{2}NUEVO TESTAMENTO{/}

El NUEVO TESTAMENTO es en la Biblia la colecci\u00f3n de 27 libros que se escribieron en los setenta a\u00f1os posteriores a la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas, y en los que la Iglesia de los Ap\u00f3stoles reconoci\u00f3 la expresi\u00f3n aut\u00e9ntica de su fe. Los reconoci\u00f3 oficialmente como libros inspirados por Dios y Palabra de Dios. Pero al igual que los libros del Antiguo Testamento, no son libros que cayeran del cielo, sino que se deben a los ap\u00f3stoles y evangelistas de la Iglesia primitiva. All\u00ed no encontramos una historia o una exposici\u00f3n doctrinal que pretendiera contestar a todas nuestras preguntas e interrogantes respecto de la fe.
Pero \u00bfpor qu\u00e9 hay un {C}Nuevo {/}Testamento despu\u00e9s del {C}Antiguo?{/}
Sencillamente porque son dos partes de una misma historia, y las divide la cruz de Jes\u00fas. En el Antiguo Testamento un pueblo se va formando, madura a trav\u00e9s de sus experiencias y, despu\u00e9s de haber esperado las mil y una cosas que buscan los hombres, entiende que solamente importa esperar y buscar el Reino de Justicia en que los hombres ser\u00e1n hechos nuevos. Cuando leemos la Historia Sagrada, le vemos un sentido y discernimos las etapas y los hombres claves. Israel descubre los grandes valores de la existencia y de la vida social. Entendemos por qu\u00e9 debieron pasar tantos siglos antes de que supieran del m\u00e1s all\u00e1 de la muerte. Comprendemos por qu\u00e9 la prosperidad del antiguo reino de Israel no pod\u00eda durar y era necesario que el pueblo de Dios ganara en lucidez e interioridad lo que perd\u00eda en poder\u00edo y glorias terrenales.
Luego Israel atraves\u00f3 por una crisis terrible con la opresi\u00f3n romana y la radicalizaci\u00f3n de las corrientes entre las que se divid\u00eda el pueblo jud\u00edo. Entonces fue cuando, despu\u00e9s de tantos salvadores, el \u00fanico salvador les lleg\u00f3.
Jes\u00fas llamaba a Israel a que superara todo lo estrecho de su nacionalismo y fanatismo para encontrar el conocimiento verdadero y el Reino de Dios. La historia de Israel deb\u00eda desembocar en un pueblo universal de Dios, rico con la presencia del Padre y una pr\u00e1ctica de la no-violencia, capaz de superar divisiones y opresiones. Y sabemos que la naci\u00f3n jud\u00eda se quebr\u00f3 en pocos a\u00f1os.
El Nuevo Testamento no reemplaza al Antiguo. La predicaci\u00f3n de Jes\u00fas no suprime las advertencias de los profetas. El amor no viene a reemplazar la justicia. La salvaci\u00f3n prometida al pueblo jud\u00edo no es sustituida por una \u00absalvaci\u00f3n de las almas\u00bb, sino que el Evangelio se da como verdad liberadora que reorienta la historia y empuja todas las civilizaciones hacia una meta, que es la reuni\u00f3n y reconciliaci\u00f3n de todas las fuerzas del mundo en torno a Cristo.
El fracaso de la evangelizaci\u00f3n de los jud\u00edos en Palestina era una raz\u00f3n m\u00e1s para que se anunciara el Evangelio a los otros pueblos y, en pocos a\u00f1os, la Iglesia empez\u00f3 a difundirse por todo el mundo entonces conocido, es decir, las naciones del Imperio greco-romano. Si bien en los primeros a\u00f1os fue sentimiento com\u00fan de los cristianos que, dentro de muy poco tiempo, el mensaje alcanzar\u00eda los extremos de la tierra y Jes\u00fas volver\u00eda glorioso a juzgar, esta ilusi\u00f3n se desvaneci\u00f3 desde los a\u00f1os 70: la historia, a lo mejor, se alargar\u00eda m\u00e1s de lo previsible y la Iglesia empezaba un largo caminar.
La fe de la Iglesia primitiva est\u00e1 fundada en el testimonio de los ap\u00f3stoles, que fueron los primeros compa\u00f1eros de Jes\u00fas. Esos testimonios fueron orales en un primer tiempo, y luego escritos en parte. Las comunidades cristianas se preocuparon por reunir los escritos que conten\u00edan la predicaci\u00f3n de los ap\u00f3stoles y recordaban las experiencias fundamentales de los primeros creyentes. La Iglesia fue la que reconoci\u00f3 aquellos libros que expresaban su fe, tal como la hab\u00eda recibido de los ap\u00f3stoles, y descart\u00f3 otros, muy recomendables, pero que no le parecieron portadores del mensaje m\u00e1s fundamental y m\u00e1s universal de la fe.
Este texto nos ha sido transmitido por los manuscritos antiguos, que se copiaron cierto n\u00famero de veces a trav\u00e9s de los siglos, hasta que, con la invenci\u00f3n de la imprenta, ya se pudo contar con un texto invariable. Gutenberg imprimi\u00f3 la primera Biblia en el a\u00f1o 1456.
Los copistas de manuscritos no dejaron de cometer algunos errores. Comparando los distintos manuscritos, agrupados en familias seg\u00fan sus divergencias y su origen, los cr\u00edticos pueden remontarse a los textos originales que la Iglesia cat\u00f3lica reconoci\u00f3 como expresi\u00f3n de la fe apost\u00f3lica -y como palabra de Dios.
LOS EVANGELIOS
{K}La Tradici\u00f3n de los Ap\u00f3stoles{/}
Pero \u00bfqui\u00e9n escribi\u00f3 estos primeros evangelios y a partir de qu\u00e9 datos?
Sabemos que Jes\u00fas muri\u00f3 sin haber escrito nada. Pero hab\u00eda dedicado la mayor parte de su tiempo a formar a los {C}doce{/} ap\u00f3stoles que hab\u00eda escogido. Conviv\u00edan con \u00e9l, como hac\u00edan los disc\u00edpulos de los maestros jud\u00edos, y les hac\u00eda memorizar su ense\u00f1anza. M\u00e1s que multiplicar los discursos, Jes\u00fas hab\u00eda repetido de mil maneras las verdades esenciales. Los ap\u00f3stoles ten\u00edan grabadas en la memoria una serie de instrucciones del Maestro, adem\u00e1s de los hechos que hab\u00edan presenciado.Y no podemos dudar que desde los d\u00edas de Pentecost\u00e9s se preocuparon por dar forma a esas instrucciones de Jes\u00fas que iban a ser la catequesis de la Iglesia primitiva.
Llamamos {C}tradici\u00f3n de los ap\u00f3stoles{/} al conjunto de hechos y ense\u00f1anzas de Jes\u00fas que los ap\u00f3stoles predicaron y comentaron para dar a conocer la persona y la obra de Jes\u00fas, Mes\u00edas de los jud\u00edos y Salvador de toda la humanidad, Hijo de Dios venido de Dios y resucitado. Como dijimos en otros lugares, todo lo que sabemos de Jes\u00fas lo recibimos de sus ap\u00f3stoles. Por supuesto que nos gustar\u00eda conocer las mismas palabras de Jes\u00fas, tales como se pudieron escuchar, pero la fe de la Iglesia considera que solamente los ap\u00f3stoles fueron sus testigos aut\u00e9nticos y lo entendieron como Dios quer\u00eda que fuera entendido y cre\u00eddo. Es palabra de Dios, no solamente lo que dijo Jes\u00fas y lo que ellos escucharon, sino tambi\u00e9n lo que nos dijeron de Jes\u00fas.
{K}Del arameo de Jes\u00fas al griego del Evangelio{/}
Jes\u00fas y sus contempor\u00e1neos hablaban {C}arameo,{/} idioma que, desde la vuelta del Destierro hab\u00eda sustituido al hebreo en Palestina en el uso corriente. El {C}hebreo,{/} sin embargo, segu\u00eda ense\u00f1\u00e1ndose y aun habl\u00e1ndose. Muchos jud\u00edos lo entend\u00edan y los escritos religiosos se redactaban a menudo en ese idioma. Precisemos que hebreo y arameo son dos idiomas bastante parecidos, que pertenecen a la misma familia de las lenguas sem\u00edticas.
El {C}griego,{/} en cambio, era el idioma usado en todos los pa\u00edses del Imperio romano para el comercio y la vida urbana. Como el ingl\u00e9s en nuestros d\u00edas, permit\u00eda la comunicaci\u00f3n entre pueblos muy diversos, unificados bajo la autoridad y la ley romana. Hasta en Palestina buen n\u00famero de jud\u00edos lo entend\u00edan. El {C}lat\u00edn,{/} en cambio, idioma de los romanos, no se usaba fuera de la administraci\u00f3n. Los jud\u00edos, tan numerosos en todas las ciudades grandes del Imperio romano, y los cristianos, que se iban a multiplicar en los mismos lugares, hablaban griego y ya usaban la Biblia traducida al griego, la llamada Versi\u00f3n de los LXX.
\u00bfCu\u00e1les fueron los intermediarios entre Jes\u00fas (y los ap\u00f3stoles) que se expresaban en arameo, fuera tal vez de oraciones como el Padrenuestro, y nuestros evangelios redactados en griego? Es imposible contestar seriamente a esta pregunta sin entrar en un sinn\u00famero de problemas muy complejos. Al cabo de tantas investigaciones muy serias, los biblistas siguen divididos sobre las conclusiones que se pueden sacar en cuanto al origen y las fechas de composici\u00f3n de los Evangelios.
{K}Los cuatro Evangelios{/}
Un hecho se impone a primera lectura: los tres primeros evangelios, de Mateo, de Marcos y de Lucas, se parecen en muchos pasajes, cuentan los mismos hechos, a menudo en el mismo orden. Por eso los llamamos {C}Evangelios sin\u00f3pticos,{/} lo que significa que podr\u00edamos disponerlos en tres columnas yuxtapuestas para comparar sus tres maneras de contar el mismo hecho. Son tantas las semejanzas y tambi\u00e9n tantas las divergencias que, hasta el momento, no ha sido posible explicar a la vez las unas y las otras.
Juan, en cambio, demuestra su originalidad desde el Pr\u00f3logo, y no coincide con los otros sino de vez en cuando.
Por estas razones empezaremos hablando de los sin\u00f3pticos.
{K}El testimonio de los antiguos autores cristianos{/}
En el a\u00f1o 110, {C}Pap\u00edas{/} de Hier\u00e1polis (cerca de Efeso) escrib\u00eda: \u00abMarcos, int\u00e9rprete de Pedro, escribi\u00f3 con exactitud, pero no en forma ordenada, todo lo que recordaba de los dichos y hechos del Se\u00f1or. Acompa\u00f1aba a Pedro, que ense\u00f1aba seg\u00fan la necesidad del momento, no en forma de composici\u00f3n, y no cometi\u00f3 errores insertando ah\u00ed algunas cosas seg\u00fan las recordaba. Mateo junt\u00f3 en hebreo los Dichos del Se\u00f1or y cada uno en adelante los tradujo seg\u00fan su capacidad.\u00bb
En el a\u00f1o 185, el obispo y m\u00e1rtir {C}San Ireneo{/} escrib\u00eda: \u00abMateo public\u00f3 un evangelio entre los hebreos y en su idioma, mientras que Pedro y Pablo sal\u00edan a evangelizar Roma y a fundar la Iglesia. Despu\u00e9s de su partida, Marcos, disc\u00edpulo y traductor de Pedro, puso por escrito la predicaci\u00f3n de Pedro. Tambi\u00e9n Lucas, compa\u00f1ero de Pablo, hizo un libro con el evangelio predicado por \u00e9ste.\u00bb
Estos datos antiguos, a los que deber\u00edamos a\u00f1adir muchos otros posteriores, muy despreciados por gran n\u00famero de biblistas modernos, han vuelto a ser considerados como datos de gran valor hist\u00f3rico.
{K}De la tradici\u00f3n popular a nuestros Evangelios{/}
Ser\u00eda un error pensar que los Evangelios fueron escritos de manera directa e inmediata por hombres como Mateo, Marcos o Lucas, quienes se habr\u00edan decidido un d\u00eda a poner por escrito los hechos y las palabras de Jes\u00fas. Veamos lo que se debi\u00f3 haber vivido en el seno de las primeras comunidades cristianas.
Al comienzo los ap\u00f3stoles daban testimonio de lo que hab\u00edan visto y o\u00eddo. Pero poco a poco se fue sintiendo la necesidad de poner por escrito sus testimonios para conservar su recuerdo; es lo que hacemos cuando en una reuni\u00f3n tomamos nota de un testimonio para compartirlo con los dem\u00e1s.
Como ya hemos dicho, en las comunidades cristianas de Palestina se hablaba arameo o hebreo, seg\u00fan las regiones o la condici\u00f3n social. Los primeros escritos, pues, se redactaron en esas dos lenguas. Poco a poco se fueron agrupando textos relativos a los hechos y a las palabras de Jes\u00fas; de este modo las primeras comunidades cristianas fueron pasando de un testimonio oral a un texto escrito, el de nuestros evangelios. Pero hay un hecho que salta a la vista: casi todos los episodios relatados por Marcos, lo son tambi\u00e9n relatados por Mateo y Lucas.
Despu\u00e9s, si observamos en Mateo y Lucas lo que no aparece en Marcos, veremos que una gran cantidad de \u00abdichos\u00bb o palabras de Jes\u00fas se encuentran tanto en Mateo como en Lucas. De ah\u00ed que numerosos biblistas hayan cre\u00eddo conveniente hablar de \u00abdos fuentes\u00bb. Los evangelios sin\u00f3pticos habr\u00edan obtenido su informaci\u00f3n de dos textos m\u00e1s antiguos: uno que comprend\u00eda sobre todo relatos, y otro que era esencialmente una colecci\u00f3n de \u00abdichos\u00bb o palabras de Jes\u00fas.
Sin embargo esa teor\u00eda ha tenido que ser matizada. Actualmente parece que la tradici\u00f3n oral desempe\u00f1\u00f3 un importante papel en la redacci\u00f3n de los tres evangelios sin\u00f3pticos; merced a ella, los textos m\u00e1s o menos redactados que circulaban ya entre las comunidades primitivas fueron retomados, completados y organizados. Nuestros evangelios sin\u00f3pticos alcanzaron su forma definitiva al t\u00e9rmino de una evoluci\u00f3n que dur\u00f3, cuando m\u00e1s, algunas decenas de a\u00f1os, y que concluy\u00f3 alrededor de los a\u00f1os 70.
Aunque es dif\u00edcil determinar con precisi\u00f3n las influencias rec\u00edprocas entre la tradici\u00f3n oral transmitida por las comunidades cristianas y los que las pusieron por escrito, un hecho es innegable: que en este lento caminar hubo algunos personajes que desempe\u00f1aron un papel muy importante, y que dieron a cada uno de los tres evangelios sin\u00f3pticos su aspecto original; estos personajes fueron Mateo, Marcos y Lucas.
Los tres primeros evangelistas difieren entre s\u00ed \u00fanicamente por una elecci\u00f3n m\u00e1s o menos extensa o por una presentaci\u00f3n un poco distinta de los hechos y de las palabras de Jes\u00fas. En realidad, cada uno tiene su propia teolog\u00eda, su manera personal de conocer a Jes\u00fas; y es esta visi\u00f3n profunda, este testimonio personal, lo que justifica, al fin y al cabo, todas las diferencias.
Marcos da testimonio de una serie de hechos y de acontecimientos en que Jes\u00fas manifest\u00f3 claramente su poder divino, afirmando al mismo tiempo su libertad respecto al mundo en que viv\u00eda. Poco preocupado por la cronolog\u00eda, distingue algo as\u00ed como dos etapas: la actividad de Jes\u00fas en Galilea y una misi\u00f3n en Jerusal\u00e9n antes de su pasi\u00f3n.
Mateo, como dice San Ireneo, escribi\u00f3 su evangelio para los hebreos, es decir, para los jud\u00edos de Palestina que se hab\u00edan convertido a Cristo. Resalta la figura de Jes\u00fas como el Maestro, el que trae la sabidur\u00eda definitiva, presente ya en la Escritura. A lo largo de su evangelio se va viendo la vida de una comunidad, la vida de la Iglesia, cuya misi\u00f3n es mostrar, desde el momento presente, que el Reino de los Cielos est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1. Desarrolla su catequesis alternando met\u00f3dicamente los hechos y las palabras de Jes\u00fas. Pone una especie de introducci\u00f3n llena de im\u00e1genes, que son los \u00abrelatos de la infancia\u00bb de Jes\u00fas.
Lucas sigue el mismo plan que Marcos, pero entre las dos etapas intercala el largo relato de un \u00abviaje\u00bb de Jes\u00fas a Jerusal\u00e9n, en el que ubica gran parte de los \u00abdichos\u00bb de Jes\u00fas, que tambi\u00e9n los narra Mateo, pero integrados a lo largo de su evangelio.
Lucas escribi\u00f3 para los griegos, por lo que no reprodujo numerosos detalles ligados a las leyes y costumbres jud\u00edas que no habr\u00edan entendido sus lectores. Como buen griego, suprime las repeticiones que tanto gustaban a los jud\u00edos y cuyo ritmo nos conserv\u00f3 Mateo. Al igual que Mateo, Lucas tiene su propia introducci\u00f3n con episodios de la infancia de Jes\u00fas, y tambi\u00e9n su propia conclusi\u00f3n.
El evangelio de Juan deja entrever fragmentos de un antiguo texto, tan simple como el de Marcos. Las acciones de Jes\u00fas ocupar\u00edan en \u00e9l m\u00e1s lugar que su ense\u00f1anza; tal vez habr\u00eda estado dirigido a las comunidades cristianas de Samaria, ya que estaba escrito en arameo. Pero bas\u00e1ndose en esto, Juan elabor\u00f3 los largos \u00abdiscursos\u00bb de Jes\u00fas, en los que nos presenta la salvaci\u00f3n: una transformaci\u00f3n del hombre que renovar\u00e1 la creaci\u00f3n. A lo largo de todo su evangelio se manifiesta el misterio de Dios, Padre, Hijo y Esp\u00edritu Santo, as\u00ed como la comuni\u00f3n \u00edntima de Dios con los hombres a trav\u00e9s de la vida comunitaria y de los sacramentos de la Iglesia. Este evangelio fue publicado tan solo despu\u00e9s de la muerte de Juan, alrededor del a\u00f1o 95.
Los evangelios de Mateo, Marcos, Lucas y Juan se complementan, pues, para revelarnos el verdadero rostro de Jesucristo, hijo de Dios e hijo de Mar\u00eda. Alternando la narraci\u00f3n de los acontecimientos con la exposici\u00f3n de sus ense\u00f1anzas, estos evangelistas nos muestran c\u00f3mo Jes\u00fas, a trav\u00e9s de su comportamiento humano, manifest\u00f3 su divinidad; su vida es el {C}signo{/} privilegiado por el que Dios quiso darse a conocer a los hombres. Mediante alusiones, a menudo muy discretas pero precisas, al mensaje del Antiguo Testamento, estos tres evangelistas se\u00f1alan c\u00f3mo Jes\u00fas \u00abcumpli\u00f3\u00bb ese Antiguo Testamento. Juan, muy en especial, nos lleva a la contemplaci\u00f3n de la persona de Jes\u00fas; nos muestra as\u00ed los fundamentos y las formas de la aut\u00e9ntica experiencia cristiana.
{K}\u00bfPodemos creer lo que dice el Evangelio?{/}
Lo anterior basta para que entendamos lo siguiente:
Aunque los evangelios fuesen diez veces m\u00e1s largos de lo que son, no podr\u00edan ofrecer m\u00e1s que una selecci\u00f3n de los hechos y gestos de Jes\u00fas. Cada uno de los evangelistas escogi\u00f3 esos hechos y dichos de Jes\u00fas y los expres\u00f3 a su manera, teniendo en cuenta a sus lectores. Los present\u00f3 siguiendo un orden que le parec\u00eda el mejor y junt\u00f3 hechos que tuvieron lugar en distintos momentos.
Sobre todo, los miles de discusiones sobre detalles no deber\u00edan de ocultarnos lo esencial: que el evangelio es una creaci\u00f3n excepcional y \u00fanica de la literatura de todos los tiempos. Por un lado, cualquier comparaci\u00f3n con los dem\u00e1s escritos de su \u00e9poca revela un contraste impresionante. En el evangelio todo es sencillez y sobriedad; en los otros escritos, ya sea cristianos o no, destaca lo maravilloso, lo complicado y todo lo que no tiene los pies sobre la tierra (incluso lo que en escritos cristianos inspirados, como en la carta de Judas).
Pero adem\u00e1s, la riqueza humana del evangelio es tal que uno se pregunta qu\u00e9 ceguera ha llevado a los administradores de nuestra cultura a sacarlo de los textos escolares y universitarios para poner obras infinitamente menos interesantes. No basta decir que el evangelio ha sabido resistir a la cr\u00edtica moderna, aunque haya sido examinado con lupa como no se ha hecho con ning\u00fan otro libro, sino que adem\u00e1s hay que recalcar simplemente que deja exhalar su perfume de verdad cada vez que somos capaces de abrirnos a \u00e9l.
{K}Los que dudan{/}
Son muchos, sin embargo, los que ponen en duda el testimonio de los Evangelios. A veces porque creen ver en ellos algunas contradicciones, y m\u00e1s habitualmente porque les parece imposible aceptar la divinidad de Jes\u00fas.
Aunque se quiera ser objetivo, es imposible estudiar el evangelio con imparcialidad, pues cuestiona toda nuestra vida y no solamente nuestras ideas sobre tal o cual punto. Si compartimos la fe de los ap\u00f3stoles, no nos ser\u00e1 dif\u00edcil aceptar el libro sagrado, permaneciendo en una postura cr\u00edtica. Pero si no cumplimos con las condiciones que permiten \u00abver a Dios\u00bb, s\u00f3lo sentiremos incomodidad en tanto cuanto no encontramos el medio de \u00abreducir\u00bb los testimonios del evangelio a la medida de \u00abnuestra raz\u00f3n\u00bb. Esto quiere decir que no cuestionar\u00e1 nuestras certezas. Por eso muchas personas que cuestionan el evangelio buscan mil razones para negar lo que los trastorna: el testimonio del evangelio sobre Dios hecho hombre, un Dios que trastorna y que resucita a los muertos. Incluso entre los creyentes no faltan los que niegan sistem\u00e1ticamente que Jes\u00fas haya realizado aut\u00e9nticos milagros.
Esto se debe, tal vez, a que dichas personas pertenecen habitualmente a ambientes y pa\u00edses acomodados, formados en una cultura \u00abcientificista\u00bb que solamente cuenta con los recursos humanos para solucionar todos los problemas. Ah\u00ed poco se espera de Dios y tampoco Dios multiplica sus milagros.
En consecuencia hacen el razonamiento siguiente: si ahora no puedo ver cosas parecidas a las del Evangelio, \u00bfc\u00f3mo voy a creer que sucedieron entonces? Todo ser\u00eda diferente si participaran en una Iglesia pobre y fueran testigos de las constantes intervenciones de Dios en favor de los que solamente esperan en \u00e9l.
{K}Algunas objeciones{/}
Para negar los testimonios de los evangelios, muchos de los que los objetan echan mano a tres argumentos:
-_Los evangelios no son obra de un testigo que empe\u00f1e su palabra, sino que re\u00fanen testimonios de varios testigos; son una literatura popular, en la que se puede encontrar todo, menos la certeza hist\u00f3rica.
-_Los evangelios fueron, al comienzo, escritos destinados a la catequesis y ense\u00f1anza del pueblo cristiano; los hechos que cuentan est\u00e1n orientados a apoyar la ense\u00f1anza que se da. No preguntemos si realmente Jes\u00fas camin\u00f3 sobre el mar: el hecho se cuenta para mostrar que Jes\u00fas tiene poder divino.
-_Los evangelios se escribieron muchos a\u00f1os despu\u00e9s de la muerte de Jes\u00fas, cuando la imaginaci\u00f3n popular ya hab\u00eda aureolado su persona, y cuando la Iglesia ya hab\u00eda adaptado su mensaje a las necesidades de su gente. Por tanto, no nos dan a conocer la realidad de Jes\u00fas, sino la fe de la Iglesia del primer siglo.
Pero, \u00bfy los ap\u00f3stoles? Ellos hab\u00edan sido los testigos de Jes\u00fas, y su funci\u00f3n era la de quedar sus testigos oficiales en la Iglesia. Ellos sab\u00edan lo que hab\u00eda sucedido realmente, \u00bfy callaban mientras la gente deformaba la historia de Jes\u00fas? La garant\u00eda del Evangelio est\u00e1 en la misma estructura de la Iglesia cat\u00f3lica. Esta ten\u00eda una jerarqu\u00eda respetable, a quien le correspond\u00eda la \u00faltima palabra sobre el contenido de la fe, y que no aceptaba que se lo tocara (ver Timoteo, Tito y la 2 Pedro).
Los cuatro evangelios no fueron una creaci\u00f3n popular a partir de leyendas, de palabras escuchadas y deformadas, de milagros en parte inventados para justificar lo que se dec\u00eda de Jes\u00fas. Los evangelios han salido de la {C}tradici\u00f3n de los ap\u00f3stoles,{/} y la Iglesia los retuvo porque reconoc\u00eda en ellos esa tradici\u00f3n. En aquellos mismos a\u00f1os se escribieron \u00abotros evangelios\u00bb: \u00abEvangelio de Pedro\u00bb, \u00abEvangelio de Tom\u00e1s\u00bb, \u00abEvangelio de Nicodemo\u00bb, \u00abProtoevangelio de Santiago\u00bb. Pero la Iglesia no les dio cr\u00e9dito, porque ve\u00eda en ellos hechos fabulosos o con orientaciones teol\u00f3gicas que no se ajustaban a la ense\u00f1anza recibida de los ap\u00f3stoles.
El hecho de que los evangelios se escribieran para la catequesis no significa que la historia fue adulterada \u00abpara convencer mejor a los oyentes\u00bb. \u00a1Como si los hechos no fueran suficiente para hablar a los que saben entender! Y los ap\u00f3stoles de Jes\u00fas, formados por \u00e9l, \u00bfno iban a tener la honradez elemental para respetar la verdad?
Se ha dado mucha importancia a los moldes literarios que se usan para contar los hechos. Como varios milagros se cuentan conforme al mismo esquema, algunos estudiosos concluyen que todo es ficticio. \u00bfNo ser\u00eda m\u00e1s sencillo pensar que los hechos y milagros se contaron conforme a ciertos moldes que permit\u00edan ense\u00f1arlos y memorizarlos con m\u00e1s facilidad? Hoy mismo, escuchemos a los que han sido testigos de alg\u00fan milagro: su relaci\u00f3n se ajustar\u00e1 espont\u00e1neamente al mismo orden.
Otro caso t\u00edpico es el de la anunciaci\u00f3n de Mar\u00eda. Lucas la relata imitando p\u00e1ginas antiguas referentes al nacimiento de Ismael y Sans\u00f3n. Y algunas personas se apresuran a decir: puesto que Lucas imit\u00f3 el estilo de relatos legendarios, es que su relato tambi\u00e9n es leyenda; la virginidad de Mar\u00eda y el anuncio del \u00e1ngel no son m\u00e1s que ficci\u00f3n y solamente pretenden celebrar la divinidad de Cristo. \u00bfPor qu\u00e9 buscar explicaciones tan extra\u00f1as? Lucas y sus contempor\u00e1neos ten\u00edan estas p\u00e1ginas antiguas por hist\u00f3ricas: imit\u00f3 su estilo para recalcar que tambi\u00e9n el nacimiento de Jes\u00fas se inscrib\u00eda en la Historia Sagrada. Lucas cont\u00f3 los hechos en los que estaba fundada su propia fe; si estos hechos no hubieran sucedido, tampoco \u00e9l hubiera cre\u00eddo.
As\u00ed pues, cuando hayamos acabado de escuchar, estudiar y sopesar las razones, habr\u00e1 que volver a lo que Jes\u00fas afirm\u00f3 fuertemente: la fe es un don de Dios, y nadie va al Hijo si el Padre no lo ha atra\u00eddo. Leer el evangelio, meditarlo, confrontarlo con nuestra realidad, es una prueba en la que nos comprometemos totalmente. Si queremos que nos atraiga un poquito m\u00e1s, miremos lo que Dios ha hecho en los que han cre\u00eddo, los que son llamados o podr\u00edan ser llamados santos. Si estamos en la duda, oremos.
