{2}EXODO{/}

El {C}Exodo{/} es la salida de Egipto. Esta es, en la Biblia, la gran haza\u00f1a de Dios: la salida del pa\u00eds de la esclavitud hacia la tierra prometida. Dios libera a su pueblo "con gran poder, mano fuerte y brazo extendido", abriendo un camino en el mar.
El Exodo es el coraz\u00f3n del Antiguo Testamento, y aquello que le da su significado al presentarnos a un Dios que liberta a los hombres. Este libro ha dado a la religi\u00f3n jud\u00eda, y luego a la fe cristiana, su primera orientaci\u00f3n que las hizo diferentes de todas las dem\u00e1s. Dios no viene primero para que se lo respete o para indicar caminos espirituales, sino para escoger un pueblo con el cual actuar\u00e1 en el coraz\u00f3n de la historia humana.
Los Evangelios primero, y luego los cristianos, reconocer\u00e1n en Jes\u00fas el nuevo Mois\u00e9s de una nueva partida; y buscar\u00e1n en este libro como figuras de todo lo que viven en la Iglesia. \u00bfEl paso del mar? Es el bautismo. \u00bfLa roca de la que sale la fuente? Es Cristo. Y la alianza del Sina\u00ed prepara la Nueva Alianza.
Pero no por eso debemos olvidar el punto de partida. El Exodo es antes que nada la liberaci\u00f3n de los esclavos y la elecci\u00f3n del pueblo de Israel. Es una liberaci\u00f3n aut\u00e9ntica que alcanza toda la realidad humana, individual y social: Dios libera a los que quiere tomar para s\u00ed, y la libertad cristiana estar\u00e1 muy lejos de lo que la cultura occidental entiende con esta palabra.
{K}El Exodo y la historia{/}
Los relatos del Exodo abundan en historias hermosas, pero est\u00e1n muy lejos de lo que habr\u00edamos presenciado si hubi\u00e9ramos estado all\u00ed. Al contemplar las escenas grandiosas que all\u00ed se pintan, nos gustar\u00eda saber lo que la historia puede decir al respecto.
Todo se ubica alrededor del a\u00f1o 1240 antes de Cristo, unos cinco siglos despu\u00e9s de Abrah\u00e1n. En el siglo XV antes de Cristo los egipcios han sido derrotados por invasores venidos de Cana\u00e1n, los que han dejado que muchos n\u00f3madas del desierto entraran en el pa\u00eds (ver la historia de Jos\u00e9). Cuando los egipcios vuelven a restablecer sus propios reyes, estos n\u00f3madas son tratados con menos consideraci\u00f3n y muchos de ellos huyen para evitar impuestos o trabajos obligatorios. Unos son expulsados (como en [\u00c9x_12,31]), otros se fugan a favor de la noche (como en [\u00c9x_12,38]).
Es en este contexto donde se desarrollan los acontecimientos del Exodo. Uno de estos grupos, perseguido por un destacamento de carros egipcios, es protegido por una intervenci\u00f3n extraordinaria de Dios: los israelitas {C}vieron a los egipcios muertos a la orilla del mar {/}[\u00c9x_14,30]. Un profeta, Mois\u00e9s, el gu\u00eda de estos fugitivos, interpret\u00f3 para ellos el acontecimiento: Yav\u00e9, \u00fanico Dios, los hab\u00eda escogido para que fueran su pueblo. Mois\u00e9s y los suyos quedaron un buen tiempo en los oasis del Sina\u00ed. All\u00ed Mois\u00e9s les dio la Ley de Yav\u00e9.
{K}El libro del Exodo{/}
La historia, pues, se encuentra en el Exodo, pero el Exodo dice muchas m\u00e1s cosas en las que no lo sigue la historia, en el sentido moderno de esta palabra. Pues este libro no es la obra de un autor, sino m\u00e1s bien el resultado de una larga evoluci\u00f3n, y en \u00e9l se juntan maneras muy diversas de entender la historia, propias de aquellos tiempos.
Est\u00e1 por ejemplo esta clase de historia de la que hablamos respecto de [G\u00e9n_35,1], y es la que se transmite oralmente en los clanes n\u00f3madas. As\u00ed fue como se reunieron en una misma familia: Mois\u00e9s, su suegro Jetro, Aar\u00f3n, "hermano de Mois\u00e9s", y Miriam "la profetisa hermana de Aar\u00f3n"; era una manera de expresar los lazos que un\u00edan a Mois\u00e9s con jefes o profetas de otros clanes. Asimismo se ha identificado el Monte Sina\u00ed con el Monte Horeb y el "Monte de Dios"; \u00e9stos eran a lo mejor lugares sagrados cuyas tradiciones se confundieron.
Muy diferente fue el prop\u00f3sito de los sacerdotes jud\u00edos que han dado a este libro su forma definitiva en el tiempo del exilio a Babilonia. Al desarrollar las tradiciones antiguas, quer\u00edan decir, no lo que hab\u00eda sucedido, sino m\u00e1s bien la visi\u00f3n que el pueblo de Israel deb\u00eda guardar de su pasado. Haci\u00e9ndolo, ense\u00f1aban a sus contempor\u00e1neos de qu\u00e9 manera ser\u00edan ellos mismos pueblo de Dios y el fermento de la historia. A ellos se debe esta presentaci\u00f3n de los israelitas como un pueblo inmenso ya formado, organizado, que ya tiene un Santuario en el desierto, con sus sacerdotes y sus talleres de los que saldr\u00e1 el becerro de oro. Y ese pueblo inmenso marcha como un solo hombre, es alimentado con el man\u00e1 durante cuarenta a\u00f1os, recibe las leyes que ser\u00e1n observadas s\u00f3lo despu\u00e9s de pasados algunos siglos. Y este pueblo entero sale armado de Egipto para conquistar la Tierra prometida.
{K}El Dios verdadero del Exodo{/}
Estamos pues confrontados con dos historias, la cient\u00edfica, y la que ha formado la conciencia de Israel y del pueblo cristiano. La primera reconoce que all\u00ed Dios ha entrado en la Historia; su acci\u00f3n ha sido muy discreta y en esto descubrimos su pedagog\u00eda: Dios es muy paciente. La otra historia nos ense\u00f1a qui\u00e9nes somos y solamente la entienden bien aquellos que han acogido a Cristo.
Con todo, ser\u00eda un error oponer la una a la otra, como si todo el relato del Exodo fuera puro cuento. Bastar\u00e1 leer algunas p\u00e1ginas para entender que no habr\u00edan sido escritas y no habr\u00edan tenido peso alguno en la conciencia de un pueblo si no fueran verdaderos testimonios. Son el testimonio de aquellos que estuvieron con Mois\u00e9s y que, sin la menor duda, hicieron experiencias excepcionales. Son el testimonio de aquellos que las escribieron a lo largo de los siglos, ya fueran sacerdotes o profetas, los que tambi\u00e9n tuvieron una experiencia del Dios Vivo, el libertador de Israel, y a consecuencia de ella nos transmitieron el fuego del Sina\u00ed.
