
{1}1{/}

{N}SALOM\u00d3N PIDE Y OBTIENE LA SABIDUR\u00cdA{/}
[\u0095]_{R}_{I}1_{/}Salom\u00f3n, hijo de David, se afirm\u00f3 sobre su trono. El Se\u00f1or, su Dios, estaba con \u00e9l y lo llev\u00f3 a la cumbre de la grandeza. {R}_{I}2_{/}Salom\u00f3n habl\u00f3 a todo Israel, a los jefes de millares y de centurias, a los jueces y a todos los jefes de Israel, es decir, a todos los jefes de familias. {R}_{I}3_{/}Y con toda la asamblea fue al alto de Gaba\u00f3n, donde estaba la tienda de la reuni\u00f3n de Dios, que Mois\u00e9s, siervo del Se\u00f1or, hab\u00eda hecho en el desierto. {R}_{I}4_{/}David hab\u00eda llevado el arca de Dios de Quiriat Year\u00edn al lugar que le hab\u00eda preparado en Jerusal\u00e9n; {R}_{I}5_{/}pero el altar de bronce hecho por Besalel, hijo de Ur\u00ed y nieto de Jur, segu\u00eda en Gaba\u00f3n delante de la morada del Se\u00f1or, y all\u00ed fueron Salom\u00f3n y la asamblea. {R}_{I}6_{/}All\u00ed, en presencia de Dios, Salom\u00f3n subi\u00f3 al altar de bronce, que estaba junto a la tienda de la reuni\u00f3n, y ofreci\u00f3 sobre \u00e9l 1.000 holocaustos.
{R}_{I}7_{/}Aquella misma noche Dios se apareci\u00f3 a Salom\u00f3n y le dijo: \u00abPide lo que quieras, y yo te lo dar\u00e9\u00bb. {R}_{I}8_{/}Salom\u00f3n respondi\u00f3: \u00abT\u00fa trataste con gran bondad a mi padre David, y a m\u00ed me has constituido rey en su lugar. {R}_{I}9_{/}Ahora se cumple, Se\u00f1or Dios, la promesa hecha a mi padre David, ya que t\u00fa me has constituido rey sobre un pueblo numeroso como el polvo de la tierra. {I}10_{/}Dame sabidur\u00eda e inteligencia para gobernar con acierto a este pueblo; pues \u00bfqui\u00e9n podr\u00eda gobernar a un pueblo tan numeroso como es tu pueblo?\u00bb. {R}_{I}11_{/}Dios dijo a Salom\u00f3n: \u00abPuesto que \u00e9ste ha sido tu deseo y no has pedido ni riquezas, ni hacienda, ni fama, ni siquiera larga vida, sino que has pedido sabidur\u00eda e inteligencia para gobernar a mi pueblo, sobre el que te he constituido rey, {I}12_{/}te concedo la sabidur\u00eda y la inteligencia. Pero te dar\u00e9 tambi\u00e9n riquezas, hacienda y fama como no las tuvieron los reyes que te han precedido, ni las tendr\u00e1n los que vengan detr\u00e1s de ti\u00bb.
{R}_{I}13_{/}Salom\u00f3n sali\u00f3 de Gaba\u00f3n, de la tienda de la reuni\u00f3n, y regres\u00f3 a Jerusal\u00e9n, donde rein\u00f3 sobre Israel.

{N}RIQUEZA DE SALOM\u00d3N{/}
{R}_{I}14_{/}Salom\u00f3n reuni\u00f3 carros y caballos, llegando a tener 1.400 carros y 12.000 caballos, que destac\u00f3 en las ciudades guarnici\u00f3n y en Jerusal\u00e9n, junto al rey. {R}_{I}15_{/}El rey logr\u00f3 que la plata y el oro abundaran en Jerusal\u00e9n como las piedras, y los cedros tan numerosos como los sic\u00f3moros en la Sefela. {R}_{I}16_{/}Los caballos para Salom\u00f3n ven\u00edan de Musur y de Cilicia, donde los mercaderes del rey los compraban al contado. {R}_{I}17_{/}Un carro por 600 monedas de plata y un caballo por 150. Por el mismo precio los mercaderes se los vend\u00edan tambi\u00e9n a los reyes hititas y sirios. {R}_{I}18_{/}Salom\u00f3n decidi\u00f3 construir el templo del Se\u00f1or y el palacio real.

{1}2{/}

{N}\u00daLTIMOS PREPARATIVOS PARA EL TEMPLO{/}
[\u0095]_{R}_{I}1_{/}Salom\u00f3n reclut\u00f3 70.000 hombres para el transporte, 80.000 para sacar la piedra de las canteras y 3.600 para capataces. {R}_{I}2_{/}Luego mand\u00f3 decir a Jir\u00e1n, rey de Tiro: \u00abHaz conmigo lo que hiciste con David, mi padre, envi\u00e1ndole madera de cedro para construir la casa de su residencia. {R}_{I}3_{/}Tambi\u00e9n yo estoy para construir un templo al nombre del Se\u00f1or, mi Dios, para consagrarlo a \u00e9l, quemar incienso y aromas ante \u00e9l, tener siempre ante \u00e9l los panes de la proposici\u00f3n, ofrecer holocaustos diarios, ma\u00f1ana y tarde, los s\u00e1bados, los novilunios y las dem\u00e1s fiestas del Se\u00f1or, nuestro Dios; as\u00ed se har\u00e1 siempre en Israel. {R}_{I}4_{/}Quiero construir un templo grandioso, porque grande, m\u00e1s que todos los dioses, es nuestro Dios. {R}_{I}5_{/}Pero \u00bfqui\u00e9n ser\u00eda capaz de construir un templo digno de \u00e9l, cuando ni todos los cielos lo pueden contener? \u00bfQui\u00e9n soy yo para construir un templo, aunque sea s\u00f3lo para quemar incienso en su honor? {R}_{I}6_{/}M\u00e1ndame un hombre experto, que sepa trabajar el oro, la plata, el bronce, el hierro, la escarlata, el carmes\u00ed y el jacinto; que conozca el arte de cincelar, para que dirija a los art\u00edfices que tengo conmigo en Judea y Jerusal\u00e9n, puestos a mi disposici\u00f3n por mi padre David. {I}7_{/}M\u00e1ndame tambi\u00e9n madera de cedro, cipr\u00e9s y s\u00e1ndalo del L\u00edbano, pues conozco bien la habilidad de tus s\u00fabditos en derribar los \u00e1rboles del L\u00edbano. Mis s\u00fabditos trabajar\u00e1n con los tuyos. {R}_{I}8_{/}Prep\u00e1rame madera en cantidad, pues el templo que quiero construir deber\u00e1 ser magn\u00edfico y grandioso. {I}9_{/}A los maderistas que corten los \u00e1rboles les dar\u00e9 9.000 toneladas de trigo, 9.000 de cebada, 900 de vino y 900 de aceite para mantenimiento de tus siervos\u00bb.
{R}_{I}10_{/}Jir\u00e1n, rey de Tiro, respondi\u00f3 con una carta dirigida a Salom\u00f3n: \u00abEl Se\u00f1or ama a su pueblo, por eso te ha constituido rey de Israel\u00bb. {R}_{I}11_{/}Y continuaba: \u00abBendito sea el Se\u00f1or, Dios de Israel, creador del cielo y de la tierra, que ha dado al rey David un hijo sabio, entendido, sensato y prudente, que est\u00e1 para construir un templo al Se\u00f1or y un palacio real. {R}_{I}12_{/}Te env\u00edo un hombre experto y de gran habilidad, Jur\u00e1n Ab\u00ed, {R}_{I}13_{/}hijo de una mujer danita, pero de padre tirio. Sabe trabajar el oro, la plata, el bronce, el hierro, la piedra, la madera, la escarlata, el jacinto, el lino, el carmes\u00ed, y grabar toda suerte de dise\u00f1os y figuras. Trabajar\u00e1 con tus obreros y con los de tu padre David, mi se\u00f1or. {I}14_{/}M\u00e1ndame el trigo, la cebada, el aceite y el vino prometidos a tus siervos, {I}15_{/}y te cortaremos toda la madera que necesites del L\u00edbano, haci\u00e9ndotela llegar en balsas hasta Jafa, donde la recoger\u00e1s t\u00fa para llevarla a Jerusal\u00e9n\u00bb.
{R}_{I}16_{/}Salom\u00f3n hizo el censo de todos los extranjeros residentes en Israel, despu\u00e9s del que hab\u00eda hecho su padre David, y salieron 153.600. {I}17_{/}De \u00e9stos, 70.000 fueron empleados como transportistas, 80.000 como canteros y 3.600 como capataces.

{1}3{/}

{N}CONSTRUCCI\u00d3N DEL TEMPLO{/}
[\u0095]_{R}_{I}1_{/}Salom\u00f3n comenz\u00f3 la construcci\u00f3n del templo del Se\u00f1or en Jerusal\u00e9n, sobre el monte Moria, all\u00ed donde su padre hab\u00eda tenido la visi\u00f3n. Era el lugar preparado por David en la era de Orn\u00e1n, el jebuseo. {I}2_{/}Comenz\u00f3 la construcci\u00f3n el d\u00eda veinte del segundo mes, el cuarto a\u00f1o de su reinado. {R}_{I}3_{/}Los cimientos puestos por Salom\u00f3n para el templo de Dios ten\u00edan treinta metros de largo y diez de ancho. {R}_{I}4_{/}El vest\u00edbulo de delante del santuario ten\u00eda diez metros de largo a lo ancho del edificio, cinco de ancho a lo largo del mismo y sesenta de alto. Su interior estaba revestido de oro puro. {I}5_{/}La nave central estaba revestida de madera de cipr\u00e9s, recubierta de oro puro, con palmas y cadenetas grabadas. {I}6_{/}Lo recubri\u00f3 con piedras preciosas como adorno; el oro era oro de Parva\u00edn. {I}7_{/}Recubri\u00f3 la nave, las vigas, jambas, paredes y puertas. Sobre las paredes hizo grabar querubines. {I}8_{/}Construy\u00f3; luego el lugar sant\u00edsimo, de diez metros de largo, diez de ancho y diez de alto. Lo revisti\u00f3 de oro puro, por un peso total de unas veinte toneladas. {I}9_{/}Los clavos, de oro tambi\u00e9n, pesaban quinientos cincuenta gramos cada uno. Revisti\u00f3 tambi\u00e9n de oro las salas superiores. {I}10_{/}Hizo dos querubines en metal forjado para el lugar sant\u00edsimo, y los recubri\u00f3 de oro. {I}11_{/}Las alas de los querubines ten\u00edan en conjunto diez metros de largas; cada ala med\u00eda dos metros y medio. Un ala rozaba con la pared y la otra con el ala del otro querub\u00edn. {I}12_{/}Paralelamente, un ala del otro querub\u00edn rozaba tambi\u00e9n con la pared contraria, y la otra con el ala del otro querub\u00edn. {I}13_{/}Las alas de los querubines, desplegadas, med\u00edan diez metros. Los querubines estaban de pie, con sus rostros vueltos hacia dentro. {I}14_{/}Hizo la cortina de p\u00farpura violeta, escarlata, carmes\u00ed y lino, con querubines bordados. {R}_{I}15_{/}Delante del templo levant\u00f3 dos columnas de diecis\u00e9is metros de altura, rematadas por capiteles que med\u00edan dos metros y medio. {I}16_{/}Hizo tambi\u00e9n unas guirnaldas en forma de collar y las puso en los capiteles, y entrelaz\u00f3 cien granadas con las guirnaldas. {R}_{I}17_{/}Puso las columnas en la fachada del templo, una a la derecha y la otra a la izquierda; llam\u00f3 yaqu\u00edn a la de la derecha y boaz a la de la izquierda.

{1}4{/}

{N}ALTAR DE BRONCE, PILA DE BRONCE Y OTROS OBJETOS{/}
{R}_{I}1_{/}Hizo un altar de bronce de diez metros de largo, diez de ancho y cinco de alto. {R}_{I}2_{/}Hizo tambi\u00e9n una pila muy grande de bronce, redonda, de cinco metros de di\u00e1metro, dos y medio de alto y quince de per\u00edmetro. {I}3_{/}Bajo el borde hab\u00eda alrededor de la pila dos series de figuras como de toros, veinte cada metro, fundidas con la pila en una sola pieza. {I}4_{/}La pila descansaba sobre doce toros, tres de ellos vueltos al norte, tres al sur, tres al este y tres al oeste; y todas sus partes traseras quedaban hacia dentro. {I}5_{/}El grosor de la pila era de veintid\u00f3s cent\u00edmetros, y su borde era como el de una copa en forma de flor de loto; cab\u00edan unos ciento treinta y cinco mil litros.
{R}_{I}6_{/}Hizo diez aguamaniles, cinco a la derecha y cinco a la izquierda, para lavar y purificar en ellos la v\u00edctima del holocausto. Los sacerdotes se lavaban en la pila.
{R}_{I}7_{/}Hizo diez candelabros de oro, seg\u00fan la forma prescrita, y los puso en el templo, cinco a la derecha y cinco a la izquierda. {I}8_{/}Hizo diez mesas, que coloc\u00f3 en la nave central, cinco a la derecha y cinco a la izquierda. Hizo cien aspersorios de oro.
{R}_{I}9_{/}Construy\u00f3 el atrio de los sacerdotes, el gran atrio y sus puertas, que recubri\u00f3 de bronce. {I}10_{/}La pila la coloc\u00f3 a distancia, al lado derecho, hacia el sudeste.
{R}_{I}11_{/}Jur\u00e1n hizo las calderas, las palas y los aspersorios, concluyendo as\u00ed todo el trabajo que el rey Salom\u00f3n le hab\u00eda encargado para el templo del Se\u00f1or: {I}12_{/}las dos columnas, las dos esferas para los capiteles de las dos columnas, las dos guirnaldas para cubrir las dos esferas de los capiteles {I}13_{/}y las cuatrocientas granadas para las guirnaldas, dos series de granadas para cada guirnalda, {I}14_{/}las diez basas y los diez aguamaniles, {I}15_{/}la pila y los doce toros que la sosten\u00edan, {R}_{I}16_{/}las calderas, los palos, los tenedores y todos sus accesorios. Todos estos utensilios que Jur\u00e1n hizo al rey para el templo del Se\u00f1or eran de bronce bru\u00f1ido. {R}_{I}17_{/}El rey los hizo fundir en moldes de arcilla en la regi\u00f3n del Jord\u00e1n, entre Sucot y Sered\u00e1. {R}_{I}18_{/}Salom\u00f3n hizo utensilios en gran n\u00famero, pues la cantidad de bronce era incalculable.
{R}_{I}19_{/}Salom\u00f3n hizo todos los dem\u00e1s utensilios para el templo de Dios: el altar de oro y las mesas sobre las que se pon\u00edan los panes de la proposici\u00f3n; {R}_{I}20_{/}los candelabros de oro puro para delante del lugar sant\u00edsimo seg\u00fan la ley; {I}21_{/}flores, l\u00e1mparas y despabiladeras, todo de oro puro; {I}22_{/}cuchillos, aspersorios, bandejas y despabiladeras, todo de oro puro; los quicios de las puertas del lugar sant\u00edsimo y de la nave central tambi\u00e9n de oro.

{1}5{/}

{N}TRASLADO DEL ARCA AL TEMPLO{/}
[\u0095]_{R}_{I}1_{/}Cuando se terminaron las obras que Salom\u00f3n hab\u00eda mandado hacer en el templo del Se\u00f1or, el rey trajo la plata, el oro y el mobiliario que su padre David hab\u00eda dedicado al Se\u00f1or y lo deposit\u00f3 en el tesoro del templo. {R}_{I}2_{/}Salom\u00f3n convoc\u00f3 en Jerusal\u00e9n a los ancianos de Israel, a los jefes de las tribus y de las familias israelitas, para trasladar desde Si\u00f3n, la ciudad de David, el arca de la alianza del Se\u00f1or. {R}_{I}3_{/}Se reunieron en torno al rey Salom\u00f3n todos los israelitas en la fiesta del s\u00e9ptimo mes. {R}_{I}4_{/}Cuando llegaron los ancianos de Israel, los levitas tomaron el arca {R}_{I}5_{/}y la llevaron al templo con la tienda de la reuni\u00f3n y todos los utensilios sagrados que hab\u00eda en ella. La llevaron los sacerdotes y los levitas. {R}_{I}6_{/}El rey Salom\u00f3n y toda la comunidad israelita, reunidos delante del arca, sacrificaban ovejas y bueyes en cantidad incalculable. {R}_{I}7_{/}Los sacerdotes pusieron el arca de la alianza del Se\u00f1or en el lugar sant\u00edsimo del templo, bajo las alas de los querubines, {R}_{I}8_{/}pues los querubines ten\u00edan las alas extendidas sobre el arca, cubriendo el arca y sus barras. {I}9_{/}Las barras eran tan largas que se pod\u00edan ver sus extremidades desde la nave central, que estaba delante del lugar sant\u00edsimo, aunque no desde fuera; all\u00ed han estado hasta el presente. {R}_{I}10_{/}En el arca no hab\u00eda m\u00e1s que las dos tablas que puso all\u00ed Mois\u00e9s en el Horeb, cuando el Se\u00f1or hizo la alianza con los israelitas a su salida de Egipto.
{R}_{I}11_{/}Cuando los sacerdotes salieron del santuario (todos los sacerdotes presentes se hab\u00edan purificado sin distinci\u00f3n de clases), {R}_{I}12_{/}todos los levitas cantores, Asaf, Hem\u00e1n y Yedut\u00fan, con sus hijos y hermanos, vestidos de lino, sonaban los c\u00edmbalos, las arpas y c\u00edtaras, de pie al este del altar, con ciento veinte sacerdotes que los acompa\u00f1aban tocando las trompetas. {R}_{I}13_{/}Todos, como un solo hombre, trompeteros y cantores, alababan y daban gracias al Se\u00f1or. Y al son de las trompetas, c\u00edmbalos y dem\u00e1s instrumentos musicales alababan al Se\u00f1or: \u00abPorque es bueno, porque es eterno su amor\u00bb. Una nube llen\u00f3 el templo del Se\u00f1or, {R}_{I}14_{/}de modo que los sacerdotes no pudieron continuar su servicio a causa de la nube, pues la gloria del Se\u00f1or hab\u00eda llenado el templo de Dios.

{1}6{/}

{N}DISCURSO DE SALOM\u00d3N{/}
{R}_{I}1_{/}Entonces Salom\u00f3n exclam\u00f3:
\u00abT\u00fa, Se\u00f1or, has dicho que vives en la nube oscura. {I}2_{/}Yo te he construido una casa donde residas, un lugar donde vivas para siempre\u00bb.
{I}3_{/}Luego el rey se volvi\u00f3 y bendijo a toda la comunidad israelita que estaba de pie. {R}_{I}4_{/}Y a\u00f1adi\u00f3: \u00abBendito sea el Se\u00f1or, Dios de Israel, que ha cumplido con su propia mano lo que con su boca hab\u00eda prometido a mi padre David, diciendo: {R}_{I}5_{/}Desde el d\u00eda que saqu\u00e9 a mi pueblo de Egipto, no he escogido ninguna otra ciudad de entre las tribus de Israel para que se me construyera en ella un templo como morada de mi nombre, ni tampoco he elegido un hombre para gu\u00eda de mi pueblo Israel; {R}_{I}6_{/}sino que eleg\u00ed a Jerusal\u00e9n para morada de mi nombre y eleg\u00ed a David para que estuviera al frente de mi pueblo Israel.
{R}_{I}7_{/}Mi padre David quiso construir un templo en honor del Se\u00f1or, Dios de Israel. {R}_{I}8_{/}Pero el Se\u00f1or le dijo: Has proyectado construir un templo a mi nombre, y has hecho bien en proyectarlo. {I}9_{/}Pero no lo construir\u00e1s t\u00fa, sino un hijo tuyo salido de tus entra\u00f1as ser\u00e1 el que lo construya. {R}_{I}10_{/}El Se\u00f1or ha cumplido su palabra. Yo me alc\u00e9 en el puesto de mi padre David y me sent\u00e9 sobre el trono de Israel, como dijo el Se\u00f1or, y constru\u00ed el templo en honor del Se\u00f1or, Dios de Israel, {R}_{I}11_{/}y he instalado en \u00e9l el arca, donde est\u00e1 la alianza que el Se\u00f1or hizo con los israelitas\u00bb.

{N}ORACI\u00d3N PERSONAL DE SALOM\u00d3N{/}
{R}_{I}12_{/}Salom\u00f3n se puso delante del altar del Se\u00f1or, en presencia de toda la comunidad israelita, y levant\u00f3 sus manos. {R}_{I}13_{/}Salom\u00f3n hab\u00eda levantado en medio del atrio una tribuna de bronce de dos metros y medio de larga, dos y medio de ancha y uno y medio de alta. Se subi\u00f3 a ella, se arrodill\u00f3, y mirando al cielo, con las manos juntas or\u00f3 as\u00ed en presencia de toda la comunidad: {R}_{I}14_{/}\u00abSe\u00f1or, Dios de Israel, no hay Dios semejante a ti ni en el cielo ni en la tierra. T\u00fa guardas la alianza y la fidelidad con tus siervos que siguen tus caminos de todo coraz\u00f3n. {R}_{I}15_{/}T\u00fa has cumplido la promesa que hiciste a tu siervo David, mi padre; tus manos han realizado lo que tus labios hab\u00edan prometido. {R}_{I}16_{/}Ahora, Se\u00f1or, Dios de Israel, cumple tambi\u00e9n lo que prometiste a tu siervo David, mi padre: No te faltar\u00e1 nunca en mi presencia un var\u00f3n que se siente sobre el trono de Israel, con tal que tus hijos se porten bien y sigan tus caminos, como lo has hecho t\u00fa. {R}_{I}17_{/}As\u00ed pues, Dios de Israel, que se cumpla la promesa que hiciste a tu siervo David. {R}_{I}18_{/}Pero \u00bfser\u00e1 posible que Dios habite en medio de los hombres sobre la tierra? Si los cielos en toda su inmensidad no pueden contenerte, \u00a1cu\u00e1nto menos este templo que yo he construido! {R}_{I}19_{/}Atiende, Se\u00f1or, Dios m\u00edo, la oraci\u00f3n y la s\u00faplica de tu siervo; escucha el grito y la s\u00faplica que tu siervo eleva hoy a ti. {R}_{I}20_{/}Ten tus ojos noche y d\u00eda fijos sobre este templo, sobre este lugar que has hecho morada de tu nombre. Escucha la plegaria que tu siervo haga en este lugar.

{N}ORACI\u00d3N POR EL PUEBLO{/}
{R}_{I}21_{/}Escucha la plegaria que tu siervo y tu pueblo Israel hagan en este lugar; esc\u00fachala desde tu morada en los cielos, esc\u00fachalos y perdona.
{R}_{I}22_{/}Cuando alguno peque contra su pr\u00f3jimo y le obliguen a jurar ante tu altar en este templo, {I}23_{/}escucha t\u00fa desde el cielo, interv\u00e9n y haz justicia a tus siervos; condena al culpable haciendo recaer su maldad sobre su cabeza y absuelve al inocente retribuy\u00e9ndole conforme a su inocencia.
{R}_{I}24_{/}Cuando tu pueblo Israel sea derrotado por el enemigo por haber pecado contra ti, si se convierte, te confiesa su pecado, te suplica y te ruega en este templo, {R}_{I}25_{/}escucha t\u00fa en el cielo, perdona el pecado de tu pueblo Israel y vu\u00e9lvelos a la tierra que diste a ellos y a sus padres.
{I}26_{/}Cuando se cierre el cielo y no haya lluvia por haber pecado contra ti, si rezan en este lugar, te confiesan su pecado y se arrepienten a causa de tu castigo, {R}_{I}27_{/}escucha t\u00fa en el cielo, perdona el pecado de tus siervos y de tu pueblo Israel, ens\u00e9\u00f1ales el buen camino por donde deben andar y manda la lluvia sobre la tierra que le diste en heredad.
{I}28_{/}Cuando en el pa\u00eds haya hambre, peste, tiz\u00f3n, a\u00f1ublo, langosta o pulg\u00f3n, o el enemigo del pueblo asedie una de sus ciudades, o cuando hubiere cualquier otra plaga o epidemia, {R}_{I}29_{/}si una persona o todo el pueblo de Israel, arrepentidos y contritos, llegan a este templo con las manos extendidas rogando y suplicando, {I}30_{/}escucha t\u00fa en el cielo, el lugar de tu morada, y perdona; da a cada uno seg\u00fan su conducta, pues s\u00f3lo t\u00fa conoces el coraz\u00f3n de todos los hombres; {I}31_{/}as\u00ed te respetar\u00e1n y seguir\u00e1n tus caminos, mientras vivan en la tierra que diste a nuestros padres.
{R}_{I}32_{/}Tambi\u00e9n al extranjero, que no es de tu pueblo Israel, si viene de tierras lejanas atra\u00eddo por la fama de tu nombre, la fuerza de tu mano y el poder de tu brazo a orar en este templo, {R}_{I}33_{/}esc\u00fachalo t\u00fa en el cielo, lugar de tu morada, y haz todo lo que ese extranjero te haya pedido, para que todos los pueblos de la tierra conozcan tu nombre, te teman como tu pueblo Israel y reconozcan que tu nombre es invocado en el templo que yo he construido.
{R}_{I}34_{/}Cuando tu pueblo salga a la guerra contra sus enemigos por el camino que t\u00fa le hayas se\u00f1alado, si te rezan a ti vueltos hacia la ciudad que t\u00fa has elegido y hacia el templo que yo he construido a tu nombre, {I}35_{/}escucha t\u00fa en el cielo su oraci\u00f3n y s\u00faplica y hazles justicia.
{R}_{I}36_{/}Cuando pequen contra ti, pues no hay hombre que no peque, y t\u00fa, irritado contra ellos, los entregues al enemigo que los llevar\u00e1 cautivos a tierra enemiga, lejana o cercana, {I}37_{/}si recapacitan en la tierra de sus enemigos y dicen: Hemos pecado, hemos obrado inicua e injustamente; {R}_{I}38_{/}si se convierten a ti con todo su coraz\u00f3n y con toda su alma en la tierra de su cautividad, a la que han sido deportados; si rezan, vueltos hacia la tierra que diste a sus padres, hacia el templo que yo he construido a tu nombre, {I}39_{/}escucha t\u00fa en el cielo, lugar de tu morada, su oraci\u00f3n y s\u00faplica, hazles justicia y perdona a tu pueblo los pecados cometidos contra ti.
[\u0095]_{R}_{I}40_{/}Dios m\u00edo, ten abiertos tus ojos y atentos tus o\u00eddos a las plegarias que suben a ti desde este lugar.
{R}_{I}41_{/}Ahora, pues, lev\u00e1ntate, Se\u00f1or Dios,
ven al lugar de tu morada,
ven con el arca de tu poder.
Que tus sacerdotes, Se\u00f1or Dios,
se revistan de salvaci\u00f3n,
que tus fieles gocen de felicidad.
{R}_{I}42_{/}Se\u00f1or Dios, no apartes tu mirada
de tu ungido.
Recuerda los favores
que hiciste a tu siervo David\u00bb.

{1}7{/}

{N}DEDICACI\u00d3N DEL TEMPLO{/}
[\u0095]_{R}_{I}1_{/}Cuando Salom\u00f3n termin\u00f3 su oraci\u00f3n, baj\u00f3 fuego del cielo, que consumi\u00f3 los holocaustos y las v\u00edctimas, y la gloria del Se\u00f1or llen\u00f3 el templo, {R}_{I}2_{/}de manera que los sacerdotes no pod\u00edan entrar en \u00e9l, pues la gloria del Se\u00f1or lo llenaba. {R}_{I}3_{/}Todos los israelitas, al ver descender el fuego y reposar sobre el templo la gloria del Se\u00f1or, cayeron rostro a tierra sobre el pavimento, mientras adoraban y alababan al Se\u00f1or repitiendo: \u00abPorque es bueno, porque es eterno su amor\u00bb. {I}4_{/}El rey y todo el pueblo ofrecieron sacrificios al Se\u00f1or. {R}_{I}5_{/}El rey Salom\u00f3n inmol\u00f3 22.000 toros y 120.000 ovejas; de esta manera el rey y el pueblo celebraron la dedicaci\u00f3n del templo de Dios. {R}_{I}6_{/}Los sacerdotes asist\u00edan en su ministerio y los levitas tocaban con los instrumentos musicales del Se\u00f1or, que hab\u00eda hecho el rey David para acompa\u00f1ar las alabanzas del Se\u00f1or: \u00abPorque es eterno su amor\u00bb. De esta manera ejecutaban las alabanzas de David. Los sacerdotes sonaban frente a ellos las trompetas mientras todo Israel estaba en pie.
{R}_{I}7_{/}Salom\u00f3n consagr\u00f3 tambi\u00e9n el centro del atrio, que estaba delante del templo del Se\u00f1or, pues all\u00ed ofreci\u00f3 los holocaustos y las grasas de los sacrificios de reconciliaci\u00f3n, porque el altar de bronce hecho por Salom\u00f3n era peque\u00f1o para tantos holocaustos, ofrendas y grasas. {R}_{I}8_{/}En aquella ocasi\u00f3n Salom\u00f3n, y con \u00e9l la inmensa comunidad de Israel venida desde la entrada de Jamat hasta el torrente de Egipto, celebraron la fiesta durante siete d\u00edas. {R}_{I}9_{/}El octavo d\u00eda celebraron asamblea solemne, pues la dedicaci\u00f3n del altar hab\u00eda durado siete d\u00edas, y luego otros siete d\u00edas de fiesta. {R}_{I}10_{/}El veintitr\u00e9s del s\u00e9ptimo mes Salom\u00f3n despidi\u00f3 al pueblo, y ellos se fueron a sus casas alegres y contentos por todos los beneficios que el Se\u00f1or hab\u00eda hecho a David, a Salom\u00f3n y a su pueblo Israel.

{N}RESPUESTA DE DIOS{/}
{R}_{I}11_{/}Cuando Salom\u00f3n termin\u00f3 de construir el templo del Se\u00f1or y todo cuanto se hab\u00eda propuesto hacer en el templo y en el palacio real, {R}_{I}12_{/}se le apareci\u00f3 el Se\u00f1or de noche y le dijo: \u00abHe escuchado tu oraci\u00f3n y he elegido para m\u00ed este lugar como templo para mis sacrificios. {I}13_{/}Cuando yo cierre el cielo y no haya lluvia, cuando ordene a la langosta devorar la tierra, cuando env\u00ede la peste sobre mi pueblo, {I}14_{/}si este mi pueblo, el pueblo que lleva mi nombre, se humilla, reza, busca mi rostro y se convierte de sus malos caminos, yo escuchar\u00e9 desde el cielo, perdonar\u00e9 sus pecados y restaurar\u00e9 su tierra. {I}15_{/}En adelante mis ojos estar\u00e1n abiertos y mis o\u00eddos atentos a las plegarias que se hagan en este lugar. {R}_{I}16_{/}Yo he elegido y consagrado este templo para que resida en \u00e9l mi nombre por siempre y para que en \u00e9l est\u00e9n siempre fijos mis ojos y mi coraz\u00f3n. {R}_{I}17_{/}En cuanto a ti, si andas en mi presencia como anduvo tu padre David, si cumples todo lo que te mande, si guardas mis leyes y mandamientos, {R}_{I}18_{/}yo consolidar\u00e9 el trono de tu reino como se lo promet\u00ed a tu padre David cuando le dije: No te faltar\u00e1 un var\u00f3n sobre el trono de Israel. {I}19_{/}Pero si os apart\u00e1is de m\u00ed y no guard\u00e1is mis leyes y mandamientos que yo os he prescrito, si os vais a servir y dar culto a dioses ajenos, {R}_{I}20_{/}yo os arrancar\u00e9 de mi tierra, que os he dado, y retirar\u00e9 de mi presencia el templo que he consagrado a mi nombre, para que sea irrisi\u00f3n, burla y escarnio de todos los pueblos. {R}_{I}21_{/}Por sublime que haya sido, este templo ser\u00e1 la irrisi\u00f3n. Todo el que pase delante de \u00e9l se quedar\u00e1 asombrado. Preguntar\u00e1n: \u00bfPor qu\u00e9 ha tratado as\u00ed el Se\u00f1or a esta tierra y este templo? {R}_{I}22_{/}Y les responder\u00e1n: Porque abandonaron al Se\u00f1or, el Dios de sus padres, que los hab\u00eda sacado de Egipto, y se fueron a servir y dar culto a dioses ajenos; por eso ha tra\u00eddo sobre ellos tantos males\u00bb.

{1}8{/}

{N}OTRAS OBRAS DE SALOM\u00d3N{/}
[\u0095]_{R}_{I}1_{/}Salom\u00f3n construy\u00f3 el templo del Se\u00f1or y el palacio real en veinte a\u00f1os. {I}2_{/}Reconstruy\u00f3 las ciudades que le hab\u00eda dado Jir\u00e1n y estableci\u00f3 en ellas a los israelitas. {I}3_{/}Luego fue contra Jamat de Sob\u00e1 y la ocup\u00f3. {R}_{I}4_{/}Reconstruy\u00f3 Tadmor, en el desierto, y todas las ciudades que hab\u00eda construido para guarniciones en Jamat. {I}5_{/}Restaur\u00f3 Bejor\u00f3n de Arriba y de Abajo, ciudades fuertes, dotadas de muros, puertas y barras; {R}_{I}6_{/}Balat, todas las ciudades almacenes que le pertenec\u00edan para los carros y la caballer\u00eda; hizo todo lo que quiso en Jerusal\u00e9n, en el L\u00edbano y en todo el territorio de su jurisdicci\u00f3n. {R}_{I}7_{/}A los que quedaban de los amorreos, hititas, fereceos, heveos y jebuseos, no pertenecientes al pueblo de Israel, {R}_{I}8_{/}y a los que los israelitas no hab\u00edan podido exterminar, Salom\u00f3n les impuso un servicio de prestaci\u00f3n personal hasta nuestros d\u00edas. {I}9_{/}A los israelitas no les impuso trabajos forzados; \u00e9stos eran sus guerreros, cortesanos, generales, prefectos y capitanes de los carros y la caballer\u00eda. {R}_{I}10_{/}Los jefes y capataces que ten\u00eda el rey Salom\u00f3n al mando de los obreros eran doscientos cincuenta.
{R}_{I}11_{/}Salom\u00f3n traslad\u00f3 a la hija del Fara\u00f3n de la ciudad de David al palacio que hab\u00eda construido para ella, pues se dec\u00eda: \u00abUna mujer m\u00eda no puede habitar en el palacio de David, rey de Israel, porque los lugares donde ha estado el arca del Se\u00f1or son lugares santos\u00bb.
{R}_{I}12_{/}Salom\u00f3n ofreci\u00f3 entonces holocaustos al Se\u00f1or sobre el altar que \u00e9l hab\u00eda levantado delante del atrio, {R}_{I}13_{/}ajust\u00e1ndose a las prescripciones de Mois\u00e9s respecto de los holocaustos de cada d\u00eda, de los s\u00e1bados, de los novilunios y de las tres solemnidades del a\u00f1o: fiesta de los panes sin levadura, fiesta de las semanas y fiesta de los tabern\u00e1culos. {R}_{I}14_{/}Estableci\u00f3 luego en sus servicios, seg\u00fan las disposiciones de su padre, las clases sacerdotales; y lo mismo hizo con los levitas encargados de cantar las alabanzas y asistir a los sacerdotes, seg\u00fan el ritual cotidiano, y con las respectivas clases de porteros de cada una de las puertas; todo conforme a las disposiciones de David, hombre de Dios. {R}_{I}15_{/}No se apart\u00f3 ni un \u00e1pice de la ordenaci\u00f3n del rey respecto de los sacerdotes y levitas, ni en lo referente a los tesoros. {R}_{I}16_{/}As\u00ed se llev\u00f3 a cabo toda la obra de Salom\u00f3n, desde el d\u00eda que se pusieron los cimientos del templo del Se\u00f1or hasta su terminaci\u00f3n.
{R}_{I}17_{/}Entonces Salom\u00f3n sali\u00f3 hacia Asiongaber y Elat, a orillas del mar, en el territorio de Ed\u00f3n. {R}_{I}18_{/}Jir\u00e1n, por medio de sus servidores, le hab\u00eda enviado nav\u00edos y marineros expertos en las cosas del mar, que con los siervos de Salom\u00f3n fueron a Ofir y trajeron unos diecis\u00e9is mil kilos de oro para el rey Salom\u00f3n.

{1}9{/}

{N}VISITA DE LA REINA DE SAB\u00c1{/}
[\u0095]_{R}_{I}1_{/}La reina de Sab\u00e1 tuvo conocimiento de la fama de Salom\u00f3n, y fue a Jerusal\u00e9n para ponerlo a prueba con enigmas. Iba revestida de poder\u00edo y seguida de una gran caravana de camellos cargados de aromas, oro en abundancia y piedras preciosas. Se present\u00f3 a Salom\u00f3n y le plante\u00f3 todo lo que pensaba. {R}_{I}2_{/}Salom\u00f3n le resolvi\u00f3 todas sus cuestiones; no hubo nada que no pudiera resolver. {R}_{I}3_{/}Cuando la reina de Sab\u00e1 vio la sabidur\u00eda de Salom\u00f3n y el palacio que hab\u00eda construido, {R}_{I}4_{/}los manjares de su mesa, el ordenamiento jer\u00e1rquico de sus cortesanos, el comportamiento y el uniforme de sus camareros, sus provisiones de bebidas y los holocaustos que ofrec\u00eda en el templo del Se\u00f1or, se qued\u00f3 asombrada y {I}5_{/}dijo al rey: \u00abRealmente es verdad todo lo que yo hab\u00eda o\u00eddo en mi tierra de tus obras y tu sabidur\u00eda. {I}6_{/}Yo no lo quer\u00eda creer hasta que he venido y lo he visto con mis propios ojos; pero reconozco que no se me hab\u00eda dicho ni la mitad. Tu sabidur\u00eda y tu grandeza sobrepasan con mucho la fama que hab\u00eda llegado a mis o\u00eddos. {I}7_{/}\u00a1Dichosas tus mujeres!, \u00a1dichosos tus servidores, que est\u00e1n siempre junto a ti y escuchan tu sabidur\u00eda! {R}_{I}8_{/}Bendito sea el Se\u00f1or, tu Dios, que se ha complacido en ti y te ha puesto sobre su propio trono para reinar en nombre del Se\u00f1or Dios. Porque tu Dios ama a Israel y quiere mantenerlo eternamente, por eso te ha constituido rey sobre su pueblo, para que administres el derecho y la justicia\u00bb.
{R}_{I}9_{/}Luego ofreci\u00f3 al rey ciento cuatro mil kilos de oro y gran cantidad de aromas y piedras preciosas. Nunca m\u00e1s se vio tanta cantidad de aromas como la que la reina de Sab\u00e1 ofreci\u00f3 al rey Salom\u00f3n.
{R}_{I}10_{/}Los s\u00fabditos de Jir\u00e1n y los s\u00fabditos de Salom\u00f3n, que tra\u00edan oro de Ofir, hab\u00edan tra\u00eddo tambi\u00e9n de all\u00ed madera de s\u00e1ndalo y piedras preciosas. {R}_{I}11_{/}Con las maderas el rey hizo balaustradas para el templo del Se\u00f1or y para el palacio real, y c\u00edtaras y arpas para los cantores. Nunca se hab\u00eda visto una madera igual en el reino de Jud\u00e1.
{R}_{I}12_{/}El rey Salom\u00f3n, por su parte, regal\u00f3 a la reina de Sab\u00e1 todo lo que ella quiso, superando lo que ella hab\u00eda tra\u00eddo al rey. Ella y su s\u00e9quito emprendieron el viaje de regreso a su pa\u00eds.
{R}_{I}13_{/}El peso del oro que el rey Salom\u00f3n recib\u00eda cada a\u00f1o era de unos veintitr\u00e9s mil kilos, {R}_{I}14_{/}sin contar el procedente del tr\u00e1fico de los comerciantes y de los mercaderes, de todos los reyes de Arabia y de los gobernantes del pa\u00eds, los cuales pagaban al rey Salom\u00f3n tributos de oro y plata. {R}_{I}15_{/}El rey Salom\u00f3n hizo 200 escudos de oro batido, empleando unos siete kilos de oro por escudo, {I}16_{/}y 300 escudos de oro batido m\u00e1s peque\u00f1os, a tres kilos y medio de oro cada uno; y los pusieron en la sala \u00abBosque del L\u00edbano\u00bb. {I}17_{/}Hizo tambi\u00e9n un gran trono de marfil y lo recubri\u00f3 de oro puro; {I}18_{/}ten\u00eda seis gradas, un cordero de oro en el respaldo, brazos a ambos lados del asiento, dos leones apostados junto a los brazos {R}_{I}19_{/}y doce leones a ambos lados de las gradas. Nunca se hab\u00eda hecho cosa semejante en reino alguno. {R}_{I}20_{/}Todos los vasos de beber del rey Salom\u00f3n eran de oro, y toda la vajilla de la sala del \u00abBosque del L\u00edbano\u00bb era de oro fino. No hab\u00eda nada de plata, pues la plata no se estimaba en tiempos del rey Salom\u00f3n. {R}_{I}21_{/}El rey ten\u00eda una flota que iba a Tarsis con los s\u00fabditos de Jir\u00e1n, y cada tres a\u00f1os volv\u00eda cargada de oro, plata, marfil, monos y pavos reales. {R}_{I}22_{/}El rey Salom\u00f3n super\u00f3 a todos los reyes de la tierra en riqueza y en sabidur\u00eda. {R}_{I}23_{/}Todos los reyes de la tierra quer\u00edan visitar a Salom\u00f3n para escuchar la sabidur\u00eda que Dios le hab\u00eda dado, {I}24_{/}y todos tra\u00edan presentes: objetos de oro y plata, vestidos, armas, aromas, caballos y mulos. Esto todos los a\u00f1os. {R}_{I}25_{/}Salom\u00f3n ten\u00eda 4.000 caballerizas para sus caballos y sus carros y 12.000 jinetes, que destac\u00f3 en las ciudades de guarnici\u00f3n y en Jerusal\u00e9n, junto al rey. {R}_{I}26_{/}Domin\u00f3 sobre todos los reyes, desde el \u00c9ufrates hasta la tierra de los filisteos y hasta la frontera de Egipto. {R}_{I}27_{/}Logr\u00f3 que la plata abundara en Jerusal\u00e9n como las piedras, y los cedros como los sic\u00f3moros en la Sefela. {R}_{I}28_{/}Los caballos para Salom\u00f3n ven\u00edan de Musur y de todas partes.

{N}MUERTE DE SALOM\u00d3N{/}
{R}_{I}29_{/}El resto de la historia de Salom\u00f3n, desde el principio al fin, est\u00e1 escrito en las cr\u00f3nicas de Nat\u00e1n, profeta, en la profec\u00eda de Aj\u00edas de Silo y en la visi\u00f3n de Id\u00f3, el vidente, sobre Jerobo\u00e1n, hijo de Nabat. {R}_{I}30_{/}Salom\u00f3n rein\u00f3 cuarenta a\u00f1os en Jerusal\u00e9n sobre todo Israel. {R}_{I}31_{/}Descans\u00f3 con sus padres y fue sepultado en la ciudad de su padre David. Le sucedi\u00f3 en el trono su hijo Robo\u00e1n.

{1}10{/}

{N}EL CISMA POL\u00cdTICO{/}
{R}_{I}1_{/}Robo\u00e1n fue a Siqu\u00e9n, pues all\u00ed hab\u00eda acudido Israel para proclamarlo rey. {R}_{I}2_{/}Cuando lo supo Jerobo\u00e1n, hijo de Nabat, que estaba en Egipto, lejos del rey Salom\u00f3n, regres\u00f3 de Egipto. {R}_{I}3_{/}Lo mandaron llamar y vino. Jerobo\u00e1n y toda la comunidad de Israel se presentaron a Robo\u00e1n y le dijeron: {I}4_{/}\u00abTu padre nos ha puesto un yugo muy pesado; alivia t\u00fa la dura servidumbre de tu padre y el pesado yugo que puso sobre nosotros, y te serviremos\u00bb. {I}5_{/}\u00c9l les respondi\u00f3: \u00abVolved a verme dentro de tres d\u00edas\u00bb. Y el pueblo se fue. {R}_{I}6_{/}El rey Robo\u00e1n pidi\u00f3 consejo a los ancianos que hab\u00edan estado al servicio de su padre Salom\u00f3n mientras \u00e9ste viv\u00eda: \u00ab\u00bfQu\u00e9 me aconsej\u00e1is responder a este pueblo?\u00bb. {I}7_{/}Ellos le respondieron: \u00abSi hoy eres condescendiente con este pueblo, los complaces y les respondes con buenas palabras, ser\u00e1n siempre servidores tuyos\u00bb. {I}8_{/}Pero \u00e9l no sigui\u00f3 el consejo de los ancianos y consult\u00f3 a los j\u00f3venes que se hab\u00edan criado con \u00e9l y estaban a su servicio. {I}9_{/}Les dijo: \u00ab\u00bfQu\u00e9 me aconsej\u00e1is vosotros responder a esta gente que me ha hablado as\u00ed: Alig\u00e9ranos el yugo que tu padre puso sobre nosotros?\u00bb. {I}10_{/}Los j\u00f3venes le respondieron: \u00abA esa gente, que te ha hablado en esos t\u00e9rminos debes responder lo siguiente: Mi dedo me\u00f1ique es m\u00e1s grueso que la cintura de mi padre; {I}11_{/}si mi padre os carg\u00f3 un yugo pesado, yo lo har\u00e9 m\u00e1s pesado todav\u00eda; si mi padre os castig\u00f3 con azotes, yo os castigar\u00e9 con latigazos\u00bb.
{I}12_{/}Al tercer d\u00eda, tal como el rey hab\u00eda dicho, Jerobo\u00e1n y todo el pueblo se presentaron ante Robo\u00e1n. {I}13_{/}Pero el rey les contest\u00f3 duramente, desech\u00f3 el consejo de los ancianos, sigui\u00f3 el de los j\u00f3venes {I}14_{/}y les habl\u00f3 de esta manera: \u00abMi padre os puso un yugo muy pesado, yo lo har\u00e9 m\u00e1s pesado todav\u00eda; mi padre os castig\u00f3 con azotes, yo os castigar\u00e9 con latigazos\u00bb. {I}15_{/}El rey no dio o\u00eddos al pueblo, porque as\u00ed lo hab\u00eda dispuesto el Se\u00f1or, para que se cumpliera la palabra que el Se\u00f1or hab\u00eda anunciado por medio de Aj\u00edas de Silo a Jerobo\u00e1n, hijo de Nabat. {R}_{I}16_{/}Los israelitas, al ver que el rey no les hab\u00eda hecho caso, le replicaron: \u00ab\u00bfQu\u00e9 tenemos que ver nosotros con David? \u00a1No tenemos ninguna heredad en com\u00fan con el hijo de Jes\u00e9! \u00a1Cada uno a sus casas, Israel! \u00a1Mira t\u00fa ahora por tu casa, David!\u00bb. Y los israelitas se fueron a sus casas. {R}_{I}17_{/}Y Robo\u00e1n sigui\u00f3 reinando sobre los israelitas domiciliados en las ciudades de Jud\u00e1. {R}_{I}18_{/}El rey Robo\u00e1n envi\u00f3 a Ador\u00e1n, intendente de prestaciones personales; pero los israelitas lo mataron a pedradas. El rey Robo\u00e1n tuvo que apresurarse a subir a su carro y huir a Jerusal\u00e9n. {R}_{I}19_{/}Israel ha sido infiel a la casa de David hasta el d\u00eda de hoy.

{1}11{/}

{N}ACTIVIDAD DE ROBO\u00c1N{/}
{R}_{I}1_{/}Robo\u00e1n lleg\u00f3 a Jerusal\u00e9n y convoc\u00f3 a la casa de Jud\u00e1 y de Benjam\u00edn: 180.000 hombres de guerra, para luchar contra Israel y recuperar el reino. {R}_{I}2_{/}Pero el Se\u00f1or dijo a Semayas, hombre de Dios: {R}_{I}3_{/}\u00abDi a Robo\u00e1n, hijo de Salom\u00f3n, rey de Jud\u00e1, y a todos los israelitas de Jud\u00e1 y Benjam\u00edn: {I}4_{/}Esto dice el Se\u00f1or: No vay\u00e1is a luchar contra vuestros hermanos; volveos a vuestras casas, pues esto ha sucedido porque yo lo he querido\u00bb. Ellos obedecieron la voz del Se\u00f1or, y se volvieron sin luchar contra Jerobo\u00e1n. {R}_{I}5_{/}Robo\u00e1n se estableci\u00f3 en Jerusal\u00e9n y reconstruy\u00f3 las ciudades fuertes de Jud\u00e1. {R}_{I}6_{/}Reconstruy\u00f3 Bel\u00e9n, Et\u00e1n, T\u00e9coa, {I}7_{/}Bet Sur, Soc\u00f3, Adul\u00e1n, {I}8_{/}Gat, Mares\u00e1, Zif, {R}_{I}9_{/}Adora\u00edn, Laquis, Azeca, {R}_{I}10_{/}Sora, Ayal\u00f3n y Hebr\u00f3n, todas en Jud\u00e1 y Benjam\u00edn. {I}11_{/}Reforz\u00f3 sus defensas, puso al frente de ellas gobernadores y las provey\u00f3 de almacenes de v\u00edveres, aceite y vino. {R}_{I}12_{/}Las arm\u00f3 asimismo de escudos y lanzas con el fin de hacerlas lo m\u00e1s fuertes posible y poder mantener su dominio en Jud\u00e1 y Benjam\u00edn.

{N}EL CISMA RELIGIOSO{/}
{R}_{I}13_{/}Los sacerdotes y levitas esparcidos por Israel ven\u00edan de todos sus distritos para establecerse junto a \u00e9l. {R}_{I}14_{/}Abandonaban posesiones y heredades para venir a Jud\u00e1 y a Jerusal\u00e9n, pues Jerobo\u00e1n y sus hijos les prohib\u00edan el ejercicio del sacerdocio del Se\u00f1or. {I}15_{/}Jerobo\u00e1n hab\u00eda instituido su propio sacerdocio para las colinas, los s\u00e1tiros y los becerros que hab\u00eda mandado fundir. {R}_{I}16_{/}Los fieles seguidores del Se\u00f1or, de todas las tribus de Israel, siguieron el ejemplo de los sacerdotes y levitas, y se fueron a Jerusal\u00e9n para ofrecer sacrificios al Se\u00f1or, Dios de sus padres. {R}_{I}17_{/}De esta manera consolidaron el reino de Jud\u00e1 y reforzaron a Robo\u00e1n, hijo de Salom\u00f3n, los tres a\u00f1os que \u00e9ste sigui\u00f3 el camino de David y Salom\u00f3n.

{N}INFIDELIDAD DE ROBO\u00c1N{/}
{R}_{I}18_{/}Robo\u00e1n se cas\u00f3 con Majalat, hija de Yerimot, hijo de David y Abija\u00edl, hija de Eliab y nieta de Jes\u00e9, {I}19_{/}con la que tuvo estos hijos: Ye\u00fas, Semar\u00edas y Zah\u00e1n. {I}20_{/}Despu\u00e9s se cas\u00f3 con Maac\u00e1, hija de Absal\u00f3n, con la que tuvo \u00e9stos: Ab\u00edas, Atay, Ziz\u00e1 y Selomit. {I}21_{/}Robo\u00e1n am\u00f3 a Maac\u00e1, hija de Absal\u00f3n, m\u00e1s que a todas las dem\u00e1s mujeres y concubinas. Tuvo dieciocho mujeres y sesenta concubinas, con las que tuvo veintiocho hijos y sesenta hijas.
{I}22_{/}Constituy\u00f3 a Ab\u00edas, hijo de Maac\u00e1, como cabeza y jefe de todos sus hermanos, porque quer\u00eda hacerlo rey. {R}_{I}23_{/}Tuvo la sagacidad de repartir a sus hijos por todos los territorios de Jud\u00e1 y de Benjam\u00edn y las ciudades fortificadas, les dio abundancia de provisiones y les procur\u00f3 muchas mujeres.

{1}12{/}

{N}INCURSIONES DE SESAC{/}
[\u0095]_{R}_{I}1_{/}Cuando Robo\u00e1n se consolid\u00f3 en el reino y se sinti\u00f3 fuerte, abandon\u00f3 la ley del Se\u00f1or, y con \u00e9l todo Israel. {R}_{I}2_{/}Por haber sido infieles al Se\u00f1or, el a\u00f1o quinto del reinado de Robo\u00e1n, Sesac, rey de Egipto, fue contra Jerusal\u00e9n {R}_{I}3_{/}con 1.200 carros, 60.000 caballos, seguidos de un ej\u00e9rcito ingente, integrado por libios, suqu\u00edes y et\u00edopes, que ven\u00edan con \u00e9l de Egipto. {R}_{I}4_{/}Conquist\u00f3 las ciudades fuertes de Jud\u00e1 y lleg\u00f3 hasta Jerusal\u00e9n. {R}_{I}5_{/}El profeta Semayas se present\u00f3 a Robo\u00e1n y a los jefes de Jud\u00e1, que ante el avance de Sesac se hab\u00edan refugiado en Jerusal\u00e9n, y les dijo: \u00abEsto dice el Se\u00f1or: Vosotros me hab\u00e9is abandonado a m\u00ed, y yo a mi vez os he abandonado en manos de Sesac\u00bb. {R}_{I}6_{/}Los jefes de Israel y el rey confesaron humildemente: \u00abEl Se\u00f1or es justo\u00bb. {R}_{I}7_{/}Cuando el Se\u00f1or vio que se hab\u00edan humillado, dijo a Semayas: \u00abSe han humillado, no los destruir\u00e9; pronto ver\u00e1n mi liberaci\u00f3n; no descargar\u00e9 mi ira contra Jerusal\u00e9n por medio de Sesac. {I}8_{/}Sin embargo, le estar\u00e1n sometidos durante alg\u00fan tiempo, para que vean la diferencia entre servirme a m\u00ed y servir a los reyes de la tierra\u00bb.
{R}_{I}9_{/}Sesac, rey de Egipto, atac\u00f3 a Jerusal\u00e9n y se apoder\u00f3 de los tesoros del templo del Se\u00f1or y del palacio real; todo se lo llev\u00f3, incluso los escudos de oro que hab\u00eda hecho el rey Salom\u00f3n. {R}_{I}10_{/}El rey Robo\u00e1n hizo en su lugar otros escudos de bronce, que entreg\u00f3 a los jefes de la guardia que custodiaba la entrada del palacio real; {R}_{I}11_{/}siempre que el rey iba al templo del Se\u00f1or la guardia los llevaba, y luego los volv\u00edan a poner en la sala de la guardia.
{R}_{I}12_{/}Gracias a su humillaci\u00f3n, la ira del Se\u00f1or se apart\u00f3 del rey sin causarle una aniquilaci\u00f3n total; m\u00e1s a\u00fan, las cosas mejoraron en Jud\u00e1. {R}_{I}13_{/}Robo\u00e1n se reafirm\u00f3 en Jerusal\u00e9n y continu\u00f3 su reinado. Ten\u00eda cuarenta y un a\u00f1os cuando comenz\u00f3 a reinar, y rein\u00f3 diecisiete a\u00f1os en Jerusal\u00e9n, la ciudad elegida por el Se\u00f1or entre todas las tribus de Israel para morada de su nombre. Su madre se llamaba Naam\u00e1, la amonita. {I}14_{/}Obr\u00f3 mal, pues su coraz\u00f3n estuvo alejado del Se\u00f1or. {R}_{I}15_{/}La historia de Robo\u00e1n, desde el principio al fin, est\u00e1 escrita en las cr\u00f3nicas del profeta Semayas y del profeta Id\u00f3. Robo\u00e1n y Jerobo\u00e1n estuvieron continuamente en guerra. {R}_{I}16_{/}Robo\u00e1n muri\u00f3 y fue sepultado con sus padres en la ciudad de David. Le sucedi\u00f3 en el trono su hijo Ab\u00edas.

{1}13{/}

{N}GUERRA DE AB\u00cdAS CONTRA JEROBO\u00c1N{/}
{R}_{I}1_{/}Ab\u00edas comenz\u00f3 a reinar en Jud\u00e1 el a\u00f1o dieciocho del reinado de Jerobo\u00e1n. {R}_{I}2_{/}Rein\u00f3 tres a\u00f1os en Jerusal\u00e9n. Su madre se llamaba Maac\u00e1, y era hija de Uriel, de Guibe\u00e1. Estall\u00f3 la guerra entre Ab\u00edas y Jerobo\u00e1n. [\u0095]_{I}3_{/}Ab\u00edas atac\u00f3 con un ej\u00e9rcito de 400.000 hombres valerosos, y Jerobo\u00e1n opuso un frente de 800.000 soldados, tambi\u00e9n valerosos.

{N}DISCURSO DE AB\u00cdAS{/}
{R}_{I}4_{/}Ab\u00edas, de pie sobre el monte Semar\u00e1yim, en las monta\u00f1as de Efra\u00edn, grit\u00f3: \u00abJerobo\u00e1n, israelitas todos, escuchadme. {R}_{I}5_{/}\u00bfAcaso hab\u00e9is olvidado que el Se\u00f1or, Dios de Israel, dio a David el reino sobre todo Israel a perpetuidad, y que fue refrendado con \u00e9l y sus descendientes mediante un pacto inviolable? {R}_{I}6_{/}A pesar de todo, Jerobo\u00e1n, hijo de Nabat, siervo de Salom\u00f3n, hijo de David, se ha levantado y se ha rebelado contra su se\u00f1or {R}_{I}7_{/}y se le han unido unos hombres miserables y perversos que se impusieron a Robo\u00e1n, hijo de Salom\u00f3n, pues era joven todav\u00eda y t\u00edmido y no los pudo resistir. {R}_{I}8_{/}\u00a1Y ahora and\u00e1is vosotros pregonando que os mostrar\u00e9is fuertes contra el reino del Se\u00f1or que detentan los descendientes de David, porque sois una multitud innumerable y ten\u00e9is con vosotros los becerros de oro que os leg\u00f3 como dioses Jerobo\u00e1n! {R}_{I}9_{/}Hab\u00e9is expulsado a los sacerdotes del Se\u00f1or, hijos de Aar\u00f3n, y a los levitas, y os hab\u00e9is creado sacerdotes al estilo de los pueblos paganos; a todo el que trae un becerro y siete carneros lo consagr\u00e1is sacerdote de dioses que no son dioses. {R}_{I}10_{/}Para nosotros, nuestro Dios es el Se\u00f1or; no lo hemos abandonado; y los descendientes de Aar\u00f3n son los sacerdotes al servicio del Se\u00f1or, y los levitas cumplen sus funciones. {R}_{I}11_{/}Ofrecen diariamente holocaustos al Se\u00f1or, ma\u00f1ana y tarde, queman perfumes arom\u00e1ticos, ponen los panes de la proposici\u00f3n sobre la mesa limpia y encienden todas las tardes el candelabro de oro con sus l\u00e1mparas; seguimos cumpliendo las disposiciones del Se\u00f1or, nuestro Dios, que vosotros hab\u00e9is abandonado. {R}_{I}12_{/}Traemos con nosotros a Dios a la cabeza; dar\u00e1n con las trompetas el toque de guerra contra vosotros. \u00a1Israelitas, no luch\u00e9is contra el Se\u00f1or, el Dios de vuestros padres, pues no os saldr\u00e1 bien!\u00bb.

{N}LA BATALLA{/}
{R}_{I}13_{/}Jerobo\u00e1n prepar\u00f3 una emboscada, que cerc\u00f3 a los de Jud\u00e1 por la espalda, de manera que Jud\u00e1 se vio rodeado por Jerobo\u00e1n por delante y por detr\u00e1s. {R}_{I}14_{/}Los de Jud\u00e1 miraron hacia atr\u00e1s y se percataron de que los atacaban de frente y por la espalda. Clamaron al Se\u00f1or, y los sacerdotes tocaron sus trompetas. {R}_{I}15_{/}Los de Jud\u00e1 lanzaron el grito de guerra; y mientras \u00e9ste se prolongaba, Dios derrot\u00f3 a Jerobo\u00e1n y a Israel ante Ab\u00edas y Jud\u00e1. {R}_{I}16_{/}El ej\u00e9rcito de Israel se dio a la fuga ante los hombres de Jud\u00e1. Dios los entreg\u00f3 en sus manos. {R}_{I}17_{/}Ab\u00edas y los suyos les causaron una gran derrota, en la que cayeron 500.000 hombres de Israel. {R}_{I}18_{/}Los de Israel quedaron humillados, mientras que los de Jud\u00e1 cobraron nuevas fuerzas, porque se hab\u00edan apoyado en el Se\u00f1or, Dios de sus padres.

{N}FIN DEL REINADO{/}
{R}_{I}19_{/}Ab\u00edas persigui\u00f3 a Jerobo\u00e1n y le tom\u00f3 varias ciudades: Betel, Yesan\u00e1 y Efr\u00f3n con sus respectivas aldeas. {I}20_{/}Jerobo\u00e1n no recobr\u00f3 ya su poder durante la vida de Ab\u00edas. Finalmente, el Se\u00f1or lo hiri\u00f3 y muri\u00f3. {I}21_{/}Ab\u00edas, por el contrario, se reafirm\u00f3; tuvo catorce mujeres, veintid\u00f3s hijos y diecis\u00e9is hijas. {R}_{I}22_{/}El resto de la historia de Ab\u00edas, su conducta y sus obras est\u00e1n escritas en el comentario del profeta Id\u00f3. {R}_{I}23_{/}Ab\u00edas muri\u00f3 y fue sepultado con sus padres en la ciudad de David. Le sucedi\u00f3 en el trono su hijo As\u00e1; la tierra goz\u00f3 de paz durante diez a\u00f1os.

{1}14{/}

{N}REINO DE AS\u00c1, REY DE JUD\u00c1{/}
[\u0095]_{R}_{I}1_{/}As\u00e1 hizo lo que es bueno y justo delante del Se\u00f1or, su Dios. {I}2_{/}Destruy\u00f3 los altares de los dioses extranjeros, las colinas, las estelas y los cipos sagrados; {R}_{I}3_{/}exhort\u00f3 a los de Jud\u00e1 a buscar al Se\u00f1or, Dios de sus padres, observando su ley y sus mandamientos. {R}_{I}4_{/}Hizo desaparecer de todas las ciudades de Jud\u00e1 los santuarios de las colinas y los cipos del culto solar. El reino disfrut\u00f3 de tranquilidad durante sus d\u00edas. {R}_{I}5_{/}Restaur\u00f3 las ciudades fuertes de Jud\u00e1 aprovechando aquellos a\u00f1os en que el pa\u00eds gozaba de tranquilidad y no hab\u00eda guerra alguna, porque el Se\u00f1or le hab\u00eda concedido la paz. {R}_{I}6_{/}Por eso dijo a Jud\u00e1: \u00abRestauremos estas ciudades, rode\u00e9moslas de murallas, torres, puertas y barras mientras el pa\u00eds est\u00e1 en nuestras manos. Hemos buscado al Se\u00f1or, y el Se\u00f1or nos ha concedido la paz con nuestros vecinos\u00bb. Y realizaron todas las construcciones. {R}_{I}7_{/}As\u00e1 dispon\u00eda de un ej\u00e9rcito de 300.000 hombres armados de escudo y lanza en Jud\u00e1, y 280.000 armados de escudo y arco en Benjam\u00edn, todos hombres valerosos.
{I}8_{/}Z\u00e9raj, el et\u00edope, sali\u00f3 contra ellos con 1.000.000 de hombres y 300 carros y lleg\u00f3 hasta Mares\u00e1. {I}9_{/}As\u00e1 le sali\u00f3 al encuentro y se aline\u00f3 en orden de batalla en el valle de Sefat\u00e1, junto a Mares\u00e1. {R}_{I}10_{/}As\u00e1 invoc\u00f3 al Se\u00f1or, su Dios: \u00abSe\u00f1or, solamente t\u00fa puedes acudir en auxilio del d\u00e9bil frente al poderoso. Ven en nuestro auxilio, Se\u00f1or, Dios nuestro, porque en ti nos apoyamos y en tu nombre venimos a enfrentarnos con esta horda. Se\u00f1or, t\u00fa eres nuestro Dios; no permitas que el hombre prevalezca contra ti\u00bb. {R}_{I}11_{/}El Se\u00f1or derrot\u00f3 a los et\u00edopes ante As\u00e1 y Jud\u00e1. Los et\u00edopes huyeron, {I}12_{/}y As\u00e1 los persigui\u00f3 con su ej\u00e9rcito hasta Guerar; todos los et\u00edopes cayeron, sin quedar ni un superviviente, pues quedaron destrozados ante el Se\u00f1or y su ej\u00e9rcito. Los de As\u00e1 se apoderaron de una gran cantidad de bot\u00edn {I}13_{/}y tomaron todas las ciudades de la regi\u00f3n de Guerar, pues tambi\u00e9n sobre ellas se hab\u00eda extendido el terror del Se\u00f1or. Todas fueron saqueadas, ya que era mucho su bot\u00edn. {I}14_{/}Asaltaron asimismo los apriscos y establos de los ganados, y se llevaron una gran cantidad de ovejas y camellos. {R}_{I}15_{/}Despu\u00e9s regresaron a Jerusal\u00e9n.

{1}15{/}

{N}REFORMAS DE AS\u00c1{/}
{R}_{I}1_{/}Azar\u00edas, hijo de Oded, revestido del esp\u00edritu de Dios, {R}_{I}2_{/}sali\u00f3 al encuentro de As\u00e1 y le dijo: \u00ab\u00d3yeme, As\u00e1, y escuchadme todos los de Jud\u00e1 y Benjam\u00edn. El Se\u00f1or est\u00e1 con vosotros porque vosotros est\u00e1is con \u00e9l. Cuando vosotros le busc\u00e1is, \u00e9l se deja encontrar por vosotros; pero si lo abandon\u00e1is, \u00e9l se aleja. {R}_{I}3_{/}Durante mucho tiempo Israel habr\u00e1 de vivir lejos del Dios verdadero, sin sacerdotes que lo instruyan y sin ley; {R}_{I}4_{/}pero en medio de su angustia se convertir\u00e1 al Se\u00f1or, Dios de Israel. Lo buscar\u00e1n, y \u00e9l se dejar\u00e1 encontrar por ellos. {I}5_{/}En aquellos d\u00edas no habr\u00e1 paz ni para los que salen ni para los que entran, pues abundar\u00e1n las tribulaciones sobre todos los habitantes de la tierra. {R}_{I}6_{/}Las naciones y las ciudades se destruir\u00e1n unas a otras, porque Dios las llenar\u00e1 de terror con toda suerte de calamidades. {I}7_{/}Pero vosotros sed fuertes y no desfallezc\u00e1is, porque vuestras obras tendr\u00e1n su recompensa\u00bb.
{R}_{I}8_{/}Con estas palabras del profeta Azar\u00edas, hijo de Oded, As\u00e1 se sinti\u00f3 fortalecido e hizo desaparecer los \u00eddolos de toda la tierra de Jud\u00e1 y de Benjam\u00edn y de las ciudades que hab\u00eda conquistado en la monta\u00f1a de Efra\u00edn; restaur\u00f3 de nuevo el altar del Se\u00f1or, que estaba delante del vest\u00edbulo del Se\u00f1or. {R}_{I}9_{/}Convoc\u00f3 a todo Jud\u00e1 y Benjam\u00edn, y a los de Efra\u00edn, Manas\u00e9s y Sime\u00f3n, que habitaban entre ellos, pues muchos de los de Israel se hab\u00edan pasado al lado de As\u00e1 al ver que el Se\u00f1or, su Dios, estaba con \u00e9l. {R}_{I}10_{/}Se reunieron en Jerusal\u00e9n el tercer mes del a\u00f1o quince del reinado de As\u00e1. {R}_{I}11_{/}Aquel d\u00eda ofrecieron en sacrificio al Se\u00f1or 700 toros y 7.000 ovejas del bot\u00edn que hab\u00edan tra\u00eddo. {R}_{I}12_{/}Se comprometieron con un pacto a buscar al Se\u00f1or, Dios de sus padres, con todo su coraz\u00f3n y toda su alma. {R}_{I}13_{/}Todo el que no buscara al Se\u00f1or, Dios de Israel, sin distinguir entre grandes o peque\u00f1os, hombres o mujeres, ser\u00eda condenado a muerte. {I}14_{/}As\u00ed se lo juraron al Se\u00f1or con grandes gritos de alegr\u00eda, entre el resonar de las trompetas y de los cuernos. {R}_{I}15_{/}Todo Jud\u00e1 estaba contento por el juramento que acababan de hacer con todo el coraz\u00f3n; con toda su buena voluntad hab\u00edan buscado al Se\u00f1or, y \u00e9l se hab\u00eda dejado encontrar por ellos, y les hab\u00eda concedido la paz en todas sus fronteras. {R}_{I}16_{/}El rey As\u00e1 quit\u00f3 la dignidad de reina a su madre Maac\u00e1, porque hab\u00eda hecho una imagen de Aser\u00e1; As\u00e1 destruy\u00f3 la imagen y la quem\u00f3 en el torrente Cedr\u00f3n. {I}17_{/}En cambio, no se quitaron las colinas, aunque As\u00e1 fue siempre fiel al Se\u00f1or. {R}_{I}18_{/}Llev\u00f3 al templo todas las ofrendas que \u00e9l y su padre hab\u00edan hecho al Se\u00f1or: oro, plata y objetos varios. {I}19_{/}No hubo guerra hasta el a\u00f1o treinta y cinco del reinado de As\u00e1.

{1}16{/}

{N}ALIANZA DE AS\u00c1 CON LOS SIRIOS{/}
{R}_{I}1_{/}El a\u00f1o treinta y seis del reinado de As\u00e1, Bas\u00e1, rey de Israel, atac\u00f3 Jud\u00e1 y fortific\u00f3 Ram\u00e1 para cortar las comunicaciones a As\u00e1, rey de Jud\u00e1. {R}_{I}2_{/}Entonces As\u00e1 tom\u00f3 la plata y el oro del templo y del palacio real y lo envi\u00f3 a Ben Hadad, rey de Siria, residente en Damasco, con este mensaje: {R}_{I}3_{/}\u00abHagamos nosotros dos un pacto, como lo hicieron nuestros padres. Yo te env\u00edo este obsequio de plata y oro. Rompe tu pacto con Bas\u00e1, rey de Israel, para que me deje en paz\u00bb. {R}_{I}4_{/}Ben Hadad dio o\u00eddos a As\u00e1 y mand\u00f3 a los jefes de su ej\u00e9rcito contra las ciudades de Israel, conquistando Iy\u00f3n, Dan, Abel-May\u00f3 y todas las ciudades de aprovisionamiento de Neftal\u00ed. {I}5_{/}Cuando Bas\u00e1 se enter\u00f3 de ello, desisti\u00f3 de fortificar Ram\u00e1 y par\u00f3 las obras. {R}_{I}6_{/}El rey As\u00e1 convoc\u00f3 a todo Jud\u00e1, sin excepci\u00f3n alguna, y se llevaron las piedras y el maderamen con que Bas\u00e1 fortificaba Ram\u00e1 para fortificar con ello Guibe\u00e1 y Misp\u00e1.
[\u0095]_{R}_{I}7_{/}Fue entonces cuando el profeta Janan\u00ed se present\u00f3 a As\u00e1, rey de Jud\u00e1, y le dijo: \u00abPor haberte apoyado sobre el rey de Siria y no sobre el Se\u00f1or, tu Dios, por eso se te escapar\u00e1 de las manos la fuerza del rey de Siria. {I}8_{/}Los et\u00edopes y los libios constitu\u00edan un ej\u00e9rcito numeroso, con una gran cantidad de carros y caballos. Y, sin embargo, fueron entregados en tus manos porque t\u00fa pusiste la confianza en el Se\u00f1or. {I}9_{/}Pues los ojos del Se\u00f1or recorren toda la tierra para sostener a cuantos le sirven de todo coraz\u00f3n. T\u00fa has obrado como un insensato, por lo cual a partir de ahora vivir\u00e1s en guerra\u00bb.

{N}FIN DE AS\u00c1{/}
{R}_{I}10_{/}As\u00e1 se indign\u00f3 contra el profeta y lo meti\u00f3 en la c\u00e1rcel, pues sus palabras le hab\u00edan llenado de c\u00f3lera contra \u00e9l. As\u00e1 maltrat\u00f3 tambi\u00e9n a otros del pueblo. {R}_{I}11_{/}Los hechos de As\u00e1, desde el principio al fin, est\u00e1n escritos en el libro de los reyes de Jud\u00e1 y de Israel. {I}12_{/}El a\u00f1o treinta y nueve de su reinado enferm\u00f3 gravemente de los pies, y tampoco en su enfermedad confi\u00f3 en el Se\u00f1or, sino en los m\u00e9dicos. {I}13_{/}Muri\u00f3 el a\u00f1o cuarenta y uno de su reinado. {R}_{I}14_{/}Fue enterrado en el sepulcro que se hab\u00eda mandado hacer en la ciudad de David. {I}15_{/}Fue colocado sobre un lecho lleno de aromas, esencias y ung\u00fcentos, preparados seg\u00fan el arte de la perfumer\u00eda, y se hizo en su honor un fuego inmenso.

{1}17{/}

{N}REINADO DE JOSAFAT{/}
[\u0095]_{R}_{I}1_{/}Le sucedi\u00f3 en el trono su hijo Josafat, que se mostr\u00f3 fuerte frente a Israel. {R}_{I}2_{/}Puso guarniciones en todas las ciudades fortificadas de Jud\u00e1 y nombr\u00f3 gobernadores tanto en la tierra de Jud\u00e1 como en las ciudades que su padre As\u00e1 hab\u00eda conquistado en Efra\u00edn. {I}3_{/}El Se\u00f1or estuvo con Josafat porque sigui\u00f3 los caminos de su padre en la primera parte de su vida y no se dio a los baales, {R}_{I}4_{/}sino que busc\u00f3 al Dios de su padre y vivi\u00f3 seg\u00fan sus preceptos, sin imitar para nada la conducta de Israel. {R}_{I}5_{/}El Se\u00f1or consolid\u00f3 el reino en sus manos; todo Jud\u00e1 le pagaba tributo a Josafat, que lleg\u00f3 a tener muchas riquezas y gran fama. {R}_{I}6_{/}Sigui\u00f3 con orgullo los caminos del Se\u00f1or, y quit\u00f3 de nuevo de Jud\u00e1 las colinas y las im\u00e1genes de Aser\u00e1.
{R}_{I}7_{/}El a\u00f1o tercero de su reinado mand\u00f3 a sus jefes Benjail, Abd\u00edas, Zacar\u00edas, Natanael y Miqueas para que instruyesen a las ciudades de Jud\u00e1. {R}_{I}8_{/}Mand\u00f3 con ellos a los levitas Semayas, Natan\u00edas, Zebad\u00edas, Asael, Semiramot, Jonat\u00e1n, Adon\u00edas, Tob\u00edas y Tobadon\u00edas, y a los sacerdotes Elisam\u00e1 y Jor\u00e1n. {R}_{I}9_{/}Con el libro de la ley del Se\u00f1or fueron recorriendo las ciudades de Jud\u00e1 y ense\u00f1ando al pueblo.
{R}_{I}10_{/}El p\u00e1nico del Se\u00f1or cundi\u00f3 por todos los reinos de las tierras vecinas de Jud\u00e1, y no hicieron la guerra a Josafat. {R}_{I}11_{/}M\u00e1s a\u00fan, los filisteos vinieron a ofrecer a Josafat tributos y regalos de plata. Los \u00e1rabes llevaron al rey ganado menor: 7.700 carneros y otros tantos machos cabr\u00edos. {R}_{I}12_{/}Josafat prosperaba m\u00e1s y m\u00e1s. Construy\u00f3 en Jud\u00e1 fortalezas y ciudades para almacenes. {R}_{I}13_{/}Ten\u00eda abundantes provisiones en las ciudades de Jud\u00e1 y soldados valerosos en Jerusal\u00e9n. {R}_{I}14_{/}\u00c9sta era la lista por familias. Jefes de millares por Jud\u00e1: Adn\u00e1, el jefe, con 300.000 soldados valerosos; {I}15_{/}bajo sus \u00f3rdenes el jefe Yehojan\u00e1n, con 280.000; {I}16_{/}bajo sus \u00f3rdenes Amas\u00edas, hijo de Zicr\u00ed, que se hab\u00eda consagrado voluntariamente al servicio del Se\u00f1or, con 200.000. {I}17_{/}Por Benjam\u00edn: el valeroso Eliad\u00e1, con 200.000 hombres armados con escudo y arco; {I}18_{/}bajo sus \u00f3rdenes Yehozabad, con 180.000 prontos para el combate. {R}_{I}19_{/}\u00c9stos estaban al servicio del rey, sin contar los que ten\u00eda en las ciudades fortificadas de todo Jud\u00e1.

{1}18{/}

{N}PACTO DE JOSAFAT CON AJAB{/}
[\u0095]_{I}1_{/}Josafat lleg\u00f3 a tener muchas riquezas y mucha fama, y emparent\u00f3 con Ajab, {R}_{I}2_{/}al cual fue a visitar despu\u00e9s de algunos a\u00f1os a Samar\u00eda. {R}_{I}3_{/}Ajab, rey de Israel, dijo a Josafat, rey de Jud\u00e1: \u00ab\u00bfQuieres venir conmigo a atacar a Ramot de Galaad?\u00bb. \u00c9l contest\u00f3: \u00abMi suerte y la tuya ser\u00e1n la misma, y la misma tambi\u00e9n la suerte de nuestros pueblos; iremos contigo a la guerra\u00bb. {I}4_{/}Pero a\u00f1adi\u00f3: \u00abPor favor, consulta hoy la voluntad del Se\u00f1or\u00bb. {R}_{I}5_{/}El rey de Israel reuni\u00f3 a los profetas, 400 hombres, y les dijo: \u00ab\u00bfDebo atacar a Ramot de Galaad o no?\u00bb. Respondieron: \u00abAt\u00e1cala porque Dios la pondr\u00e1 en tus manos\u00bb. {R}_{I}6_{/}Josafat repuso: \u00ab\u00bfNo habr\u00e1 aqu\u00ed alg\u00fan otro profeta del Se\u00f1or para consultarle?\u00bb. {R}_{I}7_{/}El rey de Israel respondi\u00f3 a Josafat: \u00abHay todav\u00eda uno por medio del cual podemos consultar al Se\u00f1or; pero yo le odio porque nunca me profetiza cosas buenas, sino cosas malas; es Miqueas, hijo de Yiml\u00e1\u00bb. Josafat dijo: \u00abNo hable as\u00ed el rey\u00bb. {R}_{I}8_{/}El rey de Israel llam\u00f3 a un funcionario y le dijo: \u00abQue venga inmediatamente Miqueas, hijo de Yiml\u00e1\u00bb. {R}_{I}9_{/}El rey de Israel y Josafat, rey de Jud\u00e1, estaban sentados en sus tronos, con sus vestiduras regias, y ante ellos todos los profetas en trance de profetizar. {I}10_{/}Sedec\u00edas, hijo de Canaan\u00e1, se hab\u00eda hecho unos cuernos de hierro y dec\u00eda: \u00abEsto dice el Se\u00f1or: Con \u00e9stos acornear\u00e1s t\u00fa a los sirios hasta exterminarlos\u00bb. {R}_{I}11_{/}Y todos los profetas profetizaban de la misma manera: \u00abAtaca a Ramot de Galaad y triunfar\u00e1s, pues el Se\u00f1or la pondr\u00e1 en tus manos\u00bb.
{R}_{I}12_{/}El mensajero que hab\u00eda ido a llamar a Miqueas le dijo: \u00abMira que los profetas, todos a una, profetizan \u00e9xito al rey; haz t\u00fa como ellos y profetiza triunfo\u00bb. {R}_{I}13_{/}Miqueas respondi\u00f3: \u00abVive el Se\u00f1or, que dir\u00e9 lo que el Se\u00f1or me mande\u00bb. {I}14_{/}Se present\u00f3 al rey, y el rey le dijo: \u00abMiqueas, \u00bfdebemos atacar a Ramot de Galaad o no?\u00bb. \u00c9l respondi\u00f3: \u00abAtacadla y triunfar\u00e9is, pues el Se\u00f1or la pondr\u00e1 en vuestras manos\u00bb. {I}15_{/}El rey le dijo: \u00ab\u00bfCu\u00e1ntas veces voy a decir que no me digas m\u00e1s que la verdad en nombre del Se\u00f1or?\u00bb. {R}_{I}16_{/}Miqueas contest\u00f3: \u00abHe visto a todo Israel disperso por los montes como reba\u00f1o sin pastor. El Se\u00f1or dec\u00eda: \u00c9stos no tienen due\u00f1o; que cada uno vuelva en paz a su casa\u00bb.
{R}_{I}17_{/}El rey de Israel dijo a Josafat: \u00ab\u00bfNo te dec\u00eda yo que no me profetizaba bienes, sino males?\u00bb. {R}_{I}18_{/}Miqueas replic\u00f3: \u00abEscuchad la palabra del Se\u00f1or: He visto al Se\u00f1or sentado en su trono y toda la corte del cielo alineada a su derecha y a su izquierda. {R}_{I}19_{/}Y el Se\u00f1or dec\u00eda: \u00bfQui\u00e9n seducir\u00e1 a Ajab, rey de Israel, para que vaya y muera en Ramot de Galaad? Y uno propon\u00eda una cosa y otro otra. {R}_{I}20_{/}Pero se adelant\u00f3 un esp\u00edritu, y de pie ante el Se\u00f1or dijo: Yo lo seducir\u00e9. El Se\u00f1or le pregunt\u00f3: \u00bfC\u00f3mo? {R}_{I}21_{/}\u00c9l respondi\u00f3: Ir\u00e9 y ser\u00e9 esp\u00edritu de mentira en la boca de todos sus profetas. El Se\u00f1or dijo: T\u00fa lograr\u00e1s seducirlo; vete y hazlo as\u00ed. {R}_{I}22_{/}El Se\u00f1or ha puesto esp\u00edritu de mentira en la boca de todos tus profetas, pues el Se\u00f1or ha decretado tu ruina\u00bb. {R}_{I}23_{/}Entonces Sedec\u00edas, hijo de Canaan\u00e1, dio una bofetada a Miqueas, y le dijo: \u00ab\u00bfEs que el esp\u00edritu del Se\u00f1or me ha dejado a m\u00ed para hablarte a ti?\u00bb. {R}_{I}24_{/}Miqueas le contest\u00f3: \u00abYa lo sabr\u00e1s aquel d\u00eda que andes de aposento en aposento para esconderte\u00bb. {R}_{I}25_{/}El rey de Israel orden\u00f3: \u00abPrended a Miqueas y llevadlo a Am\u00f3n, prefecto de la ciudad, y a Jo\u00e1s, mi hijo, {R}_{I}26_{/}y decidles: \u00c9sta es la orden del rey: Meted a este hombre en la c\u00e1rcel y tenedlo a pan y agua y poco de cada cosa hasta que yo vuelva sano y salvo\u00bb. {R}_{I}27_{/}Miqueas respondi\u00f3: \u00absi vuelves sano y salvo, el Se\u00f1or no ha hablado por mi boca\u00bb.
{R}_{I}28_{/}El rey de Israel y Josafat fueron a atacar a Ramot de Galaad. {R}_{I}29_{/}El rey de Israel dijo a Josafat: \u00abYo ir\u00e9 disfrazado a la batalla, pero t\u00fa ir\u00e1s con tu vestidura real\u00bb. Y el rey de Israel se disfraz\u00f3 y entr\u00f3 en batalla. {R}_{I}30_{/}El rey de Siria hab\u00eda dado esta orden a los jefes de sus carros: \u00abNo ataqu\u00e9is a ninguno, sea oficial o soldado raso, sino solamente al rey de Israel\u00bb. {I}31_{/}Cuando los jefes de los carros vieron a Josafat, se dijeron: \u00abEste es el rey de Israel\u00bb. Fueron contra \u00e9l y lo atacaron. Josafat entonces lanz\u00f3 un grito, y el Se\u00f1or le ayud\u00f3 y los apart\u00f3 de \u00e9l. {R}_{I}32_{/}Los jefes de los carros se dieron cuenta de que no era el rey de Israel y dejaron de perseguirlo. {R}_{I}33_{/}Pero un hombre dispar\u00f3 el arco al azar, e hiri\u00f3 al rey de Israel entre las junturas de la coraza. El rey dijo a su auriga: \u00abDa la vuelta y s\u00e1came del campo, porque estoy herido\u00bb. {R}_{I}34_{/}Pero arreci\u00f3 tanto la lucha aquel d\u00eda, que el rey de Israel sigui\u00f3 firme en su carro frente a los sirios hasta el atardecer, y muri\u00f3 al ponerse el sol.

{1}19{/}

[\u0095]_{R}_{I}1_{/}Josafat, rey de Jud\u00e1, regres\u00f3 sano y salvo a su casa, a Jerusal\u00e9n. {R}_{I}2_{/}El profeta Jeh\u00fa, hijo de Janan\u00ed, le sali\u00f3 al encuentro y le dijo: \u00ab\u00bfAyudas al malvado y amas a los enemigos del Se\u00f1or para atraer as\u00ed su ira contra ti? {R}_{I}3_{/}No obstante, algo bueno hay en ti, pues has destruido las im\u00e1genes de Aser\u00e1 y buscas a Dios de coraz\u00f3n\u00bb.

{N}REFORMA DE JOSAFAT{/}
{R}_{I}4_{/}Despu\u00e9s de una estancia en Jerusal\u00e9n, Josafat sali\u00f3 de nuevo a visitar al pueblo desde Berseba hasta la monta\u00f1a de Efra\u00edn y atraerlo al Se\u00f1or, Dios de sus padres. {R}_{I}5_{/}Estableci\u00f3 jueces en cada una de las ciudades de Jud\u00e1, {I}6_{/}y les dijo: \u00abMirad lo que hac\u00e9is, pues no juzg\u00e1is en lugar de los hombres sino en nombre del Se\u00f1or, que est\u00e1 presente cuando vosotros sentenci\u00e1is. {I}7_{/}Temed al Se\u00f1or, sed justos, porque el Se\u00f1or no tolera la injusticia, la parcialidad y el soborno\u00bb. {R}_{I}8_{/}Estableci\u00f3 asimismo en Jerusal\u00e9n levitas, sacerdotes y jefes de familias de Israel como jueces en asuntos religiosos y civiles de los habitantes de Jerusal\u00e9n. {R}_{I}9_{/}Les dio estas \u00f3rdenes: \u00abCumplid vuestra misi\u00f3n con temor de Dios, con fidelidad y con honradez. {R}_{I}10_{/}En todas las causas que os presenten vuestros hermanos que viven en sus ciudades, causas de sangre o cuestiones sobre la ley, mandamientos, preceptos o costumbres, vosotros los instruir\u00e9is, para que no pequen contra el Se\u00f1or y no caiga su c\u00f3lera sobre vosotros y sobre ellos. Si obr\u00e1is as\u00ed, salvar\u00e9is vuestra responsabilidad. {R}_{I}11_{/}Para los asuntos religiosos, ah\u00ed ten\u00e9is a Amar\u00edas, el sacerdote jefe; y para los asuntos civiles, a Zebad\u00edas, hijo de Ismael, jefe de la casa de Jud\u00e1. Y como secretarios, ten\u00e9is a los levitas. \u00c1nimo y manos a la obra; el Se\u00f1or estar\u00e1 siempre con el bueno\u00bb.

{1}20{/}

{N}TRIUNFO DE JOSAFAT CONTRA ED\u00d3N{/}
{I}1_{/}Poco despu\u00e9s, los moabitas, los amonitas y sus aliados los mineos declararon la guerra a Josafat. {R}_{I}2_{/}La noticia lleg\u00f3 a Josafat en estos t\u00e9rminos: \u00abUna horda numerosa viene contra ti del otro lado del mar Muerto, de Ed\u00f3n; ya est\u00e1n en Jasas\u00f3n Tamar, es decir, en Engad\u00ed\u00bb. {R}_{I}3_{/}Josafat, atemorizado, recurri\u00f3 al Se\u00f1or y promulg\u00f3 ayuno en todo Jud\u00e1. {R}_{I}4_{/}Todos se reunieron para invocar al Se\u00f1or; de todas las ciudades de Jud\u00e1 vinieron a implorar el auxilio del Se\u00f1or. {R}_{I}5_{/}Josafat, en medio de la asamblea de Jud\u00e1 y Jerusal\u00e9n, en el templo del Se\u00f1or, y de pie delante del atrio nuevo, {R}_{I}6_{/}or\u00f3 as\u00ed: \u00abSe\u00f1or, Dios de nuestros padres, t\u00fa eres el Dios de los cielos, t\u00fa gobiernas los reinos de la tierra, t\u00fa tienes en tu mano la fuerza y el poder; nadie puede resistirte. {R}_{I}7_{/}T\u00fa, Se\u00f1or, Dios nuestro, echaste a los habitantes de esta tierra para d\u00e1rsela a los hijos de Abrah\u00e1n, tu amigo. {R}_{I}8_{/}Ellos se establecieron en esta tierra, construyeron un templo a tu nombre y dijeron: {R}_{I}9_{/}Si nos sobreviene la desgracia, si la espada, el castigo, la peste o el hambre se abaten sobre nosotros, nos presentaremos en este templo delante de ti, porque en este santuario habita tu nombre, y en medio de nuestra angustia clamaremos a ti, y t\u00fa nos escuchar\u00e1s y nos salvar\u00e1s. {R}_{I}10_{/}Mira ahora a los hijos de Am\u00f3n, a los de Moab y a los de los montes de Se\u00edr, cuyas tierras no permitiste que atravesaran los israelitas cuando ven\u00edan de Egipto, sino que les hiciste dar un largo rodeo para no destruirlos; {I}11_{/}mira ahora c\u00f3mo nos pagan viniendo a echarnos de la heredad que t\u00fa nos diste en propiedad. {R}_{I}12_{/}Dios nuestro, j\u00fazgalos t\u00fa, pues nosotros nos sentimos impotentes frente a esta horda ingente que nos asalta. No sabemos qu\u00e9 hacer; nuestros ojos se vuelven a ti\u00bb.
{R}_{I}13_{/}Todo Jud\u00e1 permanec\u00eda de pie delante del Se\u00f1or, incluidas sus mujeres e hijos peque\u00f1os. {R}_{I}14_{/}En medio de la asamblea, Yajaziel, hijo de Zacar\u00edas, hijo de Benayas, hijo de Yeiel, hijo de Matan\u00edas, levita descendiente de Asaf, {R}_{I}15_{/}dijo: \u00abAtenci\u00f3n, habitantes de Jud\u00e1 y de Jerusal\u00e9n, y t\u00fa, oh rey Josafat. Esto os dice el Se\u00f1or: No tem\u00e1is ni os asust\u00e9is ante esta ingente multitud, porque la batalla no es cosa vuestra, sino de Dios. {R}_{I}16_{/}Bajad ma\u00f1ana contra ellos. Ellos subir\u00e1n por la cuesta de Sis; los encontrar\u00e9is en el extremo del valle, frente al desierto de Yeruel. {R}_{I}17_{/}Vosotros no ten\u00e9is necesidad de luchar; deteneos, estaos quietos y ver\u00e9is la victoria que os da el Se\u00f1or. Jud\u00e1 y Jerusal\u00e9n, no tem\u00e1is ni os asust\u00e9is; salid ma\u00f1ana a su encuentro, y el Se\u00f1or estar\u00e1 con vosotros\u00bb. {R}_{I}18_{/}Josafat y los habitantes de Jud\u00e1 y Jerusal\u00e9n se postraron ante el Se\u00f1or y lo adoraron. {R}_{I}19_{/}Los levitas, descendientes de Quehat y de Cor\u00e9, empezaron a alabar con fuertes voces al Se\u00f1or, Dios de Israel.
{R}_{I}20_{/}Se levantaron de madrugada y salieron hacia el desierto de T\u00e9coa. Cuando sal\u00edan, Josafat se adelant\u00f3 y dijo: \u00abEscuchadme, habitantes de Jud\u00e1 y de Jerusal\u00e9n. Tened confianza en el Se\u00f1or, Dios nuestro, y estar\u00e9is seguros; tened fe en sus profetas, y triunfar\u00e9is\u00bb. {I}21_{/}De acuerdo con el pueblo, design\u00f3 cantores, que, revestidos con los ornamentos sagrados, iban delante del ej\u00e9rcito cantando y alabando al Se\u00f1or: \u00abAlabad al Se\u00f1or, porque es eterno su amor\u00bb. {R}_{I}22_{/}Tan pronto como comenz\u00f3 el canto de j\u00fabilo y alabanza, el Se\u00f1or suscit\u00f3 la confusi\u00f3n entre los amonitas, los moabitas y los de las monta\u00f1as de Se\u00edr, que ven\u00edan a atacar a Jud\u00e1, y se enfrentaron unos contra otros. {I}23_{/}Los amonitas y los moabitas atacaron a los de las monta\u00f1as de Se\u00edr y los destruyeron por completo. Cuando acabaron con los de Se\u00edr se destruyeron unos a otros.
{R}_{I}24_{/}Cuando los de Jud\u00e1 llegaron a la cima que domina el desierto y volvieron sus ojos hacia la multitud, no vieron m\u00e1s que cad\u00e1veres tendidos en tierra. No se hab\u00eda salvado ni uno. {I}25_{/}Josafat y su pueblo fueron a adue\u00f1arse del bot\u00edn y encontraron gran cantidad de ganado, riquezas, vestidos y otros objetos preciosos. Era tal la cantidad, que no pudieron llevarlo de una vez. Estuvieron tres d\u00edas llevando bot\u00edn; tanta era su abundancia. {I}26_{/}El cuarto d\u00eda se reunieron en el valle de las Bendiciones para alabar al Se\u00f1or. De ah\u00ed el nombre de \u00abcalle de las Bendiciones\u00bb, que lleva hasta hoy. {R}_{I}27_{/}Los hombres de Jud\u00e1 y Benjam\u00edn, con Josafat a la cabeza, regresaron llenos de gozo a Jerusal\u00e9n, pues el Se\u00f1or les hab\u00eda otorgado la alegr\u00eda a costa de sus enemigos. {R}_{I}28_{/}Entraron en Jerusal\u00e9n y, al son de las arpas, c\u00edtaras y trompetas, se dirigieron al templo del Se\u00f1or. {R}_{I}29_{/}El terror del Se\u00f1or se extendi\u00f3 por todos los reinos de las naciones cuando supieron que el Se\u00f1or hab\u00eda derrotado a los enemigos de Israel. {R}_{I}30_{/}El reinado de Josafat fue tranquilo, y Dios le dio la paz en todas sus fronteras.

{N}FIN DEL REINADO{/}
{R}_{I}31_{/}Josafat rein\u00f3 sobre Jud\u00e1. Ten\u00eda treinta y cinco a\u00f1os cuando comenz\u00f3 a reinar, y rein\u00f3 veinticinco en Jerusal\u00e9n. Su madre se llamaba Azub\u00e1, y era hija de Silj\u00ed. {R}_{I}32_{/}Sigui\u00f3 el camino de As\u00e1, su padre, sin extraviarse, e hizo lo que es justo a los ojos del Se\u00f1or. {R}_{I}33_{/}Sin embargo, las colinas no desaparecieron, y el pueblo continu\u00f3 sin orientar su coraz\u00f3n hacia el Se\u00f1or, el Dios de sus padres. {R}_{I}34_{/}El resto de la historia de Josafat, desde el principio hasta el fin, se encuentra en las cr\u00f3nicas de Jeh\u00fa, hijo de Janan\u00ed, que fueron insertadas en el libro de los reyes de Israel.
{R}_{I}35_{/}M\u00e1s tarde Josafat se ali\u00f3 con Ocoz\u00edas, rey de Israel, que era un malvado. {R}_{I}36_{/}Se asoci\u00f3 con \u00e9l para construir naves que llegaran a Tarsis; las constru\u00edan en Esy\u00f3n Gu\u00e9ber. {R}_{I}37_{/}Eliezer, hijo de Dodayas de Mares\u00e1, profetiz\u00f3 contra Josafat: \u00abPor haberte aliado con Ocoz\u00edas, el Se\u00f1or destruir\u00e1 tu obra\u00bb. Las naves se destrozaron y no pudieron partir para Tarsis.

{1}21{/}

{N}REINADO DE JOR\u00c1N{/}
{R}_{I}1_{/}Josafat muri\u00f3 y fue sepultado con sus padres en la ciudad de David. Le sucedi\u00f3 en el trono su hijo Jor\u00e1n.
[\u0095]_{R}_{I}2_{/}Jor\u00e1n ten\u00eda seis hermanos: Azar\u00edas, Yejiel, Zacar\u00edas, Azar\u00edas, Miguel y Sefat\u00edas; todos eran hijos de Josafat, rey de Jud\u00e1. {R}_{I}3_{/}Su padre les hab\u00eda hecho grandes donaciones en plata, oro, objetos preciosos e incluso algunas ciudades fortificadas de Jud\u00e1; pero la corona la hab\u00eda reservado para Jor\u00e1n, porque era el primog\u00e9nito. {R}_{I}4_{/}Jor\u00e1n se posesion\u00f3 del reino de su padre, y, cuando se sinti\u00f3 fuerte, hizo pasar a cuchillo a todos sus hermanos y tambi\u00e9n a algunos jefes de Israel. {R}_{I}5_{/}Jor\u00e1n ten\u00eda treinta y dos a\u00f1os cuando empez\u00f3 a reinar, y rein\u00f3 ocho a\u00f1os en Jerusal\u00e9n. {R}_{I}6_{/}Sigui\u00f3 la conducta de los reyes de Israel y de la casa de Ajab, pues estaba casado con una hija de \u00e9ste. Hizo lo que es malo a los ojos del Se\u00f1or. {R}_{I}7_{/}Sin embargo, el Se\u00f1or no quiso exterminar la casa de David, por el pacto que hab\u00eda hecho con \u00e9l y por la promesa que le hab\u00eda hecho de conservarle para siempre una l\u00e1mpara a \u00e9l y a sus hijos.

{N}LOS CASTIGOS{/}
{R}_{I}8_{/}En su tiempo, Ed\u00f3n se independiz\u00f3 de Jud\u00e1 y se eligi\u00f3 un rey. {I}9_{/}Jor\u00e1n, con sus jefes y todos sus carros, atac\u00f3 en plena noche y derrot\u00f3 a los edomitas, que lo ten\u00edan cercado a \u00e9l y a los jefes de los carros. {R}_{I}10_{/}Ed\u00f3n se independiz\u00f3 de Jud\u00e1 hasta el d\u00eda de hoy. Tambi\u00e9n entonces se independiz\u00f3 Libn\u00e1, pues Jor\u00e1n hab\u00eda abandonado al Se\u00f1or, Dios de sus padres. {R}_{I}11_{/}M\u00e1s a\u00fan, levant\u00f3 lugares de culto sobre los montes de Jud\u00e1, empuj\u00f3 hacia la idolatr\u00eda a los mismos habitantes de Jerusal\u00e9n y sedujo a Jud\u00e1.
[\u0095]_{R}_{I}12_{/}Recibi\u00f3 un escrito del profeta El\u00edas, que le dec\u00eda: \u00abEsto dice el Se\u00f1or, Dios de tu padre David: Por no haber seguido la conducta de tu padre Josafat, ni la de As\u00e1, rey de Jud\u00e1, {R}_{I}13_{/}sino la de los reyes de Israel, empujando a Jud\u00e1 y a los habitantes de Jerusal\u00e9n a la idolatr\u00eda, como la casa de Ajab; por haber matado a tus hermanos y a la familia de tu padre, que eran mejores que t\u00fa, {I}14_{/}el Se\u00f1or va a descargar sobre tu pueblo, tus hijos, tus mujeres y tu hacienda una gran calamidad. {I}15_{/}T\u00fa mismo ser\u00e1s castigado con una grave enfermedad que te consumir\u00e1 los intestinos d\u00eda tras d\u00eda hasta que revientes\u00bb.
{R}_{I}16_{/}El Se\u00f1or excit\u00f3 contra Jor\u00e1n la hostilidad de los filisteos y de los \u00e1rabes vecinos de los et\u00edopes, {R}_{I}17_{/}los cuales fueron contra Jud\u00e1, la invadieron y se llevaron todo lo que encontraron en el palacio del rey, incluidos mujeres e hijos, menos a Ocoz\u00edas, el m\u00e1s peque\u00f1o de todos. {I}18_{/}Despu\u00e9s de esto, el Se\u00f1or lo castig\u00f3 con una enfermedad intestinal incurable, {I}19_{/}que se fue agravando de d\u00eda en d\u00eda, hasta que, al cabo de dos a\u00f1os, revent\u00f3, muriendo as\u00ed en medio de terribles sufrimientos. El pueblo no encendi\u00f3 fuego en su honor, como hab\u00eda hecho con sus antecesores. {R}_{I}20_{/}Ten\u00eda treinta y dos a\u00f1os cuando comenz\u00f3 a reinar, y rein\u00f3 ocho a\u00f1os en Jerusal\u00e9n. Se fue sin ser llorado; lo sepultaron en la ciudad de David, pero no en el pante\u00f3n real.

{1}22{/}

{N}REINADO DE OCOZ\u00cdAS{/}
[\u0095]_{R}_{I}1_{/}Los habitantes de Jerusal\u00e9n proclamaron rey a Ocoz\u00edas, el menor de sus hijos, pues todos los dem\u00e1s hab\u00edan sido asesinados por las tropas \u00e1rabes cuando invadieron el campamento. As\u00ed subi\u00f3 al trono Ocoz\u00edas, hijo de Jor\u00e1n, rey de Jud\u00e1. {R}_{I}2_{/}Ten\u00eda cuarenta y dos a\u00f1os cuando empez\u00f3 a reinar, y rein\u00f3 un a\u00f1o en Jerusal\u00e9n. Su madre, hija de Omr\u00ed, se llamaba Atal\u00eda. {I}3_{/}Tambi\u00e9n Ocoz\u00edas sigui\u00f3 la conducta de la casa de Ajab, guiado por los consejos de su madre. {R}_{I}4_{/}Hizo lo que es malo a los ojos del Se\u00f1or, lo mismo que la casa de Ajab, que fue su consejera despu\u00e9s de la muerte de su padre para perdici\u00f3n suya. {R}_{I}5_{/}Siguiendo sus consejos, fue con Jor\u00e1n, hijo de Ajab, rey de Israel, a luchar contra Jazael, rey de Siria, a Ramot de Galaad, donde cay\u00f3 herido Jor\u00e1n, {R}_{I}6_{/}que se vio obligado a retirarse a Yezrael para curarse de las heridas recibidas en Ramot mientras luchaba contra Jazael, rey de Siria. Ocoz\u00edas, hijo de Jor\u00e1n, rey de Jud\u00e1, fue a visitar a Jor\u00e1n, hijo de Ajab, en Yezrael, mientras convalec\u00eda. {R}_{I}7_{/}Dios ten\u00eda prevista esta visita a Jor\u00e1n para ruina de Ocoz\u00edas; pues, a su llegada, sali\u00f3 con Jor\u00e1n al encuentro de Jeh\u00fa, hijo de Nims\u00ed, a quien el Se\u00f1or hab\u00eda ungido para exterminar a la casa de Ajab. {R}_{I}8_{/}Mientras Jeh\u00fa hac\u00eda justicia con la casa de Ajab, se encontr\u00f3 con los jefes de Jud\u00e1 y los sobrinos de Ocoz\u00edas, que le prestaban servicio, y los mat\u00f3. {R}_{I}9_{/}Mand\u00f3 buscar a Ocoz\u00edas, que fue alcanzado cuando iba a esconderse a Samar\u00eda. Se lo llevaron a Jeh\u00fa, que lo mand\u00f3 matar. Le dieron sepultura, pues se dijeron: \u00abEs hijo de Josafat, que busc\u00f3 al Se\u00f1or con todo su coraz\u00f3n\u00bb.

{N}EL CRIMEN DE ATAL\u00cdA{/}
En la casa de Ocoz\u00edas no qued\u00f3 nadie que fuera capaz de reinar. {R}_{I}10_{/}Entonces la madre de Ocoz\u00edas, al ver que su hijo hab\u00eda muerto, fue y extermin\u00f3 a toda la descendencia real de la casa de Jud\u00e1. {R}_{I}11_{/}Pero, cuando estaban matando a los hijos del rey, Joseb\u00e1, hija del rey, tom\u00f3 a Jo\u00e1s, hijo de Ocoz\u00edas, y lo escondi\u00f3 con su nodriza en el dormitorio. De esta manera, Joseb\u00e1, hija del rey Jor\u00e1n, mujer del sacerdote Yehoyad\u00e1 y hermana de Ocoz\u00edas, lo libr\u00f3 de Atal\u00eda, que no lo mat\u00f3. {R}_{I}12_{/}Estuvo escondido con ella seis a\u00f1os en el templo mientras Atal\u00eda reinaba en el pa\u00eds.

{1}23{/}

{N}PROCLAMACI\u00d3N DE JO\u00c1S Y MUERTE DE ATAL\u00cdA{/}
[\u0095]_{I}1_{/}El s\u00e9ptimo a\u00f1o Yehoyad\u00e1 mand\u00f3 llamar a los jefes de centuria: Azar\u00edas, hijo de Yeroj\u00e1n; Ismael, hijo de Yehojan\u00e1n; Azar\u00edas, hijo de Oded; Maseyas, hijo de Adayas, y Elisafat, hijo de Zicr\u00ed, e hizo un pacto con ellos. {R}_{I}2_{/}Recorrieron Jud\u00e1, y reunieron a los levitas de todas las ciudades y a los jefes de las familias de Israel. Regresaron a Jerusal\u00e9n, {R}_{I}3_{/}y toda la asamblea hizo en el templo de Dios un pacto con el rey. Yehoyad\u00e1 les dijo: \u00ab\u00c9ste es el hijo del rey, el que debe reinar seg\u00fan lo establecido por el Se\u00f1or respecto de los hijos de David. {R}_{I}4_{/}Esto es lo que hab\u00e9is de hacer: el tercio de vosotros, sacerdotes, levitas, que entra de servicio el s\u00e1bado, har\u00e1n guardia en las puertas del templo; {R}_{I}5_{/}otro tercio estar\u00e1 en el palacio real; el \u00faltimo tercio en la puerta de los cimientos, y todo el pueblo en los atrios del templo del Se\u00f1or. {R}_{I}6_{/}Que nadie entre en el templo del Se\u00f1or m\u00e1s que los sacerdotes y levitas que est\u00e9n de servicio; \u00e9stos podr\u00e1n entrar porque est\u00e1n consagrados. Todo el pueblo observar\u00e1 las prescripciones del Se\u00f1or. {R}_{I}7_{/}Los levitas acordonar\u00e1n al rey, todos con sus armas en la mano, y lo acompa\u00f1ar\u00e1n dondequiera que vaya. Al que intente entrar en el templo matadlo\u00bb.
{R}_{I}8_{/}Los levitas y todo Jud\u00e1 hicieron cuanto el sacerdote Yehoyad\u00e1 les mand\u00f3: cada uno tom\u00f3 a sus hombres, a los que entraban de servicio el s\u00e1bado y los que sal\u00edan, porque el sacerdote Yehoyad\u00e1 no hab\u00eda exceptuado ning\u00fan turno. {R}_{I}9_{/}El sacerdote Yehoyad\u00e1 entreg\u00f3 a los jefes de centuria las lanzas, las adargas y los escudos del rey David, que estaban en el templo de Dios. {R}_{I}10_{/}Apost\u00f3 a todo el pueblo, cada uno con sus armas en la mano, de sur a norte, entre el altar y el templo, alrededor del rey. {I}11_{/}Hicieron salir al hijo del rey, le impusieron la corona y las insignias y lo proclamaron rey. Yehoyad\u00e1 y sus hijos lo ungieron y gritaron: \u00ab\u00a1Viva el rey!\u00bb.
{R}_{I}12_{/}Cuando Atal\u00eda oy\u00f3 los gritos del pueblo que corr\u00eda y aclamaba al rey, fue al templo donde estaban todos. {I}13_{/}Al ver al rey, que estaba de pie sobre el estrado, a la entrada, y a los cantores y trompeteros junto a \u00e9l con toda la gente del pa\u00eds jubilosa y tocando las trompetas mientras los cantores con los instrumentos m\u00fasicos entonaban cantos de alabanza, se rasg\u00f3 las vestiduras y grit\u00f3: \u00ab\u00a1Traici\u00f3n, traici\u00f3n!\u00bb. {R}_{I}14_{/}Pero el sacerdote Yehoyad\u00e1 orden\u00f3 a los jefes de centuria que mandaban la fuerza: \u00abSacadla de las filas, y matad al que la siga\u00bb. El sacerdote hab\u00eda dicho: \u00abNo la mat\u00e9is en el templo del Se\u00f1or\u00bb. {I}15_{/}La echaron y, al pasar por la puerta de las caballerizas en el palacio real, la mataron.

{N}LA REFORMA DE YEHOYAD\u00c1{/}
[\u0095]_{I}16_{/}Yehoyad\u00e1 sell\u00f3 un pacto entre el Se\u00f1or, el pueblo y el rey, por el cual se compromet\u00edan a ser el pueblo del Se\u00f1or. {R}_{I}17_{/}El pueblo entero fue al templo de Baal y lo destruyeron: hicieron pedazos los altares y sus im\u00e1genes, y mataron delante de los altares a Mat\u00e1n, sacerdote de Baal. {R}_{I}18_{/}Yehoyad\u00e1 encomend\u00f3 la custodia del templo del Se\u00f1or a los sacerdotes levitas; pues David les hab\u00eda encomendado el templo del Se\u00f1or como herencia para ofrecer en \u00e9l holocaustos, seg\u00fan est\u00e1 escrito en la ley de Mois\u00e9s, en medio de c\u00e1nticos y j\u00fabilo, conforme a la ordenaci\u00f3n de David. {R}_{I}19_{/}Puso porteros en las entradas del templo del Se\u00f1or, para que bajo ning\u00fan pretexto entrara nadie impuro. {R}_{I}20_{/}Tom\u00f3, finalmente, a los jefes de centuria, a los nobles, a cuantos ten\u00edan autoridad en el pueblo y al pueblo entero y llevaron al rey del templo al palacio real; entraron por la puerta superior y lo sentaron sobre el trono real. {R}_{I}21_{/}Todo el pueblo hizo fiesta, y la ciudad recobr\u00f3 la tranquilidad. Atal\u00eda hab\u00eda muerto a espada.

{1}24{/}

{N}JO\u00c1S Y LA RESTAURACI\u00d3N DEL TEMPLO{/}
[\u0095]_{R}_{I}1_{/}Jo\u00e1s ten\u00eda siete a\u00f1os cuando subi\u00f3 al trono, y rein\u00f3 cuarenta a\u00f1os en Jerusal\u00e9n. Su madre se llamaba Siby\u00e1, de Berseba. {R}_{I}2_{/}Hizo lo que es justo a los ojos del Se\u00f1or mientras vivi\u00f3 el sacerdote Yehoyad\u00e1, {I}3_{/}el cual le cas\u00f3 con dos mujeres, de las cuales tuvo hijos e hijas. {R}_{I}4_{/}Jo\u00e1s mostr\u00f3 deseos de restaurar el templo del Se\u00f1or. {R}_{I}5_{/}Reuni\u00f3 a los sacerdotes y levitas y les dijo: \u00abRecorred las ciudades de Jud\u00e1 y reunid fondos de todo Israel para reparar, seg\u00fan las necesidades de cada a\u00f1o, el templo de nuestro Dios. Sed diligentes en las obras\u00bb. Pero los levitas no se mostraron diligentes. {R}_{I}6_{/}Entonces el rey llam\u00f3 a Yehoyad\u00e1, sacerdote jefe, y le dijo: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 no has tenido cuidado de que los levitas recojan en Jud\u00e1 y en Jerusal\u00e9n la contribuci\u00f3n impuesta por Mois\u00e9s, siervo de Dios, a la asamblea de Israel para la tienda de la alianza? {R}_{I}7_{/}Atal\u00eda y sus hijos, pervertidos por ella, han deteriorado el templo de Dios, e incluso han dedicado a los baales todas las santas reservas del templo del Se\u00f1or\u00bb. {R}_{I}8_{/}El rey mand\u00f3 hacer un arca, y la puso en la puerta del templo del Se\u00f1or por la parte de fuera. {R}_{I}9_{/}Se anunci\u00f3 en Jud\u00e1 y Jerusal\u00e9n la obligaci\u00f3n de traer al Se\u00f1or la contribuci\u00f3n impuesta por Mois\u00e9s, siervo de Dios, a Israel en el desierto, {R}_{I}10_{/}y todos los jefes y el pueblo entero vinieron con alegr\u00eda a depositar su dinero en el arca hasta llenarla. {R}_{I}11_{/}Cuando llegaba el momento de llevar el arca a la intendencia del rey, que estaba en manos de los levitas, si ve\u00edan que conten\u00eda mucho dinero, el secretario real y el comisario del sumo sacerdote la vaciaban y la pon\u00edan de nuevo en su sitio. As\u00ed hicieron d\u00eda tras d\u00eda, llegando a reunir gran cantidad de dinero.
{R}_{I}12_{/}El rey y Yehoday\u00e1 lo entregaron a los capataces de los trabajos del templo, los cuales contrataron a salario canteros, carpinteros y expertos art\u00edfices en hierro y bronce para renovar y consolidar el templo del Se\u00f1or. {R}_{I}13_{/}Los obreros se pusieron a trabajar a tal ritmo que bien pronto el templo de Dios estuvo restaurado en su estado primitivo y perfectamente consolidado. {R}_{I}14_{/}Cuando terminaron, llevaron al rey y a Yehoyad\u00e1 el dinero sobrante, con el cual se hicieron utensilios para el templo del Se\u00f1or: utensilios para el ministerio y los holocaustos, copas y objetos de oro y plata. Mientras vivi\u00f3 Yehoyad\u00e1, todos los d\u00edas se ofrecieron holocaustos en el templo.

{N}INFIDELIDAD DE JO\u00c1S Y CASTIGO{/}
[\u0095]_{I}15_{/}Pero Yehoyad\u00e1 envejeci\u00f3 y, colmado de d\u00edas, muri\u00f3 a la edad de ciento treinta a\u00f1os. {R}_{I}16_{/}Fue sepultado en la ciudad de David con los reyes, porque hab\u00eda hecho el bien en Israel, y con Dios y su templo.
{R}_{I}17_{/}Despu\u00e9s de la muerte de Yehoyad\u00e1, los jefes de Jud\u00e1 fueron a postrarse delante del rey, que esta vez sigui\u00f3 sus consejos. {R}_{I}18_{/}Abandonaron el templo del Se\u00f1or, Dios de sus padres, y dieron culto a im\u00e1genes de Aser\u00e1 y a otros \u00eddolos. Esto provoc\u00f3 la c\u00f3lera divina, que cay\u00f3 sobre Jud\u00e1 y Jerusal\u00e9n. {R}_{I}19_{/}El Se\u00f1or les envi\u00f3 profetas para convertirlos, pero no quisieron escuchar sus advertencias. {R}_{I}20_{/}Zacar\u00edas, hijo del sacerdote Yehoyad\u00e1, pose\u00eddo del esp\u00edritu de Dios se present\u00f3 ante el pueblo y dijo: \u00abEsto dice Dios: \u00bfPor qu\u00e9 quebrant\u00e1is los mandamientos del Se\u00f1or? No triunfar\u00e9is, pues si vosotros abandon\u00e1is al Se\u00f1or, \u00e9l os abandonar\u00e1 a vosotros\u00bb. {R}_{I}21_{/}Se conjuraron contra \u00e9l y, por orden del rey, lo apedrearon en el atrio del templo del Se\u00f1or. {R}_{I}22_{/}El rey Jo\u00e1s, olvidando los favores que le hab\u00eda hecho Yehoyad\u00e1, padre de Zacar\u00edas, mat\u00f3 a su hijo, que dijo al morir: \u00abQue el Se\u00f1or lo vea y te pida cuentas\u00bb.
[\u0095]_{R}_{I}23_{/}Al cabo de un a\u00f1o, el ej\u00e9rcito de Siria, penetr\u00f3 en Jud\u00e1 y Jerusal\u00e9n, mat\u00f3 a todos los jefes del pueblo y llev\u00f3 todo el bot\u00edn al rey de Damasco. {R}_{I}24_{/}El ej\u00e9rcito sirio hab\u00eda venido con pocos hombres; pero el Se\u00f1or entreg\u00f3 en sus manos un ej\u00e9rcito considerablemente mayor, porque hab\u00eda abandonado al Se\u00f1or, el Dios de sus padres. Los sirios hicieron justicia con Jo\u00e1s. {R}_{I}25_{/}Al retirarse ellos, Jo\u00e1s qued\u00f3 en grave estado, sus siervos se conjuraron contra \u00e9l para vengar la sangre del hijo del sacerdote Yehoyad\u00e1, y lo mataron en su cama. Muri\u00f3, y lo enterraron en la ciudad de David, pero no en el pante\u00f3n real. {I}26_{/}\u00c9stos fueron los conjurados: Zabad, hijo de Simat, la amonita; y Yehozabad, hijo de Simrit, la moabita. {R}_{I}27_{/}Lo referente a sus hijos, a los subidos tributos y a la restauraci\u00f3n del templo de Dios, est\u00e1 escrito en el comentario del libro de los reyes. Le sucedi\u00f3 su hijo Amas\u00edas.

{1}25{/}

{N}AMAS\u00cdAS, REY DE JUD\u00c1{/}
[\u0095]_{R}_{I}1_{/}Amas\u00edas ten\u00eda veinticinco a\u00f1os cuando empez\u00f3 a reinar, y rein\u00f3 veintinueve a\u00f1os en Jerusal\u00e9n. Su madre se llamaba Yehoad\u00e1n, de Jerusal\u00e9n. {R}_{I}2_{/}Hizo lo que es justo a los ojos del Se\u00f1or, pero no con entero coraz\u00f3n. {I}3_{/}Cuando se sinti\u00f3 fuerte en el trono, mat\u00f3 a los siervos que hab\u00edan asesinado a su padre; {R}_{I}4_{/}pero no mat\u00f3 a los hijos de los asesinos, conforme lo escrito en el libro de la ley de Mois\u00e9s: \u00abLos padres no morir\u00e1n por la culpa de los hijos, ni los hijos por la culpa de los padres, sino que cada uno morir\u00e1 por su propio pecado\u00bb.
{R}_{I}5_{/}Amas\u00edas reuni\u00f3 a los de Jud\u00e1 y los distribuy\u00f3 en familias patriarcales bajo jefes de millar y centuria, por todo Jud\u00e1 y Benjam\u00edn. Registr\u00f3 a todos los mayores de veinte a\u00f1os, y sumaban trescientos mil hombres escogidos, aptos para la guerra y diestros en la lanza y el escudo. {R}_{I}6_{/}Reclut\u00f3 adem\u00e1s cien mil hombres valerosos de Israel por tres mil cuatrocientos kilos de plata. {R}_{I}7_{/}Un hombre de Dios se present\u00f3 a \u00e9l y le dijo: \u00ab\u00a1Oh rey, no lleves contigo tropas de Israel, porque el Se\u00f1or no est\u00e1 con Israel ni con ninguno de los hijos de Efra\u00edn! {R}_{I}8_{/}Si van contigo, aunque t\u00fa des en el combate pruebas de fuerza, Dios te har\u00e1 caer ante tus enemigos, porque en Dios est\u00e1 el poder de sostener y derribar\u00bb. {R}_{I}9_{/}Amas\u00edas contest\u00f3 al hombre de Dios: \u00ab\u00bfY los tres mil cuatrocientos kilos de plata que he entregado a las tropas de Israel?\u00bb. El hombre de Dios respondi\u00f3: \u00abMucho m\u00e1s que eso puede darte el Se\u00f1or\u00bb. {R}_{I}10_{/}Amas\u00edas separ\u00f3 entonces la tropa que le hab\u00eda venido de Efra\u00edn, para mandarlos a sus casas; \u00e9stos montaron en c\u00f3lera contra Jud\u00e1 y regresaron a sus tierras enfurecidos.
{I}11_{/}Amas\u00edas cobr\u00f3 \u00e1nimo, parti\u00f3 a la cabeza de sus tropas y lleg\u00f3 al calle de la Sal, donde derrot\u00f3 a diez mil hombres de Se\u00edr. {R}_{I}12_{/}Los de Jud\u00e1 capturaron vivos otros diez mil, que condujeron a la cima de la Roca, desde donde los despe\u00f1aron, muriendo todos estrellados. {R}_{I}13_{/}Entre tanto, las tropas que hab\u00eda despedido Amas\u00edas para no llevarlas con \u00e9l a la guerra invadieron las ciudades de Jud\u00e1, desde Samar\u00eda hasta Bejor\u00f3n, mataron a tres mil personas y se apoderaron de un gran bot\u00edn.

{N}INFIDELIDAD Y CASTIGO{/}
{I}14_{/}Al regreso de la victoria sobre los edomitas, Amas\u00edas se trajo los dioses de Se\u00edr, los tom\u00f3 como dioses suyos, se postr\u00f3 ante ellos y les quem\u00f3 incienso. {R}_{I}15_{/}La ira del Se\u00f1or se encendi\u00f3 contra Amas\u00edas y le envi\u00f3 un profeta a decirle: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 has ido a buscar a los dioses del pueblo al que ellos no pudieron librar de tus manos?\u00bb. {R}_{I}16_{/}Amas\u00edas le interrumpi\u00f3: \u00ab\u00bfHas sido nombrado acaso consejero del rey? Termina ya, si no quieres que te mate\u00bb. El profeta se call\u00f3, pero antes dijo: \u00abYa veo que Dios ha decidido tu perdici\u00f3n, porque has hecho esto y no has escuchado mi consejo\u00bb.

{N}EL DESASTRE DE BET SEMES{/}
{R}_{I}17_{/}Amas\u00edas, rey de Jud\u00e1, despu\u00e9s de aconsejarse, mand\u00f3 a decir a Jo\u00e1s, hijo de Joacaz y nieto de Jeh\u00fa, rey de Israel: \u00abVen, que nos veamos las caras\u00bb. {R}_{I}18_{/}Jo\u00e1s, rey de Israel, mand\u00f3 a decir a Amas\u00edas, rey de Jud\u00e1: \u00abEl cardo del L\u00edbano manda a decir al cedro del L\u00edbano: Da tu hija por esposa a mi hijo; pero pasaron las fieras del L\u00edbano y pisotearon el cardo. {R}_{I}19_{/}Como has derrotado a Ed\u00f3n, te has engre\u00eddo. Goza de tu gloria y qu\u00e9date en tu casa. \u00bfPor qu\u00e9 quieres acarrearte la desgracia, y que caigas t\u00fa y Jud\u00e1 contigo?\u00bb.
{I}20_{/}Pero Amas\u00edas no hizo caso, porque as\u00ed estaba dispuesto por el Se\u00f1or, que quer\u00eda entregarlo en manos de Jo\u00e1s, por haberse ido tras los dioses de Ed\u00f3n. {R}_{I}21_{/}Entonces Jo\u00e1s, rey de Israel, fue y se vieron las caras \u00e9l y Amas\u00edas, rey de Jud\u00e1, en Bet Semes de Jud\u00e1. {R}_{I}22_{/}Jud\u00e1 fue derrotado frente a Israel, y cada cual huy\u00f3 a su casa. {R}_{I}23_{/}Jo\u00e1s, rey de Israel, hizo prisionero en Bet Semes a Amas\u00edas, rey de Jud\u00e1; luego lleg\u00f3 a Jerusal\u00e9n y abri\u00f3 en sus murallas una brecha de doscientos metros, desde la puerta de Efra\u00edn hasta la puerta del \u00c1ngulo; {R}_{I}24_{/}se apoder\u00f3 de todo el oro y la plata y de todos los utensilios que hab\u00eda en el templo del Se\u00f1or, en la casa de Obeded\u00f3n y en los tesoros del palacio real, tom\u00f3 rehenes y se volvi\u00f3 a Samar\u00eda.

{N}FIN DEL REINADO{/}
{R}_{I}25_{/}Amas\u00edas, hijo de Jo\u00e1s, rey de Jud\u00e1, vivi\u00f3 todav\u00eda quince a\u00f1os despu\u00e9s de la muerte de Jo\u00e1s, hijo de Joacaz, rey de Israel. {R}_{I}26_{/}El resto de la historia de Amas\u00edas, desde el principio al fin, est\u00e1 escrito en el libro de los reyes de Jud\u00e1 y de Israel. {R}_{I}27_{/}Despu\u00e9s que Amas\u00edas se apart\u00f3 del Se\u00f1or, tramaron contra \u00e9l una conjura en Jerusal\u00e9n, y huy\u00f3 a Laquis, donde lo persiguieron y lo mataron. {R}_{I}28_{/}Lo transportaron sobre caballos y lo enterraron con sus padres en la ciudad de David.

{1}26{/}

{N}OZ\u00cdAS, REY DE JUD\u00c1{/}
[\u0095]_{R}_{I}1_{/}Todo el pueblo de Jud\u00e1 tom\u00f3 a Oz\u00edas, que ten\u00eda diecis\u00e9is a\u00f1os, y lo proclam\u00f3 rey en lugar de su padre Amas\u00edas. {R}_{I}2_{/}\u00c9l reconstruy\u00f3 Elat y la devolvi\u00f3 a Jud\u00e1, despu\u00e9s de la muerte de su padre. {R}_{I}3_{/}Oz\u00edas ten\u00eda diecis\u00e9is a\u00f1os cuando comenz\u00f3 a reinar, y rein\u00f3 cincuenta y dos a\u00f1os en Jerusal\u00e9n. Su madre se llamaba Yecol\u00eda, de Jerusal\u00e9n. {R}_{I}4_{/}Hizo lo que es justo a los ojos del Se\u00f1or, como lo hab\u00eda hecho su padre Amas\u00edas. {R}_{I}5_{/}Busc\u00f3 a Dios mientras vivi\u00f3 Zacar\u00edas, que lo hab\u00eda educado en el temor de Dios; y, mientras busc\u00f3 al Se\u00f1or, Dios le hizo triunfar.
{R}_{I}6_{/}Sali\u00f3 a luchar contra los filisteos, derrib\u00f3 las murallas de Gat, las de Yabn\u00e9 y las de Asdod y restaur\u00f3 ciudades en la regi\u00f3n de Asdod, en la tierra de los filisteos. {R}_{I}7_{/}Dios lo asisti\u00f3 contra los filisteos, contra los \u00e1rabes, contra los habitantes de Gur Baal y contra los meunitas. {R}_{I}8_{/}Los amonitas pagaron tributo a Oz\u00edas, y su fama se extendi\u00f3 hasta las fronteras de Egipto, porque hab\u00eda llegado a ser poderos\u00edsimo. {R}_{I}9_{/}Construy\u00f3 torres en Jerusal\u00e9n, en la puerta del \u00c1ngulo, en la puerta del Valle y en la puerta de la Esquina, y las fortific\u00f3. {R}_{I}10_{/}Levant\u00f3 torres en el desierto y abri\u00f3 muchos pozos porque ten\u00eda muchos ganados en la Sefela y en la meseta, labradores y vi\u00f1adores en los montes y en las huertas, pues era amante de la agricultura.
{I}11_{/}Ten\u00eda un ej\u00e9rcito en pie de guerra, organizado por escuadrones, seg\u00fan el censo hecho bajo la supervisi\u00f3n del escriba Yeiel y del comisario Maseyas; el ej\u00e9rcito estaba bajo las \u00f3rdenes de Janan\u00edas, uno de los jefes reales. {I}12_{/}El n\u00famero total de los jefes de familias, hombres valerosos, era de doce mil seiscientos. {I}13_{/}A sus \u00f3rdenes estaban las tropas del ej\u00e9rcito, trescientos siete mil guerreros valerosos, prontos a defender al rey contra los enemigos. {I}14_{/}Arm\u00f3 a todo el ej\u00e9rcito con escudos, lanzas, cascos, corazas, arcos y hondas. {R}_{I}15_{/}Sus t\u00e9cnicos construyeron en Jerusal\u00e9n m\u00e1quinas lanzaflechas y lanzapiedras, que puso en las torres y en los \u00e1ngulos de las murallas. Con la ayuda milagrosa de Dios, su poder y su fama fueron muy grandes.

{N}ORGULLO Y CASTIGO{/}
{R}_{I}16_{/}Al sentirse poderoso, se llen\u00f3 de soberbia, lo que fue su perdici\u00f3n. Fue infiel al Se\u00f1or y entr\u00f3 en el templo a ofrecer incienso sobre el altar de los perfumes. {R}_{I}17_{/}Despu\u00e9s de \u00e9l entr\u00f3 el sacerdote Azar\u00edas con otros ochenta sacerdotes del Se\u00f1or, hombres valerosos, {R}_{I}18_{/}que se enfrentaron al rey Oz\u00edas y le dijeron: \u00abOz\u00edas, t\u00fa no puedes ofrecer el incienso al Se\u00f1or; s\u00f3lo pueden hacerlo los sacerdotes de Aar\u00f3n, consagrados precisamente para eso. Sal fuera del santuario, porque has pecado y no tienes derecho a la gloria que viene del Se\u00f1or Dios\u00bb. {R}_{I}19_{/}Oz\u00edas, todav\u00eda con el incensario en su mano para quemar el incienso, mont\u00f3 en c\u00f3lera contra los sacerdotes y, al instante, brot\u00f3 la lepra en su frente en presencia de los sacerdotes en el templo del Se\u00f1or, junto al altar de los perfumes. {R}_{I}20_{/}Azar\u00edas, el sacerdote jefe, y todos los sacerdotes se fijaron en \u00e9l, vieron la lepra en su frente y se apresuraron a echarlo de all\u00ed, cuando \u00e9l mismo sal\u00eda ya precipitadamente, porque el Se\u00f1or lo hab\u00eda castigado. {R}_{I}21_{/}El rey Oz\u00edas continu\u00f3 leproso hasta el d\u00eda de su muerte. Vivi\u00f3 recluido en una casa aislada, pues, como leproso, estaba excluido del templo del Se\u00f1or. Su hijo Jot\u00e1n estaba al frente del palacio y del gobierno de la naci\u00f3n.
{R}_{I}22_{/}El resto de la historia de Oz\u00edas, y todo lo que hizo, ha sido escrito por el profeta Isa\u00edas, hijo de Am\u00f3s. {I}23_{/}Oz\u00edas muri\u00f3 y fue sepultado con sus padres en el campo de las sepulturas de los reyes, porque dec\u00edan: \u00abEs un leproso\u00bb. Le sucedi\u00f3 su hijo Jot\u00e1n.

{1}27{/}

{N}REINADO DE JOT\u00c1N{/}
{R}_{I}1_{/}Jot\u00e1n ten\u00eda veinticinco a\u00f1os cuando subi\u00f3 al trono, y rein\u00f3 diecis\u00e9is a\u00f1os en Jerusal\u00e9n. Su madre, hija de Sadoc, se llamaba Yerus\u00e1. {R}_{I}2_{/}Hizo lo que es justo a los ojos del Se\u00f1or como su padre Oz\u00edas; s\u00f3lo que no entr\u00f3 en el templo del Se\u00f1or, pero el pueblo sigui\u00f3 corrompido. {R}_{I}3_{/}Construy\u00f3 la puerta superior del templo del Se\u00f1or e hizo muchos trabajos en el muro de Ofel. {R}_{I}4_{/}Construy\u00f3 ciudades en la monta\u00f1a de Jud\u00e1 y fortalezas y torres en los bosques. {I}5_{/}Luch\u00f3 contra el rey de los amonitas y lo venci\u00f3. Los amonitas le entregaron aquel a\u00f1os tres mil cuatrocientos kilos de plata, cuatro mil quinientas toneladas de trigo y otras tantas de cebada. La misma entrega se repiti\u00f3 un segundo y tercer a\u00f1o. {R}_{I}6_{/}Jot\u00e1n lleg\u00f3 a ser poderoso, porque sus pasos iban seguros delante del Se\u00f1or, su Dios.
{R}_{I}7_{/}El resto de la historia de Jot\u00e1n, todo lo que hizo, est\u00e1 escrito en el libro de los reyes de Israel y de Jud\u00e1. {R}_{I}8_{/}Ten\u00eda veinticinco a\u00f1os cuando empez\u00f3 a reinar, y rein\u00f3 diecis\u00e9is a\u00f1os en Jerusal\u00e9n. {R}_{I}9_{/}Jot\u00e1n muri\u00f3 y fue sepultado en la ciudad de David. Le sucedi\u00f3 su hijo Acaz.

{1}28{/}

{N}IMPIEDAD DE ACAZ, REY DE JUD\u00c1{/}
[\u0095]_{R}_{I}1_{/}Acaz ten\u00eda veinte a\u00f1os cuando subi\u00f3 al trono, y rein\u00f3 diecis\u00e9is a\u00f1os en Jerusal\u00e9n. No hizo lo que es justo a los ojos del Se\u00f1or, como su padre David, {R}_{I}2_{/}sino que sigui\u00f3 el camino de los reyes de Israel: hizo \u00eddolos fundidos de Baal, {I}3_{/}quem\u00f3 ofrendas en el valle de Ben Hinn\u00f3n y hasta hizo pasar por el fuego a su hijo, seg\u00fan las pr\u00e1cticas horrorosas de las gentes que el Se\u00f1or hab\u00eda echado delante de los israelitas. {I}4_{/}Ofreci\u00f3 sacrificios y quem\u00f3 ofrendas en los altozanos, en las colinas y bajo cualquier \u00e1rbol frondoso.

{N}LA INVASI\u00d3N{/}
{R}_{I}5_{/}El Se\u00f1or, su Dios, lo entreg\u00f3 en manos del rey de Siria, que lo derrot\u00f3, haci\u00e9ndole gran n\u00famero de prisioneros, que fueron conducidos cautivos a Damasco. Fue entregado tambi\u00e9n en manos del rey de Israel, que le infligi\u00f3 una gran derrota. {R}_{I}6_{/}P\u00e9caj, hijo de Romel\u00eda, mat\u00f3 en un solo d\u00eda ciento veinte mil hombres de Jud\u00e1, guerreros valerosos; todo porque hab\u00edan abandonado al Se\u00f1or, el Dios de sus padres. {I}7_{/}Zicr\u00ed, valeroso soldado efraimita, mat\u00f3 a Maseyas, hijo del rey; a Azric\u00e1n, mayordomo del palacio real, y a Elcan\u00e1, el segundo despu\u00e9s del rey. {R}_{I}8_{/}Los israelitas hicieron doscientos mil prisioneros a sus hermanos entre mujeres, hijos e hijas, y se adue\u00f1aron de un enorme bot\u00edn, que se llevaron para Samar\u00eda.

{N}EL PROFETA OBED{/}
{R}_{I}9_{/}Hab\u00eda all\u00ed un profeta del Se\u00f1or, llamado Obed, que sali\u00f3 al encuentro del ej\u00e9rcito que regresaba a Samar\u00eda, y les dijo: \u00abEl Se\u00f1or, Dios de nuestros padres, en su ira contra los de Jud\u00e1 los ha entregado en vuestras manos; pero vosotros los hab\u00e9is matado con furor tal, que ha subido hasta el cielo. {R}_{I}10_{/}Y ahora quer\u00e9is hacer a los de Jud\u00e1 y Jerusal\u00e9n esclavos y esclavas vuestros. Pero es que \u00bfno sois tambi\u00e9n vosotros culpables ante el Se\u00f1or vuestro Dios? {I}11_{/}Escuchadme, y devolved los prisioneros que hab\u00e9is hecho a vuestros hermanos, porque os amenaza la ardiente ira del Se\u00f1or\u00bb. {R}_{I}12_{/}Azar\u00edas, hijo de Yehojan\u00e1n; Berequ\u00edas, hijo de Meselimot; Ezequ\u00edas, hijo de Sal\u00fan, y Amas\u00e1, hijo de Jadly, todos ellos jefes efraimitas, se enfrentaron contra los que volv\u00edan de la guerra, {I}13_{/}y les dijeron: \u00abNo traig\u00e1is aqu\u00ed a los prisioneros, pues nos har\u00edamos culpables ante el Se\u00f1or. Habl\u00e1is de aumentar nuestros pecados y nuestras deudas, pero nuestra culpa es ya ciertamente enorme, y la ardiente ira del Se\u00f1or amenaza a Israel\u00bb. {I}14_{/}Los soldados soltaron a los prisioneros y dejaron el bot\u00edn delante de los jefes y de toda la muchedumbre. {R}_{I}15_{/}Unos hombres designados expresamente confortaron a los prisioneros y, de lo mismo que les hab\u00edan quitado, los vistieron, los calzaron, les dieron de comer, les curaron las heridas, montaron en asnos a los que estaban fatigados y los llevaron a Jeric\u00f3, la ciudad de las palmeras, junto a sus hermanos; luego regresaron a Samar\u00eda.

{N}PECADOS DE ACAZ{/}
{R}_{I}16_{/}Por entonces el rey Acaz pidi\u00f3 ayuda al rey de Asiria. {R}_{I}17_{/}Los edomitas invadieron de nuevo Jud\u00e1 y se llevaron prisioneros. {R}_{I}18_{/}Los filisteos se extendieron por las ciudades de la tierra baja, Ayal\u00f3n, Guederot, Soc\u00f3 y sus anejos, Timn\u00e1 y sus anejos, y se establecieron en ellas. {R}_{I}19_{/}As\u00ed humillaba el Se\u00f1or a Jud\u00e1 a causa de Acaz, rey de Jud\u00e1, que hab\u00eda tra\u00eddo la relajaci\u00f3n a Jud\u00e1 y hab\u00eda sido infiel al Se\u00f1or. {R}_{I}20_{/}Vino contra \u00e9l Teglat-Falasar, rey de Asiria, y en vez de apoyarlo lo asedi\u00f3. {R}_{I}21_{/}Acaz se apoder\u00f3 de gran parte de los bienes del templo del Se\u00f1or, del palacio real y de la casa de los jefes y se lo mand\u00f3 al rey de Asiria, pero de nada le sirvi\u00f3. {I}22_{/}Mientras estaba asediado, el rey Acaz aument\u00f3 sus pecados contra el Se\u00f1or. {R}_{I}23_{/}Ofreci\u00f3 sacrificios a los dioses de Damasco, que lo hab\u00edan derrotado, pues se dec\u00eda: \u00abPuesto que los dioses de los reyes de Siria les ayudan, voy a ofrecerles sacrificios para que me ayuden tambi\u00e9n a m\u00ed\u00bb. Pero \u00e9stos fueron la causa de su ruina y de la de todo Israel. {R}_{I}24_{/}Acaz reuni\u00f3 objetos del templo de Dios y los hizo pedazos, cerr\u00f3 las puertas del templo del Se\u00f1or e hizo altares en todos los rincones de Jerusal\u00e9n, {R}_{I}25_{/}y lugares de culto en todas las ciudades de Jud\u00e1 para quemar en ellos incienso a los \u00eddolos, provocando as\u00ed la ira del Se\u00f1or, el Dios de sus padres.
{R}_{I}26_{/}El resto de la historia de Acaz, todo lo que hizo, est\u00e1 escrito en el libro de los reyes de Jud\u00e1 y de Israel. {R}_{I}27_{/}Muri\u00f3 y fue sepultado con sus padres en Jerusal\u00e9n, pero no en el pante\u00f3n real. Le sucedi\u00f3 su hijo Ezequ\u00edas.

{1}29{/}

{N}REINADO DE EZEQU\u00cdAS{/}
[\u0095]_{R}_{I}1_{/}Ezequ\u00edas ten\u00eda veinticinco a\u00f1os cuando subi\u00f3 al trono, y rein\u00f3 veintinueve a\u00f1os en Jerusal\u00e9n. Su madre se llamaba Ab\u00ed, y era hija de Zacar\u00edas. {R}_{I}2_{/}Hizo lo que es justo a los ojos del Se\u00f1or como su padre David.

{N}PURIFICACI\u00d3N DEL TEMPLO{/}
{R}_{I}3_{/}El primer a\u00f1o del reinado, en el mes primero, abri\u00f3 las puertas del templo del Se\u00f1or y las restaur\u00f3. {R}_{I}4_{/}Mand\u00f3 llamar a los sacerdotes y a los levitas, los reuni\u00f3 en la plaza oriental, y {R}_{I}5_{/}les dijo: \u00abLevitas, escuchadme. Purificaos y purificad el templo del Se\u00f1or, Dios de nuestros padres, eliminando la impureza de \u00e9l. {R}_{I}6_{/}S\u00ed, nuestros padres han pecado y han hecho lo que es malo a los ojos del Se\u00f1or, nuestro Dios, lo han abandonado, han apartado su rostro de la morada del Se\u00f1or y le han dado la espalda. {R}_{I}7_{/}Cerraron incluso las puertas del p\u00f3rtico, apagaron las l\u00e1mparas y dejaron de ofrecer incienso y holocaustos en el santuario al Dios de Israel. {R}_{I}8_{/}El Se\u00f1or ha montado en c\u00f3lera contra Jud\u00e1 y Jerusal\u00e9n, los ha hecho objeto de terror, estupor y burla, como pod\u00e9is ver con vuestros propios ojos. {I}9_{/}Por eso, nuestros padres cayeron en la guerra, y nuestros hijos y nuestras mujeres fueron hechos prisioneros. {I}10_{/}Yo quiero hacer un pacto con el Se\u00f1or para que aparte su ira de nosotros. {I}11_{/}Por tanto, hijos m\u00edos, no se\u00e1is negligentes, pues vosotros sois los elegidos del Se\u00f1or para estar en su presencia, servirle, ser sus ministros y quemar incienso.
{I}12_{/}Se presentaron los levitas siguientes: por Quehat: M\u00e1jat, hijo de Amasay, y Joel, hijo de Azar\u00edas; por Merar\u00ed: Quis, hijo de Abd\u00ed, y Azar\u00edas, hijo de Yahelelel; por Guers\u00f3n: Yoaj, hijo de Zimm\u00e1, y Ed\u00e9n, hijo de Yoaj; {R}_{I}13_{/}por Elisaf\u00e1n: Simr\u00ed y Yehiel; de los hijos de Asaf: Zacar\u00edas y Matan\u00edas; {I}14_{/}por Hem\u00e1n: Jejiel y Sime\u00ed; por Jedut\u00fan: Semeyas y Uziel; {R}_{I}15_{/}reunieron a sus hermanos, se purificaron y, siguiendo la orden del rey y las palabras del Se\u00f1or, entraron a purificar el templo. {R}_{I}16_{/}Entraron los sacerdotes en el interior del templo para purificarlo, y sacaron fuera, al atrio del templo del Se\u00f1or, todas las cosas impuras que encontraron dentro del templo, y los levitas las tiraron al torrente Cedr\u00f3n. {R}_{I}17_{/}Comenzaron la obra de purificaci\u00f3n el d\u00eda primero del primer mes, y el d\u00eda octavo llegaron ya al vest\u00edbulo del Se\u00f1or. Emplearon otros ocho d\u00edas en la purificaci\u00f3n del templo: la obra qued\u00f3 concluida el d\u00eda diecis\u00e9is del primer mes. {R}_{I}18_{/}Se presentaron entonces al rey Ezequ\u00edas y le dijeron: \u00abHemos purificado todo el templo, el altar de los holocaustos y todos sus utensilios, la mesa de los panes de la proposici\u00f3n con todos sus accesorios; {R}_{I}19_{/}hemos puesto en su sitio y purificado todos los objetos que hab\u00eda profanado Acaz durante su reinado: ya est\u00e1n delante del altar del Se\u00f1or\u00bb.

{N}RESTABLECIMIENTO DEL CULTO{/}
{R}_{I}20_{/}El rey Ezequ\u00edas se levant\u00f3 muy de ma\u00f1ana, reuni\u00f3 a los jefes de la ciudad y fue al templo. {R}_{I}21_{/}Llevaron siete toros, siete carneros, siete corderos y siete machos cabr\u00edos para ofrecerlos en sacrificio por el pecado en favor de la monarqu\u00eda, el santuario y Jud\u00e1. El rey orden\u00f3 a los sacerdotes descendientes de Aar\u00f3n que los ofrecieran sobre el altar del Se\u00f1or. {R}_{I}22_{/}Inmolaron los toros y derramaron la sangre sobre el altar. Inmolaron carneros y derramaron la sangre sobre el altar, y lo mismo hicieron con los corderos. {R}_{I}23_{/}Llevaron los machos cabr\u00edos destinados al sacrificio por el pecado ante el rey y la asamblea para que pusieran sobre ellos sus manos. {R}_{I}24_{/}Los sacerdotes los mataron y derramaron su sangre sobre el altar como sacrificio por los pecados de todo Israel, pues el rey hab\u00eda ordenado ofrecer por todo Israel el holocausto y el sacrificio por el pecado.
{R}_{I}25_{/}Puso en el templo del Se\u00f1or a los levitas con c\u00edmbalos, arpas y c\u00edtaras, de acuerdo con la orden de David, de Gad, el vidente del rey, y del profeta Nat\u00e1n; la orden ven\u00eda del Se\u00f1or, a trav\u00e9s de sus profetas. {R}_{I}26_{/}Cuando los levitas estuvieron en sus sitios con los instrumentos de David y los sacerdotes con las trompetas, {R}_{I}27_{/}Ezequ\u00edas mand\u00f3 ofrecer el holocausto sobre el altar. Al comenzar el holocausto, comenzaron tambi\u00e9n las alabanzas del Se\u00f1or al son de las trompetas en armon\u00eda con los instrumentos de David, rey de Israel. {I}28_{/}Toda la asamblea estaba de rodillas mientras se cantaban las alabanzas y sonaban las trompetas, as\u00ed hasta que termin\u00f3 el holocausto. {I}29_{/}Cuando termin\u00f3, el rey y los que le acompa\u00f1aban se pusieron de rodillas en actitud de adoraci\u00f3n. {R}_{I}30_{/}El rey Ezequ\u00edas y los jefes dieron la orden a los levitas de alabar al Se\u00f1or con los salmos de David y de Asaf, el vidente. Cantaron los salmos con gran alegr\u00eda, y luego se arrodillaron en actitud de adoraci\u00f3n.
{R}_{I}31_{/}Ezequ\u00edas tom\u00f3 la palabra, y dijo: \u00abAhora que est\u00e1is enteramente consagrados al Se\u00f1or, acercaos y ofreced v\u00edctimas y sacrificios de acci\u00f3n de gracias en el templo del Se\u00f1or\u00bb. La asamblea ofreci\u00f3 v\u00edctimas, sacrificios de acci\u00f3n de gracias y toda suerte de holocaustos voluntarios. {I}32_{/}Ofreci\u00f3 en holocausto al Se\u00f1or setenta toros, cien carneros y doscientos corderos. {I}33_{/}En otras ofrendas sagradas, seiscientos toros y tres mil ovejas. {R}_{I}34_{/}Como los sacerdotes eran pocos y no bastaban para degollar todos los animales del holocausto, les ayudaron sus hermanos los levitas, hasta que termin\u00f3 el trabajo y se purificaron los sacerdotes, porque los levitas hab\u00edan sido m\u00e1s diligentes que los sacerdotes en purificarse.
{R}_{I}35_{/}Hubo muchos holocaustos m\u00e1s, constituidos por la grasa de los sacrificios de acci\u00f3n de gracias y por las ofrendas de vino que acompa\u00f1aban a los holocaustos. De esta manera se restableci\u00f3 el culto en el templo del Se\u00f1or. {R}_{I}36_{/}Ezequ\u00edas y todo el pueblo se alegraron de lo que Dios hab\u00eda hecho por el pueblo, pues todo se hab\u00eda hecho con gran rapidez.

{1}30{/}

{N}SOLEMNE CELEBRACI\u00d3N DE LA PASCUA{/}
[\u0095]_{R}_{I}1_{/}Ezequ\u00edas mand\u00f3 mensajeros por todo Israel y Jud\u00e1, y escribi\u00f3 cartas a Efra\u00edn y Manas\u00e9s para que vinieran al templo del Se\u00f1or, a Jerusal\u00e9n, a celebrar la pascua en honor del Se\u00f1or, Dios de Israel. {R}_{I}2_{/}Despu\u00e9s de previa deliberaci\u00f3n, el rey, sus jefes y toda la asamblea de Jerusal\u00e9n decidieron celebrar la pascua en el segundo mes, {R}_{I}3_{/}ya que no se hab\u00eda podido celebrar a su debido tiempo, puesto que los sacerdotes no se hab\u00edan purificado en n\u00famero suficiente y el pueblo no se hab\u00eda reunido en Jerusal\u00e9n. {I}4_{/}La decisi\u00f3n pareci\u00f3 justa a los ojos del rey y a los de toda la asamblea, {R}_{I}5_{/}y determinaron correr la voz por todo Israel, desde Berseba hasta Dan, para que vinieran a Jerusal\u00e9n a celebrar una pascua en honor del Se\u00f1or, Dios de Israel, pues pocos hab\u00edan cumplido lo prescrito. {R}_{I}6_{/}Con cartas de mano del rey y sus jefes, los correos recorrieron todo Israel y Jud\u00e1 proclamando la orden del rey: \u00abIsraelitas, convert\u00edos al Se\u00f1or, Dios de Abrah\u00e1n, de Isaac y de Israel, para que \u00e9l vuelva a estar con todos los que hab\u00e9is escapado de la mano de los reyes de Asiria. {R}_{I}7_{/}No se\u00e1is como vuestros padres y vuestros hermanos, que fueron infieles al Se\u00f1or, Dios de sus padres, que los entreg\u00f3 a la destrucci\u00f3n, como vosotros est\u00e1is viendo. {R}_{I}8_{/}No se\u00e1is de cabeza dura como vuestros padres. Tended vuestras manos al Se\u00f1or y venid al santuario que \u00e9l ha santificado para siempre. Servid al Se\u00f1or, Dios vuestro, y el furor de su ira se apartar\u00e1 de vosotros. {R}_{I}9_{/}Si os convert\u00eds al Se\u00f1or, vuestros hermanos y vuestros hijos encontrar\u00e1n misericordia ante los vencedores y volver\u00e1n a esta tierra, pues el Se\u00f1or, vuestro Dios, es clemente y misericordioso y no apartar\u00e1 de vosotros su rostro si de verdad os convert\u00eds a \u00e9l\u00bb. {R}_{I}10_{/}Los correos recorrieron ciudad tras ciudad la tierra de Efra\u00edn y Manas\u00e9s, llegando hasta Zabul\u00f3n; pero las gentes se re\u00edan y se burlaban de ellos. {R}_{I}11_{/}S\u00f3lo algunos de Aser, Manas\u00e9s y Zabul\u00f3n se humillaron y fueron a Jerusal\u00e9n. {R}_{I}12_{/}Todos los de Jud\u00e1 estuvieron de acuerdo en cumplir la orden del rey y de los jefes como lo hab\u00eda mandado el Se\u00f1or. {R}_{I}13_{/}Acudi\u00f3 a Jerusal\u00e9n una gran multitud de gente para celebrar la fiesta de los panes sin levadura en el segundo mes. {R}_{I}14_{/}Destruyeron los altares que hab\u00eda en Jerusal\u00e9n para los sacrificios y para el incienso y los tiraron al torrente Cedr\u00f3n. {R}_{I}15_{/}Inmolaron el cordero pascual el d\u00eda catorce del segundo mes. Llenos de verg\u00fcenza, los sacerdotes y los levitas se purificaron y ofrecieron holocaustos en el templo del Se\u00f1or. {R}_{I}16_{/}Cada uno ocup\u00f3 su puesto seg\u00fan lo ordenado por la ley de Mois\u00e9s, hombre de Dios: los sacerdotes derramaban la sangre que les daban los levitas. {I}17_{/}Como en la asamblea hab\u00eda muchos que no se hab\u00edan purificado, los levitas estaban encargados de inmolar las v\u00edctimas pascuales en lugar de todos estos que no ten\u00edan la pureza necesaria para realizar un acto sagrado en honor del Se\u00f1or. {R}_{I}18_{/}Un gran n\u00famero de personas de Efra\u00edn, de Manas\u00e9s, de Isacar y de Zabul\u00f3n no se hab\u00edan purificado, es decir, comieron la v\u00edctima pascual sin conformarse a lo prescrito, pero Ezequ\u00edas or\u00f3 por ellos as\u00ed: \u00abEl Se\u00f1or, que es bueno, perdone {R}_{I}19_{/}a los que buscan de todo coraz\u00f3n a Dios, el Se\u00f1or, el Dios de sus padres, aun cuando no tengan la pureza necesaria para las cosas sagradas\u00bb. {R}_{I}20_{/}El Se\u00f1or oy\u00f3 a Ezequ\u00edas y perdon\u00f3 al pueblo.
{R}_{I}21_{/}Los israelitas que se encontraban en Jerusal\u00e9n celebraron la fiesta de los panes sin levadura durante siete d\u00edas con gran alegr\u00eda, mientras los levitas y los sacerdotes cantaban con toda fuerza las alabanzas del Se\u00f1or d\u00eda tras d\u00eda. {R}_{I}22_{/}Ezequ\u00edas tuvo palabras de elogio para todos los levitas que se hab\u00edan distinguido en el servicio del Se\u00f1or. Celebraron la fiesta durante siete d\u00edas, inmolando las v\u00edctimas de los sacrificios de reconciliaci\u00f3n y cantando las alabanzas del Se\u00f1or, Dios de sus padres. {I}23_{/}Pero toda la asamblea decidi\u00f3 alargar la fiesta siete d\u00edas m\u00e1s, y as\u00ed se hizo con gran alegr\u00eda, {R}_{I}24_{/}porque Ezequ\u00edas, rey de Jud\u00e1, les regal\u00f3 mil toros y siete mil ovejas, m\u00e1s otros mil toros y diez mil ovejas que hab\u00edan regalado los jefes; muchos sacerdotes se hab\u00edan purificado ya. {R}_{I}25_{/}Toda la asamblea de Jud\u00e1, sacerdotes, levitas, todos los que hab\u00edan venido de Israel, los extranjeros que hab\u00edan venido de Israel, y los residentes en Jud\u00e1, estaban rebosantes de alegr\u00eda. {R}_{I}26_{/}Hubo una gran fiesta en Jerusal\u00e9n, como no se hab\u00eda visto desde los d\u00edas de Salom\u00f3n, hijo de David, rey de Israel. {R}_{I}27_{/}Los sacerdotes y los levitas, de pie, dieron la bendici\u00f3n al pueblo. El Se\u00f1or escuch\u00f3 su voz, y su oraci\u00f3n lleg\u00f3 hasta su santa morada en el cielo.

{1}31{/}

{N}REFORMA DEL CULTO{/}
{R}_{I}1_{/}Cuando todo acab\u00f3, los israelitas que hab\u00edan estado presentes recorrieron las ciudades de Jud\u00e1 destruyendo los cipos sagrados, las im\u00e1genes de Aser\u00e1, los lugares de culto de las colinas y los altares en todo Jud\u00e1, Benjam\u00edn, Efra\u00edn y Manas\u00e9s hasta su extinci\u00f3n total. Luego regresaron a sus ciudades, cada uno a su propiedad.

{N}RESTAURACI\u00d3N DEL CLERO{/}
{R}_{I}2_{/}Ezequ\u00edas restableci\u00f3 las clases de sacerdotes y de los levitas y asign\u00f3 a cada uno su servicio: los holocaustos, los sacrificios de reconciliaci\u00f3n, el servicio, la acci\u00f3n de gracias y la alabanza con las puertas del campamento del Se\u00f1or. {R}_{I}3_{/}El rey hab\u00eda reservado parte de sus propios bienes para los holocaustos de la ma\u00f1ana y de la tarde, de los s\u00e1bados, de los novilunios y de las solemnidades seg\u00fan est\u00e1 escrito en la ley del Se\u00f1or. {R}_{I}4_{/}Orden\u00f3 a los habitantes de Jerusal\u00e9n que entregaran la parte correspondiente a los sacerdotes y levitas para que \u00e9stos pudieran dedicarse enteramente a la ley del Se\u00f1or. {I}5_{/}Tan pronto como se hizo p\u00fablica la orden, los israelitas entregaron con gran generosidad las primicias del trigo, del mosto, del aceite, de la miel y de todos los productos del campo, y la d\u00e9cima parte de todos sus productos. {R}_{I}6_{/}Los de Israel y los de Jud\u00e1, que viv\u00edan en otras ciudades de Jud\u00e1, entregaron tambi\u00e9n la d\u00e9cima parte del ganado mayor y menor y de las cosas santas consagradas al Se\u00f1or, su Dios: lo entregaron y lo distribuyeron por montones. {I}7_{/}Comenzaron a hacer los montones en el tercer mes y terminaron en el s\u00e9ptimo. {R}_{I}8_{/}Cuando Ezequ\u00edas y sus jefes vieron tantos montones, bendijeron al Se\u00f1or y a su pueblo Israel. {R}_{I}9_{/}Ezequ\u00edas pregunt\u00f3 a los sacerdotes y a los levitas acerca de los montones. {R}_{I}10_{/}Azar\u00edas, de la familia de Sadoc y sumo sacerdote, le dijo: \u00abDesde que vinieron a traer las ofrendas al templo del Se\u00f1or, hemos comido hasta saciarnos y ha sobrado en abundancia porque el Se\u00f1or ha bendecido a su pueblo; aqu\u00ed est\u00e1 amontonado lo que sobra\u00bb. {R}_{I}11_{/}Ezequ\u00edas mand\u00f3 preparar almacenes en el templo del Se\u00f1or. Una vez preparados, {I}12_{/}almacenaron fielmente las ofrendas, la d\u00e9cima parte que hab\u00edan tra\u00eddo y las cosas consagradas al Se\u00f1or. El levita Conan\u00edas fue el encargado mayor, y su hermano Sime\u00ed, el segundo. {R}_{I}13_{/}Yejiel, Azaz\u00edas, Najat, Asael, Yerimot, Yozabad, Eliel, Jismaqu\u00edas, M\u00e1jat y Benayas eran inspectores bajo la direcci\u00f3n de Conan\u00edas y su hermano Sime\u00ed, seg\u00fan las \u00f3rdenes del rey Ezequ\u00edas y las de Azar\u00edas, prefecto del templo. {R}_{I}14_{/}Cor\u00e9, hijo de Yimn\u00e1, el levita, portero de la puerta oriental, estaba encargado de las ofrendas voluntarias hechas a Dios: deb\u00eda distribuir las primicias ofrecidas al Se\u00f1or y las cosas consagradas. {I}15_{/}Bajo sus \u00f3rdenes estaban Eden, Minyam\u00edn, Jes\u00faa, Semayas, Amar\u00edas y Secan\u00edas, los cuales resid\u00edan permanentemente en las ciudades sacerdotales para hacer la distribuci\u00f3n entre sus hermanos divididos en clases, lo mismo a grandes que a peque\u00f1os, {R}_{I}16_{/}a todos los que iban al templo del Se\u00f1or, seg\u00fan el estatuto diario, a prestar sus servicios seg\u00fan sus funciones y seg\u00fan sus clases con tal que estuvieran en el registro que inclu\u00eda a los varones de tres a\u00f1os para arriba. {R}_{I}17_{/}El registro de los sacerdotes estaba hecho por familias patriarcales; y el de los levitas mayores de veinte a\u00f1os, por sus funciones y sus clases; {I}18_{/}el registro inclu\u00eda toda la familia: mujeres, hijos e hijas, y era v\u00e1lido para toda la comunidad, para que la distribuci\u00f3n se hiciera con toda justicia. {R}_{I}19_{/}Respecto de los sacerdotes, descendientes de Aar\u00f3n, que viv\u00edan en los campos de las respectivas ciudades, hab\u00eda en cada ciudad hombres expresamente designados para hacer las distribuciones a todo var\u00f3n entre los sacerdotes y a todos los levitas inscritos.
{R}_{I}20_{/}\u00c9sta es la obra de Ezequ\u00edas en todo Jud\u00e1; hizo lo que es bueno, recto y fiel a los ojos del Se\u00f1or, su Dios. {R}_{I}21_{/}En todo lo que hizo por el servicio del templo del Se\u00f1or, de la ley y de los mandamientos, busc\u00f3 siempre a su Dios con todo su coraz\u00f3n. Por eso tuvo \u00e9xito.

{1}32{/}

{N}INVASI\u00d3N DE SENAQUERIB{/}
[\u0095]_{R}_{I}1_{/}Despu\u00e9s de estos hechos y actos de fidelidad, vino Senaquerib, rey de Asiria, invadi\u00f3 Jud\u00e1 y asedi\u00f3 las ciudades fortificadas con el prop\u00f3sito de conquistarlas. {R}_{I}2_{/}Ezequ\u00edas, viendo que Senaquerib avanzaba con la intenci\u00f3n de atacar Jerusal\u00e9n, {I}3_{/}decidi\u00f3, de acuerdo con sus jefes y sus oficiales, cegar las fuentes que hab\u00eda fuera de la ciudad. {R}_{I}4_{/}Se reuni\u00f3 una gran muchedumbre y cegaron todas las fuentes, as\u00ed como el canal subterr\u00e1neo, para que cuando llegaran los asirios no encontraran agua en abundancia. {R}_{I}5_{/}Ezequ\u00edas, lleno de \u00e1nimo, repar\u00f3 las murallas en todos sus puntos d\u00e9biles, levant\u00f3 torres sobre ellas,construy\u00f3 un segundo muro exterior, restaur\u00f3 el terrapl\u00e9n en la ciudad de David y al mismo tiempo fabric\u00f3 gran cantidad de dardos y escudos. {I}6_{/}Puso jefes militares al frente del pueblo, reuni\u00f3 a todos en la plaza de la puerta de la ciudad y les dirigi\u00f3 a todos esta arenga: {R}_{I}7_{/}\u00abSed fuertes, tened valor. No teng\u00e1is miedo ante el rey de Asiria y ante esa horda que le acompa\u00f1a, porque el que est\u00e1 con nosotros es m\u00e1s poderoso que el que est\u00e1 con \u00e9l. {R}_{I}8_{/}Con \u00e9l no hay m\u00e1s que brazos de carne; con nosotros est\u00e1 el Se\u00f1or, nuestro Dios, pronto a socorrernos y combatir nuestros combates\u00bb. El pueblo cobr\u00f3 \u00e1nimo con las palabras de Ezequ\u00edas, rey de Jud\u00e1.

{N}BLASFEMIAS DE SENAQUERIB{/}
{R}_{I}9_{/}Senaquerib, rey de Asiria, que estaba en Laquis con todo su ej\u00e9rcito, envi\u00f3 una embajada a Jerusal\u00e9n para decir a Ezequ\u00edas, rey de Jud\u00e1, y a todo el pueblo de Jud\u00e1 que estaba en Jerusal\u00e9n: {R}_{I}10_{/}\u00abEsto dice Senaquerib, rey de Asiria: \u00bfEn qu\u00e9 pon\u00e9is vuestra confianza para seguir viviendo sitiados en Jerusal\u00e9n? {R}_{I}11_{/}\u00bfNo os dais cuenta de que Ezequ\u00edas os est\u00e1 enga\u00f1ando y exponiendo a morir de hambre y de sed mientras os dice: El Se\u00f1or, nuestro Dios, nos librar\u00e1 de la mano del rey de Asiria? {R}_{I}12_{/}\u00bfNo ha sido Ezequ\u00edas quien ha destruido las colinas y sus altares y ha dicho a Jud\u00e1 y a Jerusal\u00e9n que se postren s\u00f3lo ante un altar y s\u00f3lo en \u00e9l quemen incienso? {R}_{I}13_{/}\u00bfDesconoc\u00e9is todo lo que yo y mis padres hemos hecho con todos los pueblos de la tierra? \u00bfLos dioses de todos esos pueblos pudieron librarlos de mi poder? {R}_{I}14_{/}\u00bfQu\u00e9 dioses de esos pueblos destruidos por mis padres pudieron librar a su pueblo de mi poder? \u00bfPodr\u00eda, por tanto, vuestro Dios libraros a vosotros de mi poder? {R}_{I}15_{/}As\u00ed que no os dej\u00e9is enga\u00f1ar por Ezequ\u00edas ni os dej\u00e9is seducir de esta manera. No le cre\u00e1is, porque si ning\u00fan dios de naci\u00f3n o reino alguno pudo salvar a su pueblo de mi poder y del poder de mis padres, mucho menos podr\u00e1 libraros a vosotros vuestro Dios\u00bb. {R}_{I}16_{/}Esto y mucho m\u00e1s dijeron contra el Se\u00f1or Dios y contra Ezequ\u00edas, su servidor. {R}_{I}17_{/}Senaquerib escribi\u00f3 esta carta, en la que desafiaba al Se\u00f1or, Dios de Israel: \u00abDe la misma manera que los dioses de los pueblos de la tierra no pudieron librarlos de mi poder, tampoco el Dios de Ezequ\u00edas podr\u00e1 librar a su pueblo de mi poder\u00bb. {R}_{I}18_{/}Hablaban en hebreo y en alta voz al pueblo de Jerusal\u00e9n, que estaba en las murallas, con el fin de intimidarlos, asustarlos y tomar as\u00ed la ciudad. {R}_{I}19_{/}Hablaban del Dios de Jerusal\u00e9n como de los dioses de los otros pueblos de la tierra, dioses hechos por los hombres.

{N}ORACI\u00d3N DE EZEQU\u00cdAS{/}
{R}_{I}20_{/}El rey Ezequ\u00edas y el profeta Isa\u00edas, hijo de Am\u00f3s, oraron y clamaron al cielo. {R}_{I}21_{/}y el Se\u00f1or envi\u00f3 a un \u00e1ngel, que aniquil\u00f3 a todos los soldados, jefes y oficiales del campamento del rey de Asiria, el cual se vio obligado a regresar lleno de verg\u00fcenza a su tierra, donde muri\u00f3 asesinado a golpe de espada por sus propios hijos cuando estaba en el templo de su dios. {R}_{I}22_{/}El Se\u00f1or libr\u00f3 a Ezequ\u00edas y a los habitantes de Jerusal\u00e9n del poder de Senaquerib, rey de Asiria, y de todos sus enemigos, d\u00e1ndoles paz en todas sus fronteras. {R}_{I}23_{/}Muchos llevaron ofrendas al Se\u00f1or a Jerusal\u00e9n y presentes a Ezequ\u00edas, rey de Jud\u00e1, que adquiri\u00f3 gran prestigio ante todas las naciones a ra\u00edz de estos acontecimientos.
{R}_{I}24_{/}En aquellos d\u00edas Ezequ\u00edas cay\u00f3 mortalmente enfermo. Rog\u00f3 al Se\u00f1or, que escuch\u00f3 su oraci\u00f3n y se cur\u00f3 milagrosamente. {R}_{I}25_{/}Pero Ezequ\u00edas no correspondi\u00f3 al favor recibido, sino que se llen\u00f3 de soberbia, por lo que la ira del Se\u00f1or se encendi\u00f3 contra \u00e9l, contra Jud\u00e1 y contra Jerusal\u00e9n. {R}_{I}26_{/}Pero Ezequ\u00edas se arrepinti\u00f3 de su soberbia y con \u00e9l todos los habitantes de Jerusal\u00e9n, por lo que la ira del Se\u00f1or no cay\u00f3 sobre ellos en vida de Ezequ\u00edas. {R}_{I}27_{/}Ezequ\u00edas fue muy rico y famoso. Atesor\u00f3 una gran cantidad de plata, oro, piedras preciosas, aromas, escudos y toda clase de objetos valiosos. {I}28_{/}Construy\u00f3 dep\u00f3sitos para almacenar vino, trigo y aceite, establos para las distintas clases de ganado y apriscos para sus reba\u00f1os. {I}29_{/}Edific\u00f3 ciudades y tuvo gran cantidad de ganado mayor y menor, pues el Se\u00f1or le dio riquezas inmensas.

{N}FIN DEL REINADO{/}
{R}_{I}30_{/}Ezequ\u00edas fue tambi\u00e9n quien ceg\u00f3 el manantial superior de las aguas de Guij\u00f3n y las condujo bajo tierra al lado occidental de la ciudad de David. Ezequ\u00edas tuvo \u00e9xito en todas sus empresas. {R}_{I}31_{/}Cuando los pr\u00edncipes de Babilonia le enviaron una embajada para preguntarle sobre el milagro que hab\u00eda tenido lugar en el pa\u00eds, si Dios le abandon\u00f3, fue s\u00f3lo con el fin de probarlo y conocer el fondo de su coraz\u00f3n.
{R}_{I}32_{/}El resto de la historia de Ezequ\u00edas y sus obras de piedad est\u00e1n escritas en la visi\u00f3n del profeta Isa\u00edas, hijo de Am\u00f3s, en el libro de los reyes de Jud\u00e1 y de Israel. {R}_{I}33_{/}Ezequ\u00edas muri\u00f3 y fue sepultado en la subida hacia las tumbas de los hijos de David. Todo Jud\u00e1 y los habitantes de Jerusal\u00e9n le rindieron honores. Le sucedi\u00f3 en el trono su hijo Manas\u00e9s.

{1}33{/}

{N}IMPIEDAD DE MANAS\u00c9S{/}
[\u0095]_{R}_{I}1_{/}Manas\u00e9s ten\u00eda doce a\u00f1os cuando subi\u00f3 al trono, y rein\u00f3 cincuenta y cinco a\u00f1os en Jerusal\u00e9n. {I}2_{/}Hizo lo que es malo a los ojos del Se\u00f1or, imitando las abominaciones de las gentes que el Se\u00f1or hab\u00eda echado delante de los israelitas. {R}_{I}3_{/}Reconstruy\u00f3 las colinas que su padre Ezequ\u00edas hab\u00eda destruido, levant\u00f3 altares a Baal, hizo im\u00e1genes de Aser\u00e1 y ador\u00f3 a todos los astros del cielo y les rindi\u00f3 culto. {R}_{I}4_{/}Levant\u00f3 altares en el templo del Se\u00f1or, del que el Se\u00f1or hab\u00eda dicho: \u00abEn Jerusal\u00e9n habitar\u00e1 mi nombre eternamente\u00bb. {R}_{I}5_{/}Levant\u00f3 altares a todos los astros del cielo en los dos atrios del templo del Se\u00f1or. {I}6_{/}Quem\u00f3 a sus propios hijos en el valle de Ben Hinn\u00f3n. Se dio a la magia, a la adivinaci\u00f3n, al ocultismo, se rode\u00f3 de nigromantes y encantadores; hizo tantas cosas malas a los ojos del Se\u00f1or, que provoc\u00f3 su indignaci\u00f3n. {R}_{I}7_{/}Y hasta puso la imagen de Aser\u00e1 en el templo del Se\u00f1or, del que Dios hab\u00eda dicho a David y a Salom\u00f3n, su hijo: \u00abEn este templo y en Jerusal\u00e9n, elegida por m\u00ed entre todas las tribus de Israel, pondr\u00e9 mi nombre para siempre; {R}_{I}8_{/}y no permitir\u00e9 de nuevo que los israelitas anden errantes fuera de la tierra que he dado a sus padres con tal que hagan lo que yo les he ordenado y cumplan la ley, los mandamientos y preceptos que les di por medio de Mois\u00e9s\u00bb. {R}_{I}9_{/}Pero Manas\u00e9s descarri\u00f3 a los de Jud\u00e1 y a los habitantes de Jerusal\u00e9n, induci\u00e9ndoles a hacer el mal m\u00e1s a\u00fan que las gentes que el Se\u00f1or hab\u00eda destruido ante los israelitas. {R}_{I}10_{/}El Se\u00f1or habl\u00f3 a Manas\u00e9s y a su pueblo, pero no le escucharon.

{N}SU CONVERSI\u00d3N{/}
{R}_{I}11_{/}Entonces el Se\u00f1or hizo venir contra ellos a los jefes del ej\u00e9rcito del rey de Asiria, los cuales apresaron a Manas\u00e9s con grillos y, cargado de cadenas, lo condujeron a Babel. {R}_{I}12_{/}En medio de su angustia implor\u00f3 al Se\u00f1or, su Dios, y se humill\u00f3 profundamente delante del Dios de sus padres. {R}_{I}13_{/}Suplic\u00f3 al Se\u00f1or, y el Se\u00f1or lo atendi\u00f3, escuch\u00f3 su oraci\u00f3n y lo reintegr\u00f3 a su reino de Jerusal\u00e9n. Manas\u00e9s reconoci\u00f3 que el Se\u00f1or era el aut\u00e9ntico Dios. {R}_{I}14_{/}Despu\u00e9s de esto restaur\u00f3 la muralla exterior de la ciudad de David, al occidente de Guij\u00f3n, en el valle, hasta la puerta de los Peces, la cual rodeaba al Ofel y era muy alta. Puso jefes militares en todas las ciudades fortificadas de Jud\u00e1.
{R}_{I}15_{/}Quit\u00f3 del templo del Se\u00f1or los dioses extranjeros, el \u00eddolo y todos los altares que \u00e9l mismo hab\u00eda levantado sobre el monte del templo y en Jerusal\u00e9n, y los tir\u00f3 fuera de la ciudad. {R}_{I}16_{/}Restaur\u00f3 el altar del Se\u00f1or y ofreci\u00f3 sobre \u00e9l sacrificios de reconciliaci\u00f3n y de acci\u00f3n de gracias y mand\u00f3 a Jud\u00e1 rendir culto al Se\u00f1or, Dios de Israel. {R}_{I}17_{/}Pero el pueblo continuaba ofreciendo sacrificios en las colinas, aunque s\u00f3lo al Se\u00f1or, su Dios.
{R}_{I}18_{/}El resto de la historia de Manas\u00e9s, la oraci\u00f3n que hizo a su Dios y las palabras de los profetas que le hablaron en nombre del Se\u00f1or, Dios de Israel, est\u00e1n escritos en las cr\u00f3nicas de los reyes de Israel. {I}19_{/}Su oraci\u00f3n y su acogida, todas sus prevaricaciones y su impiedad, los lugares en los que levant\u00f3 altares y puso im\u00e1genes de Aser\u00e1 e \u00eddolos antes de su conversi\u00f3n, est\u00e1n escritos en las cr\u00f3nicas de Jozay. {R}_{I}20_{/}Manas\u00e9s muri\u00f3 y fue sepultado en su palacio. Le sucedi\u00f3 en el trono su hijo Am\u00f3n.

{N}AM\u00d3N, REY DE JUD\u00c1{/}
{R}_{I}21_{/}Am\u00f3n ten\u00eda veintid\u00f3s a\u00f1os cuando subi\u00f3 al trono, y rein\u00f3 dos a\u00f1os en Jerusal\u00e9n. {R}_{I}22_{/}Hizo lo que es malo a los ojos del Se\u00f1or, como su padre Manas\u00e9s; ofreci\u00f3 sacrificios y dio culto a todos los \u00eddolos que hab\u00eda hecho su padre Manas\u00e9s. {R}_{I}23_{/}Pero no se humill\u00f3 delante del Se\u00f1or, como se hab\u00eda humillado su padre Manas\u00e9s; al contrario, aument\u00f3 su culpabilidad. {I}24_{/}Sus mismos servidores tramaron una conjura contra \u00e9l y lo asesinaron en su propia casa. {R}_{I}25_{/}El pueblo mat\u00f3 a todos los que se hab\u00edan conjurado contra Am\u00f3n, y proclam\u00f3 rey a su hijo Jos\u00edas.

{1}34{/}

{N}LA REFORMA DE JOS\u00cdAS{/}
[\u0095]_{R}_{I}1_{/}Jos\u00edas ten\u00eda ocho a\u00f1os cuando subi\u00f3 al trono, y rein\u00f3 treinta y un a\u00f1os en Jerusal\u00e9n. {R}_{I}2_{/}Hizo lo que es justo a los ojos del Se\u00f1or y sigui\u00f3 los caminos de su padre David, sin apartarse a derecha ni a izquierda. {R}_{I}3_{/}El a\u00f1o octavo de su reinado, siendo joven todav\u00eda, comenz\u00f3 a buscar al Dios de su padre David, y en el a\u00f1o doce se puso a limpiar a Jud\u00e1 y a Jerusal\u00e9n de las colinas, de las im\u00e1genes de Aser\u00e1, de los \u00eddolos y de las estatuas. {I}4_{/}Fueron destruidos en su presencia los altares de Baal y los cipos que hab\u00eda sobre ellos. Rompi\u00f3 las im\u00e1genes de Aser\u00e1, los \u00eddolos y las estatuas; los hizo polvo y lo esparci\u00f3 sobre las tumbas de quienes les hab\u00edan ofrecido sacrificios. {R}_{I}5_{/}Quem\u00f3 los huesos de los sacerdotes sobre sus altares, y as\u00ed purific\u00f3 a Jud\u00e1 y Jerusal\u00e9n. {R}_{I}6_{/}Lo mismo hizo en las ciudades de Manas\u00e9s, Efra\u00edn, Sime\u00f3n y hasta Neftal\u00ed y sus respectivos anejos; {R}_{I}7_{/}derrib\u00f3 los altares y las im\u00e1genes de Aser\u00e1; despedaz\u00f3 y pulveriz\u00f3 los \u00eddolos y rompi\u00f3 los cipos en todo el territorio de Israel. Luego regres\u00f3 a Jerusal\u00e9n.
{R}_{I}8_{/}El a\u00f1o dieciocho de su reinado, despu\u00e9s de haber purificado la tierra y el templo, envi\u00f3 a Saf\u00e1n, hijo de Asal\u00edas, y Maas\u00edas, gobernador de la ciudad, y a su secretario Yoaj, hijo de Yoajaz, a reparar el templo del Se\u00f1or, su Dios. {R}_{I}9_{/}Se presentaron al sumo sacerdote Jelc\u00edas, y le entregaron el dinero que hab\u00eda llegado al templo de Dios y el que los levitas porteros hab\u00edan reunido; todo ello proced\u00eda de Manas\u00e9s, de Efra\u00edn, de todo el resto de Israel, de Jud\u00e1, de Benjam\u00edn y de los habitantes de Jerusal\u00e9n. {R}_{I}10_{/}Se lo dieron luego a los encargados de las obras del templo del Se\u00f1or para pagar a los obreros que trabajaban en la reparaci\u00f3n y restauraci\u00f3n del templo del Se\u00f1or; {R}_{I}11_{/}a los carpinteros y canteros para comprar piedras talladas y maderas para trabajar y entarimar las habitaciones que estaban en estado ruinoso por incuria de los reyes de Jud\u00e1. {R}_{I}12_{/}Los hombres llevaban a cabo el trabajo con fidelidad, bajo la vigilancia y direcci\u00f3n de los levitas Y\u00e1jat y Abd\u00edas, meraritas, y de Zacar\u00edas y Mesul\u00e1n, quehatitas. Los levitas, expertos en instrumentos musicales, {I}13_{/}estaban al frente de los acarreadores y de todos los que trabajaban en la obra. Algunos levitas eran cronistas, inspectores y porteros.

{N}ENCUENTRO DEL LIBRO DE LA LEY{/}
{R}_{I}14_{/}Cuando estaban sacando el dinero reunido en el templo del Se\u00f1or, el sacerdote Jelc\u00edas encontr\u00f3 el libro de la ley del Se\u00f1or dada por medio de Mois\u00e9s. {R}_{I}15_{/}Jelc\u00edas dijo a Saf\u00e1n, el secretario: \u00abHe encontrado el libro de la ley en el templo del Se\u00f1or\u00bb. Jelc\u00edas dio el libro a Saf\u00e1n. {I}16_{/}Saf\u00e1n llev\u00f3 el libro al rey y le inform\u00f3: \u00abTus siervos est\u00e1n cumpliendo todo lo que les has encargado. {R}_{I}17_{/}Han recogido el dinero que hab\u00eda en el templo y se lo han dado a los encargados de las obras\u00bb. {I}18_{/}Despu\u00e9s le comunic\u00f3 la noticia: \u00abEl sacerdote Jelc\u00edas me ha dado este libro\u00bb. Y Saf\u00e1n lo ley\u00f3 en presencia del rey. {R}_{I}19_{/}Cuando el rey oy\u00f3 las palabras del libro de la ley, rasg\u00f3 sus vestiduras {R}_{I}20_{/}y orden\u00f3 a Jelc\u00edas, a Ajic\u00e1n, hijo de Saf\u00e1n, a Abd\u00f3n, hijo de Miqueas, a Saf\u00e1n, el secretario, y a Asayas, cortesano del rey: {R}_{I}21_{/}\u00abId y consultad al Se\u00f1or por m\u00ed y por todos los supervivientes en Israel y en Jud\u00e1 acerca de las palabras de este libro que se ha encontrado, pues la c\u00f3lera del Se\u00f1or se ha encendido contra nosotros, porque nuestros padres no hicieron caso de las palabras de este libro, cumpliendo lo que est\u00e1 escrito en \u00e9l\u00bb.

{N}OR\u00c1CULO DE JULDA{/}
{R}_{I}22_{/}Jelc\u00edas y las gentes del rey fueron a ver a la profetisa Julda, esposa de Sal\u00fan, hijo de Ticu\u00e1 y nieto de Jasr\u00e1, guardarropa del templo. Julda viv\u00eda en el barrio nuevo de Jerusal\u00e9n. Le expusieron el caso, {R}_{I}23_{/}y ella les dijo: \u00abEsto dice el Se\u00f1or, Dios de Israel: Decid al hombre que os ha enviado: {R}_{I}24_{/}Esto dice el Se\u00f1or: Voy a traer la desgracia sobre este lugar y sobre sus habitantes, es decir, todas las maldiciones escritas en el libro que ha sido le\u00eddo al rey de Jud\u00e1, {I}25_{/}por haberme abandonado y haber quemado incienso a dioses extranjeros provocando mi indignaci\u00f3n con todas las obras de sus manos. Mi c\u00f3lera se encender\u00e1 contra este lugar y no se apagar\u00e1. {R}_{I}26_{/}Y al rey de Jud\u00e1, que os ha mandado a consultar al Se\u00f1or, decidle: Esto dice el Se\u00f1or, Dios de Israel, respecto a las palabras que has escuchado: {I}27_{/}Por haberse conmovido tu coraz\u00f3n y haberte humillado delante del Se\u00f1or al o\u00edr las palabras con que \u00e9l ha amenazado a este lugar y a sus habitantes, por haberte humillado delante de m\u00ed, por haberte rasgado las vestiduras y haber llorado delante de m\u00ed, tambi\u00e9n yo te he escuchado, dice el Se\u00f1or. {I}28_{/}Por eso te conceder\u00e9 morir y ser enterrado en paz; tus ojos no ver\u00e1n toda la desventura que yo voy a acarrear sobre este lugar y sus habitantes\u00bb. Los mensajeros llevaron la respuesta al rey.

{N}RENOVACI\u00d3N DE LA ALIANZA{/}
{R}_{I}29_{/}El rey convoc\u00f3 a todos los ancianos de Jud\u00e1 y Jerusal\u00e9n {R}_{I}30_{/}y fue al templo del Se\u00f1or con todos los hombres de Jud\u00e1, los habitantes de Jerusal\u00e9n, los sacerdotes, los levitas y todo el pueblo, chicos y grandes, y ley\u00f3 ante ellos todas las palabras del libro de la alianza encontrado en el templo del Se\u00f1or. {R}_{I}31_{/}Y luego, de pie en el estrado, sell\u00f3 ante la presencia del Se\u00f1or el pacto de seguir al Se\u00f1or, de guardar sus mandatos, sus instrucciones y sus leyes con todo el coraz\u00f3n y con toda el alma y de cumplir las cl\u00e1usulas de la alianza escritas en aquel libro. {R}_{I}32_{/}Hizo que todos los presentes de Jud\u00e1 y de Benjam\u00edn ratificaran la alianza. Los habitantes de Jerusal\u00e9n obraron seg\u00fan la alianza de Dios, Dios de sus padres. {R}_{I}33_{/}Jos\u00edas quit\u00f3 de todo el territorio de Israel todos los \u00eddolos repugnantes e hizo que todos los que se encontraban en Israel sirvieran al Se\u00f1or, su Dios. Durante todos los d\u00edas de su vida no se apartaron del Se\u00f1or, Dios de sus padres.

{1}35{/}

{N}SOLEMN\u00cdSIMA CELEBRACI\u00d3N DE LA PASCUA{/}
{R}_{I}1_{/}Jos\u00edas celebr\u00f3 en Jerusal\u00e9n la pascua en honor del Se\u00f1or. Se inmol\u00f3 el cordero pascual el d\u00eda catorce del primer mes. {R}_{I}2_{/}Estableci\u00f3 a los sacerdotes en sus oficios y los anim\u00f3 a servir en el templo del Se\u00f1or. {R}_{I}3_{/}Luego dijo a los levitas encargados de instruir a todo Israel y consagrados al Se\u00f1or: \u00abColocad el arca santa en el templo que edific\u00f3 Salom\u00f3n, hijo de David, y rey de Israel; ya no ser\u00e1 un peso para vuestros hombros. Ahora servir\u00e9is al Se\u00f1or, vuestro Dios, y a su pueblo Israel. {R}_{I}4_{/}Organizaos en turnos por familias, seg\u00fan la ordenaci\u00f3n escrita por David, rey de Israel, y su hijo Salom\u00f3n. {R}_{I}5_{/}Estad en vuestros puestos en el santuario al servicio de las clases de las familias patriarcales, y de vuestros hermanos, hijos del pueblo. Un grupo de levitas por cada familia patriarcal. {I}6_{/}Inmolad el cordero pascual, purificaos y preparad todo lo necesario para que vuestros hermanos puedan cumplir lo que el Se\u00f1or mand\u00f3 por medio de Mois\u00e9s\u00bb.
{R}_{I}7_{/}Jos\u00edas, de su propio ganado, dio a los presentes, para celebrar la pascua, 30.000 corderos y cabritos y 3.000 toros. {R}_{I}8_{/}Los oficiales del rey hicieron tambi\u00e9n donativos voluntarios al pueblo, a los sacerdotes y a los levitas. Jelc\u00edas, Zacar\u00edas y Yejiel, prefectos del templo del Se\u00f1or, dieron a los sacerdotes para celebrar la pascua 2.600 corderos y 300 toros. {I}9_{/}Los jefes de los levitas, Conan\u00edas, Semayas y su hermano Natanael, Jasab\u00edas, Yeiel y Yozabad, dieron a los levitas, para celebrar la pascua, 5.000 corderos y 500 bueyes. {R}_{I}10_{/}El servicio se organiz\u00f3 as\u00ed: los sacerdotes estaban en sus puestos y los levitas en sus funciones, de acuerdo con la ordenaci\u00f3n real. {R}_{I}11_{/}Inmolaron los animales de la pascua; los sacerdotes derramaban la sangre y los levitas desollaban las v\u00edctimas. {R}_{I}12_{/}Separaban las partes que deb\u00edan ser quemadas y distribu\u00edan el resto al pueblo por grupos de familias para que lo ofrecieran al Se\u00f1or, seg\u00fan est\u00e1 escrito en el libro de Mois\u00e9s. Lo mismo hicieron con el ganado mayor. {I}13_{/}Asaron al fuego el cordero pascual como est\u00e1 prescrito, cocieron las dem\u00e1s ofrendas sagradas en calderas, calderos y sartenes, y las distribuyeron luego diligentemente entre todo el pueblo. {R}_{I}14_{/}Finalmente, los levitas prepararon la parte correspondiente para ellos y para los sacerdotes, descendientes de Aar\u00f3n, los cuales hab\u00edan estado ocupados en la ofrenda de los holocaustos y de las grasas hasta la noche; por eso los levitas prepararon la parte correspondiente para ellos y para los sacerdotes, hijos de Aar\u00f3n. {R}_{I}15_{/}Los cantores, hijos de Asaf, estaban en su puesto, seg\u00fan las prescripciones de David: Asaf, Hem\u00e1n y Yedut\u00fan, el vidente del rey; los porteros de cada puerta no tuvieron necesidad de abandonar sus puestos, pues los levitas, sus hermanos, se lo prepararon.
{R}_{I}16_{/}As\u00ed se organiz\u00f3 aquel d\u00eda todo el servicio del Se\u00f1or para la celebraci\u00f3n de la pascua y la ofrenda de los holocaustos sobre el altar del Se\u00f1or, seg\u00fan la ordenaci\u00f3n del rey Jos\u00edas. {I}17_{/}Los israelitas que se encontraban presentes celebraron la pascua, y durante siete d\u00edas la fiesta de los panes sin levadura. {R}_{I}18_{/}Nunca en Israel hab\u00eda habido una pascua como \u00e9sta desde los d\u00edas de Samuel, el vidente. M\u00e1s a\u00fan, ning\u00fan rey de Israel hab\u00eda celebrado una pascua semejante a la celebrada por Jos\u00edas en compa\u00f1\u00eda de sacerdotes y levitas, presentes todo Jud\u00e1 e Israel, con los habitantes de Jerusal\u00e9n. {R}_{I}19_{/}Fue el a\u00f1o dieciocho del reinado de Jos\u00edas cuando se celebr\u00f3 esta pascua.

{N}MUERTE DE JOS\u00cdAS{/}
[\u0095]_{R}_{I}20_{/}Despu\u00e9s de esto, cuando Jos\u00edas ya hab\u00eda restaurado el templo del Se\u00f1or, Nec\u00f3, rey de Egipto, fue a presentar batalla en C\u00e1rquemis, junto al \u00c9ufrates. Jos\u00edas le sali\u00f3 al paso, {R}_{I}21_{/}y Nec\u00f3 mand\u00f3 a decirle: \u00ab\u00bfQu\u00e9 tengo yo que ver contigo, rey de Jud\u00e1? No es contra ti contra quien voy; es contra otra naci\u00f3n con la que estoy en guerra, y Dios me ha dicho que me d\u00e9 prisa. No te opongas a Dios, que est\u00e1 conmigo, no sea que te destruya\u00bb. {R}_{I}22_{/}Jos\u00edas, sin embargo, no quiso ceder, e incluso se preparaba para atacarlo, sin dar o\u00eddos a lo que Nec\u00f3 dec\u00eda en nombre de Dios. Avanz\u00f3 y present\u00f3 batalla en el valle de Meguido. {R}_{I}23_{/}Los arqueros dispararon contra el rey Jos\u00edas, que dijo a sus oficiales: \u00abRetiradme, porque estoy gravemente herido\u00bb. {R}_{I}24_{/}Los oficiales lo sacaron de su carro, lo subieron a otro de los suyos y lo llevaron a Jerusal\u00e9n, donde muri\u00f3. Fue sepultado en las sepulturas de sus padres. Todo Jud\u00e1 y Jerusal\u00e9n guard\u00f3 luto por Jos\u00edas. {R}_{I}25_{/}Jerem\u00edas compuso una lamentaci\u00f3n sobre Jos\u00edas, que todos los cantores y cantoras recitan todav\u00eda hoy entre sus eleg\u00edas sobre el rey Jos\u00edas; ha venido a ser una regla en Israel, y est\u00e1n escritas en las Lamentaciones.
{R}_{I}26_{/}El resto de la historia de Jos\u00edas, las obras de piedad que hizo, conforme a la ley del Se\u00f1or, {R}_{I}27_{/}todo lo que hizo, desde el principio al fin, est\u00e1 escrito en el libro de los reyes de Israel y de Jud\u00e1.

{1}36{/}

{N}JOACAZ, DESTITUIDO POR NEC\u00d3{/}
[\u0095]_{R}_{I}1_{/}La gente del pueblo tom\u00f3 a Joacaz, hijo de Jos\u00edas, y lo proclam\u00f3 rey en Jerusal\u00e9n en lugar de su padre. {R}_{I}2_{/}Joacaz ten\u00eda veintitr\u00e9s a\u00f1os cuando subi\u00f3 al trono, y rein\u00f3 tres meses en Jerusal\u00e9n. {R}_{I}3_{/}El rey de Egipto lo destron\u00f3 de Jerusal\u00e9n e impuso al pa\u00eds un tributo de 3.400 kilos de plata y 34 de oro. {R}_{I}4_{/}El rey de Egipto nombr\u00f3 a su hermano Eliaqu\u00edn rey de Jud\u00e1 y Jerusal\u00e9n y le cambi\u00f3 el nombre en Joaqu\u00edn. A su hermano Joacaz lo llev\u00f3 prisionero a Egipto.

{N}JOAQU\u00cdN{/}
{R}_{I}5_{/}Joaqu\u00edn ten\u00eda veinticinco a\u00f1os cuando subi\u00f3 al trono, y rein\u00f3 once a\u00f1os en Jerusal\u00e9n. Hizo lo que es malo a los ojos del Se\u00f1or, su Dios. {R}_{I}6_{/}Nabucodonosor, rey de Babilonia, fue contra \u00e9l y lo llev\u00f3 a Babilonia cargado de cadenas. {R}_{I}7_{/}Nabucodonosor se llev\u00f3 tambi\u00e9n a Babilonia parte de los objetos del templo del Se\u00f1or y los puso en su palacio de Babilonia. {R}_{I}8_{/}El resto de la historia de Joaqu\u00edn, las iniquidades que cometi\u00f3 y todo lo que ocurri\u00f3, est\u00e1 escrito en el libro de los reyes de Israel y de Jud\u00e1. Le sucedi\u00f3 en el trono su hijo Jecon\u00edas.

{N}JECON\u00cdAS{/}
{R}_{I}9_{/}Jecon\u00edas ten\u00eda dieciocho a\u00f1os cuando subi\u00f3 al trono, y rein\u00f3 tres meses y diez d\u00edas en Jerusal\u00e9n. Hizo lo que es malo a los ojos del Se\u00f1or. {R}_{I}10_{/}A la vuelta del a\u00f1o, el rey Nabucodonosor mand\u00f3 que lo llevaran a Babilonia con el valioso mobiliario del templo del Se\u00f1or, y nombr\u00f3 rey de Jud\u00e1 y Jerusal\u00e9n a su t\u00edo Sedec\u00edas.

{N}SEDEC\u00cdAS{/}
{R}_{I}11_{/}Sedec\u00edas ten\u00eda veinti\u00fan a\u00f1os cuando subi\u00f3 al trono, y rein\u00f3 once a\u00f1os en Jerusal\u00e9n. {R}_{I}12_{/}Hizo lo que es malo a los ojos del Se\u00f1or, su Dios, y no quiso humillarse delante del profeta Jerem\u00edas, el cual hablaba en nombre del Se\u00f1or. {R}_{I}13_{/}Se rebel\u00f3 asimismo contra el rey Nabucodonosor, al cual hab\u00eda prestado juramento en el nombre de Dios. Fue terco y obstinado y no quiso convertirse al Se\u00f1or, Dios de Israel. {R}_{I}14_{/}Igualmente, todos los jefes de los sacerdotes y del pueblo multiplicaron las infidelidades, siguiendo las pr\u00e1cticas abominables de las naciones y profanando el templo que el Se\u00f1or se hab\u00eda consagrado en Jerusal\u00e9n. {R}_{I}15_{/}El Se\u00f1or, Dios de sus padres, les envi\u00f3 continuos mensajeros, porque quer\u00eda salvar a su pueblo y a su templo. {R}_{I}16_{/}Pero ellos hac\u00edan escarnio de los enviados de Dios, despreciaban sus palabras, se burlaban de sus profetas, hasta el punto que la ira del Se\u00f1or contra su pueblo se hizo irremediable.

{N}NABUCODONOSOR, EN JERUSAL\u00c9N{/}
{R}_{I}17_{/}El Se\u00f1or mand\u00f3 contra ellos al rey de los caldeos, que pas\u00f3 a espada a sus j\u00f3venes en el santuario mismo, sin perdonar a nadie, ni joven ni virgen, ni anciano ni hombre encanecido. Dios los entreg\u00f3 a todos en sus manos. {R}_{I}18_{/}Nabucodonosor se llev\u00f3 para Babilonia los objetos del templo de Dios, grandes y peque\u00f1os; los tesoros del templo y los tesoros del rey y a sus jefes. {R}_{I}19_{/}El templo del Se\u00f1or fue pasto de las llamas, las murallas de Jerusal\u00e9n derribadas, los palacios incendiados y los objetos preciesos destruidos. {R}_{I}20_{/}Nabucodonosor llev\u00f3 al destierro de Babilonia a todos los que hab\u00edan escapado de la espada, los cuales pasaron a ser esclavos del rey y de sus hijos hasta el establecimiento del reino persa. {R}_{I}21_{/}As\u00ed se cumpl\u00eda la palabra del Se\u00f1or pronunciada por Jerem\u00edas: \u00abHasta que la tierra disfrute de su descanso, descansar\u00e1 durante todos los d\u00edas de la desolaci\u00f3n, hasta que se cumplan setenta a\u00f1os\u00bb.

{N}EDICTO DE LIBERACI\u00d3N{/}
{R}_{I}22_{/}El a\u00f1o primero de Ciro, rey de Persia, en cumplimiento de su palabra anunciada por medio de Jerem\u00edas, el Se\u00f1or impuls\u00f3 a Ciro, rey de Persia, a que proclamara de viva voz y por escrito en todo su reino este edicto: {R}_{I}23_{/}\u00abEsto dice Ciro, rey de Persia: El Se\u00f1or, Dios del cielo, me ha dado todos los reinos de la tierra y me ha encargado de construirle un templo en Jerusal\u00e9n, en Jud\u00e1. El que de vosotros pertenezca a su pueblo, que vaya a Jerusal\u00e9n, y que el Se\u00f1or, su Dios, lo ayude\u00bb.

