{N}ANUNCIAN A DAVID LA MUERTE DE SA\u00daL{/}
{1}1{/}

[\u0095]_{R}_{I}1_{/}La muerte de Sa\u00fal aconteci\u00f3 poco despu\u00e9s que David hubo aplastado a los amalecitas: hac\u00eda ya dos d\u00edas que hab\u00eda regresado a Siclag. {R}_{I}2_{/}Al tercer d\u00eda lleg\u00f3 un hombre del campamento de Sa\u00fal: ten\u00eda la ropa hecha tiras y tierra en la cabeza. Apenas lleg\u00f3 donde David, se tir\u00f3 al suelo y se postr\u00f3. {R}_{I}3_{/}David le dijo: "\u00bfDe d\u00f3nde vienes?" Respondi\u00f3: "Fui uno de los que se salvaron del campamento de Israel".
{R}_{I}4_{/}David le dijo: "\u00bfC\u00f3mo pasaron all\u00e1 las cosas? D\u00edmelo pues". Ese hombre respondi\u00f3: "El pueblo huy\u00f3 del campo de batalla, muchos del pueblo cayeron, y tambi\u00e9n murieron Sa\u00fal y su hijo Jonat\u00e1n".
{R}_{I}5_{/}David dijo al joven que le tra\u00eda esa noticia: "\u00bfC\u00f3mo sabes que murieron Sa\u00fal y su hijo Jonat\u00e1n?" {R}_{I}6_{/}Respondi\u00f3: "Me encontraba por casualidad en los cerros de Guelbo\u00e9. Sa\u00fal estaba apoyado en su lanza, los carros y los jinetes lo ten\u00edan cercado. {I}7_{/}Entonces \u00e9l me vio, se dio vuelta y me llam\u00f3. Le dije: "Aqu\u00ed me tienes. {I}8_{/}Me dijo: \u00bfQui\u00e9n eres t\u00fa? Le dije: Soy un amalecita. [=]_{R}_{I}9_{/}Me dijo: Ac\u00e9rcate y dame muerte, todav\u00eda me quedan fuerzas pero siento que me voy a desmayar. {I}10_{/}Entonces me acerqu\u00e9 y lo mat\u00e9 porque bien sab\u00eda que no sobrevivir\u00eda una vez que cayera al suelo; luego tom\u00e9 la corona que ten\u00eda en la cabeza, la pulsera que llevaba en el brazo y se los traje a usted, se\u00f1or".
{R}_{I}11_{/}David rasg\u00f3 su ropa, y todos los que estaban con \u00e9l hicieron lo mismo. [=]_{R}_{I}12_{/}Se lamentaron mucho, lloraron y ayunaron hasta el atardecer por Sa\u00fal y su hijo Jonat\u00e1n, por el pueblo de Yav\u00e9 y por la casa de Israel que hab\u00edan perecido a espada.
{R}_{I}13_{/}Despu\u00e9s le dijo David al joven que le hab\u00eda llevado la noticia: "\u00bfDe d\u00f3nde eres?" Respondi\u00f3: "Soy extranjero en este pa\u00eds, soy hijo de un amalecita". [=]_{R}_{I}14_{/}David le dijo: "\u00bfC\u00f3mo te atreviste a matar al ungido de Yav\u00e9?" {R}_{I}15_{/}Llam\u00f3 David a uno de sus compa\u00f1eros y le dijo: "Anda y m\u00e1talo". Le dio un golpe y muri\u00f3. {R}_{I}16_{/}David dijo entonces: "Recaiga tu sangre sobre tu cabeza. T\u00fa mismo te condenaste cuando dijiste que hab\u00edas herido de muerta al ungido de Yav\u00e9".
{R}_{I}17_{/}Luego enton\u00f3 David una lamentaci\u00f3n por Sa\u00fal y su hijo Jonat\u00e1n, [=]_{R}_{I}18_{/}y orden\u00f3 que se la aprendieran los hijos de Jud\u00e1; es el canto del arco que se puede leer en el Libro del Justo.
{R}_{I}19_{/}\u00a1Ay, la gloria de Israel pereci\u00f3 en los montes!
\u00bfC\u00f3mo cayeron esos h\u00e9roes?
[=]_{I}20_{/}\u00a1No lo anuncien en Gat,
ni cuenten la noticia por las calles de Asquel\u00f3n;
no den esa alegr\u00eda a las mujeres filisteas,
a las hijas de los incircuncisos!
[=]_{R}_{I}21_{/}Que nunca m\u00e1s caiga sobre ustedes ni roc\u00edo ni lluvia,
monta\u00f1as de Guelbo\u00e9, campos verdes:
porque all\u00ed fue profanado el escudo de los h\u00e9roes.
El escudo de Sa\u00fal no necesitaba aceite
[=]_{R}_{I}22_{/}sino sangre de heridos y grasa de h\u00e9roes.
Ni el arco de Jonat\u00e1n retroced\u00eda,
ni en el vac\u00edo her\u00eda la espada de Sa\u00fal.
{R}_{I}23_{/}Amados, deseados eran Sa\u00fal y Jonat\u00e1n:
ni la vida ni la muerte pudieron separarlos.
M\u00e1s r\u00e1pidos eran que las \u00e1guilas,
ten\u00edan m\u00e1s fuerza que los leones.
[=]_{R}_{I}24_{/}\u00a1Lloren por Sa\u00fal, hijas de Israel!
Las vest\u00eda con ropas de colores,
joyas de oro pon\u00eda en sus trajes de fiesta.
{R}_{I}25_{/}\u00bfC\u00f3mo? \u00bfHan muerto esos h\u00e9roes?
\u00bfQui\u00e9n hiri\u00f3 de muerte a Jonat\u00e1n en el combate?
{R}_{I}26_{/}\u00a1Jonat\u00e1n, hermano m\u00edo, por ti tengo partido el coraz\u00f3n,
pues te quer\u00eda tanto! Tu amor era para m\u00ed
m\u00e1s maravilloso que el amor de las mujeres.
{R}_{I}27_{/}\u00bfC\u00f3mo? \u00bfHan muerto esos h\u00e9roes?
\u00bfC\u00f3mo fueron rotas sus armas?

{N}DAVID, REY DE JUD\u00c1 EN HEBR\u00d3N{/}
{1}2{/}

[\u0095]_{R}_{I}1_{/}Despu\u00e9s de eso David consult\u00f3 a Yav\u00e9: "\u00bfDebo subir a una de las ciudades de Jud\u00e1?" Yav\u00e9 le respondi\u00f3: "Sube". David a\u00f1adi\u00f3: "A cu\u00e1l?" Y Yav\u00e9 respondi\u00f3: "A Hebr\u00f3n". [=]_{R}_{I}2_{/}Subi\u00f3 pues David con sus dos mujeres, Ajinoam de Yizreel y Abiga\u00edl, mujer de Nabal de Carmel. {R}_{I}3_{/}Con \u00e9l subieron sus hombres, cada cual con su familia, y se instalaron en las aldeas de Hebr\u00f3n. [=]_{R}_{I}4_{/}Entonces se reunieron los hombres de Jud\u00e1 y all\u00ed consagraron a David como rey de la casa de Jud\u00e1.
Le informaron a David que la gente de Yab\u00e9s de Galaad hab\u00eda enterrado a Sa\u00fal. {R}_{I}5_{/}David mand\u00f3 entonces a sus hombres donde la gente de Yab\u00e9s de Galaad con este mensaje: "Que Yav\u00e9 los bendiga por haber enterrado a Sa\u00fal, su se\u00f1or, pues se lo deb\u00edan. {I}6_{/}Que Yav\u00e9 les muestre su bondad y su fidelidad; por mi parte tambi\u00e9n los recompensar\u00e9 por esa hermosa acci\u00f3n. {R}_{I}7_{/}Y ahora sigan valientes y animosos. Aunque Sa\u00fal ha muerto, los hombres de la casa de Jud\u00e1 me han consagrado como su rey".
{R}_{I}8_{/}Abner, hijo de Ner, era el jefe del ej\u00e9rcito de Sa\u00fal. Tom\u00f3 a Isbaal, hijo de Sa\u00fal y se lo llev\u00f3 a Majanayim. {R}_{I}9_{/}All\u00ed lo proclam\u00f3 rey de Galaad, de la tribu de Aser, de Yizreel, de Efra\u00edn y Benjam\u00edn; en una palabra, de todo Israel. {R}_{I}10_{/}Isbaal, hijo de Sa\u00fal, ten\u00eda cuarenta a\u00f1os cuando pas\u00f3 a ser rey de Israel y rein\u00f3 dos a\u00f1os, mientras que la casa de Jud\u00e1 segu\u00eda a David. [=]_{R}_{I}11_{/}David rein\u00f3 en Hebr\u00f3n siete a\u00f1os y seis meses sobre la casa de Jud\u00e1.

{N}LA GUERRA ENTRE EL NORTE Y EL SUR{/}
{R}_{I}12_{/}Abner, hijo de Ner, y la guardia de Isbaal, hijo de Sa\u00fal, dejaron Majanayim para dirigirse a Gaba\u00f3n. {R}_{I}13_{/}Joab, hijo de Seruya, y la guardia de David marcharon tambi\u00e9n hacia all\u00e1, y ambas tropas se encontraron cerca de la laguna de Gaba\u00f3n. Los primeros se estacionaron a un lado de la laguna, y los segundos, al otro lado.
[=]_{I}14_{/}Abner dijo a Joab: "Que salgan los j\u00f3venes a pelear ante nosotros". Joab respondi\u00f3: "De acuerdo, que salgan". {R}_{I}15_{/}Se pararon y los contaron: hab\u00eda doce de la tribu de Benjam\u00edn por Isbaal, hijo de Sa\u00fal, y doce de la guardia de David. {R}_{I}16_{/}Cada uno tom\u00f3 a su adversario por los cabellos y le hundi\u00f3 la espada en el costado, de tal modo que cayeron todos juntos. A ese lugar lo llamaron el Campo de los costados, y se ubica al lado de Gaba\u00f3n.
{R}_{I}17_{/}Hubo all\u00ed ese d\u00eda una dura batalla; Abner y la gente de Israel fueron derrotados por la guardia de David. {I}18_{/}All\u00ed estaban los tres hijos de Seruya, Joab, Abisa\u00ed y Azael. Azael, que corr\u00eda tan r\u00e1pido como una gacela salvaje, {I}19_{/}se lanz\u00f3 en persecuci\u00f3n de Abner sin desviarse ni a la derecha ni a la izquierda. {I}20_{/}Abner se dio vuelta y le dijo: "\u00bfEres t\u00fa Azael?" Respondi\u00f3: "S\u00ed, yo soy". {I}21_{/}Abner le dijo entonces: "Ap\u00e1rtate a la derecha o a la izquierda y l\u00e1nzate sobre uno de esos j\u00f3venes si es que quieres apoderarte de su equipo". Pero Azael no quiso apartarse de \u00e9l. {I}22_{/}Abner le repiti\u00f3 a Azael: "Ap\u00e1rtate de m\u00ed, si no te dejar\u00e9 tirado en el suelo; pero, \u00bfc\u00f3mo podr\u00eda despu\u00e9s hablar a tu hermano?" {R}_{I}23_{/}Como no quisiera apartarse de \u00e9l, Abner le clav\u00f3 en el est\u00f3mago la punta de su lanza y la lanza le sali\u00f3 por la espalda. Cay\u00f3 all\u00ed mismo y muri\u00f3. Todos se deten\u00edan a medida que iban llegando al lugar donde Azael hab\u00eda ca\u00eddo herido de muerte.
{R}_{I}24_{/}Joab y Abisa\u00ed se lanzaron en persecuci\u00f3n de Abner, y cuando el sol ya se pon\u00eda, llegaron a la colina de Amma, al este de Guiaj por el camino del desierto de Gaba\u00f3n. {I}25_{/}La gente de Benjam\u00edn se agrup\u00f3 entonces detr\u00e1s de Abner en una formaci\u00f3n cerrada, y se instalaron en la cumbre de una colina. {I}26_{/}Abner grit\u00f3 a Joab: "\u00bfSeguir\u00e1 devorando la espada? \u00bfNo sabes que esto acabar\u00e1 en l\u00e1grimas? \u00bfQu\u00e9 esperas para ordenar a tus hombres que dejen de perseguir a sus hermanos?"
{I}27_{/}Joab respondi\u00f3: "Tan cierto como que Yav\u00e9 vive que si t\u00fa no hubieras hablado, esta gente habr\u00eda seguido persiguiendo a sus hermanos hasta la madrugada". [=]_{R}_{I}28_{/}Entonces Joab toc\u00f3 el cuerno y se detuvo todo el ej\u00e9rcito, y as\u00ed dejaron de perseguir a Israel y termin\u00f3 la batalla.
{R}_{I}29_{/}Abner y sus hombres caminaron toda la noche por la Arab\u00e1, cruzaron el Jord\u00e1n y despu\u00e9s de haber caminado adem\u00e1s toda la ma\u00f1ana, llegaron a Majanayim. {R}_{I}30_{/}Joab, por su parte, reuni\u00f3 a sus tropas despu\u00e9s de haber puesto fin a la persecuci\u00f3n de Abner; la guardia de David hab\u00eda perdido a diecinueve de sus hombres adem\u00e1s de Azael, {R}_{I}31_{/}pero hab\u00eda dado muerte a trescientos sesenta hombres de Benjam\u00edn, en el ej\u00e9rcito de Abner. {R}_{I}32_{/}Se llevaron a Azael y lo enterraron en la tumba de su padre en Bel\u00e9n. Joab y sus hombres caminaron toda la noche y llegaron a Hebr\u00f3n al despuntar el d\u00eda.

{1}3{/}

[\u0095]_{R}_{I}1_{/}La guerra entre la casa de Sa\u00fal y la de David se prolong\u00f3. David se iba imponiendo cada vez m\u00e1s, mientras que el partido de Sa\u00fal se desmoronaba. [=]_{R}_{I}2_{/}David tuvo hijos en Hebr\u00f3n: el mayor fue Amn\u00f3n, nacido de Ajinoam de Yizreel, {R}_{I}3_{/}el segundo fue Quileab, nacido de Abiga\u00edl, mujer de Nabal de Carmel; el tercero, Absal\u00f3n, hijo de Maaca, que era hija de Talmai, rey de Guesur; {I}4_{/}el cuarto fue Adon\u00edas, nacido de Jagit; el quinto, Sefat\u00edas, nacido de Abital, {R}_{I}5_{/}el sexto, Yitream nacido de Egla, mujer de David. Todos esos hijos de David nacieron en Hebr\u00f3n.
{R}_{I}6_{/}Durante la guerra entre la casa de Sa\u00fal y la casa de David, Abner fue haci\u00e9ndose cada vez m\u00e1s importante en la casa de Sa\u00fal. [=]_{R}_{I}7_{/}Sa\u00fal ten\u00eda una concubina llamada Risp\u00e1, hija de Ay\u00eda, la que Abner tom\u00f3 para s\u00ed. Isbaal dijo a Abner: "\u00bfPor qu\u00e9 tomaste la concubina de mi padre?" {R}_{I}8_{/}Ante esas palabras Abner se enoj\u00f3 violentamente con Isbaal: "\u00bfAs\u00ed que yo soy una cabeza de perro? He tenido todas las atenciones con la casa de Sa\u00fal tu padre, con sus hermanos y sus amigos, no he dejado que caigas en manos de David, \u00bfy ahora me haces toda una escena por una historia de mujer? {R}_{I}9_{/}Mald\u00edgame Dios una y otra vez si no ayudo desde ahora a David para que se cumpla lo que Yav\u00e9 ha dicho, [=]_{R}_{I}10_{/}que quitar\u00eda la realeza a la casa de Sa\u00fal y har\u00eda a David rey de Israel y de Jud\u00e1, desde Dan a Bersab\u00e9. {I}11_{/}Isbaal no se atrevi\u00f3 a contestarle una palabra a Abner porque le ten\u00eda miedo.
{R}_{I}12_{/}Abner mand\u00f3 mensajeros a David: "Haz un pacto conmigo y yo te ayudar\u00e9 a reunir alrededor tuyo a todo Israel". [=]_{R}_{I}13_{/}David le respondi\u00f3: "De acuerdo, har\u00e9 un pacto contigo, pero con una condici\u00f3n: Cuando vengas, tr\u00e1eme a Mical, la hija de Sa\u00fal; si no, nada sacar\u00e1s con presentarte ante m\u00ed".
[\u0095]_{R}_{I}14_{/}David mand\u00f3 mensajeros a Isbaal, hijo de Sa\u00fal: "Devu\u00e9lveme a Mical mi mujer, la que me dieron a cambio de cien prepucios de filisteos". {I}15_{/}Isbaal mand\u00f3 entonces que la fueran a sacar de la casa de su \u00faltimo marido Paltiel, hijo de Layis. {I}16_{/}Su marido sali\u00f3 detr\u00e1s de ella y la acompa\u00f1\u00f3 llorando hasta Bajurim. All\u00ed le dijo Abner: "Vu\u00e9lvete a tu casa". Y se volvi\u00f3.
{R}_{I}17_{/}Abner sostuvo conversaciones con los ancianos de Israel; les dijo: "Hace tiempo que desean tener a David por rey. {R}_{I}18_{/}Pasen ahora a las acciones, porque Yav\u00e9 habl\u00f3 a David en estos t\u00e9rminos: Por la mano de mi servidor David salvar\u00e9 a mi pueblo de Israel de las manos de los filisteos y de todos sus enemigos". {R}_{I}19_{/}As\u00ed habl\u00f3 Abner a los hombres de Benjam\u00edn, y luego fue a Hebr\u00f3n a transmitir a David todo lo que hab\u00edan decidido la gente de Israel y de Benjam\u00edn.

{N}JOAB ASESINA A ABNER{/}
{R}_{I}20_{/}Abner fue con veinte hombres a Hebr\u00f3n a visitar a David, y \u00e9ste dio un banquete a Abner y a los hombres que lo acompa\u00f1aban. {R}_{I}21_{/}Abner dijo entonces a David: "Ojal\u00e1 pueda reunir alrededor de mi se\u00f1or el rey a todo Israel; har\u00e1n una alianza contigo, y t\u00fa reinar\u00e1s sobre todo lo que pudieras desear". Luego David se despidi\u00f3 de Abner, que se fue en paz.
{R}_{I}22_{/}Sucedi\u00f3 que Joab y la guardia de David regresaban de una incursi\u00f3n, en la que hab\u00edan reunido un enorme bot\u00edn. Abner, por su parte, hab\u00eda dejado a David en Hebr\u00f3n; David lo hab\u00eda despedido y se volv\u00eda tranquilamente. {R}_{I}23_{/}Cuando llegaron Joab y su tropa, le comunicaron a Joab que Abner, hijo de Ner, hab\u00eda estado en casa del rey y que \u00e9ste se hab\u00eda despedido de aqu\u00e9l amigablemente. {R}_{I}24_{/}Entonces Joab entr\u00f3 en la casa del rey y le dijo: "\u00bfQu\u00e9 hiciste? \u00bfAs\u00ed que Abner vino a tu casa y dejaste que se fuera? {I}25_{/}Conoces bien a Abner, hijo de Ner; vino s\u00f3lo para enga\u00f1arte, para saber lo que haces y sientes, y averiguar tus planes".
{R}_{I}26_{/}Apenas sali\u00f3 de la casa de David, y sin decirle nada a \u00e9ste, Joab mand\u00f3 unos mensajeros a la cisterna de Sir\u00e1 para que volviera Abner. [=]_{R}_{I}27_{/}Cuando Abner lleg\u00f3 a Hebr\u00f3n, Joab lo llev\u00f3 detr\u00e1s de la puerta so pretexto de conversar privadamente con \u00e9l, y all\u00ed lo hiri\u00f3 en el est\u00f3mago para vengar la sangre de su hermano Azael. Abner muri\u00f3.
{R}_{I}28_{/}David s\u00f3lo supo despu\u00e9s lo sucedido. Exclam\u00f3: "Yo y mi reino seremos para siempre inocentes ante Yav\u00e9 de la sangre de Abner, hijo de Ner. [=]_{I}29_{/}Caiga esa sangre sobre la cabeza de Joab y sobre toda la casa de su padre. \u00a1Que haya siempre en la casa de Joab enfermos de alg\u00fan flujo o de lepra, hombres que sean buenos para trabajar con el huso, v\u00edctimas de la espada, y gente que carezca de pan!"
{R}_{I}30_{/}De este modo Joab y su hermano Abisa\u00ed dieron muerte a Abner por causa de su hermano Azael, al que Abner hab\u00eda dado muerte en la batalla de Gaba\u00f3n.
{R}_{I}31_{/}David dijo despu\u00e9s a Joab y a toda la gente que estaba a su alrededor: "Rasguen sus ropas, p\u00f3nganse sacos en su cintura y hagan duelo por Abner". El rey David iba detr\u00e1s del cad\u00e1ver. {R}_{I}32_{/}Durante el entierro en Hebr\u00f3n, el rey habl\u00f3 en alta voz y llor\u00f3 ante la tumba; todo el pueblo llor\u00f3 con \u00e9l. {R}_{I}33_{/}El rey enton\u00f3 entonces esta lamentaci\u00f3n por Abner:
"\u00bfPor qu\u00e9 ten\u00eda que morir Abner
como un hombre cualquiera?
{R}_{I}34_{/}Tus manos no estaban atadas,
tus pies no estaban apretados
por cadenas de bronce,
pero ca\u00edste como cae uno
en manos de criminales".
Todo el pueblo se puso a llorar.
[=]_{R}_{I}35_{/}Todos insist\u00edan a David para que comiera algo mientras era de d\u00eda, pero David hizo este juramento: "Que Dios me maldiga y remaldiga si pruebo pan o alguna otra cosa antes de la puesta del sol". {R}_{I}36_{/}La gente del pueblo qued\u00f3 muy impresionada y encontraron que eso estaba bien; adem\u00e1s encontraban que todo lo que hac\u00eda el rey estaba muy bien. {R}_{I}37_{/}Todo el pueblo y todo Israel comprendieron que el rey nada hab\u00eda tenido que ver con el asesinato de Abner, hijo de Ner. {R}_{I}38_{/}El rey dijo a sus servidores: "\u00bfNo saben acaso que un jefe, un gran jefe ha ca\u00eddo hoy en Israel? [=]_{I}39_{/}Yo, por ahora, a pesar de que he recibido la consagraci\u00f3n real, puedo hacer bien poca cosa; esos hombres, los hijos de Seruya, son m\u00e1s duros que yo. \u00a1Que Yav\u00e9 haga pagar el mal al que lo hizo!"

{N}ISBAAL ES ASESINADO{/}
{1}4{/}

{R}_{I}1_{/}Cuando el hijo de Sa\u00fal supo que Abner hab\u00eda sido asesinado en Hebr\u00f3n, se le cayeron los brazos y todo Israel se estremeci\u00f3. {R}_{I}2_{/}El hijo de Sa\u00fal ten\u00eda dos jefes de banda, dos hijos de Rim\u00f3n de Beerot, uno se llamaba Baana y el otro, Recab. (Eran de la tribu de Benjam\u00edn porque Beerot formaba parte del territorio de Benjam\u00edn. {I}3_{/}La gente de Beerot se hab\u00eda refugiado en Gitayim, y han permanecido all\u00ed hasta ese d\u00eda).
{R}_{I}4_{/}Hab\u00eda tambi\u00e9n all\u00ed un hijo de Jonat\u00e1n, hijo de Sa\u00fal, que ten\u00eda cinco a\u00f1os cuando lleg\u00f3 a Yizreel la noticia de la muerte de Sa\u00fal y de Jonat\u00e1n. Su nodriza lo tom\u00f3 y huy\u00f3, pero en el apuro se le cay\u00f3 el ni\u00f1o y qued\u00f3 cojo; se llamaba Meribaal.
{I}5_{/}Los hijos de Rim\u00f3n de Beerot, Recab y Baana, se dirigieron a la casa de Isbaal; llegaron cuando hac\u00eda m\u00e1s calor en el d\u00eda, mientras \u00e9ste dorm\u00eda la siesta. {I}6_{/}La mujer que custodiaba la puerta se hab\u00eda adormilado y quedado dormida mientras limpiaba trigo. Recab y su hermano se acercaron despacito, {R}_{I}7_{/}entraron en la casa y encontraron a Isbaal tendido en la cama de su dormitorio. Lo golpearon y le cortaron la cabeza, despu\u00e9s caminaron toda la noche por el camino de la Arab\u00e1, llevando la cabeza. {R}_{I}8_{/}Trajeron a David, en Hebr\u00f3n, la cabeza de Isbaal y dijeron al rey: "Esta es la cabeza de Isbaal, el hijo de tu enemigo Sa\u00fal que quer\u00eda quitarte la vida. Hoy Yav\u00e9 veng\u00f3 al rey mi se\u00f1or de Sa\u00fal y de su raza".
{R}_{I}9_{/}Pero David respondi\u00f3 a Recab y a su hermano Baana, hijos de Rim\u00f3n de Beerot: "Por Yav\u00e9 que vive y que me ha librado de todos mis problemas, {R}_{I}10_{/}cuando vino un hombre a verme con la noticia de que Sa\u00fal hab\u00eda muerto, cre\u00eda que era portador de una buena noticia, pero lo hice arrestar y ejecutar en Siclag, en vez de recompensarlo por esa buena noticia. {R}_{I}11_{/}\u00a1Con mayor raz\u00f3n ahora que unos malhechores han asesinado en su casa a un hombre bueno mientras dorm\u00eda, les voy a hacer pagar la sangre que derramaron, y los voy a barrer de la tierra!" [=]_{R}_{I}12_{/}David dio \u00f3rdenes a unos j\u00f3venes que estaban presentes, quienes les dieron muerte. En seguida les cortaron las manos y los pies y los colgaron encima de la pileta de Hebr\u00f3n. Tomaron tambi\u00e9n la cabeza de Isbaal y la depositaron en la tumba de Abner en Hebr\u00f3n.

{N}DAVID, REY DE ISRAEL, SE APODERA DE JERUSAL\u00c9N{/}
{1}5{/}

[\u0095]_{R}_{I}1_{/}Todas las tribus de Israel se congregaron en torno a David en Hebr\u00f3n y le dijeron: "Somos de tus mismos huesos y de tu misma carne. [=]_{R}_{I}2_{/}Ya antes, cuando Sa\u00fal era todav\u00eda nuestro rey, t\u00fa eras el que conduc\u00eda a Israel. Yav\u00e9 bien te dijo: T\u00fa ser\u00e1s el pastor de mi pueblo Israel, t\u00fa ser\u00e1s el jefe de Israel". {R}_{I}3_{/}Todos los ancianos de Israel fueron a Hebr\u00f3n a ver al rey y el rey David firm\u00f3 con ellos una alianza en Hebr\u00f3n en presencia de Yav\u00e9. Despu\u00e9s de lo cual consagraron a David como rey de Israel.
{R}_{I}4_{/}Cuando David fue rey ten\u00eda treinta a\u00f1os; rein\u00f3 cuarenta a\u00f1os. {R}_{I}5_{/}Hab\u00eda reinado ya siete a\u00f1os y seis meses desde Hebr\u00f3n en Jud\u00e1, y rein\u00f3 en todo Israel y Jud\u00e1 treinta y tres a\u00f1os desde Jerusal\u00e9n.
{R}_{I}6_{/}El rey y sus hombres avanzaron sobre Jerusal\u00e9n para atacar a los jebuseos que viv\u00edan por entonces en la regi\u00f3n. Estos dijeron a David: "T\u00fa no entrar\u00e1s aqu\u00ed, aunque los ciegos y los cojos fueran los defensores". {R}_{I}7_{/}Pero David se apoder\u00f3 de la fortaleza de Si\u00f3n, que es la ciudad de David. {R}_{I}8_{/}Pues ese d\u00eda hab\u00eda dicho David: "El que quiera derrotar a los jebuseos, que suba por el canal. David maldice a esos cojos y a esos ciegos". De ah\u00ed que se diga ahora: "Los ciegos y los cojos no entrar\u00e1n en la Casa de Dios".
{R}_{I}9_{/}David se instal\u00f3 en la fortaleza y la llam\u00f3 la ciudad de David, luego construy\u00f3 en su derredor, desde el Milo hacia el interior. {R}_{I}10_{/}David segu\u00eda creciendo sin cesar, y Yav\u00e9 Sabaot estaba con \u00e9l.
[=]_{R}_{I}11_{/}El rey de Tiro, Hiram, despach\u00f3 una misi\u00f3n donde David con madera de cedro, carpinteros y canteros, que construyeron una casa para David. {R}_{I}12_{/}Entonces David comprendi\u00f3 que Yav\u00e9 lo hab\u00eda confirmado como rey de Israel y que har\u00eda glorioso su reinado por su pueblo de Israel.
{R}_{I}13_{/}Despu\u00e9s que lleg\u00f3 David de Hebr\u00f3n, se escogi\u00f3 en Jerusal\u00e9n a otras mujeres y concubinas; tuvo de ellas hijos e hijas. {R}_{I}14_{/}Estos son los nombres de los hijos que tuvo en Jerusal\u00e9n: Sam\u00faa, Sobab, Nat\u00e1n, Salom\u00f3n, {I}15_{/}Yibjar, Elis\u00faa, Nefeg, Yafia, {I}16_{/}Elisama, Baal-Jada y Elifelet.
{R}_{I}17_{/}Cuando supieron los filisteos que David hab\u00eda sido consagrado como rey de todo Israel, subieron todos para apoderarse de \u00e9l; le avisaron a David y \u00e9ste baj\u00f3 al refugio. {R}_{I}18_{/}Llegaron los filisteos y se desplegaron en el valle de los Refa\u00edm, {R}_{I}19_{/}y David consult\u00f3 a Yav\u00e9: "\u00bfDebo atacar a los filisteos? \u00bfLos pondr\u00e1s en mis manos?" Yav\u00e9 respondi\u00f3 a David: "At\u00e1calos, pues pondr\u00e9 a los filisteos en tus manos". {R}_{I}20_{/}David se dirigi\u00f3 a Baal-Perasim, y all\u00ed los derrot\u00f3. "Yav\u00e9, dijo, fue como un torrente, me abri\u00f3 una brecha en las filas enemigas". Por eso llamaron a ese lugar Baal-Perasim (el Se\u00f1or de la Brecha). {R}_{I}21_{/}Los filisteos dejaron all\u00ed sus \u00eddolos, los que fueron tomados por David y sus hombres.
{R}_{I}22_{/}De nuevo subieron los filisteos y se desplegaron en el valle de los Refa\u00edm. {R}_{I}23_{/}David consult\u00f3 a Yav\u00e9 quien le respondi\u00f3: "No los ataques de frente, t\u00f3malos por la retaguardia, pasa por el lado del bosque. {R}_{I}24_{/}Cuando oigas un ruido de pasos por encima de los \u00e1rboles, apres\u00farate porque es Yav\u00e9 que va delante de ti para aplastar al ej\u00e9rcito de los filisteos". {R}_{I}25_{/}David hizo lo que Yav\u00e9 le hab\u00eda ordenado, y atac\u00f3 a los filisteos desde Gaba\u00f3n hasta la entrada de Guezer.

{N}DAVID TRAE A JERUSAL\u00c9N EL ARCA DE LA ALIANZA{/}
{1}6{/}

[\u0095]_[=]_{R}_{I}1_{/}David reuni\u00f3 entonces a todo lo mejor de Israel, unos treinta mil hombres, {R}_{I}2_{/}y se dirigi\u00f3 a Baala de Jud\u00e1, acompa\u00f1ado de todo su pueblo. Quer\u00eda traer el Arca de Dios sobre la cual ha sido pronunciado el Nombre de Yav\u00e9 Sabaot, quien se sienta en ella sobre los Querubines.
[=]_{R}_{I}3_{/}Sacaron el Arca de Dios de la casa de Abinadab, en la cumbre de la colina, y la pusieron en una carreta nueva; la hab\u00eda sacado de la casa de Abinadab. Uza y Aj\u00edo, los hijos de Abinadab, conduc\u00edan la carreta; {R}_{I}4_{/}Uza iba al lado del Arca de Dios y Aj\u00edo iba delante de ella. [=]_{R}_{I}5_{/}David y todos los israelitas bailaban delante de Yav\u00e9 con todas sus fuerzas; cantaban al son de guitarras, arpas, tamboriles, c\u00edmbalos y toda clase de instrumentos. {R}_{I}6_{/}Cuando se acercaban a la era de Nac\u00f3n, los bueyes dieron un paso en falso. Uza quiso sujetar el Arca de Dios y le puso la mano. [=]_{R}_{I}7_{/}Entonces Yav\u00e9 se enoj\u00f3 con Uza y Dios lo hiri\u00f3 all\u00ed mismo; muri\u00f3 al lado del Arca de Dios. {R}_{I}8_{/}David qued\u00f3 indignado porque Yav\u00e9 hab\u00eda herido de muerte a Uza; luego de ese incidente este lugar se llam\u00f3 Perez-Uza.
[=]_{R}_{I}9_{/}Ese d\u00eda sinti\u00f3 David un verdadero temor por Yav\u00e9 y se dijo: "\u00bfY el Arca de Yav\u00e9 va a entrar en mi casa?" {R}_{I}10_{/}David no quiso pues guardar el Arca de Yav\u00e9 en su casa, en la ciudad de David, y orden\u00f3 que la llevaran donde Obed-Edom de Gat. [=]_{R}_{I}11_{/}El Arca de Yav\u00e9 permaneci\u00f3 tres meses en casa de Obed-Edom de Gat, y Yav\u00e9 bendijo a Obed-Edom y a toda su familia.
{R}_{I}12_{/}Le comunicaron a David que Yav\u00e9 hab\u00eda bendecido a la familia de Obed-Edom y todo lo que le pertenec\u00eda debido al Arca de Dios. David entonces fue para all\u00e1 y con gran alegr\u00eda hizo transportar el Arca de Dios desde la casa de Obed-Edom hasta la ciudad de David.
{R}_{I}13_{/}Cuando los hombres que llevaban el Arca de Yav\u00e9 dieron los seis primeros pasos, se ofreci\u00f3 como sacrificio un buey y un ternero gordo.
[\u0095]_[=]_{R}_{I}14_{/}David bailaba y hac\u00eda piruetas con todas sus fuerzas delante de Yav\u00e9; estaba s\u00f3lo en pa\u00f1os menores. {R}_{I}15_{/}David y todos los israelitas fueron llevando el Arca de Yav\u00e9 al son de la fanfarria y del cuerno. {R}_{I}16_{/}Cuando el Arca entr\u00f3 en la ciudad de David, Mical, hija de Sa\u00fal, estaba mirando en la ventana. Vio al rey que saltaba y se contorneaba delante de Yav\u00e9, y lo despreci\u00f3 en su coraz\u00f3n.
[=]_{R}_{I}17_{/}Trajeron pues el Arca de Yav\u00e9 y la colocaron en su sitio en medio de la tienda que David hab\u00eda levantado para ella, y David ofreci\u00f3 a Yav\u00e9 holocaustos y sacrificios de comuni\u00f3n. {R}_{I}18_{/}Cuando David hubo terminado de ofrecer holocaustos y sacrificios de comuni\u00f3n, bendijo al pueblo en nombre de Yav\u00e9 Sabaot; {I}19_{/}despu\u00e9s distribuy\u00f3 a todo el mundo, a todos los israelitas, tanto hombres como mujeres, a cada uno, un pastel, una porci\u00f3n de carne, un dulce de pasas, y todo el mundo regres\u00f3 a su casa.
{R}_{I}20_{/}David tambi\u00e9n regres\u00f3 a su casa para bendecirla. Entonces Mical, la hija de Sa\u00fal, sali\u00f3 al encuentro de David y le dijo: "\u00a1Realmente el rey de Israel se ha cubierto de gloria hoy d\u00eda! Te has quitado la ropa ante los ojos de las mujeres de tus servidores como lo har\u00eda un hombre cualquiera". {R}_{I}21_{/}Pero David respondi\u00f3 a Mical: "Bailaba en presencia de Yav\u00e9. Por Yav\u00e9 que vive, por \u00e9l que me eligi\u00f3 prefiri\u00e9ndome a tu padre y a toda tu familia para hacerme el jefe de su pueblo Israel, yo seguir\u00e9 bailando en presencia de Yav\u00e9. {I}22_{/}Me rebajar\u00e9 m\u00e1s a\u00fan y ser\u00e9 nada a tus ojos, pero en cambio ser\u00e9 grande a los ojos de esas mujeres de las que hablabas".
{R}_{I}23_{/}Y Mical, hija de Sa\u00fal, no tuvo nunca hijos.

{N}LA PROFEC\u00cdA DE NAT\u00c1N{/}
{1}7{/}

[\u0095]_{R}_{I}1_{/}El rey se hab\u00eda trasladado a su casa, y Yav\u00e9 hab\u00eda limpiado de enemigos todos los alrededores. [=]_{R}_{I}2_{/}Entonces dijo al profeta Nat\u00e1n: "Yo vivo en una casa de cedro, mientras que el Arca de Dios est\u00e1 todav\u00eda en una tienda; \u00bfqu\u00e9 dices de eso?" {R}_{I}3_{/}Nat\u00e1n respondi\u00f3 al rey: "Haz todo lo que estimes conveniente, porque Yav\u00e9 est\u00e1 contigo".
{R}_{I}4_{/}Pero esa noche le fue dirigida a Nat\u00e1n la palabra de Yav\u00e9: [=]_{R}_{I}5_{/}Le dir\u00e1s a mi servidor David: Esto dice Yav\u00e9: \u00bfAs\u00ed que t\u00fa me vas a construir una casa para que habite en ella? [=]_{R}_{I}6_{/}Desde el d\u00eda en que saqu\u00e9 a los israelitas de Egipto hasta el d\u00eda de hoy, no he tenido casa donde morar, sino que estaba con ellos y ten\u00eda como morada s\u00f3lo una tienda. [=]_{R}_{I}7_{/}Todo el tiempo que he caminado en medio de los israelitas, jam\u00e1s he dicho a alguno de los jueces de Israel, a los que hab\u00eda puesto como pastores de mi pueblo de Israel: \u00bfPor qu\u00e9 no me construyen una casa de cedro?
[=]_{R}_{I}8_{/}Le transmitir\u00e1s pues a mi servidor David esta palabra de Yav\u00e9 Sabaot: Te fui a buscar al potrero cuando andabas detr\u00e1s de las ovejas, e hice de ti el jefe de mi pueblo de Israel. [=]_{I}9_{/}Doquiera ibas yo estaba contigo, elimin\u00e9 delante de ti a todos tus enemigos. Har\u00e9 grande tu nombre tanto como el de los m\u00e1s grandes de la tierra [=]_{R}_{I}10_{/}y pondr\u00e9 en el lugar que le corresponde a mi pueblo de Israel. All\u00ed lo plantar\u00e9 y all\u00ed se quedar\u00e1. Ya no ser\u00e1 m\u00e1s sacudido; los malvados ya no seguir\u00e1n oprimi\u00e9ndolo como antes, {R}_{I}11_{/}cuando establec\u00ed jueces en mi pueblo Israel; lo librar\u00e9 de todos sus enemigos. Y Yav\u00e9 te manda a decir esto: Yo te construir\u00e9 una casa.
[=]_{I}12_{/}Cuando tus d\u00edas hayan concluido y te acuestes con tus padres, levantar\u00e9 despu\u00e9s de ti a tu descendiente, al que brota de tus entra\u00f1as, y afirmar\u00e9 su realeza. [=]_{I}13_{/}El me construir\u00e1 una casa y yo, por mi parte, afirmar\u00e9 su trono real para siempre. [=]_{I}14_{/}Ser\u00e9 para \u00e9l un padre y \u00e9l ser\u00e1 para m\u00ed un hijo; si hace el mal lo corregir\u00e9 como lo hacen los hombres, lo castigar\u00e9 a la manera humana. [=]_{R}_{I}15_{/}Pero no me apartar\u00e9 de \u00e9l as\u00ed como me apart\u00e9 de Sa\u00fal y lo ech\u00e9 de mi presencia. [=]_{I}16_{/}Tu casa y tu realeza estar\u00e1n para siempre ante m\u00ed, tu trono ser\u00e1 firme para siempre".
{R}_{I}17_{/}Fue pues Nat\u00e1n a hablar con David y le transmiti\u00f3 todas esas palabras y esa visi\u00f3n. [=]_{R}_{I}18_{/}Entonces el rey David fue a sentarse ante Yav\u00e9: "\u00bfQui\u00e9n soy yo Se\u00f1or Yav\u00e9? \u00bfQu\u00e9 es mi familia para que me hayas conducido hasta ac\u00e1? {R}_{I}19_{/}Pero eso te parece todav\u00eda muy poco, Se\u00f1or Yav\u00e9, ya que ahora extiendes tus promesas a la familia de tu servidor para un futuro lejano; \u00bfes ese un destino normal para un hombre, Se\u00f1or Yav\u00e9?
[=]_{R}_{I}20_{/}\u00bfQu\u00e9 podr\u00eda a\u00f1adir tu servidor David? T\u00fa lo conoces, Se\u00f1or Yav\u00e9. {I}21_{/}T\u00fa has llevado a cabo libremente esas grandes cosas para honrar tus promesas, que acabas de comunicar a tu servidor. {R}_{I}22_{/}Eres grande, Se\u00f1or Yav\u00e9; nadie es como t\u00fa; de acuerdo a todo lo que hemos escuchado con nuestros propios o\u00eddos, no hay otro Dios fuera de ti. {R}_{I}23_{/}Y \u00bfqui\u00e9n es como tu pueblo Israel? \u00bfHay otra naci\u00f3n en la tierra que haya sido comprada por un Dios para hacerla su pueblo, para darle un nombre, para ejecutar en favor de ella grandes y terribles cosas y para expulsar ante ese pueblo a las dem\u00e1s naciones con sus dioses?
{R}_{I}24_{/}T\u00fa estableciste a tu pueblo Israel para que fuera tu pueblo para siempre, y t\u00fa, Yav\u00e9, llegaste a ser su Dios. {I}25_{/}Ahora pues, Se\u00f1or Yav\u00e9, haz que sea siempre cierta la palabra que acabas de pronunciar respecto a tu servidor y a su familia; haz lo que dijiste. {R}_{I}26_{/}Entonces ser\u00e1 glorificado tu nombre para siempre y dir\u00e1n: \u00a1Yav\u00e9 Sabaot es Dios de Israel!
La casa de tu servidor David permanecer\u00e1 firme delante de ti, {R}_{I}27_{/}ya que eres t\u00fa Yav\u00e9 Sabaot, el Dios de Israel, quien ha hecho esta revelaci\u00f3n a tu servidor: "Te edificar\u00e9 una casa". Por eso tu servidor tiene la audacia de dirigirte esta plegaria: {R}_{I}28_{/}Se\u00f1or Yav\u00e9, t\u00fa eres realmente Dios, tus palabras son verdaderas, y t\u00fa eres quien hace la promesa a tu servidor. {I}29_{/}Ahora d\u00edgnate bendecir la familia de tu servidor; que tu bendici\u00f3n acompa\u00f1e siempre a mi familia, como t\u00fa, Se\u00f1or Yav\u00e9, lo has dicho".

{N}LAS GUERRAS DE DAVID{/}
{1}8{/}

[\u0095]_[=]_{R}_{I}1_{/}Despu\u00e9s de eso David venci\u00f3 a los filisteos, quienes se declararon sus s\u00fabditos; as\u00ed puso fin David al dominio filisteo. {R}_{I}2_{/}Venci\u00f3 igualmente a los moabitas. Los hac\u00eda tender en tierra y medir con un cordel: dos cordeles para los que estaban destinados a la muerte, y un cordel, a los que se perdonaba la vida. Los moabitas quedaron sometidos a David y le pagaron contribuciones.
{R}_{I}3_{/}David venci\u00f3 a Hadadezer, hijo de Rejob, rey de Saba, cuando \u00e9ste llev\u00f3 a cabo una expedici\u00f3n para ser nuevamente due\u00f1o del R\u00edo. [=]_{R}_{I}4_{/}Le captur\u00f3 mil setecientos combatientes en carros y veinte mil hombres de infanter\u00eda. David cort\u00f3 los jarretes a todos los caballos y se qued\u00f3 s\u00f3lo con cien. {R}_{I}5_{/}Los arameos de Damasco quisieron socorrer a Hadadezer, rey de Saba, pero David les mat\u00f3 veinte mil hombres. {R}_{I}6_{/}Despu\u00e9s de eso, David puso gobernadores en la regi\u00f3n de Damasco y los arameos pasaron a ser s\u00fabditos de David; le pagaban un tributo. As\u00ed fue como Yav\u00e9 daba la victoria a David adondequiera que iba. {R}_{I}7_{/}David tom\u00f3 los escudos de oro que llevaban los guardias de Hadadezer y los llev\u00f3 a Jerusal\u00e9n. {R}_{I}8_{/}Asimismo en Tebaj y Berotai, las ciudades de Hadadezer, se apoder\u00f3 de gran cantidad de bronce.
{R}_{I}9_{/}Cuando Tu\u00fa, rey de Jamat, supo que David hab\u00eda aplastado al ej\u00e9rcito de Hadadezer, {R}_{I}10_{/}envi\u00f3 donde David a su hijo Hadoram para que lo saludara y lo felicitara por haber luchado con Hadadezer y haberlo vencido. Pues Hadadezer estaba constantemente en guerra con Tu\u00fa. Hadoram llev\u00f3 consigo objetos de plata, oro y bronce. {R}_{I}11_{/}El rey David lo consagr\u00f3 todo a Yav\u00e9 junto con la plata y el oro provenientes de todas las naciones que le estaban sometidas: {R}_{I}12_{/}Aram, Moab, los amonitas, los filisteos, Amalec; tambi\u00e9n estaba all\u00ed el tesoro que hab\u00eda quitado a Hadadezer, hijo de Rejob, rey de Saba.
{R}_{I}13_{/}David se hizo m\u00e1s c\u00e9lebre todav\u00eda cuando regres\u00f3 despu\u00e9s de haber vencido a los edomitas en el valle de la Sal: eran dieciocho mil. {R}_{I}14_{/}Puso gobernadores en Edom y todos los edomitas fueron s\u00fabditos de David. Yav\u00e9 daba la victoria a David doquiera \u00e9ste iba.
[\u0095]_{R}_{I}15_{/}David rein\u00f3 en todo Israel, hac\u00eda respetar el derecho y administraba justicia a su pueblo. [=]_{I}16_{/}Joab, hijo de Seruya comandaba el ej\u00e9rcito; Josafat, hijo de Ajilud, era el archivero; {R}_{I}17_{/}Sadoc y Ebiatar, hijos de Ajimelec, hijo de Ajitub, eran sacerdotes; Seraya era secretario; {R}_{I}18_{/}Benayas, hijo de Yoyada, comandaba la guardia de los quereteos y peleteos; los hijos de David eran sacerdotes.

{1}9{/}

[=]_{R}_{I}1_{/}David pregunt\u00f3: "\u00bfHay todav\u00eda alg\u00fan sobreviviente de la familia de Sa\u00fal para que lo trate con bondad en recuerdo de Jonat\u00e1n?" {R}_{I}2_{/}Ahora bien, la familia de Sa\u00fal ten\u00eda un mayordomo que se llamaba Siba. Lo llevaron donde David y el rey le dijo: "\u00bfT\u00fa eres Siba?" Respondi\u00f3: "Para servirte". [=]_{R}_{I}3_{/}El rey le pregunt\u00f3: "\u00bfQueda todav\u00eda alg\u00fan sobreviviente de la familia de Sa\u00fal para que lo trate con bondad digna de Dios?" Siba respondi\u00f3 al rey: "Todav\u00eda queda un hijo de Jonat\u00e1n que est\u00e1 tullido de ambas piernas". {R}_{I}4_{/}\u00bfD\u00f3nde est\u00e1?" pregunt\u00f3 el rey. Siba respondi\u00f3 al rey: "Est\u00e1 en la casa de Maquir, hijo de Ammiel, en Lo-Debar". {R}_{I}5_{/}El rey David lo mand\u00f3 buscar a la casa de Maquir, hijo de Ammiel, en Lo-Debar.
{R}_{I}6_{/}Cuando lleg\u00f3 donde David, Meribaal, hijo de Jonat\u00e1n, hijo de Sa\u00fal, se postr\u00f3 con el rostro en tierra. David le dijo: "\u00a1Meribaal!" Respondi\u00f3: "Soy yo tu servidor". {R}_{I}7_{/}Entonces David le dijo: "No temas, quiero tratarte con bondad debido a tu padre Jonat\u00e1n. Te devolver\u00e9 todas las tierras de Sa\u00fal tu abuelo, y todos los d\u00edas comer\u00e1s a mi mesa". {I}8_{/}Se postr\u00f3 de nuevo y dijo: "\u00bfQui\u00e9n es tu servidor para que pongas atenci\u00f3n en un perro despanzurrado como yo?"
{R}_{I}9_{/}El rey llam\u00f3 a Siba, el servidor de Sa\u00fal, y le dijo: "Doy a tu patr\u00f3n todo lo que pertenec\u00eda a Sa\u00fal y a su familia. {I}10_{/}T\u00fa, junto con tus hijos y tus esclavos, trabajar\u00e1s la tierra para \u00e9l, har\u00e1s las cosechas y as\u00ed asegurar\u00e1s para la familia de tu patr\u00f3n el alimento que necesita. Pero Meribaal, el hijo de tu patr\u00f3n, comer\u00e1 todos los d\u00edas a mi mesa". Siba ten\u00eda quince hijos y veinte esclavos, {R}_{I}11_{/}y respondi\u00f3 al rey: "Tu servidor har\u00e1 lo que el rey mi se\u00f1or mand\u00f3 a su servidor".
De ese modo Meribaal com\u00eda a la mesa de David como uno de los hijos del rey; {I}12_{/}Meribaal ten\u00eda un peque\u00f1o hijo que se llamaba Mica. Toda la gente de Siba trabajaba para Meribaal, {R}_{I}13_{/}pero Meribaal resid\u00eda en Jerusal\u00e9n donde todos los d\u00edas com\u00eda a la mesa del rey. Era tullido de ambas piernas.

{1}10{/}

{R}_{I}1_{/}Por ese entonces muri\u00f3 el rey de los amonitas, y su hijo Am\u00fan rein\u00f3 en su lugar. {R}_{I}2_{/}David se dijo: "Le har\u00e9 atenciones a Am\u00fan, hijo de Najaz, as\u00ed como su padre lo hizo conmigo". David envi\u00f3 pues a sus servidores para presentarle sus condolencias con motivo de la muerte de su padre. Pero cuando los servidores de David llegaron donde los amonitas, {R}_{I}3_{/}los pr\u00edncipes de los amonitas dijeron a su se\u00f1or Am\u00fan: "\u00bfCrees t\u00fa que David mand\u00f3 a sus mensajeros con condolencias s\u00f3lo para honrar a tu padre? Seguramente los mand\u00f3 para que vinieran a espiar la ciudad, para que conocieran sus defensas y poder as\u00ed apoderarse de ella". {R}_{I}4_{/}Am\u00fan tom\u00f3 entonces a los servidores de David, les rasur\u00f3 la mitad de su barba, les cort\u00f3 la ropa a la altura de las nalgas y los mand\u00f3 de vuelta. {R}_{I}5_{/}Al saber eso, David envi\u00f3 a alguien que fuera a encontrarlos, pues esos hombres estaban llenos de verg\u00fcenza. Les mand\u00f3 decir: "Qu\u00e9dense en Jeric\u00f3 hasta que les crezca la barba, y despu\u00e9s regresen".
{R}_{I}6_{/}Los amonitas se dieron cuenta de que se hab\u00edan vuelto odiosos para David; contrataron por tanto a su servicio a los arameos de Bet-Rejob y a los arameos de Soba, en una cantidad de veinte mil hombres, y doce mil hombres de Tob. {R}_{I}7_{/}Cuando David supo eso, mand\u00f3 a Joab con todo el ej\u00e9rcito y los de la guardia. {I}8_{/}Los amonitas salieron y se pusieron en orden de batalla a la entrada de la puerta, mientras que los arameos de Soba y de Rejob m\u00e1s la gente de Tob y de Maac\u00e1 se quedaban a pleno campo.
{R}_{I}9_{/}Joab se encontr\u00f3 pues con enemigos tanto delante como detr\u00e1s de \u00e9l. Separ\u00f3 la guardia de Israel y la form\u00f3 en filas frente a los arameos, {I}10_{/}luego encomend\u00f3 a su hermano Abisa\u00ed el resto del pueblo, y \u00e9ste lo form\u00f3 frente a los arameos. {I}11_{/}Dijo entonces: "Si los arameos son m\u00e1s poderosos que yo, t\u00fa vendr\u00e1s a ayudarme, y si los amonitas son m\u00e1s poderosos que t\u00fa, yo ir\u00e9 a ayudarte. {R}_{I}12_{/}Ten valor, demostremos que somos valientes por nuestro pueblo y por las ciudades de nuestro Dios; Yav\u00e9 har\u00e1 lo que mejor le parezca".
{I}13_{/}Cuando avanz\u00f3 Joab con su ej\u00e9rcito para atacar a los arameos, \u00e9stos salieron huyendo. {R}_{I}14_{/}Al ver los amonitas que hu\u00edan los arameos, dieron tambi\u00e9n la espalda a Abisa\u00ed y entraron en la ciudad. Entonces Joab puso fin a la expedici\u00f3n en contra de los amonitas y regres\u00f3 a Jerusal\u00e9n.
{R}_{I}15_{/}Al ver que hab\u00edan sido derrotados por Israel, los arameos reunieron sus fuerzas. {I}16_{/}Hadadezer mand\u00f3 mensajeros para convocar a todos los arameos que viv\u00edan al otro lado del r\u00edo y se concentraron en Jelam; Sobac, el jefe del ej\u00e9rcito de Hadadezer, los mandaba a todos. {R}_{I}17_{/}Cuando David lo supo, reuni\u00f3 a todo Israel, atraves\u00f3 el Jord\u00e1n y lleg\u00f3 a Jelam. {R}_{I}18_{/}Los arameos se pusieron en orden de batalla frente a David y se trab\u00f3 el combate. Los arameos dieron vuelta la espalda ante Israel y David les mat\u00f3 setecientos caballos y cuarenta mil hombres. Sobac, su comandante en jefe, fue derribado y muri\u00f3 all\u00ed mismo. {R}_{I}19_{/}Cuando todos los reyes vasallos de Hadadezer vieron que hab\u00edan sido derrotados por Israel, solicitaron la paz a los israelitas y se declararon sus s\u00fabditos; desde ese d\u00eda los arameos no se atrevieron m\u00e1s a socorrer a los amonitas.

{N}EL ADULTERIO DE DAVID{/}
{1}11{/}

[\u0095]_[=]_{R}_{I}1_{/}A vuelta de a\u00f1o, en la \u00e9poca en que los reyes hacen sus campa\u00f1as, David mand\u00f3 a Joab con su guardia y todo Israel. Derrotaron completamente a los amonitas y sitiaron Rabb\u00e1, mientras David se quedaba en Jerusal\u00e9n.
{R}_{I}2_{/}Una tarde en que David se hab\u00eda levantado de su siesta y daba un paseo por la terraza, divis\u00f3 desde lo alto de la terraza a una mujer que se estaba ba\u00f1ando; la mujer era muy hermosa. {R}_{I}3_{/}David pregunt\u00f3 por la mujer y le respondieron: "Es Betsab\u00e9, hija de Eliam, la esposa de Ur\u00edas el hitita". [=]_{R}_{I}4_{/}David mand\u00f3 a algunos hombres para que se la trajeran. Cuando lleg\u00f3 a la casa de David, \u00e9ste se acost\u00f3 con ella justamente despu\u00e9s que se hab\u00eda purificado de su regla, luego se volvi\u00f3 a su casa. {R}_{I}5_{/}Al ver que ten\u00eda atraso, la mujer le mand\u00f3 decir a David: "Estoy embarazada".
{R}_{I}6_{/}Entonces David envi\u00f3 este mensaje a Joab: "M\u00e1ndame a Ur\u00edas el hitita". Y Joab mand\u00f3 a Ur\u00edas donde David. {R}_{I}7_{/}Cuando lleg\u00f3 Ur\u00edas, David le pidi\u00f3 noticias del ej\u00e9rcito y de la guerra, {R}_{I}8_{/}despu\u00e9s dijo a Ur\u00edas: "Anda a tu casa, te has ganado el derecho de lavarte los pies". Apenas sali\u00f3 Ur\u00edas de la casa del rey, \u00e9ste despach\u00f3 detr\u00e1s de \u00e9l un presente de su mesa. {I}9_{/}Pero Ur\u00edas no entr\u00f3 en su casa, sino que se acost\u00f3 a la puerta del palacio con todos los guardias de su se\u00f1or.
{R}_{I}10_{/}Le dijeron a David: "Ur\u00edas no ha ido a su casa". David pregunt\u00f3 a Ur\u00edas: "\u00bfNo vienes de un viaje? \u00bfPor qu\u00e9 no has bajado a tu casa?" [=]_{R}_{I}11_{/}Ur\u00edas respondi\u00f3 a David: "El Arca de Dios, Israel y Jud\u00e1 se alojan en tiendas. Mi jefe Joab y la guardia del rey, mi se\u00f1or, est\u00e1n acampando a pleno campo, y \u00bfyo voy a entrar a mi casa para comer y beber y para acostarme con mi mujer? Juro por Yav\u00e9 que vive y por tu vida que nunca har\u00e9 tal cosa". {R}_{I}12_{/}Entonces David dijo a Ur\u00edas: "Qu\u00e9date por hoy aqu\u00ed y ma\u00f1ana te ir\u00e1s de vuelta". Ur\u00edas se qued\u00f3 pues en Jerusal\u00e9n aquel d\u00eda. Al d\u00eda siguiente {R}_{I}13_{/}David lo invit\u00f3 a su mesa a comer y a tomar y lo emborrach\u00f3. Sin embargo, Ur\u00edas tampoco baj\u00f3 a su casa esa noche; se acost\u00f3 con los sirvientes de su se\u00f1or.
{R}_{I}14_{/}A la ma\u00f1ana siguiente, David escribi\u00f3 una carta a Joab y se la pas\u00f3 a Ur\u00edas para que se la llevara. {I}15_{/}En la carta escribi\u00f3 esto: "Coloca a Ur\u00edas en lo m\u00e1s duro de la batalla, luego d\u00e9jenlo solo para que lo ataquen y muera". {I}16_{/}Joab, que estaba sitiando la ciudad, coloc\u00f3 a Ur\u00edas en el lugar donde estaban los mejores defensores. {R}_{I}17_{/}La gente de la ciudad efectu\u00f3 una salida y atacaron a Joab; hubo varios muertos entre los oficiales de David y uno de ellos fue Ur\u00edas el hitita.
{R}_{I}18_{/}Joab mand\u00f3 a David noticias de las operaciones, {R}_{I}19_{/}y dio esta orden al mensajero: "Cuando hayas terminado de contar al rey todos los detalles de la batalla, {R}_{I}20_{/}a lo mejor el rey se va a enojar y te dir\u00e1: \u00bfPor qu\u00e9 se acercaron a la ciudad? \u00bfNo saben que les disparan desde lo alto de las murallas? [=]_{I}21_{/}\u00bfQui\u00e9n mat\u00f3 a Abimelec, hijo de Yerubaal? \u00bfNo fue una mujer que dej\u00f3 caer sobre \u00e9l una piedra de molino de lo alto de los muros de Teb\u00e9s, y as\u00ed muri\u00f3? \u00bfPor qu\u00e9 se acercaron tanto a las murallas? Entonces t\u00fa sencillamente le responder\u00e1s: "Tu servidor Ur\u00edas el hitita muri\u00f3 tambi\u00e9n".
{R}_{I}22_{/}Parti\u00f3 el mensajero y a su arribo le transmiti\u00f3 a David todo el mensaje de Joab. David se enoj\u00f3. {I}23_{/}Entonces el mensajero le respondi\u00f3: "Esos hombres trataron de efectuar un ataque en contra nuestra, hicieron una salida a descampado, y nosotros los hicimos retroceder hasta la puerta de la ciudad. {R}_{I}24_{/}Pero entonces los arqueros dispararon desde lo alto de las murallas contra tus servidores, murieron varios guardias del rey y entre ellos estaba Ur\u00edas el hitita".
{R}_{I}25_{/}David dijo al mensajero: "Dile a Joab que no se preocupe m\u00e1s por este asunto, porque la espada devora tanto aqu\u00ed como acull\u00e1. Dile que refuerce su ataque contra la ciudad hasta que la destruya; que se mantenga firme".
{R}_{I}26_{/}Supo la mujer de Ur\u00edas que su marido hab\u00eda muerto. Hizo duelo por \u00e9l, {R}_{I}27_{/}y cuando se terminaron los d\u00edas de duelo, David la mand\u00f3 a buscar. La llev\u00f3 a su casa, la tom\u00f3 por mujer y ella le dio un hijo; pero lo que David hab\u00eda hecho le pareci\u00f3 p\u00e9simo a Yav\u00e9.

{N}LOS REPROCHES DE NAT\u00c1N A DAVID{/}
{1}12{/}

[\u0095]_{R}_{I}1_{/}Yav\u00e9 mand\u00f3 donde David al profeta Nat\u00e1n. Este fue y le dijo: "Hab\u00eda en una ciudad dos hombres: uno era rico y el otro, pobre. {I}2_{/}El rico ten\u00eda mucho ganado mayor y menor; {I}3_{/}el pobre, en cambio, s\u00f3lo ten\u00eda una oveja que hab\u00eda comprado. La alimentaba, crec\u00eda a su lado junto con sus hijos, com\u00eda de su pan, tomaba de su copa y dorm\u00eda en su regazo; era para \u00e9l como una hija.
{I}4_{/}Un d\u00eda el rico recibi\u00f3 a una visita. Como no quer\u00eda sacrificar ning\u00fan animal de su ganado para preparar una cena al que acababa de llegar, rob\u00f3 la oveja del pobre y se la prepar\u00f3 a su visita".
{R}_{I}5_{/}David se enoj\u00f3 mucho con ese hombre y dijo a Nat\u00e1n: "Por Yav\u00e9 que vive, el hombre que hizo eso merece la muerte. [=]_{I}6_{/}Devolver\u00e1 cuatro veces m\u00e1s por la oveja por haber actuado as\u00ed sin ninguna compasi\u00f3n".
{R}_{I}7_{/}Entonces Nat\u00e1n dijo a David: "Ese hombre eres t\u00fa. Esto dice Yav\u00e9, el Dios de Israel: Te consagr\u00e9 como rey de Israel, te libr\u00e9 de las manos de Sa\u00fal, {R}_{I}8_{/}te di la casa de tu se\u00f1or y las mujeres de tu se\u00f1or, te di la casa de Israel y la de Jud\u00e1, y por si esto fuera poco, habr\u00eda hecho mucho m\u00e1s por ti. {I}9_{/}\u00bfPor qu\u00e9 pues despreciaste la palabra de Yav\u00e9? \u00bfPor qu\u00e9 hiciste esa cosa tan mala a sus ojos de matar por la espada a Ur\u00edas el hitita? Te apoderaste de su mujer y lo mataste por la espada de los amonitas. {I}10_{/}Por eso, la espada ya no se apartar\u00e1 m\u00e1s de tu casa, porque me despreciaste y tomaste a la mujer de Ur\u00edas el hitita para hacerla tu propia mujer.
{I}11_{/}Esto dice Yav\u00e9: Har\u00e9 que te sobrevenga la desgracia desde tu propia casa; tomar\u00e9 a tus mujeres ante tus propios ojos y se las dar\u00e9 a tu pr\u00f3jimo que se acostar\u00e1 con ellas a plena luz del sol. {R}_{I}12_{/}T\u00fa hiciste esto en secreto, pero yo llevar\u00e9 a cabo eso en presencia de todo Israel, a pleno d\u00eda".
[=]_{R}_{I}13_{/}David dijo a Nat\u00e1n: "\u00a1Pequ\u00e9 contra Yav\u00e9!" Y Nat\u00e1n le respondi\u00f3: "Yav\u00e9 te perdona tu pecado, no morir\u00e1s. {I}14_{/}Sin embargo, puesto que con esto despreciaste a Yav\u00e9, el hijo que te naci\u00f3 morir\u00e1"
[\u0095]_{R}_{I}15_{/}Mientras Nat\u00e1n regresaba a su casa, Yav\u00e9 hiri\u00f3 al hijo que la mujer de Ur\u00edas hab\u00eda dado a David, que cay\u00f3 enfermo. [=]_{R}_{I}16_{/}David pidi\u00f3 a Dios por su hijo, se negaba a comer y cuando regres\u00f3 a su casa, dorm\u00eda en el suelo. {I}17_{/}Los ancianos de su casa le insist\u00edan para que se levantara, pero se negaba y no ingiri\u00f3 ning\u00fan alimento con ellos. {R}_{I}18_{/}Al s\u00e9ptimo d\u00eda, el ni\u00f1o muri\u00f3. Los servidores de David no se atrev\u00edan a comunicarle la noticia, pues se dec\u00edan: "Si cuando el ni\u00f1o estaba todav\u00eda vivo, le habl\u00e1bamos y no quer\u00eda hacernos caso, \u00bfqu\u00e9 no har\u00e1 ahora cuando le comuniquemos que el ni\u00f1o muri\u00f3?" {R}_{I}19_{/}David se dio cuenta de que los servidores cuchicheaban entre s\u00ed; comprendi\u00f3 entonces que el ni\u00f1o hab\u00eda muerto y dijo a sus servidores: "\u00bfMuri\u00f3 el ni\u00f1o?" Le respondieron: "S\u00ed, muri\u00f3".
{R}_{I}20_{/}Entonces David se levant\u00f3, se ba\u00f1\u00f3, se perfum\u00f3 y se cambi\u00f3 de ropa. Entr\u00f3 en la Casa de Yav\u00e9 donde se postr\u00f3; luego regres\u00f3 a su casa y pidi\u00f3 que le sirvieran algo y comi\u00f3. {R}_{I}21_{/}Sus servidores le dijeron: "\u00bfQu\u00e9 haces? Cuando el ni\u00f1o estaba vivo, ayunabas, llorabas, y ahora que est\u00e1 muerto, te levantas y comes". {I}22_{/}Respondi\u00f3: "Mientras el ni\u00f1o estaba a\u00fan con vida, ayunaba y lloraba, pues me dec\u00eda: \u00bfQui\u00e9n sabe? A lo mejor Yav\u00e9 tiene piedad de m\u00ed y sana al ni\u00f1o. {R}_{I}23_{/}Pero ahora que est\u00e1 muerto, \u00bfpara qu\u00e9 ayunar? \u00bfPuedo acaso hacer que reviva? En vez de que vuelva a m\u00ed, ser\u00e9 yo m\u00e1s bien quien vaya donde \u00e9l".
{R}_{I}24_{/}David consol\u00f3 a su mujer Betsab\u00e9, la fue a ver y se acost\u00f3 con ella, quien concibi\u00f3 y dio a luz a un ni\u00f1o, al que le puso el nombre de Salom\u00f3n. Yav\u00e9 am\u00f3 a ese ni\u00f1o, {R}_{I}25_{/}y mand\u00f3 al profeta Nat\u00e1n, que lo llam\u00f3 Yedidya, es decir, amado de Yav\u00e9, por encargo suyo.
{I}26_{/}Joab atac\u00f3 Rabb\u00e1 de los amonitas y se apoder\u00f3 de esa ciudad real; {R}_{I}27_{/}despu\u00e9s mand\u00f3 mensajeros donde David para decirle: "Ataqu\u00e9 Rabb\u00e1 y me apoder\u00e9 de la ciudad baja. {I}28_{/}Ya es tiempo de que congregues al resto del pueblo. Ven pues a acampar frente a la ciudad y a apoderarte de ella; no vaya a ser que la tome yo y que le den mi nombre". {R}_{I}29_{/}Congreg\u00f3 pues David a todo el pueblo y sali\u00f3 rumbo a Rabb\u00e1; atac\u00f3 la ciudad y se apoder\u00f3 de ella. {R}_{I}30_{/}Le quit\u00f3 al dios Milcom su corona que pesaba un talento de oro y que ten\u00eda engarzada una piedra preciosa, la que pronto luci\u00f3 en la cabeza de David. Se apoder\u00f3 de un inmenso bot\u00edn. {R}_{I}31_{/}Despu\u00e9s desterr\u00f3 a todos los habitantes de la ciudad, los conden\u00f3 a trabajos forzados con el serrucho, la picota o el hacha y los emple\u00f3 en la fabricaci\u00f3n de ladrillos. As\u00ed actu\u00f3 David con todas las ciudades de los amonitas, y despu\u00e9s regres\u00f3 a Jerusal\u00e9n con todo su ej\u00e9rcito.

{N}TRAGEDIAS EN LA FAMILIA DE DAVID{/}
{1}13{/}

[\u0095]_{R}_{I}1_{/}Poco despu\u00e9s aconteci\u00f3 esto: Absal\u00f3n, hijo de David, ten\u00eda una hermana que era muy bella y que se llamaba Tamar; Amn\u00f3n, otro hijo de David, se enamor\u00f3 de ella. {I}2_{/}Amn\u00f3n se atormentaba de tal forma que hasta se enferm\u00f3 pensando en su media hermana Tamar; \u00e9sta era virgen y Amn\u00f3n no ve\u00eda c\u00f3mo lo podr\u00eda hacer.
{R}_{I}3_{/}Amn\u00f3n ten\u00eda un amigo que se llamaba Yonadab, hijo de Simea, hermano de David; Yonadab era muy astuto. {R}_{I}4_{/}Le dijo: "\u00bfQu\u00e9 te pasa, hijo de rey, que tan temprano te ves ya alica\u00eddo? \u00bfQuieres dec\u00edrmelo?" Amn\u00f3n le respondi\u00f3: "Es que quiero a Tamar, la hermana de mi hermano Absal\u00f3n". {I}5_{/}Entonces Yonadab le dijo: "Anda a acostarte, pon cara de enfermo, y cuando vaya tu padre a verte, dile: Dale permiso a mi hermana Tamar para que venga a servirme la comida. Que prepare un guiso ante mi vista y me lo sirva de su mano". {R}_{I}6_{/}Amn\u00f3n se fue a acostar y se hizo el enfermo. El rey lo fue a ver y Amn\u00f3n dijo al rey: "Dale permiso a mi hermana Tamar para que venga, prepare unos pastelillos en mi presencia y me los sirva de su mano".
{R}_{I}7_{/}David mand\u00f3 a buscar a Tamar a la casa: "Anda a la casa de tu hermano Amn\u00f3n y prep\u00e1rale alguna comida". {I}8_{/}Tamar fue a casa de su hermano Amn\u00f3n que estaba en cama, prepar\u00f3 la masa, la sob\u00f3 y ante la vista de \u00e9l molde\u00f3 unos pastelillos que puso a cocer. {I}9_{/}Tom\u00f3 despu\u00e9s la sart\u00e9n y la vaci\u00f3 delante de \u00e9l, pero no quiso comer. Amn\u00f3n dijo entonces: "Manden a todos afuera", y salieron todos. {I}10_{/}Amn\u00f3n dijo entonces a Tamar: "Trae la comida a la pieza para que la reciba de tus manos". Tamar tom\u00f3 los pastelillos que hab\u00eda preparado y se los llev\u00f3 a su hermano Amn\u00f3n a su pieza. {I}11_{/}Cuando ella se los present\u00f3, la agarr\u00f3 y le dijo: "Hermana m\u00eda, ven a acostarte conmigo". [=]_{R}_{I}12_{/}Pero ella le respondi\u00f3: "No, hermano m\u00edo, no me tomes a la fuerza, pues no se act\u00faa as\u00ed en Israel. No cometas esta falta. {R}_{I}13_{/}\u00bfA d\u00f3nde ir\u00eda con mi verg\u00fcenza? Y t\u00fa ser\u00edas como un maldito en Israel. Habla mejor con el rey, que no se negar\u00e1 a darme a ti". {I}14_{/}Pero \u00e9l no quiso hacerle caso, la agarr\u00f3 a la fuerza y se acost\u00f3 con ella.
{I}15_{/}Pero luego Amn\u00f3n la detest\u00f3. Era un odio m\u00e1s grande a\u00fan que el amor que le ten\u00eda. Amn\u00f3n le dijo: "\u00a1P\u00e1rate y \u00e1ndate! {I}16_{/}Ella respondi\u00f3: "\u00a1No, hermano m\u00edo, no me eches! Eso ser\u00eda peor que lo que acabas de hacer". {I}17_{/}Pero no quiso o\u00edrla, sino que llam\u00f3 a un joven que estaba a su servicio y le dijo: "Echala fuera, lejos de m\u00ed, y cuando salga cierra la puerta con candado".
{R}_{I}18_{/}Ella llevaba una t\u00fanica con mangas, porque as\u00ed se vest\u00edan las hijas del rey cuando todav\u00eda eran v\u00edrgenes. El sirviente la ech\u00f3 fuera y cuando sali\u00f3 cerr\u00f3 la puerta con candado.
{I}19_{/}Tamar se ech\u00f3 ceniza en la cabeza, rasg\u00f3 su t\u00fanica con mangas y se puso una mano en la cabeza, luego parti\u00f3 lanzando gritos. [=]_{I}20_{/}Su hermano Absal\u00f3n le dijo: "\u00bfAs\u00ed que tu hermano Amn\u00f3n se acost\u00f3 contigo? Esc\u00fachame, hermana m\u00eda, no digas nada a nadie. \u00bfNo es tu hermano? No tomes tan a pecho lo sucedido". Tamar se qued\u00f3 desamparada en la casa de su hermano Absal\u00f3n.
{R}_{I}21_{/}Cuando el rey David se enter\u00f3 del asunto, se enoj\u00f3 mucho pero no quiso llamarle la atenci\u00f3n a su hijo Amn\u00f3n, porque era su preferido por ser el mayor. {I}22_{/}Absal\u00f3n tampoco le dijo nada, ni buenas ni malas palabras, pero sent\u00eda odio por \u00e9l debido a que hab\u00eda violado a su hermana Tamar.
{R}_{I}23_{/}Dos a\u00f1os despu\u00e9s, Absal\u00f3n iba a hacer la esquila en Baal-Jazor, al lado de Efra\u00edn. Absal\u00f3n invit\u00f3 a ella a todos los hijos del rey. {R}_{I}24_{/}Absal\u00f3n dijo al rey: "Ahora que tu servidor va a recibir a los esquiladores, venga el rey con toda su gente a mi casa". {R}_{I}25_{/}Pero el rey respondi\u00f3 a Absal\u00f3n: "No, hijo m\u00edo, no podemos ir todos, pues ser\u00eda demasiado gasto para ti". Absal\u00f3n sigui\u00f3 insistiendo ante el rey, quien no quiso ir y se content\u00f3 con bendecirlo. {R}_{I}26_{/}Absal\u00f3n le dijo entonces: "\u00a1De acuerdo, pero al menos acepta que venga conmigo mi hermano Amn\u00f3n". El rey le respondi\u00f3: "\u00bfPor qu\u00e9 tiene que ir contigo?" {R}_{I}27_{/}Pero Absal\u00f3n insisti\u00f3 tanto que el rey dio permiso para que fuera Amn\u00f3n con los dem\u00e1s hijos del rey.
Absal\u00f3n prepar\u00f3 un banquete real [=]_{I}28_{/}y dio esta orden a sus muchachos: "Cuando Amn\u00f3n est\u00e9 borracho, les dir\u00e9: \u00a1Denle a Amn\u00f3n! E inmediatamente lo matar\u00e1n. No teman nada, pues yo soy quien se lo ordena. \u00a1Animo, no se acobarden!" {R}_{I}29_{/}Los servidores de Absal\u00f3n hicieron con Amn\u00f3n tal como Absal\u00f3n se lo hab\u00eda ordenado. Al ver eso, todos los dem\u00e1s hijos del rey se levantaron, cada cual ensill\u00f3 su mula y huyeron.
{R}_{I}30_{/}Todav\u00eda estaban en camino cuando lleg\u00f3 la noticia donde David: "Absal\u00f3n mat\u00f3 a todos los hijos del rey y nadie escap\u00f3". {R}_{I}31_{/}El rey se levant\u00f3, rasg\u00f3 su ropa y se acost\u00f3 en el suelo; todas las personas que estaban con \u00e9l rasgaron tambi\u00e9n su ropa.
{R}_{I}32_{/}Yonadab, hijo de Simea, hermano de David, tom\u00f3 entonces la palabra, diciendo: "Se\u00f1or, no crea que murieron todos los hijos del rey; s\u00f3lo muri\u00f3 Amn\u00f3n, pues era una idea fija en la cabeza de Absal\u00f3n desde el d\u00eda en que Amn\u00f3n viol\u00f3 a su hermana Tamar. {R}_{I}33_{/}No tome, mi se\u00f1or, tan en serio la cosa, ni piense tampoco que murieron todos los hijos del rey. No, s\u00f3lo muri\u00f3 Amn\u00f3n, y Absal\u00f3n seguramente sali\u00f3 huyendo".
{R}_{I}34_{/}El joven que estaba de vig\u00eda divis\u00f3 un grupo importante que bajaba por el camino de Bajurim, y fue a informar al rey: "Vi unos hombres que bajan por el camino de Bajurim por la falda del cerro". {R}_{I}35_{/}Yonadab dijo entonces al rey: "Ves que tu servidor no estaba equivocado". {R}_{I}36_{/}Todav\u00eda estaba hablando cuando entraron los hijos del rey, lanzando exclamaciones y llorando. El rey se puso a llorar tambi\u00e9n junto con sus servidores.
[=]_{R}_{I}37_{/}Mientras tanto Absal\u00f3n hab\u00eda huido y se hab\u00eda refugiado en casa de Talmai, hijo de Ammijud, rey de Guesur; {R}_{I}38{/}b all\u00ed estuvo tres a\u00f1os. {I}38_{/}El rey hizo duelo por largos d\u00edas por su hijo, {R}_{I}39_{/}despu\u00e9s se consol\u00f3 de la muerte de Amn\u00f3n y se le pas\u00f3 el enojo con Absal\u00f3n.

{1}14{/}

{R}_{I}1_{/}Joab, hijo de Seruya, se dio cuenta de que el rey estaba preocupado por Absal\u00f3n, {I}2_{/}y mand\u00f3 buscar a Tecoa, una mujer astuta: "Oyeme bien, le dijo, vas a ponerte ropa de luto; no te perfumar\u00e1s y te comportar\u00e1s como una mujer que est\u00e1 de luto mucho tiempo por un difunto. {R}_{I}3_{/}Ir\u00e1s donde el rey y le contar\u00e1s toda la historia que te voy a decir".
[=]_{R}_{I}4_{/}La mujer de Tecoa fue donde el rey, se postr\u00f3 con el rostro en tierra y se puso a gritar: "\u00a1Ay\u00fadame, se\u00f1or rey!" {R}_{I}5_{/}El rey le pregunt\u00f3: "\u00bfQu\u00e9 tienes?" Respondi\u00f3: "\u00a1Ay! Soy viuda, mi marido muri\u00f3. [=]_{I}6_{/}Tu sirvienta ten\u00eda dos hijos. Se pelearon en el campo, no hab\u00eda all\u00ed nadie para separarlos, y uno mat\u00f3 al otro. {R}_{I}7_{/}Ahora toda la familia se lanz\u00f3 en mi contra. Me dicen: Entr\u00e9ganos al que dio muerte a su hermano para que lo matemos y as\u00ed pague por la vida de su hermano. \u00a1Pero me van a quitar al heredero! Van a apagar la brasita que me queda todav\u00eda, me dejaran en la tierra sin marido, sin nombre, sin descendencia".
{R}_{I}8_{/}El rey dijo a la mujer: "Regresa a tu casa y yo mismo intervendr\u00e9 en tu asunto". [=]_{R}_{I}9_{/}La mujer de Tecoa dijo al rey: "\u00a1Se\u00f1or rey, que este problema me afecte s\u00f3lo a m\u00ed y a mi familia, pero que el rey y su trono no tengan por qu\u00e9 preocuparse!" {R}_{I}10_{/}El rey replic\u00f3: "Tr\u00e1eme al que te amenaz\u00f3 y te prometo que no volver\u00e1 m\u00e1s a hacerte el mal". {R}_{I}11_{/}Ella le dijo: "Que me prometa el rey en nombre de Yav\u00e9 su Dios que el vengador de la sangre no aumentar\u00e1 mi pena ni har\u00e1 que perezca mi hijo". El le dijo: "\u00a1Por Yav\u00e9 que vive, no caer\u00e1 en tierra un solo cabello de tu hijo!"
{R}_{I}12_{/}La mujer retom\u00f3 la palabra diciendo: "Perm\u00edtale el se\u00f1or rey a su sirvienta decir todav\u00eda una palabra". {R}_{I}13_{/}Le dijo: "Habla". La mujer respondi\u00f3: "Al pronunciar ese juramento el rey se conden\u00f3 solo; pues lesiona al pueblo de Dios cuando se niega a que regrese el que desterr\u00f3. {R}_{I}14_{/}Todos estamos condenados a morir: no se recupera el agua que se derrama en el suelo; Dios no hace que vuelvan los muertos. Que el rey, pues, busque los medios para que regrese el que fue exiliado. {R}_{I}15_{/}Por eso vine a contarle al rey toda esa historia de personas que me atemorizaban. Me dije: Hablar\u00e9 al rey, a lo mejor har\u00e1 lo que le pide su sirvienta. {R}_{I}16_{/}A lo mejor el rey me atiende y quiere librarme del que quiere cercenarnos a m\u00ed y a mi hijo de la herencia de Dios. [=]_{R}_{I}17_{/}Y me dije: "Ojal\u00e1 el se\u00f1or rey pudiera decir tan s\u00f3lo una palabra apaciguante, porque el rey es como un \u00e1ngel de Dios, que comprende el bien y el mal. Que Yav\u00e9 tu Dios est\u00e9 contigo".
{R}_{I}18_{/}El rey respondi\u00f3 a la mujer: "No me ocultes nada y resp\u00f3ndeme esta pregunta". La mujer le dijo: "Hable mi se\u00f1or rey". {R}_{I}19_{/}El rey le dijo: "\u00bfDetr\u00e1s de todo este asunto no est\u00e1 acaso Joab?" La mujer le respondi\u00f3: "Tan cierto como que t\u00fa vives, se\u00f1or rey, que uno no puede desviarse ni a derecha ni a izquierda de todo lo que dice el rey mi se\u00f1or. S\u00ed, fue tu servidor Joab quien me encarg\u00f3 esto. El fue quien puso todas esas palabras en mi boca. {R}_{I}20_{/}Tu servidor Joab disfraz\u00f3 la situaci\u00f3n pendiente con esta historia, pero la sabidur\u00eda del rey mi se\u00f1or es como la sabidur\u00eda de un \u00e1ngel de Dios, pues sabe todo lo que pasa en la tierra".
{R}_{I}21_{/}Entonces el rey dijo a Joab: "\u00bfAs\u00ed que t\u00fa inventaste este cuento? Trae de vuelta al joven Absal\u00f3n". {R}_{I}22_{/}Joab se postr\u00f3 con el rostro en tierra y bendijo al rey, diciendo: "Ahora que el rey solucion\u00f3 el problema de su servidor, tengo la prueba de que est\u00e1 lleno de atenciones para m\u00ed". {R}_{I}23_{/}Joab parti\u00f3 para Guesur y trajo a Absal\u00f3n a Jerusal\u00e9n. {R}_{I}24_{/}Sin embargo el rey dijo: "Que se vaya a su casa y que no se presente ante m\u00ed". Absal\u00f3n se retir\u00f3 pues a su casa y no se present\u00f3 ante el rey.
{R}_{I}25_{/}Nadie era m\u00e1s buen mozo que Absal\u00f3n en todo el territorio de Israel. Todos cantaban sus alabanzas: de pies a cabeza no hab\u00eda en \u00e9l ning\u00fan defecto. {R}_{I}26_{/}Absal\u00f3n se cortaba el cabello cuando ya le pesaba mucho, y cuando se lo cortaba se lo pesaba. Pues bien, pesaba doscientos siclos seg\u00fan el peso del rey (un kilo y medio). {I}27_{/}Absal\u00f3n tuvo tres hijos y una hija a la que llam\u00f3 Tamar: \u00e9sta era muy hermosa. {R}_{I}28_{/}Absal\u00f3n estuvo dos a\u00f1os en Jerusal\u00e9n sin presentarse ante el rey; {R}_{I}29_{/}transcurrido ese tiempo mand\u00f3 buscar a Joab para mandarlo donde el rey, pero Joab no quiso ir. Lo mand\u00f3 buscar por segunda vez, pero tampoco quiso ir. {I}30_{/}Entonces dijo a sus sirvientes: "\u00bfVen ustedes el campo de Joab que est\u00e1 al lado del m\u00edo, en el que se sembr\u00f3 cebada? Pues bien, vayan y pr\u00e9ndanle fuego". Los sirvientes de Absal\u00f3n prendieron fuego al campo. Inmediatamente fueron los sirvientes de Joab a buscarlo con la ropa hecha tiras y le dijeron: "Los sirvientes de Absal\u00f3n prendieron fuego a todo el campo".
{I}31_{/}Joab se par\u00f3 y fue a la casa de Absal\u00f3n, y le dijo: "\u00bfPor qu\u00e9 tus sirvientes prendieron fuego a mi campo?" {R}_{I}32_{/}Absal\u00f3n respondi\u00f3 a Joab: "Te mand\u00e9 a buscar con este recado: Ven que quiero mandarte donde el rey. Le preguntar\u00e1s por qu\u00e9 orden\u00f3 que volviera de Guesur. Me hubiera valido m\u00e1s quedarme all\u00e1 abajo. Ahora quiero presentarme al rey; si comet\u00ed un crimen, que me condene a muerte".
{R}_{I}33_{/}Joab fue a contar todo eso al rey, quien mand\u00f3 llamar a Absal\u00f3n. Este lleg\u00f3 a la casa del rey, se postr\u00f3 con el rostro en tierra, y el rey lo abraz\u00f3.

{1}15{/}

{I}1_{/}Despu\u00e9s de eso Absal\u00f3n se compr\u00f3 un carro, caballos y contrat\u00f3 a cincuenta hombres que iban corriendo delante de \u00e9l. {R}_{I}2_{/}Muy temprano iba Absal\u00f3n a pararse al lado del camino que lleva a la puerta de la ciudad. Cada vez que un hombre ten\u00eda un pleito y deb\u00eda presentarse en casa del rey para el juicio, Absal\u00f3n lo llamaba y le preguntaba: "\u00bfDe qu\u00e9 ciudad eres t\u00fa?" Si el otro respond\u00eda: "Tu servidor es de tal tribu de Israel", {R}_{I}3_{/}Absal\u00f3n le dec\u00eda: "Mira, tu causa es buena y justa, pero no habr\u00e1 nadie en la casa del rey para escucharte". {I}4_{/}Luego Absal\u00f3n agregaba: "\u00a1Ah, si yo estuviera encargado de la justicia en este pa\u00eds! Todos los que tuvieran un pleito vendr\u00edan a verme y yo les har\u00eda justicia". {I}5_{/}Y cuando alguien se acercaba para postrarse ante \u00e9l, Absal\u00f3n le tend\u00eda la mano, lo levantaba y lo abrazaba. {R}_{I}6_{/}As\u00ed se comportaba Absal\u00f3n con todos los israelitas que iban a ver al rey por alg\u00fan pleito, y con eso se ganaba el coraz\u00f3n de todos los israelitas.
[=]_{R}_{I}7_{/}Al cabo de cuatro a\u00f1os, Absal\u00f3n dijo al rey: "D\u00e9jame ir a Hebr\u00f3n a cumplir una manda que hice a Yav\u00e9. {R}_{I}8_{/}Cuando estaba en Guesur, en Aram, hice esta manda: "Si Yav\u00e9 permite que vuelva a Jerusal\u00e9n, ir\u00e9 a honrarlo a Hebr\u00f3n". {R}_{I}9_{/}El rey le dijo: "Anda en paz". Absal\u00f3n entonces se prepar\u00f3 y parti\u00f3 para Hebr\u00f3n.

{N}ABSAL\u00d3N SE REBELA CONTRA SU PADRE{/}
[\u0095]_{R}_{I}10_{/}Absal\u00f3n mand\u00f3 a decir a todas las tribus de Israel: "En cuanto oigan el sonido del cuerno, ustedes proclamar\u00e1n: \u00a1Absal\u00f3n es rey en Hebr\u00f3n!" {R}_{I}11_{/}Doscientas personas invitadas por Absal\u00f3n hab\u00edan salido con \u00e9l de Jerusal\u00e9n, pero iban sin saber, sin conocer nada de lo que se tramaba. [=]_{R}_{I}12_{/}Mientras Absal\u00f3n ofrec\u00eda sacrificios, mand\u00f3 buscar a Guil\u00f3 a un consejero de David que se llamaba Ajitofel de Guil\u00f3. La conspiraci\u00f3n aumentaba d\u00eda a d\u00eda y los partidarios de Absal\u00f3n iban siendo cada vez m\u00e1s numerosos.
{R}_{I}13_{/}Alguien fue a informarle a David: "Los hombres de Israel se pasaron a Absal\u00f3n". {R}_{I}14_{/}David entonces dijo a sus servidores y a los que estaban con \u00e9l en Jerusal\u00e9n: "\u00a1R\u00e1pido, huyamos, porque en caso contrario no escaparemos de Absal\u00f3n! Salgamos inmediatamente, porque si nos alcanza, nos derrotar\u00e1 y pasar\u00e1 a cuchillo la ciudad". {R}_{I}15_{/}Los servidores del rey le dijeron: "Adondequiera que vaya nuestro se\u00f1or el rey, all\u00ed estar\u00e1n sus servidores".
{R}_{I}16_{/}El rey sali\u00f3 a pie con toda su familia, dejando en la ciudad a diez concubinas para que cuidaran el palacio. {R}_{I}17_{/}El rey iba a pie acompa\u00f1ado de toda su gente, e hicieron un alto a la \u00faltima casa. [=]_{R}_{I}18_{/}Todos sus servidores estaban a su lado mientras desfilaban delante del rey los mercenarios quereteos y peleteos: \u00e9stos eran seiscientos hombres que hab\u00edan venido de Gat con \u00e9l.
{R}_{I}19_{/}El rey dijo a Ita\u00ed de Gat: "\u00bfPor qu\u00e9 vienes tambi\u00e9n con nosotros? Vu\u00e9lvete y qu\u00e9date con el nuevo rey. T\u00fa eres un extranjero y ya has tenido que dejar tu pa\u00eds. {I}20_{/}Has llegado hace poco y \u00bfvoy a hacerte salir cuando no s\u00e9 a d\u00f3nde voy? Regresa con tus hermanos y que Yav\u00e9 te pague tu bondad y tu fidelidad". [=]_{R}_{I}21_{/}Pero Ita\u00ed respondi\u00f3 al rey: "Por Yav\u00e9 que vive y por la vida del rey mi se\u00f1or, donde est\u00e9 mi se\u00f1or el rey all\u00ed estar\u00e1n para m\u00ed la vida y la muerte". {R}_{I}22_{/}David dijo entonces a Ita\u00ed: "Adelante, pasa". E Ita\u00ed sigui\u00f3 adelante con todos sus hombres y sus familias.
[=]_{R}_{I}23_{/}El pueblo iba pasando y todos lloraban a gritos. El rey atraves\u00f3 el torrente del Cedr\u00f3n y toda la gente pas\u00f3 al este del camino que pasa por el desierto.
{R}_{I}24_{/}Tambi\u00e9n estaba all\u00ed Sadoc junto con todos los levitas que transportaban el Arca de la Alianza de Dios; hab\u00edan dejado el Arca en el suelo mientras el pueblo que ven\u00eda de la ciudad sub\u00eda y desfilaba. {R}_{I}25_{/}El rey dijo entonces a Sadoc: "Lleva el Arca de Dios a la ciudad. Si merezco consideraci\u00f3n a los ojos de Yav\u00e9, me traer\u00e1 de vuelta y volver\u00e9 a ver el Arca y su Morada. [=]_{I}26_{/}Pero si dice: Ya no quiero m\u00e1s de ti; aqu\u00ed estoy, que me trate como mejor le parezca".
{R}_{I}27_{/}El rey dijo adem\u00e1s al sacerdote Sadoc: "Vuelve en paz a la ciudad con tu hijo Ajimaas y con Jonat\u00e1n, hijo de Ebiatar. {R}_{I}28_{/}F\u00edjense, me quedar\u00e9 en los desfiladeros del desierto hasta que reciba de ustedes alg\u00fan mensaje con noticias". {R}_{I}29_{/}Sadoc y Ebiatar llevaron pues de vuelta a Jerusal\u00e9n el Arca de Dios y se quedaron all\u00ed.
{R}_{I}30_{/}Mientras David sub\u00eda el cerro de los Olivos, iba llorando, con un velo en la cabeza y caminando descalzo. Todos los que estaban con \u00e9l llevaban tambi\u00e9n la cabeza cubierta y sub\u00edan llorando.

{N}HUMILLACI\u00d3N DE DAVID{/}
[=]_{R}_{I}31_{/}Transmitieron a David esta noticia: "\u00a1Ajitofel es uno de los conjurados, est\u00e1 con Absal\u00f3n!" David entonces exclam\u00f3: "\u00a1Oh Yav\u00e9, vuelve locos los consejos de Ajitofel!"
{R}_{I}32_{/}Cuando David lleg\u00f3 a la cumbre, all\u00ed donde se adora a Dios, vio que ven\u00eda a su encuentro uno de sus familiares, Jusa\u00ed el arquita, quien llevaba rota su t\u00fanica y la cabeza cubierta de polvo. {R}_{I}33_{/}David le dijo: "Si vienes conmigo, ser\u00e1s una carga para m\u00ed. {R}_{I}34_{/}Podr\u00edas volver a la ciudad y decir a Absal\u00f3n: Estar\u00e9 a tu servicio, se\u00f1or rey; antes serv\u00ed a tu padre pero ahora te sirvo a ti. As\u00ed me har\u00e1s un servicio embrollando los consejos de Ajitofel. {R}_{I}35_{/}Contigo estar\u00e1n los sacerdotes Sadoc y Ebiatar. Todo lo que veas en el palacio se lo transmitir\u00e1s a los sacerdotes Sadoc y Ebiatar. {R}_{I}36_{/}Sus dos hijos, Ajimaas, hijo de Sadoc y Jonat\u00e1n, hijo de Ebiatar, est\u00e1n con ellos y por su intermedio me dar\u00e1n a conocer todo lo que sepan".
{R}_{I}37_{/}Jusa\u00ed, familiar de David, entr\u00f3 de vuelta en la ciudad, en el mismo momento en que Absal\u00f3n llegaba a Jerusal\u00e9n.

{1}16{/}

[=]_{R}_{I}1_{/}Cuando David lleg\u00f3 a la cumbre, Siba, el servidor de Meribaal, sali\u00f3 a su encuentro con un par de burros. Llevaba doscientos panes, cien racimos de pasas, cien frutas de la estaci\u00f3n y un cuero de vino. {R}_{I}2_{/}El rey dijo a Siba: "\u00bfQu\u00e9 vas a hacer con todo eso?" Siba le respondi\u00f3: "Los burros servir\u00e1n para que monten en ellos la familia del rey; el pan, las frutas de la estaci\u00f3n servir\u00e1n como alimento de sus compa\u00f1eros. Y a los que se cansen en el desierto les dar\u00e1n a beber vino". {R}_{I}3_{/}Entonces le dijo el rey: "Pero, d\u00f3nde est\u00e1 el hijo de tu se\u00f1or Sa\u00fal?" Siba dijo al rey: "Se qued\u00f3 en Jerusal\u00e9n, pues piensa que la casa de Israel le devolver\u00e1 hoy la realeza de su padre". [=]_{R}_{I}4_{/}El rey dijo a Siba: "Todo lo que tiene Meribaal te pertenece". Siba respondi\u00f3: "\u00a1S\u00f3lo puedo inclinarme, que siempre cuente con el favor del rey mi se\u00f1or!"
[=]_{R}_{I}5_{/}Como el rey David se acercara a Bajurim, sali\u00f3 un hombre de la familia de Sa\u00fal que se llamaba Sime\u00ed, hijo de Guera. Mientras caminaba, iba lanzando toda clase de maldiciones. {R}_{I}6_{/}Y tiraba piedras a David y a los servidores del rey, mientras el rey David caminaba rodeado a derecha e izquierda por el pueblo y su guardia. {I}7_{/}Sime\u00ed lo maldec\u00eda: "\u00a1Andate, \u00e1ndate! No eres m\u00e1s que un sanguinario y un criminal! {R}_{I}8_{/}Yav\u00e9 ha hecho recaer sobre ti la sangre de la familia de Sa\u00fal; as\u00ed como t\u00fa le quitaste el trono, as\u00ed tambi\u00e9n ahora Yav\u00e9 se lo da a tu hijo Absal\u00f3n. Te ha venido la desgracia porque eres un sanguinario".
[=]_{R}_{I}9_{/}Abisa\u00ed, hijo de Seruya, dijo al rey: "\u00bfPor qu\u00e9 ese perro despanzurrado maldice al rey mi se\u00f1or? D\u00e9jame pasar el torrente y le corto la cabeza". [=]_{R}_{I}10_{/}Pero el rey le respondi\u00f3: "Hijo de Seruya, no te metas en mis asuntos; tal vez me maldice porque Yav\u00e9 le dijo: \u00a1Maldice a David! \u00bfy qui\u00e9n tendr\u00e1 derecho a preguntarle por qu\u00e9 lo hace?" {R}_{I}11_{/}David dijo entonces a Abisa\u00ed y a sus servidores: "Si mi hijo, el que sali\u00f3 de m\u00ed, quiere atentar contra mi vida, con cu\u00e1nta mayor raz\u00f3n ese hombre de Benjam\u00edn. D\u00e9jenlo que maldiga si Yav\u00e9 se lo dijo. {I}12_{/}A lo mejor Yav\u00e9 toma en cuenta esta mi pena para devolverme la felicidad despu\u00e9s de la maldici\u00f3n de hoy".
{R}_{I}13_{/}David y sus hombres continuaron su camino mientras Sime\u00ed segu\u00eda en la misma direcci\u00f3n pero al otro lado de la quebrada; maldec\u00eda, tiraba piedras y levantaba polvo.
{R}_{I}14_{/}El rey y todo su pueblo, agotados, se detuvieron por fin para respirar un poco.
{R}_{I}15_{/}Absal\u00f3n y todo el pueblo de Israel entraron en Jerusal\u00e9n; con \u00e9l iba Ajitofel. {R}_{I}16_{/}Jusa\u00ed el arquita, consejero de David, fue a presentarse a Absal\u00f3n, le dijo: "\u00a1Viva el rey! \u00a1Viva el rey!" {I}17_{/}Absal\u00f3n le respondi\u00f3: "\u00a1Esa es la fidelidad a tu amigo! \u00bfPor qu\u00e9 no fuiste a reunirte con tu amigo?" {R}_{I}18_{/}Pero Jusa\u00ed respondi\u00f3 a Absal\u00f3n: " \u00bfNo fue a ti a quien eligieron Yav\u00e9, todo ese pueblo y todos los hombres de Israel? Te pertenezco pues y me quedo contigo. {I}19_{/}Y adem\u00e1s, \u00bfa qui\u00e9n voy a servir? \u00bfNo eres t\u00fa su hijo? Te servir\u00e9 pues igual como serv\u00ed a tu padre".
{I}20_{/}Absal\u00f3n dijo a Ajitofel: "Reunamos al consejo para saber lo que vamos a hacer". {R}_{I}21_{/}Ajitofel dijo a Absal\u00f3n: "Anda donde las concubinas de tu padre, las que dej\u00f3 para que cuidaran el palacio. As\u00ed sabr\u00e1 todo Israel que te has vuelto odioso para tu padre, y todos tus partidarios se sentir\u00e1n m\u00e1s comprometidos contigo".
{R}_{I}22_{/}Instalaron, pues, una tienda en la terraza del palacio y ante los ojos de todo Israel Absal\u00f3n se uni\u00f3 a las concubinas de su padre. {R}_{I}23_{/}Por ese entonces todos los consejos de Ajitofel eran como palabras de Dios; as\u00ed los consideraban tanto David como Absal\u00f3n.

{1}17{/}

{R}_{I}1_{/}Ajitofel dijo a Absal\u00f3n: "Perm\u00edteme que elija a doce mil hombres, pues quiero perseguir a David esta misma noche. {R}_{I}2_{/}Lo atacar\u00e9 mientras se encuentra fatigado y con las manos cansadas, sembrar\u00e9 el p\u00e1nico entre el pueblo y el pueblo huir\u00e1. Entonces me bastar\u00e1 con ultimar al rey, {R}_{I}3_{/}y te traer\u00e9 a todo el pueblo tal como vuelve una novia donde su novio. No necesitas m\u00e1s que la vida de un hombre, y al pueblo no le pasar\u00e1 nada".
{R}_{I}4_{/}Le pareci\u00f3 buena la cosa a Absal\u00f3n y a todos los dirigentes de Israel. {I}5_{/}Pero Absal\u00f3n dijo: "Llamen a Jusa\u00ed el arquita, para que oigamos su consejo". {I}6_{/}Jusa\u00ed se acerc\u00f3 a Absal\u00f3n y \u00e9ste le dijo: "Ajitofel nos dio este consejo. \u00bfTenemos que seguirlo? Porque si no, \u00bfqu\u00e9 propones t\u00fa?". {I}7_{/}Jusa\u00ed respondi\u00f3 a Absal\u00f3n: "Por esta vez el consejo de Ajitofel no es bueno". {I}8_{/}Y Jusa\u00ed a\u00f1adi\u00f3: "Sabes bien que tu padre y sus compa\u00f1eros son valientes, est\u00e1n enfurecidos igual que una osa salvaje a la que le han quitado sus cr\u00edas, o como el jabal\u00ed en la pradera. Tu padre es un buen soldado, y ciertamente no dejar\u00e1 que el ej\u00e9rcito cierre los ojos; {I}9_{/}en este momento, con toda seguridad, debe estar oculto en alguna caverna o en cualquier otro lugar. Si los nuestros pierden hombres desde el comienzo, correr\u00e1 el rumor y dir\u00e1n: El ej\u00e9rcito de Absal\u00f3n sufri\u00f3 una derrota. {R}_{I}10_{/}Entonces hasta los m\u00e1s valientes, los que tienen un coraz\u00f3n de le\u00f3n, se desanimar\u00e1n, porque todo Israel sabe que tu padre y los que est\u00e1n con \u00e9l son valientes. {R}_{I}11_{/}Por eso m\u00e1s bien te aconsejo que mandes reunir a todo Israel, desde Dan hasta Berseb\u00e1, y t\u00fa mismo marchar\u00e1s al frente de ese ej\u00e9rcito tan numeroso como las arenas del mar.
{I}12_{/}Lo atacaremos, est\u00e9 donde est\u00e9, nos dejaremos caer sobre \u00e9l tal como cae el roc\u00edo en el suelo y no dejaremos con vida ni a \u00e9l ni a sus compa\u00f1eros. [=]_{R}_{I}13_{/}Si se atrinchera en una ciudad, todo Israel juntar\u00e1 cordeles para tirar esa ciudad al torrente, de tal modo que no se encontrar\u00e1 all\u00ed ni una piedra".
[=]_{R}_{I}14_{/}Absal\u00f3n y toda la gente de Israel exclamaron: "El consejo de Jusa\u00ed el arquita es mejor que el de Ajitofel". Es que Yav\u00e9 hab\u00eda decidido que no se tomara en cuenta el consejo de Ajitofel que era el bueno, para que as\u00ed le fuera mal a Absal\u00f3n.
{R}_{I}15_{/}Jusa\u00ed dijo entonces a los sacerdotes Sadoc y Ebiatar: "Ajitofel dio este consejo a Absal\u00f3n y a los ancianos de Israel, pero esto es lo que yo les aconsej\u00e9. {R}_{I}16_{/}Vayan ahora r\u00e1pidamente a avisarle a David. D\u00edganle: No te quedes esta noche en los desfiladeros del desierto. Apres\u00farate en atravesar, si no el rey y su ej\u00e9rcito corren el riesgo de ser aniquilados".
[=]_{R}_{I}17_{/}Jonat\u00e1n y Ajimaas estaban cerca de la fuente de Roguel y una sirvienta ten\u00eda que comunicarse con ellos para que llevaran la noticia al rey, porque no quer\u00edan entrar en la ciudad y que los vieran. {R}_{I}18_{/}Pero un joven los vio y dio aviso a Absal\u00f3n. Entonces ambos salieron huyendo y se refugiaron en casa de un hombre de Bajurim. Hab\u00eda en el patio un pozo donde se escondieron. [=]_{R}_{I}19_{/}La mujer tom\u00f3 un pedazo de cuero, lo extendi\u00f3 sobre el brocal del pozo y desparram\u00f3 encima grano, de tal modo que no se ve\u00eda nada.
{R}_{I}20_{/}Los servidores de Absal\u00f3n llegaron donde la mujer y le preguntaron: "\u00bfD\u00f3nde est\u00e1n Ajimaas y Jonat\u00e1n?" La mujer les respondi\u00f3: "Siguieron su camino hacia el Jord\u00e1n". Los buscaron, y como no los encontraron, retornaron a Jerusal\u00e9n. {R}_{I}21_{/}Despu\u00e9s que se fueron, Ajimaas y Jonat\u00e1n salieron del pozo y fueron a prevenir a David: "Salgan inmediatamente, apres\u00farense en atravesar, porque esto fue lo que respecto a ustedes aconsej\u00f3 Ajitofel". {R}_{I}22_{/}David y todo el ej\u00e9rcito que lo acompa\u00f1aba iniciaron la marcha, pasaron el Jord\u00e1n y al alba todos hab\u00edan atravesado el Jord\u00e1n.
{I}23_{/}Cuando Ajitofel vio que no se hab\u00eda seguido su consejo, ensill\u00f3 su burro y regres\u00f3 a la casa que ten\u00eda en la ciudad, puso todo en orden en su casa y se ahorc\u00f3.
{R}_{I}24_{/}Mientras Absal\u00f3n atravesaba el Jord\u00e1n con todos los israelitas, David ya hab\u00eda llegado a Majanayim. {I}25_{/}Absal\u00f3n hab\u00eda nombrado comandante en jefe del ej\u00e9rcito a Amasa en vez de Joab (Amasa era hijo de Yitra el ismaelita, quien se hab\u00eda unido a Abiga\u00edl, hija de Jes\u00e9, y hermana de Seruya, la madre de Joab). {R}_{I}26_{/}Israel y Absal\u00f3n instalaron su campamento en el territorio de Galaad.
{R}_{I}27_{/}Cuando David lleg\u00f3 a Majanayim, Sobi, hijo de Najaz de Rabb\u00e1 de los amonitas, Matri, hijo de Ammiel de Lo-Debar, y Barcillai de Roglim de Galaad, {I}28_{/}le llevaron colchonetas, frazadas, copas y vajilla. Tambi\u00e9n le llevaron trigo y cebada, harina, trigo tostado, habas y lentejas, {R}_{I}29_{/}miel y leche cuajada, quesos de oveja y de vaca, para que se alimentaran David y el pueblo que lo acompa\u00f1aba. Pues se hab\u00edan dicho: "Despu\u00e9s de la caminata por el desierto, este pueblo debe estar fatigado, con hambre y con sed".

{1}18{/}

{R}_{I}1_{/}David pas\u00f3 revista a los hombres que estaban con \u00e9l y puso al frente de ellos a jefes de mil y de cien. {R}_{I}2_{/}Luego David dividi\u00f3 al ej\u00e9rcito en tres: un tercio se lo pas\u00f3 a Joab, otro a Abisa\u00ed, hijo de Seruya y hermano de Joab, y el \u00faltimo a Ita\u00ed de Gat. El rey dijo a la tropa: "Yo tambi\u00e9n ir\u00e9 con ustedes". [=]_{I}3_{/}Pero la tropa respondi\u00f3: "No, es mejor que no vengas, porque si damos vuelta la espalda, nadie se fijar\u00e1 en eso. Si muere la mitad de nosotros, nadie reparar\u00e1 en ello, pero t\u00fa, t\u00fa eres como diez mil de nosotros. Es mejor que te quedes en la ciudad para que as\u00ed puedas ayudarnos".
{R}_{I}4_{/}El rey les dijo: "Har\u00e9 lo que a ustedes mejor les parezca". Se qued\u00f3 pues en la puerta de la ciudad y sali\u00f3 toda la tropa en destacamentos de a cien y de a mil. {R}_{I}5_{/}El rey dio esta orden a Joab, Abisa\u00ed y a Ita\u00ed: "Por respeto a m\u00ed traten bien al joven Absal\u00f3n". Todo el ej\u00e9rcito oy\u00f3 la orden que hab\u00eda dado el rey a los jefes con respecto a Absal\u00f3n.

{N}DERROTA Y MUERTE DE ABSAL\u00d3N{/}
[\u0095]_{R}_{I}6_{/}El ej\u00e9rcito de David sali\u00f3 al encuentro de Israel y la batalla tuvo lugar en los bosques de Efra\u00edn. {R}_{I}7_{/}Fue una gran derrota para el ej\u00e9rcito de Israel, la gente de David los aplastaron y perdieron veinte mil hombres. {I}8_{/}La batalla prosigui\u00f3 luego por todo el sector y ese d\u00eda perecieron m\u00e1s hombres en las barrancas del bosque que en el combate.
[=]_{R}_{I}9_{/}Los hombres de David hallaron a Absal\u00f3n por casualidad; iba montado en su mula y \u00e9sta pas\u00f3 debajo de las ramas de una gran encina. Sus cabellos se enredaron en la encina y qued\u00f3 colgando entre el cielo y la tierra mientras la mula segu\u00eda su carrera. {R}_{I}10_{/}Un hombre lo vio y le avis\u00f3 a Joab: "Vi a Absal\u00f3n que est\u00e1 colgado de una encina". {I}11_{/}Joab dijo al que le trajo la noticia: "\u00a1As\u00ed que lo viste! \u00bfY por qu\u00e9 no lo mataste all\u00ed mismo? Te habr\u00eda dado diez piezas de plata y un cintur\u00f3n". {R}_{I}12_{/}Pero el hombre le respondi\u00f3: "Aunque tuviera en mis manos mil piezas de plata, no pondr\u00eda la mano encima del hijo del rey. Ante todos nosotros el rey dio esta orden a ti, a Abisa\u00ed y a Ita\u00ed: Por respeto a m\u00ed, no maten al joven Absal\u00f3n. {R}_{I}13_{/}Aunque yo no lo hubiera dicho, el rey lo habr\u00eda sabido, y t\u00fa te habr\u00edas corrido". {I}14_{/}Joab le dijo: "Estoy perdiendo el tiempo contigo". Y yendo al \u00e1rbol de donde colgaba Absal\u00f3n, le clav\u00f3 personalmente tres dardos en el coraz\u00f3n, cuando a\u00fan estaba vivo. {I}15_{/}Entonces se acercaron diez j\u00f3venes escuderos de Joab y lo remataron.
{R}_{I}16_{/}Joab toc\u00f3 entonces el cuerno para que la tropa se detuviera y dejara de perseguir a Israel. {I}17_{/}Tomaron a Absal\u00f3n y lo echaron en una gran fosa en medio del bosque, y amontonaron piedras encima. Los israelitas, por su parte, hab\u00edan huido, yendo cada cual a su lugar.
[=]_{R}_{I}18_{/}Absal\u00f3n se hab\u00eda levantado en vida una estela en el Valle del rey, porque dec\u00eda: "No tengo hijos para que se conserve mi nombre". Le puso su nombre a la piedra que erigi\u00f3 y todav\u00eda hoy se la llama "el monumento de Absal\u00f3n".
{R}_{I}19_{/}Ajimaas hijo de Sadoc dijo entonces: "Voy a ir corriendo donde el rey a comunicarle esta buena noticia de que Yav\u00e9 le ha hecho justicia y lo libr\u00f3 de sus enemigos". {R}_{I}20_{/}Pero Joab le dijo: "T\u00fa no ser\u00e1s por ahora el mensajero, pues la noticia no es buena, sino mala, siendo que ha muerto el hijo del rey. Ser\u00e1 para otra vez". {R}_{I}21_{/}Joab dijo entonces al Cusita: "Anda a anunciar al rey lo que viste". El cusita se inclin\u00f3 ante Joab y sali\u00f3 corriendo.
{I}22_{/}Ajimaas hijo de Sadoc retom\u00f3 la palabra y dijo a Joab: "No importa lo que pase. Yo tambi\u00e9n quiero correr tras ese cusita". Joab le dijo: "\u00bfPara qu\u00e9 vas a correr, hijo, si no obtendr\u00e1s ninguna recompensa?" {I}23_{/}El respondi\u00f3: "No importa, quiero ir". Joab le dijo entonces: "Muy bien, corre". Ajimas sali\u00f3 corriendo, tom\u00f3 el camino de la llanura y adelant\u00f3 al cusita.

{N}ANUNCIAN A DAVID LA MUERTE DE ABSAL\u00d3N{/}
{R}_{I}24_{/}David estaba sentado entre las dos puertas y el centinela hac\u00eda la ronda por el techo de la puerta encima de las murallas. Levant\u00f3 la vista y divis\u00f3 a un hombre que corr\u00eda solo.
{R}_{I}25_{/}El centinela grit\u00f3 la noticia al rey, quien exclam\u00f3: "Si viene solo, es porque trae buenas noticias". {R}_{I}26_{/}Mientras se acercaba el hombre, el centinela divis\u00f3 a otro que corr\u00eda detr\u00e1s, llam\u00f3 al portero y le dijo: "Hay otro hombre que tambi\u00e9n viene corriendo solo". El rey dijo: "Tambi\u00e9n ese trae buenas noticias".
[=]_{R}_{I}27_{/}El centinela replic\u00f3: "Reconozco al primero por su manera de correr: es Ajimaas, hijo de Sadoc". El rey dijo: "Es un hombre valioso, seguramente trae una buena noticia". {R}_{I}28_{/}Cuando Ajimaas estuvo muy cerca, grit\u00f3: \u00a1Salud!" Luego se postr\u00f3 con el rostro en tierra ante el rey. "\u00a1Bendito sea Yav\u00e9 tu Dios, dijo, porque destruy\u00f3 a los hombres que se hab\u00edan rebelado contra el rey mi se\u00f1or!" {R}_{I}29_{/}El rey dijo entonces: "\u00bfEst\u00e1 a salvo el joven Absal\u00f3n?" Ajimaas respondi\u00f3: "Cuando tu servidor Joab me envi\u00f3, vi una gran confusi\u00f3n, pero no supe qu\u00e9 era". {R}_{I}30_{/}El rey le dijo: "Ponte all\u00ed y aguardemos". Se puso a un lado y esper\u00f3.
{R}_{I}31_{/}Detr\u00e1s de \u00e9l lleg\u00f3 el cusita, quien dijo: "Reciba esta buena noticia el rey mi se\u00f1or: Yav\u00e9 te hizo hoy justicia, te libr\u00f3 de todos los que se hab\u00edan alzado contra ti". {R}_{I}32_{/}El rey pregunt\u00f3 al cusita: "\u00bfEst\u00e1 a salvo el joven Absal\u00f3n?" El cusita le respondi\u00f3: "Que los enemigos del rey mi se\u00f1or, que todos los que se rebelan contra \u00e9l para hacerle mal corran la misma suerte que ese joven".

{1}19{/}

{R}_{I}1_{/}El rey entonces se conmocion\u00f3, subi\u00f3 a la pieza que hab\u00eda encima de la puerta y se puso a llorar. Caminando de uno a otro lado hablaba as\u00ed: "\u00a1Hijo m\u00edo Absal\u00f3n! \u00a1Hijo m\u00edo! \u00a1Hijo m\u00edo Absal\u00f3n! \u00bfPor qu\u00e9 no mor\u00ed yo en vez de ti? \u00a1Absal\u00f3n, hijo m\u00edo! \u00a1Hijo m\u00edo!" {R}_{I}2_{/}Le dijeron a Joab: "El rey llora y se lamenta por Absal\u00f3n". {R}_{I}3_{/}Ese d\u00eda la victoria se transform\u00f3 en duelo para todo el pueblo, porque todo el pueblo se dio cuenta de que el rey estaba desesperado a causa de su hijo. {I}4_{/}Por eso, ese d\u00eda el pueblo regres\u00f3 sin ruido a la ciudad, como gente que han huido durante la batalla y que regresan avergonzados pasando inadvertidos. {R}_{I}5_{/}El rey, mientras tanto, se hab\u00eda puesto un velo en la cara y exclamaba en alta voz: "\u00a1Hijo m\u00edo Absal\u00f3n! \u00a1Absal\u00f3n hijo m\u00edo! \u00a1Hijo m\u00edo!"
{R}_{I}6_{/}Joab entr\u00f3 en la pieza del rey y le dijo: "Hoy cubres de verg\u00fcenza a todos tus servidores. Te salvaron la vida, la vida de tus hijos y de tus hijas, la vida de tus mujeres y de tus concubinas. {I}7_{/}Pero t\u00fa amas a los que te odian y odias a los que te aman. Lo est\u00e1s demostrando ahora: tus servidores y sus jefes son nada para ti, y si Absal\u00f3n estuviera ahora con vida y todos nosotros muertos, t\u00fa estar\u00edas muy feliz. {I}8_{/}\u00a1Arr\u00e9glate pues, sal y habla a tus servidores! Lo juro por Yav\u00e9, si no sales, nadie quedar\u00e1 a tu lado esta noche, y ser\u00e1 para ti una desgracia m\u00e1s grande que todas las que te han sobrevenido desde tu juventud hasta hoy".

{N}DAVID REGRESA A JERUSAL\u00c9N{/}
{R}_{I}9_{/}Sali\u00f3 entonces el rey y fue a sentarse al lado de la puerta. Cuando se supo que el rey estaba sentado a la puerta, todo el pueblo se present\u00f3 ante el rey.
La gente de Israel hab\u00eda huido a su casa, {R}_{I}10_{/}y en todas las tribus de Israel se discut\u00eda y se dec\u00eda: "El rey nos libr\u00f3 de las manos de todos nuestros enemigos, nos libr\u00f3 de los filisteos y ahora por culpa de Absal\u00f3n tuvo que huir del pa\u00eds. {R}_{I}11_{/}Ese Absal\u00f3n al que hab\u00edamos consagrado como rey muri\u00f3 en la batalla, entonces, \u00bfno haremos nada para reponer al rey?"
{R}_{I}12_{/}Todo lo que se dec\u00eda en Israel llegaba a o\u00eddos del rey. El rey dio este encargo a los sacerdotes Sadoc y Ebiatar: "Transmitan este mensaje a los ancianos de Jud\u00e1: "\u00bfPor que han de ser ustedes los \u00faltimos en reinstalar al rey en su casa? {R}_{I}13_{/}\u00bfNo son ustedes mis hermanos, y mi carne y mis huesos? \u00bfPor qu\u00e9 van a ser los \u00faltimos en reinstaurar al rey? {R}_{I}14_{/}Tambi\u00e9n dir\u00e1n a Amasa: \u00bfNo eres t\u00fa como mi carne y mis huesos? Mald\u00edgame Dios si no te nombro comandante en jefe en vez de Joab". {R}_{I}15_{/}Con esas palabras se gan\u00f3 la confianza de todos los hombres de Jud\u00e1, quienes de com\u00fan acuerdo enviaron al rey este mensaje: "Vuelve donde tus servidores".
{R}_{I}16_{/}En vista de eso el rey volvi\u00f3 y lleg\u00f3 al Jord\u00e1n. La gente de Jud\u00e1 hab\u00eda venido a su encuentro y lo esperaba en Guilgal, para ayudarlo a atravesar el r\u00edo. [=]_{R}_{I}17_{/}Simei hijo de Guera, el benjaminita de Bajurim, baj\u00f3 junto con la gente de Jud\u00e1 a encontrar al rey, {R}_{I}18_{/}y lo acompa\u00f1aban mil hombres de la tribu de Benjam\u00edn. Tambi\u00e9n Siba, el mayordomo de la casa de Sa\u00fal, hab\u00eda bajado al Jord\u00e1n junto con sus quince hijos y sus veinte sirvientes al encuentro del rey David, {R}_{I}19_{/}para ayudar a atravesar a la familia del rey y para cualquier otra cosa que pudiera \u00e9ste necesitar.
Simei hijo de Guera se ech\u00f3 a los pies del rey cuando \u00e9ste empezaba a atravesar el Jord\u00e1n. {R}_{I}20_{/}Dijo al rey: "Olvide mi se\u00f1or mi falta, y no me guarde rencor. Olv\u00eddese del mal que tu servidor hizo al se\u00f1or mi rey, el d\u00eda en que sal\u00eda de Jerusal\u00e9n. {R}_{I}21_{/}Tu servidor sabe muy bien que pec\u00f3, pero ahora ha sido el primero de toda la casa de Israel en venir al encuentro del rey mi se\u00f1or".
{R}_{I}22_{/}Abisa\u00ed, hijo de Seruya, tom\u00f3 la palabra y dijo: "Simei merece la muerte porque maldijo al rey ungido por Yav\u00e9". [=]_{R}_{I}23_{/}Pero David respondi\u00f3: "No se metan en mis asuntos, hijos de Seruya, ustedes me perjudicar\u00edan si muriera ahora alguien en Israel. S\u00e9 muy bien que soy ahora rey de todo Israel". {R}_{I}24_{/}Y el rey le hizo a Simei este juramento: "No morir\u00e1s".
{R}_{I}25_{/}Tambi\u00e9n Meribaal, el hijo de Sa\u00fal, hab\u00eda bajado para encontrar al rey. Desde el d\u00eda en que el rey se hab\u00eda ido, hasta ese d\u00eda en que retornaba en paz, Meribaal no se hab\u00eda lavado ni los pies ni las manos, tampoco se hab\u00eda recortado el bigote ni lavado su ropa. {R}_{I}26_{/}Cuando lleg\u00f3 desde Jerusal\u00e9n ante el rey, \u00e9ste le dijo: "\u00bfPor qu\u00e9 no viniste conmigo, Meribaal?" {R}_{I}27_{/}Respondi\u00f3: "Se\u00f1or rey, mi servidor me enga\u00f1\u00f3. Como t\u00fa sabes, yo soy enfermo, y yo le hab\u00eda dicho: "Ensilla mi burra, la montar\u00e9 para irme con el rey". {R}_{I}28_{/}Pero mira c\u00f3mo me ha calumniado ante ti. Mas mi se\u00f1or el rey es como el \u00e1ngel de Yav\u00e9, que act\u00fae ahora como mejor le parezca. [=]_{R}_{I}29_{/}La familia de mi padre s\u00f3lo pod\u00eda esperar del rey mi se\u00f1or la muerte y sin embargo t\u00fa me has puesto entre los que comen a tu mesa. \u00bfCon qu\u00e9 derecho podr\u00eda pedirle ahora algo al rey?" {R}_{I}30_{/}El rey le dijo: "\u00a1Basta de discursos! Desde ahora t\u00fa y Siba compartir\u00e1n las tierras". {R}_{I}31_{/}Meribaal dijo al rey: "Que se quede con todo, ya que el rey mi se\u00f1or ha vuelto a su casa en paz".
{R}_{I}32_{/}Barcilay de Galaad hab\u00eda bajado desde Roglim, hab\u00eda pasado el Jord\u00e1n con el rey antes de despedirse de \u00e9ste. {R}_{I}33_{/}Ahora bien, Barcilay era muy anciano, ten\u00eda ochenta a\u00f1os; \u00e9l fue quien aprovision\u00f3 al rey mientras estuvo en Majanayim, porque era un hombre muy rico.
{R}_{I}34_{/}El rey dijo a Barcilay: "Qu\u00e9date conmigo y yo te mantendr\u00e9 en Jerusal\u00e9n". [=]_{R}_{I}35_{/}Pero Barcilay le respondi\u00f3: "\u00bfCu\u00e1ntos d\u00edas, cu\u00e1ntos a\u00f1os de vida me quedan para que vaya con el rey a Jerusal\u00e9n? [=]_{R}_{I}36_{/}Tengo ya ochenta a\u00f1os y no distingo bien entre lo que es bueno y lo que es malo, no siento gusto a lo que como o a lo que tomo, ni tampoco oigo la voz de los cantores y de las cantantes. \u00bfPara qu\u00e9 pues va a ser tu servidor una carga m\u00e1s para el rey mi se\u00f1or? {R}_{I}37_{/}Tu servidor te acompa\u00f1ar\u00e1 todav\u00eda un poco m\u00e1s all\u00e1 del Jord\u00e1n, pero \u00bfpor qu\u00e9 el rey me va a dar tal recompensa? {R}_{I}38_{/}Perm\u00edteme regresar y morir en mi ciudad, cerca de la tumba de mi padre y de mi madre. Pero mi hijo Quinj\u00e1n, tu servidor, acompa\u00f1ar\u00e1 al rey mi se\u00f1or y t\u00fa har\u00e1s para \u00e9l lo que estimes conveniente". {R}_{I}39_{/}El rey le dijo: "Muy bien, que Quinj\u00e1n se quede conmigo. Har\u00e9 para \u00e9l lo que t\u00fa quieras y todo lo que me pidas lo har\u00e9 por ti".
[\u0095]_{R}_{I}40_{/}Todo el pueblo atraves\u00f3 el Jord\u00e1n despu\u00e9s del rey. Este abraz\u00f3 a Barcilay y lo bendijo, y as\u00ed regres\u00f3 a su casa.
{R}_{I}41_{/}El rey se dirigi\u00f3 a Guilgal en compa\u00f1\u00eda de Quinj\u00e1n; todo el pueblo de Jud\u00e1 acompa\u00f1aba al rey, como tambi\u00e9n la mitad del pueblo de Israel. {R}_{I}42_{/}Fue entonces cuando los hombres de Israel fueron donde el rey y le dijeron: "\u00bfPor qu\u00e9 nuestros hermanos, los hombres de Jud\u00e1, fueron a buscarte junto con tu familia para ayudarte a atravesar el Jord\u00e1n siendo que ten\u00edas all\u00ed a toda tu guardia?" {R}_{I}43_{/}Los hombres de Jud\u00e1 respondieron a los israelitas: "\u00bfNo es el rey de nuestra tribu? \u00bfPor qu\u00e9 pues se enojan? \u00bfAcaso el rey nos dio de comer o alguna otra cosa?" {R}_{I}44_{/}Los israelitas respondieron a los hombres de Jud\u00e1: ""Nosotros ten\u00edamos diez veces m\u00e1s derechos que ustedes sobre el rey. \u00bfPor qu\u00e9 pues nos despreciaron? Nosotros fuimos los primeros en pedir el regreso de nuestro rey". Pero los hombres de Jud\u00e1 contestaron con palabras m\u00e1s duras.

{N}LA REBELI\u00d3N DE SEB\u00c1{/}
{1}20{/}

[=]_{R}_{I}1_{/}Hab\u00eda all\u00ed un hombre malvado, llamado Seb\u00e1, hijo de Bicri, de la tribu de Benjam\u00edn. Toc\u00f3 el cuerno y proclam\u00f3: "Nada tenemos que ver con David, nada tenemos que esperar del hijo de Jes\u00e9. \u00a1Israel, regresa a tus tiendas!" {R}_{I}2_{/}Todos los hombres de Israel abandonaron entonces a David y siguieron a Seb\u00e1, hijo de Bicri, mientras que los de Jud\u00e1 se quedaron con el rey y lo acompa\u00f1aron desde el Jord\u00e1n hasta Jerusal\u00e9n.
[=]_{R}_{I}3_{/}David entr\u00f3 nuevamente en su palacio de Jerusal\u00e9n, orden\u00f3 que salieran las diez concubinas que hab\u00eda dejado para que cuidaran el palacio y las puso en una casa bajo vigilancia. Asegur\u00f3 su manutenci\u00f3n pero no se acerc\u00f3 m\u00e1s a ellas. Hasta el d\u00eda de su muerte estuvieron all\u00ed encerradas llevando una vida de viudas.
{R}_{I}4_{/}El rey dijo a Amasa: "Tienes tres d\u00edas para reunir a los hombres de Jud\u00e1 y presentarte ante m\u00ed". {R}_{I}5_{/}Parti\u00f3 Amasa para reunir a Jud\u00e1, pero tard\u00f3 m\u00e1s del plazo que le hab\u00eda fijado el rey. {R}_{I}6_{/}Entonces el rey dijo a Abisa\u00ed: "Seb\u00e1, hijo de Bicri, ser\u00e1 pronto m\u00e1s peligroso para nosotros que Absal\u00f3n. Sal al frente de la guardia de tu amo y pers\u00edguelo, porque si no podr\u00eda apoderarse de alguna ciudad fortificada y escap\u00e1rsenos". {R}_{I}7_{/}Joab, los quereteos, los peleteos y todos los valientes salieron de campa\u00f1a. A las \u00f3rdenes de Abisa\u00ed dejaron Jerusal\u00e9n y se lanzaron en persecuci\u00f3n de Seba, hijo de Bicri. {R}_{I}8_{/}Estaban cerca de la gran roca que se halla en Gaba\u00f3n, cuando Amasa se present\u00f3 ante ellos. Joab llevaba encima de su ropa un cintur\u00f3n del cual pend\u00eda una espada con su vaina; la espada se sali\u00f3 y cay\u00f3. {I}9_{/}Joab dijo a Amasa: "Hermano m\u00edo, \u00bfestamos en paz?" Y con la mano derecha tom\u00f3 la barba de Amasa como para abrazarlo. {R}_{I}10_{/}Amasa no desconfi\u00f3 de la espada que Joab ten\u00eda en la mano: Joab se la enterr\u00f3 en el vientre y las tripas se desparramaron por el suelo. No hubo necesidad de un segundo golpe pues Amasa hab\u00eda ya muerto. Entonces Joab y su hermano Abisa\u00ed se lanzaron en persecuci\u00f3n de Seb\u00e1, hijo de Bicri.
{R}_{I}11_{/}Le pidieron a uno de los compa\u00f1eros de Joab que se quedara al lado del cuerpo de Amasa; \u00e9l dec\u00eda: "\u00a1Los que est\u00e1n por David y aman a Joab, sigan a Joab!" {I}12_{/}Porque Amasa estaba en un charco de sangre en medio del camino y todos los hombres del ej\u00e9rcito que llegaban all\u00ed se deten\u00edan. Al ver eso, el muchacho sac\u00f3 el cuerpo de Amasa fuera del camino y lo tap\u00f3 con un manto. {I}13_{/}Apenas lo hubo retirado del camino, todos corrieron tras Joab y se lanzaron en persecuci\u00f3n de Seb\u00e1, hijo de Bicri.
{R}_{I}14_{/}Seb\u00e1 recorri\u00f3 todas las tribus de Israel hasta Abel-Bet-Maac\u00e1. Los hombres del clan de Bicri se hab\u00edan reunido y se hab\u00edan ido con \u00e9l. {I}15_{/}Joab siti\u00f3 a Seb\u00e1 en Abel-Bet-Maac\u00e1, levantaron un terrapl\u00e9n para alcanzar la ciudad que llegaba hasta la muralla. Cuando todo el ej\u00e9rcito de Joab cavaba para hacer caer la muralla, {I}16_{/}una mujer criteriosa que estaba en la ciudad exclam\u00f3: "\u00a1Oigan, oigan! Digan a Joab que se acerque hasta ac\u00e1, porque quiero hablarle".
{I}17_{/}Joab se acerc\u00f3 y la mujer le dijo: "\u00bfEres t\u00fa Joab?" El respondi\u00f3: "S\u00ed, yo soy". Ella le dijo: "Escucha lo que tengo que decirte". Respondi\u00f3: "Escucho". {R}_{I}18_{/}Ella le dijo: "Antes era costumbre decir: En Abel y en Dan les ense\u00f1ar\u00e1n las antiguas costumbres de Israel; {R}_{I}19_{/}\u00bfy t\u00fa intentas destruir una ciudad que es madre de ciudades de Israel? \u00bfPor qu\u00e9 vas a destruir la herencia de Yav\u00e9?" {I}20_{/}Joab respondi\u00f3: "De ninguna manera quiero yo destruir ni arruinar. {R}_{I}21_{/}Solamente buscamos a Seb\u00e1, hijo de Bicri, hombre de la monta\u00f1a de Efra\u00edn, el que se ha rebelado contra el rey David. Entr\u00e9guenmelo y me alejar\u00e9 de la ciudad".
La mujer respondi\u00f3 a Joab: "Muy bien, te tiraremos su cabeza por encima de la muralla". {R}_{I}22_{/}La mujer supo expresarse y convenci\u00f3 a los habitantes de la ciudad; le cortaron la cabeza a Seb\u00e1, hijo de Bicri, y se la tiraron a Joab. Este toc\u00f3 inmediatamente el cuerno: se dispersaron y cada cual se volvi\u00f3 a su hogar. Joab por su parte regres\u00f3 a Jerusal\u00e9n donde el rey.
[=]_{R}_{I}23_{/}Joab fue el comandante en jefe de todo el ej\u00e9rcito de Israel, Bena\u00edas, hijo de Yoyada, mandaba los peleteos y quereteos. {I}24_{/}Adoram era supervisor de los trabajos impuestos; Josafat, hijo de Ajilud, era el archivero; {R}_{I}25_{/}Siya era secretario; los sacerdotes eran Sadoc y Ebiatar; {R}_{I}26_{/}Is\u00e1 el Yairita, tambi\u00e9n era sacerdote de David.

{1}21{/}

[\u0095]_{R}_{I}1_{/}Hubo bajo el reinado de David una hambruna que dur\u00f3 tres a\u00f1os. David consult\u00f3 a Yav\u00e9 y \u00e9ste le respondi\u00f3: "Sa\u00fal y su familia tienen pendiente una deuda de sangre porque Sa\u00fal dio muerte a los gabaonitas". {R}_{I}2_{/}Estos gabaonitas no eran israelitas, pues descend\u00edan de los antiguos amoreos, pero los israelitas se hab\u00edan comprometido con ellos con juramento. A pesar de eso, Sa\u00fal hab\u00eda tratado de eliminarlos llevado por su celo por Israel y Jud\u00e1.
David convoc\u00f3 entonces a los gabaonitas, {I}3_{/}y les dijo: "\u00bfQu\u00e9 tenemos que hacer como reparaci\u00f3n para que ustedes bendigan la herencia de Yav\u00e9?" {R}_{I}4_{/}Los gabaonitas le respondieron: "No tenemos ning\u00fan problema de plata o de oro ni con Sa\u00fal ni con su familia, ni tampoco queremos que haya m\u00e1s v\u00edctimas en Israel". David les dijo: "Har\u00e9 por ustedes lo que me digan". [=]_{R}_{I}5_{/}Respondieron al rey: "Un hombre nos masacr\u00f3, quer\u00eda destruirnos y eliminarnos del territorio de Israel. {R}_{I}6_{/}Entr\u00e9guennos ahora a siete de sus hijos para que los ahorquemos delante de Yav\u00e9 en Gaba\u00f3n, en el cerro de Yav\u00e9". El rey les dijo: "Se los entregar\u00e9". [=]_{R}_{I}7_{/}No tom\u00f3 en cuenta sin embargo a Meribaal, el hijo de Jonat\u00e1n, hijo de Sa\u00fal, debido al juramento que hab\u00eda hecho a Jonat\u00e1n, hijo de Sa\u00fal, ante Yav\u00e9. {R}_{I}8_{/}Risp\u00e1, hija de Ay\u00eda, hab\u00eda dado dos hijos a Sa\u00fal, Armon\u00ed y Meribaal. Merab, hija de Sa\u00fal, hab\u00eda dado a Adriel, hijo de Barcilay de Mejola, cinco hijos. {R}_{I}9_{/}David los mand\u00f3 apresar y se los entreg\u00f3 a los gabaonitas, quienes los ahorcaron en el cerro ante Yav\u00e9; los siete murieron juntos.
Fueron ejecutados el primer d\u00eda de la cosecha, al comienzo de la cosecha de la cebada. {I}10_{/}Risp\u00e1, hija de Ay\u00eda, tom\u00f3 un saco y lo extendi\u00f3 para ella sobre una roca del cerro, y desde el principio de la cosecha hasta la \u00e9poca de las primeras lluvias, impidi\u00f3 que se acercaran a ellos de d\u00eda las aves del cielo y de noche las fieras salvajes.
{R}_{I}11_{/}Comunicaron a David lo que Risp\u00e1, hija de Ay\u00eda y concubina de Sa\u00fal, estaba haciendo. {R}_{I}12_{/}David fue entonces a buscar los huesos de Sa\u00fal y de su hijo Jonat\u00e1n que estaban en Yab\u00e9s de Galaad. Pues los filisteos hab\u00edan colgado sus cuerpos en la plaza de Bet-se\u00e1n despu\u00e9s de su victoria sobre Sa\u00fal en Guelbo\u00e9, pero la gente de Yab\u00e9s de Galaad se los hab\u00eda robado. {R}_{I}13_{/}David trajo pues los huesos de Sa\u00fal y de Jonat\u00e1n, luego junt\u00f3 los huesos de los que hab\u00edan sido ahorcados, {R}_{I}14_{/}y enterraron los huesos de Sa\u00fal en la tumba de su padre Quis, en Sel\u00e1, en territorio de Benjam\u00edn. All\u00ed tambi\u00e9n sepultaron los huesos de su hijo Jonat\u00e1n y los de los ahorcados. Se hizo todo lo que el rey hab\u00eda ordenado, despu\u00e9s de lo cual Dios tuvo compasi\u00f3n del pa\u00eds.
{R}_{I}15_{/}Se reinici\u00f3 la guerra entre los filisteos e Israel. David baj\u00f3 con su guardia para pelear con los filisteos. {R}_{I}16_{/}En un momento en que David estaba cansado, trat\u00f3 de matarlo un descendiente de Raf\u00e1, llamado Isb\u00f3-Benob. Llevaba una lanza de bronce que pesaba trescientos siclos (tres kilos y medio) y ten\u00eda adem\u00e1s una espada nueva. [=]_{R}_{I}17_{/}Pero Abisa\u00ed, hijo de Seruya, fue a auxiliar a David, hiri\u00f3 al filisteo y lo mat\u00f3. Los hombres de David le insistieron entonces: "No vengas m\u00e1s a la guerra con nosotros, pues no debe apagarse la l\u00e1mpara de Israel". {R}_{I}18_{/}Despu\u00e9s de eso hubo todav\u00eda otra batalla con los filisteos; en esa ocasi\u00f3n Sibeca\u00ed de Jus\u00e1 dio muerte a un descendiente de Raf\u00e1, llamado Saf.
[=]_{R}_{I}19_{/}Se reinici\u00f3 una vez m\u00e1s la guerra con los filisteos en Gob, y Eljan\u00e1n, hijo de Yair, de Bel\u00e9n, mat\u00f3 a Goliat de Gat; el astil de su lanza era como un palo de un telar. {R}_{I}20_{/}Hubo adem\u00e1s otro combate en Gat; all\u00ed se encontraba un hombre alto que ten\u00eda seis dedos en cada mano y seis dedos en cada pie, en total veinticuatro dedos. Este tambi\u00e9n era descendiente de Raf\u00e1. [=]_{R}_{I}21_{/}Como insultara a Israel, le dio muerte Jonat\u00e1n, hijo de Simea, hermano de David.
{R}_{I}22_{/}Los cuatro eran hombres de Gat descendientes de Raf\u00e1. Fueron muertos por las manos de David y de sus guardias.

{N}EL C\u00c1NTICO DE DAVID{/}
{1}22{/}

[\u0095]_{R}_{I}1_{/}David dedic\u00f3 a Yav\u00e9 las palabras de este c\u00e1ntico, el d\u00eda en que Yav\u00e9 lo libr\u00f3 de las manos de todos sus enemigos y de las manos de Sa\u00fal.
[=]_{R}_{I}2_{/}Yav\u00e9 es mi roca, y mi fortaleza,
mi salvador y mi Dios.
{R}_{I}3_{/}El es mi roca, en \u00e9l me refugio.
Es mi escudo, mi salvaci\u00f3n,
mi ciudadela y mi refugio:
mi salvador me salva de la violencia.
{I}4_{/}Le oro a Yav\u00e9 que es digno de confianza
y me veo libre de mis enemigos.
{R}_{I}5_{/}Las olas de la muerte me envolv\u00edan,
los torrentes devastadores me aterraban,
{R}_{I}6_{/}en las redes del mundo infernal estaba preso,
ve\u00eda delante de m\u00ed las trampas de la muerte:
{R}_{I}7_{/}y en mi angustia clam\u00e9 a Yav\u00e9,
le grit\u00e9 a mi Dios.
Mi grito lleg\u00f3 hasta su presencia,
desde su templo escuch\u00f3 mi voz.
{I}8_{/}Tembl\u00f3 entonces la tierra, se estremeci\u00f3,
bambolearon los cimientos del cielo,
temblaban al sentir su c\u00f3lera.
{I}9_{/}Sal\u00eda vapor de sus narices,
y de su boca, un fuego devorador,
un chorro de carbones encendidos.
{I}10_{/}Inclin\u00f3 los cielos y baj\u00f3,
una nube oscura ten\u00eda bajo sus pies.
{I}11_{/}Vol\u00f3, montado en un querub\u00edn,
transportado en alas del viento.
{I}12_{/}A su alrededor una cortina de tinieblas,
nubes aborregadas formaban su tienda.
{I}13_{/}Un resplandor iba delante de \u00e9l,
brasas ardientes lo alumbraban.
{I}14_{/}Tron\u00f3 Yav\u00e9 desde lo alto,
hizo resonar su voz el Alt\u00edsimo.
{I}15_{/}Dispar\u00f3 sus flechas, dispers\u00f3 a sus enemigos,
el rayo los llen\u00f3 de pavor.
{R}_{I}16_{/}Apareci\u00f3 el fondo del mar,
desnudas quedaron las bases de la tierra,
ante la amenaza de Yav\u00e9,
al estremecerlos el soplo de sus narices.
{I}17_{/}De lo alto extendi\u00f3 la mano y me agarr\u00f3,
y me sac\u00f3 de las aguas profundas.
{I}18_{/}Me libr\u00f3 de mis terribles enemigos,
de enemigos m\u00e1s fuertes que yo.
{I}19_{/}Me asaltaron el d\u00eda que me iba mal,
pero Yav\u00e9 fue mi protector.
{I}20_{/}Me sac\u00f3 del peligro,
me salv\u00f3 porque me ama.
{I}21_{/}Yav\u00e9 me trat\u00f3 seg\u00fan mis m\u00e9ritos,
limpias son mis manos, y \u00e9l me lo paga.
{R}_{I}22_{/}He ido por los caminos de Yav\u00e9,
y no hice el mal lejos de mi Dios.
{I}23_{/}Ante m\u00ed estaban todas sus sentencias,
jam\u00e1s me apartaba de sus leyes.
{I}24_{/}Estaba ante \u00e9l sin ni un reproche,
me cuidaba de cometer cualquier falta.
{I}25_{/}Yav\u00e9 me recompensa seg\u00fan mis m\u00e9ritos,
ha visto mi pureza con sus ojos.
{I}26_{/}Con el que es bueno t\u00fa eres bueno,
con el que es perfecto, eres perfecto.
{R}_{I}27_{/}Eres recto con el que es recto,
pero pillas al hombre si es tramposo.
{I}28_{/}Acudes a ayudar a un pueblo humilde,
y humillas a los ojos altaneros.
{I}29_{/}\u00a1Oh Yav\u00e9, t\u00fa eres mi luz!
El, Yav\u00e9, ilumina mis tinieblas.
{R}_{I}30_{/}Contigo me lanzo contra los asaltantes,
con mi Dios yo salto la muralla.
{R}_{I}31_{/}El camino de Dios es perfecto,
la palabra de Dios es infalible.
El es un escudo para los que en \u00e9l se refugian.
{R}_{I}32_{/}\u00bfQui\u00e9n es Dios fuera de Yav\u00e9?
\u00bfQui\u00e9n es la roca sino nuestro Dios?
{R}_{I}33_{/}Dios es mi asilo y mi fortaleza,
me abre un camino real.
{I}34_{/}Asemeja mis pies a los de la cierva,
y me mantiene de pie en las alturas.
{R}_{I}35_{/}Adiestra mis manos para el combate,
y mis brazos tensan el arco de bronce.
{R}_{I}36_{/}T\u00fa me das tu escudo de salvaci\u00f3n,
y tus favores me agrandan.
{I}37_{/}Me haces que alargue el paso
y mis tobillos no van a flaquear.
{I}38_{/}Persigo a mis enemigos, los aplasto,
no vuelvo sin haberlos derrotado.
{I}39_{/}Rotos, aniquilados, no se levantan m\u00e1s,
y caen bajo mis pies.
{I}40_{/}Me llenas de fuerza para el combate,
doblegas mis enemigos bajo mis pies.
{I}41_{/}Haces que mis adversarios den la espalda,
aniquilo a todos los que me odian.
{I}42_{/}Aunque griten, nadie los salvar\u00e1,
Yav\u00e9 ya no les responde.
{I}43_{/}Los muelo como el polvo de la tierra,
los pisoteo como el barro del camino.
{I}44_{/}Me libras de las demandas de mi pueblo.
Me pones a la cabeza de las naciones,
pueblos que no conoc\u00eda me obedecen.
{I}45_{/}Los extranjeros buscan mi amistad,
apenas oyen mi voz, me obedecen.
{I}46_{/}Sin fuerzas est\u00e1n los extranjeros,
tras sus fortalezas se atrincheran.
{R}_{I}47_{/}\u00a1Viva Yav\u00e9! \u00a1Bendita sea mi roca!
\u00a1Alabado sea el Dios que me salva!
{R}_{I}48_{/}\u00a1Oh Dios, me concedes el desquite,
y colocas los pueblos a mis pies!
{I}49_{/}T\u00fa me libras de todos mis enemigos,
del agresor me haces el amo,
t\u00fa me liberas de los violentos.
{I}50_{/}Por eso te alabo entre las naciones
y quiero cantar a tu Nombre.
{R}_{I}51_{/}Le da a su rey victoria tras victoria,
y sigue con sus favores a su ungido,
a David y a su raza para siempre".

{1}23{/}

{R}_{I}1_{/}Estas fueron las \u00faltimas palabras de David:
"Or\u00e1culo de David, hijo de Jes\u00e9,
or\u00e1culo del que fue puesto en lo m\u00e1s alto,
del hombre que consagr\u00f3 el Dios de Jacob,
del que cantaba los salmos de Israel.
[=]_{R}_{I}2_{/}Por m\u00ed habl\u00f3 el esp\u00edritu de Yav\u00e9,
y en mi boca reside su palabra.
[=]_{R}_{I}3_{/}Habl\u00f3 el Dios de Israel,
dijo la roca de Israel:
Un justo que es conductor de hombres,
que los gu\u00eda con el temor de Dios,
{I}4_{/}es luz de la ma\u00f1ana al caer el sol,
es como una ma\u00f1ana sin nubes
en que brilla tras la lluvia el c\u00e9sped de la tierra.
{R}_{I}5_{/}\u00bfNo es eso mismo mi casa para Dios,
para el que me reserv\u00f3 una alianza eterna
bien ordenada y bien garantizada?
\u00bfNo har\u00e1 que germine mi salvaci\u00f3n,
todo lo que yo he deseado?
{R}_{I}6_{/}La gente sin fe ni ley es s\u00f3lo espinas,
que se tiran, no se toman con la mano.
[=]_{I}7_{/}El que quiere atreverse con ellas,
se arma de un fierro o de un astil de lanza,
se queman, se consumen con el fuego".

{N}LOS VALIENTES DE DAVID{/}
[\u0095]_{R}_{I}8_{/}Estos son los nombres de los valientes que estuvieron al servicio de David: Isbaal el jacmonita, el jefe de los "Tres", quien con su lanza ultim\u00f3 de una vez a ochocientos hombres.
{R}_{I}9_{/}Despu\u00e9s de \u00e9l, Eleazar hijo de Dod\u00f3 el Ajojita, quien era uno de los tres valientes; estuvo con David en Pasdam\u00edn cuando los filisteos se concentraron para pelear. Los israelitas se retiraban, {R}_{I}10_{/}pero \u00e9l les hizo frente; pele\u00f3 con los filisteos hasta quedar con la mano tan cansada que se le crisp\u00f3 en la espada. Ese d\u00eda Yav\u00e9 otorg\u00f3 una gran victoria. El ej\u00e9rcito volvi\u00f3 inmediatamente, pero no tuvo m\u00e1s que despojar a los enemigos. {R}_{I}11_{/}Despu\u00e9s de \u00e9l, Samma hijo de Ela, el jararita. Los filisteos se hab\u00edan reunido en Leji; hab\u00eda all\u00ed un campo de lentejas y el ej\u00e9rcito dio la espalda ante los filisteos. {R}_{I}12_{/}Entonces \u00e9l se puso en medio del campo, se abri\u00f3 paso y derrot\u00f3 a los filisteos. Yav\u00e9 concedi\u00f3 una gran victoria.
{R}_{I}13_{/}Entre los "Treinta" hubo tres que bajaron a reunirse con David en tiempo de la cosecha, en la gruta de Adulam, cuando una compa\u00f1\u00eda de filisteos acampaba en el valle de los Refaim; {R}_{I}14_{/}David estaba en el refugio y hab\u00eda un destacamento de filisteos en Bel\u00e9n. {R}_{I}15_{/}David tuvo un deseo y dijo: "\u00bfQui\u00e9n pudiera traerme agua para tomar del pozo que est\u00e1 a la entrada de Bel\u00e9n?" {R}_{I}16_{/}Los tres valientes se abrieron paso a trav\u00e9s del campamento de los filisteos, sacaron agua del pozo que est\u00e1 a la entrada de Bel\u00e9n, la llevaron y se la pasaron a David. Pero \u00e9ste no quiso tomarla y la derram\u00f3 como ofrenda ante Yav\u00e9. {R}_{I}17_{/}Declar\u00f3: "L\u00edbreme Dios de tomar esta agua que es la sangre de esos hombres que arriesgaron su vida". No quiso pues tomarla. Eso fue lo que hicieron esos tres valientes.
{R}_{I}18_{/}El jefe de los "Treinta" era Abisa\u00ed, hermano de Joab e hijo de Seruya. Se hizo famoso entre los "Treinta" cuando, blandiendo su lanza, dio muerte a trescientos. {I}19_{/}Fue el m\u00e1s c\u00e9lebre de los "Treinta" y lleg\u00f3 a ser su jefe, (pero no alcanz\u00f3 el nivel de los "Tres").
[=]_{R}_{I}20_{/}Bena\u00edas, hijo de Yoyada, era un valiente, autor de numerosas haza\u00f1as, ven\u00eda de Cabuel. El fue quien derrot\u00f3 a los dos h\u00e9roes de Moab; un d\u00eda de nieve baj\u00f3 a un pozo para matar all\u00ed a un le\u00f3n. [=]_{I}21_{/}Tambi\u00e9n derrot\u00f3 a un egipcio muy alto; el egipcio ten\u00eda en su mano una lanza, Bena\u00edas avanz\u00f3 contra \u00e9l con un garrote. Le quit\u00f3 la lanza de la mano al egipcio y lo mat\u00f3 con su propia lanza. {I}22_{/}Esas fueron las haza\u00f1as de Bena\u00edas, hijo de Yoyada. Se hizo famoso entre los treinta valientes {R}_{I}23_{/}y fue a\u00fan m\u00e1s c\u00e9lebre que los "Treinta", (pero no se lo cont\u00f3 entre los "Tres"). David lo hizo entrar en su guardia personal.
{I}24_{/}Azael, hermano de Joab, formaba parte de los "Treinta". {R}_{I}25_{/}Lo mismo Eljan\u00e1n, hijo de Dod\u00f3, de Bel\u00e9n. {I}26_{/}Jel\u00e9s de Bet-Pel\u00e9, Ira, hijo de Iqu\u00e9s de Tecoa, {I}27_{/}Abiecer de Anatot, Sibecai de Jus\u00e1, {I}28_{/}Salm\u00f3n de Ajoj, Majrai de Netofa, {I}29_{/}Jeled, hijo de Baana, de Netofa, Ita\u00ed, hijo de Riba\u00ed, de Guibea de Benjam\u00edn, {I}30_{/}Bena\u00edas de Pireat\u00f3n, Jidda\u00ed de los Torrentes de Gaas, {I}31_{/}Abibaal de Betaaraba, Azmavet de Bajurim, {R}_{I}32_{/}Eliajba de Saalb\u00f3n, Yas\u00e9n de Guimzo, Jonat\u00e1n, {I}33_{/}hijo de Samma, de Jarar, Ajiam, hijo de Sarar de Jarar, {I}34_{/}Elifelet, hijo de Ajasba\u00ed, de Betmaac\u00e1, Eliam, hijo de Ajitofel, de Guil\u00f3, {R}_{I}35_{/}Jesra\u00ed de Carmelo, Para\u00ed de Arab, {R}_{I}36_{/}Yiguel, hijo de Nat\u00e1n de Soba, Bar\u00fa de Gad, {I}37_{/}Selec, el amonita, Najrai de Beerot, quien era escudero de Joab, hijo de Seruya, {I}38_{/}Ira de Yattir, Gareb de Yattir, {I}39_{/}Ur\u00edas el hitita. En total treinta y siete.

{N}EL CENSO DE DAVID{/}
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[\u0095]_[=]_{R}_{I}1_{/}De nuevo se encendi\u00f3 contra Israel la c\u00f3lera de Yav\u00e9, quien impuls\u00f3 a David a causar su desgracia. "Anda, le dijo, y haz el censo de Israel y Jud\u00e1".
{R}_{I}2_{/}El rey dijo a Joab, el jefe del ej\u00e9rcito, que estaba con \u00e9l: "Recorre todas las tribus de Israel desde Dan hasta Berseb\u00e1. Cuenta al pueblo, as\u00ed sabr\u00e9 cu\u00e1ntos son. {R}_{I}3_{/}Joab dijo al rey: "Que Yav\u00e9 tu Dios multiplique cien veces al pueblo, y que lo vean los ojos de mi se\u00f1or el rey. \u00bfPero por qu\u00e9 el rey mi se\u00f1or quiere tal cosa?" {R}_{I}4_{/}Pero como la palabra del rey era una orden para Joab y los jefes del ej\u00e9rcito, sali\u00f3 de la casa del rey junto con los jefes del ej\u00e9rcito para ir a hacer el censo de la poblaci\u00f3n de Israel.
{R}_{I}5_{/}Atravesaron el Jord\u00e1n y acamparon al sur de Aroer; la ciudad est\u00e1 en medio del Torrente de Gad. Continuaron luego hacia Yazer, {R}_{I}6_{/}despu\u00e9s llegaron a Galaad, al territorio de los hititas, a Cad\u00e9s y de all\u00ed a Dan. Recorrieron los alrededores en direcci\u00f3n a Sid\u00f3n, {R}_{I}7_{/}llegaron a la fortaleza de Tiro y atravesaron las ciudades de los hivitas y de los cananeos. Luego salieron hacia Berseb\u00e1, en el Neguev de Jud\u00e1. {R}_{I}8_{/}Recorrieron pues todo el pa\u00eds y regresaron a Jerusal\u00e9n al cabo de nueve meses y veinte d\u00edas. {R}_{I}9_{/}Joab le entreg\u00f3 al rey el n\u00famero exacto de la poblaci\u00f3n: Israel contaba con ochocientos mil hombres de armas capaces de manejar la espada, y Jud\u00e1, con quinientos mil.
[=]_{R}_{I}10_{/}Pero en seguida el coraz\u00f3n de David se puso a palpitar; \u00a1hab\u00eda censado al pueblo! Le dijo a Yav\u00e9: "Comet\u00ed un grand\u00edsimo pecado. Perdona, Yav\u00e9, ahora, el pecado de tu servidor: actu\u00e9 como un tonto".
{R}_{I}11_{/}Al d\u00eda siguiente, mientras David se levantaba, la palabra de Yav\u00e9 fue dirigida al profeta Gad, el vidente de David: {R}_{I}12_{/}Ve a transmitir a David esta palabra de Yav\u00e9: Te propongo tres cosas, elige una y la llevar\u00e9 a cabo". {R}_{I}13_{/}Gad se present\u00f3 ante David y le dijo: "\u00bfQu\u00e9 elegir\u00edas: tres a\u00f1os de hambruna en todo el pa\u00eds, tres meses huyendo de un enemigo que te persigue, o tres d\u00edas de peste en el pa\u00eds? Pi\u00e9nsalo, t\u00fa me dir\u00e1s qu\u00e9 respuesta debo llevar al que me envi\u00f3". {R}_{I}14_{/}David dijo a Gad: "Estoy en un gran aprieto, pero es mejor para nosotros caer en las manos de Yav\u00e9, porque \u00e9l es rico en misericordia, antes que caer en manos de los hombres". {R}_{I}15_{/}Y David escogi\u00f3 la peste.
Era el tiempo de la cosecha del trigo, y Yav\u00e9 envi\u00f3 la peste a Israel desde esa ma\u00f1ana hasta el plazo fijado. El flagelo golpe\u00f3 al pueblo y murieron setenta mil hombres desde Dan hasta Berseb\u00e1.
[=]_{R}_{I}16_{/}El \u00e1ngel exterminador extendi\u00f3 su mano hacia Jerusal\u00e9n, pero Yav\u00e9 se arrepinti\u00f3 del mal y dijo al \u00e1ngel exterminador: "\u00a1Detente! \u00a1Retira tu mano!" El \u00e1ngel de Yav\u00e9 estaba en ese momento cerca de la era de Arauna el jebuseo.
[=]_{R}_{I}17_{/}Cuando David vio al \u00e1ngel que castigaba a la poblaci\u00f3n, se volvi\u00f3 hacia Yav\u00e9 y le dijo: "Yo pequ\u00e9, yo comet\u00ed esa gran falta, pero \u00bfqu\u00e9 hizo el reba\u00f1o? Que tu mano se abata s\u00f3lo sobre m\u00ed y la casa de mi padre".
{R}_{I}18_{/}Ese d\u00eda el profeta Gad fue a ver a David y le dijo: "Sube y levanta un altar a Yav\u00e9 en la era de Arauna el jebuseo". {R}_{I}19_{/}David subi\u00f3 entonces, de acuerdo a la palabra de Gad, tal como Yav\u00e9 lo hab\u00eda ordenado. {R}_{I}20_{/}Ahora bien Arauna estaba mirando, vio al rey y a sus servidores que ven\u00edan donde \u00e9l. Arauna sali\u00f3 y se postr\u00f3 con el rostro en tierra delante del rey, {R}_{I}21_{/}luego le pregunt\u00f3: "\u00bfPor qu\u00e9 el rey mi se\u00f1or viene a la casa de su sirviente?" David le respondi\u00f3: "Vengo a comprarte la era para levantar all\u00ed un altar a Yav\u00e9, pues as\u00ed cesar\u00e1 el flagelo que se abate sobre el pueblo". {R}_{I}22_{/}Arauna dijo entonces a David: "Que el rey mi se\u00f1or tome y ofrezca todo lo que estime conveniente. Aqu\u00ed est\u00e1n los bueyes para el holocausto, la rastra y los yugos de los bueyes proporcionar\u00e1n la le\u00f1a. {R}_{I}23_{/}Todo eso, se\u00f1or, se lo da Arauna al rey". Arauna le dijo adem\u00e1s: "Que Yav\u00e9 tu Dios acepte tu sacrificio".
Pero el rey respondi\u00f3 a Arauna: {R}_{I}24_{/}"No, quiero pagarte su justo precio, no quiero ofrecer a Yav\u00e9 mi Dios holocaustos que nada me cuestan". David compr\u00f3 entonces la era y los bueyes por cincuenta siclos de plata. {R}_{I}25_{/}David levant\u00f3 all\u00ed un altar a Yav\u00e9 y ofreci\u00f3 en \u00e9l holocaustos y sacrificios de comuni\u00f3n. Entonces Yav\u00e9 tuvo piedad de Israel y se apart\u00f3 la peste de Israel.

