
HISTORIA DE ANA{/}

{1}1{/}

{I}1_{/}Hab\u00eda un hombre 
de Ram\u00e1tayim, un sufita 
de la monta\u00f1a de Efra\u00edn, 
que se llamaba Elcana. 
Era hijo de Jerojam, hijo 
de Elij\u00fa, hijo de Toj\u00fa, 
hijo de Suf, de la tribu 
de Efra\u00edn. {I}2_{/}Ten\u00eda dos 
mujeres, una se llamaba 
Ana, la otra, Penina. 
Penina hab\u00eda tenido 
hijos, pero Ana, no. 
{I}3_{/}Ese hombre sub\u00eda cada 
a\u00f1o de su pueblo para 
adorar y ofrecer 
sacrificios a Yav\u00e9 Sabaot 
en el santuario de Silo; 
los dos hijos de Hel\u00ed, 
Jofni y Finjas, serv\u00edan 
como sacerdotes de Yav\u00e9 
en ese lugar.
{I}4_{/}Un d\u00eda Elcana ofreci\u00f3 
un sacrificio; dio sus 
porciones a su mujer 
Penina y tambi\u00e9n a sus 
hijos e hijas; {I}5_{/}a Ana, 
en cambio, le sirvi\u00f3 una 
doble porci\u00f3n pues era su 
preferida, a pesar de que 
Yav\u00e9 la hab\u00eda vuelto 
est\u00e9ril. {I}6_{/}Su rival la 
humillaba por esto y no 
hac\u00eda m\u00e1s que aumentar su 
pena.
{I}7_{/}Cada a\u00f1o, cuando ella 
sub\u00eda a la casa de Yav\u00e9, 
pasaba lo mismo: la otra 
reviv\u00eda su pena y Ana se 
pon\u00eda a llorar y no com\u00eda 
m\u00e1s. {I}8_{/}Elcana, su 
marido, le dijo: "Ana, 
\u00bfpor qu\u00e9 lloras, por qu\u00e9 
no comes, por qu\u00e9 est\u00e1s 
tan triste? \u00bfNo valgo 
para ti m\u00e1s que diez 
hijos?"
{I}9_{/}Ese d\u00eda, despu\u00e9s que 
comieron y bebieron en 
Silo, Ana vino a 
presentarse ante Yav\u00e9 
mientras el sacerdote 
Hel\u00ed estaba sentado en su 
sill\u00f3n junto a la puerta 
del Santuario de Yav\u00e9. 
{I}10_{/}Muy apenada rez\u00f3 a 
Yav\u00e9 sin dejar de llorar; 
{I}11_{/}le hizo esta 
promesa: "Yav\u00e9 de los 
ej\u00e9rcitos, mira con 
bondad la pena de tu 
sirvienta y acu\u00e9rdate de 
m\u00ed. No te olvides de tu 
sirvienta, sino que dale 
un ni\u00f1ito. Lo consagrar\u00e9 
a Yav\u00e9 para el resto de 
sus d\u00edas y la navaja no 
pasar\u00e1 por su cabeza".
{I}12_{/}Estuvo orando all\u00ed 
un largo rato delante de 
Yav\u00e9 mientras Hel\u00ed la 
miraba. {I}13_{/}Como Ana 
oraba en el fondo de su 
coraz\u00f3n, casi no mov\u00eda 
los labios y no se o\u00eda lo 
que dec\u00eda. {I}14_{/}Hel\u00ed 
pens\u00f3 que estaba ebria y 
le dijo: "\u00bfHasta cu\u00e1ndo 
te vas a quedar ah\u00ed en 
ese estado? \u00a1Vete a 
dormir la mona!"
{I}15_{/}Ana le respondi\u00f3: 
"Se\u00f1or, yo s\u00f3lo soy una 
mujer que tiene pena; no 
he tomado vino ni bebida 
alcoh\u00f3lica, sino que 
estaba expandiendo mi 
coraz\u00f3n delante de Yav\u00e9. 
{I}16_{/}No tomes a tu 
sirvienta por una mujer 
cualquiera; si me qued\u00e9 
tanto rato orando ha sido 
porque mi sufrimiento y 
mi pena son muy grandes".
{I}17_{/}Hel\u00ed retom\u00f3 la 
palabra y le dijo: "Vete 
en paz, y que el Dios de 
Israel atienda la oraci\u00f3n 
que acabas de hacerle". 
{I}18_{/}Ella le dijo a su 
vez: "\u00a1Ojal\u00e1 tu sirvienta 
sea bien vista por ti!" 
Se levant\u00f3, comi\u00f3, y su 
cara ten\u00eda otro aspecto. 
{I}19_{/}Se levant\u00f3 muy 
temprano y despu\u00e9s de 
haberse postrado ante 
Yav\u00e9, emprendieron el 
regreso a su casa de 
Ram\u00e1. {I}20_{/}Elcana tuvo 
relaciones con su mujer 
Ana y Yav\u00e9 se acord\u00f3 de 
ella. Cuando se hubo 
cumplido el plazo, Ana 
dio a luz un ni\u00f1o, al que 
puso el nombre de Samuel, 
porque dec\u00eda: "Se lo ped\u00ed 
a Yav\u00e9".
{I}21_{/}Elcana, su marido, 
subi\u00f3 con toda su familia 
para ofrecer a Yav\u00e9 el 
sacrificio como lo hac\u00eda 
cada a\u00f1o y cumplir su 
promesa. {I}22_{/}Ana no 
subi\u00f3 sino que dijo a su 
marido: "Cuando el ni\u00f1o 
deje de mamar, lo llevar\u00e9 
yo misma donde Yav\u00e9 y se 
quedar\u00e1 all\u00ed para 
siempre". {I}23_{/}Elcana le 
respondi\u00f3: "Haz como 
mejor te parezca. Qu\u00e9date 
aqu\u00ed hasta que no le des 
m\u00e1s pecho, y que Yav\u00e9 
realice lo que acabas de 
decir". La mujer se 
qued\u00f3, y dio de mamar a 
su hijo hasta que fue 
destetado.
{I}24_{/}Despu\u00e9s que le hubo 
quitado el pecho, lo hizo 
subir junto con ella a la 
casa de Yav\u00e9 en Silo; 
llevaba tambi\u00e9n un toro 
de tres a\u00f1os, una medida 
de harina y un cuero de 
vino. El ni\u00f1o era a\u00fan muy 
peque\u00f1o.
{I}25_{/}Sacrificaron el toro 
y llevaron el ni\u00f1o a 
Hel\u00ed. {I}26_{/}Ana le dijo: 
"Perdona, se\u00f1or, tan 
cierto como que t\u00fa vives, 
se\u00f1or, que yo soy la 
mujer que estuvo cerca de 
ti or\u00e1ndole a Yav\u00e9. 
{I}27_{/}Yo rezaba por este 
ni\u00f1o y Yav\u00e9 me concedi\u00f3 
lo que le ped\u00eda. {I}28_{/}Yo 
ahora se lo cedo a Yav\u00e9 
para el resto de sus 
d\u00edas; \u00e9l ser\u00e1 donado a 
Yav\u00e9". As\u00ed fue como se 
qued\u00f3 al servicio de 
Yav\u00e9.
EL C\u00c1NTICO DE ANA{/}

{1}2{/}

{I}1_{/}Entonces Ana 
pronunci\u00f3 este c\u00e1ntico:
"Mi coraz\u00f3n se alegra con 
Yav\u00e9,
lleno de fuerza me siento 
con Yav\u00e9;
ya puedo responder a mis 
enemigos
porque me salvaste, y soy 
feliz.
{I}2_{/}No hay otro Santo que 
Yav\u00e9,
nadie hay fuera de ti
ni otra roca fuera de 
nuestro Dios.
{I}3_{/}Basta de palabras 
altaneras,
no salga m\u00e1s la 
arrogancia de su boca.
Yav\u00e9 es un Dios que todo 
lo sabe,
\u00e9l es quien pesa las 
acciones.
{I}4_{/}Se hace trizas el 
arco del forzudo,
pero de fuerza se ci\u00f1en 
los d\u00e9biles.
{I}5_{/}Los satisfechos 
trabajan por un pan,
pero los hambrientos 
ahora descansan;
la que era est\u00e9ril tiene 
siete partos,
otra, con muchos hijos, 
queda sola;
{I}6_{/}Yav\u00e9 da muerte y 
vida,
hace bajar al lugar de 
los muertos
y hace que de all\u00ed 
vuelvan.
{I}7_{/}Yav\u00e9 empobrece y 
enriquece,
El humilla, pero luego 
levanta.
{I}8_{/}Saca del polvo al 
peque\u00f1o
y retira al pobre del 
esti\u00e9rcol
para que se siente entre 
los grandes
y para darle un trono de 
gloria.
De Yav\u00e9 son la tierra y 
sus columnas,
sobre ellas el mundo 
estableci\u00f3.
{I}9_{/}Cuida los pasos de 
sus fieles,
pero los malos perecen en 
las tinieblas:
la fuerza del hombre no 
da la victoria.
{I}10_{/}\u00a1Cuando truena en 
los cielos el Alt\u00edsimo,
los que odian a Yav\u00e9 son 
aplastados!
Yav\u00e9 manda hasta el 
conf\u00edn del mundo,
da la fuerza a su rey
y hace invencible a su 
Mes\u00edas".
{I}11_{/}Elcana se volvi\u00f3 a 
su casa en Ram\u00e1, mientras 
que el ni\u00f1o se qued\u00f3 al 
servicio de Yav\u00e9, bajo la 
custodia del sacerdote 
Hel\u00ed.
LA HISTORIA DE HEL\u00cd{/}

{I}12_{/}Los hijos de Hel\u00ed 
eran unos desalmados, no 
respetaban a Yav\u00e9 {I}13_{/}ni 
la ley de los sacerdotes 
con respecto al pueblo. 
Cuando alguien ofrec\u00eda un 
sacrificio, ven\u00eda el 
sirviente del sacerdote 
mientras se estaba 
cociendo la carne y con 
un tenedor de tres 
dientes {I}14_{/}picaba en el 
caldero, o en la olla, o 
en el c\u00e1ntaro o en la 
vasija, y todo lo que 
pescaba el tenedor era 
para el sacerdote. As\u00ed se 
hac\u00eda con todos los 
israelitas que iban a 
Silo. {I}15_{/}Incluso antes 
de que se quemara la 
grasa, llegaba el 
sirviente del sacerdote y 
dec\u00eda al que estaba 
ofreciendo el sacrificio: 
"Dame carne para as\u00e1rsela 
al sacerdote, \u00e9l no 
aceptar\u00e1 carne cocida, 
sino \u00fanicamente carne 
para asarla". {I}16_{/}Y si 
alguien le respond\u00eda: 
"Espera primero a que se 
queme la carne, luego 
toma lo que quieras", le 
replicaba: "\u00a1No, tienes 
que d\u00e1rmelo en seguida, 
si no lo tomar\u00e9 a la 
fuerza!" {I}17_{/}El pecado 
de esos j\u00f3venes era muy 
grande a los ojos de Yav\u00e9 
porque desacreditaban la 
ofrenda que se hace a 
Yav\u00e9.
{I}18_{/}Samuel era todav\u00eda 
un ni\u00f1o, estaba al 
servicio de Yav\u00e9 y 
llevaba un pantaloncito 
de lino. {I}19_{/}Su madre le 
confeccionaba todos los 
a\u00f1os una peque\u00f1a t\u00fanica 
que le llevaba cuando 
sub\u00eda con su marido para 
el sacrificio anual. 
{I}20_{/}En una de esas 
ocasiones Hel\u00ed bendijo a 
Elcana y a su mujer: 
"Yav\u00e9, le dijo, te d\u00e9 
hijos de esta mujer a 
cambio del hijo que ella 
consagr\u00f3 a Yav\u00e9". Despu\u00e9s 
de lo cual regresaron a 
su casa. {I}21_{/}Yav\u00e9 se 
acord\u00f3 de Ana: concibi\u00f3 y 
dio a luz tres hijos y 
dos hijas. Samuel 
mientras tanto crec\u00eda 
bajo la mirada de Yav\u00e9.
{I}22_{/}Hel\u00ed era muy viejo. 
Supo lo mal que se 
portaban sus hijos ante 
todo Israel, pues se 
acostaban con las mujeres 
que estaban de servicio a 
la entrada de la Tienda 
de las Citas. {I}23_{/}Les 
dijo: "\u00bfPor qu\u00e9 se portan 
as\u00ed? Todo el mundo me 
habla de sus fechor\u00edas. 
{I}24_{/}\u00a1No, hijos m\u00edos! Lo 
que oigo no es nada de 
bueno: ustedes pecan 
contra Yav\u00e9. {I}25_{/}Si un 
hombre peca contra otro 
hombre, Dios har\u00e1 de 
mediador, pero si uno 
peca contra Yav\u00e9, \u00bfqui\u00e9n 
interceder\u00e1 por \u00e9l?" Sin 
embargo no hicieron caso 
a los consejos de su 
padre, pues Yav\u00e9 ya hab\u00eda 
decidido su perdici\u00f3n.
{I}26_{/}Samuel mientras 
tanto d\u00eda a d\u00eda crec\u00eda y 
se hac\u00eda mejor tanto a 
los ojos de Yav\u00e9 como a 
los de los hombres.
{I}27_{/}Un hombre de Dios 
fue a ver a Hel\u00ed y le 
dijo: "Escucha esta 
palabra de Yav\u00e9: Me di a 
conocer claramente a la 
casa de tu padre cuando 
estaban en Egipto a las 
\u00f3rdenes del Fara\u00f3n. 
{I}28_{/}Lo eleg\u00ed entre todas 
las tribus de Israel para 
que fuera mi sacerdote, 
para que subiera a mi 
altar, quemara el 
incienso y llevara el 
efod delante de m\u00ed. Le di 
a la casa de tu padre 
todas las ofrendas que 
los Israelitas sacrifican 
por medio del fuego. 
{I}29_{/}\u00bfPor qu\u00e9 ahora 
desacreditan los 
sacrificios y las 
ofrendas que he ordenado 
en mi casa? Has tenido 
m\u00e1s miramientos con tus 
hijos que conmigo y has 
dejado que engorden con 
lo mejor de las ofrendas 
que presenta mi pueblo de 
Israel.
{I}30_{/}Por eso, esto dice 
Yav\u00e9, el Dios de Israel: 
Yo hab\u00eda declarado que tu 
casa, la de tu padre, 
permanecer\u00eda para siempre 
a mi servicio. \u00a1Pero 
ahora, dice Yav\u00e9, se 
acab\u00f3! Porque honro a los 
que me honran, pero los 
que me desprecian ser\u00e1n 
menospreciados. 
{I}31_{/}Vendr\u00e1 un d\u00eda en que 
te romper\u00e9 los brazos a 
ti y a la familia de tu 
padre, y ya no habr\u00e1 m\u00e1s 
viejos en tu casa. 
{I}32_{/}Ver\u00e1s todo el bien 
que har\u00e9 a Israel, 
mientras que tu morada 
quedar\u00e1 sumergida en la 
angustia: nunca m\u00e1s se 
ver\u00e1 en ella gente de 
edad. {I}33_{/}Har\u00e9 que 
permanezca siempre cerca 
de mi altar uno de tus 
descendientes para que lo 
vean sus ojos y sea 
humillado, pero todos los 
dem\u00e1s que nazcan en tu 
casa perecer\u00e1n por la 
espada de los hombres. 
{I}34_{/}T\u00fa mismo tendr\u00e1s una 
se\u00f1al de lo que suceder\u00e1: 
tus dos hijos, Jofni y 
Finjas, morir\u00e1n ambos el 
mismo d\u00eda.
{I}35_{/}Har\u00e9 que surja un 
sacerdote fiel que 
actuar\u00e1 seg\u00fan mi coraz\u00f3n 
y seg\u00fan mi alma; le har\u00e9 
una casa inamovible y 
cumplir\u00e1 siempre su cargo 
bajo la mirada de aquel 
que he elegido. {I}36_{/}Los 
que queden de tu casa 
vendr\u00e1n a arrodillarse 
ante \u00e9l por una monedita 
o por un mendrugo de pan 
y dir\u00e1n: Dame, por favor, 
alg\u00fan cargo en el 
sacerdocio para tener un 
pedazo de pan que comer".
DIOS LLAMA A SAMUEL{/}

{1}3{/}

{I}1_{/}El joven Samuel 
serv\u00eda a Yav\u00e9 bajo la 
mirada de Hel\u00ed. En ese 
tiempo la palabra de Yav\u00e9 
era muy rara y las 
visiones poco frecuentes.
{I}2_{/}Ese d\u00eda estaba Hel\u00ed 
acostado en su cama; sus 
ojos estaban tan d\u00e9biles 
que ya no ve\u00eda. 
{I}3_{/}Todav\u00eda no se hab\u00eda 
apagado la l\u00e1mpara de 
Dios y Samuel estaba 
acostado en el santuario 
de Yav\u00e9, all\u00ed donde 
estaba el arca de Dios. 
{I}4_{/}Yav\u00e9 lo llam\u00f3: 
"\u00a1Samuel! \u00a1Samuel!" 
Respondi\u00f3: "Aqu\u00ed estoy". 
{I}5_{/}Corri\u00f3 donde Hel\u00ed y 
le dijo: "Aqu\u00ed estoy ya 
que me llamaste". Hel\u00ed le 
respondi\u00f3: "Yo no te he 
llamado, vuelve a 
acostarte". Y Samuel se 
fue a acostar. {I}6_{/}Yav\u00e9 
lo llam\u00f3 de nuevo: 
"\u00a1Samuel! \u00a1Samuel!" Se 
levant\u00f3 y se present\u00f3 
ante Hel\u00ed: "Aqu\u00ed estoy, 
le dijo, puesto que t\u00fa me 
llamaste". Hel\u00ed le 
respondi\u00f3: "Yo no te he 
llamado, hijo m\u00edo, vuelve 
a acostarte".
{I}7_{/}Samuel no conoc\u00eda 
todav\u00eda a Yav\u00e9: la 
palabra de Yav\u00e9 no le 
hab\u00eda sido todav\u00eda 
revelada. {I}8_{/}Cuando Yav\u00e9 
llam\u00f3 a Samuel por 
tercera vez, se levant\u00f3 y 
fue a ver a Hel\u00ed: "Aqu\u00ed 
estoy, le dijo, ya que me 
llamaste". Hel\u00ed 
comprendi\u00f3 entonces que 
era Yav\u00e9 quien llamaba al 
muchacho, {I}9_{/}y dijo a 
Samuel: "Anda a 
acostarte; si te llaman, 
responde: "Habla, Yav\u00e9, 
que tu servidor escucha". 
Y Samuel volvi\u00f3 a 
acostarse.
{I}10_{/}Yav\u00e9 entr\u00f3, se 
detuvo y llam\u00f3 igual que 
las veces anteriores: 
"\u00a1Samuel! \u00a1Samuel!" 
Samuel respondi\u00f3: "Habla, 
que tu servidor escucha". 
{I}11_{/}Yav\u00e9 dijo entonces a 
Samuel: "Voy a realizar 
en Israel una cosa tan 
tremenda que le 
tintinear\u00e1n las orejas a 
quien lo oiga. {I}12_{/}Har\u00e9 
que caiga sobre Hel\u00ed la 
condena que he 
pronunciado contra su 
casa, desde principio a 
fin. {I}13_{/}Le dir\u00e1s que 
condeno su casa para 
siempre porque sab\u00eda que 
sus hijos maldec\u00edan a 
Dios y no los corrigi\u00f3. 
{I}14_{/}Por eso, se lo juro 
a su casa, que ning\u00fan 
sacrificio, ninguna 
ofrenda podr\u00e1 borrar el 
pecado cometido por la 
familia de Hel\u00ed".
{I}15_{/}Samuel se acost\u00f3 de 
nuevo hasta la ma\u00f1ana, 
luego abri\u00f3 las puertas 
del santuario de Yav\u00e9. 
Samuel ten\u00eda miedo de 
contarle a Hel\u00ed la 
visi\u00f3n, {I}16_{/}pero Hel\u00ed lo 
llam\u00f3 y le dijo: "Samuel, 
hijo m\u00edo". "Aqu\u00ed estoy", 
le respondi\u00f3. {I}17_{/}Hel\u00ed 
le pregunt\u00f3: "\u00bfCu\u00e1l fue 
la palabra que se te 
dijo? No me ocultes nada. 
Te maldiga Dios y te 
remaldiga si me ocultas 
una sola palabra de lo 
que te dijo". 
{I}18_{/}Entonces Samuel se 
lo cont\u00f3 todo sin 
ocultarle nada. Hel\u00ed 
dijo: "Es Yav\u00e9, que haga 
como mejor le parezca".
{I}19_{/}Samuel hab\u00eda 
crecido; Yav\u00e9 estaba con 
\u00e9l y sus palabras nunca 
dejaban de cumplirse. 
{I}20_{/}De esta manera todo 
Israel, desde Dan hasta 
Bersab\u00e9, supo que Samuel 
era verdaderamente un 
profeta de Yav\u00e9. 
{I}21_{/}Yav\u00e9 continu\u00f3 
manifest\u00e1ndose en Silo; 
all\u00ed se revelaba a Samuel 
mientras Hel\u00ed segu\u00eda 
envejeciendo y sus hijos 
hundi\u00e9ndose en su mala 
conducta.
LA DERROTA: CAPTURA DEL 
ARCA{/}

{1}4{/}

{I}1_{/}En esos d\u00edas los 
filisteos se reunieron 
para atacar a Israel y 
los Israelitas salieron a 
su encuentro para 
enfrentarlos. Acamparon 
cerca de Eben-Ha-Ezer, 
mientras que los 
filisteos acampaban en 
Afec. {I}2_{/}Los filisteos 
se dispusieron para la 
batalla frente a los 
israelitas y el combate 
fue violento. Israel fue 
vencido por los 
filisteos, quienes dieron 
muerte a m\u00e1s o menos 
cuatro mil en el campo de 
batalla. {I}3_{/}Cuando el 
pueblo regres\u00f3 al 
campamento, los ancianos 
de Israel se preguntaron: 
"\u00bfPor qu\u00e9 Yav\u00e9 nos 
aplast\u00f3 hoy ante los 
filisteos? \u00a1Vamos a Silo 
y traigamos el arca de 
Dios! Que est\u00e9 aqu\u00ed con 
nosotros y que nos salve 
de nuestros enemigos". 
{I}4_{/}El pueblo mand\u00f3 
entonces a buscar a Silo 
el arca de Yav\u00e9 de los 
ej\u00e9rcitos, que se sienta 
sobre los querubines. Los 
dos hijos de Hel\u00ed, Jofni 
y Finjas, la acompa\u00f1aban.
{I}5_{/}Cuando el arca de 
Yav\u00e9 entr\u00f3 en el 
campamento, todo Israel 
se puso a gritar haciendo 
temblar el suelo. {I}6_{/}Al 
o\u00edr esos gritos, los 
filisteos se dijeron: 
"\u00bfQu\u00e9 significar\u00e1 esa 
inmensa aclamaci\u00f3n en el 
campamento de los 
hebreos?" Cuando supieron 
que el arca de Yav\u00e9 hab\u00eda 
llegado al campamento, 
{I}7_{/}los filisteos 
tuvieron miedo: "Dios ha 
llegado a su campamento, 
dijeron, ay de nosotros, 
porque hasta ahora nunca 
hab\u00eda ocurrido eso. 
{I}8_{/}\u00a1Ay de nosotros! 
\u00bfQui\u00e9n nos librar\u00e1 de la 
mano de esos dioses 
poderosos? \u00bfNo fueron 
ellos los que castigaron 
a los egipcios con toda 
clase de plagas en los 
tiempos del desierto? 
{I}9_{/}\u00a1Animo, filisteos! 
Luchemos como hombres, no 
vayamos a someternos a 
esos hebreos como ellos 
se han sometido a 
nosotros hasta ahora; 
\u00a1seamos valientes y 
luchemos!"
{I}10_{/}Los filisteos 
presentaron batalla; los 
israelitas fueron 
derrotados y cada cual 
huy\u00f3 para su casa. Fue un 
gran desastre: treinta 
mil combatientes cayeron 
de entre las filas de 
Israel. {I}11_{/}El arca de 
Dios cay\u00f3 prisionera y 
los dos hijos de Hel\u00ed, 
Jofni y Finjas, murieron.
{I}12_{/}Un hombre de 
Benjam\u00edn se escap\u00f3 y 
lleg\u00f3 ese mismo d\u00eda a 
Silo, con la ropas hecha 
tiras y la cabeza 
cubierta de polvo. 
{I}13_{/}Cuando lleg\u00f3, Hel\u00ed 
estaba sentado en su 
sill\u00f3n muy cerca del 
camino porque su coraz\u00f3n 
temblaba por el arca de 
Dios. Cuando el hombre 
lleg\u00f3 al pueblo llevando 
la noticia, surgi\u00f3 de 
all\u00ed una gran 
lamentaci\u00f3n. {I}14_{/}Cuando 
Hel\u00ed la oy\u00f3, pregunt\u00f3: 
"\u00bfA qu\u00e9 se debe esa 
lamentaci\u00f3n?" El hombre 
corri\u00f3 donde Hel\u00ed para 
comunic\u00e1rselo; {I}15_{/}\u00e9l 
ten\u00eda entonces noventa y 
ocho a\u00f1os, su mirada 
estaba fija y ya no ve\u00eda. 
{I}16_{/}El mensajero dijo a 
Hel\u00ed: "Vengo del campo de 
batalla, hoy mismo hu\u00ed de 
las l\u00edneas". Hel\u00ed le 
pregunt\u00f3: "\u00bfQu\u00e9 pas\u00f3, 
hijo m\u00edo?" {I}17_{/}El 
mensajero respondi\u00f3: 
"Israel huy\u00f3 ante los 
filisteos, fue una 
terrible derrota para el 
pueblo. Tus dos hijos 
murieron tambi\u00e9n y el 
arca de Dios fue 
capturada". {I}18_{/}En 
cuanto mencion\u00f3 el arca 
de Dios, Hel\u00ed cay\u00f3 de 
espaldas de su silla, 
atraves\u00e1ndose en la 
puerta. Se rompi\u00f3 la nuca 
y muri\u00f3, porque el viejo 
era pesado. Hab\u00eda juzgado 
a Israel durante cuarenta 
a\u00f1os.
{I}19_{/}Su nuera, la mujer 
de Finjas, estaba 
embarazada y a punto de 
dar a luz. Al saber la 
captura del arca de Dios, 
la muerte de su suegro y 
de su marido, le vinieron 
los dolores, se puso en 
cuclillas y dio a luz. 
{I}20_{/}Las mujeres que la 
asist\u00edan, al verla que 
estaba a punto de morir, 
le dijeron: "\u00a1Animo! 
\u00a1Animo! \u00a1Has dado a luz 
un ni\u00f1o! Pero ella no 
respondi\u00f3 ni puso 
atenci\u00f3n. {I}21_{/}Puso al 
ni\u00f1o el nombre de Icabod 
(\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 la Gloria?) 
porque dijo: "La Gloria 
ha sido arrancada de 
Israel". Pensaba tanto en 
el Arca como en su suegro 
y en su marido. {I}22_{/}Al 
decir: "La Gloria", se 
refer\u00eda al arca de Dios".
{1}5{/}

{I}1_{/}Los filisteos que 
hab\u00edan capturado el arca 
de Dios la llevaron de 
Eben-Ha-Ezer a Asdod. 
{I}2_{/}Tomaron el arca de 
Dios y la pusieron en el 
templo de Dag\u00f3n al lado 
de la estatua de Dag\u00f3n. 
{I}3_{/}A la ma\u00f1ana 
siguiente, cuando se 
levantaron los habitantes 
de Asdod, muy temprano, 
Dag\u00f3n estaba en el suelo: 
estaba ca\u00eddo con su cara 
delante del arca de Yav\u00e9. 
Lo levantaron y lo 
pusieron de nuevo en su 
lugar. {I}4_{/}A la ma\u00f1ana 
siguiente, cuando se 
levantaron, Dag\u00f3n estaba 
de nuevo en el suelo 
delante del arca de Yav\u00e9. 
El tronco estaba en su 
lugar, pero le faltaban 
la cabeza y las dos manos 
que estaban tiradas en el 
umbral; {I}5_{/}es por eso 
que los sacerdotes de 
Dag\u00f3n y todos los que 
entran en el templo de 
Dag\u00f3n en Asdod, a\u00fan hoy, 
no pisan el umbral de 
Dag\u00f3n.
{I}6_{/}La mano de Yav\u00e9 se 
dej\u00f3 caer sobre los 
habitantes de Asdod, los 
atorment\u00f3 y les envi\u00f3 
tumores tanto a Asdod 
como a sus alrededores. 
{I}7_{/}Al ver lo que les 
pasaba, dijeron: "Que el 
arca del Dios de Israel 
no quede m\u00e1s con nosotros 
: vean c\u00f3mo ha tenido 
pesada la mano con 
nosotros y con nuestro 
dios Dag\u00f3n". {I}8_{/}Mandaron 
pues una citaci\u00f3n a todos 
los pr\u00edncipes de los 
filisteos y los reunieron 
en su ciudad. Les 
dijeron: "\u00bfQu\u00e9 haremos 
con el arca del Dios de 
Israel?" Los dem\u00e1s 
respondieron: "El arca 
del Dios de Israel ir\u00e1 a 
Gat". Llevaron all\u00e1 el 
arca del Dios de Israel.
{I}9_{/}Pero, apenas llegaron 
con ella, el peso de la 
mano de Dios se hizo 
sentir en la ciudad: se 
produjo un gran p\u00e1nico. 
Castig\u00f3 a los habitantes, 
desde el m\u00e1s chico al m\u00e1s 
grande, haci\u00e9ndoles salir 
tumores. {I}10_{/}Enviaron 
entonces el arca de Dios 
a Ecr\u00f3n; pero cuando el 
arca de Dios lleg\u00f3 a 
Ecr\u00f3n, los habitantes de 
la ciudad se pusieron a 
gritar: "\u00a1Nos han tra\u00eddo 
el arca del Dios de 
Israel para que 
perezcamos nosotros y 
nuestro pueblo!" {I}11_{/}Se 
reunieron todos los 
pr\u00edncipes de los 
filisteos: "Devolvamos el 
arca del Dios de Israel, 
dijeron, que vuelva al 
lugar de donde vino. 
Porque si no, vamos a 
morir nosotros y nuestro 
pueblo". Se hab\u00eda 
producido en toda la 
ciudad un p\u00e1nico terrible 
pues la mano de Dios se 
hab\u00eda vuelto muy pesada. 
{I}12_{/}Los que no mor\u00edan se 
llenaban de tumores, y 
desde la ciudad sub\u00eda al 
cielo una gran 
lamentaci\u00f3n.
{1}6{/}

{I}1_{/}El arca de Yav\u00e9 
estuvo siete meses en 
territorio filisteo. 
{I}2_{/}Los filisteos 
llamaron finalmente a los 
sacerdotes y a los 
adivinos: "\u00bfQu\u00e9 haremos 
con el arca de Yav\u00e9?, 
dijeron, d\u00edgannos c\u00f3mo 
debemos devolverla a su 
lugar". {I}3_{/}Estos 
respondieron: "Si 
devuelven el arca del 
Dios de Israel, no la 
devuelvan sola; h\u00e1ganle 
una ofrenda de 
reparaci\u00f3n, de ese modo 
sanar\u00e1n ustedes y sabr\u00e1n 
por qu\u00e9 se abati\u00f3 sobre 
ustedes la mano de Dios". 
{I}4_{/}Les preguntaron 
tambi\u00e9n: "\u00bfQu\u00e9 reparaci\u00f3n 
podr\u00edamos enviar?" Los 
adivinos dijeron: "Cinco 
tumores de oro y cinco 
ratas de oro, de acuerdo 
al n\u00famero de los 
pr\u00edncipes de los 
filisteos, pues la misma 
plaga los hiri\u00f3 a ustedes 
y a sus pr\u00edncipes. 
{I}5_{/}Hagan estatuas de sus 
tumores y de las ratas 
que asolan su pa\u00eds, y den 
gloria al Dios de Israel. 
A lo mejor as\u00ed dejar\u00e1 su 
mano de castigarlos, 
tanto a ustedes como a 
sus dioses y a su pa\u00eds. 
{I}6_{/}\u00bfPor qu\u00e9 son tan 
testarudos como los 
egipcios y su Fara\u00f3n? 
Dios los castig\u00f3 de tal 
manera que al final 
tuvieron que dejarlos 
partir.
{I}7_{/}Por lo que toca a 
ustedes, preparen ahora 
una carreta nueva, tomen 
dos vacas que todav\u00eda 
est\u00e9n dando leche a sus 
cr\u00edas y que nunca han 
sido enyugadas. Enyugar\u00e1n 
las vacas a la carreta y 
dejar\u00e1n en el establo a 
sus terneros. {I}8_{/}Tomar\u00e1n 
el arca de Yav\u00e9 y la 
pondr\u00e1n en la carreta, y 
los objetos de oro que le 
ofrecer\u00e1n en reparaci\u00f3n 
los pondr\u00e1n en un cofre 
al lado del Arca, y 
dejar\u00e1n que se vayan. 
{I}9_{/}Miren entonces. Si el 
Arca se va a su pa\u00eds en 
direcci\u00f3n a Bet-Sem\u00e9s, su 
Dios fue seguramente el 
que nos trajo estas 
plagas. Si no, sabremos 
que no fue su mano la que 
nos castig\u00f3, sino que 
todo esto nos pas\u00f3 por 
casualidad".
{I}10_{/}Lo hicieron pues 
as\u00ed: tomaron dos vacas 
que todav\u00eda daban leche a 
sus terneros, las 
enyugaron a la carreta y 
dejaron a sus cr\u00edas en el 
establo. {I}11_{/}Pusieron el 
arca de Yav\u00e9 en la 
carreta junto con el 
cofre que conten\u00eda las 
ratas de oro y las 
estatuas de los tumores. 
{I}12_{/}Inmediatamente las 
vacas se fueron por el 
camino a Bet-Sem\u00e9s; 
segu\u00edan su camino 
mugiendo, sin apartarse a 
derecha ni a izquierda. 
Los pr\u00edncipes de los 
filisteos las siguieron 
hasta la frontera con 
Bet-Sem\u00e9s.
{I}13_{/}La gente de Bet-
Sem\u00e9s estaba cosechando 
el trigo en la llanura. 
Al levantar la vista, 
divisaron el Arca y muy 
contentos salieron a su 
encuentro. {I}14_{/}Cuando la 
carreta lleg\u00f3 al campo de 
Josu\u00e9 de Bet-Sem\u00e9s, se 
detuvo. Hab\u00eda all\u00ed una 
gran roca. Partieron la 
madera de la carreta y 
ofrecieron las vacas como 
holocausto a Yav\u00e9. 
{I}15_{/}Los levitas hab\u00edan 
bajado el arca de Yav\u00e9 
junto con el cofre que 
estaba a su lado y que 
conten\u00eda los objetos de 
oro. Lo pusieron todo 
encima de la roca. Los 
hombres de Bet-Sem\u00e9s 
ofrecieron ese d\u00eda a Yav\u00e9 
holocaustos y 
sacrificios.
{I}16_{/}Los cinco pr\u00edncipes 
de los filisteos fueron 
testigos de todo eso; el 
mismo d\u00eda regresaron a 
Ecr\u00f3n. {I}17_{/}Esta es la 
lista de tumores de oro 
que los filisteos hab\u00edan 
ofrecido como reparaci\u00f3n 
a Yav\u00e9: uno por Asdod, 
uno por Gaza, uno por 
Asquel\u00f3n, uno por Gat y 
uno por Ecr\u00f3n. {I}18_{/}Hab\u00eda 
tantas ratas de oro 
cuantas ciudades, 
contando las ciudades 
fortificadas de los cinco 
pr\u00edncipes y tambi\u00e9n las 
aldeas. La gran roca en 
la que se deposit\u00f3 el 
arca de Yav\u00e9 conserva su 
recuerdo: todav\u00eda est\u00e1 
all\u00ed en el campo de Josu\u00e9 
de Bet-Sem\u00e9s.
{I}19_{/}Los hijos de 
Jecon\u00edas, de Bet-Sem\u00e9s, 
no participaron en la 
fiesta cuando volvieron a 
ver el arca de Yav\u00e9. Yav\u00e9 
castig\u00f3 a setenta de 
ellos y el pueblo hizo 
duelo porque Yav\u00e9 lo 
hab\u00eda corregido 
duramente. {I}20_{/}Entonces 
la gente de Bet-Sem\u00e9s se 
dijo: "\u00bfQui\u00e9n podr\u00e1 
comparecer ante Yav\u00e9, el 
Dios Santo? \u00bfA d\u00f3nde 
podr\u00edamos enviar el 
Arca?" {I}21_{/}Mandaron 
mensajeros a los 
habitantes de Quiriat-
Yearim: "Los filisteos, 
les dec\u00edan, han devuelto 
el arca de Yav\u00e9, bajen y 
ll\u00e9vensela a su casa".
{1}7{/}

{I}1_{/}La gente de Quiriat-
Yearim fue y subi\u00f3 el 
arca de Yav\u00e9. La dejaron 
en la casa de Abinadab en 
la colina, y consagraron 
a su hijo Eleazar como 
guardi\u00e1n del arca de 
Yav\u00e9.
SAMUEL LIBERA A ISRAEL{/}

{I}2_{/}Transcurrieron 
muchos a\u00f1os desde que el 
Arca fue instalada en 
Quiriat-Yearim; cerca de 
veinte. Todo el pueblo de 
Israel se volvi\u00f3 entonces 
a Yav\u00e9. {I}3_{/}Samuel 
declar\u00f3 a todo el pueblo 
de Israel: "Si realmente 
ustedes quieren volver a 
Yav\u00e9, quiten de en medio 
de ustedes los dioses 
extranjeros y las 
Astart\u00e9s. Pongan su 
coraz\u00f3n en Yav\u00e9 y s\u00f3lo 
s\u00edrvanlo a \u00e9l; s\u00f3lo as\u00ed 
los librar\u00e1 de las manos 
de los filisteos". 
{I}4_{/}Los israelitas se 
desprendieron de los 
Baales y de las Astart\u00e9s 
para servir s\u00f3lo a Yav\u00e9.
{I}5_{/}Samuel a\u00f1adi\u00f3: 
"Re\u00fanase todo Israel en 
Misp\u00e1: all\u00ed interceder\u00e9 
por ustedes a Yav\u00e9". 
{I}6_{/}Se reunieron en 
Misp\u00e1. Sacaron agua la 
que derramaron delante de 
Yav\u00e9, y ayunaron todo el 
d\u00eda, porque reconoc\u00edan 
que hab\u00edan pecado contra 
Yav\u00e9. Y all\u00ed, en Misp\u00e1, 
Samuel actu\u00f3 como jefe de 
los israelitas.
{I}7_{/}Cuando los filisteos 
supieron que los 
israelitas se hab\u00edan 
reunido en Misp\u00e1, se 
pusieron en marcha para 
atacar a Israel. Los 
israelitas al saberlo, 
tuvieron miedo de los 
filisteos. {I}8_{/}Dijeron 
entonces a Samuel: "No 
dejes de suplicar a Yav\u00e9 
nuestro Dios por nosotros 
para que nos salve de las 
manos de los filisteos". 
{I}9_{/}Samuel tom\u00f3 entonces 
un corderito y lo ofreci\u00f3 
en holocausto a Yav\u00e9. 
Samuel suplic\u00f3 a Yav\u00e9 por 
Israel, y Yav\u00e9 lo 
escuch\u00f3.
{I}10_{/}Mientras Samuel 
ofrec\u00eda el sacrificio, 
los filisteos se 
acercaron para atacar a 
Israel, pero ese d\u00eda Yav\u00e9 
tron\u00f3 con gran fuerza 
contra los filisteos. 
Salieron huyendo y fueron 
vencidos por Israel. 
{I}11_{/}Los israelitas 
salieron de Misp\u00e1 y 
persiguieron a los 
filisteos; los acosaron 
hasta m\u00e1s abajo de Bet-
Car.
{I}12_{/}Samuel tom\u00f3 entonces 
una gran piedra y la puso 
entre Misp\u00e1 y Yesana, y 
le puso el nombre de 
Eben-Ha-Ezer, porque 
dijo: "Hasta aqu\u00ed lleg\u00f3 
Yav\u00e9 con su socorro". 
{I}13_{/}Los filisteos hab\u00edan 
sido humillados y no 
regresaron m\u00e1s al 
territorio de Israel. La 
mano de Israel se dej\u00f3 
sentir pesada sobre los 
filisteos durante toda la 
vida de Samuel. 
{I}14_{/}Israel recuper\u00f3 los 
pueblos que le hab\u00edan 
conquistado los filisteos 
desde Ecr\u00f3n a Gat; Israel 
logr\u00f3 que su territorio 
quedara libre de las 
manos de los filisteos. 
Entonces hubo paz entre 
Israel y los amoreos.
{I}15_{/}Samuel fue el juez 
de Israel durante toda su 
vida. {I}16_{/}Cada a\u00f1o hac\u00eda 
una gira por Betel, 
Guilgal y Misp\u00e1 y desde 
all\u00ed gobernaba a Israel. 
{I}17_{/}Luego se volv\u00eda a 
Ram\u00e1 donde estaba su casa 
y desde all\u00ed tambi\u00e9n 
gobernaba a Israel. En 
Ram\u00e1 levant\u00f3 un altar 
para Yav\u00e9.
EL PUEBLO PIDE UN REY. 
SAMUEL DENUNCIA LA 
TIRAN\u00cdA{/}

{1}8{/}

{I}1_{/}Cuando Samuel fue 
de edad, estableci\u00f3 a sus 
hijos como jueces de 
Israel. {I}2_{/}El mayor se 
llamaba Joel y el menor, 
Abiya; gobernaban desde 
Bersab\u00e9. {I}3_{/}Pero sus 
hijos no siguieron su 
ejemplo, se dejaron 
seducir por el dinero, y 
en vez de hacer justicia 
aceptaban cohechos. 
{I}4_{/}Todos los ancianos de 
Israel se congregaron en 
la casa de Samuel en 
Ram\u00e1. {I}5_{/}Le dijeron: "Te 
has vuelto viejo y tus 
hijos no siguen tus 
pasos, ya es tiempo de 
que nos des un rey para 
que nos gobierne como se 
hace en todas las 
naciones".
{I}6_{/}Lo que disgust\u00f3 a 
Samuel fue: "\u00a1Danos un 
rey para que nos 
gobierne!" Samuel se 
dirigi\u00f3 entonces a Yav\u00e9, 
{I}7_{/}y Yav\u00e9 dijo a Samuel: 
"Atiende a todo lo que te 
dice este pueblo, porque 
no es a ti a quien 
rechazan sino a m\u00ed. Ya no 
quieren que reine sobre 
ellos. {I}8_{/}Act\u00faan contigo 
como lo han hecho siempre 
conmigo, desde el d\u00eda en 
que los saqu\u00e9 de Egipto, 
cuando me abandonaron y 
sirvieron a dioses 
extranjeros. {I}9_{/}Acoge su 
demanda, pero diles bien 
c\u00f3mo mandar\u00e1 el rey que 
los gobernar\u00e1".
{I}10_{/}Samuel transmiti\u00f3 a 
la gente que le hab\u00eda 
pedido un rey todas las 
palabras de Yav\u00e9. {I}11_{/}Y 
les dijo: "Miren c\u00f3mo 
mandar\u00e1 el rey que 
reinar\u00e1 sobre ustedes: 
tomar\u00e1 a los hijos de 
ustedes para que cuiden 
de sus carros y de sus 
caballos y corran delante 
de su carro. {I}12_{/}Los 
tomar\u00e1 como jefes de mil 
y jefes de cincuenta, los 
tomar\u00e1 para que trabajen 
sus campos, para que 
cosechen su trigo, para 
que fabriquen sus armas 
de guerra y los arneses 
de sus carros. 
{I}13_{/}Tomar\u00e1 a las hijas 
de ustedes para que sean 
sus perfumistas, sus 
cocineras o sus 
panaderas. {I}14_{/}Tomar\u00e1 lo 
mejor de los campos, de 
las vi\u00f1as y de los 
olivares de ustedes y se 
lo dar\u00e1 a sus servidores. 
{I}15_{/}Cobrar\u00e1 el diezmo de 
sus cosechas y de su uva 
para d\u00e1rselo a sus 
eunucos y a sus 
servidores. {I}16_{/}Tomar\u00e1 
lo mejor de sus 
sirvientes, de sus 
sirvientas, de sus 
j\u00f3venes, de sus burros y 
los emplear\u00e1 en sus 
trabajos. {I}17_{/}Les 
cobrar\u00e1 el diezmo de su 
ganado y ustedes pasar\u00e1n 
a ser sus esclavos. 
{I}18_{/}Entonces se 
lamentar\u00e1n a causa del 
rey que se eligieron, 
pero ese d\u00eda Yav\u00e9 no les 
responder\u00e1".
{I}19_{/}El pueblo no quiso 
hacerle caso a Samuel. Le 
dijeron: "No importa, 
queremos un rey. {I}20_{/}As\u00ed 
seremos como todas las 
naciones, nuestro rey nos 
gobernar\u00e1; ir\u00e1 al frente 
de nosotros y comandar\u00e1 
nuestras guerras".
{I}21_{/}Samuel oy\u00f3 todas las 
palabras del pueblo y las 
transmiti\u00f3 a Yav\u00e9. 
{I}22_{/}Yav\u00e9 dijo entonces a 
Samuel: "Hazle caso a ese 
pueblo y dale un rey". Y 
Samuel dijo a los hombres 
de Israel: "V\u00e1yase cada 
uno a su pueblo".
{1}9{/}

{I}1_{/}Hab\u00eda un hombre 
que se llamaba Quis, hijo 
de Seor, hijo de Becoral, 
hijo de Afiaj, de la 
tribu de Benjam\u00edn. Viv\u00eda 
en Guibea de Benjam\u00edn y 
era un hombre valeroso. 
{I}2_{/}Sa\u00fal, su hijo, era 
joven y buen mozo, no 
podr\u00eda haberse encontrado 
un hombre m\u00e1s hermoso en 
Israel: era m\u00e1s alto que 
todos los dem\u00e1s por una 
cabeza.
{I}3_{/}Como se perdieran las 
burras de Quis, el padre 
de Sa\u00fal, aqu\u00e9l dijo a su 
hijo Sa\u00fal: "Ll\u00e9vate 
contigo a uno de los 
sirvientes y anda a 
buscar las burras". 
{I}4_{/}Fueron a la monta\u00f1a 
de Efra\u00edn y atravesaron 
el territorio de Salisa, 
pero no encontraron nada. 
Atravesaron luego el 
territorio de Saalim, 
pero tampoco estaban 
all\u00ed. Recorrieron el 
territorio de Benjam\u00edn 
sin hallar nada. 
{I}5_{/}Cuando llegaron al 
territorio de Suf, Sa\u00fal 
dijo a su sirviente: 
"Mejor regresemos, pues 
nuestro padre se va a 
preocupar m\u00e1s por 
nosotros que por las 
burras". {I}6_{/}El sirviente 
le respondi\u00f3: "En ese 
pueblo hay un hombre de 
Dios. Es un hombre muy 
estimado, todo lo que 
predice ocurre. Vamos a 
verlo, a lo mejor nos 
indica el camino que 
debemos seguir".
{I}7_{/}Sa\u00fal dijo al 
muchacho: "Si vamos a 
verlo, \u00bfqu\u00e9 podremos 
ofrecer a ese hombre? Ya 
no tenemos pan en 
nuestros bolsos y no 
tenemos ning\u00fan regalo que 
ofrecer al hombre de 
Dios. \u00bfQu\u00e9 podemos 
obsequiarle?" {I}8_{/}El 
sirviente le respondi\u00f3: 
"Me queda todav\u00eda un 
cuarto de siclo de plata, 
se lo dar\u00e9 a ese hombre 
de Dios para que nos 
indique el camino". 
{I}10_{/}Sa\u00fal dijo a su 
sirviente: "Tienes la 
raz\u00f3n, vamos para all\u00e1". 
Y se dirigieron al pueblo 
donde estaba el hombre de 
Dios.
SAMUEL CONSAGRA A SA\u00daL{/}

{I}11_{/}En el camino que 
sub\u00eda al pueblo se 
encontraron con algunas 
j\u00f3venes que iban a buscar 
agua. Les preguntaron: 
"\u00bfEst\u00e1 all\u00ed el vidente?" 
{I}9_{/}Porque antes se dec\u00eda 
en Israel: "Vamos donde 
el vidente" para decir 
que iban a consultar a 
Dios. Porque no se 
hablaba de profetas como 
ahora sino de videntes. 
{I}12_{/}Ellas respondieron: 
"S\u00ed, est\u00e1 all\u00ed; acaba de 
llegar a la ciudad, 
porque hoy se har\u00e1 un 
sacrificio por el pueblo 
en el santuario alto. 
{I}13_{/}Apenas lleguen a la 
ciudad, vayan 
inmediatamente a verlo 
antes de que suba al 
santuario para la comida, 
porque el pueblo no 
comer\u00e1 antes de que 
llegue. El es quien debe 
ofrecer el sacrificio y 
los invitados s\u00f3lo 
comer\u00e1n despu\u00e9s. Suban 
pues r\u00e1pido, para que lo 
encuentren".
{I}14_{/}Siguieron caminando 
a la ciudad, y apenas 
entraron, se encontraron 
con Samuel: sal\u00eda para ir 
al santuario. {I}15_{/}Ahora 
bien, la v\u00edspera de la 
llegada de Sa\u00fal, Yav\u00e9 
hab\u00eda hecho una 
revelaci\u00f3n a Samuel: 
{I}16_{/}Ma\u00f1ana a esta hora 
te enviar\u00e9 a un hombre 
del territorio de 
Benjam\u00edn, al que 
consagrar\u00e1s como jefe de 
mi pueblo Israel. Ese 
hombre va a salvar a mi 
pueblo de las manos de 
los filisteos, porque he 
visto la aflicci\u00f3n de mi 
pueblo y su clamor ha 
subido hasta m\u00ed".
{I}17_{/}Cuando Samuel divis\u00f3 
a Sa\u00fal, Yav\u00e9 le dijo: 
"Ese es el hombre de que 
te habl\u00e9, \u00e9l gobernar\u00e1 a 
mi pueblo". {I}18_{/}Sa\u00fal se 
dirigi\u00f3 a Samuel que 
estaba en medio de la 
puerta y le pregunt\u00f3: 
"\u00bfPodr\u00edas indicarme d\u00f3nde 
est\u00e1 la casa del 
vidente?"
{I}19_{/}Samuel respondi\u00f3 a 
Sa\u00fal: "Yo soy el vidente, 
sube delante de m\u00ed al 
Lugar Alto. Ustedes 
comer\u00e1n ahora conmigo, y 
ma\u00f1ana te dir\u00e9 todo lo 
que te preocupa; luego 
dejar\u00e9 que te vayas. 
{I}20_{/}Sobre todo no te 
preocupes por las burras 
que perdiste hace tres 
d\u00edas, porque ya las 
hallaron. Pero \u00bfpara 
qui\u00e9n ser\u00e1n los primeros 
puestos en Israel? \u00bfTal 
vez para ti y la casa de 
tu padre?" {I}21_{/}Sa\u00fal 
respondi\u00f3: "Soy de la 
tribu de Benjam\u00edn, la m\u00e1s 
peque\u00f1a de las tribus de 
Israel, y en la tribu de 
Benjam\u00edn mi familia es la 
m\u00e1s peque\u00f1a. \u00bfPor qu\u00e9 me 
dices esas palabras?"
{I}22_{/}Samuel hizo pasar a 
Sa\u00fal y a su sirviente al 
sal\u00f3n donde hab\u00eda unos 
treinta invitados, y les 
dio el primer puesto. 
{I}23_{/}Luego Samuel dijo al 
cocinero: "La parte que 
te pas\u00e9 para que la 
pusieras aparte, s\u00edrvela 
ahora". {I}24_{/}El cocinero 
sac\u00f3 entonces la paleta y 
todo lo que la rodea y la 
puso delante de Sa\u00fal. 
Samuel le dijo: "Ante ti 
tienes la parte que se 
puso aparte, c\u00f3mela". Y 
ese d\u00eda Sa\u00fal comi\u00f3 con 
Samuel.
{I}25_{/}Cuando bajaron del 
santuario a la ciudad, 
prepararon a Sa\u00fal una 
cama en la terraza {I}26_{/}y 
se acost\u00f3 all\u00ed. Al 
amanecer Samuel llam\u00f3 a 
Sa\u00fal, que estaba en la 
terraza, y le dijo: 
"Lev\u00e1ntate porque te voy 
a indicar tu camino". 
Sa\u00fal se levant\u00f3 y ambos, 
\u00e9l y Samuel, salieron. 
{I}27_{/}Cuando se acercaban 
a la salida de la ciudad, 
Samuel dijo a Sa\u00fal: "Dile 
a tu sirviente que se 
adelante un poco, pero t\u00fa 
qu\u00e9date aqu\u00ed para que te 
comunique una palabra de 
Dios".
{1}10{/}

{I}1_{/}Samuel tom\u00f3 su alcuza 
de aceite y la derram\u00f3 
sobre la cabeza de Sa\u00fal, 
luego lo abraz\u00f3 y le 
dijo: "Yav\u00e9 te ha 
consagrado como jefe de 
su pueblo Israel. T\u00fa 
gobernar\u00e1s el pueblo de 
Yav\u00e9 y t\u00fa lo librar\u00e1s de 
las manos de sus 
enemigos. \u00bfQuieres estar 
seguro de que Yav\u00e9 te 
consagr\u00f3 como jefe de su 
heredad? Estas ser\u00e1n las 
se\u00f1ales: {I}2_{/}Hoy mismo, 
despu\u00e9s que me hayas 
dejado, hallar\u00e1s a dos 
hombres cerca de la tumba 
de Raquel, en el 
territorio de Benjam\u00edn, 
ellos te dir\u00e1n: 
"Encontraron las burras 
que saliste a buscar; tu 
padre ya no est\u00e1 
preocupado ahora por las 
burras sino por ustedes, 
y se pregunta qu\u00e9 hacer 
por su hijo". 
{I}3_{/}Seguir\u00e1s tu camino y 
llegar\u00e1s a la Encina de 
Tabor. All\u00ed te 
encontrar\u00e1s con tres 
hombres que van al 
santuario de Dios en 
Betel. Uno llevar\u00e1 tres 
cabritos, otro, tres 
panes redondos, y el 
\u00faltimo, un cuero de vino. 
{I}4_{/}Te saludar\u00e1n y te 
dar\u00e1n dos panes, los que 
t\u00fa aceptar\u00e1s. {I}5_{/}Despu\u00e9s 
llegar\u00e1s a Guibea de 
Dios, donde hay un 
comisario filisteo. En 
cuanto entres al pueblo, 
te cruzar\u00e1s con una banda 
de profetas que bajan del 
santuario alto con arpas, 
tamboriles, flautas y 
c\u00edtaras, en actitud de 
profetizar. {I}6_{/}Entonces 
te tomar\u00e1 el esp\u00edritu de 
Yav\u00e9 y ser\u00e1s cambiado en 
otro hombre.
{I}7_{/}Cuando se cumplan 
estas se\u00f1ales, t\u00fa har\u00e1s 
lo que mejor te parezca, 
porque Dios est\u00e1 contigo. 
{I}8_{/}T\u00fa llegar\u00e1s primero 
que yo a Guilgal, y all\u00ed 
me reunir\u00e9 contigo para 
ofrecer holocaustos y 
sacrificios de comuni\u00f3n. 
Me esperar\u00e1s all\u00ed siete 
d\u00edas y despu\u00e9s te dar\u00e9 a 
conocer lo que tienes que 
hacer".
{I}9_{/}Apenas Sa\u00fal volvi\u00f3 la 
espalda para alejarse de 
Samuel, Dios le cambi\u00f3 el 
coraz\u00f3n y ese mismo d\u00eda 
se cumplieron todas las 
se\u00f1ales. {I}10_{/}Al llegar a 
Guibea, Sa\u00fal y su 
sirviente se encontraron 
con la banda de profetas: 
el esp\u00edritu de Dios se 
apoder\u00f3 de \u00e9l y se puso a 
profetizar en medio de 
ellos.
{I}11_{/}Al verlo que 
profetizaba junto con los 
profetas, todos los que 
lo conoc\u00edan de antes se 
dec\u00edan unos a otros: 
"\u00bfQu\u00e9 le pas\u00f3 al hijo de 
Quis? \u00bfAs\u00ed que Sa\u00fal entr\u00f3 
a los profetas?" {I}12_{/}Uno 
de ellos respondi\u00f3: "\u00a1De 
gente cuyo padre es un 
don nadie!" Y as\u00ed fue 
como surgi\u00f3 ese refr\u00e1n: 
"\u00a1Sa\u00fal entr\u00f3 a los 
profetas!"
{I}13_{/}Despu\u00e9s que termin\u00f3 
de profetizar, regres\u00f3 a 
su casa. {I}14_{/}Su t\u00edo les 
pregunt\u00f3 a \u00e9l y a su 
sirviente: "\u00bfD\u00f3nde 
anduvieron?" Respondi\u00f3: 
"Hicimos un recorrido 
buscando las burras, pero 
como no las hallamos, 
fuimos a ver a Samuel". 
{I}15_{/}Su t\u00edo le dijo: 
"Cu\u00e9ntame lo que les dijo 
Samuel". {I}16_{/}Sa\u00fal 
respondi\u00f3 a su t\u00edo: 
"Unicamente nos dijo que 
hab\u00edan encontrado las 
burras". No le convers\u00f3 
de lo que Samuel le hab\u00eda 
dicho respecto a la 
realeza.
{I}17_{/}Samuel convoc\u00f3 
al pueblo junto a Yav\u00e9 en 
Misp\u00e1. {I}18_{/}Dijo a los 
israelitas: "Esto dice 
Yav\u00e9, el Dios de Israel: 
"Yo saqu\u00e9 a Israel de 
Egipto, yo los libr\u00e9 de 
las manos de los egipcios 
y de las manos de todos 
los reyes que los 
oprim\u00edan. {I}19_{/}Pero ahora 
ustedes est\u00e1n hastiados 
con su Dios que los salv\u00f3 
de todas sus desgracias y 
de todas sus aflicciones; 
le dijeron: \u00a1Basta, danos 
un rey! Pues bien, 
pres\u00e9ntense ahora ante 
Yav\u00e9 por tribu y por 
familia".
{I}20_{/}Samuel orden\u00f3 
entonces que se acercaran 
todas las tribus de 
Israel y la suerte recay\u00f3 
en la tribu de Benjam\u00edn. 
{I}21_{/}Orden\u00f3 que se 
acercaran las diferentes 
familias de la tribu de 
Benjam\u00edn y la suerte 
recay\u00f3 en la familia de 
Matri. Pidi\u00f3 que se 
acercaran los hombres de 
la familia de Matri, y 
fue elegido a la suerte 
Sa\u00fal, hijo de Quis. Lo 
buscaron pero no lo 
encontraron. 
{I}22_{/}Hicieron entonces 
esta pregunta a Yav\u00e9: 
"\u00a1Vino para ac\u00e1 Sa\u00fal?" 
Yav\u00e9 respondi\u00f3: "Fue a 
esconderse donde est\u00e1 el 
equipaje". {I}23_{/}Corrieron 
all\u00e1 y lo trajeron para 
presentarlo al pueblo: 
\u00a1era m\u00e1s alto que todo el 
mundo por una cabeza! 
{I}24_{/}Samuel dijo a todo 
el pueblo: "Vean al 
elegido de Yav\u00e9. No hay 
nadie como \u00e9l en todo el 
pueblo". Y todos lanzaron 
exclamaciones gritando: 
"\u00a1Viva el rey!"
{I}25_{/}Samuel dijo luego al 
pueblo cu\u00e1les eran los 
derechos del rey y los 
anot\u00f3 en un libro que 
deposit\u00f3 ante Yav\u00e9; 
despu\u00e9s Samuel mand\u00f3 a 
todo el pueblo a su casa. 
{I}26_{/}Sa\u00fal tambi\u00e9n se fue 
a su casa en Guibea y 
algunos hombres 
valientes, a los que Dios 
les hab\u00eda tocado el 
coraz\u00f3n, se fueron con 
\u00e9l. {I}27_{/}Pero hubo gente 
malvada que dijo: "\u00a1Qu\u00e9 
nos va a librar \u00e9se!" Lo 
despreciaron y no le 
ofrecieron ning\u00fan regalo.
{1}11{/}

{I}1_{/}Poco m\u00e1s de un 
mes despu\u00e9s, Najaz el 
amonita puso sitio a 
Yab\u00e9s de Galaad. Toda la 
gente de Yab\u00e9s dijo a 
Najaz: "\u00a1Haz la paz con 
nosotros y te 
serviremos!" {I}2_{/}Pero 
Najaz el amonita 
respondi\u00f3: "Har\u00e9 la paz 
con ustedes con esta 
condici\u00f3n: les sacar\u00e9 a 
todos el ojo derecho, 
para que as\u00ed quede 
humillado todo Israel". 
{I}3_{/}Los ancianos de Yab\u00e9s 
le dijeron: "Danos una 
tregua de siete d\u00edas para 
que mandemos mensajeros a 
todo el territorio de 
Israel, y si nadie viene 
a ayudarnos, nos 
rendiremos a ti".
{I}4_{/}Llegaron los 
mensajeros a Guibea de 
Sa\u00fal y le contaron todo 
el problema al pueblo: 
todo el pueblo lanz\u00f3 una 
gran lamentaci\u00f3n y se 
pusieron a llorar. 
{I}5_{/}Pues bien, en ese 
momento Sa\u00fal regresaba 
del campo arriando sus 
bueyes. Pregunt\u00f3: "\u00bfPor 
qu\u00e9 est\u00e1 llorando as\u00ed el 
pueblo?" Le repitieron 
las palabras de la gente 
de Yab\u00e9s. {I}6_{/}Al o\u00edr Sa\u00fal 
esas palabras se apoder\u00f3 
de \u00e9l el esp\u00edritu de Dios 
y se puso furioso. 
{I}7_{/}Tom\u00f3 el par de 
bueyes, los despedaz\u00f3 y 
distribuy\u00f3 los pedazos 
por todo el territorio de 
Israel por intermedio de 
los mensajeros de Yab\u00e9s; 
estos ten\u00edan el encargo 
de decir: "Al que no 
marche tras Sa\u00fal y tras 
Samuel le har\u00e9 lo que 
hice con estos bueyes". 
Entonces se apoder\u00f3 de 
todo el pueblo el temor 
de Yav\u00e9 y todos marcharon 
como un solo hombre. 
{I}8_{/}Sa\u00fal les pas\u00f3 revista 
en Bezeq, los israelitas 
eran trescientos mil y 
los hombres de Jud\u00e1, 
treinta mil.
{I}9_{/}Entonces despidieron 
a los mensajeros con esta 
respuesta: "Digan esto a 
la gente de Yab\u00e9s de 
Galaad: Ma\u00f1ana, cuando 
comience el sol a 
calentar, recibir\u00e1n 
ayuda". Y los de Yab\u00e9s, 
llenos de alegr\u00eda con 
esta noticia, 
{I}10_{/}dijeron a Najaz: 
"Ma\u00f1ana nos rendiremos a 
ti y ustedes podr\u00e1n hacer 
con nosotros lo que les 
parezca".
{I}11_{/}A la ma\u00f1ana 
siguiente, Sa\u00fal 
distribuy\u00f3 al pueblo en 
tres grupos, los que 
invadieron el campamento 
de los amonitas antes que 
amaneciera y lucharon con 
ellos hasta lo m\u00e1s 
caluroso del d\u00eda. Los que 
no murieron se 
dispersaron y no quedaron 
ni dos de ellos juntos.
{I}12_{/}El pueblo dijo 
entonces a Samuel: 
"\u00bfQui\u00e9nes fueron los que 
se atrevieron a decir: 
Sa\u00fal no reinar\u00e1 sobre 
nosotros? Entr\u00e9ganos a 
esos hombres para que les 
demos muerte". {I}13_{/}Pero 
Samuel respondi\u00f3: "Hoy no 
morir\u00e1 nadie, porque hoy 
es un d\u00eda en que Yav\u00e9 ha 
salvado a Israel". 
{I}14_{/}Samuel a\u00f1adi\u00f3: 
"Vengan y reun\u00e1monos en 
Guilgal: vamos a 
inaugurar la realeza". 
{I}15_{/}Todo el pueblo se 
reuni\u00f3 en Guilgal y all\u00ed 
fue proclamado rey Sa\u00fal 
ante Yav\u00e9. Ofrecieron a 
Yav\u00e9 sacrificios de 
comuni\u00f3n, y fue un d\u00eda de 
gran fiesta para Sa\u00fal y 
para todos los 
israelitas.
SAMUEL SE RETIRA{/}

{1}12{/}

{I}1_{/}Samuel dijo a 
todo Israel: "Los he 
atendido en todo lo que 
me han pedido y les he 
dado un rey. {I}2_{/}Pues 
bien, que el rey se 
encargue ahora de los 
asuntos de ustedes, 
porque yo ya soy viejo, 
tengo blancos los 
cabellos, y mis hijos 
est\u00e1n ahora con ustedes.
Desde mi juventud y hasta 
el d\u00eda de hoy he ido al 
frente de ustedes; 
{I}3_{/}digan, pues, y 
atestig\u00fcen ante Yav\u00e9 y 
ante su elegido si he 
tomado el buey o el burro 
de alguno de ustedes. \u00bfLe 
he robado a alguien o lo 
he maltratado? \u00bfHe 
aceptado alg\u00fan regalo 
para callarme con 
respecto a la conducta de 
tal o cual? Estoy listo a 
devolverlo". {I}4_{/}Todos 
respondieron: "T\u00fa nunca 
nos has maltratado, nunca 
le has robado a nadie ni 
has aceptado regalo de la 
mano de nadie". 
{I}5_{/}Samuel les dijo: 
"Pues bien, Yav\u00e9 es 
testigo y el que acaba de 
ser elegido puede 
atestiguarlo ahora: 
ustedes no tienen nada de 
qu\u00e9 reprocharme". Le 
respondieron: "Ellos son 
testigos".
{I}6_{/}Entonces Samuel dijo 
al pueblo: " Yav\u00e9 es 
testigo, \u00e9l que les dio a 
Mois\u00e9s y a Aar\u00f3n y que 
sac\u00f3 a sus padres del 
pa\u00eds de Egipto. 
{I}7_{/}Comparezcan pues 
conmigo ante el tribunal 
de Yav\u00e9: quiero 
recordarles todo lo bueno 
que ha hecho Yav\u00e9 por 
ustedes y por sus padres. 
{I}8_{/}Cuando Jacob lleg\u00f3 a 
Egipto, los egipcios los 
oprimieron y los padres 
de ustedes clamaron a 
Yav\u00e9. El les mand\u00f3 
entonces a Mois\u00e9s y a 
Aar\u00f3n para sacar a sus 
padres de Egipto e 
instalarlos en este 
lugar. {I}9_{/}Despu\u00e9s de eso 
se olvidaron de Yav\u00e9 su 
Dios, quien permiti\u00f3 que 
cayeran en manos de 
S\u00edsera, el general del 
ej\u00e9rcito de Jasor, en 
manos de los filisteos y 
del rey de Moab que les 
declararon la guerra. 
{I}10_{/}Entonces clamaron a 
Yav\u00e9: Hemos pecado y 
hemos abandonado a Yav\u00e9. 
Hemos servido a los 
Baales y a las Astart\u00e9s, 
l\u00edbranos ahora de manos 
de nuestros enemigos y te 
serviremos.
{I}11_{/}Yav\u00e9 les dio 
entonces a Jerubaal, 
Barac, Jeft\u00e9 y Samuel, 
los libr\u00f3 de sus enemigos 
y les volvi\u00f3 a dar la 
paz. {I}12_{/}Sin embargo, 
cuando vieron ustedes a 
Najaz, rey de los 
amoneos, marchar con su 
ej\u00e9rcito contra ustedes, 
me dijeron: \u00a1No! 
Necesitamos un rey que 
gobierne sobre nosotros. 
Y sin embargo Yav\u00e9, su 
Dios, reinaba sobre 
ustedes.
{I}13_{/}Yav\u00e9 les ha dado 
ahora al rey que ustedes 
se eligieron. Si temen a 
Yav\u00e9 y le sirven, si le 
obedecen sin rebelarse 
contra sus \u00f3rdenes, 
{I}14_{/}si ustedes y el rey 
que reina sobre ustedes 
siguen a Yav\u00e9 su Dios, 
todo ir\u00e1 bien. {I}15_{/}Pero 
si no obedecen a Yav\u00e9, si 
se rebelan contra sus 
\u00f3rdenes, la mano de Yav\u00e9 
se har\u00e1 pesada para 
ustedes y para su rey.
{I}16_{/}No se vayan todav\u00eda, 
para que vean este gran 
prodigio que Yav\u00e9 va a 
realizar ante sus ojos. 
{I}17_{/}\u00bfNo es ahora la 
cosecha del trigo? Pues 
bien, voy a invocar a 
Yav\u00e9 y \u00e9l va a mandar 
truenos y lluvia. 
Entonces comprender\u00e1n que 
cometieron un gran pecado 
con Yav\u00e9 al pedirle un 
rey".
{I}18_{/}Samuel invoc\u00f3 a Yav\u00e9 
y Yav\u00e9 mand\u00f3 ese mismo 
d\u00eda truenos y lluvia. 
Todo el pueblo se llen\u00f3 
de temor ante Yav\u00e9 y ante 
Samuel. {I}19_{/}El pueblo 
dec\u00eda a Samuel: 
"Intercede ante Yav\u00e9 tu 
Dios por tus siervos, 
para que no muramos, 
porque al pedir un rey 
hemos llegado al colmo de 
nuestros pecados".
{I}20_{/}Samuel dijo al 
pueblo: "No teman. Es 
cierto que cometieron un 
pecado, pero no se 
aparten de Yav\u00e9 y 
s\u00edrvanlo de todo coraz\u00f3n. 
{I}21_{/}Si se apartan de \u00e9l, 
\u00bfa qui\u00e9n seguir\u00e1n? A 
\u00eddolos que son nada, ni 
nada valen, que son 
incapaces de salvarlos 
porque nada son. 
{I}22_{/}Pero Yav\u00e9 no 
abandonar\u00e1 a su pueblo 
porque ser\u00eda desacreditar 
a su nombre, despu\u00e9s de 
lo que ha hecho por su 
propio pueblo. {I}23_{/}En 
cuanto a m\u00ed, si dejara de 
orar por ustedes, pecar\u00eda 
contra Yav\u00e9; les indicar\u00e9 
pues el camino bueno y 
derecho. {I}24_{/}Ustedes 
teman a Yav\u00e9, s\u00edrvanle 
sinceramente, desde el 
fondo de su coraz\u00f3n, 
ahora que lo han visto 
hacer cosas tan 
extraordinarias. {I}25_{/}Si 
hacen el mal, ciertamente 
que perecer\u00e1n ustedes y 
su rey.
{1}13{/}

{I}1_{/}Sa\u00fal era rey y 
gobernaba a Israel. 
{I}2_{/}Se eligi\u00f3 a tres mil 
hombres de entre los 
israelitas; dos mil 
estaban con \u00e9l en Micm\u00e1s 
y en la monta\u00f1a de Betel, 
y los mil restantes se 
los confi\u00f3 a Jonat\u00e1n, en 
Guibea de Benjam\u00edn. Por 
lo que toca a los dem\u00e1s, 
Sa\u00fal los mand\u00f3 de vuelta 
a su tienda.
{I}3_{/}Jonat\u00e1n mat\u00f3 al jefe 
de los filisteos que 
estaba en Guibea, y los 
filisteos supieron la 
noticia. {I}4_{/}Sa\u00fal orden\u00f3 
entonces que se tocara el 
cuerno en todo el pa\u00eds 
para decir: "\u00a1S\u00e9panlo los 
hebreos!" Y todo Israel 
supo la noticia: "Sa\u00fal 
mat\u00f3 al jefe de los 
filisteos, Israel se ha 
vuelto odioso para los 
filisteos". 
Inmediatamente se reuni\u00f3 
el pueblo tras Sa\u00fal en 
Guilgal.
EL PECADO DE SA\u00daL{/}

{I}5_{/}Los filisteos se 
movilizaron para atacar a 
Israel. Ten\u00edan tres mil 
carros y seis mil 
jinetes, su pueblo era 
tan numeroso como la 
arena de la orilla del 
mar. Subieron para 
acampar en Micm\u00e1s, al 
este de Bet-Av\u00e9n. {I}6_{/}Los 
israelitas tuvieron que 
retroceder. Al verse en 
peligro se escond\u00edan en 
las cavernas, los 
matorrales, las rocas, 
las grutas y en las 
cisternas. {I}7_{/}Algunos 
hebreos atravesaron el 
Jord\u00e1n rumbo a Gad y al 
territorio de Galaad. 
Sa\u00fal estaba todav\u00eda 
esperando en Guilgal, 
pero todo el pueblo que 
estaba con \u00e9l temblaba.
{I}8_{/}Sa\u00fal esper\u00f3 siete 
d\u00edas de acuerdo al plazo 
que hab\u00eda fijado Samuel, 
pero como Samuel no 
llegaba nunca a Guilgal, 
la gente comenz\u00f3 a irse. 
{I}9_{/}Entonces Sa\u00fal dijo: 
"Tr\u00e1iganme el holocausto 
y los sacrificios de 
comuni\u00f3n". Y \u00e9l ofreci\u00f3 
el holocausto. 
{I}10_{/}Reci\u00e9n acababa de 
ofrecer el holocausto, 
cuando lleg\u00f3 Samuel. Sa\u00fal 
sali\u00f3 a su encuentro para 
saludarlo.
{I}11_{/}Samuel le dijo: 
"\u00bfQu\u00e9 hiciste?" Y Sa\u00fal le 
respondi\u00f3: "Vi que la 
gente empezaba a irse 
porque t\u00fa no llegabas 
para la fecha convenida, 
y ya los filisteos se 
reun\u00edan en Micm\u00e1s. 
{I}12_{/}Entonces me dije: 
Los filisteos van a bajar 
a atacarme en Guilgal sin 
que haya tenido tiempo 
para implorar a Yav\u00e9. Por 
eso decid\u00ed ofrecer un 
sacrificio por mi 
cuenta".
{I}13_{/}Samuel le dijo: "Te 
has portado como un 
tonto: no cumpliste la 
orden que te hab\u00eda dado 
Yav\u00e9 tu Dios cuando te 
dijo que te har\u00eda rey de 
Israel para siempre. 
{I}14_{/}Por eso ahora tu 
realeza no se mantendr\u00e1. 
Yav\u00e9 ya se busc\u00f3 un 
hombre seg\u00fan su coraz\u00f3n 
para ponerlo como jefe de 
su pueblo, porque t\u00fa no 
respetaste las \u00f3rdenes de 
Yav\u00e9".
{I}15_{/}Samuel se fue, dej\u00f3 
Guilgal y sigui\u00f3 su 
camino. El resto del 
pueblo sali\u00f3 tras Sa\u00fal 
para enfrentar a los 
enemigos. De Guilgal 
subi\u00f3 a Guibea de 
Benjam\u00edn, donde Sa\u00fal pas\u00f3 
revista a la gente que 
estaba con \u00e9l, eran m\u00e1s o 
menos seiscientos. 
{I}16_{/}Sa\u00fal, su hijo 
Jonat\u00e1n y la gente que 
estaba con ellos, se 
quedaron en Guibea de 
Benjam\u00edn mientras que los 
filisteos acampaban en 
Micm\u00e1s. {I}17_{/}Sali\u00f3 del 
campamento de los 
filisteos una tropa, 
dividida en tres 
secciones. Una se dirigi\u00f3 
por el camino de Ofra al 
territorio de Sual, 
{I}18_{/}otra tom\u00f3 la 
direcci\u00f3n de Bet-Hor\u00f3n y 
una tercera se dirigi\u00f3 a 
la colina que domina el 
valle de Jienes, hacia el 
desierto. {I}19_{/}En ese 
tiempo no hab\u00eda herreros 
en todo el territorio de 
Israel, porque los 
filisteos se hab\u00edan 
dicho: "De ning\u00fan modo 
los hebreos se fabricar\u00e1n 
espadas o lanzas". 
{I}20_{/}Por eso, todos los 
israelitas bajaban donde 
los filisteos para afilar 
su arado, su hacha, sus 
guada\u00f1as o su azad\u00f3n. 
{I}21_{/}Por afilar los 
arados y las hojas se 
pagaban dos tercios de 
siclo; por afilar las 
hachas o enderezar las 
horquetas, se pagaba un 
tercio de siclo. {I}22_{/}A 
eso se deb\u00eda que el d\u00eda 
del combate ninguno de 
los hombres que estaban 
con Sa\u00fal y Jonat\u00e1n ten\u00eda 
en su mano una lanza o 
una espada. Unicamente 
Sa\u00fal y Jonat\u00e1n portaban 
armas.
{I}23_{/}Sali\u00f3 un 
destacamento filisteo 
para ocupar el paso de 
Micm\u00e1s.
{1}14{/}

{I}1_{/}Jonat\u00e1n, el hijo 
de Sa\u00fal, dijo al joven 
que llevaba sus armas. 
"Vamos y pasemos al 
puesto de los filisteos 
que est\u00e1 al otro lado". 
Pero nada le dijo a su 
padre. {I}2_{/}Sa\u00fal mientras 
tanto se hab\u00eda instalado 
en la frontera de Guibea, 
bajo el granado que est\u00e1 
al lado de la era, y con 
\u00e9l hab\u00eda alrededor de 
seiscientos hombres. 
{I}3_{/}Ajiya, hijo de 
Ajitub, hermano de 
Icabod, hijo de Finjas, 
llevaba el efod. Nadie de 
la tropa se dio cuenta de 
que Jonat\u00e1n hab\u00eda 
partido.
{I}4_{/}En el desfiladero que 
trataba de atravesar 
Jonat\u00e1n para llegar al 
puesto filisteo, hay dos 
rocas sobresalientes a 
uno y otro lado; una se 
llama Bos\u00e9s y la otra 
Senn\u00e9. {I}5_{/}La primera 
roca se sit\u00faa al norte, 
frente a Micm\u00e1s, la 
segunda al sur frente a 
Gueba. {I}6_{/}Jonat\u00e1n dijo 
al joven que llevaba sus 
armas: "Vamos y 
atravesemos hasta el 
puesto de esos 
incircuncisos. A lo mejor 
Yav\u00e9 hace algo por 
nosotros, porque nada 
detiene a Yav\u00e9. Ya sea 
con muchos o con pocos, 
\u00e9l puede siempre salvar". 
{I}7_{/}El joven le 
respondi\u00f3: "Haz lo que 
mejor te parezca, estoy 
contigo y har\u00e9 lo que t\u00fa 
me digas". {I}8_{/}Jonat\u00e1n le 
dijo: "Escucha, iremos 
donde esos hombres y 
dejaremos que nos vean. 
{I}9_{/}Si nos dicen: 
\u00a1Det\u00e9nganse, esperen que 
vayamos! nos quedaremos 
donde estemos y no 
subiremos donde ellos. 
{I}10_{/}Pero si nos dicen: 
\u00a1Suban donde nosotros!, 
subamos. Esa ser\u00e1 la 
se\u00f1al de que Yav\u00e9 los ha 
puesto en nuestras manos.
{I}11_{/}Se dejaron ver pues 
ambos por el destacamento 
de los filisteos. Estos 
pensaron: "Miren a los 
hebreos que salen de los 
hoyos donde se hab\u00edan 
escondido". {I}12_{/}Los 
hombres del puesto se 
dirigieron a Jonat\u00e1n y al 
joven que transportaba 
sus armas, dici\u00e9ndoles: 
"Suban hacia nosotros, 
tenemos algo que 
ense\u00f1arles". Jonat\u00e1n dijo 
a su compa\u00f1ero: "Sube 
detr\u00e1s de m\u00ed, porque Yav\u00e9 
los ha entregado a las 
manos de Israel".
{I}13_{/}Jonat\u00e1n subi\u00f3 
escalando con manos y 
pies, y su compa\u00f1ero lo 
segu\u00eda. Los filisteos 
ca\u00edan ante Jonat\u00e1n y su 
compa\u00f1ero los remataba 
detr\u00e1s de \u00e9l. 
{I}14_{/}Jonat\u00e1n y su 
compa\u00f1ero hicieron all\u00ed 
una primera masacre: 
veinte hombres cayeron en 
un espacio que no med\u00eda 
m\u00e1s de un medio surco. 
{I}15_{/}Cundi\u00f3 el terror por 
el campamento, por el 
campo y por todo el 
pueblo. Se apoder\u00f3 
tambi\u00e9n el miedo del 
puesto y de toda la tropa 
de soldados, la tierra 
tembl\u00f3, era como un 
terror que ven\u00eda de Dios.
{I}16_{/}Los centinelas de 
Sa\u00fal que estaban en 
Guibea de Benjam\u00edn vieron 
que el campamento de los 
filisteos se dispersaba 
por todos los lados. 
{I}17_{/}Entonces Sa\u00fal dijo a 
los que estaban con \u00e9l: 
"Pasen revista al pueblo 
y vean qui\u00e9n sali\u00f3 de 
entre nosotros". Pasaron 
revista al pueblo y s\u00f3lo 
faltaban Jonat\u00e1n y el 
joven que llevaba sus 
armas. {I}18_{/}Sa\u00fal dijo a 
Ajiya: "Trae el efod". 
Pues \u00e9l era quien llevaba 
el efod ante todo Israel. 
{I}19_{/}Pero mientras Sa\u00fal 
conversaba con el 
sacerdote, fue creciendo 
la confusi\u00f3n en el 
campamento de los 
filisteos.
Por \u00faltimo Sa\u00fal le dijo 
al sacerdote: "Saca tu 
mano". {I}20_{/}Luego Sa\u00fal y 
toda su tropa se juntaron 
y llegaron al sitio del 
combate. All\u00ed se hab\u00eda 
producido un p\u00e1nico 
enorme: se atacaban con 
su espada unos a otros. 
{I}21_{/}Los hebreos que se 
hab\u00edan enrolado con los 
filisteos y que hab\u00edan 
subido con ellos al 
campamento, desertaron 
para juntarse con los 
israelitas que estaban 
con Sa\u00fal y Jonat\u00e1n. 
{I}22_{/}Todos los israelitas 
que se hab\u00edan escondido 
en la monta\u00f1a de Efra\u00edn, 
se lanzaron tambi\u00e9n en 
persecuci\u00f3n de los 
filisteos que hu\u00edan 
delante de ellos. 
{I}23_{/}Ese d\u00eda Yav\u00e9 dio la 
victoria a Israel.
La batalla se extendi\u00f3 
m\u00e1s all\u00e1 de Bet-Av\u00e9n. 
{I}24_{/}En el momento en que 
los israelitas estaban 
cercados por todas 
partes, Sa\u00fal hab\u00eda 
declarado solemnemente 
delante de todo el 
pueblo: "\u00a1Maldito sea el 
que coma algo antes del 
anochecer, antes de que 
me haya vengado de mis 
enemigos!" Y todo el 
pueblo se qued\u00f3 en 
ayunas.
{I}25_{/}Hab\u00eda miel en ese 
lugar. {I}26_{/}El pueblo 
entr\u00f3 en el bosque y vio 
la miel que goteaba. Pero 
nadie llev\u00f3 su mano a la 
boca porque el pueblo 
ten\u00eda presente la 
maldici\u00f3n que hab\u00eda 
pronunciado el rey. 
{I}27_{/}Jonat\u00e1n, empero, no 
hab\u00eda o\u00eddo el juramento 
de su padre, acerc\u00f3 la 
punta de su bast\u00f3n, lo 
hundi\u00f3 en el panal de 
miel y lo llev\u00f3 a su 
boca: sus ojos se 
iluminaron. {I}28_{/}Alguien 
de los soldados le dijo: 
"Tu padre declar\u00f3 
solemnemente delante de 
todo el pueblo: Maldito 
sea el que coma algo 
hoy". {I}29_{/}Jonat\u00e1n 
respondi\u00f3: "Mi padre le 
ha hecho un gran da\u00f1o al 
pa\u00eds; f\u00edjense c\u00f3mo se 
iluminaron mis ojos en 
cuanto prob\u00e9 un poco de 
miel. {I}30_{/}Si todo el 
pueblo hubiera hoy tomado 
algo para comer del bot\u00edn 
de sus enemigos, la 
derrota de los filisteos 
habr\u00eda sido con toda 
seguridad m\u00e1s grande".
{I}31_{/}Ese d\u00eda aplastaron a 
los filisteos desde 
Micm\u00e1s hasta Ayal\u00f3n, pero 
el pueblo estaba 
completamente agotado. 
{I}32_{/}El pueblo se 
abalanz\u00f3 entonces sobre 
el bot\u00edn, tom\u00f3 cabras u 
ovejas, bueyes, terneros, 
los mataron all\u00ed mismo y 
comieron encima de la 
sangre. {I}33_{/}Le avisaron 
a Sa\u00fal: "El pueblo est\u00e1 
pecando contra Yav\u00e9: la 
gente come carne al lado 
de la sangre". Sa\u00fal 
exclam\u00f3: "\u00a1Todos ustedes 
son unos infieles! Hagan 
rodar hasta aqu\u00ed una 
piedra grande". 
{I}34_{/}Luego a\u00f1adi\u00f3 Sa\u00fal: 
"Disp\u00e9rsense entre medio 
del pueblo y d\u00edganles que 
cada cual traiga aqu\u00ed su 
buey o su carnero. Los 
inmolar\u00e1n y los comer\u00e1n, 
pero no pequen contra 
Yav\u00e9 comiendo encima de 
la sangre". Cada cual 
llev\u00f3 lo que ten\u00eda en su 
mano esa tarde e hicieron 
la inmolaci\u00f3n en ese 
lugar. {I}35_{/}Sa\u00fal levant\u00f3 
all\u00ed un altar para Yav\u00e9; 
fue el primer altar que 
le levant\u00f3.
{I}36_{/}Sa\u00fal les dijo luego: 
"Bajemos para perseguir a 
los filisteos durante la 
noche; ataqu\u00e9moslos hasta 
que brille el alba y no 
dejemos a nadie de ellos 
con vida". Le 
respondieron: "\u00a1Haz lo 
que piensas!" El 
sacerdote dijo entonces: 
"Tenemos que consultar a 
Dios". {I}37_{/}Sa\u00fal consult\u00f3 
a Dios: "\u00bfTengo que bajar 
para perseguir a los 
filisteos? \u00bfLos pondr\u00e1s 
en manos de Israel?" Pero 
ese d\u00eda Dios no le 
respondi\u00f3.
{I}38_{/}Entonces dijo Sa\u00fal: 
"Ac\u00e9rquense ustedes, 
jefes del pueblo, y 
verifiquen en qu\u00e9 
consisti\u00f3 el pecado. 
{I}39_{/}Lo juro por la vida 
de Yav\u00e9 que acaba de 
salvar a Israel: aunque 
sea mi hijo Jonat\u00e1n el 
que haya pecado, morir\u00e1". 
Pero nadie de todo el 
pueblo le respondi\u00f3. 
{I}40_{/}Luego dijo a todo 
Israel: "Ustedes se 
pondr\u00e1n a un lado, yo y 
mi hijo Jonat\u00e1n nos 
pondremos al otro". El 
pueblo dijo a Sa\u00fal: "\u00a1Haz 
como piensas!" {I}41_{/}Sa\u00fal 
pregunt\u00f3 a Yav\u00e9: "Dios de 
Israel, \u00bfpor qu\u00e9 no 
respondiste hoy a tu 
servidor? Si ese pecado 
est\u00e1 en m\u00ed o en mi hijo 
Jonat\u00e1n, da los Urim. 
Pero si ese pecado se 
halla en el lado de tu 
pueblo Israel, da los 
Tumim". Resultaron 
designados Jonat\u00e1n y 
Sa\u00fal, mientras que el 
pueblo sali\u00f3 libre de 
culpa. {I}42_{/}Sa\u00fal dijo: 
"Hagan el sorteo entre m\u00ed 
y mi hijo Jonat\u00e1n". Y 
sali\u00f3 sorteado Jonat\u00e1n.
{I}43_{/}Entonces Sa\u00fal dijo a 
Jonat\u00e1n: "Dime lo que 
hiciste". Jonat\u00e1n le 
respondi\u00f3: "Simplemente 
prob\u00e9 un poco de miel con 
la punta del bast\u00f3n que 
ten\u00eda en la mano, pero 
estoy dispuesto a morir". 
{I}44_{/}Sa\u00fal respondi\u00f3: 
"\u00a1Mald\u00edgame Dios, y 
remald\u00edgame si t\u00fa no 
mueres, Jonat\u00e1n!" 
{I}45_{/}Pero el pueblo dijo 
a Sa\u00fal: "\u00bfC\u00f3mo es posible 
que muera Jonat\u00e1n, que le 
ha dado a Israel una 
victoria tan grande? \u00a1Ni 
siquiera pensarlo! Por la 
vida de Yav\u00e9, no caer\u00e1 en 
tierra ni un solo cabello 
de su cabeza porque \u00e9l 
actu\u00f3 hoy con Dios". Y 
as\u00ed fue como el pueblo 
salv\u00f3 la cabeza de 
Jonat\u00e1n. {I}46_{/}Sa\u00fal dej\u00f3 
de perseguir a los 
filisteos; subi\u00f3 de 
vuelta mientras que los 
filisteos se volv\u00edan a 
sus casas.
{I}47_{/}Sa\u00fal hab\u00eda afirmado 
su realeza en Israel; 
combati\u00f3 con todos sus 
enemigos: Moab, los hijos 
de Am\u00f3n, Edom, los reyes 
de Soba y los filisteos. 
Doquiera se volviera, 
resultaba vencedor. 
{I}48_{/}Aplast\u00f3 a Amalec a 
lo largo de una gran 
expedici\u00f3n, y libr\u00f3 a 
Israel de los ataques de 
los asaltantes.
{I}49_{/}Los hijos de Sa\u00fal 
eran Jonat\u00e1n, Isyo y 
Malqui-Su\u00e1. Tuvo dos 
hijas, la mayor se 
llamaba Merob y la 
segunda Mical. {I}50_{/}La 
mujer de Sa\u00fal era 
Ajinoam, hija de Ajimaas. 
El jefe de su ej\u00e9rcito 
era Abner, hijo de Ner, 
t\u00edo de Sa\u00fal. {I}51_{/}Quis, 
el padre de Sa\u00fal y Ner, 
el padre de Abner, eran 
hijos de Abniel. 
{I}52_{/}Durante toda la vida 
de Sa\u00fal hubo una guerra 
encarnizada contra los 
filisteos. Cada vez que 
Sa\u00fal ve\u00eda a un hombre 
robusto y valiente, lo 
enrolaba en su servicio.
SA\u00daL NO OBEDECE A SAMUEL 
EN LA GUERRA CONTRA 
AMALEC{/}

{1}15{/}

{I}1_{/}Samuel dijo a Sa\u00fal: 
"Yav\u00e9 me envi\u00f3 para 
consagrarte como rey de 
su pueblo Israel. Escucha 
ahora a Yav\u00e9. {I}2_{/}Esto 
dice Yav\u00e9 de los 
ej\u00e9rcitos. Quiero 
castigar a Amalec por lo 
que hizo a Israel cuando 
sub\u00eda de vuelta de 
Egipto: le cerr\u00f3 el 
camino. {I}3_{/}Anda pues a 
castigar a Amalec y lanza 
el anatema sobre todo lo 
que le pertenece. No 
tendr\u00e1s piedad de \u00e9l, 
dar\u00e1s muerte a los 
hombres, a las mujeres, a 
los ni\u00f1os, a los bueyes y 
corderos, a los camellos 
y burros".
{I}4_{/}Sa\u00fal reuni\u00f3 al pueblo 
y le pas\u00f3 revista en 
Telam; hab\u00eda doscientos 
mil hombres de a pie y 
diez mil de Jud\u00e1. 
{I}5_{/}Sa\u00fal avanz\u00f3 hasta la 
ciudad de Amalec y se 
escondi\u00f3 en la quebrada. 
{I}6_{/}Sa\u00fal les mand\u00f3 decir 
entonces a los quenitas: 
"Al\u00e9jense, sep\u00e1rense de 
los amalecitas porque si 
no ser\u00e1n exterminados 
junto con ellos, siendo 
que ustedes se mostraron 
bondadosos con los 
israelitas cuando sub\u00edan 
de Egipto". Los quenitas 
se alejaron de los 
amalecitas.
{I}7_{/}Sa\u00fal aplast\u00f3 a Amalec 
desde Javila hasta Sur 
que est\u00e1 al este de 
Egipto. {I}8_{/}Hizo 
prisionero a Agag, rey de 
los amalecitas y pas\u00f3 a 
cuchillo a toda la 
poblaci\u00f3n debido al 
anatema. {I}9_{/}Pero Sa\u00fal y 
su ej\u00e9rcito no quisieron 
condenar al anatema a 
Agag y a lo mejor del 
ganado menor y mayor, los 
animales gordos y los 
corderos, en una palabra, 
todo lo que era bueno. Al 
contrario, exterminaron 
todo lo que, en el 
ganado, era malo y sin 
valor.
{I}10_{/}Le lleg\u00f3 entonces a 
Samuel una palabra de 
Yav\u00e9: {I}11_{/}Me pesa de 
haber dado la realeza a 
Sa\u00fal, porque se apart\u00f3 de 
m\u00ed y no obedeci\u00f3 mis 
\u00f3rdenes". Samuel se 
sinti\u00f3 muy disgustado por 
eso y suplic\u00f3 a Yav\u00e9 toda 
la noche. {I}12_{/}Muy de 
ma\u00f1ana Samuel sali\u00f3 para 
encontrarse con Sa\u00fal, y 
le dijeron: "Sa\u00fal fue a 
Carmel para levantar all\u00ed 
un monumento en recuerdo 
de su victoria, luego 
parti\u00f3 de all\u00ed y baj\u00f3 a 
Guilgal". {I}13_{/}Cuando 
Samuel lleg\u00f3 donde estaba 
Sa\u00fal, \u00e9ste le dijo: "Yav\u00e9 
te bendiga, he ejecutado 
las \u00f3rdenes de Yav\u00e9". 
{I}14_{/}Pero Samuel le 
contest\u00f3: "\u00bfQu\u00e9 ruido es 
ese que siento de cabras 
y ovejas? \u00bfQu\u00e9 ruido es 
ese que siento tambi\u00e9n de 
bueyes y burros?" 
{I}15_{/}Sa\u00fal respondi\u00f3: "Los 
trajimos de los 
amalecitas. El pueblo 
separ\u00f3 lo mejor del 
ganado menor y del mayor 
para ofrecerlo en 
sacrificio a Yav\u00e9 tu 
Dios, pero todo lo dem\u00e1s 
fue condenado al 
anatema".
{I}16_{/}Entonces Samuel dijo 
a Sa\u00fal: "\u00a1Basta! Voy a 
comunicarte lo que me 
dijo Yav\u00e9 esta noche". 
Sa\u00fal le dijo: "Habla". 
{I}17_{/}Samuel le dijo: "\u00bfNo 
te convertiste en jefe de 
las tribus de Israel? \u00bfNo 
te consagr\u00f3 Yav\u00e9 como rey 
de Israel cuando eras tan 
poca cosa a tus propios 
ojos? {I}18_{/}Yav\u00e9 te hab\u00eda 
confiado una misi\u00f3n, te 
hab\u00eda dicho: Anda, 
condena al anatema a los 
amalecitas; har\u00e1s la 
guerra a esos pecadores 
hasta exterminarlos. 
{I}19_{/}\u00bfPor qu\u00e9 no hiciste 
caso a las palabras de 
Yav\u00e9? \u00bfPor qu\u00e9 te 
abalanzaste sobre el 
bot\u00edn? \u00bfPor qu\u00e9 hiciste 
lo que es malo a los ojos 
de Yav\u00e9?
{I}20_{/}Sa\u00fal respondi\u00f3 a 
Samuel: "Hice caso a la 
voz de Yav\u00e9, hice una 
expedici\u00f3n por donde Yav\u00e9 
me hab\u00eda mandado. Captur\u00e9 
a Agag, rey de Amalec, y 
conden\u00e9 a Amalec al 
anatema. {I}21_{/}Pero el 
pueblo separ\u00f3 del bot\u00edn 
lo mejor del ganado menor 
y mayor. Lo excluy\u00f3 del 
anatema para ofrec\u00e9rselo 
a Yav\u00e9 tu Dios en 
sacrificio, en Guilgal". 
{I}22_{/}Samuel le contest\u00f3: 
"\u00bfPiensas acaso que a 
Yav\u00e9 le gustan m\u00e1s los 
holocaustos y los 
sacrificios que la 
obediencia a su palabra? 
La obediencia vale m\u00e1s 
que el sacrificio, y la 
fidelidad, m\u00e1s que la 
grasa de los carneros. 
{I}23_{/}La rebeli\u00f3n es un 
pecado tan grave como la 
brujer\u00eda; la 
desobediencia es un 
crimen tan grave como la 
idolatr\u00eda. \u00a1Ya que 
rechazaste la palabra de 
Yav\u00e9, Yav\u00e9 te echa de la 
realeza!"
{I}24_{/}Sa\u00fal dijo a Samuel: 
"Tuve miedo al pueblo e 
hice lo que me ped\u00eda, por 
esta raz\u00f3n pequ\u00e9 y 
desobedec\u00ed la orden de 
Yav\u00e9 y sus palabras. 
{I}25_{/}Ahora, por favor, 
perdona mi pecado y ven 
conmigo para que me 
postre delante de Yav\u00e9". 
{I}26_{/}Pero Samuel dijo a 
Sa\u00fal: "Esta vez no ir\u00e9 
contigo. Ya que 
despreciaste la palabra 
de Yav\u00e9, Yav\u00e9 te ha 
desechado: ya no reinar\u00e1s 
m\u00e1s sobre Israel". {I}27_{/}Y 
como Samuel hiciera 
adem\u00e1n de irse a su casa, 
Sa\u00fal quiso retenerlo 
tom\u00e1ndolo del borde de su 
manto, que se rasg\u00f3. 
{I}28_{/}Entonces Samuel le 
dijo: "Hoy Yav\u00e9 te ha 
arrancado la realeza de 
Israel, y se la ha dado a 
tu pr\u00f3jimo que es mejor 
que t\u00fa. {I}29_{/}El que es la 
Gloria de Israel no puede 
mentir ni arrepentirse". 
{I}30_{/}Sa\u00fal dijo: "Es 
cierto, he pecado. Pero 
no me vayas a humillar 
ante los ancianos de mi 
pueblo y ante Israel. Ven 
conmigo para que vaya a 
postrarme delante de Yav\u00e9 
tu Dios". {I}31_{/}Samuel se 
fue pues con Sa\u00fal y \u00e9ste 
se postr\u00f3 delante de 
Yav\u00e9.
{I}32_{/}Luego dijo Samuel: 
"Tr\u00e1iganme a Agag, rey de 
Amalec". Agag se dec\u00eda a 
s\u00ed mismo: "seguramente se 
alej\u00f3 la amargura de la 
muerte"; cuando lleg\u00f3 
temblando, {I}33_{/}Samuel le 
dijo: "As\u00ed como tu espada 
priv\u00f3 a las mujeres de 
sus hijos, as\u00ed tambi\u00e9n tu 
madre ser\u00e1 una mujer 
privada de su hijo". Y 
Samuel despedaz\u00f3 a Agag 
en presencia de Yav\u00e9, en 
Guilgal.
{I}34_{/}Samuel se volvi\u00f3 a 
Ram\u00e1, mientras que Sa\u00fal 
regresaba a su casa de 
Guibea de Sa\u00fal. 
{I}35_{/}Samuel no volvi\u00f3 a 
ver m\u00e1s a Sa\u00fal hasta el 
d\u00eda de su muerte, pues se 
sent\u00eda molesto por el 
hecho de que a Yav\u00e9 ahora 
le pesaba haber hecho a 
Sa\u00fal rey de Israel.
SAMUEL CONSAGRA A DAVID{/}

{1}16{/}

{I}1_{/}Yav\u00e9 dijo a 
Samuel: "\u00bfHasta cu\u00e1ndo 
seguir\u00e1s llorando por 
Sa\u00fal? \u00bfNo fui yo quien lo 
rechaz\u00f3 para que no reine 
m\u00e1s en Israel? Llena pues 
tu cuerno de aceite y 
anda. Te env\u00edo donde Jes\u00e9 
de Bel\u00e9n, porque me 
escog\u00ed un rey entre sus 
hijos". {I}2_{/}Samuel 
respondi\u00f3: "\u00bfC\u00f3mo podr\u00e9 
ir? Si Sa\u00fal se entera, me 
matar\u00e1". Pero Yav\u00e9 le 
dijo: "Tomar\u00e1s una 
ternera y dir\u00e1s que has 
ido a ofrecer un 
sacrificio a Yav\u00e9. 
{I}3_{/}Invitar\u00e1s al 
sacrificio a Jes\u00e9, y yo 
te dar\u00e9 a conocer lo que 
tienes que hacer: me 
consagrar\u00e1s al que te 
mostrar\u00e9".
{I}4_{/}Samuel hizo como le 
hab\u00eda dicho Yav\u00e9. Cuando 
lleg\u00f3 a Bel\u00e9n, los 
ancianos salieron 
temblando a su encuentro. 
Le dijeron: "\u00bfVienes en 
son de paz?" {I}5_{/}S\u00ed, 
respondi\u00f3, en son de paz. 
He venido a ofrecer un 
sacrificio a Yav\u00e9. 
Purif\u00edquense y vengan 
conmigo al sacrificio". 
Fue a purificar a Jes\u00e9 y 
a invitarlo al sacrificio 
junto con sus hijos.
{I}6_{/}Cuando entraron, 
Samuel divis\u00f3 a Eliab y 
pens\u00f3: "Seguramente \u00e9se 
ser\u00e1 el que Yav\u00e9 va a 
consagrar". {I}7_{/}Pero Yav\u00e9 
dijo a Samuel: "Olv\u00eddate 
de su apariencia y de su 
gran altura, lo he 
descartado. Porque Dios 
no ve las cosas como los 
hombres: el hombre se 
fija en las apariencias 
pero Dios ve el coraz\u00f3n". 
{I}8_{/}Jes\u00e9 llam\u00f3 a Abinadab 
y lo hizo pasar ante 
Samuel. Pero Samuel le 
dijo: "Este tampoco es el 
elegido de Yav\u00e9". 
{I}9_{/}Jes\u00e9 hizo pasar a 
Samma, pero Samuel le 
dijo: "Yav\u00e9 tampoco lo ha 
elegido". {I}10_{/}Finalmente 
Jes\u00e9 hizo pasar a sus 
siete hijos ante Samuel, 
y Samuel dec\u00eda a Jes\u00e9: 
"Yav\u00e9 no ha elegido a 
ninguno de estos".
{I}11_{/}Entonces Samuel dijo 
a Jes\u00e9: "\u00bfEsos son todos 
tus hijos?" Respondi\u00f3: 
"Todav\u00eda falta el menor, 
que cuida el reba\u00f1o". 
Samuel le dijo: "M\u00e1ndalo 
a buscar porque no nos 
sentaremos a la mesa 
hasta que no est\u00e9 aqu\u00ed". 
{I}12_{/}Fueron pues a 
buscarlo y lleg\u00f3; era 
rubio con hermosos ojos y 
una bella apariencia. 
Yav\u00e9 dijo entonces: 
"P\u00e1rate y cons\u00e1gralo; es 
\u00e9l". {I}13_{/}Samuel tom\u00f3 su 
cuerno con aceite y lo 
consagr\u00f3 en medio de sus 
hermanos. Desde entonces 
y en adelante el esp\u00edritu 
de Yav\u00e9 se apoder\u00f3 de 
David. Por lo que 
respecta a Samuel, se 
levant\u00f3 y se volvi\u00f3 a 
Ram\u00e1.
{I}14_{/}El esp\u00edritu de 
Yav\u00e9 se retir\u00f3 de Sa\u00fal y 
un mal esp\u00edritu que 
proven\u00eda de Yav\u00e9 le 
produc\u00eda terror. {I}15_{/}Los 
servidores de Sa\u00fal le 
dijeron: "Un mal esp\u00edritu 
de Dios te produce esos 
sustos. {I}16_{/}Basta con 
que nuestro se\u00f1or lo 
ordene, ya que tus 
servidores estamos para 
atenderte, y buscaremos a 
un hombre que sepa tocar 
la c\u00edtara, y en cuanto se 
deje caer sobre ti el mal 
esp\u00edritu, \u00e9l tocar\u00e1 y t\u00fa 
te mejorar\u00e1s". {I}17_{/}Sa\u00fal 
dijo, pues, a sus 
servidores: "B\u00fasquenme a 
un hombre que sea un buen 
m\u00fasico y tr\u00e1iganmelo". 
{I}18_{/}Uno de los 
servidores pidi\u00f3 la 
palabra y dijo: "Conozco 
a un hijo de Jes\u00e9 de 
Bel\u00e9n que sabe tocar 
m\u00fasica. Es un muchacho 
valiente, un buen 
guerrero; es inteligente, 
es buen mozo y Yav\u00e9 est\u00e1 
con \u00e9l". {I}19_{/}Sa\u00fal mand\u00f3 
a uno de sus mensajeros 
donde Jes\u00e9 para que le 
dijera: "M\u00e1ndame a tu 
hijo David, el que cuida 
el reba\u00f1o". {I}20_{/}Jes\u00e9 
tom\u00f3 un pan, un cuero de 
vino y un cabrito, y se 
los mand\u00f3 a Sa\u00fal por 
intermedio de su hijo 
David.
{I}21_{/}As\u00ed fue como David 
lleg\u00f3 a la casa de Sa\u00fal y 
se puso a su servicio. 
Sa\u00fal lo quer\u00eda mucho y 
David lleg\u00f3 a ser el que 
llevaba sus armas. 
{I}22_{/}Sa\u00fal mand\u00f3 a decir a 
Jes\u00e9: "Dale permiso a 
David para que se quede a 
mi servicio porque me cae 
simp\u00e1tico".
{I}23_{/}Y as\u00ed, cuando el 
esp\u00edritu de Dios 
maltrataba a Sa\u00fal, David 
tomaba la c\u00edtara y la 
tocaba; eso le hac\u00eda bien 
a Sa\u00fal, se sent\u00eda 
aliviado y el mal 
esp\u00edritu se alejaba de 
\u00e9l.
{1}17{/}

{I}1_{/}Los filisteos 
movilizaron sus tropas 
para la guerra. Se 
reunieron en Soco de 
Jud\u00e1: su campamento se 
situaba en Ef\u00e9s-Damim, 
entre Soco y Azeca. 
{I}2_{/}Sa\u00fal y los Israelitas 
se concentraron tambi\u00e9n, 
instalaron su campamento 
en el valle del Terebinto 
y se dispusieron en orden 
de batalla frente a los 
filisteos. {I}3_{/}Los 
filisteos estaban en una 
de las laderas de los 
cerros y los israelitas, 
en la otra; solamente los 
separaba un valle.
DAVID Y GOLIAT{/}

{I}4_{/}Un guerrero 
destacado, de nombre 
Goliat, sali\u00f3 de las 
filas de los filisteos; 
era un hombre de Gat que 
med\u00eda m\u00e1s de dos metros. 
{I}5_{/}Ten\u00eda en su cabeza un 
casco de bronce e iba 
revestido de una coraza 
de escamas. El peso de su 
coraza de bronce era de 
sesenta kilos. 
{I}6_{/}Llevaba polainas de 
bronce y a la espalda una 
lanza de bronce; {I}7_{/}el 
palo de su lanza era tan 
grueso como el que 
conforma el marco de un 
telar y la punta de 
hierro de su lanza pesaba 
nada menos que siete 
kilos. Un escudero iba 
delante de \u00e9l.
{I}8_{/} Se puso frente a las 
filas de Israel y les 
grit\u00f3: "\u00bfPor qu\u00e9 han 
salido en son de guerra? 
\u00bfNo soy yo el filisteo, y 
ustedes, los servidores 
de Sa\u00fal? Elijan pues al 
que me enfrentar\u00e1 en 
nombre de ustedes. {I}9_{/}Si 
es capaz de vencerme y 
derribarme, entonces 
seremos sus esclavos; 
pero si yo lo venzo y lo 
derribo, ustedes ser\u00e1n 
nuestros esclavos y nos 
servir\u00e1n".
{I}10_{/}El filisteo agreg\u00f3: 
"Les lanzo pues, hoy, un 
desaf\u00edo a las tropas de 
Israel: denme un hombre 
para que me enfrente solo 
a solo". {I}11_{/}Cuando Sa\u00fal 
e Israel oyeron las 
palabras del filisteo, 
quedaron asustados y 
desmoralizados.
{I}12_{/}David era hijo de 
Jes\u00e9, un efrateo de Bel\u00e9n 
de Jud\u00e1, quien ten\u00eda ocho 
hijos. {I}13_{/}En tiempos de 
Sa\u00fal, Jes\u00e9 ya era viejo, 
pero hab\u00eda enviado 
hombres al ej\u00e9rcito. Sus 
tres hijos mayores Eliab, 
el primog\u00e9nito, Abinadab, 
el segundo, y Sam\u00e1, el 
tercero, se fueron a la 
guerra con Sa\u00fal. 
{I}14_{/}David era el menor, 
y como los tres mayores 
se hab\u00edan ido con Sa\u00fal, 
{I}15_{/}David alternaba sus 
viajes al campamento de 
Sa\u00fal con el cuidado del 
reba\u00f1o de su padre en 
Bel\u00e9n.
{I}16_{/}El filisteo se 
presentaba cada ma\u00f1ana y 
cada tarde, y as\u00ed lo hizo 
durante cuarenta d\u00edas.
{I}17_{/}Jes\u00e9 dijo a David: 
"Toma para tus hermanos 
una bolsa de trigo 
tostado y diez panes. Se 
los llevar\u00e1s al 
campamento a tus 
hermanos, {I}18_{/}y dar\u00e1s 
estos diez quesillos al 
jefe de mil. Preguntar\u00e1s 
por la salud de tus 
hermanos y me traer\u00e1s 
alg\u00fan recuerdo de ellos."
{I}19_{/}Tanto ellos como los 
hombres de Israel estaban 
con Sa\u00fal en el valle del 
Terebinto, peleando 
contra los filisteos.
{I}20_{/}David se levant\u00f3 de 
madrugada, dej\u00f3 el reba\u00f1o 
encargado a un pastor, 
tom\u00f3 su bolsa y se fue 
tal como Jes\u00e9 se lo hab\u00eda 
ordenado. Cuando lleg\u00f3, 
el ej\u00e9rcito estaba 
dejando el campamento 
para tomar sus posiciones 
y lanzar el grito de 
guerra. {I}21_{/}Los 
israelitas y los 
filisteos se pusieron en 
fila frente a frente.
{I}22_{/}David encarg\u00f3 su 
bolsa al que cuidaba los 
equipajes y corri\u00f3 al 
frente de la tropa. Fue a 
saludar a sus hermanos. 
{I}23_{/}Mientras estaba 
conversando con ellos 
sali\u00f3 de las filas 
Goliat, el coloso 
filisteo de Gat, a lanzar 
su desaf\u00edo, y David lo 
oy\u00f3. {I}24_{/}Los israelitas, 
apenas lo vieron, 
empezaron a retroceder, 
llenos de miedo. {I}25_{/}Un 
hombre de Israel dijo: 
"\u00bfHan visto a ese hombre 
que sale de las filas 
filisteas para insultar a 
Israel? Al que logre 
derrotarlo, el rey lo 
colmar\u00e1 de riquezas, le 
dar\u00e1 a su hija, y eximir\u00e1 
a la casa de su padre de 
cualquier impuesto".
{I}26_{/}David pregunt\u00f3 a los 
hombres que estaban a su 
rededor: "\u00bfQu\u00e9 le har\u00e1n 
al que venza a ese 
filisteo y logre vengar 
el insulto que se hace a 
Israel? \u00a1Qui\u00e9n es ese 
filisteo incircunciso 
para que insulte as\u00ed a 
las tropas del Dios 
vivo!" {I}27_{/}Y la gente 
repiti\u00f3 las mismas 
palabras: "Esto har\u00e1n con 
el hombre que lo venza".
{I}28_{/}Eliab, su hermano 
mayor, oy\u00f3 que conversaba 
con los soldados y se 
enoj\u00f3 con David. Le dijo: 
"\u00bfPor qu\u00e9 viniste para 
ac\u00e1? \u00bfA qui\u00e9n dejaste 
encargadas las ovejas que 
tenemos en el desierto? 
\u00a1Ah, ya s\u00e9, t\u00fa andas 
buscando la ocasi\u00f3n y 
viniste ac\u00e1 s\u00f3lo para ver 
la batalla". {I}29_{/}David 
le respondi\u00f3: "Pero, \u00bfqu\u00e9 
he hecho yo? \u00bfAcaso uno 
no tiene derecho a 
hablar?" {I}30_{/}Se dirigi\u00f3 
a otro y le hizo la misma 
pregunta, pero las 
personas le dieron la 
misma respuesta que la 
primera vez.
{I}31_{/}Oyeron las palabras 
de David y se las 
transmitieron a Sa\u00fal, 
quien lo mand\u00f3 llamar.
{I}32_{/}David dijo a Sa\u00fal: 
"\u00a1No hay por qu\u00e9 tenerle 
miedo a \u00e9se! Yo, tu 
servidor, ir\u00e9 a pelear 
con ese filisteo". 
{I}33_{/}Pero Sa\u00fal dijo a 
David: "T\u00fa no podr\u00e1s 
pelear con \u00e9l, eres s\u00f3lo 
un ni\u00f1o y \u00e9l en cambio es 
un hombre que pelea desde 
su juventud". {I}34_{/}David 
dijo a Sa\u00fal: "Cuando 
estaba guardando el 
reba\u00f1o de mi padre y 
aparec\u00eda un le\u00f3n o un oso 
para llevarse una oveja 
del reba\u00f1o, {I}35_{/}yo lo 
persegu\u00eda y lo golpeaba y 
le quitaba la presa del 
hocico. Y si se volv\u00eda 
contra m\u00ed, lo tomaba de 
la quijada y lo golpeaba 
hasta matarlo. Yo he 
matado leones y osos; lo 
mismo har\u00e9 con ese 
filisteo que ha insultado 
a los ej\u00e9rcitos del Dios 
vivo.
{I}36_{/}\u00a1As\u00ed como tu 
servidor ha vencido al 
le\u00f3n y al oso, lo mismo 
har\u00e1 con ese filisteo que 
ha insultado las tropas 
del Dios vivo!" 
{I}37_{/}David dijo adem\u00e1s: 
"De la misma manera que 
Yav\u00e9 me ha librado de las 
garras del le\u00f3n y de las 
zarpas del oso, as\u00ed 
tambi\u00e9n me librar\u00e1 de las 
manos de ese filisteo". 
Entonces Sa\u00fal dijo a 
David: "Anda y que Yav\u00e9 
est\u00e9 contigo".
{I}38_{/}Sa\u00fal pas\u00f3 a David su 
propio equipo de combate; 
le puso en la cabeza un 
casco de bronce y lo 
revisti\u00f3 con una coraza. 
{I}39_{/}David se ci\u00f1\u00f3 la 
espada por encima de su 
traje, trat\u00f3 de caminar, 
pero no estaba 
acostumbrado a eso. 
Entonces dijo a Sa\u00fal: "No 
puedo caminar con todo 
esto porque no tengo 
costumbre". Y David se 
quit\u00f3 todo. {I}40_{/}Tom\u00f3 su 
palo y recogi\u00f3 del lecho 
del arroyo cinco piedras 
bien planas. Las puso en 
su morral de pastor, en 
su bolsa de cuero, tom\u00f3 
la honda en la mano y 
avanz\u00f3 hacia el filisteo.
{I}41_{/}El filisteo iba y 
ven\u00eda y se acerc\u00f3 a 
David; su escudero iba 
delante de \u00e9l. {I}42_{/}El 
filisteo dio a David una 
mirada de desprecio, 
porque no era m\u00e1s que un 
muchacho, (David era 
rubio y de buena 
apariencia). {I}43_{/}El 
filisteo dijo a David: 
"\u00bfAcaso soy un perro para 
que vengas a atacarme con 
palos? El filisteo 
maldijo a David por todos 
sus dioses, {I}44_{/}y en 
seguida le dijo: "Ven 
para ac\u00e1 para entregarte 
como comida a los buitres 
y a las fieras".
{I}45_{/}David respondi\u00f3 al 
filisteo: "T\u00fa me atacas 
con la espada, la lanza y 
la jabalina, pero yo me 
lanzo contra ti en nombre 
de Yav\u00e9 de los ej\u00e9rcitos, 
el Dios de las tropas de 
Israel que has insultado. 
{I}46_{/}Hoy Yav\u00e9 te 
entregar\u00e1 en mis manos, 
te derribar\u00e9 y te 
arrancar\u00e9 la cabeza. Hoy 
mismo dar\u00e9 tu cad\u00e1ver y 
los cad\u00e1veres del 
ej\u00e9rcito filisteo a las 
aves de rapi\u00f1a y a las 
fieras salvajes. Toda la 
tierra sabr\u00e1 que hay un 
Dios en Israel, {I}47_{/}y 
todos los que est\u00e1n aqu\u00ed 
reunidos sabr\u00e1n que Yav\u00e9 
no necesita espada o 
lanza para dar la 
victoria, porque la 
suerte de la batalla est\u00e1 
en sus manos: \u00e9l los va a 
poner a ustedes en 
nuestras manos".
{I}48_{/}En ese momento el 
filisteo avanz\u00f3 y se 
acerc\u00f3 a David. Este 
sali\u00f3 hacia adelante al 
encuentro del filisteo, 
{I}49_{/}meti\u00f3 r\u00e1pidamente la 
mano en el morral, sac\u00f3 
de all\u00ed una piedra y la 
lanz\u00f3 con la honda. Le 
dio al filisteo en la 
frente, la piedra se le 
hundi\u00f3 en la frente y 
cay\u00f3 de bruces al suelo.
{I}50_{/}As\u00ed es como David 
venci\u00f3 al filisteo con 
una honda y una piedra: 
lo derrib\u00f3 y le dio 
muerte. Pero no ten\u00eda 
espada. {I}51_{/}Entonces 
corri\u00f3, se detuvo ante el 
filisteo, le quit\u00f3 la 
espada que ten\u00eda en la 
vaina, y espada en mano, 
le cort\u00f3 la cabeza. As\u00ed 
acab\u00f3 con \u00e9l.
Los filisteos, que hab\u00edan 
visto la muerte de su 
campe\u00f3n, salieron 
huyendo. {I}52_{/}Los hombres 
de Israel y de Jud\u00e1 se 
levantaron, lanzaron su 
grito de guerra y 
persiguieron a los 
filisteos hasta la 
entrada de Gat y hasta 
las puertas de Ecr\u00f3n. Y 
los cad\u00e1veres de los 
filisteos quedaron 
esparcidos por todo el 
camino, desde Saarayim 
hasta Gat y Ecr\u00f3n. 
{I}53_{/}Cuando regresaron 
los israelitas de esa 
persecuci\u00f3n a los 
filisteos, saquearon su 
campamento. {I}54_{/}David 
tom\u00f3 la cabeza del 
filisteo y la llev\u00f3 a 
Jerusal\u00e9n; sus armas, en 
cambio, las dej\u00f3 en su 
propia tienda.
{I}55_{/}Al ver como David 
iba a enfrentarse con el 
filisteo, Sa\u00fal hab\u00eda 
dicho a Abner, el jefe de 
su ej\u00e9rcito: "Abner, \u00bfde 
qui\u00e9n es hijo ese 
muchacho?" Abner le 
respondi\u00f3: "Por mi vida, 
oh rey, que no lo s\u00e9". 
{I}56_{/}El rey le dijo: 
"Inf\u00f3rmate para saber de 
qui\u00e9n es hijo ese 
muchacho". {I}57_{/}Cuando 
David regres\u00f3 despu\u00e9s de 
haber derrotado al 
filisteo, Abner lo llev\u00f3 
donde Sa\u00fal; ten\u00eda en la 
mano la cabeza del 
filisteo. {I}58_{/}Sa\u00fal le 
dijo: "Joven, \u00bfde qui\u00e9n 
eres hijo?" Y David le 
respondi\u00f3: "Soy hijo de 
tu servidor Jes\u00e9 de 
Bel\u00e9n".
DAVID, SA\u00daL Y JONAT\u00c1N{/}

{1}18{/}

{I}1_{/}A\u00fan no hab\u00eda 
terminado de hablar 
David, cuando el coraz\u00f3n 
de Jonat\u00e1n sinti\u00f3 afecto 
por David, y desde ese 
d\u00eda, Jonat\u00e1n am\u00f3 a David 
tanto como a s\u00ed mismo. 
{I}2_{/}Ese d\u00eda Sa\u00fal aloj\u00f3 a 
David en su casa y no 
dej\u00f3 que volviera donde 
su padre. {I}3_{/}Jonat\u00e1n por 
su parte hizo un pacto 
con David porque lo amaba 
como a s\u00ed mismo. 
{I}4_{/}Jonat\u00e1n se quit\u00f3 el 
manto que llevaba puesto 
y se lo dio a David junto 
con su traje, su espada, 
su casco y su cintur\u00f3n. 
{I}5_{/}En todas las 
expediciones a donde lo 
enviaba Sa\u00fal, David ten\u00eda 
pleno \u00e9xito y Sa\u00fal lo 
puso a la cabeza de todos 
sus hombres de guerra. 
Era querido por todo el 
pueblo y tambi\u00e9n por los 
servidores del rey.
{I}6_{/}Cuando volvieron, 
despu\u00e9s que David hubo 
dado muerte al filisteo, 
las mujeres de todas las 
ciudades de Israel 
salieron al encuentro del 
rey Sa\u00fal, cantando y 
bailando, con tamboriles 
y arpas, canciones 
festivas. {I}7_{/}El coro de 
las bailarinas entonaba 
este canto: "Sa\u00fal mat\u00f3 a 
mil, pero David mat\u00f3 a 
diez mil". {I}8_{/}Eso le 
disgust\u00f3 mucho a Sa\u00fal 
quien se enoj\u00f3. Se dijo: 
"Le han dado diez mil a 
David y a m\u00ed s\u00f3lo mil, no 
le falta m\u00e1s que la 
realeza". {I}9_{/}Desde ese 
d\u00eda, Sa\u00fal mir\u00f3 a David 
con malos ojos.
{I}10_{/}Al d\u00eda siguiente, se 
apoder\u00f3 de Sa\u00fal un mal 
esp\u00edritu de Dios, y 
estaba como loco en su 
casa. David le tocaba la 
c\u00edtara como todos los 
d\u00edas, pero Sa\u00fal hab\u00eda 
tomado su lanza. {I}11_{/}Le 
dispar\u00f3 la lanza 
pensando: "Voy a clavar a 
David en el muro". Pero 
David eludi\u00f3 el golpe las 
dos veces. {I}12_{/}Sa\u00fal 
empez\u00f3 a temer a David 
porque Yav\u00e9 estaba con \u00e9l 
mientras que se retiraba 
de Sa\u00fal.
{I}13_{/}Sa\u00fal alej\u00f3 a David 
de su casa y lo hizo jefe 
de mil: \u00e9ste iba y ven\u00eda 
a la cabeza del pueblo. 
{I}14_{/}David resultaba 
victorioso en todas sus 
expediciones, porque Yav\u00e9 
estaba con \u00e9l. {I}15_{/}Sa\u00fal 
vio el \u00e9xito de David y 
le temi\u00f3. {I}16_{/}Todo 
Israel y Jud\u00e1 amaban a 
David porque \u00e9ste iba y 
ven\u00eda al frente del 
pueblo. {I}17_{/}Sa\u00fal dijo 
entonces a David: 
"Conoces a mi hija mayor 
Merob. Te la dar\u00e9 como 
esposa si demuestras ser 
valiente a mi servicio 
cuando dirijas las 
guerras de Yav\u00e9". Pues 
Sa\u00fal se dec\u00eda: "Que no 
muera por mis manos sino 
por las de los 
filisteos". {I}18_{/}David 
dijo a Sa\u00fal: "\u00bfQui\u00e9n soy 
yo? \u00bfQu\u00e9 vale mi vida? 
\u00bfQu\u00e9 es la familia de mi 
padre en Israel para que 
yo llegue a ser el yerno 
del rey?" {I}19_{/}Pero 
cuando lleg\u00f3 el d\u00eda en 
que deb\u00eda d\u00e1rsele a David 
la hija de Sa\u00fal, \u00e9sta 
hab\u00eda sido dada como 
esposa a Adriel de 
Mejola.

{I}20_{/}Mical, la segunda 
hija de Sa\u00fal, amaba a 
David, y se lo dijeron a 
Sa\u00fal, quien se sinti\u00f3 
feliz por eso. {I}21_{/}Pues 
se dijo: "Se la dar\u00e9, 
pero ser\u00e1 para \u00e9l una 
trampa. As\u00ed conseguir\u00e9 
que caiga en manos de los 
filisteos". Sa\u00fal llam\u00f3 a 
David por segunda vez: 
"Ahora s\u00ed que ser\u00e1s mi 
yerno". {I}22_{/}Sa\u00fal dio 
esta orden a sus 
servidores: "Conversen 
discretamente con David y 
d\u00edganle: El rey te 
quiere. Sabes que todos 
sus servidores te aman, 
acepta pues ser ahora el 
yerno del rey". {I}23_{/}Los 
servidores de Sa\u00fal 
transmitieron estas 
palabras a David, y David 
les respondi\u00f3: "Parece 
que para ustedes es muy 
sencillo llegar a ser 
yerno del rey. Pero \u00bfse 
han fijado en que yo soy 
un hombre sin dinero y 
humilde?" {I}24_{/}Los 
servidores de Sa\u00fal se lo 
repitieron: "Esta es la 
respuesta de David".
{I}25_{/}Sa\u00fal les dijo: "As\u00ed 
hablar\u00e1n a David: Para 
ese matrimonio el rey no 
quiere dinero sino 
\u00fanicamente cien prepucios 
de filisteos, para 
vengarse as\u00ed de sus 
enemigos". De ese modo 
pensaba Sa\u00fal que David 
iba a caer en manos de 
los filisteos. {I}26_{/}Los 
servidores transmitieron 
esas palabras a David a 
quien le pareci\u00f3 que 
ser\u00eda bueno ser el yerno 
del rey. A\u00fan no se 
cumpl\u00eda el plazo, 
{I}27_{/}cuando David sali\u00f3 
de campa\u00f1a con sus 
hombres. Mat\u00f3 a 
doscientos filisteos y se 
trajo sus prepucios, que 
mand\u00f3 al rey para ser as\u00ed 
su yerno. Entonces Sa\u00fal 
le dio como esposa a su 
hija Mical.
{I}28_{/}En esa oportunidad 
Sa\u00fal se dio cuenta de que 
Yav\u00e9 estaba con David; 
Mical, por su parte, la 
hija de Sa\u00fal, quer\u00eda a 
David. {I}29_{/}Sa\u00fal tem\u00eda a 
David cada vez m\u00e1s, su 
odio a David se hab\u00eda 
vuelto habitual. 
{I}30_{/}Cada vez que los 
jefes de los filisteos 
sal\u00edan de campa\u00f1a, David 
ten\u00eda m\u00e1s \u00e9xito que los 
dem\u00e1s servidores de Sa\u00fal. 
Se hizo c\u00e9lebre.
{1}19{/}

{I}1_{/}Sa\u00fal dijo a su 
hijo Jonat\u00e1n y a todos 
sus servidores que ser\u00eda 
bueno asesinar a David; 
pero Jonat\u00e1n, el hijo de 
Sa\u00fal, era muy amigo de 
David. {I}2_{/}Le advirti\u00f3 
pues a David: "Sa\u00fal, mi 
padre, trata de matarte; 
mant\u00e9nte en guardia 
ma\u00f1ana temprano, ponte a 
resguardo y esc\u00f3ndete. 
{I}3_{/}Yo saldr\u00e9 y me pondr\u00e9 
al lado de mi padre en el 
campo donde t\u00fa est\u00e9s; 
hablar\u00e9 de ti a mi padre 
y ver\u00e9 lo que pasa. Te lo 
comunicar\u00e9 en seguida".
{I}4_{/}Jonat\u00e1n defendi\u00f3 a 
David ante su padre Sa\u00fal 
dici\u00e9ndole: "No haga da\u00f1o 
el rey a su servidor 
David, pues \u00e9l no te ha 
hecho ning\u00fan da\u00f1o y lo 
que ha hecho te ha 
servido mucho. 
{I}5_{/}Arriesg\u00f3 su vida para 
derribar al filisteo y 
Yav\u00e9 dio all\u00ed una gran 
victoria a todo Israel. 
Cuando t\u00fa lo viste, te 
sent\u00edas bien contento. 
\u00bfPor qu\u00e9 pues pecar\u00edas 
manch\u00e1ndote con sangre 
inocente si mandas 
asesinar a David sin 
raz\u00f3n?" {I}6_{/}Sa\u00fal escuch\u00f3 
a Jonat\u00e1n y le jur\u00f3: "Por 
la vida de Yav\u00e9 que David 
no morir\u00e1". 
{I}7_{/}Inmediatamente 
Jonat\u00e1n llam\u00f3 a David y 
le cont\u00f3 esa 
conversaci\u00f3n; luego llev\u00f3 
a David donde Sa\u00fal, y se 
puso a su servicio como 
antes.
{I}8_{/}La guerra se 
reinici\u00f3. David sali\u00f3 de 
campa\u00f1a contra los 
filisteos y les infligi\u00f3 
una gran derrota; 
salieron huyendo ante \u00e9l. 
{I}9_{/}Mientras Sa\u00fal estaba 
sentado en su casa con la 
lanza en la mano, se 
apoder\u00f3 de \u00e9l un mal 
esp\u00edritu de Yav\u00e9. David 
se puso a tocarle la 
c\u00edtara. {I}10_{/}Sa\u00fal trat\u00f3 
de clavar a David en el 
muro con su lanza, pero 
David esquiv\u00f3 el golpe de 
Sa\u00fal, y la lanza se 
enterr\u00f3 en el muro. David 
sali\u00f3 huyendo y escap\u00f3 
una vez m\u00e1s.
Esa misma noche, 
{I}11_{/}Sa\u00fal mand\u00f3 unos 
hombres para que cercaran 
la casa de David y lo 
asesinaran en la ma\u00f1ana. 
Pero Mical, la mujer de 
David, le dio este aviso: 
"Si no escapas esta misma 
noche, ser\u00e1s asesinado 
ma\u00f1ana". {I}12_{/}Mical ayud\u00f3 
a David a bajar por la 
ventana; se alej\u00f3, sali\u00f3 
huyendo y se puso a 
resguardo. {I}13_{/}Mical 
acost\u00f3 entonces en la 
cama uno de los \u00eddolos 
que ten\u00eda en la casa, le 
puso en la cabeza una 
peluca de pelo de cabra y 
lo tap\u00f3 con una manta.
{I}14_{/}A los hombres que 
Sa\u00fal hab\u00eda mandado para 
apresar a David les dijo: 
"Est\u00e1 enfermo". {I}15_{/}Pero 
Sa\u00fal mand\u00f3 de nuevo a sus 
hombres con el encargo de 
que vieran a David, 
dici\u00e9ndoles: "Tr\u00e1iganmelo 
en su cama, para que le 
d\u00e9 muerte". {I}16_{/}Entraron 
los mensajeros y 
encontraron al \u00eddolo en 
la cama con la peluca de 
pelo de cabra en la 
cabeza. {I}17_{/}Sa\u00fal dijo a 
Mical: "\u00bfPor qu\u00e9 te has 
burlado de m\u00ed? Dejaste 
que mi enemigo se fuera, 
y escap\u00f3". Mical 
respondi\u00f3 a Sa\u00fal: "Es que 
\u00e9l me dijo: Si no me 
dejas salir, te mato".
SA\u00daL Y LOS PROFETAS{/}

{I}18_{/}David se libr\u00f3 
pues al huir y lleg\u00f3 a la 
casa de Samuel en Ram\u00e1; 
le cont\u00f3 a \u00e9ste todo lo 
que le hab\u00eda hecho Sa\u00fal. 
Con Samuel se fue a vivir 
a las Celdas de los 
profetas. {I}19_{/}Le 
avisaron a Sa\u00fal: "David 
est\u00e1 en las Celdas, cerca 
de Ram\u00e1". {I}20_{/}Sa\u00fal mand\u00f3 
entonces unos hombres 
para que se apoderaran de 
David. Cuando se 
encontraron con un grupo 
de profetas que estaban 
profetizando, y Samuel 
los presid\u00eda, el esp\u00edritu 
de Dios se apoder\u00f3 de los 
enviados de Sa\u00fal, quienes 
se pusieron a profetizar. 
{I}21_{/}Se lo comunicaron a 
Sa\u00fal, quien mand\u00f3 a otros 
mensajeros, los que 
tambi\u00e9n profetizaron. Por 
tercera vez Sa\u00fal mand\u00f3 
mensajeros y \u00e9stos 
tambi\u00e9n se pusieron a 
profetizar.
{I}22_{/}Sali\u00f3 \u00e9l mismo 
entonces rumbo a Ram\u00e1 y 
lleg\u00f3 a la gran cisterna 
que est\u00e1 en Sec\u00fa. All\u00ed 
pregunt\u00f3: "\u00bfD\u00f3nde est\u00e1n 
Samuel y David?" Le 
respondieron: "Est\u00e1n en 
las Celdas, cerca de 
Ram\u00e1". {I}23_{/}Y mientras se 
dirig\u00eda a las Celdas 
cerca de Ram\u00e1, el 
esp\u00edritu de Dios se 
apoder\u00f3 de \u00e9l y continu\u00f3 
su camino profetizando 
hasta que entr\u00f3 a las 
Celdas, cerca de Ram\u00e1. 
{I}24_{/}Adem\u00e1s se quit\u00f3 sus 
ropas y profetiz\u00f3 delante 
de Samuel hasta que se 
desmay\u00f3. Permaneci\u00f3 
desnudo en el suelo todo 
el d\u00eda y toda la noche. 
Por eso se dice: "\u00bfAs\u00ed 
que tambi\u00e9n Sa\u00fal est\u00e1 
entre los profetas?"
{1}20{/}

{I}1_{/}David hab\u00eda huido de 
las Celdas de Ram\u00e1. Fue a 
ver a Jonat\u00e1n y le dijo: 
"\u00bfQu\u00e9 hice? \u00bfCu\u00e1l es mi 
falta y cu\u00e1l es mi pecado 
con tu padre para que 
quiera matarme?" 
{I}2_{/}Jonat\u00e1n respondi\u00f3: 
"No, t\u00fa no morir\u00e1s. Mi 
padre nada me oculta de 
lo que hace, sea 
importante o no. \u00bfPor qu\u00e9 
pues mi padre me ir\u00e1 a 
ocultar eso? T\u00fa te 
equivocas". {I}3_{/}Pero 
David le dijo: "Tu padre 
conoce muy bien la 
amistad que t\u00fa sientes 
por m\u00ed y se dice: Jonat\u00e1n 
no debe saberlo porque le 
parecer\u00e1 muy mal. Pero, 
te lo juro por la vida de 
Yav\u00e9 y por mi propia 
cabeza: no hay m\u00e1s que un 
paso entre la muerte y 
yo".
{I}4_{/}Entonces Jonat\u00e1n dijo 
a David: "\u00bfQu\u00e9 puedo 
hacer por ti?" {I}5_{/}David 
le respondi\u00f3: "Ma\u00f1ana es 
luna nueva y yo tengo que 
sentarme al lado del rey 
para cenar; sin embargo 
d\u00e9jame que me vaya y me 
esconder\u00e9 en el campo 
hasta la tercera noche. 
{I}6_{/}Si tu padre se da 
cuenta de mi ausencia, le 
dir\u00e1s: David me pidi\u00f3 
permiso para ir a Bel\u00e9n, 
su pueblo natal, pues 
celebran all\u00ed el 
sacrificio anual para la 
familia. {I}7_{/}Si tu padre 
te responde: Est\u00e1 bien, 
tu servidor nada tendr\u00e1 
que temer; pero si se 
enoja, sabr\u00e1s que ya 
decidi\u00f3 mi muerte. {I}8_{/}Ya 
que t\u00fa hiciste un pacto 
conmigo en nombre de 
Yav\u00e9, te pido en base a 
esa amistad que si hay en 
m\u00ed alg\u00fan pecado, mejor me 
mates. \u00bfPara qu\u00e9 me 
llevar\u00edas donde tu 
padre?" {I}9_{/}Jonat\u00e1n 
respondi\u00f3: "De ninguna 
manera; si llego a saber 
que mi padre decidi\u00f3 tu 
muerte, yo mismo te 
avisar\u00e9". {I}10_{/}David dijo 
a Jonat\u00e1n: "\u00bfQui\u00e9n me 
avisar\u00eda en el caso en 
que tu padre te 
mintiera?"
{I}11_{/}Jonat\u00e1n dijo a 
David: "Ven, vamos al 
campo". Y ambos salieron 
al campo.
{I}12_{/}Jonat\u00e1n dijo 
entonces a David: "Por 
Yav\u00e9 Dios de Israel, que 
desde ma\u00f1ana o pasado 
ma\u00f1ana ver\u00e9 lo que mi 
padre tiene en la cabeza. 
Si todo va bien para ti, 
te enviar\u00e9 a alguien para 
que te lo comunique. 
{I}13_{/}Si no lo hago, \u00a1que 
Dios me maldiga una y 
otra vez! Y si mi padre 
quiere hacerte da\u00f1o, 
tambi\u00e9n te lo comunicar\u00e9. 
Te dejar\u00e9 pues irte en 
paz; Yav\u00e9 estar\u00e1 contigo 
as\u00ed como lo estuvo con mi 
padre. {I}14_{/}Si todav\u00eda 
estoy en este mundo, no 
me des muerte; que tu 
bondad para conmigo sea 
como la de Yav\u00e9. {I}15_{/}No 
apartes jam\u00e1s tu 
benevolencia de mi 
familia cuando Yav\u00e9 haya 
exterminado a tus 
enemigos de la superficie 
de la tierra. {I}16_{/}Si el 
nombre de Jonat\u00e1n 
desapareciera junto con 
la familia de Sa\u00fal, Yav\u00e9 
le pedir\u00e1 cuenta de ello 
a la familia de David". 
{I}17_{/}Y de nuevo Jonat\u00e1n 
hizo un juramento a David 
en nombre de su amistad 
porque lo amaba como a s\u00ed 
mismo.
{I}18_{/}Jonat\u00e1n le dijo: 
"Ma\u00f1ana es la luna nueva 
y se notar\u00e1 tu ausencia 
cuando vean tu puesto 
vac\u00edo. {I}19_{/}Espera hasta 
el tercer d\u00eda; entonces 
bajar\u00e1s y vendr\u00e1s al 
lugar donde te escondiste 
la primera vez. Te 
quedar\u00e1s al lado del 
deslinde, {I}20_{/}y yo 
disparar\u00e9 tres flechas 
para el lado donde t\u00fa 
est\u00e9s como si ese fuera 
el blanco. {I}21_{/}Luego 
mandar\u00e9 a mi sirviente, 
dici\u00e9ndole: Anda a 
buscarme las flechas. Si 
le digo: Mira, las 
flechas est\u00e1n detr\u00e1s de 
ti, tr\u00e1emelas. Entonces 
podr\u00e1s venir porque no 
tendr\u00e1s de qu\u00e9 temer; por 
la vida de Yav\u00e9 que no 
habr\u00e1 ning\u00fan peligro para 
ti. {I}22_{/}Pero si digo al 
sirviente: Mira, las 
flechas est\u00e1n delante de 
ti, entonces ponte a 
salvo, pues Yav\u00e9 mismo te 
lo pide. {I}23_{/}Por lo que 
respecta a nuestro pacto, 
Yav\u00e9 mismo estar\u00e1 entre 
t\u00fa y yo para siempre".
{I}24_{/}David fue a 
esconderse en los campos. 
Cuando lleg\u00f3 la luna 
nueva, el rey se sent\u00f3 a 
la mesa para la cena. 
{I}25_{/}Se sent\u00f3 igual que 
siempre en el asiento que 
estaba pegado a la 
muralla. Jonat\u00e1n estaba 
sentado al frente y Abner 
al lado de Sa\u00fal, pero el 
puesto de David estaba 
desocupado. {I}26_{/}Ese d\u00eda 
Sa\u00fal nada dijo pues 
pens\u00f3: "No est\u00e1 puro, es 
algo que pasa. 
Seguramente no est\u00e1 
puro". {I}27_{/}Al d\u00eda 
siguiente de la luna 
nueva, el puesto de David 
segu\u00eda desocupado. Sa\u00fal 
dijo a su hijo Jonat\u00e1n: 
"\u00bfPor qu\u00e9 el hijo de Jes\u00e9 
no ha venido a la comida 
ni ayer ni hoy?" 
{I}28_{/}Jonat\u00e1n respondi\u00f3 a 
Sa\u00fal: "David me pidi\u00f3 
permiso para ir a Bel\u00e9n. 
{I}29_{/}Me dijo: Perm\u00edteme 
que vaya, porque tenemos 
un sacrificio en familia 
en mi pueblo natal, y mi 
hermano me lo pidi\u00f3; dame 
permiso para ausentarme y 
ver a mis hermanos. Por 
eso que no ha venido a 
comer con el rey".
{I}30_{/}Al o\u00edr esas 
palabras, Sa\u00fal se enoj\u00f3 
con Jonat\u00e1n y le dijo: 
"\u00a1Hijo de prostituta! Ya 
lo sab\u00eda que t\u00fa tomaste 
partido por el hijo de 
Jes\u00e9, para verg\u00fcenza tuya 
y de la desnudez de tu 
madre. {I}31_{/}Mientras el 
hijo de Jes\u00e9 est\u00e9 en este 
mundo no habr\u00e1 paz ni 
para ti ni para tu reino. 
Manda pues a buscarlo 
porque merece la muerte". 
{I}32_{/}Jonat\u00e1n respondi\u00f3 a 
su padre Sa\u00fal: "\u00bfPor qu\u00e9 
tendr\u00e1 que morir? \u00bfQu\u00e9 ha 
hecho?" {I}33_{/}Pero Sa\u00fal 
tom\u00f3 su lanza 
amenaz\u00e1ndolo con 
tir\u00e1rsela, y Jonat\u00e1n 
entendi\u00f3 que su padre 
hab\u00eda decidido la muerte 
de David. {I}34_{/}Jonat\u00e1n 
estaba tan sentido que se 
levant\u00f3 de la mesa. Ese 
segundo d\u00eda de la luna 
nueva no se sirvi\u00f3 nada; 
sent\u00eda mucha pena por 
David, y tambi\u00e9n porque 
su padre lo hab\u00eda 
insultado.
{I}35_{/}A la ma\u00f1ana 
siguiente, Jonat\u00e1n sali\u00f3 
al campo para reunirse 
con David; con \u00e9l iba su 
muchacho. {I}36_{/}Jonat\u00e1n le 
dijo: "Corre y tr\u00e1eme las 
flechas que tire". El 
muchacho corr\u00eda pero 
Jonat\u00e1n tiraba las 
flechas mucho m\u00e1s all\u00e1 de 
\u00e9l, {I}37_{/}y mientras el 
joven iba a buscar la 
flecha donde la hab\u00eda 
tirado Jonat\u00e1n, \u00e9ste le 
gritaba: "Oye, \u00bfno estar\u00e1 
m\u00e1s lejos la flecha?" 
{I}38_{/}Jonat\u00e1n grit\u00f3 de 
nuevo a su sirviente: 
"R\u00e1pido, apres\u00farate, no 
te detengas". El joven 
recogi\u00f3 la flecha y 
volvi\u00f3 donde su patr\u00f3n. 
{I}39_{/}El no sab\u00eda nada de 
todo eso, s\u00f3lo Jonat\u00e1n y 
David estaban enterados. 
{I}40_{/}Luego Jonat\u00e1n pas\u00f3 
sus armas a su muchacho 
dici\u00e9ndole: "Anda y 
ll\u00e9vatelas a la ciudad".
{I}41_{/}Cuando se fue, David 
sali\u00f3 de su escondite, se 
ech\u00f3 de bruces en el 
suelo y se inclin\u00f3 tres 
veces. En seguida se 
abrazaron y lloraron un 
largo rato el uno sobre 
el otro, pero hab\u00eda 
llegado el momento de la 
partida para David. 
{I}42_{/}Entonces Jonat\u00e1n le 
dijo: "Anda en paz. Nos 
hemos hecho un juramento 
el uno al otro en nombre 
de Yav\u00e9, Yav\u00e9 estar\u00e1 
entre t\u00fa y yo, entre mi 
raza y tu raza para 
siempre".
DAVID HUYE LEJOS DE SA\u00daL{/}

{1}21{/}

{I}1_{/}David se levant\u00f3, 
se fue y Jonat\u00e1n regres\u00f3 
a la ciudad.
{I}2_{/}David lleg\u00f3 a Nob, a 
la casa del sacerdote 
Ajimelec. Este sali\u00f3 
temblando al encuentro de 
David y le pregunt\u00f3: 
"\u00bfPor qu\u00e9 est\u00e1s solo? 
\u00bfPor qu\u00e9 no hay nadie 
contigo?" {I}3_{/}David 
respondi\u00f3 al sacerdote 
Ajimelec: "El rey me dio 
una orden, me dijo: Nadie 
debe saber la misi\u00f3n que 
te he encargado ni la 
orden que te he dado. Por 
eso cit\u00e9 a mis hombres en 
este lugar. {I}4_{/}Ahora, 
\u00bfqu\u00e9 tienes a mano? Si 
tuvieras unos cinco panes 
o alguna otra cosa, 
d\u00e1melos". {I}5_{/}El 
sacerdote dijo a David: 
"No tengo a mano ning\u00fan 
pan com\u00fan sino s\u00f3lo pan 
consagrado. Con tal que 
tus hombres no hayan 
tenido relaciones con 
mujeres..."
{I}6_{/}David respondi\u00f3 al 
sacerdote: "Hasta ahora 
se nos prohib\u00eda la mujer 
cada vez que sal\u00eda; mis 
hombres se manten\u00edan 
puros en lo que se 
refiere al sexo, y adem\u00e1s 
se trataba de 
expediciones profanas. 
Con cuanta mayor raz\u00f3n 
ahora. Todos est\u00e1n en 
estado de pureza con 
respecto al sexo". 
{I}7_{/}Entonces el sacerdote 
le dio pan consagrado 
porque no hab\u00eda m\u00e1s pan 
que los panes que se 
retiran de delante de 
Yav\u00e9 para reemplazarlos 
por pan fresco el d\u00eda en 
que se reponen.
{I}8_{/}Ahora bien, uno de 
los sirvientes de Sa\u00fal se 
hab\u00eda detenido ese mismo 
d\u00eda en el santuario de 
Yav\u00e9; se llamaba Doeg el 
edomita, y era el m\u00e1s 
importante de los 
pastores de Sa\u00fal.
{I}9_{/}David dijo a 
Ajimelec: "\u00bfPor 
casualidad no tienes a 
mano alguna lanza o 
espada? El asunto del rey 
era tan urgente que no 
tuve tiempo de tomar mi 
espada ni mis armas". 
{I}10_{/}El sacerdote le 
respondi\u00f3: "Aqu\u00ed est\u00e1 la 
espada del filisteo 
Goliat al que mataste en 
el valle del Terebinto; 
est\u00e1 envuelta en una 
manta detr\u00e1s del efod. Si 
la quieres, t\u00f3mala, no 
hay ninguna otra". David 
le respondi\u00f3: "No hay 
ninguna otra como esa, 
d\u00e1mela".
{I}11_{/}Ese d\u00eda David 
huy\u00f3 lejos de Sa\u00fal y 
lleg\u00f3 donde Aquis, rey de 
Gat. {I}12_{/}Los servidores 
de Aquis le dijeron: 
"\u00a1Pero, majestad, si \u00e9se 
es David! \u00bfNo era a 
prop\u00f3sito de \u00e9l que 
bailaban y cantaban: Sa\u00fal 
mat\u00f3 a mil, y David, diez 
mil?"
{I}13_{/}Esos comentarios 
preocuparon mucho a David 
y tuvo miedo de Aquis, 
rey de Gat. {I}14_{/}Entonces 
les hizo creer que estaba 
loco, y se comport\u00f3 como 
un insano en medio de 
ellos: tamborileaba las 
puertas y dejaba correr 
la baba por su barba. 
{I}15_{/}Aquis dijo a sus 
servidores: "Si vieron 
que est\u00e1 loco, \u00bfpara qu\u00e9 
me lo trajeron? {I}16_{/}\u00bfEs 
que me hacen falta locos, 
para que me traigan a 
\u00e9ste y que me moleste con 
sus locuras? \u00a1Falta poco 
para que entre en mi 
casa!"
{1}22{/}

{I}1_{/}David sali\u00f3 de 
all\u00ed y se refugi\u00f3 en la 
caverna de Adulam. Sus 
hermanos y su familia lo 
supieron y bajaron por \u00e9l 
a ese lugar. {I}2_{/}Se le 
juntaban todos los que 
ten\u00edan problemas, todos 
los que eran perseguidos 
por un acreedor o que se 
sent\u00edan descontentos. Se 
hizo su jefe, y con \u00e9l 
hab\u00eda m\u00e1s o menos unos 
cuatrocientos.
{I}3_{/}De all\u00ed se fue David 
a Misp\u00e9 de Moab. Dijo al 
rey de Moab: "Me gustar\u00eda 
que mi padre y mi madre 
se quedaran contigo hasta 
que sepa lo que Dios me 
tiene reservado". 
{I}4_{/}Llev\u00f3 pues a sus 
padres donde el rey de 
Moab y all\u00ed permanecieron 
hasta el d\u00eda en que David 
abandon\u00f3 ese refugio.
{I}5_{/}El profeta Gad dijo 
un d\u00eda a David: "No te 
quedes en ese refugio, 
vuelve al territorio de 
Jud\u00e1". David sali\u00f3 de 
all\u00ed y lleg\u00f3 al bosque de 
Jeret.
{I}6_{/}Supo Sa\u00fal que hab\u00eda 
noticias de David y de 
los hombres que andaban 
con \u00e9l. Por esos d\u00edas 
estaba Sa\u00fal sentado en 
Guibea bajo el tamarindo 
que est\u00e1 en la colina: 
ten\u00eda en la mano su lanza 
y todos sus servidores 
estaban de pie a su 
alrededor. {I}7_{/}Sa\u00fal dijo 
entonces a sus servidores 
reunidos a su alrededor: 
"\u00a1Oigan, hombres de 
Benjam\u00edn! \u00bfCreen que el 
hijo de Jes\u00e9 les dar\u00e1 a 
todos ustedes campos y 
vi\u00f1as, y que los har\u00e1 
jefes de mil y de cien? 
{I}8_{/}\u00bfPor qu\u00e9 se han 
puesto todos de acuerdo 
en contra m\u00eda? Nadie me 
comunic\u00f3 que mi hijo 
hab\u00eda hecho un pacto con 
el hijo de Jes\u00e9. Ninguno 
de ustedes se preocup\u00f3 de 
m\u00ed, nadie me comunic\u00f3 que 
mi hijo hab\u00eda 
soliviantado contra m\u00ed a 
mi servidor, 
convirti\u00e9ndolo en mi 
adversario, como es ahora 
el caso".
{I}9_{/}Doeg el edomita, que 
era uno de los jefes de 
los sirvientes de Sa\u00fal, 
pidi\u00f3 la palabra: "Vi al 
hijo de Jes\u00e9 cuando 
llegaba a Nob a la casa 
de Ajimelec hijo de 
Ajitub. {I}10_{/}Este 
consult\u00f3 por \u00e9l a Yav\u00e9, 
le dio provisiones y le 
pas\u00f3 la espada de Goliat, 
el filisteo". 
{I}11_{/}Entonces Sa\u00fal mand\u00f3 
llamar al sacerdote 
Ajimelec hijo de Ajitub y 
a toda su familia, los 
sacerdotes de Nob; todos 
fueron a la casa del rey. 
{I}12_{/}Sa\u00fal le dijo: "Oyeme 
bien, hijo de Ajitub". 
Este respondi\u00f3: "Aqu\u00ed me 
tienes, se\u00f1or". {I}13_{/}Sa\u00fal 
le dijo: "\u00bfPor qu\u00e9 has 
conspirado contra m\u00ed t\u00fa y 
el hijo de Jes\u00e9? \u00bfAs\u00ed que 
le diste pan y una 
espada, consultaste a 
Dios por \u00e9l, para que se 
sublevara contra m\u00ed y se 
convirtiera en mi 
adversario como se ve 
ahora?"
{I}14_{/}Ajimelec respondi\u00f3 
al rey: "\u00bfQui\u00e9n es m\u00e1s 
fiel que David entre 
todos los servidores del 
rey? El es yerno del rey, 
est\u00e1 adscrito a su 
guardia personal y recibe 
honores en su casa. 
{I}15_{/}Ciertamente no es la 
primera vez que consulto 
a Dios por \u00e9l. El rey 
nada tiene que 
reprocharme, ni menos a 
toda la familia de mi 
padre, pues tu servidor 
nada sab\u00eda de eso, 
absolutamente nada". 
{I}16_{/}Pero el rey le dijo: 
"Ajimelec vas a morir, y 
contigo toda la familia 
de tu padre". {I}17_{/}Luego 
el rey dijo a los 
soldados que estaban a su 
alrededor: "Adelante, den 
muerte a los sacerdotes 
de Yav\u00e9 porque ellos 
tambi\u00e9n apoyan a David. 
Sab\u00edan que estaba huyendo 
de m\u00ed y no me lo 
dijeron". Pero los 
servidores del rey no 
quisieron herir a los 
sacerdotes de Yav\u00e9.
{I}18_{/}Entonces el rey dijo 
a Doeg: "Ven t\u00fa y mata a 
los sacerdotes". Y Doeg 
el edomita dio unos pasos 
adelante e hiri\u00f3 de 
muerte a los sacerdotes. 
Ese d\u00eda dio muerte a 
ochenta y cinco hombres 
que llevan entrepiernas 
de lino. {I}19_{/}Nob, la 
ciudad de los sacerdotes, 
fue pasada a cuchillo, 
incluyendo hombres y 
mujeres, ni\u00f1os y beb\u00e9s, 
todo fue pasado a 
cuchillo hasta los 
bueyes, burros y 
corderos.
{I}20_{/}S\u00f3lo se salv\u00f3 un 
hijo de Ajimelec hijo de 
Ajitub, que se llamaba 
Ebiatar. Corri\u00f3 a 
juntarse con David. 
{I}21_{/}Ebiatar cont\u00f3 a 
David c\u00f3mo Sa\u00fal hab\u00eda 
dado muerte a los 
sacerdotes de Yav\u00e9, 
{I}22_{/}y David le dijo: 
"Doeg el edomita estaba 
all\u00ed ese d\u00eda y yo sab\u00eda 
que le avisar\u00eda a Sa\u00fal. 
Yo fui el causante de la 
muerte de toda tu 
familia. {I}23_{/}Qu\u00e9date 
conmigo y no temas, el 
que atente contra tu vida 
atentar\u00e1 contra la m\u00eda; a 
mi lado estar\u00e1s seguro".
C\u00d3MO DAVID CONSULTABA A 
DIOS{/}

{1}23{/}

{I}1_{/}Le llevaron esta 
noticia a David: "Los 
filisteos llegaron para 
atacar a Queila y se 
apoderaron de las eras". 
{I}2_{/}Entonces David 
consult\u00f3 a Yav\u00e9, 
pregunt\u00e1ndole: "\u00bfDebo 
marchar contra los 
filisteos?" Yav\u00e9 
respondi\u00f3 a David: "Anda, 
derrotar\u00e1s a los 
filisteos y librar\u00e1s a 
Queila". {I}3_{/}Pero los 
hombres de David le 
dijeron: "\u00bfNo tenemos ya 
bastante que temer aqu\u00ed 
en Jud\u00e1 para que vayamos 
ahora a buscar a los 
filisteos en Queila?" 
{I}4_{/}David consult\u00f3 de 
nuevo a Yav\u00e9 y \u00e9ste le 
respondi\u00f3: "Lev\u00e1ntate, 
baja a Queila porque yo 
he puesto a los filisteos 
en tus manos". {I}5_{/}Parti\u00f3 
pues David para Queila 
con sus hombres y se 
trab\u00f3 en combate con los 
filisteos. Les quit\u00f3 sus 
reba\u00f1os y les infligi\u00f3 
una gran derrota; as\u00ed fue 
como David libr\u00f3 a los 
habitantes de Queila.
{I}6_{/}(Cuando Ebiatar hijo 
de Ajimelec hab\u00eda huido 
donde David a Queila, 
hab\u00eda bajado con el 
efod).
{I}7_{/}Le avisaron a Sa\u00fal 
que David hab\u00eda entrado 
en Queila; Sa\u00fal dijo: 
"Dios lo ha puesto en mis 
manos, pues al entrar en 
una ciudad con puertas y 
candados se ha encerrado 
solo". {I}8_{/}Sa\u00fal convoc\u00f3 a 
todo el pueblo para la 
guerra y bajaron a Queila 
para sitiar a David y a 
sus hombres. {I}9_{/}Cuando 
David supo que Sa\u00fal 
tramaba algo en su 
contra, dijo al sacerdote 
Ebiatar: "Trae el efod". 
{I}10_{/}David hizo esta 
consulta: "Yav\u00e9, Dios de 
Israel, tu servidor ha 
sabido que Sa\u00fal trata de 
apoderarse de Queila y 
destruir la ciudad por mi 
culpa. \u00bfBajar\u00e1 realmente 
Sa\u00fal tal como tu servidor 
lo oy\u00f3 decir? {I}11_{/}Yav\u00e9, 
Dios de Israel, 
comun\u00edcamelo, por favor". 
Yav\u00e9 respondi\u00f3: "Vendr\u00e1". 
{I}12_{/}David dijo: "\u00bfLos 
habitantes de Queila me 
entregar\u00e1n a Sa\u00fal junto 
con mis hombres?" Yav\u00e9 
respondi\u00f3: "Los 
entregar\u00e1n". 
{I}13_{/}Entonces David se 
levant\u00f3 junto con sus 
hombres, que eran m\u00e1s o 
menos unos seiscientos, 
salieron de Queila y 
anduvieron errantes.
Cuando Sa\u00fal supo que 
David hab\u00eda huido de 
Queila, desisti\u00f3 de su 
expedici\u00f3n.
{I}14_{/}David permaneci\u00f3 en 
los refugios del 
desierto, en la monta\u00f1a y 
en el desierto de Zif. 
Sa\u00fal lo buscaba todos los 
d\u00edas, pero Dios no lo 
puso en sus manos. 
{I}15_{/}Cuando David estaba 
en Jorsa, en el desierto 
de Zif, supo que Sa\u00fal 
hab\u00eda organizado una 
expedici\u00f3n para matarlo. 
{I}16_{/}Fue entonces cuando 
Jonat\u00e1n, hijo de Sa\u00fal, 
fue a Jorsa a visitar a 
David, para darle \u00e1nimo 
de parte de Dios. {I}17_{/}Le 
dijo: "No temas, mi padre 
no te hallar\u00e1. T\u00fa 
reinar\u00e1s en Israel y yo 
ser\u00e9 tu segundo, mi padre 
Sa\u00fal lo sabe muy bien". 
{I}18_{/}Ambos concluyeron un 
pacto ante Yav\u00e9. David se 
qued\u00f3 en Jorsa, mientras 
que Jonat\u00e1n regres\u00f3 a su 
casa.
{I}19_{/}La gente de Zif fue 
a Guibea a ver a Sa\u00fal 
para decirle: "\u00bfSabes que 
David est\u00e1 escondido en 
medio de nosotros en los 
refugios de Jorsa, en la 
colina de Jaquila que se 
sit\u00faa al sur de la 
estepa? {I}20_{/}Vaya cuando 
quiera nuestro se\u00f1or y 
nosotros entregaremos a 
David en las manos del 
rey". {I}21_{/}Sa\u00fal les dijo: 
"Que Yav\u00e9 los bendiga por 
haber tenido piedad de 
m\u00ed. {I}22_{/}Regresen ahora e 
inf\u00f3rmenme exactamente 
del lugar donde se 
esconde, porque me han 
dicho que es muy astuto. 
{I}23_{/}Observen e 
inf\u00f3rmense de todos los 
escondites donde pudiere 
hallarse, y vuelvan a 
verme. Entonces yo me ir\u00e9 
con ustedes. Si est\u00e1 en 
esa regi\u00f3n lo buscar\u00e9 en 
todos los clanes de 
Jud\u00e1".
Regresaron pues a Zif 
precediendo a Sa\u00fal. 
{I}24_{/}David y sus hombres 
se encontraban en el 
desierto de Ma\u00f3n, en el 
valle que est\u00e1 al sur de 
la Estepa. {I}25_{/}Sa\u00fal y 
sus hombres fueron a 
buscarlo, pero David lo 
supo y baj\u00f3 a la Roca. Se 
qued\u00f3 en el desierto de 
Ma\u00f3n. Lo supo Sa\u00fal y se 
puso a perseguir a David 
por el desierto de Ma\u00f3n. 
{I}26_{/}Sa\u00fal iba por un lado 
del cerro, y David con 
sus hombres, por el otro. 
David y sus hombres 
caminaban r\u00e1pido para 
escapar de Sa\u00fal, mientras 
que \u00e9ste y sus hombres 
trataban de cercar a 
David y a sus compa\u00f1eros 
para apresarlos. 
{I}27_{/}Lleg\u00f3 entonces un 
mensajero donde estaba 
Sa\u00fal dici\u00e9ndole: "Ven 
inmediatamente pues los 
filisteos acaban de 
invadir nuestro pa\u00eds". 
{I}28_{/}En vista de eso Sa\u00fal 
desisti\u00f3 de perseguir a 
David y se fue a combatir 
a los filisteos; por eso 
ese lugar se llam\u00f3 la 
Roca de las Separaciones.
DAVID RESPETA LA VIDA DE 
SA\u00daL{/}

{1}24{/}

{I}1_{/}De all\u00ed subi\u00f3 
David a los refugios de 
Engadi y se instal\u00f3 all\u00ed. 
{I}2_{/}Cuando regres\u00f3 Sa\u00fal 
de su expedici\u00f3n contra 
los filisteos, le 
dijeron: "David est\u00e1 en 
el desierto de Engadi". 
{I}3_{/}Sa\u00fal eligi\u00f3 entonces 
de entre todo Israel a 
tres mil hombres y sali\u00f3 
con ellos en busca de 
David al este del Cerro 
de las Gamuzas. {I}4_{/}Lleg\u00f3 
a unos corrales para 
ovejas que est\u00e1n a la 
orilla del camino; hab\u00eda 
all\u00ed una caverna donde 
entr\u00f3 Sa\u00fal para hacer sus 
necesidades. Ahora bien, 
David y sus hombres 
estaban sentados en el 
fondo de la caverna.
{I}5_{/}Los compa\u00f1eros de 
David le dijeron: "Ahora 
Yav\u00e9 te entrega en tus 
manos a tu enemigo. 
Puedes hacerle ahora todo 
lo que quieras". {I}7_{/}Les 
dijo: "\u00a1Oh no! \u00a1Por la 
vida de Yav\u00e9 que no 
pondr\u00e9 mi mano sobre \u00e9l. 
\u00a1No puedo hacerle a mi 
se\u00f1or tal cosa porque es 
el ungido de Yav\u00e9! {I}8_{/}Y 
mediante esas palabras 
David impidi\u00f3 que sus 
hombres se lanzaran 
contra Sa\u00fal. David se 
par\u00f3 y fue a cortar 
suavemente un trozo del 
manto de Sa\u00fal, {I}6_{/}pero 
despu\u00e9s de eso le saltaba 
el coraz\u00f3n por haber 
cortado un trozo del 
manto de Sa\u00fal.
Sa\u00fal se par\u00f3, sali\u00f3 de la 
caverna y sigui\u00f3 su 
camino. {I}9_{/}David a su 
vez se par\u00f3 tambi\u00e9n, 
sali\u00f3 de la caverna y se 
puso a gritar detr\u00e1s de 
Sa\u00fal: "\u00a1Se\u00f1or rey!" Sa\u00fal 
se dio vuelta y David se 
postr\u00f3 con la cara contra 
el suelo. {I}10_{/}Entonces 
David dijo a Sa\u00fal: "\u00bfPor 
qu\u00e9 les haces caso a los 
que te dicen que trato de 
matarte? {I}11_{/}M\u00edralo t\u00fa 
mismo, hoy Yav\u00e9 te puso 
en mis manos en esa 
caverna, y me dijeron que 
te matara, pero tuve 
piedad de ti. Me dije: No 
pondr\u00e9 mi mano sobre mi 
se\u00f1or, porque es el 
ungido de Yav\u00e9. 
{I}12_{/}Mira, padre m\u00edo, 
mira el trozo de tu manto 
que tengo en la mano. 
Cuando cort\u00e9 ese pedazo 
del manto, podr\u00eda haberte 
matado. Reconoce entonces 
que no hay en m\u00ed ni 
malicia ni maldad; yo no 
te he hecho da\u00f1o, t\u00fa en 
cambio me buscas para 
matarme. {I}13_{/}Que Yav\u00e9 
juzgue entre t\u00fa y yo. Que 
Yav\u00e9 me vengue de ti, 
pero mi mano no se alzar\u00e1 
contra ti. {I}14_{/}Como bien 
dice el proverbio de los 
antiguos: La maldad sale 
de los malvados. Por eso 
mi mano no se levantar\u00e1 
contra ti. {I}15_{/}\u00bfTras 
qui\u00e9n sali\u00f3 el rey de 
Israel? \u00bfA qui\u00e9n 
persigue? \u00bfA un perro 
muerto, a una pulga? 
{I}16_{/}Que Yav\u00e9 juzgue 
entre t\u00fa y yo. Que \u00e9l 
examine y asuma mi 
defensa, que me haga 
justicia y me libre de tu 
mano".
{I}17_{/}Cuando David hubo 
terminado de pronunciar 
esas palabras, Sa\u00fal dijo: 
"\u00bfEs realmente tu voz, 
hijo m\u00edo David?" Y Sa\u00fal 
estall\u00f3 en sollozos. 
{I}18_{/}Dijo a David: "Eres 
m\u00e1s bueno que yo, porque 
t\u00fa me haces el bien y yo 
te hab\u00eda hecho el mal. 
{I}19_{/}Hoy demostraste tu 
bondad para conmigo, 
porque Yav\u00e9 me puso en 
tus manos pero t\u00fa no me 
mataste. {I}20_{/}Cuando un 
hombre encuentra a su 
enemigo, \u00bflo deja 
proseguir su camino? Yav\u00e9 
te recompensar\u00e1 el bien 
que me has hecho hoy. 
{I}21_{/}Ya lo s\u00e9 desde 
ahora: t\u00fa reinar\u00e1s y tu 
realeza en Israel ser\u00e1 
inamovible. {I}22_{/}J\u00farame 
pues por Yav\u00e9 que no 
suprimir\u00e1s mi 
descendencia despu\u00e9s de 
mi muerte ni que har\u00e1s 
desaparecer mi nombre de 
la familia de mi padre". 
{I}23_{/}David entonces le 
jur\u00f3 a Sa\u00fal. Y Sa\u00fal se 
volvi\u00f3 a su casa mientras 
que David y sus 
compa\u00f1eros sub\u00edan a su 
refugio.
DAVID Y ABIGAIL{/}

{1}25{/}

{I}1_{/}Por esos d\u00edas 
muri\u00f3 Samuel. Se reuni\u00f3 
todo Israel e hizo una 
lamentaci\u00f3n por \u00e9l; lo 
enterraron en su casa en 
Ram\u00e1. David baj\u00f3 entonces 
al desierto de Ma\u00f3n.
{I}2_{/}Hab\u00eda en Ma\u00f3n un 
hombre cuya finca estaba 
en Carmel. Era un hombre 
muy importante, ten\u00eda 
tres mil ovejas y mil 
cabras; por ese entonces 
estaba en Carmel para la 
esquila de sus ovejas. 
{I}3_{/}Ese hombre se llamaba 
Nabal y su mujer, 
Abiga\u00edl. La mujer ten\u00eda 
mucho criterio y era 
hermosa, pero el hombre 
era duro y malo: 
pertenec\u00eda al clan de 
Caleb.
{I}4_{/}Mientras estaba en el 
desierto, supo David que 
Nabal estaba esquilando 
sus ovejas. {I}5_{/}Mand\u00f3 
entonces David a diez de 
sus hombres con este 
encargo: "Suban a Carmel, 
entren en la casa de 
Nabal y sal\u00fadenlo de mi 
parte. {I}6_{/}Le hablar\u00e1n 
as\u00ed: "\u00a1Hermano, que 
tengas salud y haya paz 
en tu casa y paz en todo 
lo que te pertenece! 
{I}7_{/}S\u00e9 que los 
esquiladores est\u00e1n ahora 
en tu casa. Debes saber 
que cuando tus pastores 
estaban con nosotros, no 
les creamos ning\u00fan 
problema, nada de lo que 
les pertenec\u00eda 
desapareci\u00f3 mientras 
estuvieron en Carmel. 
{I}8_{/}Preg\u00fanta a tus 
sirvientes y te lo dir\u00e1n. 
Ten pues hoy un gesto de 
amistad con mis muchachos 
ya que llegamos en un d\u00eda 
de fiesta. Por favor, 
dales a tus servidores y 
a tu hijo David lo que te 
dicte tu coraz\u00f3n".
{I}9_{/}Los muchachos de 
David fueron donde Nabal 
a transmitirle el mensaje 
de David, y luego se 
pusieron a descansar. 
{I}10_{/}Nabal dio esta 
respuesta a los hombres 
de David: "\u00bfQui\u00e9n es ese 
David? \u00bfQui\u00e9n es el hijo 
de Jes\u00e9? \u00a1Hay ahora 
muchos esclavos escapados 
de la casa de su due\u00f1o!" 
{I}11_{/}\u00bf\u00a1Y voy a tomar mi 
pan, mi vino, la carne de 
los animales que he 
degollado para los 
esquiladores y dar todo 
eso a esa gente que viene 
de no se sabe d\u00f3nde!?"
{I}12_{/}Los muchachos de 
David retomaron su 
camino, volvieron y 
transmitieron a David 
todas esas palabras. 
{I}13_{/}David les dijo: 
"Tome cada uno su 
espada". Cada cual tom\u00f3 
su espada y David tom\u00f3 la 
suya. Los que subieron 
tras David eran 
cuatrocientos, y los que 
se quedaron custodiando 
el equipaje, doscientos.
{I}14_{/}Uno de sus mozos le 
comunic\u00f3 a Abiga\u00edl, la 
mujer de Nabal, lo que 
hab\u00eda pasado, dici\u00e9ndole: 
"David envi\u00f3 desde el 
desierto unos mensajeros 
para que saludaran a 
nuestro patr\u00f3n, pero \u00e9ste 
los mand\u00f3 de vuelta. 
{I}15_{/}Sin embargo esos 
hombres siempre fueron 
correctos con nosotros, 
nunca nos trataron mal 
mientras estuvimos en el 
campo, ni tampoco 
perdimos nada mientras 
estuvimos con ellos. 
{I}16_{/}Han sido para 
nosotros como una 
protecci\u00f3n tanto de d\u00eda 
como de noche, por todo 
el tiempo que hemos 
tenido nuestros reba\u00f1os 
en medio de ellos. 
{I}17_{/}Ahora piensa y ve 
qu\u00e9 es lo que se debe 
hacer porque la suerte de 
nuestro patr\u00f3n y de toda 
su casa ya est\u00e1 echada y 
\u00e9l es muy malo para poder 
conversarle".
{I}18_{/}Abiga\u00edl junt\u00f3 
r\u00e1pidamente doscientos 
panes, dos cueros de 
vino, cinco ovejas ya 
preparadas, cinco bolsas 
de trigo tostado, cien 
racimos de uva seca y dos 
tortas de higo, y lo puso 
todo en unos burros. 
{I}19_{/}En seguida dijo a 
sus mozos: "Vayan delante 
m\u00edo, que yo los seguir\u00e9". 
Pero nada le dijo a su 
marido Nabal.
{I}20_{/}Montada en su burro 
baj\u00f3 por un lado del 
cerro mientras David y 
sus hombres bajaban por 
el otro. {I}21_{/}David se 
dec\u00eda: "Proteg\u00ed todo lo 
que ese hombre ten\u00eda en 
el desierto y cuid\u00e9 de 
que nada de lo que le 
pertenec\u00eda desapareciera, 
pero fue por nada, ya que 
ahora me devuelve mal por 
bien. {I}22_{/}Maldiga Dios a 
David si de aqu\u00ed a ma\u00f1ana 
dejo con vida a uno solo 
de sus hombres".
{I}23_{/}Al divisar a David, 
Abiga\u00edl salt\u00f3 del burro, 
se puso con la cara 
contra el suelo delante 
de David y se agach\u00f3. 
{I}24_{/}Agachada a sus pies 
le dijo: "Se\u00f1or, perdona 
mi audacia. Perm\u00edtele a 
tu sirvienta decir una 
palabra; escucha las 
palabras de tu sirvienta. 
{I}25_{/}No tome en cuenta, 
se\u00f1or, a ese bruto de 
Nabal, pues su nombre 
quiere decir El Loco, y 
\u00e9l se ha dejado llevar 
por su locura. Yo, tu 
sirvienta, no pude ver a 
los muchachos que mand\u00f3 
mi se\u00f1or. {I}26_{/}\u00a1Por la 
vida de Yav\u00e9 y por tu 
propia vida, que tus 
enemigos y que todos los 
que buscan tu mal, se\u00f1or, 
conozcan ahora la suerte 
de Nabal. Pero f\u00edjate: 
Yav\u00e9 te ha impedido que 
te mancharas con sangre 
haci\u00e9ndote justicia por 
ti mismo. {I}27_{/}Que los 
j\u00f3venes que acompa\u00f1an a 
mi se\u00f1or tomen los 
regalos que su sirvienta 
le trae ahora.
{I}28_{/}Perdona, por favor, 
la falta de tu sierva. En 
verdad Yav\u00e9 har\u00e1 
inconmovible la casa de 
mi se\u00f1or porque t\u00fa eres 
el combatiente de las 
guerras de Yav\u00e9 y nunca 
se te ha sorprendido en 
una falta durante toda tu 
vida. {I}29_{/}Si un hombre 
quisiera perseguirte y 
quitarte la vida, el alma 
de mi se\u00f1or estar\u00e1 segura 
al lado de Yav\u00e9. Yav\u00e9 te 
proteger\u00e1, y en cambio 
lanzar\u00e1 lejos de s\u00ed, como 
una honda, el alma de tus 
enemigos. {I}30_{/}De ese 
modo, cuando Yav\u00e9 haya 
cumplido contigo todas 
las promesas que te hizo, 
cuando te haya 
establecido como jefe de 
Israel, {I}31_{/}t\u00fa no podr\u00e1s 
sentir remordimiento de 
haber derramado sangre 
sin motivo y de haberte 
hecho justicia por ti 
mismo. \u00a1Cuando Yav\u00e9 colme 
a mi se\u00f1or, acu\u00e9rdese de 
su sierva!"
{I}32_{/}David respondi\u00f3 a 
Abiga\u00edl: "\u00a1Bendito sea 
Yav\u00e9, Dios de Israel, que 
te mand\u00f3 hoy a 
encontrarme! {I}33_{/}Bendita 
seas por tu prudencia, 
bendita porque me has 
impedido hoy que me 
manche con sangre y que 
haga justicia por m\u00ed 
mismo. {I}34_{/}Porque, te lo 
juro por la vida de Yav\u00e9, 
el Dios de Israel, que me 
impidi\u00f3 hacer el mal, si 
t\u00fa no hubieras venido tan 
r\u00e1pido a verme, aun antes 
de que se levantara el 
sol no le habr\u00eda quedado 
a Nabal un solo hombre 
con vida". {I}35_{/}David 
recibi\u00f3 en sus manos todo 
lo que ella le hab\u00eda 
tra\u00eddo, y luego le dijo: 
"Vuelve en paz a tu casa, 
ya te escuch\u00e9 y cuenta 
conmigo".
{I}36_{/}Cuando regres\u00f3 
Abiga\u00edl, Nabal estaba 
sentado a la mesa en su 
casa para un banquete 
real. Nabal estaba muy 
alegre, completamente 
borracho, pero ella no le 
cont\u00f3 nada hasta la 
ma\u00f1ana siguiente. {I}37_{/}Al 
d\u00eda siguiente cuando se 
le hubo pasado la 
borrachera, su mujer le 
cont\u00f3 lo que le hab\u00eda 
pasado. Le dio un ataque 
y qued\u00f3 como piedra. 
{I}38_{/}M\u00e1s o menos diez 
d\u00edas despu\u00e9s, Yav\u00e9 hiri\u00f3 
a Nabal, quien muri\u00f3.
{I}39_{/}Cuando David supo 
que Nabal hab\u00eda muerto, 
dijo: "\u00a1Bendito sea Yav\u00e9 
que hizo pagar a Nabal 
quien me hab\u00eda insultado 
y me ahorr\u00f3 a m\u00ed una mala 
acci\u00f3n! Yav\u00e9 hizo que 
recayera sobre la cabeza 
de Nabal su propia 
maldad". David entonces 
mand\u00f3 a decir a Abiga\u00edl 
que la tomar\u00eda por mujer. 
{I}40_{/}Los servidores de 
David llegaron pues a 
Carmel a la casa de 
Abiga\u00edl, y le dijeron 
esto: "David nos ha 
mandado donde ti; quiere 
que seas su mujer". 
{I}41_{/}Ella se levant\u00f3, se 
postr\u00f3 en tierra y dijo: 
"Tu sirvienta ser\u00e1 para 
ti como una esclava, para 
lavar los pies de los 
sirvientes de mi se\u00f1or".
{I}42_{/}Abiga\u00edl se decidi\u00f3 
inmediatamente y subi\u00f3 a 
su burro acompa\u00f1ada de 
cinco sirvientas j\u00f3venes. 
Sali\u00f3 tras los enviados 
de David y pas\u00f3 a ser su 
mujer. {I}43_{/}David hab\u00eda 
tomado tambi\u00e9n por mujer 
a Ajinoam de Jezrael, y 
ambas fueron sus esposas. 
{I}44_{/}En cuanto a su otra 
esposa, Micol, hija de 
Sa\u00fal, hab\u00eda sido dada a 
Palt\u00ed, hijo de Lais, del 
pueblo de Galim.
{1}26{/}

{I}1_{/}La gente de Zif 
fue a Guibea a ver a 
Sa\u00fal: "\u00bfNo sabes, le 
dijeron, que David est\u00e1 
escondido en la colina de 
Jaquila, al este de la 
Estepa?" {I}2_{/}Sa\u00fal baj\u00f3 
inmediatamente al 
desierto de Zif con tres 
mil hombres selectos de 
Israel; fue en busca de 
David al desierto de Zif. 
{I}3_{/}Mientras Sa\u00fal 
acampaba en la colina de 
Jaquila, que est\u00e1 a 
orillas del camino al 
este de la Estepa, 
avisaron a David, que 
viv\u00eda en el desierto, que 
Sa\u00fal ven\u00eda a buscarlo en 
su desierto. {I}4_{/}Mand\u00f3 
esp\u00edas y supo que Sa\u00fal 
hab\u00eda llegado.
{I}5_{/}Entonces David fue al 
mismo lugar donde 
acampaba Sa\u00fal. David 
observ\u00f3 el sitio donde 
estaban acostados Sa\u00fal y 
Abner, hijo de Ner, el 
jefe del ej\u00e9rcito. Sa\u00fal 
estaba acostado al centro 
y la gente de su tropa en 
derredor de \u00e9l. {I}6_{/}David 
pregunt\u00f3 a Ajimelec el 
hitita y a Abisa\u00ed hijo de 
Seruya, hermano de Joab: 
"\u00bfQui\u00e9n quiere venir 
conmigo hasta el 
campamento donde est\u00e1 
Sa\u00fal?" Abisa\u00ed respondi\u00f3: 
"Yo ir\u00e9 contigo". 
{I}7_{/}David y Abisa\u00ed 
llegaron pues de noche 
hasta el campamento. Sa\u00fal 
dorm\u00eda en el centro del 
campamento y su lanza 
estaba clavada de pie a 
su lado, y todos sus 
hombres dorm\u00edan a su 
derredor. {I}8_{/}Abisa\u00ed dijo 
entonces a David: "Hoy 
puso Dios a tu enemigo en 
tus manos. D\u00e9jame 
clavarlo en tierra con su 
lanza, no tendr\u00e9 
necesidad de hacerlo por 
segunda vez".
{I}9_{/}Pero David respondi\u00f3 
a Abisa\u00ed: "\u00a1No lo hieras! 
\u00bfQui\u00e9n podr\u00eda poner su 
mano en el ungido de Yav\u00e9 
y quedar sin castigo?" 
{I}10_{/}David le dijo 
adem\u00e1s: "Por Dios, Yav\u00e9 
mismo lo castigar\u00e1; o 
bien morir\u00e1 porque ese 
ser\u00e1 el d\u00eda, o bien 
morir\u00e1 en el combate. 
{I}11_{/}Pero no pongas la 
mano encima del ungido de 
Yav\u00e9. Tan s\u00f3lo toma la 
lanza que est\u00e1 a su lado 
y la cantimplora de agua, 
y v\u00e1monos". {I}12_{/}David 
tom\u00f3 la lanza y la 
cantimplora que estaban 
al lado de Sa\u00fal y se 
fueron. Nadie lo vio, 
nadie lo supo, nadie se 
movi\u00f3; todos dorm\u00edan 
porque Yav\u00e9 les hab\u00eda 
enviado un sue\u00f1o muy 
pesado.
{I}13_{/}David pas\u00f3 al otro 
lado y se puso bien 
distante en la cima del 
cerro; los separaba un 
gran espacio. {I}14_{/}David 
llam\u00f3 entonces a los 
hombres de la tropa y a 
Abner, hijo de Ner: 
"\u00bfAbner, no respondes?" 
Abner respondi\u00f3: "\u00bfQui\u00e9n 
me llama?" {I}15_{/}David 
dijo a Abner: "\u00bfNo eres 
t\u00fa un valiente? \u00bfY qui\u00e9n 
como t\u00fa en Israel? \u00bfPor 
qu\u00e9 entonces proteges tan 
mal al rey, tu se\u00f1or? 
Cualquiera puede entrar y 
asesinar al rey, tu 
se\u00f1or. {I}16_{/}Has actuado 
muy mal; ustedes merecen 
la muerte por no haber 
protegido a su patr\u00f3n, al 
que Yav\u00e9 consagr\u00f3. Mira 
d\u00f3nde est\u00e1n la lanza y la 
cantimplora de agua que 
estaban al lado del rey".
{I}17_{/}Sa\u00fal reconoci\u00f3 la 
voz de David y dijo: "\u00bfEs 
esa tu voz, hijo m\u00edo 
David?" David respondi\u00f3: 
"\u00a1S\u00ed, yo soy, se\u00f1or rey!" 
{I}18_{/}Y a\u00f1adi\u00f3: "\u00bfPor qu\u00e9 
mi se\u00f1or se lanza a 
perseguir a su servidor? 
\u00bfQu\u00e9 he hecho? \u00bfQu\u00e9 
crimen comet\u00ed? {I}19_{/}Por 
favor, se\u00f1or, oiga bien 
las palabras de su 
servidor. Si fue Yav\u00e9 
quien te incit\u00f3 contra 
m\u00ed, le presentar\u00e9 una 
ofrenda para apaciguarlo. 
Pero si son los hombres, 
que Yav\u00e9 los maldiga, 
porque ahora me han 
echado de la heredad de 
Yav\u00e9, tal como si 
dijeran: \u00a1Anda y sirve a 
otros dioses! {I}20_{/}Y el 
rey de Israel organiza 
expediciones para cazar a 
un hombre como si se 
tratara de perseguir a 
una perdiz por los 
cerros. \u00a1Que no caiga mi 
sangre en una tierra 
extra\u00f1a, lejos de Yav\u00e9!"
{I}21_{/}Sa\u00fal le respondi\u00f3: 
"\u00a1Pequ\u00e9! Vuelve, hijo m\u00edo 
David, ya no te har\u00e9 mal. 
\u00a1T\u00fa me respetaste hoy la 
vida, y yo me he 
comportado como un tonto, 
he cometido un gran 
pecado!" {I}22_{/}David le 
dijo: Aqu\u00ed est\u00e1 tu lanza, 
se\u00f1or, que venga uno de 
tus muchachos a buscarla. 
{I}23_{/}Yav\u00e9 recompensar\u00e1 a 
cada cual seg\u00fan su 
justicia y su fidelidad. 
Hoy Yav\u00e9 te hab\u00eda puesto 
en mis manos y yo no 
quise poner mi mano 
encima del que Yav\u00e9 
consagr\u00f3. {I}24_{/}As\u00ed como 
hoy he tenido un gran 
respeto por tu vida, as\u00ed 
tambi\u00e9n Yav\u00e9 tendr\u00e1 un 
gran respeto por la m\u00eda y 
me librar\u00e1 de todo 
peligro". {I}25_{/}Sa\u00fal dijo 
a David: "Bendito seas, 
hijo m\u00edo. Ciertamente te 
ir\u00e1 bien en todo lo que 
hagas".
Despu\u00e9s de eso, David 
sigui\u00f3 su camino y Sa\u00fal 
se regres\u00f3 a su casa.
DAVID SE VA A VIVIR ENTRE 
LOS FILISTEOS{/}

{1}27{/}

{I}1_{/}David se dijo: "Un 
d\u00eda de estos Sa\u00fal me va a 
matar. Es mejor que me 
refugie entre los 
filisteos. As\u00ed dejar\u00e1 
Sa\u00fal de buscarme en todo 
el territorio de Israel y 
yo me escapar\u00e9 de sus 
manos". {I}2_{/}Pas\u00f3 entonces 
David con seiscientos 
hombres a donde el rey de 
Gat, Aquis, hijo de Maoc. 
{I}3_{/}David se instal\u00f3 con 
sus hombres cerca de 
Aquis, en Gat. Cada cual 
hab\u00eda tra\u00eddo a su 
familia; David a sus dos 
mujeres: Ajinoam de 
Yizreel y Abiga\u00edl, mujer 
de Nabal de Carmel. 
{I}4_{/}Le informaron a Sa\u00fal 
que David hab\u00eda huido a 
Gat, y Sa\u00fal dej\u00f3 de 
perseguirlo.
{I}5_{/}David dijo a Aquis: 
"Si realmente cuento con 
tu amistad, dame un sitio 
en uno de los pueblos de 
los alrededores y me 
instalar\u00e9 all\u00ed. No hay 
ning\u00fan motivo para que 
viva a tu lado aqu\u00ed en la 
capital". {I}6_{/}Aquis le 
dio ese d\u00eda Siclag y 
desde entonces Siclag 
pertenece a los reyes de 
Jud\u00e1. {I}7_{/}David 
permaneci\u00f3 en territorio 
filisteo un a\u00f1o y cuatro 
meses.
{I}8_{/}David y sus hombres 
hicieron incursiones 
contra los guesuritas, 
los guergueseos y los 
amalecitas: esas tribus 
ocupan la regi\u00f3n que se 
extiende desde Telam en 
direcci\u00f3n a Sur y al 
Egipto. {I}9_{/}David devast\u00f3 
el territorio; no dejaba 
a nadie con vida, ni 
hombre ni mujer; les 
quitaba las ovejas, los 
bueyes, los burros, los 
camellos y todas sus 
prendas de vestir; luego 
regresaba donde Aquis. 
{I}10_{/}Aquis le dec\u00eda: "\u00bfA 
d\u00f3nde fueron hoy?" Y 
David respond\u00eda: "Al 
Negueb de Jud\u00e1, o al 
Negueb de Yerajmeel o al 
Negueb de los quenitas". 
{I}11_{/}David no dejaba 
hombre ni mujer con vida, 
para no tener que 
llevarlos a Gat, pues 
dec\u00eda: "No sea que hablen 
contra nosotros y nos 
denuncien a los 
filisteos."
As\u00ed actu\u00f3 David mientras 
vivi\u00f3 entre los 
filisteos. {I}12_{/}Pero 
Aquis ten\u00eda confianza en 
David y se dec\u00eda: "Como 
los israelitas, la gente 
de su pueblo ya no pueden 
aguantarlo m\u00e1s y se 
quedar\u00e1 para siempre a mi 
servicio".
{1}28{/}

{I}1_{/}Por esos d\u00edas, 
los filisteos 
concentraron todas sus 
tropas en un solo 
ej\u00e9rcito para atacar a 
Israel. Aquis dijo a 
David: "Quiero 
comunicarte que vendr\u00e1s 
conmigo a la guerra junto 
con tus hombres". 
{I}2_{/}David le respondi\u00f3: 
"As\u00ed sabr\u00e1s t\u00fa tambi\u00e9n de 
lo que es capaz tu 
servidor". Aquis dijo 
adem\u00e1s a David: "Desde 
ahora te hago el guardi\u00e1n 
de mi persona".
SA\u00daL, ABANDONADO, 
CONSULTA A LOS MUERTOS{/}

{I}3_{/}Samuel hab\u00eda 
muerto, todo Israel lo 
hab\u00eda llorado y lo hab\u00edan 
enterrado en su ciudad, 
Ram\u00e1.
{I}4_{/}Los filisteos se 
reunieron en Sunem e 
instalaron all\u00ed su 
campamento. Sa\u00fal moviliz\u00f3 
tambi\u00e9n a todo Israel, e 
instal\u00f3 su campamento en 
Guelbo\u00e9. {I}5_{/}Cuando Sa\u00fal 
vio el campamento de los 
filisteos, tuvo miedo y 
su coraz\u00f3n se estremeci\u00f3. 
{I}6_{/}Sa\u00fal consult\u00f3 a Yav\u00e9, 
pero Yav\u00e9 no respondi\u00f3, 
ni por los sue\u00f1os, ni por 
el urim ni por los 
profetas. {I}7_{/}Sa\u00fal dijo 
entonces a sus 
servidores: "B\u00fasquenme a 
una mujer que invoque a 
los muertos e ir\u00e9 a 
consultarla". ({I}3b_{/} Sa\u00fal 
hab\u00eda echado del pa\u00eds a 
los adivinos y a los que 
consultan a los esp\u00edritus 
de los muertos.)
Sus servidores le 
dijeron: "En En-Dor hay 
una mujer que invoca a 
los muertos".
{I}8_{/}Sa\u00fal se disfraz\u00f3, se 
puso otras ropas y sali\u00f3 
acompa\u00f1ado de dos 
hombres. Llegaron de 
noche a la casa de esa 
mujer y Sa\u00fal le dijo: 
"An\u00fanciame el futuro 
invocando a los 
esp\u00edritus: haz que suba 
de la morada de los 
muertos al que yo te 
diga". {I}9_{/}La mujer le 
respondi\u00f3: "Debes saber 
que Sa\u00fal hizo desaparecer 
del pa\u00eds a todos los 
adivinos y a los que 
invocan a los esp\u00edritus, 
\u00bfme est\u00e1s tendiendo una 
trampa?" {I}10_{/}Sa\u00fal le 
jur\u00f3 por Yav\u00e9: "Por Yav\u00e9 
que vive, nada te pasar\u00e1 
por eso". {I}11_{/}La mujer 
le dijo: "\u00bfA qui\u00e9n debo 
hacer salir de la morada 
de los muertos?" 
Respondi\u00f3: "Haz que suba 
Samuel".
{I}12_{/}Cuando la mujer vio 
a Samuel lanz\u00f3 un grito. 
Dijo a Sa\u00fal: "\u00bfPor qu\u00e9 me 
enga\u00f1aste? \u00a1T\u00fa eres 
Sa\u00fal!" {I}13_{/}El rey le 
dijo: "No temas. \u00bfQu\u00e9 
viste?" La mujer dijo: 
"Veo a un ser superior 
que sube desde lo 
profundo de la tierra". 
{I}14_{/}Sa\u00fal pregunt\u00f3: 
"\u00bfC\u00f3mo es?" Ella 
respondi\u00f3: "El que sube 
es un anciano, envuelto 
en su manto".
Sa\u00fal comprendi\u00f3 que se 
trataba de Samuel, se 
arrodill\u00f3, la cara contra 
el suelo y se inclin\u00f3. 
{I}15_{/}Samuel dijo entonces 
a Sa\u00fal: "\u00bfPor qu\u00e9 me has 
molestado y me haces 
subir desde la morada de 
los muertos?" Sa\u00fal le 
respondi\u00f3: "Me siento muy 
angustiado, los filisteos 
me hacen la guerra, Dios 
se ha retirado de m\u00ed y ya 
no me responde ni por 
medio de los profetas ni 
por los sue\u00f1os. Te he 
llamado para que me digas 
lo que debo hacer".
{I}16_{/}Samuel le dijo: 
"\u00bfPor qu\u00e9 me consultas? 
\u00bfPorque Yav\u00e9 se retir\u00f3 de 
ti y est\u00e1 ahora con tu 
pr\u00f3jimo? {I}17_{/}Yav\u00e9 ya 
realiz\u00f3 lo que me hab\u00eda 
encargado de anunciarte: 
te quit\u00f3 la realeza de tu 
mano y se la dio a tu 
servidor David. 
{I}18_{/}Acu\u00e9rdate que no has 
obedecido la voz de Yav\u00e9 
cuando te orden\u00f3 que 
fueras el instrumento de 
su venganza contra los 
amalecitas. Por eso Yav\u00e9 
te trata hoy de esta 
manera. {I}19_{/}Yav\u00e9 te va a 
entregar a ti y a Israel 
en manos de los 
filisteos. Ma\u00f1ana, t\u00fa y 
tus hijos estar\u00e1n aqu\u00ed 
conmigo, y Yav\u00e9 dejar\u00e1 
que caiga el campamento 
de Israel en manos de los 
filisteos. {I}20_{/}Sa\u00fal se 
estremeci\u00f3 y cay\u00f3 de 
bruces en tierra; adem\u00e1s 
le faltaban fuerzas 
porque no hab\u00eda comido 
nada durante ese d\u00eda ni 
esa noche.
{I}21_{/}Al verlo tan 
abatido, la mujer se 
acerc\u00f3 a Sa\u00fal y le dijo: 
"Tu sirvienta te 
obedeci\u00f3, arriesgu\u00e9 mi 
vida por hacer lo que me 
ped\u00edas. {I}22_{/}Esc\u00fachame 
ahora, acepta este trozo 
de pan que te ofrezco; 
c\u00f3melo y recupera tus 
fuerzas para que prosigas 
tu camino". {I}23_{/}Pero \u00e9l 
se negaba y dec\u00eda: "No 
comer\u00e9". Los servidores y 
la mujer insistieron 
tanto que termin\u00f3 por 
hacerles caso: se levant\u00f3 
y se sent\u00f3 en el div\u00e1n. 
{I}24_{/}La mujer ten\u00eda un 
ternero gordo; fue 
inmediatamente a matarlo. 
Tom\u00f3 harina, la amas\u00f3 e 
hizo panes sin levadura, 
{I}25_{/}luego les sirvi\u00f3 esa 
comida a Sa\u00fal y a sus 
servidores. Comieron, 
despu\u00e9s se pararon y se 
fueron esa misma noche.
{1}29{/}

{I}1_{/}Los filisteos 
concentraron todas sus 
fuerzas en Afec; los 
israelitas, por su parte, 
acampaban al lado de la 
fuente que est\u00e1 en la 
llanura de Yizreel. 
{I}2_{/}Los jefes de los 
filisteos desfilaban con 
sus compa\u00f1\u00edas de cien y 
de mil; David y sus 
hombres iban a la 
retaguardia con Aquis. 
{I}3_{/}Los jefes de los 
filisteos preguntaron a 
Aquis: "\u00bfQui\u00e9nes son esos 
hebreos?" Aquis les 
respondi\u00f3: "Pero si es 
David, el servidor de 
Sa\u00fal rey de Israel. Hace 
ya mucho tiempo, tal vez 
dos a\u00f1os, que est\u00e1 
conmigo y nunca he tenido 
que quejarme de \u00e9l desde 
que se pas\u00f3 a mi lado".
{I}4_{/}Los jefes de los 
filisteos se enojaron con 
Aquis y le dijeron: 
"\u00a1Despide a ese hombre y 
que vuelva al lugar de 
donde vino! Que no venga 
con nosotros a la batalla 
pues bien podr\u00eda volverse 
en contra nuestra. \u00bfDe 
qu\u00e9 otra manera podr\u00eda 
comprar el perd\u00f3n de su 
amo sino con las cabezas 
de nuestros hombres? 
{I}5_{/}\u00bfNo era con respecto 
a ese David que bailaban 
y cantaban: Sa\u00fal mat\u00f3 
mil, pero David, diez 
mil?" {I}6_{/}En vista de 
eso, Aquis llam\u00f3 a David 
y le dijo: "Tan cierto 
como que Yav\u00e9 vive que t\u00fa 
eres un hombre honrado. 
Por lo que a m\u00ed respecta, 
me siento feliz de que 
est\u00e9s conmigo, porque no 
has merecido ninguna 
cr\u00edtica desde que 
llegaste hasta ahora, 
pero eres muy mal visto 
por los jefes. 
{I}7_{/}Regr\u00e9sate, pues, 
\u00e1ndate en paz y no nos 
indispongamos con los 
jefes de los filisteos". 
{I}8_{/}David dijo a Aquis: 
"\u00bfQu\u00e9 he hecho? \u00bfQu\u00e9 
tienes que criticarle a 
tu servidor desde que 
llegu\u00e9 hasta ahora para 
que no me permitas que 
combata a los enemigos 
del rey mi se\u00f1or?"
{I}9_{/}Aquis respondi\u00f3 a 
David: "Lo s\u00e9, t\u00fa nos das 
tanta seguridad como un 
\u00e1ngel de Dios, pero los 
jefes de los filisteos 
han decidido que t\u00fa no 
entres al combate con 
nosotros. {I}10_{/}Lev\u00e1ntate 
pues muy temprano, t\u00fa y 
los que vinieron contigo, 
y regresen al lugar que 
les asign\u00e9. No lo tomes a 
mal, pues sabes que te 
estimo. Ma\u00f1ana temprano 
se levantar\u00e1n 
r\u00e1pidamente, y apenas 
aclare el d\u00eda, se ir\u00e1n". 
{I}11_{/}David y sus hombres 
se levantaron pues muy de 
ma\u00f1ana y partieron 
temprano al pa\u00eds de los 
filisteos; los filisteos, 
en cambio, subieron hasta 
Yizreel.
EL ASALTO A SICLAG{/}

{1}30{/}

{I}1_{/}David lleg\u00f3 a 
Siclag con sus hombres 
dos d\u00edas despu\u00e9s. Ahora 
bien, los amalecitas 
hab\u00edan hecho una 
incursi\u00f3n por el Negueb 
hasta Siclag, se hab\u00edan 
apoderado del pueblo y lo 
hab\u00edan incendiado. 
{I}2_{/}Tambi\u00e9n hab\u00edan 
capturado a las mujeres y 
a todos los que se 
encontraban all\u00ed, 
peque\u00f1os y grandes, pero 
sin matar a nadie; y se 
hab\u00edan vuelto por donde 
hab\u00edan venido llev\u00e1ndose 
a todo el mundo. 
{I}3_{/}Cuando David y sus 
compa\u00f1eros llegaron al 
pueblo, lo encontraron 
incendiado, y vieron que 
sus mujeres, hijos e 
hijas hab\u00edan sido 
llevados cautivos. 
{I}4_{/}David y el pueblo que 
lo acompa\u00f1aba se pusieron 
a gritar y a llorar hasta 
que quedaron sin aliento 
para llorar. {I}5_{/}Las dos 
mujeres de David, Ajinoam 
de Yizreel y Abiga\u00edl, 
mujer de Nabal de Carmel, 
tambi\u00e9n hab\u00edan sido 
llevadas cautivas.
{I}6_{/}David se vio en un 
gran apuro porque su 
gente hablaba de 
apedrearlo, pues tan 
grande era la 
desesperaci\u00f3n de cada uno 
por sus hijos e hijas. 
Pero David recuper\u00f3 su 
confianza en Yav\u00e9 su 
Dios. {I}7_{/}Dijo al 
sacerdote Ebiatar, hijo 
de Ajimelec: "Tr\u00e1eme el 
efod". Ebiatar trajo el 
efod a David. {I}8_{/}David 
consult\u00f3 a Yav\u00e9: "Tengo 
que perseguir a esa 
banda? \u00bfLa alcanzar\u00e9?" La 
respuesta fue: 
"Pers\u00edguelos, los 
alcanzar\u00e1s y librar\u00e1s a 
los cautivos".
{I}9_{/}David sali\u00f3; 
caminaron con \u00e9l 
seiscientos compa\u00f1eros 
hasta el torrente de 
Besor, {I}10_{/}pero s\u00f3lo 
cuatrocientos 
prosiguieron la 
persecuci\u00f3n con David, 
porque los otros 
doscientos estaban muy 
cansados para atravesar 
el torrente de Besor, y 
all\u00ed se detuvieron. 
{I}11_{/}Hallaron en 
descampado a un egipcio y 
lo llevaron donde David. 
Le dieron pan y agua, 
comi\u00f3 y bebi\u00f3. 
{I}12_{/}Adem\u00e1s le dieron un 
trozo de torta de higos y 
dos racimos de pasas; 
despu\u00e9s que comi\u00f3 
recuper\u00f3 sus sentidos, 
porque no hab\u00eda comido ni 
bebido hac\u00eda tres d\u00edas y 
tres noches.
{I}13_{/}David le dijo: "\u00bfA 
qui\u00e9n perteneces y de 
d\u00f3nde vienes?" Dijo: "Soy 
un joven egipcio esclavo 
de un amalecita; mi amo 
me abandon\u00f3 hace tres 
d\u00edas porque estaba 
enfermo. {I}14_{/}Nosotros 
hab\u00edamos hecho una 
incursi\u00f3n por el Negueb 
de los quereteos, por el 
Negueb de Jud\u00e1 y por el 
Negueb de Caleb; adem\u00e1s 
incendiamos Siclag. 
{I}15_{/}David le dijo: 
"\u00bfPuedes llevarnos donde 
esos salteadores?" 
Respondi\u00f3: "Si me juras 
por tu Dios que no me 
matar\u00e1s ni me entregar\u00e1s 
a mi amo, te llevar\u00e9 
donde esos salteadores".
{I}16_{/}Los llev\u00f3 all\u00e1. Los 
salteadores estaban 
dispersos, comiendo, 
tomando, celebrando una 
fiesta con todo el bot\u00edn 
que hab\u00edan juntado en 
territorio filisteo y de 
Jud\u00e1. {I}17_{/}David los 
masacr\u00f3 desde el alba 
hasta el atardecer y 
acab\u00f3 con ellos. No 
escap\u00f3 ninguno, salvo 
cuatrocientos j\u00f3venes que 
huyeron en sus camellos. 
{I}18_{/}David recuper\u00f3 todo 
lo que le hab\u00edan quitado 
los amalecitas, y 
recuper\u00f3 tambi\u00e9n a sus 
dos mujeres. {I}19_{/}No 
qued\u00f3 nadie de los 
amalecitas, ni chico ni 
grande, ni joven ni 
muchacha; tampoco les 
qued\u00f3 algo de todo el 
bot\u00edn que hab\u00edan juntado; 
David se lo llev\u00f3 todo. 
{I}20_{/}David tom\u00f3 el ganado 
menor y mayor y su gente 
lo arriaba delante de \u00e9l, 
diciendo: "\u00a1Este es el 
bot\u00edn de David!"
{I}21_{/}Cuando David lleg\u00f3 
cerca de los doscientos 
hombres que se hab\u00edan 
detenido, demasiado 
cansados, ante el 
torrente de Besor, \u00e9stos 
salieron al encuentro de 
David y de la tropa que 
lo acompa\u00f1aba. David se 
dirigi\u00f3 donde ellos y los 
salud\u00f3, {I}22_{/}pero los m\u00e1s 
malos y ma\u00f1osos de sus 
acompa\u00f1antes tomaron la 
palabra: "Ya que esos 
hombres no vinieron con 
nosotros, no les daremos 
ninguna cosa del bot\u00edn 
que hemos ganado. S\u00f3lo 
les devolveremos a sus 
mujeres e hijos y 
dejaremos que se vayan". 
{I}23_{/}Pero David les dijo: 
"No, hermanos, no hagan 
tal cosa despu\u00e9s de lo 
que Yav\u00e9 ha hecho por 
nosotros. Vean c\u00f3mo nos 
protegi\u00f3 entregando en 
nuestras manos a esa 
banda de salteadores que 
hab\u00edan venido a 
atacarnos. {I}24_{/}\u00bfQui\u00e9n 
podr\u00eda estar de acuerdo 
con ustedes? El 
combatiente y el que 
custodia el equipaje 
tendr\u00e1n partes iguales".
{I}25_{/}Desde ese d\u00eda, esta 
ha sido la regla y ha 
pasado a ser una 
costumbre en Israel.
{I}26_{/}Cuando regres\u00f3 a 
Siclag, David envi\u00f3 una 
parte del bot\u00edn a los 
ancianos de Jud\u00e1, 
dici\u00e9ndoles: "Ah\u00ed tienen 
un regalo del bot\u00edn que 
arrebatamos a los 
enemigos de Yav\u00e9". 
{I}27_{/}Lo envi\u00f3 a Betul, a 
Ram\u00e1 del Neguev, a Yatir, 
{I}28_{/}a Aroer, a Sifmot, a 
Estemoa, {I}29_{/}a Carmel, a 
las ciudades de 
Yerajmeel, a las ciudades 
de los quenitas, {I}30_{/}a 
Jorma, a Bor-As\u00e1n, a 
Eter, {I}31_{/}a Hebr\u00f3n, y a 
todos los lugares que 
hab\u00eda frecuentado David 
con sus compa\u00f1eros; cada 
uno recibi\u00f3 su parte.
LA MUERTE DE SA\u00daL{/}

{1}31{/}

{I}1_{/}Los filisteos 
atacaron a Israel y los 
hombres de Israel 
salieron huyendo ante los 
filisteos. Fueron muchos 
los que cayeron heridos 
de muerte en los cerros 
de Guelbo\u00e9. {I}2_{/}Los 
filisteos se ensa\u00f1aron 
con Sa\u00fal y sus hijos, y 
mataron a Jonat\u00e1n, 
Abinadab y Malquis\u00faa, los 
tres hijos de Sa\u00fal. 
{I}3_{/}Luego dirigieron el 
ataque contra Sa\u00fal; los 
arqueros lo descubrieron 
y lo hirieron muy 
gravemente. {I}4_{/}Entonces 
Sa\u00fal dijo a su escudero: 
"Toma tu espada y m\u00e1tame, 
no sea que vengan esos 
incircuncisos a matarme y 
ultrajarme". Su escudero 
no quer\u00eda hacerlo porque 
ten\u00eda miedo; entonces 
Sa\u00fal tom\u00f3 su espada y se 
dej\u00f3 caer sobre ella. 
{I}5_{/}Al ver que Sa\u00fal 
estaba muerto, el 
escudero se dej\u00f3 caer 
tambi\u00e9n sobre su espada y 
muri\u00f3 con \u00e9l. {I}6_{/}As\u00ed fue 
como el mismo d\u00eda 
murieron Sa\u00fal y sus tres 
hijos, su escudero y 
todos sus hombres.
{I}7_{/}Cuando se supo que 
los israelitas hab\u00edan 
huido y que Sa\u00fal y sus 
hijos hab\u00edan muerto, los 
israelitas que estaban al 
otro lado de la llanura y 
los que estaban a este 
lado del Jord\u00e1n 
abandonaron sus ciudades 
y huyeron. Llegaron all\u00ed 
los filisteos y se 
instalaron en su lugar.
{I}8_{/}Al d\u00eda siguiente los 
filisteos fueron a 
despojar a los muertos; 
hallaron muertos a Sa\u00fal y 
a sus tres hijos en los 
cerros de Guelbo\u00e9. {I}9_{/}Le 
cortaron la cabeza y le 
quitaron sus armas, y 
despu\u00e9s mandaron que se 
publicara la noticia en 
todo el pa\u00eds de los 
filisteos, en los templos 
de sus \u00eddolos y entre el 
pueblo. {I}10_{/}Depositaron 
las armas de Sa\u00fal en el 
templo de Astart\u00e9 y 
colgaron su cad\u00e1ver de 
las murallas de Bet-se\u00e1n.
{I}11_{/}Cuando los 
habitantes de Yab\u00e9s de 
Galaad supieron lo que 
los filisteos hab\u00edan 
hecho con Sa\u00fal, {I}12_{/}los 
m\u00e1s valientes de entre 
ellos salieron y 
caminaron toda la noche. 
Retiraron de las murallas 
de Bet-se\u00e1n los cuerpos 
de Sa\u00fal y de sus hijos, 
regresaron a Yab\u00e9s y los 
quemaron. {I}13_{/}Tomaron 
sus huesos y los 
enterraron debajo del 
tamarindo de Yab\u00e9s, y 
despu\u00e9s ayunaron siete 
d\u00edas.
