{N}1,{/}1: El primer p\u00e1rrafo resume la historia desde Alejandro hasta Ant\u00edoco Epifanes, rey de Siria. N\u00f3tese el trozo 1,11-15, que subraya los comienzos de la crisis moral en Jud\u00e1.
Dos cosas caracterizaban la civilizaci\u00f3n griega de los sirios:
-_El arte y la multiplicaci\u00f3n de estatuas que, por muy hermosas que fueran, serv\u00edan a un culto pagano.
-_La cultura f\u00edsica: estadios, deportes, piscinas. Los deportistas se ejercitaban desnudos, lo que era un esc\u00e1ndalo para los jud\u00edos. Esto explica que los que ten\u00edan verg\u00fcenza de aparecer como jud\u00edos se hicieran reemplazar, gracias a una estratagema quir\u00fargica, el prepucio que les faltaba despu\u00e9s de la circuncisi\u00f3n.

{N}1,{/}41: Este cap\u00edtulo presenta los dos aspectos principales de la crisis:
1. Una crisis moral. Los jud\u00edos est\u00e1n en contacto con otra civilizaci\u00f3n m\u00e1s avanzada, pero pagana. \u00bfPuede uno adaptarse y aprovechar los beneficios de esta cultura sin abandonar su fe?
En ese momento los jud\u00edos van a pagar el error que cometieron al marginarse del progreso cultural de los pueblos vecinos. Durante tres siglos hab\u00edan enfatizado en que todas las leyes y costumbres de Israel ven\u00edan directamente de Dios y no se pod\u00edan revisar. As\u00ed que, cuando lleg\u00f3 la corriente moderna, los m\u00e1s abiertos pasaron por una crisis de conciencia: \u00bfacaso se pod\u00edan cambiar las costumbres sin traicionar a Dios? Pero era tan dif\u00edcil abrirse a la civilizaci\u00f3n griega sin pasar por renegado de la fe, que los que quer\u00edan ser modernos no solamente cambiaban su modo de vivir, sino que tambi\u00e9n abandonaban su religi\u00f3n. Pensemos en lo que ocurre en nuestros d\u00edas cuando j\u00f3venes educados en colegios o parroquias demasiado conservadoras descubren una modernidad que los entusiasma.
2. Luego viene la persecuci\u00f3n organizada. Los reyes prepotentes quieren unir a todos los grupos de su Imperio. La religi\u00f3n divide, dicen ellos. M\u00e1s a\u00fan, les parece peligrosa la conciencia de los hombres libres. Por eso, los reyes luchan contra los que pretenden servir a Dios y seguir su conciencia.
Inquietud del pueblo: \u00bfhasta d\u00f3nde puede uno aguantar el sabotaje y la burla contra las pr\u00e1cticas religiosas?
En 1,54 se habla del {C}\u00eddolo de los invasores{/} (es lo que significa la expresi\u00f3n hebraica: \u00ababominaci\u00f3n de la desolaci\u00f3n\u00bb) mencionado tambi\u00e9n por Daniel 9,27. As\u00ed, se designa un altar pagano construido sobre el antiguo altar del Templo. Jes\u00fas da a esta expresi\u00f3n una nueva significaci\u00f3n en Marcos 13,14.

{N}2,{/}1: Todo el libro se va a desarrollar en torno a la guerra que dirige la familia de los Macabeos, o sea, los hijos de Matat\u00edas. Aqu\u00ed viene el relato de la rebeld\u00eda de Matat\u00edas, el sacerdote que de repente pasa a ser el l\u00edder de los perseguidos.
{C}Yo, mis hijos y mis familiares, seguiremos fieles a la alianza {/}(20). El motivo es a la vez religioso y nacional: Matat\u00edas se juega entero contra un poder totalitario. Una vez m\u00e1s, Dios manifiesta su bondad con su pueblo, haciendo que surja el jefe que \u00e9ste necesitaba, un hombre que, como Mois\u00e9s, se pone enteramente del lado de su pueblo, cuando le ser\u00eda f\u00e1cil obtener el favor de los poderosos.

{N}2,{/}29: Dos actitudes de los creyentes se contraponen en este texto.
Unos se deciden solamente a partir de la Ley de Dios, o m\u00e1s bien, de la interpretaci\u00f3n que se hac\u00eda de la Ley del S\u00e1bado; se prohib\u00eda combatir ese d\u00eda que estaba consagrado a Dios. Heroicamente se dejan matar. Otros hacen uso de su raz\u00f3n y de su conciencia y escogen defenderse.
El libro no condena a nadie. Eso s\u00ed, se pone de manifiesto que los creyentes no pueden actuar mirando solamente a los libros o al pasado. Siempre nos encontramos en situaciones nuevas, las cuales exigen una nueva reflexi\u00f3n: \u00abNo se hizo el hombre para servir al s\u00e1bado\u00bb (Mc 2,27). En el vers\u00edculo 42 se nombran los{C} Asideos{/}. Este movimiento de renovaci\u00f3n espiritual, del que saldr\u00edan posteriormente los fariseos y los esenios, era anterior a la rebeld\u00eda de Matat\u00edas. Se unieron a \u00e9l, pero despu\u00e9s se apartaron cuando los hijos de Matat\u00edas, los Macabeos, se perdieron en la pol\u00edtica.

{N}3,{/}1: Despu\u00e9s de la muerte de Matat\u00edas, su hijo Judas se pone al frente de la resistencia.
Hac\u00eda tres siglos que la atenci\u00f3n de los creyentes se dirig\u00eda exclusivamente hacia las actividades del culto. Los sacerdotes y levitas parec\u00edan los \u00fanicos modelos de la fe. Ahora, por efecto de las circunstancias, hay un vuelco. El pueblo jud\u00edo se encuentra vuelto al tiempo de los Jueces o de David. Para muchos el modelo del creyente viene a ser el combatiente que arriesga su vida para liberar a su pueblo, con las armas en la mano.
Es que la persecuci\u00f3n brutal los llev\u00f3 hasta el punto en que abstenerse de luchar significaba renunciar a todo lo que hac\u00eda del pueblo jud\u00edo un pueblo diferente a los dem\u00e1s.
Frente a una lucha desigual se nos presenta la profesi\u00f3n de fe de Judas: Dios puede dar la victoria a unos pocos que luchan contra una muchedumbre. David no hablaba de otra manera al enfrentarse con Goliat (1 Sam 14,6 y 17,47).

{N}3,{/}10: Los libros de los Macabeos insisten numerosas veces en que los jud\u00edos lucharon, antes que nada, para defender su Lugar Santo. Este templo era el s\u00edmbolo de toda la Ley, o sea, de toda su religi\u00f3n y su cultura.
Todos debemos luchar por cosas que dan un sentido a nuestra vida y que, si las descuidamos, ya no nos sirve de nada tener un porvenir asegurado. Para los jud\u00edos de entonces, abandonar sus costumbres y su culto era como renegar de su fe, siendo ellos los \u00fanicos depositarios de las promesas divinas. Si bien es cierto que el Templo mismo no era m\u00e1s que piedras y maderas, con un poco de metal precioso, no pod\u00edan abandonarlo sin perder su dignidad de hombres y su vocaci\u00f3n de creyentes.
Los Macabeos no eran muy diferentes de los que hoy se atreven a recordar los derechos de los pobres y a exigir una participaci\u00f3n de todos en las sociedades en que domina la violencia y la corrupci\u00f3n. Se la juegan por conseguir medidas pol\u00edticas, pero al hacerlo, defienden su propia fe, porque, si callaran, perder\u00edan su dignidad de hombres y renegar\u00edan del Esp\u00edritu de justicia y de libertad (G\u00e1l 5,11-12).

{N}3,{/}48: Este es el \u00fanico lugar de la Biblia que menciona esta forma concreta de buscar una respuesta de Dios.

{N}4,{/}1: Enviaron contra Judas a un coronel, Apolonio: Judas mat\u00f3 al coronel. Enviaron en su contra a un general, Sar\u00f3n: derrot\u00f3 al general. Esta vez, el rey Ant\u00edoco manda contra los jud\u00edos un ej\u00e9rcito tremendo, con dos generales. Jud\u00e1 obtiene la victoria en Ema\u00fas.
Se notar\u00e1n las palabras de Judas: Dios es fiel.
Durante tres siglos se hab\u00eda ense\u00f1ado a los jud\u00edos su propia historia como una serie de intervenciones maravillosas de Dios (ver los libros de las Cr\u00f3nicas). Tanto se recalcaba la ayuda de Dios, que el valor de los hombres parec\u00eda in\u00fatil. Judas sabe que hay que actuar sin esperar un milagro o una revelaci\u00f3n. Despu\u00e9s de la victoria, todos se dar\u00e1n cuenta de que Dios es el que los salv\u00f3. Pedir a Dios la paz, el pan, la justicia, sin tratar de corregir o eliminar las estructuras opresivas, ser\u00eda hipocres\u00eda.

{N}4,{/}36: A consecuencia de las victorias de Judas, Ant\u00edoco IV Ep\u00edfanes firma un tratado por el que concede autonom\u00eda a la provincia jud\u00eda (abril del a\u00f1o 164 a.c.). Los jud\u00edos triunfan y su primera preocupaci\u00f3n es la de purificar el Templo, profanado por los paganos (diciembre del a\u00f1o 164).
Los jud\u00edos saben que no son un pueblo como los dem\u00e1s. Dios es quien decide el porvenir. En cualquier oportunidad, solamente solucionan lo m\u00e1s urgente, esperando que alg\u00fan profeta indique lo que deben hacer: es lo que recuerda el vers\u00edculo 46. Sin embargo, la situaci\u00f3n es parad\u00f3jica. Hab\u00eda profetas cuando los israelitas no los quer\u00edan escuchar. Ahora que desean o\u00edr un mensaje, ya no hay profetas y no los volver\u00e1 a haber hasta la llegada de Juan Bautista.

{N}5,{/}1: Los generales sirios aceptan de mala gana el tratado firmado por el rey. En los territorios vecinos alientan la persecuci\u00f3n contra los jud\u00edos que all\u00ed viven en grupos a veces muy numerosos. Judas entonces empieza una campa\u00f1a para salvar a sus compatriotas amenazados y para traerlos de vuelta a la provincia de Judea.

{N}5,{/}55: Sigue la guerra con \u00e9xitos y fracasos. Aqu\u00ed la Biblia destaca las causas de un rev\u00e9s: son pocos los jefes que no se dejan llevar por intereses personales.

{N}6,{/}1: La Biblia presenta el fin de Ant\u00edoco Ep\u00edfanes como el ejemplo de la muerte de los perseguidores. Otro relato, diferente, lo podemos encontrar en 2 Macabeos 9.

{N}6,{/}32: Nuevamente es invadida Palestina y en el combate de Betzacar\u00edas, el ej\u00e9rcito de Judas, demasiado inferior al del rey, tiene que abandonar el terreno a los enemigos. Sin embargo, dos a\u00f1os despu\u00e9s el rey hace las paces y confirma la libertad religiosa de los jud\u00edos.

{N}6,{/}55: Cesan las hostilidades en el momento menos esperado, y se reconoce a los jud\u00edos el derecho de seguir su religi\u00f3n (6,59). La resistencia de un pu\u00f1ado de h\u00e9roes ha conseguido este primer resultado y logra dar un vuelco a la historia del pueblo jud\u00edo.

{N}8,{/}1: Los profetas hab\u00edan insistido en que el pueblo jud\u00edo, por ser el pueblo de Dios, ten\u00eda que confiar en \u00e9l sin buscar otra ayuda. Era desconfiar de Dios el tratar de hacer alianzas con los pueblos paganos. Judas tiene un criterio diferente y busca la alianza con los romanos.
Por una parte, las primeras victorias hab\u00edan alentado grandes esperanzas. Desde el exilio, los jud\u00edos nunca hab\u00edan recuperado su autonom\u00eda y, ahora, a Judas y a sus compa\u00f1eros les parece llegada la hora de restituir el antiguo reino de Salom\u00f3n y de David.
Por otra parte, Judas admira la organizaci\u00f3n y el poder de los romanos, y piensa que su protecci\u00f3n favorecer\u00e1 el restablecimiento del reino de David.
Pero los profetas ten\u00edan la raz\u00f3n: los que buscan el Reino de Dios y la justicia no deben poner su confianza en los ricos y poderosos. Los romanos, que tanto admiraba Judas, se volver\u00e1n enemigos y, dos siglos despu\u00e9s, en tiempos de Jes\u00fas, destruir\u00e1n la naci\u00f3n jud\u00eda.

{N}9,{/}1: Viene a continuaci\u00f3n el relato conmovedor de la muerte de Judas. Este muere con la aureola de su fe y de su hero\u00edsmo, semejante a muchos que \u00abesperaban la restauraci\u00f3n de Israel\u00bb y murieron por esa esperanza.
Podemos ver una gracia de Dios para con \u00e9l en esta muerte prematura. El camino que hab\u00eda empezado por motivos de fe, desembocar\u00eda m\u00e1s tarde con sus descendientes en los juegos sucios que acompa\u00f1an habitualmente al poder pol\u00edtico.

{N}9,{/}23: Jonat\u00e1n, elegido sucesor de su hermano Judas, tiene que huir al desierto con los suyos. Env\u00eda a su hermano Juan con el equipaje para ponerlo en lugar seguro al otro lado del Jord\u00e1n. All\u00e1 son v\u00edctimas de una emboscada. Jonat\u00e1n, a su vez, pasa al otro lado del Jord\u00e1n para vengarlos. Cuando vuelve, B\u00e1quides y su ej\u00e9rcito han pasado detr\u00e1s de \u00e9l y le cortan el acceso al r\u00edo. Sin embargo, logran romper las l\u00edneas enemigas y pasan a nado.

{N}10,{/}15: Frente a Demetrio, Jonat\u00e1n representa a los jud\u00edos, pero \u00bfcon qu\u00e9 t\u00edtulo? Pues los jud\u00edos no hab\u00edan tenido reyes despu\u00e9s del destierro, y, adem\u00e1s, no habr\u00edan reconocido a ning\u00fan rey que no fuera descendiente de David. Desde Esdras y Nehem\u00edas, los sacerdotes eran los que dirig\u00edan la comunidad jud\u00eda. Jonat\u00e1n, pues, debe ser sumo sacerdote para representar a su pueblo, y va a recibir este cargo de Demetrio.
Esto origina una crisis de conciencia a los jud\u00edos, porque uno no se pod\u00eda proclamar sumo sacerdote, sino que deb\u00eda serlo por derecho de familia (Lev 8). El nombramiento de Jonat\u00e1n fue causa de una divisi\u00f3n de los jud\u00edos m\u00e1s religiosos. Muchos se le opusieron, entre ellos los Asideos (7,13), de los que saldr\u00eda posteriormente el partido de los fariseos.

{N}10,{/}59: Jonat\u00e1n se mete m\u00e1s y m\u00e1s en la diplomacia y el cap\u00edtulo presente no disimula todo lo sucio de la pol\u00edtica, tal como la practican com\u00fanmente. As\u00ed, se confirma lo que notamos respecto a Judas (9,1): hab\u00eda pasado la hora de restablecer un reino de Dios que fuera una naci\u00f3n entre las naciones.
Las mismas tensiones se encontrar\u00e1n en la Iglesia: es misi\u00f3n del cristiano actuar en la pol\u00edtica para ser fermento en la masa a pesar de que siempre se encontrar\u00e1n tentaciones y errores en medio de mucha gente sin escr\u00fapulos. En cambio, la Iglesia debe tener cuidado de no volver a buscar su \u00e9xito comprometi\u00e9ndose con fuerzas partidistas, pues su misi\u00f3n propia no se confunde con ning\u00fan programa pol\u00edtico. Adem\u00e1s, la Iglesia no puede clasificar a los hombres en buenos y malos, aliados y enemigos, por su diversa participaci\u00f3n en las luchas sociales.

{N}12,{/}42: Despu\u00e9s de Judas y de dos m\u00e1s de sus hermanos, Jonat\u00e1n muere en la guerra de liberaci\u00f3n. Lo reemplaza el \u00faltimo de los hermanos, Sim\u00f3n.
El libro sigue relatando el gobierno de Sim\u00f3n y sus hechos hasta el a\u00f1o 134 a.c., en que fue asesinado.

{N}13,{/}1: Sim\u00f3n tendr\u00e1 \u00e9xito en sus guerras. Aprovechar\u00e1 con mucha habilidad las rivalidades entre los varios soberanos que luchan por sentarse en el reino de Persia. Sus \u00e9xitos y la paz que lograr\u00e1 ahogar\u00e1n en parte el entusiasmo de la fe que hab\u00edan originado las guerras de liberaci\u00f3n. Sim\u00f3n, el libertador, pasa a ser el dictador Sim\u00f3n al t\u00e9rmino de una evoluci\u00f3n que se repiti\u00f3 much\u00edsimas veces en la historia. N\u00f3tese al respecto: 14,41-47; 15,32.
Siglo y medio despu\u00e9s, cuando venga Jes\u00fas, los descendientes de Sim\u00f3n ser\u00e1n jefes de los sacerdotes. Ser\u00e1 el grupo m\u00e1s materialista de los jud\u00edos (el partido de los saduceos).
F\u00edjense en lo expresado tan brevemente en 13,41-42 y en 15,3. Despu\u00e9s de cuatro siglos de dependencia, los jud\u00edos vuelven a ser una naci\u00f3n. Esta experiencia tan nueva y exaltante explica por qu\u00e9, siglo y medio despu\u00e9s, en tiempos de Jes\u00fas, les era imposible soportar nuevamente la dominaci\u00f3n romana.

