{N}1,{/}1: N\u00f3tese la insistencia de Pablo en que ha sido llamado y enviado directamente por Dios. Al hablar de los {C}ap\u00f3stoles,{/} no piensa \u00fanicamente en los Doce de Jes\u00fas, sino tambi\u00e9n en otros que ten\u00edan ese t\u00edtulo, enviados por la Iglesia y por Dios, es cierto, pero al final elegidos {C}por intervenci\u00f3n de hombres.{/}

{N}1,{/}6: {C}Me sorprende que ustedes se pasen a otro evangelio.{/} Hay muchas maneras de predicar el Evangelio que lo hacen un evangelio diferente y no la Buena Nueva dada por Dios en Jes\u00fas. Entre los g\u00e1latas, la importancia que algunos daban nuevamente a las pr\u00e1cticas tradicionales de los jud\u00edos (ver la Introducci\u00f3n), era una manera de dudar de Jes\u00fas, \u00fanico Salvador.
{C}En forma diversa a como lo hemos hecho nosotros. {/}Palabras sorprendentes para nosotros que estamos acostumbrados a confrontar los diversos puntos de vista. \u00bfEra Pablo, pues, infalible? Sab\u00eda que era portador, no s\u00f3lo de la Palabra de Dios, sino de {C}la verdad del Evangelio{/} (2,15). De hecho la fe de la Iglesia ha sido siempre la fe de los ap\u00f3stoles; creemos en Jes\u00fas tal como los ap\u00f3stoles lo creyeron, comprendieron y ense\u00f1aron. Es imposible someter esto a discusi\u00f3n sin salirse de la fe cristiana. La doctrina recibida de los Ap\u00f3stoles y guardada por la Iglesia es lo que llamamos la Tradici\u00f3n.

{N}1,{/}11: Los enemigos de Pablo critican su autoridad, ya que \u00e9l no es un ap\u00f3stol como los que Jes\u00fas eligi\u00f3. Pablo va pues a recordar brevemente su itinerario; v\u00e9ase al respecto He 9,1-31.
{C}Ha revelado en m\u00ed a su Hijo{/} (16). Pablo no s\u00f3lo ha \u00abvisto\u00bb a Cristo sino que lo ha descubierto \u00edntimamente presente en s\u00ed mismo. Cristo resucitado, Palabra y Sabidur\u00eda de Dios, le ha dado, en una iluminaci\u00f3n \u00fanica, toda la verdad de la fe (no todas las verdades, que no son m\u00e1s que aspectos parciales de ella y que vemos m\u00e1s o menos bien en las diferentes \u00e9pocas de la vida).
El caso de Pablo, a quien Cristo llam\u00f3 directamente, es especial. Sin embargo, vemos que Pablo no se impuso a la Iglesia. Cristo lo mand\u00f3 a pedir el bautismo a Anan\u00edas. Luego fue a ver a {C}Cefas{/} (nombre arameo de Pedro), jefe reconocido de la Iglesia, y a Santiago, responsable de la Iglesia de Jerusal\u00e9n. Esta \u00abcomuni\u00f3n\u00bb era para \u00e9l indispensable para actuar en nombre de la Iglesia. Pablo dir\u00e1 en 2,9: {C}Reconocieron la gracia que Dios me ha concedido{/}. Los responsables de la Iglesia no imponen una pol\u00edtica personal, sino que tratan de reconocer los llamados del Esp\u00edritu Santo.

{N}2,{/}1: Esa reuni\u00f3n de Jerusal\u00e9n se relata en Hechos 15, donde es comentada.
Los jud\u00edos de raza y de religi\u00f3n que se hab\u00edan hecho bautizar continuaban observando la ley de Mois\u00e9s. En ella encontraban tanto los Diez mandamientos como los rituales de culto y las costumbres nacionales. Cuando se convert\u00edan a Cristo pueblos de otras razas, Pablo exig\u00eda que no se les forzara a observar la ley de Mois\u00e9s. Por supuesto, deb\u00edan respetar a su pr\u00f3jimo, no robar, pero todo eso estaba incluido en el Evangelio, sin que fuera necesario imponer la ley, los ritos y las costumbres de los jud\u00edos.
{C}A fin de que el Evangelio se mantenga entre ustedes en toda su verdad{/} (5). Porque el Evangelio nos libera de todo lo que limita nuestro horizonte. Dios es pura libertad y puro don; ya sea que lo veamos (lo que no es falso) como el fant\u00e1stico creador de todo el universo, o (lo que es m\u00e1s verdadero) como el \u00fanico Amor y Amante, \u00e9l no puede encerrarnos en ritos o maneras de vestirse, ni encerrarse a s\u00ed mismo en problemas de dietas o de horas de oraci\u00f3n. El tiempo ha llegado para el encuentro mutuo \u00aben la gracia y la fidelidad\u00bb.
Nos preocupamos, y con raz\u00f3n, por la pureza de la fe en la Iglesia. Pablo nos muestra aqu\u00ed que la verdad del Evangelio no est\u00e1 \u00fanicamente en las f\u00f3rmulas o en el contenido intelectual de los dogmas, sino tambi\u00e9n en la manera de vivir del cristiano, libre respecto a todo lo que no sea Dios.
{C}Lo que hayan sido antes no me importa{/} (6). Pedro, Santiago y Juan no ten\u00edan t\u00edtulo ni dinero ni cultura. Si algunos cristianos de un medio superior los menospreciaban, Pablo, en cambio, s\u00f3lo ve\u00eda en ellos a los responsables de la Iglesia.

{N}2,{/}11: Pablo se siente en la obligaci\u00f3n de reprender p\u00fablicamente al primer papa. Esta libertad de pensamiento y de expresi\u00f3n forma parte de la verdad del Evangelio, y la Iglesia es m\u00e1s sana cuando no se reniega de ella. Jes\u00fas hab\u00eda prometido a Pedro que su fe no desfallecer\u00eda, pero no dijo que Pedro nunca iba a cometer errores.
Los jud\u00edos no com\u00edan con los no jud\u00edos, pues esa convivencia los habr\u00eda vuelto \u00abimpuros\u00bb. Pero \u00bfc\u00f3mo aceptar que en la Iglesia los de origen jud\u00edo no se mezclaran con los dem\u00e1s? Habr\u00eda sido como hacer fieles de segunda clase a los no jud\u00edos. As\u00ed se les habr\u00eda presionado a seguir las pr\u00e1cticas jud\u00edas y a separarse de sus hermanos de raza. Y por eso mismo se habr\u00eda admitido que el Evangelio por s\u00ed solo no basta. Pedro (o {C}Cefas{/} en arameo) lo sab\u00eda muy bien (He 11,4-17), pero ten\u00eda miedo de chocar con el viejo ambiente cristiano.
Este problema nunca pierde actualidad, pues a menudo los que dan el tono en una comunidad cristiana son los de un determinado nivel social. Pero eso no quiere decir que los dem\u00e1s tengan que imitarlos. Cada uno en la Iglesia llega con su pertenencia a un medio, con su cultura y su idioma; si bien tenemos derecho a molestarnos con lo que no cuadra con nuestra cultura, no pensemos, sin embargo, que eso deba ser excluido en una Iglesia abierta a diversos pueblos.
En un nivel m\u00e1s elevado, es evidente que durante siglos la latinidad de la Iglesia, y luego su car\u00e1cter europeo, han paralizado ampliamente la evangelizaci\u00f3n de otros continentes. Hoy d\u00eda algunos quisieran reprimir en todos los pa\u00edses los esfuerzos apost\u00f3licos que, a la luz de su experiencia, no son totalmente positivos. Pero \u00bfpueden imponer a otros su propia manera de ser Iglesia? Ninguno se hace adulto si no a trav\u00e9s de su propia experiencia y sus errores.

{N}2,{/}15: {C}Nosotros somos jud\u00edos...{/} Pablo desarrolla el contenido de su r\u00e9plica a Pedro; todo el dinamismo cristiano se deb\u00eda a que ya no se estaba pendiente de pr\u00e1cticas cumplidas o no cumplidas, sino que uno pon\u00eda toda su fe en la salvaci\u00f3n operada por Cristo. Si despu\u00e9s, por miedo a escandalizar a los jud\u00edos, Pedro dejaba de comer con los cristianos de origen no jud\u00edo, daba a entender que se hab\u00eda ido demasiado lejos y que de hecho la Ley todav\u00eda val\u00eda.
{C}Si echamos abajo algo y luego lo restablecemos{/} (18). Eso era precisamente lo que los G\u00e1latas estaban haciendo. Pablo les hab\u00eda ense\u00f1ado a liberarse de las supersticiones paganas, as\u00ed como de las pr\u00e1cticas jud\u00edas; pero ahora, sin esas pr\u00e1cticas, se sent\u00edan como desnudos. La fe en Cristo no les parec\u00eda cosa bastante concreta en un mundo donde cada uno ten\u00eda una religi\u00f3n con obligaciones bien determinadas. Por eso miraban a los ritos jud\u00edos; si bien la circuncisi\u00f3n ten\u00eda poco de atractivo, por lo menos les daba una identidad.
Aqu\u00ed tenemos un resumen de lo que Pablo explicar\u00e1, cuatro a\u00f1os m\u00e1s tarde, en los cap\u00edtulos 2-8 de su carta a los Romanos. V\u00e9ase el comentario a esos cap\u00edtulos.
Entre los jud\u00edos, {C}justicia{/} ten\u00eda un sentido muy amplio. Adem\u00e1s de lo que nosotros entendemos por justicia, designaba entre los jud\u00edos la vida recta con respecto a Dios y la observancia de los mandamientos: v\u00e9ase en Rom 1,17 lo que decimos de nuestra traducci\u00f3n.

{N}3,{/}1: Una parte de los cristianos de Galacia eran de origen jud\u00edo, y el resto ten\u00eda ya algunas nociones del Antiguo Testamento, pues se le\u00eda en las reuniones de la Iglesia (el Nuevo Testamento a\u00fan no exist\u00eda). Pablo toma pie de la experiencia que han tenido todos en el bautismo, cuando recibieron el Esp\u00edritu Santo; luego la interpretar\u00e1 re-leyendo el Antiguo Testamento.
{C}Empezar con el Esp\u00edritu y terminar con la carne{/} (3). Este contraste tiene doble significaci\u00f3n. Los G\u00e1latas tuvieron primero la experiencia del Esp\u00edritu y de sus milagros, y ahora quieren recibir la circuncisi\u00f3n de la carne. En otro sentido, comenzaron por la verdad de Dios que estaba en Jes\u00fas, y esto era {C}el esp\u00edritu,{/} la verdad pura, y ahora han vuelto a las pr\u00e1cticas jud\u00edas que, por cierto, vienen de Dios, pero que, al igual que cualquier observancia religiosa, pueden quedarse en el nivel de una religi\u00f3n muy humana: {C}la carne.{/}
Los que perturbaban a los G\u00e1latas les dec\u00edan: \u00abUstedes pertenecen a Cristo, pero Cristo es descendiente de Abrah\u00e1n y jud\u00edo. Reciban, pues, la circuncisi\u00f3n, como hizo Abrah\u00e1n y todos los jud\u00edos\u00bb. Pablo les replica que no se es hijo de Abrah\u00e1n por el hecho de pertenecer a su raza; desarrollar\u00e1 este argumento en Rom cap. 4. No creamos que estos prejuicios hayan desaparecido. Algunos piensan que son cristianos porque han sido bautizados al nacer, pero se olvidan de que sin la fe y la conversi\u00f3n personal, el bautismo no tiene sentido.
{C}Justicia y santidad{/} (8). V\u00e9ase com. de Rom 1,17.

{N}3,{/}15: Sabemos que en la Biblia {C}Testamento{/} y {C}Alianza{/} son una sola palabra. El Antiguo Testamento es la primera Alianza de Dios con su pueblo. Aqu\u00ed, Pablo compara a Dios con alguien que hace testamento.
Dios estableci\u00f3 primero una alianza solemne con Abrah\u00e1n. No le exigi\u00f3 nada, pero le hizo una promesa. Todo lo que Dios pide para salvar a los hijos de Abrah\u00e1n es que tengan confianza en \u00e9l. Como consecuencia de tal iniciativa de Dios, la Ley que el Se\u00f1or da a Mois\u00e9s no puede indicar lo contrario. Por eso Pablo declara que la mayor parte de los jud\u00edos se equivocan cuando se preocupan tanto de observar la Ley y tan poco de abrir su coraz\u00f3n.

{N}3,{/}19: En el p\u00e1rrafo anterior Pablo hab\u00eda comenzado a hablar de diferentes etapas en la historia de la fe. Ya los jud\u00edos ve\u00edan un progreso en la revelaci\u00f3n de Dios, pues distingu\u00edan diversas alianzas de Dios con Ad\u00e1n, No\u00e9, Abrah\u00e1n y Mois\u00e9s. Pero para ellos el progreso consist\u00eda en que Dios iba dando una ley cada vez m\u00e1s completa y que su elecci\u00f3n se iba restringiendo y precisando hasta concentrar todas sus promesas en la peque\u00f1a comunidad jud\u00eda. Pablo, como acabamos de ver, muestra que el progreso fue de otra manera. Se ha acabado el tiempo en que para muchos la fe se confund\u00eda con el empe\u00f1o en cumplir una ley y ha llegado otro tiempo en que uno se entrega a Cristo y responde a Dios de persona a persona.
Pero ahora Pablo va m\u00e1s lejos y nos habla de una pedagog\u00eda de Dios en esa sucesi\u00f3n. La Ley nos conduc\u00eda al{C} maestro{/} (24); y justamente eso es lo que indica la palabra \u00abpedagog\u00eda\u00bb, que en griego significa \u00abguiar al ni\u00f1o\u00bb. En ese tiempo las familias acomodadas confiaban sus hijos a un servidor llamado \u00abpedagogo\u00bb, que los llevaba a la escuela, pero no los instru\u00eda. Aqu\u00ed Pablo dice que la Ley fue la sirvienta, mientras que Cristo es el Maestro.
{C}\u00bfPara qu\u00e9 la Ley?{/} Pablo plantear\u00e1 la misma pregunta en Rom 3,1; 5,20; 7,7. Aqu\u00ed dar\u00e1 su respuesta en 4,1. Pero ya nota el aspecto negativo de la Ley, que s\u00f3lo sabe denunciar y condenar, y dice que {C}la Ley lo encerr\u00f3 todo en los marcos del pecado{/} (22). Est\u00e1 bien que Dios nos tenga por un tiempo la nariz metida en nuestro pecado, en nuestra infidelidad e ingratitud hacia \u00e9l, pero lo que m\u00e1s le interesa es llevarnos a un estado en el que haya una verdadera comunicaci\u00f3n con \u00e9l. Algunos dir\u00e1n: \u00abEsa sencillez con Dios la tendremos all\u00e1 arriba\u00bb. Pero no es eso lo que Dios quiso, sino que su reino estuviera ya entre nosotros.
La Ley era el medio para llevar al pueblo jud\u00edo a un conocimiento mejor de lo que es el hombre frente a Dios, de darle el sentido del pecado. Fue, pues, hecha para educar a un pueblo durante un tiempo.
Esto nos permite captar el sentido de {C}haciendo de mediador Mois\u00e9s{/} (19). Para Pablo, la Ley no era algo divino y eterno dictado por Dios mismo. Cre\u00eda que Dios hab\u00eda dejado a los \u00e1ngeles, encargados de las diversas fuerzas de la historia, la tarea de ordenar esa religi\u00f3n provisoria. Era necesario adaptarla a un momento determinado y a un pueblo en particular, y Mois\u00e9s tuvo que conciliar las diferentes exigencias (presentadas por los \u00e1ngeles) para una buena adaptaci\u00f3n. La misma idea se encuentra en 4,3. En una palabra, el Antiguo Testamento contiene la verdad divina, pero nos la entrega bajo formas que la limitan.
Para cada uno de nosotros es muy bueno haber estado sometido a una ley, haber aprendido a obedecer sin discutir durante nuestros primeros a\u00f1os. Esa primera formaci\u00f3n es irreemplazable; gracias a ella seremos capaces de obedecer a nuestra conciencia sin confundirla con nuestros caprichos. Lo mismo, dice Pablo, sucedi\u00f3 con el pueblo de Dios; la Ley lo prepar\u00f3 para la libertad del Evangelio (5,1). Pero si Cristo ya nos ha ense\u00f1ado, \u00bfpara qu\u00e9 volver a las pr\u00e1cticas jud\u00edas?

{N}4,{/}1: {C}Mientras el hijo es a\u00fan ni\u00f1o{/}. Dios cre\u00f3 al hombre libre y a su imagen. Pero no se nace adulto; es menester primero ser ni\u00f1o. Lo mismo ha ocurrido con la humanidad, que ha debido pasar por una infancia. Ha habido una sociedad primitiva, una ciencia ingenua, una cultura simple y una religi\u00f3n provisoria. Los hombres se quedaban {C}con los esclavos;{/} Pablo los ve dependiendo de las fuerzas creadas que gobiernan el mundo. Para \u00e9l las leyes de la naturaleza, al igual que los principios y los prejuicios de los diversos pueblos y culturas, formaban una sola cosa con las fuerzas invisibles del bien y del mal (la palabra que traducimos como {C}normas{/} significa tambi\u00e9n \u00abprincipio director\u00bb Ef 3,10; Col 2,15).
Pero ahora, gracias a Cristo, nos ha sido abierto el campo de la libertad. Para comenzar, Cristo nos libera de las supersticiones y de las creencias que nos imped\u00edan conocer al Padre y actuar como hijos libres.
{C}Naci\u00f3 de mujer y fue sometido a la Ley{/} (4). Cristo salva a los seres humanos porque tambi\u00e9n \u00e9l es hombre. Cristo vino, en primer lugar, como el salvador de los jud\u00edos, y para salvarlos se hizo uno de ellos. Fue formado por medio de la Ley, es decir, en el pueblo y por la religi\u00f3n del Antiguo Testamento. Esa Ley era positiva, pero el tiempo hab\u00eda transcurrido y era necesario {C}liberarse{/} del yugo de la Ley para recibir la plenitud de la verdad divina.
En eso tenemos una disposici\u00f3n fundamental del plan de salvaci\u00f3n, que fue el centro de las reflexiones sobre Cristo en los primeros siglos de la Iglesia: Dios nos salva haci\u00e9ndose uno de nosotros. Ya que la salvaci\u00f3n no es sino adentrarnos en Dios, s\u00f3lo somos salvados si Dios viene a nosotros y entra en nuestra existencia real.
Lo mismo pasa con la Iglesia. No le corresponde dar algo o \u00abinteresarse\u00bb por tal o cual categor\u00eda de personas. La Iglesia s\u00f3lo podr\u00e1 transformar un grupo humano y entregarlo a Dios si acepta compartir sus condiciones y llevar la cruz de ese grupo humano. Mientras no se haga esa elecci\u00f3n no se puede hablar de nueva evangelizaci\u00f3n; las oficinas y los impresos no podr\u00e1n reemplazar al Esp\u00edritu de Jes\u00fas, que no llueve de lo alto sino que surge del interior.
\u00bf{C}Quieren ser de nuevo esclavos?{/} (9). Nos cansamos muy pronto de la libertad, pues siempre nos complica la vida. Es mucho m\u00e1s sencillo que nos digan: \u00abEsto est\u00e1 bien, eso es pecado...\u00bb.
Pablo dec\u00eda a los G\u00e1latas: \u00abUstedes pertenecen a Cristo, d\u00e9jense pues guiar por su Esp\u00edritu\u00bb. Pero \u00bfquer\u00edan realmente suavizar sus juicios premeditados, ablandar la soberbia que permite a cada uno de nosotros figurar en la vida? Sin eso, no hay Esp\u00edritu. Por eso los G\u00e1latas prefer\u00edan marchar por senderos conocidos. Festejaban algunos d\u00edas y observaban ciertas reglas igual que los jud\u00edos, y despu\u00e9s se quedaban con una fe mediocre y un amor que no quiebra nada.

{N}4,{/}12: Aqu\u00ed hay algunas l\u00edneas personales. Los cristianos de Galacia amaban a Pablo y Pablo los amaba a ellos, pero algo de la fe se les escapaba. Por eso se hallaban m\u00e1s a gusto con otros que ten\u00edan m\u00e1s que Pablo el sentido de la \u00abreligi\u00f3n\u00bb, y que se aprovechaban de esto.

{N}4,{/}21: En la familia del antepasado Abrah\u00e1n, Pablo descubre la figura del conflicto que opone al verdadero creyente con los \u00abjudaizantes\u00bb, es decir, a los que dicen que uno se salva si observa las pr\u00e1cticas.
Al principio de la historia santa tenemos la fe de Abrah\u00e1n y la promesa que le hab\u00eda hecho Dios. Pero esa promesa no era un bien de familia que debiera repartirse entre los hijos. La promesa no vali\u00f3 para Ismael, nacido {C}seg\u00fan la carne,{/} o sea, como cualquier ser humano, sino que fue m\u00e1s bien para Isaac, el {C}hijo de la promesa,{/} que naci\u00f3 gracias a una intervenci\u00f3n libre y milagrosa de Dios. Vemos, pues, c\u00f3mo desde el comienzo de la Biblia, la herencia de Dios no se recibe por derecho sino por gracia.
Al apegarse a sus pr\u00e1cticas religiosas, los jud\u00edos olvidaban que eran, por sobre todo, {C}el pueblo de la promesa.{/} Elegidos por Dios que los prefiri\u00f3 a los dem\u00e1s pueblos, ten\u00edan por misi\u00f3n anunciar las promesas de Dios, que por \u00faltimo eran para todos los hombres. Su error estuvo en pensar que, como eran los elegidos de Dios, todo el mundo deb\u00eda imitarlos y seguirlos.
Pablo explica la Biblia (G\u00e9n 16,5) de manera figurada, como era costumbre hacerlo en su tiempo. Agar, la esclava de la que naci\u00f3 Ismael, antepasado de los \u00e1rabes, viene a ser aqu\u00ed la imagen de los jud\u00edos, porque recibieron la Ley en el monte Sina\u00ed, que est\u00e1 en Arabia (all\u00ed lo situaba una tradici\u00f3n jud\u00eda); no llegar\u00e1n a la verdadera libertad y tienen por capital la Jerusal\u00e9n terrestre.
En cambio Sara, la mujer libre, con su hijo Isaac, nacido seg\u00fan la promesa, representa la nueva alianza de Dios con los que creen en sus promesas. Estos son los creyentes liberados, los cristianos, que aguardan la Jerusal\u00e9n celestial.
Ismael {C}persegu\u00eda a Isaac{/} y Abrah\u00e1n lo expuls\u00f3. Esto quiere decir: si los jud\u00edos mal convertidos perturban a los G\u00e1latas, que la Iglesia sepa rechazarlos.

{N}5,{/}1: Pablo no quiere que los convertidos se hagan circuncidar. Vean con qu\u00e9 firmeza les habla: {C}ustedes se han apartado de la gracia.{/} \u00bfY por qu\u00e9? Pues no era un pecado y Pablo pod\u00eda muy bien tolerarlo sin alabarlo.
Para Pablo no se puede predicar el Evangelio de una manera aut\u00e9ntica sin tomar abiertamente posiciones que suscitan oposiciones. Una vez m\u00e1s, la {C}verdad del Evangelio{/} no est\u00e1 \u00fanicamente en las f\u00f3rmulas de los dogmas, sino que tambi\u00e9n se encuentra en las posiciones adoptadas que muestran hasta qu\u00e9 punto {C}somos libres.{/} Si el Evangelio es una liberaci\u00f3n, los ap\u00f3stoles deben adoptar, al menos en determinados puntos, posturas que provocan desarreglos y que chocan. Jes\u00fas hab\u00eda dado ejemplo al violar la m\u00e1s santa de las leyes, la del s\u00e1bado, sin tener necesidad de hacerlo.
Cualquier comportamiento aut\u00e9nticamente cristiano aparecer\u00e1, tarde o temprano, como escandaloso (11); pero nunca ser\u00e1 tan {C}escandaloso{/} como lo fue la muerte de Jes\u00fas en la cruz (v\u00e9ase 1 Cor 1,17). Salvar a los hombres es, en cierta manera, hacerles descubrir lo que son delante de Dios y llevarlos as\u00ed a enfrentar las fuerzas que los mantienen sometidos y alienados.
A eso se debe que Pablo sea tan agresivo respecto a las pr\u00e1cticas jud\u00edas, a pesar de que, en privado, le gustaba usar las formas tradicionales de la piedad jud\u00eda (He 18,18). A la manera de Pablo conviene preguntarse hoy: \u00bfqui\u00e9nes son los que se someten a los prejuicios y a las fuerzas alienantes, y d\u00f3nde est\u00e1n los perseguidos? (5,11; 6,12). Muchas veces se vive el Evangelio con m\u00e1s verdad en grupos cristianos concientizados y activos con relaci\u00f3n a los grandes problemas actuales que donde no se ve m\u00e1s all\u00e1 de preparar la celebraci\u00f3n de fiestas.

{N}5,{/}13: Si los G\u00e1latas andan en busca de pr\u00e1cticas religiosas, en parte es porque sienten que la fe debe expresarse de una manera concreta. Pablo, pues, les va a decir que si est\u00e1n buscando un terreno donde aplicarla, deber\u00edan echar una mirada a la vida de la comunidad. Estamos muy acostumbrados a un doble lenguaje: por un lado proclamamos que somos hijos de Dios, hablamos de la gracia, de la vida espiritual, y por otro, somos muy ordinarios, a menudo muy poco honrados y malvados en la vida cotidiana, manteniendo rivalidades dentro de la Iglesia, sobre todo si tenemos un nombre o un t\u00edtulo que defender.
Pablo precisamente da una peque\u00f1a lista con las {C}obras{/} de la carne y otra con los {C}frutos{/} del Esp\u00edritu. Y junta, sin hacer diferencias, pecados gordos como la idolatr\u00eda, y las ambiciones o divisiones tan comunes en los medios religiosos y practicantes. Se ve que para \u00e9l {C}carne{/} y {C}esp\u00edritu{/} no son lo mismo que para nosotros \u00abcuerpo\u00bb y \u00abalma\u00bb, pues la mezquindad y el apego a nuestros privilegios son tambi\u00e9n pecados de la carne, es decir, del hombre que se ha quedado extra\u00f1o al Esp\u00edritu (v\u00e9ase el com. de 3,3 y de Rom 7,16).

{N}6,{/}11: En el momento de despedirse, Pablo vuelve a los problemas de la comunidad; no se trata s\u00f3lo de un problema de pr\u00e1cticas religiosas, sino tambi\u00e9n de algunas personas que, al igual que los fariseos, quieren {C}ser considerados{/} y aparecer como una \u00e9lite (v\u00e9ase Fil 3,2-11).
{C}Los que tratan de imponerles la circuncisi\u00f3n{/} son miembros de la comunidad, deseosos de diferenciarse de los cristianos \u00abordinarios\u00bb, que forman un grupo aparentemente m\u00e1s serio y m\u00e1s religioso porque han adoptado la circuncisi\u00f3n. Pero se sabe, aunque no lo digan, que ese rito les abrir\u00e1 las puertas de los hogares jud\u00edos. Ya en aquel tiempo las relaciones y la solidaridad entre las comunidades jud\u00edas establecidas en todas las ciudades importantes del Imperio romano les confer\u00edan una fuerza tremenda. Tenerlos a su favor era una gran ventaja. Pablo en cambio iba a ser perseguido de ciudad en ciudad hasta que sus adversarios lo hicieran condenar por la justicia imperial.
Simplificando un poco: los que se oponen a Pablo tienen el medio de ser una \u00e9lite religiosa y al mismo tiempo una \u00e9lite social. \u00a1Qu\u00e9 tentaci\u00f3n tan grande para un disc\u00edpulo de Jes\u00fas!
{C}El mundo ha sido crucificado para m\u00ed.{/} Pablo ha escogido un camino diferente. Va errante, sin hogar, perseguido por algunos, menospreciado por otros, temido por los que no pueden soportar su ejemplo de abnegaci\u00f3n total ni tampoco el hecho de que re\u00fana a tanta gente que consideran inferior. Esta es su manera de estar {C}crucificado para el mundo.{/}
{C}Las se\u00f1ales de Jes\u00fas{/} y no las de la circuncisi\u00f3n. Pablo hace alusi\u00f3n, sin duda, a los muchos golpes y heridas que hab\u00eda recibido.

