
I. PR\u00d3LOGO{/}

{1}1{/}

{I}1_{/}Ilustre Te\u00f3filo: 
Puesto que muchos han 
intentado componer la 
narraci\u00f3n de las cosas 
realizadas entre nosotros 
{I}2_{/}seg\u00fan nos lo han 
ense\u00f1ado los mismos que 
desde el principio fueron 
testigos oculares y 
ministros de la palabra, 
{I}3_{/}me ha parecido 
tambi\u00e9n a m\u00ed, que he 
investigado 
cuidadosamente todo desde 
los or\u00edgenes, hacerte una 
narraci\u00f3n ordenada, 
{I}4_{/}para que conozcas el 
fundamento de las 
ense\u00f1anzas que has 
recibido de palabra.
II. INFANCIA Y VIDA 
OCULTA{/}

(1,5-4,13){/}

ANUNCIO DEL NACIMIENTO 
DEL BAUTISTA{/}

{I}5_{/}En tiempos de 
Herodes, rey de Judea, 
hab\u00eda un sacerdote de 
nombre Zacar\u00edas, del 
grupo de Ab\u00edas, cuya 
mujer era descendiente de 
Aar\u00f3n y se llamaba 
Isabel. {I}6_{/}Ambos eran 
justos ante Dios, pues 
guardaban 
irreprochablemente todos 
los mandamientos y 
preceptos del Se\u00f1or. 
{I}7_{/}No ten\u00edan hijos, 
porque Isabel era est\u00e9ril 
y los dos de avanzada 
edad.
{I}8_{/}Estando \u00e9l de 
servicio ante Dios en el 
turno de su grupo, le 
toc\u00f3 en suerte, 
{I}9_{/}conforme al uso 
lit\u00fargico, entrar en el 
santuario del Se\u00f1or a 
ofrecer el incienso. 
{I}10_{/}Todo el pueblo 
estaba fuera orando a la 
hora del incienso. {I}11_{/}Y 
se le apareci\u00f3 a Zacar\u00edas 
un \u00e1ngel del Se\u00f1or, en 
pie, a la derecha del 
altar del incienso. 
{I}12_{/}Zacar\u00edas se asust\u00f3 
al verlo, y se llen\u00f3 de 
miedo. {I}13_{/}El \u00e1ngel le 
dijo: \u00abNo tengas miedo, 
Zacar\u00edas, pues tu 
petici\u00f3n ha sido 
escuchada, y tu mujer 
Isabel te dar\u00e1 un hijo, 
al que pondr\u00e1s por nombre 
Juan. {I}14_{/}Ser\u00e1 para ti 
causa de gozo y alegr\u00eda; 
y muchos se alegrar\u00e1n de 
su nacimiento, 
{I}15_{/}porque ser\u00e1 grande 
ante el Se\u00f1or; no beber\u00e1 
vino ni licores y estar\u00e1 
lleno de Esp\u00edritu Santo 
ya desde el seno de su 
madre. {I}16_{/}Convertir\u00e1 a 
muchos israelitas al 
Se\u00f1or, su Dios. {I}17_{/}Ir\u00e1 
delante del Se\u00f1or con el 
esp\u00edritu y el poder de 
El\u00edas, para reconciliar a 
los padres con los hijos 
y ense\u00f1ar a los rebeldes 
la sabidur\u00eda de los 
justos, a fin de preparar 
al Se\u00f1or un pueblo bien 
dispuesto\u00bb.
{I}18_{/}Zacar\u00edas dijo al 
\u00e1ngel: \u00ab\u00bfC\u00f3mo sabr\u00e9 que 
es as\u00ed? Pues yo soy 
viejo, y mi mujer de 
avanzada edad\u00bb. {I}19_{/}El 
\u00e1ngel le contest\u00f3: \u00abYo 
soy Gabriel, que estoy 
delante de Dios, y he 
sido enviado a hablarte y 
darte esta buena noticia. 
{I}20_{/}Te quedar\u00e1s mudo y 
no podr\u00e1s hablar hasta 
que suceda todo esto por 
no haber cre\u00eddo en mis 
palabras, que se 
cumplir\u00e1n a su tiempo\u00bb.
{I}21_{/}La gente estaba 
esperando a Zacar\u00edas y se 
extra\u00f1aba de que 
permaneciese tanto en el 
santuario. {I}22_{/}Cuando 
sali\u00f3, no pod\u00eda 
hablarles, por lo que 
comprendieron que hab\u00eda 
tenido alguna visi\u00f3n en 
el santuario. \u00c9l les 
hac\u00eda se\u00f1as y permaneci\u00f3 
mudo.
{I}23_{/}Al cumplir el tiempo 
de su ministerio, se fue 
a su casa. {I}24_{/}Unos d\u00edas 
despu\u00e9s, Isabel, su 
mujer, qued\u00f3 encinta; 
estuvo cinco meses sin 
salir de casa; y se 
dec\u00eda: {I}25_{/}\u00abEl Se\u00f1or ha 
hecho esto conmigo y me 
ha librado de la 
verg\u00fcenza ante la gente\u00bb.
ANUNCIO DEL NACIMIENTO DE 
JES\u00daS{/}

{I}26_{/}A los seis meses 
envi\u00f3 Dios al \u00e1ngel 
Gabriel a una ciudad de 
Galilea, llamada Nazaret, 
{I}27_{/}a una joven virgen, 
prometida de un hombre 
descendiente de David, 
llamado Jos\u00e9. La virgen 
se llamaba Mar\u00eda. 
{I}28_{/}Entr\u00f3 donde ella 
estaba, y le dijo: 
\u00abAl\u00e9grate, llena de 
gracia; el Se\u00f1or est\u00e1 
contigo\u00bb. {I}29_{/}Ante estas 
palabras, Mar\u00eda se turb\u00f3 
y se preguntaba qu\u00e9 
significar\u00eda tal saludo. 
{I}30_{/}El \u00e1ngel le dijo: 
\u00abNo tengas miedo, Mar\u00eda, 
porque has encontrado 
gracia ante Dios. 
{I}31_{/}Concebir\u00e1s y dar\u00e1s a 
luz un hijo, al que 
pondr\u00e1s por nombre Jes\u00fas. 
{I}32_{/}Ser\u00e1 grande y se le 
llamar\u00e1 Hijo del 
alt\u00edsimo; el Se\u00f1or le 
dar\u00e1 el trono de David, 
su padre; {I}33_{/}reinar\u00e1 
sobre la casa de Jacob 
para siempre y su reino 
no tendr\u00e1 fin\u00bb. 
{I}34_{/}Mar\u00eda dijo al \u00e1ngel: 
\u00ab\u00bfC\u00f3mo ser\u00e1 esto, pues no 
tengo relaciones?\u00bb. 
{I}35_{/}El \u00e1ngel le 
contest\u00f3: \u00abEl Esp\u00edritu 
Santo vendr\u00e1 sobre ti y 
el poder del alt\u00edsimo te 
cubrir\u00e1 con su sombra; 
por eso el ni\u00f1o que nazca 
ser\u00e1 santo y se le 
llamar\u00e1 Hijo de Dios. 
{I}36_{/}Mira, tu parienta 
Isabel ha concebido 
tambi\u00e9n un hijo en su 
ancianidad, y la que se 
llamaba est\u00e9ril est\u00e1 ya 
de seis meses, 
{I}37_{/}porque no hay nada 
imposible para Dios\u00bb. 
{I}38_{/}Mar\u00eda dijo: \u00abAqu\u00ed 
est\u00e1 la esclava del 
Se\u00f1or; h\u00e1gase en m\u00ed seg\u00fan 
tu palabra\u00bb. Y el \u00e1ngel 
la dej\u00f3.
LA VIRGEN MAR\u00cdA VISITA A 
ISABEL{/}

{I}39_{/}Unos d\u00edas 
despu\u00e9s Mar\u00eda se dirigi\u00f3 
presurosa a la monta\u00f1a, a 
una ciudad de Jud\u00e1. 
{I}40_{/}Entr\u00f3 en casa de 
Zacar\u00edas y salud\u00f3 a 
Isabel. {I}41_{/}Cuando 
Isabel oy\u00f3 el saludo de 
Mar\u00eda, el ni\u00f1o salt\u00f3 en 
su seno e Isabel qued\u00f3 
llena del Esp\u00edritu Santo. 
{I}42_{/}Y dijo alzando la 
voz: \u00ab\u00a1Bendita t\u00fa entre 
las mujeres y bendito el 
fruto de tu vientre! 
{I}43_{/}\u00bfY c\u00f3mo es que la 
madre de mi Se\u00f1or viene a 
m\u00ed? {I}44_{/}Tan pronto como 
tu saludo son\u00f3 en mis 
o\u00eddos, el ni\u00f1o salt\u00f3 de 
alegr\u00eda en mi seno. 
{I}45_{/}\u00a1Dichosa t\u00fa que has 
cre\u00eddo que se cumplir\u00e1n 
las cosas que te ha dicho 
el Se\u00f1or!\u00bb.
{I}46_{/}Mar\u00eda dijo:
\u00abMi alma glorifica al 
Se\u00f1or / {I}47_{/}y mi 
esp\u00edritu se regocija en 
Dios, / mi salvador, / 
{I}48_{/}porque se ha fijado 
en la humilde condici\u00f3n 
de su esclava. / Desde 
ahora me llamar\u00e1n dichosa 
/ todas las generaciones, 
/ {I}49_{/}porque el 
todopoderoso ha hecho 
conmigo cosas grandes, / 
su nombre es santo; / 
{I}50_{/}su misericordia de 
generaci\u00f3n en generaci\u00f3n 
/ para todos sus fieles. 
/ {I}51_{/}Ha desplegado la 
fuerza de su brazo, / ha 
destruido los planes de 
los soberbios, / {I}52_{/}ha 
derribado a los poderosos 
de sus tronos / y ha 
encumbrado a los 
humildes; / {I}53_{/}ha 
colmado de bienes a los 
hambrientos / y despedido 
a los ricos / con las 
manos vac\u00edas. / {I}54_{/}Ha 
socorrido a su siervo 
Israel, / acord\u00e1ndose de 
su misericordia, / 
{I}55_{/}como hab\u00eda prometido 
a nuestros padres, / en 
favor de Abrah\u00e1n / y su 
descendencia para 
siempre\u00bb.
{I}56_{/}Mar\u00eda estuvo con 
ella unos tres meses y se 
volvi\u00f3 a su casa.
NACIMIENTO Y CIRCUNCISI\u00d3N 
DEL BAUTISTA{/}

{I}57_{/}A Isabel se le 
cumpli\u00f3 el tiempo de su 
parto y dio a luz un 
hijo. {I}58_{/}Los vecinos y 
parientes, al enterarse 
del gran favor que el 
Se\u00f1or le hab\u00eda hecho, 
fueron a felicitarla. 
{I}59_{/}A los ocho d\u00edas 
llevaron a circuncidar al 
ni\u00f1o. Quer\u00edan que se 
llamara Zacar\u00edas, como su 
padre. {I}60_{/}Pero su madre 
dijo: \u00abNo. Se llamar\u00e1 
Juan\u00bb. {I}61_{/}Le 
advirtieron: \u00abNo hay 
nadie en tu familia que 
se llame as\u00ed\u00bb. 
{I}62_{/}Preguntaron por 
se\u00f1as al padre c\u00f3mo 
quer\u00eda que se llamase. 
{I}63_{/}\u00c9l pidi\u00f3 una 
tablilla y escribi\u00f3: \u00abSu 
nombre es Juan\u00bb. Todos se 
quedaron admirados. 
{I}64_{/}Inmediatamente se le 
solt\u00f3 la lengua y empez\u00f3 
a hablar bendiciendo a 
Dios. {I}65_{/}Todos los 
vecinos se llenaron de 
temor. Estas cosas se 
comentaban en toda la 
monta\u00f1a de Judea. 
{I}66_{/}Todos los que las 
o\u00edan dec\u00edan pensativos: 
\u00ab\u00bfQu\u00e9 llegar\u00e1 a ser este 
ni\u00f1o?\u00bb. Porque la mano 
del Se\u00f1or estaba con \u00e9l.
{I}67_{/}Zacar\u00edas, su padre, 
lleno del Esp\u00edritu Santo, 
profetiz\u00f3 as\u00ed:
{I}68_{/}\u00abBendito sea el 
Se\u00f1or, / Dios de Israel, 
/ porque ha intervenido 
para liberar a su pueblo; 
/ {I}69_{/}nos ha suscitado 
un poderoso salvador en 
la casa de David, su 
siervo, / {I}70_{/}como lo 
hab\u00eda anunciado desde 
antiguo / por boca de sus 
santos profetas; / 
{I}71_{/}que nos librar\u00eda de 
nuestros enemigos / y de 
la mano de todos los que 
nos odian, / 
{I}72_{/}mostr\u00e1ndose 
compasivo con nuestros 
padres, / recordando su 
santa alianza / {I}73_{/}y el 
juramento que hizo a 
nuestro padre Abrah\u00e1n / 
de concedernos que, / 
{I}74_{/}liberados de las 
manos de nuestros 
enemigos, / podamos 
servirle sin temor, / 
{I}75_{/}con santidad y 
justicia ante \u00e9l toda 
nuestra vida. / {I}76_{/}Y 
t\u00fa, ni\u00f1o, ser\u00e1s llamado 
profeta del alt\u00edsimo, / 
pues ir\u00e1s delante del 
Se\u00f1or / para preparar sus 
caminos, / {I}77_{/}para 
anunciar a su pueblo la 
salvaci\u00f3n, / el perd\u00f3n de 
sus pecados, / 
{I}78_{/}gracias a la bondad 
misericordiosa de nuestro 
Dios, / por la que nos 
visitar\u00e1 / como el sol 
que nace de lo alto, / 
{I}79_{/}para iluminar a los 
que yacen en tinieblas y 
en sombras de muerte, / y 
para guiar nuestros pasos 
por el camino de la paz\u00bb.
{I}80_{/}El ni\u00f1o crec\u00eda y se 
fortalec\u00eda en el 
esp\u00edritu. Y vivi\u00f3 en el 
desierto hasta el d\u00eda de 
su manifestaci\u00f3n a 
Israel.
{1}2{/}

NACIMIENTO Y CIRCUNCISI\u00d3N 
DE JES\u00daS{/}

{I}1_{/}Por aquellos d\u00edas 
sali\u00f3 un decreto de C\u00e9sar 
Augusto para que se 
empadronara todo el 
mundo. {I}2_{/}\u00c9ste es el 
primer censo que se hizo 
siendo Cirino gobernador 
de Siria. {I}3_{/}Todos iban 
a empadronarse, cada uno 
a su ciudad. {I}4_{/}Tambi\u00e9n 
Jos\u00e9, por ser 
descendiente de David, 
fue desde la ciudad de 
Nazaret de Galilea a 
Judea, a la ciudad de 
David, que se llama 
Bel\u00e9n, {I}5_{/}para 
empadronarse con Mar\u00eda, 
su mujer, que estaba 
encinta. {I}6_{/}Mientras 
estaban all\u00ed se cumpli\u00f3 
el tiempo del parto, 
{I}7_{/}y dio a luz a su hijo 
primog\u00e9nito; lo envolvi\u00f3 
en pa\u00f1ales y lo reclin\u00f3 
en un pesebre, porque no 
encontraron sitio en la 
posada.
{I}8_{/}Hab\u00eda en la misma 
regi\u00f3n unos pastores 
acampados al raso, 
guardando por turno sus 
reba\u00f1os. {I}9_{/}Se les 
present\u00f3 el \u00e1ngel del 
Se\u00f1or, y la gloria del 
Se\u00f1or los envolvi\u00f3 con su 
luz. Ellos se asustaron. 
{I}10_{/}El \u00e1ngel les dijo: 
\u00abNo teng\u00e1is miedo, pues 
os anuncio una gran 
alegr\u00eda, que lo ser\u00e1 para 
todo el pueblo. {I}11_{/}En 
la ciudad de David hoy os 
ha nacido un salvador, el 
mes\u00edas, el Se\u00f1or. 
{I}12_{/}Esto os servir\u00e1 de 
se\u00f1al: Encontrar\u00e9is un 
ni\u00f1o envuelto en pa\u00f1ales 
acostado en un pesebre\u00bb.
{I}13_{/}Y en seguida se uni\u00f3 
al \u00e1ngel una multitud del 
ej\u00e9rcito celestial, que 
alababa a Dios diciendo:
{I}14_{/}\u00abGloria a Dios en el 
cielo y paz en la tierra 
a los hombres que \u00e9l 
ama\u00bb.
{I}15_{/}Cuando los \u00e1ngeles 
los dejaron y se fueron 
al cielo, los pastores se 
dec\u00edan unos a otros: 
\u00abVamos a Bel\u00e9n y veamos 
ese acontecimiento que el 
Se\u00f1or nos ha anunciado\u00bb.
{I}16_{/}Fueron deprisa, y 
encontraron a Mar\u00eda, a 
Jos\u00e9 y al ni\u00f1o acostado 
en el pesebre.
{I}17_{/}Al verlo, 
manifestaron lo que les 
hab\u00edan dicho acerca del 
ni\u00f1o.
{I}18_{/}Todos los que lo 
o\u00edan se admiraban de lo 
que dec\u00edan los pastores. 
{I}19_{/}Mar\u00eda, por su parte, 
guardaba todas estas 
cosas, medit\u00e1ndolas en su 
coraz\u00f3n. {I}20_{/}Los 
pastores volvieron 
glorificando y alabando a 
Dios por todo lo que 
hab\u00edan visto y o\u00eddo. Todo 
tal y como se les hab\u00eda 
dicho.
{I}21_{/}A los ocho d\u00edas, 
cuando deb\u00edan 
circuncidarlo, le 
pusieron el nombre de 
Jes\u00fas, como lo hab\u00eda 
llamado el \u00e1ngel antes de 
su concepci\u00f3n.
PRESENTACI\u00d3N DE JES\u00daS EN 
EL TEMPLO{/}

{I}22_{/}Cuando se 
cumplieron los d\u00edas de la 
purificaci\u00f3n, seg\u00fan la 
ley de Mois\u00e9s, lo 
llevaron a Jerusal\u00e9n para 
ofrecerlo al Se\u00f1or, 
{I}23_{/}como est\u00e1 escrito en 
la ley del Se\u00f1or: Todo 
var\u00f3n primog\u00e9nito ser\u00e1 
consagrado al Se\u00f1or,{/} 
{I}24_{/}y para ofrecer el 
sacrificio seg\u00fan lo 
ordenado en la ley del 
Se\u00f1or: un par de t\u00f3rtolas 
o dos pichones.
{I}25_{/}Hab\u00eda entonces en 
Jerusal\u00e9n un hombre 
llamado Sime\u00f3n, justo y 
piadoso, que esperaba la 
liberaci\u00f3n de Israel: El 
Esp\u00edritu Santo estaba en 
\u00e9l, {I}26_{/}y le hab\u00eda 
anunciado que no morir\u00eda 
sin ver al mes\u00edas del 
Se\u00f1or. {I}27_{/}Movido por el 
Esp\u00edritu fue al templo, 
y, al entrar los padres 
con el ni\u00f1o Jes\u00fas para 
cumplir lo establecido 
por la ley acerca de \u00e9l, 
{I}28_{/}lo recibi\u00f3 en sus 
brazos y bendijo a Dios 
diciendo:
{I}29_{/}\u00abAhora, Se\u00f1or, 
puedes dejar morir en paz 
a tu siervo, porque tu 
promesa se ha cumplido: 
{I}30_{/}Mis propios ojos han 
visto al Salvador 
{I}31_{/}que has preparado 
ante todos los pueblos, 
{I}32_{/}luz para iluminar a 
las naciones y gloria de 
tu pueblo, Israel\u00bb.
{I}33_{/}Su padre y su madre 
estaban admirados de las 
cosas que dec\u00edan de \u00e9l. 
{I}34_{/}Sime\u00f3n los bendijo, 
y dijo a Mar\u00eda, su madre: 
\u00abEste ni\u00f1o est\u00e1 destinado 
en Israel para que unos 
caigan y otros se 
levanten; ser\u00e1 signo de 
contradicci\u00f3n {I}35_{/}para 
que sean descubiertos los 
pensamientos de todos; y 
a ti una espada te 
atravesar\u00e1 el coraz\u00f3n\u00bb.
{I}36_{/}Estaba tambi\u00e9n la 
profetisa Ana, hija de 
Fanuel, de la tribu de 
Aser, de edad muy 
avanzada. Se hab\u00eda casado 
muy joven, y a los siete 
a\u00f1os de matrimonio hab\u00eda 
enviudado. {I}37_{/}Ten\u00eda 
ochenta y cuatro a\u00f1os. 
Estaba siempre en el 
templo, sirviendo a Dios 
noche y d\u00eda con ayunos y 
oraciones. {I}38_{/}Se 
present\u00f3 en aquel mismo 
momento, y daba gloria a 
Dios hablando del ni\u00f1o a 
todos los que esperaban 
la liberaci\u00f3n de Israel.
VIDA OCULTA EN NAZARET{/}

{I}39_{/}Cuando cumplieron 
todas las cosas que 
mandaba la ley del Se\u00f1or, 
regresaron a Galilea, a 
su ciudad de Nazaret. 
{I}40_{/}El ni\u00f1o crec\u00eda y se 
fortalec\u00eda, lleno de 
sabidur\u00eda, y la gracia de 
Dios estaba con \u00e9l. 
EL NI\u00d1O JES\u00daS EN 
JERUSAL\u00c9N{/}

{I}41_{/}Sus padres iban 
todos los a\u00f1os a 
Jerusal\u00e9n por la fiesta 
de la pascua. {I}42_{/}Cuando 
tuvo doce a\u00f1os, fueron a 
la fiesta, como era 
costumbre. {I}43_{/}Terminada 
la fiesta, emprendieron 
el regreso; pero el ni\u00f1o 
Jes\u00fas se qued\u00f3 en 
Jerusal\u00e9n sin que sus 
padres se dieran cuenta. 
{I}44_{/}Creyendo que iba en 
la caravana, anduvieron 
una jornada, al cabo de 
la cual se pusieron a 
buscarlo entre los 
parientes y conocidos; 
{I}45_{/}al no encontrarlo, 
volvieron a Jerusal\u00e9n en 
busca suya. {I}46_{/}A los 
tres d\u00edas lo encontraron 
en el templo sentado en 
medio de los doctores, 
oy\u00e9ndolos y 
pregunt\u00e1ndoles. 
{I}47_{/}Todos los que le 
o\u00edan estaban admirados de 
su inteligencia y de sus 
respuestas. {I}48_{/}Al 
verlo, se quedaron 
maravillados; y su madre 
le dijo: \u00abHijo, \u00bfpor qu\u00e9 
has hecho esto? Tu padre 
y yo te hemos estado 
buscando muy 
angustiados\u00bb. {I}49_{/}Les 
contest\u00f3: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 me 
buscabais? \u00bfNo sab\u00edais 
que yo debo ocuparme en 
los asuntos de mi 
Padre?\u00bb. {I}50_{/}Ellos no 
comprendieron lo que les 
dec\u00eda.
REGRESO A NAZARET{/}

{I}51_{/}Jes\u00fas fue con 
ellos a Nazaret, y les 
estaba sumiso. Su madre 
guardaba todas estas 
cosas en su coraz\u00f3n. 
{I}52_{/}Jes\u00fas crec\u00eda en 
sabidur\u00eda, en estatura y 
en gracia delante de Dios 
y de los hombres.
{1}3{/}

PREDICACI\u00d3N DE JUAN{/}

{I}1_{/}El a\u00f1o quince del 
reinado de Tiberio C\u00e9sar, 
siendo Poncio Pilato 
gobernador de Judea, 
estando Herodes al frente 
de Galilea, su hermano 
Filipo al frente de 
Iturea y de la regi\u00f3n de 
Tracon\u00edtida, y Lisanias 
al frente de Abilene, 
{I}2_{/}bajo el sumo 
sacerdocio de An\u00e1s y 
Caif\u00e1s, Dios habl\u00f3 a 
Juan, el hijo de 
Zacar\u00edas, en el desierto. 
{I}3_{/}Y \u00e9l fue recorriendo 
toda la regi\u00f3n del 
Jord\u00e1n, predicando un 
bautismo de conversi\u00f3n 
para recibir el perd\u00f3n de 
los pecados, {I}4_{/}como 
est\u00e1 escrito en el libro 
del profeta Isa\u00edas:
Voz que grita en el 
desierto:{/}

Preparad el camino del 
Se\u00f1or,
allanad sus sendas;{/}

{I}5_{/}que los valles se 
eleven,
que los montes y colinas 
se abajen,
que los caminos tortuosos
se hagan rectos
y los escabrosos llanos,{/}

{I}6_{/}para que todos vean
la salvaci\u00f3n de Dios.{/}

{I}7_{/}Iban muchos a que los 
bautizara. Juan les 
dec\u00eda: \u00abRaza de v\u00edboras, 
\u00bfqui\u00e9n os ha ense\u00f1ado a 
huir del castigo 
inminente? {I}8_{/}Demostrad 
con obras vuestro 
arrepentimiento, y no os 
pong\u00e1is a decir: Tenemos 
por padre a Abrah\u00e1n; 
porque yo os digo que 
Dios puede sacar de estas 
piedras hijos de Abrah\u00e1n. 
{I}9_{/}Adem\u00e1s, ya est\u00e1 el 
hacha puesta a la ra\u00edz de 
los \u00e1rboles, y todo \u00e1rbol 
que no d\u00e9 buen fruto ser\u00e1 
cortado y echado al 
fuego\u00bb.
{I}10_{/}La gente le 
preguntaba: \u00ab\u00bfQu\u00e9 tenemos 
que hacer?\u00bb. {I}11_{/}Y \u00e9l 
contestaba: \u00abEl que tenga 
dos t\u00fanicas reparta con 
el que no tiene ninguna, 
y el que tiene alimentos 
que haga igual\u00bb. 
{I}12_{/}Acudieron tambi\u00e9n 
unos publicanos a 
bautizarse, y le dijeron: 
\u00abMaestro, \u00bfqu\u00e9 tenemos 
que hacer nosotros?\u00bb. 
{I}13_{/}Y \u00e9l les respondi\u00f3: 
\u00abNo exij\u00e1is nada m\u00e1s de 
lo que manda la ley\u00bb. 
{I}14_{/}Le preguntaron 
tambi\u00e9n unos soldados: \u00abY 
\u00bfnosotros qu\u00e9 debemos 
hacer?\u00bb. Y les contest\u00f3: 
\u00abNo intimid\u00e9is a nadie, 
no denunci\u00e9is falsamente 
y contentaos con vuestra 
paga\u00bb.
{I}15_{/}Como la gente estaba 
expectante y se 
preguntaba si no ser\u00eda 
Juan el mes\u00edas, {I}16_{/}Juan 
declar\u00f3 p\u00fablicamente: \u00abYo 
os bautizo con agua, pero 
ya viene el que es m\u00e1s 
fuerte que yo, y a quien 
no soy digno de desatar 
la correa de sus 
sandalias. \u00c9l os 
bautizar\u00e1 con Esp\u00edritu 
Santo y con fuego. 
{I}17_{/}Tiene en su mano el 
bieldo para aventar su 
parva, llevar el trigo a 
su granero y quemar la 
paja en fuego que no se 
apaga\u00bb. {I}18_{/}Con estas y 
otras muchas 
exhortaciones 
evangelizaba al pueblo.
PRENDIMIENTO DE JUAN{/}

{I}19_{/}El virrey 
Herodes, censurado por 
Juan a causa de Herod\u00edas, 
la mujer de su hermano, y 
por todos los cr\u00edmenes 
que hab\u00eda cometido, 
{I}20_{/}a\u00f1adi\u00f3 a todos ellos 
uno m\u00e1s y meti\u00f3 a Juan en 
la c\u00e1rcel.
BAUTISMO DE JES\u00daS{/}

{I}21_{/}Despu\u00e9s de 
bautizar Juan al pueblo y 
a Jes\u00fas, aconteci\u00f3 que, 
mientras Jes\u00fas estaba 
orando, se abri\u00f3 el 
cielo, {I}22_{/}descendi\u00f3 el 
Esp\u00edritu Santo sobre \u00e9l 
en forma corporal, como 
una paloma, y se oy\u00f3 una 
voz del cielo: \u00abT\u00fa eres 
mi hijo amado, mi 
predilecto\u00bb.
LOS ASCENDIENTES DE 
JES\u00daS{/}

{I}23_{/}Jes\u00fas, al 
comenzar, ten\u00eda unos 
treinta a\u00f1os, y se le 
ten\u00eda por hijo de Jos\u00e9, 
de Hel\u00ed, {I}24_{/}de Matat, 
de Lev\u00ed, de Melqu\u00ed, de 
Janna\u00ed, de Jos\u00e9, {I}25_{/}de 
Matat\u00edas, de Am\u00f3s, de 
Nah\u00fan, de Esl\u00ed, de Nagai, 
{I}26_{/}de Maat, de 
Matat\u00edas, de Seme\u00edn, de 
Josec, de Jod\u00e1, {I}27_{/}de 
Joan\u00e1n, de Res\u00e1, de 
Zorobabel, de Salatiel, 
de Ner\u00ed, {I}28_{/}de Melqu\u00ed, 
de Abd\u00ed, de Cos\u00e1n, de 
Elmad\u00e1n, de Er, {I}29_{/}de 
Jes\u00fas, de Eliezer, de 
Jor\u00edn, de Matat, de Lev\u00ed, 
{I}30_{/}de Sime\u00f3n, de Jud\u00e1, 
de Jos\u00e9, de Jon\u00e1n, de 
Eliaqu\u00edn, {I}31_{/}de Mele\u00e1, 
de Men\u00e1, de Matat\u00e1, de 
Nat\u00e1n, de David, {I}32_{/}de 
Jes\u00e9, de Obed, de Booz, 
de Salm\u00e1, de Naas\u00f3n, 
{I}33_{/}de Aminadab, de 
Adm\u00edn, de Arn\u00ed, de 
Jesr\u00f3n, de Fares, de 
Jud\u00e1, {I}34_{/}de Jacob, de 
Isaac, de Abrah\u00e1n, de 
Tara, de Nacor, {I}35_{/}de 
Seruc, de Ragau, de 
F\u00e1lec, de Eber, de Sal\u00e1, 
{I}36_{/}de Cain\u00e1n, de 
Arfaxad, de Sem, de No\u00e9, 
de Lamec, {I}37_{/}de 
Matusal\u00e9n, de Henoc, de 
Jaret, de Maleleel, de 
Cain\u00e1n, {I}38_{/}de En\u00f3s, de 
Set, de Ad\u00e1n, de Dios.
{1}4{/}

LAS TENTACIONES{/}

{I}1_{/}Jes\u00fas, lleno de 
Esp\u00edritu Santo, regres\u00f3 
del Jord\u00e1n. El Esp\u00edritu 
Santo lo llev\u00f3 al 
desierto, {I}2_{/}donde 
durante cuarenta d\u00edas fue 
tentado por el diablo. 
Durante esos d\u00edas no 
comi\u00f3 nada, y al final 
tuvo hambre. {I}3_{/}Entonces 
el diablo le dijo: \u00abSi 
eres hijo de Dios, di que 
estas piedras se 
conviertan en pan\u00bb. 
{I}4_{/}Jes\u00fas le respondi\u00f3: 
\u00abEst\u00e1 escrito: No s\u00f3lo de 
pan vive el hombre\u00bb.{/} 
{I}5_{/}Luego el diablo lo 
llev\u00f3 a un lugar alto, le 
mostr\u00f3 todos los reinos 
del mundo en un instante 
{I}6_{/}y le dijo: \u00abTe dar\u00e9 
todo este imperio y el 
esplendor de estos 
reinos, porque son m\u00edos y 
se los doy a quien 
quiero. {I}7_{/}Si te pones 
de rodillas y me adoras, 
todo ser\u00e1 tuyo\u00bb. 
{I}8_{/}Jes\u00fas respondi\u00f3: 
\u00abEst\u00e1 escrito: Al Se\u00f1or 
tu Dios adorar\u00e1s y a \u00e9l 
solo servir\u00e1s\u00bb.{/} 
{I}9_{/}Entonces lo llev\u00f3 a 
Jerusal\u00e9n, lo subi\u00f3 al 
alero del templo y le 
dijo: \u00abSi eres hijo de 
Dios, t\u00edrate de aqu\u00ed 
abajo; {I}10_{/}porque est\u00e1 
escrito: Ordenar\u00e1 a sus 
\u00e1ngeles que cuiden de 
ti,{/} {I}11_{/}que te lleven 
en las manos para que no 
tropiece tu pie con 
ninguna piedra\u00bb.{/} 
{I}12_{/}Jes\u00fas le respondi\u00f3: 
\u00abTambi\u00e9n est\u00e1 escrito: No 
tentar\u00e1s al Se\u00f1or tu 
Dios\u00bb.{/} {I}13_{/}Y acabada 
toda tentaci\u00f3n, el diablo 
se alej\u00f3 de \u00e9l hasta el 
tiempo oportuno.
III. PREDICACI\u00d3N EN 
GALILEA{/}

(4,14-9,50){/}

JES\u00daS LLEGA A GALILEA{/}

{I}14_{/}Jes\u00fas, impulsado por 
el Esp\u00edritu, regres\u00f3 a 
Galilea, y su fama se 
extendi\u00f3 por toda la 
comarca. 
{I}15_{/}Ense\u00f1aba en las 
sinagogas y todos lo 
alababan.
JES\u00daS, RECHAZADO EN 
NAZARET{/}

{I}16_{/}Lleg\u00f3 a Nazaret, 
donde se hab\u00eda criado. El 
s\u00e1bado entr\u00f3, seg\u00fan su 
costumbre, en la sinagoga 
y se levant\u00f3 a leer. 
{I}17_{/}Le entregaron el 
libro del profeta Isa\u00edas, 
desenroll\u00f3 el volumen y 
encontr\u00f3 el pasaje en el 
que est\u00e1 escrito: {I}18_{/}El 
Esp\u00edritu del Se\u00f1or est\u00e1 
sobre m\u00ed, porque me ha 
ungido. Me ha enviado a 
llevar la buena nueva a 
los pobres, a anunciar la 
libertad a los presos, a 
dar la vista a los 
ciegos, a liberar a los 
oprimidos{/} {I}19_{/}y a 
proclamar un a\u00f1o de 
gracia del Se\u00f1or.{/} 
{I}20_{/}Enroll\u00f3 el libro, se 
lo dio al ayudante de la 
sinagoga y se sent\u00f3; 
todos ten\u00edan sus ojos 
clavados en \u00e9l; {I}21_{/}y \u00e9l 
comenz\u00f3 a decirles: \u00abHoy 
se cumple ante vosotros 
esta Escritura\u00bb. 
{I}22_{/}Todos daban su 
aprobaci\u00f3n y, admirados 
de las palabras tan 
hermosas que sal\u00edan de su 
boca, dec\u00edan: \u00ab\u00bfNo es 
\u00e9ste el hijo de Jos\u00e9?\u00bb. 
{I}23_{/}\u00c9l les dijo: 
\u00abSeguramente me dir\u00e9is 
aquel refr\u00e1n: M\u00e9dico, 
c\u00farate a ti mismo. Lo que 
hemos o\u00eddo que has hecho 
en Cafarna\u00fan, hazlo 
tambi\u00e9n aqu\u00ed, en tu 
patria\u00bb. {I}24_{/}Y continu\u00f3: 
\u00abOs aseguro que ning\u00fan 
profeta es bien recibido 
en su tierra. {I}25_{/}Os 
aseguro, adem\u00e1s, que en 
tiempo de El\u00edas, cuando 
se cerr\u00f3 el cielo por 
tres a\u00f1os y seis meses y 
hubo gran hambre en toda 
la tierra, hab\u00eda muchas 
viudas en Israel, {I}26_{/}y 
a ninguna de ellas fue 
enviado El\u00edas, sino a una 
mujer viuda de Sarepta, 
en Sid\u00f3n. {I}27_{/}Y hab\u00eda 
muchos leprosos en Israel 
cuando Eliseo profeta, 
pero ninguno de ellos fue 
limpiado de su lepra sino 
Naam\u00e1n, el sirio\u00bb.
{I}28_{/}Al o\u00edr esto, todos 
los que estaban en la 
sinagoga se llenaron de 
ira, {I}29_{/}se levantaron, 
lo sacaron de la ciudad y 
lo llevaron a la cima del 
monte sobre el que estaba 
edificada la ciudad para 
despe\u00f1arlo. {I}30_{/}Pero 
Jes\u00fas pas\u00f3 por en medio 
de todos y se fue.
CURA A UN ENDEMONIADO{/}

{I}31_{/}Fue a Cafarna\u00fan, 
ciudad de Galilea, donde 
les ense\u00f1aba los s\u00e1bados. 
{I}32_{/}Y ellos se 
asombraban de su doctrina 
porque hablaba con 
autoridad.
{I}33_{/}En la sinagoga hab\u00eda 
un hombre pose\u00eddo de un 
esp\u00edritu inmundo, que se 
puso a gritar: {I}34_{/}\u00ab\u00bfQu\u00e9 
tenemos que ver contigo, 
Jes\u00fas nazareno? \u00bfHas 
venido a perdernos? S\u00e9 
qui\u00e9n eres: El Santo de 
Dios\u00bb. {I}35_{/}Jes\u00fas le 
increp\u00f3: \u00abC\u00e1llate, y sal 
de \u00e9l\u00bb. El demonio lo 
tir\u00f3 por tierra, pero 
sali\u00f3 de \u00e9l sin hacerle 
da\u00f1o. {I}36_{/}Todos quedaron 
estupefactos y se 
preguntaban unos a otros: 
\u00ab\u00bfQu\u00e9 es esto? \u00a1Manda con 
autoridad y energ\u00eda a los 
esp\u00edritus inmundos, y le 
obedecen!\u00bb. {I}37_{/}Y su 
fama se extendi\u00f3 por toda 
la comarca.
JES\u00daS CURA A LA SUEGRA DE 
PEDRO Y A OTROS MUCHOS{/}

{I}38_{/}Sali\u00f3 de la sinagoga 
y fue a casa de Sim\u00f3n. La 
suegra de \u00e9ste se 
encontraba enferma con 
fiebre muy alta, y le 
pidieron que la curara. 
{I}39_{/}\u00c9l se inclin\u00f3 sobre 
ella, orden\u00f3 a la fiebre, 
y la fiebre la dej\u00f3. Ella 
se levant\u00f3 inmediatamente 
y se puso a atenderle.
{I}40_{/}A la puesta del sol, 
todos los que ten\u00edan 
enfermos de cualquier 
dolencia se los llevaron; 
Jes\u00fas impon\u00eda las manos 
sobre cada uno de ellos y 
los curaba. {I}41_{/}De 
muchos sal\u00edan tambi\u00e9n los 
demonios, gritando: \u00abT\u00fa 
eres el hijo de Dios\u00bb. 
Pero los reprend\u00eda y no 
les dejaba hablar, porque 
sab\u00edan que \u00e9l era el 
mes\u00edas.
JES\u00daS PREDICA EN JUDEA{/}

{I}42_{/}Al amanecer se fue a 
un lugar solitario, y la 
gente andaba busc\u00e1ndolo. 
Lo encontraron y trataron 
de que no se alejara de 
ellos. {I}43_{/}Pero \u00e9l les 
dijo: \u00abDebo anunciar 
tambi\u00e9n el reino de Dios 
a las dem\u00e1s ciudades, 
porque para esto he sido 
enviado\u00bb. {I}44_{/}E iba 
predicando por las 
sinagogas de Judea.
{1}5{/}

PRIMERA PESCA MILAGROSA. 
LLAMA A UNOS PESCADORES{/}

{I}1_{/}Mientras la gente 
se agolpaba en torno a \u00e9l 
para o\u00edr la palabra de 
Dios, \u00e9l estaba junto al 
lago de Genesaret {I}2_{/}y 
vio dos barcas situadas 
al borde del lago. Los 
pescadores hab\u00edan bajado 
a tierra y estaban 
lavando las redes. 
{I}3_{/}Subi\u00f3 a una de las 
barcas, que era de Sim\u00f3n, 
y le pidi\u00f3 que la 
separase un poco de la 
tierra. Se sent\u00f3 en ella, 
y ense\u00f1aba a la gente 
desde la barca. 
{I}4_{/}Cuando termin\u00f3 de 
hablar, dijo a Sim\u00f3n: 
\u00abRema mar adentro y echad 
vuestras redes para la 
pesca\u00bb. {I}5_{/}Sim\u00f3n le 
respondi\u00f3: \u00abMaestro, 
hemos estado trabajando 
toda la noche y no hemos 
pescado nada, pero ya que 
t\u00fa lo dices, echaremos 
las redes\u00bb. {I}6_{/}As\u00ed lo 
hicieron, y pescaron tan 
gran cantidad de peces 
que casi se romp\u00edan las 
redes. {I}7_{/}Hicieron se\u00f1as 
a sus compa\u00f1eros de la 
otra barca para que 
fueran a ayudarlos. Ellos 
acudieron, y llenaron 
tanto las dos barcas que 
casi se hund\u00edan. {I}8_{/}Al 
ver esto Sim\u00f3n Pedro, 
cay\u00f3 a los pies de Jes\u00fas, 
diciendo: \u00abSe\u00f1or, 
ap\u00e1rtate de m\u00ed, que soy 
un hombre pecador\u00bb. {I}9_{/}Y 
es que tanto \u00e9l como sus 
compa\u00f1eros hab\u00edan quedado 
pasmados ante la pesca 
realizada; {I}10_{/}y lo 
mismo Santiago y Juan, 
hijos de Zebedeo, que 
eran compa\u00f1eros de Sim\u00f3n. 
Jes\u00fas dijo a Sim\u00f3n: \u00abNo 
tengas miedo; desde ahora 
ser\u00e1s pescador de 
hombres\u00bb. {I}11_{/}Ellos 
llevaron las barcas a 
tierra, lo dejaron todo y 
lo siguieron.
JES\u00daS CURA A UN LEPROSO{/}

{I}12_{/}Estando Jes\u00fas en 
una ciudad, un hombre 
lleno de lepra, al verlo, 
se puso de rodillas ante 
\u00e9l y le dijo: \u00abSe\u00f1or, si 
quieres, puedes 
limpiarme\u00bb. {I}13_{/}Jes\u00fas 
extendi\u00f3 la mano, lo toc\u00f3 
y dijo: \u00abQuiero; queda 
limpio\u00bb. Y al instante 
qued\u00f3 limpio de su lepra. 
{I}14_{/}Y le orden\u00f3: \u00abNo se 
lo digas a nadie; pero, 
anda, mu\u00e9strate al 
sacerdote y presenta la 
ofrenda que orden\u00f3 Mois\u00e9s 
para que les conste tu 
curaci\u00f3n\u00bb.
{I}15_{/}Su fama se extendi\u00f3 
mucho, y mucha gente 
acud\u00eda para o\u00edrlo y para 
que los curase de sus 
enfermedades. {I}16_{/}Pero 
\u00e9l se retiraba a los 
lugares solitarios para 
orar.
CURA A UN PARAL\u00cdTICO{/}

{I}17_{/}Un d\u00eda Jes\u00fas 
estaba ense\u00f1ando. Estaban 
presentes unos fariseos y 
unos maestros de la ley 
que hab\u00edan venido de 
todas las aldeas de 
Galilea y de Judea y de 
Jerusal\u00e9n. Jes\u00fas hac\u00eda 
curaciones con el poder 
del Se\u00f1or. {I}18_{/}En esto 
llegan unos hombres 
trayendo en una camilla a 
un paral\u00edtico. Quer\u00edan 
entrar en la casa y 
ponerlo delante de Jes\u00fas. 
{I}19_{/}No encontrando por 
d\u00f3nde meterlo porque 
hab\u00eda mucha gente, 
subieron a la terraza, lo 
bajaron por el techo en 
la camilla y lo pusieron 
en medio de todos, 
delante de Jes\u00fas. 
{I}20_{/}\u00c9l, al ver su fe, 
dijo: \u00abHombre, tus 
pecados te son 
perdonados\u00bb. {I}21_{/}Los 
maestros de la ley y los 
fariseos se dijeron: 
\u00ab\u00bfQui\u00e9n es \u00e9ste que dice 
blasfemias? \u00bfQui\u00e9n puede 
perdonar los pecados sino 
s\u00f3lo Dios?\u00bb. {I}22_{/}Jes\u00fas, 
conociendo sus 
pensamientos, les dijo: 
\u00ab\u00bfPor qu\u00e9 pens\u00e1is as\u00ed? 
{I}23_{/}\u00bfQu\u00e9 es m\u00e1s f\u00e1cil 
decir: Tus pecados te son 
perdonados, o decir: 
Lev\u00e1ntate y anda? 
{I}24_{/}Pues para que sep\u00e1is 
que el hijo del hombre 
tiene poder en la tierra 
para perdonar los 
pecados, dijo al 
paral\u00edtico: T\u00fa, 
lev\u00e1ntate, carga con tu 
camilla y vete a tu 
casa\u00bb. {I}25_{/}E 
inmediatamente se levant\u00f3 
delante de todos, se 
carg\u00f3 la camilla en que 
hab\u00eda estado tendido y se 
fue a su casa, alabando a 
Dios.
{I}26_{/}Todos quedaron 
sobrecogidos, y 
glorificaron a Dios. 
Llenos de temor, dec\u00edan: 
\u00abHoy hemos visto cosas 
maravillosas\u00bb.
VOCACI\u00d3N DE MATEO{/}

{I}27_{/}Despu\u00e9s de esto, 
sali\u00f3, vio a un 
publicano, llamado Lev\u00ed, 
sentado en la oficina de 
los impuestos, y le dijo: 
\u00abS\u00edgueme\u00bb. {I}28_{/}\u00c9l lo 
dej\u00f3 todo, se levant\u00f3 y 
lo sigui\u00f3. {I}29_{/}Obsequi\u00f3 
a Jes\u00fas con un gran 
convite en su casa; y 
hab\u00eda muchos publicanos y 
otras personas con ellos 
a la mesa. {I}30_{/}Los 
fariseos y los maestros 
de la ley murmuraban 
diciendo a sus 
disc\u00edpulos: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 
com\u00e9is y beb\u00e9is con 
publicanos y pecadores?\u00bb. 
{I}31_{/}Jes\u00fas les contest\u00f3: 
\u00abLos sanos no tienen 
necesidad de m\u00e9dico, sino 
los enfermos. {I}32_{/}No he 
venido a llamar a los 
justos, sino a los 
pecadores para que se 
conviertan\u00bb.
{I}33_{/}Ellos le dijeron: 
\u00abLos disc\u00edpulos de Juan y 
los de los fariseos 
ayunan con frecuencia y 
hacen oraciones, pero tus 
disc\u00edpulos comen y 
beben\u00bb. {I}34_{/}Jes\u00fas les 
contest\u00f3: \u00ab\u00bfEs que pueden 
ayunar los invitados a la 
boda mientras el esposo 
est\u00e1 con ellos? {I}35_{/}Pero 
vendr\u00e1n d\u00edas en que les 
quiten al esposo; 
entonces ayunar\u00e1n\u00bb. 
{I}36_{/}Les dijo adem\u00e1s una 
par\u00e1bola: \u00abNadie corta 
una pieza de un traje 
nuevo para remendar un 
vestido viejo, pues 
estropear\u00eda el nuevo y la 
pieza nueva no caer\u00eda 
bien en el viejo. {I}37_{/}Y 
nadie echa vino nuevo en 
odres viejos, porque el 
vino nuevo reventar\u00eda los 
odres, el vino se 
derramar\u00eda y los odres se 
perder\u00edan; {I}38_{/}sino que 
el vino nuevo se echa en 
odres nuevos. {I}39_{/}Y 
nadie, despu\u00e9s de haber 
bebido vino a\u00f1ejo, quiere 
luego el nuevo, pues 
dice: El vino a\u00f1ejo es 
mejor\u00bb.
{1}6{/}

LA CUESTI\u00d3N DEL S\u00c1BADO{/}

{I}1_{/}Un s\u00e1bado, Jes\u00fas 
atravesaba unos 
sembrados, y sus 
disc\u00edpulos comenzaron a 
cortar espigas y a 
comerlas, desgran\u00e1ndolas 
con las manos. {I}2_{/}Unos 
fariseos dijeron: \u00ab\u00bfPor 
qu\u00e9 hac\u00e9is lo que no est\u00e1 
permitido hacer en 
s\u00e1bado?\u00bb. {I}3_{/}Jes\u00fas les 
respondi\u00f3: \u00ab\u00bfNo hab\u00e9is 
le\u00eddo lo que hizo David 
cuando tuvo hambre \u00e9l y 
los suyos? {I}4_{/}\u00bfC\u00f3mo 
entr\u00f3 en la casa de Dios, 
comi\u00f3 los panes de la 
proposici\u00f3n y dio a los 
que le acompa\u00f1aban, 
aunque a nadie le es 
permitido comer de ellos, 
sino s\u00f3lo a los 
sacerdotes?\u00bb. {I}5_{/}Y les 
dec\u00eda: \u00abEl hijo del 
hombre es Se\u00f1or tambi\u00e9n 
del s\u00e1bado\u00bb.
{I}6_{/}Otro s\u00e1bado entr\u00f3 en 
la sinagoga y se puso a 
ense\u00f1ar. All\u00ed hab\u00eda un 
hombre que ten\u00eda seca su 
mano derecha. {I}7_{/}Los 
maestros de la ley y los 
fariseos espiaban a Jes\u00fas 
a ver si curaba en 
s\u00e1bado, para acusarlo. 
{I}8_{/}\u00c9l, que conoc\u00eda sus 
pensamientos, dijo al 
hombre de la mano seca: 
\u00abLev\u00e1ntate y ponte en 
medio\u00bb. \u00c9l se levant\u00f3 y 
se puso. {I}9_{/}Jes\u00fas les 
dijo: \u00ab\u00bfEst\u00e1 permitido en 
s\u00e1bado hacer el bien o el 
mal, salvar una vida o 
destruirla?\u00bb. {I}10_{/}Y 
mirando a todos los 
circundantes, le dijo: 
\u00abExtiende tu mano\u00bb. La 
extendi\u00f3, y qued\u00f3 sana. 
{I}11_{/}Pero ellos, en el 
colmo de su locura, 
discut\u00edan sobre lo que 
ten\u00edan que hacer con 
Jes\u00fas.
JES\u00daS ELIGE A LOS DOCE 
AP\u00d3STOLES{/}

{I}12_{/}Por aquellos 
d\u00edas fue Jes\u00fas a la 
monta\u00f1a a orar, y pas\u00f3 la 
noche orando a Dios. 
{I}13_{/}Cuando lleg\u00f3 el d\u00eda, 
llam\u00f3 a sus disc\u00edpulos y 
eligi\u00f3 doce de entre 
ellos, a los que llam\u00f3 
tambi\u00e9n ap\u00f3stoles: 
{I}14_{/}Sim\u00f3n, a quien llam\u00f3 
Pedro; su hermano Andr\u00e9s, 
Santiago, Juan, Felipe, 
Bartolom\u00e9, {I}15_{/}Mateo, 
Tom\u00e1s, Santiago el hijo 
de Alfeo, Sim\u00f3n el 
llamado cananeo, 
{I}16_{/}Judas hijo de 
Santiago y Judas 
Iscariote, el que le 
traicion\u00f3.
LA GENTE SIGUE A JES\u00daS{/}

{I}17_{/}Baj\u00f3 con ellos y se 
detuvo en una explanada 
en la que hab\u00eda un gran 
n\u00famero de disc\u00edpulos y 
mucha gente del pueblo de 
toda Judea, de Jerusal\u00e9n 
y del litoral de Tiro y 
Sid\u00f3n, {I}18_{/}que hab\u00edan 
llegado para escucharlo y 
ser curados de sus 
enfermedades. Los que 
eran atormentados por 
esp\u00edritus inmundos 
tambi\u00e9n eran curados. 
{I}19_{/}Toda la gente quer\u00eda 
tocarlo, porque sal\u00eda de 
\u00e9l una fuerza que curaba 
a todos.
BIENAVENTURANZAS{/}

{I}20_{/}Entonces Jes\u00fas, 
levantando los ojos hacia 
sus disc\u00edpulos, comenz\u00f3 a 
decir:
\u00abDichosos los pobres, 
porque vuestro es el 
reino de Dios. 
{I}21_{/}Dihosos los que 
ahora ten\u00e9is hambre, pues 
ser\u00e9is hartos. Dichosos 
los que ahora llor\u00e1is, 
porque reir\u00e9is. 
{I}22_{/}Dichosos ser\u00e9is si 
os odian los hombres, si 
os expulsan, os insultan 
y proscriben vuestro 
nombre como infame por 
causa del hijo del 
hombre. {I}23_{/}Alegraos 
aquel d\u00eda y saltad de 
gozo, porque vuestra 
recompensa ser\u00e1 grande en 
el cielo. As\u00ed trataban 
tambi\u00e9n sus padres a los 
profetas\u00bb.
IMPRECACIONES{/}

{I}24_{/}\u00abPero \u00a1ay de 
vosotros, los ricos, 
porque ya ten\u00e9is vuestra 
consolaci\u00f3n! {I}25_{/}\u00a1Ay de 
vosotros, los que ahora 
est\u00e1is hartos, porque 
tendr\u00e9is hambre! \u00a1Ay de 
vosotros, los que ahora 
re\u00eds, porque gemir\u00e9is y 
llorar\u00e9is! {I}26_{/}\u00a1Ay de 
vosotros cuando os alaben 
todos los hombres! As\u00ed 
alababan sus padres a los 
falsos profetas\u00bb.
AMOR A LOS ENEMIGOS{/}

{I}27_{/}\u00abYo os digo a 
vosotros que me 
escuch\u00e1is: Amad a 
vuestros enemigos; haced 
el bien a los que os 
odian; {I}28_{/}bendecid 
a los que os maldicen; 
orad por los que os 
calumnian. {I}29_{/}Al que te 
abofetea en una mejilla, 
ofr\u00e9cele tambi\u00e9n la otra; 
a quien te quita el 
manto, dale tambi\u00e9n la 
t\u00fanica. {I}30_{/}Da a quien 
te pida, y no reclames a 
quien te roba lo tuyo. 
{I}31_{/}Tratad a los hombres 
como quer\u00e9is que ellos os 
traten a vosotros. 
{I}32_{/}Si am\u00e1is a los que 
os aman, \u00bfqu\u00e9 m\u00e9rito 
tendr\u00e9is? Tambi\u00e9n los 
pecadores aman a quienes 
los aman. {I}33_{/}Y si 
hac\u00e9is el bien a los que 
os lo hacen, \u00bfqu\u00e9 m\u00e9rito 
tendr\u00e9is? Los pecadores 
tambi\u00e9n lo hacen. {I}34_{/}Y 
si prest\u00e1is a aquellos de 
quienes esper\u00e1is recibir, 
\u00bfqu\u00e9 m\u00e9rito tendr\u00e9is? 
Tambi\u00e9n los pecadores 
prestan a los pecadores 
para recibir de ellos 
otro tanto. {I}35_{/}Pero 
vosotros amad a vuestros 
enemigos, haced el bien y 
prestad sin esperar 
remuneraci\u00f3n; as\u00ed ser\u00e1 
grande vuestra recompensa 
y ser\u00e9is hijos del 
alt\u00edsimo, porque \u00e9l es 
bueno con los 
desagradecidos y con los 
malvados.
{I}36_{/}Sed misericordiosos, 
como vuestro Padre es 
misericordioso\u00bb.
NO JUZGAR A LOS DEM\u00c1S{/}

{I}37_{/}\u00abNo juzgu\u00e9is y 
no ser\u00e9is juzgados; no 
conden\u00e9is y no ser\u00e9is 
condenados. Perdonad y 
ser\u00e9is perdonados. 
{I}38_{/}Dad y se os dar\u00e1; se 
os dar\u00e1 una buena medida, 
apretada, rellena, 
rebosante; porque con la 
medida con que mid\u00e1is 
ser\u00e9is medidos vosotros\u00bb.
{I}39_{/}Y les dijo una 
par\u00e1bola: \u00ab\u00bfPuede un 
ciego guiar a otro ciego? 
\u00bfNo caer\u00e1n los dos en el 
hoyo? {I}40_{/}El disc\u00edpulo 
no es superior a su 
maestro; el disc\u00edpulo 
bien formado ser\u00e1 como su 
maestro. {I}41_{/}\u00bfC\u00f3mo es 
que ves la paja en el ojo 
de tu hermano si no 
adviertes la viga en el 
tuyo? {I}42_{/}\u00bfC\u00f3mo puedes 
decir a tu hermano: Deja 
que saque la paja de tu 
ojo, t\u00fa que no ves la 
viga en el tuyo? 
Hip\u00f3crita, quita primero 
la viga de tu ojo, y 
entonces ver\u00e1s para 
quitar la paja del ojo de 
tu hermano\u00bb.
DISCERNIMIENTO DEL BIEN Y 
DEL MAL{/}

{I}43_{/}\u00abNo hay ning\u00fan \u00e1rbol 
bueno que d\u00e9 frutos 
malos, ni \u00e1rbol malo que 
d\u00e9 frutos buenos. {I}44_{/}El 
\u00e1rbol se conoce por sus 
frutos. Porque no se 
cosechan higos de los 
espinos, ni se vendimian 
uvas de los zarzales. 
{I}45_{/}El hombre bueno saca 
el bien de la bondad que 
atesora en su coraz\u00f3n, y 
el malo saca el mal de la 
maldad que tiene, porque 
de la abundancia del 
coraz\u00f3n habla la boca\u00bb.
LA NECESIDAD DE LAS 
OBRAS{/}

{I}46_{/}\u00ab\u00bfPor qu\u00e9 me 
llam\u00e1is \u00a1Se\u00f1or! \u00a1Se\u00f1or!, 
y no hac\u00e9is lo que os 
digo? {I}47_{/}Os dir\u00e9 a 
qui\u00e9n se parece todo el 
que viene a m\u00ed y escucha 
mi palabra y la pone en 
pr\u00e1ctica. {I}48_{/}Se parece 
a un hombre que al 
construir su casa cav\u00f3, 
profundiz\u00f3 y puso el 
cimiento sobre la roca; 
cuando luego vino la 
crecida y el r\u00edo se 
precipit\u00f3 contra la casa, 
no pudo derruirla porque 
estaba bien cimentada. 
{I}49_{/}Pero el que escucha 
mis palabras y no las 
pone en pr\u00e1ctica se 
parece al que construy\u00f3 
una casa sobre la arena, 
sin cimiento; choc\u00f3 el 
r\u00edo contra ella, y 
r\u00e1pidamente se cay\u00f3 y se 
arruin\u00f3 totalmente\u00bb.
{1}7{/}

JES\u00daS CURA AL CRIADO DEL 
OFICIAL{/}

{I}1_{/}Cuando termin\u00f3 de 
hablar a la gente, entr\u00f3 
en Cafarna\u00fan. {I}2_{/}Un 
oficial, que ten\u00eda un 
criado que estaba 
muri\u00e9ndose, {I}3_{/}oy\u00f3 
hablar de Jes\u00fas, y mand\u00f3 
unos ancianos de los 
jud\u00edos a rogarle que 
fuese a curar a su 
criado. {I}4_{/}Ellos se 
acercaron a Jes\u00fas y le 
suplicaron con 
insistencia, diciendo: 
\u00abMerece que se lo 
concedas, {I}5_{/}porque ama 
a nuestro pueblo y nos ha 
edificado una sinagoga\u00bb. 
{I}6_{/}Jes\u00fas se puso en 
camino con ellos. No 
estaban lejos de la casa, 
cuando el oficial mand\u00f3 
unos amigos a decirle: 
\u00abSe\u00f1or, no te molestes, 
pues no soy digno de que 
entres en mi casa. 
{I}7_{/}Por eso ni me he 
atrevido a ir yo 
personalmente. Di una 
palabra, y mi criado se 
curar\u00e1. {I}8_{/}Porque yo, 
que soy hombre sujeto al 
mando, tengo a mis 
\u00f3rdenes soldados, y digo 
a \u00e9ste: Vete, y va; y a 
otro: Ven, y viene; y a 
mi criado: Haz esto, y lo 
hace\u00bb. {I}9_{/}Al o\u00edrlo, 
qued\u00f3 admirado y dijo a 
los que lo segu\u00edan: \u00abOs 
aseguro que ni en Israel 
he encontrado una fe como 
\u00e9sta\u00bb. {I}10_{/}Cuando los 
enviados regresaron a 
casa, encontraron curado 
al criado.
RESUCITA AL HIJO DE UNA 
VIUDA EN NA\u00cdN{/}

{I}11_{/}Despu\u00e9s fue a un 
pueblo llamado Na\u00edn, 
acompa\u00f1ado de sus 
disc\u00edpulos y de mucha 
gente. {I}12_{/}Al llegar 
a la puerta de la ciudad, 
se encontr\u00f3 con que 
llevaban a enterrar un 
muerto, hijo \u00fanico de una 
madre viuda; la 
acompa\u00f1aba todo el 
pueblo. {I}13_{/}El Se\u00f1or, al 
verla, se compadeci\u00f3 de 
ella y le dijo: \u00abNo 
llores\u00bb. {I}14_{/}Luego se 
acerc\u00f3 y toc\u00f3 el f\u00e9retro; 
los que lo llevaban se 
detuvieron; \u00e9l dijo: 
\u00abJoven, yo te lo mando: 
Lev\u00e1ntate\u00bb. {I}15_{/}El 
muerto se sent\u00f3 y comenz\u00f3 
a hablar; y \u00e9l se lo 
entreg\u00f3 a su madre. 
{I}16_{/}Todos quedaron 
sobrecogidos y alababan a 
Dios, diciendo: \u00abUn gran 
profeta ha surgido entre 
nosotros. Dios ha 
visitado a su pueblo\u00bb. 
{I}17_{/}Y este suceso se 
propag\u00f3 por toda Judea y 
por toda aquella comarca.
EMBAJADA DEL BAUTISTA A 
JES\u00daS{/}

{I}18_{/}Los disc\u00edpulos 
de Juan le contaron todo 
esto. Juan llam\u00f3 a dos de 
ellos y {I}19_{/}los mand\u00f3 al 
Se\u00f1or a preguntarle: 
\u00ab\u00bfEres t\u00fa el que ha de 
venir o tenemos que 
esperar a otro?\u00bb. 
{I}20_{/}Ellos se presentaron 
a Jes\u00fas y le dijeron: 
\u00ab\u00bfEres t\u00fa el que ha de 
venir o tenemos que 
esperar a otro?\u00bb. {I}21_{/}En 
aquel momento Jes\u00fas cur\u00f3 
a muchos de sus 
enfermedades, dolencias y 
esp\u00edritus malignos, y dio 
la vista a muchos ciegos. 
{I}22_{/}Y les respondi\u00f3: \u00abId 
y contad a Juan lo que 
hab\u00e9is visto y o\u00eddo: los 
ciegos ven, los cojos 
andan, los leprosos 
quedan limpios, los 
sordos oyen, los muertos 
resucitan, se anuncia el 
evangelio a los pobres. 
{I}23_{/}\u00a1Y dichoso el que no 
se escandalice de m\u00ed!\u00bb.
JES\u00daS ELOGIA AL BAUTISTA{/}

{I}24_{/}Cuando los 
mensajeros de Juan se 
fueron, comenz\u00f3 a hablar 
de \u00e9l a las gentes: \u00ab\u00bfQu\u00e9 
salisteis a ver en el 
desierto? \u00bfUna ca\u00f1a 
movida por el viento? 
{I}25_{/}\u00bfQu\u00e9 salisteis a 
ver? \u00bfUn hombre vestido 
lujosamente? Los que 
visten lujosamente y 
viven con regalo est\u00e1n en 
los palacios de los 
reyes. {I}26_{/}Entonces, 
\u00bfqu\u00e9 salisteis a ver? \u00bfUn 
profeta? S\u00ed, yo os lo 
aseguro; y m\u00e1s que un 
profeta. {I}27_{/}\u00c9l es de 
quien est\u00e1 escrito: Yo 
env\u00edo delante de ti a mi 
mensajero para que te 
prepare el camino.{/}

{I}28_{/}Os aseguro que no 
hay hombre alguno m\u00e1s 
grande que Juan; pero el 
m\u00e1s peque\u00f1o en el reino 
de Dios es m\u00e1s grande que 
\u00e9l\u00bb.
{I}29_{/}Todo el pueblo que 
lo escuch\u00f3, incluso los 
publicanos, hicieron 
justicia a Dios 
recibiendo el bautismo de 
Juan.
{I}30_{/}Pero los fariseos y 
los doctores de la ley 
frustraron el plan de 
Dios para con ellos, no 
haci\u00e9ndose bautizar por 
\u00e9l.
JES\u00daS LAMENTA LA 
TERQUEDAD DE SU PUEBLO{/}

{I}31_{/}\u00ab\u00bfA qu\u00e9 comparar\u00e9 
esta generaci\u00f3n? \u00bfA qui\u00e9n 
se parece? {I}32_{/}Se parece 
a esos chiquillos 
sentados en la plaza, que 
se gritan unos a otros: 
Os hemos tocado la flauta 
y no hab\u00e9is bailado. 
Hemos cantado 
lamentaciones y no hab\u00e9is 
llorado. {I}33_{/}Porque ha 
venido Juan, el Bautista, 
que ni com\u00eda ni beb\u00eda, y 
dijisteis: Tiene un 
demonio. {I}34_{/}Ha venido 
el hijo del hombre, que 
come y bebe, y dec\u00eds: 
\u00c9ste es un comil\u00f3n y un 
borracho. {I}35_{/}Pero la 
sabidur\u00eda ha sido 
justificada por todos sus 
disc\u00edpulos\u00bb.
LA PECADORA ARREPENTIDA{/}

{I}36_{/}Un fariseo 
invit\u00f3 a Jes\u00fas a comer 
con \u00e9l. Jes\u00fas fue a su 
casa y se puso a la mesa. 
{I}37_{/}Hab\u00eda en la ciudad 
una mujer pecadora, la 
cual, al enterarse de que 
Jes\u00fas estaba a la mesa en 
casa del fariseo, se 
present\u00f3 all\u00ed con un vaso 
de alabastro lleno de 
perfume, {I}38_{/}se puso 
detr\u00e1s de \u00e9l a sus pies, 
y, llorando, comenz\u00f3 a 
regarlos con sus l\u00e1grimas 
y a enjugarlos con los 
cabellos de su cabeza, 
los besaba y ung\u00eda con el 
perfume. {I}39_{/}El fariseo 
que le hab\u00eda invitado, al 
verlo, se dec\u00eda: \u00abSi \u00e9ste 
fuera profeta, conocer\u00eda 
qui\u00e9n y qu\u00e9 clase de 
mujer es la que lo toca. 
\u00a1Una pecadora!\u00bb. 
{I}40_{/}Jes\u00fas manifest\u00f3: 
\u00abSim\u00f3n, tengo que decirte 
una cosa\u00bb. Y \u00e9l: 
\u00abMaestro, di\u00bb. {I}41_{/}\u00abUn 
prestamista ten\u00eda dos 
deudores; uno le deb\u00eda 
diez veces m\u00e1s que el 
otro. {I}42_{/}Como no pod\u00edan 
pagarle, se lo perdon\u00f3 a 
los dos. \u00bfQui\u00e9n de ellos 
le amar\u00e1 m\u00e1s?\u00bb. 
{I}43_{/}Sim\u00f3n respondi\u00f3: 
\u00abSupongo que aquel a 
quien perdon\u00f3 m\u00e1s\u00bb. Jes\u00fas 
le dijo: \u00abHas juzgado 
bien\u00bb. {I}44_{/}Y, 
volvi\u00e9ndose hacia la 
mujer, dijo a Sim\u00f3n: 
\u00ab\u00bfVes a esta mujer? Yo 
entr\u00e9 en tu casa y no me 
diste agua para los pies; 
ella, en cambio, ha 
ba\u00f1ado mis pies con sus 
l\u00e1grimas y los ha 
enjugado con sus 
cabellos. {I}45_{/}T\u00fa no me 
diste el beso; pero ella, 
desde que entr\u00f3, no ha 
cesado de besar mis pies. 
{I}46_{/}T\u00fa no me pusiste 
ung\u00fcento en la cabeza, y 
\u00e9sta ha ungido mis pies 
con perfume. {I}47_{/}Por lo 
cual te digo que si ama 
mucho es porque se le han 
perdonado sus muchos 
pecados. Al que se le 
perdona poco ama poco\u00bb. 
{I}48_{/}Y dijo a la mujer: 
\u00abTus pecados te son 
perdonados\u00bb. {I}49_{/}Los 
invitados comenzaron a 
decirse: \u00ab\u00bfQui\u00e9n es \u00e9ste 
que hasta perdona los 
pecados?\u00bb. {I}50_{/}\u00c9l dijo a 
la mujer: \u00abTu fe te ha 
salvado; vete en paz\u00bb.
{1}8{/}

LAS DISC\u00cdPULAS DEL 
MAESTRO{/}

{I}1_{/}Despu\u00e9s de esto, 
iba por los pueblos y las 
aldeas predicando el 
reino de Dios. Le 
acompa\u00f1aban los doce 
{I}2_{/}y algunas mujeres que 
hab\u00eda curado de esp\u00edritus 
malignos y enfermedades; 
Mar\u00eda Magdalena, de la 
que hab\u00eda echado siete 
demonios; {I}3_{/}Juana, 
mujer de Cusa, 
administrador de Herodes; 
Susana y algunas otras, 
las cuales le asist\u00edan 
con sus bienes.
PAR\u00c1BOLA DEL SEMBRADOR{/}

{I}4_{/}Un d\u00eda se reuni\u00f3 
en torno a Jes\u00fas mucha 
gente que hab\u00eda venido de 
los pueblos. \u00c9l les dijo 
esta par\u00e1bola: {I}5_{/}\u00abSali\u00f3 
el sembrador a sembrar su 
semilla. Al sembrar, una 
parte cay\u00f3 junto al 
camino, fue pisoteada y 
las aves se la comieron. 
{I}6_{/}Otra parte cay\u00f3 en un 
pedregal y, nada m\u00e1s 
nacer, se sec\u00f3 por falta 
de humedad. {I}7_{/}Otra cay\u00f3 
entre zarzas; las zarzas 
crecieron y la ahogaron. 
{I}8_{/}Y otra cay\u00f3 en tierra 
buena, naci\u00f3 y dio fruto, 
el ciento por uno\u00bb. Dicho 
esto, exclam\u00f3: \u00ab\u00a1El que 
tenga o\u00eddos que oiga!\u00bb.
RAZ\u00d3N DE LAS PAR\u00c1BOLAS{/}

{I}9_{/}Sus disc\u00edpulos le 
preguntaron qu\u00e9 
significaba esa par\u00e1bola. 
{I}10_{/}\u00c9l dijo: \u00abA vosotros 
se os ha dado conocer los 
secretos del reino de 
Dios, pero a los dem\u00e1s 
s\u00f3lo en par\u00e1bolas, para 
que aunque miren no vean 
y aunque oigan no 
entiendan.{/}

EXPLICACI\u00d3N DE LA 
PAR\u00c1BOLA DEL SEMBRADOR{/}

{I}11_{/}\u00abLa par\u00e1bola quiere 
decir esto: La semilla es 
la palabra de Dios. 
{I}12_{/}Los de junto al 
camino son los que la 
oyen, pero luego viene el 
diablo y se lleva la 
palabra de Dios de sus 
corazones para que no 
crean y se salven. 
{I}13_{/}Los que est\u00e1n sobre 
el pedregal son los que 
oyen la palabra y la 
aceptan con alegr\u00eda; pero 
no tienen ra\u00edz, creen por 
alg\u00fan tiempo y en el 
momento de la prueba se 
vuelven atr\u00e1s. {I}14_{/}La 
semilla que cay\u00f3 entre 
zarzas son los que la 
escuchan, pero luego se 
ahogan en las 
preocupaciones, riquezas 
y placeres de la vida, y 
no llegan a la madurez. 
{I}15_{/}Y la que cay\u00f3 en 
tierra buena son los que 
escuchan la palabra con 
coraz\u00f3n bueno y generoso, 
la conservan y por su 
constancia dan fruto\u00bb.
LA LUZ DEL REINO{/}

{I}16_{/}\u00abNadie enciende una 
l\u00e1mpara y la oculta en 
una vasija o la pone 
debajo de la cama; la 
coloca en un candelabro 
para que los que entren 
vean la luz. {I}17_{/}Porque 
nada hay oculto que no 
sea descubierto, ni 
secreto que no sea 
conocido y puesto en 
claro. {I}18_{/}Mirad bien 
c\u00f3mo escuch\u00e1is; porque al 
que tiene se le dar\u00e1 m\u00e1s, 
y al que no tiene se le 
quitar\u00e1 aun lo que cree 
que tiene\u00bb.
LA VERDADERA FAMILIA DE 
JES\u00daS{/}

{I}19_{/}Llegaron la 
madre y los hermanos de 
Jes\u00fas, pero no pod\u00edan 
acercarse a \u00e9l porque 
hab\u00eda mucha gente. 
{I}20_{/}Se lo anunciaron: 
\u00abTu madre y tus hermanos 
est\u00e1n ah\u00ed fuera y quieren 
verte\u00bb. {I}21_{/}\u00c9l 
respondi\u00f3: \u00abMi madre y 
mis hermanos son los que 
oyen la palabra de Dios y 
la cumplen\u00bb.
LA TEMPESTAD CALMADA{/}

{I}22_{/}Un d\u00eda subi\u00f3 
Jes\u00fas con sus disc\u00edpulos 
a una barca y les dijo: 
\u00abPasemos a la otra 
orilla\u00bb. Y se adentraron 
en el lago. {I}23_{/}Mientras 
navegaban se durmi\u00f3. Y 
cay\u00f3 sobre el lago tal 
torbellino que la barca 
se inundaba y corr\u00edan 
peligro. {I}24_{/}Los 
disc\u00edpulos se acercaron y 
lo despertaron, diciendo: 
\u00ab\u00a1Maestro, maestro, que 
perecemos!\u00bb. \u00c9l se 
levant\u00f3, increp\u00f3 al 
viento y a las olas, que 
cesaron, y se hizo la 
calma. {I}25_{/}Entonces les 
dijo: \u00ab\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 
vuestra fe?\u00bb. Llenos de 
miedo y de admiraci\u00f3n, se 
dec\u00edan: \u00ab\u00bfQui\u00e9n es \u00e9ste, 
que manda incluso a los 
vientos y al agua y le 
obedecen?\u00bb.
JES\u00daS CURA A UN POSESO{/}

{I}26_{/}Tomaron tierra en la 
regi\u00f3n de los gerasenos, 
frente a Galilea. {I}27_{/}Al 
desembarcar, les sali\u00f3 al 
encuentro un hombre de la 
ciudad, pose\u00eddo por 
demonios; desde hac\u00eda 
mucho tiempo andaba 
desnudo y no viv\u00eda en 
ninguna casa, sino en el 
cementerio. {I}28_{/}Al ver a 
Jes\u00fas, se puso a gritar y 
se postr\u00f3 ante \u00e9l 
diciendo a voces: 
\u00ab\u00a1D\u00e9jame en paz, Jes\u00fas, 
hijo del Dios alt\u00edsimo! 
Te ruego que no me 
atormentes\u00bb. {I}29_{/}Es que 
Jes\u00fas mandaba al esp\u00edritu 
impuro que saliera de 
aquel hombre. Muchas 
veces se hab\u00eda apoderado 
de \u00e9l, y entonces lo 
ataban con cadenas y con 
grillos; pero romp\u00eda las 
ataduras y el demonio lo 
arrastraba a los 
despoblados. {I}30_{/}Jes\u00fas 
le pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfC\u00f3mo te 
llamas?\u00bb. \u00c9l contest\u00f3: 
\u00abMe llamo legi\u00f3n\u00bb. Porque 
hab\u00edan entrado en \u00e9l 
muchos demonios. {I}31_{/}Y 
le rogaban que no les 
mandara volver al abismo.
{I}32_{/}Hab\u00eda all\u00ed una gran 
piara de cerdos paciendo 
en el monte, y le 
suplicaron que les 
permitiera entrar en 
ellos. \u00c9l se lo permiti\u00f3. 
{I}33_{/}Los demonios 
salieron del hombre y 
entraron en los cerdos, y 
la piara se lanz\u00f3 al lago 
por un precipicio y se 
ahog\u00f3. {I}34_{/}Viendo los 
pastores lo ocurrido, 
huyeron y lo contaron en 
el pueblo y en los 
caser\u00edos. {I}35_{/}La gente 
fue a ver qu\u00e9 hab\u00eda 
sucedido y, al llegar, 
encontraron al hombre del 
que hab\u00edan salido los 
demonios sentado a los 
pies de Jes\u00fas, vestido y 
en su sano juicio; y se 
llenaron de miedo. 
{I}36_{/}Los que hab\u00edan visto 
c\u00f3mo hab\u00eda sido librado 
el endemoniado lo 
contaban. {I}37_{/}Y toda la 
gente de la comarca de 
los gerasenos rog\u00f3 a 
Jes\u00fas que se fuera de 
all\u00ed porque estaban 
llenos de miedo. \u00c9l subi\u00f3 
a la barca y regres\u00f3. 
{I}38_{/}Por su parte, el 
hombre de quien hab\u00edan 
salido los demonios le 
pidi\u00f3 que le dejara ir 
con \u00e9l; pero Jes\u00fas lo 
despidi\u00f3 dici\u00e9ndole: 
{I}39_{/}\u00abVuelve a tu casa y 
cuenta lo que Dios ha 
hecho contigo\u00bb. Y \u00e9l se 
fue publicando por todo 
el pueblo lo que Jes\u00fas 
hab\u00eda hecho con \u00e9l.
JES\u00daS CURA A UNA 
HEMORRO\u00cdSA Y RESUCITA A 
LA HIJA DE JAIRO{/}

{I}40_{/}Al volver Jes\u00fas, la 
gente lo recibi\u00f3 con 
alegr\u00eda, pues todos 
estaban esper\u00e1ndolo. 
{I}41_{/}Lleg\u00f3 uno de los 
jefes de la sinagoga, 
llamado Jairo, se ech\u00f3 a 
sus pies y le rog\u00f3 que 
fuera a su casa, 
{I}42_{/}porque su hija 
\u00fanica, de unos doce a\u00f1os, 
se estaba muriendo. 
Mientras Jes\u00fas iba, la 
gente lo apretujaba. 
{I}43_{/}Una mujer que 
padec\u00eda hemorragias desde 
hac\u00eda doce a\u00f1os y que 
hab\u00eda gastado en m\u00e9dicos 
toda su fortuna sin que 
ninguno pudiera curarla, 
{I}44_{/}se acerc\u00f3 por 
detr\u00e1s, toc\u00f3 la orla de 
su manto e inmediatamente 
ces\u00f3 la hemorragia. 
{I}45_{/}Jes\u00fas dijo: \u00ab\u00bfQui\u00e9n 
me ha tocado?\u00bb. Como 
todos lo negaban Pedro 
dijo: \u00abMaestro, es la 
gente que te rodea y te 
apretuja\u00bb. {I}46_{/}Jes\u00fas le 
dijo: \u00abAlguien me ha 
tocado, porque yo he 
sentido que de m\u00ed ha 
salido una fuerza\u00bb. 
{I}47_{/}La mujer, al verse 
descubierta, se acerc\u00f3 
toda temblando, se postr\u00f3 
a sus pies y cont\u00f3 ante 
todo el pueblo por qu\u00e9 lo 
hab\u00eda tocado y c\u00f3mo se 
hab\u00eda curado 
instant\u00e1neamente. {I}48_{/}\u00c9l 
le dijo: \u00abHija, tu fe te 
ha curado; vete en paz\u00bb.
{I}49_{/}Todav\u00eda estaba 
hablando cuando lleg\u00f3 uno 
de casa del jefe de la 
sinagoga diciendo: \u00abTu 
hija ha muerto; no 
molestes ya al maestro\u00bb. 
{I}50_{/}Pero Jes\u00fas, al 
o\u00edrlo, le dijo: \u00abNo 
temas; basta que tengas 
fe, y se curar\u00e1\u00bb. {I}51_{/}Al 
llegar a la casa, s\u00f3lo 
dej\u00f3 entrar con \u00e9l a 
Pedro, a Juan, a Santiago 
y a los padres de la 
ni\u00f1a. {I}52_{/}Todos lloraban 
y se lamentaban por ella; 
pero \u00e9l dijo: \u00abNo 
llor\u00e9is, porque no est\u00e1 
muerta; est\u00e1 dormida\u00bb. 
{I}53_{/}Y se re\u00edan de \u00e9l, 
porque sab\u00edan que estaba 
muerta. {I}54_{/}\u00c9l la tom\u00f3 
de la mano y dijo: \u00abNi\u00f1a, 
despierta\u00bb. {I}55_{/}La ni\u00f1a 
recobr\u00f3 la vida, y al 
instante se levant\u00f3. 
Jes\u00fas mand\u00f3 que le dieran 
de comer. {I}56_{/}Y los 
padres se quedaron 
asombrados, pero \u00e9l les 
orden\u00f3 que no dijeran a 
nadie lo sucedido.
{1}9{/}

EL MAESTRO INSTRUYE Y 
ENV\u00cdA A SUS DISC\u00cdPULOS{/}

{I}1_{/}Reuni\u00f3 a los 
doce, les dio poder y 
autoridad sobre todos los 
demonios y de curar 
enfermedades, {I}2_{/}y los 
envi\u00f3 a predicar el reino 
de Dios y a curar a los 
enfermos. {I}3_{/}Les dijo: 
\u00abNo llev\u00e9is nada para el 
camino: ni bast\u00f3n, ni 
alforja, ni pan, ni 
dinero, ni dos t\u00fanicas. 
{I}4_{/}Quedaos en la casa 
donde entr\u00e9is hasta que 
dej\u00e9is aquel lugar. {I}5_{/}Y 
si no os reciben, al 
salir de aquel pueblo, 
sacudid el polvo de 
vuestros pies en 
testimonio contra ellos\u00bb. 
{I}6_{/}Fueron y recorrieron 
las aldeas, anunciando la 
buena nueva y haciendo 
curaciones por todas 
partes.
OPINI\u00d3N DE HERODES SOBRE 
JES\u00daS{/}

{I}7_{/}El virrey Herodes 
se enter\u00f3 de todas estas 
cosas y estaba 
desconcertado, porque 
unos dec\u00edan que Juan 
hab\u00eda resucitado de entre 
los muertos, {I}8_{/}otros 
que hab\u00eda aparecido El\u00edas 
y otros que uno de los 
antiguos profetas hab\u00eda 
vuelto a la vida. 
{I}9_{/}Pero Herodes dec\u00eda: 
\u00abA Juan yo le cort\u00e9 la 
cabeza; \u00bfqui\u00e9n es \u00e9ste de 
quien oigo tales cosas?\u00bb. 
Y buscaba verlo.
REGRESO DE LOS 
DISC\u00cdPULOS{/}

A su regreso, los 
disc\u00edpulos le contaron 
todo lo que hab\u00edan hecho. 
{I}10_{/}Jes\u00fas se fue con 
ellos a un lugar retirado 
en direcci\u00f3n a un pueblo 
llamado Betsaida.
PRIMERA MULTIPLICACI\u00d3N DE 
LOS PANES{/}

{I}11_{/}La gente, al 
saberlo, lo sigui\u00f3. \u00c9l 
los recibi\u00f3 bien, les 
habl\u00f3 sobre el reino de 
Dios y cur\u00f3 a los que lo 
necesitaban. {I}12_{/}Al caer 
el d\u00eda se le acercaron 
los doce y le dijeron: 
\u00abDesp\u00eddelos para que 
vayan a las aldeas y 
caser\u00edos del contorno a 
buscar alojamiento y 
comida, pues aqu\u00ed estamos 
en descampado\u00bb. {I}13_{/}Pero 
Jes\u00fas les dijo: \u00abDadles 
vosotros de comer\u00bb. Ellos 
le dijeron: \u00abNo tenemos 
m\u00e1s que cinco panes y dos 
peces. \u00a1A no ser que 
vayamos a comprar 
alimentos para toda esta 
gente!\u00bb. {I}14_{/}Pues eran 
unos cinco mil hombres. 
Jes\u00fas dijo a sus 
disc\u00edpulos: \u00abDecidles que 
se sienten en grupos de 
cincuenta\u00bb. {I}15_{/}As\u00ed lo 
hicieron, y dijeron que 
se sentaran todos. 
{I}16_{/}Jes\u00fas tom\u00f3 los cinco 
panes y los dos peces, 
alz\u00f3 los ojos al cielo, 
los bendijo, los parti\u00f3 y 
se los dio a los 
disc\u00edpulos para que se 
los distribuyeran a la 
gente. {I}17_{/}Y todos 
comieron hasta hartarse. 
Y se recogieron doce 
canastos llenos de las 
sobras.
PROFESI\u00d3N DE FE Y PRIMADO 
DE PEDRO{/}

{I}18_{/}Un d\u00eda que Jes\u00fas 
estaba orando en un lugar 
retirado y sus disc\u00edpulos 
se encontraban con \u00e9l, 
les pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfQui\u00e9n 
dice la gente que soy 
yo?\u00bb. {I}19_{/}Ellos le 
dijeron: \u00abUnos que Juan 
el Bautista, otros que 
El\u00edas y otros que uno de 
los antiguos profetas 
resucitado\u00bb. {I}20_{/}\u00c9l les 
dijo: \u00abY vosotros, \u00bfqui\u00e9n 
dec\u00eds que soy?\u00bb. Pedro 
tom\u00f3 la palabra y dijo: 
\u00abEl mes\u00edas de Dios\u00bb.
{I}21_{/}Y les orden\u00f3 que no 
se lo dijeran a nadie.
PRIMER ANUNCIO DE LA 
PASI\u00d3N{/}

{I}22_{/}Jes\u00fas a\u00f1adi\u00f3 que 
el hijo del hombre ten\u00eda 
que padecer mucho, ser 
rechazado por los 
ancianos, los sumos 
sacerdotes y los maestros 
de la ley, ser matado y 
resucitar al tercer d\u00eda.
NECESIDAD DE LA 
ABNEGACI\u00d3N{/}

{I}23_{/}Y les dec\u00eda a 
todos: \u00abEl que quiera 
venir en pos de m\u00ed 
ni\u00e9guese a s\u00ed mismo, tome 
su cruz cada d\u00eda y 
s\u00edgame. {I}24_{/}Porque el 
que quiera salvar su vida 
la perder\u00e1; pero quien 
pierda la vida por m\u00ed, la 
salvar\u00e1. {I}25_{/}\u00bfQu\u00e9 le 
vale al hombre ganar el 
mundo entero si se pierde 
o se destruye a s\u00ed mismo? 
{I}26_{/}Porque si alguien se 
averg\u00fcenza de m\u00ed y de mi 
doctrina, el hijo del 
hombre se avergonzar\u00e1 de 
\u00e9l cuando venga con su 
gloria y con la del Padre 
y los santos \u00e1ngeles. 
{I}27_{/}Os aseguro que hay 
algunos entre los aqu\u00ed 
presentes que no morir\u00e1n 
antes que venga el reino 
de Dios\u00bb.
LA TRANSFIGURACI\u00d3N{/}

{I}28_{/}Unos ocho d\u00edas 
despu\u00e9s Jes\u00fas tom\u00f3 
consigo a Pedro, a Juan y 
Santiago y los llev\u00f3 al 
monte a orar. 
{I}29_{/}Mientras \u00e9l oraba, 
cambi\u00f3 el aspecto de su 
rostro y sus vestidos se 
volvieron de una blancura 
resplandeciente. {I}30_{/}Dos 
hombres, de improviso, se 
pusieron a hablar con \u00e9l. 
Eran Mois\u00e9s y El\u00edas, 
{I}31_{/}que aparecieron con 
un resplandor glorioso y 
hablaban con \u00e9l de su 
muerte, que iba a tener 
lugar en Jerusal\u00e9n. 
{I}32_{/}Pedro y sus 
compa\u00f1eros estaban 
cargados de sue\u00f1o, pero 
lograron mantenerse 
despiertos y vieron la 
gloria de Jes\u00fas y a los 
dos hombres que estaban 
con \u00e9l. {I}33_{/}Cuando \u00e9stos 
se alejaban de Jes\u00fas, 
Pedro dijo: \u00abMaestro, 
\u00a1qu\u00e9 bien se est\u00e1 aqu\u00ed! 
Hagamos tres tiendas: una 
para ti, otra para Mois\u00e9s 
y otra para El\u00edas\u00bb. No 
sab\u00eda lo que dec\u00eda. 
{I}34_{/}Mientras \u00e9l estaba 
diciendo esto, vino una 
nube y los cubri\u00f3. Al 
entrar en la nube, los 
disc\u00edpulos se asustaron. 
{I}35_{/}Y una voz desde la 
nube dijo: \u00ab\u00c9ste es mi 
hijo, el elegido, 
escuchadlo\u00bb. {I}36_{/}Tan 
pronto como ces\u00f3 la voz, 
Jes\u00fas se qued\u00f3 solo. Los 
disc\u00edpulos guardaron 
silencio, y a nadie 
contaron por entonces lo 
que hab\u00edan visto.
EL MUCHACHO EPIL\u00c9PTICO{/}

{I}37_{/}Al d\u00eda siguiente, al 
bajar del monte, la gente 
vino a su encuentro. 
{I}38_{/}Y, de pronto, un 
hombre de entre la gente 
grit\u00f3: \u00abMaestro, por 
favor, mira a mi hijo, el 
\u00fanico que tengo. {I}39_{/}Un 
esp\u00edritu maligno se 
apodera de \u00e9l, y de 
repente se pone a gritar; 
lo retuerce entre 
espumarajos y a duras 
penas se aleja de \u00e9l, 
dej\u00e1ndolo extenuado. 
{I}40_{/}He pedido a tus 
disc\u00edpulos que lo 
echasen, y no han 
podido\u00bb. {I}41_{/}Jes\u00fas 
respondi\u00f3: \u00ab\u00a1Gente 
incr\u00e9dula y perversa! 
\u00bfHasta cu\u00e1ndo tendr\u00e9 que 
estar con vosotros? 
\u00bfHasta cu\u00e1ndo tendr\u00e9 que 
soportaros? Tr\u00e1eme aqu\u00ed a 
tu hijo\u00bb. {I}42_{/}Y mientras 
el muchacho se acercaba, 
el demonio lo tir\u00f3 por 
tierra y lo retorci\u00f3 
violentamente. Jes\u00fas 
increp\u00f3 al esp\u00edritu 
impuro, cur\u00f3 al muchacho 
y lo devolvi\u00f3 a su padre. 
{I}43_{/}Y todos se quedaron 
at\u00f3nitos ante la grandeza 
de Dios.
SEGUNDO ANUNCIO DE LA 
PASI\u00d3N{/}

Mientras todos estaban 
admirados por las cosas 
que hac\u00eda, Jes\u00fas dijo a 
sus disc\u00edpulos: 
{I}44_{/}\u00abGrabaos bien estas 
palabras: El hijo del 
hombre va a ser entregado 
en manos de los hombres\u00bb. 
{I}45_{/}Pero ellos no 
entend\u00edan esta expresi\u00f3n; 
era para ellos tan 
oscura, que no pod\u00edan 
entenderla; pero no se 
atrev\u00edan a decirle que se 
la aclarara.
QUI\u00c9N ES EL M\u00c1S GRANDE{/}

{I}46_{/}Los disc\u00edpulos se 
pusieron a discutir sobre 
qui\u00e9n de ellos ser\u00eda el 
m\u00e1s grande. {I}47_{/}Pero 
Jes\u00fas, conociendo sus 
pensamientos, tom\u00f3 un 
ni\u00f1o, lo puso a su lado 
{I}48_{/}y les dijo: \u00abEl que 
acoge a este ni\u00f1o en mi 
nombre me acoge a m\u00ed, y 
el que me acoge a m\u00ed 
acoge al que me ha 
enviado; porque el m\u00e1s 
peque\u00f1o entre todos 
vosotros, \u00e9se es el m\u00e1s 
grande\u00bb.
EL DISC\u00cdPULO AN\u00d3NIMO{/}

{I}49_{/}Juan dijo a Jes\u00fas: 
\u00abMaestro, hemos visto a 
uno que echaba los 
demonios en tu nombre y 
se lo hemos prohibido, 
porque no anda con 
nosotros\u00bb. {I}50_{/}Jes\u00fas le 
dijo: \u00abNo se lo impid\u00e1is, 
porque el que no est\u00e1 
contra vosotros est\u00e1 a 
vuestro favor\u00bb.
IV. \u00daLTIMO VIAJE A 
JERUSAL\u00c9N{/}

(9,51-19,28){/}

JES\u00daS CORRIGE LA IRA EN 
LOS AP\u00d3STOLES{/}

{I}51_{/}Al llegar el 
tiempo de su partida de 
este mundo, resolvi\u00f3 ir a 
Jerusal\u00e9n, {I}52_{/}y envi\u00f3 
mensajeros por delante. 
\u00c9stos entraron en una 
aldea de samaritanos para 
prepararle alojamiento. 
{I}53_{/}Pero los samaritanos 
no lo recibieron porque 
iba camino de Jerusal\u00e9n. 
{I}54_{/}Al ver esto, los 
disc\u00edpulos Santiago y 
Juan dijeron: \u00abSe\u00f1or, 
\u00bfquieres que digamos que 
baje fuego del cielo y 
los consuma?\u00bb. {I}55_{/}Jes\u00fas 
se volvi\u00f3 hacia ellos y 
los reprendi\u00f3. {I}56_{/}Y se 
fueron a otra aldea.
EXIGENCIAS PARA SEGUIR A 
JES\u00daS{/}

{I}57_{/}Mientras iban de 
camino, uno le dijo: \u00abTe 
seguir\u00e9 adondequiera que 
vayas\u00bb. {I}58_{/}Jes\u00fas le 
dijo: \u00abLas raposas tienen 
madrigueras y las aves 
del cielo nidos, pero el 
hijo del hombre no tiene 
donde reclinar la 
cabeza\u00bb.
{I}59_{/}Dijo a otro: 
\u00abS\u00edgueme\u00bb. Y \u00e9l 
respondi\u00f3: \u00abSe\u00f1or, d\u00e9jame 
antes ir a enterrar a mi 
padre\u00bb. {I}60_{/}Y le 
contest\u00f3: \u00abDeja que los 
muertos entierren a sus 
muertos; t\u00fa ven a 
anunciar el reino de 
Dios\u00bb.
{I}61_{/}Un tercero dijo a 
Jes\u00fas: \u00abYo te seguir\u00e9, 
Se\u00f1or, pero perm\u00edteme que 
me despida antes de mi 
familia\u00bb. {I}62_{/}Y Jes\u00fas le 
dijo: \u00abEl que pone la 
mano en el arado y mira 
atr\u00e1s no es apto para el 
reino de Dios\u00bb.
{1}10{/}

MISI\u00d3N DE LOS SETENTA Y 
DOS DISC\u00cdPULOS{/}

{I}1_{/}Despu\u00e9s de esto, 
el Se\u00f1or design\u00f3 otros 
setenta y dos, y los 
envi\u00f3 delante de \u00e9l, de 
dos en dos, a todos los 
pueblos y lugares adonde 
\u00e9l pensaba ir. {I}2_{/}Y les 
dijo: \u00abLa mies es mucha, 
pero los obreros son 
pocos. Rogad al due\u00f1o de 
la mies que env\u00ede obreros 
a su mies. {I}3_{/}\u00a1Andad!; 
mirad que yo os env\u00edo 
como corderos en medio de 
lobos. {I}4_{/}No llev\u00e9is 
bolsa, ni alforja, ni 
sandalias; no salud\u00e9is a 
nadie por el camino. 
{I}5_{/}Cuando entr\u00e9is en una 
casa, decid primero: Paz 
a esta casa. {I}6_{/}Si all\u00ed 
vive gente de paz, 
vuestra paz reposar\u00e1 
sobre ellos; si no, se 
volver\u00e1 a vosotros. 
{I}7_{/}Quedaos en esa casa, 
comiendo y bebiendo lo 
que tengan, porque el 
obrero tiene derecho a su 
salario. No and\u00e9is de 
casa en casa. {I}8_{/}Si 
lleg\u00e1is a un pueblo y os 
reciben bien, comed lo 
que os sirvan; {I}9_{/}curad 
a los enfermos que haya y 
decidles: El reino de 
Dios est\u00e1 cerca de 
vosotros. {I}10_{/}Pero si 
lleg\u00e1is a un pueblo y no 
os reciben, id por las 
calles diciendo: 
{I}11_{/}Hasta el polvo de 
vuestro pueblo que se nos 
peg\u00f3 a los pies nos lo 
sacudimos. {I}12_{/}Yo os 
digo que en el d\u00eda del 
juicio habr\u00e1 m\u00e1s 
tolerancia para Sodoma 
que para ese pueblo\u00bb.
REPRENSI\u00d3N DE JES\u00daS A LAS 
CIUDADES INFIELES{/}

{I}13_{/}\u00ab\u00a1Ay de ti, 
Coroza\u00edn! \u00a1Ay de ti, 
Betsaida! Porque si en 
Tiro y en Sid\u00f3n se 
hubieran hecho los 
milagros que en vosotras, 
hace ya tiempo que se 
hubieran arrepentido 
cubiertas de saco y de 
ceniza. {I}14_{/}En el d\u00eda 
del juicio habr\u00e1 m\u00e1s 
tolerancia para Tiro y 
Sid\u00f3n que para vosotras. 
{I}15_{/}Y t\u00fa, Cafarna\u00fan, 
\u00bfcrees que te vas a 
elevar hasta el cielo? 
\u00a1Hasta el abismo te 
hundir\u00e1s!
{I}16_{/}El que os escucha a 
vosotros me escucha a m\u00ed; 
y el que os rechaza a 
vosotros me rechaza a m\u00ed; 
y el que me rechaza a m\u00ed 
rechaza al que me ha 
enviado\u00bb.
REGRESO DE LOS SETENTA Y 
DOS{/}

{I}17_{/}Los setenta y 
dos volvieron llenos de 
alegr\u00eda, diciendo: 
\u00abSe\u00f1or, hasta los 
demonios se nos someten 
en tu nombre\u00bb. {I}18_{/}Y 
Jes\u00fas les dijo: \u00abYo ve\u00eda 
a Satan\u00e1s cayendo del 
cielo como un rayo. 
{I}19_{/}Ved que os he dado 
poder de pisar serpientes 
y escorpiones, y sobre 
todas las fuerzas del 
enemigo, sin que nada os 
da\u00f1e. {I}20_{/}Pero no os 
alegr\u00e9is de que los 
esp\u00edritus os est\u00e9n 
sometidos; alegraos m\u00e1s 
bien de que vuestros 
nombres est\u00e1n escritos en 
el cielo\u00bb.
ORACI\u00d3N DE ALABANZA AL 
PADRE{/}

{I}21_{/}En aquel 
momento, lleno de gozo 
bajo la acci\u00f3n del 
Esp\u00edritu Santo, dijo: \u00abYo 
te alabo, Padre, se\u00f1or 
del cielo y de la tierra, 
porque has ocultado estas 
cosas a los hombres 
sabios y a los 
entendidos, y se las has 
manifestado a los 
sencillos. S\u00ed, Padre, 
porque as\u00ed has querido. 
{I}22_{/}Mi Padre me ha 
confiado todas las cosas; 
nadie conoce al hijo sino 
el Padre; y nadie conoce 
al Padre sino el hijo y 
aquel a quien el hijo se 
lo quiera manifestar\u00bb.
{I}23_{/}Se volvi\u00f3 a los 
disc\u00edpulos y les dijo 
aparte: \u00ab\u00a1Dichosos los 
ojos que ven lo que 
vosotros veis! {I}24_{/}Os 
digo que muchos profetas 
y reyes quisieron ver lo 
que vosotros veis y no lo 
vieron, y o\u00edr lo que 
vosotros o\u00eds y no lo 
oyeron\u00bb.
EL MANDAMIENTO M\u00c1S 
IMPORTANTE{/}

{I}25_{/}Se levant\u00f3 
entonces un doctor de la 
ley y le dijo para 
tentarlo: \u00abMaestro, \u00bfqu\u00e9 
debo hacer para heredar 
la vida eterna?\u00bb. 
{I}26_{/}Jes\u00fas le respondi\u00f3: 
\u00ab\u00bfQu\u00e9 est\u00e1 escrito en la 
ley? \u00bfQu\u00e9 lees en ella?\u00bb. 
{I}27_{/}\u00c9l le contest\u00f3: 
\u00abAmar\u00e1s al Se\u00f1or, tu 
Dios, con todo tu 
coraz\u00f3n, con toda tu 
alma, con todas tus 
fuerzas y con toda tu 
mente, y a tu pr\u00f3jimo 
como a ti mismo\u00bb.{/} 
{I}28_{/}Jes\u00fas le dijo: \u00abHas 
respondido muy bien; haz 
eso y vivir\u00e1s\u00bb. {I}29_{/}Pero 
\u00e9l, queriendo 
justificarse, dijo a 
Jes\u00fas: \u00ab\u00bfQui\u00e9n es mi 
pr\u00f3jimo?\u00bb.
EL BUEN SAMARITANO{/}

{I}30_{/}Jes\u00fas respondi\u00f3: \u00abUn 
hombre bajaba de 
Jerusal\u00e9n a Jeric\u00f3 y cay\u00f3 
entre ladrones, que le 
robaron todo lo que 
llevaba, le hirieron 
gravemente y se fueron 
dej\u00e1ndolo medio muerto. 
{I}31_{/}Un sacerdote bajaba 
por aquel camino; al 
verlo, dio un rodeo y 
pas\u00f3 de largo. 
{I}32_{/}Igualmente un 
levita, que pasaba por 
all\u00ed, al verlo, dio un 
rodeo y pas\u00f3 de largo. 
{I}33_{/}Pero lleg\u00f3 un 
samaritano, que iba de 
viaje, y, al verlo, se 
compadeci\u00f3 de \u00e9l; {I}34_{/}se 
acerc\u00f3, le vend\u00f3 las 
heridas, echando en ellas 
aceite y vino; lo mont\u00f3 
en su cabalgadura, lo 
llev\u00f3 a una posada y 
cuid\u00f3 de \u00e9l. {I}35_{/}Al d\u00eda 
siguiente sac\u00f3 unos 
dineros y se los dio al 
posadero, diciendo: Cuida 
de \u00e9l, y lo que gastes de 
m\u00e1s yo te lo pagar\u00e9 a la 
vuelta. {I}36_{/}\u00bfQui\u00e9n de 
los tres te parece que 
fue el pr\u00f3jimo del que 
cay\u00f3 en manos de los 
ladrones?\u00bb. {I}37_{/}Y \u00e9l 
contest\u00f3: \u00abEl que se 
compadeci\u00f3 de \u00e9l\u00bb. Jes\u00fas 
le dijo: \u00abAnda y haz t\u00fa 
lo mismo\u00bb.
MARTA Y MAR\u00cdA{/}

{I}38_{/}Camino adelante, 
lleg\u00f3 Jes\u00fas a una aldea; 
y una mujer, de nombre 
Marta, lo recibi\u00f3 en su 
casa. {I}39_{/}Marta ten\u00eda 
una hermana llamada 
Mar\u00eda, la cual, sentada a 
los pies del Se\u00f1or, 
escuchaba sus palabras. 
{I}40_{/}Marta, que andaba 
afanosa en los muchos 
quehaceres, se par\u00f3 y 
dijo: \u00abSe\u00f1or, \u00bfte parece 
bien que mi hermana me 
deje sola con las faenas? 
Dile que me ayude\u00bb. 
{I}41_{/}El Se\u00f1or le 
contest\u00f3: \u00abMarta, Marta, 
t\u00fa te preocupas y te 
apuras por muchas cosas, 
{I}42_{/}y s\u00f3lo es necesaria 
una. Mar\u00eda ha escogido la 
parte mejor, y nadie se 
la quitar\u00e1\u00bb.
{1}11{/}

LA ORACI\u00d3N DEL SE\u00d1OR{/}

{I}1_{/}Jes\u00fas estaba 
orando en cierto lugar. 
Cuando acab\u00f3, uno de sus 
disc\u00edpulos le dijo: 
\u00abSe\u00f1or, ens\u00e9\u00f1anos a orar, 
como Juan ense\u00f1\u00f3 a sus 
disc\u00edpulos\u00bb.
{I}2_{/}\u00c9l les dijo: \u00abCuando 
or\u00e9is decid: Padre, 
santificado sea tu 
nombre; venga tu reino; 
{I}3_{/}danos cada d\u00eda 
nuestro pan cotidiano; 
{I}4_{/}perd\u00f3nanos nuestros 
pecados, porque tambi\u00e9n 
nosotros perdonamos a 
todo el que nos debe, y 
no nos dejes caer en la 
tentaci\u00f3n\u00bb.
EFICACIA DE LA ORACI\u00d3N{/}

{I}5_{/}Y les dijo: 
\u00abSuponed que uno de 
vosotros tiene un amigo 
que acude a \u00e9l a 
medianoche y le dice: 
Amigo, pr\u00e9stame tres 
panes, {I}6_{/}pues un amigo 
m\u00edo ha venido de viaje a 
mi casa y no tengo qu\u00e9 
darle; {I}7_{/}y que \u00e9l le 
responde desde dentro: No 
me molestes; la puerta 
est\u00e1 cerrada, y yo y mis 
hijos acostados; no puedo 
levantarme a d\u00e1rtelos. 
{I}8_{/}Yo os aseguro que si 
no se levanta a d\u00e1rselos 
por ser su amigo, al 
menos para que deje de 
molestarle se levantar\u00e1 y 
le dar\u00e1 todo lo que 
necesite.
{I}9_{/}Pues bien, yo os 
digo: Pedid y se os dar\u00e1; 
buscad y encontrar\u00e9is; 
llamad y se os abrir\u00e1. 
{I}10_{/}Porque el que pide 
recibe; el que busca 
encuentra, y al que llama 
se le abre. {I}11_{/}\u00bfQu\u00e9 
padre de entre vosotros, 
si su hijo le pide un 
pan, le dar\u00e1 una piedra? 
\u00bfY si le pide un pez, le 
dar\u00e1 en lugar de un pez 
una serpiente? {I}12_{/}O si 
le pide un huevo, \u00bfle 
dar\u00e1 un escorpi\u00f3n? 
{I}13_{/}Pues si vosotros, 
que sois malos, sab\u00e9is 
dar a vuestros hijos 
cosas buenas, \u00bfcu\u00e1nto m\u00e1s 
el Padre del cielo dar\u00e1 
el Esp\u00edritu Santo a 
quienes se lo piden?\u00bb.
JES\u00daS REFUTA UNA CALUMNIA 
DE SUS ENEMIGOS{/}

{I}14_{/}Acababa de 
expulsar a un demonio que 
hab\u00eda dejado mudo a un 
hombre. Cuando el demonio 
se fue, el mudo habl\u00f3. La 
gente se qued\u00f3 asombrada. 
{I}15_{/}Pero algunos 
dijeron: \u00ab\u00c9ste echa a los 
demonios con el poder de 
Belceb\u00fa, pr\u00edncipe de los 
demonios\u00bb. {I}16_{/}Otros, 
para probarlo, le ped\u00edan 
un milagro del cielo. 
{I}17_{/}Pero \u00e9l, conociendo 
sus pensamientos, les 
dijo: \u00abTodo reino 
dividido contra s\u00ed mismo 
ser\u00e1 desolado y cae casa 
sobre casa. {I}18_{/}Si 
Satan\u00e1s se divide contra 
s\u00ed mismo, \u00bfc\u00f3mo podr\u00e1 
subsistir su reino? \u00bfPor 
qu\u00e9 dec\u00eds que yo echo los 
demonios con el poder de 
Belceb\u00fa? {I}19_{/}Si yo echo 
los demonios con el poder 
de Belceb\u00fa, \u00bfcon qu\u00e9 
poder los echan vuestros 
hijos? Por eso, ellos 
mismos ser\u00e1n vuestros 
jueces. {I}20_{/}Pero si yo 
echo los demonios con el 
poder de Dios, es se\u00f1al 
de que el reino de Dios 
ha llegado a vosotros. 
{I}21_{/}Cuando un hombre 
fuerte y armado guarda su 
palacio, est\u00e1 segura su 
hacienda. {I}22_{/}Pero si 
sobreviene otro m\u00e1s 
fuerte que \u00e9l y lo vence, 
le quita las armas en que 
confiaba y reparte todos 
sus bienes. {I}23_{/}El que 
no est\u00e1 conmigo est\u00e1 
contra m\u00ed, y el que no 
recoge conmigo 
desparrama.
{I}24_{/}Cuando el esp\u00edritu 
inmundo sale de un 
hombre, anda por lugares 
\u00e1ridos buscando descanso 
y, al no encontrarlo, se 
dice: Volver\u00e9 a mi casa, 
de donde sal\u00ed. {I}25_{/}Al 
volver, la encuentra 
barrida y arreglada. 
{I}26_{/}Entonces va y trae 
consigo otros siete 
esp\u00edritus peores que \u00e9l, 
entran todos y se 
instalan all\u00ed. As\u00ed el 
estado final de aquel 
hombre resulta peor que 
el primero\u00bb.
LOS VERDADEROS DICHOSOS{/}

{I}27_{/}Mientras dec\u00eda 
esto, una mujer de entre 
la gente grit\u00f3: \u00abDichoso 
el vientre que te llev\u00f3 y 
los pechos que te 
amamantaron\u00bb. {I}28_{/}Pero 
\u00e9l le dijo: \u00abDichosos m\u00e1s 
bien los que escuchan la 
palabra de Dios y la 
ponen en pr\u00e1ctica\u00bb.
LOS JUD\u00cdOS PIDEN UNA 
SE\u00d1AL A JES\u00daS{/}

{I}29_{/}Como la gente se 
apelotonaba a su 
alrededor, se puso a 
decir: \u00abEsta generaci\u00f3n 
es malvada; pide una 
se\u00f1al milagrosa y no se 
le dar\u00e1 otra que la se\u00f1al 
de Jon\u00e1s. {I}30_{/}Como Jon\u00e1s 
fue una se\u00f1al para los 
ninivitas, as\u00ed el hijo 
del hombre lo ser\u00e1 para 
esta generaci\u00f3n. {I}31_{/}La 
reina del Sur se 
levantar\u00e1 en el d\u00eda del 
juicio con los hombres de 
esta generaci\u00f3n y los 
condenar\u00e1, porque ella 
vino desde los confines 
de la tierra a escuchar 
la sabidur\u00eda de Salom\u00f3n, 
\u00a1y aqu\u00ed hay algo que es 
m\u00e1s que Salom\u00f3n! {I}32_{/}Los 
hombres de N\u00ednive se 
levantar\u00e1n en el d\u00eda del 
juicio con esta 
generaci\u00f3n y la 
condenar\u00e1n, porque se 
arrepintieron por la 
predicaci\u00f3n de Jon\u00e1s, \u00a1y 
aqu\u00ed hay algo que es m\u00e1s 
que Jon\u00e1s!\u00bb
LA LUZ DEL ALMA{/}

{I}33_{/}\u00abNadie enciende 
una l\u00e1mpara y la pone en 
un lugar escondido ni la 
oculta en una vasija, 
sino que la pone en el 
candelero para que 
alumbre a los que entren. 
{I}34_{/}La l\u00e1mpara de tu 
cuerpo son los ojos; si 
tus ojos est\u00e1n sanos, 
todo tu cuerpo estar\u00e1 
iluminado; pero si est\u00e1n 
enfermos, tu cuerpo 
estar\u00e1 oscuro. 
{I}35_{/}Cuida, por tanto, de 
que la luz que hay en ti 
no est\u00e9 apagada. 
{I}36_{/}Pues si todo tu 
cuerpo est\u00e1 iluminado, al 
no haber en \u00e9l parte 
alguna oscura, todo \u00e9l 
resplandecer\u00e1 como cuando 
la l\u00e1mpara te ilumina con 
su resplandor\u00bb.
HIPOCRES\u00cdA DE LOS 
MAESTROS DE LA LEY Y DE 
LOS FARISEOS{/}

{I}37_{/}Cuando termin\u00f3 
de hablar, un fariseo lo 
invit\u00f3 a comer con \u00e9l. 
Jes\u00fas entr\u00f3 y se puso a 
la mesa. {I}38_{/}El fariseo 
se extra\u00f1\u00f3 al ver que no 
se hab\u00eda lavado antes de 
comer. {I}39_{/}Pero el Se\u00f1or 
le dijo: \u00abVosotros los 
fariseos limpi\u00e1is por 
fuera la copa y el plato, 
pero vuestro interior 
est\u00e1 lleno de rapi\u00f1a y de 
maldad. {I}40_{/}\u00a1Insensatos! 
\u00bfNo hizo tambi\u00e9n lo 
interior el que hizo lo 
exterior? {I}41_{/}Dad 
limosna de lo de dentro, 
y lo tendr\u00e9is todo 
limpio. {I}42_{/}Mas, \u00a1ay de 
vosotros, fariseos, que 
pag\u00e1is el diezmo de la 
menta y de la ruda y de 
todas las legumbres, y 
olvid\u00e1is la justicia y el 
amor de Dios! \u00a1Hay que 
hacer una cosa sin 
descuidar la otra! 
{I}43_{/}\u00a1Ay de vosotros, 
fariseos, que os gusta 
ocupar los primeros 
asientos en las sinagogas 
y ser saludados en las 
plazas! {I}44_{/}\u00a1Ay de 
vosotros, que sois como 
sepulcros que nadie ve y 
sobre los que caminan los 
hombres sin saberlo!\u00bb.
{I}45_{/}Entonces uno de los 
doctores de la ley le 
dijo: \u00abMaestro, hablando 
as\u00ed nos ofendes tambi\u00e9n a 
nosotros\u00bb. {I}46_{/}Y \u00e9l 
replic\u00f3: \u00ab\u00a1Ay de vosotros 
tambi\u00e9n, doctores de la 
ley, que ech\u00e1is sobre los 
dem\u00e1s cargas 
insoportables, y vosotros 
no las toc\u00e1is ni con un 
dedo! {I}47_{/}\u00a1Ay de 
vosotros, que constru\u00eds 
los sepulcros de los 
profetas, y fueron 
vuestros padres quienes 
los asesinaron! {I}48_{/}As\u00ed 
manifest\u00e1is que est\u00e1is de 
acuerdo con lo que 
hicieron vuestros padres, 
pues ellos los mataron y 
vosotros constru\u00eds los 
sepulcros.
{I}49_{/}Por eso dijo tambi\u00e9n 
la sabidur\u00eda de Dios: Les 
enviar\u00e9 profetas y 
ap\u00f3stoles; a unos los 
matar\u00e1n y a otros los 
perseguir\u00e1n. {I}50_{/}Pero 
Dios pedir\u00e1 cuentas a 
esta generaci\u00f3n de la 
sangre de todos los 
profetas asesinados desde 
la creaci\u00f3n del mundo, 
{I}51_{/}desde la sangre de 
Abel hasta la sangre de 
Zacar\u00edas, asesinado entre 
el altar y el santuario. 
S\u00ed, yo os digo que Dios 
pedir\u00e1 cuentas a esta 
generaci\u00f3n.
{I}52_{/}\u00a1Ay de vosotros, 
doctores de la ley, que 
os hab\u00e9is apoderado de la 
llave de la ciencia, y ni 
entr\u00e1is vosotros ni 
dej\u00e1is entrar a los 
dem\u00e1s!\u00bb.
{I}53_{/}Cuando sali\u00f3 de 
all\u00ed, los fariseos y los 
maestros de la ley 
comenzaron a acosarlo y a 
proponerle muchas 
cuestiones, 
{I}54_{/}tendi\u00e9ndole trampas 
para sorprenderlo en 
alguna de sus palabras.
{1}12{/}

JES\u00daS INSTRUYE A SUS 
DISC\u00cdPULOS{/}

{I}1_{/}Entre tanto se 
agolparon miles y miles 
de personas, hasta 
pisarse unos a otros. Y 
comenz\u00f3 a decir 
primeramente a sus 
disc\u00edpulos: \u00abGuardaos del 
fermento de los fariseos, 
que es la hipocres\u00eda. 
{I}2_{/}Pues nada hay tan 
oculto que no se llegue a 
descubrir, y nada tan 
secreto que no se llegue 
a saber. {I}3_{/}Por eso, 
todo lo que hay\u00e1is dicho 
en las tinieblas ser\u00e1 
escuchado a la luz del 
d\u00eda, y lo que hay\u00e1is 
hablado al o\u00eddo en los 
aposentos ser\u00e1 proclamado 
desde las terrazas.
{I}4_{/}Yo os digo, amigos 
m\u00edos, que no teng\u00e1is 
miedo de los que matan el 
cuerpo y no pueden hacer 
m\u00e1s. {I}5_{/}Os dir\u00e9 a qui\u00e9n 
deb\u00e9is de temer: Temed al 
que despu\u00e9s de haberos 
matado puede echaros en 
el fuego. S\u00ed, temed a 
\u00e9ste. {I}6_{/}\u00bfNo se venden 
cinco p\u00e1jaros por unos 
cuartos? Y, sin embargo, 
Dios no se olvida de 
ninguno de ellos. 
{I}7_{/}\u00a1Hasta los cabellos 
de vuestra cabeza est\u00e1n 
todos contados! \u00a1No 
teng\u00e1is miedo! Vosotros 
val\u00e9is m\u00e1s que una 
bandada de p\u00e1jaros.
{I}8_{/}Os digo adem\u00e1s: Al 
que me confiese delante 
de los hombres, el hijo 
del hombre lo confesar\u00e1 
delante de los \u00e1ngeles de 
Dios; {I}9_{/}pero al que me 
niegue delante de los 
hombres, \u00e9l lo negar\u00e1 
delante de los \u00e1ngeles de 
Dios. {I}10_{/}Al que hable 
mal del hijo se le 
perdonar\u00e1, pero a quien 
blasfeme contra el 
Esp\u00edritu Santo no se le 
perdonar\u00e1. {I}11_{/}Cuando os 
lleven a las sinagogas o 
ante los magistrados y 
autoridades, no os 
preocup\u00e9is sobre c\u00f3mo 
hab\u00e9is de hablar o qu\u00e9 
hab\u00e9is de decir. {I}12_{/}El 
Esp\u00edritu Santo os 
ense\u00f1ar\u00e1 en aquel momento 
lo que deb\u00e9is decir\u00bb.
LA PAR\u00c1BOLA DEL RICO 
INSENSATO{/}

{I}13_{/}Uno de la gente 
le dijo: \u00abMaestro, di a 
mi hermano que reparta la 
herencia conmigo\u00bb. 
{I}14_{/}\u00c9l le respondi\u00f3: 
\u00abHombre, \u00bfqui\u00e9n me ha 
hecho juez y repartidor 
entre vosotros?\u00bb. {I}15_{/}Y 
prosigui\u00f3: \u00abGuardaos bien 
de toda avaricia; que, 
aunque uno est\u00e9 en la 
abundancia, no tiene 
asegurada la vida con sus 
riquezas\u00bb.
{I}16_{/}Y les dijo una 
par\u00e1bola: \u00abLas fincas de 
un hombre rico dieron una 
gran cosecha. {I}17_{/}Y \u00e9l 
pens\u00f3: \u00bfQu\u00e9 har\u00e9, pues no 
tengo donde almacenar mis 
cosechas? {I}18_{/}Y se dijo: 
Destruir\u00e9 mis graneros, 
los ampliar\u00e9 y meter\u00e9 en 
ellos todas mis cosechas 
y mis bienes. {I}19_{/}Luego 
me dir\u00e9: Tienes muchos 
bienes almacenados para 
largos a\u00f1os; descansa, 
come, bebe y p\u00e1salo bien. 
{I}20_{/}Pero Dios le dijo: 
\u00a1Insensato, esta misma 
noche morir\u00e1s!; \u00bfpara 
qui\u00e9n ser\u00e1 lo que has 
acaparado? {I}21_{/}As\u00ed 
suceder\u00e1 al que amontona 
riquezas para s\u00ed y no es 
rico a los ojos de Dios\u00bb.
CONFIANZA EN LA 
PROVIDENCIA{/}

{I}22_{/}Despu\u00e9s dijo a 
sus disc\u00edpulos: \u00abPor eso 
os digo: No os angusti\u00e9is 
por vuestra vida pensando 
qu\u00e9 vais a comer, ni por 
vuestro cuerpo, qu\u00e9 vais 
a poneros. {I}23_{/}Porque la 
vida es m\u00e1s que el 
alimento, y el cuerpo m\u00e1s 
que el vestido. 
{I}24_{/}Mirad los cuervos: 
No siembran, ni siegan, 
no tienen despensas ni 
graneros, y Dios los 
alimenta. \u00a1Cu\u00e1nto m\u00e1s 
val\u00e9is vosotros que los 
p\u00e1jaros! {I}25_{/}\u00bfQui\u00e9n de 
vosotros, por mucho que 
cavile, puede a\u00f1adir una 
sola hora al tiempo de su 
vida? {I}26_{/}Si no pod\u00e9is 
ni las cosas m\u00e1s 
peque\u00f1as, \u00bfa qu\u00e9 
preocuparse de las dem\u00e1s? 
{I}27_{/}Mirad c\u00f3mo crecen 
los lirios del campo; no 
se fatigan, ni hilan; 
pero yo os digo que ni 
Salom\u00f3n en todo su 
esplendor se visti\u00f3 como 
uno de ellos. {I}28_{/}Pues 
si Dios viste as\u00ed a la 
hierba del campo, que hoy 
brota y ma\u00f1ana se la echa 
al fuego, \u00bfno har\u00e1 m\u00e1s 
por vosotros, hombres de 
poca fe?
{I}29_{/}No os angusti\u00e9is 
buscando qu\u00e9 comer o qu\u00e9 
beber. {I}30_{/}Por todas 
esas cosas se afanan los 
paganos. Vuestro Padre ya 
sabe que las necesit\u00e1is. 
{I}31_{/}Buscad su reino, y 
todo eso se os dar\u00e1 por 
a\u00f1adidura.
{I}32_{/}No teng\u00e1is miedo, 
peque\u00f1o reba\u00f1o, porque 
vuestro Padre ha decidido 
daros el reino.
{I}33_{/}Vended lo que 
teng\u00e1is y dad limosna con 
ello. Haceos bolsas que 
no se gasten y riquezas 
inagotables en el cielo, 
donde no entra ning\u00fan 
ladr\u00f3n, ni roe la 
polilla; {I}34_{/}porque 
donde est\u00e9 vuestra 
riqueza, all\u00ed estar\u00e1 
vuestro coraz\u00f3n\u00bb.
EXHORTACI\u00d3N A LA 
VIGILANCIA{/}

{I}35_{/}\u00abEstad 
preparados y tened 
encendidas vuestras 
l\u00e1mparas. {I}36_{/}Sed como 
los criados que esperan a 
su amo de retorno de las 
bodas para abrirle tan 
pronto como llegue y 
llame. {I}37_{/}\u00a1Dichosos los 
criados a quienes el amo 
encuentra en vela a su 
llegada! Os aseguro que 
los har\u00e1 sentar a la mesa 
y se pondr\u00e1 a servirlos 
\u00e9l mismo. {I}38_{/}Si llega a 
medianoche o de madrugada 
y los encuentra as\u00ed, 
\u00a1dichosos ellos! 
{I}39_{/}Tened en cuenta que 
si el amo de casa supiera 
a qu\u00e9 hora iba a venir el 
ladr\u00f3n, estar\u00eda en 
guardia y no dejar\u00eda que 
asaltaran su casa. 
{I}40_{/}Estad preparados 
tambi\u00e9n vosotros, porque 
a la hora que menos 
pens\u00e9is vendr\u00e1 el hijo 
del hombre\u00bb.
{I}41_{/}Entonces Pedro le 
dijo: \u00abSe\u00f1or, esta 
par\u00e1bola, \u00bfla dices por 
nosotros o por todos?\u00bb. 
{I}42_{/}El Se\u00f1or contest\u00f3: 
\u00ab\u00bfQui\u00e9n es, entonces, el 
administrador fiel y 
prudente, para que d\u00e9 a 
la servidumbre la comida 
a su hora? {I}43_{/}\u00a1Dichoso 
ese criado si, al llegar 
su amo, lo encuentra 
cumpliendo con su deber! 
{I}44_{/}Os aseguro que le 
pondr\u00e1 al frente de todos 
sus bienes. {I}45_{/}Pero si 
ese criado, pensando que 
su amo va a tardar en 
venir, se pone a 
maltratar a los dem\u00e1s 
criados y criadas y a 
comer y a beber hasta 
emborracharse, {I}46_{/}su 
amo vendr\u00e1 el d\u00eda y la 
hora que \u00e9l menos lo 
espere, lo castigar\u00e1 
severamente y lo pondr\u00e1 
en la calle, donde se 
pone a los que no son 
fieles. {I}47_{/}El criado 
que sabe lo que su amo 
quiere y no lo hace ser\u00e1 
severamente castigado. 
{I}48_{/}Pero el que no lo 
sabe, si hace algo que 
merece castigo, ser\u00e1 
castigado con menos 
severidad. Al que mucho 
se le da, mucho se le 
reclamar\u00e1; y al que mucho 
se le conf\u00eda, m\u00e1s se le 
pedir\u00e1.
JES\u00daS, CAUSA DE DIVISI\u00d3N{/}

{I}49_{/}\u00abHe venido a 
traer fuego a la tierra, 
\u00a1y cu\u00e1nto deseo ya que 
arda! {I}50_{/}Tengo que 
recibir un bautismo de 
dolores, y estoy 
angustiado hasta que se 
realice. {I}51_{/}\u00bfCre\u00e9is que 
he venido a traer la paz 
al mundo? Os digo que no, 
sino divisi\u00f3n. {I}52_{/}Pues 
en adelante estar\u00e1n 
divididos cinco en una 
casa, tres contra dos y 
dos contra tres. 
{I}53_{/}Estar\u00e1 dividido el 
padre contra el hijo y el 
hijo contra el padre, la 
madre contra la hija y la 
hija contra la madre, la 
suegra contra la nuera y 
la nuera contra la 
suegra\u00bb.
DIVERSAS ENSE\u00d1ANZAS{/}

{I}54_{/}Dec\u00eda tambi\u00e9n a 
la gente: \u00abCuando veis 
levantarse una nube por 
poniente, dec\u00eds: Va a 
llover, y as\u00ed es. {I}55_{/}Y 
cuando sent\u00eds soplar el 
viento del sur, dec\u00eds: Va 
a hacer calor, y as\u00ed 
sucede. 
{I}56_{/}\u00a1Hip\u00f3critas!, sab\u00e9is 
interpretar el aspecto de 
la tierra y del cielo, \u00bfy 
c\u00f3mo no sab\u00e9is 
interpretar el tiempo 
presente?
{I}57_{/}\u00bfPor qu\u00e9 no juzg\u00e1is 
vosotros mismos con 
justicia? {I}58_{/}Cuando 
vayas con tu adversario 
al juez, procura ponerte 
de acuerdo con \u00e9l en el 
camino, no sea que te 
entregue al juez, el juez 
te ponga en manos de la 
polic\u00eda y la polic\u00eda te 
meta en la c\u00e1rcel. 
{I}59_{/}Te aseguro que no 
saldr\u00e1s de all\u00ed hasta que 
hayas pagado el \u00faltimo 
c\u00e9ntimo\u00bb.
{1}13{/}

{I}1_{/}En aquel momento 
llegaron algunos 
anunci\u00e1ndole que Pilato 
hab\u00eda matado a unos 
galileos, mezclando su 
sangre con la de las 
v\u00edctimas que ofrec\u00edan en 
sacrificio. {I}2_{/}Jes\u00fas les 
dijo: \u00ab\u00bfPens\u00e1is que esos 
galileos eran los m\u00e1s 
pecadores de todos los 
galileos porque sufrieron 
eso? {I}3_{/}Os digo que no; 
y, si no os arrepent\u00eds, 
todos perecer\u00e9is 
igualmente. {I}4_{/}\u00bfCre\u00e9is 
que aquellos dieciocho 
sobre los que cay\u00f3 la 
torre de Silo\u00e9 y los mat\u00f3 
eran los \u00fanicos culpables 
entre todos los vecinos 
de Jerusal\u00e9n? {I}5_{/}Os 
digo que no. Todos 
perecer\u00e9is igualmente si 
no os arrepent\u00eds\u00bb.
PAR\u00c1BOLA DE LA HIGUERA{/}

{I}6_{/}Les cont\u00f3 esta 
par\u00e1bola: \u00abUn hombre 
ten\u00eda una higuera 
plantada en su vi\u00f1a; fue 
a buscar higos en ella, y 
no los encontr\u00f3. {I}7_{/}Dijo 
al vi\u00f1ador: Hace ya tres 
a\u00f1os que vengo a buscar 
higos en ella y no los 
encuentro. C\u00f3rtala. \u00bfPor 
qu\u00e9 va a ocupar un 
terreno in\u00fatilmente? 
{I}8_{/}El vi\u00f1ador dijo: 
Se\u00f1or, d\u00e9jala tambi\u00e9n 
este a\u00f1o; yo cavar\u00e9 
alrededor y le echar\u00e9 
esti\u00e9rcol, {I}9_{/}a ver si 
da higos; si no los da, 
la cortas\u00bb.
UNA CURACI\u00d3N EN S\u00c1BADO{/}

{I}10_{/}Un s\u00e1bado estaba 
ense\u00f1ando en una 
sinagoga. {/}{I}11_{/}Hab\u00eda 
all\u00ed una mujer pose\u00edda de 
un esp\u00edritu inmundo, que 
la ten\u00eda enferma hac\u00eda 
dieciocho a\u00f1os; estaba 
encorvada y no pod\u00eda de 
ninguna manera 
enderezarse. {I}12_{/}Jes\u00fas, 
al verla, la llam\u00f3 y le 
dijo: \u00abMujer, quedas 
libre de tu enfermedad\u00bb. 
{I}13_{/}Le impuso las manos 
y, al instante, se 
enderez\u00f3 y empez\u00f3 a 
alabar a Dios. {I}14_{/}El 
jefe de la sinagoga, 
indignado porque Jes\u00fas 
hab\u00eda curado en s\u00e1bado, 
dec\u00eda al pueblo: \u00abHay 
seis d\u00edas para trabajar; 
venid en \u00e9sos y curaos; 
no veng\u00e1is en s\u00e1bado\u00bb. 
{I}15_{/}Jes\u00fas le respondi\u00f3: 
\u00ab\u00a1Hip\u00f3critas! \u00bfNo suelta 
cada uno de vosotros su 
buey o su asno del 
pesebre en s\u00e1bado y lo 
lleva a beber? {I}16_{/}Y a 
esta mujer, que es una 
hija de Abrah\u00e1n, a la que 
Satan\u00e1s ten\u00eda atada desde 
hace dieciocho a\u00f1os, \u00bfno 
se la puede soltar de su 
atadura en s\u00e1bado?\u00bb. 
{I}17_{/}Y al decir esto, 
todos sus adversarios 
quedaron avergonzados, 
mientras que la gente se 
regocijaba por los 
milagros que \u00e9l hac\u00eda.
LA SEMILLA DE MOSTAZA. LA 
LEVADURA{/}

{I}18_{/}Jes\u00fas les dijo: \u00ab\u00bfA 
qu\u00e9 se parece el reino de 
Dios y a qu\u00e9 lo 
comparar\u00e9? {I}19_{/}Es como 
un grano de mostaza, que 
toma un hombre, lo echa 
en su huerto y crece 
hasta llegar a ser como 
un \u00e1rbol, en cuyas ramas 
anidan las aves.
{I}20_{/}\u00bfA qu\u00e9 comparar\u00e9 el 
reino de Dios? {I}21_{/}Es 
como la levadura que una 
mujer toma y la mete en 
tres medidas de harina, 
hasta que fermenta toda 
la masa\u00bb.
EL MISTERIO DE LA 
SALVACI\u00d3N{/}

{I}22_{/}Camino de 
Jerusal\u00e9n, iba 
recorriendo pueblos y 
aldeas, ense\u00f1ando. 
{I}23_{/}Uno le pregunt\u00f3: 
\u00abSe\u00f1or, \u00bfson pocos los 
que se salvan?\u00bb. Le 
respondi\u00f3: 
{I}24_{/}\u00abEsforzaos por 
entrar por la puerta 
estrecha, porque os digo 
que muchos intentar\u00e1n 
entrar y no podr\u00e1n.
{I}25_{/}Una vez que el amo 
de la casa se haya 
levantado y cerrado la 
puerta, os quedar\u00e9is 
fuera y comenzar\u00e9is a 
llamar a la puerta: 
\u00a1Se\u00f1or, \u00e1brenos! {I}26_{/}Y 
empezar\u00e9is a decir: Hemos 
comido y bebido contigo, 
t\u00fa has ense\u00f1ado en 
nuestras plazas. 
{I}27_{/}Pero \u00e9l os dir\u00e1: No 
s\u00e9 de d\u00f3nde sois; 
apartaos de m\u00ed, agentes 
de injusticias.
{I}28_{/}All\u00ed ser\u00e1 el llanto 
y el rechinar de dientes 
cuando ve\u00e1is a Abrah\u00e1n, a 
Isaac y a Jacob y a todos 
los profetas en el reino 
de Dios, mientras que 
vosotros sois echados 
fuera. {I}29_{/}De oriente y 
de occidente, del norte y 
del sur vendr\u00e1n a 
sentarse a la mesa en el 
reino de Dios. {I}30_{/}Pues 
hay \u00faltimos que ser\u00e1n 
primeros y hay primeros 
que ser\u00e1n \u00faltimos\u00bb.
RESPUESTA DE JES\u00daS A 
HERODES{/}

{I}31_{/}En aquel momento 
se acercaron unos 
fariseos, y le dijeron: 
\u00abAnda, vete de aqu\u00ed, 
porque Herodes quiere 
matarte\u00bb. {I}32_{/}Y \u00e9l les 
dijo: \u00abId y decid a ese 
zorro: Hoy y ma\u00f1ana 
seguir\u00e9 echando demonios 
y haciendo curaciones, y 
pasado ma\u00f1ana terminar\u00e9. 
{I}33_{/}Por lo dem\u00e1s, 
seguir\u00e9 mi camino hoy, 
ma\u00f1ana y pasado ma\u00f1ana, 
porque no puede ser que 
un profeta muera fuera de 
Jerusal\u00e9n\u00bb.
AP\u00d3STROFE A JERUSAL\u00c9N{/}

{I}34_{/}\u00ab\u00a1Jerusal\u00e9n, 
Jerusal\u00e9n!, que matas a 
los profetas y apedreas a 
los que te son enviados. 
\u00a1Cu\u00e1ntas veces he querido 
reunir a tus hijos como 
una gallina a sus 
polluelos bajo las alas, 
y no has querido! 
{I}35_{/}Sabed que vuestra 
casa se queda abandonada. 
Y os digo que ya no me 
ver\u00e9is hasta que llegue 
el momento en que dig\u00e1is: 
Bendito el que viene en 
nombre del Se\u00f1or\u00bb.
{1}14{/}

RESPUESTA A LAS INSIDIAS 
DE LOS FARISEOS{/}

{I}1_{/}Un s\u00e1bado fue a 
comer en casa de uno de 
los jefes de los 
fariseos; \u00e9stos lo 
estaban acechando. 
{I}2_{/}Delante de \u00e9l hab\u00eda 
un hombre hidr\u00f3pico. 
{I}3_{/}Jes\u00fas pregunt\u00f3 a los 
doctores de la ley y a 
los fariseos: \u00ab\u00bfEst\u00e1 
permitido curar en s\u00e1bado 
o no?\u00bb. {I}4_{/}Y ellos se 
quedaron callados. Jes\u00fas 
le agarr\u00f3 de la mano, lo 
cur\u00f3 y lo despidi\u00f3.
{I}5_{/}Luego les dijo: 
\u00ab\u00bfQui\u00e9n de vosotros, si 
su hijo o un buey cae a 
un pozo, no lo saca 
inmediatamente, aunque 
sea s\u00e1bado?\u00bb. {I}6_{/}Y no 
pudieron responderle.
{I}7_{/}Jes\u00fas, al observar 
que los invitados 
escog\u00edan los primeros 
puestos, les dijo esta 
par\u00e1bola: \u00abCuando alguien 
te invite a una boda, 
{I}8_{/}no te pongas en el 
primer asiento, no sea 
que haya otro invitado 
m\u00e1s honorable que t\u00fa, 
{I}9_{/}venga el que te 
invit\u00f3 y te diga: Cede el 
sitio a \u00e9ste, y entonces 
tengas que ir avergonzado 
a ocupar el \u00faltimo 
puesto. {I}10_{/}Por el 
contrario, cuando seas 
invitado, ponte en el 
\u00faltimo puesto, y as\u00ed, 
cuando venga el que te 
invit\u00f3, te dir\u00e1: Amigo, 
sube m\u00e1s arriba. Entonces 
te ver\u00e1s honrado ante 
todos los comensales. 
{I}11_{/}Porque el que se 
ensalza ser\u00e1 humillado y 
el que se humilla ser\u00e1 
ensalzado\u00bb.
{I}12_{/}Dijo tambi\u00e9n al que 
le hab\u00eda invitado: 
\u00abCuando des una comida o 
una cena, no invites a 
tus amigos, ni a tus 
hermanos, ni a tus 
parientes, ni a tus 
vecinos ricos; no sea que 
ellos te inviten a su vez 
y ya quedas pagado. 
{I}13_{/}Cuando des un 
banquete invita a los 
pobres, a los inv\u00e1lidos, 
a los cojos, a los 
ciegos; {I}14_{/}entonces 
ser\u00e1s dichoso porque 
ellos no pueden pagarte, 
y recibir\u00e1s tu recompensa 
en la resurrecci\u00f3n de los 
justos\u00bb.
PAR\u00c1BOLA DEL GRAN 
BANQUETE{/}

{I}15_{/}Uno de los 
convidados, al o\u00edr esto, 
le dijo: \u00abDichoso el que 
participe en el convite 
del reino de Dios\u00bb. 
{I}16_{/}\u00c9l le contest\u00f3: \u00abUn 
hombre daba un gran 
banquete e invit\u00f3 a 
muchos. {I}17_{/}A la hora 
del banquete mand\u00f3 a sus 
criados a decir a los 
invitados: Venid, que ya 
est\u00e1 preparado el 
banquete. {I}18_{/}Y todos a 
una comenzaron a 
excusarse. El primero 
dijo: He comprado un 
campo y necesito ir a 
verlo; te ruego que me 
excuses. {I}19_{/}Otro dijo: 
He comprado cinco pares 
de bueyes y voy a 
probarlos; te ruego que 
me excuses. {I}20_{/}Un 
tercero dijo: Me he 
casado y no puedo ir. 
{I}21_{/}El criado regres\u00f3 y 
se lo cont\u00f3 a su amo. El 
amo, irritado, dijo a su 
criado: Sal de prisa a 
las plazas y a las calles 
de la ciudad y trae a los 
pobres y a los inv\u00e1lidos, 
a los ciegos y a los 
cojos. {I}22_{/}El criado 
dijo: Se\u00f1or, he hecho lo 
que me mandaste y todav\u00eda 
hay sitio. {I}23_{/}El amo le 
dijo: Sal por los caminos 
y cercados, y obliga a la 
gente a entrar para que 
se llene la casa. 
{I}24_{/}Pues os digo que 
ninguno de los invitados 
probar\u00e1 mi banquete\u00bb.
LA ABNEGACI\u00d3N CRISTIANA{/}

{I}25_{/}Le segu\u00eda mucha 
gente. \u00c9l se volvi\u00f3 y les 
dijo: {I}26_{/}\u00abSi uno viene 
a m\u00ed y no deja a su padre 
y a su madre, a su mujer 
y a sus hijos, hermanos y 
hermanas, y aun su propia 
vida, no puede ser 
disc\u00edpulo m\u00edo. {I}27_{/}El 
que no carga con su cruz 
y me sigue, no puede ser 
mi disc\u00edpulo.
{I}28_{/}Porque, \u00bfqui\u00e9n de 
vosotros, si quiere 
construir una torre, no 
se sienta primero para 
calcular los gastos y ver 
si tendr\u00e1 para 
terminarla? {I}29_{/}No sea 
que, si pone los 
cimientos y no puede 
acabar la obra, todos los 
que se enteren comiencen 
a burlarse de \u00e9l, 
{I}30_{/}diciendo: \u00c9ste 
comenz\u00f3 a construir y no 
ha podido terminar.
{I}31_{/}O \u00bfqu\u00e9 rey, si va a 
ir a la guerra contra 
otro, no se sienta antes 
a considerar si puede 
enfrentarse con diez mil 
al que viene contra \u00e9l 
con veinte mil? {I}32_{/}Y si 
ve que no, cuando todav\u00eda 
est\u00e1 lejos, env\u00eda una 
embajada pidiendo la paz.
{I}33_{/}As\u00ed pues, el que de 
vosotros no renuncie a 
todos sus bienes, no 
puede ser mi disc\u00edpulo.
{I}34_{/}Buena es la sal; 
pero si hasta la sal se 
vuelve sosa, \u00bfcon qu\u00e9 se 
sazonar\u00e1? {I}35_{/}No sirve 
ni para la tierra ni para 
el estercolero; se la 
tira. \u00a1El que tenga o\u00eddos 
para o\u00edr que oiga!\u00bb.
{1}15{/}

LA OVEJA PERDIDA{/}

{I}1_{/}Los publicanos y 
los pecadores se 
acercaban para o\u00edrlo. 
{I}2_{/}Y los fariseos y los 
maestros de la ley lo 
criticaban: \u00ab\u00c9ste acoge a 
los pecadores y come con 
ellos\u00bb. {I}3_{/}Entonces les 
propuso esta par\u00e1bola:
{I}4_{/}\u00ab\u00bfQui\u00e9n de vosotros, 
si tiene cien ovejas y se 
le pierde una, no deja 
las noventa y nueve en el 
campo y va en busca de la 
perdida hasta que la 
encuentra? {I}5_{/}Cuando la 
encuentra, se la echa 
sobre sus hombros lleno 
de alegr\u00eda, {I}6_{/}y, al 
llegar a casa, llama a 
los amigos y vecinos y 
les dice: \u00a1Alegraos 
conmigo, porque he 
encontrado mi oveja 
perdida! {I}7_{/}Pues bien, 
os digo que habr\u00e1 m\u00e1s 
alegr\u00eda en el cielo por 
un pecador que se 
arrepiente que por 
noventa y nueve justos 
que no necesitan 
arrepentirse\u00bb.
LA MONEDA PERDIDA{/}

{I}8_{/}\u00abO \u00bfqu\u00e9 mujer que 
tenga diez monedas, si 
pierde una, no enciende 
una luz y barre la casa y 
la busca cuidadosamente 
hasta encontrarla? {I}9_{/}Y 
cuando la encuentra, 
llama a sus amigas y 
vecinas y les dice: 
Alegraos conmigo, porque 
he encontrado la moneda 
que hab\u00eda perdido. 
{I}10_{/}Os digo que as\u00ed se 
alegrar\u00e1n los \u00e1ngeles de 
Dios por un pecador que 
se arrepiente\u00bb.
EL HIJO PR\u00d3DIGO{/}

{I}11_{/}Y continu\u00f3: \u00abUn 
hombre ten\u00eda dos hijos. 
{I}12_{/}Y el menor dijo a su 
padre: Padre, dame la 
parte de la herencia que 
me corresponde. Y el 
padre les reparti\u00f3 la 
herencia. {I}13_{/}A los 
pocos d\u00edas el hijo menor 
reuni\u00f3 todo lo suyo, se 
fue a un pa\u00eds lejano y 
all\u00ed gast\u00f3 toda su 
fortuna llevando una mala 
vida. {I}14_{/}Cuando se lo 
hab\u00eda gastado todo, 
sobrevino una gran hambre 
en aquella comarca y 
comenz\u00f3 a padecer 
necesidad. {I}15_{/}Se fue a 
servir a casa de un 
hombre del pa\u00eds, que le 
mand\u00f3 a sus tierras a 
guardar cerdos. 
{I}16_{/}Ten\u00eda ganas de 
llenar su est\u00f3mago con 
las algarrobas que com\u00edan 
los cerdos, y nadie se 
las daba. {I}17_{/}Entonces, 
reflexionando, dijo: 
\u00a1Cu\u00e1ntos jornaleros de mi 
padre tienen pan de 
sobra, y yo aqu\u00ed me muero 
de hambre! {I}18_{/}Volver\u00e9 a 
mi padre y le dir\u00e9: 
Padre, he pecado contra 
el cielo y contra ti. 
{I}19_{/}Ya no soy digno de 
llamarme hijo tuyo: tenme 
como a uno de tus 
jornaleros. {I}20_{/}Se puso 
en camino y fue a casa de 
su padre. Cuando a\u00fan 
estaba lejos, su padre lo 
vio y, conmovido, fue 
corriendo, se ech\u00f3 al 
cuello de su hijo y lo 
cubri\u00f3 de besos. {I}21_{/}El 
hijo comenz\u00f3 a decir: 
Padre, he pecado contra 
el cielo y contra ti. Ya 
no soy digno de llamarme 
hijo tuyo. {I}22_{/}Pero el 
padre dijo a sus criados: 
Sacad inmediatamente el 
traje mejor y pon\u00e9dselo; 
poned un anillo en su 
mano y sandalias en sus 
pies. {I}23_{/}Traed el 
ternero cebado, matadlo y 
celebremos un banquete, 
{I}24_{/}porque este hijo m\u00edo 
hab\u00eda muerto y ha vuelto 
a la vida, se hab\u00eda 
perdido y ha sido 
encontrado. Y se pusieron 
todos a festejarlo.
{I}25_{/}El hijo mayor estaba 
en el campo y, al volver 
y acercarse a la casa, 
oy\u00f3 la m\u00fasica y los 
bailes. {I}26_{/}Llam\u00f3 a uno 
de los criados y le 
pregunt\u00f3 qu\u00e9 significaba 
aquello. {I}27_{/}Y \u00e9ste le 
contest\u00f3: Que ha vuelto 
tu hermano, y tu padre ha 
matado el ternero cebado 
porque lo ha recobrado 
sano. {I}28_{/}\u00c9l se enfad\u00f3 y 
no quiso entrar. Su padre 
sali\u00f3 y se puso a 
convencerlo. {I}29_{/}\u00c9l 
contest\u00f3 a su padre: Hace 
ya tantos a\u00f1os que te 
sirvo sin desobedecer 
jam\u00e1s tus \u00f3rdenes, y 
nunca me has dado ni un 
cabrito para celebrar una 
fiesta con mis amigos. 
{I}30_{/}\u00a1Ahora llega ese 
hijo tuyo, que se ha 
gastado toda su fortuna 
con malas mujeres, y t\u00fa 
le matas el ternero 
cebado! {I}31_{/}El padre le 
respondi\u00f3: \u00a1Hijo m\u00edo, t\u00fa 
est\u00e1s siempre conmigo, y 
todo lo m\u00edo es tuyo! 
{I}32_{/}En cambio, tu 
hermano, que estaba 
muerto, ha vuelto a la 
vida; estaba perdido y lo 
hemos encontrado. 
Conven\u00eda celebrar una 
fiesta y alegrarse\u00bb.
{1}16{/}

EL ADMINISTRADOR INFIEL{/}

{I}1_{/}Dijo tambi\u00e9n a 
sus disc\u00edpulos: \u00abUn 
hombre rico ten\u00eda un 
administrador que fue 
denunciado como 
malversador de bienes. 
{I}2_{/}Entonces lo llam\u00f3 y 
le dijo: \u00bfQu\u00e9 es lo que 
oigo de ti? Dame cuenta 
de tu administraci\u00f3n, 
porque quedas despedido. 
{I}3_{/}Entonces el 
administrador se puso a 
pensar: \u00bfQu\u00e9 voy a hacer, 
pues mi amo me quita la 
administraci\u00f3n? Cavar, ya 
no puedo; mendigar, me da 
verg\u00fcenza. {I}4_{/}Ya s\u00e9 lo 
que voy a hacer, para que 
haya quien me reciba en 
su casa cuando no tenga 
la administraci\u00f3n. 
{I}5_{/}Llam\u00f3 a todos los 
deudores de su amo, y 
pregunt\u00f3 al primero: 
\u00bfCu\u00e1nto debes a mi amo? 
{I}6_{/}\u00c9l contest\u00f3: Cien 
barriles de aceite. \u00c9l le 
dijo: Toma tu recibo, 
si\u00e9ntate y escribe 
cincuenta. {I}7_{/}Luego dijo 
a otro: \u00bfY t\u00fa cu\u00e1nto 
debes? \u00c9l respondi\u00f3: Cien 
fanegas de trigo. \u00c9l le 
dijo: Toma tu recibo y 
escribe ochenta. {I}8_{/}El 
amo alab\u00f3 al 
administrador infiel, 
porque hab\u00eda actuado con 
sagacidad. Pues los hijos 
del mundo son m\u00e1s sagaces 
en sus relaciones que los 
hijos de la luz.
{I}9_{/}Y yo os digo: Haceos 
amigos con el dinero 
injustamente adquirido, 
para que, cuando os 
falte, os reciban en las 
moradas eternas. {I}10_{/}El 
que es fiel en lo poco lo 
es tambi\u00e9n en lo mucho, y 
el que es injusto en lo 
poco lo es tambi\u00e9n en lo 
mucho. {I}11_{/}Si no hab\u00e9is 
sido fieles con el dinero 
injustamente adquirido, 
\u00bfqui\u00e9n os confiar\u00e1 los 
bienes verdaderos? {I}12_{/}Y 
si no hab\u00e9is sido fieles 
en lo ajeno, \u00bfqui\u00e9n os 
dar\u00e1 lo que es vuestro?\u00bb
SENTENCIAS VARIAS{/}

{I}13_{/}\u00abNadie puede 
servir a dos amos, porque 
odiar\u00e1 a uno y amar\u00e1 al 
otro, o se apegar\u00e1 a uno 
y despreciar\u00e1 al otro. No 
pod\u00e9is servir a Dios y al 
dinero\u00bb.
{I}14_{/}Los fariseos, amigos 
del dinero, o\u00edan esto y 
se burlaban de \u00e9l. {I}15_{/}Y 
les dijo: \u00abVosotros 
presum\u00eds de justos 
delante de los hombres, 
pero Dios conoce vuestros 
corazones; porque lo que 
se estima tanto entre los 
hombres, no tiene valor 
alguno ante Dios.
{I}16_{/}La ley y los 
profetas llegan hasta 
Juan; desde entonces se 
anuncia el reino de Dios 
y todos se esfuerzan para 
entrar en \u00e9l.
{I}17_{/}Es m\u00e1s f\u00e1cil que 
pasen el cielo y la 
tierra que caiga una sola 
letra de la ley.
{I}18_{/}Todo el que se 
divorcia de su esposa y 
se casa con otra comete 
adulterio, y el que se 
casa con una mujer 
divorciada comete 
adulterio\u00bb.
EL RICO EPUL\u00d3N{/}

{I}19_{/}\u00abHab\u00eda un hombre 
rico que se vest\u00eda de 
p\u00farpura y de lino y 
banqueteaba a diario 
espl\u00e9ndidamente. {I}20_{/}Un 
pobre, llamado L\u00e1zaro, 
cubierto de \u00falceras, 
estaba sentado a la 
puerta del rico; 
{I}21_{/}quer\u00eda quitarse el 
hambre con lo que ca\u00eda de 
la mesa del rico; hasta 
los perros se acercaban y 
le lam\u00edan sus \u00falceras. 
{I}22_{/}Muri\u00f3 el pobre, y 
los \u00e1ngeles le llevaron 
al seno de Abrah\u00e1n. Muri\u00f3 
tambi\u00e9n el rico, y lo 
enterraron. {I}23_{/}Y 
estando en el infierno, 
entre torturas, levant\u00f3 
los ojos y vio a lo lejos 
a Abrah\u00e1n, y a L\u00e1zaro a 
su lado. {I}24_{/}Y grit\u00f3: 
Padre Abrah\u00e1n, ten 
compasi\u00f3n de m\u00ed y env\u00eda a 
L\u00e1zaro para que moje en 
agua la yema de su dedo y 
refresque mi lengua, 
porque me atormentan 
estas llamas. 
{I}25_{/}Abrah\u00e1n repuso: 
Hijo, acu\u00e9rdate que ya 
recibiste tus bienes 
durante la vida, y 
L\u00e1zaro, por el contrario, 
males. Ahora \u00e9l est\u00e1 aqu\u00ed 
consolado, y t\u00fa eres 
atormentado. {I}26_{/}Y no es 
esto todo. Entre vosotros 
y nosotros hay un gran 
abismo, de tal manera que 
los que quieran ir de ac\u00e1 
para all\u00e1 no puedan, ni 
los de all\u00ed venir para 
ac\u00e1. {I}27_{/}El rico dijo: 
Entonces, padre, te ruego 
que le env\u00edes a mi casa 
paterna, {I}28_{/}pues tengo 
cinco hermanos, para que 
les diga la verdad y no 
vengan tambi\u00e9n ellos a 
este lugar de tormentos. 
{I}29_{/}Abrah\u00e1n respondi\u00f3: 
Ya tienen a Mois\u00e9s y a 
los profetas; \u00a1que los 
escuchen! {I}30_{/}Pero \u00e9l 
dijo: No, padre Abrah\u00e1n; 
que si alguno de entre 
los muertos va a verlos, 
se arrepentir\u00e1n. 
{I}31_{/}Abrah\u00e1n contest\u00f3: Si 
no escuchan a Mois\u00e9s y a 
los profetas, no har\u00e1n 
caso ni aunque resucite 
un muerto\u00bb.
{1}17{/}

EL ESC\u00c1NDALO{/}

{I}1_{/}Despu\u00e9s dijo a 
sus disc\u00edpulos: \u00abEs 
inevitable que haya 
esc\u00e1ndalos; pero \u00a1ay de 
aquel que los provoca! 
{I}2_{/}M\u00e1s le valdr\u00eda que le 
ataran al cuello una 
piedra de molino y lo 
tiraran al mar antes que 
escandalizar a uno de 
estos peque\u00f1uelos. 
{I}3_{/}Tened cuidado\u00bb.
EL PERD\u00d3N DE LAS 
INJURIAS{/}

\u00abSi tu hermano peca, 
repr\u00e9ndelo; y si se 
arrepiente, perd\u00f3nalo. 
{I}4_{/}Y si peca contra ti 
siete veces al d\u00eda y 
otras tantas se acerca a 
ti diciendo: Me 
arrepiento, perd\u00f3nalo\u00bb.
EL PODER DE LA FE{/}

{I}5_{/}Los ap\u00f3stoles le 
dijeron: \u00abAcrecienta 
nuestra fe\u00bb. {I}6_{/}Y el 
Se\u00f1or dijo: \u00abSi tuvierais 
una fe tan grande como un 
grano de mostaza y 
dijerais a este sic\u00f3moro: 
Arr\u00e1ncate y traspl\u00e1ntate 
al mar, \u00e9l os 
obedecer\u00eda\u00bb.
HUMILDAD EN EL SERVICIO{/}

{I}7_{/}\u00ab\u00bfQui\u00e9n de vosotros, 
que tenga un criado 
arando o pastoreando, le 
dice cuando llega del 
campo: Pronto, ven y 
si\u00e9ntate a la mesa? 
{I}8_{/}M\u00e1s bien le dir\u00e1: 
Prep\u00e1rame de cenar, y 
ponte a servirme hasta 
que yo coma y beba. 
Despu\u00e9s comer\u00e1s y beber\u00e1s 
t\u00fa. {I}9_{/}\u00bfTendr\u00eda que 
estar agradecido al 
criado porque hizo lo que 
se le hab\u00eda ordenado? 
{I}10_{/}As\u00ed tambi\u00e9n 
vosotros, cuando hay\u00e1is 
hecho lo que se os haya 
ordenado, decid: Somos 
siervos in\u00fatiles; hemos 
hecho lo que deb\u00edamos 
hacer\u00bb.
LOS DIEZ LEPROSOS{/}

{I}11_{/}Yendo Jes\u00fas 
camino de Jerusal\u00e9n, pas\u00f3 
por entre Samar\u00eda y 
Galilea. {I}12_{/}Al entrar 
en una aldea, salieron 
diez leprosos a su 
encuentro, que se 
detuvieron a distancia 
{I}13_{/}y se pusieron a 
gritar: \u00abJes\u00fas, maestro, 
ten compasi\u00f3n de 
nosotros\u00bb. {I}14_{/}Al 
verlos, les dijo: \u00abId a 
presentaros a los 
sacerdotes\u00bb. Y mientras 
iban, quedaron limpios. 
{I}15_{/}Uno de ellos, al 
verse curado, volvi\u00f3 
alabando a Dios en voz 
alta {I}16_{/}y se ech\u00f3 a los 
pies de Jes\u00fas, d\u00e1ndole 
gracias. \u00c9ste era 
samaritano. {I}17_{/}Jes\u00fas 
dijo: \u00ab\u00bfNo han quedado 
limpios los diez? \u00bfD\u00f3nde 
est\u00e1n los otros nueve? 
{I}18_{/}\u00bfNo hubo quien 
volviera a dar gracias a 
Dios, sino este 
extranjero?\u00bb. {I}19_{/}Y le 
dijo: \u00abLev\u00e1ntate, anda; 
tu fe te ha salvado\u00bb.
PRESENCIA DEL REINO DE 
DIOS{/}

{I}20_{/}Los fariseos le 
preguntaron cu\u00e1ndo iba a 
llegar el reino de Dios. 
\u00c9l respondi\u00f3: \u00abLa llegada 
del reino de Dios no ser\u00e1 
espectacular. {I}21_{/}No se 
dir\u00e1: Est\u00e1 aqu\u00ed o all\u00ed, 
porque el reino de Dios 
est\u00e1 dentro de vosotros\u00bb.
SE\u00d1ALES DE LA SEGUNDA 
VENIDA DE CRISTO{/}

{I}22_{/}Y dijo a sus 
disc\u00edpulos: \u00abTiempo 
vendr\u00e1 en que desear\u00e9is 
ver uno de los d\u00edas del 
hijo del hombre y no lo 
ver\u00e9is. {I}23_{/}Y os dir\u00e1n: 
Miradlo all\u00ed, o miradlo 
aqu\u00ed. No vay\u00e1is, ni 
corr\u00e1is. {I}24_{/}Porque de 
la misma manera que el 
rel\u00e1mpago brilla desde un 
punto a otro del cielo, 
as\u00ed ser\u00e1 cuando venga el 
hijo del hombre en su 
d\u00eda. {I}25_{/}Pero antes es 
preciso que sufra mucho y 
que sea rechazado por 
esta generaci\u00f3n.
{I}26_{/}Como sucedi\u00f3 en los 
d\u00edas de No\u00e9, as\u00ed ser\u00e1 en 
los d\u00edas del hijo del 
hombre. {I}27_{/}Com\u00edan, 
beb\u00edan y se casaban ellos 
y ellas, hasta que No\u00e9 
entr\u00f3 en el arca, vino el 
diluvio y acab\u00f3 con 
todos. {I}28_{/}Lo mismo que 
sucedi\u00f3 en los d\u00edas de 
Lot: Com\u00edan, beb\u00edan, 
compraban, vend\u00edan, 
plantaban, edificaban; 
{I}29_{/}pero el d\u00eda en que 
Lot sali\u00f3 de Sodoma 
llovi\u00f3 fuego y azufre del 
cielo y acab\u00f3 con todos. 
{I}30_{/}As\u00ed suceder\u00e1 el d\u00eda 
en que el hijo del hombre 
se manifieste.
{I}31_{/}Aquel d\u00eda, el que 
est\u00e9 en la terraza y 
tenga en la casa sus 
enseres, que no baje a 
recogerlos; el que est\u00e9 
en el campo, que no 
vuelva atr\u00e1s a buscar 
nada. {I}32_{/}Acordaos de la 
mujer de Lot. {I}33_{/}El que 
intente salvar su vida la 
perder\u00e1, y el que la 
pierda la encontrar\u00e1. 
{I}34_{/}Os digo que en 
aquella noche dos estar\u00e1n 
juntos en una mesa; a uno 
se lo llevar\u00e1n, y a otro 
lo dejar\u00e1n. {I}35_{/}Estar\u00e1n 
dos mujeres moliendo 
juntas, a una se la 
llevar\u00e1n y a otra la 
dejar\u00e1n\u00bb. {I}36_{/}Y le 
preguntaron: \u00ab\u00bfD\u00f3nde 
ser\u00e1, Se\u00f1or?\u00bb. {I}37_{/}\u00c9l 
contest\u00f3: \u00abDonde est\u00e9 el 
cuerpo, all\u00ed se reunir\u00e1n 
los buitres\u00bb.
{1}18{/}

PAR\u00c1BOLA DEL JUEZ 
INJUSTO{/}

{I}1_{/}Sobre la 
necesidad de orar siempre 
sin desfallecer jam\u00e1s, 
les dijo esta par\u00e1bola: 
{I}2_{/}\u00abHab\u00eda en una ciudad 
un juez que no tem\u00eda a 
Dios ni respetaba a los 
hombres. {I}3_{/}Una viuda, 
tambi\u00e9n de aquella 
ciudad, iba a decirle: 
Hazme justicia contra mi 
enemigo. {I}4_{/}Durante 
alg\u00fan tiempo no quiso; 
pero luego pens\u00f3: Aunque 
no temo a Dios ni respeto 
a los hombres, {I}5_{/}le voy 
a hacer justicia para que 
esta viuda me deje en paz 
y no me moleste m\u00e1s\u00bb. 
{I}6_{/}Y el Se\u00f1or dijo: 
\u00abConsiderad lo que dice 
el juez injusto. {I}7_{/}\u00bfY 
no har\u00e1 Dios justicia a 
sus elegidos, que claman 
a \u00e9l d\u00eda y noche? \u00bfLes va 
a hacer esperar? {I}8_{/}Yo 
os digo que les har\u00e1 
justicia prontamente. 
Pero el hijo del hombre, 
cuando venga, \u00bfencontrar\u00e1 
fe en la tierra?\u00bb.
PAR\u00c1BOLA DEL FARISEO Y EL 
PUBLICANO{/}

{I}9_{/}A unos que se 
ten\u00edan por justos y 
despreciaban a los dem\u00e1s 
les dijo esta par\u00e1bola: 
{I}10_{/}\u00abDos hombres fueron 
al templo a orar; uno era 
fariseo y el otro 
publicano. {I}11_{/}El 
fariseo, de pie, hac\u00eda en 
su interior esta oraci\u00f3n: 
Dios m\u00edo, te doy gracias 
porque no soy como el 
resto de los hombres: 
ladrones, injustos, 
ad\u00falteros, ni como ese 
publicano; {I}12_{/}yo ayuno 
dos veces por semana y 
pago los diezmos de todo 
lo que poseo. {I}13_{/}El 
publicano, por el 
contrario, se qued\u00f3 a 
distancia y no se atrev\u00eda 
ni a levantar sus ojos al 
cielo, sino que se 
golpeaba el pecho y 
dec\u00eda: Dios m\u00edo, ten 
compasi\u00f3n de m\u00ed, que soy 
un pecador. {I}14_{/}Os digo 
que \u00e9ste volvi\u00f3 a su casa 
justificado, y el otro 
no. Porque el que se 
ensalza ser\u00e1 humillado, y 
el que se humilla ser\u00e1 
ensalzado\u00bb.
JES\u00daS Y LOS NI\u00d1OS{/}

{I}15_{/}Le presentaron 
unos ni\u00f1os para que les 
impusiera las manos. Los 
disc\u00edpulos, al verlo, los 
rega\u00f1aban. {I}16_{/}Pero 
Jes\u00fas los llam\u00f3 y dijo: 
\u00abDejad que los ni\u00f1os se 
acerquen a m\u00ed y no se lo 
impid\u00e1is, porque de los 
que son como ellos es el 
reino de Dios. {I}17_{/}Os 
aseguro que el que no 
reciba el reino de Dios 
como un ni\u00f1o no entrar\u00e1 
en \u00e9l\u00bb.
PELIGROS DE LAS RIQUEZAS{/}

{I}18_{/}Un hombre 
dintinguido le pregunt\u00f3: 
\u00abMaestro bueno, \u00bfqu\u00e9 
tengo que hacer para 
heredar la vida eterna?\u00bb. 
{I}19_{/}Jes\u00fas le contest\u00f3: 
\u00ab\u00bfPor qu\u00e9 me llamas 
bueno? El \u00fanico bueno es 
Dios. {I}20_{/}Sabes los 
mandamientos: No 
cometer\u00e1s adulterio, no 
matar\u00e1s, no robar\u00e1s, no 
levantar\u00e1s falso 
testimonio, honra a tu 
padre y a tu madre\u00bb.{/} 
{I}21_{/}\u00c9l dijo: \u00abTodo eso 
lo he guardado desde mi 
juventud\u00bb. {I}22_{/}Al o\u00edrlo 
Jes\u00fas, le dijo: \u00abA\u00fan te 
queda una cosa por hacer: 
Vende todo lo que tienes, 
d\u00e1selo a los pobres y 
tendr\u00e1s un tesoro en el 
cielo; despu\u00e9s, ven y 
s\u00edgueme\u00bb. {I}23_{/}El joven, 
al o\u00edr esto, se qued\u00f3 muy 
triste, porque era muy 
rico.
{I}24_{/}Jes\u00fas dijo al verlo 
tan triste: \u00ab\u00a1Qu\u00e9 
dif\u00edcilmente entrar\u00e1n en 
el reino de Dios los que 
tienen riquezas! 
{I}25_{/}Pues es m\u00e1s f\u00e1cil 
que un camello pase por 
el ojo de una aguja que 
un rico entre en el reino 
de Dios\u00bb. {I}26_{/}Los 
presentes dijeron: 
\u00abEntonces, \u00bfqui\u00e9n podr\u00e1 
salvarse?\u00bb. {I}27_{/}Y Jes\u00fas 
les contest\u00f3: \u00abLo que es 
imposible a los hombres 
es posible para Dios\u00bb.
PREMIO A LA POBREZA 
EVANG\u00c9LICA{/}

{I}28_{/}Entonces Pedro le 
dijo: \u00abNosotros lo hemos 
dejado todo y te hemos 
seguido\u00bb. {I}29_{/}Jes\u00fas 
dijo: \u00abOs aseguro que 
nadie deja casa, mujer, 
hermanos, parientes e 
hijos por el reino de 
Dios, {I}30_{/}sin que reciba 
mucho m\u00e1s en este mundo y 
despu\u00e9s la vida eterna\u00bb.
TERCER ANUNCIO DE LA 
PASI\u00d3N{/}

{I}31_{/}Llev\u00f3 aparte a 
los doce y les dijo: 
\u00abMirad, vamos a Jerusal\u00e9n 
y se va a cumplir todo lo 
que escribieron los 
profetas sobre el hijo 
del hombre. {I}32_{/}Lo 
entregar\u00e1n a los paganos, 
se burlar\u00e1n de \u00e9l, lo 
insultar\u00e1n, lo escupir\u00e1n 
{I}33_{/}y, despu\u00e9s de 
azotarlo, lo matar\u00e1n; 
pero al tercer d\u00eda 
resucirar\u00e1\u00bb. {I}34_{/}Ellos 
no entendieron nada de 
todo esto, pues eran 
palabras oscuras para 
ellos y no entend\u00edan su 
significado.
EL CIEGO DE JERIC\u00d3{/}

{I}35_{/}Cuando se acercaba a 
Jeric\u00f3, hab\u00eda un ciego 
sentado al lado del 
camino pidiendo limosna. 
{I}36_{/}Al o\u00edr pasar a la 
gente, pregunt\u00f3 qu\u00e9 era 
aquello. {I}37_{/}Y le 
dijeron: \u00abEs que pasa 
Jes\u00fas de Nazaret\u00bb. 
{I}38_{/}Entonces grit\u00f3: 
\u00ab\u00a1Jes\u00fas, hijo de David, 
ten compasi\u00f3n de m\u00ed!\u00bb. 
{I}39_{/}Los que iban delante 
lo reprendieron para que 
callase, pero \u00e9l gritaba 
con m\u00e1s fuerza: \u00ab\u00a1Hijo de 
David, ten compasi\u00f3n de 
m\u00ed!\u00bb. {I}40_{/}Jes\u00fas se 
detuvo y mand\u00f3 que se lo 
trajeran. Cuando se 
acerc\u00f3, le pregunt\u00f3: 
{I}41_{/}\u00ab\u00bfQu\u00e9 quieres que te 
haga?\u00bb. Y \u00e9l le contest\u00f3: 
\u00abSe\u00f1or, que vea\u00bb. 
{I}42_{/}Jes\u00fas le dijo: \u00ab\u00a1Ve! 
Tu fe te ha salvado\u00bb. 
{I}43_{/}Y al instante 
recobr\u00f3 la vista y lo 
sigui\u00f3 dando gracias a 
Dios. Todo el pueblo, al 
ver esto, alababa a Dios.
{1}19{/}

ZAQUEO{/}

{I}1_{/}Entr\u00f3 en Jeric\u00f3 y 
andaba por la ciudad. 
{I}2_{/}Hab\u00eda all\u00ed un hombre, 
llamado Zaqueo, jefe de 
publicanos y rico. 
{I}3_{/}Intentaba ver a 
Jes\u00fas, pero no pod\u00eda por 
la gente, porque era bajo 
de estatura. {I}4_{/}Se 
adelant\u00f3 y se subi\u00f3 a un 
sic\u00f3moro para poder 
verlo, porque iba a pasar 
por all\u00ed. {I}5_{/}Cuando 
Jes\u00fas lleg\u00f3 al lugar, 
levant\u00f3 los ojos y le 
dijo: \u00abZaqueo, baja en 
seguida, porque hoy tengo 
que hospedarme en tu 
casa\u00bb. {I}6_{/}Baj\u00f3 en 
seguida y lo recibi\u00f3 muy 
contento. {I}7_{/}Al ver 
esto, todos murmuraban y 
dec\u00edan: \u00abSe ha hospedado 
en casa de un pecador\u00bb. 
{I}8_{/}Zaqueo, puesto en 
pie, dijo al Se\u00f1or: 
\u00abSe\u00f1or, voy a dar la 
mitad de mis bienes a los 
pobres; y si he estafado 
a alguien, le devolver\u00e9 
cuatro veces m\u00e1s\u00bb. 
{I}9_{/}Jes\u00fas le dijo: \u00abHoy 
ha entrado la salvaci\u00f3n 
en esta casa, porque 
tambi\u00e9n \u00e9ste es hijo de 
Abrah\u00e1n. {I}10_{/}El hijo del 
hombre ha venido a buscar 
y a salvar lo que estaba 
perdido\u00bb.
PAR\u00c1BOLA DE LAS MONEDAS{/}

{I}11_{/}Como la gente lo 
escuchaba, les propuso 
una par\u00e1bola, ya que 
estaban cerca de 
Jerusal\u00e9n y cre\u00edan que la 
manifestaci\u00f3n del reino 
de Dios era inminente. 
{I}12_{/}Dijo: \u00abUn hombre de 
la nobleza march\u00f3 a un 
pa\u00eds lejano para recibir 
la dignidad real y 
volver. {I}13_{/}Llam\u00f3 a diez 
criados, les dio diez 
monedas de gran valor y 
les dijo: Negociad 
mientras vengo. {I}14_{/}Pero 
sus conciudadanos lo 
odiaban y enviaron tras 
\u00e9l una embajada diciendo: 
No lo queremos por rey. 
{I}15_{/}\u00c9l regres\u00f3 investido 
de la realeza, y mand\u00f3 
llamar a los criados a 
los que hab\u00eda dado el 
dinero para saber cu\u00e1nto 
hab\u00eda ganado cada uno. 
{I}16_{/}El primero se 
present\u00f3 y dijo: Se\u00f1or, 
tu dinero ha producido 
diez veces m\u00e1s. {I}17_{/}Y le 
contest\u00f3: Muy bien, 
criado bueno; puesto que 
has sido fiel en lo poco, 
recibe el gobierno de 
diez ciudades. {I}18_{/}El 
segundo lleg\u00f3 y dijo: 
Se\u00f1or, tu dinero ha 
producido cinco veces 
m\u00e1s. {I}19_{/}Y dijo 
igualmente a \u00e9ste: Manda 
t\u00fa tambi\u00e9n en cinco 
ciudades. {I}20_{/}Lleg\u00f3 otro 
y dijo: Se\u00f1or, aqu\u00ed 
tienes tu dinero, que he 
tenido guardado en un 
pa\u00f1uelo, {I}21_{/}porque tuve 
miedo de ti, pues eres un 
hombre duro; recoges lo 
que no pusiste y cosechas 
lo que no sembraste. 
{I}22_{/}\u00c9l le dijo: Por tus 
mismas palabras te juzgo, 
mal criado. \u00bfSab\u00edas que 
soy muy duro, que recojo 
lo que no he puesto y 
cosecho lo que no he 
sembrado? {I}23_{/}Y \u00bfpor qu\u00e9 
no pusiste mi dinero en 
la banca, y yo, al 
volver, lo hubiera 
retirado con los 
intereses? {I}24_{/}Y dijo a 
los que estaban 
presentes: Quitadle la 
moneda y d\u00e1dsela al que 
tiene diez monedas. 
{I}25_{/}Ellos le dijeron: 
Se\u00f1or, ya tiene diez 
monedas. {I}26_{/}Yo os digo 
que al que tiene se le 
dar\u00e1, y al que no tiene 
aun lo que tiene se le 
quitar\u00e1. {I}27_{/}En cuanto a 
mis enemigos, esos que no 
me quisieron por rey, 
traedlos aqu\u00ed y 
degolladlos en mi 
presencia\u00bb. {I}28_{/}Y dicho 
esto, continu\u00f3 adelante 
camino de Jerusal\u00e9n.
V. PREDICACI\u00d3N EN 
JERUSAL\u00c9N{/}

(19,29-21,38){/}

ENTRADA TRIUNFAL EN 
JERUSAL\u00c9N{/}

{I}29_{/}Al llegar cerca 
de Betfag\u00e9 y de Betania, 
junto al monte de los 
Olivos, envi\u00f3 a dos 
disc\u00edpulos dici\u00e9ndoles: 
{I}30_{/}\u00abId a la aldea de 
enfrente y, a la entrada, 
encontrar\u00e9is un pollino 
atado sobre el que nadie 
ha montado a\u00fan; desatadlo 
y traedlo. {I}31_{/}Si 
alguien os pregunta: \u00bfPor 
qu\u00e9 lo desat\u00e1is?, 
decidle: El Se\u00f1or lo 
necesita\u00bb. {I}32_{/}Los 
enviados fueron y lo 
encontraron como les 
hab\u00eda dicho. 
{I}33_{/}Mientras ellos 
desataban el pollino, sus 
due\u00f1os les dijeron: \u00ab\u00bfPor 
qu\u00e9 desat\u00e1is el 
pollino?\u00bb. {I}34_{/}Ellos 
replicaron: \u00abEl Se\u00f1or lo 
necesita\u00bb. {I}35_{/}Y se lo 
llevaron a Jes\u00fas. Echaron 
sus mantos sobre el 
pollino y montaron a 
Jes\u00fas.
{I}36_{/}A medida que 
avanzaba, ellos extend\u00edan 
sus mantos en el camino a 
modo de alfombra. {I}37_{/}Al 
acercarse a la bajada del 
monte de los Olivos, 
todos los que iban con 
\u00e9l, llenos de alegr\u00eda, 
comenzaron a alabar a 
Dios a grandes voces por 
todos los milagros que 
hab\u00edan visto, 
{I}38_{/}diciendo:
\u00a1Bendito el que viene,
el rey, en nombre del 
Se\u00f1or!{/}

\u00a1Paz en el cielo!
\u00a1Viva Dios alt\u00edsimo!.
{I}39_{/}Algunos fariseos de 
entre la gente le 
dijeron: \u00abMaestro, 
reprende a tus 
disc\u00edpulos\u00bb. {I}40_{/}\u00c9l les 
dijo: \u00abOs digo que si 
\u00e9stos se callaran 
gritar\u00edan las piedras\u00bb.
LAMENTACI\u00d3N SOBRE 
JERUSAL\u00c9N{/}

{I}41_{/}Al acercarse y ver 
la ciudad, llor\u00f3 por 
ella, {I}42_{/}y dijo: 
\u00ab\u00a1Ojal\u00e1 en este d\u00eda 
conocieras tambi\u00e9n t\u00fa el 
mensaje de paz! Pero est\u00e1 
oculto y no puedes verlo. 
{I}43_{/}Porque llegar\u00e1 un 
d\u00eda en que tus enemigos 
te rodear\u00e1n con 
trincheras, te cercar\u00e1n y 
te estrechar\u00e1n por todas 
partes {I}44_{/}y te echar\u00e1n 
al suelo. Matar\u00e1n a todos 
tus habitantes y no 
dejar\u00e1n de ti piedra 
sobre piedra, porque no 
has conocido el tiempo en 
el que Dios te ha 
visitado\u00bb.
EXPULSA DEL TEMPLO A LOS 
MERCADERES{/}

{I}45_{/}Entr\u00f3 en el 
templo y se puso a echar 
a los vendedores, 
{I}46_{/}dici\u00e9ndoles: \u00abEst\u00e1 
escrito: Mi casa es casa 
de oraci\u00f3n,{/} pero 
vosotros la hab\u00e9is 
convertido en una cueva 
de ladrones\u00bb.
{I}47_{/}Todos los d\u00edas 
ense\u00f1aba en el templo. 
Los sumos sacerdotes, los 
maestros de la ley y los 
principales del pueblo 
trataban de prenderlo; 
{I}48_{/}pero no sab\u00edan c\u00f3mo 
hacerlo, porque todo el 
pueblo estaba pendiente 
de \u00e9l escuch\u00e1ndole.
{1}20{/}

LA AUTORIDAD DE JES\u00daS{/}

{I}1_{/}Un d\u00eda, mientras 
ense\u00f1aba al pueblo en el 
templo y anunciaba el 
evangelio, los sumos 
sacerdotes, los maestros 
de la ley y los ancianos 
{I}2_{/}se le acercaron, y le 
preguntaron: \u00ab\u00bfCon qu\u00e9 
autoridad haces todo 
esto? \u00bfQui\u00e9n te ha dado 
esa autoridad?\u00bb. {I}3_{/}\u00c9l 
les respondi\u00f3: \u00abYo 
tambi\u00e9n os har\u00e9 una 
pregunta. Decidme: 
{I}4_{/}\u00bfEl bautismo de Juan 
era del cielo o de los 
hombres?\u00bb. {I}5_{/}Ellos se 
hicieron este 
razonamiento: \u00abSi decimos 
que del cielo, nos dir\u00e1: 
Entonces \u00bfpor qu\u00e9 no 
cre\u00edsteis en \u00e9l? {I}6_{/}Y si 
decimos que de los 
hombres, todo el pueblo 
nos apedrear\u00e1, porque 
est\u00e1n convencidos de que 
Juan era profeta\u00bb. {I}7_{/}Y 
respondieron: \u00abNo lo 
sabemos\u00bb. {I}8_{/}Jes\u00fas 
entonces les dijo: 
\u00abTampoco yo os digo con 
qu\u00e9 autoridad hago todo 
esto\u00bb.
PAR\u00c1BOLA DE LOS VI\u00d1ADORES 
HOMICIDAS{/}

{I}9_{/}Se puso luego a 
decir al pueblo esta 
par\u00e1bola: \u00abUn hombre 
plant\u00f3 una vi\u00f1a, la 
arrend\u00f3 a unos vi\u00f1adores 
y se fue de viaje por 
mucho tiempo. {I}10_{/}A su 
debido tiempo mand\u00f3 un 
criado a los vi\u00f1adores 
para que le dieran su 
parte de la vendimia. 
Pero los vi\u00f1adores lo 
golpearon y lo 
despidieron con las manos 
vac\u00edas. {I}11_{/}De nuevo les 
mand\u00f3 otro criado; y 
tambi\u00e9n a \u00e9ste lo 
golpearon, lo maltrataron 
y lo despidieron con las 
manos vac\u00edas. {I}12_{/}Les 
envi\u00f3 un tercero, y 
tambi\u00e9n lo hirieron y lo 
echaron. {I}13_{/}El due\u00f1o de 
la vi\u00f1a se dijo entonces: 
\u00bfQu\u00e9 har\u00e9? Enviar\u00e9 a mi 
hijo querido; a \u00e9l lo 
respetar\u00e1n. {I}14_{/}Pero los 
vi\u00f1adores, al verlo, se 
dijeron: \u00c9ste es el 
heredero; mat\u00e9moslo, y 
nos quedaremos con su 
herencia. {I}15_{/}Lo echaron 
fuera de la vi\u00f1a, y lo 
mataron. \u00bfQu\u00e9 har\u00e1 con 
ellos el due\u00f1o de la 
vi\u00f1a? {I}16_{/}Ir\u00e1, acabar\u00e1 
con los vi\u00f1adores y dar\u00e1 
la vi\u00f1a a otros\u00bb. Al o\u00edr 
esto dijeron: \u00ab\u00a1No lo 
quiera Dios!\u00bb. {I}17_{/}Jes\u00fas 
los mir\u00f3 y les dijo: 
\u00ab\u00bfPues qu\u00e9 significa 
aquello que est\u00e1 escrito:
La piedra que los 
constructores
desecharon,
\u00e9sa ha venido a ser 
piedra angular?{/}

{I}18_{/}El que caiga sobre 
esa piedra se estrellar\u00e1, 
y sobre el que ella caiga 
ser\u00e1 aplastado\u00bb.
{I}19_{/}Los maestros de la 
ley y los sumos 
sacerdotes quisieron 
entonces mismo echarle 
mano, pues comprendieron 
que la par\u00e1bola iba por 
ellos, pero temieron al 
pueblo.
EL IMPUESTO AL C\u00c9SAR{/}

{I}20_{/}Se quedaron en 
acecho y enviaron esp\u00edas 
que aparentaban ser 
justos, para cazarlo en 
alguna palabra y as\u00ed 
entregarlo al poder y a 
la autoridad del 
gobernador. {I}21_{/}Le 
preguntaron: \u00abMaestro, 
sabemos que hablas y 
ense\u00f1as con rectitud, que 
no te importa nada el qu\u00e9 
dir\u00e1n y que ense\u00f1as de 
verdad el camino del 
Se\u00f1or. {I}22_{/}\u00bfNos es 
l\u00edcito pagar el impuesto 
al c\u00e9sar o no?\u00bb. 
{I}23_{/}Jes\u00fas, conociendo su 
malicia, les dijo: 
\u00abMostradme una moneda. 
{I}24_{/}\u00bfDe qui\u00e9n es la 
efigie y la 
inscripci\u00f3n?\u00bb. 
Respondieron: \u00abDel 
c\u00e9sar\u00bb. {I}25_{/}\u00c9l les dijo: 
\u00abPues dad al c\u00e9sar lo que 
es del c\u00e9sar y a Dios lo 
que es de Dios\u00bb. {I}26_{/}No 
pudieron cazarlo en 
ninguna de sus palabras 
en presencia del pueblo 
y, maravillados de su 
respuesta, se callaron.
LA RESURRECCI\u00d3N DE LOS 
MUERTOS{/}

{I}27_{/}Se le acercaron 
unos saduceos, que niegan 
la resurrecci\u00f3n, y le 
preguntaron: 
{I}28_{/}\u00abMaestro, Mois\u00e9s nos 
prescribi\u00f3: Si el hermano 
de uno muere, dejando 
mujer, sin hijos, su 
hermano debe casarse con 
la viuda y dar 
descendencia al hermano.{/} 
{I}29_{/}Eran siete hermanos. 
El primero se cas\u00f3, y 
muri\u00f3 sin dejar hijos. 
{I}30_{/}El segundo {I}31_{/}y el 
tercero, y as\u00ed hasta el 
s\u00e9ptimo, se casaron con 
la viuda, y murieron sin 
dejar hijos. 
{I}32_{/}Finalmente muri\u00f3 
tambi\u00e9n la mujer. {I}33_{/}En 
la resurrecci\u00f3n, \u00bfde 
qui\u00e9n de ellos ser\u00e1 
mujer? Porque los siete 
la tuvieron por mujer\u00bb. 
{I}34_{/}Jes\u00fas les dijo: \u00abLos 
hijos de este mundo se 
casan unos con otros; 
{I}35_{/}pero los que han 
sido dignos de tener 
parte en el otro mundo y 
en la resurrecci\u00f3n de los 
muertos, hombres y 
mujeres, no se casar\u00e1n. 
{I}36_{/}Ya no pueden morir, 
pues son como los 
\u00e1ngeles, hijos de Dios, 
al ser hijos de la 
resurrecci\u00f3n. {I}37_{/}Y que 
los muertos resucitan, el 
mismo Mois\u00e9s lo da a 
entender en lo de la 
zarza, cuando llama al 
Se\u00f1or: Dios de Abrah\u00e1n, 
Dios de Jacob, Dios de 
Isaac.{/} {I}38_{/}No es un 
Dios de muertos, sino de 
vivos, porque para \u00e9l 
todos viven\u00bb.
{I}39_{/}Entonces unos 
maestros de la ley 
dijeron: \u00ab\u00a1Bien dicho, 
maestro!\u00bb. {I}40_{/}Y no se 
atrevieron a preguntarle 
m\u00e1s.
NATURALEZA DIVINA DE 
CRISTO{/}

{I}41_{/}Y les pregunt\u00f3: 
\u00ab\u00bfC\u00f3mo puede decirse que 
el mes\u00edas es hijo de 
David, {I}42_{/}pues David 
mismo dice en el libro de 
los Salmos:
El Se\u00f1or dijo a mi 
Se\u00f1or:{/}

Si\u00e9ntate a mi derecha,{/}

{I}43_{/}hasta que ponga a 
tus enemigos,
debajo de tus pies?{/}

{I}44_{/}Pues si el mismo 
David lo llama Se\u00f1or, 
\u00bfc\u00f3mo puede ser hijo 
suyo?\u00bb.
HIPOCRES\u00cdA DE LOS 
MAESTROS DE LA LEY Y DE 
LOS FARISEOS{/}

{I}45_{/}Y dijo a sus 
disc\u00edpulos ante todo el 
pueblo: {I}46_{/}\u00abGuardaos de 
los maestros de la ley, a 
los que les gusta llevar 
vestidos ostentosos, ser 
saludados en las plazas, 
ocupar los primeros 
puestos en las sinagogas 
{I}47_{/}y que devoran los 
bienes de las viudas 
mientras aparentan hacer 
largas oraciones. Ellos 
ser\u00e1n juzgados muy 
severamente\u00bb.
{1}21{/}

EL \u00d3BOLO DE LA VIUDA{/}

{I}1_{/}Levantando la vista, 
vio a unos ricos que 
echaban sus ofrendas en 
las arcas del tesoro. 
{I}2_{/}Vio tambi\u00e9n que una 
viuda echaba unos 
c\u00e9ntimos, {I}3_{/}y dijo: \u00abOs 
aseguro que esta pobre 
viuda ha echado m\u00e1s que 
todos los dem\u00e1s; 
{I}4_{/}porque esos otros han 
echado de lo que les 
sobra, pero ella ha 
echado de su pobreza todo 
lo que ten\u00eda para vivir\u00bb.
DISCURSO ESCATOL\u00d3GICO{/}

{I}5_{/}Como algunos dec\u00edan 
que el templo era muy 
bello por sus piedras tan 
hermosas y por los 
exvotos, dijo: 
{I}6_{/}\u00abLlegar\u00e1 un d\u00eda en 
que de eso que veis no 
quedar\u00e1 piedra sobre 
piedra. Todo ser\u00e1 
destruido\u00bb.
{I}7_{/}Y le preguntaron: 
\u00abMaestro, \u00bfcu\u00e1ndo 
suceder\u00e1 eso y cu\u00e1l ser\u00e1 
la se\u00f1al de que estas 
cosas van a cumplirse?\u00bb.
SE\u00d1ALES PRECURSORAS{/}

{I}8_{/}\u00c9l contest\u00f3: 
\u00abMirad que no os enga\u00f1en, 
porque vendr\u00e1n muchos en 
mi nombre diciendo: "Yo 
soy el mes\u00edas" y "El 
tiempo ha llegado". No 
los sig\u00e1is. {I}9_{/}Cuando 
oig\u00e1is hablar de guerras 
y de revoluciones, no os 
alarm\u00e9is, porque es 
necesario que eso suceda; 
pero todav\u00eda no ser\u00e1 el 
fin\u00bb. {I}10_{/}Y continu\u00f3 
diciendo: \u00abSe levantar\u00e1n 
pueblos contra pueblos y 
reinos contra reinos; 
{I}11_{/}habr\u00e1 grandes 
terremotos, hambre y 
peste en diversos 
lugares, sucesos 
espantosos y grandes 
se\u00f1ales en el cielo.
{I}12_{/}Pero antes de todo 
esto, os echar\u00e1n mano, os 
perseguir\u00e1n, os llevar\u00e1n 
a las sinagogas y a las 
c\u00e1rceles y os har\u00e1n 
comparecer ante los reyes 
y los gobernadores por 
causa m\u00eda. {I}13_{/}Esto os 
servir\u00e1 para dar 
testimonio. {I}14_{/}No os 
preocup\u00e9is de vuestra 
defensa, {I}15_{/}pues yo os 
dar\u00e9 un lenguaje y una 
sabidur\u00eda que no podr\u00e1n 
resistir ni contradecir 
todos vuestros 
adversarios. {I}16_{/}Hasta 
vuestros padres, 
hermanos, parientes y 
amigos os entregar\u00e1n, e 
incluso har\u00e1n que maten a 
algunos de vosotros. 
{I}17_{/}Todos os odiar\u00e1n por 
causa m\u00eda. {I}18_{/}Pero ni 
un cabello de vuestra 
cabeza perecer\u00e1.
{I}19_{/}Con vuestra 
perseverancia salvar\u00e9is 
vuestras vidas\u00bb.
SE\u00d1ALES DE LA DESTRUCCI\u00d3N 
DE JERUSAL\u00c9N{/}

{I}20_{/}\u00abCuando ve\u00e1is a 
Jerusal\u00e9n cercada por 
ej\u00e9rcitos, sabed que se 
aproxima su destrucci\u00f3n. 
{I}21_{/}Entonces los que 
est\u00e9n en Judea que huyan 
a los montes, los que 
est\u00e9n dentro de la ciudad 
que se alejen y los que 
est\u00e9n en el campo que no 
entren en la ciudad. 
{I}22_{/}Ser\u00e1n d\u00edas de 
castigo, en los que se 
cumplir\u00e1 todo lo que est\u00e1 
escrito. {I}23_{/}\u00a1Ay de las 
que est\u00e9n encinta y 
criando en aquellos d\u00edas! 
Porque habr\u00e1 una grande 
angustia sobre la tierra 
y un gran castigo contra 
este pueblo. {I}24_{/}Caer\u00e1n 
al filo de la espada, 
ir\u00e1n prisioneros a todas 
las naciones y Jerusal\u00e9n 
ser\u00e1 pisoteada por los 
paganos hasta que llegue 
a su fin el tiempo de los 
paganos\u00bb.
LA SEGUNDA VENIDA DE 
CRISTO{/}

{I}25_{/}\u00abHabr\u00e1 se\u00f1ales 
en el sol, en la luna y 
en los astros; las 
naciones estar\u00e1n 
angustiadas en la tierra 
y enloquecidas por el 
estruendo del mar y de 
las olas; {I}26_{/}los 
hombres, muertos de 
terror y de ansiedad por 
lo que se le echa encima 
al mundo, pues las 
columnas de los cielos se 
tambalear\u00e1n. 
{I}27_{/}Entonces ver\u00e1n al 
hijo del hombre venir en 
una nube con gran poder y 
majestad. {I}28_{/}Cuando 
comiencen a suceder estas 
cosas, tened \u00e1nimo y 
levantad la cabeza, 
porque se acerca vuestra 
liberaci\u00f3n\u00bb.
\u00bfCU\u00c1NDO SER\u00c1 LA SEGUNDA 
VENIDA DE CRISTO?{/}

{I}29_{/}Les puso un 
ejemplo: \u00abMirad la 
higuera y todos los 
\u00e1rboles: {I}30_{/}cuando 
echan hojas, conoc\u00e9is que 
el verano se acerca. 
{I}31_{/}As\u00ed tambi\u00e9n 
vosotros, cuando ve\u00e1is 
todo esto, sabed que el 
reino de Dios est\u00e1 cerca. 
{I}32_{/}Os aseguro que no 
pasar\u00e1 esta generaci\u00f3n 
antes de que suceda todo 
esto. {I}33_{/}El cielo y la 
tierra pasar\u00e1n, pero mis 
palabras no pasar\u00e1n.
EXHORTACI\u00d3N A LA 
VIGILANCIA{/}

{I}34_{/}\u00abCuidad de que 
vuestros corazones no se 
emboten por el vicio, la 
borrachera y las 
preocupaciones de la 
vida, y caiga de 
improviso sobre vosotros 
este d\u00eda {I}35_{/}como un 
lazo, porque as\u00ed vendr\u00e1 
ese d\u00eda sobre todos los 
habitantes de la tierra. 
{I}36_{/}Estad alerta y orad 
en todo momento para que 
pod\u00e1is libraros de todo 
lo que ha de venir y 
presentaros ante el hijo 
del hombre\u00bb.
{I}37_{/}Por el d\u00eda ense\u00f1aba 
en el templo y las noches 
sal\u00eda a pasarlas en el 
monte de los Olivos. 
{I}38_{/}Y todo el pueblo 
madrugaba para acudir al 
templo a o\u00edrlo.
VI. PASI\u00d3N Y TRIUNFO{/}

(22,1-24,53){/}

{1}22{/}

CONSPIRACI\u00d3N DEL TRIBUNAL 
SUPREMO{/}

{I}1_{/}Se acercaba la 
fiesta de los panes sin 
levadura, llamada la 
pascua. {I}2_{/}Y los sumos 
sacerdotes y los maestros 
de la ley buscaban la 
manera de quitarlo de en 
medio, pues tem\u00edan al 
pueblo.
TRAICI\u00d3N DE JUDAS{/}

{I}3_{/}Satan\u00e1s entr\u00f3 en 
Judas, el llamado 
Iscariote, que era uno de 
los doce. {I}4_{/}Y fue a 
hablar con los sumos 
sacerdotes y con los 
jefes militares sobre la 
manera de entreg\u00e1rselo. 
{I}5_{/}Ellos se alegraron y 
se comprometieron a darle 
dinero. {I}6_{/}Judas acept\u00f3 
la propuesta, y buscaba 
la ocasi\u00f3n de entregarlo 
sin que la gente se 
enterara.
\u00daLTIMA CENA. INSTITUCI\u00d3N 
DE LA EUCARIST\u00cdA{/}

{I}7_{/}Lleg\u00f3 el d\u00eda de 
los panes sin levadura, 
cuando hab\u00eda que 
sacrificar el cordero 
pascual, {I}8_{/}y Jes\u00fas 
envi\u00f3 a Pedro y a Juan, 
diciendo: \u00abId y preparad 
la cena de la pascua\u00bb. 
{I}9_{/}Ellos le dijeron: 
\u00ab\u00bfD\u00f3nde quieres que la 
preparemos?\u00bb. {I}10_{/}\u00c9l les 
dijo: \u00abAl entrar en la 
ciudad, encontrar\u00e9is un 
hombre que lleva un 
c\u00e1ntaro de agua; seguidlo 
hasta la casa donde 
entre, {I}11_{/}y dir\u00e9is al 
due\u00f1o de la casa: El 
maestro manda decirte: 
\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 la sala en la 
que voy a comer con mis 
disc\u00edpulos la cena de la 
pascua? {I}12_{/}\u00c9l os 
mostrar\u00e1 en el piso de 
arriba una habitaci\u00f3n 
grande y alfombrada; 
preparadla all\u00ed\u00bb. 
{I}13_{/}Fueron y encontraron 
todo como les hab\u00eda 
dicho, y prepararon la 
cena de la pascua.
{I}14_{/}A la hora 
determinada se puso a la 
mesa con sus disc\u00edpulos. 
{I}15_{/}Y les dijo: \u00abHe 
deseado vivamente comer 
esta pascua con vosotros 
antes de mi pasi\u00f3n. 
{I}16_{/}Os digo que ya no la 
comer\u00e9 hasta que se 
cumpla en el reino de 
Dios\u00bb. {I}17_{/}Tom\u00f3 una 
copa, dio gracias y dijo: 
\u00abTomad y repartidla entre 
vosotros, {I}18_{/}pues os 
digo que ya no beber\u00e9 del 
fruto de la vid hasta que 
llegue el reino de Dios\u00bb.
{I}19_{/}Luego tom\u00f3 pan, dio 
gracias, lo parti\u00f3 y se 
lo dio, diciendo: \u00abEsto 
es mi cuerpo, que es 
entregado por vosotros; 
haced esto en recuerdo 
m\u00edo\u00bb. {I}20_{/}Y de la misma 
manera el c\u00e1liz, despu\u00e9s 
de la cena, diciendo: 
\u00abEste c\u00e1liz es la nueva 
alianza sellada con mi 
sangre, que es derramada 
por vosotros. {I}21_{/}Pero 
ved que la mano del que 
me entrega est\u00e1 conmigo 
en la mesa. {I}22_{/}Porque 
el hijo del hombre se va, 
seg\u00fan lo decretado; pero 
\u00a1ay del hombre que lo 
entrega!\u00bb.
{I}23_{/}Ellos comenzaron a 
preguntarse unos a otros 
qui\u00e9n ser\u00eda el que iba a 
cometer tal acci\u00f3n.
JES\u00daS CORRIGE LA AMBICI\u00d3N 
DE LOS AP\u00d3STOLES{/}

{I}24_{/}Surgi\u00f3 tambi\u00e9n una 
discusi\u00f3n entre ellos 
sobre qui\u00e9n deb\u00eda ser 
considerado como el m\u00e1s 
grande. {I}25_{/}\u00c9l les dijo: 
\u00abLos reyes de las 
naciones las tiranizan y 
sus pr\u00edncipes reciben el 
nombre de bienhechores. 
{I}26_{/}Entre vosotros no ha 
de ser as\u00ed, sino que el 
mayor entre vosotros ser\u00e1 
como el m\u00e1s joven, y el 
que mande como el que 
sirve. {I}27_{/}En efecto, 
\u00bfqui\u00e9n es m\u00e1s grande, el 
que se sienta a la mesa o 
el que sirve? \u00bfNo es el 
que se sienta a la mesa? 
Pues bien, yo estoy en 
medio de vosotros como el 
que sirve. {I}28_{/}Vostros 
hab\u00e9is perseverado 
conmigo en mis pruebas, 
{I}29_{/}y yo os voy a dar el 
reino como mi Padre me lo 
dio a m\u00ed, {I}30_{/}para que 
com\u00e1is y beb\u00e1is a mi mesa 
en mi reino y os sent\u00e9is 
sobre tronos para juzgar 
a las doce tribus de 
Israel\u00bb.
PREDICE EL ABANDONO DE 
SUS DISC\u00cdPULOS{/}

{I}31_{/}\u00abSim\u00f3n, Sim\u00f3n, 
mira que Satan\u00e1s ha 
pedido poder cribaros 
como el trigo, {I}32_{/}pero 
yo he rogado por ti para 
que no desfallezca tu fe. 
Y t\u00fa, cuando te 
arrepientas, confirma a 
tus hermanos\u00bb. {I}33_{/}Pero 
\u00e9l le dijo: \u00abSe\u00f1or, estoy 
dispuesto a ir contigo a 
la c\u00e1rcel y hasta a la 
muerte\u00bb. {I}34_{/}Jes\u00fas le 
contest\u00f3: \u00abPedro, te digo 
que no cantar\u00e1 hoy el 
gallo antes que hayas 
negado tres veces que me 
conoces\u00bb.
PREPARACI\u00d3N PARA LA 
LUCHA{/}

{I}35_{/}Despu\u00e9s les 
dijo: \u00abCuando os envi\u00e9 
sin bolsa, sin alforjas y 
sin sandalias, \u00bfos falt\u00f3 
algo?\u00bb. Ellos 
contestaron: \u00abNada\u00bb. 
{I}36_{/}Y a\u00f1adi\u00f3: \u00abAhora, el 
que tenga bolsa que la 
tome, y lo mismo la 
alforja; y el que no 
tenga, venda su manto y 
compre una espada. 
{I}37_{/}Pues os digo que 
debe cumplirse en m\u00ed lo 
que est\u00e1 escrito: Y fue 
contado entre los 
delincuentes.{/} Porque se 
acerca el cumplimiento de 
todo lo que se refiere a 
m\u00ed\u00bb. {I}38_{/}Ellos le 
dijeron: \u00abSe\u00f1or, aqu\u00ed hay 
dos espadas\u00bb. Les 
respondi\u00f3: \u00abEs bastante\u00bb.
AGON\u00cdA EN GETSEMAN\u00cd{/}

{I}39_{/}Sali\u00f3 y fue, 
seg\u00fan su costumbre, al 
monte de los Olivos. Sus 
disc\u00edpulos lo 
acompa\u00f1aban. {I}40_{/}Cuando 
lleg\u00f3 al lugar, les dijo: 
\u00abOrad para no caer en la 
tentaci\u00f3n\u00bb. {I}41_{/}\u00c9l se 
apart\u00f3 de ellos como un 
tiro de piedra, se 
arrodill\u00f3 y se puso a 
orar, {I}42_{/}diciendo: 
\u00abPadre, si quieres, aleja 
de m\u00ed este c\u00e1liz, pero no 
se haga mi voluntad, sino 
la tuya\u00bb. {I}43_{/}Y se le 
apareci\u00f3 un \u00e1ngel del 
cielo reconfort\u00e1ndolo. 
{I}44_{/}Entr\u00f3 en agon\u00eda, y 
oraba m\u00e1s intensamente; 
sudaba como gotas de 
sangre, que corr\u00edan por 
el suelo. {I}45_{/}Se levant\u00f3 
de la oraci\u00f3n, fue a sus 
disc\u00edpulos y los encontr\u00f3 
dormidos por la tristeza. 
{I}46_{/}Y les dijo: \u00ab\u00bfPor 
qu\u00e9 dorm\u00eds? Levantaos y 
orad para que no caig\u00e1is 
en la tentaci\u00f3n\u00bb.
PRENDIMIENTO DE JES\u00daS{/}

{I}47_{/}A\u00fan estaba 
hablando, cuando apareci\u00f3 
un gran tropel de gente 
encabezado por el llamado 
Judas, uno de los doce, 
el cual se acerc\u00f3 a Jes\u00fas 
para besarlo. {I}48_{/}Jes\u00fas 
le dijo: \u00abJudas, \u00bfcon un 
beso entregas al hijo del 
hombre?\u00bb. {I}49_{/}Los que 
estaban con \u00e9l, viendo lo 
que iba a ocurrir, le 
dijeron: \u00abSe\u00f1or, \u00bfles 
damos con la espada?\u00bb. 
{I}50_{/}Uno de ellos dio un 
golpe al criado del sumo 
sacerdote y le cort\u00f3 la 
oreja derecha. {I}51_{/}Jes\u00fas 
dijo: \u00ab\u00a1Basta ya! 
\u00a1Dejad!\u00bb. Y tocando la 
oreja lo cur\u00f3. {I}52_{/}Y 
dijo a los sumos 
sacerdotes, a los 
oficiales del templo y a 
los ancianos que hab\u00edan 
venido a prenderlo: 
\u00abHab\u00e9is venido a 
prenderme como a un 
ladr\u00f3n, con espadas y 
palos. {I}53_{/}Todos los 
d\u00edas estaba con vosotros 
en el templo, y no me 
echasteis mano; pero \u00e9sta 
es vuestra hora y el 
poder de las tinieblas\u00bb.
TRIPLE NEGACI\u00d3N DE PEDRO{/}

{I}54_{/}Lo apresaron y 
lo condujeron a la casa 
del sumo sacerdote. Pedro 
lo segu\u00eda de lejos. 
{I}55_{/}Ellos encendieron 
fuego en medio del patio 
y se sentaron alrededor; 
Pedro se sent\u00f3 entre 
ellos. {I}56_{/}Una criada lo 
vio sentado junto al 
fuego, lo mir\u00f3 fijamente 
y dijo: \u00abTambi\u00e9n \u00e9ste 
andaba con \u00e9l\u00bb. 
{I}57_{/}Pedro lo neg\u00f3, 
diciendo: \u00abNo lo conozco, 
mujer\u00bb. {I}58_{/}Poco despu\u00e9s 
otro, al verlo, dijo: \u00abT\u00fa 
tambi\u00e9n eres de ellos\u00bb. Y 
Pedro dijo: \u00abHombre, no 
lo soy\u00bb. {I}59_{/}Transcurri\u00f3 
como una hora, y otro 
afirm\u00f3 rotundamente: 
\u00abSeguro que tambi\u00e9n \u00e9ste 
andaba con \u00e9l, porque es 
galileo\u00bb. {I}60_{/}Pedro 
dijo: \u00abHombre, no s\u00e9 lo 
que dices\u00bb. E 
inmediatamente, mientras 
a\u00fan estaba hablando, 
cant\u00f3 un gallo. {I}61_{/}El 
Se\u00f1or se volvi\u00f3, mir\u00f3 a 
Pedro, y Pedro se acord\u00f3 
de la palabra del Se\u00f1or 
cuando le hab\u00eda dicho: 
\u00abAntes que cante el gallo 
hoy, me negar\u00e1s tres 
veces\u00bb. {I}62_{/}Y saliendo 
fuera, llor\u00f3 amargamente.
JES\u00daS, ULTRAJADO{/}

{I}63_{/}Los que custodiaban 
a Jes\u00fas se burlaban de \u00e9l 
y lo golpeaban; {I}64_{/}lo 
cubrieron con un velo y 
le preguntaban: \u00abAdivina 
qui\u00e9n te ha pegado\u00bb. 
{I}65_{/}Y le dec\u00edan muchas 
otras injurias.
JES\u00daS ANTE EL TRIBUNAL 
SUPREMO{/}

{I}66_{/}Al amanecer, 
celebraron consejo los 
ancianos del pueblo, los 
sumos sacerdotes y los 
maestros de la ley; lo 
llevaron al tribunal 
{I}67_{/}y le dijeron: \u00abSi t\u00fa 
eres el mes\u00edas, d\u00ednoslo\u00bb. 
Jes\u00fas les contest\u00f3: \u00abSi 
os lo digo, no me vais a 
creer; {I}68_{/}y si yo os 
pregunto, no me vais a 
responder. {I}69_{/}Pero 
desde ahora el hijo del 
hombre estar\u00e1 sentado a 
la derecha de Dios 
todopoderoso\u00bb. {I}70_{/}Todos 
dijeron: \u00abLuego \u00bferes t\u00fa 
el hijo de Dios?\u00bb. Y \u00e9l 
les respondi\u00f3: \u00abVosotros 
lo dec\u00eds: Yo lo soy\u00bb. 
{I}71_{/}Ellos replicaron: 
\u00ab\u00bfQu\u00e9 necesidad tenemos 
ya de testigos, si 
nosotros mismos lo hemos 
o\u00eddo de su boca?\u00bb.
{1}23{/}

JES\u00daS ANTE PILATO{/}

{I}1_{/}Se levant\u00f3 la 
asamblea, lo condujeron a 
Pilato {I}2_{/}y comenzaron a 
acusarle, diciendo: 
\u00abNosotros lo hemos 
encontrado alborotando a 
nuestra naci\u00f3n, 
prohibiendo pagar tributo 
al c\u00e9sar y diciendo que 
\u00e9l es el cristo rey\u00bb. 
{I}3_{/}Pilato le pregunt\u00f3: 
\u00ab\u00bfT\u00fa eres el rey de los 
jud\u00edos?\u00bb. Y \u00e9l respondi\u00f3: 
\u00abT\u00fa lo dices\u00bb. {I}4_{/}Pilato 
dijo a los sumos 
sacerdotes y a la gente: 
\u00abNo encuentro ninguna 
culpa en este hombre\u00bb. 
{I}5_{/}Pero ellos insist\u00edan 
con m\u00e1s energ\u00eda: 
\u00abAlborota al pueblo 
ense\u00f1ando por toda Judea, 
desde Galilea, donde 
empez\u00f3, hasta aqu\u00ed\u00bb. 
{I}6_{/}Pilato al o\u00edr esto, 
pregunt\u00f3 si era galileo; 
{I}7_{/}al asegurarse de que 
era de la jurisdicci\u00f3n de 
Herodes, se lo envi\u00f3, 
porque Herodes estaba 
tambi\u00e9n en Jerusal\u00e9n por 
aquellos d\u00edas.
JES\u00daS ANTE HERODES{/}

{I}8_{/}Herodes se alegr\u00f3 
mucho de ver a Jes\u00fas, 
porque hac\u00eda bastante 
tiempo que quer\u00eda verlo, 
pues hab\u00eda o\u00eddo hablar de 
\u00e9l y esperaba verle hacer 
alg\u00fan milagro. {I}9_{/}Le 
hizo muchas preguntas, 
pero \u00e9l no respond\u00eda 
nada. {I}10_{/}Por su parte, 
los sumos sacerdotes y 
los maestros de la ley 
estaban all\u00ed y lo 
acusaban duramente. 
{I}11_{/}Herodes, con sus 
soldados, trat\u00f3 con 
desprecio a Jes\u00fas, se 
burl\u00f3 de \u00e9l, le puso un 
vestido blanco y lo envi\u00f3 
a Pilato. {I}12_{/}Aquel d\u00eda 
Herodes y Pilato se 
hicieron amigos, pues 
antes eran enemigos.
OTRA VEZ ANTE PILATO{/}

{I}13_{/}Pilato convoc\u00f3 a 
los sumos sacerdotes, a 
las autoridades y al 
pueblo, y les dijo: 
{I}14_{/}\u00abMe hab\u00e9is tra\u00eddo a 
este hombre como 
alborotador del pueblo; 
yo lo he interrogado 
delante de vosotros y no 
lo he encontrado culpable 
de las cosas de que lo 
acus\u00e1is. {I}15_{/}Herodes 
tampoco, puesto que nos 
lo ha devuelto. Nada ha 
hecho, pues, que merezca 
la muerte. {I}16_{/}Por 
tanto, lo pondr\u00e9 en 
libertad despu\u00e9s de 
haberlo castigado\u00bb. {I}17_{/} 
Por la fiesta ten\u00eda por 
costumbre sortarles a un 
preso.
{I}18_{/}Ellos gritaban todos 
a una: \u00abQuita de en medio 
a \u00e9se y deja en libertad 
a Barrab\u00e1s\u00bb. {I}19_{/}\u00c9ste 
hab\u00eda sido encarcelado 
por una revuelta ocurrida 
en la ciudad y por un 
homicidio. {I}20_{/}De nuevo 
Pilato les habl\u00f3, pues 
quer\u00eda dejar en libertad 
a Jes\u00fas. {I}21_{/}Pero ellos 
gritaron: \u00ab\u00a1Crucif\u00edcalo! 
\u00a1Crucif\u00edcalo!\u00bb. {I}22_{/}Y 
Pilato, por tercera vez, 
les dijo: \u00ab\u00bfPero qu\u00e9 mal 
ha hecho? No he 
encontrado en \u00e9l causa 
alguna de muerte; por 
tanto, lo dejar\u00e9 en 
libertad despu\u00e9s de 
haberlo castigado\u00bb. 
{I}23_{/}Pero ellos insist\u00edan 
a grandes voces pidiendo 
que fuera crucificado, y 
sus gritos cada vez eran 
m\u00e1s fuertes. {I}24_{/}Pilato 
decidi\u00f3 que se hiciera 
como ped\u00edan. {I}25_{/}Dej\u00f3 en 
libertad al que ped\u00edan 
(el que hab\u00eda sido 
encarcelado por una 
revuelta y un homicidio), 
y les entreg\u00f3 a Jes\u00fas 
para que hicieran con \u00e9l 
lo que quisieran.
CAMINO DEL CALVARIO{/}

{I}26_{/}Cuando lo 
conduc\u00edan, echaron mano 
de un tal Sim\u00f3n de 
Cirene, que ven\u00eda del 
campo, y le cargaron la 
cruz para que la llevara 
detr\u00e1s de Jes\u00fas. {I}27_{/}Lo 
segu\u00eda mucha gente del 
pueblo y mujeres, que se 
daban golpes de pecho y 
se lamentaban por \u00e9l. 
{I}28_{/}Jes\u00fas se volvi\u00f3 a 
ellas y les dijo: \u00abHijas 
de Jerusal\u00e9n, no llor\u00e9is 
por m\u00ed; llorad por 
vosotras y por vuestros 
hijos, {I}29_{/}porque vienen 
d\u00edas en los que se dir\u00e1: 
Dichosas las est\u00e9riles, 
los vientres que no han 
dado a luz y los pechos 
que no han amamantado. 
{I}30_{/}Entonces comenzar\u00e1n 
a decir a las monta\u00f1as: 
Caed sobre nosotros, y a 
los collados: 
Sepultadnos; {I}31_{/}porque 
si esto hacen al le\u00f1o 
verde, \u00bfqu\u00e9 no har\u00e1n al 
seco?\u00bb.
{I}32_{/}Llevaban tambi\u00e9n a 
dos criminales para 
ejecutarlos con \u00e9l.
CRUCIFIXI\u00d3N{/}

{I}33_{/}Cuando llegaron 
al lugar llamado 
Calvario, crucificaron 
all\u00ed a Jes\u00fas y a los 
criminales, uno a la 
derecha y otro a la 
izquierda. {I}34_{/}Jes\u00fas 
dec\u00eda: \u00abPadre, 
perd\u00f3nalos, porque no 
saben lo que hacen\u00bb. Y se 
repartieron sus vestidos 
a suertes. {I}35_{/}El pueblo 
estaba mirando. Las 
mismas autoridades se 
burlaban, diciendo: \u00abHa 
salvado a otros; que se 
salve a s\u00ed mismo si es el 
mes\u00edas de Dios, el 
elegido\u00bb. {I}36_{/}Tambi\u00e9n 
los soldados se burlaban 
de \u00e9l, se acercaban y le 
daban vinagre, 
{I}37_{/}diciendo: \u00abSi t\u00fa 
eres el rey de los 
jud\u00edos, s\u00e1lvate a ti 
mismo\u00bb.
{I}38_{/}Encima de \u00e9l hab\u00eda 
un letrero que dec\u00eda: 
\u00ab\u00c9ste es el rey de los 
jud\u00edos\u00bb.
MUERTE DE JES\u00daS{/}

{I}39_{/}Uno de los 
criminales crucificados 
le insultaba diciendo: 
\u00ab\u00bfNo eres t\u00fa el mes\u00edas? 
S\u00e1lvate a ti mismo y a 
nosotros\u00bb. {I}40_{/}Pero el 
otro le reprendi\u00f3 
diciendo: \u00ab\u00bfNi siquiera 
temes a Dios t\u00fa que est\u00e1s 
en el mismo suplicio? 
{I}41_{/}Nosotros estamos 
aqu\u00ed en justicia, porque 
recibimos lo que merecen 
nuestras fechor\u00edas; pero 
\u00e9ste no ha hecho nada 
malo\u00bb. {I}42_{/}Y dec\u00eda: 
\u00abJes\u00fas, acu\u00e9rdate de m\u00ed 
cuando vengas como rey\u00bb. 
{I}43_{/}Y le contest\u00f3: \u00abTe 
aseguro que hoy estar\u00e1s 
conmigo en el para\u00edso\u00bb. 
{I}44_{/}Hacia el mediod\u00eda 
las tinieblas cubrieron 
toda la tierra hasta las 
tres de la tarde. {I}45_{/}El 
sol se eclips\u00f3 y la 
cortina del templo se 
rasg\u00f3 por medio. {I}46_{/}Y 
Jes\u00fas, con fuerte voz, 
dijo: \u00abPadre, en tus 
manos encomiendo mi 
esp\u00edritu\u00bb. Dijo esto y 
expir\u00f3.
{I}47_{/}El oficial, al ver 
lo que hab\u00eda ocurrido, 
daba gloria a Dios, 
diciendo: \u00abVerdaderamente 
este hombre era justo\u00bb. 
{I}48_{/}Y toda la gente que 
hab\u00eda asistido al 
espect\u00e1culo, al ver lo 
sucedido, regresaba 
d\u00e1ndose golpes de pecho.
{I}49_{/}Todos los conocidos 
de Jes\u00fas estaban a 
distancia, igual que las 
mujeres que lo hab\u00edan 
seguido desde Galilea, 
presenciando todo esto.
SEPULTURA DE JES\u00daS{/}

{I}50_{/}Un hombre llamado 
Jos\u00e9, miembro del 
tribunal supremo, hombre 
bueno y justo, {I}51_{/}de 
Arimatea, ciudad de 
Judea, el cual no estaba 
de acuerdo con las 
actuaciones del tribunal 
y que esperaba el reino 
de Dios, {I}52_{/}se present\u00f3 
a Pilato y le pidi\u00f3 el 
cuerpo de Jes\u00fas.
{I}53_{/}Lo baj\u00f3 de la cruz, 
lo envolvi\u00f3 en una s\u00e1bana 
y lo puso en un sepulcro 
excavado en la roca, en 
el que todav\u00eda no hab\u00eda 
sido puesto nadie.
{I}54_{/}Era el d\u00eda de la 
preparaci\u00f3n de la pascua, 
y rayaba ya el s\u00e1bado. 
{I}55_{/}Las mujeres que 
hab\u00edan acompa\u00f1ado a Jes\u00fas 
desde Galilea lo 
siguieron de cerca y 
vieron el sepulcro y c\u00f3mo 
fue colocado su cuerpo. 
{I}56_{/}Regresaron y 
prepararon aromas y 
ung\u00fcentos. El s\u00e1bado 
descansaron, como estaba 
prescrito.
{1}24{/}

MENSAJE DE LA 
RESURRECCI\u00d3N{/}

{I}1_{/}El primer d\u00eda de 
la semana, al rayar el 
alba, volvieron al 
sepulcro llevando los 
aromas preparados. {I}2_{/}Y 
se encontraron con que la 
piedra hab\u00eda sido rodada 
del sepulcro. 
{I}3_{/}Entraron y no 
encontraron el cuerpo de 
Jes\u00fas, el Se\u00f1or. 
{I}4_{/}Mientras ellas 
estaban desconcertadas 
por esto, se presentaron 
dos varones con vestidos 
deslumbrantes. {I}5_{/}Ellas 
se asustaron y bajaron 
los ojos; ellos les 
dijeron: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 
busc\u00e1is entre los muertos 
al que vive? {I}6_{/}No est\u00e1 
aqu\u00ed, ha resucitado. 
Recordad lo que os dijo 
estando a\u00fan en Galilea, 
{I}7_{/}que el hijo del 
hombre deb\u00eda ser 
entregado en manos de 
pecadores, ser 
crucificado y resucitar 
al tercer d\u00eda\u00bb. {I}8_{/}Ellas 
se acordaron de estas 
palabras. {I}9_{/}Regresaron 
del sepulcro y contaron 
todo a los once y a todos 
los dem\u00e1s. {I}10_{/}Eran 
Mar\u00eda Magdalena, Juana y 
Mar\u00eda la de Santiago y 
las dem\u00e1s que estaban con 
ellas las que dec\u00edan 
estas cosas a los 
ap\u00f3stoles. {I}11_{/}Aquellas 
palabras les parecieron 
un delirio, y no las 
cre\u00edan. {I}12_{/}Pero Pedro 
se levant\u00f3 y se fue 
corriendo al sepulcro; se 
asom\u00f3, y s\u00f3lo vio los 
lienzos; y regres\u00f3 a casa 
maravillado de lo 
ocurrido.
LOS DISC\u00cdPULOS DE EMA\u00daS{/}

{I}13_{/}Aquel mismo d\u00eda, 
dos de ellos se dirig\u00edan 
a una aldea llamada 
Ema\u00fas, distante de 
Jerusal\u00e9n unos trece 
kil\u00f3metros. {I}14_{/}Iban 
hablando de todos estos 
sucesos; {I}15_{/}mientras 
ellos hablaban y 
discut\u00edan, Jes\u00fas mismo se 
les acerc\u00f3 y se puso a 
caminar con ellos. 
{I}16_{/}Pero estaban tan 
ciegos que no lo 
reconoc\u00edan. {I}17_{/}Y les 
dijo: \u00ab\u00bfDe qu\u00e9 ven\u00edais 
hablando en el camino?\u00bb. 
Se detuvieron 
entristecidos. {I}18_{/}Uno 
de ellos, llamado 
Cleof\u00e1s, respondi\u00f3: 
\u00ab\u00bfEres t\u00fa el \u00fanico 
forastero en Jerusal\u00e9n 
que no sabes lo que ha 
sucedido en ella estos 
d\u00edas?\u00bb. {I}19_{/}\u00c9l les dijo: 
\u00ab\u00bfQu\u00e9?\u00bb. Ellos le 
contestaron: \u00abLo de Jes\u00fas 
de Nazaret, que fue un 
profeta poderoso en obras 
y palabras ante Dios y 
ante todo el pueblo, 
{I}20_{/}c\u00f3mo nuestros sumos 
sacerdotes y nuestras 
autoridades lo entregaron 
para ser condenado a 
muerte y lo crucificaron. 
{I}21_{/}Nosotros esper\u00e1bamos 
que \u00e9l ser\u00eda el 
libertador de Israel, 
pero a todo esto ya es el 
tercer d\u00eda desde que 
sucedieron estas cosas. 
{I}22_{/}Por cierto que 
algunas mujeres de 
nuestro grupo nos han 
dejado asombrados: fueron 
muy temprano al sepulcro, 
{I}23_{/}no encontraron su 
cuerpo y volvieron 
hablando de una aparici\u00f3n 
de \u00e1ngeles que dicen que 
vive. {I}24_{/}Algunos de los 
nuestros fueron al 
sepulcro y lo encontraron 
todo como las mujeres han 
dicho, pero a \u00e9l no lo 
vieron\u00bb.
{I}25_{/}Entonces les dijo: 
\u00ab\u00a1Qu\u00e9 torpes sois y qu\u00e9 
tardos para creer lo que 
dijeron los profetas! 
{I}26_{/}\u00bfNo era necesario 
que Cristo sufriera todo 
eso para entrar en su 
gloria?\u00bb. {I}27_{/}Y 
empezando por Mois\u00e9s y 
todos los profetas, les 
interpret\u00f3 lo que sobre 
\u00e9l hay en todas las 
Escrituras.
{I}28_{/}Llegaron a la aldea 
donde iban, y \u00e9l aparent\u00f3 
ir m\u00e1s lejos; {I}29_{/}pero 
ellos le insistieron, 
diciendo: \u00abQu\u00e9date con 
nosotros, porque es tarde 
y ya ha declinado el 
d\u00eda\u00bb. Y entr\u00f3 para 
quedarse con ellos. 
{I}30_{/}Se puso a la mesa 
con ellos, tom\u00f3 el pan, 
lo bendijo, lo parti\u00f3 y 
se lo dio. {I}31_{/}Entonces 
sus ojos se abrieron y lo 
reconocieron; pero \u00e9l 
desapareci\u00f3 de su lado.
{I}32_{/}Y se dijeron uno a 
otro: \u00ab\u00bfNo ard\u00eda nuestro 
coraz\u00f3n mientras nos 
hablaba en el camino y 
nos explicaba las 
Escrituras?\u00bb. {I}33_{/}Se 
levantaron 
inmediatamente, volvieron 
a Jerusal\u00e9n y encontraron 
reunidos a los once y a 
sus compa\u00f1eros, {I}34_{/}que 
dec\u00edan: \u00abVerdaderamente 
el Se\u00f1or ha resucitado y 
se ha aparecido a Sim\u00f3n\u00bb. 
{I}35_{/}Ellos contaron lo 
del camino y c\u00f3mo lo 
reconocieron al partir el 
pan.
APARICI\u00d3N A LOS 
AP\u00d3STOLES{/}

{I}36_{/}Estaban hablando 
de todo esto, cuando 
Jes\u00fas mismo se present\u00f3 
en medio de ellos y les 
dijo: \u00abLa paz est\u00e9 con 
vosotros\u00bb. {I}37_{/}Aterrados 
y llenos de miedo, cre\u00edan 
ver un esp\u00edritu. {I}38_{/}\u00c9l 
les dijo: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 os 
asust\u00e1is y dud\u00e1is dentro 
de vosotros? {I}39_{/}Ved mis 
manos y mis pies. Soy yo 
mismo. Tocadme y ved que 
un esp\u00edritu no tiene 
carne ni huesos, como 
veis que yo tengo\u00bb. 
{I}40_{/}Dicho esto, les 
mostr\u00f3 las manos y los 
pies. {I}41_{/}Y como ellos 
no cre\u00edan a\u00fan de pura 
alegr\u00eda y asombro, les 
dijo: \u00ab\u00bfTen\u00e9is algo de 
comer?\u00bb. {I}42_{/}Le dieron 
un trozo de pez asado. 
{I}43_{/}Lo tom\u00f3 y comi\u00f3 
delante de ellos.
\u00daLTIMAS RECOMENDACIONES{/}

{I}44_{/}Luego les dijo: 
\u00abDe esto os hablaba 
cuando estaba todav\u00eda con 
vosotros: Es necesario 
que se cumpla todo lo que 
est\u00e1 escrito acerca de m\u00ed 
en la ley de Mois\u00e9s, en 
los Profetas y en los 
Salmos\u00bb. {I}45_{/}Entonces 
les abri\u00f3 la inteligencia 
para que entendieran las 
Escrituras. Y les dijo: 
{I}46_{/}\u00abEstaba escrito que 
el mes\u00edas ten\u00eda que 
sufrir y resucitar de 
entre los muertos al 
tercer d\u00eda, {I}47_{/}y que 
hay que predicar en su 
nombre el arrepentimiento 
y el perd\u00f3n de los 
pecados a todas las 
naciones, comenzando por 
Jerusal\u00e9n. {I}48_{/}Vosotros 
sois testigos de estas 
cosas. {I}49_{/}Sabed que voy 
a enviar lo que os ha 
prometido mi Padre. Por 
vuestra parte quedaos en 
la ciudad hasta que se\u00e1is 
revestidos de la fuerza 
de lo alto\u00bb.
LA ASCENSI\u00d3N{/}

{I}50_{/}Los sac\u00f3 hasta 
cerca de Betania. 
{I}51_{/}Levant\u00f3 las manos y 
los bendijo. Y mientras 
los bendec\u00eda, se separ\u00f3 
de ellos y subi\u00f3 al 
cielo. {I}52_{/}Ellos lo 
adoraron y se volvieron a 
Jerusal\u00e9n llenos de 
alegr\u00eda. {I}53_{/}Estaban 
continuamente en el 
templo bendiciendo a 
Dios.
