
{1}1{/}

{N}INTRODUCCI\u00d3N HIST\u00d3RICA: BARUC Y LOS JUD\u00cdOS DE BABILONIA{/}
[\u0095]_{R}_{I}1_{/}\u00c9ste es el texto del libro escrito por Baruc, hijo de Ner\u00edas, hijo de Majs\u00edas, hijo de Sedec\u00edas, hijo de Asad\u00edas, hijo de Jelc\u00edas, en Babilonia, {R}_{I}2_{/}el a\u00f1o quinto, el d\u00eda siete del mismo mes en que los caldeos hab\u00edan tomado e incendiado Jerusal\u00e9n.
[=]_{R}_{I}3_{/}Baruc ley\u00f3 el texto de este libro ante Jecon\u00edas, hijo de Joaqu\u00edn, rey de Jud\u00e1, y ante todo el pueblo congregado para escuchar esta lectura, {R}_{I}4_{/}ante los dignatarios, los familiares del rey, los ancianos; en una palabra, ante el pueblo entero, desde el m\u00e1s chico al m\u00e1s grande, de todos los que habitaban en Babilonia, a orillas del r\u00edo Sud. {I}5_{/}Todos lloraban, hac\u00edan ayunos y oraciones en la presencia del Se\u00f1or. {I}6_{/}Luego hicieron una colecta de dinero, seg\u00fan las posibilidades de cada uno, {R}_{I}7_{/}y lo mandaron a Jerusal\u00e9n, al sacerdote Joaqu\u00edn, hijo de Jelc\u00edas, hijo de Sal\u00f3n, a los dem\u00e1s sacerdotes y al resto del pueblo que se encontraban con \u00e9l en Jerusal\u00e9n. {R}_{I}8_{/}Ya Baruc, el d\u00eda diez del mes de siv\u00e1n, hab\u00eda recobrado los utensilios del templo del Se\u00f1or, sacados del templo, para restituirlos a Jud\u00e1; utensilios de plata, mandados hacer por Sedec\u00edas, hijo de Jos\u00edas, rey de Jud\u00e1; {R}_{I}9_{/}despu\u00e9s que Nabucodonosor, rey de Babilonia, se hab\u00eda llevado de Jerusal\u00e9n a Jecon\u00edas, a los pr\u00edncipes, a los rehenes, a los nobles y a los plebeyos, y los hab\u00eda deportado a Babilonia.
[=]_{R}_{I}10_{/}Les dec\u00edan: \u00abAh\u00ed os mandamos dinero para que con \u00e9l compr\u00e9is holocaustos, sacrificios por el pecado e incienso; haced ofrendas y presentadlas sobre el altar del Se\u00f1or Dios nuestro. {R}_{I}11_{/}Rogad por la vida de Nabucodonosor, rey de Babilonia, y por la vida de su hijo Baltasar, para que sus d\u00edas en la tierra sean como los del cielo. {R}_{I}12_{/}El Se\u00f1or nos d\u00e9 fuerzas e ilumine nuestros ojos para vivir a la sombra de Nabucodonosor, rey de Babilonia, y de su hijo Baltasar, sirvi\u00e9ndolos largo tiempo y gozando de su favor.
{R}_{I}13_{/}Rogad tambi\u00e9n por nosotros al Se\u00f1or Dios nuestro, porque hemos pecado contra \u00e9l y todav\u00eda hoy no se ha retirado de nosotros la indignaci\u00f3n y la ira del Se\u00f1or. {R}_{I}14_{/}Y leed este libro que os mandamos, para que se haga p\u00fablica confesi\u00f3n en el templo del Se\u00f1or, en el d\u00eda de fiesta y en los d\u00edas de la asamblea.

{N}LA CONFESI\u00d3N DE LOS PECADOS{/}
[\u0095]_[=]_{R}_{I}15_{/}Dir\u00e9is: Al Se\u00f1or Dios nuestro pertenece la justicia, y a nosotros en cambio en este d\u00eda la verg\u00fcenza: la verg\u00fcenza para los hombres de Jud\u00e1 y para los habitantes de Jerusal\u00e9n, {R}_{I}16_{/}para nuestros reyes, nuestros pr\u00edncipes, nuestros sacerdotes, nuestros profetas y nuestros padres. {I}17_{/}Porque hemos pecado contra el Se\u00f1or, {R}_{I}18_{/}le hemos desobedecido y no hemos escuchado la voz del Se\u00f1or Dios nuestro, ni hemos seguido los preceptos que el Se\u00f1or nos hab\u00eda puesto delante. {R}_{I}19_{/}Desde que el Se\u00f1or sac\u00f3 a nuestros padres de Egipto hasta el d\u00eda de hoy hemos sido infieles al Se\u00f1or Dios nuestro y nos hemos alejado para no o\u00edr su voz.
[=]_{R}_{I}20_{/}Por esto se nos han pegado las calamidades y la maldici\u00f3n que el Se\u00f1or comunic\u00f3 a su siervo Mois\u00e9s, cuando sac\u00f3 a nuestros padres de Egipto, para darnos una tierra que mana leche y miel; \u00e9ste es nuestro caso presente. {R}_{I}21_{/}Nosotros no hemos escuchado la voz del Se\u00f1or Dios nuestro, conforme a todas las palabras de los profetas que nos ha enviado, {R}_{I}22_{/}sino que cada uno de nosotros ha seguido el capricho de su perverso coraz\u00f3n, sirviendo a dioses extra\u00f1os y haciendo lo que desagrada al Se\u00f1or Dios nuestro.

{1}2{/}

{N}LOS JUD\u00cdOS RECONOCEN QUE LOS CASTIGOS DEL SE\u00d1OR SON JUSTOS{/}
{R}_{I}1_{/}Por eso el Se\u00f1or Dios nuestro ha cumplido la amenaza que hab\u00eda pronunciado contra nosotros, contra nuestros jueces que gobernaron a Israel, contra nuestros reyes y nuestros pr\u00edncipes, contra las gentes de Israel y de Jud\u00e1. {R}_{I}2_{/}Jam\u00e1s ocurri\u00f3 debajo del cielo entero nada semejante a lo ocurrido en Jerusal\u00e9n, como estaba escrito en la ley de Mois\u00e9s: {I}3_{/}que lleg\u00e1ramos a comer uno la carne de su propio hijo, otro la carne de su propia hija. [=]_{R}_{I}4_{/}Adem\u00e1s, el Se\u00f1or los entreg\u00f3 en manos de todos los reinos de alrededor para que fuesen objeto de oprobio y maldici\u00f3n entre todos los pueblos de los contornos, donde el Se\u00f1or los dispers\u00f3. [=]_{R}_{I}5_{/}Hemos sido hechos esclavos en lugar de se\u00f1ores, porque hemos pecado contra el Se\u00f1or Dios nuestro, no escuchando su voz. {R}_{I}6_{/}Al Se\u00f1or Dios nuestro le pertenece la justicia; a nosotros y a nuestros padres, la verg\u00fcenza, como es el caso presente. {I}7_{/}El Se\u00f1or nos hab\u00eda amenazado con todas estas calamidades que ahora nos han sobrevenido. {I}8_{/}Pero nosotros no hemos aplacado el rostro del Se\u00f1or convirti\u00e9ndose cada uno de los pensamientos de su perverso coraz\u00f3n. {R}_{I}9_{/}Por eso el Se\u00f1or ha vigilado sobre los castigos y los ha descargado contra nosotros, porque el Se\u00f1or es justo en todo lo que nos orden\u00f3 hacer. {I}10_{/}Pero nosotros no hemos escuchado su voz siguiendo los mandamientos que nos hab\u00eda puesto delante.

{N}POR LA LIBERACI\u00d3N DE ISRAEL{/}
[=]_{R}_{I}11_{/}Y ahora, oh Se\u00f1or, Dios de Israel, que sacaste a tu pueblo de Egipto con mano fuerte, entre se\u00f1ales y prodigios, con gran poder y tu brazo extendido, y te ganaste as\u00ed un nombre hasta el d\u00eda de hoy, {R}_{I}12_{/}nosotros hemos pecado, hemos procedido con cr\u00edmenes y con injusticias, Se\u00f1or Dios nuestro, contra todos tus mandamientos. {I}13_{/}Ret\u00edrese tu ira de nosotros, porque hemos quedado bien escasos en medio de las gentes entre las que nos dispersaste. {I}14_{/}Escucha, Se\u00f1or, nuestra oraci\u00f3n y nuestra s\u00faplica, l\u00edbranos por tu honor y haz que ganemos el favor de los que nos deportaron, {R}_{I}15_{/}para que sepa toda la tierra que t\u00fa eres el Se\u00f1or Dios nuestro y que tu nombre se invoca sobre Israel y sobre su raza.
{I}16_{/}M\u00edranos, Se\u00f1or, desde tu santa morada, ati\u00e9ndenos; inclina, Se\u00f1or, tu o\u00eddo y escucha. {R}_{I}17_{/}Abre los ojos y mira, que no son los muertos en el abismo, aquellos cuyo esp\u00edritu fue separado de sus entra\u00f1as, los que celebran tu gloria y tu justicia, {R}_{I}18_{/}sino el alma cargada de aflicci\u00f3n, el que camina encorvado y extenuado, los ojos l\u00e1nguidos y el est\u00f3mago hambriento, \u00e9sos son los que celebran tu gloria y tu justicia, Se\u00f1or.
[=]_{R}_{I}19_{/}No apoyamos en los m\u00e9ritos de nuestros padres y de nuestros reyes la misericordia que te suplicamos, oh Se\u00f1or Dios nuestro. {R}_{I}20_{/}Porque has descargado sobre nosotros tu c\u00f3lera y tu furor, como hab\u00edas amenazado por medio de tus siervos los profetas al decir: [=]_{R}_{I}21_{/}\u00abEsto dice el Se\u00f1or: Doblegad vuestras espaldas, servid al rey de Babilonia y seguir\u00e9is viviendo en la tierra que yo di a vuestros padres. {R}_{I}22_{/}Pero si no escuch\u00e1is la invitaci\u00f3n del Se\u00f1or a servir al rey de Babilonia, [=]_{R}_{I}23_{/}har\u00e9 desaparecer de las ciudades de Jud\u00e1 y de Jerusal\u00e9n el canto de alegr\u00eda y de alborozo, el canto del esposo y de la esposa, y todo el pa\u00eds quedar\u00e1 hecho un desierto, sin habitantes\u00bb. [=]_{R}_{I}24_{/}Pero nosotros no hicimos caso de tu invitaci\u00f3n de servir al rey de Babilonia; y t\u00fa entonces has cumplido tus amenazas pronunciadas por medio de tus siervos los profetas; esto es, que los huesos de nuestros reyes y de nuestros padres ser\u00edan sacados de sus sepulcros. {I}25_{/}Y, efectivamente, han sido tirados por el suelo al calor del d\u00eda y al fr\u00edo de la noche, y ellos murieron en medio de atroces penalidades de hambre, de espada y de peste. {R}_{I}26_{/}Y al templo que lleva tu nombre lo has reducido al miserable estado en que se encuentra ahora, a causa de las injusticias de la casa de Israel y de la casa de Jud\u00e1.
{R}_{I}27_{/}Sin embargo, has obrado con nosotros, Se\u00f1or Dios nuestro, seg\u00fan toda tu bondad y tu gran misericordia, {R}_{I}28_{/}como hab\u00edas hablado por medio de tu siervo Mois\u00e9s, el d\u00eda en que le ordenaste escribir tu ley en presencia de los israelitas, diciendo: [=]_{I}29_{/}\u00abSi no escuch\u00e1is mi voz, esta grande, enorme muchedumbre quedar\u00e1 con toda seguridad reducida a un peque\u00f1o n\u00famero en medio de las naciones entre las que yo los dispersar\u00e9. [=]_{I}30_{/}Pues bien s\u00e9 que no me escuchar\u00e1n, porque son un pueblo de cabeza dura; pero en el pa\u00eds de su destierro recapacitar\u00e1n, {R}_{I}31_{/}entonces reconocer\u00e1n que yo soy el Se\u00f1or su Dios. Yo les dar\u00e9 un coraz\u00f3n y unos o\u00eddos que oigan. {I}32_{/}Y ellos me alabar\u00e1n en el pa\u00eds de su destierro, se acordar\u00e1n de mi nombre, {I}33_{/}desistir\u00e1n de su cabeza dura y de sus perversas obras, acord\u00e1ndose de lo que les sucedi\u00f3 a sus padres, que pecaron contra m\u00ed. [=]_{R}_{I}34_{/}Y los volver\u00e9 a la tierra que bajo juramento promet\u00ed a sus padres, a Abrah\u00e1n, a Isaac y a Jacob, y tomar\u00e1n posesi\u00f3n de ella. All\u00ed los multiplicar\u00e9, y ya no menguar\u00e1n. [=]_{R}_{I}35_{/}Y establecer\u00e9 con ellos una alianza eterna: yo ser\u00e9 su Dios, ellos ser\u00e1n mi pueblo, y no volver\u00e9 a echar nunca m\u00e1s a mi pueblo Israel de la tierra que les di.

{1}3{/}

{N}ORACI\u00d3N POR EL PERD\u00d3N{/}
{R}_{I}1_{/}Oh Se\u00f1or todopoderoso, Dios de Israel, un alma angustiada, un esp\u00edritu abatido es el que clama a ti. {I}2_{/}Escucha, Se\u00f1or, ten piedad, porque hemos pecado contra ti. {I}3_{/}T\u00fa te sientas en tu trono eternamente, mas nosotros por siempre pereceremos. {R}_{I}4_{/}Se\u00f1or todopoderoso, Dios de Israel, de los hijos de aquellos que pecaron contra ti. No dieron ellos o\u00eddos a la voz del Se\u00f1or, su Dios, y por eso se han pegado a nosotros esas calamidades. {I}5_{/}No te acuerdes de las injusticias de nuestros padres; acu\u00e9rdate ahora de tu mano y de tu nombre. {R}_{I}6_{/}Pues t\u00fa eres el Se\u00f1or Dios nuestro, y nosotros queremos alabarte, Se\u00f1or. {I}7_{/}Para eso has llenado de tu temor nuestros corazones, para que invoc\u00e1semos tu nombre. Queremos alabarte en nuestro destierro, porque hemos apartado de nuestro coraz\u00f3n toda la injusticia de nuestros padres, que pecaron ante ti. {R}_{I}8_{/}Y aqu\u00ed estamos todav\u00eda en nuestro destierro, donde t\u00fa nos dispersaste para que fu\u00e9semos oprobio, maldici\u00f3n, condenaci\u00f3n por todas las injusticias de nuestros padres, que se apartaron del Se\u00f1or Dios nuestro.

{N}LA SABIDUR\u00cdA DE DIOS, \u00daNICA TABLA DE SALVACI\u00d3N{/}
[\u0095]_{R}_{I}9_{/}Escucha, Israel, los preceptos de vida,
tiende tu o\u00eddo para aprender la sabidur\u00eda.
{R}_{I}10_{/}\u00bfPor qu\u00e9, Israel,
por qu\u00e9 te encuentras en tierra de enemigos,
envejeces en un pa\u00eds extra\u00f1o,
[=]_{I}11_{/}te has contaminado con los muertos
y eres contado entre los que bajan al abismo?
{R}_{I}12_{/}Es que has abandonado
la fuente de la sabidur\u00eda;
{R}_{I}13_{/}si hubieras andado por el camino de Dios,
habr\u00edas vivido en paz eternamente.
[=]_{I}14_{/}Aprende d\u00f3nde est\u00e1 la prudencia,
d\u00f3nde la fuerza,
d\u00f3nde la inteligencia,
para saber con ello d\u00f3nde est\u00e1 la longevidad y la vida,
d\u00f3nde la lumbre de los ojos y la paz.
[=]_{I}15_{/}Pero \u00bfqui\u00e9n ha encontrado su mansi\u00f3n,
qui\u00e9n ha entrado en sus tesoros?
[=]_{I}16_{/}\u00bfD\u00f3nde est\u00e1n los pr\u00edncipes de las naciones
y los que doman las bestias de la tierra?
{I}17_{/}\u00bfLos que juegan con las aves del cielo,
los que acumulan la plata y el oro,
en que conf\u00edan los hombres
y nunca se cansan de adquirirlas;
{I}18_{/}los que con tanto af\u00e1n labran la plata,
sin que haya rival para sus obras?
{I}19_{/}Han desaparecido,
han bajado al abismo;
otros han surgido en su lugar;
{I}20_{/}otros m\u00e1s j\u00f3venes han visto la luz
y han vivido en la tierra;
pero el camino de la ciencia no lo han conocido,
{I}21_{/}no han sabido sus senderos.
Sus hijos tampoco han dado con ella,
han quedado lejos de su camino.
[=]_{I}22_{/}No se oy\u00f3 hablar de ella en Cana\u00e1n,
ni fue vista en Tem\u00e1n.
{I}23_{/}Los hijos de Agar,
que andan buscando la prudencia en la tierra,
los mercaderes de Madi\u00e1n y de Tem\u00e1n,
los narradores de f\u00e1bulas
y los buscadores de prudencia
no conocieron el camino de la sabidur\u00eda,
ni descubrieron sus senderos.
{R}_{I}24_{/}\u00a1Oh Israel, qu\u00e9 grande es la morada de Dios,
qu\u00e9 vasto el lugar de su dominio!
{I}25_{/}Grande es y sin l\u00edmites,
excelso e inmenso.
{I}26_{/}All\u00ed nacieron los gigantes,
los famosos de antiguo,
de elevada estatura,
expertos en la guerra.
{R}_{I}27_{/}Pero Dios no eligi\u00f3 a \u00e9stos,
ni a ellos ense\u00f1\u00f3 el camino de la sabidur\u00eda,
{I}28_{/}y por eso perecieron;
por no tener prudencia,
perecieron por su insensatez.
[=]_{I}29_{/}\u00bfQui\u00e9n subi\u00f3 al cielo y la tom\u00f3?
\u00bfQui\u00e9n la hizo bajar desde las nubes?
[=]_{R}_{I}30_{/}\u00bfQui\u00e9n atraves\u00f3 el mar para alcanzarla
y la trajo a precio de oro puro?
{I}31_{/}Nadie conoce su camino,
nadie sabe sus senderos.
[=]_{I}32_{/}Pero aquel que todo lo sabe la conoce,
con su inteligencia la descubri\u00f3;
el que estableci\u00f3 la tierra para siempre
y la llen\u00f3 de animales,
{I}33_{/}el que env\u00eda la luz y ella va,
la llama y temblorosa le obedece.
[=]_{R}_{I}34_{/}Brillan los astros en su sitio llenos de alegr\u00eda;
{I}35_{/}los llama \u00e9l y responden:
aqu\u00ed estamos,
y brillan jubilosos para su hacedor.
{R}_{I}36_{/}\u00c9ste es nuestro Dios;
ning\u00fan otro es comparable a \u00e9l.
[=]_{R}_{I}37_{/}\u00c9l descubri\u00f3 los caminos de la sabidur\u00eda
y se los ense\u00f1\u00f3 a Jacob, su siervo,
a Israel, su preferido.
{I}38_{/}As\u00ed apareci\u00f3 ella en la tierra
y lleg\u00f3 al alcance de los hombres.

{1}4{/}

[=]_{R}_{I}1_{/}Ella es el libro
de los mandamientos de Dios,
la ley que permanece eternamente.
Todos los que la guardan alcanzar\u00e1n la vida,
mas los que la abandonan morir\u00e1n.
[=]_{R}_{I}2_{/}Vu\u00e9lvete, Jacob, y abr\u00e1zala,
camina al resplandor de su luz.
{I}3_{/}No cedas tu gloria a otro,
ni tu dignidad a naci\u00f3n extranjera.
{R}_{I}4_{/}Felices somos, Israel,
pues podemos descubrir lo que agrada al Se\u00f1or.

{N}JERUSAL\u00c9N EXHORTA Y CONSUELA A SUS HIJOS{/}
[\u0095]_{R}_{I}5_{/}\u00a1\u00c1nimo, pueblo m\u00edo, memorial de Israel!
{R}_{I}6_{/}Hab\u00e9is sido vendidos a las naciones,
mas no para ser aniquilados,
sino que por haber provocado la c\u00f3lera de Dios
hab\u00e9is sido entregados a los enemigos.
[=]_{R}_{I}7_{/}Pues irritasteis a vuestro creador,
ofreciendo sacrificios a los demonios,
y no a Dios.
{R}_{I}8_{/}Olvidasteis al Dios eterno,
el que os sustent\u00f3;
y afligisteis a Jerusal\u00e9n,
la que os cri\u00f3.
{R}_{I}9_{/}Vio ella desencadenarse
contra vosotros la c\u00f3lera de Dios,
y dijo: Escuchad, vecinas de Si\u00f3n:
Dios me ha enviado un gran dolor.
{I}10_{/}He visto el cautiverio de mis hijos y mis hijas,
que el eterno les mand\u00f3.
{I}11_{/}Con gozo los hab\u00eda yo criado
y los he visto partir con llanto y duelo.
[=]_{R}_{I}12_{/}Nadie se regocije de m\u00ed,
de verme viuda, abandonada de tantos.
Estoy en soledad por los pecados de mis hijos,
porque se apartaron de la ley de Dios;
{R}_{I}13_{/}no conocieron sus preceptos,
no caminaron en los mandamientos de Dios,
ni siguieron las sendas de la educaci\u00f3n
conforme a su justicia.
{I}14_{/}\u00a1Vengan las vecinas de Si\u00f3n!
Acordaos del cautiverio de mis hijos y mis hijas,
que el eterno les mand\u00f3.
[=]_{I}15_{/}Pues fue \u00e9l quien trajo sobre ellos
una naci\u00f3n de lejos,
naci\u00f3n desvergonzada y de lengua extra\u00f1a,
que no respet\u00f3 al anciano,
ni tuvo compasi\u00f3n del ni\u00f1o
{I}16_{/}y se llev\u00f3 a los hijos preferidos de la viuda
y la dej\u00f3 desolada, privada de sus hijas.

{N}ESPERO VUESTRA SALVACI\u00d3N{/}
{I}17_{/}Y yo, \u00bfc\u00f3mo puedo ayudaros?
{I}18_{/}Aquel que trajo sobre vosotros
estas calamidades os arrancar\u00e1
de las manos de vuestros enemigos.
{I}19_{/}\u00a1Seguid, hijos, seguid vuestro camino!
Que yo me quedo sola.
{I}20_{/}Me he quitado el vestido de la paz,
me he puesto el sayal de mis s\u00faplicas;
clamar\u00e9 al eterno mientras viva.
{I}21_{/}\u00c1nimo, hijos m\u00edos, aclamad al Se\u00f1or;
\u00e9l os librar\u00e1 de la tiran\u00eda,
de las manos de vuestros enemigos.
{R}_{I}22_{/}Yo espero del eterno vuestra salvaci\u00f3n;
del santo me viene la alegr\u00eda,
por la misericordia
que pronto llegar\u00e1 a vosotros
de parte del eterno, vuestro salvador.
{I}23_{/}Os he visto partir con llanto y duelo,
pero el Se\u00f1or os devolver\u00e1 a m\u00ed
entre alegr\u00eda y gozo para siempre.
{R}_{I}24_{/}Y como las vecinas de Si\u00f3n
ven ahora vuestro cautiverio,
as\u00ed ver\u00e1n pronto vuestra salvaci\u00f3n de parte de Dios,
que os llegar\u00e1 con gran gloria
y esplendor del eterno.
[=]_{R}_{I}25_{/}Hijos, soportad con paciencia la ira
que de parte de Dios os ha alcanzado;
tu enemigo te ha perseguido,
pero pronto ver\u00e1s su ruina
y pondr\u00e1s tu pie en su nuca.
{I}26_{/}Mis hijos m\u00e1s mimados han tenido
que recorrer caminos \u00e1speros,
han sido llevados
como reba\u00f1o arrebatado por enemigos.
{R}_{I}27_{/}\u00c1nimo, hijos m\u00edos, clamad a Dios,
pues el que os ha castigado
se acordar\u00e1 de vosotros;
{R}_{I}28_{/}y si vuestro pensamiento
s\u00f3lo fue apartaros de Dios,
volved ahora y buscadle
con ardor diez veces mayor.
{R}_{I}29_{/}Pues el que trajo sobre vosotros
estas calamidades os traer\u00e1,
con vuestra salvaci\u00f3n, la alegr\u00eda perdurable.

{N}CONSOLACI\u00d3N DEL PROFETA DE LA CIUDAD{/}
[=]_{R}_{I}30_{/}Ten \u00e1nimo, Jerusal\u00e9n;
te consolar\u00e1 aquel que te ha dado un nombre.
{I}31_{/}\u00a1Desdichados los que te maltrataron
y se alegraron de tu ca\u00edda!
{I}32_{/}Desdichadas las ciudades
a las que sirvieron tus hijos,
desdichada la que a tus hijos recibi\u00f3.
{I}33_{/}Pues como se alegr\u00f3 de tu ca\u00edda
y festej\u00f3 tu ruina,
as\u00ed se afligir\u00e1 por su propia devastaci\u00f3n.
{I}34_{/}Yo le quitar\u00e9 la alegr\u00eda de su abundante poblaci\u00f3n
y su j\u00fabilo se convertir\u00e1 en luto.
{I}35_{/}Un fuego caer\u00e1 sobre ella
de parte del eterno por muchos d\u00edas,
y ser\u00e1 morada de demonios mucho tiempo.
{R}_{I}36_{/}Vuelve tus ojos al oriente, Jerusal\u00e9n,
y contempla el gozo que te viene de Dios.
[=]_{R}_{I}37_{/}Mira, vuelven tus hijos,
los que viste partir;
vuelven reunidos desde oriente a occidente,
por la palabra del santo,
alegres de la gloria de Dios.

{1}5{/}

{R}_{I}1_{/}Jerusal\u00e9n, qu\u00edtate tu ropa
de luto y aflicci\u00f3n
y v\u00edstete para siempre
la magnificencia de la gloria
que te viene de Dios.
{R}_{I}2_{/}Ponte el manto de la justicia de Dios,
corona tu cabeza con la diadema de gloria del eterno,
[=]_{R}_{I}3_{/}porque Dios mostrar\u00e1 tu esplendor
a todas las naciones que hay bajo el cielo,
{R}_{I}4_{/}porque Dios te dar\u00e1 este nombre para siempre:
\u00abPaz de la justicia\u00bb
y \u00abGloria de la piedad\u00bb.
{R}_{I}5_{/}Lev\u00e1ntate, Jerusal\u00e9n, sube a lo alto,
vuelve tus ojos hacia oriente
y mira a tus hijos reunidos
del oriente al occidente
por la palabra del santo,
alegres del recuerdo de Dios.
{I}6_{/}Salieron de ti marchando a pie,
llevados por los enemigos,
pero el Se\u00f1or te los devuelve tra\u00eddos con honor,
como en un trono real.
[=]_{R}_{I}7_{/}Porque Dios ha ordenado
que sean rebajados todo monte elevado
y los collados eternos,
y colmados los valles
hasta allanar la tierra,
para que Israel camine segura
bajo la gloria de Dios.
{R}_{I}8_{/}Y hasta las selvas y todo \u00e1rbol arom\u00e1tico
har\u00e1n sombra a Israel, por orden de Dios.
{R}_{I}9_{/}Porque Dios guiar\u00e1 a Israel con alegr\u00eda,
a la luz de su gloria,
escolt\u00e1ndolo con su misericordia y su justicia.

{1}6{/}

{N}CARTA DE JEREM\u00cdAS{/}
Copia de la carta que mand\u00f3 Jerem\u00edas a los que iban a ser deportados a Babilonia por el rey de los babilonios, para informarles de lo que Dios le hab\u00eda encomendado.
[\u0095]_{R}_{I}1_{/}Por los pecados que hab\u00e9is cometido delante de Dios vais a ser llevados cautivos a Babilonia por Nabucodonosor, rey de los babilonios. {R}_{I}2_{/}Una vez llegados a Babilonia, estar\u00e9is all\u00ed durante largos a\u00f1os, mucho tiempo, hasta siete generaciones; despu\u00e9s de lo cual yo os sacar\u00e9 de all\u00ed en paz. {R}_{I}3_{/}Vais a ver en Babilonia dioses de plata, de oro y de madera, que son llevados a hombros y que meten miedo a los paganos. {I}4_{/}Estad en guardia: no hag\u00e1is como esos extranjeros, no os dej\u00e9is asustar por esos dioses, {I}5_{/}cuando ve\u00e1is multitudes delante y detr\u00e1s de ellos ador\u00e1ndolos, decid interiormente: \u00abA ti s\u00f3lo se debe adoraci\u00f3n, Se\u00f1or\u00bb. [=]_{I}6_{/}Porque mi \u00e1ngel est\u00e1 con vosotros; \u00e9l tendr\u00e1 cuidado de vuestras vidas.
[=]_{I}7_{/}Porque la lengua de esos dioses ha sido limada por el art\u00edfice y ellos, por m\u00e1s dorados y plateados que est\u00e9n, son pura farsa y no pueden hablar. {I}8_{/}Como para una muchacha presumida, as\u00ed se toma oro y se hacen coronas para la cabeza de esos dioses. {R}_{I}9_{/}A veces los sacerdotes roban a sus dioses oro y plata para sus propios gastos, e incluso pagan con ello a las prostitutas del templo. {I}10_{/}Adornan tambi\u00e9n con lujosos vestidos, como si fuesen hombres, a sus dioses de plata, de oro y de madera; pero \u00e9stos no se libran ni de la ro\u00f1a ni de los gusanos, {R}_{I}11_{/}por m\u00e1s que est\u00e9n vestidos de p\u00farpura. Tienen que limpiarles tambi\u00e9n la cara del polvo del templo que se acumula en ellos. {I}12_{/}Entre ellos hay quien empu\u00f1a el cetro, como un gobernador de provincia, pero no podr\u00eda matar a quien le ofende. {I}13_{/}Otro tiene en su diestra espada y hacha, pero no puede defenderse de la guerra o de los ladrones. {I}14_{/}Por donde se puede ver que no son dioses. Por tanto, no les teng\u00e1is miedo.
{R}_{I}15_{/}Lo mismo que un vaso que se usa se hace inservible cuando se rompe, as\u00ed son sus dioses colocados en el templo. {I}16_{/}Sus ojos est\u00e1n llenos del polvo levantado por los pies de los que entran. {R}_{I}17_{/}Como a uno que ha ofendido al rey y est\u00e1 para ser ajusticiado se lo tiene bien encerrado por todas partes, as\u00ed los sacerdotes aseguran los templos de estos dioses con puertas, cerrojos y trancas, para que no sean saqueados por los ladrones. {I}18_{/}Les encienden l\u00e1mparas y en n\u00famero mayor que para ellos mismos; pero de ellas los dioses no ven ni una sola. {R}_{I}19_{/}Les pasa lo mismo que a las vigas del templo, cuyo interior, como dicen, est\u00e1 carcomido por la polilla. A los gusanos que suben del suelo y los devoran a ellos y sus vestidos no los sienten. {R}_{I}20_{/}Sus caras est\u00e1n ennegrecidas por el humo del templo. {I}21_{/}Sobre su cuerpo y sus cabezas revolotean las lechuzas, los vencejos y otros p\u00e1jaros; tambi\u00e9n tienen gatos encima. {I}22_{/}Por donde se puede ver que no son dioses. \u00a1No les teng\u00e1is miedo!
{I}23_{/}El oro mismo que los reviste para embellecerlos no brillar\u00eda si no hubiera quien les limpiara la herrumbre. Ni cuando eran fundidos se daban cuenta. {I}24_{/}A precios fabulosos fueron comprados esos dioses en los que no hay soplo de vida. {I}25_{/}Al no tener pies, son llevados a hombros, exhibiendo a los hombres su propia ignominia. Y quedan tambi\u00e9n avergonzados sus servidores; porque si aqu\u00e9llos caen en tierra, tienen que ser ellos los que los levanten. [=]_{I}26_{/}Si se les pone derechos, no pueden moverse por s\u00ed mismos; si se les inclina, no logran enderezarse solos; como delante de cad\u00e1veres, se les presentan las ofrendas. {R}_{I}27_{/}Las ofrendas que les hacen, los sacerdotes las venden para su provecho, otra parte la ponen en conserva sus mujeres, sin repartir nada al pobre y al enfermo. Y las mujeres que acaban de dar a luz y las que est\u00e1n en estado de menstruaci\u00f3n tocan esas ofrendas. [=]_{I}28_{/}Claro est\u00e1, por tanto, que no son dioses; as\u00ed que no los tem\u00e1is.
{I}29_{/}Y \u00bfc\u00f3mo pueden llamarse dioses? Son mujeres las que presentan ofrendas ante estos dioses de plata, de oro y de madera. {R}_{I}30_{/}Y en sus templos los sacerdotes est\u00e1n sentados, con las t\u00fanicas desgarradas, las cabezas y las barbas rapadas y con la cabeza descubierta; {I}31_{/}vocean y chillan delante de sus dioses como se hace en un banquete f\u00fanebre. {R}_{I}32_{/}Los sacerdotes toman las ropas de sus dioses para vestir a sus mujeres y a sus hijos. {I}33_{/}Si se les hace alg\u00fan bien o alg\u00fan mal no pueden dar el pago correspondiente. Ni pueden poner ni quitar rey. {R}_{I}34_{/}Tampoco son capaces de dar ni riquezas ni dinero. Si alguien les hace una promesa y no la cumple, no pueden pedir cuentas. [=]_{R}_{I}35_{/}Son incapaces de librar a un hombre de la muerte o de arrancar al d\u00e9bil de las garras del prepotente. {I}36_{/}No pueden devolver la vista al ciego ni librar al que se halla en la miseria. [=]_{I}37_{/}No sienten compasi\u00f3n de la viuda ni favorecen al hu\u00e9rfano. {R}_{I}38_{/}A los pe\u00f1ascos del monte se parecen esos dioses de madera, dorados o plateados; sus servidores quedar\u00e1n avergonzados. {I}39_{/}\u00bfC\u00f3mo, pues, se puede pensar o decir que son dioses?
{I}40_{/}Los mismos caldeos los desacreditan: cuando ven a un mudo que no puede hablar, se lo presentan a Bel, pidi\u00e9ndole que le haga hablar; \u00a1como si este dios pudiera o\u00edr! {I}41_{/}Y son incapaces de darse cuenta de esto y de abandonar a sus dioses, \u00a1tan insensatos son! {I}42_{/}Las mujeres ce\u00f1idas de cuerdas se sientan junto a los caminos quemando como incienso el salvado; {I}43_{/}y cuando una de ellas, solicitada por alg\u00fan transe\u00fante, se acuesta con \u00e9l, reprocha a su vecina no haber sido escogida como ella y de que su cuerda no haya sido rota. {I}44_{/}As\u00ed todo lo que se hace en honor de ellos es embuste. \u00bfC\u00f3mo, pues, se puede pensar o decir que son dioses?
{I}45_{/}Han sido hechos por artesanos y orfebres, y no son otra cosa que lo que sus art\u00edfices quieren que sean. {I}46_{/}Los mismos autores no duran mucho tiempo; por tanto, \u00bfc\u00f3mo van a ser dioses los fabricados por ellos? {I}47_{/}S\u00f3lo mentira y verg\u00fcenza han dejado a su posteridad. {R}_{I}48_{/}Cuando sobreviene una guerra o alguna calamidad, los sacerdotes andan pensando d\u00f3nde refugiarse con sus dioses. {I}49_{/}\u00bfC\u00f3mo, pues, no comprender que no son dioses los que no pueden salvarse de la guerra y de las calamidades? {R}_{I}50_{/}No siendo otra cosa que madera, dorada o plateada, f\u00e1cilmente se puede deducir de aqu\u00ed que no son m\u00e1s que mentira. Para todos, naciones y reyes, resultar\u00e1 claro que no son dioses, sino hechura de manos de hombres, y que en ellos no hay ninguna operaci\u00f3n divina. {I}51_{/}\u00bfA qui\u00e9n, pues, no parecer\u00e1 evidente que no son dioses?
{I}52_{/}No pueden establecer un rey en un pa\u00eds, ni dar a los hombres la lluvia. {I}53_{/}No saben hacer justicia ni evitar la injusticia, pues no pueden nada; son como cornejas entre el cielo y la tierra. {R}_{I}54_{/}Y si llega a prenderse fuego el templo de esos dioses de madera, dorados o plateados, sus sacerdotes escapar\u00e1n y se pondr\u00e1n a salvo; pero ellos se quedar\u00e1n como postes, presa de las llamas. {I}55_{/}Tampoco pueden resistir a un rey ni a un ej\u00e9rcito enemigo. {I}56_{/}\u00bfC\u00f3mo, pues, creer o pensar que son dioses?
{I}57_{/}No pueden defenderse de ladrones ni de salteadores estos dioses de madera, plateados o dorados; aqu\u00e9llos, m\u00e1s fuertes que ellos, les quitan el oro, la plata y los vestidos que los recubren, y se van con ello sin que los dioses puedan socorrerse a s\u00ed mismos. {I}58_{/}Mucho mejor es ser un rey que demuestra su poder o un utensilio provechoso en una casa, del cual se sirve su due\u00f1o, que no estos falsos dioses; o una puerta en una casa, que pone en seguro cuanto hay dentro de ella, que no estos falsos dioses; o un poste de madera en un palacio, que no estos falsos dioses.
[=]_{I}59_{/}El sol, la luna y las estrellas, que brillan y cumplen su cometido, son obedientes; [=]_{I}60_{/}igualmente el rel\u00e1mpago, cuando aparece, es bien visible; asimismo el viento sopla en todo pa\u00eds; {R}_{I}61_{/}las nubes, cuando reciben de Dios la orden de recorrer toda la tierra, la ejecutan al punto; y el fuego, enviado de lo alto a devorar montes y bosques, cumple lo que se le ha encomendado. {I}62_{/}Pero estos dioses no pueden compararse a ninguna de estas cosas, ni en belleza ni en potencia. {I}63_{/}As\u00ed que no s puede creer ni pensar que sean dioses, cuando no pueden hacer justicia ni proporcionar bien alguno a los hombres. {I}64_{/}Sabiendo, pues, que no son dioses, no los tem\u00e1is.
{I}65_{/}Son incapaces de maldecir a los reyes o de bendecirlos; {I}66_{/}no hacen ver a las gentes se\u00f1ales en el cielo, ni resplandecen como el sol, ni alumbran como la luna. {I}67_{/}Las mismas bestias tienen mayores posibilidades que ellos, puesto que pueden refugiarse bajo cubierto y protegerse a s\u00ed mismas. {I}68_{/}Por ning\u00fan lado, pues, aparece que sean dioses. As\u00ed que no los tem\u00e1is.
{I}69_{/}Como un espantajo en un melonar, que no guarda nada, as\u00ed son sus dioses de madera, dorados o plateados. {R}_{I}70_{/}Como un espino en un huerto, en el que todos los p\u00e1jaros vienen a posarse; en fin, como un muerto echado en la oscuridad, as\u00ed son sus dioses de madera, dorados y plateados. {I}71_{/}Por la p\u00farpura y el lino, que se pudre encima de ellos, conocer\u00e9is tambi\u00e9n que no son dioses. Finalmente, ellos mismos ser\u00e1n carcomidos y quedar\u00e1n hechos una verg\u00fcenza en el pa\u00eds. {R}_{I}72_{/}Mucho m\u00e1s vale, pues, el hombre justo que no tiene \u00eddolos; \u00e9l ser\u00e1 preservado de la verg\u00fcenza

