{C}SEGUNDO LIBRO DE LAS CRONICAS{/}

{N}SALOM\u00d3N RECIBE LA SABIDUR\u00cdA{/}

{1}1{/}

{R}_{I}1_{/}Salom\u00f3n, hijo de David, se afirm\u00f3 en su reino; Yav\u00e9, su Dios, 
estaba con \u00e9l y lo engrandeci\u00f3 sobremanera. {R}_{I}2_{/}Salom\u00f3n reuni\u00f3 a 
todo Israel, a los jefes de mil y de cien, a los jueces, a los 
pr\u00edncipes de todo Israel, a los jefes de las casas paternas; 
{R}_{I}3_{/}luego se fue con toda la asamblea al Santuario de Loma de 
Gaba\u00f3n, donde estaba la Tienda de las Citas Divinas, que Mois\u00e9s, 
siervo de Yav\u00e9, hab\u00eda hecho en el desierto. {R}_{I}4_{/}Pero el Arca de 
Dios hab\u00eda sido trasladada por David de Cariatiarim al lugar que 
\u00e9l le hab\u00eda preparado, pues hab\u00eda alzado para ella una tienda en 
Jerusal\u00e9n.
{R}_{I}5_{/}El altar de bronce que hab\u00eda hecho Betsaleel, hijo de Ur\u00ed, 
hijo de Jur, estaba all\u00ed ante la Morada de Yav\u00e9 en que Salom\u00f3n y 
la asamblea vinieron a adorar a Yav\u00e9. {R}_{I}6_{/}Salom\u00f3n sacrific\u00f3 all\u00ed 
en el altar de bronce que estaba ante la Tienda de las Citas, 
ofreciendo mil holocaustos a Yav\u00e9.
{R}_{I}7_{/}Durante la noche se apareci\u00f3 Yav\u00e9 a Salom\u00f3n y le dijo: "Pide 
lo que quieras que te d\u00e9", {R}_{I}8_{/}y Salom\u00f3n respondi\u00f3 a Yav\u00e9: "T\u00fa 
hiciste con David, mi padre, gran misericordia, y a m\u00ed me has 
hecho reinar en su lugar. {R}_{I}9_{/}Ahora, pues, \u00a1oh Yav\u00e9!, se cumple 
tu promesa a David, mi padre, ya que me has hecho rey de un pueblo 
numeroso como el polvo de la tierra. {I}10_{/}Dame, pues, la sabidur\u00eda 
y el entendimiento para que pueda conducir a este pueblo, porque 
\u00bfqui\u00e9n podr\u00e1 gobernar a este gran pueblo?"

{R}_{I}11_{/}Yav\u00e9 dijo a Salom\u00f3n: "Ya que \u00e9ste es tu deseo y no has 
pedido riquezas ni bienes, ni gloria ni la muerte de tus enemigos, 
ni tampoco has pedido larga vida, sino que me has pedido la 
sabidur\u00eda y el entendimiento para gobernar a mi pueblo, del cual 
te he hecho rey, {R}_{I}12_{/}por eso desde ahora te doy sabidur\u00eda y 
entendimiento, y adem\u00e1s te dar\u00e9 riquezas, bienes y gloria como no 
las tuvieron nunca los reyes que fueron antes de ti, ni las tendr\u00e1 
ninguno de los que vengan despu\u00e9s de ti."
{R}_{I}13_{/}Salom\u00f3n dej\u00f3 el Santuario de Gaba\u00f3n, y volvi\u00f3 a Jerusal\u00e9n 
lejos de la Tienda de las Citas y rein\u00f3 sobre Israel.
{R}_{I}14_{/}Salom\u00f3n junt\u00f3 carros y caballer\u00edas; tuvo mil cuatrocientos 
carros, doce mil caballos, que distribuy\u00f3 entre las ciudades donde 
ten\u00eda los carros, y en Jerusal\u00e9n, cerca del rey. {R}_{I}15_{/}El rey hizo 
que la plata y el oro fueran abundantes en Jerusal\u00e9n como las 
piedras, y los cedros como los sic\u00f3moros en la Tierra Baja. 
{R}_{I}16_{/}Los caballos de Salom\u00f3n proced\u00edan de Cilicia; los mercaderes 
del rey los adquir\u00edan en Cilicia por su precio en dinero. 
{R}_{I}17_{/}Tra\u00edan de all\u00ed un carro por seiscientos siclos de plata, y 
un caballo por ciento cincuenta. Los tra\u00edan tambi\u00e9n como 
intermediarios para todos los reyes de los heteos y todos los 
reyes de Aram. {R}_{I}18_{/}Decidi\u00f3, pues, Salom\u00f3n edificar una Casa al 
nombre de Yav\u00e9 y otra para s\u00ed.
{N}SALOM\u00d3N E HIRAM{/}

{1}2{/}

{R}_{I}1_{/}Salom\u00f3n alist\u00f3 setenta mil hombres para transportar cargas, 
ochenta mil canteros en el monte y tres mil seiscientos capataces 
para ellos.
{R}_{I}2_{/}Salom\u00f3n mand\u00f3 a decir a Hiram, rey de Tiro: "Haz conmigo como 
hiciste con mi padre David, envi\u00e1ndole maderas de cedro para que 
se construyera una casa en que vivir. {R}_{I}3_{/}Te hago saber que voy a 
edificar una Casa al nombre de Yav\u00e9, mi Dios, para consagr\u00e1rsela, 
para quemar ante \u00e9l incienso arom\u00e1tico, para la ofrenda perpetua 
de los panes presentados, y para los holocaustos de la ma\u00f1ana y de 
la tarde, de los s\u00e1bados, lunas nuevas, solemnidades de Yav\u00e9, 
nuestro Dios, como se hace siempre en Israel.
{R}_{I}4_{/}La Casa que voy a edificar ser\u00e1 grande, porque nuestro Dios 
es mayor que todos los dioses. {I}5_{/}Pero \u00bfqui\u00e9n ser\u00e1 capaz de 
construirle una Casa, cuando los cielos y los Cielos de los cielos 
no pueden contenerlo? \u00bfY por qu\u00e9 le edificar\u00eda yo una Casa, sino 
solamente para quemar incienso en su presencia? {R}_{I}6_{/}M\u00e1ndame, 
pues, un hombre h\u00e1bil en trabajar el oro, la plata, el bronce, el 
hierro, la p\u00farpura escarlata, el carmes\u00ed y la p\u00farpura violeta, y 
que sepa grabar; estar\u00e1 con los artesanos que tengo conmigo en 
Jud\u00e1 y en Jerusal\u00e9n, y que mi padre David ya puso a mi 
disposici\u00f3n.
{I}7_{/}Env\u00edame tambi\u00e9n madera de cedro, de cipr\u00e9s y de s\u00e1ndalo, pues 
yo s\u00e9 que tus siervos entienden de cortar los \u00e1rboles del L\u00edbano; 
{I}8_{/}y los m\u00edos trabajar\u00e1n con los tuyos para preparar la gran 
cantidad de madera, pues la casa que yo deseo construir ha de ser 
grande y magn\u00edfica. {I}9_{/}Yo dar\u00e9 a tus siervos que se ocupen de 
cortar y derribar los \u00e1rboles veinte mil cargas de trigo y otras 
tantas de cebada, veinte mil medidas de vino y veinte mil medidas 
de aceite: todo esto para su mantenimiento."
{R}_{I}10_{/}Hiram, rey de Tiro, respondi\u00f3 en una carta que dirigi\u00f3 a 
Salom\u00f3n: "Porque ama Yav\u00e9 a su pueblo, te ha hecho rey de \u00e9l." 
{R}_{I}11_{/}Y dec\u00eda tambi\u00e9n: "Bendito Yav\u00e9, Dios de Israel, que ha hecho 
los cielos y la tierra y ha dado al rey David un hijo sabio, 
entendido y prudente, digno de edificar la Casa de Yav\u00e9 y la Casa 
real. {R}_{I}12_{/}Yo, pues, te mando un hombre h\u00e1bil y entendido, a 
Hiram-Abi, {R}_{I}13_{/}hijo de una mujer de la tribu de Dan y de padre 
tirio, que sabe trabajar el oro, la plata, el bronce, el hierro, 
la piedra, la madera, la p\u00farpura, el jacinto, el lino y la 
escarlata, y grabar toda clase de figuras; es capaz de realizar 
cualquier cosa que le pidas.
El trabajar\u00e1 con sus obreros y con los de David, mi se\u00f1or, tu 
padre. {I}14_{/}Manda t\u00fa, pues, mi se\u00f1or, a tus siervos el trigo y la 
cebada, el aceite y el vino que has ofrecido. {R}_{I}15_{/}Nosotros 
cortaremos en el L\u00edbano toda la madera que necesites, y la 
pondremos en balsas, para llevarla por mar hasta Jope; luego la 
llevar\u00e1s de all\u00ed a Jerusal\u00e9n."
{R}_{I}16_{/}Salom\u00f3n hizo la cuenta de todos los extranjeros que hab\u00eda en 
la tierra de Israel, seg\u00fan el censo hecho por David, su padre; y 
se hall\u00f3 que eran ciento cincuenta y tres mil seiscientos. {I}17_{/}De 
ellos destin\u00f3 setenta mil para el transporte de cargas, ochenta 
mil para las canteras en las monta\u00f1as y tres mil seiscientos como 
capataces para hacer trabajar al pueblo.
{N}CONSTRUCCI\u00d3N DEL TEMPLO{/}

{1}3{/}

{R}_{I}1_{/}Salom\u00f3n comenz\u00f3, pues, a edificar la Casa de Yav\u00e9 en 
Jerusal\u00e9n, en el monte Moria, donde Dios se hab\u00eda manifestado a su 
padre David. Era el lugar preparado por David, la era de Orn\u00e1n el 
jebuseo. {I}2_{/}Dio comienzo a las obras el d\u00eda dos del segundo mes 
del a\u00f1o cuarto de su reinado.
{R}_{I}3_{/}La Casa de Dios que Salom\u00f3n edific\u00f3 ten\u00eda sesenta codos de 
longitud, en codos de medida antigua; y veinte codos de anchura. 
{R}_{I}4_{/}El vest\u00edbulo que estaba delante ten\u00eda una longitud de veinte 
codos, correspondientes al ancho de la casa, y una altura de 
ciento veinte. Salom\u00f3n lo recubri\u00f3 por dentro de oro puro. 
{I}5_{/}Revisti\u00f3 la sala grande de madera de cipr\u00e9s y la recubri\u00f3 de 
oro fino, haciendo esculpir en ella palmas y cadenillas. {I}6_{/}Para 
adornar la Casa la revisti\u00f3 tambi\u00e9n de piedras preciosas; el oro 
era oro de Parvaim. {I}7_{/}Recubri\u00f3 de oro la Casa, las vigas, los 
umbrales, sus paredes y sus puertas, y esculpi\u00f3 querubines sobre 
las paredes.
{I}8_{/}Construy\u00f3 tambi\u00e9n la sala del Lugar Sant\u00edsimo, cuya longitud, 
correspondiente al ancho de la Casa, era de veinte codos y su 
anchura igualmente de veinte codos. Lo revisti\u00f3 de oro puro, por 
seiscientos talentos. {I}9_{/}Los clavos de oro pesaban cincuenta 
siclos. Cubri\u00f3 tambi\u00e9n de oro las salas altas. {I}10_{/}En el interior 
de la sala del Lugar Sant\u00edsimo hizo los querubines de metal 
forjado, que revisti\u00f3 de oro. {I}11_{/}Las alas de los querubines se 
extend\u00edan por todo el largo, es decir, veinte codos. Cada ala 
ten\u00eda cinco codos; una tocaba la pared de la sala; la otra tocaba 
el ala del otro querub\u00edn. {I}12_{/}El ala del segundo querub\u00edn era de 
cinco codos y tocaba la pared de la sala; la otra ala ten\u00eda 
tambi\u00e9n cinco codos y estaba pegada con el ala del primer 
querub\u00edn. {I}13_{/}Las alas desplegadas de estos querubines med\u00edan 
veinte codos. Estaban de pie, y con sus caras vueltas hacia la 
Casa.
{I}14_{/}Hizo tambi\u00e9n la cortina de p\u00farpura violeta, p\u00farpura 
escarlata, carmes\u00ed y lino fino, y en ella hizo poner querubines. 
{I}15_{/}Delante de la sala hizo dos columnas de treinta y cinco codos 
de alto. El capitel que las coronaba ten\u00eda cinco codos. {I}16_{/}Hizo 
cadenillas y las coloc\u00f3 sobre los remates de las columnas, hizo 
tambi\u00e9n cien granadas, que puso en las cadenillas. {I}17_{/}Alz\u00f3 las 
columnas delante del Lugar Santo, una a la derecha y otra a la 
izquierda, llam\u00f3 a la de la derecha Yakim y a la de la izquierda 
Boaz.
{1}4{/}

{R}_{I}1_{/}Construy\u00f3 tambi\u00e9n un altar de bronce de veinte codos de 
largo, veinte codos de ancho y diez codos de alto. {R}_{I}2_{/}Hizo una 
gran pileta de metal fundido, llamado el mar, de diez codos de 
borde a borde, enteramente redondo y de cinco codos de alto. Un 
cord\u00f3n de treinta codos med\u00eda su contorno. {I}3_{/}Debajo del borde 
hab\u00eda en todo el contorno unas como figuras de granadas, diez por 
cada lado, colocadas en dos \u00f3rdenes, fundidas en una sola masa. 
{R}_{I}4_{/}Se apoyaba sobre doce bueyes; tres mirando al norte, tres 
mirando al oeste, tres mirando al sur y tres mirando al este.
El mar estaba sobre ellos, quedando sus partes traseras hacia el 
interior. {I}5_{/}El espesor de este vaso era de un palmo y su borde 
era como el de una copa, o como el de un lirio abierto: hac\u00eda tres 
mil medidas.
{R}_{I}6_{/}Hizo diez pilas, que dispuso cinco a la derecha y cinco a la 
izquierda, para hacer en ellas las purificaciones. En ellas se 
lavaban las v\u00edctimas del holocausto mientras el mar serv\u00eda para 
las purificaciones de los sacerdotes. {I}7_{/}Hizo candelabros de oro 
seg\u00fan la forma ordenada, y los coloc\u00f3 en el Lugar Santo, cinco a 
la derecha y cinco a la izquierda. {I}8_{/}Hizo tambi\u00e9n cien tazas de 
oro. {R}_{I}9_{/}Construy\u00f3 tambi\u00e9n el patio de los sacerdotes y el patio 
grande con sus puertas, revistiendo las puertas de bronce. 
{R}_{I}10_{/}Coloc\u00f3 el mar al lado derecho, hacia el sureste.
{I}11_{/}Hiram hizo tambi\u00e9n las ollas, las paletas y las tazas.
{R}_{I}12_{/}As\u00ed acab\u00f3 la obra que le hab\u00eda encargado el rey Salom\u00f3n en 
la Casa de Dios: las dos columnas; las molduras de los capiteles 
que coronaban las columnas; los dos trenzados para cubrir las dos 
molduras de los capiteles que estaban sobre las columnas; {I}13_{/}las 
cuatrocientas granadas de los dos trenzados, dos filas de granadas 
para cada trenzado; {I}14_{/}las diez basas y las diez pilas sobre las 
basas; {R}_{I}15_{/}el mar con los doce bueyes debajo de \u00e9l, las ollas, 
las paletas y las tazas.
{R}_{I}16_{/}Todos los utensilios que hizo Hiram-Abi para el rey Salom\u00f3n, 
para la Casa de Yav\u00e9, eran de bronce bru\u00f1ido. {R}_{I}17_{/}El rey los 
hizo fundir en la vega del Jord\u00e1n, al vado de Adma, entre Surot y 
Sereda. {R}_{I}18_{/}Salom\u00f3n fabric\u00f3 todos estos utensilios en tan gran 
cantidad que no se pudo calcular el peso del bronce.
{R}_{I}19_{/}Salom\u00f3n hizo todos los objetos destinados a la Casa de Dios: 
el altar de oro, las mesas para los panes de la Ofrenda, {I}20_{/}los 
candelabros con sus l\u00e1mparas de oro fino que ardieran seg\u00fan el 
rito, delante del Lugar Sant\u00edsimo; {I}21_{/}las flores, las l\u00e1mparas y 
las tijeras para cortar las mechas, todo de oro puro. 
{I}22_{/}Igualmente los cuchillos, las copas, las tazas y los 
incensarios, de oro puro. Eran tambi\u00e9n de oro los goznes de las 
puertas interiores de la Casa hacia el Lugar Sant\u00edsimo, y de las 
puertas de la Casa hacia el Lugar Santo.
{1}5{/}

{R}_{I}1_{/}As\u00ed fue concluida toda la obra que hizo Salom\u00f3n para la Casa 
de Yav\u00e9. Salom\u00f3n hizo traer todo lo que hab\u00eda sido consagrado por 
su padre David, la plata, el oro y todos los objetos, y lo puso en 
los tesoros de la Casa de Dios.
{N}LLEVAN EL ARCA AL SANTUARIO{/}

{R}_{I}2_{/}Entonces congreg\u00f3 Salom\u00f3n en Jerusal\u00e9n a todos los jefes de 
Israel, a todos los jefes de las tribus y a los principales de las 
casas paternas de los hijos de Israel, para hacer subir el Arca de 
la Alianza de Yav\u00e9 desde la ciudad de David, que es Si\u00f3n. {R}_{I}3_{/}Se 
reunieron junto al rey todos los hombres de Israel, en la fiesta 
del mes s\u00e9ptimo. {R}_{I}4_{/}Cuando llegaron todos los jefes de Israel, 
los levitas alzaron el Arca {R}_{I}5_{/}y la llevaron junto a la Tienda 
de las Citas y todos los utensilios sagrados que hab\u00eda en la 
Tienda; los llevaron los sacerdotes y los levitas.
{R}_{I}6_{/}El rey Salom\u00f3n, con toda la comunidad de Israel que se hab\u00eda 
reunido en torno a \u00e9l, ante el Arca, sacrificaron ovejas y bueyes 
sin n\u00famero; no se pudo contar la muchedumbre de las v\u00edctimas. 
{R}_{I}7_{/}Los sacerdotes introdujeron el Arca de la Alianza de Yav\u00e9 a 
su lugar, al Santuario de la Casa, al Lugar Sant\u00edsimo, bajo las 
alas de los querubines. {R}_{I}8_{/}Pues los querubines extend\u00edan las 
alas por encima del Arca, cubriendo el Arca y sus varas por 
encima. {I}9_{/}Las varas eran tan largas que se ve\u00edan sus puntas 
desde el Lugar Santo, desde la parte anterior al Lugar Sant\u00edsimo, 
pero no se ve\u00edan desde fuera; y all\u00ed est\u00e1n hasta el d\u00eda de hoy. 
{R}_{I}10_{/}En el Arca hab\u00eda solamente las dos tablas que Mois\u00e9s puso en 
ella, en el Horeb, cuando Yav\u00e9 hizo alianza con los hijos de 
Israel a su salida de Egipto.
{R}_{I}11_{/}Cuando los sacerdotes salieron del santuario (porque todos 
los sacerdotes que se hallaban presentes se hab\u00edan santificado, 
sin hacer distinciones de clases, {R}_{I}12_{/}mientras que todos los 
levitas cantores, Asaf, Hem\u00e1n y Jedut\u00fan con sus hijos y hermanos, 
vestidos de lino fino, estaban de pie al oriente del altar tocando 
c\u00edmbalos, salterios y c\u00edtaras y con ellos ciento veinte sacerdotes 
que tocaban las trompetas); {I}13_{/}cuando, pues, se oyeron al mismo 
tiempo y al un\u00edsono los que tocaban las trompetas y los cantores, 
alabando y celebrando a Yav\u00e9; cuando alzaron la voz con las 
trompetas y con los c\u00edmbalos y otros instrumentos de m\u00fasica para 
alabar a Yav\u00e9 diciendo: "Porque es bueno, porque es eterno su 
amor", {R}_{I}14_{/}en ese momento la Casa se llen\u00f3 de la nube de la 
Gloria de Yav\u00e9 y los sacerdotes no pudieron continuar en su 
servicio a causa de la nube, porque la Gloria de Yav\u00e9 llenaba la 
Casa de Dios.
{1}6{/}

{R}_{I}1_{/}Entonces dijo Salom\u00f3n: "Yav\u00e9 ha dicho que habita en una 
espesa nube. {I}2_{/}Yo te he edificado una Casa, un lugar donde 
habites para siempre."
{R}_{I}3_{/}Se volvi\u00f3 el rey y bendijo a la asamblea de Israel, mientras 
todos estaban en pie. Dijo: {R}_{I}4_{/}"Bendito sea Yav\u00e9, Dios de 
Israel, que habl\u00f3 por boca de mi padre David, y ha cumplido por su 
mano lo que dijo: {R}_{I}5_{/}Desde que saqu\u00e9 a mi pueblo de la tierra de 
Egipto, no he elegido ninguna ciudad entre todas las tribus de 
Israel, para edificar una Casa en la que est\u00e9 mi nombre; ni eleg\u00ed 
var\u00f3n que estuviera al frente de mi pueblo Israel, {R}_{I}6_{/}sino que 
he elegido a Jerusal\u00e9n, para que est\u00e9 all\u00ed mi Nombre, y eleg\u00ed a 
David, para que est\u00e9 al frente de mi pueblo Israel.
{R}_{I}7_{/}Mi padre David se preocup\u00f3 por edificar una Casa para el 
Nombre de Yav\u00e9, Dios de Israel. {R}_{I}8_{/}Pero Yav\u00e9 dijo a mi padre 
David: Has hecho bien en preocuparte por edificar una Casa a mi 
Nombre. {I}9_{/}Pero no edificar\u00e1s t\u00fa la Casa, sino un hijo tuyo, 
nacido de tu sangre. {R}_{I}10_{/}Yav\u00e9 ha cumplido la promesa que dijo; 
he sucedido a mi padre David, me he sentado en el trono de Israel, 
como Yav\u00e9 hab\u00eda dicho, y he construido la Casa para el Nombre de 
Yav\u00e9, Dios de Israel. {R}_{I}11_{/}All\u00ed he puesto el Arca, en la cual 
est\u00e1 la alianza de Yav\u00e9, el que pact\u00f3 su alianza con los hijos de 
Israel."
{N}ORACI\u00d3N DE SALOM\u00d3N{/}

{R}_{I}12_{/}Salom\u00f3n se puso ante el altar de Yav\u00e9 en presencia de toda 
la asamblea de Israel y extendi\u00f3 las manos. {R}_{I}13_{/}Salom\u00f3n hab\u00eda 
hecho un estrado de bronce de cinco codos de largo, cinco codos de 
ancho y tres codos de alto, que hab\u00eda colocado en medio del patio; 
poni\u00e9ndose sobre \u00e9l se arrodill\u00f3 frente a toda la asamblea de 
Israel. Y extendiendo sus manos hacia el cielo dijo:
{R}_{I}14_{/}"Yav\u00e9, Dios de Israel, no hay Dios como t\u00fa en el cielo ni en 
la tierra; t\u00fa que guardas tu alianza y tu amor a tus siervos que 
te sirven con todo su coraz\u00f3n; {R}_{I}15_{/}t\u00fa que has cumplido a favor 
de mi padre David la promesa que le hiciste, pues por tu boca lo 
prometiste, y con tu mano lo has cumplido este d\u00eda. {R}_{I}16_{/}Ahora, 
pues, Yav\u00e9, Dios de Israel, cumple a favor de tu siervo David, mi 
padre, la promesa que le hiciste cuando dijiste: Nunca ser\u00e1 
quitado de mi presencia el de los tuyos que te suceda sentado en 
el trono de Israel, con tal de que tus hijos sigan tu camino y 
anden en mi Ley, como t\u00fa has andado delante de m\u00ed.
{R}_{I}17_{/}Ahora, Yav\u00e9, Dios de Israel, que se cumpla la palabra que 
dijiste a tu siervo David. {R}_{I}18_{/}Pero \u00bfes que verdaderamente 
habitar\u00e1 Dios con los hombres sobre la tierra? Si los cielos y los 
Cielos de los cielos no pueden contenerte, \u00a1cu\u00e1nto menos esta casa 
que yo te he construido! {R}_{I}19_{/}Atiende a la plegaria de tu siervo 
y a su petici\u00f3n, Yav\u00e9, Dios m\u00edo; escucha el clamor y la plegaria 
que tu siervo hace en tu presencia. {I}20_{/}Que tus ojos est\u00e9n 
abiertos d\u00eda y noche sobre esta Casa, sobre este lugar del que 
dijiste que pondr\u00edas en \u00e9l tu Nombre. \u00a1Escucha la oraci\u00f3n que te 
dirige tu siervo en este lugar!
{R}_{I}21_{/}Oye, pues, las plegarias de tu siervo y las de Israel, tu 
pueblo, cuando recen en este lugar. Escucha t\u00fa desde el lugar de 
tu morada, desde los cielos; escucha y perdona.
{R}_{I}22_{/}Cuando un hombre peque contra su pr\u00f3jimo, y \u00e9ste pronuncie 
una imprecaci\u00f3n sobre \u00e9l, haci\u00e9ndolo jurar delante de tu altar en 
esta casa, {R}_{I}23_{/}escucha t\u00fa desde los cielos y obra; juzga a tus 
siervos y castiga al culpable, haciendo recaer su conducta sobre 
su cabeza y declarando inocente al justo, d\u00e1ndole seg\u00fan lo que 
merece.
{R}_{I}24_{/}Si Israel, tu pueblo, es vencido por el enemigo por haber 
pecado contra ti, pero se vuelven ellos y alaban tu nombre, 
rezando y suplicando ante ti en esta Casa, {R}_{I}25_{/}escucha t\u00fa desde 
los cielos, perdona el pecado de tu pueblo Israel, y vu\u00e9lvelos a 
la tierra que les diste a ellos y a sus padres.
{I}26_{/}Cuando los cielos est\u00e9n cerrados y no haya lluvia porque 
pecaron contra ti, si rezan en este lugar y alaban tu nombre, y se 
convierten de su pecado porque los humillaste, {R}_{I}27_{/}escucha t\u00fa 
desde los cielos y perdona el pecado de tus siervos y de tu pueblo 
Israel (pues les ense\u00f1ar\u00e1s el camino bueno por el que deben andar) 
y manda lluvia sobre tu tierra, la que diste a tu pueblo por 
herencia.
{I}28_{/}Cuando haya hambre en esta tierra, cuando haya peste, tiz\u00f3n, 
plaga en los \u00e1rboles frutales, langostas, o pulg\u00f3n, cuando su 
enemigo lo tenga bloqueado en una de sus ciudades, en todo azote y 
toda enfermedad; {R}_{I}29_{/}si un hombre cualquiera, o todo Israel, tu 
pueblo, hace oraciones y s\u00faplicas, y reconociendo su plaga y su 
dolor, tiende sus manos hacia esta Casa, {I}30_{/}escucha t\u00fa desde los 
cielos, lugar de tu morada, y perdona, dando a cada uno seg\u00fan sus 
caminos, pues t\u00fa conoces su coraz\u00f3n, y s\u00f3lo t\u00fa conoces el coraz\u00f3n 
de todos los hijos de los hombres, {I}31_{/}para que te teman, 
caminando en tus caminos todos los d\u00edas que vivan en la tierra que 
has dado a nuestros padres.
{R}_{I}32_{/}Tambi\u00e9n al extranjero que no es de tu pueblo Israel, el que 
viene de un pa\u00eds lejano a causa de tu gran nombre, tu mano fuerte 
y tu brazo fuerte, cuando venga a rezar en esta Casa, 
{R}_{I}33_{/}escucha t\u00fa desde los cielos, lugar de tu morada, y haz 
cuanto te pida el extranjero, para que todos los pueblos de la 
tierra conozcan tu nombre y te teman como tu pueblo Israel, y 
sepan que tu nombre es invocado sobre esta Casa que yo he 
construido.
{I}34_{/}Si tu pueblo va a la guerra contra tus enemigos por el camino 
que t\u00fa le env\u00edas, si rezan a ti, vueltos hacia esta ciudad que t\u00fa 
has elegido, y hacia la Casa que yo he construido a tu nombre, 
{I}35_{/}escucha t\u00fa desde los cielos su oraci\u00f3n y su plegaria y hazles 
justicia. {R}_{I}36_{/}Cuando pequen contra ti, pues no hay hombre que no 
peque, y t\u00fa, irritado contra ellos, los entregues al enemigo, y 
sus conquistadores los lleven cautivos a un pa\u00eds lejano o cercano, 
{I}37_{/}si se convierten en la tierra a que hayan sido llevados, si 
se arrepienten y te suplican en la tierra de su destierro, 
diciendo: Hemos pecado, hemos sido perversos, somos culpables; 
{R}_{I}38_{/}si se vuelven a ti con todo su coraz\u00f3n y con toda su alma en 
el pa\u00eds de su destierro al que fueron deportados, y te suplican 
vueltos hacia la tierra que t\u00fa diste a sus padres y hacia la 
ciudad que t\u00fa has elegido y hacia la Casa que yo he edificado a tu 
nombre, {I}39_{/}escucha t\u00fa desde los cielos, lugar de tu morada, su 
oraci\u00f3n y su plegaria; hazles justicia y perdona a tu pueblo los 
pecados que cometieron contra ti.
{R}_{I}40_{/}Que tus ojos, Dios m\u00edo, est\u00e9n abiertos, y tus o\u00eddos atentos 
a la oraci\u00f3n que se haga en este lugar. {R}_{I}41_{/}Y ahora: \u00a1lev\u00e1ntate, 
Yav\u00e9 Dios, hacia tu reposo, t\u00fa y el Arca de tu fuerza! \u00a1Que tus 
sacerdotes, Yav\u00e9 Dios, se revistan de tu fuerza salvadora y tus 
fieles gocen de la felicidad! {R}_{I}42_{/}Yav\u00e9, Dios m\u00edo, no rechaces el 
rostro de tu Ungido; acu\u00e9rdate de tus favores a David, tu siervo."
{N}DEDICACI\u00d3N DEL TEMPLO{/}

{1}7{/}

{R}_{I}1_{/}Cuando Salom\u00f3n acab\u00f3 de rezar, baj\u00f3 fuego del cielo que 
devor\u00f3 el holocausto y los sacrificios mientras la Gloria de Yav\u00e9 
llen\u00f3 la Casa. {R}_{I}2_{/}Los sacerdotes no pod\u00edan entrar en la Casa de 
Yav\u00e9, porque su Gloria la llenaba. {R}_{I}3_{/}Entonces todos los hijos 
de Israel, viendo descender el fuego y la Gloria de Yav\u00e9 sobre la 
Casa, se postraron sobre el pavimento, adoraron y alabaron a Yav\u00e9: 
"Porque es bueno, porque es eterno su amor." {R}_{I}4_{/}Luego el rey y 
todo el pueblo ofrecieron sacrificios ante Yav\u00e9. {R}_{I}5_{/}El rey 
Salom\u00f3n ofreci\u00f3 en sacrificio veintid\u00f3s mil bueyes y ciento veinte 
mil ovejas.
Ese d\u00eda el rey y todo el pueblo inauguraron la Casa de Dios. 
{R}_{I}6_{/}Los sacerdotes estaban de pie en sus puestos, lo mismo que 
los levitas, con los instrumentos que el rey David hizo para 
celebrar a Yav\u00e9, "porque es eterno su amor". Por medio de sus 
manos, Salom\u00f3n celebraba a Yav\u00e9 en tanto que los sacerdotes 
estaban delante de ellos tocando las trompetas, y todo Israel se 
manten\u00eda de pie.
{R}_{I}7_{/}Salom\u00f3n consagr\u00f3 el interior del patio que est\u00e1 delante de la 
Casa de Yav\u00e9. All\u00ed ofreci\u00f3 los holocaustos y las grasas de los 
sacrificios de comuni\u00f3n, ya que el altar de bronce que hab\u00eda hecho 
Salom\u00f3n no pod\u00eda contener los holocaustos, las ofrendas y las 
grasas. {R}_{I}8_{/}Entonces Salom\u00f3n celebr\u00f3 la fiesta durante siete d\u00edas 
y con \u00e9l todo Israel. Era una asamblea inmensa venida desde la 
Entrada de Jamat hasta el Torrente de Egipto. {R}_{I}9_{/}El d\u00eda octavo 
finaliz\u00f3 la fiesta, pues hab\u00edan celebrado la fiesta de la 
inauguraci\u00f3n del altar durante siete d\u00edas. {R}_{I}10_{/}El d\u00eda veintitr\u00e9s 
del mes s\u00e9ptimo, Salom\u00f3n mand\u00f3 al pueblo a sus tierras alegre y 
contento por el bien que Yav\u00e9 hab\u00eda hecho a David, a Salom\u00f3n y a 
su pueblo Israel.
{R}_{I}11_{/}Salom\u00f3n acab\u00f3 la Casa de Yav\u00e9 y la casa del rey, y llev\u00f3 a 
cabo cuanto se hab\u00eda propuesto hacer en la Casa de Yav\u00e9 y en su 
propia casa. {R}_{I}12_{/}Entonces Yav\u00e9 se le apareci\u00f3 a Salom\u00f3n por la 
noche y le dijo: "He o\u00eddo tu oraci\u00f3n y me he elegido este lugar 
como Casa en que me ofrezcan sacrificios. {I}13_{/}Si yo cierro el 
cielo para que no llueva, si yo mando a la langosta devorar la 
tierra, o env\u00edo la peste contra mi pueblo; {I}14_{/}y mi pueblo, sobre 
el cual es invocado mi Nombre, se humilla, rezando y buscando mi 
rostro, y se vuelven de sus malos caminos, yo entonces los oir\u00e9 
desde los cielos, perdonar\u00e9 su pecado y sanar\u00e9 su tierra. {I}15_{/}Mis 
ojos estar\u00e1n abiertos y mis o\u00eddos atentos a la oraci\u00f3n que se haga 
en este lugar; {I}16_{/}pues ahora he escogido y santificado esta 
Casa, para que en ella permanezca mi Nombre para siempre. All\u00ed 
estar\u00e1n mis ojos y mi coraz\u00f3n todos los d\u00edas.
{R}_{I}17_{/}Y en cuanto a ti, si me sirves como me sirvi\u00f3 tu padre 
David, y haces todo lo que te he mandado guardando mis decretos y 
mis sentencias, {R}_{I}18_{/}afianzar\u00e9 tu trono, como promet\u00ed a tu padre 
David: A ninguno de tus descendientes quitar\u00e9 el mando de Israel. 
{I}19_{/}Pero si se apartan, abandonando los decretos y los 
mandamientos que les he dado, y van a servir a otros dioses, 
postr\u00e1ndose ante ellos, {R}_{I}20_{/}los arrancar\u00e9 de mi tierra que les 
he dado; arrojar\u00e9 de mi presencia esta Casa que yo he consagrado a 
mi Nombre y har\u00e9 que todos los pueblos se burlen de ella. {I}21_{/}Y 
esta casa tan sublime vendr\u00e1 a ser el espanto de todos los que 
pasen cerca, de modo que dir\u00e1n: "\u00bfPor qu\u00e9 Yav\u00e9 ha tratado as\u00ed a 
este pa\u00eds y a esta Casa?" {R}_{I}22_{/}Y se responder\u00e1: "Porque 
abandonaron a Yav\u00e9, el Dios de sus padres, que los sac\u00f3 de la 
tierra de Egipto, y han seguido a otros dioses, se han postrado 
ante ellos y les han servido; por eso ha tra\u00eddo sobre ellos todo 
este mal."
{N}OBRAS DE SALOM\u00d3N{/}

{1}8{/}

{R}_{I}1_{/}Al cabo de los veinte a\u00f1os que emple\u00f3 Salom\u00f3n en edificar la 
Casa de Yav\u00e9 y su propia casa, {R}_{I}2_{/}reconstruy\u00f3 las ciudades que 
Hiram le hab\u00eda dado y estableci\u00f3 all\u00ed a los hijos de Israel. 
{R}_{I}3_{/}Salom\u00f3n march\u00f3 contra Jamat de Sob\u00e1 y se apoder\u00f3 de ella; 
{R}_{I}4_{/}reedific\u00f3 Tadmor en el desierto, y todas las ciudades de 
almacenamiento que hab\u00eda edificado cerca de Jamat. {I}5_{/}Edific\u00f3 
Betor\u00f3n, el alto y el bajo, ciudades fuertes, amuralladas, con 
puertas y barras, {R}_{I}6_{/}Balat y todas las ciudades de 
almacenamiento que le pertenec\u00edan y las ciudades de los carros y 
de la caballer\u00eda, y todo lo que quiso edificar en Jerusal\u00e9n, en el 
L\u00edbano y en todo el pa\u00eds de su dominio. {R}_{I}7_{/}Todo el pueblo que 
hab\u00eda quedado de los heteos, amorreos, fereceos, jeveos y 
jebuseos, que no eran parte de Israel, {R}_{I}8_{/}cuyos descendientes 
hab\u00edan quedado despu\u00e9s de ellos en el pa\u00eds y a los que los 
israelitas no hab\u00edan exterminado, Salom\u00f3n los someti\u00f3 a 
servidumbre que dura hasta el d\u00eda de hoy.
{R}_{I}9_{/}Pero no emple\u00f3 a ninguno de los hijos de Israel como esclavo 
para sus obras, sino como hombres de guerra, jefes y escuderos, 
comandantes de sus carros y de sus caballos.
{R}_{I}10_{/}Los jefes nombrados por los intendentes del rey Salom\u00f3n eran 
doscientos cincuenta que dirig\u00edan al pueblo.
{R}_{I}11_{/}Salom\u00f3n hizo subir a la hija de fara\u00f3n desde la ciudad de 
David a la casa que hab\u00eda edificado para ella; pues se dec\u00eda: "No 
puedo dejar a una mujer en la casa de David, rey de Israel; porque 
los lugares donde ha estado el Arca de Yav\u00e9 son sagrados."
{R}_{I}12_{/}Entonces Salom\u00f3n ofrec\u00eda sacrificios a Yav\u00e9 sobre el altar 
de Yav\u00e9 que hab\u00eda levantado delante del vest\u00edbulo de la Casa; 
{R}_{I}13_{/}los ofrec\u00eda seg\u00fan el rito de cada d\u00eda, conforme a lo 
ordenado por Mois\u00e9s; lo mismo en los s\u00e1bados, las lunas nuevas y 
las solemnidades, tres veces al a\u00f1o; en la fiesta de los Azimos, 
en la fiesta de las Semanas y en la fiesta de las Tiendas. 
{R}_{I}14_{/}Estableci\u00f3 tambi\u00e9n las secciones de los sacerdotes en su 
servicio conforme al reglamento de su padre David; estableci\u00f3 a 
los levitas en sus cargos de alabar y servir junto a los 
sacerdotes seg\u00fan el rito de cada d\u00eda; y a los porteros con arreglo 
a sus secciones, en cada puerta, porque \u00e9sta era la orden de 
David, hombre de Dios.
{R}_{I}15_{/}No se apartaron en nada de la orden del rey en lo tocante a 
los sacerdotes y los levitas, ni tampoco en lo relativo a los 
tesoros. {R}_{I}16_{/}As\u00ed fue dirigida toda la obra de Salom\u00f3n, desde el 
d\u00eda en que se echaron los cimientos de la Casa de Yav\u00e9 hasta su 
terminaci\u00f3n. As\u00ed fue acabada la Casa de Yav\u00e9.
{R}_{I}17_{/}Entonces Salom\u00f3n fue a Asiongaber y a Elat a orillas del 
mar, en el pa\u00eds de Edom. {R}_{I}18_{/}Hiram le envi\u00f3, por medio de sus 
siervos, barcos y marinos conocedores del mar, que fueron con los 
siervos de Salom\u00f3n a Ofir, de donde tomaron cuatrocientos 
cincuenta talentos de oro, que trajeron al rey Salom\u00f3n.
{N}LA REINA DE SABA{/}

{1}9{/}

{R}_{I}1_{/}La reina de Saba hab\u00eda o\u00eddo la fama de Salom\u00f3n, y vino a 
Jerusal\u00e9n a probarlo por enigmas. Vino con muchos servidores y con 
camellos que tra\u00edan aromas, gran cantidad de oro y piedras 
preciosas. Fue donde Salom\u00f3n y convers\u00f3 con \u00e9l sobre todas sus 
inquietudes. {R}_{I}2_{/}Salom\u00f3n contest\u00f3 todas sus preguntas sin que 
hubiera nada que \u00e9l no pudiera explicarle. {R}_{I}3_{/}Cuando la reina de 
Saba vio la sabidur\u00eda de Salom\u00f3n y la Casa que hab\u00eda edificado, 
{I}4_{/}los manjares de su mesa, las habitaciones de sus servidores, 
el porte de sus ministros y sus vestidos, sus coperos, con sus 
trajes, y los sacrificios que ofrec\u00eda en la Casa de Yav\u00e9, se qued\u00f3 
sin aliento, {R}_{I}5_{/}y dijo al rey: "Todo cuanto o\u00ed decir en mi 
tierra de tus palabras y de tu sabidur\u00eda era verdad.
{I}6_{/}Yo no daba cr\u00e9dito a lo que o\u00eda, hasta que he venido y lo he 
visto con mis propios ojos; y encuentro que no se me hab\u00eda contado 
ni la mitad de la grandeza de tu sabidur\u00eda, pues t\u00fa superas todo 
lo que o\u00ed decir. {I}7_{/}\u00a1Dichosa toda tu gente! \u00a1Dichosos estos 
servidores, que est\u00e1n siempre en tu presencia y escuchan las 
palabras de tu sabidur\u00eda! {R}_{I}8_{/}Bendito sea Yav\u00e9, tu Dios, que te 
quiere y te ha puesto sobre su trono como rey en su nombre. Yav\u00e9, 
tu Dios, ama a Israel y lo quiere conservar para siempre, y por 
eso te ha puesto por rey sobre ellos para administrar derecho y 
justicia."
{R}_{I}9_{/}Dio al rey ciento veinte talentos de oro, gran cantidad de 
aromas y piedras preciosas. Nunca se vieron aromas como los que la 
reina de Saba dio al rey Salom\u00f3n. {R}_{I}10_{/}Los siervos de Hiram y los 
siervos de Salom\u00f3n que hab\u00edan tra\u00eddo oro de Ofir, trajeron tambi\u00e9n 
madera de s\u00e1ndalo y piedras preciosas. {R}_{I}11_{/}Con la madera de 
s\u00e1ndalo el rey hizo pisos para la casa de Yav\u00e9 y la casa del rey, 
c\u00edtaras y salterios para los cantores. No se hab\u00eda visto nunca en 
la tierra de Jud\u00e1 semejante madera. {R}_{I}12_{/}El rey Salom\u00f3n retribuy\u00f3 
a la reina de Saba lo que ella le hab\u00eda tra\u00eddo. Adem\u00e1s, le dio 
todo cuanto ella quiso pedir. Despu\u00e9s se volvi\u00f3 ella y regres\u00f3 a 
su pa\u00eds con sus servidores.
{R}_{I}13_{/}El peso del oro que llegaba a Salom\u00f3n cada a\u00f1o era de 
seiscientos sesenta y seis talentos de oro, {R}_{I}14_{/}sin contar las 
contribuciones de los mercaderes y comerciantes. Todos los reyes 
de Arabia y los intendentes del pa\u00eds tra\u00edan oro y plata a Salom\u00f3n. 
{R}_{I}15_{/}El rey Salom\u00f3n hizo doscientos grandes escudos de oro 
batido, aplicando seiscientos siclos de oro batido en cada escudo, 
{R}_{I}16_{/}y trescientos escudos peque\u00f1os de oro batido, aplicando 
trescientos siclos de oro en cada escudo; el rey los coloc\u00f3 en la 
casa "Bosque del L\u00edbano". {R}_{I}17_{/}El rey hizo un gran trono de 
marfil y lo revisti\u00f3 de oro puro. {I}18_{/}El trono ten\u00eda seis gradas 
y un pelda\u00f1o por detr\u00e1s y brazos a uno y otro lado del asiento con 
dos leones de pie, junto a los brazos, {R}_{I}19_{/}m\u00e1s doce leones de 
pie sobre las seis gradas a uno y otro lado. No se hab\u00eda hecho 
cosa semejante en ning\u00fan reino.
{R}_{I}20_{/}Todas las copas del rey Salom\u00f3n eran de oro, y toda la 
vajilla de la casa "Bosque del L\u00edbano" era de oro fino. Nada de 
plata, pues no se estimaba en nada en tiempo del rey Salom\u00f3n. 
{R}_{I}21_{/}Porque el rey ten\u00eda naves que navegaban a Tarsis con los 
servidores de Hiram, y cada tres a\u00f1os ven\u00eda la flota de Tarsis 
trayendo oro y plata, marfil, monos y pavos reales.
{R}_{I}22_{/}As\u00ed el rey Salom\u00f3n aventaj\u00f3 a todos los reyes de la tierra 
en riqueza y sabidur\u00eda. {R}_{I}23_{/}Todos los reyes de la tierra quer\u00edan 
ver el rostro de Salom\u00f3n, para probar la sabidur\u00eda que Dios hab\u00eda 
puesto en su coraz\u00f3n. {I}24_{/}Y cada uno de ellos tra\u00eda su presente, 
objetos de plata y objetos de oro, vestidos, armas, aromas, 
caballos y mulos, a\u00f1o tras a\u00f1o.
{R}_{I}25_{/}Salom\u00f3n ten\u00eda cuatro mil caballerizas para sus caballos y 
carros, y doce mil jinetes que puso en cuarteles en las ciudades 
de los carros y en Jerusal\u00e9n junto al rey. {R}_{I}26_{/}Dominaba sobre 
todos los reyes desde el r\u00edo hasta el pa\u00eds de los filisteos y 
hasta la frontera de Egipto. {R}_{I}27_{/}El rey hizo que la plata fuese 
tan abundante en Jerusal\u00e9n como las piedras, y los cedros como los 
sic\u00f3moros de la Tierra Baja. {R}_{I}28_{/}Tra\u00edan tambi\u00e9n caballos para 
Salom\u00f3n de Musur y de todos los pa\u00edses.
{R}_{I}29_{/}El resto de los hechos de Salom\u00f3n, del comienzo al fin, \u00bfno 
est\u00e1n escritos en la historia del profeta Nat\u00e1n, en la profec\u00eda de 
Aj\u00edas el silonita, y en las visiones de Id\u00f3, el profeta, sobre 
Jeroboam, hijo de Nabat? {R}_{I}30_{/}Salom\u00f3n rein\u00f3 en Jerusal\u00e9n sobre 
todo Israel cuarenta a\u00f1os. {R}_{I}31_{/}Luego se acost\u00f3 con sus padres y 
fue sepultado en la ciudad de David, su padre. En su lugar rein\u00f3 
su hijo Roboam.
{N}LA DIVISI\u00d3N DEL REINO{/}

{1}10{/}

{R}_{I}1_{/}Fue Roboam a Siquem, porque todo Israel hab\u00eda ido a Siquem 
para proclamarlo rey. {R}_{I}2_{/}Apenas lo supo Jeroboam, hijo de Nabat, 
estando todav\u00eda en Egipto, adonde hab\u00eda ido huyendo del rey 
Salom\u00f3n, volvi\u00f3 de Egipto, pues hab\u00edan enviado a llamarlo. 
{R}_{I}3_{/}Vino entonces Jeroboam con toda la asamblea, y hablaron a 
Roboam diciendo: {I}4_{/}"Tu padre ha hecho pesado nuestro yugo; ahora 
t\u00fa aligera la dura servidumbre de tu padre y el pesado yugo que 
puso sobre nosotros y te serviremos." {I}5_{/}El les dijo: "Vuelvan a 
m\u00ed de aqu\u00ed a tres d\u00edas." Y el pueblo se fue.
{R}_{I}6_{/}El rey Roboam pidi\u00f3 consejo a los ancianos que hab\u00edan servido 
a su padre Salom\u00f3n, en vida de \u00e9ste, diciendo: "\u00bfQu\u00e9 me aconsejan 
que responda a este pueblo?" {I}7_{/}Ellos le respondieron: "Si eres 
bueno con este pueblo y condesciendes con ellos y les das buenas 
palabras, ser\u00e1n siervos tuyos para siempre." {I}8_{/}Pero \u00e9l abandon\u00f3 
el consejo que los ancianos le aconsejaron y les pidi\u00f3 consejo a 
los j\u00f3venes que se hab\u00edan criado con \u00e9l y estaban a su servicio. 
{I}9_{/}Les dijo: "\u00bfQu\u00e9 me aconsejan que responda a este pueblo que me 
ha dicho: Aligera el yugo que tu padre puso sobre nosotros?"
{I}10_{/}Los j\u00f3venes que se hab\u00edan criado con \u00e9l le respondieron: 
"Esto debes responder al pueblo que te ha dicho: Tu padre hizo 
pesado nuestro yugo, ahora t\u00fa aligera nuestro yugo; diles: Mi dedo 
me\u00f1ique es m\u00e1s grueso que los lomos de mi padre. {R}_{I}11_{/}Un yugo 
pesado les carg\u00f3 mi padre, pero yo les har\u00e9 m\u00e1s pesado el yugo: mi 
padre los ha azotado con azotes, pero yo los azotar\u00e9 con 
escorpiones."
{R}_{I}12_{/}Al tercer d\u00eda volvi\u00f3 Jeroboam con una muchedumbre y se 
present\u00f3 ante Roboam, seg\u00fan lo que hab\u00eda dicho el rey: "Vuelvan a 
m\u00ed de aqu\u00ed a tres d\u00edas." {R}_{I}13_{/}El rey les respondi\u00f3 con dureza, 
abandonando el consejo de los ancianos, y habl\u00e1ndoles seg\u00fan el 
consejo de los j\u00f3venes. {R}_{I}14_{/}Les dijo: "Mi padre hizo pesado el 
yugo de ustedes, yo lo har\u00e9 m\u00e1s pesado todav\u00eda; mi padre los azot\u00f3 
con azotes, pero yo los azotar\u00e9 con escorpiones." {R}_{I}15_{/}No escuch\u00f3 
el rey al pueblo, pues se trataba de una intervenci\u00f3n de Dios para 
dar cumplimiento a la promesa que Yav\u00e9 hab\u00eda hecho a Jeroboam, 
hijo de Nabat, por medio de Aj\u00edas de Silo. {R}_{I}16_{/}Israel vio que el 
nuevo rey no los atend\u00eda y replicaron al rey: "\u00bfQu\u00e9 parte tenemos 
nosotros con David? No tenemos herencia que recibir del hijo de 
Jes\u00e9. \u00a1A tus tiendas, Israel! Mira ahora por tu casa, David."
{R}_{I}17_{/}Y todo Israel volvi\u00f3 a sus pueblos. Roboam rein\u00f3 solamente 
sobre los hijos de Israel que habitaban en las ciudades de Jud\u00e1. 
{R}_{I}18_{/}El rey Roboam envi\u00f3 a Adoram, que estaba al frente de los 
trabajos del rey, pero los hijos de Israel lo mataron a pedradas y 
muri\u00f3. {R}_{I}19_{/}Entonces el rey Roboam se apresur\u00f3 a subir a su carro 
y huir hacia Jerusal\u00e9n. As\u00ed los israelitas se apartaron de la 
familia de David hasta el d\u00eda de hoy.
{N}ROBOAM{/}

{1}11{/}

{R}_{I}1_{/}Cuando Roboam volvi\u00f3 a Jerusal\u00e9n reuni\u00f3 a toda la tribu de 
Jud\u00e1 y la de Benjam\u00edn, ciento ochenta mil combatientes escogidos, 
para pelear contra Israel, para que reconocieran la autoridad de 
Roboam y se sumaran a su reino.
{R}_{I}2_{/}Pero la palabra de Yav\u00e9 fue dirigida a Sema\u00edas, hombre de 
Dios. Le dec\u00eda: {R}_{I}3_{/}"Habla a Roboam, hijo de Salom\u00f3n, rey de 
Jud\u00e1, y a todos los israelitas de Jud\u00e1 y Benjam\u00edn, y diles de 
parte m\u00eda: {R}_{I}4_{/}No suban a combatir con sus hermanos; que cada uno 
se vuelva a su casa porque estos acontecimientos vienen de m\u00ed." 
Ellos escucharon la palabra de Yav\u00e9 y abandonaron sus prop\u00f3sitos 
de marchar contra Jeroboam.
{R}_{I}5_{/}Roboam volvi\u00f3 a Jerusal\u00e9n y edific\u00f3 ciudades fortificadas en 
Jud\u00e1. {R}_{I}6_{/}Fortific\u00f3 Bel\u00e9n, Etam, Tecoa, {I}7_{/}Betsur, Soc\u00f3, Adulam, 
{I}8_{/}Gat, Meresa, Ziv, {R}_{I}9_{/}Adoraim, Laquis, Azeca, {R}_{I}10_{/}Sora, 
Ayal\u00f3n y Hebr\u00f3n, las cuales est\u00e1n ubicadas en Jud\u00e1 y Benjam\u00edn.
{I}11_{/}Construy\u00f3 las murallas de estas ciudades y puso en ellas 
comandantes con provisiones de v\u00edveres, de aceite y vino. {R}_{I}12_{/}En 
todas estas ciudades hab\u00eda escudos y lanzas, y las hizo sumamente 
fuertes. Jud\u00e1 y Benjam\u00edn reconoc\u00edan su autoridad.
{R}_{I}13_{/}Los sacerdotes y levitas de todo el territorio de Israel se 
pasaron a Roboam y llegaron a \u00e9l de todas partes; {R}_{I}14_{/}los 
levitas abandonaron sus campos y sus posesiones y se fueron a Jud\u00e1 
y a Jerusal\u00e9n, pues Jeroboam y sus hijos les hab\u00edan quitado sus 
privilegios de sacerdotes de Yav\u00e9. {R}_{I}15_{/}Jeroboam instituy\u00f3 sus 
propios sacerdotes para sus santuarios altos, para el culto de los 
machos cabr\u00edos y de los becerros que hab\u00eda hecho. {R}_{I}16_{/}Tras ellos 
vinieron a Jerusal\u00e9n, para ofrecer sacrificios a Yav\u00e9, el Dios de 
sus padres, aqu\u00e9llos de entre todas las tribus de Israel que 
buscaban sinceramente a Yav\u00e9, el Dios de Israel; {R}_{I}17_{/}y con su 
llegada se fortaleci\u00f3 el reino de Jud\u00e1 y el poder de Roboam, hijo 
de Salom\u00f3n, por tres a\u00f1os. Pues siguieron el camino de David y de 
Salom\u00f3n durante tres a\u00f1os.
{R}_{I}18_{/}Roboam tom\u00f3 por esposa a Majalat, hija de Jerimot, hijo de 
David, y de Abiga\u00edl, hija de Eliab, hijo de Jes\u00e9. {I}19_{/}Esta le dio 
hijos: Je\u00fas, Samar\u00edas y Zaham. {I}20_{/}Despu\u00e9s de \u00e9sta tom\u00f3 a Maac\u00e1, 
hija de Absal\u00f3n, la cual le dio a Ab\u00edas, Attay, Ziza y Selonit.
{R}_{I}21_{/}Roboam am\u00f3 a Maac\u00e1, hija de Absal\u00f3n, m\u00e1s que a todas sus 
mujeres y concubinas, pues tuvo dieciocho mujeres y sesenta 
concubinas; y fue padre de veintiocho hijos y sesenta hijas.
{R}_{I}22_{/} Roboam puso a Ab\u00edas, hijo de Maac\u00e1, como cabeza y jefe de 
sus hermanos, porque quer\u00eda hacerlo rey. {R}_{I}23_{/}Reparti\u00f3 h\u00e1bilmente 
a todos sus hijos por toda la tierra de Jud\u00e1 y de Benjam\u00edn, en 
todas las ciudades fortificadas, d\u00e1ndoles todo lo necesario y 
procurando que se casaran.
{1}12{/}

{R}_{I}1_{/}Cuando Roboam se sinti\u00f3 firme y fuerte en su reino, abandon\u00f3 
la Ley de Yav\u00e9 y con \u00e9l todo Israel. {R}_{I}2_{/}Y sucedi\u00f3 que el a\u00f1o 
quinto del rey Roboam subi\u00f3 Sosaq, rey de Egipto, contra 
Jerusal\u00e9n, pues sus habitantes no eran fieles a Yav\u00e9; 
{R}_{I}3_{/}llegaban con mil doscientos carros y sesenta mil caballos; no 
se pod\u00eda contar la gente que ven\u00eda con \u00e9l de Egipto: libios, 
sukitas y et\u00edopes. {R}_{I}4_{/}Tom\u00f3 las ciudades fortificadas de Jud\u00e1 y 
lleg\u00f3 hasta Jerusal\u00e9n.
{R}_{I}5_{/}El profeta Sema\u00edas vino a Roboam y a los jefe de Jud\u00ed que se 
hab\u00edan reunido en Jerusal\u00e9n para hacer frente a Sosaq y les dijo: 
"As\u00ed dice Yav\u00e9: Ustedes me han abandonado y por esto tambi\u00e9n yo 
los abandono en manos de Sosaq." {R}_{I}6_{/}Entonces los jefes de Israel 
y el rey se humillaron y dijeron: "\u00a1Yav\u00e9 es justo!"
{R}_{I}7_{/}Cuando Yav\u00e9 vio que se hab\u00edan humillado, dirigi\u00f3 nuevamente 
su palabra a Sema\u00edas: "Ustedes se han humillado y por esta raz\u00f3n 
no los destruir\u00e9, sino que dentro de poco les dar\u00e9 la salvaci\u00f3n y 
no derramar\u00e9 mi c\u00f3lera sobre Jerusal\u00e9n por mano de Sosaq. 
{R}_{I}8_{/}Pero ser\u00e1n sus esclavos, para que puedan comparar lo que es 
servirme y ser esclavo de reyes extranjeros."
{R}_{I}9_{/}Subi\u00f3, pues, Sosaq, rey de Egipto, contra Jerusal\u00e9n y se 
apoder\u00f3 de los tesoros de la Casa de Yav\u00e9 y de los tesoros de la 
casa del rey. De todo se apoder\u00f3. Tom\u00f3 tambi\u00e9n los escudos de oro 
que hab\u00eda hecho Salom\u00f3n. {R}_{I}10_{/}Entonces el rey Roboam hizo en su 
lugar escudos de bronce que confi\u00f3 a los jefes de la guardia que 
custodiaban la entrada_de la casa del rey.
{R}_{I}11_{/}Cuando el rey iba a la Casa de Yav\u00e9, los hombres de la 
guardia los llevaban, y despu\u00e9s los devolv\u00edan a la sala de la 
guardia. {R}_{I}12_{/}La ira de Yav\u00e9 se apart\u00f3 de Roboam y no lo destruy\u00f3 
todo porque se hab\u00eda humillado. {R}_{I}13_{/}Hab\u00eda todav\u00eda cosas buenas 
en Jud\u00e1. Se afianz\u00f3, pues, el poder del rey Roboam en Jerusal\u00e9n. 
Roboam ten\u00eda cuarenta y un a\u00f1os cuando comenz\u00f3 a reinar y rein\u00f3 
diecisiete a\u00f1os en Jerusal\u00e9n, la ciudad que hab\u00eda elegido Yav\u00e9 de 
entre todas las tribus de Israel para poner en ella su nombre. La 
madre de Roboam era amonita y se llamaba Noama.
{R}_{I}14_{/}Roboam hizo lo que era malo, porque no se hab\u00eda dedicado a 
buscar a Yav\u00e9. {R}_{I}15_{/}Los hechos de Roboam, del comienzo al fin, 
\u00bfno est\u00e1n escritos seg\u00fan el orden geneal\u00f3gico en la historia del 
profeta Sema\u00edas y del vidente Id\u00f3? Hubo guerra continua entre 
Roboam y Jeroboam. {R}_{I}16_{/}Roboam se acost\u00f3 con sus padres y fue 
sepultado en la ciudad de David. Rein\u00f3 en su lugar su hijo Ab\u00edas.
{N}AB\u00cdAS{/}

{1}13{/}

{R}_{I}1_{/}Ab\u00edas comenz\u00f3 a reinar sobre Jud\u00e1 el a\u00f1o dieciocho del rey 
Jeroboam. {R}_{I}2_{/}Rein\u00f3 tres a\u00f1os en Jerusal\u00e9n. Su madre era Micaya, 
hija de Uriel, de Guibea. Sigui\u00f3 la guerra entre Ab\u00edas y Jeroboam. 
{R}_{I}3_{/}Ab\u00edas entr\u00f3 en combate con un ej\u00e9rcito de cuatrocientos mil 
hombres escogidos, todos valientes guerreros; Jeroboam le hizo 
frente con ochocientos mil guerreros escogidos y valerosos.
{R}_{I}4_{/}Ab\u00edas, de pie en el monte Semara\u00edm, que est\u00e1 en los cerros de 
Efra\u00edm, les grit\u00f3: "Esc\u00fachenme, Jeroboam y todo Israel. 
{R}_{I}5_{/}\u00bfAcaso no saben que Yav\u00e9, el Dios de Israel, dio el reino de 
Israel para siempre a David, a \u00e9l y a sus hijos, comprometi\u00e9ndose 
para siempre? {R}_{I}6_{/}Pero Jeroboam, hijo de Nabat, siervo de 
Salom\u00f3n, se rebel\u00f3 orgullosamente contra su se\u00f1or.
{R}_{I}7_{/}Se juntaron con \u00e9l unos hombres vanos y malvados y se 
opusieron a Roboam, hijo de Salom\u00f3n, de manera que Roboam, que era 
joven y sin experiencia, no los resisti\u00f3. {R}_{I}8_{/}Y ahora ustedes 
quieren dominar el reino de Yav\u00e9, que est\u00e1 en manos de los hijos 
de David. Ustedes son una muchedumbre, pero tienen los becerros de 
oro que Jeroboam les puso por dioses. {R}_{I}9_{/}\u00bfNo han expulsado a los 
sacerdotes de Yav\u00e9, los hijos de Aar\u00f3n y los levitas? \u00bfNo se han 
hecho sacerdotes a la manera de los pueblos de los dem\u00e1s pa\u00edses? 
Cualquiera que viene con un novillo y siete carneros y pide ser 
consagrado es hecho sacerdote de los que no son dioses. {R}_{I}10_{/}En 
cuanto a nosotros, Yav\u00e9 es nuestro Dios y no lo hemos abandonado; 
los sacerdotes hijos de Aar\u00f3n sirven a Yav\u00e9, igual que los 
levitas. {R}_{I}11_{/}Cada ma\u00f1ana y cada tarde ofrecemos a Yav\u00e9 v\u00edctimas 
consumidas por el fuego y le presentamos el incienso arom\u00e1tico; 
los panes ofrecidos est\u00e1n sobre la mesa pura y cada tarde se 
encienden las l\u00e1mparas del candelabro de oro, pues nosotros 
guardamos el ritual de Yav\u00e9 nuestro Dios, en tanto que ustedes lo 
han abandonado. {R}_{I}12_{/}Miren que Dios est\u00e1 con nosotros, a nuestra 
cabeza, con sus sacerdotes y las trompetas que se van a tocar 
frente a ustedes. Hijos de Israel, no hagan la guerra contra Yav\u00e9, 
el Dios de sus padres, porque nada conseguir\u00e1n."
{R}_{I}13_{/}Entre tanto, Jeroboam hizo dar un rodeo para poner una 
emboscada y atacarlos por detr\u00e1s, de manera que \u00e9l estaba frente a 
Jud\u00e1 y la emboscada a espaldas de \u00e9stos. {R}_{I}14_{/}Cuando los hombres 
de Jud\u00e1 se dieron cuenta, vieron que se presentaba el combate de 
frente y por detr\u00e1s. {R}_{I}15_{/}Entonces clamaron a Yav\u00e9 y mientras los 
sacerdotes tocaban las trompetas, los hombres de Jud\u00e1 lanzaron el 
grito de guerra; y cuando los hombres de Jud\u00e1 lanzaron el grito de 
guerra, Dios desbarat\u00f3 a Jeroboam y a todo Israel delante de Ab\u00edas 
y de Jud\u00e1. {R}_{I}16_{/}Huyeron los hijos de Israel delante de Jud\u00e1, y 
Dios los entreg\u00f3 en sus manos.
{R}_{I}17_{/}Ab\u00edas y su tropa les causaron una gran derrota; cayeron 
quinientos mil hombres escogidos de Israel. {R}_{I}18_{/}Quedaron 
entonces humillados los hijos de Israel y prevalecieron los hijos 
de Jud\u00e1 por haberse apoyado en Yav\u00e9, el Dios de sus padres.
{R}_{I}19_{/}Ab\u00edas persigui\u00f3 a Jeroboam y le tom\u00f3 las ciudades de Betel 
con sus aldeas, Jesan\u00e1 con sus aldeas y Efr\u00f3n con sus aldeas. 
{R}_{I}20_{/}Jeroboam ya no pudo restablecerse en los d\u00edas de Ab\u00edas, pues 
Yav\u00e9 lo hiri\u00f3 y muri\u00f3. {I}21_{/}En cambio, Ab\u00edas se fortaleci\u00f3; tom\u00f3 
catorce mujeres y fue padre de veintid\u00f3s hijos y diecis\u00e9is hijas. 
{R}_{I}22_{/}El resto de los hechos de Ab\u00edas, sus actos y palabras est\u00e1n 
escritos en el relato del profeta Id\u00f3. {R}_{I}23_{/}Se acost\u00f3 Ab\u00edas con 
sus padres y lo sepultaron en la ciudad de David. Rein\u00f3 en su 
lugar su hijo As\u00e1. En su tiempo el pa\u00eds estuvo en paz durante diez 
a\u00f1os.
{N}AS\u00c1{/}

{1}14{/}

{R}_{I}1_{/}As\u00e1 hizo lo que es bueno y recto a los ojos de Yav\u00e9 su Dios. 
{I}2_{/}Suprimi\u00f3 los altares del culto extranjero y los santuarios 
altos de las lomas, derrib\u00f3 los monumentos y abati\u00f3 los troncos 
sagrados. {R}_{I}3_{/}Invit\u00f3 a los jud\u00edos a que buscaran a Yav\u00e9, el Dios 
de sus padres, y cumplieran la Ley y el mandamiento. {R}_{I}4_{/}Hizo 
desaparecer de todas las ciudades de Jud\u00e1 los santuarios altos y 
las columnas dedicadas al sol; y el reino estuvo en paz bajo su 
reinado. {R}_{I}5_{/}Edific\u00f3 ciudades fuertes en Jud\u00e1, porque el pa\u00eds 
estaba en paz, y no hubo guerra contra \u00e9l por aquellos a\u00f1os; pues 
Yav\u00e9 le hab\u00eda dado tranquilidad.
{R}_{I}6_{/}Dijo a Jud\u00e1: "Edifiquemos estas ciudades, y cerqu\u00e9moslas de 
murallas, torres, puertas y barras, mientras el pa\u00eds est\u00e9 a 
nuestra disposici\u00f3n; pues hemos buscado a Yav\u00e9, nuestro Dios, y 
por haberlo buscado, \u00e9l nos ha dado paz por todas partes."
{R}_{I}7_{/}Edificaron y prosperaron. As\u00e1 ten\u00eda un ej\u00e9rcito de 
trescientos mil hombres de Jud\u00e1, que llevaban escudos grandes y 
lanzas, y doscientos ochenta mil de Benjam\u00edn, que llevaban el 
escudo peque\u00f1o y eran arqueros, todos ellos esforzados guerreros.
{I}8_{/}Sali\u00f3 contra ellos Z\u00e9raj, el et\u00edope, con un ej\u00e9rcito de un 
mill\u00f3n de hombres y trescientos carros, y lleg\u00f3 hasta Mares\u00e1. 
{I}9_{/}Sali\u00f3 As\u00e1 contra \u00e9l y se pusieron en orden de batalla en el 
valle al norte de Mares\u00e1. {R}_{I}10_{/}As\u00e1 invoc\u00f3 a Yav\u00e9 su Dios, y dijo: 
"Oh Yav\u00e9, puedes ayudar al desvalido como al poderoso. \u00a1Ay\u00fadanos, 
pues, Yav\u00e9 Dios nuestro, porque en ti nos apoyamos, en tu nombre 
marchamos contra esta inmensa muchedumbre! Yav\u00e9, t\u00fa eres nuestro 
Dios: \u00a1No prevalezca contra ti hombre alguno!"
{R}_{I}11_{/}Yav\u00e9 derrot\u00f3 a los et\u00edopes ante As\u00e1 y los hombres de Jud\u00e1; y 
los et\u00edopes se pusieron en fuga. {I}12_{/}As\u00e1 y la gente que estaba 
con \u00e9l los persiguieron hasta Guerar y cayeron de los et\u00edopes 
hasta no quedar uno vivo, pues fueron destrozados delante de Yav\u00e9 
y su campamento; y se recogi\u00f3 un bot\u00edn inmenso. {I}13_{/}Se apoderaron 
de todas las ciudades, alrededor de Guerar, pues el terror de Yav\u00e9 
pesaba sobre ellos y saquearon las ciudades, pues hab\u00eda en ellas 
gran bot\u00edn. {R}_{I}14_{/}Asimismo atacaron las tiendas donde se recog\u00edan 
los ganados, capturando gran cantidad de ovejas y camellos. 
Despu\u00e9s se volvieron a Jerusal\u00e9n.
{1}15{/}

{R}_{I}1_{/}Vino entonces el Esp\u00edritu de Dios sobre Azar\u00edas, hijo de 
Obed, {R}_{I}2_{/}el cual sali\u00f3 al encuentro de As\u00e1 y le dijo: 
"\u00a1Esc\u00fachenme ustedes, As\u00e1 y toda la gente de Jud\u00e1 y Benjam\u00edn! Yav\u00e9 
estar\u00e1 con ustedes mientras ustedes est\u00e9n con \u00e9l; si ustedes lo 
buscan, \u00e9l se dejar\u00e1 hallar, pero si ustedes lo abandonan, \u00e9l los 
abandonar\u00e1 a ustedes. {R}_{I}3_{/}Durante mucho tiempo estar\u00e1 Israel sin 
el verdadero Dios y sin sacerdotes que ense\u00f1en su Ley, {R}_{I}4_{/}pero 
cuando en medio de la tribulaci\u00f3n se vuelvan a Yav\u00e9, Dios de 
Israel, y lo busquen, entonces lo encontrar\u00e1n.
{I}5_{/}En aquellos tiempos no habr\u00e1 paz para quien entre ni para 
quien salga, sino muchas angustias sobre todos los habitantes de 
la tierra; {R}_{I}6_{/}porque un pueblo se levantar\u00e1 contra otro, una 
ciudad contra otra ciudad, porque Dios los perturbar\u00e1 con plagas 
de toda clase. {I}7_{/}Entre tanto, ustedes tengan \u00e1nimo y no 
desmayen, esfu\u00e9rcense y que no se debiliten los brazos; puesto que 
recibir\u00e1n la recompensa de sus obras."
{R}_{I}8_{/}Al o\u00edr As\u00e1 estas palabras y esta profec\u00eda cobr\u00f3 \u00e1nimo e hizo 
desaparecer los \u00eddolos abominables de todo el pa\u00eds de Jud\u00e1 y 
Benjam\u00edn y de las ciudades que hab\u00eda conquistado en los cerros de 
Efra\u00edm, y restaur\u00f3 el altar de Yav\u00e9 que estaba delante de la Casa. 
{R}_{I}9_{/}Congreg\u00f3 a todo Jud\u00e1 y Benjam\u00edn, y a los de Efra\u00edm, Manas\u00e9s y 
Sime\u00f3n que habitaban entre ellos; pues se hab\u00edan pasado a \u00e9l 
muchos de los israelitas al ver que Yav\u00e9, su Dios, estaba con \u00e9l.
{R}_{I}10_{/}Se reunieron en Jerusal\u00e9n en el mes tercero del a\u00f1o quince 
del reinado de As\u00e1. {I}11_{/}Aquel d\u00eda ofrecieron a Yav\u00e9 v\u00edctimas 
consumidas por el fuego, tomando para esto setecientos bueyes y 
siete mil ovejas del bot\u00edn que hab\u00edan recogido. {R}_{I}12_{/}Acordaron 
buscar a Yav\u00e9, el Dios de sus padres, con todo su coraz\u00f3n y toda 
su alma: en esto consiste la Alianza; {R}_{I}13_{/}e incluso dijeron que 
todo aquel que no buscara a Yav\u00e9, el Dios de Israel, ser\u00eda muerto, 
fuera peque\u00f1o o grande, hombre o mujer. {I}14_{/}Juraron, pues, a Yav\u00e9 
en alta voz, con gritos de j\u00fabilo y al son de trompetas y cuernos, 
{R}_{I}15_{/}y todo Jud\u00e1 se alegr\u00f3 con motivo del juramento, porque de 
todo coraz\u00f3n hab\u00edan prestado juramento, y con plena voluntad 
hab\u00edan buscado a Yav\u00e9. Por eso \u00e9l se dej\u00f3 hallar de ellos; y les 
dio paz por todas partes.
{R}_{I}16_{/}El rey As\u00e1 lleg\u00f3 a quitar a Maac\u00e1, su madre, el t\u00edtulo de 
Gran Dama, porque hab\u00eda hecho un Horror para Aser\u00e1. As\u00e1 destruy\u00f3 
este Horror, lo hizo pedazos y lo quem\u00f3 en el torrente Cedr\u00f3n. 
{R}_{I}17_{/}Pero no desaparecieron los santuarios altos de en medio de 
Israel, aun cuando el coraz\u00f3n de As\u00e1 fue perfecto todos los d\u00edas 
de su vida. {I}18_{/}Llev\u00f3 a la Casa de Yav\u00e9 las ofrendas consagradas 
por su padre y sus propias ofrendas: plata, oro y utensilios. 
{I}19_{/}No hubo guerra hasta el a\u00f1o treinta y cinco del reinado de 
As\u00e1.
{1}16{/}

{R}_{I}1_{/}El a\u00f1o treinta y seis del reinado de As\u00e1 subi\u00f3 Bas\u00e1, rey de 
Israel, contra Jud\u00e1, y fortific\u00f3 a Ram\u00e1, para cortar las 
comunicaciones a As\u00e1, rey de Jud\u00e1. {R}_{I}2_{/}Sac\u00f3 entonces As\u00e1 plata y 
oro de los tesoros de la Casa de Yav\u00e9 y de la casa del rey, y los 
envi\u00f3 a Ben-Hadad, rey de Aram, que viv\u00eda en Damasco, al que dijo: 
{R}_{I}3_{/}"Hagamos una alianza como la hubo entre mi padre y tu padre; 
te env\u00edo plata y oro; ven, rompe tu alianza con Bas\u00e1, rey de 
Israel, para que se aleje de m\u00ed." {R}_{I}4_{/}Ben-Hadad escuch\u00f3 al rey 
As\u00e1 y envi\u00f3 a los jefes de su ej\u00e9rcito contra las ciudades de 
Israel; conquist\u00f3 Iy\u00f3n, Dan, Abel-Maim y todos los dep\u00f3sitos de 
las ciudades situadas en Neftal\u00ed.
{I}5_{/}Cuando Bas\u00e1 lo supo, suspendi\u00f3 las fortificaciones de Ram\u00e1 e 
hizo parar su obra. {R}_{I}6_{/}Entonces el rey As\u00e1 tom\u00f3 a todo el pueblo 
de Jud\u00e1 y se llevaron de Rama las piedras y maderas que Bas\u00e1 hab\u00eda 
empleado para la construcci\u00f3n; y con ellas fortific\u00f3 Gueba y 
Masf\u00e1.
{R}_{I}7_{/}En aquel tiempo el vidente Janani fue donde As\u00e1, rey de Jud\u00e1, 
y le dijo: "Porque te has apoyado en el rey de Aram y no en Yav\u00e9, 
tu Dios, por eso se ha escapado de tu mano el ej\u00e9rcito del rey de 
Aram. {I}8_{/}\u00bfAcaso los et\u00edopes y los libios no formaban un ej\u00e9rcito 
numeroso con carros e innumerables caballer\u00edas? Y, sin embargo, 
porque pusiste tu confianza en Yav\u00e9, \u00e9l los entreg\u00f3 en tu mano. 
{I}9_{/}Porque los ojos de Yav\u00e9 recorren toda la tierra para 
fortalecer a los que le sirven de todo coraz\u00f3n. Pero has procedido 
neciamente en esta ocasi\u00f3n y por eso de aqu\u00ed en adelante tendr\u00e1s 
guerras." {I}10_{/}As\u00e1 se enoj\u00f3 contra el vidente y lo encaden\u00f3 en la 
c\u00e1rcel, pues estaba enojado con \u00e9l por lo que hab\u00eda dicho. En este 
tiempo As\u00e1 maltrat\u00f3 tambi\u00e9n a gente del pueblo.
{R}_{I}11_{/}Los hechos de As\u00e1, del comienzo al fin, est\u00e1n escritos en el 
Libro de los Reyes de Jud\u00e1 y de Israel. {I}12_{/}El a\u00f1o treinta y 
nueve de su reinado, As\u00e1 enferm\u00f3 de los pies, de una enfermedad 
muy grave. En su enfermedad no consult\u00f3 a Yav\u00e9, sino a los 
m\u00e9dicos. {I}13_{/}Muri\u00f3 As\u00e1 el a\u00f1o cuarenta y uno de su reinado 
{R}_{I}14_{/}y lo sepultaron en el sepulcro que se hab\u00eda hecho en la 
ciudad de David. Lo pusieron sobre un lecho que hab\u00edan llenado de 
aromas preparados seg\u00fan el arte de perfumer\u00eda y, por \u00e9l, se 
quemaron perfumes en enorme cantidad.
{N}JOSAFAT{/}

{1}17{/}

{R}_{I}1_{/}En su lugar rein\u00f3 su hijo Josafat, el cual se fortific\u00f3 
contra Israel. {R}_{I}2_{/}Puso guarniciones en todas las ciudades 
amuralladas de Jud\u00e1, gobernadores en todo el pa\u00eds de Jud\u00e1 y en las 
ciudades de Efra\u00edm que As\u00e1, su padre, hab\u00eda conquistado.
{R}_{I}3_{/}Yav\u00e9 estuvo con Josafat porque anduvo por los caminos que 
hab\u00eda seguido su padre David y no busc\u00f3 a los baales, {R}_{I}4_{/}sino 
que busc\u00f3 al Dios de sus padres, andando conforme a sus 
mandamientos, sin imitar lo que hac\u00eda Israel. {R}_{I}5_{/}Yav\u00e9 fortaleci\u00f3 
su poder. Todo Jud\u00e1 tra\u00eda regalos a Josafat, que iba adquiriendo 
grandes riquezas y honores. {R}_{I}6_{/}Se entusiasm\u00f3 por las cosas de 
Yav\u00e9, hasta que hizo desaparecer del pa\u00eds de Jud\u00e1 los santuarios 
de lomas y los troncos sagrados.
{R}_{I}7_{/}El a\u00f1o tercero de su reinado envi\u00f3 a sus oficiales Ben-Jail, 
Abd\u00edas, Zacar\u00edas, Natanael y Miqueas para que ense\u00f1asen en las 
ciudades de Jud\u00e1, {R}_{I}8_{/}y con ellos a los levitas Sema\u00edas, 
Netan\u00edas, Zebad\u00edas, Asael, Semiramot, Jonat\u00e1n, Adon\u00edas, Tob\u00edas, 
Tabadon\u00edas y con estos levitas a los sacerdotes Elisam\u00e1 y Joram. 
{R}_{I}9_{/}Ense\u00f1aron, pues, en Jud\u00e1, llevando consigo el libro de la Ley 
de Yav\u00e9. Recorrieron todas las ciudades de Jud\u00e1 ense\u00f1ando al 
pueblo.
{R}_{I}10_{/}El terror de Yav\u00e9 se apoder\u00f3 de todos los reinos y pa\u00edses 
que rodeaban a Jud\u00e1, de manera que no hicieron guerra contra 
Josafat. {R}_{I}11_{/}Hab\u00eda filisteos que tra\u00edan a Josafat presentes y 
plata como tributo, tambi\u00e9n los \u00e1rabes le tra\u00edan ganado menor: 
siete mil setecientos carneros y siete mil setecientos machos 
cabr\u00edos. {R}_{I}12_{/}As\u00ed Josafat iba haci\u00e9ndose cada vez m\u00e1s poderoso y 
edific\u00f3 en Jud\u00e1 castillos y ciudades de almacenamiento.
{R}_{I}13_{/}Josafat ten\u00eda mucha mano de obra en las ciudades de Jud\u00e1, y 
tuvo una guarnici\u00f3n de guerreros escogidos en Jerusal\u00e9n. 
{R}_{I}14_{/}Esta es la lista por sus casas paternas: Por la tribu de 
Jud\u00e1: Adua mandaba los jefes de millares; trescientos mil hombres 
valientes estaban a su cargo. {I}15_{/}Sus ayudantes eran: Yojanan, el 
cual mandaba a doscientos ochenta mil hombres, {I}16_{/}y Amas\u00edas, 
hijo de Zicr\u00ed, que serv\u00eda como voluntario para Yav\u00e9 y mandaba a 
doscientos mil hombres valientes. {I}17_{/}Para la tribu de Benjam\u00edn: 
Eliada, valiente guerrero, ten\u00eda a sus \u00f3rdenes doscientos mil 
hombres armados con arco y escudo. {I}18_{/}A su lado estaba Jozabad 
con ciento ochenta mil hombres armados.
{R}_{I}19_{/}Estos eran los que estaban al servicio del rey, sin contar 
los que hab\u00eda puesto de guarnici\u00f3n en las ciudades amuralladas por 
todo el pa\u00eds de Jud\u00e1.
{N}JOSAFAT Y AJAB{/}

{1}18{/}

{I}1_{/}Josafat tuvo grandes riquezas y honores, emparent\u00f3 con Ajab 
{I}2_{/}y al cabo de algunos a\u00f1os, baj\u00f3 a visitarlo a Samaria. Ajab 
sacrific\u00f3 gran n\u00famero de ovejas y bueyes para \u00e9l y para la gente 
que lo acompa\u00f1aba; luego le persuadi\u00f3 que lo acompa\u00f1ara para ir 
contra Ramot de Galaad.
{R}_{I}3_{/}Ajab, rey de Israel, dijo a Josafat, rey de Jud\u00e1: "\u00bfQuieres 
marchar conmigo contra Ramot de Galaad?" Le contest\u00f3: "Somos uno 
solo yo y t\u00fa. Tanto mi pueblo como el tuyo estaremos contigo en la 
batalla." {R}_{I}4_{/}Pero Josafat dijo al rey de Israel: "Consulta 
antes, por favor, la palabra de Yav\u00e9."
{R}_{I}5_{/}El rey de Israel reuni\u00f3 a los profetas en n\u00famero de 
cuatrocientos y les dijo: "\u00bfDebo atacar a Ramot de Galaad o no?" 
Ellos le repondieron: "Ataca, porque Yav\u00e9 la entregar\u00e1 en manos 
del rey." {R}_{I}6_{/}Josafat pregunt\u00f3: "\u00bfNo hay aqu\u00ed alg\u00fan otro profeta 
a quien podamos consultar?" {R}_{I}7_{/}El rey de Israel le dijo: "S\u00ed, 
hay un hombre por quien podr\u00edamos consultar a Yav\u00e9, pero yo le 
tengo odio, pues nunca me profetiza el bien, sino el mal. Es 
Miqueas, hijo de Jiml\u00e1." Josafat lo reprendi\u00f3: "No hables de esta 
manera."
{R}_{I}8_{/}El rey de Israel llam\u00f3 a un eunuco y le dijo: "Trae en 
seguida a Miqueas, hijo de Jiml\u00e1." {R}_{I}9_{/}El rey de Israel y 
Josafat, rey de Jud\u00e1, estaban sentados cada cual en su trono, 
vestidos de gala, en el terreno que hay a la entrada de la puerta 
de Samaria, mientras que todos los profetas profetizaban delante 
de ellos.
{I}10_{/}Sedec\u00edas, hijo de Kenan\u00e1, se hab\u00eda hecho unos cuernos de 
hierro y dec\u00eda: "As\u00ed dice Yav\u00e9: Con esto acometer\u00e1s a Aram hasta 
acabar con ellos." {R}_{I}11_{/}Y todos los profetas hablaban del mismo 
modo diciendo: "Sube contra Ramot de Galaad y tendr\u00e1s \u00e9xito. Yav\u00e9 
la entregar\u00e1 en manos del rey."
{R}_{I}12_{/}El mensajero que hab\u00eda ido a llamar a Miqueas le dijo: "Mira 
que los profetas, todos a una voz, predicen feliz \u00e9xito al rey; 
procura t\u00fa decir lo mismo." {R}_{I}13_{/}Miqueas respondi\u00f3: "Por la vida 
de Yav\u00e9 anunciar\u00e9 lo que mi Dios me diga." Lleg\u00f3 donde el rey 
{R}_{I}14_{/}y \u00e9ste le dijo: "Miqueas, \u00bfdebemos subir contra Ramot de 
Galaad para atacar, o no?" Miqueas le respondi\u00f3: "Suban, pues 
tendr\u00e1n \u00e9xito. Ellos ser\u00e1n entregados en manos de ustedes." 
{R}_{I}15_{/}Pero el rey le dijo: "\u00bfCu\u00e1ntas veces he de rogarte que no me 
digas m\u00e1s que la verdad en nombre de Yav\u00e9?" {R}_{I}16_{/}Entonces Miqueas 
dijo: "He visto todo Israel disperso por los montes como ovejas 
sin pastor; Yav\u00e9 ha dicho: Estos ya no tienen qui\u00e9n los gu\u00ede; que 
vuelvan en paz cada cual a su casa."
{R}_{I}17_{/}El rey de Israel dijo a Josafat: "\u00bfNo te dije que nunca me 
anuncia el bien, sino el mal?"
{R}_{I}18_{/}Miqueas le dijo entonces: "Escuchen la palabra de Yav\u00e9. He 
visto a Yav\u00e9 sentado en su trono, y todo el ej\u00e9rcito de los cielos 
estaba a su derecha y a su izquierda. {R}_{I}19_{/}Pregunt\u00f3 Yav\u00e9: \u00bfQui\u00e9n 
enga\u00f1ar\u00e1 a Ajab, rey de Israel, para que suba y caiga en Ramot de 
Galaad? Unos dec\u00edan una cosa y otros otra. {R}_{I}20_{/}Entonces se 
adelant\u00f3 el Esp\u00edritu, se puso ante Yav\u00e9 y le dijo: Yo lo enga\u00f1ar\u00e9. 
Le pregunt\u00f3 Yav\u00e9: \u00bfY c\u00f3mo lo har\u00e1s? {R}_{I}21_{/}Respondi\u00f3: Ir\u00e9 y me har\u00e9 
esp\u00edritu de mentira en la boca de todos sus profetas. Yav\u00e9 le 
dijo: T\u00fa conseguir\u00e1s enga\u00f1arlo. Vete y hazlo as\u00ed. {R}_{I}22_{/}Ahora, 
pues, Yav\u00e9 ha puesto un esp\u00edritu de mentira en la boca de todos 
estos profetas tuyos, pues Yav\u00e9 ha predicho el mal contra_ti."
{R}_{I}23_{/}Se acerc\u00f3 entonces Sedec\u00edas, hijo de Kenan\u00e1, y dio una 
bofetada a Miqueas en la mejilla diciendo: "\u00bfPor qu\u00e9 camino se ha 
ido de m\u00ed el esp\u00edritu de Yav\u00e9 para hablarte a ti?" {R}_{I}24_{/}Miqueas 
replic\u00f3: "T\u00fa mismo lo ver\u00e1s el d\u00eda en que pases de casa en casa 
para esconderte." {R}_{I}25_{/}El rey de Israel dijo: "Tomen preso a 
Miqueas y ll\u00e9venlo a Am\u00f3n, gobernador de la ciudad, y a Jo\u00e1s, hijo 
del rey; {R}_{I}26_{/}y le dir\u00e1n: As\u00ed habla el rey: Metan a \u00e9ste en la 
c\u00e1rcel y le dan el pan y el agua racionado, hasta que yo vuelva 
victorioso." {R}_{I}27_{/}Miqueas le dijo: "Si t\u00fa vuelves victorioso, 
Yav\u00e9 no ha hablado por mi boca."
{R}_{I}28_{/}El rey de Israel y Josafat, rey de Jud\u00e1, subieron contra 
Ramot de Galaad. {R}_{I}29_{/}El rey de Israel dijo a Josafat: "Yo voy a 
disfrazarme para ir a la pelea, mientras t\u00fa te pondr\u00e1s tus 
vestidos."
El rey de Israel se disfraz\u00f3 y as\u00ed empezaron a pelear. {R}_{I}30_{/}Ahora 
bien, el rey de Aram hab\u00eda ordenado a los jefes de sus carros de 
guerra: "No ataquen a nadie, ni a los grandes ni a los chicos, tan 
s\u00f3lo al rey de Israel."
{R}_{I}31_{/}Cuando los jefes de los carros de guerra vieron a Josafat, 
pensaron que era el rey de Israel y lo rodearon para cargar contra 
\u00e9l. Pero Josafat invoc\u00f3 a gritos a Yav\u00e9 y \u00e9ste lo socorri\u00f3 y los 
alej\u00f3 de \u00e9l. {R}_{I}32_{/}Al darse cuenta de que no era el rey de Israel, 
los jefes de carros se apartaron de \u00e9l.
{R}_{I}33_{/}Sucedi\u00f3 que uno de los soldados arameos dispar\u00f3 su arco sin 
saber a qui\u00e9n apuntaba, hiriendo al rey de Israel, por entre las 
hombreras y la coraza. El rey dijo al que guiaba su carro: "Date 
vuelta y s\u00e1came de la batalla, porque me siento malherido." 
{R}_{I}34_{/}Pero el combate se puso m\u00e1s duro, de modo que tuvieron que 
sostener al rey en pie en su carro de guerra frente a los arameos 
hasta la tarde; a la ca\u00edda del sol, muri\u00f3.
{1}19{/}

{R}_{I}1_{/}Cuando Josafat, rey de Jud\u00e1, regresaba sano y salvo a su 
casa, a Jerusal\u00e9n, {R}_{I}2_{/}le sali\u00f3 al encuentro Jeh\u00fa, hijo de 
Janan\u00ed, el vidente, y le dijo al rey: "\u00bfDeb\u00edas t\u00fa ayudar al malo y 
favorecer a los que aborrecen a Yav\u00e9? Por esto ha ca\u00eddo sobre ti 
la c\u00f3lera de Yav\u00e9. {R}_{I}3_{/}Sin embargo, algo bueno ha sido hallado en 
ti: quitaste de tu pa\u00eds los troncos sagrados y te dedicaste a 
buscar a Dios."
{R}_{I}4_{/}Josafat permaneci\u00f3 en Jerusal\u00e9n, pero volvi\u00f3 a visitar al 
pueblo desde Berseb\u00e1 hasta los cerros de Efra\u00edm, y los convirti\u00f3 a 
Yav\u00e9, el Dios de sus padres. {R}_{I}5_{/}Estableci\u00f3 jueces en todo el 
pa\u00eds, en todas y cada una de las ciudades amuralladas de Jud\u00e1, 
{R}_{I}6_{/}y les dijo a los jueces: "Miren bien lo que hacen, porque 
ustedes no juzgan en nombre de los hombres, sino en nombre de 
Yav\u00e9, que est\u00e1 con ustedes cuando administran justicia. {R}_{I}7_{/}Que 
el temor a Yav\u00e9 est\u00e9 con ustedes. Cuiden bien lo que hacen, porque 
Yav\u00e9, nuestro Dios, no tolera que se hagan favores a uno m\u00e1s que a 
otro; no soporta a los jueces pervertidos ni a los que se dejan 
comprar con regalos."
{R}_{I}8_{/}Tambi\u00e9n en Jerusal\u00e9n Josafat estableci\u00f3 levitas, sacerdotes y 
jefes de familias de Israel, que administraran la justicia de Yav\u00e9 
y arreglaran los pleitos. Estos viv\u00edan en Jerusal\u00e9n. {I}9_{/}Les dio 
esta orden: "Obrar\u00e1n en todo con el temor de Yav\u00e9, siendo \u00edntegros 
y correctos en todo. {R}_{I}10_{/}En todo pleito que les llegue de parte 
de sus hermanos que habitan en sus ciudades, ya sean causas de 
sangre o cuestiones de la Ley, de los mandamientos, decretos y 
sentencias, tienen que instruirlos, a fin de que no pequen contra 
Yav\u00e9. De otro modo, Yav\u00e9 se enojar\u00eda contra ustedes y contra sus 
hermanos. {R}_{I}11_{/}Act\u00faen as\u00ed y no cometan pecados. El sumo sacerdote 
Amar\u00edas los dirigir\u00e1 en todos los asuntos de Yav\u00e9, y Zabed\u00edas, 
hijo de Ismael, pr\u00edncipe de la tribu de Jud\u00e1, en todos los asuntos 
del rey. Los levitas les servir\u00e1n de escribas. Sean valientes y 
eficaces. \u00a1Yav\u00e9 est\u00e9 con el bueno!"
{1}20{/}

{I}1_{/}Despu\u00e9s de esto, los hombres de Moab y la gente de Am\u00f3n, y con 
ellos algunos maonitas, vinieron a pelear contra Josafat. {R}_{I}2_{/}Le 
avisaron a Josafat diciendo: "Viene contra ti una gran muchedumbre 
de gente del otro lado del mar de Edom, que est\u00e1n ya en Jesas\u00f3n-
Tamor, o sea, Engad\u00ed."
{R}_{I}3_{/}Josafat tuvo miedo y consult\u00f3 a Yav\u00e9, ordenando un ayuno a 
todo Jud\u00e1. {R}_{I}4_{/}Los jud\u00edos se reunieron para suplicar a Yav\u00e9 y, de 
todas las ciudades de Jud\u00e1, llegaron para rogar a Yav\u00e9. 
{R}_{I}5_{/}Entonces Josafat se puso de pie en medio de la asamblea de 
Jud\u00e1 en Jerusal\u00e9n, en la Casa de Yav\u00e9, delante del patio nuevo.
{R}_{I}6_{/}Dijo: "Yav\u00e9, Dios de nuestros padres, \u00bfno eres t\u00fa Dios en el 
cielo y no dominas t\u00fa en todos los reinos de las naciones? En tu 
mano est\u00e1 el poder y la fortaleza sin que nadie pueda resistirte. 
{R}_{I}7_{/}\u00bfNo has sido t\u00fa, oh Dios nuestro, el que expulsaste a los 
habitantes de esta tierra delante de tu pueblo Israel, y la diste 
a los descendientes de tu amigo Abraham para siempre? {R}_{I}8_{/}Ellos 
la han habitado y han edificado un santuario para tu nombre 
diciendo: {I}9_{/}Si viene sobre nosotros alg\u00fan mal, espada, castigo, 
peste o hambre, nos presentaremos delante de esa Casa y delante de 
ti, porque tu Nombre reside en esta Casa. Clamaremos a ti en 
nuestra angustia, y t\u00fa oir\u00e1s y nos salvar\u00e1s.
{R}_{I}10_{/}Pero mira a los hijos de Am\u00f3n, de Moab y del norte de Se\u00edr, 
adonde no dejaste entrar a Israel cuando sal\u00eda de la tierra de 
Egipto, y por orden tuya Israel se apart\u00f3 de ellos sin 
destruirlos. {I}11_{/}Ahora nos pagan viniendo a echarnos de la 
heredad que t\u00fa nos has dado. {R}_{I}12_{/}Oh Dios nuestro, \u00bfno har\u00e1s 
justicia con ellos? Pues nosotros no tenemos fuerza para hacer 
frente a esta gran multitud que viene contra nosotros y no sabemos 
qu\u00e9 hacer. Pero nuestros ojos se vuelven a ti."
{R}_{I}13_{/}Todo Jud\u00e1 estaba de pie ante Yav\u00e9 con sus ni\u00f1os, mujeres e 
hijos. {R}_{I}14_{/}Entonces en medio de la asamblea vino el Esp\u00edritu de 
Yav\u00e9 sobre Jazaziel, hijo de Zacar\u00edas, hijo de Bena\u00edas, hijo de 
Jeiel, hijo de Matan\u00edas, levita de los hijos de Asaf, {R}_{I}15_{/}y 
dijo: "Atiende, pueblo de Jud\u00e1 entero y habitantes de Jerusal\u00e9n, y 
t\u00fa, oh rey Josafat. Esto les dice Yav\u00e9: No teman ni se asusten 
ante esta gran muchedumbre; porque esta guerra no es de ustedes 
sino de Yav\u00e9. {R}_{I}16_{/}Bajen contra ellos ma\u00f1ana; ellos van a subir 
por la cuesta de Sis, de manera que los encontrar\u00e1n al extremo del 
torrente, junto al desierto de Jeruel. {R}_{I}17_{/}No tendr\u00e1n que pelear 
en este lugar sino que se parar\u00e1n y ver\u00e1n la salvaci\u00f3n de Yav\u00e9 
sobre ustedes, oh Jud\u00e1 y Jerusal\u00e9n. No teman ni se acobarden, 
salgan ma\u00f1ana al encuentro de ellos pues Yav\u00e9 estar\u00e1 con ustedes."
{R}_{I}18_{/}Entonces Josafat se inclin\u00f3 rostro en tierra; y todo Jud\u00e1 y 
los habitantes de Jerusal\u00e9n se postraron ante Yav\u00e9 para adorarlo. 
{R}_{I}19_{/}Los levitas de las familias quehatita y core\u00edta se 
levantaron y alabaron con gritos a Yav\u00e9, el Dios de Israel.
{R}_{I}20_{/}Al d\u00eda siguiente se levantaron temprano y salieron al 
desierto de Tecoa. Mientras iban saliendo, Josafat, puesto en pie, 
dijo: "Escuchen, Jud\u00e1 y habitantes de Jerusal\u00e9n, tengan confianza 
en Yav\u00e9 su Dios y estar\u00e1n seguros, tengan confianza en sus 
profetas y triunfar\u00e1n."
{I}21_{/}Despu\u00e9s, habiendo conversado con el pueblo, dispuso a los 
cantores de Yav\u00e9 y a los salmistas que marchar\u00edan al frente de las 
tropas vestidos de ornamentos sagrados: "Alaben a Yav\u00e9 porque es 
eterno su amor."
{R}_{I}22_{/}En el momento en que comenzaron las aclamaciones y las 
alabanzas, Yav\u00e9 prepar\u00f3 una trampa en que cayeron los hijos de 
Am\u00f3n, los de Moab y los del monte Se\u00edr que hab\u00edan venido para 
atacar a Jud\u00e1. {I}23_{/}Pues los amonitas y los moabitas se echaron 
sobre los habitantes de los cerros de Se\u00edr para destruirlos y 
acabar con ellos; y cuando acabaron con ellos, se mataron unos a 
otros.
{R}_{I}24_{/}Cuando los de Jud\u00e1 llegaron a la cumbre desde donde se 
divisa el desierto, vieron todo el campo cubierto de cad\u00e1veres sin 
que uno solo hubiera quedado con vida. {I}25_{/}Entonces Josafat con 
todo su ej\u00e9rcito llegaron para recoger los despojos y hallaron 
gran cantidad de ganado, vestidos y objetos preciosos. Fue tanto 
el bot\u00edn, que tres d\u00edas no fueron suficientes para juntarlo todo, 
y no sab\u00edan c\u00f3mo llevarlo.
{I}26_{/}Al cuarto d\u00eda se reunieron en el valle de Berak\u00e1. Por eso se 
llama aquel lugar valle de Berak\u00e1, que significa bendici\u00f3n, hasta 
el d\u00eda de hoy, pues all\u00ed los bendijo Yav\u00e9. {R}_{I}27_{/}Despu\u00e9s, todos 
los hombres de Jud\u00e1 y de Jerusal\u00e9n, con Josafat al frente, 
regresaron con gran alegr\u00eda a Jerusal\u00e9n, porque Yav\u00e9 los hab\u00eda 
colmado de gozo a expensas de sus enemigos. {R}_{I}28_{/}Entraron en 
Jerusal\u00e9n con salterios, c\u00edtaras y trompetas dirigi\u00e9ndose a la 
Casa de Yav\u00e9.
{R}_{I}29_{/}El terror de Yav\u00e9 cay\u00f3 sobre todos los pa\u00edses vecinos cuando 
supieron que \u00e9l hab\u00eda vencido a los enemigos de Israel. 
{R}_{I}30_{/}Entre tanto el reinado de Josafat fue tranquilo, y su Dios 
le dio paz por todos lados.
{R}_{I}31_{/}Josafat rein\u00f3 sobre Jud\u00e1. Ten\u00eda treinta y cinco a\u00f1os cuando 
comenz\u00f3 a reinar y rein\u00f3 veinticinco a\u00f1os en Jerusal\u00e9n. Su madre 
Azub\u00e1 era hija de Silj\u00ed. {I}32_{/}Sigui\u00f3 en todo el camino de su padre 
As\u00e1, sin desviarse de \u00e9l, haciendo lo que era correcto a los ojos 
de Yav\u00e9.
{R}_{I}33_{/}Con todo, no desaparecieron los santuarios de las lomas, 
pues el pueblo a\u00fan no se hab\u00eda convertido al Dios de sus padres. 
{R}_{I}34_{/}Lo dem\u00e1s referente a Josafat, del comienzo al fin, est\u00e1 
escrito en la historia de Jeh\u00fa, hijo de Janan\u00ed, que se halla 
insertada en el libro de los Reyes de Israel.
{R}_{I}35_{/}Despu\u00e9s de esto, Josafat, rey de Jud\u00e1, se ali\u00f3 con Ocoz\u00edas, 
rey de Israel, que hac\u00eda el mal. {R}_{I}36_{/}Se asoci\u00f3 con \u00e9l para 
construir barcos que hicieran viajes a Tarsis y fabricaron los 
barcos en Asiongaber. {R}_{I}37_{/}Entonces Eliezer, hijo de Bodav\u00edas, de 
Mares\u00e1, profetiz\u00f3 contra Josafat, diciendo: "Porque te has aliado 
con Ocoz\u00edas, Yav\u00e9 ha destruido tus proyectos." En efecto, las 
naves fueron destrozadas y no llegaron a Tarsis.
{N}JORAM{/}

{1}21{/}

{R}_{I}1_{/}Cuando Josafat muri\u00f3 lo sepultaron con sus padres en la 
ciudad de David y su hijo Joram lo sucedi\u00f3.
{R}_{I}2_{/}Joram ten\u00eda seis hermanos, hijos de Josafat, que eran: 
Azar\u00edas, Jejiel, Zacar\u00edas, Azar\u00edas, Miguel y Sefat\u00edas. Todos \u00e9stos 
eran hijos de Josafat, rey de Israel. {R}_{I}3_{/}Su padre les hab\u00eda dado 
grandes cantidades de plata, oro y objetos preciosos y ciudades 
amuralladas en Jud\u00e1; pero entreg\u00f3 el reino a Joram, porque era el 
primog\u00e9nito.
{R}_{I}4_{/}Joram tom\u00f3 posesi\u00f3n del trono de su padre; y cuando se sinti\u00f3 
fuerte, pas\u00f3 a cuchillo a todos sus hermanos y tambi\u00e9n a algunos 
de los jefes de Israel. {R}_{I}5_{/}Treinta y dos a\u00f1os ten\u00eda Joram cuando 
empez\u00f3 a reinar y rein\u00f3 ocho a\u00f1os en Jerusal\u00e9n. {R}_{I}6_{/}Se port\u00f3 como 
los reyes de Israel e hizo como hab\u00eda hecho la gente de Ajab, 
porque se hab\u00eda casado con una mujer de la familia de Ajab y se 
port\u00f3 mal con Yav\u00e9.
{R}_{I}7_{/}Pero Yav\u00e9 no quiso destruir la descendencia de David, a causa 
de la alianza que hab\u00eda hecho con David, cuando le prometi\u00f3 que le 
guardar\u00eda siempre una l\u00e1mpara a \u00e9l y a sus hijos.
{R}_{I}8_{/}Por aquellos d\u00edas se rebel\u00f3 Edom, sacudiendo el yugo de Jud\u00e1, 
y se proclam\u00f3 un rey propio. {I}9_{/}Joram con sus jefes y con todos 
sus carros de guerra sali\u00f3 de noche y derrot\u00f3 a los edomitas, que 
lo ten\u00edan cercado, a \u00e9l y a los jefes de sus carros de guerra. 
{R}_{I}10_{/}As\u00ed se rebel\u00f3 Edom del yugo de Jud\u00e1 hasta el d\u00eda de hoy. Por 
ese mismo tiempo Libn\u00e1 se rebel\u00f3 tambi\u00e9n contra \u00e9l, porque hab\u00eda 
abandonado a Yav\u00e9, el Dios de sus padres.
{R}_{I}11_{/}Construy\u00f3 asimismo santuarios altos en los montes de Jud\u00e1, 
incit\u00f3 a la prostituci\u00f3n a los habitantes de Jerusal\u00e9n y empuj\u00f3 a 
ella a todo Jud\u00e1. {R}_{I}12_{/}Le lleg\u00f3 un escrito de parte del profeta 
El\u00edas que dec\u00eda: "As\u00ed dice Yav\u00e9, el Dios de tu padre David: No has 
seguido los caminos de tu padre Josafat, ni los caminos de As\u00e1, 
rey de Jud\u00e1, {R}_{I}13_{/}sino que has andado por los caminos de los 
reyes de Israel, y has prostituido a Jud\u00e1 y a los habitantes de 
Jerusal\u00e9n siguiendo las prostituciones de la familia de Ajab; 
tambi\u00e9n has dado muerte a tus hermanos de la familia de tu padre 
que eran mejores que t\u00fa. {I}14_{/}Por eso, Yav\u00e9 castigar\u00e1 con 
terribles azotes a tu pueblo, tus hijos, tus mujeres y todos tus 
bienes; {I}15_{/}t\u00fa mismo padecer\u00e1s una enfermedad en el vientre tan 
maligna, que ir\u00e1s echando las entra\u00f1as poco a poco un d\u00eda tras 
otro."
{R}_{I}16_{/}Yav\u00e9 hizo que se levantaran contra Joram los filisteos y los 
\u00e1rabes, vecinos de los et\u00edopes. {R}_{I}17_{/}Subieron contra Jud\u00e1 y lo 
invadieron, llev\u00e1ndose todas las riquezas que hallaron en la casa 
del rey y tambi\u00e9n a sus hijos y a sus mujeres, no dej\u00e1ndole otro 
hijo que Ocoz\u00edas, el menor.
{I}18_{/}Despu\u00e9s de todo esto lo hiri\u00f3 Yav\u00e9 con una enfermedad 
incurable en el vientre {I}19_{/}y al cabo de un tiempo, al fin del 
segundo a\u00f1o, se le salieron las entra\u00f1as y muri\u00f3 en medio de 
terribles dolores. El pueblo no quem\u00f3 perfumes por \u00e9l, como lo 
hab\u00eda hecho por su padre.
{R}_{I}20_{/}Ten\u00eda treinta y dos a\u00f1os cuando empez\u00f3 a reinar y rein\u00f3 en 
Jerusal\u00e9n ocho a\u00f1os. Se fue sin que nadie lo llorara; y lo 
sepultaron en la ciudad de David, pero no en los sepulcros de los 
reyes.
{N}OCOZ\u00cdAS{/}

{1}22{/}

{R}_{I}1_{/}Los habitantes de Jerusal\u00e9n proclamaron rey en su lugar a su 
hijo menor Ocoz\u00edas, porque una banda de \u00e1rabes que hab\u00eda invadido 
el campamento dio muerte a todos los mayores; as\u00ed lleg\u00f3 a ser rey 
Ocoz\u00edas, hijo de Joram, rey de Jud\u00e1.
{R}_{I}2_{/}Ocoz\u00edas ten\u00eda veintid\u00f3s a\u00f1os cuando comenz\u00f3 a reinar, y rein\u00f3 
un a\u00f1o en Jerusal\u00e9n. Su madre se llamaba Atal\u00eda, hija de Omr\u00ed. 
{I}3_{/}Tambi\u00e9n \u00e9l sigui\u00f3 los caminos de la familia de Ajab, pues su 
madre le aconsejaba mal.
{R}_{I}4_{/}Se port\u00f3 mal con Yav\u00e9, como los de la familia de Ajab, porque 
despu\u00e9s de la muerte de su padre, fueron ellos sus consejeros para 
su perdici\u00f3n. {R}_{I}5_{/}Tambi\u00e9n por consejo de ellos fue con Joram, 
hijo de Ajab, rey de Israel, para combatir a Jezael, rey de Aram, 
en Ramot de Galaad; los arameos hirieron a Joram, {R}_{I}6_{/}que se 
retir\u00f3 a Jizrael para curarse de las heridas que hab\u00eda recibido en 
Ram\u00e1, en la batalla contra Jazael, rey de Aram.
Ocoz\u00edas, hijo de Joram, rey de Jud\u00e1, baj\u00f3 a Jizrael para visitar a 
Joram, hijo de Ajab, que se encontraba enfermo; {R}_{I}7_{/}esta visita a 
Joram vino de Dios para ruina de Ocoz\u00edas, pues llegado all\u00ed, sali\u00f3 
con Joram contra Jeh\u00fa, hijo de Nims\u00ed, a quien Yav\u00e9 hab\u00eda ungido 
para exterminar la familia de Ajab. {R}_{I}8_{/}Mientras Jeh\u00fa hac\u00eda 
justicia con la familia de Ajab, se encontr\u00f3 con los jefes de Jud\u00e1 
y con los parientes de Ocoz\u00edas que estaban a su servicio, y los 
mat\u00f3.
{I}9_{/}Busc\u00f3 luego a Ocoz\u00edas, al que agarraron en Samaria, donde se 
hab\u00eda escondido. Lo llevaron donde Jeh\u00fa, que lo mat\u00f3, pero le 
dieron sepultura, pues dec\u00edan: "Es hijo de Josafat, el que busc\u00f3 a 
Yav\u00e9 con todo su coraz\u00f3n."
{N}ATAL\u00cdA{/}

No qued\u00f3 de la familia de Ocoz\u00edas nadie que fuera capaz de reinar. 
{R}_{I}10_{/}Cuando Atal\u00eda, madre de Ocoz\u00edas, vio que hab\u00eda muerto su 
hijo, se levant\u00f3 y extermin\u00f3 a toda la descendencia de los reyes 
de Jud\u00e1. {R}_{I}11_{/}Pero Josab\u00e1, hija del rey, tom\u00f3 a Jo\u00e1s, hijo de 
Ocoz\u00edas, lo sac\u00f3 de entre los hijos del rey a quienes estaban 
matando y los puso a \u00e9l y a su nodriza en el dormitorio.
Josab\u00e1, hija del rey Joram, esposa del sacerdote Jovad\u00e1 y hermana 
de Ocoz\u00edas, lo escondi\u00f3 de la vista de Atal\u00eda, que no pudo 
asesinarlo. {R}_{I}12_{/}Seis a\u00f1os estuvo escondido en la Casa de Dios, 
mientras Atal\u00eda reinaba en el pa\u00eds.
{1}23{/}

{R}_{I}1_{/}El a\u00f1o s\u00e9ptimo, Joyad\u00e1 cobr\u00f3 \u00e1nimo y mand\u00f3 a buscar a los 
jefes de cien que depend\u00edan de Azar\u00edas, hijo de Jerojam, de 
Israel, hijo de Jojan\u00e1n, de Azar\u00edas, hijo de Obed, de Masa\u00edas, 
hijo de Adar\u00edas, y de Elisafat, hijo de Sikr\u00ed. Hab\u00eda arreglado un 
pacto con ellos. {R}_{I}2_{/}Recorrieron Jud\u00e1 y reunieron a los levitas 
de todas las ciudades de Jud\u00e1, y a los cabezas de familia de 
Israel, que vinieron a Jerusal\u00e9n. {R}_{I}3_{/}Toda la asamblea hizo pacto 
con el rey en la casa de Dios. Joyad\u00e1 les dijo: "Aqu\u00ed tienen 
ustedes al hijo del rey; \u00e9l reinar\u00e1 como dijo Yav\u00e9 a los hijos de 
David. {R}_{I}4_{/}Esto es lo que tienen que hacer: Un tercio de ustedes, 
sacerdotes y levitas, los que entran en s\u00e1bado, se quedar\u00e1n de 
porteros en las entradas; {R}_{I}5_{/}otra tercera parte en la casa del 
rey; y otro tercio en la Puerta del Fundamento; mientras que todo 
el pueblo estar\u00e1 en los patios de la Casa de Yav\u00e9.
{R}_{I}6_{/}Nadie podr\u00e1 entrar en la Casa de Yav\u00e9 fuera de los sacerdotes 
y los levitas que est\u00e9n de servicio; \u00e9stos podr\u00e1n entrar por estar 
consagrados. Pero todo el pueblo har\u00e1 la guardia de Yav\u00e9. {R}_{I}7_{/}Los 
levitas se pondr\u00e1n alrededor del rey, cada uno con sus armas en la 
mano, y cualquiera que entre en la Casa morir\u00e1. S\u00f3lo ellos 
acompa\u00f1ar\u00e1n al rey cuando entre y cuando salga."
{R}_{I}8_{/}Los levitas y todo Jud\u00e1 hicieron todo lo que les hab\u00eda 
mandado el sacerdote Joyad\u00e1. Cada uno reuni\u00f3 a sus hombres, tanto 
los que entraban el s\u00e1bado como los que sal\u00edan el s\u00e1bado; pues el 
sacerdote Joyad\u00e1 no exceptu\u00f3 a ninguna de las secciones. {R}_{I}9_{/}El 
sacerdote Joyad\u00e1 entreg\u00f3 a los jefes de cien lanzas y los escudos 
grandes y peque\u00f1os del rey David que se encontraban en la Casa de 
Dios, {R}_{I}10_{/}y apost\u00f3 a todo el pueblo, cada uno con su lanza en la 
mano, desde el ala oriental de la Casa hasta el ala occidental, 
entre el altar y la Casa, para que rodeasen al rey. {R}_{I}11_{/}Entonces 
hicieron salir de all\u00ed al hijo del rey y le pusieron la corona y 
las cadenillas. Lo proclamaron rey; Joyad\u00e1 y sus hijos lo ungieron 
y gritaron: "\u00a1Viva el rey!"
{R}_{I}12_{/}Atal\u00eda, al escuchar los gritos del pueblo que corr\u00eda y 
aclamaba al rey, vino a la Casa de Yav\u00e9, donde estaba el pueblo. 
{R}_{I}13_{/}Mir\u00f3, y vio al rey junto a la columna, a la entrada, y a los 
jefes y las trompetas junto al rey, a todo el pueblo lleno de 
alegr\u00eda que tocaba las trompetas, y a los cantores que, con 
instrumentos de m\u00fasica, dirig\u00edan los c\u00e1nticos de alabanza. 
Entonces Atal\u00eda rasg\u00f3 sus vestidos y grit\u00f3: "\u00a1Traici\u00f3n, traici\u00f3n!" 
{I}14_{/}Pero el sacerdote Joyad\u00e1 dio la siguiente orden a los jefes 
de cien que estaban al frente de las tropas: "H\u00e1ganla salir de las 
filas, y el que la siga sea pasado por espada." Porque hab\u00eda dicho 
el sacerdote: "No la maten en la Casa de Yav\u00e9." {R}_{I}15_{/}Cuando lleg\u00f3 
a la casa del rey por el camino de la Entrada de los Caballos, 
all\u00ed la mataron.
{R}_{I}16_{/}Joyad\u00e1 pact\u00f3 con todo el pueblo y el rey una alianza seg\u00fan 
la cual se compromet\u00edan a ser el pueblo de Yav\u00e9. {I}17_{/}Despu\u00e9s fue 
todo el pueblo a la casa de Baal y la destruyeron, rompiendo sus 
altares y sus im\u00e1genes, y mataron a Mat\u00e1n, sacerdote de Baal, ante 
los altares.
{R}_{I}18_{/}Joyad\u00e1 puso centinelas en la Casa de Yav\u00e9, a las \u00f3rdenes de 
los sacerdotes y levitas que David hab\u00eda repartido en la Casa de 
Yav\u00e9, conforme a lo escrito en la Ley de Mois\u00e9s, para ofrecer los 
sacrificios con alegr\u00eda y c\u00e1nticos, seg\u00fan los reglamentos de 
David. {I}19_{/}Puso porteros junto a las puertas de la Casa de Yav\u00e9 
para que no entrara ninguno que por cualquier causa fuera impuro. 
{R}_{I}20_{/}Despu\u00e9s encabez\u00f3 a los jefes de cien, a los notables, a los 
dirigentes del pueblo y a toda la poblaci\u00f3n del pa\u00eds; y haciendo 
bajar al rey de la Casa de Yav\u00e9, entraron por la puerta superior 
en la casa del rey y lo sentaron en el trono del reino.
{R}_{I}21_{/}Todo el pueblo del pa\u00eds estaba contento, y la ciudad qued\u00f3 
tranquila; en cuanto a Atal\u00eda, la hab\u00edan matado a espada.
{N}JO\u00c1S{/}

{1}24{/}

{R}_{I}1_{/}Jo\u00e1s ten\u00eda siete a\u00f1os cuando empez\u00f3 a reinar y rein\u00f3 cuarenta 
a\u00f1os en Jerusal\u00e9n. Su madre se llamaba Sibia y era de Berseb\u00e1. 
{I}2_{/}Jo\u00e1s hizo lo que es bueno delante de Yav\u00e9 mientras vivi\u00f3 el 
sacerdote Joyad\u00e1. {I}3_{/}Este lo cas\u00f3 con dos mujeres y le nacieron 
hijos e hijas. {I}4_{/}Despu\u00e9s de esto Jo\u00e1s resolvi\u00f3 reparar la Casa 
de Yav\u00e9. {R}_{I}5_{/}Reuni\u00f3 a los sacerdotes y a los levitas y les dijo: 
"Recorran las ciudades de Jud\u00e1 y junten cada a\u00f1o plata en todo 
Israel para reparar la Casa de nuestro Dios. Y dense prisa en 
esto." Pero los levitas no se apuraron. {R}_{I}6_{/}Entonces llam\u00f3 el rey 
al sumo sacerdote Joyad\u00e1, y le dijo: "\u00bfPor qu\u00e9 no has tenido 
cuidado de que los levitas trajeran de Jud\u00e1 y de Jerusal\u00e9n la 
contribuci\u00f3n que Mois\u00e9s, siervo de Yav\u00e9, y la asamblea de Israel 
determinaron para la Tienda de las Citas?"
{R}_{I}7_{/}Los partidos de la imp\u00eda Atal\u00eda y sus hijos hab\u00edan arruinado 
la Casa de Dios, llegando incluso a emplear para los baales todas 
las cosas consagradas de la Casa de Yav\u00e9. {R}_{I}8_{/}Mand\u00f3 el rey que se 
hiciera una caja, que fue colocada junto a la puerta de la Casa de 
Yav\u00e9, por la parte de afuera; {R}_{I}9_{/}y publicaron por todo Jud\u00e1 y 
Jerusal\u00e9n que deb\u00edan traer para Yav\u00e9 la contribuci\u00f3n que Mois\u00e9s, 
siervo de Dios, hab\u00eda impuesto a Israel en el desierto.
{I}10_{/}Todos los jefes y todo el pueblo se alegraron; y tra\u00edan la 
contribuci\u00f3n y la echaban en la caja hasta que se llenaba.
{R}_{I}11_{/}Cuando llevaban la caja a los inspectores del rey, por medio 
de los levitas, si ve\u00edan que hab\u00eda mucho dinero, ven\u00eda el 
secretario del rey y el inspector del sumo sacerdote para vaciar 
la caja; luego la tomaban y volv\u00edan a su lugar. As\u00ed lo hac\u00edan cada 
d\u00eda, y recog\u00edan dinero en abundancia. {R}_{I}12_{/}El rey y Joyad\u00e1 se lo 
daban a los encargados de las reparaciones de la Casa de Yav\u00e9, y 
\u00e9stos tomaban a sueldo canteros y carpinteros, y tambi\u00e9n artesanos 
en hierro y bronce, para reparar la Casa de Yav\u00e9.
{R}_{I}13_{/}As\u00ed lo hicieron los encargados de la obra, y con sus 
trabajos adelantaron las reparaciones del edificio; restituyeron 
la Casa de Dios a su primer estado y la consolidaron. 
{R}_{I}14_{/}Acabado el trabajo, entregaron al rey y a Joyad\u00e1 el resto 
del dinero, con el cual hicieron objetos para la Casa de Yav\u00e9: 
utensilios para el ministerio y para los holocaustos, vasos y 
objetos de oro y plata.
Durante toda la vida de Joyad\u00e1 los holocaustos se ofrecieron 
constantemente en la Casa de Yav\u00e9. {I}15_{/}Envejeci\u00f3 y muri\u00f3 colmado 
de d\u00edas. Ten\u00eda ciento treinta a\u00f1os cuando muri\u00f3. {R}_{I}16_{/}Lo 
sepultaron en la ciudad de David con los reyes, porque hab\u00eda hecho 
el bien en Israel, con Dios y con su Casa.
{R}_{I}17_{/}Despu\u00e9s de la muerte de Joyad\u00e1 los jefes de Jud\u00e1 vinieron a 
postrarse delante del rey, y el rey les prest\u00f3 o\u00eddos. 
{R}_{I}18_{/}Abandonaron la Casa de Yav\u00e9, el Dios de sus padres, y se 
interesaron por los troncos sagrados y los \u00eddolos; la c\u00f3lera 
estall\u00f3 contra Jud\u00e1 y Jerusal\u00e9n, a causa de esta culpa suya. 
{R}_{I}19_{/}Yav\u00e9 les mand\u00f3 profetas que dieron testimonio contra ellos 
para que volvieran a \u00e9l, pero no les prestaron o\u00eddos. 
{R}_{I}20_{/}Entonces el Esp\u00edritu de Dios revisti\u00f3 a Zacar\u00edas, hijo del 
sacerdote Joyad\u00e1, que, present\u00e1ndose delante del pueblo, les dijo: 
"As\u00ed dice Dios: \u00bfPor qu\u00e9 traspasan los mandamientos de Yav\u00e9? No 
tendr\u00e1n \u00e9xito; porque han abandonado a Yav\u00e9, \u00e9l los abandonar\u00e1 a 
ustedes." {R}_{I}21_{/}Mas ellos conspiraron contra \u00e9l y, por mandato del 
rey, lo apedrearon en el atrio de la Casa de Yav\u00e9.
{R}_{I}22_{/}El rey Jo\u00e1s no se acord\u00f3 de la benevolencia que hab\u00eda tenido 
con \u00e9l Joyad\u00e1, padre de Zacar\u00edas, sino que mat\u00f3 a su hijo, el cual 
exclam\u00f3 al morir. "V\u00e9alo Yav\u00e9, y haga justicia."
{R}_{I}23_{/}A la vuelta de un a\u00f1o, subi\u00f3 contra Jo\u00e1s el ej\u00e9rcito de los 
arameos, que invadieron Jud\u00e1 y Jerusal\u00e9n, mataron de entre la 
poblaci\u00f3n a todos los jefes del pueblo, y mandaron todo el bot\u00edn 
al rey de Damasco, {R}_{I}24_{/}pues aunque el ej\u00e9rcito de los arameos 
hab\u00eda venido con poca gente, Yav\u00e9 entreg\u00f3 en sus manos a un 
ej\u00e9rcito muy grande; porque hab\u00edan abandonado a Yav\u00e9, el Dios de 
sus padres.
De este modo los arameos hicieron justicia con Jo\u00e1s. {R}_{I}25_{/}Y 
cuando se alejaron de \u00e9l, dej\u00e1ndolo gravemente enfermo, sus 
servidores se conjuraron contra \u00e9l, por la sangre del hijo del 
sacerdote Joyad\u00e1, y lo asesinaron en su cama. Lo sepultaron en la 
ciudad de David, pero no en el sepulcro de los reyes. {I}26_{/}Los que 
conspiraron contra \u00e9l fueron Zabad, hijo de Simot, la amonita, y 
Jozabal, hijo de Simrit, la moabita. {R}_{I}27_{/}Lo tocante a sus hijos, 
la gran cantidad de impuestos que percibi\u00f3 y la restauraci\u00f3n de la 
Casa de Dios, se halla escrito en el comentario del libro de los 
Reyes.
En su lugar rein\u00f3 su hijo Amas\u00edas.
{N}AMAS\u00cdAS{/}

{1}25{/}

{R}_{I}1_{/}Amas\u00edas ten\u00eda veinticinco a\u00f1os cuando comenz\u00f3 a reinar. Rein\u00f3 
veintinueve a\u00f1os en Jerusal\u00e9n. Su madre Yahad\u00e1n era de Jerusal\u00e9n.
{I}2_{/}Obr\u00f3 lo que es bueno a los ojos de Yav\u00e9, aunque no de todo 
coraz\u00f3n. {R}_{I}3_{/}Cuando se sinti\u00f3 fuerte, dio muerte a los servidores 
que hab\u00edan asesinado al rey, su padre. {R}_{I}4_{/}Pero no hizo morir a 
los hijos de ellos, conforme a lo escrito en la Ley, en el libro 
de Mois\u00e9s, donde Yav\u00e9 ten\u00eda prescrito: "No morir\u00e1n los padres por 
los hijos ni los hijos por los padres, sino que cada uno morir\u00e1 
por su propio pecado."
{R}_{I}5_{/}Amas\u00edas reuni\u00f3 a todos los jud\u00edos de Jud\u00e1 y de Benjam\u00edn y los 
organiz\u00f3 con jefes de millar y de cien; hizo el censo de ellos, 
desde los veinte a\u00f1os para arriba, y encontr\u00f3 trescientos mil 
hombres escogidos, aptos para la guerra y el manejo de la lanza y 
el escudo grande.
{R}_{I}6_{/}Tom\u00f3 tambi\u00e9n a sueldo en Israel, por cien talentos de plata, 
cien mil hombres valientes. {R}_{I}7_{/}Pero vino donde \u00e9l un hombre de 
Dios que le dijo: "Oh rey, que no salga contigo el ej\u00e9rcito de 
Israel, porque Yav\u00e9 no est\u00e1 con Israel, ni con ninguno de los 
hijos de Efra\u00edm. {R}_{I}8_{/}Si vienen contigo, Dios te har\u00e1 caer ante el 
enemigo, aunque tengas muchas tropas, porque Dios tiene poder para 
ayudar y para derribar."
{R}_{I}9_{/}Amas\u00edas respondi\u00f3 al hombre de Dios: "\u00bfY qu\u00e9 har\u00e9 con los 
cien talentos que he dado a la tropa de Israel?" Contest\u00f3 el 
hombre de Dios: "Yav\u00e9 tiene poder para darte mucho m\u00e1s que eso." 
{R}_{I}10_{/}Y Amas\u00edas separ\u00f3 los destacamentos que le hab\u00edan venido de 
Efra\u00edm, para que se volvieran a sus lugares. Ellos se enojaron 
mucho contra Jud\u00e1 y se volvieron a sus casas enfurecidos.
{I}11_{/}Amas\u00edas cobr\u00f3 \u00e1nimo y, tomando el mando de su pueblo, march\u00f3 
al Valle de la Sal, donde derrot\u00f3 a diez mil hombres de los hijos 
de Se\u00edr. {R}_{I}12_{/}Los hijos de Jud\u00e1 apresaron vivos a diez mil de 
ellos y, llev\u00e1ndolos a la cumbre de la Pe\u00f1a, los precipitaron 
desde all\u00ed, quedando todos ellos reventados.
{R}_{I}13_{/}Entre tanto, las tropas que Amas\u00edas hab\u00eda despedido para que 
no fueran con \u00e9l a la guerra se desparramaron por las ciudades de 
Jud\u00e1, desde Samaria hasta Betor\u00f3n, pero fueron derrotados tres mil 
de ellos y se recogi\u00f3 mucho bot\u00edn.
{I}14_{/}Despu\u00e9s de que regres\u00f3 Amas\u00edas de su victoria sobre los 
edomitas, introdujo los dioses del pueblo de Se\u00edr, y los escogi\u00f3 
para que fueran dioses suyos y postr\u00e1ndose ante ellos les quem\u00f3 
incienso. {R}_{I}15_{/}Entonces se enoj\u00f3 Yav\u00e9 contra Amas\u00edas y le mand\u00f3 
un profeta a decirle: "\u00bfPor qu\u00e9 has ido a buscar a los dioses de 
ese pueblo, que no han podido librar de tu mano a su propia 
gente?"
{R}_{I}16_{/}Mientras \u00e9l le hablaba, Amas\u00edas lo interrumpi\u00f3: "\u00bfAcaso te 
hemos hecho consejero del rey? \u00a1C\u00e1llate!, no sea que yo d\u00e9 la 
orden de matarte." Entonces el profeta termin\u00f3 con estas palabras: 
"Ya veo que Dios ha determinado destruirte, porque despu\u00e9s de 
actuar as\u00ed no quieres escuchar mis advertencias."
{R}_{I}17_{/}Amas\u00edas, rey de Jud\u00e1, despu\u00e9s de haber consultado, mand\u00f3 
mensajeros a Jo\u00e1s, hijo de Joacaz, hijo de Jeh\u00fa, rey de Israel, 
para decirle: "Sube y nos veremos las caras." {R}_{I}18_{/}Pero Jo\u00e1s, rey 
de Israel, mand\u00f3 decir a Amas\u00edas, rey de Jud\u00e1: "El cardo del 
L\u00edbano mand\u00f3 a decir al cedro el L\u00edbano: Dame tu hija para mujer 
de mi hijo. Pero las bestias salvajes del L\u00edbano pasaron y 
pisotearon el cardo. {R}_{I}19_{/}T\u00fa te dices: "He derrotado a Edom." Por 
esto te sientes muy glorioso, pero qu\u00e9date ahora en tu casa. \u00bfPor 
qu\u00e9 exponerte a una calamidad y a caer t\u00fa y Jud\u00e1 contigo?"
{R}_{I}20_{/}Pero Amas\u00edas no lo escuch\u00f3, pues Dios hab\u00eda decidido 
entregarlo en manos de sus enemigos, por haberse dirigido a los 
dioses de Edom. {R}_{I}21_{/}Subi\u00f3 Jo\u00e1s, rey de Israel, y se enfrentaron, 
\u00e9l y Amas\u00edas, rey de Jud\u00e1, en Bet-Semes de Jud\u00e1. {R}_{I}22_{/}Los de Jud\u00e1 
fueron derrotados por Israel y huyeron cada uno a su casa. 
{R}_{I}23_{/}Jo\u00e1s, rey de Israel, captur\u00f3 a Amas\u00edas, rey de Jud\u00e1, hijo de 
Jo\u00e1s, hijo de Ocoz\u00edas, en Bet-Semes, y lo llev\u00f3 a Jerusal\u00e9n; y 
ech\u00f3 abajo la muralla de Jerusal\u00e9n, desde la puerta de Efra\u00edm 
hasta la puerta del Angulo.
{R}_{I}24_{/}Luego tom\u00f3 todo el oro y la plata y todos los objetos que se 
encontraban al cuidado de Obededom en la Casa de Dios y los 
tesoros de la casa del rey; tom\u00f3 rehenes y se volvi\u00f3 a Samaria.
{R}_{I}25_{/}Amas\u00edas, hijo de Jo\u00e1s, rey de Jud\u00e1, vivi\u00f3 quince a\u00f1os 
despu\u00e9s de la muerte de Jo\u00e1s, hijo de Joacaz, rey de Israel.
{R}_{I}26_{/}Lo dem\u00e1s referente a Amas\u00edas, del comienzo al fin, \u00bfno est\u00e1 
escrito en el libro de los Reyes de Jud\u00e1 y de Israel? 
{R}_{I}27_{/}Despu\u00e9s de que Amas\u00edas se apart\u00f3 de Yav\u00e9, se conjuraron 
contra \u00e9l en Jerusal\u00e9n, por lo que huy\u00f3 a Laquis; pero mandaron 
gente en su persecuci\u00f3n hasta Laquis y all\u00ed lo mataron. {R}_{I}28_{/}Y 
transportando el cad\u00e1ver en caballos, lo sepultaron con sus padres 
en la ciudad de David.
{N}OZ\u00cdAS{/}

{1}26{/}

{R}_{I}1_{/}Todo el pueblo de Jud\u00e1 tom\u00f3 a Oz\u00edas, que ten\u00eda diecis\u00e9is 
a\u00f1os, y lo proclamaron rey en lugar de su padre, Amas\u00edas. 
{R}_{I}2_{/}Reconstruy\u00f3 Elat y la devolvi\u00f3 a Jud\u00e1, despu\u00e9s que el rey se 
hubo acostado con sus padres. {R}_{I}3_{/}Oz\u00edas ten\u00eda diecis\u00e9is a\u00f1os 
cuando empez\u00f3 a reinar y rein\u00f3 cincuenta y dos a\u00f1os en Jerusal\u00e9n. 
Su madre, Jecol\u00eda, era de Jerusal\u00e9n. {I}4_{/}Hizo lo que es bueno 
delante de Yav\u00e9, como lo hab\u00eda hecho su padre, Amas\u00edas.
{R}_{I}5_{/}Busc\u00f3 a Dios durante la vida de Zacar\u00edas, que ense\u00f1aba el 
temor de Dios; y mientras busc\u00f3 a Yav\u00e9, Dios le dio prosperidad.

{R}_{I}6_{/}Sali\u00f3 a pelear contra los filisteos y los oblig\u00f3 a arrasar 
una parte de las murallas de Gat, de Jabn\u00e9 y de Asdod; luego 
construy\u00f3 ciudades frente a Asdod y a los filisteos. {R}_{I}7_{/}Dios lo 
asisti\u00f3 contra los filisteos, contra los \u00e1rabes que viv\u00edan en Gur-
Baal y contra los maonitas. {R}_{I}8_{/}Los maonitas pagaron tributo a 
Oz\u00edas y su fama lleg\u00f3 hasta la frontera de Egipto porque se hab\u00eda 
hecho sumamente poderoso.
{R}_{I}9_{/}Oz\u00edas construy\u00f3 torres en Jerusal\u00e9n sobre la Puerta del 
Angulo, sobre la Puerta del Valle y en el Angulo y las fortific\u00f3. 
{R}_{I}10_{/}Construy\u00f3 torres en el desierto y excav\u00f3 muchas cisternas, 
pues ten\u00eda numeroso ganado en la tierra baja, y en la llanura, as\u00ed 
como labradores y vi\u00f1adores en las monta\u00f1as y en los campos 
f\u00e9rtiles, porque se interesaba por la agricultura.
{R}_{I}11_{/}Oz\u00edas ten\u00eda un ej\u00e9rcito que hac\u00eda la guerra; eran tropas que 
sal\u00edan a campa\u00f1a por grupos, conforme al n\u00famero de su censo hecho 
bajo la vigilancia de Jejiel, el escriba, y Mase\u00edas, el notario, a 
las \u00f3rdenes de Jana\u00edas, uno de los jefes del rey. {I}12_{/}El n\u00famero 
total de los jefes de familias paternas entre estos valientes era 
de dos mil seiscientos. {R}_{I}13_{/}A sus \u00f3rdenes estaba un ej\u00e9rcito de 
trescientos siete mil quinientos hombres que hac\u00edan la guerra con 
gran valor, para ayudar al rey contra el enemigo.
{I}14_{/}Oz\u00edas proporcion\u00f3 a todo aquel ej\u00e9rcito escudos, lanzas, 
cascos, corazas, arcos y hondas para tirar piedras. {R}_{I}15_{/}Hizo 
construir en Jerusal\u00e9n m\u00e1quinas inventadas por un ingeniero, que 
coloc\u00f3 en las torres y en los \u00e1ngulos de los muros para disparar 
saetas y piedras grandes. Su fama se extendi\u00f3 lejos porque fue 
prodigioso el modo como supo buscarse colaboradores hasta hacerse 
fuerte.
{R}_{I}16_{/}Pero una vez fortalecido en su poder, se puso muy orgulloso 
hasta corromperse; desobedeci\u00f3 a Yav\u00e9, su Dios, entrando en el 
templo de Yav\u00e9 para quemar incienso sobre el altar del incienso. 
{R}_{I}17_{/}Fue tras \u00e9l Azar\u00edas, el sacerdote, y con \u00e9l ochenta 
sacerdotes de Yav\u00e9, hombres valientes, {R}_{I}18_{/}que se opusieron al 
rey Oz\u00edas y le dijeron: "No te corresponde a ti, Oz\u00edas, quemar 
incienso a Yav\u00e9, sino a los sacerdotes, los hijos de Aar\u00f3n, que 
han sido consagrados para quemar el incienso. Sal del santuario, 
porque est\u00e1s renegando, lo que no te merecer\u00e1 honor ante Yav\u00e9 tu 
Dios."
{R}_{I}19_{/}Entonces Oz\u00edas, que ten\u00eda en la mano un incensario para 
ofrecer incienso, se enfureci\u00f3 y mientras que se enojaba contra 
los sacerdotes brot\u00f3 la lepra en su frente, a vista de los 
sacerdotes, en la Casa de Yav\u00e9, junto al altar del incienso. 
{R}_{I}20_{/}El sumo sacerdote Azar\u00edas y todos los sacerdotes, al 
mirarlo, vieron que ten\u00eda lepra en la frente. Por lo cual lo 
echaron de all\u00ed r\u00e1pidamente; y \u00e9l mismo se apresur\u00f3 a salir porque 
Yav\u00e9 lo hab\u00eda herido.
{R}_{I}21_{/}El rey Oz\u00edas qued\u00f3 leproso hasta el d\u00eda de su muerte y vivi\u00f3 
en una casa aislada como leproso, porque hab\u00eda sido excluido de la 
Casa de Yav\u00e9; su hijo Jotam estaba al frente de la Casa del rey y 
gobernaba al pueblo. {R}_{I}22_{/}El resto de los hechos de Oz\u00edas, del 
comienzo al fin, los escribi\u00f3 el profeta Isa\u00edas, hijo de Am\u00eds. 
{R}_{I}23_{/}Al fin fue Oz\u00edas a descansar con sus padres, y lo sepultaron 
en el terreno donde est\u00e1 el sepulcro de los reyes, porque dec\u00edan: 
"Es un leproso." En su lugar rein\u00f3 su hijo Jotam.
{N}JOTAM{/}

{1}27{/}

{R}_{I}1_{/}Jotam ten\u00eda veinticinco a\u00f1os cuando comenz\u00f3 a reinar, y rein\u00f3 
diecis\u00e9is a\u00f1os en Jerusal\u00e9n. Su madre Jerub\u00e1 era hija de Sadoq. 
{I}2_{/}Jotam se port\u00f3 bien con Yav\u00e9, como lo hab\u00eda hecho su padre 
Oz\u00edas. Sin embargo, no iba a la Casa de Yav\u00e9, y el pueblo segu\u00eda 
corrompi\u00e9ndose.
{R}_{I}3_{/}Construy\u00f3 la puerta superior de la Casa de Yav\u00e9, e hizo 
muchas obras en los muros de Ofel. {R}_{I}4_{/}Edific\u00f3 tambi\u00e9n ciudades 
en los cerros de Jud\u00e1, y edific\u00f3 castillos y torres en los 
bosques.
{R}_{I}5_{/}Declar\u00f3 la guerra al rey de los amonitas, a los que venci\u00f3. 
Los hijos de Am\u00f3n le dieron aquel a\u00f1o cien talentos de plata, diez 
mil cargas de trigo y diez mil de cebada. Los amonitas le trajeron 
lo mismo el a\u00f1o segundo y el tercero. {R}_{I}6_{/}Jotam lleg\u00f3 a ser 
poderoso, porque se afirm\u00f3 en los caminos de Yav\u00e9, su Dios.
{R}_{I}7_{/}El resto de los hechos de Jotam, todas sus guerras y sus 
obras, est\u00e1n escritas en el libro de los Reyes de Israel y de 
Jud\u00e1. {R}_{I}8_{/}Ten\u00eda veinticinco a\u00f1os cuando comenz\u00f3 a reinar, y rein\u00f3 
diecis\u00e9is a\u00f1os en Jerusal\u00e9n.
{R}_{I}9_{/}Finalmente, Jotam fue a descansar con sus padres y lo 
sepultaron en la ciudad de David, sucedi\u00e9ndole su hijo Ajaz.
{N}AJAZ{/}

{1}28{/}


{R}_{I}1_{/}Ajaz ten\u00eda veinte a\u00f1os cuando empez\u00f3 a reinar, y rein\u00f3 
diecis\u00e9is a\u00f1os en Jerusal\u00e9n. No hizo lo que es recto a los ojos de 
Yav\u00e9, como su padre David, {R}_{I}2_{/}sino que sigui\u00f3 los senderos de 
los reyes de Israel e incluso fundi\u00f3 \u00eddolos de los baales.
{R}_{I}3_{/}Adem\u00e1s, quem\u00f3 incienso en el valle de Ben-Hinom y sacrific\u00f3 
sus hijos por el fuego, imitando las costumbres abominables de los 
paganos a los que Yav\u00e9 quit\u00f3 el pa\u00eds para d\u00e1rselo a Israel.
{I}4_{/}Ofrec\u00eda sacrificios y quemaba incienso en los santuarios 
altos, sobre las lomas y bajo todo \u00e1rbol frondoso.
{R}_{I}5_{/}Yav\u00e9, su Dios, le entreg\u00f3 en manos del rey de los arameos; 
\u00e9stos lo derrotaron, haci\u00e9ndole gran n\u00famero de prisioneros, que 
fueron llevados a Damasco. Tambi\u00e9n \u00e9l fue entregado en manos del 
rey de Israel, que le caus\u00f3 una gran derrota.
{R}_{I}6_{/}Pecaj, hijo de Remal\u00edas, mat\u00f3 en un solo d\u00eda a ciento veinte 
mil jud\u00edos, todos ellos hombres valientes; es que hab\u00edan 
abandonado a Yav\u00e9, el Dios de sus padres. {R}_{I}7_{/}Zikr\u00ed, uno de los 
valientes de Efra\u00edm, mat\u00f3 a Mas\u00edas, hijo del rey, a Azricam, 
mayordomo del palacio, y a Elcan\u00e1, segundo despu\u00e9s del rey.
{R}_{I}8_{/}Los hijos de Israel se llevaron de entre sus hermanos de Jud\u00e1 
a doscientos mil prisioneros: mujeres, hijos e hijas; se 
apoderaron tambi\u00e9n de un enorme bot\u00edn que se llevaron a Samaria.
{R}_{I}9_{/}Hab\u00eda all\u00ed un profeta de Yav\u00e9, llamado Obred, que sali\u00f3 al 
encuentro del ej\u00e9rcito que volv\u00eda a Samaria y les dijo: "Miren que 
Yav\u00e9, el Dios de sus padres, estaba irritado contra la gente de 
Jud\u00e1 y por esto los ha entregado en manos de ustedes. Pero ustedes 
los han matado con una crueldad incre\u00edble. {R}_{I}10_{/}Y ahora quieren 
someter a esclavitud a la poblaci\u00f3n de Jud\u00e1 y de Jerusal\u00e9n y que 
en adelante sean esclavos y esclavas de ustedes.
Miren que ustedes mismos no son inocentes ante Yav\u00e9, su Dios. 
{I}11_{/}Oigan, pues, devuelvan a sus hermanos que han tomado 
prisioneros, porque si no el furor de la ira de Yav\u00e9 est\u00e1 sobre 
nosotros."
{R}_{I}12_{/}Entonces algunos hombres de los jefes de Israel, Azar\u00edas, 
hijo de Jojanan, Berej\u00edas, hijo de Mesilemot, Ezequ\u00edas, hijo de 
Salum, y Amas\u00e1, hijo de Jadlay, se opusieron a los que volv\u00edan de 
la guerra. {R}_{I}13_{/}Y les dijeron: "No traigan aqu\u00ed a estos 
prisioneros. Ya somos culpables contra Yav\u00e9, y ustedes \u00bfquieren 
aumentar todav\u00eda el n\u00famero de nuestros pecados? Pues grande es 
nuestro delito y el furor de la ira de Dios amenaza a Israel."
{I}14_{/}Entonces la tropa dej\u00f3 los prisioneros y el bot\u00edn delante de 
los jefes y de toda la asamblea. {R}_{I}15_{/}Se levantaron los hombres 
antes mencionados, reanimaron a los prisioneros y vistieron con 
prendas tomadas del bot\u00edn a todos los que estaban desnudos, 
d\u00e1ndoles adem\u00e1s calzado.
Les dieron de comer y beber y los lavaron; transportando en burros 
a todos los que estaban m\u00e1s d\u00e9biles, los llevaron a la frontera de 
su patria, a Jeric\u00f3, ciudad de las Palmeras, y luego se volvieron 
a Samaria.
{R}_{I}16_{/}En aquel tiempo el rey Ajaz envi\u00f3 mensajeros a los reyes de 
Asur para que lo socorrieran. {R}_{I}17_{/}Porque los edomitas hab\u00edan 
venido otra vez y hab\u00edan derrotado a Jud\u00e1, llev\u00e1ndose prisioneros.
{R}_{I}18_{/}Tambi\u00e9n los filisteos invadieron las ciudades de la tierra 
baja y del Negueb de Jud\u00e1, y tomaron Bet-Semes, Ayal\u00f3n, Guederot, 
Soc\u00f3 con sus aldeas, Timn\u00e1 con sus aldeas y Guimz\u00f3 con sus aldeas, 
y se establecieron all\u00ed.
{R}_{I}19_{/}As\u00ed Yav\u00e9 humillaba a Jud\u00e1 por culpa de Ajaz, su rey, que 
corromp\u00eda a su pa\u00eds y se hab\u00eda apartado de Yav\u00e9.
{R}_{I}20_{/}Vino contra \u00e9l Teglatfalasar, rey de Asur, lo siti\u00f3, pero no 
lleg\u00f3 a dominarlo. {R}_{I}21_{/}Ajaz despoj\u00f3 la Casa de Yav\u00e9 y la casa 
del rey y de los jefes para hacer regalos al rey de Asur, pero de 
nada le sirvi\u00f3. {R}_{I}22_{/}Aun en el tiempo del asedio, el rey Ajaz 
persisti\u00f3 en su infidelidad a Yav\u00e9. {R}_{I}23_{/}Ofrec\u00eda sacrificios a 
los dioses de Damasco que lo hab\u00edan derrotado, pues se dec\u00eda: "Los 
dioses de los reyes de Aram los ayudan a ellos; les ofrecer\u00e9, 
pues, sacrificios y me ayudar\u00e1n a m\u00ed." Ellos fueron la causa de su 
ruina y la de todo Israel.
{R}_{I}24_{/}Ajaz junt\u00f3 algunos de los utensilios de la Casa de Dios y 
los hizo a\u00f1icos, luego cerr\u00f3 las puertas de la Casa de Yav\u00e9 y 
fabric\u00f3 altares en todas las esquinas de Jerusal\u00e9n. {R}_{I}25_{/}Hizo 
santuarios altos en cada una de las ciudades de Jud\u00e1 para quemar 
incienso a otros dioses, provocando as\u00ed la ira de Yav\u00e9, el Dios de 
sus padres.
{R}_{I}26_{/}El resto de sus hechos y todas su obras, del comienzo al 
fin, est\u00e1n escritos en el libro de los Reyes de Jud\u00e1 e Israel. 
{R}_{I}27_{/}Se acost\u00f3 Ajaz con sus padres y lo sepultaron dentro de la 
ciudad en Jerusal\u00e9n; pues no lo pusieron en el sepulcro de los 
reyes de Israel. En su lugar rein\u00f3 su hijo Ezequ\u00edas.
{N}EZEQU\u00cdAS{/}

{1}29{/}

{R}_{I}1_{/}Ezequ\u00edas ten\u00eda veinticinco a\u00f1os cuando comenz\u00f3 a reinar, y 
rein\u00f3 veintinueve a\u00f1os en Jerusal\u00e9n. Su madre se llamaba Ab\u00eda, 
hija de Zacar\u00edas. {R}_{I}2_{/}Hizo lo que era bueno a los ojos de Yav\u00e9, 
como David su padre.
{I}3_{/}En el a\u00f1o primero de su reinado, el primer mes, abri\u00f3 las 
puertas de la Casa de Yav\u00e9 y las repar\u00f3. {R}_{I}4_{/}Hizo venir a los 
sacerdotes y levitas, los reuni\u00f3 en la plaza oriental {R}_{I}5_{/}y les 
dijo: "Esc\u00fachenme, levitas. Santif\u00edquense ahora y santifiquen la 
Casa de Yav\u00e9, el Dios de nuestros padres, y saquen fuera del 
santuario todas las cosas impuras. {R}_{I}6_{/}Porque nuestros padres han 
sido infieles y se han portado mal con Yav\u00e9, nuestro Dios; lo han 
abandonado y se han puesto indiferentes a la morada de Yav\u00e9; le 
han vuelto las espaldas. {R}_{I}7_{/}Hasta llegaron a cerrar las puertas 
del vest\u00edbulo, apagaron las l\u00e1mparas y no quemaron m\u00e1s incienso, 
ni ofrecieron holocaustos al Dios de Israel en el santuario. 
{R}_{I}8_{/}Por eso, la ira de Yav\u00e9 ha venido sobre Jud\u00e1 y Jerusal\u00e9n, y 
\u00e9l los ha convertido en objeto de espanto, terror y rechifla, como 
lo estamos viendo con nuestros ojos. {I}9_{/}Por eso han ca\u00eddo a 
espada nuestros padres; y nuestros hijos, hijas y mujeres han sido 
llevados presos.
{R}_{I}10_{/}Pero ahora he decidido hacer alianza con Yav\u00e9, el Dios de 
Israel, para que aparte de nosotros el furor de su ira. {I}11_{/}Hijos 
m\u00edos, no sean ya descuidados, porque Yav\u00e9 los ha elegido a ustedes 
para que le sirvan en su ministerio, para ser sus ministros y para 
quemarle incienso."
{I}12_{/}Se levantaron entonces los levitas: de los hijos de Quehat, 
M\u00e1jat, hijo de Amasay, y Joel, hijo de Azar\u00edas; de los hijos de 
Merari, Quis, hijo de Abd\u00ed, y Azar\u00edas, hijo de Jelaleel; de los 
hijos de Guers\u00f3n, Joaj, hijo de Zimm\u00e1, y Edem, hijo de Joaj; 
{R}_{I}13_{/}Simr\u00ed y Yeiel, de los hijos de Elisaf\u00e1n; Zacar\u00edas y 
Matan\u00edas, de los hijos de Asaf; {I}14_{/}Jejiel y Sim\u00ed, de los hijos 
de Hem\u00e1n; Sema\u00edas y Uzziel, de los hijos de Jedut\u00fan. {R}_{I}15_{/}Estos 
reunieron a sus hermanos, se santificaron y vinieron a purificar 
la Casa de Yav\u00e9, conforme al mandato del rey, seg\u00fan las palabras 
de Yav\u00e9.
{R}_{I}16_{/}Los sacerdotes entraron en el interior de la Casa de Yav\u00e9 
para purificarla, y sacaron de la Casa de Yav\u00e9 al patio todas las 
impurezas que encontraron en el santuario de Yav\u00e9. Los levitas, 
por su parte, las amontonaron para llevarlas fuera, al torrente 
Cedr\u00f3n. {I}17_{/}Comenzaron la consagraci\u00f3n el d\u00eda primero del primer 
mes, y el d\u00eda octavo del mes entraron al Vest\u00edbulo de Yav\u00e9. 
Pasaron dieciocho d\u00edas consagrando la Casa de Yav\u00e9. Y terminaron 
el d\u00eda diecis\u00e9is del mes primero.
{R}_{I}18_{/}Fueron luego a las habitaciones del rey Ezequ\u00edas y le 
dijeron: "Hemos purificado toda la Casa de Yav\u00e9, el altar del 
holocausto con todos sus utensilios, y la mesa de los panes 
ofrecidos con todos sus utensilios. {R}_{I}19_{/}Hemos reparado y 
santificado todos los objetos que, llevado por su infidelidad, el 
rey Ajaz profan\u00f3 durante su reinado, y est\u00e1n ante el altar de 
Yav\u00e9."
{R}_{I}20_{/}Entonces se levant\u00f3 el rey Ezequ\u00edas de ma\u00f1ana, reuni\u00f3 a los 
jefes de la ciudad y subi\u00f3 a la Casa de Yav\u00e9. {R}_{I}21_{/}Trajeron siete 
novillos, siete carneros, siete corderos, siete machos cabr\u00edos que 
se sacrificaron por los pecados del reino, del santuario y de todo 
el pa\u00eds de Jud\u00e1; y mand\u00f3 a los sacerdotes hijos de Aar\u00f3n que 
ofrecieran holocaustos sobre el altar de Yav\u00e9. {R}_{I}22_{/}Sacrificaron 
los novillos, y los sacerdotes recogieron la sangre que derramaron 
sobre el altar; luego inmolaron los carneros y rociaron con su 
sangre el altar; degollaron los corderos y con la sangre rociaron 
el altar.
{R}_{I}23_{/}Acercaron despu\u00e9s los machos cabr\u00edos por el pecado, ante el 
rey y la asamblea, y \u00e9stos pusieron las manos sobre ellos. 
{R}_{I}24_{/}Los sacerdotes los sacrificaron y ofrecieron la sangre en 
sacrificio por el pecado junto al altar como expiaci\u00f3n por todo 
Israel; porque el rey hab\u00eda ordenado que el holocausto y el 
sacrificio por el pecado fuesen por todo Israel.
{R}_{I}25_{/}Luego apost\u00f3 en la Casa de Yav\u00e9 a los levitas con c\u00edmbalos, 
salterios y c\u00edtaras, seg\u00fan las disposiciones de David, de Gad, 
vidente del rey, y de Nat\u00e1n, profeta, pues Yav\u00e9 da sus 
mandamientos por medio de sus profetas. {R}_{I}26_{/}Cuando ocuparon su 
sitio con los instrumentos de David y los sacerdotes con las 
trompetas, {R}_{I}27_{/}Ezequ\u00edas mand\u00f3 ofrecer el holocausto sobre el 
altar. Y al comenzar el holocausto comenzaron tambi\u00e9n los cantos y 
tocaron las trompetas junto con el coro de los instrumentos de 
David, rey de Israel.
{I}28_{/}Toda la asamblea, estando postrada, cantaron los c\u00e1nticos y 
tocaron las trompetas hasta que se consumi\u00f3 el holocausto.
{R}_{I}29_{/}Consumido el holocausto, el rey y todos los presentes 
doblaron las rodillas y se postraron. {R}_{I}30_{/}Despu\u00e9s el rey 
Ezequ\u00edas y los jefes mandaron a los levitas que alabaran a Yav\u00e9 
con las palabras de David y del vidente Asaf; y ellos cantaron 
alabanzas con alegr\u00eda, se pusieron de rodillas y se postraron. 
{R}_{I}31_{/}Despu\u00e9s tom\u00f3 la palabra Ezequ\u00edas y dijo: "Ahora ustedes se 
han consagrado totalmente a Yav\u00e9; ac\u00e9rquense y traigan sacrificios 
de acci\u00f3n de gracias a la Casa de Yav\u00e9." Y la asamblea ofreci\u00f3 
sacrificios en acci\u00f3n de gracias, y los de coraz\u00f3n generoso, 
tambi\u00e9n holocaustos.
{I}32_{/}El n\u00famero de los holocaustos ofrecidos fue de setenta bueyes, 
cien carneros y doscientos corderos; todos ellos consumidos por el 
fuego para Yav\u00e9. {I}33_{/}Se sacrificaron tambi\u00e9n seiscientos bueyes y 
tres mil ovejas. {R}_{I}34_{/}Pero como los sacerdotes eran pocos y no 
daban abasto para desollar todas estas v\u00edctimas, los ayudaron sus 
hermanos los levitas hasta terminar la labor, y hasta que los 
sacerdotes se purificaron. Pues los levitas estaban m\u00e1s instruidos 
que los sacerdotes sobre los ritos de purificaci\u00f3n. {I}35_{/}Hubo 
muchos holocaustos adem\u00e1s de las grasas de los sacrificios de 
comuni\u00f3n y de las libaciones para los holocaustos. As\u00ed qued\u00f3 
restablecido el culto de la Casa de Yav\u00e9. {R}_{I}36_{/}Ezequ\u00edas y el 
pueblo entero se pusieron alegres por lo que Dios acababa de hacer 
en medio de ellos; pues todo se hizo r\u00e1pidamente.
{N}LA GRAN PASCUA{/}

{1}30{/}

{R}_{I}1_{/}Ezequ\u00edas mand\u00f3 mensajeros a todo Israel y Jud\u00e1, y escribi\u00f3 
tambi\u00e9n cartas a Efra\u00edm y Manas\u00e9s para que vinieran a la Casa de 
Yav\u00e9 a Jerusal\u00e9n, a fin de celebrar la Pascua en honor de Yav\u00e9, el 
Dios de Israel. {R}_{I}2_{/}El rey y sus jefes y toda la asamblea de 
Jerusal\u00e9n acordaron celebrar la Pascua en el mes segundo, {R}_{I}3_{/}ya 
que no pod\u00edan celebrarla a su debido tiempo porque los sacerdotes 
no se hab\u00edan santificado en n\u00famero suficiente y el pueblo no se 
hab\u00eda reunido en Jerusal\u00e9n. {R}_{I}4_{/}Esto le pareci\u00f3 bien al rey y a 
toda la asamblea.
{R}_{I}5_{/}Y decidieron enviar aviso a todo Israel, desde Berseb\u00e1 hasta 
Dan, para que vinieran a Jerusal\u00e9n a celebrar la Pascua en honor 
de Yav\u00e9, el Dios de Israel, porque hac\u00eda mucho tiempo que no se 
celebraba seg\u00fan el rito prescrito. {R}_{I}6_{/}Los correos con las cartas 
del rey y de sus jefes recorrieron todo Israel y Jud\u00e1, como el rey 
lo hab\u00eda mandado, para decir: "Hijos de Israel, vuelvan a Yav\u00e9, el 
Dios de Abraham, de Isaac y de Israel, para que tenga compasi\u00f3n 
del resto que ha quedado de ustedes, los que han escapado de las 
manos de los reyes de Asur.
{R}_{I}7_{/}No sean como nuestros padres y hermanos, que fueron infieles 
a Yav\u00e9, el Dios de sus padres, por lo cual \u00e9l dej\u00f3 que fueran 
arruinados, como est\u00e1n viendo. {R}_{I}8_{/}No endurezcan sus corazones 
como nuestros padres, sino que den la mano a Yav\u00e9, vengan a su 
santuario que \u00e9l ha santificado para siempre, sirvan a Yav\u00e9, 
nuestro Dios, y el furor de su ira se apartar\u00e1 de ustedes. 
{R}_{I}9_{/}Porque si ustedes vuelven a Yav\u00e9, nuestros hermanos y 
nuestros hijos encontrar\u00e1n misericordia ante aquellos que los 
llevaron cautivos, y volver\u00e1n a esta tierra, pues Yav\u00e9, nuestro 
Dios, es clemente y misericordioso, y no apartar\u00e1 de nosotros su 
rostro si nos arrepentimos ante \u00e9l."
{I}10_{/}Los correos pasaron de ciudad en ciudad {R}_{I}11_{/}por el pa\u00eds de 
Efra\u00edm y de Manas\u00e9s llegando hasta Zabul\u00f3n. Pero se re\u00edan y se 
burlaban de ellos. Sin embargo, hombres de Aser, Manas\u00e9s y Zabul\u00f3n 
hicieron penitencia y vinieron a Jerusal\u00e9n. {R}_{I}12_{/}Tambi\u00e9n en Jud\u00e1 
se dej\u00f3 sentir la mano de Dios que les dio un mismo coraz\u00f3n para 
cumplir el mandato del rey y de los jefes, seg\u00fan la palabra de 
Yav\u00e9. {R}_{I}13_{/}Se reuni\u00f3 en Jerusal\u00e9n mucha gente para celebrar la 
fiesta de los Azimos en el mes segundo; era una asamblea muy 
grande. {R}_{I}14_{/}Se levantaron y quitaron los altares que hab\u00eda en 
Jerusal\u00e9n, quitaron tambi\u00e9n todos los altares en que se quemaba 
incienso y los arrojaron al torrente Cedr\u00f3n.
{R}_{I}15_{/}Sacrificaron la Pascua el d\u00eda catorce del mes segundo. 
Tambi\u00e9n los sacerdotes y los levitas, llenos de confusi\u00f3n, se 
santificaron y trajeron holocaustos a la Casa de Yav\u00e9. 
{R}_{I}16_{/}Ocuparon sus puestos seg\u00fan su reglamento, conforme a la Ley 
de Mois\u00e9s, hombre de Dios; y los sacerdotes rociaban con la sangre 
que recib\u00edan de mano de los levitas. {I}17_{/}Y como muchos de la 
asamblea no se hab\u00edan santificado, los levitas fueron los 
encargados de inmolar los corderos pascuales para todos los que no 
se hallaban puros, a fin de santificarlos para Yav\u00e9. {R}_{I}18_{/}Pues 
una gran parte del pueblo, muchos de Efra\u00edm, de Manas\u00e9s, de 
Isacar, y de Zabul\u00f3n, no se hab\u00edan purificado y con todo comieron 
la Pascua sin observar lo escrito.
Pero Ezequ\u00edas rez\u00f3 por ellos diciendo: "Que Yav\u00e9 que es bueno 
perdone {R}_{I}19_{/}a todos aquellos cuyo coraz\u00f3n est\u00e1 dispuesto a 
buscar a Yav\u00e9 Dios, el Dios de sus padres, aunque no tengan la 
pureza requerida para las cosas sagradas." {R}_{I}20_{/}Y Yav\u00e9 escuch\u00f3 a 
Ezequ\u00edas y no castig\u00f3 al pueblo por este incumplimiento.
{R}_{I}21_{/}Los hijos de Israel que estaban en Jerusal\u00e9n celebraron la 
fiesta de los Azimos por siete d\u00edas con gran alegr\u00eda, mientras los 
levitas y los sacerdotes alababan a Yav\u00e9 todos los d\u00edas con todas 
sus fuerzas. {R}_{I}22_{/}Ezequ\u00edas habl\u00f3 al coraz\u00f3n de todos los levitas, 
que demostraban tener perfecto conocimiento de Yav\u00e9. Celebraron la 
solemnidad durante siete d\u00edas sacrificando sacrificios de comuni\u00f3n 
y alabando a Yav\u00e9, el Dios de sus padres. {I}23_{/}Toda la asamblea 
decidi\u00f3 celebrar la solemnidad por otros siete d\u00edas y la 
celebraron con j\u00fabilo siete d\u00edas m\u00e1s.
{R}_{I}24_{/}Ezequ\u00edas, rey de Jud\u00e1, hab\u00eda reservado para toda la asamblea 
mil novillos y siete mil ovejas. Los jefes, por su parte, hab\u00edan 
reservado para la asamblea mil novillos y diez mil ovejas. Y 
muchos sacerdotes estaban listos despu\u00e9s de cumplir los ritos de 
purificaci\u00f3n. {R}_{I}25_{/}Toda la asamblea de Jud\u00e1, los sacerdotes y los 
levitas, y tambi\u00e9n toda la asamblea que hab\u00eda venido de Israel y 
los forasteros venidos de la tierra de Israel, lo mismo que los 
que viv\u00edan en Jud\u00e1, estaban muy alegres.
{R}_{I}26_{/}Hubo gran gozo en Jerusal\u00e9n porque desde los d\u00edas de 
Salom\u00f3n, hijo de David, rey de Israel, no se hab\u00eda visto cosa 
semejante. {R}_{I}27_{/}Los sacerdotes y levitas bendijeron al pueblo; y 
fue escuchada su voz y su oraci\u00f3n penetr\u00f3 en el cielo a su santa 
Morada.
{1}31{/}

{R}_{I}1_{/}Terminado todo esto, salieron todos los israelitas que se 
encontraban presentes a recorrer las ciudades de Jud\u00e1 y rompieron 
las piedras paradas, abatieron los troncos sagrados y derribaron 
los santuarios de lomas y los altares en todo Jud\u00e1 y Benjam\u00edn, y 
tambi\u00e9n en Efra\u00edm y Manas\u00e9s, hasta acabar con ellos. Despu\u00e9s 
volvieron todos los hijos de Israel, cada cual a su propiedad, a 
sus ciudades.
{R}_{I}2_{/}Ezequ\u00edas restableci\u00f3 las clases de los sacerdotes y de los 
levitas, cada uno en su secci\u00f3n seg\u00fan su servicio, ya fuera 
sacerdote, ya levita, ya se tratara de holocaustos y sacrificios 
de comuni\u00f3n, ya de servicio lit\u00fargico, acci\u00f3n de gracias o himnos 
en las puertas del campamento de Yav\u00e9.
{R}_{I}3_{/}El rey destin\u00f3 una parte de sus riquezas para los holocaustos 
de los s\u00e1bados, de las lunas nuevas y de las solemnidades, seg\u00fan 
lo escrito en la Ley de Yav\u00e9. {R}_{I}4_{/}Mand\u00f3 al pueblo que habitaba en 
Jerusal\u00e9n que entregara a los sacerdotes y levitas la parte que 
les corresponde, a fin de que pudieran perseverar en la Ley de 
Yav\u00e9. {R}_{I}5_{/}Cuando se promulg\u00f3 esta disposici\u00f3n, los hijos de 
Israel trajeron en abundancia las primicias del trigo, del vino, 
del aceite y de la miel y de todos los productos del campo: 
ofrecieron abundantes diezmos de todo.
{R}_{I}6_{/}Los hijos de Israel y de Jud\u00e1 que viv\u00edan en las ciudades 
trajeron tambi\u00e9n el diezmo del ganado mayor y menor y el diezmo de 
las cosas sagradas, consagradas a Yav\u00e9, su Dios, y los dieron por 
montones. {I}7_{/}En el tercer mes comenzaron a apilar los montones y 
terminaron el s\u00e9ptimo mes. {R}_{I}8_{/}Ezequ\u00edas y los jefes vinieron a 
ver los montones y bendijeron a Yav\u00e9 y a su pueblo Israel. 
{R}_{I}9_{/}Cuando Ezequ\u00edas pregunt\u00f3 a los sacerdotes y levitas acerca de 
los montones, {R}_{I}10_{/}respondi\u00f3 el sumo sacerdote Azar\u00edas, de la 
familia de Sadoq, y dijo: "Desde que comenzaron a traer las 
ofrendas reservadas a la Casa de Yav\u00e9, hemos comido y nos hemos 
saciado, y a\u00fan sobra much\u00edsimo, porque Yav\u00e9 ha bendecido a su 
pueblo; y esta gran cantidad es la que sobra."
{R}_{I}11_{/}Ezequ\u00edas entonces mand\u00f3 que prepararan salas en la Casa de 
Yav\u00e9. Las prepararon, {I}12_{/}y llevaron all\u00ed constantemente las 
ofrendas reservadas, los diezmos y las cosas sagradas. El levita 
Gonan\u00edas fue nombrado intendente, y Sim\u00ed, hermano suyo, era el 
segundo. {R}_{I}13_{/}Jejiel, Azar\u00edas, Najot, Azael, Jerimot, Josabat, 
Eliel, Kimak\u00edas, Majot y Bena\u00edas eran inspectores, a las \u00f3rdenes 
de Konan\u00edas y de Sim\u00ed, su hermano, bajo la vigilancia del rey 
Ezequ\u00edas y de Ozar\u00edas, pr\u00edncipe de la Casa de Dios. {R}_{I}14_{/}El 
levita Cor\u00e9, hijo de Jimn\u00e1, portero de la puerta oriental, estaba 
encargado de las ofrendas voluntarias hechas a Dios y deb\u00eda 
repartir las ofrendas reservadas a Yav\u00e9 y las cosas sacrat\u00edsimas.
{I}15_{/}En las ciudades sacerdotales estaban permanentemente bajo sus 
\u00f3rdenes Edem, Mibyam\u00edn, Jesua, Sema\u00edas, Amar\u00edas y Sekan\u00edas para 
repartir a sus hermanos, as\u00ed grandes como chicos, seg\u00fan sus 
clases, {I}16_{/}sin perjudicar a los hombres de treinta a\u00f1os para 
arriba inscritos en las genealog\u00edas, a todos los que entraban en 
la Casa de Yav\u00e9 para las tareas de cada d\u00eda, para cumplir los 
servicios de su ministerio, conforme a sus clases. {R}_{I}17_{/}Los 
sacerdotes estaban inscritos en las genealog\u00edas, conforme a sus 
casas paternas, igual que los levitas, desde los veinte a\u00f1os en 
adelante, seg\u00fan sus obligaciones y sus clases. {I}18_{/}Hubo que 
inscribir a todos sus ni\u00f1os, sus mujeres, sus hijos e hijas, junto 
con toda la asamblea, mientras ellos permanec\u00edan atareados en las 
cosas sagradas.
{R}_{I}19_{/}Para los sacerdotes, hijos de Aar\u00f3n, que viv\u00edan en el campo 
en las aldeas de sus ciudades, hab\u00eda en cada ciudad hombres 
designados nominalmente, para dar las porciones a todos los 
varones de familia sacerdotal y a todos los levitas inscritos en 
las genealog\u00edas.
{R}_{I}20_{/}As\u00ed procedi\u00f3 Ezequ\u00edas en todo Jud\u00e1 haciendo lo que era bueno 
y recto y verdadero, ante Yav\u00e9 su Dios. Todas las obras que 
realiz\u00f3 en servicio de la Casa de Yav\u00e9, de la Ley y los 
mandamientos, las hizo buscando a su Dios con todo su coraz\u00f3n y 
tuvo \u00e9xito.
{N}INVASI\u00d3N DE SENAQUERIB{/}

{1}32{/}

{R}_{I}1_{/}Despu\u00e9s de todas estas pruebas de fidelidad de Ezequ\u00edas vino 
Senaquerib, rey de Asur, invadi\u00f3 Jud\u00e1, siti\u00f3 dos ciudades 
fortificadas y mand\u00f3 derribar las murallas. {R}_{I}2_{/}Cuando Ezequ\u00edas 
vio que Senaquerib ven\u00eda con intenci\u00f3n de atacar a Jerusal\u00e9n 
{R}_{I}3_{/}se reuni\u00f3 con todos los jefes y hombres valerosos y llegaron 
al acuerdo de cortar las fuentes de agua que hab\u00eda fuera de la 
ciudad.
{R}_{I}4_{/}Se junt\u00f3 mucha gente y cortaron todas las fuentes de agua y 
los esteros que corr\u00edan por el medio del territorio, diciendo: "Si 
vienen los asirios, que tengan el agua medida."
{R}_{I}5_{/}Con gran \u00e1nimo repar\u00f3 la parte de la muralla que estaba 
derribada, alzando torres sobre ella. Levant\u00f3, adem\u00e1s, otra 
muralla exterior, fortific\u00f3 el Milo en la ciudad de David y 
fabric\u00f3 gran cantidad de armas y escudos.
{I}6_{/}Nombr\u00f3 generales al frente de las tropas, los reuni\u00f3 a todos 
en la plaza de la puerta de la ciudad y habl\u00e1ndoles al coraz\u00f3n les 
dijo: {R}_{I}7_{/}"Sean fuertes y tengan \u00e1nimo, no teman ni desmayen ante 
el rey de Asur ni ante todo el ej\u00e9rcito que viene con \u00e9l, porque 
es m\u00e1s el que est\u00e1 con nosotros que lo que est\u00e1 con \u00e9l. {R}_{I}8_{/}Con 
\u00e9l hay una fuerza humana, pero con nosotros est\u00e1 Yav\u00e9, nuestro 
Dios, para ayudarnos y combatir nuestros combates."
El pueblo qued\u00f3 confortado con las palabras de Ezequ\u00edas, rey de 
Jud\u00e1.
{R}_{I}9_{/}Despu\u00e9s de esto, Senaquerib, rey de Asur, que estaba sitiando 
Laquis con todas sus tropas, envi\u00f3 mensajeros a Ezequ\u00edas, rey de 
Jud\u00e1, y a los jud\u00edos en Jerusal\u00e9n para decirles: {R}_{I}10_{/}"As\u00ed dice 
Senaquerib, rey de Asur: \u00bfEn qui\u00e9n tienen puesta su confianza, 
para permanecer cercados en Jerusal\u00e9n? {R}_{I}11_{/}\u00bfNo los enga\u00f1a 
Ezequ\u00edas cuando les dice: Yav\u00e9, nuestro Dios, nos librar\u00e1 de la 
mano del rey de Asiria? \u00bfNo es culpable de que van a morir de 
hambre y sed? {R}_{I}12_{/}\u00bfNo es este mismo Ezequ\u00edas el que ha quitado 
los santuarios altos y los altares y ha dicho a Jud\u00e1 y a 
Jerusal\u00e9n: Ante un solo altar se postrar\u00e1n y sobre \u00e9l quemar\u00e1n 
incienso?
{R}_{I}13_{/}\u00bfAcaso ignoran ustedes lo que yo y mis padres hemos hecho 
con todos los pueblos de los dem\u00e1s pa\u00edses? \u00bfPor ventura los dioses 
de estas naciones han sido capaces de liberar sus territorios de 
mi mano? {R}_{I}14_{/}\u00bfQui\u00e9n de entre todos los dioses de aquellas 
naciones que mis padres exterminaron pudo liberar a su pueblo de 
mi mano? \u00bfEs que el Dios de ustedes podr\u00e1 librarse de mi mano?
{R}_{I}15_{/}As\u00ed, pues, que no los enga\u00f1e Ezequ\u00edas ni los seduzca con 
vanas promesas. No lo crean. Ning\u00fan Dios de ninguna naci\u00f3n o reino 
ha podido salvar a su pueblo de mi mano, ni de la mano de mis 
padres. \u00a1Cu\u00e1nto menos podr\u00e1n los dioses de ustedes librarlos de mi 
mano!"
{R}_{I}16_{/}Sus mensajeros dijeron todav\u00eda m\u00e1s cosas contra Yav\u00e9 y 
contra Ezequ\u00edas, su siervo. {R}_{I}17_{/}Escribi\u00f3 adem\u00e1s cartas para 
insultar a Yav\u00e9, Dios de Israel, hablando contra \u00e9l de este modo: 
"As\u00ed como los dioses de las naciones de otros pa\u00edses no las han 
salvado de mi mano, as\u00ed tampoco el Dios de Ezequ\u00edas salvar\u00e1 a su 
pueblo de mi mano."
{R}_{I}18_{/}Los mensajeros gritaban en voz alta, en lengua jud\u00eda, al 
pueblo de Jerusal\u00e9n que estaba sobre la muralla, para 
atemorizarlos y asustarlos y as\u00ed poder conquistar la ciudad. 
{R}_{I}19_{/}Hablaban del Dios de Jerusal\u00e9n como de los dioses de los 
pueblos de la tierra, que son obras de manos de hombre.
{R}_{I}20_{/}En esta situaci\u00f3n, el rey Ezequ\u00edas y el profeta Isa\u00edas, hijo 
de Am\u00f3s, oraron y clamaron al cielo. {R}_{I}21_{/}Y Yav\u00e9 envi\u00f3 un \u00e1ngel 
que extermin\u00f3 a todos los mejores guerreros de su ej\u00e9rcito, a los 
pr\u00edncipes y a los jefes que hab\u00eda en el campamento del rey de 
Asur. Este volvi\u00f3 a su tierra con gran verg\u00fcenza y al entrar a la 
casa de su dios, all\u00ed mismo, sus propios hijos lo mataron a 
espada.
{R}_{I}22_{/}As\u00ed salv\u00f3 Yav\u00e9 a Ezequ\u00edas y a los habitantes de Jerusal\u00e9n de 
la mano de Senaquerib, rey de Asur, y de la mano de todos sus 
enemigos, y les dio paz por todos lados. {R}_{I}23_{/}Muchos trajeron 
entonces ofrendas a Yav\u00e9, a Jerusal\u00e9n, y presentes a Ezequ\u00edas, rey 
de Jud\u00e1; el cual desde aquel entonces adquiri\u00f3 gran prestigio a 
los ojos de todas las naciones.
{R}_{I}24_{/}En aquellos d\u00edas Ezequ\u00edas cay\u00f3 enfermo de muerte; pero hizo 
oraci\u00f3n a Yav\u00e9, que le habl\u00f3 y le otorg\u00f3 una se\u00f1al maravillosa. 
{R}_{I}25_{/}Sin embargo, Ezequ\u00edas no correspondi\u00f3 al bien que hab\u00eda 
recibido, pues se puso orgulloso su coraz\u00f3n, por lo cual la c\u00f3lera 
vino sobre \u00e9l, sobre Jud\u00e1 y Jerusal\u00e9n.
{R}_{I}26_{/}Mas, despu\u00e9s de haberse puesto orgulloso, se humill\u00f3 
Ezequ\u00edas, \u00e9l y los habitantes de Jerusal\u00e9n; y por eso no estall\u00f3 
contra ellos la c\u00f3lera de Yav\u00e9 en los d\u00edas de Ezequ\u00edas.
{R}_{I}27_{/}Ezequ\u00edas tuvo riquezas y gloria en gran abundancia. Adquiri\u00f3 
tesoros de plata, oro, piedras preciosas, b\u00e1lsamos, joyas y de 
toda suerte de objetos de valor. {I}28_{/}Se hizo tambi\u00e9n grandes 
almacenes para las rentas del trigo, mosto y aceite, pesebres para 
toda clase de ganado y ten\u00eda reba\u00f1os en sus pesebres.
{I}29_{/}Se construy\u00f3 ciudades y adquiri\u00f3 ganado mayor y menor en 
abundancia, pues Yav\u00e9 le hab\u00eda dado much\u00edsimas riquezas.
{R}_{I}30_{/}Este mismo Ezequ\u00edas cort\u00f3 la salida superior a las aguas del 
Guij\u00f3n y las condujo bajo tierra, a la parte occidental de la 
ciudad de David. Ezequ\u00edas tuvo \u00e9xito en todas sus empresas. 
{R}_{I}31_{/}Sin embargo, cuando los pr\u00edncipes de Babilonia enviaron 
embajadores para enterarse de la se\u00f1al maravillosa ocurrida en el 
pa\u00eds, Yav\u00e9 lo abandon\u00f3 para probarlo y descubrir todo lo que ten\u00eda 
en su coraz\u00f3n.
{R}_{I}32_{/}Lo dem\u00e1s referente a Ezequ\u00edas y sus obras piadosas est\u00e1 
escrito en las visiones del profeta Isa\u00edas, hijo de Am\u00f3s, y en el 
libro de los Reyes de Jud\u00e1 y de Israel.
{R}_{I}33_{/}Muri\u00f3 y lo sepultaron en la subida de los sepulcros de los 
hijos de David; y todo Jud\u00e1 y los habitantes de Jerusal\u00e9n le 
rindieron honores a su muerte. En su lugar rein\u00f3 su hijo Manas\u00e9s.
{N}MANAS\u00c9S{/}

{1}33{/}

{R}_{I}1_{/}Manas\u00e9s ten\u00eda doce a\u00f1os cuando comenz\u00f3 a reinar, y rein\u00f3 
cincuenta y cinco a\u00f1os en Jerusal\u00e9n. {R}_{I}2_{/}Hizo el mal a los ojos 
de Yav\u00e9 imitando las costumbres abominables de las naciones a las 
que Yav\u00e9 quit\u00f3 el pa\u00eds para d\u00e1rselo a Israel. {R}_{I}3_{/}Volvi\u00f3 a 
edificar los santuarios altos que su padre Ezequ\u00edas hab\u00eda 
derribado, levant\u00f3 altares a los baales, hizo troncos sagrados, se 
postr\u00f3 ante todo el ej\u00e9rcito de los cielos y les sirvi\u00f3. 
{R}_{I}4_{/}Construy\u00f3 tambi\u00e9n altares en la Casa de Yav\u00e9, de la que Yav\u00e9 
hab\u00eda dicho:
"En Jerusal\u00e9n estar\u00e1 mi Nombre para siempre."
{I}5_{/}Edific\u00f3 altares a todo el ej\u00e9rcito de los cielos en los dos 
patios de la Casa de Yav\u00e9 {I}6_{/}y sacrific\u00f3 a sus hijos por el fuego 
en el valle de Ben-Hinom; practic\u00f3 la adivinanza, la magia y la 
hechicer\u00eda, estableci\u00f3 espiritistas y adivinos, haciendo mucho mal 
a los ojos de Yav\u00e9 y provocando su c\u00f3lera. {R}_{I}7_{/}Coloc\u00f3 el \u00eddolo 
que hab\u00eda fabricado en la Casa de Yav\u00e9, de la cual hab\u00eda dicho 
Dios a David y a Salom\u00f3n su hijo: "En esta Casa y en Jerusal\u00e9n, 
que he elegido entre las tribus de Israel, pondr\u00e9 mi Nombre para 
siempre. {R}_{I}8_{/}Y no apartar\u00e9 m\u00e1s el pie de Israel de sobre la 
tierra que di a sus padres, con tal que procuren hacer seg\u00fan todo 
lo que les he mandado, seg\u00fan toda la Ley, los decretos y las 
normas ordenadas por Mois\u00e9s."
{R}_{I}9_{/}Manas\u00e9s desvi\u00f3 a Jud\u00e1 y a los habitantes de Jerusal\u00e9n para 
que hicieran mayores males que las naciones que Yav\u00e9 hab\u00eda 
exterminado delante de los hijos de Israel. {R}_{I}10_{/}Habl\u00f3 Yav\u00e9 a 
Manas\u00e9s y a su pueblo, pero no le hicieron caso.
{R}_{I}11_{/}Entonces Yav\u00e9 hizo venir sobre ellos a los jefes del 
ej\u00e9rcito del rey de Asur, que apresaron a Manas\u00e9s con ganchos, lo 
ataron con cadenas de bronce y lo llevaron a Babilonia. 
{R}_{I}12_{/}Cuando se vio en angustia, quiso aplacar a Yav\u00e9, su Dios, 
humill\u00e1ndose profundamente en presencia del Dios de sus padres. 
{R}_{I}13_{/}Rez\u00f3 a \u00e9l y Dios accedi\u00f3, escuch\u00f3 su oraci\u00f3n y le concedi\u00f3 
que volviera a Jerusal\u00e9n y reinara nuevamente. Entonces supo 
Manas\u00e9s que s\u00f3lo Yav\u00e9 es Dios.
{R}_{I}14_{/}Despu\u00e9s de esto edific\u00f3 la muralla exterior de la Ciudad de 
David al occidente de Guij\u00f3n, en el torrente, hasta la entrada de 
la Puerta de los Peces, cercando el Ofel, y la llev\u00f3 a gran 
altura. Puso tambi\u00e9n jefes del ej\u00e9rcito en todas las plazas 
fuertes de Jud\u00e1.
{R}_{I}15_{/}Quit\u00f3 de la Casa de Yav\u00e9 todos los dioses extra\u00f1os, el \u00eddolo 
y todos los altares que hab\u00eda construido en el cerro de la Casa de 
Yav\u00e9 y en Jerusal\u00e9n, y los ech\u00f3 fuera de la ciudad. 
{R}_{I}16_{/}Reedific\u00f3 el altar de Yav\u00e9 y ofreci\u00f3 sacrificios de comuni\u00f3n 
y de alabanza; y mand\u00f3 a Jud\u00e1 que sirviera a Yav\u00e9, el Dios de 
Israel. {I}17_{/}El pueblo a\u00fan ofrec\u00eda sacrificios en los lugares 
altos, pero nada m\u00e1s que a Yav\u00e9.
{R}_{I}18_{/}Los dem\u00e1s hechos de Manas\u00e9s, su oraci\u00f3n a Dios, y las 
palabras de los videntes que le hablaron en nombre de Yav\u00e9, Dios 
de Israel, se encuentran en los Hechos de los Reyes de Israel. 
{I}19_{/}Asimismo su oraci\u00f3n, y c\u00f3mo fue escuchada, y todos sus 
pecados y apostas\u00eda: los sitios en que edific\u00f3 santuarios altos y 
levant\u00f3 troncos sagrados e \u00eddolos antes de hacer penitencia, est\u00e1n 
escritos en los Hechos de Josay. {R}_{I}20_{/}Se acost\u00f3 Manas\u00e9s con sus 
padres y lo sepultaron en el huerto de su casa. En su lugar rein\u00f3 
su hijo Am\u00f3n.
{N}AM\u00d3N{/}

{R}_{I}21_{/}Am\u00f3n ten\u00eda veintid\u00f3s a\u00f1os cuando empez\u00f3 a reinar, y rein\u00f3 
dos a\u00f1os en Jerusal\u00e9n. {R}_{I}22_{/}Hizo el mal a los ojos de Yav\u00e9, como 
hab\u00eda hecho su padre Manas\u00e9s, y sirvi\u00f3 a todos los \u00eddolos que 
hab\u00eda hecho. {R}_{I}23_{/}Pero no se humill\u00f3 delante de Yav\u00e9 como lo 
hab\u00eda hecho su padre Manas\u00e9s. Al contrario, Am\u00f3n cometi\u00f3 a\u00fan m\u00e1s 
pecados. {R}_{I}24_{/}Sus servidores conspiraron contra \u00e9l y le dieron 
muerte en su casa. {R}_{I}25_{/}Pero el pueblo mat\u00f3 a todos los 
conspiradores y proclam\u00f3 rey en su lugar a su hijo Jos\u00edas.
{N}JOS\u00cdAS{/}

{1}34{/}

{R}_{I}1_{/}Jos\u00edas ten\u00eda ocho a\u00f1os cuando comenz\u00f3 a reinar, y rein\u00f3 
treinta y un a\u00f1os en Jerusal\u00e9n. {R}_{I}2_{/}Hizo lo que era bueno a los 
ojos de Yav\u00e9, siguiendo los caminos de su padre David, sin 
apartarse de ellos de ninguna manera.
{R}_{I}3_{/}El a\u00f1o octavo de su reinado, siendo todav\u00eda joven, comenz\u00f3 a 
buscar al Dios de su padre David; y en el a\u00f1o doce comenz\u00f3 a 
purificar a Jud\u00e1 y Jerusal\u00e9n de los santuarios altos, de los 
troncos sagrados, de las estatuas y de los \u00eddolos fundidos. 
{I}4_{/}Derribaron en su presencia los altares de los baales y las 
piedras paradas que hab\u00eda sobre ellos, y rompi\u00f3 los troncos 
sagrados, las im\u00e1genes y los \u00eddolos fundidos, reduci\u00e9ndolos a 
polvo que esparci\u00f3 sobre las sepulturas de los que les hab\u00edan 
ofrecido sacrificios. {R}_{I}5_{/}Quem\u00f3 los huesos de sus sacerdotes 
sobre sus altares y purific\u00f3 a Jud\u00e1 y Jerusal\u00e9n. {R}_{I}6_{/}En las 
ciudades de Manas\u00e9s, de Efra\u00edm y de Sime\u00f3n, y hasta en Neftal\u00ed y 
en los territorios asolados que las rodeaban, {R}_{I}7_{/}derrib\u00f3 los 
altares, demoli\u00f3 los troncos sagrados y las estatuas y las redujo 
a polvo, y destruy\u00f3 las piedras paradas en toda la tierra de 
Israel. Despu\u00e9s regres\u00f3 a Jerusal\u00e9n.
{R}_{I}8_{/}El a\u00f1o dieciocho de su reinado, con el fin de purificar el 
pa\u00eds y la Casa, mand\u00f3 a Saf\u00e1n, hijo de Asal\u00edas, a Maas\u00edas, 
comandante de la ciudad, y a Joaj, hijo de Joajaz, heraldo, que 
reparasen la Casa de Yav\u00e9, su Dios. {R}_{I}9_{/}Fueron, pues, donde el 
sumo sacerdote Helqu\u00edas y le entregaron el dinero tra\u00eddo a la Casa 
de Dios, es decir, todo lo que los levitas y porteros hab\u00edan 
recibido de Manas\u00e9s y de Efra\u00edm y de todo el resto de Israel, de 
todo Jud\u00e1 y Benjam\u00edn y de los habitantes de Jerusal\u00e9n.
{I}10_{/}Lo pusieron en manos de los que hac\u00edan el trabajo, los 
encargados de la Casa de Yav\u00e9, y \u00e9stos se lo dieron a los obreros 
para restaurar y reparar la Casa. {R}_{I}11_{/}Lo dieron a los 
carpinteros y obreros de la construcci\u00f3n para comprar piedras de 
cantera y madera para las vigas y la armaz\u00f3n de los edificios 
destruidos por los reyes de Jud\u00e1.
{R}_{I}12_{/}Estos trabajaban permanentemente en la obra. Estaban bajo la 
vigilancia de Yajat y Abd\u00edas, levitas de los hijos de Merar\u00ed, y de 
Zacar\u00edas y Mesulam, de los hijos de los quehatitas, que los 
dirig\u00edan, y de otros levitas, todos ellos maestros en tocar 
instrumentos de m\u00fasica. {I}13_{/}Tambi\u00e9n dirig\u00edan a los peones de 
carga y a todos los que trabajaban en la obra en los distintos 
servicios. Entre los levitas hab\u00eda adem\u00e1s escribas, notarios y 
porteros.
{N}DESCUBRIMIENTO DE LA LEY{/}

{R}_{I}14_{/}Cuando estaban sacando el dinero tra\u00eddo de la Casa de Yav\u00e9, 
el sacerdote Helqu\u00edas encontr\u00f3 el libro de la Ley de Yav\u00e9 dada a 
Mois\u00e9s. {R}_{I}15_{/}Tom\u00f3 la palabra y dijo al secretario Saf\u00e1n: "He 
encontrado el libro de la Ley en la Casa de Yav\u00e9"; y Helqu\u00edas 
entreg\u00f3 el libro a Saf\u00e1n. {R}_{I}16_{/}Saf\u00e1n llev\u00f3 el libro al rey, y le 
rindi\u00f3 cuentas diciendo: "Tus servidores est\u00e1n haciendo todo lo 
que les ha sido encargado. {I}17_{/}Han fundido el dinero tra\u00eddo a la 
Casa de Yav\u00e9 y lo han entregado a los encargados y a los que 
trabajaban en la obra. {R}_{I}18_{/}Luego el secretario Saf\u00e1n anunci\u00f3 al 
rey: "El sacerdote Helqu\u00edas me ha entregado un libro." Y Saf\u00e1n 
ley\u00f3 una parte de dicho libro en presencia del rey.
{R}_{I}19_{/}Cuando el rey escuch\u00f3 las palabras de la Ley, rasg\u00f3 sus 
vestidos {R}_{I}20_{/}y orden\u00f3 a Helqu\u00edas, a Ajicam, hijo de Saf\u00e1n, a 
Abd\u00f3n, hijo de Mik\u00e1, a Saf\u00e1n, secretario, y a Asa\u00edas, servidor del 
rey: {R}_{I}21_{/}"Vayan, consulten a Yav\u00e9 por m\u00ed y por el resto de 
Israel y de Jud\u00e1, acerca de las palabras del libro que ha sido 
encontrado. Seguramente Yav\u00e9 est\u00e1 muy enojado contra nosotros, 
pues nuestros padres no han guardado la palabra de Yav\u00e9 y no han 
obrado conforme a todo lo escrito en este libro."
{R}_{I}22_{/}Helqu\u00edas y los enviados del rey fueron donde la profetisa 
Juld\u00e1, esposa de Salum, hijo de Yoquejat, hijo de Jasr\u00e1, encargado 
del vestuario. Ella viv\u00eda en Jerusal\u00e9n, en la ciudad nueva. Ellos 
le hablaron conforme a lo indicado {R}_{I}23_{/}y ella respondi\u00f3: 
"Escuchen la palabra que dirige Yav\u00e9 a ese hombre que los ha 
enviado a m\u00ed. {R}_{I}24_{/}As\u00ed habla Yav\u00e9: Voy a traer la desgracia sobre 
este lugar y sobre sus habitantes, conforme a todas las 
maldiciones escritas en el libro que se ha le\u00eddo delante del rey 
de Jud\u00e1. {I}25_{/}Ellos me han abandonado y han quemado incienso a 
otros dioses, irrit\u00e1ndome con todas las obras de sus manos, y por 
eso mi c\u00f3lera se ha derramado sobre este lugar y no se apagar\u00e1.
{R}_{I}26_{/}Y al rey de Jud\u00e1 que los ha enviado para consultar a Yav\u00e9, 
le dir\u00e1n: As\u00ed dice Yav\u00e9, Dios de Israel, acerca de las palabras 
que has o\u00eddo. {R}_{I}27_{/}Tu coraz\u00f3n se ha conmovido y te has humillado 
delante de Dios al o\u00edr mis palabras contra este lugar y sus 
habitantes; te has humillado ante m\u00ed, has rasgado tus vestidos y 
has llorado ante m\u00ed; por eso yo, a mi vez, he o\u00eddo, palabra de 
Yav\u00e9. {R}_{I}28_{/}Voy a reunirte con tus padres y ser\u00e1s recibido en paz 
en tu sepulcro; y no ver\u00e1n tus ojos ninguno de los males que voy a 
traer sobre este lugar y sus habitantes."
{N}ELLOS LLEVARON LA RESPUESTA AL REY{/}

{R}_{I}29_{/}Entonces el rey envi\u00f3 un mensajero para reunir a todos los 
jefes de Jud\u00e1 y de Jerusal\u00e9n. {R}_{I}30_{/}Subi\u00f3 el rey a la Casa de Yav\u00e9 
con todos los hombres de Jud\u00e1 y los habitantes de Jerusal\u00e9n, los 
sacerdotes y los levitas, y todo el pueblo desde el mayor hasta el 
menor, y ley\u00f3 a sus o\u00eddos todas las palabras del Libro de la 
Alianza que hab\u00eda sido encontrado en la Casa de Yav\u00e9. {R}_{I}31_{/}El rey 
se mantuvo de pie sobre su estrado y celebr\u00f3 la Alianza en 
presencia de Yav\u00e9, tomando el compromiso de caminar tras Yav\u00e9 y 
guardar sus mandamientos, sus testimonios y sus preceptos con todo 
su coraz\u00f3n y con toda su alma, cumpliendo las palabras de la 
Alianza escritas en aquel libro.
{R}_{I}32_{/}Hizo que se adhirieran a la Alianza cuantos se hallaban en 
Jerusal\u00e9n y en Benjam\u00edn, y los habitantes de Jerusal\u00e9n tuvieron 
que actuar de acuerdo con la Alianza de Dios, el Dios de sus 
padres. {R}_{I}33_{/}Jos\u00edas hizo desaparecer todas las abominaciones de 
las provincias en que viv\u00edan los hijos de Israel y oblig\u00f3 a todos 
los que se encontraban en Jerusal\u00e9n a servir a Yav\u00e9, su Dios. Y 
mientras \u00e9l vivi\u00f3 no se apartaron m\u00e1s de Yav\u00e9, el Dios de sus 
padres.
{N}LA PASCUA DE JOS\u00cdAS{/}

{1}35{/}

{R}_{I}1_{/}Jos\u00edas celebr\u00f3 una Pascua en honor de Yav\u00e9 en Jerusal\u00e9n; 
inmolaron la Pascua el d\u00eda catorce del primer mes. {R}_{I}2_{/}Estableci\u00f3 
a los sacerdotes en sus funciones y les dio \u00e1nimo para servir en 
la Casa de Yav\u00e9. {R}_{I}3_{/}Dijo a los levitas que ense\u00f1an a todo Israel 
y est\u00e1n consagrados a Yav\u00e9: "Pongan el Arca Santa en la Casa que 
construy\u00f3 Salom\u00f3n, hijo de David, rey de Israel, porque ya no 
habr\u00e1n de llevarla en los hombros. Ahora sirvan a Yav\u00e9 nuestro 
Dios y a Israel, su pueblo. {R}_{I}4_{/}Est\u00e9n preparados seg\u00fan las casas 
paternas y las clases de ustedes conforme a lo escrito por David, 
rey de Israel, y lo escrito por su hijo Salom\u00f3n. {R}_{I}5_{/}Ocupen el 
sitio que les corresponde en el santuario seg\u00fan los grupos de sus 
casas paternas y el orden establecido en la tribu de Lev\u00ed para 
estar a disposici\u00f3n de sus hermanos, la gente del pueblo. 
{R}_{I}6_{/}Luego inmolen la Pascua, santif\u00edquense y prep\u00e1renla para sus 
hermanos cumpliendo la orden de Yav\u00e9, dada por medio de Mois\u00e9s."
{R}_{I}7_{/}Jos\u00edas reserv\u00f3 para la gente del pueblo corderos y cabritos 
en n\u00famero de treinta mil, todos ellos como v\u00edctimas pascuales, 
para cuantos se hallaban presentes, y tres mil bueyes. Todo ello 
de la hacienda del rey. {R}_{I}8_{/}Tambi\u00e9n sus jefes reservaron ofrendas 
voluntarias para el pueblo, los sacerdotes y los levitas. Los 
intendentes de la Casa de Dios, Helqu\u00edas, Zacar\u00edas y Jejiel, 
dieron a los sacerdotes dos mil seiscientas ovejas y trescientos 
bueyes; {I}9_{/}Konon\u00edas, Sema\u00edas y Natanael, su hermano, y Jasab\u00edas, 
Jeiel y Josabad, jefes de los levitas, reservaron para los levitas 
cinco mil corderos pascuales y quinientos bueyes.
{R}_{I}10_{/}Preparado as\u00ed el servicio, los sacerdotes ocuparon sus 
puestos, lo mismo los levitas, seg\u00fan sus clases, conforme a la 
orden del rey. {R}_{I}11_{/}Se inmolaron las v\u00edctimas pascuales, y 
mientras los sacerdotes por su propia mano rociaban con la sangre, 
los levitas las desollaban. {R}_{I}12_{/}Apartaban lo destinado al 
holocausto para darlo al pueblo, repartido seg\u00fan las secciones de 
sus casas paternas, a fin de que lo ofrecieran a Yav\u00e9 conforme a 
lo escrito en el Libro de Mois\u00e9s. Lo mismo se hizo con los bueyes.
{R}_{I}13_{/}Asaron la Pascua al fuego, seg\u00fan el ritual; cocieron las 
cosas sagradas en ollas, calderas y cazuelas, y las repartieron 
con rapidez entre la gente del pueblo. {R}_{I}14_{/}Despu\u00e9s prepararon la 
Pascua para s\u00ed y los sacerdotes, porque los sacerdotes, hijos de 
Aar\u00f3n, estuvieron ocupados hasta la noche en ofrecer holocaustos y 
grasas. Por eso los levitas la prepararon para s\u00ed y para los 
sacerdotes, hijos de Aar\u00f3n. {R}_{I}15_{/}Tambi\u00e9n los cantores, hijos de 
Asaf, estaban en su puesto, conforme a lo dispuesto por David, 
Asaf, Hem\u00e1n y Jedut\u00fan, vidente del rey; lo mismo los porteros, 
cada uno en su puerta. No ten\u00edan necesidad de retirarse de su 
servicio, porque sus hermanos, los levitas, se lo prepararon todo.
{R}_{I}16_{/}De esta manera se organiz\u00f3 aquel d\u00eda todo el servicio de 
Yav\u00e9 para celebrar la Pascua y ofrecer los holocaustos sobre el 
altar de Yav\u00e9, seg\u00fan la orden del rey Jos\u00edas. {R}_{I}17_{/}Los hijos de 
Israel que se encontraban all\u00ed celebraron en este tiempo la 
Pascua, y tambi\u00e9n la fiesta de los Azimos durante siete d\u00edas.
{R}_{I}18_{/}No se hab\u00eda celebrado Pascua como \u00e9sta en Israel desde los 
d\u00edas del profeta Samuel y ning\u00fan rey de Israel celebr\u00f3 una Pascua 
como la que celebraron Jos\u00edas, los sacerdotes y los levitas, todo 
Jud\u00e1 e Israel, que all\u00ed se hallaban presentes, y los habitantes de 
Jerusal\u00e9n.
{R}_{I}19_{/}Esta Pascua se celebr\u00f3 el a\u00f1o dieciocho del reinado de 
Jos\u00edas. {R}_{I}20_{/}Despu\u00e9s de todo esto, cuando Jos\u00edas hab\u00eda reparado 
la Casa de Yav\u00e9, subi\u00f3 Nek\u00f3, rey de Egipto, para combatir en 
Karkemis, junto al Eufrates. Jos\u00edas le sali\u00f3 al encuentro. 
{R}_{I}21_{/}Nek\u00f3 le mand\u00f3 mensajeros para decirle: "\u00bfQu\u00e9 tengo yo que 
ver contigo, rey de Jud\u00e1? No he venido hoy contra ti, sino contra 
otro con el cual estoy en guerra; y Dios me ha mandado que me 
apresure. Deja de oponerte a Dios, que est\u00e1 conmigo, no sea que \u00e9l 
te destruya." {R}_{I}22_{/}Pero Jos\u00edas no se apart\u00f3 de \u00e9l, pues estaba 
decidido a darle batalla, y no escuch\u00f3 las palabras de Nek\u00f3, que 
ven\u00edan de boca de Dios. Y avanz\u00f3 para librar batalla en la llanura 
de Meguid\u00f3. {R}_{I}23_{/}Los arqueros tiraron contra el rey Jos\u00edas, y 
dijo el rey a sus servidores: "Ll\u00e9venme fuera, pues estoy 
gravemente herido." {R}_{I}24_{/}Sus servidores lo sacaron del carro y, 
pas\u00e1ndolo a otro carro que ten\u00eda, lo llevaron a Jerusal\u00e9n, donde 
muri\u00f3. Fue sepultado en los sepulcros de sus padres y todo Jud\u00e1 y 
Jerusal\u00e9n hicieron duelo por Jos\u00edas. {R}_{I}25_{/}Jerem\u00edas compuso un 
canto f\u00fanebre sobre Jos\u00edas, y todos los cantores y cantoras hablan 
todav\u00eda hoy de Jos\u00edas en sus cantos f\u00fanebres, lo cual se ha hecho 
costumbre en Israel. Est\u00e1n escritos entre las Lamentaciones.
{R}_{I}26_{/}Lo dem\u00e1s referente a Jos\u00edas y todo lo bueno que hizo de 
acuerdo con la Ley de Yav\u00e9 {R}_{I}27_{/}y sus hechos del comienzo al fin 
est\u00e1n escritos en el libro de los Reyes de Israel y de Jud\u00e1.
{N}LOS \u00daLTIMOS REYES{/}

{1}36{/}

{R}_{I}1_{/}El pueblo del pa\u00eds tom\u00f3 a Joacab, hijo de Jos\u00edas, para 
proclamarlo rey de Jerusal\u00e9n, en lugar de su padre. {R}_{I}2_{/}Joacaz 
ten\u00eda veintitr\u00e9s a\u00f1os cuando comenz\u00f3 a reinar, y rein\u00f3 tres meses 
en Jerusal\u00e9n. {R}_{I}3_{/}El rey de Egipto lo destituy\u00f3 en Jerusal\u00e9n, e 
impuso al pa\u00eds una contribuci\u00f3n de cien talentos de plata y un 
talento de oro. {R}_{I}4_{/}El rey de Egipto proclam\u00f3 rey de Jud\u00e1 y de 
Jerusal\u00e9n a Eliaquim, hermano de Joacaz, cambi\u00e1ndole el nombre por 
el de Joaquim. {R}_{I}5_{/}Y a Joacaz, su hermano, lo llev\u00f3 preso a 
Egipto.
Joaquim ten\u00eda veinticinco a\u00f1os cuando comenz\u00f3 a reinar, y rein\u00f3 
once a\u00f1os en Jerusal\u00e9n. {R}_{I}6_{/}Hizo el mal a los ojos de Yav\u00e9 su 
Dios. Nabucodonosor, rey de Babilonia, vino a atacarlo y lo at\u00f3 
con cadenas de bronce para conducirlo a Babilonia. 
{R}_{I}7_{/}Nabucodonosor llev\u00f3 tambi\u00e9n a Babilonia los objetos de la 
casa de Yav\u00e9, que deposit\u00f3 en su santuario en Babilonia. {R}_{I}8_{/}Lo 
dem\u00e1s referente a Joaquim, las maldades que cometi\u00f3 y todo lo que 
le sucedi\u00f3, est\u00e1 escrito en el libro de los Reyes de Israel y de 
Jud\u00e1. En su lugar rein\u00f3 su hijo Joaquim.
{R}_{I}9_{/}Joaquim ten\u00eda dieciocho a\u00f1os cuando empez\u00f3 a reinar, y rein\u00f3 
tres meses y diez d\u00edas en Jerusal\u00e9n; hizo el mal a los ojos de 
Yav\u00e9. {R}_{I}10_{/}A la vuelta del a\u00f1o, el rey Nabucodonosor mand\u00f3 que lo 
llevaran a Babilonia, juntamente con los objetos m\u00e1s preciosos de 
la Casa de Yav\u00e9, y puso por rey en Jud\u00e1 y Jerusal\u00e9n a Sedec\u00edas, 
hermano de su padre.
{R}_{I}11_{/}Sedec\u00edas ten\u00eda veinti\u00fan a\u00f1os cuando comenz\u00f3 a reinar, y 
rein\u00f3 once a\u00f1os en Jerusal\u00e9n. {R}_{I}12_{/}Hizo el mal a los ojos de 
Yav\u00e9, su Dios, y no se humill\u00f3 ante el profeta Jerem\u00edas que le 
hablaba en nombre de Yav\u00e9. {R}_{I}13_{/}Tambi\u00e9n \u00e9l se rebel\u00f3 contra el 
rey Nabucodonosor, que le hab\u00eda hecho jurar por Dios; se porfi\u00f3 y 
se obstin\u00f3 en su coraz\u00f3n, en vez de volverse a Yav\u00e9, su Dios de 
Israel.
{N}CONCLUSI\u00d3N DEL LIBRO{/}

{R}_{I}14_{/}Del mismo modo todos los jefes, los sacerdotes y el pueblo 
multiplicaron sus infidelidades, seg\u00fan todas las costumbres 
abominables de las naciones paganas, y mancharon la Casa de Yav\u00e9, 
que \u00e9l se hab\u00eda consagrado en Jerusal\u00e9n. {R}_{I}15_{/}Yav\u00e9, el Dios de 
sus padres, les enviaba desde el principio avisos por medio de 
mensajeros, porque ten\u00eda compasi\u00f3n de su pueblo y de su Morada. 
{R}_{I}16_{/}Pero ellos maltrataron a los mensajeros de Dios, 
despreciaron sus palabras y se burlaron de sus profetas, hasta que 
estall\u00f3 la ira de Yav\u00e9 contra su pueblo y ya no hubo remedio.
{R}_{I}17_{/}Entonces hizo subir contra ellos al rey de los caldeos, que 
mat\u00f3 a espada a los mejores hasta dentro de su santuario, sin 
perdonar a joven ni a virgen, a viejo ni a canoso; a todos los 
entreg\u00f3 Dios en su mano. {R}_{I}18_{/}Todos los objetos de la Casa de 
Dios, grandes y peque\u00f1os, los tesoros de la Casa de Yav\u00e9 y los 
tesoros del rey y de sus jefes, todo se lo llev\u00f3 a Babilonia.
{R}_{I}19_{/}Incendiaron la Casa de Dios y derribaron las murallas de 
Jerusal\u00e9n, prendieron fuego a todos sus palacios y destruyeron 
todos los objetos preciosos. {R}_{I}20_{/}Y a los que escaparon de la 
espada, los llev\u00f3 prisioneros a Babilonia, donde fueron esclavos 
de \u00e9l y de sus hijos hasta que se estableciera el reino de los 
persas. {R}_{I}21_{/}As\u00ed se cumpli\u00f3 la palabra de Yav\u00e9, por boca de 
Jerem\u00edas: "Hasta que el pa\u00eds haya pagado sus s\u00e1bados, quedar\u00e1 
desolado y descansar\u00e1 todos los d\u00edas hasta que se cumplan los 
setenta a\u00f1os."
{R}_{I}22_{/}En el a\u00f1o primero de Ciro, rey de Persia, en cumplimiento de 
la palabra de Yav\u00e9 dicha por boca de Jerem\u00edas, Yav\u00e9 movi\u00f3 el 
esp\u00edritu de Ciro, rey de Persia, que mand\u00f3 comunicar de palabra y 
por escrito en todo su reino: {R}_{I}23_{/}"As\u00ed habla Ciro, rey de 
Persia: Yav\u00e9, el Dios de los cielos, me ha dado todos los reinos 
de la tierra. El me ha encargado que le edifique una Casa en 
Jerusal\u00e9n, en Jud\u00e1. \u00a1Quien de entre ustedes pertenezca a su 
pueblo, sea su Dios con \u00e9l y suba!"

