
I. LA JUSTICIA ES 
INMORTAL{/}

(1,1-6,21){/}

{1}1{/}

EXHORTACI\u00d3N A AMAR LA 
JUSTICIA{/}

{I}1_{/}Amad la justicia 
los que gobern\u00e1is la 
tierra,
pensad del Se\u00f1or con 
rectitud,
buscadle con sencillez de 
coraz\u00f3n;
{I}2_{/}porque se deja hallar 
por los que no lo 
tientan,
se manifiesta a los que 
de \u00e9l no desconf\u00edan.
{I}3_{/}Los pensamientos 
retorcidos alejan de 
Dios,
y su poder, puesto a 
prueba, confunde a los 
imprudentes.
{I}4_{/}Pues en el alma 
mal\u00e9vola no entra la 
sabidur\u00eda,
ni habita en un cuerpo 
esclavo del pecado.
{I}5_{/}Porque el santo 
esp\u00edritu que nos forma 
huye de la doblez,
se aleja de los 
pensamientos insensatos
y se siente ultrajado si 
ocurre una injusticia.
{I}6_{/}La sabidur\u00eda es un 
esp\u00edritu que ama a los 
hombres,
pero no dejar\u00e1 impunes 
los labios blasfemos;
pues Dios es testigo de 
sus interioridades,
vigilante veraz de su 
coraz\u00f3n y oidor de su 
lengua.
{I}7_{/}Porque el esp\u00edritu 
del Se\u00f1or llena todo el 
orbe,
y \u00e9l, que todo lo abarca, 
todo lo conoce.
{I}8_{/}Por eso el que diga 
palabras injustas
no pasar\u00e1 desapercibido,
ni la justicia vengadora 
lo dejar\u00e1 escapar.
{I}9_{/}Sobre las 
maquinaciones del malvado 
se har\u00e1 investigaci\u00f3n,
y hasta el rumor de sus 
palabras llegar\u00e1 al 
Se\u00f1or.
{I}10_{/}Pues un o\u00eddo celoso 
lo escucha todo,
y no quedar\u00e1 oculto el 
rumor de sus 
murmuraciones.
{I}11_{/}Guardaos, pues, de 
las murmuraciones vanas,
preservad vuestra lengua 
de maledicencias,
porque el dicho m\u00e1s 
secreto no deja de surtir 
efecto,
y una boca mentirosa da 
muerte al alma.
{I}12_{/}No corr\u00e1is tras la 
muerte con los extrav\u00edos 
de vuestra vida,
ni os atraig\u00e1is la ruina 
con las obras de vuestras 
manos.
{I}13_{/}Que no fue Dios 
quien hizo la muerte,
ni se goza con el 
exterminio de los 
vivientes.
{I}14_{/}Pues todo lo cre\u00f3 
para que perdurase,
y saludables son las 
criaturas del mundo;
no hay en ellas veneno 
exterminador,
ni el imperio del abismo 
reina sobre la tierra.
{I}15_{/}Porque la justicia 
es inmortal,

pero la injusticia atrae 
la muerte.
DISCURSO DEL MALVADO{/}

{I}16_{/}Los malvados 
llaman a la muerte con 
se\u00f1as y palabras,
la tienen por amiga y por 
ella perecen;
con ella hacen pacto, 
porque merecen ser su 
posesi\u00f3n.
{1}2{/}

{I}1_{/}Dicen entre s\u00ed, 
calculando falsamente:
\u00abCorta y triste es 
nuestra vida;
para el fin del hombre no 
hay remedio,
y no se conoce persona 
que se salve del abismo.
{I}2_{/}Porque somos hijos 
del azar,
y tras esto seremos como 
si no hubi\u00e9semos sido.
Porque humo es la 
respiraci\u00f3n de nuestras 
narices,
y el pensamiento una 
centella del latido de 
nuestro coraz\u00f3n.
{I}3_{/}Una vez extinguido, 
el cuerpo se torna 
ceniza,
y el esp\u00edritu se 
desvanece como aire 
sutil.
{I}4_{/}Nuestro nombre con el 
tiempo caer\u00e1 en el 
olvido;
nadie se acordar\u00e1 de 
nuestras obras.
Como huella de nube 
pasar\u00e1 nuestra vida;
se disipar\u00e1 como niebla 
perseguida por los rayos 
del sol,
y por su calor abatida.
{I}5_{/}Pues nuestra vida es 
el paso de una sombra,
nuestro fin es sin 
retorno;
porque se pone el sello y 
nadie vuelve.
{I}6_{/}Gocemos, pues, de los 
bienes existentes,
usemos de la creaci\u00f3n 
como en la juventud, 
apresuradamente. 
{I}7_{/}Llen\u00e9monos de vinos 
exquisitos y perfumes,
y no dejemos pasar ni una 
flor de la primavera.
{I}8_{/}Coron\u00e9monos de 
capullos de rosas antes 
que se marchiten.
{I}9_{/}Que no faltemos 
ninguno a nuestra org\u00eda;
por todas partes dejemos 
se\u00f1ales de nuestro 
regocijo,
pues \u00e9sta es nuestra 
herencia y nuestra 
suerte.
{I}10_{/}Oprimamos al justo 
pobre, no perdonemos a la 
viuda
ni respetemos las a\u00f1osas 
canas del anciano.
{I}11_{/}Sea nuestra fuerza 
la norma de la justicia,
porque lo d\u00e9bil est\u00e1 
visto que es in\u00fatil.
{I}12_{/}Acechemos al justo, 
pues nos fastidia;
se opone a nuestras 
obras,
nos echa en cara las 
infracciones de la ley
y nos acusa de traicionar 
nuestra educaci\u00f3n.
{I}13_{/}Presume de tener el 
conocimiento de Dios
y se tiene por hijo del 
Se\u00f1or.
{I}14_{/}Es un reproche para 
nuestros pensamientos,
aun el verlo nos resulta 
molesto.
{I}15_{/}Porque su vida no se 
parece en nada a la de 
los otros,
y son muy distintos sus 
caminos.
{I}16_{/}Somos para \u00e9l como 
escoria,
se aparta de nuestros 
caminos como si 
apestasen.
Proclama feliz la suerte 
de los justos,
y se glor\u00eda de tener a 
Dios por padre.
{I}17_{/}Veamos la verdad de 
sus palabras
y probemos cu\u00e1l ser\u00e1 su 
fin.
{I}18_{/}Porque si el justo 
realmente es hijo de 
Dios,
\u00e9l lo proteger\u00e1 y lo 
librar\u00e1 de las manos de 
sus adversarios. 
{I}19_{/}Prob\u00e9moslo con 
ultrajes y tormentos,
veamos su dulzura y 
pongamos a prueba su 
paciencia.
{I}20_{/}Conden\u00e9moslo a una 
muerte infame,
pues, seg\u00fan dice, habr\u00e1 
quien vele por \u00e9l\u00bb.
{I}21_{/}As\u00ed razonan, pero se 
enga\u00f1an. Los ciega su 
maldad.
{I}22_{/}No conocen los 
secretos de Dios,
no esperan la recompensa 
de la santidad,
ni creen en el premio de 
las almas intachables.
{I}23_{/}Porque Dios cre\u00f3 al 
hombre para la 
incorrupci\u00f3n
y lo hizo a imagen de su 
propio ser.
{I}24_{/}Mas por envidia 
del diablo entr\u00f3 la 
muerte en el mundo,
y la experimentan los que 
le pertenecen.
{1}3{/}

LOS DESIGNIOS OCULTOS DE 
DIOS{/}

a) El sufrimiento.{/}

{I}1_{/}Las almas de los 
justos est\u00e1n en las manos 
de Dios
y ning\u00fan tormento los 
alcanzar\u00e1.
{I}2_{/}A los ojos de los 
necios parec\u00eda que hab\u00edan 
muerto
y su partida fue 
considerada como una 
desgracia;
{I}3_{/}su salida de entre 
nosotros, un desastre;
pero ellos est\u00e1n en paz.
{I}4_{/}Pues si en opini\u00f3n de 
los hombres han sido 
castigados,
su esperanza est\u00e1 
rebosante de 
inmortalidad.
{I}5_{/}Por una ligera pena 
recibir\u00e1n grandes 
favores,
porque Dios los prob\u00f3 y 
los encontr\u00f3 dignos de 
\u00e9l.
{I}6_{/}Los prob\u00f3 como oro en 
el crisol
y los acept\u00f3 como un 
sacrificio de holocausto.
{I}7_{/}A la hora de su 
visita brillar\u00e1n como 
chispa
que se propaga en los 
rastrojos.
{I}8_{/}Juzgar\u00e1n las naciones 
y dominar\u00e1n sobre los 
pueblos,
y el Se\u00f1or reinar\u00e1 sobre 
ellos para siempre.
{I}9_{/}Los que conf\u00edan en \u00e9l 
comprender\u00e1n la verdad
y los fieles permanecer\u00e1n 
con \u00e9l en el amor,
pues para sus elegidos 
hay gracia y 
misericordia.
{I}10_{/}Los malvados 
recibir\u00e1n el castigo que 
merecen sus pensamientos
por haber despreciado al 
justo y apartarse del 
Se\u00f1or.
{I}11_{/}Desgraciado el que 
desprecia la sabidur\u00eda y 
la disciplina;
vana es su esperanza, 
infructuoso su trabajo
e in\u00fatiles sus obras.
{I}12_{/}Sus mujeres son 
insensatas,
depravados sus hijos y 
maldita su posteridad.
b) La carencia de hijos.{/}

{I}13_{/}Bendita la 
est\u00e9ril sin tacha,
que no conoci\u00f3 el lecho 
pecaminoso;
ser\u00e1 fecunda en la visita 
de las almas.
{I}14_{/}Dichoso tambi\u00e9n el 
eunuco
cuyas manos no hicieron 
la maldad
y que no aliment\u00f3 malos 
pensamientos contra el 
Se\u00f1or,
pues le ser\u00e1 dado 
especial galard\u00f3n por su 
fidelidad
y un puesto agradable en 
el templo del Se\u00f1or.
{I}15_{/}Porque glorioso es 
el fruto del trabajo 
honrado,
y la ra\u00edz de la sabidur\u00eda 
es imperecedera.
{I}16_{/}Los hijos de los 
ad\u00falteros no prosperar\u00e1n,
y la descendencia de un 
lecho pecador 
desaparecer\u00e1.
{I}17_{/}Aunque vivan muchos 
a\u00f1os ser\u00e1n tenidos como 
nada,
y ser\u00e1n despreciados 
hasta el final de su 
vejez.
{I}18_{/}Y si mueren temprano 
no tendr\u00e1n esperanza
ni consuelo en el d\u00eda de 
la sentencia,
pues duro es el destino 
de la raza injusta.
{1}4{/}

{I}1_{/}M\u00e1s vale no tener 
hijos y poseer la virtud,
porque el recuerdo de la 
virtud es inmortal;
Dios y los hombres la 
estiman igualmente.
{I}2_{/}Presente, la imitan; 
ausente, suspiran por 
ella;
en la eternidad, 
coronada, celebrar\u00e1 su 
triunfo,
por haber vencido sin 
tacha en los combates.
{I}3_{/}La turba prol\u00edfica de 
los malvados no 
prosperar\u00e1;
salida de reto\u00f1os 
bastardos,
no echar\u00e1 honda ra\u00edz ni 
tendr\u00e1 suelo seguro.
{I}4_{/}Aunque brotaran ramos 
verdes por alg\u00fan tiempo,
no estando ella bien 
afianzada en el suelo,
ser\u00e1 sacudida por el 
viento
y arrasada por la 
violencia del hurac\u00e1n.
{I}5_{/}Se partir\u00e1n sus ramas 
tiernas;
su fruto in\u00fatil, verde 
para comerlo,
no sirve para nada.
{I}6_{/}Pues los hijos que 
nacen de uniones 
culpables
ser\u00e1n testigos de la 
maldad de sus padres 
cuando Dios los juzgue.
c) La muerte temprana.{/}

{I}7_{/}Pero el justo, si 
muere prematuramente,
descansar\u00e1 en paz.
{I}8_{/}La vejez honorable no 
es la de largos d\u00edas,
ni se mide por el n\u00famero 
de los a\u00f1os.
{I}9_{/}La prudencia es la 
verdadera ancianidad,
la vida intachable es la 
honrada vejez.
{I}10_{/}Era agradable a 
Dios, y Dios lo amaba;
viv\u00eda entre pecadores, y 
Dios se lo llev\u00f3.
{I}11_{/}Se lo llev\u00f3 para que 
la malicia no pervirtiera 
su mente
ni la perfidia sedujera 
su alma.
{I}12_{/}La fascinaci\u00f3n del 
vicio no deja ver el 
bien,
el v\u00e9rtigo de la pasi\u00f3n 
pervierte el alma 
inocente.
{I}13_{/}Llegado a la 
perfecci\u00f3n en poco 
tiempo,
llen\u00f3 una larga vida.
{I}14_{/}Como su alma era 
agradable al Se\u00f1or,
se apresur\u00f3 a sacarlo de 
un medio corrompido.
Las gentes lo ven, pero 
no lo comprenden
ni reflexionan sobre 
esto:
{I}15_{/}que para sus 
elegidos hay gracia y 
misericordia,
y para sus santos 
protecci\u00f3n.
{I}16_{/}La muerte del justo 
condena la vida del 
malvado;
la juventud tempranamente 
acabada,
la larga vejez del 
injusto.
{I}17_{/}Ver\u00e1n el fin del 
sabio,
sin comprender los 
designios de Dios sobre 
\u00e9l
ni por qu\u00e9 le puso el 
Se\u00f1or en seguridad.
{I}18_{/}Lo ver\u00e1n y se 
burlar\u00e1n,
pero el Se\u00f1or se reir\u00e1 de 
ellos.
{I}19_{/}Pues, despu\u00e9s de 
esto, ser\u00e1n un cad\u00e1ver 
despreciable
y ludibrio para siempre 
entre los muertos.
Porque los destrozar\u00e1 
precipit\u00e1ndolos de cabeza 
y sin hablar;
los arrancar\u00e1 de cuajo: 
ser\u00e1n totalmente 
asolados,
sumergidos en la amargura 
y perecer\u00e1 su memoria.
PALINODIA DEL MALVADO{/}

{I}20_{/}Estar\u00e1n 
espantados al rendir 
cuenta de sus delitos,
sus cr\u00edmenes se 
levantar\u00e1n contra ellos 
para acusarlos.
{1}5{/}

{I}1_{/}Entonces el justo 
estar\u00e1 en pie con gran 
seguridad
frente a los que lo 
oprimieron y 
menospreciaron sus 
fatigas. {I}2_{/}Temblar\u00e1n 
con terrible espanto al 
verlo
salvo contra toda 
esperanza.
{I}3_{/}Se dir\u00e1n llenos de 
remordimientos
y gimiendo en el colmo de 
su angustia:
{I}4_{/}\u00ab\u00c9ste es aquel de 
quien nos burl\u00e1bamos
y al que ten\u00edamos como 
objeto de irrisi\u00f3n.
Necios nosotros, que 
tuvimos su vida por 
locura

y su fin por deshonra.
{I}5_{/}\u00a1C\u00f3mo fue contado 
entre los hijos de Dios
y participa de la suerte 
de los santos!
{I}6_{/}Nosotros perdimos el 
camino de la verdad,
la luz de la justicia no 
nos alumbr\u00f3
y el sol no se levant\u00f3 
para nosotros.
{I}7_{/}Anduvimos hasta la 
saciedad
por los caminos de la 
injusticia y de la 
perdici\u00f3n,
atravesamos desiertos 
intransitables;
pero el camino del Se\u00f1or 
no lo conocimos.
{I}8_{/}\u00bfDe qu\u00e9 nos ha 
servido el orgullo?
\u00bfDe qu\u00e9 las riquezas de 
que presum\u00edamos?
{I}9_{/}Todo aquello pas\u00f3 
como una sombra
y como un rumor fugitivo.
{I}10_{/}Como nave que corta 
las aguas ondulantes,
de cuyo paso es imposible 
encontrar rastro
ni sendero de su quilla 
entre las olas.
{I}11_{/}O como ave que con 
su vuelo rasga la brisa,
sin dejar vestigio alguno 
de su paso;
que azota con el batir de 
sus alas el aire ligero
y lo corta con \u00edmpetu 
veloz,
abri\u00e9ndose camino con sus 
raudas alas,
y tras esto ni rastro 
queda de su paso.
{I}12_{/}O como, tras una 
flecha lanzada hacia el 
blanco,
el aire por ella hendido 
vuelve al instante a 
juntarse,
hasta no poder ya 
conocerse su camino.
{I}13_{/}As\u00ed nosotros; apenas 
nacidos,
ya morimos sin dejar una 
huella de virtud
y consumidos en el 
vicio\u00bb.
{I}14_{/}Pues la esperanza 
del malvado es como 
brizna que arrebata el 
viento,
como niebla ligera en 
poder del hurac\u00e1n,
como el humo disipado por 
el viento,
como el recuerdo del 
hu\u00e9sped de un d\u00eda.
{I}15_{/}Los justos viven 
para siempre
y su recompensa est\u00e1 en 
el Se\u00f1or;
de ellos cuida el 
alt\u00edsimo.
{I}16_{/}Por eso alcanzar\u00e1n 
el reino de la gloria
y la bell\u00edsima diadema de 
mano del Se\u00f1or.
Porque con la diestra los 
proteger\u00e1,
y como un escudo los 
cubrir\u00e1 su brazo.
{I}17_{/}Tomar\u00e1 por armadura 
su celo vengador
y armar\u00e1 la creaci\u00f3n para 
defensa contra los 
enemigos.
{I}18_{/}Por coraza vestir\u00e1 
la justicia
y se pondr\u00e1 por yelmo el 
juicio insobornable.
{I}19_{/}Tomar\u00e1 por escudo su 
santidad invencible.
{I}20_{/}Afilar\u00e1 la ira 
inexorable como espada,
a su lado luchar\u00e1 el 
universo contra los 
insensatos.
{I}21_{/}Saldr\u00e1n certeras las 
saetas de los rayos de 
las nubes,
como de arco bien 
tensado, y volar\u00e1n al 
blanco.
{I}22_{/}Y como por una 
ballesta ser\u00e1n lanzadas 
granizadas furibundas, el 
agua del mar se 
enfurecer\u00e1 contra ellos
y los r\u00edos los anegar\u00e1n 
sin misericordia.
{I}23_{/}Su soplo fort\u00edsimo 
los embestir\u00e1
y como hurac\u00e1n los 
aventar\u00e1;
la iniquidad har\u00e1 un 
desierto de la tierra 
entera
y la maldad volcar\u00e1 los 
tronos de los poderosos.
{1}6{/}


EXHORTACI\u00d3N A BUSCAR LA 
SABIDUR\u00cdA{/}

{I}1_{/}Escuchad, pues, 
reyes, y entended;
aprended los que reg\u00eds 
los confines de la 
tierra.
{I}2_{/}Prestad o\u00eddo los que 
domin\u00e1is a las masas,
los que presum\u00eds de la 
multitud de vuestras 
gentes.
{I}3_{/}Porque Dios os ha 
dado el poder y el 
alt\u00edsimo la soberan\u00eda.
\u00c9l juzgar\u00e1 vuestras obras 
y escudri\u00f1ar\u00e1 vuestros 
designios. {I}4_{/}Porque, 
ministros de su reino, no 
juzgasteis rectamente,
no respetasteis la ley, 
ni actuasteis seg\u00fan la 
voluntad de Dios. 
{I}5_{/}Terrible y repentino 
caer\u00e1 sobre vosotros,
porque se somete a juicio 
severo a los poderosos.
{I}6_{/}El peque\u00f1o merece 
misericordia,
pero a los poderosos se 
los examinar\u00e1 con rigor.
{I}7_{/}Que el todopoderoso 
no se asusta de nadie,
ni se inclina ante los 
grandes;
porque \u00e9l hizo al peque\u00f1o 
y al grande,
y de todos cuida por 
igual.
{I}8_{/}Pero a los poderosos 
una dura prueba les 
espera.
{I}9_{/}A vosotros, pues, 
soberanos, van mis 
palabras,
para que aprend\u00e1is 
sabidur\u00eda y no caig\u00e1is.
{I}10_{/}Porque los que 
guardan santamente las 
leyes santas ser\u00e1n 
santificados;
y quienes en ellas fueren 
instruidos encontrar\u00e1n 
una defensa. {I}11_{/}Sed 
\u00e1vidos, pues, de mis 
palabras;
apetecedlas y ser\u00e9is 
instruidos.
{I}12_{/}Radiante e 
inmarcesible es la 
sabidur\u00eda;
se deja ver f\u00e1cilmente 
por los que la aman
y encontrar por quienes 
la buscan.
{I}13_{/}Ella misma se 
adelanta
y se da a conocer a 
quienes la desean.
{I}14_{/}El que madrugue para 
buscarla no se fatigar\u00e1,
pues la encontrar\u00e1 
sentada a sus puertas.
{I}15_{/}Porque pensar en 
ella es perfecta 
sabidur\u00eda,
y el que se desvela por 
ella presto estar\u00e1 sin 
congoja.
{I}16_{/}Pues va de un lado a 
otro buscando
a los que son dignos de 
ella
y se les aparece benigna 
en sus caminos,
saliendo al encuentro de 
todos sus pensamientos.
{I}17_{/}El principio de la 
sabidur\u00eda es el deseo 
sincero de ser instruido 
por ella.
Querer instruirse es 
amarla.
{I}18_{/}Desear ser instruido 
es amarla;
amarla es guardar sus 
leyes;
guardar sus leyes es 
asegurarse la 
incorrupci\u00f3n,
{I}19_{/}y la incorrupci\u00f3n 
nos acerca a Dios.
{I}20_{/}Por tanto, el deseo 
de la sabidur\u00eda nos eleva 
al reino.
{I}21_{/}Si, pues, os 
complac\u00e9is en los tronos 
y cetros,
reyes de los pueblos,
honrad la sabidur\u00eda para 
que rein\u00e9is eternamente.
II. NATURALEZA DE LA 
SABIDUR A{/}

(6,22-9,18){/}

INTRODUCCI\u00d3N{/}

{I}22_{/}Os anunciar\u00e9 qu\u00e9 
es la sabidur\u00eda
y cu\u00e1l es su origen y no 
os ocultar\u00e9 sus secretos,
sino que desde su primer 
origen la investigar\u00e9,
pondr\u00e9 en claro su 
conocimiento
y no dejar\u00e9 pasar en 
silencio la verdad.
{I}23_{/}No caminar\u00e9 jam\u00e1s 
con la envidia 
destructora,
porque nada tiene que ver 
con la sabidur\u00eda.
{I}24_{/}La salvaci\u00f3n del 
mundo est\u00e1 en que haya 
muchos sabios,
un rey prudente es el 
bienestar de su pueblo.
{I}25_{/}As\u00ed pues, dejaos 
instruir por mis 
palabras,
y de ellas sacar\u00e9is 
utilidad.
{1}7{/}

DISCURSO DE SALOM\u00d3N{/}

{I}1_{/}Tambi\u00e9n yo soy 
hombre mortal como todos
y descendiente del primer 
ser formado de tierra.
En el seno de mi madre 
fui modelado de carne;
{I}2_{/}durante diez meses 
fui consolidado con su 
sangre,
de semen de var\u00f3n y del 
placer que acompa\u00f1a al 
sue\u00f1o.
{I}3_{/}Ya nacido, respir\u00e9 el 
aire de todos;
ca\u00ed en la tierra que 
todos pisamos
y, como todos, mi primer 
grito fue el llanto.
{I}4_{/}En pa\u00f1ales y con mimo 
fui criado.
{I}5_{/}Ninguno entre los 
reyes tuvo otro principio 
al nacer.
{I}6_{/}Una es la entrada en 
la vida para todos, e 
id\u00e9ntica la salida.
{I}7_{/}Por eso supliqu\u00e9, y 
me fue concedida la 
prudencia;
or\u00e9, y vino a m\u00ed el 
esp\u00edritu de sabidur\u00eda.
{I}8_{/}La prefer\u00ed a los 
cetros y a los tronos,
y en su comparaci\u00f3n tuve 
en nada la riqueza.
{I}9_{/}Ni la compar\u00e9 a 
piedra inestimable,
pues todo el oro en su 
presencia es un poco de 
arena,
como lodo es reputada la 
plata ante ella.
{I}10_{/}La am\u00e9 m\u00e1s que a la 
salud y la belleza
y prefer\u00ed su posesi\u00f3n a 
la misma luz,
porque su resplandor es 
inextinguible.
{I}11_{/}Me vinieron con ella 
todos los bienes,
pues ella ten\u00eda en sus 
manos una riqueza 
incalculable.
{I}12_{/}Yo me gozo de 
todos estos bienes
porque es la sabidur\u00eda 
quien los dirige,
pero ignoraba que fuese 
ella la madre de todos.
{I}13_{/}Sin malicia la 
aprend\u00ed, sin envidia la 
comunico;
sus riquezas no escondo.
{I}14_{/}Porque es tesoro 
inagotable para los 
hombres,
los que la poseen se 
atraen la amistad de 
Dios,
recomendados por los 
dones de la educaci\u00f3n.
{I}15_{/}Que Dios me conceda 
hablar con inteligencia
y pensar dignamente de 
sus dones,
porque \u00e9l es la gu\u00eda de 
la sabidur\u00eda
y quien dirige a los 
sabios.
{I}16_{/}En sus manos estamos 
nosotros y nuestras 
palabras,
toda la prudencia y toda 
la ciencia de los 
t\u00e9cnicos.
{I}17_{/}Porque \u00e9l me dio el 
verdadero conocimiento de 
las cosas
para conocer la 
constituci\u00f3n del 
universo,
las propiedades de los 
elementos,
{I}18_{/}el principio, el fin 
y el medio de los 
tiempos,
los cambios de los 
solsticios y la sucesi\u00f3n 
de las estaciones, 
{I}19_{/}los ciclos del a\u00f1o y 
las posiciones de los 
astros,
{I}20_{/}la naturaleza de los 
animales y los instintos 
de las fieras,
la fuerza de los vientos 
y los razonamientos de 
los hombres,
las variedades de las 
plantas y las virtudes de 
las ra\u00edces. {I}21_{/}Conoc\u00ed 
todo lo oculto y todo lo 
visible,
porque me lo ense\u00f1\u00f3 la 
sabidur\u00eda, art\u00edfice de 
todo ello.
{I}22_{/}Pues hay en ella 
un esp\u00edritu inteligente, 
santo, \u00fanico, multiforme, 
sutil, \u00e1gil, penetrante, 
incontaminado, di\u00e1fano, 
impasible, amante de lo 
bueno, agudo,
{I}23_{/}incoercible, 
ben\u00e9fico, amante de los 
hombres, estable, firme, 
sin preocupaci\u00f3n, 
todopoderoso, que todo lo 
vigila y penetra en todos 
los esp\u00edritus 
inteligentes, puros y 
sutiles.
{I}24_{/}La sabidur\u00eda es m\u00e1s 
movible que todo 
movimiento,
se difunde y penetra en 
todo por su pureza.
{I}25_{/}Porque es un efluvio 
del poder de Dios
y una efusi\u00f3n pura de la 
gloria del todopoderoso;
por eso nada manchado 
penetra en ella.
{I}26_{/}Es el resplandor de 
la luz eterna,
espejo inmaculado de la 
actividad de Dios
y una imagen de su 
bondad.
{I}27_{/}Y aunque es una, lo 
puede todo;
sin salir de s\u00ed todo lo 
renueva
y en todas las edades, 
derram\u00e1ndose en almas 
santas,
hace de ellas amigos de 
Dios y profetas.
{I}28_{/}Porque Dios no ama 
sino al que convive con 
sabidur\u00eda.
{I}29_{/}Ella es m\u00e1s bella 
que el sol
y supera las 
constelaciones de las 
estrellas.
{I}30_{/}Porque comparada con 
la luz del d\u00eda sale 
vencedora;
pues a \u00e9sta sucede la 
noche,
pero la maldad nada puede 
contra la sabidur\u00eda.
{1}8{/}

{I}1_{/}Se extiende poderosa 
de uno a otro extremo
y todo lo gobierna 
convenientemente.
{I}2_{/}Yo la am\u00e9 y 
busqu\u00e9 desde mi juventud,
trat\u00e9 de hacerla mi 
esposa y qued\u00e9 prendado 
de su hermosura.
{I}3_{/}Su intimidad con Dios 
manifiesta su abolengo,
el Se\u00f1or de todas las 
cosas la am\u00f3.
{I}4_{/}Ella est\u00e1 iniciada en 
la ciencia de Dios
y es directora de sus 
obras.
{I}5_{/}Si la riqueza es una 
posesi\u00f3n codiciable en la 
vida,
\u00bfqu\u00e9 m\u00e1s rico que la 
sabidur\u00eda que todo lo 
obra?
{I}6_{/}Y si la inteligencia 
obra,
\u00bfqui\u00e9n entre los seres es 
m\u00e1s artista que ella?
{I}7_{/}Si uno ama la 
justicia, las virtudes 
son el fruto de su 
trabajo,
porque ense\u00f1a templanza y 
prudencia, justicia y 
fortaleza,
y nada hay m\u00e1s \u00fatil para 
los hombres en la vida.
{I}8_{/}Si es una rica 
experiencia lo que uno 
ans\u00eda,
ella sabe las cosas 
pasadas y entrev\u00e9 las 
venideras;
conoce los artificios del 
lenguaje
y las soluciones de los 
enigmas;
conoce de antemano los 
signos y prodigios, los 
momentos y los tiempos 
favorables.
{I}9_{/}Resolv\u00ed, por 
tanto, hacer de ella la 
compa\u00f1era de mi vida,
sabiendo que ser\u00eda mi 
consejera para el bien
y mi consuelo en las 
tristezas y las 
penalidades.
{I}10_{/}Tendr\u00e9 por ella 
gloria entre las gentes
y honor ante las 
naciones, aunque soy 
joven.
{I}11_{/}Al hacer justicia, 
se reconocer\u00e1 mi agudeza,
y a los ojos de los 
poderosos causar\u00e9 
admiraci\u00f3n.
{I}12_{/}Si yo callase, 
aguardar\u00e1n que hable;
si hablo, me escuchar\u00e1n,
y si prolongo mi 
discurso, pondr\u00e1n el dedo 
sobre su boca.
{I}13_{/}Tendr\u00e9 por ella la 
inmortalidad
y eterno recuerdo dejar\u00e9 
a los venideros.
{I}14_{/}Gobernar\u00e9 pueblos, y 
las naciones se someter\u00e1n 
a m\u00ed.
{I}15_{/}Al o\u00edr de m\u00ed me 
temer\u00e1n los terribles 
tiranos;
en medio del pueblo me 
muestro bueno y en la 
guerra valeroso. {I}16_{/}Al 
volver a mi hogar 
descansar\u00e9 junto a ella,
porque su trato no tiene 
amargura,
ni dolor la intimidad con 
ella, sino placer y gozo.
{I}17_{/}Meditando estas 
cosas dentro de m\u00ed,
y considerando en mi 
coraz\u00f3n que la 
inmortalidad est\u00e1 en la 
comuni\u00f3n con la 
sabidur\u00eda,
{I}18_{/}en su amistad el 
honesto deleite,
en los trabajos de sus 
manos riqueza inagotable,
en su trato continuo la 
prudencia
y buen nombre en tomar 
parte en sus discursos,
corr\u00ed de un lado para 
otro buscando el modo de 
tomarla por esposa.
{I}19_{/}Era yo un ni\u00f1o bien 
dotado.
Me toc\u00f3 en suerte un alma 
buena.
{I}20_{/}O, mejor, siendo 
bueno,
vine a un cuerpo 
incontaminado.
{I}21_{/}Sabiendo que no la 
conseguir\u00eda si Dios no me 
la daba
y esto mismo era ya un 
acto de buen juicio:
saber de qui\u00e9n ven\u00eda este 
don ,
acud\u00ed al Se\u00f1or y le 
supliqu\u00e9,
diciendo con toda mi 
alma:
{1}9{/}

PLEGARIA DE SALOM\u00d3N{/}

{I}1_{/}\u00abDios de los 
padres y Se\u00f1or de las 
misericordias,
que con tu palabra 
hiciste todas las cosas
{I}2_{/}y con tu sabidur\u00eda 
formaste al hombre
para que dominase sobre 
las criaturas salidas de 
tus manos,
{I}3_{/}gobernase al mundo 
con santidad y justicia
y rectamente administrase 
justicia,
{I}4_{/}dame la sabidur\u00eda, 
que se asienta junto a tu 
trono,
y no me excluyas del 
n\u00famero de tus hijos.
{I}5_{/}Porque yo soy esclavo 
tuyo e hijo de tu 
esclava,
hombre d\u00e9bil y de corta 
vida,
incapaz de comprender el 
derecho y las leyes.
{I}6_{/}Pues aunque alguno 
fuese perfecto entre los 
hijos de los hombres,
como le falte la 
sabidur\u00eda que de ti 
procede
ser\u00e1 estimado en nada.
{I}7_{/}T\u00fa me preferiste para 
rey de tu pueblo
y juez de tus hijos y tus 
hijas.
{I}8_{/}T\u00fa me ordenaste 
edificar un templo en tu 
monte santo
y un altar en la ciudad 
de tu morada a imitaci\u00f3n 
de la tienda santa,
que t\u00fa ya hab\u00edas 
preparado desde el 
principio.
{I}9_{/}Contigo est\u00e1 la 
sabidur\u00eda, que conoce tus 
obras,
que te asisti\u00f3 al hacer 
el mundo,
y sabe lo que es 
agradable a tus ojos
y lo que es recto seg\u00fan 
tus mandamientos.
{I}10_{/}Env\u00edala desde los 
santos cielos
y desde el trono de tu 
gloria m\u00e1ndala,
para que asisti\u00e9ndome en 
mis trabajos
conozca lo que a ti te 
agrada.
{I}11_{/}Ella que lo sabe y 
lo comprende todo
me guiar\u00e1 prudentemente 
en mis empresas
y me proteger\u00e1 con su 
gloria.
{I}12_{/}As\u00ed ser\u00e1n mis obras 
de tu agrado,
yo juzgar\u00e9 a tu pueblo 
con justicia
y ser\u00e9 digno del trono de 
mi padre.
{I}13_{/}Pues, \u00bfqui\u00e9n podr\u00e1 
conocer los designios de 
Dios?,
\u00bfqui\u00e9n acertar\u00e1 con lo 
que el Se\u00f1or quiere?
{I}14_{/}Los pensamientos de 
los mortales son 
titubeantes,
y nuestras reflexiones 
inseguras.
{I}15_{/}Porque el cuerpo 
corruptible es un peso 
para el alma,
y la morada terrestre 
oprime el esp\u00edritu 
pensativo.
{I}16_{/}Pues si a duras 
penas conjeturamos lo que 
ocurre en la tierra,
y con trabajo descubrimos 
lo que tenemos entre las 
manos
\u00bfqui\u00e9n rastrear\u00e1 lo que 
hay en los cielos?
{I}17_{/}\u00bfQui\u00e9n conoci\u00f3 tu 
designio,
si t\u00fa no le diste la 
sabidur\u00eda
y enviaste desde los 
cielos tu santo esp\u00edritu?
{I}18_{/}As\u00ed fueron 
rectificados los caminos 
de la tierra,
los hombres aprendieron 
aquello que te agrada
y se salvaron gracias a 
la sabidur\u00eda.
III. LA SABIDUR A EN LA 
HISTORIA{/}

(10-19){/}

{1}10{/}

DE AD\u00c1N A MOIS\u00c9S{/}

{I}1_{/}Ella guard\u00f3 al 
primer ser formado por 
Dios, padre del mundo; 
cuando \u00e9l todav\u00eda era la 
\u00fanica criatura,
le levant\u00f3 de su ca\u00edda,
{I}2_{/}le dio fuerza para 
dominarlo todo.
{I}3_{/}Pero el hombre 
injusto en su c\u00f3lera se 
apart\u00f3 de ella
y pereci\u00f3 por su sa\u00f1a 
fratricida.
{I}4_{/}Cuando por culpa de 
\u00e9l el agua inund\u00f3 la 
tierra,
ella le salv\u00f3 de nuevo,
llevando al justo a 
trav\u00e9s de las aguas sobre 
un simple le\u00f1o. 
{I}5_{/}Cuando las naciones 
un\u00e1nimes en su 
perversidad fueron 
confundidas,
ella fue quien puso los 
ojos en el justo,
lo conserv\u00f3 irreprochable 
ante Dios
y lo sostuvo fuerte por 
encima del entra\u00f1able 
amor a su hijo. {I}6_{/}Ella, 
mientras eran 
exterminados los 
malvados, salv\u00f3 al justo,
que hu\u00eda del fuego ca\u00eddo 
sobre las cinco ciudades.
{I}7_{/}Como testigos de su 
maldad subsisten todav\u00eda 
una tierra desolada y 
humeante,
plantas que dan frutos 
que no llegan a madurar
y una estatua de sal 
levantada en recuerdo de 
un alma incr\u00e9dula.
{I}8_{/}Pues por apartarse 
del camino de la 
sabidur\u00eda
no s\u00f3lo se da\u00f1aron 
desconociendo el bien,
sino que dejaron a los 
vivientes un recuerdo de 
su insensatez,
para que su pecado no 
pudiese permanecer 
oculto.
{I}9_{/}Mas la sabidur\u00eda a 
sus servidores los libr\u00f3 
de sus trabajos.
{I}10_{/}Ella gui\u00f3 por 
senderos rectos al justo,
que hu\u00eda de la ira de su 
hermano;
le mostr\u00f3 el reino de 
Dios
y le dio conocimiento de 
las cosas santas;
le hizo prosperar en sus 
fatigas
y multiplic\u00f3 el fruto de 
sus trabajos;
{I}11_{/}le asisti\u00f3 
contra la avaricia de sus 
explotadores
y lo enriqueci\u00f3;
{I}12_{/}lo preserv\u00f3 de sus 
enemigos,
y lo protegi\u00f3 contra los 
que le tend\u00edan lazos;
le otorg\u00f3 el galard\u00f3n 
tras duro combate,
para que conociese que la 
piedad es m\u00e1s fuerte que 
todas las cosas.
{I}13_{/}No desampar\u00f3 al 
justo que hab\u00eda sido 
vendido,
y lo libr\u00f3 de caer en el 
pecado.
{I}14_{/}Descendi\u00f3 con \u00e9l al 
calabozo
y no lo abandon\u00f3 entre 
los hierros
hasta levantarlo al cetro 
real
y al poder sobre sus 
tiranos;
puso en evidencia la 
mentira de sus 
difamadores
y le dio una gloria 
eterna.
{I}15_{/}Ella libr\u00f3 de 
naciones opresoras al 
pueblo santo
y a la estirpe 
irreprochable.
{I}16_{/}Entr\u00f3 en el alma de 
un siervo del Se\u00f1or
e hizo frente a reyes 
temibles con prodigios y 
se\u00f1ales.
{I}17_{/}Recompens\u00f3 de sus 
trabajos a los santos,
los gui\u00f3 por caminos 
maravillosos;
fue sombra para ellos 
durante el d\u00eda
y resplandor de estrellas 
por la noche.
{I}18_{/}Los hizo atravesar a 
pie el mar Rojo
y pasar a trav\u00e9s de 
muchas aguas.
{I}19_{/}Sumergi\u00f3 a sus 
enemigos
y los vomit\u00f3 de las 
profundidades del abismo.
{I}20_{/}Por esto los justos 
despojaron a los 
malvados,
celebraron, Se\u00f1or, tu 
nombre santo,
y con coraz\u00f3n un\u00e1nime 
alabaron tu diestra 
vencedora.
{I}21_{/}Porque la sabidur\u00eda 
abri\u00f3 la boca de los 
mudos
y solt\u00f3 la lengua de los 
ni\u00f1os.
{1}11{/}

FIDELIDAD DE DIOS PARA 
CON SU PUEBLO EN EL 
\u00c9XODO{/}

a) El agua y la sed.{/}

{I}1_{/}Les dio prosperidad 
en sus empresas
por mano de un santo 
profeta.
{I}2_{/}Atravesaron un 
desierto inhabitable,
y en parajes inaccesibles 
plantaron sus tiendas.
{I}3_{/}Hicieron frente a los 
enemigos
y rechazaron a sus 
adversarios.
{I}4_{/}Tuvieron sed y te 
invocaron;
una roca escarpada les 
dio agua,
una dura piedra remedi\u00f3 
su sed.
{I}5_{/}Pues lo que sirvi\u00f3 de 
castigo para sus enemigos
fue favor para ellos 
cuando se vieron en 
necesidad.
{I}6_{/}Mientras que a los 
otros, en castigo de su 
edicto infanticida,
les diste el manantial 
siempre corriente de un 
r\u00edo enturbiado
con sangre mezclada de 
barro,
{I}7_{/}a los tuyos les 
diste, contra toda 
esperanza, aguas 
abundantes,
{I}8_{/}tras haberles 
mostrado con la sed 
aquella
c\u00f3mo hab\u00edas castigado a 
sus enemigos.
{I}9_{/}Pues a trav\u00e9s de sus 
pruebas,
que no eran m\u00e1s que 
correcciones de 
misericordia,
vinieron a conocer con 
qu\u00e9 tormentos fueron 
atormentados
los malvados juzgados sin 
piedad.
{I}10_{/}Pues a los tuyos los 
probaste como padre que 
amonesta;
a los otros los 
castigaste como rey 
severo que condena.
{I}11_{/}Tanto presentes como 
ausentes eran igualmente 
atribulados.
{I}12_{/}Porque una doble 
pena les alcanz\u00f3,
y gimieron por el 
recuerdo del pasado.
{I}13_{/}Pues cuando oyeron 
que sus propios castigos 
ven\u00edan a ser favores para 
los otros,
sintieron la mano del 
Se\u00f1or.
{I}14_{/}Aquel a quien ellos 
en otro tiempo expusieron 
en el agua
y luego lo rechazaron con 
burla,
los llen\u00f3 de estupor al 
fin de estos sucesos,
al sentir una sed muy 
distinta de la de los 
justos.
b) Los animales.{/}

{I}15_{/}Y en pago de sus 
locos pensamientos de 
injusticia,
que los extraviaron hasta 
hacerlos adorar reptiles 
sin raz\u00f3n
y bestias despreciables,
les enviaste como castigo 
una muchedumbre de 
animales irracionales,
{I}16_{/}para que conocieran 
que por lo que uno peca 
por eso es atormentado.
EL PODER Y LA 
MISERICORDIA DE DIOS
(11,17-12,22){/}

{I}17_{/}Pues bien pod\u00eda 
tu mano omnipotente,
que cre\u00f3 el universo de 
la materia informe,
enviarles manadas de osos 
o arrogantes leones;
{I}18_{/}o feroc\u00edsimas 
bestias desconocidas,
a tal prop\u00f3sito creadas, 
que respirasen aliento 
inflamado,
lanzando rugidos 
humeantes,
o que relampagueasen 
centellas aterradoras por 
sus ojos; {I}19_{/}bestias 
tales que no s\u00f3lo con su 
mal\u00e9fico contacto pod\u00edan 
aniquilarlos,
sino que con su sola 
vista pod\u00edan hacerles 
perecer de terror.
{I}20_{/}Y aun sin esto 
pod\u00edan ser derribados de 
un soplo,
perseguidos por la 
justicia y barridos por 
tu aliento poderoso.
Pero t\u00fa lo has regulado 
todo con n\u00famero, con peso 
y con medida. {I}21_{/}Porque 
el desplegar gran poder 
est\u00e1 siempre en tu mano;
y \u00bfqui\u00e9n puede resistir a 
tu brazo poderoso?
{I}22_{/}Pues el mundo entero 
es ante ti como un 
granito de arena en la 
balanza,
y como gota de roc\u00edo 
ma\u00f1anero que cae sobre la 
tierra.
{I}23_{/}Tienes misericordia 
de todos porque todo lo 
puedes,
y pasas por alto los 
pecados de los hombres
para llevarlos al 
arrepentimiento.
{I}24_{/}T\u00fa amas todo lo que 
existe
y no aborreces nada de lo 
que hiciste,
pues si algo aborrecieras 
no lo hubieses creado.
{I}25_{/}Y \u00bfc\u00f3mo subsistir\u00eda 
nada si t\u00fa no lo 
quisieras?
O \u00bfc\u00f3mo podr\u00eda 
conservarse si no hubiese 
sido llamado por ti? 
{I}26_{/}Pero t\u00fa perdonas a 
todos, porque todo es 
tuyo, Se\u00f1or,
que amas cuanto existe.
{1}12{/}

{I}1_{/}Porque tu esp\u00edritu 
incorruptible est\u00e1 en 
todas las cosas.
{I}2_{/}Por eso corriges poco 
a poco a los que pecan
y los amonestas 
record\u00e1ndoles su pecado
para que se aparten de la 
maldad y crean en ti, 
Se\u00f1or.
{I}3_{/}A los antiguos 
moradores de tu santa 
tierra,
{I}4_{/}que odiabas por sus 
hechos abominables,
sus pr\u00e1cticas de magia y 
ritos sacr\u00edlegos,
{I}5_{/}matanzas crueles de 
ni\u00f1os, banquetes 
canibalescos de carne
y sangre humana, 
iniciados en sangrientas 
org\u00edas,
{I}6_{/}a esos padres, 
asesinos de seres 
indefensos,
quisiste exterminarlos 
por mano de nuestros 
padres,
{I}7_{/}para que recibiera 
una digna colonia de 
hijos de Dios
esta tierra para ti m\u00e1s 
querida que todas.
{I}8_{/}Pero con \u00e9stos, 
hombres al fin, fuiste 
indulgente
y les enviaste avispas 
como precursoras de tu 
ej\u00e9rcito,
para que los exterminasen 
poco a poco.
{I}9_{/}T\u00fa hubieras podido en 
batalla campal entregar a 
los malvados en manos de 
los justos,
o aniquilarlos de golpe 
con bestias feroces
o con una severa palabra.
{I}10_{/}Pero castig\u00e1ndolos 
poco a poco les dabas 
lugar a arrepentirse,
aunque no ignorabas que 
su raza era perversa
y su maldad cong\u00e9nita;
que jam\u00e1s su pensamiento 
mudar\u00eda.
{I}11_{/}Era una raza maldita 
desde su origen,
y no por temor a nadie 
dejabas sin castigo sus 
pecados.
{I}12_{/}Porque, \u00bfqui\u00e9n osar\u00e1 
decirte: \u00abQu\u00e9 has 
hecho?\u00bb;
\u00bfqui\u00e9n se opondr\u00e1 a tu 
sentencia,
qui\u00e9n presentar\u00e1 querella 
ante ti
por las gentes destruidas 
que t\u00fa mismo hab\u00edas 
creado,
o qui\u00e9n comparecer\u00e1 ante 
ti como defensor de 
hombres injustos?
{I}13_{/}Pues no hay Dios 
fuera de ti que de todo 
cuide,
al que tengas que probar 
que t\u00fa no has juzgado 
injustamente.
{I}14_{/}Ni rey o tirano que 
pueda desafiarte 
defendiendo a los que t\u00fa 
castigas.
{I}15_{/}T\u00fa eres justo y 
gobiernas el universo con 
justicia,
y consideras incompatible 
con tu poder condenar a 
un hombre
que no merezca ser 
castigado.
{I}16_{/}Porque tu fuerza es 
el principio de tu 
justicia,
y el ser t\u00fa Se\u00f1or de todo 
te hace ser indulgente 
con todo.
{I}17_{/}S\u00f3lo cuando se duda 
de la plenitud de tu 
poder
despliegas tu fuerza y 
confundes la osad\u00eda de 
los que dudan de ella.
{I}18_{/}Pero t\u00fa, aun siendo 
el m\u00e1s fuerte, juzgas con 
benignidad
y nos gobiernas con mucho 
miramiento,
porque tienes a mano el 
poder cuando quieres.
{I}19_{/}Ense\u00f1aste a tu 
pueblo con este modelo de 
obrar
que el justo debe ser 
humano,
y diste buenas esperanzas 
a tus hijos de que,
despu\u00e9s del pecado, das 
lugar al arrepentimiento.
{I}20_{/}Porque si a los 
enemigos de tus hijos
y reos de muerte 
castigaste con tanto 
miramiento e indulgencia,
d\u00e1ndoles tiempo y ocasi\u00f3n 
para que se apartasen de 
la maldad,
{I}21_{/}\u00a1con cu\u00e1nta mayor 
consideraci\u00f3n castigar\u00eda 
a tus hijos,
pues con juramentos y 
pactos prometiste a sus 
padres grandes bienes!
{I}22_{/}As\u00ed, para educarnos 
a nosotros,
castigas con moderaci\u00f3n a 
nuestros enemigos
para que, al juzgar a los 
dem\u00e1s, nos acordemos de 
tu bondad
y, al ser juzgados, 
esperemos misericordia.
{I}23_{/}Por eso a los que en 
su locura llevaban una 
vida de injusticias,
los atormentaste con sus 
propios horrores.
{I}24_{/}Y hasta se 
extraviaron largamente 
por las sendas del error,
tomando por dioses a los 
m\u00e1s viles y groseros 
animales,
enga\u00f1ados como ni\u00f1os sin 
uso de raz\u00f3n.
{I}25_{/}Por esto, como a 
ni\u00f1os sin juicio,
les enviaste un castigo 
de risa.
{I}26_{/}Mas los que no 
escarmentaron
con tales castigos 
irrisorios
habr\u00edan de experimentar 
un castigo digno de Dios.
{I}27_{/}Porque al tener que 
sufrir y al verse 
castigados
por aquellos mismos seres 
que ten\u00edan por dioses,
llegaron a reconocer por 
Dios verdadero
al que antes no quer\u00edan 
conocer;
por esto cay\u00f3 sobre ellos 
la suprema condenaci\u00f3n.
{1}13{/}

EL FALSO CULTO{/}

{I}1_{/}Torpes por 
naturaleza son todos los 
hombres
que han ignorado a Dios y 
por los bienes visibles
no lograron conocer al 
que existe,
ni considerando sus obras 
reconocieron al art\u00edfice 
de ellas,
{I}2_{/}sino que tuvieron por 
dioses rectores del mundo 
al fuego,
al viento, al aire 
ligero, a la b\u00f3veda 
estrellada,
al agua impetuosa o a los 
luceros del cielo.
{I}3_{/}Pues si, embelesados 
con su hermosura,
los tuvieron por dioses,
entiendan cu\u00e1nto m\u00e1s 
hermoso es el Se\u00f1or de 
todas estas cosas,
pues el autor mismo de la 
belleza las cre\u00f3.
{I}4_{/}Si les llen\u00f3 de 
asombro su poder y su 
energ\u00eda,
aprendan de ah\u00ed cu\u00e1nto 
m\u00e1s poderoso es quien los 
form\u00f3.
{I}5_{/}Pues por la grandeza 
y la hermosura de las 
criaturas se descubre,
por analog\u00eda, a su 
hacedor.
{I}6_{/}Mas, con todo, no se 
merecen un duro reproche,
porque quiz\u00e1 se extrav\u00edan 
buscando a Dios
y queriendo encontrarlo;
{I}7_{/}ocup\u00e1ndose de sus 
obras, las investigan
y se dejan seducir por su 
apariencia,
pues que son tan 
hermosas.
{I}8_{/}Sin embargo, ni \u00e9stos 
son excusables;
{I}9_{/}porque si tanto 
llegaron a saber
que acertaron a 
escudri\u00f1ar el universo,
\u00bfc\u00f3mo no encontraron 
antes a su Se\u00f1or?
{I}10_{/}Desgraciados, en 
cambio, y con la 
esperanza puesta en cosas 
muertas,
los que llamaron dioses a 
obras de manos de hombre:
oro y plata trabajados 
con arte, figuras de 
animales,
o a una piedra in\u00fatil, 
obra de mano antigua.
{I}11_{/}Supongamos que un 
le\u00f1ador diestro sierra un 
\u00e1rbol manejable,
lo descorteza h\u00e1bilmente 
y, empleando destreza y 
arte,
fabrica un utensilio apto 
para las necesidades de 
la vida.
{I}12_{/}Pero en cuanto a lo 
sobrante de su obra,
lo emplea para preparar 
su comida y se harta.
{I}13_{/}El \u00faltimo 
desperdicio que para nada 
sirve ya,
un tronco retorcido y 
nudoso,
lo toma y lo talla para 
entretener su ociosidad;
y, como ensayando su 
pericia, lo modela, 
d\u00e1ndole forma de hombre. 
{I}14_{/}O le da figura de un 
vil animal,
tapa sus defectos con 
masilla y lo pinta de 
rojo.
{I}15_{/}Le hace luego un 
nicho apropiado, lo 
coloca en el muro
y lo asegura con hierro.
{I}16_{/}Toma precauciones 
para que no se caiga,
pues sabe que es incapaz 
de valerse por s\u00ed mismo,
ya que es una estatua y 
necesita ayuda.
{I}17_{/}Pero luego, al 
pedirle por sus bienes,
por casamientos y por sus 
hijos,
no se averg\u00fcenza de 
hablar con un trasto sin 
vida.
Pide la salud a una cosa 
que no tiene fuerza 
alguna,
{I}18_{/}pide la vida a una 
cosa muerta;
pide socorro a lo m\u00e1s 
incapaz;
{I}19_{/}un viaje feliz al 
que no puede valerse de 
sus pies;
ganancias, empresas y 
\u00e9xitos en los negocios
al que es incapaz de 
hacer nada con sus manos.
{1}14{/}

{I}1_{/}Otro, al hacerse a la 
mar y a punto de desafiar 
el furor de las olas,
implora a un tronco m\u00e1s 
fr\u00e1gil a\u00fan que el barco 
que lo lleva.
{I}2_{/}Porque el barco lo 
ide\u00f3 la sed de lucro,
la sabidur\u00eda fue el 
art\u00edfice de su 
construcci\u00f3n;
{I}3_{/}pero tu providencia, 
oh Padre, va al tim\u00f3n;
porque hasta en el mar 
trazaste camino y senda 
segura entre las olas,
{I}4_{/}mostrando que puedes 
salvar de todo riesgo,
de suerte que aun sin 
pericia n\u00e1utica puede uno 
embarcarse.
{I}5_{/}No quieres que las 
obras de tu sabidur\u00eda 
sean improductivas;
por esto los hombres 
conf\u00edan sus vidas a un 
fr\u00e1gil le\u00f1o
y, atravesando las olas 
en una balsa, llegan 
sanos y salvos.
{I}6_{/}Y ya al principio, 
mientras perec\u00edan los 
gigantes orgullosos,
la esperanza del mundo 
refugiada en una barca 
pilotada por tu mano
leg\u00f3 al mundo semilla de 
una nueva generaci\u00f3n.
{I}7_{/}Bendito el le\u00f1o que 
llega a ser instrumento 
de justicia.
{I}8_{/}Pero maldito el \u00eddolo 
hecho por mano de hombre,
maldito \u00e9l y su hacedor.
\u00c9ste, porque lo fabric\u00f3;
aqu\u00e9l, porque, siendo una 
cosa corruptible, fue 
llamado dios.
{I}9_{/}Dios aborrece por 
igual al malvado y a su 
maldad;
{I}10_{/}la obra y el que la 
hace ser\u00e1n castigados.
{I}11_{/}La visita divina se 
extender\u00e1 a los \u00eddolos de 
los gentiles,
porque en la creaci\u00f3n de 
Dios se han convertido en 
algo aborrecible,
en esc\u00e1ndalo para las 
almas de los hombres
y en lazo para los pies 
de los necios.
{I}12_{/}La idea de hacer 
\u00eddolos fue el origen de 
la infidelidad;
su invenci\u00f3n, la 
corrupci\u00f3n de la vida;
{I}13_{/}que no existieron 
desde los or\u00edgenes, ni 
existir\u00e1n por siempre.
{I}14_{/}Por la vanidad de 
los hombres entraron en 
el mundo,
y por esto est\u00e1 decretado 
su r\u00e1pido fin.
{I}15_{/}Afligido un padre 
por un luto prematuro,
manda hacer una imagen 
del hijo tan presto 
arrebatado;
honra hoy como a dios al 
ayer hombre muerto,
y establece entre los 
suyos ritos y misterios.
{I}16_{/}M\u00e1s tarde, 
consolidada por el tiempo 
esta costumbre imp\u00eda,
fue observada como ley.
{I}17_{/}Por disposici\u00f3n de 
los soberanos reciben 
culto las estatuas.
Como los hombres no 
pod\u00edan venerarlos porque 
viv\u00edan lejos,
representaron su persona 
haciendo una imagen del 
rey venerado,
para adular con solicitud 
al ausente como si 
estuviese presente.
{I}18_{/}La ambici\u00f3n del 
artista empuj\u00f3 a extender 
su culto
aun a los mismos que no 
lo conoc\u00edan.
{I}19_{/}Porque \u00e9l, deseando 
sin duda agradar al 
soberano,
despleg\u00f3 todo su arte 
para conseguir una imagen 
m\u00e1s bella que la 
realidad.
{I}20_{/}Y la multitud, 
reducida por el encanto 
de la obra,
tiene ahora como ser 
divino al que poco antes 
ten\u00eda como hombre.
{I}21_{/}Esto se convirti\u00f3 en 
lazo para los vivientes;
porque los hombres, 
v\u00edctimas de la desgracia 
y de la tiran\u00eda,
impusieron el nombre 
incomunicable a las 
piedras y a los le\u00f1os.
{I}22_{/}No se contentaron 
con errar en el 
conocimiento de Dios,
sino que, viviendo en el 
vasto conflicto que 
engendra la ignorancia, 
llamaron paz a tan 
grandes males.
{I}23_{/}Con sus ritos 
infanticidas, sus 
misterios ocultos
o sus locas org\u00edas de 
ritos extravagantes,
{I}24_{/}no respetan ni las 
vidas ni la pureza de los 
matrimonios,
pues se matan a traici\u00f3n 
unos a otros
o se ultrajan con 
adulterios.
{I}25_{/}Por doquiera reina, 
en confusi\u00f3n, sangre y 
muerte,
robo y enga\u00f1o, corrupci\u00f3n 
e infidelidad, tumulto y 
perjurio,
{I}26_{/}confusi\u00f3n de los 
valores, olvido de los 
beneficios,
contaminaci\u00f3n de las 
almas, sexualidad 
invertida,
trastorno de matrimonios, 
adulterio e impureza.
{I}27_{/}Pues el culto de los 
\u00eddolos que no son nada es 
principio,
causa y fin de todo mal.
{I}28_{/}Pues, o se divierten 
sin freno, o profetizan 
falsedades,
o viven en la injusticia.
{I}29_{/}Como conf\u00edan en 
\u00eddolos sin vida,
juran en falso sin temor 
alguno.
{I}30_{/}Pero un doble 
castigo vendr\u00e1 sobre 
ellos,
porque despreciaron a 
Dios, recurrieron a los 
\u00eddolos
y juraron en falso 
despreciando la santidad.
{I}31_{/}No es el poder de 
los \u00eddolos por los que 
juraron,
sino la justicia que 
act\u00faa sobre los pecadores
la que sanciona las 
transgresiones de los 
hombres injustos.
{1}15{/}

{I}1_{/}Pero t\u00fa, oh Dios 
nuestro, eres benigno y 
fiel;
eres paciente y lo 
gobiernas todo con 
misericordia.
{I}2_{/}Aun cuando pecamos 
somos tuyos, reconocemos 
tu poder;
pero no queremos pecar 
sabiendo que te 
pertenecemos.
{I}3_{/}Conocerte a ti lleva 
a la justicia perfecta
y reconocer tu poder es 
la ra\u00edz de la 
inmortalidad.
{I}4_{/}Porque ni la humana 
invenci\u00f3n de un arte 
perverso nos enga\u00f1\u00f3,
ni el trabajo est\u00e9ril de 
los pintores,
figuras adornadas de 
variados colores,
{I}5_{/}cuya vista despierta 
en los insensatos la 
pasi\u00f3n
hasta hacerles desear la 
figura inanimada de una 
estatua sin vida.
{I}6_{/}Amantes son del mal y 
dignos de tales 
esperanzas
los que las hacen,
los que las desean y los 
que las veneran.
{I}7_{/}Un alfarero, 
modelando laboriosamente 
la tierra blanda,
fabrica todos los objetos 
de nuestro uso;
pero del mismo barro 
fabrica los destinados a 
usos limpios
y los destinados a usos 
contrarios; todos 
igualmente.
En cuanto al uso de cada 
uno, lo determina el 
alfarero.
{I}8_{/}Despu\u00e9s, dedic\u00e1ndose 
a un trabajo reprobable,
del mismo barro modela un 
dios falso \u00e9l,
que hace bien poco naci\u00f3 
de la tierra
y volver\u00e1 bien pronto a 
ella, de donde fue 
sacado,
cuando le pidan que 
restituya su vida 
prestada.
{I}9_{/}Pero no le preocupa 
que haya de morir
ni tener una corta vida, 
sino que rivaliza con 
orfebres
y plateros, imita a los 
forjadores de bronce
y se glor\u00eda de ser un 
falsificador.
{I}10_{/}Su coraz\u00f3n es 
ceniza, su esperanza m\u00e1s 
vil que el polvo
y su vida m\u00e1s 
despreciable que el fango
{I}11_{/}por no reconocer a 
su hacedor,
que le infundi\u00f3 un alma 
activa
e inspir\u00f3 en \u00e9l un 
esp\u00edritu vital.
{I}12_{/}Piensa, m\u00e1s bien, 
que nuestra vida es un 
pasatiempo
y la existencia una feria 
lucrativa;
porque conviene, dice, 
sacar partido de todo, 
aun de lo malo.
{I}13_{/}Pues \u00e9l mejor que 
nadie sabe que peca
cuando fabrica de una 
materia terrena fr\u00e1giles 
objetos e \u00eddolos.
{I}14_{/}Pero sumamente 
insatisfechos y m\u00e1s 
desdichados
que el alma de un ni\u00f1o 
son todos los enemigos
y los opresores de tu 
pueblo,
{I}15_{/}porque tuvieron por 
dioses a todos los \u00eddolos 
de los gentiles,
cuyos ojos no les sirven 
para ver,
ni sus narices para 
respirar, ni sus o\u00eddos 
para o\u00edr,
ni los dedos de sus manos 
para tocar,
y cuyos pies est\u00e1n 
paralizados.
{I}16_{/}Pues los hizo un 
hombre, y el que tiene el 
esp\u00edritu prestado los 
form\u00f3.
Pues ning\u00fan hombre es 
capaz de formar un dios 
que sea semejante a \u00e9l.
{I}17_{/}Un mortal s\u00f3lo puede 
producir con sus manos 
pecadoras una obra 
muerta;
vale \u00e9l m\u00e1s que los 
objetos que venera,
ya que \u00e9l goza de vida y 
ellos no.
{I}18_{/}Adoran tambi\u00e9n a 
los m\u00e1s repugnantes 
animales,
y por su estupidez aun 
son los peores de todos.
{I}19_{/}Nada hay en ellos 
que pueda hacerlos 
atrayentes,
como sucede a veces a la 
vista de los animales.
Hasta fueron excluidos de 
la aprobaci\u00f3n y bendici\u00f3n 
de Dios.
{1}16{/}

{I}1_{/}Por eso fueron 
castigados con raz\u00f3n por 
tales animales
y atormentados por una 
multitud de bestias.
{I}2_{/}En vez de tal castigo 
favoreciste a tu pueblo;
para satisfacci\u00f3n de su 
ardiente apetito,
le preparaste como 
alimento un manjar 
exquisito: codornices.
{I}3_{/}Y as\u00ed aqu\u00e9llos, 
aunque estaban ansiosos 
de alimento,
ante el aspecto 
repugnante de los 
animales que les 
enviaste,
perdieron las ganas de 
comer;
mientras que tu pueblo, 
despu\u00e9s de una breve 
privaci\u00f3n,
gust\u00f3 un manjar 
exquisito.
{I}4_{/}Conven\u00eda que los 
opresores vieran caer 
sobre ellos una necesidad 
implacable;
a \u00e9stos, en cambio, 
bastaba con mostrarles 
c\u00f3mo eran atormentados 
sus enemigos.
{I}5_{/}Pues cuando vino 
sobre ellos el terrible 
furor de las fieras,
cuando perecieron con la 
mordedura de serpientes 
venenosas,
tu ira no lleg\u00f3 hasta el 
extremo.
{I}6_{/}Con el fin de que se 
corrigieran,
y por breve tiempo, 
fueron atormentados,
habiendo tenido un signo 
de salvaci\u00f3n
para que conservaran el 
recuerdo de los 
mandamientos de tu ley;
{I}7_{/}pues el que se volv\u00eda 
a \u00e9l era salvado;
no por lo que 
contemplaba, sino por ti, 
salvador de todos.
{I}8_{/}Y as\u00ed demostraste a 
nuestros enemigos
que eres t\u00fa el que libra 
de todo mal.
{I}9_{/}Pues ellos mor\u00edan por 
la picadura de langosta
y mosquitos sin encontrar 
remedio para su vida,
pues merecieron ser 
castigados por tales 
bestias.
{I}10_{/}Pero a tus hijos no 
les vencieron
ni los dientes de las 
serpientes venenosas,
porque tu misericordia se 
interpuso y los san\u00f3.
{I}11_{/}Para que se 
acordaran de tus palabras 
eran mordidos e 
inmediatamente curados,
para que no cayesen as\u00ed 
excluidos de tu acci\u00f3n 
ben\u00e9fica.
{I}12_{/}Porque ni hierba ni 
emplasto los cur\u00f3,
sino tu palabra, Se\u00f1or, 
que todo lo sana.
{I}13_{/}Pues t\u00fa tienes el 
poder de la vida y de la 
muerte,
que hundes hasta las 
puertas del abismo y 
haces subir de \u00e9l.
{I}14_{/}El hombre puede 
matar en su maldad,
pero no hacer que retorne 
el esp\u00edritu que se fue,
ni liberar al alma una 
vez cautiva.
{I}15_{/}Es imposible escapar 
de tu mano.
c) Los fen\u00f3menos 
meteorol\u00f3gicos.{/}

{I}16_{/}Los malvados que 
no quisieron conocerte
fueron azotados por tu 
brazo poderoso;
perseguidos con extra\u00f1as 
lluvias,
con granizadas y 
aguaceros para los que no 
hab\u00eda cobijo,
y el fuego los devor\u00f3.
{I}17_{/}Y lo extra\u00f1o era que 
en el agua, donde todo se 
apaga,
el fuego se volv\u00eda m\u00e1s 
voraz,
pues la naturaleza 
combate por los justos.
{I}18_{/}Unas veces la llama 
se debilitaba,
para no consumir los 
animales enviados contra 
los malvados
y hacerles ver que era la 
justicia de Dios la que 
los persegu\u00eda.
{I}19_{/}Otras, en cambio, 
aun en medio del agua,
la llama ard\u00eda con m\u00e1s 
fuerza que el fuego,
para destruir los frutos 
de una tierra injusta.
{I}20_{/}A tu pueblo, en 
cambio, le diste alimento 
de \u00e1ngeles,
le procuraste desde el 
cielo un pan preparado
sin trabajo por su parte, 
capaz de dar todo placer
y acomodado al gusto de 
cada uno.
{I}21_{/}Ese sustento tuyo 
manifestaba tu dulzura 
para con tus hijos,
pues se acomodaba al 
deseo de quienes lo 
com\u00edan
y se transformaba a gusto 
de cada uno.
{I}22_{/}Nieve y hielo 
resist\u00edan el fuego sin 
fundirse,
para que conociesen c\u00f3mo 
eran destruidos los 
frutos de los enemigos
por el fuego que ard\u00eda 
aun entre el granizo
y fulguraba en medio de 
las lluvias.
{I}23_{/}En cambio, este 
mismo fuego se olvidaba 
de su propia fuerza,
para que los justos se 
alimentaran;
{I}24_{/}pues la naturaleza, 
sometida a ti, su 
creador,
despliega su energ\u00eda para 
castigo de los injustos
y se mitiga para bien de 
los que en ti conf\u00edan.
{I}25_{/}Por esto, tambi\u00e9n 
entonces, amold\u00e1ndose a 
todas las formas,
estaba al servicio de tu 
generosidad,
que alimenta a todos a 
gusto de los necesitados.
{I}26_{/}Para que los hijos 
que t\u00fa amas, Se\u00f1or,
aprendiesen que no es la 
variedad de frutos
lo que sustenta al 
hombre,
sino tu palabra, que 
conserva a los que creen 
en ti.
{I}27_{/}Pues lo que no era 
destruido por el fuego
se derret\u00eda simplemente 
calentado por un tenue 
rayo de sol,
{I}28_{/}para que todos 
aprendieran que es 
necesario adelantarse al 
sol
para darte gracias y 
acudir a ti al despuntar 
la aurora.
{I}29_{/}Porque la esperanza 
del ingrato se deshar\u00e1 
como escarcha invernal
y se escurrir\u00e1 como agua 
inservible.
{1}17{/}

d) El fuego y las 
tinieblas.{/}

{I}1_{/}Grandes e 
inescrutables son tus 
juicios,
por eso las almas sin 
instrucci\u00f3n se 
extraviaron.
{I}2_{/}Estos malvados, que 
hab\u00edan querido oprimir al 
pueblo santo,
yac\u00edan prisioneros de las 
tinieblas
y encadenados por una 
larga noche,
encerrados bajo sus 
techos, excluidos de tu 
eterna providencia. 
{I}3_{/}Cuando pensaban 
quedar ocultos con sus 
pecados secretos,
bajo el oscuro velo del 
olvido,
fueron ellos mismos 
inmersos en las 
tinieblas,
espantados y despavoridos 
con fantasmas.
{I}4_{/}Pues ni el escondrijo 
que los abrigaba pudo 
preservarlos del temor.
Ruidos terror\u00edficos 
resonaban a su alrededor,
y sombr\u00edos fantasmas de 
rostros tristes se les 
aparec\u00edan.
{I}5_{/}Ni el fuego m\u00e1s 
potente era capaz de dar 
luz,
ni la llama brillante de 
los astros pod\u00eda iluminar 
aquella noche horrenda.
{I}6_{/}S\u00f3lo se les dejaba 
ver una hoguera,
que se encend\u00eda por s\u00ed 
misma e infund\u00eda terror;
una vez desaparecida la 
visi\u00f3n, quedaban 
aterrados
y les parec\u00eda m\u00e1s 
terrible a\u00fan lo que 
hab\u00edan visto.
{I}7_{/}Los trucos de la 
magia fueron un fracaso,
y la ciencia de que 
presum\u00edan, una 
frustraci\u00f3n.
{I}8_{/}Los que promet\u00edan 
ahuyentar los miedos
y las perturbaciones de 
las almas acobardadas,
ellos mismos padec\u00edan un 
miedo rid\u00edculo.
{I}9_{/}Aunque no hubiera 
nada terrible que pudiera 
asustarlos,
ellos, sobresaltados por 
el paso de los animales
y el silbido de las 
serpientes
{I}10_{/}se mor\u00edan temblando 
de miedo,
no atrevi\u00e9ndose ni a 
mirar al aire,
al que de ning\u00fan modo es 
posible evitar.
{I}11_{/}Pues la maldad es 
cobarde,
y se condena por su 
propio testimonio;
acosada por su propia 
conciencia,
siempre se imagina lo 
peor,
{I}12_{/}porque el temor no 
es otra cosa que la 
renuncia a los auxilios 
de la raz\u00f3n;
{I}13_{/}cuanto menor es la 
confianza en los recursos 
interiores,
mayor se juzga la 
ignorada causa del 
tormento.
{I}14_{/}Ellos, en medio de 
aquella noche impotente,
salida de las 
profundidades del 
impotente abismo,
sumidos todos en el mismo 
sue\u00f1o,
{I}15_{/}unos eran 
perseguidos por fantasmas 
monstruosos,
otros desfallec\u00edan por 
abatimiento,
porque un repentino e 
inesperado terror se 
hab\u00eda apoderado de ellos.
{I}16_{/}Luego, si alguno 
ca\u00eda, all\u00ed era 
encarcelado,
prisionero en una c\u00e1rcel 
sin rejas.
{I}17_{/}Ya fuese labrador o 
pastor,
ya fuese un obrero que 
trabaja en solitario,
sufr\u00eda, sorprendido, el 
castigo inevitable;
pero todos estaban atados 
por una misma cadena de 
tinieblas.
{I}18_{/}Una r\u00e1faga de 
viento, el canto 
melodioso de los p\u00e1jaros 
en la enramada,
el rumor cadencioso de 
las aguas que se 
precipitan con fuerza,

el rudo estr\u00e9pito de 
piedras que se despe\u00f1an,
{I}19_{/}la carrera invisible 
de animales que brincan,
el rugido de feroc\u00edsimas 
bestias,
el eco repercutiendo en 
las concavidades de las 
monta\u00f1as,
todo los dejaba 
paralizados de terror.
{I}20_{/}Mientras todo el 
universo era iluminado 
por una luz esplendorosa 
y se entregaba a sus 
trabajos libremente,
{I}21_{/}s\u00f3lo sobre ellos se 
hab\u00eda extendido una densa 
noche,
imagen de las tinieblas 
que les estaban 
reservadas;
pero ellos eran m\u00e1s 
pesados para s\u00ed que las 
mismas tinieblas.
{1}18{/}

{I}1_{/}Una luz espl\u00e9ndida 
brillaba, en cambio, para 
tus santos.
Los egipcios, que o\u00edan su 
voz sin ver su figura,
los proclamaban dichosos, 
aunque primero hubiesen 
padecido;
{I}2_{/}porque no los 
maltrataban por los 
agravios recibidos,
les daban gracias y les 
ped\u00edan perd\u00f3n por su 
hostilidad.
{I}3_{/}A los tuyos, por el 
contrario, les diste una 
columna llameante,
gu\u00eda para un camino 
desconocido,
sol inofensivo de una 
gloriosa emigraci\u00f3n.
{I}4_{/}Pues aqu\u00e9llos 
merecieron ser privados 
de la luz
y ser encerrados en 
tinieblas por haber 
tenido prisioneros a tus 
hijos,
por quienes deb\u00eda darse 
al mundo la luz 
incorruptible de la ley.
e) La muerte.{/}

{I}5_{/}A los que hab\u00edan 
resuelto matar a los 
hijos de los santos,
de los que uno solo fue 
expuesto y se salv\u00f3,
en castigo les quitaste 
la muchedumbre de sus 
hijos
y los hiciste perecer a 
todos juntos en un agua 
impetuosa.
{I}6_{/}Aquella noche les fue 
de antemano anunciada a 
nuestros padres
para que, sabiendo con 
certeza a qu\u00e9 juramento 
se hab\u00edan confiado, 
tuvieran buen \u00e1nimo;
{I}7_{/}tu pueblo esperaba la 
salvaci\u00f3n de los justos
y la perdici\u00f3n de los 
enemigos.
{I}8_{/}Pues con lo mismo que 
castigabas a los enemigos
nos glorificaste a 
nosotros, llam\u00e1ndonos a 
ti.
{I}9_{/}Los hijos santos de 
los justos ofrec\u00edan 
sacrificios en secreto,
y de com\u00fan acuerdo 
establecieron el pacto 
divino
de que los santos 
compartiesen igualmente 
bienes y peligros,
cantando antes las 
alabanzas de los padres.
{I}10_{/}El grito discordante 
de los enemigos les hac\u00eda 
eco,
y se extend\u00eda la triste 
voz de los que lloraban a 
los hijos muertos.
{I}11_{/}El esclavo y el 
se\u00f1or eran castigados con 
igual justicia,
el plebeyo sufr\u00eda igual 
que el rey.
{I}12_{/}Todos sin excepci\u00f3n 
ten\u00edan muertos 
innumerables,
heridos por un mismo 
g\u00e9nero de muerte;
y los vivos no bastaban 
para enterrarlos,
ya que, en un instante, 
lo m\u00e1s noble de su linaje 
hab\u00eda sido destruido.
{I}13_{/}Los que eran 
completamente incr\u00e9dulos
a causa de las artes 
m\u00e1gicas,
ante la p\u00e9rdida de sus 
primog\u00e9nitos
reconocieron que este 
pueblo era hijo de Dios.
{I}14_{/}Mientras un silencio 
apacible lo envolv\u00eda 
todo,
en el preciso instante de 
la medianoche,
{I}15_{/}tu palabra 
omnipotente se lanz\u00f3 
desde el trono real del 
cielo
como guerrero despiadado 
en medio de la tierra 
entregada al exterminio,
{I}16_{/}y, con la aguda 
espada de tu decreto 
irrevocable,
puesta en pie, todo lo 
llen\u00f3 de muerte
y tocaba el cielo a la 
vez que aplastaba la 
tierra.
{I}17_{/}Entonces, de 
repente, los atormentaban 
visiones y sue\u00f1os 
terribles,
y cayeron sobre ellos 
terrores inesperados;
{I}18_{/}medio muertos, 
tendidos por tierra ac\u00e1 y 
all\u00e1,
declaraban la causa de su 
muerte;
{I}19_{/}pues los sue\u00f1os 
terror\u00edficos les hab\u00edan 
advertido ya,
para que no pereciesen 
sin conocer por qu\u00e9 
sufr\u00edan aquellos males.
{I}20_{/}La prueba de la 
muerte alcanz\u00f3 tambi\u00e9n a 
los justos,
y en el desierto se 
produjo una mortandad 
entre la multitud;
pero la ira no dur\u00f3 
mucho.
{I}21_{/}Porque pronto un 
hombre irreprochable vino 
como adalid,
empu\u00f1ando las armas de su 
propio ministerio,
la oraci\u00f3n y el incienso 
expiatorio,
y resisti\u00f3 la c\u00f3lera y 
puso fin al azote,
mostrando as\u00ed que era 
siervo tuyo.
{I}22_{/}Venci\u00f3 la revuelta 
no con la fuerza del 
cuerpo
ni con el empuje de las 
armas,
sino que con la palabra 
desarm\u00f3 al que los 
castigaba,
alegando los juramentos y 
los pactos patriarcales.
{I}23_{/}Cuando ya los 
cad\u00e1veres se amontonaban 
unos sobre otros,
\u00e9l se interpuso, aplac\u00f3 
la ira
y le cort\u00f3 el camino 
hacia los vivos.
{I}24_{/}En su vestidura 
talar estaba representado 
el mundo entero;
los nombres gloriosos de 
los padres
estaban grabados sobre 
las cuatro filas de 
piedras preciosas,
y tu majestad sobre la 
diadema de su cabeza.
{I}25_{/}A la vista de estas 
insignias,
el exterminador 
retrocedi\u00f3 asustado,
pues era suficiente la 
simple experiencia de la 
ira divina.
{1}19{/}

{I}1_{/}Pero sobre los 
malvados descarg\u00f3 hasta 
el fin una ira 
despiadada,
porque Dios sab\u00eda de 
antemano su conducta 
futura:
{I}2_{/}despu\u00e9s de haberlos 
consentido marchar
y de haberlos despedido 
con prisas,
cambiar\u00edan de opini\u00f3n y 
los perseguir\u00edan.
{I}3_{/}En efecto, estando 
celebrando todav\u00eda sus 
duelos funerarios
y lament\u00e1ndose sobre las 
tumbas de los muertos,
ya concibieron otra idea 
absurda
y se pusieron a perseguir 
como a fugitivos
a los que hab\u00edan 
suplicado que se fuesen.
{I}4_{/}Un justo destino los 
arrastraba a este 
extremo,
haci\u00e9ndoles olvidar el 
pasado,
para que colmasen el 
castigo que faltaba a sus 
suplicios:
{I}5_{/}mientras tu pueblo 
realizaba un viaje 
maravilloso,
ellos encontraron una 
muerte inaudita.
CONCLUSI\u00d3N{/}

{I}6_{/}Porque toda la 
creaci\u00f3n, obediente a tus 
mandatos,
tomaba nuevas formas en 
su misma naturaleza,
para que tus hijos fuesen 
guardados de todo mal.
{I}7_{/}Se vio la nube dar 
sombra al campamento,
y surgir la tierra seca 
all\u00ed donde antes era 
agua;
en el mar Rojo se abri\u00f3 
un camino sin tropiezos,
y una llanura verdeante 
surgi\u00f3 de entre el oleaje 
impetuoso.
{I}8_{/}Por all\u00ed pas\u00f3 un 
pueblo en masa, protegido 
por tu mano,
contemplando prodigios 
admirables.
{I}9_{/}Eran apacentados como 
potros y triscaban como 
corderos,
alab\u00e1ndote a ti, Se\u00f1or, 
su libertador.
{I}10_{/}Pues se acordaban 
todav\u00eda de lo ocurrido en 
su salida;
c\u00f3mo, en vez de producir 
ganados, la tierra 
produjo mosquitos
y, en vez de peces, el 
r\u00edo arroj\u00f3 multitud de 
ranas.
{I}11_{/}M\u00e1s tarde vieron un 
nuevo modo de nacer las 
aves,

cuando impulsados por el 
apetito pidieron manjares 
regalados
{I}12_{/}y, para saciarlos, 
subieron del mar las 
codornices.
{I}13_{/}Mientras, sobre los 
pecadores cayeron los 
castigos,
no sin precederles las 
se\u00f1ales precursoras de 
violentos rayos;
pues justamente padec\u00edan 
por sus maldades,
por haber alimentado el 
odio m\u00e1s feroz contra los 
extranjeros.
{I}14_{/}Porque algunos no 
acogieron a los 
desconocidos que 
llegaban,
pero ellos esclavizaron a 
hu\u00e9spedes bienhechores.
{I}15_{/}Y no s\u00f3lo esto, sino 
que les espera el 
castigo,
porque recibieron con 
hostilidad a los 
extranjeros.
{I}16_{/}Pero ellos, despu\u00e9s 
de haberlos recibido con 
fiestas
y haberlos hecho ya 
part\u00edcipes de sus 
derechos,
los maltrataron con 
crueles trabajos.
{I}17_{/}Fueron tambi\u00e9n 
heridos de ceguera,
como aquellos que a la 
puerta del justo,
envueltos en profundas 
tinieblas,
buscaban la entrada de su 
puerta.
{I}18_{/}Los elementos se 
intercambiaban sus 
propiedades,
como los instrumentos de 
cuerda cambian su ritmo,
conservando, sin embargo, 
su tonalidad;
lo cual se puede 
claramente ver con el 
examen cuidadoso de los 
hechos,
{I}19_{/}pues los animales 
terrestres se volv\u00edan 
acu\u00e1ticos,
y los que nadan se 
trasladaban a la tierra.
{I}20_{/}El fuego en el agua 
redoblaba su propia 
fuerza,
y el agua olvidaba su 
fuerza extintora.
{I}21_{/}Las llamas, por el 
contrario, no consum\u00edan 
las carnes de endebles 
animales que en ellas se 
mov\u00edan,
ni se derret\u00eda aquel 
alimento celestial,
semejante al roc\u00edo y tan 
fr\u00e1gil como \u00e9l.
{I}22_{/}De mil formas, 
Se\u00f1or, engrandeciste a tu 
pueblo y lo glorificaste,
y no dejaste de asistirlo 
en todo tiempo y lugar.
