{N}1,{/}1: {C}Pablo, ap\u00f3stol de Cristo Jes\u00fas por decisi\u00f3n de Dios... con todos aquellos que por todas partes invocan el nombre de Cristo Jes\u00fas.{/} Con estas expresiones Pablo defiende su autoridad como ap\u00f3stol e invita a los Corintios a recordar que forman parte de la Iglesia universal, que es la \u00fanica Iglesia de Cristo y que est\u00e1 por encima de los grupos particulares.
{C}Llamados a ser santos.{/} Ustedes tienen que ser santos, pero ya lo son. Pues {C}santo,{/} en el sentido b\u00edblico, se aplica a una persona o cosa que pertenece a Dios. Los bautizados han sido consagrados a Dios y forman parte del pueblo que pertenece a Dios. La Iglesia no es ni m\u00e1s ni menos que \u00abla asamblea de los santos\u00bb.
El llamado de Dios no les permit\u00eda seguir como eran antes, pues su conciencia se acomodaba muy bien a las normas morales de su medio ambiente. Ya se tratara de la vida de la Iglesia, de la moral sexual, de las manifestaciones de la vida religiosa, el llamado de Dios les ped\u00eda que renunciaran a una visi\u00f3n de la existencia a partir de \u00ablo que es natural\u00bb. Deb\u00edan orientarse, costara lo que costase, a un ideal de vida que est\u00e1 contenido en la persona misma de Cristo...
{C}En Cristo.{/} Pablo emplea una preposici\u00f3n que debe traducirse, seg\u00fan el caso, por: \u00aben\u00bb, \u00abpor\u00bb, o \u00abcon\u00bb. {C}En Cristo{/} tiene pues varios sentidos:
-_Somos hijos e hijas de Dios, creados a imagen del Hijo \u00fanico, y Dios nos ama \u00aben Cristo\u00bb, ya que somos una cosa con \u00e9l.
-_El Padre nos salva \u00aben Cristo\u00bb, es decir, por todo su plan centrado en Cristo.
-_Al formar parte del cuerpo de Cristo, vivimos \u00aben Jesucristo\u00bb y recibimos su Esp\u00edritu.
La palabra \u00abcristiano\u00bb, que hab\u00eda sido usada por primera vez en Antioqu\u00eda para designar a los disc\u00edpulos de Jes\u00fas (He 11,26), no era todav\u00eda muy com\u00fan; por eso \u00aben Cristo\u00bb quiere decir a veces \u00abcristiano\u00bb. As\u00ed, \u00abcasarse en Cristo\u00bb significa casarse cristianamente.
Vean la acci\u00f3n de gracias de Pablo en los vers\u00edculos 4-9: \u00a1Qu\u00e9 certeza de las riquezas presentes en una comunidad en la que todo estaba lejos de ser perfecto! {C}El los mantendr\u00e1 firmes{/} (v. 8). La esperanza que mantiene el tono de la fe es la del regreso de Cristo. La primera generaci\u00f3n cristiana pensaba que iba a ser testigo de su venida gloriosa para juzgar al mundo y llevar consigo a los suyos: 1 Tes 4,13.
Pablo nos muestra c\u00f3mo debemos proceder cuando revisamos las actitudes de nuestro grupo apost\u00f3lico o de nuestra vida conyugal. En vez de descorazonarnos viendo \u00fanicamente el mal, o de acusarnos mutuamente, la primera cosa que hay que hacer es darnos cuenta de todo lo que tenemos en com\u00fan.

{N}1,{/}10: La divisi\u00f3n de los creyentes es el primer pecado de la Iglesia. Diversos {C}ap\u00f3stoles{/} (v\u00e9ase 12,28) hab\u00edan pasado por Corinto. Algunos en la comunidad se hab\u00edan aprovechado de esto para afirmar su propia \u00abidentidad\u00bb proclam\u00e1ndose de uno m\u00e1s que del otro.
{C}Terminen con las divisiones, encuentren un mismo modo de pensar y los mismos criterios{/} (10) como en una familia unida. Pablo se dirige a una comunidad de personas que se conocen; aunque hubiera entre ellos amos y esclavos, compart\u00edan todos una misma cultura y viv\u00edan en familia. Las cosas son diferentes cuando la Iglesia re\u00fane a personas numerosas de ambientes muy distintos. La unidad no se obtendr\u00e1 ignorando las desigualdades, pues ser\u00e1 necesario que todos reconozcan los obst\u00e1culos que los separan en la vida cotidiana.

{N}1,{/}17: {C}No me envi\u00f3 Cristo a bautizar.{/} En momentos en que la Iglesia se repliega sobre s\u00ed misma, Pablo le recuerda su misi\u00f3n: \u00bfdebemos, en primer lugar, predicar el Evangelio, o disputarnos los puestos de gu\u00edas y de ministros?
Aunque estos cristianos de Corinto no son grandes intelectuales, como a buenos griegos les gustan los hermosos discursos y quieren aparentar ser cultos. En esa \u00e9poca, en todo el imperio romano muchas personas andaban en busca de doctrinas esot\u00e9ricas, y un cierto n\u00famero en la Iglesia ve\u00eda en la fe un medio para lograr un saber superior. Pablo, pues, les dir\u00e1 que toda la sabidur\u00eda cristiana est\u00e1 contenida en la Cruz.
{C}Pues entonces la Cruz de Cristo ya no tendr\u00eda sentido{/} (17). La cruz debe estar presente en el mensaje que predicamos y en la manera como lo predicamos.
A los jud\u00edos que aguardaban un rey glorioso, Pablo presentaba a un crucificado que no hab\u00eda liberado a su pa\u00eds, y esto los escandalizaba. Lo mismo tiene que pasar entre nosotros: la no violencia activa del cristiano, su manera de luchar honradamente y sin odio, son un esc\u00e1ndalo para muchos que la consideran ineficaz y muy lenta para resolver nuestros problemas.
De igual modo en la evangelizaci\u00f3n, siempre nos costar\u00e1 en nuestras comunidades recordar la pobreza de Jes\u00fas, y trabajar con medios pobres en un mundo sometido a los medios de comunicaci\u00f3n; y tendremos que contar con la gracia de Dios porque somos d\u00e9biles, sin t\u00edtulo y sin prestigio.
{C}F\u00edjense, hermanos, en ustedes...{/} (26). La Iglesia de Corinto estaba compuesta por gente sencilla, y esa era su riqueza. Todos tienen su lugar y su misi\u00f3n en la Iglesia, pero las comunidades pobres tienen un rol esencial. Dios cuenta con los pobres para evangelizar a los ricos e incluso a la jerarqu\u00eda.

{N}2,{/}1: {C}Me sent\u00ed d\u00e9bil ante ustedes, t\u00edmido y tembloroso.{/} Pablo debi\u00f3 haberse sentido muy d\u00e9bil cuando llev\u00f3 el Evangelio por primera vez a una ciudad griega brillante, acostumbrada a la esclavitud y a la inmoralidad. Nosotros experimentamos los mismos sentimientos en la evangelizaci\u00f3n del mundo moderno. Es importante prepararse, pero \u00bfqu\u00e9 entendemos por prepararse? Saber c\u00f3mo presentar el mensaje es menos importante que haber hecho la experiencia del mensaje. Pablo nos invita a aceptar el misterio de la cruz y a encontrar en ella la fuerza del Esp\u00edritu.
{C}Con manifestaciones de Esp\u00edritu y poder.{/} V\u00e9ase 1 Tes 1,5: los milagros y los signos del Esp\u00edritu, la fuerza de la oraci\u00f3n y del sufrimiento. El Esp\u00edritu s\u00f3lo se comunic\u00f3 despu\u00e9s de la agon\u00eda y de la muerte de Jes\u00fas. Pero con el Esp\u00edritu podemos esperarlo todo. Las curaciones y milagros de nada sirven (pues el diablo los utiliza para sus propios fines) si no confirman la fe en Aqu\u00e9l que act\u00faa por medio de los humildes.

{N}2,{/}6: Pablo nunca quiso pasar por sabio ni deslumbrar a sus auditores. Sin embargo {C}habla de sabidur\u00eda con los perfectos.{/} En esa \u00e9poca, algunas religiones llamaban perfectos a los que hab\u00edan recibido una doctrina secreta reservada a una \u00e9lite. Tambi\u00e9n hab\u00eda algunos en la Iglesia que se consideraban como pertenecientes a una clase superior de creyentes, debido a los dones del Esp\u00edritu que hab\u00edan recibido, sobre todo, los que se sent\u00edan capaces de hablar a cada momento de las cosas de la fe.
Pero Pablo les contrapone sus propios dones, tanto de profeta como de ap\u00f3stol. Puede ense\u00f1ar esas verdades esenciales que no necesitan de muchas palabras, pero que no pueden ser presentadas m\u00e1s que por los que han tenido la experiencia del Dios viviente. \u00bfY cu\u00e1les son esos secretos? En primer lugar, lo que es Dios y lo que quiere darnos (v. 7 y 12).
A veces, al compararnos con los que siguen un camino espiritual fuera del cristianismo, nos da la impresi\u00f3n de que bajo palabras distintas decimos lo mismo. Es verdad que muchas veces tendremos las mismas actitudes y maneras de vivir, pero no debemos tener miedo en confesar las riquezas que Dios nos ha dado en Cristo, pues su Esp\u00edritu nos entrega lo que nadie m\u00e1s ha penetrado. El conocimiento que nos da es un don del Esp\u00edritu que hace madurar en nosotros la verdad \u00fanica.
{C}El que se queda al nivel de la psicolog\u00eda{/} no alcanza la verdad de Cristo (Rom 7,14). Y al contrario, el {C}hombre espiritual{/} (no confundir con el intelectual) sabe por experiencia las cosas de Dios.
{C}El hombre espiritual lo juzga todo y a \u00e9l nadie lo puede juzgar.{/} El que ve no puede convencer a un ciego de que existen los colores. Sin embargo los ve y sabe con certeza que si el otro no los ve, no es porque los colores no existan. Lo mismo ocurre con el hombre \u00abespiritual\u00bb con respecto al que no lo es.

{N}3,{/}1: {C}Yo puse los cimientos como buen arquitecto{/} (10). Pablo fundaba las Iglesias y otros despu\u00e9s las visitaban, ya fueran ap\u00f3stoles, profetas o maestros que predicaban y animaban a los fieles. Pablo no era celoso, pero era dif\u00edcil que los visitantes no buscaran tambi\u00e9n su propia fama, olvidando que la Iglesia s\u00f3lo pertenec\u00eda a Dios. Por su parte, los creyentes no dejaban de comparar a los ap\u00f3stoles entre s\u00ed, y muchos lo hac\u00edan con una gran ignorancia de lo que es el trabajo apost\u00f3lico.
{C}El fuego probar\u00e1 la obra de cada uno.{/} Esta es una imagen rica en sugerencias. Tanto Pablo como sus lectores, cre\u00edan pr\u00f3ximo el d\u00eda del juicio, y todos pensaban que Dios iba a destruir y a purificar al mundo por el fuego. En esa perspectiva, Pablo dice que todo lo que en la Iglesia no ha sido edificado seg\u00fan la voluntad de Dios ser\u00e1 destruido por el fuego. (\u00a1Cu\u00e1ntos proyectos apost\u00f3licos que no son m\u00e1s que una cortina de humo, cu\u00e1ntas toneladas de documentos que s\u00f3lo son buenos para el fuego!).
Si uno sirve a Cristo sin tener intenciones puras, seguramente tendr\u00e1 que sufrir una purificaci\u00f3n personal. Este texto apoya la creencia en el purgatorio, es decir, en una purificaci\u00f3n dolorosa en la hora de la muerte para todos aquellos cuya transformaci\u00f3n por el Esp\u00edritu se qued\u00f3 a mitad de camino (v\u00e9ase comentarios a Mt 5,20).

{N}3,{/}16: \u00bf{C}No saben que son templo de Dios?{/} Cristo es en adelante el \u00fanico templo verdadero en el que reside la plenitud de Dios (Jn 2,19; Col 2,9). Templo de Dios es tambi\u00e9n la Iglesia, en la que act\u00faa el Esp\u00edritu de Dios. Templo de Dios es, adem\u00e1s, el hogar creyente y lo son todos en los que habita el Esp\u00edritu de Dios: v\u00e9ase 6,19.

{N}3,{/}18: {C}Todo es de ustedes, y ustedes son de Cristo.{/} He aqu\u00ed una palabra decisiva sobre la libertad cristiana. No somos seguidores de otros hombres: Dios nos ha hecho para El y s\u00f3lo a El tendremos que rendir cuentas.
Algunos fil\u00f3sofos han sostenido que los hombres inventaron a Dios a partir de su propia miseria, atribuy\u00e9ndole todo lo que les faltaba para que fueran grandes y felices. Al rendirle homenaje, se sienten identificados con su grandeza, olvid\u00e1ndose as\u00ed de su propia pobreza. Hay en eso algo de verdad, pues la gente es feliz cuando sus \u00eddolos, cantantes o deportistas, tienen y hacen lo que les est\u00e1 vedado a ellos. De igual modo se dejan matar por causas que no son las suyas y se sienten orgullosos de los que los explotan.
El creyente, en cambio, desconf\u00eda de los \u00eddolos, oblig\u00e1ndose a existir y a pensar por s\u00ed mismo. Incluso dentro de la Iglesia est\u00e1 frente a Dios, sin otro intermediario m\u00e1s que Cristo, y le repugna el culto a las personalidades.

{N}4,{/}8: Los corintios se sienten ricos en su fe, ricos de sus dones espirituales. Ya se ven muy avanzados en el camino del conocimiento y, entre gente que se entiende, se r\u00eden con indulgencia de Pablo, ese pobre predicador jud\u00edo.
El ap\u00f3stol conoce la mediocridad y la falta de inteligencia de sus adversarios; pero acepta que se burlen de \u00e9l. Lo toman por loco, y en cierto sentido lo es, pero precisamente por esa locura los llev\u00f3 a ellos a Cristo.

{N}5,{/}1: Pablo sabe que un pecador as\u00ed no se arrepentir\u00e1 hasta que no haya bebido toda la amargura de su pecado. Por eso mismo la comunidad debe pedir que sea castigado en su persona y en sus bienes (v\u00e9ase el sentido de {C}entregar a Satan\u00e1s {/}en Job 1,12; 2,6).
Esta excomuni\u00f3n no tiene s\u00f3lo un valor social, es decir, que la comunidad deje de relacionarse con \u00e9l. Lo que la Iglesia ata en la tierra ser\u00e1 tenido por atado en el cielo (Mt 18,18). Si ella ha actuado en la fe, Dios enviar\u00e1 pruebas que ser\u00e1n una advertencia para la comunidad y el camino del arrepentimiento para el pecador.
{C}Echen fuera la vieja levadura.{/} (7). Los creyentes, en un sentido muy real, est\u00e1n ya resucitados con Cristo. As\u00ed como los jud\u00edos utilizaban los \u00e1cimos (panes sin levadura) para celebrar la Pascua, as\u00ed tambi\u00e9n los cristianos deben ser como \u00e1cimos, es decir, que su conducta debe ser sin tacha, si quieren celebrar dignamente su Pascua, la resurrecci\u00f3n de Cristo.
Jes\u00fas hab\u00eda comparado el Reino de Dios con la levadura que hace levantar toda la masa. Pablo retoma la misma imagen, pero esta vez para designar al contagio del mal.
{C}No me refer\u00eda a los no-cristianos{/} (10). Pablo dice: a los de este mundo. El creyente no tiene miedo de vivir entre pecadores, pues \u00e9l tambi\u00e9n es pecador (1 Jn 1,8-9), y es disc\u00edpulo de Cristo, que com\u00eda con pecadores, dici\u00e9ndoles sus verdades. Pero no acepta convivir en la Iglesia con los que se han endurecido en su pecado y que se niegan a reparar un esc\u00e1ndalo p\u00fablico.
{C}Yo no tengo por qu\u00e9 juzgar a los que est\u00e1n fuera,{/} es decir, a los extra\u00f1os a la Iglesia: (12). Jes\u00fas nos ha mostrado el camino que debemos seguir, pero no podemos exigir a los no creyentes que nos comprendan y que acepten la visi\u00f3n cristiana de la reconciliaci\u00f3n; s\u00f3lo podemos ser testigos de la luz, sin condenar a los que no pueden entendernos.

{N}6,{/}1: {C}Llevamos las riquezas de Dios en \u00abc\u00e1ntaros de barro\u00bb{/} (2 Cor 4,7). \u00a1Cu\u00e1n lejos est\u00e1 nuestra vida diaria de lo que pretendemos ser! \u00bfSomos realmente hijos de Dios renacidos por el Esp\u00edritu? \u00bfQu\u00e9 piensan de ello los miembros de nuestra propia familia?; \u00bfqu\u00e9 piensan de ello nuestros vecinos del barrio? Pablo no puede m\u00e1s que mostrar la contradicci\u00f3n entre el menosprecio de los creyentes a la falsa \u00abjusticia\u00bb de este mundo, su renuncia a los bienes de este mundo, y el hecho de tener luego pleitos entre ellos. \u00bfQu\u00e9 hacer? \u00bfArreglar sus diferendos como lo indica el Evangelio (Mt 18,15), en la medida en que hay realmente comunidad? \u00a1Qu\u00e9 hermoso ser\u00eda seguir el Evangelio al pie de la letra, como est\u00e1 expresado en Mt 5,40!

{N}6,{/}12: {C}Todo me est\u00e1 permitido.{/} Estas palabras seguramente Pablo las hab\u00eda dicho, pero algunos las repet\u00edan para justificar su mala conducta. Por eso Pablo completa y precisa lo que hab\u00eda dicho: {C}pero no todo me conviene.{/}
{C}La comida es para el est\u00f3mago{/}. Sin duda que tambi\u00e9n se repet\u00edan estas palabras para decir que el libre uso del sexo era algo muy natural. Pero Pablo inmediatamente agrega: {C}el cuerpo es para el Se\u00f1or.{/}
Pablo, pues, distingue entre lo que es puramente biol\u00f3gico en el cuerpo y lo que pone en juego a toda la persona humana. Beber y comer son necesidades del \u00abest\u00f3mago\u00bb (ahora se dir\u00eda: del \u00abcuerpo\u00bb). Pero, en la uni\u00f3n sexual, dice Pablo, uno entrega su \u00abcuerpo\u00bb en el sentido hebraico de la palabra, es decir, su misma persona. Por esta raz\u00f3n, los que pertenecen a Cristo no pueden darse a una prostituta.
Pablo se topa aqu\u00ed con el mismo problema que lo hab\u00eda llevado a intervenir en 1 Tes 4. Para los jud\u00edos, el criterio de toda la moralidad se hallaba en los mandamientos de la Ley; pero nadie se preguntaba hasta qu\u00e9 punto esos mandamientos reflejaban un orden eterno, o si m\u00e1s bien eran la manera de pensar de un tiempo o de una cultura. Era pecado todo lo que la Ley, interpretada por la comunidad religiosa, condenaba. Pero los griegos, los paganos, no reconoc\u00edan esa Ley. Pablo recuerda los mandamientos en materia sexual (5,11 y 6,10; Ef 5,3) como lo hab\u00eda hecho Jes\u00fas (Mc 7,21), pero se cuida muy bien de constituirlos en el \u00fanico criterio de lo que es bueno y malo. Para \u00e9l, lo que obliga al cristiano a controlar e incluso a frenar muy fuertemente el ejercicio de la sexualidad, es su vida \u00aben Cristo\u00bb, una vida que responde a un llamado de Dios, m\u00e1s que obedecer a las solicitaciones de la naturaleza.
La manera de responder de Pablo nos interesa particularmente hoy, en que la moral est\u00e1 en crisis. Desde hace siglos, por necesidad, la sexualidad fue vista en primer lugar como el medio para procrear; a partir de ah\u00ed se busc\u00f3 cu\u00e1l era la ley natural que ordenara el sexo, el placer y la procreaci\u00f3n. Pero en la actualidad la uni\u00f3n no es en primer lugar para procrear, incluso cuando la procreaci\u00f3n es deseada. La evoluci\u00f3n cultural y la promoci\u00f3n de la mujer han hecho de la uni\u00f3n sexual, para un n\u00famero cada vez m\u00e1s grande de matrimonios, el lugar de una relaci\u00f3n humana excepcionalmente profunda.
Al mismo tiempo, la liberaci\u00f3n de las personas -y la de las mujeres, que son las que llevan todo el peso de la maternidad-, ha puesto en duda las normas morales anteriores, que ahora nos aparecen muy ligadas a un tiempo y a una cultura. Los diversos pa\u00edses se han visto obligados, qui\u00e9ranlo o no, a aceptar el sexo prematrimonial, incluido el de los adolescentes, la homosexualidad, el aborto decidido por la madre, la elecci\u00f3n de la maternidad sin matrimonio...
Frente a esta crisis de la moralidad, los cristianos disponen de referencias religiosas que los dem\u00e1s no tienen. Pero si no tienen m\u00e1s motivaci\u00f3n que la obediencia a una ley natural v\u00e1lida para todos, caer\u00e1n en discusiones sin fin y muy poco convincentes cuando hablen de una sexualidad que se limita a la procreaci\u00f3n. Habr\u00e1, pues, que hacer lo que hizo Pablo: sin olvidar las leyes escritas ya en el Antiguo Testamento, reconocidas por los ap\u00f3stoles y la tradici\u00f3n de la Iglesia hasta nuestros d\u00edas, habr\u00e1 que decir que la conducta sexual del cristiano obedece, en primer lugar, a una l\u00f3gica de la fe en Jesucristo. Ya no se trata tanto de definir lo que es \u00abbueno\u00bb o \u00abmalo\u00bb, sino de mostrar a d\u00f3nde debe llevarnos el ejercicio y la experiencia del amor y de la sexualidad. Proclamar principios morales sin poner de relieve, en primer lugar, la dignidad eminente de nuestra humanidad creada a semejanza de Dios y luego consagrada a Cristo por el bautismo y la conversi\u00f3n, es querer recoger frutos sin antes haber plantado el \u00e1rbol.

{N}7,{/}1: Aqu\u00ed Pablo comienza a responder a diferentes preguntas que los corintios le hab\u00edan planteado por escrito. Las primeras tratan del matrimonio y de la castidad. El florecimiento de la vida cristiana hab\u00eda fomentado el aprecio a la castidad, pero tambi\u00e9n pod\u00eda mezclarse en eso algo que no era tan cristiano. En el mundo griego, en efecto, algunas doctrinas consideraban como perverso e impuro todo lo que nos relaciona con el cuerpo y la materia. Seg\u00fan algunos, el mal estaba en la procreaci\u00f3n y en los lazos del matrimonio, pero no en las relaciones pasajeras con prostitutas. Pablo no dice todo sobre el matrimonio, simplemente determina el lugar que le corresponde a la castidad. Debido a que todo su ser est\u00e1 consagrado a Cristo por el bautismo, los esposos cristianos no pueden dejarse dominar por lo que el cuerpo reclama. Lo que impera es el amor y no el sexo.
{C}Pero no ignoren las exigencias del sexo{/} (2). Pablo dice exactamente: \u00aba causa de la porneia, que cada uno tenga...\u00bb Esta {C}porneia{/} puede significar prostituci\u00f3n, uniones ileg\u00edtimas y muchas otras cosas \u00abporno\u00bb. Aqu\u00ed Pablo se refiere probablemente a la atracci\u00f3n sexual, fuerza que se rebela contra nuestros proyectos morales (como la rebeld\u00eda de la carne en Rom 7,21). No dice que hay que casarse \u00abpara evitar la mala conducta\u00bb, sino \u00abporque\u00bb el sexo es una realidad que sabe imponer sus exigencias.
Muchos se han sentido afectados porque Pablo no habla del aspecto positivo de la sexualidad al servicio del amor, pero no debemos olvidar que nos separan de \u00e9l veinte siglos. En la \u00e9poca de Pablo, entre los griegos se consideraba como un ideal el repartirse entre una esposa para los hijos, una amiga para el amor y prostitutas para el placer. Aqu\u00ed, en cambio, Pablo presenta la vida sexual como un compromiso de toda la persona humana (6,13) y no como \u00abla obra de la carne\u00bb. Est\u00e1 afirmaci\u00f3n ayudar\u00e1 al desarrollo posterior de la conciencia cristiana.
Pablo reafirma adem\u00e1s implicitamente la igualdad de los derechos del marido y de su mujer, seg\u00fan la palabra de Jes\u00fas: Mc 10,1-12.
{C}No sea que caigan en las trampas de Satan\u00e1s{/} (5). No olvidemos estas palabras a prop\u00f3sito del control de los nacimientos. Pablo dice que salvo el caso de una gracia especial, no es bueno abstenerse de las relaciones conyugales durante mucho tiempo.

{N}7,{/}10: {C}En cuanto a los casados, les doy esta orden{/} (10), y a continuaci\u00f3n se lee un poco despu\u00e9s: {C}a los dem\u00e1s les digo{/}... (12), y de nuevo Pablo vuelve a dirigirse a las personas casadas. Hay que comprender que en el vers\u00edculo 10 Pablo se dirige a aquellos cuyo matrimonio es reconocido por la Iglesia, y que en el vers\u00edculo 12 se refiere a los que contin\u00faan viviendo con una persona con la que estaban unidos antes de su bautismo y que no pas\u00f3 a ser miembro de la Iglesia.
{C}Y si se ha separado de \u00e9l{/} (11). Pablo reafirma la posici\u00f3n de Jes\u00fas (Mt 5,32; 19,1). La ley fundamental que hace del matrimonio un compromiso hasta la muerte es una ley de Dios: {C}Les doy esta orden, que no es m\u00eda sino el Se\u00f1or{/} (10). V\u00e9ase Ef 5,22.
{C}Si el esposo o la esposa no creyente...{/} (15). Pablo hace una excepci\u00f3n para los que estaban ya casados en el momento de su conversi\u00f3n y de su bautismo. Pues con el bautismo comienza otra vida y el nuevo cristiano recobra su libertad si la otra parte no acepta su conversi\u00f3n. Pablo alaba el deseo del creyente casado de convertir a su c\u00f3nyuge, pero puede ser preferible separarse, con la posibilidad de buscarse un c\u00f3nyuge cristiano, por supuesto.
{C}Sus hijos ya han sido consagrados a Dios{/} (14). Y anteriormente: {C}estar\u00edan lejos de Dios;{/} Pablo dice: ser\u00edan impuros, dando a esta palabra el sentido que le daban los jud\u00edos, a saber, hijos que no participan todav\u00eda de los privilegios del pueblo de Dios. \u00bfNo es un error pensar que los hijos de padres cristianos sean para Dios como extranjeros hasta que no sean bautizados? La gracia ya los ha tocado por la ternura, las atenciones y las oraciones de sus padres. No usemos, pues, argumentos falsos, cuando invitemos, con raz\u00f3n, a los padres cristianos a no demorar el bautismo de sus hijos.

{N}7,{/}17: {C}Que cada uno siga en la condici\u00f3n en que lo puso el Se\u00f1or{/}. Pablo responde al anhelo de superaci\u00f3n social, siempre vigente. Personas libres y esclavos se codeaban, viviendo a menudo en la misma casa, y la diferencia entre ellas no era siempre una distinci\u00f3n entre ricos y pobres. Pablo s\u00f3lo quiere relativizar una ambici\u00f3n que devora a muchas vidas y que hace olvidar todo lo dem\u00e1s. Pablo pone la libertad interior por sobre todas las libertades reconocidas, y recuerda que poseer a Cristo es la suprema riqueza.
{C}Si puedes conseguir la libertad, no dejes pasar esa oportunidad.{/} Hay condiciones de trabajo y de vida social que nos impiden cumplir la voluntad de Dios y ser verdaderamente libres. Pero muy f\u00e1cilmente olvidamos que cada situaci\u00f3n social conlleva su parte de esclavitud. La calidad de vida no debe confundirse con un trabajo mejor remunerado. En un mundo que decimos inhumano, nuestra esclavitud depende en gran medida de nuestros deseos desenfrenados y de nuestra d\u00f3cil respuesta a las sugerencias de la propaganda.

{N}7,{/}25: Nueva pregunta a la que Pablo debe responder. En Corinto, ciudad de mala reputaci\u00f3n, donde seg\u00fan las costumbres paganas viv\u00edan millares de prostitutas alrededor del templo de Afrodita, la nueva comunidad estaba descubriendo el camino de la virginidad. Elegir la castidad \u00abpor causa del Reino de Dios\u00bb (Mt 19,12) no es principalmente querer ganar tiempo y libertad para una obra apost\u00f3lica, sino tomar un camino que abre nuevas posibilidades al amor de Dios. Pablo defiende la elecci\u00f3n que \u00e9l mismo ha hecho. Si Cristo, a quien nos hemos consagrado por el bautismo, es una persona viva y presente, si es el Esposo (Mc 2,19), esta elecci\u00f3n tiene valor, aunque sea muy extra\u00f1a para el mundo, como lo es tambi\u00e9n la pobreza voluntaria.
La respuesta de Pablo desborda la pregunta:{C} el tiempo se ha acortado.{/} Hay ah\u00ed mucho m\u00e1s que la espera de un pronto regreso de Cristo, familiar a los primeros cristianos. La venida de Jes\u00fas ha acortado el tiempo en un sentido figurado, pues ya no es posible instalarse en el mundo presente como antes, cuando el horizonte estaba cerrado y no se ve\u00eda futuro; ahora se est\u00e1 totalmente vuelto hacia lo que viene. El cristiano vive en el presente, pero todo lo que le interesa est\u00e1 en el despu\u00e9s. No tratemos pues de discutir con Pablo, como si razonara sobre \u00ablos valores del mundo presente\u00bb; \u00e9l no hace teolog\u00eda sino que habla como quien ya est\u00e1 habitado por Cristo.
Pablo, pues, recuerda que todos los compromisos de la vida introducen un elemento de divisi\u00f3n para los que quisieran ser fieles a la l\u00f3gica propia de su bautismo, que es una consagraci\u00f3n total a Cristo. La vida conyugal o familiar puede poner muchas trabas a la libertad espiritual y a los deseos apost\u00f3licos; de ah\u00ed las palabras de Jes\u00fas en Mc 10, 29.
{C}Piensen que todo lo actual est\u00e1 pasando{/} (31). Habr\u00eda que agregar, por cierto, que el amor que habr\u00e1 animado nuestra vida y nuestros compromisos, comenzando por la vida de pareja, permanecer\u00e1 (13,8).

{N}7,{/}36: {C}Alguien puede sentirse inc\u00f3modo...{/} Podr\u00edamos tambi\u00e9n traducir por: \u00abAlguien puede sentirse inc\u00f3modo frente a una virgen\u00bb. En este caso, Pablo estar\u00eda aludiendo a unos ensayos de vida religiosa que hubo, de hecho, en la Iglesia primitiva. Algunos compart\u00edan su casa con una joven que habr\u00eda podido ser su prometida, y ambos consagraban su virginidad al Se\u00f1or. Pablo los invita entonces a abandonar tal compromiso si no se sienten capaces de guardar la castidad.

{N}8,{/}1: Vivimos en una sociedad pluralista, en medio de personas que no comparten nuestra fe, y a veces nos preguntamos si podemos tomar parte en actividades que son contrarias a nuestra fe. Por ejemplo, \u00bfc\u00f3mo vivir con parientes o vecinos de religi\u00f3n diferente? O, \u00bfqu\u00e9 har\u00e1 una esposa cuando su marido no comparta sus escr\u00fapulos sobre la regulaci\u00f3n de nacimientos? \u00bfSe puede participar en sociedades en que muchos no act\u00faan con criterios cristianos? Es el mismo tipo de problemas con que se encontraba Pablo a prop\u00f3sito de las carnes sacrificadas a los \u00eddolos.
La discusi\u00f3n iniciada en este cap\u00edtulo tendr\u00e1 su conclusi\u00f3n en el p\u00e1rrafo 10,23-11,1, pues Pablo dejar\u00e1 inconcluso el tema en el cap\u00edtulo_9.
En los templos paganos hab\u00eda locales para banquetes, en que se com\u00eda la carne de los animales sacrificados. Suced\u00eda que los cristianos eran invitados a esos banquetes por sus amigos paganos. En otros casos, cuando com\u00edan en casa de amigos o de vecinos, les ofrec\u00edan carne proveniente de los sacrificios. De igual modo, mucha de la carne que se vend\u00eda en el mercado proven\u00eda tambi\u00e9n de esos sacrificios.
Pablo no quer\u00eda que los cristianos vivieran como fan\u00e1ticos al margen de la sociedad. Si era pecado ofrecer sacrificios a los \u00eddolos, no por eso quedaba impura la carne sacrificada, pues los \u00eddolos no existen y por tanto nada ha cambiado en ella. Por otra parte, Jes\u00fas hab\u00eda dicho: \u00abLo que ensucia al hombre no es lo que entra por la boca sino lo que sale del coraz\u00f3n\u00bb (Mc 7,15).
{C}El saber infla, mientras que el amor edifica{/} (1). Un creyente que est\u00e1 informado puede consumir esa carne, pues sabe que no es pecado, pero debe respetar la opini\u00f3n del pr\u00f3jimo y no escandalizar a los que no pueden comprender sus razones.
En el vers\u00edculo 2, las palabras entre par\u00e9ntesis deben de haber sido a\u00f1anidas al texto. Pablo est\u00e1 oponiendo el conocimiento que uno puede alcanzar de Dios, sabiendo cosas y teniendo ideas de \u00e9l, a otro conocimiento, o m\u00e1s bien a una experiencia que nos entrega el amor verdadero: Dios, muy cerca de nosotros, nos ha tomado de la mano, prest\u00e1ndonos su propio amor.
En los vers\u00edculos 7, 10, 11 y 12, Pablo habla de aquellos cuya conciencia es {C}d\u00e9bil,{/} es decir, vacilante o no liberada, o insuficientemente formada. Piensan que hay pecado cuando no lo hay, o son d\u00e9biles y act\u00faan como los dem\u00e1s a pesar de los reproches de su conciencia.
{C}Si uno de ellos te ve a ti sentado a la mesa en un sal\u00f3n del templo{/} (10). Aqu\u00ed hay algo m\u00e1s grave. Algunos en la comunidad estaban ya en la l\u00ednea de los \u00abNicola\u00edtas\u00bb, que denunciar\u00eda m\u00e1s tarde Juan en el Apocalipsis (2,23). Quer\u00edan ser muy abiertos y rechazaban cualquier ruptura con su medio; pensaban que era mejor no mostrar sus convicciones, y al final no se sab\u00eda de qu\u00e9 verdad eran portadores o testigos. En el 10, 14-22, Pablo dir\u00e1 claramente que ning\u00fan cristiano puede participar en ese banquete dentro del templo. Por el momento no lo dice abiertamente, pero manifiesta que ser\u00eda muy chocante.

{N}9,{/}1: {C}\u00bfAcaso no tenemos derecho a que nos den de comer?{/} Pablo pide a los corintios que no usen siempre su derecho a comer carne de los templos, y se pone \u00e9l mismo como ejemplo, pues ha renunciado a su derecho a ser retribuido por la Iglesia. Normalmente la comunidad manten\u00eda al ap\u00f3stol que le hac\u00eda una visita, y tambi\u00e9n se preocupaba de la mujer-hermana que lo acompa\u00f1aba y que lo atend\u00eda (5) como hab\u00eda sido el caso de Jes\u00fas (Lc 8,2). Pablo no exig\u00eda esta ayuda y viv\u00eda de su propio trabajo (He 18,3).
{C}Estoy obligado a hacerlo{/} (16). Al igual que con Jerem\u00edas (Jer 1), Cristo-Dios se impuso a Pablo al llamarlo.
{C}Me he hecho todo para todos{/} (22). Pablo da la pauta a los ap\u00f3stoles de todos los tiempos. Los movimientos apost\u00f3licos insisten en que sus miembros compartan la vida y las aspiraciones humanas de sus compa\u00f1eros en todo lo que no implique pecado. Es haci\u00e9ndose \u00abgriegos con los griegos\u00bb, igual que Pablo, no s\u00f3lo en apariencias sino en realidad, como podr\u00e1n ellos expresar con toda sencillez y verdad su fe en Cristo. Al actuar as\u00ed, ofrecer\u00e1n a aquellos cuya vida cotidiana comparten, la posibilidad de encontrar un d\u00eda su lugar en la Iglesia. As\u00ed pues, la fe renovar\u00e1 la vida entera del nuevo convertido con todo lo que en \u00e9l est\u00e1 ligado a su cultura y a su ambiente.

{N}9,{/}24: Pablo se prepara a decir a los corintios que no pueden, de ninguna manera, participar en un culto idol\u00e1trico. Y presenta dos razones para justificar esta actitud firme, que a ellos les parecer\u00e1 tal vez demasiado rigurosa:
-_no se gana una competencia sin esfuerzos ni sacrificios;
-_la Biblia nos muestra c\u00f3mo Dios castiga a los que siguen a los \u00eddolos.
{C}En cualquier competici\u00f3n los atletas se someten a una preparaci\u00f3n muy rigurosa{/} (25). Nosotros tambi\u00e9n debemos renunciar a muchas cosas que no son malas, si queremos ser realmente libres. Necesitamos disciplina para el alcohol, el tabaco o el tiempo que pasamos viendo la televisi\u00f3n. Cuando el mundo quiera transformarnos en consumidores y espectadores, debemos ser actores de salvaci\u00f3n, la sal del mundo.
{C}Castigo mi cuerpo{/}. Pablo dice: \u00abyo\u00bb, pero debemos entender: \u00abustedes\u00bb.
El segundo p\u00e1rrafo nos recuerda el ejemplo de Israel (v\u00e9ase Ex 32; N\u00fam 21).
{C}La roca era Cristo{/} (4). Seg\u00fan las leyendas jud\u00edas, la roca de la que se habla en Exodo 17,5 segu\u00eda a los Israelitas en sus desplazamientos. Pablo no pide que se crea en esa leyenda, sino que ve en ella una imagen de Cristo presente en su Iglesia.

{N}10,{/}15: {C}El pan que partimos \u00bfno es comuni\u00f3n con el cuerpo de Cristo?{/} (16). Pablo volver\u00e1 a hablar de la Eucarist\u00eda en 11,18. Esta comuni\u00f3n misteriosa con Cristo, que es un encuentro con el Resucitado, hace de todos nosotros un solo cuerpo.
{C}Siendo muchos formamos un solo cuerpo:{/} esto no quiere decir solamente que nos sentimos m\u00e1s unidos, sino que Cristo resucitado nos une a todos con El, y de este modo puede actuar en la comunidad con una fuerza renovada.
{C}El \u00eddolo no es nada{/} (8,4). De hecho, un \u00eddolo no es m\u00e1s que una madera o piedra esculpida. Pero los jud\u00edos pensaban -y Pablo tambi\u00e9n lo dice- que el culto tributado a los \u00eddolos se rinde, en \u00faltimo t\u00e9rmino, a los demonios. Cuando las personas se dejan llevar por locuras colectivas o sacrifican a sus \u00eddolos lo que su familia necesita para vivir, es muy evidente que est\u00e1n sirviendo {C}a los demonios.{/}

{N}10,{/}23: {C}Todo est\u00e1 permitido, pero no todo me conviene{/}. Pablo saca aqu\u00ed conclusiones pr\u00e1cticas de lo que present\u00f3 en 8,1-13. Fuera de este caso que acabamos de ver, en el que el creyente se niega a participar directamente en el mal, nuestra regla de conducta ser\u00e1 buscar el bien de todos y respetar la conciencia de los dem\u00e1s.

{N}11,{/}1: \u00bfEs importante que la mujer se ponga velo para orar en la Iglesia? As\u00ed lo exig\u00edan las costumbres mediterr\u00e1neas. Entendemos mejor la posici\u00f3n de Pablo si se considera que el rechazo del velo no era solamente un signo de independencia femenina, pues parece ser que era propio de ciertas religiones esot\u00e9ricas.
Pero es tambi\u00e9n cierto que Pablo deja hablar a su formaci\u00f3n machista (incluso en la Biblia ver Qo 7,28 y Sir 25), y dif\u00edcilmente comprensible quiz\u00e1 para nosotros actualmente, y que aluden al G\u00e9nesis 6,2. De improviso Pablo se da cuenta que est\u00e1 a punto de negar la igualdad proclamada por Jes\u00fas, y trata de echar el pie atr\u00e1s (11,12). De la manera que Pablo termina se deduce que debi\u00f3 haberse dado cuenta de la poca fuerza de su razonamiento. \u00bfCre\u00eda realmente que los \u00e1ngeles encargados del orden del mundo, se escandalizar\u00edan al ver la liberaci\u00f3n femenina? (10).
Sin embargo, no despreciemos esos trazos de luz que Pablo nos lanza, a saber, que los \u00e1ngeles participan en el culto cristiano (Mt 18,10 y Ap 5,8; 8,3); incluso nuestra actitud exterior es a su manera una participaci\u00f3n activa en el culto eucar\u00edstico.

{N}11,{/}17: Pablo pasa sin transici\u00f3n a la eucarist\u00eda, que es el coraz\u00f3n de la asamblea cristiana. Este texto, que data del a\u00f1o 55, es probablemente el testimonio m\u00e1s antiguo relativo a la \u00abCena del Se\u00f1or\u00bb. La comunidad se reun\u00eda y, despu\u00e9s de la comida en la que se cantaban salmos, el presidente comenzaba la acci\u00f3n de gracias. Recordaba entonces la Ultima Cena de Jes\u00fas y sus palabras que consagraban el pan y el vino, despu\u00e9s de lo cual todos pod\u00edan comulgar del mismo pan y de las copas.
En 10,16, Pablo ha recordado dos aspectos de la Cena del Se\u00f1or:
-_es la comuni\u00f3n con el cuerpo y la sangre de Cristo;
-_en ella se refuerzan los lazos de caridad que nos unen: {C}pasamos a ser un solo cuerpo.{/}
Pablo vuelve a defender estos dos aspectos:
-_{C}Cada uno empieza sin m\u00e1s a comer su propia comida:{/} para no compartir con los m\u00e1s pobres o para evitar la compa\u00f1\u00eda de algunas personas. Nos podemos imaginar que los grupos se formaban espont\u00e1neamente y ocupaban diversas piezas de la casa; de hecho, cada uno se juntaba con los de su propio medio. A lo mejor los ricos se instalaban en una pieza en que la mesa estaba mejor provista, mientras que los pobres se quedaban en el patio.
-_{C}Otros se embriagan{/} y por lo tanto no est\u00e1n en condiciones de recibir el cuerpo de Cristo.
{C}Por no reconocer el cuerpo...{/} (29). La palabra cuerpo tiene aqu\u00ed una doble connotaci\u00f3n, as\u00ed que el pecado es doble:
-_No se trata a la eucarist\u00eda con el respeto debido al cuerpo de Cristo; es decir, no se distingue entre el pan ordinario y el pan consagrado.
-_No se reconoce ese Cuerpo de Cristo que forman los cristianos, pues no se toma en cuenta a los hermanos en la celebraci\u00f3n eucar\u00edstica (12,12).
La eucarist\u00eda es el centro de la vida de la Iglesia, que es ante todo comuni\u00f3n. La Iglesia no es s\u00f3lo un instrumento de evangelizaci\u00f3n, sino que adem\u00e1s tiene por misi\u00f3n ser el lugar donde podemos experimentar nuestra uni\u00f3n con Cristo y entre nosotros.
{C}Est\u00e1n proclamando la muerte del Se\u00f1or{/} (26). Las eucarist\u00edas, celebradas cada d\u00eda en el mundo entero y en todas las latitudes, se suceden hora tras hora y minuto tras minuto, recordando que la muerte de Cristo ocupa todo el tiempo hasta su regreso.
La historia ya no puede detenerse. No es \u00fanicamente, ni en primer lugar, el progreso t\u00e9cnico lo que nos impulsa hacia adelante, sino m\u00e1s bien las exigencias de justicia nacidas de la muerte de un inocente (y Dios es el Inocente) las que continuamente est\u00e1n poniendo en tela de juicio el orden establecido. Esa muerte no nos permite tener paz ni reposo. La Iglesia recuerda la muerte de Cristo, no para anclarse en el pasado, sino para que nuevas energ\u00edas surjan continuamente de ese sacrificio, tanto para juzgar como para reconciliar, y para despertar en nosotros el amor agradecido.
{C}Por esta raz\u00f3n varios de ustedes est\u00e1n enfermos y d\u00e9biles{/} (30). Numerosos son los signos que nos da el Se\u00f1or para llamarnos la atenci\u00f3n; a veces es una enfermedad o una muerte repentina; pero, con mayor frecuencia a\u00fan, es la anemia espiritual de la Iglesia. Si tan s\u00f3lo respet\u00e1ramos las exigencias de una celebraci\u00f3n digna de la eucarist\u00eda, la Iglesia se transformar\u00eda.

{N}12,{/}1: Fij\u00e9monos en el orden que sigue Pablo: El Esp\u00edritu viene despu\u00e9s del Verbo-Hijo. Los dones espirituales que se distribuyen actualmente son los frutos del misterio de muerte y de resurrecci\u00f3n que experiment\u00f3 Jes\u00fas.
El Esp\u00edritu Santo revela su presencia en la Iglesia de Corinto mediante los dones espirituales que comunica a los creyentes. Todos se maravillan cuando alguien, pose\u00eddo por el Esp\u00edritu, se pone a alabar a Dios con palabras que nadie entiende. Pero m\u00e1s todav\u00eda sienten la presencia de Dios cuando un profeta revela a alguno de ellos lo que pasa en su interior, o cuando comunica un mensaje particular de Dios para tal o cual, o para la comunidad.
Pablo interviene de dos maneras: primero para poner orden. En la exaltaci\u00f3n fren\u00e9tica de sus fiestas, los paganos perd\u00edan el dominio de s\u00ed mismos; en cambio el Esp\u00edritu Santo nos hace m\u00e1s responsables. Cuando un exaltado llegaba a decir cosas insensatas o hirientes, era prueba de que no estaba inspirado.
Pablo muestra diferentes aspectos de los dones del Esp\u00edritu (que a veces los denomina {C}carismas{/} ).
Son {C}dones{/}; esto es evidente si se trata de hacer milagros. Pero tambi\u00e9n son {C}ministerios,{/} o sea, servicios, como es el caso para la direcci\u00f3n de la comunidad. Por \u00faltimo son {C}obras{/} de Dios.
Si Pablo dijera que estos ministerios provienen \u00fanicamente {C}de Cristo,{/} se podr\u00eda pensar que todo en la Iglesia pasa por los que dirigen en nombre de Cristo y que han sido considerados a veces como sus \u00abvicarios\u00bb. Pero esos dones y esos ministerios son asimismo obra del Esp\u00edritu. El Esp\u00edritu sopla donde quiere; multiplica sus dones y sus inspiraciones entre los simples fieles y renueva a la Iglesia sin tomar demasiado en cuenta las opiniones y los proyectos de la jerarqu\u00eda. La misi\u00f3n de los ministros (obispos, sacerdotes o laicos) no es tanto de dirigir cuanto de discernir la acci\u00f3n del Esp\u00edritu en las personas y en la comunidad.
{C}Que da a cada uno como quiere{/} (11). El Esp\u00edritu da lo que la Iglesia necesita en un lugar y momento determinados. Y por eso, bas\u00e1ndonos en este texto, entendemos cu\u00e1les eran los anhelos -diferentes a los nuestros- de la Iglesia de ese tiempo. Ahora el Esp\u00edritu recuerda a la Iglesia su misi\u00f3n en el mundo. Los mejores entre los creyentes poseen dones espirituales que, sin producir aparentemente milagros, se manifiestan a trav\u00e9s de una vida fecunda y ejemplar. Pero en los primeros tiempos, al igual que en tierras de misi\u00f3n, los nuevos convertidos descubr\u00edan primero las maravillas que Dios realizaba en medio de ellos.
Palabras de{C} sabidur\u00eda{/} que indican qu\u00e9 actitud se debe adoptar. Palabras de {C}conocimiento{/} que revelan algo oculto o lo que Dios va a hacer. La {C}fe{/} (no en el sentido en que la tomamos habitualmente, sino como en Mc 11,22), que nos da la certeza de que Dios quiere intervenir, y que nos lleva a pedir un milagro.
De esa manera la Iglesia descubr\u00eda, no s\u00f3lo la presencia de Dios en ella, sino tambi\u00e9n el poder emanado de la muerte y de la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas.
{C}Un solo Esp\u00edritu...un solo Se\u00f1or...un solo Dios.{/} Dios es la fuente de todos los dones y el modelo de todo lo que vive y existe, pues es en \u00e9l, en primer lugar, donde se concilia la diversidad y la unidad.

{N}12,{/}12: Una larga comparaci\u00f3n con el cuerpo nos ayuda a comprender c\u00f3mo debemos complementarnos y respetarnos unos a otros en la Iglesia.
No hay verdadera comunidad hasta que cada uno no participe activamente en la vida de esa comunidad, poniendo sus talentos al servicio de todos. Hasta el menos dotado puede tener riquezas que se manifestar\u00e1n en el momento preciso. Incluso sus miserias pueden convertirse en riqueza para el grupo que lo acoja.
Pablo nos da a entender hasta qu\u00e9 punto nuestra cooperaci\u00f3n en la Iglesia y en la misi\u00f3n es limitada y parcial. Aun los grupos cristianos m\u00e1s sinceros y din\u00e1micos no convienen sino para cierta categor\u00eda de personas y para ciertos tiempos y lugares, y ser\u00eda pueril pensar que van a ser por todo el mundo "el" camino. El Esp\u00edritu de Dios ya se ha encargado de suscitar a otros que dar\u00e1n a la Iglesia riquezas que a ellos se les escapan, pero que no son menos necesarias. Desde el momento en que vivimos en la fe, el Esp\u00edritu suscita en nosotros nuevas fuerzas. Si nos mostramos atentos a las personas y despertamos en cada uno el sentido de su dignidad y de su responsabilidad, veremos surgir en la Iglesia numerosas iniciativas, frutos del Esp\u00edritu.
Al final del p\u00e1rrafo, Pablo establece un orden de importancia entre los dones. Pone en primer lugar, no lo que parece m\u00e1s milagroso o m\u00e1s extraordinario, sino lo que es m\u00e1s necesario para el desarrollo de la Iglesia.
Nombra, en primer lugar, a los {C}ap\u00f3stoles,{/} que no son \u00fanicamente los doce elegidos por Jes\u00fas, sino los que, como ellos y aceptados por ellos, fundan nuevas comunidades o gobiernan las que ya existen. En seguida vienen los{C} profetas,{/} que no s\u00f3lo transmiten palabras de Dios sino que, teniendo dones de fe y de sabidur\u00eda, hablan con fuerza y sostienen a la comunidad. Los dones de hablar en lenguas vienen muy al final, dado que los corintios que los pose\u00edan cre\u00edan que hab\u00edan alcanzado el Cielo.
{C}Quisiera mostrarles un camino que los supera a todos{/} (31). Pablo dice a los corintios, deslumbrados por todo lo que era extraordinario, que nada es igual al amor verdadero.

{N}13,{/}1: \u00bfAmor o caridad? Al comienzo ambas palabras ten\u00edan el mismo significado, pero, con el correr de los a\u00f1os, \u00abcaridad\u00bb ha llegado a designar con frecuencia la limosna, olvid\u00e1ndose de que el don no contiene necesariamente el amor. Lo que importa no es tanto hablar de caridad o de amor, sino de decir en qu\u00e9 consiste, y eso es lo que Pablo hace aqu\u00ed.
{C}Aunque hablara...{/} Es m\u00e1s importante amar que hacer milagros, o que sacrificarse por una causa (lo que tambi\u00e9n se puede hacer sin amor).
{C}Cuando era ni\u00f1o{/} (11). Esta comparaci\u00f3n nos recuerda que nuestra vida en la fe no es m\u00e1s que la preparaci\u00f3n a lo que seremos en el cielo. Cuando la persona resucitada renazca de Dios, ya no habr\u00e1 representantes de Dios, ni catecismo, ni oraciones, ni milagros: todo esto no servir\u00e1 m\u00e1s que los juguetes del ni\u00f1o cuando ya se ha hecho hombre. La \u00fanica realidad celeste que no ser\u00e1 nueva para nosotros ser\u00e1 el amor ({C}nunca pasar\u00e1{/}), y seg\u00fan la medida del amor que haya florecido en nosotros, participaremos de la Gloria de Dios en la visi\u00f3n cara a cara.
{C}La fe, la esperanza y el amor{/} (13). Pablo une a menudo estas tres \u00abvirtudes\u00bb, estos tres movimientos del alma cristiana. En ninguna parte lo hace m\u00e1s claramente que aqu\u00ed. {C}La mayor de estas tres es el amor,{/} pero no hay amor aut\u00e9ntico sin la fe y la esperanza. A veces se aprovecha esta declaraci\u00f3n de Pablo para falsear lo que es espec\u00edficamente cristiano. Algunos dicen: \u00abYo hago el bien al pr\u00f3jimo, \u00bfqu\u00e9 m\u00e1s se me puede pedir?\u00bb Pero ser\u00eda f\u00e1cil probar que ese \u00abamor\u00bb nuestro es muy p\u00e1lido, limitado e impuro. Es un amor en que el amor divino se siente tan poco c\u00f3modo que no transforma su vida. Deb\u00edamos primero cultivar la esperanza, que es la perseverancia en el camino de Jes\u00fas pobre, libre, fiel en las pruebas. Y luego, con la fe, habr\u00edamos escuchado y profundizado la palabra de Dios.
El amor alcanzar\u00e1 la perfecci\u00f3n cuando estemos en presencia de Dios: {C}Lo conocer\u00e9 como yo soy conocido.{/} Mientras no veamos a Dios, el amor no puede ver cumplidas todas sus promesas, sino que, al contrario, necesita la fe y la esperanza.

{N}14,{/}1: Parece que en las asambleas de los corintios faltaba un poco de orden. Tomaban la palabra sin que se les preguntara, incluso las mujeres..., por eso Pablo los invita a callarse. Los que ten\u00edan dones espectaculares se cre\u00edan superiores a los dem\u00e1s y no respetaban el orden m\u00e1s elemental. Algunos quer\u00edan pasar por creyentes inspirados y hac\u00edan o dec\u00edan cosas extra\u00f1as y a veces escandalosas.
Pablo restablece el orden. Compara a la Iglesia, o la comunidad, con un edificio que se construye, y da la prioridad a lo que \u00abedifica\u00bb. Construir es actuar de tal manera que los dem\u00e1s sean mejores y al mismo tiempo m\u00e1s unidos. Lo m\u00e1s eficaz es la caridad y no los milagros o el hablar en lenguas. Las acciones extraordinarias no implican necesariamente santidad, pues Dios se puede servir de cualquiera, pecadores o no cristianos, para el bien de sus hijos. La verdad de un grupo religioso no se basa en el hecho de que sus predicadores curen a los enfermos, llenen los estadios o maravillen a las multitudes. Su verdad depende de su fidelidad a la ense\u00f1anza de los ap\u00f3stoles tal como la encontramos en la Iglesia.
{C}Los esp\u00edritus de los profetas est\u00e1n sometidos a los profetas{/} (32). Lo que viene de los hombres se mezcla siempre con lo que en ellos viene del Esp\u00edritu, pues no se es un cristal transparente por la luz divina. Los que se creen inspirados deben poner atenci\u00f3n en no mezclar sus antojos con lo que les da el Esp\u00edritu. Ninguna inspiraci\u00f3n nos autoriza a no tomar en cuenta a nuestros hermanos o a las leg\u00edtimas autoridades.
Los vers\u00edculos 34-35 han provocado esc\u00e1ndalo desde el comienzo, por su dureza contra las mujeres; incluso han sido desplazados en algunos textos antiguos. Si son de Pablo, se los debe entender como en 11,1-16. El ap\u00f3stol era infalible en cuanto a la fe, pero ninguna decisi\u00f3n tocante a la organizaci\u00f3n de la Iglesia, venga de Pablo o de otro que no sea Pablo, est\u00e1 exenta de cr\u00edtica ni es irrevocable, incluso en el caso en que haya sido recibida en un momento como {C}mandato del Se\u00f1or{/} (37).

{N}15,{/}1: \u00bfTenemos aqu\u00ed la respuesta a una \u00faltima pregunta de los cristianos de Corinto? Muchos griegos pensaban que el alma inmortal, al morir la persona, dejaba el cuerpo y quedaba sola. \u00bfEra admitida en el para\u00edso de las almas? \u00bfO volv\u00eda a un gran dep\u00f3sito de almas que ya hab\u00edan vivido, olvidando su vida anterior en la tierra antes de regresar a ella? Otros dec\u00edan (como muchos cristianos de hoy) que todo se acaba con la muerte: v\u00e9ase 1 Tes 5,13. Pablo va, pues, a recordarles que la fe en la resurrecci\u00f3n est\u00e1 en lo m\u00e1s profundo del mensaje cristiano.
{C}Quiero recordarles la Buena Nueva.{/} Est\u00e1 bien que se hable aqu\u00ed de la Buena Nueva, pues lo desconocido de la muerte es y ha sido siempre el gran fardo de la vida humana (Sir 40,1).
{C}\u00bfC\u00f3mo dicen algunos ah\u00ed que no hay resurrecci\u00f3n?{/} (12). Pablo parte de la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas como de un hecho para luego sacar de \u00e9l, como una consecuencia, nuestra propia resurrecci\u00f3n.
Muchas veces hemos o\u00eddo decir, incluso entre creyentes, que la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas no es un hecho hist\u00f3rico. Y es verdad, en el sentido de que es una realidad que no cabe en el campo de la historia. La conocemos y creemos en ella porque hay testigos de la misma, y la historia no procede de otra forma. Sin embargo, hay una gran diferencia, pues los testimonios en que se apoya la historia se refieren a cosas de las que podemos tener una idea, como son una guerra, un desplazamiento de pueblos, un invento. Sobre la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas, en cambio, los testigos no pueden hablar m\u00e1s que de las apariciones de Jes\u00fas o los encuentros con \u00e9l. Bas\u00e1ndose en eso, ellos mismos han cre\u00eddo en otra cosa: que Jes\u00fas hab\u00eda entrado en otra vida, de la cual no podemos tener idea, compartiendo el poder mismo de Dios. Debemos pues creer no s\u00f3lo lo que ellos vieron (lo que har\u00eda la historia) sino lo que ellos creyeron y que s\u00f3lo puede ser cre\u00eddo. Y esto no tiene que ver con las realidades hist\u00f3ricas (v\u00e9ase com. a Mc 16).
{C}Les he transmitido...{/} (3). No se trata de un cuento o de un \u00abmito\u00bb como hab\u00eda tantos entre los griegos; historias llenas de sabidur\u00eda que revelaban un orden del mundo, un sentido de la vida, pero que, al final de cuentas, no eran m\u00e1s que historias. Hoy por hoy algunos hablan el mismo lenguaje y dicen: \u00abNo s\u00e9 si Jes\u00fas ha resucitado, y los evangelios no se interesan directamente en lo que le pas\u00f3. Lo importante para ellos fue que unos acontecimientos extra\u00f1os sucedieron, gracias a los cuales los ap\u00f3stoles se animaron y consideraron a Jes\u00fas y el m\u00e1s all\u00e1 con nuevos ojos. Pero Pablo dice precisamente todo lo contrario, a saber, que la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas es un hecho.

{N}15,{/}20: De ese hecho que aceptamos, compartiendo la fe de los ap\u00f3stoles, Pablo pasa a otro tema que nos toca muy vivamente: \u00bfhay esperanza para nosotros?
{C}Todos mueren por estar incluidos en Ad\u00e1n{/} (22). V\u00e9ase el comentario de Rom 5,12 respecto a Ad\u00e1n y a Cristo. Los mitos de las m\u00e1s diversas religiones acostumbraban a representar, en alg\u00fan h\u00e9roe del pasado, nuestra propia condici\u00f3n. Al hacerlo pod\u00edan dar un sentido a nuestro destino, pero no cambiarlo. La fe, por el contrario, nos dice que lo que el Hijo de Dios vivi\u00f3 entre nosotros, lo vivi\u00f3 por todos nosotros. Olvidemos aqu\u00ed nuestra visi\u00f3n individualista en la que cada uno vive su propio destino, pues para Dios toda la aventura de la creaci\u00f3n y de la salvaci\u00f3n es la del \u00abAd\u00e1n\u00bb, a la vez uno y m\u00faltiple. Y un hombre, que es \u00abel Hombre\u00bb, Jes\u00fas, la vivi\u00f3 plenamente por todos nosotros.
{C}Cristo resucit\u00f3 de entre los muertos, siendo el primero y primicia de los que se durmieron..{/}. (20). Pablo, al igual que los primeros cristianos, habla de \u00abdormirse\u00bb en vez de \u00abmorir\u00bb, a fin de expresar mejor la espera de la Resurrecci\u00f3n. Nuestra palabra \u00abcementerio\u00bb significa dormitorio.
{C}Entregar\u00e1 a Dios Padre el Reino{/} (24){C}.{/} Desconfiemos tambi\u00e9n aqu\u00ed de las im\u00e1genes simplistas: no hay m\u00e1s que un solo Dios. El Hijo aqu\u00ed es la Palabra eterna de Dios hecha hombre, que se ech\u00f3 sobre sus hombros toda la segunda parte de la historia de la humanidad. Esta Palabra, que est\u00e1 eternamente volviendo al Padre del cual naci\u00f3, hace entrar en la eternidad de Dios a toda la creaci\u00f3n, y no habr\u00e1 otro comienzo de una nueva historia. Dios ser\u00e1 todo en todos; recibiremos a Dios de Dios, y lo tendremos todo, siendo al final nosotros mismos. Y aunque eso supere nuestra imaginaci\u00f3n, ya no habr\u00e1 m\u00e1s muerte (26). Ver lo mismo en Ap 21,4.
{C}\u00bfQu\u00e9 buscan esos que se hacen bautizar por los muertos?{/} (29). Es probable que algunos creyentes se inquietaran por sus parientes, muertos sin haber recibido el anuncio del Evangelio, y por eso se hac\u00edan bautizar en su nombre. Pablo no dice lo que piensa de esa pr\u00e1ctica, sino que se vale de ella para reafirmar la resurrecci\u00f3n.

{N}15,{/}35:{C} \u00bfC\u00f3mo resurgen los muertos?{/} Es la pregunta que nos hemos planteado muchas veces, pues quisi\u00e9ramos imaginar o conocer lo que seremos entonces. Pero, \u00bfc\u00f3mo podr\u00edamos imaginar o conocer ese mundo nuevo, aunque se prepara ya desde hoy? \u00bfAcaso un ni\u00f1o, todav\u00eda sumido en ese universo cerrado que es el seno de la madre, puede imaginarse el mundo en el que va a ser proyectado?
Pablo s\u00f3lo puede aclarar ese misterio mediante comparaciones. {C}Lo que t\u00fa siembras...{/} Jes\u00fas hab\u00eda hablado del grano que se siembra (Jn 12,24). Pablo rechaza con este ejemplo las ideas primitivas que tal vez algunos tienen todav\u00eda: los muertos saldr\u00edan de sus tumbas como se ve en pinturas antiguas. Pero no, al igual que la espiga que sali\u00f3 de la semilla, nuestro cuerpo resucitado no ser\u00e1 la reconstituci\u00f3n de nuestro cuerpo actual.
{C}No es siempre la misma carne{/} (39). Pablo nos recuerda que la misma palabra designa a menudo cosas diferentes, aunque haya una cierta relaci\u00f3n entre ellas. En tiempos de Pablo, como tambi\u00e9n hoy, la palabra \u00abcuerpo\u00bb se aplicaba a muchas cosas, y el sol y las estrellas se denominaban \u00abcuerpos celestes\u00bb. De igual modo hay muchas clases de \u00abluz\u00bb. Por eso que cuando se habla de resucitar \u00abcon su cuerpo\u00bb, no se trata, ni de la misma forma, ni de la misma vida, sino de la misma persona.
Como la espiga procede del grano de trigo, as\u00ed tambi\u00e9n ser\u00e1 la misma persona marcada con todo lo que debi\u00f3 dejar atr\u00e1s (Cristo resucitado, con raz\u00f3n, quiso mostrar las marcas de su pasi\u00f3n en su cuerpo glorioso). Ya que el hombre no se hace solo sino en uni\u00f3n y en relaci\u00f3n con los dem\u00e1s, conoceremos, hasta en lo m\u00e1s profundo de su persona transfigurada, a los que hemos amado m\u00e1s en la tierra y que nos han ayudado m\u00e1s a desarrollar nuestras potencialidades.
{C}Un cuerpo espiritual{/} (44). La resurrecci\u00f3n viene del interior, es como una transfiguraci\u00f3n. Y cada uno tendr\u00e1 el cuerpo que merece, el cuerpo que mejor exprese lo que ha llegado a ser y lo que es en Dios. Todo esto, \u00bfno es acaso lo m\u00e1s bello que podr\u00edamos esperar, bello hasta en su misma l\u00f3gica? Pero \u00bfser\u00e1 cierto? Pablo lo afirma con toda la evidencia de la fe. La raz\u00f3n no puede probar lo que dice la fe, pero podemos experimentar el trabajo del Esp\u00edritu que ya nos est\u00e1 transformando. Y de ah\u00ed nace una intuici\u00f3n muy segura de lo que nos espera.
{C}Vida que nunca terminar\u00e1... fuerzas de descomposici\u00f3n{/} (50). Es la oposici\u00f3n entre lo que s\u00f3lo puede podrirse y deshacerse, y lo definitivo, que es propio del mundo en que Dios es todo (Rom 8,21). Los que han escogido gozar de las criaturas, en vez de entregar su vida, dif\u00edcilmente creer\u00e1n en lo que es definitivo.
{C}Aunque no todos muramos{/} (51). Pablo cre\u00eda que Cristo iba a volver pronto; partiendo de esta suposici\u00f3n, se refiere aqu\u00ed a los que estar\u00e1n vivos todav\u00eda cuando regrese Cristo. No dice que \u00abir\u00e1n al Cielo con El\u00bb (pues ser\u00eda una imagen muy material) sino que nuevamente afirma: la resurrecci\u00f3n ser\u00e1 una transfiguraci\u00f3n, y no una continuaci\u00f3n de la presente existencia.
{C}Lo terrenal... lo celestial...{/} (vv. 45-49). Todos tenemos una doble herencia: por naturaleza somos solidarios con la raza humana figurada en {C}Ad\u00e1n,{/} el hombre animal y terrestre; pero pertenecemos tambi\u00e9n a esa comunidad que se forma misteriosamente alrededor de Cristo, que es {C}esp\u00edritu, fuente de vida{/} y que viene del Cielo. El bautismo no ha reemplazado lo uno por lo otro. Por m\u00e1s fieles que seamos, nuestro Ad\u00e1n continuar\u00e1 creciendo y haci\u00e9ndose cada vez m\u00e1s pesado con sus debilidades y tentaciones, pero al mismo tiempo se fortalecer\u00e1 en nosotros el hombre interior, ese feto del hombre celestial, que est\u00e1 a la espera de su verdadero nacimiento.

{N}16,{/}1: En cuanto a esa colecta, v\u00e9ase Rom 15,25 y 2 Cor 8,9. El \u00abdomingo\u00bb (Pablo dice:{C} el primer d\u00eda de la semana{/}): v\u00e9ase He 20,7. Desde el principio, la Iglesia de los Ap\u00f3stoles reemplaz\u00f3 el s\u00e1bado de Mois\u00e9s y de los jud\u00edos por el d\u00eda siguiente en el que Jes\u00fas hab\u00eda resucitado.
Detr\u00e1s de la lista de recuerdos que se van transmitiendo, adivinamos algo de esos primeros creyentes de quienes recibimos la fe. Se puede ver que, a pesar de sus debilidades, los cristianos de Corinto formaban una verdadera Iglesia, puesto que era una comunidad en la que muchos eran activos y trataban de resolver juntos los problemas de su vida \u00aben Cristo\u00bb.

