\u00e1s de entre sus descendientes a quienes 
gobiernen la posteridad de Abraham, de Isaac y de Jacob!; pues 
quiero que vuelvan de su cautiverio y demostrarles as\u00ed compasi\u00f3n.
{N}EL DESTINO DE SEDEC\u00cdAS{/}

{1}34{/}

[\u0095]_[=]_{R}_{I}1_{/}Estas fueron las palabras que Yav\u00e9 dirigi\u00f3 a 
Jerem\u00edas, mientras el rey de Babilonia, Nabucodonosor, con todo su 
ej\u00e9rcito, con todos los reinos de la tierra sometidos a su poder y 
todos los pueblos, atacaban a Jerusal\u00e9n y a todas las ciudades de 
Jud\u00e1.
{R}_{I}2_{/}Esta fue la palabra de Yav\u00e9, Dios de Israel: Anda a decirle a 
Sedec\u00edas, rey de Jud\u00e1, lo que piensa Yav\u00e9. Muy pronto dejar\u00e9 que 
esta ciudad caiga en manos del rey de Babilonia, quien la 
incendiar\u00e1. {R}_{I}3_{/}Y t\u00fa no creas que te vas a escapar de \u00e9l, sino 
que caer\u00e1s prisionero y ser\u00e1s entregado en sus manos. Ver\u00e1s al rey 
de Babilonia cara a cara y le hablar\u00e1s frente a frente. Luego 
partir\u00e1s a Babilonia.
{R}_{I}4_{/}Sin embargo, atiende esta palabra de Yav\u00e9, oh Sedec\u00edas, rey 
de Jud\u00e1: T\u00fa no morir\u00e1s a espada, sino en paz. {R}_{I}5_{/}Y as\u00ed como se 
quemaron perfumes para tus antepasados, los reyes que gobernaron 
antes que t\u00fa, as\u00ed tambi\u00e9n se quemar\u00e1n en tu honor y se recitar\u00e1 
por ti la lamentaci\u00f3n "\u00a1Ay, Se\u00f1or!", pues soy yo quien lo afirma, 
dice Yav\u00e9.
{R}_{I}6_{/}El profeta Jerem\u00edas refiri\u00f3 todo esto a Sedec\u00edas, rey de 
Jud\u00e1, en Jerusal\u00e9n, {R}_{I}7_{/}mientras el ej\u00e9rcito del rey de Babilonia 
atacaba a Jerusal\u00e9n y a las ciudades de Jud\u00e1 que a\u00fan quedaban, a 
saber Laquis y Azec\u00e1, que eran las \u00fanicas que todav\u00eda resist\u00edan de 
todas las ciudades de Jud\u00e1, pues eran ciudades fortificadas.
{N}RESPECTO A LA LIBERACI\u00d3N DE LOS ESCLAVOS{/}

[=]_{R}_{I}8_{/}Palabras que Yav\u00e9 dirigi\u00f3 a Jerem\u00edas con respecto a la 
liberaci\u00f3n de los esclavos.
El rey Sedec\u00edas de acuerdo con el pueblo de Jerusal\u00e9n, hab\u00eda 
proclamado solemnemente una liberaci\u00f3n, {I}9_{/}y cada uno deb\u00eda dejar 
libres a sus esclavos de raza hebrea, hombres o mujeres. Nadie 
deb\u00eda mantener en esclavitud a uno de sus hermanos jud\u00edos.
{I}10_{/}Todas las autoridades y el pueblo hab\u00edan entendido el 
compromiso que tomaban y despidieron a sus esclavos. {I}11_{/}Pero 
pronto cambiaron de parecer y los mandaron a buscar, reduci\u00e9ndolos 
otra vez a la esclavitud.
{R}_{I}12_{/}Entonces Jerem\u00edas recibi\u00f3 esta palabra de Yav\u00e9: {R}_{I}13_{/}"Yo 
hice una alianza con sus padres el d\u00eda que los saqu\u00e9 de Egipto, de 
la casa de la esclavitud, y les dije: [=]_{I}14_{/}Al cabo de siete 
a\u00f1os cada uno de ustedes dejar\u00e1 libre a su hermano. La persona de 
raza hebrea que se haya vendido a ti estar\u00e1 a tu servicio seis 
a\u00f1os y luego la despedir\u00e1s libre. Pero sus padres no me escucharon 
ni se fijaron en esto.
[=]_{I}15_{/}Ustedes, sin embargo, se convirtieron hace poco e 
hicieron seg\u00fan mi deseo, proclamando la libertad de sus hermanos. 
Ese compromiso se tom\u00f3 en mi presencia, en la casa que mi Nombre 
ha santificado. [=]_{I}16_{/}Pero ustedes se arrepintieron despu\u00e9s y 
profanaron mi Nombre, pues cada uno fue a buscar a su esclavo o a 
su sirvienta para hacerlos esclavos de nuevo."
{I}17_{/}Por lo tanto, as\u00ed dice Yav\u00e9: "Ustedes no me han escuchado al 
no conceder la libertad a su pr\u00f3jimo. Pues bien, voy a dejar 
libres contra ustedes a la espada, a la peste y al hambre, y 
llegar\u00e1n a ser un ejemplo espantoso para todas las naciones de la 
tierra. {I}18_{/}Esos hombres que firmaron el acuerdo y que despu\u00e9s 
violaron el acuerdo que se tom\u00f3 en mi presencia, todos esos 
tendr\u00e1n una suerte parecida a la del ternero que partieron para 
luego pasar entre sus pedazos. {R}_{I}19_{/}Hablo de los jefes de Jud\u00e1 y 
de Jerusal\u00e9n, de los oficiales y de los sacerdotes, y de todos los 
propietarios que pasaron entre las mitades del ternero.
{I}20_{/}Los entregar\u00e9 a sus enemigos, y sus cad\u00e1veres ser\u00e1n pasto de 
las aves y de las fieras. {R}_{I}21_{/}Entregar\u00e9 tambi\u00e9n a Sedec\u00edas, rey 
de Jud\u00e1, y a sus oficiales en manos de sus adversarios, o sea, al 
ej\u00e9rcito del rey de Babilonia que acaba de retirarse. {R}_{I}22_{/}Pues 
ahora les doy una orden para que vuelvan. Atacar\u00e1n esta ciudad y 
la tomar\u00e1n para pegarle fuego. Y de las ciudades de Jud\u00e1 no 
quedar\u00e1n m\u00e1s que ruinas solitarias."
{N}EJEMPLO DE LOS RECABITAS{/}

{1}35{/}

{R}_{I}1_{/}Esta es la palabra de Yav\u00e9 que lleg\u00f3 a Jerem\u00edas cuando 
reinaba en Jud\u00e1 Joaquim, hijo de Jos\u00edas: {I}2_{/}Anda a ver a los 
recabitas, conversa con ellos, ll\u00e9valos a la Casa de Yav\u00e9 y, en 
uno de sus departamentos, s\u00edrveles vino.
{R}_{I}3_{/}Fui, pues, a ver a Jezon\u00edas, hijo de Jerem\u00edas y nieto de 
Habsan\u00edas, a sus hermanos, a todos sus hijos, en una palabra, a 
toda la familia de los recabitas, {R}_{I}4_{/}y los llev\u00e9 a la Casa de 
Yav\u00e9, al departamento de Ben Yojan\u00e1n, hijo de Jegdel\u00edas, hombre de 
Dios; \u00e9se est\u00e1 al lado del departamento de los jefes y encima del 
que tiene Mas\u00edas, hijo de Selum, guardi\u00e1n de la puerta. 
{I}5_{/}Coloqu\u00e9 delante de los miembros de la comunidad recabita 
jarros y copas llenas de vino y les dije: "S\u00edrvanse vino."
[=]_{I}6_{/}Pero contestaron: "No podemos tomar vino porque Jonadab, 
hijo de Recab, nuestro antepasado, nos prohibi\u00f3 hacerlo, 
dici\u00e9ndonos: "Ninguno de ustedes ni de sus hijos probar\u00e1 jam\u00e1s el 
vino, [=]_{I}7_{/}ni construir\u00e1 casas, ni har\u00e1 siembras, ni plantar\u00e1 
vi\u00f1as, ni tendr\u00e1 propiedades, sino que durante toda su vida 
vivir\u00e1n en carpas para que vivan largos a\u00f1os en la tierra, en que 
son ustedes extranjeros."
{I}8_{/}Nosotros hemos cumplido fielmente lo que nos orden\u00f3 nuestro 
padre Jonadab, hijo de Recab, y as\u00ed ninguno de nosotros, ni 
nuestras mujeres ni nuestros hijos ni nuestras hijas, {I}9_{/}tomamos 
nunca vino, ni edificamos casas para vivir, ni tenemos vi\u00f1as ni 
campos sembrados, {I}10_{/}sino que habitamos en carpas. Hemos 
obedecido siempre todas las \u00f3rdenes que nos dio nuestro antepasado 
Jonadab. {R}_{I}11_{/}S\u00f3lo que cuando Nabucodonosor, rey de Babilonia, 
invadi\u00f3 nuestro pa\u00eds, nos dijimos: "Vamos a Jerusal\u00e9n para escapar 
del ej\u00e9rcito de los caldeos y del de Siria." Y nos hemos 
establecido en Jerusal\u00e9n."
{R}_{I}12_{/}Entonces Yav\u00e9 habl\u00f3 a Jerem\u00edas de nuevo: {R}_{I}13_{/}Esto dice 
Yav\u00e9 de los Ej\u00e9rcitos, el Dios de Israel: Anda a decirles a los 
hombres de Jud\u00e1 y a los habitantes de Jerusal\u00e9n: \u00a1Ojal\u00e1 que esto 
les sirva de lecci\u00f3n de c\u00f3mo se obedecen mis palabras!, dice Yav\u00e9. 
{I}14_{/}Se han cumplido las \u00f3rdenes de Jonadab, hijo de Recab, que 
prohibi\u00f3 a sus hijos tomar vino y no han bebido hasta la fecha por 
obedecer a la orden de su padre. En cambio, yo les he hablado a 
ustedes sin parar, insistentemente, y ustedes no me han escuchado. 
{R}_{I}15_{/}Les he mandado, repetidas veces, a todos mis servidores los 
profetas, con este aviso: Dejen el mal camino que llevan, mejoren 
de conducta, no anden tras otros dioses para adorarlos, y s\u00f3lo 
entonces podr\u00e1n quedarse en la tierra que les di a ustedes y a sus 
padres.
Pero ustedes no me han o\u00eddo ni me han hecho caso. {I}16_{/}\u00a1Mientras 
que los hijos de Jonadab, hijo de Recab, cumplieron la orden que 
les dej\u00f3 su padre, este pueblo, en cambio, ni siquiera se ha 
parado a escucharme!
{R}_{I}17_{/}Pues bien, esto es lo que afirma ahora Yav\u00e9 de los 
Ej\u00e9rcitos, el Dios de Israel: Yo voy a mandar sobre Jud\u00e1 y sobre 
los habitantes de Jerusal\u00e9n toda suerte de calamidades con que los 
hab\u00eda amenazado, porque las avis\u00e9 y no lo tomaron en cuenta, los 
llam\u00e9 y no me respondieron.
{R}_{I}18_{/}Y a la comunidad de los recabitas les dijo Jerem\u00edas: "Esto 
declara Yav\u00e9 de los Ej\u00e9rcitos, el Dios de Israel sobre ustedes: Ya 
que ustedes han obedecido a la orden de su antepasado Jonadab 
cumpliendo todo lo que les mand\u00f3 y actuando como \u00e9l quer\u00eda, 
{R}_{I}19_{/}por eso, lo dice Yav\u00e9 de los Ej\u00e9rcitos, Dios de Israel: 
Jonadab, hijo de Recab, siempre tendr\u00e1 descendientes para 
servirme."
{C}LOS SUFRIMIENTOS DE JEREMIAS{/}

{N}EL ROLLO QUEMADO{/}

{1}36{/}

[\u0095]_{R}_{I}1_{/}El a\u00f1o cuarto del reinado de Joaquim, hijo de Jos\u00edas, rey 
de Jud\u00e1, Jerem\u00edas recibi\u00f3 esta palabra de Yav\u00e9: [=]_{R}_{I}2_{/}Toma un 
papel enrollado y apunta en \u00e9l todo lo que te he comunicado sobre 
Jerusal\u00e9n, Jud\u00e1 y todas las naciones, desde la fecha en que 
comenc\u00e9 a hablarte, en tiempos de Jos\u00edas, hasta el d\u00eda de hoy. 
{R}_{I}3_{/}A ver si, escuchando el pueblo de Jud\u00e1 el mal que he pensado 
hacerles, se aparta de su mal camino y puedo yo, entonces, 
perdonarles su culpa y sus pecados.
{R}_{I}4_{/}Jerem\u00edas mand\u00f3 llamar a Baruc, hijo de Ner\u00edas, a quien dict\u00f3, 
para que anotara en el papel enrollado todo cuanto Yav\u00e9 le hab\u00eda 
comunicado al profeta.
{R}_{I}5_{/}Jerem\u00edas mand\u00f3 decirle a Baruc: "Estoy detenido y no puedo ir 
a la Casa de Yav\u00e9, {I}6_{/}as\u00ed que t\u00fa mismo ir\u00e1s a leer este rollo en 
la Casa de Yav\u00e9. Cuando corresponda un d\u00eda de ayuno lo leer\u00e1s en 
voz alta a los jud\u00edos que vienen de sus ciudades. {I}7_{/}Tal vez 
supliquen a Yav\u00e9 y se aparten de su mal camino, porque grandes son 
la indignaci\u00f3n de Yav\u00e9 y el castigo con que ha amenazado a este 
pueblo.
{R}_{I}8_{/}Y Baruc, hijo de Ner\u00edas, hizo lo que le orden\u00f3 Jerem\u00edas, o 
sea, leer este libro en la Casa de Yav\u00e9. {R}_{I}9_{/}En el a\u00f1o quinto de 
Joaquim, rey de Jud\u00e1, en el mes noveno, convocaron para un ayuno a 
toda la gente de Jerusal\u00e9n y de las ciudades de Jud\u00e1, y \u00e9stos 
vinieron a Jerusal\u00e9n. {I}10_{/}Entonces Baruc ley\u00f3 a todo el pueblo 
las palabras de Yav\u00e9 contenidas en el libro, a la entrada de la 
Puerta Nueva de la Casa de Yav\u00e9, en la habitaci\u00f3n de Guemar\u00edas, 
hijo de Saf\u00e1n.
{R}_{I}11_{/}En cuanto Miqueas, hijo de Guemar\u00edas, oy\u00f3 las palabras de 
Yav\u00e9 escritas en el rollo, {I}12_{/}baj\u00f3 al palacio real, donde 
estaban reunidos todos los ministros. Ah\u00ed estaban el secretario 
Elisama, Dala\u00edas, Gamar\u00edas, Elnat\u00e1n, Sedec\u00edas, hijo de Hanan\u00edas, y 
los dem\u00e1s ministros. {R}_{I}13_{/}Y Miqueas les refiri\u00f3 todo lo que hab\u00eda 
o\u00eddo de la lectura p\u00fablica de Baruc.
{I}14_{/}Entonces los ministros enviaron a Jud\u00ed, hijo de Natan\u00edas, a 
decir a Baruc: "Toma el rollo que has le\u00eddo y ven." Baruc tom\u00f3 el 
libro y fue donde ellos. {I}15_{/}Y le dijeron: "Si\u00e9ntate y l\u00e9enoslo 
ahora a nosotros." {R}_{I}16_{/}Cuando oyeron todos estos discursos, se 
miraron uno al otro muy asustados y dijeron a Baruc:
"Tenemos que dar a conocer al rey todo esto." {I}17_{/}Y le 
preguntaron a Baruc: "Expl\u00edcanos de d\u00f3nde has sacado todo lo que 
est\u00e1 escrito." [*]_{R}_{I}18_{/}Baruc les respondi\u00f3: "Jerem\u00edas me dictaba 
las palabras y yo las escrib\u00eda con tinta en el libro." {R}_{I}19_{/}Los 
ministros dijeron a Baruc: "Esc\u00f3ndanse, t\u00fa y Jerem\u00edas, sin que 
nadie sepa d\u00f3nde est\u00e1n."
{R}_{I}20_{/}Despu\u00e9s fueron al patio donde estaba el rey, dejando el 
libro en la oficina del secretario Elisama, y contaron al rey todo 
lo que pasaba. {R}_{I}21_{/}El, entonces, mand\u00f3 a Jud\u00ed a buscar el libro. 
Este lo trajo y lo ley\u00f3 al rey y a los ministros que estaban a su 
lado. {R}_{I}22_{/}El rey estaba ante un brasero, pues era invierno, 
{I}23_{/}y cada vez que Jud\u00ed acababa de leer tres o cuatro columnas, 
\u00e9l recortaba las hojas con su cortaplumas y las arrojaba al fuego 
del brasero, hasta que todo el rollo se quem\u00f3.
{R}_{I}24_{/}Ni el rey, ni ninguno de sus servidores se asustaron o se 
rasgaron las vestiduras al escuchar estas palabras. {R}_{I}25_{/}Por m\u00e1s 
que Elnat\u00e1n, Dala\u00edas y Gamar\u00edas suplicaran al rey que no quemara 
el rollo, no les hizo caso.
{R}_{I}26_{/}En seguida, el rey orden\u00f3 a Jeramiel, a Sera\u00edas y a Selem\u00edas 
que tomaran preso al secretario Baruc y al profeta Jerem\u00edas, pero 
Yav\u00e9 los ocult\u00f3.
{R}_{I}27_{/}Despu\u00e9s que el rey hubo quemado el rollo que conten\u00eda todo 
lo que hab\u00eda anotado Baruc y que le hab\u00eda dictado Jerem\u00edas, Yav\u00e9 
habl\u00f3 de nuevo a \u00e9ste: {R}_{I}28_{/}"Toma otro papel enrollado y vuelve a 
escribir en \u00e9l todo lo que conten\u00eda el primero, y que fue quemado 
por Joaquim, rey de Jud\u00e1. {R}_{I}29_{/}Y sobre este \u00faltimo pronuncia esta 
sentencia.
Esto dice Yav\u00e9: T\u00fa quemaste este rollo, diciendo: "\u00bfPor qu\u00e9 has 
escrito en \u00e9l: Vendr\u00e1 sin falta el rey de Babilonia, destruir\u00e1 
esta tierra y har\u00e1 desaparecer de ella hombres y animales?" 
{R}_{I}30_{/}Pues bien, as\u00ed dice Yav\u00e9 a prop\u00f3sito de Joaquim, rey de 
Jud\u00e1: No tendr\u00e1 quien le suceda en el trono de David, y su propio 
cad\u00e1ver quedar\u00e1 tirado, expuesto al calor del d\u00eda y al fr\u00edo de la 
noche.
{R}_{I}31_{/}Le castigar\u00e9 a \u00e9l, a su familia y a su servidumbre por todas 
sus maldades, enviando sobre ellos, sobre los habitantes de 
Jerusal\u00e9n y sobre los hombres de Jud\u00e1 todas las calamidades que 
les anunci\u00e9 sin que me hicieran caso."
{R}_{I}32_{/}Tom\u00f3, pues, Jerem\u00edas otro papel enrollado y se lo entreg\u00f3 a 
Baruc hijo de Ner\u00edas, el secretario, y le dict\u00f3 para que anotara 
todas las cosas que conten\u00eda el libro quemado por Joaquim, rey de 
Jud\u00e1. Y a\u00f1adi\u00f3, adem\u00e1s, muchas otras cosas del mismo estilo.
{N}SEDEC\u00cdAS CONSULTA A JEREM\u00cdAS{/}

{1}37{/}

{R}_{I}1_{/}Sedec\u00edas, hijo de Jos\u00edas, sucedi\u00f3 en el trono a Kon\u00edas, hijo 
de Joaquim. Nabucodonosor, rey de Babilonia, lo puso por rey del 
pa\u00eds de Jud\u00e1. {R}_{I}2_{/}Pero ni \u00e9l ni sus ministros ni la gente del 
pa\u00eds hicieron caso de las palabras que Yav\u00e9 les hab\u00eda dirigido por 
medio del profeta Jerem\u00edas.
{R}_{I}3_{/}El rey Sedec\u00edas orden\u00f3 a Jucal, hijo de Selem\u00edas, y al 
sacerdote Sofon\u00edas, hijo de Mase\u00edas, que fueran donde el profeta 
Jerem\u00edas con este recado: "Ruega por nosotros a Yav\u00e9, nuestro 
Dios."
{R}_{I}4_{/}Jerem\u00edas andaba, entonces, libremente en medio del pueblo, 
pues todav\u00eda no lo hab\u00edan encarcelado. {R}_{I}5_{/}Por otra parte, los 
caldeos que estaban sitiando a Jerusal\u00e9n, habiendo tenido noticia 
que el ej\u00e9rcito de Fara\u00f3n hab\u00eda salido de Egipto, se retiraron de 
la ciudad. {R}_{I}6_{/}En esa ocasi\u00f3n, Yav\u00e9 habl\u00f3 a Jerem\u00edas en estos 
t\u00e9rminos:
{R}_{I}7_{/}As\u00ed dice Yav\u00e9, Dios de Israel: Esta es la respuesta que 
entregar\u00e1n ustedes al rey de Jud\u00e1 que los envi\u00f3 a consultarme: El 
ej\u00e9rcito de Fara\u00f3n que hab\u00eda salido de Egipto para ayudarlos, se 
volver\u00e1 a su pa\u00eds, {I}8_{/}y los caldeos volver\u00e1n a atacar esta 
ciudad, se apoderar\u00e1n de ella y la quemar\u00e1n.
{I}9_{/}Yav\u00e9 les recomienda, pues, a ustedes, que no se enga\u00f1en 
pensando que los caldeos se van a ir para siempre de aqu\u00ed, pues 
\u00a1no se van a ir! {I}10_{/}Aunque ustedes destrozaran todo el ej\u00e9rcito 
de los caldeos y no les quedasen m\u00e1s que algunos heridos, se 
levantar\u00eda cada uno de ellos de su carpa e incendiar\u00eda la ciudad.
{N}JEREM\u00cdAS EN EL POZO{/}

[=]_{R}_{I}11_{/}Cuando los caldeos estaban sitiando a Jerusal\u00e9n, les 
lleg\u00f3 la noticia de que un ej\u00e9rcito de Fara\u00f3n se acercaba, y se 
retiraron. {R}_{I}12_{/}Entonces, Jerem\u00edas sali\u00f3 de Jerusal\u00e9n y se 
dirigi\u00f3 a su pueblo, en las tierras de Benjam\u00edn, para compartir 
con los suyos una herencia. {R}_{I}13_{/}Pero al pasar la puerta de la 
ciudad que lleva a Benjam\u00edn, el vigilante Jer\u00edas, hijo de 
Selem\u00edas, detuvo al profeta diciendo: "T\u00fa te pasas a los caldeos." 
{R}_{I}14_{/}Jerem\u00edas le respondi\u00f3: "Es falso, yo no me paso a los 
caldeos." Pero el guardia no le hizo caso y lo llev\u00f3 a los jefes. 
{R}_{I}15_{/}Estos, furiosos contra Jerem\u00edas, lo golpearon y lo 
encerraron en casa del secretario Jonat\u00e1n, que hab\u00edan convertido 
en c\u00e1rcel. {R}_{I}16_{/}As\u00ed, pues, Jerem\u00edas fue puesto en un subterr\u00e1neo 
y all\u00ed permaneci\u00f3 largo tiempo.
{R}_{I}17_{/}El rey Sedec\u00edas mand\u00f3 a buscarlo y lo interrog\u00f3 en secreto, 
en su palacio: "\u00bfAcaso tienes una palabra de Yav\u00e9?" "S\u00ed", 
respondi\u00f3 Jerem\u00edas, y agreg\u00f3: "Ser\u00e1s entregado en manos del rey de 
Babilonia."
{R}_{I}18_{/}Entonces Jerem\u00edas pregunt\u00f3: "\u00bfQu\u00e9 mal he cometido contra ti 
o tus servidores o contra este pueblo, para que me hayas 
encarcelado? {R}_{I}19_{/}\u00bfD\u00f3nde est\u00e1n los profetas que te dec\u00edan: No 
vendr\u00e1 el rey de Babilonia contra ustedes; no entrar\u00e1 en nuestro 
pa\u00eds? {R}_{I}20_{/}Ahora bien, escucha por favor, mi se\u00f1or; acoge mi 
s\u00faplica y no me vuelvas a enviar a la casa del secretario Jonat\u00e1n, 
pues tengo miedo de morir all\u00ed."
{R}_{I}21_{/}Entonces Sedec\u00edas orden\u00f3 que trasladaran a Jerem\u00edas al patio 
de la guardia y cada d\u00eda se le daba un pan de los que hac\u00edan en la 
calle de los panaderos, hasta que hubo pan en la ciudad. As\u00ed, 
qued\u00f3 Jerem\u00edas en el patio de la guardia.
{1}38{/}

{R}_{I}1_{/}Sefat\u00edas, Guedal\u00edas, Jucal y Pasjur hab\u00edan o\u00eddo a Jerem\u00edas 
decir en p\u00fablico lo siguiente:
{I}2_{/}"Dice Yav\u00e9: Quien se quede en esta ciudad morir\u00e1 a espada, o 
de hambre o de peste; en cambio, el que se entregue a los caldeos, 
vivir\u00e1; aunque pierda todo, salvar\u00e1 la vida. Y tambi\u00e9n esto es 
palabra de Yav\u00e9: {R}_{I}3_{/}He decidido entregar a Jerusal\u00e9n en manos 
del rey de Babel."
{R}_{I}4_{/}Y aquellos jefes dijeron al rey: "Este hombre debe morir, 
porque sus discursos desalientan a los combatientes que quedan en 
esta ciudad y aun a todo el pueblo. Es evidente que este hombre no 
busca nuestro bien, sino que trata de perdernos." 
[=]_{R}_{I}5_{/}Sedec\u00edas respondi\u00f3: "Ah\u00ed lo tienen, pues el rey nada 
puede contra ustedes." {R}_{I}6_{/}Entonces se apoderaron de Jerem\u00edas y 
lo echaron al pozo de Melqu\u00edas, hijo del rey, situado en el patio 
de la guardia, baj\u00e1ndolo con cuerdas. En el pozo no hab\u00eda agua, 
sino puro fango, y Jerem\u00edas se hundi\u00f3 en el fango.
{R}_{I}7_{/}Pero un oficial del palacio, el et\u00edope Abdemalec, oy\u00f3 decir 
que hab\u00edan echado a Jerem\u00edas en el pozo. {R}_{I}8_{/}Sali\u00f3 del palacio y 
fue al encuentro del rey, que estaba sentado a la Puerta de 
Benjam\u00edn y le habl\u00f3 en estos t\u00e9rminos: {R}_{I}9_{/}"\u00a1Oh, mi se\u00f1or!, esos 
hombres han procedido muy mal con el profeta Jerem\u00edas. Lo han 
echado en el pozo, donde va a morir." {R}_{I}10_{/}Entonces el rey orden\u00f3 
al et\u00edope: "Toma tres hombres y saca a Jerem\u00edas del pozo antes de 
que muera."
{R}_{I}11_{/}Abdemalec consigui\u00f3 los hombres, volviendo con ellos al 
palacio del rey. Ah\u00ed, del ropero de la sala del tesoro, tom\u00f3 
trapos y ropas gastadas, y por medio de sogas los pas\u00f3 a Jerem\u00edas, 
dici\u00e9ndole: {R}_{I}12_{/}"Ponte estos trapos en los sobacos y pasa las 
cuerdas por debajo." Jerem\u00edas lo hizo, {I}13_{/}y as\u00ed lo subieron y lo 
dejaron en el patio de la guardia.
{R}_{I}14_{/}Entonces, Sedec\u00edas mand\u00f3 a buscar a Jerem\u00edas y lo hizo venir 
donde \u00e9l estaba, a la tercera entrada de la Casa de Yav\u00e9. Y le 
dijo: "No me ocultes nada de lo que te voy a preguntar." 
{R}_{I}15_{/}Respondi\u00f3 Jerem\u00edas: "Si soy sincero, me matar\u00e1s; y si te doy 
un consejo, no me escuchar\u00e1s." {R}_{I}16_{/}Entonces el rey jur\u00f3 en 
secreto a Jerem\u00edas: "Por Yav\u00e9 y por la vida que nos ha dado, que 
no te matar\u00e9, ni te entregar\u00e9 a los jefes que buscan tu muerte."
{R}_{I}17_{/}Y Jerem\u00edas transmiti\u00f3 al rey esta palabra de Yav\u00e9: "Si te 
entregas a los generales del rey de Babel, salvar\u00e1s tu vida y esta 
ciudad no ser\u00e1 quemada; vivir\u00e1s t\u00fa y los tuyos. {I}18_{/}Pero si no lo 
haces, esta ciudad caer\u00e1 en manos de los caldeos, que la 
incendiar\u00e1n, y t\u00fa no escapar\u00e1s de ellos."
{R}_{I}19_{/}Sedec\u00edas dijo a Jerem\u00edas: "Les tengo miedo a los jud\u00edos que 
se han pasado a los caldeos; pues si me entregan a ellos, se 
vengar\u00e1n de mi persona." {R}_{I}20_{/}Replic\u00f3 Jerem\u00edas: "Los caldeos no 
te entregar\u00e1n a ellos. Haz lo que Yav\u00e9 te dice por mi boca; te 
resultar\u00e1 bien, y con vida quedar\u00e1s. {I}21_{/}En cambio, si te niegas 
a rendirte, escucha lo que me ha revelado Yav\u00e9: {R}_{I}22_{/}Todas tus 
mujeres que han quedado en el palacio del rey de Jud\u00e1 son llevadas 
a los generales del rey de Babilonia, y se burlan de ti con esta 
canci\u00f3n:
"Te han enga\u00f1ado tus buenos amigos;
al hundirse tus pies en el fango,
ellos te abandonaron."
{R}_{I}23_{/}Llevar\u00e1n a todas tus mujeres y tus hijos a los caldeos, y t\u00fa 
no escapar\u00e1s de ellos, sino que caer\u00e1s en manos del rey de 
Babilonia, el cual incendiar\u00e1 esta ciudad."
{R}_{I}24_{/}Entonces dijo Sedec\u00edas a Jerem\u00edas: "Que nadie se entere de 
estas palabras, de lo contrario morir\u00e1s. {R}_{I}25_{/}Si los jefes saben 
que he hablado contigo y te preguntan qu\u00e9 hemos conversado, aunque 
te amenacen de muerte, {R}_{I}26_{/}les dir\u00e1s: S\u00f3lo he suplicado al rey 
que no me haga volver a la casa de Jonat\u00e1n, porque tengo miedo de 
morir all\u00ed."
{R}_{I}27_{/}Vinieron, en efecto, todos los jefes donde Jerem\u00edas y lo 
interrogaron. Y \u00e9l les respondi\u00f3 conforme a lo que hab\u00eda dicho el 
rey. Ellos no pudieron insistirle, pues nadie hab\u00eda presenciado su 
entrevista con el rey.
[=]_{R}_{I}28_{/}As\u00ed, pues, Jerem\u00edas qued\u00f3 en el patio de la guardia 
hasta el d\u00eda en que fue tomada Jerusal\u00e9n.
{N}CA\u00cdDA DE JERUSAL\u00c9N Y SUERTE DE JEREM\u00cdAS{/}

{1}39{/}

[=]_{R}_{I}1_{/}El a\u00f1o nueve del reinado de Sedec\u00edas, rey de Jud\u00e1, y en 
el d\u00e9cimo mes del a\u00f1o, Nabucodonosor, rey de Babilonia, volvi\u00f3 con 
todo su ej\u00e9rcito contra Jerusal\u00e9n y la sitiaron de nuevo. {I}2_{/}Dos 
a\u00f1os despu\u00e9s, el d\u00eda nueve del cuarto mes, abrieron una brecha en 
la muralla de la ciudad {R}_{I}3_{/}y entraron por all\u00ed todos los 
oficiales del rey de Babilonia y establecieron su campamento en la 
puerta del medio: Nergal-Sareser, pr\u00edncipe de Sin-Maguir, oficial 
mayor, Nebusasban, alto jefe y todos los dem\u00e1s oficiales del rey 
de Babilonia.
{R}_{I}4_{/}Cuando Sedec\u00edas, rey de Jud\u00e1, y todos sus soldados los vieron 
all\u00ed, huyeron de noche, saliendo de la ciudad por el camino del 
parque real, que pasa por la puerta que est\u00e1 entre las dos 
murallas, y se dirigieron hacia el valle del Jord\u00e1n. {R}_{I}5_{/}Pero las 
tropas de los caldeos salieron en su persecuci\u00f3n y alcanzaron a 
Sedec\u00edas en los llanos de Jeric\u00f3, lo tomaron preso y lo llevaron a 
la presencia de Nabucodonosor, que estaba en Ribla, en tierra de 
Jamat, el cual lo someti\u00f3 a juicio.
{R}_{I}6_{/}En Ribla, el rey de Babilonia mand\u00f3 degollar a los hijos de 
Sedec\u00edas ante sus propios ojos, y lo mismo hizo con todos los 
nobles de Jud\u00e1. {R}_{I}7_{/}A Sedec\u00edas le sac\u00f3 los ojos y lo envi\u00f3 
encadenado a Babilonia.
{R}_{I}8_{/}Los caldeos incendiaron el palacio real y las casas del 
pueblo, y demolieron las murallas de Jerusal\u00e9n. {R}_{I}9_{/}Nebuzard\u00e1n, 
comandante de la guardia, desterr\u00f3 a Babilonia al resto de la 
poblaci\u00f3n que hab\u00eda quedado en la ciudad, a los desertores que se 
hab\u00edan rendido a \u00e9l y a los pocos artesanos que a\u00fan hab\u00eda. 
{R}_{I}10_{/}En cuanto a los pobres, que no pose\u00edan ninguna cosa, los 
dej\u00f3 en la tierra de Jud\u00e1, d\u00e1ndoles, al mismo tiempo, vi\u00f1as y 
campos.
{R}_{I}11_{/}Respecto a Jerem\u00edas, Nabucodonosor, rey de Babilonia, hab\u00eda 
dado esta orden a Nebuzard\u00e1n, comandante de la guardia: 
{I}12_{/}"T\u00f3malo y cu\u00eddalo, no le hagas ning\u00fan da\u00f1o, sino que has de 
tratarlo como \u00e9l te pida." {R}_{I}13_{/}Entonces Nebuzard\u00e1n, comandante 
de la guardia, Nebusasb\u00e1n, alto jefe, Nergal-Sareser, oficial 
mayor y los otros oficiales del rey de Babilonia, {R}_{I}14_{/}mandaron 
sacar a Jerem\u00edas del patio de la guardia y lo entregaron a 
Godol\u00edas, hijo de Ajigam, para que lo condujera a su casa. Y as\u00ed 
se qued\u00f3 en medio del pueblo.
{N}RECOMPENSA DE DIOS A ABDEMELEC{/}

[\u0095]_[=]_{R}_{I}15_{/}Estando Jerem\u00edas detenido en el patio de la guardia, 
la palabra de Yav\u00e9 le hab\u00eda sido dirigida de esta manera: 
{R}_{I}16_{/}"Anda a decir a Abdemelec, el et\u00edope: As\u00ed habla Yav\u00e9 de los 
Ej\u00e9rcitos, el Dios de Israel: Ahora se van a cumplir mis palabras 
que anunciaban a esta ciudad, no felicidades sino calamidades, y 
t\u00fa mismo lo ver\u00e1s. {I}17_{/}Perro yo te salvar\u00e9, dice Yav\u00e9, y no 
caer\u00e1s en manos de los hombres a los que t\u00fa tienes miedo. {I}18_{/}S\u00ed, 
ten la seguridad de que entonces yo te pondr\u00e9 a salvo y no morir\u00e1s 
a espada; y salvar\u00e1s por lo menos tu vida, porque confiaste en 
m\u00ed", dice Yav\u00e9.
{1}40{/}

{R}_{I}1_{/}Ahora viene lo que Yav\u00e9 le habl\u00f3 a Jerem\u00edas, despu\u00e9s que 
Nebuzard\u00e1n, comandante de la guardia, lo dej\u00f3 en libertad, cuando, 
en Ram\u00e1, lo sac\u00f3 de en medio de los cautivos de Jerusal\u00e9n y de 
Jud\u00e1 que iban desterrados a Babilonia, entre los cuales se 
encontraba encadenado.
{R}_{I}2_{/}En efecto, el comandante de la guardia tom\u00f3 aparte a Jerem\u00edas 
y le dijo: "Yav\u00e9, tu Dios, hab\u00eda predicho esta cat\u00e1strofe para 
este pa\u00eds y lo ha cumplido. Yav\u00e9 ha actuado de acuerdo a sus 
amenazas. {I}3_{/}Y toda esta serie de desgracias les han ocurrido a 
ustedes porque pecaron contra Yav\u00e9, no haciendo caso de su 
palabra. {R}_{I}4_{/}Ahora mismo te quito las cadenas que tienes en tus 
manos. Si quieres acompa\u00f1arme a Babilonia, ven conmigo, que yo te 
proteger\u00e9; si no te gusta, qu\u00e9date. Mira, tienes todo el pa\u00eds a tu 
disposici\u00f3n; puedes ir a donde quieras o a donde te convenga. 
{R}_{I}5_{/}O bien dirigirte a casa de Godol\u00edas, hijo de Ajigam y nieto 
de Saf\u00e1n, a quien el rey de Babilonia ha nombrado gobernador de 
las ciudades de Jud\u00e1 y quedarte a vivir con \u00e9l, entre esta gente. 
En fin, anda a donde m\u00e1s te convenga." En seguida, el comandante 
de la guardia le dio v\u00edveres y un regalo y lo despidi\u00f3. {R}_{I}6_{/}Y 
Jerem\u00edas se fue a Misp\u00e1, donde estaba Godol\u00edas, hijo de Ajigam, y 
se qued\u00f3 a vivir en su casa, junto con la gente que hab\u00eda quedado 
en el pa\u00eds.
{N}GODOL\u00cdAS, GOBERNADOR{/}

[\u0095]_{R}_{I}7_{/}Todos los jefes de las guerrillas, que se manten\u00edan con 
sus hombres en pie de guerra, se enteraron de que el rey de 
Babilonia hab\u00eda dejado a Godol\u00edas, hijo de Ajigam, como gobernador 
del pa\u00eds y que le hab\u00eda encomendado hombres, mujeres y ni\u00f1os, as\u00ed 
como la gente com\u00fan del pa\u00eds que no hab\u00eda sido desterrada a 
Babilonia. {I}8_{/}Fueron, pues, a presentarse a Godol\u00edas, en Misp\u00e1. 
Ellos eran: Ismael, hijo de Natan\u00edas, Joan\u00e1n, hijo de Carea, 
Serayas, hijo de T\u00e1njumet, los hijos de Efai, netofita, y 
Jezon\u00edas, hijo de Makati, junto con sus hombres.
{R}_{I}9_{/}Godol\u00edas, hijo de Ajigam, nieto de Saf\u00e1n, les hizo este 
juramento a ellos y a su gente: "No teman a los jefes de los 
caldeos, qu\u00e9dense en el pa\u00eds, obedezcan al rey de Babilonia y en 
todo les ir\u00e1 bien. {R}_{I}10_{/}Por mi parte, aqu\u00ed me tienen establecido 
en Misp\u00e1, como representante del pa\u00eds ante los caldeos que se van 
a establecer en este lugar. Ustedes, pues, hagan la vendimia, 
recojan la fruta, cosechen el aceite y gu\u00e1rdenlo en sus tinajas; y 
vivan en los pueblos que ustedes van a ocupar."
{R}_{I}11_{/}Igualmente, los jud\u00edos que estaban en Moab, entre los 
amonitas, en Edom y en todos los otros pa\u00edses, supieron que el rey 
de Babilonia hab\u00eda dejado una parte de la poblaci\u00f3n de Jud\u00e1 y que 
hab\u00eda puesto al frente de ellos a Godol\u00edas, hijo de Ajigam, nieto 
de Saf\u00e1n. {R}_{I}12_{/}Todos ellos regresaron de los distintos lugares 
donde se hab\u00edan refugiado y, luego de haber llegado a la tierra de 
Jud\u00e1, junto a Godol\u00edas, en Misp\u00e1, hicieron una gran cosecha de 
vino y fruta.
{N}GODOL\u00cdAS ES ASESINADO{/}

{I}13_{/}Joan\u00e1n, hijo de Carea, y todos los jefes guerrilleros se 
presentaron a Godol\u00edas en Misp\u00e1, {R}_{I}14_{/}y le dijeron: "\u00bfNo sabes 
que Baalis, rey de los amonitas, ha enviado a Ismael, hijo de 
Netan\u00edas, para asesinarte?" Pero Godol\u00edas no les crey\u00f3. 
{R}_{I}15_{/}Entonces Joan\u00e1n dijo secretamente a Godol\u00edas: "Yo voy a ir a 
matar a Ismael, hijo de Netan\u00edas, sin que nadie lo sepa. \u00bfCon qu\u00e9 
derecho va a quitarte la vida? Esto producir\u00eda el desbande de 
todos los jud\u00edos reunidos a tu alrededor y ser\u00eda el fin de la poca 
poblaci\u00f3n de Jud\u00e1." {I}16_{/}Mas Godol\u00edas, hijo de Ajigam, le contest\u00f3 
a Joan\u00e1n, hijo de Carea: "No hagas eso, porque no es cierto lo que 
dices de Ismael."
{1}41{/}

[=]_{I}1_{/}Pues bien, en el s\u00e9ptimo mes, Ismael, hijo de Netan\u00edas, 
nieto de Elisama y que ten\u00eda sangre real, vino con diez hombres a 
visitar a Godol\u00edas, en Misp\u00e1. Y mientras estaban comiendo con \u00e9l, 
{R}_{I}2_{/}se levantaron Ismael y sus diez hombres y acuchillaron a 
Godol\u00edas, matando as\u00ed al que el rey de Babilonia hab\u00eda puesto al 
frente del pa\u00eds.
{I}3_{/}Ismael asesin\u00f3 tambi\u00e9n a todos los jud\u00edos que estaban comiendo 
con Godol\u00edas y a los soldados caldeos que estaban all\u00ed. {I}4_{/}Dos 
d\u00edas despu\u00e9s del asesinato de Godol\u00edas, del cual nadie estaba 
enterado todav\u00eda, {R}_{I}5_{/}llegaron de Siquem, de Silo y de Samaria, 
ochenta hombres con la barba cortada, la ropa hecha tiras y el 
cuerpo cubierto de cortaduras, que tra\u00edan ofrendas e incienso que 
quer\u00edan presentar en el Templo de Yav\u00e9. {I}6_{/}Ismael, hijo de 
Netan\u00edas, sali\u00f3 de Misp\u00e1 a su encuentro. Ellos iban llorando 
mientras caminaban. Al encontrarse con ellos, les dijo: "Vamos a 
saludar a Godol\u00edas, hijo de Ajigam." {I}7_{/}Pero apenas llegaron al 
centro de la ciudad, Ismael, ayudado por sus hombres, los degoll\u00f3 
y los ech\u00f3 al fondo de un estanque. {I}8_{/}Sin embargo, entre esos 
hombres hubo diez que le dijeron a Ismael: "Cons\u00e9rvanos la vida, 
pues tenemos escondidas, en el campo, provisiones de trigo, 
cebada, aceite y miel." Entonces los perdon\u00f3 y no los hizo morir 
como a sus hermanos.
{R}_{I}9_{/}El estanque donde Israel tir\u00f3 los cad\u00e1veres de toda la gente 
que hab\u00eda asesinado era el Gran Estanque, que hab\u00eda mandado cavar 
el rey Asa para defenderse de Basa, rey de israel, hijo de 
Netan\u00edas, y lo llen\u00f3 de cad\u00e1veres.
{I}10_{/}Despu\u00e9s se llev\u00f3 prisioneros a toda la peque\u00f1a poblaci\u00f3n que 
hab\u00eda en Misp\u00e1, y a las princesas reales que Nebuzard\u00e1n, 
comandante de la guard\u00eda, hab\u00eda entregado al cuidado de Godol\u00edas, 
hijo de Ajigam. Y, de madrugada, se puso en marcha hacia el pa\u00eds 
de los amonitas.
{N}REACCI\u00d3N CONTRA ISMAEL{/}

{I}11_{/}Cuando Joan\u00e1n, hijo de Carea, y todos los oficiales que le 
acompa\u00f1aban se informaron de todos los cr\u00edmenes de Ismael, 
{R}_{I}12_{/}reunieron a todos sus hombres y partieron a luchar contra 
Ismael. Lo alcanzaron cerca de la gran laguna de Gaba\u00f3n. {I}13_{/}Toda 
la gente que Ismael llevaba prisionera desde Misp\u00e1 y que iba con 
\u00e9l, se alegraron mucho apenas vieron a Joan\u00e1n y sus oficiales, 
{I}14_{/}y dando media vuelta, regresaron al lado de Joan\u00e1n. 
{I}15_{/}Mientras tanto, Ismael logr\u00f3 escapar de Joan\u00e1n y con ocho 
hombres se pas\u00f3 a los amonitas.
[=]_{R}_{I}16_{/}Joan\u00e1n, hijo de Carea, y sus oficiales juntaron a toda 
la gente que Ismael se hab\u00eda llevado prisionera desde Misp\u00e1, 
despu\u00e9s de asesinar a Godol\u00edas, y que se hab\u00eda vuelto gracias a 
ellos desde Gaba\u00f3n: hombres, mujeres, ni\u00f1os y eunucos. {R}_{I}17_{/}Se 
pusieron en camino e hicieron un alto en Caman, cerca de Bel\u00e9n. Su 
proyecto era irse a Egipto, lejos de los caldeos, a quienes 
tem\u00edan, despu\u00e9s que Ismael hab\u00eda asesinado a Godol\u00edas, puesto por 
el rey de Babilonia para gobernar el pa\u00eds.
{N}LA HUIDA A EGIPTO{/}

{1}42{/}

{R}_{I}1_{/}Entonces todos los oficiales, especialmente Joan\u00e1n, hijo de 
Carea, y Azar\u00edas, hijo de Hos\u00edas, y todo el pueblo, chicos y 
grandes, fueron a ver al profeta Jerem\u00edas {I}2_{/}para decirle: 
{R}_{I}3_{/}"\u00a1Atiende, por favor, nuestra solicitud! Ruega a Yav\u00e9, tu 
Dios, por este grupito -pues de tantos que \u00e9ramos, hemos quedado 
reducidos a unos pocos, como t\u00fa mismo lo puedes comprobar-, para 
que Yav\u00e9, tu Dios, nos indique el camino que debemos seguir o lo 
que tenemos que hacer."
{R}_{I}4_{/}El profeta Jerem\u00edas les contest\u00f3: "De acuerdo, ahora mismo me 
pondr\u00e9 a rogar a Yav\u00e9, su Dios, por lo que ustedes me piden. Y 
cualquiera que sea la respuesta de Yav\u00e9, su Dios, yo se la 
comunicar\u00e9 a ustedes sin ocultarles nada."
{R}_{I}5_{/}Ellos, a su vez, dijeron a Jerem\u00edas: "Que Yav\u00e9 sea un testigo 
fiel y sincero, que declare contra nosotros si no hacemos 
exactamente todo lo que Yav\u00e9, tu Dios, nos mande a decir por medio 
de ti. {R}_{I}6_{/}Sea como sea, bueno o malo, seguiremos la voz de Yav\u00e9, 
nuestro Dios, con el cual te mandamos a conversar. As\u00ed, seremos 
felices por haber obedecido lo que nos mandaba Yav\u00e9, nuestro 
Dios."
{R}_{I}7_{/}Al cabo de diez d\u00edas, una palabra de Yav\u00e9 le lleg\u00f3 a 
Jerem\u00edas. {I}8_{/}Este llam\u00f3 a Joan\u00e1n, hijo de Carea, a todos los 
oficiales de su escolta y a todo el pueblo, chicos y grandes; 
{R}_{I}9_{/}y les dijo:
"As\u00ed, habla Yav\u00e9, el Dios de Israel, al que ustedes me enviaron 
para exponerle sus deseos: {I}10_{/}Si ustedes quieren vivir 
tranquilamente en esta tierra, yo los edificar\u00e9 y no los 
destruir\u00e9; los plantar\u00e9 y no los arrancar\u00e9 m\u00e1s, pues estoy 
arrepentido del mal que les he hecho. {R}_{I}11_{/}No teman al rey de 
Babilonia, que tanto susto les causa; no lo teman, dice Yav\u00e9, pues 
estoy con ustedes para salvarlos y para librarlos de sus manos. 
{I}12_{/}Yo pondr\u00e9 en su coraz\u00f3n sentimientos de piedad hacia ustedes, 
y \u00e9l se compadecer\u00e1 de ustedes, permiti\u00e9ndoles que vuelvan a su 
patria.
{R}_{I}13_{/}Pero si ustedes dicen: "No queremos quedarnos m\u00e1s en este 
pa\u00eds", desobedeciendo as\u00ed la voz de Yav\u00e9, su Dios, {R}_{I}14_{/}y 
sostienen, por el contrario: "No, que es a Egipto adonde queremos 
ir, pues all\u00ed no veremos m\u00e1s la guerra, ni oiremos el toque del 
clar\u00edn, ni sufriremos de falta de paz; es all\u00ed donde queremos 
morar", {R}_{I}15_{/}pues bien, entonces, peque\u00f1o grupo de Jud\u00e1, escucha 
la palabra de Yav\u00e9: Esto dice Yav\u00e9 de los Ej\u00e9rcitos, el Dios de 
Israel: Si ustedes resuelven irse a Egipto y entran en esa tierra 
para habitar all\u00ed, {R}_{I}16_{/}la espada, que les da miedo, los 
alcanzar\u00e1 tambi\u00e9n por all\u00e1, y el hambre, que les preocupa, les ir\u00e1 
pisando los talones; y all\u00ed, en Egipto, ustedes morir\u00e1n.
{R}_{I}17_{/}Y todos los que han decidido irse a Egipto para residir 
all\u00ed, morir\u00e1n a espada, de hambre y de peste; y nadie escapar\u00e1 con 
vida de esa cat\u00e1strofe que les voy a mandar. {R}_{I}18_{/}S\u00ed, lo asegura 
Yav\u00e9 de los Ej\u00e9rcitos, el Dios de Israel: Como cayeron mi c\u00f3lera y 
mi furor sobre los habitantes de Jerusal\u00e9n, as\u00ed tambi\u00e9n se 
desatar\u00e1n sobre ustedes si se van a Egipto. Y ustedes ser\u00e1n objeto 
de mucho desprecio, de asombro, de maldici\u00f3n y de burla, y no 
volver\u00e1n a ver m\u00e1s estos lugares.
{R}_{I}19_{/}Este es el mensaje de Yav\u00e9 al resto de Jud\u00e1: No vayan a 
Egipto. F\u00edjense bien que yo se lo he advertido hoy, claramente. 
{R}_{I}20_{/}Ustedes pon\u00edan en juego su propia vida, cuando me 
encargaron: "Ruega por nosotros a Yav\u00e9, nuestro Dios, y todo lo 
que ordene Yav\u00e9, nuestro Dios, nos lo comunicas para que lo 
ejecutemos." {R}_{I}21_{/}Y ahora que se lo comunico, ustedes no quieren 
aceptar nada del mensaje de Yav\u00e9, su Dios, que yo les transmito. 
{I}22_{/}Tengan, pues, ustedes muy bien en cuenta que perecer\u00e1n por la 
espada, de hambre y de peste, en el territorio a donde quieren ir 
a instalarse."
{1}43{/}

{R}_{I}1_{/}Pero apenas Jerem\u00edas hubo terminado de transmitir al pueblo 
todo el mensaje que Yav\u00e9, su Dios, le hab\u00eda entregado para ellos 
(y que fue mencionado arriba), {R}_{I}2_{/}Azar\u00edas, hijo de Mas\u00edas, y 
Joan\u00e1n, hijo de Carea, y todos esos hombres, insolentes y 
porfiados, le contestaron a Jerem\u00edas: "No es cierto lo que 
cuentas. No es Yav\u00e9 quien te ha encargado decirnos: "No se vayan a 
vivir a Egipto", {R}_{I}3_{/}sino que es Baruc, hijo de Ner\u00edas, quien te 
azuza contra nosotros para que as\u00ed caigamos en manos de los 
caldeos, que nos matar\u00e1n o nos desterrar\u00e1n a Babilonia."
{R}_{I}4_{/}Ni Joan\u00e1n, ni sus oficiales, ni nadie del pueblo hizo caso de 
Yav\u00e9, que les mandaba quedarse en el pa\u00eds de Jud\u00e1. Antes bien, 
{R}_{I}5_{/}Joan\u00e1n, hijo de Carea, y los jefes del ej\u00e9rcito se llevaron 
al resto de la poblaci\u00f3n de Jud\u00e1, a los que hab\u00edan estado 
desparramados por todas partes y que hab\u00edan regresado a Jud\u00e1 para 
vivir all\u00ed. {R}_{I}6_{/}Entre ellos hab\u00eda hombres, mujeres y ni\u00f1os; 
estaban las princesas reales y todas las personas que Nebuzard\u00e1n, 
comandante de la guardia, hab\u00eda dejado con Godol\u00edas, hijo de 
Ajigam, y nieto de Saf\u00e1n, y, especialmente, al profeta Jerem\u00edas y 
a Baruc, hijo de Ner\u00edas. [=]_{R}_{I}7_{/}Partieron para Egipto, 
desobedeciendo la orden de Yav\u00e9, y llegaron hasta Tafnes.
{N}JEREM\u00cdAS ANUNCIA LA INVASI\u00d3N DE EGIPTO{/}

{R}_{I}8_{/}Una palabra de Yav\u00e9 lleg\u00f3 a Jerem\u00edas en Tafnes: {I}9_{/}"Toma 
unas piedras grandes y, a la vista de los jud\u00edos, m\u00e9telas en el 
cemento de la plaza cuadrada que hay a la entrada del palacio de 
Fara\u00f3n, en Tafnes. {R}_{I}10_{/}Despu\u00e9s dir\u00e1s a esta gente: Esto es lo 
que afirma Yav\u00e9 de los Ej\u00e9rcitos, el Dios de Israel: Miren, yo voy 
a mandar a buscar a Nabucodonosor, rey de Babilonia, mi servidor, 
el cual instalar\u00e1 su trono sobre estas piedras que he enterrado 
aqu\u00ed, y detr\u00e1s pondr\u00e1 un adorno de colgaduras. {R}_{I}11_{/}Vendr\u00e1 y 
castigar\u00e1 a Egipto:
Quien est\u00e9 destinado a la peste, a la peste,
quien al cautiverio, al cautiverio,
quien a la espada, a la espada.
{R}_{I}12_{/}Y prender\u00e1 fuego a los templos de los dioses de Egipto, 
quemar\u00e1 o se llevar\u00e1 sus dioses, despiojar\u00e1 a Egipto como despioja 
un pastor su manta, y despu\u00e9s se ir\u00e1 sin que nadie lo moleste. 
{R}_{I}13_{/}Har\u00e1 pedazos los obeliscos del templo del Sol, que se 
encuentra en On, e incendiar\u00e1 los templos de los dioses egipcios."
{N}ULTIMAS ADVERTENCIAS DE JEREM\u00cdAS{/}

{1}44{/}

{R}_{I}1_{/}Palabra que le lleg\u00f3 a Jerem\u00edas respecto de todos los jud\u00edos 
que estaban en Egipto y que viv\u00edan en Migdol, Tafnes, Nof y en el 
territorio de Patr\u00f3s.
{R}_{I}2_{/}As\u00ed dice Yav\u00e9 de los Ej\u00e9rcitos, el Dios de Israel. Ustedes 
han presenciado todas las desgracias que sufrieron Jerusal\u00e9n y 
todas las ciudades de Jud\u00e1, que hoy no son m\u00e1s que un mont\u00f3n de 
ruinas abandonadas. {I}3_{/}Esto les pas\u00f3 por culpa de los cr\u00edmenes 
que cometieron para molestarme, yendo a incensar y adorar a dioses 
extranjeros, que no conoc\u00edan ni ellos, ni ustedes ni sus padres.
{R}_{I}4_{/}Yo les he estado mandando a ustedes sin parar, a todos mis 
sirvientes los profetas, con este mensaje: "No hagan esas cosas 
horribles que yo detesto." {I}5_{/}Pero no han querido escuchar ni 
hacer caso para abandonar su maldad o dejar de incensar a dioses 
extranjeros. {R}_{I}6_{/}Entonces mi furor y mi c\u00f3lera estallaron y 
quemaron las ciudades de Jud\u00e1 y los barrios de Jerusal\u00e9n 
reduci\u00e9ndolos a un mont\u00f3n de ruinas abandonadas, como lo est\u00e1n hoy 
en d\u00eda.
{R}_{I}7_{/}Y ahora, Yav\u00e9, Dios de los Ej\u00e9rcitos, Dios de Israel, les 
pregunta: "\u00bfPor qu\u00e9 se hacen tanto mal ustedes mismos? Ustedes van 
a hacer que se acaben los hombres, las mujeres y los ni\u00f1os de la 
raza de Jud\u00e1, hasta que no quede nadie, {R}_{I}8_{/}al provocarme con las 
cosas que hacen sus manos o quemando incienso a dioses extranjeros 
en este suelo de Egipto a donde se han venido a instalar. As\u00ed 
cooperan ustedes mismos a su propia ruina y hacen que todo el 
mundo los maldiga y se r\u00eda de ustedes.
{R}_{I}9_{/}\u00bfAcaso se han olvidado ustedes de los cr\u00edmenes cometidos por 
sus padres, por los reyes de Jud\u00e1 y sus mujeres, por ustedes y sus 
mujeres, en Jud\u00e1 y en las calles de Jerusal\u00e9n? {R}_{I}10_{/}Hasta ahora 
no han sentido ning\u00fan arrepentimiento ni miedo, ni se han portado 
seg\u00fan la Ley y los mandamientos, que yo hab\u00eda publicado delante de 
ustedes y de sus padres.
{R}_{I}11_{/}Por esto, as\u00ed les dice Yav\u00e9 de los Ej\u00e9rcitos, el Dios de 
Israel: Me voy a fijar en ustedes para desgracia suya y acabar\u00e9 
con todo Jud\u00e1. {R}_{I}12_{/}Tomar\u00e9 al resto de la poblaci\u00f3n de Jud\u00e1 que 
resolvi\u00f3 venirse a vivir a Egipto y los har\u00e9 perecer a todos en la 
tierra de Egipto; caer\u00e1n al filo de la espada o morir\u00e1n de hambre; 
grandes y chicos, todos morir\u00e1n por la espada y de hambre. Los 
aborrecer\u00e1n, se asombrar\u00e1n de ellos, los maldecir\u00e1n y se reir\u00e1n de 
ellos. {R}_{I}13_{/}As\u00ed, como castigu\u00e9 a Jerusal\u00e9n con la espada, el 
hambre y la peste, tambi\u00e9n castigar\u00e9 a los que viven en Egipto. 
{R}_{I}14_{/}De este grupito de Jud\u00e1 que se vino a vivir a Egipto nadie 
escapar\u00e1 con vida para volver a su patria, adonde tanto anhelan 
volver a vivir. Nadie regresar\u00e1, sino algunos pocos fugitivos."
{R}_{I}15_{/}Entonces todos aquellos hombres que sab\u00edan que sus mujeres 
quemaban incienso a dioses extranjeros, todas las mujeres que 
estaban presentes y todo el pueblo establecido en Egipto, en 
Patr\u00f3s -en total una gran muchedumbre-, respondieron a Jerem\u00edas:
{I}16_{/}"No queremos saber nada con todo lo que nos has dicho en 
nombre de Yav\u00e9, {R}_{I}17_{/}pues nosotros continuaremos haciendo lo que 
hemos decidido: ofreceremos incienso a la reina del cielo y 
derramaremos vino en su honor como lo hac\u00edamos nosotros, nuestros 
padres, nuestros reyes y pr\u00edncipes en las ciudades de Jud\u00e1 y en 
los barrios de Jerusal\u00e9n. Entonces ten\u00edamos harto pan, \u00e9ramos 
felices y en todo nos iba bien. [=]_{I}18_{/}Pero desde que dejamos de 
ofrecer incienso a la reina del cielo y de derramar vino en su 
honor, nos ha faltado de todo y hemos perecido por la espada y de 
hambre."
{I}19_{/}Y las mujeres a\u00f1adieron: "Cuando nosotras ofrec\u00edamos incienso 
y derram\u00e1bamos vino en honor de la reina del cielo, \u00bfacaso era sin 
permiso de nuestros maridos?"
{R}_{I}20_{/}Pero Jerem\u00edas les contest\u00f3 a todo el pueblo, a los hombres y 
mujeres que le hab\u00edan dicho eso: {R}_{I}21_{/}"\u00bfNo ha sido, justamente, 
ese incienso que ustedes han ofrecido en las ciudades de Jud\u00e1 y en 
los barrios de Jerusal\u00e9n, junto con sus padres, reyes y pr\u00edncipes, 
lo que ha recordado Yav\u00e9 y lo que le ha hecho palpitar el coraz\u00f3n? 
{R}_{I}22_{/}Yav\u00e9 no ha podido contenerse m\u00e1s al ver la mala conducta de 
ustedes y las cosas horribles que ustedes han hecho. Por eso, su 
pa\u00eds es ahora un desierto espantoso, maldito y abandonado. 
{R}_{I}23_{/}Todas las calamidades que est\u00e1n ustedes padeciendo ahora, 
han sido porque ustedes ofrecieron incienso y pecaron as\u00ed contra 
Yav\u00e9, no haciendo caso a su palabra y no port\u00e1ndose de acuerdo a 
su Ley, a sus mandamientos y \u00f3rdenes."
{R}_{I}24_{/}En seguida Jerem\u00edas se dirigi\u00f3 a todo el pueblo, 
especialmente a las mujeres: "Escuchen el mensaje de Yav\u00e9: Esto 
les dice Yav\u00e9 de los Ej\u00e9rcitos, el Dios de Israel: {R}_{I}25_{/}Ustedes, 
mujeres, piensan que tienen la obligaci\u00f3n de cumplir los votos que 
han hecho, y dicen: "Tenemos que cumplir fielmente la promesa que 
hemos hecho de ofrecer incienso a la reina del cielo y derramar 
vino en su honor." \u00a1Muy bien! \u00a1Cumplan sus mandas, derramen su 
vino! {R}_{I}26_{/}Sin embargo, oigan lo que les dice Yav\u00e9 a todos 
ustedes, los jud\u00edos que viven en Egipto: Juro por mi Nombre 
poderoso, dice Yav\u00e9, que en todo Egipto no habr\u00e1 en adelante un 
solo jud\u00edo que pronuncie mi nombre; no quedar\u00e1 nadie para decir: 
"Por vida del Se\u00f1or, Yav\u00e9."
{R}_{I}27_{/}S\u00ed, voy a poner mis ojos sobre ellos, no para su bien sino 
para su mal. Todos los hombres de Jud\u00e1 que est\u00e1n ahora en Egipto, 
perecer\u00e1n a espada y de hambre hasta que se terminen todos. 
[=]_{R}_{I}28_{/}S\u00f3lo unos pocos, que hayan logrado escapar de la espada, 
regresar\u00e1n de Egipto a la tierra de Jud\u00e1. Entonces todo el resto 
de la poblaci\u00f3n de Jud\u00e1, que entr\u00f3 en Egipto como refugiado, ver\u00e1 
qu\u00e9 palabra se ha cumplido, si la m\u00eda o la suya.
{I}29_{/}Esta es para ustedes la prueba de que los voy a castigar en 
este lugar, dice Yav\u00e9, para que as\u00ed reconozcan que mis palabras 
llenas de amenazas contra ustedes se cumplir\u00e1n. {R}_{I}30_{/}Yav\u00e9 lo 
asegura: Voy a entregar a Fara\u00f3n Hofr\u00e1, rey de Egipto, en manos de 
sus enemigos que quieren quitarle la vida, igual que entregu\u00e9 a 
Sedec\u00edas, rey de Jud\u00e1, en manos de Nabucodonosor, rey de 
Babilonia, su enemigo, que quer\u00eda matarlo."
{N}PALABRAS DE CONSUELO PARA BARUC{/}

{1}45{/}

[=]_{R}_{I}1_{/}Estas fueron las palabras que el profeta Jerem\u00edas le 
dirigi\u00f3 a Baruc, hijo de Ner\u00edas, cuando \u00e9ste copiaba en un libro 
todo lo que le iba dictando Jerem\u00edas, el a\u00f1o cuarto del reinado de 
Joaquim, hijo de Jos\u00edas, rey de Jud\u00e1. {R}_{I}2_{/}"Este recado te manda, 
a ti, Baruc, Yav\u00e9, el Dios de Israel. [=]_{I}3_{/}Ya que t\u00fa has dicho: 
"Pobre de m\u00ed, porque Yav\u00e9 a\u00f1ade m\u00e1s penas a mis sufrimientos, 
estoy cansado de tanto llorar sin encontrar consuelo."
{I}4_{/}As\u00ed dice Yav\u00e9: Lo que hab\u00eda construido, lo destruyo; lo que 
hab\u00eda plantado, lo arranco, y esto, en todo el pa\u00eds. [=]_{I}5_{/}\u00bfY t\u00fa 
reclamas para ti cosas extraordinarias? No reclames tanto, pues 
voy a descargar calamidades sobre todos los mortales, dice Yav\u00e9, 
pero a ti te conceder\u00e9 la vida. La guardar\u00e1s como un premio por 
dondequiera que vayas."
{C}PROFECIAS CONTRA LAS NACIONES EXTRANJERAS{/}

{N}CONTRA EGIPTO{/}

{1}46{/}

{R}_{I}1_{/}Estas son palabras de Yav\u00e9 que le llegaron al profeta 
Jerem\u00edas sobre el destino de las naciones.
{R}_{I}2_{/}Para Egipto y el ej\u00e9rcito de Fara\u00f3n Necao, rey de Egipto, que 
estaba cerca del r\u00edo Eufrates, en Carquemis, y al que derrot\u00f3 
Nabucodonosor, rey de Babilonia, el a\u00f1o cuarto del reinado de 
Joaquim, rey de Jud\u00e1.
{I}3_{/}Preparen escudos grandes y chicos,
marchen al combate,
ensillen los caballos;
{I}4_{/}\u00a1monten, jinetes!
Formen filas con los cascos puestos,
saquen brillo a las lanzas,
\u00a1p\u00f3nganse las corazas...!
{I}5_{/}Pero, \u00bfqu\u00e9 es lo que veo?
Ellos se acobardan y retroceden.
Los m\u00e1s valientes son derrotados,
huyen sin volver la cabeza,
\u00a1Terror por todas partes!, dice Yav\u00e9.
{I}6_{/}Ni el m\u00e1s \u00e1gil podr\u00e1 escapar,
ni el m\u00e1s valiente, salvarse,
Al norte, a orillas del r\u00edo Eufrates,
tropezaron y cayeron.
{I}7_{/}\u00bfQui\u00e9n era aquel que sub\u00eda como el Nilo
o como r\u00edo de torrentosas aguas?
{R}_{I}8_{/}Egipto era el que sub\u00eda como el Nilo,
como torrente de revueltas aguas.
El dec\u00eda: "Subir\u00e9 e inundar\u00e9 la tierra,
destruir\u00e9 las ciudades con sus habitantes
{I}9_{/}\u00a1A la carga, la caballer\u00eda!
\u00a1Al asalto, los carros!
Adelante, soldados de Etiop\u00eda,
y de Libia, que manejan escudos, 
y ustedes los de Libia, 
que tiran flechas con el arco."
{R}_{I}10_{/}Ese d\u00eda ser\u00e1 para el Se\u00f1or Yav\u00e9 un d\u00eda de venganza, para 
vengarse de sus enemigos: Su espada los va a devorar hasta quedar 
satisfecha, y se embriagar\u00e1 con su sangre.
S\u00ed, el Se\u00f1or, Yav\u00e9 de los Ej\u00e9rcitos, celebra un sacrificio de 
centenares de v\u00edctimas, en el norte, a orillas del r\u00edo Eufrates.
{R}_{I}11_{/}\u00a1Sube a Galaad a buscar b\u00e1lsamos,
virgen, hija de Egipto!
\u00a1Pero es in\u00fatil que multipliques tus remedios,
pues nada podr\u00e1 sanarte!
{I}12_{/}Las naciones se han enterado de tu derrota,
la tierra est\u00e1 llena con tus gritos;
pues un soldado ha tropezado con otro
y ambos han ca\u00eddo al mismo tiempo.
{N}NABUCODONOSOR INVADE EGIPTO{/}

{R}_{I}13_{/}Estas fueron las palabras que Yav\u00e9 dirigi\u00f3 al profeta 
Jerem\u00edas, cuando Nabucodonosor, rey de Babilonia, emprendi\u00f3 el 
ataque a Egipto:
{I}14_{/}Publ\u00edquenlo en Migdol
y rep\u00edtanlo en Nof.
Digan: Lev\u00e1ntate y prep\u00e1rate,
porque la espada anda devorando a tu alrededor.
{I}15_{/}\u00a1C\u00f3mo! \u00bfApis ha huido?
\u00bfTu Toro ha sido derrotado?
S\u00ed, Yav\u00e9 lo ha derribado,
{I}16_{/}ha caminado a tropezones
y se ha venido a tierra.
Entonces unos a otros se han dicho:
"\u00a1Arriba! Volv\u00e1monos a nuestro pueblo
y a nuestra patria,
lejos de la espada que destruye."
[=]_{I}17_{/}Pongan este nombre a Fara\u00f3n:
"\u00a1Ruido a destiempo!"
{R}_{I}18_{/}Por vida m\u00eda, dice el Rey,
cuyo nombre es Yav\u00e9 de los Ej\u00e9rcitos,
alguien va a venir,
que es como el Tabor entre los montes,
o como el Carmelo que domina el mar.
[=]_{R}_{I}19_{/}Prepara tu equipaje de desterrada,
hija de Egipto, que vives tan c\u00f3modamente.
Nof ser\u00e1 reducida a un desierto,
a un mont\u00f3n de ruinas abandonadas.
[=]_{R}_{I}20_{/}Egipto era una linda vaquilla: un t\u00e1bano del norte se ha 
posado sobre ella. {I}21_{/}Los mercenarios que se ve\u00edan en ella, eran 
como novillos de engorde, pero ellos tambi\u00e9n vuelven la espalda y 
huyen todos juntos, sin oponer resistencia. Pues \u00e9ste es para 
ellos el d\u00eda de su desgracia, la hora de su castigo.
[=]_{R}_{I}22_{/}Esc\u00fachenla que silba como una serpiente que huye, pues 
avanzan en masa contra ella, se echan sobre ella con sus hachas, 
como hace el le\u00f1ador, [=]_{I}23_{/}\u00a1y cortan el bosque!, dice Yav\u00e9. 
S\u00ed, han venido como una nube de langostas, tan numerosos que no se 
pueden contar.
{R}_{I}24_{/}La hija de Egipto se ve derrotada, ha ca\u00eddo en manos del 
pueblo del norte.
{R}_{I}25_{/}Yav\u00e9 de los Ej\u00e9rcitos, el Dios de Israel, ha declarado: Voy 
a castigar a Am\u00f3n de No, el Fara\u00f3n, y a los que ponen en \u00e9l su 
confianza. {R}_{I}26_{/}Los entregar\u00e9 en manos de los que quieren 
quitarles la vida, en manos de Nabucodonosor, rey de Babilonia, y 
de sus s\u00fabditos. Pero en el futuro Egipto ser\u00e1 nuevamente poblado 
como antiguamente, dice Yav\u00e9.
[=]_{R}_{I}27_{/}No tengas miedo, Jacob, mi servidor; no te asustes, 
Israel. Pues yo estoy aqu\u00ed para sacarte de tierras lejanas y a tus 
hijos del pa\u00eds donde est\u00e1n cautivos. Jacob recobrar\u00e1 la calma y 
vivir\u00e1 tranquilo, sin que nadie lo moleste.
{R}_{I}28_{/}No temas, servidor m\u00edo, Jacob, dice Yav\u00e9, pues yo estoy a tu 
lado. Destruir\u00e9 a todas las naciones adonde te arroj\u00e9, pero a ti 
no te exterminar\u00e9; te castigar\u00e9 como lo mereces, pero no ser\u00e1 una 
venganza.
{N}CONTRA LOS FILISTEOS{/}

{1}47{/}

{R}_{I}1_{/}Esta es la palabra de Yav\u00e9 que lleg\u00f3 al profeta Jerem\u00edas 
referente a los filisteos, antes que Fara\u00f3n se apoderase de Gaza. 
{I}2_{/}As\u00ed dijo Yav\u00e9:
Desde el norte llegan aguas desbordadas:
es un r\u00edo caudaloso,
que inunda el pa\u00eds y cuanto \u00e9l contiene,
las ciudades y sus habitantes.
Por todas partes se escuchan gritos,
y los habitantes del pa\u00eds se lamentan.
{I}3_{/}Se oye el martilleo de las herraduras de sus caballos,
el ruido de sus carros 
y el estr\u00e9pito de sus ruedas.
Los padres ya no miran por sus hijos,
sus manos est\u00e1n sin fuerza.
{R}_{I}4_{/}Porque ha llegado el d\u00eda
en que ser\u00e1n aniquilados todos los filisteos,
y en que Tiro y Sid\u00f3n ver\u00e1n derrotados
hasta sus \u00faltimos aliados.
S\u00ed, Yav\u00e9 exterminar\u00e1 a los filisteos,
a los restos de la isla de Caftor.
{I}5_{/}Gaza ha sido rapada,
Ascal\u00f3n est\u00e1 callada;
Asdod, resto de los anaquitas,
\u00bfhasta cu\u00e1ndo te vas a hacer cortaduras en tu cuerpo?
[=]_{I}6_{/}\u00a1Ay, espada de Yav\u00e9!
\u00bfHasta cu\u00e1ndo estar\u00e1s sin descansar?
M\u00e9tete en tu vaina.
\u00a1P\u00e1rate, tranquil\u00edzate!
{I}7_{/}\u00bfC\u00f3mo va a tomar descanso
si Yav\u00e9 le ha dado \u00f3rdenes?
Ascal\u00f3n y la costa del mar,
\u00e9sos son sus blancos.
{N}CONTRA MOAB{/}

{1}48{/}

{R}_{I}1_{/}{C}Contra Moab.{/} As\u00ed habla Yav\u00e9 de los Ej\u00e9rcitos, el Dios de 
Israel:
Pobre de Nebo, que ha sido saqueada,
Quiriatayim ha sido tomada,
la confusi\u00f3n y el miedo reinan en la ciudadela:
{I}2_{/}ya no es m\u00e1s ella la gloria de Moab.
En Jeseb\u00f3n han planeado su ruina:
"Vamos y borr\u00e9mosla de entre las naciones."
Tambi\u00e9n t\u00fa, Madm\u00e9n, vas a caer,
ya la espada te est\u00e1 cercando.
[=]_{I}3_{/}Escuchen los gritos que se sienten desde Abarim:
"\u00a1Calamidad! \u00a1Desastre total!
\u00a1Moab ha sido arrasada!"
{I}4_{/}Lo anuncian a voz en cuello hasta Soar.
\u00a1Ay!, la cuesta de Luit
la suben llorando.
{I}5_{/}\u00a1Ay!, por la bajada de Joronayim
se oyen gritos desgarradores:
{R}_{I}6_{/}"Huyan, s\u00e1lvese quien pueda,
hagan como los burros salvajes del desierto."
{R}_{I}7_{/}T\u00fa confiabas en tus fortalezas y tus riquezas,
pero tambi\u00e9n a ti te pillar\u00e1n.
Camos partir\u00e1 al destierro
con sus sacerdotes y pr\u00edncipes.
{I}8_{/}El destructor va a invadir a todas las ciudades,
sin que se libre una sola.
El valle ser\u00e1 arrasado, la Meseta saqueada:
lo asegura Yav\u00e9.
{R}_{I}9_{/}Entierren a Moab,
porque ha sido totalmente destruido;
sus ciudades quedar\u00e1n hechas un desierto,
y no habr\u00e1 quien habite en ellas.
{I}10_{/}Maldito el que ejecuta con flojera el trabajo que Yav\u00e9 le ha 
encomendado. \u00a1Maldito el que tiene su espada limpia de sangre!
{I}11_{/}Tranquilo ha vivido Moab desde su juventud,
reposaba como un vino
que nunca ha sido cambiado de tonel.
Nunca hab\u00eda marchado al exilio,
por eso hab\u00eda conservado su gusto
y su sabor no se hab\u00eda picado.
{I}12_{/}Pero se acerca el momento, dice Yav\u00e9, en que le mandar\u00e9 gente 
que lo cambie de tonel; ellos dejar\u00e1n sus barriles vac\u00edos y 
quebrar\u00e1n sus tinajas. {R}_{I}13_{/}Entonces Moab se avergonzar\u00e1 de Camos 
como la Casa de Israel se avergonz\u00f3 de Betel, en el que hab\u00eda 
puesto su esperanza. {I}14_{/}\u00bfC\u00f3mo pueden decir ustedes: "Somos 
valientes y buenos para la pelea"? {I}15_{/}El destructor de Moab se 
ha lanzado contra \u00e9l, lo mejor de su juventud va a parar al 
matadero.
{I}16_{/}El fin de Moab se acerca,
su desgracia est\u00e1 ya encima.
{I}17_{/}Lloren por \u00e9l todos ustedes, sus vecinos,
ustedes, que conoc\u00edan su fama.
Digan: "\u00bfC\u00f3mo ha sido roto este bast\u00f3n tan firme,
esta vara tan preciosa?"
{I}18_{/}Baja de tu trono de gloria 
y si\u00e9ntate en el suelo,
hija de Dib\u00f3n, que vives con tanta comodidad;
el devastador de Moab te ha atacado
y ha destruido tus fortalezas.
{I}19_{/}P\u00e1rate a mirar en el camino,
t\u00fa que habitas en Aroer.
Preg\u00fantales al fugitivo y al escapado:
"\u00bfQu\u00e9 pasa?"
{I}20_{/}"Moab est\u00e1 avergonzada porque ha sido derrotada.
\u00a1Giman y griten!
Cuenten en Arn\u00f3n que Moab ha sido destruida."
{I}21_{/}Se ha dictado la sentencia condenando a la regi\u00f3n de la 
Meseta, a Jol\u00f3n, Jasa y Mefat, {I}22_{/}a Dib\u00f3n, Nebo, Betdeblataim, 
{I}23_{/}Quiriatayim, Betgamul, Bet Ma\u00f3n, {I}24_{/}Cariot y Bosra, y a 
todas las ciudades de Moab, tanto las que est\u00e1n lejos como las de 
cerca.
{I}25_{/}El poder de Moab se ha venido abajo, ha sido herido su brazo.
{I}26_{/}Emborr\u00e1chenlo, pues se alz\u00f3 contra Yav\u00e9. \u00a1Que Moab se 
revuelque en sus v\u00f3mitos y quede en rid\u00edculo! {R}_{I}27_{/}Pues, \u00bft\u00fa no 
te re\u00edste tambi\u00e9n de Israel? \u00bfLo pillaste, acaso, en compa\u00f1\u00eda de 
ladrones, para que siempre que hables de \u00e9l, menees burlonamente 
la cabeza?
{I}28_{/}Salgan de las ciudades
y v\u00e1yanse a los cerros,
habitantes de Moab.
Imiten a las palomas,
que hacen sus nidos al borde del precipicio.
{I}29_{/}Nos han llegado noticias del orgullo de Moab,
es un orgullo muy grande.
{I}30_{/}Conocemos su soberbia, su arrogancia, su insolencia
y la altaner\u00eda de su coraz\u00f3n.
\u00a1Conozco bien su arrogancia!,
dice Yav\u00e9,
sus amenazas son puras palabras,
sus obras no sirven para nada.
{I}31_{/}Por eso, quiero tambi\u00e9n llorar por Moab,
gritar por todo Moab,
gemir por la gente de Quir-Jer\u00e9s.
{I}32_{/}M\u00e1s que por Yazer, lloro por ti,
\u00a1oh vi\u00f1a de Sibma!
Tus sarmientos se alargaban m\u00e1s all\u00e1 del mar
y alcanzaban hasta Jazer.
Sobre tu cosecha y tu vendimia,
ha ca\u00eddo el destructor.
{I}33_{/}El gozo y la alegr\u00eda han desaparecido del pa\u00eds de Moab.
No hay vino en las cubas,
pues los hombres ya no pisan el lagar
ni resuenan m\u00e1s sus cantos de alegr\u00eda.
{I}34_{/}Los aullidos de Jesb\u00f3n y de Eleal\u00ed se escuchan hasta en Jasa; 
se grita desde Segor hasta Jorona\u00edm y Eglatselisa, pues las aguas 
de Nimri han sido devastadas.
{I}35_{/}Har\u00e9 que en Moab no haya m\u00e1s quien haga ofrendas en los 
lugares altos, o queme incienso a su dios, dice Yav\u00e9.
[=]_{I}36_{/}Mi coraz\u00f3n gime por Moab como una flauta; mi coraz\u00f3n gime 
por la gente de Quir-Jer\u00e9s como una flauta, porque todas las 
riquezas que hab\u00edan acumulado se han perdido. {I}37_{/}S\u00ed, todas las 
cabezas est\u00e1n rapadas; todas las barbas, cortadas; todas las manos 
est\u00e1n llenas de cortaduras, y todos se han vestido con sacos. 
{I}38_{/}En las terrazas de Moab y en sus calles, todo el mundo se 
lamenta, porque he hecho pedazos a Moab como un c\u00e1ntaro que no 
sirve, dice Yav\u00e9. {I}39_{/}\u00bfC\u00f3mo es posible que Moab haya sido 
destruido y que, humillado, haya tenido que volver la espalda? 
\u00bfPor qu\u00e9 Moab se ha convertido en objeto de burla y de espanto 
para todos sus vecinos?

[=]_{I}40_{/}Porque as\u00ed habla Yav\u00e9:
miren c\u00f3mo vuela cual un \u00e1guila
y extiende sus alas sobre Moab.
{I}41_{/}Las ciudades son conquistadas
y las fortalezas ocupadas;
el coraz\u00f3n de los soldados de Moab ha pasado a ser
como el coraz\u00f3n de una mujer que da a luz.
{I}42_{/}Moab ha sido destruido y queda sin habitantes,
porque se alz\u00f3 contra Yav\u00e9.
{I}43_{/}\u00a1El terror, la fosa y la trampa
son para ti, habitante de Moab!,
dice Yav\u00e9.
[=]_{I}44_{/}El que escape del terror, caer\u00e1 en la fosa,
y el que salga de la fosa,
quedar\u00e1 preso en la trampa.
S\u00ed, todas estas calamidades enviar\u00e9 sobre Moab
el a\u00f1o de su castigo, dice Yav\u00e9.
[=]_{I}45_{/}A la sombra de Jesb\u00f3n se pararon,
sin fuerzas, los fugitivos.
Pero ha salido un fuego de Jesb\u00f3n,
una llama del palacio de Sij\u00f3n,
que ha devorado las sienes de Moab
y el cr\u00e1neo de esta gente revoltosa.
{I}46_{/}\u00a1Ay de ti, Moab!
\u00a1Est\u00e1s perdido, pueblo de Camos!
Pues tus hijos han sido llevados al destierro
y tus hijas al cautiverio.
[=]_{I}47_{/}Pero yo cambiar\u00e9 la suerte de Moab,
en el futuro, dice Yav\u00e9.
{C}Hasta aqu\u00ed la sentencia contra Moab{/}.
{N}CONTRA LOS AMONITAS{/}

{1}49{/}

{R}_{I}1_{/}{C}Sobre los hijos de Amm\u00f3n.{/} Esto dice Yav\u00e9: \u00bfIsrael no tiene, 
acaso, hijos o herederos? \u00bfC\u00f3mo, entonces, Melcom ha heredado el 
pa\u00eds de Gad y su pueblo se ha establecido en sus ciudades?
{R}_{I}2_{/}Por eso, se acerca ya el tiempo, dice Yav\u00e9, en que har\u00e9 
resonar, en Rabb\u00e1 de los amonitas, el grito de guerra. Quedar\u00e1 
convertida en un mont\u00f3n de escombros abandonados, y sus aldeas 
ser\u00e1n incendiadas. Entonces Israel despojar\u00e1 a los que lo hab\u00edan 
despojado, afirma Yav\u00e9.
{R}_{I}3_{/}\u00a1Qu\u00e9jate, Jesb\u00f3n, porque Ar ha sido destruida. Griten, hijas 
de Rabb\u00e1! \u00a1V\u00edstanse con sacos, lloren, anden llenas de cortaduras 
en el cuerpo! Pues Melcom parte al destierro, junto con sus 
sacerdotes y pr\u00edncipes.
{I}4_{/}Eres bien orgullosa de tus valles, muchacha insolente; 
confiada en tus riquezas, dices: "\u00bfQui\u00e9n se atrever\u00e1 a atacarme?" 
{I}5_{/}Pues bien, yo tratar\u00e9 de que el terror se abalance contra ti 
por todas partes: todos huir\u00e1n, cada uno por su lado, y no habr\u00e1 
nadie para reunir a los fugitivos.
{I}6_{/}Pero, en el futuro, mejorar\u00e9 la suerte de los hijos de Amm\u00f3n, 
dice Yav\u00e9.
{N}CONTRA EDOM {/}

{R}_{I}7_{/}{C}Para Edom.{/} Esto dice Yav\u00e9 de los Ej\u00e9rcitos.
\u00bfYa se acab\u00f3 la sabidur\u00eda en Tem\u00e1n?
\u00bfPerdieron su prudencia los inteligentes,
o se corrompi\u00f3 su sabidur\u00eda?
{I}8_{/}\u00a1Den media vuelta y huyan, esc\u00f3ndanse bien,
habitantes de Ded\u00e1n
Porque voy a dejar caer la ruina sobre Esa\u00fa,
en el momento de su castigo!
{I}9_{/}Si llegan vendimiadores a tu casa,
no van a dejar un solo pampanito;
si son ladrones nocturnos,
saquear\u00e1n todo lo que encuentren.
[=]_{I}10_{/}Pues yo soy el que asalto a Esa\u00fa,
y descubro sus escondites,
para que ya no pueda esconderlos.
\u00a1Su raza ha sido destruida, ya no existe!
No hay nadie de entre sus vecinos que diga:
{I}11_{/}"P\u00e1same tus hu\u00e9rfanos, yo los cuidar\u00e9,
y que tus viudas se acerquen a m\u00ed con confianza."
[=]_{I}12_{/}Porque as\u00ed habla Yav\u00e9: Los que no deb\u00edan haber tomado de 
esa copa fueron obligados a beber, y t\u00fa, \u00bfquieres que no te 
castiguen? \u00a1No quedar\u00e1s sin castigo, sino que tendr\u00e1s tambi\u00e9n que 
tomar! {R}_{I}13_{/}Pues yo lo jur\u00e9 por m\u00ed mismo, dice Yav\u00e9: Bosra 
quedar\u00e1 convertida en un desierto espantoso, infame y maldito, y 
todas sus ciudades no ser\u00e1n, en adelante, m\u00e1s que un mont\u00f3n de 
ruinas.
{I}14_{/}Acaba de llegar un mensaje de Yav\u00e9, un mensajero ha sido 
enviado a todas las naciones: "J\u00fantense y marchen contra este 
pueblo. Prep\u00e1rense para la guerra." [=]_{I}15_{/}Pues mira c\u00f3mo te he 
hecho un peque\u00f1o pueblo, despreciado por los hombres.
{I}16_{/}El miedo que met\u00edas y la soberbia de tu coraz\u00f3n te han 
enga\u00f1ado a ti que vives en el hueco de la roca, y te cuelgas de la 
cumbre m\u00e1s alta. Aunque hagas tu nido tan alto como un \u00e1guila, 
desde all\u00ed te tirar\u00e9 abajo, dice Yav\u00e9.
{R}_{I}17_{/}Edom quedar\u00e1 hecho una calamidad: todos los que pasen cerca 
silbar\u00e1n horrorizados, al ver todas sus heridas. {R}_{I}18_{/}Ser\u00e1 
semejante a Sodoma, Gomorra y las ciudades vecinas despu\u00e9s de la 
cat\u00e1strofe: nadie volver\u00e1 a vivir all\u00ed, ni nunca m\u00e1s un ser humano 
se radicar\u00e1 en este lugar.
{R}_{I}19_{/}Como un le\u00f3n que sale de la espesura del Jord\u00e1n y se dirige 
a un potrero siempre verde, as\u00ed, en un abrir y cerrar de ojos, 
estar\u00e9 en sus praderas y los har\u00e9 huir. Pues \u00bfqui\u00e9n es como yo? 
\u00bfQui\u00e9n podr\u00e1 resistirme, y d\u00f3nde est\u00e1 el pastor capaz de hacerme 
frente?
{R}_{I}20_{/}As\u00ed, pues, escuchen la decisi\u00f3n que Yav\u00e9 ha tomado contra 
Edom y sus proyectos contra los habitantes de Tem\u00e1n: S\u00ed, hasta las 
ovejas m\u00e1s flacas ser\u00e1n llevadas a la rastra, y, al verlo, el 
reba\u00f1o se estremecer\u00e1 de espanto. {R}_{I}21_{/}Con el estruendo de su 
ca\u00edda temblar\u00e1 la tierra, y el eco se oir\u00e1 hasta en el mar Rojo.
{R}_{I}22_{/}Miren al \u00e1guila que se eleva y que da sus vueltas: \u00a1ha 
extendido sus alas sobre Bosra! Aquel d\u00eda, el coraz\u00f3n de los 
valientes de Edom ser\u00e1 como el coraz\u00f3n de una mujer que da a luz.
{N}CONTRA LAS CIUDADES SIRIAS{/}

{R}_{I}23_{/}{C}Sobre Damasco{/}. Jamat y Arfad est\u00e1n preocupadas porque 
recibieron una mala noticia. Se les para el coraz\u00f3n de espanto y 
no pueden tranquilizarse. {R}_{I}24_{/}Damasco, acobardado, se dispone a 
huir, el terror la invade.
{I}25_{/}\u00bfC\u00f3mo es que est\u00e1 abandonada la ciudad famosa, la ciudad 
alegre? {I}26_{/}S\u00ed, es cierto, sus j\u00f3venes caer\u00e1n en sus plazas y 
todos sus soldados perecer\u00e1n aquel d\u00eda, dice Yav\u00e9 de los 
Ej\u00e9rcitos. {R}_{I}27_{/}Yo prender\u00e9 fuego a las murallas de Damasco, que 
quemar\u00e1 tambi\u00e9n a los palacios de Benadad.
{N}CONTRA LAS TRIBUS \u00c1RABES{/}

{R}_{I}28_{/}Esto dice Yav\u00e9 respecto de Quedar y los reinos de Jasor 
derrotados por Nabucodonosor:
\u00a1Lev\u00e1ntense y suban a Quedar
y dejen en la ruina a los hijos de Oriente!
{I}29_{/}Les quitar\u00e1n sus carpas y sus reba\u00f1os,
sus toldos y todo su bagaje,
y les arrebatar\u00e1n sus camellos.
Gritar\u00e1n encima de ellos: 
"Susto por todas partes."
{R}_{I}30_{/}Huyan, salgan r\u00e1pido, esc\u00f3ndanse bien,
moradores de Jasor, dice Yav\u00e9;
pues Nabucodonosor ha trazado un proyecto
y ha organizado un plan contra ustedes.
{I}31_{/}"De pie, ataquemos a la naci\u00f3n tranquila,
que vive confiada,
que no tiene puertas ni candados
y que habita en despoblado.
{I}32_{/}Sus camellos ser\u00e1n nuestro bot\u00edn
y sus incontables reba\u00f1os, nuestra presa."
Voy a desparramar a los cuatro vientos
a los que se afeitan la cabeza,
y de todas partes les sobrevendr\u00e1 la desgracia,
dice Yav\u00e9.
{R}_{I}33_{/}Jasor ser\u00e1, en adelante,
una guarida de chacales,
un eterno desierto.
All\u00ed nadie vivir\u00e1,
ni ning\u00fan ser humano se radicar\u00e1.
{N}CONTRA ELAM{/}

{R}_{I}34_{/}Palabra de Yav\u00e9 al profeta Jerem\u00edas acerca de Elam, al 
comienzo del reinado de Sedec\u00edas, rey de Jud\u00e1.
{I}35_{/}As\u00ed dice Yav\u00e9 de los Ej\u00e9rcitos: Voy a romper el arco de Elam, 
que es la base de su poder. {I}36_{/}Har\u00e9 que soplen sobre Elam los 
cuatro vientos desde los cuatro puntos cardinales del cielo; \u00a1y 
mandar\u00e9 a los elamitas a todos estos vientos, y no habr\u00e1 naci\u00f3n 
adonde no lleguen fugitivos de Elam! {I}37_{/}Har\u00e9 que los elamitas 
tiemblen al ver a sus enemigos, que quieren quitarles la vida. 
Sobre ellos arrojar\u00e9 la desgracia, mi ardiente c\u00f3lera. Enviar\u00e9 la 
espada en su persecuci\u00f3n, para que los mate a todos. {R}_{I}38_{/}Pondr\u00e9 
mi trono en Elam y har\u00e9 desaparecer de all\u00ed rey y pr\u00edncipe, dice 
Yav\u00e9.
{I}39_{/}Pero, en el futuro, cambiar\u00e9 la suerte de Elam, dice Yav\u00e9.
{N}CA\u00cdDA DE BABILONIA Y LIBERACI\u00d3N DE ISRAEL{/}

{1}50{/}

[\u0095]_[=]_{R}_{I}1_{/}Palabra de Yav\u00e9, que dijo contra Babilonia:
{R}_{I}2_{/}"D\u00edganlo entre las naciones
para que lo sepan todos;
no lo callen, digan: Babilonia ha ca\u00eddo.
Babilonia ha sido tomada.
Su dios Bel ha sido humillado,
Marduk ha sido derribado,
avergonzadas est\u00e1n sus im\u00e1genes,
espantados sus \u00eddolos.
{R}_{I}3_{/}Un pueblo del norte la ha atacado
ya ha hecho de su tierra un desierto.
Nadie en adelante, hombre o animal, vivir\u00e1 en ella.
[=]_{R}_{I}4_{/}En aquellos d\u00edas, en esa \u00e9poca
volver\u00e1n los hijos de Israel;
y caminar\u00e1n llorando
en busca de Yav\u00e9, su Dios.
{I}5_{/}Preguntar\u00e1n por el camino hacia Si\u00f3n,
y mirando a ella, dir\u00e1n:
"Vengan, un\u00e1monos a Yav\u00e9
con pacto eterno e inolvidable."
[=]_{I}6_{/}Los de mi pueblo eran ovejas perdidas;
sus pastores las hab\u00edan descarriado
y las hac\u00edan vagar por los cerros:
ya no conoc\u00edan su corral.
{I}7_{/}Todo el que los encontraba los devoraba,
y sus enemigos dec\u00edan: No corremos riesgos,
pues pecaron contra Yav\u00e9,
morada segura en el que confiaban sus padres."
[=]_{I}8_{/}Huyan de Babilonia
y del pa\u00eds de los caldeos.
Salgan como salen los machos cabr\u00edos a la cabeza del reba\u00f1o.
{I}9_{/}Porque voy a azuzar contra Babilonia
grandes naciones venidas del norte.
Contra ella, juntas pelear\u00e1n,
y la conquistar\u00e1n los arqueros certeros,
cuyas flechas no caen en el vac\u00edo.
{R}_{I}10_{/}Caldea ser\u00e1 entregada al saqueo
y los saqueadores quedar\u00e1n repletos.
{I}11_{/} \u00a1Ustedes se alegraban y triunfaban,
saqueadores de mi propiedad,
y relinchaban como potros!
{R}_{I}12_{/}Pero ahora ven a su madre humillada,
la que los dio a luz ha sido humillada;
ha pasado a ser la \u00faltima de las naciones,
un desierto seco y triste.
{R}_{I}13_{/}La c\u00f3lera de Yav\u00e9 la ha devastado,
nadie ya habitar\u00e1 en ella.
El que pase cerca de Babilonia se detendr\u00e1 asombrado,
y silbar\u00e1 al ver tantas heridas.
{R}_{I}14_{/}Ord\u00e9nense frente a Babilonia, rod\u00e9enla,
\u00a1ustedes que manejan el arco!
\u00a1T\u00edrenle flechas, sin ahorrar ninguna!
{I}15_{/}De todas partes han lanzado contra ella gritos de guerra y se 
ha rendido. Han ca\u00eddo sus torres de defensa, se han derrumbado sus 
murallas. Ustedes que son los instrumentos de la c\u00f3lera de Yav\u00e9, 
\u00a1hagan con ella lo mismo que hizo con ustedes!
{R}_{I}16_{/}Saquen de Babilonia al sembrador y al segador que maneja la 
echona. Ante la espada destructora, que cada uno se vuelva a su 
pueblo y huya a su tierra.
{R}_{I}17_{/}Israel era una oveja perdida, perseguida por leones. 
Primero, el rey de Asur la devor\u00f3, y luego, Nabucodonosor, rey de 
Babilonia, se comi\u00f3 sus huesos. {R}_{I}18_{/}Por eso, as\u00ed habla Yav\u00e9 de 
los Ej\u00e9rcitos, el Dios de Israel: Estoy listo para castigar al rey 
de Babilonia y a su pa\u00eds, como ya castigu\u00e9 al rey de Asur. 
{R}_{I}19_{/}Yo har\u00e9 volver a Israel a su corral y comer\u00e1 el pasto en el 
Carmelo y en el Bas\u00e1n y en los cerros de Efra\u00edm y Galaad tendr\u00e1 
para saciarse.
{R}_{I}20_{/}En aquellos d\u00edas, entonces, se buscar\u00e1 la culpa de Israel, 
pero no existir\u00e1; los pecados de Jud\u00e1, pero no se hallar\u00e1 ninguno, 
porque al que salvo, yo le perdono.
{I}21_{/}{C}Contra el pa\u00eds de Meratayim.{/}

"Sube al pa\u00eds de Meratim, y at\u00e1calo;
a los habitantes de Pecod pers\u00edguelos,
toma la espada y m\u00e1talos, dice Yav\u00e9.
Ejecuta mis \u00f3rdenes fielmente."
{I}22_{/}Ruido de batalla en el pa\u00eds, \u00a1gran desastre!
{R}_{I}23_{/}\u00bfC\u00f3mo se ha partido en mil pedazos el martillo de toda la 
tierra? \u00bfC\u00f3mo es posible que Babilonia se haya convertido en una 
cosa que produce horror a todas las naciones?
{I}24_{/}Te coloqu\u00e9 una trampa y ca\u00edste en ella, sin darte cuenta. 
Fuiste capturada y dominada porque te sublevaste contra Yav\u00e9.
{I}25_{/}Yav\u00e9 ha abierto su arsenal
y ha sacado las armas de su ira,
porque hay trabajo para el Se\u00f1or Yav\u00e9
en la tierra de los caldeos:
{I}26_{/}"Vengan de todas partes,
abran sus graneros,
amont\u00f3nenlo todo y pr\u00e9ndanle fuego,
para que no quede nada.
[=]_{I}27_{/}Deg\u00fcellen todos sus novillos,
que marchen al matadero.
\u00a1Ay de ellos, porque ha llegado su d\u00eda,
la hora de su castigo!"
{R}_{I}28_{/}\u00a1Escuchen! Son los fugitivos y los que escaparon del pa\u00eds de 
Babilonia que vienen a contar en Si\u00f3n la venganza de Yav\u00e9 nuestro 
Dios.
{R}_{I}29_{/}Llamen a los arqueros para que ataquen a Babilonia. Ustedes 
que manejan el arco, pongan sus campamentos alrededor de ella, 
para que nadie pueda escapar.
P\u00e1guenle a ella seg\u00fan sus obras; todo lo que ella hizo, hagan con 
ella, porque se port\u00f3 insolente con Yav\u00e9, con el Santo de Israel.
{I}30_{/}Por eso, sus j\u00f3venes caer\u00e1n en sus plazas y sus soldados 
perecer\u00e1n aquel d\u00eda, dice Yav\u00e9.
{I}31_{/}Contra ti me dirijo, {C}Insolencia{/}, dice el Se\u00f1or Yav\u00e9 de los 
Ej\u00e9rcitos; ha llegado tu d\u00eda, la hora de tu castigo.
{I}32_{/} tropezar\u00e1 y caer\u00e1 al suelo, sin tener qui\u00e9n la levante. 
Prender\u00e9 fuego a tus ciudades y arder\u00e1n todos tus alrededores.
{R}_{I}33_{/}As\u00ed habla Yav\u00e9 de los Ej\u00e9rcitos: Los hijos de Israel est\u00e1n 
oprimidos, todos los que los han hecho cautivos los retienen y no 
quieren soltarlos.
{R}_{I}34_{/}Pero su Redentor es poderoso, su nombre es Yav\u00e9 de los 
Ej\u00e9rcitos. El ha tomado la defensa de su causa; dar\u00e1 paz al mundo, 
pero har\u00e1 temblar a los habitantes de Babilonia.
{R}_{I}35_{/}Espada para los caldeos,
para los babilonios, sus jefes y sus sabios.
[=]_{I}36_{/}\u00a1Espada para sus adivinos, para que se vuelvan tontos!
\u00a1Espada para sus soldados, para que se acobarden!
{I}37_{/}\u00a1Espada para toda la mezcolanza
de tropas aliadas que hay dentro de ella,
para que se porten como mujeres!
\u00a1Espada a sus tesoros, para que sean saqueados!
{I}38_{/}\u00a1Espada a sus aguas, para que se sequen!
Porque es un pa\u00eds de \u00eddolos y est\u00e1n locos por sus horribles 
im\u00e1genes.
[=]_{I}39_{/}Por eso, los linces har\u00e1n all\u00e1 sus guaridas con los 
chacales, y los avestruces vivir\u00e1n all\u00ed; nunca m\u00e1s ser\u00e1 habitada y 
quedar\u00e1 despoblada para siempre.
{R}_{I}40_{/}Como despu\u00e9s que Dios destruy\u00f3 a Sodoma, Gomorra y las 
ciudades vecinas, dice Yav\u00e9, all\u00ed nadie vivir\u00e1, y ning\u00fan ser 
humano all\u00ed se radicar\u00e1.
{R}_{I}41_{/}Miren ese pueblo que viene del norte,
es una gran naci\u00f3n,
sus reyes poderosos se levantan
desde los confines del mundo.
{R}_{I}42_{/}Empu\u00f1an el arco y la lanza,
son b\u00e1rbaros y crueles;
su griter\u00edo es como el rugido del mar;
andan a caballo;
cada hombre est\u00e1 equipado para la batalla
para atacarte a ti, hija de Babilonia.
{R}_{I}43_{/}Apenas el rey de Babilonia tuvo noticias de todo esto,
comenzaron a temblarle las manos,
y le asalt\u00f3 la angustia
y un dolor como de una mujer que da a luz.
[=]_{R}_{I}44_{/}Alguien sale como un le\u00f3n
de la espesura del Jord\u00e1n,
y se dirige a un potrero siempre verde;
as\u00ed, en un abrir y cerrar de ojos 
los echar\u00e9 de all\u00ed
y colocar\u00e9 a mi elegido.
\u00bfQui\u00e9n es, en efecto, como yo?
\u00bfQui\u00e9n podr\u00e1 demandarme ante la justicia?
\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 el pastor capaz de hacerme frente?
{R}_{I}45_{/}As\u00ed, pues, escuchen lo que ha decidido hacer Yav\u00e9 con 
Babilonia y lo que piensa realizar en el pa\u00eds de los caldeos: s\u00ed, 
hasta las ovejas m\u00e1s peque\u00f1as ser\u00e1n llevadas a la rastra, y, al 
verlo, el reba\u00f1o temblar\u00e1 de miedo.
{R}_{I}46_{/}Con el estruendo de la ca\u00edda de Babilonia se estremece la 
tierra, y el eco retumba en todos los pueblos.
{N}EL SE\u00d1OR, CONTRA BABILONIA{/}

{1}51{/}

{R}_{I}1_{/}As\u00ed habla Yav\u00e9: Voy a levantar contra los habitantes de 
Babilonia un viento impetuoso. {R}_{I}2_{/}Enviar\u00e9 a Babilonia gente que 
limpia el grano en la era para que la aventen y limpien su 
territorio, pues la van a atacar por todas partes en el d\u00eda de su 
desgracia.
{I}3_{/}Que ninguno de sus arqueros pueda estirar su arco y que nadie 
se pueda enderezar en su coraza. No tengan piedad con sus j\u00f3venes, 
destruyan totalmente su ej\u00e9rcito.
{R}_{I}4_{/}Los caldeos caer\u00e1n heridos en su tierra y acuchillados en las 
calles de Babilonia; {R}_{I}5_{/}porque Israel no es viuda de su Dios, 
Yav\u00e9 de los Ej\u00e9rcitos, aunque su pa\u00eds estaba lleno de pecados 
contra el Santo de Israel.
[=]_{R}_{I}6_{/}Salgan de en medio de Babilonia y que cada cual salve su 
vida; para que no perezca cuando llegue su castigo, pues \u00e9ste es 
el momento de la venganza de Yav\u00e9 en que \u00e9l le dar\u00e1 su merecido.
[=]_{R}_{I}7_{/}Babilonia era una copa de oro en manos de Yav\u00e9 que 
embriag\u00f3 al mundo entero, ya que todas las naciones tomaron vino 
en ella y perdieron la raz\u00f3n.
{R}_{I}8_{/}De repente ha ca\u00eddo Babilonia y se ha hecho pedazos; \u00a1lloren 
por ella! Vayan a buscar pomada para su mal, a lo mejor se cura.
[=]_{R}_{I}9_{/}"Atendimos a Babilonia, pero no se recuper\u00f3. Dej\u00e9mosla 
ah\u00ed y partamos cada uno para nuestra tierra; porque el juicio en 
su contra llega hasta el cielo y se eleva hasta las nubes."
{R}_{I}10_{/}Yav\u00e9 ha hecho brillar nuestros derechos. Vengan y contemos 
en Si\u00f3n las obras de Yav\u00e9, nuestro Dios.
{R}_{I}11_{/}Afilen las flechas, llenen con ellas las cajas. Yav\u00e9 ha 
movido la voluntad del rey de los medos, para que \u00e9ste marche 
contra Babilonia y la destruya: \u00e9sta ser\u00e1 la venganza de Yav\u00e9, la 
venganza por su Templo.
{R}_{I}12_{/}Frente a las murallas de Babilonia levanten banderas, 
refuercen la guardia, coloquen centinelas, preparen emboscadas, 
porque Yav\u00e9 mismo pens\u00f3 el plan, y ahora cumplir\u00e1 lo que dijo 
contra los habitantes de Babilonia.
[=]_{I}13_{/}T\u00fa que resides cerca de grandes r\u00edos, t\u00fa, rica en tesoros 
ha llegado tu fin, el t\u00e9rmino de tus rapi\u00f1as.
{I}14_{/}Yav\u00e9 de los Ej\u00e9rcitos lo ha jurado por s\u00ed mismo: Te llenar\u00e9 
de hombres tan numerosos como langostas, que lanzar\u00e1n gritos de 
guerra contra ti.
{N}HIMNO{/}

[=]_{I}15_{/}El hizo la tierra con su poder, afirm\u00f3 el mundo con su 
sabidur\u00eda y con su inteligencia extendi\u00f3 los cielos. [=]_{I}16_{/}A su 
voz se acumulan las aguas en el cielo, hace subir las nubes desde 
el extremo de la tierra, produce rel\u00e1mpagos en medio del aguacero 
y saca el viento de sus dep\u00f3sitos.
{R}_{I}17_{/}Todo hombre entonces se siente est\u00fapido, imb\u00e9cil, y el 
platero se averg\u00fcenza de su \u00eddolo, pues sus estatuas no son m\u00e1s 
que mentiras, que nunca respiran. {I}18_{/}Son cosas in\u00fatiles, puras 
tonter\u00edas que desaparecer\u00e1n cuando llegue su castigo.
[=]_{R}_{I}19_{/}No es as\u00ed, en cambio, el Dios de Jacob, pues \u00e9l ha 
formado el universo e Israel es su tribu heredera. Su nombre es 
Yav\u00e9 de los Ej\u00e9rcitos.
{N}EL MARTILLO DE YAV\u00c9{/}

{I}20_{/}Yo te us\u00e9 como un martillo,
como una maza para el combate.
{I}21_{/}Contigo aplast\u00e9 naciones,
contigo destru\u00ed reinos,
contigo derrib\u00e9 al caballo y al jinete,
al carro de guerra y al que lo monta.
{I}22_{/}Contigo golpe\u00e9 a hombres y mujeres,
al viejo y al muchacho,
al joven y a la doncella.
{I}23_{/}Contigo aplast\u00e9 al pastor y su reba\u00f1o,
al labrador y su yunta,
a gobernantes y funcionarios.
{I}24_{/}Pero le devolver\u00e9 a Babel
y a todos los caldeos
en presencia de ustedes, dice Yav\u00e9,
todo el mal que hicieron a Si\u00f3n.
Ya vengo a ti, cerro destructor,
que arruinabas la faz de la tierra.
{I}25_{/}Apenas extienda mi mano contra ti
te har\u00e9 rodar de lo alto de las rocas
y te convertir\u00e9 en un cerro quemado.
Jam\u00e1s sacar\u00e1n de ti una piedra de cimientos,
{I}26_{/}ni tampoco buscar\u00e1n piedras
para volver a edificarte.
Ser\u00e1s un mont\u00f3n de ruinas para siempre,
porque as\u00ed lo ha dicho Yav\u00e9.
{I}27_{/}\u00a1Agiten banderas por el mundo entero y toquen el clar\u00edn en 
todas las naciones! Preparen los pa\u00edses para atacarla, citen a los 
reinos de Ararat, Minni y Askenaz para que marchen contra ella; 
que entre en acci\u00f3n el oficial de reclutamiento. Lancen a la carga 
la caballer\u00eda como una nube de langostas rabiosas. {R}_{I}28_{/}Alisten 
las naciones para el ataque, el rey de Media, sus gobernadores, 
todos sus jefes y todos los pa\u00edses que est\u00e1n bajo su imperio.
{R}_{I}29_{/}La tierra tembl\u00f3 y se estremeci\u00f3 porque se cumpli\u00f3 lo que 
Yav\u00e9 hab\u00eda decretado contra Babilonia: reducir el territorio de 
Babilonia a un desierto despoblado.
{R}_{I}30_{/}Los valientes de Babilonia han abandonado la batalla y se 
han sentado en las ciudadelas; se les acabaron las fuerzas y 
parecen unas mujeres. {R}_{I}31_{/}Han prendido fuego a sus aposentos y 
han hecho pedazos sus trancas.
Carteros y mensajeros salen unos despu\u00e9s de otros para comunicar 
al rey de Babilonia que su ciudad ha sido totalmente tomada, 
{I}32_{/}los vados del r\u00edo ocupados, las fortificaciones incendiadas y 
los soldados se ha han acobardado.
{R}_{I}33_{/}Pues as\u00ed habla Yav\u00e9 de los Ej\u00e9rcitos, el Dios de Israel: La 
hija de Babilonia se parece a una era al tiempo de la trilla; para 
ella dentro de poco vendr\u00e1 el tiempo de la siega.
{R}_{I}34_{/}El pueblo de Si\u00f3n dice: "Me comi\u00f3 y me chup\u00f3 el rey de 
Babilonia; me dej\u00f3 como un plato vac\u00edo, me trag\u00f3 igual que un 
drag\u00f3n, se llen\u00f3 su est\u00f3mago con mis mejores presas.
[=]_{R}_{I}35_{/}\u00a1Caigan sobre Babilonia mi humillaci\u00f3n y mis 
sufrimientos, y mi sangre sobre los habitantes de Caldea!, dice 
Jerusal\u00e9n.
[=]_{I}36_{/}Por lo tanto, as\u00ed habla Yav\u00e9: Aqu\u00ed estoy para tomar la 
defensa de tu casa y para asegurarte tu venganza. Voy a secar su 
r\u00edo y a agotar sus vertientes. {R}_{I}37_{/}Babilonia se convertir\u00e1 en un 
mont\u00f3n de piedras, ven una guarida de chacales que cause horror y 
desprecio, sin un solo habitante.
{I}38_{/}Todos rugen como leones y andan gru\u00f1endo como leoncitos. 
{I}39_{/}\u00bfTienen calor? Ya les tengo listo un refresco, se lo dar\u00e9 
para que tomen hasta perder los sentidos y caigan en un sue\u00f1o 
eterno y nunca m\u00e1s puedan levantarse, afirma Yav\u00e9. {I}40_{/}Los 
empujar\u00e9 como corderos al matadero, como carneros y chivatos.
{R}_{I}41_{/}\u00a1C\u00f3mo! \u00bfHa ca\u00eddo, ha sido conquistada la m\u00e1s famosa del 
mundo entero? \u00a1C\u00f3mo! \u00bfBabilonia ahora es la m\u00e1s miserable de las 
naciones? {R}_{I}42_{/}El mar se sali\u00f3 en Babilonia y la sumergi\u00f3 bajo el 
tropel de sus olas. {R}_{I}43_{/}Sus ciudades se han convertido en un 
desierto seco y triste, donde nadie vive y por donde nadie pasa 
m\u00e1s.
{R}_{I}44_{/}Har\u00e9 una visita a Bel en Babilonia y le quitar\u00e9 de su boca 
lo que ha comido. Ya no vendr\u00e1n m\u00e1s a \u00e9l las naciones.
\u00a1Los muros de Babilonia se vinieron abajo, {I}45_{/}salgan de all\u00ed, 
pueblo m\u00edo! \u00a1Que cada uno de ustedes salve su vida ante el fuego 
de la c\u00f3lera de Yav\u00e9! [=]_{I}46_{/}Pero que no desfallezca su coraz\u00f3n 
ni se asuste por las noticias que circular\u00e1n por el pa\u00eds, pues un 
a\u00f1o correr\u00e1 un rumor, al a\u00f1o siguiente, otro; la violencia se 
impondr\u00e1 en el pa\u00eds y un tirano derrocar\u00e1 a otro.
{R}_{I}47_{/}Pues bien, ya se acercaron los d\u00edas en que voy a castigar a 
los \u00eddolos de Babilonia; se avergonzar\u00e1 todo su territorio, todos 
sus muertos quedar\u00e1n tirados en el centro de la ciudad. 
[=]_{R}_{I}48_{/}Entonces el cielo y la tierra y todo lo que hay en 
ellos, aplaudir\u00e1n contra Babilonia, cuando del norte vengan a 
atacarla los destructores, dice Yav\u00e9.
{R}_{I}49_{/}Cuando le toque su turno, Babilonia debe caer por todos los 
muertos de Israel, as\u00ed como por Babilonia muri\u00f3 tanta gente en el 
mundo entero.
[=]_{R}_{I}50_{/}\u00a1Ustedes, que se libraron de la espada, partan, no se 
queden all\u00ed! Acu\u00e9rdense de Yav\u00e9 en esta tierra lejana, y que 
Jerusal\u00e9n les venga a la memoria:
[=]_{I}51_{/}"Est\u00e1bamos indignados al o\u00edr tantos insultos y nos 
tap\u00e1bamos la cara de verg\u00fcenza al saber que extranjeros hab\u00edan 
entrado en los lugares santos de la Casa de Yav\u00e9."
{I}52_{/}No importa, ya viene el d\u00eda, dice Yav\u00e9, en que castigar\u00e9 a 
sus \u00eddolos, y en toda su tierra se quejar\u00e1n los heridos. 
{R}_{I}53_{/}Aunque Babilonia se levante hasta el cielo y alce su poder a 
donde nadie puede llegar, llegar\u00e1n, sin embargo, hasta all\u00ed los 
saqueadores que yo mand\u00e9, asegura Yav\u00e9.
{R}_{I}54_{/}Escuchen el griter\u00edo que sale de Babilonia y el crujido 
inmenso del pa\u00eds de los caldeos. {R}_{I}55_{/}Es Yav\u00e9 que destruye a 
Babilonia y hace callar su gran ruido, sus olas pueden rugir como 
las del mar y sentirse el resonar de su voz.
{R}_{I}56_{/}Es que viene sobre Babilonia el que la va a destruir; sus 
soldados son hechos prisioneros, y sus arcos, rotos. S\u00ed, Yav\u00e9 es 
el Dios de las represalias que paga estrictamente.
{R}_{I}57_{/}Har\u00e9 emborracharse a sus jefes y a sus sabios, a sus 
gobernantes, funcionarios y soldados, que caer\u00e1n en un sue\u00f1o 
eterno para no despertar m\u00e1s. \u00a1As\u00ed lo declara el Rey, que se llama 
Yav\u00e9 de los Ej\u00e9rcitos!
[=]_{R}_{I}58_{/}Esto dice Yav\u00e9 de los Ej\u00e9rcitos: La ancha muralla de 
Babilonia ser\u00e1 totalmente demolida y sus altas puertas ser\u00e1n 
quemadas, pues los pueblos trabajan para que todo quede en nada, y 
las naciones se esfuerzan para que todo lo consuma el fuego.
{N}EL LIBRO ARROJADO AL EUFRATES{/}

{R}_{I}59_{/}Viene a continuaci\u00f3n la orden que dio Jerem\u00edas a Sera\u00edas, 
hijo de Ner\u00edas, al partir \u00e9ste junto a Sedec\u00edas, rey de Jud\u00e1, a 
Babilonia, el cuarto a\u00f1o de su reinado (Sera\u00edas era el mayordomo 
de viaje).
{R}_{I}60_{/}Entonces Jerem\u00edas hab\u00eda reunido en un libro todas las 
profec\u00edas que hab\u00eda escrito respecto de Babilonia para anunciar 
todo el mal que caer\u00eda sobre ella.
{R}_{I}61_{/}Y Jerem\u00edas dio esta orden a Sera\u00edas: "Cuando llegues a 
Babilonia, cuida de leer en voz alta todo esto, y agrega: 
{I}62_{/}"Yav\u00e9, t\u00fa has declarado respecto a este lugar que ser\u00e1 
destruido de manera que nadie lo vuelva a habitar y que quede 
arruinado para siempre."
{I}63_{/}Terminado de leer el libro, lo atar\u00e1s a una piedra y lo 
tirar\u00e1s al Eufrates, [=]_{R}_{I}64_{/}diciendo: "As\u00ed se hundir\u00e1 Babilonia 
y nunca se levantar\u00e1 de la ruina que yo traigo sobre ella.""
{C}Hasta aqu\u00ed, nada m\u00e1s, las palabras de Jerem\u00edas.
{N}LA TOMA DE JERUSAL\u00c9N{/}

{1}52{/}

[=]_{R}_{I}1_{/}Veinti\u00fan a\u00f1os ten\u00eda Sedec\u00edas cuando comenz\u00f3 a reinar, y 
rein\u00f3 once a\u00f1os en Jerusal\u00e9n. Su madre se llamaba Jamital y era 
hija de Jerem\u00edas, de Libna.
{I}2_{/}Se port\u00f3 mal a los ojos de Yav\u00e9, tal como se hab\u00eda portado 
Joaquim. {R}_{I}3_{/}Todo lo que le pas\u00f3 a Jerusal\u00e9n y a Jud\u00e1 fue porque 
Yav\u00e9 se hab\u00eda enojado tanto con ellos que acab\u00f3 por echarlos de su 
presencia.
{R}_{I}4_{/}Sedec\u00edas se rebel\u00f3 contra el rey de Babilonia. El a\u00f1o nueve 
del reinado de Sedec\u00edas, el d\u00eda diez del d\u00e9cimo mes del a\u00f1o, 
Nabucodonosor, rey de Babilonia, lleg\u00f3 con todo su ej\u00e9rcito a 
atacar a Jerusal\u00e9n, instal\u00f3 su campamento frente a la ciudad y la 
rode\u00f3 de trincheras. {I}5_{/}La ciudad estuvo sitiada hasta el a\u00f1o 
und\u00e9cimo del reinado de Sedec\u00edas.
{I}6_{/}El d\u00eda nueve del cuarto mes, cuando el hambre reinaba en la 
ciudad y la poblaci\u00f3n no ten\u00eda ya nada m\u00e1s que comer, {R}_{I}7_{/}se 
abri\u00f3 un hoyo en el muro de la ciudad; el rey y todos los 
combatientes salieron de noche y escaparon de la ciudad por el 
camino de la puerta que est\u00e1 entre las dos murallas y que est\u00e1 
cerca del parque del rey -los caldeos rodeaban la ciudad-, y 
tomaron el camino del valle del Jord\u00e1n. {R}_{I}8_{/}Pero las tropas 
caldeas persiguieron al rey y alcanzaron a Sedec\u00edas en los llanos 
de Jeric\u00f3, donde todos sus soldados, dej\u00e1ndolo solo, huyeron.
{R}_{I}9_{/}Tomaron preso al rey y lo llevaron a la presencia del rey de 
Babilonia, que estaba en Ribla, en tierra de Jamat, el cual lo 
someti\u00f3 a juicio. {R}_{I}10_{/}En Ribla mand\u00f3 degollar a los hijos de 
Sedec\u00edas ante sus propios ojos, y lo mismo hizo con todos los 
jefes de Jud\u00e1. [=]_{R}_{I}11_{/}Luego, le sac\u00f3 los ojos a Sedec\u00edas y lo 
amarr\u00f3 con cadenas de bronce. Despu\u00e9s el rey de Babilonia se lo 
llev\u00f3 a Babilonia, donde lo tuvo prisionero hasta el d\u00eda de su 
muerte.
{R}_{I}12_{/}El d\u00eda diez del quinto mes, era el a\u00f1o diecinueve de 
Nabucodonosor, rey de Babilonia, Nebuzard\u00e1n, comandante de la 
guardia y uno de los acompa\u00f1antes m\u00e1s cercanos del rey de 
Babilonia, hizo su entrada en Jerusal\u00e9n. {R}_{I}13_{/}Incendi\u00f3 el Templo 
de Yav\u00e9, el palacio real y todas las casas de Jerusal\u00e9n. {R}_{I}14_{/}Las 
tropas caldeas, que mandaba el comandante de la guardia, 
demolieron todas las murallas que rodeaban a Jerusal\u00e9n.
{R}_{I}15_{/}Nebuzard\u00e1n, comandante de la guardia, desterr\u00f3 el resto de 
la poblaci\u00f3n que hab\u00eda quedado en la ciudad, a los desertores que 
se hab\u00edan pasado al rey de Babilonia y a los pocos artesanos que 
a\u00fan hab\u00eda. Pero Nebuzard\u00e1n, comandante de la guardia, {I}16_{/}dej\u00f3 
una parte de la gente pobre del pa\u00eds como vinateros y labradores.
{R}_{I}17_{/}Los caldeos hicieron pedazos las columnas de bronce de la 
Casa de Yav\u00e9, las basas redondas y el Mar de Bronce que hab\u00eda en 
la Casa de Yav\u00e9, y se llevaron todo el bronce a Babilonia.
{R}_{I}18_{/}Tomaron tambi\u00e9n los ceniceros, las palas, los cuchillos, las 
copas para rociar, las cucharas; en una palabra, todos los objetos 
de bronce que se utilizaban en el templo. {I}19_{/}El comandante de la 
guardia tom\u00f3 adem\u00e1s las vasijas, los braseros, los jarros, los 
ceniceros, los candelabros, los tazones y los platos para los 
sacrificios, todo de oro y de plata.
{R}_{I}20_{/}En cuanto a las dos columnas, al Mar, a los doce bueyes de 
bronce que estaban debajo del Mar, y a las basas redondas que el 
rey Salom\u00f3n hab\u00eda mandado fabricar para la Casa de Yav\u00e9, no se 
pudo calcular lo que pesaba el bronce de todos estos objetos.
{I}21_{/}Cada una de las dos columnas ten\u00eda dieciocho codos de alto, 
doce de circunferencia y cuatro dedos de grosor, y eran huecas por 
dentro. {R}_{I}22_{/}Encima ten\u00edan un capitel de bronce de cinco codos de 
altura, rodeado totalmente por un trenzado con granadas, todo de 
bronce. Ambas columnas eran iguales. {I}23_{/}Hab\u00eda noventa y seis 
granadas de relieve en torno a ellas. Y hab\u00eda cien granadas 
alrededor del trenzado.
{R}_{I}24_{/}El comandante de la guardia tom\u00f3 prisionero al sumo 
sacerdote Seraya, a su vicario Sofon\u00edas y a los tres guardianes 
del Templo.
{R}_{I}25_{/}Entre los ciudadanos hizo apresar a un oficial del palacio 
que mandaba a los soldados, a siete familiares del rey que fueron 
encontrados en la ciudad, al secretario del jefe del ej\u00e9rcito, 
encargado del reclutamiento, y a sesenta personas de condici\u00f3n que 
se hallaban en la ciudad. {R}_{I}26_{/}Nebuzard\u00e1n, comandante de la 
guardia, los mantuvo detenidos y los llev\u00f3 al rey de Babilonia, 
que estaba en Ribla, {R}_{I}27_{/}quien los mand\u00f3 matar en Ribla, en la 
regi\u00f3n de Jamat. Entonces fue desterrado Jud\u00e1 lejos de su tierra.
{R}_{I}28_{/}Este es el n\u00famero de las personas que desterr\u00f3 
Nabucodonosor: en el a\u00f1o s\u00e9ptimo: 3_.023{I}_{/} jud\u00edos; {R}_{I}29_{/}en el 
a\u00f1o dieciocho de Nabucodonosor fueron sacadas de Jerusal\u00e9n 83_2{I}_{/} 
personas; {R}_{I}30_{/}en el a\u00f1o veintitr\u00e9s de Nabucodonosor, Nebuzard\u00e1n, 
comandante de la guardia, mand\u00f3 al destierro 74_5_ jud\u00edos. Lo que 
da un total de 4_.60_0 personas.
[=]_{R}_{I}31_{/}Pero en el a\u00f1o treinta y siete del destierro de Joaqu\u00edn, 
rey de Jud\u00e1, el d\u00eda veinticinco del duod\u00e9cimo mes, Evilmerodac, 
rey de Babilonia, durante el primer a\u00f1o de reinado, indult\u00f3 a 
Joaquim, rey de Jud\u00e1, y lo sac\u00f3 de la c\u00e1rcel. {R}_{I}32_{/}Le habl\u00f3 
amigablemente y le concedi\u00f3 un trato superior al de los otros 
reyes que estaban con \u00e9l en Babilonia. {R}_{I}33_{/}Joaquim dej\u00f3 sus 
ropas de prisionero y, en adelante, se sent\u00f3 a comer en la mesa 
del rey. {R}_{I}34_{/}Su mantenimiento fue siempre asegurado por el rey 
de Babilonia, d\u00eda a d\u00eda, hasta su muerte, mientras vivi\u00f3.

