{N}1,{/}1: Dios est\u00e1 en nosotros m\u00e1s presente que nosotros mismos. No es necesario buscar muy lejos la verdadera sabidur\u00eda: se presenta como un Esp\u00edritu que viene de Dios para visitarnos. Sin embargo, no se revela sino al hombre recto.
\u00bfC\u00f3mo expresar la proximidad de Dios inaccesible y santo? Aqu\u00ed se habla de la providencia, de la sabidur\u00eda, de la justicia, del Esp\u00edritu de Dios. Se habla de ellos como si fueran personas que Dios env\u00eda para cuidarnos. En realidad, es una manera de presentar al propio Dios que, conservando su misterio, est\u00e1 junto al hombre y a los acontecimientos.
{C}Dios no hizo la muerte, y no legusta que se pierdan los vivos {/}(13). Una creaci\u00f3n que es buena y que sirve para el hombre. La muerte no viene de Dios, como se explicar\u00e1 en 2,23, sino de{C} la envidia del diablo,{/} el esp\u00edritu del mal. As\u00ed se nos invita a mirar con confianza hacia el Se\u00f1or; pensar bien de \u00e9l es negar todas esas falsas preguntas: \u00bfpor qu\u00e9 Dios permite lo malo, la muerte, los terremotos y tragedias? Dios no quiere sino la vida.

{N}2,{/}1:{C} Nacimos por pura casualidad{/} (2). Los {C}imp\u00edos,{/} es decir los que se creen libres de la ley de Dios y de su propia conciencia, son {C}amigos de la muerte,{/} pues ignoran la verdadera vida: {C}gocemos de los bienes presentes{/}.
{C}Veamos, pues, si lo que dice es verdad{/} (17). Necesariamente los imp\u00edos, por ser amigos de la muerte, llegan a perseguir e incluso a matar a los buenos. Es como un juego para ellos comprobar hasta d\u00f3nde llegar\u00e1 la constancia del \u00abjusto\u00bb, ya que ellos no creen en ning\u00fan ideal: necesitan destruirlo para convencerse de que s\u00f3lo ellos han sido sabios al gozar los placeres del momento.
{C}Si el justo es hijo de Dios, Dios lo ayudar\u00e1 {/}(18). Las palabras de 2,16-20 transparentan la situaci\u00f3n de Jes\u00fas en la cruz. Mateo especialmente las recordar\u00e1 en 27,43.
La mentalidad del imp\u00edo que cree que no hay nada despu\u00e9s de la muerte tiende a extenderse ah\u00ed donde se han multiplicado los \u00eddolos del consumo. Nada de persecuci\u00f3n abierta contra los cristianos, pero en cualquier instituci\u00f3n su presencia desentona -y no s\u00f3lo en pol\u00edtica- porque la sola presencia de alguien honrado o el ejemplo de un cristiano verdadero condena a muchos.
{C}Lleva una vida distinta a la de todos, y es rara su conducta{/} (15). Cuando se escribi\u00f3 esto, los jud\u00edos eran mal considerados por los paganos, a causa de todos los detalles de su vida, que difer\u00edan de las costumbres de aqu\u00e9llos. Pero aunque los cristianos no traten de distinguirse, el testimonio de una vida en que se es l\u00f3gico con la fe molesta a muchos.
{C}Cuando uno toma su partido, se lo experimenta{/}. La \u00ablibertad moral\u00bb trae habitualmente un desgaste f\u00edsico; pero la usura del coraz\u00f3n, de la generosidad, de la capacidad de esperar es mucho m\u00e1s destructiva. \u00abEl que siembra en la carne, cosechar\u00e1 corrupci\u00f3n y muerte\u00bb (G\u00e1l 6,8). (Ver tambi\u00e9n Rom 6,21.)
{C}Los que toman su partido {/}(24): el del tentador. El texto considera pues, como tambi\u00e9n lo har\u00e1 Jes\u00fas, que detr\u00e1s de la masa de males que desgarran a la humanidad, y detr\u00e1s de nuestras incredulidades, est\u00e1 la presencia del \u00abEnemigo\u00bb (ver Mt. 13,39, Heb 2,14-15).

{N}3,{/}1: {C}Las almas de los justos est\u00e1n en las manos de Dios.{/} Esta es la gran revelaci\u00f3n del presente libro. En los libros anteriores de la Biblia, el {C}alma{/} no significaba m\u00e1s que el aliento del hombre, es decir, la vida que est\u00e1 en \u00e9l y se apaga al morir. Ahora el alma significa lo de nosotros que no muere cuando se deshace el cuerpo.
{C}Su partida parece una derrota {/}(2){C}.{/} Sea que el justo perezca en manos de los violentos, sea que le toque morir como a todos, el fin de su vida parece contradecir la bondad de Dios: es un esc\u00e1ndalo que la muerte pueda algo contra los justos. Pero lo que muere es solamente el cuerpo. Ellos viven ante Dios, como lo afirmar\u00e1 Jes\u00fas a su vez (Lc 20,38).
{C}En realidad, entraron en la paz {/}(3). Gozar\u00e1n para siempre lo que han esperado en la tierra. Es decir, que vemos solamente una cara de la muerte: jam\u00e1s sabremos c\u00f3mo experimenta cada uno su partida, menos a\u00fan c\u00f3mo se despierta en el mundo de Dios.
En el momento del juicio se comprobar\u00e1 que los justos son los \u00fanicos que han vivido. A menudo la muerte de los amigos de Dios trae la paz a los que estuvieron a su lado. A menudo los m\u00e1rtires hacen triunfar por su muerte la causa por la que han vivido.

{N}3,{/}13: {C}Feliz la mujer sin hijos si ha permanecido pura{/}. Siempre la Biblia alaba la vida fecunda, al matrimonio que tiene varios hijos y los lleva a ser plenamente hombres (ver Sal 127 y 128). Aqu\u00ed se renueva la pregunta: \u00bfqu\u00e9 es una vida fecunda? En Israel la esterilidad era considerada castigo de Dios, y afectaba primero a la mujer, pues el hombre pod\u00eda buscarse otras mujeres o adoptar hijos. Tambi\u00e9n la ley exclu\u00eda del culto a los eunucos (o sea, a los castrados). Sin embargo, un profeta hab\u00eda tomado una posici\u00f3n contraria (ver Is 56,4).

{N}4,{/}1: {C}M\u00e1s vale no tener hijos pero haber actuado bien{/}. Aqu\u00ed se revela otra manera de tener vida fecunda. Se sabe de matrimonios sin hijos y de solteras que orientaron su capacidad de amor y de entrega hacia los dem\u00e1s y que tuvieron una verdadera descendencia y familia espiritual. El ejemplo de Mar\u00eda ha sido comprendido, desde el comienzo de la Iglesia, como un modelo y un est\u00edmulo dado a aquellos y aquellas que se consagran a Dios y buscan una fecundidad de otro tipo, propia de esa vocaci\u00f3n.

{N}4,{/}7: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 se lo llev\u00f3 Dios?\u00bb Palabras que se escuchan muy a menudo. Ning\u00fan accidente mortal le puede impedir a Dios que d\u00e9 todo lo que le quiso dar a cada uno. A algunos Dios les hizo la gracia de madurar m\u00e1s r\u00e1pidamente y alcanzar en pocos a\u00f1os la perfecci\u00f3n que otros no conquistaron sino despu\u00e9s de muchos.
{C}Era recto, agrad\u00f3 a Dios, que lo am\u00f3.{/} No nos pertenec\u00eda la esposa o el hijo que Dios se llev\u00f3. Entre ellos y nosotros se hab\u00edan trabado los lazos del amor con sus incontables circunstancias y recuerdos, pero un amor m\u00e1s fuerte los un\u00eda al Se\u00f1or, y eran antes que nada suyos.
{C}Como viv\u00eda en medio de los pecadores, fue sacado de all\u00ed {/}(10). Estas palabras aluden a Henoc (ver G\u00e9n 5,24) cuyo extra\u00f1o fin, como el de Elias, avivaba la reflexi\u00f3n de los jud\u00edos. Es otra respuesta para la muerte prematura de los hijos: \u00bfqui\u00e9n sabe lo que habr\u00edan hecho de su vida? Pero ya nos est\u00e1 enga\u00f1ando nuestra imaginaci\u00f3n cuando hablamos de lo que habr\u00edan hecho de su vida. Esta posibilidad ni siquiera existi\u00f3, puesto que Dios no la consider\u00f3. Cada uno ha sido creado y amado por Dios con esas mismas limitaciones que nos desconciertan.

{N}5,{/}1: Los profetas hablaban a menudo del juicio de Dios, refiri\u00e9ndose a un juicio que se realizar\u00eda en la tierra, para castigar a las naciones y a los pecadores. Y a partir de aquel juicio, Dios enderezar\u00eda la historia humana. Pero este p\u00e1rrafo nos habla ahora de un juicio individual despu\u00e9s de la muerte.
El texto se fija sobre todo en el caso de los m\u00e1rtires, pues en esa \u00e9poca estaba a\u00fan fresco el recuerdo de los creyentes perseguidos por su fe en tiempos de los Macabeos. Pero no por esto est\u00e1 m\u00e1s lejos de nosotros, pues, si bien en muchos lugares podemos a la vez ser cristianos y vivir en paz, en otros lugares, en cambio, nuestros hermanos cristianos sufren y con frecuencia mueren v\u00edctimas de persecuciones de las cuales los diarios hablan muy poco.
{C}\u00a1C\u00f3mo nos equivocamos lejos de la verdad! {/}(6). En aquel d\u00eda no llevaremos la m\u00e1scara que todos llevamos en la tierra y que oculta nuestra hipocres\u00eda y bajeza. Los malos entonces ver\u00e1n de manera clar\u00edsima que su existencia fue vac\u00eda: Apenas hemos nacido, dejamos de existir. {C}Nos hartamos de injusticias y cr\u00edmenes {/}(7). No digamos que Dios los sentenciar\u00e1, pues se juzgar\u00e1n a s\u00ed mismos: {C}sus cr\u00edmenes se alzar\u00e1n frente a ellos{/} (4,20).
En cambio,{C} los justos viven para siempre..., cuidan de ellos en casa del Alt\u00edsimo {/}(15). Se podr\u00eda comparar la par\u00e1bola del juicio en Mateo 25,31. Solamente que Jes\u00fas opone los que atendieron a sus hermanos y los que no, mientras que aqu\u00ed se oponen los perseguidores y los perseguidos.

{N}6,{/}1: Aqu\u00ed comienza un discurso dirigido en teor\u00eda a los reyes. Pues hay que recordar lo que dijimos en la Introducci\u00f3n al Eclesiast\u00e9s: que f\u00e1cilmente se atribu\u00edan a Salom\u00f3n los libros de sabidur\u00eda. Es lo que pasa con este libro: el autor habla como si fuera Salom\u00f3n, y dirige su discurso a la gente de su mundo, es decir, a los soberanos.

{N}7,{/}7: Toda esta p\u00e1gina es una invitaci\u00f3n a buscar la Sabidur\u00eda como se busca una esposa: recordemos que en esa \u00e9poca los soberanos iban a \u00abcasarse\u00bb con tal o cual divinidad (lo que les permit\u00eda a veces apoderarse en nombre de su esposa de los tesoros de su templo: 2 Mac 1,14).
Buscar la sabidur\u00eda de Dios no es algo diferente a lo que hacemos cuando hablamos de vivir unidos con Cristo, pues, no olvidemos que \u00e9l es la Sabidur\u00eda increada. Nuestro amor a Cristo no podr\u00e1 quedarse en lo sentimental, sino que siempre ser\u00e1 la b\u00fasqueda costosa, y que nunca se acaba, de aquel que es la Verdad.
{C}Vi que val\u00eda m\u00e1s que las piedras preciosas{/} (9) (ver Mt 13,44-45).

{N}7,{/}21: V\u00e9ase el comentario de Proverbios 8,22: es el mismo tema. De Dios viene la sabidur\u00eda: la misma Sabidur\u00eda que ha ordenado el universo se hace en nosotros presencia de Dios.
{C}Nada de sucio se introduce en ella {/}(30). N\u00f3tese el optimismo que resulta de esta descripci\u00f3n. Por ser \u00absanta y pura\u00bb, la sabidur\u00eda de Dios atraviesa todo, incluso lo manchado e imperfecto, alumbrando nuestro esp\u00edritu torpe y limitado. Los jud\u00edos en ese tiempo aprend\u00edan de la Ley que cuando se tocaban dos personas, era la impura la que manchaba a la otra (ver Lev 11,1 y Ag 2,11). Aqu\u00ed es la sabidur\u00eda de Dios la que vence cualquier oscuridad y torpeza (ver Ef 5,13). Nada es absolutamente malo en s\u00ed; algo es malo si pudo haber sido mejor, y es bueno si en un caso concreto nada mejor se pudo hacer.
{C}El mal jam\u00e1s vencer\u00e1 a la sabidur\u00eda {/}(30). El cristiano, arraigado en la palabra de Dios, lleva luz a los mismos sectores donde reinaban las tinieblas.
{C}Por tu sabidur\u00eda los hombres se salvar\u00e1n.{/} En 2,24 se dijo que el demonio hab\u00eda corrompido la creaci\u00f3n al introducir la muerte. Ahora la Sabidur\u00eda de Dios est\u00e1 reparando los estragos de la muerte: {C}Pasa a las almas santas y la hace amigos de Dios {/}(27).
{C}Es una emanaci\u00f3n muy pura de su Gloria {/}(25). Para los hebreos la palabra \u00abgloria\u00bb indicaba algo que pesaba, algo que se impon\u00eda y reforzaba el concepto de la \u00absantidad\u00bb de Dios. En la lengua griega, la \u00abgloria\u00bb apunta m\u00e1s bien a lo que irradia: irradiaci\u00f3n de Dios en el universo y m\u00e1s a\u00fan \u00aben el rostro de Cristo\u00bb (2 Cor 4,6).
La sabidur\u00eda, \u00abimagen de la actividad de Dios, reflejo de su perfecci\u00f3n\u00bb, es Cristo, seg\u00fan dice Pablo en Colosenses 1,15, Hebreos 1,3 (ver tambi\u00e9n Introducci\u00f3n a Efesios).

{N}9,{/}1: Esta oraci\u00f3n viene a prop\u00f3sito del hecho contado en 1 Reyes 3,6: el sue\u00f1o en que Salom\u00f3n pidi\u00f3 a Dios la sabidur\u00eda.
La condici\u00f3n indispensable para adquirir la sabidur\u00eda es tener un coraz\u00f3n humilde y sencillo. A los que aceptan cooperar con \u00e9l, Dios les concede la rectitud, la prudencia e incluso la autoridad para dirigir al pueblo de Dios. Abraham, Mois\u00e9s, fueron llamados a realizar grandes obras.

{N}10,{/}1: La sabidur\u00eda de Dios act\u00faa en la historia del mundo. Cuando ocurre un hecho, por lo general no lo juzgamos en su valor total, es la historia la que se encarga de valorarlo. Al recorrer la historia de un pueblo como el israelita, vemos que Dios dispuso un plan que se fue siguiendo paso a paso, aunque los hombres eran libres y se apartaban de \u00e9l. En la realizaci\u00f3n del plan de Dios concurren pecado, castigo, penitencia y perd\u00f3n.
{C}Hizo que... fructificaran sus esfuerzos{/} (10). Las l\u00edneas que siguen al p\u00e1rrafo referente al Diluvio se refieren a Jacob. La sabidur\u00eda divina les ense\u00f1\u00f3 las obras que deb\u00edan dar frutos y durar; asimismo les mostr\u00f3 d\u00f3nde estaban las mil maneras de perder el tiempo. Les ense\u00f1\u00f3 a vivir en el momento presente y a descubrir en ese momento los recursos y las alegr\u00edas que Dios quer\u00eda darles. A pesar de que, muchas veces, no ve\u00edan m\u00e1s all\u00e1 del trecho de camino que deb\u00edan recorrer ese d\u00eda, y su combate diario contra sus propias falsedades parec\u00eda in\u00fatil, ella hab\u00eda preparado de antemano sus vidas y alg\u00fan d\u00eda entendieron c\u00f3mo sus trabajos se juntaban con los de much\u00edsimos hermanos para construir la ciudad futura.
En el vers\u00edculo 3 se trata de Ca\u00edn; en el 4, de No\u00e9; en el 5, de Abraham; en el 6, de Lot; en el 10, de Jacob; en el 13, de Jos\u00e9; y en el 16, de Mois\u00e9s.

{N}11,{/}1: El amor de Dios para su pueblo se manifiesta en que los mismos elementos de la naturaleza sirven para castigar a los egipcios y salvar a los hebreos. Esto se demuestra con siete ejemplos: animales, langostas y serpientes, granizo y man\u00e1, tinieblas y luz, los primog\u00e9nitos y el mar (16-19). Todo esto est\u00e1 aumentado en demas\u00eda y es sin duda la parte del libro que menos nos toca.
{C}Los mismos elementos que hab\u00edan servido para castigar a sus enemigos se transformaban en ben\u00e9ficos para el pueblo santo {/}(5). Esto tiene valor de ense\u00f1anza respecto de las fuerzas que manejan el mundo actual. Organizaci\u00f3n, velocidad, t\u00e9cnica, ciencia, emancipaci\u00f3n, todo esto es instrumento de una liberaci\u00f3n del hombre si lo usa con sabidur\u00eda, pero se vuelve contra \u00e9l cuando se construye sin considerar la meta que Dios fij\u00f3 al mundo.
{C}El pasaje 11,5-15,19 es un largo par\u00e9ntesis que opone la conducta de Dios, amigo y maestro del hombre, a la insensatez del culto a los \u00eddolos.{/}

{N}11,{/}20:{C} Respetas totalmente lo que has dispuesto: mesura, n\u00famero y peso {/}(20). El poder de Dios, por ser absoluto, no es manifestaci\u00f3n de violencia; en lo que viene de Dios no falta nunca la belleza, la armon\u00eda, la bondad.

{N}13,{/}1: El materialista ignora a Dios. El soberbio cree que todo lo puede realizar con sus propias fuerzas. Usa de las cosas como propias, sin darles un sentido m\u00e1s profundo y considerarlas como regalos de Dios.
El sencillo y humilde ve detr\u00e1s de todas las cosas la mano de Dios. El agua, el viento y los montes le traen a la mente al Ser perfecto que las cre\u00f3; m\u00e1s todav\u00eda las riquezas que descubre en los seres amados. La inteligencia humana est\u00e1 hecha para descubrir a Dios, que lo llena todo y que es el fin de todo. Pablo dir\u00e1 cosas muy semejantes en Romanos 1,19.

{N}16,{/}20: \u00a1Qu\u00e9 exaltaci\u00f3n del man\u00e1 que Dios hab\u00eda dado a los Hebreos en el desierto! Si bien esta ret\u00f3rica casi no nos conmueve, sin embargo esta manera de ver las cosas por parte de los jud\u00edos de la \u00e9poca preparaba lo que dir\u00eda Jes\u00fas en Juan 6.

{N}19,{/}22: El libro termina en forma abrupta, con esta esperanza: el pueblo de Dios nunca ser\u00e1 abandonado.

