{N}1,{/}1: Dos quejas del profeta y dos respuestas de Dios:
- 1,1: Primera queja: \u00bfpor qu\u00e9 tanta maldad en Jud\u00e1?
- 1,5: Respuesta ir\u00f3nica de Yav\u00e9: dentro de poco los caldeos restablecer\u00e1n el orden, invadi\u00e9ndolo y saque\u00e1ndolo todo.
- 1,12: Segunda queja: \u00bfpor qu\u00e9 Yav\u00e9 usa medios tales como la invasi\u00f3n caldea para realizar su justicia?
- 2,1: Respuesta de Yav\u00e9: alg\u00fan d\u00eda se comprobar\u00e1 que no se trata igual a buenos y malos. El que se mantenga fiel se salvar\u00e1.

{N}2,{/}1: La respuesta divina permanece misteriosa. M\u00e1s tarde, Dios dar\u00e1 a conocer claramente la manera como premia a sus justos m\u00e1s all\u00e1 de la vida presente. Pero, antes de que llegue ese momento, es dif\u00edcil aclarar ese misterio: aparentemente las desgracias que fueron anunciadas como castigos de Dios alcanzaron a todos por igual. Despu\u00e9s de Habacuq, Jerem\u00edas tambi\u00e9n preguntar\u00e1 lo mismo (Jer 12,1); Ezequiel, ante sus compa\u00f1eros incr\u00e9dulos, tratar\u00e1 de reafirmar la justicia de Yav\u00e9 respecto de cada persona (Ez 18); el libro de Job buscar\u00e1 la soluci\u00f3n, pero no dar\u00e1 m\u00e1s que una respuesta parcial.

{N}2,{/}6: Habacuq anuncia la suerte del conquistador que por un momento atemoriza al mundo. Vienen a continuaci\u00f3n cinco maldiciones contra el caldeo triunfador:
-_Las tres primeras: el caldeo ha saqueado y explotado pa\u00edses menos fuertes y ricos.
-_La cuarta: el caldeo los ha humillado, como quien emborracha a su vecino.
-_La quinta: el caldeo, a pesar de sus \u00e9xitos, no alcanz\u00f3 lo que m\u00e1s importa: el conocimiento de Yav\u00e9.
El \u00faltimo verso: {C}Yav\u00e9 reside en su Templo Santo, \u00a1calle ante su presencia la tierra entera!,{/} introduce la manifestaci\u00f3n triunfante de Yav\u00e9 que se relata en el cap\u00edtulo siguiente.

{N}3,{/}1: El profeta llama a Yav\u00e9, suplic\u00e1ndole que se manifieste. Y luego describe su venida triunfal con una serie de figuras po\u00e9ticas que recuerdan sus intervenciones pasadas en la historia de Israel: paso del Mar Rojo, el Sina\u00ed, la victoria de D\u00e9bora.
{C}Espero el d\u00eda amargo {/}(16) (ver Is 8,11). {C}Seguir\u00e9 alegr\u00e1ndome en Dios, mi Salvador{/} (17): estas palabras est\u00e1n en el canto de Mar\u00eda (Lc 1,47). En medio de las crisis y angustias, el justo camina por las alturas.  

