{N}1,{/}1: Lucas dedica su libro a Te\u00f3filo. Tal vez fuera este Te\u00f3filo un cristiano de situaci\u00f3n acomodada, al que Lucas, siguiendo la costumbre de la \u00e9poca (pues no exist\u00eda a\u00fan la imprenta), entrega su manuscrito para que haga copiar varios ejemplares a sus expensas, para el uso de las comunidades cristianas. Tambi\u00e9n dedicar\u00e1 a Te\u00f3filo el libro de los Hechos de los Ap\u00f3stoles.
Lucas tiene preocupaciones de historiador, y afirma que verific\u00f3 personalmente la exactitud y la seriedad de los relatos que utiliz\u00f3 para su evangelio. Pero hay algo m\u00e1s importante: Lucas se da cuenta de que el paso de Jes\u00fas entre los hombres cambiar\u00e1 la historia del mundo.

{N}1,{/}5: {C}Siendo Herodes rey de Judea.{/} Este Herodes, conocido como Herodes el Grande, era el padre del \u00abtetrarca\u00bb Herodes, de quien se habla en 3,1 y a quien conoci\u00f3 Jes\u00fas. Fue el \u00faltimo rey de los jud\u00edos y, a su muerte, la naci\u00f3n perdi\u00f3 la autonom\u00eda.
Este Evangelio da su comienzo en el Templo y termina en el Templo. Este primer libro de Lucas se desarrollar\u00e1 todo en un ambiente estrictamente jud\u00edo. S\u00f3lo en su segundo libro se ver\u00e1 la extensi\u00f3n del Evangelio a todas las naciones. La obra de Dios comienza entre creyentes sencillos, que hab\u00eda muchos en Israel, y a los que los salmos llamaban los \u00abpobres de Yahv\u00e9\u00bb.
Zacar\u00edas era {C}sacerdote{/}. En el pueblo jud\u00edo hab\u00eda un cierto n\u00famero de familias sacerdotales, llamadas {C}descendientes de Aar\u00f3n,{/} y todos los varones de dichas familias eran sacerdotes que se suced\u00edan de padres a hijos. Ten\u00edan el privilegio y el deber de cumplir de cuando en cuando las funciones del culto en el Templo de Jerusal\u00e9n, pero el resto del tiempo trabajaban como cualquier otro ciudadano.
{C}Isabel no pod\u00eda tener familia{/} (7). Al igual que Sara, Rebeca, Raquel, ilustres antepasadas del pueblo de Israel, y Ana, madre del profeta Samuel, Isabel no puede tener familia, para que as\u00ed se hicieran m\u00e1s evidentes la bondad y el poder de Dios para con los humildes y despreciados (1 Sam 1).
{C}Tu oraci\u00f3n ha sido escuchada {/}(13). Zacar\u00edas hab\u00eda deseado un hijo, pero ya no lo esperaba. Acababa de pedir en el Templo la salvaci\u00f3n que Dios dar\u00eda a su pueblo. Se le promete lo uno y lo otro.
{C}No beber\u00e1 vino.{/} En Israel hab\u00eda hombres que se consagraban a Dios de esta manera: no se cortaban el pelo ni beb\u00edan bebidas alcoh\u00f3licas, y se apartaban del mundo por un tiempo (N\u00fam 6). Eran llamados {C}nazireos.{/}
El hijo de Zacar\u00edas deber\u00e1 ser un nazireo {C}desde el seno de su madre{/} y hasta el fin de su vida, como hab\u00eda sido el caso de Sans\u00f3n (Jue 13,3). El que ser\u00e1 Juan Bautista recibe como misi\u00f3n predicar la penitencia, y su misma existencia ser\u00e1 un modelo de austeridad (Mc 1,6). En esto se diferenciar\u00e1 de Jes\u00fas que, fuera de algunos per\u00edodos excepcionales como el ayuno en el desierto, vivir\u00e1 la existencia com\u00fan de todos y no pedir\u00e1 a sus disc\u00edpulos ayunos especiales (Lc 7,33-34).
El \u00e1ngel indica a continuaci\u00f3n cu\u00e1l ser\u00e1 la misi\u00f3n de Juan, hijo de Zacar\u00edas: {C}abrir\u00e1 el camino al Se\u00f1or con el esp\u00edritu y el poder de El\u00edas.{/} Vemos en la Biblia que, despu\u00e9s de desaparecer El\u00edas, llevado al Cielo en un carro de fuego (2 R 2,11), la comunidad creyente se pregunt\u00f3 bastante sobre el significado de este hecho tan fuera de lo com\u00fan, y llegaron a pensar que, as\u00ed como El\u00edas hab\u00eda actuado en un tiempo de crisis religiosa para traer a su pueblo de vuelta a la fe, as\u00ed tambi\u00e9n volver\u00eda del cielo, antes de la venida de Dios salvador, para restablecer la fidelidad del pueblo.
El \u00e1ngel rectifica esta esperanza; no se deb\u00eda pensar que El\u00edas volver\u00eda personalmente del cielo como parec\u00eda indicarlo Mal 3,23; m\u00e1s bien ser\u00eda Juan Bautista quien actuar\u00eda {C}con el esp\u00edritu de El\u00edas{/} para conseguir la reconciliaci\u00f3n de todos mediante la justicia y la fidelidad a la ley de Dios.
As\u00ed comienza la Buena Nueva en un rinc\u00f3n del mundo, con una pareja de ancianos que no ten\u00edan hijos, porque{C} nada hay imposible para Dios{/}.

{N}1,{/}26: Los dos primeros cap\u00edtulos de este Evangelio son un relato de la infancia de Jes\u00fas, que tambi\u00e9n lo encontramos en el evangelio de Mateo, pero el esp\u00edritu es muy diferente. Mateo utiliz\u00f3 sin escr\u00fapulos historias que no hab\u00eda previamente verificado, y que se parec\u00edan a las \u00abinfancias\u00bb de los patriarcas de Israel que circulaban entre los jud\u00edos. Y se sirvi\u00f3 de ellas para indicarnos cu\u00e1l ser\u00eda la misi\u00f3n de Jes\u00fas. Lucas, en cambio, nos entrega un relato que es ante todo teol\u00f3gico, pero que se basa en hechos. Para eso utiliz\u00f3 un documento muy antiguo que conservaban las comunidades cristianas de Palestina.
Encontramos pues siete cuadros en estos dos primeros cap\u00edtulos:
La anunciaci\u00f3n de Juan; la anunciaci\u00f3n de Jes\u00fas; la visitaci\u00f3n; el nacimiento de Juan; el nacimiento de Jes\u00fas; la presentaci\u00f3n de Jes\u00fas y Jes\u00fas en el templo.
El relato de la Anunciaci\u00f3n quiere marcar la diferencia con Juan, tanto en su persona como en su misi\u00f3n.
{C}LA VIRGEN MARIA{/}
\u00a1Qu\u00e9 respeto tan grande tiene Dios a los hombres! No los salva sin que ellos mismos lo quieran. El Salvador ha sido deseado y acogido por una madre. Una jovencita acepta libre y conscientemente ser la servidora del Se\u00f1or y llega a ser la Madre de Dios.
{C}La virgen se llamaba Mar\u00eda{/}. Lucas emplea dos veces la palabra {C}virgen.{/} \u00bfPor qu\u00e9 no dijo {C}una joven,{/} o{C} una muchacha,{/} o {C}una mujer?{/} Sencillamente porque se refiere a las palabras de los profetas que afirmaban que Dios ser\u00eda recibido por la {C}virgen de Israel.{/} Dios hab\u00eda soportado durante siglos que su pueblo le fuera infiel de mil maneras y hab\u00eda tenido que perdonarles por sus pecados. Pero el Dios Savador, al llegar, quer\u00eda ser recibido por un pueblo virgen, es decir, que fuera como nuevo y totalmente suyo. Muchos tambi\u00e9n en tiempos de Jes\u00fas, al leer la profec\u00eda de Isa\u00edas 7,14, sacaban la conclusi\u00f3n de que el Mes\u00edas nacer\u00eda de una madre virgen. Ahora bien, el Evangelio nos dice: Mar\u00eda es{C} la virgen{/} que da a luz al Mes\u00edas.
Virgen deb\u00eda ser aquella que, desde el comienzo, fue elegida por Dios para recibir a su propio Hijo en un acto de fe perfecta. Ella, que dar\u00eda a Jes\u00fas su sangre, sus rasgos hereditarios, su car\u00e1cter y su primera educaci\u00f3n, ten\u00eda que crecer a la sombra del Todopoderoso, cual flor secreta que a nadie hubiese pertenecido, y que hubiera renunciado a todo menos al Dios vivo.{C}
\u00bfC\u00f3mo puede ser eso?{/} El \u00e1ngel precisa que el ni\u00f1o nacer\u00e1 de Mar\u00eda, sin intervenci\u00f3n de Jos\u00e9. El que va a nacer de Mar\u00eda en el tiempo es el mismo que ya exist\u00eda en Dios, nacido de Dios, Hijo del Padre (ver Jn 1,1). Y su concepci\u00f3n en Mar\u00eda no es otra cosa que una venida de Dios a nuestro mundo.
{C}El poder del Alt\u00edsimo te cubrir\u00e1 con su sombra.{/} Los libros sagrados hablaban de la {C}nube{/} o {C}sombra{/} que llenaba el Templo (1 R 8,10), signo de la presencia divina que cubr\u00eda y amparaba a la Ciudad santa (Sir 24,4). Con esta figura, el Evangelio quiere decir que Mar\u00eda pasa a ser la morada de Dios. El {C}Esp\u00edritu Santo{/} viene, no sobre el Hijo, sino primeramente sobre ella, que concebir\u00e1 por obra del Esp\u00edritu, sin intervenci\u00f3n alguna de var\u00f3n. La concepci\u00f3n de Jes\u00fas en Mar\u00eda es el efecto y la expresi\u00f3n a nivel biol\u00f3gico de ese acto de fe, \u00fanico en la historia, por el cual ella recibi\u00f3 sin reservas a la Palabra \u00fanica y eterna del Padre.
As\u00ed es como se realiza por fin la Alianza entre Dios y los hombres. No ser\u00e1 s\u00f3lo la \u00abobra\u00bb de Jes\u00fas, pues \u00e9l mismo es ya la Alianza eterna. Un ni\u00f1o que nace en una familia pertenece en partes iguales a la familia de su padre y a la de su madre: \u00e9l es la alianza entre dos familias hasta entonces extra\u00f1as la a de la otra. De ese modo Jes\u00fas, al nacer del Padre y de Mar\u00eda es la Alianza entre Dios y la familia humana, y en eso se arraiga la fe de la Iglesia: \u00abJes\u00fas es verdadero Dios y verdadero hombre\u00bb.
\u00abMar\u00eda siempre virgen\u00bb es una afirmaci\u00f3n constante en la tradici\u00f3n cristiana, que no ha hecho m\u00e1s que profundizar lo entregado por la Escritura. \u00bfC\u00f3mo podr\u00eda ser que despu\u00e9s de haber sido amada en forma tan singular y visitada por Dios para que en ella se realice su Alianza definitiva con los hombres, Mar\u00eda haya podido volver atr\u00e1s hacia un amor humano y darse a otro, bien fuera \u00e9ste Jos\u00e9, un perfecto servidor de Dios? Es cierto que el Evangelio habla de los \u00abhermanos de Jes\u00fas\u00bb, pero ya hemos explicado este punto en Mc 3,31.
Pero Mar\u00eda, antes de venir el \u00e1ngel, \u00bfhab\u00eda pensado consagrar a Dios su virginidad? Esta es otra questi\u00f3n. El Evangelio no da otra precisi\u00f3n al respecto que la palabra de Mar\u00eda: {C}Yo soy virgen{/} (el texto usa el modismo b\u00edblico:{C} yo no conozco var\u00f3n).{/} Recordemos que Mar\u00eda ya estaba comprometida con Jos\u00e9, lo que, seg\u00fan la Ley jud\u00eda, otorgaba los mismos derechos que el matrimonio (Mt 1,20). Es posible que la pregunta de Mar\u00eda sea s\u00f3lo un procedimiento de estilo para presentar la respuesta del \u00e1ngel sobre la intervenci\u00f3n del Esp\u00edritu, pero todo se hace m\u00e1s trasparente en el caso de que Mar\u00eda hubiera ya decidido mantenerse virgen. Una decisi\u00f3n as\u00ed era extra\u00f1a a la mentalidad jud\u00eda, pero tambi\u00e9n es muy cierto que el Evangelio se caracteriza por decisiones novedosas y sorprendentes, a\u00fan para los creyentes contempor\u00e1neos.
{C}LA ANUNCIACION{/}
Mar\u00eda fue quien hizo part\u00edcipe a la Iglesia primitiva de los secretos de la concepci\u00f3n de Jes\u00fas. \u00bfC\u00f3mo expresar\u00eda esa experiencia tan \u00edntima, y c\u00f3mo la relatar\u00edan ellos? El evangelio lo va a expresar con palabras y figuras b\u00edblicas que sus lectores conoc\u00edan my bien.
Un \u00e1ngel {C}fue enviado:{/} esp\u00edritu enviado por Dios-Esp\u00edritu, reflejo de Dios, que en la aparici\u00f3n solamente muestra y dice lo que Dios est\u00e1 realizando en el alma de Mar\u00eda. Lucas respeta este misterio al escribir, pero nos se\u00f1ala un nombre, {C}Gabriel,{/} pues \u00e9ste era un \u00e1ngel de primera categor\u00eda en la tradici\u00f3n b\u00edblica, que en el libro de Daniel ven\u00eda para anunciar la hora de la salvaci\u00f3n (Dn 8,16 y 9,24). As\u00ed, pues, el Evangelio nos da a entender que para Mar\u00eda todo empez\u00f3 con la certeza de estar en el lugar y a la hora en que se decid\u00eda la suerte del mundo.
{C}Al\u00e9grate.{/} Es el llamado gozoso que los profetas dirig\u00edan a la \u00abhija de Si\u00f3n\u00bb, o sea, a la comunidad de los humildes que se manten\u00edan a la espera de la venida del Salvador (So 3,14; Za 9,9).
{C}Llena de gracia.{/} La palabra que usa el Evangelio significa, en forma m\u00e1s precisa: {C}la amada y favorecida.{/} Otros hab\u00edan sido tambi\u00e9n amados, elegidos, favorecidos; pero aqu\u00ed viene a ser como el nombre propio de Mar\u00eda.
{C}Mar\u00eda qued\u00f3 muy conmovida al o\u00edr estas palabras.{/} No se habla de {C}miedo,{/} como en el caso de Zacar\u00edas (1,12). Pues desde el primer momento en que se hab\u00eda despertado el esp\u00edritu de Mar\u00eda, era consciente de la presencia de Dios que inspiraba todas sus decisiones. Pero ciertamente le impresiona la sentencia divina que le revela su vocaci\u00f3n sin par.
{C}Concebir\u00e1s en tu seno{/}. El Evangelio se inspira en varios textos del Antiguo Testamento; en unos se anuncia el porvenir de un ni\u00f1o que acaba de nacer, y en otros Dios da una misi\u00f3n (v\u00e9ase Gen 16,1; Ex 3,11; Jue 6,11). Ya hemos recordado a Isa\u00edas 7,14 anunciando al que ser\u00eda el Enmanuel, es decir, el{C} Dios-con-nosotros.{/} Mar\u00eda lo llamar\u00e1 Jes\u00fas, que quiere decir {C}Salvador.{/}
{C}Gobernar\u00e1 por siempre al pueblo de Jacob{/} (o sea, el pueblo de Israel). Es una manera de decir que Jes\u00fas es el Salvador, descendiente de David, anunciado por los profetas: 2 Sam 7,16; Is 9,6.
{C}Ser\u00e1 grande,{/} sin m\u00e1s, y no {C}grande ante Dios{/} como se dice de Juan Bautista, que era s\u00f3lo hombre (1,15). {C}Hijo del Alt\u00edsimo{/} e {C}hijo de David:{/} estos dos calificativos designaban al Mes\u00edas o Salvador esperado (2 Sam 7,14; Sal 2,7). Debido a eso se precis\u00f3 que Jos\u00e9 {C}era de la familia de David{/} (ver comentario de Mt 1,20).
{C}LA SERVIDORA DEL SE\u00d1OR
Yo soy la servidora del Se\u00f1or {/}(38). Mar\u00eda no se rebaja con estas palabras, sino que expresa su disponibilidad. De ella nacer\u00e1 el que es a la vez {C}el servidor{/} anunciado por los profetas (Is 42,1; 50,1; 52,13) y el Hijo (Hebr 1).
La palabra {C}servidora{/} podr\u00eda ser mal interpretada por quienes consideran que Dios utiliza a sus servidores para sus propios fines, sin tener en cuenta que Dios realmente los ama. Para ellos Dios se rebajar\u00eda en su grandeza al dar a Mar\u00eda una responsabilidad verdadera en la encarnaci\u00f3n de su Hijo y al hacerla digna de su hijo.
Pero eso es totalmente contrario al esp\u00edritu de la Biblia; Dios ama a los hombres y, siendo Dios, ha querido vivir la experiencia de su amistad (Deut 4,7; Pro 8,31). Dios no necesitaba una servidora para dar a su Hijo un cuerpo humano, sino que le buscaba una madre y, para que Mar\u00eda lo fuera de verdad, era necesario que Dios la hubiera mirado con amor antes que a cualquier otra criatura. Por eso se le dijo: {C}Llena de gracia.{/}
Llamamos {C}gracia{/} al poder que tiene Dios para sanar nuestro esp\u00edritu, para infundir en \u00e9l la disposici\u00f3n para creer, para hacer que sintonicemos con la verdad y que el gesto de amor verdadero nazca de nosotros en forma espont\u00e1nea. Llamamos {C}gracia{/} a eso que se desprendi\u00f3 del Dios vivo para germinar en nuestra tierra: Is 45,8; Sal 85,11.
Mar\u00eda es realmente la {C}llena de gracia,{/} y Jes\u00fas naci\u00f3 de ella como nace del Padre.
Por eso la Iglesia entiende que Mar\u00eda ocupa un lugar \u00fanico en la obra de nuestra salvaci\u00f3n. Es la maravilla \u00fanica que Dios quiso realizar en los comienzos de una humanidad reformada a su semejanza. Al lado de Cristo, nuevo Ad\u00e1n (Rom 5,14 y 1 Cor 15,45), Mar\u00eda es la verdadera madre de los hombres, que se contrapone a Eva pecadora.

{N}1,{/}39:{C} LOS HUMILDES{/}
El mensaje del \u00e1ngel no dej\u00f3 a Mar\u00eda aislada con sus problemas. El \u00e1ngel le habl\u00f3 de su prima Isabel, ya anciana, y Mar\u00eda va a compartir con ella su alegr\u00eda y su secreto. Mar\u00eda, muy jovencita (\u00bftendr\u00eda m\u00e1s de quince a\u00f1os?), aprender\u00e1 de su prima muchas cosas que Jos\u00e9 no sabr\u00eda decirle. Y as\u00ed se cumpli\u00f3 lo dicho a Zacar\u00edas: {C}\u00abTu hijo estar\u00e1 lleno del Esp\u00edritu Santo ya desde el seno de su madre.\u00bb{/}
Lo m\u00e1s importante en la historia, no siempre es lo m\u00e1s espectacular. El Evangelio prefiere se\u00f1alar los acontecimientos que fueron portadores de vida.
Las muchedumbres jud\u00edas caminar\u00e1n hacia Juan Bautista, a\u00f1os despu\u00e9s, en busca de la palabra de Dios. Pero nadie se preguntar\u00e1 c\u00f3mo recibi\u00f3 el Esp\u00edritu de Dios. Y nadie sabr\u00e1 que Mar\u00eda, la ni\u00f1a humilde, puso en movimiento los resortes del plan de Dios aquel d\u00eda de la Visitaci\u00f3n.
{C}\u00a1Dichosa t\u00fa por haber cre\u00eddo!{/} Mar\u00eda ha pasado a ser el Templo de Dios y comunica el Esp\u00edritu de Dios, que es el Esp\u00edritu de Jes\u00fas.
A prop\u00f3sito del {C}Canto de Mar\u00eda.{/} Ella, tan discreta en el Evangelio y que ni siquiera tomar\u00eda parte en el ministerio de Jes\u00fas, es la que proclama la revoluci\u00f3n hist\u00f3rica ya empezada con la venida del Salvador:
-_misericordia de Dios que siempre cumple sus promesas,
-_vuelco de las condiciones humanas.
Lo recordaba Martin Luter King, emancipador de los negros: \u00abAunque muy a menudo no se ve en la Iglesia m\u00e1s que un poder hostil a cualquier cambio, en realidad mantiene un ideal poderoso que empuja a los hombres hacia las m\u00e1s altas cumbres y les abre los ojos sobre su propio destino. De los lugares candentes de Africa hasta los barrios negros de Alabama, he visto a hombres que se levantaban y sacud\u00edan sus cadenas. Acababan de descubrir que eran hijos de Dios y que, a los hijos de Dios, se les hace imposible someterse a ning\u00fan yugo.\u00bb
El c\u00e1ntico de Mar\u00eda expresa y expresar\u00e1 siempre los sentimientos m\u00e1s profundos del alma que ora. Hay un tiempo para la verdad, para descubrir ante Dios nuestras responsabilidades. Hay un tiempo para implorar a Dios y servirle. Pero al final comprendemos que todo es gracia de ese Dios que busca lo que es pobre y d\u00e9bil para colmarlo y exaltarlo. No nos queda entonces m\u00e1s que darle gracias: hemos sido salvados en medio del mundo entero.

{N}1,{/}57: \u00bfQu\u00e9 significaba la {C}circuncisi\u00f3n{/}? (ver G\u00e9n 17).
{C}Vivi\u00f3 en lugares apartados{/} (80). Se trata del desierto de Jud\u00e1, al lado del mar Muerto, donde se hab\u00edan instalado algunas comunidades. Una de esas, la de Qumr\u00e1n, se ha vuelto ahora muy famosa. Estos grupos, llamados{C} esenios,{/} esperaban la pronta venida de Dios salvador y de su Juicio; se dedicaban a la oraci\u00f3n y a la meditaci\u00f3n de la Biblia, y tambi\u00e9n educaban a ni\u00f1os.

{N}2,{/}1: {C}Sali\u00f3 un decreto del emperador Augusto.{/} Los jud\u00edos formaban una naci\u00f3n peque\u00f1a, sometida al imperio romano, que reun\u00eda a una gran diversidad de pueblos. El censo se hace {C}siendo Quirino gobernador de Siria.{/} Esta precisi\u00f3n presenta dificultades, pues parece casi seguro que no hubo ning\u00fan censo de Quirino en Siria antes del a\u00f1o 6 de nuestra era, y Jes\u00fas tuvo que haber nacido diez o doce a\u00f1os antes. Tal vez Lucas quiso decir algo que ahora no entendemos, o tal vez se equivoc\u00f3; Lucas no es infalible como historiador, sino como testigo del mensaje de salvaci\u00f3n..
Debido a ese {C}censo,{/} Jos\u00e9 y Mar\u00eda tuvieron que dejar la casa de Nazaret en los d\u00edas en que estaba para nacer el ni\u00f1o. Seguramente Jos\u00e9, descendiente de David, ten\u00eda parientes en Bel\u00e9n, pueblo de David y de su familia. Jes\u00fas nace tal vez en casa de uno de esos parientes.
La colina calc\u00e1rea, sobre la que estaba construida la aldea de Bel\u00e9n, estaba llena de cuevas naturales, o hechas por el hombre para extraer piedras para construir las casas en que habitaban las familias modestas. La cueva en que naci\u00f3 Jes\u00fas constaba de dos salas, separadas por un estrechamiento de la misma cueva. La sala del fondo serv\u00eda probablemente de bodega y establo. Debido a la falta de espacio en la sala principal, Jos\u00e9 y Mar\u00eda se instalan en el lugar destinado a los animales.
As\u00ed lo hab\u00eda previsto el Padre: Jes\u00fas se educar\u00eda en un verdadero hogar, en una casa en que no faltar\u00eda el trabajo ni el pan; pero tanto en su nacimiento como en su muerte se parecer\u00eda a los m\u00e1s abandonados.
{C}Dio a luz a su hijo primog\u00e9nito.{/} El t\u00e9rmino \u00abprimog\u00e9nito\u00bb recordaba los privilegios del hijo mayor que, como tal, pertenec\u00eda a Dios (Ex 13,1; ver tambi\u00e9n Rom 8,29, Col 1,15). Por eso no estaba fuera de lugar, a\u00fan trat\u00e1ndose de un hijo \u00fanico.

{N}2,{/}8: El \u00e1ngel anuncia a los pastores {C}gracia y paz.{/} Se hab\u00edan terminado los plazos necesarios para la educaci\u00f3n religiosa de la humanidad, y Dios enviaba a su Hijo a la tierra para guiarnos a la verdad. \u00a1Miren c\u00f3mo nos ama Dios; d\u00e9jense contagiar por su amor! \u00bfPor qu\u00e9 seguir en el temor? \u00bfNo han comprendido que Dios se hizo ni\u00f1o y que en adelante pasar\u00e1 siempre entre nosotros como un ni\u00f1o que no habla ni puede defenderse?
{C}Miren c\u00f3mo lo reconocer\u00e1n.{/} Reconocer\u00e1n a Dios en que se hizo pobre con nosotros para luego comunicarnos sus riquezas.
{C}Despu\u00e9s regresaron alabando y glorificando a Dios {/}(20). Mientras el mundo est\u00e1 sumergido en la noche, unos pastores han visto a Dios. \u00bfPor qu\u00e9 fueron llamados a ir al pesebre? Tal vez y sencillamente porque Dios encuentra su alegr\u00eda en darse a conocer a los pobres; Mar\u00eda y Jos\u00e9 tambi\u00e9n se sintieron felices al compartir con ellos algo de su secreto.
Con el nacimiento de Jes\u00fas han empezado los tiempos nuevos (los \u00faltimos tiempos, dir\u00e1n los ap\u00f3stoles), en que, por una parte, se sigue esperando la salvaci\u00f3n del mundo y, por otra, ya se est\u00e1 gozando de esta salvaci\u00f3n. Los pastores fueron los modelos de quienes son llamados por Dios a una vida \u00abcontemplativa\u00bb; a partir de ellos, la Iglesia nunca se dedicar\u00e1 totalmente a las obras de misericordia o de promoci\u00f3n humana, sino que, con lo mejor de su esp\u00edritu, seguir\u00e1 contemplando a Cristo presente en ella, para dar gracias y alegrarse en Dios.

{N}2,{/}19: {C}Mar\u00eda guardaba estos acontecimientos.{/} Porque cualquier hecho de su vida era para ella una manera que Dios ten\u00eda de comunicarle sus intenciones. \u00a1Cu\u00e1nto m\u00e1s ahora que viv\u00eda los acontecimientos junto con Jes\u00fas! Se extra\u00f1aba, se admiraba, pero no se desconcertaba. Su fe estaba m\u00e1s all\u00e1 de cualquier vacilaci\u00f3n, pero tambi\u00e9n a ella le correspond\u00eda descubrir lenta y penosamente los caminos de la salvaci\u00f3n. {C}Los volv\u00eda a meditar en su interior,{/} hasta que llegaron los d\u00edas de la resurrecci\u00f3n y de Pentecost\u00e9s en que se aclararon todos los gestos y dichos de Jes\u00fas.

{N}2,{/}22: Mar\u00eda y Jos\u00e9 van al Templo para cumplir con el rito de la purificaci\u00f3n. En realidad se trataba de la purificaci\u00f3n de la madre y de la consagraci\u00f3n a Dios del primog\u00e9nito (Ex 13,1; Lev 12,8). Sime\u00f3n y Ana, al igual que Mar\u00eda y Jos\u00e9, formaban parte del \u00abpeque\u00f1o resto de Israel\u00bb, de esa minor\u00eda del pueblo de Dios que viv\u00eda su fe en la humildad y para quien Dios acostumbra siempre a hacerse visible.
\u00bfQu\u00e9 significa {C}la espada que atravesar\u00e1 el alma{/} de Mar\u00eda (35)? Seguramente esta frase quiere indicar los dolores de la madre que ver\u00e1 a su hijo morir en la cruz. Pero tambi\u00e9n significa todo lo que Mar\u00eda sufrir\u00e1 al no comprender siempre lo que hace su hijo. El amor, por m\u00e1s compartido que sea, no impide que cada uno siga siendo un misterio para el otro, y Dios mucho m\u00e1s todav\u00eda. Dios no se limita a observar desde el cielo nuestra fidelidad, sino que nos busca (o nos \u00abprueba\u00bb), en el sentido de que nos pide una prueba de nuestro amor. El amor del Padre ser\u00e1 la cruz de Mar\u00eda como lo ser\u00e1 tambi\u00e9n de Jes\u00fas.
Cristo es, sin duda, la {C}luz que ilumina{/} a los hombres, pero tambi\u00e9n, en otros momentos, la que los ciega y los deja desconcertados. Es {C}se\u00f1al que divide{/} a los hombres, pero -y esto es un misterio-, los que se ponen en contra no siempre son los malos. Pues hay malos que se ponen del lado de Cristo porque son incapaces de captar su luz y por eso no ven que esa luz los condena. Y hay buenos que no creen, porque la voluntad de Dios respecto a ellos es que busquen la luz durante toda su vida.

{N}2,{/}41:{C} NAZARET{/}
Durante los a\u00f1os que vivi\u00f3 en Nazaret, Jes\u00fas va descubriendo la vida como cualquier otro ni\u00f1o o joven de su edad. No recibe educaci\u00f3n especial. No manifiesta dotes extraordinarias, fuera del juicio sin fallas que mide y aprecia todo seg\u00fan el criterio de Dios; los vers\u00edculos 40 y 52 son muy discretos al respecto.
Jos\u00e9 le transmite la fe de Israel y la comunidad de Nazaret, por muy insignificante que fuera, hace de \u00e9l un jud\u00edo observante, sometido a la Ley. Pero, \u00bfcu\u00e1l fue la experiencia profunda de Jes\u00fas? \u00bfC\u00f3mo se fue situando el Hijo de Dios en el mundo de los hombres, a medida que lo descubr\u00eda? Lucas nos cuenta al respecto solamente un hecho, que le pareci\u00f3 significativo, como tambi\u00e9n result\u00f3 significativo para Mar\u00eda.
{C}Doce a\u00f1os{/} era la edad a partir de la cual el adolescente deb\u00eda observar las prescripciones religiosas, y entre otras, la de ir en peregrinaci\u00f3n a Jerusal\u00e9n para las fiestas. Sentados a la sombra en los patios del Templo, los {C}maestros de la Ley{/} ense\u00f1aban a los grupos de peregrinos y entablaban di\u00e1logo con ellos.
Fue en esta ocasi\u00f3n que Jes\u00fas, por primera vez, desconcierta a su familia. {C}\u00bfPor qu\u00e9 nos has hecho esto?{/} El Evangelio hace resaltar esta incomprensi\u00f3n: reproche de Mar\u00eda a Jes\u00fas y reproche de Jes\u00fas a sus padres. Luego pone de relieve la conciencia que ten\u00eda Jes\u00fas de su relaci\u00f3n privilegiada con el Padre y de su total disponibilidad para su misi\u00f3n.
Si el hecho de descubrir el Templo, coraz\u00f3n de la naci\u00f3n y centro de la religi\u00f3n de Israel, despertaba en \u00e9l sentimientos totalmente nuevos, deber\u00eda haber pedido permiso a sus padres o al menos prevenirlos. \u00bfC\u00f3mo pudo quedarse dos d\u00edas sin pensar que sus padres lo buscaban {C}muy preocupados?{/} Pero no; pens\u00f3 que ese sufrimiento era necesario y conquist\u00f3 su libertad de una manera radical antes de reencontrarse con ellos.
Jes\u00fas ten\u00eda que hacer experiencia de toda la vida humana, menos del pecado; conoci\u00f3, a su modo, las etapas del desarrollo psicol\u00f3gico y las domin\u00f3. En vez de hablar del ni\u00f1o perdido, ser\u00eda m\u00e1s exacto decir que el joven Jes\u00fas se descubri\u00f3 a s\u00ed mismo.
Ser\u00eda extra\u00f1o que Mar\u00eda no hubiera pensado en decir alg\u00fan d\u00eda a Jes\u00fas cu\u00e1l era su origen y lo que Jos\u00e9 era para \u00e9l. Si nos atenemos a este relato, vemos que Jes\u00fas se adelant\u00f3 a Mar\u00eda y a Jos\u00e9, al decirles personalmente de qui\u00e9n era Hijo: {C}Debo preocuparme de los asuntos de mi Padre.{/}
Mar\u00eda hab\u00eda entendido el mensaje de la Anunciaci\u00f3n y sab\u00eda decirse a s\u00ed misma que Jes\u00fas era el Hijo de Dios. Pero jam\u00e1s hab\u00eda pensado que ser Hijo de Dios ser\u00eda justamente lo que Jes\u00fas acababa de hacer. Esa incomprensi\u00f3n no estaba reservada s\u00f3lo a Mar\u00eda y a Jos\u00e9: por m\u00e1s que lo sepamos todo sobre la fe, muy a menudo la acci\u00f3n de Dios nos sorprender\u00e1 o nos escandalizar\u00e1.

{N}2,{/}52: Lucas no dice nada m\u00e1s sobre la vida de Jes\u00fas en Nazaret hasta los treinta a\u00f1os, edad en que empezar\u00e1 a predicar. Fue aprendiz de Jos\u00e9 y carpintero de Nazaret despu\u00e9s de \u00e9l. Jos\u00e9 muri\u00f3 seguramente antes de que Jes\u00fas se manifestara, pues, de no ser as\u00ed, no se entender\u00eda c\u00f3mo otros parientes se hicieran cargo de Mar\u00eda (Mc 3,31). El hijo de Mar\u00eda fue un hombre entre los hombres, y la comunidad cristiana de Nazaret guard\u00f3 durante bastante tiempo objetos que hab\u00edan salido de las manos del carpintero, Hijo de Dios.

{N}3,{/}1: Lucas proporciona datos que permiten situar a Jes\u00fas en la historia. Estamos en el a\u00f1o 27 \u00abdespu\u00e9s de Cristo\u00bb y, en realidad, Jes\u00fas tendr\u00eda entre treinta y treinta y cinco a\u00f1os. Los jud\u00edos hab\u00edan perdido su autonom\u00eda y el pa\u00eds estaba dividido en cuatro peque\u00f1as provincias.{C} Herodes{/} y {C}Filipo,{/} hijos del Herodes que se menciona cuando naci\u00f3 Jes\u00fas (ver Mt 2,1), gobiernan dos de esas provincias.
Los que se interesan por estas anotaciones de car\u00e1cter cronol\u00f3gico podr\u00e1n leer tambi\u00e9n Jn 2,20.
En los dos primeros cap\u00edtuos Lucas nos mostr\u00f3 c\u00f3mo el hijo de Dios se hab\u00eda insertado en la humanidad. Como lo dice Pablo en la carta a los G\u00e1latas, \u00abnaci\u00f3 de una mujer, sometido a la Ley\u00bb (G\u00e1l 4,4), es decir, que quiso ser formado por una cultura, marcado por un tiempo, limitado por el contexto humano de su tiempo. Ahora vamos a ver que no comenz\u00f3 su misi\u00f3n con un golpe brillante, con milagros prodigiosos, sino que entr\u00f3 con mucha sencillez en una corriente que otro, Juan Bautista, hab\u00eda suscitado.
Este p\u00e1rrafo nos muestra el desmembramiento de la tierra santa, un desaf\u00edo a las promesas de Dios y, en el hecho de que hubiera varios sumos sacerdotes al mismo tiempo, un menosprecio de las leyes de Dios, pues, seg\u00fan esas, los sumos sacerdotes se suced\u00edan de padre a hijo y lo eran por toda la vida. En esta situaci\u00f3n humillante aparece un elemento nuevo que sacudir\u00e1 al pueblo: la predicaci\u00f3n de Juan Bautista.

{N}3,{/}3: {C}Oigan ese grito en el desierto{/}. Estas palabras son de Isa\u00edas (40,3). Juan reanuda la tradici\u00f3n de los profetas despu\u00e9s de cuatro siglos de interrupci\u00f3n y, al igual que muchos de ellos, va a hablar de un juicio inminente. Encarar el juicio de Dios es siempre algo terrible, por eso Juan habla de recuperar el sentido de la justicia.
Juan habla de la{C} C\u00f3lera que viene{/}. Esta palabra significaba para los Jud\u00edos una gran prueba a escala nacional o mundial (Lc 21,23; 1 Tes 2,16) en la que los creyentes reconocer\u00edan el juicio de Dios. Entonces los malos recibir\u00edan su castigo, mientras que los que confiaron en Dios ser\u00edan salvados (Is 1,24-27; Joel 3,1-5; Za 14). Juan despierta pues la espera de un Salvador. Para nosotros es f\u00e1cil decir que se trataba de Jes\u00fas, y que el juicio de Dios vendr\u00eda algunos a\u00f1os despu\u00e9s con la guerra que destruy\u00f3 a la naci\u00f3n jud\u00eda, pero para los que escuchaban a Juan, era dif\u00edcil imaginar lo que ser\u00eda ese salvador.
{C}Nosotros somos hijos de Abrah\u00e1n{/}. Juan nos pone en guardia contra el fanatismo nacional o religioso, tal como lo hab\u00edan hecho los profetas; no basta con tomar como bandera al Dios de Israel (o la pertenencia a la Iglesia) pues muchos de los que pretenden defender su causa no son m\u00e1s que {C}raza de v\u00edboras{/}: \u00e9l pide justicia y que reparen el mal que han hecho.
Aqu\u00ed vemos a Juan que predica sin haber pedido nada a las autoridades religiosas, y el pueblo viene de todas partes en busca de su perd\u00f3n. Los vers\u00edculos 12-14 nos dicen que Juan no rechazaba a nadie: ni a las prostitutas, ni a los cobradores del impuesto romano. Pero a todos les ped\u00eda que se comprometieran en un movimiento de solidaridad.
Cuando se ha instalado la corrupci\u00f3n o cuando se ha perdido de vista la Alianza de Dios, los que reconocen su participaci\u00f3n en el mal que afecta a la sociedad, deben hacer gestos concretos con respecto al dinero o al deseo de gozar, gestos que ser\u00e1n para todos un signo y un llamado a la conversi\u00f3n. Tales signos deben multiplicarse actualmente en todas las comunidades cristianas y en los movimientos que tratan de purificar a nuestra sociedad. Entonces es cuando adquiere su pleno sentido la renuncia total de Juan y su vida de tremenda austeridad; no se trata de que todos lo imiten, pero sus sacrificios dan peso a su palabra. Los jefes religiosos y los fariseos que se cre\u00edan modelos permanec\u00edan a distancia, incluso se burlaban (7,30 y 33), pero el pueblo iba a pedir el bautismo de Juan.

{N}3,{/}15: {C}Bautizarse{/} significa sumergirse en el agua y levantarse. Los jud\u00edos del desierto se bautizaban en ocasi\u00f3n de ciertas fiestas, para demostrar su deseo de alcanzar una vida m\u00e1s limpia cuando viniera el Salvador. Juan, a su vez, bautiza a los que quieren enderezar su vida, sellando ese compromiso con un rito visible.
Aqu\u00ed el Evangelio compara a Juan con Jes\u00fas, el bautismo de Juan con el bautismo cristiano. Todos escuchamos de vez en cuando frases como estas: puesto que Jes\u00fas se bautiz\u00f3 a los treinta a\u00f1os, el bautismo se deber\u00eda recibir siendo ya adulto. Pero el argumento no es v\u00e1lido, porque no se trata del mismo bautismo.
{C}Bautizar con agua... bautizar con fuego (16).{/} Esta comparaci\u00f3n se refiere a una experiencia muy com\u00fan. Con agua se lavan las manchas de la ropa, pero lo lavado dif\u00edcilmente se parece a lo nuevo, y hay manchas que no salen. En cambio, con el fuego se purifica el metal oxidado y del crisol sale el metal brillante, tan nuevo como anteriormente; tambi\u00e9n el fuego es capaz de consumir las manchas con el objeto manchado.
Juan bautiza con agua a los que quieren enderezar su vida. El bautismo es para ellos una manera de expresar p\u00fablicamente su decisi\u00f3n y sus promesas. Pero \u00e9stas son falibles, como todo compromiso humano, y no bastan para extirpar del coraz\u00f3n la ra\u00edz misma del mal.
Jes\u00fas, en cambio, manda a sus ap\u00f3stoles a bautizar a los que se integran a la Iglesia. Entonces Dios comunicar\u00e1 su Esp\u00edritu, que transforma interiormente a las personas.
Juan no bautizaba a los ni\u00f1os (y tampoco bautizaba a las mujeres). Pero el bautismo cristiano saca su fuerza, no del compromiso del bautizado, sino del don de Dios que nos hace sus hijos. Por eso tambi\u00e9n los ni\u00f1os pueden ser bautizados, para comunicarles este don de Dios.
{C}Yo no soy digno de desatar las correas de su sandalia.{/} En aquel tiempo, el que bautizaba desataba las correas del calzado al que se iba a bautizar y luego le ayudaba a desvestirse. Juan quiere decir, con esas palabras, que no es digno de bautizar a Jes\u00fas.

{N}3,{/}21: Jes\u00fas no necesitaba conversi\u00f3n ni recibir el bautismo de Juan. Pero siendo el Salvador, quiere empezar por mezclarse con sus hermanos pecadores, que buscan el camino del perd\u00f3n. Al recibir el bautismo de Juan, Jes\u00fas afirma que su camino es el bueno: buscar la justicia y reformar la propia vida.
Hac\u00eda ya siglos que no se ve\u00edan profetas. Parec\u00eda que Dios estaba callado, y los jud\u00edos dec\u00edan que \u00ablos cielos estaban cerrados\u00bb. Pero ahora Dios vuelve a hablar y Jes\u00fas toma el relevo de los profetas. {C}Se abrieron los cielos,{/} o sea que Jes\u00fas recibi\u00f3 una comunicaci\u00f3n divina (ver Ez 1,1 y Ap 4,1).
{C}T\u00fa eres mi Hijo{/} (22). \u00bfQui\u00e9n oy\u00f3 quella voz? El Evangelio no lo deja claro (Mt 3,16; Mc 1,10; Jn 1,32). El estudio de los textos lleva a la conclusi\u00f3n de que Jes\u00fas fue favorecido con una comunicaci\u00f3n divina que tal vez comparti\u00f3 Juan Bautista. Pero, \u00bfqu\u00e9 finalidad ten\u00eda semejante manifestaci\u00f3n? \u00bfNecesitaba acaso Jes\u00fas saber que era Hijo de Dios?
No olvidemos que la frase {C}Hijo de Dios{/} puede tener varios sentidos. El rey de Israel era llamado{C} hijo de Dios{/} en tiempos anteriores a Jes\u00fas; y tambi\u00e9n se le llamaba {C}hijo de Dios{/} cuando se quer\u00eda designar al rey esperado, elegido por Dios para salvar a Israel.
Jes\u00fas era Hijo de Dios desde su concepci\u00f3n (en el sentido que damos a esta frase: Hijo Unico del Padre, Dios nacido de Dios). Y desde ese momento era consciente de ser Hijo de Dios, pero s\u00f3lo en el momento de ser bautizado por Juan recibi\u00f3 el llamado de Dios que lo invitaba a empezar su ministerio de salvaci\u00f3n y lo hac\u00eda hijo suyo (en el sentido antiguo de la Biblia), o sea, profeta y rey de su pueblo. Por eso leemos en el v. 3,22 una cita del salmo 2: {C}T\u00fa eres mi hijo, hoy te he dado la vida,{/} que eran palabras referidas al Mes\u00edas.
(N\u00f3tese, sin embargo, que muchos textos antiguos ponen aqu\u00ed el mismo texto de Mc 1,11).
En ese momento Jes\u00fas recibe la plenitud del Esp\u00edritu que consagra a los profetas y que obra milagros. Jes\u00fas gozaba desde su concepci\u00f3n de esa plenitud del Esp\u00edritu que lo manten\u00eda en una relaci\u00f3n \u00fanica con su Padre; pero ahora recibe otra comunicaci\u00f3n del Esp\u00edritu para ser {C}el{/} profeta y {C}el{/} servidor del Padre.
Jes\u00fas, pues, es{C} ungido{/} para proclamar el Reino de Dios y para llamar a los pobres en primer lugar (4,18). A diferencia de tantos libertadores que, seg\u00fan la Biblia, recibieron el Esp\u00edritu con miras a una misi\u00f3n determinada, Jes\u00fas es hecho salvador en toda su persona. A diferencia tambi\u00e9n de nosotros, que estamos tan preocupados por reservarnos una puerta de salida en nuestros compromisos, Jes\u00fas ya no tendr\u00e1 descanso hasta que su palabra y su testimonio por la verdad lo lleven a la muerte.
El Evangelio de Juan muestra que Jes\u00fas no se dio prisa para actuar en p\u00fablico, a pesar de esta revelaci\u00f3n tan manifiesta. Al d\u00eda siguiente, Juan Bautista le forz\u00f3 la mano al enviarle algunos de sus propios disc\u00edpulos (Jn 1,35), y a los ocho d\u00edas fue la intervenci\u00f3n de Mar\u00eda en las bodas de Can\u00e1 la que termin\u00f3 de decidirlo (Jn 2,1).

{N}3,{/}23: A continuaci\u00f3n Lucas pone una lista de los antepasados de Jes\u00fas, muy diferente de la que ofrece Mateo (Mt 1,1). Lucas no se conforma con remontarse hasta Abrah\u00e1n, sino que nos da tambi\u00e9n la lista legendaria de los antepasados desde Abrah\u00e1n hasta el primer hombre, como para recordar que Jes\u00fas viene a salvar a toda la humanidad. Jes\u00fas no es s\u00f3lo el salvador de los cristianos, sino que su venida da sentido a toda la historia, y aclara el aporte de los sabios y de los santos que Dios ha hecho surgir en otras partes del mundo.
La lista que presenta Lucas, desde Jos\u00e9 hasta Abrah\u00e1n, es muy diferente de la que leemos en Mateo. Los antepasados no son los mismos, tal vez porque se hayan fijado en los padres seg\u00fan la sangre o en los padres adoptivos, pues la adopci\u00f3n era practicada frecuentemente entre los jud\u00edos.

{N}4,{/}1:{C} LA TENTACION{/}
En la historia com\u00fan, es decir, en la historia profana, intervienen s\u00f3lo hombres y se enfrentan con otros hombres. La historia sagrada contempla las cosas desde otro enfoque: el plan de Dios se va realizando, trabado por los intentos subversivos del esp\u00edritu malo, y los hombres son llamados a participar en esta lucha que sobrepasa sus propios proyectos. Por eso Jes\u00fas deb\u00eda enfrentarse con el esp\u00edritu malo.
Nosotros hablamos de {C}tentaci\u00f3n{/} cuando sentimos la presi\u00f3n de los malos instintos o nos vemos arrastrados al mal por las circunstancias. Jes\u00fas no ten\u00eda los malos instintos que tenemos nosotros, pero el Esp\u00edritu Santo lo indujo a que se pusiera a prueba a s\u00ed mismo en el desierto. Recordemos que tentar y poner a prueba tienen el mismo sentido. Y es ah\u00ed donde sinti\u00f3 m\u00e1s fuerte la sugerencia del esp\u00edritu malo para que se desviara de su misi\u00f3n (ver tambi\u00e9n Mt 4,1).
Jes\u00fas, {C}lleno del Esp\u00edritu Santo,{/} inici\u00f3 su ministerio someti\u00e9ndose a una prueba dur\u00edsima: {C}cuarenta d\u00edas{/} de soledad total y de ayuno. En ese retiro Jes\u00fas experiment\u00f3 su fragilidad como criatura y sus dudas antes de enfrentar lo desconocido, pues dejaba la vida de Nazaret para entregarse a la voluntad del Padre en una misi\u00f3n que, en pocos meses, lo llevar\u00eda a la muerte.
Y en \u00e9l habl\u00f3 {C}el diablo,{/} o sea, el Acusador. As\u00ed se llama el demonio, porque siempre critica. Nos lleva a acusar a Dios y, cuando nos ha hecho caer, nos acusa y trata de convencernos de que nuestra ca\u00edda no tendr\u00e1 perd\u00f3n.
{C}Si eres Hijo de Dios{/} (3). Jes\u00fas, que dispon\u00eda ahora de la fuerza del Esp\u00edritu que obra milagros, \u00bfno pod\u00eda haber aprovechado esa fuerza cuando su cuerpo desfallec\u00eda por el hambre? \u00bfY no hubiera podido, en su d\u00eda, bajar de la cruz para salvarse?
Jes\u00fas se niega a servirse a s\u00ed mismo y mira m\u00e1s en alto. Entonces el Diablo lo lleva {C}a un lugar m\u00e1s alto.{/} Jes\u00fas comprende que, siendo los hombres lo que son, la manera de imponerse es utilizar las armas del demonio, que no respeta la verdad, ni la libertad de las conciencias. Entonces no le costar\u00eda reinar \u00aben nombre de Dios\u00bb sobre las naciones, pues el diablo {C}las da a quien quiere.{/}
Pero Jes\u00fas ha decidido {C}servir s\u00f3lo a Dios.{/} Entonces, \u00bfpor qu\u00e9 no empiezas tu predicaci\u00f3n con un gesto espectacular, dej\u00e1ndote caer en medio de la muchedumbre que viene a rezar al Templo? \u00bfNo crees que Dios har\u00e1 un milagro por ti? Ahora el diablo ha usado palabras de la Biblia; al leerlas, uno podr\u00eda pensar que, con mucha fe, siempre tendr\u00e1 salud y \u00e9xito. Jes\u00fas no caer\u00e1 en los errores de una \u00abfe\u00bb que pretende pasar haci\u00e9ndole el quite a la cruz. El no exigir\u00e1 a su Padre milagros para no sufrir las humillaciones y los rechazos, que son la parte de los mensajeros de Dios: esto ser\u00eda {C}poner a prueba a Dios,{/} con pretextos de confiar en \u00e9l.
{C}El demonio se alej\u00f3 de Jes\u00fas, a la espera de otra oportunidad.{/} En su Pasi\u00f3n har\u00e1 que toda la maldad del pueblo se vuelva contra Jes\u00fas (Jn 14,30).

{N}4,{/}14: Jes\u00fas vuelve a su patria, acompa\u00f1ado de algunos seguidores de Juan, que pasan a ser sus disc\u00edpulos (Jn 1,35). Desde Cafarna\u00fan, donde vive en casa de Sim\u00f3n y Andr\u00e9s junto a los pescadores del lago, empieza a predicar en las sinagogas de Galilea (Mc 1,35), y su palabra impacta a la gente porque act\u00faa {C}con el poder del Esp\u00edritu,{/} es decir, que habla con mucha autoridad y sus milagros confirman sus palabras.
{C}Ense\u00f1aba en las sinagogas de los jud\u00edos.{/} En Israel hab\u00eda solamente un Templo, el de Jerusal\u00e9n, en el que los sacerdotes ofrec\u00edan los sacrificios. Pero hab\u00eda una sinagoga en todos los lugares donde pod\u00edan reunirse por lo menos diez hombres, en la que cada s\u00e1bado se celebraba un servicio lit\u00fargico, a cargo de los miembros de la comunidad. Era f\u00e1cil participar en las lecturas y hacer comentarios, y Jes\u00fas se da a conocer participando en estos oficios del s\u00e1bado.

{N}4,{/}16: Despu\u00e9s de alg\u00fan tiempo, cuando Jes\u00fas era ya famoso, pasa por Nazaret y lo reciben mal. Lucas muestra en este relato por qu\u00e9 Jes\u00fas atra\u00eda a la gente y, a la vez, por qu\u00e9 es rechazado, especialmente en Nazaret.
{C}Encontr\u00f3 el pasaje donde estaba escrito: {/}(17). Este p\u00e1rrafo es de Is 61,1-2. El profeta se refer\u00eda a su propia misi\u00f3n; Dios lo hab\u00eda enviado para anunciar a los desterrados jud\u00edos que Dios vendr\u00eda a visitarlos pronto. Pero sus palabras se cumpl\u00edan a\u00fan mejor en Jes\u00fas, enviado para dar la verdadera libertad.
La frase: {C}despedir libres a los oprimidos,{/} no est\u00e1 en el texto de Isa\u00edas. Lucas la sac\u00f3 de otro texto del mismo profeta (Is 58,6) y la puso aqu\u00ed porque el t\u00e9rmino {C}liberaci\u00f3n{/} resum\u00eda mejor que cualquier otro la obra de Jes\u00fas en sus misiones.
{C}Hoy.{/}.. {C}se cumplen estas palabras prof\u00e9ticas.{/} Jes\u00fas viene a inaugurar los tiempos nuevos en que Dios se hace presente y reconcilia a la humanidad. Cada cincuenta a\u00f1os se celebraba en Israel el a\u00f1o de jubileo, en el que se perdonaban las deudas y los esclavos recobraban la libertad (Lev 25,10). As\u00ed tambi\u00e9n ahora se inicia el {C}a\u00f1o de la gracia del Se\u00f1or.{/} Termin\u00f3 el tiempo de las promesas y de las profec\u00edas, y Dios empieza a mostrarse a los hombres tal como es: Jes\u00fas da a conocer al Padre, y el Padre da a conocer a su Hijo mediante las se\u00f1ales y milagros que salen de sus manos.
{C}Me ha enviado para despedir libres a los oprimidos {/}(18). Con su llegada Jes\u00fas trae la verdadera liberaci\u00f3n, pues sus acciones nos sit\u00faan en la verdad. \u00abEl Hijo los hace libres..., la verdad los har\u00e1 libres...\u00bb (Jn 8,30). Por supuesto que los jud\u00edos aspiraban m\u00e1s que nada a una liberaci\u00f3n nacional, y entonces, \u00bfpor qu\u00e9 Jes\u00fas no la emprend\u00eda? \u00bfSolamente le interesaban {C}las almas?{/}
En realidad el Antiguo Testamento no hab\u00eda anunciado una {C}salvaci\u00f3n de las almas,{/} como algunos lo hacen hoy. Tales creyentes creen salvar sus almas mientras siguen siendo c\u00f3mplices callados o ciegos del pecado diario cimentado en la vida econ\u00f3mica y social.
El Antiguo Testamento anunciaba a Jes\u00fas como el salvador de su pueblo y de toda la raza. Sus palabras y sus gestos despertaban a un pueblo paralizado y abr\u00edan el camino de todas las liberaciones humanas; pero eran como una semilla, y no pod\u00edan producir inmediatamente frutos. Jes\u00fas no ten\u00eda ning\u00fan deseo de unirse a los fan\u00e1ticos y a los violentos de su pueblo para conseguir una soberan\u00eda nacional, tan opresora, tal vez, como la dominaci\u00f3n romana. Daba testimonio de la verdad y echaba las bases para cualquier acci\u00f3n liberadora que se emprendiera en el futuro. Hoy tambi\u00e9n se puede hablar de evangelizaci\u00f3n si se ven hechos liberadores.
{C}Me ha ungido para llevar buenas nuevas a los pobres.{/} Ver comentario de Lc 6,20, y Mt 11,5.
Lucas dice a continuaci\u00f3n por qu\u00e9 la gente de Nazaret rechaz\u00f3 a Jes\u00fas:
-_Por su orgullo. Nos dejamos deslumbrar por los extra\u00f1os, pero nos negamos ferozmente a que uno de nosotros se destaque y nos ense\u00f1e: \u00bf{C}no es \u00e9ste el hijo de Jos\u00e9?{/} (ver comentario de Mc 6,1).
-_Por su ego\u00edsmo. No aceptan que los beneficios de Dios sean para los dem\u00e1s. Y Jes\u00fas les recuerda que los profetas de la Biblia no limitaron sus beneficios s\u00f3lo a sus paisanos (ver 1 R 17,7 y 2 R 5).

{N}4,{/}31: Ver el comentario de Mc 1,21.
35. \u00bfPor qu\u00e9 Jes\u00fas ordena al demonio que se calle? Ver el comentario de Mc 1,40.

{N}4,{/}42: Jes\u00fas es el modelo del misionero. Apenas ha reunido algunos seguidores ya quieren guardarlo para s\u00ed porque ven en \u00e9l un profeta verdadero, y desear\u00edan que \u00e9l les diera m\u00e1s formaci\u00f3n, creando bajo su gu\u00eda una comunidad.
Pero Jes\u00fas deja a otros la tarea de pastor (en el sentido de gu\u00eda de una comunidad determinada), porque tiene presentes a muchos m\u00e1s que a\u00fan esperan el Evangelio.


{N}5,{/}1: {C}LOS APOSTOLES {/}
Jes\u00fas se autoinvita a subir a la barca de Pedro, que no se niega a prestarle un servicio. Pero Jes\u00fas necesita m\u00e1s; aunque tenga a muchos dispuestos a echarle una mano, \u00e9l busca hombres que se entreguen totalmente a su obra. Oyentes no le faltan, necesita {C}ap\u00f3stoles.{/}
Los milagros de Jes\u00fas son otra manera suya de ense\u00f1ar. Esto, pues, es palabra de Dios para los ap\u00f3stoles de todos los tiempos: {C}Echen las redes.{/} Pedro obedece a pesar de que no hay ninguna esperanza de sacar nada.{C} Las redes casi se romp\u00edan... Ser\u00e1s pescador de hombres... {/}
{C}Ap\u00e1rtate de m\u00ed, que soy un hombre pecador {/}(8). Temor repentino de Pedro, a pesar de que cre\u00eda conocer a Jes\u00fas. Acaba de descubrir que Dios hab\u00eda penetrado en su vida \u00edntima. Es el primer acto de fe en la persona divina de Jes\u00fas, que emplea pecadores para salvar a los pecadores.
{C}Lo dejaron todo y siguieron a Jes\u00fas.{/} No era mucho lo que ten\u00edan, pero s\u00ed era toda su vida: trabajo, familia y su pasado de pescadores.
{C}Ap\u00f3stol{/} significa enviado. Cristo es el que escoge a sus ap\u00f3stoles y los env\u00eda en su nombre; pero, \u00bfa qui\u00e9n enviar\u00e1 sino a quienes aceptan ser cooperadores suyos?
Empieza a ser ap\u00f3stol, o por lo menos cooperador de Cristo, el que acepta hacer algo m\u00e1s que los servicios materiales que se pueden prestar en la Iglesia; el que se siente responsable de las personas: ser pescador de hombres.
{C}Lucas junt\u00f3 aqu\u00ed dos hechos distintos: la vocaci\u00f3n de los ap\u00f3stoles, contada en forma escueta en Mc 1,16, y la pesca milagrosa. Juan tambi\u00e9n cuenta una pesca milagrosa (Jn 21), pero la ubica despu\u00e9s de la resurrecci\u00f3n. Existen serios motivos para pensar que se trata del mismo milagro, pero a Juan le conven\u00eda unirla con la aparici\u00f3n de Jes\u00fas resucitado a los ap\u00f3stoles, que sucedi\u00f3 en el mismo lugar posteriormente {/}.

{N}5,{/}12: Ver comentario de Mc 1,40.
{C}Haz la ofrenda... como orden\u00f3 Mois\u00e9s.{/} La misma ley que exig\u00eda la relegaci\u00f3n del hombre enfermo de lepra (Lev 13,45), preve\u00eda que, en caso de sanar, deb\u00eda ser reintegrado despu\u00e9s de ser examinado por los sacerdotes. Siendo considerada la lepra castigo de Dios, la sanaci\u00f3n significaba que Dios hab\u00eda perdonado al leproso, y deb\u00eda agradec\u00e9rselo con un sacrificio.

{N}5,{/}15: {C}Buscaba lugares solitarios donde orar.{/} Lucas habla una vez m\u00e1s de la oraci\u00f3n de Jes\u00fas, como lo hace en 3,21; 6,12; 9,28... No se retiraba s\u00f3lo en busca de tranquilidad, sino porque en todo momento la oraci\u00f3n, la comunicaci\u00f3n con el Padre, la sent\u00eda como una necesidad.

{N}5,{/}17: Ver comentario de Mc 2,1
{C}Hab\u00eda entre los asistentes unos fariseos y maestros de la Ley.{/} Los fariseos y los maestros de la Ley todav\u00eda no estaban en contra de Jes\u00fas, pero como eran personas que ten\u00edan mayor formaci\u00f3n religiosa, eran los primeros que deb\u00edan cuestionar las pretensiones religiosas de Jes\u00fas: \u00bfera tan s\u00f3lo un buen creyente, respetuoso de la Ley de Dios, o actuaba como el promotor de una nueva secta? Jes\u00fas aprovecha su presencia para mostrar que \u00e9l no era un disc\u00edpulo m\u00e1s de Mois\u00e9s y de los profetas, sino el maestro de todos ellos.
Es f\u00e1cil comprender el esc\u00e1ndalo de los maestros de la Ley. \u00bfC\u00f3mo ese hombre sin estudios ni t\u00edtulo, pod\u00eda hacerles frente y d\u00e1rselas de maestro? Deseaban la venida de un Dios que confirmara su ense\u00f1anza y reconociera sus m\u00e9ritos personales... Pero Jes\u00fas era un hombre sin t\u00edtulo ni preparaci\u00f3n, y hac\u00eda poco caso de su autoridad. Al no poder aceptar los hechos y creer, la \u00fanica salida que les quedaba era oponerse.

{N}5,{/}27: Ver el comentario de Mc 2,13.
Los sucesos que se narran en este cap\u00edtulo muestran c\u00f3mo Jes\u00fas se ubica en la sociedad y con qui\u00e9n se relaciona: un grupito de pescadores ser\u00e1n los responsables de su nuevo movimiento; lo buscan leprosos y enfermos; llama a gente que, como Lev\u00ed, pertenecen a un ambiente desprestigiado.

{N}6,{/}1: Aqu\u00ed encontramos dos conflictos de Jes\u00fas con la gente religiosa de su tiempo, a prop\u00f3sito del s\u00e1bado. Ver el comentario de Mc 3,1.
No olvidemos que la palabra {C}s\u00e1bado{/} significa {C}descanso.{/} Dios hab\u00eda pedido que fuera santificado un d\u00eda de la semana, no primordialmente para hacer asambleas religiosas, sino para que todos tuvieran descanso (Ex 20,10). Pues el Dios santo no quiere que un pueblo santo se haga esclavo de su subsistencia diaria o de su trabajo.
En el primer caso, Jes\u00fas no discute con los fariseos, que llaman trabajo al mero hecho de cortar unas espigas y desgranarlas en las manos. Les recuerda que grandes creyentes, como David, pasaron a veces por encima de las leyes. Y luego a\u00f1ade: {C}el Hijo del Hombre es Se\u00f1or y tiene autoridad sobre el s\u00e1bado.{/} Entre los jud\u00edos, nadie, ni siquiera el sumo sacerdote, pod\u00eda dispensar de la observancia del s\u00e1bado. Esto los deja desconcertados: ese Jes\u00fas, \u00bfqui\u00e9n pretende ser?
En el segundo caso, Jes\u00fas pod\u00eda haber dicho al hombre: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 me pides que haga un trabajo prohibido en d\u00eda s\u00e1bado? Vuelve ma\u00f1ana, que te sanar\u00e9\u00bb. Pero prefiere un enfrentamiento, porque el Evangelio significa una liberaci\u00f3n, y el hombre llega a ser libre cuando reconoce que no hay ninguna cosa totalmente sagrada en una sociedad que pretende imponerle sus criterios.
La ley del descanso (o del "sabbat") es una de las leyes fundamentales de la Biblia, pero esto no obsta a que haya casos en que en vez de liberar oprime, y por tanto hay que dejarla de lado. Lo mismo vale para las leyes m\u00e1s sagradas de la Iglesia: todas ellas, en un momento determinado, pueden transformarse en un obst\u00e1culo para el Evangelio y, si eso ocurre, la conciencia cristiana, iluminada por el Esp\u00edritu Santo, debe encontrar una soluci\u00f3n para el momento presente
Mientras los hombres est\u00e9n sometidos a un orden, a unas leyes, a unas autoridades que son consideradas sagradas y que nadie piensa en criticar, esos hombres no son libres ni hijos verdaderos de Dios (ver 1 Cor 3,21-23; 1 Cor 8,4-5; Col 2,20-23). Un respeto a Dios que apagara nuestro esp\u00edritu cr\u00edtico no ser\u00eda conforme al Evangelio; una religi\u00f3n que impidiera buscar la verdad y preguntar en todos los campos de la inquietud humana, no ser\u00eda la verdadera. Estudiar la Biblia sin atreverse a conocer los aportes de la ciencia moderna, por miedo a que se derrumbe nuestra visi\u00f3n demasiado ingenua de la historia sagrada, es pecar contra el Esp\u00edritu.

{N}6,{/}12: Jes\u00fas lleva en su oraci\u00f3n a los que m\u00e1s quiere. Todo el \u00e9xito de su obra depender\u00e1 de ellos, pues en ellos se apoyar\u00e1 la fe de los dem\u00e1s. Jes\u00fas no quiere que la designaci\u00f3n de los mismos sea algo exclusivo suyo; antes de llamarlos desea tener la certeza de que esa es la voluntad del Padre (He 1,24). Por el solo hecho de ser elegidos por Cristo y haberles encargado su Iglesia, ser\u00e1n tentados de mil maneras (Lc 22,31), y Jes\u00fas los quiere asegurar con la fuerza de su oraci\u00f3n (Jn 17,9).

{N}6,{/}17: Ver el comentario de las Bienaventuranzas en Mt 5,1. Mateo all\u00ed adapta las Bienaventuranzas a los integrantes de la Iglesia de su tiempo. Lucas las pone aqu\u00ed tal como Jes\u00fas las proclam\u00f3 al pueblo de Galilea. En boca de Jes\u00fas, las Bienaventuranzas fueron un llamado y una esperanza dirigidos a los olvidados de este mundo, empezando por los pobres de su pueblo, herederos de las promesas de Dios a los profetas.
El Evangelio realiza un vuelco de las situaciones presentes, como se dice en el canto de Mar\u00eda (1,51-53). Dios quiere en adelante mostrar su misericordia, especialmente con los pobres y despreciados. Empieza encarg\u00e1ndoles su mensaje y haciendo de ellos sus primeros cooperadores. Los pobres son los que contribuyen de un modo indispensable a construir el Reino, y cuando la Iglesia lo olvida, no tarda en volver a ser lo que era el pueblo de Dios antes de que Jes\u00fas viniera.
Hay mil maneras de presentar a Jes\u00fas y su obra. Pero para que esa ense\u00f1anza merezca ser llamada {C}evangelizaci\u00f3n{/} (o sea, comunicaci\u00f3n de la Buena Nueva), tiene que ser recibida como Buena Nueva en primer lugar por los pobres. Si son otras las categor\u00edas sociales que se sienten m\u00e1s identificadas con esta ense\u00f1anza, o a las que se invita primero, significa que falta algo, ya sea en el contenido, o ya sea en la manera de proclamar un mensaje que hace justicia a los desheredados.
En contraposici\u00f3n a las bienaventuranzas, Lucas presenta unas lamentaciones que recuerdan las de Isa\u00edas (65,13-14). Son lamentaciones como las que se hac\u00edan por los muertos, no son maldiciones. Pues el rico se olvida de Dios y se vuelve impermeable a la gracia (12,13 16,19). Estas lamentaciones son un signo del amor de Dios por los ricos, como las bienaventuranzas lo son por los pobres, pues ama a todos, aunque de distinta manera. A los unos les asegura que destruir\u00e1 las estructuras de la injusticia, y a los otros les advierte que las riquezas traen consigo la muerte.
Las bienaventuranzas no hablan de la conversi\u00f3n del rico, como tampoco afirman que los pobres sean mejores, s\u00f3lo promenten un vuelco. El reino significa una nueva sociedad; Dios bendice a los pobres, pero no la pobreza.
{C}Pobres de ustedes, los que ahora est\u00e1n satisfechos {/}(25). De inmediato se presentar\u00e1 ante nuestros ojos esa secuencia interminable de publicidad que vemos a diario; una exhibici\u00f3n de personas satisfechas, para quienes valen las palabras del salmo: \u00abEl hombre ambicioso no piensa en nada, como ganado camina al matadero\u00bb. \u00a1Pobres de ustedes, que ya no pueden desear a Dios!
{C}Cuando todos hablen bien de ustedes{/} (26) Ver: 1 Cor 4,8. El contraste entre perseguidos y gente bien considerada puede existir dentro de la misma Iglesia. Muchos problemas pueden hacerse insolubles y la misi\u00f3n misma verse bloqueada a causa de grupos influyentes y de personas a las que nada les falta y que saben obtener las bendiciones oficiales. Y Jes\u00fas recuerda el ejemplo de {C}los profetas{/}.
En tiempos de Jes\u00fas los {C}saduceos,{/} el partido de los sacerdotes, ya no conced\u00edan sino una autoridad muy limitada a los profetas, dando toda la importancia a los libros de la Ley. Jes\u00fas dir\u00e1 a sus disc\u00edpulos que ellos son los herederos de los profetas (Mt 13,17; He 3,25; St. 5,10) y dar\u00e1 importancia a los mensajeros sin aur\u00e9ola que dentro del pueblo de Dios, y a menudo en contradicci\u00f3n con las ideas dominantes, entregan palabras de Dios. Un cristiano no debe, pues, sorprenderse jam\u00e1s por las debilidades, por decir lo menos, que encuentre dentro de la Iglesia: que se contente con serle fiel, incluso si es en ella perseguido.

{N}6,{/}27: Aqu\u00ed Lucas presenta solamente algunas de las palabras de Jes\u00fas que Mateo re\u00fane en los cap\u00edtulos 5-7 de su Evangelio, y que ya hemos comentado.
Hay quienes se sienten defraudados al constatar que Jes\u00fas habla de cambiar nuestra vida y no de reformar la sociedad. No reprochemos a Jes\u00fas que no hable de reformas sociales en una \u00e9poca en que no exist\u00eda esa noci\u00f3n todav\u00eda.
Pero la raz\u00f3n es otra y Jes\u00fas va a lo esencial. La ra\u00edz del mal est\u00e1 en las personas. Es cierto que las estructuras nos deforman y a veces no nos dejan vivir; pero tambi\u00e9n es cierto que ninguna revoluci\u00f3n, por muy beneficiosa que sea, puede establecer una sociedad menos opresora, mientras las personas no se reformen seg\u00fan el Evangelio. Jes\u00fas nos ense\u00f1a el camino de la madurez y de la libertad.
Todos necesitamos convertirnos a las palabras de Jes\u00fas. La predilecci\u00f3n que mostr\u00f3 Jes\u00fas por los pobres y los oprimidos no significa que ellos sean mejores, sino que, en su compasi\u00f3n, Dios se muestra m\u00e1s misericordioso donde la miseria es mayor, y ofrece una esperanza y una liberaci\u00f3n total donde la esperanza es m\u00e1s d\u00e9bil.
Los oprimidos no es que sean inocentes; habr\u00edan conseguido una fuerza moral capaz de renovar el mundo si no se quedasen paralizados por el miedo, el esp\u00edritu de divisi\u00f3n o la codicia de las ventajas que les ofrece el opresor. Por eso que s\u00f3lo se liberar\u00e1n cuando su confianza en Dios sea muy grande, y ser\u00e1n capaces de aceptarse unos a otros y de aceptar el camino de la reconciliaci\u00f3n en la justicia.
Las sentencias de Jes\u00fas que vienen a continuaci\u00f3n indican las reformas m\u00e1s indispensables de nuestros criterios y actitudes.
{C}Da al que te pide {/}(30). Jes\u00fas no da una norma que deba aplicarse autom\u00e1ticamente en todos los casos; hay casos en que no se debe dar, pues se favorecer\u00eda el vicio. Lo que Jes\u00fas pretende es inquietar nuestra conciencia: \u00bfpor qu\u00e9 te niegas a dar? \u00bfTemes que no te lo devuelvan? \u00bfY si fuera este el momento de confiar en tu Padre y de desprenderte de \u00abtu tesoro\u00bb (12,34)? T\u00fa, que quieres ser perfecto, \u00bfpor qu\u00e9 descartas tantas oportunidades de renunciar a tu propia sabidur\u00eda para dejar que Dios se preocupe de tus intereses?

{N}6,{/}31: Aqu\u00ed, como en Mt 5,43, Jes\u00fas no se refiere tanto a rencores o amistades personales, sino que habla de las oposiciones de tipo social, pol\u00edtico o religioso; se hace distinci\u00f3n entre los que son del propio grupo o partido y los que son del partido opuesto{C}. {/}Se ama y se respeta a los que son del propio grupo, pero uno se preocupa muy moderadamente de los derechos de los dem\u00e1s; esos son con toda probabilidad {C}pecadores{/} y en el mejor de los casos, poco interesantes.
Jes\u00fas nos invita a superar esas diferencias; lo que cuenta es la persona, y si mi pr\u00f3jimo me necesita, debo olvidar su color o cualquier tipo de etiqueta que se le ponga.
{C}Si prestan algo a los que les pueden retribuir {/}(34). De nuevo se trata de una actitud social; cada uno busca sus amistades en el ambiente que sirve para su ascenso social y se aparta de quienes pudieran ser un peso: Lc 14,2.

{N}6,{/}35: Ver el comentario de Mt 7,1.
Nuestra perfecci\u00f3n est\u00e1 en imitar al Padre. La manera de ser Dios es la {C}misericordia,{/} o sea, la capacidad de conmoverse ante la pobreza y la angustia de sus criaturas, para colmarlas de lo que s\u00f3lo \u00e9l puede comunicarles. A esta misericordia se opone la actitud del que se {C}hace juez de sus hermanos.{/}
{C}Se les echar\u00e1 en su delantal{/} (38). Jes\u00fas se refiere a la manera como Dios nos conduce ya desde ahora. Tal vez cueste m\u00e1s creer en sus atenciones con respecto a los problemas concretos que nos preocupan, que en las recompensas del cielo. Una cultura racionalista nos ha convencido muchas veces de que Dios deja que act\u00faen las leyes de la naturaleza y de los hombres, y que permanece como mero espectador. Pero el Reino de Dios es Dios que, incluso actualmente, tiene toda la libertad para cambiar todas las situaciones, aun cuando para ello tenga su propio calendario.

{N}6,{/}43:{C} No hay \u00e1rbol bueno...{/} Estas sentencias ya se comentaron en Mt 7,15, pero aqu\u00ed Lucas les da un sentido diferente, pues las refiere a la conciencia limpia. Es necesario purificar la mente y el esp\u00edritu para que as\u00ed este \u00e1rbol bueno pueda producir frutos buenos, o sea, palabras y obras de justicia y de bondad.

{N}7,{/}1: Este capit\u00e1n del ej\u00e9rcito extranjero hab\u00eda sabido ganarse el aprecio de los jud\u00edos. Lo grande no era que hubiera dado un aporte para la construcci\u00f3n de la Sinagoga, sino que los jud\u00edos lo hubieran aceptado de \u00e9l. Ese hombre ciertamente era bueno, pero conoc\u00eda demasiado bien los prejuicios de los jud\u00edos como para atreverse a presentarse personalmente a ese Jes\u00fas del que todos hablaban. Pues, \u00bfhasta qu\u00e9 punto Jes\u00fas compartia el nacionalismo celoso de sus compatriotas? \u00bfResponder\u00eda al llamado de un militar romano? Por eso le env\u00eda a unos jud\u00edos amigos suyos.
Luego se pone inquieto: \u00bfaceptar\u00e1 Jes\u00fas ir a la casa de un pagano y \u00abmancharse con impuros\u00bb? (Mc 7,14). Entonces el capit\u00e1n da otro paso: que Jes\u00fas no venga a su casa. Mientras otros exig\u00edan ser tocados por el Maestro porque tiene alg\u00fan poder de curandero, \u00e9ste, en cambio, ha comprendido que Jes\u00fas tiene el mismo poder de Dios y no es necesario que vaya hasta el enfermo; para Jes\u00fas no ser\u00e1 m\u00e1s dif\u00edcil dar una orden, aunque sea desde lejos, a la vida que se est\u00e1 acabando.

{N}7,{/}11: Nadie ha atribuido jam\u00e1s poder sobre la muerte a ning\u00fan hombre. S\u00f3lo Jes\u00fas puede vencer a la muerte, y \u00a1con qu\u00e9 sencillez lo hace! Jes\u00fas no conoc\u00eda a ese joven m\u00e1s que a trav\u00e9s de su madre, y por ella lo devolvi\u00f3 a la vida. Viuda y sin hijo: para la Biblia era el colmo de las desgracias (v\u00e9ase Ruth), y tal hab\u00eda de ser la suerte de Mar\u00eda.
La madre representa a la humanidad que lleva su condici\u00f3n dolorosa. \u00abSufrir\u00e1s por tus hijos\u00bb, as\u00ed se le dijo despu\u00e9s del primer pecado. La humanidad s\u00f3lo puede acompa\u00f1ar a sus muertos; entierra llorando a sus j\u00f3venes, pero lo hace, muchas veces, despu\u00e9s de haberles quitado las razones de vivir.

{N}7,{/}18: {C}LOS QUE DUDAN{/}
Jes\u00fas y Juan Bautista: La situaci\u00f3n ha tenido un vuelco. Juan era considerado un gran profeta, mientras que Jes\u00fas comenzaba su camino sin tener todav\u00eda el mismo impacto (3,18-20). Pero ahora, en cambio, Juan est\u00e1 en prisi\u00f3n y Jes\u00fas tiene una aur\u00e9ola de curandero. \u00bfTen\u00eda Juan sus dudas en la prisi\u00f3n? Nada es imposible, aunque les hubiera dicho a algunos que Jes\u00fas era su sucesor. Pero tal vez se debe interpretar la pregunta de Juan como una invitaci\u00f3n insistente: Si t\u00fa eres el que debe venir, \u00bfpor qu\u00e9 tantas demoras?
Los disc\u00edpulos de Juan presencian las curaciones; pero las curaciones no son todo y Jes\u00fas a\u00f1ade: {C}una Buena Nueva llega a los pobres.{/} Esta se\u00f1al estaba escrita ya en el libro de Isa\u00edas (61,1).
{C}Los ciegos ven, los cojos andan...{/} Los profetas ya anunciaban estas se\u00f1ales (Is 35,5) que eran realmente nuevas, pues en el pasado Dios se manifestaba habitualmente como poderoso salvador. Estas sanaciones significaban la liberaci\u00f3n que Jes\u00fas les tra\u00eda; no el castigo de los malos (que ocupaba un lugar destacado en la predicaci\u00f3n de Juan Bautista), sino y ante todo una reconciliaci\u00f3n apta para sanar a un mundo de pecadores, de violentos y de rencorosos.
{C}\u00a1Dichoso aqu\u00e9l para quien yo no soy un motivo de esc\u00e1ndalo!{/} (23). Y felices los que no dudan de la salvaci\u00f3n de Cristo despu\u00e9s de ver los frutos de la evangelizaci\u00f3n. Felices los que no dicen: este camino es demasiado lento. El Evangelio demuestra su fecundidad especialmente en su fuerza para levantar a las personas, devolviendo la esperanza a quienes han experimentado el pecado y la propia debilidad. Esto es lo que hab\u00eda que ver, y se ten\u00eda que haber comprendido que esto es lo importante.
No importa que el mundo siga aparentemente entregado a las fuerzas del mal. La presencia de personas liberadas obliga a los otros a que se definan por el bien o por el mal, y es eso lo que hace madurar al mundo.
Jes\u00fas responde as\u00ed a los disc\u00edpulos de Juan, preocupados por el triunfo de la causa de Dios. Tal vez la b\u00fasqueda de la justicia los hab\u00eda absorbido tanto que no pudieran reconocer, en la aparentemente muy discreta actuaci\u00f3n de Jes\u00fas, el paso de la misericordia de Dios.

{N}7,{/}24: {C}Los mensajeros se fueron...{/} La mayor\u00eda de los disc\u00edpulos de Juan se quedaron con su maestro y no reconocieron a Jes\u00fas. El no los culpa, sino que elogia a Juan y toma posici\u00f3n respecto a \u00e9l.
{C}Un profeta... y m\u00e1s que profeta {/}(26). Jes\u00fas toma abiertamente posici\u00f3n a favor de Juan. Era f\u00e1cil idealizar a a los profetas del pasado, mientras que Juan era objeto de muchas cr\u00edticas en los c\u00edrculos rab\u00ednicos.
{C}Entre los hijos de mujer no hay ninguno m\u00e1s grande que Juan{/}. El pueblo consideraba a Juan como el personaje m\u00e1s grande de su tiempo. Jes\u00fas est\u00e1 de acuerdo con ellos pero da a entender que su grandeza est\u00e1 en que lo introdujo a \u00e9l mismo  y al Reino de Dios.
{C}El m\u00e1s peque\u00f1o en el Reino de Dios es m\u00e1s que \u00e9l,{/} en el sentido que los disc\u00edpulos de Jes\u00fas entran en el Reino que Juan tan s\u00f3lo anunciaba. A pesar de su santidad, Juan no se benefici\u00f3 del conocimiento de Dios que resplandec\u00eda en Jes\u00fas. En realidad Jes\u00fas quiere poner de relieve la superioridad de su misi\u00f3n respecto a la de Juan y no la superioridad de sus disc\u00edpulos con relaci\u00f3n a Juan.
Juan dec\u00eda que cada uno deb\u00eda enderezar su vida. Jes\u00fas insiste en que todos nuestros esfuerzos no sirven hasta que no hayamos cre\u00eddo en el amor del Padre. Los disc\u00edpulos de Juan ayunaban; los disc\u00edpulos de Jes\u00fas sabr\u00e1n perdonar. Juan atra\u00eda al desierto a los que lograban desprenderse de sus comodidades; Jes\u00fas vive entre los hombres y sana sus llagas. Ped\u00edan el bautismo de Juan, dispuestos a deponer sus vicios; el bautismo de Jes\u00fas, en cambio, comunica el Esp\u00edritu de Dios.
{C}Son como ni\u00f1os, sentados...{/} (31). Todo lo hacen a destiempo: reprochan a Juan por su austeridad, y a Jes\u00fas por su falta de austeridad. No existe una manera "\u00fanica" de servir a Dios, ni un "\u00fanico" modelo de santidad, o un "\u00fanico" estilo de vida cristiana. Dios act\u00faa de mil maneras en la historia, estimulando en un momento determinado lo que m\u00e1s tarde o en un ambiente distinto rechazar\u00e1. El ascetismo terrible de los eremitas del desierto o de los antiguos monjes irlandeses fue una riqueza para la cristiandad; un cristianismo con aspecto m\u00e1s humano no ha impedido, sin embargo, a muchos creyentes de seguir a Jes\u00fas hasta la cruz.
Jes\u00fas ir\u00e1 m\u00e1s lejos que Juan, pero ten\u00eda necesidad de \u00e9l; el Evangelio es escuchado con gusto pero no es tomado en serio donde se ignora el arrepentimiento y el sacrificio. Tal vez la renovaci\u00f3n de la fe entre nosotros est\u00e9 aguardando a profetas y movimientos no oficialmente cristianos, que cuestionen una cultura y una sociedad que se han tornado est\u00e9riles.

{N}7,{/}36: El fariseo Sim\u00f3n ten\u00eda algunos principios religiosos claros y sencillos: el mundo se divide entre buenos y pecadores. Los buenos son los que cumplen la Ley y los pecadores son los que cometen faltas notorias. Dios ama a los buenos y no ama a los pecadores, sino que se aparta de ellos. Sim\u00f3n es bueno y se aparta de los pecadores. Jes\u00fas no se aparta de la pecadora, luego Jes\u00fas no se gu\u00eda por el Esp\u00edritu de Dios.
Sim\u00f3n era un Fariseo, y Fariseo quiere decir "separado". No lo condenemos: toda una corriente de la Biblia invitaba a los justos a separarse de los pecadores, y se pensaba que la "impureza" de unos contaminaba necesariamente a los dem\u00e1s. Jes\u00fas demuestra que esa necesidad de segregarse, as\u00ed como tambi\u00e9n el deseo de castigar a los pecadores, ignora tanto la sabidur\u00eda de Dios como la realidad del coraz\u00f3n humano.
Dios sabe que el hombre necesita tiempo para probar el bien y el mal, y tambi\u00e9n para madurar su orientaci\u00f3n definitiva. Nuestros errores no son la cosa m\u00e1s grave si, al final, logramos conocer mejor que somos malos y que s\u00f3lo Dios nos hace falta. Por eso a \u00e9l no le cuesta olvidar nuestros pecados y des\u00f3rdenes, si, a pesar de ellos o por medio de ellos, llegamos al amor verdadero.
Sim\u00f3n no hab\u00eda acogido a Jes\u00fas con las muestras de cordialidad usadas en ese tiempo. Luego se acostaron en los sof\u00e1s, en torno a la mesa, seg\u00fan la costumbre de la gente acomodada, pero Jes\u00fas se aburr\u00eda: \u00bfsobre qu\u00e9 pod\u00eda conversar con este hombre respetable que cre\u00eda conocer las cosas de Dios y que era incapaz de sentirlas? Y Jes\u00fas esperaba la llegada de la pecadora.
{C}Aquel a quien se le perdona poco {/}(47). Esta no es una afirmaci\u00f3n categ\u00f3rica v\u00e1lida para todos los casos. Ha habido muchos que amaron apasionadamente a Jes\u00fas y que no fueron grandes pecadores. Pero Jes\u00fas habla en forma ir\u00f3nica, dirigi\u00e9ndose a un hombre muy \u00abdecente\u00bb: Sim\u00f3n, t\u00fa piensas que debes poco (y en esto te equivocas), y por eso amas poco.
{C}Sus pecados le quedan perdonados{/}. Algunos ven aqu\u00ed una contradicci\u00f3n con el v. 42, pues en ese vers\u00edculo el gran amor es el fruto de un perd\u00f3n m\u00e1s amplio; en cambio en el v. 47 el mucho amor consigue este perd\u00f3n. Jes\u00fas no pretende definir cu\u00e1l de los dos, el amor o el perd\u00f3n, est\u00e1 primero, pues en realidad los dos van a la par. Jes\u00fas est\u00e1 oponiendo dos formas de relacionarse con Dios. La religi\u00f3n del fariseo es algo semejante a una contabilidad: Dios que lleva la cuenta de las faltas y de las obras buenas para luego premiar m\u00e1s al que m\u00e1s tiene en su haber. En cambio, para quien est\u00e1 en la verdad, solamente se fija en la calidad del amor y de la confianza, y habitualmente amamos en la medida en que tomamos conciencia de lo mucho que Dios nos ha perdonado.
{C}Tus pecados te quedan perdonados.{/} Tratemos de comprender el esc\u00e1ndalo que causaron tales palabras. En realidad, \u00bfa qui\u00e9n hab\u00eda amado la mujer sino a Jes\u00fas? \u00bfY qui\u00e9n puede perdonar los pecados, sino Dios? A la distancia no es dif\u00edcil tomar partido por Jes\u00fas en contra de Sim\u00f3n y de sus amigos, pero, en realidad, Jes\u00fas ten\u00eda en su contra todos los argumentos que esgrimen ordinariamente las personas religiosas.
Desde los comienzos muchos se han preguntado sobre cu\u00e1l ser\u00eda la relaci\u00f3n entre la \u00abpecadora\u00bb de este p\u00e1rrafo, la Mar\u00eda Magdalena del p\u00e1rrafo siguiente y la Mar\u00eda de Betania que derram\u00f3 perfume en los pies de Jes\u00fas durante un banquete en la casa de otro Sim\u00f3n (un gesto muy extra\u00f1o), y tambi\u00e9n para que la criticaran. \u00bfEran la misma persona, o dos o tres mujeres distintas? El Evangelio no permite tener claridad al respecto, tanto m\u00e1s que los evangelistas no dudaron en desplazar tal o cual palabra o conversaci\u00f3n de Jes\u00fas para ponerlas en un contexto que conviniera m\u00e1s a su relato.
Sea lo que fuere, lo cierto es que hay conexiones entre estos episodios diversos. El esc\u00e1ndalo de las personas religiosas no consisti\u00f3 en que Jes\u00fas dej\u00f3 que se le acercara una vez una pecadora, sino en que habitualmente lo rodearan mujeres que formaban parte del grupo de disc\u00edpulos. Y justamente una de ellas, Mar\u00eda de Magdala, no debi\u00f3 haber sido un modelo mientras tuvo a sus demonios (8,2).

{N}8,{/}1:{C} JESUS Y LA CULTURA DE SU TIEMPO{/}
V\u00e9ase el comentario de Mt 1,18 por lo que respecta a la situaci\u00f3n de las mujeres en tiempos de Jes\u00fas y en la sociedad jud\u00eda. Ning\u00fan maestro espiritual se hubiera atrevido a hablar con una mujer en p\u00fablico; las mujeres ni siquiera entraban en las sinagogas.
Algunas mujeres hab\u00edan interpretado la actitud y las palabras de Jes\u00fas como un llamado a la libertad y se integrar\u00edan al grupo de sus disc\u00edpulos \u00edntimos, sin hacer caso de comentarios mal\u00e9volos. Jes\u00fas tampoco iba a hacer el menor caso de los prejuicios universalmente admitidos; vemos en eso un testimonio excepcional de libertad evang\u00e9lica.
Jes\u00fas pertenec\u00eda a una raza y a una cultura; era un jud\u00edo de su \u00e9poca, y tanto sus palabras como sus actos se ajustaron a esa cultura; pero nunca adopt\u00f3 los aspectos inhumanos de su cultura; no acept\u00f3 los prejuicios de su \u00e9poca con respecto a las mujeres, los pecadores, los paganos, etc. Su Evangelio es una levadura que transforma, invita a discernir y cuestiona toda cultura que realmente respete al hombre.
{C}Mar\u00eda de Magdala{/} (pueblo a orillas del lago de Tiber\u00edades) estar\u00e1 al pie de la cruz junto con Mar\u00eda, esposa de Cleof\u00e1s, madre de Santiago y de Jos\u00e9. Estas dos, junto con {C}Juana,{/} son las que recibir\u00e1n el primer anuncio de la resurrecci\u00f3n (Lc 24,10).

{N}8,{/}9: Ver el comentario de Mt 13,1-23.
{C}Aprendan lo que significa esta comparaci\u00f3n.{/} Muchas veces Jes\u00fas usa par\u00e1bolas para explicar la situaci\u00f3n que sus paisanos est\u00e1n viviendo. Y la comparaci\u00f3n debe ayudarlos a tomar conciencia sobre hacia d\u00f3nde est\u00e1n caminando. Muchos se hab\u00edan entusiasmado al comienzo y despu\u00e9s de un tiempo se hab\u00edan alejado, as\u00ed que cab\u00eda preguntarse: si solamente unos pocos se hab\u00edan interesado, \u00bfc\u00f3mo hablar de una venida del Reino de Dios?
El Evangelio ha recordado la explicaci\u00f3n de Jes\u00fas referente a los diferentes terrenos en que cae la semilla. Pero quedaba mucho m\u00e1s por explicar. Y en primer lugar los oyentes debieron haberse extra\u00f1ado de esta comparaci\u00f3n del Reino de Dios con algo que se siembra. Pues a lo largo de la Historia Sagrada se hab\u00eda sembrado abundantemente y lo que esperaban los contempor\u00e1neos de Jes\u00fas era una{C} cosecha{/} (ver Ap 14,15).
Como los contempor\u00e1neos de Jes\u00fas, nosotros tambi\u00e9n queremos cosechar, o sea, gozar de los frutos del Reino de Dios, que son la paz social, la justicia y la felicidad. Y muchos se extra\u00f1an de que, veinte siglos despu\u00e9s de Cristo, los hombres sigan a\u00fan tan malos.
Pero aunque el Reino de Dios ya est\u00e9 en medio de nosotros, no por eso vamos a gozar de sus frutos. El Reino de Dios est\u00e1 donde Dios reina, y Dios est\u00e1 reinando ah\u00ed donde puede actuar como Padre y donde sus hijos reconocen los proyectos que tiene sobre ellos.
A partir de ese momento, las personas van madurando de mil maneras, y al mismo tiempo va madurando la conciencia social. Las personas toman conciencia de su dignidad y de su destino com\u00fan, a pesar de que les parezca m\u00e1s imposible cada d\u00eda conseguir sus metas.
{C}REINO DE DIOS O REINADO DE DIOS{/}
Jes\u00fas hablaba en arameo, idioma que tiene el mismo t\u00e9rmino para designar tres cosas distintas: {C}reino,{/} o sea, el lugar donde Dios act\u00faa en forma soberana; {C}reinado,{/} o sea, el hecho de que Dios act\u00fae en forma soberana;{C} realeza,{/} o sea, la dignidad de Dios soberano.
A menudo Jes\u00fas habla del reino propiamente dicho: \u00abno entrar\u00e1n en el Reino de Dios\u00bb. En otros lugares el sentido es discutible, como, por ejemplo, en el Padrenuestro. \u00bfDebemos decir: \u00abVenga tu Reino\u00bb, o: \u00abVenga tu reinado\u00bb?
En estas par\u00e1bolas, llamadas tradicionalmente {C}par\u00e1bolas del Reino,{/} los dos sentidos van juntos. La gran novedad que proclamaba Jes\u00fas era la llegada de tiempos totalmente diferentes a los vividos anteriormente por los jud\u00edos. Ciertamente Dios estuvo siempre presente en toda la historia humana, especialmente en la de Israel, pero ahora ven\u00eda de otra manera. Primero, porque Jes\u00fas estaba revelando a los hombres el verdadero rostro de Dios; segundo, porque Jes\u00fas resucitado empezar\u00eda a orientar soberanamente la historia humana, siendo {C}Se\u00f1or {/}de vivos y de muertos.

{N}8,{/}19: Ver el comentario de Mc 3,31.

{N}8,{/}26: Ver el comentario de Mc 5,1.

{N}8,{/}40: Ver el comentario de Mc 5,21.

{N}9,{/}12:Ver el comentario de Mc 6,34.
Esta multiplicaci\u00f3n del pan se narra en los cuatro evangelios, lo que solamente se da con muy pocos episodios en los Evangelios. Se narra adem\u00e1s otra multiplicaci\u00f3n del pan en Mt 15,32 y Mc 8,1.
Posiblemente tal abundancia se debe a que la multiplicaci\u00f3n del pan es uno de los milagros de Jes\u00fas que mejor demuestran su poder absoluto sobre las leyes de la naturaleza (ver comentario de Mc 8,1). Se debe tambi\u00e9n a que los evangelistas ve\u00edan en ella un anuncio de la eucarist\u00eda, como aparece en Jn 6.
Recordemos tambi\u00e9n que los jud\u00edos en tiempos de Jes\u00fas eran un pueblo pobre, demasiado numeroso para una tierra, que aunque era f\u00e9rtil, ten\u00eda muy poca extensi\u00f3n. Los dominadores romanos se llevaban buena parte de los recursos, y los pol\u00edticos, como Herodes, exig\u00edan impuestos pesados, en parte justificados por la necesidad de ocupar la mano de obra sobrante en obras grandiosas.
Much\u00edsima gente no ten\u00eda asegurado el pan de cada d\u00eda, como sucede hoy en muchos de nuestros pa\u00edses, y Jes\u00fas compart\u00eda esta condici\u00f3n junto con los que lo segu\u00edan. Jes\u00fas se siente responsable de todos esos hermanos que se hab\u00edan hecho sus invitados en ese lugar despoblado (como sucede en Lc 11,5), y realiza el gesto de la fe. En la vida diaria de aquel tiempo deb\u00edan ser numerosos (como lo son hoy) los que compart\u00edan sus \u00faltimos recursos con alguno m\u00e1s pobre, confiados en que Dios se lo devolver\u00eda. Jes\u00fas no pod\u00eda ser menos que ellos. El milagro que realiza en ese momento viene a confirmar en su fe a un sinn\u00famero de creyentes humildes, tal vez no muy adictos a la Iglesia, pero que a menudo arriesgan todo lo que les queda.
A Jes\u00fas no le importa que su milagro despierte en ellos un entusiasmo mal orientado que terminar\u00e1 en una ruptura (ver en Mc 6,45). No les hab\u00eda dado el alimento para atraerlos a la iglesia, sino para cumplir las promesas que su Padre hab\u00eda hecho a los pobres.

{N}9,{/}18: Esto ocurre cerca de Cesarea de Filipos, balneario famoso, situado al extremo norte de Palestina, al pie del monte Herm\u00f3n. Jes\u00fas, que ya no se sent\u00eda seguro en Galilea, se hab\u00eda alejado hacia las fronteras. Seg\u00fan su costumbre hab\u00eda enviado a los Doce delante de \u00e9l a los pueblos por donde iba a pasar, para preparar su llegada.
{C}\u00bfQui\u00e9n dice la gente que soy yo?{/} Y ustedes, \u00bfqu\u00e9 les contaban de m\u00ed cuando estaban entre ellos? \u00bfQui\u00e9n les {C}dec\u00edan que soy yo?{/} Pedro se adelanta, seguro de que no se equivoca al presentar a su Maestro como el Mes\u00edas, el Enviado de Dios.
Jes\u00fas no niega que lo sea, pero les proh\u00edbe que en adelante lo digan. Pues, seg\u00fan la gente, el Libertador deb\u00eda aplastar a sus enemigos. \u00bfPodr\u00edan los ap\u00f3stoles usar un t\u00e9rmino que ser\u00eda entendido al rev\u00e9s? Jes\u00fas, por su parte, sabe que corre hacia un fracaso.
Comparando este relato con Mc 8,27 y Mt 16,13, se llega a la conclusi\u00f3n de que Mateo junt\u00f3 en un solo relato dos sucesos diferentes en que Pedro se adelant\u00f3 a proclamar su fe. El primero es el que narra Lucas en este lugar. En el segundo, Pedro reconoci\u00f3 a Jes\u00fas como el Hijo de Dios y recibi\u00f3 las promesas que Mateo recuerda. Tal vez esto sucedi\u00f3 despu\u00e9s de la multiplicaci\u00f3n del pan (comparar con Juan 6,66-69), o tal vez despu\u00e9s de la resurrecci\u00f3n (comparar con Juan 21,15-17), que insiste, no en la fe, sino en el amor que Jes\u00fas reconoce en Pedro. Ver tambi\u00e9n G\u00e1l 2,7-8.

{N}9,{/}22: \u00bfPor qu\u00e9 Jes\u00fas hizo a sus ap\u00f3stoles las preguntas anteriores? El Evangelio lo dice claramente: porque hab\u00eda llegado para \u00e9l el momento de anunciarles su pasi\u00f3n. Jes\u00fas no hab\u00eda venido s\u00f3lo a ense\u00f1ar a los hombres, sino tambi\u00e9n a abrirles la puerta que lleva a la resurrecci\u00f3n. Puesto que sus ap\u00f3stoles ahora lo reconoc\u00edan como el Salvador prometido a Israel, deb\u00edan tambi\u00e9n saber que no hay salvaci\u00f3n si no se vence a la muerte (1 Cor 15,25). Y Jes\u00fas conseguir\u00e1 esta victoria cuando elija libremente el camino de la cruz:{C} El Hijo del hombre tiene que sufrir mucho y ser rechazado por las autoridades.{/}
Jes\u00fas a\u00f1ade inmediatamente despu\u00e9s que todos hemos de compartir su victoria sobre la muerte, y que esto depender\u00e1 de la orientaci\u00f3n que demos a nuestra vida. Debemos elegir entre servir o ser servido, sacrificarse por los dem\u00e1s o aprovecharnos de ellos, como dice cierta oraci\u00f3n bien conocida: que no me empe\u00f1e tanto en ser consolado como en consolar, en ser comprendido como en comprender, en ser amado como en amar.
El ni\u00f1o debe ser orientado a esa elecci\u00f3n desde los primeros a\u00f1os de la infancia. En la aut\u00e9ntica vida familiar, el ni\u00f1o no es el centro o el rey que tiene como esclavos a sus padres, sino que debe aprender a servir y a darse. Debe aceptar a sus hermanos y hermanas, compartir y a veces limitar su propio porvenir por el bien de ellos.
{C}Que cargue con su cruz de cada d\u00eda{/} (23). Aqu\u00ed viene la aceptaci\u00f3n de la cruz que el Se\u00f1or nos ha dado a cada uno y que no tuvimos que escoger, porque la encontramos en nuestro destino. No se trata de arrastrarla a la fuerza, sino de amarla, porque el Se\u00f1or la quiso para nosotros.
{C}El que quiera salvarse a s\u00ed mismo...{/} Jes\u00fas insiste sobre la orientaci\u00f3n general de nuestra vida. Est\u00e1 muy lejos de los que solamente se preocupan por evitar los \u00abpecados\u00bb, mientras siguen con sus propias ambiciones y su deseo de gozar al m\u00e1ximo la presente existencia. El solo hecho de buscar una vida sin riesgos nos pone fuera del camino de Dios.
{C}Si alguien se averg\u00fcenza de m\u00ed.{/} Adem\u00e1s de la cruz de cada d\u00eda, Dios nos pide que demos testimonio de nuestra fe, y para eso habr\u00e1 que correr riesgos, aunque s\u00f3lo sea soportar el ser objeto de burlas por parte de compa\u00f1eros y jefes. \u00bfY pueden los cristianos, en los per\u00edodos de violencia, quedarse callados o limitarse a reuniones "espirituales", no realizando ning\u00fan gesto concreto que sea una se\u00f1al de lo que piensan y viven?

{N}9,{/}28: Recordemos que Jes\u00fas recibi\u00f3 una comunicaci\u00f3n divina al empezar su ministerio (Lc 3,21). Ahora, en la transfiguraci\u00f3n, recibe otra comunicaci\u00f3n divina, pues est\u00e1 para empezar una nueva etapa: la pasi\u00f3n.
Jes\u00fas lleva ya dos a\u00f1os predicando, pero no se ve esperanza de que Israel supere la violencia que lo lleva a su ruina. Ya que ni siquiera los milagros logran convencer a sus compatriotas, a Jes\u00fas s\u00f3lo le queda enfrentarse con  las fuerzas del mal; su sacrificio ser\u00e1 m\u00e1s eficaz que sus palabras para encender el amor y el esp\u00edritu de sacrificio en todos los que en adelante continuar\u00e1n su obra salvadora.
{C}Tom\u00f3 consigo a Pedro, a Santiago y a Juan,{/} los cuales ocupaban un lugar privilegiado entre los Doce (Mc 1,29; 3,16; 5,37; 10,35; 13,3), dando a entender que los otros deb\u00edan reaccionar muy lentamente. Jes\u00fas, por m\u00e1s que fuese paciente y pedagogo, no pod\u00eda hacerlos crecer m\u00e1s r\u00e1pidamente, y no eran capaces de entrar con \u00e9l en la nube.
{C}Subi\u00f3 a un cerro a orar.{/} Muy posiblemente fue una noche de oraci\u00f3n, durante la cual se produjo el acontecimiento que Jes\u00fas esperaba.
Esta transfiguraci\u00f3n de Jes\u00fas tiene en primer lugar un sentido para \u00e9l mismo. Jes\u00fas no lo sab\u00eda todo de antemano, y no se le escatimaban ni las dudas ni las angustias. No parece que el Padre se haya mostrado con \u00e9l muy pr\u00f3digo en favores: m\u00e1s bien sirvi\u00f3 sin esperar recompensas celestiales. Ese d\u00eda, sin embargo, recibi\u00f3 la certeza de cu\u00e1l era el fin de su misi\u00f3n.
Para los Ap\u00f3stoles es un testimonio decisivo y que los ayudar\u00e1 a creer en la Resurrecci\u00f3n. (La carta llamada \u00abSegunda de Pedro\u00bb no se equivoca cuando insiste en ese testimonio de Dios, aun cuando lo haga de una manera sofisticada (2 Pe 1,17) pues se quiso hacer pasar por un escrito de Pedro en persona). En realidad, muchos hombres han sido considerados como profetas en la historia o como \u00abel\u00bb profeta, pero ninguno pretendi\u00f3 dar un testimonio de Dios en su favor, fuera de los \u00e9xitos que obtuvieron. Jes\u00fas, en cambio, se apoy\u00f3 en testimonios, comenzando por el de Juan Bautista, pues en toda la revelaci\u00f3n b\u00edblica la fe se apoya en testimonios. Aqu\u00ed quienes reconocen a Jes\u00fas son Mois\u00e9s, el fundador de Israel, y El\u00edas, el padre de los profetas.
Lucas nos dice que{C} Mois\u00e9s y El\u00edas conversaban con \u00e9l sobre su partida{/} (en griego, la palabra es \u00ab\u00e9xodo\u00bb). Jes\u00fas ser\u00e1 pues el nuevo Mois\u00e9s que har\u00e1 pasar al pueblo de Dios de este mundo de esclavitud a la Tierra Prometida.
{C}Este es mi Hijo.{/} V\u00e9ase el comentario de esta misma palabra en 3,22. Aqu\u00ed, sin embargo, aparece Jes\u00fas como el que esperaban Mois\u00e9s y El\u00edas, cuya venida prepararon, aun cuando por el momento tengan que confortarlo, pues lleva todav\u00eda consigo la debilidad de nuestra condici\u00f3n humana.

{N}9,{/}46: Ver el comentario de Mc 9,33.
Marcos record\u00f3 el gesto cari\u00f1oso de Jes\u00fas que {C}abraza a un ni\u00f1o.{/} Gesto muy extra\u00f1o para la gente de su tiempo, pues los ni\u00f1os no eran tomados en cuenta y los maestros de religi\u00f3n invitaban a castigarlos severamente. La imagen de la persona religiosa parec\u00eda ser la de un hombre serio, que no r\u00ede, pausado y que no se fija en seres con menor responsabilidad que \u00e9l, especialmente mujeres y ni\u00f1os. Posiblemente algo de una mentalidad as\u00ed incita, a veces, a criticar el bautismo y la primera comuni\u00f3n de los ni\u00f1os.
Jes\u00fas no contesta a la cuesti\u00f3n de los ap\u00f3stoles sobre {C}cu\u00e1l de ellos era \u00e9l m\u00e1s importante,{/} porque lo que cuenta no es llegar a ser el m\u00e1s importante, sino ser el que m\u00e1s se acerca a Cristo. Y a Cristo hay que recibirlo en la persona de los m\u00e1s peque\u00f1os.

{N}9,{/}51: Con este vers\u00edculo comienza la segunda parte del Evangelio de Lucas (v\u00e9ase la Introducci\u00f3n al Nuevo Testamento). Despu\u00e9s de recordar las actuaciones de Jes\u00fas en Galilea, Lucas intenta transmitir numerosas palabras que Jes\u00fas hab\u00eda pronunciado en diversas circunstancias; y para dar continuidad a su relato, imagina que Jes\u00fas fue dando esas respuestas mientras se desplazaba de Galilea a Jerusal\u00e9n, donde se desarrollar\u00e1 la tercera parte de su Evangelio.
El primer p\u00e1rrafo nos recuerda que Samaria estaba entre las provincias de Galilea y Judea, que su poblaci\u00f3n no era de jud\u00edos, sino de samaritanos, y que ambos pueblos se odiaban cordialmente. Cuando los jud\u00edos de Galilea iban en peregrinaci\u00f3n a Jerusal\u00e9n y ten\u00edan que atravesar Samaria, encontraban todas las puertas cerradas.
Jes\u00fas invita a los ap\u00f3stoles a ser menos impulsivos y m\u00e1s tolerantes; los samaritanos, que no quieren recibir a Cristo en esa oportunidad, no son m\u00e1s culpables que quienes cierran su puerta a un jud\u00edo, o a un samaritano, o a cualquier otra persona porque es de otro bando.
Pareciera que cada vez que Jes\u00fas se encuentra con samaritanos, nos ense\u00f1a una nueva manera de mirar a los que no comparten nuestra fe. Casi siempre las religiones han sido agresivas y muchas veces violentas, muy especialmente las que se presentan como una revelaci\u00f3n del Dios \u00fanico, y ese era el caso del Antiguo Testamento. Jes\u00fas no comparte ese fanatismo; nos ense\u00f1a a no confundir la causa de Dios con la nuestra ni con los intereses de nuestra comunidad religiosa; es un respeto absoluto por quienes Dios lleva por otro camino. \u00a1Qu\u00e9 contraste con esas leyendas del pasado evocadas por este relato en el v. 54! (v\u00e9ase 2 Re 1,9)

{N}9,{/}57: {C}RUPTURAS. - LIBERARSE{/}
Contrastando con la habitual comprensi\u00f3n de Jes\u00fas para con todo lo humano, aqu\u00ed lo vemos en actitud muy exigente con ese que lo quiere seguir; no puede perder el tiempo en la formaci\u00f3n de personas que no est\u00e1n dispuestas a sacrificarlo todo por el Evangelio.
El otro que lo quiere seguir (v.61), posiblemente esperaba en su interior que, en el momento de despedirse, la gente de su casa le suplicar\u00eda que no hiciera tal locura. As\u00ed se quedar\u00eda en buenas intenci\u00f3nes...: yo quisiera, pero...
El caso del segundo es diferente: {C}Deja que los muertos entierren a sus muertos {/}(60).{C} {/}Ante palabras abruptas como \u00e9stas que a veces encontramos en el Evangelio, hay que evitar dos tipos de actitudes. La primera consiste en tomar tales palabras como una regla general, un precepto que se dirige a todos, sin excepciones; la segunda, mucho m\u00e1s frecuente, consiste en decir: \u00abEso no se debe tomar al pie de la letra, es s\u00f3lo una manera oriental de expresarse\u00bb.
Pero para Jes\u00fas no se puede ser su disc\u00edpulo ni entrar en el Reino sin tener una experiencia de libertad.
{C}Deja que me vaya y pueda primero enterrar a mi padre.{/} Esto podr\u00eda significar tal vez que deb\u00eda enterrar a su padre difunto. Pero lo m\u00e1s probable es que quer\u00eda ocuparse de su padre, ya anciano, hasta el momento en que lo fuera a enterrar (Tob 6,15).
Es dif\u00edcil pensar que se pueda ser verdaderamente libres hasta que no se haya tenido la oportunidad de actuar de un modo distinto a lo que nuestro medio comprende y acepta. Pensemos en Francisco de Asis, que mendigaba en su propia ciudad despu\u00e9s de haber vivido como el hijo de un rico.
{C}T\u00fa tienes que ir a anunciar el Reino de Dios.{/} Si se te presenta un llamado de Jes\u00fas, esa es la voluntad de Dios con respecto a ti en ese momento preciso. D\u00e9jate de excusas; tus obligaciones son tales s\u00f3lo en un mundo de muertos.

{N}10,{/}1: Lucas recuerda aqu\u00ed una misi\u00f3n de los {C}Setenta y dos{/} (o de los Setenta), despu\u00e9s de la de los Doce (9.1). Los ap\u00f3stoles eran doce, conforme al n\u00famero de las tribus de Israel; la cifra de setenta alud\u00eda entonces a las naciones paganas. Esta misi\u00f3n, pues, prefigura la tarea que incumbe a la Iglesia hasta el fin del mundo: evangelizar a las naciones (Mt 28,19).
Cuando la Iglesia est\u00e1 presente en alg\u00fan lugar desde hace ya bastante tiempo, tenemos tendencia a creer que todo el mundo ha tenido la oportunidad de recibir el Evangelio y que ya no es necesaria una misi\u00f3n o que ya no es posible; Jes\u00fas nos invita a plantearnos la pregunta.
Cuando se visitan las casas, en primer lugar se debe {C}dar la paz,{/} o sea, llegar como amigo de parte de Cristo y de su Iglesia, con tiempo para escuchar a los que se visita y conocer sus inquietudes. S\u00f3lo as\u00ed se les podr\u00e1 dar una respuesta buena y se les podr\u00e1 decir: {C}el Reino ha llegado a ustedes,{/} o sea, aunque tengan mil problemas, crean que Dios se ha acercado hoy. Este es el momento para reconciliarse con los hermanos y vecinos, deponer las amarguras y confiar en que Dios va a solucionar, a su manera, lo que supera nuestras fuerzas.
{C}Sanen a los enfermos{/} (9). Ver lo que se dice m\u00e1s abajo.
Muchos de los que reciben alegremente a los que les anuncian la Palabra no se integrar\u00e1n en una comunidad cristiana. Pero no por eso se ha perdido el esfuerzo de los misioneros, pues tales personas recordar\u00e1n ese paso del Se\u00f1or y vivir\u00e1n con m\u00e1s fe su vida diaria. En todo caso, siempre habr\u00e1 algunos a quienes el Se\u00f1or tocar\u00e1 el coraz\u00f3n en esa ocasi\u00f3n y que llegar\u00e1n a ser miembros activos de su Iglesia.
{C}No se detengan a visitar a conocidos{/} (4). Los misioneros pierden pronto sus alas si se quedan conversando o piden hospitalidad a amigos que no han acogido el Reino. Que cuenten m\u00e1s bien con la Providencia del Padre, quien les abrir\u00e1 el coraz\u00f3n y la casa de los que escuchan la Buena Nueva. La misi\u00f3n sirve tanto para formar a los misioneros como para despertar a los que son visitados. Jes\u00fas form\u00f3 a sus disc\u00edpulos, no s\u00f3lo d\u00e1ndoles charlas, lo que es muy f\u00e1cil, sino envi\u00e1ndolos a hacer misi\u00f3n.
{C}SANAR A LOS ENFERMOS
Sanen a los enfermos,{/} dice Jes\u00fas. El no vino a dar la salud a todos los enfermos, sino a traernos la salvaci\u00f3n. Y somos salvados mediante el sufrimiento y la cruz. Los enviados de Jes\u00fas no pretenden sustituir a los m\u00e9dicos; no proclaman la fe como un medio para ser sanado, pues ser\u00eda rebajarla. Pero ofrecen la \u00absanaci\u00f3n\u00bb a los que todav\u00eda no han descubierto que {C}el Reino de Dios y su misericordia{/} han venido a nosotros.
Donde hay una comunidad cristiana, \u00e9sta debe atender y visitar a los enfermos como un signo de que es la familia de todos y se preocupa por todos. El amor demostrado por el que lo visita, alienta al enfermo, le produce alegr\u00eda y agradecimiento y, por eso mismo, lo dispone a una renovaci\u00f3n profunda y al perd\u00f3n de los pecados. Ver tambi\u00e9n Santiago 5,13.
En la primera carta a los Corintios 12,9, Pablo habla de los diversos dones que el Esp\u00edritu da a la comunidad cristiana, y distingue el don de hacer milagros y el de sanar a enfermos. Posiblemente este \u00faltimo don corresponde a una disposici\u00f3n natural que se ten\u00eda ya antes.

{N}10,{/}17: Jes\u00fas da gracias en nombre de los Setenta y dos, y de todos los misioneros que los seguir\u00e1n.
\u00bfQu\u00e9 son e{C}stas cosas{/} (21) que Dios ha revelado a los peque\u00f1itos, sino la fuerza misteriosa del Evangelio para transformar a los hombres y llevarlos a la verdad? Los ap\u00f3stoles se maravillan del poder que irradia del{C} Nombre de Jes\u00fas{/} (Mc 16,17). Y Jes\u00fas enfatiza la derrota de {C}Satan\u00e1s,{/} el Adversario, padre de la mentira, de las libertades falsas y de las cadenas de oro.
Los {C}sabios y entendidos{/} creen saber, pero no saben lo m\u00e1s importante. Pues el Dios del que hablan no es sino una sombra del Dios verdadero hasta que no lo reconozcan en la persona de Jes\u00fas. Y tampoco saben a d\u00f3nde va el mundo, porque no ven c\u00f3mo est\u00e1 actuando el poder de Dios en todos los lugares donde se proclama a Jes\u00fas.
Los {C}peque\u00f1os,{/} en cambio, han entrado en estas realidades. Ayer no m\u00e1s pensaban que eran una generaci\u00f3n sacrificada. Pues, de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n, los peque\u00f1os se sacrifican por sus hijos o son sacrificados por el poder, que les promete felicidad para los que vengan despu\u00e9s. Ellos no viv\u00edan para s\u00ed mismos, sino que deb\u00edan preparar el lugar para otros. Pero ahora, {C}los peque\u00f1itos,{/} o sea, los creyentes humildes, ya lo tienen todo si tienen a Jes\u00fas, porque {C}todo le ha sido entregado por el Padre.{/}
El peque\u00f1o vive su fe en cosas modestas, y sabe que nada de sus sacrificios se perder\u00e1. Porque Jes\u00fas nos da a conocer al Padre y, conoci\u00e9ndolo seg\u00fan la verdad, tambi\u00e9n compartimos con \u00e9l su dominio sobre los acontecimientos. Nuestros deseos y nuestras oraciones son poderosos porque hemos llegado a ese centro, desde el cual Dios dirige las fuerzas que salvan a la humanidad; nuestros nombres ya {C}est\u00e1n escritos en el cielo,{/} pues ya hemos entrado en la vida eterna.
Evangelizar no es hacer propaganda del Evangelio, sino demostrar la fuerza que tiene para sanar a los hombres de sus demonios. Y para eso no necesitamos caer en el activismo. Debemos reconocer que, en {C}estas cosas,{/} no podemos nada; debemos {C}dar gracias{/} al Padre que nos capacit\u00f3 para {C}ver, o\u00edr {/}y para transmitir su salvaci\u00f3n.
{C}\u00a1Felices los ojos...!{/} (23). D\u00e9jen de tener envidia a los grandes personajes, a los reyes y profetas de tiempos pasados. A ustedes les ha tocado la parte mejor, a ustedes los que viven hoy y que no son reyes ni profetas.

{N}10,{/}25: {C}EL PROJIMO{/}
\u00bf{C}Qui\u00e9n es mi pr\u00f3jimo?{/} (29).El maestro de la Ley esperaba que le asignaran los l\u00edmites exactos de su deber. \u00bfA qui\u00e9n ten\u00eda que atender? \u00bfA los de su familia?, \u00bfa los hermanos de raza?, \u00bfa otros, tal vez?
Es significativo que Jes\u00fas concluye su relato con otra pregunta diferente de la primera: {C}\u00bfCu\u00e1l de estos tres fue el pr\u00f3jimo?{/} Es como si dijera: no calcules para saber qui\u00e9n es tu pr\u00f3jimo, sino d\u00e9jate llevar por el llamado que sientes en ti y hazte pr\u00f3jimo, pr\u00f3ximo a tu hermano que te necesita. Mientras consideremos la Ley del amor como una obligaci\u00f3n, no ser\u00e1 ese el amor que Dios quiere.
El amor no consiste solamente en conmoverse ante la miseria del otro. N\u00f3tese c\u00f3mo el samaritano se detuvo a pesar de lo peligroso que era aquel lugar, pag\u00f3 y se comprometi\u00f3 a costear todo lo que fuera necesario. M\u00e1s que \u00abhacer una caridad\u00bb, se arriesg\u00f3 sin reserva ni c\u00e1lculo, y esto con un desconocido.
En alguna oportunidad, Mart\u00edn Luther King se\u00f1alaba que el amor no se conforma con aliviar al que sufre: \u00abPara empezar, nos toca ser el buen samaritano para aquellos que han ca\u00eddo en el camino. Esto, sin embargo, no es m\u00e1s que un comienzo. Pues alg\u00fan d\u00eda tendremos que reconocer a la fuerza que el camino a Jeric\u00f3 debe ser hecho de otra manera, para que hombres y mujeres ya no sigan siendo golpeados y despojados continuamente mientras van avanzando por los caminos de la vida.\u00bb
Una vez m\u00e1s Jes\u00fas nos hace ver que, muchas veces, los que aparecen ser funcionarios de la religi\u00f3n o los que se creen cumplidores de la Ley no saben amar. Fue nada menos que un {C}samaritano,{/} es decir, un extranjero que los jud\u00edos consideraban un hereje, quien se hizo cargo del hombre herido.

{N}10,{/}38: En la vida de hogar hay cantidad de cosas que parecen necesarias, como limpiar, preparar la comida, cuidar de los hijos, etc. Pero si con todo eso ya no queda tiempo para escuchar a los dem\u00e1s, \u00bfde qu\u00e9 vale esa vida? Hacemos quiz\u00e1s muchas cosas necesarias para el servicio de Dios y del pr\u00f3jimo, y sin embargo, {C}una sola es necesaria{/} para todos: escuchar a Cristo cuando se hace presente.
A Marta no le queda tiempo para estar con Jes\u00fas. Jes\u00fas da la paz, y no lo recibe quien no lo espera en la paz. Hay una manera de servir y de trabajar febrilmente, en el hogar o en la comunidad, que deja al hombre vac\u00edo, y sin embargo Jes\u00fas quiere que lo encontremos en nuestro quehacer diario.
Tambi\u00e9n nuestra oraci\u00f3n podr\u00eda ser una manera de estar agitado como Marta, cuando alguien se inquieta buscando sus rezos, cuando va multiplicando las palabras, exponiendo cien veces al Se\u00f1or sus inquietudes, cuando el responsable de la celebraci\u00f3n se pone nervioso, preocupado de que el canto o la homil\u00eda salgan perfectos...
Orar es tomarse el tiempo para escuchar, para meditar en silencio la palabra de Dios, es acallar nuestros deseos para no poner m\u00e1s atenci\u00f3n que en Dios, que est\u00e1 presente secretamente, y para unirnos a su voluntad. \u00a1Qu\u00e9 raro! En ciertas religiones no cristianas la gente aprende a poner su esp\u00edritu en paz y silencio, alcanzando una verdadera serenidad, mientras nosotros a veces entramos a la oraci\u00f3n con todas nuestras preocupaciones vanas, y despu\u00e9s nos vamos de nuevo con ellas.
{C}Mar\u00eda se sent\u00f3 a los pies del Se\u00f1or.{/} Es la actitud tradicional del disc\u00edpulo, sentado a los pies de su maestro. Mar\u00eda escucha junto con los disc\u00edpulos que la acompa\u00f1an. Jes\u00fas no daba a cada momento instrucci\u00f3n religiosa, pero siendo \u00e9l la Palabra de Dios, todo lo que dijera era portador de Dios. Mar\u00eda se sent\u00eda bien all\u00ed, y tambi\u00e9n sab\u00eda que su presencia no desagradaba a Jes\u00fas.
{C}Mar\u00eda ha elegido la mejor parte.{/} Ella no hizo m\u00e1s que seguir su instinto, pero Jes\u00fas ve m\u00e1s lejos. El no estar\u00e1 all\u00ed por mucho tiempo, y de todas maneras, su presencia entre nosotros es siempre breve. Mar\u00eda supo aprovechar esos breves momentos en que Jes\u00fas pod\u00eda ser de ella y ella para \u00e9l, escuch\u00e1ndolo.

{N}11,{/}1: Los ap\u00f3stoles sab\u00edan {C}orar{/} y lo hac\u00edan en com\u00fan, como lo hac\u00edan todos los jud\u00edos en las sinagogas y en los principales momentos del d\u00eda. Sin embargo han descubierto al lado de Jes\u00fas una manera nueva de vivir y convivir, y sienten la necesidad de hablar al Padre en otra forma. Para ense\u00f1arles a orar, Jes\u00fas esper\u00f3 a que ellos mismos se lo pidieran. Ver Mt 6,9.

{N}11,{/}5: Jes\u00fas nos invita a pedir con perseverancia, sin desanimarnos nunca, casi como cansando a Dios. Dios no nos dar\u00e1 siempre lo que le pedimos o en la forma en que se lo pedimos, pues no sabemos lo que nos conviene. Pero nos dar\u00e1 {C}esp\u00edritu santo,{/} es decir, una visi\u00f3n m\u00e1s clara de su voluntad y, al mismo tiempo, \u00e1nimo para cumplirla.
{C}Al que llame a la puerta se le abrir\u00e1{/} (10). Como comentario de esta frase, ponemos a continuaci\u00f3n una p\u00e1gina del Padre Molinie:
\u00abSi Dios no abre de inmediato, no es porque le guste hacernos esperar. Si debemos perseverar en la oraci\u00f3n, no es porque sea necesario un n\u00famero determinado de invocaciones, sino porque se requiere cierta calidad, cierto tono de oraci\u00f3n. Si fu\u00e9ramos capaces de presentarla de entrada, ser\u00eda inmediatamente escuchada.
La oraci\u00f3n es el gemido del Esp\u00edritu Santo en nosotros, como dice Pablo. Pero la repetici\u00f3n es necesaria para que ese gemido se abra camino en nuestro coraz\u00f3n de piedra, al igual que la gota persistente desgasta hasta las rocas m\u00e1s duras. Repitiendo con perseverancia el Padrenuestro o el Avemar\u00eda, podremos esperar que alg\u00fan d\u00eda lograremos rezarlo en un tono que se armonice perfectamente con el deseo de Dios, pues \u00e9l est\u00e1 esperando ese gemido, que es el \u00fanico que lo puede conmover, porque, en realidad, ha salido de su propio coraz\u00f3n.
Mientras no logremos dar esta nota, o m\u00e1s bien, no logremos extraerla de nosotros mismos, Dios no puede ser vencido. Y no porque Dios est\u00e9 a la defensiva, sino porque es pura ternura y fluidez, y mientras no exista algo semejante en nosotros, no circular\u00e1 la corriente entre \u00e9l y nosotros. El hombre se cansa de la oraci\u00f3n, pero si persevera y no se desanima, depondr\u00e1 poco a poco la soberbia hasta que, agotado y vencido, consiga mucho m\u00e1s de lo que hubiera podido desear.\u00bb
{C}LAS SUPLICAS. - LOS SANTOS{/}
Jes\u00fas nos invita a pedir con perseverancia; la petici\u00f3n perseverante deja de ser ego\u00edsta y se convierte en oraci\u00f3n, o sea, que nos eleva y nos acerca a Dios.
Pero \u00bfqu\u00e9 debemos pensar de las s\u00faplicas dirigidas a los santos? Hay que reconocer que, muy a menudo, el que pide a los santos toma el camino inverso de la oraci\u00f3n verdadera. No es que le interese descubrir la misericordia de Dios, sino conseguir tal o cual favor. Le importa poco a qui\u00e9n se dirige, con tal de que encuentre un distribuidor eficaz y autom\u00e1tico de beneficios. Entonces empieza la cacer\u00eda de santos, de santuarios y de devociones.
La Iglesia es una familia. As\u00ed como pedimos a nuestros amigos que recen por nosotros, de igual manera conviene que nos dirijamos a nuestros hermanos los santos. Nadie tiene por qu\u00e9 criticarnos si, a veces, demostramos tener confianza en su intercesi\u00f3n. Esta \u00abs\u00faplica\u00bb a los santos, sin embargo, no puede confundirse con la petici\u00f3n perseverante que nos hace entrar en el misterio de Dios. Mar\u00eda, Madre de Dios, es la \u00fanica criatura que pueda acompa\u00f1arnos en la oraci\u00f3n, porque Dios la hizo nuestra Madre, porque deposit\u00f3 en ella toda la misericordia que nos reservaba y porque la uni\u00f3 a s\u00ed mismo en forma tal que, mir\u00e1ndola a ella, siempre encontramos la presencia viva de Dios.

{N}11,{/}14: Ver el comentario de Mc 3,22 y Mt 12,23.
{C}Con el dedo de Dios{/} (20). Es la misma expresi\u00f3n usada en Exodo 8,15 para designar el poder de Dios que obra milagros.

{N}11,{/}23:{C} El que no est\u00e1 conmigo.{/} Esta sentencia parece contradecir lo que se dice en Lc 9,50: {C}quien no est\u00e1 contra ustedes, est\u00e1 con ustedes.{/} En realidad, en Lc 9,50, Jes\u00fas reconoce que su familia espiritual desborda en mucho al grupo visible de sus disc\u00edpulos. El que trabaja en la misma direcci\u00f3n, aunque no pertenezca a la Iglesia, debe ser considerado amigo.
En cambio, en 11,23, Jes\u00fas habla de los que no quieren definirse frente a su mensaje y pretenden quedarse neutros; esos no se unen a \u00e9l y luego lo criticar\u00e1n.

{N}11,{/}24: Los jud\u00edos cre\u00edan que los esp\u00edritus malos viv\u00edan preferentemente en el desierto o, m\u00e1s bien, que Dios los relegaba en esos lugares (Tob 8,3). La casa de que habla Jes\u00fas es el pueblo que lo rodea; ver el comentario de Mt 12,43.

{N}11,{/}27: {C}\u00a1Feliz la que te dio a luz!{/} Esta mujer siente envidia de la madre de Jes\u00fas porque est\u00e1 admirada por su manera de hablar, pero se equivoca al pensar que los que est\u00e1n cerca de Jes\u00fas pueden ufanarse de eso, y pierde el tiempo si s\u00f3lo admira la palabra en lugar de hacerla propia. Jes\u00fas pues la reenv\u00eda al Padre, cuya palabra nos da, y tambi\u00e9n a ella misma, a quien Dios invita a entrar en la familia de sus hijos.

{N}11,{/}29: Los habitantes de N\u00ednive, que eran pecadores, no recibieron ninguna otra se\u00f1al divina m\u00e1s que la venida de Jon\u00e1s que los invitaba a la penitencia. Los contempor\u00e1neos de Jes\u00fas se creen \u00ablos buenos\u00bb por ser el pueblo de Dios, y no se dan cuenta de que ha llegado la hora en que solamente pueden arrepentirse.
{C}Los hombres de N\u00ednive acusar\u00e1n{/} (32). Jes\u00fas retoma la imagen tradicional de un juicio colectivo donde cada uno se excusa demostrando que los dem\u00e1s se han comportado peor que \u00e9l. Pero retiene en esta imagen una profunda verdad: todo lo que Dios nos ha dado a cada uno tiene que producir fruto para toda la humanidad.

{N}11,{/}37: Ver el comentario de Mt 23.
La Biblia no exig\u00eda esas purificaciones, de las que tambi\u00e9n se habla en Marcos 7,3. Pero los maestros del tiempo de Jes\u00fas insist\u00edan cada vez m\u00e1s en la necesidad de las mismas. Jes\u00fas se rebela contra estas nuevas obligaciones religiosas: \u00bfPor qu\u00e9 no se fijan primeramente en la purificaci\u00f3n interior?
A continuaci\u00f3n se leen los reproches que Jes\u00fas hizo a los fariseos en varias oportunidades. Si Lucas, igual que Mateo, conserv\u00f3 estas palabras tan duras de Jes\u00fas, tal vez haya sido para recordarnos que el Evangelio va mucho m\u00e1s lejos de lo que ve\u00edan los fariseos, tan preocupados por el servicio de Dios. Hab\u00eda varios de ellos en la primera comunidad cristiana y eran influyentes (Hech 15,5). A lo mejor la actitud hostil adoptada por los Fariseos en los a\u00f1os siguientes contribuy\u00f3 tambi\u00e9n a rememorar esos reproches. Pero ciertamente hab\u00eda razones m\u00e1s profundas para criticar tan fuertemente un grupo bien considerado de gente \u00abconvertida y comprometida\u00bb.
En realidad, cualquier comunidad religiosa acaba traicionando sus principios; la nueva alianza prometida por los profetas y sellada con el don del Esp\u00edritu es grabada en los corazones y queda un asunto personal. Es algo gratuito para quien lo recibe, y no puede transmitirla a sus herederos, o al grupo al que pertenece, sino en forma muy limitada y siempre provisoria.
Te\u00f3ricamente es una gracia tener un buen conocimiento de la doctrina o cumplir un ministerio o haber integrado un grupo de m\u00e1s seriedad en la pr\u00e1ctica cristiana. Pero en la pr\u00e1ctica todo eso nos hace m\u00e1s dif\u00edcil conservar la verdadera humildad y, muchas veces, nos impide ir a ocupar el \u00faltimo lugar, que deber\u00eda ser el nuestro. Entonces solamente la visita de Dios puede salvarnos. Al hacerse presente, \u00e9l y s\u00f3lo \u00e9l nos despoja de todos los m\u00e9ritos que cre\u00edamos tener y no nos deja m\u00e1s que la visi\u00f3n de nuestro pecado. Esto fue lo que le pas\u00f3 al fariseo Pablo (o Saulo) cuando encontr\u00f3 a Jes\u00fas (He 9; Fil 3,4-11).

{N}11,{/}49: {C}Yo les voy a enviar profetas...{/} Los que pusieron por escrito antes que Lucas esta palabra de Jes\u00fas (que leemos tambi\u00e9n en Mt 23,34), la introdujeron con esta f\u00f3rmula: {C}La Sabidur\u00eda de Dios dice,{/} que era una manera de designar a Jes\u00fas. Lucas, al ubicar estas l\u00edneas dentro del discurso de Jes\u00fas, se olvid\u00f3 de suprimirla, lo que habr\u00eda dado m\u00e1s claridad.
Ver tambi\u00e9n el comentario de Mt 23,34. Jes\u00fas afirma que los fariseos y los maestros de la ley van a ser los principales responsables de la persecuci\u00f3n contra los primeros cristianos (contra esos {C}ap\u00f3stoles{/} y {C}profetas{/} que \u00e9l va a enviar). Tambi\u00e9n afirma que el castigo de dicha persecuci\u00f3n recaer\u00e1 sobre la presente generaci\u00f3n y as\u00ed anuncia la destrucci\u00f3n de la naci\u00f3n jud\u00eda en el a\u00f1o 70.
La advertencia de Jes\u00fas tiene tambi\u00e9n valor para las instituciones cristianas y para todos los que de una u otra manera gu\u00edan a la comunidad. Nosotros mismos tal vez hemos construido una Iglesia de \u00e9lite, que inconscientemente menosprecia a los pobres y desamparados. Y as\u00ed muy pronto se llega a la par\u00e1lisis o a eliminar a los profetas.
{C}No entraron, y cerraron el paso a los que estaban entrando{/} (52). \u00bfNo ser\u00e1 uno de los motivos por el que tanta gente sencilla se fue a otras iglesias?

{N}12,{/}1: {C}Nada hay tan oculto que no haya de ser descubierto.{/} Esta sentencia puede interpretarse de varias maneras. En estos p\u00e1rrafos Jes\u00fas se refiere al testimonio valiente de la fe. Debemos decir la verdad, sin preocuparnos por lo que pensar\u00e1n de nosotros. Aqu\u00ed la {C}hipocres\u00eda{/} se refiere a los que siempre adoptan una actitud diplom\u00e1tica y se preocupan antes que nada por no perder ninguna amistad.
{C}Para el que critique al Hijo del Hombre {/}(10). Ver el comentario de Mc 3,29.

{N}12,{/}13:{C} LA CODICIA. - LA PRODUCCION
\u00bfQui\u00e9n me ha nombrado juez o repatidor entre ustedes?{/} Jes\u00fas no resuelve pleitos judiciales como hac\u00edan los maestros de la Ley, por el hecho de que la Ley decid\u00eda tanto sobre asuntos civiles como sobre cuestiones religiosas. Eso le permiti\u00f3 reservar su autoridad para lo esencial: desenmascarar la codicia que nos domina es m\u00e1s importante que examinar los derechos de cada uno.
{C}Eviten con gran cuidado toda clase de codicia{/} (15). No se trata de que vivamos resignados en la mediocridad o la miseria, de que estemos conformes con dormir diez personas en la misma pieza o marginados de la educaci\u00f3n. Pues sabemos que todo esto impide el desarrollo de las personas conscientes de su dignidad y de su vocaci\u00f3n divina. Toda la Biblia aspira a formar una comunidad humana aut\u00e9ntica, que no puede existir mientras unos pocos sean due\u00f1os de la riqueza, de la cultura y las responsabilidades.
Pero una cosa es buscar la justicia porque sin ella no hay paz ni comuni\u00f3n, y otra es fijarse en lo que tienen otros para compartir su codicia. Hoy pretendemos exigir la justicia, pero ma\u00f1ana solamente nos preocuparemos por tener m\u00e1s. Esta codicia nunca nos permitir\u00e1 descansar y, desde ya, nos cierra la puerta del Reino.
{C}No son sus posesiones las que le dan vida.{/} Que tu preocupaci\u00f3n por obtener lo que te falta no te haga descuidar lo que hoy te dar\u00eda vida. Aqu\u00ed deber\u00edamos dejar la palabra a todos esos hermanos nuestros que, sumidos en la pobreza o la marginaci\u00f3n, siguen siendo personas que viven, en el sentido m\u00e1s fuerte de la palabra; \u00bfdebemos tener compasi\u00f3n de ellos, o bien hemos de contarlos entre los pocos que ya gozan del Reino de Dios?
Uno de los mayores obst\u00e1culos que se presentan en el esfuerzo por liberar a los pueblos es su propia codicia. El d\u00eda que acepten participar en los grandes boicots y no se dejen dividir por las promesas en beneficio de tal o cual categor\u00eda, ser\u00e1n m\u00e1s fuertes que cualquier trust o mafia, y encontrar\u00e1n la vida como pueblos.
{C}\u00bfQu\u00e9 voy a hacer?{/} El rico de la par\u00e1bola proyectaba construir graneros m\u00e1s amplios para su solo beneficio, y Jes\u00fas lo condena. Tambi\u00e9n nosotros debemos preguntarnos sobre lo que deber\u00edamos cambiar en nuestro comportamiento para que la econom\u00eda permita una distribuci\u00f3n mejor de las riquezas.
El que {C}trabaja para Dios{/} sabe encontrar su felicidad en el momento. Procura crear donde vive un tejido de relaciones sociales, mediante las cuales cada uno da a los dem\u00e1s y recibe de ellos, en vez de ambicionar y conquistar las cosas en forma ego\u00edsta.

{N}12,{/}32: {C}LA IGLESIA POBRE{/}
{C}No temas, peque\u00f1o reba\u00f1o.{/} En ning\u00fan lugar del Evangelio Jes\u00fas nos deja creer que, con el tiempo, la mayor\u00eda de la humanidad se convertir\u00e1. Sabemos que el mundo no cristiano es mucho m\u00e1s numeroso que el mundo \u00abcristiano\u00bb y que crece m\u00e1s r\u00e1pidamente. Mientras en el mundo \u00abcristiano\u00bb muchas personas dejan la pr\u00e1ctica religiosa, comprendemos mejor que la Iglesia es a la vez una se\u00f1al y un peque\u00f1o reba\u00f1o.
Jes\u00fas nos pide a cada uno de nosotros el desprendimiento. Tambi\u00e9n se lo pide al reba\u00f1o como tal. Lo importante para la Iglesia no es construir instituciones poderosas ni conquistar puestos de mando en la sociedad \u00abpara mayor gloria de Dios\u00bb. Una Iglesia que aguarda el regreso del Maestro se preocupa sobre todo de estar lista para hacer sus maletas, est\u00e9 donde est\u00e9, cuando el Se\u00f1or le se\u00f1ale nuevos caminos, pidi\u00e9ndole que vuelva a ser misionera.
{C}Al Padre de ustedes le agrad\u00f3 darles el Reino.{/} Comparar con Lc 10,23 y Mt 16,16. Si queremos amar de verdad al Padre, debemos dar testimonio de que \u00e9l nos ha elegido para ser en el mundo el{C} peque\u00f1o reba\u00f1o{/} que va a lo esencial.
{C}Vendan lo que tienen.{/} \u00bfEst\u00e1 convencido el pueblo de que la Iglesia act\u00faa de esa manera? Los cristianos se alegran cuando su obispo o su pastor condena la injusticia y recuerda los derechos de los obreros y de los marginados; pero no basta con predicar a los dem\u00e1s. Dios exige a todos justicia, y a su Iglesia pobreza. Nuestro llamado a la justicia no ser\u00e1 escuchado mientras la Iglesia misma no acepte todo el Evangelio.

{N}12,{/}35: Jes\u00fas desarrolla la comparaci\u00f3n del servidor que espera la vuelta de su patr\u00f3n. Ese servidor se contrapone al rico de la par\u00e1bola anterior, \u00fanicamente preocupado por una vida larga y c\u00f3moda. El \u00abacumula para Dios\u00bb.
{C}Felices los sirvientes a los que el patr\u00f3n encuentre velando{/} (37). Velando, o sea, preocupados por lo que ser\u00e1 el mundo del ma\u00f1ana. {C}Velando:{/} esto significa tambi\u00e9n quedar despierto y l\u00facido en todo lo que toca a la verdad; no aceptamos llamar al bien mal y al mal bien; no nos damos la absoluci\u00f3n por consentir el mal y acobardarnos frente a la injusticia.
{C}El Hijo del Hombre llegar\u00e1 a la hora que menos esperan{/} (40). No pensemos solamente en el d\u00eda de la muerte, ni tengamos miedo al juicio de Dios, si vivimos en su gracia. Jes\u00fas nos habla del patr\u00f3n que vuelve de las bodas, tan alegre que invierte todo el orden establecido para ponerse a servir a sus servidores. Tal vez llevamos a\u00f1os sirviendo a Dios. \u00bfC\u00f3mo no llegar\u00edamos a esta otra etapa de la vida espiritual en que parece que Dios solamente se preocupa por regalarnos y festejarnos?
{C}Pedro pregunt\u00f3 {/}(41). Este nuevo p\u00e1rrafo se dirige a los responsables de la Iglesia.
{C}Mi patr\u00f3n llegar\u00e1 tarde{/} (45). Los responsables pueden traicionar su misi\u00f3n. M\u00e1s a menudo cometen el error de no ver m\u00e1s que el buen funcionamiento de las instituciones, y olvidan la o las venidas de Cristo.
Dios viene en cada momento a trav\u00e9s de los acontecimientos que echan a perder nuestros planes. Por tanto la Iglesia no debe contar demasiado con la planificaci\u00f3n de su actividad; \u00bfsabe alguien lo que Dios nos reserva para ma\u00f1ana? M\u00e1s bien debe cuidar la oraci\u00f3n y la disponibilidad para que el Se\u00f1or le conceda estar en la mejor posici\u00f3n cuando \u00e9l sacuda nuestro peque\u00f1o universo.
Est\u00e9n despiertos para admirar, alegrarse, descubrir la presencia de Dios y sus favores que iluminan nuestra vida.

{N}12,{/}49: {C}He venido a traer fuego.{/} \u00bfSer\u00e1 necesario pensar que el {C}fuego{/} se refiere a algo preciso, como ser\u00eda el amor, el Evangelio o el don del Esp\u00edritu Santo? Mejor nos quedamos con la figura del fuego que purifica, que quema todo lo viejo, que da calor y fomenta la vida. Fuego del juicio de Dios, destructor de todo que no puede someterse a su acci\u00f3n reformadora.
Jes\u00fas viene para rehacer el mundo y sacar de sus escombros las joyas que quedar\u00e1n para la eternidad. Los que siguen a Jes\u00fas deben participar en esa obra de salvaci\u00f3n de una historia que se ha hecho en base a trabajos, violencia, sufrimientos y grandes sue\u00f1os, locos o sabios.
{C}He de recibir un bautismo{/} (50). Jes\u00fas es a la vez el jefe y el primero de los que van a enfrentarse con la muerte como el medio para alcanzar la resurrecci\u00f3n. Este paso, tan {C}angustioso{/} para Jes\u00fas como para nosotros, es el bautismo de fuego (ver Lc 3,16), que nos introduce a la vida gloriosa y definitiva. Este es el verdadero bautismo, del que los dem\u00e1s, ya sean de agua o del Espiritu, no son sino la preparaci\u00f3n (Rom 6,3-5).
{C}He venido a traer la divisi\u00f3n.{/} Siguen las palabras de Jes\u00fas, tan desconcertantes para los que buscan junto a \u00e9l la tranquilidad. Jes\u00fas divide a las naciones (ver comentario de Jn 10,1-4), a las familias y a los grupos sociales. Muchas veces se quiso hacer de la religi\u00f3n el cimiento de la unidad nacional o de la paz familiar. Es verdad que la fe es factor de paz y comprensi\u00f3n, pero tambi\u00e9n aparta al que vive en la verdad de aquellos, hermanos o amigos suyos, que no pueden compartir todo lo que ahora es m\u00e1s importante para \u00e9l. Las heridas y el esc\u00e1ndalo tan dolorosos de esta separaci\u00f3n son la verdadera causa de muchas persecuciones.
Es que el Evangelio no encamina este mundo hacia un para\u00edso terrenal, sino que lo hace madurar. La muerte de Jes\u00fas pone en plena luz lo que estaba escondido en los corazones (Lc 2,35); asimismo pone de manifiesto la mentira y la violencia que mueven a nuestras sociedades, tal como pas\u00f3 en torno a \u00e9l en la sociedad jud\u00eda de su tiempo.

{N}12,{/}54: {C}Cuando ustedes ven una nube.{/} Los signos que se manifiestan en torno a Jes\u00fas son suficientes para que todos puedan entender que \u00e9sta es la hora anunciada por los profetas, en que los hombres deben convertirse e Israel reconocer a su Salvador; ma\u00f1ana ser\u00e1 ya tarde (v. 57-59).
{C}Mientras vas donde las autoridades con tu adversario {/}(58). Mateo aplica esta comparaci\u00f3n a la reconciliaci\u00f3n fraterna (5,23). Aqu\u00ed, en cambio, Lucas la refiere a nuestra conversi\u00f3n. Estamos en marcha hacia el juicio de Dios, y eso es como ir ante las autoridades; por lo tanto, no perdamos esta oportunidad de salvarnos creyendo en el mensaje de Cristo.

{N}13,{/}1:{C} Le contaron a Jes\u00fas{/}: Se trataba de un mot\u00edn de los galileos en el patio del Templo y la intervenci\u00f3n inmediata de la guardia romana apostada en la fortaleza vecina. Violaron el campo sagrado, estrictamente reservado a los jud\u00edos, y derramaron sangre en el lugar santo.
Los que cuentan el asunto esperan de Jes\u00fas una respuesta de solidaridad nacional y religiosa frente a esta matanza de sus compatriotas y la ofensa hecha a Dios. Pero Jes\u00fas no se detiene en tales consideraciones. Seg\u00fan su costumbre, deja que los hombres se entusiasmen por causas m\u00e1s humanas que divinas, y les llama la atenci\u00f3n sobre lo esencial; esos patriotas galileos eran hombres violentos, igual que los romanos que los mataron. Y, en ese momento, Dios llama a todos a una conversi\u00f3n, de la que depende su misma supervivencia. Pues la situaci\u00f3n de violencia es tal bajo la dominaci\u00f3n romana, que no existe ninguna salida fuera de la fe, la cual hace posible el perd\u00f3n.
{C}LOS CASTIGOS DE DIOS{/}
En este pasaje Jes\u00fas pone en tela de juicio la idea que tenemos de los castigos de Dios. No se puede creer en Dios sin creer en la justicia, y entre los Griegos, que ten\u00edan dioses caprichosos y poco honrados, la justicia era una fuerza divina superior a los dioses. Pero siempre uno se cree el centro del mundo y se cree mejor. Si la desgracia cae sobre alguno, otros piensan que eso es justo, pero cuando nos toca a nosotros, nos preguntamos: "\u00bfQu\u00e9 le he hecho a Dios para que me suceda esto?"
El Evangelio tomar\u00e1 en cuenta varios aspectos de la pregunta. En primer lugar, tratemos de superar el esp\u00edritu de clan o de partido (v\u00e9ase 6,32); el mal hecho por nuestros enemigos no es peor que el que hacemos nosotros. En segundo lugar, la justicia de Dios sobrepasa en mucho a la nuestra, y s\u00f3lo se realiza verdaderamente en el otro mundo (el caso de L\u00e1zaro 16,19).
Las desgracias que en esta vida nos parecen \u00abcastigos de Dios\u00bb no son, en realidad, m\u00e1s que se\u00f1ales, medidas pedag\u00f3gicas de que se sirve el Se\u00f1or para que seamos conscientes del pecado, pues \u00e9l saca el bien del mal. Y muchas veces Dios convierte a un pecador otorg\u00e1ndole una gracia inesperada (v\u00e9ase el caso de Zaqueo: 19,1).
Entonces, \u00bfpor qu\u00e9 se habla tanto de los castigos de Dios en el Antiguo Testamento? Precisamente porque el pueblo de Dios no ten\u00eda idea todav\u00eda del m\u00e1s all\u00e1 y era necesario mostrarles castigos de Dios en la presente vida para que creyeran en su justicia. De hecho, Dios sigue dando signos semejantes, tanto para las personas como para las colectividades, y es bueno que los sepamos reconocer, aun sabiendo que esta no es la \u00faltima palabra de la justicia divina.

{N}13,{/}10: La palabra {C}desatar{/} se usaba entre los jud\u00edos para expresar que a alguno se le perdonaba su pecado o su pena; pero tambi\u00e9n significaba soltar a un animal del yugo. Jes\u00fas es el que desata a la persona humana, y nos invita a seguir su ejemplo.
No debe extra\u00f1arnos {C}el enojo del jefe de la sinagoga{/}. Si nunca prest\u00f3 atenci\u00f3n a su hermana enferma, debi\u00f3 sentirse m\u00e1s desprestigiado que feliz por el gesto de Jes\u00fas. \u00bfNo pasar\u00eda lo mismo con nosotros?

{N}13,{/}18: Ver el comentario de Mt 13,31.
En el momento en que se acaba su ministerio en Galilea, Jes\u00fas nos invita al optimismo: aunque los resultados se noten poco, algo se ha sembrado y el Reino de Dios est\u00e1 creciendo.

{N}13,{/}22: Ver el comentario de Mt 7,13.
{C}\u00bfEs verdad que son pocos los que se salvar\u00e1n?{/} Para Jes\u00fas \u00e9sta es una pregunta in\u00fatil. M\u00e1s bien hay que preguntarse si Israel ha escuchado el llamado de Dios y si est\u00e1 tomando el camino estrecho que lo salvar\u00eda.
{C}Vendr\u00e1 gente del oriente y del poniente{/} (29). De todos los pa\u00edses se convertir\u00e1n y entrar\u00e1n en la Iglesia, mientras que el pueblo jud\u00edo, en su mayor\u00eda, se quedar\u00e1 fuera.

{N}13,{/}34: Ver el comentario de Mt 23,37 que lleva el mismo texto. Fij\u00e9monos sin embargo en una peque\u00f1a diferencia: {C}hasta que llegue el tiempo en que ustedes digan ({/}35). Para Lucas, disc\u00edpulo de Pablo, era una certeza que llegar\u00e1 el d\u00eda en que Israel reconocer\u00e1 a Cristo (v\u00e9ase Rom 11,25-32). Pues Jes\u00fas vino para salvar a Israel, es decir, para darle un sentido a su historia, e Israel ser\u00e1 salvado. Y entonces ser\u00e1 el fin de todas las dem\u00e1s historias.

{N}14,{/}7: Aqu\u00ed Jes\u00fas desarrolla un proverbio de la Biblia que nos invita a ser modestos en las reuniones sociales (Pro 25,6-7). Esta es la actitud que conviene a los hijos e hijas de Dios. En cualquier sector de la actividad humana, dejemos que otros busquen el primer lugar, atropellando a los dem\u00e1s; Dios sabe ascender a los humildes y colocarlos donde mejor le convenga.
Adem\u00e1s, cuando lleguemos arriba, habr\u00e1 cambios en los primeros puestos, y no es seguro que pasemos antes que tal o cual de nuestros compa\u00f1eros que no iban a Misa o a los que sol\u00edamos criticar. El que fue Papa, o \u00abcat\u00f3lico\u00bb eminente, podr\u00e1 ser menos que la viejita que vend\u00eda el peri\u00f3dico.

{N}14,{/}12: Cada uno busca la compa\u00f1\u00eda de los que est\u00e1n m\u00e1s arriba, pues se considera que se saca mayor provecho al relacionarse con el superior que con el inferior. Incluso se considera principio de buena educaci\u00f3n ense\u00f1ar a los ni\u00f1os a que se aparten de sus compa\u00f1eros que no tienen \u00abbuenos modales\u00bb o, para decir la verdad, que no los ayudar\u00e1n a ubicarse mejor en la sociedad.
La advertencia de Jes\u00fas apunta a una de las principales causas de la injusticia. La culpa la compartimos todos nosotros que decidimos con qui\u00e9nes nos conviene m\u00e1s convivir; de ah\u00ed que cada cual se cuelga del que est\u00e1 en el pelda\u00f1o superior, dejando siempre aislados y desamparados a los m\u00e1s d\u00e9biles.
Ser\u00eda un espect\u00e1culo extra\u00f1o ver a los funcionarios prestar m\u00e1s atenci\u00f3n a los mal vestidos, o ver que los barrios pobres reciban alumbrado y agua antes que el sector residencial, o que los m\u00e9dicos fueran a ejercer al campo.

{N}14,{/}15:{C} LAS DISCULPAS{/}
En varios lugares del Antiguo Testamento se hablaba del {C}banquete{/} que Dios ofrecer\u00eda a la gente buena cuando viniera a establecer su Reino. Jes\u00fas, a su vez, desarroll\u00f3 este tema, porque el banquete representa la \u00abcomuni\u00f3n de los santos\u00bb (la comuni\u00f3n de los que viven del Reino). La presente par\u00e1bola se parece mucho a la que nos cuenta Mateo (Mt 22,1).
{C}Feliz el que tome parte en el banquete del Reino de Dios,{/} dice el interlocutor de Jes\u00fas. Tal vez no sospecha que para participar en la fiesta eterna es necesario responder hoy al llamado de Dios que nos invita a construir un mundo m\u00e1s fraterno. No comer\u00e1 con los dem\u00e1s, en el Reino de Dios, el que se desliga hoy de sus hermanos.
Se nos dicen los motivos por los que los invitados no responden al llamado del Se\u00f1or cuando los llama a entrar en un mundo solidario junto con \u00e9l. {C}Compr\u00e9 campos..., acabo de casarme...{/} Todas esas razones son buenas, por supuesto, pero de este modo los intereses econ\u00f3micos de la familia paralizan nuestros compromisos comunitarios y nos dejan a la puerta del banquete. Si no somos muy exigentes con nosotros mismos, nos dejaremos tomar por las pautas del juego social y dejaremos de buscar \u00abel Reino y la Justicia de Dios\u00bb.
{C}Trae para ac\u00e1 a los pobres..., obl\u00edgalos a entrar{/} a mi Iglesia, obl\u00edgalos tambi\u00e9n a ocupar en la sociedad el lugar que les corresponde. Pues para mantener en el mundo las aspiraciones por la paz y la justicia, para despertar la conciencia de esos \u00abbuenos\u00bb que son demasiado c\u00f3modos, Dios cuenta con los pobres y los marginados.

{N}14,{/}25: Jes\u00fas piensa en los que, despu\u00e9s de entusiasmarse por \u00e9l y dejar sus ambiciones para dedicarse a la obra del Evangelio, se volver\u00edan atr\u00e1s, buscando una vida m\u00e1s \u00abnormal\u00bb y m\u00e1s segura, seg\u00fan las normas del hombre com\u00fan. Jes\u00fas necesita disc\u00edpulos que se comprometan de una vez.
{C}El que no se desprende.{/} El texto dice \u00abel que no odia\u00bb, pero este verbo tiene un uso mucho m\u00e1s amplio que nuestro \u00abodiar\u00bb, y muchas veces designa a la persona que uno pospone, o la cosa que se dej\u00f3 por otra m\u00e1s querida (ver Lc 16,13).
{C}De su padre y madre...{/}Esto est\u00e1 tambi\u00e9n en Mt 10,37. Lucas a\u00f1ade: {C}de su mujer.{/} A algunos Jes\u00fas les pide que se alejen de los suyos y de los problemas familiares. A todos les muestra que nunca ser\u00e1n libres para responder a los llamados de Dios, si se niegan a considerar en forma totalmente nueva los lazos familiares, el uso de su tiempo y las horas que sacrifican a la convivencia con los de su ambiente.
\u00bfPor qu\u00e9 esta comparaci\u00f3n con {C}el rey que va a la guerra? {/}(31). Porque el que se libera para la labor del Evangelio es, en realidad, un rey al que Dios tratar\u00e1 en forma regia (ver Mc 10,30). Pero tambi\u00e9n debe saber que la lucha es contra el \u00abdue\u00f1o de este mundo\u00bb, el demonio, quien lo tratar\u00e1 de parar con mil pruebas y trampas inesperadas. De no haberse entregado totalmente, el disc\u00edpulo llegar\u00eda con toda certeza a la quiebra, y ser\u00eda mucho peor que no haber empezado.

{N}15,{/}4: {C}LA OVEJA NEGRA{/}
\u00bfPor qu\u00e9 se quejan los fariseos? Porque viven muy preocupados por la pureza ritual. En esa \u00f3ptica, que est\u00e1 inserta en el Antiguo Testamento, si dos personas tienen un contacto f\u00edsico, el que es impuro contamina al otro. Como por definici\u00f3n los {C}pecadores{/} no piensan limpiarse de las mil impurezas de la vida cotidiana, Jes\u00fas pasa por ser un maestro que acepta volverse impuro a cada momento. Jes\u00fas pues hablar\u00e1 de la misericordia de Dios que no ha eliminado de su horizonte a los pecadores.
Por otra parte, \u00a1nada m\u00e1s humano que la indignaci\u00f3n de los \u00abbuenos\u00bb: debe verse la diferencia entre nosotros y los dem\u00e1s! Y Jes\u00fas de nuevo se lanza en contra de la vieja idea de los m\u00e9ritos que se adquieren y que Dios debe recompensar.
\u00a1Feliz la oveja que Cristo fue a buscar dejando a las otras noventa y nueve! Y \u00a1pobres de los justos que no necesitan el perd\u00f3n de Dios!
Hoy, en las grandes ciudades, la Iglesia parece que se qued\u00f3 tan s\u00f3lo con una oveja. \u00bfPor qu\u00e9, entonces, no se marcha al campo, es decir, deja sus rentas, sus instituciones desgastadas, el estilo formalista de sus reuniones, para salir en busca de las noventa y nueve que se han perdido? Hay que salir del c\u00edrculo tan simp\u00e1tico de los creyentes sin problemas, mirar m\u00e1s all\u00e1 de nuestras ceremonias renovadas, y estar dispuestos a que nos critiquen como a Jes\u00fas.
\u00bfQui\u00e9n {C}enciende la l\u00e1mpara,{/} {C}barre la casa y busca,{/} sino Dios mismo? Pero por respeto a Dios, los jud\u00edos del tiempo de Jes\u00fas prefer\u00edan no nombrarlo y usaban expresiones como {C}los \u00e1ngeles{/} o {C}el cielo.{/}

{N}15,{/}11: {C}EL PECADO ORIGINAL. EL PADRE PRODIGO {/}
Hay tres personajes en esta par\u00e1bola.{C} El Padre{/} representa a Dios y el {C}hijo mayor{/} al fariseo. Pero \u00bfqui\u00e9n es el {C}hijo menor:{/} el pecador o, m\u00e1s bien, el ser humano?
El hombre busca su libertad y muchas veces piensa que Dios se la quita. Empieza por alejarse del padre, cuyo amor no ha entendido y cuya presencia se le hace pesada. Despu\u00e9s de sacrificar esa {C}herencia,{/} cuyo precio no conoce, se deshonra a s\u00ed mismo y se hace esclavo de otros hombres y de obras vergonzosas (para un jud\u00edo, el cerdo era el animal impuro).
Pero el hijo vuelve. Habiendo tomado conciencia de su esclavitud, se convence de que Dios le reserva una suerte mejor, y emprende el camino de regreso. Al volver descubre que el Padre es muy diferente de la idea que de \u00e9l se hab\u00eda forjado, pues lo estaba esperando y corre a su encuentro; lo restablece en su dignidad, borrando el recuerdo de la herencia perdida. Y se celebra {C}el banquete{/} del que Jes\u00fas hab\u00eda hablado tantas veces.
Al final comprendemos que Dios es Padre. No nos ha puesto en la tierra para cosechar m\u00e9ritos y premios, sino para descubrir que somos sus hijos. Porque, de hecho, nacimos pecadores; desde los or\u00edgenes de nuestra vida nos dejamos llevar por nuestros sentidos y por los malos ejemplos del ambiente en que nos hemos criado. M\u00e1s a\u00fan, hasta que Dios no ha tomado la iniciativa de descubrirse a nosotros, nos es imposible pensar en una libertad que no sea independizarnos respecto a \u00e9l.
Dios no se sorprende de nuestras maldades, pues al crearnos libres acept\u00f3 el riesgo de que cay\u00e9ramos. Y a todos nos acompa\u00f1a en nuestra experiencia del bien y del mal, hasta que pueda llamarnos hijos suyos, gracias a su \u00fanico Hijo, Jes\u00fas.
N\u00f3tese la magn\u00edfica expresi\u00f3n: {C}He pecado contra Dios y ante ti.{/} El pecado va \u00abcontra\u00bb Dios, porque ofende la verdad y la Santidad del Unico. Pero \u00e9l es tambi\u00e9n Padre, y por m\u00e1s que el hijo peque, peca \u00abante\u00bb el que saca el bien del mal.
Pero el hijo mayor, el hombre irreprochable, no entendi\u00f3 nada de todo esto. Sirve con la esperanza de ser premiado o, por lo menos, de ser reconocido superior a los dem\u00e1s, y por eso no puede participar en la fiesta de Cristo, porque en realidad no sabe amar.

{N}16,{/}1: {C}EL DINERO Y LOS AMIGOS{/}
Jes\u00fas no se preocupa por calificar las incorrecciones del mayordomo, sino que destaca su {C}inteligencia{/} para asegurar su porvenir; este hombre supo descubrir a tiempo que los amigos duran m\u00e1s que el dinero. Asimismo, {C}los hijos de la luz{/} deben quitar al dinero su aureola de bien supremo. Pues parece que el dinero, puesto en un lugar seguro, es el medio para asegurar nuestra existencia y nuestro porvenir. Por el contrario, Jes\u00fas nos pide que pongamos el dinero en circulaci\u00f3n y que lo cambiemos, sin vacilar, por algo m\u00e1s precioso, como son los lazos de mutuo agradecimiento.
No somos propietarios, sino{C} mayordomos{/} de nuestros bienes, y los debemos administrar para bien de todos. El dinero no es algo malo, siempre que lo usemos como un medio que facilita los intercambios. Sin embargo, Jes\u00fas lo llama{C} injusto{/} (aqu\u00ed pusimos la palabra {C}sucio{/}), porque el dinero no es el bien verdadero, el que nos hace {C}justos,{/} o sea, tales como Dios nos quiere; y porque no se puede acumular el dinero sin faltar a la confianza en el Padre y hacer da\u00f1o al pr\u00f3jimo.
El dinero es lo que el hombre adquiere o pierde, y no puede integrarse a su persona. Por lo tanto, no forma parte de {C}los bienes que son realmente nuestros{/} (12).

{N}16,{/}13: {C}LOS RICOS 
Los fariseos se burlaban de Jes\u00fas.{/} Lucas hace resaltar, m\u00e1s que los otros evangelistas, la incompatibilidad entre la religi\u00f3n verdadera y {C}el apego al dinero.{/} Los fariseos pod\u00edan justificar su amor al dinero con la misma Biblia, pues en los primeros tiempos los jud\u00edos ve\u00edan en las riquezas una bendici\u00f3n de Dios. Consideraban las riquezas como la recompensa que Dios da a los que le son fieles y que conocen, al mismo tiempo, la manera de actuar en este mundo. Pero con el correr del tiempo, reconocieron que el dinero era m\u00e1s bien un peligro y que, a menudo, era el privilegio de los incr\u00e9dulos y de los sinverg\u00fcenzas (Sal 49; Job).
Sin embargo, le basta a uno tener dinero para convencerse de que posee la verdad. De ah\u00ed que los fariseos se sintieran autorizados para juzgar y decidir en las cosas de Dios. Despu\u00e9s de ellos no han faltado cristianos que, perteneciendo a los c\u00edrculos influyentes, proyectaron extender el Reino de Dios con los recursos del dinero y del poder, y luego se consideraron como los administradores de este Reino. Pero el dinero, a su vez, posee a quienes lo poseen, y se llega r\u00e1pidamente a justificar un orden moral que encubre sus propios privilegios, olvidando los valores evang\u00e9licos de justicia, de humildad y de pobreza. Al final, la Iglesia es la que se ve despreciada por los que buscan a Dios.
\u00bfPor qu\u00e9 en la Iglesia tantos cristianos de ambientes populares se han sentido acomplejados frente a los de situaci\u00f3n pudiente? Se han acostumbrado a verlos encabezar las organizaciones de la Iglesia y a recibir de ellos la palabra de Dios, a pesar de las advertencias de Jes\u00fas.

{N}16,{/}16: {C}LA LEY{/}
A continuaci\u00f3n vienen tres sentencias de Jes\u00fas que no tienen otro enlace que el de referirse las tres a {C}la Ley.{/} La Ley designaba el conjunto de leyes que Dios hab\u00eda dado a los jud\u00edos. Por otra parte, {C}la Ley y los Profetas{/} era una manera de designar la Biblia. Aqu\u00ed Jes\u00fas usa esta expresi\u00f3n para se\u00f1alar los tiempos del Antiguo Testamento, o sea, todo lo que hab\u00eda preparado su propia venida.
{C}No dejar\u00e1 de cumplirse una sola letra de la Ley.{/} Es decir, que todo en ella ten\u00eda su raz\u00f3n de ser. No obstante eso, Jes\u00fas afirma que con \u00e9l se da el paso decisivo. Lo que era preparaci\u00f3n ya no se tendr\u00e1 que cumplir como se hac\u00eda antes: ver en Mt 5,17-20.
Los jud\u00edos que practicaban la Ley y, en especial, los que hab\u00edan seguido a Juan Bautista, necesitaban dar un paso para creer en Jes\u00fas y, con esto, {C}conquistar el Reino de Dios{/} (Lc 7,24). Pues a pesar de las apariencias, es mucho m\u00e1s f\u00e1cil cumplir pr\u00e1cticas religiosas y observar leyes y ayunos, que creer y arriesgarse hacia lo desconocido, siguiendo a Jes\u00fas crucificado.

{N}16,{/}19: {C}EL INFIERNO{/}
Esta par\u00e1bola habla de la divisi\u00f3n del mundo entre ricos y miserables. La ley fatal del dinero lleva al rico a vivir aparte: alojamiento, movilizaci\u00f3n, diversiones, atenci\u00f3n m\u00e9dica. La pared que construy\u00f3 el rico en la vida presente ser\u00e1, despu\u00e9s de su muerte, un abismo que nadie podr\u00e1 salvar. El que haya aceptado esta separaci\u00f3n, se ver\u00e1 puesto al otro lado para siempre.
{C}Un pobre llamado L\u00e1zaro.{/} Jes\u00fas da un nombre al pobre, pero no al rico, trastocando as\u00ed el orden de la sociedad presente, que trata como persona al \u00abse\u00f1or X\u00bb, pero no al trabajador com\u00fan y corriente. Tambi\u00e9n vemos que L\u00e1zaro, al morir, encuentra a muchos amigos:{C} los \u00e1ngeles{/} y {C}Abrah\u00e1n,{/} padre de los creyentes. El rico, en cambio, ya no tiene amigos o abogados para arreglar su situaci\u00f3n; el infierno es soledad.
Algunos desear\u00edan saber cu\u00e1l fue el pecado del rico para que fuera condenado al infierno. \u00bfAcaso negaba a L\u00e1zaro las migajas de su mesa? Pero eso no lo dice el Evangelio: sencillamente el rico no ve\u00eda a L\u00e1zaro echado a su puerta. {C}Recuerda que t\u00fa recibiste tus bienes durante tu vida.{/}
El rico no ve\u00eda a L\u00e1zaro que estaba a su puerta. El L\u00e1zaro actual constituye toda una legi\u00f3n y est\u00e1 a nuestra puerta; se llama tercer o cuarto mundo. A escala mundial los pa\u00edses m\u00e1s desarrollados y las minor\u00edas privilegiadas se han apoderado de la mesa a la que todos ten\u00edan derecho, esto es, del poder real y de la cultura que imponen los medios de comunicaci\u00f3n de masas. Las industrias nacionales y las fuentes de empleo han sido destruidas por la libertad de comercio que no est\u00e1 sujeta a ninguna moral social, y centenas de millones de L\u00e1zaros se hunden en la marginalidad hasta morir de miseria o por la violencia nacida de una vida deshumanizada.
L\u00e1zaro es mantenido a distancia de los barrios residenciales con polic\u00edas, perros y alambres. {C}Hubiera deseado saciarse con las migajas{/} que sobran del banquete, pero son pocas las que {C}caen{/} en el suelo de la patria, despu\u00e9s de que todo se gast\u00f3 en productos importados o se deposit\u00f3 en bancos extranjeros. L\u00e1zaro vive entre escombros e inmundicias: se hace prostituta, carterista, lanza, hasta que una muerte prematura le permita encontrar a alguien que lo quiera: {C}en la compa\u00f1\u00eda de Abraham{/} y de los \u00e1ngeles. Y tendr\u00e1 por fin una patria, all\u00ed donde otros ya no puedan despojarlo, vigilarlo y apalearlo en nombre de su propia seguridad.
Mientras tanto, el rico no se afana tanto por gozar de la vida como por convencerse a s\u00ed mismo de que \u00e9l tiene raz\u00f3n; hasta la Iglesia deber\u00eda justificarlo. Y es esta perversi\u00f3n de su mente que lo lleva al infierno despu\u00e9s de haberle inspirado odio o desprecio por todos los que proclaman las exigencias de la justicia ense\u00f1adas por {C}Mois\u00e9s y los Profetas,{/} o sea, por la Biblia.
{C}Si no escuchan...{/} (31). La par\u00e1bola de L\u00e1zaro y del rico no s\u00f3lo nos recuerda las exigencias del amor al pr\u00f3jimo, sino que tambi\u00e9n nos habla de la importancia \u00fanica de la palabra de Dios. Muchos cristianos corren tras visiones, apariciones o milagros, y durante ese tiempo dejan de lado la palabra de Dios. Quisieran saber... pero no se ponen a la escucha de Dios. Unicamente esta palabra podr\u00eda convertir a los hermanos del rico y salvarlos.

{N}17,{/}11: Los diez leprosos fueron sanados, pero a uno s\u00f3lo se le dijo: {C}Tu fe te ha salvado.{/} Porque solamente \u00e9se fue capaz de dar una respuesta que saliera realmente del coraz\u00f3n. Mientras los otros se preocupaban por cumplir los tr\u00e1mites legales, \u00e9l no pens\u00f3 m\u00e1s que en dar gracias a Dios, all\u00ed mismo donde la gracia de Dios lo hab\u00eda encontrado; \u00e9sta es la fe que nos salva y nos transforma. Entre tantos que piden sanaciones y favores, \u00bfcu\u00e1ntos aprender\u00e1n a amar a Dios?

{N}17,{/}20: {C}Cu\u00e1ndo llegar\u00e1 el Reino de Dios.{/} No llega como una revoluci\u00f3n o un cambio de las estaciones del a\u00f1o, sino que va actuando en los hombres que han recibido la Buena Nueva. El Reino es algo que ya poseen los creyentes.
A continuaci\u00f3n siguen unas palabras de Jes\u00fas sobre el fin de Jerusal\u00e9n y sobre su segunda venida (Mc 13,14). Los contempor\u00e1neos ve\u00edan este triunfo del Mes\u00edas de un modo material, ligado a la liberaci\u00f3n del poder romano. Para abrirles sus esp\u00edritus, Jes\u00fas les presenta dos comparaciones: {C}el rel\u00e1mpago{/} que se ve de todas partes, y {C}las \u00e1guilas{/} que van sin enga\u00f1arse adonde hay un cad\u00e1ver. De la misma manera todos se dar\u00e1n cuenta, y sin error, cuando vuelva Cristo. Sin embargo, esta venida hallar\u00e1 desprevenidos a los que no la esperaban (como en los d\u00edas de No\u00e9). El juicio separar\u00e1 de repente a los elegidos de los condenados, a quienes nada los separaba en la vida diaria: de dos que trabajan juntos, uno es llevado, el otro dejado.
El hombre que est\u00e1 fuera de la casa, en Mateo 24,17 est\u00e1 relacionado con el fin de Jerusal\u00e9n, y en este lugar significa que habr\u00e1 que huir r\u00e1pidamente. Pero aqu\u00ed tiene otro sentido: cuando se presente el fin del mundo ya no ser\u00e1 momento de preocuparse por salvar su vida o sus pertenencias.
{C}\u00bfD\u00f3nde suceder\u00e1 eso?{/} (37). Pregunta desatinada, como en 17,20. Porque el Se\u00f1or no congregar\u00e1 a los suyos en ning\u00fan lugar material. Ese d\u00eda los buenos ser\u00e1n llevados infaliblemente a la presencia de Dios.

{N}18,{/}1: Si hay un Dios justo, \u00bfpor qu\u00e9 no hace justicia? (Sal 44,23; Hab 1; Za 1,12; Ap 6,9). Jes\u00fas responde: \u00bfLo desean realmente y lo piden con bastante fe? Habr\u00e1 que esperar, pero sin duda se har\u00e1.
{C}Un juez que se burla{/} de los hombres. As\u00ed ven a Dios muchas personas que se fijan en lo injusto y lo absurdo de la vida. Pero si sabemos orar perseverantemente, descubriremos poco a poco que todo esto no es tan absurdo como parece, y llegaremos a reconocer, a trav\u00e9s de los acontecimientos, el rostro de un Dios que nos ama y su justicia en todo lo que hace.
{C}Si claman a \u00e9l d\u00eda y noche{/} (6). Jes\u00fas, que tanto recalca nuestra responsabilidad frente al mundo, nos invita tambi\u00e9n a pedir a Dios d\u00eda y noche. \u00bfPor qu\u00e9 tan f\u00e1cilmente la gente se divide (o nosotros la dividimos) entre quienes rezan y quienes act\u00faan?
\u00bf{C}Encontrar\u00e1 fe sobre la tierra?{/} Jes\u00fas confirma una opini\u00f3n que ya se encontraba entre los jud\u00edos de su tiempo. En los \u00faltimos tiempos que precedan al juicio, la fuerza del mal ser\u00e1 tal que {C}en muchos el amor se enfriar\u00e1{/} (Mt 24,12; Lc 21,36).
De hecho, en la primera venida de Jes\u00fas, el Antiguo Testamento termin\u00f3 con un fracaso aparente, pues pocos creyeron en \u00e9l y la mayor\u00eda se dejaron arrastrar por la confusi\u00f3n, los falsos salvadores y las violencias que precipitaron la ca\u00edda de la naci\u00f3n, cuarenta a\u00f1os despu\u00e9s de la muerte de Jes\u00fas.

{N}18,{/}9: Los {C}fariseos{/} pon\u00edan mucho empe\u00f1o en cumplir la Ley de Dios y multiplicaban los ayunos y las obras de misericordia. Muchos, desgraciadamente, se atribu\u00edan a s\u00ed mismos el m\u00e9rito de su vida tan ejemplar: sus obras buenas obligaban a Dios a que los premiara.
El publicano, en cambio, se reconoce pecador ante Dios y ante los hombres, y no pide m\u00e1s que su perd\u00f3n. Y Jes\u00fas nos dice que {C}estaba en gracia de Dios{/} cuando volvi\u00f3 a su casa (el texto dice que estaba \u00abjustificado\u00bb, es decir, tal como Dios quer\u00eda verlo).
Jes\u00fas habl\u00f3 para algunos que se vanagloriaban de{C} ser justos{/} (9), lo que se opone a \u00abjustificado\u00bb del vers\u00edculo 14. La Biblia llama justos a aquellos cuya vida est\u00e1 en orden delante de Dios porque observan su Ley; as\u00ed es como en Mt 1,19 y en Lc 1,6 Jos\u00e9 y Zacar\u00edas son llamados justos. Sin embargo, en muchos lugares, se concede una gran importancia a los hechos exteriores que hacen \u00abjusto\u00bb al hombre, y entre los fariseos como en cualquier otro grupo religioso que sea al mismo tiempo un partido o un grupo social, eso quer\u00eda decir que se era una persona \u00abdecente\u00bb.
Jes\u00fas nos invita a la humildad si queremos tener la \u00fanica \u00abjusticia\u00bb o rectitud que vale a los ojos de Dios, pues no se trata de adquirirla a fuerza de m\u00e9ritos y de pr\u00e1cticas religiosas, sino de recibirla de Dios como un don que otorga a los que de \u00e9l esperan el perd\u00f3n y la santidad. No es pura casualidad que esta par\u00e1bola se encuentre en Lucas, el disc\u00edpulo de Pablo, pues justamente Pablo, el fariseo convertido, vuelve una y otra vez a lo que constituye la verdadera justicia del cristiano. Lo que Dios quiere para nosotros es tan grande que nunca lo adquiriremos a costa de pr\u00e1cticas religiosas o de buenas obras: pero Dios lo da todo si confiamos en \u00e9l (v\u00e9ase Rom 4).
No es tampoco por pura casualidad que Jes\u00fas nos presenta a un fariseo que s\u00f3lo sabe compararse con otra persona para encontrarse mejor que ella. Ah\u00ed es donde el demonio aguarda a todas las personas y a todos los grupos cristianos que se enorgullecen de haber elegido un camino de conversi\u00f3n. Doquiera se vea la Iglesia dividida, sea por motivos pol\u00edticos o religiosos, una de las razones que hacen que esta situaci\u00f3n se mantenga es porque permite compararse unos con otros y sentirse mejores que los del otro grupo. Es muy dif\u00edcil formar parte de un grupo de \u00abconvertidos\u00bb sin mirar con compasi\u00f3n y superioridad a los dem\u00e1s hermanos cristianos que no tomaron el mismo camino.

{N}19,{/}1: {C}LA FUERZA DE JESUS{/}
Todos en Jeric\u00f3 se\u00f1alaban a Zaqueo: \u00bfc\u00f3mo se podr\u00eda convertir un hombre de esta clase, acostumbrado a los negocios sucios? \u00bfQu\u00e9 castigo le enviar\u00eda Dios? Y Dios, en vez de castigarlo, vino a su casa.
Jes\u00fas demuestra que es guiado por el Esp\u00edritu cuando divisa a Zaqueo entre tanta gente, y comprende en ese momento que ha venido ese d\u00eda a Jeric\u00f3 para salvar a un rico.
Zaqueo sabe que es envidiado y odiado. Pero no ha perdido el sentido del bien y admira secretamente al profeta Jes\u00fas. Dios lo salva por sus buenos deseos. El favor que le hace Jes\u00fas le obliga a manifestar todo lo humano y bueno que ten\u00eda adentro.
Lucas nos dice que {C}recibi\u00f3 a Jes\u00fas con alegr\u00eda:{/} alegr\u00eda que muestra el cambio ocurrido en \u00e9l. Despu\u00e9s no le costar\u00e1 reparar sus maldades. El pueblo se indigna, imitando a los fariseos, pues el profeta Jes\u00fas deber\u00eda compartir su causa y hasta sus rencores. Pero Jes\u00fas no es un demagogo; la incomprensi\u00f3n de la muchedumbre no le importa m\u00e1s que la de los fariseos. Una vez m\u00e1s Jes\u00fas ha demostrado su fuerza; ha destruido el mal salvando al pecador.

{N}19,{/}11: Los galileos van a Jerusal\u00e9n a celebrar la Pascua y Jes\u00fas va caminando con ellos. Sabe que le espera la muerte; ellos, sin embargo, est\u00e1n convencidos de que se proclamar\u00e1 rey y libertador de Israel.
Con esta par\u00e1bola, Jes\u00fas los invita a tener otra esperanza. El reinar\u00e1 {C}al volver de un pa\u00eds lejano,{/} o sea, de la muerte, al final de la historia. Los suyos, mientras tanto, tienen a su cargo riquezas que \u00e9l les facilit\u00f3 y que han de hacerlas fructificar; no deben esperar su vuelta cruzados de brazos, pues los enemigos van a aprovechar el tiempo en que \u00e9l est\u00e9 ausente para luchar contra su influencia. Los servidores de Jes\u00fas participar\u00e1n de su triunfo en la medida en que hayan trabajado.
Esta p\u00e1gina se relaciona con la par\u00e1bola de los talentos (Mt 25,15). Notemos dos diferencias. Por una parte, la introducci\u00f3n y el final: Jes\u00fas alude a la vida pol\u00edtica de su pa\u00eds, que depend\u00eda del imperio romano y sus reyecillos deb\u00edan ser del agrado de las autoridades romanas que actuaban como protectores.
Por otra, mientras que en Mateo 25,15 y mucho m\u00e1s todav\u00eda en la par\u00e1bola del cap\u00edtulo 20, muestra que todo lo recibimos de Dios sin m\u00e9rito nuestro, aqu\u00ed Lucas muestra que \u00aba cada uno le ser\u00e1 dado seg\u00fan sus m\u00e9ritos\u00bb. Este es otro aspecto de la justicia de Dios. Pero no olvidemos que el don de Dios a cada uno de nosotros en la eternidad sale totalmente del marco de lo que podr\u00edamos llamar \u00abpremios\u00bb. Dios se da a s\u00ed mismo, y se comunica a cada uno en la medida en que supo abrirse a los dones de Dios durante la vida.

{N}20,{/}27:  Ver el comentario de Mc 12,18.
Lucas tiene modismos propios para hablar de la resurrecci\u00f3n en los vers\u00edculos 34-36. En los pa\u00edses de cultura griega (y Lucas escribe para ellos), muchos cre\u00edan en la inmortalidad del alma como algo natural para el hombre. Lucas precisa para ellos que la otra vida no es algo natural, sino un don de Dios para {C}quienes sean juzgados dignos de entrar en ella.{/}
{C}Son tambi\u00e9n hijos de Dios, por haber nacido de la resurrecci\u00f3n {/}(36). El texto dice, conforme a un modismo hebreo: {C}son hijos de la resurrecci\u00f3n.{/} Esta resurrecci\u00f3n no es algo como revivir y volver a lo nuestro; es la obra del Esp\u00edritu de Dios que transforma y santifica a los que resucita. Por eso los resucitados son hijos de Dios en una forma mucho m\u00e1s aut\u00e9ntica que los de este mundo; liberados del pecado, han renacido de Dios.
La fe en la resurrecci\u00f3n contrasta con la doctrina de la transmigraci\u00f3n, seg\u00fan la cual el alma renace en un cuerpo y con una condici\u00f3n social correspondiente a lo que ella mereci\u00f3. Y el ciclo proseguir\u00e1 en tanto no se acabe su purificaci\u00f3n. Es una teor\u00eda muy poderosa y que hoy d\u00eda seduce a mucha gente en Occidente. Se puede decir que es c\u00f3moda y que lleva a la irresponsabilidad, ya que todo se podr\u00eda arreglar. De hecho, sin embargo, los hind\u00faes parece que en general tienen una preocupaci\u00f3n moral mayor que la nuestra y se apremian por escapar de estos reinicios.
Otra es la diferencia: estamos ante dos concepciones distintas del hombre. En una el alma est\u00e1 aprisionada en un cuerpo. En la otra, la que nos da la Biblia, el cuerpo est\u00e1 animado. En la primera, el alma tiene que ser liberada; en la segunda, Dios salva a la persona indivisible. El cuerpo no es un revestimiento del alma, que podr\u00eda pasar de un anciano a un reci\u00e9n nacido, sino la expresi\u00f3n material de la persona. Es por eso que la esperanza cristiana es la de una resurrecci\u00f3n, es decir, la posibilidad para cada uno de renacer de Dios en Dios y de expresarse entonces plenamente en un cuerpo \u00abglorificado\u00bb.

{N}20,{/}45: {C}Devoran los bienes de las viudas{/}. A lo mejor se refiere a maestros de la Ley que se hac\u00edan hospedar por alguna viuda piadosa y luego viv\u00edan a sus expensas.

{N}21,{/}5: Ver el comentario de Mc 13,1 y Mt 24,1.
{C}Porque una gran calamidad sobrevendr\u00e1 al pa\u00eds{/} (23). Lucas anuncia con m\u00e1s claridad que Mateo y Marcos la destrucci\u00f3n de la naci\u00f3n jud\u00eda.
{C}Hasta que se cumplan los tiempos de las naciones{/} (24). Lucas distingue dos etapas de la historia. Una corresponde al Antiguo Testamento, y es el tiempo en que la Historia Sagrada pareciera confundirse con la {C}historia de Israel.{/} Pero, despu\u00e9s de Jes\u00fas, empiezan los {C}tiempos de las naciones.{/} La destrucci\u00f3n de la naci\u00f3n jud\u00eda y la dispersi\u00f3n de sus habitantes inaugura esta otra etapa en que la Historia Sagrada ser\u00e1 principalmente la de la evangelizaci\u00f3n y la humanizaci\u00f3n de las naciones por la Iglesia. Estos tiempos del Nuevo Testamento se terminar\u00e1n con la gran crisis que pondr\u00e1 fin a toda la historia humana.

{N}21,{/}34: {C}Cuiden de ustedes mismos.{/} Despu\u00e9s de hablar del pronto fin de Jerusal\u00e9n (v. 28-32), Lucas habla del {C}d\u00eda{/} en que concluir\u00e1 la historia humana con la venida de Cristo Juez (v. 34-36). Una vez m\u00e1s nos invita a estar despiertos y a orar, a quedarnos despiertos para la oraci\u00f3n nocturna. Las comunidades cristianas deben tener vigilias de oraci\u00f3n mientras el mundo duerme (ver Ef 6,18).
{C}Para estar de pie:{/} para que se les conceda escapar del error y los enga\u00f1os en las grandes pruebas que van a preceder la venida de Cristo (2 Tes 2,9; Tes 3,13). El Padrenuestro expresa la misma inquietud de los que esperan la venida del Reino: no nos dejes caer en la prueba.
En realidad, la oraci\u00f3n continua de d\u00eda y de noche hace mucho m\u00e1s que prevenir las posibles ca\u00eddas: es una de las tantas formas con que podemos cooperar con el plan divino. Muchas veces en la historia se ha visto su eficacia para apresurar liberaciones y adelanta la venida del Se\u00f1or.

{N}22,{/}7:{C} \u00bfD\u00f3nde quieres que la preparemos?{/} Era la primera preocupaci\u00f3n de los peregrinos que llegaban a Jerusal\u00e9n, encontrar una casa donde comer el cordero sacrificado.
{C}Encontrar\u00e1n a un hombre.{/} El c\u00e1ntaro de agua era habitualmente cosa de mujeres. Por eso era f\u00e1cil identificar al hombre del c\u00e1ntaro. Jes\u00fas sab\u00eda que Judas lo estaba traicionando y no quer\u00eda indicar de antemano el lugar de la cena, pues all\u00ed pod\u00edan sorprenderlo. Por eso se f\u00eda de una intuici\u00f3n prof\u00e9tica: el lugar de la \u00faltima cena lo tiene designado el Padre. De hecho, la casa era la de un disc\u00edpulo de Jes\u00fas en Jerusal\u00e9n, hombre de situaci\u00f3n acomodada. Posiblemente fue en esta casa donde se reunieron los ap\u00f3stoles despu\u00e9s de la muerte de Jes\u00fas y en la que comenz\u00f3 la Iglesia.

{N}22,{/}14: Ver el comentario de Mc 14,12.
{C}Jes\u00fas se sent\u00f3 a la mesa.{/} El Evangelo dice m\u00e1s bien: \u00abse tendi\u00f3\u00bb, como era costumbre en los banquetes, ya que los convidados se tend\u00edan sobre divanes.
Es muy dif\u00edcil saber si esta \u00faltima cena de Jes\u00fas empez\u00f3 con la comida del cordero pascual y termin\u00f3 con la Eucarist\u00eda, o si Jes\u00fas s\u00f3lo celebr\u00f3 la Eucarist\u00eda sin haber comido la Pascua. En todo caso, lo que el Evangelio nos quiere ense\u00f1ar es que la Eucarist\u00eda ser\u00e1 para la Iglesia lo que era la comida del cordero pascual para el pueblo de Israel .
{C}Recibi\u00f3 una copa.{/} En la cena pascual, el que presid\u00eda recib\u00eda sucesivamente cuatro copas, que bendec\u00eda y que los asistentes se pasaban.
{C}Ya no volver\u00e9 a beber del jugo de la uva.{/} Para los jud\u00edos, la cena pascual figuraba de antemano el banquete del Reino de Dios. Esto se verifica de modo muy especial para Jes\u00fas esa noche.
{C}Esto es mi cuerpo {/}(19). El pan consagrado, \u00bfes s\u00f3lo una figura del cuerpo de Cristo o es realmente el cuerpo de Cristo? Hubo grandes controversias al respecto entre los cat\u00f3licos y los protestantes. Los cat\u00f3licos entend\u00edan que el pan consagrado es realmente el cuerpo de Cristo; los protestantes defend\u00edan que no contiene la presencia f\u00edsica del cuerpo de Cristo, y lo consideraban un puro s\u00edmbolo.
La Iglesia afirma que el pan consagrado es a la vez figura y realidad. La presencia del cuerpo no es una presencia f\u00edsica, o sea, material, como si pudi\u00e9ramos decir: \u00abJes\u00fas est\u00e1 aqu\u00ed a dos metros de m\u00ed.\u00bb El cuerpo de Cristo est\u00e1 presente, pero a trav\u00e9s de un signo que es el pan consagrado, y est\u00e1 presente {C}conforme est\u00e1 significado.{/} Esto quiere decir que, siendo el pan un alimento, el cuerpo de Cristo est\u00e1 presente como pan de vida. En la comuni\u00f3n recibimos el cuerpo de Cristo {C}resucitado{/} (es una raz\u00f3n m\u00e1s para pensar que no es una presencia material, sino de otro tipo, no menos real, sino diferente) para tener de \u00e9l sustento y vida. A pesar de que su presencia es para el creyente que comulga una realidad misteriosa e \u00edntima, el fin de la eucarist\u00eda no es hacer a Jes\u00fas m\u00e1s presente, sino renovar y fortalecer la comuni\u00f3n entre \u00e9l y los participantes en la mesa del Se\u00f1or.
{C}Mi sangre que es derramada por ustedes {/}(20). Jes\u00fas nos entrega el sentido de su muerte: \u00e9l ser\u00e1 el Servidor de Yav\u00e9 anunciado por Isa\u00edas 53,12, que lleva sobre s\u00ed los pecados de {C}una muchedumbre.{/} Por eso, en Mateo y Marcos, Jes\u00fas dice: \u00abMi sangre derramada por una muchedumbre.\u00bb Esta muchedumbre la componen en primer lugar los cristianos. Jes\u00fas da su vida para purificar a un pueblo que ser\u00e1 suyo (Ef 5,27; Tito 2,14). Por esa raz\u00f3n leemos aqu\u00ed: {C}que es derramada por ustedes,{/} como en 1 Cor 11,24.
{C}La alianza nueva.{/} Ver comentario de Mc 14,12.
{C}Hagan esto en memoria m\u00eda.{/} Con estas palabras Jes\u00fas instituye la Eucarist\u00eda que la Iglesia celebrar\u00e1 despu\u00e9s de \u00e9l. {C}En memoria m\u00eda:{/} pero no para recordar a un muerto. En la Pascua los jud\u00edos recordaban la intervenci\u00f3n de Dios que los hab\u00eda salvado de Egipto; en la Eucarist\u00eda recordamos la intervenci\u00f3n de Dios que nos salv\u00f3 por el sacrificio de su Hijo.
19-20. Lo que est\u00e1 entre par\u00e9ntesis ( ), falta en muchos manuscritos antiguos.

{N}22,{/}24: Despu\u00e9s de narrar la Ultima Cena (Mc 14,12), Lucas trae algunos recuerdos de la sobremesa, en que Jes\u00fas se despide de sus ap\u00f3stoles. En realidad Jes\u00fas est\u00e1 solo; entre \u00e9l y sus disc\u00edpulos no pasa la corriente. Pareciera que no han aprendido nada despu\u00e9s de tantos meses y, al finalizar esta Ultima Cena, solamente expresan preocupaciones humanas, demasiado humanas.
Los ap\u00f3stoles rivalizan por el primer lugar en el Reino; \u00bfqu\u00e9 concepto, pues, tienen a\u00fan del Reino de Dios? Jes\u00fas se hab\u00eda portado durante la cena como el sirviente de la casa (Jn 13,1).
{C}Ustedes se sentar\u00e1n...{/} (30). Todo lo que es suyo, Jes\u00fas lo comparte con aquellos que se entregaron a su obra. {C}Las doce tribus de Israel,{/} o sea la totalidad del pueblo de Dios, esto es, todos nosotros que hemos aceptado la fe de los ap\u00f3stoles.
Pedro cree que por ser el jefe ser\u00e1 m\u00e1s firme que los otros. Jes\u00fas, en cambio, ve la misi\u00f3n futura de Pedro y, a pesar de su ca\u00edda, quiere darle una gracia especial para que sea capaz de fortalecer a los dem\u00e1s. Pues \u00e9sta es la manera de proceder de Jes\u00fas: \u00e9l salva lo que estaba perdido, y habiendo comprobado en Pedro la incurable flaqueza del hombre, se sirve de \u00e9l para dar a la Iglesia una firmeza que ninguna sociedad humana puede pretender. Pues la continuidad de la Iglesia, a lo largo de los siglos, se debe en parte a los Papas, sucesores de Pedro.
Al final Jes\u00fas usa figuras para decir que llega la crisis tantas veces anunciada; los ap\u00f3stoles lo entienden mal y buscan espadas.

{N}22,{/}39: Parece que Jes\u00fas celebr\u00f3 la Pascua en una casa del suroeste de la ciudad vieja de Jerusal\u00e9n. Baj\u00f3 por la calle de escaleras hacia lo que hab\u00eda sido el arroyo de Tyrope\u00f3n, subi\u00f3 al barrio de Ofel, la vieja ciudad de David, para luego bajar al torrente Cedr\u00f3n, que casi nunca lleva agua. De ah\u00ed debi\u00f3 tomar un sendero para subir al Cerro de los Olivos, que se llamaba as\u00ed porque su pendiente occidental estaba cubierta de olivos. Jes\u00fas fue a un huerto llamado Getseman\u00ed, es decir, \u00abprensa de aceite\u00bb. A lo mejor esta propiedad pertenec\u00eda a un disc\u00edpulo de Jes\u00fas, ya que varias veces hab\u00eda ido all\u00e1 (Jn 18,2).
Una parte de los ejemplares antiguos del Evangelio no traen los vers\u00edculos 43 y 44; fueron suprimidos a lo mejor porque a muchos los escandalizaba este testimonio sobre la \u00abdebilidad\u00bb de Cristo.
{C}Un \u00e1ngel del cielo.{/} La Biblia a veces habla de un \u00e1ngel para expresar que Dios interviene en forma misteriosa, dando \u00e1nimo, ense\u00f1anza, castigo... Este {C}\u00e1ngel{/} nos hace pensar en el que vino a animar a El\u00edas (1 R 19,4). Debemos entender que Dios comunic\u00f3 a Jes\u00fas en ese momento una ayuda sobrenatural sin la cual sus fuerzas humanas lo habr\u00edan abandonado.
{C}Entr\u00f3 en agon\u00eda.{/} Jes\u00fas ciertamente sinti\u00f3, al igual que todos nosotros y m\u00e1s a\u00fan quiz\u00e1s, el horror de la muerte. Pero tambi\u00e9n debi\u00f3 haber sido asaltado por una visi\u00f3n desesperante del pecado del mundo, por efecto de la presencia del Padre Sant\u00edsimo.
{C}Su sudor se convirti\u00f3 en sangre.{/} Este s\u00edntoma es conocido por los m\u00e9dicos, y delata a la vez ansiedad y sufrimiento intenso. El estudio cient\u00edfico de la s\u00e1bana de Tur\u00edn corrobora este dato de Lucas.

{N}22,{/}54: {C}\u00bfPOR QUE LO MATARON?{/}
Respecto de los dos juicios de Jes\u00fas, religioso el primero y pol\u00edtico el segundo, ver comentario de Mc 14,53.
El proceso y la condenaci\u00f3n a muerte de Jes\u00fas no difieren mucho de lo que les ha pasado a muchos cristianos. El solo hecho de relacionarse de preferencia con los pobres y de educar a la gente del pueblo, para hacer de ellos personas libres y responsables, no constituye un delito en ning\u00fan pa\u00eds. Sin embargo, en todos los tiempos ha sido un motivo suficiente para atraerse persecuciones. Por otra parte, Jes\u00fas predic\u00f3 en circunstancias sumamente dif\u00edciles, pues su naci\u00f3n viv\u00eda bajo la ley del ocupante romano y cualquier mensaje liberador ol\u00eda a subversi\u00f3n.
Los que condenaron a Jes\u00fas ten\u00edan motivos de sobra para odiarlo. Pero el Evangelio deja constancia de que las acusaciones se centraron sobre el punto esencial de su ense\u00f1anza. Condenaron a Jes\u00fas porque pretend\u00eda tener un rango divino: {C}el Cristo, el Hijo de Dios, el que se sentar\u00e1 a la derecha de Dios.{/}
Los jefes de los sacerdotes eran en aquel entonces miembros de familias pudientes, que peleaban por el puesto, y que a su vez les entregaba el poder y el dinero del Templo. An\u00e1s y sus hijos (y su yerno Caif\u00e1s) son conocidos por haber actuado con la mayor desverg\u00fcenza, acallando las protestas con los bastones de sus guardias. Aparecen aqu\u00ed junto a los Jefes de los jud\u00edos o Ancianos, que eran miembros de las familias m\u00e1s ricas.

{N}23,{/}1: Pilato no quiere condenar a Jes\u00fas, en parte porque odia a los sacerdotes jud\u00edos. Por eso lo env\u00eda a Herodes. Al poner a Jes\u00fas un manto espl\u00e9ndido, Herodes lo trata como a un loco que pretende ser rey.
{C}Y ese mismo d\u00eda Herodes y Pilato se hicieron amigos{/} (12). Porque a pesar de ser tan diferentes, se dieron cuenta de que pertenec\u00edan a la misma clase de gente que tiene poder para jugar con la vida de un hombre del pueblo.

{N}23,{/}18: Barrab\u00e1s era posiblemente un terrorista de los que hostigaban al opresor romano. Los jefes de los sacerdotes, que buscaban la paz con los romanos, odiaban a esa gente. Sin embargo, son ellos quienes persuaden al pueblo para que pida la libertad de Barrab\u00e1s; y el pueblo los escucha, a pesar de que odia a esos sacerdotes. De este modo falla el c\u00e1lculo de Pilato.

{N}23,{/}27:{C} \u00bfQu\u00e9 har\u00e1n con el \u00e1rbol seco?{/} Jes\u00fas hab\u00eda ense\u00f1ado que el sacrificio aceptado por \u00e9l es fecundo; pero en ese momento lamenta los sufrimientos in\u00fatiles de un pueblo que dej\u00f3 pasar la hora y que va a perderse por su propia culpa. Esta palabra vale tambi\u00e9n para todos aquellos que hicieron in\u00fatil para s\u00ed mismos la sangre de Cristo.
S\u00f3lo Lucas nota esta actitud compasiva de{C} much\u00edsima gente,{/} especialmente de mujeres. Al contrario de Mateo, que insiste en la culpabilidad del pueblo jud\u00edo, quiere destacar que la condenaci\u00f3n de Jes\u00fas conmovi\u00f3 a muchos.

{N}23,{/}39: Los jefes de los jud\u00edos han colocado a Jes\u00fas en el lugar que le correspond\u00eda, desde que se decidi\u00f3 a llevar sobre s\u00ed nuestros pecados. Los dos hombres a su lado miran al que ha venido a compartir su suerte y a morir con ellos.
{C}Estar\u00e1s conmigo en el para\u00edso.{/} \u00bfQu\u00e9 es el para\u00edso? Nos faltan palabras adecuadas para expresar lo que es el m\u00e1s all\u00e1. En tiempos de Jes\u00fas los jud\u00edos comparaban el Lugar de los Muertos a un pa\u00eds inmenso, dividido en regiones separadas por barreras insalvables. Una de esas regiones era {C}el infierno,{/} reservado a los malos y del que nadie saldr\u00eda. Otra era {C}el para\u00edso,{/} en que los buenos estar\u00edan junto a los primeros padres del pueblo santo, esperando la hora de la resurrecci\u00f3n.
{C}Estar\u00e1s conmigo,{/} dice Jes\u00fas. O sea, con el Salvador que durante d\u00eda y medio estuvo en la paz y el gozo de Dios antes de resucitar. Esta afirmaci\u00f3n nos tranquiliza en cuanto a cu\u00e1l ser\u00e1 nuestra suerte al morir, a pesar de que no podemos saber lo que ser\u00e1 de nosotros antes de la resurrecci\u00f3n. No seremos anestesiados ni dejaremos de existir, como pretenden algunos, sino que ya lo tendremos todo estando con Jes\u00fas que vino a compartir la muerte y el descanso de sus hermanos (ver Fil 1,23 y Apoc 14,13).

{N}24,{/}1: {C}El Se\u00f1or Jes\u00fas.{/} Jes\u00fas ahora es Se\u00f1or. Al usar este t\u00edtulo, Lucas afirma que Jes\u00fas resucitado ha entrado en una existencia diferente de la que llevaba en su vida mortal. Recordemos lo siguiente:
1) En ninguno de los Evangelios se describe la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas: es algo que escapa a cualquier percepci\u00f3n humana.
2) La predicaci\u00f3n de los ap\u00f3stoles sobre Jes\u00fas resucitado se apoya en dos hechos: el sepulcro vac\u00edo y las apariciones (ver com Mt 28,1).
3) Antes de que fueran escritos los Evangelios, la primera carta de Pablo a los Corintios, que es del a\u00f1o 57, da ya una lista de apariciones (1 Cor 15,3).
4) Aunque los cuatro Evangelios est\u00e1n de acuerdo sobre lo esencial, hay sin embargo grandes diferencias en el orden de las apariciones y respecto al lugar en que sucedieron. Lucas no habla de apariciones en Galilea. Mateo deja la impresi\u00f3n de que en Galilea sucedi\u00f3 todo lo importante y que ah\u00ed tuvo lugar la ascensi\u00f3n. Pablo habla primero de una aparici\u00f3n a Pedro y no menciona la aparici\u00f3n a Mar\u00eda Magdalena.
Un estudio m\u00e1s profundo de los textos aclara en parte estas discrepancias; no quisieron decirlo todo, y a veces prefirieron modificar detalles de lugar o de cronolog\u00eda seg\u00fan lo exig\u00eda el orden y el prop\u00f3sito de su libro.
5) En cuanto a la ascensi\u00f3n de Jes\u00fas, no fue un \u00abviaje\u00bb de Jes\u00fas al cielo; ya estaba \u00aben el cielo\u00bb, o sea, compart\u00eda la gloria de Dios desde el momento de su resurrecci\u00f3n. La ascensi\u00f3n no fue m\u00e1s que la \u00faltima de sus apariciones (ver comentario de He 1,9), pero rodeada de circunstancias que mostraban claramente que Jes\u00fas es ahora el due\u00f1o de la historia.

{N}24,{/}13: Estos dos disc\u00edpulos sencillamente volv\u00edan a su casa y a su trabajo, despu\u00e9s de que hab\u00edan muerto sus esperanzas. Pero se acostumbr\u00f3 llamarlos {C}los peregrinos {/}de Ema\u00fas.
Peregrino fue el pueblo jud\u00edo, el pueblo de Israel, porque nunca tuvo posibilidad de detenerse en su marcha. La salida de Egipto, la conquista de la Tierra, las luchas contra los invasores, la fidelidad a la Ley, fueron otras tantas etapas en su camino. Una y otra vez pens\u00f3 que al conseguir su meta tendr\u00eda solucionados sus problemas. Y una y otra vez debi\u00f3 darse cuenta de que el camino llevaba m\u00e1s all\u00e1.
Peregrinos eran Cleof\u00e1s y su compa\u00f1ero, por cuanto hab\u00edan seguido a Jes\u00fas pensando que {C}\u00e9l era el que libertar\u00eda a Israel.{/} Pero al final no hubo m\u00e1s que la muerte de Jes\u00fas. El mismo Jes\u00fas se pone a caminar con ellos, y as\u00ed lo hace con nosotros en nuestros m\u00e1s grandes desalientos; cuando dos o tres se re\u00fanan en mi nombre, hab\u00eda dicho Jes\u00fas, yo estar\u00e9 en medio de ellos (Mt 18,20). Jes\u00fas se les manifiesta y les ense\u00f1a que nadie entra en el Reino sin pasar por la muerte.
Nos daremos cuenta en esta p\u00e1gina del Evangelio con qu\u00e9 cuidado Lucas emplea una y otra vez los verbos {C}ver{/} y {C}reconocer{/}. En efecto, el evangelista quiere comunicarnos que despu\u00e9s de su resurrecci\u00f3n Jes\u00fas ya no pod\u00eda ser visto con los ojos del cuerpo. Hab\u00eda pasado de este mundo al de su Padre, y este mundo nuevo escapa a nuestros sentidos. Pero es con esta nueva mirada, con esta luz de la fe, que lo {C}reconocemos{/} presente y actuando en nosotros y alrededor nuestro. Si la historia de la Iglesia est\u00e1 marcada por algunas visiones excepcionales, por algunas apariciones del resucitado, el pueblo de los creyentes, est\u00e1 invitado a {C}reconocerlo{/} en la fe.
{C}Algo imped\u00eda que sus ojos lo reconocieran{/}. (16). A lo mejor Jes\u00fas se present\u00f3 con otra apariencia, como en Jn 20,14 y 21,4. As\u00ed lo afirma Marcos 16,12. Pero tambi\u00e9n, con esta expresi\u00f3n que recuerda Jn 14,19, Lucas da a entender que J\u00e9sus resucitado s\u00f3lo ser\u00e1 {C}reconocido{/} por aquellos que se abran a su vida. No es pues con los ojos de su cuerpo como los disc\u00edpulos de Ema\u00fas y despu\u00e9s de ellos todos los creyentes reconocer\u00e1n a Jes\u00fas, {C}sino con la mirada nueva de la fe.{/}
{C}Cleof\u00e1s{/} (18), el esposo de Mar\u00eda, la madre de Santiago y Jos\u00e9 (ver Jn 19,25 y Mc 15,40).
{C}Y comenzando por Mois\u00e9s y recorriendo todos los Profetas {/}(27). Recordemos que \u00abMois\u00e9s y los Profetas\u00bb es un modo de designar la Biblia. Jes\u00fas los invita a pasar de la fe de Israel o espera en un porvenir feliz para toda la naci\u00f3n, a la fe en \u00e9l, aceptando el misterio de su rechazo y de su pasi\u00f3n.
{C}Todo lo que las Escrituras dec\u00edan de \u00e9l{/}. En esa primera lecci\u00f3n Jes\u00fas les ense\u00f1\u00f3 que el Mes\u00edas deb\u00eda sufrir. No solamente encontr\u00f3 los textos que anunciaban su pasi\u00f3n y su resurrecci\u00f3n, como Is 50; Is 52,13; Za 12,11; Sal 22; Sal 69, sino tambi\u00e9n todos los que mostraban que el designio de Dios se realiza mediante las pruebas y las humillaciones.
Lo mismo pasa ahora con nosotros, creyentes que tantas veces dejamos ver nuestra impaciencia. Pero Jes\u00fas no nos dej\u00f3 solos. El no ha resucitado para sentarse en el cielo, sino que va delante de la humanidad peregrinante y nos atrae hacia ese \u00faltimo d\u00eda en que vendr\u00e1 a nuestro encuentro.
La Iglesia, entonces, hace con nosotros lo que Jes\u00fas hizo con los dos disc\u00edpulos. Primero nos da {C}la interpretaci\u00f3n de las Escrituras;{/} lo importante para comprender la Biblia no es saber de memoria muchos textos, sino descubrir los hilos que relacionan unos acontecimientos con otros y penetrar en el plan de Dios a lo largo de la historia de los hombres.
Y por otra parte, la Iglesia celebra la Eucarist\u00eda. N\u00f3tese c\u00f3mo Lucas dice: {C}tom\u00f3 el pan, pronunci\u00f3 la bendici\u00f3n, lo parti\u00f3, se lo dio;{/} pues estas cuatro palabras se usaban entre los creyentes para hablar de la Eucarist\u00eda. Nos podemos acercar a Jes\u00fas conversando y meditando su palabra; comprobamos su presencia en nuestras reuniones fraternas, pero {C}se da a conocer{/} de otra manera cuando compartimos juntos el pan, que es su cuerpo.

{N}24,{/}36: Desde el d\u00eda de su resurrecci\u00f3n Jes\u00fas hab\u00eda renacido a la vida gloriosa, pero quiso encontrar a sus disc\u00edpulos en varias oportunidades para convencerles de que su nueva condici\u00f3n no era una vida disminuida, algo fantasmal, sino la entrada definitiva a la plenitud de la vida.
En este cap\u00edtulo ponemos entre par\u00e9ntesis varias partes de frases que faltan en algunos de los manuscritos m\u00e1s antiguos y que tal vez fueron a\u00f1adidas posteriormente.

{N}24,{/}44: Jes\u00fas aprovecha estos encuentros para aclarar a sus ap\u00f3stoles el sentido de su misi\u00f3n corta y fulgurante.
Deb\u00eda verificarse lo anunciado por los profetas respecto de un salvador rechazado por los suyos, que lleva sobre s\u00ed el pecado de su pueblo. \u00bfQu\u00e9 pecado? Los pecados de todos, por supuesto, pero tambi\u00e9n la violencia de toda la sociedad jud\u00eda en el momento en que vivi\u00f3 Jes\u00fas. Pues este pecado fue el que lo llev\u00f3 a la cruz.
En realidad este camino de muerte y de resurrecci\u00f3n no estaba reservado s\u00f3lo a Jes\u00fas, sino tambi\u00e9n a su pueblo. En esta hora precisa, Israel, sometido por el imperio romano, deb\u00eda aceptar la muerte de sus ambiciones terrenas: autonom\u00eda, orgullo nacional, superioridad religiosa de los jud\u00edos sobre los dem\u00e1s hombres..., para resucitar como pueblo de Dios disperso entre las naciones y agente de su salvaci\u00f3n. Una minor\u00eda tom\u00f3 este camino que Jes\u00fas indicaba, y este fue el comienzo de la Iglesia: {C}vayan a todas las naciones {/}(47).{C}
Invit\u00e1ndolas a que se conviertan.{/} La conversi\u00f3n cristiana no es algo as\u00ed como pasar de un partido a otro, de un grupo religioso a otro. Es un refundirse de la persona. Pero las personas forman parte de una sociedad, de un mundo, de una historia. Por eso la predicaci\u00f3n a {C}las naciones{/} no se limita s\u00f3lo a proclamar el mensaje de Jes\u00fas salvador, sino que significa adem\u00e1s la educaci\u00f3n de las naciones para que descubran el plan de Dios respecto al hombre. Lucas habl\u00f3 de los \u00abtiempos de las naciones\u00bb y ya vemos c\u00f3mo se construye la comunidad internacional. Esta evangelizaci\u00f3n no pod\u00eda hacerse en diez o cien a\u00f1os.
{C}Ustedes son testigos de todo esto{/} (48). Jes\u00fas hace de sus ap\u00f3stoles los testigos oficiales de su Evangelio y los que decidir\u00e1n sobre la fe aut\u00e9ntica.
{C}Permanezcan en la ciudad.{/} Los ap\u00f3stoles no est\u00e1n todav\u00eda en condiciones para planificar la obra misionera. Les conviene m\u00e1s bien dedicarse a robustecer la vivencia fraterna y el fervor de la comunidad de los disc\u00edpulos, esperando la hora que el Padre ha decidido para comunicarles {C}la fuerza que viene de arriba. {/}
{C}Voy a enviar sobre ustedes lo que mi Padre prometi\u00f3.{/} Jes\u00fas no podr\u00eda afirmar con m\u00e1s fuerza su autoridad divina y la unidad de las tres personas divinas.
Con esto se termina el primero de los libros de Lucas. El segundo es el {C}Libro de los Hechos,{/} que leemos a continuaci\u00f3n de los evangelios y que empieza donde termina este Evangelio.

