
{1}1{/}

DOLOR DE NEHEM\u00cdAS POR LA 
SITUACI\u00d3N DE JERUSAL\u00c9N{/}

{I}1_{/}Palabras de 
Nehem\u00edas, hijo de 
Jacal\u00edas. En el mes de 
quisleu, el a\u00f1o veinte 
del rey Artajerjes, 
estando yo en la 
fortaleza de Susa, 
{I}2_{/}Janan\u00ed, uno de mis 
hermanos, lleg\u00f3 con 
algunos hombres de Jud\u00e1. 
Yo le pregunt\u00e9 por los 
jud\u00edos, los 
supervivientes salvados 
del destierro, y por 
Jerusal\u00e9n. {I}3_{/}Me 
dijeron: \u00abLos 
supervivientes del 
destierro que quedan 
all\u00ed, en la provincia, se 
encuentran en gran 
estrechez y humillaci\u00f3n; 
la muralla de Jerusal\u00e9n 
est\u00e1 destrozada y sus 
puertas destruidas por el 
fuego\u00bb.
{I}4_{/}Al o\u00edr estas 
palabras, yo me sent\u00e9 y 
me puse a llorar. 
Permanec\u00ed en duelo 
algunos d\u00edas, ayunando y 
orando ante el rey del 
cielo. {I}5_{/}Y exclam\u00e9: 
\u00ab\u00a1Ah Se\u00f1or, Dios del 
cielo, Dios grande y 
terrible, que guardas la 
alianza y la fidelidad 
con los que te aman y 
observan tus 
mandamientos! {I}6_{/}Que tus 
o\u00eddos est\u00e9n atentos y tus 
ojos abiertos para 
escuchar la plegaria de 
tu siervo, que yo derramo 
ahora ante ti, d\u00eda y 
noche, por los israelitas 
tus siervos, confesando 
los pecados que ellos han 
cometido contra ti. Yo 
mismo y la casa de mi 
padre hemos pecado; 
{I}7_{/}nos hemos portado 
inicuamente contigo y no 
hemos guardado los 
mandamientos, las leyes y 
los preceptos que t\u00fa 
hab\u00edas dado a tu siervo 
Mois\u00e9s. {I}8_{/}Pero 
acu\u00e9rdate de lo que 
dijiste a tu siervo 
Mois\u00e9s: Si sois infieles, 
yo os dispersar\u00e9 entre 
las naciones; {I}9_{/}pero si 
os convert\u00eds a m\u00ed y 
observ\u00e1is mis 
mandamientos, poni\u00e9ndolos 
en pr\u00e1ctica, aunque 
vuestros desterrados 
estuvieran en el extremo 
de los cielos, yo los 
recoger\u00e9 de all\u00ed y los 
conducir\u00e9 de nuevo al 
lugar que he escogido 
para morada de mi nombre.
{I}10_{/}Pues bien, \u00e9stos son 
tus siervos y \u00e9ste tu 
pueblo, a quienes t\u00fa has 
redimido con tu gran 
poder y tu fuerte brazo. 
{I}11_{/}Oh Se\u00f1or, est\u00e9n 
atentos tus o\u00eddos a la 
s\u00faplica de tu siervo y a 
la oraci\u00f3n de tus 
servidores, que quieren 
ser fieles a ti. Concede 
\u00e9xito a tu siervo y haz 
que tengan buena acogida 
ante ese hombre\u00bb. Era yo 
entonces copero del rey.
{1}2{/}

NEHEM\u00cdAS, AUTORIZADO POR 
ARTAJERJES I, VA A 
JERUSAL\u00c9N{/}

{I}1_{/}En el mes de 
nis\u00e1n, el a\u00f1o veinte del 
rey Artajerjes, siendo yo 
encargado del vino, lo 
tom\u00e9 y se lo serv\u00ed al 
rey. Anteriormente nunca 
hab\u00eda estado triste ante 
\u00e9l. {I}2_{/}Y el rey me dijo: 
\u00ab\u00bfPor qu\u00e9 est\u00e1s tan 
triste? Enfermo no est\u00e1s; 
tu coraz\u00f3n est\u00e1 
afligido\u00bb. Entonces, 
sumamente azorado, 
{I}3_{/}dije al rey: \u00abOh rey, 
vive eternamente. \u00bfC\u00f3mo 
no he de estar triste, 
cuando la ciudad donde 
est\u00e1n las tumbas de mis 
padres est\u00e1 destruida y 
sus puertas consumidas 
por el fuego?\u00bb. {I}4_{/}El 
rey me dijo: \u00ab\u00bfQu\u00e9 es lo 
que quieres?\u00bb. Yo, 
encomend\u00e1ndome al Dios 
del cielo, {I}5_{/}le dije: 
\u00abSi le parece bien al rey 
y quiere hacer un favor a 
su siervo, d\u00e9jame ir a 
Jud\u00e1, a la ciudad de las 
tumbas de mis padres, 
para poderla 
reconstruir\u00bb. {I}6_{/}El rey, 
que ten\u00eda a la reina 
sentada a su lado, me 
pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfCu\u00e1nto durar\u00e1 
tu viaje y cu\u00e1ndo estar\u00e1s 
de vuelta?\u00bb. Yo le fij\u00e9 
un plazo, que le pareci\u00f3 
bien, y \u00e9l me autoriz\u00f3 a 
marchar. {I}7_{/}Luego dije 
al rey: \u00abSi le parece 
bien al rey, tenga a bien 
darme cartas para los 
gobernadores de 
Transeufratina, a fin de 
que me dejen libre el 
paso hasta Jud\u00e1, {I}8_{/}y 
una carta dirigida a 
Asaf, el guarda del 
parque real, para que me 
d\u00e9 madera de construcci\u00f3n 
para las puertas de la 
ciudadela del templo, 
para la muralla de la 
ciudad y la casa en que 
he de habitar yo\u00bb. El rey 
me lo concedi\u00f3, porque mi 
Dios me proteg\u00eda.
{I}9_{/}El rey me puso una 
escolta de infanter\u00eda y 
de caballer\u00eda. Me 
present\u00e9 a los 
gobernadores de 
Transeufratina y les 
entregu\u00e9 las cartas del 
rey. {I}10_{/}Al enterarse de 
ello Sambalat, el 
joronita, y Tob\u00edas, el 
funcionario amonita, no 
les gust\u00f3 nada que 
hubiera venido un hombre 
a procurar el bien de los 
israelitas.
NEHEM\u00cdAS EXHORTA A 
RECONSTRUIR LOS MUROS DE 
JERUSAL\u00c9N{/}

{I}11_{/}Llegu\u00e9 a Jerusal\u00e9n y 
descans\u00e9 tres d\u00edas. 
{I}12_{/}Luego me levant\u00e9 de 
noche, con unos cuantos 
hombres, sin manifestar a 
nadie lo que por 
inspiraci\u00f3n divina iba a 
hacer por Jerusal\u00e9n, 
llevando s\u00f3lo el caballo 
que yo montaba. 
{I}13_{/}Sal\u00ed, pues, de 
noche, por la puerta del 
Valle, me dirig\u00ed hacia la 
fuente del Drag\u00f3n y luego 
a la puerta del Muladar, 
inspeccionando la muralla 
de Jerusal\u00e9n destruida y 
las puertas consumidas 
por el fuego. 
{I}14_{/}Continu\u00e9 despu\u00e9s 
hasta la puerta de la 
Fuente y la alberca del 
rey; pero, como no hab\u00eda 
sitio para pasar con mi 
cabalgadura, {I}15_{/}volv\u00ed a 
subir de noche por el 
torrente, inspeccionando 
siempre la muralla, hasta 
la puerta del Valle. Por 
all\u00ed regres\u00e9 a casa, 
{I}16_{/}sin que los 
prefectos supieran d\u00f3nde 
hab\u00eda ido ni qu\u00e9 hab\u00eda 
hecho; pues hasta 
entonces no hab\u00eda 
comunicado nada a los 
jud\u00edos, ni a los 
sacerdotes, ni a los 
nobles, ni a los 
prefectos, ni a los otros 
responsables. 
{I}17_{/}Despu\u00e9s les dije: 
\u00abYa veis la triste 
situaci\u00f3n en que nos 
encontramos: Jerusal\u00e9n 
destruida, sus puertas 
consumidas por el fuego. 
Venid, reconstruyamos la 
muralla de Jerusal\u00e9n y no 
seremos m\u00e1s objeto de 
escarnio\u00bb. {I}18_{/}Y les 
cont\u00e9 c\u00f3mo Dios me hab\u00eda 
protegido y las palabras 
que el rey me hab\u00eda 
dirigido. Ellos 
exclamaron: \u00ab\u00a1Ea, 
emprendamos la 
construcci\u00f3n!\u00bb. Y se 
animaron mutuamente para 
esta hermosa tarea.
{I}19_{/}Pero al enterarse de 
ello Sambalat, el 
joronita, Tob\u00edas, el 
funcionario amonita, y 
Guesen, el \u00e1rabe, se 
burlaron de nosotros y 
dijeron con desprecio: 
\u00ab\u00bfQu\u00e9 es lo que est\u00e1is 
haciendo? \u00bfOs vais a 
rebelar contra el rey?\u00bb. 
{I}20_{/}Yo les respond\u00ed: \u00abEl 
Dios del cielo es quien 
nos dar\u00e1 \u00e9xito. Nosotros, 
sus siervos, vamos a 
ponernos a la obra. 
Vosotros no ten\u00e9is parte, 
ni derecho, ni nada en 
Jerusal\u00e9n\u00bb.
{1}3{/}

RECONSTRUCCI\u00d3N DE LA 
MURALLA EN CINCUENTA Y 
DOS D\u00cdAS{/}

{I}1_{/}El sumo sacerdote 
Eliasib y sus hermanos 
los sacerdotes se 
encargaron de construir 
la puerta de las Ovejas; 
la armaron y colocaron 
sus hojas. Reconstruyeron 
tambi\u00e9n el tramo hasta la 
torre de Jananel. {I}2_{/}A 
su lado trabajaron los 
hombres de Jeric\u00f3 y, 
despu\u00e9s de \u00e9stos, Zacur, 
hijo de Imr\u00ed. {I}3_{/}De la 
puerta de los Peces se 
encargaron los hijos de 
Hasna\u00e1; la armaron y 
colocaron sus hojas, 
cerraduras y barras. 
{I}4_{/}A continuaci\u00f3n de 
\u00e9stos trabajaron en la 
restauraci\u00f3n Meremot, 
hijo de Ur\u00edas, hijo de 
Hac\u00f3s; despu\u00e9s de \u00e9stos 
Mesul\u00e1n, hijo de 
Berequ\u00edas, hijo de 
Mesezabel, y a 
continuaci\u00f3n Sadoc, hijo 
de Baan\u00e1. {I}5_{/}Al lado de 
\u00e9stos trabajaron los 
habitantes de T\u00e9coa; pero 
sus nobles no quisieron 
colaborar con sus 
se\u00f1ores.
{I}6_{/}La puerta Vieja fue 
restaurada por Josad\u00e1, 
hijo de Pas\u00e9aj, y 
Mesul\u00e1n, hijo de 
Besod\u00edas; ellos armaron y 
colocaron sus hojas, 
cerraduras y barras. 
{I}7_{/}A su lado trabajaron 
Melat\u00edas de Gaba\u00f3n, Yad\u00f3n 
de Meronot, con los 
hombres de Gaba\u00f3n y de 
Misp\u00e1, a expensas del 
gobernador de 
Transeufratina. {I}8_{/}A 
continuaci\u00f3n trabaj\u00f3 
Uziel, hijo de Jarjayas, 
del gremio de los 
orfebres, y despu\u00e9s de \u00e9l 
Janan\u00edas, del gremio de 
los perfumistas; ellos 
reconstruyeron Jerusal\u00e9n 
hasta la muralla de la 
plaza. {I}9_{/}A continuaci\u00f3n 
trabaj\u00f3 Refayas, hijo de 
Jur, jefe de la mitad del 
distrito de Jerusal\u00e9n; 
{I}10_{/}a su lado Jedayas, 
hijo de Jarumaf, frente a 
su casa, y despu\u00e9s Jat\u00fas, 
hijo de Jasabn\u00edas. 
{I}11_{/}Malaqu\u00edas, hijo de 
Jar\u00edn, y Jasub, hijo de 
Pajat Moab, repararon el 
tramo siguiente hasta la 
torre de los Hornos. 
{I}12_{/}A continuaci\u00f3n 
trabaj\u00f3, acompa\u00f1ado de 
sus hijos, Sal\u00fan, hijo de 
Haloj\u00e9s, gobernador de la 
otra mitad del distrito 
de Jerusal\u00e9n.
{I}13_{/}Jan\u00fan y los 
habitantes de Zan\u00f3aj 
restauraron la puerta del 
Valle; la construyeron y 
colocaron sus hojas, 
cerraduras y barras; 
repararon tambi\u00e9n 
quinientos metros de la 
muralla hasta la puerta 
del Muladar. {I}14_{/}De la 
puerta del Muladar se 
encarg\u00f3 Malaqu\u00edas, hijo 
de Recab, jefe del 
distrito de Bet Haq\u00e9rem; 
\u00e9l la construy\u00f3 y coloc\u00f3 
sus hojas, cerraduras y 
barras. {I}15_{/}La puerta de 
la Fuente la restaur\u00f3 
Sal\u00fan, hijo de Col Jos\u00e9, 
jefe del distrito de 
Misp\u00e1; la construy\u00f3, la 
tech\u00f3 y coloc\u00f3 sus hojas, 
cerraduras y barras; 
repar\u00f3 tambi\u00e9n el muro de 
la alberca del rey, hasta 
la grader\u00eda que baja de 
la ciudad de David. 
{I}16_{/}A continuaci\u00f3n de \u00e9l 
trabaj\u00f3 Nehem\u00edas, hijo de 
Azbuc, jefe de la mitad 
del distrito de Bet Sur, 
hasta enfrente de los 
sepulcros de David, hasta 
la alberca artificial y 
la casa de los h\u00e9roes. 
{I}17_{/}A continuaci\u00f3n 
trabajaron los levitas: 
Rej\u00fan, hijo de Ban\u00ed; con 
\u00e9l Jasab\u00edas, jefe de la 
mitad del distrito de 
Queil\u00e1, por su distrito. 
{I}18_{/}A continuaci\u00f3n sus 
hermanos: Binuy, hijo de 
Jenadad, jefe de la otra 
mitad del distrito de 
Queil\u00e1; {I}19_{/}despu\u00e9s 
\u00c9zer, hijo de Josu\u00e9, jefe 
de Misp\u00e1, repar\u00f3 otro 
tramo frente a la subida 
de la armer\u00eda hasta el 
\u00e1ngulo. {I}20_{/}A 
continuaci\u00f3n repar\u00f3 otro 
tramo Baruc, hijo de 
Zabay, desde el \u00e1ngulo 
hasta la puerta de la 
casa del sumo sacerdote 
Eliasib. {I}21_{/}A 
continuaci\u00f3n Meremot, 
hijo de Ur\u00edas, hijo de 
Hac\u00f3s, restaur\u00f3 otro 
tramo desde la puerta de 
la casa de Eliasib hasta 
el extremo de la misma. 
{I}22_{/}A continuaci\u00f3n 
trabajaron los sacerdotes 
que habitaban en la 
llanura. {I}23_{/}A 
continuaci\u00f3n Benjam\u00edn y 
Jasub, el trecho frente a 
su casa; a continuaci\u00f3n 
Azar\u00edas, hijo de Maas\u00edas, 
hijo de Anan\u00edas, el tramo 
junto a su casa. {I}24_{/}A 
continuaci\u00f3n restaur\u00f3 
otro trecho Binuy, hijo 
de Jenadad, desde la casa 
de Azar\u00edas hasta el 
\u00e1ngulo. {I}25_{/}Palal, hijo 
de Uzay, repar\u00f3 el trecho 
enfrente del \u00e1ngulo de la 
torre que sobresale del 
palacio real alto y da al 
patio de la c\u00e1rcel; a 
continuaci\u00f3n Pedayas, 
hijo de Par\u00f3s. {I}26_{/}Los 
sirvientes del templo, 
que habitaban en el Ofel, 
restauraron hasta la 
puerta del Agua, en 
direcci\u00f3n del levante y 
hasta la torre saliente. 
{I}27_{/}A continuaci\u00f3n 
restauraron otro trecho 
los de T\u00e9coa, frente a la 
gran torre saliente hasta 
la muralla de Ofel. 
{I}28_{/}A partir de la 
puerta de los Caballos 
trabajaron los 
sacerdotes, cada uno 
frente a su propia casa. 
{I}29_{/}A continuaci\u00f3n 
trabaj\u00f3 Sadoc, hijo de 
Imer, frente a su casa; a 
continuaci\u00f3n Semayas, 
hijo de Secan\u00edas, 
guardi\u00e1n de la puerta 
Oriental. {I}30_{/}A 
continuaci\u00f3n Janan\u00edas, 
hijo de Selem\u00edas, y 
Jan\u00fan, sexto hijo de 
Salaf, repararon otro 
trecho. A continuaci\u00f3n 
trabaj\u00f3 Mesul\u00e1n, hijo de 
Baraqu\u00edas, frente a su 
casa. {I}31_{/}A continuaci\u00f3n 
Malaqu\u00edas, del gremio de 
los orfebres, restaur\u00f3 
hasta la casa de los 
sirvientes del templo y 
de los comerciantes, 
frente a la puerta de la 
Vigilancia y hasta la 
c\u00e1mara alta del \u00e1ngulo. 
{I}32_{/}Y entre la c\u00e1mara 
alta del \u00e1ngulo y la 
puerta de las Ovejas 
trabajaron los orfebres y 
los comerciantes.
REACCI\u00d3N DE LOS ENEMIGOS{/}

{I}33_{/}Cuando Sambalat se 
enter\u00f3 de que est\u00e1bamos 
reconstruyendo la 
muralla, ardi\u00f3 en c\u00f3lera, 
y lleno de rabia se 
burlaba de los jud\u00edos, 
{I}34_{/}diciendo en 
presencia de sus hermanos 
y de los magnates de 
Samar\u00eda: \u00ab\u00bfQu\u00e9 es lo que 
pretenden hacer esos 
miserables jud\u00edos? \u00bfSe 
les deber\u00e1 dejar? 
\u00bfLlegar\u00e1n a ofrecer 
sacrificios? \u00bfAcabar\u00e1n 
alg\u00fan d\u00eda? \u00bfHar\u00e1n revivir 
estas piedras calcinadas 
de entre los montones de 
escombros?\u00bb. {I}35_{/}Tob\u00edas, 
el amonita, que estaba 
junto a \u00e9l, a\u00f1adi\u00f3: 
\u00abConstruyan en buena 
hora; que si un chacal se 
lanza, derruir\u00e1 su 
muralla de piedra\u00bb.
{I}36_{/}\u00a1Escucha, oh Dios 
nuestro, c\u00f3mo somos 
despreciados! \u00a1Haz que su 
insulto recaiga sobre su 
cabeza! \u00a1Entr\u00e9gales al 
desprecio en una tierra 
de esclavitud! {I}37_{/}\u00a1No 
pases por alto su 
iniquidad, ni su pecado 
sea borrado de tu 
presencia, pues han 
insultado a los 
constructores!
{I}38_{/}Construimos, pues, 
la muralla y la reparamos 
del todo hasta media 
altura, pues el pueblo se 
hab\u00eda entregado a la obra 
con gran empe\u00f1o.
{1}4{/}

PROSIGUE LA OBRA, CON LAS 
ARMAS EN LA MANO{/}

{I}1_{/}Cuando Sambalat, 
Tob\u00edas, los \u00e1rabes, los 
amonitas y los de Asdod 
se enteraron de que la 
restauraci\u00f3n de la 
muralla de Jerusal\u00e9n 
adelantaba y que hab\u00edan 
empezado a taparse las 
brechas, se enfurecieron 
enormemente {I}2_{/}y se 
conjuraron todos ellos a 
una para atacar a 
Jerusal\u00e9n y causarle todo 
el da\u00f1o posible. 
{I}3_{/}Entonces nosotros 
recurrimos a nuestro Dios 
y montamos guardia contra 
ellos de d\u00eda y de noche. 
{I}4_{/}Sin embargo, los 
jud\u00edos comenzaron a 
decir: \u00ab\u00a1Empiezan a 
flaquear las fuerzas de 
los cargadores; son 
demasiados los escombros 
y no vamos a poder 
concluir la muralla!\u00bb. 
{I}5_{/}Por su parte, dec\u00edan 
nuestros enemigos: \u00abSin 
que se enteren ni se den 
cuenta, caeremos sobre 
ellos, los mataremos y 
as\u00ed pondremos fin a la 
obra\u00bb. {I}6_{/}Pero los 
jud\u00edos que viv\u00edan entre 
ellos vinieron una y otra 
vez a prevenirnos por qu\u00e9 
sitios vendr\u00edan los 
enemigos a atacarnos. 
{I}7_{/}Entonces yo emplac\u00e9 
al pueblo en las zonas 
m\u00e1s bajas, por detr\u00e1s de 
la muralla, en los puntos 
descubiertos, 
dividi\u00e9ndolos por 
familias, cada uno con 
sus espadas, sus lanzas y 
sus arcos. {I}8_{/}Lo 
inspeccion\u00e9 todo, me puse 
en pie y dije a los 
nobles, a los prefectos y 
al resto del pueblo: \u00ab\u00a1No 
les teng\u00e1is miedo. Pensad 
en el Se\u00f1or, grande y 
terrible, y luchad por 
vuestros hermanos, 
vuestros hijos y vuestras 
hijas, vuestras mujeres y 
vuestras casas!\u00bb.
{I}9_{/}Cuando nuestros 
enemigos se dieron cuenta 
de que est\u00e1bamos 
advertidos y de que Dios 
hab\u00eda desbaratado sus 
planes, se retiraron, y 
nosotros volvimos a la 
muralla, cada cual a su 
tarea. {I}10_{/}Pero desde 
aquel d\u00eda s\u00f3lo la mitad 
de mis hombres trabajaban 
en la obra; la otra mitad 
empu\u00f1aba las lanzas, los 
escudos, las flechas y 
las lorigas, y los jefes 
estaban detr\u00e1s de todos 
los jud\u00edos {I}11_{/}que 
trabajaban en la muralla. 
Tambi\u00e9n los cargadores 
estaban armados: con una 
mano trabajaban y con la 
otra empu\u00f1aban el arma. 
{I}12_{/}Cada uno de los 
constructores ten\u00eda 
ce\u00f1ida a los lomos la 
espada mientras 
trabajaba. Y un corneta 
estaba siempre a mi lado. 
{I}13_{/}Pues yo hab\u00eda dicho 
a los nobles, a los 
prefectos y al resto del 
pueblo: \u00abLa obra es 
grande y extensa, y 
estamos diseminados a lo 
largo de la muralla, 
lejos unos de otros. 
{I}14_{/}Donde oig\u00e1is el 
sonido del cuerno, corred 
all\u00e1 para uniros a 
nosotros, y nuestro Dios 
luchar\u00e1 a nuestro lado\u00bb. 
{I}15_{/}De esta forma, 
mientras la mitad 
empu\u00f1aba las lanzas, 
trabaj\u00e1bamos desde el 
despuntar del alba hasta 
que aparec\u00edan las 
estrellas. {I}16_{/}Dije 
tambi\u00e9n al pueblo: \u00abCada 
cual, con su criado, pase 
la noche en Jerusal\u00e9n; de 
esta forma haremos 
guardia de noche y 
trabajaremos de d\u00eda\u00bb. 
{I}17_{/}Y yo, mis hermanos, 
mis gentes y los hombres 
de guardia que me segu\u00edan 
ni siquiera nos 
desvest\u00edamos; cada uno 
dorm\u00eda con el arma en la 
mano.
{1}5{/}

NEHEM\u00cdAS CORRIGE LA 
USURA{/}

{I}1_{/}Las gentes del 
pueblo y sus mujeres 
protestaron contra sus 
hermanos jud\u00edos. {I}2_{/}Unos 
dec\u00edan: \u00abTenemos que dar 
en prenda a nuestros 
hijos y nuestras hijas 
para obtener grano con 
que poder comer y vivir\u00bb. 
{I}3_{/}Otros: \u00abTenemos que 
empe\u00f1ar nuestros campos, 
nuestras vi\u00f1as y nuestras 
casas para poder 
conseguir grano en esta 
penuria\u00bb. {I}4_{/}Y otros: 
\u00abTenemos que hipotecar 
nuestros campos y 
nuestras vi\u00f1as para pagar 
el tributo al rey. 
{I}5_{/}Nuestra carne es 
igual que la de nuestros 
hermanos; nuestros hijos 
son como los suyos; y, 
sin embargo, nos vemos 
obligados a someter 
nuestros hijos y nuestras 
hijas a la esclavitud. 
Algunas de nuestras hijas 
son ya esclavas, sin que 
podamos impedirlo, ya que 
nuestros campos y 
nuestras vi\u00f1as pertenecen 
a otros\u00bb.
{I}6_{/}Yo me indign\u00e9 al o\u00edr 
sus quejas y razones 
{I}7_{/}y, despu\u00e9s de 
reflexionar, reprend\u00ed a 
los nobles y a los 
prefectos; les dije: 
\u00ab\u00a1Qu\u00e9 carga impon\u00e9is a 
vuestros hermanos!\u00bb. 
Convoqu\u00e9 despu\u00e9s contra 
ellos una gran asamblea, 
{I}8_{/}y les dije: \u00abNosotros 
hemos rescatado, seg\u00fan 
nuestras posibilidades, a 
nuestros hermanos jud\u00edos, 
que hab\u00edan sido vendidos 
a los paganos. \u00a1Y ahora 
sois vosotros los que 
oblig\u00e1is a vender a 
vuestros hermanos para 
que nosotros los 
rescatemos!\u00bb. Se quedaron 
mudos, sin saber qu\u00e9 
responder. {I}9_{/}Y yo 
continu\u00e9: \u00abNo est\u00e1 bien 
lo que hac\u00e9is. \u00bfNo ser\u00eda 
mejor que caminarais en 
el temor de vuestro Dios, 
para no ser la burla de 
nuestros enemigos los 
paganos? {I}10_{/}Tambi\u00e9n yo, 
mis hermanos y mi gente 
les hemos dado en 
pr\u00e9stamo dinero y trigo. 
Pues bien, \u00a1perdonemos 
estas deudas! 
{I}11_{/}Devolvedles ahora 
mismo sus campos, sus 
vi\u00f1as, sus olivares y sus 
casas y perdonadles la 
deuda del dinero, del 
trigo, del vino y del 
aceite que les hab\u00edais 
prestado\u00bb. 
{I}12_{/}Respondieron: \u00abSe lo 
devolveremos y no 
reclamaremos nada; 
haremos lo que dices\u00bb.
Entonces llam\u00e9 a los 
sacerdotes y les hice 
jurar que actuar\u00edan seg\u00fan 
lo dicho. {I}13_{/}Luego 
sacud\u00ed mi manto y dije: 
\u00abAs\u00ed sacuda Dios la casa 
y la hacienda de aquel 
que no mantenga esta 
promesa; as\u00ed sea sacudido 
y se quede sin nada\u00bb. 
Toda la asamblea 
respondi\u00f3: \u00ab\u00a1As\u00ed sea!\u00bb; y 
alab\u00f3 al Se\u00f1or. Y el 
pueblo cumpli\u00f3 lo que 
hab\u00eda prometido.
DESINTER\u00c9S Y RECTITUD DE 
NEHEM\u00cdAS{/}

{I}14_{/}Adem\u00e1s, desde el d\u00eda 
en que el rey me hizo 
gobernador del pa\u00eds de 
Jud\u00e1, desde el a\u00f1o veinte 
hasta el treinta y dos 
del rey Artajerjes, es 
decir, durante doce a\u00f1os, 
ni yo ni mis hermanos 
comimos de la provisi\u00f3n 
debida al gobernador; 
{I}15_{/}en cambio, los 
gobernadores que me 
hab\u00edan precedido hab\u00edan 
gravado al pueblo, 
percibiendo de \u00e9l, en 
concepto de pan y vino, 
cuarenta monedas de plata 
cada d\u00eda; y sus criados 
tambi\u00e9n oprim\u00edan al 
pueblo; pero yo no obr\u00e9 
as\u00ed, porque tem\u00eda a Dios. 
{I}16_{/}Trabaj\u00e9 incluso en 
la reconstrucci\u00f3n de la 
muralla, a pesar de que 
no era propietario de 
campo alguno; y toda mi 
gente estaba tambi\u00e9n all\u00ed 
trabajando en las obras. 
{I}17_{/}A mi mesa se 
sentaban los jud\u00edos y los 
prefectos, ciento 
cincuenta hombres, aparte 
de los que ven\u00edan de los 
pueblos lim\u00edtrofes. 
{I}18_{/}Todos los d\u00edas se 
consum\u00eda a expensas m\u00edas 
un toro, seis carneros 
selectos y aves; cada 
diez d\u00edas se tra\u00eda vino 
en abundancia. Sin 
embargo, no reclam\u00e9 la 
provisi\u00f3n que me 
correspond\u00eda como 
gobernador, porque los 
trabajos gravaban ya 
bastante al pueblo. 
{I}19_{/}\u00a1Acu\u00e9rdate, oh Dios 
m\u00edo, para mi bien, de 
todo lo que he hecho por 
este pueblo!
{1}6{/}

NUEVAS DIFICULTADES Y 
CONCLUSI\u00d3N DE LA MURALLA{/}

{I}1_{/}Cuando Sambalat, 
Tob\u00edas, Guesen, el \u00e1rabe, 
y los dem\u00e1s enemigos 
nuestros se enteraron de 
que yo hab\u00eda reconstruido 
la muralla y no quedaba 
brecha alguna en ella, 
aunque todav\u00eda no hab\u00eda 
colocado las hojas de las 
puertas, {I}2_{/}Sambalat y 
Guesen me mandaron a 
decir: \u00abVen a 
entrevistarte con 
nosotros en Quefir\u00edn, en 
la vega de Ono\u00bb. Como de 
lo que trataban era de 
hacerme mal, {I}3_{/}les 
mand\u00e9 a decir: \u00abEstoy 
ocupado en una obra 
importante y no me es 
posible ir; la obra se 
parar\u00eda si la dejo para 
ir a veros\u00bb. {I}4_{/}Sin 
embargo, volvieron a 
hacerme la misma 
invitaci\u00f3n por cuatro 
veces; y yo les di 
siempre la misma 
respuesta. {I}5_{/}Entonces 
Sambalat me mand\u00f3 a decir 
por quinta vez lo mismo 
por medio de un criado, 
que tra\u00eda una carta 
abierta, {I}6_{/}en la que se 
dec\u00eda: \u00abCircula entre 
estas gentes -Gasm\u00fa lo 
afirma- el rumor de que 
t\u00fa y los jud\u00edos abrig\u00e1is 
el proyecto de 
sublevaros, y que para 
ello reconstruyes la 
muralla y tratas de 
hacerte su rey; {I}7_{/}que 
incluso has designado 
profetas para que te 
proclamen rey de Jud\u00e1 en 
Jerusal\u00e9n. Estos rumores 
llegar\u00e1n sin duda a o\u00eddos 
del rey; ven para que 
tomemos juntos una 
decisi\u00f3n\u00bb. {I}8_{/}Pero yo le 
mand\u00e9 a decir: \u00abNo hay 
nada de lo que t\u00fa dices; 
son bulos inventados por 
ti\u00bb. {I}9_{/}Lo que 
intentaban era meternos 
miedo, pensando que 
dejar\u00edamos el trabajo, y 
la obra no se llegar\u00eda a 
realizar. Pero, por el 
contrario, yo prosegu\u00ed 
con m\u00e1s \u00e1nimo.
{I}10_{/}Fui luego a casa de 
Semayas, hijo de Delayas, 
nieto de Mehetabel, que 
estaba impedido. Me dijo: 
\u00abVamos al templo de Dios, 
al interior del 
santuario. Cerremos bien 
sus puertas, porque van a 
venir a matarte; s\u00ed, esta 
noche te vendr\u00e1n a 
matar\u00bb. {I}11_{/}Pero yo 
respond\u00ed: \u00ab\u00bfUn hombre 
como yo darse a la fuga? 
\u00bfQu\u00e9 hombre de mi 
condici\u00f3n entrar\u00eda en el 
santuario para salvar su 
vida? No, no entrar\u00e9\u00bb. 
{I}12_{/}Comprend\u00ed claramente 
que no le hab\u00eda enviado 
Dios, sino que hab\u00eda 
pronunciado este or\u00e1culo 
sobre m\u00ed porque Tob\u00edas y 
Sambalat lo hab\u00edan 
comprado, {I}13_{/}con el fin 
de que yo, impulsado por 
el miedo, obrara as\u00ed e 
incurriera en pecado, con 
lo que ellos encontrar\u00edan 
en esta mala nota un 
pretexto para 
desprestigiarme. 
{I}14_{/}\u00a1Acu\u00e9rdate, Dios 
m\u00edo, de Tob\u00edas y Sambalat 
por lo que han hecho, de 
la profetisa Noad\u00edas y de 
los dem\u00e1s profetas que 
trataron de asustarme!
{I}15_{/}La muralla fue 
terminada el d\u00eda 
veinticinco del mes de 
elul, en cincuenta y dos 
d\u00edas. {I}16_{/}Cuando 
nuestros enemigos lo 
supieron, se llenaron de 
miedo y se sintieron 
humillados al reconocer 
que esta obra hab\u00eda sido 
realizada con la ayuda de 
nuestro Dios.
{I}17_{/}Por aquellos mismos 
d\u00edas hubo mucha 
correspondencia epistolar 
entre los nobles de Jud\u00e1 
y Tob\u00edas, {I}18_{/}pues 
Tob\u00edas ten\u00eda muchos 
aliados en Jud\u00e1 por ser 
yerno de Secan\u00edas, hijo 
de Araj, y estar casado 
su hijo Yohojan\u00e1n con la 
hija de Mesul\u00e1n, hijo de 
Berequ\u00edas. {I}19_{/}Lo 
alababan en mi presencia 
y le transmit\u00edan mis 
palabras. Y Tob\u00edas segu\u00eda 
mandando cartas para 
intimidarme.
{1}7{/}

NEHEM\u00cdAS PONE GUARDIAS A 
LAS PUERTAS DE JERUSAL\u00c9N{/}

{I}1_{/}Construida la 
muralla, y despu\u00e9s de 
haber colocado las hojas 
de las puertas, quedaron 
encargados de la 
vigilancia los porteros, 
los cantores y los 
levitas. {I}2_{/}Puse al 
frente de Jerusal\u00e9n a mi 
hermano Janan\u00ed y a 
Janan\u00edas, comandante de 
la ciudadela, porque era 
un hombre fiel y temeroso 
de Dios m\u00e1s que los 
otros, {I}3_{/}y les di estas 
\u00f3rdenes: \u00abNo se abrir\u00e1n 
las puertas de Jerusal\u00e9n 
hasta que el sol comience 
ya a calentar; y antes 
que se ponga, se cerrar\u00e1n 
bien echando las barras. 
Los habitantes de 
Jerusal\u00e9n montar\u00e1n 
guardia, unos en su 
puesto y otros delante de 
su propia casa\u00bb. {I}4_{/}La 
ciudad era espaciosa y 
grande, pero poco 
poblada, y no se 
constru\u00edan casas. {I}5_{/}Mi 
Dios me inspir\u00f3 la idea 
de reunir a los nobles, a 
los prefectos y al pueblo 
para hacer el censo. Tom\u00e9 
el libro del registro 
geneal\u00f3gico de los que 
hab\u00edan vuelto la primera 
vez, y encontr\u00e9 escrito 
en \u00e9l lo siguiente:
LISTA DE LOS REPATRIADOS 
CON ZOROBABEL{/}

{I}6_{/}\u00c9stos son los 
israelitas de la 
provincia de Jud\u00e1 que 
regresaron del destierro 
de Babilonia, donde los 
hab\u00eda deportado 
Nabucodonosor, rey de 
Babilonia, y que 
volvieron a Jerusal\u00e9n y 
Jud\u00e1, cada uno a su 
ciudad. {I}7_{/}Vinieron con 
Zorobabel, Josu\u00e9, 
Nehem\u00edas, Azar\u00edas, 
Raam\u00edas, Najaman\u00ed, 
Mardoqueo, Bils\u00e1n, 
Misp\u00e9ret, Bigvay, Naj\u00fan y 
Baan\u00e1.
N\u00famero de los hombres del 
pueblo de Israel: 
{I}8_{/}descendientes de 
Par\u00f3s: dos mil ciento 
setenta y dos; {I}9_{/}de 
Sefat\u00edas: trescientos 
setenta y dos; {I}10_{/}de 
Araj: seiscientos 
cincuenta y dos; 
{I}11_{/}descendientes de 
Pajat Moab, es decir, de 
Josu\u00e9 y Joab: dos mil 
ochocientos dieciocho; 
{I}12_{/}de El\u00e1n: mil 
doscientos cincuenta y 
cuatro; {I}13_{/}de Zat\u00fa: 
ochocientos cuarenta y 
cinco; {I}14_{/}de Zacay: 
setecientos setenta; 
{I}15_{/}de Binuy: 
seiscientos cuarenta y 
ocho; {I}16_{/}de Bebay: 
seiscientos veintiocho; 
{I}17_{/}de Azgad: dos mil 
trescientos veintid\u00f3s; 
{I}18_{/}de Adonic\u00e1n: 
seiscientos sesenta y 
siete; {I}19_{/}de Bigvay: 
dos mil sesenta y siete; 
{I}20_{/}de Ad\u00edn: seiscientos 
cincuenta y cinco; 
{I}21_{/}de Ater, es decir, 
de Ezequ\u00edas: noventa y 
ocho; {I}22_{/}de Jas\u00fan: 
trescientos veintiocho; 
{I}23_{/}de Besay; 
trescientos veinticuatro; 
{I}24_{/}de Jarif: ciento 
doce; {I}25_{/}de Gaba\u00f3n: 
noventa y cinco; {I}26_{/}de 
Bel\u00e9n y Netof\u00e1: ciento 
ochenta y ocho; {I}27_{/}de 
Anatot: ciento 
veintiocho; {I}28_{/}de Bet 
Azm\u00e1vet: cuarenta y dos; 
{I}29_{/}de Quiriat Year\u00edn, 
Quefir\u00e1 y Beerot: 
setecientos cuarenta y 
tres; {I}30_{/}de Ram\u00e1 y 
Gueba: seiscientos 
veintiuno; {I}31_{/}de 
Micm\u00e1s: ciento veintid\u00f3s; 
{I}32_{/}de Betel y Ay: 
ciento veintitr\u00e9s; 
{I}33_{/}de Neb\u00f3: cincuenta y 
dos; {I}34_{/}del otro El\u00e1n: 
mil doscientos cincuenta 
y cuatro; {I}35_{/}de Jar\u00edn: 
trescientos veinte; 
{I}36_{/}de Jeric\u00f3: 
trescientos cuarenta y 
cinco; {I}37_{/}de Lod, Jadid 
y On\u00f3: setecientos 
veinticinco; {I}38_{/}de 
Sena\u00e1, tres mil 
novecientos treinta.
{I}39_{/}Sacerdotes: de 
Yedayas, de la casa de 
Josu\u00e9: novecientos 
setenta y tres; {I}40_{/}de 
Imer: mil cincuenta y 
dos; {I}41_{/}de Pasjur: mil 
doscientos cuarenta y 
siete; {I}42_{/}de Jar\u00edn: mil 
diecisiete.
{I}43_{/}Levitas: de Josu\u00e9 y 
Cadmiel, de los hijos de 
Hod\u00edas: setenta y  
cuatro.
{I}44_{/}Cantores: de Asaf: 
ciento cuarenta y ocho.
{I}45_{/}Porteros: de Sal\u00fan, 
de Ater, de Talm\u00f3n, de 
Acub, de Jatit\u00e1, de 
Sobay: ciento treinta y 
ocho.
{I}46_{/}Sirvientes del 
templo: de Sij\u00e1, de 
Jasuf\u00e1, de Tabaot, 
{I}47_{/}de Quer\u00f3s, de Si\u00e1, 
de Pad\u00f3n, {I}48_{/}de Leban\u00e1, 
de Jagab\u00e1, de Salmay, 
{I}49_{/}de Jan\u00e1n, de Guidel, 
de Gajar, {I}50_{/}de Reayas, 
de Res\u00edn, de Necod\u00e1, 
{I}51_{/}de Gaz\u00e1n, de Uz\u00e1, de 
Pas\u00e9aj, {I}52_{/}de Besay, de 
los meunitas, de los 
nefusitas, {I}53_{/}de 
Bacbuc, de Jacuf\u00e1, de 
Jarjur, {I}54_{/}de Baslit, 
de Mejid\u00e1, de Jars\u00e1, 
{I}55_{/}de Barc\u00f3s, de 
Siser\u00e1, de T\u00e9maj, {I}56_{/}de 
Nes\u00edaj, de Jatif\u00e1.
{I}57_{/}Descendientes de los 
sirvientes de Salom\u00f3n: de 
Sotay, de Sof\u00e9ret, de 
Perid\u00e1, {I}58_{/}de Yaal\u00e1, de 
Darc\u00f3n, de Guidel, 
{I}59_{/}de Sefat\u00edas, de 
Jatil, de Poqu\u00e9ret 
Hasseb\u00e1yim, de Am\u00f3n. 
{I}60_{/}Total de los 
sirvientes del templo y 
de los descendientes de 
los sirvientes de 
Salom\u00f3n: trescientos 
noventa y dos.
{I}61_{/}Los rese\u00f1ados a 
continuaci\u00f3n son los que 
regresaron de Tel-M\u00e9laj, 
Tel-Jars\u00e1, Querub, Add\u00f3n 
e Imer, y no pudieron 
demostrar que su familia 
y su estirpe eran de 
origen israelita: {I}62_{/}de 
Delayas, de Tob\u00edas, de 
Necod\u00e1: seiscientos 
cuarenta y dos. {I}63_{/}Y 
entre los sacerdotes: de 
Jobayas, de Hac\u00f3s, de 
Barzilay, el cual se 
hab\u00eda casado con una de 
las hijas de Barzilay, el 
galaadita, cuyo nombre 
adopt\u00f3. {I}64_{/}Buscaron sus 
t\u00edtulos geneal\u00f3gicos; 
pero al no encontrarlos, 
fueron excluidos del 
sacerdocio, {I}65_{/}y el 
gobernador les prohibi\u00f3 
comer alimentos sagrados 
hasta que se presentase 
un sacerdote para 
consultar las suertes.
{I}66_{/}El total de la 
comunidad era de cuarenta 
y dos mil trescientas 
sesenta personas, 
{I}67_{/}sin contar sus 
esclavos y esclavas, que 
eran siete mil 
trescientos treinta y 
siete, m\u00e1s doscientos 
cuarenta y cinco cantores 
y cantoras. {I}68_{/}Ten\u00edan, 
adem\u00e1s, setecientos 
treinta y seis caballos, 
doscientos cuarenta y 
cinco camellos y seis mil 
setecientos veinte asnos.
{I}69_{/}Algunos de los 
cabezas de familia 
hicieron donativos para 
la obra. El gobernador 
dio al tesoro mil dracmas 
de oro, cincuenta copas y 
treinta t\u00fanicas 
sacerdotales.
{I}70_{/}Entre los cabezas de 
familia dieron al tesoro 
de la obra veinte mil 
dracmas de oro y dos mil 
doscientas minas de 
plata. {I}71_{/}El resto del 
pueblo entreg\u00f3 veinte mil 
dracmas de oro, dos mil 
minas de plata y siete 
t\u00fanicas sacerdotales.
{I}72_{/}Los sacerdotes, los 
levitas y parte del 
pueblo se establecieron 
en Jerusal\u00e9n; los 
porteros, los cantores, 
los sirvientes del templo 
y los dem\u00e1s israelitas, 
en sus ciudades 
respectivas.
{1}8{/}

ESDRAS LEE LA LEY AL 
PUEBLO{/}

{I}1_{/}En el mes 
s\u00e9ptimo, cuando ya todos 
los israelitas estaban 
instalados en sus 
ciudades, el pueblo 
entero se congreg\u00f3 como 
un solo hombre en la 
plaza de la puerta del 
Agua y dijo al escriba 
Esdras que trajese el 
libro de la ley de 
Mois\u00e9s, dada por el Se\u00f1or 
a Israel. {I}2_{/}El d\u00eda 
primero del s\u00e9ptimo mes, 
el sacerdote Esdras 
present\u00f3 la ley ante la 
comunidad, integrada por 
hombres y mujeres y 
cuantos ten\u00edan uso de 
raz\u00f3n. {I}3_{/}La estuvo 
leyendo en la plaza de la 
puerta del Agua desde por 
la ma\u00f1ana temprano hasta 
el mediod\u00eda ante los 
hombres, las mujeres y 
los que ten\u00edan uso de 
raz\u00f3n. Todo el pueblo 
estaba atento a la 
lectura del libro de la 
ley.
{I}4_{/}Esdras, el escriba, 
estaba de pie sobre una 
tribuna de madera 
levantada al efecto; y 
junto a \u00e9l estaban, a su 
derecha, Matit\u00edas, Sem\u00e1, 
Anan\u00edas, Ur\u00edas, Jelc\u00edas y 
Maas\u00edas; y a su 
izquierda, Pedayas, 
Misael, Malqu\u00edas, Jas\u00fan, 
Jasbadana, Zacar\u00edas y 
Mesul\u00e1n. {I}5_{/}Esdras abri\u00f3 
el libro a la vista de 
todo el pueblo -porque 
dominaba a toda la 
multitud- y, al abrirlo, 
el pueblo entero se puso 
de pie. {I}6_{/}Entonces 
Esdras bendijo al Se\u00f1or, 
el gran Dios, y todo el 
pueblo, con las manos 
levantadas, respondi\u00f3: 
\u00abAm\u00e9n, am\u00e9n\u00bb, al tiempo 
que se inclinaban y 
adoraban al Se\u00f1or, rostro 
en tierra. {I}7_{/}Los 
levitas Josu\u00e9, Ban\u00ed, 
Sereb\u00edas, Jam\u00edn, Acub, 
Sabtay, Hodiy\u00edas, 
Maas\u00edas, Quelit\u00e1, 
Azar\u00edas, Yozabad, Jan\u00e1n y 
Pelayas explicaban la ley 
al pueblo mientras el 
pueblo permanec\u00eda en pie. 
{I}8_{/}Y Esdras ley\u00f3 el 
libro de la ley de Dios, 
traduciendo y explicando 
el sentido. As\u00ed se pudo 
entender lo que se le\u00eda. 
{I}9_{/}Entonces Nehem\u00edas, el 
gobernador; Esdras, el 
sacerdote-escriba, y los 
levitas que instru\u00edan al 
pueblo dijeron a toda la 
asamblea: \u00abEste d\u00eda est\u00e1 
consagrado al Se\u00f1or, 
vuestro Dios; no est\u00e9is 
tristes, no llor\u00e9is\u00bb. 
Porque todo el pueblo 
lloraba al escuchar las 
palabras de la ley. 
{I}10_{/}Nehem\u00edas les dijo: 
\u00abId y comed buenos 
platos, bebed buenos 
vinos e invitad a los que 
no tienen nada preparado, 
pues este d\u00eda est\u00e1 
consagrado al Se\u00f1or. \u00a1No 
os pong\u00e1is tristes; el 
gozo del Se\u00f1or es vuestra 
fuerza!\u00bb. {I}11_{/}Y los 
levitas tranquilizaban a 
todo el pueblo, diciendo: 
\u00ab\u00a1Calla, no os 
entristezc\u00e1is, porque 
este d\u00eda es santo!\u00bb. 
{I}12_{/}Y el pueblo entero 
se fue a comer y beber, a 
invitar a los dem\u00e1s y a 
celebrar la fiesta, 
porque hab\u00edan comprendido 
lo que les hab\u00edan 
ense\u00f1ado.
SOLEMNE CELEBRACI\u00d3N DE LA 
FIESTA DE LOS 
TABERN\u00c1CULOS{/}

{I}13_{/}El segundo d\u00eda, los 
cabezas de familia de 
todo el pueblo, los 
sacerdotes y los levitas 
se reunieron con Esdras, 
el escriba, para seguir 
escuchando las palabras 
de la ley. 
{I}14_{/}Encontraron escrito 
en la ley que el Se\u00f1or 
hab\u00eda prescrito por medio 
de Mois\u00e9s: \u00abLos 
israelitas deber\u00e1n vivir 
en caba\u00f1as durante la 
fiesta del s\u00e9ptimo mes\u00bb. 
{I}15_{/}Al saberlo, 
publicaron este bando por 
todas sus ciudades y en 
Jerusal\u00e9n: \u00abId al monte y 
traed ramos de olivo, de 
pino, de mirto, de palma 
y de otros \u00e1rboles 
frondosos para hacer 
caba\u00f1as, como est\u00e1 
prescrito\u00bb.
{I}16_{/}El pueblo sali\u00f3. 
Trajeron ramos y se 
hicieron caba\u00f1as cada uno 
en su propio terrado, en 
sus patios, en los atrios 
del templo de Dios, en la 
plaza de la puerta del 
Agua y en la plaza de la 
puerta de Efra\u00edn. 
{I}17_{/}Toda la comunidad de 
los repatriados hizo 
caba\u00f1as y se instal\u00f3 en 
ellas. Desde los tiempos 
de Josu\u00e9, hijo de Nun, no 
hab\u00edan hecho una cosa as\u00ed 
los israelitas hasta 
aquel d\u00eda. Y la alegr\u00eda 
fue inmensa. {I}18_{/}Esdras 
continu\u00f3 leyendo en el 
libro de la ley de Dios 
cada d\u00eda, desde el 
primero hasta el \u00faltimo. 
La fiesta dur\u00f3 una 
semana, y el d\u00eda octavo 
se celebr\u00f3, seg\u00fan lo 
prescrito, una reuni\u00f3n 
solemne.
{1}9{/}

P\u00daBLICA PENITENCIA Y 
CONFESI\u00d3N{/}

{I}1_{/}El d\u00eda 
veinticuatro de aquel 
mismo mes, los 
israelitas, vestidos de 
saco y cubierta de tierra 
la cabeza, se congregaron 
para el ayuno. {I}2_{/}Los de 
la raza de Israel se 
separaron de todos los 
extranjeros y, puestos de 
pie, confesaron sus 
pecados y las iniquidades 
de sus padres. {I}3_{/}En 
pie, y cada uno en su 
sitio, leyeron en el 
libro de la ley del 
Se\u00f1or, su Dios, durante 
tres horas; y durante 
otras tres horas 
confesaron sus pecados y 
adoraron al Se\u00f1or, su 
Dios.
{I}4_{/}Luego subieron a la 
tribuna de los levitas 
Josu\u00e9, Ban\u00ed, Cadmiel, 
Seban\u00edas, Bun\u00ed, Sereb\u00edas, 
Ban\u00ed y Quenan\u00ed, e 
invocaron en alta voz al 
Se\u00f1or, su Dios. {I}5_{/}Y los 
levitas Josu\u00e9, Cadmiel, 
Ban\u00ed, Jasabn\u00edas, 
Sereb\u00edas, Hodiy\u00edas, 
Seban\u00edas y Petaj\u00edas 
dijeron: \u00abLevantaos y 
bendecid al Se\u00f1or, 
vuestro Dios, desde 
siempre y por siempre. 
\u00a1Bendito sea tu nombre 
sublime y excelso, 
superior a toda bendici\u00f3n 
y alabanza! {I}6_{/}\u00a1T\u00fa solo, 
Se\u00f1or, eres el \u00fanico! T\u00fa 
hiciste los cielos, el 
cielo de los cielos y 
todas sus estrellas, la 
tierra y todo cuanto 
encierra, los mares y 
todo lo que contienen; a 
todo ello t\u00fa le das la 
vida, y todos los astros 
del cielo te adoran. 
{I}7_{/}T\u00fa eres, Se\u00f1or, el 
Dios que elegiste a 
Abr\u00e1n, le sacaste de Ur 
de los caldeos y le diste 
el nombre de Abrah\u00e1n. 
{I}8_{/}T\u00fa comprobaste que 
era un hombre fiel e 
hiciste con \u00e9l un pacto, 
seg\u00fan el cual le dar\u00edas a 
\u00e9l y a su descendencia la 
tierra del cananeo, del 
hitita, del amorreo, del 
fereceo, del jebuseo, del 
guirgaseo; y has cumplido 
tu palabra, porque eres 
justo.
{I}9_{/}T\u00fa viste la aflicci\u00f3n 
de nuestros padres en 
Egipto y escuchaste su 
clamor junto al mar Rojo; 
{I}10_{/}realizaste milagros 
y prodigios contra el 
Fara\u00f3n, contra todos sus 
siervos y contra el 
pueblo entero de su pa\u00eds, 
porque sab\u00edas que los 
hab\u00edan tratado con 
arrogancia, y te 
granjeaste un renombre 
que todav\u00eda hoy dura. 
{I}11_{/}Partiste en dos 
mitades el mar ante ellos 
y lo pasaron a pie 
enjuto, mientras a sus 
perseguidores los 
precipitaste en el 
abismo, como una piedra 
entre aguas impetuosas. 
{I}12_{/}Los guiaste de d\u00eda 
mediante una columna de 
nube, de noche con una 
columna de fuego para 
alumbrarles el camino que 
ten\u00edan que seguir. 
{I}13_{/}Bajaste sobre el 
monte Sina\u00ed, hablaste con 
ellos desde el cielo, les 
diste disposiciones 
justas, leyes verdaderas, 
preceptos y mandamientos 
buenos. {I}14_{/}Les diste a 
conocer tu santo s\u00e1bado, 
les prescribiste 
mandamientos, preceptos y 
ley por medio de Mois\u00e9s, 
tu siervo. {I}15_{/}Les diste 
pan del cielo para su 
hambre, y agua de la roca 
para su sed, y los 
mandaste que fueran a 
tomar posesi\u00f3n de la 
tierra que, mano en alto, 
hab\u00edas jurado darles.
{I}16_{/}Pero nuestros padres 
se obstinaron, 
endurecieron su cabeza, 
no obedecieron tus 
\u00f3rdenes. {I}17_{/}No 
quisieron obedecer, 
olvid\u00e1ndose de las 
maravillas que t\u00fa hab\u00edas 
realizado para ellos. 
Endurecieron su cabeza y 
se empe\u00f1aron, obstinados, 
en volver a Egipto, a su 
esclavitud. Pero t\u00fa eres 
un Dios pronto a 
perdonar, clemente y 
misericordioso, tardo a 
la ira y lleno de bondad; 
por eso no los 
abandonaste. {I}18_{/}Ni 
cuando se fabricaron un 
becerro de metal fundido 
y dijeron: \u00a1\u00c9ste es tu 
dios, que te ha sacado de 
Egipto!, cometiendo 
graves blasfemias. 
{I}19_{/}Ni siquiera entonces 
t\u00fa, en tu inmensa bondad, 
los abandonaste en el 
desierto: no se apart\u00f3 de 
ellos la nube que durante 
el d\u00eda los guiaba en su 
camino, ni la columna de 
fuego que por la noche 
alumbraba su ruta. 
{I}20_{/}Les diste tu 
esp\u00edritu bueno para 
instruirlos; no negaste 
el man\u00e1 a su boca y les 
procuraste agua para 
calmar su sed. 
{I}21_{/}Cuarenta a\u00f1os los 
sustentaste en el 
desierto. No les falt\u00f3 
nada; sus vestidos no se 
gastaron ni se hincharon 
sus pies. {I}22_{/}Pusiste en 
sus manos reinos y 
pueblos, y se los 
repartiste seg\u00fan l\u00edmites 
precisos; tomaron 
posesi\u00f3n del pa\u00eds de 
Sij\u00f3n, rey de Jesb\u00f3n, y 
del pa\u00eds de Og, rey de 
Bas\u00e1n. {I}23_{/}Multiplicaste 
sus hijos como las 
estrellas del cielo, y 
los llevaste a la tierra 
que hab\u00edas prometido dar 
en propiedad a sus 
padres. {I}24_{/}Entraron los 
hijos y se apoderaron de 
la tierra; t\u00fa humillaste 
ante ellos a sus 
habitantes los cananeos, 
y los entregaste en sus 
manos, a ellos, a sus 
reyes y a los pueblos del 
pa\u00eds, para que los 
tratasen a su gusto. 
{I}25_{/}Ellos se apoderaron 
de ciudades fortificadas, 
de una tierra feraz, 
ocuparon casas llenas de 
toda clase de bienes, 
pozos, vi\u00f1edos, olivares 
y \u00e1rboles frutales en 
abundancia; y comieron, 
se saciaron, engordaron, 
se recrearon en la 
abundancia de tus bienes.
{I}26_{/}Pero fueron 
insolentes, se rebelaron 
contra ti y echaron tu 
ley a sus espaldas; 
mataron a tus profetas, 
que les exhortaban a 
convertirse a ti, y te 
ofendieron gravemente. 
{I}27_{/}Entonces t\u00fa los 
entregaste en manos de 
sus enemigos, que los 
oprimieron. En el tiempo 
de su tribulaci\u00f3n 
clamaron a ti, y t\u00fa les 
escuchaste desde el 
cielo, y en tu gran 
bondad les diste 
liberadores que los 
salvasen de las manos de 
sus enemigos. {I}28_{/}Pero 
en cuanto recobraron la 
paz, volvieron en seguida 
a obrar mal ante ti, y t\u00fa 
los abandonaste en manos 
de sus enemigos, que les 
sometieron a su yugo. 
Entonces volv\u00edan a 
suplicarte, y t\u00fa los 
escuchabas desde el 
cielo. \u00a1Cu\u00e1ntas veces los 
salvaste por tu gran 
bondad! {I}29_{/}Les instabas 
a convertirse a tu ley; 
pero ellos, obstinados, 
no obedecieron a tus 
mandamientos y pecaron 
contra tus leyes, que dan 
la vida a quien las pone 
en pr\u00e1ctica; se 
encogieron de hombros, 
endurecieron su cabeza y 
no quisieron obedecer. 
{I}30_{/}No obstante, t\u00fa los 
soportaste muchos a\u00f1os, 
los amonestaste con tu 
esp\u00edritu por medio de los 
profetas, pero no 
hicieron caso. Entonces 
los entregaste en manos 
de los pueblos del pa\u00eds. 
{I}31_{/}Pero en tu inmensa 
bondad no los aniquilaste 
ni los abandonaste, 
porque eres un Dios 
clemente y 
misericordioso.
{I}32_{/}Y ahora, oh Dios 
nuestro, Dios grande, 
poderoso y terrible, que 
guardas la alianza y la 
misericordia, no tengas 
en poco todas las 
desgracias que han ca\u00eddo 
sobre nosotros, sobre 
nuestros reyes, nuestros 
jefes, nuestros 
sacerdotes, nuestros 
profetas, nuestros padres 
y todo tu pueblo, desde 
la \u00e9poca de los reyes de 
Asiria hasta el presente. 
{I}33_{/}Has sido justo en 
todo lo que nos ha 
sobrevenido, porque t\u00fa 
has demostrado tu 
lealtad, y nosotros, en 
cambio, nuestra maldad. 
{I}34_{/}Nuestros reyes, 
nuestros jefes, nuestros 
sacerdotes y nuestros 
padres no observaron tu 
ley ni obedecieron tus 
mandamientos y las normas 
que t\u00fa les hab\u00edas dado. 
{I}35_{/}Cuando estaban en su 
reino, en medio de los 
abundantes bienes que t\u00fa 
les conced\u00edas en esta 
tierra ancha y feraz que 
t\u00fa hab\u00edas puesto a su 
disposici\u00f3n, no te 
sirvieron ni se 
arrepintieron de su 
perversa conducta. {I}36_{/}Y 
ahora nosotros mismos 
somos esclavos; y en la 
tierra que t\u00fa diste a 
nuestros padres para que 
gozaran de sus frutos y 
sus bienes, en ella misma 
estamos sometidos a 
esclavitud. {I}37_{/}Sus 
frutos van a parar a los 
reyes que t\u00fa nos has 
impuesto por nuestros 
pecados y que disponen a 
su gusto de nosotros y de 
nuestro ganado. \u00a1Qu\u00e9 
inmensa es nuestra 
angustia!
{1}10{/}

RENOVACI\u00d3N DE LA ALIANZA 
CON DIOS{/}

{I}1_{/}Por todo esto, 
aceptamos hoy un 
compromiso firme, 
escrito, sellado y 
firmado por nuestros 
jefes, levitas y 
sacerdotes. {I}2_{/}Firman el 
documento los siguientes:
Sacerdotes: Nehem\u00edas, el 
gobernador, hijo de 
Jacal\u00edas, y Sedec\u00edas, 
{I}3_{/}Serayas, Azar\u00edas, 
Jerem\u00edas, {I}4_{/}Pasjur, 
Amar\u00edas, Malqu\u00edas, 
{I}5_{/}Jat\u00fas, Seban\u00edas, 
Maluc, {I}6_{/}Jar\u00edn, 
Meremot, Abd\u00edas, 
{I}7_{/}Daniel, Guinet\u00f3n, 
Baruc, {I}8_{/}Mesul\u00e1n, 
Ab\u00edas, Miyam\u00edn, 
{I}9_{/}Maz\u00edas, Bilg\u00e1, 
Semayas.
{I}10_{/}Levitas: Josu\u00e9, hijo 
de Azan\u00edas; Binuy, 
descendiente de Jenadad; 
Cadmiel {I}11_{/}y sus 
hermanos Secan\u00edas, Od\u00edas, 
Quelit\u00e1, Pelayas, Jan\u00e1n, 
{I}12_{/}Mic\u00e1, Rejob, 
Jasab\u00edas, {I}13_{/}Zacur, 
Sereb\u00edas, Seban\u00edas, 
{I}14_{/}Hodiy\u00edas, Ban\u00ed, 
Benin\u00fa.
{I}15_{/}Jefes del pueblo: 
Par\u00f3s, Pajat, Moab, El\u00e1n, 
Zat\u00fa, Ban\u00ed, {I}16_{/}Bun\u00ed, 
Azgad, Bebay, 
{I}17_{/}Adon\u00edas, Bigvay, 
Ad\u00edn, {I}18_{/}Ater, 
Ezequ\u00edas, Azur, 
{I}19_{/}Hodiy\u00edas, Jas\u00fan, 
Besay, {I}20_{/}Jarif, 
Anatot, Nebay, 
{I}21_{/}Magp\u00edas, Mesul\u00e1n, 
Jezir, {I}22_{/}Mesezabel, 
Sadoc, Yad\u00faa, 
{I}23_{/}Pelat\u00edas, Jan\u00e1n, 
Anayas, {I}24_{/}Oseas, 
Janan\u00edas, Jasub, 
{I}25_{/}Haloj\u00e9s, Pilj\u00e1, 
Sobec, {I}26_{/}Rej\u00fan, 
Jasabn\u00e1, Maz\u00edas, 
{I}27_{/}Aj\u00edas, Jan\u00e1n, An\u00e1n, 
{I}28_{/}Maluc, Jar\u00edn, Baan\u00e1.
{I}29_{/}El resto del pueblo, 
los sacerdotes, los 
levitas, los porteros, 
los cantores, los 
sirvientes del templo, en 
una palabra, todos los 
que se hab\u00edan separado de 
las gentes del pa\u00eds para 
ajustarse a la ley de 
Dios, sus mujeres, sus 
hijos y sus hijas, todos 
los que ten\u00edan uso de 
raz\u00f3n, {I}30_{/}se unieron a 
sus hermanos y a los 
jefes y se 
comprometieron, bajo 
juramento, a caminar en 
la ley de Dios, dada por 
medio de Mois\u00e9s, siervo 
de Dios, y a observar y 
poner en pr\u00e1ctica todos 
los mandamientos de 
nuestro Se\u00f1or; {I}31_{/}a no 
casar a nuestras hijas 
con extranjeros ni 
permitir que las 
extranjeras se casen con 
nuestros hijos; {I}32_{/}a no 
comprar nada en s\u00e1bado o 
en d\u00eda festivo a las 
gentes del pa\u00eds cuando 
traigan a vender grano o 
cualquier clase de 
mercanc\u00eda; a dejar la 
tierra sin cultivar y a 
perdonar todas las deudas 
en el a\u00f1o s\u00e9ptimo.
{I}33_{/}Nos impusimos adem\u00e1s 
las siguientes 
obligaciones: dar un 
tercio de siclo al a\u00f1o 
para el culto del templo 
de nuestro Dios, 
{I}34_{/}para los panes de la 
proposici\u00f3n, para la 
ofrenda cotidiana, para 
el holocausto perpetuo, 
para los sacrificios de 
los s\u00e1bados, de los 
novilunios, de las 
solemnidades, para los 
sacrificios de 
reconciliaci\u00f3n, para los 
sacrificios por el pecado 
de Israel, en una 
palabra, para todo el 
servicio del templo de 
nuestro Dios; {I}35_{/}los 
sacerdotes, los levitas y 
el pueblo regulamos 
tambi\u00e9n, por suertes, la 
aportaci\u00f3n de la le\u00f1a que 
cada familia, a su turno, 
deb\u00eda suministrar cada 
a\u00f1o al templo de nuestro 
Dios para quemarla sobre 
el altar del Se\u00f1or, 
nuestro Dios, como est\u00e1 
escrito en la ley: {I}36_{/}a 
traer cada a\u00f1o al templo 
del Se\u00f1or las primicias 
de nuestras cosechas y de 
los frutos de todos los 
\u00e1rboles, {I}37_{/}as\u00ed como 
los primog\u00e9nitos de 
nuestros hijos y de 
nuestros ganados, como 
est\u00e1 prescrito en la ley; 
los primog\u00e9nitos de 
nuestras reses vacunas y 
de nuestro ganado menor, 
para presentarlos en el 
templo de nuestro Dios a 
los sacerdotes encargados 
del culto del templo de 
nuestro Dios; {I}38_{/}traer 
adem\u00e1s a los sacerdotes, 
a las salas del templo de 
nuestro Dios, las 
primicias de nuestra 
harina, de los frutos de 
toda clase de \u00e1rboles, 
del vino y del aceite; y 
dar la d\u00e9cima parte de 
nuestras cosechas a los 
levitas -los levitas 
mismos lo recoger\u00e1n en 
todas las ciudades de 
nuestra labranza-. 
{I}39_{/}Un sacerdote, hijo 
de Aar\u00f3n, acompa\u00f1ar\u00e1 a 
los levitas en la 
colecta, y los levitas 
llevar\u00e1n la d\u00e9cima parte 
de la d\u00e9cima parte que 
hayan recogido al templo 
de nuestro Dios, a las 
salas del tesoro, 
{I}40_{/}porque en estas 
salas es donde los 
israelitas y los levitas 
depositan las 
contribuciones del trigo, 
del vino y del aceite y 
donde se guarda el 
material del santuario, 
de los sacerdotes en 
servicio, de los porteros 
y de los cantores. En 
suma, no descuidar\u00edamos 
m\u00e1s el templo de nuestro 
Dios.
{1}11{/}

REPOBLACI\u00d3N DE JERUSAL\u00c9N{/}

{I}1_{/}Los jefes del 
pueblo se establecieron 
en Jerusal\u00e9n. El resto 
del pueblo ech\u00f3 a suertes 
para que uno de cada diez 
viniese a habitar en 
Jerusal\u00e9n, la ciudad 
santa, quedando los otros 
nueve en las ciudades. 
{I}2_{/}El pueblo bendijo a 
todos los que se ofrec\u00edan 
voluntarios para residir 
en Jerusal\u00e9n. {I}3_{/}A 
continuaci\u00f3n se rese\u00f1an 
los jefes de las 
provincias que se 
establecieron en 
Jerusal\u00e9n y en las 
ciudades de Jud\u00e1. Los 
israelitas, sacerdotes, 
levitas, sirvientes del 
templo y los 
descendientes de los 
siervos de Salom\u00f3n 
habitaban en sus 
ciudades, cada uno en su 
propiedad.
{I}4_{/}En Jerusal\u00e9n se 
establecieron algunos de 
Jud\u00e1 y de Benjam\u00edn. De 
Jud\u00e1: Atayas, hijo de 
Uz\u00edas, hijo de Zacar\u00edas, 
hijo de Amar\u00edas, hijo de 
Sefat\u00edas, hijo de 
Mahaleel, descendientes 
de Fares; {I}5_{/}y Maas\u00edas, 
hijo de Baruc, hijo de 
Col Jos\u00e9, hijo de 
Jazayas, hijo de Adayas, 
hijo de Yoyarib, hijo de 
Zacar\u00edas, hijo de Selon\u00ed. 
{I}6_{/}En total, los 
descendientes de Fares 
que se establecieron en 
Jerusal\u00e9n eran 
cuatrocientos cincuenta y 
ocho hombres adultos. 
{I}7_{/}De Benjam\u00edn: Sal\u00fa, 
hijo de Mesul\u00e1n, hijo de 
Yoed, hijo de Pedayas, 
hijo de Colayas, hijo de 
Maas\u00edas, hijo de Itiel, 
hijo de Isa\u00edas {I}8_{/}y sus 
hermanos: novecientos 
veintiocho hombres 
adultos. {I}9_{/}Joel, hijo 
de Zicr\u00ed, era el jefe de 
ellos, y Jud\u00e1, hijo de 
Hasen\u00faa, ocupaba el 
segundo puesto en la 
ciudad.
{I}10_{/}Sacerdotes: Yedayas, 
hijo de Yoyarib; Joaqu\u00edn, 
{I}11_{/}Serayas, hijo de 
Helc\u00edas, hijo de Mesul\u00e1n, 
hijo de Sadoc, hijo de 
Marayot, hijo de Ajitub, 
jefe del templo de Dios, 
{I}12_{/}y sus hermanos, 
empleados en el servicio 
del templo: ochocientos 
veintid\u00f3s; y Adayas, hijo 
de Yeroj\u00e1n, hijo de 
Pelal\u00edas, hijo de Ams\u00ed, 
hijo de Zacar\u00edas, hijo de 
Pasjur, hijo de Malqu\u00edas, 
{I}13_{/}y sus hermanos 
cabezas de familia: 
doscientos cuarenta y 
dos; y Amasay, hijo de 
Azarel, hijo de Ajzay, 
hijo de Mesilemot, hijo 
de Imer, {I}14_{/}y sus 
hermanos: ciento 
veintiocho. Su jefe era 
Zabdiel, hijo de Hagadol.
{I}15_{/}Levitas: Semayas, 
hijo de Jasub, hijo de 
Azric\u00e1n, hijo de 
Jasab\u00edas, hijo de Bun\u00ed; 
{I}16_{/}Sabtay y Yozabab, 
jefes de los levitas, que 
estaban al frente de los 
asuntos exteriores del 
templo de Dios; 
{I}17_{/}Matan\u00edas, hijo de 
Mic\u00e1, hijo de Zabd\u00ed, hijo 
de Asaf, que dirig\u00eda el 
canto y entonaba la 
acci\u00f3n de gracias en la 
oraci\u00f3n; Bacbuqu\u00edas, el 
segundo entre sus 
hermanos, y Abd\u00edas, hijo 
de Sam\u00faa, hijo de Galal, 
hijo de Yedut\u00fan. {I}18_{/}En 
total, los levitas en la 
ciudad santa eran 
doscientos ochenta y 
cuatro.
{I}19_{/}Los porteros: Acub, 
Talm\u00f3n y sus hermanos, 
guardianes de las 
puertas: ciento sesenta y 
dos.
{I}20_{/}El resto de Israel, 
de los sacerdotes y los 
levitas resid\u00edan en todas 
las ciudades de Jud\u00e1, 
cada uno en su propiedad.
{I}21_{/}Los sirvientes del 
templo habitaban en el 
Ofel; y Sij\u00e1 y Guisp\u00e1 
eran sus jefes.
{I}22_{/}El jefe de los 
levitas en Jerusal\u00e9n era 
Uz\u00ed, hijo de Ban\u00ed, hijo 
de Jasab\u00edas, hijo de 
Matan\u00edas, hijo de Mic\u00e1, 
de los descendientes de 
Asaf, que eran cantores 
en el servicio del templo 
de Dios, {I}23_{/}porque 
hab\u00eda una disposici\u00f3n del 
rey relativa a ellos, y 
un reglamento determinaba 
a los cantores su turno 
d\u00eda a d\u00eda. {I}24_{/}Petaj\u00edas, 
hijo de Mesezabel, 
descendiente de Z\u00e9raj, 
hijo de Jud\u00e1, era 
comisario del rey para 
todos los asuntos del 
pueblo.
{I}25_{/}En las aldeas y 
diseminados por sus 
campos habitaban parte de 
los de Jud\u00e1: en Quiriat 
Arb\u00e1 y sus aldeas anejas, 
en Dib\u00f3n y sus aldeas 
anejas, en Yacabsel y sus 
caser\u00edos; {I}26_{/}en Yes\u00faa, 
en Molad\u00e1, en Bet P\u00e9let, 
{I}27_{/}en Jasar Sual, en 
Berseba y sus aldeas 
anejas; {I}28_{/}en Sicelag, 
en Mecon\u00e1 y sus aldeas 
anejas; {I}29_{/}en En Rim\u00f3n, 
en orea, en Yarmut; 
{I}30_{/}Zan\u00f3aj, Adul\u00e1n y sus 
caser\u00edos; Laquis y sus 
campos, Azec\u00e1 y sus 
aldeas anejas; se 
establecieron, pues, 
desde Berseba hasta el 
valle de Hinn\u00f3n.
{I}31_{/}Los de Benjam\u00edn se 
establecieron en Guibe\u00e1, 
en Micm\u00e1s, Ay\u00e1, Betel y 
sus aldeas anejas; 
{I}32_{/}Anatot, Nob, 
Anan\u00edas, {I}33_{/}Jasor, 
Ram\u00e1, Guit\u00e1yim, 
{I}34_{/}Jadid, Sebo\u00edn, 
Nebalat, {I}35_{/}Lod y On\u00f3 y 
el valle de los 
Artesanos.
{I}36_{/}De los levitas hab\u00eda 
grupos en Jud\u00e1 y 
Benjam\u00edn.
{1}12{/}

SACERDOTES Y LEVITAS QUE 
REGRESARON CON ZOROBABEL 
Y JOSU\u00c9{/}

{I}1_{/}Sacerdotes y 
levitas que regresaron 
con Zorobabel, hijo de 
Sealtiel, y con Josu\u00e9; 
Serayas, Jerem\u00edas, 
Esdras, {I}2_{/}Amar\u00edas, 
Maluc, Jat\u00fas, 
{I}3_{/}Secan\u00edas, Rej\u00fan, 
Merenot, {I}4_{/}Id\u00f3, 
Guinet\u00f3n, Ab\u00edas, 
{I}5_{/}Miyam\u00edn, Maz\u00edas, 
Bilg\u00e1, {I}6_{/}Semayas, 
Yoyarib, Jedayas, 
{I}7_{/}Sal\u00fa, Amoc, Jelc\u00edas, 
Yedayas. \u00c9stos eran los 
jefes de los sacerdotes y 
sus hermanos en tiempo de 
Josu\u00e9.
{I}8_{/}Levitas: Josu\u00e9, 
Binuy, Cadmiel, Sereb\u00edas, 
Jud\u00e1, Matan\u00edas, el cual 
dirig\u00eda con sus hermanos 
el canto sagrado, 
{I}9_{/}mientras Bacbuqu\u00edas y 
Un\u00ed, hermanos suyos, lo 
alternaban con aqu\u00e9llos, 
seg\u00fan sus clases 
respectivas. {I}10_{/}Josu\u00e9 
engendr\u00f3 a Joaqu\u00edn, 
Joaqu\u00edn a Eliasib, 
Eliasib a Yoyad\u00e1, 
{I}11_{/}Yoyad\u00e1 a Yojan\u00e1n y 
Yojan\u00e1n a Yad\u00faa.
{I}12_{/}En tiempo de 
Joaqu\u00edn, los cabezas de 
familias sacerdotales 
eran: de la de Serayas, 
Merayas; de la de 
Jerem\u00edas, Janan\u00edas; 
{I}13_{/}de la de Esdras, 
Mesul\u00e1n; de la de 
Amar\u00edas, Yehojan\u00e1n; 
{I}14_{/}de la de Maluk, 
Jonat\u00e1n; de la de 
Secan\u00edas, Jos\u00e9; {I}15_{/}de 
la de Jar\u00edn, Adn\u00e1; de la 
de Meremot, Jelcay; 
{I}16_{/}de la de Id\u00f3, 
Zacar\u00edas; de la de 
Guinet\u00f3n, Mesul\u00e1n; 
{I}17_{/}de la de Ab\u00edas, 
Zicr\u00ed; de la de 
Miyam\u00edn...; de la de 
Maz\u00edas, Piltay; {I}18_{/}de 
la de Bilg\u00e1, Sam\u00faa; de la 
de Semayas, Jonat\u00e1n; 
{I}19_{/}de la de Yoyarib, 
Matenay; de la de 
Yedayas, Uz\u00ed; {I}20_{/}de la 
de Sal\u00fa, Calay; de la de 
Amoc, Eber; {I}21_{/}de la de 
Jelc\u00edas, Jasab\u00edas, de la 
de Yedayas, Natanael.
{I}22_{/}En tiempos de 
Eliasib, Yoyad\u00e1, Yojan\u00e1n 
y Yad\u00faa, los cabezas de 
familias sacerdotales, 
fueron inscritos hasta el 
reino de Dar\u00edo el Persa.
{I}23_{/}Los levitas, cabezas 
de familia, fueron 
inscritos en el libro de 
las Cr\u00f3nicas; pero s\u00f3lo 
hasta la \u00e9poca de 
Yojan\u00e1n, nieto de 
Eliasib. {I}24_{/}Los jefes 
de los levitas eran 
Jasab\u00edas, Sereb\u00edas, 
Josu\u00e9, Binuy, Cadmiel; 
los otros levitas que 
formaban el segundo coro 
para alternar con 
aqu\u00e9llos los himnos de 
alabanza y de acci\u00f3n de 
gracias, conforme a las 
normas de David, hombre 
de Dios, un coro frente a 
otro, eran: 
{I}25_{/}Matan\u00edas, Bacbuqu\u00edas 
y Abd\u00edas. Mesul\u00e1n, Talm\u00f3n 
y Acub eran porteros, que 
hac\u00edan guardia en las 
puertas de los almacenes.
{I}26_{/}\u00c9stos viv\u00edan en 
tiempo de Joaqu\u00edn, hijo 
de Josu\u00e9, hijo de 
Yosadac, y en tiempo de 
Nehem\u00edas, el gobernador, 
y de Esdras, el 
sacerdote-escriba.
SOLEMNE DEDICACI\u00d3N DE LA 
MURALLA DE JERUSAL\u00c9N{/}

{I}27_{/}Para la 
inauguraci\u00f3n de la 
muralla de Jerusal\u00e9n se 
mand\u00f3 a buscar a los 
levitas de todos los 
lugares donde habitaban 
para que viniesen a 
Jerusal\u00e9n y se pudiese 
celebrar la inauguraci\u00f3n 
con alegr\u00eda, con himnos 
de acci\u00f3n de gracias y 
con c\u00e1nticos, al son de 
c\u00edmbalos, arpas y 
c\u00edtaras. {I}28_{/}Acudieron 
los cantores levitas de 
los alrededores de 
Jerusal\u00e9n, de las aldeas 
de Netofat, {I}29_{/}de Bet 
Guilgal, de las campi\u00f1as 
de Guibe\u00e1 y de Azm\u00e1vet, 
pues los cantores hab\u00edan 
formado pueblos en los 
contornos de Jerusal\u00e9n.
{I}30_{/}Los sacerdotes y los 
levitas se purificaron 
los primeros, y despu\u00e9s 
purificaron al pueblo, 
las puertas y la muralla. 
{I}31_{/}Luego yo hice subir 
a la muralla a los jefes 
de Jud\u00e1 y repart\u00ed en dos 
grandes coros a los 
encargados del canto. 
{I}32_{/}El primero marchaba 
por la muralla hacia la 
derecha, en direcci\u00f3n a 
la puerta del Muladar; 
detr\u00e1s de \u00e9l iban Osa\u00edas 
y la mitad de los jefes 
de Jud\u00e1; {I}33_{/}Azar\u00edas, 
Esdras, Mesul\u00e1n, 
{I}34_{/}Jud\u00e1, Minyam\u00edn, 
Semayas, Jerem\u00edas; {I}35_{/}y 
de los sacerdotes iban, 
provistos de trompetas, 
Zacar\u00edas, hijo de 
Jonat\u00e1n, hijo de Semayas, 
hijo de Matan\u00edas, hijo de 
Miqueas, hijo de Zacur, 
hijo de Asaf, {I}36_{/}y sus 
hermanos Semayas, Azarel, 
Milalay, Guilalay, Maay, 
Natanael, Jud\u00e1, Janan\u00ed, 
con los instrumentos 
musicales prescritos por 
David, hombre de Dios. 
Esdras, el escriba, iba 
al frente de ellos. 
{I}37_{/}En la puerta de la 
Fuente subieron derecho, 
junto a la escalinata de 
la ciudad de David, por 
encima de la muralla, y 
por la subida del palacio 
de David hasta la puerta 
del Agua, a oriente.

{I}38_{/}El segundo coro 
marchaba por la 
izquierda; yo los segu\u00eda 
con la otra mitad de los 
jefes del pueblo, por 
encima de la muralla, 
pasando por la torre de 
los Hornos hasta la 
muralla de la plaza, 
{I}39_{/}luego por encima de 
la puerta de Efra\u00edn, la 
puerta de los Peces, la 
torre de Jananel hasta la 
puerta de las Ovejas; se 
hizo alto en la puerta de 
la Vigilancia. {I}40_{/}Los 
dos coros se pararon en 
el templo de Dios; y yo 
tambi\u00e9n, la mitad de los 
jefes que me acompa\u00f1aba 
{I}41_{/}y los sacerdotes 
Eliaqu\u00edn, Maas\u00edas, 
Minyam\u00edn, Miqueas, 
Elyoenay, Zacar\u00edas, 
Janan\u00edas, con las 
trompetas, {I}42_{/}Maas\u00edas, 
Semayas, Eleazar, Uz\u00ed, 
Yehojan\u00e1n, Malaqu\u00edas, 
El\u00e1n y Ezer. Los cantores 
entonaron sus himnos bajo 
la direcci\u00f3n de 
Yisraj\u00edas. {I}43_{/}Aquel d\u00eda 
se ofrecieron muchos 
sacrificios entre la 
alegr\u00eda general, pues 
Dios les hab\u00eda dado un 
motivo de gran alegr\u00eda. 
Tambi\u00e9n las mujeres y los 
ni\u00f1os se regocijaron, de 
modo que la alegr\u00eda de 
Jerusal\u00e9n se o\u00eda desde 
lejos.
ORDENAMIENTO DE LOS 
TRIBUTOS SAGRADOS{/}

{I}44_{/}En aquel tiempo se 
nombraron intendentes de 
los almacenes destinados 
a guardar las 
provisiones, las 
ofrendas, las primicias y 
los diezmos, para que 
recogiesen de ellas, del 
territorio de las 
diversas ciudades, las 
porciones legales 
correspondientes a los 
sacerdotes y levitas, 
pues los de Jud\u00e1 estaban 
contentos con los 
sacerdotes y levitas en 
funciones. {I}45_{/}Ellos, 
los cantores y los 
porteros eran los que 
realizaban el servicio de 
Dios y el rito de la 
purificaci\u00f3n, conforme a 
las prescripciones de 
David y de su hijo 
Salom\u00f3n. {I}46_{/}Pues ya en 
los lejanos tiempos de 
David y de Asaf exist\u00edan 
grupos de cantores y 
colecciones de c\u00e1nticos 
de alabanza y de acci\u00f3n 
de gracias a Dios.
{I}47_{/}En tiempo de 
Zorobabel y de Nehem\u00edas 
todo Israel daba a los 
cantores y a los porteros 
las porciones 
correspondientes a sus 
necesidades diarias; daba 
tambi\u00e9n a los levitas la 
parte que les 
correspond\u00eda, y los 
levitas pasaban su parte 
a los descendientes de 
Aar\u00f3n.
{1}13{/}

REFORMA DE NEHEM\u00cdAS: 
SEPARACI\u00d3N DE LOS 
EXTRANJEROS{/}

{I}1_{/}En aquel tiempo, 
leyendo el libro de 
Mois\u00e9s en presencia del 
pueblo, se encontr\u00f3 
escrito en \u00e9l que los 
amonitas y los moabitas 
no deb\u00edan entrar jam\u00e1s a 
tomar parte en la 
comunidad de Dios, 
{I}2_{/}por no haber salido a 
recibir a los israelitas 
con pan y agua y por 
haber alquilado a Bala\u00e1n 
para que los maldijese, 
aunque nuestro Dios 
cambiara la maldici\u00f3n en 
bendici\u00f3n. {I}3_{/}As\u00ed que 
cuando oyeron la ley, 
excluyeron de Israel a 
todos los extranjeros.
{I}4_{/}Anteriormente, el 
sacerdote Eliasib, que 
estaba encargado de los 
almacenes del templo de 
nuestro Dios y era 
pariente de Tob\u00edas, 
{I}5_{/}hab\u00eda puesto a 
disposici\u00f3n de \u00e9ste un 
local grande en el que 
antes se depositaban las 
ofrendas, el incienso, 
los utensilios, los 
diezmos del grano, del 
vino y del aceite, es 
decir, lo que les 
correspond\u00eda a los 
levitas, a los cantores y 
a los porteros y la 
porci\u00f3n debida a los 
sacerdotes. {I}6_{/}Cuando 
ocurr\u00eda todo esto no 
estaba yo en Jerusal\u00e9n, 
porque el a\u00f1o treinta y 
dos de Artajerjes, rey de 
Babilonia, regres\u00e9 a la 
corte. Al cabo de alg\u00fan 
tiempo ped\u00ed de nuevo un 
permiso al rey {I}7_{/}y vine 
a Jerusal\u00e9n; aqu\u00ed me 
enter\u00e9 del mal que hab\u00eda 
hecho Eliasib en favor de 
Tob\u00edas, proporcion\u00e1ndole 
un local en el atrio 
mismo del templo de Dios. 
{I}8_{/}Esto me desagrad\u00f3 
tanto que ech\u00e9 fuera del 
local todos los muebles 
de la casa de Tob\u00edas; 
{I}9_{/}luego mand\u00e9 purificar 
el local e hice 
reintegrar all\u00ed los 
utensilios del templo de 
Dios, las ofrendas y el 
incienso.
LOS DIEZMOS A LOS 
LEVITAS{/}

{I}10_{/}Me enter\u00e9 tambi\u00e9n de 
que no se hab\u00edan vuelto a 
entregar las porciones de 
los levitas, y que los 
levitas y los cantores 
encargados del servicio 
hab\u00edan tenido que irse 
cada uno a su campo. 
{I}11_{/}Por eso reprend\u00ed a 
los dirigentes y les 
dije: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 ha sido 
abandonado el templo de 
Dios?\u00bb. Despu\u00e9s los reun\u00ed 
de nuevo y los restablec\u00ed 
en sus funciones; {I}12_{/}y 
todo Jud\u00e1 trajo a los 
almacenes la d\u00e9cima parte 
del trigo, del vino y del 
aceite. {I}13_{/}Puse al 
cargo de los almacenes al 
sacerdote Selem\u00edas, al 
escriba Sadoc y al levita 
Pedayas y, como adjunto, 
a Jan\u00e1n, hijo de Zacur y 
nieto de Matan\u00edas, porque 
eran tenidos como 
personas de confianza. Su 
misi\u00f3n era hacer las 
reparticiones entre sus 
hermanos. {I}14_{/}\u00a1Acu\u00e9rdate 
de m\u00ed por esto, oh Dios 
m\u00edo, y no olvides las 
obras buenas que hice por 
el templo de mi Dios y 
por su servicio!
OBSERVANCIA DEL S\u00c1BADO{/}

{I}15_{/}Por entonces advert\u00ed 
que hab\u00eda en Jud\u00e1 quienes 
en d\u00eda de s\u00e1bado pisaban 
los lagares, acarreaban 
los haces, los cargaban 
sobre los asnos, as\u00ed como 
vino, uva, higos y toda 
clase de cargas, para 
traerlos a Jerusal\u00e9n en 
d\u00eda de s\u00e1bado, y los 
amonest\u00e9 para que no 
vendiesen sus productos 
en tal d\u00eda. 
{I}16_{/}Igualmente, algunos 
tirios que habitaban en 
la ciudad tra\u00edan pescado 
y toda clase de 
mercanc\u00edas, y las vend\u00edan 
en d\u00eda de s\u00e1bado a los 
jud\u00edos, y esto en la 
misma Jerusal\u00e9n. {I}17_{/}Yo 
reprend\u00ed a los jefes de 
Jud\u00e1, dici\u00e9ndoles: \u00ab\u00a1Qu\u00e9 
acci\u00f3n tan detestable 
comet\u00e9is profanando el 
d\u00eda del s\u00e1bado! {I}18_{/}\u00bfNo 
fue esto lo que hicieron 
vuestros padres y por lo 
que nuestro Dios hizo 
caer sobre nosotros y 
sobre esta ciudad toda 
esta calamidad? \u00a1Y 
vosotros aument\u00e1is el 
ardor de su ira contra 
Israel profanando el 
s\u00e1bado!\u00bb. {I}19_{/}Por eso 
orden\u00e9 que, en cuanto la 
sombra cubriese las 
puertas de Jerusal\u00e9n, la 
v\u00edspera del s\u00e1bado, se 
cerrasen las puertas, y 
que no se abrieran hasta 
despu\u00e9s del s\u00e1bado; y 
emplac\u00e9 junto a las 
puertas algunos de mis 
hombres para que no 
entrase carga alguna en 
d\u00eda de s\u00e1bado. {I}20_{/}Sin 
embargo, todav\u00eda una o 
dos veces pasaron la 
noche fuera de Jerusal\u00e9n 
los mercaderes y 
vendedores de toda clase 
de mercanc\u00edas. {I}21_{/}Y yo 
los amonest\u00e9 dici\u00e9ndoles: 
\u00ab\u00bfPor qu\u00e9 pernoct\u00e1is 
delante de la muralla? Si 
el hecho se repite, os 
echar\u00e9 mano\u00bb. Desde 
entonces no volvieron m\u00e1s 
en d\u00eda de s\u00e1bado. 
{I}22_{/}Orden\u00e9 tambi\u00e9n a los 
levitas que se 
purificasen y viniesen a 
guardar las puertas, para 
que se santificara el 
s\u00e1bado. \u00a1Tambi\u00e9n por 
esto, acu\u00e9rdate de m\u00ed, oh 
Dios m\u00edo, y ten piedad de 
m\u00ed conforme a tu gran 
misericordia!
LOS MATRIMONIOS CON 
EXTRANJERAS{/}

{I}23_{/}Vi tambi\u00e9n en 
aquellos d\u00edas a jud\u00edos 
que se hab\u00edan casado con 
mujeres asdoditas, 
amonitas y moabitas. 
{I}24_{/}La mitad de sus 
hijos hablaban asdodeo o 
la lengua de otros 
pueblos y no sab\u00edan 
hablar jud\u00edo. {I}25_{/}Yo los 
reprend\u00ed, los maldije, 
hice azotar a algunos de 
ellos, les arranqu\u00e9 los 
cabellos y les hice jurar 
en el nombre de Dios: \u00abNo 
cas\u00e9is a vuestras hijas 
con extranjeros, y 
vosotros y vuestros hijos 
no os cas\u00e9is con 
extranjeras. {I}26_{/}\u00bfNo fue 
\u00e9ste el pecado de 
Salom\u00f3n, rey de Israel? Y 
eso que entre tantas 
naciones no hab\u00eda un rey 
semejante a \u00e9l: era amado 
de su Dios, y Dios le 
hab\u00eda constituido rey de 
todo Israel; sin embargo, 
tambi\u00e9n a \u00e9l lo 
arrastraron al pecado las 
mujeres extranjeras. 
{I}27_{/}\u00bfHabr\u00e1 que o\u00edr 
tambi\u00e9n que vosotros 
comet\u00e9is esta gran 
iniquidad de traicionar a 
nuestro Dios cas\u00e1ndoos 
con mujeres 
extranjeras?\u00bb. {I}28_{/}Hasta 
a uno de los hijos de 
Yoyad\u00e1, hijo del sumo 
sacerdote Eliasib, yerno 
de Sambalat, el joronita, 
lo alej\u00e9 de mi lado. 
{I}29_{/}\u00a1Acu\u00e9rdate, oh Dios 
m\u00edo, de esta gente, que 
ha profanado el 
sacerdocio y el pacto de 
los sacerdotes y los 
levitas!
{I}30_{/}As\u00ed los purifiqu\u00e9 de 
todo elemento extranjero 
y restablec\u00ed los 
servicios de los 
sacerdotes y los levitas, 
regulando la funci\u00f3n de 
cada uno, {I}31_{/}la ofrenda 
de la le\u00f1a en sus plazos 
se\u00f1alados y la de las 
primicias. \u00a1Acu\u00e9rdate de 
m\u00ed, oh Dios m\u00edo, para mi 
bien!
