{2}PRIMERA CARTA A LOS CORINTIOS{/}

Algunos hablan de los primeros cristianos como si hubieran sido modelos de todas las virtudes. La primera carta a los Corintios nos mostrar\u00e1 que esos creyentes de los primeros tiempos ten\u00edan como nosotros sus debilidades y que la fe no hab\u00eda suprimido el peso de las realidades humanas.
Corinto ten\u00eda su propia fisonom\u00eda entre las ciudades del Mediterr\u00e1neo. Situada en una franja de tierra que separa dos golfos, se hab\u00eda aprovechado de su situaci\u00f3n privilegiada. Los dos puntos del este y del oeste se hab\u00edan unido por una especie de camino enlosado por el cual se tiraba de los nav\u00edos por medio de enormes carros arrastrados por bueyes. As\u00ed los marinos se ahorraban el dar la vuelta a Grecia por el sur. Pero hab\u00eda que pagar, lo que significaba una importante entrada para la ciudad; el transporte exig\u00eda, adem\u00e1s, abundante mano de obra, lo que para la \u00e9poca significaba muchos esclavos.
La ciudad pose\u00eda desde muy antiguo un santuario consagrado a Afrodita, la \u00abdiosa del amor\u00bb, seg\u00fan los griegos, en cuyo derredor se desarrollaba -y para eso hab\u00eda plata una prostituci\u00f3n que de sagrada no ten\u00eda m\u00e1s que el nombre. En tiempos de Pablo las prostitutas se contaban por millares.
Por \u00faltimo, muy cerca de Corinto, se celebraban cada dos a\u00f1os competencias deportivas, parecidas a los juegos ol\u00edmpicos actuales. Estas atra\u00edan grandes multitudes.
Se advertir\u00e1n en estas dos cartas de Pablo alusiones muy claras a estos diferentes aspectos de Corinto: el dinero, la esclavitud, la prostituci\u00f3n y los juegos del estadio.
En Corinto, jud\u00edos y paganos convertidos por Pablo formaban una Iglesia din\u00e1mica, aunque poco ordenada. Despu\u00e9s del entusiasmo de los primeros a\u00f1os, muchos de ellos se hab\u00edan dejado llevar por los vicios y por las costumbres paganas, y los responsables de la comunidad se sent\u00edan impotentes para hacer frente tanto a esas dificultades como tambi\u00e9n a las divisiones internas o dudas respecto de la fe. Hicieron pues un llamado a Pablo. Retenido en Efeso por su trabajo apost\u00f3lico, les envi\u00f3 en respuesta esta carta.
Llama la atenci\u00f3n tanto la autoridad con que el ap\u00f3stol se dirige a la Iglesia en nombre de Cristo, como su manera de ense\u00f1ar, pues antes de responder directamente a una cuesti\u00f3n, comienza siempre por reafirmar las bases de la fe. Las dudas de los Corintios, sumidos en un mundo pagano, se refer\u00edan a temas que son a\u00fan de actualidad o que se discuten entre nosotros:
-_el celibato y el matrimonio;
-_los problemas de coexistencia con los no creyentes;
-_el orden de las reuniones de la Iglesia, tanto para la celebraci\u00f3n de la eucarist\u00eda como para el ejercicio de los \u00abdones espirituales\u00bb; la resurrecci\u00f3n de los muertos.

{2}SEGUNDA CARTA A LOS CORINTIOS{/}

Al final de la primera carta a los Corintios, Pablo expresaba el deseo de volver a visitarlos muy pronto; pero como no lo pudo hacer, lo tomaron muy a mal.
Por otra parte, algunos predicadores "judaizantes", es decir, jud\u00edos mal convertidos a Cristo, trataban de destruir entre los corintios la autoridad de Pablo. Este, que conoc\u00eda muy bien a unos y a otros, les envi\u00f3 un mensajero, pero fue ofendido gravemente, y algunos miembros de la comunidad se rebelaron abiertamente contra el ap\u00f3stol.
Pablo respondi\u00f3 con una carta \u00abescrita en medio de l\u00e1grimas\u00bb (dos,cuatro), en la que exig\u00eda la sumisi\u00f3n de la comunidad. El m\u00e1s capaz de los ayudantes de Pablo, Tito, fue el encargado de llevar esa carta, y su misi\u00f3n tuvo \u00e9xito. A su vuelta, Pablo, ya un poco m\u00e1s tranquilo, envi\u00f3 esta \u00absegunda\u00bb (que de hecho es la tercera o cuarta) carta a los corintios.
\u00bfQu\u00e9 dice esta carta? Lo que Pablo siente en sus dificultades con los corintios y su sufrimiento ante la falta de comprensi\u00f3n de los corintios. Esto es a la vez poco y mucho. Pues Pablo era incapaz de hablar de s\u00ed mismo sin hablar de Cristo. Ese hombre inquieto, que aspiraba a ser comprendido y amado, estaba de tal manera compenetrado del amor de Cristo que no pod\u00eda expresar ni siquiera una sospecha o un reproche sin llegar a los discursos m\u00e1s profundos de la fe. Al tratar de justificarse, escribi\u00f3 las m\u00e1s bellas p\u00e1ginas sobre la {C}evangelizaci\u00f3n{/} y sobre lo que significa ser {C}ap\u00f3stol {/}de Cristo.
Veremos que el texto actual de esta carta contiene fragmentos de otras cartas o recados que hab\u00eda enviado Pablo a la Iglesia de Corinto. En particular, [2Cor_6,14], que probablemente fue escrito antes de nuestra Primera Carta a los Corintios; el cap\u00edtulo 9 (v\u00e9ase comentario a [2Cor_9,1]); los cap\u00edtulos 10 a 13, que debieron contener buena parte de la \u00abcarta escrita en medio de l\u00e1grimas\u00bb.
