{N}1,{/}1: Esta apertura del libro de los Reyes nos presenta de una vez a las tres instituciones que van a dar forma a la naci\u00f3n: los reyes, los profetas y los sacerdotes.
Los sacerdotes, en la persona de Sadoc, quien suplantar\u00e1 a Abiatar descendiente de Hel\u00ed (1 Sam 3,32-35). Los sacerdotes ser\u00e1n el m\u00e1s firme apoyo que tendr\u00e1n los descendientes de David (2 Re 11). Los profetas, representados aqu\u00ed por Nat\u00e1n, desarrollar\u00e1n el sentido de las promesas de Dios a David (2 Sam 7,12), las que sin duda al comienzo se reduc\u00edan a bien poca cosa. Con el tiempo se descubrir\u00e1 hasta d\u00f3nde va la fidelidad de Dios.
Al fin de su vida, David, que hab\u00eda ya perdido a dos de sus hijos por la carrera al trono (v\u00e9ase 2 Sam 3,2), eligi\u00f3 usando de su autoridad real a una de sus mujeres cuyo hijo ser\u00eda el heredero al trono; de este modo fue designada Betsab\u00e9 (1 Re 1,17) como reina madre, y su hijo Salom\u00f3n ser\u00eda quien reinar\u00eda en lugar de su padre David.
A contar de ese d\u00eda, conscientes de la importancia de la dinast\u00eda dav\u00eddica en la historia de la salvaci\u00f3n, los libros de los Reyes mencionar\u00e1n para cada reinado a la mujer que hubiere sido designada como reina madre y cuyo hijo habr\u00eda de subir al trono de Jerusal\u00e9n. La ausencia de cualquier menci\u00f3n de esta especie con respecto al reino de Israel muestra a las claras las intenciones del autor. Y cuando llegue Jes\u00fas, el verdadero descendiente de David, el Evangelio nos dir\u00e1 cu\u00e1l es la mujer elegida entre todas, a la que Dios, con su soberana autoridad, ha designado para que d\u00e9 a luz al Hijo y al Heredero (Lc 1,31; 1,42; Heb 1,2).

{N}2,{/}1: {C}Guarda las ordenanzas de Yav\u00e9, tu Dios{/} (3). Esta es la sabidur\u00eda de los profetas: si el rey y su pueblo cumplen esas leyes, tendr\u00e1n prosperidad.
{C}Joab... Seme\u00ed...{/} (5 y 8). David los hab\u00eda perdonado; \u00bfpor qu\u00e9, ahora, pide a Salom\u00f3n que los mate? No se debe a un rencor de David, sino a que es supersticioso como la gente de su tiempo. Para ellos, aquella maldici\u00f3n proferida por Seme\u00ed (2 Sam 16,6) o por cualquier otro queda como suspendida en el aire y podr\u00eda caer de improviso sobre los descendientes de David. Eliminar a Seme\u00ed es el medio m\u00e1s eficaz para que la maldici\u00f3n caiga sobre \u00e9l mismo y se salven los descendientes de David. Asimismo la sangre derramada por Joab (2 Sam 3,28) \u00abclama al cielo\u00bb y es mejor eliminarlo para que la \u00abjusticia de Dios\u00bb se descargue sobre \u00e9l y no sobre los hijos de David.
Salom\u00f3n va a ser el ejemplo del hombre dotado por Dios de todo lo que se puede desear. David, con sus victorias, le dej\u00f3 un pueblo fuerte. La econom\u00eda era sana y el pueblo din\u00e1mico. \u00abSalom\u00f3n el magn\u00edfico\u00bb derrochar\u00e1 todo, siendo en esto la figura de su pueblo: colmado de favores por Dios, \u00abse sacia, engorda como el toro y despu\u00e9s se resiste y rechaza a su Dios\u00bb (Deut 32,15).

{N}3,{/}1: El libro muestra a Salom\u00f3n en las tres actividades que hac\u00edan famoso a un rey:
-_Su sabidur\u00eda, cap\u00edtulos 3-5.
-_Sus construcciones, cap\u00edtulos 6-8.
-_Sus negocios, cap\u00edtulos 9-10.
El relato se concluye en el cap\u00edtulo 11, con el juicio de Dios sobre este reino: se preparan divisiones y reveses.
Ya sabemos que Salom\u00f3n tuvo, entre otras esposas, a una hija de Fara\u00f3n, prueba de la fama que ten\u00eda entonces el peque\u00f1o pa\u00eds de Israel, ya que las hijas de Fara\u00f3n no se daban en matrimonio a cualquiera.
Se dice que, a pesar de ser fiel, iba a adorar en los santuarios de las lomas. Esto qued\u00f3 estrictamente prohibido siglos m\u00e1s tarde, cuando el Templo de Jerusal\u00e9n fue el \u00fanico aceptado por Yav\u00e9. Por el momento, no hay regla, y Salom\u00f3n va a Gaba\u00f3n, donde hay un santuario muy antiguo. El mismo sacrifica las v\u00edctimas, lo que ser\u00e1 privilegio de los sacerdotes de la tribu de Lev\u00ed.

{N}3,{/}4: Es muy c\u00e9lebre el \u00absue\u00f1o\u00bb de Salom\u00f3n. A lo mejor este sue\u00f1o es solamente una comparaci\u00f3n, por medio de la cual el autor del libro nos da a entender las disposiciones de Salom\u00f3n cuando empez\u00f3 a reinar (ver al respecto el comentario de G\u00e9n 37).
{C}P\u00eddeme lo que quieras {/}(5). Esa es la oferta de Dios al joven Salom\u00f3n, su amado. Es el ofrecimiento de Dios a cualquier joven que se enfrenta con sus responsabilidades por primera vez. Su vida no ser\u00e1 un destino impuesto, sino que Dios le dar\u00e1 de alguna manera lo que \u00e9l mismo dese\u00f3.
{C}Dame... un esp\u00edritu atento para juzgar bien{/} (9). Juzgar bien significa en realidad gobernar bien. Salom\u00f3n se preocupa por cumplir sus responsabilidades y no quiere defraudar las esperanzas de su pueblo.
Sin embargo, Salom\u00f3n tiene a la vista otras formas de sabidur\u00eda muy apreciadas en todo tiempo: organizar su vida para que sea larga; no tener problemas ni inquietudes, permanecer alejado de las luchas del mundo y de los sacrificios que requiere una vida noble; ser victorioso en sus guerras e imponerse a sus contrarios.
{C}Te doy sabidur\u00eda...; adem\u00e1s te doy lo que no has pedido{/} (12). Esa es la misma ense\u00f1anza de Jes\u00fas en Mateo 6,33.

{N}3,{/}16: Aqu\u00ed el muy conocido juicio de Salom\u00f3n viene a dar pruebas de la sabidur\u00eda que recibi\u00f3 para bien de su pueblo.
Cuando expresamos nuestra opini\u00f3n respecto a alg\u00fan hombre o alg\u00fan gobierno, no nos importa tanto su eficacia como el que sea justo con todos. En ese tiempo no hab\u00eda ministerios, ni tampoco se discut\u00edan cada a\u00f1o leyes nuevas. Lo primero que se esperaba de un rey, en tiempos de paz, era que supiera arbitrar conflictos entre personas.
Fij\u00e9monos en el modo de actuar de Salom\u00f3n. Hubiera podido despedir a las dos mujeres: \u00abEsa gente no es interesante, que se las arreglen ellas mismas.\u00bb Salom\u00f3n no se fij\u00f3 en que eran dos prostitutas, sino que busc\u00f3 una madre. Por eso invent\u00f3 una soluci\u00f3n que la ley no indicaba. Y el pueblo entendi\u00f3 que su rey miraba a las personas con la misma comprensi\u00f3n de Dios, el que sondea el coraz\u00f3n de todos.

{N}5,{/}1: Sabio para juzgar, sabio para administrar su territorio, sabio tambi\u00e9n al componer proverbios, refranes y salmos. De \u00e9l, o de los sabios que junt\u00f3, viene el primer n\u00facleo del libro de los Proverbios. M\u00e1s tarde, cualquiera que escriba un libro de Sabidur\u00eda lo presentar\u00e1 como obra de Salom\u00f3n; as\u00ed, en la Biblia, el Eclesiast\u00e9s, el Cantar, la Sabidur\u00eda, se atribuyen a Salom\u00f3n, aunque hayan sido escritos por otros.
Salom\u00f3n re\u00fane en su corte a escritores que van a redactar las tradiciones de Israel, hasta entonces dispersas o solamente transmitidas oralmente.
Este es el per\u00edodo de tiempo durante el cual se escribieron los libros m\u00e1s antiguos de la Biblia (ver Introducci\u00f3n al G\u00e9nesis).

{N}6,{/}1: La primera construcci\u00f3n de Salom\u00f3n es la {C}Casa de Yav\u00e9,{/} o sea, el Templo de Jerusal\u00e9n.
La tienda del Arca, en el desierto, hab\u00eda sido el centro de un culto como el de las tribus n\u00f3madas. En adelante, el Templo, bastante parecido a los templos cananeos, ser\u00eda el centro de una cultura urbana y sedentaria. Los sacrificios y fiestas que all\u00ed se celebraban eran imitados del culto de los cananeos; Israel empieza una nueva etapa de su cultura y tambi\u00e9n el culto se adapta a su nueva situaci\u00f3n.
Est\u00e1 el deseo sincero de honrar a Yav\u00e9, d\u00e1ndole una casa que sea la m\u00e1s hermosa de todas. Por eso, el Templo es llamado siempre, en la Biblia, la Casa de Yav\u00e9.
Por otra parte, el pueblo quiere manifestar su \u00e9xito, y se siente orgulloso de tener un templo que haga competencia a los de otros pueblos.
Tambi\u00e9n est\u00e1 el anhelo de tener algo hermoso que sea como una imagen visible de la gloria de Dios invisible. Para los israelitas, el Templo de Jerusal\u00e9n era el pedestal del Templo invisible donde Yav\u00e9 est\u00e1 en su Gloria. Este hab\u00eda prohibido representarlo bajo la figura de criaturas; pero, al menos, se pod\u00eda adornar la Casa con oro y maderas preciosas.
Est\u00e1 por fin la inquietud de tener a Dios presente para que proteja a su pueblo. Al mismo tiempo que Yav\u00e9 dice no tener otro templo que el universo entero (8,27), desea tambi\u00e9n estar presente materialmente en medio de su pueblo (Dt 12,5). En Jerusal\u00e9n, Yav\u00e9 est\u00e1 \u00aben su santa morada\u00bb (Jer 25,30), y para defender a su pueblo (Is 31,5).
Semejantes en esto a Salom\u00f3n, los reyes y poderosos de los siglos pasados quisieron adornar las iglesias con oro y plata; pensaron que la Casa de Dios deb\u00eda ser m\u00e1s hermosa todav\u00eda que la suya propia. Respetemos su piedad; pero hoy comprendemos que diferentes criterios rigen la ciudad de Dios y la de los hombres. La riqueza de los templos no nos ayuda siempre a descubrir lo m\u00e1s grande de Dios.

{N}6,{/}14: La parte m\u00e1s sagrada del Templo, el Lugar Sant\u00edsimo, no conten\u00eda m\u00e1s que el Arca con las piedras en forma de tablas, donde se hab\u00eda firmado la alianza del pueblo con Yav\u00e9. Ante esta sala, estaba el Lugar Santo, en el que ard\u00edan los candeleros sagrados y se quemaban perfumes, adem\u00e1s de los doce panes ofrecidos cada semana (ver 1 Sam 21,5). Un vest\u00edbulo completaba la casa y, alrededor, estaban los patios, amplios y espaciosos, donde permanec\u00eda la gente.
Esta disposici\u00f3n de varias salas que preceden al lugar m\u00e1s sagrado, es com\u00fan a muchas religiones antiguas. As\u00ed se daba a entender que el hombre no puede acercarse a Dios sin una debida preparaci\u00f3n. Aun cuando Yav\u00e9 permanece en medio de su pueblo, su misterio queda inaccesible.
Esta disposici\u00f3n refleja de alguna manera lo que existe en el hombre mismo, verdadero Templo de Dios. En nosotros hay un lugar m\u00e1s \u00edntimo, donde est\u00e1 presente Dios (ver Jn 14,23). Cuando Jes\u00fas nos pide \u00abencontrar al Padre en lo secreto\u00bb (Mt 6,6), no se trata tanto de orar en un lugar apartado, como de buscar, dentro de nosotros, el Lugar Sant\u00edsimo donde el Esp\u00edritu comunica su manera de sentir.

{N}7,{/}20: Salom\u00f3n va a construir su palacio en la \u00abcolina del Templo\u00bb al lado de la Casa de Dios. Este traslado de la residencia real desde la ciudad baja a la colina del Templo podr\u00e1 parecernos algo sin inter\u00e9s. Pero tras ello se oculta la nueva concepci\u00f3n del poder que ha introducido en el pa\u00eds Salom\u00f3n. David su padre, \u00abese rey seg\u00fan el coraz\u00f3n de Dios\u00bb hab\u00eda construido su palacio en medio de su pueblo (2 Sam 5,9) y cuando levant\u00f3 un altar a Yav\u00e9 lo hizo en la colina que domina el norte de la ciudad. Pero Salom\u00f3n abandona el palacio de su padre y construye su suntuosa residencia en esa colina, contigua al Templo.
Es un gesto significativo; en adelante en la santa colina residir\u00e1n Dios y el rey; en la parte baja, el pueblo. Samuel sin embargo le hab\u00eda advertido a Sa\u00fal, el primer rey, que las exigencias de la ley eran v\u00e1lidas tanto para el rey como para el pueblo (2 Sam 12,14-15).
Pero Salom\u00f3n no lo entiende de ese modo; como muchos pr\u00edncipes y dictadores pretende darle a su poder una autoridad absoluta como la de Dios: se aleja del pueblo y se instala al lado de Dios. Esta desviaci\u00f3n del sentido del poder ser\u00e1 criticada por los profetas (Jer 22,13-19) y Jes\u00fas mismo mostrar\u00e1 con su propio ejemplo que todo poder es un servicio (Mc 10,41-45).

{N}8,{/}2: El d\u00eda de la inauguraci\u00f3n del Templo, Dios manifiesta su presencia por la nube. Esta fue, en el Exodo, el signo visible de la presencia de Yav\u00e9 junto a Israel (ver Ex 14,19 y 40,34). M\u00e1s tarde, los israelitas siguieron confiados en esta presencia de Dios que los amparaba (Jer 7) desde Jerusal\u00e9n.
Con el correr del tiempo pasaron en los patios del Templo muchas cosas poco decentes; incluso se construyeron altares a los \u00eddolos y se practicaba la prostituci\u00f3n sagrada, seg\u00fan la costumbre pagana (ver 2 Re 23,4-7). Sin embargo, no se dice que Yav\u00e9 haya abandonado su Santuario, donde permanec\u00eda por fidelidad a su Alianza.
Solamente al acercarse el fin de Jerusal\u00e9n, el profeta Ezequiel cuenta una visi\u00f3n en que la nube sale del Templo: Yav\u00e9, en adelante, va a vivir entre sus fieles que fueron desterrados a Babilonia (Ez 9,3).
M\u00e1s tarde, en el Apocalipsis, 15,8, el ap\u00f3stol Juan ver\u00e1 esta nube en el Templo celestial, despu\u00e9s de haberla visto sobre la persona de Jes\u00fas en su transfiguraci\u00f3n.

{N}8,{/}22: {C}Yav\u00e9 ha cumplido su palabra {/}(20 y 25).
Hab\u00eda dos promesas de Dios a David. La primera dec\u00eda que su hijo construir\u00eda el templo; la segunda, que sus descendientes guardar\u00edan el trono de Israel.
Vale la pena notar c\u00f3mo Dios, siendo el Dios invisible y el Creador del Universo, quiere estar de alguna manera en cierto lugar: Jerusal\u00e9n, y al lado de ciertos hombres: los descendientes de David. Esta continuidad de un centro visible se da en la Iglesia. Aunque el Reino de Dios sea universal, esa Iglesia que misteriosamente es el Cuerpo de Cristo (Col 1,15-18) mantiene tambi\u00e9n con \u00e9l lazos visibles, merced a la continuidad de los sucesores de sus ap\u00f3stoles a trav\u00e9s del tiempo.
Esta oraci\u00f3n de Salom\u00f3n, redactada probablemente por un profeta de la \u00e9poca real, se\u00f1ala la importancia y la relatividad del Templo. Ah\u00ed es donde reside el \u00abNombre\u00bb de Dios y donde Dios escuchar\u00e1 la oraci\u00f3n de su pueblo (8, 30-53), y por esta raz\u00f3n, el Templo es el Lugar Santo que el hombre no podr\u00e1 profanar sin pecar gravemente (Jer 7). Sin embargo este Templo construido por manos de hombre ser\u00e1 incapaz de encerrar a Dios y a su Gloria. {C}Los cielos invisibles no pueden contenerlo {/}(27), con mayor raz\u00f3n esa morada terrenal.
Esta visi\u00f3n del Templo estar\u00e1 constantemente presente en la ense\u00f1anza de los profetas: el Templo, por magn\u00edfico que sea, no asegura a Israel la felicidad, como en forma m\u00e1gica. El es, m\u00e1s bien, la se\u00f1al y el recuerdo incesante de la presencia y de la santidad de Dios.
Poco a poco, debido a esto mismo, toda la teolog\u00eda de Israel se ir\u00e1 centrando en el Templo: la tierra y los cielos son de Dios, pero, en esta tierra hay un pa\u00eds que le pertenece de manera muy particular: es la Tierra de la Promesa. En esta Tierra Prometida, todas las ciudades son de \u00e9l, pero hay una que le es especialmente querida. Y en esta ciudad, en su coraz\u00f3n mismo, se encuentra la colina santa en la que est\u00e1 edificada la morada de Yav\u00e9.
De esta manera el Templo pasa a ser como el eje central sobre el que se articula el conjunto del universo; as\u00ed se comprende entonces por qu\u00e9 su destrucci\u00f3n en el a\u00f1o 587 a.C. fue para la fe de Israel una prueba inimaginable: junto con el Templo y Jerusal\u00e9n, el universo perd\u00eda su centro, su punto de equilibrio.
Pues bien, si el universo se hab\u00eda poco a poco concentrado, juntado alrededor del Templo, con el Nuevo Testamento en cambio, Cristo el Nuevo Templo pasar\u00e1 a ser el punto de partida de la irradiaci\u00f3n salvadora: \u00abUstedes ser\u00e1n mis testigos en Jerusal\u00e9n, en Judea y en Samar\u00eda y hasta los confines de la tierra.\u00bb

{N}8,{/}30: Despu\u00e9s de pedir por sus descendientes, Salom\u00f3n pide por el pueblo. Deteng\u00e1monos en algunos puntos.
{C}Declara inocente al que obr\u00f3 rectamente{/} (32). La primera petici\u00f3n corresponde a una costumbre de ese tiempo (ver N\u00fam 5,11). Cuando no se pod\u00eda descubrir la verdad en alg\u00fan crimen, el acusado ten\u00eda que jurar que era inocente, aceptando todos los castigos de Dios en el caso de que hubiera jurado en falso. La gente estaba convencida de que Dios siempre iba a intervenir y no dejar\u00eda impune al mentiroso.
{C}Los hombres te respetar\u00e1n{/} (40). En la Biblia, respetar a Dios significa a menudo tomarlo en cuenta y temerlo. Necesitamos tambi\u00e9n de este temor a Dios y a sus castigos tanto como de su amor, pues \u00e9ste no es lo suficientemente fuerte y continuo como para protegernos de nuestras debilidades.
{C}Los extranjeros... tendr\u00e1n tambi\u00e9n noticias de tu gran Nombre {/}(41). Esta oraci\u00f3n fue escrita siglos despu\u00e9s, cuando ya hab\u00eda empezado la propaganda misionera de los jud\u00edos, la cual logr\u00f3 convertir a numerosos paganos a su propia fe.

{N}10,{/}1: Salom\u00f3n emprende negocios. Adquiere una armada de naves de Tarsis, es decir, para viajes largos, y va a buscar oro y perfumes a las costas de Africa. Vende a los heteos del norte carros de Egipto, y a los egipcios, caballos heteos. La fama de su lujo y sabidur\u00eda llega hasta la reina de Saba, en el sur de Arabia.
En realidad, Israel era un pueblo muy peque\u00f1o entre los grandes imperios de Egipto y de Babilonia. Por casualidad, durante los a\u00f1os de David y de Salom\u00f3n, estos imperios se quedaron tranquilos y como dormidos, y esto bast\u00f3 para que los israelitas pensaran que eran el primer pa\u00eds del mundo y vieran a Salom\u00f3n como el rey m\u00e1s magn\u00edfico de todos los tiempos.
{C}La reina de Saba... vino a preguntarle sobre cuestiones muy dif\u00edciles.{/} La Biblia no da el primer lugar al aspecto comercial de esta visita, que aparecer\u00e1 al final en el trueque de que hablan los vers\u00edculos 10 y 13.
El encuentro de Salom\u00f3n con la reina de Saba llega a ser una escena hist\u00f3rica:
Salom\u00f3n, el sabio, y su pueblo, descubren las riquezas y productos extra\u00f1os de otros pa\u00edses. \u00a1As\u00ed, pues, el mundo es m\u00e1s grande de lo que pens\u00e1bamos! Por consecuencia, deber\u00e1n tener una visi\u00f3n religiosa m\u00e1s amplia. Yav\u00e9 no es solamente el Dios de una naci\u00f3n peque\u00f1a, sino que es soberano de un universo insondable.
La reina de Saba es la mujer colmada, pero no satisfecha. No se habla de su esposo. Y est\u00e1 atra\u00edda por la sabidur\u00eda divina, que se manifiesta en el rey \u00abAmado de Yav\u00e9\u00bb (2 Sam 12,29). Jes\u00fas recordar\u00e1 esta visita en Mt 12,42.

{N}10,{/}23: Durante un tiempo, los israelitas estuvieron maravillados por la riqueza de Salom\u00f3n y el n\u00famero de carros y caballos que compon\u00edan su ej\u00e9rcito. Algunos siglos despu\u00e9s, pudieron reflexionar lo poco que hab\u00eda servido este poder y lo mucho que hab\u00eda costado al pa\u00eds: la pol\u00edtica de prestigio y de grandes obras fue causa de que se impusieran trabajos forzados al pueblo, y \u00e9sta fue una de las causas de la divisi\u00f3n del reino al morir Salom\u00f3n. Entonces, dejaron de recordar con orgullo el esplendor de su reinado, y dieron m\u00e1s aprecio al esfuerzo paciente para realizar la justicia. Gran Muralla de China, carrera armamentista o dominaci\u00f3n t\u00e9cnica del mundo, toda altivez prepara la humillaci\u00f3n (Is 2,17; Pro 16,18).

{N}11,{/}1: La Biblia no se escandaliza porque Salom\u00f3n haya tenido tantas mujeres. En ese tiempo, las esposas numerosas manifestaban la riqueza del hombre. La Biblia le reprocha sus esposas paganas. Esas mujeres extranjeras llegaron con sus sacerdotes y sus cultos paganos, los que arrastraron a Israel a la idolatr\u00eda y al materialismo.
El pueblo pensaba que el rey bendecido por Yav\u00e9 deb\u00eda rodearse de lujo y de honores. M\u00e1s tarde, sin embargo, los profetas recordaron que poder, riqueza y lujo entorpecen el coraz\u00f3n de un jefe (Dt 17,14). Salom\u00f3n ostenta su virilidad sin darse cuenta que sus mujeres lo mandan. Salom\u00f3n mantendr\u00e1 el culto magn\u00edfico del Templo, pero los altares que construye a los dioses de sus esposas nos dan a entender que tambi\u00e9n en su coraz\u00f3n hab\u00eda falsos dioses y valores falsos.
{C}No has guardado mi Alianza {/}(11). El verdadero pecado de Salom\u00f3n fue organizar su vida y su naci\u00f3n sin buscar la voluntad de Dios. Vivi\u00f3 como los dem\u00e1s reyes y realiz\u00f3 sus propias ambiciones; y le pareci\u00f3 suficiente pedir a Yav\u00e9 sus bendiciones.

{N}11,{/}26: {C}Tambi\u00e9n Jeroboam se levant\u00f3 contra el rey.{/} En los \u00faltimos a\u00f1os de Salom\u00f3n, varios opositores se rebelaron. Aqu\u00ed aparece el hombre que quitar\u00e1 al hijo de Salom\u00f3n la mayor parte del pa\u00eds y dividir\u00e1 definitivamente al pueblo.
En el poema de la Torre de Babel (G\u00e9n 11), la divisi\u00f3n de los pueblos fue presentada como la consecuencia y el castigo de una pol\u00edtica orgullosa. Va a ser lo mismo para el Reino de Israel.
{C}Te dar\u00e9 diez tribus{/} (32).{C} {/}Israel contaba con doce tribus; en realidad, se podr\u00eda hablar de dos. Al sur estaba Jud\u00e1, con su vecina Sime\u00f3n, poco numerosa. Al norte, estaba Efra\u00edm, encabezando las otras de menor importancia. Desde el momento en que David las reuni\u00f3, Absal\u00f3n primero, y otros despu\u00e9s, hab\u00edan estimulado el deseo de autonom\u00eda del norte. La dictadura de Salom\u00f3n, que pes\u00f3 m\u00e1s sobre las tribus del norte, prepar\u00f3 la separaci\u00f3n.
El profeta Aj\u00edas dice que Yav\u00e9 va a dividir el reino para castigar a Salom\u00f3n. Es una manera de decir: la divisi\u00f3n es la consecuencia directa de los errores y faltas del rey.

{N}12,{/}1: Muerto Salom\u00f3n, se realiza lo anunciado por el profeta Aj\u00edas: se divide el reino. El autor destaca la culpabilidad y la insensatez de Roboam: {C}el rey no escuch\u00f3 a la gente{/}.
Sin embargo, al separarse los de Israel, pierden el beneficio de las promesas que Dios hab\u00eda hecho a David y que no retir\u00f3 a sus descendientes, aunque equivocados y culpables. El reino del norte, Israel, tendr\u00e1 a\u00f1os de prosperidad, y de su pueblo saldr\u00e1n grandes profetas: El\u00edas, Eliseo, Oseas. Sin embargo, no habr\u00e1 continuidad en el poder, y varios usurpadores se apoderar\u00e1n de \u00e9l, sin lograr que sus descendientes lo conserven. Parecer\u00eda como que Dios trata a cada uno de ellos seg\u00fan sus propios m\u00e9ritos. Mientras tanto, en Jud\u00e1, los reyes descendientes de David, buenos o malos, se suceden sin interrupci\u00f3n durante cuatro siglos: su historia est\u00e1 gobernada y dominada por la fidelidad de Dios.
San Pablo dice que los hechos del Antiguo Testamento son figuras de lo que pasa con Jes\u00fas y su Iglesia (Heb 9). Aqu\u00ed se puede ver una imagen de la divisi\u00f3n que desgarr\u00f3 m\u00e1s tarde a la \u00fanica Iglesia de Cristo.
En el siglo XV, la Iglesia se asemejaba a un imperio, con m\u00e1s af\u00e1n de prestigio que de humilde servicio a Dios. Sus jefes impulsados por un deseo de dejar tras de s\u00ed un testimonio indestructible de su grandeza, aplastaban con impuestos a los fieles para financiar la construcci\u00f3n de bas\u00edlicas suntuosas en vez de satisfacer la sed espiritual de los creyentes. Estos se rebelaron en nombre de un Evangelio mejor vivido, y \u00e9se fue el comienzo del Protestantismo. Sin embargo, reconocer todo lo bueno que hay en los protestantes y evang\u00e9licos no impide ver c\u00f3mo, despu\u00e9s de separarse de los sucesores de los ap\u00f3stoles, se enfrentan a una serie de divisiones y buscan la unidad de la fe sin lograrla.
La Iglesia cat\u00f3lica ha pasado por muchas crisis cuya responsabilidad le cabe en absoluto, y sin embargo parece que en cada oportunidad Dios la ha tratado seg\u00fan sus promesas y no seg\u00fan los m\u00e9ritos de ella, para ponerla nuevamente en vereda. Ella debe por cierto reconocer los aspectos tan poco evang\u00e9licos de sus estructuras y de su pr\u00e1ctica presente, pero sabe que puede contar con la promesa de Cristo. Ella es el centro, el lugar de comuni\u00f3n, en cuyo derredor se deben reunir todos un d\u00eda (v\u00e9ase Ez 16,52-59; Sal 87).

{N}12,{/}26: Las doce tribus estaban unidas por la misma religi\u00f3n. Jeroboam se da cuenta de que su autoridad ser\u00e1 d\u00e9bil mientras los israelitas suban a Jerusal\u00e9n para ofrecer all\u00ed sus sacrificios. Afianza la separaci\u00f3n pol\u00edtica por un cisma, o sea, la separaci\u00f3n religiosa.
Al narrar la Biblia los hechos de los reyes de Israel, o sea del norte, siempre repite: \u00abSiguieron cometiendo el pecado de Jeroboam.\u00bb As\u00ed recalca la necesidad de permanecer unidos al centro que estableci\u00f3 Dios en Jerusal\u00e9n. No basta pensar: \u00abServimos al mismo Dios\u00bb, o \u00abservimos a nuestra manera\u00bb.
Jeroboam es el modelo de otros gobiernos que, m\u00e1s tarde, quisieron hacer Iglesias nacionales: en Inglaterra, en tiempos de la Reforma; en Francia, despu\u00e9s de la Revoluci\u00f3n; en China y pa\u00edses socialistas, despu\u00e9s de la revoluci\u00f3n comunista. Muchos cat\u00f3licos fueron perseguidos y muertos por haber permanecido fieles a la \u00fanica Iglesia, que debe ser cat\u00f3lica, o sea, universal.

{N}13,{/}1: Pareciera que el presente texto quiere enfatizar el deber de obediencia a Dios, contrastando con lo que fue la actuaci\u00f3n de Jeroboam.
El profeta viene de Jud\u00e1, la provincia fiel, en nombre de la unidad religiosa, y condena a Jeroboam en Betel, donde ha construido un santuario il\u00edcito.
{C}La mano que extendi\u00f3 contra el profeta se sec\u00f3 {/}(5){C}. {/}El rey no puede nada contra el que trae una orden de Yav\u00e9.
{C}T\u00fa me has desobedecido {/}(21). El mismo profeta muere por haber desobedecido la primera orden de Yav\u00e9: cuando su compa\u00f1ero trat\u00f3 de enga\u00f1arlo, deb\u00eda quedarse firme, sabiendo que Dios no cambia sus \u00f3rdenes.

{N}14,{/}1: Las palabras de Aj\u00edas anuncian el primer golpe de estado de la historia de Israel. Habr\u00e1 muchos otros, y, cada vez, ser\u00e1n exterminados los familiares e hijos varones del que es derribado. Despu\u00e9s de este episodio, sigue la historia de los dos reinos durante los cincuenta primeros a\u00f1os.

{N}16,{/}29: {C}Ajab se port\u00f3 muy mal con Yav\u00e9, y fue peor que todos los reyes anteriores.{/} A partir de este texto, y durante los seis cap\u00edtulos que siguen, no se tratar\u00e1 m\u00e1s que del reino de Ajab en Israel. Pues \u00e9se fue el momento en que la fe de Israel fue salvada por el m\u00e1s grande de los profetas, El\u00edas, y su continuador Eliseo.
{C}Tom\u00f3 por esposa a Jezabel, hija del rey de los sidonios.{/} Los tirios y sidonios eran un pueblo antiguo y pr\u00f3spero que viv\u00eda en los puertos del norte de Palestina y se llamaban tambi\u00e9n fenicios. Su rey Hiram hab\u00eda sido el aliado de David, pero de sus ciudades llegaban a Israel las influencias paganas. El reinado de Ajab trajo a Israel a\u00f1os de prosperidad y gloria militar, pero llev\u00f3 a su m\u00e1ximo la crisis de la fe.
Con sus victorias, David hab\u00eda integrado a su reino numerosos grupos cananeos. Ellos guardaron sus pr\u00e1cticas paganas, que contaminaron la fe de Israel. El fervor baj\u00f3 sensiblemente. Cuando se hizo sentir la influencia de los tirios, de la misma religi\u00f3n que los cananeos, se pudo comprobar s\u00fabitamente que \u00e9sta hab\u00eda vencido la fe en Yav\u00e9: los israelitas se hab\u00edan dejado arrastrar por los cultos de Baal y Astart\u00e9.
Los baales eran dioses due\u00f1os de la vida y del sexo, de las lluvias y del temporal (ver Introducci\u00f3n a Jueces). Ya que presid\u00edan la fecundidad, se les hac\u00eda votos al tener relaciones con las prostitutas que les estaban consagradas. De ah\u00ed viene que la palabra prostituci\u00f3n designe en la Biblia tanto el libertinaje como el abandono de Yav\u00e9 para prostituirse con otros dioses. Sin embargo, no todo era tan perverso en esa religi\u00f3n tan poco exigente; no se equivocaba al celebrar la vida, pero dejaba a los hombres a merced de sus instintos.
N\u00f3tese que Omr\u00ed, padre de Ajab, fundador de Samaria, fue un gran rey y su alianza con los tirios asegur\u00f3 la prosperidad de Israel. Pero este libro va a lo esencial: lo m\u00e1s urgente para Israel y para todos es vivir en la verdad.
Jezabel usa su poder para una persecuci\u00f3n sangrienta. Primero, son asesinados los profetas de Yav\u00e9. Ellos eran de los que ya presentamos en 1 Sam 19,18 y 2 R 2,19. Frente a ellos exist\u00edan comunidades rivales de profetas de Baal.
{C}Jiel sacrific\u00f3 a Segub, su hijo menor{/}. Con la influencia de los cultos paganos, vuelve la costumbre de sacrificar a los ni\u00f1os.

{N}17,{/}1: Aqu\u00ed aparece El\u00edas, cuyo nombre permanecer\u00e1 como el m\u00e1s grande entre los profetas. Cuando Jes\u00fas se transfigure (Mc 9,2), El\u00edas estar\u00e1 a su lado.
El nombre de El\u00edas es un programa: Eli-ya quiere decir: Yav\u00e9-mi-Dios\u00bb. Viene de Tisb\u00e9, al otro lado del Jord\u00e1n. Esa regi\u00f3n pobre y m\u00e1s alejada de las nuevas influencias se hab\u00eda mantenido fiel a su fe.
Frente a la apostas\u00eda, es decir, a la infidelidad de todo su pueblo, se levanta solo. Se siente responsable de la causa de su Dios y act\u00faa sin esperar que otros hayan empezado.
{C}No habr\u00e1 lluvia.{/} El\u00edas, el hombre de fe, sabe que sus palabras le vienen de Dios y que se cumplir\u00e1n. Ver al respecto Stgo 5,17, donde El\u00edas es presentado como un modelo de la fe.
{C}No habr\u00e1 estos a\u00f1os lluvia ni roc\u00edo.{/} Por supuesto, la sequ\u00eda es un acontecimiento natural. Pero Dios, sin intervenir a cada momento en forma directa, dispone los acontecimientos de manera que hablen. La fe del que pide es una fuerza, igual que las leyes f\u00edsicas del universo, y, cuando pedimos a Dios lo imposible, confiados en que \u00e9l mismo quiere darlo, \u00e9l dispone de muchos medios para que eso suceda.
El pueblo ten\u00eda a los baales por dioses de la lluvia y de la naturaleza; la sequ\u00eda que viene les mostrar\u00e1 que Yav\u00e9, Dios de las victorias, es tambi\u00e9n Dios de la creaci\u00f3n.
El\u00edas empieza su misi\u00f3n de profeta atacando el desorden m\u00e1s grande, que es no poner a Dios por encima de todo.

{N}17,{/}7: {C}Lev\u00e1ntate, anda a Sarepta{/}. La sequ\u00eda es para todos, incluso para El\u00edas, que pidi\u00f3 a Dios esta se\u00f1al. Pero para el creyente la misma plaga es la oportunidad de comprobar que el Padre del cielo no lo abandona.
{C}He ordenado a una viuda que te d\u00e9 comida.{/} El profeta recibir\u00e1 su alimento, pero tambi\u00e9n encontrar\u00e1 consuelo de Dios al descubrir a esa mujer creyente. La viuda pobre tiene algo que dar al gran profeta, y esto es una gracia para los dos.
{C}Tr\u00e1eme un poco de agua,{/} es un primer paso. {C}Tr\u00e1eme tambi\u00e9n un pedazo de pan.{/} El\u00edas prueba su fe: {C}primero hazme un panecito a m\u00ed,{/} y la viuda se lo da. Esta se parece a aquella que Jes\u00fas alabar\u00e1 en Mc 12,41.
{C}La harina no se agot\u00f3. {/}Dios premia esta fe que lleva a arriesgar todo lo que uno posee.

{N}17,{/}17: Esta es la primera resurrecci\u00f3n que encontramos en la Biblia.
Habitualmente, Dios dirige el mundo mediante el proceso natural de las cosas, por el efecto de las leyes de la naturaleza que \u00e9l mismo estableci\u00f3. Pero tambi\u00e9n se reserva pasar a veces por encima de estas leyes: el agua se transforma en vino, el pan se multiplica. Pues la Creaci\u00f3n es, en el sentido m\u00e1s fuerte, una palabra de Dios, y Dios no lo ha dicho todo con las leyes de la naturaleza.
{C}\u00a1Qu\u00e9 mal me quieres, hombre de Dios!{/} La muerte del hijo \u00fanico despierta en la pobre mujer los complejos de culpabilidad: Dios est\u00e1 espiando a los hombres. Ella cree que la presencia del profeta ha atra\u00eddo sobre su casa la mirada de Yav\u00e9, que quiso castigarla con esta desgracia.
{C}Se tendi\u00f3 tres veces sobre el ni\u00f1o. {/}Este gesto nos recuerda al de Yav\u00e9 insuflando en las narices del hombre un aliento de vida (G\u00e9n 2,7), pero nos invita mucho m\u00e1s a reconocer en \u00e9l a Cristo que viene a unirse \u00edntimamente a la humanidad para darle la fuerza de su resurrecci\u00f3n.

{N}18,{/}17: El sacrificio del monte Carmelo es una de las grandes manifestaciones de Dios en el Antiguo Testamento. Yav\u00e9 se adelanta para conmover a un pueblo indiferente.
{C}Baal o Yav\u00e9.{/} El pueblo no ve claramente la diferencia entre los dos. Los considera como dos poderes o personas dotadas de capacidades diferentes, pero igualmente \u00fatiles. Yav\u00e9 es Dios de la raza, auxilio seguro en el combate. Baal, al contrario, es un dios al servicio del campesino: con mandas y fiestas se le pide lluvia.
{C}\u00bfHasta cu\u00e1ndo van a danzar de un pie en el otro?{/} (21). El\u00edas obliga a los israelitas a que se definan. El creyente no debe tener dos patrones:
-_Dios o el dinero (Mt 6,24).
-_Por o contra Cristo (Mt 12,30).
-_El \u00e9xito inmediato o la vida eterna (Mc 8,35).
-_Miembro activo de la comunidad cristiana, no oyente tibio que Dios un d\u00eda vomitar\u00e1 por su boca (Apoc 3,6).
{C}El verdadero Dios es el que responder\u00e1 enviando fuego{/} (24). Esta ser\u00e1 la se\u00f1al. El fuego que destruye, purifica, transforma; el fuego que permite consagrar a Dios las v\u00edctimas sacrificadas. Tambi\u00e9n Israel necesita ser transformado \u00abpor el fuego\u00bb, y m\u00e1s tarde Jes\u00fas anunciar\u00e1 que nos viene a bautizar, o sea, purificar y renovar \u00abpor el fuego y el Esp\u00edritu Santo\u00bb (ver Luc 3,16).
{C}Rogaron a Baal, pero no se oy\u00f3 ni una respuesta{/}. Los que leemos las burlas de El\u00edas contra Baal, \u00bfestamos convencidos de que Dios responde y escucha nuestra oraci\u00f3n? Dios no tiene obligaci\u00f3n de satisfacer todos nuestros deseos, pero nosotros tenemos la obligaci\u00f3n de pedirle de tal forma y con tanta perseverancia, que d\u00e9 pruebas manifiestas de su presencia entre nosotros.
{C}T\u00fa eres Dios, el que convierte sus corazones {/}(37){C}.{/} El fuego, el milagro, la lluvia no tienen otro fin: Yav\u00e9 ama a Israel y quiere despertar nuevamente su amor. No quiere asustarlo o dejarlo maravillado, sino, m\u00e1s bien, que esos hombres descubran que Dios vive, y se preocupen por buscarlo.
La victoria del Carmelo es la victoria de Yav\u00e9. Tambi\u00e9n es la victoria de El\u00edas. Dios necesita del hombre y salva por medio de hombres. Nos choca la matanza que sigue; pero El\u00edas viv\u00eda en un mundo violento en que la muerte era la suerte normal de los vencidos, y \u00e9l pensaba de acuerdo con su tiempo.
Adem\u00e1s, esta matanza brutal nos ense\u00f1a que perder la vida no es cosa tan grave como vivir al servicio de valores falsos, enga\u00f1\u00e1ndonos y enga\u00f1ando a los dem\u00e1s.

{N}19,{/}1: {C}El\u00edas tuvo miedo y huy\u00f3 para salvar su vida.{/} As\u00ed, pues, el milagro no solucion\u00f3 milagrosamente los problemas de la fe.
Se puede ver en el mapa c\u00f3mo El\u00edas atraviesa de norte a sur los dos reinos de Israel y de Jud\u00e1. El Carmelo dista 250 kil\u00f3metros de Berseb\u00e1, \u00faltimo pueblo antes del desierto, en el sur de Jud\u00e1.
{C}El camino ser\u00e1 demasiado largo para ti {/}(7). El\u00edas iba solamente a la entrada del desierto para ponerse a salvo, pero Dios lo lleva mucho m\u00e1s all\u00e1. Se le da un pan misterioso que recuerda el man\u00e1 de los hebreos en el desierto y el pan eucar\u00edstico que dar\u00e1 Jes\u00fas para nuestro camino espiritual (Juan 6,8).
{C}Camin\u00f3 cuarenta d\u00edas y cuarenta noches... {/}(8). (Ver Ex 24,18). El\u00edas va al encuentro de Yav\u00e9. Jes\u00fas mismo ir\u00e1 al desierto como a una prueba necesaria, y nosotros tambi\u00e9n necesitamos en ciertos momentos \u00abir al desierto\u00bb, o que Dios, a la fuerza, nos ponga en el desierto, es decir, a solas con nuestra pobreza, para saber mejor cu\u00e1nta falta nos hace \u00e9l. (Ver tambi\u00e9n Os 2,16.) El camino solitario de El\u00edas anuncia el itinerario que habr\u00e1n de emprender los que buscan a Dios. Por m\u00e1s que necesitemos el apoyo del c\u00f3nyuge, de los compa\u00f1eros, de la Iglesia, cada uno sigue su propio camino, y encuentra a Dios a solas.

{N}19,{/}10: As\u00ed llega El\u00edas al Horeb: es el otro nombre del Sina\u00ed, donde Yav\u00e9 se hab\u00eda dado a conocer a Mois\u00e9s cuatro siglos antes.
{C}Sal fuera..., pues Yav\u00e9 va a pasar{/} (11){C}.{/} Al que arde de un amor celoso por Dios, \u00e9ste le manifiesta su ternura m\u00e1s all\u00e1 de todo lo que pueden imaginar los hombres. As\u00ed, Yav\u00e9 se da a conocer en la brisa suave mejor que en el hurac\u00e1n y el terremoto.
{C}\u00bfQu\u00e9 haces aqu\u00ed, El\u00edas?{/} (13). Primeramente, Dios pregunta y obliga al profeta a descubrir lo \u00edntimo de su coraz\u00f3n. Pero en El\u00edas no hay sino amor celoso por Yav\u00e9. A su vez, \u00e9ste revela sus designios infalibles.
{C}Jazael, Jeh\u00fa, Eliseo{/}. Yav\u00e9 revela a El\u00edas el porvenir de Israel con toda su tr\u00e1gica verdad: el Reino, empezado con la gloria de David y Salom\u00f3n, est\u00e1 destinado a desaparecer.
Jazael, rey de Siria, es el rey enemigo que va a vencer y humillar a Israel.
Jeh\u00fa destruir\u00e1 la familia de Ajab y exterminar\u00e1 a los adoradores de Baal. Pero no por eso salvar\u00e1 a su pueblo de la ruina.
Eliseo transmitir\u00e1 las palabras amenazantes de Yav\u00e9.
Sin embargo, Israel no desaparecer\u00e1 totalmente, pues Dios se reserva un Resto, expresado en forma simb\u00f3lica por {C}siete mil hombres que no se arrodillaron ante Baal.{/}
Esta revelaci\u00f3n aclara la misi\u00f3n de los profetas de la Biblia. La mayor\u00eda de ellos, y los m\u00e1s grandes, vivi\u00f3 durante los tres siglos en que Israel pas\u00f3 de la gloria de Salom\u00f3n a la cautividad en el destierro. Trataron de detener la infidelidad del pueblo escogido que iba a su ruina; llamaron a una conversi\u00f3n interior; ense\u00f1aron el porvenir que Dios reservaba al \u00abResto\u00bb de Israel, despu\u00e9s de la destrucci\u00f3n de su reino material en tierra de Palestina.

{N}19,{/}19: El\u00edas pas\u00f3 junto a Eliseo y{C} le ech\u00f3 su manto encima.{/} Lo llama de la misma manera que Jes\u00fas llamar\u00e1 a sus ap\u00f3stoles: \u00abS\u00edganme.\u00bb Tal vez El\u00edas interpreta la respuesta: \u00abD\u00e9jame abrazar a mis padres\u00bb como una vacilaci\u00f3n o una demora de Eliseo a dejarlo todo, y por eso le contesta: \u00abVu\u00e9lvete, si quieres.\u00bb Pero Eliseo solamente quer\u00eda despedirse de sus familiares en forma decente. (Ver Lc 9,61.) En adelante, Eliseo ser\u00e1 el disc\u00edpulo de El\u00edas y su sucesor en Israel.

{N}21,{/}1: Nabot guarda su vi\u00f1a, m\u00e1s por respeto a la herencia de sus padres que por conveniencia personal.
{C}Ordenen un ayuno...{/} (9). A lo mejor Jezabel aprovech\u00f3 una calamidad del momento, sequ\u00eda o peste. Los ancianos de la ciudad deben convocarlos a todos para un ayuno solemne y una asamblea donde se buscar\u00e1 \u00abal que atrajo este castigo de Dios\u00bb. El culpable tendr\u00e1 que ser Nabot, y de ese modo Jezabel lo har\u00e1 matar legalmente.
{C}As\u00ed que, despu\u00e9s de matar, te adue\u00f1as de la herencia{/} (19). El crimen de Ajab no es peor que el de David al hacer morir a Ur\u00edas, para tomar a su esposa (2 Sam 12). El\u00edas viene a Ajab como Nat\u00e1n hab\u00eda ido a reprender a David. Y tambi\u00e9n se habla del arrepentimiento de Ajab. Sin embargo, s\u00f3lo con David Dios se comprometi\u00f3 a no \u00abbarrer\u00bb nunca su descendencia.

{N}22,{/}5: En esos tiempos, la guerra era algo rutinario. Un pueblo no pod\u00eda subsistir sino peleando continuamente con los dem\u00e1s. Pelear, matar y ser muerto no era sino una de las manifestaciones de la vida (ver 2 Sam 11,1).
Por una vez, se unen los reyes de Jud\u00e1 e Israel. El relato habla muy diferentemente de los dos. En cuanto a Miqueas, no debe confundirse con el otro profeta Miqueas de Morast\u00ed (ver Miq 1,1). Los reyes se sientan a la puerta de la ciudad. En esos pa\u00edses, la entrada de la ciudad es muy a menudo la puerta de la muralla que cerca el poblado. Es el lugar donde se re\u00fane la gente, como hoy en la plaza. Ah\u00ed juzgan los tribunales y se tratan los asuntos; ah\u00ed los ancianos se quedan horas sentados conversando.
El presente texto quiere ense\u00f1ar dos cosas:
-La palabra de Dios, que conden\u00f3 a la familia de Ajab, se realiza infaliblemente; las mentiras de los profetas, la estratagema del rey y los acontecimientos imprevistos cooperan entre s\u00ed para que se realice lo anunciado: el rey muere y los perros lamen su sangre.
-Por otra parte, la oposici\u00f3n entre verdaderos y falsos profetas.
Los falsos profetas son personajes que se dicen inspirados por Dios; en la realidad, reciben un sueldo del rey y su \u00fanica preocupaci\u00f3n es complacer al rey para conservar sus privilegios. Los verdaderos profetas, en cambio, est\u00e1n al servicio de la palabra de Dios, a pesar de las pruebas o persecuciones que esto les atrae (Jer 20, 7-10, Am 7, 10-17); de ah\u00ed que Miqueas responda: {C}Yo dir\u00e9 solamente lo que \u00e9l me diga{/} (14).
{C}He visto a Yav\u00e9 sentado en su trono... {/}(19). La visi\u00f3n de Miqueas dice claramente que uno no se debe fiar de los sue\u00f1os e imaginaciones de su propio esp\u00edritu. Y son muchos los esp\u00edritus de mentira que prometenen darnos la felicidad poniendo a un lado la Palabra de Dios.

{N}22,{/}39: Esta noticia referente a Ajab hace pensar que muri\u00f3 de muerte natural. N\u00f3tese que todo el relato anterior habl\u00f3 del rey de Israel, y nombr\u00f3 una sola vez a Ajab en 22,20. Seguramente este relato se refer\u00eda en un principio a Joram, hijo de Ajab (2 R 9,14-26) y en \u00e9l se cumpl\u00eda la profec\u00eda de El\u00edas en 1_R_21,21.

