
{1}1{/}

PREDICACI\u00d3N DE JUAN{/}

{I}1_{/}Principio del 
evangelio de Jesucristo, 
hijo de Dios. {I}2_{/}Como 
est\u00e1 escrito en el 
profeta Isa\u00edas:
Yo env\u00edo delante de ti a 
mi mensajero, para que te 
prepare el camino.{/} 
{I}3_{/}Voz que grita en el 
desierto: Preparad el 
camino del Se\u00f1or. Allanad 
sus sendas.{/}

{I}4_{/}Juan Bautista se 
present\u00f3 en el desierto 
bautizando y predicando 
un bautismo para la 
conversi\u00f3n y el perd\u00f3n de 
los pecados. {I}5_{/}Y 
acud\u00edan a \u00e9l de la regi\u00f3n 
de Judea y todos los de 
Jerusal\u00e9n, confesaban sus 
pecados, y \u00e9l los 
bautizaba en el r\u00edo 
Jord\u00e1n.
{I}6_{/}Juan ten\u00eda un vestido 
de pelo de camello con un 
cintur\u00f3n de cuero a la 
cintura, y se alimentaba 
de saltamontes y miel 
silvestre. {I}7_{/}Y dec\u00eda: 
\u00abDetr\u00e1s de m\u00ed viene el 
que es m\u00e1s fuerte que yo, 
y yo no soy digno de 
agacharme para desatarle 
la correa de sus 
sandalias. {I}8_{/}Yo os 
bautizo con agua, pero \u00e9l 
os bautizar\u00e1 en el 
Esp\u00edritu Santo\u00bb.
BAUTISMO Y TENTACIONES DE 
JES\u00daS{/}

{I}9_{/}Por aquellos d\u00edas 
Jes\u00fas vino desde Nazaret 
de Galilea y fue 
bautizado por Juan en el 
Jord\u00e1n. {I}10_{/}En el 
momento en que sal\u00eda del 
agua, vio los cielos 
abiertos y al Esp\u00edritu 
Santo como una paloma 
bajando sobre \u00e9l, {I}11_{/}y 
se oy\u00f3 una voz del cielo: 
\u00abT\u00fa eres mi hijo amado, 
mi predilecto\u00bb. 
{I}12_{/}Luego el 
Esp\u00edritu lo llev\u00f3 al 
desierto. {I}13_{/}Y estuvo 
en \u00e9l durante cuarenta 
d\u00edas, siendo tentado por 
Satan\u00e1s; y viv\u00eda entre 
las bestias salvajes, 
pero los \u00e1ngeles le 
serv\u00edan.
I. MINISTERIO EN GALILEA{/}

(1,14-9,50){/}

JES\u00daS LLEGA A GALILEA{/}

{I}14_{/}Despu\u00e9s de ser 
Juan encarcelado, Jes\u00fas 
fue a Galilea a predicar 
el evangelio de Dios; 
{I}15_{/}y dec\u00eda: \u00abSe ha 
cumplido el tiempo y el 
reino de Dios est\u00e1 cerca. 
Arrepent\u00edos y creed en el 
evangelio\u00bb.
LLAMA A CUATRO 
PESCADORES{/}

{I}16_{/}Pasando junto al 
lago de Galilea, vio a 
Sim\u00f3n y a Andr\u00e9s, el 
hermano de Sim\u00f3n, echando 
las redes en el lago, 
pues eran pescadores. 
{I}17_{/}Jes\u00fas les dijo: 
\u00abVenid conmigo y os har\u00e9 
pescadores de hombres\u00bb. 
{I}18_{/}Al instante dejaron 
las redes y lo siguieron. 
{I}19_{/}Fue m\u00e1s adelante, y 
vio a Santiago, el de 
Zebedeo, y a su hermano 
Juan, que estaban tambi\u00e9n 
dentro de la barca, 
remendando sus redes, 
{I}20_{/}y al punto los 
llam\u00f3. Ellos, dejando a 
su padre Zebedeo en la 
barca con los jornaleros, 
le siguieron.
JES\u00daS FIJA SU RESIDENCIA 
EN CAFARNA\u00daN{/}

{I}21_{/}Entraron en 
Cafarna\u00fan, y, el s\u00e1bado, 
Jes\u00fas fue a la sinagoga y 
se puso a ense\u00f1ar. 
{I}22_{/}Todos se 
maravillaban de su 
doctrina, porque les 
ense\u00f1aba como quien tiene 
autoridad, y no como los 
maestros de la ley.
CURA A UN ENDEMONIADO{/}

{I}23_{/}En la sinagoga hab\u00eda 
un hombre pose\u00eddo de un 
esp\u00edritu inmundo, que se 
puso a gritar: {I}24_{/}\u00ab\u00bfQu\u00e9 
tenemos que ver contigo, 
Jes\u00fas Nazareno? \u00bfHas 
venido a perdernos? S\u00e9 
qui\u00e9n eres: \u00a1El santo de 
Dios!\u00bb. {I}25_{/}Jes\u00fas le 
increp\u00f3: \u00abC\u00e1llate y sal 
de \u00e9l\u00bb. {I}26_{/}Y el 
esp\u00edritu inmundo, 
retorci\u00e9ndole y gritando, 
sali\u00f3 de \u00e9l. {I}27_{/}Todos 
quedaron estupefactos y 
se preguntaban unos a 
otros: \u00ab\u00bfQu\u00e9 es esto? 
\u00a1Una doctrina nueva con 
tanta autoridad! \u00a1Manda a 
los esp\u00edritus inmundos y 
le obedecen!\u00bb. {I}28_{/}Y su 
fama se extendi\u00f3 
r\u00e1pidamente por todas 
partes en todo el 
territorio de Galilea.
JES\u00daS CURA A LA SUEGRA DE 
PEDRO Y A OTROS MUCHOS{/}

{I}29_{/}Salieron de la 
sinagoga y fueron a la 
casa de Sim\u00f3n y de 
Andr\u00e9s, con Santiago y 
Juan. {I}30_{/}Le dijeron que 
la suegra de Sim\u00f3n estaba 
en cama con fiebre. 
{I}31_{/}\u00c9l la agarr\u00f3 de la 
mano y la levant\u00f3. La 
fiebre desapareci\u00f3, y 
ella se puso a atenderle.
{I}32_{/}Al anochecer le 
llevaron todos los 
enfermos y endemoniados, 
{I}33_{/}y toda la ciudad se 
agolp\u00f3 a la puerta. 
{I}34_{/}Jes\u00fas cur\u00f3 a muchos 
pacientes de diversas 
enfermedades y lanz\u00f3 
muchos demonios; pero no 
les dejaba hablar, porque 
lo conoc\u00edan.
JES\u00daS RECORRE GALILEA{/}

{I}35_{/}Muy de madrugada se 
levant\u00f3, sali\u00f3 y se fue a 
un lugar solitario, y 
all\u00ed estuvo rezando. 
{I}36_{/}Sim\u00f3n y sus 
compa\u00f1eros lo buscaron, 
{I}37_{/}lo encontraron y le 
dijeron: \u00abTodos te est\u00e1n 
buscando\u00bb. {I}38_{/}\u00c9l les 
dijo: \u00abVamos a otra 
parte, a los pueblos 
vecinos, a predicar 
tambi\u00e9n all\u00ed, pues para 
eso he salido\u00bb. {I}39_{/}Y 
march\u00f3 a predicar en las 
sinagogas por toda 
Galilea, y echaba a los 
demonios.
JES\u00daS CURA A UN LEPROSO{/}

{I}40_{/}Se acerc\u00f3 a \u00e9l un 
leproso, se puso de 
rodillas y le dijo: \u00abSi 
quieres, puedes 
limpiarme\u00bb. {I}41_{/}\u00c9l, 
compadecido, extendi\u00f3 la 
mano, lo toc\u00f3 y le dijo: 
\u00abQuiero, queda limpio\u00bb. 
{I}42_{/}Y al instante qued\u00f3 
limpio de su lepra. 
{I}43_{/}Luego lo despidi\u00f3, 
advirti\u00e9ndole 
severamente: {I}44_{/}\u00abMira, 
no se lo digas a nadie; 
pero anda, mu\u00e9strate al 
sacerdote y presenta la 
ofrenda que orden\u00f3 Mois\u00e9s 
para que les conste tu 
curaci\u00f3n\u00bb. {I}45_{/}Mas \u00e9l, 
en cuanto se retir\u00f3, 
comenz\u00f3 a divulgar a 
voces lo ocurrido, de 
manera que ya no pod\u00eda 
Jes\u00fas entrar p\u00fablicamente 
en ciudad alguna, sino 
que andaba fuera de 
poblado, en lugares 
solitarios, y acud\u00edan a 
\u00e9l de todas partes.
{1}2{/}

CURA A UN PARAL\u00cdTICO{/}

{I}1_{/}Entr\u00f3 de nuevo en 
Cafarna\u00fan despu\u00e9s de 
algunos d\u00edas, y se supo 
que estaba en casa. 
{I}2_{/}Acudieron tantos que 
ni a la puerta cab\u00edan; y 
\u00e9l les dirig\u00eda la 
palabra. {I}3_{/}Le trajeron 
entre cuatro un 
paral\u00edtico. {I}4_{/}Como 
hab\u00eda tanta gente, no 
pod\u00edan present\u00e1rselo. 
Entonces levantaron la 
techumbre donde \u00e9l 
estaba, hicieron un 
boquete y descolgaron la 
camilla con el 
paral\u00edtico. {I}5_{/}Jes\u00fas, al 
ver su fe, dijo al 
paral\u00edtico: \u00abHijo, tus 
pecados te son 
perdonados\u00bb. {I}6_{/}Algunos 
de los maestros de la ley 
se dijeron: {I}7_{/}\u00ab\u00bfC\u00f3mo 
habla as\u00ed \u00e9ste? 
\u00a1Blasfema! \u00bfQui\u00e9n puede 
perdonar los pecados sino 
s\u00f3lo Dios?\u00bb. {I}8_{/}Jes\u00fas, 
conociendo sus 
pensamientos, les dijo: 
\u00ab\u00bfPor qu\u00e9 pens\u00e1is as\u00ed? 
{I}9_{/}\u00bfQu\u00e9 es m\u00e1s f\u00e1cil, 
decir al paral\u00edtico: Tus 
pecados son perdonados, o 
decirle: Lev\u00e1ntate, carga 
con tu camilla y anda? 
{I}10_{/}Pues para que ve\u00e1is 
que el hijo del hombre 
tiene poder en la tierra 
para perdonar los 
pecados, dijo al 
paral\u00edtico: {I}11_{/}\u00a1T\u00fa, 
lev\u00e1ntate, carga con tu 
camilla y vete a tu 
casa!\u00bb. {I}12_{/}El 
paral\u00edtico se levant\u00f3, 
carg\u00f3 inmediatamente con 
la camilla y sali\u00f3 a la 
vista de todos. Todos se 
quedaron sobrecogidos y 
glorificaron a Dios, 
diciendo: \u00abJam\u00e1s hemos 
visto cosa igual\u00bb.
VOCACI\u00d3N DE MATEO{/}

{I}13_{/}Fue de nuevo a 
la orilla del lago; toda 
la gente acud\u00eda a \u00e9l, y 
\u00e9l les ense\u00f1aba. {I}14_{/}Al 
pasar, vio a Lev\u00ed, el de 
Alfeo, sentado en la 
oficina de los impuestos, 
y le dijo: \u00abS\u00edgueme\u00bb. \u00c9l 
se levant\u00f3 y lo sigui\u00f3.
{I}15_{/}Y estando en su casa 
a la mesa, muchos 
publicanos y pecadores se 
pusieron a la mesa con 
Jes\u00fas y sus disc\u00edpulos, 
pues eran muchos los que 
lo segu\u00edan. {I}16_{/}Los 
maestros de la ley y los 
fariseos, al verlo 
comiendo con los 
pecadores y publicanos, 
dec\u00edan a sus disc\u00edpulos: 
\u00ab\u00bfPor qu\u00e9 come con 
publicanos y pecadores?\u00bb. 
{I}17_{/}Jes\u00fas lo oy\u00f3 y les 
dijo: \u00abNo tienen 
necesidad de m\u00e9dico los 
sanos, sino los enfermos; 
no he venido a llamar a 
los justos, sino a los 
pecadores\u00bb.
LA CUESTI\u00d3N SOBRE EL 
AYUNO{/}

{I}18_{/}Los disc\u00edpulos de 
Juan y los fariseos 
estaban ayunando. Se le 
acercaron y le 
preguntaron: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 
los disc\u00edpulos de Juan y 
los disc\u00edpulos de los 
fariseos ayunan, y en 
cambio los tuyos no 
ayunan?\u00bb. {I}19_{/}Jes\u00fas les 
dijo: \u00ab\u00bfEs que pueden 
ayunar los invitados a 
bodas mientras el esposo 
est\u00e1 con ellos? Mientras 
tienen consigo al esposo 
no pueden ayunar. 
{I}20_{/}Pero vendr\u00e1n d\u00edas en 
que les quiten al esposo, 
y entonces ayunar\u00e1n. 
{I}21_{/}Nadie remienda con 
pa\u00f1o nuevo un vestido 
viejo, pues el remiendo 
nuevo tirar\u00eda de lo viejo 
y el rasg\u00f3n se har\u00eda 
mayor. {I}22_{/}Ni echa vino 
nuevo en odres viejos, 
pues el vino reventar\u00eda 
los odres y se perder\u00eda 
el vino y los odres, sino 
que el vino nuevo se echa 
en odres nuevos\u00bb.
LA CUESTI\u00d3N DEL S\u00c1BADO{/}

{I}23_{/}Un s\u00e1bado iba Jes\u00fas 
por los sembrados, y sus 
disc\u00edpulos comenzaron a 
cortar espigas al pasar. 
{I}24_{/}Los fariseos le 
dijeron: \u00ab\u00a1Mira!, \u00bfpor 
qu\u00e9 hacen en s\u00e1bado lo 
que no est\u00e1 permitido?\u00bb. 
{I}25_{/}\u00c9l les respondi\u00f3: 
\u00ab\u00bfNo hab\u00e9is le\u00eddo lo que 
hizo David cuando tuvo 
necesidad y sinti\u00f3 hambre 
\u00e9l y los suyos? 
{I}26_{/}\u00bfC\u00f3mo entr\u00f3 en la 
casa de Dios, siendo sumo 
sacerdote Abiatar, y 
comi\u00f3 los panes de la 
proposici\u00f3n, que s\u00f3lo 
pueden comer los 
sacerdotes, y dio tambi\u00e9n 
a los que iban con \u00e9l?\u00bb. 
{I}27_{/}Y a\u00f1adi\u00f3: \u00abEl s\u00e1bado 
ha sido hecho para el 
hombre, y no el hombre 
para el s\u00e1bado. {I}28_{/}As\u00ed 
que el hijo del hombre es 
Se\u00f1or tambi\u00e9n del 
s\u00e1bado\u00bb.
{1}3{/}

{I}1_{/}Entr\u00f3 de nuevo en la 
sinagoga. Hab\u00eda all\u00ed un 
hombre que ten\u00eda una mano 
seca. {I}2_{/}Y estaban 
acechando a ver si Jes\u00fas 
lo curaba en s\u00e1bado, para 
acusarlo. {I}3_{/}\u00c9l dijo al 
hombre que ten\u00eda la mano 
seca: \u00abLev\u00e1ntate y ponte 
en medio\u00bb. {I}4_{/}Luego les 
dijo: \u00ab\u00bfEst\u00e1 permitido en 
s\u00e1bado hacer el bien o el 
mal, salvar una vida o 
destruirla?\u00bb. Ellos 
callaban. {I}5_{/}Entonces, 
mir\u00e1ndolos indignado y 
apenado por la dureza de 
sus corazones, dijo al 
hombre: \u00abExtiende tu 
mano\u00bb. La extendi\u00f3 y 
qued\u00f3 sana. {I}6_{/}Los 
fariseos salieron y, con 
los herodianos, tomaron 
la resoluci\u00f3n de acabar 
con \u00e9l.
LAS GENTES SIGUEN A 
JES\u00daS{/}

{I}7_{/}Pero Jes\u00fas se 
retir\u00f3 con sus disc\u00edpulos 
hacia el lago, y mucha 
gente de Galilea lo 
sigui\u00f3. {I}8_{/}Otros muchos 
de Judea, de Jerusal\u00e9n, 
de Idumea, de 
Transjordania y de los 
alrededores de Tiro y 
Sid\u00f3n, al o\u00edr las cosas 
que hac\u00eda, acudieron a 
\u00e9l. {I}9_{/}Dijo entonces a 
sus disc\u00edpulos que le 
reservaran una barca, 
pues la gente lo 
estrujaba. {I}10_{/}Hab\u00eda 
curado a tantos, que 
todos los que ten\u00edan 
alguna enfermedad se 
echaban sobre \u00e9l para 
tocarlo. {I}11_{/}Los 
esp\u00edritus inmundos, 
cuando lo ve\u00edan, se 
postraban ante \u00e9l y 
gritaban: \u00ab\u00a1T\u00fa eres el 
hijo de Dios!\u00bb. {I}12_{/}Pero 
\u00e9l les ordenaba 
severamente que no lo 
publicasen.
JES\u00daS ELIGE A LOS DOCE 
AP\u00d3STOLES{/}

{I}13_{/}Despu\u00e9s subi\u00f3 al 
monte, llam\u00f3 a los que \u00e9l 
quiso, y ellos se 
acercaron a \u00e9l. {I}14_{/}Y 
design\u00f3 a doce para que 
estuvieran con \u00e9l y para 
enviarlos a predicar 
{I}15_{/}con poder de echar 
los demonios. 
{I}16_{/}Design\u00f3 a estos 
doce: Sim\u00f3n, a quien 
llam\u00f3 Pedro; 
{I}17_{/}Santiago y su 
hermano Juan, hijos de 
Zebedeo, a quienes llam\u00f3 
Boanerges, que significa 
hijos del trueno; 
{I}18_{/}Andr\u00e9s y Felipe; 
Bartolom\u00e9 y Mateo; Tom\u00e1s 
y Santiago, hijo de 
Alfeo; Tadeo y Sim\u00f3n el 
cananeo, {I}19_{/}y Judas 
Iscariote, el mismo que 
le traicion\u00f3.
LOS PARIENTES DE JES\u00daS SE 
AVERG\u00dcENZAN DE \u00c9L{/}

{I}20_{/}Cuando volvieron 
a casa, se reuni\u00f3 de 
nuevo tanta gente que no 
pod\u00edan comer. {I}21_{/}Los 
suyos, al enterarse, 
salieron para llev\u00e1rselo 
con ellos, pues dec\u00edan 
que estaba loco.
JES\u00daS REFUTA UNA CALUMNIA 
DE SUS ENEMIGOS{/}

{I}22_{/}Los maestros de la 
ley, que hab\u00edan venido de 
Jerusal\u00e9n, dec\u00edan: 
\u00ab\u00a1Tiene a Belceb\u00fa!\u00bb; y 
tambi\u00e9n: \u00ab\u00a1Echa a los 
demonios con el poder del 
pr\u00edncipe de los 
demonios!\u00bb. {I}23_{/}Jes\u00fas 
entonces los llam\u00f3 y les 
dijo en par\u00e1bolas: 
{I}24_{/}\u00ab\u00bfC\u00f3mo puede ser que 
Satan\u00e1s eche a Satan\u00e1s? 
Si un reino est\u00e1 dividido 
contra s\u00ed mismo, ese 
reino no puede subsistir. 
{I}25_{/}Y si una casa est\u00e1 
dividida contra s\u00ed misma, 
esa casa no puede 
subsistir. {I}26_{/}Si 
Satan\u00e1s se alza contra s\u00ed 
mismo, est\u00e1 dividido y no 
puede subsistir; toca a 
su fin. {I}27_{/}Por otra 
parte, nadie puede entrar 
en la casa de un hombre 
fuerte y arrebatarle sus 
cosas si antes no lo ata; 
s\u00f3lo as\u00ed podr\u00e1 saquear su 
casa\u00bb.
LA BLASFEMIA CONTRA EL 
ESP\u00cdRITU SANTO{/}

{I}28_{/}\u00abOs aseguro que a 
los hombres se les 
perdonar\u00e1n todos los 
pecados y blasfemias que 
digan; {I}29_{/}pero quien 
blasfeme contra el 
Esp\u00edritu Santo no tendr\u00e1 
perd\u00f3n jam\u00e1s y cargar\u00e1 
con su pecado 
eternamente\u00bb. {I}30_{/}Y es 
que los maestros de la 
ley dec\u00edan: \u00abTiene un 
esp\u00edritu inmundo\u00bb.
LA VERDADERA FAMILIA DE 
JES\u00daS{/}

{I}31_{/}Llegaron la madre y 
los hermanos de Jes\u00fas; se 
quedaron fuera y lo 
mandaron llamar. {I}32_{/}La 
gente estaba sentada a su 
alrededor cuando le 
dijeron: \u00abMira, ah\u00ed 
afuera te buscan tu madre 
y tus hermanos y 
hermanas\u00bb. {I}33_{/}\u00c9l 
respondi\u00f3: \u00ab\u00bfQui\u00e9nes son 
mi madre y mis 
hermanos?\u00bb. {I}34_{/}Y 
mirando a los que estaban 
sentados a su alrededor, 
dijo: \u00ab\u00c9stos son mi madre 
y mis hermanos. 
{I}35_{/}Porque el que hace 
la voluntad de Dios, \u00e9se 
es mi hermano, mi hermana 
y mi madre\u00bb.
{1}4{/}

PAR\u00c1BOLA DEL SEMBRADOR{/}

{I}1_{/}De nuevo comenz\u00f3 a 
ense\u00f1ar a la orilla del 
lago. Acudi\u00f3 a \u00e9l tanta 
gente que subi\u00f3 a 
sentarse en una barca en 
el lago, mientras toda la 
gente se qued\u00f3 en tierra 
en la orilla. {I}2_{/}Les 
ense\u00f1\u00f3 muchas cosas en 
par\u00e1bolas. Les dijo: 
{I}3_{/}\u00abEscuchad: Sali\u00f3 el 
sembrador a sembrar 
{I}4_{/}y, al sembrar, parte 
de la semilla cay\u00f3 junto 
al camino, vinieron las 
aves y se la comieron. 
{I}5_{/}Otra parte cay\u00f3 en un 
pedregal, donde no hab\u00eda 
mucha tierra, y brot\u00f3 en 
seguida porque la semilla 
no ten\u00eda profundidad en 
la tierra; {I}6_{/}pero al 
salir el sol la abras\u00f3, y 
por no tener ra\u00edz se 
sec\u00f3. {I}7_{/}Otra cay\u00f3 entre 
zarzas; las zarzas 
crecieron, la ahogaron y 
no dio fruto. {I}8_{/}Otra 
parte cay\u00f3 en tierra 
buena y dio fruto lozano 
y crecido, una treinta, 
otra sesenta y otra 
ciento\u00bb. {I}9_{/}Y a\u00f1adi\u00f3: 
\u00ab\u00a1El que tenga o\u00eddos que 
oiga!\u00bb.
RAZ\u00d3N DE LAS PAR\u00c1BOLAS{/}

{I}10_{/}Cuando se qued\u00f3 a 
solas, los doce y los que 
estaban a su alrededor le 
preguntaron el 
significado de las 
par\u00e1bolas. {I}11_{/}Y les 
dijo: \u00abA vosotros se os 
ha dado conocer los 
secretos del reino de 
Dios; pero a los dem\u00e1s, a 
los que est\u00e1n fuera, todo 
les llega en par\u00e1bolas 
{I}12_{/}para que aunque 
miren no vean y aunque 
oigan no entiendan, no 
sea que se conviertan y 
sean perdonados\u00bb.{/}

EXPLICACI\u00d3N DE LA 
PAR\u00c1BOLA DEL SEMBRADOR{/}

{I}13_{/}Y les dijo: \u00ab\u00bfNo 
entend\u00e9is esta par\u00e1bola? 
\u00bfC\u00f3mo, entonces, vais a 
entender las dem\u00e1s 
par\u00e1bolas? {I}14_{/}El 
sembrador siembra la 
palabra. {I}15_{/}Los de 
junto al camino son 
aquellos en los que se 
siembra la palabra, pero 
que, apenas la han o\u00eddo, 
va Satan\u00e1s y arrebata la 
palabra sembrada en 
ellos. {I}16_{/}Los sembrados 
en el pedregal son 
aquellos que oyen la 
palabra y la aceptan con 
alegr\u00eda; {I}17_{/}pero no 
tienen ra\u00edces, son 
inconstantes y, en cuanto 
les sobreviene, a causa 
de la palabra, una 
tribulaci\u00f3n o 
persecuci\u00f3n, 
inmediatamente se vienen 
abajo. {I}18_{/}Los que 
reciben la semilla entre 
zarzas son los que oyen 
la palabra; {I}19_{/}pero en 
ellos brotan las 
preocupaciones del mundo, 
el enga\u00f1o de las riquezas 
y dem\u00e1s ambiciones, y 
ahogan la palabra 
haci\u00e9ndola infructuosa. 
{I}20_{/}Los que reciben la 
semilla en tierra buena 
son aquellos que oyen la 
palabra, la aceptan y dan 
fruto, el treinta, el 
sesenta o el ciento por 
uno\u00bb.
LA LUZ DEL REINO{/}

{I}21_{/}Tambi\u00e9n les dijo: 
\u00ab\u00bfAcaso se trae una 
l\u00e1mpara para ocultarla en 
una vasija o ponerla 
debajo de la cama? \u00bfNo es 
para colocarla en el 
candelero? {I}22_{/}Porque 
nada hay oculto que no 
sea descubierto, y nada 
secreto que no sea puesto 
en claro. {I}23_{/}El que 
tenga o\u00eddos para o\u00edr que 
oiga\u00bb.
NO JUZGAR A LOS DEM\u00c1S{/}

{I}24_{/}Les dec\u00eda tambi\u00e9n: 
\u00ab\u00a1Atenci\u00f3n a lo que o\u00eds! 
Con la misma medida con 
que mid\u00e1is ser\u00e9is 
medidos, y se os dar\u00e1 con 
creces. {I}25_{/}Porque al 
que tiene se le dar\u00e1, y 
al que no tiene, aun lo 
que tiene se le quitar\u00e1\u00bb.
LA SEMILLA QUE CRECE 
SOLA{/}

{I}26_{/}Tambi\u00e9n les dijo: 
\u00abEl reino de Dios es como 
un hombre que echa una 
semilla en la tierra. 
{I}27_{/}Lo mismo si est\u00e1 
dormido como si est\u00e1 
despierto, si es de noche 
como si es de d\u00eda, la 
semilla, sin que \u00e9l sepa 
c\u00f3mo, germina y crece. 
{I}28_{/}La tierra por s\u00ed 
misma da el fruto: 
primero la hierba, luego 
la espiga, despu\u00e9s el 
grano gordo en la espiga. 
{I}29_{/}Y cuando el fruto 
est\u00e1 maduro, el hombre 
echa la hoz porque es el 
tiempo de la cosecha\u00bb.
LA SEMILLA DE MOSTAZA{/}

{I}30_{/}Tambi\u00e9n les dijo: 
\u00ab\u00bfCon qu\u00e9 compararemos el 
reino de Dios o con qu\u00e9 
par\u00e1bola lo explicaremos? 
{I}31_{/}Es como un grano de 
mostaza, que, cuando se 
siembra, es la m\u00e1s 
peque\u00f1a de las semillas 
de la tierra; {I}32_{/}pero, 
una vez sembrada, crece y 
se hace la m\u00e1s grande 
entre todas las 
hortalizas, y echa ramas 
tan grandes que las aves 
pueden anidar a su 
sombra\u00bb.
{I}33_{/}Con muchas par\u00e1bolas 
por el estilo les expon\u00eda 
la doctrina seg\u00fan ellos 
pod\u00edan comprenderla, 
{I}34_{/}y no les hablaba sin 
par\u00e1bolas; a sus 
disc\u00edpulos se las 
explicaba a solas.
LA TEMPESTAD CALMADA{/}

{I}35_{/}Aquel mismo d\u00eda, 
ya ca\u00edda la tarde, les 
dijo: \u00abPasemos a la otra 
orilla\u00bb. {I}36_{/}Y dejando a 
la gente, lo llevaron con 
ellos en la barca tal 
como se encontraba; y le 
acompa\u00f1aban otras barcas. 
{I}37_{/}Se levant\u00f3 entonces 
una fuerte borrasca, y 
las olas saltaban por 
encima de la barca, de 
suerte que estaba a punto 
de llenarse. {I}38_{/}Jes\u00fas 
estaba durmiendo sobre un 
cabezal en la popa. Ellos 
lo despertaron y le 
dijeron: \u00abMaestro, \u00bfno te 
importa que perezcamos?\u00bb. 
{I}39_{/}\u00c9l se levant\u00f3, 
increp\u00f3 al viento y dijo 
al mar: \u00ab\u00a1Calla! 
\u00a1C\u00e1lmate!\u00bb. Y el viento 
ces\u00f3 y se hizo una gran 
calma. {I}40_{/}Despu\u00e9s les 
dijo: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 sois tan 
miedosos? \u00bfPor qu\u00e9 no 
ten\u00e9is fe?\u00bb. {I}41_{/}Ellos 
quedaron sumamente 
atemorizados, y se dec\u00edan 
unos a otros: \u00ab\u00bfQui\u00e9n es 
\u00e9ste, que hasta el viento 
y el mar le obedecen?\u00bb.
{1}5{/}

JES\u00daS CURA A UN 
ENDEMONIADO{/}

{I}1_{/}Llegaron a la 
orilla opuesta, a la 
regi\u00f3n de los gerasenos; 
{I}2_{/}y, al desembarcar, le 
sali\u00f3 al encuentro, del 
cementerio, un hombre 
pose\u00eddo de esp\u00edritu 
impuro, {I}3_{/}que viv\u00eda en 
el cementerio y al que 
nadie pod\u00eda sujetar ni 
siquiera con cadenas, 
{I}4_{/}pues muchas veces lo 
hab\u00edan atado con grillos 
y cadenas, pero \u00e9l hab\u00eda 
roto las cadenas y 
destrozado los grillos y 
nadie pod\u00eda sujetarlo. 
{I}5_{/}Se pasaba el d\u00eda y la 
noche entre los sepulcros 
y en los montes gritando 
y golpe\u00e1ndose con 
piedras. {I}6_{/}Al ver desde 
lejos a Jes\u00fas, corri\u00f3, se 
postr\u00f3 ante \u00e9l {I}7_{/}y 
empez\u00f3 a gritar: \u00abD\u00e9jame 
en paz, Jes\u00fas, hijo del 
Dios alt\u00edsimo. \u00a1Te 
conjuro por Dios que no 
me atormentes!\u00bb. {I}8_{/}Es 
que Jes\u00fas le hab\u00eda 
ordenado: \u00ab\u00a1Esp\u00edritu 
impuro, sal de ese 
hombre!\u00bb. {I}9_{/}Jes\u00fas le 
pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfC\u00f3mo te 
llamas?\u00bb. \u00c9l contest\u00f3: 
\u00abMe llamo legi\u00f3n, pues 
somos muchos\u00bb. {I}10_{/}Y se 
puso a rogarle 
insistentemente que no lo 
echara de aquella regi\u00f3n.
{I}11_{/}Hab\u00eda por all\u00ed, en 
la ladera del monte, una 
gran piara de cerdos 
paciendo. {I}12_{/}Los 
esp\u00edritus impuros 
pidieron a Jes\u00fas: 
\u00abEnv\u00edanos a los cerdos 
para que entremos en 
ellos\u00bb. {I}13_{/}Y se lo 
permiti\u00f3. Ellos salieron, 
se metieron en los 
cerdos; y la piara, de 
unos dos mil cerdos, se 
lanz\u00f3 al lago por un 
precipicio y se ahogaron. 
{I}14_{/}Los porqueros 
huyeron y lo contaron en 
el pueblo y en los 
caser\u00edos. La gente fue a 
ver lo que hab\u00eda 
sucedido. {I}15_{/}Al llegar 
a Jes\u00fas y ver sentado, 
vestido y en su sano 
juicio al endemoniado que 
hab\u00eda tenido la legi\u00f3n, 
se llenaron de miedo. 
{I}16_{/}Los que lo hab\u00edan 
visto contaban lo 
ocurrido con el 
endemoniado y con los 
cerdos. {I}17_{/}Entonces 
rogaron a Jes\u00fas que se 
fuera de all\u00ed. {I}18_{/}Al 
subir a la barca Jes\u00fas, 
el endemoniado le pidi\u00f3 
que le dejara ir con \u00e9l. 
{I}19_{/}Jes\u00fas no le dej\u00f3, 
sino que le dijo: \u00abVete a 
tu casa con los tuyos y 
cu\u00e9ntales todo lo que el 
Se\u00f1or, compadecido de ti, 
ha hecho contigo\u00bb. 
{I}20_{/}\u00c9l se fue y comenz\u00f3 
a publicar por la 
Dec\u00e1polis lo que Jes\u00fas 
hab\u00eda hecho con \u00e9l; y 
todos se admiraban.
JES\u00daS CURA A UNA 
HEMORRO\u00cdSA Y RESUCITA A 
LA HIJA DE JAIRO{/}

{I}21_{/}Cuando Jes\u00fas 
regres\u00f3 en barca a la 
otra orilla, se reuni\u00f3 
con \u00e9l mucha gente, y se 
qued\u00f3 junto al lago. 
{I}22_{/}Lleg\u00f3 uno de los 
jefes de la sinagoga, 
llamado Jairo, y, al ver 
a Jes\u00fas, se ech\u00f3 a sus 
pies {I}23_{/}rog\u00e1ndole con 
insistencia: \u00abMi hijita 
se est\u00e1 muriendo; ven a 
poner tus manos sobre 
ella para que se cure y 
viva\u00bb. {I}24_{/}Jes\u00fas fue con 
\u00e9l. Lo segu\u00eda mucha 
gente, que lo apretujaba.
{I}25_{/}Y una mujer que 
padec\u00eda hemorragias desde 
hac\u00eda doce a\u00f1os, {I}26_{/}que 
hab\u00eda sufrido mucho con 
muchos m\u00e9dicos y hab\u00eda 
gastado toda su fortuna 
sin obtener ninguna 
mejor\u00eda, e incluso hab\u00eda 
empeorado, {I}27_{/}al o\u00edr 
hablar de Jes\u00fas, se 
acerc\u00f3 a \u00e9l por detr\u00e1s 
entre la gente y le toc\u00f3 
el manto, {I}28_{/}pues se 
dec\u00eda: \u00abCon s\u00f3lo tocar 
sus vestidos, me curo\u00bb. 
{I}29_{/}Inmediatamente, la 
fuente de las hemorragias 
se sec\u00f3 y sinti\u00f3 que su 
cuerpo estaba curado de 
la enfermedad. 
{I}30_{/}Jes\u00fas, al sentir que 
hab\u00eda salido de \u00e9l 
aquella fuerza, se volvi\u00f3 
a la gente y dijo: 
\u00ab\u00bfQui\u00e9n me ha tocado?\u00bb. 
{I}31_{/}Sus disc\u00edpulos le 
contestaron: \u00abVes que la 
multitud te apretuja, \u00bfy 
dices que qui\u00e9n te ha 
tocado?\u00bb. {I}32_{/}\u00c9l segu\u00eda 
mirando alrededor para 
ver a la que lo hab\u00eda 
hecho. {I}33_{/}Entonces la 
mujer, que sab\u00eda lo que 
hab\u00eda ocurrido en ella, 
se acerc\u00f3 asustada y 
temblorosa, se postr\u00f3 
ante Jes\u00fas y le dijo toda 
la verdad. {I}34_{/}\u00c9l dijo a 
la mujer: \u00abHija, tu fe te 
ha curado; vete en paz, 
libre ya de tu 
enfermedad\u00bb.
{I}35_{/}Todav\u00eda estaba 
hablando, cuando llegaron 
algunos de casa del jefe 
de la sinagoga diciendo: 
\u00abTu hija ha muerto. No 
molestes ya al maestro\u00bb. 
{I}36_{/}Pero Jes\u00fas, sin 
hacer caso de ellos, dijo 
al jefe de la sinagoga: 
\u00abNo tengas miedo; t\u00fa ten 
fe, y basta\u00bb. {I}37_{/}Y no 
dej\u00f3 que le acompa\u00f1aran 
m\u00e1s que Pedro, Santiago y 
Juan, el hermano de 
Santiago. {I}38_{/}Al llegar 
a la casa del jefe de la 
sinagoga, Jes\u00fas vio el 
alboroto y a la gente que 
no dejaba de llorar y 
gritar. {I}39_{/}Entr\u00f3 y 
dijo: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 llor\u00e1is y 
alborot\u00e1is as\u00ed? La ni\u00f1a 
no est\u00e1 muerta, est\u00e1 
dormida\u00bb. {I}40_{/}Y se re\u00edan 
de \u00e9l. Jes\u00fas ech\u00f3 a todos 
fuera; se qued\u00f3 s\u00f3lo con 
los padres de la ni\u00f1a y 
los que hab\u00edan ido con 
\u00e9l, y entr\u00f3 donde estaba 
la ni\u00f1a. {I}41_{/}La agarr\u00f3 
de la mano y le dijo: 
\u00abTalitha kumi\u00bb, que 
significa: \u00abMuchacha, yo 
te digo: \u00a1Lev\u00e1ntate!\u00bb. 
{I}42_{/}Inmediatamente la 
ni\u00f1a se levant\u00f3 y ech\u00f3 a 
andar, pues ten\u00eda doce 
a\u00f1os. {I}43_{/}La gente se 
qued\u00f3 asombrada. Y Jes\u00fas 
les recomend\u00f3 vivamente 
que nadie se enterara. 
Luego mand\u00f3 que diesen de 
comer a la ni\u00f1a.
{1}6{/}

JES\u00daS, RECHAZADO EN 
NAZARET{/}

{I}1_{/}Jes\u00fas sali\u00f3 de all\u00ed y 
se fue a su tierra 
acompa\u00f1ado de sus 
disc\u00edpulos. {I}2_{/}El s\u00e1bado 
se puso a ense\u00f1ar en la 
sinagoga, y la gente, al 
o\u00edrlo, dec\u00eda asombrada: 
\u00ab\u00bfDe d\u00f3nde le viene a 
\u00e9ste todo esto? \u00bfC\u00f3mo 
tiene tal sabidur\u00eda y 
hace tantos milagros? 
{I}3_{/}\u00bfNo es \u00e9ste el 
carpintero, el hijo de 
Mar\u00eda y el hermano de 
Santiago, de Jos\u00e9, de 
Judas y de Sim\u00f3n? \u00bfY sus 
hermanas no viven con 
nosotros?\u00bb. Y se 
escandalizaban de \u00e9l. 
{I}4_{/}Jes\u00fas les dijo: \u00abS\u00f3lo 
en su tierra, entre sus 
parientes y en su casa 
desprecian al profeta\u00bb. 
{I}5_{/}Y no pudo hacer all\u00ed 
ning\u00fan milagro, aparte de 
curar a algunos enfermos 
imponi\u00e9ndoles las manos. 
{I}6_{/}Y se qued\u00f3 
sorprendido de su falta 
de fe.
EL MAESTRO INSTRUYE Y 
ENV\u00cdA A SUS DISC\u00cdPULOS{/}

Recorri\u00f3 despu\u00e9s las 
aldeas del contorno 
ense\u00f1ando. {I}7_{/}Llam\u00f3 
a los doce y los envi\u00f3 de 
dos en dos, d\u00e1ndoles 
poder sobre los esp\u00edritus 
inmundos. {I}8_{/}Les orden\u00f3 
que, aparte de un bast\u00f3n, 
no llevasen nada para el 
camino: ni pan, ni 
alforja, ni dinero en la 
faja; {I}9_{/}que fueran 
calzados con sandalias, 
pero que no llevaran dos 
t\u00fanicas. {I}10_{/}Tambi\u00e9n les 
dijo: \u00abQuedaos en la casa 
en que entr\u00e9is hasta que 
dej\u00e9is aquel lugar; 
{I}11_{/}y si no os reciben 
ni os escuchan, al salir 
de all\u00ed sacudid el polvo 
de vuestros pies en 
testimonio contra ellos\u00bb. 
{I}12_{/}Ellos se fueron a 
predicar que se 
convirtieran; 
{I}13_{/}echaban muchos 
demonios, ung\u00edan con 
aceite a muchos enfermos 
y los curaban.
OPINI\u00d3N DE HERODES SOBRE 
JES\u00daS{/}

{I}14_{/}La fama de Jes\u00fas 
lleg\u00f3 a o\u00eddos del rey 
Herodes. Unos dec\u00edan: 
\u00ab\u00c9se es Juan Bautista, 
que ha resucitado y tiene 
el poder de hacer 
milagros\u00bb; {I}15_{/}otros 
dec\u00edan: \u00abEs El\u00edas\u00bb, y 
otros: \u00abEs un profeta 
como los antiguos\u00bb. 
{I}16_{/}Pero Herodes, al o\u00edr 
hablar de esto, dec\u00eda: 
\u00abEs Juan, a quien yo 
mand\u00e9 cortar la cabeza, 
que ha resucitado\u00bb.
MARTIRIO DEL BAUTISTA{/}

{I}17_{/}Y es que Herodes 
hab\u00eda detenido a Juan y 
lo hab\u00eda metido en la 
c\u00e1rcel por causa de 
Herod\u00edas, la mujer de su 
hermano Filipo, que \u00e9l 
ten\u00eda como esposa. 
{I}18_{/}Porque Juan le 
dec\u00eda: \u00abNo te est\u00e1 
permitido tener la mujer 
de tu hermano\u00bb. 
{I}19_{/}Herod\u00edas odiaba a 
Juan y quer\u00eda matarlo; 
pero no pod\u00eda, 
{I}20_{/}porque Herodes 
respetaba a Juan, pues 
reconoc\u00eda que era un 
hombre justo y santo, y 
lo proteg\u00eda; cuando lo 
o\u00eda quedaba perplejo, 
pero lo escuchaba con 
gusto.
{I}21_{/}Y lleg\u00f3 el d\u00eda 
oportuno. Herodes ofrec\u00eda 
un banquete en su 
cumplea\u00f1os a los 
magnates, a los tribunos 
y a los grandes 
personajes de Galilea. 
{I}22_{/}La hija de Herod\u00edas 
en persona entr\u00f3, danz\u00f3 y 
agrad\u00f3 a Herodes y a los 
invitados. Entonces el 
rey dijo a la muchacha: 
\u00abP\u00eddeme lo que quieras y 
te lo dar\u00e9\u00bb. {I}23_{/}Y jur\u00f3: 
\u00abTe dar\u00e9 lo que me pidas, 
aunque sea la mitad de mi 
reino\u00bb. {I}24_{/}Ella sali\u00f3 y 
pregunt\u00f3 a su madre: 
\u00ab\u00bfQu\u00e9 pido?\u00bb. Su madre 
contest\u00f3: \u00abLa cabeza de 
Juan el Bautista\u00bb. 
{I}25_{/}Corri\u00f3 de nuevo a 
donde estaba el rey, 
entr\u00f3 y dijo: \u00abQuiero que 
me des inmediatamente la 
cabeza de Juan el 
Bautista en una bandeja\u00bb. 
{I}26_{/}El rey se 
entristeci\u00f3 mucho, pero 
no quiso desairarla por 
el juramento y por los 
invitados. 
{I}27_{/}Inmediatamente el 
rey mand\u00f3 a un verdugo 
que trajera la cabeza de 
Juan. \u00c9l fue a la c\u00e1rcel, 
le cort\u00f3 la cabeza, 
{I}28_{/}la trajo en una 
bandeja y se la dio a la 
muchacha, y la muchacha 
se la dio a su madre. 
{I}29_{/}Sus disc\u00edpulos, al 
enterarse, fueron, 
recogieron el cad\u00e1ver y 
lo sepultaron.
REGRESO DE LOS 
DISC\u00cdPULOS{/}

{I}30_{/}Se reunieron de 
nuevo los ap\u00f3stoles con 
Jes\u00fas y le contaron lo 
que hab\u00edan hecho y 
ense\u00f1ado. {I}31_{/}\u00c9l les 
dijo: \u00abVenid conmigo a un 
lugar retirado y 
tranquilo y descansad un 
poco\u00bb. Porque eran tantos 
los que iban y ven\u00edan, 
que no ten\u00edan tiempo ni 
para comer. {I}32_{/}Y se 
fueron en la barca a un 
lugar tranquilo ellos 
solos. {I}33_{/}Al ver que se 
iban, muchos se dieron 
cuenta, y de todos los 
poblados corrieron all\u00e1 a 
pie y se les adelantaron. 
{I}34_{/}Jes\u00fas, al 
desembarcar y ver tanta 
gente, se compadeci\u00f3 de 
ellos porque eran como 
ovejas sin pastor, y se 
puso a ense\u00f1arles muchas 
cosas.
PRIMERA MULTIPLICACI\u00d3N DE 
LOS PANES{/}

{I}35_{/}Como se hiciera ya 
muy tarde, se le 
acercaron sus disc\u00edpulos 
y le dijeron: {I}36_{/}\u00abEl 
lugar est\u00e1 despoblado y 
es ya muy tarde; 
desp\u00eddelos, para que 
vayan a las aldeas y 
caser\u00edos del contorno a 
comprarse algo de comer\u00bb. 
{I}37_{/}Jes\u00fas les respondi\u00f3: 
\u00abDadles vosotros de 
comer\u00bb. Ellos le dijeron: 
\u00ab\u00bfC\u00f3mo vamos a comprar 
nosotros pan suficiente 
para darles de comer?\u00bb. 
{I}38_{/}\u00c9l les dijo: 
\u00ab\u00bfCu\u00e1ntos panes ten\u00e9is? 
Id a ver\u00bb. Lo 
averiguaron, y le 
dijeron: \u00abCinco panes y 
dos peces\u00bb. {I}39_{/}Les 
mand\u00f3 que se sentasen 
todos por grupos sobre la 
hierba verde. {I}40_{/}Y se 
sentaron en corros de 
ciento y de cincuenta. 
{I}41_{/}Jes\u00fas tom\u00f3 los cinco 
panes y los dos peces, 
alz\u00f3 los ojos al cielo y 
los bendijo; parti\u00f3 los 
panes, y se los dio a los 
disc\u00edpulos para que se 
los distribuyeran a la 
gente. Reparti\u00f3 tambi\u00e9n a 
todos los dos peces. 
{I}42_{/}Todos comieron y se 
hartaron; {I}43_{/}y se 
recogieron doce canastos 
llenos con las sobras de 
los panes y de los peces. 
{I}44_{/}Los que comieron 
fueron cinco mil hombres.
JES\u00daS CAMINA SOBRE LAS 
AGUAS{/}

{I}45_{/}Despu\u00e9s oblig\u00f3 a 
sus disc\u00edpulos a que se 
embarcaran y se le 
adelantaran rumbo a 
Betsaida, mientras \u00e9l 
desped\u00eda a la gente. 
{I}46_{/}Y una vez que la 
despidi\u00f3, se fue al monte 
a orar. {I}47_{/}Al caer la 
tarde, la barca estaba en 
medio del lago, y Jes\u00fas 
solo en tierra. {I}48_{/}Al 
verlos navegar fatigados, 
pues ten\u00edan viento 
contrario, hacia la 
madrugada fue a ellos 
caminando sobre el lago, 
e iba ya a pasar de 
largo; {I}49_{/}ellos al 
verlo andar sobre el 
lago, dieron gritos 
creyendo que era un 
fantasma, {I}50_{/}pues todos 
lo vieron y se asustaron. 
Jes\u00fas, en seguida, les 
habl\u00f3 y les dijo: 
\u00abTranquilizaos; soy yo, 
no teng\u00e1is miedo\u00bb. 
{I}51_{/}Subi\u00f3 a la barca con 
ellos, y el viento se 
calm\u00f3. {I}52_{/}Los 
disc\u00edpulos no sal\u00edan de 
su asombro, pues no 
hab\u00edan entendido lo de 
los panes y sus mentes 
estaban embotadas.
CURACIONES EN GENESARET{/}

{I}53_{/}Acabada la traves\u00eda, 
tomaron tierra en 
Genesaret y atracaron. 
{I}54_{/}Al desembarcar, fue 
reconocido en seguida; 
{I}55_{/}se pusieron a 
recorrer toda aquella 
regi\u00f3n, y las gentes 
acud\u00edan llevando en las 
camillas todos sus 
enfermos a donde o\u00edan que 
Jes\u00fas se encontraba. 
{I}56_{/}Adonde entraba, 
aldeas, ciudades o 
caser\u00edos, pon\u00edan a los 
enfermos en las plazas y 
le ped\u00edan que les dejase 
tocar al menos la orla de 
su manto, y todos los que 
lo tocaban quedaban 
curados.
{1}7{/}

LA LEY DE DIOS Y LAS 
PRESCRIPCIONES 
FARISAICAS{/}

{I}1_{/}Los fariseos y 
algunos maestros de la 
ley de Jerusal\u00e9n se 
acercaron a Jes\u00fas, {I}2_{/}y 
vieron que algunos de sus 
disc\u00edpulos se pon\u00edan a 
comer con manos impuras, 
es decir, sin hab\u00e9rselas 
lavado. {I}3_{/}Porque los 
fariseos y todos los 
jud\u00edos, siguiendo la 
tradici\u00f3n de sus mayores, 
no se ponen a comer sin 
haberse lavado 
cuidadosamente las manos; 
{I}4_{/}y si vienen de la 
plaza, no comen sin 
haberse lavado; y tienen 
otras muchas pr\u00e1cticas 
que observan por 
tradici\u00f3n, tales como 
lavar copas, jarros y 
bandejas. {I}5_{/}As\u00ed que los 
fariseos y los maestros 
de la ley preguntaron a 
Jes\u00fas: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 tus 
disc\u00edpulos no observan la 
tradici\u00f3n de los mayores, 
sino que comen con las 
manos impuras?\u00bb. {I}6_{/}\u00c9l 
les contest\u00f3: 
\u00abHip\u00f3critas, Isa\u00edas 
profetiz\u00f3 muy bien acerca 
de vosotros, seg\u00fan est\u00e1 
escrito:
Este pueblo me honra con 
los labios,
pero su coraz\u00f3n est\u00e1 
lejos de m\u00ed.{/}

{I}7_{/}En vano me rinden 
culto
ense\u00f1ando doctrinas
que son preceptos 
humanos.{/}

{I}8_{/}Dej\u00e1is el mandamiento 
de Dios y os aferr\u00e1is a 
la tradici\u00f3n de los 
hombres\u00bb.
{I}9_{/}Y a\u00f1adi\u00f3:
\u00abVosotros, para guardar 
vuestras tradiciones, 
quebrant\u00e1is el 
mandamiento de Dios. 
{I}10_{/}Porque Mois\u00e9s dijo: 
Honra a tu padre y a tu 
madre, y el que maldiga a 
su padre o a su madre 
ser\u00e1 condenado a muerte. 
{/}{I}11_{/}Vosotros, en 
cambio, dec\u00eds: Al que 
diga a su padre o a su 
madre: Lo que ten\u00eda para 
ayudarte lo he ofrecido 
al templo, {I}12_{/}ya no le 
permit\u00eds hacer nada por 
su padre o por su madre. 
{I}13_{/}As\u00ed hab\u00e9is anulado 
el mandamiento de Dios 
por una tradici\u00f3n que 
vosotros mismos os hab\u00e9is 
transmitido. Y hac\u00e9is 
muchas cosas semejantes\u00bb.
{I}14_{/}Llam\u00f3 de nuevo a la 
gente y les dijo: \u00abO\u00eddme 
todos y entended bien: 
{I}15_{/}Nada que entra de 
fuera puede manchar al 
hombre; lo que sale de 
dentro es lo que puede 
manchar al hombre. 
{I}16_{/}\u00a1El que tenga o\u00eddos 
para o\u00edr que oiga!\u00bb.
{I}17_{/}Cuando dej\u00f3 a la 
gente y entr\u00f3 en casa, 
los disc\u00edpulos le dijeron 
que les explicara la 
par\u00e1bola. {I}18_{/}Jes\u00fas les 
dijo: \u00ab\u00bfPero tampoco 
vosotros entend\u00e9is? \u00bfNo 
comprend\u00e9is que todo lo 
que de fuera entra en el 
hombre no puede 
mancharlo? {I}19_{/}Porque no 
entra en su coraz\u00f3n, sino 
en el vientre, y luego va 
a parar al retrete\u00bb. (As\u00ed 
declaraba que todos los 
alimentos eran puros). 
{I}20_{/}Y continu\u00f3: \u00abLo que 
sale del hombre es lo que 
mancha al hombre; 
{I}21_{/}porque del coraz\u00f3n 
del hombre proceden los 
malos pensamientos, las 
fornicaciones, robos, 
homicidios, 
{I}22_{/}adulterios, 
avaricia, maldad, enga\u00f1o, 
desenfreno, envidia, 
blasfemia, soberbia y 
estupidez. {I}23_{/}Todas 
esas cosas malas salen de 
dentro y hacen impuro al 
hombre\u00bb.
JES\u00daS CURA A LA HIJA DE 
UNA SIROFENICIA{/}

{I}24_{/}Jes\u00fas sali\u00f3 de 
all\u00ed y se fue a las 
regiones de Tiro y de 
Sid\u00f3n. Entr\u00f3 en una casa, 
y no quer\u00eda que se 
supiera; pero no pudo 
pasar inadvertido, 
{I}25_{/}pues en cuanto una 
mujer, cuya hija ten\u00eda un 
esp\u00edritu inmundo, oy\u00f3 
hablar de Jes\u00fas, fue y se 
postr\u00f3 a sus pies. 
{I}26_{/}Esta mujer era 
pagana, sirofenicia de 
origen, y suplicaba a 
Jes\u00fas que echase de su 
hija al demonio. {I}27_{/}\u00c9l 
le respondi\u00f3: \u00abDeja que 
se harten antes los 
hijos, que no est\u00e1 bien 
tomar el pan de los hijos 
para ech\u00e1rselo a los 
perros\u00bb. {I}28_{/}Ella dijo: 
\u00abCierto, Se\u00f1or; pero 
tambi\u00e9n los perros comen 
debajo de la mesa las 
migajas de los hijos\u00bb. 
{I}29_{/}Jes\u00fas le dijo: 
\u00abVete, pues por tus 
palabras ya ha salido de 
tu hija el demonio\u00bb. 
{I}30_{/}Ella se fue a su 
casa, y encontr\u00f3 a la 
ni\u00f1a echada en la cama y 
que el demonio se hab\u00eda 
ido.
CURACI\u00d3N DE UN SORDO 
TARTAMUDO{/}

{I}31_{/}Sali\u00f3 del 
territorio de Tiro, fue 
por Sid\u00f3n y atraves\u00f3 la 
Dec\u00e1polis hacia el lago 
de Galilea. {I}32_{/}Le 
llevaron un sordo 
tartamudo y le rogaron 
que le impusiera sus 
manos. {I}33_{/}Jes\u00fas lo 
llev\u00f3 aparte de la gente, 
le meti\u00f3 los dedos en los 
o\u00eddos, con su saliva le 
toc\u00f3 la lengua, {I}34_{/}alz\u00f3 
los ojos al cielo, 
suspir\u00f3 y le dijo: 
\u00ab\u00a1Epheta!\u00bb, que quiere 
decir \u00ab\u00a1\u00c1brete!\u00bb. 
{I}35_{/}Inmediatamente se le 
abrieron los o\u00eddos y se 
le solt\u00f3 la atadura de la 
lengua, de modo que 
hablaba correctamente. 
{I}36_{/}Les encarg\u00f3 que no 
lo dijeran a nadie; pero 
cuanto m\u00e1s se lo 
ordenaba, m\u00e1s lo 
proclamaban. {I}37_{/}Y en el 
colmo de la admiraci\u00f3n 
dec\u00edan: \u00abTodo lo ha hecho 
bien, hasta a los sordos 
hace o\u00edr y a los mudos 
hablar\u00bb.
{1}8{/}

SEGUNDA MULTIPLICACI\u00d3N DE 
LOS PANES{/}

{I}1_{/}Por aquellos d\u00edas se 
reuni\u00f3 de nuevo con \u00e9l 
mucha gente, y no ten\u00edan 
qu\u00e9 comer. Jes\u00fas llam\u00f3 a 
sus disc\u00edpulos y les 
dijo: {I}2_{/}\u00abMe da l\u00e1stima 
de esta gente, pues ya 
llevan tres d\u00edas conmigo 
y no tienen qu\u00e9 comer. 
{I}3_{/}Si los env\u00edo en 
ayunas a sus casas, 
desfallecer\u00e1n en el 
camino, pues algunos han 
venido desde lejos\u00bb. 
{I}4_{/}Sus disc\u00edpulos le 
respondieron: \u00ab\u00bfDe d\u00f3nde 
podremos sacar pan para 
hartar a tanta gente 
aqu\u00ed, en un despoblado?\u00bb. 
{I}5_{/}Jes\u00fas les dijo: 
\u00ab\u00bfCu\u00e1ntos panes ten\u00e9is?\u00bb. 
Ellos contestaron: 
\u00abSiete\u00bb. {I}6_{/}Mand\u00f3 a la 
gente que se sentara en 
el suelo, tom\u00f3 los siete 
panes, dio gracias, los 
parti\u00f3 y se los entreg\u00f3 a 
sus disc\u00edpulos para que 
los repartieran. Y los 
repartieron a la gente. 
{I}7_{/}Ten\u00edan tambi\u00e9n unos 
peces; los bendijo y 
mand\u00f3 que los 
repartieran. {I}8_{/}Comieron 
todos hasta hartarse y se 
recogieron siete 
espuertas de las sobras. 
{I}9_{/}Eran como unos cuatro 
mil. Luego los despidi\u00f3.
{I}10_{/}A continuaci\u00f3n subi\u00f3 
con sus disc\u00edpulos a la 
barca y se fue a la 
regi\u00f3n de Dalmanuta.
PIDEN A JES\u00daS UNA SE\u00d1AL 
DEL CIELO{/}

{I}11_{/}Los fariseos se 
acercaron y se pusieron a 
discutir con \u00e9l. Para 
tentarlo, le pidieron una 
se\u00f1al del cielo. 
{I}12_{/}Jes\u00fas, dando un 
profundo suspiro, dijo: 
\u00ab\u00bfPara qu\u00e9 pedir\u00e1 esta 
generaci\u00f3n una se\u00f1al? Os 
aseguro que no se dar\u00e1 
ninguna se\u00f1al a esta 
generaci\u00f3n\u00bb. {I}13_{/}Los 
dej\u00f3 y se embarc\u00f3 de 
nuevo rumbo a la otra 
orilla.
LA LEVADURA DE LOS 
FARISEOS Y DE HERODES{/}

{I}14_{/}Los disc\u00edpulos se 
hab\u00edan olvidado de llevar 
pan, y s\u00f3lo ten\u00edan uno en 
la barca. {I}15_{/}Jes\u00fas les 
hizo esta amonestaci\u00f3n: 
\u00abMirad, guardaos de la 
levadura de los fariseos 
y de la de Herodes\u00bb. 
{I}16_{/}Ellos comentaban: 
\u00abEs que no hemos tra\u00eddo 
pan\u00bb. {I}17_{/}Jes\u00fas, d\u00e1ndose 
cuenta, les dijo: \u00ab\u00bfPor 
qu\u00e9 coment\u00e1is que no 
ten\u00e9is pan? \u00bfA\u00fan no 
entend\u00e9is ni comprend\u00e9is? 
\u00bfTen\u00e9is encallecido 
vuestro coraz\u00f3n? 
{I}18_{/}\u00bfTeniendo ojos no 
veis, y teniendo o\u00eddos no 
o\u00eds? {I}19_{/}\u00bfNo os acord\u00e1is 
ya de cuando repart\u00ed 
cinco panes para cinco 
mil hombres? \u00bfCu\u00e1ntos 
cestos recogisteis de las 
sobras?\u00bb. Ellos 
respondieron: \u00abDoce\u00bb. 
{I}20_{/}\u00abY cuando repart\u00ed 
los siete para los cuatro 
mil, \u00bfcu\u00e1ntas espuertas 
recogisteis?\u00bb. Dijeron: 
\u00abSiete\u00bb. {I}21_{/}Y \u00e9l 
a\u00f1adi\u00f3: \u00ab\u00bfTodav\u00eda no 
entend\u00e9is?\u00bb.
CURACI\u00d3N DEL CIEGO DE 
BETSAIDA{/}

{I}22_{/}Llegaron a 
Betsaida, le trajeron un 
ciego y le suplicaron que 
lo tocase. {I}23_{/}Jes\u00fas 
cogi\u00f3 de la mano al 
ciego, lo sac\u00f3 fuera de 
la aldea, le ech\u00f3 saliva 
en los ojos, le impuso 
las manos y le pregunt\u00f3: 
\u00ab\u00bfVes algo?\u00bb. {I}24_{/}Empez\u00f3 
a ver, y dijo: \u00abVeo 
hombres, y los veo andar 
como si fueran \u00e1rboles\u00bb. 
{I}25_{/}Luego le puso otra 
vez las manos sobre los 
ojos, y vio claramente; 
recobr\u00f3 la vista, y ve\u00eda 
todo desde lejos. 
{I}26_{/}Jes\u00fas le mand\u00f3 a su 
casa, dici\u00e9ndole: \u00abNo 
entres siquiera en la 
aldea\u00bb.
EN CESAREA DE FILIPO. 
PROFESI\u00d3N DE FE Y PRIMADO 
DE PEDRO{/}

{I}27_{/}Sali\u00f3 Jes\u00fas con sus 
disc\u00edpulos hacia las 
aldeas de Cesarea de 
Filipo, y en el camino 
les pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfQui\u00e9n 
dice la gente que soy 
yo?\u00bb. {I}28_{/}Ellos le 
dijeron: \u00abUnos que Juan 
el Bautista, otros que 
El\u00edas y otros que uno de 
los profetas\u00bb. {I}29_{/}\u00c9l 
les dijo: \u00abY vosotros, 
\u00bfqui\u00e9n dec\u00eds que soy?\u00bb. 
Pedro tom\u00f3 la palabra y 
dijo: \u00abT\u00fa eres el 
mes\u00edas\u00bb. {I}30_{/}Y Jes\u00fas les 
orden\u00f3 que no se lo 
dijeran a nadie.
PRIMER ANUNCIO DE LA 
PASI\u00d3N{/}

{I}31_{/}Desde entonces 
comenz\u00f3 a declararles que 
el hijo del hombre ten\u00eda 
que padecer mucho, ser 
rechazado por los 
ancianos, los sumos 
sacerdotes y los maestros 
de la ley, morir y 
resucitar al tercer d\u00eda. 
{I}32_{/}Esto lo dec\u00eda con 
toda claridad. Pedro se 
lo llev\u00f3 aparte y se puso 
a reprenderle. {I}33_{/}Jes\u00fas 
se volvi\u00f3 y, mirando a 
sus disc\u00edpulos, ri\u00f1\u00f3 a 
Pedro dici\u00e9ndole: 
\u00ab\u00a1Ap\u00e1rtate de m\u00ed, 
Satan\u00e1s!, porque tus 
sentimientos no son los 
de Dios, sino los de los 
hombres\u00bb.
NECESIDAD DE LA 
ABNEGACI\u00d3N{/}

{I}34_{/}Llam\u00f3 a la gente y a 
sus disc\u00edpulos y les 
dijo: \u00abEl que quiera 
venir en pos de m\u00ed, 
ni\u00e9guese a s\u00ed mismo, tome 
su cruz y s\u00edgame. 
{I}35_{/}Porque el que quiera 
salvar su vida la 
perder\u00e1, pero el que 
pierda su vida por m\u00ed y 
por el evangelio la 
salvar\u00e1. {I}36_{/}\u00bfDe qu\u00e9 le 
vale al hombre ganar el 
mundo entero si pierde su 
vida? {I}37_{/}\u00bfY qu\u00e9 dar\u00e1 el 
hombre a cambio de su 
vida? {I}38_{/}Porque si 
alguien se averg\u00fcenza de 
m\u00ed y de mi doctrina ante 
esta generaci\u00f3n ad\u00faltera 
y pecadora, tambi\u00e9n el 
hijo del hombre se 
avergonzar\u00e1 de \u00e9l cuando 
venga en la gloria de su 
Padre con los santos 
\u00e1ngeles\u00bb.
{1}9{/}

{I}1_{/}Y les dec\u00eda: \u00abOs 
aseguro que algunos de 
los presentes no morir\u00e1n 
sin haber visto venir el 
reino de Dios con poder\u00bb.
LA TRANSFIGURACI\u00d3N{/}

{I}2_{/}Seis d\u00edas despu\u00e9s 
Jes\u00fas tom\u00f3 consigo a 
Pedro, a Santiago y a 
Juan, y los llev\u00f3 a un 
monte alto a solas. Y se 
transfigur\u00f3 ante ellos. 
{I}3_{/}Sus vestidos se 
volvieron de una blancura 
resplandeciente, como 
ning\u00fan batanero de la 
tierra podr\u00eda 
blanquearlos. {I}4_{/}Y se 
les aparecieron El\u00edas y 
Mois\u00e9s hablando con 
Jes\u00fas. {I}5_{/}Pedro tom\u00f3 la 
palabra y dijo a Jes\u00fas: 
\u00abMaestro, \u00a1qu\u00e9 bien se 
est\u00e1 aqu\u00ed! Hagamos tres 
tiendas, una para ti, 
otra para Mois\u00e9s y otra 
para El\u00edas\u00bb. {I}6_{/}Es que 
no sab\u00eda lo que dec\u00eda, 
pues estaban asustados. 
{I}7_{/}Una nube los cubri\u00f3 
con su sombra; y desde la 
nube se oy\u00f3 una voz: 
\u00ab\u00c9ste es mi hijo amado. 
Escuchadlo\u00bb. {I}8_{/}Miraron 
inmediatamente alrededor, 
y ya no vieron a nadie 
m\u00e1s que a Jes\u00fas solo con 
ellos.
{I}9_{/}Mientras bajaban del 
monte, Jes\u00fas les orden\u00f3 
que no contasen a nadie 
lo que hab\u00edan visto hasta 
que el hijo del hombre 
hubiera resucitado de 
entre los muertos. 
{I}10_{/}Ellos guardaron el 
secreto, pero discut\u00edan 
qu\u00e9 querr\u00eda decir con eso 
de \u00abresucitar de entre 
los muertos\u00bb. {I}11_{/}Y le 
preguntaron: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 
dicen los maestros de la 
ley que El\u00edas debe venir 
antes?\u00bb. {I}12_{/}\u00c9l 
respondi\u00f3: \u00abEl\u00edas vendr\u00e1 
antes a ponerlo todo en 
orden. Ahora bien, \u00bfc\u00f3mo 
est\u00e1 escrito que el hijo 
del hombre tendr\u00e1 que 
padecer mucho y ser 
despreciado? {I}13_{/}Yo os 
digo que El\u00edas ya ha 
venido y lo han tratado a 
su antojo, como estaba 
escrito de \u00e9l\u00bb.
EL MUCHACHO EPIL\u00c9PTICO{/}

{I}14_{/}Al llegar adonde 
estaban los disc\u00edpulos, 
vio que los rodeaba mucha 
gente y que unos maestros 
de la ley discut\u00edan con 
ellos. {I}15_{/}En cuanto la 
gente vio a Jes\u00fas, todos 
quedaron sorprendidos y 
corrieron a saludarlo. 
{I}16_{/}Y les pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfDe 
qu\u00e9 discut\u00edais con 
ellos?\u00bb. {I}17_{/}Uno de 
entre la gente le 
respondi\u00f3: \u00abMaestro, te 
he tra\u00eddo a mi hijo, que 
tiene un esp\u00edritu mudo; 
{I}18_{/}y cuando se apodera 
de \u00e9l, lo tira al suelo, 
echa espumarajos, rechina 
los dientes y se queda 
tieso. He pedido a tus 
disc\u00edpulos que lo 
echasen, pero no han 
podido\u00bb. {I}19_{/}Jes\u00fas 
respondi\u00f3: \u00ab\u00a1Gente 
incr\u00e9dula! \u00bfHasta cu\u00e1ndo 
tendr\u00e9 que estar con 
vosotros? \u00bfHasta cu\u00e1ndo 
tendr\u00e9 que soportaros? 
Tra\u00e9dmelo\u00bb. {I}20_{/}Y se lo 
llevaron. Apenas el 
esp\u00edritu vio a Jes\u00fas, 
retorci\u00f3 violentamente al 
muchacho, el cual se cay\u00f3 
al suelo revolc\u00e1ndose y 
echando espumarajos. 
{I}21_{/}Jes\u00fas pregunt\u00f3 al 
padre: \u00ab\u00bfCu\u00e1nto tiempo 
hace que le sucede 
esto?\u00bb. \u00c9l respondi\u00f3: 
\u00abDesde la infancia; 
{I}22_{/}y muchas veces lo 
tira al fuego y al agua 
para matarlo. Si puedes 
hacer algo, api\u00e1date de 
nosotros y ay\u00fadanos\u00bb. 
{I}23_{/}Jes\u00fas le dijo: \u00ab\u00a1Si 
puedes...! Todo es 
posible para el que 
cree\u00bb. {I}24_{/}Entonces el 
padre del muchacho 
exclam\u00f3: \u00abYo creo. 
Ay\u00fadame a creer m\u00e1s\u00bb. 
{I}25_{/}Jes\u00fas, al ver que 
acud\u00eda m\u00e1s gente, increp\u00f3 
al esp\u00edritu inmundo 
diciendo: \u00abEsp\u00edritu mudo 
y sordo, yo te lo ordeno: 
Sal del muchacho y nunca 
m\u00e1s vuelvas a entrar en 
\u00e9l\u00bb. {I}26_{/}Y el esp\u00edritu, 
dando gritos y haciendo 
que el muchacho se 
retorciera violentamente, 
sali\u00f3 de \u00e9l, dej\u00e1ndolo 
como muerto, tanto que 
muchos dec\u00edan que estaba 
muerto. {I}27_{/}Pero Jes\u00fas 
lo agarr\u00f3 de la mano, lo 
levant\u00f3, y el muchacho se 
mantuvo en pie. 
{I}28_{/}Cuando Jes\u00fas entr\u00f3 
en casa, sus disc\u00edpulos, 
a solas con \u00e9l, le 
preguntaron: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 
nosotros no pudimos 
echarlo?\u00bb. {I}29_{/}Y \u00e9l les 
dijo: \u00abA esa raza s\u00f3lo se 
la puede expulsar con la 
oraci\u00f3n y el ayuno\u00bb.
SEGUNDO ANUNCIO DE LA 
PASI\u00d3N{/}

{I}30_{/}Salieron de all\u00ed y 
atravesaron Galilea. 
Jes\u00fas no quer\u00eda que se 
supiera, {I}31_{/}porque 
estaba ense\u00f1ando a sus 
disc\u00edpulos. Les dec\u00eda: 
\u00abEl hijo del hombre va a 
ser entregado en manos de 
los hombres; lo matar\u00e1n 
y, despu\u00e9s de muerto, a 
los tres d\u00edas 
resucitar\u00e1\u00bb. {I}32_{/}Pero 
ellos no entend\u00edan estas 
palabras y no se atrev\u00edan 
a preguntarle.
QUI\u00c9N ES EL M\u00c1S GRANDE{/}

{I}33_{/}Llegaron a Cafarna\u00fan 
y, una vez en casa, les 
pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfQu\u00e9 
discut\u00edais por el 
camino?\u00bb. {I}34_{/}Pero ellos 
callaban, porque en el 
camino hab\u00edan discutido 
sobre qui\u00e9n entre ellos 
ser\u00eda el m\u00e1s grande. 
{I}35_{/}Jes\u00fas se sent\u00f3, 
llam\u00f3 a los doce y les 
dijo: \u00abEl que quiera ser 
el primero que sea el 
\u00faltimo y el servidor de 
todos\u00bb. {I}36_{/}Tom\u00f3 en sus 
brazos a un ni\u00f1o, lo puso 
en medio de ellos y les 
dijo: {I}37_{/}\u00abEl que acoge 
a uno de estos peque\u00f1os 
en mi nombre me acoge a 
m\u00ed; y el que me acoge a 
m\u00ed, no es a m\u00ed a quien 
acoge, sino al que me ha 
enviado a m\u00ed\u00bb.
EL DISC\u00cdPULO AN\u00d3NIMO{/}

{I}38_{/}Juan dijo a Jes\u00fas: 
\u00abMaestro, hemos visto a 
uno que echaba los 
demonios en tu nombre y 
no anda con nosotros, y 
se lo hemos prohibido\u00bb. 
{I}39_{/}Jes\u00fas dijo: \u00abNo se 
lo prohib\u00e1is, porque 
nadie que haga un milagro 
en mi nombre puede 
despu\u00e9s hablar mal de m\u00ed; 
{I}40_{/}y el que no est\u00e1 en 
contra de nosotros est\u00e1 a 
nuestro favor\u00bb.
{I}41_{/}\u00abEl que os d\u00e9 de 
beber un vaso de agua por 
ser del mes\u00edas, os 
aseguro que no se quedar\u00e1 
sin recompensa\u00bb.
EL ESC\u00c1NDALO{/}

{I}42_{/}\u00abAl que escandalice 
a uno de estos 
peque\u00f1uelos que creen en 
m\u00ed, m\u00e1s le valdr\u00eda que le 
ataran al cuello una 
rueda de molino y lo 
tiraran al mar. {I}43_{/}Si 
tu mano es para ti 
ocasi\u00f3n de pecado, 
c\u00f3rtatela. M\u00e1s te vale 
entrar manco en la vida 
que ir con las dos manos 
al fuego que no se apaga. 
{I}44_{/}Y si tu pie es para 
ti ocasi\u00f3n de pecado, 
c\u00f3rtatelo. {I}45_{/}M\u00e1s te 
vale entrar cojo en la 
vida que ser arrojado al 
fuego con los dos pies. 
{I}46_{/}Y si tu ojo es para 
ti ocasi\u00f3n de pecado, 
s\u00e1catelo. {I}47_{/}M\u00e1s te 
vale entrar con un solo 
ojo en el reino de Dios 
que ser arrojado con los 
dos ojos {I}48_{/}donde el 
gusano no muere y el 
fuego no se apaga. 
{I}49_{/}Porque todos ser\u00e1n 
salados con el fuego. 
{I}50_{/}La sal es buena; 
pero si se hace ins\u00edpida, 
\u00bfcon qu\u00e9 la salar\u00e9is? 
Tened sal en vosotros y 
vivid en paz los unos con 
los otros\u00bb.
II. MINISTERIO EN JUDEA{/}

(10,2-13,37){/}

{1}10{/}

JES\u00daS VA A JUDEA PASANDO 
POR PEREA{/}

{I}1_{/}Jes\u00fas parti\u00f3 de 
all\u00ed y se fue a Judea y 
al otro lado del Jord\u00e1n. 
La gente volvi\u00f3 a 
reunirse a su alrededor; 
y \u00e9l, seg\u00fan su costumbre, 
empez\u00f3 a ense\u00f1arles.
EL DIVORCIO{/}

{I}2_{/}Se le acercaron unos 
fariseos y le preguntaron 
con intenci\u00f3n de 
tentarlo: \u00ab\u00bfLe est\u00e1 
permitido al hombre 
separarse de su mujer?\u00bb. 
{I}3_{/}Jes\u00fas les respondi\u00f3: 
\u00ab\u00bfQu\u00e9 os mand\u00f3 Mois\u00e9s?\u00bb. 
{I}4_{/}Ellos dijeron: 
\u00abMois\u00e9s mand\u00f3 escribir un 
acta de divorcio y 
despedirla\u00bb. {I}5_{/}Jes\u00fas 
les dijo: \u00abMois\u00e9s 
escribi\u00f3 este precepto 
por la dureza de vuestros 
corazones. {I}6_{/}Pero al 
principio de la creaci\u00f3n 
Dios los hizo macho y 
hembra.{/} {I}7_{/}Por eso el 
hombre dejar\u00e1 a su padre 
y a su madre{/} {I}8_{/}y se 
unir\u00e1 a su mujer y ser\u00e1n 
los dos una sola carne.{/} 
De manera que ya no son 
dos, sino una sola carne. 
{I}9_{/}Por lo tanto, lo que 
Dios ha unido, que no lo 
separe el hombre\u00bb. 
{I}10_{/}Ya en casa, de nuevo 
los disc\u00edpulos le 
preguntaron acerca de 
esto; {I}11_{/}Jes\u00fas les 
dijo: \u00abEl que se separe 
de su mujer y se case con 
otra comete adulterio 
contra la primera; {I}12_{/}y 
si la mujer se separa de 
su marido y se casa con 
otro comete adulterio\u00bb.
JES\u00daS Y LOS NI\u00d1OS{/}

{I}13_{/}Le presentaron unos 
ni\u00f1os para que les 
impusiera las manos. Los 
disc\u00edpulos los rega\u00f1aban. 
{I}14_{/}Pero Jes\u00fas, al 
verlo, se indign\u00f3 y les 
dijo: \u00abDejad que los 
ni\u00f1os se acerquen a m\u00ed; 
no se lo impid\u00e1is, porque 
de los que son como ellos 
es el reino de Dios. 
{I}15_{/}Os aseguro que el 
que no reciba el reino de 
Dios como un ni\u00f1o no 
entrar\u00e1 en \u00e9l\u00bb. {I}16_{/}Los 
ten\u00eda en brazos y los 
bendec\u00eda imponi\u00e9ndoles 
las manos.
PELIGROS DE LAS RIQUEZAS{/}

{I}17_{/}Al salir Jes\u00fas de 
camino, un hombre corri\u00f3 
a preguntarle, 
arrodill\u00e1ndose ante \u00e9l: 
\u00abMaestro bueno, \u00bfqu\u00e9 
tengo que hacer para 
alcanzar la vida 
eterna?\u00bb. {I}18_{/}Jes\u00fas le 
dijo: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 me llamas 
bueno? El \u00fanico bueno es 
Dios. {I}19_{/}Ya conoces los 
mandamientos: No matar\u00e1s, 
no cometer\u00e1s adulterio, 
no robar\u00e1s, no levantar\u00e1s 
falso testimonio, no 
estafar\u00e1s, honra a tu 
padre y a tu madre\u00bb.{/} 
{I}20_{/}\u00c9l dijo: \u00abMaestro, 
todo eso lo he guardado 
desde mi juventud\u00bb. 
{I}21_{/}Jes\u00fas lo mir\u00f3 con 
amor y le dijo: \u00abTe queda 
una cosa que hacer: Anda, 
vende todo lo que tienes, 
d\u00e1selo a los pobres y 
tendr\u00e1s un tesoro en el 
cielo. Despu\u00e9s, ven y 
s\u00edgueme\u00bb. {I}22_{/}Al o\u00edr 
esto, el joven se fue muy 
triste, porque ten\u00eda 
muchos bienes.
{I}23_{/}Jes\u00fas mir\u00f3 alrededor 
y dijo a sus disc\u00edpulos: 
\u00ab\u00a1Qu\u00e9 dif\u00edcilmente 
entrar\u00e1n en el reino de 
Dios los que tienen 
riquezas!\u00bb. {I}24_{/}Los 
disc\u00edpulos se quedaron 
asombrados ante estas 
palabras. Pero Jes\u00fas les 
repiti\u00f3: \u00abHijos, \u00a1qu\u00e9 
dif\u00edcil es entrar en el 
reino de Dios! {I}25_{/}Es 
m\u00e1s f\u00e1cil que un camello 
pase por el ojo de una 
aguja que un rico entre 
en el reino de Dios\u00bb. 
{I}26_{/}Ellos, m\u00e1s 
asombrados todav\u00eda, se 
dec\u00edan: \u00abEntonces, \u00bfqui\u00e9n 
puede salvarse?\u00bb. 
{I}27_{/}Jes\u00fas los mir\u00f3 y les 
dijo: \u00abPara los hombres 
esto es imposible; pero 
no para Dios, pues para 
Dios todo es posible\u00bb.
PREMIO A LA POBREZA 
EVANG\u00c9LICA{/}

{I}28_{/}Entonces Pedro le 
dijo: \u00abNosotros lo hemos 
dejado todo y te hemos 
seguido\u00bb. {I}29_{/}Jes\u00fas 
dijo: \u00abOs aseguro que 
nadie deja casa, 
hermanos, hermanas, 
padre, madre, hijos o 
tierras por m\u00ed o por el 
evangelio, {I}30_{/}que no 
reciba el ciento por uno 
ya en este mundo, en 
casas, hermanos, 
hermanas, madres, hijos y 
tierras, con 
persecuciones, y en el 
siglo venidero, la vida 
eterna. {I}31_{/}\u00abMuchos 
primeros ser\u00e1n los 
\u00faltimos, y los \u00faltimos 
los primeros\u00bb.
TERCER ANUNCIO DE LA 
PASI\u00d3N{/}

{I}32_{/}Iban camino de 
Jerusal\u00e9n, y Jes\u00fas 
marchaba delante. Los 
disc\u00edpulos lo segu\u00edan 
asombrados y las gentes 
con miedo. Llev\u00f3 aparte a 
los doce y comenz\u00f3 a 
decirles lo que iba a 
suceder. {I}33_{/}\u00abMirad, 
vamos a Jerusal\u00e9n, y el 
hijo del hombre ser\u00e1 
entregado a los sumos 
sacerdotes y a los 
maestros de la ley; lo 
condenar\u00e1n a muerte y lo 
entregar\u00e1n a los paganos, 
{I}34_{/}se burlar\u00e1n de \u00e9l, 
lo escupir\u00e1n, lo azotar\u00e1n 
y lo matar\u00e1n, pero a los 
tres d\u00edas resucitar\u00e1\u00bb.
JES\u00daS CORRIGE LA AMBICI\u00d3N 
DE LOS AP\u00d3STOLES{/}

{I}35_{/}Santiago y Juan, los 
hijos de Zebedeo, se le 
acercaron y dijeron: 
\u00abMaestro, queremos que 
hagas lo que te vamos a 
pedir\u00bb. {I}36_{/}\u00c9l les dijo: 
\u00ab\u00bfQu\u00e9 quer\u00e9is que haga 
por vosotros?\u00bb. {I}37_{/}Y 
ellos dijeron: \u00abQue nos 
sentemos uno a tu derecha 
y otro a tu izquierda en 
tu gloria\u00bb. {I}38_{/}Jes\u00fas 
les dijo: \u00ab\u00a1No sab\u00e9is lo 
que ped\u00eds! \u00bfPod\u00e9is beber 
el c\u00e1liz que yo beber\u00e9 o 
ser bautizados con el 
bautismo con que yo ser\u00e9 
bautizado?\u00bb. {I}39_{/}Ellos 
contestaron: \u00ab\u00a1Podemos!\u00bb. 
Jes\u00fas les dijo: \u00abBeber\u00e9is 
el c\u00e1liz que yo beber\u00e9 y 
ser\u00e9is bautizados con el 
bautismo con el que yo 
ser\u00e9 bautizado, {I}40_{/}pero 
el sentarse a mi derecha 
o a mi izquierda no es 
cosa m\u00eda el concederlo; 
es para quienes ha sido 
reservado\u00bb.
{I}41_{/}Los otros diez, al 
o\u00edr esto, se indignaron 
contra Santiago y Juan. 
{I}42_{/}Jes\u00fas los llam\u00f3 y 
les dijo: \u00abSab\u00e9is que los 
jefes de las naciones las 
tiranizan y que los 
grandes las oprimen con 
su poder\u00edo. {I}43_{/}Entre 
vosotros no debe ser as\u00ed, 
sino que si alguno de 
vosotros quiere ser 
grande que sea vuestro 
servidor, {I}44_{/}y el que 
de vosotros quiera ser el 
primero que sea el 
servidor de todos; 
{I}45_{/}de la misma manera 
que el hijo del hombre no 
ha venido a ser servido, 
sino a servir y a dar su 
vida como rescate por 
todos\u00bb.
BARTIMEO. EL CIEGO DE 
JERIC\u00d3{/}

{I}46_{/}Fueron a Jeric\u00f3. 
Y al salir de Jeric\u00f3 con 
sus disc\u00edpulos y mucha 
gente, el hijo de Timeo 
(Bartimeo), un mendigo 
ciego, estaba sentado 
junto al camino. {I}47_{/}Al 
o\u00edr que pasaba Jes\u00fas el 
nazareno comenz\u00f3 a 
gritar: \u00ab\u00a1Jes\u00fas, hijo de 
David, ten compasi\u00f3n de 
m\u00ed!\u00bb. {I}48_{/}La gente le 
reprend\u00eda para que se 
callase, pero \u00e9l gritaba 
con m\u00e1s fuerza: \u00ab\u00a1Hijo de 
David, ten compasi\u00f3n de 
m\u00ed!\u00bb. {I}49_{/}Jes\u00fas se 
detuvo y dijo: 
\u00ab\u00a1Llamadlo!\u00bb. Y llamaron 
al ciego dici\u00e9ndole: 
\u00ab\u00a1\u00c1nimo! Lev\u00e1ntate, que 
te llama\u00bb. {I}50_{/}\u00c9l, 
tirando su manto, salt\u00f3 y 
se acerc\u00f3 a Jes\u00fas. 
{I}51_{/}Jes\u00fas le dijo: \u00ab\u00bfQu\u00e9 
quieres que te haga?\u00bb. El 
ciego respondi\u00f3: 
\u00abMaestro, que vuelva a 
ver\u00bb. {I}52_{/}Jes\u00fas le dijo: 
\u00abAnda, tu fe te ha 
curado\u00bb. Inmediatamente 
recobr\u00f3 la vista, y 
segu\u00eda a Jes\u00fas en el 
camino.
{1}11{/}

ENTRADA TRIUNFAL EN 
JERUSAL\u00c9N{/}

{I}1_{/}Al acercarse a 
Jerusal\u00e9n, cerca de 
Betfag\u00e9 y Betania, junto 
al monte de los Olivos, 
Jes\u00fas envi\u00f3 a dos de sus 
disc\u00edpulos, dici\u00e9ndoles: 
{I}2_{/}\u00abId a la aldea de 
enfrente, y a la entrada 
encontrar\u00e9is un pollino 
atado, que nadie ha 
montado a\u00fan; soltadlo y 
traedlo. {I}3_{/}Y si alguien 
os dice: \u00bfPor qu\u00e9 hac\u00e9is 
eso?, decidle: El Se\u00f1or 
lo necesita, y en seguida 
os lo devolver\u00e1\u00bb. 
{I}4_{/}Ellos fueron, 
encontraron el pollino 
atado a la puerta, 
afuera, en la calle, y lo 
desataron. {I}5_{/}Algunos de 
los que estaban all\u00ed les 
dijeron: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 
desat\u00e1is el pollino?\u00bb. 
{I}6_{/}Ellos respondieron lo 
que les hab\u00eda dicho 
Jes\u00fas, y los dejaron.
{I}7_{/}Llevaron el pollino a 
Jes\u00fas, pusieron encima 
sus mantos y Jes\u00fas se 
mont\u00f3 en \u00e9l. {I}8_{/}Muchos 
alfombraban el camino con 
sus mantos, y otros con 
ramas que cortaban en los 
campos. {I}9_{/}Los que iban 
delante y detr\u00e1s 
gritaban:
{I}10_{/}\u00a1Bendito el que 
viene
en el nombre del Se\u00f1or!{/}

\u00a1Bendito el reino que 
llega,
de nuestro padre David!{/}

\u00a1Viva Dios alt\u00edsimo!{/}

{I}11_{/}Y entr\u00f3 en Jerusal\u00e9n 
en el templo y, despu\u00e9s 
de haberlo visto todo, ya 
tarde, sali\u00f3 con los doce 
para Betania.
MALDICE UNA HIGUERA{/}

{I}12_{/}Al d\u00eda siguiente, al 
salir de Betania, Jes\u00fas 
sinti\u00f3 hambre {I}13_{/}y, 
viendo desde lejos una 
higuera que ten\u00eda hojas, 
fue a ver si encontraba 
algo en ella; pero al 
llegar s\u00f3lo encontr\u00f3 
hojas, pues no era tiempo 
de higos. {I}14_{/}Entonces 
dijo a la higuera: \u00abNadie 
coma jam\u00e1s fruto de ti\u00bb. 
Y lo oyeron sus 
disc\u00edpulos.
EXPULSA DEL TEMPLO A LOS 
MERCADERES{/}

{I}15_{/}Llegaron a Jerusal\u00e9n 
y, entrando en el templo, 
ech\u00f3 a los que estaban 
all\u00ed vendiendo y 
comprando; volc\u00f3 las 
mesas de los cambistas y 
los asientos de los 
vendedores de palomas, 
{I}16_{/}y no permit\u00eda que 
transportaran objetos por 
el templo. {I}17_{/}Y les 
ense\u00f1aba diciendo: \u00ab\u00bfNo 
est\u00e1 escrito que mi casa 
es casa de oraci\u00f3n para 
todas las naciones?{/} Pero 
vosotros la hab\u00e9is 
convertido en una cueva 
de ladrones\u00bb. {I}18_{/}Los 
sumos sacerdotes y los 
maestros de la ley, al 
enterarse, buscaron el 
modo de acabar con \u00e9l, 
pues le ten\u00edan miedo 
porque toda la gente 
estaba asombrada de su 
doctrina. {I}19_{/}Al 
atardecer, Jes\u00fas sali\u00f3 de 
la ciudad.
LA HIGUERA MALDECIDA SE 
SECA. FE Y ORACI\u00d3N{/}

{I}20_{/}Al pasar otra vez 
por la ma\u00f1ana cerca de la 
higuera, la vieron seca 
de ra\u00edz. {I}21_{/}Pedro se 
acord\u00f3 y dijo a Jes\u00fas: 
\u00ab\u00a1Maestro, mira!, la 
higuera que maldijiste se 
ha secado\u00bb. {I}22_{/}Y Jes\u00fas 
le respondi\u00f3: \u00abTened fe 
en Dios. {I}23_{/}Os aseguro 
que el que sin dudar 
interiormente lo m\u00e1s 
m\u00ednimo, sino creyendo que 
se cumplir\u00e1n sus 
palabras, diga a ese 
monte: Qu\u00edtate de ah\u00ed y 
\u00e9chate al mar, lo 
alcanzar\u00e1. {I}24_{/}Por eso 
os digo: Todo lo que 
pid\u00e1is en la oraci\u00f3n 
creed que lo recibir\u00e9is, 
y lo tendr\u00e9is. 
{I}25_{/}Cuando os pong\u00e1is a 
orar, si ten\u00e9is algo 
contra alguien, 
perdon\u00e1dselo, para que 
tambi\u00e9n vuestro Padre 
celestial os perdone 
vuestros pecados. 
{I}26_{/}Pues si vosotros 
no perdon\u00e1is, tampoco 
vuestro Padre celestial 
os perdonar\u00e1 vuestras 
culpas\u00bb.
LA AUTORIDAD DE JES\u00daS{/}

{I}27_{/}Llegaron de 
nuevo a Jerusal\u00e9n y, 
cuando andaba Jes\u00fas por 
el templo, se le 
acercaron los sumos 
sacerdotes, los maestros 
de la ley y los ancianos 
del pueblo {I}28_{/}y le 
preguntaron: \u00ab\u00bfCon qu\u00e9 
autoridad haces todo 
esto? \u00bfQui\u00e9n te ha dado 
esa autoridad?\u00bb. 
{I}29_{/}Jes\u00fas les respondi\u00f3: 
\u00abYo tambi\u00e9n os har\u00e9 una 
pregunta, y si me 
contest\u00e1is os dir\u00e9 con 
qu\u00e9 autoridad hago todo 
esto. {I}30_{/}\u00bfEl bautismo 
de Juan era del cielo o 
era de los hombres? 
\u00a1Respondedme!\u00bb. 
{I}31_{/}Ellos se hicieron 
este razonamiento: \u00abSi 
decimos que del cielo, 
nos dir\u00e1: Entonces, \u00bfpor 
qu\u00e9 no cre\u00edsteis en \u00e9l?; 
{I}32_{/}y \u00bfc\u00f3mo vamos a 
decir que de los 
hombres...?\u00bb. Tem\u00edan al 
pueblo, porque todos 
ten\u00edan a Juan como 
verdadero profeta. {I}33_{/}Y 
respondieron a Jes\u00fas: \u00abNo 
lo sabemos\u00bb. Y Jes\u00fas les 
dijo: \u00abTampoco yo os digo 
con qu\u00e9 autoridad hago 
todo esto\u00bb.
{1}12{/}

PAR\u00c1BOLA DE LOS VI\u00d1ADORES 
HOMICIDAS{/}

{I}1_{/}Y se puso a hablarles 
en par\u00e1bolas: \u00abUn hombre 
plant\u00f3 una vi\u00f1a, la cerc\u00f3 
con una valla, cav\u00f3 en 
ella un lagar, edific\u00f3 
una torre para guardarla, 
la arrend\u00f3 a unos 
vi\u00f1adores y se fue de 
viaje. {I}2_{/}A su debido 
tiempo mand\u00f3 un criado a 
los vi\u00f1adores para 
recibir su parte de la 
vendimia; {I}3_{/}pero lo 
agarraron, lo golpearon y 
lo despidieron con las 
manos vac\u00edas. {I}4_{/}De 
nuevo les mand\u00f3 otro 
criado, y tambi\u00e9n lo 
descalabraron y lo 
insultaron. {I}5_{/}Envi\u00f3 a 
otro, y lo mataron; mand\u00f3 
otros muchos, y a unos 
los golpearon y a otros 
los mataron. {I}6_{/}A\u00fan le 
quedaba uno, su hijo 
querido. Se lo envi\u00f3 el 
\u00faltimo, pensando: 
Respetar\u00e1n a mi hijo. 
{I}7_{/}Pero los vi\u00f1adores se 
dijeron: \u00c9ste es el 
heredero. Mat\u00e9moslo, y 
nos quedaremos con su 
herencia. {I}8_{/}Lo 
agarraron, lo mataron y 
lo echaron fuera de la 
vi\u00f1a. {I}9_{/}\u00bfQu\u00e9 har\u00e1 el 
due\u00f1o de la vi\u00f1a? Ir\u00e1 \u00e9l, 
acabar\u00e1 con los vi\u00f1adores 
y dar\u00e1 la vi\u00f1a a otros. 
{I}10_{/}\u00bfNo hab\u00e9is le\u00eddo 
aquello de la Escritura: 
La piedra que los 
constructores desecharon, 
en piedra angular se ha 
convertido;{/} {I}11_{/}esto ha 
sido obra del Se\u00f1or, una 
maravilla a nuestros 
ojos\u00bb?{/} {I}12_{/}Intentaban 
prenderlo, porque 
comprendieron que la 
par\u00e1bola iba por ellos; 
pero tem\u00edan a la gente. 
Lo dejaron, y se fueron.

EL IMPUESTO DEL C\u00c9SAR{/}

{I}13_{/}Le enviaron 
entonces algunos fariseos 
y herodianos para cazarlo 
en alguna palabra. 
{I}14_{/}Llegaron y le 
dijeron: \u00abMaestro, 
sabemos que eres sincero 
y que no te importa nada 
el qu\u00e9 dir\u00e1n, porque no 
tienes respetos humanos y 
ense\u00f1as de verdad el 
camino de Dios. \u00bfEs 
l\u00edcito pagar el impuesto 
al c\u00e9sar o no? \u00bfLo 
debemos dar o no?\u00bb. 
{I}15_{/}Jes\u00fas, conociendo su 
hipocres\u00eda, les dijo: 
\u00ab\u00bfPor qu\u00e9 me tent\u00e1is? 
Traedme una moneda, que 
la vea\u00bb. {I}16_{/}Se la 
llevaron, y les dijo: 
\u00ab\u00bfDe qui\u00e9n es esta efigie 
y esta inscripci\u00f3n?\u00bb. 
Respondieron: \u00abDel 
c\u00e9sar\u00bb. {I}17_{/}\u00c9l les dijo: 
\u00abPues dad al c\u00e9sar lo que 
es del c\u00e9sar y a Dios lo 
que es de Dios\u00bb. Y 
quedaron admirados ante 
esa respuesta.
LA RESURRECCI\u00d3N DE LOS 
MUERTOS{/}

{I}18_{/}Se le acercaron 
tambi\u00e9n unos saduceos, 
que niegan la 
resurrecci\u00f3n, y le 
preguntaron: 
{I}19_{/}\u00abMaestro, Mois\u00e9s nos 
escribi\u00f3: Si el hermano 
de uno muere dejando 
mujer sin hijos, su 
hermano debe casarse con 
la viuda y dar 
descendencia a su 
hermano.{/} {I}20_{/}Eran siete 
hermanos. El primero se 
cas\u00f3, y muri\u00f3 sin dejar 
hijos. {I}21_{/}El segundo se 
cas\u00f3 con la viuda, y 
muri\u00f3 sin dejar 
descendencia; e 
igualmente el tercero. 
{I}22_{/}Ninguno de los siete 
dej\u00f3 descendencia. 
Finalmente muri\u00f3 tambi\u00e9n 
la mujer. {I}23_{/}En la 
resurrecci\u00f3n, cuando 
resuciten, \u00bfde qui\u00e9n de 
ellos ser\u00e1 mujer? Porque 
los siete la tuvieron por 
mujer\u00bb. {I}24_{/}Jes\u00fas les 
dijo: \u00abEst\u00e1is en un 
error, porque no 
entend\u00e9is las Escrituras 
ni el poder de Dios. 
{I}25_{/}Porque, en la 
resurrecci\u00f3n, ni los 
hombres ni las mujeres se 
casar\u00e1n, sino que ser\u00e1n 
como \u00e1ngeles en los 
cielos. {I}26_{/}Y acerca de 
la resurrecci\u00f3n de los 
muertos, \u00bfno hab\u00e9is le\u00eddo 
en el libro de Mois\u00e9s, en 
lo de la zarza, c\u00f3mo le 
dijo Dios: Yo soy el Dios 
de Abrah\u00e1n, el Dios de 
Isaac y el Dios de Jacob? 
{/}{I}27_{/}No es un Dios de 
muertos, sino de vivos. 
\u00a1Est\u00e1is en un grande 
error!\u00bb.
LOS DOS MANDAMIENTOS M\u00c1S 
IMPORTANTES{/}

{I}28_{/}Un maestro de la ley 
que hab\u00eda o\u00eddo la 
discusi\u00f3n, viendo que les 
hab\u00eda contestado bien, se 
le acerc\u00f3 y le pregunt\u00f3: 
\u00ab\u00bfCu\u00e1l es el primero de 
todos los mandamientos?\u00bb. 
{I}29_{/}Jes\u00fas respondi\u00f3: \u00abEl 
primero es: Escucha, 
Israel: el Se\u00f1or, Dios 
nuestro, es el \u00fanico 
Se\u00f1or; {/}{I}30_{/}y amar\u00e1s al 
Se\u00f1or tu Dios con todo tu 
coraz\u00f3n, con toda tu 
alma, con toda tu mente y 
con todas tus fuerzas. 
{/}{I}31_{/}El segundo es \u00e9ste: 
Amar\u00e1s a tu pr\u00f3jimo como 
a ti mismo.{/} No hay 
mandamiento mayor que 
\u00e9stos\u00bb. {I}32_{/}El escriba 
le dijo: \u00abMuy bien, 
maestro; con raz\u00f3n has 
dicho que \u00e9l es uno solo 
y que no hay otro fuera 
de \u00e9l,{/} {I}33_{/}y amarlo con 
todo el coraz\u00f3n, con toda 
la inteligencia y con 
todas las fuerzas, y amar 
al pr\u00f3jimo como a s\u00ed 
mismo{/} vale mucho m\u00e1s que 
todos los holocaustos y 
sacrificios\u00bb. {I}34_{/}Jes\u00fas, 
al ver que hab\u00eda 
respondido tan 
sabiamente, le dijo: \u00abNo 
est\u00e1s lejos del reino de 
Dios\u00bb. Y ya nadie se 
atrevi\u00f3 a preguntarle 
m\u00e1s.
LA NATURALEZA DIVINA DE 
CRISTO{/}

{I}35_{/}Jes\u00fas, ense\u00f1ando en 
el templo, pregunt\u00f3: 
\u00ab\u00bfC\u00f3mo pueden decir los 
maestros de la ley que el 
mes\u00edas es hijo de David? 
{I}36_{/}David mismo, 
inspirado por el Esp\u00edritu 
Santo, dice:
El Se\u00f1or dijo a mi 
Se\u00f1or:{/}

Si\u00e9ntate a mi derecha
hasta que ponga a tus 
enemigos
debajo de tus pies.{/}

{I}37_{/}Pues si el mismo 
David le llama Se\u00f1or, 
\u00bfc\u00f3mo puede ser hijo 
suyo?\u00bb. Y la multitud lo 
escuchaba con sumo gusto.
HIPOCRES\u00cdA DE LOS 
MAESTROS DE LA LEY Y DE 
LOS FARISEOS{/}

{I}38_{/}Y en sus ense\u00f1anzas 
dec\u00eda: \u00abGuardaos de los 
maestros de la ley, a los 
que les gusta pasearse 
con vestidos ostentosos, 
ser saludados en las 
plazas, {I}39_{/}ocupar los 
primeros asientos en las 
sinagogas y los primeros 
puestos en los banquetes; 
{I}40_{/}devoran los bienes 
de las viudas pretextando 
hacer largas oraciones. 
Ellos ser\u00e1n juzgados muy 
severamente\u00bb.
EL \u00d3BOLO DE LA VIUDA{/}

{I}41_{/}Sentado frente al 
tesoro, estaba mirando 
c\u00f3mo la gente echaba en 
las arcas. Muchos ricos 
echaban mucho. {I}42_{/}Pero 
lleg\u00f3 una viuda pobre y 
ech\u00f3 unos c\u00e9ntimos. 
{I}43_{/}Llam\u00f3 a sus 
disc\u00edpulos y les dijo: 
\u00abOs aseguro que esa pobre 
viuda ha echado m\u00e1s que 
todos, {I}44_{/}pues todos 
han echado de lo que les 
sobra; en cambio, ella ha 
echado de su indigencia 
todo lo que ten\u00eda para 
vivir\u00bb.
DISCURSO ESCATOL\u00d3GICO{/}

{1}13{/}

OCASI\u00d3N DEL DISCURSO{/}

{I}1_{/}Al salir Jes\u00fas 
del templo, le dijo uno 
de sus disc\u00edpulos: 
\u00ab\u00a1Maestro, mira qu\u00e9 
piedras y qu\u00e9 
edificios!\u00bb. {I}2_{/}Jes\u00fas le 
dijo: \u00ab\u00bfVes esos grandes 
edificios? No quedar\u00e1 
aqu\u00ed piedra sobre piedra; 
todo ser\u00e1 destruido\u00bb.
{I}3_{/}Y estando sentado en 
el monte de los Olivos, 
de cara al templo, le 
preguntaron a solas 
Pedro, Santiago, Juan y 
Andr\u00e9s: {I}4_{/}\u00abDinos, 
\u00bfcu\u00e1ndo suceder\u00e1 eso y 
cu\u00e1l ser\u00e1 la se\u00f1al de que 
todas esas cosas van a 
cumplirse?\u00bb.
SE\u00d1ALES PRECURSORAS{/}

{I}5_{/}Jes\u00fas les contest\u00f3: 
\u00abMirad que nadie os 
enga\u00f1e. {I}6_{/}Muchos 
vendr\u00e1n usando mi nombre 
y diciendo: Yo soy, y 
enga\u00f1ar\u00e1n a muchos. 
{I}7_{/}Cuando oig\u00e1is hablar 
de guerras y noticias de 
batallas, no os alarm\u00e9is 
porque es necesario que 
eso suceda; pero todav\u00eda 
no ser\u00e1 el fin. {I}8_{/}Se 
levantar\u00e1n pueblos contra 
pueblos y reinos contra 
reinos; habr\u00e1 hambre y 
terremotos por diversos 
lugares. Eso ser\u00e1 el 
comienzo de los dolores.
SE\u00d1ALES DE DESTRUCCI\u00d3N DE 
JERUSAL\u00c9N{/}

{I}9_{/}\u00abMirad por vosotros 
mismos. Os entregar\u00e1n a 
los tribunales, os 
torturar\u00e1n en las 
sinagogas y comparecer\u00e9is 
ante los gobernadores y 
los reyes por causa m\u00eda; 
dar\u00e9is testimonio entre 
ellos. {I}10_{/}Pero antes de 
todo, el evangelio ser\u00e1 
predicado a todos los 
pueblos. {I}11_{/}Cuando os 
lleven para entregaros, 
no os angusti\u00e9is por lo 
que habr\u00e9is de decir; 
decid lo que os sea 
inspirado en aquella 
hora, pues no hablar\u00e9is 
vosotros, sino el 
Esp\u00edritu Santo. {I}12_{/}El 
hermano entregar\u00e1 a la 
muerte a su hermano, y el 
padre al hijo, y los 
hijos se alzar\u00e1n contra 
los padres y los matar\u00e1n. 
{I}13_{/}Todos os odiar\u00e1n por 
causa m\u00eda; pero el que 
persevere hasta el fin se 
salvar\u00e1\u00bb.
DESTRUCCI\u00d3N DE JERUSAL\u00c9N{/}

{I}14_{/}\u00abCuando ve\u00e1is el 
\u00eddolo repugnante puesto 
donde no debe estar (el 
que lea que entienda), 
entonces los que est\u00e9n en 
Judea que huyan a los 
montes; {I}15_{/}el que est\u00e9 
en la terraza que no baje 
a recoger nada de su 
casa, {I}16_{/}y el que est\u00e9 
en el campo que no vuelva 
por su manto. {I}17_{/}\u00a1Ay de 
las que est\u00e9n encinta y 
criando en aquellos d\u00edas! 
{I}18_{/}Rezad para que esto 
no caiga en invierno. 
{I}19_{/}Porque en aquellos 
d\u00edas habr\u00e1 una angustia 
tan grande como no la ha 
habido desde el principio 
del mundo que Dios cre\u00f3 
hasta ahora, ni la habr\u00e1 
jam\u00e1s. {I}20_{/}Y si el Se\u00f1or 
no acortase aquellos 
d\u00edas, nadie se salvar\u00eda; 
pero, en atenci\u00f3n a los 
elegidos que \u00e9l se 
escogi\u00f3, acortar\u00e1 esos 
d\u00edas\u00bb.
SE\u00d1ALES DE LA SEGUNDA 
VENIDA DE CRISTO{/}

{I}21_{/}\u00abEntonces, si 
alguien os dice: El 
mes\u00edas est\u00e1 aqu\u00ed o all\u00e1, 
no lo cre\u00e1is. 
{I}22_{/}Surgir\u00e1n falsos 
mes\u00edas y falsos profetas, 
y har\u00e1n se\u00f1ales y 
prodigios para enga\u00f1ar, 
si fuera posible, aun a 
los mismos elegidos. 
{I}23_{/}Tened cuidado, pues 
os lo he dicho todo de 
antemano\u00bb.
LA SEGUNDA VENIDA DE 
CRISTO{/}

{I}24_{/}\u00abEn aquellos d\u00edas, 
despu\u00e9s de esta angustia, 
el sol se oscurecer\u00e1, la 
luna no alumbrar\u00e1, 
{I}25_{/}las estrellas caer\u00e1n 
del cielo y las columnas 
de los cielos se 
tambalear\u00e1n. 
{I}26_{/}Entonces se ver\u00e1 
venir el hijo del hombre 
entre nubes con gran 
poder y majestad. 
{I}27_{/}Mandar\u00e1 a sus 
\u00e1ngeles a reunir a sus 
elegidos de los cuatro 
vientos, desde uno a otro 
extremo del cielo y de la 
tierra\u00bb.
EXHORTACI\u00d3N A CONSTANTE 
VIGILANCIA{/}

{I}28_{/}\u00abAprended del 
ejemplo de la higuera. 
Cuando sus ramas se ponen 
tiernas y echan hojas, 
conoc\u00e9is que el verano se 
acerca. {I}29_{/}As\u00ed tambi\u00e9n 
vosotros, cuando ve\u00e1is 
todo esto, sabed que \u00e9l 
ya est\u00e1 cerca, a las 
puertas. {I}30_{/}Os aseguro 
que no pasar\u00e1 esta 
generaci\u00f3n antes de que 
suceda todo esto. {I}31_{/}El 
cielo y la tierra 
pasar\u00e1n, pero mis 
palabras no pasar\u00e1n. 
{I}32_{/}Respecto de aquel 
d\u00eda y aquella hora, nadie 
los conoce, ni los 
\u00e1ngeles del cielo, ni el 
hijo, sino s\u00f3lo el Padre.
{I}33_{/}Estad alerta; velad, 
porque ignor\u00e1is el 
momento. {I}34_{/}Es como un 
hombre que march\u00f3 de 
viaje y, al dejar su 
casa, puso todo en manos 
de sus siervos, se\u00f1alando 
a cada cual su tarea, y 
encarg\u00f3 al portero que 
vigilase. {I}35_{/}Estad en 
vela, porque no sab\u00e9is 
cu\u00e1ndo viene el due\u00f1o de 
la casa, si por la tarde, 
si a medianoche, al canto 
del gallo o de madrugada; 
{I}36_{/}no sea que llegue de 
repente y os encuentre 
dormidos. {I}37_{/}Lo que os 
digo a vosotros, se lo 
digo a todos: \u00a1Estad en 
vela!\u00bb.
III. PASI\u00d3N Y TRIUNFO{/}

(14,1-16,8){/}

{1}14{/}

CONSPIRACI\u00d3N DEL TRIBUNAL 
SUPREMO{/}

{I}1_{/}Faltaban dos d\u00edas 
para la fiesta de la 
pascua y los panes sin 
levadura. Los sumos 
sacerdotes y los maestros 
de la ley andaban 
buscando el modo de 
prenderlo con enga\u00f1o y 
quitarlo de en medio. 
{I}2_{/}Pero dec\u00edan: \u00abDurante 
la fiesta no, para que el 
pueblo no se alborote\u00bb.
UNCI\u00d3N EN BETANIA{/}

{I}3_{/}Estando Jes\u00fas en 
Betania, en casa de Sim\u00f3n 
el leproso, y puesto a la 
mesa, lleg\u00f3 una mujer 
llevando un frasco de 
alabastro con perfume de 
nardo aut\u00e9ntico, de mucho 
valor; rompi\u00f3 el 
alabastro y lo derram\u00f3 
sobre su cabeza. 
{I}4_{/}Algunos se indignaron 
y dijeron: \u00ab\u00bfA qu\u00e9 viene 
este derroche de perfume? 
{I}5_{/}Se pudo vender a gran 
precio y d\u00e1rselo a los 
pobres\u00bb. Y la criticaban. 
{I}6_{/}Jes\u00fas dijo: \u00abDejadla; 
\u00bfpor qu\u00e9 la molest\u00e1is? Ha 
hecho una obra buena 
conmigo; {I}7_{/}porque 
siempre ten\u00e9is pobres 
entre vosotros, y cuando 
quer\u00e1is pod\u00e9is hacerles 
bien; pero a m\u00ed no me 
tendr\u00e9is siempre. {I}8_{/}Ha 
hecho lo que ha podido; 
se ha anticipado a ungir 
mi cuerpo para la 
sepultura. {I}9_{/}Os aseguro 
que donde se predique el 
evangelio, en todo el 
mundo, se hablar\u00e1 tambi\u00e9n 
de lo que \u00e9sta ha hecho 
para recuerdo suyo\u00bb.
TRAICI\u00d3N DE JUDAS{/}

{I}10_{/}Entonces Judas 
Iscariote, uno de los 
doce, fue a los sumos 
sacerdotes para poner en 
sus manos a Jes\u00fas. 
{I}11_{/}Ellos, al o\u00edrlo, se 
alegraron y prometieron 
darle dinero. Y \u00e9l 
buscaba oportunidad para 
entregarlo.
\u00daLTIMA CENA. INSTITUCI\u00d3N 
DE LA EUCARIST\u00cdA{/}

{I}12_{/}El primer d\u00eda de 
la fiesta de los panes 
sin levadura, cuando se 
sacrificaba el cordero 
pascual, sus disc\u00edpulos 
le preguntaron: \u00ab\u00bfD\u00f3nde 
quieres que vayamos a 
preparar la cena de la 
pascua?\u00bb. {I}13_{/}Mand\u00f3 
entonces a dos de sus 
disc\u00edpulos y les dijo: 
\u00abId a la ciudad, y os 
encontrar\u00e9is con un 
hombre que lleva un 
c\u00e1ntaro de agua; seguidlo 
{I}14_{/}y, donde entre, 
decid al due\u00f1o: El 
maestro dice: \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 
mi sala, en la que voy a 
comer con mis disc\u00edpulos 
la cena de la pascua? 
{I}15_{/}\u00c9l os mostrar\u00e1 una 
sala en el piso de 
arriba, grande, 
alfombrada y dispuesta. 
Preparadla all\u00ed\u00bb. 
{I}16_{/}Los disc\u00edpulos 
fueron, llegaron a la 
ciudad y encontraron todo 
como les hab\u00eda dicho; y 
prepararon la cena de la 
pascua.
{I}17_{/}Al atardecer, lleg\u00f3 
\u00e9l con los doce. 
{I}18_{/}Estando a la mesa y 
comiendo, Jes\u00fas dijo: \u00abOs 
aseguro que uno de 
vosotros, que come 
conmigo, me entregar\u00e1\u00bb. 
{I}19_{/}Muy entristecidos, 
comenzaron a decirle uno 
tras otro: \u00ab\u00bfSoy yo?\u00bb. 
{I}20_{/}\u00c9l les dijo: \u00abEs uno 
de los doce, el que moja 
conmigo en el mismo 
plato. {I}21_{/}El hijo del 
hombre se va, seg\u00fan est\u00e1 
escrito de \u00e9l; pero \u00a1ay 
de aquel por quien el 
hijo del hombre es 
entregado! \u00a1Mejor le 
fuera no haber nacido!\u00bb.
{I}22_{/}Durante la cena 
Jes\u00fas tom\u00f3 pan, lo 
bendijo, lo parti\u00f3 y se 
lo dio, diciendo: \u00abTomad, 
esto es mi cuerpo\u00bb. 
{I}23_{/}Despu\u00e9s tom\u00f3 un 
c\u00e1liz, dio gracias, se lo 
pas\u00f3 a ellos y bebieron 
de \u00e9l todos. {I}24_{/}Y les 
dijo: \u00ab\u00c9sta es mi sangre, 
la sangre de la alianza, 
que ser\u00e1 derramada por 
todos. {I}25_{/}Os aseguro 
que ya no beber\u00e9 m\u00e1s de 
este fruto de la vid 
hasta el d\u00eda en que beba 
un vino nuevo en el reino 
de Dios\u00bb.
PREDICE EL ABANDONO DE 
SUS DISC\u00cdPULOS{/}

{I}26_{/}Despu\u00e9s de haber 
cantado los himnos, 
salieron hacia el monte 
de los Olivos. {I}27_{/}Jes\u00fas 
les dijo: \u00abTodos tendr\u00e9is 
en m\u00ed ocasi\u00f3n de ca\u00edda, 
porque est\u00e1 escrito: 
Herir\u00e9 al pastor y las 
ovejas se dispersar\u00e1n.{/} 
{I}28_{/}Pero despu\u00e9s 
resucitar\u00e9 e ir\u00e9 delante 
de vosotros a Galilea\u00bb. 
{I}29_{/}Pedro le dijo: 
\u00abAunque fueras para todos 
ocasi\u00f3n de ca\u00edda, para m\u00ed 
no\u00bb. {I}30_{/}Jes\u00fas le dijo: 
\u00abTe aseguro que esta 
misma noche, antes de que 
el gallo cante dos veces, 
me negar\u00e1s tres\u00bb. 
{I}31_{/}Pedro insisti\u00f3: 
\u00ab\u00a1Aunque tenga que morir 
contigo, jam\u00e1s te 
negar\u00e9!\u00bb. Y lo mismo 
dijeron todos los dem\u00e1s.
AGON\u00cdA EN GETSEMAN\u00cd{/}

{I}32_{/}Llegaron al huerto 
llamado Getseman\u00ed, y dijo 
a sus disc\u00edpulos: 
\u00abQuedaos aqu\u00ed mientras 
voy a orar\u00bb. {I}33_{/}Tom\u00f3 
consigo a Pedro, a 
Santiago y a Juan, y 
comenz\u00f3 a sentir terror y 
angustia; {I}34_{/}y les 
dijo: \u00abMe muero de 
tristeza; quedaos aqu\u00ed y 
velad conmigo\u00bb. 
{I}35_{/}Avanz\u00f3 unos pasos, 
cay\u00f3 de bruces y pidi\u00f3 
que, si era posible, 
pasara lejos de \u00e9l 
aquella hora. {I}36_{/}Dec\u00eda: 
\u00ab\u00a1Abba, Padre!, todo te 
es posible; aparta de m\u00ed 
este c\u00e1liz, pero no sea 
lo que yo quiero, sino lo 
que quieres t\u00fa\u00bb. 
{I}37_{/}Volvi\u00f3, los encontr\u00f3 
dormidos, y dijo a Pedro: 
\u00ab\u00a1Sim\u00f3n!, \u00bfduermes? \u00bfNo 
has podido velar una 
hora? {I}38_{/}Velad y orad, 
para que no caig\u00e1is en 
tentaci\u00f3n. El esp\u00edritu 
est\u00e1 dispuesto, pero la 
carne es d\u00e9bil\u00bb. {I}39_{/}De 
nuevo se alej\u00f3, y or\u00f3 
repitiendo las mismas 
palabras. {I}40_{/}Volvi\u00f3 
otra vez y los encontr\u00f3 
dormidos, vencidos por el 
sue\u00f1o; y no sab\u00edan qu\u00e9 
responder. {I}41_{/}Volvi\u00f3 
por tercera vez y les 
dijo: \u00ab\u00a1Dormid ya y 
descansad! \u00a1Se termin\u00f3! 
\u00a1Ha llegado la hora! El 
hijo del hombre va a ser 
entregado en manos de los 
pecadores. 
{I}42_{/}\u00a1Levantaos, vamos! 
El que me entrega llega 
ya\u00bb.
PRENDIMIENTO DE JES\u00daS{/}

{I}43_{/}A\u00fan estaba hablando, 
cuando lleg\u00f3 Judas, uno 
de los doce, y con \u00e9l un 
gran tropel de gente con 
espadas y palos, enviados 
por los sumos sacerdotes, 
los maestros de la ley y 
los ancianos. {I}44_{/}El 
traidor les hab\u00eda dado 
esta se\u00f1al: \u00abAl que yo 
bese, \u00e9se es; prendedlo y 
conducidlo bien seguro\u00bb. 
{I}45_{/}Lleg\u00f3, se acerc\u00f3 y 
dijo: \u00ab\u00a1Maestro!\u00bb, y le 
bes\u00f3. {I}46_{/}Ellos le 
echaron mano y lo 
prendieron.
{I}47_{/}Pero uno de los que 
estaban con Jes\u00fas sac\u00f3 la 
espada, dio un golpe al 
criado del sumo sacerdote 
y le cort\u00f3 la oreja.
{I}48_{/}Jes\u00fas les dijo: 
\u00ab\u00a1Hab\u00e9is venido a 
prenderme como a un 
ladr\u00f3n con espadas y 
palos! {I}49_{/}\u00a1Todos los 
d\u00edas estaba con vosotros 
ense\u00f1ando en el templo y 
no me prendisteis! \u00a1Pero 
todo esto sucede para que 
se cumplan las 
Escrituras!\u00bb.
{I}50_{/}Todos lo abandonaron 
y huyeron. {I}51_{/}Un joven, 
cubierto s\u00f3lo con una 
s\u00e1bana, segu\u00eda a Jes\u00fas. 
Le echaron mano. 
{I}52_{/}Pero \u00e9l, soltando la 
s\u00e1bana, se escap\u00f3 
desnudo.
JES\u00daS ANTE CAIF\u00c1S{/}

{I}53_{/}Llevaron a Jes\u00fas 
ante el sumo sacerdote; y 
se reunieron todos los 
sumos sacerdotes, los 
ancianos y los maestros 
de la ley. {I}54_{/}Pedro le 
hab\u00eda seguido de lejos 
hasta el patio del 
palacio del sumo 
sacerdote, y se qued\u00f3 con 
los criados calent\u00e1ndose 
al fuego. {I}55_{/}Los sumos 
sacerdotes y el tribunal 
supremo en pleno buscaban 
un testimonio contra 
Jes\u00fas para condenarlo a 
muerte, y no lo 
encontraban. {I}56_{/}Muchos 
testificaban en falso 
contra \u00e9l, pero no 
coincid\u00edan los 
testimonios. {I}57_{/}Algunos 
se levantaron para 
testificar en falso 
contra \u00e9l, diciendo: 
{I}58_{/}\u00abNosotros le hemos 
o\u00eddo decir: Yo derribar\u00e9 
este templo hecho por 
mano de hombre, y en tres 
d\u00edas edificar\u00e9 otro que 
no estar\u00e1 hecho por manos 
humanas\u00bb. {I}59_{/}Y ni en 
esto coincid\u00edan sus 
testimonios. 
{I}60_{/}Entonces, en medio 
de la asamblea, se 
levant\u00f3 el sumo sacerdote 
y pregunt\u00f3 a Jes\u00fas: \u00ab\u00bfNo 
respondes nada a lo que 
\u00e9stos testifican contra 
ti?\u00bb. {I}61_{/}\u00c9l permaneci\u00f3 
callado y no respondi\u00f3 
nada. De nuevo el sumo 
sacerdote le pregunt\u00f3: 
\u00ab\u00bfEres t\u00fa el mes\u00edas, el 
hijo del Bendito?\u00bb. 
{I}62_{/}Jes\u00fas le dijo: \u00ab\u00a1Yo 
soy!, y ver\u00e9is al hijo 
del hombre sentado a la 
diestra del todopoderoso 
y venir entre las nubes 
del cielo\u00bb.{/} 
{I}63_{/}Entonces el sumo 
sacerdote se rasg\u00f3 las 
vestiduras y dijo: \u00ab\u00bfQu\u00e9 
necesidad tenemos ya de 
testigos? {I}64_{/}Hab\u00e9is 
o\u00eddo la blasfemia. \u00bfQu\u00e9 
os parece?\u00bb. Todos lo 
condenaron a muerte. 
{I}65_{/}Luego se pusieron a 
escupirlo; le taparon la 
cara y lo abofeteaban 
diciendo: \u00ab\u00a1Adivina! \u00a1Haz 
el profeta!\u00bb. Y los 
criados le daban 
pu\u00f1etazos.
TRIPLE NEGACI\u00d3N DE PEDRO{/}

{I}66_{/}Pedro estaba sentado 
abajo, en el patio; lleg\u00f3 
una de las criadas del 
sumo sacerdote {I}67_{/}y, al 
ver a Pedro calent\u00e1ndose, 
lo mir\u00f3 y le dijo: 
\u00abTambi\u00e9n t\u00fa andabas con 
Jes\u00fas el nazareno\u00bb. 
{I}68_{/}\u00c9l lo neg\u00f3 diciendo: 
\u00abNo s\u00e9 ni entiendo lo que 
dices\u00bb. Sali\u00f3 fuera al 
vest\u00edbulo, y cant\u00f3 el 
gallo. {I}69_{/}Al verlo de 
nuevo la criada, volvi\u00f3 a 
decir a los presentes: 
\u00ab\u00c9ste es de ellos\u00bb. 
{I}70_{/}\u00c9l lo neg\u00f3 otra vez. 
Y poco despu\u00e9s los 
presentes dec\u00edan a Pedro: 
\u00abCiertamente eres de 
ellos, porque eres 
galileo\u00bb. {I}71_{/}Pero \u00e9l se 
puso a maldecir y a 
perjurar: \u00abNo conozco a 
ese hombre que dec\u00eds\u00bb. 
{I}72_{/}Y al instante cant\u00f3 
el gallo por segunda vez. 
Pedro se acord\u00f3 de lo que 
Jes\u00fas le hab\u00eda dicho: 
\u00abAntes que el gallo cante 
dos veces, me negar\u00e1s 
tres\u00bb. Y se ech\u00f3 a 
llorar.
{1}15{/}

JES\u00daS ANTE EL TRIBUNAL 
SUPREMO{/}

{I}1_{/}Al amanecer, 
celebraron consejo los 
sumos sacerdotes, los 
ancianos, y los maestros 
de la ley y el tribunal 
supremo en pleno.
JES\u00daS ANTE PILATO{/}

Ataron a Jes\u00fas, lo 
llevaron y se lo 
entregaron a Pilato. 
{I}2_{/}Pilato le pregunt\u00f3: 
\u00ab\u00bfEres t\u00fa el rey de los 
jud\u00edos?\u00bb. Y \u00e9l respondi\u00f3: 
\u00abT\u00fa lo dices\u00bb. {I}3_{/}Y los 
sumos sacerdotes le 
acusaban de muchas cosas. 
{I}4_{/}Pilato le pregunt\u00f3 de 
nuevo: \u00ab\u00bfNo respondes 
nada? Mira de cu\u00e1ntas 
cosas te acusan\u00bb. 
{I}5_{/}Pero Jes\u00fas no 
respondi\u00f3 nada, hasta el 
punto de que Pilato qued\u00f3 
muy extra\u00f1ado.
{I}6_{/}Por la fiesta 
conced\u00eda la libertad a un 
preso, el que ellos 
quisieran. {I}7_{/}Hab\u00eda 
entonces un preso, 
llamado Barrab\u00e1s, junto 
con los sediciosos que en 
un mot\u00edn hab\u00edan cometido 
un homicidio; {I}8_{/}lleg\u00f3 
la gente y se puso a 
pedirle la gracia que 
sol\u00eda concederles. 
{I}9_{/}Pilato les dijo: 
\u00ab\u00bfQuer\u00e9is que os ponga en 
libertad al rey de los 
jud\u00edos?\u00bb. {I}10_{/}Pilato 
sab\u00eda que los sumos 
sacerdotes se lo hab\u00edan 
entregado por envidia. 
{I}11_{/}Pero los sumos 
sacerdotes azuzaron al 
pueblo para que pidieran 
que les pusiera en 
libertad a Barrab\u00e1s. 
{I}12_{/}Pilato les dijo: 
\u00ab\u00bfQu\u00e9 quer\u00e9is que haga 
con el que llam\u00e1is rey de 
los jud\u00edos?\u00bb. {I}13_{/}Ellos 
gritaron: 
\u00ab\u00a1Crucif\u00edcalo!\u00bb. 
{I}14_{/}Pilato replic\u00f3: 
\u00abPero, \u00bfqu\u00e9 mal ha 
hecho?\u00bb. Y ellos gritaban 
m\u00e1s alto: 
\u00ab\u00a1Crucif\u00edcalo!\u00bb. 
{I}15_{/}Pilato, entonces, 
queriendo satisfacer a la 
gente, les puso en 
libertad a Barrab\u00e1s y les 
entreg\u00f3 a Jes\u00fas, para que 
lo azotaran y lo 
crucificaran.
CORONACI\u00d3N DE ESPINAS{/}

{I}16_{/}Los soldados 
llevaron a Jes\u00fas dentro 
del palacio, al pretorio, 
y reunieron a toda la 
tropa; {I}17_{/}le vistieron 
una t\u00fanica de p\u00farpura, le 
pusieron una corona 
trenzada de espinas 
{I}18_{/}y comenzaron a 
saludarlo: \u00abViva el rey 
de los jud\u00edos\u00bb. {I}19_{/}Y le 
golpeaban la cabeza con 
una ca\u00f1a, lo escup\u00edan y, 
doblando la rodilla, le 
hac\u00edan reverencias. 
{I}20_{/}Despu\u00e9s de haberse 
burlado de \u00e9l, le 
quitaron la t\u00fanica, le 
pusieron sus ropas y lo 
llevaron a crucificar.
CRUCIFIXI\u00d3N{/}

{I}21_{/}Pasaba por all\u00ed un 
tal Sim\u00f3n de Cirene, que 
ven\u00eda del campo, padre de 
Alejandro y de Rufo, y le 
obligaron a llevar la 
cruz de Jes\u00fas.
{I}22_{/}Lo llevaron a un 
lugar llamado G\u00f3lgota 
(que significa \u00abla 
calavera\u00bb).
{I}23_{/}Le dieron vino 
mezclado con mirra, pero 
no lo bebi\u00f3.
{I}24_{/}Lo crucificaron y se 
repartieron a suertes sus 
vestidos, a ver qu\u00e9 se 
llevar\u00eda cada uno. 
{I}25_{/}Eran las nueve de la 
ma\u00f1ana cuando lo 
crucificaron.
{I}26_{/}La inscripci\u00f3n con 
la causa de su condena 
dec\u00eda: \u00abEl rey de los 
jud\u00edos\u00bb.
{I}27_{/}Con \u00e9l crucificaron 
a dos ladrones, uno a la 
derecha y otro a la 
izquierda. {I}28_{/}As\u00ed se 
cumpli\u00f3 la Escritura que 
dice: Fue contado entre 
los criminales.{/}

{I}29_{/}Los que pasaban por 
all\u00ed lo insultaban 
moviendo la cabeza y 
diciendo: \u00ab\u00a1Bah! \u00a1T\u00fa, que 
destru\u00edas el templo y lo 
edificabas en tres d\u00edas, 
{I}30_{/}s\u00e1lvate a ti mismo y 
baja de la cruz!\u00bb. 
{I}31_{/}Del mismo modo los 
sumos sacerdotes y los 
maestros de la ley se 
burlaban de \u00e9l y dec\u00edan: 
\u00abHa salvado a otros y no 
puede salvarse a s\u00ed 
mismo. {I}32_{/}\u00a1El mes\u00edas, 
el rey de Israel!; que 
baje ahora de la cruz, 
para que veamos y 
creamos\u00bb. Los que estaban 
crucificados con \u00e9l 
tambi\u00e9n lo insultaban.
MUERTE DE JES\u00daS{/}

{I}33_{/}Desde el mediod\u00eda se 
oscureci\u00f3 toda la tierra 
hasta las tres de la 
tarde. {I}34_{/}Y hacia las 
tres de la tarde Jes\u00fas 
grit\u00f3 con fuerte voz: 
\u00abElo\u00ed, Elo\u00ed, lem\u00e1 
sabaktani\u00bb,{/} que quiere 
decir: \u00ab\u00a1Dios m\u00edo, Dios 
m\u00edo!, \u00bfpor qu\u00e9 me has 
abandonado?\u00bb. 
{I}35_{/}Algunos de los 
presentes, al o\u00edrlo, 
dec\u00edan: \u00abMirad, llama a 
El\u00edas\u00bb. {I}36_{/}Uno fue 
corriendo a buscar una 
esponja, la empap\u00f3 en 
vinagre, la puso en una 
ca\u00f1a y le dio a beber, 
diciendo: \u00abDejad, a ver 
si viene El\u00edas a 
bajarlo\u00bb.
{I}37_{/}Pero Jes\u00fas, lanzando 
un gran grito, expir\u00f3.
{I}38_{/}La cortina del 
templo se rasg\u00f3 en dos de 
arriba abajo. {I}39_{/}El 
oficial, situado frente a 
\u00e9l, al verlo expirar as\u00ed, 
exclam\u00f3: \u00abVerdaderamente 
este hombre era hijo de 
Dios\u00bb.
{I}40_{/}Hab\u00eda tambi\u00e9n unas 
mujeres mirando desde 
lejos. Entre ellas Mar\u00eda 
Magdalena, Mar\u00eda la madre 
de Santiago el menor y de 
Jos\u00e9, y Salom\u00e9, {I}41_{/}las 
cuales, cuando estaba 
Jes\u00fas en Galilea, lo 
acompa\u00f1aban y lo serv\u00edan; 
y otras muchas que hab\u00edan 
subido con \u00e9l a 
Jerusal\u00e9n.
SEPULTURA DE JES\u00daS{/}

{I}42_{/}Al caer la tarde, 
como era la preparaci\u00f3n 
de la pascua, es decir, 
la v\u00edspera del s\u00e1bado, 
{I}43_{/}Jos\u00e9 de Arimatea, 
insigne miembro del 
tribunal supremo, que 
esperaba tambi\u00e9n el reino 
de Dios, se atrevi\u00f3 a ir 
a Pilato a pedirle el 
cuerpo de Jes\u00fas. 
{I}44_{/}Pilato se extra\u00f1\u00f3 de 
que ya hubiese muerto; 
llam\u00f3 al oficial y le 
pregunt\u00f3 si hab\u00eda muerto 
ya. {I}45_{/}Al saberlo por 
el oficial, concedi\u00f3 el 
cad\u00e1ver a Jos\u00e9. {I}46_{/}\u00c9ste 
compr\u00f3 una s\u00e1bana, lo 
baj\u00f3 de la cruz, lo 
envolvi\u00f3 en la s\u00e1bana y 
lo puso en un sepulcro 
excavado en la roca. 
Luego hizo rodar una losa 
para cerrar la puerta del 
sepulcro. {I}47_{/}Mar\u00eda 
Magdalena y Mar\u00eda la 
madre de Jos\u00e9 estuvieron 
mirando d\u00f3nde lo pon\u00edan.
{1}16{/}

MENSAJE DE LA 
RESURRECCI\u00d3N{/}

{I}1_{/}Pasado el s\u00e1bado, 
Mar\u00eda Magdalena, Mar\u00eda la 
madre de Santiago y 
Salom\u00e9 compraron perfumes 
para ir a embalsamarlo. 
{I}2_{/}El primer d\u00eda de la 
semana, muy de madrugada, 
al salir el sol, fueron 
al sepulcro. {I}3_{/}Iban 
dici\u00e9ndose: \u00ab\u00bfQui\u00e9n nos 
rodar\u00e1 la losa de la 
puerta del sepulcro?\u00bb. 
{I}4_{/}Levantaron los ojos, 
y vieron que la losa 
hab\u00eda sido removida; era 
muy grande. {I}5_{/}Entraron 
en el sepulcro y, al ver 
a un joven sentado a la 
derecha, vestido con una 
t\u00fanica blanca, se 
asustaron. {I}6_{/}Pero \u00e9l 
les dijo: \u00abNo os 
asust\u00e9is. Busc\u00e1is a Jes\u00fas 
nazareno, el crucificado. 
Ha resucitado. No est\u00e1 
aqu\u00ed. Ved el sitio donde 
lo pusieron. {I}7_{/}Id, 
decid a sus disc\u00edpulos y 
a Pedro que \u00e9l ir\u00e1 
delante de vosotros a 
Galilea. All\u00ed lo ver\u00e9is, 
como \u00e9l os dijo\u00bb. 
{I}8_{/}Ellas salieron 
huyendo del sepulcro, 
porque se hab\u00eda apoderado 
de ellas el temor y el 
espanto, y no dijeron 
nada a nadie porque 
ten\u00edan miedo.
APARICIONES{/}

{I}9_{/}Jes\u00fas resucit\u00f3 al 
amanecer del primer d\u00eda 
de la semana, y se 
apareci\u00f3 primero a Mar\u00eda 
Magdalena, de la que 
hab\u00eda lanzado siete 
demonios. {I}10_{/}Ella fue a 
dec\u00edrselo a los que 
hab\u00edan andado con \u00e9l, que 
estaban llenos de 
tristeza y llorando. 
{I}11_{/}Ellos, al o\u00edr que 
viv\u00eda y que ella lo hab\u00eda 
visto, no lo creyeron.
{I}12_{/}Despu\u00e9s de esto se 
apareci\u00f3 con una figura 
distinta a dos de ellos 
en el camino, cuando iban 
al campo. {I}13_{/}\u00c9stos 
volvieron a dar la 
noticia a los dem\u00e1s, pero 
tampoco les creyeron. 
{I}14_{/}Despu\u00e9s se apareci\u00f3 
a los once estando a la 
mesa, y les reprendi\u00f3 su 
incredulidad y dureza de 
coraz\u00f3n, porque no hab\u00edan 
cre\u00eddo a los que lo 
hab\u00edan visto resucitado 
de entre los muertos.
MENSAJE FINAL. LA 
ASCENSI\u00d3N{/}

{I}15_{/}Y les dijo: \u00abId por 
todo el mundo y predicad 
el evangelio a toda 
criatura. {I}16_{/}El que 
crea y sea bautizado se 
salvar\u00e1, pero el que no 
crea se condenar\u00e1. {I}17_{/}A 
los que crean les 
acompa\u00f1ar\u00e1n estos 
prodigios: en mi nombre 
echar\u00e1n los demonios; 
hablar\u00e1n lenguas nuevas; 
{I}18_{/}agarrar\u00e1n las 
serpientes y, aunque 
beban veneno, no les har\u00e1 
da\u00f1o; pondr\u00e1n sus manos 
sobre los enfermos y los 
curar\u00e1n\u00bb.
{I}19_{/}Jes\u00fas, el Se\u00f1or, 
despu\u00e9s de haber hablado 
con ellos, subi\u00f3 al cielo 
y se sent\u00f3 a la diestra 
de Dios.
{I}20_{/}Ellos se fueron a 
predicar por todas 
partes. El Se\u00f1or 
cooperaba con ellos y 
confirmaba su doctrina 
con los prodigios que los 
acompa\u00f1aban.
