{N}1,{/}6: Cada naci\u00f3n tiene sus leyes, fruto tanto de una larga experiencia del pueblo como de una reflexi\u00f3n de sus dirigentes. Del mismo modo se formaron las leyes de Israel. Pero la experiencia de Israel fue diferente de la de cualquier otro pueblo.
Desde el comienzo Israel experiment\u00f3, a la vez, el orgullo de ser un pueblo libre y la obligaci\u00f3n de portarse como el pueblo de Dios. Como se puede ver en el Exodo, Dios los libert\u00f3 para que lo sirvieran. Por lo tanto, los autores del Deuteronomio colocan como introducci\u00f3n a las leyes de Israel un largo discurso puesto en boca de Mois\u00e9s, en el que se recuerda esa experiencia inicial de Israel. Estos primeros cap\u00edtulos vuelven sobre los acontecimientos del desierto, especialmente sobre lo sucedido en Cad\u00e9s, oasis del sur de Palestina en que los israelitas estuvieron "cuarenta a\u00f1os."
El primer cap\u00edtulo recuerda la instituci\u00f3n de los jueces, pues Mois\u00e9s fue el primer legislador de su pueblo, y los que vinieron despu\u00e9s de \u00e9l se refirieron siempre a su autoridad. Tambi\u00e9n recuerda la rebeld\u00eda de Cad\u00e9s: desde los principios de su historia, Israel comprob\u00f3 lo caro que costaba oponerse a la sabia direcci\u00f3n de su Dios.
Los cap\u00edtulos dos y tres cuentan la llegada a la tierra prometida: Yav\u00e9 es quien los llev\u00f3 a su tierra y deben hacerle caso si quieren seguir viviendo libres en su pa\u00eds.

{N}4,{/}1: Mois\u00e9s saca lecci\u00f3n de las experiencias pasadas y, para persuadirnos de que observemos la Ley de Dios, nos invita a abrir los ojos: {C}Ustedes, que fueron fieles a Yav\u00e9, su D\u00edos, est\u00e1n hoy todos vivos,{/} mientras que los dem\u00e1s han muerto. Entre los muchos "muertos" que se agitan y pelean entre s\u00ed en nuestro mundo, el creyente vive. Y tambi\u00e9n, pregunta Moises: {C}\u00bfQu\u00e9 naci\u00f3n hay tan grande que tenga normas y mandamientos tan justos como esta ley?{/}
Sin embargo, hay momentos en la vida en que nos asaltan las tentaciones y nos parece que, al dejar a un lado la orden divina, encontrar\u00edamos la felicidad; es entonces cuando debemos recordar que \u00e9sta es ley divina y no necesita nuestra aprobaci\u00f3n: {C}no a\u00f1adir\u00e1s ni quitar\u00e1s nada.{/}
{C}\u00bfQu\u00e9 naci\u00f3n hay tan grande, cuyos dioses se acerquen como Yav\u00e9?{/} (7). Los dioses, falsos amigos, proyecci\u00f3n de nuestros fantasmas; jugamos con ellos y tratamos de ganarles para que se realicen nuestros planes. Dios, en cambio, est\u00e1 con el peso de su misterio tan presente como fuera de nuestro alcance. A pesar de que no lo vemos, con toda certeza lo reconocemos y, siempre que se acerca, nos deja seguros.
Toda la Biblia insiste en la realidad, en el valor hist\u00f3rico de dichas intervenciones: {C}Ten mucho cuidado de no olvidarte de estas cosas que tus ojos han visto{/} (9). Bien es cierto que la historia de Mois\u00e9s se escribi\u00f3 siglos despu\u00e9s y que los recuerdos de dicha peregrinaci\u00f3n por el desierto se transformaron en leyendas. Pero no se habr\u00edan forjado las leyendas referentes al man\u00e1, la nube y el paso del mar, si la comunidad de Israel no hubiera experimentado la Providencia de Dios y su mano firme en muchas ocasiones.
El que lea la Biblia sin compartir la fe que la anima, piensa que todo lo sobrenatural fue pura imaginaci\u00f3n y procede de mentalidad primitiva. En cambio, el que ha reconocido la presencia de Dios en el mundo, entiende que tambi\u00e9n a Israel le sobraron motivos para reconocer que Dios lo hab\u00eda elegido.

{N}4,{/}10: Mois\u00e9s recuerda la experiencia del Sina\u00ed (llamado aqu\u00ed {C}monte Horeb{/}), porque la fe se funda sobre una experiencia. Cuando Pablo trate de confirmar en su fe a los cristianos tentados de extraviarse, les recordar\u00e1 la experiencia m\u00edstica que tuvieron al ingresar a la Iglesia (G\u00e1l 3,1; Heb 12,18).
{C}Ustedes no vieron figura alguna, s\u00f3lo o\u00edan una voz{/} (12). N\u00f3tese la oposici\u00f3n entre ver y o\u00edr. En ella est\u00e1 toda la oposici\u00f3n entre los falsos cultos y la fe verdadera.
El hombre crea sus dioses (dioses antiguos o modernos), de acuerdo con su propia manera de ver y de entender el sentido de la existencia. El hombre es el que pinta sus dioses y se fabrica su verdad a la medida de su propia mente, que solamente se fija en lo visible, en lo inmediatamente eficaz, en lo que se pueda gozar y aprovechar.
La fe verdadera, en cambio, se apoya en la palabra escuchada: ver Rom 10, 14-17. \u00a1Felices los que creen sin haber visto! Creemos en una verdad que nos transmite el pueblo de Dios, la Iglesia. Para un cristiano ninguna revelaci\u00f3n particular, ning\u00fan "mensaje divino" recibidos por tal o cual puede tener alg\u00fan valor si no est\u00e1 en primer lugar en perfecta armon\u00eda y en total depedencia de la Palabra de Dios, as\u00ed como tambi\u00e9n de la Iglesia, a la que Dios ha escogido para que sea testigo y garant\u00eda de aqu\u00e9lla (He 10,41).
{C}No se hagan un \u00eddolo, o sea, cualquier cosa esculpida{/} (16). Vuelve la prohibici\u00f3n de hacer cualquier imagen de Dios. Ver el comentario de Ex 20,4.
{C}No te dejes arrastrar a adorarlos como dioses y a servirlos.{/} En nuestros d\u00edas nadie habla de adorar algo o a alguien. Pero adorar no es m\u00e1s que entregar a otro mi libertad, y as\u00ed es como muchos actualmente sirven a los \u00eddolos de la sociedad y del consumismo.

{N}4,{/}25: Estas l\u00edneas nos hacen pensar en la comparaci\u00f3n del hijo pr\u00f3digo (Lc 15). Israel, por ser pueblo elegido, ten\u00eda mayor responsabilidad. Su tierra era don de Yav\u00e9 y la perder\u00edan al alejarse de \u00e9l. Israel viv\u00eda entonces seg\u00fan el r\u00e9gimen de la Primera Alianza en el Sina\u00ed. Esperaba de Dios dones materiales, prosperidad, tierras y tranquilidad. Y Yav\u00e9 no le mostraba otro castigo que un eventual destierro: perder esa tierra maravillosa.
Pero tambi\u00e9n viene la promesa: {C}All\u00ed buscar\u00e1s a Yav\u00e9, tu Dios {/}(29){C}.{/}

{N}4,{/}32: {C}Jam\u00e1s hubo una cosa tan extraordinaria {/}(34). Ver el comentario de 4,9.
Muchas personas piensan que, para la Biblia, lo importante es "creer en Dios." Esta expresi\u00f3n se presta mucho a confusi\u00f3n. La fe de la Biblia no est\u00e1 en creer que Dios existe, o que Dios es Poderoso, o que Dios puede ayudarnos. Lo importante, para la Biblia, era que Dios hubiera elegido a Israel para una misi\u00f3n \u00fanica en el mundo, que Dios fuera el \u00fanico Dios y que Israel fuera diferente de todos los dem\u00e1s pueblos.
{C}RELIGION Y FE{/}
Estos dos t\u00e9rminos aparecen constantemente cuando hablamos de nuestra relaci\u00f3n con Dios. Debemos sin embargo saber lo que entendemos por "religi\u00f3n" y lo que queremos decir cuando hablamos de la fe.
Los pueblos de la antig\u00fcedad y muchos hombres de hoy en d\u00eda son "religiosos": creen que el mundo en que viven es obra de un Dios creador "que hizo el cielo y la tierra y todo lo que ellos contienen." Es por eso que encontramos en todas las religiones de la antig\u00fcedad, igual como en las primeras p\u00e1ginas de la Biblia, relatos de la creaci\u00f3n que explican el origen del mundo y del hombre. Siendo Dios el autor de la Creaci\u00f3n, s\u00f3lo \u00e9l puede dar las reglas de su funcionamiento: todas las religiones, pues, han asociado muy naturalmente a sus relatos de los or\u00edgenes prescripciones de orden moral.
El Dios de la religi\u00f3n (o los dioses, pues el polite\u00edsmo est\u00e1 muy difundido) es servido por un clero que, en nombre del pueblo, le agradece los bienes que da a los hombres y le ruega para que renueve sus beneficios a lo largo del a\u00f1o que viene. As\u00ed es como las fiestas religiosas est\u00e1n constituidas principalmente por acciones de gracias y primicias, como lo vemos tambi\u00e9n en los textos rituales del Antiguo Testamento. La religi\u00f3n es por naturaleza conservadora, pues asegura la buena marcha del mundo; sin "esperanza" pues el hombre nada tiene de nuevo que esperar, sino s\u00f3lo aguardar que el ma\u00f1ana le d\u00e9 como el hoy lo que necesita en este mundo.
Al abrir la Biblia y al hacer nuestra "profesi\u00f3n de fe", reconocemos que tambi\u00e9n somos un pueblo religioso; \u00bfno decimos acaso: "Creo en Dios Todopodero, Creador del cielo y de la tierra"? Pero esta religi\u00f3n que confesamos ha sido totalmente transfigurada por la fe: el Dios Creador se ha "revelado", se ha manifestado al pueblo de Israel al que escogi\u00f3 desde toda la eternidad para que fuera su "testigo en medio de las naciones." A lo largo de los siglos Dios se ha "revelado" incluso en la historia de Israel: condujo a su pueblo, como un padre gu\u00eda a su hijo (Dt 1,31) a una plenitud que el hombre no puede concebir ni siquiera imaginar (Ef 1,15-23; 3,14-21; Col 1,9-14; 1,25-27).
Dios se da a conocer tal cual es y lleva al hombre a una comuni\u00f3n de amor eterno con \u00e9l (Jn 17,21). De ah\u00ed que la esperanza, al menos tal cual nos la define Pablo (Rom 8,24-25) est\u00e1 en el coraz\u00f3n mismo de nuestra fe, y si nuestra acci\u00f3n de gracias se eleva siempre a Dios por los bienes que recibimos de \u00e9l, se eleva mucho m\u00e1s, infinitamente m\u00e1s, hacia el Padre "que nos ha autorizado a participar de la herencia con los santos en la luz", hacia aquel "que nos arranc\u00f3 del poder de las tinieblas y nos hizo pasar al Reino de su Hijo muy amado" (Col 1,12-13).

{N}4,{/}41: Empieza el segundo "Discurso de Mois\u00e9s."
El p\u00e1rrafo 5,1-22 es una segunda presentaci\u00f3n del Dec\u00e1logo (los diez mandamientos) en una forma muy semejante a la del Exodo 20,2.
El p\u00e1rrafo 5,23-31: Dios est\u00e1 esperando a un hombre que pueda presentarse ante \u00e9l a nombre de todos. La gloria de Mois\u00e9s consisti\u00f3 en ser como el mediador o representante de Israel.

{N}5,{/}29: La finalidad de la Ley de Dios es hacernos felices. As\u00ed se revela el amor paternal de Dios.

{N}6,{/}1: {C}Escucha, Israel: Yav\u00e9, nuestro Dios, es el \u00fanico{/}. Estos vers\u00edculos son el Credo de los jud\u00edos, lo suelen rezar diariamente. Jes\u00fas se refiere a este texto cuando le preguntan sobre el mandamiento m\u00e1s importante. Ver Mc 12,28 y su comentario.
{C}Amar\u00e1s a Yav\u00e9 con todo tu coraz\u00f3n.{/} El amor de Dios no puede ser totalmente desinteresado. Israel sabe que, al responder al amor de Dios que lo eligi\u00f3, va por buen camino y Dios lo premiar\u00e1 con la paz y la prosperidad material.
{C}Graba en tu coraz\u00f3n estos mandamienos{/}: tenlos presentes en tu mente para ordenar tus pensamientos y juzgar de todo conforme a estos criterios.
{C}Rep\u00edteselos a tus hijos{/}: sabiendo que eres responsable de la fe de ellos.
{C}Gr\u00e1balos en tu mano{/}: para que sean la gu\u00eda de tus actos.
{C}P\u00f3ntelos en la frente,{/} para no acordarte de ellos cuando ya sea tarde de modo que s\u00f3lo puedas reconocer tus errores.
{C}Escr\u00edbelos a la entrada de tus ciudades,{/} o sea, que rijan la vida econ\u00f3mica y social.
{C}Yav\u00e9 es un Dios celoso {/}(15): ver en Ex 20,5. Esta expresi\u00f3n les choca a muchas personas. Pero, \u00bfpuede haber amor verdadero sin una cierta especie de celo, no de aquel que teme siempre la infidelidad del ser amado? Esta expresi\u00f3n "Dios celoso" nos revela, en un lenguaje pobre y primitivo, un rasgo esencial de nuestro Dios tan misterioso. El no es s\u00f3lo Amor, como le gusta llamarlo a mucha gente, sino tambi\u00e9n Amante. No agota el tema hablar de un Dios que ama a los hombres, a todos los hombres con una mirada de bondad universal, pues \u00e9l elige a los que ama y cada uno de ellos pasa a serlo todo para \u00e9l.
Esa expresi\u00f3n nos dice desde ya lo que har\u00e1 maravillarse a Pablo cuando hable de la predestinaci\u00f3n, es decir, del amor de Dios que nos ha escogido desde antes de la creaci\u00f3n del mundo: Rom 8,31-39; Ef 1,1. Hablar de su celo es sostener que \u00e9l no puede renunciar al amor y a la fidelidad rec\u00edproca que espera de sus amados. La historia de Israel mostrar\u00e1 este celo de Dios a trav\u00e9s de las terribles pruebas que env\u00eda a su pueblo: si hasta las cosas m\u00e1s amargas a que nos somete en esta vida son nada en comparaci\u00f3n con lo que est\u00e1 creando en nosotros.
{C}No te olvides de Yav\u00e9 cuando hayas comido{/} (11). Toda la civilizaci\u00f3n moderna ha entrado en este olvido. El hombre se siente due\u00f1o de la ciencia, de la t\u00e9cnica y del mundo. M\u00e1s grave todav\u00eda: se conforma con dominar el universo y se pierde a s\u00ed mismo.

{N}6,{/}20: Todos los a\u00f1os los israelitas celebraban -y todav\u00eda celebran- la Pascua. Cada familia entonces cumpl\u00eda los ritos de esta fiesta en un banquete religioso. Cuando estaban reunidos en torno a la mesa, uno de los ni\u00f1os preguntaba al padre: "Padre, \u00bfqu\u00e9 es esto que vamos a hacer?" Entonces el padre contestaba: "Nuestros antepasados estaban en Egipto como esclavos de Fara\u00f3n..." Este credo, esta proclamaci\u00f3n de la fe de Israel, la encontramos en las l\u00edneas que siguen.
As\u00ed, tambi\u00e9n, el cristiano mira constantemente al pasado para reconocer las atenciones del Padre para con \u00e9l, y, adem\u00e1s, con toda la humanidad. El centro de la oraci\u00f3n en la Iglesia es la misa, en que se da gracias a Dios por la salvaci\u00f3n que dieron al mundo la muerte y la resurrecci\u00f3n de Cristo.
Las promesas materiales a Israel son figura de las promesas de Dios a su Iglesia, la cual no espera ya cosechas y ovejas, sino que se multipliquen los creyentes y que crezcan en ellos las virtudes de Cristo.

{N}7,{/}2: Sobre esa pr\u00e1ctica del {C}anatema,{/} v\u00e9ase comentario a Jos 6 y 7.
5. Nos recuerda que los santuarios cananeos en las colinas eran s\u00f3lo sitios arreglados en los bosques que ten\u00edan en el centro un poste sagrado, el "ash\u00e9rah" o "astart\u00e9", la divinidad femenina, rodeada de piedras paradas que representaban a los "baales" o dioses masculinos.

{N}8,{/}1: El p\u00e1rrafo 8,1-5 indica cu\u00e1l es el significado de las marchas en el desierto. Este fue un tiempo de prueba. Israel viv\u00eda pobre; sin embargo, no le falt\u00f3 la ayuda de Dios.
{C}Te dio a comer man\u00e1 para ense\u00f1arte que no s\u00f3lo de pan vive el hombre,{/} (3). El man\u00e1 que recibieron era el signo de otro alimento que necesita el hombre y que viene de la boca de Dios: su palabra (ver comentario del Ex 16,16). Esta palabra ser\u00e1 citada por Jes\u00fas: (Mt 4,4).

{N}9,{/}6: Israel es {C}un pueblo rebelde{/}. As\u00ed traducimos la expresi\u00f3n b\u00edblica: "pueblo de dura cerviz", o sea, dif\u00edcil de conducir. \u00bfAcaso ser\u00e1 solamente un reproche? Israel fue desde el comienzo un pueblo independiente, apasionado por su libertad, que nunca ador\u00f3 a sus jefes, sino que siempre estuvo discutiendo y peleando con todos, incluso con Dios. A eso tal vez se debe que Dios lo quiso tanto, y sigue siendo el "hijo primog\u00e9nito" de Dios entre todas las naciones.

{N}10,{/}12: Aqu\u00ed se relacionan los dos mandamientos que Jes\u00fas reuni\u00f3 en uno.
{C}Ama y sirve a Dios con todo tu coraz\u00f3n y toda tu alma. {/}Amor que es la respuesta al amor de Dios: "Porque Yav\u00e9 se ali\u00f3 con tus padres. Los am\u00f3 y, despu\u00e9s de ellos, a ustedes." N\u00f3tese este orden: Dios ama primero y elige; luego respondemos a su amor y tratamos de expres\u00e1rselo con nuestra obediencia. La misericordia de Dios es primero y, como lo recordar\u00e1 Pablo, nadie puede hacer valer ante Dios sus m\u00e9ritos y derechos (Rom 3,20-24).
{C}Purifiquen sus corazones.{/} El texto dice m\u00e1s exactamente: Practiquen la circuncisi\u00f3n del coraz\u00f3n (ver G\u00e9n 17).
{C}La viuda, el hu\u00e9rfano, el forastero {/}(18). La respuesta al amor de Dios es el amor a los desamparados. En ese tiempo, \u00e9stos eran casos individuales, de una sociedad sin clases sociales muy marcadas. Pero en el mundo de hoy hay clases y pueblos enteros que viven en la situaci\u00f3n de la viuda, del hu\u00e9rfano y del forastero de esos tiempos. En tiempos actuales, este amor a los desamparados significa, a menudo, comprometerse con las clases marginadas de la sociedad. Si nosotros no sabemos lograr esta justicia espont\u00e1neamente y con los medios que ense\u00f1a el Evangelio, Dios se reserva hacer justicia en forma m\u00e1s radical.

{N}11,{/}2: {C}Ustedes a quienes me dirijo... recuerden...{/}. Se repiten las mismas ense\u00f1anzas. Israel seguir\u00e1 seguro en su tierra si las generaciones futuras no olvidan lo que Yav\u00e9 hizo por sus padres. Por eso, los que presenciaron los hechos maravillosos de Dios tienen la obligaci\u00f3n de ense\u00f1\u00e1rselos a sus hijos.
La fe est\u00e1 arraigada no tanto en una doctrina como en el descubrimiento de Dios que act\u00faa, de Dios liberador. Lo vemos en nuestra vida, en la vida de una comunidad cristiana que transforma a los que la rodean.
En cualquier siglo, la manera de los padres para educar la fe de sus hijos es participarles su propia experiencia religiosa y mostrarles c\u00f3mo encontraron al Dios vivo. La fe se transmite de persona a persona.

{N}11,{/}26: Aqu\u00ed se habla en forma alusiva de la Alianza celebrada por Josu\u00e9 (Josu\u00e9 8,30).

{N}12,{/}1: Con el cap\u00edtulo 12 empiezan las leyes que deben regir a Israel para que sea realmente el pueblo de Dios.
La primera es la de destruir los lugares sagrados de los paganos. Eran emplazamientos arreglados en medio de bosques, en la cumbre de los cerros. Ah\u00ed se pon\u00eda un palo derecho entre piedras verticales.
La segunda prescripci\u00f3n es la de no tener otro templo que el de Jerusal\u00e9n. A ra\u00edz de los abusos que surgieron de la multiplicaci\u00f3n de los lugares de culto, los sacerdotes jud\u00edos procuraron realizar la unidad religiosa en torno al Templo de Jerusal\u00e9n. Sin autoridad y vigilancia, era imposible impedir que los santuarios de Yav\u00e9 se prestaran a muchos abusos e influencias de los cultos paganos. Esta unificaci\u00f3n del culto formaba parte del gran proyecto del rey Jos\u00edas: reunir el antiguo reino del norte con el reino de Jud\u00e1 (1 Re 23, 8-9).
\u00bfPor qu\u00e9 quiso Dios un solo Templo? Aparentemente, por las mismas razones por las que quiso hacer sus promesas a una sola familia de reyes, la de David. Es que Israel primero y la Iglesia despu\u00e9s tienen que ser en el mundo un signo de unidad. Si bien es cierto que el creyente puede dirigirse a Dios en cada momento y de cualquier manera que le dicte su fe, sin embargo tendr\u00e1 que respetar la voluntad de Dios de que un solo pueblo lo sirva en su Unica Casa, su Iglesia.
El p\u00e1rrafo 12,13-19 establece la distinci\u00f3n entre matar animales para ofrecerlos en sacrificio, que estaba permitido s\u00f3lo en el Templo de Jerusal\u00e9n, y matarlos para aprovechar la carne, cosa que se puede hacer en cualquier lugar.
29. Nueva advertencia contra el peligro de la idolatr\u00eda.

{N}13,{/}6: {C}Har\u00e1s desaparecer el mal de en medio de ti{/}. Pablo recordar\u00e1 estas palabras en 1 Cor 5,13, cuando pida que la comunidad cristiana eche fuera al que da malos ejemplos y se niega a reformar su vida. Como se dijo respecto de Josu\u00e9 6, esta orden de matar a los que inducen a la idolatr\u00eda viene de la certeza que Israel tiene la fe m\u00e1s preciosa del mundo: a ning\u00fan precio y por ning\u00fan motivo el pueblo elegido por Dios puede dejar que su fe se contamine con los errores de la humanidad.
Alg\u00fan profeta podr\u00e1 hacer signos y prodigios: si es para apartar de Yav\u00e9, es un embustero. \u00bfQuiere Dios que nos cambiemos de Iglesia para ir all\u00ed donde creemos que est\u00e1n los milagros? El texto nos recuerda que la Palabra de Dios, su voz y sus mandamientos, son el \u00fanico fundamento de nuestra fe: no creemos porque hemos visto se\u00f1ales o prodigios (Jn 4,48) sino porque Dios habl\u00f3.

{N}14,{/}3: Otra lista de animales "puros" e "impuros" (ver Lev 11).

{N}14,{/}22: Este p\u00e1rrafo habla de los diezmos, o sea, de esa d\u00e9cima parte de las cosechas que se ofrece a Dios. El Deuteronomio hace de la ofrenda una base de la vida del creyente. En otras partes de la Biblia se recalcar\u00e1 que "el justo tiene compasi\u00f3n, da y presta; y que, por fin, posee la tierra", mientras "el imp\u00edo pide prestado y no devuelve, y al final es arrancado de la tierra" (Sal 37). El que sabe dar, no derrocha; se conforma con lo que tiene y no le falta nada; mientras que el que se niega a dar nunca tiene bastante ni se siente feliz (Prov 11,24). (Ver tambi\u00e9n 2 Cor 9,6.)
El mismo esp\u00edritu inspira el cap\u00edtulo 15 sobre el a\u00f1o sab\u00e1tico (ver Lev 25,1).

{N}15,{/}7: Al autor del libro le cuesta comprobar que se encuentran pobres en la tierra que Dios ha regalado a sus hijos, porque \u00bfacaso no dio lo necesario para todos? Pero los hay, y por eso pide al creyente que les ayude a salir de su situaci\u00f3n infrahumana. No se trata de darles un pedazo de pan para el d\u00eda de hoy, sino prestarles lo que necesitan para restablecer su situaci\u00f3n, trabajar la tierra de sus padres y ganarse la vida con dignidad. El israelita sabe que cada s\u00e9ptimo a\u00f1o se cancelan las deudas. Eso no obstante, prestar\u00e1 lo necesario.

{N}16,{/}1: Lo que se refiere a las fiestas se parece a lo expresado en Lev 23. N\u00f3tese la insistencia sobre la obligaci\u00f3n de celebrar esta fiesta "en el lugar que Yav\u00e9 haya escogido", es decir, en Jerusal\u00e9n. De ah\u00ed la peregrinaci\u00f3n de los jud\u00edos a Jerusal\u00e9n, a lo menos con ocasi\u00f3n de la Pascua. Jes\u00fas mismo observar\u00e1 esa Ley que obliga a todos los varones, a partir de los doce a\u00f1os (ver Lc 2,41). En varios lugares del Evangelio leemos: "Jes\u00fas subi\u00f3 a Jerusal\u00e9n para la Fiesta" (Jn 2,13; 5,1).

{N}17,{/}14: A continuaci\u00f3n, se habla de las tres autoridades reconocidas por los jud\u00edos: reyes, sacerdotes y profetas.
{C}Los reyes{/} (17,14-20). Los reyes de Israel negociaban con Egipto. A cambio de los caballos que deseaban adquirir, enviaban all\u00e1 a j\u00f3venes israelitas que deb\u00edan servir en el ej\u00e9rcito del fara\u00f3n.
{C}El levita no tendr\u00e1 parte en la herencia que reciben sus hermanos{/}. Respecto de los sacerdotes de la tribu de Lev\u00ed, ver comentario de N\u00fameros 3 y 4.

{N}18,{/}9: Este texto condena a los magos y adivinos y luego ensalza a los verdaderos profetas.
El pueblo de Dios vive de la palabra de Dios, pero no s\u00f3lo de la que se encuentra escrita en un libro, sino de lo que dice hoy por medio de los profetas. Son hombres que reciben del Esp\u00edritu un don especial para orientar a las personas y a las naciones hacia las verdaderas metas que Dios nos propone.
{C}Que no haya en medio de ti... adivinos{/} (10). Se condenan en igual forma los sacrificios humanos y la magia o el espiritismo. Los hombres siempre han estado tentados a traspasar el misterio de su porvenir: muchos adivinos y falsos profetas respond\u00edan, como lo hacen los autores de hor\u00f3scopo actualmente, a ese deseo de arrancar sus secretos a un Dios del cual no se est\u00e1 seguro. En cambio, los profetas tienen por misi\u00f3n, no contar lo que pasar\u00e1, sino indicar con valent\u00eda cu\u00e1l es la voluntad de Dios y qu\u00e9 es lo que debemos reformar (ver Jer 28,1; Ez 13,1).
{C}Yav\u00e9 har\u00e1 que se levante para ti, de en medio de tus hermanos un profeta {/}(15). Este "profeta" significa toda la serie de los profetas que seguir\u00e1n hablando en Israel, como lo demuestra el final del p\u00e1rrafo (20-22). Sin embargo, Israel esperaba para los tiempos futuros un profeta superior a todos y que dirigiera eficazmente a todo el pueblo como lo hab\u00eda hecho Mois\u00e9s. Cuando se present\u00f3 Juan Bautista, muchos le preguntaron: "\u00bfEres el profeta?" (Jn 1,21), y desde el principio de la Iglesia los cristianos comprendieron que Cristo era "el Profeta" (ver He 3,22).

{N}19,{/}1: Los israelitas ten\u00edan un sentido muy fuerte de la solidaridad familiar y de la venganza. Cuando uno hab\u00eda dado muerte a otro, aunque fuera sin intenci\u00f3n, la familia del muerto deb\u00eda quitarle la vida.
Aqu\u00ed vemos c\u00f3mo act\u00faa Dios para educar a su pueblo. No se pod\u00eda atacar de frente una mentalidad tan arraigada. Designando ciudades de refugio para el que mat\u00f3 sin intenci\u00f3n, se limitaba primero el derecho de hacerse justicia por s\u00ed mismo, derecho que iba a ser suprimido con el tiempo.
{C}Un solo testigo no es suficiente para condenar {/}(15). En varios lugares del Nuevo Testamento, por ejemplo en la condena de Jes\u00fas, se recuerda este principio.

{N}24,{/}5: Encontramos aqu\u00ed una serie de leyes que promueven relaciones m\u00e1s humanas. A esto llega la predicaci\u00f3n de los profetas: crear entre los hombres, en todos los sectores de la vida social, una actitud de cooperaci\u00f3n y de bondad semejante a la actitud misericordiosa de Dios mismo.
Todo esto fue planeado por un pueblo de agricultores, con una econom\u00eda bastante primitiva, y necesitar\u00eda una adaptaci\u00f3n para nuestra sociedad, m\u00e1s organizada. Aqu\u00ed est\u00e1n las bases para una legislaci\u00f3n de seguro y de prevenci\u00f3n socal.
Viene a continuaci\u00f3n la atenci\u00f3n a los desamparados. Uno no puede considerar como exclusivamente suyo todo lo que ha ganado. Es un deber observar las leyes de solidaridad social y pagar lo que exigen. Y ahora no podemos limitarnos s\u00f3lo a una solidaridad en el plano nacional: los pa\u00edses ricos deben compartir con las naciones menos desarrolladas, a menudo arruinadas por el desarrollo de aqu\u00e9llos y por el libre mercado que les han impuesto los m\u00e1s desarrollados.

{N}26,{/}5: {C}Mi padre era un arameo errante{/}. Este p\u00e1rrafo es como una declaraci\u00f3n de fe del israelita. El sabe que fue elegido entre los arameos paganos y que Yav\u00e9, despu\u00e9s de liberarlo, le dio la prosperidad de que goza. Del mismo modo, las varias f\u00f3rmulas del Credo, que usa la Iglesia actualmente, ponen en el centro la obra liberadora que Dios, Padre, Hijo y Esp\u00edritu Santo, realizan a favor nuestro.

{N}27,{/}1: Viene a continuaci\u00f3n, en los cap\u00edtulos 27-28, la conclusi\u00f3n del "discurso de Mois\u00e9s", que ocupa los cap\u00edtulos 5-11.
N\u00f3tese la ceremonia de renovaci\u00f3n de la Alianza 27,4-36. Es la que tuvo lugar en Siquem, en tiempos de Josu\u00e9 (Jos 8,32). El pueblo entero se compromete a observar los diez mandamientos expresados aqu\u00ed en forma de doce maldiciones.
Sabemos que este "discurso de Mois\u00e9s", en realidad, fue escrito en los \u00faltimos tiempos del reino de Jud\u00e1. Entonces bastaba recordar la historia para ver cu\u00e1ntas desgracias hab\u00edan ocurrido por no haber vivido como Yav\u00e9 lo exig\u00eda. Las bendiciones no hab\u00edan sido numerosas, ni hab\u00edan tenido larga duraci\u00f3n. En cambio, se hab\u00edan verificado las situaciones m\u00e1s crueles descritas aqu\u00ed.
{C}Si obedeces a la voz de Yav\u00e9 te levantar\u00e1 por encima de todas las naciones {/}(28,1). El presente libro ha multiplicado las invitaciones a obedecer a Dios. El autor est\u00e1 convencido de que la gente podr\u00eda observar todo esto y encontrar la felicidad. Sin embargo, la conclusi\u00f3n es negativa; de hecho, Israel no escuch\u00f3 y desobedecer\u00e1 hasta perderse. En el tiempo que se escrib\u00edan las presentes p\u00e1ginas, el profeta Jerem\u00edas era mucho m\u00e1s pesimista al decir que la primera Alianza, con sus promesas de una felicidad material, ya no val\u00eda. Dec\u00eda que al hombre le es tan dif\u00edcil salir del pecado como cambiar el color de su piel (Jer 13,23).
As\u00ed, pues, la presente ley era muy buena, pero Israel no la pod\u00eda observar antes que Dios hubiera dado a los creyentes un coraz\u00f3n y un esp\u00edritu nuevos (ver Jer 31,31).

{N}28,{/}1: A menudo pedimos que un sacerdote bendiga o "bautice" casa, barco, m\u00e1quina, nuevo equipo colectivo. La palabra "bendecir", o sea, decir-bien, re\u00fane varios significados:
Darle las gracias a Dios, de quien nos viene todo.
Decir el bien que Dios piensa de tal o cual adquisici\u00f3n o adelanto; decir todo el fruto que se puede sacar de esa casa, de ese centro deportivo, etc., para el desarrollo humano y espiritual de una persona o de una colectividad.
Pedir al Se\u00f1or que usemos las cosas seg\u00fan su voluntad, ya que es el \u00fanico medio para que nos consigan todo el bien que se puede esperar de ellas.
{C}Yav\u00e9 te construir\u00e1, Yav\u00e9 te colmar\u00e1{/}. Por supuesto que todo esto se realiza por el buen uso que hacemos nosotros de las cosas: no esperemos milagros. Pero s\u00ed sabemos que de los m\u00e1s pobres instrumentos pueden salir maravillas.

{N}29,{/}1: Este nuevo discurso fue escrito a la vuelta del destierro, cuando los jud\u00edos empezaban a reconstruir su pa\u00eds, decididos a ser, en adelante, fieles a la ley de Yav\u00e9.

{N}30,{/}6:{C} Este mandamiento no es superior a tus fuerzas{/} (11). La obediencia a la voluntad de Dios es de por s\u00ed el camino m\u00e1s llano para el hombre sincero. {C}La palabra est\u00e1 cerca de ti, para que la pongas en pr\u00e1ctica{/} (30,14); sin embargo, el hombre no la pondr\u00e1 en pr\u00e1ctica antes de haber recibido la "circuncisi\u00f3n del coraz\u00f3n." {C}Yav\u00e9 circuncidar\u00e1 tu coraz\u00f3n{/} (6), o sea, lo har\u00e1 santo y puro. Ver Ez 36,26-27.
Pocas p\u00e1ginas de la Biblia recalcan tan insistentemente y con voz tan persuasiva el amor de Yav\u00e9, amor celoso que proviene de su deseo de hacernos felices.

{N}30,{/}15: Este p\u00e1rrafo de "los dos caminos" es muy c\u00e9lebre: ha sido retomado y desarrollado en muchos escritos. Reafirma la importancia de nuestras libres decisiones: Dios no nos construye sin nosotros. Toda nuestra suerte se juega en la vida presente: so\u00f1ar con otras existencias en las que uno podr\u00eda rescatarse es huir de su responsabilidad (v\u00e9ase tambi\u00e9n Sir 15,11).
A lo largo del Deuteronomio la fidelidad a Dios se afirma con el recuerdo de sus promesas y de sus recompensas ac\u00e1 en la tierra. Esto no debe extra\u00f1arnos. En aquellos tiempos lejanos el pueblo de Dios todav\u00eda no entend\u00eda de la otra vida. Solamente se fijaban en la vida presente y en el destino nacional, m\u00e1s importante a sus ojos que el de las personas. Para ellos la justicia de Dios deb\u00eda verificarse en el tiempo presente.
M\u00e1s tarde, el Evangelio no prometer\u00e1 campos ni casas sino en estilo figurado (Mc 10,28). Y no se hablar\u00e1 m\u00e1s de prosperidad sino para este d\u00eda final en que Dios recrear\u00e1 el mundo (He 3,21 y Ap 21,3).

{N}31,{/}1: Los \u00faltimos cap\u00edtulos contienen varios recuerdos referentes a Mois\u00e9s.
El c\u00e1ntico del cap\u00edtulo 32 es el canto al amor incesante de Yav\u00e9, que conduce toda la historia de Israel.
-_Yav\u00e9 elige a Israel (7-9).
-_Lo conduce por el desierto hacia la tierra prometida (10-14).
-_Israel satisfecho rechaza a Dios y se hace \u00eddolos (15,18).
-_Yav\u00e9 se convierte en adversario de Israel (22-30).
-_El pueblo, humillado y desterrado, debe contar con la compasi\u00f3n de Yav\u00e9, que al final lo liberar\u00e1 y lo har\u00e1 triunfar de los malos (31-43).
{C}Fija las fronteras de los pueblos seg\u00fan el n\u00famero de los hijos de Dios{/}. No siempre los israelitas ve\u00edan en forma negativa a los pueblos que los rodeaban. Sus dioses no eran Dios, como lo era Yav\u00e9. Solamente eran {C}hijos de Dios,{/} o sea seres divinos, o \u00e1ngeles de Yav\u00e9. El les hab\u00eda encargado a cada uno su pueblo, reserv\u00e1ndose para s\u00ed mismo a Israel.

{N}33,{/}1: Las bendiciones de Mois\u00e9s deben ser comparadas con las de Jacob (G\u00e9n 49). Tenemos aqu\u00ed un anuncio po\u00e9tico del destino de las doce tribus, pero que es m\u00e1s tard\u00edo, probablemente fue escrito poco antes del cautiverio.

{N}34,{/}1: El libro concluye con la muerte de Mois\u00e9s. Hay algo grandioso en este fin solitario del jefe y fundador de Israel que Dios hab\u00eda apartado, de alguna manera, de sus hermanos, al confiarle sus secretos y darle su propia autoridad. Mois\u00e9s ha tenido que sobrellevar solo ante Dios la responsabilidad y la carga de Israel, hasta identificarse con \u00e9l.
{C}No ha vuelto a surgir en Israel profeta semejante a Mois\u00e9s{/} (10). Toda la fe nuestra se afirma en la revelaci\u00f3n del Dios \u00fanico a Mois\u00e9s y la elecci\u00f3n de Israel bajo su patrocinio. Pero no por eso se ha cerrado la revelaci\u00f3n. Israel sabe que no ha vuelto a surgir un profeta como Mois\u00e9s, pero se sigue esperando {C}un profeta semejante a \u00e9l {/}(18,18). O sea, que la fe no se encierra en la fidelidad a un libro, sino que el pueblo de Dios sigue descubriendo los caminos de Dios. Los contempor\u00e1neos de Jes\u00fas reconocieron en \u00e9l al Profeta esperado, pero tambi\u00e9n nosotros seguimos de cara al porvenir pues nuestra fe se arraiga en el sentir de la Iglesia y, con ella, descubrimos permanentemente la ense\u00f1anza del Esp\u00edritu.

