
LOS \u00daLTIMOS A\u00d1OS DE 
DAVID{/}

{1}1{/}

{I}1_{/}El rey David se 
estaba poniendo viejo, 
ten\u00eda mucha edad; aunque 
lo tapaban con frazadas, 
no pod\u00eda calentarse. 
{I}2_{/}Sus servidores le 
dijeron: "Que vayan a 
buscar para el rey mi 
se\u00f1or a una joven virgen, 
que est\u00e9 a su servicio, 
lo cuide, duerma con \u00e9l y 
d\u00e9 calor al rey mi 
se\u00f1or".
{I}3_{/}Buscaron pues a 
trav\u00e9s de todo el 
territorio de Israel a 
una joven hermosa y 
hallaron a Abisag de 
Sunam; la llevaron donde 
el rey. {I}4_{/}Esa joven era 
realmente muy hermosa, 
cuidaba al rey, lo 
serv\u00eda, pero \u00e9ste no tuvo 
relaciones con ella.
{I}5_{/}Por ese entonces, 
Adon\u00edas, hijo de Jaguit, 
se adelantaba: "Yo soy 
quien reinar\u00e1", dec\u00eda. Se 
hab\u00eda comprado un carro 
con caballos y cincuenta 
hombres corr\u00edan delante 
de \u00e9l.
{I}6_{/}Su padre nunca le 
hab\u00edado parado los pies y 
ni siquiera le hab\u00eda 
dicho: "\u00bfQu\u00e9 est\u00e1s 
haciendo?" Su madre lo 
hab\u00eda dado a luz despu\u00e9s 
de Absal\u00f3n y era tambi\u00e9n 
muy buen mozo. 
{I}7_{/}Sostuvo 
conversaciones con Joab, 
hijo de Seruya, con el 
sacerdote Ebiatar, 
quienes le prestaron 
ayuda, {I}8_{/}pero el 
sacerdote Sadoc, Bena\u00edas 
hijo de Yoyada, el 
profeta Nat\u00e1n, Simei y 
Rei, como tambi\u00e9n los 
valientes de David, no lo 
siguieron. {I}9_{/}Un d\u00eda 
Adon\u00edas inmol\u00f3 ovejas, 
bueyes y terneros gordos 
cerca de la Roca que se 
desliza, al lado de la 
fuente de Ful\u00f3n. Invit\u00f3 a 
todos sus hermanos, los 
hijos del rey y a todos 
los hombres de Jud\u00e1 que 
estaban al servicio del 
rey; {I}10_{/}pero no invit\u00f3 
al profeta Nat\u00e1n, ni a 
Bena\u00edas, ni a los 
valientes ni a su hermano 
Salom\u00f3n.
{I}11_{/}Entonces Nat\u00e1n dijo 
a Betsab\u00e9, la madre de 
Salom\u00f3n: "\u00bfNo sabes que 
tenemos un nuevo rey, 
Adon\u00edas, hijo de Jaguit? 
Y David, nuestro se\u00f1or, 
no tiene ni idea de esto. 
{I}12_{/}Ahora te doy un 
consejo si es que quieres 
salvar tu cabeza y la de 
tu hijo Salom\u00f3n. 
{I}13_{/}Anda a ver al rey 
David y dile: El rey mi 
se\u00f1or se dign\u00f3 hacer este 
juramento a su sirvienta: 
Quien reinar\u00e1 despu\u00e9s de 
m\u00ed es tu hijo Salom\u00f3n, \u00e9l 
se sentar\u00e1 en mi trono. 
\u00bfC\u00f3mo es que Adon\u00edas 
ahora se hace rey? {I}14_{/}Y 
mientras est\u00e9s t\u00fa 
hablando con el rey, yo 
entrar\u00e9 luego y 
reafirmar\u00e9 tus palabras."
{I}15_{/}Betsab\u00e9 se dirigi\u00f3 
pues a la pieza del rey, 
que era muy viejo y era 
cuidado por Abisag de 
Sunam. {I}16_{/}Se arrodill\u00f3 
y se postr\u00f3 delante del 
rey, \u00e9ste le dijo: "\u00bfQu\u00e9 
quieres?"
{I}17_{/}Le respondi\u00f3: "\u00bfNo 
hizo mi se\u00f1or este 
juramento a su sirvienta 
por Yav\u00e9 su Dios: Tu hijo 
Salom\u00f3n reinar\u00e1 despu\u00e9s 
de m\u00ed, \u00e9l se sentar\u00e1 en 
mi trono? {I}18_{/}Pues bien, 
Adon\u00edas se ha proclamado 
rey sin que t\u00fa, mi se\u00f1or 
rey, lo sepas. 
{I}19_{/}Inmol\u00f3 una cantidad 
de bueyes, de terneros 
gordos, de carneros; 
invit\u00f3 a todos los hijos 
del rey como tambi\u00e9n al 
sacerdote Ebiatar y al 
general Joab, pero no a 
tu servidor Salom\u00f3n. 
{I}20_{/}Mientras tanto todo 
Israel tiene los ojos 
fijos en ti, el rey mi 
se\u00f1or, para que t\u00fa 
designes a tu sucesor. 
{I}21_{/}\u00bfNo ves que cuando 
el rey mi se\u00f1or se 
acueste con sus padres, 
yo y mi hijo Salom\u00f3n 
pagaremos todo esto?"
{I}22_{/}A\u00fan no hab\u00eda 
terminado de hablar 
cuando lleg\u00f3 el profeta 
Nat\u00e1n. {I}23_{/}Le anunciaron 
al rey: "Aqu\u00ed est\u00e1 el 
profeta Nat\u00e1n". Entr\u00f3 
donde el rey, se postr\u00f3 
con el rostro en tierra, 
{I}24_{/}y luego dijo: "Se\u00f1or 
rey, a lo mejor decidiste 
que Adon\u00edas sea rey 
despu\u00e9s de ti y que se 
siente en tu trono, 
{I}25_{/}pues ahora baj\u00f3 a 
inmolar una cantidad de 
bueyes, de terneros 
gordos y de carneros. 
Invit\u00f3 a todos los hijos 
del rey, a los jefes del 
ej\u00e9rcito y al sacerdote 
Ebiatar, y en estos 
momentos est\u00e1n comiendo y 
tomando con \u00e9l y 
exclaman: "\u00a1Viva el rey 
Adon\u00edas!
{I}26_{/}Pero yo, tu 
servidor, el sacerdote 
Sadoc, Bena\u00edas, hijo de 
Yoyada, y tu servidor 
Salom\u00f3n no fuimos 
invitados. {I}27_{/}\u00bfEs 
posible que esto proceda 
del rey mi se\u00f1or? \u00bfEs 
posible que haya ocultado 
a sus servidores el 
nombre del que se sentar\u00e1 
en el trono despu\u00e9s de 
\u00e9l?"
SALOM\u00d3N SUCEDE A DAVID{/}

{I}28_{/}El rey David 
respondi\u00f3: "Ll\u00e1menme a 
Betsab\u00e9". Entr\u00f3 \u00e9sta 
donde el rey y se detuvo 
ante \u00e9l. {I}29_{/}El rey hizo 
este juramento: "Te juro 
por la vida de Yav\u00e9, que 
me libr\u00f3 de todas mis 
dificultades, que hoy 
mismo voy a ratificar el 
juramento que hice por 
Yav\u00e9, Dios de Israel. 
{I}30_{/}Porque lo dije muy 
bien: "Tu hijo Salom\u00f3n 
reinar\u00e1 despu\u00e9s de m\u00ed, \u00e9l 
se sentar\u00e1 en mi trono en 
vez de m\u00ed".
{I}31_{/}Betsab\u00e9 se 
arrodill\u00f3, se postr\u00f3 con 
el rostro en tierra 
delante del rey y dijo: 
"\u00a1Viva para siempre mi 
se\u00f1or el rey David!"
{I}32_{/}Luego orden\u00f3 el rey 
David: "Ll\u00e1menme al 
sacerdote Sadoc, al 
profeta Nat\u00e1n y a Bena\u00edas 
hijo de Yoyada". Y se 
presentaron ante el rey. 
{I}33_{/}El rey les dijo: 
"Re\u00fanan a los servidores 
de su se\u00f1or, hagan que mi 
hijo Salom\u00f3n monte en mi 
propia mula y bajar\u00e1n con 
\u00e9l a la fuente de Guij\u00f3n. 
{I}34_{/}All\u00ed, el sacerdote 
Sadoc y el profeta Nat\u00e1n 
lo consagrar\u00e1n como rey 
de Israel; tocar\u00e1n el 
cuerno y todo el mundo 
exclamar\u00e1: \u00a1Viva el rey 
Salom\u00f3n! {I}35_{/}Luego 
subir\u00e1n tras \u00e9l y vendr\u00e1 
a sentarse en mi trono. 
Porque \u00e9l va a reinar en 
mi lugar, a \u00e9l lo he 
elegido para que dirija a 
Israel y a Jud\u00e1".
{I}36_{/}Bena\u00edas, hijo de 
Yoyada respondi\u00f3 al rey: 
"\u00a1Am\u00e9n! \u00a1Que Yav\u00e9, el 
Dios de mi se\u00f1or el rey 
lleve todo eso a cabo! 
{I}37_{/}\u00a1Que Yav\u00e9 est\u00e9 ahora 
con Salom\u00f3n como lo 
estuvo con el rey mi 
se\u00f1or, que haga su trono 
m\u00e1s glorioso a\u00fan que el 
trono de mi se\u00f1or el rey 
David!"
{I}38_{/}El sacerdote Sadoc, 
el profeta Nat\u00e1n y 
Bena\u00edas, hijo de Yoyada, 
hicieron montar a Salom\u00f3n 
en la mula del rey David 
y lo condujeron a Guij\u00f3n 
escoltado por los 
quereteos y los peleteos. 
{I}39_{/}El sacerdote Sadoc 
tom\u00f3 el cuerno de aceite 
de la Tienda y consagr\u00f3 a 
Salom\u00f3n, al toque del 
cuerno, mientras todo el 
pueblo exclamaba: "\u00a1Viva 
el rey Salom\u00f3n!"
{I}40_{/}Luego subi\u00f3 todo el 
pueblo tras \u00e9l; la gente 
tocaba la flauta y daba 
muestras de una gran 
alegr\u00eda; la tierra 
temblaba con el bullicio 
que hac\u00edan.
{I}41_{/}Adon\u00edas y todos sus 
invitados escucharon el 
eco cuando terminaban su 
banquete. Joab oy\u00f3 el 
sonido del cuerno: "\u00bfPor 
qu\u00e9, dijo, ese bullicio 
de una ciudad en fiesta?" 
{I}42_{/}Todav\u00eda estaba 
hablando cuando lleg\u00f3 
Jonat\u00e1n, el hijo del 
sacerdote Ebiatar. 
Adon\u00edas le dijo: 
"Ac\u00e9rcate, porque eres 
hombre y seguramente 
traes buenas noticias".
{I}43_{/}Pero Jonat\u00e1n le 
respondi\u00f3: "\u00a1Todo lo 
contrario! Nuestro se\u00f1or 
el rey David ha 
consagrado a Salom\u00f3n como 
rey. {I}44_{/}El rey lo mand\u00f3 
junto con el sacerdote 
Sadoc, el profeta Nat\u00e1n, 
Bena\u00edas hijo de Yoyada, 
los quereteos y los 
peleteos. Lo subieron a 
la mula del rey {I}45_{/}y 
luego, en Guij\u00f3n, el 
sacerdote Sadoc y el 
profeta Nat\u00e1n lo 
consagraron como rey. 
Subieron lanzando gritos 
de alegr\u00eda y la ciudad 
est\u00e1 de fiesta, ese es el 
ruido que ustedes oyeron.
{I}46_{/}Y m\u00e1s a\u00fan. Salom\u00f3n 
se sent\u00f3 en el trono del 
rey {I}47_{/}y los servidores 
del rey han venido a 
felicitar a nuestro se\u00f1or 
el rey David: Que tu 
Dios, dec\u00edan, haga el 
nombre de Salom\u00f3n m\u00e1s 
glorioso a\u00fan que el tuyo, 
que ensalce su trono a\u00fan 
m\u00e1s que el tuyo. Hasta el 
mismo rey se ha inclinado 
en su lecho, {I}48_{/}y ha 
dicho esto: \u00a1Bendito sea 
Yav\u00e9, el Dios de Israel, 
porque ha permitido que 
mis ojos vean a uno de 
mis descendientes sentado 
en mi trono!"
{I}49_{/}Ante esas palabras, 
todos los invitados de 
Adon\u00edas fueron presa del 
p\u00e1nico, se levantaron y 
salieron cada cual para 
su lado. {I}50_{/}Adon\u00edas 
tuvo miedo de Salom\u00f3n, se 
levant\u00f3 y fue a asirse a 
los cuernos del altar. 
{I}51_{/}Le comunicaron a 
Salom\u00f3n: Mira c\u00f3mo 
Adon\u00edas tiene miedo del 
rey Salom\u00f3n, se ha asido 
de los cuernos del altar 
y ha dicho: Que me jure 
ahora el rey Salom\u00f3n que 
no me har\u00e1 morir a 
espada".
{I}52_{/}Salom\u00f3n respondi\u00f3: 
"Si se comporta como un 
hombre honrado, ni uno 
solo de sus cabellos 
caer\u00e1 en tierra, pero si 
se porta mal, morir\u00e1". 
{I}53_{/}El rey mand\u00f3 gente 
para que lo bajaran del 
altar, y Adon\u00edas fue a 
postrarse ante el rey 
Salom\u00f3n. Este le dijo: 
"Regresa a tu casa".
LAS \u00daLTIMAS INSTRUCCIONES 
DE DAVID{/}

{1}2{/}

{I}1_{/}Cuando David sinti\u00f3 
que se acercaba el d\u00eda de 
su muerte, le dio sus 
instrucciones a su hijo 
Salom\u00f3n: {I}2_{/}Me voy por 
el camino de todo el 
mundo, mu\u00e9strate valiente 
y s\u00e9 un hombre. 
{I}3_{/}Permanece fiel a 
Yav\u00e9, tu Dios, anda por 
sus caminos, observa sus 
leyes, sus mandamientos, 
sus ordenanzas y sus 
preceptos, tales como 
est\u00e1n escritos en la ley 
de Mois\u00e9s. De ese modo te 
ir\u00e1 bien en todo lo que 
hagas {I}4_{/}y Yav\u00e9 
mantendr\u00e1 la palabra que 
me dijo: Si tus hijos 
vigilan su 
comportamiento, si 
caminan delante de m\u00ed 
sinceramente con todo su 
coraz\u00f3n y con toda su 
alma, tendr\u00e1s siempre un 
descendiente en el trono 
de Israel.
{I}5_{/}T\u00fa sabes muy bien lo 
que me hizo Joab, hijo de 
Seruya, quien dio muerte 
a dos jefes del ej\u00e9rcito 
de Israel, Abner, hijo de 
Ner, y Amasa, hijo de 
Yeter. Derram\u00f3 en tiempo 
de paz la sangre de 
guerra; esa sangre de 
guerra ha rebotado en el 
cintur\u00f3n puesto alrededor 
de mis ri\u00f1ones y en las 
sandalias que llevo en 
los pies. {I}6_{/}T\u00fa pues no 
dejes que sus cabellos 
blancos bajen en paz a la 
morada de los muertos.
{I}7_{/}Te mostrar\u00e1s generoso 
con los hijos de Barcilay 
de Galaad: comer\u00e1n a tu 
mesa porque salieron a 
recibirme cuando hu\u00eda de 
tu hermano Absal\u00f3n.
{I}8_{/}Cerca de ti tienes a 
Simei, hijo de Guera, el 
benjaminita de Bajurim 
que me insult\u00f3 cuando 
hu\u00eda hacia Majanayim. Me 
maldijo de una manera 
horrible pero, cuando fue 
a recibirme en el Jord\u00e1n, 
le jur\u00e9 por Yav\u00e9 que no 
lo condenar\u00eda a muerte. 
{I}9_{/}Ya que t\u00fa eres sabio 
y sabes lo que debes 
hacer, no dejar\u00e1s sin 
castigo su falta y har\u00e1s 
que sus cabellos blancos 
bajen con sangre a la 
morada de los muertos".
{I}10_{/}Despu\u00e9s David se 
acost\u00f3 con sus padres y 
lo enterraron en la 
ciudad de David. 
{I}11_{/}David hab\u00eda reinado 
cuarenta a\u00f1os en Israel: 
siete a\u00f1os en Hebr\u00f3n y 
treinta y tres en 
Jerusal\u00e9n.
{I}12{/} Salom\u00f3n se sent\u00f3 en 
el trono de David su 
padre, y su realeza se 
afirm\u00f3.
LOS PRIMEROS ACTOS DE 
SALOM\u00d3N{/}

{I}13_{/}Un d\u00eda fue Adon\u00edas, 
hijo de Jaguit, donde 
Betsab\u00e9, la madre de 
Salom\u00f3n. Ella le dijo: 
"\u00bfVienes con buenas 
intenciones?" Respondi\u00f3: 
"S\u00ed". {I}14_{/}Y agreg\u00f3: 
"Quisiera hablarte". Ella 
le dijo: "Habla". 
{I}15_{/}Entonces \u00e9l dijo: 
"T\u00fa sabes que la realeza 
me pertenec\u00eda; todos los 
israelitas estaban 
conmigo para que fuese su 
rey, pero se me escap\u00f3 la 
realeza y mi hermano la 
hered\u00f3, Yav\u00e9 se la dio. 
{I}16_{/}Tengo sin embargo 
que pedirte algo, no me 
lo niegues". Ella le 
dijo: "Habla". 
{I}17_{/}Quisiera, dijo, que 
hablaras con el rey 
Salom\u00f3n, pues no te 
rechazar\u00e1. Dile que me d\u00e9 
como mujer a Abisag la 
sunamita". {I}18_{/}Betsab\u00e9 
le respondi\u00f3: "Muy bien, 
hablar\u00e9 de eso al rey". 
{I}19_{/}Betsab\u00e9 entr\u00f3 en la 
casa de Salom\u00f3n para 
transmitirle el pedido de 
Adon\u00edas.
El rey sali\u00f3 a recibirla, 
se inclin\u00f3 delante de 
ella y luego se sent\u00f3 en 
su trono. Pusieron un 
trono para la madre del 
rey, la que se sent\u00f3 a su 
derecha. {I}20_{/}Ella 
entonces le dijo: "S\u00f3lo 
tengo que pedirte una 
peque\u00f1a cosa, \u00f3yeme". El 
rey le dijo: "Madre, 
pide, te escucho". 
{I}21_{/}Ella le dijo: 
"Permite que Abisag la 
sunamita sea dada como 
esposa a tu hermano 
Adon\u00edas". {I}22_{/}El rey 
Salom\u00f3n respondi\u00f3 a su 
madre: "\u00bfPor qu\u00e9 pides a 
Abisag la sunamita para 
Adon\u00edas? Pide mejor para 
\u00e9l la realeza, pues es mi 
hermano mayor y est\u00e1n con 
\u00e9l el sacerdote Ebiatar y 
Joab, hijo de Seruya".
{I}23_{/}Entonces el rey 
Salom\u00f3n jur\u00f3 por Yav\u00e9: 
"\u00a1Que Dios me maldiga una 
y otra vez si Adon\u00edas no 
paga con su vida esa 
palabra que ha dicho! 
{I}24_{/}Lo juro por Yav\u00e9, 
que ha confirmado mi 
poder, que me hizo sentar 
en el trono de David mi 
padre y que me dio una 
casa como lo hab\u00eda 
prometido, que hoy mismo 
Adon\u00edas ser\u00e1 ejecutado". 
{I}25_{/}El rey Salom\u00f3n 
encarg\u00f3 el asunto a 
Bena\u00edas, hijo de Yoyada, 
quien hiri\u00f3 de muerte a 
Adon\u00edas.
{I}26_{/}En cuanto al 
sacerdote Ebiatar, el rey 
le dijo: "Vu\u00e9lvete a tu 
propiedad de Anatot. 
Mereces la muerte, pero 
no te condenar\u00e9 ahora a 
muerte, porque t\u00fa 
transportaste el Arca de 
Dios delante de mi padre 
y compartiste los 
sufrimientos de mi 
padre". {I}27_{/}Salom\u00f3n 
expuls\u00f3 pues a Ebiatar, 
lo priv\u00f3 de su cargo de 
sacerdote de Yav\u00e9; as\u00ed se 
cumpli\u00f3 la palabra que 
Yav\u00e9 hab\u00eda dicho en 
contra de la casa de Hel\u00ed 
en Silo.
{I}28_{/}Lleg\u00f3 la noticia 
donde Joab. Joab, si bien 
no hab\u00eda seguido a la 
facci\u00f3n de Absal\u00f3n, hab\u00eda 
en cambio seguido el 
partido de Adon\u00edas. Se 
refugi\u00f3 pues en la Tienda 
de Yav\u00e9 y se asi\u00f3 a los 
cuernos del altar. 
{I}29_{/}Avisaron al rey 
Salom\u00f3n que Joab se hab\u00eda 
refugiado al lado del 
altar en la Tienda de 
Yav\u00e9. Salom\u00f3n mand\u00f3 decir 
a Joab: "\u00bfPor qu\u00e9 te 
refugiaste junto al 
altar?" Joab le dijo: 
"Tuve miedo de ti y me 
refugi\u00e9 al lado de Yav\u00e9". 
Entonces Salom\u00f3n mand\u00f3 a 
Bana\u00edas, hijo de Yoyada, 
con esta orden: "Ve y 
m\u00e1talo".
{I}30_{/}Bena\u00edas entr\u00f3 en la 
Tienda de Yav\u00e9 y le dijo: 
"El rey te ordena que 
salgas". Pero \u00e9l 
respondi\u00f3: "\u00a1No, morir\u00e9 
aqu\u00ed!" Bena\u00edas transmiti\u00f3 
esas palabras al rey: 
"Esto es lo que dije a 
Joab, y esto fue lo que 
me respondi\u00f3". {I}31_{/}El 
rey le dijo: "Haz como \u00e9l 
dice: m\u00e1talo y luego 
enti\u00e9rralo. As\u00ed apartar\u00e1s 
lejos de m\u00ed y de la casa 
de mi padre la sangre 
inocente que derram\u00f3 
Joab. {I}32_{/}Yav\u00e9 har\u00e1 que 
recaiga su sangre sobre 
su propia cabeza, porque 
hiri\u00f3 de muerte a dos 
hombres m\u00e1s justos y 
mejores que \u00e9l. Mat\u00f3 a 
espada, a espaldas de 
David mi padre, a Abner 
hijo de Ner, jefe del 
ej\u00e9rcito de Israel, y a 
Amasa hijo de Yeter, jefe 
del ej\u00e9rcito de Jud\u00e1. 
{I}33_{/}La sangre de ellos 
recaer\u00e1 sobre la cabeza 
de Joab y sobre su 
familia para siempre, 
pero David y su 
descendencia, su casa y 
su trono estar\u00e1n en paz 
con Yav\u00e9 para siempre".
{I}34_{/}Bena\u00edas, hijo de 
Yoyada, subi\u00f3 pues e 
hiri\u00f3 de muerte a Joab. 
Lo enterraron en su casa 
en el desierto. {I}35_{/}El 
rey puso luego a Bena\u00edas, 
hijo de Yoyada, al frente 
del ej\u00e9rcito en reemplazo 
de Joab; tambi\u00e9n el rey 
puso al sacerdote Sadoc 
en vez de Ebiatar.
{I}36_{/}Despu\u00e9s el rey mand\u00f3 
llamar a Simei y le dijo: 
"Constr\u00fayete una casa en 
Jerusal\u00e9n, vivir\u00e1s en 
ella y no saldr\u00e1s de 
all\u00ed. {I}37_{/}El d\u00eda en que 
salgas y atravieses el 
torrente del Cedr\u00f3n, ten 
por seguro que morir\u00e1s, y 
t\u00fa ser\u00e1s responsable de 
tu propia muerte". 
{I}38_{/}Simei respondi\u00f3 al 
rey: "\u00a1Muy bien! Tu 
servidor har\u00e1 como el rey 
mi se\u00f1or lo acaba de 
decir". Y Simei se qued\u00f3 
muchos d\u00edas en Jerusal\u00e9n.
{I}39_{/}Sin embargo, despu\u00e9s 
de tres a\u00f1os, dos de los 
siervos de Simei huyeron 
a donde el rey de Gat, 
Aquis, hijo de Maacay. Le 
avisaron a Simei: "Tus 
siervos est\u00e1n en Gat". 
{I}40_{/}Simei se arregl\u00f3, 
ensill\u00f3 su burro y se 
dirigi\u00f3 a Gat, donde 
Aquis, para recuperar a 
sus siervos. Luego Simei 
trajo de vuelta de Gat a 
sus siervos. {I}41_{/}Le 
comunicaron a Salom\u00f3n que 
Sime\u00ed hab\u00eda ido de 
Jerusal\u00e9n a Gat y que 
hab\u00eda vuelto. {I}42_{/}El rey 
entonces mand\u00f3 llamar a 
Simei: "En nombre de Yav\u00e9 
te lo hab\u00eda dicho y te lo 
hab\u00eda advertido 
solemnemente: El d\u00eda en 
que salgas y vayas para 
ac\u00e1 o para all\u00e1, morir\u00e1s. 
T\u00fa entonces respondiste: 
Muy bien. {I}43_{/}\u00bfPor qu\u00e9 
entonces no respetaste tu 
juramento hecho en nombre 
de Yav\u00e9 ni la orden que 
te hab\u00eda dado?"
{I}44_{/}El rey dijo adem\u00e1s a 
Simei: "T\u00fa sabes el mal 
que hiciste a mi padre 
David y todas las 
desgracias que pediste 
para \u00e9l. Ahora, Yav\u00e9 hace 
recaer sobre tu cabeza la 
desgracia, {I}45_{/}y al 
contrario, el rey Salom\u00f3n 
ser\u00e1 bendito y el trono 
de David se mantendr\u00e1 
para siempre delante de 
Yav\u00e9". {I}46_{/}El rey dio 
una orden a Bena\u00edas, hijo 
de Yoyada, quien sali\u00f3 e 
hiri\u00f3 a Simei, que muri\u00f3.
De ese modo se afirm\u00f3 el 
poder real en las manos 
de Salom\u00f3n.
{1}3{/}

{I}1_{/}Salom\u00f3n pas\u00f3 a ser 
yerno del Fara\u00f3n de 
Egipto; se cas\u00f3 con la 
hija del Fara\u00f3n y se la 
llev\u00f3 a la ciudad de 
David, porque a\u00fan no 
hab\u00eda terminado de 
construir su casa, la 
Casa de Yav\u00e9 y la 
fortaleza de Jerusal\u00e9n. 
{I}2_{/}El pueblo ofrec\u00eda 
entonces sacrificios en 
los Lugares Altos porque 
a\u00fan no hab\u00eda sido 
construida la Casa 
destinada al Nombre de 
Yav\u00e9. {I}3_{/}Por este mismo 
motivo Salom\u00f3n ofrec\u00eda 
sacrificios en los 
Lugares Altos y quemaba 
all\u00ed perfumes, a pesar de 
que amaba a Yav\u00e9 y segu\u00eda 
los preceptos de David, 
su padre.
EL SUE\u00d1O DE SALOM\u00d3N{/}

{I}4_{/}El rey se dirigi\u00f3 
a Gaba\u00f3n para ofrecer 
all\u00ed sacrificios, pues 
era el principal Lugar 
Alto. Salom\u00f3n ofreci\u00f3 
muchos sacrificios en ese 
altar, m\u00e1s de mil 
holocaustos. {I}5_{/}All\u00ed en 
Gaba\u00f3n Yav\u00e9 se le 
apareci\u00f3 en sue\u00f1os a 
Salom\u00f3n durante la noche. 
Le dijo: "P\u00eddeme lo que 
quieras y te lo dar\u00e9".
{I}6_{/}Salom\u00f3n le respondi\u00f3: 
"T\u00fa has mostrado una 
bondad muy grande para 
con tu servidor David, mi 
padre; es cierto que 
camin\u00f3 en tu presencia en 
la fidelidad, la justicia 
y la sinceridad. T\u00fa no 
has puesto fin a esa 
bondad hacia \u00e9l, pues has 
querido que su hijo est\u00e9 
ahora sentado en su 
trono. {I}7_{/}T\u00fa me has 
hecho rey, Yav\u00e9, Dios 
m\u00edo, en lugar de mi padre 
David. Pero yo soy 
todav\u00eda muy joven y no s\u00e9 
a\u00fan actuar. {I}8_{/}Tu 
servidor se las tiene que 
ver con tu pueblo, al que 
t\u00fa mismo elegiste, y es 
un pueblo tan numeroso 
que no se lo puede ni 
calcular ni contar. 
{I}9_{/}Conc\u00e9de pues a tu 
servidor que sepa juzgar 
a tu pueblo y pueda 
distinguir entre el bien 
y el mal. \u00bfQui\u00e9n podr\u00eda 
en realidad gobernar bien 
a un pueblo tan 
importante?
{I}10_{/}Le agrad\u00f3 al Se\u00f1or 
el pedido de Salom\u00f3n, 
{I}11_{/}y Dios le dijo: "No 
has pedido para ti una 
larga vida, ni la riqueza 
ni la muerte de tus 
enemigos, y en cambio me 
pediste la inteligencia 
para ejercer la justicia. 
{I}12_{/}Pues bien te voy a 
conceder lo que me 
pediste. Te doy un 
coraz\u00f3n tan sabio e 
inteligente como nadie lo 
ha tenido antes que t\u00fa y 
como nadie lo tendr\u00e1 
despu\u00e9s de ti. {I}13_{/}Y 
adem\u00e1s te dar\u00e9 lo que t\u00fa 
no has pedido: tendr\u00e1s 
riquezas y gloria m\u00e1s que 
ning\u00fan otro rey de la 
tierra durante tu vida. 
{I}14_{/}Si andas por mis 
caminos, si observas mis 
ordenanzas y mis 
mandamientos como lo hizo 
tu padre David, te dar\u00e9 
larga vida".
{I}15_{/}Entonces se despert\u00f3 
Salom\u00f3n y comprendi\u00f3 que 
hab\u00eda sido un sue\u00f1o. 
Cuando regres\u00f3 a 
Jerusal\u00e9n, fue a rendir 
homenaje al Arca de la 
Alianza de Yav\u00e9 y ofreci\u00f3 
holocaustos y sacrificios 
de comuni\u00f3n; despu\u00e9s dio 
un gran banquete a todos 
sus servidores.
EL JUICIO DE SALOM\u00d3N{/}

{I}16_{/}Fueron dos 
prostitutas al tribunal 
del rey. {I}17_{/}Una de 
ellas le dijo: "Se\u00f1or, 
ati\u00e9ndeme; esa mujer y yo 
viv\u00edamos en la misma casa 
y en esa casa di a luz a 
un ni\u00f1o. {I}18_{/}Tres d\u00edas 
despu\u00e9s del parto, ella 
dio a luz tambi\u00e9n a un 
ni\u00f1o. Est\u00e1bamos juntas, 
ninguna persona extra\u00f1a 
estaba con nosotras, 
\u00e9ramos las \u00fanicas en la 
casa. {I}19_{/}Pues bien, 
durante la noche muri\u00f3 el 
hijo de esa mujer porque 
ella se acost\u00f3 encima de 
\u00e9l. {I}20_{/}Entonces se 
levant\u00f3 a medianoche, 
tom\u00f3 a mi hijo que estaba 
a mi lado mientras yo 
dorm\u00eda, lo acost\u00f3 a su 
lado y puso al ni\u00f1o 
muerto al lado m\u00edo. 
{I}21_{/}Por la ma\u00f1ana, 
cuando me levant\u00e9 para 
dar de mamar a mi hijo, 
vi que estaba muerto, 
pero al mirarlo con m\u00e1s 
atenci\u00f3n, me di cuenta de 
que no era el hijo que 
hab\u00eda dado a luz".
{I}22_{/}En ese momento la 
otra mujer se puso a 
gritar: "\u00a1Mi hijo es el 
que est\u00e1 vivo y el tuyo 
es el que est\u00e1 muerto!" Y 
la primera replic\u00f3: "\u00a1No 
es cierto, tu hijo es el 
que est\u00e1 muerto y el m\u00edo 
est\u00e1 vivo!" Y ambas 
discut\u00edan en presencia 
del rey.
{I}23_{/}El rey tom\u00f3 la 
palabra: "T\u00fa dices: Mi 
hijo est\u00e1 vivo y el tuyo 
est\u00e1 muerto. Y t\u00fa dices: 
\u00a1No! porque es tu hijo el 
que est\u00e1 muerto mientras 
que el m\u00edo est\u00e1 vivo". 
{I}24_{/}El rey orden\u00f3: 
"Tr\u00e1iganme una espada". 
Le llevaron al rey una 
espada. {I}25_{/}Entonces el 
rey dijo: "Corten en dos 
al ni\u00f1o que est\u00e1 vivo y 
denle una mitad a una y 
la otra mitad, a la 
otra".
{I}26_{/}Entonces la mujer 
cuyo hijo estaba vivo 
dijo al rey, porque se le 
conmovieron sus entra\u00f1as 
de madre: "No, por favor, 
se\u00f1or, denle a ella mejor 
el ni\u00f1o que est\u00e1 vivo, 
pero que no lo maten". 
Pero la otra replicaba: 
"P\u00e1rtanlo, as\u00ed no ser\u00e1 ni 
m\u00edo ni tuyo". {I}27_{/}El rey 
entonces decidi\u00f3: "Den el 
ni\u00f1o que est\u00e1 vivo a la 
primera, no lo maten, 
porque ella es su madre".
{I}28_{/}Todo Israel oy\u00f3 
hablar de la sentencia 
que hab\u00eda pronunciado el 
rey; desde entonces hubo 
un gran respeto por el 
rey porque se ve\u00eda que la 
sabidur\u00eda de Dios estaba 
con \u00e9l cuando 
administraba justicia.
LA GRANDEZA DE SALOM\u00d3N{/}

{1}4{/}

{I}1_{/}El rey Salom\u00f3n rein\u00f3 
en todo Israel. {I}2_{/}Estos 
fueron los funcionarios 
que ten\u00eda a su servicio: 
Azar\u00edas, hijo de Sadoc, 
era sacerdote; {I}3_{/}Elijaf 
y Aj\u00edas, hijo de Sisa, 
eran secretarios; 
Josafat, hijo de Ayilud, 
era archivero; 
{I}4_{/}Bena\u00edas, hijo de 
Yoyada, comandaba el 
ej\u00e9rcito; Sadoc y Ebiatar 
eran sacerdotes; 
{I}5_{/}Azar\u00edas, hijo de 
Nat\u00e1n, era jefe de los 
prefectos; Zabud, hijo de 
Nat\u00e1n, era consejero del 
rey; {I}6_{/}Ajisar era 
mayordomo de palacio; 
Eliab, hijo de Joab, 
estaba encargado del 
ej\u00e9rcito; Adoram, hijo de 
Abda, era jefe de los 
obreros p\u00fablicos.
{I}7_{/}Salom\u00f3n ten\u00eda doce 
gobernadores establecidos 
en todo Israel; 
aprovisionaban al rey y a 
su palacio cada cual 
durante un mes por a\u00f1o. 
{I}8_{/}Estos son sus 
nombres: Ben-Hur en la 
monta\u00f1a de Efra\u00edn; 
{I}9_{/}Ben-Dequer en Majas, 
Saalbim, Bet-Sem\u00e9s, 
Ayal\u00f3n y Bet-Jan\u00e1n; 
{I}10_{/}Ben-Yeud en Arubot, 
tambi\u00e9n ten\u00eda a su cargo 
Soco y todo el territorio 
de Jefer; {I}11_{/}Ben-
Abinadab en las lomas de 
Dor, su mujer Tabaat era 
hija de Salom\u00f3n; 
{I}12_{/}Baana, hijo de 
Ajilud, en Tanac y Megido 
y hasta m\u00e1s all\u00e1 de 
Jocneam, tambi\u00e9n ten\u00eda a 
Bet-se\u00e1n abajo de Yisreel 
y de Bet-se\u00e1n hasta Abel-
Mejola, en direcci\u00f3n a 
Sart\u00e1n. {I}13_{/}Ben-Gueber 
en Ramot de Galaad: ten\u00eda 
los campamentos de Yair, 
hijo de Manas\u00e9s, en 
Galaad, y el territorio 
de Argob en el Bas\u00e1n, o 
sea sesenta ciudades 
fortificadas, con 
murallas y candados de 
bronce. {I}14_{/}Ajinadab, 
hijo de Ido, en 
Majanayim; {I}15_{/}Ajimaas 
en Neftal\u00ed, quien se cas\u00f3 
tambi\u00e9n con una hija de 
Salom\u00f3n, llamada Basemat. 
{I}16_{/}Baana, hijo de 
Jusai, para Aser y para 
la costa rocosa; 
{I}17_{/}Josafat, hijo de 
Paruaj, para Isacar; 
{I}18_{/}Simei, hijo de Ela, 
para Benjam\u00edn; 
{I}19_{/}Gueber, hijo de Uri, 
para el territorio de Gad 
y el territorio de Sij\u00f3n, 
rey de los amorreos y de 
Og, rey de Bas\u00e1n.
Adem\u00e1s, un prefecto 
permanec\u00eda en el 
territorio de Jud\u00e1.
{I}7_{/}Cada uno de esos 
gobernadores aseguraba 
durante todo un mes la 
mantenci\u00f3n de Salom\u00f3n y 
de todos los que com\u00edan 
de la mesa del rey. 
Velaban para que nada 
faltara y, seg\u00fan las 
\u00f3rdenes que hab\u00edan 
recibido, {I}8_{/}cada uno 
hac\u00eda llegar la cebada y 
la paja para los caballos 
y las bestias de carga a 
los corrales donde 
estaban.
{I}2_{/}Para la mantenci\u00f3n de 
Salom\u00f3n se necesitaban 
diariamente treinta 
medidas de harina fina y 
sesenta medidas de harina 
ordinaria, {I}3_{/}diez 
bueyes gordos, veinte 
bueyes de potrero, cien 
corderos, sin contar los 
ciervos, las gacelas, los 
corzos y las aves de 
engorda. {I}4_{/}Su poder se 
extend\u00eda por todo el 
territorio a este lado 
del r\u00edo, desde Tafsa 
hasta Gaza, sobre todos 
los reyes de esa regi\u00f3n, 
y la paz reinaba en todas 
sus fronteras. 
{I}5_{/}Durante todo el 
reinado de Salom\u00f3n, Jud\u00e1 
e Israel vivieron en paz, 
cada cual bajo su parra o 
bajo su higuera, desde 
Dan hasta Berseba.
{I}4_{/}{I}20_{/}Jud\u00e1 e Israel 
eran tan numerosos como 
la arena en la orilla del 
mar; se com\u00eda, se tomaba 
y se viv\u00eda feliz.
{1}5{/}

{I}1_{/}Salom\u00f3n extendi\u00f3 su 
autoridad sobre todos los 
reinos, desde el R\u00edo 
hasta el territorio de 
los filisteos y hasta la 
frontera con Egipto. 
Todos esos pueblos 
estaban sometidos a 
Salom\u00f3n y le entregaban 
su tributo. {I}6_{/}Salom\u00f3n 
ten\u00eda cuatro mil establos 
para sus carros y sus 
doce mil caballos.
{I}9_{/}Dios le dio a Salom\u00f3n 
la sabidur\u00eda, una 
inteligencia muy grande, 
y una ciencia tan amplia 
como la arena que est\u00e1 en 
la orilla del mar. 
{I}10_{/}La sabidur\u00eda de 
Salom\u00f3n superaba a la 
sabidur\u00eda de cualquier 
sabio de Oriente y a toda 
la sabidur\u00eda de Egipto. 
{I}11_{/}Fue m\u00e1s sabio que 
cualquier otro, m\u00e1s sabio 
que Et\u00e1n el Ezrajita, m\u00e1s 
que Jem\u00e1n, Calcol y 
Darda, los hijos de 
Majol. Su fama se 
extendi\u00f3 por todos los 
pa\u00edses vecinos. 
{I}12_{/}Pronunci\u00f3 tres mil 
sentencias, compuso mil 
cinco c\u00e1nticos, 
{I}13_{/}habl\u00f3 sobre las 
plantas, desde el cedro 
del L\u00edbano hasta el musgo 
que brota en los muros; 
habl\u00f3 sobre los animales, 
los p\u00e1jaros, los reptiles 
y los peces. {I}14_{/}De 
todos los pa\u00edses ven\u00edan a 
o\u00edr la sabidur\u00eda de 
Salom\u00f3n y recibi\u00f3 regalos 
de todos los reyes de la 
tierra que hab\u00edan o\u00eddo 
hablar de su sabidur\u00eda.
PREPARATIVOS PARA LA 
CONSTRUCCI\u00d3N DE LA CASA{/}

{I}15_{/}Cuando Hiram, rey de 
Tiro, supo que Salom\u00f3on 
hab\u00eda sido consagrado 
como rey en lugar de su 
padre, le envi\u00f3 una 
embajada, porque Hiram se 
hab\u00eda mostrado siempre 
como el amigo de David.
{I}16_{/}Salom\u00f3n mand\u00f3 luego 
este mensaje a Hiram: 
{I}17_{/}Como t\u00fa lo sabes, 
Yav\u00e9 puso al final a 
todos los enemigos de 
David bajo la planta de 
sus pies, pero esas 
guerras le impidieron a 
mi padre construir un 
templo para el Nombre de 
Yav\u00e9, su Dios. {I}18_{/}Ahora 
que Yav\u00e9, mi Dios, me ha 
dado la paz por todos los 
lados, y que no hay m\u00e1s 
enemigos ni pestes, 
{I}19_{/}pienso edificar ese 
templo para el Nombre de 
Yav\u00e9, mi Dios. El mismo 
declar\u00f3 a David, mi 
padre: "Tu hijo, al que 
pondr\u00e9 en tu trono en vez 
de ti, ser\u00e1 quien 
construya la Casa de mi 
Nombre".
{I}20_{/}Sabes que nadie 
entre nosotros es tan 
h\u00e1bil para cortar los 
\u00e1rboles como la gente de 
Sid\u00f3n; ordena pues que 
corten para m\u00ed cedros del 
L\u00edbano. Mis sirvientes 
trabajar\u00e1n con los tuyos 
y yo pagar\u00e9 lo que me 
digas para el salario de 
tus sirvientes".
{I}21_{/}Hiram se sinti\u00f3 muy 
contento al o\u00edr las 
palabras de Salom\u00f3n, 
dijo: "\u00a1Bendito sea ahora 
Yav\u00e9, porque dio a David 
un hijo tan sabio para 
que gobierne a ese gran 
pueblo!". {I}22_{/}Hiram 
respondi\u00f3 a Salom\u00f3n: 
"Recib\u00ed tu mensaje, har\u00e9 
lo que me pides respecto 
a la madera de cedro y de 
cipr\u00e9s. {I}23_{/}Mis 
sirvientes los bajar\u00e1n 
desde el L\u00edbano hasta el 
mar y luego har\u00e9 que los 
remolquen en balsas hasta 
el lugar que me indiques; 
all\u00ed los har\u00e9 desembarcar 
y t\u00fa los tomar\u00e1s. Por mi 
parte te pido que me 
proporciones v\u00edveres para 
mi casa".
{I}24_{/}Hiram entreg\u00f3 a 
Salom\u00f3n toda la madera de 
cedro y de cipr\u00e9s que 
quer\u00eda; {I}25_{/}Salom\u00f3n por 
su parte dio a Hiram 
veinte mil medidas de 
trigo para la mantenci\u00f3n 
de su casa y veinte mil 
medidas de aceite de 
oliva. Eso fue lo que 
Salom\u00f3n entregaba cada 
a\u00f1o a Hiram. {I}26_{/}Yav\u00e9 
dio la sabidur\u00eda a 
Salom\u00f3n tal como lo hab\u00eda 
prometido, de tal modo 
que rein\u00f3 la paz entre 
Hiram y Salom\u00f3n: los dos 
firmaron una alianza.
{I}27_{/}El rey Salom\u00f3n 
reclut\u00f3 entre los 
israelitas a treinta mil 
hombres para trabajos 
p\u00fablicos, {I}28_{/}los mand\u00f3 
al L\u00edbano por turno: diez 
mil por mes. Estaban un 
mes en el L\u00edbano y dos 
meses en sus casas. 
Adoram era responsable de 
esos trabajos. 
{I}29_{/}Salom\u00f3n dispon\u00eda de 
setenta mil hombres para 
transportar la carga y de 
otros ochenta mil para 
tallar la piedra en las 
monta\u00f1as, {I}30_{/}sin contar 
los tres mil trecientos 
jefes de obra puestos por 
Salom\u00f3n para supervisar 
al pueblo que trabajaba 
en las canteras.
{I}31_{/}El rey orden\u00f3 
extraer grandes piedras, 
piedras seleccionadas, 
para hacer los 
fundamentos del Templo 
con piedra tallada. 
{I}32_{/}Los obreros de 
Salom\u00f3n, los obreros de 
Hiram y los habitantes de 
Biblos tallaron las 
piedras y prepararon la 
madera para la 
construcci\u00f2n del Templo.
SALOM\u00d3N CONSTRUYE EL 
TEMPLO{/}

{1}6{/}

{I}1_{/}El a\u00f1o 480 despu\u00e9s de 
la salida de los 
israelitas de Egipto, el 
cuarto a\u00f1o del reinado de 
Salom\u00f3n en Israel, el 
segundo mes, el mes de 
Ziv, comenz\u00f3 la obra de 
la Casa o Templo de Yav\u00e9. 
{I}2_{/}Ten\u00eda treinta metros 
de largo, diez de ancho y 
quince metros de alto. 
{I}3_{/}El vest\u00edbulo que 
preced\u00eda al Santuario de 
la Casa ten\u00eda diez metros 
de ancho y cinco metros 
de fondo. {I}4_{/}Las 
ventanas de la Casa 
estaban guarnecidas de 
rejas.
{I}5_{/}A lo largo de los 
muros de la Casa se 
construy\u00f3 una galer\u00eda que 
rodeaba el Santuario y el 
Santo de los Santos. En 
derredor se abr\u00edan piezas 
laterales. {I}6_{/}La galer\u00eda 
de abajo ten\u00eda un ancho 
de dos metros y medio, la 
intermedia ten\u00eda tres, y 
la tercera tres metros y 
medio, porque se hab\u00edan 
dispuesto retretes por el 
contorno exterior de la 
Casa para no cortar los 
muros.
{I}7_{/}Para construir la 
Casa, se usaban piedras 
talladas en las canteras; 
mientras dur\u00f3 la 
construcci\u00f3n no se oy\u00f3 en 
la Casa ni martillo ni 
hacha ni ninguna 
herramienta de fierro.
{I}8_{/}La entrada de la 
galer\u00eda inferior estaba 
al lado derecho de la 
Casa. A la galer\u00eda 
intermedia se sub\u00eda por 
escaleras, y de all\u00ed, a 
la galer\u00eda superior. 
{I}9_{/}Salom\u00f3n comenz\u00f3 la 
obra de la Casa y la 
termin\u00f3. Le puso un cielo 
raso con molduras y 
tableros de cedro. {I}10_{/}A 
la galer\u00eda que rodeaba 
completamente la Casa le 
dio dos metros de alto. 
Sus postes de cedro se 
apoyaban en la casa.
({I}11_{/}Una palabra de Yav\u00e9 
fue dirigida a Salom\u00f3n 
para decirle: {I}12_{/}Si 
caminas seg\u00fan mis leyes y 
pones en pr\u00e1ctica mis 
ordenanzas, si observas 
mis mandamientos y 
regulas tu conducta por 
ellos, yo cumplir\u00e9, por 
medio de esta Casa que 
est\u00e1s construyendo, la 
promesa que hice a tu 
padre David: 
{I}13_{/}Habitar\u00e9 en medio de 
los israelitas y no 
abandonar\u00e9 a mi pueblo 
Israel".
{I}14_{/}Salom\u00f3n construy\u00f3 la 
Casa y la termin\u00f3.)
{I}15_{/}En el interior, 
los muros estaban 
cubiertos desde el suelo 
hasta el cielo raso con 
planchas de cedro; todo 
el interior estaba 
cubierto de madera y el 
suelo estaba cubierto con 
un piso de cipr\u00e9s. 
{I}16_{/}El fondo de la Casa 
estaba recubierto de 
planchas de cedro desde 
el suelo hasta el cielo 
raso: all\u00ed construy\u00f3 el 
Santo de los Santos. 
{I}17_{/}La Casa por delante 
del Santo de los Santos 
ten\u00eda veinte metros.
{I}18_{/}En el interior de la 
Casa, el cedro hab\u00eda sido 
esculpido en forma de 
calabazas y de guirnaldas 
de flores: todo estaba 
revestido de cedro y no 
se ve\u00edan las piedras.
{I}19_{/}El Santo de los 
Santos, en lo m\u00e1s 
interior de la Casa, 
hab\u00eda sido preparado para 
poner all\u00ed el Arca de la 
Alianza de Yav\u00e9. 
{I}20_{/}Delante del Santo de 
los Santos, que ten\u00eda 
diez metros de largo, 
diez de ancho y diez de 
alto, se levant\u00f3 un altar 
de cedro recubierto de 
oro fino. {I}21_{/}Salom\u00f3n 
revisti\u00f3 de oro fino el 
interior de la Casa y una 
cadena enchapada en oro 
cerraba el Santo de los 
Santos. {I}22_{/}Toda la Casa 
estaba pues recubierta de 
oro; tambi\u00e9n estaba 
recubierto de oro el 
altar ubicado delante del 
Santo de los Santos.
{I}23_{/}En el Santo de los 
Santos puso dos 
Querubines de madera de 
olivo silvestre de cinco 
metros de alto. {I}24_{/}Cada 
una de las alas del 
querub\u00edn ten\u00eda dos metros 
y medio de largo, de 
manera que hab\u00eda cinco 
metros de una punta a la 
otra de las alas. {I}25_{/}El 
segundo querub\u00edn med\u00eda 
tambi\u00e9n cinco metros; 
ambos querubines ten\u00edan 
el mismo porte y la misma 
forma. {I}26_{/}La altura del 
primero y del segundo era 
de cinco metros. 
{I}27_{/}Salom\u00f3n puso los 
querubines en el centro 
de la Casa, con las alas 
desplegadas; el ala del 
primero rozaba uno de los 
muros y el ala del 
segundo tocaba el otro 
muro, y sus alas se 
tocaban una con otra en 
el medio de la Casa. 
{I}28_{/}Salom\u00f3n revisti\u00f3 de 
oro a los querubines.
{I}29_{/}Hizo esculpir en 
relieve en todas las 
paredes de la Casa, por 
todo el derredor, tanto 
por fuera como por 
dentro, querubines, 
palmas y flores. {I}30_{/}Por 
dentro y por fuera, el 
piso de la Casa estaba 
recubierto de oro.
{I}31_{/}Las puertas del 
Santo de los Santos eran 
de madera de olivo 
silvestre, el dintel y 
los postes ocupaban la 
quinta parte de la 
puerta, {I}32_{/}ambas 
puertas de madera de 
olivo silvestre estaban 
esculpidas con 
querubines, palmas y 
flores; todo estaba 
recubierto de oro, 
incluso los querubines y 
las palmas. {I}33_{/}De igual 
modo la entrada del 
Santuario estaba 
guarnecida de postes de 
madera de olivo 
silvestre, que ocupaban 
un cuarto de la puerta. 
{I}34_{/}Las dos puertas eran 
de madera de cipr\u00e9s; cada 
una estaba constituida 
por dos paneles que se 
articulaban; {I}35_{/}all\u00ed 
hab\u00edan esculpido 
querubines, palmas y 
flores, todo recubierto 
de oro. {I}36_{/}Se construy\u00f3 
el patio interior con 
tres hileras de piedra 
tallada y una hilera de 
postes de cedro.
{I}37_{/}El a\u00f1o cuarto, en el 
mes de Ziv, se pusieron 
los cimientos de la Casa 
de Yav\u00e9, {I}38_{/}y en el 
und\u00e9cimo a\u00f1o, en el mes 
de Bul, el mes octavo, se 
termin\u00f3 el Templo con 
todos sus detalles, de 
acuerdo al plano que se 
hab\u00eda dise\u00f1ado; Salom\u00f3n 
construy\u00f3 el Templo en 
siete a\u00f1os.
{1}7{/}

{I}1_{/}Salom\u00f3n construy\u00f3 
tambi\u00e9n su palacio: 
demor\u00f3 trece a\u00f1os en 
terminarlo. {I}2_{/}Construy\u00f3 
la casa del Bosque del 
L\u00edbano; ten\u00eda cincuenta 
metros de largo, 
veinticinco de ancho y 
quince de alto. Se alzaba 
sobre postes de cedro que 
descansaban en bases de 
cedro. {I}3_{/}Un cielo raso 
de cedro que cubr\u00eda los 
cuartos era soportado por 
cuarenta y cinco columnas 
repartidas en tres filas 
de a quince.
{I}4_{/}Tambi\u00e9n hab\u00eda tres 
filas de cuartos cuyas 
ventanas se enfrentaban 
cada tres pasos. {I}5_{/}Las 
puertas y ventanas eran 
cuadradas y las ventanas 
estaban frente a frente 
cada tres pasos. {I}6_{/}Se 
hizo un vest\u00edbulo de 
columnas; su largo era de 
veinticinco metros y su 
ancho de quince; por 
delante se alzaba un 
p\u00f3rtico con columnas y 
pelda\u00f1os.
{I}7_{/}Tambi\u00e9n hizo Salom\u00f3n 
el Vest\u00edbulo del Trono 
donde administraba 
justicia, lo llamaban el 
vest\u00edbulo del Juicio; 
estaba recubierto de 
cedro desde el piso hasta 
el cielo raso. {I}8_{/}Su 
casa privada estaba 
construida de la misma 
forma, en un segundo 
patio, luego del 
Vest\u00edbulo. Salom\u00f3n 
construy\u00f3 para la hija 
del Fara\u00f3n, con la que se 
hab\u00eda casado, una casa 
igual al Vest\u00edbulo.
{I}9_{/}Todas esas 
construcciones, desde sus 
cimientos hasta sus 
cornisas, hab\u00edan sido 
hechas con piedras 
talladas a la medida y 
cortadas con cincel. 
{I}10_{/}Los cimientos 
tambi\u00e9n eran de piedra 
seleccionada, piedras de 
grandes dimensiones, de 
cuatro a cinco metros. 
{I}11_{/}Por encima tambi\u00e9n 
hab\u00eda piedras 
seleccionadas talladas a 
la medida, como asimismo 
madera de cedro. {I}12_{/}El 
gran patio hab\u00eda sido 
hecho de tres hileras de 
piedra tallada y de una 
hilera de postes de 
cedro, igual que el patio 
interior y que el 
vest\u00edbulo de la Casa.
{I}13_{/}Salom\u00f3n mand\u00f3 a 
buscar a Juram de Tiro, 
{I}14_{/}que era hijo de una 
viuda de la tribu de 
Neftal\u00ed, pero cuyo padre 
era de Tiro, y que 
trabajaba el bronce. Era 
un hombre muy h\u00e1bil, 
lleno de sabidur\u00eda y de 
destreza para todo lo que 
fuera bronce. Lleg\u00f3 pues 
donde Salom\u00f3n para 
ejecutar todos sus 
trabajos.
{I}15_{/}Fundi\u00f3 las dos 
columnas de bronce; cada 
columna ten\u00eda nueve 
metros de alto, un hilo 
de seis metros med\u00eda su 
circunferencia; la 
segunda columna era como 
la primera. {I}16_{/}Fundi\u00f3 
dos capiteles de bronce 
para la parte superior de 
las columnas; cada 
capitel med\u00eda dos metros 
y medio de alto. {I}17_{/}Los 
capiteles que se situaban 
encima de las columnas 
estaban revestidos de 
cintas y cadenitas de 
bronce; hab\u00eda siete en 
cada capitel. {I}18_{/}Luego 
hizo las granadas, que en 
hileras de a dos, 
rodeaban a cada cinta, 
para cubrir los capiteles 
puestos encima de las 
columnas. {I}19_{/}Los 
capiteles puestos encima 
de las columnas en el 
vest\u00edbulo ten\u00edan forma de 
lirio; ten\u00edan dos metros 
de alto. {I}20_{/}Doscientas 
granadas rodeaban los 
capiteles puestos sobre 
las dos columnas, por 
encima del z\u00f3calo 
guarnecido de cinta de 
bronce.
{I}21_{/}Salom\u00f3n levant\u00f3 
las columnas delante del 
vest\u00edbulo de la Casa; 
coloc\u00f3 la primera a la 
derecha y le puso el 
nombre de Yaquin; coloc\u00f3 
la segunda a la izquierda 
y le dio el nombre de 
Boaz. {I}22_{/}As\u00ed termin\u00f3 la 
obra de las columnas.
{I}23_{/}Tambi\u00e9n hizo el mar 
de bronce. Era redondo 
con cinco metros de 
di\u00e1metro y dos y medio de 
alto; un cordel de quince 
metros med\u00eda su 
circunferencia. 
{I}24_{/}Debajo del borde 
hab\u00eda una hilera doble de 
calabazas de metal 
fundido. {I}25_{/}El Mar de 
bronce se apoyaba en doce 
bueyes, tres que miraban 
al norte, tres al oeste, 
tres al sur y tres al 
este; la parte posterior 
de su cuerpo estaba 
tapada por el Mar que se 
apoyaba en ellos. {I}26_{/}El 
espesor del Mar era de 
una palma, su borde ten\u00eda 
la forma de una copa, 
parecido a una azucena; 
pod\u00eda contener dos mil 
medidas.
{I}27_{/}Se fabricaron 
tambi\u00e9n diez 
sustent\u00e1culos de bronce; 
cada uno med\u00eda dos metros 
de largo, dos de ancho y 
uno y medio de alto. 
{I}28_{/}Los sustent\u00e1culos 
eran as\u00ed: estaban 
formados de paneles y los 
paneles se encajaban en 
marcos. {I}29_{/}En los 
paneles encajados en los 
marcos hab\u00eda leones, 
toros y querubines; en 
los marcos, por arriba y 
abajo, se ve\u00edan en 
relieve leones y bueyes. 
{I}30_{/}Cada sustent\u00e1culo 
ten\u00eda cuatro ruedas de 
bronce con ejes de 
bronce; los cuatro pies 
ten\u00edan patas de bronce 
que sosten\u00edan la pileta; 
estaban fundidas junto 
con los pies, vueltas 
hacia adentro.
{I}31_{/}La boca para recibir 
a la pileta estaba en el 
interior de la corona del 
sustent\u00e1culo, a la que 
sobrepasaba por medio 
metro; esta boca era 
redonda, ten\u00eda un espesor 
de setenta y cinco 
cent\u00edmetros. En esta boca 
hab\u00eda esculturas, los 
paneles eran cuadrados y 
no redondos.
{I}32_{/}Las cuatro ruedas 
estaban bajo los paneles; 
los ejes de las ruedas 
estaban fijos a las patas 
de bronce; cada rueda 
ten\u00eda setenta y cinco 
cent\u00edmetros de alto. 
{I}33_{/}Las ruedas eran 
parecidas a las de un 
carro. Todo estaba 
fundido: sus ejes, sus 
llantas, sus rayos y sus 
cubiertas. {I}34_{/}En los 
cuatro \u00e1ngulos de los 
sustent\u00e1culos de bronce 
hab\u00eda junturas y \u00e9stas 
conformaban un cuerpo con 
el sustent\u00e1culo.
{I}35_{/}La corona, que 
sobresal\u00eda medio metro 
del sustent\u00e1culo, 
conformaba un todo con 
los apoyos y los paneles. 
{I}36_{/}En las placas de los 
apoyos y en los paneles 
se grabaron querubines, 
leones y palmeras, seg\u00fan 
el espacio disponible; 
hab\u00eda guirnaldas en 
derredor.
{I}37_{/}As\u00ed fue como se 
hicieron los diez 
sustent\u00e1culos de bronce 
fundidos de igual modo, 
de la misma dimensi\u00f3n y 
de la misma forma. 
{I}38_{/}Tambi\u00e9n se hicieron 
diez piletas de bronce: 
cada pileta conten\u00eda 
cuarenta medidas, cada 
pileta ten\u00eda dos metros 
de di\u00e1metro; descansaban 
en los sustent\u00e1culos, 
cada pileta en el suyo. 
{I}39_{/}Pusieron los diez 
sustent\u00e1culos, cinco al 
lado derecho de la Casa y 
cinco al lado izquierdo; 
pusieron el Mar al lado 
derecho de la Casa cuando 
se mira al este, es decir 
hacia el sur. {I}40_{/}Juram 
hizo tambi\u00e9n los 
calderos, las palas y las 
copas.
As\u00ed termin\u00f3 Juram todos 
los trabajos que le hab\u00eda 
encargado el rey Salom\u00f3n 
para la Casa de Yav\u00e9: 
{I}41_{/}las dos columnas, 
los capiteles puestos en 
la parte superior de las 
columnas, junto con las 
redes de bronce que los 
cubr\u00edan, {I}42_{/}las 
cuatrocientas granadas 
repartidas en dos filas y 
adosadas a la red de 
bronce que cubr\u00edan los 
capiteles, {I}43_{/}los diez 
sustent\u00e1culos de bronce 
junto con la pileta, 
{I}44_{/}el Mar de bronce y 
los doce bueyes que lo 
sosten\u00edan, {I}45_{/}los 
calderos, las palas y las 
copas. Juram hizo en 
bronce bru\u00f1ido todos esos 
objetos que le hab\u00eda 
encargado el rey Salom\u00f3n 
para la Casa de Yav\u00e9.
{I}46_{/}El rey los hizo 
fundir en la llanura del 
Jord\u00e1n, cerca del vado de 
Ad\u00e1n, entre Sucot y 
Sart\u00e1n. {I}47_{/}La cantidad 
de bronce era tal que era 
imposible contarla.
{I}48_{/}Salom\u00f3n hizo tambi\u00e9n 
todos los otros objetos 
que estaban en la Casa de 
Yav\u00e9: el altar de oro, la 
mesa de oro en la que se 
pon\u00edan los panes de la 
proposici\u00f3n, {I}49_{/}los 
candelabros de oro puro 
puestos delante del Santo 
de los Santos: cinco a un 
lado y cinco al otro; las 
flores, las l\u00e1mparas, los 
extinguidores de oro, 
{I}50_{/}las palanganas, las 
vasijas, las escudillas, 
los incensarios de oro, y 
tambi\u00e9n los goznes de oro 
para el Santo de los 
Santos y para las puertas 
de la Casa. {I}51_{/}Con eso 
se terminaron los 
trabajos que hab\u00eda 
emprendido el rey Salom\u00f3n 
para la Casa de Yav\u00e9. 
Entonces mand\u00f3 traer todo 
lo que su padre David 
hab\u00eda dado y consagrado, 
el oro, la plata y los 
vasos y lo deposit\u00f3 todo 
en el tesoro de la Casa 
de Yav\u00e9.
{1}8{/}

{I}1_{/}El rey Salom\u00f3n reuni\u00f3 
luego en Jerusal\u00e9n a los 
ancianos de Israel, a 
todos los jefes de las 
tribus y a los ancianos 
de las familias 
israelitas, para 
trasladar el Arca de la 
Alianza de Yav\u00e9 que 
estaba todav\u00eda en la 
ciudad de David, llamada 
Si\u00f3n.
LA CONSAGRACI\u00d3N DEL 
TEMPLO{/}

{I}2_{/}Todos los 
israelitas se reunieron 
en torno a Salom\u00f3n para 
la fiesta de las Tiendas; 
era el mes de Etanim, el 
s\u00e9ptimo mes del a\u00f1o. 
{I}3_{/}Cuando llegaron los 
ancianos de Israel, los 
sacerdotes efectuaron el 
traslado del Arca. 
{I}4_{/}Hicieron que subiera 
el Arca de Yav\u00e9 como 
tambi\u00e9n la Tienda de las 
Citas y todos los objetos 
sagrados que se 
encontraban en la Tienda. 
{I}5_{/}El rey Salom\u00f3n y toda 
la comunidad de Israel 
reunida a su alrededor 
estaban all\u00ed delante del 
Arca. Ofrecieron 
sacrificios de ganado 
menor y mayor en tal 
cantidad que era 
imposible contarlos.
{I}6_{/}Los sacerdotes 
trasladaron el Arca de la 
Alianza de Yav\u00e9 a su 
lugar, en la pieza m\u00e1s 
santa de la Casa, el 
Santo de los Santos, 
debajo de las alas de los 
Querubines. {I}7_{/}Los 
querubines extend\u00edan sus 
alas por encima del sitio 
donde se ubicaba el Arca 
y as\u00ed cubr\u00edan el Arca y 
sus andas. {I}8_{/}Estas 
barras eran tan largas 
que sus puntas se ve\u00edan 
desde el Lugar Santo que 
precede al Lugar 
Sant\u00edsimo; pero no se 
ve\u00edan desde afuera. All\u00ed 
han estado hasta hoy d\u00eda.
{I}9_{/}En el Arca no hay 
nada m\u00e1s que las dos 
tablas de piedra que 
Mois\u00e9s coloc\u00f3 all\u00ed en el 
Horeb, cuando Yav\u00e9 pact\u00f3 
la Alianza con los 
israelitas cuando 
salieron de Egipto.
{I}10_{/}Cuando los 
sacerdotes sal\u00edan del 
Santo, la nube ocup\u00f3 la 
Casa de Yav\u00e9. {I}11_{/}Los 
sacerdotes no pudieron 
continuar su servicio 
lit\u00fargico debido a la 
nube, porque la Gloria de 
Yav\u00e9 ocupaba toda la Casa 
de Yav\u00e9. {I}12_{/}Entonces 
Salom\u00f3n declar\u00f3: "Yav\u00e9 
dijo que habita en la 
nube; {I}13_{/}lo que yo he 
construido es pues la 
Casa donde t\u00fa moras, el 
lugar donde t\u00fa residir\u00e1s 
para siempre".
{I}14_{/}El rey se volvi\u00f3 
para bendecir a toda la 
comunidad de Israel que 
estaba all\u00ed de pie. 
{I}15_{/}\u00a1Bendito sea Yav\u00e9, 
dijo, el Dios de Israel! 
Lo que su boca hab\u00eda 
anunciado a mi padre 
David, su mano acaba de 
ejecutarlo. Pues \u00e9l hab\u00eda 
dicho: {I}16_{/}Desde el d\u00eda 
en que saqu\u00e9 de Egipto a 
mi pueblo de Israel, no 
escog\u00ed a ninguna ciudad 
de entre las tribus de 
Israel para que se 
construyese all\u00ed un 
templo donde habitara mi 
Nombre, s\u00f3lo eleg\u00ed a 
David para que reinara en 
mi pueblo de Israel.
{I}17_{/}David, mi padre, 
quiso construir una Casa 
para el Nombre de Yav\u00e9, 
Dios de Israel. {I}18_{/}Pero 
Yav\u00e9 dijo a David mi 
padre: Es muy bueno que 
tengas ese deseo de 
construir un templo en 
honor de mi Nombre. 
{I}19_{/}Pero, no ser\u00e1s t\u00fa 
quien construya el Templo 
sino tu hijo, el que 
nacer\u00e1 de ti. El 
construir\u00e1 la Casa en 
honor de mi Nombre.
{I}20_{/}Yav\u00e9 ha cumplido 
pues la palabra que dijo: 
yo suced\u00ed a mi padre 
David y me sent\u00e9 en el 
trono de Israel, tal como 
Yav\u00e9 lo hab\u00eda dicho. 
Luego edifiqu\u00e9 la Casa en 
honor de Yav\u00e9, Dios de 
Israel, {I}21_{/}y all\u00ed le 
reserv\u00e9 un lugar donde 
reside el Arca de la 
Alianza de Yav\u00e9, la 
alianza que concluy\u00f3 con 
nuestros padres cuando 
los sac\u00f3 de Egipto".
LA ORACI\u00d3N DE SALOM\u00d3N{/}

{I}22_{/}Salom\u00f3n estaba 
de pie delante del altar 
de Yav\u00e9, frente a toda la 
comunidad de Israel. 
Levant\u00f3 entonces sus 
manos al cielo, {I}23_{/}y 
dijo: "\u00a1Yav\u00e9, Dios de 
Israel! Ning\u00fan dios 
arriba en los cielos, 
abajo en la tierra es 
semejante a ti, porque t\u00fa 
respetas tu Alianza y tu 
fidelidad para con tus 
servidores cuando caminan 
delante de ti con todo su 
coraz\u00f3n.
{I}24_{/}Mantuviste la 
promesa que hab\u00edas hecho 
a tu servidor David, mi 
padre, y hoy has llevado 
a cabo por ti mismo lo 
que hab\u00edas prometido. 
{I}25_{/}Ahora Yav\u00e9, Dios de 
Israel, mant\u00e9n la promesa 
que hiciste a tu servidor 
David, mi padre: Si tus 
hijos velan por su 
conducta, si caminan 
delante m\u00edo como t\u00fa has 
caminado ante m\u00ed, 
entonces nunca te faltar\u00e1 
un descendiente que se 
siente delante de m\u00ed en 
el trono de Israel. 
{I}26_{/}Ahora, Dios de 
Israel, que se cumpla esa 
promesa que hiciste a tu 
servidor David mi padre.
{I}27_{/}\u00bfPodr\u00eda Dios en 
realidad habitar en la 
tierra? \u00a1Si los cielos y 
los cielos de los cielos 
no pueden contenerte, 
cu\u00e1nto menos lo podr\u00e1 
esta Casa que he 
construido! {I}28_{/}Sin 
embargo, Yav\u00e9 mi Dios, 
pon atenci\u00f3n a la oraci\u00f3n 
y a la s\u00faplica de tu 
servidor, escucha el 
grito alegre y la oraci\u00f3n 
que tu servidor hace hoy 
ante ti. {I}29_{/}Que tus 
ojos est\u00e9n abiertos d\u00eda y 
noche sobre esta Casa, 
sobre este lugar del cual 
has dicho: All\u00ed habitar\u00e1 
mi Nombre. Escucha la 
oraci\u00f3n que har\u00e1 tu 
servidor en este lugar.
{I}30_{/}Escucha la 
s\u00faplica de tu servidor y 
de tu pueblo Israel 
cuando vengan a orar a 
este lugar. Esc\u00fachala 
desde lo alto del cielo, 
del lugar donde t\u00fa 
habitas, escucha y 
perdona.
{I}31_{/}Si alguien peca 
contra su hermano y \u00e9ste 
lo obliga a hacer un 
juramento solemne, cuando 
aqu\u00e9l venga a hacer ese 
juramento en tu Casa 
delante de tu altar, 
{I}32_{/}esc\u00fachalo desde lo 
alto del cielo e 
interv\u00e9n. Juzga a tus 
servidores, condena al 
culpable y haz recaer 
sobre su cabeza su falta, 
pero haz justicia al 
inocente proclamando su 
inocencia.
{I}33_{/}Cuanto tu pueblo 
Israel haya pecado contra 
ti y sea aplastado por 
sus enemigos, si se 
vuelve a ti y da gloria a 
tu Nombre, cuando te 
dirija su oraci\u00f3n y su 
s\u00faplica en esta Casa, 
{I}34_{/}esc\u00fachalo desde lo 
alto del cielo. Perdona 
el pecado de tu pueblo 
Israel y devu\u00e9lvelo al 
pa\u00eds que diste a sus 
padres.
{I}35_{/}Cuando tu pueblo 
haya pecado contra ti y 
se cierre el cielo y no 
haya m\u00e1s lluvia, si viene 
a este lugar a orar y a 
rendir gloria a tu 
Nombre, si renuncia al 
pecado por el que lo 
humillaste, 
{I}36_{/}esc\u00fachalo desde lo 
alto del cielo y perdona 
el pecado de tus 
servidores y de tu pueblo 
Israel. T\u00fa le indicar\u00e1s 
el buen camino por donde 
deben caminar, t\u00fa har\u00e1s 
caer la lluvia sobre la 
tierra que diste como 
herencia a tu pueblo.
{I}37_{/}Cuando haya en el 
pa\u00eds una hambruna, una 
peste, una plaga en el 
trigo, langostas, 
saltamontes, cuando el 
enemigo ponga sitio a una 
de sus ciudades, o 
tambi\u00e9n cuando haya una 
cat\u00e1strofe o una 
enfermedad, {I}38_{/}si un 
hombre, si Israel tu 
pueblo viene a orarte y a 
suplicarte, si reconoce 
su falta desde el fondo 
de su coraz\u00f3n y extiende 
sus manos hacia esta 
Casa, {I}39_{/}entonces t\u00fa, 
desde lo alto de los 
cielos donde habitas, 
escucha y perdona. T\u00fa 
conoces su coraz\u00f3n, pues 
t\u00fa y nadie m\u00e1s que t\u00fa 
conoce el coraz\u00f3n de 
todos los hombres: premia 
a cada uno seg\u00fan sus 
obras. {I}40_{/}De esta 
manera, a lo largo de su 
vida te temer\u00e1n en este 
pa\u00eds que diste a sus 
padres.
{I}41_{/}Cuando un extranjero 
que no es de tu pueblo 
Israel, pero que venga de 
un pa\u00eds lejano debido a 
tu Nombre, {I}42_{/}porque 
oy\u00f3 hablar de tu gran 
Nombre, de tu mano 
poderosa y de los grandes 
golpes que propinas, si 
viene a orar en esta 
Casa, {I}43_{/}esc\u00fachalo 
desde lo alto del cielo 
donde habitas, y acoge la 
solicitud de ese 
extranjero. De ese modo 
todos los pueblos de la 
tierra conocer\u00e1n tu 
Nombre, te temer\u00e1n como 
lo hace tu pueblo Israel, 
y sabr\u00e1n que tu Nombre 
permanece en esta Casa 
que he construido.
{I}44_{/}Cuando tu pueblo 
vaya a la guerra contra 
sus enemigos por el 
camino por donde t\u00fa lo 
hayas enviado, si se 
vuelve hacia esta ciudad 
que tu elegiste, a esta 
Casa que constru\u00ed para tu 
Nombre, {I}45_{/}escucha de 
lo alto del cielo sus 
oraciones y sus s\u00faplicas 
y hazle justicia.
{I}46_{/}Cuando hayan pecado 
contra ti porque nadie 
est\u00e1 sin pecado cuando 
est\u00e9s encolerizado con 
ellos, los entregues a 
sus enemigos y sus 
vencedores los lleven 
cautivos a su pa\u00eds, lejos 
o cerca, {I}47_{/}si del 
fondo de su exilio se 
arrepienten, si se 
convierten y te dirijen 
sus oraciones en ese pa\u00eds 
adonde fueron deportados, 
si te dicen: Hemos 
pecado, hicimos lo que es 
malo, cometimos un 
crimen, {I}48_{/}si del fondo 
de su destierro se 
vuelven a ti con todo su 
coraz\u00f3n y con toda su 
alma, si te dirijen sus 
oraciones volvi\u00e9ndose al 
pa\u00eds que hab\u00edas dado a 
sus padres, hacia la 
ciudad que has elegido y 
hacia esta Casa que 
edifiqu\u00e9 en honor de tu 
Nombre, {I}49_{/}escucha 
desde el cielo donde 
habitas.
{I}50_{/}Perdona a tu pueblo 
sus faltas y todos los 
pecados que ha cometido 
contra ti; haz que sus 
vencedores tengan piedad 
de \u00e9l, {I}51_{/}porque ellos 
son tu pueblo y tu 
propiedad personal, a los 
que sacaste de Egipto, de 
en medio del horno de 
hierro. {I}52_{/}Y tus ojos 
estar\u00e1n atentos a la 
s\u00faplica de tu servidor, a 
la s\u00faplica de tu pueblo 
Israel y los escuchar\u00e1s 
en todas sus peticiones. 
{I}53_{/}Porque t\u00fa, Se\u00f1or 
Yav\u00e9, los has puesto 
aparte de todos los 
pueblos de la tierra para 
que sean tu herencia, tal 
como lo dijiste por boca 
de Mois\u00e9s tu servidor 
cuando sacaste a nuestros 
padres de Egipto".
{I}54_{/}Durante toda esta 
oraci\u00f3n y esta s\u00faplica 
Salom\u00f3n estuvo de 
rodillas, con las manos 
extendidas hacia el cielo 
frente al altar de Yav\u00e9. 
Cuando hubo terminado, 
{I}55_{/}se levant\u00f3 y bendijo 
a toda la comunidad de 
Israel en voz alta: 
{I}56_{/}Bendito sea Yav\u00e9, 
dijo, porque dio la paz a 
su pueblo Israel tal como 
lo hab\u00eda prometido. Ha 
hecho que se cumplan 
todas las buenas palabras 
que dio a o\u00edr por boca de 
Mois\u00e9s su servidor. 
{I}57_{/}Que Yav\u00e9, nuestro 
Dios, est\u00e9 con nosotros 
as\u00ed como lo estuvo con 
nuestros padres, que no 
nos abandonde ni nos 
rechace. {I}58_{/}Que vuelva 
nuestros corazones hacia 
\u00e9l para que sigamos todos 
sus caminos y observemos 
sus mandamientos, las 
leyes y las ordenanzas 
que dio a nuestros 
padres.
{I}59_{/}Que las palabras de 
esta s\u00faplica que he 
dirigido a Yav\u00e9 est\u00e9n 
presentes d\u00eda y noche 
delante de Yav\u00e9, nuestro 
Dios, para que responda a 
su servidor y a su pueblo 
Israel seg\u00fan las 
necesidades de cada d\u00eda. 
{I}60_{/}Y todos los pueblos 
de la tierra sabr\u00e1n que 
Yav\u00e9 es Dios, y que no 
hay nadie m\u00e1s que \u00e9l. 
{I}61_{/}Que el coraz\u00f3n de 
ustedes sea totalmente de 
Yav\u00e9, nuestro Dios; 
caminen seg\u00fan sus leyes, 
observen sus mandamientos 
tal como lo hacemos hoy".
{I}62_{/}El rey y todo Israel 
ofrecieron sacrificios 
delante de Yav\u00e9: 
{I}63_{/}Salom\u00f3n ofreci\u00f3 a 
Yav\u00e9, como sacrificios de 
comuni\u00f3n, veintid\u00f3s mil 
bueyes y ciento veinte 
mil ovejas. As\u00ed fue como 
el rey y todos los 
israelitas consagraron la 
Casa de Yav\u00e9.
{I}64_{/}Ese d\u00eda, el rey 
consagr\u00f3 tambi\u00e9n el 
interior del patio que 
est\u00e1 delante de la Casa 
de Yav\u00e9; all\u00ed ofreci\u00f3 los 
holocaustos, las ofrendas 
y las grasas de los 
sacrificios de comuni\u00f3n, 
porque el altar de bronce 
que est\u00e1 delante se hizo 
muy chico para recibir 
todos los holocaustos, 
las ofrendas y las grasas 
de los sacrificios de 
comuni\u00f3n.
{I}65_{/}Salom\u00f3n celebr\u00f3 la 
fiesta durante siete d\u00edas 
junto con todo el pueblo 
de Israel, una gran 
muchedumbre que hab\u00eda 
llegado para congregarse 
delante de Yav\u00e9, desde la 
entrada de Jamat hasta el 
Torrente de Egipto. 
{I}66_{/}Al octavo d\u00eda 
despidi\u00f3 al pueblo; 
bendijeron al rey y cada 
uno regres\u00f3 a su casa, 
feliz y con el coraz\u00f3n 
contento por todo el bien 
que Yav\u00e9 hab\u00eda hecho a 
David, su servidor, y a 
su pueblo Israel.
LAS OBRAS DE SALOM\u00d3N{/}

{1}9{/}

{I}1_{/}Cuando Salom\u00f3n hubo 
terminado la Casa de 
Yav\u00e9, el palacio real y 
todo cuanto quiso 
construir, {I}2_{/}se le 
apareci\u00f3 Yav\u00e9 por segunda 
vez, tal como se le hab\u00eda 
aparecido en Gaba\u00f3n.
{I}3_{/}Yav\u00e9 le dijo: "He 
escuchado la oraci\u00f3n y la 
s\u00faplica que t\u00fa has 
elevado hasta m\u00ed, y 
consagr\u00e9 esta Casa que t\u00fa 
construiste para que en 
ella habitara mi Nombre 
para siempre. {I}4_{/}Si 
caminas delante de m\u00ed 
como camin\u00f3 tu padre 
David, con sinceridad de 
coraz\u00f3n, con rectitud, si 
pones en pr\u00e1ctica lo que 
te he mandado, si 
observas mis leyes y mis 
ordenanzas, {I}5_{/}afirmar\u00e9 
para siempre el trono de 
tu realeza en Israel tal 
como se lo promet\u00ed a tu 
padre David: tendr\u00e1s 
siempre a uno de tus 
descendientes en el trono 
de Israel.
{I}6_{/}Pero si se apartan de 
m\u00ed, ustedes y sus hijos, 
si no obedecen mis 
mandamientos ni las leyes 
que puse ante ustedes, si 
se van a servir a otros 
dioses y se arrodillan 
delante de ellos, 
{I}7_{/}entonces suprimir\u00e9 a 
Israel del pa\u00eds que le he 
dado. Alejar\u00e9 de m\u00ed la 
Casa que he consagrado a 
mi Nombre; Israel ser\u00e1 
motivo de desprecio y de 
burla entre todos los 
pueblos, {I}8_{/}y esta Casa 
ser\u00e1 causa de asombro 
para cualquiera que pase 
por aqu\u00ed. Dir\u00e1n: \u00bfPor qu\u00e9 
Yav\u00e9 ha tratado as\u00ed a 
este pa\u00eds y a esta Casa? 
{I}9_{/}Y se les responder\u00e1: 
Abandonaron a Yav\u00e9, su 
Dios, que sac\u00f3 a sus 
padres de la tierra de 
Egipto, se apegaron a 
otros dioses, se 
postraron ante ellos y 
los sirvieron; por eso 
Yav\u00e9 les ha mandado todas 
esas calamidades."
{I}10_{/}Durante los veinte 
a\u00f1os en que Salom\u00f3n 
estuvo construyendo las 
dos casas, la Casa de 
Yav\u00e9 y el palacio real, 
{I}11_{/}Jiram, rey de Tiro, 
provey\u00f3 a Salom\u00f3n de 
madera de cedro y de 
cipr\u00e9s, en la cantidad 
que quisiese; al cabo de 
ese tiempo el rey Salom\u00f3n 
dio a Jiram veinte 
ciudades en Galilea.
{I}12_{/}Jiram dej\u00f3 Tiro para 
ir a ver las ciudades que 
Salom\u00f3n le hab\u00eda dado; 
muy decepcionado dijo a 
Salom\u00f3n: {I}13_{/}\u00bfQu\u00e9 
pueblos son esos que t\u00fa 
me has dado, hermano m\u00edo? 
Y las llam\u00f3 "Tierra de 
Cabul", que es el nombre 
que han conservado hasta 
hoy d\u00eda. {I}14_{/}Jiram hab\u00eda 
mandado a Salom\u00f3n ciento 
veinte talentos de oro.
{I}15_{/}Aqu\u00ed viene lo 
referente al trabajo 
forzado, a esos hombres 
que Salom\u00f3n hab\u00eda 
requisado para construir 
la Casa de Yav\u00e9, su 
propio palacio, el Millo, 
la muralla de Jerusal\u00e9n, 
Jazor, Meguido y Gacer 
({I}16_{/}pues el fara\u00f3n, rey 
de Egipto, hab\u00eda subido y 
se hab\u00eda apoderado de 
Gacer; incendi\u00f3 la ciudad 
y mat\u00f3 a todos los 
cananeos que all\u00ed viv\u00edan, 
luego dio la ciudad como 
dote a su hija, mujer de 
Salom\u00f3n. {I}17_{/}Salom\u00f3n 
reconstruy\u00f3 pues Gacer), 
Bethor\u00f3n de abajo, 
{I}18_{/}Baalat, Tamar en el 
desierto, {I}19_{/}todas las 
ciudades de dep\u00f3sito que 
ten\u00eda Salom\u00f3n, las 
ciudades para los carros 
y para los caballos y 
todo lo que Salom\u00f3n quiso 
construir en Jerusal\u00e9n, 
en el L\u00edbano, y en todos 
los territorios que le 
estaban sometidos.
{I}20_{/}Fueron requisados 
todo lo que quedaba de 
los amorreos, de los 
hititas, de los pereseos, 
de los jeveos y de los 
jebuseos, en una palabra, 
todos los que no eran 
israelitas. {I}21_{/}A todos 
sus hijos que quedaban en 
el territorio, y que no 
hab\u00edan sido exterminados 
por los israelitas, 
Salom\u00f3n los someti\u00f3 a 
trabajos forzados y lo 
est\u00e1n a\u00fan hoy. {I}22_{/}Pero 
no requis\u00f3 a los 
israelitas; estos serv\u00edan 
como soldados, integraban 
la guardia, eran 
oficiales, escuderos, 
jefes de carros o 
soldados de caballer\u00eda.
{I}23_{/}Capataces nombrados 
por los prefectos eran 
los encargados de los 
trabajos del rey: eran 
ciento cincuenta que 
mandaban a los 
trabajadores en los 
talleres. {I}24_{/}Luego que 
la hija del fara\u00f3n subi\u00f3 
de la ciudad de David a 
la casa que Salom\u00f3n se 
hab\u00eda construido, \u00e9ste 
edific\u00f3 el Millo.
{I}25_{/}Salom\u00f3n ofrec\u00eda tres 
veces al a\u00f1o holocaustos 
y sacrificios de comuni\u00f3n 
en el altar que hab\u00eda 
mandado hacer para Yav\u00e9. 
All\u00ed hac\u00eda que se 
quemaran sus ofrendas en 
el fuego ante Yav\u00e9 y se 
preocupaba por el buen 
estado de la Casa.
{I}26_{/}El rey Salom\u00f3n 
construy\u00f3 una flota en 
Asiongaber, al lado de 
Elat, a orillas del Mar 
Rojo, en el territorio de 
Edom. {I}27_{/}Jiram envi\u00f3 a 
sus servidores, marineros 
que conoc\u00edan bien el mar, 
para que ayudaran a los 
servidores de Salom\u00f3n en 
sus embarcaciones. 
{I}28_{/}Llegaron hasta Ofir 
donde consiguieron oro, 
cuatrocientos veinte 
talentos que llevaron al 
rey Salom\u00f3n.
LA REINA DE SABA VISITA A 
SALOM\u00d3N{/}

{1}10{/}

{I}1_{/}La fama de Salom\u00f3n 
lleg\u00f3 hasta donde la 
reina de Saba; fue a 
ponerlo a prueba con 
enigmas de sabidur\u00eda. 
{I}2_{/}Entr\u00f3 en Jerusal\u00e9n 
con un considerable 
cortejo y con camellos 
que llevaban perfumes, 
oro en una gran cantidad 
y piedras preciosas. 
Cuando fue introducida a 
donde estaba Salom\u00f3n, le 
dijo todo lo que ten\u00eda en 
la cabeza. {I}3_{/}Salom\u00f3n 
respondi\u00f3 a todas sus 
preguntas; nada hab\u00eda de 
oculto para el rey, nada 
quedaba sin respuesta.
{I}4_{/}La reina de Saba pudo 
ver el orden instaurado 
por Salom\u00f3n: el palacio 
que hab\u00eda construido, 
{I}5_{/}lo que se serv\u00eda en 
su mesa, los 
departamentos de sus 
servidores, los trajes de 
sus ministros, los 
uniformes de sus mozos, 
los holocaustos que 
ofrec\u00eda en la Casa de 
Yav\u00e9; se le cort\u00f3 la 
respiraci\u00f3n.
{I}6_{/}Entonces dijo al rey: 
"\u00a1Realmente era verdad 
todo lo que hab\u00eda o\u00eddo 
decir en mi pa\u00eds de ti y 
de tu sabidur\u00eda! {I}7_{/}No 
cre\u00eda lo que se dec\u00eda sin 
antes verlo con mis 
propios ojos, pero es un 
hecho que no me hab\u00edan 
dicho ni la mitad. T\u00fa 
superas en sabidur\u00eda y en 
gloria lo que tu fama me 
hab\u00eda transmitido.
{I}8_{/}\u00a1Felices tus mujeres, 
felices tus servidores 
que est\u00e1n continuamente 
delante de ti y que oyen 
tus sabias decisiones! 
{I}9_{/}\u00a1Bendito sea Yav\u00e9 tu 
Dios que te eligi\u00f3 para 
que te sentaras en el 
trono de Israel! Yav\u00e9 ama 
a Israel para siempre y 
es por eso que te ha 
puesto como rey, para que 
hagas reinar el derecho y 
la justicia".
{I}10_{/}Ella regal\u00f3 al rey 
ciento veinte talentos de 
oro, perfumes en gran 
cantidad y piedras 
preciosas; nunca se hab\u00eda 
visto llegar una tal 
cantidad de perfumes como 
la que la reina de Saba 
obsequi\u00f3 al rey Salom\u00f3n.
{I}11_{/}La flota de Jiram 
que hab\u00eda tra\u00eddo oro de 
Ofir, hab\u00eda tambi\u00e9n 
transportado madera de 
s\u00e1ndalo en gran cantidad 
y adem\u00e1s piedras 
preciosas. {I}12_{/}Con la 
madera de s\u00e1ndalo el rey 
hizo un balc\u00f3n para la 
Casa de Yav\u00e9, y otro para 
su palacio. Igualmente 
mand\u00f3 hacer con esa 
madera c\u00edtaras y arpas 
para los m\u00fasicos; nunca 
se hab\u00eda visto tal 
cantidad de s\u00e1ndalo.
{I}13_{/}El rey Salom\u00f3n dio a 
la reina de Saba todo lo 
que \u00e9sta pod\u00eda desear, 
todo lo que pidi\u00f3, sin 
contar los regalos que le 
hizo con una generosidad 
real; luego ella se 
despidi\u00f3 y se volvi\u00f3 a su 
pa\u00eds con todos sus 
servidores.
{I}14_{/}En un solo a\u00f1o 
llevaban a Salom\u00f3n 
seiscientos sesenta y 
seis talentos de oro, 
{I}15_{/}sin contar las tasas 
a los viajeros, los 
impuestos a los 
comerciantes y todo lo 
que ven\u00eda de los reyes de 
Arabia y de los 
gobernadores del pa\u00eds.
{I}16_{/}El rey Salom\u00f3n hizo 
doscientos grandes 
escudos de oro; en cada 
escudo se emplearon 
seiscientos siclos de 
oro. {I}17_{/}Tambi\u00e9n hizo 
trescientos escuditos de 
oro, en los que se 
utilizaron tres minas de 
oro por escudo; el rey 
los puso en la casa del 
Bosque del L\u00edbano.
{I}18_{/}El rey hizo adem\u00e1s 
un gran trono de marfil 
cubierto de oro. {I}19_{/}El 
trono ten\u00eda seis gradas, 
era un sill\u00f3n con un 
respaldo redondo y a 
ambos lados del trono, 
brazos que se apoyaban en 
leones. {I}20_{/}Tambi\u00e9n 
hab\u00eda doce leones que 
estaban de pie al lado de 
las seis gradas del 
trono; en ning\u00fan reino se 
hab\u00eda hecho algo 
semejante.
{I}21_{/}Todas las copas del 
rey Salom\u00f3n eran de oro, 
como tambi\u00e9n los objetos 
de la casa del Bosque del 
L\u00edbano; no hab\u00eda nada de 
plata, a la que se la 
consideraba sin valor en 
los d\u00edas de Salom\u00f3n. 
{I}22_{/}Salom\u00f3n ten\u00eda en el 
mar, junto con la flota 
de Jiram, nav\u00edos para las 
expediciones lejanas. 
Cada tres a\u00f1os volv\u00eda la 
flota de ultramar, 
trayendo oro, plata, 
marfil, monos y pavos 
reales.
{I}23_{/}El rey Salom\u00f3n 
sobrepas\u00f3 en riqueza y 
sabidur\u00eda a todos los 
reyes de la tierra. 
{I}24_{/}Todo el mundo quer\u00eda 
ser recibido en audiencia 
por Salom\u00f3n y escuchar la 
sabidur\u00eda que Dios le 
hab\u00eda dado. {I}25_{/}Cada 
cual tra\u00eda su regalo, 
objetos de plata y 
objetos de oro, trajes, 
armaduras, perfumes, 
caballos y mulas; y esto 
era a\u00f1o tras a\u00f1o.
{I}26_{/}Salom\u00f3n adquiri\u00f3 una 
gran cantidad de carros y 
caballos, y los 
distribuy\u00f3 en las 
ciudades de carros y en 
Jerusal\u00e9n cerca del rey. 
{I}27_{/}El rey actu\u00f3 tan 
bien que en Jerusal\u00e9n la 
plata era tan com\u00fan como 
las piedras, y los cedros 
tan numerosos como los 
sic\u00f3moros de la planicie 
costera.
{I}28_{/}Los caballos de 
Salom\u00f3n ven\u00edan de Musur y 
de Cilicia; los 
mercaderes del rey los 
compraban en Cilicia y 
los trasladaban. {I}29_{/}Un 
carro importado de Musur 
costaba seiscientas 
piezas de plata, y un 
caballo ciento cincuenta; 
tambi\u00e9n se los exportaba 
para los reyes de los 
Hititas y los reyes de 
Aram.
LAS MUJERES DE SALOM\u00d3N{/}

{1}11{/}

{I}1_{/}El rey Salom\u00f3n am\u00f3 a 
muchas mujeres 
extranjeras: {I}3_{/}tuvo 
setecientas mujeres que 
eran princesas y 
trescientas concubinas, 
(adem\u00e1s de la hija del 
fara\u00f3n): Moabitas, 
amorreas, edomitas, 
sidonias e hititas (y sus 
mujeres pervirtieron su 
coraz\u00f3n). {I}2_{/}Eran de 
esas naciones de las 
cuales hab\u00eda dicho Yav\u00e9: 
"Ustedes no entrar\u00e1n en 
sus casas ni ellas en las 
de ustedes, porque 
seguramente los 
arrastrar\u00e1n tras otros 
dioses". Pero Salom\u00f3n se 
apeg\u00f3 a ellas, las am\u00f3.
{I}4_{/}Cuando Salom\u00f3n fue de 
edad, sus mujeres 
arrastraron su coraz\u00f3n 
tras otros dioses; ya no 
fue totalmente de Yav\u00e9 
Dios como lo hab\u00eda sido 
su padre David. 
{I}5_{/}Salom\u00f3n sigui\u00f3 a 
Astart\u00e9, la diosa de los 
sidonios y a Milcom, la 
abominaci\u00f3n de los 
amorreos. {I}6_{/}Hizo lo que 
no gusta a Yav\u00e9 en vez de 
obedecer perfectamente 
como su padre David. 
{I}7_{/}Por ese entonces 
construy\u00f3 en el cerro, al 
este de Jerusal\u00e9n, un 
santuario a Quemos, la 
abominaci\u00f3n de Moab, y 
otro a Milcom, la 
abominaci\u00f3n de los 
amorreos. {I}8_{/}Eso hizo 
para todas sus mujeres 
extranjeras que ofrec\u00edan 
incienso y sacrificios a 
sus dioses.
{I}9_{/}Yav\u00e9 se enoj\u00f3 con 
Salom\u00f3n porque se hab\u00eda 
apartado de Yav\u00e9 Dios de 
Israel, el que, sin 
embargo, se le hab\u00eda 
aparecido dos veces 
{I}10_{/}y le hab\u00eda prohibido 
que siguiera a otros 
dioses. Salom\u00f3n no 
respet\u00f3 las \u00f3rdenes de 
Yav\u00e9, {I}11_{/}y Yav\u00e9 le 
dijo: "Ya que t\u00fa me has 
tratado as\u00ed y no has 
observado mi alianza ni 
las leyes que te hab\u00eda 
dado, te quitar\u00e9 el reino 
y se lo dar\u00e9 a tu 
servidor; est\u00e1 decidido. 
{I}12_{/}No har\u00e9 esto 
mientras vivas, en 
consideraci\u00f3n a tu padre 
David, pero a tu hijo se 
lo quitar\u00e9. {I}13_{/}Y a\u00fan 
as\u00ed, no le quitar\u00e9 todo 
el reino, le dejar\u00e9 una 
tribu en consideraci\u00f3n a 
David mi servidor y a 
Jerusal\u00e9n que yo eleg\u00ed".
LOS ENEMIGOS DE SALOM\u00d3N{/}

{I}14_{/}Yav\u00e9 le dio a 
Salom\u00f3n un adversario, 
Hadad, que era de la 
familia real de Edom. 
{I}15_{/}Cuando David venci\u00f3 
a Edom y Joab, el jefe 
del ej\u00e9rcito, fue all\u00e1 a 
enterrar a los muertos, 
dio muerte a todos los 
varones de Edom. 
{I}16_{/}Joab estuvo seis 
meses con Israel hasta 
exterminar completamente 
a todos los varones de 
Edom. {I}17_{/}Pero Hadad 
hab\u00eda huido junto con 
edomitas servidores de su 
padre y refugi\u00e1dose en 
Egipto; Hadad era a\u00fan muy 
joven en ese tiempo. 
{I}18_{/}Partiendo de Madi\u00e1n, 
llegaron a Par\u00e1n, luego 
continuaron llevando 
consigo a hombres de 
Par\u00e1n. As\u00ed llegaron a 
Egipto donde el fara\u00f3n, 
rey de Egipto, quien le 
dio una casa, v\u00edveres y 
tierras.
{I}19_{/}El fara\u00f3n apreciaba 
a Hadad, le dio como 
esposa a la hermana de su 
mujer (esposa real se 
dice Tafn\u00e9s en egipcio). 
{I}20_{/}La hermana de Tafn\u00e9s 
dio un hijo a Hadad, al 
que llam\u00f3 Genubat. Tafn\u00e9s 
educ\u00f3 a Genubat en la 
casa del fara\u00f3n; viv\u00eda en 
el palacio junto con los 
hijos del fara\u00f3n.
{I}21_{/}Hadad se enter\u00f3 en 
Egipto que hab\u00eda muerto 
David y tambi\u00e9n Joab, 
jefe del ej\u00e9rcito; 
entonces dijo al fara\u00f3n: 
"D\u00e9jame volver a mi 
pa\u00eds". {I}22_{/}El fara\u00f3n le 
respondi\u00f3: "Si nada te 
falta a mi lado, \u00bfpara 
qu\u00e9 vas a volver a tu 
pa\u00eds?" Le dijo: "Es 
cierto que nada me falta, 
pero, d\u00e9jame volver". 
Hadad regres\u00f3 pues a su 
pa\u00eds lleno de odio contra 
Israel, y lleg\u00f3 a ser rey 
de Edom.
{I}23_{/}Dios le dio otro 
adversario a Salom\u00f3n, 
Rez\u00f3n hijo de Elyad\u00e1. 
Hab\u00eda huido de la casa de 
su patr\u00f3n Hadadecer, rey 
de Soba, {I}24_{/}se le hab\u00eda 
juntado gente y se hab\u00eda 
convertido en jefe de 
bandidos. Cuando David 
quiso acabar con ellos, 
se fueron a Damasco y se 
instalaron all\u00ed. Rez\u00f3n 
lleg\u00f3 a ser rey de 
Damasco {I}25_{/}y cre\u00f3 
problemas a Israel 
durante toda la vida de 
Salom\u00f3n.
EL PROFETA AJ\u00cdAS ANUNCIA 
LA DIVISI\u00d3N DEL REINO{/}

{I}26_{/}Jeroboam tambi\u00e9n 
se rebel\u00f3 contra el rey 
mientras estaba a su 
servicio. Era hijo de 
Nabat, originario de 
Sereda en la tribu de 
Efra\u00edn, y su madre, 
Seruya, era viuda. 
{I}27_{/}Esto fue lo que 
aconteci\u00f3: Salom\u00f3n estaba 
edificando el Millo y 
cerrando la brecha de la 
ciudad de David su padre. 
{I}28_{/}Ese Jeroboam era un 
hombre fuerte y de gran 
valor, y Salom\u00f3n se hab\u00eda 
fijado en la calidad de 
su trabajo. Lo hizo jefe 
de los hombres sometidos 
a trabajos forzados de la 
casa de Jos\u00e9.
{I}29_{/}Un d\u00eda en que 
Jeroboam hab\u00eda salido de 
Jerusal\u00e9n, el profeta 
Aj\u00edas de Silo lo 
encontr\u00f3. El profeta iba 
vestido con un manto 
nuevo y estaban los dos 
solos en el campo.
{I}30_{/}Aj\u00edas tom\u00f3 el manto 
nuevo que llevaba, lo 
parti\u00f3 en doce pedazos y 
dijo a Jeroboam: 
{I}31_{/}Toma para ti diez 
pedazos, porque esto dice 
Yav\u00e9, el Dios de Israel: 
Arrancar\u00e9 el reino de la 
mano de Salom\u00f3n, y te 
dar\u00e9 diez tribus. 
{I}32_{/}Sin embargo dejar\u00e9 
una tribu a Salom\u00f3n en 
consideraci\u00f3n a mi 
servidor David y a 
Jerusal\u00e9n, la ciudad que 
escog\u00ed en medio de todas 
las tribus de Israel.
{I}33_{/}Har\u00e9 eso porque me 
abandon\u00f3, porque se 
postr\u00f3 delante de 
Astart\u00e9, la diosa de los 
sidonios, delante de 
Quem\u00f3s, el dios de Moab, 
y delante de Milcom, el 
dios de los amorreos, 
porque no sigui\u00f3 por mis 
caminos para hacer lo que 
es justo a mis ojos, 
porque no obedeci\u00f3 mis 
leyes ni mis ordenanzas 
como David su padre.
{I}34_{/}Sin embargo, 
mientras viva, no le 
quitar\u00e9 nada del reino y 
lo mantendr\u00e9 en el trono, 
en atenci\u00f3n a David, mi 
servidor, al que eleg\u00ed y 
quien observ\u00f3 mis 
mandamientos y mis leyes. 
{I}35_{/}Le quitar\u00e9 el reino 
a su hijo para darte a ti 
diez tribus; {I}36_{/}dar\u00e9 
sin embargo una tribu a 
su hijo para que David mi 
servidor tenga siempre 
una l\u00e1mpara delante de m\u00ed 
en Jerusal\u00e9n, la ciudad 
que escog\u00ed para que en 
ella habitara mi Nombre.
{I}37_{/}Har\u00e9 que reines 
sobre todo lo que deseas; 
reinar\u00e1s en Israel. 
{I}38_{/}Si obedeces mis 
mandamientos, si sigues 
por mis caminos y haces 
lo que es justo a mis 
ojos, observando mis 
leyes y mis mandamientos 
tal como lo hizo David, 
mi servidor, yo estar\u00e9 
contigo. Te construir\u00e9 
una casa tan s\u00f3lida como 
la que le edifiqu\u00e9 a 
David ({I}39_{/})".
{I}40_{/}Salom\u00f3n trat\u00f3 de 
asesinar a Jeroboam, pero 
\u00e9ste se refugi\u00f3 en Egipto 
junto a Sesonc, rey de 
Egipto, y se qued\u00f3 en 
Egipto hasta la muerte de 
Salom\u00f3n.
{I}41_{/}El resto de los 
hechos de Salom\u00f3n, todo 
lo que hizo y su 
sabidur\u00eda est\u00e1 escrito en 
el libro de los hechos de 
Salom\u00f3n. {I}42_{/}Salom\u00f3n 
rein\u00f3 en todo Israel 
desde Jerusal\u00e9n cuarenta 
a\u00f1os. {I}43_{/}Luego fue a 
acostarse con sus padres 
y lo enterraron en la 
ciudad de David, su 
padre. En su lugar rein\u00f3 
Roboam, su hijo.
EL CISMA O LA DIVISI\u00d3N 
DEL REINO{/}

{1}12{/}

{I}1_{/}Roboam se dirigi\u00f3 a 
Siquem, porque todo 
Israel hab\u00eda ido all\u00e1 
para proclamarlo rey. 
{I}2_{/}Avisaron de eso a 
Jeroboam, hijo de Nabat, 
cuando todav\u00eda estaba en 
Egipto, a donde hab\u00eda 
huido lejos del rey 
Salom\u00f3n; inmediatamente 
regres\u00f3 de Egipto. {I}3_{/}Lo 
mandaron a buscar, 
despu\u00e9s de lo cual 
Jeroboam y toda la 
comunidad de Israel 
fueron a ver a Roboam y 
le dijeron: {I}4_{/}Tu padre 
nos impuso un duro yugo. 
Si nos liberas de esos 
trabajos forzados, de ese 
pesado yugo que nos ha 
impuesto tu padre, te 
serviremos". {I}5_{/}Les 
respondi\u00f3: "V\u00e1yanse y 
vuelvan a verme en tres 
d\u00edas". Y el pueblo se 
fue.
{I}6_{/}El rey Roboam 
consult\u00f3 a los ancianos 
que hab\u00edan sido 
consejeros de su padre 
Salom\u00f3n mientras \u00e9ste 
viv\u00eda. Les dijo: "\u00bfQu\u00e9 me 
aconsejan que responda a 
ese pueblo?" {I}7_{/}Le 
respondieron: "Si ahora 
te haces su servidor, si 
te muestras conciliador 
en tu respuesta, estar\u00e1n 
para siempre a tu 
servicio". {I}8_{/}Pero 
Roboam no atendi\u00f3 al 
consejo de los ancianos, 
m\u00e1s bien se volvi\u00f3 hacia 
los j\u00f3venes que hab\u00edan 
crecido con \u00e9l, y les 
pidi\u00f3 su opini\u00f3n. {I}9_{/}Les 
dijo: "\u00bfQu\u00e9 me aconsejan 
que le responda a ese 
pueblo? Saben lo que me 
dicen: "Haz que sea menos 
penoso el yugo que nos ha 
impuesto tu padre".
{I}10_{/}Los j\u00f3venes que 
hab\u00edan crecido con \u00e9l le 
respondieron: "Ya que esa 
gente te ha dicho: Tu 
padre nos impuso un 
pesado yugo, alivia 
nuestra carga, t\u00fa les 
responder\u00e1s: Mi dedo 
me\u00f1ique es m\u00e1s fuerte que 
las espaldas de mi padre. 
{I}11_{/}Si mi padre les 
impuso un pesado yugo, 
conmigo ser\u00e1 peor. Si mi 
padre los castigaba con 
correas de cuero, conmigo 
los l\u00e1tigos tendr\u00e1n 
puntas de fierro".
{I}12_{/}Al tercer d\u00eda 
Jeroboam y todo el pueblo 
de Israel volvieron donde 
Roboam, pues el rey les 
hab\u00eda dicho: "Vuelvan 
dentro de tres d\u00edas". 
{I}13_{/}El rey habl\u00f3 al 
pueblo \u00e1speramente; no 
tuvo en cuenta el consejo 
de los ancianos, 
{I}14_{/}sino que les dijo lo 
que quer\u00edan los j\u00f3venes: 
"Si mi padre hizo pesado 
su yugo, conmigo ser\u00e1 
peor. Si mi padre los 
castigaba con correas de 
cuero, conmigo los 
l\u00e1tigos ser\u00e1n de puntas 
de fierro".
{I}15_{/}El rey, pues, no 
escuch\u00f3 al pueblo; en eso 
hubo una intervenci\u00f3n de 
Yav\u00e9 para que se 
cumpliera lo que hab\u00eda 
dicho a Jeroboam, hijo de 
Nabat, por boca de Aj\u00edas 
de Silo.
{I}16_{/}Cuando todo Israel 
vio que el rey no les 
hac\u00eda caso, el pueblo 
replic\u00f3 al rey: "\u00bfQu\u00e9 
tenemos que ver con 
David? No tenemos nada 
que heredar del hijo de 
Jes\u00e9. \u00a1Vamos Israel! \u00a1A 
tus tiendas! \u00a1Que David 
se las arregle con los 
suyos!" Y todo Israel 
regres\u00f3 a sus hogares. 
({I}17{/} Los israelitas que 
viv\u00edan en las ciudades de 
Jud\u00e1 reconocieron a 
Roboam como rey).
{I}18_{/}El rey Roboam envi\u00f3 
a Adoniram, jefe de los 
trabajadores obligados, 
pero todo Israel lo 
recibi\u00f3 con piedras y 
muri\u00f3. Roboam tuvo que 
subir a su carro y huy\u00f3 a 
Jerusal\u00e9n. {I}19_{/}Y hasta 
ahora, Israel ha renegado 
de la casa de David.
{I}20_{/}Cuando todo Israel 
supo que Jeroboam hab\u00eda 
vuelto, lo mandaron a 
buscar para una asamblea, 
y lo hicieron rey de todo 
Israel; \u00fanicamente la 
tribu de Jud\u00e1 sigui\u00f3 fiel 
a la casa de David. 
{I}21_{/}Despu\u00e9s que regres\u00f3 
a Jerusal\u00e9n, Roboam 
convoc\u00f3 a toda la casa de 
Jud\u00e1 y a la tribu de 
Benjam\u00edn, unos ciento 
ochenta mil hombres 
preparados para el 
combate, con el fin de 
pelear con la casa de 
Israel y devolver el 
reino a Roboam hijo de 
Salom\u00f3n.
{I}22_{/}Pero en ese momento 
lleg\u00f3 una palabra de Dios 
a Semaya, el hombre de 
Dios: {I}23_{/}"Esto dir\u00e1s a 
Roboam, hijo de Salom\u00f3n, 
rey de Jud\u00e1, a toda la 
casa de Jud\u00e1 y de 
Benjam\u00edn, y al resto del 
pueblo: {I}24_{/}No vayan a 
pelear con sus hermanos, 
los hijos de Israel. Que 
cada uno vuelva a su casa 
porque yo he sido el que 
dispuso todo eso".
Escucharon la palabra de 
Yav\u00e9 y, as\u00ed como se les 
dijo, se volvieron a su 
casa.
{I}25_{/}Jeroboam fortific\u00f3 
Siquem, en la monta\u00f1a de 
Efra\u00edn; all\u00ed vivi\u00f3 un 
tiempo, luego la dej\u00f3 por 
Penuel, a la que tambi\u00e9n 
fortific\u00f3.
LA DIVISI\u00d3N RELIGIOSA{/}

{I}26_{/}Jeroboam pens\u00f3: 
"El reino podr\u00eda muy bien 
volver a la casa de 
David. {I}27_{/}Si este 
pueblo sigue subiendo a 
Jerusal\u00e9n para ofrecer 
sacrificios en la Casa de 
Yav\u00e9, el coraz\u00f3n del 
pueblo se volver\u00e1 de 
nuevo hacia Roboam, rey 
de Jud\u00e1, su se\u00f1or, y me 
matar\u00e1n".
{I}28_{/}Despu\u00e9s de haber 
pedido consejo, el rey 
Jeroboam mand\u00f3 hacer dos 
terneros de oro y dijo al 
pueblo: "\u00a1No suban m\u00e1s a 
Jerusal\u00e9n, ya basta! 
Israel, aqu\u00ed est\u00e1 tu Dios 
que te sac\u00f3 de la tierra 
de Egipto." {I}29_{/}Coloc\u00f3 
uno de los terneros en 
Betel y el otro en Dan. 
{I}30_{/}De all\u00ed parti\u00f3 el 
pecado de Israel; el 
pueblo escolt\u00f3 a uno de 
los terneros hasta Betel, 
y fueron en procesi\u00f3n 
delante del otro hasta 
Dan.
{I}31_{/}Jeroboam construy\u00f3 
santuarios o Altos 
Lugares e instal\u00f3 all\u00ed a 
sacerdotes sacados de 
entre el pueblo, que no 
pertenec\u00edan a la tribu de 
Lev\u00ed. {I}32_{/}Jeroboam 
instituy\u00f3 una fiesta el 
d\u00eda quince del octavo 
mes, como la fiesta que 
exist\u00eda en Jud\u00e1, y 
sacrific\u00f3 en el altar. Lo 
hizo en Betel, donde 
ofreci\u00f3 sacrificios a los 
terneros que hab\u00eda hecho, 
y fue en Betel donde 
estableci\u00f3 los sacerdotes 
para los Altos Lugares 
que hab\u00eda construido.
{I}33_{/}Subi\u00f3 pues al altar 
el d\u00eda quince del octavo 
mes, una fecha que \u00e9l 
mismo hab\u00eda elegido y que 
hab\u00eda convertido en 
fiesta para los hijos de 
Israel; subi\u00f3 al altar y 
quem\u00f3 en \u00e9l incienso.
HISTORIA DEL PROFETA DE 
BETEL{/}

{1}13{/}

{I}1_{/}Por orden de Dios, un 
hombre de Dios lleg\u00f3 a 
Betel desde Jud\u00e1, cuando 
Jeroboam estaba junto al 
altar quemando el 
incienso. {I}2_{/}El hombre 
de Dios grit\u00f3 en contra 
del altar por orden de 
Yav\u00e9: "\u00a1Altar, altar!, 
esto dice Yav\u00e9: nacer\u00e1 en 
la casa de David un hijo 
de nombre Jos\u00edas. 
Sacrificar\u00e1 sobre ti a 
los sacerdotes de los 
Altos Lugares, a los que 
queman el incienso en ti, 
y se quemar\u00e1n en ti 
huesos humanos". {I}3_{/}Y 
ese mismo d\u00eda dio esta 
se\u00f1al: "Esta es la se\u00f1al 
que les da Yav\u00e9: el altar 
se partir\u00e1 y la ceniza 
que est\u00e1 encima se 
desparramar\u00e1".
{I}4_{/}Cuando el rey 
Jeroboam escuch\u00f3 esa 
maldici\u00f3n del hombre de 
Dios contra el altar de 
Betel, extendi\u00f3 la mano y 
orden\u00f3: "\u00a1Det\u00e9nganlo!" 
Pero la mano que hab\u00eda 
extendido contra el 
hombre de Dios qued\u00f3 
tiesa y no pudo 
encogerla. {I}5_{/}El altar 
se rompi\u00f3 y la ceniza del 
altar se desparram\u00f3; esa 
era la se\u00f1al que hab\u00eda 
dado el hombre de Dios 
por orden de Yav\u00e9.
{I}6_{/}El rey tom\u00f3 entonces 
la palabra y dijo al 
hombre de Dios: "Por 
favor, apacigua a Yav\u00e9 tu 
Dios, ruega por m\u00ed para 
que vuelva a mover mi 
mano". El hombre de Dios 
apacigu\u00f3 a Yav\u00e9 y la mano 
del rey volvi\u00f3 a moverse; 
estaba como antes.
{I}7_{/}El rey dijo entonces 
al hombre de Dios: "Ven 
conmigo a mi casa, 
recupera tus fuerzas y te 
dar\u00e9 un regalo". {I}8_{/}Pero 
el hombre de Dios dijo al 
rey: "Aunque me dieras la 
mitad de tu casa, no 
entrar\u00eda all\u00ed contigo. No 
comer\u00e9 pan ni beber\u00e9 agua 
en este lugar, {I}9_{/}porque 
la palabra de Dios tra\u00eda 
tambi\u00e9n una orden para 
m\u00ed: No comer\u00e1s pan ni 
beber\u00e1s agua, ni 
regresar\u00e1s por el mismo 
camino por el que 
viniste". {I}10_{/}Se fue 
pues por otro camino, 
desvi\u00e1ndose del camino 
por donde hab\u00eda subido a 
Betel.
{I}11_{/}Hab\u00eda en Betel un 
viejo profeta, cuyos 
hijos le fueron a contar 
todo lo que el hombre de 
Dios hab\u00eda hecho ese d\u00eda 
en Betel; repitieron a su 
padre todas las palabras 
que ese hombre hab\u00eda 
dicho al rey. {I}12_{/}Su 
padre les dijo: "\u00bfPor qu\u00e9 
camino se fue?" Y sus 
hijos le indicaron el 
camino por donde el 
hombre de Dios, venido de 
Jud\u00e1, se hab\u00eda vuelto.
{I}13_{/}Dijo entonces a sus 
hijos: "Ensillen mi 
burro". Le ensillaron el 
burro y mont\u00f3 en \u00e9l. 
{I}14_{/}Se fue pues tras el 
hombre de Dios y lo 
encontr\u00f3 sentado bajo un 
terebinto. Le dijo: "\u00bfT\u00fa 
eres el hombre de Dios 
que vino de Jud\u00e1?" 
Respondi\u00f3: "S\u00ed, soy yo". 
{I}15_{/}Le dijo: "Ven a mi 
casa para que comas un 
poco". {I}16_{/}El otro 
respondi\u00f3: "No puedo 
volverme contigo ni 
entrar en tu casa. No 
comer\u00e9 pan ni beber\u00e9 agua 
contigo en ese lugar, 
{I}17_{/}porque esta fue la 
palabra de Yav\u00e9: No 
comer\u00e1s pan ni beber\u00e1s 
agua y no te volver\u00e1s por 
el camino por donde te 
fuiste".
{I}18_{/}Pero el viejo 
profeta le replic\u00f3: "Yo 
tambi\u00e9n soy un profeta 
como t\u00fa y un \u00e1ngel me 
habl\u00f3. Me transmiti\u00f3 esta 
orden de Yav\u00e9: Haz que se 
venga contigo a tu casa 
para que coma pan y beba 
agua". Era una mentira. 
{I}19_{/}El hombre de Dios se 
volvi\u00f3 pues con \u00e9l, comi\u00f3 
pan y bebi\u00f3 agua en su 
casa.
{I}20_{/}Cuando estaban 
sentados a la mesa, una 
palabra de Dios fue 
dirigida al profeta que 
lo hab\u00eda tra\u00eddo de 
vuelta. {I}21_{/}Habl\u00f3 fuerte 
al hombre de Dios que 
hab\u00eda subido de Jud\u00e1: 
"As\u00ed habla Yav\u00e9: Ya que 
te has rebelado a la 
orden de Yav\u00e9 y no has 
cumplido el mandato que 
te dio Yav\u00e9 tu Dios, 
{I}22_{/}puesto que has 
vuelto sobre tus pasos y 
has comido aqu\u00ed pan y 
bebido agua, siendo que 
t\u00fa hab\u00edas recibido la 
orden de no comer ni 
beber, tu cad\u00e1ver no 
entrar\u00e1 en la tumba de 
tus padres".
{I}23_{/}Despu\u00e9s de haber 
comido y bebido, el 
profeta que lo hab\u00eda 
tra\u00eddo de vuelta le 
ensill\u00f3 su burro {I}24_{/}y 
el hombre se fue. Un le\u00f3n 
lo atac\u00f3 en el camino y 
lo mat\u00f3. Su cad\u00e1ver qued\u00f3 
en el camino, el burro no 
lo abandon\u00f3 y el le\u00f3n se 
qued\u00f3 tambi\u00e9n al lado del 
cuerpo.
{I}25_{/}La gente que pasaba 
por all\u00ed vio el cad\u00e1ver 
en el camino y al le\u00f3n 
que estaba echado a su 
lado; cuando llegaron a 
su casa, contaron lo que 
hab\u00edan visto en la ciudad 
donde viv\u00eda el viejo 
profeta {I}26_{/}que lo hab\u00eda 
desviado de su camino. En 
cuanto lo supo el 
profeta, dijo: "Es el 
hombre de Dios que 
desobedeci\u00f3 la orden de 
Yav\u00e9, y Yav\u00e9 lo entreg\u00f3 
al le\u00f3n que lo desgarr\u00f3 y 
le dio muerte, seg\u00fan la 
palabra que Yav\u00e9 hab\u00eda 
dicho".
{I}27_{/}Se dirigi\u00f3 en 
seguida a sus hijos: 
"Ens\u00edllenme mi burro", 
les dijo. Se lo 
ensillaron. {I}28_{/}Sali\u00f3 y 
hall\u00f3 el cad\u00e1ver 
atravesado en el camino, 
junto con el burro y el 
le\u00f3n que estaban todav\u00eda 
all\u00ed, a un lado cada uno. 
El le\u00f3n no hab\u00eda devorado 
el cuerpo, ni tampoco 
hab\u00eda atacado al burro. 
{I}29_{/}El profeta levant\u00f3 
el cad\u00e1ver del hombre de 
Dios, lo puso sobre su 
burro y lo trajo de 
vuelta; cuando lleg\u00f3 a la 
ciudad, se encarg\u00f3 de los 
funerales y del entierro. 
{I}30_{/}Deposit\u00f3 el cad\u00e1ver 
en su propia tumba e hizo 
duelo por \u00e9l: "\u00a1Ay, 
hermano m\u00edo!"
{I}31_{/}Despu\u00e9s que lo hubo 
sepultado, dijo a sus 
hijos: "Cuando yo muera, 
me pondr\u00e1n en la tumba 
donde enterr\u00e9 al hombre 
de Dios. Depositar\u00e1n mis 
huesos al lado de los 
suyos. {I}32_{/}Porque, se lo 
digo, se cumplir\u00e1 la 
maldici\u00f3n que pronunci\u00f3 
por orden de Yav\u00e9 contra 
el altar de Betel y 
contra todos los Lugares 
Altos de las ciudades de 
Samar\u00eda".
{I}33_{/}A pesar de eso, 
Jeroboam no se apart\u00f3 de 
su mala conducta. Volvi\u00f3 
a elegir sacerdotes entre 
el pueblo para los 
Lugares Altos; institu\u00eda 
como sacerdotes a todos 
los que quer\u00edan y pasaban 
a formar parte de los 
sacerdotes de los Lugares 
Altos. {I}34_{/}Esto fue un 
motivo de pecado para la 
casa de Jeroboam, por eso 
fue destruida y 
exterminada de la tierra.
AJ\u00cdAS ANUNCIA A JEROBOAM 
EL EXTERMINIO DE SU 
FAMILIA{/}

{1}14{/}

{I}1_{/}Por ese tiempo cay\u00f3 
enfermo Ab\u00edas, hijo de 
Jeroboam. {I}2_{/}Jeroboam 
dijo a su mujer: "T\u00fa 
debes hacer esto: 
disfr\u00e1zate para que no 
sepan que eres la mujer 
de Jeroboam, y luego ve a 
Silo. All\u00ed est\u00e1 el 
profeta Aj\u00edas que me 
anunci\u00f3 que reinar\u00eda en 
este pueblo. {I}3_{/}Ll\u00e9vate 
diez panes, tortas y un 
frasco de miel, entrar\u00e1s 
en su casa y \u00e9l te dir\u00e1 
lo que suceder\u00e1 con el 
ni\u00f1o".
{I}4_{/}As\u00ed lo hizo la mujer 
de Jeroboam: se fue para 
Silo y entr\u00f3 en la casa 
de Aj\u00edas. Este ya no 
pod\u00eda ver, ten\u00eda fija la 
vista por su avanzada 
edad. {I}5_{/}Pero Yav\u00e9 hab\u00eda 
transmitido una palabra a 
Aj\u00edas: "La mujer de 
Jeroboam viene a 
consultarte respecto de 
su hijo que est\u00e1 enfermo, 
le dir\u00e1s esto. Cuando se 
presente, se har\u00e1 pasar 
por otra". {I}6_{/}As\u00ed pues, 
cuando cruz\u00f3 el umbral de 
la puerta y Aj\u00edas oy\u00f3 el 
ruido de sus pasos, \u00e9ste 
le dijo: "Entra, mujer de 
Jeroboam. \u00bfPor qu\u00e9 te 
hacer pasar por otra? Se 
me ha encargado para ti 
un terrible mensaje.
{I}7_{/}T\u00fa repetir\u00e1s a 
Jeroboam esta palabra de 
Yav\u00e9, Dios de Israel: Te 
eleg\u00ed en medio de mi 
pueblo para hacerte el 
jefe de mi pueblo Israel. 
{I}8_{/}Le quit\u00e9 el reino a 
la casa de David para 
d\u00e1rtelo a ti. Pero t\u00fa no 
has sido como mi servidor 
David, quien cumpl\u00eda mis 
mandamientos, caminaba 
con todo su coraz\u00f3n 
sigui\u00e9ndome, y hac\u00eda lo 
que es recto a mis ojos.
{I}9_{/}T\u00fa has actuado peor 
que todos los anteriores 
a ti, te has hecho otros 
dioses, \u00eddolos de metal 
que s\u00f3lo me irritan y me 
has dejado tirado. 
{I}10_{/}Por todo eso har\u00e9 
que sobrevenga la 
desgracia a la casa de 
Jeroboam, exterminar\u00e9 a 
todos los varones, sean 
esclavos o libres en 
Israel. Barrer\u00e9 con la 
casa de Jeroboam como se 
barre la basura, hasta 
que no quede nada. 
{I}11_{/}El de la casa de 
Jeroboam que muera en la 
ciudad ser\u00e1 devorado por 
los perros, y el que 
muera en el campo ser\u00e1 
devorado por las aves: 
Yav\u00e9 es quien lo dice".
{I}12_{/}Y en cuanto a ti, 
lev\u00e1ntate y vuelve a tu 
casa. Apenas atraviesen 
tus pasos la puerta de la 
ciudad, el ni\u00f1o morir\u00e1. 
{I}13_{/}Todo Israel lo 
llorar\u00e1 y lo enterrar\u00e1n; 
ser\u00e1 el \u00fanico de la casa 
de Jeroboam que reciba 
una sepultura, porque es 
el \u00fanico de la casa de 
Jeroboam en quien Yav\u00e9, 
Dios de Israel, encontr\u00f3 
algo bueno. {I}14_{/}Yav\u00e9 
instalar\u00e1 en Israel un 
rey que har\u00e1 desaparecer 
la estirpe de Jeroboam; 
el castigo est\u00e1 cerca; ya 
est\u00e1 ah\u00ed.
{I}15_{/}Yav\u00e9 sacudir\u00e1 a 
Israel como una ca\u00f1a 
llevada por la corriente, 
arrancar\u00e1 a Israel de 
este buen pa\u00eds que dio a 
sus padres, los 
dispersar\u00e1 al otro lado 
del R\u00edo, porque han 
provocado la c\u00f3lera de 
Yav\u00e9 con sus postes 
sagrados. {I}16_{/}Entregar\u00e1 
a Israel por culpa de los 
pecados que cometi\u00f3 
Jeroboam y que hizo 
cometer a Israel".
{I}17_{/}La mujer de Jeroboam 
se levant\u00f3 y se fue a 
Tirsa. En los momentos en 
que atravesaba el umbral 
de su casa, el ni\u00f1o 
muri\u00f3. {I}18_{/}Lo enterraron 
y todo Israel lo llor\u00f3, 
seg\u00fan la palabra que Yav\u00e9 
hab\u00eda dicho por medio de 
su servidor Aj\u00edas, el 
profeta.
{I}19_{/}El resto de los 
hechos de Jeroboam, sus 
guerras y su reinado, 
todo eso est\u00e1 escrito en 
el libro de las Cr\u00f3nicas 
de los reyes de Israel. 
{I}20_{/}Jeroboam rein\u00f3 
veintid\u00f3s a\u00f1os, luego se 
acost\u00f3 con sus padres y 
rein\u00f3 en su lugar su hijo 
Nadab.
ROBOAM, REY DE JUD\u00c1{/}

{I}21_{/}Roboam, hijo de 
Salom\u00f3n, rein\u00f3 en Jud\u00e1; 
ten\u00eda cuarenta y un a\u00f1os 
cuando subi\u00f3 al trono. 
Rein\u00f3 diecisiete a\u00f1os en 
Jerusal\u00e9n, la ciudad que 
hab\u00eda elegido Yav\u00e9 entre 
todas las tribus de 
Israel para que en ella 
habitara su Nombre. Su 
madre era Naama la 
amorrea.
{I}22_{/}Jud\u00e1 hizo lo que 
disgusta a Yav\u00e9, y 
provocaron su c\u00f3lera con 
sus pecados mucho m\u00e1s que 
sus padres. {I}23_{/}Tambi\u00e9n 
edificaron Altos Lugares 
con piedras paradas y 
postes sagrados en todas 
las altas colinas y bajo 
cualquier \u00e1rbol verde. 
{I}24_{/}Hubo adem\u00e1s 
homosexuales sagrados en 
el pa\u00eds e imitaron todas 
las pr\u00e1cticas vergonzosas 
de los paganos que hab\u00eda 
expulsado Yav\u00e9 ante los 
israelitas.
{I}25_{/}El quinto a\u00f1o del 
reinado de Roboam, 
Sesonc, rey de Egipto, 
atac\u00f3 Jerusal\u00e9n. {I}26_{/}Se 
apoder\u00f3 de los tesoros de 
la Casa de Yav\u00e9 y de los 
tesoros del palacio real: 
se apoder\u00f3 de todo. Tom\u00f3 
todos los escudos de oro 
que hab\u00eda hecho Salom\u00f3n; 
{I}27_{/}en vez de ellos, el 
rey Roboam mand\u00f3 hacer 
escudos de bronce, y los 
puso en las manos de los 
que iban corriendo 
delante de su carro y de 
los guardias de la 
entrada del palacio real. 
{I}28_{/}Cada vez que iba el 
rey al Templo de Yav\u00e9, 
los que corr\u00edan delante 
de \u00e9l los tomaban y luego 
los devolv\u00edan a la sala 
de guardia.
{I}29_{/}El resto de los 
hechos de Roboam, todo lo 
que hizo, est\u00e1 escrito en 
el libro de las Cr\u00f3nicas 
de los reyes de Jud\u00e1. 
{I}30_{/}Hubo una guerra 
continua entre Roboam y 
Jeroboam. {I}31_{/}Cuando 
Roboam se acost\u00f3 con sus 
padres, lo enterraron en 
la ciudad de David; en su 
lugar rein\u00f3 Abiam, su 
hijo.
ABIAM, REY DE JUD\u00c1{/}

{1}15{/}

{I}1_{/}El d\u00e9cimo octavo a\u00f1o 
del reinado de Jeroboam, 
hijo de Nabat, pas\u00f3 a ser 
rey de Jud\u00e1 Abiam. 
{I}2_{/}Rein\u00f3 tres a\u00f1os en 
Jerusal\u00e9n; su madre era 
Maaca, hija de Absal\u00f3n. 
{I}3_{/}Imit\u00f3 todos los 
pecados que sus padres 
hab\u00edan cometido antes que 
\u00e9l, su coraz\u00f3n no fue 
totalmente de Yav\u00e9 como 
lo hab\u00eda sido el coraz\u00f3n 
de su antepasado David. 
{I}4_{/}Pero Yav\u00e9 quer\u00eda 
conservar una l\u00e1mpara a 
David en Jerusal\u00e9n: su 
hijo rein\u00f3 en su lugar 
despu\u00e9s de \u00e9l y Jerusal\u00e9n 
fue protegida. {I}5_{/}Es que 
David hab\u00eda hecho lo que 
es recto a los ojos de 
Yav\u00e9, no se hab\u00eda 
apartado durante toda su 
vida de los mandamientos 
que hab\u00eda recibido, 
excepto en el caso de 
Ur\u00edas el hitita.
({I}6_{/}) {I}7_{/}El resto de 
los hechos de Abiam, todo 
lo que hizo, est\u00e1 escrito 
en el libro de las 
Cr\u00f3nicas de los reyes de 
Jud\u00e1. Hubo guerra entre 
Abiam y Jeroboam. 
{I}8_{/}Cuando Abiam se 
acost\u00f3 con sus padres, lo 
enterraron en la ciudad 
de David; en su lugar 
rein\u00f3 Az\u00e1, su hijo.
AZ\u00c1, REY DE JUD\u00c1{/}

{I}9_{/}El vig\u00e9simo a\u00f1o de 
Jeroboam, rey de Israel, 
Az\u00e1 pas\u00f3 a ser rey de 
Jud\u00e1. {I}10_{/}Rein\u00f3 cuarenta 
y un a\u00f1os en Jerusal\u00e9n; 
su abuela era Maaca, hija 
de Absal\u00f3n.
{I}11_{/}Az\u00e1 hizo lo que es 
justo a los ojos de Yav\u00e9, 
tal como David su padre; 
{I}12_{/}hizo que 
desaparecieran del pa\u00eds 
los prostitutos y 
destruy\u00f3 todos los \u00eddolos 
que hab\u00edan hecho sus 
padres. {I}13_{/}Incluso 
quit\u00f3 a su abuela Maaca 
la dignidad de Gran Dama, 
porque ella hab\u00eda hecho 
un \u00eddolo vergonzoso en 
honor de Astart\u00e9; Az\u00e1 
derrib\u00f3 ese \u00eddolo 
vergonzoso y lo quem\u00f3 en 
el valle del Cedr\u00f3n.
{I}14_{/}Los Altos Lugares no 
desaparecieron; eso no 
impidi\u00f3 que Az\u00e1 cumpliera 
fielmente sus deberes con 
Yav\u00e9 toda su vida. 
{I}15_{/}Deposit\u00f3 en la Casa 
de Yav\u00e9 los objetos que 
hab\u00eda consagrado su 
padre, como tambi\u00e9n los 
que hab\u00eda consagrado \u00e9l: 
plata, oro y vasos.
{I}16_{/}Hubo guerra entre 
Az\u00e1 y Bas\u00e1, rey de 
Israel, durante toda su 
vida. {I}17_{/}Bas\u00e1, rey de 
Israel, invadi\u00f3 Jud\u00e1 y 
fortific\u00f3 Ram\u00e1 para 
cortarle las 
comunicaciones a Az\u00e1 rey 
de Jud\u00e1. {I}18_{/}Az\u00e1 junt\u00f3 
entonces toda la plata y 
todo el oro que quedaban 
en los tesoros de la Casa 
de Yav\u00e9 y en los tesoros 
del palacio real, se los 
pas\u00f3 a sus servidores y 
los envi\u00f3 donde Ben-
Hadad, hijo de Tabinom, 
hijo de Hezi\u00f3n, que era 
rey de Aram, en Damasco.
Le llevaron este mensaje: 
{I}19_{/}Haya una alianza 
entre t\u00fa y yo, entre mi 
padre y tu padre. Te 
mando una gran cantidad 
de plata y oro, pero con 
tal que rompas tu alianza 
con Bas\u00e1, rey de Israel, 
para que se aleje de m\u00ed". 
{I}20_{/}Ben-Hadad escuch\u00f3 al 
rey Az\u00e1, envi\u00f3 a sus 
comandantes a asaltar las 
ciudades de Israel. Atac\u00f3 
Iy\u00f3n, Dan, Abel-Bet-
Maaca, toda la regi\u00f3n del 
lago de Genezaret y todo 
el territorio de Neftal\u00ed.
{I}21_{/}Al ver eso, Bas\u00e1 
suspendi\u00f3 los trabajos de 
fortificaci\u00f3n de Ram\u00e1 y 
regres\u00f3 a Tirsa. {I}22_{/}El 
rey Az\u00e1 entonces convoc\u00f3 
a todo Jud\u00e1, sin que 
nadie faltara, y sacaron 
las piedras y madera con 
que Bas\u00e1 fortificaba 
Ram\u00e1, y el rey Az\u00e1 las 
utiliz\u00f3 para fortificar 
Gueba de Benjam\u00edn y 
Misp\u00e1.
{I}23_{/}El resto de los 
hechos de Az\u00e1, sus 
haza\u00f1as, todo lo que 
hizo, las ciudades que 
construy\u00f3, est\u00e1 escrito 
en el libro de las 
Cr\u00f3nicas de los reyes de 
Jud\u00e1. Fuera de eso, en su 
vejez, se enferm\u00f3 de los 
pies. {I}24_{/}Cuando Az\u00e1 se 
acost\u00f3 con sus padres, lo 
enterraron junto con 
\u00e9stos en la ciudad de 
David, su antepasado, y 
en su lugar rein\u00f3 su hijo 
Josafat.
NADAB Y BAS\u00c1, REYES DE 
ISRAEL{/}

{I}25_{/}Nadab, hijo de 
Jeroboam, pas\u00f3 a ser rey 
de Israel en el segundo 
a\u00f1o de Az\u00e1, rey de Jud\u00e1; 
rein\u00f3 dos a\u00f1os en Israel. 
{I}26_{/}Hizo lo que es malo 
a los ojos de Yav\u00e9, 
sigui\u00f3 las huellas de su 
padre y el pecado a que 
hab\u00eda arrastrado a 
Israel. {I}27_{/}Bas\u00e1, hijo 
de Aj\u00edas, de la tribu de 
Isacar, conspir\u00f3 contra 
\u00e9l, y cuando Nadab, junto 
con todo Israel, sitiaban 
la ciudad filistea de 
Guibet\u00f3n, lo asesin\u00f3. 
{I}28_{/}Bas\u00e1 lo mat\u00f3 en el 
tercer a\u00f1o del reinado de 
Az\u00e1 de Jud\u00e1 y rein\u00f3 en su 
lugar.
{I}29_{/}En cuanto fue rey, 
acab\u00f3 con toda la gente 
de Jeroboam; no le dej\u00f3 
ning\u00fan sobreviviente, 
sino que los mat\u00f3 a 
todos, seg\u00fan la palabra 
que Yav\u00e9 hab\u00eda dicho por 
medio de su servidor 
Aj\u00edas de Silo. {I}30_{/}Pues 
Jeroboam hab\u00eda provocado 
la c\u00f3lera de Yav\u00e9, Dios 
de Israel, con los 
pecados que hab\u00eda 
cometido y en los cuales 
hab\u00eda arrastrado a 
Israel.
{I}31_{/}El resto de los 
hechos de Nadab, todo lo 
que hizo, est\u00e1 escrito en 
el libro de las Cronicas 
de los reyes de Israel 
({I}32{/}).
{I}33_{/}El tercer a\u00f1o del 
reinado de Az\u00e1 de Jud\u00e1, 
comenz\u00f3 a reinar en 
Israel, desde Tirsa, 
Bas\u00e1, hijo de Aj\u00edas; 
rein\u00f3 veinticuatro a\u00f1os. 
{I}34_{/}Hizo lo que es malo 
a los ojos de Yav\u00e9, 
sigui\u00f3 las huellas de 
Jeroboam y el pecado en 
el que hab\u00eda arrastrado a 
Israel.
{1}16{/}

{I}1_{/}Una palabra de Yav\u00e9 
fue dirigida a Jeh\u00fa, hijo 
de Janani, en contra de 
Bas\u00e1: {I}2_{/}"Te saqu\u00e9 del 
polvo y te hice jefe de 
mi pueblo Israel, pero t\u00fa 
has seguido las huellas 
de Jeroboam y has hecho 
que mi pueblo Israel 
cometa los pecados que 
provocan mi c\u00f3lera. 
{I}3_{/}Por eso voy a barrer 
con Bas\u00e1 y su casa, 
dejar\u00e9 tu familia igual a 
la de Jeroboam, hijo de 
Nabat. {I}4_{/}Aquel de la 
familia de Bas\u00e1 que muera 
en la ciudad ser\u00e1 
devorado por los perros, 
y el que muera en el 
campo ser\u00e1 comido por las 
aves del cielo".
{I}5_{/}El resto de los 
hechos de Bas\u00e1, lo que 
hizo y sus haza\u00f1as, est\u00e1 
escrito en el libro de 
las Cr\u00f3nicas de los reyes 
de Israel. {I}6_{/}Cuando 
Bas\u00e1 se acost\u00f3 con sus 
padres, lo enterraron en 
Tirsa, y su hijo rein\u00f3 en 
su lugar, en esa misma 
ciudad.
ELA, REY DE ISRAEL{/}

{I}7_{/}Pero estaba esa 
palabra de Yav\u00e9 dirigida 
al profeta Jeh\u00fa, hijo de 
Janani, en contra de Bas\u00e1 
y de su casa, debido al 
mal que hab\u00eda hecho a los 
ojos de Yav\u00e9: hab\u00eda 
provocado su c\u00f3lera con 
su conducta, imitando a 
la casa de Jeroboam, pero 
tambi\u00e9n por la manera 
como hab\u00eda acabado con 
esa familia. {I}8_{/}El a\u00f1o 
vig\u00e9simo sexto del 
reinado de Az\u00e1 de Jud\u00e1, 
El\u00e1, hijo de Bas\u00e1, pas\u00f3 a 
ser rey de Israel y rein\u00f3 
dos a\u00f1os en Tirsa. {I}9_{/}Su 
servidor Zimri, jefe de 
la mitad de los carros, 
conspir\u00f3 contra \u00e9l; el 
rey estaba entonces en 
Tirsa, tomando y 
embriag\u00e1ndose en la casa 
de Arsa, el comandante 
del palacio real de 
Tirsa. {I}10_{/}Era el a\u00f1o 
vig\u00e9simo s\u00e9ptimo del 
reinado de Az\u00e1 de Jud\u00e1; 
Zimri entr\u00f3 y le dio 
muerte, y rein\u00f3 en su 
lugar.
{I}11_{/}Una vez rey, apenas 
se sent\u00f3 en el trono, 
acab\u00f3 con toda la gente 
de Bas\u00e1; ni\u00f1os, parientes 
y amigos: no perdon\u00f3 a 
ninguno. {I}12_{/}As\u00ed 
extermin\u00f3 Zimri a toda la 
familia de Bas\u00e1, seg\u00fan la 
palabra que Yav\u00e9 hab\u00eda 
dicho contra Bas\u00e1 por 
medio del profeta Jeh\u00fa. 
{I}13_{/}Es que los pecados 
de Bas\u00e1 y de su hijo El\u00e1, 
quienes arrastraron a 
Israel a su pecado y sus 
\u00eddolos, hab\u00edan provocado 
la c\u00f3lera de Yav\u00e9, Dios 
de Israel.
{I}14_{/}El resto de los 
hechos de El\u00e1, todo lo 
que hizo, est\u00e1 escrito en 
el libro de las Cr\u00f3nicas 
de los reyes de Israel.
OMRI, REY DE ISRAEL{/}

{I}15_{/}El a\u00f1o vig\u00e9simo 
s\u00e9ptimo del reinado de 
Az\u00e1 de Jud\u00e1, Zimri lleg\u00f3 
a ser rey por siete d\u00edas 
en Tirsa. El pueblo 
sitiaba la ciudad 
filistea de Guibet\u00f3n. 
{I}16_{/}En el campamento, el 
pueblo se enter\u00f3 de la 
noticia: "Zimri conspir\u00f3 
contra el rey y lo 
asesin\u00f3". Ese mismo d\u00eda, 
en el campamento, todo 
Israel proclam\u00f3 a Omri, 
comandante en jefe del 
ej\u00e9rcito, como rey de 
Israel. {I}17_{/}Omri y todo 
Israel subieron entonces 
de Guibet\u00f3n para sitiar 
Tirsa. {I}18_{/}Cuando Zimri 
vio que la ciudad estaba 
a punto de caer, se 
encerr\u00f3 en la fortaleza 
del palacio, le prendi\u00f3 
fuego y as\u00ed muri\u00f3 en el 
incendio del palacio. 
{I}19_{/}Pues tambi\u00e9n hab\u00eda 
cometido los pecados que 
disgustan a Yav\u00e9, hab\u00eda 
seguido las huellas de 
Jeroboam y el pecado con 
que \u00e9ste hab\u00eda arrastrado 
a Israel.
{I}20_{/}El resto de los 
hechos de Zimri, la 
conspiraci\u00f3n que tram\u00f3, 
todo eso est\u00e1 escrito en 
el libro de las Cr\u00f3nicas 
de los reyes de Israel.
{I}21_{/}El pueblo de Israel 
se dividi\u00f3: unos quer\u00edan 
nombrar rey a Tibni, hijo 
de Guinat, otros estaban 
con Omri; {I}22_{/}los 
partidarios de Omri 
ganaron a los de Tibni, 
hijo de Guinat: Tibni 
muri\u00f3 y Omri pas\u00f3 a ser 
rey.
{I}23_{/}Omri lleg\u00f3 a ser rey 
de Israel el a\u00f1o treinta 
y uno del reinado de Az\u00e1 
en Jud\u00e1; rein\u00f3 doce a\u00f1os. 
{I}24_{/}Despu\u00e9s de haber 
reinado seis a\u00f1os en 
Tirsa, compr\u00f3 a Semer la 
colina de Samar\u00eda en dos 
talentos de plata y 
comenz\u00f3 a construir en 
esa colina. {I}25_{/}Omri 
hizo lo que es malo a los 
ojos de Yav\u00e9, imit\u00f3 la 
mala conducta de todos 
los que hab\u00edan reinado 
antes que \u00e9l, {I}26_{/}sigui\u00f3 
las huellas de Jeroboam, 
hijo de Nabat, y los 
pecados que hab\u00eda 
cometido y a los que 
hab\u00eda arrastrado a 
Israel: sus \u00eddolos 
provocaron la c\u00f3lera de 
Yav\u00e9, Dios de Israel.
{I}27_{/}El resto de los 
hechos de Omri, lo que 
hizo, sus haza\u00f1as, todo 
eso est\u00e1 escrito en el 
libro de las Cr\u00f3nicas de 
los reyes de Israel. 
{I}28_{/}Cuando Omri se 
acost\u00f3 con sus padres, lo 
enterraron en Samar\u00eda; en 
su lugar rein\u00f3 su hijo 
Ajab.
AJAB, REY DE ISRAEL{/}

{I}29_{/}Ajab, hijo de 
Omri, lleg\u00f3 a ser rey de 
Israel el a\u00f1o trig\u00e9simo 
octavo del reinado de Az\u00e1 
de Jud\u00e1. Ajab, hijo de 
Omri, rein\u00f3 veintid\u00f3s 
a\u00f1os en Israel desde 
Samar\u00eda. {I}30_{/}Ajab hizo 
lo que es malo a los ojos 
de Yav\u00e9 y fue peor que 
todos los reyes 
anteriores.
{I}31_{/}No le bast\u00f3 con 
imitar los pecados de 
Jeroboam, hijo de Nabat; 
habiendo tomado como 
esposa a Jezabel, hija de 
Itobaal, rey de los 
sidonios, se puso a 
servir a su Baal y a 
postrarse ante \u00e9l. 
{I}32_{/}Le levant\u00f3 un altar 
en el templo a Baal que 
construy\u00f3 en Samar\u00eda. 
{I}33_{/}Ajab levant\u00f3 tambi\u00e9n 
un poste sagrado y por 
sus muchos otros pecados 
provoc\u00f3 la c\u00f3lera de 
Yav\u00e9, Dios de Israel, 
mucho m\u00e1s que todos los 
dem\u00e1s reyes de Israel que 
hab\u00edan venido antes que 
\u00e9l.
{I}34_{/}En su tiempo, Jiel 
de Betel refund\u00f3 Jeric\u00f3. 
Puso sus cimientos a 
costa de su primog\u00e9nito 
Abiram, y cuando instal\u00f3 
las puertas, sacrific\u00f3 a 
su segundo hijo Segub, 
seg\u00fan la palabra que 
hab\u00eda dicho Yav\u00e9 por 
medio de Josu\u00e9, hijo de 
Nun.
EL PROFETA EL\u00cdAS{/}

{1}17{/}

{I}1_{/}El\u00edas, que era de 
Tisb\u00e9 de Galaad, fue a 
decir a Ajab: "Tan cierto 
como que vive Yav\u00e9, Dios 
de Israel, a quien sirvo, 
que no habr\u00e1 estos a\u00f1os 
ni roc\u00edo ni lluvia, a 
menos que yo lo ordene".
{I}2_{/}Una palabra de Yav\u00e9 
fue dirigida a El\u00edas: 
{I}3_{/}Sal de aqu\u00ed y anda al 
este. Te esconder\u00e1s en el 
torrente de Queret, al 
este del Jord\u00e1n. 
{I}4_{/}Tomar\u00e1s agua del 
torrente y he ordenado a 
los cuervos para que te 
provean all\u00e1 abajo".
{I}5_{/}Sali\u00f3 pues El\u00edas e 
hizo lo que Yav\u00e9 le hab\u00eda 
dicho; fue a instalarse 
en el torrente de Querit, 
al este del Jord\u00e1n, {I}6_{/}y 
los cuervos le tra\u00edan pan 
en la ma\u00f1ana y carne en 
la tarde.
EL\u00cdAS Y LA VIUDA DE 
SAREPTA{/}

{I}7_{/}Pero al cabo de 
un tiempo el torrente se 
sec\u00f3, porque no ca\u00eda m\u00e1s 
lluvia en el pa\u00eds. {I}8_{/}Le 
fue dirigida entonces una 
palabra de Yav\u00e9: 
{I}9_{/}Lev\u00e1ntate, anda a 
instalarte en Sarepta, en 
la regi\u00f3n de Sid\u00f3n. He 
dado \u00f3rdenes all\u00e1 a una 
viuda para que te 
alimente".
{I}10_{/}Se levant\u00f3 y parti\u00f3 
para Sarepta. Cuando 
lleg\u00f3 a la puerta de la 
ciudad, hab\u00eda all\u00ed una 
viuda que recog\u00eda le\u00f1a. 
La llam\u00f3 y le dijo: 
"\u00bfQuieres traeme un poco 
de agua en ese c\u00e1ntaro 
para que yo beba?" 
{I}11_{/}Cuando iba a 
buscarla, la llam\u00f3 y le 
dijo: \u00bfPodr\u00edas traerme 
tambi\u00e9n un trozo de pan?"
{I}12_{/}Ella le respondi\u00f3: 
"Tan cierto como que vive 
Yav\u00e9, tu Dios, que no 
tengo nada cocido; s\u00f3lo 
tengo un poco de harina 
en un tiesto y un poco de 
aceite en un c\u00e1ntaro. 
Estaba recogiendo dos 
atados de le\u00f1a y vuelvo a 
mi casa para prepararlo 
para m\u00ed y para mi hijo. 
Lo comeremos y luego 
vendr\u00e1 la muerte".
{I}13_{/}El\u00edas le dijo: "No 
temas, anda y haz lo que 
te digo; s\u00f3lo que prepara 
primero un pancito que me 
traer\u00e1s, luego har\u00e1s otro 
para ti y para tu hijo. 
{I}14_{/}Porque esto dice 
Yav\u00e9, Dios de Israel: "La 
harina del tiesto no se 
acabar\u00e1 y el aceite del 
c\u00e1ntaro no se terminar\u00e1 
hasta el d\u00eda en que Yav\u00e9 
haga llover sobre la 
tierra".
{I}15_{/}Ella se fue e hizo 
tal como le hab\u00eda dicho 
El\u00edas, y durante mucho 
tiempo tuvieron qu\u00e9 
comer, \u00e9ste, ella y el 
hijo. {I}16_{/}La harina del 
tiesto no se acab\u00f3 y el 
aceite del c\u00e1ntaro no se 
termin\u00f3, seg\u00fan la palabra 
que Yav\u00e9 hab\u00eda dicho por 
boca de El\u00edas.
EL\u00cdAS RESUCITA AL HIJO DE 
LA VIUDA{/}

{I}17_{/}Sucedi\u00f3 despu\u00e9s 
que el hijo de la due\u00f1a 
de casa cay\u00f3 enfermo; su 
enfermedad empeor\u00f3 y 
exhal\u00f3 el \u00faltimo suspiro. 
{I}18_{/}Entonces ella dijo a 
El\u00edas: "\u00bfPor qu\u00e9 te has 
metido en mi vida, hombre 
de Dios? \u00bfHas venido a mi 
casa para poner delante 
de Dios todas mis faltas 
y para hacer morir a mi 
hijo?" {I}19_{/}Le respondi\u00f3: 
"Dame a tu hijo".
El\u00edas lo tom\u00f3 de los 
brazos de esa mujer, 
subi\u00f3 al cuarto de 
arriba, donde se alojaba, 
y lo acost\u00f3 en su cama. 
{I}20_{/}Luego invoc\u00f3 a Yav\u00e9: 
"Yav\u00e9, Dios m\u00edo, dijo, 
\u00bfhar\u00e1s que recaiga la 
desgracia aun sobre esta 
viuda que me aloja, 
haciendo que muera su 
hijo?" {I}21_{/}Entonces se 
tendi\u00f3 tres veces sobre 
el ni\u00f1o e invoc\u00f3 a Yav\u00e9: 
"Yav\u00e9, Dios m\u00edo, 
devu\u00e9lvele a este ni\u00f1o el 
soplo de vida".
{I}22_{/}Yav\u00e9 oy\u00f3 la s\u00faplica 
de El\u00edas y le volvi\u00f3 al 
ni\u00f1o la respiraci\u00f3n: 
\u00a1estaba vivo! {I}23_{/}El\u00edas 
tom\u00f3 al ni\u00f1o, lo baj\u00f3 del 
cuarto alto a la casa y 
se lo devolvi\u00f3 a su 
madre. El\u00edas le dijo: 
"Mira, tu hijo est\u00e1 
vivo". {I}24_{/}Entonces la 
mujer dijo a El\u00edas: 
"\u00a1Ahora s\u00e9 que t\u00fa eres un 
hombre de Dios y cuando 
t\u00fa dices la palabra de 
Dios, es verdad!"
{1}18{/}

{I}1_{/}Mucho tiempo despu\u00e9s 
-hac\u00eda ya tres a\u00f1os- fue 
dirigida la palabra de 
Dios a El\u00edas: "Vete y 
pres\u00e9ntate a Ajab, pues 
har\u00e9 caer la lluvia sobre 
la tierra". {I}2_{/}Parti\u00f3 
pues El\u00edas para 
presentarse ante Ajab.
El hambre era terrible en 
Samar\u00eda. {I}3_{/}Ajab acababa 
de enviar a Obad\u00edas, 
administrador del palacio 
real; ese Obad\u00edas ten\u00eda 
realmente el temor de 
Yav\u00e9. {I}4_{/}Cuando Jezabel 
masacr\u00f3 a los profetas de 
Yav\u00e9, Obad\u00edas hab\u00eda 
tomado a cien de ellos y 
los hab\u00eda escondido de a 
cincuenta en cavernas, a 
donde les llevaba pan y 
agua.
{I}5_{/}Ajab dijo a Obad\u00edas: 
"Recorre el pa\u00eds, 
inspecciona todos los 
manantiales y todos los 
torrentes. A lo mejor 
encontramos hierba para 
mantener con vida a los 
caballos y a las mulas en 
vez de sacrificarlos". 
{I}6_{/}Se repartieron pues 
el pa\u00eds para recorrerlo: 
Ajab se fue solo por un 
camino, y Obad\u00edas se fue 
solo por otro.
{I}7_{/}Cuando Obad\u00edas iba de 
camino, le sali\u00f3 al 
encuentro El\u00edas. Obad\u00edas 
lo reconoci\u00f3, se ech\u00f3 con 
el rostro en tierra y 
dijo: "\u00bfEres t\u00fa El\u00edas, mi 
se\u00f1or?" {I}8_{/}Este le 
respondi\u00f3: "S\u00ed, yo soy. 
Vete a decir a tu amo que 
he llegado". {I}9_{/}Obad\u00edas 
le respondi\u00f3: "\u00bfQu\u00e9 
pecado comet\u00ed para que 
pongas a tu servidor en 
manos de Ajab? \u00a1Me har\u00e1 
morir! {I}10_{/}Pues tan 
cierto como que Yav\u00e9, tu 
Dios, vive, que no hay 
territorio ni reino a 
donde mi amo no haya 
mandado buscarte. Y 
cuando dec\u00edan: "El\u00edas no 
est\u00e1 aqu\u00ed", hac\u00eda que ese 
reino o ese territorio 
jurara que no te hab\u00eda 
visto.
{I}11_{/}\u00bfY ahora tendr\u00e9 que 
decir a mi amo que t\u00fa 
llegaste? {I}12_{/}Mientras 
te deje para ir a 
informar a Ajab, el 
esp\u00edritu de Yav\u00e9 te habr\u00e1 
trasladado qui\u00e9n sabe a 
d\u00f3nde, y como no te 
encontrar\u00e1n, \u00e9l me 
mandar\u00e1 ejecutar. T\u00fa 
sabes, sin embargo, que 
tu servidor teme a Yav\u00e9 
desde ni\u00f1o. {I}13_{/}\u00bfNo le 
contaron a mi se\u00f1or lo 
que hice mientras Jezabel 
masacraba a los profetas 
de Yav\u00e9? Escond\u00ed a cien 
profetas de Yav\u00e9 de a 
cincuenta en algunas 
cavernas y les 
proporcion\u00e9 pan y agua. 
{I}14_{/}Y \u00bfquieres que vaya 
a decir a mi amo: "\u00a1El\u00edas 
est\u00e1 aqu\u00ed!?" Ciertamente 
me matar\u00e1".
{I}15_{/}El\u00edas le respondi\u00f3: 
"Por Yav\u00e9 Sabaot, a quien 
sirvo, hoy mismo yo me 
presentar\u00e9 a Ajab". 
{I}16_{/}Obad\u00edas fue pues a 
ver a Ajab para 
transmitirle la noticia; 
Ajab fue al encuentro de 
El\u00edas.
{I}17_{/}En cuanto Ajab 
divis\u00f3 a El\u00edas, le dijo: 
"\u00a1Ah! Aqu\u00ed est\u00e1 el 
causante de la desgracia 
de Israel!" {I}18_{/}El\u00edas le 
respondi\u00f3: "No soy yo el 
causante de la desgracia 
de Israel, sino t\u00fa y la 
casa de tu padre, porque 
han abandonado los 
mandamientos de Yav\u00e9 y se 
han vuelto a los Baales. 
{I}19_{/}Anda pues a reunir a 
Israel; que vengan 
conmigo al monte Carmelo, 
y con ellos los 
cuatrocientos cincuenta 
profetas de Baal que 
comen de la mesa de 
Jezabel".
EL SACRIFICIO DEL 
CARMELO{/}

{I}20_{/}Ajab convoc\u00f3 a 
todo Israel al monte 
Carmelo, y tambi\u00e9n reuni\u00f3 
a los profetas. 
{I}21_{/}Entonces El\u00edas se 
acerc\u00f3 al pueblo y dijo: 
"\u00bfHasta cu\u00e1ndo saltar\u00e1n 
de un pie al otro? Si 
Yav\u00e9 es Dios, s\u00edganlo; si 
lo es Baal, s\u00edganlo". El 
pueblo no respondi\u00f3.
{I}22_{/}El\u00edas dijo al 
pueblo: "Soy el \u00fanico que 
queda de los profetas de 
Yav\u00e9, y ustedes ven aqu\u00ed 
a cuatrocientos cincuenta 
profetas de Baal. 
{I}23_{/}\u00a1Dennos dos toros! 
Ellos tomar\u00e1n uno, lo 
descuartizar\u00e1n y lo 
pondr\u00e1n sobre la le\u00f1a sin 
prenderle fuego. Yo, 
preparar\u00e9 el otro toro y 
lo pondr\u00e9 sobre la le\u00f1a 
sin prenderle fuego.
{I}24_{/}Luego invocar\u00e1n el 
nombre de su dios; yo 
invocar\u00e9 el nombre de 
Yav\u00e9. El Dios que 
responda enviando fuego, 
ese es Dios". Todo el 
pueblo respondi\u00f3: "\u00a1Muy 
bien!"
{I}25_{/}El\u00edas dijo a los 
profetas de Baal: "Como 
ustedes son m\u00e1s, elijan 
primero su toro. 
Prep\u00e1renlo, invoquen el 
nombre de su dios, pero 
sin prender fuego". 
{I}26_{/}Tomaron pues el toro 
que les pasaron, lo 
prepararon e invocaron el 
nombre de Baal desde la 
ma\u00f1ana hasta la noche, 
gritando: "\u00a1Baal, 
resp\u00f3ndenos!" Pero no se 
oy\u00f3 nada ni hubo 
respuesta alguna mientras 
saltaban delante del 
altar que hab\u00edan 
levantado.
{I}27_{/}Lleg\u00f3 el mediod\u00eda; 
El\u00edas se mofaba de ellos: 
"\u00a1Griten m\u00e1s fuerte, les 
dec\u00eda. Si bien es dios, 
tal vez est\u00e1 meditando, o 
est\u00e1 ocupado o anda 
viajando; a lo mejor est\u00e1 
durmiendo y tienen que 
despertarlo". 
{I}28_{/}Gritaban pues cada 
vez m\u00e1s fuerte mientras 
se hac\u00edan, seg\u00fan sus 
costumbres, incisiones 
con cuchillos para que 
corriera la sangre.
{I}29_{/}Siguieron 
gesticulando toda la 
tarde hasta el momento en 
que se presenta la 
ofrenda vespertina, pero 
no se o\u00eda nada: \u00a1ni una 
respuesta, ni tampoco 
reacci\u00f3n alguna! 
{I}30_{/}El\u00edas dijo entonces 
a todo el pueblo: 
"Ac\u00e9rquense a m\u00ed". Todo 
el pueblo se acerc\u00f3 a 
El\u00edas mientras \u00e9ste 
levantaba de nuevo el 
altar de Yav\u00e9 que hab\u00eda 
sido derribado.
{I}31_{/}Tom\u00f3 doce piedras, 
seg\u00fan el n\u00famero de las 
tribus de Jacob, del 
hombre que hab\u00eda recibido 
esta palabra de Yav\u00e9: "Tu 
nombre ser\u00e1 Israel". 
{I}32_{/}El\u00edas arregl\u00f3 las 
piedras, despu\u00e9s cav\u00f3 
alrededor del altar una 
zanja que pod\u00eda contener 
como treinta litros de 
agua. {I}33_{/}Acomod\u00f3 la 
le\u00f1a, parti\u00f3 en trozos el 
toro y lo puso sobre la 
le\u00f1a.
{I}34_{/}Luego dijo: "Llenen 
con agua cuatro c\u00e1ntaros 
y vac\u00edenla sobre el 
holocausto y la le\u00f1a". 
As\u00ed lo hicieron y les 
dijo: "\u00a1H\u00e1ganlo de 
nuevo!" Lo hicieron por 
segunda vez. A\u00f1adi\u00f3: 
"\u00a1Una vez m\u00e1s!" Y lo 
hicieron por tercera vez. 
{I}35_{/}El agua escurr\u00eda del 
altar y llen\u00f3 toda la 
zanja.
{I}36_{/}En la hora en que se 
presenta la ofrenda de la 
tarde, El\u00edas el profeta 
se adelant\u00f3 y dijo: 
"Yav\u00e9, Dios de Abrah\u00e1n, 
de Isaac y de Israel, que 
sepan hoy que t\u00fa eres 
Dios de Israel, que yo 
soy tu servidor, y que en 
todo act\u00fao seg\u00fan tu 
palabra. 
{I}37_{/}\u00a1Resp\u00f3ndeme, Yav\u00e9, 
resp\u00f3ndeme! \u00a1Que sepa 
este pueblo que t\u00fa eres 
Dios, t\u00fa Yav\u00e9, y que t\u00fa 
eres el que convierte su 
coraz\u00f3n!".
{I}38_{/}Baj\u00f3 entonces el 
fuego de Yav\u00e9, que 
consumi\u00f3 el holocausto y 
la le\u00f1a y absorbi\u00f3 toda 
el agua que hab\u00eda en la 
zanja.
{I}39_{/}Al ver esto, todo el 
pueblo se ech\u00f3 con el 
rostro en tierra, 
gritando: "\u00a1Yav\u00e9 es Dios! 
\u00a1Yav\u00e9 es Dios!". 
{I}40_{/}Entonces El\u00edas les 
dijo: "\u00a1Detengan a los 
profetas de Baal, que no 
escape ninguno!" Los 
apresaron; El\u00edas mand\u00f3 
que los bajaran al 
torrente Cis\u00f3n y all\u00ed los 
degoll\u00f3.
{I}41_{/}El\u00edas dijo a Ajab: 
"Ahora sube, come y bebe, 
porque ya est\u00e1 aqu\u00ed el 
trueno que anuncia la 
lluvia". {I}42_{/}Ajab subi\u00f3 
para comer y beber, 
mientras El\u00edas sub\u00eda a la 
cumbre del Carmelo. All\u00ed 
se inclin\u00f3 y puso la cara 
entre sus rodillas, 
{I}43_{/}luego dijo a su 
sirviente: "Sube y mira 
para el lado del mar". El 
muchacho mir\u00f3 y dijo: "No 
hay nada".
El\u00edas le dijo: "\u00a1Vuelve 
de nuevo!" {I}44_{/}Cuando 
volvi\u00f3 la s\u00e9ptima vez, 
sub\u00eda desde el mar una 
nubecita no m\u00e1s grande 
que la palma de la mano. 
El\u00edas le dijo entonces: 
"Anda a decir a Ajab que 
enganche su carro y baje, 
porque si no lo, va a 
pillar la lluvia".
{I}45_{/}En poco tiempo el 
cielo se oscureci\u00f3, el 
viento empuj\u00f3 las nubes y 
cay\u00f3 la lluvia a 
torrentes; Ajab se subi\u00f3 
a su carro y se volvi\u00f3 a 
Yizreel. {I}46_{/}Entonces la 
mano de Yav\u00e9 se pos\u00f3 
sobre El\u00edas; \u00e9ste se 
apret\u00f3 el cintur\u00f3n y 
corri\u00f3 delante de Ajab 
hasta la entrada de 
Yizreel.
EL\u00cdAS HUYE AL DESIERTO. 
ENCUENTRA A DIOS EN EL 
HOREB{/}

{1}19{/}

{I}1_{/}Ajab cont\u00f3 a Jezabel 
todo lo que hab\u00eda hecho 
El\u00edas y c\u00f3mo hab\u00eda dado 
muerte a cuchillo a todos 
los profetas. {I}2_{/}Jezabel 
mand\u00f3 a decir a El\u00edas: 
"Que los dioses me 
maldigan una y otra vez 
si ma\u00f1ana, a la misma 
hora, no he acabado 
contigo como t\u00fa lo 
hiciste con ellos". 
{I}3_{/}El\u00edas tuvo miedo y 
huy\u00f3 para salvar su vida.
Lleg\u00f3 a Berseba en el 
territorio de Jud\u00e1 y all\u00ed 
dej\u00f3 a su sirviente. 
{I}4_{/}Se adentr\u00f3 en el 
desierto durante todo un 
d\u00eda de camino, luego fue 
a sentarse bajo un retamo 
y pidi\u00f3 la muerte: 
"Basta, dijo. Yav\u00e9, toma 
mi vida, porque ya no 
valgo m\u00e1s que mis 
padres". {I}5_{/}Se acost\u00f3 y 
se qued\u00f3 dormido.
Un \u00e1ngel toc\u00f3 a El\u00edas y 
le dijo: "Lev\u00e1ntate y 
come". {I}6_{/}Mir\u00f3 y vio que 
hab\u00eda all\u00ed cerca de \u00e9l 
una tortilla cocida sobre 
piedras y un c\u00e1ntaro de 
agua. Comi\u00f3, bebi\u00f3 y se 
volvi\u00f3 a acostar.
{I}7_{/}Por segunda vez el 
\u00e1ngel de Yav\u00e9 se le 
acerc\u00f3, lo toc\u00f3 y le 
dijo: "Lev\u00e1ntate y come, 
porque el camino es 
demasiado largo para ti".
{I}8_{/}Comi\u00f3 y bebi\u00f3. 
Confortado con ese 
alimento, camin\u00f3 cuarenta 
d\u00edas y cuarenta noches 
hasta llegar al cerro de 
Dios, el Horeb. {I}9_{/}All\u00ed 
se dirigi\u00f3 hacia la 
caverna y pas\u00f3 la noche 
en ese lugar.
He aqu\u00ed que le fue 
dirigida la palabra de 
Dios: "\u00bfEl\u00edas, qu\u00e9 haces 
aqu\u00ed?"

{I}10_{/}Respondi\u00f3: "Ardo 
de indignaci\u00f3n por Yav\u00e9 
Sabaot, porque los hijos 
de Israel te han 
abandonado. Han derribado 
tus altares, dado muerte 
a cuchillo a tus 
profetas; s\u00f3lo he quedado 
yo y tratan de matarme". 
{I}11_{/}Yav\u00e9 le respondi\u00f3: 
"Sal fuera y qu\u00e9date en 
el monte delante de 
Yav\u00e9".
Y Yav\u00e9 pasa. Un viento 
fuerte y violento pasa 
delante de Yav\u00e9, hiende 
los montes y parte las 
rocas, pero Yav\u00e9 no est\u00e1 
en el viento. Despu\u00e9s del 
viento viene un 
terremoto, pero Yav\u00e9 no 
est\u00e1 en el terremoto. 
{I}12_{/}Despu\u00e9s del 
terremoto, un fuego, pero 
Yav\u00e9 no est\u00e1 en el fuego.
Despu\u00e9s del fuego, se 
sinti\u00f3 el murmullo de una 
suave brisa. {I}13_{/}Cuando 
El\u00edas la oy\u00f3, se cubri\u00f3 
el rostro con el manto, 
sali\u00f3 y se mantuvo a la 
entrada de la caverna. 
Entonces se oy\u00f3 una voz: 
"\u00bfEl\u00edas, qu\u00e9 haces aqu\u00ed?"
{I}14_{/}Respondi\u00f3: "Ardo de 
indignaci\u00f3n por Yav\u00e9 
Sabaot, porque los hijos 
de Israel te han 
abandonado. Han derribado 
tus altares, dado muerte 
a cuchillo a tus 
profetas; s\u00f3lo he quedado 
yo y tratan de matarme".
{I}15_{/}Yav\u00e9 le dijo: 
"Vu\u00e9lvete por el mismo 
camino y anda hasta el 
desierto de Damasco. 
Cuando hayas llegado all\u00e1 
consagrar\u00e1s como rey de 
Aram a Jazael, 
{I}16_{/}consagrar\u00e1s a Jeh\u00fa, 
hijo de Nimsi, como rey 
de Israel, y consagrar\u00e1s 
a Eliseo, hijo de Safat, 
de Abel-Mejol\u00e1, como 
profeta en vez de ti.
{I}17_{/}Al que escape a la 
espada de Jazael, lo har\u00e1 
morir Jeh\u00fa. Al que escape 
a la espada de Jeh\u00fa, lo 
har\u00e1 morir Eliseo. 
{I}18_{/}Pero dejar\u00e9 con vida 
a siete mil hombres en 
Israel, que son todos 
aquellos cuyas rodillas 
no se doblaron delante de 
Baal y cuya boca no le 
dio un beso".
{I}19_{/}Parti\u00f3 de all\u00ed 
El\u00edas y encontr\u00f3 a 
Eliseo, hijo de Safat, 
quien estaba arando; 
ten\u00eda doce medias 
hect\u00e1reas de tierra para 
arar y estaba en la 
duod\u00e9cima. El\u00edas se le 
acerc\u00f3 y le tir\u00f3 encima 
su manto. 
{I}20_{/}Inmediatamente, 
dejando sus bueyes, 
Eliseo corri\u00f3 tras El\u00edas: 
"Perm\u00edteme, le dijo, que 
vaya a abrazar a mi padre 
y te seguir\u00e9". Pero El\u00edas 
le respondi\u00f3: "\u00a1Puedes 
volverte, era algo sin 
importancia!"
{I}21_{/}Eliseo se alej\u00f3 pero 
para tomar la yunta de 
bueyes y sacrificarlos; 
as\u00f3 su carne con el yugo 
y se la sirvi\u00f3 a su 
gente, luego se levant\u00f3, 
sali\u00f3 tras El\u00edas y entr\u00f3 
a su servicio.
EL SITIO DE SAMAR\u00cdA{/}

{1}20{/}

{I}1_{/}Ben-Hadad, rey de 
Aram, reuni\u00f3 a todo su 
ej\u00e9rcito. Ten\u00eda a su lado 
a treinta y dos reyes, 
caballos y carros cuando 
sali\u00f3 para sitiar a 
Samar\u00eda con el fin de 
apoderarse de ella. 
{I}2_{/}Mand\u00f3 mensajeros a la 
ciudad donde Ajab, rey de 
Israel, {I}3_{/}para que le 
entregaran este mensaje: 
"As\u00ed habla Ben-Hadad: Tu 
ej\u00e9rcito y tu oro son 
m\u00edos, tus mujeres y tus 
hijos son m\u00edos". {I}4_{/}El 
rey de Israel le 
respondi\u00f3: "T\u00fa lo has 
dicho, rey mi se\u00f1or, soy 
tuyo con todo lo que me 
pertenece".
{I}5_{/}Pero los mensajeros 
volvieron a decir a Ajab 
de parte de Ben-Hadad: 
"Si te dije: Dame tu oro 
y tu plata, tus mujeres y 
tus hijos, {I}6_{/}ten por 
seguro que ma\u00f1ana a la 
misma hora enviar\u00e9 a mis 
servidores a tu casa. 
Registrar\u00e1n tu casa y las 
casas de tus servidores, 
y recoger\u00e1n y traer\u00e1n 
para ac\u00e1 todo lo que les 
guste".
{I}7_{/}Entonces el rey de 
Israel convoc\u00f3 a los 
ancianos del pa\u00eds y les 
dijo: "Miren, es evidente 
que este nos odia. Cuando 
me reclam\u00f3 mis mujeres y 
mis hijos, mi plata y mi 
oro, nada le negu\u00e9". 
{I}8_{/}Todos los ancianos y 
todo el pueblo le 
dijeron: "No le hagas 
caso. No hay que 
aceptarlo". {I}9_{/}Entonces 
dijo a los mensajeros de 
Ben-Hadad: "Digan esto al 
rey mi se\u00f1or: Har\u00e9 lo que 
me pediste la primera 
vez, pero esta nueva 
exigencia no la puedo 
aceptar". Los mensajeros 
se fueron llevando esa 
respuesta.
{I}10_{/}Entonces Ben-Hadad 
le mand\u00f3 a decir: 
"\u00a1Mald\u00edganme los dioses 
una y otra vez si de 
Samar\u00eda queda bastante 
polvo para que cada uno 
de mis soldados se llene 
con \u00e9l la cuenca de su 
mano". {I}11_{/}El rey de 
Israel respondi\u00f3 a los 
mensajeros: "\u00a1Digan a su 
patr\u00f3n que el que toma la 
espada no debe 
enorgullecerse tanto como 
el que la deja!"
{I}12_{/}El otro estaba 
tomando con los reyes en 
su tienda cuando le 
transmitieron esa 
respuesta; dijo entonces 
a sus servidores: "\u00a1A sus 
puestos de combate!" Y 
tomaron ubicaci\u00f3n frente 
a la ciudad. {I}13_{/}En ese 
momento se acerc\u00f3 al rey 
de Israel un profeta 
quien le dijo: "Escucha 
esta palabra de Yav\u00e9: 
\u00bfVes ese gran ej\u00e9rcito? 
Hoy lo entregar\u00e9 en tus 
manos y sabr\u00e1s as\u00ed que yo 
soy Yav\u00e9".
{I}14_{/}Ajab le dijo: 
"\u00bfQui\u00e9n har\u00e1 eso?" Le 
respondi\u00f3: "Yav\u00e9 dijo: 
Los j\u00f3venes de los jefes 
de provincias". Ajab le 
replic\u00f3: "\u00bfQui\u00e9n iniciar\u00e1 
el ataque?" Le respondi\u00f3: 
"T\u00fa". {I}15_{/}Ajab pas\u00f3 
revista a los j\u00f3venes de 
los jefes de provincias, 
que eran doscientos 
treinta y dos. En seguida 
pas\u00f3 revista a todo el 
pueblo, a todos los 
israelitas: eran siete 
mil.
{I}16_{/}Al mediod\u00eda hicieron 
una salida, justo cuando 
Ben-Hadad se estaba 
emborrachando en su 
tienda junto con los 
treinta y dos reyes que 
hab\u00edan venido con \u00e9l.
{I}17_{/}Primero salieron los 
j\u00f3venes de los jefes de 
provincias. Se lo 
comunicaron a Ben-Hadad: 
"Han salido unos hombres 
de Samar\u00eda". {I}18_{/}El 
respondi\u00f3: "\u00a1Ya sea que 
hayan salido para pelear 
o para pedir la paz, de 
todos modos apr\u00e9senlos!"
{I}19_{/}Pero detr\u00e1s de los 
j\u00f3venes de los jefes de 
provincias, sali\u00f3 todo el 
ej\u00e9rcito de la ciudad. 
{I}20_{/}Cada uno elimin\u00f3 a 
su enemigo, los arameos 
dieron vuelta la espalda 
e Israel se lanz\u00f3 en su 
persecuci\u00f3n. Ben-Hadad, 
rey de Aram, salt\u00f3 a un 
caballo y sali\u00f3 huyendo 
con sus caballeros. 
{I}21_{/}Sali\u00f3 el rey de 
Israel, reuni\u00f3 a los 
caballos y a los carros e 
infligi\u00f3 a Aram una gran 
derrota.
{I}22_{/}Entonces se acerc\u00f3 
al rey de Israel el 
profeta, quien le dijo: 
"Refu\u00e9rzate y mejora tus 
defensas, porque a 
comienzos del pr\u00f3ximo a\u00f1o 
el rey de Aram vendr\u00e1 de 
nuevo a atacarte".
{I}23_{/}Los consejeros del 
rey de Aram, por su 
parte, dijeron a \u00e9ste: 
"Los dioses de Israel son 
dioses de monta\u00f1a, por 
eso fueron m\u00e1s poderosos 
que nosotros. Pero 
atraig\u00e1moslos a la 
llanura y seguramente 
tendremos ventaja. 
{I}24_{/}Adem\u00e1s haz esto: 
saca de su puesto a todos 
esos reyes y pon en su 
lugar a gobernadores. 
{I}25_{/}Re\u00fane un ej\u00e9rcito 
tan numerosos como el que 
perdiste con todos esos 
caballos y carros, y 
ataqu\u00e9moslos en la 
llanura; con seguridad 
sacaremos ventaja". El 
rey sigui\u00f3 pues su 
consejo.
EL REY DE ISRAEL VENCE A 
LOS ARAMEOS{/}

{I}26_{/}Al comienzo del a\u00f1o 
siguiente, Ben-Hadad pas\u00f3 
revista a los arameos y 
subi\u00f3 a Afec para atacar 
a Israel. {I}27_{/}Tambi\u00e9n se 
pas\u00f3 revista a los 
israelitas, recibieron 
v\u00edveres y avanzaron al 
encuentro de los arameos. 
Los israelitas acamparon 
frente a ellos como si 
fueran dos reba\u00f1os de 
cabras, mientras que los 
arameos repletaban toda 
la llanura.
{I}28_{/}En ese momento, un 
hombre de Dios se acerc\u00f3 
al rey de Israel 
dici\u00e9ndole: "Esto dice 
Yav\u00e9: Los arameos afirman 
que Yav\u00e9 es un dios de 
monta\u00f1a y no un dios de 
la llanura; por esa raz\u00f3n 
voy a poner en tus manos 
a todo ese gran ej\u00e9rcito, 
y ustedes sabr\u00e1n que yo 
soy Yav\u00e9".
{I}29_{/}Estuvieron acampados 
unos frente a otros 
durante siete d\u00edas; al 
s\u00e9ptimo d\u00eda se inici\u00f3 la 
batalla y los israelitas 
dieron muerte a cien mil 
soldados de infanter\u00eda 
arameos en un solo d\u00eda. 
{I}30_{/}Los que 
sobrevivieron se 
refugiaron en la ciudad 
de Afec, pero la muralla 
se desplom\u00f3 sobre los 
diecisiete mil que 
quedaban.
Ben-Hadad hab\u00eda huido y 
pasaba en la ciudad de 
una a otra casa. {I}31_{/}Sus 
servidores le dijeron: 
"Hemos o\u00eddo decir que los 
reyes de Israel son reyes 
generosos, perm\u00edtenos que 
nos pongamos sacos en la 
cintura y cuerdas en 
nuestro cuello y as\u00ed 
iremos a ver al rey de 
Israel; a lo mejor te 
perdona la vida".
{I}32_{/}Se pusieron pues 
sacos en su cintura y 
cuerdas en su cuello y 
fueron a decir al rey de 
Israel: "Tu servidor Ben-
Hadad te manda a decir 
esto: "\u00a1Perm\u00edteme tan 
solo que siga con vida!" 
El rey Ajab respondi\u00f3: 
"\u00bfTodav\u00eda est\u00e1 vivo? 
\u00a1Pero si es mi hermano!" 
{I}33_{/}Los otros, que no 
esperaban tanto, dijeron 
inmediatamente: "\u00a1S\u00ed, 
Ben-Hadad es tu hermano!" 
El rey respondi\u00f3: "\u00a1Vayan 
a buscarlo!"
Ben-Hadad fue pues a 
donde estaba Ajab y \u00e9ste 
lo hizo subir a su carro. 
{I}34_{/}Ben-Hadad le dijo: 
"Te devolver\u00e9 las 
ciudades que mi padre 
quit\u00f3 a tu padre, y t\u00fa 
podr\u00e1s instalar casas de 
negocio en Damasco as\u00ed 
como mi padre las hab\u00eda 
instalado en Samar\u00eda". 
Ajab le respondi\u00f3: "No te 
dejar\u00e9 ir sin hacer antes 
un tratado". Firm\u00f3 pues 
con \u00e9l un tratado y lo 
dej\u00f3 irse.
{I}35_{/}En ese mismo momento 
un hermano profeta dec\u00eda 
a su compa\u00f1ero por orden 
de Yav\u00e9: "\u00a1P\u00e9game!" Pero 
el otro no quiso pegarle. 
{I}36_{/}Entonces le dijo: 
"Ya que no hiciste caso a 
la voz de Yav\u00e9, te 
atacar\u00e1 un le\u00f3n despu\u00e9s 
que me hayas dejado". Se 
fue, lo pill\u00f3 un le\u00f3n y 
lo mat\u00f3. {I}37_{/}El profeta 
fue a buscar a otro 
compa\u00f1ero y le dijo: 
"\u00a1P\u00e9game!" El hombre 
comenz\u00f3 a pegarle y lo 
dej\u00f3 herido.
{I}38_{/}Entonces el hermano 
profeta fue a ponerse por 
donde deb\u00eda pasar el rey; 
se hab\u00eda disfrazado con 
un pa\u00f1uelo en los ojos. 
{I}39_{/}Cuando pasaba el 
rey, le grit\u00f3: "Llegu\u00e9 al 
campo de batalla justo 
cuando otro se retiraba. 
Me encarg\u00f3 a un 
prisionero dici\u00e9ndome: 
Vigila bien a este 
hombre, porque si se 
escapa pagar\u00e1s con tu 
vida o me dar\u00e1s un 
talento de plata. 
{I}40_{/}Pues bien, mientras 
estaba ocupado en una y 
otra cosa, el prisionero 
desapareci\u00f3".
El rey de Israel le 
respondi\u00f3: "\u00a1T\u00fa mismo has 
pronunciado tu 
sentencia!" 
{I}41_{/}Inmediatamente el 
profeta se quit\u00f3 el 
pa\u00f1uelo que ten\u00eda sobre 
los ojos y el rey de 
Israel lo reconoci\u00f3 como 
uno de los profetas. 
{I}42_{/}Entonces dijo al 
rey: "Escucha esta 
palabra de Yav\u00e9: Como 
dejaste que escapara el 
hombre que yo hab\u00eda 
condenado al anatema, tu 
vida pagar\u00e1 por la suya, 
y tu pueblo por su 
pueblo".
{I}43_{/}El rey de Israel se 
fue muy desmoralizado y 
de muy mal humor; regres\u00f3 
a su casa en Samar\u00eda.
LA VI\u00d1A DE NABOT{/}

{1}21{/}

{I}1_{/}Nabot de Jezrael 
ten\u00eda una vi\u00f1a al lado de 
la casa de Ajab, rey de 
Samar\u00eda. {I}2_{/}Ajab dijo a 
Nabot: "Ya que tu vi\u00f1a 
est\u00e1 al lado de mi casa, 
d\u00e1mela para que haga all\u00ed 
un huerto. En lugar de 
ella te dar\u00e9 otra vi\u00f1a 
mejor o, si prefieres, te 
pagar\u00e9 el debido precio".
{I}3_{/}Nabot respondi\u00f3 a 
Ajab: "\u00a1L\u00edbreme Yav\u00e9 de 
abandonar la herencia de 
mis padres!" {I}4_{/}Ajab 
volvi\u00f3 a su casa 
descorazonado y muy 
enojado por esa respuesta 
de Nabot de Jezrael: "No 
ceder\u00e9 la herencia de mis 
padres". Se acost\u00f3 en su 
cama, volvi\u00f3 la cara para 
la pared y no quer\u00eda 
comer.
{I}5_{/}Jezabel, su mujer, 
fue a verlo y le dijo: 
"\u00bfPor qu\u00e9 est\u00e1s as\u00ed? \u00bfPor 
qu\u00e9 no comes?" {I}6_{/}Le 
respondi\u00f3: "Acabo de 
decir a Nabot de Jezrael: 
Dame tu vi\u00f1a, te la 
pagar\u00e9 o, si prefieres, 
te dar\u00e9 otra por ella. 
Pero me respondi\u00f3: no te 
dar\u00e9 mi vi\u00f1a".
{I}7_{/}Entonces su mujer 
Jezabel le dijo: "\u00a1Y t\u00fa 
eres el rey de Israel! 
\u00a1Vamos! Lev\u00e1ntate, come y 
no est\u00e9s triste. Yo te 
voy a dar la vi\u00f1a de 
Nabot de Jezrael".
{I}8_{/}Escribi\u00f3 en nombre 
del rey una carta y la 
sell\u00f3 con el timbre del 
rey, luego se la envi\u00f3 a 
los ancianos y a los 
jefes de la ciudad, 
vecinos de Nabot. {I}9_{/}La 
carta dec\u00eda: "Ordenen un 
ayuno y citen a Nabot a 
comparecer ante el 
pueblo. {I}10_{/}Cons\u00edganse a 
dos malvados para que le 
lancen esta acusaci\u00f3n: 
\u00a1T\u00fa maldeciste a Dios y 
al rey! Entonces lo 
sacar\u00e1n fuera y lo 
matar\u00e1n a pedradas".
{I}11_{/}La gente de la 
ciudad, los ancianos y 
los jefes que viv\u00edan con 
Nabot, hicieron lo que 
Jezabel les ordenaba en 
la carta que les hab\u00eda 
enviado. {I}12_{/}Proclamaron 
un ayuno e hicieron 
comparecer a Nabot ante 
el pueblo. {I}13_{/}Entonces 
se presentaron dos 
malvados, se pusieron 
frente a Nabot para 
testimoniar contra \u00e9l, y 
ante todo el pueblo 
dijeron: "\u00a1Nabot maldijo 
a Dios y al rey!" Lo 
sacaron fuera de la 
ciudad y lo apedrearon. Y 
Nabot muri\u00f3.
{I}14_{/}Le comunicaron a 
Jezabel: "Nabot fue 
apedreado y muri\u00f3". 
{I}15_{/}Apenas supo Jezabel 
la muerte de Nabot, dijo 
a Ajab: "Lev\u00e1ntate y toma 
posesi\u00f3n de la vi\u00f1a de 
Nabot de Jezrael, que no 
quer\u00eda vend\u00e9rtela a 
ning\u00fan precio; Nabot ya 
no existe, porque muri\u00f3". 
{I}16_{/}Cuando Ajab oy\u00f3 que 
Nabot hab\u00eda muerto, se 
levant\u00f3, baj\u00f3 a Jezrael y 
tom\u00f3 posesi\u00f3n de la vi\u00f1a 
de Nabot.
{I}17_{/}Pero una palabra de 
Yav\u00e9 fue dirigida a El\u00edas 
de Tisb\u00e9: {I}18_{/}Lev\u00e1ntate, 
baja al encuentro de 
Ajab, rey de Israel. En 
este momento est\u00e1 en 
Samar\u00eda, pues fue a la 
vi\u00f1a de Nabot para tomar 
posesi\u00f3n de ella. {I}19_{/}Le 
dir\u00e1s esta palabra de 
Yav\u00e9: "\u00a1As\u00ed que matas y 
luego te apoderas de la 
herencia! Escucha pues 
esto: all\u00ed donde los 
perros han lamido la 
sangre de Nabot, lamer\u00e1n 
tambi\u00e9n tu propia 
sangre".
{I}20_{/}Ajab dijo a El\u00edas: 
"\u00a1Me pillaste, enemigo 
m\u00edo!" El\u00edas le respondi\u00f3: 
"S\u00ed, te pill\u00e9, porque te 
vendiste para hacer lo 
que es malo a los ojos de 
Yav\u00e9: {I}21_{/}Yo acarrear\u00e9 
sobre ti la desgracia. 
Barrer\u00e9 todo tras de ti, 
har\u00e9 que desaparezcan 
todos los varones de la 
casa de Ajab, ya sean 
esclavos o ya sean 
hombres libres en Israel. 
{I}22_{/}Ya que provocaste mi 
c\u00f3lera e hiciste pecar a 
Israel, tratar\u00e9 a tu casa 
como a la casa de 
Jeroboam, hijo de Nabat, 
y como a la casa de Bas\u00e1, 
hijo de Aj\u00eda".
{I}23_{/}Tambi\u00e9n hubo una 
palabra de Yav\u00e9 respecto 
a Jezabel: "Los perros se 
comer\u00e1n a Jezabel al pie 
del muro de Jezrael. 
{I}24_{/}Aquel de la casa de 
Ajab que muera en la 
ciudad ser\u00e1 devorado por 
los perros, y el que 
muera en el campo ser\u00e1 
comido por los p\u00e1jaros 
del cielo".
{I}25_{/}No hubo nadie como 
Ajab para venderse y para 
hacer lo que es malo a 
los ojos de Yav\u00e9; era 
arrastrado a eso por su 
mujer Jezabel. {I}26_{/}Se 
comport\u00f3 de manera 
espantosa, sirvi\u00f3 a los 
\u00eddolos como lo hac\u00edan los 
amorreos, a los que Yav\u00e9 
hab\u00eda echado ante los 
israelitas.
{I}27_{/}Al o\u00edr las palabras 
de El\u00edas, Ajab rasg\u00f3 su 
ropa, se visti\u00f3 de saco y 
ayun\u00f3; dorm\u00eda con el saco 
puesto y andaba 
cabizbajo. {I}28_{/}Entonces 
se le dirigi\u00f3 a El\u00edas de 
Tisb\u00e9 una palabra de 
Yav\u00e9: "\u00bfTe has fijado 
como Ajab ha hecho 
penitencia en mi 
presencia? {I}29_{/}Ya que ha 
hecho penitencia ante m\u00ed, 
no le har\u00e9 sobrevenir la 
desgracia durante su 
vida, sino que acarrear\u00e9 
la desgracia a su casa, 
durante la vida de su 
hijo".
{1}22{/}

{I}1_{/}La paz entre Aram e 
Israel dur\u00f3 tres a\u00f1os. 
{I}2_{/}Al tercer a\u00f1o, 
habiendo bajado Josafat, 
rey de Jud\u00e1, donde el rey 
de Israel, {I}3_{/}\u00e9ste dijo 
a sus servidores: "\u00bfYa se 
han olvidado que Ramot de 
Galaad es nuestro? Nada 
hemos hecho para 
quit\u00e1rselo al rey de 
Aram".
{I}4_{/}Dijo entonces a 
Josafat: "\u00bfVendr\u00edas t\u00fa 
conmigo para recuperar 
Ramot de Galaad?" Josafat 
respondi\u00f3 al rey de 
Israel: "Yo, mi pueblo y 
mis caballos haremos una 
sola cosa contigo, tu 
pueblo y tus caballos".
{I}5_{/}Sin embargo, 
Josafat dijo al rey de 
Israel: "Me gustar\u00eda 
consultar la palabra de 
Yav\u00e9". {I}6_{/}El rey de 
Israel reuni\u00f3 a los 
profetas, eran cerca de 
cuatrocientos, y les 
dijo: "\u00bfDebo atacar a 
Ramot de Galaad o debo 
renunciar a ello?" Le 
respondieron: "Dir\u00edgete 
all\u00e1, que el Se\u00f1or la 
pondr\u00e1 en manos del rey".
{I}7_{/}Josafat dijo 
entonces: "\u00bfNo hay aqu\u00ed 
alg\u00fan profeta de Yav\u00e9, 
por medio del cual 
podamos consultarlo?" 
{I}8_{/}El rey de Israel 
respondi\u00f3 a Josafat: "S\u00ed, 
todav\u00eda queda un hombre 
por cuyo intermedio se 
podr\u00eda consultar a Yav\u00e9, 
pero lo detesto, porque 
nunca me profetiza algo 
bueno sino s\u00f3lo cosas 
malas; es Miqueas, hijo 
de Jimla". Josafat le 
dijo: "\u00a1No diga eso el 
rey!" {I}9_{/}El rey de 
Israel llam\u00f3 a un 
servidor y le dijo: "Anda 
en seguida a buscar a 
Miqueas, hijo de Jimla".
{I}10_{/}El rey de Israel y 
Josafat, rey de Jud\u00e1, 
estaban sentados cada uno 
en su trono, en traje de 
ceremonia, en la era que 
est\u00e1 a la entrada de la 
puerta de Samar\u00eda, y 
todos los profetas 
segu\u00edan profetizando 
delante de ellos.
{I}11_{/}Sedec\u00edas, hijo de 
Quenaana, se hab\u00eda hecho 
unos cuernos de fierro y 
dec\u00eda: "Esto dice Yav\u00e9: 
Te los doy para que 
acabes hasta con el 
\u00faltimo de los arameos". 
{I}12_{/}Y todos los profetas 
no hac\u00edan m\u00e1s que decir: 
"Lleva a cabo la 
expedici\u00f3n contra Ramot 
de Galaad, t\u00fa ser\u00e1s el 
vencedor, Yav\u00e9 lo 
entregar\u00e1 en manos del 
rey!"
{I}13_{/}El mensajero que 
hab\u00eda ido a buscar a 
Miqueas le dijo: "Todos 
los profetas animan al 
rey como si fueran un 
solo hombre. Trata de 
hablar como ellos; 
anuncia buenos 
resultados". {I}14_{/}Pero 
Miqueas respondi\u00f3: "Tan 
cierto como que Yav\u00e9 vive 
que s\u00f3lo dir\u00e9 lo que \u00e9l 
me diga".
{I}15_{/}Lleg\u00f3 pues delante 
del rey y \u00e9ste le 
pregunt\u00f3: "\u00bfMiqueas, 
debemos aliarnos para 
atacar a Ramot de Galaad 
o tenemos que renunciar a 
ello?" Miqueas respondi\u00f3: 
"\u00a1Haz no m\u00e1s la 
expedici\u00f3n y ser\u00e1s el 
vencedor; Yav\u00e9 lo pondr\u00e1 
en las manos del rey!" 
{I}16_{/}Pero el rey le dijo: 
"\u00bfHasta cu\u00e1ndo tengo que 
exigirte en nombre de 
Yav\u00e9 que me digas la 
verdad?"
{I}17_{/}Entonces Miqueas le 
respondi\u00f3: "Vi a todo 
Israel disperso por los 
cerros como ovejas que no 
tienen pastor, y Yav\u00e9 
dec\u00eda: "Ya no tienen 
patr\u00f3n, que cada uno se 
vuelva a su casa". 
{I}18_{/}El rey de Israel se 
volvi\u00f3 a Josafat: "Ya te 
lo dec\u00eda: \u00e9ste nunca 
profetiza algo bueno sino 
s\u00f3lo cosas malas".
{I}19_{/}Miqueas agreg\u00f3: 
"Escucha esta palabra de 
Yav\u00e9: Vi a Yav\u00e9 sentado 
en su trono con todo el 
ej\u00e9rcito de los cielos a 
su derecha y a su 
izquierda. {I}20_{/}Y Yav\u00e9 
dec\u00eda: "\u00bfQui\u00e9n enga\u00f1ar\u00e1 
al rey de Israel para que 
salga en campa\u00f1a y se 
deje matar en Ramot de 
Galaad? Uno respond\u00eda de 
una manera, y otro, de 
otra.
{I}21_{/}Entonces el Esp\u00edritu 
se acerc\u00f3 y se puso 
delante de Yav\u00e9: Yo, 
dijo, lo enga\u00f1ar\u00e9. Yav\u00e9 
le pregunt\u00f3: \u00bfC\u00f3mo lo 
har\u00e1s? {I}22_{/}Respondi\u00f3: 
Ir\u00e9 y me har\u00e9 esp\u00edritu de 
mentira en la boca de 
todos sus profetas. 
Entonces le dijo Yav\u00e9: T\u00fa 
lograr\u00e1s enga\u00f1arlo: anda 
y haz como lo has dicho. 
{I}23_{/}Has de saber pues 
que Yav\u00e9 puso un esp\u00edritu 
de mentira en la boca de 
todos los profetas que 
est\u00e1n aqu\u00ed, porque Yav\u00e9 
ha decidido tu muerte".
{I}24_{/}En ese momento 
Sedec\u00edas, hijo de 
Quenaana, se acerc\u00f3 y dio 
una bofetada a Miqueas, 
dici\u00e9ndole: "\u00bfPor d\u00f3nde 
sali\u00f3 de m\u00ed el esp\u00edritu 
de Yav\u00e9 para hablarte a 
ti?" {I}25_{/}Miqueas le 
respondi\u00f3: "Lo sabr\u00e1s el 
d\u00eda en que vayas huyendo 
de habitaci\u00f3n en 
habitaci\u00f3n para 
esconderte". 
{I}26_{/}Entonces tom\u00f3 la 
palabra el rey: "Detengan 
a ese hombre y 
entr\u00e9guenselo a Am\u00f3n, 
gobernador de la ciudad, 
y a Jo\u00e1s, hijo del rey. 
{I}27_{/}D\u00edganles: Esta es la 
orden del rey: Encarcelen 
a este hombre, no le den 
m\u00e1s que una peque\u00f1a 
porci\u00f3n de pan y de agua 
hasta que yo regrese 
victorioso". {I}28_{/}Miqueas 
le replic\u00f3: "Si t\u00fa 
vuelves victorioso, eso 
ser\u00e1 se\u00f1al de que Yav\u00e9 no 
habl\u00f3 por medio de m\u00ed".
LA MUERTE DEL REY DE 
ISRAEL{/}

{I}29_{/}El rey de Israel y 
el rey de Jud\u00e1, Josafat, 
se dirigieron pues contra 
Ramot de Galaad. {I}30_{/}El 
rey de Israel dijo a 
Josafat: "Me voy a 
disfrazar para entrar en 
combate, pero t\u00fa lleva tu 
mismo traje". Y el rey de 
Israel se disfraz\u00f3 para 
ir a combatir. {I}31_{/}El 
rey de Aram hab\u00eda dado 
esta orden a sus treinta 
y dos jefes de carros: 
"No ataquen a ning\u00fan 
chico ni grande, sino 
s\u00f3lo al rey de Israel".
{I}32_{/}Cuando los jefes de 
carros vieron a Josafat, 
dijeron: "\u00a1Ese es el rey 
de Israel!" Y se lanzaron 
contra \u00e9l para atacarlo. 
Pero Josafat lanz\u00f3 su 
grito de guerra; 
{I}33_{/}cuando los jefes de 
carros vieron que no era 
el rey de Israel, se 
apartaron de \u00e9l.
{I}34_{/}En ese preciso 
instante, un soldado 
dispar\u00f3 con su arco sin 
saber a qui\u00e9n e hiri\u00f3 al 
rey de Israel entre las 
correas y la coraza. El 
rey dijo al conductor de 
su carro: "Da media 
vuelta y s\u00e1came de la 
pelea, porque estoy 
herido". {I}35_{/}Pero como 
el combate era tan 
intenso, hubo que 
mantener al rey de pie en 
su carro frente a los 
amorreos, y a la tarde 
muri\u00f3. La sangre de su 
herida se hab\u00eda derramado 
dentro del carro. {I}36_{/}Al 
ponerse el sol, corri\u00f3 la 
voz por el campamento: 
"\u00a1Cada cual a su ciudad, 
cada cual vuelva a su 
tierra. El rey ha 
muerto!"
{I}37_{/}Lo llevaron a 
Samar\u00eda, donde lo 
enterraron. {I}38_{/}Lavaron 
el carro en la laguna de 
Samar\u00eda, los perros 
lamieron la sangre y las 
prostitutas se ba\u00f1aron 
all\u00ed, tal como lo hab\u00eda 
anunciado Yav\u00e9.
{I}39_{/}El resto de los 
hechos de Ajab, todo lo 
que hizo, el palacio de 
marfil que edific\u00f3, las 
ciudades que fund\u00f3, est\u00e1 
escrito en el libro de 
las Cr\u00f3nicas de los reyes 
de Israel. {I}40_{/}Ajab se 
acost\u00f3 con sus padres y 
en su lugar rein\u00f3 su hijo 
Ocoz\u00edas.
{I}41_{/}Josafat, hijo de 
Az\u00e1, pas\u00f3 a ser rey de 
Jud\u00e1 el a\u00f1o cuarto de 
Ajab de Israel. 
{I}42_{/}Josafat ten\u00eda 
treinta y cinco a\u00f1os 
cuando comenz\u00f3 a ser rey 
y rein\u00f3 veinticinco a\u00f1os 
en Jerusal\u00e9n; su madre 
Azuba era hija de Silji. 
{I}43_{/}Sigui\u00f3 paso a paso 
las huellas de su padre 
Az\u00e1, sin apartarse de 
ellas; hizo lo que es 
justo a los ojos de Yav\u00e9. 
{I}44_{/}Pero no 
desaparecieron los Altos 
Lugares; el pueblo segu\u00eda 
ofreciendo sacrificios e 
incienso en los Altos 
Lugares. {I}45_{/}Josafat 
hizo la paz con el rey de 
Israel.
{I}46_{/}El resto de los 
hechos de Josafat, sus 
haza\u00f1as, las guerras que 
llev\u00f3 a cabo, todo eso 
est\u00e1 escrito en el libro 
de las Cr\u00f3nicas de los 
reyes de Jud\u00e1.
{I}47_{/}Elimin\u00f3 tambi\u00e9n a 
los homosexuales sagrados 
que hab\u00edan seguido en 
tiempos de su padre Az\u00e1. 
{I}48_{/}Por ese entonces no 
hab\u00eda rey en Edom, sino 
solamente un gobernador 
real. {I}49_{/}Josafat 
construy\u00f3 diez barcos de 
Tarsis para ir a buscar 
oro a Ofir, pero no 
pudieron ir porque los 
barcos fueron destrozados 
en Eci\u00f3n-Gueber. {I}50_{/}En 
esa oportunidad Ocoz\u00edas, 
hijo de Ajab, dijo a 
Josafat: "Permite que mis 
servidores se embarquen 
con los tuyos en tus 
barcos". Pero Josafat no 
quiso. {I}51_{/}Cuando 
Josafat se acost\u00f3 con sus 
padres, lo enterraron 
junto a \u00e9stos en la 
ciudad de David, su 
antepasado. En su lugar 
rein\u00f3 Joram, su hijo.
{I}52_{/}Ocoz\u00edas, hijo de 
Ajab, lleg\u00f3 a ser rey de 
Israel en Samar\u00eda el a\u00f1o 
d\u00e9cimo s\u00e9ptimo del 
reinado de Josafat de 
Jud\u00e1; rein\u00f3 dos a\u00f1os en 
Israel. {I}53_{/}Hizo lo que 
es malo a los ojos de 
Yav\u00e9 y sigui\u00f3 las huellas 
de su padre y de su 
madre; imit\u00f3 la conducta 
de Jeroboam, hijo de 
Nabat, que hab\u00eda hecho 
pecar a Israel. 
{I}54_{/}Provoc\u00f3 la c\u00f3lera de 
Yav\u00e9, Dios de Israel, tal 
como lo hab\u00eda hecho su 
padre, porque serv\u00eda a 
Baal y se postraba ante 
\u00e9l.
