{N}1,{/}1: En los vers\u00edculos 1 a 13 Marcos nos da, en tres peque\u00f1os cuadros, los tres grandes ejes de su Evangelio:
-_1-7. Juan Bautista anuncia la venida del Enviado de Dios; \u00e9ste, del cual nos habla el Evangelio, hab\u00eda sido anunciado y preparado por todos los grandes testigos del Antiguo Testamento. En \u00e9l y por \u00e9l se va a cumplir la salvaci\u00f3n de Dios.
-_9-10. Jes\u00fas baja al Jord\u00e1n para abrir a los hombres las puertas de la verdadera Tierra Prometida (ver el libro de Josu\u00e9); \u00e9l es el Hijo muy amado de Dios y en quien reposa el Esp\u00edritu. Jes\u00fas viene a revelar el misterio de Dios, el misterio de amor de Dios Padre, Hijo y Esp\u00edritu.
-_11-13. Al igual que el Mes\u00edas anunciado por Isa\u00edas (Is 11), tambi\u00e9n Jes\u00fas est\u00e1 en paz con los animales salvajes y con los \u00e1ngeles. En \u00e9l y por \u00e9l se va a realizar la reconciliaci\u00f3n de toda la creaci\u00f3n con Dios.

{N}1,{/}14: Dios se hizo hombre. Jes\u00fas comparte la vida del pueblo de su tiempo y, como los profetas, ense\u00f1a con sus palabras y sus actos. Fija su residencia en Cafarna\u00fan, pues es all\u00ed donde viven los pescadores que forman el primer n\u00facleo de sus disc\u00edpulos; vivir\u00e1 como allegado en casa de Sim\u00f3n (29).
\u00bfEn qu\u00e9 consiste su primera predicaci\u00f3n? {C}El tiempo se ha cumplido{/}. Finaliza la larga espera del pueblo jud\u00edo, con promesas de Dios siempre aplazadas. Los tiempos fijados por Dioos han llegado (Gal 4,4; Ef 1,1) y la manifestaci\u00f3n de Dios, anunciada por los profetas, est\u00e1 muy cerca.
{C}Cambien sus caminos.{/} Es lo que significa la palabra \u00abconvi\u00e9rtanse\u00bb. Dios no trae mandamientos y no viene para pedirnos \u00abobras\u00bb, sino que nos llama a creer. \u00abDesp\u00f3jense de todo lo que les impide escuchar y ver, y crean\u00bb.
{C}S\u00edganme {/}(17). Jes\u00fas llama y compromete a los hombres. Vino para \u00abreunir en uno a los dispersos hijos de Dios\u00bb (Jn 11,52); la se\u00f1al de esto fue reunir a los primeros ap\u00f3stoles en su derredor. De igual modo, a lo largo de los siglos, la reuni\u00f3n de los hombres en la \u00fanica Iglesia de Jesucristo ser\u00e1 la se\u00f1al de la obra de salvaci\u00f3n que Dios realiza por medio de su Hijo. Jes\u00fas lanza una invitaci\u00f3n apremiante y exigente para trabajar con \u00e9l para que venga el Reino.
{C}De inmediato lo siguieron{/} (18), es decir, que  empezaron a vivir con \u00e9l, abandonando a su familia y su trabajo. Como los maestros de religi\u00f3n de su \u00e9poca, los rabinos, as\u00ed Jes\u00fas instruye a sus primeros disc\u00edpulos y les comunica las ense\u00f1anzas que transmitir\u00e1n a los dem\u00e1s en la Iglesia.
{C}Sim\u00f3n, Andr\u00e9s, Santiago y Juan.{/} Jes\u00fas ya los conoc\u00eda; se  hab\u00eda encontrado con ellos all\u00ed donde Juan Bautista predicaba (Jn 1,35). El primer n\u00facleo de disc\u00edpulos es ese grupo natural de pescadores del lago cuyo l\u00edder parece que es Pedro. Hombres j\u00f3venes sin duda, que estaban disponibles, en un tiempo y en una cultura en la que se era menos esclavo de lo que somos nosotros de las obligaciones del trabajo.

{N}1,{/}21: Marcos nos ha mostrado c\u00f3mo hab\u00eda comenzado Jes\u00fas su  vida p\u00fablica: insert\u00e1ndose en el movimiento de conversi\u00f3n que  hab\u00eda sacudido a todo el pueblo al llamado de Juan Bautista. Fue  entonces cuando Jes\u00fas encontr\u00f3 a sus primeros disc\u00edpulos.
Ahora Marcos nos va a presentar algo como una "jornada" de  Jes\u00fas. A trav\u00e9s de sus palabras y de sus actos, se manifiesta una  fuerza que impresiona a todos los presentes.
La {C}sinagoga{/} es como la casa de oraci\u00f3n de los jud\u00edos. En ella se re\u00fanen el s\u00e1bado para el canto de los Salmos y la lectura de la Biblia. El responsable predica o invita a otras personas a que tomen la palabra. Y esta es la ocasi\u00f3n en que Jes\u00fas se da a conocer. No ense\u00f1a a la manera de los maestros de la ley, los cuales repiten, interpretan, dan su opini\u00f3n apoy\u00e1ndose en la de otros. Jes\u00fas habla{C} con autoridad:{/}  \u00abEn verdad les digo...\u00bb

{N}1,{/}23: Con la misma autoridad Jes\u00fas {C}echa a los demonios.{/} Con este gesto Jes\u00fas nos revela que ha venido para liberarnos de la influencia del demonio, que trata de destruir en el hombre la imagen de Dios.
El \u00abgobernador de este mundo\u00bb (Jn 14,30) est\u00e1 presente en todo el desarrollo de la historia y en todos los niveles de la actividad humana para pervertir lo que creamos y para hacer que cualquier progreso se convierta en una esclavitud.
En la \u00e9poca de Jes\u00fas hab\u00eda personas pose\u00eddas por el demonio; tambi\u00e9n las hay en los tiempos de la Iglesia, que son los nuestros. Eso es no s\u00f3lo una esclavitud sino tambi\u00e9n una enfermedad, y Jes\u00fas libra de ella a muchos hombres. Pero esta posesi\u00f3n f\u00edsica no es la actividad m\u00e1s com\u00fan del demonio. El demonio act\u00faa (y esto es mucho m\u00e1s peligroso, pues no lo sentimos) a nivel de la vida moral. Bajo la m\u00e1scara de un \u00ab\u00e1ngel de luz\u00bb (2 Cor 11,14) nos vuelve ciegos a la verdad. El triunfo del demonio consiste en pasar ignorado. Aparentemente cada uno hace el mal por su propia cuenta, y pensamos que somos lo bastante grandes como para hacerlo todo solos. Ser\u00edamos m\u00e1s humildes y caer\u00edamos menos si supi\u00e9ramos que alguien, mucho m\u00e1s inteligente que nosotros y que tiene el brazo mucho m\u00e1s largo, dirige a nuestras espaldas asuntos que cre\u00edamos dominar.
El demonio ve con anticipaci\u00f3n qui\u00e9nes son los que pueden debilitar su imperio y, apenas empiezan a manifestarse, despierta contra ellos a los malos, a los mediocres, a los locos e incluso las malas suertes. As\u00ed es como al presentarse Jes\u00fas en alg\u00fan lugar, se manifiesta tambi\u00e9n el Maligno. Este primer enfrentamiento tiene lugar en la misma Casa de Oraci\u00f3n. Habr\u00e1 otros m\u00e1s hasta que llegue el d\u00eda en que toda la sociedad jud\u00eda se ponga de acuerdo para eliminar a Jes\u00fas.

{N}1,{/}29: Se manifiesta la confianza sencilla de Pedro. Jes\u00fas entra en una casa y con \u00e9l llegan la paz y la salud. Jes\u00fas ense\u00f1a c\u00f3mo hay que visitar a los enfermos. \u00bfNo deber\u00eda ser lo m\u00e1s natural para quien sale de misa ir a visitar a los enfermos y demostrarles un cari\u00f1o que les atrae favores divinos?
{C}Cuando se pon\u00eda el sol{/}. No olvidemos que estamos en d\u00eda s\u00e1bado, es decir, "de descanso" semanal. Entre los jud\u00edos los d\u00edas se cuentan a partir de la puesta del sol, y la noche precede  al d\u00eda, como lo dice el G\u00e9nesis 1,5. Todo el mundo observa el s\u00e1bado y Jes\u00fas tambi\u00e9n por supuesto, y hay tal prisa en traerle los enfermos que lo hacen apenas termina el s\u00e1bado, al final del d\u00eda.

{N}1,{/}35: Los ap\u00f3stoles conoc\u00edan a Dios y rezaban, pero desde el momento en que conviven con Jes\u00fas, entienden que hay algo excepcional en su persona. Especialmente los asombra la intimidad que existe entre \u00e9l y Dios. Todo lo extraordinario que notan en la actuaci\u00f3n de Jes\u00fas parece que se debe a su uni\u00f3n estrecha y constante con su Padre.
Al vivir con Jes\u00fas, desear\u00e1n m\u00e1s y m\u00e1s {C}conocer al Padre,{/} un poco como \u00e9l lo conoce (Lc 11,1; Jn 14,8; 15,15).

{N}1,{/}40: {C}LOS MARGINADOS{/}
Jes\u00fas sale de Cafarna\u00fan para anunciar la Buena Nueva a las familias m\u00e1s aisladas del campo, donde encuentra {C}leprosos.{/} La lepra es una enfermedad tremenda cuando no se le da la debida atenci\u00f3n, y era considerada muy contagiosa; por eso los leprosos deb\u00edan vivir fuera de los poblados. Era adem\u00e1s considerada por todos como un castigo de Dios; de ah\u00ed que la religi\u00f3n jud\u00eda declaraba {C}impuros{/} a los  {C}leprosos.{/}
Por el gesto de Jes\u00fas, la carne y la piel del leproso vuelven a quedar sanas; eso es un verdadero milagro, mucho m\u00e1s importante que la sanaci\u00f3n de la suegra de Pedro. Pero Jes\u00fas ha logrado algo mucho mejor todav\u00eda: que este leproso salga de su marginaci\u00f3n. En adelante ser\u00e1 un hombre igual a los dem\u00e1s y ya no evitar\u00e1n su contacto. La Ley de Dios y de los hombres reconocer\u00e1n su dignidad.
La Buena Nueva no se queda en palabras sino que trae un cambio: en adelante ya no habr\u00e1 m\u00e1s personas marginadas.
{C}No cuentes esto a nadie {/}(44){C}. {/}Con mucha frecuencia, sobre todo en el Evangelio de Marcos, Jes\u00fas da esta orden a los que acaba de sanar de su mal (1,25; 1,34; 1,44; 3,12; 5,43; 7,36; 8,26; 8,30). Hay que notar, sin embargo, que Jes\u00fas nunca da esta orden cuando se encuentra fuera del territorio de Israel; por otra parte, esta orden desaparece despu\u00e9s de su transfiguraci\u00f3n.
Si Jes\u00fas les prohibi\u00f3 revelar su verdadera identidad durante toda la primera parte de su vida p\u00fablica, fue para evitar confusiones a su respecto. En efecto, eran muy diversos los conceptos que corr\u00edan entre los jud\u00edos respecto del Mes\u00edas; Jes\u00fas no quer\u00eda que hubiese ambig\u00fcedad sobre la misi\u00f3n que ven\u00eda a cumplir. Por eso esperar\u00e1 haberse distanciado lo suficiente de esa imagen popular del Mes\u00edas para comenzar a revelar, y en primer lugar a sus disc\u00edpulos, el misterio de su persona.
Por esta raz\u00f3n Marcos utiliza poco, a diferencia de Mateo, la expresi\u00f3n \u00abHijo de Dios\u00bb. Es verdad que la hallamos dos veces en boca de los demon\u00edacos, pero en uno de los casos estamos fuera del territorio de Israel. Marcos prefiere reservarla para los momentos privilegiados de la revelaci\u00f3n de Jes\u00fas a los hombres: el Bautismo y la Transfiguraci\u00f3n y adem\u00e1s, como conclusi\u00f3n de la Pasi\u00f3n, en labios del centuri\u00f3n.

{N}2,{/}1: Con este milagro del paral\u00edtico perdonado y sanado, Jes\u00fas da tres respuestas a la vez: al enfermo, a sus amigos y a los fariseos.
{C}Al ver la fe de aquella gente.{/} Son los amigos del paral\u00edtico, los que hab\u00edan convencido a su compa\u00f1ero de que deb\u00eda ir donde Jes\u00fas. Y Jes\u00fas premia su fe.
Aparentemente el paral\u00edtico no hab\u00eda hecho m\u00e1s que consentir el viaje. De entrada Jes\u00fas le dice: {C}Se te perdonan tus perdonados.{/} \u00a1Qu\u00e9 palabras tan extra\u00f1as! \u00bfC\u00f3mo podr\u00eda perdonar Jes\u00fas los pecados, si el hombre no es consciente de alguna falta y si, al mismo tiempo, no est\u00e1 arrepentido y en espera del perd\u00f3n? Seguramente hay algo que el evangelio no dice. Pero muchos textos del Antiguo Testamento destacan las relaciones complejas entre el pecado y la enfermedad. A menudo la enfermedad nos hace darnos cuenta de nuestra situaci\u00f3n de pecador, y por su parte Jes\u00fas no quiere sanar sin que primero haya una reconciliaci\u00f3n con Dios.
Jes\u00fas act\u00faa como Dios: mir\u00f3 al pecador, le quit\u00f3 sus complejos de culpabilidad y lo perdon\u00f3 antes de sanarlo. \u00a1Feliz el que supo, por la mirada de Jes\u00fas y sus palabras, que ya estaba perdonado! Dios es quien vive y quien ama, y debemos encontrarlo en forma personal para que el perd\u00f3n sea verdadero.
Los fariseos se escandalizan por las palabras de Jes\u00fas; por supuesto que s\u00f3lo Dios puede perdonar los pecados. La gente sencilla no reaccion\u00f3, pero la indignaci\u00f3n de los maestros de la Ley es muy justificada, puesto que ni ellos ni los mismos disc\u00edpulos de Jes\u00fas entienden qui\u00e9n es \u00e9l. Jes\u00fas, sin embargo, los deja callados: Si yo doy la salud a lo divino, \u00bfpor qu\u00e9 no perdonar\u00eda a lo divino?
Jes\u00fas desconcierta a los que se preguntan qui\u00e9n es \u00e9l. Mejor todav\u00eda, demuestra que s\u00f3lo \u00e9l puede sanar al hombre entero, en cuerpo y alma.

{N}2,{/}13: {C}LOS PUBLICANOS{/}
Para entrar en la familia de Dios debemos cambiar nuestra manera de mirar las cosas y a las personas. Esta conversi\u00f3n no se nota tan f\u00e1cilmente como la participaci\u00f3n en las ceremonias lit\u00fargicas, pero, aunque cueste m\u00e1s conseguirla, es de m\u00e1s valor.
Ante todo hay que liberarse de los prejuicios de clase. Dejemos de dividir a los hombres entre buenos y malos; entre los que se puede saludar y los que no; entre los que se debe amar y ayudar y los que no. Aprendamos que Dios no odia ni a los ricos ni a los mal educados ni a los de izquierda ni a los de derecha, y que su plan misericordioso contempla la salvaci\u00f3n de todos.
El Evangelio habla de los{C} publicanos,{/} o sea, de los que cobraban el impuesto para los romanos. Pues el pa\u00eds de Jes\u00fas estaba dominado por el Imperio Romano y los publicanos eran jud\u00edos que trabajaban para el extranjero. Los patriotas los consideraban traidores y el pueblo se daba cuenta de que se llenaban el bolsillo; hasta los mendigos se negaban a recibir sus limosnas. Y Jes\u00fas... Jes\u00fas no los alab\u00f3, pero escogi\u00f3 a uno de ellos, a Lev\u00ed-Mateo, para incorporarlo al equipo de sus ap\u00f3stoles, cuya mayor\u00eda eran patriotas decididos.
Los {C}maestros de la Ley{/} eran algo as\u00ed como catequistas y profesores de religi\u00f3n. Eran muy entendidos en cosas religiosas y admiraban la doctrina de Jes\u00fas, pero no se atrev\u00edan a considerar como hermanos suyos a los publicanos y a los otros {C}pecadores{/} (o sea, gente que no tomaba en cuenta los preceptos de la religi\u00f3n).
{C}Lev\u00ed{/} es probablemente otro nombre del ap\u00f3stol Mateo (Mt 9,9).

{N}2,{/}18: Muchos hombres de fe miraban a Jes\u00fas con simpat\u00eda. \u00a1C\u00f3mo les gustaba que renovara el fervor de su pueblo! Pero la misi\u00f3n de Jes\u00fas no era de reorganizar el culto y llenar las sinagogas.
{C}Los fariseos ayunaban.{/} El ayuno, signo de penitencia y de tristeza, apoyaba las s\u00faplicas dirigidas a Dios para que viniera a salvar a su pueblo. Pero precisamente Dios viene en Jes\u00fas: conviene m\u00e1s la alegr\u00eda que el ayuno.
Los profetas hab\u00edan anunciado las {C}bodas de Dios{/} con su pueblo cuando viniera a visitarlos (Is 62,4-5). Por eso al presente, en esta ocasi\u00f3n, como {C}el novio,{/} Jes\u00fas da a entender qui\u00e9n es \u00e9l.
\u00bfQu\u00e9 es el {C}vino nuevo{/}? El Evangelio, por supuesto, y la embriaguez del Esp\u00edritu Santo que lleva a los disc\u00edpulos a cualquier locura para dar a conocer el amor del Padre y la libertad que ellos mismos han conseguido. Para entenderlo, leamos los {C}Hechos de los Ap\u00f3stoles{/} y la vida de los Santos, de los verdaderos, desde luego, no de los santos tristes y fingidos.
{C}Envases de cuero viejos:{/} El Evangelio no encaja con las formas tradicionales de devoci\u00f3n, y tampoco entra en aquellos que se aferran a ellas.
Marcos quiere que descubramos la novedad absoluta que Jes\u00fas nos trae. Acabamos de verlo acogiendo a los marginados y a los pecadores. Un nuevo motivo de asombro: \u00e9l no se presenta con oraciones y ayunos, seg\u00fan la costumbre de los grupos religiosos; y nuevamente lo veremos violar la ley sagrada del s\u00e1bado. No digamos que Jes\u00fas s\u00f3lo condena formas decadentes de piedad o a personas que aparentan ser lo que no son, pues aqu\u00ed se opone incluso a Juan Bautista. Es que, en realidad, el Evangelio es mucho m\u00e1s que una religi\u00f3n.
Una religi\u00f3n, en el sentido habitual de la palabra, es un conjunto de pr\u00e1cticas y oraciones con las cuales reconocemos que Dios es due\u00f1o del universo y de nuestras vidas. La religi\u00f3n establece un orden en nuestra vida y en la sociedad. Pero si nos quedamos con esa religi\u00f3n, \u00bfqu\u00e9 idea nos hacemos de Dios? \u00bfSer\u00e1 realmente aqu\u00e9l al que Jes\u00fas dec\u00eda: Abba, o sea, Pap\u00e1? \u00a1Qu\u00e9 hermoso y engrandecido aparece Dios, cuando ya no es el que se preocupa por la clase de carne y de vino que hay en mi mesa o por el n\u00famero y los tiempos de mis oraciones y genuflexiones! El quiere darnos el Esp\u00edritu, y por m\u00e1s que sean \u00fatiles los ritos y las penitencias, el Esp\u00edritu no se encierra en ellos.

{N}2,{/}23: A todos les parec\u00eda normal que el transe\u00fante arrancara espigas o tomara frutas cuando ten\u00eda hambre. Sin embargo los fariseos se escandalizaron porque los disc\u00edpulos de Jes\u00fas  hicieron eso en d\u00eda s\u00e1bado, d\u00eda en que estaba prohibido cualquier trabajo.
{C}El s\u00e1bado ha sido hecho para el hombre.{/} No vale ninguna ley, por sagrada que sea, si se vuelve opresora.
{C}El Hijo del Hombre tambi\u00e9n es due\u00f1o del s\u00e1bado.{/} Para los jud\u00edos la observancia del s\u00e1bado era el pilar del orden establecido por Dios; \u00bfqui\u00e9n se cre\u00eda ser Jes\u00fas?

{N}3,{/}1: Aqu\u00ed la  primera preocupaci\u00f3n de Marcos no es el milagro que Jes\u00fas realiza, curando al hombre que tiene la mano paralizada. Quiere m\u00e1s bien poner de relieve la actitud de Jes\u00fas respecto del s\u00e1bdo. Este hecho comprueba la palabra que Jes\u00fas dijo reci\u00e9n en 2,27.
Seg\u00fan los fariseos estaba permitido faltar al descanso sab\u00e1tico para salvar a alguien de un peligro de muerte. Jes\u00fas va a ampliar esta regla; para \u00e9l no hacer el bien es hacer el mal, y no sanar es matar. Los fariseos se callaron; sab\u00edan que Jes\u00fas ten\u00eda raz\u00f3n, pero su orgullo de  maestros de religi\u00f3n les imped\u00eda reconocerlo.
Su acuerdo con los Herodianos, que eran sus enemigos, lo confirma. En Galilea no se pod\u00eda condenar a nadie sin permiso de Herodes; necesitaban pues el apoyo de los partidarios del rey. Marcos hace hincapi\u00e9 aqu\u00ed en la mala fe, nacida del orgullo, que vuelve al hombre ciego ante el llamado de Dios a que se transforme interiormente. Es m\u00e1s f\u00e1cil unirse entre adversarios para silenciar al que denuncia una injusticia o proclama una verdad que les molesta a todos ellos.

{N}3,{/}13: {C}LOS DOCE. (Ver Mt 10,1){/}
Asediado por el sinn\u00famero de afligidos que buscan un alivio para sus males, Jes\u00fas se busca ayudantes.
Fue en un cerro donde Mois\u00e9s y El\u00edas se reunieron con Dios: all\u00ed les confi\u00f3 Dios su misi\u00f3n (Ex 19; 1 Re 19). Y fue en un cerro donde Jes\u00fas llam\u00f3 a los que iba a asociar de manera especial a su propia misi\u00f3n: {C}estar\u00e1n con \u00e9l,{/} y anunciar\u00e1n la Palabra y expulsar\u00e1n demonios.
Marcos nos indica as\u00ed lo que es la Iglesia: una comunidad reunida por Jes\u00fas y alrededor de \u00e9l, donde los hombres reciben la Palabra de Dios y son liberados de la esclavitud del demonio.
\u00bfQu\u00e9 sabemos de estos doce que pasar\u00edan a ser los mandatarios de Jes\u00fas, las bases de su Iglesia, los maestros de la fe? El n\u00facleo del grupo lo formaban pescadores del lago, y con ellos un publicano, Mateo; un maestro de la Ley, Bartolom\u00e9, y algunos m\u00e1s, de los cuales s\u00f3lo sabemos que Jes\u00fas los hab\u00eda escogido entre hombres del pueblo. El hab\u00eda venido para salvar a todos, pero su obra la empezar\u00eda con los pobres.
Jes\u00fas no pertenec\u00eda m\u00e1s a los pobres que a los ricos, pero como cualquier hombre deb\u00eda ubicarse en un ambiente y en un grupo social. Siendo hijo de artesanos, se hab\u00eda ubicado entre la gente sencilla. M\u00e1s a\u00fan, Jes\u00fas hab\u00eda tomado una decisi\u00f3n importante a los 18 \u00f3 20 a\u00f1os: se hab\u00eda quedado como trabajador manual en vez de ingresar en una escuela de maestros de la Ley, pues estas escuelas religiosas estaban abiertas a todos.
Jes\u00fas habr\u00eda podido empezar su predicaci\u00f3n con un t\u00edtulo de maestro y, seguramente, habr\u00eda encontrado sus ayudantes entre maestros de la Ley sinceros o entre sacerdotes y fariseos de recto coraz\u00f3n. Pero no, prefiri\u00f3 formarse por medio del trabajo manual, sin otra preparaci\u00f3n religiosa que las reuniones b\u00edblicas de la sinagoga, sin m\u00e1s libro que la experiencia de la vida diaria. Y por eso, llegada la hora, hallar\u00eda a sus ap\u00f3stoles entre la gente com\u00fan, hombres sencillos pero responsables.

{N}3,{/}20: M\u00e1s que las curaciones, fueron las expulsiones de demonios las que inquietaron a los fariseos y a los maestros de la Ley. Siendo autoridades en materia religiosa, viajaron desde Jerusal\u00e9n para ver m\u00e1s de cerca qui\u00e9n era Jes\u00fas.
{C}Est\u00e1 pose\u00eddo por Belzeb\u00fa {/}(22). Los jud\u00edos del tiempo de Jes\u00fas estaban obsesionados por la creencia en los demonios; los ve\u00edan por todas partes y muchas veces consideraban a las enfermedades como posesiones diab\u00f3licas. Jes\u00fas no padece tal obsesi\u00f3n, pero seguramente no hace tanta diferencia entre enfermedad y posesi\u00f3n como hacemos nosotros, pues, de alguna manera, el demonio est\u00e1 detr\u00e1s de toda miseria humana.
{C}Belzeb\u00fa,{/} nombre de un antiguo \u00eddolo, era uno de los t\u00e9rminos usados para designar al demonio.
{C}Entrar en la casa del Fuerte{/} (27){C}.{/} Este \u00abfuerte\u00bb es el demonio, y su casa es la persona pose\u00edda. {C}Saquearle la casa{/} es quitarle el poder sobre su v\u00edctima.
{C}Se les perdonar\u00e1 todo a los hombres...,{/} y Mateo a\u00f1ade: \u00abAl que haya hablado contra el Hijo del Hombre le ser\u00e1 perdonado\u00bb (Mateo 12,32).
Mientras el Antiguo Testamento exig\u00eda la pena de muerte para el que hubiese blasfemado, para salvar as\u00ed el honor de Dios y evitar que su c\u00f3lera cayera sobre la comunidad, el Dios que conoce Jes\u00fas sabe hasta d\u00f3nde llega la estupidez humana y no se siente ofendido por tantos desprop\u00f3sitos rid\u00edculos o blasfemos a que nos tiene acostumbrados nuestra sociedad; no se defiende como lo hacen los grandes de este mundo.
Jes\u00fas acept\u00f3 ser criticado por los que no entend\u00edan su manera de actuar, que fue el caso de muchos fariseos. Pero cosa bien diversa era llamar obra mala a la que era evidentemente buena. Hablar (o{C} blasfemar{/}) contra el Esp\u00edritu Santo es atribuir al esp\u00edritu malo una obra que es manifiestamente buena. Los que ahora atribuyen sistem\u00e1ticamente a intenciones malas el bien hecho por otros, sea la Iglesia o personas de otro partido, pecan contra el Esp\u00edritu Santo. El que reconoce la verdad y no a Dios, est\u00e1 en mejor camino que el que dice creer en Dios y no reconoce la verdad.
De las expulsiones de demonios, Jes\u00fas saca una conclusi\u00f3n: {C}El Reino de Dios ha llegado a ustedes.{/} La victoria sobre Satan\u00e1s se gana, en realidad, d\u00eda a d\u00eda. Nuestra oraci\u00f3n, la oraci\u00f3n perseverante de la comundiad cristiana, el testimonio de vida y la actuaci\u00f3n valiente de los cristianos tienen fuerza como para hacer retroceder la presencia del demonio, ya se trate del dinero, la explotaci\u00f3n, la droga o el frenes\u00ed del sexo.

{N}3,{/}31: Jes\u00fas ha perdido a sus familiares, pero ha encontrado a sus verdaderos hermanos. Desde el d\u00eda en que nos comprometemos en la obra de Dios nos toca descubrir hermanos y hermanas, y a una madre, Mar\u00eda, de la que el Evangelio dice: \u00abDichosa eres por haber cre\u00eddo.\u00bb Jes\u00fas no dice: \u00abEse es mi padre\u00bb, pues Padre hay uno solo y est\u00e1 en el Cielo.
{C}HERMANOS DE JESUS{/}
La Iglesia nunca dud\u00f3 de que Mar\u00eda hubiera sido siempre virgen y Jes\u00fas fuera su hijo \u00fanico, como es el Unico del Padre (ver comentario de Lc 1,26). \u00bfPor qu\u00e9, pues, se habla aqu\u00ed de sus {C} hermanos y hermanas?{/}
En primer lugar digamos que en hebreo se llama {C}hermano{/} a cualquier pariente. En m\u00e1s de quinientos lugares del Antiguo Testamento \u00abhermano\u00bb indica un parentesco m\u00e1s o menos pr\u00f3ximo, la pertenencia a la misma familia, al mismo clan, a la misma tribu o al mismo pueblo. Cuando se quiere subrayar que se trata de un hermano en el sentido estricto, se usa la expresi\u00f3n \u00abhijo de su madre\u00bb (Dt 13,7; 27,22).
Luego recordemos que en la primera Iglesia, en el tiempo en que se escrib\u00edan los evangelios, hab\u00eda un grupo influyente integrado por la parentela de Jes\u00fas y sus paisanos de Nazaret. Estos eran llamados, en forma global, \u00ablos hermanos del Se\u00f1or\u00bb, y uno de ellos, Santiago, era obispo de la comunidad de Jerusal\u00e9n. El Evangelio no los celebra mayormente; m\u00e1s bien recuerda que tardaron mucho en creer en Jes\u00fas, a pesar de haber vivido tantos a\u00f1os a su lado (Mc 3,21; Jn 7,3-5). Pero al hablar de ellos o de alguno de ellos, los designa con el nombre que les daba la comunidad: \u00ablos hermanos del Se\u00f1or\u00bb, o bien: \u00abfulano, hermano de Jes\u00fas\u00bb.
Alguien podr\u00eda decir: si bien la palabra \u00abhermano\u00bb puede designar a los primos lejanos, tambi\u00e9n puede designar a los hermanos en el sentido estricto. Miremos, pues, m\u00e1s de cerca qui\u00e9nes son esos {C}hermanos de Jes\u00fas{/} a los que se menciona cuando Jes\u00fas pasa por Nazaret. Son Santiago y Joset (Mateo dice Joseph), Judas y Sim\u00f3n.
Ahora bien, entre las mujeres que estaban al pie de la cruz, Marcos menciona a una tal Mar\u00eda, \u00abmadre de Santiago el menor y de Joset\u00bb. Si se tratase de Mar\u00eda, la madre de Jes\u00fas, ser\u00eda muy extra\u00f1o que precisamente en ese momento se la presentase s\u00f3lo como la madre de Santiago y de Joset y no como la madre del ajusticiado. Tambi\u00e9n ser\u00eda muy extra\u00f1o que fuera mencionada despu\u00e9s de Mar\u00eda Magdalena. Juan dice que esta Mar\u00eda, mujer de Cleof\u00e1s, era la {C}hermana,{/} es decir, probablemente una parienta pr\u00f3xima de Mar\u00eda (Jn 19,25).
Debemos, pues, admitir que Santiago y Joset eran los hijos de esta {C}otra Mar\u00eda{/} (Mt 28,1) que formaba parte del grupo de las mujeres de Galilea (Lc 23,55). Santiago y Joset eran primos de Jes\u00fas, pero tal vez no fuesen sus primos hermanos; Simon y Judas, por su parte, eran primos m\u00e1s lejanos, pues se nombran despu\u00e9s de ellos.

{N}4,{/}1: Ver el comentario de Mt 13,1 y Lc 8,4.
Marcos nos va a presentar ahora algunas par\u00e1bolas del  Reino de Dios, pues este anuncio de un reino de Dios que comenzaba era la gran novedad del mensaje de Jes\u00fas. Se hablaba de  vez en cuando entre los jud\u00edos de la \u00e9poca de un reino de Dios, pero se hac\u00eda para decir que devolver\u00eda la libertad a su pueblo en la tierra de Israel y que castigar\u00eda a todos sus opresores. Jes\u00fas en cambio sostiene que Dios viene a reinar en medio de nosotros: el reino est\u00e1 aqu\u00ed, a la puerta.
{C}El sembrador sali\u00f3 a sembrar.{/} Hab\u00eda mucha impaciencia por cosechar los frutos de tantos sufrimientos y sangre derramada bajo la ocupaci\u00f3n romana, \u00a1y Jes\u00fas volv\u00eda a las semillas!
Esa es pues la gran paradoja del Evangelio que nos sigue desafiando: el Reino est\u00e1 all\u00ed y con \u00e9l tenemos todo lo que Dios puede dar en este mundo. Pero tambi\u00e9n es cierto que todo se queda en esperanzas (Rom 9,24). Despu\u00e9s de veinte siglos de cristianismo, el Reino es todav\u00eda como un campo que se acaba de  sembrar. Una parte de la semilla da fruto y se multiplica (8). El que tiene ojos para ver no puede dejar de constatar cu\u00e1ntas cosas han nacido del Evangelio y nacen a\u00fan doquiera es recibido. El reino se lee en la vida y en los ejemplos de los santos conocidos o desconocidos. Puede la cultura occidental renunciar al Evangelio, pero eso no quita que haya nacido de su dinamismo. El Evangelio  est\u00e1 detr\u00e1s de todo lo que se ha emprendido para dar al mundo la  unidad y la paz.
Esas y muchas otras cosas han nacido de la Palabra, pero han tenido que madurar en el coraz\u00f3n de las personas de fe.
{C}A ustedes se les ha dado el misterio del Reino de Dios {/}(11){C}.{/} Jes\u00fas recuerda a los disc\u00edpulos que si est\u00e1n con \u00e9l, recibiendo de \u00e9l la palabra de Dios, lo deben a una gracia de Dios que los ha escogido para recibir y transmitir el anuncio del Reino. Y ya que han respondido al llamado y se han integrado en el grupo de los disc\u00edpulos, el Maestro les revelar\u00e1 poco a poco la manera de actuar de Dios.
Pero nosotros, con facilidad, en vez de detenernos en esta generosidad, tomamos la frase en sentido contrario y nos preguntamos: \u00bfDe modo que Dios ha querido que los dem\u00e1s \u00abno vean ni entiendan\u00bb?
{C}No les llegan m\u00e1s que par\u00e1bolas{/}. Los que no han sido llamados a encontrarse con Cristo, o que, habiendo sido llamados se desentienden, viven en un mundo donde no est\u00e1n sin la luz de Dios, sino que \u00e9sta les llega \u00aben par\u00e1bolas\u00bb, es decir a trav\u00e9s de intermediarios y de limitaciones humanas. El Evangelio, pues, dar\u00e1 alguna luz incluso a los que no se comprometen con \u00e9l, pero de un modo adaptado a su capacidad, ya que viven en un mundo de verdades a medias.
El vers\u00edculo 12 cita un importante texto de Isa\u00edas (6,9), que ser\u00e1 retomado por Jn 12,40 y He 28,26. Pero para entenderlo hay que tener presente que el profeta utiliza una forma gramatical propia del hebreo y dif\u00edcil de traducir al castellano. Dios le dice al profeta m\u00e1s o menos esto: \u00abEndur\u00e9celes el coraz\u00f3n, h\u00e1blales para que aunque escuchen no entiendan\u00bb. Pero esto debiera entenderse as\u00ed: \u00abT\u00fa s\u00f3lo lograr\u00e1s que se endurezca su coraz\u00f3n; hablar\u00e1s, pero de hecho escuchar\u00e1n y no querr\u00e1n entender\u00bb. En ning\u00fan caso quiere Dios que alguien se equivoque o permanezca en la ignorancia.
{C}\u00bfC\u00f3mo comprender\u00e1n las dem\u00e1s par\u00e1bolas?{/} Los ap\u00f3stoles mismos eran incapaces de comprender cosas muy sencillas. Jes\u00fas nos pone en guardia frente a una visi\u00f3n simplista: por un lado \u00ablos disc\u00edpulos\u00bb, y por otro,{C} los de afuera{/}. Jam\u00e1s terminaremos de comprender los misterios del reino y menos de entrar en \u00e9l; la frontera entre disc\u00edpulos y gente de afuera pasa por en medio de cada uno de nosotros; Jes\u00fas lo recordar\u00e1 en la par\u00e1bola de la ciza\u00f1a.
Tal vez deber\u00edamos preguntarnos qu\u00e9 sacamos de las lecturas del Evangelio: \u00bfuna invitaci\u00f3n a \u00abser mejores\u00bb, o el lento descubrimiento de los misterios de Dios? \u00bfVamos siempre a los textos que cuadran con nuestras ideas o estamos dispuestos a escuchar absolutamente todo?
14. Ver comentario de Mt 13,18.
Con la par\u00e1bola del Sembrador, Jes\u00fas propone una visi\u00f3n del Reino de Dios totalmente distinta a la que se ten\u00eda entonces. Es una realidad nueva que brota del coraz\u00f3n de quienes han sabido recibir la palabra de Dios: conversi\u00f3n a la verdad y perseverancia en el bien.
La {C}semilla{/} puede ser una palabra del Evangelio. Pero tambi\u00e9n son semillas los consejos que recibimos y las sugerencias de nuestra conciencia. A veces nos parece que el Evangelio no tiene mucha fuerza para transformar la vida, pero, \u00bfpor qu\u00e9 hemos pisoteado tantas semillas que el viento hab\u00eda tra\u00eddo a casa? Todo depende de nosotros.
Jes\u00fas nos habla del{C} treinta,{/} del {C}sesenta{/} y del {C}ciento por uno{/} (20): la palabra escuchada transforma nuestra vida y da eficacia a nuestros esfuerzos para salvar al mundo. Nadie sabr\u00e1 decir lo que puede una persona libre en el sentido en que habla el Evangelio.
{C}Si algo ha sido ocultado.{/} La palabra act\u00faa en {C}el secreto{/} del coraz\u00f3n, pero, cuando descubrimos la transformaci\u00f3n que obr\u00f3 en nuestra vida, con gusto pregonamos a Cristo y damos a conocer a los dem\u00e1s el secreto que nos hizo felices: Ef 2,4; Col 3,3; Fil 2,10.

{N}4,{/}21: {C}Presten atenci\u00f3n a lo que escuchan.{/} Jes\u00fas nos llama la atenci\u00f3n: \u00abUstedes pierden el tiempo si tan s\u00f3lo me escuchan y no dejan que lo que han escuchado de m\u00ed d\u00e9 su fruto.{C} La medida con que ustedes midan se usar\u00e1 para medir lo que reciban,{/} es decir, que si empiezan a poner en pr\u00e1ctica lo que han escuchado, recibir\u00e1n de Dios nuevas fuerzas y conocimientos. Y si {C}no tienen nada,{/} es decir, si no producen frutos, de nada les servir\u00e1 esa fe que les he ense\u00f1ado; ...ustedes que leen mi evangelio, preg\u00fantense antes de seguir m\u00e1s adelante...\u00bb.

{N}4,{/}26: En toda \u00e9poca los hombres se impacientan: \u00bfSe realizar\u00e1 pronto el Reino de la justicia? \u00bfSe acabar\u00e1n pronto la violencia y la corrupci\u00f3n? Jes\u00fas contesta: ahora mismo est\u00e1n ya actuando las fuerzas invencibles que hacen madurar al mundo y que llevan adelante al Reino.
{C}SEMILLAS{/}
\u00a1Cu\u00e1ntas semillas se tiran al viento! Una moda nueva, una canci\u00f3n, un nuevo artefacto, un programa radial... Algunas semillas han crecido hasta constituir corrientes poderosas que movilizan a las masas. Pero sepamos descubrir los comienzos humildes de la obra de Dios: el encuentro de algunas personas de buena voluntad para solucionar un problema comunitario; un gesto fraterno en un ambiente cerrado; un primer esfuerzo para sonre\u00edr a la vida despu\u00e9s de una decepci\u00f3n...
La semilla crece, y la persona que recibi\u00f3 la Palabra se siente m\u00e1s segura en el camino por el que Dios la conduce.

{N}4,{/}30: Ver comentario de Mt 13,31.

{N}4,{/}35: En las dos \u00faltimas par\u00e1bolas Jes\u00fas mostr\u00f3 la fuerza y el crecimiento irresistible del Reino; ahora, como para dar una se\u00f1al visible del mismo, pasar\u00e1 a la {C}otra orilla del lago,{/} es decir, a la orilla pagana del lago de Genezaret. Los dos milagros que realizar\u00e1 mostrar\u00e1n que su victoria sobre el demonio sobrepasa las fronteras de Israel.
En la mentalidad jud\u00eda, {C}el mar{/} es el s\u00edmbolo de los poderes demon\u00edacos, un recuerdo constante del caos primitivo, donde se mueven los monstruos marinos de los que s\u00f3lo Dios, que es Todopoderoso, puede burlarse: Behemot, Leviat\u00e1n y Rahab. Al ordenar al mar: \u00ab\u00a1C\u00e1llate! \u00a1C\u00e1lmate!\u00bb, al igual que hace con los demonios (Mc 1,25), Jes\u00fas reafirma su poder divino sobre las fuerzas del mal.
Ante tantas fuerzas del mal que los atacan, en medio de las tempestades que se levantan, los hombres se preguntan, a veces, si Dios {C}no est\u00e1 dormido.{/} Pero Jes\u00fas est\u00e1 all\u00ed; no se asombra tanto del miedo de los disc\u00edpulos ante la tempestad, cuanto de su falta de fe; \u00fanicamente la confianza en la victoria de Jes\u00fas, Hijo de Dios, sobre las fuerzas del mal, puede permitirles superar ese miedo.
Pero en cuanto descubren en Jes\u00fas ese poder divino, los ap\u00f3stoles son presa de un gran susto, como Mois\u00e9s ante la zarza ardiendo (Ex 3,1), como Isa\u00edas cuando tiene la visi\u00f3n en el templo (Is 6,5), y como todos aquellos a quienes Dios se manifiesta de un modo particular; m\u00e1s que un amigo o un maestro, Jes\u00fas se les manifiesta en la verdad de su ser. Y ese temor de descubrir a Dios tan cerca de ellos, se hac\u00eda m\u00e1s fuerte que el temor que hab\u00edan tenido frente a la tempestad, algunos minutos antes.

{N}5,{/}1: Jes\u00fas calm\u00f3 el mar desencadenado y acall\u00f3 las fuerzas del mal, y al desembarcar en la orilla pagana, se enfrenta con el demonio. Aqu\u00ed abundan las im\u00e1genes para pintar el combate victorioso que va a tener Jes\u00fas con el demonio.
El texto nos dice tres veces que el pose\u00eddo viv\u00eda entre los sepulcros, y menciona tambi\u00e9n tres veces las cadenas con las que hab\u00edan tratado en vano de atarlo. Para un jud\u00edo, recordar algo tres veces es decirlo en superlativo; es decir, que el pose\u00eddo est\u00e1 ligado en parte con la muerte y en parte con la impureza que va unida a ella (Num 19,11), pero nadie, absolutamente nadie hab\u00eda podido dominarlo. Por \u00faltimo, este poseso, al igual que hac\u00edan los servidores de los \u00eddolos (1 Re 18,28), se hab\u00eda hecho incisiones con piedras, dejando correr la sangre. Sin embargo, este adversario {C}se prosterna{/} reconociendo as\u00ed la superioridad de Jes\u00fas, Hijo de Dios Alt\u00edsimo, quien le obliga a que diga c\u00f3mo se llama. Una vez m\u00e1s el nombre es todo un s\u00edmbolo: {C}legi\u00f3n,{/} es decir, que este hombre estaba pose\u00eddo por un regimiento de demonios.
Jes\u00fas procedi\u00f3 a liberar al poseso; los demonios entran en los cerdos, que se lanzar\u00e1n al mar. Marcos nos muestra c\u00f3mo el demonio, que es el autor de toda {C}impureza,{/} es devuelto por Jes\u00fas a su reino, a los cerdos, que seg\u00fan la tradici\u00f3n jud\u00eda eran el prototipo de los animales impuros, y echados al mar, que simboliza el imperio del mal, como ya se vio en el episodio de la tempestad apaciguada.
{C}En un instante dichas piaras se arrojaron al agua...{/} Ver Mt 8,30 y Lc 8,32. El texto actual de Mc dice:{C} en n\u00famero de dos mil se arrojaron...,{/} lo que es incre\u00edble, pues nunca existieron piaras tan numerosas. Pero hay que notar que la palabra{C} piaras{/} en hebreo se diferencia de la palabra {C}dos mil{/} tan s\u00f3lo en un acento; un error, pues, de acento pudo originar esa frase tan extra\u00f1a de Marcos.
{C}Pero Jes\u00fas no se lo permiti\u00f3 {/}(19).\u00abNo son ustedes quienes me han elegido a m\u00ed, sino que yo los eleg\u00ed a ustedes\u00bb (Jn 15,16). Jes\u00fas elige a los que estar\u00e1n con \u00e9l, es decir, a los doce (Mc 3,13). Eso no quiere decir que los dem\u00e1s, todos los que se encontraron con Jes\u00fas y lo reconocieron como el Hijo de Dios, no tengan nada que hacer: dar\u00e1n testimonio en medio de los suyos de lo que Jes\u00fas hizo por ellos y de {C}la compasi\u00f3n que tuvo de ellos.{/} De este modo Jes\u00fas recuerda la diversidad de vocaciones.

{N}5,{/}21: Esta mujer, debido a su enfermedad, era considerada \u00abimpura\u00bb en la mentalidad de los jud\u00edos (Lev 15,19) y contaminaba a todo el que tocara. Por eso las leyes sobre la \u00abpureza\u00bb le prohib\u00edan mezclarse con el gent\u00edo. Pero su fe la lleva a violar algo m\u00e1s sagrado todav\u00eda; los flecos del manto eran un recuerdo de Dios y de su ley, y tocarlos estando \u00abimpura\u00bb era un sacrilegio. Pero Jes\u00fas le dice: {C}Tu fe te ha salvado.{/}
Muchas personas que se creen instruidas y formadas, miran con desprecio tales actitudes que son otras tantas expresiones de la \u00abreligiosidad popular\u00bb. Pero Jes\u00fas no juzga por las apariencias; vio el gesto de la mujer y la fe que la animaba: \u00abPadre, te doy gracias porque has ocultado estas cosas a los sabios e inteligentes y se las has revelado a los peque\u00f1os\u00bb (Mt 11,25).
{C}LA FE Y LOS MILAGROS. SANACION Y SALVACION{/}
\u00bfA qu\u00e9 se debe el milagro? \u00bfLo produce la fe del que pide, o es Cristo quien lo realiza?
La mayor\u00eda de las sanaciones que cuenta el Evangelio no se parecen a las que hace un curandero. Est\u00e1 claro que los que ven\u00edan a Jes\u00fas ten\u00edan la convicci\u00f3n \u00edntima de que Dios les reservaba algo bueno por medio de \u00e9l, y esta fe los dispon\u00eda para recibir la gracia de Dios en su cuerpo y en su alma. Pero en la presente p\u00e1gina se destaca el poder de Cristo: {C}Jes\u00fas se dio cuenta de que un poder habr\u00eda salido de \u00e9l,{/} y el papel de la fe: {C}Tu fe te ha salvado.{/}
Jes\u00fas dice \u00abte ha salvado\u00bb, y no \u00abte ha sanado\u00bb, pues esta fe y el consiguiente milagro hab\u00edan revelado a la mujer el amor con que Dios la amaba.
Nos cuesta a veces creer, con nuestra inteligencia moderna e ilustrada, que el milagro es posible. Olvidamos que Dios est\u00e1 presente en el coraz\u00f3n mismo de la existencia humana y que nada le es ajeno en nuestra vida. Alguien dir\u00e1: si Dios hace milagros, \u00bfpor qu\u00e9 no san\u00f3 a tal o cual persona, o por qu\u00e9 no respondi\u00f3 a mi plegaria? Pero, \u00bfqui\u00e9nes somos nosotros, para pedir cuentas a Dios?
Dios act\u00faa cuando quiere y como quiere, pero siempre con una sabidur\u00eda y un amor que nos supera infinitamente. \u00a1Los padres tampoco dan a sus hijos todo lo que les piden...!

{N}5,{/}35: Aqu\u00ed Jes\u00fas se enfrenta con la muerte de una persona joven llamada a vivir. Jairo era{C} jefe de la sinagoga,{/} o sea, responsable de la comunidad local de la religi\u00f3n jud\u00eda.
{C}\u00bfPara qu\u00e9 molestar ya al Maestro?{/} Nosotros tambi\u00e9n pedimos a Dios la sanaci\u00f3n, pero no nos atrevemos a pedirle que resucite a los muertos, porque consideramos la muerte como algo absolutamente irreversible. Pero Jes\u00fas quiere demostrarnos que ninguna \u00abley del destino\u00bb o de la naturaleza puede detener al amor de Dios.
{C}Unos lloraban y otros gritaban.{/} En aquella \u00e9poca era costumbre contratar lloronas profesionales y m\u00fasicos para los entierros; en la actualidad, en cambio, se tienen largos discursos y ceremonias...; es que a toda costa se trata de ocultar o exorcizar la presencia terrible de la muerte, para que no perturbe nuestra paz aparente. Pero Jes\u00fas vino para llevarnos a la verdad, comenzando por la verdad sobre la vida y la muerte.
{C}La ni\u00f1a no est\u00e1 muerta, sino dormida.{/} En realidad la ni\u00f1a estaba muerta y por eso la gente se burlaba de \u00e9l; pero Jes\u00fas echa fuera todo ese mundo agitado y toma consigo al padre y a la madre: \u00e9stos son capaces de comprender, puesto que han ido a verlo movidos por la fe.
{C}\u00a1Lev\u00e1ntate!{/} Desde el primer momento los disc\u00edpulos de Jes\u00fas emplearon ese vocabulario de \u00abdormir y levantarse\u00bb para indicar la muerte y la resurrecci\u00f3n. Cre\u00edan que Jes\u00fas, Hijo de Dios, con su propia resurrecci\u00f3n hab\u00eda vencido definitivamente a la muerte (1 Cor 15). Algunas encuestas revelan que en la actualidad muchos cristianos no creen en la resurrecci\u00f3n; \u00bfno ser\u00e1 esto el resultado de una educaci\u00f3n religiosa hecha en base a consideraciones moralistas y no en base a escuchar la palabra de Dios?

{N}6,{/}1: {C}LA SABIDURIA DE JESUS{/}
Los {C}hermanos{/} de Jes\u00fas son sus parientes y paisanos de Nazaret (ver el comentario de 3,31) Como Jes\u00fas nunca hizo cosas extraordinarias entre ellos, se extra\u00f1aban de lo que se dec\u00eda de su actuaci\u00f3n en otros lugares y de que ya fuera famoso. Cre\u00edan conocerlo, pero en realidad no lo conoc\u00edan; la mayor\u00eda de las veces  uno cree conocer a sus pr\u00f3jimos pero no es as\u00ed. {C}
\u00bfDe d\u00f3nde le viene todo esto?{/} \u00bfHabr\u00e1 que pensar que Jes\u00fas fue a alg\u00fan lugar lejano a aprender el arte de hacer milagros? V\u00e9ase la respuesta en el comentario de Mt 2,21.
{C}\u00bfY qu\u00e9 pensar de la sabidur\u00eda que ha recibido?{/} Hay quienes dicen: Puesto que Cristo era Dios, lo sab\u00eda todo. Pero la ciencia divina no es menos que Dios mismo. El conoce todo a la vez, en un instante \u00fanico que no pasa y que llamamos eternidad. Los hombres, en cambio, piensan con ideas y su pensamiento se va desarrollando con el tiempo. Por eso Jes\u00fas, desde que naci\u00f3, tuvo que experimentar y descubrir todo. S\u00f3lo que desde el principio fue consciente de ser el Hijo, aunque todav\u00eda no tuviera palabras para expresarlo.
Jes\u00fas recibi\u00f3 toda su educaci\u00f3n humana de Mar\u00eda, de Jos\u00e9 y de sus paisanos de Nazaret. De ellos recibi\u00f3 la Biblia y la cultura de su pueblo. Pero tambi\u00e9n el Padre le comunicaba su Esp\u00edritu para que experimentara la verdad de Dios en todas las cosas. Lo importante, tanto para \u00e9l como para nosotros, no era leer mucho ni acumular experiencias, sino ser capaz de valorar todo lo que le ocurr\u00eda. La sabiduria de Jes\u00fas sal\u00eda de \u00e9l mismo y, en lo m\u00e1s profundo de su ser, la inexpresable sabidur\u00eda eterna se volv\u00eda evidencia y certeza para nombrar y para juzgar tanto el actuar de Dios como las acciones de los hombres.
Pero no por eso Jes\u00fas conoc\u00eda el porvenir y obraba milagros. Estos dones que Dios concede a sus profetas, se los comunic\u00f3 en plenitud a Jes\u00fas en el momento del bautismo de Juan.
{C}Pero no es m\u00e1s que el carpintero {/}(3). El evangelio utiliza un t\u00e9rmino que tiene un significado muy amplio: \u00abartesano\u00bb, el que hac\u00eda esas cosas sencillas que necesitaba la gente del campo. Pero ya los primeros cristianos de Palestina dec\u00edan que Jes\u00fas hab\u00eda sido carpintero.
{C}Si hay un lugar donde un profeta es despreciado, es en su tierra...{/} Durante el tiempo en que Jes\u00fas vivi\u00f3 en medio de ellos, nunca manifest\u00f3 alg\u00fan don especial, y tal vez no lo hab\u00edan designado para ning\u00fan cargo en la comunidad de la sinagoga. Si desde ya muchos a\u00f1os se hab\u00edan acostumbrado a tratarlo como a uno de tantos, \u00bfc\u00f3mo le iban a demostrar ahora respeto o fe?

{N}6,{/}6: {C}LA MISION
La misi\u00f3n: {/} Ver comentario en Mt 10,5; Lc 10,1.
Empieza la tercera etapa del ministerio de Jes\u00fas: organiza una misi\u00f3n por toda la provincia. Hasta entonces los ap\u00f3stoles hab\u00edan actuado al lado de Jes\u00fas, pero ahora los env\u00eda {C}delante de \u00e9l.{/}
Jes\u00fas es un educador. No le basta con ense\u00f1ar a sus seguidores, sino que les exige que cooperen en su propio trabajo. Los ap\u00f3stoles deben proclamar su fe y obrar curaciones como su Maestro, expresando en forma sencilla lo que han descubierto del Reino de Dios.
Los ap\u00f3stoles deben ser los primeros en creer lo que proclaman: Dios se hizo presente. Por eso se obligan a vivir al d\u00eda, confiados en la Providencia del Padre. No deben acobardarse en el momento de predicar, sino ser conscientes de su misi\u00f3n y de su poder.
El aceite se usaba en ese tiempo como remedio; m\u00e1s all\u00e1 del bienestar, las mejor\u00edas ser\u00e1n el signo de una curaci\u00f3n espiritual, la del hombre que se reconcili\u00f3 con Dios.
Jes\u00fas ya se preocupa por formar comunidades. Env\u00eda a sus disc\u00edpulos {C}de dos en dos,{/} para que su palabra no sea la de un hombre solo, sino la expresi\u00f3n de un grupo unido en un mismo proyecto. Tambi\u00e9n les pide que se queden fijos en una casa, que se hospeden en una familia, que ser\u00e1 el centro desde donde se irradiar\u00e1 la fe.

{N}6,{/}14: El rey Herodes {C}ten\u00eda respeto a Juan,{/} pero era prisionero de su ambiente y de sus vicios. Como rey de Galilea, su mala conducta constitu\u00eda un mal ejemplo p\u00fablico. A lo largo de la Biblia vemos c\u00f3mo los profetas se\u00f1alan la responsabilidad particular de los que detentan el poder: si tienen que guiar al pueblo, deben ser, desde luego, un ejemplo por la rectitud de su vida. Juan Bautista no pod\u00eda hablar de justicia sin reprochar a Herodes su infidelidad.
{C}El rey Herodes.{/} Se trata de Herodes Antipas, hijo del Herodes que reinaba cuando naci\u00f3 Jes\u00fas.
{C}Dec\u00edan: es Juan Bautista que ha resucitado.{/} Consideraban a Juan un m\u00e1rtir y pensaban que resucitar\u00eda para castigar a Herodes. Unos asociaban a Jes\u00fas y a Juan: Jes\u00fas hac\u00eda los milagros que Juan no hab\u00eda obrado. Otros, menos informados, pod\u00edan pensar que Jes\u00fas era una reaparici\u00f3n de Juan.

{N}6,{/}30: Los ap\u00f3stoles est\u00e1n cansados. Al final de esa misi\u00f3n necesitan descansar y a la vez hacer un recuento de sus experiencias. Porque Jes\u00fas no los instruye s\u00f3lo con la palabra, sino que los forma ayud\u00e1ndoles a reflexionar sobre lo que hicieron y lo que vieron.
{C}Eran tantos los que iban y ven\u00edan {/}(31) Posiblemente, despu\u00e9s del paso de los ap\u00f3stoles por los pueblos de Galilea, era mucha la gente que quer\u00eda conocer al que los hab\u00eda enviado, y llegaban donde Jes\u00fas.
{C}Sinti\u00f3 compasi\u00f3n de ellos.{/} El Antiguo Testamento manifestaba la compasi\u00f3n de Dios, Padre de su pueblo, pero hasta que no viniese a compartirlo todo con nosotros, faltaba algo. Ahora Dios ya no habla desde arriba, sino que se hace pobre entre los pobres en la persona de Jes\u00fas, comulgando con su vida, sus sufrimientos y su esperanza.
{C}Estaban como ovejas sin pastor.{/} (N\u00fam 27,17; Is 40,11 ; Ez 34; Za 11,4-17). Se trata de personas que no han encontrado todav\u00eda una verdadera comunidad y Jes\u00fas siente compasi\u00f3n por ellas.
El profeta Ezequiel reprochaba a los responsables de Israel que se comportaban como malos pastores; tambi\u00e9n podr\u00eda reprocharnos hoy d\u00eda que no somos pastores ni profetas en medio de nuestro mundo. \u00bfPor qu\u00e9 tan a menudo esperamos a que los sacerdotes, las religiosas o algunos laicos cuidadosamente escogidos tomen la iniciativa de formar nuevas comunidades? \u00bfPor qu\u00e9 somos tan t\u00edmidos para proponer a \u00ablos que est\u00e1n fuera\u00bb la luz de la fe que hemos recibido gratuitamente y permitirles as\u00ed que descubran en equipo, en comunidad, esta riqueza?
{C}Y se puso a ense\u00f1arles largamente{/}. \u00bfQu\u00e9 les dec\u00eda? Todo lo que hace al Evangelio. Con sus dones prof\u00e9ticos, Jes\u00fas penetraba en las conciencias y mostraba a cada uno d\u00f3nde estaba su verdadero problema. Hablando como los profetas, nunca los encerraba en su problema personal: su propia superaci\u00f3n iba a la par con una renovaci\u00f3n de su ambiente. Los ve\u00eda abrumados de dificultades, pero les levantaba el \u00e1nimo mostr\u00e1ndoles \u00absignos de esperanza\u00bb. En cualquier situaci\u00f3n hay algo que podemos hacer para levantarnos. Y, antes de que empecemos, ya dispuso Dios algunos signos de que no nos abandona y que debemos confiar totalmente en \u00e9l.

{N}6,{/}35: De la boca de Dios sale el pan, dice la Biblia, y tambi\u00e9n la Palabra que necesitamos (Deut 8,3). Jes\u00fas, al dar el pan, demuestra que sus palabras son de Dios.
Jes\u00fas se presenta como Pastor en medio de sus ovejas. Varios detalles del relato, comparados con algunas p\u00e1ginas del Antiguo Testamento, nos ayudan a descubrir en Jes\u00fas al Pastor anunciado por los profetas:
{C}Dios da pan{/} a su pueblo: Ex 16; Sal 72,16; Sal 81,17; Sal 132,15; 147,14.
Lo que {C}sale de la boca de Dios:{/} Deut 8,3; Sab 16,26; Mt 4,4.
{C}Se sientan en el pasto{/} verde (Sal 23) y todos{C} quedan satisfechos{/} (Sal 78,29). La muchedumbre sentada para comer es la imagen de la humanidad que Jes\u00fas reunir\u00e1 en el banquete fraternal del Reino (Lc 14,15).
{C}Levant\u00f3 los ojos al cielo {/}(41). Este gesto de Jes\u00fas expresa su relaci\u00f3n personal con el Padre, reemplazando cualquier oraci\u00f3n que santos o profetas habr\u00edan hecho en tal caso.
De Dios viene el pan, pues ha puesto en la tierra todo lo que necesita la humanidad para su alimento y para su desarrollo, pero los problemas de una distribuci\u00f3n equitativa son tan complejos como la naturaleza humana, y ning\u00fan sistema puede solucionarlos hasta que no aprendamos a escuchar la palabra de Dios. A quienes la escuchan les ense\u00f1a a construir un mundo de justicia, de paz y de pan compartido.
Jes\u00fas {C}sinti\u00f3 compasi\u00f3n{/} de aquella multitud, de la que sus gobernantes se preocupaban muy poco. Toda aquella gente le hab\u00eda escuchado durante largo tiempo sin inquietarse lo m\u00e1s m\u00ednimo por su comida; \u00e9l, a su vez, siendo el Pastor y el Pan verdadero, les dio el pan y {C}lo distribuy\u00f3.{/}
El Evangelio de Juan comenta este milagro: Jes\u00fas es el pan que necesita la humanidad (Jn_6).

{N}6,{/}45:{C} Jes\u00fas los oblig\u00f3 a que subieran a la barca.{/} \u00bfPor qu\u00e9? El evangelio de Juan nos explica el motivo (Jn 6,15). Porque la gente, entusiasmada por el milagro, quer\u00eda proclamar a Jes\u00fas rey y libertador enviado por Dios. Y los mismos ap\u00f3stoles estaban dispuestos a tal proclamaci\u00f3n.
{C}Ten\u00edan la mente cerrada {/}(52). En realidad estos hombres hab\u00edan entendido muy bien el significado de la multiplicaci\u00f3n del pan: Jes\u00fas era el Pastor prometido por Dios. Pero todo lo interpretaban en un sentido pol\u00edtico; la liberaci\u00f3n prometida por Dios deb\u00eda ser una liberaci\u00f3n nacional.

{N}7,{/}1: {C}LA TRADICION Y LAS TRADICIONES{/}
Ning\u00fan grupo, ni siquiera la Iglesia, puede mantenerse si no tiene sus tradiciones y costumbres. Pero esas tradiciones, por buenas que sean, son cosas de hombres y han de ser cambiadas con el tiempo, como por ejemplo, la manera de celebrar la misa, las fiestas, novenas y otras cosas por el estilo.
Por otra parte, hay algo esencial que nunca cambia: la Ense\u00f1anza de Dios. \u00bfD\u00f3nde la encontramos? En la Biblia, en las ense\u00f1anzas de Jes\u00fas. Y hay una manera de comprender a Jes\u00fas, propia de los ap\u00f3stoles: es lo que llamamos {C}la Tradici\u00f3n de los Ap\u00f3stoles,{/} y la Iglesia, fundada por los ap\u00f3stoles, guarda esa Tradici\u00f3n, o sea, ese esp\u00edritu propio de ellos.
No confundamos, pues, {C}las tradiciones{/} de los cat\u00f3licos y {C}la Tradici\u00f3n{/} de la Iglesia. Lo malo es que, muchas veces, no hacemos ning\u00fan esfuerzo para entrar en el esp\u00edritu de la Iglesia y nos aferramos ciegamente a tradiciones anticuadas o malas. \u00bfPor qu\u00e9 ahora tantos cristianos se escandalizan cuando la Iglesia se libera de los ritos anticuados? \u00bfPor qu\u00e9 les viene tanto odio contra los sacerdotes y los cristianos que dejan de lado ciertos moldes in\u00fatiles? Jes\u00fas nos indica el motivo: se aferran a sus ritos porque son incapaces de creer. Su religi\u00f3n exterior es una sustituci\u00f3n de la fe aut\u00e9ntica que no tienen. Se aferran a sus ideas, a sus posiciones tradicionales en lo pol\u00edtico y lo cultural porque es lo \u00fanico que tienen y, si lo perdieran, incluso Dios no ser\u00eda nada para ellos.

{N}7,{/}14: {C}PURO E IMPURO{/}
En la religi\u00f3n jud\u00eda, un punto muy importante era mantenerse puro, pues no se pod\u00eda participar en el culto sin poseer ese estado de pureza. La palabra{C} pureza{/} no ten\u00eda para ellos el mismo sentido que le damos ahora. Hombre puro era el que no se hab\u00eda contaminado, ni siquira por inadvertencia, con alguna de las cosas prohibidas por la Ley.
Por ejemplo, la carne de cerdo y de conejo era considerada impura: no se deb\u00eda comer. Una mujer durante sus reglas o cualquier persona que tuviese hemorragias eran tenidas por impuras durante un determinado n\u00famero de d\u00edas, y nadie deb\u00eda ni tocarlas siquiera. Un leproso era impuro hasta que sanara. Si ca\u00eda un bicho muerto en el aceite, \u00e9ste se hac\u00eda impuro y se deb\u00eda tirar, etc. Todo el que se hubiera manchado con esas cosas, aunque no fuera por culpa suya, ten\u00eda que purificarse, habitualmente con agua, y otras veces pagando sacrificios.
Estas leyes hab\u00edan sido muy \u00fatiles en un tiempo para acostumbrar al pueblo jud\u00edo a vivir en forma higi\u00e9nica. Serv\u00edan, adem\u00e1s, para proteger la fe de los jud\u00edos que viv\u00edan en medio de pueblos que no conoc\u00edan a Dios. Pues, \u00bfc\u00f3mo podr\u00edan conservar su fe en el Dios \u00fanico, si se les permitiera convivir con esos pueblos, tenerlos como amigos e imitarlos en todo? Ahora bien, con esas innumerables costumbres religiosas que el jud\u00edo ten\u00eda que observar, se apartaba necesariamente de los que no compart\u00edan su fe, llevaba un tipo de vida distinto y se quedaba en medio de sus correligionarios.
Jes\u00fas quita a estos ritos su car\u00e1cter sagrado; nada de lo que Dios ha creado es impuro; Dios no se ofende porque hayamos tocado a un enfermo, un cad\u00e1ver o alguna cosa manchada con sangre. No le molesta que comamos esto o aquello. El pecado es siempre algo {C}que ha salido del coraz\u00f3n,{/} y no algo que hicimos sin querer.
Es verdad que el Antiguo Testamento ense\u00f1a los conceptos de \u00abpuro e impuro\u00bb, pero todo eso se escribi\u00f3 a lo largo de siglos, y no todo lo que dice cada libro vale para todos los siglos. Como dir\u00e1 Pablo en su ep\u00edstola a los G\u00e1latas (Gal 4,1-7), el pueblo de Dios pas\u00f3 por una etapa de ni\u00f1ez en que hubo que darle reglas precisas para formarlo; pero \u00abcuando lleg\u00f3 la plenitud de los tiempos\u00bb, cuando el pueblo de Dios se hizo adulto, esas reglas perdieron su raz\u00f3n de ser.
Es totalmente leg\u00edtimo que haya cristianos que adopten una alimentaci\u00f3n vegetariana o comunidades cristianas que consideren el rechazo al alcohol o al tabaco como un testimonio que ayuda a su medio. Pero no deben decir que eso forma parte de la fe, ni juzgar a quienes conservan su libertad. De lo contrario estar\u00edan rebajando la salvaci\u00f3n cristiana al olvidar que va m\u00e1s all\u00e1 de cualquier cuesti\u00f3n de \u00abcomida o bebida\u00bb (Rom 14,17).

{N}7,{/}24:{C} LOS PAGANOS{/}
Es el momento en que las autoridades se vuelven contra Jes\u00fas. Tiene que alejarse y recorre las fronteras de Galilea, donde est\u00e1 menos vigilado y desde donde es m\u00e1s f\u00e1cil ponerse a salvo. El  incidente recordado aqu\u00ed se ubica, pues, en la regi\u00f3n de Tiro, poblada por sirios y fenicios.
Los jud\u00edos nunca pudieron comprender su elecci\u00f3n como pueblo de Dios sin tener en menos a los otros pueblos. Ser portadores de la verdadera fe los obligaba a no dejarse contaminar por otras religiones, pero, su modo diferente de vivir reforzaba su incomprensi\u00f3n con cualquier extranjero. Para ellos el mundo se divid\u00eda en dos: "el pueblo" (jud\u00edo) y las "naciones", es decir todos los dem\u00e1s. A estos otros Dios los ignoraba, a menos que les hiciera sentir el peso de su justicia. La pregunta que actualmente nos planteamos de c\u00f3mo Dios gu\u00eda y salva a todos los que no han recibido su palabra, no les preocupaba en absoluto.
Esta divisi\u00f3n no era muy diferente de la que han hecho los pueblos cristianos durante siglos entre la cristiandad y los pueblos "paganos".
Pues bien, esos fenicios, llamados tambi\u00e9n griegos porque hablaban griego y no hebreo, viv\u00edan al lado de los jud\u00edos, pero estaban muy lejos de \u00e9stos. A pesar de que Jes\u00fas vino a salvar a todos, el Padre hab\u00eda dispuesto que no saliese de las fronteras de su pa\u00eds. Sin embargo se encontr\u00f3 con paganos en varias oportunidades y, m\u00e1s de una vez, se admir\u00f3 al ver con qu\u00e9 sencillez y fe se dirig\u00edan a \u00e9l.
El Evangelio no conserv\u00f3 todo lo que Jes\u00fas dijo e hizo, pero en ninguna parte se ve algo que sea como un llamado a "cambiar de religi\u00f3n" o una amenaza para los que van por otro camino que no sea el de la Revelaci\u00f3n. Jes\u00fas deja que sigan por el camino por el que el Padre los lleva. Los invita a dar gracias al Dios \u00fanico y les muestra c\u00f3mo el Padre se acerca a ellos a trav\u00e9s de su Hijo.
Por lo general los jud\u00edos miraban con mucho desprecio a los paganos; ellos eran {C}los hijos,{/} y los paganos, {C}los perros.{/} Jes\u00fas contest\u00f3 a esta mujer afligida repitiendole el refr\u00e1n despectivo de los jud\u00edos. Comprendemos que lo hizo para probar hasta d\u00f3nde llegaba su fe; en efecto, \u00bfser\u00eda capaz de insistir cuando parec\u00eda que hasta Dios la rechazaba?

{N}7,{/}31:{C} Le pidieron que le impusiera la mano.{/} Era una manera de invocar el poder divino. Pero Jes\u00fas no tiene por qu\u00e9 pedir. El gesto que hace demuestra que tiene en s\u00ed, en su naturaleza humana, toda la salud que necesitamos, y se la comunica al enfermo.
{C}Jes\u00fas suspir\u00f3{/} (ver 8,12). \u00bfPor qu\u00e9? Porque el hombre que tiene delante de s\u00ed es un s\u00edmbolo impresionante de quienes tienen ojos y o\u00eddos, pero no ven ni oyen. Los hombres le traen a sordos y le exigen que los haga o\u00edr, pero ellos mismos siguen sordos.
{C}Jes\u00fas les mand\u00f3 que no se lo dijeran a nadie{/}. Jes\u00fas desconf\u00eda de los que andan detr\u00e1s de milagros (Jn 4,48). Un milagro inesperado o largamente solicitado puede ayudarnos a descubrir la presencia de Dios, pero desde el momento que comenzamos a contar con los milagros, nos alejamos del Evangelio. Ya en el Antiguo Testamento, el Deuteronomio pon\u00eda en guardia al pueblo de Israel frente a cualquier explotaci\u00f3n de los milagros y prodigios (Dt 13); la fe se apoya en la Palabra de Dios y no en milagros. En las tentaciones del desierto (Mt 4,6) Jes\u00fas retoma la misma ense\u00f1anza.

{N}8,{/}1: Algunos piensan que esta segunda multiplicaci\u00f3n de los panes sea solamente una repetici\u00f3n de la primera. Es evidente que el hecho mismo de haber  transmitido oralmente estos relatos llev\u00f3 fatalmente a contarlos seg\u00fan el mismo modelo, pero el sentido es diferente.
La primera vez, entre Tiber\u00edades y Cafarna\u00fan, es decir, en el centro de la actividad de Jes\u00fas en Galilea, la gente hab\u00eda venido a \u00e9l m\u00e1s numerosa y m\u00e1s exigente: quer\u00eda aclamarlo como su Libertador (Jn 6). Jes\u00fas no lo consiente, pero al caer la tarde multiplica el pan, d\u00e1ndoles un signo de que \u00e9l es el Mes\u00edas anunciado por los profetas. Al d\u00eda siguiente, Jes\u00fas, a su vez, los obliga a definirse en favor o en contra de \u00e9l, y se produce la ruptura (Jn 6,60).
Despu\u00e9s viene la gira de Jes\u00fas por los l\u00edmites de Galilea, pa\u00eds de mayor\u00eda pagana: ellos tambi\u00e9n quieren escuchar a Jes\u00fas. Y en la otra orilla del lago, la parte oriental, Jes\u00fas les ofrece el pan como una comida de despedida, despu\u00e9s de que lo han seguido durante dos d\u00edas por cerros des\u00e9rticos.
Las dos multiplicaciones del pan difieren entre s\u00ed, y no solamente por las cifras de los panes y de los participantes. Hay varios detalles que indican que la primera se realiz\u00f3 entre jud\u00edos y la segunda en una asamblea de \u00abgriegos\u00bb, o sea, personas de cultura griega, ajenas a la fe de los jud\u00edos. Recordemos solamente que el {C}canasto{/} de que habla la primera se refiere al canasto de mimbre r\u00edgido, propio de los jud\u00edos. Y en la segunda habla de {C}cesto,{/} que es el bols\u00f3n plegable de los griegos.
El milagro de la multiplicaci\u00f3n de los panes (o de las dos multiplicaciones de los panes) ocupa en los evangelios sin\u00f3pticos un lugar tan importante que Juan lo desarrolla en su Evangelio, cap. 6. En efecto, ese milagro por el que Jes\u00fas manifiesta su poder ante los jud\u00edos y los paganos, se\u00f1ala por su amplitud uno de los rasgos esenciales del Mes\u00edas: \u00abcolma de bienes a los hambrientos\u00bb y prepara a los hombres para acogerlo a \u00e9l, que es el Pan de vida en el banquete de la eucarist\u00eda.
Ver tambi\u00e9n comentario de Mt 15,29.

{N}8,{/}11: Ver comentario de Mt 16,1.
{C}LOS FARISEOS{/}
Los fariseos no ven los frutos de la predicaci\u00f3n de Jes\u00fas, no ven el cambio de los hombres que se hacen mejores, no ven las curaciones.
Jes\u00fas se enfrenta cada d\u00eda m\u00e1s con los {C}fariseos{/}. Constitu\u00edan una asociaci\u00f3n respetada y pudiente, y era el grupo m\u00e1s respetado en la sociedad jud\u00eda. Con ellos est\u00e1 la \u00e9lite del pueblo de Dios que se opone a Jes\u00fas. Deber\u00edamos preguntarnos: si Jes\u00fas viniera hoy a nuestro mundo, \u00bfno chocar\u00eda de igual modo con muchos que se consideran buenos cristianos y pilares de la Iglesia?
Los fariseos ten\u00edan una forma de ser religiosos que ha existido siempre y que sigue existiendo. El Fariseo tiene deseos de perfecci\u00f3n moral y de promoci\u00f3n social; si bien cree en Dios, cree tambi\u00e9n mucho en s\u00ed mismo y en la seriedad de sus compromisos. Quiere servir a Dios, especialmente guiando y dirigiendo a los dem\u00e1s: al pueblo, a los pecadores, a los que nada saben (Jn 7,49).
Muy confiado en su propia libertad y en su \u00abjusticia\u00bb (deber\u00edamos traducir: sus \u00abm\u00e9ritos\u00bb), el fariseo se construye un tipo de santidad basado en reglas, ayunos o limosnas, y espera que Dios recompense sus m\u00e9ritos. No quiere deber nada a Dios, y por eso no quiere pecar, para no tener que ser perdonado.
Y ah\u00ed est\u00e1 precisamente el error del fariseo; porque por muy honrados y bien instruidos que podamos ser, s\u00f3lo lograremos encontrar a Dios descubriendo nuestra debilidad. S\u00f3lo despu\u00e9s de experimentar la misericordia de Dios comenzamos a amarlo verdadera y humildemente, y al sentirnos hermanos de los m\u00e1s pobres y pecadores.
El fariseo conoce todo lo que se refiere a Dios, pero desconoce la pobreza, que es la que permite acoger a Dios, y desconoce la felicidad que procede de su perd\u00f3n. Se da cuenta de que tiene las mismas debilidades que los dem\u00e1s, a pesar de ser muy practicante, pero no tiene el medio de superarlas, porque no sabe pedir humildemente a Dios su ayuda. No le queda, pues, otro recurso que salvar las apariencias con una conducta exterior irreprochable, y llega as\u00ed a ser un hip\u00f3crita.

{N}8,{/}14: Jes\u00fas quiso advertir a sus disc\u00edpulos que tuvieran cuidado con el esp\u00edritu de los Fariseos, pero bast\u00f3 un detalle material (se hab\u00edan olvidado de llevar pan), para que lo entendieran todo al rev\u00e9s.
Jes\u00fas dice: {C}Desconf\u00eden de la levadura de los fariseos.{/} Mateo aclara que, al hablar de levadura, Jes\u00fas se refer\u00eda a {C}las ense\u00f1anzas{/} de los fariseos (Mt 16,12). Jes\u00fas tem\u00eda que los ap\u00f3stoles, siendo gente sencilla, se dejaran impresionar por el prestigio y los conocimientos de los fariseos, sin advertir que constru\u00edan la religi\u00f3n sobre una base mala.
Jes\u00fas estaba de acuerdo con los Fariseos en muchos aspectos de su interpretaci\u00f3n la Biblia, pero no en el esp\u00edritu de muchos de ellos. Y como "maestro" hab\u00eda tomado un camino opuesto al de ellos. En vez de una ense\u00f1anza que se transmite desde arriba, \u00e9l hab\u00eda entrado en un grupo natural de gente muy sencilla y los formaba por la acci\u00f3n. Los hac\u00eda reflexionar en lo que ve\u00edan, en  lo que hac\u00edan y m\u00e1s a\u00fan en lo que Dios hac\u00eda con ellos en la medida en que trabajaban con Jes\u00fas.

{N}8,{/}22: Cuando un ciego de nacimiento recupera la vista, necesita un tiempo de aprendizaje para comprender lo que ven sus ojos y para apreciar las distancias. Por eso Jes\u00fas impuso nuevamente las manos al ciego. Lo mismo vale para lo espiritual: Jes\u00fas no nos da todo de una vez, sino que la conversi\u00f3n se va realizando por partes.
{C}Ni siquiera entres en el pueblo{/} (26). Pues de lo contrario toda la gente habr\u00eda venido a molestar a Jes\u00fas, qued\u00e1ndose boquiabierta para mirarlo y tocarlo. Pero Jes\u00fas ha venido para tener un encuentro aut\u00e9ntico con personas responsables.

{N}8,{/}27{C}: CRISTO_-_EL HIJO DEL HOMBRE{/}
Por primera vez, despu\u00e9s de convivir varios meses con Jes\u00fas, los ap\u00f3stoles toman conciencia de qui\u00e9n es su Maestro.
{C}T\u00fa eres el Mes\u00edas.{/} La palabra {C}Cristo{/} en griego tiene el mismo significado que {C}Mes\u00edas{/} en hebreo. Ambas pueden traducirse: {C}El consagrado{/} por Dios. Designaban, en forma muy especial, al Salvador que los jud\u00edos esperaban. Los ap\u00f3stoles han descubierto que Jes\u00fas es el Cristo, el libertador, pero \u00e9l les ense\u00f1a que {C}el Hijo del Hombre debe sufrir mucho.{/}
\u00bfPor qu\u00e9 Jes\u00fas se llama a s\u00ed mismo {C}Hijo del Hombre, {/}o sea, seg\u00fan un modismo hebreo, \u00abel Hombre\u00bb? Por dos razones. En primer lugar porque en una p\u00e1gina de la Biblia se habla del Hijo del Hombre, que llegar\u00e1 glorioso de parte de Dios, habiendo recibido de \u00e9l poder sobre todas las naciones (Dan 7,13). Y tambi\u00e9n porque Jes\u00fas es el Hombre perfecto que lleva sobre s\u00ed el destino de la humanidad.
Jes\u00fas {C}ten\u00eda que sufrir,{/} porque tal es el destino de los hombres despu\u00e9s del pecado. Deb\u00eda sufrir y ser rechazado por las autoridades, porque ese es el destino de los que proclaman la verdad entre nosotros. Deb\u00eda ir voluntariamente a la muerte, porque el sacrificio de s\u00ed mismo es el \u00fanico medio para salvar al mundo.

{N}8,{/}34:{C} SABER PERDERSE{/}
Es necesario perderse a s\u00ed mismo:
-_como Abraham, que, siendo ya viejo, parti\u00f3 hacia tierras extra\u00f1as.
-_como Mois\u00e9s, que acept\u00f3 ser jefe de un pueblo irresponsable.
-_como Mar\u00eda, que entr\u00f3 por un camino tan singular, que ya nadie la podr\u00eda comprender ni ayudar.
Deshacernos de esta existencia provisoria para poder renacer de Dios, como lo expresaba el m\u00e1rtir Ignacio, condenado a ser devorado por los leones: \u00abTrigo soy de Dios: sea yo triturado por los dientes de las fieras para convertirme en pan puro de Cristo. Las pasiones est\u00e1n en m\u00ed crucificadas, ya no hay fuego carnal que me queme, sino que ha brotado en m\u00ed una fuente que murmura y que me dice desde dentro: Ven al Padre.\u00bb
{C}Tome su cruz.{/} Jes\u00fas nos dice que seguirlo a \u00e9l es seguir el mismo camino que lo llev\u00f3 a la cruz. Para llegar a nuestra madurez debemos {C}renunciar a nuestra vida:{/}
-_arriesgarnos por lo que es noble en vez de querer asegurar nuestro porvenir;
-_buscar un estilo de vida que nos lleve a superarnos en el camino del amor;
-_aceptar que nuestra vida sea un fracaso, seg\u00fan el modo de pensar de la gente (Lc 17,33; Jn 12,23-25).
Tomando{C} nuestra cruz,{/} es decir, cargando libremente con la obediencia y los sacrificios que el Padre nos propone diariamente, encontramos tambi\u00e9n, ya aqu\u00ed abajo, algo mucho m\u00e1s grandioso que lo que sacrificamos: la libertad interior y la felicidad verdadera (Mc 10,30).
Noten que Jes\u00fas dice: {C}de m\u00ed, por m\u00ed,{/} y no: de Dios, por Dios. Pues Dios ha venido en la persona de Jes\u00fas para golpear a nuestra puerta y proponernos compromisos muy concretos.
{C}Si alguno se averg\u00fcenza de m\u00ed y de mis palabras {/}(38). El creyente que pone en pr\u00e1ctica las palabras de Cristo, sin temor al qu\u00e9 diran, es ferozmente atacado por los mismos que se dicen cristianos. Pues vivimos en medio de {C}gente ad\u00faltera,{/} es decir, que sin renegar de Dios con la boca, tiene otro dios al que sirve de hecho (Mt 6,24; Jn 8,42).

{N}9,{/}1: {C}La transfiguraci\u00f3n{/} de Jes\u00fas est\u00e1 en el centro del Evangelio de Marcos. Esta escena es una de las m\u00e1s importantes del Nuevo Testamento. En la liturgia de los cristianos orientales, la fiesta de la transfiguraci\u00f3n ocupa un lugar muy relevante.
Es, efectivamente, no la cumbre, sino el resumen de toda la revelaci\u00f3n. Mois\u00e9s y El\u00edas, los portavoces de la Ley y los Profetas, es decir de todo el Antiguo Testamento, presentan el Cristo del Evangelio a los ap\u00f3stoles Pedro, Santiago y Juan -los verdaderos amigos de Jes\u00fas-, que ser\u00e1n responsables de la predicaci\u00f3n del Evangelio en todo el mundo.
As\u00ed como Mois\u00e9s y El\u00edas fueron llevados por Dios a la monta\u00f1a santa para que all\u00ed fueran testigos de su gloria (Ex 33,18; 1 Re 19,9) as\u00ed tambi\u00e9n los ap\u00f3stoles son llevados por Jes\u00fas aparte; tambi\u00e9n suben la monta\u00f1a y en ella Jes\u00fas les manifiesta su gloria.
Jes\u00fas acababa de anunciar su pasi\u00f3n y su muerte; llega el d\u00eda en que el Padre le confirma su fin ya pr\u00f3ximo (Lc 9,31) y le da un anticipo de su resurrecci\u00f3n. Mois\u00e9s y El\u00edas son testigos de todo eso, ellos que tambi\u00e9n, en cierto modo, escaparon de la corrupci\u00f3n de la muerte (Dt 34,6; 2 Re 2,11).
{C}\u00a1Esc\u00fachenlo!{/} (7). Los ap\u00f3stoles acompa\u00f1aban a Jes\u00fas desde hac\u00eda un a\u00f1o, y hab\u00edan visto c\u00f3mo poco a poco se hab\u00eda ido ahondando el foso entre \u00e9l y las autoridades religiosas del pueblo de Dios. Pudo plante\u00e1rseles la duda: \u00bfNo estar\u00e1 equivocado Jes\u00fas? Las certezas del pueblo de Dios \u00bfno estar\u00e1n m\u00e1s bien del lado de los sacerdotes y escribas?
Entonces interviene el Padre mismo, al igual que lo hizo con Juan Bautista: {C}\u00a1Esc\u00fachenlo!{/} Esc\u00fachenlo, pues \u00e9l es la Palabra hecha carne (Jn 1,14; Heb 1,1). El es el Profeta y todos los dem\u00e1s no hablan m\u00e1s que para \u00e9l (Dt 18,17).
{C}Una nube los cubri\u00f3 con su sombra{/}. La nube que aqu\u00ed se menciona es la misma que en varios episodios de la historia b\u00edblica indica y oculta al mismo tiempo la presencia misteriosa de Dios (Ex 19 y 1 Re 8,10).
Cuando Jes\u00fas hac\u00eda milagros con los enfermos y m\u00e1s a\u00fan con la naturaleza, demostraba que el orden actual del mundo no es el definitivo. Ahora se entreabre la cortina: ojal\u00e1 los ap\u00f3stoles comprendieran que el Hijo del Hombre, como Jes\u00fas se nombra a s\u00ed mismo, se est\u00e1 acercando a su resurrecci\u00f3n. Le queda poco tiempo antes de que sus hermanos lo cuelguen de una cruz. Pero tambi\u00e9n falta poco para que el Padre le comunique la \u00abgloria\u00bb que le corresponde. La nube luminosa, la luz y la ropa brillante son signos exteriores que nos manifiestan algo del misterio de Jes\u00fas; el d\u00eda que resucite de entre los muertos, todo su ser humano ser\u00e1 renovado, ampliado, lleno de energ\u00edas divinas, para que pueda a su vez resucitarnos a todos.

{N}9,{/}11: Al bajar del monte, los ap\u00f3stoles se sienten molestos: \u00bfPor qu\u00e9 Mois\u00e9s y El\u00edas le han hablado de su muerte? Y se aferran a sus ilusiones, apoy\u00e1ndose en textos del Antiguo Testamento. Pues varios textos afirmaban que el profeta El\u00edas deb\u00eda volver del cielo antes de la venida del Mes\u00edas, para que no encontrase ninguna oposici\u00f3n (Mal 3,1; 3,22).
Pero Jes\u00fas reafirma lo que dijo: las mismas palabras de los Profetas le anuncian humillaciones y sufrimientos. Invita, pues, a los ap\u00f3stoles a que no tomen al pie de la letra todo lo que se lee en la Biblia; El\u00edas no ha venido ni vendr\u00e1 personalmente, sino que reci\u00e9n vino Juan Bautista, como un nuevo El\u00edas (Lc 1,16-17).

{N}9,{/}14: {C}Todo es posible para el que cree.{/} Jes\u00fas se ha reunido con la muchedumbre y ha vuelto a palpar la incredulidad de los hombres. Pero la oraci\u00f3n del padre del ni\u00f1o epil\u00e9ptico ha quedado como modelo de toda oraci\u00f3n cristiana; si nos dirigimos a Dios en la oraci\u00f3n es porque tenemos fe; pero en ese mismo movimiento descubrimos la pobreza y la fragilidad de nuestra fe.
{C}\u00bfPor qu\u00e9 no pudimos expulsar nosotros a ese esp\u00edritu?{/} (28). Los ap\u00f3stoles se extra\u00f1an: \u00bfacaso Jes\u00fas no les hab\u00eda dado poder sobre los demonios? Pero olvidan f\u00e1cilmente la gran distancia que los separa de \u00e9l y no se dan cuenta de su falta de fe. A ellos tambi\u00e9n se dirigen las duras palabras de Jes\u00fas:{C} \u00ab\u00a1Qu\u00e9 generaci\u00f3n tan incr\u00e9dula!\u00bb{/} Porque son muy numerosos los que piensan ser grandes creyentes cuando, en realidad, su fe a\u00fan no ha movido nada.
{C}Esta clase de demonios no puede echarse sino mediante la oraci\u00f3n {/}(29). Muy posiblemente varios endemoniados del Evangelio no eran m\u00e1s que enfermos mentales y pod\u00edan ser sanados por una fuerza magn\u00e9tica, imponi\u00e9ndoles las manos (Mc 6,5). Pero no \u00e9ste. A veces nos encontramos, como Jes\u00fas, con el poder del Maligno, y se requiere la oraci\u00f3n para vencerlo.
En el Evangelio de Marcos se habla de la oraci\u00f3n tan s\u00f3lo cuatro veces y con muy pocas palabras. Porque la oraci\u00f3n no era una novedad para los jud\u00edos. Les bastaba abrir la Biblia para encontrarse con los Salmos, que son oraciones maravillosas.
\u00bfEn qu\u00e9 consiste la oraci\u00f3n? En dirigir nuestro esp\u00edritu hacia Dios. Hay mil maneras de orar, o sea, de mantener nuestro esp\u00edritu orientado, tendido hacia \u00e9l: el rezo de f\u00f3rmulas y de los salmos, el Rosario meditado, el canto, la lectura b\u00edblica, la meditaci\u00f3n... Pero el fin de todos los rezos y oraciones es que el Se\u00f1or nos d\u00e9 el esp\u00edritu de oraci\u00f3n, o sea, que podamos s\u00ed ocupar nuestra mente y poner nuestra atenci\u00f3n en nuestros quehaceres, pero que, al mismo tiempo, nos mantengamos comunicados con Dios por lo mejor de nuestro esp\u00edritu.
Tenemos, pues, el medio para expulsar al demonio, como Jes\u00fas nos lo ense\u00f1a en esta p\u00e1gina. Porque el demonio multiplicar\u00e1 las trabas para desanimarnos en cuanto vea que nos hemos decidido a seguir a Cristo (Mt 12,43; 13,19).

{N}9,{/}30: A Jes\u00fas el tiempo se le hace corto. En adelante se dedicar\u00e1 principalmente a preparar al grupo de los ap\u00f3stoles que tendr\u00e1n la responsabilidad tremenda de continuar su obra.
{C}Los disc\u00edpulos no entend\u00edan{/}... lo de su muerte y resurrecci\u00f3n: son cosas que no se entienden sino despu\u00e9s de que han sucedido. Prefieren no preguntar ni saber; con eso dejan a Jes\u00fas m\u00e1s aislado.

{N}9,{/}33:{C} SERVIDORES{/}
Los ap\u00f3stoles han vuelto a Cafarna\u00fan, centro de sus expediciones misioneras, y est\u00e1n en {C} casa,{/} muy posiblemente la de Sim\u00f3n Pedro y su familia.
Han predicado el Reino de Dios, hacen curaciones milagrosas y tambi\u00e9n expulsan a los demonios. A\u00fan les falta lo m\u00e1s importante: ser humildes.
Jes\u00fas insiste a menudo en esta humildad que caracteriza al verdadero \u00abservidor\u00bb del reino de Dios. Con frecuencia nos vemos tentados a comportarnos como propietarios de los servicios y de los compromisos que aceptamos o que contraemos tanto en la Iglesia como en el mundo. No soportamos que otros puedan tener responsabilidades tan importantes como las nuestras o que nos reemplacen en las que tenemos. Porque nos atribuimos con gran facilidad el m\u00e9rito de nuestras cualidades o de nuestros conocimientos.
35. La \u00faltima frase de Jes\u00fas es tan importante como lo anterior: {C}El que recibe a un ni\u00f1o como \u00e9ste en mi nombre....{/} Pues en esto se fundamenta para nosotros la dignidad de la persona humana, ennoblecida por Cristo.
Dios no espera que hayamos sido bautizados para reconocer en nosotros a su Hijo: El nos ha creado \u00aben Cristo\u00bb. Esto quiere decir que nos cre\u00f3 a cada uno destin\u00e1ndonos a llevar la semejanza de su Hijo (ver Efesios 1).
El t\u00e9rmino \u00abhijo\u00bb toma mucho m\u00e1s peso, por supuesto, cuando Dios nos hace entrar en sus misterios mediante el don de la fe y nos da a conocer nuestra dignidad. Lo m\u00e1s grande del hombre no es su capacidad de razonar o de amar, sino el que pueda decir a Dios: T\u00fa eres mi Padre; y que Dios pueda mirarlo diciendo: T\u00fa eres mi hijo o mi hija.
La Iglesia ense\u00f1\u00f3 ya desde su comienzo la eminente dignidad de la persona humana, a pesar de que, a lo largo de su historia y con mucha frecuencia, su actuaci\u00f3n no haya estado en acuerdo con esta ense\u00f1anza. Los m\u00e1rtires, m\u00e1s que nadie, nos ense\u00f1aron el valor de las personas, superior a todos los intereses o lazos colectivos. Pero es imposible separar esta dignidad del hombre de su relaci\u00f3n filial con el Padre, y de no tener esta base, muchos combates por el respeto a nuestros hermanos ser\u00e1n muy dif\u00edciles de justificar.

{N}9,{/}38: {C}IGLESIAS SEPARADAS{/}
Mientras Jes\u00fas forma a sus ap\u00f3stoles, a quienes quiere confiar su Iglesia, hay otros que predican el Evangelio y expulsan demonios. Lo mismo ocurre hoy; al lado de la Iglesia cat\u00f3lica, la Iglesia de los Ap\u00f3stoles, hay otros que predican el Evangelio, sanan  enfermos y se agrupan en iglesias de diversas denominaciones.
Esta evangelizaci\u00f3n paralela a la Iglesia, o rival de la Iglesia, le presenta un desaf\u00edo. Si otros evangelizan, tal vez se deba a que nosotros lo hacemos muy poco y Dios quiere que otros act\u00faen en lugar nuestro. Pues demasiados cat\u00f3licos no salen de sus pr\u00e1cticas o de sus peque\u00f1os grupos, y muy a menudo se han acostumbrado a no tomar iniciativas, dejando que los sacerdotes y religiosas lo hagan todo. Y debido a eso, la Iglesia est\u00e1 casi ausente en much\u00edsimos lugares, especialmente en las inmensas poblaciones suburbanas.
Las Iglesias separadas y la multiplicaci\u00f3n de las sectas cristianas son para la Iglesia cat\u00f3lica un llamado a que se reforme. Est\u00e1 paralizada por la falta de un esp\u00edritu verdadero de pobreza y sus estructuras pesadas no permiten que la gente sencilla encuentre en ella el aire fresco y vivificante del Evangelio.
En tales condiciones, \u00bfc\u00f3mo podr\u00edamos condenar a quienes, por su acci\u00f3n misionera, hacen que gran n\u00famero de hombres y mujeres encuentren a Cristo en comunidades acogedoras, aun si en esto no todo es aut\u00e9ntico?
Al decir esto no olvidamos las riquezas de la Tradici\u00f3n cristiana que han perdido muy a menudo los que abandonaron la Iglesia, en particular la convicci\u00f3n de que toda la realidad humana tiene que ser rescatada, lo que significa no condenar al mundo ni encerrarse en los problemas de su Iglesia y la forma humilde de creer y de hacer la voluntad del Padre, de la que Mar\u00eda es el s\u00edmbolo.
Si bien el hecho de que cada Iglesia o secta trabaje por cuenta propia favorece las desviaciones de la fe, m\u00e1s grave todav\u00eda es que con esto se desobedezca la voluntad del Padre, que quiso que fu\u00e9ramos en el mundo un signo de unidad. Pues el deseo no desinteresado de tener m\u00e1s adeptos lleva a usar medios de propaganda que ri\u00f1en con la pr\u00e1ctica del evangelio, y a calumniar a la Iglesia en vez de entrar en el ecumenismo, es decir, el di\u00e1logo entre las diferentes iglesias.
Pero no por eso debemos olvidar nuestras propias fallas, y no hay lugar para envidia u odio, pues \u00bfc\u00f3mo podr\u00edan perjudicarnos si hacemos la voluntad de Dios?

{N}9,{/}42: {C}El que haga caer:{/} ver el comentario de Mt 18,6.
{C}Ser arrojado a la gehenna {/}(45). Este era un modo de designar el infierno. {C}Entrar en la vida..., entrar en el Reino, {/}tiene el mismo significado. El Reino de Dios no es un lugar en que Dios nos coloca; m\u00e1s bien es una vida que nos invade, el encuentro de uno consigo mismo, la plena realizaci\u00f3n de todas nuestras posibilidades, la uni\u00f3n perfecta con Dios en que los hijos e hijas son transformados a semejanza del Padre.
{C}Tengan sal en ustedes{/} (50). Es la conclusi\u00f3n del discurso motivado por la discusi\u00f3n entre los ap\u00f3stoles (9,34). Por supuesto que debemos hacernos servidores de los dem\u00e1s (9,35). Pero no por eso vamos a ser personas apocadas.{C} La sal{/} significa la creatividad y las riquezas propias de cada uno. Seamos personas que viven (y que a veces pelean), pero preocupados por mantener la confianza fraterna y el respeto mutuo.

{N}10,{/}1: {C}EL MATRIMONIO{/}
Ver com. de Mt 18,6.
{C}\u00bfPuede un marido despedir?{/} Mateo ciertamente es m\u00e1s preciso cuando agrega: \u00abpor cualquier motivo\u00bb, pues todos estaban de acuerdo que se pod\u00eda despedir a su mujer, pero se discut\u00edan las razones que justificaban el divorcio. Marcos va directamente al objetivo: el matrimonio es un compromiso irreversible.
Jes\u00fas se define con toda claridad -y ese es uno de los puntos en el que choca con todo el mundo, incluidos los disc\u00edpulos- respecto del divorcio, a pesar de que es una pr\u00e1ctica com\u00fan, y que la misma Biblia lo reconoce.
Jes\u00fas invoca otra ley de Dios, {C}al principio{/}. Al principio, es  decir, en el relato del Para\u00edso terrenal. Pero no olvidemos que, en la cultura antigua, el principio era una edad de oro en la que Dios hab\u00eda establecido las instituciones ideales. Es pues evidente que si los autores del Antiguo Testamento autorizaron el  divorcio, fue porque las leyes de una sociedad, incluso las del pueblo de Dios, reflejan el nivel de conciencia moral de una  \u00e9poca.
Jes\u00fas opone, pues, el ideal con la pr\u00e1ctica. Sin embargo, ese ideal no es una cosa que basta con admirarla. All\u00ed donde el G\u00e9nesis dec\u00eda:{C} ser\u00e1n una sola carne,{/} Jes\u00fas agrega: {C}ya no son dos sino uno solo{/}. Eso quiere decir que ante cualquier discusi\u00f3n se impone la unidad de la pareja.
Sin duda tendremos que recordar que se toman las cosas al rev\u00e9s cuando se considera el matrimonio y el amor humano como las consecuencias de un primer hecho que ser\u00eda la sexualidad. Lo que est\u00e1 primero, en el plan de Dios sobre el universo, es la uni\u00f3n del Hijo de Dios hecho hombre y de la humanidad salvada por \u00e9l. All\u00ed est\u00e1 la complementariedad y la alianza en la ternura y en la fidelidad. Y all\u00ed est\u00e1 el modelo de la pareja. Todo el pasado biol\u00f3gico que ha preparado a los sexos, toda la evoluci\u00f3n humana que ha hecho que madure la pareja, vienen s\u00f3lo como consecuencias: no son m\u00e1s que reflejos del proyecto eterno de Dios en la creaci\u00f3n y en la historia.
Las palabras de Jes\u00fas no tienen escapatoria. Fueron  pronunciadas frente a una pr\u00e1ctica del matrimonio aceptada universalmente; y tienen plena vigencia actualmente frente a la  pr\u00e1ctica tan difundida de "no casarse". En toda la Biblia, amor y fidelidad van juntos, y cuando el Evangelio habla de perderse a s\u00ed mismo como condici\u00f3n para encontrarse, eso tambi\u00e9n vale para  la pareja.
\u00bfY si uno de los esposos traiciona al otro? Aqu\u00ed entramos en el terreno de las decisiones humanas en que cada uno debe resolver su propio caso, y lo resuelve de acuerdo a lo que ya le ha sido revelado de la vocaci\u00f3n cristiana. No se puede condenar a los dem\u00e1s, pero Jes\u00fas desautoriza totalmente a los que pretenden tranquilizar la conciencia de los divorciados, como si no hubieran atentado contra su vocaci\u00f3n cristiana.

{N}10,{/}13: Jes\u00fas, a pesar de no tener hijos propios, abre a todos las riquezas de su coraz\u00f3n. Se maravilla del misterio de una vida que empieza llena de esperanzas y descubre la semejanza con el Padre en esos ni\u00f1os desconocidos. Jes\u00fas, que nos llama a esperar, \u00bfc\u00f3mo podr\u00eda olvidar que los ni\u00f1os tambi\u00e9n son nuestra esperanza?
{C}Quien no reciba el Reino de Dios como un ni\u00f1o.{/} Para entrar al Reino de Dios hay que volver a ser como ni\u00f1os. Hay que olvidar la propia sabidur\u00eda y la amargura de las experiencias pasadas, y ser capaz de recibir agradecido los dones de Dios y sus palabras siempre nuevas.

{N}10,{/}17: La influencia de Jes\u00fas no se deb\u00eda tanto a la novedad de su ense\u00f1anza como al misterioso poder de atracci\u00f3n que irradiaba de toda su persona. Muchos hombres honrados y religiosos descubr\u00edan de repente, al encontrarlo, lo que significa ser perfecto.
El que se va a Jes\u00fas es un joven seg\u00fan Mateo (19,18); Lucas lo llama un hombre importante (18,18).
Este hombre pregunta a Jes\u00fas por el camino que conduce {C}a la vida eterna;{/} pero Jes\u00fas no tiene ning\u00fan mandamiento nuevo que ense\u00f1ar. El Antiguo Testamento ya dijo cu\u00e1les son nuestros deberes y c\u00f3mo ganar la vida observando los mandamientos de la justicia y de la misericordia. Entonces Jes\u00fas le propone que siga, a partir de ese momento, otro camino; que adopte otra manera de ser m\u00e1s libre, haci\u00e9ndose seguidor e imitador suyo.
{C}Vende todo lo que tienes.{/} La felicidad no consiste en dejarlo todo, sino en hacerse libre de todo para entregarse a Cristo.

{N}10,{/}23: Jes\u00fas no dice que el rico no se salvar\u00e1, sino que {C}no entrar\u00e1 en el Reino de Dios,{/} que consiste en compartir desde ahora las inquietudes, la alegr\u00eda y la libertad de Cristo.
En el Antiguo Testamento nunca se conden\u00f3 la riqueza, con tal de que se compartiera. M\u00e1s bien era considerada como la prueba de que alguien sab\u00eda dirigir su vida y que Dios lo bendec\u00eda. Mientras uno no sepa o no pueda liberarse de las apremiantes condiciones materiales y no logre estar desprendido, de alg\u00fan modo, de los bienes de este mundo, le falta algo a su estatura humana.
Aqu\u00ed Jes\u00fas se dirige a los que ya tienen \u00abel ser y el tener\u00bb, y les habla del desprendimiento como de una condici\u00f3n para entrar en el Reino: eso es experimentar la presencia de Dios ya en la vida presente
Pero \u00bfa qu\u00e9 ricos se refiere Jes\u00fas? \u00bfNo est\u00e1 hablando a todos los que no saben compartir lo poco o mucho que tienen? Est\u00e1 permitido pensarlo, pero aqu\u00ed Jes\u00fas no est\u00e1 condenando al que obra mal, ni distingue entre buenos y malos ricos. S\u00f3lo afirma que el hecho de ser rico, en el sentido com\u00fan de la palabra, (Jes\u00fas dice: {C}el que tiene riquezas){/} impide experimentar el Reino de Dios desde el interior. Y con esto no nos permite felicitar sin m\u00e1s a los ricos con tal de que sean \u00abespiritualmente pobres\u00bb.
{C}Es m\u00e1s f\u00e1cil para un camello pasar por el ojo de una aguja.{/} Se han imaginado al respecto toda clase de interpretaciones para debilitar esta palabra de Jes\u00fas: que el camello s\u00f3lo ser\u00eda un hilo de camello; que el ojo de la aguja designar\u00eda una puerta muy baja por donde los camellos cargados pasaban a duras penas..., etc. etc. Todo con el \u00fanico objetivo de rectificar la palabra categ\u00f3rica de Jes\u00fas. Nos hubiera gustado m\u00e1s que hubiera dicho: \u00abes dif\u00edcil, incluso, es muy dif\u00edcil que un rico entre en el Reino de Dios, pero no imposible\u00bb.
Dejemos de lado todas esas interpretaciones fantasiosas y escuchemos el Evangelio; a los ap\u00f3stoles, que entendieron bien la comparaci\u00f3n, Jes\u00fas simplemente les dice: es imposible.
Pero inmediatamente Jes\u00fas se dirige tanto al rico como al que lo juzga; recuerda la distancia infinita que separa al hombre pecador de la santidad de Dios, pero tambi\u00e9n el amor infinito del Padre que realiza lo imposible por nosotros. Dios salva a los hombres, incluyendo a los ricos, pero quit\u00e1ndoles cualquier beneficio y falsa seguridad que pudiera darles su riqueza. Si bien es cierto que la riqueza nos deja a la puerta del Reino, no es haciendo mortificaciones, menos a\u00fan condenando a los ricos, como entraremos nosotros. Sea cual fuere el valor de la verdadera pobreza, Jes\u00fas nos recuerda que nuestra salvaci\u00f3n es obra de Dios y s\u00f3lo de \u00e9l.

{N}10,{/}28: {C}Ninguno que haya dejado casa...{/} (29). Jes\u00fas no habla solamente de premio en la otra vida sino que ya en esta vida los que se sacrifiquen por el Reino encontrar\u00e1n amistad, alegr\u00eda y una plenitud humana que nunca habr\u00edan podido imaginar.
Esta palabra de Jes\u00fas, que encontramos tambi\u00e9n en Mateo y Lucas, tiene aqu\u00ed un agregado importante:{C} con persecuciones,{/} lo que expresa sencillamente la experiencia de las primeras comunidades cristianas. Las persecuciones ya hab\u00edan empezado a golpear a la Iglesia: el a\u00f1o 34, 41, 43 y 62 en Jerusal\u00e9n y el 64 en Roma con Ner\u00f3n.
Los cristianos experimentaron, durante esas persecuciones, que los lazos que los un\u00edan eran a veces m\u00e1s profundos que los lazos familiares. Jes\u00fas, pues, no habla s\u00f3lo de recompensa en la otra vida. Ya en este mundo, en medio de las persecuciones, los que se sacrifican por el reino encontrar\u00e1n amistad, alegr\u00eda, y una plenitud humana que nunca se habr\u00edan imaginado.

{N}10,{/}35: Jes\u00fas se siente lleno de valor y camina delante de todos para ir a Jerusal\u00e9n, donde le espera el suplicio. Al mismo tiempo trata de convencer a los suyos de que no pueden esperar un \u00e9xito. Tal vez condenamos la petici\u00f3n de Santiago y Juan, pero \u00bfno tenemos que admirar su fidelidad?
{C}LOS JEFES._-_SERVIR{/}
\u00bfC\u00f3mo debe ser un jefe? \u00bfC\u00f3mo se portan los jefes, el jefe de equipo, el jefe de familia? Los jefes de estado pasan sonriendo a la multitud, y delante de las c\u00e1maras abrazan al ni\u00f1o que les rindi\u00f3 homenaje; pero, \u00bfqui\u00e9n sirve y qui\u00e9n se hace servir?
Jes\u00fas ha venido a servir, y su servicio a la humanidad ser\u00e1 su muerte voluntaria: \u00abSe hizo obediente, tom\u00f3 la condici\u00f3n de esclavo y muri\u00f3 en una cruz\u00bb (Fil 2,9).
{C}Beber la copa{/} y{C} bautizarse{/} son expresiones que indican, en forma figurada, los sufrimientos y la muerte de Jes\u00fas.
A continuaci\u00f3n ponemos un breve poema de Lao-Tseu, un sabio chino muy antiguo, referente al mismo tema:
\u00ab\u00bfQu\u00e9 han hecho el r\u00edo y el mar
para ser reyes en los cien valles?
Se han puesto debajo de ellos
y por eso reinan en los cien valles.
Si el santo quiere estar encima del pueblo,
que sepa primero hablar con humildad.
Si quiere encabezar al pueblo,
que se ponga en el \u00faltimo lugar.
As\u00ed est\u00e1 el santo encima del pueblo
y no le parece pesado;
dirige al pueblo
y no hace sufrir al pueblo.
Con gusto lo ponen a la cabeza
y no se cansan de \u00e9l.
Como no rivaliza con nadie,
nadie puede rivalizar con \u00e9l.\u00bb

{N}10,{/}46: Dios es quien nos mueve a pedir. El ciego comprendi\u00f3 que si dejaba pasar esta oportunidad ya no se presentar\u00eda otra, y por esto gritaba m\u00e1s fuerte mientras la gente trataba de hacerlo callar.
Marcos lo presenta como el modelo del verdadero disc\u00edpulo, pues, a diferencia del otro que buscaba la luz y se dio vuelta al ver el camino (10,22), Bartimeo pidi\u00f3 ver y, en cuanto Dios le dio la luz, sigui\u00f3 a Jes\u00fas. La multitud no comprendi\u00f3 ni el desamparo del ciego ni su llamado y su fe, pero se da vuelta sin hacer problemas para dar gusto al que est\u00e1 delante. Bartimeo, en cambio, sabe perseverar.
{C}Hijo de David:{/} \u00e9ste era uno de los t\u00edtulos con que se designaba al Mes\u00edas.

{N}11,{/}1: Ver el comentario de Mt 21,1.
{C}EL SALVADOR{/}
Jes\u00fas \u00absube\u00bb con la gente que va a celebrar la fiesta, de Jeric\u00f3 a Jerusal\u00e9n. Muchos vienen de Galilea, la provincia de Jes\u00fas, y al verlo en el cortejo, piensan que va a hacerse proclamar como el Mes\u00edas.
Hasta entonces Jes\u00fas se hab\u00eda negado a que lo proclamaran, pues la gente esperaba de su Mes\u00edas una liberaci\u00f3n muy diferente de la que Jes\u00fas les tra\u00eda. Pero en este momento, en que su misi\u00f3n est\u00e1 para llegar a su t\u00e9rmino, ha llegado para Jes\u00fas la hora de definirse p\u00fablicamente. El es el Enviado de Dios y no habr\u00e1 nadie m\u00e1s despu\u00e9s de \u00e9l.
Jes\u00fas era el Enviado de Dios a todos los hombres, pero se present\u00f3 primero como el Salvador del pueblo jud\u00edo. Y vino precisamente cuando este pueblo necesitaba ser salvado, porque las cosas andaban muy mal. Los profetas hab\u00edan anunciado a ese rey pac\u00edfico que visitar\u00eda a su pueblo, no montado en un caballo como los militares de aquel tiempo, sino en un burro, como la gente que no llevaba armas (Za 9,9). Y por eso tambi\u00e9n el burro en que va Jes\u00fas viene a cumplir las Escrituras. Jerusal\u00e9n era una ciudad grande. El entusiasmo de los galileos, si bien conmovi\u00f3 a la ciudad, no por eso la arrastr\u00f3.
Los jud\u00edos no pensaban que su salvador se presentar\u00eda en forma tan humilde. A lo largo de su historia Dios los hab\u00eda salvado de la opresi\u00f3n, del hambre, de su propia irresponsabilidad por medio de l\u00edderes prestigiosos. Esta vez ven\u00eda en persona a traerles el verdadero camino de la salvaci\u00f3n, mediante el perd\u00f3n y la no-violencia, pero no lo reconocieron. Y los mismos galileos que le hicieron una entrada triunfal esperando de \u00e9l una decisi\u00f3n pol\u00edtica, renegaron despu\u00e9s de \u00e9l.

{N}11,{/}12: Ver el comentario de Mt 21,18.

{N}11,{/}15: {C}EL TEMPLO{/}
El Templo de Jerusal\u00e9n era para los jud\u00edos el \u00fanico Templo del \u00fanico Dios. En cada ciudad ten\u00edan sinagogas para reunirse, leer la Biblia y cantar los salmos, pero los sacerdotes ofrec\u00edan los animales sacrificados y celebraban el culto verdadero s\u00f3lo en el Templo. Este era el lugar en que descansaba la presencia de Dios, y desde ah\u00ed proteg\u00eda y santificaba la Ciudad Santa y a todo el pueblo jud\u00edo.
Un edificio de regular tama\u00f1o era el centro de todo el conjunto. En \u00e9l entraban s\u00f3lo los sacerdotes para ofrecer el incienso, mientras que la muchedumbre se agolpaba en los patios pavimentados que hab\u00eda alrededor. En esos patios se hab\u00edan introducido los vendedores y cambistas que proporcionaban los animales y las aves para los sacrificios.
Mientras Juan enfatiza el aspecto prof\u00e9tico de la palabra de Jes\u00fas: \u00abDestruyan ese Templo... (Jn 2,19), Marcos se fija en la \u00abpurificaci\u00f3n del Templo\u00bb. Pues tanto los vendedores establecidos en los patios, como la gente que se agitaba en torno a ellos, se interesaban muy poco por la oraci\u00f3n de Israel. Los sacerdotes se hab\u00edan acostumbrado a todo esto, y el jefe de los sacerdotes, Caif\u00e1s, recib\u00eda buenas entradas econ\u00f3micas con las autorizaciones que daba para vender en el Templo.
Jes\u00fas no era sacerdote ni guardia del Templo. Pero ese Templo era la casa de {C}su{/} Padre. Por eso se hizo un l\u00e1tigo con cuerdas y los ech\u00f3 fuera a todos.
{C}Ser\u00e1 llamada casa de oraci\u00f3n para todas las naciones{/} (17). Los hombres no saben vivir en presencia de Dios y, al mismo tiempo que se vuelven fan\u00e1ticos para defender su religi\u00f3n, no se preocupan para deshacerse -y limpiar as\u00ed sus templos- de todo lo que impide la oraci\u00f3n verdadera. Eran precisamente los patios destinados a los extranjeros, los que ocupaban los vendedores. Limpiar el Templo significa para Jes\u00fas restituirle su verdadero sentido, haciendo que todos puedan tener all\u00ed un encuentro con Dios.
Ver tambi\u00e9n comentario de Jn 2,14.

{N}11,{/}20: {C}EL PODER DE LA FE{/}
{C}Si no duda en su coraz\u00f3n, y cree que suceder\u00e1 como dice {/}(23). Ver lo mismo en Stgo 1,6. Jes\u00fas se refiere en forma m\u00e1s precisa a \u00abla fe que hace milagros\u00bb (ver 1 Cor 13,2). Jes\u00fas no dice que esa fe ser\u00e1 dada a todos y en todo momento. Se trata de un {C}carisma{/} o don de Dios, que concede a quien quiere (1 Cor 12,9). Es una seguridad interior de que Dios quiere realizar un milagro; con esta seguridad uno se atreve a actuar y a mandar en su nombre.
Pero tambi\u00e9n la palabra de Jes\u00fas vale, en forma m\u00e1s amplia, para todas nuestras oraciones. Por supuesto que no pensaremos que Dios va a hacer cualquier milagro que le pidamos. Cuando un enfermo trata de convencerse de que va a sanar, puede ser que con esto la mejor\u00eda se haga m\u00e1s f\u00e1cil, pero este ejercicio mental o esta esperanza no es necesariamente fe. Y si me sugestiono a m\u00ed mismo para persuadirme de que Dios me har\u00e1 ganar el gordo de la loter\u00eda, \u00e9l no tiene obligaci\u00f3n de pensar que, siendo m\u00e1s rico, ser\u00e9 mejor.
En realidad, el que quiere humildemente a Dios, comprende que Dios lo quiere levantar en sus apuros; por eso pide con fe, porque ya sabe que Dios le quiere dar. El que est\u00e1 apasionado por el Reino de Dios pide al Se\u00f1or que su mano todopoderosa quite los obst\u00e1culos que se oponen a la extensi\u00f3n de ese Reino. Nos cuesta pedir cosas grandes o que se puedan comprobar, porque si Dios se niega a conced\u00e9rnoslas, \u00bfc\u00f3mo seguiremos confiando? Es muy hermoso no pedir a Dios m\u00e1s que \u00absu gracia\u00bb, pero muchos act\u00faan as\u00ed, no tanto por aprecio a la vida interior cuanto por miedo a no ver una respuesta concreta. \u00bfQui\u00e9n se atrever\u00eda a pedir lluvia o sequ\u00eda, como hizo El\u00edas y como lo hacen hoy los pobres, a los que Dios escucha? Pero los que se juegan totalmente por el Evangelio se atreven a pedir a Dios cosas imposibles, obedeciendo las sugerencias muy discretas del Esp\u00edritu de Dios.
{C}Crean que ya lo han recibido {/}(24). Jes\u00fas nos invita a pedir con fe y perseverancia hasta conseguir de Dios la certeza de que nuestra oraci\u00f3n ha sido escuchada, o al rev\u00e9s, la seguridad de que lo que ped\u00edamos no era lo bueno o no era la voluntad de Dios.

{N}11,{/}27: {C}LOS SACERDOTES OPORTUNISTAS{/}
Jes\u00fas no pidi\u00f3 ninguna autorizaci\u00f3n para ense\u00f1ar en el Templo, como tampoco para echar fuera a los vendedores. Actu\u00f3 con la libertad de un profeta. Siendo los sacerdotes los encargados de mantener la fe aut\u00e9ntica, era normal que interrogaran a Jes\u00fas para reconocer si era verdadero profeta o no. Pero, \u00bfse preocupaban realmente por la verdad? \u00bfEstaban dispuestos a reconocer que Jes\u00fas ven\u00eda de Dios? Aparentemente no pensaban m\u00e1s que en defender el orden que les conven\u00eda y, antes de escuchar a Jes\u00fas, ya lo ten\u00edan como un elemento subversivo.
Por eso Jes\u00fas les hace la pregunta referente a Juan Bautista. Como la predicaci\u00f3n de Juan hab\u00eda sido el acontecimiento m\u00e1s importante de los \u00faltimos a\u00f1os, los sacerdotes deb\u00edan tambi\u00e9n pronunciarse respecto de \u00e9l. Pero no lo hab\u00edan hecho ni estaban dispuestos a definirse. \u00bfC\u00f3mo podr\u00edan pedir cuentas a Jes\u00fas, si se sab\u00edax que hablaban s\u00f3lo cuando les conven\u00eda?
Jes\u00fas obedece, pero pide a los responsables religiosos de todos los tiempos que se pregunten si cumplen los requisitos para que el pueblo respete sus declaraciones y sus denuncias.

{N}12,{/}1: En esta comparaci\u00f3n,{C} la vi\u00f1a{/} representa el Reino de Dios. Los jud\u00edos eran el pueblo de Dios, y hab\u00edan llegado a considerar que los intereses de Dios se confund\u00edan con los suyos propios. Como ellos eran{C} los elegidos de Dios,{/} \u00e9l les deb\u00eda su ayuda contra los dem\u00e1s pueblos. Confiaban en ser salvados y no se preocupaban por la suerte de los dem\u00e1s que no conoc\u00edan a Dios.
Dios les hab\u00eda encargado su Reino, es decir, los hab\u00eda dirigido a lo largo de su historia para que sus experiencias fueran una luz para los dem\u00e1s pueblos. Conociendo mejor a Dios, deb\u00edan desarrollar entre ellos la justicia, el esp\u00edritu de responsabilidad, el sentido de la fraternidad: \u00e9sos eran {C}los frutos{/} que Dios quer\u00eda cosechar.
Dios hab\u00eda enviado a los profetas para recordar al pueblo su deuda, pero fueron poco escuchados. Por \u00faltimo viene el Hijo \u00fanico de Dios hecho hombre, y pasa lo mismo; va a ser matado {C}fuera de la vi\u00f1a,{/} es decir, despu\u00e9s de ser rechazado por los suyos. Entonces la obra del Reino de Dios va a ser encargada a otros, es decir, a todos los que se reunir\u00e1n en la Iglesia de Cristo.
Aqu\u00ed termina la par\u00e1bola. Pero aunque la Iglesia tenga \u00ablas promesas de la vida eterna\u00bb, esto no significa que tal o cual parte de la misma no pueda desaparecer. La Iglesia de hoy est\u00e1 pr\u00e1cticamente ausente en paises y en ambientes sociales que contaban con numerosas comunidades en el pasado, y tal vez esto se deba a que en ellas se desvirtu\u00f3 el esp\u00edritu del Evangelio. Si la Iglesia pasa a ser un grupo social como los dem\u00e1s, si no es el lugar donde hay m\u00e1s obediencia a Dios, m\u00e1s empe\u00f1o para salvar a los que sufren en vano, los que se hicieron due\u00f1os de la vi\u00f1a se encontrar\u00e1n posiblemente alg\u00fan d\u00eda con las manos vac\u00edas.

{N}12,{/}13: La trampa est\u00e1 en lo siguiente: preguntan sobre el impuesto que los jud\u00edos deben pagar al{C} C\u00e9sar,{/} emperador de Roma, dado que los jud\u00edos hab\u00edan sido colonizados por los romanos. Se presentan juntos fariseos y partidarios de Herodes, que en pol\u00edtica son enemigos. Los fariseos rechazan la dominaci\u00f3n romana; los partidarios de Herodes, al contrario, la aceptan. Si Jes\u00fas dice que hay que pagar, los fariseos lo desprestigiar\u00e1n ante el pueblo. Si afirma que no, los partidarios de Herodes lo har\u00e1n detener por los romanos.
Jes\u00fas no condena el imperialismo romano, pero tampoco lo justifica. \u00bfSer\u00e1 porque los problemas de paz y justicia entre los pueblos no son cosas bastante \u00abespirituales\u00bb y no le interesan?
En realidad Jes\u00fas no mira los problemas pol\u00edticos como los miramos nosotros. Son problemas importantes, por supuesto, y la Historia Sagrada nos ense\u00f1a que Dios quiere libertad para cada uno y que las naciones tengan la posibilidad de desarrollar su cultura y su vida nacional. Y esto justifica ampliamente el compromiso pol\u00edtico de los cristianos.
Pero Jes\u00fas sabe tambi\u00e9n que la liberaci\u00f3n verdadera se juega m\u00e1s all\u00e1 de las fronteras de las rivalidades partidarias. Vivi\u00f3 en un momento en que sus compatriotas estaban sumamente politizados, divididos en facciones irreconciliables, que iban a ser una de las causas de la rebeld\u00eda y de los desastres de los a\u00f1os 66-71. La respuesta de Jes\u00fas invita a sus adversarios a que coloquen la pol\u00edtica en su verdadero lugar y no confundan la fe con el fanatismo religioso.
Pagar el impuesto al C\u00e9sar, gobernante extranjero y pagano, era para los fariseos como renegar de Dios, verdadero Se\u00f1or de Israel. Y debido a que identificaban los objetivos del partido nacional jud\u00edo con la causa de Dios, deb\u00edan aplastar a los partidos opuestos para servir a Dios. En vista de que la fe exige de nosotros una obediencia total, las personas que hoy todav\u00eda confunden la fe con una militancia pol\u00edtica llegan poco a poco a justificar todo lo que hace su partido, incluso la mentira y los cr\u00edmenes.
El C\u00e9sar de Roma no era Dios, aunque pretend\u00eda serlo. Hab\u00eda logrado imponer su autoridad y el uso de la moneda romana; mas no por eso pod\u00eda exigir la obediencia de la conciencia,{C} que se debe s\u00f3lo a Dios.{/} Pero tampoco era \u00abel enemigo de Dios\u00bb, como lo cre\u00edan los fariseos, y no era necesario negarle el impuesto y la sumisi\u00f3n para adelantar el Reino de Dios.

{N}12,{/}18: Marcos quiso poner uno al lado del otro los enfrentamientos de Jes\u00fas con los dos partidos m\u00e1s importantes del pueblo jud\u00edo: los Fariseos y los Saduceos. Los Saduceos, los jefes de los sacerdotes, eran los dirigentes del pueblo de Dios. No cre\u00edan en cosas espirituales ni en la resurrecci\u00f3n, innovaciones funestas, seg\u00fan ellos, que debilitaban el esp\u00edritu nacionalista y el poder del aparato central. Su Biblia se reduc\u00eda al Pentateuco, los cinco primeros libros del Antiguo Testamento, donde se habla mucho de los sacerdotes y nada de la resurrecci\u00f3n.
La {C}resurrecci\u00f3n de los muertos{/} es un t\u00e9rmino que entendemos muy mal. Cuando Jes\u00fas llam\u00f3 a la hija de Jairo (Mc 5,41) o a L\u00e1zaro (Jn 11,1), ya muertos, solamente les concedi\u00f3 volver a la vida humana que llevaban antes. La ni\u00f1a volvi\u00f3 a sus sue\u00f1os, L\u00e1zaro a trabajar su campo, y posteriormente tuvieron que morir otra vez. Esta no fue la resurrecci\u00f3n.
Muchas personas creen que \u00abhay algo despu\u00e9s de la muerte\u00bb y que algo de nosotros, que llamamos {C}alma,{/} sobrevive. Esta creencia contiene una parte de la verdad, pero no lo m\u00e1s importante. La resurrecci\u00f3n significa, no una supervivencia de \u00abalgo de nosotros\u00bb, sino una transfiguraci\u00f3n de toda nuestra persona. Y esto se har\u00e1 por gracia y obra de Dios: vamos a renacer de Dios mismo.
A muchos les cuesta creer en la resurrecci\u00f3n de los muertos por el concepto err\u00f3neo que se han formado de ella; no cabe preguntar si vamos a resucitar con est\u00f3mago y v\u00edsceras, ya que en esa vida nueva no hay lugar para las funciones biol\u00f3gicas propias de los seres mortales, como el comer, dormir o el sexo; seremos en el cielo {C}como \u00e1ngeles.{/}
Con frecuencia tratamos de imaginarnos lo que seremos despu\u00e9s de que hayamos resucitado; esta curiosidad, que es muy leg\u00edtima, no puede hallar respuestas satisfactorias. Pablo trata de darnos alguna luz respecto a este interrogante que deb\u00eda preocupar a los primeros cristianos tanto como a nosotros (1 Cor 15,35-37); pero, aun con esas explicaciones, seguimos insatisfechos.
Reconocazmos que, mientras estemos en este mundo en que la materia y el tiempo son nuestro entorno natural, nos ser\u00e1 imposible imaginar el \u00abnuevo mundo\u00bb, el cielo nuevo y la tierra nueva cuya venida nos anuncia Jes\u00fas, despu\u00e9s de los profetas (Is 65,17; Ap 21, 1-4).
Si pudi\u00e9ramos arriesgarnos en una comparaci\u00f3n, parecida a la de Pablo, podr\u00edamos decir lo siguiente: Alguien que nunca ha visto m\u00e1s que las semillas de las plantas o de los \u00e1rboles, \u00bfc\u00f3mo se podr\u00e1 imaginar una planta cubierta de flores o un \u00e1rbol totalmente desarrollado? \u00bfQu\u00e9 habr\u00eda aparentemente en com\u00fan, entre la peque\u00f1a semilla, a veces no m\u00e1s grande que una cabeza de alfiler, sin color ni vida, y la planta que ha alcanzado su madurez, adornada de m\u00faltiples colores y con sus ramas balance\u00e1ndose al viento? Pero quien contempla un \u00e1rbol o una planta, sabe muy bien de d\u00f3nde ha venido esa vida que admira. Del mismo modo es imposible para nosotros imaginar ahora lo que seremos en la totalidad de nuestro ser humano cuando tenga lugar la transfiguraci\u00f3n a que Dios nos llama. Pero cuando se haya realizado, nos daremos cuenta de la uni\u00f3n vital que existe entre lo que seremos entonces y lo que somos hoy en d\u00eda.
Con esto entendemos el doble reproche de Jes\u00fas a los saduceos:
{C}No entienden el poder de Dios,{/} y por eso lo que imaginan es s\u00f3lo una caricatura de la resurrecci\u00f3n.
{C}No entienden las escrituras.{/} Pocos libros de la Biblia anteriores a Jes\u00fas hablaban de la resurrecci\u00f3n. Pero todos nos presentan a un Dios que es Vida y que hace a los hombres amigos suyos.
{C}Yo soy el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob.{/} Si Dios se comprometi\u00f3 con ellos, \u00bfpodr\u00eda dejarlo indiferente que desaparezcan totalmente y para siempre, mientras \u00e9l sigue feliz en su gloria?

{N}12,{/}28: {C}AMAR A DIOS
Amar\u00e1s al Se\u00f1or, tu Dios.{/} Muchas personas se extra\u00f1an al ver que este primer mandamiento no est\u00e1 en en los diez de Mois\u00e9s, que hablan s\u00f3lo de servir a Dios. Pero lo leemos en Dt 6,4.
Amar a Dios no es un mandamiento como los dem\u00e1s. Pues los mandamientos se\u00f1alan obras precisas que debemos cumplir o de las que nos debemos abstener; por ejemplo: {C}descansar\u00e1s el d\u00eda del Se\u00f1or,{/} o{C} no cometer\u00e1s adulterio.{/} En cambio, toda nuestra existencia est\u00e1 implicada en esto de amar a Dios.
Esa es la raz\u00f3n de por qu\u00e9 el amor de Dios no se presenta en el Nuevo Testamento como un mandamiento sino como el primer fruto del Esp\u00edritu que Dios da a sus hijos: Rom 8,15 y 22. Dios es el primer amado (Mt 6,9-10; 1 Jn 4,17, muy especialmente en la persona de su Hijo: 2 Cor 5,15; 1 Pe 1,8. No hay aut\u00e9ntico amor al pr\u00f3jimo sin ese amor a Dios: 1 Jn 5,2.
Hay personas que se creen irreprochables porque cumplen los diez mandamientos de Mois\u00e9s. Ser\u00eda m\u00e1s exacto decir que han llegado al nivel m\u00ednimo de moralidad que Mois\u00e9s exigi\u00f3 a un pueblo primitivo y poco responsable, hace m\u00e1s de treinta siglos. En vez de fijarse en este dec\u00e1logo para despu\u00e9s sentirse muy contentos de s\u00ed mismos, deber\u00edan meditar el primer mandamiento, sin el cual los dem\u00e1s no significan nada.
Amar\u00e1s a Dios {C}con todo tu coraz\u00f3n.{/} Lo amar\u00e1s m\u00e1s que a los seres m\u00e1s queridos. Te desvivir\u00e1s por \u00e9l, te olvidar\u00e1s de ti mismo para buscar en todo lo que a \u00e9l m\u00e1s le gusta.
Lo amar\u00e1s {C}con toda tu alma, con toda tu inteligencia.{/} Dedicar\u00e1s lo mejor de tu inteligencia a conocerlo. Analizando tu propia vida, tratar\u00e1s de comprender c\u00f3mo ha guiado tus pasos. Considerando los acontecimientos mundiales y los sucesos diarios, procurar\u00e1s entender c\u00f3mo llega el Reino de Dios. Perseverando en la oraci\u00f3n y la lectura b\u00edblica, pedir\u00e1s a Dios que te comunique su propio Esp\u00edritu para conocerlo mejor.
Lo amar\u00e1s {C}con todas tus fuerzas.{/} Y dado que en esto eres muy d\u00e9bil, pedir\u00e1s la ayuda de Dios y tratar\u00e1s de juntarte con los verdaderos servidores de Dios, usando los medios que la Iglesia pone a tu disposici\u00f3n.
El mandamiento de {C}amar al pr\u00f3jimo como a s\u00ed mismo{/} viene en segundo lugar, porque no es posible enterderlo bien y menos a\u00fan cumplirlo, si no existe ya el amor a Dios. Lo que Dios pide es mucho m\u00e1s que la solidaridad con el pr\u00f3jimo, mucho m\u00e1s que la ayuda al que sufre. Debemos esforzarnos por ver al hermano tal como lo ve el Padre. Debemos procurarle lo que el Padre desea para \u00e9l. Entre las muchas obras buenas que podr\u00edamos hacer por el pr\u00f3jimo, debemos elegir las que nos aconseja el Esp\u00edritu de Dios. Y todo eso requiere que conozcamos a Dios primero y que lo amemos.

{N}12,{/}38: {C}LA MIRADA DE DIOS{/}
Los maestros de la Ley{C} no eran personas malas.{/} Se hab\u00edan hecho profesores de religi\u00f3n porque se interesaban por la religi\u00f3n. Pero en cuanto el maestro deja de esforzarse por ser santo, no pasa de ser un pobre hombre. El mismo respeto que le tributa la gente lo lleva a permitirse muchos desv\u00edos que en cualquier otro se reprochar\u00edan severamente.

{N}12,{/}41: Con el episodio de {C}la viuda pobre,{/} Marcos quiere establecer un contraste con el anterior. Esta mujer fue la \u00fanica, entre tantos fieles, que hab\u00eda retribuido a Dios como se merece. Es la personificaci\u00f3n de los innumerables pobres que no tienen pr\u00e1cticamente nada y que, sin embargo, se las ingenian para dar algo de lo poco o nada que tienen. Gente humilde es capaz de sacrificar algunas horas o d\u00edas de trabajo pagado para ayudar a otro o para dedicarse al estudio en beneficio de sus compa\u00f1eros. Otros dir\u00e1n: \u00abEl lo puede porque gana poco, pero yo perder\u00eda demasiado\u00bb. El escaso sueldo que pierden vale mucho m\u00e1s que el buen sueldo que no quiere perder la persona m\u00e1s acomodada. S\u00f3lo el pobre puede dar  {C}eso mismo que necesitaba para vivir.{/}

{N}13,{/}1: {C}FIN DEL MUNDO{/}
Algunos profetas hab\u00edan hablado en forma bastante oscura de la crisis con que se iniciar\u00eda el Reino universal de Dios. Ve\u00edan a todas las naciones de la tierra unidas en un mismo esfuerzo para destruir la Ciudad Santa, Jerusal\u00e9n; pero en el momento m\u00e1s desesperado Dios intervendr\u00eda en forma triunfal para instaurar su Reino (Is 66,18; Ez 38; Jl 4; Za 14).
Por esta raz\u00f3n, cuando J\u00e9sus habla de la destrucci\u00f3n del Templo, los ap\u00f3stoles piensan en el fin de la historia. La respuesta de Jes\u00fas es clara: se acerca la tragedia que culminar\u00e1 con la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n, pero ese no ser\u00e1 el fin de la historia.
El presente discurso contiene advertencias de Jes\u00fas referentes a la destrucci\u00f3n de la naci\u00f3n jud\u00eda, que deb\u00eda producirse treinta a\u00f1os despu\u00e9s. Dichas advertencias aclaran tambi\u00e9n la actitud que nos conviene adoptar hoy frente a los conflictos que acontecen por todo el mundo.
{C}Cuando oigan hablar de guerras{/} (7). No es que Dios abandone el mundo a las fuerzas del mal; m\u00e1s bien se trata de{C} un parto{/} (v. 8) y no de un abandono. La humanidad va madurando y los pueblos se enfrentan con los problemas, cada vez m\u00e1s complejos, de su desarrollo y convivencia mutua. La crisis que sufri\u00f3 la naci\u00f3n jud\u00eda en tiempo de Jes\u00fas, se parece a otras por las que tambi\u00e9n pasaron las dem\u00e1s civilizaciones: algo muere y algo nace.
Los hombres, desconcertados, se dejan enga\u00f1ar por las propagandas, y el miedo los vuelve ciegos. Por eso persiguen a quienes no comparten su fanatismo, y en especial a los verdaderos creyentes. En tales circunstancias Jes\u00fas pide a sus seguidores que {C}den testimonio de \u00e9l{/} (v. 9), \u00fanico Salvador, y que proclamen las exigencias del Evangelio tanto para los individuos como para las sociedades.
Treinta a\u00f1os despu\u00e9s de Jes\u00fas, los jud\u00edos se sublevaron contra el {C}opresor{/} (v. 14) romano. Los ej\u00e9rcitos romanos se reorganizaron despu\u00e9s de sus primeros reveses, y sus banderas, en las que figuraban sus {C}\u00eddolos,{/} se acercaron a la ciudad santa. Entonces no faltaron los {C}mes\u00edas{/} (v. 22), o sea, los que se atribu\u00edan la misi\u00f3n de salvar al pueblo de Dios, y que arrastraron tras s\u00ed numerosos partidarios.
Los jud\u00edos m\u00e1s fan\u00e1ticos se encerraron en la ciudad de Jerusal\u00e9n, esperando una intervenci\u00f3n de Dios. Pero su desuni\u00f3n lleg\u00f3 hasta tal punto que se mataban unos a otros. Los que hu\u00edan de la ciudad, asolada por el hambre, eran detenidos por los romanos y crucificados frente a las murallas. Y al final, cuando entraron los romanos, quemando el Templo y los palacios; todos los que no fueron degollados, hombres, mujeres y ni\u00f1os, fueron llevados a Roma como esclavos.
{C}Despu\u00e9s de esa angustia...{/} (24). Despu\u00e9s de anunciar el fin del mundo jud\u00edo, Jes\u00fas pronuncia algunas palabras referentes a otro acontecimiento de mayor amplitud: el fin del mundo presente, o mejor dicho, su transformaci\u00f3n.
{C}El sol dejar\u00e1 de alumbrar, la luna perder\u00e1 su brillo{/}. Son figuras tomadas de Is 13,10 y 34,4, que expresan el desconcierto, el susto y la descomposici\u00f3n de los hombres y del universo ante la majestad del Juez supremo.
{C}Enviar\u00e1 a los \u00e1ngeles {/}(27). Es otra figura com\u00fan en los libros jud\u00edos que hablaban del juicio de Dios. Asimismo, la {C}trompeta{/} de que se habla en Mt 24,31 y 1 Tes 4,16. Todo esto no se puede tomar al pie de la letra.

{N}13,{/}24: {C}Aprendan de este ejemplo.{/} Jes\u00fas retoma el discurso de la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n.
32. Con este p\u00e1rrafo volvemos al fin de la historia.{C} El d\u00eda{/} es el del juicio, llamado \u00abD\u00eda de Yav\u00e9\u00bb en los Profetas (Am\u00f3s 5,18; So 1,15).
{C}Cu\u00e1ndo ser\u00e1 la hora, no lo sabe nadie.{/} Jes\u00fas lo dice con toda claridad. No obstante eso, siempre ha habido gente que ha cre\u00eddo saber lo que los \u00e1ngeles ignoran: veinte veces en cada siglo han anunciado el inminente fin del mundo (2 Tes 2).
{C}Ni el Hijo, sino solamente el Padre.{/} Hay quienes se inquietan: \u00bfNo significar\u00e1 esto que el Hijo no es Dios como el Padre? Deben recordar que cuando Jes\u00fas habla del Hijo y del Padre, habla de s\u00ed mismo, con su naturaleza humana y su conciencia humana, frente al Padre Dios. En la mente humana de Jes\u00fas no cabe la ciencia infinita que est\u00e1 en Dios (ver comentario de Lc 3,21 y Mc 6,1). El Espiritu de Dios puede comunicar algunas luces prof\u00e9ticas, pero no va a decirle, por ejemplo: El fin del mundo ocurrir\u00e1 el 12 de julio del a\u00f1o 2977. Pues el tiempo no corre igual para Dios que para nosotros. Dios conoce la hora en la eternidad, pero esto no implica que le corresponda una fecha determinada en nuestro tiempo. La fecha no est\u00e1 fijada, sino que depende de c\u00f3mo nosotros haremos madurar el Reino de Dios con nuestros esfuerzos y nuestras oraciones.

{N}13,{/}33: Este p\u00e1rrafo es como un resumen de la par\u00e1bola de los Talentos (Mt 25,1) y de la de las Diez Muchachas (Mt 25,14). Nos advierte que debemos esperar al Se\u00f1or haciendo el trabajo que nos ha sido encomendado. El {C}portero{/} representa a los responsables de la Iglesia.
{C}COMO VIENE CRISTO.EL COMPROMISO CRISTIANO{/}
Jes\u00fas nos invita en varios lugares del Evangelio a que permanezcamos despiertos esperando su venida. \u00bfC\u00f3mo ser\u00e1 su venida? \u00bfC\u00f3mo vendr\u00e1 a nosotros, si nuestra suerte es morir antes del d\u00eda de su venida gloriosa?
Antes de encontrarnos con el Se\u00f1or en el momento de la muerte, Jes\u00fas habr\u00e1 venido a nosotros de mil maneras mientras lo esperemos cumpliendo nuestro{C} tarea {/}(v. 34).
Un aspecto de nuestra tarea, o sea, nuestro compromiso con Cristo es el compromiso con la comunidad cristiana, es decir, nuestra participaci\u00f3n en la oraci\u00f3n com\u00fan, en la eucarist\u00eda, en la catequesis y otras cosas por el estilo. Y mientras trabajamos en estas obras, se dan para nosotros, no s\u00f3lo una venida de Cristo, sino muchas. Presenciamos su venida en este o aquel hermano que se abre a la fe; viene a nosotros d\u00e1ndonos fuerza y sabidur\u00eda; viene en la oraci\u00f3n, d\u00e1ndonos la certeza \u00edntima de su presencia.
Pero tambi\u00e9n viene Cristo en la vida diaria. Los profetas ve\u00edan la venida del Se\u00f1or en los acontecimientos que ocurr\u00edan, bien fuera crisis o renovaci\u00f3n. A veces viene con su resurrecci\u00f3n a trav\u00e9s de los hechos felices que traen vida y alegr\u00eda, o m\u00e1s justicia y esperanza para los pobres. Otras veces viene con su pasi\u00f3n y su muerte. Y precisamente porque viene en la historia diaria, debemos estar al servicio del mundo. Para los laicos, la mayor parte de sus compromisos con Cristo no est\u00e1n dentro del \u00e1mbito eclesi\u00e1stico, sino en las tareas del mundo, del hogar cristiano, cuando participan en obras comunitarias o en contiendas pol\u00edticas. Ah\u00ed es donde deben trabajar cada cual en su puesto y estar {C}despiertos.{/}
Despiertos para no desanimarse, para resistir a la corrupci\u00f3n del ambiente y a las sugerencias del esp\u00edritu malo. Despiertos tambi\u00e9n para seguir esperando a Cristo, pues muchos han empezado con generosidad, tomando compromisos para bien de los dem\u00e1s, pero, al no tener los ojos puestos constantemente en su Se\u00f1or, pierden de vista la meta y se reducen a ser tan s\u00f3lo administradores o activistas. Est\u00e1n comprometidos con obras y movimientos, pero no con el Se\u00f1or mismo. De ah\u00ed que su vida est\u00e9 llena de contradicciones. Durante alg\u00fan tiempo hacen maravillas, y de repente fallan; hacen cosas \u00fatiles, pero no advierten la hora en que deber\u00edan dejarlas para seguir otro camino; realizan su propia obra, pero no dejan que Cristo se adue\u00f1e de su mente, de su coraz\u00f3n, de su vida entera.
No sucede as\u00ed con los que est\u00e1n despiertos: por medio de ellos Cristo viene a los hombres.

{N}14,{/}1: {C}LA PASCUA{/}
Los jud\u00edos iban a celebrar el 1480\u00ba aniversario de su salida de Egipto. La {C}Pascua,{/} o sea, el Paso del Se\u00f1or, era la fiesta de la independiencia nacional y ocupaba el primer lugar en el calendario religioso.
Hac\u00eda cuarenta a\u00f1os que hab\u00edan perdido su independencia, y por eso la Pascua despertaba sus ansias de libertad y se prestaba para cualquier disturbio. De todas partes de Palestina los jud\u00edos sub\u00edan en peregrinaci\u00f3n a Jerusal\u00e9n, pues el cordero que se com\u00eda en el banquete pascual deb\u00eda sacrificarse en el Templo.
Cada familia deb\u00eda comer el cordero asado, con lechugas y pan sin levadura, alternando el canto de los salmos con la bendici\u00f3n de varias copas, seg\u00fan un ritual muy antiguo y detallado. El padre de familia narraba los acontecimientos de la salida de Egipto y, al recordar el pasado, cada uno ped\u00eda al Se\u00f1or que liberara de una vez a su pueblo humillado.
La inmensa mayor\u00eda, tanto el pueblo como sus responsables, eran incapaces de echar una mirada nueva hacia el porvenir. La salvaci\u00f3n de Israel, sin embargo, no consist\u00eda en romper primero sus cadenas pol\u00edticas, sino en descubrir el secreto de la fraternidad universal por encima de razas y partidos. El Evangelio era el fermento capaz de liberar a la humanidad, venciendo al mal con el bien, y la salvaci\u00f3n estaba en la persona de Jes\u00fas, pero no la ve\u00edan. M\u00e1s bien desconfiaban de \u00e9l porque su doctrina les parec\u00eda demasiado ut\u00f3pica, y Judas era uno de los arrepentidos de haber seguido a ese l\u00edder que no serv\u00eda.
Era poco lo que Jes\u00fas hab\u00eda hecho en los dos a\u00f1os transcurridos desde que Juan lo hab\u00eda bautizado, pero era lo suficiente para que los jefes lo temieran. Ninguna sociedad es capaz de tolerar la presencia de un hombre libre y sin pecado. Si Jes\u00fas no hubiera muerto joven, la sociedad de su tiempo se habr\u00eda hundido.

{N}14,{/}3: Ver Jn 12,1 y el comentario de Lc 7,36.
Pocos d\u00edas antes de la Pascua, Jes\u00fas {C}cen\u00f3 en Betania{/}. (Jn 12,1). All\u00ed Mar\u00eda demostr\u00f3 p\u00fablicamente su amor tierno y apasionado a Jes\u00fas, en presencia de otros que tambi\u00e9n lo quer\u00edan, aun cuando no sab\u00edan expres\u00e1rselo. Algunos, sin embargo, se escandalizaron de que Mar\u00eda se preocupara de Jes\u00fas antes que de los pobres.
{C}Lo que ha hecho conmigo es una obra buena.{/} Sepultar a los muertos era una de las \u00abbuenas obras\u00bb catalogadas por los jud\u00edos. Jes\u00fas ve en el gesto espont\u00e1neo de Mar\u00eda un anuncio de su muerte inminente. Nada se debe perder de las horas contadas que le quedan a Jes\u00fas entre nosotros. Es m\u00e1s importante fijarse en \u00e9l y acompa\u00f1arlo en estos momentos, que correr tras actividades caritativas (algo semejante dijo en Mc 2,19-20 para los que se apegan a sus ayunos y oraciones).
{C}Siempre tienen a los pobres con ustedes.{/} Es muy abusivo traducir: \u00aba los pobres los tendr\u00e1n siempre\u00bb y decir que, para Jes\u00fas, perdemos el tiempo al buscar una sociedad m\u00e1s igualitaria. Solamente dice que no en todo momento es lo m\u00e1s urgente ayudar a los pobres.
Los evangelios hacen resaltar el contraste entre el gesto de Mar\u00eda y el de Judas. El amor verdadero de Mar\u00eda la lleva a gestos que a los mismos ap\u00f3stoles les parecen desatinados. En cambio Judas critica esa expresi\u00f3n del amor bajo pretexto de eficacia.

{N}14,{/}12: {C}LA NUEVA ALIANZA{/}
En la Cena de Pascua, Jes\u00fas quiso aclarar el sentido de su Pasi\u00f3n inminente. Jes\u00fas iba libremente a una muerte que salvar\u00eda al mundo. \u00bfEn qu\u00e9 consist\u00eda la salvaci\u00f3n? En hacer que la historia humana alcanzara su fin; los hombres y los pueblos ten\u00edan que madurar, enfrentarse y reunirse en un solo cuerpo pasando por mil crisis y muertes, para alcanzar la resurrecci\u00f3n.
Jes\u00fas hab\u00eda entregado el mensaje capaz de guiar a la humanidad, pero era necesario un pueblo de Dios que fuera como la levadura en la masa, una minor\u00eda de personas que se sienten comprometidas con la obra de Dios y con las que Dios tambi\u00e9n se ha comprometido.
Doce siglos antes de Jes\u00fas, Dios se hab\u00eda comprometido con el pueblo jud\u00edo y hab\u00eda celebrado con ellos una {C}alianza{/} en el monte Sina\u00ed: ellos y sus hijos ser\u00edan el pueblo de Dios entre los dem\u00e1s pueblos. Pero con el pasar del tiempo y ante la experiencia de las faltas del pueblo de Dios, los profetas entendieron que deb\u00eda darse un paso m\u00e1s; se necesitaba otra alianza, cuyo primer efecto ser\u00eda obtenernos {C}el perd\u00f3n de los pecados{/} (Jer 31,31 y Ez 36,22). El pueblo de Dios ya no ser\u00eda una raza, sino una familia de creyentes que han recibido el perd\u00f3n de sus pecados; y \u00e9sa es la Iglesia.
En v\u00edsperas de su muerte, Jes\u00fas recuerda la primera alianza en la que {C}se derram\u00f3 la sangre{/} de animales sacrificados (ex 24,8). Pero ahora \u00e9l {C}derrama su sangre{/} por una {C}muchedumbre{/} (Is 53,11). Esta muchedumbre se refiere, en forma especial, a la Iglesia; Jes\u00fas purifica a los que ser\u00e1n su propio pueblo en el mundo.
Cada vez que celebramos la Eucarist\u00eda o Misa, renovamos esta alianza. Jes\u00fas se hace nuestro pan espiritual y nos consagra a su Padre para que participemos cada vez m\u00e1s en la obra de su salvaci\u00f3n.
La \u00faltima cena de Jes\u00fas fue la primera del culto cristiano. En vez de las solemnes ceremonias del Templo, el momento m\u00e1s importante de la vida de la Iglesia ser\u00e1 una comida fraterna, en la que vuelve a hacerse presente el misterio de la muerte y de la resurrecci\u00f3n.
{C}No volver\u00e9 a probar el fruto de la vid...{/} (25). La Eucarist\u00eda anuncia el d\u00eda en que Cristo celebrar\u00e1 el banquete del Reino con toda la humanidad reunida en \u00e9l.
Para comprender el sentido de la Cena del Se\u00f1or es necesario leer los discursos de despedida de Jes\u00fas a sus ap\u00f3stoles, que Juan sit\u00faa en esta misma noche del Jueves Santo (Jn 14-17). Pues Jes\u00fas vino, no s\u00f3lo para hablar, sino tambi\u00e9n, y mucho m\u00e1s, para difundir su Esp\u00edritu entre los creyentes. En adelante estar\u00e1 presente en forma especial y actuar\u00e1 con m\u00e1s eficacia en sus disc\u00edpulos cuando est\u00e9n reunidos para celebrar la Santa Cena. Lo explica Juan en Jn 6 y Pablo en 1 Cor 11,17.
Ver tambi\u00e9n el comentario de Mt 26,26.

{N}14,{/}32: {C}EL SILENCIO DE DIOS{/}
Jes\u00fas est\u00e1 solo para enfrentar la muerte y para vencerla, llevando sobre s\u00ed el destino de todos los hombres. Ve toda la maldad de los hombres que lo maltratar\u00e1n o dejar\u00e1n que lo maltraten. Y ve detr\u00e1s de ellos el poder de las tinieblas.
En ese momento Jes\u00fas es el{C} hombre de los dolores{/} que conoce todos los quebrantos. Carga con toda la maldad de los hombres (2 Cor 5,21), y siente una tristeza de muerte ante su Padre, justo y tan amado.
Jes\u00fas va repitiendo una sola frase, que expresa la m\u00e1s perfecta oraci\u00f3n:{C} Padre, que se haga tu voluntad.{/} Hay momentos y lugares en que la Iglesia es perseguida y est\u00e1 en agon\u00eda, y no puede hacer otra cosa que querer que se haga la voluntad del Padre; en esos momentos su oraci\u00f3n es m\u00e1s eficaz que nunca (Heb 2,10).
Misteriosa agon\u00eda del Hijo de Dios, ({C}agon\u00eda{/} significa combate). El, que dio a sus m\u00e1rtires la fuerza sobrenatural para enfrentarse imp\u00e1vidos con el suplicio, quiso reservarse a s\u00ed mismo, por algunos momentos, toda la debilidad humana. Al hacerse hombre no se ahorr\u00f3 nada del dolor y quiso conocerlo hasta el l\u00edmite de la desesperaci\u00f3n.
Como lo recuerda la carta a los Hebreos (2,10-18), aunque no ten\u00eda pecado y por tanto no necesitaba ser purificado, tuvo que conocer la humillaci\u00f3n, el sufrimiento e incluso el silencio de Dios, para alcanzar esa madurez que s\u00f3lo Dios conoce; madurez que todav\u00eda le faltaba para ser {C}El Hombre,{/} cabeza de la humanidad.

{N}14,{/}43: {C}JUDAS{/}
Judas era uno de los Doce. \u00bfC\u00f3mo pudo elegir Jes\u00fas, despu\u00e9s de una noche de oraci\u00f3n, a este hombre que lo hab\u00eda de entregar? Cuando Judas empez\u00f3 a seguir a Jes\u00fas, so\u00f1aba, al igual que los otros ap\u00f3stoles, con un libertador de corte cl\u00e1sico. Al conocer m\u00e1s y mejor a Jes\u00fas, los otros revisaron sus ambiciones, pero Judas no. Lo traicion\u00f3 para vengarse del Maestro que lo hab\u00eda defraudado. Judas convivi\u00f3 con Jes\u00fas, pero no fue capaz de devolverle el cari\u00f1o que su Maestro le ten\u00eda; contest\u00f3 al amor con el odio y, al final, se dej\u00f3 caer en el abismo del mal.
Judas, como tambi\u00e9n Lev\u00ed-Mateo, se hab\u00eda juntado al equipo de los pescadores galileos que formaban la mayor\u00eda de los Doce. Tal vez tuvieron parte de responsabilidad en su fracaso: \u00bfsupieron integrarlo a su grupo?

{N}14,{/}53: {C}EL PROCESO DE JESUS{/}
Jes\u00fas compareci\u00f3 ante dos tribunales. Primero ante el Sanhedr\u00edn o Consejo Supremo de los jud\u00edos, donde fue acusado de blasfemia, o sea, de insultar a Dios. Despu\u00e9s compareci\u00f3 ante el gobernador romano, Pilato, y esta vez lo trataron de agitador pol\u00edtico.
La raz\u00f3n de este doble proceso se debe a que los romanos hab\u00edan quitado a los jud\u00edos la facultad de condenar a penas mayores. Por eso, despu\u00e9s de juzgar a Jes\u00fas seg\u00fan las leyes de la Biblia, pidieron a Pilato que hiciera efectiva la pena de muerte, y para obtener esto presentaron nuevas acusaciones a fin de impresionar a Pilato.
Es muy dif\u00edcil afirmar si el proceso de Jes\u00fas fue legal o ilegal. Se pareci\u00f3 a tantos procesos que se dan en todo tiempo, en los que las autoridades, vali\u00e9ndose del poder y del manejo de las leyes, logran condenar a los opositores, sin cometer fraudes demasiado patentes.

{N}14,{/}60: {C}LA CONDENACION DE JESUS{/}
Los sacerdotes no logran condenar a Jes\u00fas por alguna rebeld\u00eda contra la Ley. As\u00ed que se ven obligados a recurrir a algo mucho m\u00e1s importante y que ocupa el lugar central en el Evangelio:  \u00bfEres t\u00fa el Hijo de Dios?
{C}\u00abHijo de Dios\u00bb{/} era com\u00fanmente un t\u00edtulo del Mes\u00edas. Jes\u00fas escoge, entre los muchos textos b\u00edblicos referentes al Mes\u00edas, dos expresiones que dejaban entrever la personalidad divina del Salvador: {C}Hijo del Hombre,{/} que viene de Dios mismo (Dan 7,13), {C}sentado a la derecha de Dios,{/} como en pie de igualdad (Sal 110,1). Con esta afirmaci\u00f3n, Jes\u00fas proclama claramente que no es s\u00f3lo {C}un{/} hijo de Dios como puede serlo un santo o un enviado de Dios, sino el  Hijo Unico que es Dios con el Padre.
Los sacerdotes entendieron muy bien las pretensiones de Jes\u00fas, pues si se hubiera declarado s\u00f3lo Mes\u00edas humano, no habr\u00eda existido blasfemia. No lo condenaron por una cuesti\u00f3n de palabras, sino porque Jes\u00fas se pon\u00eda en el lugar que corresponde s\u00f3lo a Dios en toda su manera de actuar.
Con eso tranquilizaron su conciencia. No quisieron reconocer que, en realidad, lo odiaban por haber puesto al desnudo su hipocres\u00eda, su falta de fe y su amor al dinero. Jes\u00fas se sent\u00eda libre respecto al orden que ellos defend\u00edan, y los hac\u00eda caer de sus pedestales. En la persona de Jes\u00fas, Dios mismo hab\u00eda venido a pedirles cuentas, {C}los frutos de la vi\u00f1a{/} (Mc 12,2), y ellos se hab\u00edan puesto en contra.
Jes\u00fas fue condenado en nombre de Dios y no se rebel\u00f3 contra la sentencia injusta de los jefes religiosos de su pueblo, que eran representantes leg\u00edtimos de Dios, aunque indignos. Esta fue su obediencia perfecta al Padre.

{N}14,{/}66: No les faltaba hombr\u00eda a los ap\u00f3stoles, de lo contrario Jes\u00fas no los habr\u00eda escogido. Pedro hab\u00eda sido sincero cuando afirm\u00f3: {C}Aunque todos tropiecen, yo no{/} (14,29). Se sent\u00edan dispuestos a morir por \u00e9l en el entusiasmo de un combate com\u00fan, pero ese combate no se dio. Cristo los dej\u00f3 desconcertados al no usar su fuerza divina ni oponer alguna resistencia a sus enemigos. Ser\u00eda un error, pues, decir que fueron unos cobardes hasta el d\u00eda que recibieron el Esp\u00edritu Santo.
Que todos huyeran en el huerto fue una reacci\u00f3n muy comprensible. Pero esta huida sacudi\u00f3 hasta sus bases todas las certezas edificadas sobre su fe en Cristo durante los meses de vida com\u00fan con \u00e9l. Pedro neg\u00f3 a Jes\u00fas, no s\u00f3lo porque ten\u00eda miedo, sino porque en realidad ya no sab\u00eda qui\u00e9n era Jes\u00fas.
La negaci\u00f3n de Pedro fue una ca\u00edda verdadera, aunque Dios perdona en el momento mismo en que la mirada de Pedro se cruza con la de Jes\u00fas y Pedro se arrepiente (Lc 22,61). Pero esta ca\u00edda obligar\u00e1 a Pedro a dudar de s\u00ed mismo hasta el final de su vida. Pedro,{C} Roca{/} y responsable de la Iglesia universal, se mantendr\u00e1 siempre consciente de su debilidad personal y no se dar\u00e1 descanso hasta lograr {C}seguir a Cristo{/} dando su vida por \u00e9l (Jn 21,19).

{N}15,{/}6: El pueblo eligi\u00f3 a Barrab\u00e1s. \u00bfPor qu\u00e9? Porque Jes\u00fas propon\u00eda un camino de liberaci\u00f3n que exige tiempo y responsabilidad. Barrab\u00e1s en cambio era el ejemplo de la violencia irresponsable que arrastra a los mediocres, porque satisface el esp\u00edritu de venganza. El evangelio no pretende hechar la culpa a todos los jud\u00edos por la muerte de Jes\u00fas: testimonia que el pueblo en su mayor\u00eda ya hab\u00eda rechazado a Jes\u00fas, y lo mismo iban a rechazar la predicaci\u00f3n de los ap\u00f3stoles (Rm 10,19). Marcos se propuso mostrar la fuerza de Jes\u00fas: \u00e9sta se dar\u00e1 a ver plenamente cuando aquellos mismos que ven\u00eda a salvar hayan renegado de \u00e9l.
El evangelio ve una continuidad entre este rechazo y la historia pasada del pueblo de Dios, el que en varias ocasiones se neg\u00f3 a entrar en el camino de salvaci\u00f3n que Dios le ofrec\u00eda. Ahora Dios env\u00eda a su Hijo como profeta y salvador, y la comunidad lo entrega a los paganos. Toda su historia en adelante llevar\u00e1 el signo de este rechazo (Mt 23,38; Lc 21,24). Jes\u00fas ser\u00e1 en Israel el que es dif\u00edcil mencionar porque se sabe que lo ha desgarrado todo (Mc 15,38). Pero Dios, que salva a Israel y gu\u00eda su historia, plantar\u00e1 en ella la cruz. El Esp\u00edritu ense\u00f1ar\u00e1 a los ap\u00f3stoles que este rechazo tan escandaloso para los jud\u00edos cristianos era parte del plan de Dios (He 4,18; Rom 11,25-32). Y \u00bfpod\u00eda Dios acercarse a nosotros sin que lo condenemos? (Jn 1,5). La sabidur\u00eda parad\u00f3gica de Dios (1 Cor 1,17-24), contemplaba esta condenaci\u00f3n de Dios por los suyos. En esto el pueblo de Dios, bien sea jud\u00edo o cristiano, no es menos ciego que los dem\u00e1s.

{N}15,{/}21: A pesar de que Jes\u00fas nunca busc\u00f3 la muerte, desde el comienzo de su existencia la hab\u00eda aceptado, y en esta forma tan atroz, por dos razones: para manifestar al Padre su total abandono como Hijo, o en otras palabras, para depositar en las manos del Padre todo lo que de \u00e9l hab\u00eda recibido; y para que toda la humanidad descubriera, junto a \u00e9l, el camino que nos lleva a Dios.
Jes\u00fas hizo la experiencia de las burlas, torturas y malos tratos, que son la suerte de los condenados en todos los pa\u00edses del mundo, cuando polic\u00edas y soldados ya no reconocen en ellos a hombres libres y hermanos suyos. Sin embargo, el hecho de {C}azotar{/} a Jes\u00fas, seg\u00fan la ley romana no era muestra de crueldad, pues debido a la p\u00e9rdida de sangre y agotado por los latigazos, el condenado no tardaba tanto en morir en la cruz, acortando as\u00ed su agon\u00eda.
El condenado, al estar suspendido de los brazos, no pod\u00eda respirar; para tratar de no asfixiarse, se apoyaba y hac\u00eda fuerza sobre los pies y con los brazos, reavivando as\u00ed el dolor insoportable del clavo fijado en medio de los pies y de las mu\u00f1ecas. Cuando sus fuerzas deca\u00edan y ya no era capaz de realizar este esfuerzo, mor\u00eda asfixiado.
El{C} vino agridulce{/} era la bebida de los soldados romanos. La {C}mirra{/} adormece los nervios. Jes\u00fas rehus\u00f3 lo que pod\u00eda calmar sus dolores.

{N}15,{/}33:{C} LA RECONCILIACION{N} {/}
Elo\u00ed, Elo\u00ed, \u00bflam\u00e1 sabactani?{/} Este es el comienzo de un salmo que empieza con un grito de desesperaci\u00f3n y termina con la certeza del triunfo. Contiene muchas alusiones a la pasi\u00f3n de Jes\u00fas.
El grito de Jes\u00fas al morir encierra un misterio, pues un crucificado mor\u00eda por agotamiento y asfixia; no pod\u00eda gritar as\u00ed. Pero nadie pod\u00eda quitar la vida a Jes\u00fas; estaba toda en \u00e9l y la entreg\u00f3 en el momento que quiso. Los oyentes quedaron asombrados: \u00bfera grito de vencido o de vencedor?
Hay muertos que son causa de divisi\u00f3n en las familias y tambi\u00e9n hay muertos que reconcilian. La cruz en que Jes\u00fas muere se compone de dos maderos, el uno orientado hacia el cielo y el otro horizontal; Jes\u00fas, colgado entre el cielo y la tierra, reconcilia a los hombres con Dios y  a los hombres entre s\u00ed.
Reconciliaci\u00f3n con Dios para quienes reconocen en su muerte la prueba m\u00e1s grande del amor de Dios por nosotros. Entonces deponen el miedo a Dios y comprenden que no estamos sometidos a un destino ciego, sino bajo los cuidados del amor de Dios.{C} La cortina que cerraba el Santuario del Templo se rasg\u00f3 en dos.{/} Esto significa que Dios ya no est\u00e1 en aquel lugar al que ning\u00fan mortal pod\u00eda entrar; ha dejado aquel temible sagrario y se da a conocer a todos en su Hijo herido por el pecado, pero m\u00e1s herido todav\u00eda por la pasi\u00f3n que siente por nosotros.
Reconciliaci\u00f3n de los hombres entre s\u00ed. Dios no hab\u00eda empezado a levantar las barreras que divid\u00edan a los pueblos hasta la venida de Jes\u00fas, y aparentemente hab\u00eda limitado su actuaci\u00f3n a un solo pueblo, el jud\u00edo. Pero en adelante todos los hombres ser\u00e1n llamados a entrar y formar parte del pueblo de Cristo (Ef 2,11-16). Anteriormente cada pueblo ten\u00eda su religi\u00f3n y sus ritos propios; en adelante, la base de la fe ser\u00e1 el conocimiento de Jes\u00fas y de Jes\u00fas crucificado. Mir\u00e1ndolo a \u00e9l, los hombres se unir\u00e1n, a pesar de estar divididos por tantas diferencias.
{C}Verdaderamente este hombre era Hijo de Dios.{/} El capit\u00e1n romano reconoce que Jes\u00fas era un{C} justo{/} (Lc 23,47), o sea, un hombre fuera de lo com\u00fan. Pero Marcos intencionadamente pone en su boca esas palabras: {C}\u00abera Hijo de Dios\u00bb,{/} pues este oficial representa a las naciones paganas que reconocer\u00e1n en el crucificado al Hijo de Dios.
En repetidas ocasiones Jes\u00fas insisti\u00f3 en que no lo proclamaran Hijo de Dios (Mc 1,44). Porque los hombres no pueden saber qui\u00e9n es Dios y tampoco lo que significa para Jes\u00fas ser el Hijo de Dios (Mt 11,27), hasta que no hayan visto morir a Jes\u00fas y no hayan cre\u00eddo en su resurrecci\u00f3n. Ver Rom 3,24.

{N}15,{/}42: Jos\u00e9 de Arimatea se apresur\u00f3 a pedir el cuerpo de Jes\u00fas para enterrarlo, pues la religi\u00f3n ordenaba que los cad\u00e1veres de los condenados fueran sepultados antes de caer la noche (Deut 21,22), y con mayor raz\u00f3n aquel d\u00eda, que era una fiesta importante. El sepulcro de que se habla estaba en la pendiente del cerro. Se entraba por una puerta muy baja, que se cerraba con una gran piedra redonda, como de molino (ver comentario de Jn 19,41.
Como la semilla es sembrada en la tierra, as\u00ed el cuerpo de Jes\u00fas es sepultado para que surja la criatura nueva (Rom 6,3-5). Ver tambi\u00e9n comentario de Mt 27,52.

{N}16,{/}1: {C}LA FE.-JESUS HA RESUCITADO {/}
La historia de Jes\u00fas termina con el descubrimiento del sepulcro vac\u00edo. En la \u00faltima p\u00e1gina del evangelio se dar\u00e1 una breve rese\u00f1a de las manifestaciones m\u00e1s importantes de Jes\u00fas despu\u00e9s de su muerte, pero ya no es el Jes\u00fas de la tierra, sino el Resucitado, nacido nuevamente del Padre para no morir m\u00e1s, seg\u00fan dice el salmo: {C}T\u00fa eres mi Hijo, hoy mismo yo te he dado la vida.{/}
Jes\u00fas ha resucitado. Los evangelios relatan los hechos que sucedieron despu\u00e9s de su muerte y nombran a los testigos que lo vieron resucitado. \u00bfPodemos creerles? Nos gustar\u00eda tener relatos m\u00e1s detallados para apoyar nuestra fe. Pero, en fin de cuentas, aunque se publicaran miles de entrevistas de testigos y fotos en colores para comprobar esas afirmaciones, siempre habr\u00eda lugar para la duda, pues a Cristo no lo vemos ni lo encontramos: \u00bfd\u00f3nde est\u00e1?
Dudamos, no porque falten los testimonios, sino porque esto nos queda demasiado grande. Ah\u00ed est\u00e1n los testimonios que resisten muy bien a la cr\u00edtica moderna, pero \u00bfc\u00f3mo creer que la vida humana termine en una resurrecci\u00f3n? \u00bfY c\u00f3mo creer que ya un hombre haya sido resucitado? Todo es cuesti\u00f3n de fe, y creen aquellos cuya propia experiencia los dispone para entrar en esta verdad que es la Verdad \u00faltima: Dios vivo ama y resucita a los hombres.
Creen quienes han entendido que Dios se da a conocer a trav\u00e9s de las pruebas y que saben que devuelve la esperanza justamente cuando todo parec\u00eda perdido. Por eso reconocen en Cristo el modelo del hombre: deb\u00eda pasar por el sufrimiento antes de llegar a la gloria. Habiendo conocido mejor por d\u00f3nde se mueven las cosas de Dios, creen en los testigos del resucitado.
No es m\u00e1s dif\u00edcil creer en la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas que creer en sus palabras: ambas cosas van juntas. {C}El que cree ha vencido al mundo,{/} dice el ap\u00f3stol Juan. Esto significa que ha superado el falso sentido que la mayor\u00eda de la gente da a su existencia, por no conocer todav\u00eda el amor de Dios. El que cree ha vencido tambi\u00e9n el temor que todos sentimos cuando hay que dejar de lado las luces de nuestra raz\u00f3n y ponernos en las manos de Dios.

{N}16,{/}9: En el vers\u00edculo 8 el Evangelio de Marcos se interrumpe de improviso. Esper\u00e1bamos el encuentro de Jes\u00fas con sus ap\u00f3stoles en Galilea, pero no viene. \u00bfPor qu\u00e9? No lo sabemos. Solamente est\u00e1, en forma de conclusi\u00f3n, una breve rese\u00f1a de las principales apariciones de Jes\u00fas resucitado.

{N}16,{/}15: {C}Anuncien la Buena Nueva a toda la creaci\u00f3n.{/} Es la semilla que se sembrar\u00e1 en el mundo y producir\u00e1 frutos a su debido tiempo en todos los campos de la actividad humana. Los que se salvan no son \u00abalmas\u00bb, ni tampoco individuos aislados. Los que han sido renovados por el bautismo anuncian el Evangelio a la creaci\u00f3n en todas sus actividades y trabajos, siendo el fermento que transforma la historia de la humanidad.
{C}EL NOMBRE DE JESUS{/}
Al resucitar Jes\u00fas, su naturaleza humana empieza a participar plenamente de la gloria divina. Jes\u00fas es ahora Hijo de-Dios-con-poder (Rom 1,4), y nos pide que creamos en su {C}Nombre,{/} o sea, en el poder divino que acaba de recibir y que act\u00faa en \u00e9l.
El {C}Nombr{/}e es un t\u00e9rmino que significa poco para nosotros, pero para los jud\u00edos significaba la presencia activa de Dios. Este t\u00e9rmino permit\u00eda hablar de la presencia misteriosa de Dios sin desmedro de su grandeza. Por ejemplo, la Biblia no dice que Dios caminaba con los hebreos hacia la Tierra Prometida (sabemos que Dios no va caminando); en cambio dice que su {C}Nombre{/} (N\u00fam 6,27) o su {C}Rostro{/} (Ex 33,15), o su {C}Angel{/} (Ex 23,23) estaba en medio de ellos. Dios no pod\u00eda encerrarse en un Templo de piedras, pero la Biblia dec\u00eda que su Nombre resid\u00eda en aquel lugar para bendecir desde all\u00ed todas las actividades de su pueblo (1 R 8,27 y 29).
El {C}Nombre,{/} pues, significaba el poder o la presencia divina. Y Pablo dice que Jes\u00fas resucitado ha recibido un Nombre que supera todo otro nombre (Fil 2,9). Dios Padre se lo ha comunicado, y Jes\u00fas, que lo recibe del Padre, no es menos que \u00e9l: todo lo que es del Padre es ahora suyo. Jes\u00fas no recibe solamente un t\u00edtulo o una gloria divina, pues la Gloria divina no podr\u00eda darse a ning\u00fan otro que a Dios; si \u00e9l recibe un t\u00edtulo divino (ya anunciado en Is 9,5), es porque en realidad ya hab\u00eda recibido del Padre la Divinidad, o sea, su mismo Ser divino.
Jes\u00fas, pues, es Dios igual que el Padre, pero lo es de un modo diferente, porque todo lo recibe del que todo lo tiene. Por eso tambi\u00e9n est\u00e1 escrito que su Nombre es {C}El Hijo{/} (Heb 1,4). Y cuando nos dirigimos al Padre invocando el Nombre de Jes\u00fas, esto significa mucho m\u00e1s que ampararnos con sus m\u00e9ritos (Heb 5,9) o valernos de su poderosa intercesi\u00f3n (Heb 7,25); en el Nombre de Jes\u00fas nos presentamos como hijos, sabiendo que Dios nos abraza en el mismo amor paterno que tiene a su {C}muy Amado{/} (Ef_1,6).
En adelante el Se\u00f1or Jes\u00fas somete poco a poco, con poder divino, la historia de los hombres y el recorrido personal de cada uno de nosotros. Los disc\u00edpulos son enviados al mundo para sanarlo y santificarlo. Los milagros y sanaciones, cuya importancia se enfatiza en este p\u00e1rrafo, no son el fin, sino se\u00f1ales y medios; el fin de la evangelizaci\u00f3n es que toda la creaci\u00f3n se re\u00fana en torno a la Persona del Hijo de Dios hecho hombre, por obra de su Esp\u00edritu. \u00abNo teman, nos dice Jes\u00fas, mi Iglesia no es un refugio contra el mundo, sus seducciones y sus problemas, sino que, al bautizarse, cada uno de ustedes empieza a ser ap\u00f3stol\u00bb.
{C}Estas se\u00f1ales acompa\u00f1ar\u00e1n a los que crean{/} (17). Los Hechos de los Ap\u00f3stoles relatan algunas de estas se\u00f1ales y milagros en los primeros a\u00f1os de la Iglesia. Hoy se siguen verificando, con otras m\u00e1s, en todos los lugares en que los cristianos toman en serio su misi\u00f3n de evangelizar a la creaci\u00f3n.

