
(1,1-4,11){/}

{1}1{/}

Los ascendientes de 
Jes\u00fas. 
[\u0095]_{I}1_{/}Genealog\u00ed
a de Jesucristo, hijo de 
David, hijo de 
Abrah\u00e1n:
{I}2_{/}Abrah\u00e1n fue padre 
de Isaac; Isaac de Jacob; 
Jacob de Jud\u00e1 y sus 
hermanos; {I}3_{/}Jud\u00e1 
tuvo de Tamar a Fares y a 
Z\u00e9raj; Fares fue padre 
de Jesr\u00f3n; Jesr\u00f3n 
de Ar\u00e1n; {I}4_{/}Ar\u00e1n 
de Aminadab; Aminadab de 
Naas\u00f3n; Naas\u00f3n de 
Salm\u00f3n; 
{I}5_{/}Salm\u00f3n tuvo de 
Rajab a Booz; Booz tuvo de 
Rut a Obed; Obed fue padre 
de Jes\u00e9; 
{I}6_{/}Jes\u00e9, del rey 
David.
David, de la mujer de 
Ur\u00edas, tuvo a 
Salom\u00f3n. 
{I}7_{/}Salom\u00f3n fue padre 
de Robo\u00e1n; Robo\u00e1n 
de Ab\u00edas; Ab\u00edas 
de As\u00e1; {I}8_{/}As\u00e1 
de Josafat; Josafat de 
Jor\u00e1n; Jor\u00e1n de 
Oz\u00edas; {I}9_{/}Oz\u00edas 
de Joat\u00e1n; Joat\u00e1n 
de Acaz; Acaz de 
Ezequ\u00edas; 
{I}10_{/}Ezequ\u00edas de 
Manas\u00e9s; Manas\u00e9s 
de Am\u00f3n; Am\u00f3n de 
Jos\u00edas; 
{I}11_{/}Jos\u00edas de 
Jecon\u00edas y sus 
hermanos, cuando la 
deportaci\u00f3n a 
Babilonia.
{I}12_{/}Despu\u00e9s de la 
deportaci\u00f3n, 
Jecon\u00edas fue padre de 
Salatiel; Salatiel de 
Zorobabel; {I}13_{/}Zorobabel 
de Abiud; Abiud de 
Eliaqu\u00edn; 
Eliaqu\u00edn de Azor; 
{I}14_{/}Azor de Sadoc; Sadoc 
de Aqu\u00edn; Aqu\u00edn 
de Eliud; {I}15_{/}Eliud de 
Eleazar; Eleazar de 
Mat\u00e1n; Mat\u00e1n de 
Jacob; {I}16_{/}Jacob de 
Jos\u00e9, el esposo de 
Mar\u00eda, de la cual 
naci\u00f3 Jes\u00fas, que 
es el mes\u00edas.
{I}17_{/}Por tanto, las 
generaciones desde 
Abrah\u00e1n hasta David 
son en total catorce; desde 
David hasta la 
deportaci\u00f3n a 
Babilonia, catorce, y desde 
la deportaci\u00f3n hasta 
el mes\u00edas, catorce.
CONCEPCI\u00d3N VIRGINAL Y 
NACIMIENTO DE JES\u00daS{/}

[\u0095]_{I}18_{/}El nacimiento 
de Jesucristo fue as\u00ed: 
Mar\u00eda, su madre, 
estaba desposada con 
Jos\u00e9, y, antes de que 
vivieran juntos, se 
encontr\u00f3 encinta por 
virtud del Esp\u00edritu 
Santo. {I}19_{/}Jos\u00e9, su 
marido, que era un hombre 
justo y no quer\u00eda 
denunciarla, decidi\u00f3 
dejarla en secreto. 
{I}20_{/}Estaba pensando en 
esto, cuando un \u00e1ngel 
del Se\u00f1or se le 
apareci\u00f3 en 
sue\u00f1os y le dijo: 
\u00abJos\u00e9, hijo de 
David, no tengas 
ning\u00fan reparo en 
recibir en tu casa a 
Mar\u00eda, tu mujer, pues 
el hijo que ha concebido 
viene del Esp\u00edritu 
Santo. {I}21_{/}Dar\u00e1 a luz 
un hijo, y le pondr\u00e1s 
el nombre de Jes\u00fas, 
porque \u00e9l salvar\u00e1 
a su pueblo de sus 
pecados\u00bb.
{I}22_{/}Todo esto sucedi\u00f3 
para que se cumpliese lo 
que el Se\u00f1or 
hab\u00eda dicho por medio 
del profeta:
{I}23_{/}La Virgen 
concebir\u00e1
y dar\u00e1 a luz un hijo,
y le pondr\u00e1n por 
nombre Emanuel,{/}

que significa \u00abDios 
con nosotros\u00bb.
{I}24_{/}Cuando Jos\u00e9 
despert\u00f3 del 
sue\u00f1o, hizo lo que le 
hab\u00eda mandado el 
\u00e1ngel del Se\u00f1or y 
recibi\u00f3 en su casa a 
su mujer. {I}25_{/}Y sin haber 
tenido relaciones, 
Mar\u00eda dio a luz un 
hijo, al que \u00e9l puso 
por nombre Jes\u00fas.
{1}2{/}

LA ADORACI\u00d3N DE LOS 
MAGOS{/}

[\u0095]_{I}1_{/}Jes\u00fas 
naci\u00f3 en Bel\u00e9n de 
Judea, en tiempo del rey 
Herodes. Unos magos de 
oriente se presentaron en 
Jerusal\u00e9n 
{I}2_{/}preguntando: 
\u00ab\u00bfD\u00f3nde 
est\u00e1 el que ha nacido, 
el rey de los jud\u00edos? 
Porque hemos visto su 
estrella en el oriente y 
venimos a adorarlo\u00bb. 
{I}3_{/}Al o\u00edr esto el rey 
Herodes, se inquiet\u00f3, 
y con \u00e9l toda 
Jerusal\u00e9n; 
{I}4_{/}convoc\u00f3 a todos 
los sumos sacerdotes y a 
los maestros de la ley y 
les pregunt\u00f3 por el 
lugar de nacimiento del 
mes\u00edas. {I}5_{/}Ellos le 
contestaron: En Bel\u00e9n 
de Jud\u00e1, pues as\u00ed 
est\u00e1 escrito por el 
profeta:
{I}6_{/}Y t\u00fa, Bel\u00e9n, 
tierra de Jud\u00e1,
de ning\u00fan modo eres la 
menor
entre las principales 
ciudades de Jud\u00e1,
porque de ti saldr\u00e1 un 
jefe
que ser\u00e1 el pastor
de mi pueblo Israel.{/}

{I}7_{/}Entonces Herodes 
llam\u00f3 en secreto a los 
magos y se inform\u00f3 
cuidadosamente de ellos 
sobre el tiempo en que 
hab\u00eda aparecido la 
estrella; {I}8_{/}luego los 
envi\u00f3 a Bel\u00e9n, y 
les dijo: \u00abId y 
averiguad todo lo que 
pod\u00e1is sobre ese 
ni\u00f1o, y, cuando lo 
encontr\u00e9is, avisadme, 
para que vaya yo 
tambi\u00e9n a 
adorarlo\u00bb. {I}9_{/}Ellos, 
despu\u00e9s de o\u00edr al 
rey, se marcharon; y la 
estrella que hab\u00edan 
visto en oriente iba 
delante de ellos, hasta que 
fue a posarse sobre el 
lugar donde estaba el 
ni\u00f1o. {I}10_{/}Al ver la 
estrella experimentaron una 
grand\u00edsima 
alegr\u00eda. {I}11_{/}Entraron 
en la casa y vieron al 
ni\u00f1o con Mar\u00eda, 
su madre; se pusieron de 
rodillas y lo adoraron; 
abrieron sus tesoros y le 
ofrecieron regalos: oro, 
incienso y mirra. 
{I}12_{/}Luego regresaron a su 
pa\u00eds por otro camino, 
pues les hab\u00edan dicho 
en sue\u00f1os que no 
volvieran adonde estaba 
Herodes.
LA HUIDA A EGIPTO. MATANZA 
DE LOS INOCENTES Y REGRESO 
A NAZARET{/}

[\u0095]_{I}13_{/}Tan pronto 
como se marcharon, un 
\u00e1ngel del Se\u00f1or 
se apareci\u00f3 en 
sue\u00f1os a Jos\u00e9 y 
le dijo: 
\u00abLev\u00e1ntate, toma 
al ni\u00f1o y a su madre, 
huye a Egipto y est\u00e1te 
all\u00ed hasta que yo te 
avise, porque Herodes va a 
buscar al ni\u00f1o para 
matarlo\u00bb. {I}14_{/}\u00c9l 
se levant\u00f3, tom\u00f3 
al ni\u00f1o y a su madre 
de noche, se fue a Egipto 
{I}15_{/}y estuvo all\u00ed 
hasta la muerte de Herodes, 
para que se cumpliera lo 
que hab\u00eda dicho el 
Se\u00f1or por medio del 
profeta: \u00abDe Egipto 
llam\u00e9 a mi hijo\u00bb.
{I}16_{/}Entonces Herodes, al 
ver que los magos se 
hab\u00edan burlado de 
\u00e9l, mont\u00f3 en 
c\u00f3lera y mand\u00f3 
matar a todos los 
ni\u00f1os de Bel\u00e9n y 
de todo su territorio, de 
dos a\u00f1os para abajo, 
seg\u00fan el tiempo que 
hab\u00eda calculado por 
los magos. {I}17_{/}Y se 
cumpli\u00f3 lo que 
hab\u00eda dicho el profeta 
Jerem\u00edas:
{I}18_{/}Una voz se oy\u00f3 en 
Ram\u00e1,
llanto y lamento grande.{/}

Es Raquel que llora a sus 
hijos
y no quiere ser consolada,
porque ya no existen.{/}

{I}19_{/}Al morir Herodes, un 
\u00e1ngel del Se\u00f1or 
se apareci\u00f3 en 
sue\u00f1os a Jos\u00e9 en 
Egipto {I}20_{/}y le dijo: 
\u00abLev\u00e1ntate, toma 
al ni\u00f1o y a su madre y 
vuelve a la tierra de 
Israel, porque han muerto 
los que atentaban contra la 
vida del ni\u00f1o\u00bb. 
{I}21_{/}\u00c9l se 
levant\u00f3, tom\u00f3 al 
ni\u00f1o y a su madre y se 
fue a la tierra de Israel. 
{I}22_{/}Pero, al enterarse de 
que Arquelao reinaba en 
Judea en lugar de su padre 
Herodes, tuvo miedo de ir 
all\u00ed y, avisado en 
sue\u00f1os, se retir\u00f3 
a la regi\u00f3n de 
Galilea. {I}23_{/}Y fue a vivir 
a una ciudad llamada 
Nazaret, para que se 
cumpliera lo que 
hab\u00edan anunciado los 
profetas, que ser\u00eda 
nazareno.

{1}3{/}

PREDICACI\u00d3N DE JUAN{/}

[\u0095]_{I}1_{/}Por aquellos 
d\u00edas apareci\u00f3 
Juan el Bautista predicando 
en el desierto de Judea 
{I}2_{/}y diciendo: 
\u00abConvert\u00edos, 
porque est\u00e1 cerca el 
reino de Dios\u00bb. 
{I}3_{/}\u00c9ste es aquel que 
el profeta Isa\u00edas 
hab\u00eda anunciado cuando 
dijo: Voz que grita en el 
desierto: Preparad el 
camino al Se\u00f1or, 
allanad sus senderos.{/}

{I}4_{/}Juan ten\u00eda un 
vestido de pelo de camello 
y un cintur\u00f3n de cuero 
a la cintura, y se 
alimentaba de saltamontes y 
miel silvestre. 
{I}5_{/}Acud\u00edan a \u00e9l 
de Jerusal\u00e9n, de toda 
Judea y de toda la 
regi\u00f3n del 
Jord\u00e1n; {I}6_{/}ellos 
confesaban sus pecados, y 
\u00e9l los bautizaba en el 
Jord\u00e1n. {I}7_{/}Al ver 
venir a su bautismo a 
muchos de los fariseos y 
saduceos, les dijo: 
\u00abRaza de v\u00edboras, 
\u00bfqui\u00e9n os ha 
ense\u00f1ado a huir de la 
ira que os amenaza? {I}8_{/}Dad 
frutos dignos de 
conversi\u00f3n, {I}9_{/}y no 
os ilusion\u00e9is con 
decir en vuestro interior: 
Tenemos por padre a 
Abrah\u00e1n, porque os 
digo que Dios puede 
suscitar hijos a 
Abrah\u00e1n hasta de estas 
piedras. {I}10_{/}Ya est\u00e1 
el hacha puesta a la 
ra\u00edz de los 
\u00e1rboles, y todo 
\u00e1rbol que no d\u00e9 
buen fruto ser\u00e1 
cortado y arrojado al 
fuego. {I}11_{/}Yo os bautizo 
en agua para que os 
arrepint\u00e1is; pero el 
que viene detr\u00e1s de 
m\u00ed es m\u00e1s fuerte 
que yo, y yo no soy digno 
de descalzarle las 
sandalias. \u00c9l os 
bautizar\u00e1 con 
Esp\u00edritu Santo y 
fuego. {I}12_{/}Tiene en su 
mano el bieldo, 
limpiar\u00e1 su era y 
recoger\u00e1 su trigo en 
el granero; pero 
quemar\u00e1 la paja con 
fuego que no se apaga 
nunca\u00bb.
BAUTISMO DE JES\u00daS{/}

[\u0095]_{I}13_{/}Entonces 
Jes\u00fas fue de Galilea 
al Jord\u00e1n para que 
Juan lo bautizara. 
{I}14_{/}Pero Juan quer\u00eda 
impedirlo, diciendo: 
\u00abSoy yo el que 
necesito ser bautizado por 
ti, \u00bfy t\u00fa vienes 
a m\u00ed?\u00bb. 
{I}15_{/}Jes\u00fas le 
respondi\u00f3: 
\u00ab\u00a1D\u00e9jame 
ahora, pues conviene que se 
cumpla as\u00ed toda 
justicia!\u00bb. 
{I}16_{/}Entonces Juan 
accedi\u00f3 a ello. Una 
vez bautizado, Jes\u00fas 
sali\u00f3 del agua; y en 
esto los cielos se abrieron 
y vio al Esp\u00edritu de 
Dios descender en forma de 
paloma y posarse sobre 
\u00e9l. {I}17_{/}Y se oy\u00f3 
una voz del cielo: 
\u00ab\u00c9ste es mi hijo 
amado, mi predilecto\u00bb.
{1}4{/}

LAS TENTACIONES DE 
JES\u00daS{/}

[\u0095]_{I}1_{/}Luego el 
Esp\u00edritu llev\u00f3 a 
Jes\u00fas al desierto para 
ser tentado por el diablo. 
{I}2_{/}Y despu\u00e9s de haber 
ayunado cuarenta d\u00edas 
y cuarenta noches, al final 
tuvo hambre. {I}3_{/}El 
tentador se acerc\u00f3 y 
le dijo: \u00abSi eres hijo 
de Dios, di que estas 
piedras se conviertan en 
panes\u00bb. {I}4_{/}Pero 
\u00e9l respondi\u00f3: 
\u00abEst\u00e1 escrito:
No s\u00f3lo de pan vive el 
hombre, sino de toda 
palabra que sale de la boca 
de Dios\u00bb.{/}

{I}5_{/}Luego el diablo lo 
llev\u00f3 a la ciudad 
santa, lo subi\u00f3 al 
alero del templo y {I}6_{/}le 
dijo: \u00abSi eres hijo de 
Dios, t\u00edrate de 
aqu\u00ed abajo, porque 
est\u00e1 escrito:
Ordenar\u00e1 a sus 
\u00e1ngeles que cuiden de 
ti, que te lleven en las 
manos para que no tropiece 
tu pie con ninguna 
piedra\u00bb.{/}

{I}7_{/}Jes\u00fas le dijo: 
\u00abTambi\u00e9n 
est\u00e1 escrito:
No tentar\u00e1s al 
Se\u00f1or tu Dios\u00bb.{/}

{I}8_{/}De nuevo el diablo lo 
llev\u00f3 a un monte muy 
alto, le mostr\u00f3 todos 
los reinos del mundo y su 
esplendor, {I}9_{/}y le dijo: 
\u00abTodo esto te 
dar\u00e9 si te pones de 
rodillas y me adoras\u00bb. 
{I}10_{/}Jes\u00fas le dijo: 
\u00abRet\u00edrate, 
Satan\u00e1s, porque 
est\u00e1 escrito: Al 
Se\u00f1or tu Dios 
adorar\u00e1s y a \u00e9l 
solo servir\u00e1s\u00bb.{/} 
{I}11_{/}Entonces el diablo lo 
dej\u00f3, y los 
\u00e1ngeles llegaron y se 
pusieron a servirle.
II. MINISTERIO EN GALILEA{/}

(4,12-15,20){/}

JES\u00daS FIJA SU 
RESIDENCIA EN 
CAFARNA\u00daN{/}

[\u0095]_{I}12_{/}Cuando 
oy\u00f3 que Juan estaba en 
la c\u00e1rcel, Jes\u00fas 
se retir\u00f3 a Galilea. 
{I}13_{/}Dej\u00f3 Nazaret, y 
se fue a vivir a 
Cafarna\u00fan, en la 
ribera del lago, en los 
t\u00e9rminos de 
Zabul\u00f3n y 
Neftal\u00ed, {I}14_{/}para que 
se cumpliese lo que 
hab\u00eda anunciado el 
profeta Isa\u00edas:
{I}15_{/}Tierra de Zabul\u00f3n 
y de Neftal\u00ed,
camino del mar,
al otro lado del 
Jord\u00e1n,
Galilea de los paganos;{/}

{I}16_{/}el pueblo que yace en 
las tinieblas
ha visto gran luz,
y para los que yacen
en la regi\u00f3n tenebrosa 
de la muerte
ha brillado una luz.{/}

{I}17_{/}Desde entonces 
comenz\u00f3 Jes\u00fas a 
predicar y decir: 
\u00abConvert\u00edos, 
porque el reino de Dios 
est\u00e1 cerca\u00bb.
LLAMA A CUATRO PESCADORES{/}

{I}18_{/}Paseando junto al lago 
de Galilea, vio a dos 
hombres: Sim\u00f3n, 
llamado Pedro, y 
Andr\u00e9s, su hermano, 
echando la red en el lago, 
pues eran pescadores. 
{I}19_{/}Y les dijo: 
\u00abVenid conmigo y os 
har\u00e9 pescadores de 
hombres\u00bb. {I}20_{/}Ellos, 
al instante, dejaron las 
redes y lo siguieron. 
{I}21_{/}Fue m\u00e1s adelante 
y vio a otros dos hermanos: 
Santiago, el de Zebedeo, y 
Juan, su hermano, en la 
barca con su padre Zebedeo, 
remendando las redes; 
{I}22_{/}y los llam\u00f3. 
Ellos, al instante, dejaron 
la barca y a su padre, y lo 
siguieron.
JES\u00daS EMPIEZA A 
PREDICAR{/}

{I}23_{/}Jes\u00fas 
recorr\u00eda toda Galilea 
ense\u00f1ando en sus 
sinagogas, predicando el 
evangelio del reino y 
curando todas las 
enfermedades y dolencias 
del pueblo. {I}24_{/}Su fama se 
extendi\u00f3 por toda 
Siria. Le tra\u00edan todos 
los que se sent\u00edan 
mal, aquejados de diversas 
enfermedades y 
sufrimientos, endemoniados, 
lun\u00e1ticos y 
paral\u00edticos, y los 
curaba. {I}25_{/}Y lo siguieron 
grandes muchedumbres de 
Galilea, Dec\u00e1polis, 
Jerusal\u00e9n y de la 
Transjordania.
{1}5{/}

BIENAVENTURANZAS{/}

[\u0095]_{I}1_{/}Al ver las 
multitudes subi\u00f3 al 
monte, se sent\u00f3 y se 
le acercaron sus 
disc\u00edpulos; {I}2_{/}y se 
puso a ense\u00f1arles 
as\u00ed:
{I}3_{/}\u00abDichosos los 
pobres de esp\u00edritu, 
porque de ellos es el reino 
de Dios. {I}4_{/}Dichosos los 
afables, porque ellos 
heredar\u00e1n la tierra. 
{I}5_{/}Dichosos los afligidos, 
porque ellos ser\u00e1n 
consolados. {I}6_{/}Dichosos 
los que tienen hambre y sed 
de justicia, porque ellos 
ser\u00e1n saciados. 
{I}7_{/}Dichosos los 
misericordiosos, porque 
ellos alcazar\u00e1n 
misericordia. {I}8_{/}Dichosos 
los limpios de 
coraz\u00f3n, porque ellos 
ver\u00e1n a Dios. 
{I}9_{/}Dichosos los que 
trabajan por la paz, porque 
ellos ser\u00e1n llamados 
hijos de Dios. 
{I}10_{/}Dichosos los 
perseguidos por ser justos, 
porque de ellos es el reino 
de Dios. {I}11_{/}Dichosos 
ser\u00e9is cuando os 
injurien, os persigan y 
digan contra vosotros toda 
suerte de calumnias por 
causa m\u00eda. 
{I}12_{/}Alegraos y regocijaos, 
porque vuestra recompensa 
ser\u00e1 grande en los 
cielos. Pues tambi\u00e9n 
persiguieron a los profetas 
antes que a vosotros\u00bb.
FUNCI\u00d3N DE LOS 
DISC\u00cdPULOS{/}

{I}13_{/}\u00abVosotros sois la 
sal de la tierra. Si la sal 
se desvirt\u00faa, 
\u00bfcon qu\u00e9 se 
salar\u00e1? Para nada vale 
ya, sino para tirarla a la 
calle y que la gente la 
pise\u00bb.
{I}14_{/}\u00abVosotros sois la 
luz del mundo. Una ciudad 
situada en la cima de un 
monte no puede ocultarse. 
{I}15_{/}No se enciende una 
l\u00e1mpara para ocultarla 
en una vasija, sino para 
ponerla en el candelero y 
que alumbre a todos los que 
est\u00e1n en casa. 
{I}16_{/}Brille de tal modo 
vuestra luz delante de los 
hombres que vean vuestras 
obras buenas y glorifiquen 
a vuestro Padre, que 
est\u00e1 en los 
cielos\u00bb.
JES\u00daS Y LA LEY{/}

[\u0095]_{I}17_{/}\u00abNo 
pens\u00e9is que he venido 
a derogar la ley y los 
profetas; no he venido a 
derogarla, sino a 
perfeccionarla. {I}18_{/}Porque 
os aseguro que, mientras no 
pasen el cielo y la tierra, 
ni un punto ni una coma 
desaparecer\u00e1n de la 
ley hasta que todo se 
cumpla. {I}19_{/}Por lo tanto, 
el que quebrante uno solo 
de estos preceptos 
m\u00ednimos y lo 
ense\u00f1e as\u00ed a los 
hombres ser\u00e1 tenido 
por el menor en el reino de 
Dios. Pero el que los 
cumpla y ense\u00f1e 
ser\u00e1 tenido por grande 
en el reino de Dios. 
{I}20_{/}Porque yo os digo que 
si vuestra justicia no 
supera la de los maestros 
de la ley y la de los 
fariseos, no entrar\u00e9is 
en el reino de Dios\u00bb.
QUINTO Y SEXTO 
MANDAMIENTOS{/}

[\u0095]_{I}21_{/}\u00abSab\u00
e9is que se dijo a los 
antiguos: No matar\u00e1s,{/} 
y el que mate ser\u00e1 
llevado a juicio. {I}22_{/}Pero 
yo os digo que el que se 
irrite con su hermano 
ser\u00e1 llevado a juicio; 
el que insulte a su hermano 
ser\u00e1 llevado ante el 
tribunal supremo, y el que 
lo injurie gravemente 
ser\u00e1 llevado al fuego. 
{I}23_{/}Por tanto, si al 
llevar tu ofrenda al altar 
te recuerdas all\u00ed que 
tu hermano tiene algo 
contra ti, {I}24_{/}deja tu 
ofrenda delante del altar y 
vete antes a reconciliarte 
con tu hermano; 
despu\u00e9s vuelve y 
presenta tu ofrenda\u00bb.
{I}25_{/}\u00abPonte a buenas 
con tu adversario pronto, 
mientras vas con \u00e9l 
por el camino, no sea que 
te entregue al juez, y el 
juez al alguacil, y te 
metan en la c\u00e1rcel. 
{I}26_{/}Te aseguro que no 
saldr\u00e1s de all\u00ed 
hasta que pagues el 
\u00faltimo 
c\u00e9ntimo\u00bb.
{I}27_{/}\u00abSab\u00e9is que 
se dijo: No cometer\u00e1s 
adulterio.{/} {I}28_{/}Pero yo os 
digo que todo el que mira a 
una mujer con mal deseo ya 
ha cometido con ella 
adulterio en su 
coraz\u00f3n. {I}29_{/}Por 
tanto, si tu ojo derecho te 
pone en peligro de pecar, 
arr\u00e1ncatelo y 
t\u00edralo, porque te 
conviene perder uno de tus 
miembros antes que todo tu 
cuerpo sea arrojado al 
fuego. {I}30_{/}Y si tu mano 
derecha te pone en peligro 
de pecar, c\u00f3rtatela y 
t\u00edrala, porque te 
conviene perder uno de tus 
miembros antes que todo tu 
cuerpo vaya al fuego\u00bb.
SOBRE EL DIVORCIO{/}

[\u0095]_{I}31_{/}\u00abTambi\u
00e9n se dijo: El que se 
separe de su mujer, que le 
d\u00e9 el acta de 
divorcio.{/} {I}32_{/}Pero yo os 
digo que todo el que se 
separe de su mujer, excepto 
en caso de concubinato, la 
expone a cometer adulterio, 
y el que se casa con una 
mujer divorciada comete 
adulterio\u00bb.
SEGUNDO MANDAMIENTO{/}

{I}33_{/}\u00abTambi\u00e9n 
sab\u00e9is que se dijo a 
los antiguos: No 
jurar\u00e1s en falso, sino 
que cumplir\u00e1s al 
Se\u00f1or tus juramentos.{/} 
{I}34_{/}Pero yo os digo que no 
jur\u00e9is de ninguna 
manera; ni por el cielo, 
porque es el trono de Dios; 
{I}35_{/}ni por la tierra, 
porque es el estrado de sus 
pies; ni por 
Jerusal\u00e9n, porque es 
la ciudad del gran rey; 
{I}36_{/}ni por tu cabeza, 
porque ni un cabello puedes 
volver blanco o negro. 
{I}37_{/}Decid sencillamente 
s\u00ed o no. Lo que pasa 
de esto viene del 
maligno\u00bb.
AMOR A LOS ENEMIGOS{/}

[\u0095]_{I}38_{/}\u00abSab\u00
e9is que se dijo: Ojo por 
ojo y diente por diente.{/} 
{I}39_{/}Pero yo os digo que no 
hag\u00e1is frente al que 
os ataca. Al contrario, al 
que te abofetee en la 
mejilla derecha, 
pres\u00e9ntale 
tambi\u00e9n la otra; 
{I}40_{/}y al que te quiera 
llevar a juicio para 
quitarte la t\u00fanica, 
d\u00e9jale tambi\u00e9n el 
manto; {I}41_{/}al que te 
obligue a ir con \u00e9l un 
kil\u00f3metro, vete con 
\u00e9l dos. {I}42_{/}Da a 
quien te pida, y no vuelvas 
la espalda al que desea que 
le prestes algo\u00bb.
{I}43_{/}\u00abSab\u00e9is que 
se dijo: Amar\u00e1s a tu 
pr\u00f3jimo y odiar\u00e1s 
a tu enemigo.{/} {I}44_{/}Pero yo 
os digo: Amad a vuestros 
enemigos y rezad por los 
que os persiguen, {I}45_{/}para 
que se\u00e1is hijos de 
vuestro Padre celestial, 
que hace salir el sol sobre 
buenos y malos y hace 
llover sobre justos e 
injustos. {I}46_{/}Porque si 
am\u00e1is a los que os 
aman, \u00bfqu\u00e9 
m\u00e9rito tendr\u00e9is? 
\u00bfNo hacen eso mismo 
los publicanos? {I}47_{/}Y si 
salud\u00e1is solamente a 
vuestros hermanos, 
\u00bfqu\u00e9 hac\u00e9is 
de especial? \u00bfNo hacen 
eso tambi\u00e9n los 
paganos? {I}48_{/}Vosotros sed 
perfectos, como vuestro 
Padre celestial es 
perfecto\u00bb.
{1}6{/}

RECTA INTENCI\u00d3N EN LA 
LIMOSNA Y LA ORACI\u00d3N{/}

[\u0095]_{I}1_{/}\u00abGuardaos 
de practicar vuestra 
justicia delante de los 
hombres para que os vean; 
de otro modo, no 
tendr\u00e9is m\u00e9rito 
delante de vuestro Padre 
celestial\u00bb.
{I}2_{/}\u00abPor tanto, cuando 
des limosna, no toques la 
trompeta delante de ti, 
como hacen los 
hip\u00f3critas en las 
sinagogas y en las calles 
para que los hombres los 
alaben. Os aseguro que ya 
recibieron su recompensa. 
{I}3_{/}T\u00fa, cuando des 
limosna, que no sepa tu 
mano izquierda lo que hace 
tu derecha, {I}4_{/}para que tu 
limosna quede en secreto; y 
tu Padre, que ve lo 
secreto, te 
recompensar\u00e1\u00bb.
{I}5_{/}\u00abCuando 
rec\u00e9is, no se\u00e1is 
como los hip\u00f3critas, 
que prefieren rezar de pie 
en las sinagogas y en las 
esquinas de las plazas para 
que los vea todo el mundo. 
Os aseguro que ya 
recibieron su recompensa.  
{I}6_{/}T\u00fa, cuando reces, 
entra en tu 
habitaci\u00f3n, cierra la 
puerta y reza a tu Padre, 
que est\u00e1 presente en 
lo secreto; y tu Padre, que 
ve en lo secreto, te 
recompensar\u00e1. {I}7_{/}Al 
rezar, no os 
convirt\u00e1is en 
charlatanes como los 
paganos, que se imaginan 
que ser\u00e1n escuchados 
por su mucha 
palabrer\u00eda. {I}8_{/}No 
hag\u00e1is como ellos, 
porque vuestro Padre conoce 
las necesidades que 
ten\u00e9is antes de que 
vosotros le 
pid\u00e1is\u00bb.
{I}9_{/}\u00abVosotros rezad 
as\u00ed: Padre nuestro que 
est\u00e1s en el cielo, 
santificado sea tu nombre, 
{I}10_{/}venga a nosotros tu 
reino, h\u00e1gase tu 
voluntad en la tierra como 
en el cielo. {I}11_{/}Danos hoy 
nuestro pan de cada 
d\u00eda, {I}12_{/}perdona 
nuestras ofensas como 
tambi\u00e9n nosotros 
perdonamos a los que nos 
ofenden, {I}13_{/}no nos dejes 
caer en la tentaci\u00f3n y 
l\u00edbranos del 
mal\u00bb.
{I}14_{/}\u00abPorque si 
vosotros perdon\u00e1is a 
los hombres sus ofensas, 
tambi\u00e9n os 
perdonar\u00e1 a vosotros 
vuestro Padre celestial; 
{I}15_{/}pero si no 
perdon\u00e1is a los 
hombres sus ofensas, 
tampoco vuestro Padre 
perdonar\u00e1 las 
vuestras\u00bb.
RECTA INTENCI\u00d3N EN EL 
AYUNO{/}

{I}16_{/}\u00abCuando 
ayun\u00e9is, no 
est\u00e9is tristes como 
los hip\u00f3critas, que 
desfiguran su rostro para 
hacer ver a la gente que 
ayunan. Os aseguro que ya 
recibieron su recompensa. 
{I}17_{/}T\u00fa, cuando 
ayunes, perfuma tu cabeza y 
l\u00e1vate la cara, 
{I}18_{/}para que los hombres 
no se den cuenta de que 
ayunas, sino tu Padre, que 
est\u00e1 en lo secreto; y 
tu Padre, que ve en lo 
secreto, te 
recompensar\u00e1\u00bb.

CONFIANZA EN LA 
PROVIDENCIA{/}

[\u0095]_{I}19_{/}\u00abNo 
atesor\u00e9is en la 
tierra, donde la polilla y 
el or\u00edn corroen y 
donde los ladrones socaban 
y roban\u00bb.
{I}20_{/}\u00abAtesorad, 
m\u00e1s bien, en el cielo, 
donde ni la polilla ni el 
or\u00edn corroen, ni los 
ladrones socaban ni roban; 
{I}21_{/}porque donde est\u00e1 
tu tesoro, all\u00ed 
est\u00e1 tambi\u00e9n tu 
coraz\u00f3n\u00bb.
{I}22_{/}\u00abLa l\u00e1mpara 
de tu cuerpo son los ojos; 
si tus ojos est\u00e1n 
sanos, todo tu cuerpo 
estar\u00e1 iluminado; 
{I}23_{/}pero si est\u00e1n 
enfermos, todo tu cuerpo 
estar\u00e1 oscuro. Y si la 
luz que hay en ti est\u00e1 
apagada, \u00a1cu\u00e1nta 
ser\u00e1 la 
oscuridad!\u00bb
{I}24_{/}\u00abNadie puede 
servir a dos amos, porque 
odiar\u00e1 a uno y 
amar\u00e1 al otro, o bien 
despreciar\u00e1 a uno y se 
apegar\u00e1 al otro\u00bb.
\u00abNo pod\u00e9is servir 
a Dios y al dinero. 
{I}25_{/}Por esto os digo: No 
os angusti\u00e9is por 
vuestra vida, qu\u00e9 vais 
a comer; ni por vuestro 
cuerpo, qu\u00e9 vais a 
vestir. Porque la vida es 
m\u00e1s que el alimento, y 
el cuerpo m\u00e1s que el 
vestido. {I}26_{/}Mirad las 
aves del cielo; no 
siembran, ni siegan, ni 
recogen en graneros, y 
vuestro Padre celestial las 
alimenta. \u00bfNo 
val\u00e9is vosotros 
m\u00e1s que ellas? 
{I}27_{/}\u00bfQui\u00e9n de 
vosotros, por mucho que 
cavile, puede a\u00f1adir 
una sola hora al tiempo de 
su vida? {I}28_{/}Y del 
vestido, \u00bfpor qu\u00e9 
os preocup\u00e1is? Mirad 
c\u00f3mo crecen los lirios 
del campo, no se fatigan ni 
hilan; {I}29_{/}pero yo os digo 
que ni Salom\u00f3n en todo 
su esplendor se visti\u00f3 
como uno de ellos. 
{I}30_{/}Pues si Dios viste 
as\u00ed a la hierba del 
campo, que hoy es y 
ma\u00f1ana se la echa al 
fuego, \u00bfno har\u00e1 
m\u00e1s por vosotros, 
hombres de poca fe? {I}31_{/}No 
os inquiet\u00e9is, 
diciendo: "\u00bfQu\u00e9 
comeremos?" o 
"\u00bfqu\u00e9 beberemos?" 
o "\u00bfc\u00f3mo 
vestiremos?". {I}32_{/}Por 
todas esas cosas se afanan 
los paganos. Vuestro Padre 
celestial ya sabe que las 
necesit\u00e1is. 
{I}33_{/}Buscad primero el 
reino de Dios y su 
justicia, y todo eso se os 
dar\u00e1 por 
a\u00f1adidura. 
{I}34_{/}As\u00ed que no os 
inquiet\u00e9is por el 
d\u00eda de ma\u00f1ana, 
que el ma\u00f1ana 
traer\u00e1 su inquietud. A 
cada d\u00eda le bastan sus 
problemas\u00bb.
{1}7{/}

NO JUZGAR A LOS DEM\u00c1S{/}

{I}1_{/}\u00abNo juzgu\u00e9is 
y no ser\u00e9is juzgados. 
{I}2_{/}Porque con el juicio 
con que juzgu\u00e9is 
ser\u00e9is juzgados, y con 
la medida con que 
mid\u00e1is ser\u00e9is 
medidos. 
{I}3_{/}\u00bfC\u00f3mo es que 
ves la paja en el ojo de tu 
hermano si no adviertes la 
viga en el tuyo? 
{I}4_{/}\u00bfC\u00f3mo puedes 
decir a tu hermano: Deja 
que saque la paja de tu 
ojo, teniendo una viga en 
el tuyo? 
{I}5_{/}\u00a1Hip\u00f3crita!, 
quita primero la viga de tu 
ojo, y entonces ver\u00e1s 
para quitar la paja del ojo 
de tu hermano\u00bb.
NO PROFANAR LAS COSAS 
SANTAS{/}

[\u0095]_{I}6_{/}\u00abNo deis 
lo santo a los perros ni 
ech\u00e9is vuestras perlas 
a los puercos, no sea que 
las pisoteen, se vuelvan 
contra vosotros y os 
despedacen\u00bb.
LA EFICACIA DE LA 
ORACI\u00d3N{/}

{I}7_{/}\u00abPedid y se os 
dar\u00e1; buscad y 
encontrar\u00e9is; llamad y 
se os abrir\u00e1. 
{I}8_{/}Porque todo el que pide 
recibe, y el que busca 
encuentra y al que llama se 
le abre. {I}9_{/}\u00bfO 
qui\u00e9n de vosotros si 
su hijo le pide pan le 
dar\u00e1 una piedra? 
{I}10_{/}O si le pide un pez, 
\u00bfle dar\u00e1 una 
serpiente? {I}11_{/}Pues si 
vosotros, que sois malos, 
sab\u00e9is dar a vuestros 
hijos cosas buenas, 
\u00a1cu\u00e1nto m\u00e1s 
vuestro Padre celestial 
dar\u00e1 cosas buenas a 
quien se las pida!\u00bb
REGLA DE ORO DE LA CARIDAD{/}

{I}12_{/}\u00abPor tanto, todo 
lo que quer\u00e1is que 
hagan con vosotros los 
hombres hacedlo 
tambi\u00e9n vosotros con 
ellos, porque en eso 
consiste la ley y los 
profetas\u00bb.
DISCERNIMIENTO DEL BIEN Y 
EL MAL{/}

[\u0095]_{I}13_{/}\u00abEntrad 
por la puerta estrecha. Que 
es ancha la puerta y 
espacioso el camino que 
lleva a la perdici\u00f3n, 
y son muchos los que entran 
por ella. {I}14_{/}Y es 
estrecha la puerta y 
angosto el camino que lleva 
a la vida, y son pocos los 
que lo encuentran\u00bb.
{I}15_{/}\u00abGuardaos de los 
falsos profetas, que vienen 
a vosotros con vestido de 
oveja y por dentro son 
lobos rapaces. {I}16_{/}Por sus 
frutos los conocer\u00e9is. 
\u00bfAcaso se cosechan 
uvas de los espinos o higos 
de los cardos? 
{I}17_{/}As\u00ed tambi\u00e9n, 
todo \u00e1rbol bueno da 
frutos buenos, pero el 
\u00e1rbol malo da frutos 
malos\u00bb.
{I}18_{/}\u00abUn \u00e1rbol 
bueno no puede dar frutos 
malos, ni un \u00e1rbol 
malo frutos buenos. 
{I}19_{/}Todo \u00e1rbol que no 
da buen fruto es cortado y 
echado al fuego. {I}20_{/}Por 
sus frutos los 
conocer\u00e9is\u00bb.
NECESIDAD DE LAS OBRAS{/}

[\u0095]_{I}21_{/}\u00abNo todo 
el que me dice: 
\u00a1Se\u00f1or! 
\u00a1Se\u00f1or!, 
entrar\u00e1 en el reino de 
Dios, sino el que hace la 
voluntad de mi Padre 
celestial. {I}22_{/}Muchos me 
dir\u00e1n en aquel 
d\u00eda: \u00a1Se\u00f1or! 
\u00a1Se\u00f1or!, \u00bfno 
hemos profetizado en tu 
nombre, y en tu nombre 
hemos arrojado a los 
demonios y hecho muchos 
milagros en tu nombre? 
{I}23_{/}Entonces yo les 
dir\u00e9: "Nunca os 
conoc\u00ed. Apartaos de 
m\u00ed, agentes de 
injusticias". {I}24_{/}El que 
escucha mis palabras y las 
pone en pr\u00e1ctica se 
parece a un hombre sensato 
que ha construido su casa 
sobre roca. {I}25_{/}Cay\u00f3 
la lluvia, se desbordaron 
los r\u00edos, soplaron los 
vientos y se echaron sobre 
ella; pero la casa no se 
cay\u00f3, porque estaba 
cimentada sobre la roca. 
{I}26_{/}Y todo el que escucha 
mis palabras y no las pone 
en pr\u00e1ctica se parece 
a un hombre insensato que 
ha construido su casa sobre 
arena. {I}27_{/}Cay\u00f3 la 
lluvia, se desbordaron los 
r\u00edos, soplaron los 
vientos y se precipitaron 
sobre ella, y la casa se 
cay\u00f3 y se arruin\u00f3 
totalmente\u00bb.
IMPRESI\u00d3N DE LA GENTE{/}

{I}28_{/}Cuando acab\u00f3 
Jes\u00fas estos discursos, 
la gente se qued\u00f3 
at\u00f3nita de su 
doctrina, {I}29_{/}porque les 
ense\u00f1aba como quien 
tiene autoridad, y no como 
sus maestros de la ley.
{1}8{/}

JES\u00daS CURA A UN 
LEPROSO{/}

[\u0095]_{I}1_{/}Cuando 
baj\u00f3 del monte, lo 
siguieron las multitudes. 
{I}2_{/}En esto se le 
acerc\u00f3 un leproso, se 
puso de rodillas ante 
\u00e9l y le dijo: 
\u00abSe\u00f1or, si 
quieres puedes 
limpiarme\u00bb. 
{I}3_{/}Jes\u00fas 
extendi\u00f3 la mano, lo 
toc\u00f3 y dijo: 
\u00abQuiero. Queda 
limpio\u00bb. Y al instante 
qued\u00f3 limpio de su 
lepra. {I}4_{/}Jes\u00fas le 
dijo: \u00abMira, no se lo 
digas a nadie; pero anda, 
mu\u00e9strate al sacerdote 
y presenta la ofrenda que 
orden\u00f3 Mois\u00e9s, 
para que les conste tu 
curaci\u00f3n\u00bb.
JES\u00daS CURA AL CRIADO 
DEL OFICIAL{/}

[\u0095]_{I}5_{/}Al entrar 
Jes\u00fas en 
Cafarna\u00fan, se le 
acerc\u00f3 un oficial 
suplic\u00e1ndole: 
{I}6_{/}\u00abSe\u00f1or, mi 
criado est\u00e1 
paral\u00edtico en casa con 
unos dolores 
terribles\u00bb. 
{I}7_{/}Jes\u00fas le dijo: 
\u00abYo ir\u00e9 a 
curarlo\u00bb. {I}8_{/}El 
oficial respondi\u00f3: 
\u00abSe\u00f1or, no soy 
digno de que entres en mi 
casa; dilo s\u00f3lo de 
palabra, y mi criado 
quedar\u00e1 curado. 
{I}9_{/}Porque yo, que soy un 
hombre sujeto al mando, 
tengo bajo mis \u00f3rdenes 
soldados, y digo a 
\u00e9ste: "Vete", y va; y 
a otro: "Ven", y viene; y a 
mi criado: "Haz esto", y lo 
hace\u00bb. 
{I}10_{/}Jes\u00fas, al 
o\u00edrlo, qued\u00f3 
admirado y dijo a los que 
lo segu\u00edan: \u00abOs 
aseguro que en Israel no he 
encontrado a nadie con una 
fe como \u00e9sta. 
{I}11_{/}Muchos del oriente y 
del occidente vendr\u00e1n 
y se sentar\u00e1n con 
Abrah\u00e1n, Isaac y Jacob 
en el reino de Dios, 
{I}12_{/}pero los hijos del 
reino ser\u00e1n echados a 
las tinieblas de fuera: 
all\u00ed ser\u00e1 el 
llanto y el crujir de 
dientes\u00bb. {I}13_{/}Y 
Jes\u00fas dijo al oficial: 
\u00abAnda, y que suceda 
como has cre\u00eddo\u00bb. 
Y en aquella misma hora el 
criado se cur\u00f3.
JES\u00daS CURA A LA SUEGRA 
DE PEDRO Y A OTROS MUCHOS{/}

{I}14_{/}Cuando Jes\u00fas 
lleg\u00f3 a casa de Pedro, 
vio a la suegra de 
\u00e9ste, que estaba en 
cama y con fiebre. \u00c9l 
la agarr\u00f3 de la mano 
{I}15_{/}y desapareci\u00f3 la 
fiebre; ella se 
levant\u00f3 y se puso a 
atenderle.
{I}16_{/}Al anochecer, le 
presentaron muchos 
endemoniados; y con su 
palabra ech\u00f3 a los 
esp\u00edritus y cur\u00f3 
a todos los enfermos, 
{I}17_{/}para que se cumpliera 
lo que hab\u00eda dicho el 
profeta Isa\u00edas:
\u00c9l tom\u00f3 nuestras 
flaquezas
y carg\u00f3 con nuestras 
enfermedades.{/}

EXIGENCIAS PARA SEGUIR A 
JES\u00daS{/}

[\u0095]_{I}18_{/}Jes\u00fas, 
al verse rodeado de tanta 
gente, mand\u00f3 que lo 
llevaran a la otra orilla 
del lago. {I}19_{/}Entonces 
lleg\u00f3 un maestro de la 
ley y le dijo: 
\u00abMaestro, te 
seguir\u00e9 adondequiera 
que vayas\u00bb. 
{I}20_{/}Jes\u00fas le dijo: 
\u00abLas raposas tienen 
madrigueras y las aves del 
cielo nidos, pero el hijo 
del hombre no tiene donde 
reclinar la cabeza\u00bb.
{I}21_{/}Otro de sus 
disc\u00edpulos le dijo: 
\u00abSe\u00f1or, 
d\u00e9jame ir a enterrar a 
mi padre\u00bb. 
{I}22_{/}Jes\u00fas le dijo: 
\u00abS\u00edgueme y deja 
que los muertos entierren a 
sus muertos\u00bb.
LA TEMPESTAD CALMADA{/}

{I}23_{/}Jes\u00fas subi\u00f3 
a una barca acompa\u00f1ado 
de sus disc\u00edpulos. 
{I}24_{/}De pronto se 
alborot\u00f3 tanto el mar 
que las olas saltaban por 
encima de la barca, y 
\u00e9l dorm\u00eda. 
{I}25_{/}Se acercaron los 
disc\u00edpulos y lo 
despertaron, diciendo: 
\u00ab\u00a1Se\u00f1or, 
s\u00e1lvanos, que 
perecemos!\u00bb. 
{I}26_{/}Jes\u00fas les dijo: 
\u00ab\u00bfPor qu\u00e9 
tembl\u00e1is, hombres de 
poca fe?\u00bb. Entonces se 
levant\u00f3, increp\u00f3 
a los vientos y al mar y 
sobrevino una gran calma. 
{I}27_{/}Los disc\u00edpulos, 
asombrados, dec\u00edan: 
\u00ab\u00bfQui\u00e9n es 
\u00e9ste que hasta el 
viento y el mar le 
obedecen?\u00bb.
JES\u00daS CURA A DOS 
ENDEMONIADOS{/}

[\u0095]_{I}28_{/}Al llegar a 
la orilla opuesta, a la 
regi\u00f3n de los 
gadarenos, fueron a su 
encuentro dos endemoniados 
que sal\u00edan del 
cementerio, tan furiosos 
que nadie pod\u00eda pasar 
por aquel camino. {I}29_{/}Y 
gritaron: 
\u00ab\u00a1D\u00e9janos en 
paz, hijo de Dios! 
\u00bfHas venido aqu\u00ed 
antes de tiempo para 
atormentarnos?\u00bb. 
{I}30_{/}Pac\u00eda no lejos de 
ellos una gran piara de 
cerdos, {I}31_{/}y los demonios 
le pidieron: \u00abSi nos 
echas, env\u00edanos a la 
piara de cerdos\u00bb. 
{I}32_{/}Jes\u00fas les dijo: 
\u00abId\u00bb. Ellos 
salieron, se metieron en 
los cerdos y, al instante, 
toda la piara se lanz\u00f3 
al lago por un precipicio y 
se ahogaron. {I}33_{/}Los 
porqueros huyeron y, al 
llegar al pueblo, contaron 
todo, tambi\u00e9n lo de 
los endemoniados. {I}34_{/}El 
pueblo entero sali\u00f3 al 
encuentro de Jes\u00fas y, 
al verlo, le rogaron que se 
fuera de all\u00ed.
{1}9{/}

CURA A UN PARAL\u00cdTICO{/}

[\u0095]_{I}1_{/}Jes\u00fas 
subi\u00f3 a una barca, 
pas\u00f3 a la otra orilla 
y fue a su ciudad. {I}2_{/}De 
pronto le llevaron un 
paral\u00edtico tendido en 
una camilla. Jes\u00fas al 
ver su fe, dijo al 
paral\u00edtico: 
\u00ab\u00c1nimo, hijo, tus 
pecados te son 
perdonados\u00bb. 
{I}3_{/}Algunos maestros de la 
ley se dijeron: 
\u00ab\u00c9ste 
blasfema\u00bb. 
{I}4_{/}Jes\u00fas, conociendo 
sus pensamientos, dijo: 
\u00ab\u00bfPor qu\u00e9 
pens\u00e1is tan mal? 
{I}5_{/}\u00bfQu\u00e9 es 
m\u00e1s f\u00e1cil, decir: 
Tus pecados te son 
perdonados, o decir: 
Lev\u00e1ntate y anda? 
{I}6_{/}Pues para que 
ve\u00e1is que el hijo del 
hombre tiene poder en la 
tierra para perdonar los 
pecados, dijo al 
paral\u00edtico: "T\u00fa, 
lev\u00e1ntate, carga con 
tu camilla y vete a tu 
casa"\u00bb. {I}7_{/}\u00c9l se 
levant\u00f3 y se fue a su 
casa. {I}8_{/}Las gentes, al 
ver esto, quedaron 
sobrecogidas y glorificaron 
a Dios que dio tal poder a 
los hombres.
VOCACI\u00d3N DE MATEO{/}

[\u0095]_{I}9_{/}Al salir de 
all\u00ed, Jes\u00fas vio a 
un hombre, llamado Mateo, 
sentado en la oficina de 
los impuestos, y le dijo: 
\u00abS\u00edgueme\u00bb. 
\u00c9l se levant\u00f3 y 
lo sigui\u00f3.
{I}10_{/}Y estando en su casa a 
la mesa, muchos publicanos 
y pecadores vinieron y se 
pusieron a la mesa con 
Jes\u00fas y sus 
disc\u00edpulos. {I}11_{/}Los 
fariseos, al verlo, 
dec\u00edan a los 
disc\u00edpulos: 
\u00ab\u00bfPor qu\u00e9 
vuestro maestro come con 
los publicanos y 
pecadores?\u00bb. 
{I}12_{/}Jes\u00fas los 
oy\u00f3 y dijo: \u00abNo 
tienen necesidad de 
m\u00e9dico los sanos, sino 
los enfermos. {I}13_{/}Id y 
aprended lo que significa: 
Misericordia quiero y no 
sacrificios;{/} pues no he 
venido a llamar a los 
justos, sino a los 
pecadores\u00bb.
LA CUESTI\u00d3N SOBRE EL 
AYUNO{/}

[\u0095]_{I}14_{/}Entonces se 
le acercaron los 
disc\u00edpulos de Juan y 
le preguntaron: 
\u00ab\u00bfPor qu\u00e9 
nosotros y los fariseos 
ayunamos tantas veces, y 
tus disc\u00edpulos no 
ayunan?\u00bb. 
{I}15_{/}Jes\u00fas les dijo: 
\u00ab\u00bfEs que los 
compa\u00f1eros del esposo 
pueden estar tristes 
mientras el esposo 
est\u00e1 con ellos? Pero 
vendr\u00e1n d\u00edas en 
que les quiten al esposo; 
entonces ayunar\u00e1n.
{I}16_{/}Nadie remienda con 
pa\u00f1o nuevo un vestido 
viejo, pues el remiendo 
nuevo tirar\u00e1 del 
vestido y el rasg\u00f3n se 
har\u00e1 mayor. {I}17_{/}Ni 
echan vino nuevo en odres 
viejos, porque los odres 
revientan, y se pierden al 
mismo tiempo el vino y los 
odres; sino que el vino 
nuevo se echa en odres 
nuevos, y as\u00ed ambos se 
conservan\u00bb.
JES\u00daS CURA A UNA 
HEMORRO\u00cdSA Y RESUCITA 
A LA HIJA DE JAIRO{/}

{I}18_{/}Les estaba hablando 
as\u00ed, cuando lleg\u00f3 
un personaje importante, se 
ech\u00f3 a sus pies y le 
dijo: \u00abMi hija acaba 
de morir; pero anda, pon tu 
mano sobre ella y 
vivir\u00e1\u00bb. 
{I}19_{/}Jes\u00fas se 
levant\u00f3 y fue con 
\u00e9l acompa\u00f1ado de 
sus disc\u00edpulos.
{I}20_{/}Una mujer, que 
padec\u00eda hemorragias 
desde hac\u00eda doce 
a\u00f1os, se acerc\u00f3 
por detr\u00e1s y toc\u00f3 
la orla de su manto, 
{I}21_{/}pues se dec\u00eda: 
\u00abCon s\u00f3lo tocar 
sus vestidos me curo\u00bb. 
{I}22_{/}Jes\u00fas se 
volvi\u00f3 y, al verla, le 
dijo: \u00ab\u00c1nimo, 
hija, tu fe te ha 
curado\u00bb. Y la mujer 
qued\u00f3 curada desde 
aquel momento.
{I}23_{/}Jes\u00fas lleg\u00f3 
a la casa y, al ver a los 
flautistas y el alboroto de 
la gente, les dijo: 
{I}24_{/}\u00abSalid, que la 
ni\u00f1a no est\u00e1 
muerta; est\u00e1 
dormida\u00bb. Ellos se 
re\u00edan de \u00e9l. 
{I}25_{/}Cuando sali\u00f3 la 
gente, entr\u00f3, la 
agarr\u00f3 de la mano y la 
ni\u00f1a se levant\u00f3. 
{I}26_{/}Y la noticia se 
extendi\u00f3 por toda la 
comarca.
CURACI\u00d3N DE DOS CIEGOS 
Y UN ENDEMONIADO MUDO{/}

[\u0095]_{I}27_{/}Cuando 
sali\u00f3 de all\u00ed, le 
siguieron dos ciegos, 
gritando: \u00ab\u00a1Ten 
compasi\u00f3n de nosotros, 
hijo de David!\u00bb. 
{I}28_{/}Al entrar en la casa, 
se le acercaron los ciegos, 
y Jes\u00fas les dijo: 
\u00ab\u00bfCre\u00e9is que 
puedo hacer esto?\u00bb. Le 
dijeron: 
\u00ab\u00a1S\u00ed, 
Se\u00f1or!\u00bb. 
{I}29_{/}Entonces les toc\u00f3 
los ojos, diciendo: 
\u00abH\u00e1gase en 
vosotros seg\u00fan vuestra 
fe\u00bb. Y se les abrieron 
los ojos. {I}30_{/}Jes\u00fas 
les orden\u00f3 
severamente: \u00abMirad, 
que nadie lo sepa\u00bb. 
{I}31_{/}Pero ellos, nada 
m\u00e1s salir, lo 
publicaron por toda la 
comarca.
{I}32_{/}Cuando \u00e9stos 
sal\u00edan, le presentaron 
un hombre mudo endemoniado; 
{I}33_{/}Jes\u00fas ech\u00f3 
al demonio, y el mudo 
empez\u00f3 a hablar. Las 
gentes dec\u00edan 
maravilladas: 
\u00abJam\u00e1s se ha 
visto cosa semejante en 
Israel\u00bb. {I}34_{/}Pero los 
fariseos dec\u00edan: 
\u00abEcha a los demonios 
con el poder del 
pr\u00edncipe de los 
demonios\u00bb.
ACTIVIDAD APOST\u00d3LICA 
DE JES\u00daS{/}

{I}35_{/}Jes\u00fas 
recorr\u00eda ciudades y 
aldeas, ense\u00f1ando en 
sus sinagogas, predicando 
el evangelio del reino y 
curando todas las 
enfermedades y dolencias.
{I}36_{/}Y al ver a la gente, 
se compadec\u00eda de ella, 
porque estaban cansados y 
deca\u00eddos como ovejas 
sin pastor. {I}37_{/}Entonces 
dijo a sus disc\u00edpulos: 
\u00abLa mies es mucha y 
los obreros pocos. 
{I}38_{/}Pedid al due\u00f1o de 
la mies que mande obreros a 
su mies\u00bb.
{1}10{/}

ELECCI\u00d3N DE LOS 
AP\u00d3STOLES{/}

{I}1_{/}Reuni\u00f3 a sus doce 
ap\u00f3stoles, y les dio 
poder de echar los 
esp\u00edritus inmundos y 
de curar todas las 
enfermedades y dolencias.
{I}2_{/}Los nombres de los doce 
ap\u00f3stoles son: 
primero, Sim\u00f3n, 
llamado Pedro, y su hermano 
Andr\u00e9s; Santiago y su 
hermano Juan, hijos de 
Zebedeo; {I}3_{/}Felipe y 
Bartolom\u00e9; Tom\u00e1s 
y Mateo el publicano; 
Santiago, el de Alfeo, y 
Tadeo; {I}4_{/}Sim\u00f3n el 
Cananeo y Judas el 
Iscariote, el que le 
traicion\u00f3.
EL MAESTRO INSTRUYE Y 
ENV\u00cdA A SUS 
DISC\u00cdPULOS{/}

{I}5_{/}Jes\u00fas envi\u00f3 a 
estos doce con estas 
instrucciones: \u00abNo 
vay\u00e1is por tierra de 
paganos, ni entr\u00e9is en 
ciudad de samaritanos. 
[\u0095]_{I}6_{/}Id a las 
ovejas perdidas de la casa 
de Israel. {I}7_{/}Id 
predicando que el reino de 
Dios est\u00e1 cerca. 
{I}8_{/}Curad a los enfermos, 
resucitad a los muertos, 
limpiad a los leprosos, 
echad a los demonios: 
gratis lo hab\u00e9is 
recibido, dadlo gratis. 
{I}9_{/}No llev\u00e9is oro, ni 
plata, ni dinero en 
vuestras fajas; {I}10_{/}ni 
alforja para el camino, ni 
dos t\u00fanicas, ni 
calzados, ni bast\u00f3n, 
porque el obrero merece su 
salario. {I}11_{/}Cuando 
entr\u00e9is en una ciudad, 
informaos de qui\u00e9n hay 
all\u00ed digno de 
confianza, y quedaos en su 
casa hasta que os 
vay\u00e1is de all\u00ed. 
{I}12_{/}Cuando entr\u00e9is en 
la casa, saludadla; {I}13_{/}y 
si la casa se lo merece, la 
paz de vuestro saludo 
descender\u00e1 sobre ella; 
y si no se lo merece, la 
paz se volver\u00e1 a 
vosotros. {I}14_{/}Si no os 
reciben ni os escuchan, al 
salir de la casa o del 
pueblo sacudid el polvo de 
vuestros pies. {I}15_{/}Os 
aseguro que el d\u00eda del 
juicio habr\u00e1 m\u00e1s 
tolerancia para Sodoma y 
Gomorra que para esa 
ciudad\u00bb.
{I}16_{/}\u00abOs env\u00edo 
como ovejas en medio de 
lobos. Sed prudentes como 
las serpientes y sencillos 
como las palomas. 
{I}17_{/}Tened cuidado con la 
gente, porque os 
entregar\u00e1n a los 
tribunales y os 
azotar\u00e1n en sus 
sinagogas. {I}18_{/}Ser\u00e9is 
conducidos por mi causa 
ante los gobernadores y 
reyes para dar testimonio 
ante ellos y ante los 
paganos. {I}19_{/}Pero cuando 
os entreguen, no os 
preocup\u00e9is sobre 
c\u00f3mo hab\u00e9is de 
hablar o qu\u00e9 
hab\u00e9is de decir, 
porque en aquel momento se 
os sugerir\u00e1 lo que 
deb\u00e9is decir. 
{I}20_{/}Pues no sois vosotros 
los que habl\u00e1is, es el 
Esp\u00edritu de vuestro 
Padre el que habla en 
vosotros. {I}21_{/}El hermano 
entregar\u00e1 a su hermano 
a la muerte, y el padre a 
su hijo. Los hijos se 
levantar\u00e1n contra sus 
padres y los matar\u00e1n; 
{I}22_{/}todos os 
aborrecer\u00e1n por causa 
m\u00eda, pero el que 
persevere hasta el fin se 
salvar\u00e1. {I}23_{/}Cuando 
os persigan en una ciudad, 
huid a otra; y si 
tambi\u00e9n en \u00e9sta 
os persiguen, huid a otra. 
Os aseguro que no se 
acabar\u00e1n las ciudades 
de Israel hasta que venga 
el hijo del hombre\u00bb.
{I}24_{/}\u00abEl 
disc\u00edpulo no est\u00e1 
por encima de su maestro, 
ni el criado por encima de 
su amo. {I}25_{/}Al 
disc\u00edpulo le basta ser 
como su maestro, y al 
criado como su amo. Si al 
amo de la casa le han 
llamado Belceb\u00fa, 
\u00a1qu\u00e9 no 
dir\u00e1n de los de la 
casa! {I}26_{/}No les 
teng\u00e1is miedo, porque 
no hay nada tan oculto que 
no se llegue a descubrir, y 
nada tan secreto que no se 
llegue a saber. {I}27_{/}Lo que 
os digo en la oscuridad 
decidlo a plena luz, y lo 
que o\u00eds al o\u00eddo 
predicadlo sobre las 
terrazas. {I}28_{/}No 
teng\u00e1is miedo de los 
que matan el cuerpo, pero 
no pueden matar el alma; 
temed m\u00e1s bien al que 
puede perder el alma y el 
cuerpo en el fuego. 
{I}29_{/}\u00bfNo se venden dos 
p\u00e1jaros por unos 
cuartos? Y, sin embargo, 
ninguno de ellos cae en 
tierra sin el 
consentimiento de vuestro 
Padre. {I}30_{/}En cuanto a 
vosotros, hasta los 
cabellos de la cabeza 
est\u00e1n contados. 
{I}31_{/}As\u00ed que no 
teng\u00e1is miedo; 
vosotros val\u00e9is 
m\u00e1s que una bandada de 
p\u00e1jaros. {I}32_{/}Al que 
me confiese delante de los 
hombres, le confesar\u00e9 
tambi\u00e9n yo delante de 
mi Padre celestial; 
{I}33_{/}pero al que me niegue 
delante de los hombres, yo 
tambi\u00e9n lo negar\u00e9 
delante de mi Padre 
celestial\u00bb.
{I}34_{/}\u00abNo pens\u00e9is 
que he venido a traer la 
paz al mundo; no he venido 
a traer paz, sino espada. 
{I}35_{/}Porque he venido a 
poner al hijo en contra de 
su padre, a la hija en 
contra de su madre, a la 
nuera en contra de su 
suegra. {I}36_{/}De suerte que 
los enemigos del hombre son 
los de su propia 
casa\u00bb.
{I}37_{/}\u00abEl que ama a su 
padre o a su madre m\u00e1s 
que a m\u00ed no es digno 
de m\u00ed, y el que ama a 
su hijo o a su hija 
m\u00e1s que a m\u00ed no 
es digno de m\u00ed, {I}38_{/}y 
el que no carga con su cruz 
y me sigue no es digno de 
m\u00ed. {I}39_{/}El que 
encuentre su vida la 
perder\u00e1, y el que la 
pierda por m\u00ed la 
encontrar\u00e1\u00bb.
RECOMPENSA A QUIEN LO 
RECIBE{/}

{I}40_{/}\u00abEl que os recibe 
a vosotros me recibe a 
m\u00ed, y quien me recibe 
a m\u00ed recibe a quien me 
ha enviado. {I}41_{/}El que 
recibe a un profeta como 
profeta recibir\u00e1 
premio de profeta, y el que 
recibe a un justo como 
justo recibir\u00e1 premio 
de justo; {I}42_{/}el que 
d\u00e9 de beber a uno de 
estos peque\u00f1uelos tan 
s\u00f3lo un vaso de agua 
fresca porque es mi 
disc\u00edpulo, os aseguro 
que no perder\u00e1 su 
recompensa\u00bb.
{1}11{/}

{I}1_{/}Cuando Jes\u00fas 
acab\u00f3 de dar estas 
instrucciones a sus doce 
disc\u00edpulos, se fue de 
all\u00ed para ense\u00f1ar 
y predicar en aquellos 
pueblos.
EMBAJADA DEL BAUTISTA A 
JES\u00daS{/}

[\u0095]_{I}2_{/}Juan, que 
oy\u00f3 en la c\u00e1rcel 
las obras de Jes\u00fas, 
envi\u00f3 a sus 
disc\u00edpulos {I}3_{/}a 
preguntarle: 
\u00ab\u00bfEres t\u00fa el 
que ha de venir o tenemos 
que esperar a otro?\u00bb. 
{I}4_{/}Jes\u00fas les 
respondi\u00f3: \u00abId y 
contad a Juan lo que 
hab\u00e9is visto y 
o\u00eddo: {I}5_{/}los ciegos 
ven, los cojos andan, los 
leprosos quedan limpios, 
los sordos oyen, los 
muertos resucitan y se 
anuncia el evangelio a los 
pobres: {I}6_{/}\u00a1dichoso 
el que no se escandalice de 
m\u00ed!\u00bb.
JES\u00daS ELOGIA AL 
BAUTISTA{/}

[\u0095]_{I}7_{/}Cuando se 
fueron, Jes\u00fas 
comenz\u00f3 a hablar de 
Juan a las gentes: 
\u00ab\u00bfQu\u00e9 
salisteis a ver en el 
desierto? \u00bfUna 
ca\u00f1a movida por el 
viento? {I}8_{/}\u00bfPues 
qu\u00e9 salisteis a ver? 
\u00bfUn hombre vestido 
lujosamente? Los que visten 
lujosamente est\u00e1n en 
los palacios de los reyes. 
{I}9_{/}\u00bfEntonces, 
qu\u00e9 salisteis a ver? 
\u00bfUn profeta? S\u00ed, 
os lo digo; y m\u00e1s que 
un profeta. {I}10_{/}\u00c9l es 
de quien est\u00e1 escrito: 
Yo env\u00edo delante de ti 
a mi mensajero para que te 
prepare el camino. {/}{I}11_{/}Os 
aseguro que no hay hombre 
alguno m\u00e1s grande que 
Juan Bautista, pero el 
m\u00e1s peque\u00f1o en el 
reino de Dios es m\u00e1s 
grande que \u00e9l. 
{I}12_{/}Desde los tiempos de 
Juan Bautista hasta ahora 
el reino de Dios sufre 
violencia, y los violentos 
lo arrebatan. {I}13_{/}En 
efecto, todos los profetas 
y la ley anunciaron este 
reino hasta que vino Juan. 
{I}14_{/}Y si quer\u00e9is 
admitirlo, \u00e9l es 
El\u00edas, el que 
hab\u00eda de venir. 
{I}15_{/}\u00a1El que tenga 
o\u00eddos que oiga!\u00bb.
JES\u00daS LAMENTA LA 
TERQUEDAD DE SU PUEBLO{/}

[\u0095]_{I}16_{/}\u00ab\u00bfA 
qu\u00e9 comparar\u00e9 
esta generaci\u00f3n? Se 
parece a esos chiquillos 
sentados en las plazas, que 
se gritan unos a otros: 
{I}17_{/}"Os hemos tocado la 
flauta y no hab\u00e9is 
bailado, hemos cantado 
lamentaciones y no 
hab\u00e9is llorado". 
{I}18_{/}Porque vino Juan, que 
ni com\u00eda ni 
beb\u00eda, y dijeron: 
Tiene un demonio. {I}19_{/}Ha 
venido el hijo del hombre, 
que come y bebe, y dicen: 
\u00c9ste es un 
comil\u00f3n y un borracho, 
amigo de publicanos y 
pecadores. Pero la 
sabidur\u00eda ha sido 
justificada con sus 
obras\u00bb.
REPRENSI\u00d3N DE 
JES\u00daS A LAS CIUDADES 
INFIELES{/}

[\u0095]_{I}20_{/}Entonces 
empez\u00f3 a increpar a 
las ciudades en que 
hab\u00eda hecho la 
mayor\u00eda de sus 
milagros, porque no se 
hab\u00edan convertido. 
{I}21_{/}\u00ab\u00a1Ay de ti, 
Coroza\u00edn! \u00a1Ay de 
ti, Betsaida!, porque si en 
Tiro y en Sid\u00f3n se 
hubieran hecho los milagros 
que en vosotras, har\u00eda 
ya tiempo que se hubieran 
arrepentido cubiertas de 
saco y ceniza. {I}22_{/}Pero os 
digo que en el d\u00eda del 
juicio habr\u00e1 m\u00e1s 
tolerancia para Tiro y 
Sid\u00f3n que para 
vosotras. {I}23_{/}Y t\u00fa, 
Cafarna\u00fan, \u00bfcrees 
que te vas a elevar hasta 
el cielo? \u00a1Hasta el 
abismo te hundir\u00e1s! 
Porque si en Sodoma se 
hubieran hecho los milagros 
realizados en ti, 
durar\u00eda hasta el 
d\u00eda de hoy. {I}24_{/}Pero 
os digo que el d\u00eda del 
juicio habr\u00e1 m\u00e1s 
tolerancia para Sodoma que 
para ti\u00bb.
LA GRAN LECCI\u00d3N DEL 
CORAZ\u00d3N DE JES\u00daS{/}

[\u0095]_{I}25_{/}En aquel 
tiempo Jes\u00fas dijo: 
\u00abYo te alabo, Padre, 
Se\u00f1or del cielo y de 
la tierra, porque has 
escondido estas cosas a los 
sabios y a los entendidos, 
y se las has manifestado a 
los sencillos. 
{I}26_{/}S\u00ed, Padre, porque 
as\u00ed lo has querido. 
{I}27_{/}Mi Padre me ha 
confiado todas las cosas; 
nadie conoce perfectamente 
al Hijo sino el Padre, y 
nadie conoce al Padre sino 
el Hijo y aquel a quien el 
Hijo se lo quiera 
manifestar. {I}28_{/}Venid a 
m\u00ed todos los que 
est\u00e1is cansados y 
oprimidos, y yo os 
aliviar\u00e9. {I}29_{/}Cargad 
con mi yugo y aprended de 
m\u00ed, que soy afable y 
humilde de coraz\u00f3n, y 
encontrar\u00e9is descanso 
para vuestras almas. 
{I}30_{/}Porque mi yugo es 
llevadero y mi carga 
ligera\u00bb.
{1}12{/}

LA CUESTI\u00d3N DEL 
S\u00c1BADO{/}

[\u0095]_{I}1_{/}Por aquel 
tiempo iba Jes\u00fas un 
s\u00e1bado por los 
sembrados. Sus 
disc\u00edpulos ten\u00edan 
hambre, y comenzaron a 
cortar espigas y a 
comerlas. {I}2_{/}Los fariseos, 
al verlo, le dijeron: 
\u00abMira, tus 
disc\u00edpulos hacen lo 
que no est\u00e1 permitido 
hacer en s\u00e1bado\u00bb. 
{I}3_{/}\u00c9l les 
respondi\u00f3: 
\u00ab\u00bfNo hab\u00e9is 
le\u00eddo lo que hizo 
David cuando tuvo hambre 
\u00e9l y los suyos, 
{I}4_{/}c\u00f3mo entr\u00f3 en 
la casa de Dios y 
comi\u00f3 los panes de la 
proposici\u00f3n, de los 
que no estaba permitido 
comer ni a \u00e9l ni a los 
suyos, sino s\u00f3lo a los 
sacerdotes? {I}5_{/}\u00bfO no 
hab\u00e9is le\u00eddo en 
la ley que en d\u00eda de 
s\u00e1bado los sacerdotes 
en el templo quebrantan el 
s\u00e1bado y no son 
culpables? {I}6_{/}Pues yo os 
digo que hay aqu\u00ed algo 
m\u00e1s grande que el 
templo. {I}7_{/}Si hubierais 
comprendido qu\u00e9 quiere 
decir: Misericordia quiero 
y no sacrificios,{/} no 
condenar\u00edais a los 
inocentes. {I}8_{/}Porque el 
hijo del hombre es 
Se\u00f1or del 
s\u00e1bado\u00bb.
{I}9_{/}De all\u00ed pas\u00f3 
a la sinagoga. 
{I}10_{/}Hab\u00eda en ella un 
hombre que ten\u00eda seca 
una mano, y preguntaron a 
Jes\u00fas para acusarle: 
\u00ab\u00bfEst\u00e1 
permitido curar en 
s\u00e1bado?\u00bb. 
{I}11_{/}\u00c9l les dijo: 
\u00ab\u00bfQui\u00e9n de 
vosotros que tenga una sola 
oveja, si cae en un hoyo en 
d\u00eda de s\u00e1bado no 
le echa una mano y la saca? 
{I}12_{/}Pues, 
\u00a1cu\u00e1nto m\u00e1s 
vale un hombre que una 
oveja! As\u00ed que 
est\u00e1 permitido hacer 
el bien en 
s\u00e1bado\u00bb. 
{I}13_{/}Entonces dijo al 
hombre: \u00abExtiende tu 
mano\u00bb. \u00c9l la 
extendi\u00f3 y qued\u00f3 
sana como la otra. 
{I}14_{/}Pero los fariseos 
salieron y tomaron en 
consejo la resoluci\u00f3n 
de acabar con \u00e9l.
LA MANSEDUMBRE DEL 
MES\u00cdAS{/}

[\u0095]_{I}15_{/}Jes\u00fas se 
enter\u00f3 y se alej\u00f3 
de all\u00ed. Lo siguieron 
muchos y los cur\u00f3 a 
todos, 
{I}16_{/}encarg\u00e1ndoles 
severamente que no lo 
publicasen, {I}17_{/}para que 
se cumpliera lo que 
hab\u00eda anunciado el 
profeta Isa\u00edas:
{I}18_{/}\u00c9ste es mi 
siervo, mi elegido,

mi amado, la alegr\u00eda 
de mi alma;
pondr\u00e9 mi 
esp\u00edritu sobre \u00e9l
para que anuncie
la justicia a las 
naciones.{/}

{I}19_{/}No disputar\u00e1 ni 
gritar\u00e1,
nadie oir\u00e1 su voz en 
las plazas.{/}

{I}20_{/}No romper\u00e1 la 
ca\u00f1a cascada
y no apagar\u00e1 la mecha 
humeante
hasta que haga triunfar la 
justicia.{/}

{I}21_{/}En \u00e9l 
pondr\u00e1n las gentes
su esperanza.{/}

JES\u00daS REFUTA UNA 
CALUMNIA DE LOS FARISEOS{/}

[\u0095]_{I}22_{/}Entonces le 
presentaron un endemoniado 
ciego y mudo y lo 
cur\u00f3, de manera que el 
mudo hablaba y ve\u00eda. 
{I}23_{/}Y todo el pueblo, 
asombrado, dec\u00eda: 
\u00ab\u00bfNo es \u00e9ste 
el hijo de David?\u00bb. 
{I}24_{/}Pero los fariseos, al 
o\u00edrlo, dijeron: 
\u00ab\u00c9ste echa los 
demonios con el poder de 
Belceb\u00fa, pr\u00edncipe 
de los demonios\u00bb. 
{I}25_{/}Jes\u00fas, conociendo 
su pensamiento, les dijo: 
\u00abTodo reino dividido 
ser\u00e1 desolado, y toda 
ciudad o casa dividida no 
puede subsistir. {I}26_{/}Si 
Satan\u00e1s echa a 
Satan\u00e1s, est\u00e1 
dividido contra s\u00ed 
mismo; \u00bfc\u00f3mo 
podr\u00e1, entonces, 
subsistir su reino? {I}27_{/}Si 
yo echo los demonios con el 
poder de Belceb\u00fa, 
\u00bfcon qu\u00e9 poder lo 
echan vuestros hijos? Por 
eso ellos mismos ser\u00e1n 
vuestros jueces. {I}28_{/}Pero 
si echo los demonios con el 
Esp\u00edritu de Dios, es 
se\u00f1al de que ha 
llegado a vosotros el reino 
de Dios. 
{I}29_{/}\u00bfC\u00f3mo puede 
uno entrar en la casa de un 
hombre fuerte y arrebatarle 
sus cosas si antes no lo 
ata? S\u00f3lo as\u00ed 
podr\u00e1 saquear su casa. 
{I}30_{/}El que no est\u00e1 
conmigo est\u00e1 contra 
m\u00ed, y el que no recoge 
conmigo desparrama\u00bb.
{I}31_{/}\u00abPor eso os digo: 
A los hombres se les 
perdonar\u00e1n todos sus 
pecados y blasfemias, pero 
la blasfemia contra el 
Esp\u00edritu no se les 
perdonar\u00e1. {I}32_{/}Al que 
hable contra el hijo del 
hombre se le 
perdonar\u00e1, pero al que 
hable contra el 
Esp\u00edritu Santo no se 
le perdonar\u00e1 ni en 
esta vida ni en la otra. 
{I}33_{/}Dec\u00eds que el 
\u00e1rbol es bueno si es 
bueno su fruto; dec\u00eds 
que el \u00e1rbol es malo 
si es malo su fruto. Porque 
el \u00e1rbol se conoce por 
su fruto. {I}34_{/}\u00a1Raza 
de v\u00edboras! 
\u00bfC\u00f3mo pod\u00e9is 
vosotros hablar de cosas 
buenas, siendo malvados? 
Porque de lo que rebosa el 
coraz\u00f3n habla la boca. 
{I}35_{/}El hombre bueno, de su 
bondad saca buenas cosas; y 
el hombre malo, de su 
maldad saca cosas malas. 
{I}36_{/}Y yo os digo que de 
toda palabra ociosa que 
digan los hombres 
dar\u00e1n cuenta el 
d\u00eda del juicio. 
{I}37_{/}Porque por tus 
palabras ser\u00e1s 
justificado y por tus 
palabras ser\u00e1s 
condenado\u00bb.
LOS JUD\u00cdOS PIDEN UNA 
SE\u00d1AL A JES\u00daS{/}

[\u0095]_{I}38_{/}Entonces 
algunos maestros de la ley 
y algunos fariseos le 
dijeron: \u00abMaestro, 
queremos verte hacer una 
se\u00f1al milagrosa\u00bb. 
{I}39_{/}\u00c9l 
respondi\u00f3: \u00abEsta 
generaci\u00f3n malvada y 
ad\u00faltera pide una 
se\u00f1al, y no se le 
dar\u00e1 otra que la 
se\u00f1al del profeta 
Jon\u00e1s. {I}40_{/}De la 
misma manera que Jon\u00e1s 
estuvo tres d\u00edas y 
tres noches en el vientre 
del cet\u00e1ceo, as\u00ed 
estar\u00e1 el hijo del 
hombre tres d\u00edas y 
tres noches en el 
coraz\u00f3n de la tierra. 
{I}41_{/}Los hombres de 
N\u00ednive se 
levantar\u00e1n en el 
d\u00eda del juicio con 
esta generaci\u00f3n y la 
condenar\u00e1n, porque se 
arrepintieron por la 
predicaci\u00f3n de 
Jon\u00e1s; y aqu\u00ed hay 
algo que es m\u00e1s que 
Jon\u00e1s. {I}42_{/}La reina 
del sur se levantar\u00e1 
en el d\u00eda del juicio 
con esta generaci\u00f3n y 
la condenar\u00e1, porque 
ella vino de los confines 
de la tierra para escuchar 
la sabidur\u00eda de 
Salom\u00f3n; y aqu\u00ed 
hay algo que es m\u00e1s 
que Salom\u00f3n. 
{I}43_{/}Cuando el 
esp\u00edritu impuro sale 
de un hombre, anda por 
lugares \u00e1ridos 
buscando descanso, y, al no 
encontrarlo, {I}44_{/}dice: 
Volver\u00e9 a mi casa de 
donde sal\u00ed. Al volver, 
la encuentra libre, barrida 
y arreglada. {I}45_{/}Entonces 
va y trae consigo otros 
siete esp\u00edritus peores 
que \u00e9l, y entran y se 
instalan all\u00ed. 
As\u00ed el estado final de 
aquel hombre resulta peor 
que el primero. Eso 
suceder\u00e1 tambi\u00e9n 
a esta generaci\u00f3n 
malvada\u00bb.
LA VERDADERA FAMILIA DE 
JES\u00daS{/}

[\u0095]_{I}46_{/}Mientras 
\u00e9l hablaba a la gente, 
su madre y sus hermanos 
estaban fuera y 
quer\u00edan hablar con 
\u00e9l. {I}47_{/}Y uno le 
dijo: \u00abTu madre y tus 
hermanos est\u00e1n afuera 
y quieren hablar 
contigo\u00bb. {I}48_{/}\u00c9l 
respondi\u00f3: 
\u00ab\u00bfQui\u00e9n es 
mi madre y qui\u00e9nes son 
mis hermanos?\u00bb. {I}49_{/}Y 
extendiendo su mano hacia 
sus disc\u00edpulos, dijo: 
\u00ab\u00c9stos son mi 
madre y mis hermanos. 
{I}50_{/}Porque el que hace la 
voluntad de mi Padre 
celestial, \u00e9se es mi 
hermano, mi hermana y mi 
madre\u00bb.
{1}13{/}

EL SEMBRADOR{/}

[\u0095]_{I}1_{/}Aquel 
d\u00eda, Jes\u00fas 
sali\u00f3 de su casa y se 
sent\u00f3 a la orilla del 
lago. {I}2_{/}Acudi\u00f3 a 
\u00e9l tanta gente, que 
subi\u00f3 a sentarse en 
una barca, y toda la gente 
qued\u00f3 en la playa. 
{I}3_{/}Y les dijo muchas cosas 
en par\u00e1bolas: 
\u00abSali\u00f3 el 
sembrador a sembrar {I}4_{/}y, 
al sembrar, parte de la 
semilla cay\u00f3 junto al 
camino; vinieron las aves y 
se la comieron. {I}5_{/}Otra 
parte cay\u00f3 en un 
pedregal, donde no 
hab\u00eda mucha tierra, y 
brot\u00f3 en seguida 
porque la semilla no 
ten\u00eda profundidad en 
la tierra; {I}6_{/}pero al 
salir el sol la abras\u00f3 
y, por no tener ra\u00edz, 
se sec\u00f3. {I}7_{/}Otra 
cay\u00f3 entre zarzas; las 
zarzas crecieron y la 
ahogaron. {I}8_{/}Otra parte 
cay\u00f3 en tierra buena, 
y dio frutos; una ciento, 
otra sesenta, otra treinta. 
{I}9_{/}\u00a1El que tenga 
o\u00eddos que oiga!\u00bb.
RAZ\u00d3N DE LAS 
PAR\u00c1BOLAS{/}

[\u0095]_{I}10_{/}Los 
disc\u00edpulos se le 
acercaron y le preguntaron: 
\u00ab\u00bfPor qu\u00e9 
les hablas en 
par\u00e1bolas?\u00bb. 
{I}11_{/}Y \u00e9l les 
respondi\u00f3: \u00abA 
vosotros se os ha dado 
conocer los misterios del 
reino de Dios, pero a ellos 
no. {I}12_{/}Pues al que tiene 
se le dar\u00e1 m\u00e1s y 
tendr\u00e1 de sobra; pero 
al que no tiene, aun lo que 
tiene se le quitar\u00e1. 
{I}13_{/}Por esto les hablo en 
par\u00e1bolas, porque 
miran y no ven, escuchan y 
no oyen ni entienden. 
{I}14_{/}As\u00ed se cumple en 
ellos la profec\u00eda de 
Isa\u00edas:
Oir\u00e9is pero no 
entender\u00e9is,
mirar\u00e9is pero no 
ver\u00e9is.{/}

{I}15_{/}Porque la mente de 
este pueblo
est\u00e1 embotada,
tienen tapados los 
o\u00eddos
y los ojos cerrados,
para no ver nada con sus 
ojos
ni o\u00edr con sus 
o\u00eddos,
ni entender con la mente
ni convertirse a m\u00ed
para que yo los cure.{/}

{I}16_{/}\u00ab\u00a1Dichosos 
vuestros ojos porque ven, y 
vuestros o\u00eddos porque 
oyen! {I}17_{/}Os aseguro que 
muchos profetas y justos 
desearon ver lo que veis y 
no lo vieron, y o\u00edr lo 
que o\u00eds y no lo 
oyeron\u00bb.
EXPLICACI\u00d3N DE LA 
PAR\u00c1BOLA DEL 
SEMBRADOR{/}

[\u0095]_{I}18_{/}\u00abAs\u00e
d que vosotros entended la 
par\u00e1bola del 
sembrador. {I}19_{/}Si uno oye 
la palabra del reino y no 
la entiende, viene el 
maligno y le arrebata lo 
sembrado en el 
coraz\u00f3n. \u00c9ste es 
lo sembrado junto al 
camino. {I}20_{/}El pedregal es 
el que oye la palabra de 
momento y la acepta con 
alegr\u00eda; {I}21_{/}pero no 
tiene ra\u00edz, es 
inconstante y, cuando llega 
la prueba o la 
persecuci\u00f3n a causa de 
la palabra, inmediatamente 
se viene abajo. {I}22_{/}Lo 
sembrado entre zarzas es el 
que oye la palabra, pero 
las preocupaciones de esta 
vida y la seducci\u00f3n de 
la riqueza ahogan la 
palabra y queda sin fruto. 
{I}23_{/}Lo sembrado en tierra 
buena es el que oye la 
palabra y la entiende y da 
fruto, ciento, sesenta y 
treinta por uno\u00bb.
LA CIZA\u00d1A{/}

[\u0095]_{I}24_{/}Les propuso 
otra par\u00e1bola: 
\u00abEl reino de Dios es 
semejante a un hombre que 
sembr\u00f3 buena semilla 
en un campo. {I}25_{/}Mientras 
sus hombres dorm\u00edan, 
vino su enemigo, 
esparci\u00f3 ciza\u00f1a 
en medio del trigo y se 
fue. {I}26_{/}Pero cuando 
creci\u00f3 la hierba y 
llev\u00f3 fruto, 
apareci\u00f3 tambi\u00e9n 
la ciza\u00f1a. {I}27_{/}Los 
criados fueron a decir a su 
amo: \u00bfNo sembraste 
buena semilla en tu campo? 
\u00bfC\u00f3mo es que 
tiene ciza\u00f1a? 
{I}28_{/}\u00c9l les dijo: Un 
hombre enemigo hizo esto. 
Los criados dijeron: 
\u00bfQuieres que vayamos a 
recogerla? {I}29_{/}Les 
contest\u00f3: \u00a1No!, 
no sea que, al recoger la 
ciza\u00f1a, 
arranqu\u00e9is con ella el 
trigo. {I}30_{/}Dejad crecer 
juntas las dos cosas hasta 
la siega; en el tiempo de 
la siega dir\u00e9 a los 
segadores: Recoged primero 
la ciza\u00f1a y atadla en 
haces para quemarla, pero 
el trigo recogedlo en mi 
granero\u00bb.
LA SEMILLA DE MOSTAZA{/}

[\u0095]_{I}31_{/}Les propuso 
otra par\u00e1bola: 
\u00abEl reino de Dios es 
como un grano de mostaza 
que toma un hombre y lo 
siembra en su campo. 
{I}32_{/}Es la m\u00e1s 
peque\u00f1a de todas las 
semillas; pero cuando crece 
es la mayor de las 
hortalizas y se hace 
\u00e1rbol, de tal suerte 
que las aves vienen y 
anidan en sus ramas\u00bb.
LA LEVADURA{/}

{I}33_{/}Les dijo otra 
par\u00e1bola: \u00abEl 
reino de Dios es semejante 
a la levadura que una mujer 
toma y la mete en tres 
medidas de harina hasta que 
fermenta toda la 
masa\u00bb.
{I}34_{/}Jes\u00fas dec\u00eda 
a la gente todas estas 
cosas en par\u00e1bolas, y 
no les dec\u00eda nada sin 
par\u00e1bolas, {I}35_{/}para 
que se cumpliera lo que 
hab\u00eda anunciado el 
profeta: Abrir\u00e9 mi 
boca para decir 
par\u00e1bolas y 
publicar\u00e9 lo que 
estaba oculto desde la 
creaci\u00f3n del mundo.{/}

EXPLICACI\u00d3N DE LA 
PAR\u00c1BOLA DE LA 
CIZA\u00d1A{/}

{I}36_{/}Jes\u00fas dej\u00f3 a 
la gente y se fue a casa. 
Sus disc\u00edpulos se le 
acercaron y le dijeron: 
\u00abExpl\u00edcanos la 
par\u00e1bola de la 
ciza\u00f1a del 
campo\u00bb. {I}37_{/}\u00c9l 
respondi\u00f3: \u00abEl 
que siembra la buena 
semilla es el hijo del 
hombre. {I}38_{/}El campo es el 
mundo. La buena semilla son 
los hijos del reino, y la 
ciza\u00f1a son los hijos 
del maligno. {I}39_{/}El 
enemigo que la siembra es 
el diablo. La siega es el 
fin del mundo, y los 
segadores los \u00e1ngeles. 
{I}40_{/}Como se recoge la 
ciza\u00f1a y se quema en 
el fuego, as\u00ed 
tambi\u00e9n ser\u00e1 al 
fin del mundo. {I}41_{/}El hijo 
del hombre enviar\u00e1 a 
sus \u00e1ngeles, que 
recoger\u00e1n de su reino 
a todos los que son causa 
de pecado y a todos los 
agentes de injusticias 
{I}42_{/}y los echar\u00e1n al 
horno ardiente: all\u00ed 
ser\u00e1 el llanto y el 
crujir de dientes. 
{I}43_{/}Entonces los justos 
resplandecer\u00e1n como el 
sol en el reino de su 
Padre. \u00a1El que tenga 
o\u00eddos que oiga!\u00bb
EL TESORO ESCONDIDO{/}

[\u0095]_{I}44_{/}\u00abEl 
reino de Dios es semejante 
a un tesoro escondido en el 
campo. El que lo encuentra 
lo esconde y, lleno de 
alegr\u00eda va, vende todo 
lo que tiene y compra aquel 
campo\u00bb.
EL MERCADER DE PERLAS{/}

{I}45_{/}\u00abEl reino de Dios 
es semejante a un mercader 
que busca perlas preciosas. 
{I}46_{/}Cuando encuentra una 
de gran valor, va, vende 
todo lo que tiene y la 
compra\u00bb.
LA RED DEL PESCADOR{/}

[\u0095]_{I}47_{/}\u00abEl 
reino de Dios es semejante 
a una red que se echa al 
mar y recoge toda clase de 
peces; {I}48_{/}cuando 
est\u00e1 llena, los 
pescadores la sacan a la 
orilla, se sientan, recogen 
los buenos en cestos y 
tiran los malos. 
{I}49_{/}As\u00ed ser\u00e1 al 
fin del mundo. Vendr\u00e1n 
los \u00e1ngeles, 
separar\u00e1n a los malos 
de los justos {I}50_{/}y los 
echar\u00e1n al horno 
ardiente: all\u00ed 
ser\u00e1 el llanto y el 
crujir de dientes. 
{I}51_{/}\u00bfHab\u00e9is 
entendido todo esto?\u00bb. 
Le contestaron: 
\u00ab\u00a1S\u00ed!\u00bb. 
{I}52_{/}Y \u00e9l les dijo: 
\u00abPor eso, el maestro 
de la ley que se ha hecho 
disc\u00edpulo del reino de 
Dios es como el amo de la 
casa que saca de su tesoro 
cosas nuevas y 
viejas\u00bb. 
[\u0095]_{I}53_{/}Cuando 
Jes\u00fas acab\u00f3 estas 
par\u00e1bolas, se fue de 
all\u00ed.
JES\u00daS, RECHAZADO EN 
NAZARET{/}

{I}54_{/}Se fue a su tierra y 
se puso a ense\u00f1ar en 
la sinagoga. La gente, 
asombrada, dec\u00eda: 
\u00ab\u00bfDe d\u00f3nde 
le viene a \u00e9ste esa 
sabidur\u00eda y esos 
prodigios? {I}55_{/}\u00bfNo es 
\u00e9ste el hijo del 
carpintero? \u00bfNo es su 
madre Mar\u00eda, y sus 
hermanos Santiago, 
Jos\u00e9, Sim\u00f3n y 
Judas? {I}56_{/}Y sus hermanas, 
\u00bfno viven con 
nosotros? \u00bfDe 
d\u00f3nde le viene todo 
esto?\u00bb. {I}57_{/}Y aquello 
les parec\u00eda un 
esc\u00e1ndalo. Pero 
Jes\u00fas les dijo: 
\u00abS\u00f3lo en su 
tierra y en su casa 
desprecian al 
profeta\u00bb. {I}58_{/}Y no 
hizo all\u00ed muchos 
milagros por su falta de 
fe.
{1}14{/}

OPINI\u00d3N DE HERODES 
SOBRE JES\u00daS{/}

[\u0095]_{I}1_{/}Por entonces 
la fama de Jes\u00fas 
lleg\u00f3 a o\u00eddos del 
virrey Herodes, {I}2_{/}el cual 
dijo a sus cortesanos: 
\u00ab\u00c9se es Juan 
Bautista, que ha resucitado 
de entre los muertos, y por 
eso tiene poder de obrar 
milagros\u00bb.
MARTIRIO DEL BAUTISTA{/}

{I}3_{/}Y es que Herodes 
hab\u00eda detenido a Juan, 
lo hab\u00eda encadenado y 
lo hab\u00eda metido en la 
c\u00e1rcel por causa de 
Herod\u00edas, la mujer de 
su hermano Filipo; {I}4_{/}pues 
Juan le dec\u00eda: 
\u00abNo te es permitido 
tenerla\u00bb. {I}5_{/}Quiso 
matarlo; pero tuvo miedo 
del pueblo, que lo 
ten\u00eda por profeta. 
{I}6_{/}Al llegar el 
cumplea\u00f1os de Herodes, 
la hija de Herod\u00edas 
bail\u00f3 en presencia de 
todos, y tanto agrad\u00f3 
a Herodes, {I}7_{/}que 
jur\u00f3 darle lo que 
pidiera. {I}8_{/}Ella, 
instigada por su madre, le 
dijo: \u00abDame ahora 
mismo en una bandeja la 
cabeza de Juan 
Bautista\u00bb. {I}9_{/}El rey 
se entristeci\u00f3, pero 
por el juramento y por los 
invitados orden\u00f3 que 
se la dieran, {I}10_{/}y 
envi\u00f3 a cortar la 
cabeza de Juan en la 
c\u00e1rcel. {I}11_{/}Trajeron 
la cabeza en una bandeja y 
se la entregaron a la 
muchacha, la cual se la 
llev\u00f3 a su madre. 
{I}12_{/}Sus disc\u00edpulos 
fueron, recogieron el 
cad\u00e1ver y lo 
sepultaron. Fueron 
despu\u00e9s a 
dec\u00edrselo a 
Jes\u00fas.
PRIMERA MULTIPLICACI\u00d3N 
DE LOS PANES{/}

[\u0095]_{I}13_{/}Al saber 
esto, Jes\u00fas se fue de 
all\u00ed en una barca a un 
lugar tranquilo y 
solitario; la gente, al 
enterarse, lo sigui\u00f3 a 
pie desde las ciudades. 
{I}14_{/}Al desembarcar y ver a 
tanta gente, se 
compadeci\u00f3 de ella y 
cur\u00f3 a sus enfermos. 
{I}15_{/}Al caer el d\u00eda, 
se le acercaron sus 
disc\u00edpulos y le 
dijeron: \u00abEstamos en 
un descampado y ya es muy 
tarde; despide a la gente 
para que vayan a las aldeas 
a comprarse algo de 
comer\u00bb. 
{I}16_{/}Jes\u00fas les dijo: 
\u00abNo hace falta que se 
vayan. Dadles vosotros de 
comer\u00bb. {I}17_{/}Ellos le 
dijeron: \u00abS\u00f3lo 
tenemos aqu\u00ed cinco 
panes y dos peces\u00bb. 
{I}18_{/}\u00c9l dijo: 
\u00abTra\u00e9dmelos\u00bb
. {I}19_{/}Mand\u00f3 que la 
gente se echase sobre la 
hierba, tom\u00f3 los cinco 
panes y los dos peces, 
alz\u00f3 los ojos al cielo 
y los bendijo; parti\u00f3 
los panes y se los dio a 
los disc\u00edpulos para 
que se los distribuyeran a 
la gente. {I}20_{/}Todos 
comieron y se hartaron; y 
se recogieron doce canastos 
llenos de las sobras. 
{I}21_{/}Los que comieron eran 
unos cinco mil hombres, sin 
contar mujeres y 
ni\u00f1os.
JES\u00daS CAMINA SOBRE LAS 
AGUAS{/}

[\u0095]_{I}22_{/}Despu\u00e9s 
oblig\u00f3 a los 
disc\u00edpulos a que se 
embarcaran y se le 
adelantaran rumbo a la otra 
orilla, mientras \u00e9l 
desped\u00eda a la gente. 
{I}23_{/}Y una vez que la 
despidi\u00f3, subi\u00f3 
al monte, a solas, para 
orar; al caer la tarde, 
estaba solo all\u00ed. 
{I}24_{/}Mientras, la barca se 
hallaba ya en medio del 
lago, batida por las olas, 
porque el viento era 
contrario. {I}25_{/}Hacia las 
tres de la madrugada se 
dirigi\u00f3 a ellos 
andando sobre el lago. 
{I}26_{/}Los disc\u00edpulos, 
al verlo caminar sobre el 
lago, se asustaron y 
dec\u00edan: \u00ab\u00a1Es 
un fantasma!\u00bb, y se 
pusieron a gritar llenos de 
miedo. {I}27_{/}Jes\u00fas les 
dijo: \u00abTranquilizaos. 
Soy yo, no teng\u00e1is 
miedo\u00bb.
{I}28_{/}Pedro le 
respondi\u00f3: 
\u00abSe\u00f1or, si eres 
t\u00fa, m\u00e1ndame ir a 
ti sobre las aguas\u00bb. 
{I}29_{/}\u00c9l dijo: 
\u00abVen\u00bb. Pedro 
salt\u00f3 de la barca y 
fue hacia Jes\u00fas 
andando sobre las aguas. 
{I}30_{/}Pero, al ver la fuerza 
del viento, se asust\u00f3 
y, como empezaba a 
hundirse, grit\u00f3: 
\u00ab\u00a1S\u00e1lvame, 
Se\u00f1or!\u00bb. 
{I}31_{/}Jes\u00fas le 
tendi\u00f3 la mano, lo 
agarr\u00f3 y le dijo: 
\u00abHombre de poca fe, 
\u00bfpor qu\u00e9 has 
dudado?\u00bb. {I}32_{/}Cuando 
subieron a la barca, el 
viento se calm\u00f3. 
{I}33_{/}Y los que estaban en 
ella se postraron ante 
\u00e9l, diciendo: 
\u00abVerdaderamente 
t\u00fa eres el hijo de 
Dios\u00bb.
CURACIONES EN GENESARET{/}

{I}34_{/}Acabada la 
traves\u00eda, tomaron 
tierra en Genesaret. 
{I}35_{/}Las gentes del lugar 
lo reconocieron y 
propagaron la noticia por 
toda la comarca. Le 
trajeron todos los enfermos 
{I}36_{/}y le suplicaban que 
les dejase tan s\u00f3lo 
tocar la orla de su manto. 
Y todos los que lo tocaron 
se curaron.
{1}15{/}

LA LEY DE DIOS Y LAS 
PRESCRIPCIONES FARISAICAS{/}

[\u0095]_{I}1_{/}Entonces se 
acercaron a Jes\u00fas unos 
fariseos y maestros de la 
ley de Jerusal\u00e9n y le 
dijeron: 
{I}2_{/}\u00ab\u00bfPor 
qu\u00e9 tus 
disc\u00edpulos quebrantan 
las tradiciones de los 
ancianos, pues no se lavan 
las manos al comer?\u00bb. 
{I}3_{/}\u00c9l les 
respondi\u00f3: 
\u00ab\u00bfPor qu\u00e9 
vosotros mismos, por 
vuestra tradici\u00f3n, 
quebrant\u00e1is el mandato 
de Dios? {I}4_{/}Porque Dios 
dijo: Honra a tu padre y a 
tu madre y el que maldiga a 
su padre y a su madre 
ser\u00e1 condenado a 
muerte.{/} {I}5_{/}Pero vosotros 
dec\u00eds: El que diga a 
su padre o a su madre: Lo 
que ten\u00eda para 
ayudarte lo he ofrecido al 
templo, {I}6_{/}queda libre de 
la obligaci\u00f3n de 
ayudar a su padre y a su 
madre. As\u00ed hab\u00e9is 
anulado el mandato de Dios 
con vuestra tradici\u00f3n. 
{I}7_{/}\u00a1Hip\u00f3critas!, 
bien profetiz\u00f3 
Isa\u00edas de vosotros:
{I}8_{/}Este pueblo me honra
con sus labios,
pero su coraz\u00f3n 
est\u00e1 lejos de 
m\u00ed;{/}

{I}9_{/}en vano me rinde culto,
ense\u00f1ando doctrinas
que son preceptos humanos.{/}

{I}10_{/}Llam\u00f3 a la gente 
y les dijo: \u00abO\u00edd 
y entended: {I}11_{/}No mancha 
al hombre lo que entra por 
la boca, sino lo que sale 
de la boca; eso es lo que 
mancha al hombre\u00bb. 
{I}12_{/}Entonces los 
disc\u00edpulos se le 
acercaron y le dijeron: 
\u00ab\u00bfSabes que los 
fariseos, al o\u00edr tus 
palabras, se han 
escandalizado?\u00bb. 
{I}13_{/}\u00c9l 
respondi\u00f3: \u00abToda 
planta que no ha plantado 
mi Padre celestial 
ser\u00e1 arrancada de 
ra\u00edz. {I}14_{/}Dejadlos. 
Son ciegos, gu\u00edas de 
ciegos; y si un ciego 
gu\u00eda a otro ciego, 
ambos caer\u00e1n en el 
hoyo\u00bb.
{I}15_{/}Pedro tom\u00f3 la 
palabra y dijo: 
\u00abExpl\u00edcanos esa 
par\u00e1bola\u00bb. 
{I}16_{/}\u00c9l dijo: 
\u00ab\u00bfPero tampoco 
vosotros entend\u00e9is? 
{I}17_{/}\u00bfNo sab\u00e9is 
que todo lo que entra por 
la boca va al vientre y 
termina en el retrete? 
{I}18_{/}Pero lo que sale de la 
boca procede del 
coraz\u00f3n, y eso es lo 
que mancha al hombre. 
{I}19_{/}Porque del 
coraz\u00f3n provienen los 
malos pensamientos, 
homicidios, adulterios, 
fornicaciones, robos, 
falsos testimonios, 
blasfemias. {I}20_{/}Eso es lo 
que mancha al hombre; pero 
comer con las manos sin 
lavar no mancha al 
hombre\u00bb.
III. MINISTERIO FUERA DE 
GALILEA{/}

(15,21-18,35){/}

JES\u00daS CURA A LA HIJA 
DE UNA CANANEA{/}

[\u0095]_{I}21_{/}Jes\u00fas 
sali\u00f3 de all\u00ed y 
se fue a las regiones de 
Tiro y Sid\u00f3n. {I}22_{/}Y 
una mujer cananea 
sali\u00f3 de aquellos 
contornos y se puso a 
gritar: \u00ab\u00a1Ten 
compasi\u00f3n de m\u00ed, 
Se\u00f1or, hijo de David! 
Mi hija est\u00e1 
atormentada por un 
demonio\u00bb. {I}23_{/}Pero 
\u00e9l no le 
respondi\u00f3 nada. Sus 
disc\u00edpulos se 
acercaron y le dijeron: 
\u00abDesp\u00eddela, 
porque viene gritando 
detr\u00e1s de 
nosotros\u00bb. 
{I}24_{/}\u00c9l 
respondi\u00f3: \u00abNo he 
sido enviado sino a las 
ovejas perdidas de la casa 
de Israel\u00bb. {I}25_{/}Pero 
ella se acerc\u00f3, se 
puso de rodillas ante 
\u00e9l y le suplic\u00f3: 
\u00ab\u00a1Se\u00f1or, 
ay\u00fadame!\u00bb. 
{I}26_{/}\u00c9l 
respondi\u00f3: \u00abNo 
est\u00e1 bien quitarle el 
pan a los hijos para 
ech\u00e1rselo a los 
perros\u00bb. {I}27_{/}Ella 
dijo: \u00abCierto, 
Se\u00f1or; pero 
tambi\u00e9n los perros 
comen las migajas que caen 
de la mesa de sus 
amos\u00bb. {I}28_{/}Entonces 
Jes\u00fas le dijo: 
\u00ab\u00a1Oh mujer, 
qu\u00e9 grande es tu fe! 
Que te suceda como 
quieres\u00bb. Y desde 
aquel momento su hija 
qued\u00f3 curada.
REGRESO AL LAGO DE GALILEA{/}

{I}29_{/}Jes\u00fas sali\u00f3 
de all\u00ed, lleg\u00f3 a 
la costa del lago de 
Galilea, subi\u00f3 al 
monte y se sent\u00f3. 
{I}30_{/}Se le acerc\u00f3 
mucha gente que llevaba 
cojos, ciegos, sordos, 
mancos y otros muchos 
enfermos, y los pusieron a 
sus pies. Y \u00e9l los 
cur\u00f3, {I}31_{/}de suerte 
que la gente se maravillaba 
al ver a los mudos que 
hablaban, a los mancos 
sanos, a los cojos andando, 
a los ciegos que recobraban 
la vista. Y alabaron al 
Dios de Israel.
SEGUNDA MULTIPLICACI\u00d3N 
DE LOS PANES{/}

[\u0095]_{I}32_{/}Jes\u00fas 
llam\u00f3 a sus 
disc\u00edpulos y les dijo: 
\u00abMe da l\u00e1stima de 
esta gente, pues ya llevan 
tres d\u00edas conmigo y no 
tienen qu\u00e9 comer. No 
quiero despedirlos en 
ayunas, no sea que 
desfallezcan en el 
camino\u00bb. {I}33_{/}Los 
disc\u00edpulos le dijeron: 
\u00ab\u00bfDe d\u00f3nde 
podremos sacar pan para 
hartar a tanta gente 
aqu\u00ed, en un 
despoblado?\u00bb. 
{I}34_{/}Jes\u00fas les dijo: 
\u00ab\u00bfCu\u00e1ntos 
panes ten\u00e9is?\u00bb. 
Ellos contestaron: 
\u00abSiete y algunos 
peces\u00bb. 
{I}35_{/}Mand\u00f3 a la gente 
que se sentara en el suelo. 
{I}36_{/}Tom\u00f3 los siete 
panes y los peces, dio 
gracias, los parti\u00f3 y 
los dio a los 
disc\u00edpulos, y 
\u00e9stos a la gente. 
{I}37_{/}Comieron todos y se 
saciaron, y se recogieron 
siete espuertas de las 
sobras. {I}38_{/}Los que 
comieron eran cuatro mil 
hombres, sin contar las 
mujeres y los ni\u00f1os. 
{I}39_{/}Despidi\u00f3 a la 
gente, subi\u00f3 a la 
barca y se fue a la 
regi\u00f3n de 
Magad\u00e1n.
{1}16{/}

PIDEN A JES\u00daS UNA 
SE\u00d1AL DEL CIELO{/}

[\u0095]_{I}1_{/}Los fariseos y 
los saduceos se le 
acercaron para tentarlo, y 
le pidieron que les 
mostrase una se\u00f1al del 
cielo.
{I}2_{/}\u00c9l les 
respondi\u00f3: \u00abPor 
la tarde dec\u00eds: 
Har\u00e1 buen tiempo, 
porque el cielo se 
enrojece. {I}3_{/}Y por la 
ma\u00f1ana: Mal tiempo, 
porque el cielo se enrojece 
con sombras. Sab\u00e9is 
interpretar el aspecto del 
cielo, \u00bfy no sois 
capaces de interpretar las 
se\u00f1ales de los 
tiempos?\u00bb
{I}4_{/}\u00abEsta 
generaci\u00f3n malvada y 
ad\u00faltera pide una 
se\u00f1al, pero no se les 
dar\u00e1 sino la 
se\u00f1al de 
Jon\u00e1s\u00bb. Los 
dej\u00f3 y se fue.
LA LEVADURA DE LOS FARISEOS 
Y SADUCEOS{/}

{I}5_{/}Al ir los 
disc\u00edpulos a la otra 
orilla, se olvidaron de 
llevar pan. {I}6_{/}Jes\u00fas 
les dijo: \u00abTened 
cuidado y guardaos de la 
levadura de los fariseos y 
saduceos\u00bb. {I}7_{/}Ellos 
comentaban: \u00abEs que no 
hemos tra\u00eddo 
pan\u00bb. {I}8_{/}Jes\u00fas, 
d\u00e1ndose cuenta, les 
dijo: \u00ab\u00bfPor 
qu\u00e9 habl\u00e1is de 
que no ten\u00e9is pan? 
\u00a1Hombres de poca fe! 
{I}9_{/}\u00bfA\u00fan no 
entend\u00e9is? \u00bfNo os 
acord\u00e1is ya de cuando 
repart\u00ed cinco panes 
para cinco mil hombres? 
\u00bfCu\u00e1ntos cestos 
recogisteis de las sobras? 
{I}10_{/}\u00bfY de cuando 
repart\u00ed los siete para 
los cuatro mil? 
\u00bfCu\u00e1ntas 
espuertas recogisteis? 
{I}11_{/}\u00bfC\u00f3mo no 
entend\u00e9is que no os 
hablaba de panes? Guardaos 
de la levadura de los 
fariseos y saduceos\u00bb. 
{I}12_{/}Entonces comprendieron 
que no les hab\u00eda dicho 
que se guardasen del 
fermento del pan, sino de 
la doctrina de los fariseos 
y saduceos.
EN CESAREA DE FILIPO. 
PROFESI\u00d3N DE FE Y 
PRIMADO DE PEDRO{/}

[\u0095]_{I}13_{/}Al llegar 
Jes\u00fas a la regi\u00f3n 
de Cesarea de Filipo, 
pregunt\u00f3 a sus 
disc\u00edpulos: 
\u00ab\u00bfQui\u00e9n dice 
la gente que es el hijo del 
hombre?\u00bb. {I}14_{/}Ellos 
le dijeron: \u00abUnos, que 
Juan el Bautista; otros, 
que El\u00edas; otros, que 
Jerem\u00edas o uno de los 
profetas\u00bb. 
{I}15_{/}\u00c9l les dijo: 
\u00abVosotros, 
\u00bfqui\u00e9n dec\u00eds 
que soy yo?\u00bb. 
{I}16_{/}Sim\u00f3n tom\u00f3 
la palabra y dijo: 
\u00abT\u00fa eres el 
mes\u00edas, el hijo del 
Dios vivo\u00bb. 
{I}17_{/}Jes\u00fas le 
respondi\u00f3: 
\u00abDichoso t\u00fa, 
Sim\u00f3n, hijo de Juan, 
porque eso no te lo ha 
revelado la carne ni la 
sangre, sino mi Padre que 
est\u00e1 en los cielos. 
{I}18_{/}Yo te digo que t\u00fa 
eres Pedro y sobre esta 
piedra edificar\u00e9 mi 
Iglesia, y las puertas del 
infierno no 
prevalecer\u00e1n contra 
ella. {I}19_{/}Te dar\u00e9 las 
llaves del reino de Dios; y 
lo que ates en la tierra 
quedar\u00e1 atado en los 
cielos, y lo que desates en 
la tierra quedar\u00e1 
desatado en los 
cielos\u00bb. {I}20_{/}Entonces 
orden\u00f3 a sus 
disc\u00edpulos que no 
dijesen a nadie que \u00e9l 
era el mes\u00edas.
PRIMER ANUNCIO DE LA 
PASI\u00d3N{/}

[\u0095]_{I}21_{/}Desde 
entonces comenz\u00f3 
Jes\u00fas a declarar a sus 
disc\u00edpulos que \u00e9l 
ten\u00eda que ir a 
Jerusal\u00e9n y padecer 
mucho de parte de los 
ancianos del pueblo, de los 
sumos sacerdotes y de los 
maestros de la ley, ser 
matado y resucitar al 
tercer d\u00eda. {I}22_{/}Pedro 
se lo llev\u00f3 aparte y 
se puso a reprenderle: 
\u00ab\u00a1Dios te libre, 
Se\u00f1or! \u00a1No te 
suceder\u00e1 eso!\u00bb. 
{I}23_{/}Pero \u00e9l, 
volvi\u00e9ndose, le dijo: 
\u00ab\u00a1Ap\u00e1rtate 
de m\u00ed, Satan\u00e1s!, 
pues eres un obst\u00e1culo 
para m\u00ed, porque tus 
sentimientos no son los de 
Dios, sino los de los 
hombres\u00bb.
NECESIDAD DE LA 
ABNEGACI\u00d3N{/}

[\u0095]_{I}24_{/}Luego dijo a 
sus disc\u00edpulos: 
\u00abEl que quiera venir 
en pos de m\u00ed, 
ni\u00e9guese a s\u00ed 
mismo, tome su cruz y 
s\u00edgame. {I}25_{/}Porque el 
que quiera salvar su vida 
la perder\u00e1, pero el 
que pierda su vida por 
m\u00ed la encontrar\u00e1. 
{I}26_{/}\u00bfQu\u00e9 le vale 
al hombre ganar el mundo 
entero si pierde su vida? 
\u00bfY qu\u00e9 dar\u00e1 
el hombre a cambio de su 
vida? {I}27_{/}Porque el hijo 
del hombre vendr\u00e1 en 
la gloria de su Padre con 
sus \u00e1ngeles, y 
entonces dar\u00e1 a cada 
uno seg\u00fan sus obras. 
{I}28_{/}Os aseguro que algunos 
de los presentes no 
morir\u00e1n sin haber 
visto al hijo del hombre 
venir como rey\u00bb.
{1}17{/}

LA TRANSFIGURACI\u00d3N{/}

[\u0095]_{I}1_{/}Seis d\u00edas 
despu\u00e9s Jes\u00fas 
tom\u00f3 consigo a Pedro, 
a Santiago y a Juan, su 
hermano, y los llev\u00f3 a 
un monte alto a solas. 
{I}2_{/}Y se transfigur\u00f3 
ante ellos. Su rostro 
brill\u00f3 como el sol y 
sus vestiduras se volvieron 
blancas como la luz. {I}3_{/}Y 
se le aparecieron 
Mois\u00e9s y El\u00edas 
hablando con \u00e9l. 
{I}4_{/}Pedro tom\u00f3 la 
palabra y dijo a 
Jes\u00fas: 
\u00abSe\u00f1or, qu\u00e9 
bien se est\u00e1 
aqu\u00ed. Si quieres, hago 
aqu\u00ed tres tiendas: una 
para ti, otra para 
Mois\u00e9s y otra para 
El\u00edas\u00bb. 
{I}5_{/}A\u00fan estaba 
hablando, cuando una nube 
luminosa los cubri\u00f3, y 
una voz desde la nube dijo: 
\u00ab\u00c9ste es mi hijo 
amado, mi predilecto, 
escuchadlo\u00bb. {I}6_{/}Al 
o\u00edrlo, los 
disc\u00edpulos cayeron de 
bruces, aterrados de miedo. 
{I}7_{/}Jes\u00fas se 
acerc\u00f3, los toc\u00f3 
y les dijo: \u00abLevantaos 
y no teng\u00e1is 
miedo\u00bb. {I}8_{/}Alzaron 
ellos sus ojos y no vieron 
a nadie, sino s\u00f3lo a 
Jes\u00fas. {I}9_{/}Y mientras 
bajaban del monte, 
Jes\u00fas les orden\u00f3: 
\u00abNo cont\u00e9is a 
nadie esta visi\u00f3n 
hasta que el hijo del 
hombre haya resucitado de 
entre los muertos\u00bb.
{I}10_{/}Los disc\u00edpulos le 
preguntaron: 
\u00ab\u00bfPor qu\u00e9 
dicen los maestros de la 
ley que El\u00edas debe 
venir antes?\u00bb. 
{I}11_{/}\u00c9l 
respondi\u00f3: 
\u00abEl\u00edas 
vendr\u00e1 antes a ponerlo 
todo en orden. {I}12_{/}Pero yo 
os digo: El\u00edas ha 
venido ya y no lo han 
reconocido, sino que lo han 
tratado a su antojo. 
As\u00ed tambi\u00e9n el 
hijo del hombre ha de 
padecer por parte de 
ellos\u00bb. {I}13_{/}Entonces 
entendieron los 
disc\u00edpulos que les 
hab\u00eda hablado de Juan 
el Bautista.
EL MUCHACHO 
EPIL\u00c9PTICO{/}

{I}14_{/}Al llegar donde estaba 
la gente, se le acerc\u00f3 
un hombre, se puso de 
rodillas ante \u00e9l y le 
dijo: 
{I}15_{/}\u00abSe\u00f1or, ten 
compasi\u00f3n de mi hijo, 
que es epil\u00e9ptico y 
est\u00e1 muy mal. Muchas 
veces cae en el fuego y 
otras muchas en el agua. 
{I}16_{/}Lo he presentado a tus 
disc\u00edpulos y no han 
podido curarlo\u00bb. 
[\u0095]_{I}17_{/}Jes\u00fas 
respondi\u00f3: 
\u00ab\u00a1Gente 
incr\u00e9dula y perversa! 
\u00bfHasta cu\u00e1ndo 
tendr\u00e9 que soportaros? 
Tra\u00e9dmelo\u00bb. 
{I}18_{/}Jes\u00fas lo 
increp\u00f3, el demonio 
sali\u00f3 del muchacho y 
en aquel momento qued\u00f3 
curado. {I}19_{/}Entonces los 
disc\u00edpulos se 
acercaron a Jes\u00fas y, a 
solas con \u00e9l, le 
preguntaron: 
\u00ab\u00bfPor qu\u00e9 
nosotros no pudimos 
echarlo?\u00bb. {I}20_{/}Les 
dijo: \u00abPor vuestra 
poca fe; os aseguro que si 
tuvierais fe como un grano 
de mostaza, dir\u00edais a 
este monte: Vete de 
aqu\u00ed all\u00e1, y se 
trasladar\u00eda; nada os 
ser\u00eda imposible\u00bb.
SEGUNDO ANUNCIO DE LA 
PASI\u00d3N{/}

{I}22_{/}Estando en Galilea, 
Jes\u00fas les dijo: 
\u00abEl hijo del hombre va 
a ser entregado en manos de 
los hombres, {I}23_{/}lo 
matar\u00e1n y al tercer 
d\u00eda 
resucitar\u00e1\u00bb. Y 
ellos se entristecieron 
mucho.
JES\u00daS Y PEDRO PAGAN EL 
TRIBUTO AL TEMPLO{/}

[\u0095]_{I}24_{/}Cuando 
llegaron a Cafarna\u00fan, 
los recaudadores de los 
impuestos se acercaron a 
Pedro y le dijeron: 
\u00ab\u00bfVuestro maestro 
no paga el impuesto?\u00bb. 
{I}25_{/}Respondi\u00f3: 
\u00abS\u00ed\u00bb. Cuando 
entr\u00f3 en casa, se 
anticip\u00f3 Jes\u00fas 
dici\u00e9ndole: 
\u00ab\u00bfQu\u00e9 te 
parece, Sim\u00f3n? Los 
reyes de la tierra, 
\u00bfde qui\u00e9nes 
cobran los impuestos? 
\u00bfDe sus hijos o de los 
extra\u00f1os?\u00bb. 
{I}26_{/}\u00c9l contest\u00f3 
que de los extra\u00f1os. 
Jes\u00fas le dijo: 
\u00abLuego los hijos 
est\u00e1n libres. 
{I}27_{/}Pero, para no 
escandalizarlos, vete al 
mar, echa el anzuelo y al 
primer pez que suba 
s\u00e1calo, \u00e1brele la 
boca y encontrar\u00e1s en 
ella la moneda precisa. 
T\u00f3mala y d\u00e1sela a 
ellos por m\u00ed y por 
ti\u00bb.
{1}18{/}

QUI\u00c9N ES EL M\u00c1S 
GRANDE EN EL REINO DE DIOS{/}

[\u0095]_{I}1_{/}En aquel 
momento se acercaron los 
disc\u00edpulos a 
Jes\u00fas y le 
preguntaron: 
\u00ab\u00bfQui\u00e9n es, 
entonces, el m\u00e1s 
grande en el reino de 
Dios?\u00bb. {I}2_{/}Jes\u00fas 
llam\u00f3 a un ni\u00f1o, 
lo puso en el centro {I}3_{/}y 
dijo: \u00abOs aseguro que 
si no cambi\u00e1is y os 
hac\u00e9is como 
ni\u00f1os, no 
entrar\u00e9is en el reino 
de Dios. {I}4_{/}El que se haga 
peque\u00f1o como este 
ni\u00f1o, \u00e9se es el 
m\u00e1s grande en el reino 
de Dios\u00bb.
EL ESC\u00c1NDALO{/}

[\u0095]_{I}5_{/}\u00abEl que 
acoge en mi nombre a un 
ni\u00f1o como \u00e9ste, a 
m\u00ed me acoge. {I}6_{/}Al 
que escandalice a uno de 
estos peque\u00f1uelos que 
creen en m\u00ed, m\u00e1s 
le valdr\u00eda que le 
ataran al cuello una piedra 
de molino y lo tiraran al 
mar. {I}7_{/}\u00a1Ay del mundo 
por los esc\u00e1ndalos! Es 
inevitable que haya 
esc\u00e1ndalos; pero 
\u00a1ay del hombre por el 
que venga el 
esc\u00e1ndalo! {I}8_{/}Si tu 
mano o tu pie son para ti 
ocasi\u00f3n de pecado, 
c\u00f3rtatelos y 
t\u00edralos lejos de ti. 
M\u00e1s te vale entrar en 
la vida manco o cojo que 
con las dos manos o los dos 
pies ser arrojado al fuego 
eterno. {I}9_{/}Y si tu ojo es 
para ti ocasi\u00f3n de 
pecado, s\u00e1catelo y 
t\u00edralo lejos de ti. Es 
mejor entrar con un solo 
ojo en la vida que con dos 
ojos ser arrojado al fuego. 
{I}10_{/}Guardaos de despreciar 
a uno de estos 
peque\u00f1uelos, porque yo 
os digo que sus 
\u00e1ngeles en los cielos 
est\u00e1n continuamente en 
la presencia de mi Padre 
celestial.
{I}11_{/}Porque el hijo del 
hombre ha venido a salvar 
lo que estaba 
perdido\u00bb.
LA OVEJA PERDIDA{/}

{I}12_{/}\u00ab\u00bfQu\u00e9 
os parece? Si un hombre 
tiene cien ovejas y se le 
extrav\u00eda una de ellas, 
\u00bfno dejar\u00e1 en los 
montes las noventa y nueve 
e ir\u00e1 a buscar la 
extraviada? {I}13_{/}Y si la 
encuentra, os aseguro que 
se alegra por ella m\u00e1s 
que por las noventa y nueve 
que no se hab\u00edan 
extraviado. {I}14_{/}De la 
misma manera, vuestro Padre 
celestial no quiere que se 
pierda ni uno solo de esos 
peque\u00f1uelos\u00bb.
CORRECCI\u00d3N FRATERNA Y 
POTESTAD DE LA IGLESIA{/}

[\u0095]_{I}15_{/}\u00abSi tu 
hermano ha pecado contra 
ti, ve y repr\u00e9ndelo a 
solas; si te escucha, 
habr\u00e1s ganado a tu 
hermano; {I}16_{/}pero si no te 
escucha, toma todav\u00eda 
contigo uno o dos, para que 
toda causa sea decidida por 
la palabra de dos o tres 
testigos. {I}17_{/}Si no quiere 
escucharles, dilo a la 
comunidad; y si tampoco 
quiere escuchar a la 
comunidad, consid\u00e9ralo 
como pagano y publicano. 
{I}18_{/}Os aseguro que todo lo 
que at\u00e9is en la tierra 
quedar\u00e1 atado en el 
cielo, y todo lo que 
desat\u00e9is en la tierra 
quedar\u00e1 desatado en el 
cielo\u00bb.
ORACI\u00d3N EN COM\u00daN{/}

{I}19_{/}\u00abOs aseguro que, 
si dos de vosotros se ponen 
de acuerdo sobre la tierra, 
cualquier cosa que pidan 
les ser\u00e1 concedida por 
mi Padre celestial. 
{I}20_{/}Porque donde hay dos o 
tres reunidos en mi nombre, 
all\u00ed estoy yo en medio 
de ellos\u00bb.
EL PERD\u00d3N DE LAS 
INJURIAS. PAR\u00c1BOLA DEL 
SIERVO DESPIADADO{/}

{I}21_{/}Pedro se acerc\u00f3 y 
le dijo: \u00abSe\u00f1or, 
\u00bfcu\u00e1ntas veces 
tengo que perdonar a mi 
hermano las ofensas que me 
haga? \u00bfHasta siete 
veces?\u00bb. 
{I}22_{/}Jes\u00fas le dijo: 
\u00abNo te digo hasta 
siete veces, sino hasta 
setenta veces siete\u00bb.
{I}23_{/}\u00abEl reino de Dios 
es semejante a un rey que 
quiso arreglar sus cuentas 
con sus empleados. {I}24_{/}Al 
comenzar a tomarlas, le fue 
presentado uno que le 
deb\u00eda millones. 
{I}25_{/}No teniendo con 
qu\u00e9 pagar, el 
se\u00f1or mand\u00f3 que 
fuese vendido \u00e9l, su 
mujer y sus hijos y todo 
cuanto ten\u00eda, y que le 
fuera pagada la deuda. 
{I}26_{/}El empleado se 
ech\u00f3 a sus pies y le 
suplic\u00f3: Dame un plazo 
y te lo pagar\u00e9 todo. 
{I}27_{/}El se\u00f1or se 
compadeci\u00f3 de \u00e9l, 
lo solt\u00f3 y le 
perdon\u00f3 la deuda. 
{I}28_{/}El empleado, al salir, 
se encontr\u00f3 con uno de 
sus compa\u00f1eros que le 
deb\u00eda un poco de 
dinero; lo agarr\u00f3 por 
el cuello y le dijo: 
\u00a1Paga lo que debes! 
{I}29_{/}El compa\u00f1ero se 
ech\u00f3 a sus pies y le 
suplic\u00f3: \u00a1Dame un 
plazo y te pagar\u00e9! 
{I}30_{/}Pero \u00e9l no quiso, 
sino que fue y lo 
meti\u00f3 en la 
c\u00e1rcel hasta que 
pagara la deuda. {I}31_{/}Al 
ver sus compa\u00f1eros lo 
ocurrido, se disgustaron 
mucho y fueron a contar a 
su se\u00f1or todo lo que 
hab\u00eda pasado. 
{I}32_{/}Entonces su se\u00f1or 
lo llam\u00f3 y le dijo: 
Malvado, te he perdonado 
toda aquella deuda porque 
me lo suplicaste. 
{I}33_{/}\u00bfNo deb\u00edas 
t\u00fa tambi\u00e9n 
haberte compadecido de tu 
compa\u00f1ero, como yo me 
compadec\u00ed de ti? 
{I}34_{/}Y el se\u00f1or, 
irritado, lo entreg\u00f3 a 
los torturadores, hasta que 
pagase toda la deuda. 
{I}35_{/}As\u00ed har\u00e1 mi 
Padre celestial con 
vosotros si cada uno de 
vosotros no perdona de 
coraz\u00f3n a su 
hermano\u00bb.
IV. MINISTERIO EN 
JERUSAL\u00c9N{/}

(19,1-23,39){/}

{1}19{/}

JES\u00daS VA A JUDEA 
PASANDO POR PEREA{/}

{I}1_{/}Cuando acab\u00f3 de 
decir estas cosas, 
Jes\u00fas sali\u00f3 de 
Galilea y se fue a Judea, 
al otro lado del 
Jord\u00e1n. {I}2_{/}Lo 
sigui\u00f3 mucha gente, y 
all\u00ed los cur\u00f3.

EL DIVORCIO{/}

[\u0095]_{I}3_{/}Se le 
acercaron unos fariseos y 
le preguntaron para ponerlo 
a prueba: \u00ab\u00bfLe 
est\u00e1 permitido al 
hombre separarse de su 
mujer por cualquier 
motivo?\u00bb. {I}4_{/}\u00c9l 
respondi\u00f3: 
\u00ab\u00bfNo hab\u00e9is 
le\u00eddo que el creador 
desde el principio los hizo 
macho y hembra, {I}5_{/}y que 
dijo: Por esto el hombre 
dejar\u00e1 a su padre y a 
su madre y se unir\u00e1 a 
su mujer y ser\u00e1n los 
dos una sola carne?{/} {I}6_{/}De 
tal manera que ya no son 
dos, sino una sola carne. 
Por tanto, lo que Dios ha 
unido que no lo separe el 
hombre\u00bb. {I}7_{/}Le 
replicaron: \u00abEntonces, 
\u00bfpor qu\u00e9 
Mois\u00e9s orden\u00f3 
darle el acta de divorcio 
cuando se separa de 
ella?\u00bb. {I}8_{/}Les dijo: 
\u00abMois\u00e9s os 
permiti\u00f3 separaros de 
vuestras mujeres por la 
dureza de vuestro 
coraz\u00f3n, pero al 
principio no era as\u00ed. 
{I}9_{/}Por tanto, os digo que 
el que se separe de su 
mujer, excepto en el caso 
de concubinato, y se case 
con otra, comete 
adulterio\u00bb.
LA CASTIDAD VOLUNTARIA{/}

[\u0095]_{I}10_{/}Los 
disc\u00edpulos le dijeron: 
\u00abSi tal es la 
condici\u00f3n del hombre 
respecto a su mujer, no 
conviene casarse\u00bb. 
{I}11_{/}Pero \u00e9l les dijo: 
\u00abNo todos comprenden 
esta doctrina, sino 
aquellos a quienes les es 
concedido. {I}12_{/}Porque hay 
eunucos que nacieron 
as\u00ed del vientre de su 
madre, los hay que fueron 
hechos eunucos por los 
hombres y los hay que a 
s\u00ed mismos se hicieron 
tales por el reino de Dios. 
\u00a1El que sea capaz de 
hacer esto que lo 
haga!\u00bb.
JES\u00daS Y LOS 
NI\u00d1OS{/}

{I}13_{/}Entonces le 
presentaron unos ni\u00f1os 
para que les impusiera las 
manos y rezase por ellos. 
Los disc\u00edpulos los 
rega\u00f1aban, {I}14_{/}pero 
Jes\u00fas dijo: 
\u00abDejad que los 
ni\u00f1os se acerquen a 
m\u00ed y no se lo 
impid\u00e1is, porque de 
los que son como ellos es 
el reino de Dios\u00bb. 
{I}15_{/}Y despu\u00e9s de 
imponerles las manos, 
continu\u00f3 su camino.
PELIGROS DE LAS RIQUEZAS{/}

[\u0095]_{I}16_{/}Se le 
acerc\u00f3 un hombre y le 
dijo: \u00abMaestro, 
\u00bfqu\u00e9 tengo que 
hacer de bueno para 
alcanzar la vida 
eterna?\u00bb. {I}17_{/}\u00c9l 
le dijo: 
\u00ab\u00bfQu\u00e9 me 
preguntas acerca de lo que 
es bueno? El \u00fanico 
bueno es Dios. Pero, si 
quieres entrar en la vida, 
guarda los 
mandamientos\u00bb. 
{I}18_{/}Replic\u00f3: 
\u00ab\u00bfCu\u00e1les?\u0
0bb. Jes\u00fas dijo: 
\u00abNo matar\u00e1s, no 
cometer\u00e1s adulterio, 
no robar\u00e1s, no 
levantar\u00e1s falsos 
testimonios,{/} {I}19_{/}honra a 
tu padre y a tu madre y ama 
a tu pr\u00f3jimo como a ti 
mismo\u00bb.{/} {I}20_{/}El joven 
le dijo: \u00abTodo eso lo 
he guardado. \u00bfQu\u00e9 
m\u00e1s hace falta?\u00bb. 
{I}21_{/}Jes\u00fas le dijo: 
\u00abSi quieres ser 
perfecto, anda, vende todo 
lo que tienes y d\u00e1selo 
a los pobres, y 
tendr\u00e1s un tesoro en 
el cielo; despu\u00e9s, ven 
y s\u00edgueme\u00bb. 
{I}22_{/}Al o\u00edr esto, el 
joven se fue muy triste, 
porque ten\u00eda muchos 
bienes.
{I}23_{/}Jes\u00fas dijo a sus 
disc\u00edpulos: \u00abOs 
aseguro que un rico 
dif\u00edcilmente 
entrar\u00e1 en el reino de 
Dios. {I}24_{/}Es m\u00e1s 
f\u00e1cil que un camello 
pase por el ojo de una 
aguja que un rico entre en 
el reino de Dios\u00bb. 
{I}25_{/}Al o\u00edr esto los 
disc\u00edpulos, se 
quedaron asombrados y 
dijeron: \u00abEntonces, 
\u00bfqui\u00e9n puede 
salvarse?\u00bb. 
{I}26_{/}Jes\u00fas los 
mir\u00f3 y les dijo: 
\u00abPara los hombres esto 
es imposible, pero para 
Dios todo es posible\u00bb.
PREMIO A LA POBREZA 
EVANG\u00c9LICA{/}

[\u0095]_{I}27_{/}Entonces 
Pedro le dijo: 
\u00abNosotros lo hemos 
dejado todo y te hemos 
seguido; \u00bfqu\u00e9 nos 
espera?\u00bb. 
{I}28_{/}Jes\u00fas les dijo: 
\u00abOs aseguro que 
vosotros, los que me 
hab\u00e9is seguido, en la 
nueva creaci\u00f3n, cuando 
el hijo del hombre se 
siente en el trono de su 
gloria, os sentar\u00e9is 
tambi\u00e9n sobre doce 
tronos para juzgar a las 
doce tribus de Israel. 
{I}29_{/}Y todo el que deje 
casa, hermanos o hermanas, 
padre o madre, o hijos o 
campos por mi causa 
recibir\u00e1 el ciento por 
uno y heredar\u00e1 la vida 
eterna\u00bb.
{I}30_{/}\u00abMuchos primeros 
ser\u00e1n los 
\u00faltimos, y los 
\u00faltimos los 
primeros\u00bb.
{1}20{/}

PAR\u00c1BOLA DE LOS 
OBREROS DE LA VI\u00d1A{/}

[\u0095]_{I}1_{/}\u00abEl reino 
de Dios es como un amo que 
sali\u00f3 muy de 
ma\u00f1ana a contratar 
obreros para su vi\u00f1a. 
{I}2_{/}Convino con los obreros 
en un denario al d\u00eda, 
y los envi\u00f3 a su 
vi\u00f1a. {I}3_{/}Fue 
tambi\u00e9n a las nueve de 
la ma\u00f1ana, vio a otros 
que estaban parados en la 
plaza {I}4_{/}y les dijo: Id 
tambi\u00e9n vosotros a la 
vi\u00f1a, yo os dar\u00e9 
lo que sea justo. {I}5_{/}Y 
fueron. De nuevo fue hacia 
el mediod\u00eda, y otra 
vez a las tres de la tarde, 
e hizo lo mismo. 
{I}6_{/}Volvi\u00f3 por fin 
hacia las cinco de la 
tarde, encontr\u00f3 a 
otros que estaban parados y 
les dijo: \u00bfPor 
qu\u00e9 est\u00e1is 
aqu\u00ed todo el d\u00eda 
sin hacer nada? {I}7_{/}Le 
dijeron: Porque nadie nos 
ha contratado. \u00c9l les 
dijo: Id tambi\u00e9n 
vosotros a la vi\u00f1a. 
{I}8_{/}Al caer la tarde dijo 
el due\u00f1o de la 
vi\u00f1a a su 
administrador: Llama a los 
obreros y p\u00e1gales el 
jornal, empezando por los 
\u00faltimos hasta los 
primeros. {I}9_{/}Vinieron los 
de las cinco de la tarde y 
recibieron un denario cada 
uno. {I}10_{/}Al llegar los 
primeros, pensaron que 
cobrar\u00edan m\u00e1s, 
pero tambi\u00e9n ellos 
recibieron un denario cada 
uno. {I}11_{/}Y, al tomarlo, 
murmuraban contra el amo 
{I}12_{/}diciendo: Esos 
\u00faltimos han trabajado 
una sola hora y los has 
igualado a nosotros, que 
hemos soportado el peso del 
d\u00eda y el calor. 
{I}13_{/}\u00c9l respondi\u00f3 
a uno de ellos: Amigo, no 
te hago ninguna injusticia. 
\u00bfNo convinimos en un 
denario? {I}14_{/}Toma lo tuyo 
y vete. Pero yo quiero dar 
a este \u00faltimo lo mismo 
que a ti. {I}15_{/}\u00bfNo 
puedo hacer lo que quiera 
con lo m\u00edo? \u00bfO 
ves con malos ojos el que 
yo sea bueno? {I}16_{/}As\u00ed 
pues, los \u00faltimos 
ser\u00e1n los primeros, y 
los primeros los 
\u00faltimos\u00bb.
TERCER ANUNCIO DE LA 
PASI\u00d3N{/}

{I}17_{/}Cuando Jes\u00fas iba 
camino de Jerusal\u00e9n, 
llev\u00f3 aparte a los 
doce disc\u00edpulos y les 
dijo: {I}18_{/}\u00abMirad, 
vamos a Jerusal\u00e9n, y 
el hijo del hombre 
ser\u00e1 entregado a los 
sumos sacerdotes y a los 
maestros de la ley; lo 
condenar\u00e1n a muerte, 
{I}19_{/}lo entregar\u00e1n a 
los paganos, se 
burlar\u00e1n de \u00e9l, 
lo azotar\u00e1n y lo 
crucificar\u00e1n, pero al 
tercer d\u00eda 
resucitar\u00e1\u00bb.
JES\u00daS CORRIGE LA 
AMBICI\u00d3N DE LOS 
AP\u00d3STOLES{/}

[\u0095]_{I}20_{/}Entonces se 
le acerc\u00f3 la madre de 
los hijos de Zebedeo con 
ellos y se puso de rodillas 
para pedirle algo. 
{I}21_{/}\u00c9l dijo: 
\u00ab\u00bfQu\u00e9 
quieres?\u00bb. Ella dijo: 
\u00abDi que estos dos 
hijos m\u00edos se sienten 
uno a tu derecha y otro a 
tu izquierda en tu 
reino\u00bb. 
{I}22_{/}Jes\u00fas 
respondi\u00f3: \u00abNo 
sab\u00e9is lo que 
ped\u00eds. 
\u00bfPodr\u00e9is beber el 
c\u00e1liz que yo he de 
beber?\u00bb. Contestaron: 
\u00abPodemos\u00bb. 
{I}23_{/}Jes\u00fas les dijo: 
\u00abBeber\u00e9is, 
ciertamente, mi c\u00e1liz; 
pero el sentarse a mi 
derecha o a mi izquierda no 
es cosa m\u00eda el 
concederlo; es para quienes 
ha sido reservado por mi 
Padre\u00bb.
{I}24_{/}Los otros diez, al 
o\u00edr esto, se 
indignaron contra los dos 
hermanos. {I}25_{/}Jes\u00fas 
los llam\u00f3 y les dijo: 
\u00abSab\u00e9is que los 
jefes de las naciones las 
tiranizan y que los grandes 
las oprimen con su 
poder\u00edo. {I}26_{/}Entre 
vosotros no debe ser 
as\u00ed, sino que si 
alguno de vosotros quiere 
ser grande, que sea vuestro 
servidor; {I}27_{/}y el que de 
vosotros quiera ser el 
primero, que sea el 
servidor de todos; {I}28_{/}de 
la misma manera que el hijo 
del hombre no ha venido a 
ser servido, sino a servir 
y dar su vida por la 
liberaci\u00f3n de 
todos\u00bb.
LOS DOS CIEGOS DE 
JERIC\u00d3{/}

{I}29_{/}Al salir de 
Jeric\u00f3, los 
sigui\u00f3 mucha gente. 
{I}30_{/}Dos ciegos, sentados 
junto al camino, oyeron que 
pasaba Jes\u00fas, y 
gritaron: 
\u00ab\u00a1Se\u00f1or, 
hijo de David, ten 
compasi\u00f3n de 
nosotros!\u00bb. {I}31_{/}La 
gente los reprendi\u00f3 
para que se callasen, pero 
ellos gritaban con m\u00e1s 
fuerza: 
\u00ab\u00a1Se\u00f1or, 
hijo de David, ten 
compasi\u00f3n de 
nosotros!\u00bb. 
{I}32_{/}Jes\u00fas se detuvo, 
los llam\u00f3 y les dijo: 
\u00ab\u00bfQu\u00e9 
quer\u00e9is que os 
haga?\u00bb. {I}33_{/}Le 
dijeron: 
\u00ab\u00a1Se\u00f1or, que 
se abran nuestros 
ojos!\u00bb. 
{I}34_{/}Jes\u00fas se 
compadeci\u00f3, toc\u00f3 
sus ojos, y al punto 
recobraron la vista y se 
fueron tras \u00e9l.
{1}21{/}

ENTRADA TRIUNFAL EN 
JERUSAL\u00c9N{/}

[\u0095]_{I}1_{/}Al acercarse a 
Jerusal\u00e9n, llegaron a 
Betfag\u00e9, al monte de 
los Olivos; Jes\u00fas 
envi\u00f3 a dos 
disc\u00edpulos, 
{I}2_{/}dici\u00e9ndoles: 
\u00abId a la aldea de 
enfrente; a la entrada 
encontrar\u00e9is una 
borriquilla atada, y con 
ella un pollino; desatadlos 
y tra\u00e9dmelos. {I}3_{/}Y si 
alguien os dice algo, 
decidle: "El Se\u00f1or los 
necesita, y en seguida los 
devolver\u00e1"\u00bb. 
{I}4_{/}Esto ocurri\u00f3 para 
que se cumpliera lo que 
hab\u00eda dicho el 
profeta:
{I}5_{/}Decid a la hija de 
Si\u00f3n:{/}

Mira que tu rey viene a ti
humilde y montado en un 
asno,
en un pollino,
hijo de animal de carga.{/}

{I}6_{/}Los disc\u00edpulos 
fueron e hicieron como 
Jes\u00fas les orden\u00f3, 
{I}7_{/}y trajeron la 
borriquilla y el pollino. 
Pusieron sobre ellos sus 
mantos, y Jes\u00fas se 
mont\u00f3. {I}8_{/}Muchos 
alfombraban el camino con 
sus mantos, y otros con 
ramas que cortaban de los 
\u00e1rboles. {I}9_{/}Los que 
iban delante y detr\u00e1s 
gritaban:
\u00a1Viva el hijo de 
David!{/}

Bendito el que viene
en nombre del Se\u00f1or.{/}

\u00a1Viva Dios 
alt\u00edsimo!{/}

{I}10_{/}Al entrar \u00e9l en 
Jerusal\u00e9n, toda la 
ciudad se conmovi\u00f3; 
dec\u00edan: 
\u00ab\u00bfQui\u00e9n es 
\u00e9ste?\u00bb. {I}11_{/}Y la 
gente respond\u00eda: 
\u00ab\u00c9ste es 
Jes\u00fas, el profeta de 
Nazaret de Galilea\u00bb.
EXPULSA DEL TEMPLO A LOS 
MERCADERES{/}

[\u0095]_{I}12_{/}Jes\u00fas 
entr\u00f3 en el templo y 
ech\u00f3 a todos los que 
estaban all\u00ed vendiendo 
y comprando. Volc\u00f3 las 
mesas de los cambistas y 
los puestos de los 
vendedores de palomas, 
{I}13_{/}y les dijo: 
\u00abEst\u00e1 escrito: Mi 
casa es casa de 
oraci\u00f3n;{/} pero 
vosotros la hab\u00e9is 
convertido en una cueva de 
ladrones\u00bb.
{I}14_{/}Se llegaron a \u00e9l 
en el templo ciegos y 
cojos, y los cur\u00f3. 
{I}15_{/}Pero los sumos 
sacerdotes y los maestros 
de la ley, al ver las 
maravillas que hac\u00eda y 
a los ni\u00f1os que 
gritaban en el templo 
\u00ab\u00a1Viva el hijo de 
David!\u00bb, se indignaron 
y le dijeron: 
{I}16_{/}\u00bfOyes lo que 
\u00e9stos dicen?\u00bb. 
Jes\u00fas les 
contest\u00f3: 
\u00abS\u00ed. \u00bfNunca 
hab\u00e9is le\u00eddo: De 
la boca de los 
peque\u00f1os y de los 
ni\u00f1os de pecho te 
procuraste 
alabanzas?\u00bb.{/}

{I}17_{/}Y dej\u00e1ndoles, 
sali\u00f3 de la ciudad, se 
fue a Betania y all\u00ed 
pas\u00f3 la noche.
MALDICE UNA HIGUERA, Y SE 
SECA{/}

[\u0095]_{I}18_{/}Cuando 
volv\u00eda muy temprano a 
la ciudad, sinti\u00f3 
hambre. {I}19_{/}Vio una 
higuera junto al camino, se 
acerc\u00f3 a ella y no 
encontr\u00f3 m\u00e1s que 
hojas. Entonces dijo: 
\u00abJam\u00e1s brote de 
ti fruto alguno\u00bb. Y la 
higuera se sec\u00f3 en 
aquel mismo instante. 
{I}20_{/}Al ver esto los 
disc\u00edpulos, admirados, 
dec\u00edan: 
\u00ab\u00a1C\u00f3mo se ha 
secado de repente la 
higuera!\u00bb. 
{I}21_{/}Jes\u00fas les 
respondi\u00f3: \u00abOs 
aseguro que si tuvierais fe 
y no dudarais, no s\u00f3lo 
har\u00edais lo de la 
higuera, sino que si 
dec\u00eds a este monte: 
Qu\u00edtate de ah\u00ed y 
\u00e9chate al mar, 
as\u00ed se har\u00e1. 
{I}22_{/}Todo lo que 
pid\u00e1is en oraci\u00f3n 
con fe lo 
recibir\u00e9is\u00bb.
LA AUTORIDAD DE JES\u00daS{/}

{I}23_{/}Entr\u00f3 en el 
templo y, mientras 
ense\u00f1aba, se le 
acercaron los sumos 
sacerdotes y los ancianos 
del pueblo y le 
preguntaron: 
\u00ab\u00bfCon qu\u00e9 
autoridad haces todo esto? 
\u00bfQui\u00e9n te ha dado 
esa autoridad?\u00bb. 
{I}24_{/}Jes\u00fas les 
respondi\u00f3: \u00abYo 
tambi\u00e9n os har\u00e9 
una pregunta; y si me 
contest\u00e1is, os 
dir\u00e9 con qu\u00e9 
autoridad hago todo esto. 
{I}25_{/}El bautismo de Juan, 
\u00bfera del cielo o de 
los hombres?\u00bb. Ellos 
se hicieron este 
razonamiento: \u00abSi 
decimos que del cielo, nos 
dir\u00e1: Entonces, 
\u00bfpor qu\u00e9 no 
cre\u00edsteis en \u00e9l? 
{I}26_{/}Y si decimos que de 
los hombres, tememos a la 
gente, porque todos tienen 
a Juan por profeta\u00bb. 
{I}27_{/}Y respondieron a 
Jes\u00fas: \u00abNo lo 
sabemos\u00bb. \u00c9l les 
replic\u00f3: \u00abTampoco 
yo os digo con qu\u00e9 
autoridad hago todo 
esto\u00bb.
LA VERDADERA OBEDIENCIA: 
PAR\u00c1BOLA DE LOS DOS 
HIJOS{/}

[\u0095]_{I}28_{/}\u00ab\u00bfQ
u\u00e9 os parece? Un 
hombre ten\u00eda dos 
hijos; se acerc\u00f3 al 
primero y le dijo: Hijo, 
vete a trabajar hoy a la 
vi\u00f1a. {I}29_{/}Y \u00e9l 
respondi\u00f3: No quiero. 
Pero despu\u00e9s se 
arrepinti\u00f3 y fue. 
{I}30_{/}Se acerc\u00f3 al otro 
hijo y le dijo lo mismo, y 
\u00e9ste respondi\u00f3: 
Voy, se\u00f1or; pero no 
fue. {I}31_{/}\u00bfCu\u00e1l 
de los dos hizo la voluntad 
de su padre?\u00bb. Le 
contestaron: \u00abEl 
primero\u00bb. Jes\u00fas 
dijo: \u00abOs aseguro que 
los publicanos y las 
prostitutas entrar\u00e1n 
en el reino de Dios antes 
que vosotros. {I}32_{/}Porque 
Juan vino por el camino de 
la justicia, y no 
cre\u00edsteis en \u00e9l, 
mientras que los publicanos 
y las prostitutas han 
cre\u00eddo en \u00e9l. 
Pero vosotros, aun viendo 
esto, no os hab\u00e9is 
arrepentido ni cre\u00eddo 
en \u00e9l\u00bb.
PAR\u00c1BOLA DE LOS 
VI\u00d1ADORES HOMICIDAS{/}

[\u0095]_{I}33_{/}\u00abO\u00ed
d otra par\u00e1bola: Un 
hacendado plant\u00f3 una 
vi\u00f1a, la cerc\u00f3 
con una valla, cav\u00f3 en 
ella un lagar, edific\u00f3 
una torre para guardarla, 
la arrend\u00f3 a unos 
vi\u00f1adores y se fue de 
viaje. {I}34_{/}Cuando 
lleg\u00f3 el tiempo de la 
vendimia, mand\u00f3 sus 
criados a los 
vi\u00f1adores para recibir 
su parte. {I}35_{/}Pero los 
vi\u00f1adores agarraron a 
los criados, y a uno le 
pegaron, a otro lo mataron 
y a otro lo apedrearon. 
{I}36_{/}Mand\u00f3 de nuevo 
otros criados, m\u00e1s que 
antes, e hicieron con ellos 
lo mismo. {I}37_{/}Finalmente 
les mand\u00f3 a su hijo 
diciendo: Respetar\u00e1n a 
mi hijo. {I}38_{/}Pero los 
vi\u00f1adores, al ver al 
hijo, se dijeron: \u00c9ste 
es el heredero. 
Mat\u00e9moslo y nos 
quedaremos con su herencia. 
{I}39_{/}Lo agarraron, lo 
echaron fuera de la 
vi\u00f1a y lo mataron. 
{I}40_{/}Cuando venga el 
due\u00f1o de la vi\u00f1a, 
\u00bfqu\u00e9 har\u00e1 
con aquellos 
vi\u00f1adores?\u00bb. 
{I}41_{/}Le dijeron: 
\u00abHar\u00e1 morir de 
mala muerte a esos malvados 
y arrendar\u00e1 la 
vi\u00f1a a otros 
vi\u00f1adores que le 
paguen los frutos a su 
tiempo\u00bb. 
{I}42_{/}Jes\u00fas les dijo: 
\u00ab\u00bfNo hab\u00e9is 
le\u00eddo nunca en las 
Escrituras:
La piedra que los 
constructores
desecharon,
en piedra angular se ha 
convertido;
esto ha sido obra del 
Se\u00f1or,
una maravilla a nuestros 
ojos?\u00bb{/}

{I}43_{/}\u00abPues bien, os 
digo que se os quitar\u00e1 
a vosotros el reino de Dios 
para d\u00e1rselo a un 
pueblo que pague sus 
frutos. {I}44_{/}El que caiga 
sobre esta piedra se 
estrellar\u00e1, y sobre el 
que ella caiga ser\u00e1 
triturado\u00bb. 
{I}45_{/}Cuando los sumos 
sacerdotes y los fariseos 
oyeron estas 
par\u00e1bolas, 
comprendieron que se 
refer\u00eda a ellos {I}46_{/}y 
quer\u00edan prenderlo, 
pero tem\u00edan a la gente 
porque lo ten\u00edan por 
profeta.
{1}22{/}

PAR\u00c1BOLA DEL GRAN 
BANQUETE{/}

{I}1_{/}Y Jes\u00fas se puso a 
hablar de nuevo en 
par\u00e1bolas: 
{I}2_{/}\u00abEl reino de Dios 
es semejante a un rey que 
celebr\u00f3 las bodas de 
su hijo. {I}3_{/}Envi\u00f3 sus 
criados a llamar a los 
invitados a las bodas, y no 
quisieron venir. 
{I}4_{/}Mand\u00f3 de nuevo a 
otros criados con este 
encargo: Decid a los 
invitados: Mi banquete 
est\u00e1 preparado, mis 
terneros y cebones 
dispuestos, todo est\u00e1 
a punto; venid a las bodas. 
{I}5_{/}Pero ellos no hicieron 
caso y se fueron, unos a su 
campo y otros a su negocio; 
{I}6_{/}los dem\u00e1s echaron 
mano a los criados, los 
maltrataron y los mataron. 
{I}7_{/}El rey, entonces, se 
irrit\u00f3, mand\u00f3 sus 
tropas a exterminar a 
aquellos asesinos e 
incendi\u00f3 su ciudad. 
{I}8_{/}Luego dijo a sus 
criados: El banquete de 
bodas est\u00e1 preparado, 
pero los invitados no eran 
dignos. {I}9_{/}Id a las 
encrucijadas de los caminos 
y a todos los que 
encontr\u00e9is convidadlos 
a la boda. {I}10_{/}Los criados 
salieron a los caminos y 
recogieron a todos los que 
encontraron, malos y 
buenos, y la sala de bodas 
se llen\u00f3 de invitados. 
{I}11_{/}El rey entr\u00f3 para 
ver a los invitados, 
repar\u00f3 en un hombre 
que no ten\u00eda traje de 
boda {I}12_{/}y le dijo: Amigo, 
\u00bfc\u00f3mo has entrado 
aqu\u00ed sin tener un 
traje de boda? Pero \u00e9l 
no contest\u00f3. 
{I}13_{/}Entonces el rey dijo a 
los camareros: Atadlo de 
pies y manos y arrojadlo a 
las tinieblas exteriores: 
all\u00ed ser\u00e1 el 
llanto y el crujir de 
dientes. {I}14_{/}Porque muchos 
son los llamados, pero 
pocos los escogidos\u00bb.
EL IMPUESTO AL C\u00c9SAR{/}

[\u0095]_{I}15_{/}Los fariseos 
se fueron a deliberar y ver 
c\u00f3mo le podr\u00edan 
cazar en alguna palabra. 
{I}16_{/}Le enviaron 
disc\u00edpulos suyos con 
los herodianos a decirle: 
\u00abMaestro, sabemos que 
eres sincero, que 
ense\u00f1as de verdad el 
camino de Dios y que no te 
importa nada el qu\u00e9 
dir\u00e1n, porque no 
tienes respetos humanos. 
{I}17_{/}Dinos tu parecer: 
\u00bfEs l\u00edcito pagar 
el impuesto al c\u00e9sar o 
no?\u00bb. {I}18_{/}Jes\u00fas, 
conociendo su malicia, 
dijo: 
{I}19_{/}\u00abEnse\u00f1adme 
la moneda del 
tributo\u00bb. Ellos le 
presentaron un denario. 
{I}20_{/}Jes\u00fas les dijo: 
\u00ab\u00bfDe qui\u00e9n 
es esta efigie y esta 
inscripci\u00f3n?\u00bb. 
{I}21_{/}Respondieron: 
\u00abDel c\u00e9sar\u00bb. 
\u00c9l les dijo: 
\u00abPues dad al 
c\u00e9sar lo que es del 
c\u00e9sar y a Dios lo que 
es de Dios\u00bb. {I}22_{/}Al 
o\u00edrlo se asombraron, 
lo dejaron y se fueron.
LA RESURRECCI\u00d3N DE LOS 
MUERTOS{/}

[\u0095]_{I}23_{/}El mismo 
d\u00eda se le acercaron 
unos saduceos, que niegan 
la resurrecci\u00f3n, y le 
preguntaron: 
{I}24_{/}\u00abMaestro, 
Mois\u00e9s dijo: Si muere 
un hombre casado sin tener 
hijos, su hermano se 
casar\u00e1 con la viuda 
para dar descendencia a su 
hermano.{/} {I}25_{/}Eran siete 
hermanos; el primero se 
cas\u00f3 y muri\u00f3 sin 
dejar hijos, por lo que la 
viuda se cas\u00f3 con el 
hermano siguiente. 
{I}26_{/}Igualmente el segundo 
y el tercero, hasta el 
s\u00e9ptimo. 
{I}27_{/}Finalmente muri\u00f3 
tambi\u00e9n la mujer. 
{I}28_{/}En la 
resurrecci\u00f3n, \u00bfde 
cu\u00e1l de los siete 
ser\u00e1 esa mujer? Porque 
todos la tuvieron por 
mujer\u00bb. 
{I}29_{/}Jes\u00fas les 
respondi\u00f3: 
\u00abEst\u00e1is en un 
error, porque no 
entend\u00e9is las 
Escrituras ni el poder de 
Dios. {I}30_{/}Porque en la 
resurrecci\u00f3n ni los 
hombres ni las mujeres se 
casar\u00e1n, sino que 
ser\u00e1n como 
\u00e1ngeles en el cielo. 
{I}31_{/}Y acerca de la 
resurrecci\u00f3n de los 
muertos, \u00bfno 
hab\u00e9is le\u00eddo lo 
que dijo Dios: {I}32_{/}Yo soy 
el Dios de Abrah\u00e1n, el 
Dios de Isaac y el Dios de 
Jacob?{/} No es un Dios de 
muertos, sino de 
vivos\u00bb. {I}33_{/}Al 
o\u00edrlo, la gente se 
admiraba de su doctrina.
EL MANDAMIENTO M\u00c1S 
IMPORTANTE{/}

{I}34_{/}Cuando los fariseos 
oyeron que hab\u00eda 
tapado la boca a los 
saduceos, se reunieron, 
{I}35_{/}y uno de ellos, doctor 
en la ley, le pregunt\u00f3 
para tentarlo: 
{I}36_{/}\u00abMaestro, 
\u00bfcu\u00e1l es el 
mandamiento principal de la 
ley?\u00bb. {I}37_{/}\u00c9l le 
dijo: \u00abAmar\u00e1s al 
Se\u00f1or, tu Dios, con 
todo tu coraz\u00f3n, con 
toda tu alma y con toda tu 
mente.{/} {I}38_{/}\u00c9ste es 
el principal y primer 
mandamiento. {I}39_{/}El 
segundo es semejante a 
\u00e9ste: Amar\u00e1s a tu 
pr\u00f3jimo como a ti 
mismo{/}. {I}40_{/}En estos dos 
mandamientos se resume toda 
la ley y los 
profetas\u00bb.
LA NATURALEZA DIVINA DE 
CRISTO{/}

[\u0095]_{I}41_{/}Jes\u00fas 
pregunt\u00f3 a los 
fariseos cuando estaban 
reunidos: 
{I}42_{/}\u00ab\u00bfQu\u00e9 
opin\u00e1is del 
mes\u00edas? \u00bfDe 
qui\u00e9n es hijo?\u00bb. 
Dijeron: \u00abDe 
David\u00bb. {I}43_{/}\u00c9l 
les replic\u00f3: 
\u00abPues, \u00bfc\u00f3mo 
David, inspirado por el 
Esp\u00edritu, le llama 
Se\u00f1or cuando dice:
{I}44_{/}El Se\u00f1or dijo a 
mi Se\u00f1or:{/}

Si\u00e9ntate a mi derecha,
hasta que ponga a tus 
enemigos
debajo de tus pies?\u00bb{/}

{I}45_{/}\u00abPues si el mismo 
David le llama Se\u00f1or, 
\u00bfc\u00f3mo puede ser 
hijo suyo?\u00bb. 
{I}46_{/}Nadie pod\u00eda 
responderle; y desde aquel 
d\u00eda nadie se 
atrevi\u00f3 a preguntarle.
{1}23{/}

HIPOCRES\u00cdA DE LOS 
MAESTROS DE LA LEY Y DE LOS 
FARISEOS{/}

[\u0095]_{I}1_{/}Entonces 
Jes\u00fas dijo a la gente 
y a sus disc\u00edpulos: 
{I}2_{/}\u00abLos maestros de 
la ley y los fariseos se 
sientan en la c\u00e1tedra 
de Mois\u00e9s. {I}3_{/}Haced y 
guardad lo que os digan, 
pero no hag\u00e1is lo que 
ellos hacen, porque dicen y 
no hacen. {I}4_{/}Atan cargas 
pesadas e insoportables y 
las echan a los hombros del 
pueblo, pero ellos ni con 
un dedo quieren moverlas. 
{I}5_{/}Hacen todas sus obras 
para que los vean los 
dem\u00e1s. Ensanchan sus 
filacterias y alargan los 
flecos del manto. {I}6_{/}Les 
gusta ocupar los primeros 
puestos en los banquetes y 
en las sinagogas, {I}7_{/}ser 
saludados en las plazas y 
que los llamen 
\u00a1maestros! {I}8_{/}Pero 
vosotros no os dej\u00e9is 
llamar maestro, porque uno 
es vuestro maestro y todos 
vosotros sois hermanos. 
{I}9_{/}A nadie en la tierra 
llam\u00e9is padre, porque 
uno solo es vuestro Padre, 
el celestial. {I}10_{/}Ni os 
dej\u00e9is llamar 
preceptores, porque uno 
solo es vuestro preceptor: 
el mes\u00edas. {I}11_{/}El 
m\u00e1s grande de vosotros 
que sea vuestro servidor. 
{I}12_{/}Pues el que se ensalza 
ser\u00e1 humillado y el 
que se humilla ser\u00e1 
ensalzado\u00bb.
JESUCRISTO DESENMASCARA A 
LOS ESCRIBAS Y FARISEOS{/}

[\u0095]_{I}13_{/}\u00ab\u00a1A
y de vosotros, maestros de 
la ley y fariseos 
hip\u00f3critas, que 
cerr\u00e1is el reino de 
Dios a los hombres! 
\u00a1No entr\u00e1is 
vosotros ni dej\u00e1is 
entrar a los que quieren! 
{I}15_{/}\u00a1Ay de vosotros, 
maestros de la ley y 
fariseos hip\u00f3critas, 
que recorr\u00e9is mares y 
tierras para hacer un 
pros\u00e9lito y, cuando 
llega a serlo, lo 
hac\u00e9is reo del fuego 
dos veces m\u00e1s que 
vosotros! {I}16_{/}\u00a1Ay de 
vosotros, gu\u00edas 
ciegos, que dec\u00eds: Si 
se jura por el santuario, 
no es nada; pero el que 
jura por el oro del 
santuario queda obligado! 
{I}17_{/}\u00a1Necios y ciegos! 
\u00bfQu\u00e9 es m\u00e1s? 
\u00bfEl oro o el santuario 
que santifica el oro? 
{I}18_{/}Y dec\u00eds 
adem\u00e1s: Jurar por el 
altar no es nada, pero el 
que jura por lo ofrendado 
sobre \u00e9l queda 
obligado. 
{I}19_{/}\u00a1Ciegos! 
\u00bfQu\u00e9 es m\u00e1s? 
\u00bfLa ofrenda o el altar 
que santifica a la ofrenda? 
{I}20_{/}El que jura por el 
altar jura por \u00e9l y 
por todo lo que est\u00e1 
sobre \u00e9l, {I}21_{/}y el 
que jura por el santuario 
jura por \u00e9l y por 
quien lo habita, {I}22_{/}y el 
que jura por el cielo jura 
por el trono de Dios y por 
el que est\u00e1 sentado en 
\u00e9l. {I}23_{/}\u00a1Ay de 
vosotros, maestros de la 
ley y fariseos 
hip\u00f3critas, que 
pag\u00e1is el diezmo de la 
menta, del an\u00eds y del 
comino, y descuid\u00e1is 
lo m\u00e1s importante de 
la ley: la justicia, la 
misericordia y la fe! Hay 
que hacer una cosa sin 
descuidar la otra. 
{I}24_{/}\u00a1Gu\u00edas 
ciegos, que col\u00e1is un 
mosquito y os trag\u00e1is 
un camello! {I}25_{/}\u00a1Ay 
de vosotros, maestros de la 
ley y fariseos 
hip\u00f3critas, que 
limpi\u00e1is por fuera el 
vaso y el plato, pero por 
dentro est\u00e1n llenos de 
rapi\u00f1a y codicia! 
{I}26_{/}\u00a1Fariseo ciego, 
limpia primero el vaso y el 
plato por dentro, para que 
tambi\u00e9n por fuera 
queden limpios! 
{I}27_{/}\u00a1Ay de vosotros, 
maestros de la ley y 
fariseos hip\u00f3critas, 
que sois como sepulcros 
blanqueados, que por fuera 
aparecen hermosos, pero por 
dentro est\u00e1n llenos de 
huesos de muertos y de 
podredumbre! {I}28_{/}As\u00ed 
tambi\u00e9n vosotros por 
fuera parec\u00e9is justos 
ante los hombres, pero por 
dentro est\u00e1is llenos 
de hipocres\u00eda y de 
cr\u00edmenes. 
{I}29_{/}\u00a1Ay de vosotros, 
maestros de la ley y 
fariseos hip\u00f3critas, 
que edific\u00e1is 
sepulcros a los profetas, 
adorn\u00e1is las tumbas de 
los justos {I}30_{/}y 
dec\u00eds: Si 
hubi\u00e9ramos vivido en 
tiempo de nuestros padres, 
no habr\u00edamos 
participado con ellos en la 
sangre de los profetas! 
{I}31_{/}As\u00ed 
testific\u00e1is contra 
vosotros mismos, que sois 
hijos de los que mataron a 
los profetas. {I}32_{/}Colmad, 
pues, la medida de vuestros 
padres. 
{I}33_{/}\u00a1Serpientes, raza 
de v\u00edboras! 
\u00bfC\u00f3mo 
escapar\u00e9is de la 
condenaci\u00f3n del fuego? 
Por eso yo os env\u00edo 
profetas, sabios y maestros 
de la ley; {I}34_{/}a unos los 
matar\u00e9is y 
crucificar\u00e9is, y a 
otros los azotar\u00e9is en 
vuestras sinagogas y los 
perseguir\u00e9is de ciudad 
en ciudad, {I}35_{/}para que 
caiga sobre vosotros toda 
la sangre inocente vertida 
sobre la tierra, desde la 
sangre del justo Abel hasta 
la sangre de Zacar\u00edas, 
hijo de Baraqu\u00edas, a 
quien asesinasteis entre el 
santuario y el altar. 
{I}36_{/}Os aseguro que todo 
eso vendr\u00e1 sobre esta 
generaci\u00f3n\u00bb.
LAMENTO SOBRE 
JERUSAL\u00c9N{/}

[\u0095]_{I}37_{/}\u00ab\u00a1J
erusal\u00e9n, 
Jerusal\u00e9n, que matas a 
los profetas y apedreas a 
los que te son enviados! 
\u00a1Cu\u00e1ntas veces he 
querido reunir a tus hijos 
como la gallina re\u00fane 
a sus polluelos debajo de 
las alas y no has querido! 
{I}38_{/}He aqu\u00ed que se 
queda desierta vuestra 
casa. {I}39_{/}Os digo que ya 
no me ver\u00e9is hasta que 
dig\u00e1is: \u00a1Bendito 
el que viene en nombre del 
Se\u00f1or!\u00bb.
V. DISCURSO 
ESCATOL\u00d3GICO{/}

(24,1-25,46){/}

{1}24{/}

OCASI\u00d3N{/}

[\u0095]_{I}1_{/}Jes\u00fas 
sali\u00f3 del templo e iba 
caminando, cuando se le 
acercaron sus 
disc\u00edpulos para 
mostrarle las 
construcciones del templo. 
{I}2_{/}Pero \u00e9l les dijo: 
\u00ab\u00bfVeis todo esto? 
Os aseguro que no 
quedar\u00e1 aqu\u00ed 
piedra sobre piedra; todo 
ser\u00e1 destruido\u00bb. 
{I}3_{/}Estando \u00e9l sentado 
en el monte de los Olivos, 
fueron los disc\u00edpulos 
y le preguntaron a solas: 
\u00abDinos, 
\u00bfcu\u00e1ndo 
suceder\u00e1 eso y 
cu\u00e1l ser\u00e1 la 
se\u00f1al de tu venida y 
del fin del mundo?\u00bb.
SE\u00d1ALES PRECURSORAS{/}

[\u0095]_{I}4_{/}Jes\u00fas les 
respondi\u00f3: \u00abMirad 
que nadie os enga\u00f1e. 
{I}5_{/}Muchos vendr\u00e1n en 
mi nombre diciendo: Yo soy 
el mes\u00edas, y 
enga\u00f1ar\u00e1n a 
muchos. {I}6_{/}Cuando 
oig\u00e1is hablar de 
guerras y noticias de 
batallas, no os 
alarm\u00e9is, porque es 
necesario que todo eso 
ocurra; pero todav\u00eda 
no ser\u00e1 el fin. {I}7_{/}Se 
levantar\u00e1n pueblos 
contra pueblos y reinos 
contra reinos; habr\u00e1 
hambre y terremotos en 
diversos lugares. {I}8_{/}Eso 
ser\u00e1 s\u00f3lo el 
comienzo de los dolores. 
{I}9_{/}Entonces os 
entregar\u00e1n a la 
tortura y a la muerte. Por 
mi causa os odiar\u00e1n 
todos los pueblos. 
{I}10_{/}Muchos se 
escandalizar\u00e1n, se 
traicionar\u00e1n y 
odiar\u00e1n unos a otros. 
{I}11_{/}Surgir\u00e1n muchos 
falsos profetas y 
enga\u00f1ar\u00e1n a 
muchos. {I}12_{/}El exceso de 
la maldad enfriar\u00e1 la 
caridad de mucha gente, 
{I}13_{/}pero el que persevere 
hasta el fin se 
salvar\u00e1. {I}14_{/}Este 
evangelio del reino se 
predicar\u00e1 en el mundo 
entero en testimonio para 
todas las naciones, y luego 
vendr\u00e1 el fin\u00bb.
SE\u00d1ALES DE LA 
DESTRUCCI\u00d3N DE 
JERUSAL\u00c9N{/}

[\u0095]_{I}15_{/}\u00abCuando 
ve\u00e1is en el lugar 
santo el \u00eddolo 
repugnante anunciado por el 
profeta Daniel (el que lea 
que entienda), 
{I}16_{/}entonces los que 
est\u00e9n en Judea que 
huyan a los montes, {I}17_{/}el 
que est\u00e9 en la terraza 
que no baje a recoger nada 
de su casa {I}18_{/}y el que 
est\u00e9 en el campo que 
no vuelva por su manto. 
{I}19_{/}\u00a1Ay de las que 
est\u00e9n encinta y 
criando en aquellos 
d\u00edas! {I}20_{/}Rezad para 
que vuestra huida no caiga 
en invierno ni en 
s\u00e1bado. {I}21_{/}Porque 
entonces habr\u00e1 una 
angustia tan grande como no 
la ha habido desde el 
principio del mundo hasta 
ahora ni la habr\u00e1 
jam\u00e1s. {I}22_{/}Si 
aquellos d\u00edas no se 
acortasen, nadie se 
salvar\u00eda; pero, en 
atenci\u00f3n a los 
elegidos, aquellos 
d\u00edas ser\u00e1n 
acortados\u00bb.
SE\u00d1ALES DE LA SEGUNDA 
VENIDA DE CRISTO{/}

[\u0095]_{I}23_{/}\u00abEntonce
s si alguno os dice: El 
mes\u00edas est\u00e1 
aqu\u00ed o all\u00e1, no 
lo cre\u00e1is. 
{I}24_{/}Surgir\u00e1n falsos 
mes\u00edas y falsos 
profetas, y har\u00e1n 
grandes se\u00f1ales y 
prodigios para 
enga\u00f1ar, si fuera 
posible, aun a los mismos 
elegidos. {I}25_{/}Mirad que os 
lo he dicho todo de 
antemano. {I}26_{/}Si os dicen 
que est\u00e1 en el 
desierto, no salg\u00e1is; 
si en un escondite, no lo 
cre\u00e1is. {I}27_{/}Porque 
como el rel\u00e1mpago sale 
del oriente y brilla hasta 
el occidente, as\u00ed 
ser\u00e1 la venida del 
hijo del hombre. {I}28_{/}Donde 
est\u00e9 el cad\u00e1ver, 
all\u00ed se reunir\u00e1n 
los buitres\u00bb.
LA SEGUNDA VENIDA DE 
CRISTO{/}

[\u0095]_{I}29_{/}\u00abEn 
aquellos d\u00edas, 
despu\u00e9s de esta 
angustia, el sol se 
oscurecer\u00e1, la luna no 
alumbrar\u00e1, las 
estrellas caer\u00e1n del 
cielo y las columnas del 
cielo se tambalear\u00e1n. 
{I}30_{/}Entonces 
aparecer\u00e1 en el cielo 
la se\u00f1al del hijo del 
hombre; todas las tribus de 
la tierra se golpear\u00e1n 
el pecho y ver\u00e1n venir 
al hijo del hombre sobre 
las nubes del cielo con 
gran poder y majestad. 
{I}31_{/}Y mandar\u00e1 a sus 
\u00e1ngeles con potentes 
trompetas, y reunir\u00e1n 
de los cuatro vientos a los 
elegidos desde uno a otro 
extremo del mundo\u00bb.
\u00bfCU\u00c1NDO SER\u00c1 
LA SEGUNDA VENIDA DE 
CRISTO?{/}

[\u0095]_{I}32_{/}\u00abAprende
d del ejemplo de la 
higuera. Cuando sus ramas 
se ponen tiernas y echan 
hojas, conoc\u00e9is que el 
verano se acerca. 
{I}33_{/}As\u00ed tambi\u00e9n 
vosotros, cuando ve\u00e1is 
todo esto, sabed que 
\u00e9l ya est\u00e1 cerca, 
a las puertas. {I}34_{/}Os 
aseguro que no pasar\u00e1 
esta generaci\u00f3n antes 
de que suceda todo esto. 
{I}35_{/}El cielo y la tierra 
pasar\u00e1n, pero mis 
palabras no pasar\u00e1n. 
{I}36_{/}Pero aquel d\u00eda y 
aquella hora nadie los 
conoce, ni los \u00e1ngeles 
del cielo, ni el hijo, sino 
s\u00f3lo el Padre\u00bb.
EXHORTACI\u00d3N A LA 
VIGILANCIA{/}

{I}37_{/}\u00abComo en los 
tiempos de No\u00e9, 
as\u00ed ser\u00e1 la 
venida del hijo del hombre. 
{I}38_{/}Porque como en los 
d\u00edas que precedieron 
al diluvio com\u00edan, 
beb\u00edan y se casaban 
ellos y ellas, hasta el 
d\u00eda en que entr\u00f3 
No\u00e9 en el arca, {I}39_{/}y 
no se dieron cuenta hasta 
que vino el diluvio y los 
barri\u00f3 a todos, 
as\u00ed suceder\u00e1 
cuando venga el hijo del 
hombre. {I}40_{/}Entonces 
estar\u00e1n dos en el 
campo; a uno se lo 
llevar\u00e1n y a otro lo 
dejar\u00e1n. 
{I}41_{/}Estar\u00e1n dos 
mujeres moliendo juntas; a 
una se la llevar\u00e1n y a 
otra la dejar\u00e1n.
{I}42_{/}Estad en guardia, 
porque no sab\u00e9is en 
qu\u00e9 d\u00eda va a 
venir vuestro Se\u00f1or. 
{I}43_{/}Tened en cuenta que si 
el amo de casa supiera a 
qu\u00e9 hora de la noche 
iba a venir el ladr\u00f3n, 
estar\u00eda en guardia y 
no dejar\u00eda que le 
asaltaran la casa. 
{I}44_{/}Estad preparados 
tambi\u00e9n vosotros, 
porque a la hora que menos 
pens\u00e9is vendr\u00e1 el 
hijo del hombre\u00bb.
PAR\u00c1BOLA DEL CRIADO 
FIEL{/}

{I}45_{/}\u00ab\u00bfQui\u00e9n 
es el criado fiel y 
prudente, puesto por el amo 
al frente de su 
servidumbre, para que les 
d\u00e9 la comida a su 
hora? {I}46_{/}Dichoso ese 
criado si, al llegar su 
amo, lo encuentra 
cumpliendo con su deber. 
{I}47_{/}Os aseguro que lo 
pondr\u00e1 al frente de 
todos sus bienes. {I}48_{/}Pero 
si ese criado es de mala 
condici\u00f3n y, pensando 
que su amo va a tardar en 
venir, {I}49_{/}se pone a 
maltratar a sus 
compa\u00f1eros, a comer y 
a beber con los borrachos, 
{I}50_{/}su amo vendr\u00e1 el 
d\u00eda que \u00e9l menos 
lo espere, {I}51_{/}le 
castigar\u00e1 severamente 
y le asignar\u00e1 su 
suerte con los 
hip\u00f3critas. All\u00ed 
ser\u00e1 el llanto y el 
crujir de dientes\u00bb.
{1}25{/}

PAR\u00c1BOLA DE LAS DIEZ 
MUCHACHAS{/}

{I}1_{/}\u00abEntonces el reino 
de Dios ser\u00e1 semejante 
a diez muchachas, que 
tomaron sus l\u00e1mparas y 
salieron al encuentro del 
esposo. {I}2_{/}Cinco de ellas 
eran necias y cinco 
sensatas. {I}3_{/}Las necias 
llevaron sus l\u00e1mparas, 
pero no se proveyeron de 
aceite, {I}4_{/}mientras que 
las sensatas llevaron las 
l\u00e1mparas y aceiteras 
con aceite. {I}5_{/}Como 
tardara el esposo, les 
entr\u00f3 sue\u00f1o a 
todas y se durmieron. {I}6_{/}A 
medianoche se oy\u00f3 un 
grito: Ya est\u00e1 
ah\u00ed el esposo, salid a 
su encuentro. {I}7_{/}Entonces 
se despertaron todas las 
muchachas y se pusieron a 
aderezar sus l\u00e1mparas. 
{I}8_{/}Las necias dijeron a 
las sensatas: Dadnos de 
vuestro aceite, pues 
nuestras l\u00e1mparas se 
apagan. {I}9_{/}Las sensatas 
respondieron: No sea que no 
baste para nosotras y 
vosotras, mejor es que 
vay\u00e1is a los 
vendedores y lo 
compr\u00e9is. 
{I}10_{/}Mientras fueron a 
comprarlo, vino el esposo, 
y las que estaban 
dispuestas entraron con 
\u00e9l a las bodas y se 
cerr\u00f3 la puerta. 
{I}11_{/}M\u00e1s tarde 
llegaron tambi\u00e9n las 
otras muchachas diciendo: 
\u00a1Se\u00f1or, 
se\u00f1or, \u00e1brenos! 
{I}12_{/}Y \u00e9l 
respondi\u00f3: Os aseguro 
que no os conozco. {I}13_{/}Por 
tanto, estad en guardia, 
porque no sab\u00e9is el 
d\u00eda ni la hora\u00bb.
PAR\u00c1BOLA DE LOS 
MILLONES{/}

{I}14_{/}\u00abPorque es como 
un hombre que, al irse de 
viaje, llam\u00f3 a sus 
criados y les confi\u00f3 
su hacienda. {I}15_{/}A uno dio 
cinco millones, a otro dos 
y a otro uno, a cada uno 
seg\u00fan su capacidad; y 
se fue. {I}16_{/}El que 
hab\u00eda recibido cinco 
se puso en seguida a 
trabajar con ellos y 
gan\u00f3 otros cinco. 
{I}17_{/}Asimismo el de los dos 
gan\u00f3 otros dos. 
{I}18_{/}Pero el que hab\u00eda 
recibido uno solo fue, 
cav\u00f3 en la tierra y 
enterr\u00f3 all\u00ed el 
dinero de su se\u00f1or.
{I}19_{/}Despu\u00e9s de mucho 
tiempo, volvi\u00f3 el amo 
de aquellos criados y les 
tom\u00f3 cuenta. 
{I}20_{/}Lleg\u00f3 el que 
hab\u00eda recibido cinco 
millones y present\u00f3 
otros cinco, diciendo: 
Se\u00f1or, me diste cinco 
millones; aqu\u00ed tienes 
otros cinco que he ganado. 
{I}21_{/}El amo le dijo: 
\u00a1Bien, criado bueno y 
fiel!; has sido fiel en lo 
poco, te confiar\u00e9 lo 
mucho. Entra en el gozo de 
tu se\u00f1or. {I}22_{/}Se 
present\u00f3 tambi\u00e9n 
el de los dos millones, y 
dijo: Se\u00f1or, me diste 
dos millones; mira, he 
ganado otros dos. {I}23_{/}Su 
amo le dijo: \u00a1Bien, 
criado bueno y fiel!; has 
sido fiel en lo poco, te 
confiar\u00e9 lo mucho. 
Entra en el gozo de tu 
se\u00f1or. {I}24_{/}Se 
acerc\u00f3 tambi\u00e9n el 
que hab\u00eda recibido un 
solo mill\u00f3n, y dijo: 
Se\u00f1or, s\u00e9 que 
eres duro, que cosechas 
donde no has sembrado y 
recoges donde no has 
esparcido. {I}25_{/}Tuve miedo, 
fui y escond\u00ed tu 
mill\u00f3n en la tierra. 
Aqu\u00ed tienes lo tuyo. 
{I}26_{/}Su amo le 
respondi\u00f3: Siervo malo 
y holgaz\u00e1n, 
\u00bfsab\u00edas que 
quiero cosechar donde no he 
sembrado y recoger donde no 
he esparcido? 
{I}27_{/}Deb\u00edas, por 
tanto, haber entregado mi 
dinero a los banqueros para 
que, al volver yo, retirase 
lo m\u00edo con intereses. 
{I}28_{/}Quitadle, pues, el 
mill\u00f3n y d\u00e1dselo 
al que tiene diez. 
{I}29_{/}Porque al que tiene se 
le dar\u00e1 y le 
sobrar\u00e1; pero al que 
no tiene, aun lo que tiene 
se le quitar\u00e1. {I}30_{/}Y 
a ese criado in\u00fatil 
echadlo a las tinieblas 
exteriores. All\u00ed 
ser\u00e1 el llanto y el 
crujir de dientes\u00bb.
EL JUICIO FINAL{/}

[\u0095]_{I}31_{/}\u00abCuando 
venga el hijo del hombre en 
su gloria con todos sus 
\u00e1ngeles se 
sentar\u00e1 sobre el trono 
de su gloria. {I}32_{/}Todos 
los pueblos ser\u00e1n 
llevados a su presencia; y 
\u00e9l separar\u00e1 a 
unos de otros, como el 
pastor separa las ovejas de 
las cabras. 
{I}33_{/}Pondr\u00e1 las ovejas 
a su derecha y las cabras a 
su izquierda. {I}34_{/}Entonces 
el rey dir\u00e1 a los de 
su derecha: Venid, benditos 
de mi Padre, tomad 
posesi\u00f3n del reino 
preparado para vosotros 
desde el principio del 
mundo. {I}35_{/}Porque tuve 
hambre y me disteis de 
comer, tuve sed y me 
disteis de beber, fui 
emigrante y me acogisteis, 
{I}36_{/}estuve desnudo y me 
vestisteis, enfermo y me 
visitasteis, preso y 
fuisteis a estar conmigo. 
{I}37_{/}Entonces los justos le 
responder\u00e1n: 
Se\u00f1or, 
\u00bfcu\u00e1ndo te vimos 
hambriento y te 
alimentamos, sediento y te 
dimos de beber? 
{I}38_{/}\u00bfY cu\u00e1ndo te 
vimos emigrante y te 
acogimos, o desnudo y te 
vestimos? 
{I}39_{/}\u00bfCu\u00e1ndo te 
vimos enfermo o en la 
c\u00e1rcel y fuimos a 
verte? {I}40_{/}Y el rey les 
dir\u00e1: Os aseguro que 
cuando lo hicisteis con uno 
de estos mis hermanos 
m\u00e1s peque\u00f1os, 
conmigo lo hicisteis. 
{I}41_{/}Luego dir\u00e1 a los 
de la izquierda: Apartaos 
de m\u00ed, malditos, al 
fuego eterno preparado para 
el diablo y sus 
\u00e1ngeles. {I}42_{/}Porque 
tuve hambre y no me disteis 
de comer, tuve sed y no me 
disteis de beber, {I}43_{/}fui 
emigrante y no me 
acogisteis, estuve desnudo 
y no me vestisteis, enfermo 
y en la c\u00e1rcel y no me 
visitasteis. {I}44_{/}Entonces 
responder\u00e1n 
tambi\u00e9n ellos 
diciendo: Se\u00f1or, 
\u00bfcu\u00e1ndo te vimos 
hambriento o sediento o 
emigrante o enfermo o en 
prisi\u00f3n y no te 
asistimos? {I}45_{/}Y \u00e9l 
les contestar\u00e1: Os 
aseguro que cuando no lo 
hicisteis con uno de esos 
peque\u00f1uelos, tampoco 
conmigo lo hicisteis. 
{I}46_{/}Y \u00e9stos ir\u00e1n 
al castigo eterno, pero los 
justos a la vida 
eterna\u00bb.
VI. PASI\u00d3N Y TRIUNFO{/}

(26,1-28,20){/}

{1}26{/}

CONSPIRACI\u00d3N DEL 
SANEDR\u00cdN{/}

[\u0095]_{I}1_{/}Cuando 
Jes\u00fas termin\u00f3 
todos estos razonamientos, 
dijo a sus disc\u00edpulos: 
{I}2_{/}\u00abSab\u00e9is que 
dentro de dos d\u00edas es 
la pascua, y el hijo del 
hombre ser\u00e1 entregado 
para que lo 
crucifiquen\u00bb.
{I}3_{/}Entonces se reunieron 
los sumos sacerdotes y los 
ancianos del pueblo en el 
palacio del sumo sacerdote, 
llamado Caif\u00e1s, {I}4_{/}y 
acordaron prender con 
enga\u00f1o a Jes\u00fas y 
quitarle del medio. 
{I}5_{/}Pero dec\u00edan: 
\u00abDurante la fiesta no, 
para que el pueblo no se 
alborote\u00bb.
UNCI\u00d3N EN BETANIA{/}

{I}6_{/}Estando Jes\u00fas en 
Betania, en casa de 
Sim\u00f3n el leproso, 
{I}7_{/}se acerc\u00f3 a 
\u00e9l una mujer con un 
vaso de alabastro de un 
perfume muy caro, y lo 
derram\u00f3 sobre su 
cabeza mientras estaba 
puesto a la mesa. {I}8_{/}Al 
ver esto los 
disc\u00edpulos, se 
indignaron y dijeron: 
\u00ab\u00bfA qu\u00e9 
viene este derroche? {I}9_{/}Se 
pudo vender a gran precio y 
d\u00e1rselo a los 
pobres\u00bb. 
{I}10_{/}Jes\u00fas se dio 
cuenta, y les dijo: 
\u00ab\u00bfPor qu\u00e9 
molest\u00e1is a esa mujer? 
Ha hecho una buena obra 
conmigo. {I}11_{/}Pues siempre 
tendr\u00e9is pobres con 
vosotros, pero a m\u00ed no 
me tendr\u00e9is siempre. 
{I}12_{/}Al derramar este 
perfume sobre mi cuerpo, lo 
ha hecho para mi sepultura. 
{I}13_{/}Os aseguro que donde 
se predique este evangelio, 
en todo el mundo, se 
hablar\u00e1 tambi\u00e9n 
de lo que \u00e9sta ha 
hecho para recuerdo 
suyo\u00bb.
TRAICI\u00d3N DE JUDAS{/}

{I}14_{/}Entonces Judas 
Iscariote, uno de los doce, 
fue a los sumos sacerdotes 
{I}15_{/}y les dijo: 
\u00ab\u00bfQu\u00e9 me 
quer\u00e9is dar, y yo os 
lo entrego?\u00bb. Ellos le 
ofrecieron treinta monedas 
de plata. {I}16_{/}Desde ese 
momento buscaba oportunidad 
para entregarlo.
\u00daLTIMA CENA. 
INSTITUCI\u00d3N DE LA 
EUCARIST\u00cdA{/}

[\u0095]_{I}17_{/}El primer 
d\u00eda de la fiesta de 
los panes sin levadura se 
acercaron los 
disc\u00edpulos a 
Jes\u00fas y le 
preguntaron: 
\u00ab\u00bfD\u00f3nde 
quieres que te preparemos 
la cena de la 
pascua?\u00bb. {I}18_{/}\u00c9l 
dijo: \u00abId a la ciudad, 
a casa de Fulano, y 
decidle: El maestro dice: 
Mi hora est\u00e1 cerca; 
quiero celebrar en tu casa 
la cena de la pascua con 
mis disc\u00edpulos\u00bb. 
{I}19_{/}Ellos hicieron lo que 
Jes\u00fas les orden\u00f3, 
y prepararon la cena de la 
pascua. {I}20_{/}Al atardecer, 
se puso a la mesa con los 
doce. {I}21_{/}Y, mientras 
com\u00edan, les dijo: 
\u00abOs aseguro que uno de 
vosotros me 
entregar\u00e1\u00bb. 
{I}22_{/}Muy entristecidos, 
comenzaron a decirle uno 
por uno: \u00ab\u00bfSoy 
yo, Se\u00f1or?\u00bb. 
{I}23_{/}\u00c9l 
respondi\u00f3: \u00abEl 
que mete la mano conmigo en 
el plato, \u00e9se me 
entregar\u00e1. {I}24_{/}El 
hijo del hombre se va, 
seg\u00fan est\u00e1 
escrito de \u00e9l; pero 
\u00a1ay de aquel por quien 
el hijo del hombre es 
entregado! \u00a1Mejor le 
fuera no haber 
nacido!\u00bb. 
{I}25_{/}Entonces pregunt\u00f3 
Judas, el que lo iba a 
entregar: \u00ab\u00bfSoy 
yo acaso, maestro?\u00bb. 
Jes\u00fas le 
respondi\u00f3: 
\u00abT\u00fa lo has 
dicho\u00bb.
{I}26_{/}Durante la cena 
Jes\u00fas tom\u00f3 pan, 
lo bendijo, lo parti\u00f3 
y lo dio a sus 
disc\u00edpulos, diciendo: 
\u00abTomad y comed. Esto 
es mi cuerpo\u00bb. 
{I}27_{/}Despu\u00e9s tom\u00f3 
un c\u00e1liz, dio gracias 
y se lo dio, diciendo: 
\u00abBebed todos de 
\u00e9l, {I}28_{/}porque 
\u00e9sta es mi sangre, la 
sangre de la nueva alianza, 
que ser\u00e1 derramada por 
todos para remisi\u00f3n de 
los pecados. {I}29_{/}Os digo 
que ya no beber\u00e9 
m\u00e1s de este fruto de 
la vid hasta el d\u00eda en 
que beba con vosotros un 
vino nuevo en el reino de 
mi Padre\u00bb.
PREDICE EL ABANDONO DE SUS 
DISC\u00cdPULOS{/}

{I}30_{/}Despu\u00e9s de haber 
cantado los himnos, 
salieron hacia el monte de 
los Olivos. {I}31_{/}Jes\u00fas 
les dijo: \u00abYo 
ser\u00e9 para vosotros 
esta noche ocasi\u00f3n de 
ca\u00edda, pues as\u00ed 
lo dice la Escritura: 
Herir\u00e9 al pastor y se 
dispersar\u00e1n las ovejas 
del reba\u00f1o.{/} {I}32_{/}Pero 
despu\u00e9s 
resucitar\u00e9 e ir\u00e9 
delante de vosotros a 
Galilea\u00bb. {I}33_{/}Pedro 
le dijo: \u00abAunque 
fueras para todos 
ocasi\u00f3n de ca\u00edda, 
para m\u00ed no\u00bb. 
{I}34_{/}Jes\u00fas le dijo: 
\u00abTe aseguro que esta 
misma noche, antes que el 
gallo cante, me 
negar\u00e1s tres 
veces\u00bb. {I}35_{/}Pedro le 
dijo: \u00abAunque tenga 
que morir contigo, 
jam\u00e1s te 
negar\u00e9\u00bb. Y lo 
mismo dijeron todos los 
dem\u00e1s.
AGON\u00cdA EN 
GETSEMAN\u00cd{/}

[\u0095]_{I}36_{/}Jes\u00fas 
fue con ellos a un huerto 
llamado Getseman\u00ed, y 
dijo a los disc\u00edpulos: 
\u00abQuedaos aqu\u00ed 
mientras voy m\u00e1s 
all\u00e1 a orar\u00bb. 
{I}37_{/}Se llev\u00f3 consigo 
a Pedro y a los dos hijos 
de Zebedeo; y comenz\u00f3 
a sentir tristeza y 
angustia. {I}38_{/}Y les dijo: 
\u00abMe muero de tristeza. 
Quedaos aqu\u00ed y velad 
conmigo\u00bb. 
{I}39_{/}Avanz\u00f3 unos pasos 
m\u00e1s, cay\u00f3 de 
bruces y se puso a orar 
as\u00ed: \u00abPadre 
m\u00edo, si es posible, 
que pase de m\u00ed este 
c\u00e1liz; pero no sea lo 
que yo quiero, sino lo que 
quieres t\u00fa\u00bb. 
{I}40_{/}Volvi\u00f3 a los 
disc\u00edpulos, los 
encontr\u00f3 dormidos y 
dijo a Pedro: 
\u00ab\u00bfConque no 
hab\u00e9is podido velar 
una hora conmigo? 
{I}41_{/}Velad y orad para que 
no caig\u00e1is en 
tentaci\u00f3n. El 
esp\u00edritu est\u00e1 
dispuesto, pero la carne es 
d\u00e9bil\u00bb. {I}42_{/}De 
nuevo, por segunda vez, se 
fue a orar, diciendo: 
\u00abPadre m\u00edo, si no 
es posible que este 
c\u00e1liz pase sin que yo 
lo beba, h\u00e1gase tu 
voluntad\u00bb. 
{I}43_{/}Volvi\u00f3 y los 
encontr\u00f3 dormidos, 
vencidos por el sue\u00f1o. 
{I}44_{/}Los dej\u00f3 y 
volvi\u00f3 a orar de 
nuevo, por tercera vez, 
repitiendo las mismas 
palabras. {I}45_{/}Despu\u00e9s 
fue a los disc\u00edpulos y 
les dijo: 
\u00ab\u00a1Dormid ahora y 
descansad! Ya llega la 
hora, y el hijo del hombre 
va a ser entregado en manos 
de los pecadores. 
{I}46_{/}Levantaos, vamos. El 
que me entrega llega 
ya\u00bb.
PRENDIMIENTO DE JES\u00daS{/}

[\u0095]_{I}47_{/}A\u00fan 
estaba hablando, cuando 
lleg\u00f3 Judas, uno de 
los doce, y con \u00e9l un 
gran tropel de gente con 
espadas y palos, enviados 
por los sumos sacerdotes y 
los ancianos del pueblo. 
{I}48_{/}El traidor les 
hab\u00eda dado esta 
se\u00f1al: \u00abAl que yo 
bese, \u00e9se es; 
prendedle\u00bb. {I}49_{/}Se 
acerc\u00f3 a Jes\u00fas y 
le salud\u00f3: 
\u00ab\u00a1Hola, 
maestro!\u00bb, y lo 
bes\u00f3. {I}50_{/}Jes\u00fas 
le dijo: \u00abAmigo, 
\u00a1a lo que 
vienes!\u00bb.
Entonces se acercaron a 
Jes\u00fas, le echaron mano 
y lo prendieron. {I}51_{/}Uno 
de los que estaban con 
Jes\u00fas sac\u00f3 la 
espada, dio un golpe al 
criado del sumo sacerdote y 
le cort\u00f3 una oreja. 
{I}52_{/}Jes\u00fas le dijo: 
\u00abVuelve la espada a su 
sitio, que todos los que 
manejan espada a espada 
morir\u00e1n. {I}53_{/}\u00bfO 
crees que no puedo pedir 
ayuda a mi Padre, que me 
mandar\u00eda ahora mismo 
m\u00e1s de doce legiones 
de \u00e1ngeles? {I}54_{/}Pero 
\u00bfc\u00f3mo se 
cumplir\u00edan entonces 
las Escrituras, seg\u00fan 
las cuales tiene que 
suceder as\u00ed?\u00bb. 
{I}55_{/}Jes\u00fas dijo a 
aquel tropel de gente: 
\u00ab\u00a1Hab\u00e9is 
venido a prenderme como a 
un ladr\u00f3n, con espadas 
y palos! Todos los 
d\u00edas ense\u00f1aba 
sentado en el templo y no 
me prendisteis. {I}56_{/}Pero 
todo esto sucede para que 
se cumpla lo que 
escribieron los 
profetas\u00bb. Entonces 
todos los disc\u00edpulos 
lo abandonaron y huyeron.
JES\u00daS ANTE 
CAIF\u00c1S{/}

[\u0095]_{I}57_{/}Los que 
prendieron a Jes\u00fas lo 
llevaron a casa de 
Caif\u00e1s, el sumo 
sacerdote, donde los 
maestros de la ley y los 
ancianos estaban reunidos. 
{I}58_{/}Pedro lo hab\u00eda 
seguido de lejos hasta el 
palacio del sumo sacerdote; 
entr\u00f3 y se sent\u00f3 
con los criados para ver el 
fin.
{I}59_{/}Los sumos sacerdotes y 
el tribunal supremo en 
pleno buscaban un falso 
testimonio contra 
Jes\u00fas para condenarle 
a muerte. {I}60_{/}Pero no lo 
encontraron, aunque se 
presentaron muchos testigos 
falsos. {I}61_{/}Al fin 
llegaron dos que dijeron: 
\u00ab\u00c9ste dijo: Puedo 
derribar el templo de Dios 
y en tres d\u00edas 
reedificarlo\u00bb. {I}62_{/}El 
sumo sacerdote se 
levant\u00f3 y le dijo: 
\u00ab\u00bfNo respondes 
nada a lo que \u00e9stos 
atestiguan contra 
ti?\u00bb. {I}63_{/}Pero 
Jes\u00fas permaneci\u00f3 
callado. El sumo sacerdote 
le dijo: \u00ab\u00a1Te 
conjuro por Dios vivo que 
nos digas si t\u00fa eres 
el mes\u00edas, el hijo de 
Dios!\u00bb. 
{I}64_{/}Jes\u00fas 
contest\u00f3: 
\u00abT\u00fa lo has dicho. 
Y os declaro que desde 
ahora ver\u00e9is al hijo 
del hombre sentado a la 
diestra del Padre y venir 
sobre las nubes del 
cielo\u00bb.{/} {I}65_{/}Entonces 
el sumo sacerdote se 
rasg\u00f3 las vestiduras y 
dijo: \u00ab\u00a1Ha 
blasfemado! \u00bfQu\u00e9 
necesidad tenemos ya de 
testigos? Hab\u00e9is 
o\u00eddo la blasfemia. 
{I}66_{/}\u00bfQu\u00e9 os 
parece?\u00bb. Ellos 
respondieron: 
\u00ab\u00a1Que es reo de 
muerte!\u00bb. {I}67_{/}Lo 
escupieron en la cara y le 
dieron bofetadas y 
pu\u00f1etazos, 
{I}68_{/}mientras le 
dec\u00edan: \u00abAdivina, 
mes\u00edas, qui\u00e9n te 
dio\u00bb.
TRIPLE NEGACI\u00d3N DE 
PEDRO{/}

{I}69_{/}Pedro estaba fuera 
sentado en el atrio. Se le 
acerc\u00f3 una criada y le 
dijo: \u00abT\u00fa 
tambi\u00e9n estabas con 
Jes\u00fas, el 
galileo\u00bb. {I}70_{/}Pero 
\u00e9l lo neg\u00f3 
delante de todos, diciendo: 
\u00abNo s\u00e9 lo que 
dices\u00bb. {I}71_{/}Al salir 
hacia el portal, lo vio 
otra criada, y dijo a los 
que estaban all\u00ed: 
\u00ab\u00c9ste estaba con 
Jes\u00fas el 
Nazareno\u00bb. {I}72_{/}Y 
\u00e9l de nuevo lo 
neg\u00f3 con juramento: 
\u00abNo conozco a ese 
hombre\u00bb. {I}73_{/}Al poco 
tiempo se acercaron a Pedro 
los que estaban all\u00ed y 
le dijeron: \u00abSeguro 
que t\u00fa tambi\u00e9n 
eres de ellos, pues tu 
misma habla te 
descubre\u00bb. 
{I}74_{/}Entonces \u00e9l 
comenz\u00f3 a jurar y 
perjurar: \u00abNo conozco 
a ese hombre\u00bb. Y en 
aquel instante cant\u00f3 
el gallo. {I}75_{/}Entonces 
Pedro record\u00f3 que 
Jes\u00fas le hab\u00eda 
dicho: \u00abAntes de que 
cante el gallo me 
negar\u00e1s tres 
veces\u00bb. Y saliendo 
fuera, se ech\u00f3 a 
llorar amargamente.
{1}27{/}

JES\u00daS ANTE EL TRIBUNAL 
SUPREMO{/}

{I}1_{/}Al amanecer, los sumos 
sacerdotes y los ancianos 
del pueblo decidieron 
condenar a muerte a 
Jes\u00fas. {I}2_{/}Lo ataron y 
lo llevaron al gobernador 
Pilato.
MUERTE DE JUDAS{/}

[\u0095]_{I}3_{/}Judas, el 
traidor, al ver que 
Jes\u00fas hab\u00eda sido 
condenado, se 
arrepinti\u00f3 y 
devolvi\u00f3 las treinta 
monedas de plata a los 
sumos sacerdotes y a los 
ancianos, diciendo: 
{I}4_{/}\u00abHe pecado 
entregando sangre 
inocente\u00bb. Ellos 
dijeron: \u00ab\u00bfA 
nosotros qu\u00e9? 
\u00a1T\u00fa 
ver\u00e1s!\u00bb. 
{I}5_{/}Tir\u00f3 en el templo 
las monedas, fue y se 
ahorc\u00f3. {I}6_{/}Los sumos 
sacerdotes recogieron las 
monedas de plata y dijeron: 
\u00abNo es l\u00edcito 
echarlas en el tesoro del 
templo, porque son precio 
de sangre\u00bb. 
{I}7_{/}Decidieron comprar con 
ellas el \u00abcampo del 
Alfarero\u00bb para 
sepultura de los 
extranjeros. {I}8_{/}Por eso 
aquel campo se llam\u00f3 
\u00abcampo de sangre\u00bb 
hasta el d\u00eda de hoy.
{I}9_{/}As\u00ed se 
cumpli\u00f3 lo que dijo el 
profeta Jerem\u00edas: 
Tomaron las treinta monedas 
de plata en que fue tasado 
aquel a quien pusieron 
precio los israelitas,{/} 
{I}10_{/}y las dieron por el 
campo del Alfarero, 
seg\u00fan lo que me 
orden\u00f3 el Se\u00f1or.{/}

JES\u00daS ANTE PILATO{/}

[\u0095]_{I}11_{/}Jes\u00fas 
compareci\u00f3 ante el 
gobernador, quien le 
pregunt\u00f3: 
\u00ab\u00bfEres t\u00fa el 
rey de los 
jud\u00edos?\u00bb. 
Jes\u00fas respondi\u00f3: 
\u00abT\u00fa lo 
dices\u00bb. {I}12_{/}Pero nada 
respondi\u00f3 a las 
acusaciones que le 
hac\u00edan los sumos 
sacerdotes y los ancianos. 
{I}13_{/}Pilato le dijo: 
\u00ab\u00bfNo oyes todo lo 
que dicen contra ti?\u00bb. 
{I}14_{/}Pero \u00e9l no le 
respondi\u00f3 nada, hasta 
el punto de que el 
gobernador se qued\u00f3 
muy extra\u00f1ado.
{I}15_{/}Por la fiesta el 
gobernador sol\u00eda 
conceder al pueblo la 
libertad de un preso, el 
que ellos quisieran. 
{I}16_{/}Hab\u00eda entonces un 
preso famoso, llamado 
Barrab\u00e1s. {I}17_{/}Pilato 
pregunt\u00f3 a todos los 
que estaban all\u00ed: 
\u00ab\u00bfA qui\u00e9n 
quer\u00e9is que os deje en 
libertad? \u00bfA 
Barrab\u00e1s o a 
Jes\u00fas, a quien llaman 
el mes\u00edas?\u00bb. 
{I}18_{/}Pues sab\u00eda que lo 
hab\u00edan entregado por 
envidia.
{I}19_{/}Estando en el 
tribunal, su mujer 
mand\u00f3 a decirle: 
\u00abNo resuelvas nada 
contra ese justo, porque he 
sufrido mucho hoy en 
sue\u00f1os por causa de 
\u00e9l\u00bb.
{I}20_{/}Pero los sumos 
sacerdotes y los ancianos 
convencieron a la gente de 
que pidieran la libertad de 
Barrab\u00e1s y la muerte 
de Jes\u00fas. {I}21_{/}Y al 
decirles el gobernador: 
\u00ab\u00bfA qui\u00e9n de 
los dos quer\u00e9is que os 
suelte?\u00bb, ellos 
respondieron: \u00abA 
Barrab\u00e1s\u00bb. 
{I}22_{/}Pilato les dijo: 
\u00ab\u00bfQu\u00e9 
har\u00e9 entonces con 
Jes\u00fas, a quien llaman 
el mes\u00edas?\u00bb. 
Todos dijeron: 
\u00ab\u00a1Que lo 
crucifiquen!\u00bb. 
{I}23_{/}\u00c9l replic\u00f3: 
\u00abPues, \u00bfqu\u00e9 
mal ha hecho?\u00bb. Ellos 
gritaron m\u00e1s fuerte: 
\u00ab\u00a1Que lo 
crucifiquen!\u00bb. 
{I}24_{/}Viendo Pilato que nada 
consegu\u00eda, sino que 
aumentaba el alboroto, 
mand\u00f3 que le trajeran 
agua y se lav\u00f3 las 
manos ante el pueblo, 
diciendo: \u00abSoy 
inocente de esta sangre. 
\u00a1Vosotros 
ver\u00e9is!\u00bb. {I}25_{/}Y 
todo el pueblo 
respondi\u00f3: \u00abQue 
su sangre caiga sobre 
nosotros y sobre nuestros 
hijos\u00bb. {I}26_{/}Entonces 
puso en libertad a 
Barrab\u00e1s y les 
entreg\u00f3 a Jes\u00fas, 
despu\u00e9s de azotarlo, 
para que fuera crucificado.
CORONACI\u00d3N DE ESPINAS{/}

{I}27_{/}Luego los soldados del 
gobernador llevaron a 
Jes\u00fas al pretorio y 
reunieron en torno de 
\u00e9l a toda la tropa. 
{I}28_{/}Lo desnudaron, le 
vistieron una t\u00fanica 
de p\u00farpura, 
{I}29_{/}trenzaron una corona 
de espinas y se la pusieron 
en la cabeza, y una 
ca\u00f1a en su mano 
derecha; y, 
arrodill\u00e1ndose 
delante, se burlaban de 
\u00e9l, diciendo: 
\u00ab\u00a1Viva el rey de 
los jud\u00edos!\u00bb. 
{I}30_{/}Le escup\u00edan y le 
pegaban con la ca\u00f1a en 
la cabeza. 
{I}31_{/}Despu\u00e9s de 
haberse burlado de \u00e9l, 
le quitaron la t\u00fanica, 
le pusieron sus ropas y lo 
llevaron a crucificar.
CRUCIFIXI\u00d3N{/}

[\u0095]_{I}32_{/}Cuando 
sal\u00edan, encontraron a 
un hombre de Cirene, 
llamado Sim\u00f3n, y le 
obligaron a llevar la cruz. 
{I}33_{/}Al llegar a un lugar 
llamado G\u00f3lgota (que 
significa la Calavera) 
{I}34_{/}dieron de beber a 
Jes\u00fas vino mezclado 
con hiel; pero \u00e9l lo 
prob\u00f3 y no lo quiso 
beber. {I}35_{/}Los que lo 
crucificaron se repartieron 
sus vestidos a suertes. 
{I}36_{/}Y se sentaron 
all\u00ed para custodiarlo. 
{I}37_{/}Sobre su cabeza 
pusieron la causa de su 
condena: \u00ab\u00c9ste es 
Jes\u00fas, el rey de los 
jud\u00edos\u00bb. {I}38_{/}Con 
\u00e9l crucificaron a dos 
ladrones, uno a la derecha 
y otro a la izquierda. 
{I}39_{/}Los que pasaban por 
all\u00ed le insultaban 
moviendo la cabeza {I}40_{/}y 
diciendo: 
\u00ab\u00a1T\u00fa que 
destru\u00edas el templo y 
lo reedificabas en tres 
d\u00edas, s\u00e1lvate a 
ti mismo si eres hijo de 
Dios, y baja de la 
cruz!\u00bb. {I}41_{/}Del mismo 
modo los sumos sacerdotes, 
los maestros de la ley y 
los ancianos se burlaban de 
\u00e9l y dec\u00edan: 
{I}42_{/}\u00abHa salvado a 
otros y no puede salvarse a 
s\u00ed mismo. \u00a1Es rey 
de Israel! \u00a1Que baje 
de la cruz y creeremos en 
\u00e9l! {I}43_{/}Confiaba en 
Dios. Que lo libre ahora, 
si es que lo ama, puesto 
que ha dicho: Soy hijo de 
Dios\u00bb. {I}44_{/}Los 
ladrones crucificados con 
\u00e9l tambi\u00e9n lo 
insultaban.
MUERTE DE JES\u00daS{/}

[\u0095]_{I}45_{/}Desde el 
mediod\u00eda se 
oscureci\u00f3 toda la 
tierra hasta las tres de la 
tarde. {I}46_{/}Hacia las tres 
de la tarde Jes\u00fas 
grit\u00f3 con fuerte voz: 
\u00abEl\u00ed, El\u00ed, 
lem\u00e1 sabactani?\u00bb{/} 
(que quiere decir: Dios 
m\u00edo, Dios m\u00edo, 
\u00bfpor qu\u00e9 me has 
abandonado?). {I}47_{/}Algunos 
de los presentes, al 
o\u00edrlo, dec\u00edan: 
\u00ab\u00a1\u00c9ste llama 
a El\u00edas!\u00bb.
{I}48_{/}En aquel momento uno 
de ellos fue corriendo a 
buscar una esponja, la 
empap\u00f3 en vinagre, la 
puso en una ca\u00f1a y le 
dio de beber. {I}49_{/}Los 
otros dec\u00edan: 
\u00ab\u00a1Deja! A ver si 
viene El\u00edas a 
salvarlo\u00bb. {I}50_{/}Y 
Jes\u00fas, dando de nuevo 
un fuerte grito, 
expir\u00f3. {I}51_{/}Entonces 
el velo del templo se 
rasg\u00f3 en dos de arriba 
abajo; la tierra 
tembl\u00f3 y las piedras 
se resquebrajaron; {I}52_{/}se 
abrieron los sepulcros y 
muchos cuerpos de santos 
que estaban muertos 
resucitaron {I}53_{/}y, 
saliendo de los sepulcros, 
despu\u00e9s de la 
resurrecci\u00f3n de 
Jes\u00fas, entraron en la 
ciudad santa y se 
aparecieron a muchos. 
{I}54_{/}El centuri\u00f3n, por 
su parte, y los que con 
\u00e9l estaban custodiando 
a Jes\u00fas, al ver el 
terremoto y las cosas que 
ocurr\u00edan, tuvieron 
mucho miedo y dec\u00edan: 
\u00abVerdaderamente 
\u00e9ste era hijo de 
Dios\u00bb. {I}55_{/}Hab\u00eda 
tambi\u00e9n all\u00ed, 
mirando desde lejos, muchas 
mujeres que hab\u00edan 
seguido a Jes\u00fas desde 
Galilea para atenderle. 
{I}56_{/}Entre ellas estaba 
Mar\u00eda Magdalena, 
Mar\u00eda la madre de 
Santiago y Jos\u00e9, y la 
madre de los hijos de 
Zebedeo.
SEPULTURA DE JES\u00daS{/}

{I}57_{/}Al caer la tarde, vino 
un hombre rico de Arimatea, 
llamado Jos\u00e9, que era 
tambi\u00e9n disc\u00edpulo 
de Jes\u00fas. {I}58_{/}Se 
present\u00f3 a Pilato, le 
pidi\u00f3 el cuerpo de 
Jes\u00fas, y Pilato 
mand\u00f3 que se lo 
dieran. {I}59_{/}Jos\u00e9 
tom\u00f3 el cuerpo, lo 
envolvi\u00f3 en una 
s\u00e1bana limpia {I}60_{/}y 
lo deposit\u00f3 en su 
propio sepulcro nuevo, que 
hab\u00eda hecho excavar en 
la roca. Hizo rodar una 
losa grande para cerrar la 
puerta del sepulcro y se 
fue. {I}61_{/}Estaban all\u00ed 
Mar\u00eda Magdalena y la 
otra Mar\u00eda, sentadas 
frente al sepulcro.
GUARDIA DEL SEPULCRO{/}

[\u0095]_{I}62_{/}Al otro 
d\u00eda, el siguiente a la 
preparaci\u00f3n de la 
pascua, los sumos 
sacerdotes y los fariseos 
fueron juntos a Pilato y le 
dijeron: 
{I}63_{/}\u00abSe\u00f1or, nos 
hemos acordado de que ese 
seductor dijo cuando 
a\u00fan viv\u00eda: A los 
tres d\u00edas 
resucitar\u00e9. {I}64_{/}Manda 
asegurar el sepulcro hasta 
el d\u00eda tercero, no sea 
que vengan sus 
disc\u00edpulos, lo roben y 
digan al pueblo: Ha 
resucitado de entre los 
muertos, y el \u00faltimo 
enga\u00f1o sea peor que el 
primero\u00bb. {I}65_{/}Pilato 
les dijo: \u00abTen\u00e9is 
guardias, id y aseguradlo 
como cre\u00e1is\u00bb. 
{I}66_{/}Ellos fueron y 
aseguraron el sepulcro, 
sellando la piedra y 
montando la guardia.
{1}28{/}

MENSAJE DE LA 
RESURRECCI\u00d3N{/}

[\u0095]_{I}1_{/}Pasado el 
s\u00e1bado, al rayar el 
alba, el primer d\u00eda de 
la semana, fueron 
Mar\u00eda Magdalena y la 
otra Mar\u00eda a ver el 
sepulcro. {I}2_{/}De pronto 
hubo un gran terremoto, 
pues un \u00e1ngel del 
Se\u00f1or baj\u00f3 del 
cielo, se acerc\u00f3, hizo 
rodar la losa del sepulcro 
y se sent\u00f3 en ella. 
{I}3_{/}Su aspecto era como un 
rayo, y su vestido blanco 
como la nieve. {I}4_{/}Los 
guardias temblaron de miedo 
y se quedaron como muertos. 
{I}5_{/}Pero el \u00e1ngel, 
dirigi\u00e9ndose a las 
mujeres, les dijo: \u00abNo 
tem\u00e1is; s\u00e9 que 
busc\u00e1is a Jes\u00fas, 
el crucificado. {I}6_{/}No 
est\u00e1 aqu\u00ed. Ha 
resucitado, como dijo. 
Venid, ved el sitio donde 
estaba. {I}7_{/}Id en seguida a 
decir a sus 
disc\u00edpulos: Ha 
resucitado de entre los 
muertos y va delante de 
vosotros a Galilea. 
All\u00ed le ver\u00e9is. 
Ya os lo he dicho\u00bb.
APARICI\u00d3N A LAS DOS 
MAR\u00cdAS{/}

{I}8_{/}Ellas se alejaron a 
toda prisa del sepulcro, y 
con miedo y gran 
alegr\u00eda corrieron a 
llevar la noticia a los 
disc\u00edpulos. {I}9_{/}De 
pronto Jes\u00fas 
sali\u00f3 a su encuentro y 
les dijo: \u00abDios os 
guarde\u00bb. Ellas se 
acercaron, se agarraron a 
sus pies y lo adoraron. 
{I}10_{/}Jes\u00fas les dijo: 
\u00abNo teng\u00e1is 
miedo; id y decid a mis 
hermanos que vayan a 
Galilea, que all\u00ed me 
ver\u00e1n\u00bb.
SOBORNO DE LOS GUARDIAS{/}

{I}11_{/}Mientras ellas se 
iban, algunos de los 
guardias fueron a la ciudad 
y contaron a los sumos 
sacerdotes todo lo que 
hab\u00eda ocurrido. 
{I}12_{/}\u00c9stos se 
reunieron con los ancianos 
y acordaron en consejo dar 
bastante dinero a los 
soldados, 
{I}13_{/}advirti\u00e9ndoles: 
\u00abDecid que sus 
disc\u00edpulos fueron de 
noche y lo robaron mientras 
dorm\u00edais. {I}14_{/}Y si 
eso llega por casualidad a 
o\u00eddos del gobernador, 
nosotros le convenceremos y 
conseguiremos que no os 
castigue\u00bb. {I}15_{/}Ellos 
tomaron el dinero e 
hicieron como les 
hab\u00edan dicho. Y este 
rumor se divulg\u00f3 entre 
los jud\u00edos hasta el 
d\u00eda de hoy.
APARICI\u00d3N EN GALILEA{/}

[\u0095]_{I}16_{/}Los once 
disc\u00edpulos fueron a 
Galilea, al monte que 
Jes\u00fas hab\u00eda 
se\u00f1alado, {I}17_{/}y, al 
verlo, lo adoraron. Algunos 
hab\u00edan dudado hasta 
entonces. {I}18_{/}Jes\u00fas 
se acerc\u00f3 y les dijo: 
\u00abSe me ha dado todo 
poder en el cielo y en la 
tierra. {I}19_{/}Id, pues, y 
haced disc\u00edpulos 
m\u00edos en todos los 
pueblos, bautiz\u00e1ndolos 
en el nombre del Padre y 
del Hijo y del 
Esp\u00edritu Santo, {I}20_{/}y 
ense\u00f1\u00e1ndoles a 
guardar todo lo que yo os 
he mandado. Y sabed que yo 
estoy con vosotros todos 
los d\u00edas hasta el fin 
del mundo\u00bb.

