{2}ZACAR\u00cdAS{/}

Al igual que Ageo, Zacar\u00edas particip\u00f3 en la "restauraci\u00f3n" del pueblo de Dios y del Templo, cuando reci\u00e9n regresaban de Babilonia los jud\u00edos (520 antes de Cristo).
A su vuelta del destierro no se hab\u00edan cumplido las estupendas promesas hechas por los profetas en el tiempo que estaban cautivos en Babilonia (ver [Is_40,1] a [Is_55,13]). Por tanto, segu\u00edan esperando. Zacar\u00edas considera la reconstrucci\u00f3n del Templo como un s\u00edmbolo: un tiempo nuevo ha empezado, y Yav\u00e9 se prepara para el d\u00eda de su trascendental salvaci\u00f3n.
Las visiones que ocupan los seis primeros cap\u00edtulos ense\u00f1an a los jud\u00edos reunidos en torno a su Templo que deben esperar, atentos, el D\u00eda de Yav\u00e9.
{K}La segunda parte del libro de Zacar\u00edas
{/}Los cap\u00edtulos 9 a 14 son obra de otro profeta que vivi\u00f3 dos siglos despu\u00e9s, muy posiblemente cuando el c\u00e9lebre conquistador Alejandro lleg\u00f3 a los pa\u00edses de Oriente. El ense\u00f1a a los jud\u00edos que no deben asustarse: la victoria de Dios y la venida de su Reino tendr\u00e1n lugar en medio de acontecimientos muy dolorosos.
