{N}1,{/}1: Desde siglos y siglos una gran parte de la humanidad ha vivido bajo la opresi\u00f3n. De su vida sufrida poco hablan los historiadores. Escasas fueron las rebeld\u00edas, pues, en su inmensa mayor\u00eda, se sometieron y llegaron a pensar que la esclavitud era para ellos una situaci\u00f3n normal. Pero Dios quiso intervenir una vez por lo menos, en una forma manifiesta, para liberar a los hebreos, y \u00e9ste fue el primer paso de la historia del Pueblo de Dios.
La Biblia caracteriza a grandes rasgos la opresi\u00f3n a la que estaban sometidos los hebreos en Egipto:
- Los due\u00f1os egipcios tienen miedo a un proletariado que, seg\u00fan ellos, crece en forma irresponsable (10 y 12).
- Se les imponen duros trabajos para construir y para defender una sociedad que a ellos no los promueve ni les reconoce derechos (11).
- Se juntan explotaci\u00f3n y opresi\u00f3n, trabajos inhumanos y represi\u00f3n policial, mediante los capataces egipcios (5,6).
- Finalmente, una autoridad extranjera les impone el control de los nacimientos en la forma m\u00e1s dr\u00e1stica (16).
Situaciones de opresi\u00f3n: 1 Mac 1; 2 Mac 4; 2 Mac 6; Is 5,8; Am 5,10; Ez 34; Mi 2,1; Job 24,1; 25,9; Lam 3,31.
\u00bfQui\u00e9nes eran {C}Sifr\u00e1 y Pu\u00e1{/}? Sus nombres son egipcios. Esas mujeres, pues, burlaron la orden del rey por compasi\u00f3n al pueblo oprimido y no aceptaron ejecutar disposiciones que su conciencia condenaba.

{N}2,{/}1: La liberaci\u00f3n del pueblo hebreo empieza con un acto sencillo, solitario, el de esta madre que para salvar a su hijo arriesga su propia vida.
Es la manifestaci\u00f3n del amor materno. Es el acto de rebeld\u00eda de una conciencia que no acepta una ley inhumana. Es el acto de fe de la madre que presiente el porvenir maravilloso que Dios abre a una vida nueva, y que, al mismo tiempo, sabe que los hijos son la esperanza de su pueblo (Heb 11,21). Las mismas certezas y la misma fe inspiran a las madres que hoy se niegan al aborto.
Los historiadores explican que los detalles de este relato provienen de la leyenda del rey Sarg\u00f3n, salvado de las aguas cuando era ni\u00f1o. En efecto, es muy probable que nada se haya sabido de la infancia de Mois\u00e9s y que la historia de la canasta encontrada entre los juncos haya sido s\u00f3lo una manera graciosa de decir que la Providencia de Dios hab\u00eda velado por su destino. Mois\u00e9s hab\u00eda escapado a la suerte asignada a los ni\u00f1os hebreos y hab\u00eda aterrizado en el mundo muy cerrado de los privilegiados de la cultura. El que iba a libertar a los esclavos deb\u00eda saber lo que era la libertad, habiendo gozado de ella; pues ellos ni siquiera conoc\u00edan la palabra libertad.

{N}2,{/}11: Mois\u00e9s llevaba vida de pr\u00edncipe. Sin embargo, sale al encuentro de sus hermanos de condici\u00f3n inferior. {C}Comprob\u00f3 sus penosos trabajos.{/} No hizo como tantos privilegiados de la cultura que ya no se sienten solidarios de su pueblo: evasi\u00f3n de los capitales, fuga de los cerebros. No cerr\u00f3 los ojos voluntariamente, como aquellos que reniegan de su familia humilde o dejan de solidarizarse con sus compa\u00f1eros para ser admitidos en un ambiente superior.
L\u00e9ase Hebreos 11,25: {C}\u00abPor la fe Mois\u00e9s se neg\u00f3 a ser llamado hijo de una hija del fara\u00f3n. Prefiri\u00f3 compartir los malos tratamientos con el pueblo de Dios, antes que conocer el goce pasajero del pecado; pues estimaba la humillaci\u00f3n de Cristo m\u00e1s preciosa que los tesoros de Egipto.\u00bb {/}Asimismo el que, pudiendo compartir la suerte de los privilegiados, prefiere ponerse al servicio de los humildes, se hace, aun sin saberlo, seguidor de Cristo.
Pero al d\u00eda siguiente Mois\u00e9s descubre otro aspecto del mal: sus hermanos no son v\u00edctimas inocentes. La opresi\u00f3n que padecen tiene algo que ver con la violencia, la maldad y la irresponsabilidad que existen entre ellos. No son respetados por los egipcios, pero tampoco se preocupan por merecer que los respeten. Esta vez Mois\u00e9s no sabe qu\u00e9 hacer y prefiere huir.
La Biblia valoriza todo esfuerzo que se haga en pro de la dignidad del hombre, tal como el esfuerzo de los j\u00f3venes y trabajadores por una participaci\u00f3n m\u00e1s activa en la construcci\u00f3n de su porvenir. Pero las liberaciones que vienen de Dios, no s\u00f3lo nos liberan de las estructuras de opresi\u00f3n sino que al mismo tiempo despiertan en nosotros la conciencia de nuestro propio pecado.

{N}2,{/}16: Pastor en el desierto, Mois\u00e9s vuelve a la vida ruda, pobre y libre que hab\u00eda sido la de Abraham. Y vive entre los madianitas que son m\u00e1s o menos descendientes del padre de los creyentes (G\u00e9n 25,2). As\u00ed, pues, Mois\u00e9s recibe de su suegro Rag\u00fcel, que ser\u00e1 llamado tambi\u00e9n Jetr\u00f3 (3,1), las tradiciones sobre Abraham y su fe en Dios.

{N}2,{/}23: {C}Gritaban, y su grito sub\u00eda hasta Dios.{/} A veces los hombres no tienen \u00e1nimo ni siquiera para esperar en Dios. Pero, aunque hayan olvidado sus promesas, Dios no las olvida. Pero hay como{C} demoras {/}de Dios (2 Mac 6,12; Ha 1,2; Sir 35,19; Sal 44; Mc 4,26; Lc 18,1; Ap 6,11), y no lograremos cualquier cosa en cualquier momento, a pesar de que podemos apresurar la hora de Dios (He 1,7; 2 Pe 3,12).

{N}3,{/}1: Dios ha esperado varios a\u00f1os antes de llamar a Mois\u00e9s, el que ya es un hombre maduro. Lo hace en un tiempo en que \u00e9ste tiene encaminada su vida como padre de familia y pastor de ovejas. Lo hace en el desierto, donde aparentemente Mois\u00e9s se ha marginado de las desgracias de sus hermanos, perdiendo d\u00eda tras d\u00eda la esperanza de que pudiera servir a su pueblo. As\u00ed, muchas veces, Dios nos espera en tal o cual desierto de nuestra vida. Son esos tiempos, aparentemente vac\u00edos, en que Dios prepara a sus servidores, con tal de que la generosidad permanezca intacta.
{C}El Angel de Yav\u00e9 se present\u00f3 a \u00e9l como una llama ardiente{/} (2). El {C}Angel de Yav\u00e9 {/}(sabemos que es una manera de decir el mismo Yav\u00e9 Dios: ver {C}Apariciones y \u00e1ngeles,{/} G\u00e9n 16,1) se presenta como el fuego que atrae las miradas, pero quema al que quisiera acercarse.
Este monte era desde ya siglos un lugar sagrado. Mois\u00e9s hace lo que se hac\u00eda al entrar en un Templo: se quitaban las sandalias para no llevar ante Dios el polvo de la existencia com\u00fan y corriente. Pues uno no se puede acercar a Dios sin despojarse de sus preocupaciones y de sus deseos terrenales.
{C}Yo soy el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob.{/} El que llama a Mois\u00e9s es el mismo que sus antepasados veneraban bajo diversos nombres.
{C}Yo estoy contigo.{/} Cada vez que Dios llama, comienza por tranquilizar, pues de entrada sentimos que eso nos va a involucrar totalmente: Jos 1,5; Jue 6,12; Mt 28,20; Lc 1,28.
{C}Ve, pues, yo te env\u00edo a Fara\u00f3n.{/} Esto no es m\u00e1s que el punto de partida. Despu\u00e9s de sacar a Israel de Egipto, Mois\u00e9s le impondr\u00e1, casi a la fuerza, su destino, que es ser el propio pueblo de Dios.
Dios habla de llevar a Israel a la{C} tierra que mana leche y miel,{/} la tierra prometida a Abraham. No fija plazos ni indica detalles, pero, por lo menos, anuncia un evento que probar\u00e1 la autenticidad de la misi\u00f3n: alg\u00fan d\u00eda Israel, pobre pero libre, llegar\u00e1 con Mois\u00e9s hasta el monte Horeb (o monte Sina\u00ed) para encontrar a Dios y recibir sus palabras.

{N}3,{/}14:{C} EL NOMBRE DIVINO{/}
En medio de otros pueblos que conoc\u00edan a Dios a su manera y que buscaban a tientas el sentido de su destino, Israel iba a ser el pueblo que conoce al verdadero Dios y que por esto sabe d\u00f3nde reside la verdadera superaci\u00f3n del hombre. La revelaci\u00f3n del Dios \u00fanico est\u00e1 ligada a una misi\u00f3n liberadora, y all\u00ed est\u00e1 el car\u00e1cter propio de la revelaci\u00f3n b\u00edblica. Algunos a\u00f1os antes, el fara\u00f3n Akenat\u00f3n hab\u00eda querido, a su modo, que se reconociera al Dios \u00fanico, pero todo eso qued\u00f3 como un problema de culto y no modific\u00f3 la historia. El Dios de Mois\u00e9s es el Dios santo y justo que quiere ser servido por hombres libres y justos.
{C}Yo soy: YO-SOY{/}. Hay dos maneras de traducir estas palabras. La primera es la que indicamos aqu\u00ed: Dios es el que ES, el \u00fanico que existe sin ninguna limitaci\u00f3n. Este sentido est\u00e1 de acuerdo con el final del vers\u00edculo 14 y al mismo tiempo otorga su sentido a . Pero tambi\u00e9n podr\u00eda entenderse como . En este caso, Dios no se niega realmente a darle a Mois\u00e9s su identidad, ya que justamente le va a dar su nombre, sino que da a entender que nadie puede entrar en el secreto de su persona.
{C}Yav\u00e9{/} significa a la vez: El Es y El hace existir. Se relaciona con lo dicho por Dios: Yo Soy.
Este es el Dios que Vive y que Ve (G\u00e9n 16,13). Cuando quiere manifestar algo de su misterio, lo preceden el fuego fulgurante (Ez 1,4; Hab 3,4), la tempestad y los truenos (Ex 19,16; 1 R 19,11; Sal 18,9-17) y las olas del mar; animales fant\u00e1sticos en los que se re\u00fanen todas las fuerzas de la naturaleza (Ez 1). Pero \u00e9sas no son m\u00e1s que figuras que esconden, a manera de una nube (1 R 8,10) el misterio de Dios, infinitamente m\u00e1s profundo, el que desaf\u00eda y desafiar\u00e1 eternamente, no solamente el ojo del hombre, sino la mente de cualquier criatura, ya sea ang\u00e9lica o humana.
Todas las criaturas reciben de Dios el existir, pero \u00e9l tiene en s\u00ed la fuente de su propia existencia y no debe nada a nadie. Dios es el Uno, y ninguno de los que tienen de \u00e9l su existir, puede compar\u00e1rsele o sumarse al Unico.
Dios Es, y hace existir al que lo conoce. Esta revelaci\u00f3n es decisiva para toda la Biblia, y conviene recordarlo cuando f\u00e1cilmente los creyentes dicen: Dios es Amor, Dios es Bondad; pues eso ser\u00eda falso si no se afirmara primero: Dios es el que Es. Si Dios fuera solamente el Todopoderoso, solamente pensar\u00edamos en agacharnos ante \u00e9l. Si fuera s\u00f3lo bondad, no comprender\u00edamos por qu\u00e9 nos pone a prueba. Si fuera solamente el Bien, obligar\u00edamos a todos a que hagan el bien, sin respetar su libertad.
Pero no, dijo: Yo soy el que Es, Yo Soy. Dios es Persona que existe en forma sumamente activa y libre y nos llama a existir de verdad. Por eso, Dios cre\u00f3 un mundo en que pudi\u00e9ramos actuar en forma responsable. Dios no nos impone el bien. Mejor si, a trav\u00e9s de nuestras experiencias y de nuestros mismos errores, llegamos a descubrir d\u00f3nde est\u00e1 el bien verdadero.
Adorar a Dios no significa, como creen algunos, estar postrados ante \u00e9l, sino acercarnos a \u00e9l cara a cara. El humilde se acerca sin falsos temores y Dios lo levanta con su mano para que pueda entrar en comuni\u00f3n con \u00e9l. El que conoce a Dios de verdad se hace persona libre y que libera a las dem\u00e1s.
Al presentarse como Persona, el Unico Dios hab\u00eda dicho lo m\u00e1s esencial. No era posible precisar m\u00e1s en esos comienzos y dar a conocer el misterio de las Tres Personas Divinas que son el mismo Dios: \u00e9sta ser\u00eda la obra de Jes\u00fas (Mt 28,19; Jn 1,18-19). Por eso, durante siglos, los israelitas se quedar\u00edan con la figura de un Dios Soberano que los conduc\u00eda con autoridad.
\u00bfYav\u00e9 o Jehovah? Unos cuatro siglos antes de Jes\u00fas, los israelitas dejaron de pronunciar el nombre de Yav\u00e9 por respeto. Entonces cambiaron en la Biblia la escritura Yav\u00e9 por Yehovah, palabra que no ten\u00eda sentido y que tampoco se pronunciaba, pero al verla el lector sab\u00eda que no deb\u00eda decir Yav\u00e9, sino Edonah, o sea, Se\u00f1or. La palabra Yahveh guardaba las consonantes escritas: Y, H, V, H, y las vocales eran las de EdOnAh.
{C}Yav\u00e9 nos sali\u00f3 al encuentro {/}(18){C}.{/} Se habla solamente de hacer una peregrinaci\u00f3n, pero lo que se busca es salir del pa\u00eds. Todo esto sucedi\u00f3 en un tiempo en que no hab\u00eda problema social o pol\u00edtico que no se expresara en t\u00e9rminos de religi\u00f3n (Ex 17,16; N\u00fam 25,16).
Pero ahora varios preguntan: la Biblia, \u00bfnos habla de liberaci\u00f3n en el sentido humano, pol\u00edtico, o bien nos propone una liberaci\u00f3n espiritual? En realidad, esta oposici\u00f3n es artificial. La misma experiencia nos ense\u00f1a que, para salvar al pr\u00f3jimo, no basta la ayuda material ni los cambios pol\u00edticos, y tampoco las oraciones. Y para eso ellos mismos deben enfrentar y solucionar los problemas reales, materiales o educativos y pol\u00edticos de la vida com\u00fan a partir de una visi\u00f3n m\u00e1s l\u00facida de la realidad, tal como Dios la ve, y con un amor m\u00e1s aut\u00e9ntico, lo cual es espiritual. La salvaci\u00f3n es una sola.
{C}He decidido sacarlos de esta opresi\u00f3n{/} (17). El Dios que Es se preocupa por los que todav\u00eda no existen de verdad. Dios salva a los hombres como dec\u00edamos, pero es necesario que haya hombres y no s\u00f3lo brazos o bocas que alimentar. La salvaci\u00f3n de Dios se llevar\u00e1 pues a cabo en el tiempo y a trav\u00e9s de la historia de un pueblo que lucha por su existencia. Y el mismo Mois\u00e9s se salvar\u00e1 -o se realizar\u00e1 a s\u00ed mismo- mientras se consagre a sus actividades materiales y espirituales al servicio de sus hermanos.

{N}4,{/}1: Muchas veces Mois\u00e9s no dar\u00e1 cuentas de su actuaci\u00f3n, sino que se valdr\u00e1 de la misma autoridad de Dios, y por eso recibe el poder de hacer milagros que lo acrediten.
Este p\u00e1rrafo est\u00e1 adaptado al mundo en que vivi\u00f3 Mois\u00e9s. Encontramos aqu\u00ed el tipo de portentos que se atribu\u00edan a los brujos egipcios.

{N}4,{/}10: \u00bfMois\u00e9s busca a\u00fan pretextos? \u00bfTeme no poseer las cualidades humanas indispensables para un jefe? Dios que llama dar\u00e1 los medios necesarios.
{C}Tu hermano Aar\u00f3n hablar\u00e1 por ti.{/} Para entender mejor el papel atribuido a Aar\u00f3n en estos acontecimientos, recordemos que en tiempos posteriores los sacerdotes jud\u00edos ser\u00edan llamados . Por esta raz\u00f3n Aar\u00f3n, sin duda hermano de Mois\u00e9s en un sentido muy vago, al igual que , pas\u00f3 a ser con el tiempo su hermano sangu\u00edneo. El comparte la autoridad de Mois\u00e9s e interpreta sus palabras: todo esto apunta en realidad a los sacerdotes de Israel y consolida su autoridad.

{N}4,{/}18: {C}En un episodio oscuro, Mois\u00e9s aparece enfermo de gravedad: su esposa entiende que es por no haber sido circuncidado. Entonces, seg\u00fan las ideas de ese tiempo, circuncida a su hijo por \u00e9l.
{/}
{N}5,{/}1: La palabra de Dios no se escucha tan f\u00e1cilmente en los ministerios de la capital como en el desierto. La respuesta y las decisiones de Fara\u00f3n parecen ser el modelo al que se refieren muchos gerentes y administradores. Mois\u00e9s y Aar\u00f3n reciben una negativa y luego conocen la desconfianza de sus compa\u00f1eros.
A lo largo de la historia encontramos la misma oposici\u00f3n de los que no quieren moverse para liberarse, no conf\u00edan en el \u00e9xito o no hacen caso y no apoyan a los l\u00edderes que trabajan por su bien. Como ya lo notamos en 2,11, las fuerzas que se oponen a nuestra liberaci\u00f3n no conocen la frontera entre opresores y oprimidos. N\u00f3tense de paso los apuros de esos secretarios israelitas que mandaban al pueblo en nombre de las autoridades egipcias.
A Dios no le faltan los medios para llevar adelante su obra libertadora, pero es necesario que Mois\u00e9s, y otros con \u00e9l, tengan fe y perseveren.

{N}6,{/}2: Dijimos al comienzo de este libro que se juntaron varios relatos de los mismos acontecimientos. Aqu\u00ed empieza un relato m\u00e1s tard\u00edo y m\u00e1s resumido del llamado de Mois\u00e9s. N\u00f3tese el deseo de recordar (o de construir) una lista de sus antepasados: esta preocupaci\u00f3n se notar\u00e1 a lo largo de la historia b\u00edblica, y hasta en el Evangelio. Este p\u00e1rrafo, escrito por los sacerdotes atribuye a Mois\u00e9s una vida de ciento veinte a\u00f1os, es decir, de tres generaciones, cifra perfecta:
- Cuarenta a\u00f1os al salir de Egipto.
- Ochenta a\u00f1os al encontrar a Dios.
- Ciento veinte a\u00f1os al morir.

{N}7,{/}14: Aqu\u00ed vienen las plagas de Egipto. Los p\u00e1rrafos que proceden del relato m\u00e1s antiguo narran 7 plagas. El otro relato, el elo\u00edsta, trae 9. El tercer relato a\u00f1ade lo de las {C}\u00falceras.{/}
Los escritores b\u00edblicos sab\u00edan que el poder del mal obra tambi\u00e9n milagros para oscurecer las intervenciones de Dios. N\u00f3tense estos detalles: 7,11-12; 8,3; 8,14-15; 9,11. Tambi\u00e9n en el c._10 se describen las reacciones de la gente que reconoce los signos de Dios, sin por eso llegar a la conversi\u00f3n verdadera.
Al leer las plagas o desventuras de Egipto, el lector moderno se preguntar\u00e1 tres cosas:
\u00bfExistieron realmente esos milagros estupendos para da\u00f1ar a los egipcios?
Si se trata de fen\u00f3menos naturales, \u00bfdebemos pensar que cualquier desgracia es un castigo de Dios?
El campesino o ciudadano egipcio, \u00bfera responsable de la pol\u00edtica del Fara\u00f3n y merec\u00eda ser castigado?
En cuanto a lo primero, sabemos que estos relatos fueron narrados y ampliados durante siglos por los israelitas. Quieren decir que por medio de desgracias naturales propias de Egipto: langosta, , ranas, Dios manifestaba su voluntad al Fara\u00f3n.
En cuanto al segundo, ver el comentario de Lc 13,1. Dios nos advierte mediante signos. Los mismos dirigentes de una naci\u00f3n, si pudieran abrir los ojos sobre los males que aquejan a su pa\u00eds, ver\u00edan que las injusticias se pagan caro.
En cuanto a la tercera pregunta, no olvidemos que los autores sagrados ten\u00edan la mentalidad de su ambiente. No se preocupaban por saber si los egipcios o si el mismo Fara\u00f3n hab\u00edan cometido un pecado al oponerse a Mois\u00e9s. Solamente ve\u00edan que se opon\u00eda al designio de Dios y deb\u00eda ser vencido: es lo que expresaban con la palabra {C}castigado{/}. No se preguntaban sobre la suerte del campesino egipcio. Para ellos, Egipto representaba el Poder injusto, y Fara\u00f3n, el Enemigo de Dios.

{N}10,{/}1:{C} He endurecido su coraz\u00f3n{/}. Aqu\u00ed guardamos un modismo hebraico que deber\u00eda entenderse como:  Pero para los hebreos el coraz\u00f3n es el lugar donde se decide, como para nosotros lo es la cabeza. Esto, pues, no quiere decir que Dios volvi\u00f3 malo el coraz\u00f3n del Fara\u00f3n, sino que el Fara\u00f3n se empecina, y eso es lo que quer\u00eda Dios, pues su plan saca partido aun de los obst\u00e1culos que se le oponen. El autor ciertamente no quer\u00eda decir que Dios hab\u00eda llevado al Fara\u00f3n a que pecara.

{N}11,{/}5: {C}Morir\u00e1n todos los primog\u00e9nitos de Egipto{/}. Se acerca la d\u00e9cima plaga: el \u00e1ngel de Yav\u00e9 har\u00e1 morir a los hijos de los egipcios. Muy posiblemente este  designa, como en 2 R 19,35, una epidemia de peste. Entonces se celebra la comida del cordero pascual.

{N}12,{/}3: {C}Tome cada uno un cordero por familia.{/} Los antepasados de los hebreos, cuando peregrinaban con sus reba\u00f1os antes de bajar a Egipto, celebraban cada a\u00f1o la Pascua del Cordero. Lo sacrificaban en la primera luna de la primavera (12,2), per\u00edodo especialmente cr\u00edtico para las ovejas reci\u00e9n paridas, en v\u00edsperas de las migraciones primaverales. Y se mataba a uno para salvar a todos. El cordero escogido para la fiesta se guardaba algunos d\u00edas en la misma habitaci\u00f3n (12,6), para que se identificara mejor con la familia y llevara sobre s\u00ed los malos esp\u00edritus, las malas suertes, los microbios y otras faltas de todos sus integrantes. Luego, con su sangre se rociaban las tiendas de campa\u00f1a, alejando as\u00ed los esp\u00edritus exterminadores listos para atacar a hombres y animales.
{C}Al ver esta sangre yo pasar\u00e9 de largo {/}(13). Vemos aqu\u00ed c\u00f3mo se cambia el sentido de la antigua fiesta: Dios, se dice y se repetir\u00e1 durante siglos, ha querido la Pascua en el momento de la salida de Egipto, cuando \u00e9l castigaba a los egipcios.
Al perdonar a los primog\u00e9nitos de Israel, Dios recuerda una vez m\u00e1s su oposici\u00f3n formal a los sacrificios humanos (G\u00e9n). Es verdad que los primog\u00e9nitos de su pueblo le pertenecen (13.1) igual como las primicias de la tierra y de los animales (Dt 26,2), pero ya que Dios mismo perdon\u00f3 a los primog\u00e9nitos de Israel cuando salieron de Egipto, todo primog\u00e9nito de Israel ser\u00e1 perdonado; pero tendr\u00e1 que ser rescatado (Ex 13,13)
{C}Es la Pascua para Yav\u00e9{/} (12,27). La sangre del Cordero sella el pacto de Yav\u00e9 con el pueblo al que viene a escoger en medio de todos los dem\u00e1s pueblos. En adelante, la Pascua ser\u00e1 la fiesta de la independencia de Israel, y Dios dispondr\u00e1 que Jes\u00fas muera y resucite en los d\u00edas de la Pascua. Pues la muerte de Jes\u00fas sella la Nueva Alianza de Dios con los hombres (Lc 22,20).
Cada una de nuestras misas se arraiga en la muerte y en la resurrecci\u00f3n de Cristo, ; pero, \u00bfnos ayuda eso a penetrar m\u00e1s profundamente en nuestra vocaci\u00f3n al servicio de un mundo que Dios contin\u00faa liberando? Con eso estamos muy lejos de la idea de una obligaci\u00f3n religiosa que hay que cumplir.

{N}12,{/}15: Cuando, siglos m\u00e1s tarde, Israel pas\u00f3 a ser un pueblo de agricultores, se acostumbraron a celebrar cada a\u00f1o en la primavera una fiesta que duraba una semana y durante la cual se com\u00eda pan sin levadura. Esta fiesta era de origen pagano. Los sacerdotes jud\u00edos, en vez de luchar contra este uso, prefirieron juntar esta semana con la fiesta de la Pascua y darle una nueva significaci\u00f3n, relacion\u00e1ndola con la salida de Egipto: \u00a1este pan no fermentado ten\u00eda que recordar la salida apresurada en que falt\u00f3 tiempo para hacer fermentar el pan!

{N}12,{/}21: Aqu\u00ed encontramos otras instrucciones m\u00e1s antiguas sobre la manera de celebrar la Pascua.

{N}12,{/}37: {C}Sali\u00f3 con ellos un mont\u00f3n de gente{/} (38). La caravana no ten\u00eda cara de pueblo santo. Ah\u00ed estaban los que, por razones muy diversas, se hab\u00edan decidido a salir con los hombres de Mois\u00e9s: a todos los recoge el Salvador en su red y s\u00f3lo con el tiempo y las pruebas en el desierto se reconocer\u00e1 a los fieles.
{C}Seiscientos mil hombres{/}. Esta cifra fabulosa solamente quiere expresar la importancia religiosa de esta salida. En realidad, los que salieron con Mois\u00e9s no deb\u00edan de ser m\u00e1s que unos doscientos hombres con sus mujeres y sus hijos. No olvidemos que \u00e9stos eran pastores y no pod\u00edan vivir con menos de diez animales por persona. Una tropa de doscientas personas iba con unas dos mil ovejas y burros; los pozos del Sina\u00ed y sus oasis no permit\u00edan el tr\u00e1nsito de reba\u00f1os m\u00e1s importantes.
Tal vez estas exageraciones se deban a que se trata de un relato popular; m\u00e1s probablemente la amplificaci\u00f3n es intencional, pues esto lo escribieron los sacerdotes para quienes la tropa de Mois\u00e9s protagonizaba las marchas de Israel a lo largo de su historia. Y \u00e9ste es le mensaje que nos quisieron dejar: esa partida de la gente de Mois\u00e9s era el comienzo de una inmensa aventura.

{N}13,{/}5:{C} Ser\u00e1 como una se\u00f1al en tu mano{/} (ver 9 y 16). Los otros pueblos usaban tatuajes y objetos religiosos para afirmar su identidad religiosa. Los israelitas, en cambio, se reconocer\u00e1n por la celebraci\u00f3n del d\u00eda en que su Dios Libertador los salv\u00f3 de Egipto.

{N}14,{/}5: En la misma noche en que sacrificaron al Cordero Pascual, los hebreos se marchan. Los egipcios los persiguen y los alcanzan cuando llegan a los pantanos que prolongan el Mar Rojo (13,17).
{C}No se asusten, permanezcan firmes.{/} Mois\u00e9s cree que Dios no abandonar\u00e1 a los que lanz\u00f3 por el camino de la libertad; contesta como si viera lo invisible (Heb 11,27) y su fe pone en movimiento la intervenci\u00f3n de Dios.
{C}Yav\u00e9 hizo soplar un fuerte viento del oriente {/}(21){C}.{/} \u00bfQu\u00e9 imagen m\u00e1s grandiosa es la de los hebreos cruzando el mar entre dos murallas de agua! En realidad, el relato m\u00e1s antiguo (el que ponemos con letra grande) es poco preciso. No dice que los israelitas atravesaron el mar, sino que vieron a sus perseguidores {C}muertos en la orilla {/}(14,30).
La intervenci\u00f3n de Dios fue tal vez muy discreta: \u00bfun derrumbe?, \u00bfuna subida repentina de las aguas? Fue suficiente para salvar a los perseguidos. Pero esta sola intervenci\u00f3n de la Providencia, como ha habido tantas en el mundo, no habr\u00eda cambiado la historia si no hubiera estado presente Mois\u00e9s, el profeta de Dios, capaz de dar la significaci\u00f3n del acontecimiento: Yav\u00e9 libera a Israel para que sea en adelante pueblo suyo.
Es lo que nos ense\u00f1a a su manera el otro relato, m\u00e1s tard\u00edo, que pusimos en letra m\u00e1s peque\u00f1a, el que cuenta este paso del mar en forma tan triunfalista. \u00bfUna tropa de fugitivos? \u00a1En absoluto! Eran los ej\u00e9rcitos de Yav\u00e9 (12,41), pueblo incontable (12,37) que llevaba adelante la liberaci\u00f3n del mundo. Con ellos, el Dios de los pobres empezaba a rehacer el mundo.
La salida de Israel tiene valor de modelo para la historia cristiana: en ella encontramos otras victorias, peque\u00f1as y grandes, que hicieron progresar el Reino de Dios y su Justicia. Ah\u00ed tambi\u00e9n estuvieron grupos comprometidos en una obra libertadora, hombres y mujeres que se enfrentaron sin armas con Fara\u00f3n y sus carros, sus oficiales y sus bur\u00f3cratas.
Los que pisaron la otra orilla no eran los mismos de antes: hab\u00eda empezado la existencia del Pueblo de Dios. Por lo que Pablo escribir\u00eda m\u00e1s tarde:  (1 Cor 10,2), es decir, atravesaron el agua que da muerte gracias a Dios presente en la Nube. Esta Nube significa que Yav\u00e9 acompa\u00f1a a los suyos y est\u00e1, en forma misteriosa, en medio del pueblo .
Tambi\u00e9n nosotros debemos pasar el mar. Comunidades cristianas, reci\u00e9n convertidos, dejemos atr\u00e1s una existencia alienada (Ef 2,3; 1 Pe 4,3) y empecemos de nuevo. Pero no podemos hacerlo solos, pues esto le corresponde a todo el pueblo de Dios.
Paso del mar: fe, bautismo y liberaci\u00f3n: ver Hebr 11,23-40; 1 P 1,13-15; Ap 7,13-17 y 12,10-12.

{N}15,{/}1: El primer  (habr\u00e1 otro en Dt 32) es el grito de gozo agradecido. Es al mismo tiempo una profesi\u00f3n de fe. Un salmo dice:  El pueblo liberado no tiene por qu\u00e9 gloriarse de esta victoria, que fue de Dios y de Mois\u00e9s, el hombre de fe. Solamente le corresponde dar gracias a Dios.
El Apocalipsis recordar\u00e1 este c\u00e1ntico (Ap 15,3) cuando presente el canto de los elegidos y de los m\u00e1rtires de Cristo, al verse salvados de su debilidad y coronados de gloria.
Las religiones antiguas celebraban sus fiestas al ritmo de la naturaleza: fiesta de la luna, del verano, de la lluvia, del nacimiento. Porque las religiones celebran y quieren mantener un orden en el mundo. La Biblia, en cambio, crea una historia y celebra las intervenciones de Dios que la han marcado. Si es bueno alabar a Dios por las maravillas de la naturaleza, es mejor a\u00fan reconocerlo en los acontecimientos grandes y peque\u00f1os que demuestran que su reino ha llegado a nosotros.

{N}15,{/}22: Los israelitas dejaron definitivamente atr\u00e1s la civilizaci\u00f3n m\u00e1s brillante del tiempo, con sus hortalizas, sus campos de riego y su prestigiosa cultura. Qued\u00e1ndose all\u00e1 habr\u00edan desaparecido como pueblo. Pero ahora Mois\u00e9s los hizo tomar el camino de la libertad. Como cualquier naci\u00f3n o clase social que logra su independencia, tienen que hacerse responsables de su propio destino. La libertad no es lo mismo que las vacaciones; es el principio de un camino dif\u00edcil y sacrificado. En este camino, sin embargo, se manifiesta la Providencia de Dios, que permite andar confiado. Se producen maravillas inesperadas, pero Dios no multiplica sus milagros para que tengamos una vida m\u00e1s c\u00f3moda.
No faltan los peligros en los territorios des\u00e9rticos del Sina\u00ed: el hambre y la sed, los habitantes del desierto. Las p\u00e1ginas que siguen evocan esos peligros y recuerdan algunas intervenciones de la Providencia. Es f\u00e1cil ver que a medida que transcurre el tiempo los que cuentan lo sucedido se toman algunas libertades. Despu\u00e9s de mucho tiempo de los acontecimientos, quieren instruir a un pueblo siempre tentado por la vida f\u00e1cil, atra\u00eddo por las promesas de pa\u00edses extranjeros, con el riesgo de perder su propia identidad y el sentido de su misi\u00f3n.
{C}Yo soy Yav\u00e9, que te doy la salud {/}(26). Cada dios ten\u00eda su especialidad, pero Yav\u00e9, el Dios de los padres, no es s\u00f3lo liberador; tambi\u00e9n sabe ver nuestras enfermedades y su palabra es poderosa para sanarnos y mantenernos sanos.

{N}16,{/}1: {C}Toda la comunidad empez\u00f3 a murmurar contra Mois\u00e9s y Aar\u00f3n.{/} En varias partes se encontrar\u00e1 en seguida esa , esa cr\u00edtica que tiene miedo a comprometerse demasiado. No se est\u00e1 contento, pero tampoco se tiene algo que proponer. Se critica a los que quieren hacer algo, pero es que en el fondo no se quiere tener problemas.
{C}Esta tarde, les dar\u00e1 carne... {/}(8) Numerosas bandadas de aves, agotadas por un largo vuelo, cayeron al lado del campamento. Tambi\u00e9n se encontr\u00f3 otra comida inesperada, el man\u00e1. A lo mejor se trata de la resina que a veces sale muy abundantemente de zarzas de dicho desierto. En el momento m\u00e1s desesperado, esta ayuda fue para Israel la prueba de que Dios no lo abandonaba. Este hecho se relata tambi\u00e9n en N\u00fam 11,4.
Con este hecho entendemos que el pan de cada d\u00eda es un don de Dios. Un don hecho a su pueblo al que conduce por un camino dif\u00edcil, un don a Mois\u00e9s, quien ha corrido todos los riesgos.
Con el tiempo, se ampli\u00f3 la narraci\u00f3n del asunto, dando a entender que Dios hab\u00eda mandado el man\u00e1 diariamente durante cuarenta a\u00f1os: Ex 16,35; Jos 5,12; Sal 78,24; Sab 16,20.
Este don del pan del cielo se prest\u00f3 para dos comentarios diferentes en p\u00e1ginas posteriores de la Biblia. En Deut 8,3:  Luego, en el Evangelio, el man\u00e1 es figura del verdadero pan del cielo, Cristo, que se da como alimento de vida en la eucarist\u00eda: ver comentarios de Jn 6.

{N}17,{/}1: En el desierto, Dios pone a Israel a prueba: \u00bfhasta cu\u00e1ndo esta gente com\u00fan aceptar\u00e1 seguir un destino que sale de lo com\u00fan? \u00bfHasta d\u00f3nde alcanzar\u00e1 su fe? Tambi\u00e9n Israel tienta a Dios, o sea, le pide pruebas porque no tiene confianza en \u00e9l. Exige milagros: est\u00e1s con nosotros, mu\u00e9stralo, y sin demora.
La Biblia recuerda este enfrentamiento en el suceso del agua salida de la roca. Tambi\u00e9n Mois\u00e9s fue puesto a prueba en dicho lugar; ver el mismo hecho relatado en N\u00fam 20.
En tiempos posteriores la tradici\u00f3n jud\u00eda vio en esta roca una figura de Dios, fuente de vida, presente en medio de su pueblo, Roca milagrosa que los acompa\u00f1aba en sus andanzas (ver 1 Cor 10,4). Dios es la Roca impenetrable que retiene su secreto hasta que acepte ser herido y de su misma herida mana la vida. Dios es quien se anonada en la persona de Jes\u00fas para que se nos revele el secreto de su amor -o mejor habr\u00eda que decir- el secreto de Dios mismo, tan capaz de hacerse d\u00e9bil entre nosotros aun cuando se da el lujo de lanzar al aire varios millones de soles. El Evangelio enfatiza que del coraz\u00f3n de Jes\u00fas, herido por la lanzada, sali\u00f3 sangre y agua, que figura al Esp\u00edritu Santo: Jn 7,37 y 19,34.

{N}17,{/}8: La victoria sobre Amalec viene a completar estas experiencias referentes a la Providencia divina. Josu\u00e9 dirige el combate, pero Mois\u00e9s tiene levantado su bast\u00f3n, con el cual obra prodigios. De Dios viene la victoria.
En este relato la tradici\u00f3n cristiana ha reconocido siempre una imagen de la oraci\u00f3n que obtiene de Dios las victorias. La misi\u00f3n de los profetas no es solamente de hablar, sino de interceder ante Dios: 1 Sam 7,7; Jer 7,16; Ex 22,30.
Cuando la Biblia nos presenta el cuadro hermoso del Exodo de todo un pueblo, est\u00e1 simplificando la realidad. Los historiadores tienen ahora por demostrado que varios grupos n\u00f3madas entraron o salieron de Egipto en aquellos a\u00f1os: el que se liber\u00f3 con Mois\u00e9s fue uno de ellos. M\u00e1s a\u00fan, el relato b\u00edblico parece mezclar los recuerdos de dos grupos diferentes.
Uno habr\u00eda sido expulsado de Egipto con ocasi\u00f3n de una peste (la d\u00e9cima plaga), tal vez en los a\u00f1os 1400, saliendo por la  (Ex 16,13; N\u00fam 11,31). Luego vinieron al oasis de Cad\u00e9s, donde quedaron largo tiempo, hasta que pas\u00f3 el otro grupo. Integraban esta caravana los de Rub\u00e9n, Sime\u00f3n, Lev\u00ed y Jud\u00e1; \u00e9stos entrar\u00edan a Palestina por el sur.
Un segundo grupo habr\u00eda salido con Mois\u00e9s, huyendo de noche, en los a\u00f1os 1260. Estos tomaron el camino de los esclavos fugitivos, por el sur del Sina\u00ed. Fueron testigos del milagro del Mar Rojo y, luego, llegaron al Horeb pasando por el sector donde crecen los tamariscos que producen el man\u00e1 (Ex 16,14; N\u00fam 11,7). Despu\u00e9s de la estad\u00eda en Cad\u00e9s, este grupo, integrado por las tribus de Efra\u00edm, Manas\u00e9s y Benjam\u00edn, deb\u00eda entrar a Palestina por el este, atravesando con Josu\u00e9 el Jord\u00e1n (Jos 3).

{N}18,{/}13: Los hebreos y otros fugitivos que hab\u00edan salido de Egipto con Mois\u00e9s tuvieron que organizarse. Dios no les dict\u00f3 lo que deb\u00edan hacer. En parte inventaron las instituciones que necesitaban. En parte adoptaron las de otros pueblos. En el caso presente toman ejemplo de los madianitas (el suegro de Mois\u00e9s era sacerdote madianita).
Mois\u00e9s, como los dem\u00e1s jefes indiscutidos, necesit\u00f3 tiempo para darse cuenta que todo andar\u00eda mejor compartiendo con otros sus responsabilidades. Felizmente se hab\u00eda acostumbrado a escuchar a Dios, por lo que supo tambi\u00e9n escuchar a sus familiares.
El discurso de Jetr\u00f3 nos muestra la doble misi\u00f3n de Mois\u00e9s: profeta de Dios para guiar a la comunidad, y juez entre las personas en los casos de litigio. En realidad ambas cosas eran distintas s\u00f3lo en parte, pues \u00e9l resolv\u00eda sus conflictos y aceptaba que lo consultaran sobre lo que deb\u00edan hacer o no y as\u00ed sus proyectos ser\u00edan bendecidos por Dios y les ir\u00eda bien. Los jefes que \u00e9l elige son el modelo de esos sacerdotes y , o sea, notables, que regir\u00e1n el pueblo de Israel.

{N}19,{/}1: Los israelitas han aprendido a conocer a Dios, tanto en las circunstancias de su salida como en las pruebas del desierto. Entonces se presentan a la cita que fij\u00f3 Yav\u00e9 cuando llam\u00f3 a Mois\u00e9s en ese mismo lugar llamado Horeb o Sina\u00ed (Ex 3,12). Ha llegado el momento de tomar el compromiso que har\u00e1 de ellos, para siempre, el pueblo de Dios.
{C}El mundo es todo m\u00edo{/} (5){C}.{/} Dios es el Dios de todos los hombres y el salvador de todos, ya sean moros o cristianos. Sin embargo, ha decidido reorientar la historia y hacerla madurar desde dentro, mediante un pueblo suyo al que har\u00e1 pasar por experiencias decisivas.
{C}Una naci\u00f3n que me es consagrada{/} (6). Israel ser\u00e1 el reino cuyo \u00fanico rey es Yav\u00e9. Los hombres que manden en Israel solamente deber\u00e1n procurar su justicia. Los israelitas son hombres libres que pertenecen \u00fanicamente a Dios; por eso no se dejar\u00e1n contaminar por los \u00eddolos, las costumbres impuras y los falsos valores de los dem\u00e1s pueblos.
{C}Los tendr\u00e9 a ustedes como un reino de sacerdotes.{/} En toda religi\u00f3n el sacerdote es el que se acerca a Dios y recibe sus comunicaciones. Israel, en su conjunto, tiene este privilegio de conocer a Dios y acercarse a \u00e9l en una forma como no pueden hacerlo los dem\u00e1s. Recibe las promesas de Dios para la humanidad, y es all\u00ed donde aparecer\u00e1n con mayor claridad las exigencias de la justicia y de la fraternidad.
Esta alianza se concreta al pie del Sina\u00ed, en uno de los lugares m\u00e1s impresionantes que se puedan imaginar. Mois\u00e9s y los ancianos, o sea, representantes del pueblo, suben en medio de una tempestad el\u00e9ctrica, mientras retumban los truenos entre las quebradas. La limpieza de la ropa, la prohibici\u00f3n de acercarse, las abstinencias preparan los esp\u00edritus para sentir el  de Dios: es lo que significa en hebreo la palabra  (24,16). Tambi\u00e9n dan a entender a este pueblo que ha de ser {C}santo,{/} en el sentido de separado de los dem\u00e1s y consagrado para Dios.
Jes\u00fas record\u00f3 esta alianza durante la \u00faltima Cena con sus ap\u00f3stoles (Mc 14,24). En la oraci\u00f3n que sigui\u00f3, pidi\u00f3 por que los creyentes fueran el nuevo pueblo santo, (Sal 22,32) {C}consagrado a Dios, {/}sacerdotes de Dios para todas las naciones: Jn 17; 1 Pe 2,5; Ap 1,6 y 5,10.
En la Biblia se usar\u00e1 la palabra {C}la Ley {/}para designar el conjunto de leyes que se originaban en la Alianza pactada entre Yav\u00e9 e Israel en el monte Sina\u00ed.
{C}La Ley {/}indica, de por s\u00ed, algo pesado. Los hebreos han soltado el yugo de la esclavitud, pero no pueden progresar sin una Ley. Al ni\u00f1o, sus educadores le imponen una disciplina para formar su voluntad, domar sus caprichos, enderezar su generosidad. Lo mismo el pueblo de Israel necesitaba ser sometido a la Ley durante siglos antes de que fuera maduro para recibir el Esp\u00edritu. Estando sometidos a la Ley, descubrir\u00e1n que ofenden a Dios constantemente.
No olviden que aqu\u00ed se habla de la preparaci\u00f3n de la Alianza. Esta se concluye en el cap. 24, despu\u00e9s del par\u00e9ntesis que constituyen las leyes de los cc. 20-23.

{N}20,{/}1: Mois\u00e9s sube al monte Sina\u00ed para recibir las leyes de Dios... y la Biblia pone a continuaci\u00f3n dos conjuntos de leyes. El primero, m\u00e1s breve, contiene los diez mandamientos. Luego viene otro c\u00f3digo, del tiempo en que los israelitas se establecieron en Cana\u00e1n, llamado C\u00f3digo de la Alianza (20,22-23,33).
{C}Yo soy Yav\u00e9, tu Dios.{/} Por importantes que sean los diez mandamientos que integran el Dec\u00e1logo, m\u00e1s todav\u00eda importa la manera de presentarlos. Pues esto de no matar, de no robar, se ense\u00f1a en cualquier sociedad civilizada. Pero aqu\u00ed habla Yav\u00e9, Dios vivo y \u00fanico, con la autoridad del que liber\u00f3 a Israel de la esclavitud y ahora quiere ponerlo a su propio servicio. Y porque quiere hacer de ellos hombres libres en un pueblo libre, les impone las leyes fundamentales sin las cuales volver\u00e1n a ser esclavos:
Para empezar, Dios debe ser reconocido como Unico, Santo y Celoso: vv. 3-11.
{C}No tendr\u00e1s otros dioses fuera de m\u00ed.{/} Yav\u00e9 es el Dios Celoso, a diferencia de los dioses de otros pueblos que aceptan que divinidades rivales abran tiendas a su lado y den satisfacci\u00f3n a peticiones que ellos mismos no pueden atender: si Dios no me escucha en tal Iglesia, ir\u00e9 a pedir en otra... Y con esto tenemos un dios para la guerra, otro para la lluvia, otro para las mujeres embarazadas. Son dioses \u00fatiles para aquella gente que ve en la religi\u00f3n el medio de conseguir sanaciones y beneficios. Yav\u00e9, en cambio, no est\u00e1 al servicio de Israel, sino que somos nosotros los que le servimos, y sus mandamientos pasan antes que nuestras voluntades.
{C}Yo pido cuentas a hijos, nietos{/}... La oposici\u00f3n que se establece entre {C}hijos y nietos{/} por una parte y {C}mil generaciones{/} por otra, es una manera de decir que Dios, ciertamente, no deja el pecado sin castigo, que corrige al pecador, pero que a pesar de esto su misericordia es sin l\u00edmites.
Esta frase precisa al mismo tiempo lo que significa . Este t\u00e9rmino, frecuente en la Biblia, significa que Dios no cierra los ojos, que siempre restaurar\u00e1 la justicia, que no aceptar\u00e1 que los que le pertenecen traicionen su vocaci\u00f3n.
{C}No te har\u00e1s estatua ni imagen alguna de lo que hay en la tierra.{/} Se proh\u00edbe cualquier imagen de criaturas que pasar\u00e1n a ser dioses rivales del Unico y que exigir\u00e1n un culto (o sea, una forma de vivir) prohibida por la Ley de Dios. En aquel tiempo se honraba a los dioses cananeos con la prostituci\u00f3n sagrada; \u00eddolos e inmoralidad iban a la par.
{C}No te postres ante esos dioses{/}: ante esas criaturas del cielo y de la tierra. No es que se proh\u00edba el arte sino la imagen que ayuda a servir a la criatura en vez de a Dios.
{C}Las cosas que hay arriba en el cielo{/}: es decir, el sol y la luna que en la antig\u00fcedad eran consideradas como poderes divinos. {C}Las cosas que est\u00e1n en la tierra o en las aguas{/}: esto se refer\u00eda a los animales sagrados que se adoraban en Egipto.
Eso no obstante, la misma Biblia dispone que el Arca de Dios descansar\u00e1 entre im\u00e1genes: los dos querubines, o \u00e1ngeles, que la cubren con sus alas (1 R 6,23-28). En esto no hay contradicci\u00f3n: los querubines no eran considerados dioses y no exig\u00edan un culto aparte, sino que eran esp\u00edritus servidores de Dios. Del mismo modo la Iglesia aprueba las estatuas de Mar\u00eda y de los santos porque no son dioses, sino servidores del Unico, y no les pedimos algo que Dios no quiere dar. S\u00f3lo \u00e9l es bueno (Lc 18,19) y de \u00e9l procede todo bien (Stgo 1,17). Para dar un ejemplo, no servimos a Mar\u00eda con otra manera de vivir que no sea la imitaci\u00f3n de Cristo; no esperamos de ella sino lo que el Padre decidi\u00f3 darnos por su intermedio.
Pero tambi\u00e9n se proh\u00edbe hacer representaciones de Yav\u00e9. Y la raz\u00f3n de esto es que Dios supera todo lo que nosotros podemos imaginar o pensar a su respecto. La Biblia nos proh\u00edbe adem\u00e1s de que nos formemos un Dios seg\u00fan nuestra manera de pensar. F\u00e1cilmente querr\u00edamos que Dios pensara como nosotros, y la fe de mucha gente se desvanece cuando Dios no dirige los acontecimientos como ellos piensan que deber\u00eda haberlo hecho.
\u00bfPor qu\u00e9, pues, representamos a Jes\u00fas? Sencillamente porque, siglos despu\u00e9s de estas primeras ense\u00f1anzas de Dios a Mois\u00e9s, Dios vino a nosotros en la persona de su Hijo. El es la imagen de Dios (Col 1,15) y en \u00e9l vieron los ap\u00f3stoles al Dios hecho hombre (1 Jn 1,1). El violento rechazo a cualquier imagen que se venere era una etapa necesaria en la educaci\u00f3n de la fe de Israel. Pero Mois\u00e9s nada sab\u00eda de la venida de Cristo, por lo tanto nada pod\u00eda decir del misterio del Hijo y del Padre, ni menos a\u00fan sobre las im\u00e1genes de Jes\u00fas.
{C}Idolos e idolatria. {/}Ver com. 2 R 17; Is 30,22; Ez 23,5.
Los hebreos llamaron{C} sabat,{/} o sea, {C}Descanso, {/}al \u00faltimo d\u00eda de la semana (de ah\u00ed viene {C}s\u00e1bado{/}). Ver al respecto G\u00e9n 2,2-3 y comentario. {C}Pues el s\u00e9ptimo d\u00eda Yav\u00e9 descans\u00f3{/}: en Dt 5,15 se da un motivo algo diferente.
Puesto que {C}sabat{/} significa descanso, puede ser {C}sabat{/} cualquier d\u00eda de la semana que se haya consagrado a Dios, y no necesariamente el d\u00eda que se llam\u00f3 . Los ap\u00f3stoles de Jes\u00fas entendieron que Jes\u00fas hab\u00eda inaugurado los  por su muerte y su resurrecci\u00f3n, el d\u00eda siguiente al s\u00e1bado. Por esta raz\u00f3n escogieron este  (He_20,7; 1 Cor 16,2; Apoc. 1,10) como d\u00eda santo de los cristianos, y lo llamaron domingo, es decir, d\u00eda del Se\u00f1or. Pues no dudaban que ten\u00edan m\u00e1s autoridad que el mismo Mois\u00e9s (2 Cor 3,7-12).
En los tiempos modernos, los trabajadores tuvieron que luchar para que se reconociera el domingo como d\u00eda festivo. Quiz\u00e1 no ven la importancia del descanso para la vida humana y cristiana los que f\u00e1cilmente trabajan aun el domingo. A pesar de que Jes\u00fas reaccion\u00f3 en el Evangelio contra la observancia demasiado rigurosa del s\u00e1bado (Mt 12; Jn 5), el descanso semanal corresponde a una necesidad para la familia y para las personas.
{C}No tomes en vano el nombre de Yav\u00e9{/}. Hay cuatro maneras de invocar en falso el nombre de Yav\u00e9:
Usarlo, como se hac\u00eda entonces, para f\u00f3rmulas m\u00e1gicas, como queriendo sacar el poder de Dios a la fuerza.
Jurar por su nombre y no cumplir (Sir 23,9 y Mt 5,33).
Blasfemar, o sea, insultar el nombre de Yav\u00e9, lo que acarreaba la condenaci\u00f3n a muerte (Lev 25,10).
Pronunciar o invocar el nombre de Yav\u00e9 sin raz\u00f3n importante. Por esta raz\u00f3n, en los \u00faltimos siglos del Antiguo Testamento los jud\u00edos se acostumbraron a no pronunciar el nombre de Yav\u00e9, reemplaz\u00e1ndolo por el de , o , o .
{C}Respeta a tu padre y a tu madre:{/} ver Sir 3,2.
{C}No robes{/}. Para que haya confianza y uni\u00f3n dentro de una comunidad, es preciso que cada uno tenga sumo respeto a las pertenencias de su pr\u00f3jimo, que pague sus deudas y no haga suyo lo que encuentre a mano. Sin embargo, este mandamiento no debe ser invocado para justificar cualquier tipo de propiedad privada. Para la Biblia, la tierra pertenece a Dios y quien la ocupa es solamente su administrador. La Biblia no acepta que algunos se apoderen de la riqueza nacional y otros queden faltos de todo (ver Lev 25,13).
En el Nuevo Testamento se comentan los diez mandamientos: Mt 5,22; 5,33; 5,27; Mc 7,10; Lc 18,20; Rom 7,7; 13,9; Stgo 2,11.

{N}20,{/}22: {C}El Dec\u00e1logo (o sea, los diez mandamientos) necesita concretarse para que dirija la vida del hombre. Cuando los israelitas se instalaron en Palestina y pasaron de la vida n\u00f3mada a la de agricultores, se redact\u00f3 un conjunto de leyes que encontramos a continuaci\u00f3n 20,22-23,19. Fue llamado  y posiblemente, fue adoptado solemnemente por las doce tribus cuando se reunieron al llamado de Josu\u00e9, para renovar la Alianza con Yav\u00e9 (ver Jos 8,30).{/}
No vamos a pensar que Dios dict\u00f3 a su pueblo todo lo que est\u00e1 en la Biblia. Una prueba de esto es el presente c\u00f3digo de leyes. Una parte la forman leyes de los pueblos de Cana\u00e1n, que los israelitas adoptaron tales cuales eran, porque les parecieron justas y buenas. Otra parte son las leyes propias de Israel, dictadas por Mois\u00e9s o consecuentes con su ense\u00f1anza. Estas \u00faltimas se reconocen porque dicen  o , o bien empiezan con .
N\u00f3tese que Israel agrav\u00f3 las penas contra quien mata a su pr\u00f3jimo (G\u00e9n 4,15 y 9,15): la fe en Dios lleva a respetar y a proteger la vida humana. Hoy todav\u00eda juzga nuestra sociedad llamada liberal, que bien poco respeta la vida cuando falta el dinero; y no hablemos del aborto.
Al presentar este c\u00f3digo adaptado a una sociedad primitiva, la Biblia nos invita a promover una legislaci\u00f3n adaptada a nuestra sociedad industrial, pero inspirada por el mismo esp\u00edritu solidario. La Iglesia no tiene que resolver los problemas complejos de nuestro tiempo, pero puede, eso s\u00ed, retomar los principios generales de una vida conforme a la voluntad de Dios, adapt\u00e1ndolos a la sociedad actual.

{N}23,{/}20: {C}Estoy enviando a mi Angel delante de ti{/}. Es muy dif\u00edcil hablar bien de la Providencia de Dios con nosotros. \u00bfVoy a decir a cada momento: ? Aqu\u00ed se habla del  que Dios env\u00eda delante de Israel. Es una manera de decir que Dios protege y gu\u00eda a los suyos vali\u00e9ndose de innumerables intermediarios, visibles e invisibles.
{C}Har\u00e1s pedazos sus estatuas{/} (24). Esta destrucci\u00f3n de los \u00eddolos ha sido entendida muchas veces en siglos pasados de tal forma que se destruyeron muchos templos y obras de arte de las religiones no cristianas. Tal vez era imposible que fuera de otra manera, si se toma en cuenta la mentalidad de dichos tiempos. Pero hoy comprendemos que dicha palabra se refiere a la adoraci\u00f3n y al culto de falsos dioses. Lo que Pablo dice en 1 Cor 8 respecto de las carnes sacrificadas a los \u00eddolos vale tambi\u00e9n en el presente caso.

{N}24,{/}3: Los acontecimientos m\u00e1s importantes de la Biblia son a veces los m\u00e1s brevemente relatados. Al pie del monte Sina\u00ed se firma la Alianza que regir\u00e1 la vida de Israel, pueblo de Dios. Solamente seis siglos despu\u00e9s, los profetas, al ver la continua violaci\u00f3n de dicho pacto por parte de su naci\u00f3n, empezaron a anhelar y a anunciar una nueva Alianza, en la cual Dios cambiar\u00eda la mente y el coraz\u00f3n de sus fieles para que lo sirvieran sin faltas ni infidelidades (Jer 31,31).
Dos escenas se juntan en la celebraci\u00f3n de la Alianza. Primero Mois\u00e9s y los notables de Israel presencian la Gloria de Yav\u00e9 sobre el Sina\u00ed. Luego, a su vuelta, el pueblo firma la Alianza mediante un sacrificio solemne.
{C}Mois\u00e9s subi\u00f3 con setenta de los ancianos{/} (9). La Alianza es cosa tan inaudita y de tanta trascendencia que no conviene que el compromiso del pueblo se apoye s\u00f3lo en la experiencia espiritual de Mois\u00e9s. Setenta testigos podr\u00e1n decir lo que han visto. La subida del monte, impresionante en su soledad, el azul transparente del cielo en la cumbre, la irradiaci\u00f3n del sol los prepararon para ver la Gloria de Dios. Yav\u00e9 se hizo presente y lo  de alguna manera en una experiencia misteriosa, en la medida en que hombres pueden encontrar al Dios vivo  (Jn 1,18).
{C}Esta es la sangre de la Alianza...{/} Seg\u00fan la costumbre de aquel tiempo, se roc\u00edan ambas partes del contrato con la sangre de las v\u00edctimas. Como el altar representa a Yav\u00e9, recibe la aspersi\u00f3n por \u00e9l. Habr\u00e1 que recordar estos detalles cuando Jes\u00fas declare, en su \u00faltima Cena:  (Mc 14,24).
Con las {C}Tablas de piedra,{/} el pueblo guardar\u00e1 un recuerdo de la cita del Sina\u00ed. Estar\u00e1n, con otros recuerdos del tiempo del desierto, en un mueble de madera preciosa llamado {C}Arca de la Alianza.{/}
Con el desgaste del tiempo, los hijos de Israel van a olvidar el compromiso que origin\u00f3 las Tablas de la Ley. Considerar\u00e1n el Arca como un objeto milagroso que debe traerles la protecci\u00f3n de Dios (1 Sam 4,4). Entonces perder\u00e1 su raz\u00f3n de ser y Dios permitir\u00e1 que desaparezca en medio de la cat\u00e1strofe nacional.
Seg\u00fan el relato m\u00e1s antiguo, Mois\u00e9s escribi\u00f3 en las Tablas por mandato de Dios (Ex 34,28). Los relatos m\u00e1s tard\u00edos ampl\u00edan el asunto, seg\u00fan suelen hacerlo: la escritura era la de Dios (31,18; 32,16). Esta contradicci\u00f3n no nos debe preocupar, sino que, al contrario ella nos ayuda a comprender lo que es la  de Dios en la Biblia. Sabemos que la Biblia es a la vez palabra de Dios y palabra de los que la escribieron, de cada uno seg\u00fan su estilo, su nivel cultural y su temperamento. Hemos ya visto muchos detalles extra\u00f1os, ideas primitivas, que son la marca de un siglo y de una cultura. Afirmaciones en un lugar deben ser equilibradas por otras en otro libro. Ense\u00f1anzas v\u00e1lidas para un tiempo ser\u00e1n corregidas cuando el pueblo haya progresado. Dios es el responsable del libro como un todo, pero no de los detalles tomados aisladamente.

{N}25,{/}1: La continuaci\u00f3n del relato se encuentra en 31,18. Los cap\u00edtulos 32-34 fueron puestos artificialmente en el lugar que ahora ocupan en la Biblia, con el fin de separar los cap\u00edtulos 25-31 en que Yav\u00e9 ordena la construcci\u00f3n del Santuario y los cap\u00edtulos 35-40 en que Mois\u00e9s construye el Santuario.
El libro del Exodo presenta un desorden aparente, pero eso se debe al hecho de que quiso ordenar elementos de \u00e9pocas muy distintas. Las tradiciones antiguas dicen claramente lo que eran los mandamientos de la Alianza (cc. 20 y 34,10): justicia y servicio del Dios \u00fanico. Pero mucho m\u00e1s tarde, cuando los jud\u00edos volvieron del Destierro, consideraron que el culto celebrado en el Templo de Jerusal\u00e9n era el primer deber de la naci\u00f3n. Fue entonces cuando insertaron esos largos cap\u00edtulos 25- 31 y 35-40 para indicar que ese culto ya estaba en el n\u00facleo de la revelaci\u00f3n de Dios a Mois\u00e9s.
Todav\u00eda recordaban c\u00f3mo en el desierto una tienda guardaba el Arca de Dios. El Arca era una caja de madera preciosa que conten\u00eda las Tablas de Piedra, en las que se hab\u00eda grabado la Ley, junto con un poco de man\u00e1 y otros recuerdos de las maravillas que Dios hizo en el desierto.
Cuando los sacerdotes de Israel redactaron los presentes cap\u00edtulos, el Arca se guardaba en el Templo de Jerusal\u00e9n, y les agrad\u00f3 pensar que la Tienda del desierto hab\u00eda tenido alguna semejanza con el Templo. Pensaban que Mois\u00e9s hab\u00eda fabricado esa tienda, siguiendo al detalle las instrucciones del mismo Dios.

{N}32,{/}1: As\u00ed como Ad\u00e1n desobedece desde el principio, tambi\u00e9n Israel despu\u00e9s de recibir la Ley. Ya empieza la convivencia dif\u00edcil de Israel con su Dios. El amenaza, castiga, y luego perdona.
Pero, aunque pasen los a\u00f1os, el pueblo no dejar\u00e1 de pecar. Entonces los profetas se convencer\u00e1n, que al hombre en la tierra no le basta una Ley, sino que necesita un coraz\u00f3n nuevo. Ver lo de la nueva alianza en Jer 31,31.
{C}Fabr\u00edcanos un dios.{/} Los israelitas no han aceptado realmente a Yav\u00e9, el Dios exigente y luchador que los manda a conquistar la tierra prometida. Y quieren volver a su religi\u00f3n pasada, que solamente ped\u00eda fiestas y ritos. El {C}becerro {/}que fabrican, con madera cubierta de oro (por eso Mois\u00e9s lo quemar\u00e1) es la figura tradicional del dios cananeo {C}El,{/} un dios bonach\u00f3n que tranquiliza a mucha gente.
El pecado de ellos, pues, no es solamente hacer una imagen de Dios, sino, m\u00e1s todav\u00eda, hacerse un dios seg\u00fan a ellos les conviene. Es el mismo pecado que cometen muchos de los creyentes de nuestros d\u00edas cuando buscan una religi\u00f3n o una espiritualidad relajada, sin las contradicciones con que uno se topa cuando se hace el trabajo de Dios en el mundo.
{C}Voy a exterminarlos, mientras que de ti yo har\u00e9 nacer un gran pueblo{/} (10). En el momento en que falla la fidelidad del pueblo, Yav\u00e9 pide a Mois\u00e9s una prueba excepcional de su propia fidelidad. Le sugiere que sus propios descendientes podr\u00edan muy bien formar un nuevo pueblo de Dios en reemplazo de estos irresponsables. Pero Mois\u00e9s ha comprendido que esto no puede ni debe ser: Dios nunca desmentir\u00e1 sus promesas a Israel. A \u00e9l le corresponde sacrificarse hasta el final para salvar a estos pecadores. No buscar\u00e1 para los suyos, ni salvaci\u00f3n, ni dones espirituales, en perjuicio del pueblo que recibi\u00f3 la Alianza.
Mois\u00e9s sale vencedor de esta prueba y merece conseguir el perd\u00f3n para Israel.  (Sal 106,23). Aqu\u00ed como en otras ocasiones, Mois\u00e9s intercede con autoridad en nombre de su pueblo. Despu\u00e9s de \u00e9l, ser\u00e1 el Sumo Sacerdote, por su consagraci\u00f3n, el defensor del pueblo ante Dios (N\u00fam 17,12; He 7). Pero con los grandes profetas tendremos otro tipo de intercesores; ellos no lo ser\u00e1n por una consagraci\u00f3n o un t\u00edtulo de sacerdote, sino sencillamente porque son poderosos ante Dios, al haber sido conquistados y purificados por su Esp\u00edritu (Ez 22,30).
Al bajar Mois\u00e9s se escuchan las excusas de Aar\u00f3n, que echa la culpa al pueblo. Aar\u00f3n ha actuado como sacerdote oportunista, que bien pronto se olvida de la misi\u00f3n que recibi\u00f3 de Dios, no del pueblo. No se olvide que Aar\u00f3n era el patrono y modelo de los sacerdotes jud\u00edos. Los sacerdotes que escribieron estas p\u00e1ginas reivindicaban para s\u00ed la misma autoridad de Mois\u00e9s, del que guardaban las ense\u00f1anzas. Pero no por eso se cre\u00edan mejores de lo que eran, y fueron bastante honrados para presentar a Aar\u00f3n, su antepasado, como un hombre cuyos actos no estaban a la altura de su dignidad eminente.
En cuanto al pueblo, no lograr\u00e1 borrar tan f\u00e1cilmente sus pecados. Los relatos que se mezclan en este cap\u00edtulo no concuerdan. El ver. 35 hace pensar en un castigo como la peste. El trozo 25-29 da a entender que no todos hab\u00edan participado en la rebeld\u00eda. Las familias de sacerdotes, los levitas, son m\u00e1s fieles y ayudan a Mois\u00e9s a restablecer su autoridad: empiezan matando a los culpables.
{C}Por eso hoy \u00e9l les da la bendici\u00f3n{/} (29). No pensemos que Dios bendice la violencia, pero \u00bfqu\u00e9 es la violencia? Este antiguo texto elogia a los que optaron por Dios totalmente; ellos lo demostraron como se pod\u00eda y se deb\u00eda hacer en esos tiempos primitivos. Si hubieran actuado entonces como se debe hacer en el siglo XX, la historia santa habr\u00eda muerto en la cuna.
Muchos detalles de este relato se deben a que los que escribieron esta p\u00e1gina, siglos despu\u00e9s, se inspiraron en lo que ocurr\u00eda en los santuarios de Betel y de Dan, en que el rey Jeroboam hab\u00eda hecho poner becerros para representar a Yav\u00e9 (1 Re 12,26).

{N}33,{/}7: La tienda de campa\u00f1a llamada Tienda de las Citas divinas fue el primer templo de Dios en medio de su pueblo. N\u00f3tese que se puso fuera del campamento, a alguna distancia, y que se habla de ella solamente despu\u00e9s que pec\u00f3 el pueblo. Dios ya no conduce directamente a Israel, sino por intermedio de su Angel (32,34 y 33,32).

{N}33,{/}11: Dios ha bajado en el Sina\u00ed para hablar a su pueblo. Sin embargo, no se ha comunicado en forma personal con estos hombres que todav\u00eda est\u00e1n en la primera etapa. Bien es cierto que creen, pero es una fe en que predomina la obediencia a la ley. Con Mois\u00e9s en cambio, Dios se comunica cara a cara (11), o sea, de esp\u00edritu a esp\u00edritu (a diferencia de estas comunicaciones inferiores que son los sue\u00f1os, visiones y apariciones: N\u00fam 12,6).
El pueblo se conforma con ser acompa\u00f1ado por {C}el Angel de Yav\u00e9,{/} o sea, con contar con su ayuda y providencia. Mois\u00e9s, en cambio, tiene sed de otra presencia, pues su papel de jefe y profeta lo ha apartado de sus hermanos y colocado en una soledad muy grande. Quiere que lo acompa\u00f1e el Rostro de Dios, o sea, una presencia personal mediante la cual Dios le da a conocer sus intenciones.
Luego Mois\u00e9s insiste: {C}Si tu Rostro no nos acompa\u00f1a{/}... O sea, que Dios se d\u00e9 a conocer a su pueblo tambi\u00e9n, para que \u00e9ste no sea solamente un pueblo protegido por Dios, sino un pueblo santo y que conoce a Dios. La respuesta es positiva, pero solamente con el correr del tiempo Dios se dar\u00e1 a conocer. Jes\u00fas pedir\u00e1 este conocimiento para todos aquellos que integren su Iglesia (Jn 17).

{N}33,{/}18: El p\u00e1rrafo que empieza es uno de los m\u00e1s profundos de la Biblia y nos habla en forma figurada de c\u00f3mo Dios acepta darse a conocer en forma personal y directa.
{C}D\u00e9jame ver tu gloria.{/} En realidad Dios no se dejar\u00e1 ver, sino que \u00e9l mismo pronunciar\u00e1 su Nombre, o sea, dejar\u00e1 impreso su Poder y Gloria en aquellos que lo quieren ver.
{C}Te vas a quedar de pie sobre la roca.{/} O sea, me esperar\u00e1s ah\u00ed en la soledad, desprendido, despierto y disponible para el momento en que yo quiera, pues mis favores los doy a quien los quiero dar.
{C}Te cubrir\u00e9 con mi mano{/}. Cuando Dios quiere favorecer a alguien con la uni\u00f3n m\u00edstica, se adue\u00f1a m\u00e1s o menos de su mente y por un tiempo m\u00e1s o menos largo. Entonces le quita toda palabra, toda idea y todo recuerdo, y lo mantiene a la fuerza en el vac\u00edo, suspenso a su sola presencia, como muerto a todo lo exterior: {C}te pondr\u00e9 en el hueco de la roca.{/} Y as\u00ed se queda hasta que el Se\u00f1or haya pasado. {C}Despu\u00e9s sacar\u00e9 mi mano{/}: entonces sabr\u00e1s que has estado en Dios.
Yav\u00e9, pues, pronunci\u00f3 su Nombre, dej\u00e1ndolo grabado en lo m\u00e1s profundo del esp\u00edritu, y este Nombre no es otro que el conocimiento y la experiencia de su misericordia infinita. Mois\u00e9s, al terminarse este encuentro, no tiene ya ambici\u00f3n o deseo personal: solamente le importa que se realice el proyecto de Dios de entregar a los hombres la herencia divina.

{N}34,{/}10: En las primeras generaciones despu\u00e9s de Mois\u00e9s, no hab\u00eda  dec\u00e1logo sino varios formularios redactados en momentos y lugares diferentes. Su fin era mostrar las exigencias de la Alianza y las reglas dadas por Mois\u00e9s.
El primero y m\u00e1s conocido es el del cap\u00edtulo 20. Pero aqu\u00ed tenemos otro m\u00e1s antiguo. A diferencia de  Dec\u00e1logo, m\u00e1s reciente y dominado por una exigencia de justicia, estos Diez Mandamientos del cap\u00edtulo 34 insist\u00edan antes que nada en obligaciones, fiestas y ritos que manten\u00edan en el israelita el sentido de su identidad religiosa en un ambiente peligroso para su fe.
Tambi\u00e9n en los tiempos antiguos se guardaban por lo menos dos relatos de la ascensi\u00f3n de Mois\u00e9s al Sina\u00ed. Esto nos explica tal vez por qu\u00e9 Mois\u00e9s sube y recibe la Ley, baja y rompe las tablas, y vuelve a subir. Este artificio literario permit\u00eda salvar los dos relatos de la ascensi\u00f3n de Mois\u00e9s y ubicar en los dos encuentros los dos dec\u00e1logos m\u00e1s importantes.

{N}34,{/}29: {C}La piel de su cara se hab\u00eda vuelto radiante, por haber hablado con Yav\u00e9{/}. Este signo exterior delata la transformaci\u00f3n profunda obrada por Dios en aquellos que se presentan ante \u00e9l a cara descubierta. Este detalle ser\u00e1 re-interpretado en Mc 9,2 y 2 Cor 3,12-18.
La nube es el signo de la presencia de Dios. Cuando se inaugure el Templo, siglos m\u00e1s tarde, tambi\u00e9n lo llenar\u00e1 la nube (1 Re 8,10). La nube cubrir\u00e1 a Jes\u00fas en su Transfiguraci\u00f3n y lo ocultar\u00e1 en su Ascensi\u00f3n.
La nube acompa\u00f1a al Pueblo en el desierto. Dios est\u00e1 con ellos en forma velada, pero real.

{N}40,{/}34: La continuaci\u00f3n de los recuerdos referentes a la vida de los israelitas en el desierto est\u00e1n en los cap\u00edtulos 11 al 16 y 20 al 24 del Libro de los N\u00fameros.

