
{1}1{/}

{N}NABUCODONOSOR DE ASIRIA Y ARFAXAD DE MEDIA{/}
[\u0095]_{R}_{I}1_{/}Doce a\u00f1os hac\u00eda que Nabucodonosor, rey de Asiria, reinaba en la gran ciudad de N\u00ednive, al mismo tiempo que Arfaxad, rey de Media, reinaba en Ecbatana. {I}2_{/}\u00c9ste amurall\u00f3 Ecbatana con piedra tallada de metro y medio de anchura y tres de longitud. La muralla ten\u00eda treinta y cinco metros de alta y veinticinco de ancha. {I}3_{/}Sobre las puertas de la ciudad levant\u00f3 torres de cincuenta metros de altura apoyadas en cimientos de veinte metros de anchura. {I}4_{/}Las puertas, de treinta y cinco metros de altas y veinte de anchas, permit\u00edan la salida de las fuerzas y el desfile de la infanter\u00eda.
{R}_{I}5_{/}Por entonces el rey Nabucodonosor declar\u00f3 la guerra al rey Arfaxad en la amplia llanura que se encuentra en los confines de Ragau. {R}_{I}6_{/}Se unieron a \u00e9l todos los habitantes de la monta\u00f1a, los de las riberas del \u00c9ufrates, del Tigris y del Hidaspes, y los vasallos de Arioc, rey de El\u00e1n; eran, pues, muchos los pueblos alistados contra los descendientes de Jeleud.
{R}_{I}7_{/}Nabucodonosor, rey de Asiria, envi\u00f3 emisarios a todos los habitantes de Persia y a todos los de las regiones occidentales, a los de Cilicia, Damasco, L\u00edbano y Antil\u00edbano, a todos los del litoral, {R}_{I}8_{/}a las poblaciones del Carmelo, Galaad, alta Galilea, gran llanura de Esdrel\u00f3n, {R}_{I}9_{/}a los habitantes de Samar\u00eda y sus ciudades, a los de Cisjordania hasta Jerusal\u00e9n, Batane, Jel\u00fas, Cades, el r\u00edo de Egipto, Tafnes, Rameses y pa\u00eds de Gosen, {R}_{I}10_{/}hasta m\u00e1s all\u00e1 de Tanis y Menfis, a todas estas gentes de Egipto hasta las fronteras de Etiop\u00eda. {R}_{I}11_{/}Pero los habitantes de todas estas regiones despreciaron el llamamiento de Nabucodonosor, rey de Asiria, y no fueron con \u00e9l a la guerra, porque no le tem\u00edan; lo consideraban como un hombre cualquiera. Despidieron a sus emisarios con las manos vac\u00edas y llenos de verg\u00fcenza.
{R}_{I}12_{/}Entonces Nabucodonosor se llen\u00f3 de ira contra todas estas regiones y jur\u00f3 por su trono y por su imperio vengarse con su espada de las regiones de Cilicia, de Damasco y de Siria, as\u00ed como de todos los habitantes de Moab, Am\u00f3n, Judea y Egipto hasta los l\u00edmites de los dos mares.

{N}NABUCODONOSOR VENCE A ARFAXAD{/}
{I}13_{/}El a\u00f1o diecisiete puso en pie de guerra a todos sus efectivos militares contra el rey Arfaxad y lo venci\u00f3, desbaratando todo su ej\u00e9rcito, su caballer\u00eda y sus carros. [=]_{I}14_{/}Se adue\u00f1\u00f3 de sus ciudades y lleg\u00f3 hasta Ecbatana; ocup\u00f3 las torres, destruy\u00f3 las plazas y convirti\u00f3 en oprobio su esplendor. {I}15_{/}Persigui\u00f3 a Arfaxad hasta las monta\u00f1as de Ragau y lo acribill\u00f3 de flechas, acabando con \u00e9l. {I}16_{/}Luego regres\u00f3 a N\u00ednive con sus tropas y con toda la incontable multitud de guerreros que le hab\u00edan seguido, y durante ciento veinte d\u00edas se dedicaron a descansar y a comer.

{1}2{/}

{N}NABUCODONOSOR DECLARA LA GUERRA A LAS NACIONES NO ALIADAS{/}
[\u0095]_{R}_{I}1_{/}El d\u00eda veintid\u00f3s del primer mes del a\u00f1o dieciocho se trat\u00f3 en el palacio de Nabucodonosor, rey de Asiria, de vengarse de todas las naciones, como lo hab\u00eda prometido. {I}2_{/}Convoc\u00f3 a los ministros y a los nobles, y tuvo con ellos un consejo secreto. \u00c9l mismo expuso todos los planes contra las regiones. {I}3_{/}Y decidieron exterminar a todos los que hab\u00edan despreciado las palabras del rey.
{R}_{I}4_{/}Apenas termin\u00f3 el consejo, Nabucodonosor, rey de Asiria, llam\u00f3 a Holofernes, general jefe de su ej\u00e9rcito, y le dijo: {I}5_{/}\u00abEsto dice el rey grande, el se\u00f1or de toda la tierra: Mira, al salir de mi presencia, re\u00fane contigo hombres de valor probado, unos ciento veinte mil de infanter\u00eda y gran n\u00famero de caballos con doce mil jinetes, {I}6_{/}y marcha contra toda la regi\u00f3n occidental, por haberse opuesto a mis planes. {I}7_{/}Diles que se rindan, porque ir\u00e9 enfurecido contra ellos; con los pies de mis soldados cubrir\u00e9 toda la tierra y la entregar\u00e9 al pillaje. {I}8_{/}Los heridos llenar\u00e1n los valles, y los cad\u00e1veres desbordar\u00e1n los torrentes y los r\u00edos. {I}9_{/}Los llevar\u00e9 cautivos hasta el fin del mundo. {I}10_{/}Anda y conquista para m\u00ed todos sus territorios; se entregar\u00e1n a ti, pero t\u00fa gu\u00e1rdamelos para el d\u00eda del castigo. {R}_{I}11_{/}No te compadezcas de los que no quieran rendirse; entr\u00e9galos a la muerte y al pillaje en toda la tierra. {I}12_{/}Lo juro por mi vida y por el poder\u00edo de mi imperio: lo que he dicho, lo realizar\u00e9 con mi mano. {I}13_{/}Y t\u00fa no quebrantes las \u00f3rdenes de tu se\u00f1or, sino ejec\u00fatalas escrupulosamente, como te he mandado, y real\u00edzalas pronto\u00bb.
{I}14_{/}Holofernes sali\u00f3 y convoc\u00f3 a los generales, capitanes y oficiales del ej\u00e9rcito asirio. {I}15_{/}Conforme a las \u00f3rdenes recibidas de su se\u00f1or, cont\u00f3 ciento veinte mil guerreros escogidos para la lucha y doce mil arqueros de a caballo, {I}16_{/}a los que form\u00f3 en orden de batalla. {I}17_{/}Se hizo con cantidades incontables de camellos, asnos y mulos, ac\u00e9milas e innumerables ovejas, bueyes y cabras para el abastecimiento. [=]_{R}_{I}18_{/}Cada hombre recibi\u00f3 abundantes provisiones y gran cantidad de oro y plata facilitados por la casa real.
{R}_{I}19_{/}Ante la presencia del rey Nabucodonosor parti\u00f3 la expedici\u00f3n de Holofernes con su ej\u00e9rcito para invadir todos los pa\u00edses occidentales con sus carros, caballer\u00eda y soldados escogidos de infanter\u00eda. {I}20_{/}Le segu\u00eda una muchedumbre numerosa como la langosta y como la arena de la tierra, tan numerosa que no pod\u00eda contarse.

{N}HOLOFERNES, VICTORIOSO{/}
[\u0095]_{I}21_{/}Durante la primera etapa, de tres d\u00edas, llegaron desde N\u00ednive a la llanura de Bectilet, y despu\u00e9s de Bectilet acamparon junto a las monta\u00f1as que est\u00e1n a la izquierda de la alta Cilicia. {I}22_{/}Desde all\u00ed penetr\u00f3 con su ej\u00e9rcito, infanter\u00eda, caballer\u00eda y carros, en la regi\u00f3n monta\u00f1osa. {R}_{I}23_{/}Redujo a cenizas a Put y Lidia, saque\u00f3 a los habitantes de Rassis y a los de Ismael, que viv\u00edan en el desierto, al sur de Jele\u00f3n. {R}_{I}24_{/}Pas\u00f3 el \u00c9ufrates, atraves\u00f3 Mesopotamia y arras\u00f3 todas las ciudades fortificadas enclavadas junto al r\u00edo Abrona, hasta el mar. {I}25_{/}Se apoder\u00f3 de Cilicia, deshaci\u00e9ndose de todos los que le ofrec\u00edan resistencia; lleg\u00f3 al pa\u00eds de Jafet, al sur, cara a la Arabia; {I}26_{/}cerc\u00f3 a los madianitas, incendi\u00f3 sus tierras y tom\u00f3 en bot\u00edn sus ganados. {R}_{I}27_{/}Baj\u00f3 a la llanura de Damasco durante la siega e incendi\u00f3 sus campos, dispers\u00f3 sus ovejas y sus bueyes, saque\u00f3 sus ciudades, devast\u00f3 sus campi\u00f1as y pas\u00f3 al filo de la espada a todos los j\u00f3venes. {R}_{I}28_{/}El temor y el p\u00e1nico se apoderaron de todos los habitantes del litoral: de los habitantes de Sid\u00f3n y Tiro, de Sur y Ocina y Yamnia. Los de Asdod, Ascal\u00f3n y Gaza estaban aterrados.

{1}3{/}

[\u0095]_{I}1_{/}Le enviaron emisarios en son de paz: {R}_{I}2_{/}\u00abAqu\u00ed nos tienes, siervos de Nabucodonosor, rey grande, rendidos ante ti; tr\u00e1tanos como quieras. {I}3_{/}Ah\u00ed est\u00e1n a tu entera disposici\u00f3n nuestras fincas, nuestro territorio y nuestros campos, nuestras ovejas y nuestras vacas y los apriscos de nuestros ganados. Haz con ellos lo que quieras. {I}4_{/}Tuyas son tambi\u00e9n nuestras ciudades, y siervos tuyos sus habitantes. Tr\u00e1talos como quieras\u00bb. {I}5_{/}Aquellos hombres se presentaron a Holofernes y le transmitieron este mensaje.
{I}6_{/}Holofernes baj\u00f3 con su ej\u00e9rcito hacia la costa, dejando guarniciones en las ciudades fortificadas y reclutando cuidadosamente, como refuerzo, fuerzas subsidiarias. {R}_{I}7_{/}Los de las ciudades y pueblos de los alrededores lo recibieron con coronas y danzando al son del tamboril. [=]_{R}_{I}8_{/}Pero \u00e9l arras\u00f3 sus templos, tal\u00f3 sus bosques sagrados y destruy\u00f3 todos sus dioses, para que adorasen solamente a Nabucodonosor, y todas las lenguas y todas las tribus le invocasen como dios.
{R}_{I}9_{/}Lleg\u00f3 despu\u00e9s a la llanura de Esdrel\u00f3n, cerca de Dot\u00e1n, situada frente a la llanura de Palestina. {I}10_{/}Acamp\u00f3 entre Gab\u00e1 y Escit\u00f3polis, donde permaneci\u00f3 un mes para reorganizar el aprovisionamiento de su ej\u00e9rcito.

{1}4{/}

{N}RESISTENCIA DE LOS ISRAELITAS{/}
[\u0095]_{R}_{I}1_{/}Cuando los israelitas y los habitantes de Jud\u00e1 supieron lo que Holofernes, general\u00edsimo de Nabucodonosor, rey de Asiria, hab\u00eda hecho con los pueblos y c\u00f3mo hab\u00eda expoliado y destruido sus santuarios, {R}_{I}2_{/}se llenaron de p\u00e1nico y se angustiaron al tenerlo a las puertas, pensando en Jerusal\u00e9n y en su templo. [=]_{R}_{I}3_{/}Hac\u00eda poco que hab\u00edan vuelto del destierro, que el pueblo jud\u00edo se hab\u00eda reunificado y que los objetos del culto, el altar y el templo hab\u00edan sido purificados de su profanaci\u00f3n.
{R}_{I}4_{/}As\u00ed que dieron la voz de alarma a los montes de Samar\u00eda, Con\u00e1, Bejor\u00f3n, Belmain, Jeric\u00f3, Joba, Ajsora y al valle de Sal\u00e9n. [=]_{R}_{I}5_{/}Ocuparon las cimas de los montes, fortificaron los pueblos y reclutaron aprovisionamientos para sostener la guerra, pues hab\u00edan terminado de segar sus campos.
{R}_{I}6_{/}El sumo sacerdote Joaqu\u00edn, que por entonces resid\u00eda en Jerusal\u00e9n, escribi\u00f3 a los habitantes de Betulia y de Betomestain, situada frente a Esdrel\u00f3n, hacia la llanura de Dot\u00e1n. {R}_{I}7_{/}Les dec\u00eda que vigilasen las pendientes de las monta\u00f1as, pues eran el paso hacia Jud\u00e1. Les resultar\u00eda f\u00e1cil obstaculizar el avance, pues el desfiladero era tan estrecho que no permit\u00eda pasar m\u00e1s que de dos en dos. {R}_{I}8_{/}Los israelitas hicieron como les hab\u00eda ordenado el sumo sacerdote Joaqu\u00edn y el consejo de ancianos del pueblo de Israel, que habitaban en Jerusal\u00e9n.

{N}FERVIENTES S\u00daPLICAS A DIOS{/}
{R}_{I}9_{/}Todos los israelitas se dirigieron fervorosamente a Dios y ayunaron rigurosamente. {I}10_{/}Los hombres y sus esposas, sus hijos, incluso peque\u00f1itos; sus animales, los forasteros, los jornaleros y los esclavos, se pusieron cilicios sobre sus cuerpos. {R}_{I}11_{/}Todos los israelitas, hombres, mujeres y ni\u00f1os que habitaban en Jerusal\u00e9n, se postraron ante el templo, se cubrieron de ceniza sus cabezas y se ci\u00f1eron con saco ante el Se\u00f1or. {R}_{I}12_{/}Rodearon tambi\u00e9n el altar con sacos, y todos juntos pidieron fervorosamente al Dios de Israel que no entregase sus hijos al pillaje, que no fuesen sus mujeres arrebatadas ni sus ciudades destruidas y que el templo no fuese profanado y ultrajado por paganos.
{R}_{I}13_{/}Dios oy\u00f3 su clamor y comprendi\u00f3 su angustia. El pueblo ayunaba d\u00eda tras d\u00eda en Jud\u00e1 y Jerusal\u00e9n, mirando al templo del Dios omnipotente. {R}_{I}14_{/}El sumo sacerdote Joaqu\u00edn, los sacerdotes del servicio y los levitas, ce\u00f1idos sus cuerpos con cilicio, ofrec\u00edan el sacrificio perpetuo, las ofrendas y los dones voluntarios del pueblo. [=]_{R}_{I}15_{/}Ten\u00edan sus turbantes cubiertos de ceniza y clamaban al Se\u00f1or con toda su fuerza para que velase por la casa de Israel.

{1}5{/}

{N}VALIENTE DISCURSO DE AJIOR, EL AMONITA{/}
[\u0095]_{I}1_{/}Holofernes, general jefe del ej\u00e9rcito asirio, supo que los israelitas se preparaban para la guerra, que hab\u00edan bloqueado los pasos de las monta\u00f1as, fortificado las cimas de los montes y levantado obst\u00e1culos en las llanuras. {I}2_{/}Se llen\u00f3 entonces de ira y llam\u00f3 a los generales moabitas, a los jefes amonitas y a todos los s\u00e1trapas del litoral. {I}3_{/}Y pregunt\u00f3: \u00abCananeos, decidme qui\u00e9n es el pueblo que habita en las monta\u00f1as, cu\u00e1les son las ciudades que ocupa, qu\u00e9 contingente tiene de tropas, en qu\u00e9 consiste su fuerza y su poder, qui\u00e9n es el rey que gu\u00eda su ej\u00e9rcito {I}4_{/}y por qu\u00e9 no se han dignado salir a recibirme como los otros pa\u00edses occidentales\u00bb.
[=]_{I}5_{/}Ajior, jefe de todos los amonitas, le respondi\u00f3: \u00abEscucha, se\u00f1or, la palabra de boca de tu siervo y te anunciar\u00e9 la verdad de ese pueblo que habita en la monta\u00f1a, que reside cerca de ti, y no te dir\u00e9 ninguna mentira.
{I}6_{/}Este pueblo desciende de los caldeos. {R}_{I}7_{/}Habitaron primero en Mesopotamia, porque no quer\u00edan servir a los dioses de sus padres, a los dioses caldeos. {R}_{I}8_{/}Abandonaron el culto de sus padres y adoraron al Dios del cielo, al que reconoc\u00edan. Arrojados por sus padres de la presencia de sus dioses, huyeron a Mesopotamia, donde residieron largo tiempo. {R}_{I}9_{/}Pero su Dios les dijo que dejasen su residencia y se instalasen en el pa\u00eds de Cana\u00e1n, y aqu\u00ed llegaron y se llenaron de oro y plata y de gran cantidad de ganados.
{R}_{I}10_{/}Despu\u00e9s bajaron a Egipto, porque hubo un hambre general en Cana\u00e1n. All\u00ed permanecieron mientras encontraron comida. All\u00ed se multiplicaron hasta hacerse un pueblo numeroso e incontable. {R}_{I}11_{/}El rey de Egipto les forz\u00f3 a hacer ladrillos, los humill\u00f3 y redujo a la condici\u00f3n de esclavos. {R}_{I}12_{/}Clamaron a su Dios, y \u00e9l llen\u00f3 de plagas a Egipto, para las que no encontraban remedio. Los egipcios, entonces, los echaron de su tierra. {R}_{I}13_{/}Pero Dios sec\u00f3 el mar Rojo ante ellos {R}_{I}14_{/}y los condujo hasta el Sina\u00ed y Cadesbarne. Rechazaron a todos los habitantes del desierto. {R}_{I}15_{/}Habitaron luego en el pa\u00eds de los amorreos, y con su poder acabaron con todos los jesbonitas. Pasaron el Jord\u00e1n y ocuparon la regi\u00f3n monta\u00f1osa, {R}_{I}16_{/}y echaron de all\u00ed a los cananeos, fereceos y jebuseos, a los siquemitas y a todos los guirgaseos, y durante mucho tiempo habitaron en esta regi\u00f3n. {R}_{I}17_{/}Mientras no ofendieron a su Dios, todo les fue bien, pues estaba con ellos el Dios que aborrece la injusticia. {R}_{I}18_{/}Pero cuando se apartaron del camino que Dios les hab\u00eda trazado, gran n\u00famero pereci\u00f3 en numerosas batallas y fueron desterrados a tierras extra\u00f1as, el templo de Dios fue destruido y sus ciudades tomadas por los enemigos. {R}_{I}19_{/}Pero cuando se convirtieron a su Dios, volvieron a posesionarse de Jerusal\u00e9n, donde est\u00e1 su santuario, y habitaron la regi\u00f3n monta\u00f1osa, que estaba libre.
{R}_{I}20_{/}As\u00ed pues, poderoso se\u00f1or, si hay alg\u00fan delito en este pueblo, si han pecado contra su Dios, si existe alg\u00fan motivo de ca\u00edda, sep\u00e1moslo; y entonces, adelante, y los venceremos. [=]_{R}_{I}21_{/}Pero si no hay anomal\u00edas en esta gente, que se abstenga mi se\u00f1or; porque si su Se\u00f1or y Dios est\u00e1 con ellos, serviremos de irrisi\u00f3n a toda la tierra\u00bb.

{N}INDIGNACI\u00d3N CONTRA AJIOR{/}
{I}22_{/}Tan pronto como Ajior termin\u00f3 de hablar, todo el pueblo que estaba congregado ante la tienda comenz\u00f3 a murmurar. Los magnates de Holofernes, los habitantes del litoral y los de Moab hablaban de despedazarlo. {I}23_{/}\u00abNo tememos a los israelitas, pues es un pueblo sin fuerza y sin poder para una lucha dura. {I}24_{/}Adelante, pues, que ser\u00e1n bot\u00edn de tu ej\u00e9rcito, poderoso Holofernes\u00bb.

{1}6{/}

[\u0095]_{I}1_{/}Apaciguado el tumulto de la asamblea, Holofernes, general jefe del ej\u00e9rcito asirio, dijo a Ajior y a los hombres de Moab, ante la muchedumbre de extranjeros: [=]_{R}_{I}2_{/}\u00ab\u00bfQui\u00e9n eres t\u00fa, Ajior, y vosotros, mercenarios de Efra\u00edn, para profetizar hoy aqu\u00ed y para intentar persuadirnos de no pelear contra Israel, pretextando que Dios lo protege? \u00bfY qu\u00e9 Dios existe, a no ser Nabucodonosor? \u00c9l nos dar\u00e1 fuerza y los exterminar\u00e1 de la faz de la tierra, sin que pueda librarlos su Dios. {R}_{I}3_{/}Y nosotros, sus siervos, los barreremos como a un solo hombre y no podr\u00e1n resistir el br\u00edo de nuestra caballer\u00eda. {R}_{I}4_{/}Los quemaremos a todos, sus monta\u00f1as chorrear\u00e1n su sangre y sus llanuras ser\u00e1n cementerios. La planta de sus pies no resistir\u00e1 ante nosotros, perecer\u00e1n sin remedio, dice el rey Nabucodonosor, se\u00f1or de toda la tierra. \u00c9l ha hablado, y no caer\u00e1 en el vac\u00edo ninguna de sus palabras. {R}_{I}5_{/}Y t\u00fa, Ajior, mercenario amonita, que has pronunciado estas palabras en un d\u00eda aciago para ti, no ver\u00e1s m\u00e1s mi rostro hasta que no me haya vengado de esta raza que escap\u00f3 de Egipto. {I}6_{/}Entonces la espada de mis soldados y la multitud de mis servidores traspasar\u00e1n tu cuerpo, y t\u00fa caer\u00e1s con los heridos cuando yo avance. {I}7_{/}Mis hombres te llevar\u00e1n a la regi\u00f3n monta\u00f1osa y te dejar\u00e1n en una de las ciudades de la subida. {I}8_{/}No perecer\u00e1s hasta que no seas exterminado con ellos. {I}9_{/}Si conf\u00edas que no ser\u00e1n vencidos, \u00a1no pongas esa cara! Ninguna de las palabras que he dicho quedar\u00e1 sin cumplimiento\u00bb.

{N}AJIOR, EN BETULIA{/}
[\u0095]_{I}10_{/}Holofernes orden\u00f3 a los hombres que estaban en su tienda que prendiesen a Ajior, lo llevasen a Betulia y lo entregasen a los israelitas. {I}11_{/}Ellos lo sacaron fuera del campo, hacia la llanura. Pasaron la llanura, se encaminaron hacia la monta\u00f1a y llegaron a las fuentes que hay bajo Betulia. {R}_{I}12_{/}Cuando los de la ciudad los divisaron, empu\u00f1aron sus armas y salieron hacia la cima del monte. Los pr\u00e1cticos en la honda imped\u00edan su subida dispar\u00e1ndoles piedras. {R}_{I}13_{/}Ellos, desliz\u00e1ndose por la ladera, ataron a Ajior, lo abandonaron en la falda del monte y se volvieron adonde estaba su jefe.
{I}14_{/}Los israelitas bajaron, se acercaron a \u00e9l, lo desataron, lo llevaron a Betulia y lo presentaron a los jefes de la ciudad, {R}_{I}15_{/}que eran entonces Oz\u00edas, hijo de Miqueas, de la tribu de Sime\u00f3n; Cabris, hijo de Godoniel, y Carmis, hijo de Melquiel. [=]_{I}16_{/}Convocaron a todos los ancianos de la ciudad. Acudieron tambi\u00e9n a la asamblea los j\u00f3venes y las mujeres. Ajior, puesto en medio del pueblo, fue interrogado por Oz\u00edas sobre lo sucedido. {R}_{I}17_{/}Les comunic\u00f3 lo de la asamblea de Holofernes, lo que hab\u00eda dicho ante los jefes asirios y la grandilocuencia de Holofernes contra Israel. {R}_{I}18_{/}Entonces todo el pueblo se postr\u00f3 y ador\u00f3 a Dios diciendo: [=]_{R}_{I}19_{/}\u00abSe\u00f1or, Dios del cielo, considera su arrogancia y ten compasi\u00f3n de tu humillado pueblo; vuelve tu mirada a los que est\u00e1n consagrados a ti\u00bb. {I}20_{/}Aplaudieron a Ajior y lo felicitaron efusivamente. {R}_{I}21_{/}Oz\u00edas lo llev\u00f3 a su casa y ofreci\u00f3 un banquete a los ancianos. Pasaron toda la noche invocando la protecci\u00f3n del Dios de Israel.

{1}7{/}

{N}BETULIA, CERCADA POR HOLOFERNES{/}
[\u0095]_{I}1_{/}Al d\u00eda siguiente Holofernes orden\u00f3 a su ej\u00e9rcito y a todas las tropas que se le hab\u00edan unido para la guerra que marcharan hacia Betulia, ocuparan las pendientes de las monta\u00f1as y lucharan contra los israelitas. {I}2_{/}Todos sus guerreros se pusieron en marcha. Las fuerzas armadas sumaban ciento setenta mil soldados de infanter\u00eda y doce mil de caballer\u00eda, sin contar el material y la gente que se les hab\u00eda unido. Era una muchedumbre incontable. {R}_{I}3_{/}Acamparon en el valle cercano de Betulia, en la fuente, extendi\u00e9ndose a lo ancho desde Dot\u00e1n hasta Belmain, y a lo largo desde Betulia hasta Ciam\u00f3n, frente a Esdrel\u00f3n. [=]_{I}4_{/}Cuando los israelitas vieron aquella ingente multitud, se aterrorizaron y se dijeron unos a otros: \u00ab\u00c9stos, sin duda, cubrir\u00e1n toda la tierra, y ni los montes m\u00e1s altos, ni los desfiladeros, ni las colinas podr\u00e1n detener su marcha\u00bb. {I}5_{/}Sin embargo, cada cual tom\u00f3 su equipo guerrero e hicieron hogueras sobre las torres, permaneciendo en alarma toda la noche. {I}6_{/}El segundo d\u00eda Holofernes hizo desfilar toda su caballer\u00eda ante los israelitas de Betulia, {I}7_{/}examin\u00f3 todas las subidas de la ciudad e inspeccion\u00f3 los manantiales, ocup\u00e1ndolos y destacando all\u00ed hombres de guerra. Despu\u00e9s se volvi\u00f3 con su ej\u00e9rcito.

{N}BETULIA, SIN AGUA{/}
{I}8_{/}Los nobles edomitas, los jefes moabitas y los generales del litoral le dijeron: {I}9_{/}\u00abEscucha, se\u00f1or, una palabra, y no habr\u00e1 bajas en tu ej\u00e9rcito. {I}10_{/}Este pueblo de los israelitas conf\u00eda, m\u00e1s que en sus lanzas, en las alturas de sus monta\u00f1as, donde est\u00e1n replegados y donde no es f\u00e1cil subir. {I}11_{/}Por eso, si no quieres, se\u00f1or, que perezca ninguno de los tuyos, no los ataques en lucha ordenada. {I}12_{/}Permanece en tu tienda, ahorrando hombres de tu ej\u00e9rcito. Tus siervos ocupar\u00e1n las fuentes que brotan de la falda de la monta\u00f1a. {R}_{I}13_{/}Como de all\u00ed se surten de agua los de Betulia, los acosar\u00e1 la sed y tendr\u00e1n que entregar su ciudad. Entonces nosotros y nuestras tropas subiremos a lo alto de las monta\u00f1as, donde destacaremos puestos de guardia para impedir que nadie salga de la ciudad. {I}14_{/}Consumidos por el hambre, hombres, mujeres y ni\u00f1os quedar\u00e1n tendidos por las plazas antes de que intervengas con la espada. {I}15_{/}Habr\u00e1s as\u00ed asestado un fuerte castigo a su rebeld\u00eda por no haber salido a recibirte en son de paz\u00bb.
{I}16_{/}Agrad\u00f3 la propuesta a Holofernes y a sus ayudantes, y decidi\u00f3 actuar conforme a ella. {I}17_{/}Sali\u00f3 al campamento de los amonitas, y con ellos cinco mil asirios; llegaron al valle y ocuparon las aguas y las fuentes de los israelitas. {I}18_{/}Los hombres de Esa\u00fa y los amonitas subieron y acamparon en la monta\u00f1a frente a Dot\u00e1n, de donde enviaron algunos al sur y al este, cara a Egrebel, cerca de Jus, que est\u00e1 sobre el torrente Mocmur. El resto del ej\u00e9rcito asirio acamp\u00f3 en la llanura, cubriendo todo el pa\u00eds. Sus tiendas y su equipamiento eran una mole ingente, pues era una muchedumbre impresionante.

{N}EL PUEBLO, DESESPERADO, DECIDE ENTREGARSE A LOS ASIRIOS{/}
{R}_{I}19_{/}Los israelitas clamaron al Se\u00f1or, su Dios, al ver que los rodeaban sus enemigos sin que hubiese posibilidad de escapar. {R}_{I}20_{/}El ej\u00e9rcito asirio, la infanter\u00eda, los carros y la caballer\u00eda los tuvieron cercados durante treinta y cuatro d\u00edas. Las reservas de agua llegaron a faltar a los habitantes de Betulia. {R}_{I}21_{/}Se agotaron las cisternas, y no pod\u00edan saciarse de agua ni siquiera un solo d\u00eda, porque se les daba racionada. {I}22_{/}Se desmayaban sus ni\u00f1os, desfallec\u00edan de sed sus mujeres y j\u00f3venes y ca\u00edan ex\u00e1nimes en las calles de la ciudad y en los pasos de las puertas. {I}23_{/}Entonces todo el pueblo, j\u00f3venes, mujeres y ni\u00f1os, se amotin\u00f3 contra Oz\u00edas y los jefes de la ciudad, clamando a grandes voces ante los ancianos: {R}_{I}24_{/}\u00abJuzgue Dios entre vosotros y nosotros. Comet\u00e9is una gran injusticia al no negociar la paz con los asirios. {R}_{I}25_{/}Ya no hay quien nos ayude, pues Dios nos ha entregado en sus manos para que perezcamos de sed ante ellos en lenta agon\u00eda. {I}26_{/}Llamadlos y entregad como bot\u00edn la ciudad a las gentes de Holofernes y a su ej\u00e9rcito. [=]_{I}27_{/}Mejor es para nosotros ser su bot\u00edn. Seremos sus esclavos; pero viviremos y no veremos morir a nuestros ni\u00f1os ni perecer a nuestras mujeres y j\u00f3venes. [=]_{R}_{I}28_{/}Os conjuramos por el cielo y la tierra, por nuestro Dios y Se\u00f1or de nuestros padres, que nos castiga seg\u00fan nuestros pecados y los de nuestros padres, a tomar esta determinaci\u00f3n hoy mismo\u00bb. {R}_{I}29_{/}Toda la asamblea se conmovi\u00f3 profundamente, clamando al Se\u00f1or, su Dios, a grandes voces.

{N}OZ\u00cdAS CALMA AL PUEBLO{/}
{R}_{I}30_{/}Oz\u00edas les respondi\u00f3: \u00abTened calma, hermanos; resistamos todav\u00eda cinco d\u00edas; en estos d\u00edas, nuestro Dios se compadecer\u00e1 de nosotros, pues \u00e9l no nos abandonar\u00e1 totalmente. {I}31_{/}Si, pasados estos d\u00edas, no llegara ning\u00fan socorro, har\u00e9 lo que dec\u00eds\u00bb. {I}32_{/}Hizo volver al pueblo a sus puestos, a las murallas y a las torres de la ciudad. A las mujeres y a los ni\u00f1os los mand\u00f3 a sus casas. Pero en la ciudad hab\u00eda una gran consternaci\u00f3n.

{1}8{/}

{N}JUDIT, LA HERO\u00cdNA, ENTRA EN ESCENA{/}
[\u0095]_{R}_{I}1_{/}Todo esto lo supo Judit, hija de Merar\u00ed, hijo de Ox, de Jos\u00e9, de Oziel, de Jelc\u00edas, de Anan\u00edas, de Gede\u00f3n, de Rafa\u00edn, de Ajitob, de El\u00edas, de Jilqu\u00edas, de Eliab, de Natanael, de Salamiel, de Sarasaday, de Israel. {R}_{I}2_{/}Su marido, Manas\u00e9s, de su misma tribu y familia, hab\u00eda muerto durante la siega de la cebada. [=]_{I}3_{/}Mientras vigilaba en la besana a los atadores de las gavillas, le dio una insolaci\u00f3n y tuvo que guardar cama. Muri\u00f3 en Betulia, su ciudad, y fue enterrado con sus padres en el campo situado entre Dot\u00e1n y Balam\u00f3n. {I}4_{/}Judit, viuda hac\u00eda tres a\u00f1os y cuatro meses, {I}5_{/}viv\u00eda en una habitaci\u00f3n que se hab\u00eda hecho en la terraza de la casa. Vest\u00eda un \u00e1spero sayal y siempre iba de luto. [=]_{R}_{I}6_{/}Desde que estaba viuda ayunaba todos los d\u00edas, excepto los s\u00e1bados y sus v\u00edsperas, los novilunios y sus v\u00edsperas, las fiestas y las conmemoraciones del pueblo de Israel. [=]_{R}_{I}7_{/}Era muy bella y de aspecto encantador. Su marido, Manas\u00e9s, le hab\u00eda dejado muchas riquezas, criados y criadas, ganados y campos, y ella los administraba. [=]_{R}_{I}8_{/}Nadie pod\u00eda hablar mal de ella, pues era muy temerosa de Dios.

{N}JUDIT REPRENDE A LOS JEFES DEL PUEBLO{/}
{R}_{I}9_{/}Judit se enter\u00f3 de las duras palabras que el pueblo hab\u00eda dicho contra el jefe por la falta de agua. Supo tambi\u00e9n lo que hab\u00eda dicho Oz\u00edas y c\u00f3mo hab\u00eda jurado entregar la ciudad a los asirios despu\u00e9s de cinco d\u00edas. {I}10_{/}Entonces mand\u00f3 a la administradora de todos sus bienes que llamara a Cabris y a Carmis, los ancianos de la ciudad. {R}_{I}11_{/}Cuando llegaron, les dijo: \u00abJefes de Betulia, escuchadme. Lo que hoy hab\u00e9is dicho ante el pueblo no est\u00e1 bien. Hab\u00e9is jurado entregar la ciudad a nuestros enemigos si Dios no viene en vuestra ayuda en estos d\u00edas. {R}_{I}12_{/}\u00bfQui\u00e9nes sois vosotros para tentar as\u00ed a Dios y poneros por encima de \u00e9l delante de los hombres? {R}_{I}13_{/}Quer\u00e9is poner a prueba al Dios omnipotente, cuando no sab\u00e9is nada. [=]_{R}_{I}14_{/}Si no pod\u00e9is escrutar el fondo del coraz\u00f3n humano ni penetrar en los pensamientos de su mente, \u00bfc\u00f3mo vais a comprender a Dios, creador de todas las cosas? \u00bfC\u00f3mo vais a conocer sus pensamientos y a entender sus designios? Hermanos, no irrit\u00e9is al Se\u00f1or, nuestro Dios. [=]_{I}15_{/}Si no quiere socorrernos en estos cinco d\u00edas, tiene poder para ayudarnos cuando quiera o para exterminarnos a la vista de nuestros enemigos. {R}_{I}16_{/}Pero vosotros no forc\u00e9is la voluntad del Se\u00f1or, nuestro Dios, pues Dios no es como un hombre, al que se puede amenazar y presionar. {I}17_{/}Por tanto, con la esperanza de que nos salve, pid\u00e1mosle su ayuda; y, si le parece bien, escuchar\u00e1 nuestras s\u00faplicas. {I}18_{/}Por otra parte, no hay actualmente en nuestra naci\u00f3n ninguna tribu, familia, pueblo o ciudad que adore a los \u00eddolos, como sucedi\u00f3 en otro tiempo. {I}19_{/}Por eso nuestros padres fueron entregados a la espada y al saqueo, y cayeron ante nuestros enemigos. {R}_{I}20_{/}Pero nosotros no conocemos otro Dios que \u00e9l; por eso esperamos que no nos abandonar\u00e1 ni a nosotros ni a nuestra naci\u00f3n. {R}_{I}21_{/}Pues si caemos nosotros, caer\u00e1 toda Judea, el templo ser\u00e1 saqueado y nosotros seremos responsables ante Dios de su profanaci\u00f3n, {R}_{I}22_{/}de la matanza de nuestros hermanos, de la esclavitud de nuestra tierra, de la destrucci\u00f3n de nuestros bienes en medio de los pueblos donde estemos desterrados. Nuestros conquistadores nos humillar\u00e1n y nos despreciar\u00e1n, {R}_{I}23_{/}y nuestra esclavitud no ser\u00eda para nuestro bien, sino que el Se\u00f1or, Dios nuestro, har\u00eda de ella nuestra deshonra. [=]_{R}_{I}24_{/}Por tanto, hermanos, seamos conscientes de que la vida de nuestros compatriotas depende de nosotros, y que el santuario, el templo y el altar pesan sobre nosotros. {R}_{I}25_{/}Por todo esto demos gracias al Se\u00f1or, Dios nuestro, que nos quiere probar, como a nuestros padres. {R}_{I}26_{/}Recordad lo que hizo con Abrah\u00e1n, c\u00f3mo prob\u00f3 a Isaac y lo que sucedi\u00f3 a Jacob en Mesopotamia de Siria, mientras apacentaba los reba\u00f1os de Lab\u00e1n, hermano de su madre. {R}_{I}27_{/}Pues como prob\u00f3 a \u00e9stos para sondear su coraz\u00f3n, as\u00ed lo hace con nosotros; pero no por venganza, pues Dios castiga a los que se acercan a \u00e9l para corregirlos\u00bb.
{I}28_{/}Oz\u00edas le respondi\u00f3: \u00abTodo lo que has dicho, lo has dicho con buenas intenciones, y nadie puede despreciar tus palabras. {I}29_{/}No es hoy cuando se ha manifestado tu prudencia, pues desde siempre el pueblo conoce tu sagacidad y la bondad natural de tu coraz\u00f3n. {I}30_{/}Pero el pueblo mor\u00eda de hambre y nos ha obligado a actuar como lo hemos hecho y a comprometernos con un juramento que jam\u00e1s quebrantaremos. {I}31_{/}Pide por nosotros t\u00fa, que eres una mujer piadosa, y el Se\u00f1or nos enviar\u00e1 lluvia abundante para llenar nuestras cisternas y que no perezcamos\u00bb.

{N}JUDIT EXPONE SUS PLANES{/}
{I}32_{/}Judit le respondi\u00f3: \u00ab\u00a1Escuchadme! Voy a realizar una haza\u00f1a que se transmitir\u00e1 de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n a los hijos de nuestra raza. {R}_{I}33_{/}Estad vosotros esta noche a la puerta de la ciudad; saldr\u00e9 yo con mi doncella y, antes de expirar el tiempo fijado para entregar la ciudad a nuestros enemigos, habr\u00e1 librado el Se\u00f1or a Israel por mediaci\u00f3n m\u00eda. {I}34_{/}Vosotros no intent\u00e9is conocer mi haza\u00f1a; no la conocer\u00e9is hasta que se realice\u00bb. {R}_{I}35_{/}Oz\u00edas y los jefes le dijeron: \u00abVete en paz, y que el Se\u00f1or Dios est\u00e9 contigo para vengarte de nuestros enemigos\u00bb. {I}36_{/}Entonces salieron de la habitaci\u00f3n y volvieron a sus puestos.

{1}9{/}

{N}ORACI\u00d3N DE JUDIT{/}
[\u0095]_[=]_{R}_{I}1_{/}Judit se postr\u00f3 con el rostro en tierra, ech\u00f3 ceniza sobre su cabeza y dej\u00f3 al descubierto el \u00e1spero sayal que llevaba. Era precisamente la hora en que se ofrec\u00eda en Jerusal\u00e9n el incienso de la tarde en el templo de Dios, cuando clam\u00f3 al Se\u00f1or as\u00ed:
[=]_{R}_{I}2_{/}\u00abSe\u00f1or, Dios de mi padre Sime\u00f3n, en cuyas manos pusiste la espada para castigar a aquellos extranjeros que desnudaron, violaron y deshonraron a una virgen, profanando su seno. Hicieron todo eso, aunque t\u00fa hab\u00edas prohibido hacerlo. {I}3_{/}Pero entregaste a sus jefes a la matanza y su lecho, que presenci\u00f3 su ignominia, al enga\u00f1o y a la sangre; castigaste a los esclavos juntamente con los poderosos, y a \u00e9stos en sus tronos; {I}4_{/}abandonaste a sus mujeres al rapto y a sus hijos al cautiverio, y todas sus posesiones a que fueran repartidas entre tus hijos predilectos, que ardiendo en celo por ti, detestaron la profanaci\u00f3n de su sangre e invocaron tu ayuda. {R}_{I}5_{/}\u00a1Oh Dios, Dios m\u00edo, escucha a esta viuda! Tuyo es el pasado, el presente y el futuro; lo que has pensado, se ha hecho. Las cosas que has decidido, se han realizado. {I}6_{/}Todos tus caminos est\u00e1n preparados y previstas tus decisiones.
{I}7_{/}Los asirios se han crecido con su poder, se han enorgullecido de sus caballos y jinetes, se han jactado de la fortaleza de su infanter\u00eda, conf\u00edan en la espada y en la jabalina, en el arco y en la honda, pero no quieren reconocer que t\u00fa eres el Se\u00f1or que decide las guerras. [=]_{R}_{I}8_{/}Tu nombre es \u00abel Se\u00f1or\u00bb. Deshaz su fuerza con tu poder y humilla su dominio con tu ira, pues pretenden profanar tu santuario, violar el tabern\u00e1culo donde mora el nombre de tu gloria y arrancar con hierro los cuernos de tu altar. {I}9_{/}Mira su orgullo. Descarga tu ira sobre sus cabezas y da a mi mano de viuda la fuerza precisa.
[=]_{I}10_{/}Castiga con la seducci\u00f3n de mis palabras al esclavo y al se\u00f1or, al jefe y a su servidor. Acaba con su fanfarroner\u00eda por medio de mi mano de mujer. {R}_{I}11_{/}Pues no est\u00e1 tu fuerza en la multitud ni en los poderosos tu dominio, sino que eres Dios de los humildes, socorro de los oprimidos, protector de los d\u00e9biles, defensor de los abandonados, salvador de los desesperanzados. {R}_{I}12_{/}S\u00ed, Dios de mi padre y Dios de Israel, Se\u00f1or de cielos y tierra, creador de las aguas, rey de la creaci\u00f3n entera, escucha mi plegaria. {R}_{I}13_{/}Dame palabras seductoras para herir y deshacer a los que tienen tan perversos planes contra tu alianza, contra tu santuario, el monte de Si\u00f3n y la casa que pertenece a tus hijos. {R}_{I}14_{/}Haz que todo el pueblo y todas las tribus reconozcan que eres, oh Dios, todopoderoso y fuerte, y que fuera de ti no hay defensor del pueblo de Israel\u00bb.

{1}10{/}

{N}RICA Y BELLAMENTE ATAVIADA, JUDIT SALE DE BETULIA{/}
{R}_{I}1_{/}Cuando termin\u00f3 de invocar al Dios de Israel, {I}2_{/}se levant\u00f3 del lugar en que estaba postrada, llam\u00f3 a su doncella, baj\u00f3 a las habitaciones donde resid\u00eda en los s\u00e1bados y en las fiestas, [=]_{R}_{I}3_{/}se quit\u00f3 el \u00e1spero sayal que llevaba puesto, se despoj\u00f3 de sus vestidos de viuda, se ba\u00f1\u00f3 y se perfum\u00f3, se pein\u00f3, se ci\u00f1\u00f3 la cabeza con un turbante y se adorn\u00f3 con los vestidos de fiesta que sol\u00eda ponerse cuando viv\u00eda su esposo Manas\u00e9s. [=]_{I}4_{/}Se calz\u00f3 las sandalias, se cubri\u00f3 de collares, ajorcas, anillos, pendientes, de todas sus joyas. Tan bella estaba, que atraer\u00eda las miradas de cuantos hombres se encontrase. {I}5_{/}Entreg\u00f3 a su doncella una bota de vino y un tarro de aceite, llen\u00f3 las alforjas con panes de cebada, tortas de higos y panes rituales; lo envolvi\u00f3 todo y se lo entreg\u00f3.
{I}6_{/}Se dirigieron despu\u00e9s hacia la puerta de Betulia y hallaron junto a ella a Oz\u00edas y a los dos ancianos del pueblo, Cabris y Carmis. {I}7_{/}Al ver su rostro tan cambiado y mudados sus vestidos, se extasiaron ante su belleza y le dijeron: {R}_{I}8_{/}\u00abEl Dios de nuestros padres te favorezca y realice tus planes para gloria de Israel y exaltaci\u00f3n de Jerusal\u00e9n\u00bb. {R}_{I}9_{/}Ella ador\u00f3 a Dios y les dijo: \u00abMandad abrir la puerta de la ciudad para que pueda salir a realizar lo que me acab\u00e1is de decir\u00bb. Mandaron a los j\u00f3venes que abriesen, como ella hab\u00eda dicho. {I}10_{/}Cumplida la orden, Judit sali\u00f3 con su doncella. Los de la ciudad la segu\u00edan con la mirada mientras bajaba la monta\u00f1a hasta pasar el valle; despu\u00e9s la perdieron de vista.

{N}JUDIT, DETENIDA Y LLEVADA A HOLOFERNES{/}
{I}11_{/}Ambas caminaban aprisa a trav\u00e9s del valle, cuando les salieron al paso centinelas asirios, {I}12_{/}que detuvieron a Judit y le preguntaron: \u00ab\u00bfDe qui\u00e9n eres? \u00bfDe d\u00f3nde vienes y ad\u00f3nde vas?\u00bb. Ella respondi\u00f3: \u00abSoy una hebrea que huye de los hebreos, porque est\u00e1n a punto de caer en vuestras manos. {I}13_{/}Voy a presentarme a Holofernes, general jefe de vuestro ej\u00e9rcito, para comunicarle informaci\u00f3n exacta. Yo le mostrar\u00e9 el camino para apoderarse de toda la monta\u00f1a, sin perder ni un solo hombre\u00bb. {I}14_{/}Los soldados, al o\u00edr estas palabras, y prendados de su hermosura -era de belleza extraordinaria-, le dijeron: {I}15_{/}\u00abHas salvado tu vida apresur\u00e1ndote a venir a nuestro jefe. Vete a su tienda; algunos de nosotros te escoltaremos hasta all\u00ed. {I}16_{/}Cuando est\u00e9s en su presencia, no tengas miedo; rep\u00edtele todo lo que nos has dicho, y te tratar\u00e1 bien\u00bb. {I}17_{/}Escogieron a cien hombres, que las acompa\u00f1aron y guiaron hasta la tienda de Holofernes.
{I}18_{/}La noticia se propag\u00f3 de tienda en tienda; de todo el campamento acud\u00edan y la rodeaban, mientras ella, fuera de la tienda de Holofernes, esperaba el anuncio de su llegada. {R}_{I}19_{/}Se maravillaban de su belleza y de los israelitas, y comentaban: \u00ab\u00bfQui\u00e9n puede despreciar al pueblo que tiene mujeres tan bellas? No ser\u00eda prudente dejar ni un solo hombre, pues los supervivientes podr\u00edan seducir al mundo entero\u00bb. {I}20_{/}Los guardias personales de Holofernes y todos sus ayudantes de campo salieron y la introdujeron en la tienda. {I}21_{/}Holofernes descansaba en su lecho, bajo un baldaquino de p\u00farpura y oro, adornado de esmeraldas y piedras preciosas. {I}22_{/}Anunciaron la llegada, y se dirigi\u00f3 a la entrada de su tienda, precedido de l\u00e1mparas de plata.
{I}23_{/}Cuando Judit se present\u00f3 ante \u00e9l y sus ayudantes, todos se quedaron maravillados de la belleza de su rostro. Ella se postr\u00f3 en tierra, pero los ayudantes la levantaron.

{1}11{/}

{N}BEN\u00c9VOLA ACOGIDA DE HOLOFERNES{/}
[\u0095]_[=]_{R}_{I}1_{/}Holofernes le dijo: \u00abTen confianza, mujer, no tengas miedo; jam\u00e1s he maltratado a los que han decidido servir a Nabucodonosor, rey de toda la tierra. {I}2_{/}Tampoco ahora habr\u00eda levantado mi espada contra tu pueblo, que habita en la monta\u00f1a, si no me hubiese despreciado; pero \u00e9l lo ha querido. {I}3_{/}Y bien, dime por qu\u00e9 has huido y has venido a refugiarte entre nosotros. Lo has hecho para salvarte. Ten la seguridad de que salvar\u00e1s tu vida esta noche y en adelante. {I}4_{/}Nadie te har\u00e1 mal; te tratar\u00e1n bien, como se trata a los servidores de mi se\u00f1or el rey Nabucodonosor\u00bb.

{N}EXTRAORDINARIA HABILIDAD DE JUDIT{/}
{I}5_{/}Judit respondi\u00f3: \u00abD\u00edgnate escuchar las palabras de tu sierva para que pueda hablar con libertad ante tu presencia, pues ninguna mentira dir\u00e9 a mi se\u00f1or esta noche. {R}_{I}6_{/}Si escuchas las propuestas de tu sierva, Dios realizar\u00e1 plenamente en ti sus designios, y mi se\u00f1or no quedar\u00e1 decepcionado en sus empresas. [=]_{R}_{I}7_{/}Viva Nabucodonosor, rey de toda la tierra, y viva su poder, que te ha enviado para restablecer el orden en todos los seres vivientes; ya que, gracias a ti, no s\u00f3lo los hombres le sirven, sino hasta las bestias salvajes, los animales dom\u00e9sticos y las aves del cielo viven, gracias a tu poder, para Nabucodonosor y toda su dinast\u00eda.
[=]_{R}_{I}8_{/}Hemos o\u00eddo hablar de tu sabidur\u00eda y de la habilidad de tu esp\u00edritu, y toda la tierra sabe que t\u00fa solo en todo el reino eres h\u00e1bil, rico de experiencia y prodigioso en campa\u00f1as guerreras. {I}9_{/}Conocemos tambi\u00e9n las palabras que Ajior pronunci\u00f3 en tu asamblea, y hemos o\u00eddo sus propuestas, pues los hombres de Betulia lo acogieron y \u00e9l les cont\u00f3 todo lo que hab\u00edan dicho delante de ti. [=]_{R}_{I}10_{/}Ahora bien, poderoso se\u00f1or, no desprecies sus palabras, sino consid\u00e9ralas bien, pues son verdaderas. No ser\u00e1 castigado nuestro pueblo ni la espada podr\u00e1 con ellos si no han pecado contra su Dios. {R}_{I}11_{/}Pero para que no quedes decepcionado y fracasado, sabe que la muerte caer\u00e1 sobre ellos. Est\u00e1n dominados por el pecado, por el que excitan la ira de su Dios cuando cometen alg\u00fan desprop\u00f3sito. {R}_{I}12_{/}Puesto que les faltan los v\u00edveres y el agua escasea, han decidido echar mano de sus jumentos y consumir todo lo que Dios, con sus leyes, les tiene prohibido comer. [=]_{R}_{I}13_{/}Han determinado consumir las primicias del trigo y los diezmos del vino y del aceite, cosas sagradas reservadas a los sacerdotes de Jerusal\u00e9n, que ning\u00fan seglar puede tocar ni siquiera con las manos. {R}_{I}14_{/}Han enviado delegados a Jerusal\u00e9n, donde el pueblo hace lo mismo, para conseguir autorizaci\u00f3n de los ancianos. {R}_{I}15_{/}Cuando reciban la respuesta y se pongan a hacerlo, entonces Dios los pondr\u00e1 en tus manos para que acabes con ellos. {R}_{I}16_{/}As\u00ed que yo, tu sierva, conociendo todo esto, he huido de ellos, y Dios me ha enviado para realizar contigo haza\u00f1as tales que toda la tierra, cuando las sepa, quedar\u00e1 estupefacta.
{R}_{I}17_{/}Porque tu sierva es devota y honra al Dios del cielo d\u00eda y noche. Me quedar\u00e9 contigo, se\u00f1or, y saldr\u00e9 cada noche al valle a rezar a Dios para que me diga cu\u00e1ndo han cometido el pecado. {I}18_{/}Te informar\u00e9 entonces, y t\u00fa saldr\u00e1s con tu ej\u00e9rcito, y nadie podr\u00e1 oponerte resistencia. [=]_{R}_{I}19_{/}Te llevar\u00e9 yo por toda la Judea hasta llegar a Jerusal\u00e9n y har\u00e9 que te sientes en el centro de ella. T\u00fa los conducir\u00e1s como ovejas sin pastor, y ni siquiera un perro ladrar\u00e1 contra ti. Todo esto me ha sido manifestado para que lo conocieras anticipadamente; Dios me lo ha comunicado, y me ha mandado anunci\u00e1rtelo\u00bb.

{N}HOLOFERNES Y SUS AYUDANTES, IMPRESIONADOS POR LA PRUDENCIA DE JUDIT{/}
{I}20_{/}Estas palabras agradaron a Holofernes y a todos sus ayudantes de campo, que, admirados de su sabidur\u00eda, dijeron: {I}21_{/}\u00abEn el mundo entero no hay una mujer comparable a \u00e9sta en la hermosura y en la sabidur\u00eda\u00bb. {I}22_{/}Holofernes le dijo: \u00abDios ha hecho bien al enviarte por delante de tu pueblo para demostrarle que el poder est\u00e1 en mis manos y la ruina en los que desprecian a mi se\u00f1or. [=]_{R}_{I}23_{/}Eres muy hermosa y muy lista. Si haces lo que has dicho, tu Dios ser\u00e1 mi Dios, vivir\u00e1s en el palacio de Nabucodonosor y alcanzar\u00e1s renombre en toda la tierra\u00bb.

{1}12{/}

[\u0095]_{I}1_{/}Mand\u00f3 que la pasaran adonde ten\u00eda sus cubiertos de plata, y orden\u00f3 que se le sirviera de sus manjares y que le dieran a beber de su vino. [=]_{I}2_{/}Pero Judit le dijo: \u00abNo puedo comer esos manjares para no caer en culpa; yo he tra\u00eddo mi propia comida\u00bb. {I}3_{/}Holofernes replic\u00f3: \u00abSi se te acaban tus provisiones, \u00bfc\u00f3mo nos arreglaremos para procurarte otras, pues no hay entre nosotros nadie de tu raza?\u00bb. {I}4_{/}Judit respondi\u00f3: \u00abPor tu vida, se\u00f1or m\u00edo, que no habr\u00e9 terminado mis provisiones antes que el Se\u00f1or haya realizado por mi mano sus designios\u00bb. [=]_{I}5_{/}Los ayudantes de campo la llevaron a su tienda. Durmi\u00f3 hasta medianoche, y se levant\u00f3 de madrugada. {I}6_{/}Hab\u00eda pedido a Holofernes: \u00abOrdena, se\u00f1or m\u00edo, que me permitan salir para la oraci\u00f3n\u00bb. {R}_{I}7_{/}Y Holofernes lo hab\u00eda ordenado a sus guardias. Permaneci\u00f3 tres d\u00edas en el campo, y cada noche marchaba al valle de Betulia y se lavaba en la fuente, junto al cuerpo de guardia. {R}_{I}8_{/}Mientras iba, rogaba al Dios de Israel que encaminase sus pasos para exaltaci\u00f3n de los hijos de su pueblo. {I}9_{/}Volv\u00eda purificada, y permanec\u00eda en su tienda hasta el atardecer, en que tomaba sus alimentos.

{N}JUDIT ASISTE AL BANQUETE DE HOLOFERNES{/}
{I}10_{/}El cuarto d\u00eda Holofernes ofreci\u00f3 un banquete s\u00f3lo a sus servidores, sin invitar a ninguno de sus oficiales. {I}11_{/}Y dijo a Bagoas, el eunuco, que era su mayordomo: \u00abTrata de persuadir a la hebrea para que venga a comer y beber con nosotros. {I}12_{/}Ser\u00eda vergonzoso dejar marchar semejante mujer sin habernos divertido con ella. Si no la conseguimos, se burlar\u00e1 de nosotros\u00bb. {I}13_{/}Bagoas fue adonde estaba Judit, y le dijo: \u00abQue esta hermosa joven no se niegue a venir donde mi se\u00f1or, para ser agasajada por \u00e9l, beber con nosotros el vino que causa alegr\u00eda y ser como una de las mujeres asirias, que viven en el palacio de Nabucodonosor\u00bb. [=]_{I}14_{/}Judit le respondi\u00f3: \u00ab\u00bfQui\u00e9n soy yo para oponerme a mi se\u00f1or? Todo lo que sea de su agrado, lo har\u00e9 con sumo gusto y ser\u00e1 para m\u00ed un motivo de gozo hasta el fin de mi vida\u00bb.
{I}15_{/}Ella se levant\u00f3, se puso un vestido de gala y sus adornos femeninos. Iba delante su doncella, que extendi\u00f3 en el suelo, junto a Holofernes, las pieles que Bagoas le hab\u00eda entregado para su uso diario, para comer recostada sobre ellas. {I}16_{/}Judit entr\u00f3 y se sent\u00f3. Holofernes sinti\u00f3 una fuerte pasi\u00f3n por ella y un ardiente deseo de poseerla; desde que la hab\u00eda visto aguardaba el momento de seducirla. {I}17_{/}Holofernes le dec\u00eda: \u00ab\u00a1Bebe y al\u00e9grate con nosotros!\u00bb. {I}18_{/}Judit le respond\u00eda: \u00abCon mucho gusto bebo, se\u00f1or, porque jam\u00e1s me ha parecido la vida tan bella como hoy\u00bb. {I}19_{/}Y ante \u00e9l com\u00eda y beb\u00eda de lo que le hab\u00eda preparado su doncella. {I}20_{/}Holofernes estaba encantado de tenerla cerca, y bebi\u00f3 tal cantidad de vino cual no hab\u00eda bebido en ninguno de los d\u00edas de su vida.

{1}13{/}

{N}JUDIT CORTA LA CABEZA DE HOLOFERNES{/}
[\u0095]_{I}1_{/}Cuando se hizo tarde, los servidores se retiraron. Bagoas cerr\u00f3 por fuera la puerta de la tienda, procurando dejar solo a su se\u00f1or. Cansados de tanto comer y beber, todos se fueron a dormir. {I}2_{/}Solamente qued\u00f3 Judit en la tienda con Holofernes, el cual, completamente borracho, estaba tumbado en la cama. {I}3_{/}Judit hab\u00eda dicho a su doncella que estuviera fuera del dormitorio, esperando su salida como los otros d\u00edas, ya que hab\u00eda anunciado que saldr\u00eda a la oraci\u00f3n, de lo que hab\u00eda hablado al mismo Bagoas.
{R}_{I}4_{/}Todos, grandes y peque\u00f1os, se hab\u00edan ido, y no hab\u00eda nadie en la tienda. Judit, de pie junto a la cama, dijo interiormente: \u00abSe\u00f1or, Dios omnipotente, mira en este momento la obra de mis manos para la exaltaci\u00f3n de Jerusal\u00e9n. {I}5_{/}Ha llegado el momento de ayudar a tu heredad y de realizar mis proyectos para derrotar a los enemigos que se han levantado contra nosotros\u00bb. {I}6_{/}Se acerc\u00f3 al poste que hab\u00eda sobre la cabeza de Holofernes, y tom\u00f3 su alfanje. {R}_{I}7_{/}Fue a la cama, le agarr\u00f3 la cabeza por los cabellos, y dijo: \u00abSe\u00f1or, Dios de Israel, dame ahora fuerzas\u00bb. {I}8_{/}Le dio por dos veces en el cuello con toda su fuerza, y le cort\u00f3 la cabeza. {I}9_{/}Envolvi\u00f3 luego el cuerpo con la ropa de la cama y quit\u00f3 las cortinas de las columnas. Sali\u00f3 aprisa y entreg\u00f3 la cabeza de Holofernes a su doncella, {I}10_{/}quien la meti\u00f3 en las alforjas de las provisiones; luego salieron ambas a la oraci\u00f3n, como de costumbre. Atravesaron el campo, bordearon el valle, faldearon la monta\u00f1a de Betulia y llegaron a las puertas de la ciudad.
{R}_{I}11_{/}Judit desde lejos grit\u00f3 a los centinelas: \u00ab\u00a1Abrid, abrid la puerta! Dios, nuestro Dios, est\u00e1 con nosotros, demostrando su poder a Israel y su fuerza contra los enemigos, como lo ha hecho hoy\u00bb.

{N}JUDIT, ALABADA Y BENDECIDA EN BETULIA{/}
{I}12_{/}Tan pronto como los hombres de la ciudad oyeron su voz, se apresuraron a bajar a la puerta y llamaron a los ancianos. {I}13_{/}Todos, chicos y grandes, fueron corriendo; no esperaban su vuelta. Abrieron la puerta, las recibieron, encendieron fuego para verse y le hicieron corro. [=]_{R}_{I}14_{/}Ella les dijo a grandes voces: \u00ab\u00a1Alabad a Dios, alabadlo! Alabad a Dios, que no ha apartado su misericordia del pueblo de Israel, sino que ha derrotado esta noche a nuestros enemigos vali\u00e9ndose de m\u00ed\u00bb. [=]_{I}15_{/}Sac\u00f3 la cabeza de las alforjas, se la mostr\u00f3 y dijo: \u00abAqu\u00ed est\u00e1 la cabeza de Holofernes, general del ej\u00e9rcito asirio. Aqu\u00ed est\u00e1n tambi\u00e9n las colgaduras bajo las que dorm\u00eda borracho. El Se\u00f1or le dio un golpe mortal por mano de una mujer. {I}16_{/}\u00a1Viva el Se\u00f1or, que me ha protegido en el camino recorrido! Mi rostro lo sedujo para su perdici\u00f3n. Pero no pudo pecar conmigo, lo que hubiera sido mi profanaci\u00f3n y mi deshonra\u00bb. {R}_{I}17_{/}Todo el pueblo, entusiasmado, se postr\u00f3, adorando a Dios y exclamando a coro: \u00ab\u00a1Bendito eres, Dios nuestro, que has aniquilado hoy a los enemigos de tu pueblo!\u00bb. [=]_{R}_{I}18_{/}Oz\u00edas dec\u00eda: \u00abBendita seas t\u00fa, hija del Dios alt\u00edsimo, entre todas las mujeres de la tierra, y bendito el Se\u00f1or Dios, que cre\u00f3 los cielos y la tierra, y te ha guiado hasta cortar la cabeza del jefe de nuestros enemigos. {R}_{I}19_{/}La confianza que has demostrado no se borrar\u00e1 del coraz\u00f3n de los hombres, que siempre recordar\u00e1n el poder de Dios. [=]_{R}_{I}20_{/}Que Dios te colme de bienes para tu exaltaci\u00f3n eterna, pues viendo abatida nuestra raza, no has perdonado la vida, antes fuiste su socorro en la ruina, port\u00e1ndote con rectitud ante Dios\u00bb. Y todo el pueblo respondi\u00f3: \u00abAs\u00ed sea. As\u00ed sea\u00bb.

{1}14{/}

{N}LA CABEZA DE HOLOFERNES, EN LAS MURALLAS{/}
[\u0095]_[=]_{I}1_{/}Judit les dijo: \u00abO\u00eddme, hermanos. Tomad la cabeza y colgadla en lo alto de las murallas. {I}2_{/}Cuando amanezca y el sol haya salido, tomad vuestras armas, y que los m\u00e1s fuertes salgan de la ciudad con un jefe a la cabeza, como si quisieran bajar a la llanura contra las avanzadillas de los asirios, pero que no bajen. [=]_{I}3_{/}Ellos entonces empu\u00f1ar\u00e1n sus armas e ir\u00e1n al campo a despertar a los generales del ej\u00e9rcito asirio, que se presentar\u00e1n en la tienda de Holofernes, pero no lo encontrar\u00e1n. Entonces cundir\u00e1 el p\u00e1nico y huir\u00e1n ante vuestra presencia. {R}_{I}4_{/}Vosotros y los habitantes de todo el territorio de Israel los perseguir\u00e9is y los matar\u00e9is mientras huyen. {R}_{I}5_{/}Pero antes de realizar este plan, llamad a Ajior, el amonita, para que vea e identifique al que menospreciaba al pueblo de Israel y nos lo envi\u00f3 para morir\u00bb.
{R}_{I}6_{/}Llamaron a Ajior, que estaba en casa de Oz\u00edas. Cuando lleg\u00f3 y vio la cabeza de Holofernes en manos de un hombre de los de la asamblea del pueblo, cay\u00f3 al suelo sin sentido. {R}_{I}7_{/}Cuando volvi\u00f3 en s\u00ed, se ech\u00f3 a los pies de Judit y le dijo: \u00abBendita seas en todas las tiendas y en todos los pueblos, que al o\u00edr tu nombre quedar\u00e1n asombrados. {I}8_{/}Cu\u00e9ntame ahora lo que hiciste estos d\u00edas\u00bb. Judit, en medio del pueblo, le cont\u00f3 todo lo que hab\u00eda hecho desde su partida hasta el momento en que hablaba. {I}9_{/}Al terminar, todo el pueblo dio gritos de alegr\u00eda, que resonaron en toda la ciudad. {R}_{I}10_{/}Viendo Ajior todo lo que hab\u00eda hecho el Dios de Israel, crey\u00f3 firmemente en \u00e9l y se circuncid\u00f3, agreg\u00e1ndose para siempre al pueblo de Israel.
{I}11_{/}Al rayar el alba, colgaron la cabeza de Holofernes en las murallas. Tom\u00f3 cada cual sus armas y salieron en grupos hacia las subidas de la monta\u00f1a. {I}12_{/}Los asirios, al verlos, se lo comunicaron a sus oficiales, los cuales a su vez informaron a los generales, a los capitanes y a todos los jefes. {I}13_{/}Llegaron a la tienda de Holofernes y dijeron a su ayudante: \u00abDespierta a nuestro jefe, pues los esclavos se han atrevido a bajar a luchar contra nosotros para su ruina total\u00bb. {I}14_{/}Bagoas entr\u00f3 y toc\u00f3 la puerta de la tienda, pues cre\u00eda que dorm\u00eda con Judit. {R}_{I}15_{/}Al no responder nadie, entr\u00f3 en el dormitorio y lo encontr\u00f3 tendido en el suelo, muerto, con el cuerpo sin cabeza. {I}16_{/}Dio entonces grandes gritos, llorando, gimiendo, clamando fuertemente y rasgando sus vestiduras. {I}17_{/}Entr\u00f3 despu\u00e9s en la tienda de Judit y no la encontr\u00f3. Corri\u00f3 al pueblo y grit\u00f3: {R}_{I}18_{/}\u00ab\u00a1Las esclavas nos han traicionado! Una mujer hebrea ha cubierto de verg\u00fcenza la casa de Nabucodonosor. Holofernes est\u00e1 tendido en el suelo sin cabeza\u00bb. {I}19_{/}Al o\u00edr estas palabras, los jefes del ej\u00e9rcito asirio rasgaron sus vestiduras, se conmovieron profundamente y se pusieron a lanzar lamentos y gritos en medio del campamento.

{1}15{/}

{N}LOS ISRAELITAS PERSIGUEN A LOS ASIRIOS, QUE HUYEN A LA DESBANDADA{/}
{I}1_{/}Cuando los que estaban en las tiendas se enteraron de lo ocurrido, se quedaron estupefactos {I}2_{/}y se llenaron de miedo y de terror. Ninguno quer\u00eda permanecer all\u00ed; todos salieron a la desbandada, huyendo por todos los caminos de la llanura y de la monta\u00f1a. {I}3_{/}Los que estaban apostados en torno a Betulia se dieron tambi\u00e9n a la fuga. Entonces los israelitas, preparados para el combate, se lanzaron sobre ellos. {R}_{I}4_{/}Oz\u00edas envi\u00f3 mensajeros a Betomestain, a Bebay, a Joba, a Cola y a todo Israel para informarles de lo ocurrido, y para que salieran a perseguir y destruir a los enemigos.
{R}_{I}5_{/}Cuando los israelitas lo supieron, cayeron sobre ellos, los derrotaron y los persiguieron hasta Joba. Acudieron tambi\u00e9n los de Jerusal\u00e9n y los de la regi\u00f3n monta\u00f1osa, pues ya sab\u00edan lo sucedido en el campamento de sus enemigos. Los de Galaad y los de Galilea les propinaron una gran derrota hasta m\u00e1s all\u00e1 de Damasco y su regi\u00f3n. [=]_{I}6_{/}Los que quedaron en Betulia bajaron al campo asirio, lo saquearon y se enriquecieron grandemente. {I}7_{/}Los israelitas que volv\u00edan de la matanza se adue\u00f1aban del resto. Las alquer\u00edas y las aldeas de la monta\u00f1a y de la llanura obtuvieron un gran bot\u00edn, pues la abundancia era enorme.

{N}EL SUMO SACERDOTE FELICITA A JUDIT{/}
{R}_{I}8_{/}El sumo sacerdote Joaqu\u00edn y el consejo de los israelitas residentes en Jerusal\u00e9n vinieron a admirar los beneficios que Dios hab\u00eda concedido a Israel, a ver a Judit y a felicitarla. {R}_{I}9_{/}Al verla, todos a una la ensalzaron as\u00ed: \u00abT\u00fa eres la gloria de Jerusal\u00e9n, el honor de Israel, el orgullo de nuestra raza. {R}_{I}10_{/}Has hecho todo esto con tu mano, has procurado un gran bien a Israel y Dios se ha complacido en ello. Que el Se\u00f1or todopoderoso te bendiga para siempre jam\u00e1s\u00bb. Y todo el pueblo respondi\u00f3: \u00abAs\u00ed sea\u00bb.

{N}APOTEOSIS DE JUDIT{/}
{I}11_{/}El pueblo estuvo saqueando el campamento durante treinta d\u00edas. A Judit le entregaron la tienda de Holofernes, todos sus objetos de plata, su dormitorio, su vajilla y todo su ajuar. Ella lo tom\u00f3, prepar\u00f3 las mulas, enganch\u00f3 los carros y lo carg\u00f3 todo. {R}_{I}12_{/}Todas las mujeres de Israel se hab\u00edan juntado para verla. La aclamaron y organizaron bailes en su honor. Ella llevaba tirsos en sus manos, y los repart\u00eda entre las que le acompa\u00f1aban. {R}_{I}13_{/}Iban coronadas con hojas de olivo, y Judit, a la cabeza del pueblo, dirig\u00eda el baile de las mujeres. Los hombres de Israel, armados y coronados, las segu\u00edan cantando himnos. {R}_{I}14_{/}Judit enton\u00f3 este himno de acci\u00f3n de gracias, que repet\u00eda todo el pueblo:

{1}16{/}

{N}C\u00c1NTICO DE JUDIT{/}
[\u0095]_{R}_{I}1_{/}\u00abAlabad a mi Dios con tamboriles, cantad al Se\u00f1or con c\u00edmbalos,
cantad en su honor un c\u00e1ntico nuevo, ensalzad e invocad su nombre.
{R}_{I}2_{/}El Se\u00f1or es el Dios que acaba con las guerras,
pues en el campamento, en medio del pueblo,
me libr\u00f3 de las manos de mis perseguidores.
{I}3_{/}Vinieron los asirios de las monta\u00f1as del norte
con su ej\u00e9rcito incontable.
La multitud cerraba los valles
y los caballos cubr\u00edan los montes.
{I}4_{/}Quisieron incendiar mi tierra,
pasar a los j\u00f3venes al filo de la espada,
estrellar contra el suelo a los ni\u00f1os de pecho,
llevarse como bot\u00edn a los muchachos
y raptar a las doncellas.
{I}5_{/}El Se\u00f1or todopoderoso los deshizo por medio de una mujer.
{I}6_{/}Su jefe no cay\u00f3 a manos de j\u00f3venes,
ni lo hirieron titanes,
ni lo atacaron gigantes.
\u00a1Fue Judit, hija de Merar\u00ed!
Ella lo desarm\u00f3 con su hermosura.
{R}_{I}7_{/}Ella se quit\u00f3 sus vestidos de viuda
para salvar a los afligidos de Israel.
Unt\u00f3 su rostro con perfumes,
{I}8_{/}recogi\u00f3 su cabellera en un turbante
y se visti\u00f3 de gala para seducirlo.
{R}_{I}9_{/}Sus sandalias robaron sus ojos,
y su belleza encaden\u00f3 su alma; el alfanje seg\u00f3 su cuello.
{R}_{I}10_{/}Los persas se estremecieron de su audacia,
los medos se turbaron de su temeridad.
{I}11_{/}Entonces mis humildes dieron la voz de alarma y ellos se asustaron;
mis d\u00e9biles gritaron, y ellos se llenaron de terror; dieron voces, y ellos se dieron a la fuga.
{I}12_{/}Hijos de esposas j\u00f3venes los atacaron,
como a fugitivos los her\u00edan;
perecieron por la acci\u00f3n de mi Se\u00f1or.
{R}_{I}13_{/}Cantad a mi Dios un c\u00e1ntico nuevo.
Eres grande, Se\u00f1or, y glorioso,
admirable por tu fortaleza e invencible.
{R}_{I}14_{/}Que te sirvan todas las criaturas,
pues hablaste, y fueron creadas;
enviaste tu esp\u00edritu, y existieron;
y no hay nada que se resista a tu voz.
{I}15_{/}Las aguas desquiciar\u00e1n los cimientos de los montes;
las rocas, ante ti, se derretir\u00e1n como la cera;
pero t\u00fa ser\u00e1s siempre propicio con tus fieles.
{I}16_{/}Poca cosa son los sacrificios de olor agradable
y es menos que nada la grasa de los holocaustos,
pero es grande sobremanera el que te teme.
{I}17_{/}\u00a1Ay de las naciones que se enfrentan a mi raza!
El Se\u00f1or omnipotente las castigar\u00e1 en el d\u00eda del juicio,
pondr\u00e1 fuego y gusanos en sus cuerpos
y llorar\u00e1n atormentados para siempre\u00bb.

{N}FIESTAS EN JERUSAL\u00c9N{/}
[\u0095]_{R}_{I}18_{/}Cuando llegaron a Jerusal\u00e9n, adoraron a Dios, se purificaron y ofrecieron holocaustos, dones y ofrendas voluntarias. {R}_{I}19_{/}Judit ofreci\u00f3 a Dios todos los objetos de Holofernes, que el pueblo le hab\u00eda entregado, y los cortinajes que ella hab\u00eda quitado de su dormitorio. {R}_{I}20_{/}El pueblo estuvo celebrando fiestas ante el templo durante tres meses.

{N}VIDA TRANQUILA Y SANTA. MUERTE DE LA HERO\u00cdNA{/}
{I}21_{/}Despu\u00e9s, todos volvieron a sus casas; Judit regres\u00f3 a Betulia, y se dedic\u00f3 a su hacienda. Fue famosa en todo el pueblo mientras vivi\u00f3. {R}_{I}22_{/}Tuvo muchos pretendientes, pero ella no quiso casarse desde que su marido Manas\u00e9s muri\u00f3, y fue a reunirse con su pueblo. {R}_{I}23_{/}Su fama crec\u00eda cada d\u00eda hasta que se hizo vieja en casa de su marido Manas\u00e9s; lleg\u00f3 a la edad de ciento cinco a\u00f1os. Dio la libertad a su esclava y muri\u00f3 en Betulia. La enterraron en el sepulcro de su marido Manas\u00e9s. {I}24_{/}Hubo luto en el pueblo durante siete d\u00edas. Antes de morir, reparti\u00f3 su hacienda entre los parientes de su marido y entre los suyos. {R}_{I}25_{/}Mientras vivi\u00f3 Judit, nadie amenaz\u00f3 a Israel, y ni siquiera en mucho tiempo despu\u00e9s de su muerte.

