{N}3,{/}7: Am\u00e1n es ministro de un rey \u00ababsoluto\u00bb, al que sus s\u00fabditos consideran cual un dios. Esta clase de superiores nunca tolera a su lado a hombres capaces de hablarles con franqueza, pero se dejan embaucar f\u00e1cilmente.

{N}3,{/}14: Esta \u00abcarta de Asuero\u00bb es una de las p\u00e1ginas m\u00e1s notables de esta novela de Ester. Es un modelo de lo que piensan, dicen y escriben los gobiernos totalitarios de todos los lugares y tiempos.
El que por motivos de conciencia no acepta alguna exigencia de los que est\u00e1n en el poder, es considerado un traidor a su patria o a su pueblo. El libro muestra c\u00f3mo ese totalitarismo encubre una verdadera idolatr\u00eda a los dirigentes que son considerados infalibles. Habr\u00e1 que recordar siempre que las naciones y sus ej\u00e9rcitos son s\u00f3lo medios al servicio de la comunidad internacional y de la paz, la que requiere de hombres y de conciencias libres.
Esta carta destaca la libertad de conciencia del pueblo jud\u00edo, libertad que no debe ser menor entre los cristianos. Nos hace ver por qu\u00e9 las sociedades del pasado, tan poco respetuosas de los derechos de la persona humana -aun cuando se cre\u00edan cristianas- no pod\u00edan tolerar a los jud\u00edos. Por los mismos motivos los cristianos son actualmente perseguidos o sometidos a muchas obligaciones en grandes pa\u00edses, incluso democr\u00e1ticos, en que las mayor\u00edas son de otra religi\u00f3n.
Pero se puede hacer otra lectura de esta carta: en ella el autor nos deja ver las tensiones que exist\u00edan entre los jud\u00edos y los otros pueblos en medio de los cuales viv\u00edan dispersos. Su superioridad cultural y el \u00e9xito que deb\u00edan a su solidaridad entre correligionarios les granjeaban a la vez admiraci\u00f3n y envidia. Su modo de vivir tan extra\u00f1o (Sab 2,14-15) originaba suspicacias que pod\u00edan tener consecuencias tr\u00e1gicas. Y el final del libro manifestar\u00e1 la violencia sin l\u00edmites que se abrigaba en el coraz\u00f3n de esos fieles humildemente confiados en su Dios.

{N}4,{/}12: En los momentos dif\u00edciles, siempre hay personas mejor ubicadas que piensan salvarse o salvar su trabajo, y prefieren callarse en vez de solidarizarse con los que son maltratados o a los que se quitan sus derechos. Incluso si tienen m\u00e1s conocimientos religiosos, mejor saben justificar su silencio. Por eso, Mardoqueo insiste, recordando a Ester su deber.
{C}Se pongan a ayunar por mis intenciones (16).{/} La gran confianza de Ester en las oraciones de su pueblo la lleva a poner en peligro su propia vida. Ester entiende, como el mismo Mardoqueo, que Dios no permitir\u00e1 que desaparezca su pueblo.

{N}15,{/}4: N\u00f3tese el presente p\u00e1rrafo, en que se describe a Asuero como si fuera personaje divino. Sin embargo, es el mismo rey pagano del que Ester habl\u00f3 con tanto desprecio en el cap\u00edtulo anterior.
La raz\u00f3n de esto es la siguiente: los paganos obedec\u00edan a sus reyes como si fueran dioses, y los jud\u00edos, en vez de opon\u00e9rseles, lo que les hubiera acarreado persecuciones, usaban calificativos m\u00e1s elogiosos todav\u00eda; pero el hacerlo era un juego para ellos, pues pensaban: lo que estoy diciendo de boca, de este \u00abse\u00f1or\u00bb, rey de Persia, yo se lo digo de coraz\u00f3n a mi Se\u00f1or (ver en Jdt 12,14).
La presente entrevista de Ester y Asuero fue escrita como una par\u00e1bola: Asuero personifica al Rey todopoderoso, el cual se dej\u00f3 vencer por la fe sacrificada de Ester y la recibi\u00f3 como a una hermana, con un cari\u00f1o que ella ni siquiera pod\u00eda prever. Dios mismo es el que no soporta ver m\u00e1s la ansiedad de Ester y le concede la salvaci\u00f3n de su pueblo.
Con esto se comprender\u00e1 f\u00e1cilmente por qu\u00e9 la Iglesia usa palabras del libro de Ester cuando nos recuerda que Mar\u00eda intercede por los hombres al lado de Cristo.

{N}7,{/}1: Dios viene en ayuda del que la solicite, pero siempre hay que poner los medios humanos. Ester conf\u00eda en su Dios, pero usa la prudencia y la t\u00e1ctica necesaria para no destruir lo que Dios va a realizar.
La historia ha demostrado que los perseguidores del pueblo de Dios jam\u00e1s  han salido triunfantes.

{N}16,{/}1: Esta carta completa, de alguna manera, la primera que le\u00edmos en el cap. 13.  El Rey act\u00faa a favor de los jud\u00edos en forma tan irresponsable como lo hizo al mandar que los mataran. Pero \u00e9l no tuvo la culpa, por supuesto: fue otro, Am\u00e1n, el que lo enga\u00f1\u00f3. Nada le cuesta decretar lo contrario de lo que decidi\u00f3 hace poco. M\u00e1s bien, esta vuelta ser\u00e1 una prueba de que act\u00faa con mucha sabidur\u00eda para reparar los errores de los dem\u00e1s.
Otra vez el autor de Ester caracteriza la estupidez y la vanidad de esos grandes se\u00f1ores que siempre tratan de convencer a sus pueblos que ellos son imprescindibles y que, sin ellos, vivir\u00edamos en el caos. Si bien el libro de Ester pretende ilustrar la Providencia de Dios con su pueblo, tambi\u00e9n hace tiras el culto de la personalidad y la imagen oficiales creadas por los servicios de la dictadura.

{N}9,{/}1: Nos cuesta mucho entender c\u00f3mo el pueblo de Dios pudo cometer tales masacres y c\u00f3mo este libro sagrado pudo aplaudirlas. Es porque estamos acostumbrados a pensar la religi\u00f3n en t\u00e9rminos cristianos y \u00e9sta nos parece inseparable del amor, incluso a los enemigos; pero esto \u00faltimo era algo impensable para los que todav\u00eda no hab\u00edan sido tocados directa o indirectamente por el Evangelio. Nuestros antepasados en la fe eran tan fan\u00e1ticos cuanto convencidos de ser el pueblo elegido por Dios. La pedagog\u00eda de Dios se manifiesta todo a lo largo de la Biblia, pero la violencia fue lo que le pareci\u00f3 m\u00e1s dif\u00edcil de sacar del coraz\u00f3n humano. Los mismos profetas no fueron conscientes de la violencia que llevaban adentro cuando ped\u00edan el castigo de los pueblos enemigos. En G\u00e9nesis 34, el autor sagrado se escandaliza porque un hombre de Siquem viol\u00f3 a una hija de Jacob, pero no juzga las represalias que siguieron (v. 25-29). En todos los lugares del mundo la solidaridad, la justicia, la moral s\u00f3lo val\u00edan al interior del grupo y es ya muy digno de notar que la Biblia proteja el derecho de los extranjeros, especialmente en el Deuteronomio. Las palabras de Jes\u00fas en Mt 5,45-48 son realmente nuevas. Pero el sentido de un pr\u00f3jimo que puede ser cualquier hombre cerca de m\u00ed, el amor universal y la religi\u00f3n no-violenta en que Dios mismo acepta ser rechazado, son secretos que \u00fanicamente el Hijo de Dios pod\u00eda ense\u00f1arnos.

