{2}AMOS{/}

Hacia la mitad del siglo VIII antes de Cristo, el Reino de Israel aparece rico y muy pr\u00f3spero. La peque\u00f1a propiedad ha ido despareciendo y las riquezas se concentran en unos pocos ricos, mientras por otra parte crece el proletariado; el lujo de unos pocos insulta la miseria de los pobres.
Inesperadamente, el Eterno {C}ruge desde Si\u00f3n y de Jerusal\u00e9n hace o\u00edr su voz{/} por medio de Am\u00f3s, pastor natural de Teco\u00e1, pueblecito situado a unos nueve kil\u00f3metros al sur de Bel\u00e9n, en el pa\u00eds de Jud\u00e1. Dios lo saca "de detr\u00e1s de su reba\u00f1o" y lo env\u00eda hacia el pa\u00eds vecino, Israel del Norte.
El profeta comienza entonces a recorrer las ciudades del Reino de Israel, denunciando las injusticias sociales y la religi\u00f3n que se contenta s\u00f3lo de ritos externos. Anuncia el castigo de Dios y el destierro de Israel poco antes de que Oseas proclame el mismo mensaje; al fin predice tambi\u00e9n tiempos felices.
Am\u00f3s es el profeta de la justicia social; nos revela a un Dios que defiende el derecho de los pobres.
