
{1}1{/}

PR\u00d3LOGO{/}

{I}1_{/}Revelaci\u00f3n de 
Jesucristo, que Dios le 
ha dado para mostrar a 
sus servidores lo que va 
a suceder en seguida; 
Dios la ha dado a 
conocer, por medio de un 
\u00e1ngel, a su siervo Juan, 
{I}2_{/}el cual atestigua, 
como palabra de Dios y 
testimonio de Jesucristo, 
todo lo que ha visto. 
{I}3_{/}Dichoso el que lea y 
los que escuchen las 
palabras de esta profec\u00eda 
y observen su contenido, 
porque el tiempo est\u00e1 
cerca.
SALUDOS{/}

{I}4_{/}Juan, a las siete 
Iglesias de Asia: a 
vosotros la gracia y la 
paz de parte del que es, 
el que era y el que 
viene, y de parte de los 
siete esp\u00edritus que est\u00e1n 
delante de su trono; 
{I}5_{/}y de parte de 
Jesucristo, el testigo 
fiel, el primog\u00e9nito de 
entre los muertos y el 
rey de los reyes de la 
tierra. A aquel que nos 
ama y nos ha lavado de 
nuestros pecados con su 
propia sangre, {I}6_{/}y nos 
ha hecho un reino de 
sacerdotes para su Dios y 
Padre; a \u00e9l la gloria y 
el poder por los siglos 
de los siglos. Am\u00e9n. 
{I}7_{/}Miradlo, viene entre 
nubes; lo ver\u00e1n todos, 
aun los que lo 
traspasaron, y se 
lamentar\u00e1n sobre \u00e9l todas 
las naciones de la 
tierra. S\u00ed. Am\u00e9n. {I}8_{/}Yo 
soy el alfa y la omega, 
dice el Se\u00f1or Dios, el 
que es, el que era y el 
que viene, el 
todopoderoso.
VISI\u00d3N PREPARATORIA{/}

{I}9_{/}Yo, Juan, vuestro 
hermano y vuestro 
compa\u00f1ero en el 
sufrimiento, en el reino 
y en la constancia, en 
Jes\u00fas, yo me encontraba 
en la isla de Patmos por 
haber predicado la 
palabra de Dios y por 
haber dado testimonio de 
Jes\u00fas. {I}10_{/}Ca\u00ed en 
\u00e9xtasis el d\u00eda del Se\u00f1or 
y o\u00ed detr\u00e1s de m\u00ed una voz 
potente como de trompeta, 
{I}11_{/}que dec\u00eda: \u00abLo que 
ves escr\u00edbelo en un libro 
y m\u00e1ndaselo a las siete 
Iglesias: a \u00c9feso, a 
Esmirna, P\u00e9rgamo, 
Tiatira, Sardes, 
Filadelfia y Laodicea\u00bb. 
{I}12_{/}Me volv\u00ed para ver 
qui\u00e9n me hablaba; y, al 
volverme, vi siete 
candelabros de oro, 
{I}13_{/}y en medio de los 
candelabros como un hijo 
del hombre, vestido con 
una larga t\u00fanica y ce\u00f1ido 
con un cintur\u00f3n de oro 
alrededor de su pecho. 
{I}14_{/}Su cabeza y sus 
cabellos eran blancos 
como la lana blanca, como 
la nieve; sus ojos, como 
una llama de fuego; 
{I}15_{/}sus pies, como el 
bronce fundido a fuego; 
su voz, como el rumor de 
aguas caudalosas; {I}16_{/}en 
su mano derecha ten\u00eda 
siete estrellas, y de su 
boca sal\u00eda una espada 
aguda de dos filos; su 
cara era como el sol que 
brilla en todo su 
esplendor.
{I}17_{/}Al verle, ca\u00ed a sus 
pies como muerto; pero \u00e9l 
me toc\u00f3 con su mano 
derecha, y me dijo: \u00abNo 
tengas miedo; soy yo, el 
primero y el \u00faltimo, el 
viviente; {I}18_{/}estuve 
muerto, pero ya estoy 
vivo por los siglos de 
los siglos; y tengo las 
llaves de la muerte y del 
abismo. {I}19_{/}Escribe lo 
que has visto, lo 
presente y lo que 
suceder\u00e1 en seguida. 
{I}20_{/}\u00c9ste es el secreto 
de las siete estrellas 
que has visto en mi mano 
derecha y de los siete 
candelabros de oro: las 
siete estrellas son los 
\u00e1ngeles de las siete 
Iglesias, y los siete 
candelabros son las siete 
Iglesias\u00bb.
{1}2{/}


CARTA A LA IGLESIA DE 
\u00c9FESO{/}

{I}1_{/}Escribe al \u00e1ngel 
de la Iglesia de \u00c9feso: 
Esto es lo que dice el 
que tiene las siete 
estrellas, el que camina 
en medio de los siete 
candelabros de oro. 
{I}2_{/}Conozco tus obras, 
tus fatigas y tu 
constancia. S\u00e9 que no 
puedes soportar a los 
malos, que has puesto a 
prueba a los que se 
llaman ap\u00f3stoles sin 
serlo y los has 
encontrado mentirosos; 
{I}3_{/}que eres constante y 
que has sufrido por mi 
nombre sin desfallecer. 
{I}4_{/}Pero tengo esto 
contra ti: has perdido el 
amor del principio. 
{I}5_{/}Acu\u00e9rdate, pues, de 
d\u00f3nde te has ca\u00eddo, 
arrepi\u00e9ntete y vuelve a 
obrar como antes. Porque, 
si no te conviertes, ir\u00e9 
a ti r\u00e1pidamente y te 
quitar\u00e9 el candelabro de 
su puesto. {I}6_{/}Tienes, 
sin embargo, a tu favor 
que odias las obras de 
los nicola\u00edtas, que yo 
odio tambi\u00e9n. {I}7_{/}El que 
tenga o\u00eddos que oiga lo 
que el Esp\u00edritu dice a 
las Iglesias. Al vencedor 
le dar\u00e9 a comer del \u00e1rbol 
de la vida, que est\u00e1 en 
el para\u00edso de Dios.
CARTA A LA IGLESIA DE 
ESMIRNA{/}

{I}8_{/}Escribe al \u00e1ngel de 
la Iglesia de Esmirna: 
Esto es lo que dice el 
primero y el \u00faltimo, el 
que muri\u00f3 y ha vuelto a 
la vida. {I}9_{/}Conozco tu 
sufrimiento y tu pobreza 
(aunque eres rico) y las 
calumnias de parte de los 
que se llaman jud\u00edos sin 
serlo, pues son m\u00e1s bien 
una sinagoga de Satan\u00e1s. 
{I}10_{/}No te acobardes ante 
lo que vas a sufrir. El 
diablo va a encarcelar a 
algunos de vosotros; es 
para poneros a prueba; 
sufrir\u00e9is una prueba de 
diez d\u00edas. S\u00e9 fiel hasta 
la muerte, y te dar\u00e9 la 
corona de la vida. 
{I}11_{/}El que tenga o\u00eddos 
que oiga lo que el 
Esp\u00edritu dice a las 
Iglesias. El vencedor no 
ser\u00e1 v\u00edctima de la 
segunda muerte.
CARTA A LA IGLESIA DE 
P\u00c9RGAMO{/}

{I}12_{/}Escribe al \u00e1ngel de 
la Iglesia de P\u00e9rgamo: 
Esto dice el que tiene la 
espada aguda de dos 
filos. {I}13_{/}S\u00e9 d\u00f3nde 
vives. All\u00ed est\u00e1 el trono 
de Satan\u00e1s; pero 
permaneces fiel a mi 
nombre y no has renegado 
de mi fe, ni siquiera en 
los d\u00edas de Antipas, mi 
fiel testigo, al que 
mataron en vuestra 
ciudad, donde vive 
Satan\u00e1s. {I}14_{/}Pero tengo 
algo contra ti: tienes 
secuaces de la doctrina 
de Bala\u00e1n, el cual 
ense\u00f1aba a Balac la 
manera de hacer caer a 
los israelitas, 
incit\u00e1ndoles a comer 
carnes sacrificadas a los 
\u00eddolos y a fornicar. 
{I}15_{/}As\u00ed tambi\u00e9n t\u00fa 
tienes adeptos a la 
doctrina de los 
nicola\u00edtas. 
{I}16_{/}Arrepi\u00e9ntete, pues 
de lo contrario ir\u00e9 
cuanto antes y luchar\u00e9 
contra ellos con la 
espada de mi boca. 
{I}17_{/}El que tenga o\u00eddos 
que oiga lo que el 
Esp\u00edritu dice a las 
Iglesias. Al vencedor le 
dar\u00e9 el man\u00e1 escondido y 
una piedra blanca, y en 
la piedra escribir\u00e9 un 
nombre nuevo, que s\u00f3lo 
conoce el que la recibe.
CARTA A LA IGLESIA DE 
TIATIRA{/}

{I}18_{/}Escribe al \u00e1ngel de 
la Iglesia de Tiatira: 
Esto es lo que dice el 
hijo de Dios, que tiene 
los ojos como una llama y 
los pies como el bronce 
fundido a fuego. 
{I}19_{/}Conozco tus obras, 
tu amor, tu fe, tu 
servicio, tu constancia; 
tus \u00faltimas obras son m\u00e1s 
numerosas que las 
primeras. {I}20_{/}Pero tengo 
esto contra ti: dejas que 
Jezabel, esa mujer que se 
dice profetisa, ense\u00f1e y 
seduzca a mis servidores 
hasta hacerles vivir en 
la lujuria y comer las 
carnes sacrificadas a los 
\u00eddolos. {I}21_{/}Ya le he 
dado tiempo para que se 
arrepienta, pero ella no 
quiere convertirse de su 
lujuria. {I}22_{/}La voy a 
tirar a un lecho de 
dolores; y a sus 
compa\u00f1eros de 
prostituci\u00f3n a una prueba 
terrible, si no se 
arrepienten de sus 
ense\u00f1anzas; {I}23_{/}y a sus 
hijos los voy a herir de 
muerte; de este modo 
todas las Iglesias sabr\u00e1n 
que soy yo el que penetra 
los sentimientos y los 
pensamientos, y os dar\u00e9 a 
cada uno seg\u00fan sus obras. 
{I}24_{/}En cuanto a 
vosotros, los dem\u00e1s 
fieles de Tiatira, todos 
los que no compart\u00eds esta 
doctrina, que no hab\u00e9is 
conocido los secretos de 
Satan\u00e1s -como ellos 
dicen-, declaro que no os 
impongo otra carga; 
{I}25_{/}\u00fanicamente 
permaneced fieles a la fe 
que ten\u00e9is hasta que yo 
vaya. {I}26_{/}Al vencedor, 
al que permanezca fiel a 
mi servicio hasta el fin, 
le dar\u00e9 poder sobre las 
naciones,{/} {I}27_{/}y las 
apacentar\u00e1 con vara de 
hierro, como se rompen 
los vasos de arcilla;{/} 
{I}28_{/}as\u00ed he recibido 
tambi\u00e9n yo este poder de 
mi Padre; y le dar\u00e9 la 
estrella de la ma\u00f1ana. 
{I}29_{/}El que tenga o\u00eddos 
que oiga lo que el 
Esp\u00edritu dice a las 
Iglesias.
{1}3{/}

CARTA A LA IGLESIA DE 
SARDES{/}

{I}1_{/}Escribe al \u00e1ngel de 
la Iglesia de Sardes: 
Esto es lo que dice el 
que tiene los siete 
esp\u00edritus de Dios y las 
siete estrellas. Conozco 
tus obras: t\u00fa pasas por 
vivo, pero est\u00e1s muerto. 
{I}2_{/}Despierta y consolida 
lo que queda y est\u00e1 a 
punto de perecer, porque 
no he encontrado tus 
obras perfectas delante 
de Dios. {I}3_{/}Acu\u00e9rdate de 
c\u00f3mo recibiste y o\u00edste la 
palabra; gu\u00e1rdala y 
arrepi\u00e9ntete. Porque, si 
no despiertas, caer\u00e9 
sobre ti como un ladr\u00f3n, 
sin que sepas a qu\u00e9 hora 
te voy a sorprender. 
{I}4_{/}Pero tienes todav\u00eda 
en Sardes algunas 
personas que no han 
manchado sus vestidos; 
ellas caminar\u00e1n conmigo 
con vestiduras blancas, 
porque son dignas de 
ello. {I}5_{/}El vencedor 
ser\u00e1 revestido de 
vestiduras blancas, yo no 
borrar\u00e9 jam\u00e1s su nombre 
del libro de la vida y 
reconocer\u00e9 su nombre 
delante de mi Padre y de 
los \u00e1ngeles. {I}6_{/}El que 
tenga o\u00eddos que oiga lo 
que el Esp\u00edritu dice a 
las Iglesias.
CARTA A LA IGLESIA DE 
FILADELFIA{/}

{I}7_{/}Escribe al \u00e1ngel de 
la Iglesia de Filadelfia: 
Esto es lo que dice el 
santo, el veraz, el que 
tiene la llave de David, 
el que abre y nadie 
cerrar\u00e1, el que cierra y 
nadie abrir\u00e1: {I}8_{/}Conozco 
tus obras: tengo abierta 
delante de ti una puerta 
que nadie puede cerrar, 
porque, a pesar de tu 
debilidad, has guardado 
mi palabra y no has 
renegado de m\u00ed. {I}9_{/}Pongo 
en tus manos a los de la 
sinagoga de Satan\u00e1s, que 
se dicen jud\u00edos sin 
serlo, los mentirosos; 
les har\u00e9 venir a 
postrarse a tus pies para 
que sepan que te amo. 
{I}10_{/}Porque has guardado 
mi consigna de 
perseverancia, yo te 
guardar\u00e9 en la hora de la 
prueba que va a 
sobrevenir sobre todo el 
mundo para probar a los 
habitantes de la tierra. 
{I}11_{/}Mi venida est\u00e1 
pr\u00f3xima; guarda bien lo 
que tienes, para que 
nadie te quite tu corona. 
{I}12_{/}Al vencedor le har\u00e9 
columna del templo de mi 
Dios, y no saldr\u00e1 m\u00e1s; 
escribir\u00e9 sobre \u00e9l el 
nombre de mi Dios, el 
nombre de la ciudad de mi 
Dios -la nueva Jerusal\u00e9n, 
que baja del cielo de 
junto a mi Dios- y mi 
nombre nuevo. {I}13_{/}El que 
tenga o\u00eddos que oiga lo 
que el Esp\u00edritu dice a 
las Iglesias.
CARTA A LA IGLESIA DE 
LAODICEA{/}

{I}14_{/}Escribe al \u00e1ngel de 
la Iglesia de Laodicea: 
Esto es lo que dice el 
am\u00e9n, el testigo fiel y 
veraz, el principio de la 
creaci\u00f3n de Dios. 
{I}15_{/}Conozco tus obras: 
no eres ni fr\u00edo ni 
caliente. Ojal\u00e1 fueses 
fr\u00edo o caliente. 
{I}16_{/}Pero porque eres 
tibio, y no eres ni fr\u00edo 
ni caliente, te voy a 
vomitar de mi boca. 
{I}17_{/}Est\u00e1s diciendo: Yo 
soy rico, yo me he 
enriquecido, a m\u00ed no me 
falta nada; y no sabes 
que eres desdichado, 
miserable, pobre, ciego y 
desnudo. {I}18_{/}Te aconsejo 
que me compres oro 
acrisolado en el fuego 
para enriquecerte, 
vestiduras blancas para 
vestirte, y que no 
aparezca la verg\u00fcenza de 
tu desnudez, y un colirio 
para que unjas tus ojos y 
veas. {I}19_{/}Yo reprendo y 
castigo a los que amo; 
por tanto, s\u00e9 fervoroso y 
arrepi\u00e9ntete. {I}20_{/}Yo 
estoy a la puerta y 
llamo; si alguno oye mi 
voz y me abre, entrar\u00e9 en 
su casa, cenar\u00e9 con \u00e9l y 
\u00e9l conmigo. {I}21_{/}Al 
vencedor lo sentar\u00e9 
conmigo en mi trono, 
igual que yo, que he 
vencido y me he sentado 
con mi Padre en su trono. 
{I}22_{/}El que tenga o\u00eddos 
que oiga lo que el 
Esp\u00edritu dice a las 
Iglesias.
{1}4{/}

EL TRONO DE DIOS Y LA 
CORTE CELESTE{/}

{I}1_{/}Despu\u00e9s de esto 
tuve una visi\u00f3n. Vi una 
puerta abierta en el 
cielo; y la voz del 
principio, la que o\u00ed 
hablarme como con sonido 
de trompeta, me dijo: 
\u00abSube aqu\u00ed y te mostrar\u00e9 
lo que va a suceder en 
seguida\u00bb. {I}2_{/}Al instante 
ca\u00ed en \u00e9xtasis, y vi un 
trono en el cielo y uno 
sentado en el trono. 
{I}3_{/}El que estaba sentado 
ten\u00eda el aspecto de una 
piedra de jaspe y de 
sard\u00f3nica. El trono 
estaba rodeado de un arco 
iris, parecido a la 
esmeralda. {I}4_{/}Alrededor 
del trono hab\u00eda 
veinticuatro tronos, 
sobre los que estaban 
sentados veinticuatro 
ancianos, vestidos de 
blanco y con coronas de 
oro en la cabeza. {I}5_{/}Del 
trono sal\u00edan rayos, voces 
y truenos. Siete l\u00e1mparas 
de fuego ard\u00edan delante 
del trono (que son los 
siete esp\u00edritus de Dios). 
{I}6_{/}Delante del trono 
hab\u00eda como un mar 
transparente, como de 
cristal; en medio del 
trono y alrededor, cuatro 
seres vivientes llenos de 
ojos por delante y por 
detr\u00e1s. {I}7_{/}El primero 
{/}era parecido a un le\u00f3n, 
el segundo,{/} a un toro; 
el tercero {/}ten\u00eda la cara 
parecida a la de un 
hombre; {/}y el cuarto,{/} 
parecido a un \u00e1guila {/}que 
vuela. {I}8_{/}Los cuatro 
animales ten\u00edan cada uno 
seis alas, y alrededor y 
en el interior estaban 
llenos de ojos. Y 
repet\u00edan sin cesar d\u00eda y 
noche:
Santo, santo, santo es el 
Se\u00f1or,
el todopoderoso,
el que era, el que es,
el que viene.{/}

{I}9_{/}Cada vez que los 
cuatro seres vivientes 
dan gloria, honor y 
acci\u00f3n de gracias al que 
se sienta en el trono y 
que vive por los siglos 
de los siglos, {I}10_{/}los 
veinticuatro ancianos se 
arrodillan delante del 
que est\u00e1 sentado en el 
trono, adoran al que vive 
por los siglos de los 
siglos y arrojan sus 
coronas delante del 
trono, diciendo:
{I}11_{/}Se\u00f1or, Dios nuestro,
t\u00fa eres digno
de recibir la gloria,
el honor y el poder,
porque t\u00fa has creado
todas las cosas,
por tu voluntad existen
y han sido creadas.{/}

{1}5{/}

EL LIBRO DE LOS SIETE 
SELLOS{/}

{I}1_{/}Vi en la mano 
derecha del que est\u00e1 
sentado en el trono un 
libro escrito por las dos 
caras, sellado con siete 
sellos. {I}2_{/}Vi un \u00e1ngel 
poderoso que exclamaba 
con voz potente: \u00bfQui\u00e9n 
es digno de abrir el 
libro y de romper los 
sellos? {I}3_{/}Y nadie, ni 
en el cielo, ni en la 
tierra, ni debajo de la 
tierra pod\u00eda abrir el 
libro y leerlo. {I}4_{/}Yo 
llor\u00e9 mucho, porque no se 
hab\u00eda encontrado a nadie 
digno de abrir el libro y 
de leerlo. {I}5_{/}Uno de los 
ancianos me dijo: Deja de 
llorar, que ha vencido el 
le\u00f3n de la tribu de Jud\u00e1, 
el v\u00e1stago de David; \u00e9l 
abrir\u00e1 el libro y sus 
siete sellos. 
{I}6_{/}Entonces, junto al 
trono, vi un cordero 
rodeado de los cuatro 
vivientes y de los 
ancianos. Estaba de pie y 
como degollado. Ten\u00eda 
siete cuernos y siete 
ojos (\u00e9stos son los siete 
esp\u00edritus de Dios 
enviados por todo el 
mundo). {I}7_{/}Se acerc\u00f3 y 
tom\u00f3 el libro de la mano 
derecha del que estaba 
sentado en el trono. 
{I}8_{/}Entonces los cuatro 
seres vivientes y los 
veinticuatro ancianos se 
pusieron de rodillas 
delante del cordero, 
teniendo cada uno en la 
mano un arpa y copas de 
oro llenas de perfumes 
(las oraciones de los 
santos). {I}9_{/}Ellos 
cantaban un c\u00e1ntico 
nuevo:
T\u00fa eres digno de tomar el 
libro
y de abrir sus sellos,
porque has sido degollado
y has rescatado para Dios
con tu sangre
a los hombres de toda 
raza,
lengua, pueblo y naci\u00f3n.
{I}10_{/}De ellos has hecho 
para nuestro Dios
un reino de sacerdotes,
que reinar\u00e1n sobre la 
tierra.
{I}11_{/}En mi visi\u00f3n o\u00ed la 
voz de una multitud de 
\u00e1ngeles que estaban 
alrededor del trono, de 
los seres vivientes y de 
los ancianos; eran miles 
de miles, millones de 
millones. {I}12_{/}Y dec\u00edan 
con fuerte voz:
El cordero degollado
es digno de recibir 
poder, riqueza,
sabidur\u00eda, fuerza,
gloria y alabanza.
{I}13_{/}O\u00ed que todas las 
criaturas del cielo, de 
la tierra, de debajo de 
la tierra y del mar 
dec\u00edan:
Al que se sienta en el 
trono
y al cordero
la alabanza, el honor,
la gloria y el poder
por los siglos de los 
siglos.
{I}14_{/}Y los cuatro seres 
vivientes dec\u00edan: Am\u00e9n. Y 
los ancianos se pusieron 
de rodillas en profunda 
adoraci\u00f3n.
{1}6{/}

APERTURA DE LOS CUATRO 
PRIMEROS SELLOS. CABALLOS 
Y JINETES{/}

{I}1_{/}Tuve una visi\u00f3n 
en el momento en que el 
cordero abri\u00f3 el primero 
de los siete sellos. O\u00ed 
al primero de los cuatro 
seres vivientes, que 
gritaba como con una voz 
de trueno: Ven. {I}2_{/}Vi 
aparecer un caballo 
blanco; el jinete ten\u00eda 
arco, se le dio una 
corona y sali\u00f3 como 
vencedor y para vencer. 
{I}3_{/}Cuando el cordero 
abri\u00f3 el segundo sello, 
o\u00ed gritar al segundo ser 
viviente: Ven. {I}4_{/}Y 
sali\u00f3 otro caballo rojo; 
a su jinete se le dio 
poder para quitar la paz 
de la tierra y hacer que 
los hombres se mataran 
unos a otros, y se le dio 
una gran espada. 
{I}5_{/}Cuando el cordero 
abri\u00f3 el tercer sello, o\u00ed 
gritar al tercer ser 
viviente: Ven. Y vi 
aparecer un caballo 
negro, cuyo jinete ten\u00eda 
en la mano una balanza. 
{I}6_{/}Y o\u00ed como una voz que 
sal\u00eda de los cuatro seres 
vivientes, que dec\u00eda: Un 
celem\u00edn de trigo por el 
salario de un d\u00eda; tres 
celemines de cebada por 
el salario de un d\u00eda; 
pero el aceite y el vino 
no tocarlos. {I}7_{/}Cuando 
el cordero abri\u00f3 el 
cuarto sello, o\u00ed el grito 
del cuarto ser viviente: 
Ven. {I}8_{/}Y apareci\u00f3 un 
caballo pajizo, cuyo 
jinete se llamaba muerte 
(el abismo le 
acompa\u00f1aba). Le fue dado 
poder sobre la cuarta 
parte de la tierra, para 
matar con la espada, con 
el hambre, con la peste y 
con las fieras de la 
tierra.
APERTURA DEL QUINTO 
SELLO. LA ORACI\u00d3N DE LOS 
M\u00c1RTIRES{/}

{I}9_{/}Cuando el cordero 
abri\u00f3 el quinto sello, vi 
debajo del altar vivos a 
los que hab\u00edan sido 
degollados por proclamar 
la palabra de Dios y por 
el testimonio que hab\u00edan 
dado. {I}10_{/}Gritaron con 
voz potente: \u00ab\u00bfHasta 
cu\u00e1ndo, t\u00fa, el maestro, 
el santo, el veraz, vas a 
esperar a hacer justicia 
y a vengar nuestra sangre 
de los habitantes de la 
tierra?\u00bb. {I}11_{/}Dieron a 
cada uno una vestidura 
blanca, y les dijeron que 
tuvieran paciencia a\u00fan 
por un poco de tiempo, 
hasta que se completase 
el n\u00famero de sus 
compa\u00f1eros de servicio y 
de sus hermanos, que iban 
a morir como ellos. 
{I}12_{/}Cuando el cordero 
abri\u00f3 el sexto sello, se 
produjo un terremoto 
violento, el sol se 
oscureci\u00f3 como un tejido 
de crin, la luna se hizo 
toda como de sangre, 
{I}13_{/}y las estrellas del 
cielo se cayeron sobre la 
tierra, como una higuera 
deja caer sus higos 
verdes sacudida por un 
viento fuerte; {I}14_{/}el 
cielo desapareci\u00f3 como un 
volumen que se enrolla, y 
todas las monta\u00f1as y 
todas las islas fueron 
removidas de su sitio. 
{I}15_{/}Los reyes de la 
tierra, los pr\u00edncipes, 
los generales, los ricos, 
los poderosos, todos los 
hombres, esclavos y 
libres, se escondieron en 
las cavernas y en las 
rocas de las monta\u00f1as. 
{I}16_{/}Y dec\u00edan a las 
monta\u00f1as y a las rocas: 
Caed sobre nosotros y 
ocultadnos{/} lejos de la 
cara del que est\u00e1 sentado 
en el trono y de la ira 
del cordero; {I}17_{/}porque 
ha llegado el gran d\u00eda de 
su ira, y \u00bfqui\u00e9n podr\u00e1 
resistir?
{1}7{/}

LOS SELLADOS{/}

{I}1_{/}Despu\u00e9s de esto 
vi cuatro \u00e1ngeles en pie 
en los cuatro \u00e1ngulos de 
la tierra, que reten\u00edan 
los cuatro vientos de la 
tierra para que no 
soplase el viento ni 
sobre la tierra, ni sobre 
el mar, ni sobre ning\u00fan 
\u00e1rbol. {I}2_{/}Despu\u00e9s vi 
otro \u00e1ngel, que sub\u00eda del 
oriente y llevaba el 
sello del Dios vivo; y 
grit\u00f3 con voz potente a 
los cuatro \u00e1ngeles a los 
que se les hab\u00eda dado el 
poder de da\u00f1ar la tierra 
y el mar: {I}3_{/}\u00abNo toqu\u00e9is 
la tierra, ni el mar, ni 
los \u00e1rboles hasta que 
hayamos sellado en la 
frente a los servidores 
de nuestro Dios\u00bb. {I}4_{/}Y 
o\u00ed el n\u00famero de los 
sellados de todas las 
tribus de Israel: ciento 
cuarenta y cuatro mil: 
{I}5_{/}de la tribu de Jud\u00e1, 
doce mil; de la tribu de 
Rub\u00e9n, doce mil; de la 
tribu de Gad, doce mil; 
{I}6_{/}de la tribu de Aser, 
doce mil; de la tribu de 
Neftal\u00ed, doce mil; de la 
tribu de Manas\u00e9s, doce 
mil; {I}7_{/}de la tribu de 
Sime\u00f3n, doce mil; de la 
tribu de Lev\u00ed, doce mil; 
de la tribu de Isacar, 
doce mil; {I}8_{/}de la tribu 
de Zabul\u00f3n, doce mil; de 
la tribu de Jos\u00e9, doce 
mil; de la tribu de 
Benjam\u00edn, doce mil.
LOS ELEGIDOS{/}

{I}9_{/}Despu\u00e9s de esto vi 
aparecer una gran 
muchedumbre, que nadie 
pod\u00eda contar, de toda 
naci\u00f3n, raza, pueblo y 
lengua. Estaban en pie 
delante del trono de Dios 
y delante del cordero, 
vestidos con vestiduras 
blancas y con palmas en 
sus manos. {I}10_{/}Gritaban 
con voz potente:
La victoria es de nuestro 
Dios,
que est\u00e1 sentado en el 
trono,
y del cordero.
{I}11_{/}Todos los \u00e1ngeles 
estaban en pie
alrededor del trono,
de los ancianos
y de los cuatro seres 
vivientes.
Cayeron de rodillas ante 
el trono
y adoraron a Dios, 
diciendo:
{I}12_{/}Am\u00e9n.
La bendici\u00f3n, la gloria, 
la sabidur\u00eda,
la acci\u00f3n de gracias, el 
honor,
el poder y la fuerza a 
nuestro Dios
por los siglos de los 
siglos. Am\u00e9n.
{I}13_{/}Uno de los ancianos 
tom\u00f3 la palabra y me 
dijo: \u00abEsos que est\u00e1n 
vestidos con vestiduras 
blancas, \u00bfqui\u00e9nes son y 
de d\u00f3nde han venido?\u00bb. 
{I}14_{/}Yo le respond\u00ed: 
\u00abSe\u00f1or, t\u00fa lo sabes\u00bb. \u00c9l 
me dijo: \u00ab\u00c9sos son los 
supervivientes de la gran 
persecuci\u00f3n, y han lavado 
sus vestiduras y las han 
blanqueado en la sangre 
del cordero. {I}15_{/}Por eso 
est\u00e1n delante del trono 
de Dios, y le sirven d\u00eda 
y noche en su templo; el 
que est\u00e1 sentado en el 
trono los cobijar\u00e1 bajo 
su tienda. {I}16_{/}Ellos ya 
no tendr\u00e1n m\u00e1s hambre ni 
sed; no sentir\u00e1n m\u00e1s el 
fuego ardiente del sol; 
{/}{I}17_{/}porque el \u00e1ngel que 
est\u00e1 en medio del trono 
ser\u00e1 su pastor y los 
conducir\u00e1 a las fuentes 
de las aguas de la vida; 
y Dios enjugar\u00e1 todas las 
l\u00e1grimas{/} de sus ojos\u00bb.
{1}8{/}

EL S\u00c9PTIMO SELLO{/}

{I}1_{/}Cuando el cordero 
abri\u00f3 el s\u00e9ptimo sello, 
se hizo en el cielo un 
silencio como de media 
hora. {I}2_{/}Entonces vi a 
los siete \u00e1ngeles que 
est\u00e1n en pie delante de 
Dios; les dieron siete 
trompetas. {I}3_{/}Despu\u00e9s 
vino otro \u00e1ngel, que se 
par\u00f3 de pie junto al 
altar, con un incensario 
de oro; le dieron muchos 
perfumes para que los 
ofreciese juntamente con 
las oraciones de todos 
los santos sobre el altar 
de oro colocado delante 
del trono. {I}4_{/}Y de la 
mano del \u00e1ngel, el humo 
de los perfumes se 
elevaba delante de Dios 
con las oraciones de los 
santos. {I}5_{/}Despu\u00e9s 
el \u00e1ngel tom\u00f3 el 
incensario, lo llen\u00f3 de 
fuego del altar y lo 
lanz\u00f3 sobre la tierra. 
Entonces se produjeron 
truenos, rel\u00e1mpagos, 
voces y terremotos. {I}6_{/}Y 
los siete \u00e1ngeles que 
ten\u00edan las siete 
trompetas se dispusieron 
a tocarlas.
LAS SIETE TROMPETAS{/}

{I}7_{/}El primero toc\u00f3 la 
trompeta, y cay\u00f3 sobre la 
tierra granizo y fuego 
mezclado con sangre; la 
tercera parte de la 
tierra qued\u00f3 abrasada, la 
tercera parte de los 
\u00e1rboles qued\u00f3 abrasada y 
la tercera parte de la 
hierba verde qued\u00f3 
abrasada. {I}8_{/}El segundo 
\u00e1ngel toc\u00f3 la trompeta, y 
una enorme mole de 
brasas, como una monta\u00f1a, 
fue lanzada al mar; la 
tercera parte del mar se 
convirti\u00f3 en sangre, 
{I}9_{/}pereci\u00f3 la tercera 
parte de los seres del 
mar y la tercera parte de 
las naves fue destruida. 
{I}10_{/}El tercer \u00e1ngel toc\u00f3 
la trompeta, cay\u00f3 del 
cielo una gran estrella, 
ardiente como una llama; 
cay\u00f3 sobre la tercera 
parte de los r\u00edos y sobre 
las fuentes de las aguas. 
{I}11_{/}El nombre de la 
estrella es ajenjo. Y la 
tercera parte de las 
aguas se convirti\u00f3 en 
ajenjo, y muchos hombres 
murieron por estas aguas, 
que se hab\u00edan vuelto 
amargas. {I}12_{/}El cuarto 
\u00e1ngel toc\u00f3 la trompeta, y 
la tercera parte del sol, 
la tercera parte de la 
luna y la tercera parte 
de las estrellas quedaron 
heridas de muerte de tal 
manera que se oscureci\u00f3 
la tercera parte de las 
mismas y el d\u00eda perdi\u00f3 
una tercera parte de su 
esplendor, lo mismo que 
la noche. {I}13_{/}En mi 
visi\u00f3n o\u00ed un \u00e1guila que 
volaba por medio del 
cielo y gritaba con voz 
potente: \u00ab\u00a1Ay, ay, ay de 
los habitantes de la 
tierra tan pronto como 
suenen las trompetas que 
los tres \u00e1ngeles van a 
tocar!\u00bb.
{1}9{/}

LA QUINTA TROMPETA{/}

{I}1_{/}El quinto \u00e1ngel toc\u00f3 
la trompeta, y vi una 
estrella que hab\u00eda ca\u00eddo 
del cielo sobre la 
tierra; y le dieron la 
llave del pozo del 
abismo. {I}2_{/}Cuando ella 
abri\u00f3 el pozo del abismo, 
subi\u00f3 del pozo un humo 
como de un gran horno, de 
suerte que el sol y la 
atm\u00f3sfera se 
oscurecieron; {I}3_{/}del 
humo salieron langostas 
que se esparcieron sobre 
la tierra, y a las que se 
dio un poder semejante al 
de los escorpiones de la 
tierra. {I}4_{/}Pero se les 
orden\u00f3 que no hicieran 
da\u00f1o a la hierba, al 
verde y a los \u00e1rboles, 
sino solamente a los 
hombres que no tuvieran 
la se\u00f1al de Dios en la 
frente; {I}5_{/}pero que no 
los mataran, sino que los 
torturaran durante cinco 
meses con un dolor 
semejante al que produce 
la picadura del 
escorpi\u00f3n. {I}6_{/}En 
aquellos d\u00edas los hombres 
buscar\u00e1n la muerte, pero 
no la encontrar\u00e1n; 
desear\u00e1n morir, pero la 
muerte huir\u00e1 de ellos. 
{I}7_{/}Las langostas se 
parec\u00edan a caballos 
preparados para la 
guerra: en sus cabezas 
ten\u00edan coronas como de 
oro, y sus rostros eran 
como los de los hombres; 
{I}8_{/}ten\u00edan los cabellos 
como los de las mujeres y 
los dientes como los de 
los leones; {I}9_{/}su pecho, 
como una coraza de 
hierro, y el rumor de sus 
alas, como el ruido de 
carros de muchos caballos 
que corren a la batalla; 
{I}10_{/}sus colas, como las 
de los escorpiones, con 
aguijones, tienen el 
poder de da\u00f1ar a los 
hombres durante cinco 
meses. {I}11_{/}Tienen como 
rey al \u00e1ngel del abismo; 
su nombre en hebreo es 
\u00abAbadd\u00f3n\u00bb, y en griego 
\u00abApoli\u00f3n\u00bb, el 
exterminador. {I}12_{/}El 
primer \u00abay\u00bb ha pasado; 
quedan todav\u00eda dos 
\u00abayes\u00bb.
LA SEXTA TROMPETA{/}

{I}13_{/}El sexto \u00e1ngel toc\u00f3 
la trompeta, y o\u00ed una voz 
que sal\u00eda de los cuatro 
\u00e1ngulos del altar de oro 
que est\u00e1 delante de Dios, 
{I}14_{/}la cual dec\u00eda al 
sexto \u00e1ngel, que ten\u00eda la 
trompeta: \u00abSuelta sobre 
el r\u00edo \u00c9ufrates a los 
cuatro \u00e1ngeles que est\u00e1n 
encadenados\u00bb. {I}15_{/}Y 
fueron soltados los 
cuatro \u00e1ngeles que 
estaban dispuestos para 
la hora, el d\u00eda, el mes y 
el a\u00f1o, a fin de 
exterminar a la tercera 
parte de los hombres. 
{I}16_{/}El gran ej\u00e9rcito de 
caballer\u00eda constaba de 
doscientos millones: yo 
o\u00ed su n\u00famero. {I}17_{/}As\u00ed vi 
a los caballos y a los 
jinetes: \u00e9stos ten\u00edan 
corazas de color de 
fuego, de jacinto y de 
azufre; los caballos 
ten\u00edan las cabezas como 
las de los leones, y de 
su boca sal\u00eda fuego y 
azufre.
{I}18_{/}La tercera parte de 
los hombres fue 
exterminada por estas 
tres plagas, fuego, humo 
y azufre, que sal\u00edan de 
las bocas de los 
caballos. {I}19_{/}Porque el 
poder de los caballos 
est\u00e1 en sus bocas y en 
sus colas; sus colas, 
parecidas a las 
serpientes, tienen 
cabezas, de las que se 
sirven para da\u00f1ar. 
{I}20_{/}Los dem\u00e1s hombres 
que no fueron 
exterminados por estas 
plagas no se 
arrepintieron de las 
obras de sus manos, ni 
cesaron de adorar a los 
demonios y a los \u00eddolos 
de oro, de plata, de 
bronce, de piedra y de 
madera, que no pod\u00edan ni 
ver, ni o\u00edr, ni caminar;{/} 
{I}21_{/}no se arrepintieron 
ni de sus homicidios, ni 
de sus maleficios, ni de 
su lujuria, ni de sus 
robos.
{1}10{/}

EL LIBRITO COMIDO{/}

{I}1_{/}Despu\u00e9s vi otro 
\u00e1ngel vigoroso, que 
bajaba del cielo envuelto 
en una nube; sobre la 
cabeza ten\u00eda el arco 
iris; su rostro era como 
el sol, y sus piernas 
como columnas de fuego. 
{I}2_{/}Ten\u00eda en la mano un 
librito abierto. Puso el 
pie derecho sobre el mar 
y el izquierdo sobre la 
tierra, {I}3_{/}y grit\u00f3 con 
voz potente, como el 
rugido del le\u00f3n. Cuando 
grit\u00f3, los siete truenos 
hicieron o\u00edr sus voces. 
{I}4_{/}Cuando hablaron los 
siete truenos, me dispuse 
a escribir; pero o\u00ed una 
voz del cielo, que dec\u00eda: 
\u00abTen en secreto lo que 
han dicho los siete 
truenos, y no lo 
escribas\u00bb. {I}5_{/}El \u00e1ngel 
que hab\u00eda visto en pie 
sobre el mar y sobre la 
tierra alz\u00f3 la mano 
derecha hacia el cielo 
{/}{I}6_{/}y jur\u00f3 por aquel que 
vive por los siglos de 
los siglos -el que cre\u00f3 
el cielo y lo que hay en 
\u00e9l, la tierra{/} y todo lo 
que contiene, el mar y 
todo lo que hay en \u00e9l-: 
\u00abSe acab\u00f3 el plazo\u00bb; 
{I}7_{/}cuando suene la 
trompeta del s\u00e9ptimo 
\u00e1ngel, Dios cumplir\u00e1 su 
plan secreto, anunciado a 
sus siervos los profetas. 
{I}8_{/}Despu\u00e9s, la voz del 
cielo que hab\u00eda o\u00eddo me 
habl\u00f3 de nuevo y me dijo: 
\u00abAnda, toma el libro 
abierto en la mano del 
\u00e1ngel que est\u00e1 en pie 
sobre el mar y sobre la 
tierra\u00bb. {I}9_{/}Corr\u00ed hacia 
el \u00e1ngel y le dije que me 
diera el librito. \u00c9l me 
contest\u00f3: \u00abT\u00f3malo y 
c\u00f3metelo; te amargar\u00e1 las 
entra\u00f1as, pero en tu boca 
ser\u00e1 dulce como la miel\u00bb. 
{I}10_{/}Tom\u00e9 el librito de 
la mano del \u00e1ngel y me lo 
com\u00ed; era dulce como la 
miel en mi boca, pero en 
cuanto me lo com\u00ed se me 
llenaron de amargura las 
entra\u00f1as. {I}11_{/}Entonces 
me dijeron: \u00abEs necesario 
que profetices a\u00fan acerca 
de muchos pueblos, 
naciones, lenguas y 
reyes\u00bb.
{1}11{/}

LOS DOS TESTIGOS{/}

{I}1_{/}Despu\u00e9s me dieron una 
ca\u00f1a como de una vara, y 
me dijeron: \u00abLev\u00e1ntate y 
mide el templo de Dios, 
el altar y a los 
adoradores que hay en \u00e9l; 
{I}2_{/}pero el patio 
exterior del templo 
d\u00e9jalo, no lo midas; 
porque ha sido entregado 
a los paganos, que 
pisotear\u00e1n la ciudad 
santa durante cuarenta y 
dos meses. {I}3_{/}Yo har\u00e9 
que mis dos testigos 
profeticen vestidos de 
saco durante mil 
doscientos sesenta d\u00edas\u00bb. 
{I}4_{/}\u00c9stos son los dos 
olivos y los dos 
candelabros puestos 
delante del se\u00f1or de la 
tierra. {I}5_{/}Si alguno 
intenta hacerles da\u00f1o, 
saldr\u00e1 fuego de su boca, 
que devorar\u00e1 a sus 
enemigos. As\u00ed perecer\u00e1 el 
que intente hacerles 
da\u00f1o. {I}6_{/}Ellos tienen 
poder para cerrar el 
cielo con el fin de que 
no llueva durante los 
d\u00edas de su predicaci\u00f3n; 
tienen asimismo poder 
sobre las aguas para 
cambiarlas en sangre, y 
poder para herir a la 
tierra con toda clase de 
plagas todas las veces 
que quieran. {I}7_{/}Cuando 
hayan acabado de dar su 
testimonio, la bestia que 
sube del abismo les har\u00e1 
la guerra, los vencer\u00e1 y 
los matar\u00e1. {I}8_{/}Su 
cad\u00e1ver quedar\u00e1 tendido 
en la plaza de la gran 
ciudad, que 
simb\u00f3licamente se llama 
Sodoma y Egipto (donde 
tambi\u00e9n ha sido 
crucificado su Se\u00f1or). 
{I}9_{/}Gentes de toda raza, 
pueblo, lengua y naci\u00f3n 
contemplar\u00e1n durante tres 
d\u00edas y medio su cad\u00e1ver, 
y no se permitir\u00e1 que sus 
cuerpos sean sepultados. 
{I}10_{/}Los habitantes de la 
tierra se alegrar\u00e1n de 
esto y har\u00e1n fiesta de 
tal modo que se 
intercambiar\u00e1n regalos, 
porque estos dos profetas 
eran su tormento. 
{I}11_{/}Pero, despu\u00e9s de 
tres d\u00edas y medio, un 
soplo de vida que ven\u00eda 
de Dios entr\u00f3 en ellos; 
ellos se pusieron de pie, 
y los que estaban 
mir\u00e1ndolos se quedaron 
aterrorizados. {I}12_{/}Y 
oyeron una voz potente 
que ven\u00eda del cielo y que 
les dec\u00eda: \u00abSubid aqu\u00ed\u00bb. 
Entonces, a la vista de 
sus enemigos, subieron al 
cielo en la nube. {I}13_{/}En 
aquel momento se produjo 
un gran terremoto y se 
derrumb\u00f3 la d\u00e9cima parte 
de la ciudad, y en el 
cataclismo perecieron 
siete mil personas. Los 
supervivientes, llenos de 
terror, dieron gloria al 
Dios del cielo. {I}14_{/}El 
segundo \u00abay\u00bb ha pasado, y 
el tercero viene en 
seguida.
LA S\u00c9PTIMA TROMPETA{/}

{I}15_{/}El s\u00e9ptimo \u00e1ngel 
toc\u00f3 la trompeta, y se 
oyeron en el cielo voces 
potentes que dec\u00edan:
El imperio del mundo
ha pasado a nuestro se\u00f1or
y a su mes\u00edas;
\u00e9l reinar\u00e1 por los siglos
de los siglos.
{I}16_{/}Y los veinticuatro 
ancianos que estaban 
sentados en sus tronos 
delante de Dios cayeron 
de rodillas y adoraron a 
Dios, {I}17_{/}diciendo:
Te damos gracias, Se\u00f1or,
Dios todopoderoso,
el que es, el que era,
porque has tomado 
posesi\u00f3n
de tu gran poder
y has entrado en tu 
reino.
{I}18_{/}Los pueblos hab\u00edan 
montado
en c\u00f3lera;
pero ha llegado tu ira
y el momento de juzgar
a los muertos;
de dar la recompensa
a tus siervos los 
profetas,
a los santos
y a los que veneran tu 
nombre,
peque\u00f1os y grandes,
y de exterminar
a los que destru\u00edan la 
tierra.
{I}19_{/}Entonces se abri\u00f3 el 
templo de Dios, el que 
est\u00e1 en el cielo, se vio 
en su templo el arca de 
su alianza en medio de 
rayos, voces, truenos, 
terremotos y fuerte 
granizada.
{1}12{/}

LA MUJER Y EL DRAG\u00d3N{/}

{I}1_{/}Una gran se\u00f1al 
apareci\u00f3 en el cielo: una 
mujer vestida del sol, 
con la luna bajo sus pies 
y una corona de doce 
estrellas en la cabeza. 
{I}2_{/}Estaba encinta, y 
gritaba con los dolores 
de parto y las angustias 
de dar a luz. {I}3_{/}Otra 
se\u00f1al apareci\u00f3 en el 
cielo: un drag\u00f3n color de 
fuego, con siete cabezas 
y diez cuernos; sobre sus 
cabezas, siete diademas; 
{I}4_{/}su cola arrastraba la 
tercera parte de las 
estrellas del cielo y las 
lanz\u00f3 sobre la tierra. El 
drag\u00f3n se puso delante de 
la mujer en trance de dar 
a luz, para devorar al 
hijo tan pronto como le 
diera a luz. {I}5_{/}Ella dio 
a luz un hijo var\u00f3n, el 
que deb\u00eda regir a todas 
las naciones con una vara 
de hierro. {/}El hijo fue 
arrebatado hacia Dios y a 
su trono. {I}6_{/}Y la mujer 
huy\u00f3 al desierto, donde 
tiene un lugar preparado 
por Dios, para ser 
alimentada all\u00ed durante 
mil doscientos sesenta 
d\u00edas.
{I}7_{/}Entonces hubo una 
batalla en el cielo: 
Miguel y sus \u00e1ngeles 
lucharon contra el 
drag\u00f3n. El drag\u00f3n y sus 
\u00e1ngeles combatieron, 
{I}8_{/}pero no pudieron 
vencer, y ya no hubo 
lugar para ellos en el 
cielo. {I}9_{/}Y fue 
precipitado a la tierra 
el gran drag\u00f3n, la 
serpiente antigua, que se 
llama \u00abDiablo\u00bb y 
\u00abSatan\u00e1s\u00bb, el seductor 
del mundo entero, y sus 
\u00e1ngeles fueron 
precipitados con \u00e9l. 
{I}10_{/}O\u00ed una voz potente 
en el cielo, que dec\u00eda:
Ahora ha llegado la 
victoria,
el poder, el reino de 
nuestro Dios
y la soberan\u00eda de su 
mes\u00edas,
porque ha sido expulsado
el acusador de nuestros 
hermanos,
el que d\u00eda y noche
les acusaba ante nuestro 
Dios.
{I}11_{/}Ellos le han vencido
por la sangre del cordero
y por el testimonio que 
proclamaron,
y han despreciado su vida
hasta sufrir la muerte.
{I}12_{/}Por eso, alegraos, 
oh cielos,
y vosotros, los que 
habit\u00e1is en ellos.
\u00a1Ay de la tierra y del 
mar,
porque el diablo ha 
bajado
hasta vosotros con gran 
furor,
sabiendo que le queda 
poco tiempo!
{I}13_{/}El drag\u00f3n, al 
verse precipitado sobre 
la tierra, persigui\u00f3 a la 
mujer que hab\u00eda dado a 
luz al var\u00f3n. {I}14_{/}Pero 
dieron a la mujer dos 
alas de \u00e1guila real para 
volar al desierto, el 
lugar donde es alimentada 
por un tiempo, dos 
tiempos y medio tiempo 
lejos de la vista de la 
serpiente. {I}15_{/}La 
serpiente arroj\u00f3 de su 
boca como un r\u00edo de agua 
detr\u00e1s de la mujer para 
que el r\u00edo se la llevase. 
{I}16_{/}Pero la tierra vino 
en ayuda de la mujer, 
abri\u00f3 su boca y se trag\u00f3 
el r\u00edo que el drag\u00f3n 
hab\u00eda arrojado de su 
boca. {I}17_{/}El drag\u00f3n se 
irrit\u00f3 contra la mujer, y 
se fue a hacer la guerra 
al resto de su 
descendencia, a los que 
guardan los mandamientos 
de Dios y son fieles 
testigos de Jes\u00fas.
{I}18_{/}El drag\u00f3n se plant\u00f3 
sobre la arena del mar.
{1}13{/}

LAS DOS BESTIAS{/}

{I}1_{/}Entonces vi 
surgir del mar una bestia 
que ten\u00eda diez cuernos y 
siete cabezas; sobre sus 
cuernos ten\u00eda diez 
diademas, y sobre sus 
cabezas nombres 
blasfemos. {I}2_{/}La bestia 
que vi era semejante a 
una pantera; sus pies 
eran como los de un oso, 
y su boca como la de un 
le\u00f3n. El drag\u00f3n le dio su 
poder y su trono con un 
gran imperio. {I}3_{/}Vi una 
de sus cabezas como 
herida de muerte, pero su 
llaga mortal hab\u00eda sido 
curada. Toda la tierra, 
maravillada, segu\u00eda a la 
bestia. {I}4_{/}Adoraron al 
drag\u00f3n, porque hab\u00eda dado 
su poder a la bestia, y 
adoraron a la bestia 
diciendo: \u00ab\u00bfQui\u00e9n es 
semejante a la bestia y 
qui\u00e9n podr\u00e1 luchar contra 
ella?\u00bb. {I}5_{/}Le dieron una 
boca que profer\u00eda 
palabras arrogantes y 
blasfemias, y poder para 
hacerlo durante cuarenta 
y dos meses. {I}6_{/}Abri\u00f3 su 
boca para blasfemar 
contra Dios, contra su 
nombre, contra su 
santuario y contra los 
que habitan en el cielo. 
{I}7_{/}Y le permitieron 
hacer la guerra a los 
santos y vencerlos; le 
dieron poder sobre toda 
raza, pueblo, lengua y 
naci\u00f3n. {I}8_{/}La adorar\u00e1n 
todos los habitantes de 
la tierra, cuyos nombres 
no est\u00e1n escritos desde 
el principio del mundo en 
el libro de la vida del 
cordero degollado. {I}9_{/}El 
que tenga o\u00eddos, que 
oiga:
{I}10_{/}Si alguno est\u00e1 
destinado al cautiverio,
ir\u00e1 al cautiverio;
el que mata con la 
espada,
a espada morir\u00e1.{/}

Aqu\u00ed la perseverancia y 
la fe de los santos.
{I}11_{/}Vi otra bestia que 
sub\u00eda de la tierra; ten\u00eda 
dos cuernos, como los de 
un cordero, pero hablaba 
como un drag\u00f3n. {I}12_{/}Ella 
ejerce todo el poder de 
la primera bestia en su 
presencia y hace que la 
tierra y sus habitantes 
adoren a la primera 
bestia, cuya llaga mortal 
hab\u00eda sido curada. 
{I}13_{/}Hace grandes 
prodigios, hasta hacer 
descender fuego del cielo 
a la tierra a la vista de 
los hombres. {I}14_{/}Con los 
prodigios que le ha sido 
concedido realizar en 
presencia de la bestia 
seduce a los habitantes 
de la tierra y les dice 
que hagan una estatua a 
la bestia (la que fue 
herida con espada y 
revivi\u00f3). {I}15_{/}Le dieron 
el poder de dar vida a la 
estatua de la bestia 
hasta el punto de hacerla 
hablar y que hiciera 
matar a todos los que no 
la adorasen. {I}16_{/}Hizo 
que todos, peque\u00f1os y 
grandes, ricos y pobres, 
libres y esclavos, 
recibieran una marca en 
la mano derecha o en la 
frente, {I}17_{/}de forma que 
ninguno pudiera comprar o 
vender si no hab\u00eda sido 
marcado con el nombre de 
la bestia o con la cifra 
de su nombre. {I}18_{/}Aqu\u00ed 
la sabidur\u00eda. El que 
tenga inteligencia, que 
calcule la cifra de la 
bestia, una cifra de 
hombre. Su cifra es 666.
{1}14{/}

EL CORDERO Y LAS 
V\u00cdRGENES{/}

{I}1_{/}Despu\u00e9s vi al 
cordero, que estaba en 
pie sobre el monte Si\u00f3n, 
acompa\u00f1ado de ciento 
cuarenta y cuatro mil 
personas que ten\u00edan 
escrito en las frentes su 
nombre y el nombre de su 
Padre. {I}2_{/}O\u00ed una voz que 
ven\u00eda del cielo, 
semejante a la voz de 
aguas caudalosas y al 
ruido de un gran trueno. 
El sonido que o\u00ed era como 
el de citaristas que 
tocan sus c\u00edtaras. 
{I}3_{/}Cantaban un c\u00e1ntico 
nuevo delante del trono, 
delante de los cuatro 
seres vivientes y de los 
ancianos. Ninguno pod\u00eda 
aprender el c\u00e1ntico, a 
excepci\u00f3n de los ciento 
cuarenta y cuatro mil 
rescatados de la tierra. 
{I}4_{/}\u00c9stos son los que no 
se han manchado con 
mujeres, porque son 
v\u00edrgenes; \u00e9stos siguen al 
cordero adondequiera que 
va; fueron rescatados de 
entre los hombres como 
primicias para Dios y 
para el cordero; {I}5_{/}en 
su boca no se ha 
encontrado mentira. Son 
irreprensibles.
LOS TRES \u00c1NGELES{/}

{I}6_{/}Vi otro \u00e1ngel que 
volaba por medio del 
cielo y ten\u00eda una buena 
nueva eterna que anunciar 
a los habitantes de la 
tierra, a toda naci\u00f3n, 
raza, lengua y pueblo. 
{I}7_{/}Dec\u00eda con voz 
potente: \u00abReverenciad a 
Dios y dadle gloria, 
porque ha llegado la hora 
de su juicio; adorad a 
aquel que ha hecho el 
cielo y la tierra, el mar 
y las fuentes del agua\u00bb.
{I}8_{/}Y lo sigui\u00f3 un 
segundo \u00e1ngel, que 
gritaba: \u00abHa ca\u00eddo, ha 
ca\u00eddo Babilonia la 
grande, la que ha 
abrevado a todos los 
pueblos con el vino de su 
ardiente lujuria\u00bb.
{I}9_{/}Los sigui\u00f3 un tercer 
\u00e1ngel, gritando con voz 
potente: \u00abSi alguno adora 
a la bestia o a su 
estatua y recibe su marca 
en la frente o en la 
mano, {I}10_{/}beber\u00e1 el vino 
de la ira de Dios, que ha 
sido vertido sin mezcla 
en el c\u00e1liz de su c\u00f3lera, 
y ser\u00e1 atormentado en el 
fuego y en el azufre en 
presencia de los cuatro 
\u00e1ngeles y del cordero. 
{I}11_{/}El humo de su 
suplicio sube por los 
siglos de los siglos, y 
no tienen reposo ni de 
d\u00eda ni de noche los que 
adoran a la bestia y a su 
estatua y los que reciben 
la marca de su nombre\u00bb.
{I}12_{/}Aqu\u00ed la paciencia de 
los santos, los que 
guardan los mandamientos 
de Dios y la fe de Jes\u00fas. 
{I}13_{/}O\u00ed una voz que ven\u00eda 
del cielo y dec\u00eda: 
\u00abEscribe: Dichosos desde 
ahora los muertos que 
mueren en el Se\u00f1or. S\u00ed, 
dice el Esp\u00edritu, para 
que descansen de sus 
trabajos, porque sus 
obras los acompa\u00f1an\u00bb.
EL HIJO DEL HOMBRE{/}

{I}14_{/}Despu\u00e9s vi una nube 
blanca, y sobre la nube 
sentado como un hijo del 
hombre, con una corona de 
oro en la cabeza y una 
hoz afilada en su mano.
{I}15_{/}Sali\u00f3 otro \u00e1ngel del 
templo, gritando con voz 
potente al que estaba 
sentado sobre la nube: 
\u00abEcha tu hoz y siega, 
porque ha llegado la hora 
de la siega, pues est\u00e1 
seca la mies de la 
tierra\u00bb. {I}16_{/}Y el que 
estaba sentado sobre la 
nube ech\u00f3 su hoz sobre la 
tierra, y la tierra qued\u00f3 
segada.
{I}17_{/}Sali\u00f3 luego otro 
\u00e1ngel del templo que est\u00e1 
en el cielo, teniendo 
tambi\u00e9n una hoz afilada.
{I}18_{/}Sali\u00f3 todav\u00eda del 
altar otro \u00e1ngel, el que 
tiene poder sobre el 
fuego, y grit\u00f3 con voz 
potente al que ten\u00eda la 
hoz afilada: \u00abEcha tu hoz 
afilada y vendimia los 
racimos de la vi\u00f1a de la 
tierra, pues la uva est\u00e1 
madura\u00bb. {I}19_{/}El \u00e1ngel 
ech\u00f3 la hoz afilada sobre 
la tierra y vendimi\u00f3 la 
vi\u00f1a de la tierra, y 
arroj\u00f3 las uvas en la 
gran cuba de la ira de 
Dios. {I}20_{/}La cuba fue 
pisada fuera de la 
ciudad, y de la cuba 
sali\u00f3 sangre hasta los 
frenos de los caballos 
sobre una distancia de 
unos trescientos 
kil\u00f3metros.
{1}15{/}

LOS \u00c1NGELES DE LAS SIETE 
PLAGAS{/}

{I}1_{/}Vi en el cielo 
otra se\u00f1al grande y 
maravillosa: siete 
\u00e1ngeles, que ten\u00edan en 
las manos las siete 
\u00faltimas plagas, porque 
con ellos se termina la 
ira de Dios. {I}2_{/}Vi como 
un mar de cristal, 
mezclado con fuego, y los 
que hab\u00edan vencido a la 
bestia, a su estatua y a 
la cifra de su nombre 
estaban de pie sobre el 
mar de cristal con las 
c\u00edtaras de Dios. {I}3_{/}Y 
cantaban el c\u00e1ntico de 
Mois\u00e9s, siervo de Dios, y 
el c\u00e1ntico del cordero, 
diciendo:
\u00a1Grandes y maravillosas 
son tus obras,
oh Se\u00f1or, Dios 
todopoderoso!,
\u00a1justos y verdaderos son 
tus caminos,
oh rey de las naciones!
{I}4_{/}\u00bfQui\u00e9n no te 
respetar\u00e1, oh Se\u00f1or,
y no glorificar\u00e1 tu 
nombre?
Porque t\u00fa solo eres 
santo,
y todos los pueblos 
vendr\u00e1n
a postrarse delante de 
ti,
porque se han publicado
tus justas sentencias.
{I}5_{/}Despu\u00e9s vi abrirse en 
el cielo el templo, la 
tienda del testimonio; 
{I}6_{/}y los siete \u00e1ngeles 
que ten\u00edan las siete 
plagas salieron del 
templo vestidos de lino 
puro y brillante y 
ce\u00f1idos con cinturones de 
oro. {I}7_{/}Entonces uno de 
los cuatro seres 
vivientes dio a los siete 
\u00e1ngeles siete copas de 
oro llenas de la ira de 
Dios, que vive por los 
siglos de los siglos. 
{I}8_{/}El templo se llen\u00f3 
del humo que sal\u00eda de la 
gloria de Dios y de su 
poder. Nadie pod\u00eda entrar 
en el templo hasta la 
consumaci\u00f3n de las siete 
plagas de los siete 
\u00e1ngeles.
{1}16{/}

LAS SIETE COPAS{/}

{I}1_{/}O\u00ed una voz que sal\u00eda 
del templo y dec\u00eda a los 
siete \u00e1ngeles: \u00abId y 
verted sobre la tierra 
las siete copas de la ira 
de Dios\u00bb.
{I}2_{/}El primero fue y 
verti\u00f3 su copa sobre la 
tierra, y una \u00falcera 
cruel y maligna sobrevino 
a los hombres que ten\u00edan 
la marca de la bestia y 
adoraban su estatua.
{I}3_{/}El segundo verti\u00f3 su 
copa sobre el mar, que se 
hizo como sangre de un 
muerto, y perecieron 
todos los seres vivientes 
del mar.
{I}4_{/}El tercero verti\u00f3 su 
copa sobre los r\u00edos y 
sobre las fuentes de las 
aguas, que se hicieron 
sangre. {I}5_{/}Y o\u00ed al \u00e1ngel 
de las aguas que dec\u00eda:
T\u00fa eres justo;
t\u00fa, el que es, el que 
era;
t\u00fa, el santo,
al haber castigado as\u00ed.
{I}6_{/}Ellos han derramado 
la sangre
de los santos y de los 
profetas,
y t\u00fa les has dado a beber 
sangre:
se lo merec\u00edan.
{I}7_{/}Y o\u00ed al altar que 
dec\u00eda: S\u00ed, Se\u00f1or, Dios 
todopoderoso, tus 
sentencias son objetivas 
y justas.
{I}8_{/}El cuarto verti\u00f3 su 
copa sobre el sol, al que 
le dieron poder para 
quemar a los hombres con 
el fuego. {I}9_{/}Los hombres 
fueron quemados con 
terribles quemaduras, y 
blasfemaron contra el 
nombre de Dios, que tiene 
poder sobre estas plagas, 
en vez de arrepentirse 
para darle gloria.
{I}10_{/}El quinto verti\u00f3 su 
copa sobre el trono de la 
bestia; su reino qued\u00f3 
sumergido en las 
tinieblas; las gentes se 
mord\u00edan la lengua de 
dolor, y {I}11_{/}blasfemaban 
contra el Dios del cielo 
por los dolores de sus 
\u00falceras en vez de 
arrepentirse de sus 
obras.
{I}12_{/}El sexto verti\u00f3 su 
copa sobre el r\u00edo grande, 
el \u00c9ufrates, y sus aguas 
se secaron, dejando paso 
libre a los reyes del 
oriente. {I}13_{/}Despu\u00e9s vi 
salir de la boca del 
drag\u00f3n, de la bestia y de 
la del falso profeta tres 
esp\u00edritus inmundos, como 
ranas: {I}14_{/}los esp\u00edritus 
de demonios que hacen 
prodigios y van a reunir 
a los reyes de toda la 
tierra para la guerra del 
gran d\u00eda del Dios 
todopoderoso. 
{I}15_{/}\u00abMirad, vengo como 
un ladr\u00f3n. \u00a1Dichoso el 
que est\u00e1 dispuesto y con 
la ropa puesta, para no 
tener que andar desnudo y 
dejar ver sus 
verg\u00fcenzas!\u00bb. {I}16_{/}Y los 
reunieron en el lugar 
llamado en hebreo 
\u00abHarmaged\u00f3n\u00bb. {I}17_{/}El 
\u00faltimo verti\u00f3 su copa en 
el aire, y sali\u00f3 del 
templo una voz potente 
que ven\u00eda del trono: 
\u00abEst\u00e1 hecho\u00bb. {I}18_{/}Y hubo 
rel\u00e1mpagos, voces y 
truenos, con un gran 
terremoto, como no lo 
hubo nunca de violento 
desde que el hombre est\u00e1 
sobre la tierra. {I}19_{/}La 
gran ciudad se despedaz\u00f3 
en tres partes, y las 
ciudades de las naciones 
se hundieron. Y Dios se 
acord\u00f3 de Babilonia la 
grande, para darle el 
c\u00e1liz del vino de su 
ardiente ira. 
{I}20_{/}Huyeron todas las 
islas, y desaparecieron 
las monta\u00f1as. 
{I}21_{/}Granizos enormes -
como adoquines- cayeron 
sobre los hombres, que 
blasfemaron contra Dios 
por la plaga del granizo, 
porque esta plaga era muy 
grande.
{1}17{/}

BABILONIA, SENTADA SOBRE 
LA BESTIA{/}

{I}1_{/}Uno de los siete 
\u00e1ngeles que ten\u00edan las 
siete copas vino a 
decirme: \u00abVen, que te voy 
a ense\u00f1ar la sentencia de 
la gran prostituta que 
est\u00e1 sentada sobre las 
vastas aguas, {I}2_{/}con la 
cual han adulterado los 
reyes de la tierra, y la 
que ha emborrachado a los 
habitantes de la tierra 
con el vino de su 
lujuria\u00bb. {I}3_{/}Y me 
transport\u00f3 en esp\u00edritu a 
un desierto. Y vi a una 
mujer sentada sobre una 
bestia escarlata, llena 
de nombres blasfemos, con 
siete cabezas y diez 
cuernos. {I}4_{/}La mujer 
estaba vestida de p\u00farpura 
y de escarlata, de 
piedras preciosas y de 
perlas; ten\u00eda en la mano 
una copa de oro llena de 
cosas horrorosas y de las 
inmundicias de su 
lujuria; {I}5_{/}sobre su 
frente, un nombre escrito 
-un misterio-: \u00abBabilonia 
la grande, la madre de 
las prostitutas y de las 
monstruosidades de la 
tierra\u00bb. {I}6_{/}Y vi a la 
mujer emborracharse de la 
sangre de los santos y de 
los m\u00e1rtires de Jes\u00fas, y 
al verla me qued\u00e9 
estupefacto. {I}7_{/}El \u00e1ngel 
me dijo: \u00ab\u00bfDe qu\u00e9 te 
extra\u00f1as? Yo te explicar\u00e9 
el misterio de la mujer y 
de la bestia que la 
soporta, que tiene siete 
cabezas y diez cuernos. 
{I}8_{/}La bestia que has 
visto era, pero ya no es; 
va a subir del abismo y a 
encaminarse hacia su 
ruina. Los habitantes de 
la tierra, cuyos nombres 
no est\u00e1n escritos en el 
libro de la vida desde la 
fundaci\u00f3n del mundo, se 
llenar\u00e1n de estupor 
cuando vean reaparecer a 
la bestia que era y ya no 
es. {I}9_{/}Aqu\u00ed la 
inteligencia y la 
sabidur\u00eda. Las siete 
cabezas son siete 
monta\u00f1as, sobre las que 
se sienta la mujer. 
{I}10_{/}Son tambi\u00e9n siete 
reyes, de los cuales 
cinco han ca\u00eddo, uno vive 
y el otro no ha venido 
a\u00fan, pero cuando venga 
durar\u00e1 poco tiempo. 
{I}11_{/}Y la bestia, que era 
y que ya no es, es el 
octavo, uno de los siete, 
que camina hacia su 
ruina. {I}12_{/}Los diez 
cuernos que has visto son 
diez reyes, que no han 
recibido a\u00fan el reino, 
pero que recibir\u00e1n con la 
bestia el poder de reyes 
por una hora. {I}13_{/}Est\u00e1n 
todos de acuerdo en poner 
a disposici\u00f3n de la 
bestia su fuerza y su 
poder. {I}14_{/}Har\u00e1n la 
guerra al cordero, y el 
cordero los vencer\u00e1 
porque es el se\u00f1or de 
se\u00f1ores y el rey de 
reyes; y con \u00e9l vencer\u00e1n 
los suyos, los llamados, 
los elegidos, los 
fieles\u00bb. {I}15_{/}El \u00e1ngel me 
dijo: \u00abLas aguas que has 
visto, sobre las que se 
sienta la prostituta, son 
los pueblos, las 
muchedumbres, las 
naciones y las lenguas. 
{I}16_{/}Los diez cuernos que 
has visto y la bestia 
odiar\u00e1n a la prostituta, 
la despojar\u00e1n de sus 
vestiduras toda desnuda, 
comer\u00e1n sus carnes y la 
quemar\u00e1n. {I}17_{/}Porque 
Dios les ha inspirado la 
resoluci\u00f3n de ejecutar su 
propio designio y ponerse 
de acuerdo para poner a 
disposici\u00f3n de la bestia 
su poder real hasta que 
se cumplan las palabras 
de Dios. {I}18_{/}Y la mujer 
que has visto es la gran 
ciudad, que reina sobre 
los reyes de la tierra\u00bb.
{1}18{/}

CA\u00cdDA DE BABILONIA{/}

{I}1_{/}Despu\u00e9s de esto vi a 
otro \u00e1ngel bajar del 
cielo con gran poder; la 
tierra fue iluminada con 
su esplendor. {I}2_{/}Grit\u00f3 
con voz potente:
Ha ca\u00eddo, ha ca\u00eddo 
Babilonia la grande
y ha venido a ser morada
de demonios,
guarida de todo esp\u00edritu 
impuro,
refugio de toda ave 
inmunda y odiosa;
{I}3_{/}porque todas las 
naciones han bebido
el vino de su ardiente 
lujuria,
los reyes de la tierra
han adulterado con ella
y los comerciantes de la 
tierra
se han enriquecido
por su lujo desenfrenado.
{I}4_{/}O\u00ed otra voz que ven\u00eda 
del cielo y dec\u00eda:
Sal de ella, oh pueblo 
m\u00edo,
para que no seas 
solidario
de sus pecados
y no participes de sus 
plagas;
{I}5_{/}porque sus pecados
se han acumulado hasta el 
cielo
y Dios se ha acordado
de sus cr\u00edmenes.
{I}6_{/}Pagadle con su misma 
moneda,
dadle el doble de lo que 
ha hecho;
en la copa en que ella ha 
vertido,
verted el doble;
{I}7_{/}cuanto se ha 
procurado
de gloria y de lujo,
dadle de tormento y de 
duelo.
Porque ella dice en su 
coraz\u00f3n:
Estoy sentada como reina,
y no soy viuda;
no conocer\u00e9 jam\u00e1s el 
duelo,
{I}8_{/}por eso en un solo 
d\u00eda llover\u00e1n sobre ella 
las plagas, la muerte, el 
duelo y el hambre; ella 
ser\u00e1 consumida por el 
fuego, porque es un 
poderoso se\u00f1or el Dios 
que la ha condenado.
{I}9_{/}Los reyes de la 
tierra, que han 
adulterado con ella y han 
participado del orgullo 
de su lujo, cuando vean 
el humo de su incendio 
llorar\u00e1n y se lamentar\u00e1n 
sobre ella, 
{I}10_{/}permaneciendo a 
distancia por miedo a sus 
tormentos, y dir\u00e1n:
\u00a1Ay, ay de la gran 
ciudad,
Babilonia, la ciudad 
fuerte;
en un instante ha llegado 
tu sentencia!
{I}11_{/}Los comerciantes de 
la tierra lloran y se 
lamentan sobre ella, 
porque ninguno comprar\u00e1 
ya sus mercanc\u00edas: 
{I}12_{/}mercanc\u00edas de oro y 
de plata, de piedras 
preciosas y de perlas, de 
lino y de p\u00farpura, de 
seda y de escarlata; toda 
clase de maderas 
olorosas, objetos de 
marfil, de maderas 
preciosas, de bronce, de 
hierro y de m\u00e1rmol; 
{I}13_{/}de canela, cinamomo 
y perfumes, mirra e 
incienso, vino y aceite, 
flor de harina y trigo; 
bestias de carga, ovejas, 
caballos y carros, 
esclavos y otros seres 
humanos.
{I}14_{/}Los frutos que tanto 
deseabas
se han alejado de ti;
todos los productos
delicados y magn\u00edficos
se han perdido para ti
y no se volver\u00e1n a 
encontrar.
{I}15_{/}Los comerciantes que 
se enriquec\u00edan con este 
comercio se mantendr\u00e1n a 
distancia por miedo a sus 
tormentos, y llorando y 
lament\u00e1ndose, dir\u00e1n:
{I}16_{/}\u00a1Ay, ay de la gran 
ciudad,
que estaba vestida de 
lino,
de p\u00farpura y escarlata,
adornada de oro,
de piedras preciosas y de 
perlas,
{I}17_{/}y en un momento
tan gran riqueza ha sido 
destruida!
Todos los pilotos, todos 
los navegantes, los 
marineros y los que 
trafican en el mar se 
mantuvieron a distancia 
{I}18_{/}y gritaron al ver el 
humo de su incendio: 
\u00ab\u00bfQu\u00e9 ciudad hubo nunca 
semejante a la gran 
ciudad?\u00bb. {I}19_{/}Y 
ech\u00e1ndose polvo en sus 
cabezas, gritaban; y 
llorando y lament\u00e1ndose, 
dec\u00edan:
\u00a1Ay, ay de la gran 
ciudad,
que con su opulencia 
enriqueci\u00f3
a cuantos ten\u00edan naves en 
el mar,
y en un momento ha sido 
desolada!
{I}20_{/}Al\u00e9grate sobre ella, 
\u00a1oh cielo!;
y vosotros, santos,
ap\u00f3stoles y profetas,
porque Dios, al 
condenarla,
ha vengado vuestra causa.
{I}21_{/}Despu\u00e9s un \u00e1ngel 
vigoroso tom\u00f3 una piedra, 
como una gran piedra de 
molino, y la tir\u00f3 al mar, 
diciendo:
As\u00ed, de un golpe,
ser\u00e1 tirada Babilonia, la 
gran ciudad,
y no se la encontrar\u00e1 
jam\u00e1s.
{I}22_{/}Y ya no se oir\u00e1n en 
ti
las voces de los 
citaristas,
de los m\u00fasicos,
de los flautistas
y de los trompeteros;
y no se volver\u00e1 a 
encontrar en ti
art\u00edfice de cualquier 
arte;
ni se oir\u00e1 m\u00e1s el ruido 
de la muela;
{I}23_{/}la luz de la l\u00e1mpara
ya no brillar\u00e1 en ti,
ni se oir\u00e1 jam\u00e1s en ti
la voz del esposo y de la 
esposa,
porque tus comerciantes

eran los grandes de la 
tierra
y tus sortilegios
han seducido a todas las 
naciones;
{I}24_{/}y en ella se ha 
encontrado la sangre
de los profetas, de los 
santos y de
todos los que han sido 
degollados
en la tierra.
{1}19{/}

{I}1_{/}Despu\u00e9s de esto o\u00ed en 
el cielo la voz de una 
gran multitud que dec\u00eda:
\u00a1Aleluya! La victoria,
la gloria y el poder
a nuestro Dios,
{I}2_{/}porque sus sentencias
son objetivas y justas,
porque ha castigado
a la gran prostituta
que corromp\u00eda la tierra
con su prostituci\u00f3n;
\u00e9l ha vengado en ella
la sangre de sus siervos.
{I}3_{/}Despu\u00e9s continuaron 
diciendo:
\u00a1Aleluya!
Su humo sube
por los siglos de los 
siglos.
{I}4_{/}Entonces los 
veinticuatro ancianos y 
los cuatro seres 
vivientes cayeron de 
rodillas y adoraron a 
Dios, que est\u00e1 sentado 
sobre el trono, diciendo:
Am\u00e9n. \u00a1Aleluya!
{I}5_{/}Y una voz que sal\u00eda 
del trono, dec\u00eda:
Alabad a nuestro Dios
todos sus siervos,
todos sus fieles,
peque\u00f1os y grandes.
{I}6_{/}Luego o\u00ed como una voz 
de potentes truenos, que 
dec\u00eda:
\u00a1Aleluya!
El Se\u00f1or, nuestro Dios, 
todopoderoso,
ha establecido su reino.
{I}7_{/}Goc\u00e9monos y 
alegr\u00e9monos,
y d\u00e9mosle gloria;
porque han llegado
las bodas del cordero,
su esposa est\u00e1 ya 
preparada,
{I}8_{/}y a \u00e9l le ha 
concedido vestirse
de lino fino, limpio y 
brillante.
(El lino fino son las 
obras de justicia de los 
santos). {I}9_{/}Y el \u00e1ngel 
me dijo: \u00abDichosos los 
invitados al banquete de 
las bodas del cordero\u00bb. Y 
a\u00f1adi\u00f3: \u00abEstas palabras 
de Dios dicen la verdad\u00bb. 
{I}10_{/}Yo ca\u00ed a sus pies 
para adorarle, pero \u00e9l me 
dijo: \u00abNo lo hagas; yo 
soy un siervo como t\u00fa y 
tus hermanos, que dan el 
testimonio de Jes\u00fas. 
Adora a Dios\u00bb (dar 
testimonio de Jes\u00fas es 
tener esp\u00edritu de 
profec\u00eda).
EXTERMINACI\u00d3N DE LAS 
BESTIAS{/}

{I}11_{/}Luego vi el 
cielo abierto, y apareci\u00f3 
un caballo blanco; el 
jinete se llama el fiel, 
el veraz, y juzga y lucha 
con justicia. {I}12_{/}Sus 
ojos son como una llama 
de fuego; sobre su cabeza 
tiene muchas diademas; 
tiene un nombre escrito, 
que \u00e9l solo conoce; 
{I}13_{/}est\u00e1 vestido con un 
manto te\u00f1ido de sangre, y 
su nombre es la palabra 
de Dios. {I}14_{/}Y los 
ej\u00e9rcitos celestes lo 
acompa\u00f1an sobre caballos 
blancos, vestidos de lino 
fino, blanco y limpio. 
{I}15_{/}De su boca sale una 
espada afilada para herir 
a las naciones; \u00e9l las 
regir\u00e1 con vara de 
hierro; \u00e9l pisa el lagar 
del vino de la ardiente 
ira del Dios 
todopoderoso. {I}16_{/}Lleva 
sobre el manto y sobre su 
muslo un nombre escrito: 
\u00abRey de reyes y Se\u00f1or de 
se\u00f1ores\u00bb. {I}17_{/}Despu\u00e9s vi 
un \u00e1ngel puesto de pie en 
el sol, que grit\u00f3 con voz 
potente a todas las aves 
que volaban en el cielo: 
\u00abVenid y reun\u00edos para el 
gran banquete de Dios, 
{I}18_{/}para que com\u00e1is la 
carne de los reyes, la 
carne de los generales, 
la carne de los 
valerosos, la carne de 
los caballos y de sus 
jinetes, la carne de 
todos, libres y esclavos, 
peque\u00f1os y grandes\u00bb. 
{I}19_{/}Y vi a la bestia y a 
los reyes de la tierra y 
a sus ej\u00e9rcitos reunidos 
para hacer la guerra 
contra el que estaba 
montado en el caballo y 
contra su ej\u00e9rcito. 
{I}20_{/}Pero la bestia fue 
apresada, y con ella el 
falso profeta, que con 
sus prodigios ante la 
otra bestia hab\u00eda 
seducido a los que 
llevaban la marca de la 
bestia y hab\u00edan adorado 
su estatua. Y fueron 
arrojadas vivas las dos a 
un estanque de fuego, de 
azufre ardiente. {I}21_{/}Los 
dem\u00e1s fueron matados con 
la espada que sal\u00eda de la 
boca del que estaba 
montado en el caballo; y 
todas las aves se 
saciaron de sus carnes.
{1}20{/}

EL MILENIO{/}

{I}1_{/}Vi un \u00e1ngel que 
bajaba del cielo; ten\u00eda 
en la mano la llave del 
abismo y una gran cadena. 
{I}2_{/}Prendi\u00f3 al drag\u00f3n, la 
antigua serpiente -que es 
el diablo, Satan\u00e1s-, lo 
encaden\u00f3 por mil a\u00f1os, 
{I}3_{/}lo arroj\u00f3 al abismo, 
que cerr\u00f3 y sell\u00f3 
despu\u00e9s, para que no 
pudiese seducir m\u00e1s a las 
naciones hasta que no se 
cumpliesen los mil a\u00f1os, 
despu\u00e9s de los cuales 
debe ser soltado por poco 
tiempo.
{I}4_{/}Vi tambi\u00e9n unos 
tronos; a los que se 
sentaron sobre ellos, les 
dieron el poder de 
juzgar. Vi a los que 
hab\u00edan sido degollados 
por dar testimonio de 
Jes\u00fas y por la palabra de 
Dios, los que no hab\u00edan 
adorado a la bestia ni su 
estatua y no hab\u00edan 
recibido la marca ni en 
sus frentes ni en sus 
manos. \u00c9stos vivieron y 
reinaron con Cristo mil 
a\u00f1os. {I}5_{/}Los otros 
muertos no vivieron hasta 
que no se cumplieron los 
mil a\u00f1os. \u00c9sta es la 
primera resurrecci\u00f3n. 
{I}6_{/}Dichoso y santo el 
que tiene parte en la 
primera resurrecci\u00f3n; 
sobre \u00e9stos no tiene 
poder la segunda muerte, 
sino que ser\u00e1n sacerdotes 
de Dios y de Cristo, con 
el que reinar\u00e1n mil a\u00f1os.
FIN DE SATAN\u00c1S{/}

{I}7_{/}Cuando se hayan 
cumplido los mil a\u00f1os, 
Satan\u00e1s ser\u00e1 liberado de 
su prisi\u00f3n {I}8_{/}y saldr\u00e1 a 
seducir a las naciones 
que est\u00e1n en los cuatro 
\u00e1ngulos de la tierra, a 
Gog y Magog, con el fin 
de reunirlos para la 
batalla, en n\u00famero tan 
grande como la arena del 
mar. {I}9_{/}Subieron a la 
superficie de la tierra, 
y rodearon el campamento 
de los santos, la ciudad 
amada; pero cay\u00f3 fuego 
del cielo y los devor\u00f3. 
{I}10_{/}El diablo, que lo 
seduc\u00eda, fue arrojado al 
estanque de fuego y de 
azufre, donde est\u00e1n la 
bestia y el falso 
profeta, y ser\u00e1n 
atormentados d\u00eda y noche 
por los siglos de los 
siglos.
EL \u00daLTIMO JUICIO{/}

{I}11_{/}Vi un gran trono 
blanco y al que estaba 
sentado sobre \u00e9l. El 
cielo y la tierra huyeron 
de su presencia, sin que 
se encontrase su lugar. 
{I}12_{/}Vi los muertos, 
grandes y peque\u00f1os, en 
pie delante del trono; 
entonces fueron abiertos 
los libros; fue abierto 
tambi\u00e9n otro libro, el 
libro de la vida. Y los 
muertos fueron juzgados 
seg\u00fan el contenido de los 
libros, cada uno seg\u00fan 
sus obras. {I}13_{/}El mar 
devolvi\u00f3 los muertos que 
guardaba; la muerte y el 
abismo devolvieron los 
muertos que guardaban, y 
cada uno fue juzgado 
seg\u00fan sus obras. {I}14_{/}La 
muerte y el abismo fueron 
arrojados al estanque de 
fuego: el estanque de 
fuego es la segunda 
muerte. {I}15_{/}Y el que no 
fue encontrado escrito en 
el libro de la vida fue 
arrojado al estanque de 
fuego.
{1}21{/}

LA JERUSAL\u00c9N CELESTE{/}

{I}1_{/}Vi un cielo nuevo 
y una tierra nueva, 
porque el primer cielo y 
la primera tierra hab\u00edan 
desaparecido; y el mar ya 
no exist\u00eda. {I}2_{/}Y vi a la 
ciudad santa, la nueva 
Jerusal\u00e9n, que bajaba del 
cielo del lado de Dios, 
dispuesta como una esposa 
ataviada para su esposo. 
{I}3_{/}Y o\u00ed venir del trono 
una voz potente que 
dec\u00eda: \u00ab\u00c9sta es la morada 
de Dios con los hombres; 
\u00e9l habitar\u00e1 con ellos, 
ellos ser\u00e1n su pueblo {/}y 
Dios mismo morar\u00e1 con los 
hombres. {I}4_{/}Enjugar\u00e1 las 
l\u00e1grimas de sus ojos{/} y 
no habr\u00e1 m\u00e1s muerte, ni 
luto, ni llanto, ni pena, 
porque el primer mundo ha 
desaparecido\u00bb. {I}5_{/}Y el 
que estaba sentado en el 
trono dijo: \u00abAhora hago 
nuevas todas las cosas\u00bb. 
Luego me dijo: \u00abEscribe 
que estas palabras son 
fieles y veraces\u00bb. {I}6_{/}Y 
a\u00f1adi\u00f3: \u00abEst\u00e1 hecho. Yo 
soy el alfa y la omega, 
el principio y el fin. Al 
que tenga sed yo le dar\u00e9 
gratuitamente de la 
fuente del agua de la 
vida. {I}7_{/}El vencedor 
heredar\u00e1 estas cosas; yo 
ser\u00e9 su Dios, y \u00e9l ser\u00e1 
mi hijo. {I}8_{/}Pero los 
cobardes, los incr\u00e9dulos, 
los depravados, los 
homicidas, los 
lujuriosos, los 
hechiceros, los id\u00f3latras 
y todos los mentirosos 
tendr\u00e1n su herencia en el 
estanque ardiente de 
fuego y de azufre: \u00e9sta 
es la segunda muerte\u00bb.
{I}9_{/}Uno de los siete 
\u00e1ngeles que ten\u00edan las 
siete copas llenas de las 
\u00faltimas plagas se acerc\u00f3 
a m\u00ed y me dijo: \u00abVen, que 
te voy a mostrar la 
esposa del cordero\u00bb. 
{I}10_{/}Y me llev\u00f3 en 
esp\u00edritu sobre un monte 
grande y alto, y me 
mostr\u00f3 la ciudad santa, 
Jerusal\u00e9n, que bajaba del 
cielo de junto a Dios 
{I}11_{/}con la gloria misma 
de Dios: su esplendor era 
como el de una piedra 
precios\u00edsima, como el 
jaspe cristalino. 
{I}12_{/}Ten\u00eda un muro grande 
y alto con doce puertas; 
sobre las puertas, doce 
\u00e1ngeles y nombres 
escritos, los de las doce 
tribus de Israel. 
{/}{I}13_{/}Al oriente, tres 
puertas; al norte, tres 
puertas; al mediod\u00eda, 
tres puertas; al 
occidente, tres puertas.{/} 
{I}14_{/}El muro de la ciudad 
ten\u00eda doce fundamentos, y 
sobre ellos doce nombres, 
los de los doce ap\u00f3stoles 
del cordero. {I}15_{/}El que 
me hablaba ten\u00eda una 
medida de una ca\u00f1a de oro 
para medir la ciudad, sus 
puertas y su muralla. 
{I}16_{/}La ciudad es un 
cuadrado, y su largura es 
igual que su anchura. 
Midi\u00f3 la ciudad con la 
medida: dos mil 
doscientos veinte 
kil\u00f3metros: su largura, 
su anchura y su altura 
son iguales. {I}17_{/}Midi\u00f3 
su muralla: setenta y 
siete metros, medida de 
hombre, que es tambi\u00e9n 
medida de \u00e1ngel. {I}18_{/}La 
estructura de su muralla 
es de jaspe, y la ciudad 
es de oro puro, semejante 
al del puro cristal. 
{I}19_{/}Los fundamentos del 
muro de la ciudad est\u00e1n 
adornados de toda clase 
de piedras preciosas: el 
primer fundamento es de 
jaspe; el segundo, de 
zafiro; el tercero, de 
calcedonia; el cuarto, de 
esmeralda; {I}20_{/}el 
quinto, de sard\u00f3nica; el 
sexto, de sardio; el 
s\u00e9ptimo, de cris\u00f3lito; el 
octavo, de berilo; el 
noveno, de topacio; el 
d\u00e9cimo, de crisopasa; el 
und\u00e9cimo, de jacinto; el 
duod\u00e9cimo, de amatista. 
{I}21_{/}Las doce puertas son 
doce perlas: todas las 
puertas est\u00e1n hechas de 
una sola perla. La plaza 
de la ciudad es de oro 
puro, como cristal 
transparente. {I}22_{/}No vi 
en ella ning\u00fan templo, 
porque su templo es el 
Se\u00f1or, Dios todopoderoso, 
y el cordero. {I}23_{/}La 
ciudad no tiene necesidad 
de sol ni de luna que la 
iluminen, porque la 
gloria de Dios la 
ilumina, y su l\u00e1mpara es 
el cordero. {I}24_{/}A su luz 
caminar\u00e1n las naciones, y 
los reyes de la tierra 
llevar\u00e1n a ella su 
gloria. {I}25_{/}Sus puertas 
no se cerrar\u00e1n nunca, 
pues en ella no habr\u00e1 
noche. {I}26_{/}A ella 
llevar\u00e1n la gloria y el 
honor de las naciones. 
{I}27_{/}En ella no entrar\u00e1 
nada impuro ni quien 
comete abominaci\u00f3n o 
mentira, sino \u00fanicamente 
quienes han sido 
inscritos en el libro de 
la vida del cordero.
{1}22{/}

{I}1_{/}El \u00e1ngel me mostr\u00f3 un 
r\u00edo de agua viva, 
transparente como un 
cristal, que manaba del 
trono de Dios y del 
cordero. {I}2_{/}En medio de 
la plaza de la ciudad, y 
a un lado y otro del r\u00edo, 
hay \u00e1rboles de la vida, 
que dan doce frutos al 
a\u00f1o, una vez al mes. Las 
hojas de los \u00e1rboles 
sirven para curar a las 
naciones.{/} {I}3_{/}Ya no 
habr\u00e1 maldici\u00f3n alguna. 
{/}El trono de Dios y del 
cordero estar\u00e1 en la 
ciudad, y los servidores 
de Dios lo adorar\u00e1n; 
{I}4_{/}ver\u00e1n su cara y 
llevar\u00e1n su nombre en la 
frente. {I}5_{/}No habr\u00e1 ya 
noche, no tendr\u00e1n ya 
necesidad de la luz de 
una l\u00e1mpara ni de la del 
sol, porque el Se\u00f1or Dios 
los alumbrar\u00e1, y reinar\u00e1n 
por los siglos de los 
siglos.
EP\u00cdLOGO{/}

{I}6_{/}Y me dijo: \u00abEstas 
palabras son ciertas y 
aut\u00e9nticas, y el Se\u00f1or 
Dios de los esp\u00edritus de 
los profetas ha enviado a 
su \u00e1ngel a mostrar a sus 
servidores lo que va a 
suceder en seguida. 
{I}7_{/}Voy a llegar en 
seguida. Dichoso el que 
guarda la palabra de la 
profec\u00eda de este libro\u00bb.
{I}8_{/}Yo, Juan, soy el que 
he o\u00eddo y visto estas 
cosas. Cuando las o\u00ed y 
vi, ca\u00ed a los pies del 
\u00e1ngel que me las hab\u00eda 
mostrado para adorarlo. 
{I}9_{/}Pero \u00e9l me dijo: \u00abNo 
lo hagas, pues yo soy un 
servidor, como t\u00fa y tus 
hermanos los profetas y 
los que guardan las 
palabras de este libro. 
Adora a Dios\u00bb. {I}10_{/}Y me 
dijo: \u00abNo selles las 
palabras de la profec\u00eda 
de este libro, porque el 
tiempo est\u00e1 pr\u00f3ximo. 
{I}11_{/}Que el pecador 
contin\u00fae pecando, que el 
inmundo siga en su 
inmundicia, pero que el 
justo contin\u00fae 
practicando la justicia y 
que el santo siga 
santific\u00e1ndose. {I}12_{/}Yo 
voy a llegar en seguida, 
y llevo conmigo la 
recompensa que voy a dar 
a cada uno seg\u00fan sus 
obras. {I}13_{/}Yo soy el 
alfa y la omega, el 
principio y el fin. 
{I}14_{/}Dichosos los que 
lavan sus vestidos para 
tener derecho al \u00e1rbol de 
la vida y a entrar en la 
ciudad por las puertas. 
{I}15_{/}Fuera los perros, 
los hechiceros, los 
impuros, los homicidas, 
los id\u00f3latras y todos los 
que aman y practican la 
mentira.
{I}16_{/}Yo, Jes\u00fas, he 
enviado a mi \u00e1ngel para 
testificar estas cosas 
acerca de las Iglesias. 
Yo soy la ra\u00edz y la 
descendencia de David, la 
estrella radiante de la 
ma\u00f1ana\u00bb. {I}17_{/}El Esp\u00edritu 
y la esposa dicen: \u00abVen\u00bb. 
El que escuche, diga: 
\u00abVen\u00bb. El que tenga sed, 
que venga; y el que 
quiera, tome 
gratuitamente del agua de 
la vida. {I}18_{/}Yo aseguro 
a todo el que escucha las 
palabras de la profec\u00eda 
de este libro que si 
alguno hace a\u00f1adiduras a 
esto, Dios le a\u00f1adir\u00e1 a 
\u00e9l las plagas descritas 
en este libro. {I}19_{/}Y si 
alguno quita algo de las 
palabras de este libro 
prof\u00e9tico, Dios quitar\u00e1 
su parte del \u00e1rbol de la 
vida y de la ciudad 
santa, descritas en este 
libro. {I}20_{/}El que afirma 
estas cosas dice: \u00abS\u00ed, yo 
voy a llegar en seguida\u00bb. 
Am\u00e9n. \u00a1Ven, Se\u00f1or Jes\u00fas! 
{I}21_{/}La gracia de Jes\u00fas, 
el Se\u00f1or, est\u00e9 con todos. 
Am\u00e9n.
