
{1}1{/}

{N}BANQUETE DE ASUERO{/}

{C}Ver El Sue\u00f1o de Mardoqueo [Est_11,2-12] y Conjuraci\u00f3n contra el 
rey [Est_12,1-6]{/}

[\u0095]_{I}1_{/}Era en tiempos del rey Asuero, el que rein\u00f3 desde India 
hasta Etiop\u00eda sobre ciento veintisiete provincias. {I}2_{/}El a\u00f1o 
tercero de su reinado, el rey, que ten\u00eda establecido su trono real 
en la ciudad de Susa, {I}3_{/}dio un banquete a todos los pr\u00edncipes, 
ministros y jefes del ej\u00e9rcito persa y medo, a los nobles y 
gobernadores de las provincias. {I}4_{/}Quer\u00eda, con esto, poner de 
manifiesto durante muchos d\u00edas, ciento ochenta exactamente, la 
riqueza y gloria de su imperio, el fasto y esplendor de su 
magnificencia.
{I}5_{/}Transcurridos aquellos d\u00edas, ofreci\u00f3 tambi\u00e9n un banquete 
durante siete d\u00edas a toda la poblaci\u00f3n de la ciudad de Susa, 
chicos y grandes, en el patio del jard\u00edn real. {I}6_{/}Colgaduras de 
lino blanco y celeste, sostenidas por cordones de seda y p\u00farpura 
roja, pend\u00edan de anillas de plata, fijadas en columnas de m\u00e1rmol; 
se hab\u00edan colocado divanes de oro y plata a lo largo del pavimento 
de piedras finas, de m\u00e1rmol blanco, de madreperla y de mosaico. 
{I}7_{/}Las bebidas se serv\u00edan en copas de oro, todas diferentes, y se 
ofrec\u00eda vino abundante conforme a la esplendidez regia. {I}8_{/}El rey 
hab\u00eda ordenado a los mayordomos de palacio que no obligaran a 
beber a nadie y que fuesen condescendientes con los deseos de los 
invitados.

{N}VASTI, DESTRONADA{/}

{I}9_{/}La reina Vasti ofreci\u00f3 tambi\u00e9n un banquete a las mujeres en el 
palacio de Asuero. [=]_{I}10_{/}El s\u00e9ptimo d\u00eda el rey, euf\u00f3rico por el 
vino, mand\u00f3 a Mehum\u00e1n, Bizzet\u00e1, Jarbon\u00e1, Bigt\u00e1, Abagt\u00e1, Zetar y 
Carc\u00e1s, los siete eunucos que le serv\u00edan, {I}11_{/}que trajeran a su 
presencia a la reina Vasti con la corona real, para mostrar su 
belleza al pueblo y a los jefes, pues era muy hermosa. {I}12_{/}Pero 
la reina Vasti se neg\u00f3, a pesar del mandato del rey transmitido 
por los eunucos. El rey se enfad\u00f3 mucho, mont\u00f3 en c\u00f3lera y 
[=]_{I}13_{/}consult\u00f3 a los sabios, expertos en leyes, pues era 
costumbre que los asuntos fuesen tratados ante expertos en leyes y 
derecho. {R}_{I}14_{/}Los m\u00e1s destacados eran Carsena, Setar, Admat\u00e1, 
Tarsis, Meres, Marsen\u00e1 y Memuc\u00e1n, los siete pr\u00edncipes persas y 
medos que pertenec\u00edan al consejo real y ocupaban los primeros 
cargos del reino. {R}_{I}15_{/}El rey pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfQu\u00e9 ha de hacerse, 
seg\u00fan la ley, con la reina Vasti por no haber cumplido la orden 
del rey, transmitida por los eunucos?\u00bb.
{I}16_{/}Memuc\u00e1n, ante el rey y los pr\u00edncipes, respondi\u00f3: \u00abLa reina no 
ha ofendido solamente al rey, sino tambi\u00e9n a los pr\u00edncipes y a los 
s\u00fabditos que viven en las provincias del rey. {I}17_{/}Porque cuando 
todas las mujeres se enteren de lo que ha hecho la reina, 
despreciar\u00e1n a sus maridos, diciendo: El rey mand\u00f3 llamar a la 
reina, y ella no quiso ir. {R}_{I}18_{/}Desde hoy las mujeres de los 
pr\u00edncipes persas y medos, al saber lo que ha hecho la reina, 
hablar\u00e1n con desprecio y con ira a sus maridos. [=]_{R}_{I}19_{/}Si al 
rey le parece bien, promulgue este decreto entre las leyes de los 
persas y de los medos: la reina Vasti no comparecer\u00e1 m\u00e1s delante 
del rey, y su dignidad de reina se conferir\u00e1 a otra mejor que 
ella. {R}_{I}20_{/}Cuando el decreto real se divulgue en todo el reino, 
todas las mujeres, desde las m\u00e1s grandes hasta las m\u00e1s 
insignificantes, honrar\u00e1n a sus maridos\u00bb.
{I}21_{/}El consejo de Memuc\u00e1n agrad\u00f3 al rey y a los pr\u00edncipes, y el 
rey hizo lo siguiente: [=]_{R}_{I}22_{/}escribi\u00f3 cartas a todas las 
provincias de su enorme imperio, a cada provincia en su escritura 
y a cada pueblo en su lengua, ordenando que en las casas mandaran 
los maridos.

{1}2{/}

{N}ESTER, REINA{/}

[\u0095]_{I}1_{/}Al cabo de alg\u00fan tiempo, al rey se le pas\u00f3 el enfado, se 
acord\u00f3 de Vasti, de lo que hab\u00eda decretado contra ella. {I}2_{/}Los 
servidores del rey le dijeron: \u00abB\u00fasquense para el rey j\u00f3venes 
v\u00edrgenes y hermosas. {I}3_{/}Encargue el rey a hombres de confianza, 
en todas las provincias, que elijan las j\u00f3venes v\u00edrgenes m\u00e1s 
bellas, para que se re\u00fanan en la ciudad de Susa, en el har\u00e9n, bajo 
la custodia de Hegu\u00e9, eunuco del rey y guardi\u00e1n de las mujeres; 
que les hagan un tratamiento de belleza, {I}4_{/}y la que m\u00e1s guste al 
rey ser\u00e1 la reina en lugar de Vasti\u00bb. La idea agrad\u00f3 al rey, y as\u00ed 
se hizo.
{I}5_{/}En la ciudad de Susa hab\u00eda un jud\u00edo llamado Mardoqueo, hijo de 
Ya\u00edr, hijo de Sime\u00ed, hijo de Quis, de la tribu de Benjam\u00edn, 
{R}_{I}6_{/}uno de los numerosos cautivos que Nabucodonosor, rey de 
Babilonia, hab\u00eda deportado, desde Jerusal\u00e9n, con Jecon\u00edas, rey de 
Jud\u00e1. {R}_{I}7_{/}Hab\u00eda criado a una cierta Hedisa, es decir, Ester, hija 
de un t\u00edo suyo, hu\u00e9rfana de padre y madre. Era muy bella y 
hermosa, y a la muerte de sus padres, Mardoqueo la hab\u00eda tomado 
como hija suya. {I}8_{/}Cuando fue proclamado el edicto del rey, 
muchas j\u00f3venes fueron llevadas a la ciudad de Susa y confiadas a 
Hegu\u00e9, guardi\u00e1n de las mujeres. [=]_{R}_{I}9_{/}La joven le gust\u00f3, y \u00e9l 
se apresur\u00f3 a darle el tratamiento de belleza y alimentos, 
poniendo a su disposici\u00f3n siete doncellas elegidas entre las 
mejores del palacio real; luego la llev\u00f3 con sus doncellas al 
sitio mejor del har\u00e9n. {R}_{I}10_{/}Ester no hab\u00eda revelado ni su origen 
ni su familia, porque Mardoqueo se lo hab\u00eda prohibido. 
{R}_{I}11_{/}Mardoqueo, todos los d\u00edas, paseaba delante del patio del 
har\u00e9n para enterarse de la salud de Ester y de c\u00f3mo la trataban.
{I}12_{/}Cada joven deb\u00eda presentarse por turno al rey Asuero, pasados 
los doce meses exigidos por el tratamiento de belleza: seis meses 
para untarse con aceite de mirra, y otros seis con b\u00e1lsamo y 
cosm\u00e9ticos. {I}13_{/}Cuando pasaba al palacio real para presentarse al 
rey, cada joven pod\u00eda llevar consigo del har\u00e9n todo lo que 
quisiera. {I}14_{/}Entraba por la tarde, y a la ma\u00f1ana era llevada al 
segundo har\u00e9n, bajo la vigilancia de Saasgaz, eunuco del rey y 
guardi\u00e1n de las concubinas. No volv\u00eda a presentarse ante el rey, a 
no ser que \u00e9l lo desease y fuese llamada nominalmente.
{R}_{I}15_{/}Cuando le lleg\u00f3 el turno a Ester, hija de Abijail, t\u00edo de 
Mardoqueo, a la que hab\u00eda adoptado por hija, no pidi\u00f3 m\u00e1s que lo 
que le hab\u00eda indicado Hegu\u00e9, eunuco del rey y guardi\u00e1n de las 
mujeres. Pero Ester conquistaba a cuantos la ve\u00edan. {R}_{I}16_{/}Ester 
fue llevada al palacio real y presentada al rey Asuero, el d\u00e9cimo 
mes, el mes tebet, en el a\u00f1o s\u00e9ptimo de su reinado. {I}17_{/}Y el rey 
la prefiri\u00f3 a todas las dem\u00e1s mujeres, puso la corona real sobre 
su cabeza y la eligi\u00f3 por reina en sustituci\u00f3n de Vasti. {R}_{I}18_{/}Dio 
despu\u00e9s un espl\u00e9ndido banquete en honor de Ester a todos los 
pr\u00edncipes y servidores. Concedi\u00f3 un d\u00eda de fiesta a todas las 
provincias y reparti\u00f3 regalos con su esplendidez real.

{N}MARDOQUEO DESCUBRE UN COMPLOT CONTRA EL REY{/}

[\u0095]_{I}19_{/}Al pasar al segundo har\u00e9n, como las j\u00f3venes, {R}_{I}20_{/}Ester 
no revel\u00f3 ni su origen ni su familia, seg\u00fan le hab\u00eda mandado 
Mardoqueo, pues ella continuaba haciendo todo lo que le dec\u00eda, 
como cuando estaba bajo su tutela.
{R}_{I}21_{/}Mardoqueo era por entonces empleado del palacio real. Bigt\u00e1n 
y Teres, dos eunucos del rey, de la guardia de la puerta, llenos 
de ira, tramaban la muerte del rey. {R}_{I}22_{/}Mardoqueo lo supo e 
inform\u00f3 a Ester, y Ester lo comunic\u00f3 al rey en nombre de 
Mardoqueo. {I}23_{/}Se abri\u00f3 una informaci\u00f3n, se comprob\u00f3 el hecho y 
los dos eunucos fueron ahorcados. El caso fue consignado en el 
libro de las cr\u00f3nicas en presencia del rey.

{1}3{/}

{N}AM\u00c1N, ENEMIGO DE LOS JUD\u00cdOS{/}

[\u0095]_[=]_{I}1_{/}Alg\u00fan tiempo despu\u00e9s el rey Asuero encumbr\u00f3 a Am\u00e1n, 
hijo de Hamdat\u00e1, el de Agag; le dio un alto cargo por encima de 
todos los funcionarios, sus compa\u00f1eros. [=]_{I}2_{/}Todos los 
servidores del rey, que estaban al servicio de la puerta de 
palacio, se arrodillaban y postraban cuando Am\u00e1n pasaba, seg\u00fan 
hab\u00eda ordenado el rey. Pero Mardoqueo no se arrodillaba ni se 
postraba ante \u00e9l. {I}3_{/}Por eso los servidores del rey le 
preguntaron: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 no cumples la orden del rey?\u00bb. 
[=]_{I}4_{/}Todos los d\u00edas le repet\u00edan la misma pregunta, pero \u00e9l no 
los escuchaba. Entonces lo denunciaron a Am\u00e1n, para ver si ten\u00edan 
fundamento las pretensiones de Mardoqueo, pues les hab\u00eda dicho que 
era jud\u00edo. {I}5_{/}Am\u00e1n pudo comprobar que, a su paso, Mardoqueo ni se 
arrodillaba ni se postraba, y se llen\u00f3 de ira. {R}_{I}6_{/}Y como le 
hab\u00edan hablado de la raza de Mardoqueo, tuvo en poco meterse s\u00f3lo 
con \u00e9l y decidi\u00f3 exterminar a todos los jud\u00edos que hab\u00eda en el 
reino de Asuero.

{N}DECRETO CONTRA LOS JUD\u00cdOS{/}

[\u0095]_{I}7_{/}En el mes primero, el de nis\u00e1n, en el a\u00f1o duod\u00e9cimo del 
rey Asuero, se ech\u00f3 delante de Am\u00e1n {C}pur,{/} es decir, suerte, para 
determinar el d\u00eda y el mes, y sali\u00f3 el d\u00eda trece del duod\u00e9cimo 
mes, el de adar. [=]_{R}_{I}8_{/}Am\u00e1n dijo al rey Asuero: \u00abEn medio de 
las incontables gentes de tu reino y por todas las provincias hay 
esparcido y diseminado un pueblo, separado de los dem\u00e1s, que tiene 
leyes diferentes y no cumple las \u00f3rdenes del rey. Los intereses 
del reino no permiten tolerarlo. [=]_{I}9_{/}Si al rey le parece bien, 
decrete que sea exterminado, y yo entregar\u00e9 al tesoro real 
trescientas cuarenta toneladas de plata\u00bb.
{I}10_{/}Asuero se quit\u00f3 el anillo, se lo dio a Am\u00e1n, hijo de Hamdat\u00e1, 
el de Agag, perseguidor de los jud\u00edos, {I}11_{/}y le dijo: \u00abGuarda tu 
plata, y haz de ese pueblo lo que quieras\u00bb.
{R}_{I}12_{/}El trece del primer mes, el de nis\u00e1n, fueron convocados los 
secretarios del rey para sacar copias de las \u00f3rdenes reales y 
mandarlas a todos los s\u00e1trapas del rey, a los gobernadores de las 
provincias y a los jefes de cada pueblo, seg\u00fan la escritura de 
cada provincia y la lengua de cada pueblo. Las copias fueron 
firmadas en nombre del rey Asuero y selladas con su anillo real. 
{R}_{I}13_{/}Los correos llevaron a todas las provincias del reino las 
cartas que mandaban exterminar a todos los jud\u00edos, j\u00f3venes y 
viejos, ni\u00f1os y mujeres, el mismo d\u00eda, es decir, el trece del 
duod\u00e9cimo mes, el mes adar, y confiscar todos sus bienes.
{R}_{I}14_{/}El texto de este decreto fue enviado a todas las provincias 
para su publicaci\u00f3n como ley en toda la poblaci\u00f3n y para que 
estuviesen preparados el d\u00eda se\u00f1alado. {I}15_{/}Los correos se 
aprestaron a cumplir el mandato del rey. El edicto fue promulgado 
tambi\u00e9n en la ciudad de Susa. Mientras el rey banqueteaba, en la 
ciudad de Susa reinaba la consternaci\u00f3n.

{C}Ver El Decreto [Est_13,1-7]{/}

{1}4{/}

[\u0095]_[=]_{I}1_{/}Apenas supo Mardoqueo lo que se hab\u00eda hecho, rasg\u00f3 sus 
vestiduras, se visti\u00f3 de saco y ceniza y sali\u00f3 por la ciudad 
lanzando gritos de dolor: \u00ab\u00a1Un pueblo inocente va a ser 
exterminado!\u00bb. {I}2_{/}Lleg\u00f3 hasta la puerta de palacio y all\u00ed se 
par\u00f3, pues nadie pod\u00eda pasarla vestido de saco. [=]_{I}3_{/}En todas 
las provincias y lugares donde fue publicado el edicto del rey no 
hab\u00eda m\u00e1s que luto, ayunos, lloros y lamentos por parte de los 
jud\u00edos. El saco y las cenizas fueron el lecho de muchos. {R}_{I}4_{/}Las 
doncellas de Ester y sus eunucos fueron a dec\u00edrselo. La reina lo 
sinti\u00f3 grandemente y envi\u00f3 vestidos a Mardoqueo para que se los 
pusiese y se quitase el saco, pero \u00e9l no quiso.
{R}_{I}5_{/}Llam\u00f3 entonces Ester a Hatac, uno de los eunucos que el rey 
hab\u00eda puesto a su servicio, y lo mand\u00f3 a preguntar a Mardoqueo qu\u00e9 
pasaba y por qu\u00e9 hac\u00eda aquello. {I}6_{/}Hatac sali\u00f3 y fue a donde 
estaba siempre Mardoqueo, en la plaza que hab\u00eda delante de la 
puerta real. {R}_{I}7_{/}Mardoqueo le cont\u00f3 lo que pasaba y la cantidad 
que Am\u00e1n hab\u00eda ofrecido entregar al tesoro del rey despu\u00e9s de la 
destrucci\u00f3n de los jud\u00edos. {R}_{I}8_{/}Le entreg\u00f3 tambi\u00e9n una copia del 
decreto de exterminio, publicado en Susa, para que lo entregase a 
Ester y estuviese informada.

{C}Ver [Est_15,1-3]{/}

[\u0095]_{R}_{I}9{/}Hatac volvi\u00f3 y cont\u00f3 a Ester lo que le hab\u00eda dicho 
Mardoqueo. {R}_{I}10_{/}Ester mand\u00f3 a Hatac a decir a Mardoqueo: 
{R}_{I}11_{/}\u00abTodos los servidores del rey y el pueblo de las provincias 
saben que cualquiera, hombre o mujer, que entre en el vest\u00edbulo 
interno, sin haber sido llamado, cae bajo la ley inexorable que lo 
condena a muerte, a no ser que el rey, tendiendo hacia \u00e9l su cetro 
de oro, le conceda la gracia de la vida. Hace ya treinta d\u00edas que 
no me ha llamado\u00bb. {R}_{I}12_{/}Comunicaron las palabras de Ester a 
Mardoqueo, {I}13_{/}quien a su vez respondi\u00f3: \u00abNo creas que porque 
vives en el palacio del rey podr\u00e1s salvarte t\u00fa sola entre todos 
los jud\u00edos. {R}_{I}14_{/}Si te obstinas en callar, los jud\u00edos encontrar\u00e1n 
ayuda y salvaci\u00f3n por otra parte, pero t\u00fa y la casa de tu padre 
perecer\u00e9is. \u00a1Y qui\u00e9n sabe si para una circunstancia como \u00e9sta no 
habr\u00e1s llegado a ser reina!\u00bb.
{R}_{I}15_{/}Ester le mand\u00f3 a decir: [=]_{R}_{I}16_{/}\u00abAnda, re\u00fane a todos los 
jud\u00edos de Susa, y ayunad por mi intenci\u00f3n. No com\u00e1is ni beb\u00e1is 
durante tres d\u00edas y tres noches. Tambi\u00e9n yo, con mis doncellas, 
ayunar\u00e9. Luego me presentar\u00e9 al rey, aun contra la ley, y si he de 
morir, morir\u00e9\u00bb. {R}_{I}17_{/}Mardoqueo se retir\u00f3 y puso en pr\u00e1ctica las 
instrucciones recibidas de Ester.

{C}Ver Oraci\u00f3n de Mardoqueo [Est_13,8-18], Oraci\u00f3n de Ester 
[Est_14,1-19] y Ester se presenta al rey [Est_15,4-19]{/}

{1}5{/}

{N}BANQUETE DE ESTER{/}

{R}_{I}1_{/}Tres d\u00edas despu\u00e9s, Ester, revestida de reina, lleg\u00f3 al atrio 
interior de palacio, ante la c\u00e1mara real. Asuero estaba sentado en 
el trono en la sala real, de cara a la puerta. {R}_{I}2_{/}Cuando vio que 
la reina Ester estaba de pie en el atrio, le arrebat\u00f3 su encanto y 
tendi\u00f3 hacia ella el cetro de oro que ten\u00eda en la mano. Ester se 
acerc\u00f3 y toc\u00f3 la punta del cetro. [=]_{R}_{I}3_{/}El rey le pregunt\u00f3: 
\u00ab\u00bfQu\u00e9 te pasa, reina Ester? P\u00eddeme lo que quieras, que te dar\u00e9 
aunque sea la mitad de mi reino\u00bb. {R}_{I}4_{/}Ester dijo: \u00abSi agrada al 
rey, asista hoy con Am\u00e1n al banquete que le he preparado\u00bb. {I}5_{/}El 
rey dijo: \u00abAvisad r\u00e1pidamente a Am\u00e1n, para complacer a Ester\u00bb. Y 
el rey y Am\u00e1n asistieron al banquete que les hab\u00eda preparado 
Ester. {R}_{I}6_{/}Durante el banquete el rey dijo a Ester: \u00abDime qu\u00e9 
quieres y te lo dar\u00e9. Di qu\u00e9 deseas y lo tendr\u00e1s, aunque sea la 
mitad de mi reino\u00bb. {R}_{I}7_{/}Ester le respondi\u00f3: \u00abLo que pido y deseo 
es esto: {I}8_{/}Si el rey quiere agradarme y concederme lo que pido y 
atender mi deseo, que vuelva ma\u00f1ana con Am\u00e1n al banquete que 
preparar\u00e9, y dar\u00e9 mi respuesta al rey\u00bb.

{N}EL PAT\u00cdBULO PARA MARDOQUEO{/}

{I}9_{/}Aquel d\u00eda Am\u00e1n sali\u00f3 satisfecho y gozoso, pero cuando vio a 
Mardoqueo sentado delante de la puerta real y que ni siquiera se 
hab\u00eda levantado ni movido en su presencia, se enfureci\u00f3 contra \u00e9l. 
{I}10_{/}No obstante, se contuvo. Al llegar a casa, llam\u00f3 a sus amigos 
y a su mujer, Zeres, [=]_{I}11_{/}y les habl\u00f3 largamente de sus 
riquezas fabulosas, del n\u00famero de sus hijos y de la estima que el 
rey le hab\u00eda concedido, engrandeci\u00e9ndolo por encima de todos sus 
pr\u00edncipes y cortesanos. Y a\u00f1adi\u00f3: {R}_{I}12_{/}\u00abPero esto no es todo; 
hasta la misma reina Ester, en el banquete que ha dado, no ha 
querido que hubiese nadie fuera del rey y yo, y nos ha invitado de 
nuevo para ma\u00f1ana. {I}13_{/}Pero nada me importa todo esto, mientras 
vea al jud\u00edo Mardoqueo sentado a la puerta real\u00bb. {I}14_{/}Su mujer, 
Zeres, y sus amigos le respondieron: \u00abManda preparar un pat\u00edbulo 
de veinticinco metros de altura, y ma\u00f1ana por la ma\u00f1ana prop\u00f3n al 
rey que se cuelgue en \u00e9l a Mardoqueo, y as\u00ed ir\u00e1s contento con el 
rey al banquete\u00bb. Agrad\u00f3 la propuesta a Am\u00e1n, y orden\u00f3 que se 
preparase el pat\u00edbulo.

{1}6{/}

{N}CA\u00cdDA DE AM\u00c1N Y SUBIDA DE MARDOQUEO{/}

[\u0095]_{I}1_{/}No pudiendo el rey aquella noche conciliar el sue\u00f1o, pidi\u00f3 
que le trajesen el libro de los anales o cr\u00f3nicas y que se las 
leyeran. {I}2_{/}All\u00ed estaba escrita la denuncia de Mardoqueo al rey 
sobre la conjura de Bigt\u00e1n y Teres, eunucos guardias de la puerta, 
confabulados para matar al rey. [=]_{I}3_{/}El rey pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfQu\u00e9 
honor y dignidad se le concedieron a Mardoqueo por esto?\u00bb. Los 
servidores respondieron: \u00abAbsolutamente nada\u00bb. {I}4_{/}El rey 
prosigui\u00f3: \u00ab\u00bfQui\u00e9n est\u00e1 en el patio?\u00bb. (En aquel momento acababa 
de entrar Am\u00e1n en el patio exterior de palacio para pedir al rey 
que se colgase a Mardoqueo en el pat\u00edbulo que \u00e9l hab\u00eda preparado). 
{I}5_{/}Le respondieron: \u00abEs Am\u00e1n, que espera en el patio\u00bb. El rey 
dijo: \u00abQue entre\u00bb. {R}_{I}6_{/}Cuando Am\u00e1n entr\u00f3, el rey le pregunt\u00f3: 
\u00ab\u00bfC\u00f3mo debe tratarse a un hombre al que el rey quiere honrar?\u00bb. 
Am\u00e1n pensaba: \u00ab\u00bfA qui\u00e9n va a querer honrar el rey sino a m\u00ed?\u00bb. Y 
contest\u00f3: {I}7_{/}\u00abSi el rey quiere honrar a alguien, [=]_{I}8_{/}que se 
le pongan vestiduras como las que usa el rey, que se suba a un 
caballo como los que monta el rey, con una corona real en la 
cabeza. [=]_{R}_{I}9_{/}El vestido, el caballo y la corona entr\u00e9guense a 
uno de los m\u00e1s nobles y altos pr\u00edncipes del rey. \u00c9ste vestir\u00e1 al 
hombre a quien el rey quiere honrar y lo guiar\u00e1 a caballo por la 
plaza de la ciudad, gritando ante \u00e9l: As\u00ed se trata a quien el rey 
quiere honrar\u00bb. El rey dijo a Am\u00e1n: {I}10_{/}\u00abToma en seguida las 
vestiduras y el caballo haz lo que has dicho con el jud\u00edo 
Mardoqueo, que est\u00e1 sentado en la puerta real. No omitas nada de 
lo que has dicho\u00bb. {I}11_{/}Am\u00e1n tom\u00f3 los vestidos y el caballo, 
visti\u00f3 a Mardoqueo y lo mont\u00f3 en el caballo en la plaza de la 
ciudad, gritando ante \u00e9l: \u00abAs\u00ed se trata a quien el rey quiere 
honrar\u00bb.
{I}12_{/}Mardoqueo volvi\u00f3 luego a la puerta real, mientras Am\u00e1n volv\u00eda 
a su casa triste y descompuesto. [=]_{I}13_{/}Refiri\u00f3 a su mujer, 
Zeres, y a todos sus amigos lo que hab\u00eda sucedido. Ellos le 
dijeron: \u00abComienzas a declinar ante Mardoqueo; si pertenece a la 
raza jud\u00eda, no podr\u00e1s nada contra \u00e9l, sino que caer\u00e1s ante \u00e9l\u00bb. 
{R}_{I}14_{/}Mientras todav\u00eda estaba hablando, llegaron los eunucos del 
rey para llevarlo aprisa al banquete que Ester hab\u00eda preparado.

{1}7{/}

{N}AM\u00c1N, AL PAT\u00cdBULO{/}

{R}_{I}1_{/}El rey y Am\u00e1n llegaron al banquete de Ester. [=]_{R}_{I}2_{/}El rey 
dijo tambi\u00e9n este segundo d\u00eda a Ester: \u00abReina Ester, dime qu\u00e9 
quieres y te lo dar\u00e9; di qu\u00e9 deseas y lo tendr\u00e1s, aunque sea la 
mitad de mi reino\u00bb. {R}_{I}3_{/}Ester le respondi\u00f3: \u00abSi el rey quiere 
agradarme, conc\u00e9deme la vida y la de mi pueblo; \u00e9sta es mi 
petici\u00f3n, \u00e9ste es mi deseo; {I}4_{/}pues yo y mi pueblo estamos 
condenados al exterminio, a la matanza, al aniquilamiento. Si al 
menos se hubiese tratado de vendernos como esclavos o esclavas, 
callar\u00eda; pero el enemigo no podr\u00e1 compensar los da\u00f1os al rey\u00bb. 
{R}_{I}5_{/}La interrumpi\u00f3 el rey para preguntarle: \u00ab\u00bfQui\u00e9n es y d\u00f3nde 
est\u00e1 el hombre al que se le ha ocurrido tal cosa?\u00bb. {R}_{I}6_{/}Ester 
respondi\u00f3: \u00abEl opresor, nuestro enemigo, es este perverso de 
Am\u00e1n\u00bb. Am\u00e1n entonces se llen\u00f3 de p\u00e1nico ante el rey y la reina.
[=]_{R}_{I}7_{/}El rey, furibundo, se levant\u00f3 del banquete, y se fue al 
jard\u00edn de palacio; entretanto Am\u00e1n, comprendiendo que su ruina 
estaba decretada, se qued\u00f3 para implorar a Ester por su vida. 
{R}_{I}8_{/}Cuando el rey volvi\u00f3 del jard\u00edn a la sala del banquete, 
encontr\u00f3 a Am\u00e1n reclinado sobre el div\u00e1n en el que estaba 
reclinada Ester, y grit\u00f3: \u00ab\u00bfTambi\u00e9n quieres violentar a la reina 
delante de m\u00ed, en mi palacio?\u00bb. Al terminar de pronunciar estas 
palabras, taparon el rostro de Am\u00e1n, y [=]_{I}9_{/}Harbona, uno de los 
eunucos del servicio del rey, dijo: \u00abLa horca de veinticinco 
metros de altura que Am\u00e1n ha preparado para Mardoqueo, que habl\u00f3 
en favor del rey, est\u00e1 en casa de Am\u00e1n\u00bb. El rey dijo: \u00abColgadlo\u00bb. 
[=]_{I}10_{/}Am\u00e1n fue ahorcado en el pat\u00edbulo que hab\u00eda preparado para 
Mardoqueo, y entonces se aplac\u00f3 la ira del rey.

{1}8{/}

[\u0095]_{R}_{I}1_{/}Aquel mismo d\u00eda el rey Asuero regal\u00f3 a la reina Ester la 
casa de Am\u00e1n, el enemigo de los jud\u00edos, y Mardoqueo fue presentado 
al rey, pues Ester le hab\u00eda revelado lo que era para ella. {R}_{I}2_{/}El 
rey se quit\u00f3 el anillo que hab\u00eda recobrado de Am\u00e1n y se lo dio a 
Mardoqueo. Ester confi\u00f3 a Mardoqueo la gesti\u00f3n de la casa de Am\u00e1n.

{N}REHABILITACI\u00d3N DE LOS JUD\u00cdOS{/}

{R}_{I}3_{/}Ester volvi\u00f3 a hablar al rey. Se ech\u00f3 a sus pies llorando y 
rog\u00e1ndole que anulase los malvados prop\u00f3sitos de Am\u00e1n, el de Agag, 
y sus proyectos contra los jud\u00edos. {I}4_{/}El rey tendi\u00f3 el cetro de 
oro y ella se levant\u00f3, se puso delante del rey, {R}_{I}5_{/}y le dijo: 
\u00abSi al rey le parece bien, si quiere agradarme, si mi petici\u00f3n le 
parece oportuna, si he merecido yo su afecto, deje sin efecto las 
cartas que Am\u00e1n, el hijo de Hamdat\u00e1, el de Agag, escribi\u00f3 para 
exterminar a los jud\u00edos de todas las provincias del reino. 
{I}6_{/}Pues \u00bfc\u00f3mo podr\u00eda yo ver las desventuras que esperan a mi 
pueblo y la desaparici\u00f3n de mi raza?\u00bb.
{R}_{I}7_{/}El rey respondi\u00f3 a la reina Ester y al jud\u00edo Mardoqueo: \u00abHe 
dado a Ester la casa de Am\u00e1n, al que han ahorcado por haber 
querido acabar con los jud\u00edos. {I}8_{/}Escribid, pues, a los jud\u00edos 
como mejor os parezca en nombre del rey y selladlo con el sello 
del rey, pues un documento expedido en nombre del rey y sellado 
con su anillo es irrevocable\u00bb. {R}_{I}9_{/}El d\u00eda veintitr\u00e9s del tercer 
mes, el mes de siv\u00e1n, fueron convocados los amanuenses del rey 
para escribir cartas, como quiso Mardoqueo, a los jud\u00edos, a los 
s\u00e1trapas, a los gobernadores y a los jefes de las ciento 
veintisiete provincias que se extienden desde India a Etiop\u00eda. A 
cada provincia en su escritura, y a cada pueblo en su lengua; a 
los jud\u00edos tambi\u00e9n en su escritura y en su lengua. {I}10_{/}Las cartas 
se escribieron en nombre del rey Asuero, se sellaron con su anillo 
y se mandaron por correo, en veloces caballos de las caballerizas 
reales. {I}11_{/}En las cartas, el rey conced\u00eda a los jud\u00edos, fuera 
cualquiera la ciudad en que habitasen, el derecho de unirse para 
defender la propia vida, y de matar, exterminar y acabar con las 
personas armadas de cualquier pueblo o provincia que los atacasen, 
incluidos las mujeres y los ni\u00f1os, as\u00ed como de apoderarse del 
bot\u00edn.
{I}12_{/}Esto suceder\u00eda el mismo d\u00eda en todas las provincias del rey 
Asuero, es decir, el trece del segundo mes, el de adar.

{C}Ver Decreto en favor de los jud\u00edos [Est_16,1-24]{/}

[\u0095]_{R}_{I}13_{/}El decreto deb\u00eda ser publicado como ley en todas las 
provincias y en todas las poblaciones, a fin de que los jud\u00edos 
estuviesen preparados aquel d\u00eda para vengarse de sus enemigos. 
{I}14_{/}En caballos del rey salieron presurosos los correos, conforme 
a la orden del rey, y el decreto fue tambi\u00e9n publicado en la 
ciudad de Susa.
[=]_{I}15_{/}Mardoqueo sali\u00f3 de la presencia del rey con vestiduras 
regias de color violeta y blanco, una gran corona de oro y manto 
de lino y p\u00farpura. Toda la ciudad de Susa se regocij\u00f3 grandemente. 
{I}16_{/}Para los jud\u00edos hab\u00eda nacido un d\u00eda de luz, de alegr\u00eda, de 
gloria y de triunfo. {I}17_{/}En las provincias y poblaciones adonde 
llegaban las \u00f3rdenes del decreto real tuvieron los jud\u00edos alegr\u00eda 
y gozo, convites y fiestas. Muchos se hac\u00edan jud\u00edos por el miedo 
que les ten\u00edan.

{1}9{/}

{N}ABUSOS DE LOS JUD\u00cdOS{/}

[\u0095]_[=]_{I}1_{/}El trece de adar, duod\u00e9cimo mes del a\u00f1o, d\u00eda en que 
los enemigos de los jud\u00edos esperaban apoderarse de ellos, ocurri\u00f3 
lo contrario, y fueron los jud\u00edos los que se apoderaron de sus 
enemigos. {I}2_{/}Los jud\u00edos se reunieron en sus ciudades, en todas 
las provincias del rey Asuero, para meterse contra los que hab\u00edan 
intentado su exterminio, y nadie se les opon\u00eda porque era mucho el 
miedo que se hab\u00eda esparcido en las poblaciones. {I}3_{/}Los jefes de 
las provincias, los s\u00e1trapas, los gobernadores y los funcionarios 
reales defend\u00edan a los jud\u00edos por miedo a Mardoqueo. 
[\u0095]_{I}4_{/}Mardoqueo era en realidad grande en palacio. Su fama hab\u00eda 
llegado a todas las provincias, y cada d\u00eda aparec\u00eda m\u00e1s poderoso. 
{I}5_{/}Los jud\u00edos hirieron con la espada a todos sus enemigos. Fue 
una verdadera matanza, un aut\u00e9ntico exterminio, haciendo de sus 
enemigos todo lo que quisieron. {I}6_{/}S\u00f3lo en la ciudad de Susa los 
jud\u00edos mataron a quinientos hombres, {I}7_{/}adem\u00e1s de Parsandata, 
Dalf\u00f3n, Aspata, {I}8_{/}Porata, Adal\u00eda, Aridata, {I}9_{/}Parmasta, Arisay, 
Ariday y Baizata, {I}10_{/}los diez hijos de Am\u00e1n, hijo de Hamdat\u00e1, el 
perseguidor de los jud\u00edos, pero no saquearon sus bienes.
{I}11_{/}El mismo d\u00eda el rey supo el n\u00famero de los muertos en Susa. 
{R}_{I}12_{/}El rey dijo a Ester: \u00abS\u00f3lo en Susa los jud\u00edos han matado a 
quinientos hombres y a los diez hijos de Am\u00e1n; \u00bfqu\u00e9 habr\u00e1n hecho 
en las otras provincias? Dime ahora qu\u00e9 quieres y te lo dar\u00e9, dime 
qu\u00e9 m\u00e1s deseas y se har\u00e1\u00bb. {R}_{I}13_{/}Ester respondi\u00f3: \u00abSi al rey le 
parece bien, que se conceda tambi\u00e9n ma\u00f1ana a los jud\u00edos ejecutar 
el decreto en Susa, como lo han hecho hoy, y que se cuelgue en la 
horca a los diez hijos de Am\u00e1n\u00bb. {I}14_{/}El rey orden\u00f3 que se hiciera 
as\u00ed, y el nuevo decreto fue r\u00e1pidamente proclamado en Susa, y 
colgados en la horca los diez hijos de Am\u00e1n. {I}15_{/}Los jud\u00edos de 
Susa se reunieron tambi\u00e9n el catorce del mes de adar y mataron 
otros trescientos hombres, pero sin saquear sus bienes. {R}_{I}16_{/}Los 
dem\u00e1s jud\u00edos que habitaban el reino tambi\u00e9n se reunieron para 
defenderse y deshacerse de sus enemigos, matando setenta y cinco 
mil enemigos, pero sin saquear sus bienes.
{I}17_{/}Esto sucedi\u00f3 el trece del mes de adar; el catorce 
descansaron, y fue para ellos d\u00eda de banquete y alegr\u00eda. {I}18_{/}Los 
jud\u00edos de Susa se hab\u00edan reunido el trece y el catorce, 
descansando el quince, que fue para ellos d\u00eda de banquete y 
alegr\u00eda. [=]_{I}19_{/}Por eso los jud\u00edos de las provincias celebran el 
catorce del mes de adar como d\u00eda de banquete y alegr\u00eda, y se 
intercambian regalos.

{N}INSTITUCI\u00d3N DE LA FIESTA DE \u00abPURIM\u00bb{/}

[\u0095]_{I}20_{/}Mardoqueo escribi\u00f3 estos sucesos y envi\u00f3 cartas a todos 
los jud\u00edos de las provincias de Asuero, a las pr\u00f3ximas y a las 
lejanas. {I}21_{/}Orden\u00f3 la celebraci\u00f3n anual durante los d\u00edas trece y 
catorce del mes de adar {I}22_{/}como d\u00edas en que los jud\u00edos se 
deshicieron de sus enemigos, y mes en que la tristeza se convirti\u00f3 
en alegr\u00eda y el luto en regocijo. Estos dos d\u00edas deb\u00edan 
convertirse en d\u00edas de banquete y alegr\u00eda, haci\u00e9ndose regalos unos 
a otros y dando donativos a los pobres. {I}23_{/}Los jud\u00edos aceptaron 
celebrar anualmente las fiestas que espont\u00e1neamente hab\u00edan 
comenzado a observar, tal como les hab\u00eda escrito Mardoqueo: 
{R}_{I}24_{/}\u00abAm\u00e1n, hijo de Hamdat\u00e1, el de Agag, enemigo de todos los 
jud\u00edos, hab\u00eda proyectado su destrucci\u00f3n echando {C}pur,{/} es decir, 
"suerte", para destruirlos y acabar con ellos. {R}_{I}25_{/}Pero cuando 
Ester fue al rey, el rey orden\u00f3 por escrito que el proyecto 
malvado de Am\u00e1n contra los jud\u00edos se llevara a cabo en \u00e9l. Am\u00e1n y 
sus hijos fueron colgados en la horca. {I}26_{/}\u00c9sta es la raz\u00f3n de 
llamar a estos d\u00edas {C}purim,{/} de {C}pur\u00bb.{/}

As\u00ed pues, basados en esta carta y en lo que ellos mismos hab\u00edan 
visto y comprobado, los jud\u00edos {I}27_{/}se comprometieron 
irrevocablemente ellos, su descendencia y los pros\u00e9litos a 
celebrar cada a\u00f1o estos dos d\u00edas seg\u00fan el modo prescrito y en el 
tiempo establecido. {I}28_{/}Conmemorados y celebrados de generaci\u00f3n 
en generaci\u00f3n en todas las familias, provincias y ciudades, estos 
d\u00edas de {C}purim{/} no ser\u00e1n olvidados por los jud\u00edos, ni su recuerdo 
desaparecer\u00e1 de su descendencia. {R}_{I}29_{/}La reina Ester, hija de 
Abijail, y el jud\u00edo Mardoqueo escribieron de nuevo para confirmar 
con su autoridad esta segunda carta. {I}30_{/}La mandaron a todos los 
jud\u00edos de las ciento veintisiete provincias del rey Asuero, con 
palabras de paz y exhortaci\u00f3n a la fidelidad, {R}_{I}31_{/}ordenando 
celebrar los d\u00edas de {C}purim{/} y en su fecha exacta, seg\u00fan hab\u00edan 
establecido el jud\u00edo Mardoqueo y la reina Ester, y c\u00f3mo se hab\u00edan 
obligado ellos y su descendencia en cuanto a ayunos y 
lamentaciones. {R}_{I}32_{/}El mandato de Ester dio valor de ley a lo 
referente a {C}purim,{/} y fue escrito en un libro.

{1}10{/}

{R}_{I}1_{/}El rey impuso un tributo sobre la tierra y las islas del mar. 
[\u0095]_{I}2_{/}Todas las manifestaciones de su poder y de su valor y la 
descripci\u00f3n de la grandeza a la que elev\u00f3 a Mardoqueo est\u00e1 escrito 
en las cr\u00f3nicas de los reyes de Media y Persia. {I}3_{/}Est\u00e1 escrito 
c\u00f3mo el jud\u00edo Mardoqueo fue el segundo despu\u00e9s del rey y fue 
estimado entre los jud\u00edos y querido por la muchedumbre de sus 
hermanos. \u00c9l procur\u00f3 el bien de su pueblo y se preocup\u00f3 del 
bienestar de su raza.
{R}_{I}4_{/}Mardoqueo dijo: \u00abTodo lo sucedido es obra de Dios. 
{I}5_{/}Recuerdo un sue\u00f1o que tuve sobre estos acontecimientos, y todo 
ha ocurrido: {R}_{I}6_{/}la fuentecilla que se convirti\u00f3 en r\u00edo abundante 
de aguas, la luz que se transform\u00f3 en sol. El r\u00edo es Ester, a 
quien el rey tom\u00f3 por esposa e hizo reina; {I}7_{/}los dos dragones 
somos yo y Am\u00e1n; {I}8_{/}las gentes son todos los que se reunieron 
para destruir a los jud\u00edos; {R}_{I}9_{/}mi pueblo es Israel, que acudi\u00f3 a 
Dios y lo salv\u00f3. Dios salv\u00f3 a su pueblo y nos libr\u00f3 de todos los 
males; obr\u00f3 prodigios y maravillas, como jam\u00e1s se vieron entre los 
gentiles. {R}_{I}10_{/}Prepar\u00f3 dos destinos: uno para el pueblo de Dios y 
otro para los gentiles. {R}_{I}11_{/}Se han cumplido estos dos destinos 
en la hora, tiempo y d\u00eda establecidos por Dios y en la hora de su 
juicio. {R}_{I}12_{/}Dios se acord\u00f3 de su pueblo Israel, que es su 
propiedad, y le hizo justicia. {R}_{I}13_{/}Estos dos d\u00edas, el trece y el 
catorce del mes de adar, ser\u00e1n festejados eternamente en presencia 
de Dios con alegr\u00eda y gozo por todo el pueblo de Israel\u00bb.

{1}11{/}

{N}NOTA DEL TRADUCTOR GRIEGO{/}

{R}_{I}1_{/}El a\u00f1o cuarto del reinado de Tolomeo y Cleopatra, Dositeo, 
que dec\u00eda ser sacerdote y levita, y su hijo Tolomeo, trajeron esta 
carta de purim, la declararon aut\u00e9ntica y dijeron que hab\u00eda sido 
traducida por Lis\u00edmaco, hijo de Tolomeo, de la comunidad de 
Jerusal\u00e9n.

{N}SUE\u00d1O DE MARDOQUEO{/}

{I}2_{/}El d\u00eda uno del mes de nis\u00e1n del a\u00f1o segundo del reinado del 
gran rey Asuero, Mardoqueo, hijo de Ya\u00edr, hijo de Sime\u00ed, de Quis, 
de la tribu de Benjam\u00edn, {I}3_{/}jud\u00edo que habitaba en Susa y 
personaje importante entre los primeros de la corte, {R}_{I}4_{/}uno de 
los numerosos cautivos que Nabucodonosor, rey de Babilonia, hab\u00eda 
deportado desde Jerusal\u00e9n, con Jecon\u00edas, rey de Jud\u00e1, {I}5_{/}tuvo 
este sue\u00f1o:
Gritos y tumultos, truenos y terremotos, desquiciamiento en la 
tierra. {I}6_{/}Dos enormes dragones avanzan dispuestos a luchar. 
Lanzaron un gran aullido, {I}7_{/}y a su grito todas las naciones se 
prepararon para luchar contra el pueblo de los justos. {I}8_{/}Fue 
aqu\u00e9l un d\u00eda de tinieblas y oscuridad. La tribulaci\u00f3n y la 
angustia, la aflicci\u00f3n y el p\u00e1nico invadieron la tierra. {I}9_{/}Todo 
el pueblo de los justos, aterrorizado por las calamidades que se 
cern\u00edan sobre \u00e9l, se dispuso a morir. {R}_{I}10_{/}Pero clamaron a Dios, 
y a su clamor, de una fuentecilla, surgi\u00f3 un gran r\u00edo de agua 
abundante. {I}11_{/}Apareci\u00f3 despu\u00e9s una luz, que se transform\u00f3 en 
sol. Los oprimidos se levantaron y devoraron a los poderosos.
{R}_{I}12_{/}Mardoqueo, despu\u00e9s de haber tenido este sue\u00f1o sobre lo que 
Dios se propon\u00eda ejecutar, se despert\u00f3 y estuvo todo el d\u00eda hasta 
la noche d\u00e1ndole vueltas, esforz\u00e1ndose por descifrarlo.

{1}12{/}

{N}CONJURACI\u00d3N CONTRA EL REY{/}

[\u0095]_{I}1_{/}Mardoqueo viv\u00eda en el palacio con Gabata y Tarra, eunucos 
del rey y guardias de palacio. {I}2_{/}Supo las maquinaciones de los 
dos y adivin\u00f3 sus designios, descubriendo que atentaban contra la 
vida del rey Asuero, y se lo comunic\u00f3 al rey. {R}_{I}3_{/}El rey los 
someti\u00f3 a interrogatorio; y ellos confesaron y fueron condenados a 
muerte. {I}4_{/}El rey consign\u00f3 lo sucedido en las cr\u00f3nicas, y 
Mardoqueo tambi\u00e9n lo escribi\u00f3. {I}5_{/}El rey dio un cargo a Mardoqueo 
en palacio y en agradecimiento le hizo muchos regalos. {I}6_{/}Pero 
Am\u00e1n, hijo de Hamdat\u00e1, el de Agag, que era favorito del rey, 
tramaba c\u00f3mo arruinar a Mardoqueo por lo de los dos eunucos del 
rey.

{1}13{/}

{N}EL DECRETO{/}

{I}1_{/}Copia del decreto: \u00abEl gran rey Asuero a los gobernadores de 
las ciento veintisiete provincias, desde India hasta Etiop\u00eda, y a 
los jefes locales que le est\u00e1n sometidos:
[=]_{R}_{I}2_{/}Como jefe de pueblos incontables y se\u00f1or de toda la 
tierra, no quiero abusar de la grandeza de mi poder\u00edo, sino 
gobernar a mis vasallos con moderaci\u00f3n y clemencia para que pasen 
una vida tranquila, sin temores, y gocen de la paz tan deseada por 
todos los hombres. {I}3_{/}Pues bien, pedida orientaci\u00f3n a mis 
consejeros de c\u00f3mo conseguir esto, uno de ellos, Am\u00e1n, que 
sobresale de los dem\u00e1s por su prudencia e inquebrantable 
fidelidad, que es el segundo en honores despu\u00e9s del rey, {R}_{I}4_{/}nos 
ha informado que, disperso entre todas las naciones de la tierra, 
existe un pueblo odioso por sus leyes, de costumbres contrarias a 
las de los dem\u00e1s pueblos y que siempre desprecia las \u00f3rdenes del 
rey, impidiendo as\u00ed que produzcan efecto las disposiciones de 
gobierno que de m\u00ed emanan. [=]_{I}5_{/}Considerando, pues, que el 
citado pueblo, \u00fanico en conducta, se halla en permanente 
hostilidad con todo el g\u00e9nero humano, que se distingue por sus 
leyes extra\u00f1as, que se opone a nuestros intereses y que comete los 
peores abusos, [=]_{I}6_{/}ordenamos que todos los que os sean 
indicados en las cartas de Am\u00e1n, que est\u00e1 al cargo de nuestros 
asuntos y es nuestro segundo padre, sean pasados a espada con sus 
mujeres e hijos, sin piedad y miramiento alguno, el d\u00eda catorce 
del duod\u00e9cimo mes, el de adar, del presente a\u00f1o. {I}7_{/}As\u00ed, al bajar 
a los infiernos en un solo d\u00eda esos rebeldes de ayer y hoy, 
quedar\u00e1 asegurada la paz y tranquilidad de nuestro imperio\u00bb.
[\u0095]_[=]_{I}8{/}Mardoqueo, recordando las grandes obras del Se\u00f1or, 
{I}9{/}or\u00f3 as\u00ed:
\u00abSe\u00f1or, Se\u00f1or, rey todopoderoso,
todo est\u00e1 en tus manos,
y no hay quien pueda oponerse
si t\u00fa quieres salvar a Israel.
{I}10_{/}T\u00fa has creado el cielo y la tierra
y las maravillas
que hay bajo el firmamento.
{I}11_{/}T\u00fa eres el Se\u00f1or de todas las cosas,
y nada hay que pueda oponerte resistencia, Se\u00f1or.
{I}12_{/}T\u00fa lo sabes todo; t\u00fa sabes, Se\u00f1or,
que no por insolencia,
ni por orgullo, ni vanidad
me negu\u00e9 a postrarme
ante el soberbio Am\u00e1n.
{R}_{I}13_{/}Porque por la salvaci\u00f3n de Israel
estar\u00eda dispuesto
hasta a besarle los pies.
[=]_{R}_{I}14_{/}Me he portado as\u00ed
para no poner la gloria de un hombre
por encima de la gloria de Dios.
Jam\u00e1s me postrar\u00e9 ante nadie;
s\u00f3lo delante de ti, Se\u00f1or;
y no hago esto por orgullo.
{R}_{I}15_{/}Y ahora, se\u00f1or y rey,
Dios de Abrah\u00e1n,
ten piedad de tu pueblo,
pues proyectan nuestro exterminio
y desean acabar
con tu antigua heredad.
[=]_{R}_{I}16_{/}No desprecies tu propiedad,
que rescataste de Egipto.
[=]_{I}17_{/}\u00a1Oye mi oraci\u00f3n
y s\u00e9 propicio a tu pueblo!
Cambia nuestro luto en alegr\u00eda,
y viviremos cantando
a tu nombre, Se\u00f1or.
No permitas que enmudezcan
las lenguas de los que te alaban\u00bb.
{R}_{I}18_{/}Todo Israel clamaba al Se\u00f1or insistentemente, pues ve\u00eda la 
muerte encima.

{1}14{/}

{N}ORACI\u00d3N DE ESTER{/}

[\u0095]_{R}_{I}1_{/}Tambi\u00e9n la reina Ester, aterrada por el inminente peligro 
de muerte que se cern\u00eda sobre ella, recurri\u00f3 al Se\u00f1or. {I}2_{/}Se 
despoj\u00f3 de sus vestiduras reales y se puso vestidos de llanto y de 
duelo; en vez de olorosos perfumes, cubri\u00f3 su cabeza de polvo y 
ceniza, mortific\u00f3 duramente su cuerpo con ayunos y ocult\u00f3 la 
espl\u00e9ndida belleza de su cuerpo con sus cabellos en desorden. 
{R}_{I}3_{/}Rog\u00f3 as\u00ed al Se\u00f1or, Dios de Israel:
\u00abSe\u00f1or m\u00edo, rey nuestro,
t\u00fa eres \u00fanico.
Ay\u00fadame en mi soledad,
pues no tengo otro socorro que t\u00fa,
{R}_{I}4_{/}y me acecha de cerca
el peligro de muerte.
[=]_{I}5_{/}He o\u00eddo desde ni\u00f1a en mi familia
que t\u00fa, Se\u00f1or, escogiste a Israel
entre todas las naciones,
y a nuestros padres
entre todos sus antecesores
para tu eterna heredad;
y has cumplido lo que prometiste.
{I}6_{/}Pero ahora nosotros
hemos pecado ante ti,
y nos has entregado
en manos de nuestros enemigos
[=]_{I}7_{/}porque hemos dado culto a sus dioses.
Justo eres, Se\u00f1or.
{I}8_{/}Pero no se contentan ahora con la amargura de nuestra 
esclavitud,
y han jurado ante sus \u00eddolos
{R}_{I}9_{/}anular tus promesas
y exterminar tu propiedad,
cerrar la boca de los que te alaban
y extinguir la gloria
de tu templo y de tu altar
{I}10_{/}para abrir la boca de los gentiles,
que alabar\u00e1n a sus \u00eddolos
y engrandecer\u00e1n para siempre
a un rey de carne.
{I}11_{/}No entregues, Se\u00f1or, tu cetro
a los que son nada;
que no se r\u00edan los gentiles
de nuestra ruina.
Vuelve sus prop\u00f3sitos contra ellos
e infiere ejemplar castigo
al que inici\u00f3 contra nosotros
esta guerra.
{I}12_{/}Acu\u00e9rdate, Se\u00f1or, y hazte visible
en el d\u00eda de nuestra angustia;
dame valor, rey de dioses
y Se\u00f1or omnipotente.
[=]_{I}13_{/}Pon en mi boca palabras oportunas
cuando est\u00e9 delante del le\u00f3n,
y cambia su coraz\u00f3n en odio
contra nuestro enemigo
para que perezca con sus c\u00f3mplices.
{I}14_{/}L\u00edbranos, Se\u00f1or, con tu poder,
y as\u00edsteme a m\u00ed, que estoy sola
y a nadie tengo sino a ti, Se\u00f1or.
T\u00fa lo sabes todo,
{I}15_{/}t\u00fa sabes que aborrezco
la riqueza de los injustos,
que detesto el lecho
de los incircuncisos,
como el de cualquier extranjero.
[=]_{I}16_{/}T\u00fa conoces la grave situaci\u00f3n
en que me encuentro
y sabes tambi\u00e9n
que detesto el distintivo
de mi grandeza
que ci\u00f1e mi cabeza
cuando aparezco en p\u00fablico.
S\u00ed, lo aborrezco
como a un pa\u00f1o inmundo,
y jam\u00e1s lo llevo en mi vida privada.
{I}17_{/}Jam\u00e1s tu sierva ha comido
en la mesa de Am\u00e1n,
ni ha honrado con su presencia
los convites del rey,
ni ha bebido del vino
que ofrece a sus dioses.
{R}_{I}18_{/}Ni tu sierva se ha alegrado
desde mi elecci\u00f3n hasta hoy
sino en ti, Se\u00f1or, Dios de Abrah\u00e1n.
{R}_{I}19_{/}\u00a1Oh Dios, m\u00e1s poderoso que todos!,
escucha la voz de los sin esperanza,
l\u00edbranos del poder de los malvados
y qu\u00edtame este miedo\u00bb.

{1}15{/}

{N}ESTER SE PRESENTA AL REY{/}

[\u0095]_{R}_{I}1_{/}Mardoqueo le mand\u00f3 decir a Ester que se presentase al rey 
para pedirle clemencia e interceder por su pueblo. {R}_{I}2_{/}\u00abAcu\u00e9rdate 
-le dec\u00eda- de los d\u00edas de tu ni\u00f1ez, cuando te alimentaba con mi 
mano. Am\u00e1n, la segunda personalidad del reino, ha hablado contra 
nosotros pidiendo nuestro exterminio. {I}3_{/}Invoca al Se\u00f1or, habla 
por nosotros al rey, y l\u00edbranos de la muerte\u00bb.
{I}4_{/}El d\u00eda tercero, terminada su oraci\u00f3n, se quit\u00f3 sus vestiduras 
de duelo y se visti\u00f3 de reina. {R}_{I}5_{/}Radiante de hermosura, invoc\u00f3 
a Dios, \u00e1rbitro y salvador de todos, y tom\u00f3 consigo dos doncellas. 
{I}6_{/}Sobre una de ellas se apoyaba delicadamente; {I}7_{/}la otra la 
acompa\u00f1aba sosteniendo sus vestidos. {I}8_{/}Iba ella sonrosada, bella 
y atrayente, pero dentro le lat\u00eda aceleradamente el coraz\u00f3n. 
{I}9_{/}Pasadas todas las puertas, se encontr\u00f3 ante el rey. Estaba 
sentado en su trono, revestido de todos los ornamentos solemnes, 
resplandeciente de oro y pedrer\u00edas. Su aspecto era imponente. 
[=]_{I}10_{/}Levant\u00f3 su rostro centelleante y lanz\u00f3 una mirada cargada 
de ira. La reina perdi\u00f3 el color, se desmay\u00f3 y se apoy\u00f3 en la 
doncella que la acompa\u00f1aba. {R}_{I}11_{/}Dios entonces cambi\u00f3 en dulzura 
el coraz\u00f3n del rey, que apresuradamente salt\u00f3 del trono, la tom\u00f3 
en sus brazos hasta que se rehizo, y anim\u00e1ndola con palabras 
cari\u00f1osas le dec\u00eda: {R}_{I}12_{/}\u00ab\u00bfQu\u00e9 te pasa, Ester? Yo soy tu hermano, 
no temas. {R}_{I}13_{/}T\u00fa no morir\u00e1s. Esta ley es para los dem\u00e1s. 
{I}14_{/}Ac\u00e9rcate\u00bb. {R}_{I}15_{/}Y levantando su cetro de oro, lo pos\u00f3 sobre 
su cuello, bes\u00f3 a Ester y le dijo: \u00abH\u00e1blame\u00bb. {R}_{I}16_{/}Ester habl\u00f3: 
\u00abTe vi, se\u00f1or, como un \u00e1ngel de Dios, y mi coraz\u00f3n se turb\u00f3 por el 
miedo de tu majestad. {I}17_{/}Eres maravilloso, se\u00f1or, y tu rostro es 
fascinante\u00bb. {I}18_{/}Mientras as\u00ed hablaba, se desvaneci\u00f3 de nuevo. 
{I}19_{/}El rey se conmovi\u00f3, y sus servidores trataban de reanimarla.

{1}16{/}

{N}DECRETO EN FAVOR DE LOS JUD\u00cdOS{/}

[\u0095]_{I}1_{/}Copia del decreto: \u00abEl gran rey Asuero a los s\u00e1trapas y 
gobernadores de las ciento veintisiete provincias desde India 
hasta Etiop\u00eda, y a todos sus s\u00fabditos, salud.
{I}2_{/}Muchos, inmensamente honrados por la abundante largueza de sus 
bienhechores, llegaron a ensoberbecerse. {I}3_{/}No s\u00f3lo oprimen a 
nuestros s\u00fabditos, sino que, insatisfechos de los honores 
recibidos, maquinan contra sus mismos bienhechores. {R}_{I}4_{/}Y no s\u00f3lo 
no se contentan con arrancar del coraz\u00f3n de los hombres los 
sentimientos de gratitud, sino que, enorgullecidos por los 
aplausos de los que ignoran el bien, pretenden sustraerse a la 
justa condena de Dios, que todo lo ve. {I}5_{/}Muchas veces los 
gobernantes se vieron envueltos en delitos irreparables y 
complicados en sangre inocente por haber confiado a amigos la 
administraci\u00f3n de los negocios y haberse dejado influenciar por 
ellos, {I}6_{/}pues abusaron con refinada perversidad de la buena fe e 
hidalgu\u00eda de los pr\u00edncipes. {I}7_{/}Vosotros mismos pod\u00e9is constatar, 
no s\u00f3lo leyendo las cr\u00f3nicas antiguas, sino mirando a vuestro 
alrededor, cu\u00e1ntas son las impiedades cometidas por esta clase de 
hombres. {I}8_{/}Debemos, pues, mirar al futuro y asegurar la 
tranquilidad y la paz para bien de todos, {I}9_{/}haciendo los cambios 
necesarios y examinando con prudencia los asuntos que se 
presenten, para juzgarlos siempre con justicia. {I}10_{/}Pero queremos 
que entend\u00e1is mejor lo que decimos: Am\u00e1n, hijo de Hamdat\u00e1, 
macedonio, extra\u00f1o a la sangre persa y completamente ajeno a 
nuestra benignidad, fue recibido por nosotros como hu\u00e9sped {I}11_{/}y 
acogido con los mejores sentimientos de amistad, hasta el punto de 
llamarlo nuestro padre, de ser reverenciado por todos y de ser el 
segundo personaje despu\u00e9s del rey. {R}_{I}12_{/}Pero, incapaz de reprimir 
sus ambiciones, trat\u00f3 de privarnos del reino y de la vida. 
{R}_{I}13_{/}Utiliz\u00f3 toda clase de argucias para exterminar a Mardoqueo, 
que fue nuestro salvador y nuestro constante bienhechor; a Ester, 
la irreprochable reina de nuestro imperio, y a toda su raza. 
{R}_{I}14_{/}\u00c9l cre\u00eda que con semejantes medidas quedar\u00edamos aislados, y 
entonces habr\u00eda podido transferir a los medos el imperio de los 
persas. {R}_{I}15_{/}Nosotros constatamos que los jud\u00edos, destinados a la 
muerte por el m\u00e1s malvado de los hombres, lejos de ser criminales, 
se rigen por leyes muy justas {R}_{I}16_{/}y son hijos del Dios vivo, el 
grande y el alt\u00edsimo, que nos conserva el reino en estado 
floreciente, como lo hizo con nuestros padres. {I}17_{/}Har\u00e9is, pues, 
bien anulando las cartas enviadas por Am\u00e1n, hijo de Hamdat\u00e1, 
{R}_{I}18_{/}pues su autor y su familia han sido ahorcados en las puertas 
de Susa en justo castigo que Dios, Se\u00f1or universal, le ha 
infligido inmediatamente.
{I}19_{/}Publicad el decreto que ahora os mandamos en todas las 
ciudades, permitid que los jud\u00edos sigan libremente sus leyes 
{I}20_{/}y ayudadles para que puedan defenderse de los que estaban 
preparados para exterminarlos el d\u00eda trece del duod\u00e9cimo mes, el 
de adar. {R}_{I}21_{/}Dios todopoderoso ha querido cambiar en alegr\u00eda, en 
favor de su pueblo escogido, el d\u00eda que deb\u00eda ser de luto y ruina. 
{I}22_{/}Celebrad, pues, vosotros, los jud\u00edos, con toda alegr\u00eda, como 
una de vuestras fiestas solemnes, ese d\u00eda memorable; {R}_{I}23_{/}y que 
de ahora en adelante sea para vosotros y para todos los leales a 
los persas memorial de vuestra liberaci\u00f3n, as\u00ed como recuerdo 
infausto para vuestros enemigos. {I}24_{/}Toda ciudad o regi\u00f3n que se 
niegue a seguir estas \u00f3rdenes sea pasada a hierro y fuego y quede 
inhabitable para los hombres y eternamente detestable incluso para 
las fieras y aves del cielo\u00bb.
