Abnegaci\u00f3n: Exigencia indispensable para ser disc\u00edpulo de Jes\u00fas [Mt_10,37]; [Mt_16,24]; [Mt_19,17], [Mt_19,29]. [Mc_8,34]; [Lc_9,23]. Tomar la cruz y seguir a Jes\u00fas [Mt_16,24] par, crucificar la propia carne [G\u00e1l_5,24], preferir los intereses de Cristo a los propios [Mt_10,37]; [Lc_14,26], son otras tantas expresiones neotestamentarias de la abnegaci\u00f3n cristiana. San Pablo la recomienda encarecidamente [Rom_6,12-13]; [1Cor_7,29-31]; [Tit_2,12].
Acepci\u00f3n de personas: Defecto reprobado por la ley [Lev_19,15]; [Pro_28,21], que recomienda con insistencia la imparcialidad, sobre todo a los jueces [Dt_1,17]; [Pro_24,23]. Dios es modelo de imparcialidad [Dt_10,17]; [Job_34,19]; [Si_35,11-23]; [He_10,34]; [Rom_2,11]; [G\u00e1l_2,6]; [Ef_6,9]; [Col_3,25]; [1Pe_1,17]. En el NT se elogia tambi\u00e9n la imparcialidad de Jes\u00fas [Mt_22,16] par, al que deben imitar los cristianos [Sant_2,1-9].
Acci\u00f3n de gracias: Es la respuesta del hombre a los dones de Dios, a las maravillas obradas por Dios en la historia de la salvaci\u00f3n. Est\u00e1 hecha de gozo, de veneraci\u00f3n, de reconocimiento, de alabanza [\u00c9x_15,1-21]; [Dt_32,43]; [1Cr\u00f3n_16,8-36]; [Jds_16,1-2]; [Is_12,1-6]; [Is_25,1-4]; [Is_63,7]; [Jer_20,13]; [Sal_92,1]; [Sal_95,1-7]; [Sal_116,17]; [Sal_136,1]; [Sal_138]. En el AT aparece estrechamente relacionada con el concepto de bendici\u00f3n [1Cr\u00f3n_29,10-13]; [Neh_9,5]; [Tob_13,1-8]; [Sal_28,6-7]; [Sal_66,8], [Sal_66,20]; [Sal_68,20], [Sal_68,27]; [Sal_100,4]; [Sal_103]; etc. Pero es sobre todo con la llegada de la era mesi\u00e1nica cuando el hombre, en Cristo, por Cristo y con Cristo y bajo la acci\u00f3n del Esp\u00edritu, puede tributar al Padre una acci\u00f3n de gracias perfecta [Jn_11,41]; [Rom_1,8]; [Rom_7,25]; [Ef_5,20]; [1Tes_5,18]; [1Cor_1,4]; [Flp_1,3]; [Col_1,3]; [Col_3,17]; ver [2Cor_1,3]; [Ef_1,3].
Adivinaci\u00f3n. Adivino: Pr\u00e1ctica y oficio bastante comunes entre los pueblos vecinos a Israel [G\u00e9n_41,8]; [\u00c9x_7,11]; [\u00c9x_7,22]; [Is_47,12]; [Dan_2,2], [Dan_2,27], pero severamente prohibidos a los jud\u00edos [Lev_19,26]; [Dt_18,9-14]; [1Sam_28,7], [1Sam_28,15], [1Sam_28,21]; [Jer_27,9]; [Mal_3,5]; [He_8,9], [He_8,11].
Adoraci\u00f3n: Es la reacci\u00f3n del hombre, peque\u00f1o y pecador, ante la cercan\u00eda y grandeza de Dios. En ella se entrelazan agradecimiento y homenaje [G\u00e9n_24,48]; [Sal_95,1-6], veneraci\u00f3n y respeto [Sal_5,8]; [Dan_6,11]; [Ap_4,5-8]. Esta actitud interior se manifiesta en gestos exteriores tales como el sacrificio [G\u00e9n_22,5-8]; [1Sam_1,3]; [2Re_17,36], la postraci\u00f3n [2Sam_12,20]; [2Sam_15,32]; [\u00c9x_4,31]; [Dt_26,10]; [Sal_96,9]; [Sal_99,1-5] y el canto [2Cr\u00f3n_29,28]; [Si_50,16-18]. S\u00f3lo el Se\u00f1or debe y puede ser adorado [\u00c9x_34,14-16]; [Dt_4,19-20]; ver [Est_3,2-5]; [Mt_4,10]. Adorar a las criaturas, sean \u00e1ngeles [Ap_19,10], hombres de cualquier rango [Dan_3,18]; [He_10,25-26]; [Ap_13,48] u otros seres de la naturaleza [\u00c9x_34,14-17]; [Lev_26,1], est\u00e1 severamente prohibido y puede constituir un grave pecado. Pero Jesucristo, reconocido por la fe como verdadero Hijo de Dios, s\u00ed es objeto de adoraci\u00f3n [Mt_28,9], [Mt_28,17]; [Jn_9,38]; [Flp_2,9-11]. A su vez, Jesucristo ense\u00f1a que la aut\u00e9ntica adoraci\u00f3n ha de ser interior, \u00aben esp\u00edritu y verdad\u00bb [Jn_4,24]; ver [Jn_2,19-22].
Adulterio: Es la traici\u00f3n al amor prometido y sellado con el matrimonio. Prohibido en todos los c\u00f3digos, tanto profanos como religiosos, de la antig\u00fcedad, la Biblia lo condena sin paliativos [\u00c9x_20,14]; [Lev_18,20]; [Lev_20,10]; [Dt_5,18]; [Dt_22,22]; [Pro_2,16]; [Si_23,22-23]. Jes\u00fas renueva la condena [Mt_5,27-32]; [Mt_19,18]; [Mc_10,11]; [Lc_16,18], pero est\u00e1 abierto al perd\u00f3n [Jn_8,10-11]. La misma reprobaci\u00f3n en otros pasajes del NT [Rom_2,22]; [1Cor_6,9]; [Heb_13,4]. Lo espec\u00edfico de la Biblia es considerar como un adulterio espiritual la idolatr\u00eda en cuanto infidelidad a Dios [Is_57,3-11]; [Jer_3,1-13]; [Jer_13,26-27]; [Ez_23,1]; [Os_2,4-15]; [Mt_12,39]; [Mt_16,4]; [Mc_8,38]; [Sant_4,4]; [Ap_2,21-22]; [Ap_17,1-2].
Agua: Por su misma naturaleza y en cuanto criatura insigne de Dios [G\u00e9n_1,2], [G\u00e9n_1,7], [G\u00e9n_1,9]; [Pro_8,27-29]; [1Pe_3,5]; ver [Sal_104] se presenta en la Biblia como elemento vivificador [G\u00e9n_2,5-6], [G\u00e9n_2,10-14]; [Dt_11,14]; [Jer_5,24]; [Is_30,23], [Is_30,25]; [Job_5,10] o temible [G\u00e9n_7,11-12], [G\u00e9n_7,17-24]; [Job_12,15]; [Sal_32,6], seg\u00fan los casos. De ah\u00ed que el agua sea en la Biblia un elemento simb\u00f3lico de primer orden para significar unas veces la bendici\u00f3n divina [Dt_28,12]; [Lev_26,3-4]; [G\u00e9n_27,28]; [Sal_132,2-3]; [Ap_22,1-2] "paralelamente, la falta de agua se interpreta como se\u00f1al de maldici\u00f3n [Dt_28,23-24]; [Lev_26,19]; [Is_19,5-7]; [Ez_4,16-17]"; otras veces simbolizar\u00e1 la desgracia que se cierne sobre el hombre [Sal_18,5], [Sal_18,17]; [Sal_42,8]; [Sal_124,4-5]; [Sal_144,7], y otras, finalmente, la eficacia purificadora y vivificadora de la acci\u00f3n divina [N\u00fam_8,7]; [2Re_5,10-14]; [Ez_47,1-12]; [Is_44,3-4]; [Jer_17,8]; [Jn_4,10-14]; [Jn_7,37-39]; [Jn_19,34]; [1Cor_10,4]. Esto \u00faltimo es v\u00e1lido especialmente para las aguas bautismales [Mt_3,11] par; [Mt_28,19]; [Jn_3,5]; [He_22,16]; [1Cor_6,11]; [Ef_5,26]; [Heb_10,22].
Alabanza: Alabar a Dios significa para la Biblia reconocer y proclamar su grandeza [Is_12,4-6]; [Sal_29,1]; [Sal_96,1]; [Sal_104,1]; [Sal_145,1]; [Lc_2,13-14], su bondad inagotable [1Sam_2,1-10]; [Sal_30,34], su fuerza salvadora y liberadora [\u00c9x_15,1-21]; [Is_25,15]; [Sal_71]; [Sal_146]; [Lc_1,46-55], su amor y su fidelidad [Sal_89,1]; [Sal_106,1]; [Sal_107,1]; [Sal_117,1]. De ah\u00ed que alabanza, adoraci\u00f3n y acci\u00f3n de gracias sean conceptos profundamente afines. Lo espec\u00edfico de la alabanza es que se centra en Dios mismo m\u00e1s que en sus dones. Al llegar la plenitud de los tiempos, Dios se hace visiblemente presente en Cristo; y a partir de este momento la alabanza a Dios se realiza en Cristo, con Cristo y por Cristo [Lc_2,13]. [Lc_2,20]; [Lc_18,36]; [Lc_19,37-38]. Incluso Cristo en persona es objeto directo de esta alabanza [Mt_21,9]; [He_19,17]; [Ap_5,9]. Hay que subrayar, finalmente, que ya desde el AT el marco privilegiado de la alabanza es la liturgia [1Cr\u00f3n_16,36]; [Esd_3,11]; [Lev_7,12]; [Lev_22,29]; [He_2,46-47]; [Ef_5, 19-20].
Alegr\u00eda: La Biblia se hace eco de las alegr\u00edas humanas, sean leg\u00edtimas [Jue_9,13]; [Is_16,10]; [Jer_33,11]; [Sal_113,9]; [Sal_126,1]; [Pro_5,18]; [Si_2,24]; [Si_3,12], [Si_3,22]; [Si_5,18-19]; [1Mac_14,11]; [Jn_16,21] o sean reprobables [Mc_14,11]; [Lc_23,8]; [Jn_16,20]; [Ap_11,10]. Pero sobre todo proclama a Dios fuente y sost\u00e9n de la aut\u00e9ntica alegr\u00eda [Jer_7,34]; [Sal_95,1]; [Sal_96,11-12]; [Sal_104,31-34]; [Flp_4,4]. Por eso la alegr\u00eda se desbordar\u00e1 cuando Dios haga presente su fuerza salvadora entre los hombres [Is_9,2]; [Is_35,1-10]; [Is_49,13]; [Is_55,12]; [Is_65,17-25]. Por eso con Jesucristo la alegr\u00eda alcanza la plenitud escatol\u00f3gica [Lc_1,28], [Lc_1,44], [Lc_1,47]; [Lc_2,10]; [Lc_10,21]; [Jn_16,20-22]; [Jn_17,13]; [He_13,52]; [Rom_12,12]; [Rom_14,17]; [Rom_15,13]; [2Cor_1,3-7]; [G\u00e1l_5,22]; [Ap_18,20]; [Ap_19,1-10].
Alianza: Palabra clave y punto de partida de todo el pensamiento religioso b\u00edblico. El Dios de la Biblia es un Dios que quiere establecer y establece un pacto de amor y de fidelidad con los hombres. Todo se desarrolla a trav\u00e9s de un gigantesco proceso hist\u00f3rico, complejo, maravilloso y con frecuencia desconcertante. En [G\u00e9n_9,9]; [G\u00e9n_15,1-21] y [G\u00e9n_17,1-21] se anticipa el tema de la alianza, acontecimiento que conoce su punto culminante en la incomparable experiencia religiosa del Sina\u00ed [\u00c9x_19,1] - [\u00c9x_20,1]; [\u00c9x_24,1]; [Dt_5,1]. A partir de este momento, la llamada f\u00f3rmula de la alianza \u00abYo ser\u00e9 vuestro Dios y vosotros ser\u00e9is Mi pueblo\u00bb, ser\u00e1 una constante en la revelaci\u00f3n b\u00edblica [\u00c9x_6,7]; [Lev_26,12]; [Dt_26,16]; [Dt_19,1]; [Dt_29,12]; [2Sam_7,24]; [Jer_7,23]. En los momentos cruciales de la historia israelita asistimos a la renovaci\u00f3n de la alianza en los d\u00edas mismos de Mois\u00e9s [\u00c9x_34,10-28]; en tiempos de Josu\u00e9 [Jos_8,30-35]; [Jos_24,1-28]; en tiempos de David [2Sam_7,8-16]; [2Sam_23,5] y de Salom\u00f3n [1Re_8,14-29], [1Re_8,52-61]; en tiempos de Jon\u00e1s y, sobre todo, de Jos\u00edas ([2Re_11,17]; [2Re_23,1-33]), y en los tiempos de la restauraci\u00f3n posex\u00edlica [Neh_8,1-18]. Pero las repetidas infidelidades del pueblo y los consiguienTes_castigos [2Re_17,7-23]; [2Re_23,26-27]; [Jer_22,9]; [Ez_16,15-52] hacen que los profetas anuncien una alianza nueva [Is_42,6]; [Is_55,3]; [Is_59,21]; [Is_61,8]; [Jer_31,31-34]; [Jer_32,40]; [Ez_16,62]; [Ez_36,24-28]; [Ez_37,26-27]; [Mal_3,1]. Es la nueva alianza, que tiene a Jesucristo, en el misterio de su muerte y resurrecci\u00f3n como art\u00edfice y mediador [Mt_26,28]; [Mc_14,24]; [Lc_22,20]; [1Cor_11,25], y que por lo mismo ya no mantendr\u00e1 al hombre bajo la esclavitud de la letra [2Cor_3,6] y de la ley [G\u00e1l_4,21-31]. Alianza sellada con el sacrificio irrepetible y personal de Cristo [He_15,11]; [Rom_8,3-5]; [Heb_8,6-13], que le confiere una definitiva eficacia salvadora [He_13,38]; [Rom_8,3]; [G\u00e1l_3,10-12].
Alma: Los t\u00e9rminos b\u00edblicos, tanto Hebreos como griegos, que habitualmente se traducen por \u00abalma\u00bb no designan, al menos en la perspectiva semita, una parte del hombre, sino al hombre entero en cuanto ser vivo. El hombre no tiene \u00abalma\u00bb, sino que es \u00abalma\u00bb; es un ser viviente. Vida que, por una parte, hay que conservar [Jos_9,24]; [1Sam_19,11]; [Sal_6,5]; [Sal_35,4]; [Sal_38,13]; [Lc_21,19]; [He_27,34]; [Mt_2,20]; [Rom_11,3] y, por otra parte, en cuanto simple valor terreno, no debe ser objeto de preocupaciones excesivas [Mt_10,39]; [Mt_16,25-26]; [Lc_14,26]; [Lc_17,33]; [Jn_12,25]. En este sentido, \u00absalvar el alma\u00bb es alcanzar la vida eterNa_ para toda la realidad humana  [Sant_1,21]; [1Pe_5,20]; [Heb_10,39].
Altar: En la religi\u00f3n de la Biblia, como en todas las religiones, el altar es el lugar del sacrificio y, por tanto, signo de la presencia divina [G\u00e9n_8,20]; (127); [G\u00e9n_13,18]; [G\u00e9n_26,25]; [\u00c9x_17,15]; [\u00c9x_20,24-25]. Consiguientemente, los altares de los falsos dioses deben ser destruidos [\u00c9x_34,13]; [Dt_7,5]; [Jue_6,25]; [2Re_10,27]. En el culto israelita ocupan un lugar destacado el altar del incienso [\u00c9x_30,1-10] y el de los holocaustos [\u00c9x_38,1-7]. En la nueva alianza Dios se ha hecho presente en Cristo y no hay m\u00e1s altar que el propio Cristo, que es tambi\u00e9n al mismo tiempo v\u00edctima y sacerdote [Jn_2,21]; [Jn_17,19]; [1Cor_10,16-21]; [Heb_13,10]; [Ap_6,9].
Am\u00e9n: Palabra de origen Hebreo, que indica firmeza, veracidad, adhesi\u00f3n, seguridad. En este sentido, Dios mismo es llamado el \u00abAm\u00e9n\u00bb en cuanto es fiel y veraz [Is_65,16]. Dicho por hombres, puede tener un sentido de compromiso [N\u00fam_5,22]; [Dt_27,15]; [1Re_1,36]; [Jer_11,5] y tambi\u00e9n de aclamaci\u00f3n [Neh_8,6]; [Tob_8,8]; [Jds_15,10]; [1Cr\u00f3n_16 36]. En el NT tiene con frecuencia este \u00faltimo sentido [Rom_1,25]; [G\u00e1l_1,5]; [Heb_13,21]; [2Pe_3,18]; [Ap_7,12], aunque no para Jes\u00fas, \u00abtestigo fidedigno y veraz\u00bb [Ap_3,14] y \u00abAm\u00e9n de Dios\u00bb [2Cor_1,19-20], en cuyos labios el t\u00e9rmino \u00abam\u00e9n\u00bb recupera la fuerza original de afirmaci\u00f3n s\u00f3lida e incuestionable ([Mt_5,18]; [Mt_6,16]; [Mt_10,15]; [Mt_13,17]; etc.; [Jn_1,51]; [Jn_3,3], [Jn_3,5]; [Jn_5,19]; [Jn_6,26]; etc)
Amistad: (ver Amor) Cuando es aut\u00e9ntica, es una de las manifestaciones m\u00e1s genuinas del amor, y la Biblia no le regatea elogios [\u00c9x_33,7]; [Pro_17,17]; [Si_6,15-17]; [Si_7,18]. Es proverbial la amistad entre David y Jonat\u00e1n [1Sam_18,1-4]; [1Sam_19,1-7]; [1Sam_20,1-40]; [2Sam_1,25]; [2Sam_9,1]; [2Sam_21,7]. Pero existen tambi\u00e9n amigos falsos y amistades ilusorias [Job_19,19]; [Sal_38,12]; [Sal_41,10]; [Sal_55,13-14]; [Si_6,8-13]; [Si_12,9]; [Si_37,1-5]. Dios es el modelo y la fuente de la verdadera amistad [\u00c9x_33,8]; [Is_41,8]; ver [G\u00e9n_18,17], amistad que en Jes\u00fas de Nazaret reviste un rostro humano [Jn_3,11-35]; [Jn_15,13-15].
Amor: La Biblia conoce y valora (positiva o negativamente; seg\u00fan los casos) la realidad humana  del amor en sus diversas manifestaciones [G\u00e9n_2,23-24]; [G\u00e9n_22,1]; [G\u00e9n_24,1]; [G\u00e9n_34,2-5]; [Jue_14,16]; [Rut_3,10]; [1Sam_1,5]; [1Sam_1,8]; [1Sam_18,1-3]; [1Sam_20,17]; [2Sam_1,23], [2Sam_1,26]; [2Sam_3,16]; [2Sam_12,15-25]; [2Sam_13,4-17], [2Sam_19,1-5]; [1Re_11,1-2]; todo el Cantar de los Cantares; [Pro_5,18-19]; [Si_9,1-9]; [Dan_13,8-14]; [1Cor_7,3-5], [1Cor_7,33-34]; [Ef_5,28-33]; [Tit_2,4]. Pero la Biblia es sobre todo un inmenso poema al amor en cuanto realidad religiosa y trascendente. Define a Dios como amor que se comunica [1Jn_4,8], [1Jn_4,16]. Dios crea el mundo y lo mantiene en la existencia por amor [Sal_136,1]; [Sap_11,23-26]. Por amor elige un pueblo como portador de salvaci\u00f3n, lo libera, lo introduce en la tierra de promisi\u00f3n, lo mima con cari\u00f1o maternal, y hasta cuando lo castiga lo hace por amor [Dt_7,7-15]; [Dt_10,15] "ver [\u00c9x_34,6-7]"; [Is_5,1-7]; [Is_49,14-16]; [Is_54,4-10]; [Jer_3,1], [Jer_31,18-20]; [Ez_23,1]; [Os_2,1] - [Os_3,1]; [Os_11,1-9]; [Sal_80,1]. Por amor env\u00eda su Hijo al mundo [Jn_3,16] y le somete al trance de una muerte dolorosa [Rom_5,6-10]; [Rom_8,32]; [Ef_2,4]; [1Jn_4,9-10], [1Jn_4,16-21]. Amor de Dios que se hace visible, cercano y ardiente en la persona de Cristo [Jn_13,1]; [Jn_13,34]; [Jn_15,9], [Jn_15,13]; [Jn_17,23]; [Ef_3,19]; [Ef_5,2], [Ef_5,25]; [G\u00e1l_2,20]; [Tit_2,4-6]. A este amor de Dios, el hombre ha de responder con el suyo propio. Amar a Dios sin recortes, sin parcelas reservadas [Dt_6,5-9]; [Dt_10,12-13]; [Dt_30,6]; [Dt_30,15-20]; [Sal_31,24]; [Sal_116,1]; [Si_2,12-16]; [Mt_22,37]; [1Jn_5,1-3]. Amar a Jes\u00fas caminando en pos de \u00e9l [Mt_4,18-22] par; [Jn_1,39-43]; [Jn_21,15-21], guardando su palabra [Jn_14,15], [Jn_14,21], [Jn_14,23-24]; [Jn_15,9-10]; ver [1Jn_5,1-2], renunciando a todo [Mt_10,37]; [Mc_10,17-21]; [Lc_14,25-27]; [1Cor_16,22]. Y amar a los hombres como hermanos [Lev_19,18], [Lev_19,34]; [Dt_10,18-19]; [Mc_12,28-33] par; [Jn_13,34-35]; [Jn_15,12],  [Jn_15,17]; [1Jn_2,7-11]; [1Jn_3,11-24]; [1Jn_4,7-21]; [1Tes_4,9-10]; a todos los hombres [1Tes_3,12], no s\u00f3lo a los amigos, familiares y bienhechores, sino tambi\u00e9n a los desconocidos [Lev_19,34]; [Mt_5,46-48]; [Lc_6,32-34]; [Lc_14,12-14], incluso a los enemigos [Mt_5,43-45]; [Lc_6,27-29]; [Rom_12,14], [Rom_12,17-21]; amor especialmente a los peque\u00f1os, a los indefensos, a los marginados [\u00c9x_22,20-26]; [\u00c9x_23,4-12], [Is_1,17]; [Jer_22,16]; [Ez_18,5-9]; [Am_1,1]; [Am_2,1]; [Mal_3,5]; [Pro_14,21]; [Mt_10,42]; [Mt_18,5-6], [Mt_18,10-14]; [Mt_25,31-46]; [Lc_10,27-37]; [Flm_6,1]; [Flm_7,1]; [Sant_1,27], [Sant_2,1-9]. Y todo teniendo a Jes\u00fas por modelo [Jn_13,34]; [Jn_15,12]; [2Cor_5,14]. Resumiendo el amor en su dimensi\u00f3n religiosa aparece en la Biblia como la gran palabra que lo explica y compendia todo. Ya en los tiempos de la antigua alianza [\u00c9x_34,6-7], pero sobre todo en los de la nueva [Mt_22,40]; [Rom_13,8-10]; [G\u00e1l_5,13-14]; [1Cor_13,1-13]; [Col_3,14].
Anatema: Palabra de origen griego que, etimol\u00f3gicamente, designa algo consagrado a la divinidad ([Jue_16,23]; [2Mac_9,16]; [Lc_21,5]). El uso m\u00e1s frecuente en la biblia remite a aquellas personas o cosas que deben ser destruidas en homenaje a Dios ([Dt_7,1-5]; [Dt_20,16]; [Jos_6,3]; [Jos_7,1]; [Jos_7,10-15]; [Jos_8,26]; [1Sam_15,3]; [1Sam_15,18]). Con el tiempo paso a ser sin\u00f3nimo de exclusi\u00f3n de la comunidad y de persona o cosa maldita ([Esd_10,8]; [Rom_9,3]; [1Cor_12,3]; [1Cor_16,22]; [G\u00e1l_1,8-9]).
Anciano: Con esta palabra se designa en primer lugar al hombre o mujer de avanzada edad [G\u00e9n_18,11]; [G\u00e9n_27,2]; [1Sam_ 2,22]; [Is_20,4]; [Pro_17,6]; [Lc_1,18]; [Jn_8,9]; [Tit_2,2-3]; [Flm_9,1]. La Biblia atribuye a la bendici\u00f3n divina alcanzar una ancianidad feliz [G\u00e9n_15,15]; [Dt_5,16]. Pero como los muchos a\u00f1os conceden experiencia y sabidur\u00eda, en la tradici\u00f3n b\u00edblica, lo mismo que en el resto de las culturas antiguas, anciano pasa a ser sin\u00f3nimo de hombre experimentado, con capacidad para aconsejar y dirigir v\u00e1lidamente una comunidad [\u00c9x_3,16]; [\u00c9x_3,18], [\u00c9x_12,21], [\u00c9x_17,5]; [\u00c9x_18,21-26]; [N\u00fam_11,16-17], [N\u00fam_11,24-25], [N\u00fam_11,30]; [Dt_21,2]; [1Sam_8,4]; [2Sam_3,17]; [2Sam_17,4], [Esd_10,14]; [Si_8,9]; [Si_25,3-6]. En la mayor\u00eda de estos pasajes, m\u00e1s que a individuos aislados, se hace referencia a un grupo institucionalizado, en el que no necesariamente todos sus componentes deben tener una edad avanzada. Tales son los \u00abancianos\u00bb o consejo de ancianos (=sanedr\u00edn) al que aluden con frecuencia los evangelios y Hechos [Mt_16,21] par; [Mt_21,23] par; [Mt_26,3] par; [Mt_27,1] par; [Mt_27,3]. [Mt_27,12], [Mt_27,20], [Mt_27,41]; [Mt_28,12]; [Lc_7,3]; [He_4,8], [He_4,23]; [He_6,12]; [He_23,14]; [He_24,1]; [He_25,15]. Este significado de dirigente y animador de la comunidad, sin demasiado \u00e9nfasis en la edad avanzada, es el que tiene en la Iglesia cristiana [He_11,30]; [He_14,23]; [He_15,2], [He_15,4], [He_15,22-23]; [He_16,4]; [He_21,18]; [Sant_5,14]; [1Pe_5,1]; [2Jn_1,1]; [3Jn_1,1] como paso previo al sentido t\u00e9cnico de sacerdote que hoy tiene el t\u00e9rmino \u00abpresb\u00edtero\u00bb = originariamente \u00abanciano\u00bb [1Tim_5,17], [1Tim_5,19]; [Tit_1,5]. Dios es llamado en el libro de Daniel el \u00abAnciano de d\u00edas\u00bb [Dan_7,9]; y en el Apalipsis de san Juan se mencionan 24 ancianos, probablemente como s\u00edmbolo de lo m\u00e1s noble de la nueva humanidad reordenada por Cristo para Dios [Ap_4,4], [Ap_4,10]; [Ap_5,5], [Ap_5,6], [Ap_5,8], [Ap_5,11], [Ap_5,14]; [Ap_7,11], [Ap_7,13]; [Ap_11,16]; [Ap_14,3]; [Ap_19,4].
\u00c1ngel: La presencia de los \u00e1ngeles es constante en la Biblia desde la primera p\u00e1gina [G\u00e9n_3,24]; [G\u00e9n_16,7-11] hasta la \u00faltima [Ap_22,8], [Ap_22,16]. Son presentados como seres superiores a los hombres, puestos al servicio de Dios para alabarle [Is_6,24]; [Lc_2,13]; [Ap_15,11] y para desempe\u00f1ar el oficio de mensajeros suyos ante los hombres [Job_1,6]; [Lc_2,9-10]; [Heb_1,5-14]. Cabr\u00eda pensar, en absoluto, que estos seres son simplemente una representaci\u00f3n simb\u00f3lica de Dios y de sus atributos de su poder y su gloria [Ez_10,15]; [Sal_18,10-11]; [Sal_80,2]; [Sal_99,1-2]; [Ap_7,1-2]; de la permanente actividad divina en el mundo [Sal_103,20]; [Dan_8,15-19]; [Dan_9,21-24]; [Dan_10,13], [Dan_10,21]; [Zac_1,8-17]; [Mt_24,31], de su providencia amorosa sobre los hombres y las cosas [Tob_12,15-20]; [Mt_18,10]; [Lc_16,22]; [He_12,7-11]; [Ap_12,7-8]. Esto vale sobre todo para la expresi\u00f3n \u00ab\u00e1ngel del Se\u00f1or\u00bb frecuente en el AT [G\u00e9n_16,7], [G\u00e9n_16,13]; [G\u00e9n_12,11]; [\u00c9x_3,2]; [Jue_2,1], [Jue_2,4]; [Jue_6,11-24], y no ausente en el Nuevo [Mt_1,20], [Mt_1,24]; [Mt_2,19]; [Mt_28,2]; [Lc_1,11]; [Lc_2,9]; [Jn_5,4]. No obstante, el hecho de que todo el NT y Jes\u00fas en particular mencionen infinidad de veces a los \u00e1ngeles como seres reales y activos, puede hacer pensar que no se trata de simples s\u00edmbolos [Mt_4,11]; [Mt_22,30]; [Mt_25,31]; [Lc_1,19], [Lc_1,26]; [Lc_2,15]; [Lc_15,10]; [G\u00e1l_3,19]; [2Tes_1,17]; [1Tim_5,21]; [Ef_1,21]; [Col_2,18]; [Heb_2,2-5]; etc.
Anticristo: El vocablo aparece s\u00f3lo en las cartas de san Juan [1Jn_2,18], [1Jn_2,22]; [1Jn_4,3]; [2Jn_7,1]; la realidad es evocada tambi\u00e9n en otros pasajes [Mc_13,14]; [2Tes_2,3-12]; [Ap_13,4-18]. Es el equivalente al anti-Dios del AT [Is_27,1]; [Ez_28,2]; [Ez_38,1]; [Ez_39,1]; [Dan_7,8]; [Dan_9,27]; [Dan_11,36], y en \u00e9l se personifica la oposici\u00f3n m\u00e1s radical a Cristo y a su reino.
Apocalipsis: Tanto el substantivo como el verbo correspondiente tienen el significado general de revelar, manifestar, descubrir alguna cosa [Lc_2,32], [Lc_2,35]; [Mt_10,26]; [Mt_16,7]; [Jn_12,38]; [Rom_1,17-18]; [1Cor_3,13]; [1Cor_14,6]; [G\u00e1l_1,12]; [G\u00e1l_2,2]; etc. Se utiliza especialmente para evocar la revelaci\u00f3n tanto del ser como de los designios m\u00e1s profundos de Dios [Dan_2,23]; [Mt_11,25-27]; [Jn_12,14]; [Rom_16,25]; [1Cor_2,10]; [Ef_1,17]; [Ef_3,3] en relaci\u00f3n sobre todo con la gloriosa manifestaci\u00f3n de Dios y de su Hijo Jesucristo al t\u00e9rmino de la historia humana [Rom_2,5]; [Rom_8,19]; [1Cor_1,7]; [2Tes_1,7]; [1Pe_1,7], [1Pe_1,13]; [1Pe_4,13], [Ap_1,1].
Ap\u00f3stol: Es el t\u00edtulo con que el NT designa a los doce que Jes\u00fas eligi\u00f3 para que le acompa\u00f1aran m\u00e1s de cerca [Mc_3,14]; [He_1,21] y para confiarles la misi\u00f3n de anunciar al mundo el reino de Dios [Mt_10,2-7]; [Mc_3,14-19]; [Lc_6,13-16]; [Ap_21,14]. En realidad, el ap\u00f3stol por antonomasia es el propio Cristo en cuanto enviado del Padre para salvar al mundo [Jn_3,17]; [Jn_3,34]; [Jn_5,36]; [1Jn_4,9], [1Jn_4,14]; [Rom_8,3]; [G\u00e1l_4,4]; [Heb_3,11]. El NT concede tambi\u00e9n el t\u00edtulo de ap\u00f3stol a otras personas que destacan por su actividad misionera [Rom_16,7]; [2Cor_8,23]; [He_14,4]; y de manera especial lo hace con Pablo quien reivindica con energ\u00eda su condici\u00f3n de ap\u00f3stol en total igualdad con los doce [Rom_1,1]; [1Cor_1,1]; [1Cor_9,1-5]; [1Cor_15,8-10]; [G\u00e1l_1,1], [G\u00e1l_1,16-17]; [G\u00e1l_2,8]; [1Tim_2,7].
Arrepentimiento: (ver Conversi\u00f3n)
Autoridad: Designa en primer lugar y ante todo la soberan\u00eda absoluta de Dios sobre el universo creado por \u00e9l [G\u00e9n_1,1-2,4]; [Pro_8,14-16]; [Si_10,4]; [Rom_13,1]. Dios se la comunica al hombre [G\u00e9n_1,28], a los padres [\u00c9x_20,12]; [Ef_6,1-3]; [Col_3,20], a los amos [G\u00e9n_16,9]; [Ef_6,5-9], a los dirigentes de la comunidad [N\u00fam_11,24-25], aunque no sean israelitas [1Re_19,15]; [2Re_8,9-13]; [Jer_27,6]; [Jn_19,11]; [Rom_13,1-7]. Jes\u00fas est\u00e1 investido de suprema autoridad [Mc_1,22], [Mc_1,27]; [Mc_2,10], [Mc_2,28]; [Mc_11,28-33]; [Mt_7,29]; [Jn_17,2], que comunica los responsables de la Iglesia fundada por \u00e9l [Lc_10,16]; [Lc_10,19]; [Mc_3,14-15]; [Mt_28,19-20]; [Jn_20,23]; [1Tes_5,12-13]; [Heb_13,17]. Pero esta autoridad debe ser ejercida no como un poder, sino como un servicio [Mc_10,42-45] par; [Lc_22,25-27]; [Jn_3,12-17]; [2Cor_4,5]; [2Cor_10,8]; [2Cor_13,10]; [1Tes_2,6-8]; [Flm_8,1]; [Flm_9,1].
Avaricia: Es un vicio duramente fustigado por los profetas y los sabios de Israel, que recriminan sobre todo el lucro injusto y el enriquecimiento brutal de quienes detentan el poder pol\u00edtico [Is_5,8-10], [Jer_6,13]; [Jer_8,10]; [Jer_22,17]; [Ez_18,12-13]; [Ez_22,27]; [Am_8,4-6]; [Hab_2,9]; [Job_31,24-25]; [Sal_62,11]; [Pro_30,8-9]. A menudo se identifica con la rapi\u00f1a y el robo [Pro_1,19]; [Pro_15,27], con la ambici\u00f3n desmesurada y la confianza_en las riquezas [Is_56,11]; [Pro_11,28]; [Pro_27,20], con el soborno y la corrupci\u00f3n [1Sam_8,3]; [Sal_15,5]; [Ez_22,12-13]; [2Mac_4,50]; [2Mac_10,20-21]. En el NT se la condena con id\u00e9ntica fuerza [Mt_6,24]; [Mc_7,22]; [Rom_1,29]; [1Cor_5,10-11]; [Ef_4,19]; [Heb_13,5] hasta el punto de considerar la avaricia como \u00abla ra\u00edz de todos los males\u00bb [1Tim_6,9-10] y como se\u00f1al distintiva de una vida que ignora a Dios [Ef_5,5]; [Col_3,5].
Ayuno: Es un gesto religioso, poco apreciado por la moderna cultura secularizante, pero muy enraizado en todas las antiguas religiones y muy positivamente valorado por la Biblia como signo del reconocimiento de la condici\u00f3n fr\u00e1gil y pecadora del hombre frente a la soberan\u00eda y santidad de Dios [Lev_16,29-31]; [Lev_23,27-32]; [N\u00fam_29,7]; [1Re_21,27-29]; [Esd_8,21], [Dan_9,3], como medio de implorar la protecci\u00f3n divina contra una calamidad ([Jl_2,12-17]; [Jds_4,9-13]) o antes de emprender una dif\u00edcil empresa [Jue_20,26]; [Est_4,16]; [He_13,2-3], como se\u00f1al de luto por una desgracia dom\u00e9stica [2Sam_12,16]; [2Sam_12,22] o nacional [1Sam_7,6]; [2Sam_1,12]; [Bar_1,5]; [Zac_8,19] o simplemente como manera de prepararse al encuentro con Dios [\u00c9x_34,28]. Pero la Biblia no considera el ayuno como un rito m\u00e1gico; por eso mismo s\u00f3lo lo valora positivamente cuando va acompa\u00f1ado de la oraci\u00f3n y de la ayuda al necesitado [Tob_12,8-9]; [Jer_14,10-12]; [Is_58,3-7]. En esta misma l\u00ednea de valoraci\u00f3n positiva, pero condicionada, se Colocan Jes\u00fas [Mt_4,2]; [Mt_6,16-17]; [Mt_9,14-17] par; [Mt_17,21]; ver [Lc_2,37] y la primitiva comunidad cristiana [He_13,2-3]; [He_14,23].
Banquete: En primer lugar tiene en la Biblia el significado de rito conclusivo de un pacto [G\u00e9n_26,28-30]; [G\u00e9n_31,43-46]. En este sentido el banquete b\u00edblico por excelencia es el banquete de pascua en cuanto celebra la liberaci\u00f3n de la servidumbre egipcia y la consiguiente alianza entre Dios e Israel [N\u00fam_9,1-5]; [Dt_16,1-8]. Con esta significaci\u00f3n religiosa, el banquete suele ir precedido de un sacrificio que aporta parte, al menos, de los manjares del banquete. En segundo lugar, sobre todo en el NT, la imagen del banquete nos remite a la comuni\u00f3n de vida con Dios en la plenitud del reino [Is_25,6]; [Mt_8,11]; [Mt_22,1-13]; [Mt_25,1-10]; [Lc_13,28-29]; [Lc_14,15-24]; [Ap_2,7]; [Ap_2,17]; [Ap_3,20]; [Ap_19,9]. La eucarist\u00eda es, en cuanto banquete, sello de la nueva alianza [Lc_22,20] y anticipo y prenda de la gloria definitiva [Jn_6,53-58].
Bautismo: Originariamente es un rito purificatorio simb\u00f3lico, consistente en sumergirse o rociarse con agua. Frecuente en la historia de las religiones y no desconocido en el mundo del AT [N\u00fam_19,2-10]. Juan, el precursor, lo utiliza como se\u00f1al de penitencia [Mt_3,2-11] par. Jes\u00fas, que se somete a este rito [Mt_3,13-17], lo convierte en rito de entrada en el reino [Mt_28,19]; [He_1,38]; [He_8,12], [He_8,16], [He_8,36-38]; [He_9,18]; [He_10,48]; etc. Pero justamente por eso, en adelante ya no ser\u00e1 un simple rito externo, sino un acontecimiento eficaz y transformador [Mt_3,11]; [Jn_3,3-8]; [He_1,5]. Relacionado con la muerte sacrificial de Cristo [Mc_10,38]; [Lc_12,50], es una participaci\u00f3n en esa muerte y en la consiguiente resurrecci\u00f3n [Rom_6,3-9]; [G\u00e1l_3,27]; [Col_2,12] y comporta una profunda renovaci\u00f3n en la vida y en la conducta [Rom_6,4-14]; [1Cor_6,11]; [Tit_3,3-5].
Bendici\u00f3n: La bendici\u00f3n b\u00edblica, cuando hace referencia a Dios, que es lo m\u00e1s frecuente, es ante todo una evocaci\u00f3n de su potencia salv\u00edfica y un reconocimiento de su generosidad. Cuando Dios bendice es que est\u00e1 comunicando a los hombres o a las cosas una misteriosa participaci\u00f3n de su propio ser. [G\u00e9n_1,22]; [G\u00e9n_1,28]; [G\u00e9n_2,3]; [G\u00e9n_9,1]; [G\u00e9n_12,3]; [G\u00e9n_17,16]; [G\u00e9n_17,20]; [Dt_28,3-8], [Prov_11,22]; [Si_39,22]; [Sal_3,9]; [Sal_5,13]; [Sal_28,9]; [Sal_65,11]; [G\u00e1l_3,9]. Esto vale tambi\u00e9n para las bendiciones que el NT pone en boca de Jes\u00fas [Mc_6,41]; [Mc_10,16]; [Mc_11,22]; [Lc_24,50]; [Rom_15,29]. Si es el hombre el que bendice a Dios, lo que hace es reconocer sus dones alab\u00e1ndole y d\u00e1ndole gracias [G\u00e9n_14,20]; [G\u00e9n_24,48]; [Dt_8,10]; [\u00c9x_18,10]; [Jdt_13,17-18]; [Sal_16,7]; [Sal_18,47]; [Sal_31,22]; [Sal_68,20]; [Sal_72,18-19]; etc.; [Lc_1,64]; [Lc_1,68]; [Lc_24,53]; [Rom_1,25]; [2Cor_1,3]; [Ef_1,3]; [1Pe_1,3]. Si un hombre bendice a otro hombre, lo hace para constatar la presencia de la acci\u00f3n poderosa de Dios en esa persona [Jue_5,24]; [Jdt_13,18]; [Lc_1,42]; [Lc_2,33] o para desear tal presencia [G\u00e9n_48,9]; [Dt_33,1]; [2Sam_6,18]; [1Re_8,14].
Bestia. Bestias: Constituyen en el lenguaje religioso de la Biblia el s\u00edmbolo de la oposici\u00f3n a Dios [Is_27,1]; [Is_51,9]; [Job_7,12]; [Job_9,13]; [Job_25,12]; [Sal_74,13-14]; [Sal_89,10-11]; [Dan_7,1]; [Ap_17,1]. Todas estas bestias se mueven a la sombra de Sat\u00e1n, la bestia maldita por excelencia [G\u00e9n_3,14-15]; [Sap_2,24]; [Ap_12,9]; [Ap_20,2], y todas ser\u00e1n finalmente aniquiladas por el poder de Dios y del Hijo del hombre, Jesucristo [Dan_7,11-14]; [Ap_19,11-21]; [Ap_20,7-10]
Bien. Bondad: S\u00f3lo Dios es bueno, proclama Jes\u00fas en el evangelio de san Marcos [Mc_10,18] par; ver [Sal_119,68]. Todas las dem\u00e1s cosas, en cuanto criaturas de Dios, especialmente el hombre participan de su bondad [G\u00e9n_1,4], [G\u00e9n_1,10], [G\u00e9n_1,18], [G\u00e9n_1,21], [G\u00e9n_1,25], [G\u00e9n_1,31] y al mismo tiempo son objeto de la bondad divina [Sal_25,8]; [Sal_31,20]; [Sal_34,9]; [Sal_145,9]. Este Dios bueno que lo es hasta con los malos y desagradecidos [Lc_6,35], alcanza en Jesucristo la suprema manifestaci\u00f3n [Ef_2,7]; [Tit_3,4]. La bondad es una actitud fundamental del cristiano [G\u00e1l_5,22] y, a imitaci\u00f3n de la de Dios, debe extenderse a todos, incluidos los enemigos [Mt_5,38-48]; [Lc_6,27-36].
Bienaventuranza: Con este t\u00e9rmino se describe la obtenci\u00f3n y posesi\u00f3n por parte del hombre de un estado de felicidad definitivo y total. En realidad, la bienaventuranza es Dios mismo [Is_30,18]; [Sal_40,5]; [Sal_84,13]; [Pro_8,34-35]; [Pro_16,16] participado por el hombre, bien de manera parcial a trav\u00e9s de los dones terrenos concedidos a la criatura [Sal_144,12-15]; [Si_10,16]; [Si_25,8]; [Si_31,18], bien de forma completa a trav\u00e9s de la comuni\u00f3n de vida con \u00e9l en el m\u00e1s all\u00e1 [Sal_73,23-28]; [Mt_5,3-12]. El NT proclama bienaventurados a todos aquellos que de alg\u00fan modo participan ya a trav\u00e9s de Cristo de esa vida divina [Mt_13,16]; [Mt_16,17]; [Lc_1,45], [Lc_1,48]; [Lc_11,27-28]; [Jn_20,29]; [Rom_4,7]; [Sant_1,12-13]; [1Pe_4,14]; [Ap_1,3]; [Ap_14,13]; [Ap_16,15]; [Ap_19,9]; [Ap_20,6]; [Ap_22,7], [Ap_22,14].
Blasfemia: Insulto de palabra o de obra, proferido contra Dios o contra personas o cosas estrechamente relacionadas con Dios [2Re_19,4-6], [2Re_19,16], [2Re_19,22]; [Tob_1,18]; [1Mac_7,35-38]; [2Mac_8,4]; [2Mac_9,28]; [2Mac_10,34]; [Dan_7,25]; [Dan_11,36]; [Ap_13,6]; ver [Mt_27,39] par. En la perspectiva del AT, el blasfemo merece la muerte [2Re_19,7]; [2Re_37]; [Dan_7,26]; [Dan_11,45], y as\u00ed lo prescrib\u00eda la ley jud\u00eda contra el israelita blasfemo para evitar el contagio de toda la comunidad [Lev_24,16]; ver [1Re_21,13]. Los jud\u00edos acusan a Jes\u00fas de blasfemo [Mt_26,64-65]; [Mc_2,5-12]; [Jn_10,33], y por blasfemo le condena el consejo supremo israelita [Mc_14,64]. La repulsa obstinada de Cristo o del Esp\u00edritu es considerada tambi\u00e9n en el NT como blasfemia [Mt_12,31]; [Lc_12,10]; [1Tim_1,13].
Brazo: El brazo y la mano "especialmente la derecha" son en la Biblia s\u00edmbolos de acci\u00f3n y de poder [Is_44,12]; [Sal_76,6], sobre todo de la acci\u00f3n poderosa de Dios [\u00c9x_15,6]; [Dt_4,34]; [Dt_5,15]; [Dt_32,39-40]; [Is_49,2]; [Is_52,10]; [Is_53,1]; [Is_66,2]; [Jer_32,17]; [Sal_20,7]; [Sal_21,9]; [Sal_118,16]; [Lc_1,51]; [Lc_1,66]; [He_5,31]; [He_11,21]; [Ap_1,16-17]. El brazo y la mano del hombre son de suyo impotentes [2Cr\u00f3n_32,8]; [Is_40,12]; [Pro_30,4], pero Dios puede comunicarles su poder [He_5,12]; [He_6,6]; [He_ 8,17-19]; [He_19,6]; [1Tim_4,14].
C\u00e1liz. Copa: Aparte el sentido propio de vasija [\u00c9x_25,29]; [Dan_5,2-3]; [Mc_14,23] par, tiene con frecuencia en la Biblia el sentido figurado de suerte o destino, bien feliz [Sal_16,5]; [Sal_23,5], bien calamitoso [Is_51,17]; [Jer_21,15]; [Ez_23,32-35]; [Sal_11,6]; [Sal_75,9], que Dios depara tanto a individuos como a pueblos. Indica tambi\u00e9n el sufrimiento redentor de Cristo y de los cristianos [Mc_10,38-39]; [Mc_14,36] par; [Jn_18,11].
Calumnia: Falso testimonio (sobre todo ante un tribunal), difamaci\u00f3n, maquinaciones perversas, enga\u00f1o fraudulento [Jer_6,28]; [Jer_9,4]; [Sal_15,3]; [Sal_50,19]; [Pro_10,18], todo esto incluye la Biblia en el concepto de calumnia; y lo condena severamente, tanto en el Antiguo como en el NT [\u00c9x_20,16]; [Lev_19,16]; [Mt_15,19]; [Mc_10,19] par; [1Tim_3,11]; [Tit_2,3].
Camino: Junto al sentido literal [\u00c9x_13,21]; [Dt_1,33]; [Mt_2,12], designa tambi\u00e9n la vida del hombre en su totalidad [Sal_102,24], y sobre todo su comportamiento moral y religioso [1Re_15,26]; [Sant_1,8]. Hay dos caminos [Sal_1,6]; [Mt_7,13-14] el de los justos, que lleva a la vida [1Sam_12,23]; [1Re_8,36]; [Sal_101,2]; [Sal_101,6]; [Pro_2,19]; [Pro_6,23]; [Pro_12,28]; [Is_59,8]; [Lc_1,79]; [1Cor_12,31], y el de los imp\u00edos, que conduce a la muerte [Sal_1,1], [Pro_4,14], [Pro_4,19]; [Pro_12,28]; [Si_21,10]; [Jer_23,12]. Es decisivo recorrer los caminos de Dios que, aunque desconcertantes [Is_55,8], son maravillosos [Sal_119,1]. Como desconcertantes y maravillosos son Jes\u00fas y su mensaje, \u00fanico y definitivo camino hacia Dios [Jn_14,6]; [He_9,2]; [He_16,17]; [He_18,25-26]; [He_19,9]; [1Cor_4,17].
Carismas: Son los dones y manifestaciones, a veces extraordinarios, del Esp\u00edritu para el bien de la comunidad. Preanunciados de alguna manera en el AT [1Re_18,12]; [1Re_22,28]; [Is_11,2]; [Ez_36,26-27]; [Jl_3,1-2], la primitiva Iglesia cristiana conoce un desbordamiento de los mismos [He_2,4-8]; [He_4,31]; [He_6,8-10]; [He_8,5-7]; [He_10,44-46]; [He_13,1]; [He_15,32]; etc. Pablo, que los posee en abundancia [1Cor_2,4]; [1Cor_14,18] y ofrece varias listas de los mismos [Rom_12,6-8]; [1Cor_12,4-11], [1Cor_12,28-30]; [Ef_4,4-7], [Ef_4,11-13], los aprecia y valora positivamente [1Tes_5,19-21], pero los relativiza y orienta al bien de la comunidad [1Cor_12,1-30]; [1Cor_14,1-39]. M\u00e1s all\u00e1 y por encima de todos los carismas est\u00e1 el amor [1Cor_12,31].
Carne: La palabra carne, que tiene en la Biblia m\u00faltiples acepciones, designa fundamentalmente a la criatura viviente en su condici\u00f3n terrena y corruptible ([G\u00e9n_6,17]; [Is_40,5-6]; [Sal_136,25]; [Si_40,8]; [Mc_13,20]; [Jn_17,2]; [He_2,17]). Es hechura de Dios, y por lo mismo b\u00e1sicamente buena ([G\u00e9n_2,7]; [Jer_1,5]; [Job_10,8-11]; [Sal_139,13-14]), digna de respeto, de atenciones y hasta de admiraci\u00f3n ([G\u00e9n_2,23]; [Ez_36,26]; [2Mac_7,22-23]; [Ef_5,29]). El Hijo de Dios no ha tenido reparo en asumir la condici\u00f3n carnal del hombre [Jn_1,14]; [Rom_1,3]; [G\u00e1l_4,4]; [1Tim_3,16]; [Heb_2,14]; [1Jn_4,2] y su carne es fuente de vida [Jn_6,53-56]. Pero en el NT, particularmente en san Pablo, la carne en cuanto evoca la fragilidad innata del hombre comienza a ser sin\u00f3nimo de propensi\u00f3n al pecado y de pecado mismo ([Rom_8,5-13]; [G\u00e1l_5,16-21]; [G\u00e1l_6,8]; ver [Jn_8,15]; [1Jn_2,15-16]). Por eso, para que el esp\u00edritu viva, hay que mortificar la carne en lo que tiene de oposici\u00f3n a Dios [Rom_8,12-13]; [G\u00e1l_5,24].
Castidad: Directamente se la menciona poco en el AT [Sap_3,13]; [Sap_4,1-2], y en m\u00e1s de una ocasi\u00f3n se trata de simple pureza legal [1Sam_21,5]. Su valoraci\u00f3n positiva se deduce claramente de la contundente condena que la Biblia pronuncia contra la lujuria [Dt_22,20]; [Si_9,3-6]; [Si_23,17]; [Si_26,9-12]; [He_15,20]; [He_15,29]; [Rom_1,26-28]; [1Cor_6,9]; [1Cor_6,18]; [G\u00e1l_5,19-21]; [Ef_5,3-5]; [Col_3,5-8]; [Ap_22,15]. El NT manifiesta con m\u00e1s frecuencia un aprecio directo de la castidad [1Cor_7,8]; [1Tes_4,3-8]; [1Tim_5,2]; [Tit_2,5]; [2Pe_3,2].
Castigo: Dios es justo y no puede dejar impune el pecado. Esto para la Biblia es un axioma [\u00c9x_34,6-7]; [Dt_5,9-18]; [N\u00fam_14,18]; [Jer_32,18-19]. El castigo se manifiesta, pues, en la Biblia, bien como fruto del pecado [G\u00e9n_3,14-19]; [G\u00e9n_6,7], [G\u00e9n_6,11-13], [G\u00e9n_6,17]; [G\u00e9n_19,12-13], [G\u00e9n_19,24-25]; [Is_8,5-8]; [Ez_24,1-6]; [Os_13,1-15]; [Mt_11,20-24] par; [Mt_23,37-38] par; [Mt_25,41-46]; [Rom_5,12], bien como revelaci\u00f3n de un Dios justo [Ez_11,9-12]; [Ez_15,7-8]; [Ez_18,24-26] y celoso [\u00c9x_20,5]; [Dt_ 4,24]; [Lc_19,41-44]. Pero Dios, al castigar, busca la conversi\u00f3n y la salvaci\u00f3n del pecador [Ez_11,14-20]; [Ez_18,21-23], [Ez_18,30-32]; [Os_2,4-25]; [Os_6,1-6]; [Lc_15,18-24]; [1Cor_5,5]; [2Cor_2,6-8]; [Rom_3,21-26]; [2Tim_2,25]. S\u00f3lo el endurecimiento y la obstinaci\u00f3n pueden acarrear al hombre lo que podr\u00eda llamarse \u00abautocastigo\u00bb final e irreversible [2Tes_2,10-12]; [Heb_10,26-31]; [Ap_14,9-11]; [Ap_20,14]; [Ap_21,8].
Cautividad: En sentido Colectivo, la Biblia evoca como cautividad por antonomasia la deportaci\u00f3n y permanencia del pueblo jud\u00edo en Babilonia del a\u00f1o 598 al 538 a.C. [2Re_24,8-17]; [2Re_25,8-11]; [2Cr\u00f3n_36,20-21]; [Is_52,2]; [Jer_13,17]; [Jer_29,1]; [Sap_6,1]. Egipto, que es llamado \u00abcasa de servidumbre\u00bb [\u00c9x_13,14]; [Dt_7,8],y Asiria son tambi\u00e9n mencionados como lugares de cautividad, y por tanto de sufrimiento para el pueblo israelita [Is_52,3-4]; [Os_9,3]. En sentido particular y como sin\u00f3nimo de prisi\u00f3n, la Biblia se refiere a una concreta situaci\u00f3n por la que pasaron importantes personajes, tales como Jos\u00e9 [G\u00e9n_39,20-23]; [Sap_10,14], Jerem\u00edas [Jer_20,2]; [Jer_32,2]; [Jer_37,11-21], Juan el Bautista [Mt_14,3], Pedro [He_12,1-5], Pablo [He_16,23-24]; [Ef_3,1]; [Ef_4,1]; [Flp_1,13-14]. Esta cautividad f\u00edsica es considerada por la Biblia, sobre todo en el NT, como s\u00edmbolo expresivo de otra m\u00e1s grave y profunda, la del pecado [Pro_5,22]; [Jn_8,34]; [Rom_7,14]; [Rom_7,23]; [2Tim_2,26], de la que Cristo nos libera [Rom_7,23-25]; [Rom_8,2] para hacernos, parad\u00f3jicamente, \u00abcautivos del Se\u00f1or\u00bb [Rom_6,12-23]; [1Cor_7,22].
Celibato: (ver Virginidad)
Celos: El Dios de la Biblia es un Dios celoso [\u00c9x_20,5]; [\u00c9x_34,14]; [Dt_6,15], es decir, enormemente sol\u00edcito por el bien de su pueblo, y por tanto intransigente con sus infidelidades [Dt_4,23-24]; [Dt_32,16-21]; [Jos_24,19-20]; [1Re_14,22]; [Sal_78,56-58]. Paralelamente, los hombres de Dios tienen que sentirse arrebatados por la defensa de los derechos divinos [1Re_19,14]; [1Mac_2,24-27]; [Sal_69,10]; [Si_51,18], tienen que sentir pasi\u00f3n  "\u00abcelos\u00bb" por el reino [Mt_11,12], [Mt_16,24-26]; [2Cor_11,2]; [Tit_2,14]; ver [Jn_2,17]; [2Cor_9,2]; [1Pe_3,13].
Ceniza: Se utiliza en la Biblia como s\u00edmbolo de lo ef\u00edmero; e inconsistente [Job_13,12], como reconocimiento del propio pecado y se\u00f1al de penitencia [Jon_3,6]; [Si_40,3]; [Mt_11,21]; [Lc_10,13], como manifestaci\u00f3n de dolor y de luto [2Sam_13,19]; [Ez_27,30], ver [Ap_18,19].
Cielo: Es en primer lugar, para el hombre de la Biblia, esa realidad f\u00edsica, s\u00f3lida, arm\u00f3nica e inconmovible que, juntamente con la tierra, compone el universo total [G\u00e9n_1,1]; [G\u00e9n_2,1]; [2Sam_22,8]; [Is_40,26]; [Job_38,31-38]; [Mt_24,35]. De ah\u00ed pas\u00f3 a significar la morada de Dios [Is_66,1]; [Sal_2,4]; [Sal_11,4]; [Sal_14,2]; [Sal_103,19]; [Job_22,12]; [Mt_5,16], [Mt_5,34]; [Mt_6,9]; [Mt_23,22]; [Ef_6,9]; [Col_4,1]; [Ap_11,13], de Cristo glorioso [Mc_16,19]; [He_3,21]; [Ef_1,20]; [1Tes_4,16]; [Heb_8,1], de los \u00e1ngeles [1Re_22,19]; [Tob_12,15]; [Mt_18,10]; [Mt_22,30]; [G\u00e1l_1,8]; [Ap_8,2] y de los hombres que viven para siempre en comuni\u00f3n de vida con Dios [Mt_5,12]; [Mt_6,20]; [2Cor_5,1], [2Cor_5,8]; [Ef_2,6]; [Ap_3,12]; [Ap_21,1-2], [Ap_21,10]. Con alguna frecuencia, en los libros tard\u00edos del AT y en los del NT el t\u00e9rmino \u00abcielo\u00bb sustituye al nombre sagrado e impronunciable de Dios [Dan_4,23]; [Sal_73,9]; [1Mac_3,18]; [Mt_4,17]; [Mt_18,18]; [Mt_21,25]; [Lc_15,18].
Circuncisi\u00f3n: Antiguo rito consistente en cortar la membrana m\u00f3vil que recubre la parte superior del miembro viril. Practicada por numerosos pueblos en conexi\u00f3n con la entrada en la comunidad de adultos o en el matrimonio Israel la adopt\u00f3 como una de las se\u00f1ales b\u00e1sicas de su alianza con Dios [G\u00e9n_17,12-14]; [\u00c9x_4,24-28]; [Lev_12,3]; [Jos_5,2-9]. En tiempo de la persecuci\u00f3n sel\u00e9ucida constituye el signo distintivo del jud\u00edo fiel [1Mac_1,15], [1Mac_1,61-63]; [1Mac_2,46]; [2Mac_6,10]. Jesucristo se somete al rito [Lc_2,21], pero Pablo entiende que es un rito caduco y lucha denodadamente contra quienes quer\u00edan imponerlo a los convertidos al cristianismo [He_15,19-21]; [G\u00e1l_2,2-3]; [G\u00e1l_5,1-6]; [G\u00e1l_5,12]; [G\u00e1l_6,12-15]. En el nuevo pueblo de Dios lo que vale es la circuncisi\u00f3n del coraz\u00f3n por la fe y el bautismo [Rom_3,28-30]; [Rom_10,6-12]; [G\u00e1l_5,6]; [1Cor_7,18-19]; ver [Dt_10,16]; [Dt_30,6]; [Jer_4,4]; [Jer_9,24-25].
Comunicaci\u00f3n: Es la acci\u00f3n de intercambiar bienes, sean espirituales o materiales. La comunicaci\u00f3n primordial tiene lugar en el seno mismo de la divinidad, en cuanto que las tres personas divinas se comunican mutuamente todo lo que son [Mt_11,27]; [Jn_5,19-27]; [Jn_16,13-15]. Dios Padre, a su vez, habi\u00e9ndonos hecho una primera comunicaci\u00f3n de su ser. En la creaci\u00f3n [G\u00e9n_1,27], profundiza esa comunicaci\u00f3n entreg\u00e1ndonos a su Hijo por amor [Jn_3,16]; [Rom_8,32]; [1Jn_4,9-10]. De ah\u00ed que una de las notas distintivas de las nuevas comunidades cristianas (nacidas al calor de la comunicaci\u00f3n del evangelio) [1Cor_4,15]; [1Tes_2,8] tenga que ser necesariamente el intercambio de bienes, tanto espirituales [Rom_1,11-12]; [1Cor_14,1]; [Col_1,16-17] como materiales [He_2,44]; [He_4,32-37]; [2Cor_8-9].
Comuni\u00f3n: Cabr\u00eda decir que es el resultado existencial de la comunicaci\u00f3n. Cuanto m\u00e1s intensa sea la comunicaci\u00f3n, m\u00e1s profunda ser\u00e1 la comuni\u00f3n. El AT conoce una comuni\u00f3n ritual con Dios a trav\u00e9s del culto, y en particular de los sacrificios llamados \u00abde comuni\u00f3n\u00bb [Lev_3,1]; [Lev_19,5-8]; [Lev_22,21]; ver [\u00c9x_18,12]. Pero la manifestaci\u00f3n m\u00e1s genuina de esta comuni\u00f3n es el hecho de la alianza [\u00c9x_23,22]; [\u00c9x_23,25]; "ver [\u00c9x_24,16-18]"; [Os_2,16]; [Am_3,2]. En el NT la comuni\u00f3n entre Dios y el hombre alcanza su plenitud en el portentoso acontecimiento de la encarnaci\u00f3n [Jn_1,14]; [Rom_1,3]; [G\u00e1l_4,4]. El Hijo de Dios se hace en todo semejante a los hombres [Heb_2,11-18]; [Rom_8,3]; [Flp_2,7]. El hombre se funde con Dios a trav\u00e9s de Cristo [Jn_14,20]; [Jn_17,20-24]; [1Jn_1,1-3]; [1Cor_1,9]; [2Cor_13,13], quien para mantener y fortalecer esa alianza-comuni\u00f3n nos alimenta con su propio cuerpo y sangre [Jn_6,56]; [1Cor_11,24-25].
Conciencia: (ver Coraz\u00f3n) Lo que nuestras lenguas expresan con la palabra conciencia, la Biblia, especialmente el AT, lo hace frecuentemente con la palabra coraz\u00f3n [1Sam_24,6]; [Job_27,6]; [Sal_17,3]; [Sal_24,4]; [Sal_51,19]; [Mt_5,8]; [1Tim_1,15]. En [Sap_17,10] se habla de la conciencia como expresi\u00f3n del remordimiento interior, y en el NT designa a menudo el conocimiento que el hombre tiene de su comportamiento moral [Rom_2,15]; [Rom_9,1]; [Rom_13,5]; [Rom_14,5], [Rom_14,22], [Rom_14,23]; [1Cor_13,12]; [1Cor_10,25]; [2Cor_1,12]; [1Tim_1,5], [1Tim_1,19]; [1Tim_4,2]; [2Tim_1,3]; [Heb_10,22]; [Heb_13,18].
Concupiscencia: Con esta palabra se designa casi siempre la apetencia desordenada de bienes terrenos. Est\u00e1 muy cercana  al concepto de codicia [\u00c9x_20,17]; [Jos_7,21]; [Pro_6,25]; [Mt_5,28]; [Mc_4,19]; [Rom_7,7-8]; [1Cor_10,6]; [G\u00e1l_5,16]; [Col_3,5]; [1Tim_6,9-10]; [2Tim_2,22]; [Tit_2,12]; [1Pe_1,14]; [1Pe_4,3]; [2Pe_1,4]; [Sant_1,14]; [1Jn_2,16-17], y por lo mismo es objeto de condena por parte de Dios. Pero tambi\u00e9n tiene, sobre todo en san Pablo, el significado de simple inclinaci\u00f3n al mal [Rom_1,24]; [Rom_6,12]; [G\u00e1l_5,24]; [Ef_2,3]; [Ef_4,22], que de suyo no constituye pecado. Incluso a veces tiene el significado de un deseo ardiente de algo indiferente o bueno [G\u00e9n_31,1]; [G\u00e9n_30,1]; [Dt_12,20-21]; [Is_58,2]; [Lc_22,30]; [Flp_1,23]; [1Tes_2,17]; [Ap_18,14].
Confesi\u00f3n: Tiene en la Biblia dos principales significados a) Proclamaci\u00f3n de la fe en Dios, especialmente en Dios misericordioso [Sal_40,10]; [Sal_95,5-6]; [Sal_104,1]; [Sal_105,1] y en Jesucristo [Mt_16,16]; [Rom_10,9-10]; [1Tim_6,12]; [1Jn_2,23]. b) Reconocimiento y manifestaci\u00f3n de los propios pecados, bien como individuo [Lev_16,21]; [N\u00fam_5,7]; [Jos_7,19]; [Pro_28,13]; [Si_4,26]; [Sant_5,16]; [1Jn_1,9]; ver  [Lc_5,8]; [Lc_15,21], bien como colectividad [Esd_9,6-15]; [Bar_1,15-22]; [Dan_9,4-16]; [Sal_106,1]; [Mc_1,5] par.
Confianza: El hombre es d\u00e9bil y est\u00e1 amenazado de peligros por todas partes. Necesita fiarse de alguien y apoyarse en \u00e9l. Con frecuencia busca apoos que resultan vanos: los \u00eddolos [Is_59,4]; [Jer_13,25], la riqueza [Pro_11,28]; [Sal_49,7-8], la fuerza opresora [Sal_62,11], los poderosos de la tierra [Sal_118,8-9]; [Sal_146,3]. Pero s\u00f3lo Dios es de fiar [Jer_17,7]; [Sal_40,5]. Jes\u00fas conf\u00eda totalmente en el Padre [Jn_11,41-42]; [Jn_16,23-24]; [Jn_17,1]; [Mc_14,36] par e invita a los suyos a esa misma confianza inquebrantable [Mt_6,25-34]; [Lc_7,50]; [Lc_11,9-13]; [Lc_18,13-17]  "ver [He_20,32]"; [1Cor_1,6-9]; [Heb_3,6], [Heb_3,14]; [Heb_4,16]; etc.
Conocer: En el lenguaje b\u00edblico, conocer es tener experiencia concreta de una cosa. En este sentido se conoce el bien y el mal [G\u00e9n_2,9], [G\u00e9n_2,17]; [G\u00e9n_3,5], la guerra [Jue_3,1], la paz [Is_59,8], el sufrimiento [Is_53,3], el pecado [Sap_3,13]. Si se trata de personas, la palabra expresa tanto la solidaridad familiar [Dt_33,9] como las mismas relaciones conyugales [G\u00e9n_4,1]; [G\u00e9n_4,17]; [G\u00e9n_4,25]; [Mt_1,25]; [Lc_1,34].
Conocimiento de Dios: En continuidad con lo dicho, el t\u00e9rmino \u00abconocer\u00bb, aplicado a las relaciones entre Dios y el hombre, implica una \u00edntima relaci\u00f3n existencial y vital. Dios conoce al hombre haci\u00e9ndole part\u00edcipe de sus beneficios, comunic\u00e1ndole su amor y su vida [G\u00e9n_18,19]; [\u00c9x_33,17]; [Jer_1,5]; [Am_3,2]; [Rom_8,29]; [1Cor_13,12]. A su vez, el hombre conoce a Dios reconociendo de manera pr\u00e1ctica su poder y sus intervenciones salv\u00edficas. Viene, pues, a identificarse con la fe, la obediencia, la fidelidad, el temor y el amor [Dt_11,2]; [Is_11,9]; [Is_41,20]; [Os_11,3]; [Miq_6,5]; [Jn_6,69]; [Jn_16,30]; [Rom_2,18]; [1Cor_8,1-3]; [Ef_1,17]; [Tit_1,16];[1Jn_2,3-5]. De ah\u00ed la relaci\u00f3n entre conocimiento de Dios y la promesa de un coraz\u00f3n nuevo [Dt_29,3]; [Jer_31,31-34]; [Ez_37,13]. Al pleno conocimiento de Dios se llega conociendo "es decir, creyendo y amando" a Jes\u00fas [Jn_8,19]; [Jn_14,7]; [Jn_17,3]; [1Jn_2,13-14]; [1Jn_5,20].
Consagraci\u00f3n:  Especial dedicaci\u00f3n de una persona o una cosa a Dios [\u00c9x_13,2]; [\u00c9x_13,12]; [\u00c9x_29,21]; [\u00c9x_29,33-37]; [\u00c9x_29,43-44]; [Lev_8,10-15]; [Lev_8,30]. En particular, son objeto de consagraci\u00f3n los sacerdotes [\u00c9x_28,41]; [\u00c9x_29,1]; [\u00c9x_29,44]; [\u00c9x_30,30]; [\u00c9x_40,13]; [Lev_8,12]; [Lev_10,7]; [1Re_13,33], los reyes [1Sam_10,1]; [1Sam_16,13]; [1Re_1,39]; [2Re_9,6]; [2Re_11,12], a veces incluso los reyes paganos en cuanto ejecutores de los designios de Dios [Is_45,1], y tambi\u00e9n los profetas [1Re_19,16]; [Is_61,1]. A excepci\u00f3n de los profetas, la consagraci\u00f3n de una persona va generalmente acompa\u00f1ada del rito de la unci\u00f3n con aceite. El ungido y consagrado por antonomasia es el Mes\u00edas [Sal_2,2]; [Sal_2,6], t\u00edtulo y realidad que el NT recaba para Jesucristo [Lc_2,11]; [He_2,36]; [He_10,38]; ver [Lc_4,17-18], que concentra en su persona de forma definitiva los poderes sacerdotales, reales y prof\u00e9ticos. En cuanto part\u00edcipe de estos poderes, todo cristiano es un consagrado [2Cor_1,21]; [Ef_1,13]; [Ef_4,30]; [1Jn_2,20]; [1Jn_2,27]; ver [Mt_28,19].
Consolaci\u00f3n: La Biblia asigna a Dios el papel de consolador. Frente a tanto dolor y tanta tristeza, el consuelo humano es con frecuencia insuficiente [G\u00e9n_37,35]; [Is_22,4]; [Job_16,2]; [Job_21,34]; [Jer_31,15], ver [Mt_2,18]. S\u00f3lo Dios es el verdadero consolador [Is_40,1]; [Is_49,13]; [Jer_31,13]; [Si_48,24]; y lo hace con la solicitud de un pastor [Is_40,11], [Sal_23,4], con el amor de un padre [\u00c9x_4,22]; [Jer_3,19]; [Jer_31,9]; [Jer_31,20]; [Os_11,1-4], con el ardor de un prometido [Is_54,4-8]; [Is_62,4-5]; [Jer_2,2-3]; [Os_2,16-19], con la ternura de una madre [Is_49,14-16]; [Is_66,11-13]. El Dios consolador se hace visible en Jes\u00fas de Nazaret [Mt_5,5]; [Mt_9,2]; [Mt_9,22]; [Mt_11,5]; [Mt_11,28]; ver [Lc_4,18-21], quien mediante el Esp\u00edritu [Jn_14,16-18] sigue consolando a la Iglesia [He_9,31]; [2Cor_1,3-7]; [Flp_2,1]; [1Tes_4,18].
Conversi\u00f3n: Es el retorno a Dios, cuya alianza ha sido traicionada por el individuo o la comunidad [Is_31,6-7]; [Is_55,7]; [Ez_14,6]; [Si_25,26]. Retorno que supone un cambio, tanto de mentalidad como de conducta pr\u00e1ctica, y que por tanto no ha de ser simplemente exterior y ritualista, sino interior y real [Is_1,10-20]; [Ez_18,30-32]; [Am_5,4-6]; [Am_5,15-17]; [Am_5,21-23]; [Os_6,1-6]; [Sof_2,3]; [Sof_3,12-13]. En esta misma l\u00ednea se sit\u00faa la llamada urgente de Juan el Bautista [Mt_3,1-12] par y de Jes\u00fas [Mt_4,17]; [Mc_1,15]; [Lc_13,5] a la conversi\u00f3n. Es del todo necesaria para entrar en el reino [Mt_18,3]; y aunque Jes\u00fas se manifiesta tremendamente serio contra quienes se obstinan en no convertirse [Mt_11,20-24], proclama tambi\u00e9n la alegr\u00eda del Padre y la suya propia cuando el pecador se convierte [Mt_9,10-13]; [Lc_7,36-50]; [Lc_15,4-32].
Coraz\u00f3n: En sentido f\u00edsico la Biblia menciona raras veces el coraz\u00f3n ver [2Sam_18,14]; [2Re_9,24]. En sentido figurado lo hace con mucha frecuencia y tiene resonancias mucho m\u00e1s amplias que en nuestras lenguas occidentales. El coraz\u00f3n del hombre designa toda su personalidad consciente, inteligente y libre. Pensamientos [Dan_2,20]; [Pro_10,8]; [Mc_2,6-8]; [Lc_3,15], intenciones, proyectos y deseos [1Re_8,17]; [2Cr\u00f3n_22,1-9]; [Is_10,7]; [Jer_23,20]; [Lc_21,14], emociones y sentimientos [N\u00fam_15,30]; [Dt_15,10]; [Dt_20,2]; [Dt_28,47]; [2Sam_7,27]; [Is_65,14]; [Sal_16,9]; [Lc_24,32]; [Jn_16,6]; [Jn_16,22]; [Rom_1,24]; [2Cor_2,4], la entera realidad humana [Dt_4,29]; [Dt_6,5]; [1Sam_7,3]; [Jer_5,23]; [Jer_7,24]; [Jer_18,12]; [Sal_51,1]; [Sal_51,2]; [Sal_51,19]; [Mt_11,29]; [Mt_22,37]; [Lc_8,15], sobre todo en su m\u00e1s profunda intimidad [1Sam_16,7]; [Jer_17,10]; [Mt_5,8]; [Heb_4,12], se expresa con la palabra coraz\u00f3n. No debe extra\u00f1ar, por tanto, que el NT haga tambi\u00e9n referencia al coraz\u00f3n como asiento de la nueva vida en Cristo y en el Esp\u00edritu [2Cor_1,22]; [G\u00e1l_4,6]; [Ef_1,18]; [Ef_3,17]; [2Pe_1,19].
Creaci\u00f3n: Todas las cosas  "tanto el universo material como el hombre"  tienen su origen en Dios [G\u00e9n_1,1-2]; [G\u00e9n_1,7]; [G\u00e9n_14,19]; [G\u00e9n_14,22]; [Job_38,1] - [Job_39,1]; [Sal_8,4-7]; [Sal_19,2]; [Sal_104]; [Is_37,16]; [Sap_13,1-5]; [He_14,15]; [He_17,24-28]; [Rom_1,25]; [Rom_11,35]; [Ap_4,11], que lo ha hecho todo bien [G\u00e9n_1,4]; [G\u00e9n_1,10]; [G\u00e9n_1,12]; [G\u00e9n_1,18]; [G\u00e9n_1,21]; [G\u00e9n_1,25]; [G\u00e9n_1,31]; [1Tim_4,4] a partir de la nada [2Mac_7,28]. Pero es de advertir que la Biblia llega al Dios creador a trav\u00e9s del Dios que elige, salva y libera a su pueblo [Is_42,5-9]; [Is_43,1-12]; [Is_44,24-27]; [Is_45,18-19]; [Is_48,12-15]; [Is_51,4-13]. S\u00f3lo Dios tiene poder para crear [Jer_10,6-16], y lo hace con potencia y sabidur\u00eda inigualables [Is_40,21-26]; [Am_4,3]; [Am_5,8-9]; [Am_9,5-6]; [Sal_104,24]; [Pro_3,19-20]; [Pro_8,22-31]. Dios crea y conserva las cosas creadas con amor [Sap_11,24-26]. El NT presenta a Dios creando a trav\u00e9s de Cristo [Jn_1,13]; [Col_1,15-17]; [Heb_1,2-3]; [1Cor_8,6], y hace tambi\u00e9n a Cristo art\u00edfice de una nueva creaci\u00f3n que afecta al hombre [Rom_6,3-11]; [2Cor_5,17]; [G\u00e1l_6,15]; [Col_3,9-10] y al universo [2Cor_5,18-19]; [Col_1,19-20]; [2Pe_3,13]; [Ap_21,1-5].
Crecimiento: La Biblia habla de un crecimiento f\u00edsico del hombre y de la naturaleza, que vincula a la bendici\u00f3n divina [G\u00e9n_1,22]; [G\u00e9n_1,28]; [G\u00e9n_8,17]; [G\u00e9n_9,7]; [G\u00e9n_17,6]; [G\u00e9n_35,11]; [Lev_26,9]; [Ez_36,10-12]; [Sal_144,12]; [Lc_2,40]; [Lc_2,45]. Pero sobre todo evoca el crecimiento de la alianza y del reino [Dt_30,50]; [Jer_3,16]; [Ez_36,10]; [Mc_4,26-32]; [He_5,14]; [He_6,7]; [He_11,24]; [He_16,5]. El verdadero crecimiento se verifica, pues, en el interior del hombre cuando crece en la fe [2Cor_10,15]; [Flp_1,25], en el conocimiento de Dios y de Cristo [Col_1,10]; [Col_2,19]; [Flp_1,9]; [2Pe_3,18], en amor eficaz [2Cor_9,10]; [Flp_1,9]; [1Tes_3,12]; [2Tes_1,3]. En cualquier caso, la fuente y la meta de todo conocimiento cristiano es Cristo [Ef_2,20-22]; [Ef_ 4,12-16], [1Cor_3,10-11]; [Col_2,19].
Cristiano: Es el nombre con que ya en el NT se conoce a los seguidores de Jes\u00fas. Estos, que entre s\u00ed se daban el nombre de hermanos, en Antioqu\u00eda de (Siria comienzan a ser llamados \u00abcristianos\u00bb [He_11,26]. Otras veces aparece el t\u00e9rmino en el NT) en [He_26,28], como grupo religioso opuesto a los jud\u00edos; y en [1Pe_4,16], designando a quien se comporta seg\u00fan las ense\u00f1anzas de Cristo.
Cruz. Crucifixi\u00f3n: En el AT y en toda la cultura religiosa antigua la cruz es simple lugar de suplicio, sin ninguna connotaci\u00f3n salv\u00edfica [G\u00e9n_40,19]; [Dt_21,23]; ver [G\u00e1l_3,13]. Pero Dios elige la cruz para que su Hijo Jesucristo muera en ella [Mc_15,13-15]; [Mc_15,24-37]; [Mt_27,26]; [Mt_27,31-50]; [Lc_23,21-23]; [Lc_23,26]; [Lc_23,46]; [Jn_19,15-30] y mediante su muerte en cruz salve al mundo [Ef_2,16]; [Col_1,20]; [Flp_2,8]; [Heb_12,2]; [1Pe_2,24]. A partir de este misterioso designio de Dios [1Cor_1,23] la cruz, en su sentido f\u00edsico cuando lo requieran las circunstancias, y siempre en sentido espiritual, se ha convertido en camino inesquivable para alcanzar la salvaci\u00f3n [Mc_8,34]; [Mt_16,24]; [Lc_9,22]; [G\u00e1l_2,19]; [G\u00e1l_3,1]; [G\u00e1l_6,14]; [Flp_3,12]; ver [1Cor_2,2]. Pero nunca, en la perspectiva del NT, la cruz es meta, siempre es camino hacia la vida y tr\u00e1nsito hacia la gloria [Mc_8,31] par; [Jn_3,14]; [Jn_8,28]; [Jn_12,32]; [Jn_19,34]; [Jn_19,37]; [He_2,23]; [He_2,32]; [He_3,15]; [He_5,30-31]; ver [Ap_22,2]; [Ap_22,14]; [Ap_22,19].
Cuerpo: (ver Carne). Es la expresi\u00f3n tangible de la persona, y en el AT identifica casi totalmente con \u00abcarne\u00bb. En el NT, en cambio, se observa cierta; diferencia (el mismo vocablo griego es distinto). El concepto \u00abcuerpo\u00bb propiamente tal s\u00f3lo llega a adquirir un sentido peyorativo cuando se deja esclavizar por la \u00abcarne\u00bb y el pecado [Rom_6,6]; [Rom_7,24]; [Rom_8,13]; [Flp_3,21]; [Col_2,11]. Pero de suyo el cuerpo es digno de estima en cuanto portador de la muerte y la vida de Cristo [2Cor_4,10-12]; templo del Esp\u00edritu Santo [1Cor_6,13-19] e instrumento de gloria y alabanza a Dios [Rom_12,1]; [1Cor_6,20]. Por lo mismo, su destino definitivo no es la corrupci\u00f3n, sino la resurrecci\u00f3n [Rom_8,23]; [1Cor_15,35-50]; [Flp_3,21].
Cuerpo de Cristo: Tiene en el NT diferentes sentidos: a) Cuerpo individual y f\u00edsico de Cristo, que es verdadero cuerpo humano [Jn_1,14]; [Jn_4,6-7]; [Rom_1,3]; [Rom_9,5]; [Heb_2,11-17]; [1Jn_4,2]; [2Jn_7,1] que sometido al sufrimiento y a la muerte nos reconcilia con el Padre [Mt. 26,12]; [Mt_27,27-60]; [Jn_19,28-40]; [Col_1,22]; [1Cor_5,7]; [Heb_10,5-10]; [1Pe_2,24], que es finalmente glorificado [Lc_24,39]; [Jn_20,19-27]; [1Cor_15,44]; [Flp_3,21]. b) Cuerpo de Cristo presente en la eucarist\u00eda [Mt_26,26] par; [1Cor_11,24-29]; ver [Jn_6,53-58]. c) Cuerpo total o m\u00edstico de Cristo, constituido por todos los creyentes, que por el bautismo [1Cor_12,12-13] quedan injertados en Cristo cabeza [Rom_8,29]; [1Cor_10,16-17]; [1Cor_12,27]; [Ef_1,4-11]. En esta tercera acepci\u00f3n el cuerpo de Cristo, sobre todo con la terminolog\u00eda de san Pablo, se identifica con la Iglesia [Ef_1,22-23]; [Ef_2,16]; [Ef_5,23-27]; [Ef_5,32]; [Col_1,18]; [Col_1,24]; [Col_2,19].
Culpa: (ver Pecado)
Culto: El hombre debe reconocer a Dios como \u00fanico creador y se\u00f1or y manifestarlo externamente. En esto consiste el culto [G\u00e9n_4,34]; [G\u00e9n_8,20-21]; [G\u00e9n_12,7-8]. El sacrificio, el altar, el templo y sus servidores juegan, sin duda, un papel importante en cuanto al modo y lugar de rendir culto a Dios [\u00c9x_5,3]; [\u00c9x_27,1-8]; [\u00c9x_27,29]; [\u00c9x_30,1-10]; [Lev_1-7]; [Dt_12,1-28]; [1Cr\u00f3n_21,1] - [1Cr\u00f3n_29,1]; [2Cr\u00f3n_1,1] - [2Cr\u00f3n_8,1]; [2Re_23,1-15]. Pero a Dios no le agrada cualquier culto. Ni todos los sacrificios le satisfacen [G\u00e9n_22,12]; [Lev_20,2-6]; [2Re_16,3-4]; [Is_1,10-14]; [Jer_7,21-23]; [Am_5,4-6]; [Am_5,21-27], ni el templo es un lugar m\u00e1gico que asegure el aut\u00e9ntico culto [Jer_7,1-15], ni los sacerdotes le rinden siempre un culto agradable [Mal_1,1] - [Mal_2,1]. Ya el AT anuncia un culto nuevo, menos ritualista y m\u00e1s interior [Jer_31,31]; [Ez_36,25-28]; [Ez_37,26-28]; [Mal_3,14]; pero es Jes\u00fas quien, sin rechazar los valores del culto tradicional [Lc_2,22-38]; [Lc_2,41]; [Mc_14,19]; [Jn_2,13]; [Jn_10,22]; [Jn_18,20], precisa en qu\u00e9 ha de consistir lo esencial del culto en la nueva ley [Mt_5,23-24]; [Mt_23,16-26]; [Jn_4,20-24].
Dec\u00e1logo: Constituye el compendio y quintaesencia de la ley mosaica, y ha llegado hasta nosotros en dos recensiones fundamentalmente id\u00e9nticas [\u00c9x_20,1-17] y [Dt_5,6-21]. En el lenguaje vulgar, dec\u00e1logo equivale a diez mandamientos; pero en realidad se trata m\u00e1s bien de las palabras de alianza que Dios dirige a su pueblo, y a las que el pueblo debe responder con fidelidad y amor [\u00c9x_24,3]; [\u00c9x_24,7]; [Dt_4,10-13]; [Dt_10,14]; [Dt_9,7]; [Dt_28,1]. Los profetas no cesaron de inculcar la fidelidad profunda al dec\u00e1logo [Jer_7,5-8]; [Jer_11,1-8]; [Jer_17,19]; [Jer_21,12]; [Os_4,1], y Jes\u00fas reconoce su valor fundamental, pero al mismo tiempo sublima su contenido [Mt_5,3-12]; [Mt_5,21-48]; [Mc_10,19].
Dedo: (ver Brazo) Expresi\u00f3n figurada para designar una intervenci\u00f3n poderosa de Dios [\u00c9x_8,15]; [\u00c9x_31,18]; [Sal_8,4]; [Lc_11,20].
Demonios: La Biblia habla de ellos como esp\u00edritus mal\u00e9ficos [1Sam_16,14-16]; [1Sam_16,23]; [1Sam_18,10]; [1Sam_19,9]; [Tob_3,8]; [Tob_6,8]; [Tob_6,14]; [Tob_8,3], a quienes a veces el pueblo israelita rinde un culto idol\u00e1trico [Dt_32,17]; [Bar_4,7]; ver [1Cor_10,20]. Con frecuencia, sobre todo en el NT, son representados como personificaci\u00f3n del mal en lucha permanente contra Dios y su reino instaurado por Cristo [Mc_5,1-15]; [Mt_12,22-28]; [Mt_12,43-45]; [Ef_6,11]; [1Tes_3,5]; [1Cor_10,21-22]; [2Cor_11,15]; [2Cor_12,7]; [1Tim_4,1]; [1Pe_5,8]. Al frente de los demonios est\u00e1 Sat\u00e1n  "que significa \u00abel adversario\u00bb", suprema expresi\u00f3n de toda oposici\u00f3n a Dios [Zac_3,1-5]; [Job_1,1] - [Job_2,1]; [Lc_22,3]; [Lc_22,31]; [Jn_13,27]; [1Tes_2,18]; [2Tes_2,9]. Satan\u00e1s, que recibe tambi\u00e9n los nombres de Belceb\u00fa [Mt_12,22], Belial [2Cor_6,14] y sobre todo Diablo [Mt_4,1]; [Mt_4,5]; [Mt_4,8]; [Mt_4,11]; [Mt_13,39]; [Mt_25,41]; [Jn_6,70]; [Jn_8,44]; [Ef_4,27]; [1Jn_3,8-10]; etc. Jes\u00fas nos libera del poder de Sat\u00e1n y sus demonios.
Deporte: Los libros de los Macabeos consideran los juegos deportivos como una pr\u00e1ctica pagana, y en consecuencia los valoran negativamente [1Mac_1,14]; [2Mac_4,9]; [2Mac_4,12]; [2Mac_4,14-15]. Tampoco Pablo parece apreciarlos demasiado [1Tim_4,8]; sin embargo, utiliza con relativa frecuencia el lenguaje deportivo [1Cor_9,24-27]; [Flp_3,12-14]; [2Tim_2,5]; [2Tim_4,7-8]; ver [Heb_12,1].
Descanso: En el AT est\u00e1 sobre todo ligado al s\u00e1bado como d\u00eda semanal festivo. El descanso sab\u00e1tico es algo absolutamente sagrado [\u00c9x_20,8-11]; [\u00c9x_23,12]; [Lev_23,3]; [N\u00fam_15,32-36]; [Dt_5,12-15], hasta el punto de que la tradici\u00f3n sacerdotal de [G\u00e9n_1,1] presenta a Dios creando el mundo al ritmo de la semana israelita [G\u00e9n_2,1-3]. El descanso sab\u00e1tico se convierte as\u00ed en s\u00edmbolo del descanso mesi\u00e1nico que Dios promete a su pueblo, y que est\u00e1 hecho de paz y felicidad [\u00c9x_33,14]; [Dt_12,9]; [Is_32,18]; [Jer_31,2]; [Sof_3,13]; [Heb_3,11]; [Heb_3,18]; [Heb_4,1-11]; [Ap_14,13]. En el NT Jes\u00fas relativiza la ley del descanso sab\u00e1tico [Mc_2,23-27]; [Lc_13,10-16].
Desierto: Tiene en la Biblia una doble significaci\u00f3n religiosa a) Tierra est\u00e9ril, tierra que no ha bendecido Dios, tierra temible y espantosa [G\u00e9n_2,5]; [Dt_1,19]; [Is_14,23]; [Is_30,6]; [Sof_2,13]; [Lc_3,14]. b) Epoca privilegiada en que Israel nace como pueblo al calor de la elecci\u00f3n divina y en la que, con Dios como gu\u00eda, alcanza la tierra prometida [\u00c9x_3,18]; [\u00c9x_5,1]; [\u00c9x_13,17-21]; [Dt_8,2]; [Dt_8,15-18], \u00e9poca de amores e infidelidades [Jer_2,2]; [Os_2,16-17]; [Ez_20,10ss]; [Sal_78,15-17]; [Sal_78,40]; [Sal_95,8-10]; [Sal_106,1]. El desierto se revela as\u00ed, tanto en el AT como en el NT, como se\u00f1al de salvaci\u00f3n [Is_32,15]; [Is_35,1]; [Is_41,18]; [Is_43,19-20]; [Mt_4,1];  ver [Mt_24,26]; [Lc_1,80]; [Lc_4,1]; [Mc_1,12].
Designio de Dios: Con esta expresi\u00f3n evoca la Biblia el plan salvador de Dios sobre el hombre y el mundo. Plan que tiene a Cristo como centro; que se intuye, se anuncia y se promete en el AT [Dt_26,5-10]; [Jos_24,2-13]; [Is_46,10]; [Is_53,1]; [Is_53,10]; [Jer_23,18-22]; [Miq_4,12] y que, llegada la plenitud de los tiempos, se realiza en Cristo, por Cristo y para Cristo [G\u00e1l_4,4-5]; [Ef_1,3-14]; [Ef_3,5-11]. Jes\u00fas tiene plena conciencia de estar en el centro del designio divino, de haber sido enviado por el Padre para dar cumplimiento a sus planes salv\u00edficos [Mt_5,17]; [Mt_5,22]; [Mt_5,27]; [Mt_5,32]; [Mt_5,34]; [Mt_5,39]; [Mt_5,44]; [Mt_15,24]; [Mc_10,45]; [Lc_24,7]; [Lc_24,26]; [Lc_24,44]; [Jn_4,34]; [Jn_5,30]; [Jn_6,38]; [Jn_12,23]; [Jn_12,34]; [Jn_13,18]; [Jn_17,12]. Toda la teolog\u00eda de Pablo es una vigorosa proclamaci\u00f3n de que el designio de Dios ya se ha realizado en Cristo [He_20,27]; [Rom_8,28-30]; [1Cor_1,18-25]; [1Cor_2,1-5]; [Ef_1,3-14], si bien esperamos a\u00fan su consumaci\u00f3n definitiva [1Cor_15,20-28]; [1Tes_4,13-17] y todo el libro del Apalipsis.
Desposorio: Rito por el cual el padre escog\u00eda esposa para su hijo y se fijaba el precio de la dote [G\u00e9n_24]; [G\u00e9n_28,1-5]; [G\u00e9n_29,15-30]; [G\u00e9n_38,6]; [1Sam_18,20-25]. En la cultura religiosa semita el desposorio equival\u00eda jur\u00eddicamente a un verdadero matrimonio [G\u00e9n_29,21]; [Dt_22,23-27]; el prometido recibe el nombre de esposo, y la mujer s\u00f3lo queda libre mediante el repudio [Mt_1,18-19].
Destierro: (ver Cautividad) Amenazado con \u00e9l en m\u00faltiples ocasiones [Dt_28,63-68]; [Dt_30,1]; [1Re_8,46-50]; [Jer_13,15-17]; [Os_9,3], el pueblo israelita vivir\u00e1 la terrible experiencia del destierro en a)Siria [2Re_17,6] y en Mesopotamia [2Re_24,10-16]; [2Re_25,8-11]. Pero el destierro, que parec\u00eda un castigo  "y en cierto sentido lo era", se transform\u00f3 en bendici\u00f3n para el pueblo jud\u00edo. Le Sirvi\u00f3 para profundizar en la naturaleza del pecado [Jer_13,23] y desarrollar una religiosidad m\u00e1s aut\u00e9ntica [Jer_31,19]; [Bar_1,15]; [Bar_2,35]; [Esd_9,6]; [Neh_1,6]; [Neh_9,16-26].
D\u00eda del Se\u00f1or: En primer lugar, es la expresi\u00f3n b\u00edblica privilegiada para designar la intervenci\u00f3n solemne de Dios en la historia; con frecuencia se abrevia en \u00abel d\u00eda\u00bb o \u00abaquel d\u00eda\u00bb. Esta intervenci\u00f3n va a revestir una faceta de ira y de castigo "se habla del d\u00eda del juicio, el d\u00eda de la c\u00f3lera"  [Is_2,11-12]; [Ez_13,5]; [Ez_22,24]; [Lam_2,22]; [Am_5,18-20]; [Sof_1,4-18]; [Mt_10,15]; [Rom_2,5]; [1Cor_3,13] pero tambi\u00e9n y sobre todo de triunfo, salvaci\u00f3n y liberaci\u00f3n [Is_11,10-12]; [Is_12,16]; [Is_27,1-6]; [Sof_3,11-16]; [Am_9,11]; [Jl_3,4-5]; [Zac_12,3-8]; [Mal_3,2-5]; [Jn_6,39]; [He_2,17]; [He_2,20-21]; [1Cor_5,5]; [Ef_4,30]. En el NT el d\u00eda del Se\u00f1or designa, por una parte, el momento de la venida gloriosa de Jes\u00fas al final de los tiempos [1Cor_1,8]; [Flp_1,6]; [Flp_1,10]; [Flp_2,16]; [1Tes_3,13]; [1Tes_5,23]; etc\u00e9tera, y, por otra, el d\u00eda especialmente dedicado a celebrar en el culto la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas, el Se\u00f1or [He_20,7]; [1Cor_16,2]; [Ap_1,10].
Di\u00e1cono: (ver Siervo y Ministerio) Palabra de origen griego, que significa criado, siervo, servidor; con este significado se emplea frecuentemente en la Biblia [Mt_20,26] par; [Mt_22,13; [Jn_2,5]; [Jn_12,26]; [Rom_13,4]; [Rom_15,8]; [2Cor_11,15]; [G\u00e1l_2,17]. En el NT hace referencia, sobre todo, al servicio cristiano [He_6,2-5]; [Rom_16,1]; [1Cor_3,5]; [2Cor_3,6]; [2Cor_6,4]; [2Cor_11,23]; [Ef_3,7]; [Ef_6,21]; [Col_1,7]; [Col_1,23]; [Col_1,25]; [1Tim_4,6], de donde poco a poco va convirti\u00e9ndose en t\u00e9rmino t\u00e9cnico para designar a unas personas concretas con peculiares responsabilidades, tanto cultuales como directivas, dentro de la comunidad cristiana [Flp_1,1]; [1Tim_3,8]; [1Tim_3,12-13].
Dios: Es la realidad primera y definitiva, cuya existencia se impone en la Biblia sin necesidad de explicaci\u00f3n o demostraci\u00f3n alguna. Es \u00abel primero y el \u00faltimo\u00bb [Is_41,4]; [Is_44,6]; [Is_48,12]; ver [Ap_1,8]. El mundo entero es \u00abcreaci\u00f3n\u00bb suya [G\u00e9n_1,1]; [Jn_1,1]. Lo llena y lo conoce absolutamente todo, y nada ni nadie puede esconderse a su presencia [G\u00e9n_3,10]; [Sal_139,1-16]. Adem\u00e1s del nombre Eloh\u00edm (plural irregular de \u00c9l y que designa toda la intensidad del ser divino) recibe tambi\u00e9n en la Biblia los nombres de El-Elyon [G\u00e9n_14,22], El-Roi [G\u00e9n_16,13], El-Sadday [G\u00e9n_17,1]; [G\u00e9n_35,11], El-Olam [G\u00e9n_21,33], El-Betel [G\u00e9n_35,7]. Pero, sobre todo, se revela a su pueblo bajo el nombre de Yav\u00e9 [\u00c9x_3,13-15]. Con este nombre, a la vez misterioso, temible y bienhechor [\u00c9x_33,18-22]; [\u00c9x_34,1-7], se revela como \u00abviviente\u00bb [Dt_5,26]; [Jos_3,10]; [Jer_10,10]; [Dan_6,21], como \u00absanto\u00bb [Lev_20,30]; [Is_6,3]; [Os_11,9]; [Am_2,7]; [Am_4,2], como \u00abceloso\u00bb [\u00c9x_20,5]; [\u00c9x_32,12]; [Is_48,11]; [Ez_36,22], como \u00ab\u00fanico\u00bb [\u00c9x_20,3]; [Is_43,10-12]; [Jer_2,11-13], como \u00abel absolutamente distinto\u00bb [N\u00fam_23,19]; [Is_40,25]; [Os_11,9], soberanamente encumbrado sobre las cosas y los hombres [G\u00e9n_1,1ss], [G\u00e9n_11,5-7] y a la vez cercano y sol\u00edcito [G\u00e9n_2,7]; [G\u00e9n_3,8]; [G\u00e9n_3,21]; [G\u00e9n_7,16]; [Is_49,15]; [Os_11,1], presente en la tormenta [\u00c9x_19,18-19]; [Sal_29,1] y en la brisa [1Re_19,12]. Sin embargo, la revelaci\u00f3n plena y definitiva del misterio de Dios se realiza y ofrece en la persona y en la vida de Cristo [Miq_11,27]; [Jn_1,18]; [Ef_2,18]; [Ef_3,12]; [Col_1,26-27]; [Col_2,2]. Conocer a Cristo es conocer a Dios [Jn_14,7-10]; [Jn_17,3]; [Jn_17,26], que precisamente a trav\u00e9s de Cristo, el Hijo, se nos manifiesta como Padre [Rom_15,6]; [2Cor_11,31]; [Ef_1,3]; [Mt_6,1-18]; [Mt_6,26]; [Mt_6,32]; [G\u00e1l_4,6], como Esp\u00edritu [Mc_1,10]; [Lc_10,21-22]; [Jn_4,24], como amor [Jn_3,16]; [Jn_5,20]; [Jn_10,17]; [1Jn_4,816]; [Rom_5,8-10]; [Rom_8,31-32]; [Tit_3,4], como salvaci\u00f3n [Mt_1,21]; [Lc_1,47]; [Lc_1,68-77]; [Lc_2,11]; [He_4,12]; [He_13,26]; [He_15,11]; [1Tim_1,1]; [1Tim_2,3]; [1Tim_4,10]; [Tit_1,3]; [Tit_2,10]; [Tit_3,4].
Disc\u00edpulo: El uso de esta palabra es m\u00e1s bien raro en el AT  ver [Is_8,16]; [Is_50,4]; [Is_54,13]. Pero lo que expresa, a saber el hombre que escucha, aprende y comparte ideas y vida de otra persona a quien tiene por maestro, es bastante m\u00e1s frecuente [1Re_19,19-21]; [Jer_31,34]; [Sal_25,4-9]; [Sal_119,12]; [Sal_119,26-36]; [Pro_2,1]; [Pro_3,1]; [Pro_8,32-34]. En el juda\u00edsmo tard\u00edo extrab\u00edblico, palabra y contenido son bastante corrientes. En el NT se alude a disc\u00edpulos de Mois\u00e9s [Jn_9,28], de Juan el Bautista [Mc_2,18] par; [Jn_1,35]; [He_19,1], de los fariseos [Mc_2,18]; [Lc_5,35]; [Mt_22,16]. Pero son los disc\u00edpulos de Jes\u00fas los que acaparan la atenci\u00f3n principal. Disc\u00edpulos que a veces se identifican con los Doce [Mt_10,1]; [Mt_26,14], [Mt_28,16]; [Mc_6,7]; [Mc_14,13-16]; [Lc_9,1], pero que con frecuencia designan a un grupo m\u00e1s amplio [Mt_8,21]; [Lc_6,17]; [Lc_6,19]; [Lc_6,37]; "ver [Lc_10,1]"; [Jn_6,60]; [Jn_6,66]. En el libro de los Hechos, disc\u00edpulo y creyente llegan a identificarse [He_6,1]; [He_6,7]; [He_9,10]; [He_9,26]; [He_14,20]; ver [Jn_8,31]. Por su parte, [Jn_6,45] constata el cumplimiento de [Is_54,13].
Dispersi\u00f3n. Di\u00e1spora: Estas palabras tienen un primer sentido positivo, en cuanto que Dios quiere que los hombres se multipliquen y pueblen la tierra [G\u00e9n_1,28]; [G\u00e9n_9,1]. Tienen un segundo sentido negativo, en cuanto castigo de un pecado de soberbia y se\u00f1al de la divisi\u00f3n entre los hombres [G\u00e9n_11,7-9]. Y tienen, sobre todo, un sentido t\u00e9cnico para referirse a los israelitas dispersos por el mundo a ra\u00edz de la ca\u00edda de los reinos de Israel y de Jud\u00e1 [2Re_17,6-12]; ver [Dt_28,64-68]; [Ez_22,15-16]. Con el nuevo pueblo de Dios, la dispersi\u00f3n recupera su valor positivo original: los disc\u00edpulos de Jes\u00fas se desparraman por todo el mundo para anunciar el evangelio [Mc_16,15]; [He_1,8]; [Sant_1,1]; [1Pe_1,1]; ver [Jn_11,52] y [He_2,1-11].
Divorcio: Permitido en el AT [Dt_24,1]; ver [Mt_19,8], no forma parte, sin embargo, del ideal religioso querido por Dios para el matrimonio [Mt_19,4-9]; [Mc_10,5-9]; [1Cor_7,10]. A pesar de ello, todav\u00eda Pablo se\u00f1ala una excepci\u00f3n [1Cor_7,12-16].
Dolor: Es de suyo una realidad natural, consecuencia inevitable de la limitaci\u00f3n de toda criatura. Hist\u00f3ricamente sin embargo, en lo que tiene de duro y mortificante para el hombre, es al mismo tiempo efecto del pecado [G\u00e9n_3,16-19] e instrumento querido por Dios para expiar y redimir los pecados [Is_53,1-12]; [1Cor_1,18]; [Flp_2,6-11]; [Rom_4,25]; [Heb_2,10] y para que individuo y comunidad se conviertan en frutos maduros para la salvaci\u00f3n [He_9,16]; [2Cor_4,10-12]; [2Cor_6,4-5]; [2Cor_11,23-28]; [Ef_3,1]; [Ef_3,13]; [Col_1,24]; [1Tes_2,2]; [1Tes_3,4].
Don: Seg\u00fan la Biblia, Dios est\u00e1 en el origen de todo don [Tob_4,19], [Sant_1,17]. La creaci\u00f3n en general [Sal_104], y en particular la salud y los dem\u00e1s bienes materiales [Dt_28,1-14], la tierra prometida [G\u00e9n_15,18]; [Dt_8,7]; [Dt_9,6]; [Dt_11,10], la ley [Dt_4,5-8]; [Dt_5,22]; [Sal_117,9-20]; [Si_24,23], el coraz\u00f3n nuevo anunciado por los profetas [Jer_24,7]; [Ez_36,26-28]; todos son dones de Dios. Pero el don supremo es su propio Hijo [Jn_3,16]; [Jn_4,10]; [Rom_5,8]; ver [Lc_22,19], quien a su vez comunica a los creyentes el don del Esp\u00edritu [He_8,20]; [He_11,17].
Edificar: Adem\u00e1s del sentido material de construir una casa, una ciudad, un templo, un altar [G\u00e9n_4,17]; [G\u00e9n_8,20]; [G\u00e9n_11,4]; [G\u00e9n_33,17], tarea para la que tambi\u00e9n hay que contar con Dios [Sal_127,1], la palabra edificar tiene con frecuencia el sentido figurado de formar una persona [G\u00e9n_2,22]; una dinast\u00eda [2Sam_7,11] o un pueblo [Jer_12,16]; [Jer_24,6]; [Jer_31,4]. En el NT se aplica a la construcci\u00f3n de la Iglesia y de sus miembros, que tienen a Cristo como piedra angular [1Cor_3,9-17]; [1Cor_14,26]; [Ef_2,20-22]; [Ef_4,12-16]; [1Pe_2,47]; ver [Mt_21,42] y a los ap\u00f3stoles, en especial a Pedro, como cimientos [Mt_16,18]; [Ef_2,20]; [Ap_21,14].
Educar: Designa el proceso de formaci\u00f3n de una persona en el que entran en juego amor, ense\u00f1anza, exhortaci\u00f3n, promesas, correcci\u00f3n, premios y castigos. En el plano humano, educar corresponde, sobre todo, a los padres [Dt_8,5]; [Dt_21,18-21]; [Pro_23,22]; [Si_22,3-5]; [Ef_6,14]; [Col_3,20-21]. En la historia de la salvaci\u00f3n, Dios es el educador insuperable del pueblo israelita [Dt_4,36-37]; [Dt_8,2-6]; [Os_11,1-4], tarea que Cristo contin\u00faa en los ap\u00f3stoles [Mt_13,10-13]; [Mt_16,22-23] y que llega a su plenitud en el env\u00edo del Esp\u00edritu [Jn_14,26]; [Jn_16,13-15].
Elecci\u00f3n: Con esta palabra se describe en la Biblia la iniciativa amorosa, libre y soberana de Dios, mediante la cual escoge a un pueblo o a individuos singulares dentro de ese pueblo para hacerle portador de su designio de salvaci\u00f3n en medio del mundo [\u00c9x_19,4-6]; [Dt_7,6-8]; [Dt_14,1-2]; ver [Rom_11,16-24]. En realidad, la elecci\u00f3n divina descrita en la Biblia es una aut\u00e9ntica creaci\u00f3n [Dt_32,6]; [Is_27,11]; [Is_43,1]; [Is_43,15]; [Is_54,5], que tiene como \u00fanica motivaci\u00f3n el amor [Dt_7,8]; [Jn_15,16]; [1Jn_4,10]; [Jn_4,19], y como objetivo la alianza [\u00c9x_19,5]; [Dt_4,20]; [Dt_7,6]; [Dt_14,2]; [1Re_8,53]; [Mal_3,17]; [Sal_135,4]. Los rasgos de esta elecci\u00f3n se anticipan o reproducen en la elecci\u00f3n de individuos singulares. Abrah\u00e1m, Isaac y Jacob [G\u00e9n_12,1-3]; [G\u00e9n_26,4]; [G\u00e9n_28,14], Mois\u00e9s y Aar\u00f3n ([\u00c9x_3,1] - [N\u00fam_17,20]; jueces y reyes [Jue_3,9]; [Jue_3,15]; [1Sam_10,24]; [1Sam_16,8-12]; [2Sam_7,4-16], sacerdotes y profetas [Dt_18,5]; [N\u00fam_8,16]; [Is_6,6-10]; [Is_8,11]; [Jer_20,7]; [Am_7,15]. Por parte de Dios, la elecci\u00f3n es irrevocable [Jer_31,37]; [Ez_20,32]; [Os_11,8]; pero las repetidas infidelidades del pueblo hacen presagiar un nuevo acto de elecci\u00f3n [Is_14,1]; [Zac_1,17]; [Zac_2,16], del que nacer\u00e1 un nuevo pueblo, al que Dios llama \u00abMi elegido\u00bb [Is_41,8]; [Is_43,20]; [Is_44,2]; [Is_45,4] o \u00abmis elegidos\u00bb [Is_43,10]; [Is_65,9]; [Is_65,15]; [Is_65,22]. Un nuevo pueblo que llega a concentrarse en un misterioso personaje [Is_42,1], tipo y figura de Jesucristo, para quien el NT reivindica el t\u00edtulo de \u00abelegido de Dios\u00bb por antonomasia [Lc_9,35]; [Lc_23,35]; ver [Jn_1,34], variante del texto griego). A partir de Cristo, \u00abel elegido\u00bb, se produce un fen\u00f3meno de expansi\u00f3n, en virtud del cual todo el pueblo cristiano  "en primer lugar, el grupo de los Doce [Mc_3,13-14] par; [Jn_6,70]; [Jn_15,16]; [He_1,24], y Pablo en especial [He_9,15]" es ahora el destinatario de la nueva elecci\u00f3n [Mt_22,14]; [1Cor_1,27-28]; [Ef_1,3]; [Ef_1,5]; [Ef_1,11]; [1Tes_1,4]; [2Tim_2,10]; [1Pe_1,1]; [1Pe_2,9].
Enemigos. Enemistad: La Biblia constata ampliamente el hecho de la enemistad, tanto a nivel de individuos como de grupos y pueblos enteros. A veces la enemistad es mutua [Dt_23,4-7]; [1Sam_29,8]; [Sal_31,9]; [Sal_35,1]; [Mc_12,3]; [1Cor_15,25], pero con frecuencia s\u00f3lo una parte se constituye en enemigo [G\u00e9n_4,5-8]; [G\u00e9n_16,3-6]; [G\u00e9n_37,4]; [1Sam_1,6-7]; [1Sam_18,10]; [1Sam_18,11]; [1Sam_19,9-17]; [G\u00e1l_43,16]. El AT identifica a menudo enemigos de Israel con enemigos de Dios [\u00c9x_23,22]; [Jos_8,7]; por eso, la era mesi\u00e1nica traer\u00e1 consigo la liberaci\u00f3n de los enemigos y su aniquilaci\u00f3n [N\u00fam_24,19]; [Is_62,8]; [Miq_5,8]; [Sal_102,1-2]; [Sal_132,18]. En el NT Jes\u00fas proclama que la enemistad entre los hombres debe ser vencida a fuerza de amor [Mt_5,44-48]; [Lc_6,27-36]; [Lc_23,44]; [He_7,60]; [Rom_12,14]; [Rom_12,20-21]; [1Cor_4,12-13]; [2Tes_3,15]. El \u00fanico enemigo que merece el nombre de tal es Satan\u00e1s [Mt_13,25]; [Mt_13,28]; [Lc_10,19] y cuanto con \u00e9l se relaciona [He_13,10]; [1Cor_15,26]; [Flp_3,18]; [Ap_11,5]; [Ap_11,12].
Ense\u00f1anza. Ense\u00f1ar: Con estos vocablos el AT designa a veces la transmisi\u00f3n de conocimientos o habilidades de cualquier clase [2Sam_22,35], pero sobre todo designa la instrucci\u00f3n en la ciencia de las cosas divinas [Dt_4,10]; [Dt_4,14]; [Dt_5,31]; [Dt_11,19]; [Dt_31,19]; [Dt_31,22]; [Sal_51,15]. En este sentido, ense\u00f1anza y sabidur\u00eda son conceptos afines [Job_33,33]; [Sal_34,12]; [Si_51,16]; [Si_51,23-28]. Dios es el maestro por excelencia [Sal_25,4]; [Sal_25,9]; [Sal_94,10]; [Sal_143,10]; [Sal_119,7]; [Sal_119,12]; [Sal_119,33], y su ense\u00f1anza toma definitivamente cuerpo en Jes\u00fas de Nazaret, el Maestro, que ense\u00f1a en todas partes sin descanso [Mt_5,2]; [Mt_9,35]; [Mt_11,1]; [Mt_25,55]; [Mc_1,21]; [Mc_6,34]; [Mc_12,35]; [Lc_5,3]; [Lc_6,6]; [Lc_21,37] y con una autoridad hasta entonces desconocida [Mt_7,28-29]; [Mt_13,54]; [Mc_1,27]; [Mc_11,18]. Jes\u00fas transmite a los ap\u00f3stoles esta capacidad de ense\u00f1ar aut\u00e9nticamente [Mt_28,19-20]; [Lc_10,16]; [He_4,18]; [He_5,28]. El Padre como fuente [Jn_7,16]; [Jn_8,28] y el Esp\u00edritu Santo como fuerza y luz [Jn_14,16]; [Jn_14,26]; [Jn_16,13-15]; [1Jn_2,27] son la garant\u00eda de esta ense\u00f1anza.
Envidia: En cuanto pesar por la felicidad del pr\u00f3jimo y apetencia desordenada de los bienes ajenos, es condenada por la ley [\u00c9x_19,17] y considerada como fuente de incontables males [G\u00e9n_4,3-5]; [G\u00e9n_30,1]; [G\u00e9n_37,4]; [1Sam_18,6-9]; [Pro_14,30]; [Si_40,4]; [Sap_2,24]. El NT atribuye a la envidia la misma muerte de Cristo [Mt_27,18]; [Mc_15,10] y el rechazo del evangelio [He_13,45]; [He_17,5]. Hay que superarla con amor [1Cor_13,4-6] llevando una vida seg\u00fan el Esp\u00edritu [G\u00e1l_5,22]; [G\u00e1l_5,24].
Epifan\u00eda: Significa manifestaci\u00f3n y, por lo que se refiere al vocablo, el AT lo utiliza casi exclusivamente en 2 Macabeos para aludir a las intervenciones extraordinarias de Dios en favor de su pueblo [2Mac_2,21]; [2Mac_3,24-34]; [2Mac_5,4]; [2Mac_10,29-30]; [2Mac_11,8]; [2Mac_12,22]; [2Mac_14,15]; [2Mac_15,27]. La realidad expresada por el vocablo est\u00e1 presente en otros muchos lugares en los que epifan\u00eda es sin\u00f3nimo de \u00abteofan\u00eda\u00bb o manifestaci\u00f3n de Dios [G\u00e9n_18,26]; [G\u00e9n_32,25-31]; [G\u00e9n_35,7]; [\u00c9x_3,1-6]; [Is_6,1]. La manifestaci\u00f3n suprema y definitiva de Dios tiene lugar en Jesucristo, tanto en su primera venida [Mt_2,1-12]; [Lc_2,29-32]; [Lc_9,32]; [Jn_1,14]; [Jn_2,11]; [Jn_12,41]; [2Tim_1,10]; [Tit_2,11] como en la \u00faltima, cuando venga a clausurar la historia [2Tes_2,8]; [1Tim_6,14]; [2Tim_4,1]; [2Tim_4,8]; [Tit_2,13]; [Heb_9,28].
Esc\u00e1ndalo: Etimol\u00f3gicamente significa tropiezo, trampa, ocasi\u00f3n de ca\u00edda, tanto material ([Lev_19,14]; [Sal_124,7]) como sobre todo moral ([Jdt_5,20];[Mt_5,29]; [Mt_18,6-7] par [Mt_16,23]; [Rom_9,32-33]). Hay un esc\u00e1ndalo saludable, en cuanto Dios mismo o Jesucristo ponen a prueba a su pueblo, que no responde como deber\u00eda y cae ([Is_8,14-15]; [Lc_2,34]; [Mt_11,6]; [Rom_9,33]; [1Pe_2,8]); y hay un esc\u00e1ndalo culpable y pecaminoso, cuando el hombre abusa de la debilidad del hermano y le hace caer ([1Re_14,16]; [1Re_15,30]; [1Re_15,34]; [1Re_21,22]; [Prov_28,10]; [Si_27,25-29]; [Mt_18,6-9]; [Rom_14,6-15]; [1Cor_8,10-13])
Escatolog\u00eda: El sustantivo (que es un t\u00e9rmino de origen griego y significa discurso o tratado sobre las cosas \u00faltimas y definitivas que han de suceder al hombre y al mundo) no se encuentra en la Biblia. Pero s\u00ed el adjetivo \u00ab\u00e9sjatos\u00bb = \u00ab\u00faltimo\u00bb, con el que se evoca la irrupci\u00f3n definitiva del reino de Dios y los acontecimientos que acompa\u00f1ar\u00e1n tal irrupci\u00f3n. Esta irrupci\u00f3n del reino y estos acontecimientos fueron anunciados por los profetas [Ez_38,1] - [Ez_39,1]; [Jl_3,1] - [Jl_4,1], quienes, sin embargo, no fueron capaces de distinguir entre; el tiempo de Cristo como tiempo \u00faltimo y el tiempo de la consumaci\u00f3n final. El NT s\u00ed lo hace por una parte, con Cristo se ha inaugurado el tiempo \u00faltimo, el tiempo escatol\u00f3gico [He_2,17]; [1Cor_10,1]; [1Pe_1,20]; [Heb_1,2], y, por otra, estamos a\u00fan en espera de la consumaci\u00f3n \u00faltima y definitiva [Mt_24,3-44] par; [Mt_25,31]; [1Cor_15,23-28]; [1Tes_1,10]; [1Tes_2,19]; [1Tes_3,13]; [1Tes_4,15-17]; [2Tes_2,1-11]; [Sant_5,7]; [2Pe_3,1-13]; [Ap_20,22].
Esclavitud. Esclavo: (ver Cautividad) Practicada por la mayor\u00eda de los pueblos antiguos, la esclavitud era tambi\u00e9n conocida en Israel [G\u00e9n_17,12]; [\u00c9x_21,1]; [\u00c9x_21,11]; [Lev_25,39-40]; [Dt_15,12-18]; [Dt_21,10-12]; [2Re_4,1]; [Am_2,6]; [Am_8,6]; [Neh_5,5]. Sin embargo, la ley israelita no permit\u00eda un dominio total sobre el esclavo [\u00c9x_21,20]; [\u00c9x_21,26]; [Si_7,20]; [Si_33,25-33]; e incluso, si se trataba de esclavos (Hebreos, deb\u00edan ser liberados al s\u00e9ptimo a\u00f1o [\u00c9x_21,2]; [Dt_15,12-15]; [Dt_15,18]; [Jer_34,8-9], o al menos en el a\u00f1o jubilar [Lev_25,8-10]; [Lev_25,39-42]. El NT a primera vista parece tolerar la esclavitud [1Cor_7,20-24]; [Ef_6,5-9]; [Col_3,22-25]; [Col_4,1], pero en el fondo la considera anticristiana "por eso la verdadera esclavitud es la del pecado [Rom_5,12-14]; [Rom_6,6]; [Rom_6,16]; [Rom_6,20]; [Rom_7,13-23], de la que Cristo nos libera [Rom_7,25]"  y pone los fundamentos para su total abrogaci\u00f3n [1Cor_12,13]; [G\u00e1l_3,28]; [Ef_6,5-9]; [Col_3,11]; [Col_4,1]; [Flm_1,16]. Los disc\u00edpulos de Cristo, por su parte  "que ya no son esclavos, sino hijos que gozan de plena libertad [Jn_8,31-36]; [Rom_6,17-18]; [Rom_8,14-17]; [1Cor_7,22]; [G\u00e1l_4,1-7]; [1Jn_3,1]", deben convertirse en \u00abesclavos de la justicia\u00bb [Rom_6,18] y hacerse \u00abesclavos los unos de los otros por amor\u00bb [G\u00e1l_5,13].
Escritura: Ya en el sentir profano lo escrito reviste el car\u00e1cter de cosa solemne, definitiva, irrevocable [Jn_19,22]; ver [Jn_8,6]. Por eso la escritura expresa de manera casi natural el car\u00e1cter intangible de la palabra divina [Jer_36,23]; [Sal_119-89]; [Ap_22,18-19]. No es extra\u00f1o, entonces, que los profetas de Israel tengan conciencia de que es el mismo Dios quien les ordena confiar a la escritura sus or\u00e1culos [Is_8,1]; [Jer_36,1-4]; [Hab_2,2]; ver [Ap_14,13]; [Ap_19,9]. A partir de aqu\u00ed, los libros que se reconocen escritos bajo ese impulso divino que llamamos \u00abinspiraci\u00f3n\u00bb constituyen la Escritura Sagrada, o simplemente la Escritura, con may\u00fascula  "con frecuencia se emplea el plural" [Mt_21,42] par; [Mt_22,29] par; [Mt_26,54]; [Mt_26,56] par; [Lc_4,21]; [Lc_24,27]; [Lc_24,32]; [Lc_24,45]; [Jn_2,22]; [Jn_5,39]; [Jn_7,38]; [Jn_13,18]; [Jn_19,24]; [Jn_19,28]; [Jn_19,36-37]; [Rom_1,2]; [1Cor_15,3]; [1Tim_5,18]; [2Tim_3,16]; [2Pe_1,20]; etc. ver [2Tim_3,15]. Las Escrituras Sagradas son norma suprema de vida y de conducta [Mt_4,4-10]; [Jn_5,39]; [Rom_15,3-4]; [1Cor_10,6]; [1Cor_10,11]; [2Tim_3,16].
Escuchar: Se designa con este vocablo. a) La actitud benevolente de Dios, que atiende sol\u00edcito las peticiones del hombre sencillo y necesitado [\u00c9x_22,22-26]; [Sal_10,17]; [Sal_34,16-18]; [Sal_102,21]; [Jn_9,31]; [Sant_5,4]; [1Pe_3,12]. Sobre todo, escucha siempre a su Hijo Jes\u00fas [Jn_11,41-42]. b) La postura del hombre que acoge con docilidad la palabra de Dios hecha visible en Cristo [Dt_6,3-4]; [Jer_7,2]; [Am_3,1]; [Pro_1,8]; [Mt_7,24]; [Mt_7,26]; [Mc_4,3]; [Mc_4,23-24]; [Jn_4,42]; [Jn_6,45]; [Jn_8,43]; [Jn_8,47]; [Jn_10,3]; [Jn_18,37]; [Ef_1,13]; [Heb_2,1]; [Heb_3,7]; [Ap_2,7]; [Ap_2,11]; [Ap_2,17]; [Ap_2,29]; etc. La Virgen Mar\u00eda es modelo de oyente [Lc_2,19]; [Lc_2,51]; [Lc_11,28].
Esperanza: Fe, confianza, esperanza y amor son en la Biblia aspectos diferentes de una \u00fanica, aunque compleja, actitud espiritual. Dios ha hecho una promesa de salvaci\u00f3n a la humanidad pecadora [G\u00e9n_3,15]; [G\u00e9n_9,8-17], y a partir de esta promesa la historia b\u00edblica es una historia de esperanza. Historia que tiene en Abrah\u00e1m, si no el comienzo, s\u00ed un hito fundamental [G\u00e9n_12,1-3]; historia que en un primer estadio se limita a esperar bienes temporales una tierra, una descendencia, una vida larga y tranquila, la ausencia de guerras, salud y bienes de fortuna [G\u00e9n_12,7]; [G\u00e9n_35,12]; [Dt_9,1-9]; [Dt_28,1-14], pero que poco a poco va ensanchando horizontes [Is_11,1-9]; [Jer_31,31-34]; [Sal_16,10-11]; [Sal_49,16]; [Sal_73,23]; [Sal_73,28]; [Ez_37,1-14]; [Dan_12,1-3]; [2Mac_7,9]; [2Mac_7,11]; [2Mac_7,14]; [2Mac_7,23]; [Sap_3,3-4]; [Sap_3,7-9]; [Sap_4,15]; [Sap_5,15]. En Jes\u00fas se cumplen todas las promesas [2Cor_2,20]. Jes\u00fas es; pues, la esperanza de Israel, de la Iglesia y de la humanidad entera [Rom_3,21-30]; [G\u00e1l_3,22]; [Heb_7,15-19]; [Col_1,27]; [Ap_21,1] - [Ap_22,1]. De esta esperanza participa toda la creaci\u00f3n [Rom_8,19-22]; [2Pe_2,12-13]; [Ap_21,1], pero de manera especial el cristiano [Rom_8,23-25]; [1Cor_15,53-58]; [2Cor_5,2-5], [Flp_3,20-21]; [Tit_1,2]; [Tit_3,13]; [Tit_3,7].
Esp\u00edritu. Esp\u00edritu de Dios:  La palabra \u00abesp\u00edritu\u00bb designa en la Biblia diversas realidades. A veces tiene el significado de soplo, viento [\u00c9x_14,21]; [\u00c9x_18,45]; [\u00c9x_19,12]; [Ez_13,13]; [Ez_27,26]; ver [Jn_3,8]; [2Tes_2,8]. Otras veces designa el aliento de vida que Dios infunde en el hombre [G\u00e9n_2,7]; [G\u00e9n_6,3]; [Job_33,4]; [Job_34,14-15]; [Qo_12,7]; [Sap_15,11]; [Sal_31,6]; ver [Mt_28,50]; [Lc_23,46]. Esta \u00faltima acepci\u00f3n va tomando densidad con el paso del tiempo, y en el NT el t\u00e9rmino \u00abesp\u00edritu\u00bb evoca ya la dimensi\u00f3n supramaterial del ser humano [Mt_5,3]; [Mt_26,41]; [Mc_2,8]; [Mc_8,12]; [He_7,59]; [1Cor_5,3]; [2Cor_2,13]; [Col_2,5]. Pero, sobre todo, con el t\u00e9rmino Esp\u00edritu la Biblia alude a una realidad divina que el AT describe como fuerza, poder, sabidur\u00eda, santidad, y que en \u00faltima instancia se identifica con la misma esencia divina [G\u00e9n_1,2]; [N\u00fam_11,29]; [Jue_3,10]; [Jue_6,34]; [Jue_11,29]; [Jue_13,25]; [Jue_14,6]; [1Sam_10,6]; [1Sam_16,13]; [Is_11,2]; [Is_42,1]; [Is_61,1]; [Ez_3,12]; [Ez_3,24]; [Ez_8,3]; [Ez_36,26-27]; [Ez_39,29]; [Jl_3,1-2]; [Zac_12,10]; [Sal_51,12-13]. El NT profundiza estos datos y nos revela que se trata de una persona dentro de la Trinidad divina, persona que recibe con frecuencia el nombre de Esp\u00edritu Santo [Mt_1,18]; [Mt_1,20]; [Mt_3,11] par; [Lc_1,15]; [Lc_1,35]; [Lc_1,41]; [Lc_2,25]; [Lc_4,14]; [Lc_11,13]; [Jn_1,33]; [Jn_20,22]; [He_1,5]; [He_1,16]; [He_2,4]; [He_2,33]; [He_2,38]; [He_4,8]; etc\u00e9tera; [Rom_5,5]; [Rom_9,1]; [Rom_14,17]; [Heb_2,4]; [2Pe_1,21]; etc., de Esp\u00edritu de Dios [Mt_12,28] "ver [Lc_4,18]"; [Rom_8,14]; [1Cor_2,11-12]; [1Cor_3,16] "ver [Ef_4,30]"; [Flp_3,3]; [1Pe_4,14]; [1Jn_4,2], de Esp\u00edritu de Cristo, de Jes\u00fas, del Se\u00f1or [He_8,39]; [He_16,7]; [Flp_1,19]; [Rom_8,9]; [Rom_8,11] o simplemente de Esp\u00edritu, sin m\u00e1s [Mt_4,1] par; [Jn_1,32-33]; [Jn_3,5-8]; [Jn_7,39]; [Rom_2,9]; [Rom_7,6]; [Rom_8,4-6]; [Rom_8,9]; [Rom_8,13-16]; [Rom_15,30]; etc. El NT, a su vez, \u00abatribuye\u00bb a esta persona divina una comunicaci\u00f3n multiforme de sus dones y potencialidades a la Iglesia cristiana y a sus miembros [Jn_14,26]; [Jn_16,13-15]; [Jn_20,22-23]; [1Jn_2,27]; [He_4,8]; [He_6,3]; [He_6,10]; [He_7,55]; [He_9,17]; [He_11,24]; [He_21,4]; [Rom_5,5]; [Rom_8,15-16]; [Rom_8,23]; [Rom_8,26]; [G\u00e1l_4,6]; [1Cor_2,10-12]; [1Cor_12,1-11]; [1Cor_14, 15]; [2Cor_1,22]; [2Cor_5,5]; [Ef_1,13]; [Ef_4,30]. Es importante que el cristiano sepa distinguir cu\u00e1les son las aut\u00e9nticas manifestaciones del Esp\u00edritu [1Jn_4,1]; [1Cor_12,1-3]; [1Cor_12,7]; [1Cor_12,10] y que los responsables de la comunidad no obstaculicen la acci\u00f3n del Esp\u00edritu [1Tes_5,19].
Esposo. Esposa: Para lo referente al contenido antropol\u00f3gico de estos vocablos en la Biblia, ver Matrimonio. Ahora interesa subrayar el valor religioso que estos t\u00e9rminos tienen en la Biblia en cuanto se aplican a Dios y a Israel, respectivamente. Para los profetas b\u00edblicos la elecci\u00f3n-alianza entre Dios e Israel comporta una uni\u00f3n tan \u00edntima y profunda, que para expresarla no encuentran otra imagen mejor que la del matrimonio. Dios es el esposo siempre fiel [Is_54,5-8]; [Is_61,10]; [Is_62,4-5]; [Jer_31,2-4]; [Ez_16,6-14]; [Ez_16,60]; [Os_2,21-22]; ver [Cant_1,15]; [Cant_4,1-15]; [Cant_5,1]; [Cant_6,4-12]; [Cant_7,1-10]; [Cant_8,6-7], e Israel es la esposa amada y amante [Jer_2,2]; [Os_2,16-18], pero con frecuencia infiel [Jer_11,15]; [Ez_16,15-34]; [Os_2,4-7]. El amor del esposo triunfar\u00e1 finalmente, y Dios por medio de Jesucristo protagonizar\u00e1 unos nuevos esponsales con su nuevo pueblo [Mt_9,15] par; [Mt_25,1-13]; [Jn_3,29]; [2Cor_11,2]; [Ap_19,7-9]; [Ap_21,2]; [Ap_21,9].
Eternidad. Eterno: (ver Tiempo) La eternidad es el tiempo de Dios, o mejor la carencia de tiempo en Dios. La Biblia habla de un \u00abDios antiqu\u00edsimo\u00bb [G\u00e9n_21,33] que dura por siempre y para siempre, sin principio ni fin [\u00c9x_15,18]; [Is_9,6]; [Is_40,28]; [Is_41,4]; [Is_48,12]; [Sal_90,2]; [Sal_90,4]; [Sal_102,25-28]; [Ap_1,8]; [Ap_21,6]. Cosas y personas participan a veces an\u00e1logamente de la eternidad de Dios [1Sam_ 7,12-16]; [Sal_110,4]; [Lc_1,32]; [Lc_1,70]; [Lc_16,9]; [2Cor_4,18].
Eucarist\u00eda: (ver Acci\u00f3n de gracias) Etimol\u00f3gicamente significa \u00abacci\u00f3n de gracias\u00bb, y en este sentido se utiliza con frecuencia en al Biblia griega [Sap_16,28]; [Sap_18,2]; [2Mac_1,11]; [2Mac_12,31]; [He_24,3]; [Rom_16,4]; [1Cor_1,14]; [1Cor_14,16]; [Ef_5,4]; [Col_2,7]; [Col_4,2]; [1Tes_3,9]; [1Tim_2,1]; [1Tim_4,3]; [Ap_7,12]; [Ap_11,17]. Pero en el lenguaje posb\u00edblico, la Iglesia cristiana ha hecho del t\u00e9rmino eucarist\u00eda la expresi\u00f3n t\u00e9cnica para referirse al gesto con el que Jes\u00fas en la \u00faltima cena instituye un sacrificio de acci\u00f3n de gracias, a la vez anticipativo y rememorativo del sacrificio de la cruz [Mt_26,26-29]; [Mc_14,22-25]; [Lc_22,19-20]; [1Cor_11,22-25]. Jes\u00fas repite el gesto en [Lc_24,30], y la primitiva comunidad se siente comprometida a hacer lo mismo, si bien en el NT lo expresa con las palabras \u00abfracci\u00f3n del pan\u00bb [He_2,42]; [He_2,46]; [He_20,7]; ver [He_27,35].
Evangelio: Tiene en el AT un primer significado de cualquier buena noticia [2Sam_4,10]; [2Sam_18,19-20]; [2Sam_18,26-27]; [Sal_68,12]; [Nah_2,1]. Pero tiene tambi\u00e9n, sobre todo en el Segundo Isa\u00edas, el significado religioso de buena noticia mesi\u00e1nica [Is_40,9]; [Is_41,27]; [Is_52,7]; [Is_61,1]; ver [Sal_40,10]; [Sal_96,2]. Jes\u00fas aporta de manera definitiva esta buena noticia proclamando la llegada del reino de Dios [Mc_1,14-15]; [Mc_10,29]; [Mc_10,10]; [Mc_16,15]; [Lc_4,18-20]; [Lc_4,43]; [Lc_8,1]; [Mt_4,23]; [Mt_9,35]; [Mt_24,14]; [Mt_26,13]; [Rom_1,1]; [Rom_10,16]; [Heb_4,2]. En realidad, Jes\u00fas mismo es la buena noticia, el evangelio por antonomasia [Lc_2,10]; [Mc_1,1]; [He_8,12]; [Rom_1,9]; [Rom_15,19]; [1Cor_9,12]; [2Cor_2,12]; [2Cor_9,13]; [2Cor_10,14]; [1Tes_3,2]. Quienes anuncian la buena noticia de Cristo y de su mensaje reciben el t\u00edtulo de evangelistas [He_21,8]; [Ef_4,11]; [2Tim_4,5]. Esta buena noticia de la salvaci\u00f3n y del reino de Dios en Cristo es descrita de m\u00faltiples maneras, evangelio de la gracia [He_1,24], evangelio de la gloria de Dios [1Tim_1,11] y de Cristo [2Cor_2,4], evangelio de la paz [Ef_6,15], misterio del evangelio [Ef_6,19], riqueza del evangelio [Ef_3,8], verdad del evangelio [G\u00e1l_2,5]; [G\u00e1l_2,14], esperanza del evangelio [Col_1,23], fe del evangelio [Flp_1,27], cadenas del evangelio [Flm_13]. En cualquier caso, el cristiano tiene que entregarse incondicionalmente al anuncio del evangelio [1Cor_9,16]; [1Cor_9,19-23]; [G\u00e1l_1,15-16]; [Ef_3,7-8]; [Flm_1,13]. Nunca en el NT, ni siquiera en [2Cor_8,18], la palabra \u00abevangelio\u00bb tiene el sentido de obra escrita, sentido que adquirir\u00e1 a partir del siglo 11 d.C.
\u00c9xodo: (ver Liberaci\u00f3n) Con esta palabra, que significa \u00abcamino de salida\u00bb, se evoca el acontecimiento tal vez m\u00e1s importante en la historia de Israel, un grupo de israelitas acaudillados por Mois\u00e9s se liberan de la opresi\u00f3n egipcia, atraviesan la zona de marismas del mar Rojo, cruzan el desierto del Sina\u00ed, donde concluyen un pacto con Yav\u00e9, su Dios, y llegan a Palestina, la tierra de la promesa [\u00c9x_1,1] - [\u00c9x_20,1]; [\u00c9x_32,1] - [\u00c9x_34,1]; [N\u00fam_11,1] - [N\u00fam_14,1]; [N\u00fam_33,1]; [Dt_1,1] - [Dt_11,1]. Este acontecimiento se convierte en tipo y prenda de toda liberaci\u00f3n efectuada por Dios en favor de su pueblo. Primero en favor del pueblo jud\u00edo [Is_10,25-27]; [Jer_16,14-15]; [Miq_7,14-15], especialmente con ocasi\u00f3n del retorno del destierro babil\u00f3nico, descrito como un nuevo y maravilloso \u00ab\u00e9xodo\u00bb [Is_35,3-10]; [Is_40,1-11]; [Is_42,7-16]. Despu\u00e9s en favor del pueblo cristiano, a trav\u00e9s de la acci\u00f3n liberadora de Cristo [Jn_1,29]; [Jn_8,34-36]; [1Pe_1,18-21], cuya vida y muerte es descrita como un \u00e9xodo hacia el Padre [Jn_3,14-17]; [Jn_13,1]; [1Cor_5,7]; [1Cor_10,1-6].
Expiaci\u00f3n: La misma idea se expresa tambi\u00e9n con la palabra \u00abpropiciaci\u00f3n\u00bb y ambas hacen referencia 1) el sacrificio para alcanzar el perd\u00f3n y la purificaci\u00f3n de los pecados [Lev_4,3]; [Lev_4,14]; [Lev_4,20]; [Lev_4,24]; [Lev_4,31]; [Lev_4,35]; [Lev_16,3]; [Lev_16,6]; [Lev_16,11]; [Lev_16,15-19]; [Lev_16,32-34]; ver [Is_53,10]; [Tob_12,9]; [Heb_5,1] el perd\u00f3n mismo de los pecados [Sal_130,4]; [Rom_3,25]; [Heb_2,17]; [1Jn_2,2]; [1Jn_4,10]; 3) la oraci\u00f3n de intercesi\u00f3n para obtener el perd\u00f3n [\u00c9x_32,30-32]; [N\u00fam_17,11-12]; [Sap_18,21]; [Heb_7,25].
Familia: (ver Matrimonio) Dios est\u00e1 en el origen de la familia [G\u00e9n_2,20-24], que entre los Hebreos tiene un corte marcadamente patriarcal [G\u00e9n_12,1]. En sentido estricto, constituyen una familia los padres y los hijos; la abundancia de hijos es se\u00f1al de la bendici\u00f3n divina [Sal_128,3]; [Sal_144,12]. En sentido amplio, forman una familia todos cuantos est\u00e1n unidos por v\u00ednculos de sangre; e incluye cuantos viven bajo el mismo techo casa y familia vienen a ser vocablos de id\u00e9ntico significado [G\u00e9n_7,1]; [G\u00e9n_46,27]; [2Sam_7,11]; [2Sam_7,16]; [Jn_4,53]; [Lc_1,27]; [Lc_1,69]; [Lc_10,5]; [He_11,14]; [He_16,15]; [He_18,8]; [1Cor_1,16]; [1Cor_16,15]; [Flp_4,22]; [2Tim_1,16]. Tanto en \u00e9l AT como en el NT se recomienda encarecidamente la pr\u00e1ctica de las virtudes familiares [\u00c9x_20,12]; [Lev_19,3]; [Dt_5,l6]; [Si_3,1-16]; [Lc_2,51]; [Ef_6,1-9]; [Col_3,20-25]; [Col_4,1]. Pero los cristianos est\u00e1n llamados a constituir la familia de l\u00f3s hijos de Dios [Ef_2,19]; [G\u00e1l_4,26]; ver [Flp_3,20]; [Heb_12,22-23], ante cuyas exigencias la familia humana debe pasar a un segundo plano [Mt_10,34-37]; [Lc_12,51-53]; [Lc_14,2]; ver [Lc_2,49].
Fe: (ver Confianza) Es un concepto clave en la Biblia. Su sentido primero y principal no es el de mero asentimiento intelectual a una verdad religiosa, sino el de vivencia existencial de esa verdad, o, en otras palabras, el de adhesi\u00f3n vital a Dios. La fe remite, pues, al abandono en manos de Dios, en cuanto el hombre renuncia a fiarse de s\u00ed mismo y se conf\u00eda totalmente a la palabra poderosa y providente de Dios. La fe es fuente y fundamento de toda la vida religiosa del hombre [Heb_11,1-40]. Abrah\u00e1n es modelo y tipo de todos los creyentes [G\u00e9n_12,1-4]; [G\u00e9n_15,6]; [G\u00e9n_22,1-18]; [Si_44,20]; [Rom_4,13-22]; [Heb_11,17-19]. Sin fe, la alianza entre Dios y el pueblo se desmoroNa_ [Dt_9,23]; [Dt_30,15-20]; [Sal_78,37]; [Sal_106,24]; por lo que, primero los profetas  "Isa\u00edas sobre todo" [Is_7,4]; [Is_7,9]; [Is_40,31]; [Is_44,8]; [Is_49,23]; [Is_50,10]; [Jer_2,5-13] y despu\u00e9s los salmos [Sal_11,1]; [Sal_27,1]; [Sal_31,1]; [Sal_62,1]; [Sal_125,1], invitan con insistencia a fiarse plenamente de Dios. Tambi\u00e9n en el anuncio del reino que hace el NT, la fe en Dios Padre y en su Hijo Jesucristo ocupa un lugar de privilegio [Mc_1,15]; [Mc_4,39]; [Mc_5,36]; [Mc_9,23-24]; [Mc_10,52]; [Mt_17,20]; [Mt_21,21]; [Lc_7,50] y es fuente de vida y de salvaci\u00f3n [Lc_1,45]; [Lc_8,48]; [Mc_16,16]; [Jn_3,15-16]; [Jn_3,36]; [Jn_5,24]; [Jn_20,31]; [1Jn_5,1]; [1Jn_5,13]. De manera singular san Pablo resalta este valor salv\u00edfico y vivificante de la fe [Rom_1,17]; [Rom_3,22]; [Rom_4,5]; [Rom_4,11]; [Rom_5,1-2]; [G\u00e1l_2,16]; [G\u00e1l_3,11]; [G\u00e1l_3,36]; [G\u00e1l_3,12]; [Col_2,12]; [Flp_3,9], que, siendo don de Dios [Ef_2,8], requiere la no resistencia, es decir, la Colaboraci\u00f3n del hombre [Mt_7,21]; [1Cor_13,2]; [1Cor_15,2]; [G\u00e1l_5,6]; [Sant_2,14-17]; [Sant_2,26]; [1Jn_3,16-28].
Fidelidad: Es el atributo en virtud del cual Dios no puede faltar a sus promesas [G\u00e9n_24,27]; [\u00c9x_34,6-7]; [Sal_89,2-5]; [Sal_119,89-90]; [Is_40,8]; [Tob_14,4] y constituye, por tanto, el apoyo indestructible de la fe y la confianza del hombre en esas promesas [Sal_31,6-8]; [Sal_69,14]; [1Cor_1,8-9]; [1Cor_10,13]; [2Cor_1,18]; [Flp_1,6]; [1Tes_5,24]. Pero mientras Dios es la \u00abroca de Israel\u00bb [Dt_32,4], el pueblo es infiel [Sal_78,8]; [Sal_78,17]; [Sal_78,22]; [Sal_78,36-37]. S\u00f3lo un resto permanecer\u00e1 fiel ver [Is_42,1-4]; [Is_50,4-7], anticipando la fidelidad de Cristo [Mc_10,45]; [Jn_19,28]; [2Cor_1,20]; [2Tim_2,13]; [Heb_2,17]; [Ap_9,11] y de los cristianos [2Tes_3,3]; [Heb_10,23].
Fiestas: Los israelitas, adem\u00e1s del doble sacrificio diario [\u00c9x_29,38-42]; [N\u00fam_28,3-8]; [1Cr\u00f3n_16,40]; [Esd_3,3] y de todos los s\u00e1bados del a\u00f1o (ver S\u00e1bado), ten\u00edan ciertos d\u00edas particulares especialmente dedicados al culto divino. Destacaban tres fiestas, la pascua [\u00c9x_21,1-14]; [\u00c9x_21,21-28]; [\u00c9x_21,43-50], a la que se uni\u00f3 m\u00e1s tarde la fiesta de los panes sin levadura [\u00c9x_12,15-20]; [Lev_22,5-8]; [N\u00fam_28,16-25]; [Dt_16,1-8]; pentecost\u00e9s o fiesta de las semanas [\u00c9x_34,22]; [Lev_23,15-22]; [N\u00fam_28,26-31]; [Dt_16,9-12], y la fiesta de las caba\u00f1as [\u00c9x_34,22]; [Dt_16,13]; [Neh_8,14-17]. Cinco d\u00edas antes de esta \u00faltima fiesta se celebra el gran d\u00eda de la expiaci\u00f3n [Lev_16,1-34]; [He_27,9], y con menor solemnidad se celebraba la fiesta de las suertes o pur\u00edn [Est_9,20-32]; [Jn_10,22] y la de la dedicaci\u00f3n del templo [1Mac_4,52-59].
Flagelaci\u00f3n: Castigo a base de azotes o latigazos, aplicado por diversos motivos y con distintos instrumentos: varas, correas con o sin bolas de plomo, etc. [Mt_10,17]; [Mt_23,34]; [Mc_13,9]; [He_5,40]; [He_22,19]. La ley jud\u00eda s\u00f3lo permit\u00eda un m\u00e1ximo de 40 golpes [Dt_25,2-3]; [2Cor_11,24]. Las leyes paganas no establec\u00edan l\u00edmite [2Mac_7,1], y tal fue el suplicio soportado por Jes\u00fas [Mt_27,26] par. Pablo alega su condici\u00f3n de ciudadano romano para que no se le flagele sin previo juicio [He_16,37-38]; [He_22,25-26].
Fortaleza. Fuerza: Don tanto f\u00edsico como moral, que Dios concede en orden a realizar obras salv\u00edficas de un cierto car\u00e1cter extraordinario [Jue_14,6]; [Jue_14,19]; [1Sam_17,45-47]; [Is_42,1]. Don que el mes\u00edas poseer\u00e1 de manera especial  [Is_9,5]; [Is_11,2]; [Miq_5,3]; [Sal_110,2], y que por tanto en Jes\u00fas de Nazaret se hace presente en todo su vigor [Lc_4,36]; [Lc_11,21-22]; [Lc_24,19]. Don que el Esp\u00edritu derrama en abundancia sobre los cristianos, que, cuanto m\u00e1s d\u00e9biles parecen humanamente hablando, m\u00e1s fuertes son en el Se\u00f1or [1Cor_2,1-5]; [2Cor_4,7-16]; [2Cor_12,9-10]; [Flp_4,13]; [1Tim_1,12]; [1Jn_2,14].
Fuego: El fuego es en la Biblia un s\u00edmbolo poderoso de la presencia y de la acci\u00f3n divinas. Presencia y acci\u00f3n que pueden ser: a) protectoras y benefactoras [\u00c9x_3,2-3], [N\u00fam_9,15]; [2Re_2,11]; [Is_4,5]; [Ez_14,1]; [Zac_2,9]; [Dan_7,9-10]; [Lc_3,16]; [Lc_12,49]; [Lc_11,32]; [He_2,3]; b) temibles y purificadoras [\u00c9x_19,16-18]; [\u00c9x_24,17]; [Dt_4,11]; [Dt_4,15]; [Dt_4,33]; [Dt_4,36]; [Dt_5,19]; [Dt_5,23]; [Dt_5,45]; [1Re_18,22-38]; [Is_6,6-7]; [Jer_20,9]; [Jer_23,29]; c) vengadoras y castigadoras [G\u00e9n_19,24]; [Dt_9,21]; [N\u00fam_16,35]; [Is_66,15-16]; [Is_66,24]; [Ez_28,18]; [Am_1,4]; [Sof_1,18]; [Mal_3,2]; [Mal_3,10]; [Mt_3,10-12]. As\u00ed las cosas, cuando el NT habla del fuego del infierno [Mt_5,22]; [Mt_13,40]; [Mt_25,41]; [Mc_9,42-47]; [Lc_16,22-24]; [Ap_14,10]; [Ap_20,14]; [Ap_21,8], nada impide que \u00abfuego\u00bb simbolice un castigo ultraterreno cuya naturaleza nos es desconocida, lo mismo que el \u00abbanquete\u00bb es s\u00edmbolo de la felicidad celestial [Mt_22,1-10]; [Mt_25,1-10]; [Lc_12,35-38]; [Lc_13,28-29]; [Lc_14,16-24]; ver [Lc_22,15-18]; [Is_25,6].
Generaci\u00f3n: Tiene un  primer sentido de acci\u00f3n de engendrar, de estar en el origen de una persona o, figuradamente, de una cosa [G\u00e9n_2,4]; [G\u00e9n_5,1]; [G\u00e9n_11,10ss]; [Ez_16,3]; [1Tim_2,15]; [1Jn_5,2]; [1Jn_5,18]. De ah\u00ed pasa a significar el conjunto de hombres que viven solidariamente en una misma \u00e9poca, y por extensi\u00f3n la \u00e9poca misma que se concreta en un determinado n\u00famero de a\u00f1os [G\u00e9n_15,16]; [G\u00e9n_17,7]; [G\u00e9n_17,12]; [Sal_71,18]; [Sal_78,4]; [Sal_95,10]; [Sal_145,4]; ver [N\u00fam_14,33]. Cuando esta solidaridad se vive bajo el signo del pecado, la Biblia habla de \u00abgeneraci\u00f3n perversa e infiel\u00bb [Dt_32,5]; [Dt_32,20]; [Mt_12,39] par, [Mt_17,17] par; ver [Jn_8,44]; [He_2,40]; [Flp_2,15].
Gloria: Entre los semitas designa ante todo, el valor real de una cosa o una persona. Valor que se puede asentar en las riquezas [G\u00e9n_13,2], en la posici\u00f3n social [G\u00e9n_45,13]; [Job_19,9]; [Job_29,1-25], en el poder y la influencia [Is_8,7]; [Is_16,14]; [Is_17,3-4]; [Is_21,16]; [Jer_48,18], en la belleza [\u00c9x_28,2]; [\u00c9x_28,40]; [Is_35,1-2]; [Is_60,13]; [Is_62,2]; [Ag_2,3]; [Ag_2,7]; [Ag_2,9]. De ah\u00ed que, a nivel humano, la gloria sea patrimonio especial del rey [1Re_3,9-14]; [1Cr\u00f3n_29,28]; [2Cr\u00f3n_17,5]; ver [Sal_8,6] y [Mt_6,29]. En todo caso, la gloria humana es fr\u00e1gil y caduca [Sal_49,17-18]; [1Tes_2,6]. S\u00f3lo la gloria de Dios es consistente y eterna, pues se identifica con su mismo ser y con sus atributos: poder, sabidur\u00eda, belleza, fidelidad, misericordia [\u00c9x_14,18]; [\u00c9x_16,7]; [N\u00fam_14,21-22]; [1Re_8,11]; [Is_6,3]; [Is_35,2]; [Is_59,19]; [Is_60,1]; [Is_66,18]; [Ez_10,4]; [Ez_10,18-19]; 11,23]; [Ez_43,2-5]; [Bar_5,1-9]; [Sal_19,2]; [Sal_57,6]; [Sal_72,19]; [Sal_102,16-17]; [Rom_1,23]; [Rom_3,23]; [Ef_3,16]; [Col_1,11]. Esta gloria de Dios se hace presente y visible de forma esplendorosa en Jesucristo [Lc_2,9]; [Lc_2,14]; [Lc_2,32]; [Lc_9,32]; [Jn_1,14]; [Jn_2,11]; [Jn_11,40]; [Jn_17,5]; [2Pe_1,17], sobre todo en su resurrecci\u00f3n [Lc_24,26]; [He_3,13]; [1Cor_2,8]; [1Tim_3,16]; [Sant_2,1]; [1Pe_1,21] y en su manifestaci\u00f3n al final de los tiempos [Mt_16,27]; [Mt_19,28]; [Mt_24,30]; [Mc_13,26]; [1Pe_4,13]. Los cristianos participan de esta gloria [Rom_8,18-21]; [Rom_9,23]; [1Pe_1,7]; [1Pe_5,4]; [1Pe_5,10]. Finalmente, tanto el substantivo \u00abgloria\u00bb como el verbo \u00abglorificar\u00bb tiene tambi\u00e9n a veces en el NT el significado  "com\u00fan, por otra parte, en las lenguas occidentales"  de reconocimiento y consiguiente alabanza de los atributos de Dios y de Jesucristo [Lc_17,18]; [Jn_5,41]; [Jn_5,44]; [Jn_9,24]; [Jn_12,43]; [Rom_2,7]; [Rom_2,10]; [Rom_3,7]; [Ap_1,6]; [Ap_4,9]; [Ap_11,13]; [Ap_16,9].
Gracia: Tiene en la Biblia un primor significado de hermosura tanto f\u00edsica como moral [Sal_45,3]; [Prov_10,32]; [Prov_31,30]; [Qo_10,12]; [Si_9,8]; [Si_18,17]; [Si_26,15]; [Lc_4,22]; [Lc_6,32-34]; ver [Lc_2,52]. A veces designa tambi\u00e9n la benevolencia interhumana [G\u00e9n_39,21]; [\u00c9x_12,36]; [He_2,47]; [He_4,33] y formando parte de la f\u00f3rmula \u00abacci\u00f3n de gracias\u00bb "muy frecuente en el NT"  denota el reconocimiento de los favores recibidos, sea de Dios, sea de otros hombres [Sal_92,1]; [Sal_95,2]; [Mt_15,36]; [Lc_17,16]; [Jn_11,41], [He_28,15], [Rom_1,1]; [Rom_16,4]; [1Cor_1,1]; [1Cor_10,30],  [Ef_5,20]; [Col_3,15-17], etc. Pero gracia en singular hace referencia sobre todo a Dios como don que se comunica de forma m\u00faltiple al hombre. Unas veces remite a Dios mismo en cuanto fuente de ese don, y entonces gracia es sin\u00f3nimo de amor, benevolencia, misericordia, fidelidad [\u00c9x_34,6-7]; [Dt_7,7-9]; [Sal_36,8]; [Sal_63,4]; [Sal_86,15]; [Rom_11,6]; [1Cor_15,10]; [Ef_1,3-9]; [Ef_2,5]; en este sentido, Cristo es la gracia de Dios por excelencia [Jn_1,14-18]; [Jn_3,16]; [Jn_4,10]; [Rom_8,32]; [1Jn_4,9]. Otras veces gracia designa el don de Dios en cuanto recibido en el hombre, y equivale a favor, bendici\u00f3n, vida, salvaci\u00f3n [G\u00e9n_6,8]; [\u00c9x_33,12]; [Pro_3,34]; [Sal_84,12]; [Lc_1,30]; [He_6,8]; [He_11,23]; [He_13,43]; [He_14,3]; [Rom_1,5]; [Rom_3,24]; [Rom_5,2]; etc. [1Cor_1,4]; [1Cor_3,10]; [G\u00e1l_2,9]; [G\u00e1l_2,21]; [Ef_4,7]; [1Pe_1,10]; [1Pe_1,13]; [1Pe_3,7]; [1Pe_4,10]; [1Pe_5,10]; [1Pe_5,12]. Con frecuencia estos dos sentidos est\u00e1n unidos y es dif\u00edcil saber cual prevalece. As\u00ed sucede, por ejemplo, en los numerosos saludos del NT [Rom_1,7]; [1Cor_1,3]; [2Cor_1,2]; [G\u00e1l_1,3]; etc. [1Pe_1,2]. Gracia de Dios y gracia de Cristo expresan en el NT una misma realidad [Jn_1,17]; [He_14,26]; [He_15,11]; [He_15,40]; [Rom_1,7]; [Rom_16,20]; [1Cor_1,3]; [1Cor_16,23]; [G\u00e1l_1,6]; [2Tes_1,12]; [2Tim_2,1]; etc., realidad que en ocasiones parece adquirir una consistencia casi f\u00edsica [Ef_6,24]; [1Tim_6,21]; [Tit_3,7]; [Tit_3,15]; [1Pe_1,10]; [1Pe_3,13]; [1Pe_4,10].
Guerra: La Biblia constata el hecho de la guerra como una realidad end\u00e9mica de la condici\u00f3n humana ver [2Sam_11,1]. En \u00faltima instancia es un mal, ya que los designios de Dios son designios de paz [Is_9,5]; [1Cor_14,33]. Pero la paz definitiva, la de la salvaci\u00f3n, s\u00f3lo se logra derrotando a los enemigos del designio divino, representados, seg\u00fan la Biblia, primero por los enemigos del pueblo elegido, a quienes hay que hacer la guerra y vencer [\u00c9x_23,27-33]; [N\u00fam_21,21-35]; [Dt_2,26]; [Dt_3,17]; [Dt_7,1-2]; [Jos_6,11]; [Jue_3,1] - [Jue_12,1]; [1Sam_11,1-15]; [1Sam_28-30]; [2Sam_5]; [2Sam_8]; [2Sam_10], y, en segundo lugar, por todos los poderes: contrarios a Dios, sean terrenos [\u00c9x_3,20]; [\u00c9x_11,4]; [\u00c9x_14,l8] o ultraterrenos [Dan_7,19-27]; [Ap_11,7-11]; [Ap_12,7-9]; [Ap_19,11-21]. En definitiva pues, s\u00f3lo una guerra tiene raz\u00f3n de ser: la guerra contra el mal, contra el pecado, contra Satan\u00e1s [Mt_4,1-11] par; [Mt_12,25-28]; [Jn_12,31]; [Jn_16,33]; [Ef_6,10-11]; [1Pe_5,8-9]. En esta guerra por el reino promovida por Cristo [Mt_10,34] par; [Mt_11,12] par, las armas del cristiano son la palabra de Dios, la fe, la verdad, el celo, la esperanza de la salvaci\u00f3n, el amor [Ef_6,13-17]; [1Tes_5,8]; [1Jn_2,14]; [1Jn_4,4]. La victoria final est\u00e1 asegurada [Mt_24,29-30]; [1Jn_4,4-5]; [Ap_19,19-21]; [Ap_20,7-10]; [Ap_21,1].
Hambre y sed: La Biblia habla del hambre y de la sed como m\u00e1ximos indicadores de una situaci\u00f3n de sufrimiento y de infelicidad [G\u00e9n_12,10]; [G\u00e9n_21,15-16]; [G\u00e9n_26,1]; [G\u00e9n_41,53-56]; [N\u00fam_20,1-5]; [Rut_1,1-2]; [2Re_6,24-29]; [Jer_19,9]; [Ez_5,10]; [Lc_16,24]. De ah\u00ed a el sagrado deber de ayudar al hermano se signifique b\u00e1sicamente con el gesto de dar pan y agua [G\u00e9n_24,43-46]; [Tob_4,16]; [Is_58,7]; [Is_58,10]; [Ez_18,16]; [Pro_25,21]; [Mt_10,42]; [Mt_25,35]; [Mt_25,42]. De ah\u00ed tambi\u00e9n que el hambre y la sed simbolicen muy apropiadamente la absoluta necesidad que el hombre tiene de Dios [Is_55,1]; [Jer_2,13]; [Am_8,11]; [Sal_42,2-3]. Por lo dem\u00e1s, s\u00f3lo Dios puede y quiere saciar ese hambre y apagar esa sed [Is_25,6]; [Sal_81,11]; [Mt_4,4]; [Mt_5,6]; [Jn_4,10-14]; [Jn_6,31-35]; [Jn_6,51].
Herencia: En la cultura semita la herencia remite sobre todo a la tierra que el padre transmite a los hijos o parientes m\u00e1s cercanos, y que no puede ser enajenada [N\u00fam_27,1-11]; [1Re_21,3-4]. En sentido religioso, la noci\u00f3n de herencia est\u00e1 estrechamente ligada a la de alianza, y remite a la promesa que Dios ha hecho a su pueblo de darle una tierra \u00abque mana leche y miel\u00bb [\u00c9x_15,17]; [Dt_4,21]; [Jos_14,9]; ver [He_7,5]. Con el paso del tiempo, el horizonte de esta promesa se ampl\u00eda hasta significar los bienes celestiales que tiene reservados a quienes le aman [Mt_5,5]; [Mt_19,21]; [Mt_25,34]; [Mc_10,17]; [He_20,32]; [Rom_8,17]; [G\u00e1l_3,18]; [Ef_1,14]; [Ef_1,18]; [Ef_5,5]; [1Pe_1,4]; [Heb_9,15].
Hermano: Se denominan as\u00ed en la Biblia los hijos del misrno padre [G\u00e9n_4,2]; [G\u00e9n_4,8-10]; [G\u00e9n_24,29]; [G\u00e9n_27,6]; [G\u00e9n_35,41-45], aunque la madre sea distinta [G\u00e9n_20,2-5]; [G\u00e9n_20,12-16]; [G\u00e9n_37,2]; [G\u00e9n_37,12-27], pero tambi\u00e9n los parientes m\u00e1s cercanos.[G\u00e9n_13,8]; [G\u00e9n_14,14]  "ver [G\u00e9n_12,27]"; [Job_42,11]. Este \u00faltimo sentido tiene el t\u00e9rmino en el NT refiri\u00e9ndose a los primos hermanos de Jes\u00fas [Mc_3,31-32]; [Mc_6,3]; [Mt_13,55-56]; [Jn_2,12]; [He_1,14]; [1Cor_9,5]. En sentido amplio son hermanos los pertenecientes a la misma tribu, pueblo o raza [\u00c9x_2,11]; [\u00c9x_4,18]; [Jue_14,3]; [Is_66,20]; [Jer_3,7-8]; [Ez_16,46]; [Os_2,3]; [He_1,23]. En el NT es la palabra predilecta para designar a los disc\u00edpulos de Jes\u00fas [Mt_5,22-24]; [Mt_12,49]; [Mt_23,8]; [He_1,15]; [He_1,16]; [He_9,30]; [He_10,23], [Rom_1,13]; [Rom_8,29], [2Cor_8,18]; [2Cor_8,22-23]; [1Jn_2,9]; [1Jn_2,11];  [1Jn_3,10-17]; [1Jn_4,20-21].
Hijo de Dios: Con esta expresi\u00f3n el AT designa al pueblo de Israel en cuanto elegido, amado y protegido por Dios [\u00c9x_4,22-23]; [Dt_1,31]; [Jer_31,9]; [Os_11,1]; [Sap_18,13]. Tambi\u00e9n el rey dav\u00eddico, en cuanto representa a todo el pueblo, recibe el mismo t\u00edtulo [2Sam_7,14]; [1Cr\u00f3n_17,13]; [Sal_2,7]; [Sal_89,27]. Pero en el sentido fuerte del t\u00e9rmino, como Hijo unig\u00e9nito de Dios Padre, con quien comparte la naturaleza y la dignidad divina, se aplica exclusivamente a Jesucristo, bien expl\u00edcitamente, bien de forma equivalente [Mc_1,1]; [Mc_1,11]; [Mc_3,11]; [Mc_5,7]; [Mc_9,7]; [Mc_14,61-62] par; [Mc_15,39]; [Mt_3,17] par; [Mt_4,3]; [Mt_4,5] par; [Mt_8,29]; [Mt_14,33]; [Mt_16,16]; [Mt_26,63]; [Mt_27,43]; [Mt_27,54]; [Lc_1,32]; [Lc_1,35]; [Jn_1,34]; [Jn_1,49]; [Jn_3,18]; [Jn_5,25]; [Jn_10,36]; [Jn_11,4]; [Jn_11,27]; [Jn_17,1]; [Jn_19,7]; [He_9,20]; [Rom_1,3]; [Rom_1,9]; [Rom_5,10]; [Rom_8,3]; [Rom_8,29]; [Rom_8,32]; [1Cor_1,9]; [2Cor_1,19]; [G\u00e1l_1,16]; [Ef_4,13]; [Col_1,13]; [1Tes_1,10], [Heb_4,14]; [2Pe_1,17]; [1Jn_1,3]; [1Jn_1,7]; [1Jn_3,8]; [1Jn_3,23]; [1Jn_4,9-15]; [Ap_2,18].
Hijos de Dios: En el AT son llamados as\u00ed, sin duda entendiendo la expresi\u00f3n en sentido atenuado y metaf\u00f3rico, en primer lugar los \u00e1ngeles [Dt_32,8]; [Job_1,6]; [Job_2,1]; [Sal_29,1]; [Sal_89,7], pero tambi\u00e9n los miembros dei pueblo elegido [Dt_14,1]; [Is_1,2]; [Is_30,1]; [Is_30,9]; [Jer_3,14]; [Os_2,1]; ver [G\u00e9n_6,2], sobre todo los justos perseguidos [Sap_2,13-18]. En el NT todos los hombres est\u00e1n llamados a reproducir en s\u00ed mismos la imagen del Hijo \u00fanico Jesucristo [Rom_8,29], y por lo mismo cuantos la reproducen son constituidos hijos de Dios por el Espiritu en un sentido mucho m\u00e1s fuerte que el significado en el AT [Jn_1,12]; [Rom_8,14-17]; [G\u00e1l_3,26]; [G\u00e1l_4,5-7]; [Ef_1,5]; [1Jn_3,12]; ver [1Pe_1,3]; [1Pe_2,2]; [2Pe_1,4]. Puede hablarse as\u00ed de un nuevo nacimiento [Jn_3,3]; [Jn_3,5]; [Tit_3,5], de un hombre nuevo [2Cor_5,17]; [G\u00e1l_6,15], que vive una vida nueva [Rom_6,4] y que es tratado por Dios como hijo, incluso cuando le corrige [Heb_12,5-12].
Hijo del hombre: Se trata de una expresi\u00f3n semita que designa, en principio, un miembro de la comunidad humana, sobre todo en cuanto ser d\u00e9bil y mortal [Is_51,12]; [Ez_2,1]; [Ez_2,3]; [Ez_2,8]; [Ez_3,1]; [Ez_3,4]; [Ez_3,10]; etc. [Job_25,6]; [Sap_8,5]; [Sap_11,4]; [Sap_14,2]; [Sap_31,20]; etc.; ver [Pro_8,31]. Pero en el libro de Daniel, el hijo del hombre se convierte en una figura simb\u00f3lica [Dan_7,13], que representa \u00abal pueblo de los santos del Alt\u00edsimo\u00bb [Dan_7,18]; [Dan_7,22]; [Dan_7,27] en su gloria final. Lo cual no es obst\u00e1culo para que el pueblo se concentre en su jefe, y la expresi\u00f3n Hijo del hombre adquiera un valor estrictamente individual, glorioso y transcendente. Es el que tiene en la literatura del juda\u00edsmo intertestamentario  "sobre todo en los libros ap\u00f3crifos de Henoc"  y en los evangelios, donde aparece unas setenta veces, siempre en boca de Jes\u00fas. Es el t\u00edtulo preferido de Jes\u00fas, tal vez porque sintetizaba el misterio de su personalidad, a la vez humana y divina. Unas veces subraya su condici\u00f3n y poder sobrehumanos [Mt_9,6] par; [Mt_12,8] par; [Mt_13,37]; [Jn_1,51]; [Jn_3,13]; [Jn_5,27]; [Jn_6,62], otras ayuda a destacar el momento cumbre de su pasi\u00f3n y resurrecci\u00f3n [Mc_8,31] par; [Mc_9,31] par; [Mc_10,33-34] par; [Mt_17,9]; [Mt_17,22]; [Mt_26,2]; [Mt_26,24-45]; [Jn_3,14]; [Jn_12,23]; [Jn_12,34]; [Jn_13,31-32]; otras alude al momento de su venida gloriosa al final de los tiempos o \u00abparus\u00eda\u00bb [Mc_8,38]; [Mc_13,26]; [Mt_10,23]; [Mt_16,27]; [Mt_19,28]; [Mt_24,30]; [Mt_25,31]; [Mt_26,64] par, y otras, en fin, Jes\u00fas se refiere a s\u00ed mismo sin m\u00e1s [Mt_8,20]; [Mt_11,19]; [Mt_16,13]; [Jn_6,27]; [Jn_6,53]; [Jn_9,35].
Hombre: En los primeros cap\u00edtulos del G\u00e9nesis se emplea con alguna. frecuencia el t\u00e9rmino \u00abhombre\u00bb como sin\u00f3nimo de var\u00f3n [G\u00e9n_2,21-25]; [G\u00e9n_3,8-21]; [G\u00e9n_4,1]; ver [Mt_19,5]; [Mt_19,10]; [Ef_5,31]. El NT conserva alg\u00fan ejemplo de este uso [Mt_26,72-74]; [Mc_14,71]; [Jn_8,17]; [Jn_16,21]; [Jn_18,29]; [Jn_19,5]; [He_5,38]. Pero con este t\u00e9rmino la Biblia designa sobre todo la entera realidad  "material, espiritual y social" del ser vivo creado por Dios a su imagen [G\u00e9n_1,26-27]; [G\u00e9n_5,2]; [G\u00e9n_9,6]; [Sal_8,1]; [Sap_2,23]; [Si_17,1-3]; ver [He_17,26]. Con la irrupci\u00f3n del pecado [G\u00e9n_3,6-7] la imagen querida por Dios queda destruida, o al menos gravemente deteriorada, en su dimensi\u00f3n espiritual y moral [G\u00e9n_3,10-11] y hace su aparici\u00f3n lo que san Pablo llama \u00abel hombre viejo\u00bb [Rom_6,6]; [Ef_4,22]; [Col_3,9] o \u00abprimer Ad\u00e1n\u00bb, terreno y corruptible [1Cor_15,44-46]. Este hombre viejo debe dar paso al \u00abhombre nuevo\u00bb, el Ad\u00e1n escatol\u00f3gico, que es ante todo Cristo en persona [Ef_2,15], pero tambi\u00e9n cuantos incorporando la imagen de Cristo recuperan la imagen de Dios y se convierten en hombres nuevos, en nuevas criaturas ([Rom_8,29]; [1Cor_15,49]; [2Cor_3,18]; [2Cor_4,4]; [2Cor_5,17]; [G\u00e1l_6,15]; [Col_3,9-10]; [Ef_4,22-24])
Hora: Tiene el sentido cronol\u00f3gico de per\u00edodo de tiempo [Mt_20,12]; [Mt_26,40]; [Mt_27,45]; [Jn_11,9]; [He_19,34]; ver [2Cor_7,8]; [Ap_17,12] o de instante preciso en que sucede una cosa [Mt_8,13]; [Mt_9,22]; [Mt_10,19]; [Lc_2,38]; [Jn_1,39]; [Jn_4,52]; [He_2,15]; [1Cor_4,11]; [1Cor_15,30]; [Ap_3,3]. A veces designa figuradamente el suceso mismo [Jn_16,21]; [Ap_3,10] o la oportunidad de la acci\u00f3n [Lc_22,53]; [Jn_16,4]; [Rom_13,11]. Pero sobre todo san Juan utiliza el t\u00e9rmino en sentido religioso para referirse: 1) a la muerte y resurrecci\u00f3n de Jesucristo y a su retorno al Padre [Jn_2,4]; [Jn_7,30]; [Jn_7,44]; [Jn_8,20]; [Jn_12,23]; [Jn_12,27]; [Jn_13,1]; [Jn_16,25]; [Jn_16,32]; [Jn_17,1]; ver [Jn_19,27]; 2) a los tiempos \u00faltimos o escatol\u00f3gicos [Jn_4,21]; [Jn_5,25-28]; [Jn_16,2]; [1Jn_2,18]; [Ap_14,7]; [Ap_14,15].
Hospitalidad: Virtud muy apreciada y practicada en el mundo semita, al que pertenece el AT [G\u00e9n_18,1-8]; [G\u00e9n_19,8]; [G\u00e9n_24,29-32]; [Jue_19,1-10]; [2Re_4,8-10]; [Is_58,7]; [Job_31,32]. Dios mismo es presentado dando hospitalidad al pueblo [Lev_25,23] y a sus servidores [Sal_15,1]; [Sal_23,5]. Tambi\u00e9n el NT la aprecia y recomienda, identificando al hu\u00e9sped necesitado con el propio Jes\u00fas [Mt_25,35-40]; [Lc_14,13]; ver [He_13,3]. San Pablo la inculca a todos los cristianos [Rom_12,13]; ver [1Pe_4,9], pero sobre todo a los dirigentes de la comunidad [1Tim_3,2]; [Tit_1,8].
Idolatr\u00eda: (ver Adoraci\u00f3n y Avaricia) Para la religi\u00f3n b\u00edblica no hay m\u00e1s Dios que Yav\u00e9, por lo que la idolatr\u00eda o adoraci\u00f3n a cualquier otra cosa o persona es considerada como una aberraci\u00f3n merecedora del mayor castigo [\u00c9x_20,1-5]; [\u00c9x_34,12-17]; [Dt_4,15-19]; [Dt_5,6-9]; [Dt_13,7-17]; [Jue_2,11-14]; [2Re_17,7-18]; [Jer_32,30-35]; [Ez_16,1]; [Ez_20,1]; [Ez_23,1]; [Dan_14,1]; [Os_8,4-6]; [Sal_81,10]; [Sal_106,19-20]; [Sal_106,36-40]; [Sap_11,15]; [Sap_14,8-14]; [Sap_14,22-31]; [Rom_1,24-32]. Es rid\u00edculo rendir culto a lo que nada es y nada vale [Is_41,67]; [Is_44,9-20]; [Jer_10,11-12]; [Sap_6,1]; [Sap_13,10-19]; [Sap_15,7-19]; [1Cor_8,4-6], abandonando al \u00fanico y verdadero Dios [Jer_2,5]; [Jer_2,13], [Sap_13,1-5]; [Rom_1,18-32] y poniendo en peligro la consecuci\u00f3n del reino [1Cor_5,11]; [1Cor_10,14-22]; [G\u00e1l_4,8]; [Ap_21,8]; [Ap_22,15].
Iglesia: (ver Pueblo de Dios) Etimol\u00f3gicamente significa reuni\u00f3n, asamblea, pueblo convocado. En el AT se emplea pocas veces, pero significativamente para designar la asamblea religiosa del pueblo de Dios [Dt_4,10]; [Dt_31,30]; [Jos_8,35]; [Jue_20,2]; [1Re_8,1], [1Re_8,14], [1Re_8,22], [1Re_8,55]; [Sal_32,26]. Con el NT se convierte en el vocablo preferido para designar al nuevo pueblo de Dios, que tiene a Jesucristo como fundador [Mt_16,18] y que est\u00e1 compuesto de jud\u00edos y gentiles sin distinci\u00f3n [He_15,7-9], [He_15,14]; [He_18,10]; [Rom_15,9-13]. Son sobre todo el libro de los Hechos y san Pablo quienes emplean abundantemente el t\u00e9rmino iglesia para designar: a) la entera comunidad cristiana que nace, se desarrolla, se extiende por el mundo entero y se hace presente en cada una de las concretas comunidades locales [He_5,11]; [He_8,1]; [He_8,3]; [He_9,31]; [He_11,22], [He_11,26]; [He_12,1]; [He_14,23], [He_14,27]; [He_15,3], [He_15,4], [He_15,22], [He_15,41]; [He_16,5]; [He_18,22]; [He_20,17], [He_20,28]; [Rom_16,1], [Rom_16,4], [Rom_16,16]; [1Cor_1,2]; [1Cor_4,17]; [1Cor_6,4]; [1Cor_10,32]; [2Cor_8,1], [2Cor_8,18], [2Cor_8,23]; [G\u00e1l_1,2], [G\u00e1l_1,22]; [1Tes_1,1]; b) El misterio del reino de Dios, que se encarna y se revela en esta realidad a la vez humana y divina, visible y transcendente, santa y pecadora, pueblo de Dios y cuerpo de Cristo [Ef_1,22-23]; [Ef_2,20]; [Ef_3,10], [Ef_3,21]; [Ef_4,12-16]; [Ef_5,23-32]; [Col_1,18], [Col_1,24-25]; [1Tim_3,15].
Imposici\u00f3n de manos: Gesto ampliamente utilizado en el mundo de la Biblia, donde la mano simboliza ya la acci\u00f3n poderosa de Dios [\u00c9x_14,31]; [1Re_18,46]; [Ez_1,3]; [Ez_3,22]; [Sal_19,2]. Imponer las manos es, pues, se\u00f1al de eficacia en la bendici\u00f3n que se da [G\u00e9n_48,13-19]; [Mt_19,13]; [Mc_10,16]. Es tambi\u00e9n signo de consagraci\u00f3n, por la que el Esp\u00edritu confiere capacidad y autoridad a una persona para ejercer una misi\u00f3n [N\u00fam_8,10]; [N\u00fam_27,15-23]; [Dt_34,9]; [He_6,6]; [He_8,17]; [He_13,3]; [He_14,23]; [He_19,6]; [1Tim_4,14]; [2Tim_1,6]. Es, finalmente, signo de liberaci\u00f3n del mal: liberaci\u00f3n del pecado, mal por excelencia [Lev_1,4]; [Lev_4,4]; [Lev_16,20-22]; ver [1Tim_5,22], y liberaci\u00f3n de los males f\u00edsicos, como prenda de la liberaci\u00f3n definitiva [Mc_7,32]; [Mc_8,23]; [Mc_16,20]; [Lc_4,40]; [Lc_13,13]; [He_9,12]; [He_28,8].
Incredulidad. Infidelidad: (ver Fidelidad) Con estas dos palabras, de contenido muy semejante, se significa no s\u00f3lo la negaci\u00f3n abierta de Dios [Sal_10,4]; [Sal_14,1], sino tambi\u00e9n la actitud de quien no da cr\u00e9dito a su palabra, a sus enviados, a sus obras. El AT constata y lamenta la incredulidad e infidelidad de Israel [\u00c9x_15,1]; [\u00c9x_16,1]; [\u00c9x_32,9]; [\u00c9x_33,3]; [N\u00fam_14,1]; [N\u00fam_16,1]; [N\u00fam_17,1]; [Dt_9,7], [Dt_9,13], [Dt_9,24]; [Dt_32,15]; [Is_48,4]; [Jer_7,26]; [Ez_2,3-8]; [Ez_3,7]. Como no se f\u00eda de Dios, Israel busca apoyo  "in\u00fatil apoyo"  en los \u00eddolos [Is_2,6-8]; [2Re_17,16-17], en adivinos y falsos profetas [1Sam_21,3-25]; [Jer_4,10]; [Jer_27,9]; [Miq_3,7], en las criaturas [Jer_7,4]; [Jer_17,5], en alianzas humanas [Is_30,1-7]; [Is_31,1-3]; [Os_5,13]; [Os_7,8-11]. La incredulidad de Israel alcanza su punto culminante al rechazar a Jes\u00fas [Mt_8,10-12]; [Mt_11,20-24]; [Mt_13,58]; [Mt_21,33-44] par; [Mt_23,37]; [Lc_13,34]; [He_3,13-14]; [Rom_9,1]; [Rom_9,11]. Pero no s\u00f3lo Israel es incr\u00e9dulo e infiel. Tambi\u00e9n los disc\u00edpulos de Jes\u00fas pueden serlo en cierta medida [Mt_6,30]; [Mt_8,26]; [Mt_14,31]; [Mt_16,8]; [Mt_17,20] par; [Mt_28,17] par; [Jn_20,24-29], y lo son de manera especial cuantos se niegan a reconocer a Jesucristo como Dios y hombre verdadero [1Jn_2,22-23]; [1Jn_4,2-3]; [1Jn_5,1-5].
Infierno: Tiene en la Biblia un primer significado etimol\u00f3gico de \u00ablugar inferior\u00bb donde moran los muertos  "buenos y malos", sin especial connotaci\u00f3n a una situaci\u00f3n de castigo. Equivale m\u00e1s o menos al primitivo seol israelita. Cristo habr\u00eda descendido a estos \u00ablugares inferiores\u00bb para liberar a cuantos all\u00ed estaban esperando la salvaci\u00f3n [Rom_10,7]; [Ef_4,9]; [1Pe_3,19]. Pero en cuanto el t\u00e9rmino \u00abinfierno\u00bb traduce la palabra (Hebrea \u00abgehenna\u00bb o la griega \u00abhades\u00bb = \u00ababismo tenebroso\u00bb, designa el lugar o, mejor, la situaci\u00f3n de castigo que corresponde a los imp\u00edos. En este sentido es empleada con frecuencia en el NT [Mt_5,22], [Mt_5,29-30]; [Mt_10,28]; [Mt_18,8-9] par; [Mt_23,15], [Mt_23,33]; [Lc_12,5]; [Lc_16,23]; [He_2,27]; [Ap_1,18]; [Ap_6,8]; [Ap_20,13]. En [Mt_16,18] se emplea como sin\u00f3nimo de poder antidivino.
Inmortalidad: En sentido estricto, Dios es el \u00fanico inmortal [Rom_1,23]; [1Tim_1,17]; [1Tim_6,16]; ver [Sap_1,15]. De una inmortalidad participada habla el AT en el libro de la Sabidur\u00eda [Sap_3,4]; [Sap_4,1]; [Sap_8,13], [Sap_8,17]; [Sap_15,3]; ver [Sap_2,23]. En cuanto al NT, la palabra aparece s\u00f3lo en 1Corintios con sentido positivo y referida al cuerpo de la resurrecci\u00f3n [1Cor_15,53-54]; el concepto, sin embargo, se incluye en las expresiones mucho m\u00e1s frecuenTes_de \u00abvida eterna\u00bb y \u00abmuerte eterna\u00bb [Mt_7,14]; [Mt_18,8-9]; [Mt_19,16], [Mt_19,29]; [Mt_25,46]; [Jn_3,36]; [Jn_4,14]; [Jn_5,24-40]; [Jn_6,27-63]; [Jn_10,28]; [Jn_17,2-3]; [He_13,46], [He_13,48]; [Rom_6,22-23]; [Jds_21,1].
Ira: La ira, en cuanto pasi\u00f3n desordenada que arrastra a la ofensa y la injusticia, es rotundamente condenada por la Biblia [G\u00e9n_4,5]; [G\u00e9n_27,44-45]; [G\u00e9n_49,5-6]; [Pro_14,27]; [Pro_29,11], [Pro_29,22]; [Mt_5,22]; [1Cor_13,5]; [Col_3,8]; [1Tim_2,8]; [Tit_1,7]; [Sant_1,19-20]. Pero la Biblia conoce tambi\u00e9n una \u00abira santa\u00bb, que es rechazo y aborrecimiento del mal y celo ardiente en defensa de los derechos de Dios [\u00c9x_16,20]; [\u00c9x_32,19-22]; [Lev_10,16]; [N\u00fam_25,11]; [N\u00fam_31,14]; [1Re_18,40]; [2Re_1,10], [2Re_1,12]; [Jer_6,11]; [Jer_15,17]; [Mc_3,5]; [Mc_11,15-17] par; [He_17,16]. Precisamente en este sentido de rechazo absoluto del mal debe entenderse la ira o c\u00f3lera de Dios de la que hablan con frecuencia los libros sagrados [\u00c9x_32,1]; [Dt_1,34-35]; [2Re_23,26]; [Is_30,27-30]; [Jer_4,8]; [Jer_18,20]; [Jer_21,5]; [Rom_1,18]; [Rom_9,22]; [Ef_2,3]; ver [Heb_10,31]; [Ap_6,16]. Pero, al final, la misericordia triunfar\u00e1 sobre la ira [Rom_5,9]; [Rom_9,23]; [Rom_11,32]; [1Tes_1,10]; [1Tes_5,9]
Jesucristo: Nombre con el que la fe del NT designa al Salvador enviado por Dios al mundo. Est\u00e1 compuesto de \u00abJes\u00fas\u00bb (que significa precisamente \u00abDios salva\u00bb: [Mt_1,21] "ver Salvador")  y \u00abCristo\u00bb (que significa \u00abungido\u00bb, \u00abconsagrado\u00bb  "ver Mes\u00edas"). El NT subraya con fuerza la continuidad entre el personaje aparecido en la carne y la persona divina confesada por la fe [He_1,11]; [He_2,36]; [He_9,5]; [He_22,8]; [He_26,15]. Especialmente lo subraya san Pablo, que enorme profusi\u00f3n utiliza con el doble nombre: Jesucristo o bien Cristo Jes\u00fas [Rom_1,18]; [Rom_3,24]; [Rom_5,1]; [Rom_6,11]; [Rom_8,1], [Rom_8,11], [Rom_8,34], [Rom_8,39]; [1Cor_1,1-10], [1Cor_1,30]; [1Cor_3,11]; [1Cor_8,6]. En la misma l\u00ednea se manifiesta san Juan [1Jn_1,3-5]; [1Jn_2,2], [1Jn_2,29] y sobre todo [1Jn_4,2] y [1Jn_5,1-6]. \u00abEste Jes\u00fas\u00bb a quien Dios ha hecho Cristo ver [Lc_2,11]; [He_2,36] coron\u00e1ndole de gloria eterna [Heb_2,9], es \u00abel nombre sobre todo nombre\u00bb [Flp_2,9-11], \u00fanico que puede curar y salvar [He_4,10-12]; [He_9,34], a quien es preciso anunciar sin tregua [1Cor_2,2] y consagrar la vida entera [He_15,26], por quien vale la pena sufrir [He_5,41] y morir [He_21,13].
Juicio. Juzgar. Juez: Estas palabras tienen en primer lugar el sentido b\u00e1sico de impartir justicia definiendo el derecho de cada uno y determinando la condena y el castigo de los eventuales violadores [\u00c9x_18,16-26]; [Dt_16,18-20]; [Dt_17,8-13]; [Jue_4,4]; [2Sam_15,1-6]; [1Re_3,16-28]. Tienen tambi\u00e9n a veces un significado m\u00e1s amplio: el salvar o liberar al pueblo de la opresi\u00f3n y el de gobernarlo [Jue_2,16-19]; [Jue_3,10]; [Jue_10,2-3]; [Jue_16,31]; [1Sam_7,16-17]. En cualquier caso, estos juicios y jueces humanos se revelan con frecuencia deficientes [1Sam_8,2-3]; [Pro_18,5]; [Is_1,23]; [Is_5,23]; [Jer_5,28]; [Am_5,12]; [Am_6,12]; [Miq_3,11]; [Mal_3,5] y hacen que el pueblo evoque los justos juicios del futuro Mes\u00edas [Sal_72,1]; [Is_11,3-5], [Miq_42,3]; [Jer_23,5] y, en \u00faltima instancia, el juicio soberano e insobornable de Dios. Juicio de Dios que tiene una doble dimensi\u00f3n: hist\u00f3rica [G\u00e9n_3,14-19]; [G\u00e9n_6,13]; [G\u00e9n_16,5]; [G\u00e9n_19,13]; [1Sam_2,10-24]; [1Sam_16,1]; [Jer_11,20]; [Sal_9,20]; [Sal_26,1]; [Sal_43,1]; [Sal_67,5]; [Sal_82,1]; [Sap_12,10-22] y escatol\u00f3gica [Is_66,15-16]; [Jer_25,30-38]; [Jl_4,12-14]; [Dan_7,10]; [Sap_4,20]; [Sap_5,1-23]; ver [Sal_75,1]; [Sal_94,1]; [Sal_96,13]; [Sal_98,9]; [Sal_140,1]. Con Jes\u00fas de Nazaret este juicio de Dios, a la vez hist\u00f3rico y escatol\u00f3gico, se hace presente en su persona y su mensaje [Jn_5,2], [Jn_5,2], [Jn_5,27], [Jn_5,30]; [Jn_8,16]; [Rom_2,16]. Por una parte, los hombres "cada hombre"  van siendo juzgados cada vez que confrontan su vida con el evangelio [Jn_3,18-19]; [Jn_9,39]; [Jn_12,31]; ver [Mt_10,14-15]; [Mt_11,20-24]; [Mt_12,39-42], y, por otra, habr\u00e1 un momento final clarificador e inapelable, en l que la humanidad entera deber\u00e1 presentarse ante el Hijo del hombre [Mt_16,36]; [Mt_24,29-44]; [Mt_25,31-46]; [He_17,31]; [1Cor_4,3-5]; [2Cor_5,10]; [Rom_14,10-12]; [1Pe_4,5].
Juramento: Invocaci\u00f3n solemne a Dios como garant\u00eda de una afirmaci\u00f3n o del cumplimiento de un pacto o de una promesa [G\u00e9n_14,22-23]; [G\u00e9n_24,3]; [G\u00e9n_26,28-31]; [G\u00e9n_31,50]; [G\u00e9n_31,53]; [G\u00e9n_50,5-6]; [\u00c9x_22,10]; [Jos_2,12-14]; [Jos_9,14]; [1Sam_20,12-17]; [Jer_38,16]; [Jer_42,5]; ver [Mt_23,16-22]. Con frecuencia el juramento se hace utilizando la f\u00f3rmula \u00ab\u00a1vive Yav\u00e9!\u00bb [Jue_8,19]; [Rut_3,13]; [2Sam_2,27]; [Jer_4,2]. A falta de otra instancia superior, Dios jura por s\u00ed mismo [Is_45,23]; [Jer_44,26]. El juramento es sagrado, y est\u00e1 severamente prohibido tanto el perjurio [\u00c9x_20,7]; [Lev_19,12]; [Dt_5,11]; [Ez_16,59]; [Ez_17,13-20] como la invocaci\u00f3n de falsos dioses [\u00c9x_23,13]; [Dt_6,13]; [Dt_10,20]; [Jos_23,7]. El NT no descarta el juramento "de hecho Pablo lo utiliza [Rom_1,9]; [2Cor_1,23]; [G\u00e1l_1,20]", pero s\u00ed reprueba la pr\u00e1ctica ligera del mismo [Mt_5,33-37]; [Sant_5,12]; ver [Si_23,9-11].
Justicia. Justo: (Injusticia) La palabra justicia tiene en la Biblia cuatro principales significados, seg\u00fan los casos: 1). Atributo divino por el que sanciona la conducta moral del hombre  "o de la comunidad", dando a cada uno seg\u00fan sus obras. El Dios b\u00edblico no es un Dios indiferente ante el bien o el mal. Premia y castiga; cierto que sin olvidarse de que es Padre, pero con una imparcialidad insobornable [G\u00e9n_4,10-15]; [G\u00e9n_6,5-7];  "ver [2Pe_2,5]"; [2Pe_18,22-32]; [\u00c9x_20,5-7]; [\u00c9x_34,7]; [Is_5,16]; [Is_10,22]; [Bar_1,15]; [Bar_2,6]; [Dan_9,6]; [Sal_9,9]; [Sal_96,13]; [Sal_98,9]; [Sal_129,4]; [He_17,31]; [Rom_3,5-6]; [Rom_12,19]; [2Cor_5,10]; [2Tes_1,6-9]; [2Tim_4,8]; [Sant_2,12-13]; [Ap_18,4-8]; [Ap_19,11]. Sobre todo Dios va a ejercer su justicia respecto a cuanto se haga o se deje de hacer con los m\u00e1s humildes y desvalidos [G\u00e9n_4,10]; [Dt_24,12-15]; [\u00c9x_22,20-23]; [Mal_3,5]; [Si_34,11-24]; [Sal_12,6]; [Sal_26,1]; [Sal_43,1]; [Sal_140,3]; [Mt_25,31-46]; [Sant_5,45]. 2). Justicia como equivalente a santidad moral; en Dios y en Jesucristo viene a identificarse con su infinita bondad [Sal_11,7]; [Mt_27,19]; [Mt_27,24]; [Lc_23,47]; [Jn_17,25]; [He_3,14]; [He_22,14]; [1Pe_3,18]; [1Jn_2,1]; [1Jn_3,7], y en el hombre con la observancia integral de todos los mandamientos [G\u00e9n_18,23]; [Is_46,12]; [Sal_1,5-6]; [Sal_11,3]; [Sal_11,5]; [Sal_17,15]; [Sal_112,3]; [Sal_112,6]; [Sal_112,9]; [Sal_125,3-4]; [Sal_140,14]; [Sal_146,8]; [Pro_10,2-32]; [Sap_1,1]; [Sap_1,15]; [Sap_3,1]; [Sap_5,1]; [Sap_5,15]; [Mt_1,19]; [Mt_3,15]; [Mt_5,20]; [Lc_1,75]; [He_10,35]; [He_13,10]; [He_24,25]; [Rom_6,13]; [Rom_6,18-20],  [2Cor_6,14]; [2Cor_9,9-10]; [Ef_4,24]; [Ef_5,9]; [Ef_6,14]; [Flp_3,6]; [1Tim_6,11]; [2Tim_3,16]; [2Tim_4,8]; [Tit_3,5]; [Sant_1,20]; [1Pe_2,24]; [1Pe_3,14]; [2Pe_2,21]; [2Pe_3,13]; [1Jn_2,29]; [1Jn_3,7]; [1Jn_3,10]; [Ap_22,11]. 3). Atributo en virtud del cual Dios salva y libera al hombre de una situaci\u00f3n calamitosa, sea material o, sobre todo espiritual. Con este significado, justicia de Dios viene a ser sin\u00f3nimo de fidelidad, de misericordia, de fuerza salvadora; por su parte, justicia del hombre viene a ser sin\u00f3nimo de salvaci\u00f3n, de gracia, de amistad con Dios, de participaci\u00f3n de la vida divina. Ya en el AT se anuncia este significado de manera particular en el Segundo Isa\u00edas [Is_42,10]; [Is_45,21-22]; [Is_51,5]; [Is_51,8]; [Is_56,1]; [Miq_6,5]; [Sal_22,32]; [Sal_35,28]; [Sal_51,16]; [Sal_71,2]; [Sal_116,5-6]; [Sal_143,1]; pero es en el NT, especialmente en san Pablo, donde se hace presente con fuerza excepcional [Rom_1,17]; [Rom_3,21-26]; [Rom_4,3-13]; [Rom_5,17]; [Rom_5,21]; [Rom_6,16]; [Rom_8,10]; [Rom_9,30-31]; [Rom_10,4-10]; [1Cor_1,30]; [2Cor_3,9]; [2Cor_5,21]; [2Cor_6,7]; [G\u00e1l_2,21]; [G\u00e1l_3,21]; [G\u00e1l_5,5]; [Heb_11,7]; [2Pe_1,1]. 4). Disposici\u00f3n interior del hombre que debe manifestarse externamente por la que respeta y defiende eficazmente los derechos de los dem\u00e1s, en especial de los m\u00e1s necesitados e indefensos. Es la llamada justicia interhumana, a la que los profetas del AT conceden importancia capital en la dimensi\u00f3n religiosa del hombre [Is_5,7]; [Is_5,23]; [Is_59,9]; [Jer_22,13-16]; [Am_5,7]; [Am_5,10-12]; [Am_6,12]; salmistas y sabios la valoran muy positivamente [Sal_10,18]; [Sal_15,2-5]; [Sal_17,1]; [Sal_37,6]; [Sal_52,5]; [Sal_82,2-4]; [Pro_1,3]; [Pro_3,29]; [Pro_3,30]; [Si_4,1-10]; [Si_27,8-10] y el NT tambi\u00e9n resalta, aunque no en muchos pasajes [Mt_23,23]; [Lc_18,3-8]; tal vez [1Tim_6,11]; [2Tim_2,22]; [Heb_11,33]; ver [Sant_1,27]. Finalmente es importante se\u00f1alar que, en bastantes pasajes b\u00edblicos, uno u otro de estos cuatro sentidos apuntados de la palabra justicia, lejos de ofrec\u00e9rsenos en toda su pureza y nitidez, parece interferirse con los otros [Dt_32,4]; [Sal_119,137-138]; [Sal_145,17]; [Mt_5,6]; [Mt_5,10]; [Mt_6,36]; [Jn_16,8]; [Rom_14,17]; [2Cor_15,15]; [Flp_1,11]; [Heb_1,8]; [He_5,13]; [He_12,11]; [Sant_3,18]; [1Jn_1,9]; [Ap_15,3].
Justificaci\u00f3n. Justificar: (ver Justicia, apartado 3) En el AT tiene a veces el sentido de hacer valer nuestros derechos ante Dios, hip\u00f3tesis que se considera irrealizable [Is_29,16]; [Is_45,9]; [Jer_12,1]; [Jer_18,1-6]; [Job_9,2]; [Bar_12,12]. En el NT tiene sobre todo el sentido de acci\u00f3n por la que Dios aplica al hombre su justicia en cuanto fuerza salvadora y liberadora [Lc_18,14]; [He_13,38-39]; [Rom_2,13]; [Rom_3,24]; [Rom_3,26]; [Rom_3,28]; [Rom_3,30]; [Rom_4,2]; [Rom_4,5]; [Rom_5,1-11]; [Rom_6,7]; [Rom_8,30]; [Rom_8,33]; [1Cor_6,11]; [G\u00e1l_2,16-17]; [G\u00e1l_3,8]; [G\u00e1l_3,11]; [G\u00e1l_3,24]; [G\u00e1l_5,4]; [Tit_3,7].
Ley: La Biblia reconoce y valora positivamente, de forma directa o indirecta, la existencia de leyes humanas [Pro_8,15-16]; [Rom_13,1-7]; [1Tim_2,1-2]; [Tit_3,1]; [1Pe_2,13-17]. Pero la ley por excelencia es la ley divina, que juega un papel de protagonista en la historia b\u00edblica de la salvaci\u00f3n y conoce diversos momentos en dicha historia: a) El primer momento corresponde a la etapa premosaica. Es el tiempo de la que se ha llamado \u00abley natural\u00bb, cuya existencia se insin\u00faa de manera m\u00faltiple en el AT [G\u00e9n_2,16-17]; [G\u00e9n_4,3]; [G\u00e9n_4,7]; [G\u00e9n_6,5]; [G\u00e9n_8,20]; [G\u00e9n_9,3-6] y se afirma m\u00e1s expresamente en el NT [Rom_5,13-14]. Bajo este r\u00e9gimen religioso se hallan todav\u00eda aquellos a quienes no ha llegado la revelaci\u00f3n b\u00edblica [Sap_13,1-9]; [He_14,16]; [He_17,27]; [Rom_1,18-32]; [Rom_2,12-15]. b) El segundo momento corresponde a la llamada \u00abley mosaica\u00bb. Es el conjunto de leyes dadas por Dios al pueblo israelita y que la Biblia, con el nombre de Tor\u00e1, atribuye a Mois\u00e9s como \u00fanico intermediario [\u00c9x_31,18]; [\u00c9x_34,28]; [Jn_1,17]; [Jn_7,19]; [G\u00e1l_3,19], aunque es manifiesto que gran parte de este material legislativo no tiene a Mois\u00e9s como responsable directo. Ley contenida principalmente en los cinco libros del Pentateuco y concentrada en el dec\u00e1logo [\u00c9x_20,1-17]; [\u00c9x_34,10-28]; [Dt_4,1-4]; [Dt_5,1-22], pero que fue ampliada, actualizada y acomodada a las necesidades del pueblo en el decurso de su historia, dejando huella en todos los libros del AT [1Re_15,12-15]; [2Re_18,3-8]; [2Re_21,1-23]; [2Re_21,25]; [Jer_11,1-12]; [Ez_22,26]; [Os_4,6]; [Os_8,12]; [Dan_7,25]; [Si_24,23-24]; [1Mac_1,41-63]; [2Mac_6,18-28]. As\u00ed se explica que con la palabra ley se designe a veces a cualquier libro del AT [Jn_10,34]; [Rom_3,19]; [1Cor_14,21]; [1Cor_14,34]. Pero a pesar de todas las actualizaciones, la vieja ley de Mois\u00e9s se va perfilando como insuficiente, y los profetas anuncian una nueva ley [Is_2,3]; [Is_42,1]; [Is_42,4], escrita en los corazones [Jer_31,33]; ver [Ez_36,26-27]. c) El tercer momento de la ley, es el de la ley de Cristo. El evangelio de Jes\u00fas no deroga la ley antigua en lo que deba seguir teniendo de v\u00e1lido [Mt_5,17-20]; [Mt_22,36-40]; [Mt_23,23]; [Lc_10,26]; ver [Lc_2,22-39], pero s\u00ed la lleva a su plenitud definitiva [Mt_5,17] totalizando todas las prescripciones particulares en la ley suprema del amor [Mt_7,12]; [Jn_14,21]; [Jn_14,23]; [Jn_15,12-17]; [Rom_13,8-10]; [Sant_2,8]; [1Jn_2,3-11]; [1Jn_4,19-21] relativizando el valor salv\u00edfico de cualquier ley que, aun siendo buena [Rom_3,31]; [Rom_7,12-16]; [1Tim_1,8], no es por s\u00ed misma portadora de s\u00e1ivaci\u00f3n [Rom_3,20-28]; [Rom_9,31]; [G\u00e1l_2,16]; [G\u00e1l_2,21]; [G\u00e1l_3,11]; [G\u00e1l_3,18-21]. En la nueva alianza s\u00f3lo Cristo salva [Rom_3,22-26]; [Rom_4,24-25]; [Rom_5]; [G\u00e1l_3,2]; [G\u00e1l_3,5]; [G\u00e1l_3,13-14]; [G\u00e1l_3,24-29]; etc., y por eso Cristo es la nueva ley (ver [Jn_1,17]; [1Cor_9,21]; [G\u00e1l_6,2])
Libertad. Liberaci\u00f3n. Libre: La Biblia no ofrece una definici\u00f3n de libertad o de liberaci\u00f3n. Pero hace algo mejor: presenta a Dios como el gran libertador. Efectivamente, el Se\u00f1or libra a su pueblo de la servidumbre egipcia, acontecimiento fundamental que marc\u00f3 para siempre la historia de Israel [\u00c9x_3,15]; [\u00c9x_20,2]; [Dt_5,6]; [Dt_7,7-8]; [Is_43,16-18]; [Is_51,10]; [Is_63,11-14]; [Miq_6,4]; [Sal_77,15-21]; [Sal_78,12-16]; [Sal_78,51-55]; [Sal_105,26-39]; [Sap_10,15-21] Iibra a su pueblo de los enemigos que le acosan y oprimen (Sirvi\u00e9ndose de una serie de singulares personajes, que act\u00faan como enviados suyos [Jue_3,9]; [Jue_3,15]; [Jue_4,3-4]; [Jue_4,23-24]; [Jue_6,7-10]; [Jue_6,14-16]; [Jue_10,11]; [Jue_13,5]; Iibra a su pueblo de la cautividad de Babilonia [Is_43,14-1]; [Is_43,5]; [Is_43,19-21]; [Is_44,6]; [Is_44,24]; [Is_47,4]; [Jer_29,10-14]; [Jer_50,33-34]; Esdras-Nehem\u00edas), y lo libra, finalmente, del yugo de los sel\u00e9ucidas (Sirios (1-2Macabeos)). Al mismo tiempo, el Se\u00f1or es el valedor de los indefensos, de los necesitados, de los enfermos, a quienes libera de la opresi\u00f3n, de la injusticia, de la enfermedad, de la angustia, de cualquier tipo de aflicci\u00f3n [2Sam_4,9]; [Sal_19,15]; [Sal_25,22]; [Sal_26,11]; [Sal_31,1-6]; [Sal_31,15-17]; [Sal_55,17-20]; [Sal_69,17-19]; el israelita fiel deber\u00e1 imitar este ejemplo [Is_58,6]; [Is_61,1-2]; [Jer_34,8-22]; ver [Dt_15,12-18]. Pero ya el AT intuye una liberaci\u00f3n m\u00e1s profunda [Is_44,22]; [Sal_49,16]; [Sal_130,8], que anuncia la definitiva liberaci\u00f3n aportada por Cristo. Porque es verdad que a Cristo  "y a toda la revelaci\u00f3n del NT"  le preocupa profundamente la miseria material y el dolor f\u00edsico del hombre, al que quiere liberar de estos males [Mt_8,1-3]; [Mt_8,6-7]; [Mt_8,14-17]; [Mt_9,20-25]; [Mt_9,27-34]; [Mt_12,9-11]; [Mt_15,21-38]; [Mt_17,14-18]; [Mt_20,29-34]; [Lc_1,51-53]; [Lc_68-74]; [Lc_4,18-21]; [Lc_7,13-15]; [Jn_5,5-8]; [Jn_9,5-7]; [Jn_11,21-44]. Pero no es menos verdad que, en la perspectiva del NT, la liberaci\u00f3n completa y radical del hombre tiene lugar a nivel m\u00e1s profundo: es la liberaci\u00f3n de todo aquello que puede separarnos del bien \u00faltimo y supremo, es decir, de Dios. Y de Dios nos separa el pecado, nos separa la muerte entendida como acabamiento total del hombre y nos separa el cumplimiento ritualista y formalista de la ley. De todo esto nos libera Cristo: del pecado [Mt_9,2]; [Jn_8,34-36]; [Rom_5,15]; [Rom_5,20]; [Rom_6,6]; [Rom_6,17-23]; [Rom_8,2]; [Rom_11,26]  "texto griego"; [Ef_1,7]; [Col_1,14]; [Heb_9,15]; de la muerte [Jn_5,24]; [Rom_8,2]; [1Cor_15,26]; [1Cor_15,54-57]; [Heb_2,14-15]; [1Jn_3,14]; de una ley ritualista y formalista que no salva [Rom_6,14-15]; [Rom_7,1-6]; [G\u00e1l_3,13]; [G\u00e1l_4,3-5]; ver ([Col_2,16-17]; [Col_2,20-22]). Liberado, pues, por Cristo en el Esp\u00edritu [Rom_8,4]; [Rom_8,9-11]; [2Cor_3,17]; [G\u00e1l_5,16]; [G\u00e1l_5,22-25] y con un comportamiento de hijo y no de esclavo [Rom_8,14-17]; [Heb_3,6]; [Heb_4,16]; [1Jn_2,28]; [1Jn_3,20-21]; el cristiano puede y debe anunciar con su palabra y su vida la buena noticia del evangelio a toda criatura [Mc_16,14-20], en todo lugar y circunstancia [2Tim_4,2], con un valor y una confianza ilimitada [He_4,13]; [He_4,31]; [He_4,33]; ver [Ef_3,12]. El fruto de la liberaci\u00f3n es la libertad; no en cuanto facultad psicol\u00f3gica de escoger entre cosas distintas u opuestas  "que esto lo da por supuesto la Biblia [G\u00e9n_2,1] - [G\u00e9n_3,1]; [Dt_30,15-20]; [Jer_21,89]; [Ez_18,1]; [Si_15,11-17]; [Mt_7,13]", sino en cuanto capacidad de hacer el bien sin que nada ni nadie, desde dentro o desde fuera, pueda imped\u00edrnoslo [Jn_8,36]; [G\u00e1l_4,2]; [G\u00e1l_5,1]. Es claro, por tanto, que no puede confundirse con el libertinaje [Rom_6,15]; [G\u00e1l_5,13]; [1Pe_2,16]; [Jds_4,1], y que en todo caso ha de ser vivida en consonancia con la ley suprema del amor [Rom_14,1]; [1Cor_8,1] - [1Cor_10,1]; [G\u00e1l_5,13]; [2Cor_4,5].
Limosna: Gesto eficaz de ayuda de un hombre a su pr\u00f3jimo; se manifiesta de diversas formas, y la Biblia le concede un alto valor religioso [Lev_19,9]; [Lev_23,22]; [Dt_14,28-29]; [Dt_15,11]; [Dt_24,20-22]; [Rut_2,1]; [Pro_3,28]; [Pro_14,21]; [Tob_4,7-11]; [Tob_4,15]; [Sal_41,2]. Gesto relacionado con el culto [2Sam_6,18-19]; [Neh_8,10-12] y con las fiestas [Dt_16,10-12]; [Dt_16,14]; [Tob_2,1-2], muy grato a Dios [Ez_18,7]; [Dan_4,24]; [Pro_19,17]; [Si_3,30], sobre todo cuando, por encima de la ayuda material, se da el coraz\u00f3n [Tob_1,8]; [Si_18,15-17]. Gesto que con la llegada de Jes\u00fas conserva todo su valor siempre que se haga sin ostentaci\u00f3n [Mt_6,14], sin esperar nada a cambio [Lc_6,30-36]; [Lc_14,13-14] y como expresi\u00f3n de desprendimiento [Lc_11,41]; [Lc_12,33]; [Lc_18,22] y de solidaridad [Rom_15,25-27]; [2Cor_8-9]; [G\u00e1l_2,10].
Lujuria: Abuso del placer sexual, que la Biblia condena en sus diversas manifestaciones [G\u00e9n_19,1]; [\u00c9x_22,18]; [Lev_18,6-30]; [Dt_27,20-23]; [1Re_14,24]; [Os_4,14]; [Si_19,2]; [Si_23,6]; [Rom_1,24-27]; [1Cor_6,9]; [G\u00e1l_5,19]; [Ef_5,5]; [Jds_7,1]; [Ap_22,15]. El NT condena tambi\u00e9n el deseo interior desordenado [Mt_5,28]; [Mc_7,20-22]. El cristiano debe huir particularmente de ella por ser miembro de Cristo y templo del Esp\u00edritu [1Cor_3,16-17]; [1Cor_6,13-19].
Luz: Para la Biblia la luz es  "como todas las dem\u00e1s cosas, incluidas las tinieblas"  una criatura de Dios [G\u00e9n_1,3-5]; [Is_45,7]; [Am_4,13]; [Bar_3,33]; [Dan_3,72]; [Sal_148,3]. Pero es una criatura excelsa, privilegiada, que (Sirve para evocar de manera especial la belleza y el poder de Dios [Hab_3,3-4]; [Ez_1,13]; [Ez_1,22]; [Sal_104,12]. De ah\u00ed que la luz se convierta en s\u00edmbolo de todo lo bueno, lo grande y lo hermoso; en s\u00edmbolo de protecci\u00f3n y compa\u00f1\u00eda [N\u00fam_6,24-25]; [Job_29,3]; [Sal_4,7]; [Sal_18,29]; [Sal_43,3]; [Sal_89,16]; [Sal_119,105]; [Pro_6,25]; en s\u00edmbolo de vida [Sal_13,4]; [Sal_36,10]; [Job_3,16]; [Job_33,30]; [Pro_16,15], de liberaci\u00f3n y salvaci\u00f3n [Sal_27,1]; [Sal_31,17]; [He_13,47]; [He_26,18]; [He_26,23]; en s\u00edmbolo de alegr\u00eda y felicidad plenas [Is_58,10]; [Job_29,24]; [Sal_4,7]; [Sal_97,11], de ciencia, justicia y rectitud [Is_51,4]; [Sal_37,6]; [Sal_119,1]; [Sal_105,1]; [Bar_5,6]; [Bar_7,10]; [Bar_18,4]; [Mt_5,14-16]; [Jn_5,35]; es s\u00edmbolo incluso del mismo Dios [2Sam_22,29]; [Is_10,17]; [Is_60,19-20]; [Bar_7,26]; [1Jn_1,5]. De ah\u00ed que Jesucristo, encarnaci\u00f3n de Dios, sea proclamado sin m\u00e1s como la luz [Lc_2,32]; [Jn_1,4-9]; [Jn_3,19-21]; [Jn_8,12]; [Jn_9,5]; [Jn_12,35-36]; [Jn_12,46]; [2Cor_4,6]; ver [1Jn_2,8-10], y a los disc\u00edpulos de Jes\u00fas se les llame \u00abhijos de la luz\u00bb [Lc_16,8]; [Jn_12,36]; [Ef_5,8]; [1Tes_5,5]; ver [Rom_13,12].
Madre: (ver Mujer y Padres) La Biblia destaca y valora muy positivamente la funci\u00f3n maternal de la mujer. Precisamente por su condici\u00f3n de madre transmisora de vida, la mujer ocupa un puesto importante en la historia del mundo [G\u00e9n_3,20]; en la instituci\u00f3n familiar [G\u00e9n_4,1]; [G\u00e9n_21,1-12]; [G\u00e9n_27,5-15]; [G\u00e9n_29,15-35]; [G\u00e9n_30,1-24]; [\u00c9x_20,12]; [\u00c9x_21,17]; [Dt_21,18-19]; [1Sam_1,1] - [1Sam_2,1]; [Pro_1,8]; [Pro_19,26]; [Si_3,1-4]; [Si_3,16]; en la instituci\u00f3n mon\u00e1rquica, donde la madre del rey goza de un honor especial [1Re_2,19]; [2Re_11,1-3]; [2Cr\u00f3n_15,16], y sobre todo en la historia de la salvaci\u00f3n, donde Mar\u00eda de Nazaret juega un papel estelar como madre del mes\u00edas, anunciada desde antiguo [G\u00e9n_3,15]; [Is_7,14]; [Mt_1,18-25]; [Mt_2,10]; [Mt_2,13-20]; [Lc_1,28-33]; [Lc_1,42-45]; [Lc_2,7]; [Lc_2,34-35]; [Lc_2,48-51]; [Jn_2,1-5]; [G\u00e1l_4,4] y tambi\u00e9n como madre del nuevo pueblo mesi\u00e1nico [Jn_19,25-27]; [He_1,5]; [Ap_12,1-5]. Este mismo valor positivo reviste la palabra \u00abmadre\u00bb las veces que se utiliza en sentido metaf\u00f3rico [Is_50,1]; [Is_66,7-13]; [G\u00e1l_4,26].
Maestro: T\u00edtulo que en el NT se otorga a Juan el Bautista [Lc_3,12]; [Jn_3,26], a los peritos en la ley jud\u00eda [Mt_23,7]; [Lc_2,46]; [Jn_3,10], a quienes ense\u00f1an la doctrina cristiana [He_13,1]; [Rom_2,20]; [1Cor_12,28-29]; [Ef_4,11]; [1Tim_2,7]; [2Tim_1,11]; [2Tim_4,3]; [Heb_5,12]; [Sant_3,1], pero especialmente y de manera singular a Jesucristo en cuanto que ense\u00f1a con autoridad todo lo concerniente al reino [Mt_9,11]; [Mt_17,24]; [Mt_23,8]; [Mt_26,18]; [Mt_26,25]; [Mt_26,49]; [Mc_5,35]; [Mc_9,5]; [Mc_11,21]; [Jn_1,38]; [Jn_3,2]; [Jn_11,28]; [Jn_13,13-14].
Maldici\u00f3n: La singular eficacia  "para bien o para mal" que el mundo semita atribuye a la palabra pronunciada explica el uso amplio y variado de la maldici\u00f3n en el AT. Se maldice sobre todo a quienes violan la ley y traicionan la alianza [Dt_27,15-26]; [Dt_28,15-45]; [Is_5,8-24]; [Jer_17,5], pero tambi\u00e9n a los enemigos de la naci\u00f3n, del clan familiar o de la propia persona [2Sam_3,39]; [2Sam_16,5-8]; [2Sam_18,32]; [Sal_35,4-8]; [Sal_109,8-15]; [Sal_109,17-19]; [Jer_12,3]; [Jer_20,12], a los homicidas [G\u00e9n_9,25], a lugares antip\u00e1ticos [2Sam_1,21], a personas o situaciones injustas [Jer_20,14-16]; [Pro_11,26]; [Pro_30,10]. S\u00f3lo quien tiene poder sobre alguien o algo tiene derecho a maldecir; por eso, en la Biblia, toda maldici\u00f3n que pretenda ser v\u00e1lida ha de remitirse, en \u00faltima instancia, a Dios [N\u00fam_22,6]; [Jue_9,20]; [Jue_9,56]; [1Re_16,34] "ver [Jos_6,26]"; [Zac_5,3]; [Sal_109,18-20], que adem\u00e1s tiene poder para transformar en bendici\u00f3n una maldici\u00f3n injusta [N\u00fam_23,11-12]; [2Sam_16,12]; [Sal_109,28] y para hacer que no se cumpla una maldici\u00f3n sin motivo [Pro_26,2]; ver [Sal_91,9-11]. De ah\u00ed que cuando en la Biblia maldice un padre, un jefe de tribu, un profeta, un rey o un justo cualquiera, en realidad lo hace investido del poder de Dios. Pero, en todo caso la maldici\u00f3n es en la revelaci\u00f3n b\u00edblica s\u00f3lo y siempre el contrapunto de la bendici\u00f3n [Dt_11,26-29]; [Dt_28,1]. La bendici\u00f3n es la palabra prevalente de Dios con respecto al hombre, por lo que s\u00f3lo al diablo y a los definitivamente suyos alcanza una maldici\u00f3n sin paliativos [G\u00e9n_3,14-15]; [Sap_2,24]; [Mt_25,41]; [Jn_8,44]; [Ap_22,15]. De ah\u00ed tambi\u00e9n que en el NT apenas haya lugar para la maldici\u00f3n [ver sin embargo, [Mc_11,14]; [Mc_11,21]; [1Cor_16,22]; [G\u00e1l_1,8]; [G\u00e1l_3,10-12]. Cristo y los ap\u00f3stoles mandan bendecir siempre, incluso a los enemigos [Lc_6,28]; [Rom_12,14]; [Sant_3,8-10].
Matrimonio: (ver Familia. Esposo-a) El matrimonio, en cuanto uni\u00f3n de un hombre  "esposo"  y de una mujer  "esposa" en orden a constituir una familia, tiene para la Biblia su origen en Dios [G\u00e9n_1,27-28]; [G\u00e9n_2,20-24], quien de suyo lo desea mon\u00f3gamo e indisoluble [Mt_19,4-5]; ver [G\u00e9n_4,23-24], donde el primer pol\u00edgamo es presentado como un hombre cruel y vengativo. Cierto que la Biblia se hace eco de la condescendencia de Dios con las costumbres matrimoniales del tiempo [G\u00e9n_24,2-8]; [G\u00e9n_29,15-30]; [G\u00e9n_38,6-26]; [Lev_18,6-19]; [Dt_7,1-3]; [Dt_25,10]; [Rut_2,20], entre las que merecen especial atenci\u00f3n la posibilidad de divorcio [Dt_21,15]; [Dt_24,1] y la poligamia, favorecida esta \u00faltima por el gran aprecio de la fecundidad [G\u00e9n_16,2]; [G\u00e9n_29,15-30]; [\u00c9x_21,10]; [Dt_21,10-15]; [1Sam_1,2]. Pero el ideal es otro, por lo que desde siempre se canta el amor exclusivo [G\u00e9n_25,19-28]; [G\u00e9n_41,50]; [Tob_11,5-15]; [Jdt_8,2-8]; [Pro_5,15-20]; [Pro_18,22]; [Si_26,1-4]; todo el Cantar de los Cantares y se valora muy positivamente la estabilidad del matrimonio y la fidelidad de los esposos [Lev_20,10]; [Dt_22,22]; [Ez_18,6]; [Mal_2,14-16]. Con esto se va alumbrando el ideal religioso del matrimonio que Jes\u00fas [Mt_19,3-9]; [Mc_10,2-12]; [Jn_2,1-11] y Pablo [1Cor_7,2-5]; [1Cor_7,10-11]; [Ef_5,31-33] reafirman con fuerza, hasta el punto de considerar el matrimonio cristiano como s\u00edmbolo de la uni\u00f3n existente entre Cristo y la Iglesia [Ef_5,23-32]. Sin embargo, tanto Jesucristo como Pablo reconocen que el hombre y la mujer pueden tambi\u00e9n realizarse fuera del matrimonio como personas y como hijos y servidores del reino [Mt_19,12]; [Lc_14,26]; [Lc_18,29-30]; [1Cor_7,7-8]; [1Cor_7,25-40].
Mediador: La historia b\u00edblica recoge ejemplos de hombres o mujeres que act\u00faan como mediadores, es decir, como intercesores o intermediarios ante otros hombres [1Sam_19,1-7]; [1Sam_25,14-35]; [Est_7,1-7]; [He_12,20]. La misma ley israelita preve\u00eda este tipo de mediaci\u00f3n [\u00c9x_21,22]; [Job_9,33]. Pero la Biblia se hace eco sobre todo de la mediaci\u00f3n ejercida ante Dios por una serie de personajes hist\u00f3ricos:  Abrah\u00e1n [G\u00e9n_18,22-33] Mois\u00e9s [\u00c9x_32,11]; [\u00c9x_32,14]; [\u00c9x_32,30-32]; [Dt_5,23-30] sacerdotes, reyes y profetas [Lev_4,16-35]; [N\u00fam_15,22-28]; [1Sam_7,8-9]; [1Sam_12,19-23]; [2Sam_6,18]; [Jer_15,11]; [Jer_18,20], el siervo del Se\u00f1or [Is_53,4-12]. Mediaciones todas ellas que son anuncio y anticipo del \u00fanico y definitivo mediador entre Dios y los hombres: Jesucristo [Rom_5,1]; [1Cor_8,6]; [Col_1,15-20]; [1Tim_2,5]; [Heb_4,14-16]; [Heb_7,25]; [Heb_12,24].
Mentira: Sobre todo en cuanto falso testimonio contra el pr\u00f3jimo est\u00e1 severamente prohibida [\u00c9x_20,16]; [\u00c9x_23,1-3]; [Lev_19,11-12]; [Dt_5,20]; [Dt_19,16-19]; [Pro_12,17]; [Pro_21,28]; [Zac_8,17]; ver [Mt_19,18] par. Pero la Biblia aborrece cualquier tipo de conducta falsa y mentirosa [Jer_9,7]; [Os_4,2]; [Os_7,1]; [Nah_3,1]; [Sal_5,7]; [Sal_101,7]; [Pro_6,16-19]; [Pro_12,19]; [Pro_12,22]; [Pro_19,5]; [Pro_19,9]; [Si_7,13]; [Si_20,24-26]; [He_5,3-10]; [Ef_4,25]; [Col_3,8-9]; [1Tim_1,10]; [Ap_2,2]; [Ap_21,8]; [Ap_21,27]; [Ap_22,15]. En todo caso, la mentira m\u00e1s radical consiste en no reconocer a Dios y a su enviado Jesucristo [1Jn_2,22], que son la verdad esencial. Por eso al diablo se le llama padre de la mentira [Jn_8,44]; [Ap_20,10]; ver [G\u00e9n_3,1-5]; [G\u00e9n_3,13-14]; por eso tambi\u00e9n, mentira e idolatr\u00eda se identifican frecuentemente en la Biblia [Is_44,9-20]; [Jer_10,1-5]; [Sal_115,4-8]; [Rom_1,25].
Mesianismo. Mesias: Mesianismo es el t\u00e9rmino abstracto (no usado en la Biblia) que deriva del vocablo Hebreo \u00abmes\u00edas\u00bb = \u00abungido, consagrado\u00bb, y que en griego se traduce por \u00abCristo\u00bb. En su origen, la palabra \u00abmes\u00edas\u00bb se aplicaba a los sacerdotes [Lev_4,3-5], a los patriarcas [Sal_105,15], probablemente a los profetas [1Re_19,16], al pueblo entero de Israel [Hab_3,13] y sobre todo al rey, que era considerado el \u00abungido del Se\u00f1or\u00bb por antonomasia [1Sam_9,16]; [1Sam_11,35]; [1Sam_15,1-17]; [Sal_18,51]; [Sal_20,7]; [Lam_4,20]. A partir de la profec\u00eda de Nat\u00e1n [2Sam_7,12-16], el pueblo israelita comienza a esperar la venida de un gran rey, descendiente de David, poderoso y triunfador, a trav\u00e9s del cual Dios har\u00e1 realidad las promesas de liberaci\u00f3n y salvaci\u00f3n hechas a su pueblo. A este personaje se reserva el t\u00edtulo de Mes\u00edas [Sal_2,2]; [Sal_132,10], [Sal_132,17], que con el paso del tiempo va incorporando diversos rasgos reales [G\u00e9n_49,8-12]; [N\u00fam_24,3-9]; [N\u00fam_24,15-19]; [Is_7,10-25]; [Is_9,1-6]; [Is_11,1-9]; [Zac_9,9-10]; [Sal_2,1]; [Sal_72,1]; [Sal_110,1], prof\u00e9ticos [Is_42,1-7]; [Is_49,1-9]; [Is_50,4-9]; [Is_52,13-53]; [Is_52,12], sacerdotales [Zac_4,1-6]; [Zac_4,10-14]; [Sal_110,1], Apocal\u00edpticos [Dan_7,13-14]. El NT reclama para Jes\u00fas de Nazaret el t\u00edtulo de Mes\u00edas y el cumplimiento en \u00e9l de todas las esperanzas mesi\u00e1nicas [Mt_1,1]; [Mt_1,16-18]; [Mt_2,4]; [Mt_11,2]; [Mt_16,16]; [Mt_16,20-21]; [Mt_22,42]; [Mt_23,10]; [Mt_24,5]; [Mt_26,63]; [Mt_27,17]; [Mt_27,22]; [Mc_1,1]; [Mc_9,41]; [Mc_14,61]; [Lc_2,11]; [Lc_2,26]; [Lc_24,26]; [Jn_1,17]; [Jn_1,41]; [Jn_9,22]; [Jn_11,27]; [Jn_17,3]; [Jn_20,31]; [He_2,31]; [He_2,36]; [He_3,18]; [He_3,20]; [He_5,42]; etc. Parece cierto que Jes\u00fas mismo apenas utiliz\u00f3 este t\u00edtulo "si es que lo utiliz\u00f3 alguna vez", sin duda para evitar que fuese entendido como un mes\u00edas pol\u00edtico [Mt_16,20]; [Mc_1,34]; [Mc_8,29-30]; [Lc_4,41]. Pero a partir de su muerte y resurrecci\u00f3n, la primera comunidad cristiana, superado el peligro de malentendidos, emple\u00f3 con profusi\u00f3n y sin reservas el t\u00edtulo de Mes\u00edas = Cristo como nombre propio de Jes\u00fas. San Pablo lo usa m\u00e1s de cuatrocientas veces.
Milagro: La Biblia se hace eco con relativa frecuencia, atribuy\u00e9ndolos a la potencia divina, de acontecimientos extraordinarios que desbordan el curso normal de la naturaleza y resultan, por tanto, humanamente inexplicables. Son acontecimientos que provocan asombro y admiraci\u00f3n [\u00c9x_3,2-3]; [\u00c9x_3,7-15]; [Dt_4,32-37]; [1Re_17,7-24]; [1Re_18,36-39]; [2Re_2,19-25]; [2Re_4,1] - [2Re_5,1]; [Mc_1,25-28]; [Mc_2,11-12]; [Mc_4,41]; [Mc_5,42]; [Mc_6,51-52]; [Mc_7,37]; [Mc_9,6]; [Lc_5,26]; [Jn_6,19]; [He_3,6-10]; [He_8,13]; [He_14,10-11]; [He_28,5-6]. Pero en tales casos, m\u00e1s all\u00e1 del asombro y la admiraci\u00f3n, la Biblia pone el \u00e9nfasis no en lo maravilloso del acontecimiento, sino en lo que dicho acontecimiento tiene de revelaci\u00f3n de Dios y de signo de salvaci\u00f3n [\u00c9x_10,1]; [\u00c9x_15,1-21]; [N\u00fam_14,22]; [Jos_24,11-18]; [Sal_106,7]; [Sal_107,8]; [Mt_8,25-27]; [Mt_9,1-8] par; [Mt_11,4-5], [Mt_14,30-32]; [Lc_5,6-10]; [Lc_13,12-16]. Esto vale sobre todo para el cuarto evangelio [Jn_2,11]; [Jn_4,48-54]; [Jn_5,1-20]; [Jn_6,1-15]; [Jn_6,26-27]; [Jn_9,1]; [Jn_11,1]. No es el milagro por el milagro lo que interesa a la Biblia, sino el milagro en orden a la salvaci\u00f3n. De ah\u00ed su profunda y permanente relaci\u00f3n con la fe y la conversi\u00f3n [G\u00e9n_15,2-6]; [N\u00fam_14,11]; [Dt_8,3]; [Is_7,10-14]; [Sal_78,32]; [Sal_95,8-9]; [Mt_11,20-24] par; [Mt_13,58]; [Mt_16,1-4]; [Mc_2,5-12]; [Mc_5,34-36]; [Mc_6,5-6]; [Mc_9,23-24]; [Mc_10,52]; [Lc_1,45]; [Lc_1,49]; [Lc_7,9-10]; [Jn_9,7]; [Jn_9,35-38]; [He_9,32-35]; [He_9,40-42]; [He_16,25-34]. De ah\u00ed que los milagros b\u00edblicos nunca son signos arbitrarios y ostentosos, sino que en cierta manera realizan ya incoativamente lo que significan: inician la victoria sobre la enfermedad [Mt_4,23-24]; [Mt_8,1-17], sobre el pecado [Mc_2,1-12], sobre la muerte [Lc_7,11-17]; [Jn_11,1-44], sobre una naturaleza hostil [Mt_8,23-27], sobre Satan\u00e1s [Mt_4,1-11]; [Mt_4,16]; [Mt_4,28-33]; [Mt_9,32-34]; [Mt_12,22]; [Mt_17,14-21].
Ministerio. Ministros: (ver Di\u00e1cono) Palabras todas ellas que en la Biblia evocan la idea de servicio o dedicaci\u00f3n a una cosa. Pueden hacer referencia a un servicio profano [Est_1,10]; [Est_6,1-5], aunque ejercido por lo com\u00fan dentro de la Iglesia-pueblo de Dios [\u00c9x_24,13]; [Jos_1,1]; [He_6,1]; [He_11,29]; [He_12,26]; [Rom_15,31]; [2Cor_8,4]; [2Cor_9,1]; [2Cor_9,12]. Casi siempre, sin embargo, designan un servicio estrictamente religioso [Is_61,6]; [Ez_44,11]; [Jl_1,9]; [He_1,17]; [He_1,25]; [He_20,24]; [He_21,19]; [1Cor_16,15]; [2Cor_4,1]; [2Cor_5,18]; [2Cor_6,3-4]; [2Cor_11,23]; [Col_1,23]; [Col_4,17]; [Ef_3,7]; [1Tim_1,12]; [2Tim_4,5]. Son diversas las personas a quienes se concede el t\u00edtulo de ministro [1Cor_3,5]; [Ef_6,21]; [Col_1,7]; [Col_4,7]; [1Tim_4,6] y variados los ministerios a desempe\u00f1ar [Rom_12,7]; [1Cor_12,5-11]; [1Cor_12,28-30]; [Ef_4,11-12]; [1Pe_4,11]. Pero el NT da sobre todo el t\u00edtulo de ministros a los responsables y animadores de la comunidad cristiana: ap\u00f3stoles, obispos, presb\u00edteros, di\u00e1conos, catequistas [He_6,1-6]; [He_14,23]; [He_15,2]; [He_15,4]; [He_15,6]; [He_15,22]; [He_16,4]; [He_20,17]; [He_20,28]; [1Cor_3,5]; [2Cor_6,4]; [Ef_3,7]; [Flp_1,1]; [Col_1,7]; [Col_1,23-25]; [1Tim_3,1-7]; [1Tim_5,17-22]; [2Tim_1,6]; [Tit_1,5-9]; [Sant_5,14]; [1Pe_5,14].
Misericordia: (ver Amor) Es el amor en cuanto se compadece eficazmente de las necesidades y las dolencias ajenas. El Dios de la Biblia es un Dios misericordioso con todos [\u00c9x_34,6-7]; [Sal_86,15-16]; [Sal_145,8-9]; [Jon_4,2]; [Jon_4,11]; [Mt_5,45]; [Mt_6,25-33], pero especialmente con su pueblo [2Re_13,23]; [Is_30,18]; [Is_54,8]; [Jer_12,15]; [Jer_30,18]; [Zac_1,12-13] y con los m\u00e1s d\u00e9biles e indefensos [\u00c9x_22,26]; [Os_14,4]; [Sal_25,15-16]; [Sal_103,1]. Misericordia de Dios que se hace personalmente visible y operante en Jes\u00fas de Nazaret [Mc_1,41]; [Mc_6,34]; [Mc_10,46-52]; [Lc_1,50]; [Lc_1,54]; [Lc_4,18-21]; [Lc_7,13], a quien todos los cristianos deben imitar [Mt_5,7]; [Mt_9,13]; [Mt_12,7]; [Lc_6,36]; [Sant_2,13].
Misi\u00f3n: (ver Vocaci\u00f3n) Encargo especial que Dios hace a todo un pueblo o a unos personajes singulares dentro de \u00e9l, para que Colaboren en la realizaci\u00f3n de su plan universal de salvaci\u00f3n. Abrah\u00e1n [G\u00e9n_12,1-3], Mois\u00e9s [\u00c9x_3,10-16], los profetas [Is_6,8-9]; [Jer_1,5-10]; [Ez_3,1-9]; [Am_7,15], el siervo del Se\u00f1or [Is_42,6-7]; [Is_49,1-6], Mar\u00eda [Lc_1,30-31], Juan el Bautista [Lc_1,16-17]; [Lc_1,76-79], Pablo [He_9,6]; [He_9,15-16], el pueblo entero de Israel [Dt_4,5-6]; [Is_43,10-12]; [Is_55,3-5] son destinatarios de una misi\u00f3n salv\u00edfica. Pero la misi\u00f3n por excelencia es la que Dios Padre conf\u00eda a su Hijo Jesucristo [Mt_3,17]; [Mt_17,5]; [Mt_21,33-42]; [Jn_3,17]; [Jn_5,24]; [Jn_12,49]; [Rom_8,3]; [G\u00e1l_4,4-5], que se completa con el env\u00edo del Esp\u00edritu [Jn_14,16]; [Jn_14,26]; [Jn_15,26]; [Jn_16,7] y se prolonga en la misi\u00f3n de la Iglesia [Mt_10,5-16]; [Mt_28,10-20]; [Jn_4,38]; [Jn_17,18].
Misterio: Con esta palabra se alude no tanto a la realidad divina, desconocida e inaccesible al hombre, cuanto a los planes profundos de Dios susceptibles de ser revelados a los suyos [G\u00e9n_18,17]; [N\u00fam_24,16]; [Am_3,7]; [Dan_2,17-19]; [Dan_2,27-28]; [Dan_2,47]; [Dan_4,6]; [Bar_2,22]; [Sap_6,22]. Planes encaminados a salvar a su pueblo, ocultos durante siglos [Ef_3,5]; [Ef_3,9]; [Col_1,26]; ver [1Cor_2,7], pero descubiertos y dados a conocer en la persona de Cristo [Mc_4,11]; [Rom_16,25-26]; [Ef_1,9]; [Ef_3,3-5]; [Col_1,26-27]; [Col_2,2]; [Col_4,3]. Planes de salvaci\u00f3n, que Dios llevar\u00e1 a su t\u00e9rmino [Ap_10,7] venciendo cualquier oposici\u00f3n [2Tes_2,7-8].
Muerte: La Biblia habla de dos clases de muerte la f\u00edsica-biol\u00f3gica y la espiritual. a) La muerte f\u00edsica es el acabamiento del hombre en cuanto ser terreno. Se trata de un destino que afecta a todos los hombres [2Sam_14,14]; [1Re_2,1-2]; [Sal_89,49]; [Sal_90,3]; [Qo_3,2]; [Qo_9,5]; [Si_8,7]; [Si_14,17]; [Heb_9,27]; s\u00f3lo Dios conoce el momento [Job_14,5]; [Qo_3,20]; [Si_17,1-2], mientras que el hombre lo ignora por completo [Qo_9,12]; [Lc_12,20]; [Lc_12,40]; [Ap_3,3]. La muerte f\u00edsica tal como hoy acontece, entre angustias e incertidumbres, es consecuencia del pecado del hombre [G\u00e9n_2,17]; [G\u00e9n_3,3]; [G\u00e9n_3,19]; [Bar_1,13-14]; [Si_41,4]; [Rom_5,12-17]; [1Cor_15,21-22]; [1Cor_15,56]. Dios puede liberarnos de esta muerte, tanto manteni\u00e9ndola de momento alejada de nosotros [Sal_13,4]; [Sal_49,15-16]; [Sal_116,3] como sobre todo venci\u00e9ndola mediante un proceso de resurrecci\u00f3n e inmortalidad [Is_25,8]; [Ez_37,1-14]; [Os_13,14, [Sal_16,10-11]; [Sal_49,16]; [Dan_12,2-3]; [2Mac_7,9-33]; [Bar_3-5]. Esta victoria sobre la muerte alcanza su punto culminante en Jesucristo, que la anticipa ya en su vida mortal a trav\u00e9s de sus milagros [Mt_9,23-26] par; [Lc_7,11-16]; [Jn_11,28-44], la verifica en su propio cuerpo resucitado [Mt_28,1-6] par; [Jn_2,1-9]; [He_2,23-24]; [He_3,15]; [Rom_6,9]; [1Tes_1,10]; [Ap_1,18] y la comparte con la nueva humanidad redimida por \u00e9l [1Cor_15,26]; [Heb_2,14-15]; [1Pe_4,6]; [Ap_20,13-14]; [Ap_21,4]. b) La muerte espiritual es la situaci\u00f3n de lejan\u00eda de Dios en cuanto Dios es vida y fuente de vida. Durante la existencia terrena del hombre, esta muerte espiritual se materializa en el hecho del pecado, que, si no se elimina oportunamente, acarrea la ruptura definitiva de la comuni\u00f3n con Dios o \u00absegunda muerte\u00bb [Ap_2,11]; [Ap_20,6]; [Ap_20,14]; [Ap_21,8]. Esta muerte-lejan\u00eda de Dios, temporal o definitiva, causada por el pecado, hab\u00eda sido intuida por los profetas [Ez_18,1]; [Ez_33,7-20]; los autores del NT se refieren expresamente a ella [Rom_1,32]; [Rom_6,16]; [Rom_6,21-23]; [Rom_8,6]; [G\u00e1l_6,8]; [Sant_1,15]. Tambi\u00e9n, y sobre todo, de esta muerte "lo mismo que de la muerte f\u00edsico-biol\u00f3gica"  nos libera Cristo [Jn_5,24-26]; [Rom_5,21]; [1Cor_15,21]; [1Jn_3,14].
Mujer: En el plan creador de Dios descrito por la Biblia, la mujer desempe\u00f1a un papel en todo semejante al del hombre [G\u00e9n_1,27-28]; [G\u00e9n_2,18-24]; [G\u00e9n_3,20]; [Pro_19,14]; ver [Mc_10,6-12]. Igualmente en la historia religiosa de Israel, y en \u00faltima instancia en la historia de la salvaci\u00f3n, el protagonismo de la mujer es importante, tanto para el mal [G\u00e9n_3,6]; [N\u00fam_12,1-10]; [Jue_14,15-20]; [Jue_16,4-21]; [1Re_11,1-8]; [1Re_18,13]; [1Re_19,1-2]; [1Re_21,25-26]; [Is_3,16-24]; [Am_4,1-3]; [Pro_9,13-18]; [Pro_21,9]; [Pro_21,19]; [Qo_7,26]; [Si_25,13-26] como para el bien [G\u00e9n_3,15]; [\u00c9x_15,20-21, [Jos_2,1-6]; [Jue_4,1] - [Jue_5,1]; [Rut_1,1] - [Rut_4,1]; [Jdt_8,16]; [Est_2,1]; [Est_4,1]; [Est_8,1]; [2Re_22,14-20]; [Sal_68,26]; [Pro_31,10-31]; [Si_26,1-3]; [Si_36,21-27]. No obstante, debe reconocerse que el ambiente cultural en el que se mueve la Biblia  "incluso en el NT" limita un tanto los derechos y valores de la mujer [N\u00fam_5,11-28]; [N\u00fam_27,1-11]; [Dt_24,1]; [Si_42,9-12]. Jes\u00fas, sin embargo, reclama para la mujer la misma dignidad y los mismos derechos que para el hombre; y lo hace no tanto con sus palabras cuanto con su actitud, nace de mujer [Mt_1,25]; [Lc_2,7]; no rehuye el trato con las mujeres [Lc_7,36-47]; [Lc_10,38-41]; [Jn_4,1-28], a las que alaba por su fe y su generosidad [Lc_7,50]; [Lc_8,48]; [Lc_21,1-4]; [Mt_15,28]; [Mt_26,10-13] y de las que acepta sus servicios [Lc_8,1-3]; ver [Mt_27,55-56] y [Jn_19,25]; las hace protagonistas de sus milagros y par\u00e1bolas [Lc_7,12]; [Lc_8,43-55]; [Lc_13,10-13]; [Lc_15,8-16]; [Lc_18,1-5]; [Mt_8,14-15]; [Mt_13,33]; [Mt_18,21-28]; las pone como ejemplo [Mt_25,4] y las constituye en primeras anunciadoras de su resurrecci\u00f3n [Mt_28,5-9]; [Mc_16,7-10]; [Lc_24,9-10]; [Jn_20,1-2]; [Jn_20,18]. M\u00e1s a\u00fan, en la perspectiva del NT, la criatura cumbre de Dios, la escogida para ser la m\u00e1s cercana  Colaboradora de Jes\u00fas en la obra de la salvaci\u00f3n, es una mujer: Mar\u00eda [Lc_1,26-38]; [Lc_1,42-49]; [Lc_2,7]; [Lc_2,33-35]; [Jn_2,1-5]; [Jn_19,25-27]; ver [Ap_12,1-6]. En esta misma l\u00ednea de valoraci\u00f3n positiva de la mujer se mueve el resto del NT [He_1,14]; [He_9,36-41]; [He_12,12]; [He_16,14-15]; [He_18,2]; [He_18,18], incluido san Pablo, a quien se ha acusado de un cierto antifeminismo (ver [1Cor_11,3]; [1Cor_11,8]; [1Cor_11,10]; [1Cor_11,12]; [1Cor_14,34]; [Ef_5,22-24]; [Ef_5,33]; [Col_3,18]; [1Tim_2,11-12]); este antifeminismo no es tal si se tiene en cuenta el marco sociol\u00f3gico en el que se mueve san Pablo y el papel que, a pesar de este marco, hace jugar a la mujer [1Cor_11,11]; [G\u00e1l_3,28]; [Ef_5,25]; [Ef_5,32]; [Col_3,11]. 
Nacimiento: Siempre en la Biblia el nacimiento de un hijo es motivo de alegr\u00eda [G\u00e9n_4,1]; [Jer_20,15]; [Lc_1,58]. Pero esta alegr\u00eda alcanza  su punto culminante con el nacimiento del mes\u00edas [Lc_2,10], que es anuncio y prenda del nuevo nacimiento seg\u00fan el Esp\u00edritu, barruntado ya en el AT [Is_66,10-13] y hecho realidad en el NT [Jn_1,13]; [Jn_3,3-8]; [2Cor_5,17]; [G\u00e1l_6,15], [Tit_3,5]; [1Pe_1,23]; [1Jn_2,29]; [1Jn_3,9]; [1Jn_4,7]; [1Jn_5,1].
Naciones: Con este vocablo designa la Biblia a todas las genTes_que no forman parte del pueblo de Dios. Las naciones no gozan de los privilegios de Israel [Dt_4,6-8]; [Dt_4,32-38]; [Dt_7,6]. Israel, por su parte, no debe dejarse seducir religiosamente por los cultos idol\u00e1tricos de las naciones [Jue_2,11-13]; [Jue_2,20-23]; [Jue_3,1-7]; [1Re_11,5-10]; [2Re_16,10-18]; [2Re_21,3-7]; [1Mac_1,41-54], so pena de ser sojuzgado pol\u00edticamente por ellas. El juicio de Dios ser\u00e1 especialmente severo con las naciones [Is_13,1] - [Is_21,1]; [Is_24,7-23]; [Jer_46,1] - [Jer_51,1]; [Ez_25,1] - [Ez_32,1]; [Jl_4,9-14]; [Zac_14,1-6]; [Zac_14,12-14]; ver [Bar_13,1-9]; [Rom_1,18-32], pero los planes definitivos de Dios sobre las naciones son tambi\u00e9n planes de salvaci\u00f3n [G\u00e9n_12,3]; [G\u00e9n_49,10]; [Is_2,2-5]; [Is_11,10]; [Is_19,16-25]; [Is_42,4]; [Is_45,14-25]; [Is_49,6]; [Is_60,1-16]; [Is_66,18-21]; [Zac_14,16]; [Sal_47,1]. As\u00ed lo confirma de manera contundente el NT [Mt_8,11]; [Mt_28,19]; [Lc_2,30-32]; [Lc_24,47]; [He_1,8]; [He_2,1]; [He_10,1]; [He_15,1]; [Rom_1,16]; [Rom_3,21-30]; [Rom_10,12-18]; [G\u00e1l_1,15-16]; [G\u00e1l_2,7-9]; [G\u00e1l_3,6-9].
Nombre: En el mundo semita el nombre se identifica casi con el ser mismo de una persona o de una cosa. Si Dios revela su nombre misterioso, revela todo su poder y su grandeza [G\u00e9n_32,30]; [\u00c9x_3,13-20]; [\u00c9x_6,3]; [Jue_13,18]. Conocer e invocar el nombre de Dios equivale a solicitar y sentir su protecci\u00f3n [2Cr\u00f3n_20,8-9]; [Sal_91,14-15]; [Pro_18,10]. Alabar [Is_25,1], amar [Sal_5,12], santificar [Is_29,23]; [Is_36,23] o, por el contrario, profanar [Is_52,5]; [Ez_36,20-23]; [Am_2,7] el nombre de Dios, son acciones que tienen por objeto a Dios mismo. Poner cambiar o pronunciar el nombre de una persona o de una cosa es se\u00f1al de dominio sobre ella [G\u00e9n_2,19-20]; [G\u00e9n_17,1]; [2Sam_12,27]; [2Re_23,34]; [2Re_24,17]. Con frecuencia la Biblia destaca el contenido salv\u00edfico de un nombre concreto [G\u00e9n_17,15]; [G\u00e9n_32,29]; [Is_7,3]; [Os_1,4-9]; [Mt_1,21]; [Mt_16,18]; [Lc_1,13]; [Jn_1,42]. En el NT el nombre por excelencia es el de Jes\u00fas [Lc_2,21]; [Mc_9,39]; [Mc_16,17]; [Jn_14,14]; [Jn_15,16]; [Jn_16,23]; [Jn_16,26]; [He_4,12]; [He_8,16]; [He_10,43]; [He_10,48], [1Cor_6,11]; [Flp_2,9-10].
N\u00famero: En relaci\u00f3n con el uso de los n\u00fameros en la Biblia es preciso tener en cuenta lo siguiente a) Hay que verificar si el texto en que aparecen n\u00fameros se ha transmitido con fidelidad o ha sido alterado. b) Es frecuente el empleo de los n\u00fameros con valor simplemente aproximativo [G\u00e9n_43,34]; [N\u00fam_9,22]; [1Re_7,23]; [Mt_10,29]; [Lc_12,6]; [1Cor_14,19]. c) Es indudable el empleo convencional de ciertos n\u00fameros: el 3 indica \u00e9nfasis o insistencia [1Re_17,21]; [Is_6,3]; [Jer_7,4]; el 4 sugiere totalidad [G\u00e9n_2,10]; [Is_11,12]; [Ez_37,9]; con el 7 se alude a una cantidad considerable [G\u00e9n_4,15]; [G\u00e9n_4,24]; [Pro_24,16]; [Mt_18,21-22]; [Mc_16,9]; el 5 y el 10 tienen valor mnemot\u00e9cnico [G\u00e9n_31,7]; [\u00c9x_7,14]; [\u00c9x_12,29]; [\u00c9x_34,28]; [N\u00fam_7,17]; [N\u00fam_7,23]; [N\u00fam_7,29]; [Dt_4,13]; el 40 designa los a\u00f1os de una generaci\u00f3n, y por tanto un per\u00edodo amplio sin precisar demasiado [G\u00e9n_7,4]; [\u00c9x_24,18]; [N\u00fam_14,34]; [Jue_3,11]; [Jue_3,30]; [Jue_5,31]. d) Del empleo convencional se pasa con facilidad al empleo simb\u00f3lico: el 4 es s\u00edmbolo de plenitud [Ez_1,5]; [Ez_14,21]; [Mt_5,1-10]  "8 bienaventuranzas = 2 veces cuatro"; [Lc_6,20-23]; [Ap_4,6]; el 7 simboliza todo lo que est\u00e1 perfecto y acabado [G\u00e9n_2,1-3]; [Lev_4,6]; [Lev_4,17]; [N\u00fam_28,11]; [Ez_45,23]; [Job_42,8]; [Dan_9,2]; [Dan_9,24]; [Ap_1,12]; [Ap_1,16]; [Ap_3,1]; [Ap_4,5]; [Ap_5,1]; [Ap_8,2]; [Ap_10,3]; igualmente el 12  "n\u00famero de las tribus israelitas"  llega a ser cifra sagrada dentro del pueblo de Dios [Mt_19,28]; [Ap_7,4-8]; [Ap_12,1]; [Ap_21,12-14]. Digamos, para concluir, que el valor aritm\u00e9tico de un n\u00famero en la Biblia debe ser probado en cada caso.
Obediencia: Es la escucha atenta de la palabra de Dios y el acatamiento de su voluntad [G\u00e9n_26,5]; [\u00c9x_4,1]; [\u00c9x_5,2]; [Dt_4,30]; [Dt_15,5]; [Dt_26,17]; [Jos_24,24]. Jesucristo es el mejor ejemplo de esta escucha y este acatamiento [Mt_14,36]; [Jn_4,34]; [Jn_5,30]; [Jn_5,36]; [Jn_6,38]; [Jn_8,55]; [Rom_5,19]; [Flp_2,8]; [Heb_5,8]; [Heb_10,9-10]. Los cristianos deben imitar esta actitud de Cristo  "y de Mar\u00eda [Lc_1,38]"  en lo que se refiere a los planes de Dios [Rom_1,5]; [Rom_10,16]; [Rom_16,26]; [2Cor_10,5]; ver [Dt_17,14]; [Dt_18,22], sin olvidar que, mantenida en sus justos l\u00edmites, la obediencia es tambi\u00e9n un valor importante en las relaciones familiares y sociales [Dt_21,18]; [Pro_30,17]; [Rom_13,1-2]; [Ef_5,22]; [Ef_6,1].
Obras: La revelaci\u00f3n b\u00edblica habla de las obras de Dios y de las obras del hombre. Las obras de Dios  "\u00abmaravillas de Dios\u00bb, como las llama el salmista [Sal_77,12-15]"  se hacen presentes en la creaci\u00f3n del mundo [G\u00e9n_14,19]; [Is_40,12-26]; [Job_36,22-39]; [Job_36,30]; [Sal_8,1]; [Sal_19,1]; [Sal_145,1] y en la historia de la salvaci\u00f3n [Dt_3,24]; [Dt_11,2-7]; [Jos_24,31]; [Is_5,12]; [Is_22,11]; [Is_41,4]; [Is_45,1-6]; [Sal_28,5]; [Sal_66,3-6]. Pero la obra maestra de Dios es Jesucristo, a trav\u00e9s del cual el Padre realiza toda su acci\u00f3n recreadora y salvadora [Jn_5,17]; [Jn_5,20]; [Jn_5,36]; [Jn_7,3]; [Jn_9,4]; [Jn_10,32-38]; [Jn_15,24]; [Jn_17,4]. Las obras del hombre, por su parte, tienen como fin Colaborar a que la obra de Dios, tanto creadora como salvadora, alcance su perfecci\u00f3n [G\u00e9n_1,28]; [1Cor_3,9]; [Col_4,11]; [1Tes_3,2]. Por lo mismo, tambi\u00e9n aqu\u00ed la obra por excelencia del hombre consiste en \u00abcreer en Dios y en su enviado Jesucristo\u00bb [Jn_6,28-29]. Expresi\u00f3n necesaria de esta fe vivificada por el amor [G\u00e1l_5,6], que es don de Dios [Ef_2,8-10], al que el NT vincula la salvaci\u00f3n [Rom_3,22]; [Rom_3,28]; [G\u00e1l_3,16], son todas las dem\u00e1s obras buenas con las que el cristiano debe Colaborar al plan salvador de Dios [Mt_25,1-46]; [G\u00e1l_5,22-23]; [Ef_2,10]; [1Tes_1,3]; [Sant_2,14-26]; [Ap_14,13].
Obrero: (ver Trabajo. Trabajador)
Oraci\u00f3n: La Biblia entera, en cuanto historia de salvaci\u00f3n, est\u00e1 traspasada por esta intercomunicaci\u00f3n entre Dios y el hombre que llamamos \u00aboraci\u00f3n\u00bb. En el AT, Abrah\u00e1n y Mois\u00e9s interceden por los suyos [G\u00e9n_18,22-32]; [\u00c9x_32,11-14]; Mois\u00e9s, Ana, David, Tob\u00edas y Judit alaban y dan gracias a Dios [\u00c9x_15,1-18]; [2Sam_2,1-10]; [2Sam_22,1]; [Tob_13,1]; [Jdt_16,2-21] David y Salom\u00f3n alaban, interceden y suplican [2Sam_7,18-29]; [1Re_8,22-53]; Jerem\u00edas, Daniel, Ester, Esdras y Nehem\u00edas reconocen los pecados propios y del pueblo solicitando el perd\u00f3n de Dios [Jer_14,7-9]; [Jer_14,19-22]; [Dan_9,4-19]; [Est_4,17]; [Esd_9,6-15]; [Neh_1,5-11]; [Ezequias, Josafat, Jon\u00e1s, Sara, Judit, Judas Macabeo piden ayuda y protecci\u00f3n [2Re_20,3]; [2Cr\u00f3n_8,6-12]; [Tob_3,11-15]; [Jdt_9,1-14]; [2Mac_15,22-24] El libro entero de los Salmos es una magnifica antologia de toda clase de oraciones, p\u00fablicas y privadas, recitadas y cantadas. En el NT Jesucristo es modelo de oraci\u00f3n [Mt_11,25-26]; [Mt_26,36-42]; [Mc_8,6]; [Lc_3,21]; [Lc_5,16]; [Lc_6,12]; [Lc_9,18]; [Lc_9,28]; [Lc_11,1]; [Lc_22,32]; [Lc_23,34]; [Lc_23,46]; [Jn_11,41]; [Jn_17,1-26] e invita a los suyos a una oraci\u00f3n continua perseverante, humilde, agradecida y confiada [Mt_6,5-13]; [Mt_7,7-11]; [Mt_9,38]; [Mt_17,21]; [Mt_18,19]; [Mt_26,41]; [Mc_11,24]; [Lc_11,5-13]; [Lc_17,16-18]; [Lc_18,1-14]; [Jn_4,23-24]. La oraci\u00f3n preside todos los momentos importantes de la primera comunidad cristiana [He_1,14]; [He_1,24-25]; [He_4,24-31]; [He_6,4-6]; [He_8,15]; [He_9,40]; [He_10,9]; [He_12,5]; [He_13,3]; [He_14,23]; [He_20,36]; [He_21,5], y san Pablo sobre todo hace de ella uno de los pilares insustituibles de la vida cristiana [Rom_1,10]; [Rom_15,30-31]; [1Cor_1,4]; [2Cor_9,11-15]; [2Cor_12,8]; [Ef_6,18]; [Flp_1,3]; [Flp_4,6]; [Col_1,9]; [Col_4,12]; [1Tes_3,10]; [1Tes_5,17]; [1Tim_2,1-3]; [Flm_4,22].
Or\u00e1culo: Palabra que Dios dirige a los hombres, bien directamente, bien a trav\u00e9s de intermediarios. Originariamente es posible que tenga el sentido de respuesta a una consulta que se hace a la divinidad [G\u00e9n_25,22-23]; [\u00c9x_18,15]; [\u00c9x_33,7]; [2Sam_7,1-7]; [1Re_22,5-9], sobre todo a trav\u00e9s de los sacerdotes [\u00c9x_28,30]; [Jue_18,4-6]; [Jue_20,23-28]. Frecuentemente, sin embargo, es Dios mismo quien toma la iniciativa, ya sea mediante visiones o sue\u00f1os [N\u00fam_12,6]; [1Sam_3,1-14]; [1Re_19,1]; [Is_6,1]; [Jer_1,11-13]; [Ez_1,1]; [Ez_3,1]; [Ez_37,1-10]; [Dan_7,1]; [Dan_10,1]; [Mt_1,20-21]; [Mt_2,13]; [Mt_2,19-20]; [Ap_1,2], ya mediante la palabra de los profetas, que suelen introducir sistem\u00e1ticamente muchos de sus mensajes con la expresi\u00f3n \u00abor\u00e1culo del Se\u00f1or\u00bb [Is_1,24]; [Is_13,1]; [Is_14,22]; [Is_15,1]; [Is_17,1]; [Jer_2,3]; [Jer_2,9]; [Jer_2,12]; [Jer_2,19]; [Jer_2,22]; [Jer_2,29]
Padre Dios: La consideraci\u00f3n de Dios como padre  "com\u00fan, por lo dem\u00e1s, a las antiguas religiones orientales"  adquiere ya en el AT caracteres singulares. En primer lugar, la paternidad de Dios se afirma en una perspectiva comunitaria: los hijos de Israel, en virtud de la elecci\u00f3n-alianza, son tambi\u00e9n \u00abhijos del Se\u00f1or\u00bb [\u00c9x_4,22]; [N\u00fam_11,12]; [Dt_14,1]; [Is_1,2]; [Is_30,1]; [Is_30,9]; [Is_45,11]; [Jer_3,14]; [Os_11,1-6]. El Se\u00f1or es el Padre de Israel [Is_63,16]; [Is_64,7]; [Jer_3,19]; [Mal_1,6]; [Tob_13,4]. No se trata, evidentemente, de una paternidad f\u00edsica, sino de una funci\u00f3n de protecci\u00f3n amorosa y de soberan\u00eda providencial que alcanza tambi\u00e9n a los individuos singulares del pueblo [Si_23,1-4]; [Sap_2,13-18]; ver [Sal_27,10]; [Sal_103,13]; [Pro_3,12], entre los que destaca el rey [2Sam_7,14-15]; [Sal_2,7]; [Sal_89,27-28] Pero ser\u00e1 Jes\u00fas de Nazaret quien revele de forma definitiva toda la profundidad de la paternidad divina, tanto en su dimensi\u00f3n intratrinitaria: Dios es el Padre de nuestro Se\u00f1or Jesucristo [Mt_7,21]; [Mt_11,27]; [Mt_16,18]; [Mt_1,11]; [Mt_9,7]; [Lc_2,49]; [Lc_22,29]; [Jn_1,14]; [Jn_1,18]; [Jn_5,19-47]; [Jn_6,40]; [Jn_8,54-55]; [Jn_10,36-38]; [Jn_11,41-42]; [Rom_15,6]; [2Cor_1,3]; [2Cor_11,31]; [Ef_1,3]; [1Pe_1,3], como en relaci\u00f3n con los hombres [Mt_6,1-18]; [Mt_6,25-34]; [Mt_7,11]; [Lc_6,36]; ver [Lc_15,11-32]; [Rom_8,14-17]; [G\u00e1l_4,5-7]; [Ef_1,5]; [1Jn_3,1-2].
Padres: En sentido amplio, la Biblia entiende por \u00abpadres\u00bb los antepasados de un pueblo o de un clan familiar [G\u00e9n_10,21]; [G\u00e9n_28,13]; [\u00c9x_3,13-16]; [Dt_1,11]; [Dt_1,21]; [Dt_26,5]; [2Re_14,3]; [Mt_23,30]; [Lc_1,55]; [Lc_6,23]; [Jn_4,20]; [Jn_6,31]; [He_3,13]; [He_7,2]; [He_13,36]; [He_15,10]; [Rom_9,5]; [1Cor_10,1]; [2Pe_3,4]. En alguna ocasi\u00f3n se usa el vocablo padre en sentido figurado para designar una relaci\u00f3n de cercan\u00eda entre dos cosas o personas [2Re_6,21]; [Job_29,16]; [Job_38,28]; [Mt_23,9]. En sentido estricto, padres son los que engendran f\u00edsicamente a un hijo. El AT concede a los padres la m\u00e1xima autoridad, y recaba para ellos el mayor honor y respeto dentro de la familia [\u00c9x_20,12]; [\u00c9x_21,17]; [Lev_19,3]; [Dt_5,16]; [Dt_27,16]; [Pro_19,26]; [Pro_20,20]; [Pro_23,22]; [Pro_30,17]; [Si_3,1-16]. Lo mismo hace el NT [Mt_15,4]; [Mt_19,19]; [Ef_6,1-4]; [Col_3,20-21]; [1Tim_5,4], pero con una importante salvedad el reino de Dios Padre y de su Hijo Jes\u00fas prevalece ante cualquier paternidad humana [Mt_10,37]; [Lc_2,48-50]; [Lc_9,59-60]; [Lc_14,26]; [Lc_18,29]
Palabra. Palabra de Dios: En el mundo al que pertenece la Biblia la \u00abpalabra\u00bb no es un simple medio de comunicaci\u00f3n entre los hombres, no es el mero signo sensible representativo de una idea. Es algo m\u00e1s. Es un principio activo, dotado de eficacia, que participa del dinamismo de la persona que la pronuncia y en cierto modo subsiste por s\u00ed misma [Pro_18,4]; [Dt_32,1-2]. De ah\u00ed la eficacia que se atribuye a las bendiciones y maldiciones [G\u00e9n_27,7-38]; [Dt_27,1] - [Dt_28,1]; [Jos_6,26]; [1Re_16,34]. De ah\u00ed el valor de la palabra pronunciada a la hora de enjuiciar la vida del hombre [Sal_5,10]; [Sal_10,7]; [Pro_10,20-21]; [Si_5,13-14]; [Si_27,4-7] De ah\u00ed la importancia del buen o mal uso de la palabra [Pro_12,6]; [Pro_12,18]; [Pro_15,23]; [Qo_3,7]; [Si_5,14]; [Si_28,25]; [Sal_39,2]; [Sal_141,3]; [Sant_1,19]; [Sant_3,1-2]. En este marco religioso-cultural no debe extra\u00f1ar que la palabra de Dios cobre un protagonismo singular. Es el medio privilegiado por el que Dios entra en comunicaci\u00f3n con el hombre. En primer lugar, en cuanto palabra creadora, conservadora y salvadora, que hizo y sigue haciendo eficazmente lo que quiere [G\u00e9n_1,3]; [Jdt_16,14]; [Is_40,8]; [Is_40,26]; [Is_44,26-28]; [Is_48,12-15]; [Is_55,10-11]; [Jer_1,12]; [Lam_3,37]; [Job_37,6]; [Sal_29]; [Sal_33,6-9]; [Sal_107,20]; [Sal_107,25]; [Sal_147,15-18]; [Sap_9,1]; [Sap_11,25]; [Sap_16,26]; [Sap_18,14-16]; [Si_42,15]. En segundo lugar, en cuanto realidad reveladora del sentido de los acontecimientos y las cosas [Jos_24,2-13]; [\u00c9x_3,13-15]; [\u00c9x_20,1]; [Is_2,3-5]; [Os_2,16]; [Am_8,11-12], en cuanto ley y regla de vida [\u00c9x_20,1-17]; [\u00c9x_34,28]; [Dt_4,13]; [Dt_10,4]; [Dt_5,6-22]; [Sal_119,1] y en cuanto anuncio y promesa de un porvenir glorioso [G\u00e9n_15,13-15]; [\u00c9x_3,7-10]; [Jos_1,1-5]; [Is_40,1] - [Is_55,1]; [Jer_31,31-34]. Como portadores privilegiados de su palabra, Dios escoge a unos hombres, los profetas, en cuya boca la palabra de Dios es como la espada y el fuego [Is_49,2]; [Jer_5,14]; [Jer_23,29]; [Os_6,5] y exige ser proclamada por encima de todos los riesgos [1Re_19,9-11]; [Jer_20,7-9] "ver [Jer_15,16]"; [Am_3,8]. El AT inicia un proceso de personificaci\u00f3n de la palabra divina [Is_55,11]; [Sal_107,20]; [Sal_147,5]; [Sap_16,2]; [Sap_18,14-16], proceso que culmina en el NT cuando Dios se nos revela en su Hijo Jesucristo como palabra substancial, que se hace hombre entre los hombres [Jn_1,1-14]; [1Jn_1,1-3]; [Ap_1,2]; [Ap_19,13] A partir de este hecho fundamental se entiende todav\u00eda mejor que la palabra de Dios en Cristo sea una realidad creadora [Heb_1,3], reveladora de los misterios de Dios [Mt_7,24]; [Mt_13,19-23] par; [Jn_2,22]; [Jn_4,41]; [Jn_5,24]; [Jn_5,38]; [Jn_8,37-38]; [Jn_17,14-17], resucitadora y portadora de vida y salvaci\u00f3n [Mc_5,41]; [Lc_7,14]; [Jn_5,24-28]; [Jn_6,63]; [Jn_8,51]; [Jn_11,43-44]; [1Tim_4,5]; [Sant_1,21], poderosa, penetrante y eficaz [1Tes_2,13]; [2Tim_2,9]; [Heb_4,12]; [1Pe_1,23]; [2Pe_1,19]. Por tanto, nadie puede permanecer indiferente ante la palabra de Dios [Mt_7,24-27]; [Mt_13,18-23]; [Mc_8,38]; [Lc_6,46-49]; [Jn_5,24]; [Jn_10,19]; [Jn_12,47-49]; [He_13,46-48]; [1Cor_15,1-2]; [Ef_1,13]; [Col_1,5-6]; [1Tes_1,6]; [Sant_1,21-25], llegando si es preciso hasta el martirio [Ap_1,9]; [Ap_6,9]; [Ap_12,11]; [Ap_20,4].
Parus\u00eda: T\u00e9rmino t\u00e9cnico utilizado en el NT para designar la \u00abvenida\u00bb gloriosa de Jes\u00fas al t\u00e9rmino de la historia humana [Mt_24,3]; [Mt_24,27]; [Mt_24,37]; [1Cor_15,23]; [1Tes_2,19]; [1Tes_3,13]; [1Tes_4,15]; [1Tes_5,23]; [2Tes_2,1]; [2Tes_8,1]; [Sant_5,7-8]; [2Pe_1,16]; [2Pe_3,4]; [2Pe_3,12]; [1Jn_2,28]. La primera comunidad no distingui\u00f3 bien entre proximidad teol\u00f3gica y proximidad cronol\u00f3gica, por lo que durante alg\u00fan tiempo esper\u00f3 la parus\u00eda como algo inminente [Rom_13,11-12]; [1Cor_7,29-31]; [1Cor_10,11]; [Flp_3,20]; [Flp_4,5]; [Heb_10,37]; [1Pe_4,7]; [1Jn_2,18]; [Ap_3,11]; [Ap_22,20]. En [2Pe_2,8-10] se da una explicaci\u00f3n del retraso de la parus\u00eda.
Par\u00e1bola: Narraci\u00f3n m\u00e1s o menos extensa que, bajo el aspecto de una comparaci\u00f3n, est\u00e1 destinada a ilustrar y profundizar el sentido de una ense\u00f1anza \u00e9tico-religiosa. Cuando todos los detalles de la narraci\u00f3n tienen un significado propio, la par\u00e1bola se convierte en alegor\u00eda [Is_5,1-6]; [Ez_17,1]; [Jn_10,1-16]; [Jn_15,1-6]. En el AT son escasas las par\u00e1bolas (ver [Jue_9,8-15]; [2Sam_12,1-4]; [2Sam_14,5-7]; [2Re_14,9]). En cambio, Jes\u00fas las utiliz\u00f3 ampliamente en relaci\u00f3n con el reino de Dios, tanto para llamar la atenci\u00f3n sobre su misteriosa profundidad [Mt_13,10-16]; [Mc_4,10-12] como para iluminar los m\u00faltiples aspectos del mismo [Mt_13,1]; [Mt_18,21-35]; [Mt_20,1-16]; [Mt_21,28-46]; [Mt_22,1-14]; [Mt_25,1-30]; [Lc_8,16]; [Lc_10,29-37]; [Lc_15,1]; [Lc_16,1-8]; [Lc_16,19-31]; [Lc_18,1-14].
Pascua: Es la fiesta m\u00e1s solemne de los jud\u00edos y de los cristianos. Tiene probablemente un origen prejud\u00edo y se celebraba en primavera ver [\u00c9x_3,18]; [\u00c9x_5,1-3], pero el pueblo israelita la incorpor\u00f3 a su historia para celebrar con ella la gran gesta de la liberaci\u00f3n egipcia [\u00c9x_12,1] - [\u00c9x_14,1]. Con el tiempo se le uni\u00f3 la fiesta de los panes sin levadura, originariamente distinta [\u00c9x_12,15-20]; [Lev_23,5-8]; [N\u00fam_28,16-25]; [Dt_16,1-8]; [2Cr\u00f3n_8,13]. Comenzaba la celebraci\u00f3n de la pascua al atardecer del 14 del mes de abib, o de las espigas "llamado nis\u00e1n despu\u00e9s del destierro", y el rito central consist\u00eda en la comida del cordero pascual [\u00c9x_12,1-14]; [N\u00fam_9,1-14]; [Dt_16,1-8]. Cada a\u00f1o, en cada pascua, el pueblo israelita actualizaba la liberaci\u00f3n del \u00e9xodo; hubo, sin embargo, pascuas m\u00e1s solemnes [N\u00fam_9,1]; [Jos_5,10-11]; [2Re_23,21-23]; [2Cr\u00f3n_30]; [Esd_6,19-22]. Pero la liberaci\u00f3n del \u00e9xodo es el tipo de la liberaci\u00f3n definitiva realizada por Cristo en el misterio de su muerte y resurrecci\u00f3n]; este misterio constituye, pues, la nueva y definitiva pascua [Jn_13,1]; [Jn_19,36]; [1Cor_5,7-8]; [1Pe_1,18-19], que los cristianos celebran como fiesta mayor de su calendario religioso.
Patriarcas: Con este vocablo se designa en primer lugar a los personajes b\u00edblicos que van desde Ad\u00e1n hasta Abrah\u00e1n [G\u00e9n_5,3-32]; [G\u00e9n_11,10-27]. Pero sobre todo se reserva el t\u00edtulo para Abrah\u00e1n, Isaac, Jacob y sus doce hijos en cuanto antepasados insignes del pueblo israelita [He_7,8-9]; [Heb_7,4]. Por extensi\u00f3n se aplica el t\u00edtulo a David [He_2,29] y a los cabeza de familia israelitas [1Cr\u00f3n_24,31]; [2Cr\u00f3n_19,8]; [2Cr\u00f3n_26,12].
Patr\u00f3n. Empresario: La Biblia subraya las relaciones de afecto y pac\u00edfica convivencia que deben existir entre amos y criados, entre patrones y trabajadores [Si_7,20-21]; [Si_33,31-33]; [Ef_6,9]; [Col_4,1]. En \u00faltima instancia, todos son iguales ante el Se\u00f1or [1Cor_12,13]; [G\u00e1l_3,28]; [Flm_1,16]. Pero la Biblia destaca, por encima de todo, la justicia que debe presidir las relaciones laborales [Lev_19,13]; [Dt_15,12-15]; [Dt_24,14-15]; [Jer_22,13-16]; [Mal_3,5]; [Sant_5,1-4]. De Dios proviene todo poder y Dios vengar\u00e1 toda injusticia [Jue_1,7]; [1Sam_15,33]; [Job_31,13-23]; [Sap_6,3-53].
Paz: La palabra Hebrea \u00abShalom\u00bb, que traducimos por \u00abpaz\u00bb, es muy rica de contenido: significa, por supuesto, ausencia de guerra y vida tranquila [Jos_9,15]; [Jos_23,1]; [Jue_3,11-30]; [Jue_5,32]; [2Sam_10,19]; [2Sam_7,1]; [1Re_5,4]; [Qo_3,8]; [Lc_14,32]; [Ap_6,4], pero significa tambi\u00e9n bendici\u00f3n, gloria, riqueza, descanso, bienestar, salud f\u00edsica, esperanza de \u00e9xito, justicia, salvaci\u00f3n; en una palabra, felicidad [G\u00e9n_15,15]; [G\u00e9n_26,29]; [G\u00e9n_43,27]; [N\u00fam_62,22-27]; [Jos_21,44]; [Jue_8,9]; [1Sam_1,17]; [2Sam_18,28-29]; [1Re_22,27-28]; [1Cor_22,9]; [Is_32,17-18]; [Is_48,22]; [Is_57,19]; [Jer_6,14]; [Sal_28,3]; [Sal_34,15]; [Sal_37,11]; [Sal_37,37]; [Pro_3,2]; [Pro_12,20]; [Si_45,24]; [Mt_10,12-13]; [Mc_5,34]; [Lc_1,79]; [Lc_2,14]; [Jn_14,27]; [Jn_16,33]; [Jn_20,19-26]; [He_9,31]; [He_10,36]; [He_15,13]; [Ef_4,3]; [Ef_6,15]. Aparecen especialmente unidos los conceptos de paz y justicia [Is_32,17]; [Sal_37,37]; [Sal_71,3]; [Sal_71,7]; [Sal_85,11-14]; [Sal_122,5-8]; [Mt_5,9-10]; [Rom_14,17]; [Heb_12,11]; [Sant_3,18]. La paz es don precioso de Dios [Lev_26,6]; [N\u00fam_6,26]; [Jue_6,24]; [1Re_2,33]; [Is_26,12]; [Is_52,7]; [Jer_29,11]; [Ez_34,25]; [Sal_29,11]; [Pro_16,7]; [Rom_1,7]; [1Cor_1,3]; [1Cor_14,33]; [2Cor_13,11]; [Flp_4,9]; [1Tes_5,23]. De ah\u00ed que el futuro mes\u00edas, Jesucristo en definitiva, sea ante todo un portador de paz, e incluso se identifique con la paz [Is_9,5-6]; [Zac_9,9-10]; [Miq_5,4]; [Rom_5,1]; [Ef_2,14-19]; [Col_1,20], [2Tes_3,16], que ya ahora se nos comunica por medio del Esp\u00edritu como anticipo de la paz definitiva [Rom_8,6]; [Rom_14,17]; [G\u00e1l_5,22].
Pecado: Es la ruptura voluntaria de la comuni\u00f3n con Dios; la Biblia designa de m\u00faltiples maneras esta ruptura rebeli\u00f3n, iniquidad, injusticia, transgresi\u00f3n, desobediencia, culpa, ofensa, deuda, delito, etc. La Biblia se hace eco de una serie de pecados-tipo: el de la primera pareja humana [G\u00e9n_3,3-17], el de Ca\u00edn [G\u00e9n_4,8-15], el de la generaci\u00f3n del diluvio [G\u00e9n_6,1-8], el de los constructores de la torre de Babel [G\u00e9n_11,1-9], el de Israel durante su estancia en el Sina\u00ed [\u00c9x_32,1-10]; [\u00c9x_32,30-35]; [Dt_9,7-24]; [N\u00fam_11,1-10]; [N\u00fam_11,33], el pecado de idolatr\u00eda cometido por Salom\u00f3n y sus sucesores [1Re_11,5-13]; [1Re_12,28-33]; [1Re_13,33-34]; [1Re_14,21-24]; [2Re_17,7-23]. El pecado, al que todos est\u00e1n sometidos [1Re_8,46]; [Job_14,4]; [Job_15,14]; [Job_25,4]; [Sal_14,3]; [Sal_51,7]; [Pro_20,9]; [Qo_7,20]; [Jn_8,7]; [Rom_3,9-18]; [1Jn_1,8-10] y del que s\u00f3lo Dios puede librarnos [Is_1,18]; [Job_9,29-30]; [Jer_2,22]; [Sal_51,9-12] acarrea al hombre desastrosas consecuencias: maldiciones, sujeci\u00f3n a los bajos instintos, enfermedades y sufrimientos de todo tipo, una muerte rodeada de angustias y, en \u00faltima instancia, la exclusi\u00f3n del reino de Dios [G\u00e9n_2,16]; [G\u00e9n_3,7-19]; [Dt_27,15-26]; [Dt_28,16-68]; [Si_40,1-10]; [Rom_1,24]; [Rom_2,12]; [Rom_5,12-14]; [G\u00e1l_5,19-21]; [Ef_5,5]; [1Cor_6,9-10]; [Col_2,13]; [Sant_1,15]; [Ap_22,15]. Pero Jes\u00fas, que \u00abse hizo pecado\u00bb por nosotros [2Cor_5,21], nos ha liberado del pecado y de sus consecuencias [Mc_2,5]; [Mc_2,17] par; [Mt_26,28]; [Lc_15,4-10]; [Rom_4,25]; [Rom_6,6-14]; [Rom_8,3]; [1Cor_15,3]; [G\u00e1l_1,4]; [Ef_1,7]; [Col_1,14]; [1Jn_2,2].
Pena de muerte: Eran unos 35 los cr\u00edmenes que la ley mosaica castigaba con la pena de muerte [\u00c9x_21,12ss]; [\u00c9x_22,17-18]; [Lev_20,1]; [Dt_13,6]; [Dt_13,10]; [Dt_21,22]; [Dt_24,7]. De hecho, s\u00f3lo en casos contados se aplicaba, y tenia como fin: a) poner a salvo la identidad socio-religiosa de la comunidad eliminando a los individuos perniciosos [Dt_17,12]; b) escarmentar a los dem\u00e1s [Dt_13,12]; c) alcanzar el perd\u00f3n expiando un crimen [N\u00fam_35,31-33]. La forma m\u00e1s corriente de ejecutar la pena de muerte era la lapidaci\u00f3n [Dt_13,11]; [Dt_22,21-24]; [Lev_20,2]; [N\u00fam_15,34-36], pero tambi\u00e9n se mencionan la espada [Dt_13,16] y la hoguera [Lev_20,14]. El NT nada dice expresamente sobre la pena de muerte.
Pentecost\u00e9s: (ver Fiestas). Fiesta que los israelitas celebraban cincuenta d\u00edas despu\u00e9s de la pascua y de la ofrenda de la primera gavilla [Lev_23,15-16]. Fiesta de origen agr\u00edcola [\u00c9x_23,16]; [\u00c9x_34,22]; [N\u00fam_23,10]; [Dt_16,9], fue ulteriormente teologizada para celebrar el hecho de la alianza y el don de la ley. Como fiesta cristiana celebra la efusi\u00f3n del Esp\u00edritu Santo sobre los ap\u00f3stoles reunidos en el cen\u00e1culo, y el nacimiento de la Iglesia del NT [He_2,14].
Perd\u00f3n: El Dios b\u00edblico no es un Dios inmisericorde y cruel, sino clemente y compasivo [\u00c9x_34,6-7]; [Sal_86,15]. Por encima de cualquier infidelidad, cuando el hombre se arrepiente, Dios perdona [2Sam_12,13]; [Neh_9,17]; [Is_55,6-9]; [Ez_18,21-23]; [Ez_33,11-20]; [Dan_9,9]; [Os_11,7-9]; [Jl_2,13]; [Jon_3,10]; [Jon_4,2]; [Zac_1,3]; [Sal_32,5]; [Sal_51,1]; [Sal_78,38-39]; [Sal_103,1-14]; [Sap_11,23-26]. El AT vincula la concesi\u00f3n del perd\u00f3n al reconocimiento y confesi\u00f3n de los pecados [2Cr\u00f3n_7,14]; [Neh_4,2-37]; [Jer_18,7-11]; [Sal_86,5], a la ofrenda de sacrificios y al ayuno [Lev_5,1], [N\u00fam_15,22-28]; [2Sam_12,13-16]; [1Re_21,27-29], siempre que sean sinceros [Is_58,3-10]; [Am_5,21-25], y a la limosna [Dan_4,24]; [Tob_4,7-11]; [Tob_12,8-9]. En Jes\u00fas de Nazaret se encarna el amor perdonador del Padre [Lc_1,77]; [Lc_4,19]; [Lc_5,20-24]; [Lc_7,41-50]; [Lc_15,1]; [Lc_19,9]; [Lc_23,34], que debe hacerse presente en medio de la comunidad [Mt_6,12-15]; [Mt_18,21-35]; [Mc_11,24-25]; [Lc_17,3]; [2Cor_2,7-10]; [Ef_4,32]; [Col_3,13], especialmente en los responsables de la misma [Mt_18,18]; [Jn_20,23].
Persecuci\u00f3n: Experiencia dolorosa que Israel vivi\u00f3 como pueblo ante la oposici\u00f3n violenta de otros pueblos a su credo religioso [\u00c9x_1,8-14]; [Est_3,1]; [Dan_3,1-23]; [1Mac_1,20-64]. Experiencia vivida tambi\u00e9n por numerosos personajes del pueblo israelita a causa de su fidelidad al Se\u00f1or [1Sam_19,1] - [1Sam_24,1]; [1Re_19,1]; [Jer_11,18]; [Jer_12,6]; [Am_7,10-17]; [Sal_3,1]; [Sal_7,1]; [Sal_13,1]; [Sal_17,1]; [Sal_22,1]; [Sal_35,1]; [Sap_2,10-20]; [Sap_5,1-4]. Experiencia que Dios Padre no ahorr\u00f3 a su Hijo Jesucristo [Mt_2,16-20]; [Mt_16,21-22]; [Jn_5,18]; [Jn_7,1]; [Jn_8,38]; [Jn_8,40]; [Jn_11,47-53] ni va a ahorrar a los cristianos [Mt_10,16-25]; [Mt_24,9]; [Mc_10,30]; [Mc_10,39]; [Lc_21,12]; [Jn_15,18-20]; [He_5,17]; [He_8,1-3]; [He_9,1-5]; [He_12,1]; [2Tim_3,12]; [1Pe_4,12-16].
Pobreza. Pobre: La Biblia conoce una pobreza consistente en la simple carencia de bienes materiales, situaci\u00f3n que designa con diversos vocablos y que describe como algo que de suyo no acarrea m\u00e1s que inconvenientes [Pro_10,15]; [Pro_14,20]; [Pro_19,4]; [Pro_19,7]; [Si_13,3]; [Si_13,22]; [Si_13,23]. Incluso en los primeros estadios de la revelaci\u00f3n b\u00edblica, este tipo de pobreza se considera como efecto y signo del pecado, como consecuencia de la maldici\u00f3n divina [Lev_26,3-33]; [Dt_28,17]; [Dt_28,18]; [Dt_28,38-42]; [Job_4,7-9]; [Pro_6,10-11]; [Pro_13,18]; ver [Jn_9,2]. Pronto, sin embargo, la pobreza material pasa a considerarse como algo de suyo moralmente neutro, preferible desde luego a otras actitudes [Pro_19,1]; [Pro_19,22]; [Pro_28,6]; [Qo_4,13], aunque ni pobreza extrema ni riqueza abundante es el ideal del sabio [Pro_30,8-9]; ver [Tob_5,18-19]. Pero es que, adem\u00e1s, la pobreza es con frecuencia efecto de la injusticia y de la opresi\u00f3n de los poderosos [Job_24,2-12]; [Job_34,28]; y contra esto claman con fuerza los profetas [Is_5,8]; [Is_10,1-2]; [Jer_22,13-17]; [Ez_24,29]; [Am_2,6-8]; [Am_4,1-3]; [Am_5,7-12]; [Am_8,5-8]; [Miq_2,2], apoyando lo que ya la ley prescrib\u00eda en favor de los necesitados [\u00c9x_22,21-26]; [Dt_15,1-15]; [Dt_24,10-15]; [Dt_26,12], y que los sabios recuerdan sin cesar [Pro_14,21]; [Pro_17,5]; [Pro_19,17]; [Pro_22,22-23]; [Pro_23,10-11]. En esta misma l\u00ednea de lucha contra la pobreza material en cuanto efecto de la injusticia, de la avaricia y de la prepotencia, se manifiesta tambi\u00e9n el NT [Mt_6,19-21]; [Mt_6,24]; [Mt_19,23-26]; [Mt_25,31-46]; [Lc_3,10-14]; [Lc_16,19-25]; [Lc_19,6-10]; [Sant_1,9-11]; [Sant_1,27]; [Sant_2,2-7]; [Sant_2,14-16]; [Sant_5,1-6]. Pero junto a esta pobreza material y social, mal que es preciso erradicar [Rom_15,26]; [G\u00e1l_2,10]; [2Cor_8,1] - [2Cor_9,1], la Biblia conoce tambi\u00e9n una dimensi\u00f3n m\u00e1s profunda de la pobreza en cuanto sin\u00f3nimo de desprendimiento, de sencillez de coraz\u00f3n, de humildad, de mansedumbre, de aceptaci\u00f3n d\u00f3cil de la voluntad de Dios, de acogida amorosa y servicial al hermano. Es la dimensi\u00f3n positiva de la pobreza, cuyo valor religioso descubren los profetas y salmistas, y que florece en la espiritualidad de los pobres de Yav\u00e9 [Is_49,13]; [Is_66,2]; [Jer_20,13]; [Sof_2,3]; [Sof_3,12-13]; [Sal_10,14]; [Sal_10,17]; [Sal_18,28]; [Sal_37,11]; [Sal_74,19]; [Sal_149,4]. Es la dimensi\u00f3n que m\u00e1s destaca el NT, que incluye, por supuesto, la renuncia a los bienes terrenos, aunque no como elemento \u00fanico y ni siquiera principal, y que tiene en Jesucristo y en la Virgen Mar\u00eda los modelos supremos [Mt_5,3-4]; [Mt_6,25-34]; [Mt_8,20-21]; [Mt_9,9]; [Mt_11,5]; [Mt_11,25]; [Mt_11,29]; [Mt_18,1-4]; [Mt_21,5]; [Mc_9,35-37]; [Lc_1,38]; [Lc_1,45-48]; [Lc_1,52]; [Lc_2,7]; [Lc_2,19]; [Lc_4,18-21]; [Lc_6,20]; [Lc_7,22]; [Lc_8,19-21]; [Lc_9,46-48]; [Lc_21,14]; [Jn_13,12-15]; [2Cor_6,10]; [2Cor_8,9]; [Ap_2,9].
Poder: Atributo esencial de la divinidad, que el AT reconoce al Se\u00f1or d\u00e1ndole, entre otros, el t\u00edtulo de \u00abel fuerte de Israel\u00bb  "o de \u00abJacob\u00bb"  [G\u00e9n_49,24]; [Is_1,24]; [Is_49,26]; [Sal_132,2]. En el mismo sentido deben interpretarse los apelativos del Se\u00f1or como \u00abroca\u00bb, \u00abcuerno\u00bb o \u00abescudo\u00bb de Israel [G\u00e9n_15,1]; [1Sam_2,1-2]; [2Sam_22,2-3]; [2Sam_22,31]; [Is_30,29]; [Sal_18,2-3]; [Sal_71,3]; [Sal_71,7]. El poder de Dios se manifiesta sobre todo en el hecho de la creaci\u00f3n y en su dominio sobre ella [G\u00e9n_1]; [Is_40,26]; [Job_38]; [Sal_33,6]; [Sal_46,9]; [Mt_19,26]; [Rom_1,20]; [2Cor_9,8]; [Ap_9,11]; [Ap_7,12]; [Ap_11,17-18]; [Ap_12,10-11]. Jesucristo comparte en plenitud el poder de Dios [Mc_2,5-12]; [Mc_4,39-41]; [Mt_12,22-28]; [Mt_28,18] y lo comunica a sus disc\u00edpulos [Mc_16,17]; [Lc_9,1]; [Lc_10,19]; [1Tes_1,5].
Poligamia: (ver Matrimonio)
Polite\u00edsmo: (ver Idolatr\u00eda)
Primicias: Primeros frutos ofrecidos a la divinidad. Esta ofrenda debi\u00f3 realizarse en un principio libremente y sin ritual preciso [G\u00e9n_4,3-4], pero poco a poco fue reglament\u00e1ndose como un acto importante de la vida religiosa [\u00c9x_22,28-29]; [\u00c9x_23,19]; [\u00c9x_34,22]; [Lev_22,10]; [Lev_22,17]; [Lev_22,20]; [N\u00fam_15,20]; [Dt_18,4]; [Dt_26,1-10]; [2Re_4,42]; [Tob_1,6]; [Neh_10,36]; [1Mac_3,49]; [Ez_44,30]; [Pro_3,9]; [Si_7,31]; [Si_35,7]. Ya el AT conoce un empleo figurado del t\u00e9rmino [Jer_2,3]; [Pro_8,22], que en el NT hace m\u00e1s insistente, aplicado a Cristo [1Cor_15,20]; [1Cor_15,23], al Esp\u00edritu [Rom_8,23] y a los cristianos [Rom_16,5]; [1Cor_16,15]; [Sant_1,18]; [Ap_14,4].
Primog\u00e9nito: El primer nacido, tanto de los hombres como de los animales, si es macho, tiene en el mundo socioreligioso de la Biblia un estatuto especial. Socialmente, al primer var\u00f3n nacido en el seno de una familia le asisten unos derechos especiales [G\u00e9n_25,31]; [G\u00e9n_27,19-40]  "ver [Heb_12,16]"; [Dt_21,17]. Religiosamente, unos y otros han de ser ofrecidos al Se\u00f1or como aplicaci\u00f3n particular de la ley de las primicias, pero tambi\u00e9n como recuerdo del d\u00eda en que el Se\u00f1or liber\u00f3 de la muerte a los primog\u00e9nitos israelitas [\u00c9x_13,2]; [\u00c9x_13,12-16]; [\u00c9x_34,19]; [N\u00fam_8,17]; [Dt_15,19]. Los primog\u00e9nitos de los animales deb\u00edan ser sacrificados al Se\u00f1or [N\u00fam_18,17]; [Dt_15,19-20] o sustituidos o destruidos, si se trataba de animales defectuosos o impuros [\u00c9x_13,13]; [\u00c9x_34,20]; [N\u00fam_18,15]; [Dt_15,21-22]. Los primog\u00e9nitos varones son tambi\u00e9n consagrados a Dios [\u00c9x_13,2], pero rescatados mediante una ofrenda sustitutoria [\u00c9x_13,13]; [\u00c9x_34,20]; [N\u00fam_3,12-13]; [N\u00fam_3,40-51]; [N\u00fam_8,16-18]; [N\u00fam_18,15]; ver [Lev_27,1-8]; [Lev_27,26-27]. Jes\u00fas, como primog\u00e9nito de Mar\u00eda  "sin que ello suponga en manera alguna que Mar\u00eda tuviera m\u00e1s hijos", se somete a estas prescripciones legales [Lc_2,22-24]. El autor de (Hebreos llama a Jesucristo \u00abHijo primog\u00e9nito\u00bb de Dios [Heb_1,6], y otros pasajes del NT emplean el t\u00e9rmino en sentido figurado referido ya a Cristo [Col_1,15]; [Col_1,18]; [Ap_1,5], ya a los cristianos [Heb_12,23])
Profanar. Profanaci\u00f3n: Consiste en desacralizar lo santo; en aplicar indiscriminadamente a cualquier uso lo que est\u00e1 consagrado al Se\u00f1or y a su culto [\u00c9x_31,13-14]; [Ez_20,39]; [Ez_36,20-23]; [1Mac_1,11-64]; [1Mac_2,12]; [1Mac_4,36-45]; ver [Dan_5,2-3]; [Dan_5,23]. En este sentido, Dios mismo \u00abprofana\u00bb a su pueblo cuando ya no lo considera como suyo [Is_47,6], el padre \u00abprofana\u00bb a su hija  "que debe ser para \u00e9l algo sagrado"  cuando la dedica a la prostituci\u00f3n [Lev_19,29], y el rey Jos\u00edas \u00abprofana\u00bb  "desacraliz\u00e1ndolos"  los lugares de culto idol\u00e1trico [2Re_23,10]; [2Re_23,13]. El NT, al suprimir los conceptos rituales de puro e impuro, al interiorizar la religi\u00f3n [Mc_7,14-23] y al considerar toda la creaci\u00f3n como buena y santa [1Tim_4,4], utiliza los conceptos de profanar y profanaci\u00f3n como simples sin\u00f3nimos de algo moralmente malo [1Tim_1,9]; [1Tim_4,7]; [1Tim_6,20]; [2Tim_2,16].
Profeta. Profetismo: El profeta b\u00edblico no es un simple adivino o vaticinador del futuro, aunque sus palabras se refieran con frecuencia a lo que est\u00e1 por suceder. Es fundamentalmente el confidente, el mensajero, el portavoz de Dios, como Aar\u00f3n es portavoz de Mois\u00e9s [\u00c9x_4,10-16]; [\u00c9x_7,1]. En este sentido, Abrah\u00e1n [G\u00e9n_20,7] y Mois\u00e9s [N\u00fam_11,17-25]; [N\u00fam_12,6-8]; [Dt_18,15], como grandes confidentes de Dios y part\u00edcipes de su Esp\u00edritu, reciben el t\u00edtulo de profeta. El profeta, a diferencia de reyes y sacerdotes recibe la llamada y la misi\u00f3n directamente de Dios [Is_6,1-10]; [Jer_1,4-10]; [Ez_1,1] - [Ez_2,1]; [Am_7,14-15]; [Lc_1,11-17], aunque a veces act\u00faen otros profetas como intermediarios [N\u00fam_27,15-23]; [1Re_19,16]. La Biblia conoce profetas de acci\u00f3n: D\u00e9bora [Jue_4,4], Samuel [1Sam_3,19-20], Nat\u00e1n [2Sam_7,1-4]; [2Sam_12,1-15], Gad [2Sam_24,11-19], Aj\u00edas [1Re_11,29-38], El\u00edas [1Re_17,1] - [1Re_22,1], Eliseo [2Re_2-13], etc\u00e9tera; y conoce tambi\u00e9n los llamados profetas escritores Isa\u00edas, Jerem\u00edas, Ezequiel, Oseas, Am\u00f3s, etc., que han dejado testimonio escrito de su mensaje, bien directamente, bien a trav\u00e9s de sus disc\u00edpulos (ver [Is_8,16]; [Jer_36,1]). En todo caso, la misi\u00f3n del profeta es iluminar y orientar en nombre de Dios la vida y la historia del pueblo israelita denunciando todo cuanto suponga ruptura de la alianza. Por eso, cuando falta esta palabra iluminadora del profeta, el pueblo se siente hu\u00e9rfano de Dios [1Sam_3,1]. Pero hay tambi\u00e9n falsos profetas, que pretenden hablar en nombre de dioses inexistentes [1Re_18,19] o tratan de medrar a costa de adular al rey y de anunciar al pueblo \u00e9xitos falaces [1Re_22,11-13]; [Jer_14,14-16]; [Jer_23,9-40]; [Lam_2,14]; [Lam_4,13]; [Ez_13,1-23]; [Miq_3,5-8]. Jesucristo rodea su nacimiento y aparici\u00f3n en p\u00fablico de un ambiente prof\u00e9tico: Juan el Bautista [Mt_11,7-14]; [Mt_14,5]; [Mt_21,26]; [Lc_1,76], Isabel [Lc_1,41-45], Sime\u00f3n y Ana [Lc_2,25-38]; reivindica para s\u00ed, aunque de manera indirecta, la condici\u00f3n de profeta [Mt_13,57]; [Lc_13,33]; [Jn_6,14]; [Jn_7,40]; ver [He_3,22-23]; [He_7,37] y hace part\u00edcipe a la Iglesia de su propio esp\u00edritu prof\u00e9tico [He_2,16-18]; [1Cor_11,4]; [1Cor_2,28-29]; [Ef_2,20]; [Ef_4,11]
Pr\u00f3jimo: Designa al que est\u00e1 cerca, con una cercan\u00eda no de sangre, sino de amistad, compa\u00f1erismo, nacionalidad, convivencia o simple vecindad [\u00c9x_20,16-17]; [Lev_19,13]; [Lev_19,16]; [Lev_19,18]; [Dt_5,21]; [Miq_2,2]; [2Sam_13,3]; [Job_2,11]; [Job_30,29]; [Pro_3,29]; [Pro_14,20]; [Pro_25,17]. En Israel, pr\u00f3jimo es el compatriota o, a lo sumo, el extranjero residente [\u00c9x_22,20]; [Lev_19,33-34]; [Dt_10,18-19]; [Sal_146,9], y de \u00e9stos hay que preocuparse ver sin embargo, [\u00c9x_23,4-5]; [Jer_15,11]; [Pro_25,21]. El NT, que reafirma el precepto de amar al pr\u00f3jimo [Mt_22,36-40]; [Rom_13,8-10], alarga el concepto de pr\u00f3jimo a todos los hombres, aunque sean desconocidos o incluso enemigos [Mt_5,44-48]; [Lc_10,25-37]; [G\u00e1l_6,10].
Promesa: (ver Mesianismo) Constituye el hilo conductor de toda la historia de la salvaci\u00f3n, historia que se tensa como un arco entre promesa y cumplimiento. El AT no dispone de un vocablo especial para expresar el concepto de promesa; lo hacen con los de bendici\u00f3n, palabra, alianza, juramento. Arranca de [G\u00e9n_3,15]; toma impulso con Abrah\u00e1n, Isaac y Jacob [G\u00e9n_12,1-3]; [G\u00e9n_12,7]; [G\u00e9n_13,15-17]; [G\u00e9n_15,18]; [G\u00e9n_26,3]; [G\u00e9n_28,13-15]; se contin\u00faa con Mois\u00e9s [\u00c9x_3,8]; [\u00c9x_6,8]; [Dt_11,10-17], con David [2Sam_7,8-16], con los m\u00faltiples y variados or\u00e1culos mesi\u00e1nicos [Is_7,14]; [Is_9,5]; [Is_11,1-9]; [Jer_31,23-34]; [Jer_33,14-16]; [Ez_36,23-30]; [Miq_5,1-5]; [Zac_6,12-13], hasta que en Jesucristo se hacen realidad todas las promesas veterotestamentarias [Lc_1,55]; [Lc_1,68-75]; [Lc_2,29-32]; [Lc_4,21]; [Rom_4,13-25]; [Rom_9,4-9]; [Rom_15,8]; [2Cor_1,20]; [G\u00e1l_3,13-22]; [Heb_6,12-18]; [2Pe_3,4]; [1Jn_2,25].
Prostituci\u00f3n: (ver Lujuria y Adulterio) La Biblia conoce desde antiguo el hecho de la prostituci\u00f3n [G\u00e9n_38,14-18]; [Jos_22,1]; [Jos_6,22]; [Os_1,2]; [Os_3,3]; [Lc_7,37]; [Lc_15,30]; [Mt_21,31-32]; [1Cor_6,15-16] y, en conjunto lo valora negativamente [Lev_19,29]; [Lev_21,7]; [Dt_22,21], aunque no tanto como pecado sexual cuanto como lacra social que favorece la infidelidad. De ah\u00ed que la prostituci\u00f3n  "lo mismo que el adulterio"  viene a ser el mejor s\u00edmbolo de la idolatr\u00eda en cuanto infidelidad a Dios [N\u00fam_15,39]; [Jer_3,1]; [Jer_3,6-13]; [Ez_16,1]; [Ez_23,1]; [Os_2,4-7]; [Os_4,12-15]; [Os_5,4]; [Ap_17,1-2]; [Ap_17,5]; [Ap_17,15-16]; [Ap_18,3]; [Ap_19,2].
Pueblo de Dios: La naci\u00f3n israelita, en cuanto portadora de una promesa de salvaci\u00f3n para toda la raza humana, es en la Biblia el pueblo de Dios por antonomasia [\u00c9x_6,7]; [Lev_26,12]; [Dt_26,17-18]; [Dt_29,12]; [2Sam_7,24]; [Jer_7,23]; [Ez_11,20]. Un pueblo a quien Dios elige [Dt_7,6-7]; [Is_41,8] y llama [Is_48,2], y con quien establece una alianza inquebrantable [\u00c9x_24,7-8]; [Jer_31,35-37]; ver [Heb_9,19-20], no por su fuerza o sus m\u00e9ritos [Dt_7,7]; [Dt_8,17]; [Dt_9,4], sino \u00fanicamente por amor [Dt_7,8]; [Os_11,1]. Un pueblo con una dimensi\u00f3n esencialmente religiosa [\u00c9x_19,6] y una indeclinable vocaci\u00f3n de universalidad [G\u00e9n_12,2]; [Is_42,1-7]; [Is_43,10-12]; [Is_49,6]; [Is_55,4-5]; [Jer_4,1-2]. Un pueblo que, precisamente a causa de sus repetidas infidelidades a la alianza [Dt_4,27]; [Is_1,10]; [Is_10,22]; [Jer_7,10-12]; [Os_1,9]; [Os_13,7-11]; ver [Rom_9,25-29], anuncia y deja paso al pueblo de la nueva alianza compuesto  "novedad sorprendente y revolucionaria"  por jud\u00edos y \u00abgentiles\u00bb [He_15,14], nuevo pueblo de Dios, es decir, la Iglesia de Jesucristo, que hereda los t\u00edtulos, atributos y funciones del pueblo de Dios del AT [Rom_9,6-8]; [G\u00e1l_3,29]; [G\u00e1l_6,16]; [Tit_2,14]; [1Pe_2,9]; [Ap_18,4]; [Ap_21,3].
Pureza. Purificaci\u00f3n. Puro: Estos vocablos tienen en la Biblia un doble sentido: a) cultual o legal, en cuanto es preciso evitar el contacto con determinadas cosas o personas para poder participar en el culto o en la misma vida ordinaria de la comunidad. Cuando alguien ha incurrido en impureza legal, debe purificarse mediante una serie de ritos instituidos para cada caso [Lev_11,1]; [Lev_17,1]; [N\u00fam_19,1]; [Dt_14,1-21]; [1Sam_21,5-6]; [Is_52,11]; ver [Lc_2,22]; [Mc_7,2-6]; [Jn_2,6]; [Jn_18,28]; b) un sentido moral, que consiste en la limpieza interior, es decir, en la ausencia de pecado. Profetas y salmistas proclaman que lo importante es tener un coraz\u00f3n nuevo y una conciencia limpia [Is_1,15-18]; [Ez_36,25-33]; [Os_6,6]; [Sal_18,21-25]; [Sal_24,4]; [Sal_51,12]; [Sal_73,1]. Jes\u00fas lo confirma plenamente [Mt_5,8]; [Mt_15,1-20]; [Jn_12,10]; [Jn_15,3]; ver [1Tim_1,5].
Recompensa: (ver Retribuci\u00f3n) Es la dimensi\u00f3n positiva de la retribuci\u00f3n. El Dios de la Biblia es un Dios justo, que recompensar\u00e1 toda acci\u00f3n buena. Recompensar\u00e1, sobre todo, la fidelidad a la alianza y a la ley; y aun cuando en los primeros estratos de la revelaci\u00f3n b\u00edblica la recompensa se cifra en bienes materiales y terrenos [Dt_11,13-15]; [Dt_28,1-14], pronto se va atisbando una recompensa de rango superior, que se centra en Dios mismo [G\u00e9n_15,1]; [G\u00e9n_17,19]; [\u00c9x_6,7]; [2Sam_7,14] y en una irrompible comuni\u00f3n de vida con \u00e9l [Sal_16,10-11]; [Sal_73,23-28]; [Dan_12,2-3]; [2Mac_7,9]: [2Mac_7,14]; [2Mac_7,36-37]; [Bar_3,1-9]. El NT rubrica esta dimensi\u00f3n ultraterrena de la recompensa con las expresiones \u00abvida eterna\u00bb [Mt_25,46]; [Mc_10,17]; [Jn_3,36]; [Jn_5,24]; [Jn_6,47]; [Jn_6,53-54]; [1Jn_3,14]; [1Jn_5,11-13], \u00abvisi\u00f3n de Dios\u00bb [1Cor_13,12]; [1Jn_3,2] y \u00abestar con Cristo, el Se\u00f1or\u00bb [Lc_23,42-43]; [Jn_14,3]; [Jn_17,24]; [2Cor_5,8]; [Flp_1,23]; [1Tes_4,17]; [Ap_3,20].
Reconciliaci\u00f3n: (ver Perd\u00f3n)
Redenci\u00f3n: (ver Liberaci\u00f3n) Etimol\u00f3gicamente significa rescate, compra o adquisici\u00f3n de algo que se pose\u00eda y se perdi\u00f3. En la Biblia est\u00e1 estrechamente ligado a los conceptos de liberaci\u00f3n y salvaci\u00f3n. En el AT las liberaciones y por tanto, redenciones-tipo son la de la opresi\u00f3n egipcia [\u00c9x_6,6-7]; [\u00c9x_14,13]; [Is_63,8-9]; [Jer_31,32] y la del destierro babil\u00f3nico [Is_43,1]; [Is_43,14]; [Is_45,17]; [Is_46,13]; [Is_55,3]; [Is_62,12]. En el contexto de esta \u00faltima liberaci\u00f3n, el Se\u00f1or recibe el t\u00edtulo de \u00abredentor de Israel\u00bb [Is_41,14]; [Is_43,3]; [Is_44,6]; [Is_44,24]; [Is_45,15]; [Is_48,17]; [Is_49,26]. Redenciones y liberaciones hist\u00f3ricas que son anuncio y prenda de una redenci\u00f3n superior: la de la esclavitud del pecado [Is_38,17]; [Ez_36,23-26]; [Sal_130,7-8]. Y \u00e9sta es precisamente, seg\u00fan el NT, la redenci\u00f3n operada por Cristo [Mt_1,21]; [Mt_20,28]; [Lc_1,68]; [Lc_1,77]; [Lc_2,38]; [He_20,28]; [Rom_3,24-26]; [Rom_6,17-18]; [1Cor_6,19-20]; [1Pe_1,18-19], a quien la tradici\u00f3n cristiana distingue con el t\u00edtulo singular de el Redentor. Por otra parte, su obra redentora se extiende a la entera creaci\u00f3n [Rom_8,19-22]; [Ef_1,10]; [Col_1,20].
Reino. Reino de Dios: El tema del reino de Dios es central en la Biblia y reviste una gran complejidad. Yav\u00e9, el Dios de Israel, es rey, y su reino abarca el universo entero [\u00c9x_15,18]; [Jer_10,7]; [Jer_10,10]; [Sal_11,4]; [Sal_47,3]; [Sal_93,1]; [Sal_95,3]; [Sal_96,10]; [Sal_97,1]; [Sal_97,9]; [Sal_99,1], pero se manifiesta especialmente en Israel, su pueblo [\u00c9x_19,6]; [Jue_8,23]  "ver [1Sam_8,7]; [1Sam_12,12]"  [Is_33,22]; [Jer_8,19]; [Sal_48,3]. A partir de David [2Sam_7,12-16], el reino de Dios tiene como soporte temporal un reino humano [1Cr\u00f3n_28,5]; [2Cr\u00f3n_13,8]; [Sal_2,6]. Pero como la experiencia mon\u00e1rquica israelita termin\u00f3 en fracaso [2Re_17,7-23]; [2Re_24,1-4], el tema del reino de Dios, aun perdurando, adquiere poco a poco en la Biblia una dimensi\u00f3n escatol\u00f3gica y trascendente [Is_24,23]; [Is_52,7]; [Sof_3,15]; [Zac_14,9]; [Sal_96,1] - [Sal_99,1]; [Sal_145,11-13]; [Sap_3,8]; [Dan_2,44]; [Dan_7,14]; [Dan_7,27]. Este reino de Dios escatol\u00f3gico y transcendente es precisamente el concepto clave en la predicaci\u00f3n de Juan el Bautista [Mt_3,2], de Jes\u00fas [Mt_4,23]; [Mt_9,35]; [Mt_13,24]; [Mt_13,38]; [Mt_13,44-47]; [Mt_20,1]; [Mt_22,2]; [Mt_24,14]; [Mc_1,15] y de los ap\u00f3stoles despu\u00e9s de pentecost\u00e9s [He_14,22]; [He_19,8]; [He_20,25]; [He_28,23]; [He_28,31]; [Rom_14,17]; [1Cor_4,20]; [Col_4,11]; [1Tes_2,12]; [2Tes_1,5]. Un reino que se hace b\u00e1sicamente presente en la persona de Cristo [Mt_12,28]; [Lc_17,21], que conoce una prolongaci\u00f3n en el tiempo teniendo a la Iglesia como fundamental mediaci\u00f3n humana querida por Dios [Mc_4,26]; [Mt_13,31-33]; [Mt_16,18-19], que exige unas disposiciones muy singulares para pertenecer a \u00e9l [Mt_5,3-10]; [Mt_6,25-33]; [Mt_7,21]; [Mt_13,44]; [Mt_18,1-4]; [Mt_19,14]; [Mt_25,34]; [Jn_3,3-5] y que tiene una dimensi\u00f3n trascendente [Jn_18,36] a consumarse, por tanto, en el m\u00e1s all\u00e1 [Mt_6,10]; [Mt_25,34]; [Lc_13,28]; [Lc_14,15]; [Lc_21,33]; [Lc_22,16-18]; [1Cor_6,9-10]; [1Cor_15,50]; [G\u00e1l_5,21]; [Ef_5,5].
Resto de Israel: Con esta expresi\u00f3n se designa, en un primer momento, la parte del pueblo israelita que sobrevive a una concreta calamidad. Es el llamado \u00abresto hist\u00f3rico\u00bb [Is_10,22]; [Is_37,4]; [Jer_6,9]; [Ez_9,8]; [Ez_11,13]; [Am_5,15]; [Ag_1,12]; [Ag_2,2]; [Zac_8,11-12]. Pero poco a poco se convierte en expresi\u00f3n t\u00e9cnica para referirse a la comunidad de los \u00faltimos tiempos que, a trav\u00e9s de un proceso de purificaci\u00f3n, ser\u00e1 el pueblo beneficiario de las promesas salv\u00edficas: es el \u00abresto escatol\u00f3gico\u00bb [Is_4,3]; [Is_28,5]; [Jer_23,3]; [Jer_31,7]; [Miq_5,6-7]; [Sof_3,12-13], el resto santo o fiel que se concentra en el mes\u00edas-siervo de Yav\u00e9-Jesucristo y se expande en la Iglesia del NT [Is_49,3-6]; [Rom_11,1-7].
Resurrecci\u00f3n: Victoria del hombre sobre la muerte, recuperando la vida para siempre tambi\u00e9n en su dimensi\u00f3n corporal. Es obra exclusiva de Dios, afirmada ya en el AT [Dan_12,2-3]; [2Mac_7,9-14]. La creencia en la resurrecci\u00f3n, compartida por los ambientes m\u00e1s religiosos del tiempo de Jes\u00fas [Jn_11,24]; ver [Mc_12,18], [He_23,6-8], recibe el espaldarazo definitivo con la resurrecci\u00f3n del propio Jesucristo [Mt_28,6]; [Mc_16,6]; [Lc_24,6]; [Jn_20,8-9]; [He_2,24]; [He_3,15]; [He_4,10]...; [Rom_6,4]; [1Cor_15,4]; [1Cor_15,20]; [1Pe_1,21]. Jesucristo se proclama a s\u00ed mismo como \u00abla resurrecci\u00f3n y la vida\u00bb [Jn_11,25], afirma contundentemente la resurrecci\u00f3n de todos los hombres [Mc_12,25-27]; [Jn_5,28-29]; [Jn_6,39-40]; [Jn_6,54], realiza resurrecciones provisionales como signo de la resurrecci\u00f3n definitiva [Mt_9,23-25]; [Lc_7,12-15]; [Jn_11,38-44] y es presentado por los autores del NT como fundamento, primicia y modelo de la resurrecci\u00f3n de los cristianos [Rom_6,5-8]; [Rom_8,11]; [1Cor_6,14]; [1Cor_15,12]; [2Cor_4,14]; [Ef_2,5-6]; [Flp_3,10-11]; [Col_1,18], [1Tes_4,14-16].
Retribuci\u00f3n: La idea de retribuci\u00f3n es fundamental en la Biblia, pues va unida a la de un Dios absolutamente justo ver [\u00c9x_34,6-7]. En los primeros estadios de la revelaci\u00f3n b\u00edblica reviste un car\u00e1cter terreno y fundamentalmente Colectivo [Lev_26,1]; [Dt_28,1]; [Is_22,1]. Con Ezequiel toma consistencia el hecho de la retribuci\u00f3n individual [Ez_18,1]; y con los libros de Daniel, Macabeos y Sabidur\u00eda se abre paso la idea de una retribuci\u00f3n ultraterrena [Dan_12,2]; [2Mac_7,1]; [Sap_3,1]. El NT confirma plenamente tanto la responsabilidad personal y la consiguiente retribuci\u00f3n individual como la dimensi\u00f3n ultraterrena de dicha retribuci\u00f3n [Mt_6,19-20]; [Mt_7,21-23]; [Mt_12,36-37]; [Mt_13,47-50]; [Mt_18,8-9]; [Mt_19,28-30]; [Mt_25,1]; [Lc_12,35-40], [Lc_16,19-31]; [Jn_6,53-58]; [2Cor_5,10]; [2Tim_4,7-8].
Revelaci\u00f3n: En sentido objetivo, es el conjunto de noticias sobre el misterio de Dios contenidas en los libros de la Biblia. En sentido subjetivo, es el hecho mismo de la comunicaci\u00f3n que Dios hace de s\u00ed mismo al hombre, bien a trav\u00e9s de las obras de la creaci\u00f3n [G\u00e9n_1,1]; [Sal_19,2-7]; [Sal_104,2-22]; [Pro_8,22-31]; [Si_42,15-43]; [Si_42,33]; [Sap_13,1-9]; [Rom_1,19-21], bien a trav\u00e9s de sus intervenciones hist\u00f3rico-salv\u00edficas [G\u00e9n_12,1-3]; [G\u00e9n_13,15-17]...; [\u00c9x_3,1-15]; [\u00c9x_6,4-8]; [\u00c9x_12,1] - [\u00c9x_17,1]; [\u00c9x_20,2-17]; [\u00c9x_34,1]; [Dt_5,6-22], bien a trav\u00e9s de sus mensajeros los profetas [1Sam_3,10-21]; [Is_6,8]; [Jer_1,2]; [Dan_1,19]; [Os_1,1]; [Jl_1,1]. Pero el gran revelador del misterio de Dios y de su reino es Jesucristo, el Hijo de Dios [Mt_11,27]; [Mt_13,10-17]; [Mt_13,35]; [Mc_4,11]; [Jn_1,14]; [Jn_1,18]; [Jn_3,11]; [Jn_8,12]; [Jn_14,7-11]; [Jn_17,1-8]. Nos revela, sobre todo, a Dios como padre amoroso [Mt_6,9]; [Mt_6,15-32]; [Lc_11,2]; [Lc_12,32-34]; [Lc_15,11-32]; [Jn_3,16]; [Rom_5,8]  "ver [G\u00e1l_4,6]"; [1Jn_4,8-16] nos revela sus designios de salvaci\u00f3n universal [Rom_3,21-24]; [Rom_16,25-26]; [1Cor_2,1]; [Ef_1,1]; [Ef_2,11-18]; [Ef_3,3-9]; [Col_1,13-23]; [2Tim_1,9-10], nos revela la presencia protectora y santificadora del Esp\u00edritu [Jn_14,16]; [Jn_15,26]; [Jn_16,7-14]. La aut\u00e9ntica revelaci\u00f3n viene \u00fanicamente de Dios [Mt_11,25]; [Mt_16,17]; [1Cor_2,6-12]; [G\u00e1l_1,16]; [Col_1,26]; la simple sabidur\u00eda humana no alcanza a reconocerla [He_17,32]; [Rom_1,18]; [1Cor_1,18-25]; [2Cor_4,3-4], y s\u00f3lo en la fe encuentra acogida [Rom_1,17]; [G\u00e1l_3,11]; [Heb_10,38].
Riqueza. Rico: (ver Pobreza) Numerosos pasajes de la Biblia, sobre todo antiguos, consideran la abundancia de bienes materiales como se\u00f1al de bendici\u00f3n divina [G\u00e9n_30,43]; [G\u00e9n_26,12-13]; [G\u00e9n_40,12-25]; [Dt_8,7-10]; [Dt_28,1-12]; [Is_66,13-14]; [Sal_23,1]; [Sal_34,10]; [Pro_10,6], aunque m\u00e1s que las riquezas se valoran siempre otras cosas tales como el temor de Dios [Pro_15,16], la honradez [Pro_16,8], la buena fama [Pro_22,1]; la salud [Si_30,14-16] y, sobre todo, la sabidur\u00eda [1Re_3,11-14]; [Job_28,12-19]; [Pro_2,1-6]; [Sap_7,7-12]. Pero la Biblia reconoce muy pronto la posibilidad de riquezas mal adquiridas, y por tanto injustas [Is_5,8]; [Jer_5,27-28]; [Pro_21,6]; [Pro_23,4]. Incluso las riquezas presuntamente bien adquiridas constituyen un peligro moral [Dt_31,20]; [Dt_32,15]; [Job_15,27]; [Sal_73,4-9]; [Pro_10,15]; [Pro_11,28]. En esta misma idea abunda el NT [Mt_13,22]; [Mt_19,22-26]; [Lc_6,24]; [Lc_12,15-21]; [Lc_16,19]; [1Tim_6,9-10]; [Sant_5,1-6] que por lo mismo recomienda encarecidamente el desprendimiento, la austeridad de vida y hasta la misma pobreza efectiva [Mt_6,19-21]; [Mt_6,24]; [Mt_19,21]; [Lc_5,11]; [Lc_6,20]; [Lc_14,33]; [He_2,42-45], [He_4,32-37]; [1Tim_6,8]. En cualquier caso, la riqueza terrena es ef\u00edmera [Mt_6,19]; [Sant_1,11], y lo verdaderamente importante es usar evang\u00e9licamente de los bienes terrenos [Lc_16,9]; [Flp_4,10-20]; [1Tim_6,17-19]; [Heb_13,5-6], uso que incluye el deber ineludible de compartirlos con los hermanos necesitados [He_4,34-35]; [2Cor_8-9], [G\u00e1l_6,6].
S\u00e1bado: D\u00eda de fiesta semanal, probablemente de origen premosaico, pero al que la legislaci\u00f3n israelita vincula una fuerte motivaci\u00f3n religiosa como signo de la alianza entre Dios y el pueblo [\u00c9x_20,8-11]; [\u00c9x_23,12]; [\u00c9x_31,13-16]; [\u00c9x_34,21]; [Dt_5,12-15]; [Ez_20,12]; ver [G\u00e9n_2,2-3]. El descanso sab\u00e1tico era algo absolutamente sagrado y estaba minuciosamente reglamentado [\u00c9x_16,22-30]; [\u00c9x_31,13-16]; [\u00c9x_35,2-3]; [Lev_23,3]; [N\u00fam_15,32-36]; [N\u00fam_28,9-10]; [Neh_13,15-22], su observancia condicionaba la realizaci\u00f3n de las promesas escatol\u00f3gicas [Is_58,13-14]; [Jer_17,19-27]. Jes\u00fas no deroga expresamente la ley del s\u00e1bado, pero rechaza el formalismo de quienes la hab\u00edan llevado a una rigidez inhumana [Mt_12,5]; [Mc_2,27]; [Lc_13,10-16], y se considera a s\u00ed mismo se\u00f1or del s\u00e1bado [Mc_2,28].
Sabidur\u00eda: En cuanto atributo excelso de Dios, que ha presidido y guiado la obra de la creaci\u00f3n [Jer_10,12]; [Jer_51,15]; [Sal_104,24]; [Sal_136,5]; [Pro_3,19]; [Pro_8,27-30]; [Sap_7,21], [Sap_8,5-6]; [Sap_9,2], es ampliamente cantada por los autores del AT, que incluso llegan a personificarla [Bar_3,9-4]; [Bar_4,1]; [Job_28,1-28]; [Pro_1,20]; [Pro_8,31]; [Pro_9,1-6], [Pro_14,1]; [Bar_7,22-30]; [Bar_9,4]; [Si_24,1]. Dios, por su parte, comunica a los hombres la sabidur\u00eda como un don singular y precioso [1Re_3,9-12], [1Re_3,28]  "ver [2Cr\u00f3n_1,10-12]"; [Esd_5,25]; [Dan_2,20-21]; [Pro_2,4]; [Qo_2,26]; [Si_1,1-10]; [Si_14,20-27]; [Si_15,1-10]. Al hombre corresponde desearla y acogerla [Pro_8,17]; [Bar_6,12-21]; [Si_6,18-37], [Si_51,13], huyendo de la falsa sabidur\u00eda [Is_5,21]; [Jer_8,8-9]; [Job_5,13]; [Pro_3,7]; [Qo_2,1]. Llegada la plenitud de los tiempos, la sabidur\u00eda de Dios se hace presente de manera desconcertante y misteriosa en Jesucristo, piedra de toque para distinguir la verdadera de la falsa sabidur\u00eda [Mt_7,24-27]; [Mt_11,25]; [1Cor_1,18]; [1Cor_2,8]; [1Cor_3,18-20]; [2Cor_1,12]; [Sant_3,13-17].
Sacerdote: La Biblia se hace eco de dos tipos de sacerdocio: a) El sacerdocio ministerial, que en el pueblo israelita era ejercido por los miembros de la tribu de Lev\u00ed, con la familia de Aar\u00f3n a la cabeza [\u00c9x_28,1] - [\u00c9x_29,1]; [\u00c9x_32,25-29]; [N\u00fam_25,10-13]; [Dt_33,8-11]; [1Re_1,7-8]; [1Re_1,25-26]; [2Re_23,9]; [Ez_44,15-31]. A estos sacerdotes ministeriales correspond\u00eda custodiar el arca de la alianza [1Sam_2,12-17], ofrecer sacrificios [Lev_2,2-10]; [N\u00fam_18,1-19]; [Si_50,5-21], recordar a los israelitas la ley y dem\u00e1s beneficios divinos [Dt_27,9]; [Dt_33,10], [Neh_8,10]. No siempre fueron fieles a su misi\u00f3n [Is_28,7]; [Jer_2,8]; [Os_4,4-11]; [Jer_5,1], por lo que los profetas anuncian un nuevo sacerdocio [Jer_33,18]; [Zac_3,6-10]; [Mal_3,14]; [Sal_110,4], que tendr\u00e1 pleno cumplimiento en Jesucristo [Heb_5,1] - [Heb_10,1] y en los sacerdotes de la nueva alianza [Lc_22,19-20]; [1Cor_11,24-25]. b) El sacerdocio com\u00fan, que afecta a todos los miembros del pueblo de Dios y del que el sacerdocio familiar es una especie de tipo [G\u00e9n_12,7-8]; [G\u00e9n_13,18]; [G\u00e9n_16,25]. Ya el AT proclama esta condici\u00f3n sacerdotal de todo el pueblo [\u00c9x_19,6]; [Is_61,6], y el NT la confirma [1Pe_2,5]; [1Pe_2,9]; [Ap_1,6]; [Ap_5,10]; [Ap_20,5]; ver [Rom_12,1]; [Heb_12,28].
Sacrificio: En cuanto elemento privilegiado del culto externo a la divinidad, tambi\u00e9n en la religi\u00f3n b\u00edblica, ya desde los mismos or\u00edgenes [G\u00e9n_4,3-5]; [G\u00e9n_18,20]; [G\u00e9n_22,1-14]; [\u00c9x_5,3], ocupa el sacrificio un puesto de primera fila. La legislaci\u00f3n israelita reglamentaba minuciosamente las distintas clases de sacrificios [\u00c9x_29,38-42]; [Lev_1,1] - [Lev_7,1]; [Lev_9,1]; [Lev_10,16-20]; [Lev_14,12]; [Lev_22,18-30]; [N\u00fam_8,8]; [N\u00fam_15,1]; [N\u00fam_28,1] - [N\u00fam_29,1]. Pronto los profetas llamaron la atenci\u00f3n sobre la necesidad de interiorizar el sacrificio profundizando en su verdadero significado [Is_1,11]; [Jer_6,20]; [Am_5,22]; [Si_35,1-6]. Pero los sacrificios del AT eran simplemente prefigurativos [Heb_10,1] del \u00fanico y definitivo sacrificio con el que Jesucristo se ofrece al Padre [Mt_20,28]; [Mt_26,28]; [Mc_10,45]; [Jn_1,29]; [Jn_3,14-17]; [Jn_13,1]; [Jn_19,31-37]; [Rom_5,6-8] de una vez por todas con una eficacia absoluta y eterna [Heb_7,27-28]; [Heb_9,12-15]; [He_9,26-28]; [He_10,5-18]; [1Pe_1,18-19]; [Ap_5,9]. En adelante, todo sacrificio  "externo o interno"  ser\u00e1 repetici\u00f3n y continuaci\u00f3n del de Cristo [1Cor_11,24-25]; [Rom_12,1]; [Flp_4,18]; [Heb_13,15-16]; [1Pe_2,5].
Salvaci\u00f3n: (ver Liberaci\u00f3n) Acci\u00f3n por la que Dios libera a su pueblo en particular, y en general a todos los hombres, de una situaci\u00f3n calamitosa, que puede ser material o espiritual, temporal o escatol\u00f3gica. El Dios de la Biblia es un Dios esencialmente salvador [\u00c9x_14,13]; [Jue_2,16]; [Jue_2,18]; [Jue_6,14-16]; [Jue_13,3-5]; [1Sam_7,8]; [1Sam_11,13]; [2Sam_3,18]; [2Re_19,34]; [Is_33,22]; [Is_35,4]; [Is_43,3]; [Is_45,15]; [Is_45,21-22]; [Is_60,16]; [Is_62,11]; [Jer_17,14]; [Jer_23,6]; [Jer_31,7]; [Ez_34,22]; [Dan_3,21-24]; [Dan_13,60]; [Sof_3,17]; [Sal_22,6]; [Sal_27,1]; [Sal_35,3]; [Sal_51,16]; [Sal_62,7]; [Sal_107,13]; [Sal_107,19]; [Sal_107,28]...; [Si_51,1]; [Si_51,11]. Con la nueva alianza Dios sigue siendo el salvador de los hombres [Lc_1,47]; [1Tim_1,1]; [1Tim_2,3-4]; [1Tim_4,10]; [2Tim_1,9]; [Tit_1,3]; [Tit_2,10]; [Tit_3,4]; [Jds_1,25], pero ahora la salvaci\u00f3n de Dios ha tomado cuerpo humano en Jesucristo, el Salvador [Mt_1,21], [Lc_2,11]; [Jn_3,17]; [Jn_4,42]; [Jn_12,47]; [He_4,12]; [He_5,31]; [He_13,23]; [Rom_3,24]; [Ef_5,23]; [Tit_2,13]; [Tit_3,6]; [2Pe_1,11]; [2Pe_2,20].
Sangre: En la cultura semita se consideraba la sangre el asiento de la vida [G\u00e9n_9,4]; [Lev_17,11]; [Lev_17,14]; [Dt_12,23]. De ah\u00ed el especial valor que se le conced\u00eda en la vida religiosa y cultual [\u00c9x_24,8]; [\u00c9x_29,20-21]; [\u00c9x_30,10]; [Lev_1,5]; [Lev_1,11]; [Lev_16,14]; [Ez_43,30]; [Zac_9,11]; [Heb_9,7]; [Heb_9,18-22]. De ah\u00ed la prohibici\u00f3n de alimentarse de sangre [G\u00e9n_9,4]; [Lev_7,26]; [Lev_17,13]; [Dt_12,16]; [Dt_15,13]; [1Sam_14,32-33]; [He_15,10-29] y sobre todo de derramar injustamente sangre humana [G\u00e9n_4,10]; [G\u00e9n_9,5-6]; [2Sam_21,1]; [Ez_35,6]; [Ap_16,6]. De ah\u00ed,finalmente, el valor redentor que se atribuye a la sangre derramada por Cristo [Mt_26,28]; [Mt_27,4]; [Mt_27,24-25]; [Lc_22,20]; [Jn_19,34]; [He_20,28]; [Rom_5,9]; [Ef_1,7]; [Ef_2,13]; [Col_1,20]; [Heb_9,14]; [1Pe_1,19].
Santidad. Santo: Con estas palabras designa la Biblia ante todo el misterio del ser divino inaccesible e insondable: Dios mismo, en cuanto infinitamente perfecto, distinto de las criaturas, elevado por encima de ellas y a cubierto de toda impureza humana [Lev_11,44-45]; [Lev_19,2]; [Lev_20,26]; [Jos_24,19]; [Is_6,3]; [Jer_3,12]; [Os_11,9]. El apelativo \u00absanto\u00bb es, pues, de suyo privilegio exclusivo de Dios [Is_12,6]; [Is_30,11]; [Is_40,25]; [Is_41,14-16]...; [Job_6,10]; [Sal_71,22]; [Jn_17,11]. Pero como Dios es un misterio que se comunica, las personas y cosas que participan del ser divino, en la medida que lo participan y pertenecen a Dios, son y pueden llamarse santas. En primer lugar, son santos por excelencia Jesucristo y el Esp\u00edritu [Mc_1,24]; [Lc_1,15]; [Lc_1,35]; [Lc_1,40]; [Lc_2,27]; [Lc_4,14]; [Lc_4,34]; [Jn_6,69]; [He_2,4]; [He_2,33]; [He_2,38]; [He_3,14]; [Rom_5,5]; [1Jn_2,20]; [Ap_3,7]; es santo el pueblo elegido del AT [\u00c9x_19,6]; [\u00c9x_33,16]; [Dt_7,6]; [Dt_29,19]; [Is_61,6]; son santos los sacerdotes y profetas [Lev_21,6]; [Lc_1,70]; [He_3,21]; [1Pe_2,5]; son santos los miembros del nuevo pueblo de Dios [He_9,13]; [Rom_1,7]; [Rom_15,26]; [Rom_15,31]; [Rom_16,2]; [1Cor_1,2]; [1Cor_6,1-2]; [1Pe_2,9], son santos los \u00e1ngeles [He_10,22] y, en fin, todas las acciones, objetos, tiempos y lugares especialmente relacionados con la divinidad [\u00c9x_3,5]; [\u00c9x_30,35-37]; [\u00c9x_31,14-15]; [Lev_23,3-4]; [1Mac_1,46]; [1Mac_1,63]; [1Mac_4,36]; [Mt_24,27]; [He_6,13]; [He_21,28]; [Rom_12,1]. Esta participaci\u00f3n en la santidad ontol\u00f3gica de Dios "con sus connotaciones culturales y legales seg\u00fan las distintas \u00e9pocas" lleva necesariamente consigo la exigencia de acomodar lo m\u00e1s posible la conducta del hombre a la voluntad divina. Es la santidad moral a la que, sobre todo el NT, invita constantemente [Rom_6,19]; [Rom_12,1]; [1Tes_3,13]; [1Tim_2,15]; [2Pe_3,11]; [Ap_22,11].
Seguimiento. Seguir: Con estas palabras se designa la respuesta positiva a la llamada de Dios. Seguir a Dios es, en el AT, observar fielmente la alianza y la ley apart\u00e1ndose de rendir culto a cualquier dios que no sea Yav\u00e9 [Dt_1,36]; [1Re_14,8]; [1Re_18,21]; [Jer_2,2]; [Jer_7,5-9]; [Jer_9,12-13]. En el NT el seguimiento de Dios se concreta en el seguimiento de Jesucristo (ver [Jn_14,7-10]), seguimiento que implica acoger su llamada y su mensaje, incluso a costa de cualquier renuncia o sacrificio [Mt_4,20-22]; [Mt_8,19-22]; [Mt_10,37-39]; [Mt_19,16-22]; [Mc_1,17-20]; [Mc_2,14]; [Lc_5,11]; [Lc_5,27]; [Jn_8,12]; [Jn_10,4-5], compartir su destino entreg\u00e1ndose a \u00e9l con una confianza ilimitada [Mt_16,24]; [Mt_19,27-28]; [Lc_9,23]; [Lc_9,57-62]; [Lc_14,26]; [Jn_1,37-51]; [Jn_13,36]; [Jn_21,19], imitar, en fin, su ejemplo [Jn_12,24-26]; [1Cor_11,1]; [Flp_2,5].
Se\u00f1or: Es ante todo el nombre  "Kyrios"  con que la Biblia griega designa a Yav\u00e9, que es Dios de dioses y Se\u00f1or de se\u00f1ores [Dt_10,17]; [Sal_136,2-3]  "ver [2Mac_13,4]"; [Lc_10,21]; [Lc_20,37-38]. Dado que el NT en todos sus libros confiere permanentemente a Jesucristo el t\u00edtulo de Se\u00f1or, quiere decir que le reconoce, sin lugar a la m\u00e1s m\u00ednima duda, una indiscutible condici\u00f3n divina: Jesucristo, el Se\u00f1or, es Dios [Lc_1,43]; [Lc_2,11]; [Lc_6,46]; [Lc_7,13]; [Lc_7,18]; [Lc_9,59]; [Lc_10,17]; [Lc_10,39-41]...; [Mt_8,25]; [Mt_22,43-45]; [Jn_11,2-3]; [Jn_20,28]; [Jn_21,7]; [He_2,36]; [He_20,21]; [Rom_10,9]; [1Cor_12,3]; [Flp_2,11]; [Col_2,6]. Lo mismo que el Dios del AT, Jes\u00fas es Se\u00f1or de se\u00f1ores [Ap_17,14]; [Ap_19,16], Se\u00f1or de vivos y muertos [He_10,42]; [Rom_14,9], Se\u00f1or de la gloria [1Cor_2,8], Se\u00f1or del universo [Flp_2,10-11].
Seol: (ver Infierno) Representaci\u00f3n muy primitiva de la morada de los muertos. Seg\u00fan las antiguas concepciones semitas, y hasta que se abra paso en la Biblia la idea de la retribuci\u00f3n ultraterrena, all\u00ed van todos, buenos y malos [Is_14,9-11]; [Ez_32,18-32], para llevar una existencia reducida al m\u00ednimo, como sombras impalpables, incapaces de relaci\u00f3n alguna con Dios [Is_38,18]; [Sal_6,6]; [Sal_115,17]. Es el pa\u00eds sin retorno, el lugar del silencio, del olvido y de la perdici\u00f3n [Job_16,22]; [Sal_88,4]; [Sal_88,12-13]; [Sal_94,17]
Servicio. Servir: Estos conceptos tienen con frecuencia en la Biblia un contenido socio-econ\u00f3mico que los aproxima a los de esclavitud-esclavo. Pero tienen tambi\u00e9n una dimensi\u00f3n religiosa con la que se designa una actitud del hombre frente a Dios hecha de adoraci\u00f3n, obediencia, agradecimiento y fidelidad [Dt_13,4-5]; [Jos_24,14]; [Jos_22,22]. El culto es una manifestaci\u00f3n peculiar de este servicio [N\u00fam_18,5-7]; [1Sam_2,11]; [1Sam_2,18]; [1Sam_3,1]; [Jer_33,21]. El NT se hace eco de esta misma actitud con respecto a Dios [Mt_4,10]; [Mt_6,24]; [Rom_6,19], propone a Jes\u00fas como modelo de servicio [Mt_20,28]; [Mc_10,45]; [Lc_22,27]; [Jn_13,12-16]; [Flp_2,6-7] y subraya que s\u00f3lo se sirve bien a Dios cuando se sirve comprometidamente a los hermanos [Mt_25,14-30]; [G\u00e1l_5,13]. Por lo dem\u00e1s, el servicio a Dios se concreta en el servicio a Cristo y su evangelio [Rom_1,1]; [Rom_6,18-19]; [2Cor_5,18]; [2Cor_11,23]; [Ef_3,7]; [Flp_2,22]; [Col_1,23]; [Col_3,24]; [1Tim_4,6]; [2Tim_2,24]; [Tit_1,1]; [Sant_1,1]; [2Pe_1,1].
Sexualidad: La Biblia considera al sexo en relaci\u00f3n, sobre todo, con la instituci\u00f3n matrimonial y el misterio de la vida. Valora positivamente la sexualidad como fuerza ligada al don sagrado de la vida y como importante factor de convivencia entre el hombre y la mujer [G\u00e9n_1,27-28]; [G\u00e9n_2,18-24]; [G\u00e9n_29,15-30]; todo el libro del Cantar de los Cantares; [1Cor_7,3-5], pero siempre que se ejerza leg\u00edtimamente dentro del matrimonio. Fuera del \u00e1mbito matrimonial, la Biblia reprueba  "aunque a veces parece disculpar [G\u00e9n_19,30-38]; [G\u00e9n_38,12-26]"  el ejercicio de la sexualidad [\u00c9x_20,14]; [Dt_5,18]; [1Cor_6,9-10]; [G\u00e1l_5,19-21]; [Ef_5,5]; [Ap_22,15], sobre todo cuando implica profanaci\u00f3n de las relaciones familiares [Lev_18,6-18]; [Lev_20,10-14]; [Dt_27,20-23]; [2Sam_13,1-14], violaci\u00f3n de derechos ajenos [Lev_18,20]; [Lev_19,20]; [Lev_20,10]; [Dt_22,22-25] o aberraciones antinaturales [Lev_18,22-23]; [Lev_20,15-16]; [Dt_27,21]; [Rom_1,26-27].
Siervo de Dios: T\u00edtulo que en la Biblia reciben determinados personajes especialmente relacionados con Dios: los patriarcas [G\u00e9n_24,14]; [G\u00e9n_26,4]; [\u00c9x_32,13], Mois\u00e9s y Josu\u00e9 [\u00c9x_14,30]; [N\u00fam_12,7]; [Jos_24,29], los profetas [Jer_7,25]; [Am_3,7], los sacerdotes [Sal_134,1], incluso parad\u00f3jicamente Nabucodonosor [Jer_27,6] y todo el pueblo de Israel en conjunto [Is_41,8]; [Is_42,19]; [Is_43,10]; [Is_44,1]; [Is_44,21]; [Is_48,20]. Pero el t\u00edtulo se reserva, sobre todo, para un misterioso personaje que llevar\u00e1 a cabo los planes de Dios con total fidelidad [Is_41,1-7]; [Is_49,1-6]; [Is_50,4-10]; [Is_52,13-53]; [Is_53,12]. La tradici\u00f3n cristiana no ha dudado en considerar a Jes\u00fas de Nazaret como este siervo de Dios por excelencia [He_3,13]; [He_3,26]; [He_4,27]; [He_4,30]; ver [Mt_12,17-21]; [Mt_22,27]; [Lc_4,17-21].
Sinagoga: Vocablo de procedencia griega, que ya en el AT se usa para designar a la comunidad jud\u00eda [\u00c9x_12,19]; [\u00c9x_16,1-2], sobre todo en cuanto reunida con una finalidad religiosa. Viene, pues, a ser sin\u00f3nimo de asamblea, iglesia. Este empleo de la palabra \u00absinagoga\u00bb perdura en el NT [Jn_9,22]; [Jn_12,42]; [Jn_16,2]; [He_9,2]; ver [Mt_10,17]; [Mt_23,6]; [He_6,9]; [He_22,19]. Alguna vez se usa para aludir a una reuni\u00f3n de cristianos [He_13,43]; [Sant_2,2] o incluso a sectas her\u00e9ticas [Ap_2,9]; [Ap_3,9]. Desde este valor original, el mismo t\u00e9rmino pasa a significar el edificio (algo as\u00ed como sucursales del templo de Jerusal\u00e9n) en el que la comunidad jud\u00eda se re\u00fane para la oraci\u00f3n, la lectura de la Biblia y la ense\u00f1anza religiosa [Mt_4,23]; [Mt_6,2]; [Mt_12,9]; [Mt_13,54]; [Lc_7,5]; [He_9,20]; [He_13,5]; [He_15,21]. Al frente de cada sinagoga estaba un rabino [Mc_5,35-36]; [Lc_8,41]; [He_13,15]; [He_18,8], al que sol\u00eda asistir un ayudante [Lc_4,20]. En la \u00e9poca de Jes\u00fas hab\u00eda sinagogas por todas partes [He_13,14]; [He_17,1]; [He_17,10]; [He_17,17]; [He_18,4]; [He_18,26]; de Roma se dice que contaba con trece sinagogas. La sinagoga ten\u00eda siempre forma rectangular, ordinariamente de tres naves; el lugar destinado a guardar los libros santos estaba oculto tras una cortina. Las reuniones en la sinagoga ten\u00edan lugar los s\u00e1bados, y nunca se ofrec\u00edan all\u00ed sacrificios, reservados \u00fanicamente al templo de Jerusal\u00e9n.
Soberbia: Uno de los pecados m\u00e1s aborrecidos por Dios [Sal_119,21]; [Si_10,7]; [Lc_1,51]; [1Pe_5,5]. Existe la soberbia diab\u00f3lica de quien pretende escalar los cielos e igualarse a Dios [G\u00e9n_3,5]; [G\u00e9n_11,4]; [2Re_18,33-35]; [Jdt_6,2]; [2Mac_9,4-10]; [Is_14,11-15]; [Is_47,5-10]; [Dan_5,22-23]; [Sal_119,51]; [He_12,21-23]; ver [Jn_5,18]; [Flp_2,6]; [2Pe_3,4]. Existe la soberbia de quienes oprimen a los pobres y desvalidos [Dt_17,17]; [Dt_17,20]; [Jer_22,13-19]; [Am_8,4-8]; [Sal_73,6-9]; [Sal_123,4]. Existe la soberbia del fatuo y vanidoso, que pretende ser m\u00e1s que los otros [Si_10,9]; [Mt_23,4-7]; [Lc_14,7-11]; [Lc_18,9-14]; del insolente y arrogante, que hace ostentaci\u00f3n de su riqueza [Am_6,8]; [Pro_6,17]; [Pro_21,24]; [Sant_4,16]; del hip\u00f3crita, que hace todo para ser visto [Mt_23,5]; [Mt_23,25-28]. Todos conocer\u00e1n el castigo de Dios [G\u00e9n_3,14-19]; [G\u00e9n_11,7-9]; [Is_14,3-20]; [Is_37,26-29]; [Is_37,36]; [Ez_28,6-10]; [Dan_5,24-30]; [Sal_31,24]; [Pro_16,18]; [Sap_5,814]; [Mt_23,12]; [He_12,23]; [Ap_18,10-21].
Sue\u00f1o. Sue\u00f1os: El sue\u00f1o, adem\u00e1s de fen\u00f3meno fisiol\u00f3gico reparador de las fuerzas humanas, es en la Biblia: a) Momento privilegiado para que Dios haga llegar al hombre su palabra [G\u00e9n_15,12]; [G\u00e9n_28,11-19]; [G\u00e9n_37,5]; [Jue_6,25-26]; [1Sam_3,1]; [1Re_3,5]; [Dan_7,1]; [Mt_1,20]; [Mt_2,12]; [He_16,9]; [He_18,9]  "ver [G\u00e9n_40,5]; [G\u00e9n_41,1]; [Dan_2,1]; [Dan_4,2]; [Mt_27,29]". Puede, sin embargo, suceder que los sue\u00f1os no sean v\u00e1lidos [Dt_13,2-6]; [Jer_23,25-28]; [Jer_23,32]; [Jer_27,9]; [Jer_29,8]; [Si_34,1-8]. b) El sue\u00f1o es tambi\u00e9n imagen de la muerte, tanto f\u00edsica [Dt_31,16]; [2Sam_7,12]; [1Re_2,10]; [Sal_13,4]; [Dan_12,2]; [Mc_5,39]; [Jn_5,25]; [Jn_11,11-13]; [1Cor_7,39]; [1Cor_15,6]; [1Tes_4,13-15]; [1Tes_5,10] como espiritual [Is_51,17]; [Rom_13,11]; [Ef_5,14]; [1Tes_5,6].
Temor: Tiene en la Biblia el sentido de reacci\u00f3n ante el misterio de lo divino, que se presenta como algo potente, majestuoso y terrible, pero al mismo tiempo atrayente y fascinador. Yav\u00e9 es el Dios terrible y temible [\u00c9x_15,11-12]; [\u00c9x_34,10]; [Dt_7,21]; [Dt_10 21]; [2Sam_7,23]; [Sal_47,3]; [Sal_89,8], pero al mismo tiempo es el Dios que salva, protege, gu\u00eda y ama a su pueblo, el Dios que tranquiliza al hombre diciendo: \u00abNo temas\u00bb [G\u00e9n_26,24]; [Dt_1,21]; [Jue_6,23]; [Sof_3,15-17]; [Ag_2,5], [Dan_10,12]; [Lc_1,13]; [Lc_1,29]; [Lc_2,10]; [Mc_4,40]; [Mc_6,50]. Tiene, pues, el temor b\u00edblico una dimeni\u00f3n saludable que se aproxima al concepto de amor-respeto-fidelidad-confianza [Dt_10,12-13]; [Sal_22,1]; [Sal_25,12-14]; [Sal_31,20]; [Sal_66,16]...; [Si_1,11-20]; [Si_2,5-17]. Es el temor que la Biblia canta como fuente de sabidur\u00eda y camino de salvaci\u00f3n [Job_28,28]; [Pro_1,7]; [Pro_9,10]; [Pro_15,33]; [Si_1,20]; [Lc_1,50]; [He_10,34-35]; [Ap_11,18]. El temor al que se refiere [1Jn_4,18] no es el aut\u00e9ntico temor b\u00edblico.
Templo: El templo de Jerusal\u00e9n fue una instituci\u00f3n clave en la vida religiosa del pueblo israelita. Edificado por Salom\u00f3n [1Re_6,4-36], destruido por Nabucodonosor [2Re_25,9], reconstruido por Zorobabel [Esd_3,7ss]; [Esd_5,1]; [Ag_2,2-9], restaurado y dedicado de nuevo por Judas Macabeo [1Mac_4,49], demolido y suntuosamente reedificado por Herodes el Grande [Jn_2,20], fue finalmente arrasado por los romanos en el a\u00f1o 70 d.C. Ya los profetas pusieron en guardia al pueblo israelita ante una consideraci\u00f3n m\u00e1gica del templo [Jer_7,4-15]. Igualmente Jes\u00fas, que acepta la realidad del templo [Lc_2,22-24]; [Lc_2,46]; [Lc_19,47]; [Lc_21,37]; [Lc_22,53]; [Mt_21,12]; [Jn_8,2]; [Lc_18,20], relativiza radicalmente su papel [Jn_4,20-23]; ver [Mt_24,1-2]; [Lc_21,5-6]. En adelante, el verdadero templo ser\u00e1 el propio cuerpo de Jes\u00fas [Jn_2,19-21]. La Iglesia entera construida sobre Cristo como piedra angular [He_4,11]; [Ef_2,20]; [1Pe_2,4-5], cada cristiano en particular [1Cor_3,16-17]; [1Cor_6,19] y, en \u00faltimo t\u00e9rmino, la morada celeste de Dios [Heb_9,12]; [Heb_9,24]; [Heb_10,19]; [Ap_7,15]; [Ap_21,22].
Tentaci\u00f3n: Con el sentido general de \u00abponer a prueba\u00bb, tiene en la Biblia los siguientes significados: a) Poner a prueba a Dios exigiendo de \u00e9l una intervenci\u00f3n extraordinaria [\u00c9x_17,2]; [N\u00fam_14,22]; [Dt_6,6]; [Jdt_8,12-16]; [Is_7,12-13]; [He_5,9]; [He_15,10]; [1Cor_10,9]. \u00c9sta es una actitud reprobable. b) Dios pone a prueba al hombre para ver si le es fiel [\u00c9x_16,4]; [Dt_8,2]; [Dt_8,16]; [Dt_13,4]; [Jdt_8,25-27]; aveces Dios simplemente permite estas pruebas [Job_1,8-12]; [1Cor_10,13]; [Sant_1,2]; [Ap_3,10]; en todo caso, Dios nunca tiene intenciones mal\u00e9volas [Si_15,11-20]; [Pro_19,3]; [Sant_1,13]. c) La acci\u00f3n del esp\u00edritu del mal y sus Colaboradores humanos en cuanto incitan a otros a la pr\u00e1ctica del mal [Si_44,20]; [Mt_26,41]; [1Cor_7,5]; [1Tes_3,5]; [2Tes_3,3]; [Sant_1,14]; [1Pe_1,6-7]; [1Pe_5,6-7]. Jes\u00fas, que quiso pasar por la prueba de la tentaci\u00f3n [Mt_4,3-10] par; [Jn_12,27]; [Heb_2,18]; [Heb_4,15], nos invita a orar para superarla [Mt_6,13]; [Lc_22,40].
Testamento: (ver Alianza) Palabra de origen latino, que responde al griego \u00abdiazeke\u00bb, y que tiene el sentido fundamental de alianza o pacto entre Dios y su pueblo [Mt_26,28]; [Lc_22,20]; [He_3,25]; [Rom_9,4]; [Rom_11,25]; [2Cor_3,6.14]; [G\u00e1l_4,24]; [Ef_2,12]; [Heb_7,22]; [Heb_8,8]; [Heb_9,15]; [Heb_9,20]; [Heb_10,29]. De ah\u00ed pas\u00f3 a significar, con los adjetivos \u00abviejo\u00bb y \u00abnuevo\u00bb, el conjunto de libros que contienen la revelaci\u00f3n divina ver [\u00c9x_24,7]; [2Re_23,2]; [2Re_23,21]; [1Mac_1,57]; [2Cor_3,14]. Naturalmente, con la palabra \u00abtestamento\u00bb se traduce tambi\u00e9n cuando lo requiere el caso, la idea de \u00faltima voluntad de un hombre con respecto a sus bienes para despu\u00e9s de la muerte [G\u00e1l_3,15]; [Heb_9,16].
Testigo. Testimonio: La moral b\u00edblica fue siempre particularmente exigente con la veracidad de los testigos, en especial cuando se trataba de dar testimonio en juicio [\u00c9x_20,16]; [\u00c9x_23,1]; [Dt_5,20]; [Dt_19,16-19]; [Pro_6,19]; [Pro_12,17]; [Pro_14,5]; [Pro_14,25]; [Pro_19,5]; [Pro_19,9]; [Pro_19,28]; [Pro_21,28]; [Pro_24,28]; [Pro_25,18]. Pero es, sobre todo, en el NT donde los conceptos de testigo y testimonio adquieren un singular valor religioso. En primer lugar, Jesucristo es por antonomasia el testigo fiel y fidedigno [Jn_3,11-32]; [Jn_18,37]; [2Cor_1,19-21]; [1Tim_6,13]; [Ap_1,2]; [Ap_1,5]; [Ap_3,14]; por su parte, de Jes\u00fas dan testimonio: el Padre [Mt_3,16]; [Mt_17,5]; [Jn_5,36]; [Jn_8,18]; [Jn_10,25]; [1Jn_5,9], el Esp\u00edritu Santo [Jn_14,26]; [Jn_15,26]; [1Jn_5,6-8], los profetas [He_10,43] Juan el Bautista [Jn_1,7-32]; [Jn_3,26]; [Jn_5,33-35], y deber\u00e1n darlo los ap\u00f3stoles y cristianos todos [Mt_10,18]; [Mc_13,9]; [Lc_24,48]; [Jn_15,27]; [Jn_19,35]; [He_1,8]; [He_2,32]; [He_3,14]...; [2Tes_1,10]; [1Pe_5,1]; [1Jn_1,1-4].
Tiempo: Es el marco dentro del cual Dios desarrolla su acci\u00f3n salv\u00edfica [G\u00e9n_1,1]; [Ap_22,20]. As\u00ed pues, lo importante en la Biblia no es el tiempo hist\u00f3ricocronol\u00f3gico  "\u00abchronos\u00bb", sino el tiempo hist\u00f3rico-salv\u00edfico "\u00abKair\u00f3s\u00bb", que se concreta en expresiones cualificadas como \u00abel correr de los tiempos\u00bb [G\u00e9n_49,1], \u00abel d\u00eda del Se\u00f1or\u00bb [Is_2,12]; [Is_11,10]; [Is_12,1-4]; [Am_5,18], \u00abla plenitud de los tiempos\u00bb [Mc_1,15]; [G\u00e1l_4,4]; [Ef_1,10], \u00ablos signos de los tiempos\u00bb [Mt_16,1-3]; [Lc_19,44], \u00abel fin de los d\u00edas\u00bb o \u00ablos tiempos \u00faltimos\u00bb [Is_2,2]; [Miq_4,1]; [Dan_11,40]; [Dan_12,1]; [1Tim_4,1]; [Heb_1,2]; [Heb_9,26-28]; [1Pe_1,5], \u00abel tiempo favorable, de gracia y de salvaci\u00f3n\u00bb [He_1,7]; [Rom_3,26]; [Rom_5,6]; [Rom_11,5]; [Rom_13,11]; [1Cor_7,29]; [2Cor_6,2]; [Ef_5,16]; [1Tim_2,6]; [1Tim_6,15]; [Tit_1,3]; [1Pe_5,6].
Tierra. Tierra Prometida: La tierra es para el pensamiento b\u00edblico el marco providencial de la existencia humana. Y para los estratos m\u00e1s antiguos de la revelaci\u00f3n b\u00edblica es el \u00fanico marco [G\u00e9n_1,28-30]; [Sal_115,16]. La relaci\u00f3n hombre-tierra es \u00edntima ya desde los or\u00edgenes [G\u00e9n_2,7]; [G\u00e9n_3,19]; [G\u00e9n_12,1]; [Is_64,7]; [Si_17,1-2]. Por eso uno de los componentes b\u00e1sicos de la promesa que Dios hace a su pueblo a trav\u00e9s de los patriarcas es, precisamente, la promesa de una \u00abtierra\u00bb [G\u00e9n_12,7]; [G\u00e9n_13,15]; [G\u00e9n_15,18]; [G\u00e9n_17,8]; [G\u00e9n_26,4]; [G\u00e9n_28,13]; [\u00c9x_12,25]; [Dt_1,8]; [Dt_1,25]; [Dt_1,35-38]; [Dt_3,18-28]; ver [Heb_11,9]. Hist\u00f3ricamente, esta tierra prometida es Palestina, anunciada como lugar de reposo, como tierra espl\u00e9ndida \u00abque mana leche y miel\u00bb [N\u00fam_13,25-29]; [N\u00fam_14,20-38]; [N\u00fam_32,9-11]; [Dt_4,21-22]; [Ez_20,15]. Pero la experiencia demostr\u00f3 que esa tierra no supon\u00eda el cumplimiento definitivo de la promesa (ver [Dt_28,63]; [Am_5,27]), y sobre todo los profetas fueron intuyendo la existencia de una tierra nueva [Is_11,6-9]; [Is_65,17]; [Ez_47,1] - [Ez_48,1]; [Zac_14,6-11], que el NT sit\u00faa ya en el m\u00e1s all\u00e1 de este mundo [Mt_5,4]; [Mt_24,35]; [2Pe_3,10-13]; [Ap_21,1].
Tinieblas: Aparecen ya en el AT como contrapunto de la luz [G\u00e9n_1,3-5]; [G\u00e9n_1,18], y por tanto como expresi\u00f3n pl\u00e1stica de cuanto est\u00e1 lejos o se opone a Dios, como s\u00edmbolo del mal y de todo lo malo [Is_5,20]; [Is_59,9]; [Is_60,1-2]; [Am_5,18]; [Job_10,21-22]; [Tob_4,10]. Este simbolismo se mantiene en el NT [Mt_4,16]; [Lc_1,79]; [Lc_11,35]; [Lc_16,8]; [Lc_12,53]; [2Cor_6,14]; [Ef_5,8]; [Col_1,13]; [1Tes_5,4]; [1Pe_2,9], especialmente en los escritos de san Juan [Jn_1,5]; [Jn_3,19]; [Jn_8,12]; [Jn_9,4-5]; [Jn_12,35]; [Jn_12,46]; [1Jn_1,6];  [1Jn_2,8-11].
Trabajo. Trabajador: A pesar de algunas apariencias contrarias [G\u00e9n_3,17-19]; [Sal_90,10]; [Qo_2,11]; [Si_38,24], el trabajo es valorado positivamente por la Biblia [G\u00e9n_1,28]; [G\u00e9n_1,31]; [G\u00e9n_2,2-3]; [G\u00e9n_2,15]; [\u00c9x_20,9];  [Dt_5,12]; [Pro_6,6]; [Pro_10,4-5]; [Pro_18,9]; [Sap_14,2]; [Si_7,15]; [Si_38,32]; [Si_38,34]. Dios bendice el trabajo [Dt_14,29]; [Dt_16,15]; [Dt_28,12]; [Sal_128,2] y reclama para el trabajador el salario justo [Lev_19,13]; [Dt_24,14-15]; [Jer_22,13]; [Mal_3,5]. En el NT se presenta a Dios mismo en permanente actividad [Jn_5,17]; ver [Jn_15,1], y es significativo el ejemplo de la familia de Nazaret [Mt_13,55]; [Mc_6,3]; ver [Jn_6,42], de los ap\u00f3stoles [Mt_4,18-21]; [Jn_21,3], particularmente de Pablo [He_18,3]; [He_20,34]; [1Cor_4,12]; [1Tes_2,9]; [2Tes_3,8]. El cristiano no puede ser ni un ocioso ni un par\u00e1sito [1Tes_4,11]; [2Tes_3,6-12]; al contrario, con su trabajo debe ayudar a los dem\u00e1s [Ef_4,28]. Finalmente, aunque todo trabajo debe ser justamente remunerado [Lc_10,7]; [Sant_5,4], hay que evitar el ansia desmesurada de ganancia [Lc_12,15-21]; [Heb_13,5].
Transfiguraci\u00f3n: Importante suceso de la vida de Jes\u00fas en el que anticipa la gloria de su resurrecci\u00f3n [Mt_17,2-9]; [Mc_9,2-9]; [Lc_9,28-36]; [2Pe_1,17-18]. San Pablo habla de una especie de transfiguraci\u00f3n de los cristianos, consistente en incorporar a su vida la imagen gloriosa de Cristo [1Cor_15,49]; [2Cor_3,18]; [Flp_3,21].
Trinidad: La existencia de tres personas distintas en el seno de la divinidad es un misterio profundo que el AT solamente atisba cuando aplica a Dios plurales intensivos  "entre ellos, el mismo nombre Eloh\u00edm"  [G\u00e9n_1,1]; [G\u00e9n_1,26]; [G\u00e9n_3,22]; [G\u00e9n_11,7]; [Is_6,8] o cuando somete a un proceso de personalizaci\u00f3n los conceptos de esp\u00edritu [G\u00e9n_1,2]; [Jue_3,10]; [Jue_6,34]; [Jue_11, 29]; [Jue_13,25]; [Jue_14,6]; [Jue_14,19]; [1Sam_10,6]; [1Sam_11,6]; [1Sam_19,20]; [1Sam_19,23]; [Is_11,2]; [Is_42,1]; [Is_59,21]; [Sal_51,13]; [Sal_104,30]; [Sap_1,5]; [Sap_9,17] y sabidur\u00eda [Pro_1,20-33]; [Pro_3,19]; [Pro_8,1]; [Pro_9,1]; [Sap_7,22-30]; [Sap_8,1]; [Si_24,1]. Pero s\u00f3lo en el NT se revela en plenitud la existencia  "que no la esencia"  de este insondable misterio [Mt_3,16] par; [Mt_28,19]; [Lc_1,35]; [Jn_1,32-34]; [Jn_14,14-26]; [Jn_16,13-15]; [He_1,4-5]; [Rom_8,15-16]; [2Cor_13,13]; [Ef_2,18]; [1Tes_1,1]; [2Tes_1,5]; [2Tes_2,13-14]; [Heb_10,29]; [1Pe_1,2]; [Jds_20,1]; [Jds_21,1].
Tristeza: La Biblia constata tanto los efectos nocivos de la tristeza [Pro_12,25]; [Pro_15,13]; [Pro_17,22]; [Pro_18,14]; [Si_30,21-22] como las m\u00faltiples causas de la misma [Sal_13,2-3]; [Pro_25,23]; [Si_22,11-12]; [Si_25,23]; [Si_30,9-10]; [Si_37,2]. Pero, sobre todo resalta la relaci\u00f3n tristeza-pecado. Una relaci\u00f3n que puede ser negativa en cuanto la tristeza se manifiesta como signo y efecto del pecado [\u00c9x_33,3-6]; [Jer_4,18]; [Jer_8,18]; [Jer_9,1]; [Jer_9,16-19] o positiva en cuanto la tristeza por el pecado conduce a la conversi\u00f3n [Is_63,10-11]; [Is_63,17-19]; [Is_64,4-8]; [Bar_3,1-8]; [Dan_9,4-19]; [Esd_9,6-15]; [Neh_9,6-37]; [Mt_26,75]. En todo caso, m\u00e1s all\u00e1 de la tristeza, en la perspectiva b\u00edblica est\u00e1 siempre la esperanzay la alegr\u00eda [Is_25,8]; [Is_35,10]; [Is_40-55]; [Is_57,18]; [Is_61,2-3]; [Jer_31,15-17]; [Sal_126,2]; [Sal_126,5]. Por eso Jesucristo, que quiso compartir las tristezas humanas [Mc_3,5]; [Lc_19,41]; [Mt_26,37] par, [Jn_11,33-36], anuncia para los suyos una definitiva victoria sobre la tristeza [Mt_5,4]; [Lc_6,21]; [Jn_16,20-22]; [Jn_17,13]; [Jn_20,20]; [Rom_8,35-39]; [1Tes_4,13-14]; [2Cor_6,10]; [Ap_7,17]; [Ap_21,4].
Unci\u00f3n: (ver Consagraci\u00f3n) Adem\u00e1s del sentido b\u00edblico ya explicado del t\u00e9rmino \u00abconsagraci\u00f3n\u00bb, la unci\u00f3n con aceite se utiliza en la Biblia como muestra de honor y de respeto [Sal_23,5]  "ver 92,11"; [Lc_7,38-46]; [Mt_26,6-13] par; [Jn_12,1-8]; [Jn_19,40] y tambi\u00e9n como elemento curativo [Is_1,6]; [Lc_10,34]; [Mc_6,13]. De ah\u00ed que la unci\u00f3n pase a constituir un elemento sacramental para simbolizar la fuerza curativo-salv\u00edfica de la acci\u00f3n divina sobre el hombre [Sant_5,15].
Venganza: En la Biblia tiene con alguna frecuencia el sentido positivo de restablecimiento de un derecho atropellado. As\u00ed entendida puede ser, en ciertos casos, l\u00edcita [G\u00e9n_4,10]; [\u00c9x_21,14]; [N\u00fam_35,21]; ver [2Sam_3,27]; [Jer_50,15]. Pero pronto se vio que la venganza humana pod\u00eda extralimitarse f\u00e1cilmente [\u00c9x_21,12]; [Dt_19,5-6], y por lo tanto Dios fue revel\u00e1ndose como el \u00fanico vengador leg\u00edtimo de la justicia conculcada [Dt_32,35]; [Is_35,4]; [Jer_11,20]; [Jer_46,10]; [Ez_25,15-17]; [Nah_1,2]; [Heb_10,30]; [Ap_18,6-8]. En todo caso, se reprueba la venganza indiscriminada [G\u00e9n_4,24]; [Lev_19,18]; [Prov_20,22]; [Prov_24,29] y se recomienda el perd\u00f3n [Prov_25,21-22]; [Si_10,6]; [Mt_5,38-41]; [Rom_12,19-20].
Verdad: No es desconocido por la Biblia el concepto de verdad como sin\u00f3nimo de sinceridad [Sal_12,2-3]; [Sal_17,1]; [Rom_9,1]; [2Cor_7,14]; [2Cor_12,6]; [Ef_4,25]; [Flp_1,18]; [1Tim_2,7]. Pero no es este, ni de lejos, el principal concepto b\u00edblico de verdad. En el AT verdad es, ante todo, sin\u00f3nimo de cosa segura, firme, digna de confianza]; sin\u00f3nimo, por tanto, de fidelidad y lealtad de Dios a los hombres [Dt_7,9]; [Dt_32,4]; [2Sam_7,28]; [Is_49,7]; [Sal_25,5]; [Sal_25,10]; [Sal_26,3]; [Sal_30,10]; [Sal_31,6]; [Sal_54,7]; [Sal_111,7-8]; [Sal_119,86]; [Sal_119,138]; [Sal_119,142] ... y de los hombres a Dios o a otros hombres [G\u00e9n_47,29]; [\u00c9x_18,21]; [Jos_2,14]; [Jos_24,14]; [1Re_2,4]; [1Re_3,6]; [1Re_20,3]; [2Cr\u00f3n_31,30]; [Is_38,3]; [Ez_18,9]. En el NT, manteniendo esta referencia a la fidelidad [Jn_3,33]; [Rom_3,3]; [Rom_3,7]; [Rom_15,8], la noci\u00f3n de verdad adquiere el sentido de plenitud de la revelaci\u00f3n en Cristo [Jn_1,14]; [Jn_1,17]; [Jn_3,21]; [Jn_5,33]; [Jn_8,32]; [Jn_8,40]; [Jn_8,44-46]; [Jn_17,17-19]; [Ef_4,21]; [1Tim_3,15]; [1Tim_6,5]; [2Tim_2,18]; [2Tim_4,4]; [Tit_1,14]. De ah\u00ed la identificaci\u00f3n de la verdad con Cristo [Jn_14,6] y con el Esp\u00edritu [Jn_14,17]; [Jn_15,26]; [Jn_16,13]; [1Jn_5,6].
Vida: La vida humana es para la Biblia un don precioso [Dt_30,19-20]; [Job_2,4]; [Sal_27,13]; [Qo_11,8]; [Mt_6,25]; [Mt_16,26], aunque fr\u00e1gil [Is_38,12]; [Job_14,1]; [Sal_37,36]; [Sal_39,6]; [Sal_144,4]; [Sap_2,2]; [Sant_4,14]; [1Pe_1,24]. Pero es tambi\u00e9n un don sagrado, que tiene su fuente en el Dios \u00abviviente\u00bb [Dt_5,26]; [Jos_3,10]; [Jer_10,10]; [Dan_6,21]; [Sal_42,3]; [Sal_84,3] y que es origen y se\u00f1or de toda vida [G\u00e9n_1,20-27]; [G\u00e9n_2,7-9]; [G\u00e9n_2,24]; [Jer_2,13]; [Jer_17,13]; [Ez_18,4]; [Dan_5,23]; [Job_10,10-12]; [Sal_36,10]; [Sal_66,9]; [Sal_139,13-16]; [He_17,25]; [1Tim_6,13]. As\u00ed las cosas, la noci\u00f3n b\u00edblica de vida es un concepto teol\u00f3gico que desborda los l\u00edmites estrictamente f\u00edsicos y biol\u00f3gicos: la vida es fundamentalmente la relaci\u00f3n de comuni\u00f3n con Dios]; la muerte es la ruptura de esa relaci\u00f3n con Dios [Ez_18,21-32]; [Ez_33,10-16]; [Hab_2,14]; [Prov_2,19]; [Prov_11,19]; [Sal_69,29]. Esto hace que los autores b\u00edblicos vayan intuyendo la existencia de una vida m\u00e1s all\u00e1 de la muerte f\u00edsica [Is_53,10]; [Sal_16,10-11]; [Sal_49,16]; [Sal_73,23-28]; [Cant_8,6], intuici\u00f3n que se hace afirmaci\u00f3n rotunda en los \u00faltimos libros del AT [Dan_12,2-3]; [2Mac_7,23]; [2Mac_7,36]; [Sap_3,1]; [Sap_5,15] y que es plenamente confirmada por el NT, donde al sustantivo \u00abvida\u00bb acompa\u00f1a con frecuencia el adjetivo \u00abeterna\u00bb [Mc_10,17]; [Mc_10,30]; [Mt_25,46]; [Jn_6,51]; [Jn_6,58]; [Jn_8,51]; [Jn_10,28]; [Jn_11,25-26]; [Rom_2,7]; [Rom_5,21]; [G\u00e1l_6,8]; [1Tim_1,16]; [Tit_1,2]; [Tit_3,7]. Esta vida, de la que Jesucristo es suprema encarnaci\u00f3n y garant\u00eda [Jn_1,4]; [Jn_5,26]; [Jn_6,39-54]; [Jn_11,25]; [Jn_14,6]; [1Jn_1,1-2]; [Ap_1,18], se anticipa ya en este mundo mediante la fe y la uni\u00f3n con Cristo [Jn_3,16]; [Jn_3,36]; [Jn_5,24]; [Jn_6,40]; [Jn_6,51-58]; [Jn_10,28]; [Jn_20,31]; [He_13,48]; [Rom_6,4]; [Rom_6,23]; [Rom_8,10]; [G\u00e1l_2,20]; [Col_3,3]; [1Jn_5,11-13])
Virginidad: En el AT es una cualidad estimada -y requerida- en la mujer antes del matrimonio [Lev_21,13-14]; [Dt_22,16-21]. Pero en una sociedad donde la maternidad y la descendencia constitu\u00edan una singular bendici\u00f3n de Dios, no se apreciaba la virginidad como estado permanente [Jue_11,37]; [1Sam_1,5-11]; [Sal_127,3]; [Sal_128,3]. Con el NT cambian las cosas. La virginidad se convierte en un importante valor como anuncio de los tiempos escatol\u00f3gicos [Mt_22,29]; [1Cor_7,26]; [1Cor_7,31], como imitaci\u00f3n de Jes\u00fas y Mar\u00eda [Lc_1,27]; [Lc_1,34] y como manifestaci\u00f3n de un amor reservado exclusivamente a Dios y al servicio del reino [Mt_19,12]; [Lc_18,29]; [1Cor_7,8]; [1Cor_7,32-35].
Viudas. Viudez: En la Biblia las viudas, junto con los hu\u00e9rfanos, son el prototipo de la gente d\u00e9bil e indefensa. Por eso la ley israelita las proteg\u00eda particularmente contra toda posible injuria u opresi\u00f3n [\u00c9x_22,21-23]; [Dt_10,18]; [Dt_24,17]; [Is_1,23]; [Is_10,1-2]; [Jer_7,6]; [Ez_22,7]; [Mal_3,5]; [Sal_94,6]; [Mc_12,40]. Dios vela de modo especial sobre ellas [Sal_68,6]; [Sal_146,9]; [Prov_15,25], y lo mismo deben hacer los dem\u00e1s [Dt_14,28-29]; [Dt_24,19-21]; [Job_29,13]; [Is_1,17]; [He_6,1]; [He_9,39]; [1Tim_5,3]; [Sant_1,27].
Vocaci\u00f3n: (ver Misi\u00f3n) Llamada que Dios hace, bien a todo un pueblo, bien a individuos singulares, para encargarles una misi\u00f3n especial en la historia salv\u00edfica. En el AT Dios llama a Israel confi\u00e1ndole una misi\u00f3n iluminadora [Dt_4,1]; [Dt_5,1]; [Dt_6,4]; [Is_43,10-12]; [Is_55,3-5]; [Sap_18,4], y llama tambi\u00e9n a una serie de personajes dentro del pueblo [G\u00e9n_12,1-3]; [\u00c9x_3,7-12]; [Jue_6,11-24]; [Jue_13,1-25]; [1Sam_3,1-14]; [1Sam_16,11-13]; [Is_6,1-13]; [Is_42,6-7]; [Is_49,1-6]; [Jer_1,4-10]; [Ez_3,1-4]; [Am_7,15]. En el NT cabr\u00eda hablar de una llamada de Dios a Mar\u00eda [Lc_1,26-38], pero resalta, sobre todo, el llamamiento que Jes\u00fas hace a los ap\u00f3stoles [Mt_4,18-22]; [Mt_9,9]; [Mc_3,13-18], a Pablo en particular [He_9,1]; [1Cor_15,9]; [G\u00e1l_1,11-16] y a todos los hombres de buena voluntad [Mt_16,24]; [Mc_10,21]; [Lc_9,57-62]; [He_2,39]. En realidad, la entera comunidad cristiana primitiva percibi\u00f3 inmediatamente su existencia como una vocaci\u00f3n [Rom_1,1]; [Rom_1,7]; [Rom_12,6-8]; [1Cor 1,1-2]; [1Cor_1,26]; [1Cor_7,24]; [Ef_1,4]; [1Tes_1,4]; [2Tes_2,13]; [2Tim_1,9].
Voluntad de Dios: (ver Designio de Dios) 
Voto: Compromiso que se adquiere delante de Dios en orden a realizar una acci\u00f3n buena, mejor que su contraria. En el mundo de la Biblia se valora muy positivamente y es ampliamente practicado [G\u00e9n_28,20-22]; [N\u00fam_21,2]; [Jos_6,17]; [Jue_11,30-39]; [1Sam_1,11]; [2Sam_15,8]; [Sal_132,2-5]. Estaba regulado por la ley [Lev_27,2-5]; [N\u00fam_30,3-16]; [Dt_23,22-24], y su incumplimiento atra\u00eda la maldici\u00f3n divina [Mal_1,14]; [Sal_50,14]; [Sal_56,13]; [Sal_76,12]; [Qo_5,3-5]; [Si_18,22-23]. Especial notoriedad adquiere el voto del nazireato [N\u00fam_6,1-21]; [Jue_13,5-7]; [Jue_16,17]; [Lc_1,15]; [He_18,18]; [He_21,23].
