
{1}1{/}

{N}ENFERMEDAD Y MUERTE DE OCOZ\u00cdAS{/}

[\u0095]_{R}_{I}1_{/}Despu\u00e9s de la muerte de Ajab, Moab se rebel\u00f3 contra 
Israel. [=]_{R}_{I}2_{/}Ocoz\u00edas se cay\u00f3 por una ventana del piso superior 
en Samar\u00eda, resultando gravemente herido. Y envi\u00f3 mensajeros a 
consultar a Belceb\u00fa, dios de Ecr\u00f3n, si se curar\u00eda de sus heridas.
[=]_{R}_{I}3_{/}Entonces el \u00e1ngel del Se\u00f1or dijo a El\u00edas, el tesbita: 
\u00abAnda al encuentro de los mensajeros del rey de Samar\u00eda y diles: 
\u00bfEs que no hay Dios en Israel, para que vay\u00e1is a consultar a 
Belceb\u00fa, dios de Ecr\u00f3n? {R}_{I}4_{/}Pues esto dice el Se\u00f1or: Ya no te 
levantar\u00e1s de la cama, sino que morir\u00e1s sin remedio\u00bb. Y El\u00edas se 
fue.
{I}5_{/}Los mensajeros regresaron, y Ocoz\u00edas les pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 
os hab\u00e9is vuelto?\u00bb. {R}_{I}6_{/}Ellos le respondieron: \u00abUn hombre nos ha 
salido al encuentro y nos ha dicho: Volveos al rey y decidle: Esto 
dice el Se\u00f1or: \u00bfEs que no hay Dios en Israel para que mandes a 
consultar a Belceb\u00fa, dios de Ecr\u00f3n? Por eso, ya no te levantar\u00e1s 
de la cama, sino que morir\u00e1s sin remedio\u00bb. {R}_{I}7_{/}Les pregunt\u00f3: 
\u00ab\u00bfQu\u00e9 aspecto ten\u00eda el hombre que os ha salido al encuentro y os 
ha dicho estas cosas?\u00bb. [=]_{R}_{I}8_{/}Le respondieron: \u00abEra un hombre 
velludo y con una correa de cuero ce\u00f1ida a la cintura\u00bb. \u00abEs El\u00edas, 
el tesbita\u00bb, exclam\u00f3 el rey.
[=]_{R}_{I}9_{/}Entonces le envi\u00f3 un capit\u00e1n con sus cincuenta soldados. 
Lleg\u00f3 \u00e9ste donde El\u00edas, que estaba sentado en la cima del monte, y 
le dijo: \u00abHombre de Dios, el rey ordena que vayas\u00bb. {R}_{I}10_{/}El\u00edas le 
respondi\u00f3: \u00abSi yo soy un hombre de Dios, que baje fuego del cielo 
y te devore a ti y a tus cincuenta\u00bb. Baj\u00f3 fuego del cielo, y lo 
devor\u00f3 a \u00e9l y a sus cincuenta.
{R}_{I}11_{/}Ocoz\u00edas volvi\u00f3 a enviarle otro capit\u00e1n con sus cincuenta, el 
cual fue y le dijo: \u00abHombre de Dios, el rey ordena que vayas en 
seguida\u00bb. [=]_{R}_{I}12_{/}El\u00edas respondi\u00f3: \u00abSi yo soy un hombre de Dios, 
que baje fuego del cielo y te devore a ti y a tus cincuenta\u00bb. Baj\u00f3 
fuego del cielo y lo devor\u00f3 a \u00e9l y a sus cincuenta. {R}_{I}13_{/}El rey 
volvi\u00f3 a enviar un tercer capit\u00e1n con sus cincuenta soldados. Pero 
este tercer capit\u00e1n fue, se postr\u00f3 de rodillas ante El\u00edas y le 
suplic\u00f3: \u00abHombre de Dios, \u00a1por favor! Que mi vida y la de estos 
cincuenta siervos tuyos sea preciosa a tus ojos. {I}14_{/}Ha bajado 
fuego del cielo y ha devorado a los dos capitanes de cincuenta y a 
su gente, pero ahora, que mi vida sea preciosa a tus ojos\u00bb. 
{R}_{I}15_{/}El \u00e1ngel del Se\u00f1or dijo a El\u00edas: \u00abAnda con \u00e9l, no le tengas 
miedo\u00bb. Fue con \u00e9l, se present\u00f3 ante el rey, {R}_{I}16_{/}y le dijo: 
\u00abEsto dice el Se\u00f1or: Por haber enviado mensajeros a consultar a 
Belceb\u00fa, dios de Ecr\u00f3n, como si no hubiese Dios en Israel para 
consultar su or\u00e1culo, no te levantar\u00e1s ya de la cama, sino que 
morir\u00e1s sin remedio\u00bb.
{R}_{I}17_{/}Ocoz\u00edas muri\u00f3 como hab\u00eda dicho el Se\u00f1or por medio de El\u00edas. 
Le sucedi\u00f3 en el trono su hermano Jor\u00e1n, el a\u00f1o segundo de Jor\u00e1n, 
hijo de Josafat, rey de Jud\u00e1, pues Ocoz\u00edas no ten\u00eda hijos. 
{R}_{I}18_{/}El resto de la historia de Ocoz\u00edas y todo lo que hizo est\u00e1 
escrito en el libro de los anales de los reyes de Israel.

{1}2{/}

{N}EL\u00cdAS ES ARREBATADO AL CIELO{/}

[\u0095]_{R}_{I}1_{/}Cuando el Se\u00f1or iba a arrebatar a El\u00edas en torbellino al 
cielo, El\u00edas y Eliseo salieron de Guilgal. {R}_{I}2_{/}Y El\u00edas dijo a 
Eliseo: \u00abQu\u00e9date aqu\u00ed, porque el Se\u00f1or me manda ir hasta Betel\u00bb. 
Eliseo replic\u00f3: \u00ab\u00a1Por Dios y por tu vida que no te dejar\u00e9!\u00bb. Y 
fueron juntos a Betel. {R}_{I}3_{/}Los disc\u00edpulos de los profetas que 
hab\u00eda en Betel salieron al encuentro de Eliseo y le dijeron: \u00ab\u00bfNo 
sabes que el Se\u00f1or va a llevarse a tu amo por encima de tu 
cabeza?\u00bb. \u00c9l contest\u00f3: \u00abTambi\u00e9n yo lo s\u00e9; callad\u00bb. {R}_{I}4_{/}El\u00edas dijo 
a Eliseo: \u00abQu\u00e9date aqu\u00ed, porque el Se\u00f1or me manda ir a Jeric\u00f3\u00bb. \u00c9l 
replic\u00f3: \u00ab\u00a1Por Dios y por tu vida que no te dejar\u00e9!\u00bb. Y fueron 
juntos a Jeric\u00f3. {R}_{I}5_{/}Los disc\u00edpulos de los profetas de Jeric\u00f3 
fueron y dijeron a Eliseo: \u00ab\u00bfNo sabes que el Se\u00f1or se va a llevar 
hoy a tu amo por encima de tu cabeza?\u00bb. \u00c9l contest\u00f3: \u00abTambi\u00e9n yo 
lo s\u00e9, callad\u00bb. {R}_{I}6_{/}Luego El\u00edas le dijo: \u00abQu\u00e9date aqu\u00ed, porque el 
Se\u00f1or me manda ir al Jord\u00e1n\u00bb. Y \u00e9l replic\u00f3: \u00ab\u00a1Por Dios y por tu 
vida que no te dejar\u00e9!\u00bb. Y fueron los dos juntos. 
[=]_{R}_{I}7_{/}Cincuenta disc\u00edpulos de los profetas fueron tambi\u00e9n y se 
pararon frente a ellos a cierta distancia, mientras que los dos se 
detuvieron junto al Jord\u00e1n. {R}_{I}8_{/}Entonces El\u00edas tom\u00f3 su manto, lo 
enroll\u00f3 y golpe\u00f3 con \u00e9l las aguas, las cuales se dividieron a uno 
y otro lado, de modo que pasaron ambos a pie enjuto.
[=]_{R}_{I}9_{/}Y cuando pasaron, El\u00edas dijo a Eliseo: \u00abP\u00eddeme lo que 
quieras antes de que sea arrebatado de tu presencia\u00bb. Eliseo 
contest\u00f3: \u00abQue pasen a m\u00ed las dos terceras partes de tu esp\u00edritu\u00bb. 
{R}_{I}10_{/}El\u00edas repuso: \u00abDif\u00edcil cosa has ido a pedir. Con todo, si me 
ves cuando sea arrebatado de tu presencia, te ser\u00e1 concedida; y si 
no, no lo ser\u00e1\u00bb. [=]_{R}_{I}11_{/}Y mientras iban caminando y 
conversando, un carro de fuego, con caballos de fuego, pas\u00f3 entre 
los dos, y El\u00edas fue arrebatado en un torbellino hacia el cielo.{I}{/}

{N}ELISEO, SUCESOR DE EL\u00cdAS{/}

[=]_{R}_{I}12_{/}Eliseo le ve\u00eda y gritaba: \u00ab\u00a1Padre m\u00edo, padre m\u00edo, carro 
y caballer\u00eda de Israel!\u00bb. Y cuando dej\u00f3 de verle, agarr\u00f3 sus 
vestiduras y las rasg\u00f3 en dos pedazos. {R}_{I}13_{/}Alz\u00f3 luego el manto 
de El\u00edas, que se le hab\u00eda ca\u00eddo de encima, se volvi\u00f3 y se detuvo a 
la orilla del Jord\u00e1n. {R}_{I}14_{/}Entonces tom\u00f3 el manto, que se le 
hab\u00eda ca\u00eddo a El\u00edas de encima, y golpe\u00f3 con \u00e9l las aguas, 
diciendo: \u00ab\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 el Se\u00f1or, Dios de El\u00edas? \u00bfD\u00f3nde est\u00e1?\u00bb. 
Golpe\u00f3 las aguas, y \u00e9stas se dividieron a uno y otro lado, y pas\u00f3 
a pie enjuto.
[=]_{R}_{I}15_{/}Los disc\u00edpulos de los profetas de Jeric\u00f3 lo vieron desde 
el otro lado, y exclamaron: \u00abEl esp\u00edritu de El\u00edas se ha posado 
sobre Eliseo\u00bb. Le salieron al encuentro y se prosternaron ante \u00e9l 
rostro en tierra. [=]_{R}_{I}16_{/}Luego le dijeron: \u00abMira, entre tus 
siervos hay cincuenta hombres robustos. Que vayan y busquen a tu 
amo, no sea que le haya arrebatado el esp\u00edritu del Se\u00f1or y le haya 
arrojado en alg\u00fan monte o en alg\u00fan valle\u00bb. Pero \u00e9l dijo: \u00abNo los 
mand\u00e9is\u00bb. [=]_{I}17_{/}Y tanto le insistieron, que les dijo: 
\u00abMandadlos\u00bb. Y mandaron cincuenta hombres, que lo buscaron durante 
tres d\u00edas, pero no lo encontraron. {R}_{I}18_{/}Volvieron a Jeric\u00f3, donde 
estaba Eliseo, que les dijo: \u00ab\u00bfNo os dije yo que no fuerais?\u00bb.

{N}PRIMEROS MILAGROS DE ELISEO{/}

{R}_{I}19_{/}Los vecinos de la ciudad dijeron a Eliseo: \u00abMira, en esta 
ciudad se vive bien, como mi se\u00f1or ve; pero las aguas son malas y 
esterilizan la tierra\u00bb. {I}20_{/}\u00c9l contest\u00f3: \u00abTraedme una escudilla 
nueva y poned en ella sal\u00bb. Y se la trajeron. {R}_{I}21_{/}Y fue al 
manantial del agua, y ech\u00f3 all\u00ed la sal, diciendo: \u00abEsto dice el 
Se\u00f1or: Yo saneo estas aguas; no se originar\u00e1 de ellas en adelante 
muerte ni esterilidad\u00bb. {R}_{I}22_{/}Y el agua qued\u00f3 saneada hasta el 
presente, tal como Eliseo hab\u00eda dicho.
{R}_{I}23_{/}De all\u00ed Eliseo fue a Betel y, cuando iba por el camino, unos 
rapazuelos que hab\u00edan salido de la ciudad empezaron a burlarse de 
\u00e9l, dici\u00e9ndole: \u00ab\u00a1Sube, calvo! \u00a1Sube, calvo!\u00bb. {I}24_{/}\u00c9l se dio 
media vuelta, los mir\u00f3 y los maldijo en el nombre del Se\u00f1or. 
Entonces salieron del bosque dos osas y despedazaron a cuarenta y 
dos de aquellos muchachos.
[=]_{R}_{I}25_{/}De all\u00ed fue al monte Carmelo, y del Carmelo regres\u00f3 a 
Samar\u00eda.

{1}3{/}

{N}JOR\u00c1N, REY DE ISRAEL{/}

[\u0095]_{R}_{I}1_{/}Jor\u00e1n, hijo de Ajab, empez\u00f3 a reinar sobre Israel en 
Samar\u00eda el a\u00f1o dieciocho de Josafat, rey de Jud\u00e1. Rein\u00f3 doce a\u00f1os. 
{I}2_{/}Hizo lo que es malo a los ojos del Se\u00f1or, aunque no tanto como 
su padre y su madre, pues retir\u00f3 la estela de Baal, que su padre 
hab\u00eda hecho. [=]_{R}_{I}3_{/}Sin embargo, cometi\u00f3 los mismos pecados que 
Jerobo\u00e1n, hijo de Nabat, hizo cometer a Israel.

{N}CAMPA\u00d1A CONTRA MESA, REY DE MOAB{/}

{R}_{I}4_{/}Mesa, rey de Moab, era pastor, y pagaba en tributo al rey de 
Israel cien mil corderos y cien mil carneros de lana. {R}_{I}5_{/}Pero, 
al morir Ajab, el rey de Moab se rebel\u00f3 contra el rey de Israel. 
{R}_{I}6_{/}Entonces Jor\u00e1n sali\u00f3 de Samar\u00eda y pas\u00f3 revista a todo Israel. 
[=]_{R}_{I}7_{/}Se puso en camino y mand\u00f3 decir a Josafat, rey de Jud\u00e1: 
\u00abEl rey de Moab se ha rebelado contra m\u00ed. \u00bfQuieres venir conmigo a 
la guerra contra Moab?\u00bb. Contest\u00f3: \u00abIr\u00e9, pues t\u00fa y yo, tu pueblo y 
mi pueblo, tu caballer\u00eda y mi caballer\u00eda somos una misma cosa\u00bb. 
{R}_{I}8_{/}Luego pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 camino iremos?\u00bb. Jor\u00e1n respondi\u00f3: 
\u00abPor el camino del desierto de Ed\u00f3n\u00bb.
{R}_{I}9_{/}El rey de Israel, el rey de Jud\u00e1 y el rey de Ed\u00f3n se pusieron 
en marcha, y, despu\u00e9s de un recorrido de siete d\u00edas, falt\u00f3 el agua 
para el ej\u00e9rcito y las bestias de tiro. {R}_{I}10_{/}Entonces el rey de 
Israel exclam\u00f3: \u00ab\u00a1Ay! Sin duda que el Se\u00f1or ha reunido a estos 
tres reyes para entregarlos en manos de Moab\u00bb. [=]_{R}_{I}11_{/}Pero 
Josafat pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfNo habr\u00e1 aqu\u00ed alg\u00fan profeta del Se\u00f1or, para 
consultar al Se\u00f1or por su medio?\u00bb. Uno de los servidores del rey 
de Israel dijo: \u00abAqu\u00ed est\u00e1 Eliseo, el hijo de Safat, el que vert\u00eda 
agua en las manos de El\u00edas\u00bb. {R}_{I}12_{/}Y Josafat dijo: \u00abCon \u00e9l est\u00e1 la 
palabra del Se\u00f1or\u00bb. El rey de Israel, Josafat y el rey de Ed\u00f3n 
fueron a ver a Eliseo. [=]_{R}_{I}13_{/}Eliseo dijo al rey de Israel: 
\u00ab\u00bfQu\u00e9 tengo que ver yo contigo? Vete a consultar a los profetas de 
tu padre y a los de tu madre\u00bb. Pero el rey de Israel repuso: \u00abEs 
que el Se\u00f1or nos ha reunido a tres reyes para entregarnos en manos 
de Moab\u00bb. [=]_{R}_{I}14_{/}Eliseo dijo: \u00abVive el Se\u00f1or todopoderoso, a 
quien adoro, que si no fuese en atenci\u00f3n a Josafat, rey de Jud\u00e1, 
no te har\u00eda caso ni te mirar\u00eda. [=]_{R}_{I}15_{/}Traedme un arpista\u00bb. Y, 
mientras el arpista ta\u00f1\u00eda el arpa, la mano del Se\u00f1or fue sobre 
Eliseo, {I}16_{/}que dijo: \u00abEsto dice el Se\u00f1or: Cavad en este valle 
aljibes y m\u00e1s aljibes, {R}_{I}17_{/}porque el Se\u00f1or dice: No ver\u00e9is 
viento, ni ver\u00e9is lluvia; pero este valle se henchir\u00e1 de agua, de 
modo que pod\u00e1is beber vosotros, vuestros ganados y vuestras 
bestias de tiro. {I}18_{/}Y aun esto es poco para el Se\u00f1or: \u00e9l 
entregar\u00e1 a Moab en vuestras manos. {R}_{I}19_{/}Destruir\u00e9is todas las 
ciudades amuralladas, talar\u00e9is todos los \u00e1rboles frutales, 
cegar\u00e9is todos los manantiales de agua y devastar\u00e9is con piedras 
todos los mejores campos\u00bb. [=]_{R}_{I}20_{/}En efecto, a la ma\u00f1ana 
siguiente, a la hora de la ofrenda del sacrificio perpetuo, por la 
parte de Ed\u00f3n empez\u00f3 a llegar el agua hasta que la comarca qued\u00f3 
inundada.
{I}21_{/}Por su parte, todos los moabitas, enterados de que los reyes 
avanzaban para luchar contra ellos, se concentraron todos, desde 
la edad de empu\u00f1ar las armas para arriba, y se situaron en la 
frontera. {R}_{I}22_{/}Al levantarse por la ma\u00f1ana, cuando el sol 
reverberaba en el agua, los moabitas vieron a lo lejos las aguas 
rojizas como sangre, {I}23_{/}y dijeron: \u00abEsto es sangre. Sin duda que 
los reyes se han acuchillado y se han matado unos a otros. 
Moabitas, \u00a1al bot\u00edn!\u00bb. {R}_{I}24_{/}Marcharon sobre el campamento de 
Israel; pero los israelitas salieron y asestaron un rudo golpe a 
Moab, que se dio a la fuga. Ellos entraron en el pa\u00eds y derrotaron 
a Moab. [=]_{R}_{I}25_{/}Demolieron las ciudades y llenaron de piedras 
los campos f\u00e9rtiles; cegaron todos los manantiales de agua y 
talaron todos los \u00e1rboles frutales, hasta que no qued\u00f3 m\u00e1s que 
Quir Jareset. Los honderos la cercaron y la atacaron.
{I}26_{/}El rey de Moab, viendo que la lucha era demasiado recia para 
sus fuerzas, tom\u00f3 consigo setecientos hombres que empu\u00f1aban espada 
para abrir una brecha contra el rey de Ed\u00f3n, pero no lo consigui\u00f3. 
[=]_{I}27_{/}Etonces tom\u00f3 a su hijo primog\u00e9nito, el que deb\u00eda 
sucederle en el trono, y lo ofreci\u00f3 en holocausto sobre la 
muralla. Sobrevino una gran indignaci\u00f3n contra los israelitas, los 
cuales levantaron el campamento y volvieron a su tierra.

{1}4{/}

{N}MILAGROS DE ELISEO. MULTIPLICACI\u00d3N DEL ACEITE{/}

[\u0095]_[=]_{R}_{I}1_{/}Una mujer, esposa de un disc\u00edpulo de los profetas, 
fue a lamentarse a Eliseo: \u00abMi marido ha muerto. T\u00fa bien sabes que 
tu siervo era temeroso del Se\u00f1or. Pues bien, el acreedor ha venido 
a llevarse mis dos hijos como esclavos\u00bb. {R}_{I}2_{/}Eliseo le dijo: 
\u00ab\u00bfQu\u00e9 puedo hacer por ti? Dime: \u00bfqu\u00e9 tienes en casa?\u00bb. Ella 
respondi\u00f3: \u00abS\u00f3lo tengo una orza de aceite\u00bb. {I}3_{/}\u00c9l le dijo: \u00abAnda, 
que tus vecinos te presten vasijas vac\u00edas. {I}4_{/}Entra luego en tu 
casa, ci\u00e9rrate dentro con tus hijos y vierte el aceite en todas 
esas vasijas, retir\u00e1ndolas seg\u00fan se van llenando\u00bb. {R}_{I}5_{/}Ella dej\u00f3 
a Eliseo, y se cerr\u00f3 en casa con sus hijos; \u00e9stos le presentaban 
las vasijas, y ella las llenaba. {I}6_{/}Cuando las vasijas estaban ya 
llenas, dijo a uno de sus hijos: \u00abTr\u00e1eme otra vasija\u00bb. Pero \u00e9l 
respondi\u00f3: \u00abNo hay m\u00e1s vasijas\u00bb. Y el aceite se termin\u00f3. 
{R}_{I}7_{/}Entonces ella fue a contar la cosa al hombre de Dios, el cual 
le dijo: \u00abAnda, vende el aceite, paga a tu acreedor, y t\u00fa y tus 
hijos vivid de lo restante\u00bb.

{N}RESURRECCI\u00d3N DEL HIJO DE LA SUNAMITA{/}

{R}_{I}8_{/}Un d\u00eda Eliseo pasaba por Sun\u00e1n. Viv\u00eda all\u00ed una mujer 
distinguida, que le invit\u00f3 con insistencia a comer. Y en adelante, 
siempre que pasaba, se paraba all\u00ed a comer. {R}_{I}9_{/}Aquella mujer 
dijo a su marido: \u00abMira, me he dado cuenta de que es un hombre de 
Dios, un santo, ese que pasa siempre por nuestra casa. {I}10_{/}Vamos 
a hacerle una habitaci\u00f3n arriba, y pongamos all\u00ed una cama, una 
mesa, una silla y un candelabro, para que, cuando venga a nuestra 
casa, se recoja en ella\u00bb.
{R}_{I}11_{/}Un d\u00eda lleg\u00f3 Eliseo, se retir\u00f3 al aposento y se acost\u00f3. 
{I}12_{/}Luego dijo a Guejaz\u00ed, su criado: \u00abLlama a la sunamita\u00bb. La 
llam\u00f3 y, cuando se present\u00f3 ante \u00e9l, {R}_{I}13_{/}Eliseo orden\u00f3 a su 
criado: \u00abDile: Nos est\u00e1s prodigando toda clase de cuidados; \u00bfqu\u00e9 
podr\u00eda hacer por ti? \u00bfTienes alguna solicitud que elevar al rey o 
al jefe del ej\u00e9rcito?\u00bb. Ella respondi\u00f3: \u00abEn medio de mi pueblo 
vivo\u00bb. {R}_{I}14_{/}Eliseo dijo: \u00ab\u00bfQu\u00e9 podr\u00edamos hacer por ella?\u00bb. 
Guejaz\u00ed respondi\u00f3: \u00ab\u00a1No tiene hijos y su marido es ya viejo!\u00bb. 
{R}_{I}15_{/}Eliseo le dijo: \u00abLl\u00e1mala\u00bb. La llam\u00f3, y ella se present\u00f3 a la 
puerta. [=]_{R}_{I}16_{/}Eliseo le dijo: \u00abEl a\u00f1o pr\u00f3ximo, por estas 
fechas, tendr\u00e1s en brazos un hijo\u00bb. Ella respondi\u00f3: \u00abNo, se\u00f1or 
m\u00edo, hombre de Dios, no enga\u00f1es a tu sierva\u00bb. [=]_{R}_{I}17_{/}Y aquella 
mujer concibi\u00f3, y al a\u00f1o siguiente, por aquellas fechas, dio a luz 
un hijo, tal como Eliseo le hab\u00eda anunciado.
{I}18_{/}El ni\u00f1o creci\u00f3, y un d\u00eda, que fue adonde estaba su padre con 
los segadores, {I}19_{/}dijo a su padre: \u00ab\u00a1Ay mi cabeza! \u00a1Ay mi 
cabeza!\u00bb. Entonces el padre mand\u00f3 a un criado: \u00abLl\u00e9vaselo a su 
madre\u00bb. [=]_{I}20_{/}\u00c9l lo llev\u00f3 a su madre, y estuvo recostado sobre 
sus rodillas hasta el mediod\u00eda, en que muri\u00f3. {R}_{I}21_{/}Ella entonces 
lo subi\u00f3 y lo puso en el lecho del hombre de Dios; luego cerr\u00f3 la 
puerta y sali\u00f3. {R}_{I}22_{/}Llam\u00f3 a su marido y le dijo: \u00abM\u00e1ndame uno de 
los criados y un asna; voy corriendo adonde est\u00e1 el hombre de Dios 
y vuelvo\u00bb. {R}_{I}23_{/}\u00c9l replic\u00f3: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 vas hoy adonde \u00e9l est\u00e1, si 
no es novilunio ni s\u00e1bado?\u00bb. Pero ella dijo: \u00ab\u00a1Queda con Dios!\u00bb. 
{I}24_{/}Mand\u00f3 aparejar el asna, y dijo al criado: \u00abVe guiando, y no 
me detengas hasta que yo no te lo indique\u00bb.
{R}_{I}25_{/}Parti\u00f3, y lleg\u00f3 adonde estaba el hombre de Dios en el monte 
Carmelo. Cuando el hombre de Dios la divis\u00f3 desde lejos, dijo a 
Guejaz\u00ed, su criado: \u00abAqu\u00e9lla es la sunamita. {I}26_{/}Sal a su 
encuentro y preg\u00fantale: \u00bfEst\u00e1s bien? \u00bfEst\u00e1 bien tu marido? \u00bfEst\u00e1 
bien tu hijo?\u00bb. Ella respondi\u00f3: \u00abS\u00ed, bien\u00bb. {R}_{I}27_{/}Lleg\u00f3 adonde 
estaba el hombre de Dios en el monte, y se abraz\u00f3 a sus pies. 
Guejaz\u00ed fue a separarla, pero el hombre de Dios dijo: \u00abD\u00e9jala, 
porque est\u00e1 muy apenada; pero el Se\u00f1or me lo ha tenido oculto y 
nada me ha manifestado\u00bb. {I}28_{/}Ella dijo: \u00ab\u00bfPor ventura hab\u00eda 
pedido yo un hijo a mi se\u00f1or? \u00bfNo le dije que no me enga\u00f1ase?\u00bb. 
[=]_{R}_{I}29_{/}Entonces Eliseo dijo a Guejaz\u00ed: \u00abC\u00ed\u00f1ete los lomos, toma 
en la mano mi bast\u00f3n y vete. Si encuentras a alguien, no le 
saludes; si alguien te saluda, no le respondas. Pon mi bast\u00f3n 
sobre el rostro del ni\u00f1o\u00bb. {R}_{I}30_{/}Pero la madre del ni\u00f1o replic\u00f3: 
\u00ab\u00a1Por el Se\u00f1or y por tu vida que no te dejar\u00e9!\u00bb. Eliseo se levant\u00f3 
y la sigui\u00f3.
{R}_{I}31_{/}Guejaz\u00ed se les adelant\u00f3 y puso el bast\u00f3n sobre el rostro del 
ni\u00f1o, pero no resoll\u00f3 ni dio se\u00f1al de vida. Entonces fue al 
encuentro de Eliseo, y le dijo: \u00abEl ni\u00f1o no se ha despertado\u00bb. 
{R}_{I}32_{/}Cuando Eliseo lleg\u00f3 a la casa, el ni\u00f1o estaba muerto, echado 
en su cama. {I}33_{/}Entr\u00f3, se cerr\u00f3 en el aposento con el ni\u00f1o y or\u00f3 
al Se\u00f1or. {I}34_{/}Luego se subi\u00f3 a la cama y se ech\u00f3 sobre el ni\u00f1o; 
puso la boca sobre su boca, los ojos sobre sus ojos, las palmas 
sobre sus palmas, y estando as\u00ed inclinado sobre \u00e9l, el cuerpo del 
ni\u00f1o entr\u00f3 en calor. {R}_{I}35_{/}Eliseo se apart\u00f3 y se puso a pasear por 
la casa de ac\u00e1 para all\u00e1. Luego subi\u00f3 y se tendi\u00f3 sobre \u00e9l. 
Entonces el ni\u00f1o estornud\u00f3 hasta siete veces y abri\u00f3 los ojos. 
[=]_{R}_{I}36_{/}El profeta llam\u00f3 a Guejaz\u00ed, y le dijo: \u00abLlama a la 
sunamita\u00bb. La llam\u00f3 y, cuando entr\u00f3, Eliseo dijo: \u00abToma a tu 
hijo\u00bb. {I}37_{/}Ella cay\u00f3 a sus pies, y se postr\u00f3 en tierra. Tom\u00f3 a su 
hijo y sali\u00f3.

{N}LA COMIDA ENVENENADA{/}

{R}_{I}38_{/}Eliseo regres\u00f3 a Guilgal. En el pa\u00eds hab\u00eda carest\u00eda. Y 
estando un d\u00eda con \u00e9l los disc\u00edpulos de los profetas, dijo a su 
siervo: \u00abPon la olla grande y cuece unas viandas para los 
disc\u00edpulos de los profetas\u00bb. {I}39_{/}Uno de ellos sali\u00f3 al campo a 
recoger verduras, y habiendo encontrado una especie de cepa 
silvestre, recogi\u00f3 de ella los frutos hasta llenar su capa. Lleg\u00f3 
a casa y los pic\u00f3 en la olla de las viandas, sin saber lo que 
eran. {R}_{I}40_{/}Sirvi\u00f3 luego a los hombres para que comiesen, pero 
apenas probaron del cocido, lanzaron un grito, exclamando: \u00ab\u00a1La 
olla est\u00e1 envenenada, hombre de Dios!\u00bb. Y no pudieron comer. 
{I}41_{/}\u00c9l orden\u00f3: \u00abTraedme harina\u00bb. La ech\u00f3 en la olla, y a\u00f1adi\u00f3: 
\u00abS\u00edrveles ahora\u00bb. Y en la olla no se encontr\u00f3 ya nada malo.

{N}MULTIPLICACI\u00d3N DE LOS PANES{/}

[=]_{R}_{I}42_{/}Un hombre lleg\u00f3 de Baal Salis\u00e1, trayendo al hombre de 
Dios el pan de las primicias, veinte panes de cebada y espigas 
nuevas en su alforja. Eliseo orden\u00f3: \u00abDalo a las gentes para que 
coman\u00bb. [=]_{I}43_{/}Pero su criado replic\u00f3: \u00ab\u00bfC\u00f3mo voy a poner esto 
delante de cien hombres?\u00bb. \u00c9l dijo: \u00abDalo a la gente para que 
coman, pues esto dice el Se\u00f1or: Comer\u00e1n, y sobrar\u00e1\u00bb. [=]_{I}44_{/}Se 
lo sirvi\u00f3 y comieron; y sobr\u00f3, como hab\u00eda dicho el Se\u00f1or.

{1}5{/}

{N}CURACI\u00d3N DE NAAM\u00c1N{/}

[\u0095]_{R}_{I}1_{/}Naam\u00e1n, general del ej\u00e9rcito del rey de Siria, era un 
hombre tenido en mucho y apreciado por su se\u00f1or, porque por su 
medio el Se\u00f1or hab\u00eda concedido una victoria a Siria. Pero estaba 
leproso. {R}_{I}2_{/}En una de sus incursiones, los sirios se llevaron de 
la tierra de Israel a una muchacha que fue a parar al servicio de 
la mujer de Naam\u00e1n. {R}_{I}3_{/}Y dijo a su se\u00f1ora: \u00ab\u00a1Si mi se\u00f1or se 
presentase al profeta que hay en Samar\u00eda, \u00e9l le librar\u00eda de su 
lepra!\u00bb.
{I}4_{/}Naam\u00e1n fue a decir al rey lo que le hab\u00eda dicho la muchacha. 
{I}5_{/}Y el rey respondi\u00f3: \u00abEst\u00e1 bien, anda y lleva una carta m\u00eda al 
rey de Israel\u00bb.
Parti\u00f3 Naam\u00e1n llevando consigo unos trescientos cuarenta kilos de 
plata, seis mil monedas de oro y diez mudas de vestidos. 
[=]_{R}_{I}6_{/}Y present\u00f3 al rey de Israel la carta que dec\u00eda: \u00abY al 
presente, cuando te llegue esta carta, sabr\u00e1s que te env\u00edo a mi 
servidor Naam\u00e1n, para que lo cures de su lepra\u00bb. {R}_{I}7_{/}Cuando el 
rey de Israel ley\u00f3 la carta, se rasg\u00f3 las vestiduras y exclam\u00f3: 
\u00ab\u00bfEs que soy yo un dios para dar la muerte y la vida, que este me 
manda a un hombre para que lo cure de la lepra? Fijaos bien, y 
ver\u00e9is que anda buscando pretextos contra m\u00ed\u00bb. {R}_{I}8_{/}Cuando Eliseo, 
el hombre de Dios, se enter\u00f3 de que el rey hab\u00eda rasgado sus 
vestiduras, le mand\u00f3 a decir: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 has rasgado tus 
vestiduras? Que venga a m\u00ed y sabr\u00e1 que en Israel hay un profeta\u00bb.
{R}_{I}9_{/}Naam\u00e1n fue con sus caballos y su carro y se detuvo ante la 
puerta de la casa de Eliseo. [=]_{R}_{I}10_{/}Pero Eliseo le mand\u00f3 a 
decir: \u00abAnda, b\u00e1\u00f1ate siete veces en el Jord\u00e1n, y tu cuerpo quedar\u00e1 
limpio\u00bb. [=]_{R}_{I}11_{/}Naam\u00e1n se enfad\u00f3 y se fue diciendo: \u00abYo pensaba 
que saldr\u00eda a recibirme, que invocar\u00eda el nombre del Se\u00f1or, su 
Dios, que me tocar\u00eda con su mano y as\u00ed sanar\u00eda de mi lepra. 
{R}_{I}12_{/}\u00bfNo son acaso el Abana y el Farfar, los r\u00edos de Damasco, 
mejores que todas las aguas de Israel? \u00bfNo me podr\u00eda ba\u00f1ar en 
ellos y quedar limpio?\u00bb. Dio media vuelta y se fue muy indignado. 
{R}_{I}13_{/}Pero sus criados se le acercaron y le dijeron: \u00abPadre 
nuestro, si el profeta te hubiera mandado una cosa dif\u00edcil, \u00bfno la 
habr\u00edas hecho? \u00a1Cu\u00e1nto m\u00e1s habi\u00e9ndote dicho: L\u00e1vate y quedar\u00e1s 
limpio!\u00bb.
[=]_{R}_{I}14_{/}Entonces baj\u00f3, se ba\u00f1\u00f3 siete veces en el Jord\u00e1n, como 
hab\u00eda dicho el hombre de Dios, y su cuerpo qued\u00f3 limpio como el de 
un ni\u00f1o. {R}_{I}15_{/}Acto seguido regres\u00f3 con toda su comitiva adonde el 
hombre de Dios, y en pie ante \u00e9l, dijo: \u00abReconozco que no hay otro 
dios en toda la tierra fuera del Dios de Israel. Y ahora, d\u00edgnate 
recibir un regalo de tu siervo\u00bb. {R}_{I}16_{/}Pero Eliseo replic\u00f3: \u00ab\u00a1Vive 
el Se\u00f1or, a cuyo servicio estoy, que no tomar\u00e9 nada!\u00bb. Y por m\u00e1s 
que insisti\u00f3 para hac\u00e9rselo aceptar, lo rehus\u00f3. {I}17_{/}Naam\u00e1n dijo: 
\u00abD\u00e9jame llevar tierra, la carga de un par de mulas, pues tu siervo 
no ofrecer\u00e1 ya holocaustos y sacrificios a otros dioses fuera del 
Se\u00f1or. {R}_{I}18_{/}S\u00f3lo pido que el Se\u00f1or me perdone una cosa: cuando 
entre mi se\u00f1or en el templo de Rim\u00f3n y se apoye en mi brazo, para 
adorar all\u00ed, y yo me postre en el templo de Rim\u00f3n mientras \u00e9l se 
postra, que el Se\u00f1or me lo perdone\u00bb. {R}_{I}19_{/}Eliseo le respondi\u00f3: 
\u00abVete en paz\u00bb.

{N}CASTIGO DE GUEJAZ\u00cd{/}

Se hab\u00eda alejado Naam\u00e1n un tanto, {R}_{I}20_{/}cuando Guejaz\u00ed, el criado 
de Eliseo, el hombre de Dios, se dijo: \u00abEs claro que mi amo ha 
sido demasiado condescendiente con este sirio Naam\u00e1n, hasta el 
punto de no aceptar de su mano lo que le hab\u00eda tra\u00eddo. \u00a1Vive el 
Se\u00f1or, que voy tras \u00e9l y consigo de \u00e9l alguna cosa!\u00bb. {I}21_{/}Guejaz\u00ed 
fue corriendo detr\u00e1s de Naam\u00e1n, y Naam\u00e1n al ver que corr\u00eda detr\u00e1s 
de \u00e9l, se baj\u00f3 del carro y le dijo: \u00ab\u00bfVa todo bien?\u00bb. 
{R}_{I}22_{/}Respondi\u00f3: \u00abBien. Mi se\u00f1or me env\u00eda a decirte: Acaban de 
llegar a m\u00ed dos muchachos de la monta\u00f1a de Efra\u00edn, de los 
disc\u00edpulos de los profetas. Dales, por favor, setenta kilos de 
plata y dos mudas de vestidos\u00bb. {I}23_{/}Naam\u00e1n respondi\u00f3: \u00abT\u00f3malo\u00bb. 
Insisti\u00f3 en que lo aceptara, meti\u00f3 la plata y las mudas de 
vestidos en dos sacos y se los dio a dos criados suyos, que se lo 
llevaron delante. {I}24_{/}Y cuando llegaron a la colina, Guejaz\u00ed tom\u00f3 
los sacos, los escondi\u00f3 en su casa y despidi\u00f3 a los hombres, que 
se marcharon.
{R}_{I}25_{/}\u00c9l entr\u00f3 y se present\u00f3 a Eliseo. Eliseo le dijo: \u00ab\u00bfDe d\u00f3nde 
vienes?\u00bb. Guejaz\u00ed respondi\u00f3: \u00abTu siervo no ha ido a ninguna 
parte\u00bb. [=]_{R}_{I}26_{/}Eliseo le dijo: \u00ab\u00bfEs que no iba contigo mi 
esp\u00edritu cuando un hombre se baj\u00f3 de su carro para saludarte? 
Ahora que has recibido dinero podr\u00e1s comprar vestidos, olivares y 
vi\u00f1edos, ovejas y bueyes, siervos y siervas; [=]_{I}27_{/}pero la 
lepra de Naam\u00e1n se os pegar\u00e1 a ti y a tu descendencia para 
siempre\u00bb. Y sali\u00f3 de su presencia blanco como la nieve de lepra.

{1}6{/}

{N}EL HIERRO QUE SOBRENADA{/}

{R}_{I}1_{/}Los disc\u00edpulos de los profetas dijeron a Eliseo: \u00abComo ves, 
el lugar en que vivimos contigo es demasiado estrecho para 
nosotros. {R}_{I}2_{/}D\u00e9janos ir hasta el Jord\u00e1n, para tomar cada uno un 
madero y construirnos una casa\u00bb. Eliseo respondi\u00f3: \u00abPod\u00e9is ir\u00bb. 
{R}_{I}3_{/}Pero uno de ellos dijo: \u00abVen t\u00fa con nosotros\u00bb. Eliseo 
contest\u00f3: \u00abIr\u00e9\u00bb. {R}_{I}4_{/}Fue con ellos, llegaron al Jord\u00e1n y se 
pusieron a cortar madera. {R}_{I}5_{/}A uno que estaba cortando un tronco 
se le cay\u00f3 el hacha al agua; y empez\u00f3 a gritar: \u00abAy, maestro, que 
era prestada\u00bb. {R}_{I}6_{/}El hombre de Dios pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfD\u00f3nde ha 
ca\u00eddo?\u00bb. El otro le indic\u00f3 el sitio; \u00e9l cort\u00f3 un palo, lo ech\u00f3 
all\u00ed, y el hacha sali\u00f3 a flote. {R}_{I}7_{/}Eliseo le dijo: \u00abAg\u00e1rrala\u00bb, y 
el otro alarg\u00f3 la mano y la recogi\u00f3.

{N}EXTRAV\u00cdO DE LOS SIRIOS{/}

{R}_{I}8_{/}El rey de Siria, que estaba en guerra contra Israel, concert\u00f3 
con sus ayudantes lo siguiente: \u00abTendamos una emboscada en tal y 
tal lugar\u00bb. {R}_{I}9_{/}Pero el hombre de Dios mand\u00f3 a decir al rey de 
Israel: \u00abNo pases por tal lugar, porque los sirios est\u00e1n all\u00ed 
emboscados\u00bb. {R}_{I}10_{/}El rey de Israel, pues, mand\u00f3 gente al lugar 
que el hombre de Dios le hab\u00eda avisado, y estuvo en guardia no una 
ni dos veces. {R}_{I}11_{/}Inquietado por este hecho, el rey de Siria 
llam\u00f3 a sus ayudantes y les dijo: \u00ab\u00bfDecidme qui\u00e9n de los nuestros 
avisa al rey de Israel?\u00bb. {R}_{I}12_{/}Y uno de sus ayudantes respondi\u00f3: 
\u00abNadie, oh rey, mi se\u00f1or; Eliseo, el profeta que vive en Samar\u00eda, 
es el que comunica al rey de Israel incluso todo lo que t\u00fa dices 
en tu dormitorio\u00bb. {I}13_{/}El rey orden\u00f3: \u00abId y averiguad d\u00f3nde se 
encuentra y yo lo mandar\u00e9 prender\u00bb. Alguien le dijo: \u00abEst\u00e1 en 
Dot\u00e1n\u00bb, {I}14_{/}y \u00e9l envi\u00f3 all\u00e1 caballos, carros y un fuerte 
contingente de tropas. Llegaron de noche y cercaron la ciudad.

{R}_{I}15_{/}El criado del hombre de Dios se levant\u00f3 de madrugada y, al 
salir, vio la tropa que sitiaba la ciudad con caballos y carros. 
El muchacho dijo a Eliseo: \u00ab\u00a1Ay, se\u00f1or m\u00edo!, \u00bfqu\u00e9 hacemos?\u00bb. 
{I}16_{/}Y \u00e9l respondi\u00f3: \u00abNo temas, pues son m\u00e1s los que est\u00e1n con 
nosotros que los que est\u00e1n con ellos\u00bb. {R}_{I}17_{/}Y Eliseo or\u00f3 as\u00ed: 
\u00abSe\u00f1or, \u00e1brele los ojos para que vea\u00bb. Y el Se\u00f1or abri\u00f3 los ojos 
del muchacho, el cual vio el monte repleto de caballos y carros de 
fuego, que rodeaban a Eliseo. [=]_{R}_{I}18_{/}Y cuando los sirios 
bajaban contra \u00e9l, Eliseo or\u00f3 al Se\u00f1or de esta manera: \u00abCiega a 
esa gente\u00bb. Y el Se\u00f1or los dej\u00f3 ciegos, como hab\u00eda pedido Eliseo. 
{R}_{I}19_{/}Eliseo les dijo: \u00abNo es \u00e9ste el camino, ni \u00e9sta la ciudad. 
Seguidme y os guiar\u00e9 donde est\u00e1 el hombre que busc\u00e1is\u00bb. Y los 
llev\u00f3 a Samar\u00eda. {R}_{I}20_{/}Y cuando llegaron a Samar\u00eda, Eliseo dijo: 
\u00abSe\u00f1or, \u00e1breles los ojos, para que vean\u00bb. El Se\u00f1or les abri\u00f3 los 
ojos, y vieron que estaban en medio de Samar\u00eda. {R}_{I}21_{/}El rey de 
Israel, al verlos, dijo a Eliseo: \u00abPadre m\u00edo, \u00bflos mato?\u00bb. 
{I}22_{/}Respondi\u00f3: \u00abNo los mates. A los que has hecho prisioneros con 
tu espada y tu arco puedes matarlos; pero a \u00e9stos s\u00edrveles comida 
y bebida, para que coman y beban y se vuelvan adonde su se\u00f1or\u00bb. 
{R}_{I}23_{/}El rey les prepar\u00f3 un gran banquete y, despu\u00e9s que comieron 
y bebieron, los dej\u00f3 en libertad. Ellos regresaron a su se\u00f1or; 
pero en adelante las guerrillas de Siria no volvieron a penetrar 
en el pa\u00eds de Israel.

{N}ASEDIO DE SAMAR\u00cdA{/}

{R}_{I}24_{/}Despu\u00e9s de estos sucesos Ben Hadad, rey de Siria, reuni\u00f3 
todo su ej\u00e9rcito y fue a sitiar Samar\u00eda. {R}_{I}25_{/}El asedio fue tan 
largo que se origin\u00f3 un hambre muy grande, hasta el punto de que 
una cabeza de asno lleg\u00f3 a costar ochenta monedas de plata, y un 
cuarto de puerros, cinco monedas de plata.
{I}26_{/}Pasaba el rey por la muralla, cuando una mujer le grit\u00f3: 
\u00abSoc\u00f3rreme, \u00a1oh rey, mi se\u00f1or!\u00bb. {I}27_{/}Y el rey respondi\u00f3: \u00abSi el 
Se\u00f1or no te socorre, \u00bfcon qu\u00e9 te voy a socorrer yo? \u00bfCon el 
producto de la era o del lagar?\u00bb. {I}28_{/}Y le pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfQu\u00e9 
quieres?\u00bb. Ella respondi\u00f3: \u00abEsta mujer me hab\u00eda dicho: Entrega a 
tu hijo y nos lo comeremos hoy; el m\u00edo nos lo comeremos ma\u00f1ana. 
[=]_{I}29_{/}Cocimos a mi hijo y nos lo comimos. Al d\u00eda siguiente le 
dije: Trae a tu hijo para que nos lo comamos, pero ella escondi\u00f3 a 
su hijo\u00bb.
{I}30_{/}Cuando el rey oy\u00f3 las palabras de aquella mujer, rasg\u00f3 sus 
vestiduras y, como pasaba sobre la muralla, la gente vio que 
llevaba interiormente el cilicio a ra\u00edz de la carne. {R}_{I}31_{/}Luego 
dijo: \u00abEl Se\u00f1or me castigue si la cabeza de Eliseo, hijo de Safat, 
queda hoy sobre sus hombros\u00bb. [*]_{R}_{I}32_{/}Eliseo estaba sentado en 
su casa, con los ancianos que le rodeaban, cuando el rey le envi\u00f3 
a un mensajero; pero antes de que el mensajero llegase, Eliseo 
hab\u00eda dicho a los ancianos: \u00ab\u00bfHab\u00e9is visto c\u00f3mo este hijo de 
asesino ha mandado a cortarme la cabeza? Mirad, cuando el 
mensajero llegue, cerrad la puerta y no le dej\u00e9is pasar. \u00bfNo 
sent\u00eds el ruido de los pasos de su se\u00f1or detr\u00e1s de \u00e9l?\u00bb. {I}33_{/}A\u00fan 
estaba hablando con ellos, cuando el rey baj\u00f3 adonde \u00e9l estaba y 
le dijo: \u00abEsta desgracia procede del Se\u00f1or. \u00bfQu\u00e9 m\u00e1s puedo esperar 
de \u00e9l?\u00bb.

{1}7{/}

{N}LIBERACI\u00d3N PRODIGIOSA DE SAMAR\u00cdA{/}

{R}_{I}1_{/}Entonces Eliseo dijo: \u00abEscuchad la palabra del Se\u00f1or. Esto 
dice el Se\u00f1or: Ma\u00f1ana a estas horas, a la puerta de Samar\u00eda, 
quince kilos de flor de harina se conseguir\u00e1n por una moneda de 
plata, y treinta kilos de cebada tambi\u00e9n por una moneda\u00bb. {R}_{I}2_{/}El 
oficial sobre cuyo brazo sol\u00eda apoyarse el rey dijo al hombre de 
Dios: \u00abAunque el Se\u00f1or abriera las ventanas del cielo, \u00bfpodr\u00eda 
suceder tal cosa?\u00bb. Eliseo respondi\u00f3: \u00abPues bien, t\u00fa mismo lo 
ver\u00e1s con tus propios ojos, pero no comer\u00e1s de ello\u00bb.
{R}_{I}3_{/}Cuatro leprosos estaban en la puerta de la ciudad, y se 
dijeron mutuamente: \u00ab\u00bfQu\u00e9 hacemos aqu\u00ed esperando la muerte? {I}4_{/}Si 
entramos en la ciudad, moriremos all\u00ed de hambre; y si nos quedamos 
aqu\u00ed, moriremos tambi\u00e9n. Pasemos al campamento de los sirios: si 
nos dejan con vida, viviremos; y si nos matan, moriremos\u00bb. {I}5_{/}Al 
anochecer se dirigieron al campamento de los sirios, y cuando 
llegaron al campamento, vieron que no hab\u00eda nadie. {R}_{I}6_{/}El Se\u00f1or 
hab\u00eda hecho o\u00edr en el campamento de Siria un estr\u00e9pito de carros 
de combate y de caballos, estr\u00e9pito como de un poderoso ej\u00e9rcito, 
y se hab\u00edan dicho unos a otros: \u00abEl rey de Israel ha contratado a 
los reyes hititas y a los reyes de Egipto para atacarnos\u00bb. {I}7_{/}Y 
para salvar sus vidas, se levantaron y se dieron a la fuga al 
anochecer, abandonando sus tiendas, sus caballos, sus asnos y el 
campamento, tal como estaba.
{I}8_{/}Los leprosos llegaron hasta el extremo del campamento, 
entraron en una tienda, comieron y bebieron y se llevaron plata, 
oro y vestidos, que fueron a esconder. Volvieron de nuevo, 
entraron en otra tienda, la desvalijaron y fueron a esconder el 
bot\u00edn. {I}9_{/}Pero luego se dijeron el uno al otro: \u00abNo debemos obrar 
as\u00ed. Hoy es d\u00eda de j\u00fabilo, y nosotros nos estamos callados. Si 
esperamos hasta el despuntar el d\u00eda, incurriremos en un castigo. 
Vayamos a dar la noticia al palacio real\u00bb. {I}10_{/}Fueron y gritaron 
a los centinelas de la puerta de la ciudad y les comunicaron la 
noticia de esta manera: \u00abHemos entrado en el campamento de los 
sirios y all\u00ed no hay nadie, ni se oye nada. No se ven m\u00e1s que 
caballos atados, asnos atados y tiendas intactas\u00bb.
{I}11_{/}Los centinelas transmitieron a gritos la noticia al interior 
del palacio real. {I}12_{/}El rey se levant\u00f3, de noche como era, y 
dijo a sus oficiales: \u00abYo os aclarar\u00e9 lo que han tramado contra 
nosotros los sirios. Sabiendo que nosotros estamos hambrientos, 
han salido del campamento para esconderse en el campo, diciendo: 
Sin duda saldr\u00e1n de la ciudad, y entonces los coparemos vivos y 
entraremos en la ciudad\u00bb. {I}13_{/}Un oficial dijo: \u00abQue vayan cinco 
hombres en cinco caballos a ver qu\u00e9 pasa. Si quedan con vida, 
ser\u00e1n como los que quedan aqu\u00ed; y si mueren, ser\u00e1n como los que ya 
han muerto\u00bb. {I}14_{/}Tomaron dos carros con los caballos, y el rey 
los mand\u00f3 seguir al ej\u00e9rcito de los sirios. {R}_{I}15_{/}Fueron tras 
ellos hasta el Jord\u00e1n y vieron que todo el camino estaba lleno de 
vestidos y objetos que hab\u00edan tirado los sirios en su precipitada 
huida. Los mensajeros regresaron y comunicaron al rey la noticia.
{I}16_{/}Entonces sali\u00f3 el pueblo y saque\u00f3 el campamento de los 
sirios. Quince kilos de flor de harina, treinta de cebada se 
llegaron a dar por una moneda de plata, como hab\u00eda dicho el Se\u00f1or.
{R}_{I}17_{/}El rey hab\u00eda confiado la guardia de la puerta a aquel 
oficial sobre cuyo brazo sol\u00eda apoyarse; pero el pueblo lo pisote\u00f3 
en la puerta y muri\u00f3, como hab\u00eda predicho el hombre de Dios cuando 
el rey baj\u00f3 adonde \u00e9l estaba. {R}_{I}18_{/}En efecto, el hombre de Dios 
dijo al rey: \u00abMa\u00f1ana, a estas horas, en la puerta de Samar\u00eda, 
quince kilos de flor de harina o treinta de cebada valdr\u00e1n una 
moneda de plata\u00bb; {R}_{I}19_{/}el oficial respondi\u00f3 al hombre de Dios: 
\u00abAunque el Se\u00f1or abriera las ventanas del cielo, \u00bfpodr\u00eda suceder 
tal cosa?\u00bb; \u00e9l hab\u00eda a\u00f1adido: \u00abT\u00fa mismo lo ver\u00e1s con tus propios 
ojos, pero no comer\u00e1s de ello\u00bb. {I}20_{/}Y as\u00ed le sucedi\u00f3. El pueblo 
lo pisote\u00f3 a la puerta y muri\u00f3.

{1}8{/}

{N}EMIGRACI\u00d3N Y REGRESO DE LA SUNAMITA{/}

[\u0095]_[=]_{R}_{I}1_{/}Eliseo dijo a la mujer cuyo hijo hab\u00eda resucitado: 
\u00abLev\u00e1ntate y vete con tu familia a fijar tu residencia dondequiera 
que sea, porque el Se\u00f1or ha llamado al hambre, que penetrar\u00e1 en el 
pa\u00eds durante siete a\u00f1os\u00bb. {R}_{I}2_{/}La mujer hizo sin demora lo que el 
hombre de Dios le hab\u00eda dicho, se fue con su familia y residi\u00f3 
como emigrante en el pa\u00eds de los filisteos durante siete a\u00f1os. 
{R}_{I}3_{/}Al cabo de siete a\u00f1os regres\u00f3 del pa\u00eds de los filisteos y fue 
a presentarse ante el rey a reclamar su casa y su campo. 
[=]_{R}_{I}4_{/}El rey estaba entonces charlando con Guejaz\u00ed, el criado 
del hombre de Dios, y le dec\u00eda: \u00abCu\u00e9ntame todos los milagros que 
ha hecho Eliseo\u00bb. {R}_{I}5_{/}Y mientras \u00e9l contaba al rey c\u00f3mo hab\u00eda 
resucitado a un muerto, lleg\u00f3 la mujer a cuyo hijo hab\u00eda 
resucitado para reclamar ante el rey su casa y su campo. Guejaz\u00ed 
dijo: \u00ab\u00a1Oh rey, mi se\u00f1or!, \u00e9sta es la mujer y \u00e9ste es el hijo al 
que Eliseo resucit\u00f3\u00bb. {I}6_{/}\u00c9l pregunt\u00f3 a la mujer, y ella se lo 
cont\u00f3 todo. Y el monarca mand\u00f3 a un eunuco con esta orden: \u00abQue le 
devuelvan todas sus propiedades y el producto de sus campos desde 
el d\u00eda que abandon\u00f3 el pa\u00eds hasta ahora\u00bb.

{N}PROFEC\u00cdA DE ELISEO A JAZAEL{/}

[\u0095]_{R}_{I}7_{/}Eliseo fue a Damasco. Ben Hadad, rey de Siria, que estaba 
enfermo, recibi\u00f3 la noticia de que hab\u00eda llegado el hombre de 
Dios. {R}_{I}8_{/}Entonces dijo a Jazael: \u00abToma contigo un presente, vete 
a ver al hombre de Dios y consulta por su medio al Se\u00f1or si me 
curar\u00e9 de esta enfermedad. {R}_{I}9_{/}Jazael fue a verlo llevando 
consigo lo mejor de Damasco: una carga de cuarenta camellos. Lleg\u00f3 
ante \u00e9l y dijo: \u00abTu hijo, Ben Hadad, rey de Siria, me ha enviado a 
ti para preguntarte si se curar\u00e1 de la enfermedad\u00bb. {R}_{I}10_{/}Eliseo 
le respondi\u00f3: \u00abAnda y dile que se curar\u00e1 de la enfermedad, pero 
que de todos modos morir\u00e1\u00bb.
{R}_{I}11_{/}Entonces levant\u00f3 su cabeza, permaneci\u00f3 largo rato en 
silencio y, al fin, el hombre de Dios se ech\u00f3 a llorar. 
[=]_{R}_{I}12_{/}Jazael le pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 llora mi se\u00f1or?\u00bb. \u00c9l 
respondi\u00f3: \u00abPorque s\u00e9 el mal que has de hacer a los israelitas: 
pondr\u00e1s fuego a sus fortalezas, degollar\u00e1s a espada a sus j\u00f3venes, 
estrellar\u00e1s a sus ni\u00f1os de pecho y abrir\u00e1s en canal a sus 
embarazadas\u00bb. {R}_{I}13_{/}Jazael replic\u00f3: \u00ab\u00bfPues qu\u00e9 es tu siervo, este 
perro, para realizar haza\u00f1as tan grandes?\u00bb. Y Eliseo respondi\u00f3: 
\u00abEl Se\u00f1or me ha revelado que t\u00fa ser\u00e1s el rey de Siria\u00bb.
{R}_{I}14_{/}Jazael dej\u00f3 a Eliseo y fue donde su se\u00f1or, el cual le 
pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfQu\u00e9 te ha dicho Eliseo?\u00bb. Respondi\u00f3: \u00abMe ha dicho que 
te curar\u00e1s\u00bb. {R}_{I}15_{/}Pero al d\u00eda siguiente Jazael tom\u00f3 el cobertor, 
lo empap\u00f3 de agua y lo extendi\u00f3 sobre el rostro del rey, el cual 
muri\u00f3. Jazael le sucedi\u00f3 en el trono.

{N}JOR\u00c1N, REY DE JUD\u00c1{/}

{R}_{I}16_{/}El a\u00f1o quinto de Jor\u00e1n, hijo de Ajab, rey de Israel, subi\u00f3 
al trono Jor\u00e1n, hijo de Josafat, rey de Jud\u00e1. {R}_{I}17_{/}Ten\u00eda treinta 
y dos a\u00f1os de edad cuando empez\u00f3 a reinar, y rein\u00f3 ocho a\u00f1os en 
Jerusal\u00e9n. [=]_{R}_{I}18_{/}Sigui\u00f3 la conducta de los reyes de Israel y 
de la casa de Ajab, pues estaba casado con una hija de este. Hizo 
lo que es malo a los ojos del Se\u00f1or. [=]_{R}_{I}19_{/}Sin embargo, el 
Se\u00f1or no quiso exterminar a Jud\u00e1, en atenci\u00f3n a David, su siervo, 
conforme a la promesa que le hab\u00eda hecho de conservarle para 
siempre una l\u00e1mpara para sus hijos.
{R}_{I}20_{/}En su tiempo, Ed\u00f3n se independiz\u00f3 de Jud\u00e1, y se eligieron un 
rey. {I}21_{/}Jor\u00e1n se abri\u00f3 paso hasta Se\u00edr con todos sus carros. Los 
edomitas lo cercaron. Una noche \u00e9l y sus capitanes de los carros 
de combate atacaron a los edomitas y los derrotaron, pero las 
tropas huyeron a la desbandada. {R}_{I}22_{/}Ed\u00f3n se independiz\u00f3 de Jud\u00e1 
hasta el d\u00eda de hoy. Tambi\u00e9n entonces se independiz\u00f3 Libn\u00e1.
{R}_{I}23_{/}El resto de la historia de Jor\u00e1n y todo lo que hizo est\u00e1 
escrito en los anales de los reyes de Jud\u00e1. {R}_{I}24_{/}Jor\u00e1n muri\u00f3 y 
fue enterrado con sus padres en la ciudad de David. Le sucedi\u00f3 en 
el trono su hijo Ocoz\u00edas.

{N}OCOZ\u00cdAS, REY DE JUD\u00c1{/}

{R}_{I}25_{/}El a\u00f1o doce de Jor\u00e1n, hijo de Ajab, rey de Israel, subi\u00f3 al 
trono Ocoz\u00edas, hijo de Jor\u00e1n, rey de Jud\u00e1. {R}_{I}26_{/}Ten\u00eda cuarenta y 
dos a\u00f1os cuando comenz\u00f3 a reinar, y rein\u00f3 un a\u00f1o en Jerusal\u00e9n. Su 
madre, hija de Omr\u00ed, rey de Israel, se llamaba Atal\u00eda. {I}27_{/}Sigui\u00f3 
la conducta de la casa de Ajab, haciendo lo que es malo a los ojos 
del Se\u00f1or, como la casa de Ajab, con la cual estaba emparentado.
[=]_{R}_{I}28_{/}Fue con Jor\u00e1n, hijo de Ajab, a luchar contra Jazael, rey 
de Siria, en Ramot de Galaad, donde cay\u00f3 herido Jor\u00e1n, {R}_{I}29_{/}que 
se vio obligado a retirarse a Yezrael para curarse de las heridas 
recibidas en Ramot cuando luchaba contra Jazael, rey de Siria. 
Ocoz\u00edas, hijo de Jor\u00e1n, rey de Jud\u00e1, fue a visitar a Jor\u00e1n, hijo 
de Ajab, en Yezrael, mientras convalec\u00eda.

{1}9{/}

{N}JEH\u00da ES UNGIDO Y PROCLAMADO REY{/}

[\u0095]_{R}_{I}1_{/}El profeta Eliseo llam\u00f3 a uno de los hijos de los 
profetas y le dijo: \u00abPrep\u00e1rate, toma en tu mano esta redoma de 
aceite y vete a Ramot de Galaad. {I}2_{/}Cuando llegues, ir\u00e1s a ver a 
Jeh\u00fa, hijo de Josafat y nieto de Nims\u00ed; entra, hazle levantar en 
medio de sus camaradas y ll\u00e9valo a una estancia m\u00e1s apartada. 
[=]_{I}3_{/}Entonces tomar\u00e1s la redoma de aceite y la derramar\u00e1s sobre 
su cabeza, diciendo: \u00abEsto dice el Se\u00f1or: Yo te unjo por rey de 
Israel\u00bb. Y, al momento, te escapas sin m\u00e1s\u00bb.
{R}_{I}4_{/}Aquel joven profeta parti\u00f3 para Ramot de Galaad, {I}5_{/}y lleg\u00f3 
cuando los jefes del ej\u00e9rcito estaban reunidos en sesi\u00f3n. Dijo: 
\u00abGeneral, tengo que hablar contigo\u00bb. Jeh\u00fa repuso: \u00ab\u00bfCon cu\u00e1l de 
todos nosotros?\u00bb. Respondi\u00f3: \u00abContigo, general\u00bb. {R}_{I}6_{/}Jeh\u00fa se 
levant\u00f3 y entr\u00f3 en la casa. Entonces el profeta derram\u00f3 el aceite 
sobre su cabeza y le dijo: \u00abEsto dice el Se\u00f1or, Dios de Israel: Yo 
te unjo por rey del pueblo del Se\u00f1or, de Israel. 
[=]_{R}_{I}7_{/}Exterminar\u00e1s a la casa de Ajab, tu se\u00f1or, y yo tomar\u00e9 
venganza en Jezabel de la sangre de mis siervos, los profetas, y 
de la sangre de todos los siervos del Se\u00f1or. {R}_{I}8_{/}Toda la casa de 
Ajab perecer\u00e1, porque yo exterminar\u00e9 de Ajab todo var\u00f3n, sea libre 
o esclavo, en Israel. [=]_{I}9_{/}Y har\u00e9 de la casa de Ajab como de la 
casa de Jerobo\u00e1n, hijo de Nabat, o de la casa de Bas\u00e1, hijo de 
Aj\u00edas. {R}_{I}10_{/}A Jezabel la devorar\u00e1n los perros en el campo de 
Yezrael, y no ser\u00e1 sepultada\u00bb. Y enseguida escap\u00f3.
[=]_{I}11_{/}Jeh\u00fa sali\u00f3 adonde estaban los s\u00fabditos de su se\u00f1or, que 
le preguntaron: \u00ab\u00bfHay novedad? \u00bfPor qu\u00e9 ha venido a ti ese loco?\u00bb. 
\u00c9l les respondi\u00f3: \u00abVosotros ya conoc\u00e9is a ese individuo y su 
cantinela\u00bb. {I}12_{/}\u00ab\u00a1Mentira! -replicaron-. D\u00ednoslo t\u00fa\u00bb. \u00c9l 
respondi\u00f3: \u00abMe ha hablado de esta y esta manera, y me ha dicho: Yo 
te unjo por rey de Israel\u00bb. [=]_{I}13_{/}Entonces tomaron cada uno su 
propio manto, los tendieron a sus pies sobre los desnudos 
escalones, y al son de las trompetas gritaron: \u00ab\u00a1Jeh\u00fa es rey!\u00bb.

{N}REBELI\u00d3N DE JEH\u00da{/}

{R}_{I}14_{/}De este modo Jeh\u00fa, hijo de Nims\u00ed, conspir\u00f3 contra Jor\u00e1n. 
Jor\u00e1n hab\u00eda defendido Ramot de Galaad, con todo Israel, frente a 
Jazael, rey de Siria; {R}_{I}15_{/}pero tuvo que volver a Yezrael a 
curarse de las heridas que los sirios le hab\u00edan producido cuando 
luchaba con Jazael, rey de Siria. Jeh\u00fa dijo: \u00abSi est\u00e1is de veras 
conmigo, que nadie escape de la ciudad y vaya a Yezrael a dar la 
noticia\u00bb. {R}_{I}16_{/}Y Jeh\u00fa mont\u00f3 sobre su carro y se dirigi\u00f3 a 
Yezrael, donde estaba Jor\u00e1n convaleciente. Ocoz\u00edas, rey de Jud\u00e1, 
hab\u00eda ido a visitarlo.
{I}17_{/}El centinela que estaba sobre la torre de Yezrael vio venir 
la tropa de Jeh\u00fa y dijo: \u00abDiviso una tropa\u00bb. Jor\u00e1n orden\u00f3: \u00abToma 
un jinete y m\u00e1ndalo a su encuentro, y que pregunte si vienen en 
son de paz\u00bb. {I}18_{/}El jinete fue a su encuentro y dijo: \u00abEl rey 
pregunta si ven\u00eds en son de paz\u00bb. Jeh\u00fa respondi\u00f3: \u00ab\u00bfQu\u00e9 te importa 
a ti la paz? Ponte a mi retaguardia\u00bb. Y el centinela notific\u00f3: \u00abEl 
emisario ha llegado hasta ellos, pero no vuelve\u00bb. {I}19_{/}Jor\u00e1n envi\u00f3 
entonces un segundo jinete, el cual lleg\u00f3 y les dijo: \u00abEl rey 
pregunta si ven\u00eds en son de paz\u00bb. Pero Jeh\u00fa replic\u00f3: \u00ab\u00bfQu\u00e9 te 
importa a ti la paz? Ponte a mi retaguardia\u00bb. [=]_{I}20_{/}El 
centinela notific\u00f3 de nuevo: \u00abHa llegado hasta ellos, y no vuelve. 
Pero la marcha se parece a la marcha de Jeh\u00fa, hijo de Nims\u00ed, pues 
avanza con mucho \u00edmpetu\u00bb.

{N}MUERTE DE JOR\u00c1N, OCOZ\u00cdAS Y JEZABEL{/}

{R}_{I}21_{/}Entonces Jor\u00e1n orden\u00f3: \u00ab\u00a1Engancha!\u00bb. Le engancharon el 
carro, y Jor\u00e1n, rey de Israel, y Ocoz\u00edas, rey de Jud\u00e1, salieron 
cada uno en su propio carro al encuentro de Jeh\u00fa. Se encontraron 
con \u00e9l en la heredad de Nabot, el Yezraelita. {R}_{I}22_{/}Cuando Jor\u00e1n 
vio a Jeh\u00fa, pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfHay paz, Jeh\u00fa?\u00bb. \u00c9l replic\u00f3: \u00ab\u00bfQu\u00e9 paz ha 
de haber mientras duren las prostituciones de Jezabel, tu madre, y 
sus muchas hechicer\u00edas?\u00bb. {I}23_{/}Jor\u00e1n, entonces, volvi\u00f3 las riendas 
y emprendi\u00f3 la fuga, diciendo a Ocoz\u00edas: \u00ab\u00a1Traici\u00f3n, Ocoz\u00edas!\u00bb. 
{I}24_{/}Pero Jeh\u00fa hab\u00eda echado ya mano a su arco e hiri\u00f3 a Jor\u00e1n por 
la espalda, de suerte que la saeta le sali\u00f3 por el coraz\u00f3n, y cay\u00f3 
desplomado en su carro. {I}25_{/}Jeh\u00fa dijo a Bidcar, su ayudante: 
\u00abAg\u00e1rralo y t\u00edralo en la heredad de Nabot, el yezraelita, porque 
me acuerdo que cuando t\u00fa y yo cabalg\u00e1bamos enrolados en el s\u00e9quito 
de Ajab, su padre, el Se\u00f1or fulmin\u00f3 contra \u00e9l esta sentencia:
[=]_{I}26_{/}\u00bfNo he visto ayer la sangre de Nabot y la sangre de sus 
hijos?
Or\u00e1culo del Se\u00f1or.
Pues en esta heredad te dar\u00e9 tu merecido:
Or\u00e1culo del Se\u00f1or.
Por tanto, ag\u00e1rralo y t\u00edralo a la heredad, conforme a la palabra 
del Se\u00f1or\u00bb. {R}_{I}27_{/}Ocoz\u00edas, rey de Jud\u00e1, al ver esto, huy\u00f3 camino 
de Bet Hag\u00e1n; pero Jeh\u00fa lo persigui\u00f3, diciendo: \u00ab\u00a1Tambi\u00e9n a \u00e9l!\u00bb. 
Y le hirieron en su carro, en la cuesta de Gur, cerca de Yible\u00e1n. 
\u00c9l huy\u00f3 a Meguido, pero all\u00ed muri\u00f3. {R}_{I}28_{/}Sus servidores lo 
transportaron en un carro a Jerusal\u00e9n y lo sepultaron en su 
sepulcro, con sus padres, en la ciudad de David. {R}_{I}29_{/}Ocoz\u00edas 
hab\u00eda subido al trono de Jud\u00e1 el a\u00f1o und\u00e9cimo de Jor\u00e1n, hijo de 
Ajab.
{R}_{I}30_{/}Jeh\u00fa, entretanto, lleg\u00f3 a Yezrael. Cuando Jezabel lo supo, 
se pint\u00f3 los ojos, se compuso la cabellera y se asom\u00f3 a la 
ventana. [=]_{I}31_{/}Al entrar Jeh\u00fa por la puerta, ella dijo: \u00ab\u00bfEst\u00e1 
bien Zimr\u00ed, el asesino de su se\u00f1or?\u00bb. {I}32_{/}Jeh\u00fa levant\u00f3 su rostro 
hacia la ventana y exclam\u00f3: \u00ab\u00bfQui\u00e9n est\u00e1 conmigo? \u00bfQui\u00e9n?\u00bb. Se 
asomaron dos o tres eunucos, {I}33_{/}y \u00e9l les dijo: \u00abTiradla abajo\u00bb. 
La tiraron, y su sangre salpic\u00f3 la pared y a los caballos, que la 
pisotearon. {I}34_{/}\u00c9l entr\u00f3, y despu\u00e9s de haber comido y bebido, 
orden\u00f3: \u00abId a ver a esa maldita y sepultadla, porque es hija de 
reyes\u00bb. {I}35_{/}Fueron a sepultarla, pero no encontraron de ella m\u00e1s 
que el cr\u00e1neo, los pies y las manos. [=]_{R}_{I}36_{/}Volvieron a 
comunic\u00e1rselo a Jeh\u00fa, el cual dijo: \u00abEs el or\u00e1culo que el Se\u00f1or 
pronunci\u00f3 por medio de su siervo El\u00edas, el tesbita, diciendo: En 
la heredad de Yezrael comer\u00e1n los perros la carne de Jezabel; 
{R}_{I}37_{/}y el cad\u00e1ver de Jezabel ser\u00e1 como esti\u00e9rcol en el campo, en 
la heredad de Yezrael, de modo que ni siquiera se podr\u00e1 decir: 
\u00c9sta es Jezabel\u00bb.

{1}10{/}

{N}EXTERMINIO DE LA FAMILIA DE AJAB{/}

[=]_{R}_{I}1_{/}Ajab ten\u00eda setenta hijos en Samar\u00eda, y Jeh\u00fa escribi\u00f3 
cartas y las envi\u00f3 a Samar\u00eda a los grandes de la ciudad, a los 
ancianos y a los tutores de los hijos de Ajab, diciendo: 
{I}2_{/}\u00abCuando os llegue esta carta, ya que ten\u00e9is con vosotros a los 
hijos de vuestro se\u00f1or, y puesto que ten\u00e9is carros, caballos, una 
ciudad y armamento, {I}3_{/}elegid al mejor y m\u00e1s capaz de los hijos 
de vuestro se\u00f1or, colocadlo sobre el trono de su padre y luchad en 
pro de la casa de vuestro se\u00f1or\u00bb. {I}4_{/}Pero ellos, llenos de miedo, 
dijeron: \u00abSi dos reyes no han podido hacerle frente, \u00bfc\u00f3mo lo 
vamos a hacer nosotros?\u00bb. {I}5_{/}As\u00ed que el mayordomo de palacio, los 
grandes de la ciudad, los ancianos y los tutores mandaron a decir 
a Jeh\u00fa: \u00abSomos tus siervos; haremos lo que nos mandes. A nadie 
proclamaremos rey; haz lo que quieras\u00bb.
[=]_{I}6_{/}Entonces les escribi\u00f3 una segunda carta, diciendo: \u00abSi 
est\u00e1is conmigo y me obedec\u00e9is, tomad las cabezas de los hijos de 
vuestro se\u00f1or y ma\u00f1ana, a estas horas, venid a m\u00ed a Yezrael\u00bb. Los 
setenta hijos del rey estaban con los grandes de la ciudad que los 
educaban. {I}7_{/}Pues bien, cuando les lleg\u00f3 la carta se apoderaron 
de ellos, degollaron a los setenta y, poniendo sus cabezas en 
cestos, se las enviaron a Yezrael. {I}8_{/}Vino delante un mensajero a 
notificar a Jeh\u00fa: \u00abHan tra\u00eddo las cabezas de los hijos del rey\u00bb. Y 
\u00e9l orden\u00f3: \u00abPonedlas en dos montones a la entrada de la puerta 
hasta ma\u00f1ana por la ma\u00f1ana\u00bb. {R}_{I}9_{/}Y al d\u00eda siguiente por la ma\u00f1ana 
sali\u00f3 y dijo a todo el pueblo: \u00abVosotros sois inocentes. Mirad, yo 
conspir\u00e9 contra mi se\u00f1or y le di muerte; pero a todos \u00e9stos, 
\u00bfqui\u00e9n los ha matado? {R}_{I}10_{/}Reconoced que de las palabras 
pronunciadas por el Se\u00f1or contra la casa de Ajab, por medio de su 
siervo El\u00edas, ni una sola ha ca\u00eddo por tierra\u00bb. {R}_{I}11_{/}Jeh\u00fa dio 
muerte tambi\u00e9n a todos los restantes de la casa de Ajab que hab\u00eda 
en Yezrael, a todos sus magnates, allegados y sacerdotes, hasta no 
dejar un superviviente.
{R}_{I}12_{/}Luego se dirigi\u00f3 a Samar\u00eda. En el camino, al pasar por 
Betacad de los pastores, {R}_{I}13_{/}se encontr\u00f3 con los hermanos de 
Ocoz\u00edas, rey de Jud\u00e1, y pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfQui\u00e9nes sois vosotros?\u00bb. Ellos 
respondieron: \u00abSomos hermanos de Ocoz\u00edas y vamos a saludar a los 
hijos del rey y de la reina\u00bb. {I}14_{/}Entonces \u00e9l orden\u00f3: \u00abPrendedlos 
vivos\u00bb. Los prendieron vivos y los degollaron en la cisterna de 
Bet Equed. Eran cuarenta y dos hombres, y no qued\u00f3 de ellos ni uno 
solo.
[=]_{I}15_{/}Jeh\u00fa parti\u00f3 de all\u00ed y se encontr\u00f3 con Jonadab, hijo de 
Recab, que le sal\u00eda al encuentro. Le salud\u00f3 y le dijo: \u00ab\u00bfEres 
sincero conmigo como yo lo soy contigo?\u00bb. Jonadab respondi\u00f3: \u00abS\u00ed\u00bb. 
Entonces Jeh\u00fa dijo: \u00abSi es as\u00ed, dame la mano\u00bb. Le dio la mano y le 
hizo subir consigo al carro, {I}16_{/}diciendo: \u00abVen conmigo y ver\u00e1s 
mi celo por el Se\u00f1or\u00bb. Y le llev\u00f3 en su carro. {R}_{I}17_{/}Lleg\u00f3 a 
Samar\u00eda y dio muerte a cuantos quedaban all\u00ed de la casa de Ajab, 
hasta que los extermin\u00f3, como el Se\u00f1or hab\u00eda dicho a El\u00edas.

{N}ELIMINACI\u00d3N DEL CULTO A BAAL{/}

{I}18_{/}Jeh\u00fa congreg\u00f3 a todo el pueblo y les dijo: \u00abAjab rindi\u00f3 poco 
culto a Baal; Jeh\u00fa le rendir\u00e1 mucho m\u00e1s. {R}_{I}19_{/}Pues bien, convocad 
ante m\u00ed a todos los profetas de Baal, a todos sus sacerdotes y a 
todos sus adoradores. Que nadie falte, porque tengo que ofrecer un 
sacrificio solemne a Baal. Todo el que falte morir\u00e1\u00bb. Jeh\u00fa obraba 
as\u00ed con astucia para hacer perecer a todos los adoradores de Baal. 
{I}20_{/}Y orden\u00f3: \u00abPromulgad una fiesta en honor de Baal\u00bb. Y, en 
efecto, fue anunciada. {R}_{I}21_{/}Jeh\u00fa envi\u00f3 emisarios por todo Israel, 
y todos los adoradores de Baal se presentaron; ni uno solo dej\u00f3 de 
venir; y entraron en el templo de Baal, que qued\u00f3 lleno de punta a 
cabo.
{I}22_{/}Jeh\u00fa dijo entonces al prefecto del vestuario: \u00abSaca 
vestiduras para todos los adoradores de Baal\u00bb. Y \u00e9l les sac\u00f3 las 
vestiduras. {R}_{I}23_{/}Jeh\u00fa y Jonadab, hijo de Recab, entraron en el 
templo de Baal; Jeh\u00fa orden\u00f3 a los adoradores de Baal: \u00abRegistrad y 
mirad para que no haya aqu\u00ed con vosotros ninguno de los adoradores 
del Se\u00f1or, sino \u00fanicamente adoradores de Baal\u00bb. {I}24_{/}Entraron a 
ofrecer sacrificios y holocaustos, y Jeh\u00fa apost\u00f3 fuera cincuenta 
hombres, con esta orden: \u00abEl que deje escapar a alguno de estos 
hombres que yo os pongo en las manos responder\u00e1 con su vida de la 
vida de aqu\u00e9l\u00bb.
{R}_{I}25_{/}Y cuando el holocausto estuvo terminado, Jeh\u00fa orden\u00f3 a la 
escolta y a los oficiales: \u00ab\u00a1Entrad, matadlos! Que no escape ni 
uno\u00bb. Y los pasaron a espada, y llegaron hasta el lugar m\u00e1s santo 
del templo de Baal. {I}26_{/}Sacaron fuera los cipos sagrados, y los 
quemaron; {R}_{I}27_{/}destruyeron tambi\u00e9n la estatua de Baal y 
demolieron su templo, convirti\u00e9ndolo en un muladar hasta nuestros 
d\u00edas. {R}_{I}28_{/}As\u00ed extirp\u00f3 Jeh\u00fa a Baal de Israel.

{N}CONDUCTA DE JEH\u00da COMO REY{/}

[=]_{R}_{I}29_{/}Sin embargo, Jeh\u00fa no se apart\u00f3 de los pecados de 
Jerobo\u00e1n, hijo de Nabat, el que hizo pecar a Israel; esto es, los 
becerros de oro, que hab\u00eda en Betel y en Dan. {R}_{I}30_{/}El Se\u00f1or dijo 
a Jeh\u00fa: \u00abPor haber obrado bien, haciendo lo que es recto a mis 
ojos al ejecutar con la casa de Ajab todo lo que yo hab\u00eda 
dispuesto, tus hijos se sentar\u00e1n en el trono de Israel hasta la 
cuarta generaci\u00f3n\u00bb. {R}_{I}31_{/}Pero Jeh\u00fa no se cuid\u00f3 de seguir la ley 
del Se\u00f1or, Dios de Israel, con todo su coraz\u00f3n, y no se apart\u00f3 del 
pecado de Jerobo\u00e1n, el que hizo pecar a Israel. [=]_{R}_{I}32_{/}En aquel 
tiempo el Se\u00f1or comenz\u00f3 a desmembrar a Israel; y Jazael derrot\u00f3 a 
los israelitas en todas las fronteras, {R}_{I}33_{/}quit\u00e1ndoles, al 
oriente del Jord\u00e1n, todo el pa\u00eds de Galaad, esto es, el territorio 
de los gaditas, rubenitas y manasitas, desde Aroer, junto al 
torrente Arn\u00f3n, hasta Galaad y Bas\u00e1n. {R}_{I}34_{/}El resto de la 
historia de Jeh\u00fa, sus proezas y todo lo que hizo est\u00e1 escrito en 
el libro de los anales de los reyes de Israel. {R}_{I}35_{/}Jeh\u00fa muri\u00f3 y 
fue sepultado en Samar\u00eda. Le sucedi\u00f3 en el trono su hijo Joacaz. 
{R}_{I}36_{/}Jeh\u00fa rein\u00f3 sobre Israel en Samar\u00eda veintiocho a\u00f1os.

{1}11{/}

{N}ATAL\u00cdA, REINA DE JUD\u00c1{/}

[\u0095]_{R}_{I}1_{/}Cuando Atal\u00eda, madre de Ocoz\u00edas, vio que su hijo hab\u00eda 
muerto, fue y extermin\u00f3 a toda la familia real. {R}_{I}2_{/}Pero, cuando 
estaban matando a los hijos del rey, Joseb\u00e1, hija del rey Jor\u00e1n y 
hermana del rey Ocoz\u00edas, tom\u00f3 a Jo\u00e1s, hijo de Ocoz\u00edas, y lo 
escondi\u00f3 con su nodriza en el dormitorio. De esta manera lo libr\u00f3 
de Atal\u00eda, que no lo mat\u00f3. {R}_{I}3_{/}Y estuvo escondido con ella seis 
a\u00f1os en el templo del Se\u00f1or, mientras Atal\u00eda reinaba en el pa\u00eds.
[=]_{R}_{I}4_{/}El a\u00f1o s\u00e9ptimo Yehoyad\u00e1 mand\u00f3 llamar a los jefes de 
centuria de los carios y de la escolta real y los hizo venir 
adonde \u00e9l estaba, al templo del Se\u00f1or. Hizo con ellos un pacto, y 
tom\u00e1ndoles juramento en el templo del Se\u00f1or, les mostr\u00f3 al hijo 
del rey. {I}5_{/}Y les orden\u00f3 lo siguiente: \u00abEsto es lo que hab\u00e9is de 
hacer: el tercio de vosotros que entra el s\u00e1bado a hacer la 
guardia en el palacio real {R}_{I}6_{/}y el otro tercio que est\u00e1 en la 
puerta del sur y el tercio que guarda la puerta que est\u00e1 detr\u00e1s de 
la escolta real, har\u00e9is la guardia del templo por turno; {R}_{I}7_{/}los 
otros dos grupos vuestros, es decir, todos los que salen de 
servicio el s\u00e1bado, har\u00e1n la guardia en el templo del Se\u00f1or junto 
al rey; {I}8_{/}acordonar\u00e9is al rey con las armas en la mano, y al que 
intente penetrar en las filas lo mat\u00e1is. Acompa\u00f1ar\u00e9is al rey a 
todas partes\u00bb.
{I}9_{/}Los jefes de centuria hicieron todo lo que el sacerdote 
Yehoyad\u00e1 les mand\u00f3; cada uno tom\u00f3 a sus hombres, los que entraban 
de servicio el s\u00e1bado y los que sal\u00edan, y se presentaron al 
sacerdote Yehoyad\u00e1. [=]_{R}_{I}10_{/}El sacerdote entreg\u00f3 a los jefes de 
centuria las lanzas y los escudos del rey David, que estaban en el 
templo del Se\u00f1or. {R}_{I}11_{/}Los de la escolta real se apostaron, cada 
cual con sus armas en la mano, de sur a norte, entre el altar y el 
templo, alrededor del rey. [=]_{I}12_{/}Entonces Yehoyad\u00e1 hizo salir 
al hijo del rey y le impuso la corona y las insignias, lo proclam\u00f3 
rey y lo ungi\u00f3. Y todos aplaudieron y gritaron: \u00ab\u00a1Viva el rey!\u00bb.
{R}_{I}13_{/}Cuando Atal\u00eda oy\u00f3 los gritos de la guardia y del pueblo, fue 
al templo del Se\u00f1or donde estaban todos. {I}14_{/}Cuando vio al rey, 
que estaba de pie sobre el estrado, seg\u00fan el uso, y a los cantores 
y trompeteros junto a \u00e9l, y a toda la gente del pa\u00eds, jubilosa y 
tocando las trompetas, se rasg\u00f3 las vestiduras y grit\u00f3: 
\u00ab\u00a1Traici\u00f3n, traici\u00f3n!\u00bb.
{R}_{I}15_{/}Pero el sacerdote Yehoyad\u00e1 orden\u00f3 a los jefes de centuria, 
que mandaban la fuerza: \u00ab\u00a1Sacadla de las filas y matad al que la 
siga!\u00bb. Porque el sacerdote hab\u00eda dicho: \u00abQue no la maten en el 
templo del Se\u00f1or\u00bb. {I}16_{/}La echaron y, al pasar por la puerta de 
las caballerizas en el palacio real, la mataron.
[=]_{I}17_{/}Yehoyad\u00e1 sell\u00f3 un pacto entre el Se\u00f1or, el rey y el 
pueblo, por el cual se compromet\u00edan a ser el pueblo del Se\u00f1or. 
{R}_{I}18_{/}El pueblo entero fue al templo de Baal y lo destruyeron; 
hicieron pedazos los altares y sus im\u00e1genes, mataron delante de 
los altares a Mat\u00e1n, sacerdote de Baal. Despu\u00e9s, el sacerdote 
Yehoyad\u00e1 puso guardias en el templo del Se\u00f1or {R}_{I}19_{/}y reuni\u00f3 a los 
jefes de centuria, a los carios, a los de la escolta real y a todo 
el pueblo. Llevaron al rey del templo del Se\u00f1or al palacio real, 
entrando por la puerta de la escolta regia, y el monarca se sent\u00f3 
sobre el trono de los reyes. {R}_{I}20_{/}Todo el pueblo se llen\u00f3 de 
j\u00fabilo, y la ciudad qued\u00f3 tranquila, pues Atal\u00eda hab\u00eda muerto a 
espada en el palacio real.

{1}12{/}

{N}JO\u00c1S, REY DE JUD\u00c1{/}

[\u0095]_{I}1_{/}Jo\u00e1s ten\u00eda siete a\u00f1os cuando subi\u00f3 al trono. {R}_{I}2_{/}Empez\u00f3 a 
reinar el a\u00f1o s\u00e9ptimo de Jeh\u00fa, y rein\u00f3 cuarenta a\u00f1os en Jerusal\u00e9n. 
Su madre se llamaba Sib\u00eda, de Berseba. [=]_{R}_{I}3_{/}Y Jo\u00e1s hizo lo que 
es justo a los ojos del Se\u00f1or todo el tiempo que le dirigi\u00f3 el 
sacerdote Yehoyad\u00e1. [=]_{I}4_{/}Sin embargo, no desaparecieron las 
colinas, de modo que el pueblo segu\u00eda ofreciendo sacrificios y 
quemando incienso en ellas.
{R}_{I}5_{/}Jo\u00e1s dijo a los sacerdotes: \u00abTodo el dinero que traigan al 
templo del Se\u00f1or: el dinero de cada israelita empadronado, el 
dinero establecido por el rescate de las personas y todo el dinero 
que cada uno tenga a bien traer al templo del Se\u00f1or, {R}_{I}6_{/}lo 
recibir\u00e1n los sacerdotes, cada uno de su conocido, y ellos 
reparar\u00e1n los desperfectos del templo en cualquier parte que se 
encuentre alg\u00fan desperfecto\u00bb. {R}_{I}7_{/}Pero para el a\u00f1o veintitr\u00e9s del 
rey Jo\u00e1s los sacerdotes no hab\u00edan a\u00fan reparado los desperfectos 
del templo. {R}_{I}8_{/}Entonces el rey Jo\u00e1s llam\u00f3 al sacerdote Yehoyad\u00e1 
y a los dem\u00e1s sacerdotes, y les dijo: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 no hab\u00e9is reparado 
a\u00fan los desperfectos del templo? De aqu\u00ed en adelante no recibir\u00e9is 
m\u00e1s el dinero de vuestros conocidos, sino que lo entregar\u00e9is para 
los desperfectos del templo\u00bb. {R}_{I}9_{/}Y los sacerdotes accedieron a 
no recibir dinero de la gente y a no tener que reparar los 
desperfectos del templo.
{R}_{I}10_{/}Entonces el sacerdote Yehoyad\u00e1 tom\u00f3 una caja, hizo un 
agujero en su tapa y la coloc\u00f3 junto al altar, a la derecha del 
que entraba en el templo del Se\u00f1or. Y los sacerdotes que guardaban 
la puerta echaban all\u00ed todo el dinero que tra\u00edan al templo del 
Se\u00f1or. {R}_{I}11_{/}Cuando ve\u00edan que en la caja hab\u00eda mucho dinero, el 
secretario real y el sumo sacerdote la vaciaban y contaban el 
dinero encontrado en el templo del Se\u00f1or. {R}_{I}12_{/}Y este dinero, una 
vez pesado, lo entregaban a los capataces encargados de los 
trabajos del templo del Se\u00f1or, los cuales lo pasaban a los 
carpinteros y constructores que trabajaban en el templo del Se\u00f1or, 
{R}_{I}13_{/}a los alba\u00f1iles y a los canteros, para comprar maderas y 
piedras talladas con que reparar los desperfectos del templo del 
Se\u00f1or, y para todo lo que se gastase en el templo en reparaciones. 
{R}_{I}14_{/}Pero con el dinero tra\u00eddo al templo del Se\u00f1or no se hicieron 
para \u00e9l copas de plata, cuchillos, aspersorios, trompetas ni 
instrumento alguno de oro o plata, {R}_{I}15_{/}sino que se entregaba a 
los encargados de las obras, para que con \u00e9l reparasen el templo 
del Se\u00f1or. {I}16_{/}Y no se ped\u00eda cuentas a los hombres en cuyas manos 
se pon\u00eda el dinero para darlo a los obreros, porque se portaban 
con fidelidad. {R}_{I}17_{/}El dinero del sacrificio por la culpa y el 
dinero del sacrificio por el pecado no se tra\u00eda al templo del 
Se\u00f1or, sino que era para los sacerdotes.

{N}DERROTA DE JO\u00c1S Y SU MUERTE{/}

[=]_{R}_{I}18_{/}Jazael, rey de Siria, fue a atacar a Gat y la conquist\u00f3; 
luego se dispuso a ir contra Jerusal\u00e9n. [=]_{R}_{I}19_{/}Pero Jo\u00e1s, rey 
de Jud\u00e1, tom\u00f3 todas las ofrendas que hab\u00edan hecho al templo sus 
antepasados Josafat, Jor\u00e1n y Ocoz\u00edas, reyes de Jud\u00e1, y las que \u00e9l 
mismo hab\u00eda hecho, y todo el oro que hab\u00eda en el templo del Se\u00f1or 
y en el palacio real, y se lo mand\u00f3 todo a Jazael, rey de Siria, 
el cual se retir\u00f3 de Jerusal\u00e9n.
{R}_{I}20_{/}El resto de la historia de Jo\u00e1s y todo lo que hizo est\u00e1 
escrito en el libro de los anales de los reyes de Jud\u00e1. {I}21_{/}Sus 
s\u00fabditos se rebelaron, urdieron una conjura y mataron a Jo\u00e1s 
cuando bajaba por el terrapl\u00e9n. {R}_{I}22_{/}Le asestaron el golpe sus 
siervos Yozacar, hijo de Simat, y Yehozabad, hijo de Somer, y 
muri\u00f3. Fue sepultado con sus antepasados en la ciudad de David. Le 
sucedi\u00f3 en el trono su hijo Amas\u00edas.

{1}13{/}

{N}JOACAZ, REY DE ISRAEL{/}

[\u0095]_{R}_{I}1_{/}El a\u00f1o veintitr\u00e9s de Jo\u00e1s, hijo de Ocoz\u00edas, rey de Jud\u00e1, 
comenz\u00f3 a reinar sobre Israel, en Samar\u00eda, Joacaz, hijo de Jeh\u00fa. 
Rein\u00f3 diecisiete a\u00f1os. {R}_{I}2_{/}Hizo lo que es malo a los ojos del 
Se\u00f1or y cometi\u00f3 los pecados con que Jerobo\u00e1n, hijo de Nabat, hizo 
pecar a Israel, y no se apart\u00f3 de ellos. {R}_{I}3_{/}Por eso la ira del 
Se\u00f1or se encendi\u00f3 contra Israel, entreg\u00e1ndolos en manos de Jazael, 
rey de Siria, y de Ben Hadad, hijo de Jazael, todo aquel tiempo. 
{R}_{I}4_{/}Pero Joacaz or\u00f3 al Se\u00f1or, y el Se\u00f1or le escuch\u00f3, porque vio 
la opresi\u00f3n con que el rey de Siria oprim\u00eda a Israel. {R}_{I}5_{/}El 
Se\u00f1or dio a Israel un salvador, que los libr\u00f3 del yugo de Siria, y 
los israelitas vivieron tranquilos en sus casas como antes. 
[=]_{R}_{I}6_{/}Sin embargo, no se apartaron de los pecados de la casa de 
Jerobo\u00e1n, el que hab\u00eda hecho pecar a Israel; incluso el cipo 
sagrado sigui\u00f3 en pie en Samar\u00eda. {R}_{I}7_{/}Por eso no dej\u00f3 a Joacaz 
otra gente que cincuenta jinetes, diez carros y diez mil infantes, 
porque el rey de Siria los hab\u00eda destruido y reducido como el 
polvo de la trilla.
{R}_{I}8_{/}El resto de la historia de Joacaz, todo lo que hizo y su 
valor est\u00e1 escrito en el libro de los anales de los reyes de 
Israel. {R}_{I}9_{/}Joacaz muri\u00f3 y lo enterraron en Samar\u00eda. Le sucedi\u00f3 
en el trono su hijo Jo\u00e1s.

{N}JO\u00c1S, REY DE ISRAEL{/}

{R}_{I}10_{/}El a\u00f1o treinta y siete de Jo\u00e1s, rey de Jud\u00e1, Jo\u00e1s, hijo de 
Joacaz, comenz\u00f3 a reinar sobre Israel en Samar\u00eda. Rein\u00f3 diecis\u00e9is 
a\u00f1os. {R}_{I}11_{/}Hizo lo que es malo a los ojos del Se\u00f1or y no se 
apart\u00f3 de los pecados con que Jerobo\u00e1n, hijo de Nabat, hizo pecar 
a Israel, sino que camin\u00f3 por ellos.
{R}_{I}12_{/}El resto de la historia de Jo\u00e1s, todo lo que hizo y su valor 
cuando luch\u00f3 contra Amas\u00edas, rey de Jud\u00e1, est\u00e1 escrito en el libro 
de los anales de los reyes de Israel. {R}_{I}13_{/}Jo\u00e1s muri\u00f3 y fue 
sepultado en Samar\u00eda con los reyes de Israel. Le sucedi\u00f3 en el 
trono Jerobo\u00e1n.

{N}\u00daLTIMA PROFEC\u00cdA Y MUERTE DE ELISEO{/}

[=]_{R}_{I}14_{/}Eliseo estaba enfermo de muerte. Jo\u00e1s, rey de Israel, 
fue a visitarlo; al verlo, se ech\u00f3 a llorar y dec\u00eda: \u00ab\u00a1Padre m\u00edo, 
padre m\u00edo, carro y caballer\u00eda de Israel!\u00bb. {R}_{I}15_{/}Y Eliseo le dijo: 
\u00abToma un arco y flechas\u00bb. Jo\u00e1s tom\u00f3 un arco y flechas. {R}_{I}16_{/}Y 
Eliseo orden\u00f3 al rey de Israel: \u00abPon tu mano en el arco\u00bb. \u00c9l puso 
su mano, y Eliseo puso la suya sobre las manos del rey. 
[=]_{R}_{I}17_{/}Y a\u00f1adi\u00f3: \u00abAbre la ventana de oriente\u00bb. El rey la abri\u00f3. 
Y Eliseo dijo: \u00abDispara\u00bb. Y \u00e9l dispar\u00f3. Eliseo exclam\u00f3: \u00ab\u00a1Flecha 
de victoria de parte del Se\u00f1or! \u00a1Flecha de victoria sobre Siria! 
Derrotar\u00e1s a Siria, en Afec, hasta el exterminio\u00bb. {R}_{I}18_{/}Y a\u00f1adi\u00f3: 
\u00abToma las flechas\u00bb. Y las tom\u00f3. Eliseo entonces orden\u00f3 al rey de 
Israel: \u00abGolpea el suelo\u00bb. Lo golpe\u00f3 tres veces, y se par\u00f3. 
{R}_{I}19_{/}Entonces el hombre de Dios se irrit\u00f3 contra \u00e9l y dijo: \u00abSi 
hubieras golpeado cinco o seis veces, habr\u00edas derrotado a Siria 
hasta exterminarlo; pero ahora lo derrotar\u00e1s s\u00f3lo tres veces\u00bb.
{R}_{I}20_{/}Eliseo muri\u00f3 y fue sepultado. Entrado el a\u00f1o, unas bandas de 
Moab hicieron correr\u00edas en el pa\u00eds; {R}_{I}21_{/}y sucedi\u00f3 que mientras 
unos hombres estaban enterrando a un muerto, divisaron una banda, 
echaron al hombre en el sepulcro de Eliseo y escaparon. Apenas 
aquel hombre toc\u00f3 los huesos de Eliseo, revivi\u00f3 y se puso en pie.
{R}_{I}22_{/}Y Jazael, rey de Siria, oprimi\u00f3 a los israelitas toda la 
vida de Joacaz; {R}_{I}23_{/}pero el Se\u00f1or tuvo compasi\u00f3n de ellos y, en 
atenci\u00f3n a su pacto con Abrah\u00e1n, Isaac y Jacob, no quiso 
destruirlos, y hasta el presente no los ha echado de su presencia. 
{R}_{I}24_{/}Jazael, rey de Siria, muri\u00f3 y le sucedi\u00f3 en el trono su hijo 
Ben Hadad. {R}_{I}25_{/}Jo\u00e1s, hijo de Joacaz, quit\u00f3 a Ben Hadad, hijo de 
Jazael, las ciudades que \u00e9ste hab\u00eda arrebatado en la guerra a su 
padre, Joacaz. Le derrot\u00f3 tres veces, y as\u00ed recuper\u00f3 las ciudades 
de Israel.

{1}14{/}

{N}AMAS\u00cdAS, REY DE JUD\u00c1{/}

{R}_{I}1_{/}El a\u00f1o segundo de Jo\u00e1s, hijo de Joacaz, rey de Israel, 
Amas\u00edas, hijo de Jo\u00e1s, rey de Jud\u00e1, empez\u00f3 a reinar. {R}_{I}2_{/}Ten\u00eda 
veinticinco a\u00f1os cuando subi\u00f3 al trono, y rein\u00f3 veintinueve a\u00f1os 
en Jerusal\u00e9n. Su madre se llamaba Yeoad\u00e1n, de Jerusal\u00e9n. {R}_{I}3_{/}Hizo 
lo que es justo a los ojos del Se\u00f1or, pero no como David, su 
padre. Se port\u00f3 como se hab\u00eda portado su padre, Jo\u00e1s. {I}4_{/}No 
obstante, no desaparecieron las colinas, de modo que el pueblo 
ofrec\u00eda todav\u00eda sacrificios y quemaba incienso en ellas. 
{I}5_{/}Cuando se sinti\u00f3 fuerte en el trono, mat\u00f3 a los siervos que 
hab\u00edan asesinado a su padre. [=]_{R}_{I}6_{/}Pero no mat\u00f3 a los hijos de 
los asesinos, conforme a lo escrito en el libro de la ley de 
Mois\u00e9s: \u00abLos padres no morir\u00e1n por la culpa de los hijos, ni los 
hijos por culpa de los padres, sino que cada uno morir\u00e1 por su 
propio pecado\u00bb. {I}7_{/}\u00c9l derrot\u00f3 a Ed\u00f3n en el valle de la Sal, diez 
mil hombres en conjunto: tom\u00f3 por asalto Sel\u00e1, y le puso por 
nombre Yocteel, que conserva hasta el presente.

{N}GUERRA CON ISRAEL Y DERROTA DE AMAS\u00cdAS{/}

{R}_{I}8_{/}Amas\u00edas mand\u00f3 a decir a Jo\u00e1s, hijo de Joacaz y nieto de Jeh\u00fa, 
rey de Israel: \u00ab\u00a1Ven, que nos veamos las caras!\u00bb. {R}_{I}9_{/}Jo\u00e1s, rey 
de Israel, mand\u00f3 a decir a Amas\u00edas, rey de Jud\u00e1: \u00abEl cardo del 
L\u00edbano mand\u00f3 a decir al cedro del L\u00edbano: Da tu hija por esposa a 
mi hijo. Pero pasaron las fieras del L\u00edbano y pisotearon el cardo. 
{R}_{I}10_{/}Como has derrotado a Ed\u00f3n, te has engre\u00eddo. Goza de tu 
gloria y qu\u00e9date en tu casa. \u00bfPor qu\u00e9 quieres acarrearte la 
desgracia, para que caigas t\u00fa y Jud\u00e1 contigo?\u00bb. {R}_{I}11_{/}Pero Amas\u00edas 
no hizo caso, y entonces Jo\u00e1s, rey de Israel, fue y se vieron las 
caras \u00e9l y Amas\u00edas, rey de Jud\u00e1, en Bet Semes de Jud\u00e1. {R}_{I}12_{/}Jud\u00e1 
fue derrotado frente a Israel, y cada cual huy\u00f3 a su casa. 
{R}_{I}13_{/}Jo\u00e1s, rey de Israel, hizo prisionero en Bet Semes a Amas\u00edas, 
rey de Jud\u00e1; luego lleg\u00f3 a Jerusal\u00e9n y abri\u00f3 en sus murallas una 
brecha de doscientos metros, desde la puerta de Efra\u00edn hasta la 
puerta del \u00e1ngulo; {R}_{I}14_{/}se apoder\u00f3 de todo el oro y la plata y de 
todos los utensilios que hab\u00eda en el templo del Se\u00f1or y en los 
tesoros del palacio real, tom\u00f3 rehenes y se volvi\u00f3 a Samar\u00eda.
{R}_{I}15_{/}El resto de la historia de Jo\u00e1s, lo que hizo y su valor 
cuando luch\u00f3 contra Amas\u00edas, rey de Jud\u00e1, est\u00e1 escrito en el libro 
de los anales de los reyes de Israel. {R}_{I}16_{/}Jo\u00e1s muri\u00f3 y fue 
sepultado en Samar\u00eda con los reyes de Israel. Le sucedi\u00f3 en el 
trono su hijo Jerobo\u00e1n.
{R}_{I}17_{/}Amas\u00edas, hijo de Jo\u00e1s, rey de Jud\u00e1, vivi\u00f3 todav\u00eda quince 
a\u00f1os despu\u00e9s de la muerte de Jo\u00e1s, hijo de Joacaz, rey de Israel. 
{R}_{I}18_{/}El resto de la historia de Amas\u00edas est\u00e1 escrito en el libro 
de los anales de los reyes de Jud\u00e1. [=]_{R}_{I}19_{/}Tramaron contra \u00e9l 
una conjura en Jerusal\u00e9n, y huy\u00f3 a Laquis, donde lo persiguieron y 
lo mataron. {R}_{I}20_{/}Lo transportaron sobre caballos y lo enterraron 
con sus padres en Jerusal\u00e9n, la ciudad de David. {R}_{I}21_{/}Entonces 
todo el pueblo de Jud\u00e1 tom\u00f3 a Azar\u00edas, que ten\u00eda diecis\u00e9is a\u00f1os, y 
lo proclam\u00f3 rey en lugar de su padre Amas\u00edas. {R}_{I}22_{/}\u00c9l reconstruy\u00f3 
Elat y la devolvi\u00f3 a Jud\u00e1, despu\u00e9s de la muerte de su padre.

{N}JEROBO\u00c1N II, REY DE ISRAEL{/}

[\u0095]_{R}_{I}23_{/}El a\u00f1o quince de Amas\u00edas, hijo de Jo\u00e1s, rey de Jud\u00e1, 
Jerobo\u00e1n, hijo de Jo\u00e1s, rey de Israel, subi\u00f3 al trono en Samar\u00eda. 
Rein\u00f3 cuarenta y un a\u00f1os. {R}_{I}24_{/}Hizo lo que es malo a los ojos del 
Se\u00f1or y no se apart\u00f3 de todos los pecados con que Jerobo\u00e1n, hijo 
de Nabat, hab\u00eda hecho pecar a Israel. {R}_{I}25_{/}\u00c9l restableci\u00f3 las 
fronteras de Israel desde la entrada de Jamat hasta el mar de la 
Arab\u00e1, seg\u00fan el or\u00e1culo del Se\u00f1or, Dios de Israel, pronunciado por 
medio de su siervo, el profeta Jon\u00e1s, hijo de Amitay, que era de 
Gat J\u00e9fer. {R}_{I}26_{/}Porque el Se\u00f1or vio la amargu\u00edsima aflicci\u00f3n de 
Israel, que no quedaba ya esclavo ni libre y que no hab\u00eda quien 
socorriera a Israel. [=]_{R}_{I}27_{/}Y como el Se\u00f1or no hab\u00eda decretado 
borrar el nombre de Israel de debajo del cielo, le salv\u00f3 por medio 
de Jerobo\u00e1n, hijo de Jo\u00e1s.
{R}_{I}28_{/}El resto de la historia de Jerobo\u00e1n, todo lo que hizo, el 
valor con que luch\u00f3 contra Damasco y restituy\u00f3 Jamat a Israel, 
est\u00e1 escrito en el libro de los anales de los reyes de Israel. 
{R}_{I}29_{/}Jerobo\u00e1n muri\u00f3 y fue sepultado con los reyes de Israel. Le 
sucedi\u00f3 en el trono su hijo Zacar\u00edas.

{1}15{/}

{N}AZAR\u00cdAS, REY DE JUD\u00c1{/}

[\u0095]_{R}_{I}1_{/}El a\u00f1o veintisiete de Jerobo\u00e1n, rey de Israel, subi\u00f3 al 
trono Azar\u00edas, hijo de Amas\u00edas, rey de Jud\u00e1. {R}_{I}2_{/}Ten\u00eda diecis\u00e9is 
a\u00f1os cuando comenz\u00f3 a reinar, y rein\u00f3 cincuenta y dos a\u00f1os en 
Jerusal\u00e9n. Su madre se llamaba Yecol\u00eda, de Jerusal\u00e9n. {I}3_{/}Hizo lo 
que es recto a los ojos del Se\u00f1or, como hab\u00eda hecho su padre 
Amas\u00edas. {I}4_{/}Sin embargo, no desaparecieron las colinas, de modo 
que el pueblo ofrec\u00eda a\u00fan sacrificios y quemaba incienso en ellas. 
[=]_{R}_{I}5_{/}El Se\u00f1or castig\u00f3 al rey, que estuvo leproso hasta su 
muerte; vivi\u00f3 en una casa aislada, mientras su hijo Jot\u00e1n estaba 
al frente del palacio del gobierno de la naci\u00f3n.
{R}_{I}6_{/}El resto de la historia de Azar\u00edas y todo lo que hizo est\u00e1 
escrito en el libro de los anales de los reyes de Jud\u00e1. 
{R}_{I}7_{/}Azar\u00edas muri\u00f3 y fue sepultado con sus padres en la ciudad de 
David. Le sucedi\u00f3 en el trono su hijo Jot\u00e1n.

{N}ZACAR\u00cdAS Y SAL\u00daN, REYES DE ISRAEL{/}

{R}_{I}8_{/}El a\u00f1o treinta y ocho de Azar\u00edas, rey de Jud\u00e1, Zacar\u00edas, hijo 
de Jerobo\u00e1n, comenz\u00f3 a reinar sobre Israel. Rein\u00f3 en Samar\u00eda seis 
meses. [=]_{R}_{I}9_{/}Hizo lo que es malo a los ojos del Se\u00f1or, como 
hab\u00edan hecho sus antepasados, y no se apart\u00f3 de los pecados con 
que Jerobo\u00e1n, hijo de Nabat, hab\u00eda hecho pecar a Israel. {I}10_{/}Pero 
Sal\u00fan, hijo de Yab\u00e9s, se conjur\u00f3 contra \u00e9l, lo atac\u00f3 en Yible\u00e1n, 
lo mat\u00f3 y le sucedi\u00f3 en el trono. {R}_{I}11_{/}El resto de la historia de 
Zacar\u00edas est\u00e1 escrito en el libro de los anales de los reyes de 
Israel. {I}12_{/}As\u00ed se cumpli\u00f3 la palabra que el Se\u00f1or hab\u00eda dado a 
Jeh\u00fa: \u00abTus hijos se sentar\u00e1n en el trono hasta la cuarta 
generaci\u00f3n\u00bb. Y as\u00ed sucedi\u00f3.
{R}_{I}13_{/}Sel\u00fan, hijo de Yab\u00e9s, comenz\u00f3 a reinar el a\u00f1o treinta y ocho 
de Oz\u00edas, rey de Jud\u00e1, y rein\u00f3 en Samar\u00eda un mes. {R}_{I}14_{/}Pero 
Menaj\u00e9n, hijo de Gad\u00ed, fue de Tirs\u00e1 a Samar\u00eda y derrot\u00f3 a Sal\u00fan, 
hijo de Yab\u00e9s; le mat\u00f3 y le sucedi\u00f3 en el trono. {R}_{I}15_{/}El resto de 
la historia de Sal\u00fan y la conjura que tram\u00f3 est\u00e1 todo ello escrito 
en el libro de los anales de los reyes de Israel. {I}16_{/}Menaj\u00e9n 
devast\u00f3 a Tap\u00faaj y todo lo que hab\u00eda en ella y en sus alrededores 
desde Tirs\u00e1, porque no le hab\u00edan abierto las puertas de la ciudad; 
adem\u00e1s raj\u00f3 el vientre a todas las embarazadas.

{N}MENAJ\u00c9N, REY DE ISRAEL{/}

{R}_{I}17_{/}El a\u00f1o treinta y nueve de Azar\u00edas, rey de Jud\u00e1, Menaj\u00e9n, 
hijo de Gad\u00ed, empez\u00f3 a reinar sobre Israel. Rein\u00f3 diez a\u00f1os en 
Samar\u00eda. {R}_{I}18_{/}Hizo lo que es malo a los ojos del Se\u00f1or y no se 
apart\u00f3 de los pecados con que Jerobo\u00e1n, hijo de Nabat, hizo pecar 
a Israel. {R}_{I}19_{/}En su tiempo Pul, rey de Asiria, invadi\u00f3 el pa\u00eds, 
y Menaj\u00e9n entreg\u00f3 a Pul unos treinta y cuatro mil kilos de plata 
para que le ayudase a consolidar el poder real en sus manos. 
{R}_{I}20_{/}Menaj\u00e9n sac\u00f3 este dinero a los ricos de Israel para darlo al 
rey de Asiria, a raz\u00f3n de medio kilo de plata cada uno. El rey de 
Asiria se retir\u00f3 sin detenerse en el pa\u00eds.
{R}_{I}21_{/}El resto de la historia de Menaj\u00e9n y todo lo que hizo est\u00e1 
escrito en el libro de los anales de los reyes de Israel. 
{I}22_{/}Muri\u00f3, y le sucedi\u00f3 en el trono su hijo Pecaj\u00edas.

{N}PECAJ\u00cdAS Y P\u00c9CAJ, REYES DE ISRAEL{/}

{R}_{I}23_{/}El a\u00f1o cincuenta de Azar\u00edas, rey de Jud\u00e1, comenz\u00f3 a reinar 
sobre Israel en Samar\u00eda Pecaj\u00edas, hijo de Menaj\u00e9n. Rein\u00f3 dos a\u00f1os. 
{R}_{I}24_{/}Hizo lo que es malo a los ojos del Se\u00f1or y no se apart\u00f3 de 
los pecados con que Jerobo\u00e1n, hijo de Nabat, hizo pecar a Israel. 
{R}_{I}25_{/}Pero se conjur\u00f3 contra \u00e9l P\u00e9caj, hijo de Romel\u00eda, su 
capit\u00e1n, que lo mat\u00f3 en Samar\u00eda, en la torre del palacio real, 
junto con Argob y Ari\u00e9. Ten\u00eda consigo cincuenta hombres de Galaad. 
Lo mat\u00f3 y le sucedi\u00f3 en el trono.
{R}_{I}26_{/}El resto de la historia de Pecaj\u00edas y todo lo que hizo est\u00e1 
escrito en el libro de los anales de los reyes de Israel.
{R}_{I}27_{/}El a\u00f1o cincuenta y dos de Azar\u00edas, rey de Jud\u00e1, P\u00e9caj, hijo 
de Romel\u00eda, comenz\u00f3 a reinar sobre Israel. Rein\u00f3 veinte a\u00f1os en 
Samar\u00eda. {R}_{I}28_{/}Hizo lo que es malo a los ojos del Se\u00f1or y no se 
apart\u00f3 de los pecados con que Jerobo\u00e1n, hijo de Nabat, hizo pecar 
a Israel. {R}_{I}29_{/}En tiempo de P\u00e9caj, rey de Israel, TeglatFalasar, 
rey de Asiria, fue y tom\u00f3 Iy\u00f3n, Abel Bet Maac\u00e1, Yan\u00f3aj, Cades, 
Jasor, Galaad, Galilea y todo el pa\u00eds de Neftal\u00ed, deportando todos 
sus habitantes a Asiria. {R}_{I}30_{/}Oseas, hijo de El\u00e1, tram\u00f3 una 
conjura contra P\u00e9caj, hijo de Romel\u00eda, lo hiri\u00f3, lo mat\u00f3 y le 
sucedi\u00f3 en el trono el a\u00f1o veinte de Jot\u00e1n, hijo de Oz\u00edas. 
{R}_{I}31_{/}El resto de la historia de P\u00e9caj y todo lo que hizo est\u00e1 
escrito en el libro de los anales de los reyes de Israel.

{N}JOT\u00c1N, REY DE JUD\u00c1{/}

{R}_{I}32_{/}El a\u00f1o segundo de P\u00e9caj, hijo de Romel\u00eda, rey de Israel, 
comenz\u00f3 a reinar Jot\u00e1n, hijo de Oz\u00edas, rey de Jud\u00e1. {R}_{I}33_{/}Ten\u00eda 
veinticinco a\u00f1os cuando subi\u00f3 al trono, y rein\u00f3 diecis\u00e9is a\u00f1os en 
Jerusal\u00e9n. Su madre, hija de Sadoc, se llamaba Yerus\u00e1. {I}34_{/}Hizo 
lo que es bueno a los ojos del Se\u00f1or como su padre, Oz\u00edas. 
[=]_{R}_{I}35_{/}Sin embargo, no desaparecieron las colinas, de modo que 
el pueblo segu\u00eda ofreciendo sacrificios y quemando incienso en 
ellos. \u00c9l construy\u00f3 la puerta superior del templo del Se\u00f1or.
{R}_{I}36_{/}El resto de la historia de Jot\u00e1n y todo lo que hizo est\u00e1 
escrito en el libro de los anales de los reyes de Jud\u00e1. {R}_{I}37_{/}En 
aquel tiempo comenz\u00f3 el Se\u00f1or a enviar contra Jud\u00e1 a Ras\u00edn, rey de 
Siria, y a P\u00e9caj, hijo de Romel\u00eda. {R}_{I}38_{/}Jot\u00e1n muri\u00f3 y fue 
sepultado con sus padres en la ciudad de David, su padre. Le 
sucedi\u00f3 en el trono su hijo Acaz.

{1}16{/}

{N}ACAZ, REY DE JUD\u00c1{/}

[\u0095]_{R}_{I}1_{/}El a\u00f1o diecisiete de P\u00e9caj, hijo de Romel\u00eda, subi\u00f3 al 
trono Acaz, hijo de Jot\u00e1n, rey de Jud\u00e1. {R}_{I}2_{/}Ten\u00eda veinte a\u00f1os 
cuando subi\u00f3 al trono, y rein\u00f3 diecis\u00e9is a\u00f1os en Jerusal\u00e9n; no 
hizo lo que es justo a los ojos del Se\u00f1or, su Dios, como su padre 
David, [=]_{R}_{I}3_{/}sino que sigui\u00f3 el camino de los reyes de Israel, 
y hasta hizo pasar por el fuego a su hijo, seg\u00fan las pr\u00e1cticas 
horrorosas de las gentes que el Se\u00f1or hab\u00eda echado de delante de 
los israelitas. [=]_{I}4_{/}Y ofreci\u00f3 sacrificios y quem\u00f3 incienso en 
los altozanos, en las colinas y bajo cualquier \u00e1rbol frondoso.

{N}GUERRA SIROEFRAIMITA{/}

[=]_{R}_{I}5_{/}Ras\u00edn, rey de Siria, y P\u00e9caj, hijo de Romel\u00eda, rey de 
Israel, fueron a atacar a Jerusal\u00e9n, y sitiaron a Acaz; pero no la 
pudieron tomar. {I}6_{/}En aquella ocasi\u00f3n, el rey de Ed\u00f3n recuper\u00f3 
Elat para Ed\u00f3n, echando de Elat a los jud\u00edos; y los edomitas 
tomaron Elat, y se establecieron en ella hasta el presente.
{R}_{I}7_{/}Acaz hab\u00eda enviado mensajeros a decir de su parte a Teglat-
Falasar, rey de Asiria: \u00abSoy tu siervo y tu hijo. Ven y s\u00e1lvame de 
las manos del rey de Siria y del rey de Israel, que se han 
levantado contra m\u00ed. [=]_{R}_{I}8_{/}Acaz tom\u00f3 la plata y el oro que 
hab\u00eda en el templo del Se\u00f1or y en los tesoros del palacio real, y 
lo envi\u00f3 como presente al rey de Asiria. {R}_{I}9_{/}El rey de Asiria lo 
escuch\u00f3, atac\u00f3 a Damasco y la conquist\u00f3; deport\u00f3 sus habitantes a 
Quir, y mat\u00f3 a Ras\u00edn.
{R}_{I}10_{/}El rey Acaz fue a Damasco al encuentro de Teglat-Falasar, 
rey de Asiria. Al ver el altar que hab\u00eda en Damasco, envi\u00f3 al 
sacerdote Ur\u00edas las dimensiones del altar y un plano exacto del 
mismo. {R}_{I}11_{/}Y el sacerdote Ur\u00edas construy\u00f3 el altar, tal y como 
le hab\u00eda ordenado el rey Acaz desde Damasco, antes de que 
regresase de Damasco. [=]_{R}_{I}12_{/}Cuando el monarca lleg\u00f3 de Damasco 
y vio el altar, se acerc\u00f3 y {R}_{I}13_{/}quem\u00f3 sobre \u00e9l su holocausto y 
su ofrenda, derram\u00f3 su ofrenda de vino y esparci\u00f3 sobre el altar 
la sangre de sus sacrificios de reconciliaci\u00f3n. {R}_{I}14_{/}En cuanto al 
altar de bronce que estaba ante el Se\u00f1or, entre el altar nuevo y 
el templo del Se\u00f1or, lo retir\u00f3 de all\u00ed y lo puso al lado norte del 
altar nuevo. {R}_{I}15_{/}Luego el rey Acaz orden\u00f3 al sacerdote Ur\u00edas: 
\u00abSobre el altar grande quemar\u00e1s el holocausto de la ma\u00f1ana y la 
ofrenda de la tarde, el holocausto del rey y su ofrenda, el 
holocausto de toda la gente del pa\u00eds, sus ofrendas de pan y vino; 
sobre \u00e9l derramar\u00e9is la sangre de los holocaustos y sacrificios. 
En cuanto al altar de bronce, ya proveer\u00e9\u00bb. {I}16_{/}El sacerdote 
Ur\u00edas hizo exactamente lo que el rey Acaz le hab\u00eda ordenado.
{R}_{I}17_{/}El rey Acaz arranc\u00f3 tambi\u00e9n los paneles de las basas, quit\u00f3 
los aguamaniles y la gran pila de encima de los toros de bronce 
que lo sosten\u00edan, y lo asent\u00f3 sobre un z\u00f3calo de piedras. 
[=]_{R}_{I}18_{/}Y para complacer al rey de Asiria quit\u00f3 del templo del 
Se\u00f1or la tribuna del s\u00e1bado, que se hab\u00eda construido en el templo, 
y la entrada externa, reservada al rey.
{R}_{I}19_{/}El resto de la historia de todo lo que hizo Acaz est\u00e1 
escrito en el libro de los anales de los reyes de Jud\u00e1. 
{R}_{I}20_{/}Muri\u00f3 y fue sepultado con sus padres en la ciudad de David. 
Le sucedi\u00f3 en el trono su hijo Ezequ\u00edas.

{1}17{/}

{N}OSEAS, \u00daLTIMO REY DE ISRAEL{/}

[\u0095]_{R}_{I}1_{/}El a\u00f1o dieciocho de Acaz, rey de Jud\u00e1, Oseas, hijo de 
El\u00e1, comenz\u00f3 a reinar sobre Israel. Rein\u00f3 en Samar\u00eda nueve a\u00f1os. 
{R}_{I}2_{/}Hizo lo que es malo a los ojos del Se\u00f1or, pero no tanto como 
los reyes de Israel que le hab\u00edan precedido. {R}_{I}3_{/}Salmanasar, rey 
de Asiria, lo atac\u00f3, y Oseas se hizo su vasallo y le pag\u00f3 tributo. 
{R}_{I}4_{/}El rey de Asiria descubri\u00f3 que Oseas le traicionaba -pues 
hab\u00eda enviado mensajeros a So, rey de Egipto, y no le pagaba el 
tributo anual-, por lo que mand\u00f3 prenderlo y meterlo en la c\u00e1rcel. 
{R}_{I}5_{/}El rey de Asiria invadi\u00f3 todo el pa\u00eds, atac\u00f3 a Samar\u00eda y la 
siti\u00f3 durante tres a\u00f1os. [=]_{R}_{I}6_{/}El a\u00f1o nueve de Oseas, el rey de 
Asiria se apoder\u00f3 de Samar\u00eda, deport\u00f3 a Asiria a los israelitas y 
los instal\u00f3 en Jalaj, junto al Jabor, r\u00edo de Goz\u00e1n, y en las 
ciudades de Media.

{N}LA DESTRUCCI\u00d3N DE SAMAR\u00cdA, CASTIGO DEL SE\u00d1OR{/}

[=]_{R}_{I}7_{/}Esto sucedi\u00f3 porque los israelitas hab\u00edan pecado contra 
el Se\u00f1or, su Dios, el que los hab\u00eda sacado de Egipto, del poder 
del Fara\u00f3n, rey de Egipto, y hab\u00edan venerado a dioses extranjeros. 
{R}_{I}8_{/}Hab\u00edan seguido las costumbres de las gentes que el Se\u00f1or 
hab\u00eda echado ante ellos, as\u00ed como las que los reyes de Israel 
hab\u00edan introducido. {R}_{I}9_{/}Los israelitas cometieron acciones 
horrorosas contra el Se\u00f1or, su Dios: se edificaron colinas en 
todas sus localidades; tanto en las torres de vigilancia como en 
las ciudades amuralladas, [=]_{I}10_{/}levantaron estelas y cipos 
sagrados sobre toda colina elevada y bajo cualquier \u00e1rbol 
frondoso, {I}11_{/}y all\u00ed quemaron incienso como las gentes que el 
Se\u00f1or hab\u00eda echado ante ellos, y cometieron toda clase de 
maldades, irritando al Se\u00f1or, {I}12_{/}y adoraron a los \u00eddolos, cosa 
que el Se\u00f1or les hab\u00eda prohibido.
[=]_{R}_{I}13_{/}El Se\u00f1or hab\u00eda advertido a Israel y a Jud\u00e1 por medio de 
los profetas y de los videntes: \u00abArrepent\u00edos de vuestros malos 
caminos, guardad mis preceptos y mandamientos y seguid la ley que 
di a vuestros padres y que os comuniqu\u00e9 por medio de mis siervos, 
los profetas\u00bb. [=]_{R}_{I}14_{/}Pero no hicieron caso, tuvieron una 
cabeza dura, como sus padres, que no confiaron en el Se\u00f1or, su 
Dios; [=]_{I}15_{/}rechazaron sus preceptos, la alianza que hab\u00eda 
hecho con sus padres y las amonestaciones que les hab\u00eda dirigido, 
siguieron a \u00eddolos vanos y se hicieron ellos mismos vanos imitando 
a las gentes circunvecinas, siendo as\u00ed que el Se\u00f1or les hab\u00eda 
ordenado que no obrasen como ellas. {R}_{I}16_{/}Abandonaron todos los 
preceptos del Se\u00f1or, su Dios, se hicieron dos becerros de bronce 
fundido y un cipo sagrado y adoraron a todos los astros del cielo 
y a Baal. [=]_{I}17_{/}Pasaron a sus hijos y a sus hijas por el fuego, 
practicaron adivinaciones y encantamientos y se entregaron a hacer 
todo lo que es malo a los ojos del Se\u00f1or, provocando as\u00ed su 
indignaci\u00f3n. {R}_{I}18_{/}Y el Se\u00f1or se irrit\u00f3 sobremanera contra Israel 
y lo ech\u00f3 de su presencia. No qued\u00f3 m\u00e1s que la tribu de Jud\u00e1.
{R}_{I}19_{/}Tampoco Jud\u00e1 observ\u00f3 los mandatos del Se\u00f1or, su Dios, sino 
que sigui\u00f3 las costumbres de Israel. {R}_{I}20_{/}Por eso el Se\u00f1or 
rechaz\u00f3 a toda la raza de Israel, la humill\u00f3 y la entreg\u00f3 en manos 
de saqueadores, hasta que la ech\u00f3 de su presencia. {R}_{I}21_{/}Pues 
cuando Israel se separ\u00f3 de la casa de David y proclam\u00f3 rey a 
Jerobo\u00e1n, hijo de Nabat, Jerobo\u00e1n hizo que Israel se apartara del 
Se\u00f1or y pecara gravemente. {I}22_{/}Y los israelitas cometieron 
siempre el pecado que Jerobo\u00e1n hab\u00eda cometido, y no se apartaron 
de \u00e9l; {R}_{I}23_{/}hasta que el Se\u00f1or ech\u00f3 de su presencia a Israel, 
seg\u00fan lo hab\u00eda predicho por boca de sus siervos los profetas. E 
Israel fue deportado de su pa\u00eds a Asiria hasta nuestros d\u00edas.

{N}REPOBLACI\u00d3N DEL REINO DEL NORTE CON EXTRANJEROS. ORIGEN DE LOS 
SAMARITANOS{/}

{R}_{I}24_{/}El rey de Asiria trajo gentes de Babilonia, de Cut\u00e1, de Av\u00e1, 
de Jamat y de Sefarv\u00e1yim, y las instal\u00f3 en las ciudades de 
Samar\u00eda, en lugar de los israelitas; tomaron posesi\u00f3n de Samar\u00eda y 
habitaron en sus ciudades. {I}25_{/}Como al empezar a residir all\u00ed no 
tem\u00edan al Se\u00f1or, el Se\u00f1or les envi\u00f3 leones, que hac\u00edan estragos 
entre ellos. [=]_{R}_{I}26_{/}Entonces dijeron al rey de Asiria: \u00abLas 
gentes que trajiste e instalaste en las ciudades de Samar\u00eda no 
conocen el culto del Dios del pa\u00eds, el cual les ha mandado leones 
que hacen estragos entre ellos por no conocer el culto del Dios 
del pa\u00eds\u00bb. {R}_{I}27_{/}Y el rey de Asiria orden\u00f3: \u00abLlevad all\u00e1 uno de 
los sacerdotes que trajisteis cautivos para que viva con ellos y 
les ense\u00f1e el culto del Dios del pa\u00eds\u00bb. {R}_{I}28_{/}Vino uno de los 
sacerdotes que hab\u00eda sido deportado de Samar\u00eda, se estableci\u00f3 en 
Betel y les ense\u00f1aba c\u00f3mo deb\u00edan dar culto al Se\u00f1or.
{I}29_{/}Pero aquellas gentes se hicieron sus dioses, y los colocaron 
en los santuarios de las colinas que los samaritanos hab\u00edan 
construido, cada uno en la ciudad en que viv\u00eda. {R}_{I}30_{/}Los de 
Babilonia hicieron a Sucot Benot; los de Cut\u00e1, a Nergal; los de 
Jamat, a Asima; {I}31_{/}los de Av\u00e1, a Nibj\u00e1s y Tartac, y los de 
Sefarv\u00e1yim quemaban a sus hijos en el fuego en honor de sus 
dioses, Adram\u00e9lec y Anam\u00e9lec. {R}_{I}32_{/}Daban tambi\u00e9n culto al Se\u00f1or. 
Nombraron sacerdotes de entre ellos mismos para que oficiaran el 
culto en los santuarios de las colinas. {I}33_{/}As\u00ed que daban culto 
al Se\u00f1or y a sus dioses, seg\u00fan los ritos de las naciones de donde 
hab\u00edan sido deportados.
{R}_{I}34_{/}Todav\u00eda hoy siguen sus antiguas costumbres. No veneran al 
Se\u00f1or, no obran conforme a sus estatutos y decretos, conforme a la 
ley y al mandato que prescribi\u00f3 a los hijos de Jacob, a quien puso 
por nombre Israel. {I}35_{/}El Se\u00f1or hab\u00eda hecho con ellos una alianza 
y les hab\u00eda ordenado: \u00abNo venerar\u00e9is a dioses extranjeros, no os 
postrar\u00e9is ante ellos, no les servir\u00e9is ni les ofrecer\u00e9is 
sacrificios; {R}_{I}36_{/}s\u00f3lo al Se\u00f1or, que os sac\u00f3 de Egipto con gran 
fuerza y poder, le dar\u00e9is culto, os postrar\u00e9is ante \u00e9l y le 
ofrecer\u00e9is sacrificios. {I}37_{/}Guardar\u00e9is fielmente los preceptos y 
las normas, las leyes y los mandamientos que os escribi\u00f3. No 
dar\u00e9is culto a dioses extranjeros. {I}38_{/}No olvidar\u00e9is la alianza 
que hice con vosotros y no dar\u00e9is culto a dioses extranjeros, 
{I}39_{/}sino s\u00f3lo al Se\u00f1or, y entonces \u00e9l os librar\u00e1 de las manos de 
vuestros enemigos\u00bb. {I}40_{/}Pero ellos no hicieron caso, y siguieron 
sus antiguas costumbres. [=]_{I}41_{/}Y as\u00ed aquellas gentes dieron al 
mismo tiempo culto al Se\u00f1or y a sus \u00eddolos. Y sus descendientes 
siguen haciendo hasta el d\u00eda de hoy lo mismo que ellos.

{1}18{/}

{N}EZEQU\u00cdAS, REY DE JUD\u00c1{/}

[\u0095]_{R}_{I}1_{/}El a\u00f1o tercero de Oseas, hijo de El\u00e1, rey de Israel, 
comenz\u00f3 a reinar Ezequ\u00edas, hijo de Acaz, rey de Jud\u00e1. {R}_{I}2_{/}Ten\u00eda 
veinticinco a\u00f1os cuando subi\u00f3 al trono, y rein\u00f3 veintinueve a\u00f1os 
en Jerusal\u00e9n. Su madre se llamaba Abi, y era hija de Zacar\u00edas. 
[=]_{R}_{I}3_{/}Hizo lo que es justo a los ojos del Se\u00f1or, como su padre 
David. [=]_{R}_{I}4_{/}Suprimi\u00f3 las colinas, hizo pedazos las estelas, 
arranc\u00f3 los cipos sagrados y machac\u00f3 la serpiente de bronce que 
Mois\u00e9s hab\u00eda hecho (pues hasta entonces los israelitas le quemaban 
incienso; la llamaban Nejust\u00e1n). [=]_{R}_{I}5_{/}Puso su confianza en el 
Se\u00f1or, Dios de Israel; ni antes ni despu\u00e9s hubo un rey como \u00e9l en 
Jud\u00e1. {R}_{I}6_{/}Vivi\u00f3 unido al Se\u00f1or y no se separ\u00f3 de \u00e9l, guardando 
los preceptos que el Se\u00f1or hab\u00eda ordenado a Mois\u00e9s. [=]_{R}_{I}7_{/}Y el 
Se\u00f1or estuvo con \u00e9l, de modo que en todas sus empresas tuvo \u00e9xito; 
se rebel\u00f3 contra el rey de Asiria y dej\u00f3 de estarle sometido. 
{R}_{I}8_{/}\u00c9l fue quien derrot\u00f3 a los filisteos hasta Gaza y su t\u00e9rmino, 
desde las torres de vigilancia hasta las ciudades fortificadas.

{N}CA\u00cdDA DE SAMAR\u00cdA{/}

{R}_{I}9_{/}El a\u00f1o cuarto del rey Ezequ\u00edas, el s\u00e9ptimo de Oseas, hijo de 
El\u00e1, rey de Israel, Salmanasar, rey de Asiria, atac\u00f3 a Samar\u00eda y 
la siti\u00f3. {R}_{I}10_{/}Al cabo de tres a\u00f1os la tom\u00f3. El a\u00f1o sexto de 
Ezequ\u00edas, el noveno de Oseas, rey de Israel, se conquist\u00f3 Samar\u00eda. 
{R}_{I}11_{/}Y el rey de Asiria deport\u00f3 a los israelitas a Asiria y los 
instal\u00f3 en Jalaj, junto al Jabor, r\u00edo de Goz\u00e1n, y en las ciudades 
de Media, {R}_{I}12_{/}porque no hab\u00edan obedecido al Se\u00f1or, su Dios, 
hab\u00edan quebrantado su alianza y no hab\u00edan cumplido lo que les 
hab\u00eda ordenado Mois\u00e9s, siervo del Se\u00f1or.

{N}SENAQUERIB ATACA A JERUSAL\u00c9N{/}

[=]_{R}_{I}13_{/}El a\u00f1o catorce del rey Ezequ\u00edas, Senaquerib, rey de 
Asiria, atac\u00f3 a todas las ciudades fortificadas de Jud\u00e1 y las 
tom\u00f3. {R}_{I}14_{/}Entonces Ezequ\u00edas, rey de Jud\u00e1, envi\u00f3 a Laquis una 
embajada a decir al rey de Asiria: \u00abHe obrado mal. Ret\u00edrate de 
aqu\u00ed y te pagar\u00e9 el tributo que me impongas\u00bb. Y el rey de Asiria 
impuso a Ezequ\u00edas, rey de Jud\u00e1, unos diez mil kilos de plata y mil 
de oro. {R}_{I}15_{/}Ezequ\u00edas entreg\u00f3 toda la plata que se encontraba en 
el templo del Se\u00f1or y en los tesoros del palacio real. {R}_{I}16_{/}En 
aquella ocasi\u00f3n Ezequ\u00edas desguarneci\u00f3 las puertas del santuario 
del Se\u00f1or y las columnas que el mismo Ezequ\u00edas, rey de Jud\u00e1, hab\u00eda 
recubierto de oro, y lo entreg\u00f3 al rey de Asiria.
{I} 17_{/}El rey de Asiria mand\u00f3 desde Laquis a un general en jefe, al 
jefe de los eunucos y al copero mayor, a Jerusal\u00e9n, al rey 
Ezequ\u00edas. Cuando llegaron a Jerusal\u00e9n, se detuvieron junto al 
canal de la alberca superior, que est\u00e1 en el camino del campo del 
Batanero. {I}18_{/}Llamaron al rey, y se presentaron Eliaqu\u00edn, hijo de 
Jelc\u00edas, el mayordomo, Sebn\u00e1, el secretario, y Yoaj, hijo de Asaf, 
el heraldo. {R}_{I}19_{/}El copero mayor les dijo: \u00abDecid a Ezequ\u00edas: 
Esto dice el gran rey, el rey de Asiria: \u00bfEn qu\u00e9 pones tu 
confianza? {I}20_{/}Piensas que los planes y la fuerza para la guerra 
son s\u00f3lo cuesti\u00f3n de boca. \u00bfEn qui\u00e9n has confiado para rebelarte 
contra m\u00ed? [=]_{R}_{I}21_{/}Pones tu confianza en el sost\u00e9n de esa ca\u00f1a 
rota, en Egipto, que a quienquiera que se apoye sobre ella se le 
hincar\u00e1 en la mano y se la traspasar\u00e1. As\u00ed ser\u00e1 el Fara\u00f3n, rey de 
Egipto, para todos los que conf\u00edan en \u00e9l. {R}_{I}22_{/}Y si me dec\u00eds: 
Confiamos en el Se\u00f1or, nuestro Dios, \u00bfno es aquel cuyas colinas y 
cuyos altares ha suprimido Ezequ\u00edas, diciendo a Jud\u00e1 y a 
Jerusal\u00e9n: S\u00f3lo deb\u00e9is postraros ante este altar en Jerusal\u00e9n? 
{R}_{I}23_{/}Y ahora acepta una apuesta con mi se\u00f1or, el rey de Asiria. 
Yo te dar\u00e9 dos mil caballos, si puedes procurarte jinetes para 
ellos. [=]_{R}_{I}24_{/}No puedes hacer huir al m\u00e1s insignificante de los 
siervos de mi se\u00f1or, \u00bfy esperas conseguir carros y caballos en 
Egipto? [=]_{I}25_{/}Por otra parte, \u00bfes que he ido yo contra este 
lugar para devastarlo sin el consentimiento del Se\u00f1or? El Se\u00f1or me 
ha dicho: Anda contra esa tierra y destr\u00fayela\u00bb.
{R}_{I}26_{/}Entonces Eliaqu\u00edn, hijo de Jelc\u00edas, Sebn\u00e1 y Yoaj dijeron al 
copero mayor: \u00abPor favor, habla a tus siervos en arameo, pues 
nosotros lo entendemos; no nos hables en jud\u00edo a o\u00eddos del pueblo 
que est\u00e1 sobre la muralla\u00bb.
{I}27_{/}Pero el copero mayor les respondi\u00f3: \u00ab\u00bfEs que me ha enviado mi 
se\u00f1or a decir estas cosas a tu se\u00f1or y a ti, y no m\u00e1s bien a los 
hombres que est\u00e1n sobre la muralla, los cuales, igual que 
vosotros, van a tener que comer sus excrementos y que beber sus 
orines?\u00bb. {R}_{I}28_{/}Y puesto en pie grit\u00f3 en jud\u00edo con voz potente: 
\u00abO\u00edd la palabra del rey grande, el rey de Asiria: {R}_{I}29_{/}Esto dice 
el rey: Que Ezequ\u00edas no os enga\u00f1e, pues no podr\u00e1 libraros de mi 
mano, {R}_{I}30_{/}ni os haga confiar en el Se\u00f1or, diciendo: El Se\u00f1or nos 
librar\u00e1 y no entregar\u00e1 esta ciudad en manos del rey de Asiria. 
[=]_{R}_{I}31_{/}No escuch\u00e9is a Ezequ\u00edas, pues esto dice el rey de 
Asiria: Haced la paz conmigo y entregaos a m\u00ed, y as\u00ed podr\u00e1 comer 
cada uno los frutos de su vi\u00f1a y de su higuera y beber el agua de 
su cisterna [=]_{R}_{I}32_{/}hasta que yo venga a trasladaros a una 
tierra como la vuestra, tierra de grano y de mosto, tierra de pan 
y de vi\u00f1as, tierra de aceite y de miel. As\u00ed vivir\u00e9is y no 
morir\u00e9is. No hag\u00e1is caso de Ezequ\u00edas, porque os enga\u00f1a, diciendo: 
El Se\u00f1or nos librar\u00e1. {R}_{I}33_{/}\u00bfEs que han librado los dioses de 
otras gentes a sus respectivos pa\u00edses de la mano del rey de 
Asiria? {R}_{I}34_{/}\u00bfD\u00f3nde est\u00e1n los dioses de Jamat y Arpad? \u00bfD\u00f3nde los 
dioses de Sefarv\u00e1yim, de Hen\u00e1 y de Av\u00e1? \u00bfD\u00f3nde est\u00e1n los dioses de 
la tierra de Samar\u00eda? \u00bfEs que libraron a Samar\u00eda de mi mano? 
{R}_{I}35_{/}\u00bfQu\u00e9 Dios de estos pa\u00edses es el que ha librado su tierra de 
mi mano, para que el Se\u00f1or libre a Jerusal\u00e9n de mi poder?\u00bb.
{I}36_{/}Pero el pueblo se estuvo callado y no le respondi\u00f3 palabra, 
pues \u00e9sta era la orden del rey: \u00abNo le respond\u00e1is\u00bb. {R}_{I}37_{/}Entonces 
Eliaqu\u00edn, hijo de Jelc\u00edas, el mayordomo, Sebn\u00e1, el secretario, y 
Yoaj, hijo de Asaf, el heraldo, se presentaron ante Ezequ\u00edas, 
rasgadas sus vestiduras, y le refirieron las palabras del copero 
mayor.

{1}19{/}

{N}ISA\u00cdAS CONFORTA AL REY{/}

[=]_{R}_{I}1_{/}Cuando el rey Ezequ\u00edas oy\u00f3 esto, rasg\u00f3 sus vestiduras, se 
cubri\u00f3 de saco y entr\u00f3 en el templo del Se\u00f1or. {R}_{I}2_{/}Y mand\u00f3 a 
Eliaqu\u00edn, el mayordomo, a Sebn\u00e1, el secretario, y a los sacerdotes 
m\u00e1s ancianos, vestidos de saco, a decir al profeta Isa\u00edas, hijo de 
Am\u00f3s: [=]_{R}_{I}3_{/}\u00abEsto dice Ezequ\u00edas: D\u00eda de angustia, de castigo y 
de ultraje es \u00e9ste, pues los hijos han llegado a punto de nacer, y 
falta la fuerza para darlos a luz. {R}_{I}4_{/}Esperamos que el Se\u00f1or, tu 
Dios, haya o\u00eddo todas las palabras del copero mayor, el que ha 
sido enviado por el rey de Asiria, su se\u00f1or, a insultar al Dios 
vivo, y le castigue por las palabras que el Se\u00f1or, tu Dios, ha 
o\u00eddo. Haz una oraci\u00f3n por el resto que a\u00fan queda\u00bb. {R}_{I}5_{/}Los 
servidores del rey Ezequ\u00edas se presentaron a Isa\u00edas, {R}_{I}6_{/}y \u00e9ste 
les respondi\u00f3: \u00abDecid a vuestro se\u00f1or: Esto dice el Se\u00f1or: No te 
asustes por las palabras que has o\u00eddo, con las cuales me han 
insultado los siervos del rey de Asiria. {R}_{I}7_{/}Voy a infundirle un 
esp\u00edritu tal que, al o\u00edr cierta noticia, se volver\u00e1 a su tierra, y 
all\u00ed le har\u00e9 morir a espada\u00bb.
[=]_{R}_{I}8_{/}Entretanto el copero mayor regres\u00f3 y encontr\u00f3 al rey de 
Asiria asaltando Libn\u00e1, pues hab\u00eda o\u00eddo que se hab\u00eda retirado de 
Laquis. {R}_{I}9_{/}Enterado Senaquerib del rumor de que Tirjaca, rey de 
Etiop\u00eda, hab\u00eda salido a luchar contra \u00e9l, volvi\u00f3 a mandar 
mensajeros a Ezequ\u00edas, diciendo: [=]_{R}_{I}10_{/}\u00abAs\u00ed deb\u00e9is hablar a 
Ezequ\u00edas, rey de Jud\u00e1: No te enga\u00f1e tu Dios, en quien conf\u00edas, 
dici\u00e9ndote que Jerusal\u00e9n no ser\u00e1 entregada en manos del rey de 
Asiria. {R}_{I}11_{/}Est\u00e1s enterado de lo que los reyes de Asiria han 
hecho con todos los pa\u00edses, entreg\u00e1ndolos al exterminio, y \u00bfvas a 
escapar t\u00fa? {R}_{I}12_{/}\u00bfLos han librado acaso los dioses de aquellos 
pueblos, que mis padres han destruido, como Goz\u00e1n, Jar\u00e1n, R\u00e9sef y 
los habitantes de Ed\u00e9n, que estaban en Telasar? {I}13_{/}\u00bfD\u00f3nde est\u00e1n 
ahora el rey de Jamat, el de Arpad, de la ciudad de Sefarv\u00e1yim, de 
Hen\u00e1 y Av\u00e1?\u00bb.

{N}ORACI\u00d3N DE EZEQU\u00cdAS Y PROFEC\u00cdA DE ISA\u00cdAS{/}

{R}_{I}14_{/}Ezequ\u00edas tomo las cartas de manos de los mensajeros, las 
ley\u00f3, fue al templo y, despleg\u00e1ndolas en la presencia del Se\u00f1or, 
{R}_{I}15_{/}or\u00f3 as\u00ed ante \u00e9l: \u00ab\u00a1Se\u00f1or, Dios de Israel, que est\u00e1s sentado 
sobre los querubines! T\u00fa solo eres Dios de todos los reinos de la 
tierra; t\u00fa has hecho los cielos y la tierra. {R}_{I}16_{/}Abre, \u00a1oh 
Dios!, tu o\u00eddo y escucha; abre, \u00a1oh Se\u00f1or!, tus ojos y mira. 
Escucha las palabras que Senaquerib ha mandado a decir para 
ultrajar al Dios vivo. {R}_{I}17_{/}Es cierto, \u00a1oh Se\u00f1or!, los reyes de 
Asiria han desolado los pueblos y sus tierras; [=]_{I}18_{/}han echado 
sus dioses al fuego, porque no eran dioses, sino hechura de manos 
de hombres, le\u00f1os o piedras; y por eso los han podido destruir. 
[=]_{R}_{I}19_{/}Por tanto, Dios nuestro, s\u00e1lvanos de sus manos, y sepan 
todos los reinos de la tierra que t\u00fa solo, Se\u00f1or, eres Dios\u00bb.
[=]_{R}_{I}20_{/}Entonces Isa\u00edas, hijo de Am\u00f3s, mand\u00f3 a decir a Ezequ\u00edas: 
\u00abEsto dice el Se\u00f1or, Dios de Israel: La oraci\u00f3n que me has 
dirigido con motivo de Senaquerib, rey de Asiria, la he escuchado. 
[=]_{R}_{I}21_{/}\u00c9sta es la palabra que el Se\u00f1or ha pronunciado contra 
\u00e9l:
Te desprecia, se burla de ti
la virgen hija de Si\u00f3n,
detr\u00e1s de ti menea la cabeza
la hija de Jerusal\u00e9n.
[=]_{R}_{I}22_{/}\u00bfA qui\u00e9n has injuriado y ultrajado,
o contra qui\u00e9n has alzado la voz?
Has levantado tus ojos al cielo
contra el Santo de Israel.
{I}23_{/}Por boca de tus mensajeros
has injuriado al Se\u00f1or, diciendo:
Con la multitud de mis carros
me he hecho poderoso, 
he escalado la cima de los montes, 
las cumbres del L\u00edbano, 
he cortado sus m\u00e1s altos cedros, 
lo mejor de sus cipreses,
he penetrado en su m\u00e1s elevado lugar,
en los m\u00e1s frondosos bosques.
{R}_{I}24_{/}Yo he excavado y bebido
las aguas extranjeras,
y he secado con la planta de mis pies
todos los r\u00edos de Egipto.
[=]_{I}25_{/}\u00bfNo est\u00e1s enterado?
De antiguo lo he preparado,
desde tiempos remotos lo tengo decidido;
ahora lo llevo a efecto.
As\u00ed redujiste a montones de escombros
las ciudades fortificadas;
{I}26_{/}sus habitantes, impotentes,
quedaron consternados y confusos,
hechos semejantes a la hierba del campo,
al verdor del c\u00e9sped,
al heno de los tejados
y al grano agostado antes de espigar.
{I}27_{/}Pero sea que te levantes o te sientes,
que entres o salgas, yo lo s\u00e9.
{I}28_{/}Puesto que te has enfurecido
contra m\u00ed y tu insolencia
ha llegado a mis o\u00eddos,
pondr\u00e9 mi anillo en tus narices
y mi freno en tus labios
y te har\u00e9 volver por el camino
por el cual has venido.
{I}29_{/}S\u00edrvate esto de se\u00f1al: este a\u00f1o se comer\u00e1 lo que brote de la 
semilla ca\u00edda, y el a\u00f1o que viene lo que nazca sin sembrar; pero 
al tercer a\u00f1o sembrar\u00e9is y cosechar\u00e9is, plantar\u00e9is vi\u00f1as y 
comer\u00e9is su fruto.
{R}_{I}30_{/}El resto superviviente de la casa de Jud\u00e1 volver\u00e1 a arraigar 
por debajo y dar\u00e1 fruto por encima; [=]_{R}_{I}31_{/}porque de Jerusal\u00e9n 
saldr\u00e1 un resto y un grupo superviviente del monte de Si\u00f3n. El 
celo del Se\u00f1or todopoderoso har\u00e1 esto.
{R}_{I}32_{/}Por lo cual, esto dice el Se\u00f1or
acerca del rey de Asiria:
No entrar\u00e1 en esta ciudad,
ni lanzar\u00e1 en ella una flecha,
no le opondr\u00e1 escudo,
ni construir\u00e1 contra ella terraplenes.
{I}33_{/}Por el camino que ha venido regresar\u00e1,
y en esta ciudad no entrar\u00e1.
Or\u00e1culo del Se\u00f1or.
{R}_{I}34_{/}Yo proteger\u00e9 a esta ciudad para salvarla
en atenci\u00f3n a m\u00ed mismo
y a David, mi siervo\u00bb.
[=]_{R}_{I}35_{/}Y aquella misma noche sali\u00f3 el \u00e1ngel del Se\u00f1or e hiri\u00f3 
en el campamento de Asiria a ciento ochenta y cinco mil; y, al 
levantarse por la ma\u00f1ana, vieron que todos ellos eran cad\u00e1veres. 
[=]_{R}_{I}36_{/}Entonces Senaquerib, rey de Asiria, se retir\u00f3, y regres\u00f3 
a N\u00ednive. {R}_{I}37_{/}Y cuando estaba haciendo oraci\u00f3n en el templo de 
su dios Nisroc, sus hijos Adrem\u00e9lec y Sar\u00e9ser lo mataron a espada 
y huyeron a Ararat. Le sucedi\u00f3 en el trono su hijo Asarad\u00f3n.

{1}20{/}

{N}ENFERMEDAD DE EZEQU\u00cdAS Y SU CURACI\u00d3N{/}

[=]_{R}_{I}1_{/}Por aquel tiempo, Ezequ\u00edas cay\u00f3 gravemente enfermo; 
Isa\u00edas, hijo de Am\u00f3s, el profeta, se present\u00f3 a \u00e9l y le dijo: 
\u00abEsto dice el Se\u00f1or: Arregla los asuntos de tu casa, porque vas a 
morir; no curar\u00e1s\u00bb. {R}_{I}2_{/}Entonces Ezequ\u00edas se volvi\u00f3 contra la 
pared y or\u00f3 al Se\u00f1or as\u00ed: {R}_{I}3_{/}\u00ab\u00a1Ay, Se\u00f1or! Acu\u00e9rdate de que me he 
conducido en tu servicio con fidelidad y de todo coraz\u00f3n, y he 
hecho lo que es justo a tus ojos\u00bb. Y Ezequ\u00edas rompi\u00f3 a llorar 
amargamente.
{R}_{I}4_{/}A\u00fan no hab\u00eda salido Isa\u00edas del patio central, cuando el Se\u00f1or 
le dijo: {R}_{I}5_{/}\u00abVu\u00e9lvete y di a Ezequ\u00edas, jefe de mi pueblo: Esto 
dice el Se\u00f1or, Dios de tu padre David: He escuchado tu oraci\u00f3n y 
he mirado tus l\u00e1grimas. Te voy a devolver la salud. Dentro de tres 
d\u00edas podr\u00e1s ir al templo del Se\u00f1or. {R}_{I}6_{/}A\u00f1adir\u00e9 a tus d\u00edas quince 
a\u00f1os, te librar\u00e9 a ti y a esta ciudad de las manos del rey de 
Asiria y proteger\u00e9 a esta ciudad en atenci\u00f3n a m\u00ed mismo y a mi 
siervo David\u00bb. {R}_{I}7_{/}E Isa\u00edas orden\u00f3: \u00abTraed un emplasto de higos 
secos\u00bb. Lo trajeron, lo aplicaron a la llaga y el rey se cur\u00f3.
[=]_{R}_{I}8_{/}Y Ezequ\u00edas pregunt\u00f3 a Isa\u00edas: \u00ab\u00bfCu\u00e1l ser\u00e1 la se\u00f1al de que 
el Se\u00f1or me curar\u00e1 y podr\u00e9 ir dentro de tres d\u00edas al templo del 
Se\u00f1or?\u00bb. {R}_{I}9_{/}Isa\u00edas respondi\u00f3: \u00ab\u00c9sta es la se\u00f1al de que el Se\u00f1or 
cumplir\u00e1 la palabra que ha dado: \u00bfQuieres que la sombra adelante 
diez grados o que retroceda diez grados?\u00bb. {R}_{I}10_{/}Ezequ\u00edas replic\u00f3: 
\u00abF\u00e1cil es a la sombra adelantar diez grados. No; que la sombra 
vuelva atr\u00e1s diez grados\u00bb. {R}_{I}11_{/}Entonces el profeta Isa\u00edas invoc\u00f3 
al Se\u00f1or, el cual hizo retroceder a la sombra los diez grados en 
el cuadrante de Acaz.

{N}EMBAJADA DEL REY DE BABILONIA E IMPRUDENCIA DE EZEQU\u00cdAS{/}

{R}_{I}12_{/}Por aquel tiempo, Merodac Balad\u00e1n, hijo de Balad\u00e1n, rey de 
Babilonia, envi\u00f3 cartas y un presente a Ezequ\u00edas, al saber que se 
hab\u00eda curado de su enfermedad. {R}_{I}13_{/}Ezequ\u00edas recibi\u00f3 gran 
contento y mostr\u00f3 a los enviados todo su tesoro, la plata, el oro, 
los aromas, los ung\u00fcentos preciosos, su armer\u00eda y todo lo que 
ten\u00eda en sus almacenes; no hubo cosa en su palacio o en sus 
dominios que no se la mostrase.
{R}_{I}14_{/}Pero el profeta Isa\u00edas se present\u00f3 al rey Ezequ\u00edas y le 
dijo: \u00ab\u00bfQu\u00e9 han dicho estos hombres o de d\u00f3nde han venido a ti?\u00bb. 
Ezequ\u00edas respondi\u00f3: \u00abHan venido de la lejana Babilonia\u00bb. 
{R}_{I}15_{/}\u00ab\u00bfQu\u00e9 han visto en tu casa?\u00bb, replic\u00f3 Isa\u00edas. Y Ezequ\u00edas 
respondi\u00f3: \u00abHan visto todo lo que hay; nada ha habido en mis 
almacenes que no se lo haya ense\u00f1ado\u00bb. {R}_{I}16_{/}Isa\u00edas entonces dijo 
a Ezequ\u00edas: \u00abEscucha la palabra del Se\u00f1or: {R}_{I}17_{/}Vienen d\u00edas en 
que lo que hay en tu casa y lo que tus padres atesoraron hasta el 
d\u00eda de hoy ser\u00e1 llevado a Babilonia. No quedar\u00e1 nada, dice el 
Se\u00f1or. {R}_{I}18_{/}A tus propios hijos los llevar\u00e1n a Babilonia, para 
convertirlos en eunucos en la corte del rey\u00bb. {R}_{I}19_{/}Y Ezequ\u00edas 
respondi\u00f3 a Isa\u00edas: \u00abJusta es la palabra del Se\u00f1or que has 
pronunciado\u00bb. Pens\u00f3: \u00abAl menos en mis d\u00edas habr\u00e1 paz y seguridad\u00bb.
[=]_{R}_{I}20_{/}El resto de la historia de Ezequ\u00edas, sus haza\u00f1as y c\u00f3mo 
construy\u00f3 la alberca y el acueducto para conducir las aguas a la 
ciudad, est\u00e1 escrito en el libro de los anales de los reyes de 
Jud\u00e1. {R}_{I}21_{/}Ezequ\u00edas muri\u00f3 y le sucedi\u00f3 en el trono Manas\u00e9s.

{1}21{/}

{N}REINADO DE MANAS\u00c9S{/}

[\u0095]_{R}_{I}1_{/}Manas\u00e9s ten\u00eda doce a\u00f1os cuando subi\u00f3 al trono, y rein\u00f3 en 
Jerusal\u00e9n cincuenta y cinco. Su madre se llamaba Jefsib\u00e1. {I}2_{/}Hizo 
lo que es malo a los ojos del Se\u00f1or, imitando las pr\u00e1cticas 
horrendas de las gentes que el Se\u00f1or hab\u00eda echado ante los 
israelitas. [=]_{R}_{I}3_{/}Reconstruy\u00f3 las colinas que su padre Ezequ\u00edas 
hab\u00eda destruido; levant\u00f3 altares a Baal, y un cipo sagrado, como 
hab\u00eda hecho Acaz, rey de Israel; ador\u00f3 a todos los astros del 
cielo y les rindi\u00f3 culto. [=]_{R}_{I}4_{/}Construy\u00f3 tambi\u00e9n altares en el 
templo del Se\u00f1or, del que el Se\u00f1or hab\u00eda dicho: \u00abPondr\u00e9 en 
Jerusal\u00e9n mi nombre\u00bb. {R}_{I}5_{/}Y levant\u00f3 altares a todos los astros 
del cielo en los dos atrios del templo del Se\u00f1or. {I}6_{/}Quem\u00f3 a su 
hijo, se dio a la magia y a encantamientos, instituy\u00f3 nigromantes 
y adivinos, e hizo tantas cosas malas a los ojos del Se\u00f1or que 
provoc\u00f3 su indignaci\u00f3n. {R}_{I}7_{/}Y hasta puso la imagen de Aser\u00e1 en el 
templo del Se\u00f1or, del que el Se\u00f1or hab\u00eda dicho a David y a 
Salom\u00f3n, su hijo: \u00abEn este templo y en Jerusal\u00e9n, elegida por m\u00ed 
entre todas las tribus de Israel, pondr\u00e9 mi nombre para siempre; 
{R}_{I}8_{/}y no permitir\u00e9 de nuevo que los israelitas anden errantes 
fuera de la tierra que he dado a sus padres, con tal que hagan lo 
que yo les he ordenado y cumplan la ley que les prescribi\u00f3 mi 
siervo Mois\u00e9s\u00bb. {R}_{I}9_{/}Pero ellos no hicieron caso, y Manas\u00e9s los 
descarri\u00f3, induci\u00e9ndolos a hacer el mal, m\u00e1s a\u00fan que las gentes 
que el Se\u00f1or hab\u00eda destruido ante los israelitas.
{R}_{I}10_{/}Entonces el Se\u00f1or habl\u00f3 as\u00ed por medio de sus siervos los 
profetas: {R}_{I}11_{/}\u00abPuesto que Manas\u00e9s, rey de Jud\u00e1, ha cometido 
estas monstruosidades, peores que las de los amorreos que le 
precedieron, y ha hecho pecar a Jud\u00e1 con sus \u00eddolos, [=]_{R}_{I}12_{/}el 
Se\u00f1or, Dios de Israel, dice lo siguiente: Voy a acarrear sobre 
Jerusal\u00e9n y sobre Jud\u00e1 una desventura tal que zumbar\u00e1n los o\u00eddos 
de todos los que la oigan. {R}_{I}13_{/}Y extender\u00e9 sobre Jerusal\u00e9n la 
cuerda de Samar\u00eda y la plomada de la casa de Ajab, y fregar\u00e9 a 
Jerusal\u00e9n como se friega un plato, y fregado se vuelve boca abajo. 
{I}14_{/}Rechazar\u00e9 el resto de mi heredad y lo entregar\u00e9 en manos de 
sus enemigos, para que sean bot\u00edn y despojo de sus adversarios; 
{R}_{I}15_{/}porque han hecho lo que es malo a mis ojos, y han provocado 
mi indignaci\u00f3n, desde el d\u00eda que salieron sus padres de Egipto 
hasta el presente\u00bb.
{R}_{I}16_{/}Adem\u00e1s, Manas\u00e9s verti\u00f3 much\u00edsima sangre inocente, hasta 
anegar Jerusal\u00e9n de extremo a extremo, aun prescindiendo del 
pecado que hizo cometer a Jud\u00e1 haciendo lo que es malo a los ojos 
del Se\u00f1or.
{R}_{I}17_{/}El resto de la historia de Manas\u00e9s, todo lo que hizo y el 
pecado que cometi\u00f3 est\u00e1 escrito en el libro de los anales de los 
reyes de Jud\u00e1. {R}_{I}18_{/}Manas\u00e9s muri\u00f3 y fue sepultado en el jard\u00edn de 
su palacio, en el jard\u00edn de Uz\u00e1. Le sucedi\u00f3 en el trono su hijo 
Am\u00f3n.

{N}REINADO DE AM\u00d3N{/}

{R}_{I}19_{/}Am\u00f3n ten\u00eda veintid\u00f3s a\u00f1os cuando subi\u00f3 al trono, y rein\u00f3 dos 
a\u00f1os en Jerusal\u00e9n. Su madre se llamaba Mesul\u00e9met, hija de Jar\u00fas, 
de Yotb\u00e1. {R}_{I}20_{/}Hizo lo que es malo a los ojos del Se\u00f1or, como su 
padre Manas\u00e9s. {I}21_{/}Sigui\u00f3 los caminos de su padre y ador\u00f3 a los 
\u00eddolos que hab\u00eda adorado su padre. {R}_{I}22_{/}Abandon\u00f3 al Se\u00f1or, Dios 
de sus padres, y no sigui\u00f3 sus caminos. {I}23_{/}Sus mismos servidores 
tramaron una conjura contra \u00e9l y lo asesinaron en su propia casa; 
[=]_{R}_{I}24_{/}pero el pueblo mat\u00f3 a todos los que se hab\u00edan conjurado 
contra el rey Am\u00f3n y proclam\u00f3 rey a su hijo Jos\u00edas.
{R}_{I}25_{/}El resto de la historia de Am\u00f3n, todo lo que hizo, est\u00e1 
escrito en el libro de los anales de los reyes de Jud\u00e1. {R}_{I}26_{/}Fue 
sepultado en su sepulcro, en el jard\u00edn de Uz\u00e1. Le sucedi\u00f3 en el 
trono su hijo Jos\u00edas.

{1}22{/}

{N}JOS\u00cdAS, REY DE JUD\u00c1{/}

[\u0095]_{R}_{I}1_{/}Jos\u00edas ten\u00eda ocho a\u00f1os cuando subi\u00f3 al trono, y rein\u00f3 
treinta y un a\u00f1os en Jerusal\u00e9n. Su madre se llamaba Yedid\u00e1, hija 
de Adaya, de Boscat. [=]_{R}_{I}2_{/}Hizo lo que es justo a los ojos del 
Se\u00f1or y anduvo por los caminos de su padre David, sin apartarse a 
derecha ni a izquierda.
{R}_{I}3_{/}El a\u00f1o dieciocho de su reinado, Jos\u00edas envi\u00f3 al templo a su 
secretario Saf\u00e1n, hijo de Asal\u00edas y nieto de Mesul\u00e1n. Le dijo: 
[=]_{R}_{I}4_{/}\u00abVete a ver al sumo sacerdote Jelc\u00edas y dile que re\u00fana el 
dinero aportado al templo del Se\u00f1or, que los guardas de la puerta 
han recogido del pueblo; {R}_{I}5_{/}y que se lo den a los encargados de 
las obras del templo del Se\u00f1or, para que \u00e9stos paguen a los 
obreros que reparan sus desperfectos: {R}_{I}6_{/}carpinteros, maestros 
de obras y alba\u00f1iles, y para comprar maderas y piedras talladas 
con que reparar el templo. {I}7_{/}Pero que no se les pida cuentas del 
dinero que se les d\u00e9, porque se portan fielmente\u00bb.

{N}ENCUENTRO DEL LIBRO DE LA LEY{/}

[=]_{R}_{I}8_{/}Jelc\u00edas, el sumo sacerdote, dijo a Saf\u00e1n, el secretario: 
\u00abHe encontrado el libro de la ley en el templo del Se\u00f1or\u00bb. Jelc\u00edas 
dio el libro a Saf\u00e1n, quien lo ley\u00f3. {R}_{I}9_{/}Saf\u00e1n fue inmediatamente 
a informar al rey: \u00abTus siervos han recogido el dinero que hab\u00eda 
en el templo y se lo han dado a los encargados de las obras\u00bb. 
{I}10_{/}Despu\u00e9s le comunic\u00f3 la noticia: \u00abEl sacerdote Jelc\u00edas me ha 
dado un libro\u00bb. Y Saf\u00e1n lo ley\u00f3 en presencia del rey.
{R}_{I}11_{/}Cuando el rey oy\u00f3 las palabras del libro de la ley, rasg\u00f3 
sus vestiduras {R}_{I}12_{/}y orden\u00f3 al sacerdote Jelc\u00edas, a Ajic\u00e1n, hijo 
de Saf\u00e1n, a Acbor, hijo de Miqueas, a Saf\u00e1n, el secretario, y a 
Asa\u00edas, cortesano del rey: [=]_{R}_{I}13_{/}\u00abId y consultad al Se\u00f1or por 
m\u00ed, por el pueblo y por todo Jud\u00e1 acerca de las palabras de este 
libro que se ha encontrado; pues la ira del Se\u00f1or se ha encendido 
contra nosotros, porque nuestros padres no hicieron caso de las 
palabras de este libro que se ha encontrado cumpliendo lo que est\u00e1 
escrito en \u00e9l\u00bb. [=]_{R}_{I}14_{/}El sacerdote Jelc\u00edas, Ajic\u00e1n, Acbor, 
Saf\u00e1n y Asa\u00edas fueron a ver a la profetisa Juld\u00e1, esposa de Sal\u00fan, 
hijo de Ticua y nieto de Jarj\u00e1s, el guardarropa del templo. Juld\u00e1 
viv\u00eda en el barrio nuevo de Jerusal\u00e9n. Le expusieron el caso, 
{R}_{I}15_{/}y ella les dijo: \u00abEsto dice el Se\u00f1or, Dios de Israel: Decid 
al hombre que os ha enviado: {R}_{I}16_{/}Esto dice el Se\u00f1or: Voy a traer 
la desgracia sobre este lugar y sobre sus habitantes, es decir, 
todas las palabras del libro que ha o\u00eddo el rey de Jud\u00e1, {I}17_{/}por 
haberme abandonado y haber quemado incienso a dioses extranjeros 
hasta provocar mi indignaci\u00f3n con todas las obras de sus manos; mi 
c\u00f3lera se encender\u00e1 contra este lugar y no se apagar\u00e1. {R}_{I}18_{/}Y al 
rey de Jud\u00e1, que os ha mandado a consultar al Se\u00f1or, decidle: Esto 
dice el Se\u00f1or, Dios de Israel, respecto a las palabras que has 
escuchado: {I}19_{/}Por haberse conmovido tu coraz\u00f3n y haberte 
humillado delante del Se\u00f1or al o\u00edr las palabras con que \u00e9l ha 
amenazado a este lugar y a sus habitantes, el terror y la 
maldici\u00f3n, y haber llorado delante de m\u00ed, yo tambi\u00e9n te he 
escuchado, dice el Se\u00f1or. {I}20_{/}Por eso, te conceder\u00e9 morir y ser 
enterrado en paz, y tus ojos no ver\u00e1n toda la desventura que yo 
voy a acarrear sobre este lugar\u00bb. Los mensajeros llevaron la 
respuesta al rey.

{1}23{/}

{N}REFORMA RELIGIOSA DE JOS\u00cdAS{/}

[\u0095]_{R}_{I}1_{/}El rey convoc\u00f3 a todos los ancianos de Jud\u00e1 y de 
Jerusal\u00e9n, [=]_{R}_{I}2_{/}fue al templo del Se\u00f1or con todos los hombres 
de Jud\u00e1, los habitantes de Jerusal\u00e9n, los sacerdotes, los profetas 
y todo el pueblo, chicos y grandes, y ley\u00f3 ante ellos todas las 
palabras del libro de la alianza encontrado en el templo del 
Se\u00f1or. [=]_{R}_{I}3_{/}Luego, de pie en el estrado, sell\u00f3 ante la 
presencia del Se\u00f1or el pacto de seguir al Se\u00f1or, guardar sus 
mandatos, sus instrucciones y sus leyes con todo el coraz\u00f3n y con 
toda el alma, y de cumplir las cl\u00e1usulas de la alianza escritas en 
aquel libro. Y todo el pueblo ratific\u00f3 la alianza.

{N}DESTRUCCI\u00d3N DE LA IDOLATR\u00cdA{/}

[=]_{R}_{I}4_{/}El rey orden\u00f3 al sumo sacerdote Jelc\u00edas, al sacerdote 
segundo y a los guardianes de la puerta sacar fuera del templo del 
Se\u00f1or todos los utensilios del culto de Baal, de Aser\u00e1 y de los 
astros del cielo; los quem\u00f3 a las afueras de Jerusal\u00e9n en los 
campos del Cedr\u00f3n y llev\u00f3 sus cenizas a Betel. {R}_{I}5_{/}Luego suprimi\u00f3 
los sacerdotes id\u00f3latras que los reyes de Jud\u00e1 hab\u00edan instituido y 
que hab\u00edan quemado incienso en las colinas, en las ciudades de 
Jud\u00e1 y en los aleda\u00f1os de Jerusal\u00e9n; suprimi\u00f3 tambi\u00e9n a los que 
hab\u00edan quemado incienso a Baal, al sol, a la luna, a los planetas 
y todos los astros del cielo.
{R}_{I}6_{/}Sac\u00f3 del templo del Se\u00f1or la imagen de Aser\u00e1, la quem\u00f3 a las 
afueras de Jerusal\u00e9n, junto al torrente Cedr\u00f3n, y tir\u00f3 sus cenizas 
en la fosa com\u00fan. {R}_{I}7_{/}Demoli\u00f3 la casa de prostituci\u00f3n, contigua 
al templo del Se\u00f1or, donde las mujeres tej\u00edan mantos para la 
Aser\u00e1. {R}_{I}8_{/}Mand\u00f3 venir a todos los sacerdotes de las ciudades de 
Jud\u00e1, profan\u00f3 las colinas donde los sacerdotes hab\u00edan quemado 
incienso desde Guibe\u00e1 hasta Berseba y destruy\u00f3 la colina de los 
s\u00e1tiros que hab\u00eda a la entrada de la puerta de Josu\u00e9, gobernador 
de la ciudad, la cual se encuentra a la derecha del que entra por 
la puerta de la ciudad. [=]_{R}_{I}9_{/}Pero los sacerdotes de las 
colinas no iban al altar del Se\u00f1or en Jerusal\u00e9n, aunque com\u00edan los 
panes sin levadura con sus hermanos. {R}_{I}10_{/}Adem\u00e1s profan\u00f3 el Tofet 
en el valle de Ben Hinn\u00f3n, para que nadie pasase a su hijo o a su 
hija por el fuego en honor de Moloc. {R}_{I}11_{/}Suprimi\u00f3 los caballos 
consagrados al sol por los reyes de Jud\u00e1 a la entrada del templo 
del Se\u00f1or, cerca del aposento cuidado por el eunuco Natanm\u00e9lec, en 
el atrio, y quem\u00f3 el carro del sol. [=]_{R}_{I}12_{/}Destruy\u00f3 los altares 
que hab\u00eda sobre el terrado de la estancia superior de Acaz, 
construidos por los reyes de Jud\u00e1, y los altares que Manas\u00e9s hab\u00eda 
levantado en los dos atrios del templo del Se\u00f1or; los hizo all\u00ed 
pedazos y arroj\u00f3 el polvo al torrente Cedr\u00f3n. [=]_{R}_{I}13_{/}Profan\u00f3 
las colinas que hab\u00eda al oriente de Jerusal\u00e9n y al sur del monte 
Olivete, y que Salom\u00f3n, rey de Israel, hab\u00eda edificado a Astart\u00e9, 
\u00eddolo repugnante de Moab, y a Cam\u00f3s, \u00eddolo repugnante de los 
amonitas. [=]_{I}14_{/}Despedaz\u00f3 las estelas, los cipos sagrados y 
llen\u00f3 sus lugares de huesos humanos.
{R}_{I}15_{/}Destruy\u00f3 el altar que hab\u00eda en Betel, y el santuario{I} {/}que 
hab\u00eda construido Jerobo\u00e1n, hijo de Nabat, el que hab\u00eda inducido a 
Israel a pecar; hizo pedazos sus piedras, reduci\u00e9ndolas a polvo, y 
quem\u00f3 el cipo sagrado. {R}_{I}16_{/}De regreso, al ver los sepulcros que 
hab\u00eda en el monte, envi\u00f3 a recoger los huesos de los sepulcros y 
los quem\u00f3 en el altar; de este modo profan\u00f3, conforme a la palabra 
del Se\u00f1or, pronunciada por el hombre de Dios cuando Jerobo\u00e1n, 
durante la solemnidad, estaba de pie ante el altar. 
[=]_{R}_{I}17_{/}Luego, volvi\u00f3 su mirada hacia el sepulcro del hombre de 
Dios que hab\u00eda predicho estas cosas, y dijo: \u00ab\u00bfQu\u00e9 monumento es 
aquel que diviso?\u00bb. Los de la ciudad respondieron: \u00abEs el sepulcro 
del hombre de Dios que vino de Jud\u00e1 y predijo las cosas que t\u00fa has 
hecho sobre el altar de Betel\u00bb. {R}_{I}18_{/}Y \u00e9l orden\u00f3: \u00abDejadlo; que 
nadie remueva sus huesos\u00bb. As\u00ed sus huesos fueron conservados junto 
con los huesos del profeta oriundo de Samar\u00eda.
{R}_{I}19_{/}Jos\u00edas suprimi\u00f3 tambi\u00e9n todos los santuarios de las colinas 
que hab\u00eda en las ciudades de Samar\u00eda, construidos por los reyes de 
Israel, irritando al Se\u00f1or. Hizo con ellos lo mismo que hab\u00eda 
hecho en Betel. {R}_{I}20_{/}Inmol\u00f3 sobre los altares a todos los 
sacerdotes de las colinas que hab\u00eda all\u00ed, quem\u00f3 sobre ellos huesos 
humanos y luego se volvi\u00f3 a Jerusal\u00e9n.

{N}RESTAURACI\u00d3N DE LA PASCUA{/}

{R}_{I}21_{/}El rey orden\u00f3 a todo el pueblo: \u00abCelebrad la pascua del 
Se\u00f1or, vuestro Dios, conforme est\u00e1 escrito en el libro de la 
alianza\u00bb. {R}_{I}22_{/}En verdad, nunca se hab\u00eda celebrado una pascua 
como \u00e9sta desde el tiempo de los jueces que hab\u00edan gobenado a 
Israel, ni en todo el tiempo de los reyes de Israel y de Jud\u00e1. 
{R}_{I}23_{/}S\u00f3lo en el a\u00f1o dieciocho del rey Jos\u00edas se celebr\u00f3 en 
Jerusal\u00e9n una pascua semejante en honor del Se\u00f1or.
[=]_{R}_{I}24_{/}Jos\u00edas extermin\u00f3 tambi\u00e9n a los nigromantes, a los 
adivinos, los fetiches, los \u00eddolos y todos los \u00eddolos repugnantes 
que se ve\u00edan en el pa\u00eds de Jud\u00e1 y en Jerusal\u00e9n, a fin de llevar a 
efecto las palabras de la ley escritas en el libro que hab\u00eda 
encontrado el sacerdote Jelc\u00edas en el templo del Se\u00f1or. 
[=]_{R}_{I}25_{/}Ni antes ni despu\u00e9s de Jos\u00edas hubo un rey que se 
volviera como \u00e9l al Se\u00f1or con todo su coraz\u00f3n, con toda su alma y 
con toda su fuerza, conforme en todo con la ley de Mois\u00e9s.
{R}_{I}26_{/}Sin embargo, el Se\u00f1or no depuso su ira contra Jud\u00e1 a causa 
de todos los ultrajes con que le hab\u00eda irritado Manas\u00e9s. 
[=]_{R}_{I}27_{/}Y el Se\u00f1or dijo: \u00abApartar\u00e9 tambi\u00e9n de mi presencia a 
Jud\u00e1, como apart\u00e9 a Israel; y rechazar\u00e9 a esta ciudad, Jerusal\u00e9n, 
que hab\u00eda elegido, y el templo, del que hab\u00eda dicho: All\u00ed estar\u00e1 
mi nombre\u00bb.

{N}MUERTE DE JOS\u00cdAS{/}

{R}_{I}28_{/}El resto de la historia de Jos\u00edas y todo lo que hizo est\u00e1 
escrito en el libro de los anales de los reyes de Jud\u00e1.
{R}_{I}29_{/}En su tiempo, el Fara\u00f3n Nec\u00f3, rey de Egipto, fue en ayuda 
del rey de Asiria hacia el r\u00edo \u00c9ufrates. El rey Jos\u00edas le sali\u00f3 al 
paso, pero el fara\u00f3n le dio muerte al primer encuentro en Meguido. 
{R}_{I}30_{/}Sus oficiales llevaron su cad\u00e1ver en un carro, de Meguido a 
Jerusal\u00e9n, y lo enterraron en su sepulcro. El pueblo ungi\u00f3 y 
proclam\u00f3 rey en su lugar a su hijo Joacaz.

{N}REINADO DE JOACAZ{/}

{R}_{I}31_{/}Joacaz ten\u00eda veintitr\u00e9s a\u00f1os cuando subi\u00f3 al trono, y rein\u00f3 
tres meses en Jerusal\u00e9n. Su madre se llamaba Jamutal, hija de 
Jerem\u00edas, de Libn\u00e1. {I}32_{/}Hizo lo que es malo a los ojos del Se\u00f1or, 
como lo hab\u00edan hecho sus antepasados. {R}_{I}33_{/}Pero el Fara\u00f3n Nec\u00f3 lo 
encaden\u00f3 en Ribla, en el pa\u00eds de Jamat, lo destron\u00f3 de Jerusal\u00e9n e 
impuso al pa\u00eds un tributo de tres mil cuatrocientos kilos de plata 
y treinta y cuatro de oro. [=]_{R}_{I}34_{/}Y el Fara\u00f3n Nec\u00f3 nombr\u00f3 rey a 
Eliaqu\u00edn, hijo de Jos\u00edas, en lugar de su padre Jos\u00edas, y le cambi\u00f3 
el nombre en Joaqu\u00edn; a Joacaz, lo llev\u00f3 a Egipto, donde muri\u00f3. 
{I}35_{/}Joaqu\u00edn entreg\u00f3 la plata y el oro al fara\u00f3n. Para poder dar 
al fara\u00f3n el oro y la plata tuvo que poner un impuesto a todo el 
pa\u00eds, a cada uno seg\u00fan sus bienes.

{N}REINADO DE JOAQU\u00cdN{/}

{R}_{I}36_{/}Joaqu\u00edn ten\u00eda veinticinco a\u00f1os cuando subi\u00f3 al trono, y 
rein\u00f3 once a\u00f1os en Jerusal\u00e9n. Su madre se llamaba Zebida, hija de 
Pedayas, de Rum\u00e1. {I}37_{/}Hizo lo que es malo a los ojos del Se\u00f1or, 
igual que sus antepasados.

{1}24{/}

{N}PRIMERA INCURSI\u00d3N DE NABUCODONOSOR{/}

{R}_{I}1_{/}En su tiempo, Nabucodonosor, rey de Babilonia, lo atac\u00f3, y 
Joaqu\u00edn le estuvo sometido durante tres a\u00f1os; pero luego se rebel\u00f3 
contra \u00e9l. [=]_{R}_{I}2_{/}Y el Se\u00f1or mand\u00f3 contra \u00e9l bandas de caldeos, 
de sirios, moabitas y amonitas; las mand\u00f3 contra Jud\u00e1 para 
destruirlo, conforme a la palabra que el Se\u00f1or hab\u00eda pronunciado 
por medio de sus siervos los profetas. {R}_{I}3_{/}Esto sucedi\u00f3 contra 
Jud\u00e1 por mandato del Se\u00f1or, que quer\u00eda apartarlo de su presencia a 
causa de todos los pecados cometidos por Manas\u00e9s [=]_{R}_{I}4_{/}y de la 
sangre inocente que \u00e9l hab\u00eda derramado hasta llenar Jerusal\u00e9n. El 
Se\u00f1or no quiso perdonar.
{R}_{I}5_{/}El resto de la historia de Joaqu\u00edn y todo lo que hizo est\u00e1 
escrito en el libro de los anales de los reyes de Jud\u00e1. 
{I}6_{/}Joaqu\u00edn muri\u00f3, y le sucedi\u00f3 en el trono su hijo Jecon\u00edas.
{R}_{I}7_{/}El rey de Egipto no volvi\u00f3 a salir m\u00e1s de su pa\u00eds, porque el 
rey de Babilonia hab\u00eda conquistado todas sus posesiones desde el 
torrente de Egipto hasta el r\u00edo \u00c9ufrates.

{N}REINADO DE JECON\u00cdAS{/}

{R}_{I}8_{/}Jecon\u00edas ten\u00eda dieciocho a\u00f1os cuando subi\u00f3 al trono, y rein\u00f3 
tres meses en Jerusal\u00e9n. Su madre se llamaba Nejust\u00e1, hija de 
Elnat\u00e1n, de Jerusal\u00e9n. {I}9_{/}Hizo lo que es malo a los ojos del 
Se\u00f1or, igual que su padre.
{R}_{I}10_{/}En su tiempo las tropas de Nabucodonosor, rey de Babilonia, 
fueron contra Jerusal\u00e9n, y la sitiaron. {R}_{I}11_{/}Nabucodonosor mismo, 
rey de Babilonia, lleg\u00f3 mientras sus tropas sitiaban la ciudad. 
{R}_{I}12_{/}Entonces Jecon\u00edas, rey de Jud\u00e1, sali\u00f3 al encuentro del rey 
de Babilonia, \u00e9l y su madre, sus cortesanos, sus magnates y sus 
eunucos. Y el rey de Babilonia los captur\u00f3 al a\u00f1o octavo de su 
reinado. [=]_{R}_{I}13_{/}Sac\u00f3 de all\u00ed, como hab\u00eda dicho el Se\u00f1or, todos 
los tesoros del templo del Se\u00f1or y del palacio real, e hizo 
pedazos todos los objetos de oro que Salom\u00f3n, rey de Israel, hab\u00eda 
fabricado para el santuario del Se\u00f1or. [=]_{R}_{I}14_{/}Deport\u00f3 a todo 
Jerusal\u00e9n, a todos los magnates y poderosos, unos diez mil, y a 
todos los herreros y cerrajeros. No dej\u00f3 m\u00e1s que las gentes 
pobres.
{R}_{I}15_{/}Llev\u00f3 cautivos a Babilonia a Jecon\u00edas y a la madre del rey, 
a sus mujeres, a sus eunucos y a los nobles del pa\u00eds. {I}16_{/}Se 
llev\u00f3 tambi\u00e9n a todos los ricos, unos siete mil, y a los herreros 
y cerrajeros, unos mil, todos ellos hombres aptos para la guerra. 
{R}_{I}17_{/}Y el rey de Babilonia, en lugar de Jecon\u00edas, puso por rey a 
Matan\u00edas, su t\u00edo, y le cambi\u00f3 el nombre en Sedec\u00edas.

{N}SEDEC\u00cdAS, \u00daLTIMO REY DE JUD\u00c1{/}

[=]_{R}_{I}18_{/}Sedec\u00edas ten\u00eda veinti\u00fan a\u00f1os cuando subi\u00f3 al trono, y 
rein\u00f3 once a\u00f1os en Jerusal\u00e9n. Su madre se llamaba Jamutal, hija de 
Jerem\u00edas, de Libn\u00e1. {I}19_{/}Hizo lo que es malo a los ojos del Se\u00f1or, 
igual que Joaqu\u00edn. {R}_{I}20_{/}Por eso, el Se\u00f1or mont\u00f3 en c\u00f3lera contra 
Jerusal\u00e9n y contra Jud\u00e1 y los apart\u00f3 de su presencia. Sedec\u00edas se 
rebel\u00f3 contra el rey de Babilonia.

{1}25{/}

{N}MUERTE DE SEDEC\u00cdAS{/}

[\u0095]_[=]_{R}_{I}1_{/}El a\u00f1o noveno de su reinado, el d\u00eda d\u00e9cimo del mes 
d\u00e9cimo, Nabucodonosor, rey de Babilonia, lleg\u00f3 con todo su 
ej\u00e9rcito contra Jerusal\u00e9n, y la siti\u00f3; y construyeron un muro de 
asedio alrededor. {I}2_{/}La ciudad estuvo sitiada hasta el a\u00f1o 
und\u00e9cimo del rey Sedec\u00edas. {I}3_{/}Al cuarto mes, el d\u00eda noveno del 
mes, la carest\u00eda era tan recia en la ciudad que no hab\u00eda pan para 
el pueblo. {R}_{I}4_{/}Entonces se practic\u00f3 una brecha en la ciudad, y 
todos los hombres de armas huyeron de noche por la puerta entre 
los dos muros que daban al jard\u00edn real, mientras los caldeos 
rodeaban la ciudad, y escaparon hacia la Arab\u00e1. {R}_{I}5_{/}Pero el 
ej\u00e9rcito de los caldeos persigui\u00f3 al rey y lo alcanz\u00f3 en la 
llanura de Jeric\u00f3; todo el ej\u00e9rcito lo abandon\u00f3 y se dispers\u00f3. 
{R}_{I}6_{/}Apresaron al rey, y lo condujeron a Ribla, ante el rey de 
Babilonia, el cual pronunci\u00f3 contra \u00e9l la sentencia. {R}_{I}7_{/}Degoll\u00f3 
a sus hijos en su presencia, y a \u00e9l le sac\u00f3 los ojos y lo llev\u00f3 
encadenado a Babilonia.

{N}DESTRUCCI\u00d3N DEL TEMPLO Y DEPORTACI\u00d3N DE JUD\u00c1{/}

{R}_{I}8_{/}El mes quinto, el s\u00e9ptimo d\u00eda del mes -el a\u00f1o diecinueve del 
rey Nabucodonosor, rey de Babilonia-, Nebuzard\u00e1n, jefe de la 
escolta y ministro del rey de Babilonia, lleg\u00f3 a Jerusal\u00e9n; 
{R}_{I}9_{/}incendi\u00f3 el templo del Se\u00f1or y el palacio real y prendi\u00f3 
fuego a todas las casas y palacios de Jerusal\u00e9n. {R}_{I}10_{/}Todo el 
ej\u00e9rcito de los caldeos, que estaba a las \u00f3rdenes del jefe de la 
escolta, demoli\u00f3 las murallas de Jerusal\u00e9n. [=]_{R}_{I}11_{/}Nebuzard\u00e1n, 
jefe de la escolta, deport\u00f3 al resto de la poblaci\u00f3n que quedaba 
en la ciudad, a los pr\u00f3fugos que se hab\u00edan pasado al rey de 
Babilonia y al resto de la plebe. {I}12_{/}S\u00f3lo dej\u00f3 a los m\u00e1s pobres 
para el cultivo de los vi\u00f1edos y los campos.
[=]_{R}_{I}13_{/}Los caldeos hicieron pedazos las columnas de bronce que 
hab\u00eda en el templo del Se\u00f1or, las basas y la pila de bronce, y 
llevaron el bronce a Babilonia. {I}14_{/}Tomaron las ollas, las palas, 
los cuchillos, las cazuelas y todos los instrumentos de cobre con 
los que se hac\u00eda el servicio sagrado. {I}15_{/}El jefe de la escolta 
tom\u00f3 tambi\u00e9n los incensarios, las copas y dem\u00e1s objetos de oro y 
plata. {R}_{I}16_{/}No se pod\u00eda calcular el peso de las dos columnas, de 
la pila y de las basas, hechas por Salom\u00f3n para el templo del 
Se\u00f1or, todo ello de bronce. {R}_{I}17_{/}La altura de una columna era de 
nueve metros, y encima hab\u00eda un capitel de bronce cuya altura era 
de dos metros y medio; alrededor del capitel hab\u00eda una guirnalda 
con granadas, todo ello de bronce. La segunda columna era igual.
{R}_{I}18_{/}El jefe de la escolta apres\u00f3 al sumo sacerdote Serayas, al 
sacerdote segundo Sofon\u00edas y a los tres guardianes de la puerta, 
{I}19_{/}al eunuco que ten\u00eda a su cargo a la gente de la guerra y a 
cinco hombres de los \u00edntimos del rey que se encontraban en la 
ciudad, al secretario del general del ej\u00e9rcito que alistaba a la 
gente del pa\u00eds y a sesenta hombres que hab\u00eda en la ciudad. 
{R}_{I}20_{/}Nebuzard\u00e1n, jefe de la escolta, los condujo ante el rey de 
Babilonia, en Ribla. {R}_{I}21_{/}Y el rey de Babilonia los mand\u00f3 matar 
en Ribla, en la tierra de Jamat. As\u00ed Jud\u00e1 fue deportado lejos de 
su tierra.

{N}GODOL\u00cdAS, GOBERNADOR DE JUD\u00c1{/}

[=]_{R}_{I}22_{/}Nabucodonosor, rey de Babilonia, puso al frente del 
pueblo que qued\u00f3 en Jud\u00e1 a Godol\u00edas, hijo de Ajic\u00e1n, hijo de 
Saf\u00e1n. [=]_{R}_{I}23_{/}Cuando los jefes y el ej\u00e9rcito se enteraron de 
que el rey de Babilonia hab\u00eda hecho gobernador a Godol\u00edas, fueron 
a presentarse a \u00e9l en Misp\u00e1: Ismael, hijo de Netan\u00edas; Juan, hijo 
de Carej; Serayas, hijo de Tanjumet, el netofita; Yezan\u00edas, de 
Maac\u00e1, con sus hombres. {R}_{I}24_{/}Godol\u00edas les prest\u00f3 juramento a 
ellos y a sus hombres, y les dijo: \u00abNo teng\u00e1is miedo en servir a 
los caldeos; volved a vuestro pa\u00eds, servid al rey de Babilonia y 
gozar\u00e9is de bienestar\u00bb.

{N}ASESINATO DE GODOL\u00cdAS{/}

{I}25_{/}Pero el s\u00e9ptimo mes lleg\u00f3 Ismael, hijo de Netan\u00edas y nieto de 
Elisam\u00e1, de estirpe real, con diez hombres y mat\u00f3 a Godol\u00edas y a 
los jud\u00edos y caldeos que estaban con \u00e9l en Misp\u00e1. 
[=]_{R}_{I}26_{/}Entonces todo el pueblo, chicos y grandes, y los jefes 
de las milicias se levantaron y huyeron a Egipto, porque ten\u00edan 
miedo a los caldeos.

{N}REHABILITACI\u00d3N DE JECON\u00cdAS{/}

{R}_{I}27_{/}El a\u00f1o treinta y siete de la cautividad de Jecon\u00edas, rey de 
Jud\u00e1, el duod\u00e9cimo mes, el d\u00eda veintisiete del mes, Evil Merodac, 
rey de Babilonia, el a\u00f1o de su ascensi\u00f3n, indult\u00f3 a Jecon\u00edas, rey 
de Jud\u00e1, y lo sac\u00f3 de la prisi\u00f3n. {R}_{I}28_{/}Le trat\u00f3 ben\u00e9volamente y 
le concedi\u00f3 un trono sobre los tronos de los reyes que hab\u00eda en 
Babilonia. {I}29_{/}De este modo Jecon\u00edas se quit\u00f3 el traje de preso y 
comi\u00f3 a la mesa real todos los d\u00edas de su vida. {I}30_{/}Su sustento 
cotidiano le fue suministrado por el rey, d\u00eda a d\u00eda, mientras 
vivi\u00f3.
