
{1}1{/}

{N}ENFERMEDAD Y MUERTE DE OCOZ\u00cdAS{/}
[\u0095]_{R}_{I}1_{/}Despu\u00e9s de la muerte de Ajab, Moab se rebel\u00f3 contra Israel. [=]_{R}_{I}2_{/}Ocoz\u00edas se cay\u00f3 por una ventana del piso superior en Samar\u00eda, resultando gravemente herido. Y envi\u00f3 mensajeros a consultar a Belceb\u00fa, dios de Ecr\u00f3n, si se curar\u00eda de sus heridas.
[=]_{R}_{I}3_{/}Entonces el \u00e1ngel del Se\u00f1or dijo a El\u00edas, el tesbita: \u00abAnda al encuentro de los mensajeros del rey de Samar\u00eda y diles: \u00bfEs que no hay Dios en Israel, para que vay\u00e1is a consultar a Belceb\u00fa, dios de Ecr\u00f3n? {R}_{I}4_{/}Pues esto dice el Se\u00f1or: Ya no te levantar\u00e1s de la cama, sino que morir\u00e1s sin remedio\u00bb. Y El\u00edas se fue.
{I}5_{/}Los mensajeros regresaron, y Ocoz\u00edas les pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 os hab\u00e9is vuelto?\u00bb. {R}_{I}6_{/}Ellos le respondieron: \u00abUn hombre nos ha salido al encuentro y nos ha dicho: Volveos al rey y decidle: Esto dice el Se\u00f1or: \u00bfEs que no hay Dios en Israel para que mandes a consultar a Belceb\u00fa, dios de Ecr\u00f3n? Por eso, ya no te levantar\u00e1s de la cama, sino que morir\u00e1s sin remedio\u00bb. {R}_{I}7_{/}Les pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfQu\u00e9 aspecto ten\u00eda el hombre que os ha salido al encuentro y os ha dicho estas cosas?\u00bb. [=]_{R}_{I}8_{/}Le respondieron: \u00abEra un hombre velludo y con una correa de cuero ce\u00f1ida a la cintura\u00bb. \u00abEs El\u00edas, el tesbita\u00bb, exclam\u00f3 el rey.
[=]_{R}_{I}9_{/}Entonces le envi\u00f3 un capit\u00e1n con sus cincuenta soldados. Lleg\u00f3 \u00e9ste donde El\u00edas, que estaba sentado en la cima del monte, y le dijo: \u00abHombre de Dios, el rey ordena que vayas\u00bb. {R}_{I}10_{/}El\u00edas le respondi\u00f3: \u00abSi yo soy un hombre de Dios, que baje fuego del cielo y te devore a ti y a tus cincuenta\u00bb. Baj\u00f3 fuego del cielo, y lo devor\u00f3 a \u00e9l y a sus cincuenta.
{R}_{I}11_{/}Ocoz\u00edas volvi\u00f3 a enviarle otro capit\u00e1n con sus cincuenta, el cual fue y le dijo: \u00abHombre de Dios, el rey ordena que vayas en seguida\u00bb. [=]_{R}_{I}12_{/}El\u00edas respondi\u00f3: \u00abSi yo soy un hombre de Dios, que baje fuego del cielo y te devore a ti y a tus cincuenta\u00bb. Baj\u00f3 fuego del cielo y lo devor\u00f3 a \u00e9l y a sus cincuenta. {R}_{I}13_{/}El rey volvi\u00f3 a enviar un tercer capit\u00e1n con sus cincuenta soldados. Pero este tercer capit\u00e1n fue, se postr\u00f3 de rodillas ante El\u00edas y le suplic\u00f3: \u00abHombre de Dios, \u00a1por favor! Que mi vida y la de estos cincuenta siervos tuyos sea preciosa a tus ojos. {I}14_{/}Ha bajado fuego del cielo y ha devorado a los dos capitanes de cincuenta y a su gente, pero ahora, que mi vida sea preciosa a tus ojos\u00bb. {R}_{I}15_{/}El \u00e1ngel del Se\u00f1or dijo a El\u00edas: \u00abAnda con \u00e9l, no le tengas miedo\u00bb. Fue con \u00e9l, se present\u00f3 ante el rey, {R}_{I}16_{/}y le dijo: \u00abEsto dice el Se\u00f1or: Por haber enviado mensajeros a consultar a Belceb\u00fa, dios de Ecr\u00f3n, como si no hubiese Dios en Israel para consultar su or\u00e1culo, no te levantar\u00e1s ya de la cama, sino que morir\u00e1s sin remedio\u00bb.
{R}_{I}17_{/}Ocoz\u00edas muri\u00f3 como hab\u00eda dicho el Se\u00f1or por medio de El\u00edas. Le sucedi\u00f3 en el trono su hermano Jor\u00e1n, el a\u00f1o segundo de Jor\u00e1n, hijo de Josafat, rey de Jud\u00e1, pues Ocoz\u00edas no ten\u00eda hijos. {R}_{I}18_{/}El resto de la historia de Ocoz\u00edas y todo lo que hizo est\u00e1 escrito en el libro de los anales de los reyes de Israel.

{1}2{/}

{N}EL\u00cdAS ES ARREBATADO AL CIELO{/}
[\u0095]_{R}_{I}1_{/}Cuando el Se\u00f1or iba a arrebatar a El\u00edas en torbellino al cielo, El\u00edas y Eliseo salieron de Guilgal. {R}_{I}2_{/}Y El\u00edas dijo a Eliseo: \u00abQu\u00e9date aqu\u00ed, porque el Se\u00f1or me manda ir hasta Betel\u00bb. Eliseo replic\u00f3: \u00ab\u00a1Por Dios y por tu vida que no te dejar\u00e9!\u00bb. Y fueron juntos a Betel. {R}_{I}3_{/}Los disc\u00edpulos de los profetas que hab\u00eda en Betel salieron al encuentro de Eliseo y le dijeron: \u00ab\u00bfNo sabes que el Se\u00f1or va a llevarse a tu amo por encima de tu cabeza?\u00bb. \u00c9l contest\u00f3: \u00abTambi\u00e9n yo lo s\u00e9; callad\u00bb. {R}_{I}4_{/}El\u00edas dijo a Eliseo: \u00abQu\u00e9date aqu\u00ed, porque el Se\u00f1or me manda ir a Jeric\u00f3\u00bb. \u00c9l replic\u00f3: \u00ab\u00a1Por Dios y por tu vida que no te dejar\u00e9!\u00bb. Y fueron juntos a Jeric\u00f3. {R}_{I}5_{/}Los disc\u00edpulos de los profetas de Jeric\u00f3 fueron y dijeron a Eliseo: \u00ab\u00bfNo sabes que el Se\u00f1or se va a llevar hoy a tu amo por encima de tu cabeza?\u00bb. \u00c9l contest\u00f3: \u00abTambi\u00e9n yo lo s\u00e9, callad\u00bb. {R}_{I}6_{/}Luego El\u00edas le dijo: \u00abQu\u00e9date aqu\u00ed, porque el Se\u00f1or me manda ir al Jord\u00e1n\u00bb. Y \u00e9l replic\u00f3: \u00ab\u00a1Por Dios y por tu vida que no te dejar\u00e9!\u00bb. Y fueron los dos juntos. [=]_{R}_{I}7_{/}Cincuenta disc\u00edpulos de los profetas fueron tambi\u00e9n y se pararon frente a ellos a cierta distancia, mientras que los dos se detuvieron junto al Jord\u00e1n. {R}_{I}8_{/}Entonces El\u00edas tom\u00f3 su manto, lo enroll\u00f3 y golpe\u00f3 con \u00e9l las aguas, las cuales se dividieron a uno y otro lado, de modo que pasaron ambos a pie enjuto.
[=]_{R}_{I}9_{/}Y cuando pasaron, El\u00edas dijo a Eliseo: \u00abP\u00eddeme lo que quieras antes de que sea arrebatado de tu presencia\u00bb. Eliseo contest\u00f3: \u00abQue pasen a m\u00ed las dos terceras partes de tu esp\u00edritu\u00bb. {R}_{I}10_{/}El\u00edas repuso: \u00abDif\u00edcil cosa has ido a pedir. Con todo, si me ves cuando sea arrebatado de tu presencia, te ser\u00e1 concedida; y si no, no lo ser\u00e1\u00bb. [=]_{R}_{I}11_{/}Y mientras iban caminando y conversando, un carro de fuego, con caballos de fuego, pas\u00f3 entre los dos, y El\u00edas fue arrebatado en un torbellino hacia el cielo.{I}{/}

{N}ELISEO, SUCESOR DE EL\u00cdAS{/}
[=]_{R}_{I}12_{/}Eliseo le ve\u00eda y gritaba: \u00ab\u00a1Padre m\u00edo, padre m\u00edo, carro y caballer\u00eda de Israel!\u00bb. Y cuando dej\u00f3 de verle, agarr\u00f3 sus vestiduras y las rasg\u00f3 en dos pedazos. {R}_{I}13_{/}Alz\u00f3 luego el manto de El\u00edas, que se le hab\u00eda ca\u00eddo de encima, se volvi\u00f3 y se detuvo a la orilla del Jord\u00e1n. {R}_{I}14_{/}Entonces tom\u00f3 el manto, que se le hab\u00eda ca\u00eddo a El\u00edas de encima, y golpe\u00f3 con \u00e9l las aguas, diciendo: \u00ab\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 el Se\u00f1or, Dios de El\u00edas? \u00bfD\u00f3nde est\u00e1?\u00bb. Golpe\u00f3 las aguas, y \u00e9stas se dividieron a uno y otro lado, y pas\u00f3 a pie enjuto.
[=]_{R}_{I}15_{/}Los disc\u00edpulos de los profetas de Jeric\u00f3 lo vieron desde el otro lado, y exclamaron: \u00abEl esp\u00edritu de El\u00edas se ha posado sobre Eliseo\u00bb. Le salieron al encuentro y se prosternaron ante \u00e9l rostro en tierra. [=]_{R}_{I}16_{/}Luego le dijeron: \u00abMira, entre tus siervos hay cincuenta hombres robustos. Que vayan y busquen a tu amo, no sea que le haya arrebatado el esp\u00edritu del Se\u00f1or y le haya arrojado en alg\u00fan monte o en alg\u00fan valle\u00bb. Pero \u00e9l dijo: \u00abNo los mand\u00e9is\u00bb. [=]_{I}17_{/}Y tanto le insistieron, que les dijo: \u00abMandadlos\u00bb. Y mandaron cincuenta hombres, que lo buscaron durante tres d\u00edas, pero no lo encontraron. {R}_{I}18_{/}Volvieron a Jeric\u00f3, donde estaba Eliseo, que les dijo: \u00ab\u00bfNo os dije yo que no fuerais?\u00bb.

{N}PRIMEROS MILAGROS DE ELISEO{/}
{R}_{I}19_{/}Los vecinos de la ciudad dijeron a Eliseo: \u00abMira, en esta ciudad se vive bien, como mi se\u00f1or ve; pero las aguas son malas y esterilizan la tierra\u00bb. {I}20_{/}\u00c9l contest\u00f3: \u00abTraedme una escudilla nueva y poned en ella sal\u00bb. Y se la trajeron. {R}_{I}21_{/}Y fue al manantial del agua, y ech\u00f3 all\u00ed la sal, diciendo: \u00abEsto dice el Se\u00f1or: Yo saneo estas aguas; no se originar\u00e1 de ellas en adelante muerte ni esterilidad\u00bb. {R}_{I}22_{/}Y el agua qued\u00f3 saneada hasta el presente, tal como Eliseo hab\u00eda dicho.
{R}_{I}23_{/}De all\u00ed Eliseo fue a Betel y, cuando iba por el camino, unos rapazuelos que hab\u00edan salido de la ciudad empezaron a burlarse de \u00e9l, dici\u00e9ndole: \u00ab\u00a1Sube, calvo! \u00a1Sube, calvo!\u00bb. {I}24_{/}\u00c9l se dio media vuelta, los mir\u00f3 y los maldijo en el nombre del Se\u00f1or. Entonces salieron del bosque dos osas y despedazaron a cuarenta y dos de aquellos muchachos.
[=]_{R}_{I}25_{/}De all\u00ed fue al monte Carmelo, y del Carmelo regres\u00f3 a Samar\u00eda.

{1}3{/}

{N}JOR\u00c1N, REY DE ISRAEL{/}
[\u0095]_{R}_{I}1_{/}Jor\u00e1n, hijo de Ajab, empez\u00f3 a reinar sobre Israel en Samar\u00eda el a\u00f1o dieciocho de Josafat, rey de Jud\u00e1. Rein\u00f3 doce a\u00f1os. {I}2_{/}Hizo lo que es malo a los ojos del Se\u00f1or, aunque no tanto como su padre y su madre, pues retir\u00f3 la estela de Baal, que su padre hab\u00eda hecho. [=]_{R}_{I}3_{/}Sin embargo, cometi\u00f3 los mismos pecados que Jerobo\u00e1n, hijo de Nabat, hizo cometer a Israel.

{N}CAMPA\u00d1A CONTRA MESA, REY DE MOAB{/}
{R}_{I}4_{/}Mesa, rey de Moab, era pastor, y pagaba en tributo al rey de Israel cien mil corderos y cien mil carneros de lana. {R}_{I}5_{/}Pero, al morir Ajab, el rey de Moab se rebel\u00f3 contra el rey de Israel. {R}_{I}6_{/}Entonces Jor\u00e1n sali\u00f3 de Samar\u00eda y pas\u00f3 revista a todo Israel. [=]_{R}_{I}7_{/}Se puso en camino y mand\u00f3 decir a Josafat, rey de Jud\u00e1: \u00abEl rey de Moab se ha rebelado contra m\u00ed. \u00bfQuieres venir conmigo a la guerra contra Moab?\u00bb. Contest\u00f3: \u00abIr\u00e9, pues t\u00fa y yo, tu pueblo y mi pueblo, tu caballer\u00eda y mi caballer\u00eda somos una misma cosa\u00bb. {R}_{I}8_{/}Luego pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 camino iremos?\u00bb. Jor\u00e1n respondi\u00f3: \u00abPor el camino del desierto de Ed\u00f3n\u00bb.
{R}_{I}9_{/}El rey de Israel, el rey de Jud\u00e1 y el rey de Ed\u00f3n se pusieron en marcha, y, despu\u00e9s de un recorrido de siete d\u00edas, falt\u00f3 el agua para el ej\u00e9rcito y las bestias de tiro. {R}_{I}10_{/}Entonces el rey de Israel exclam\u00f3: \u00ab\u00a1Ay! Sin duda que el Se\u00f1or ha reunido a estos tres reyes para entregarlos en manos de Moab\u00bb. [=]_{R}_{I}11_{/}Pero Josafat pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfNo habr\u00e1 aqu\u00ed alg\u00fan profeta del Se\u00f1or, para consultar al Se\u00f1or por su medio?\u00bb. Uno de los servidores del rey de Israel dijo: \u00abAqu\u00ed est\u00e1 Eliseo, el hijo de Safat, el que vert\u00eda agua en las manos de El\u00edas\u00bb. {R}_{I}12_{/}Y Josafat dijo: \u00abCon \u00e9l est\u00e1 la palabra del Se\u00f1or\u00bb. El rey de Israel, Josafat y el rey de Ed\u00f3n fueron a ver a Eliseo. [=]_{R}_{I}13_{/}Eliseo dijo al rey de Israel: \u00ab\u00bfQu\u00e9 tengo que ver yo contigo? Vete a consultar a los profetas de tu padre y a los de tu madre\u00bb. Pero el rey de Israel repuso: \u00abEs que el Se\u00f1or nos ha reunido a tres reyes para entregarnos en manos de Moab\u00bb. [=]_{R}_{I}14_{/}Eliseo dijo: \u00abVive el Se\u00f1or todopoderoso, a quien adoro, que si no fuese en atenci\u00f3n a Josafat, rey de Jud\u00e1, no te har\u00eda caso ni te mirar\u00eda. [=]_{R}_{I}15_{/}Traedme un arpista\u00bb. Y, mientras el arpista ta\u00f1\u00eda el arpa, la mano del Se\u00f1or fue sobre Eliseo, {I}16_{/}que dijo: \u00abEsto dice el Se\u00f1or: Cavad en este valle aljibes y m\u00e1s aljibes, {R}_{I}17_{/}porque el Se\u00f1or dice: No ver\u00e9is viento, ni ver\u00e9is lluvia; pero este valle se henchir\u00e1 de agua, de modo que pod\u00e1is beber vosotros, vuestros ganados y vuestras bestias de tiro. {I}18_{/}Y aun esto es poco para el Se\u00f1or: \u00e9l entregar\u00e1 a Moab en vuestras manos. {R}_{I}19_{/}Destruir\u00e9is todas las ciudades amuralladas, talar\u00e9is todos los \u00e1rboles frutales, cegar\u00e9is todos los manantiales de agua y devastar\u00e9is con piedras todos los mejores campos\u00bb. [=]_{R}_{I}20_{/}En efecto, a la ma\u00f1ana siguiente, a la hora de la ofrenda del sacrificio perpetuo, por la parte de Ed\u00f3n empez\u00f3 a llegar el agua hasta que la comarca qued\u00f3 inundada.
{I}21_{/}Por su parte, todos los moabitas, enterados de que los reyes avanzaban para luchar contra ellos, se concentraron todos, desde la edad de empu\u00f1ar las armas para arriba, y se situaron en la frontera. {R}_{I}22_{/}Al levantarse por la ma\u00f1ana, cuando el sol reverberaba en el agua, los moabitas vieron a lo lejos las aguas rojizas como sangre, {I}23_{/}y dijeron: \u00abEsto es sangre. Sin duda que los reyes se han acuchillado y se han matado unos a otros. Moabitas, \u00a1al bot\u00edn!\u00bb. {R}_{I}24_{/}Marcharon sobre el campamento de Israel; pero los israelitas salieron y asestaron un rudo golpe a Moab, que se dio a la fuga. Ellos entraron en el pa\u00eds y derrotaron a Moab. [=]_{R}_{I}25_{/}Demolieron las ciudades y llenaron de piedras los campos f\u00e9rtiles; cegaron todos los manantiales de agua y talaron todos los \u00e1rboles frutales, hasta que no qued\u00f3 m\u00e1s que Quir Jareset. Los honderos la cercaron y la atacaron.
{I}26_{/}El rey de Moab, viendo que la lucha era demasiado recia para sus fuerzas, tom\u00f3 consigo setecientos hombres que empu\u00f1aban espada para abrir una brecha contra el rey de Ed\u00f3n, pero no lo consigui\u00f3. [=]_{I}27_{/}Etonces tom\u00f3 a su hijo primog\u00e9nito, el que deb\u00eda sucederle en el trono, y lo ofreci\u00f3 en holocausto sobre la muralla. Sobrevino una gran indignaci\u00f3n contra los israelitas, los cuales levantaron el campamento y volvieron a su tierra.

{1}4{/}

{N}MILAGROS DE ELISEO. MULTIPLICACI\u00d3N DEL ACEITE{/}
[\u0095]_[=]_{R}_{I}1_{/}Una mujer, esposa de un disc\u00edpulo de los profetas, fue a lamentarse a Eliseo: \u00abMi marido ha muerto. T\u00fa bien sabes que tu siervo era temeroso del Se\u00f1or. Pues bien, el acreedor ha venido a llevarse mis dos hijos como esclavos\u00bb. {R}_{I}2_{/}Eliseo le dijo: \u00ab\u00bfQu\u00e9 puedo hacer por ti? Dime: \u00bfqu\u00e9 tienes en casa?\u00bb. Ella respondi\u00f3: \u00abS\u00f3lo tengo una orza de aceite\u00bb. {I}3_{/}\u00c9l le dijo: \u00abAnda, que tus vecinos te presten vasijas vac\u00edas. {I}4_{/}Entra luego en tu casa, ci\u00e9rrate dentro con tus hijos y vierte el aceite en todas esas vasijas, retir\u00e1ndolas seg\u00fan se van llenando\u00bb. {R}_{I}5_{/}Ella dej\u00f3 a Eliseo, y se cerr\u00f3 en casa con sus hijos; \u00e9stos le presentaban las vasijas, y ella las llenaba. {I}6_{/}Cuando las vasijas estaban ya llenas, dijo a uno de sus hijos: \u00abTr\u00e1eme otra vasija\u00bb. Pero \u00e9l respondi\u00f3: \u00abNo hay m\u00e1s vasijas\u00bb. Y el aceite se termin\u00f3. {R}_{I}7_{/}Entonces ella fue a contar la cosa al hombre de Dios, el cual le dijo: \u00abAnda, vende el aceite, paga a tu acreedor, y t\u00fa y tus hijos vivid de lo restante\u00bb.

{N}RESURRECCI\u00d3N DEL HIJO DE LA SUNAMITA{/}
{R}_{I}8_{/}Un d\u00eda Eliseo pasaba por Sun\u00e1n. Viv\u00eda all\u00ed una mujer distinguida, que le invit\u00f3 con insistencia a comer. Y en adelante, siempre que pasaba, se paraba all\u00ed a comer. {R}_{I}9_{/}Aquella mujer dijo a su marido: \u00abMira, me he dado cuenta de que es un hombre de Dios, un santo, ese que pasa siempre por nuestra casa. {I}10_{/}Vamos a hacerle una habitaci\u00f3n arriba, y pongamos all\u00ed una cama, una mesa, una silla y un candelabro, para que, cuando venga a nuestra casa, se recoja en ella\u00bb.
{R}_{I}11_{/}Un d\u00eda lleg\u00f3 Eliseo, se retir\u00f3 al aposento y se acost\u00f3. {I}12_{/}Luego dijo a Guejaz\u00ed, su criado: \u00abLlama a la sunamita\u00bb. La llam\u00f3 y, cuando se present\u00f3 ante \u00e9l, {R}_{I}13_{/}Eliseo orden\u00f3 a su criado: \u00abDile: Nos est\u00e1s prodigando toda clase de cuidados; \u00bfqu\u00e9 podr\u00eda hacer por ti? \u00bfTienes alguna solicitud que elevar al rey o al jefe del ej\u00e9rcito?\u00bb. Ella respondi\u00f3: \u00abEn medio de mi pueblo vivo\u00bb. {R}_{I}14_{/}Eliseo dijo: \u00ab\u00bfQu\u00e9 podr\u00edamos hacer por ella?\u00bb. Guejaz\u00ed respondi\u00f3: \u00ab\u00a1No tiene hijos y su marido es ya viejo!\u00bb. {R}_{I}15_{/}Eliseo le dijo: \u00abLl\u00e1mala\u00bb. La llam\u00f3, y ella se present\u00f3 a la puerta. [=]_{R}_{I}16_{/}Eliseo le dijo: \u00abEl a\u00f1o pr\u00f3ximo, por estas fechas, tendr\u00e1s en brazos un hijo\u00bb. Ella respondi\u00f3: \u00abNo, se\u00f1or m\u00edo, hombre de Dios, no enga\u00f1es a tu sierva\u00bb. [=]_{R}_{I}17_{/}Y aquella mujer concibi\u00f3, y al a\u00f1o siguiente, por aquellas fechas, dio a luz un hijo, tal como Eliseo le hab\u00eda anunciado.
{I}18_{/}El ni\u00f1o creci\u00f3, y un d\u00eda, que fue adonde estaba su padre con los segadores, {I}19_{/}dijo a su padre: \u00ab\u00a1Ay mi cabeza! \u00a1Ay mi cabeza!\u00bb. Entonces el padre mand\u00f3 a un criado: \u00abLl\u00e9vaselo a su madre\u00bb. [=]_{I}20_{/}\u00c9l lo llev\u00f3 a su madre, y estuvo recostado sobre sus rodillas hasta el mediod\u00eda, en que muri\u00f3. {R}_{I}21_{/}Ella entonces lo subi\u00f3 y lo puso en el lecho del hombre de Dios; luego cerr\u00f3 la puerta y sali\u00f3. {R}_{I}22_{/}Llam\u00f3 a su marido y le dijo: \u00abM\u00e1ndame uno de los criados y un asna; voy corriendo adonde est\u00e1 el hombre de Dios y vuelvo\u00bb. {R}_{I}23_{/}\u00c9l replic\u00f3: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 vas hoy adonde \u00e9l est\u00e1, si no es novilunio ni s\u00e1bado?\u00bb. Pero ella dijo: \u00ab\u00a1Queda con Dios!\u00bb. {I}24_{/}Mand\u00f3 aparejar el asna, y dijo al criado: \u00abVe guiando, y no me detengas hasta que yo no te lo indique\u00bb.
{R}_{I}25_{/}Parti\u00f3, y lleg\u00f3 adonde estaba el hombre de Dios en el monte Carmelo. Cuando el hombre de Dios la divis\u00f3 desde lejos, dijo a Guejaz\u00ed, su criado: \u00abAqu\u00e9lla es la sunamita. {I}26_{/}Sal a su encuentro y preg\u00fantale: \u00bfEst\u00e1s bien? \u00bfEst\u00e1 bien tu marido? \u00bfEst\u00e1 bien tu hijo?\u00bb. Ella respondi\u00f3: \u00abS\u00ed, bien\u00bb. {R}_{I}27_{/}Lleg\u00f3 adonde estaba el hombre de Dios en el monte, y se abraz\u00f3 a sus pies. Guejaz\u00ed fue a separarla, pero el hombre de Dios dijo: \u00abD\u00e9jala, porque est\u00e1 muy apenada; pero el Se\u00f1or me lo ha tenido oculto y nada me ha manifestado\u00bb. {I}28_{/}Ella dijo: \u00ab\u00bfPor ventura hab\u00eda pedido yo un hijo a mi se\u00f1or? \u00bfNo le dije que no me enga\u00f1ase?\u00bb. [=]_{R}_{I}29_{/}Entonces Eliseo dijo a Guejaz\u00ed: \u00abC\u00ed\u00f1ete los lomos, toma en la mano mi bast\u00f3n y vete. Si encuentras a alguien, no le saludes; si alguien te saluda, no le respondas. Pon mi bast\u00f3n sobre el rostro del ni\u00f1o\u00bb. {R}_{I}30_{/}Pero la madre del ni\u00f1o replic\u00f3: \u00ab\u00a1Por el Se\u00f1or y por tu vida que no te dejar\u00e9!\u00bb. Eliseo se levant\u00f3 y la sigui\u00f3.
{R}_{I}31_{/}Guejaz\u00ed se les adelant\u00f3 y puso el bast\u00f3n sobre el rostro del ni\u00f1o, pero no resoll\u00f3 ni dio se\u00f1al de vida. Entonces fue al encuentro de Eliseo, y le dijo: \u00abEl ni\u00f1o no se ha despertado\u00bb. {R}_{I}32_{/}Cuando Eliseo lleg\u00f3 a la casa, el ni\u00f1o estaba muerto, echado en su cama. {I}33_{/}Entr\u00f3, se cerr\u00f3 en el aposento con el ni\u00f1o y or\u00f3 al Se\u00f1or. {I}34_{/}Luego se subi\u00f3 a la cama y se ech\u00f3 sobre el ni\u00f1o; puso la boca sobre su boca, los ojos sobre sus ojos, las palmas sobre sus palmas, y estando as\u00ed inclinado sobre \u00e9l, el cuerpo del ni\u00f1o entr\u00f3 en calor. {R}_{I}35_{/}Eliseo se apart\u00f3 y se puso a pasear por la casa de ac\u00e1 para all\u00e1. Luego subi\u00f3 y se tendi\u00f3 sobre \u00e9l. Entonces el ni\u00f1o estornud\u00f3 hasta siete veces y abri\u00f3 los ojos. [=]_{R}_{I}36_{/}El profeta llam\u00f3 a Guejaz\u00ed, y le dijo: \u00abLlama a la sunamita\u00bb. La llam\u00f3 y, cuando entr\u00f3, Eliseo dijo: \u00abToma a tu hijo\u00bb. {I}37_{/}Ella cay\u00f3 a sus pies, y se postr\u00f3 en tierra. Tom\u00f3 a su hijo y sali\u00f3.

{N}LA COMIDA ENVENENADA{/}
{R}_{I}38_{/}Eliseo regres\u00f3 a Guilgal. En el pa\u00eds hab\u00eda carest\u00eda. Y estando un d\u00eda con \u00e9l los disc\u00edpulos de los profetas, dijo a su siervo: \u00abPon la olla grande y cuece unas viandas para los disc\u00edpulos de los profetas\u00bb. {I}39_{/}Uno de ellos sali\u00f3 al campo a recoger verduras, y habiendo encontrado una especie de cepa silvestre, recogi\u00f3 de ella los frutos hasta llenar su capa. Lleg\u00f3 a casa y los pic\u00f3 en la olla de las viandas, sin saber lo que eran. {R}_{I}40_{/}Sirvi\u00f3 luego a los hombres para que comiesen, pero apenas probaron del cocido, lanzaron un grito, exclamando: \u00ab\u00a1La olla est\u00e1 envenenada, hombre de Dios!\u00bb. Y no pudieron comer. {I}41_{/}\u00c9l orden\u00f3: \u00abTraedme harina\u00bb. La ech\u00f3 en la olla, y a\u00f1adi\u00f3: \u00abS\u00edrveles ahora\u00bb. Y en la olla no se encontr\u00f3 ya nada malo.

{N}MULTIPLICACI\u00d3N DE LOS PANES{/}
[=]_{R}_{I}42_{/}Un hombre lleg\u00f3 de Baal Salis\u00e1, trayendo al hombre de Dios el pan de las primicias, veinte panes de cebada y espigas nuevas en su alforja. Eliseo orden\u00f3: \u00abDalo a las gentes para que coman\u00bb. [=]_{I}43_{/}Pero su criado replic\u00f3: \u00ab\u00bfC\u00f3mo voy a poner esto delante de cien hombres?\u00bb. \u00c9l dijo: \u00abDalo a la gente para que coman, pues esto dice el Se\u00f1or: Comer\u00e1n, y sobrar\u00e1\u00bb. [=]_{I}44_{/}Se lo sirvi\u00f3 y comieron; y sobr\u00f3, como hab\u00eda dicho el Se\u00f1or.

{1}5{/}

{N}CURACI\u00d3N DE NAAM\u00c1N{/}
[\u0095]_{R}_{I}1_{/}Naam\u00e1n, general del ej\u00e9rcito del rey de Siria, era un hombre tenido en mucho y apreciado por su se\u00f1or, porque por su medio el Se\u00f1or hab\u00eda concedido una victoria a Siria. Pero estaba leproso. {R}_{I}2_{/}En una de sus incursiones, los sirios se llevaron de la tierra de Israel a una muchacha que fue a parar al servicio de la mujer de Naam\u00e1n. {R}_{I}3_{/}Y dijo a su se\u00f1ora: \u00ab\u00a1Si mi se\u00f1or se presentase al profeta que hay en Samar\u00eda, \u00e9l le librar\u00eda de su lepra!\u00bb.
{I}4_{/}Naam\u00e1n fue a decir al rey lo que le hab\u00eda dicho la muchacha. {I}5_{/}Y el rey respondi\u00f3: \u00abEst\u00e1 bien, anda y lleva una carta m\u00eda al rey de Israel\u00bb.
Parti\u00f3 Naam\u00e1n llevando consigo unos trescientos cuarenta kilos de plata, seis mil monedas de oro y diez mudas de vestidos. [=]_{R}_{I}6_{/}Y present\u00f3 al rey de Israel la carta que dec\u00eda: \u00abY al presente, cuando te llegue esta carta, sabr\u00e1s que te env\u00edo a mi servidor Naam\u00e1n, para que lo cures de su lepra\u00bb. {R}_{I}7_{/}Cuando el rey de Israel ley\u00f3 la carta, se rasg\u00f3 las vestiduras y exclam\u00f3: \u00ab\u00bfEs que soy yo un dios para dar la muerte y la vida, que este me manda a un hombre para que lo cure de la lepra? Fijaos bien, y ver\u00e9is que anda buscando pretextos contra m\u00ed\u00bb. {R}_{I}8_{/}Cuando Eliseo, el hombre de Dios, se enter\u00f3 de que el rey hab\u00eda rasgado sus vestiduras, le mand\u00f3 a decir: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 has rasgado tus vestiduras? Que venga a m\u00ed y sabr\u00e1 que en Israel hay un profeta\u00bb.
{R}_{I}9_{/}Naam\u00e1n fue con sus caballos y su carro y se detuvo ante la puerta de la casa de Eliseo. [=]_{R}_{I}10_{/}Pero Eliseo le mand\u00f3 a decir: \u00abAnda, b\u00e1\u00f1ate siete veces en el Jord\u00e1n, y tu cuerpo quedar\u00e1 limpio\u00bb. [=]_{R}_{I}11_{/}Naam\u00e1n se enfad\u00f3 y se fue diciendo: \u00abYo pensaba que saldr\u00eda a recibirme, que invocar\u00eda el nombre del Se\u00f1or, su Dios, que me tocar\u00eda con su mano y as\u00ed sanar\u00eda de mi lepra. {R}_{I}12_{/}\u00bfNo son acaso el Abana y el Farfar, los r\u00edos de Damasco, mejores que todas las aguas de Israel? \u00bfNo me podr\u00eda ba\u00f1ar en ellos y quedar limpio?\u00bb. Dio media vuelta y se fue muy indignado. {R}_{I}13_{/}Pero sus criados se le acercaron y le dijeron: \u00abPadre nuestro, si el profeta te hubiera mandado una cosa dif\u00edcil, \u00bfno la habr\u00edas hecho? \u00a1Cu\u00e1nto m\u00e1s habi\u00e9ndote dicho: L\u00e1vate y quedar\u00e1s limpio!\u00bb.
[=]_{R}_{I}14_{/}Entonces baj\u00f3, se ba\u00f1\u00f3 siete veces en el Jord\u00e1n, como hab\u00eda dicho el hombre de Dios, y su cuerpo qued\u00f3 limpio como el de un ni\u00f1o. {R}_{I}15_{/}Acto seguido regres\u00f3 con toda su comitiva adonde el hombre de Dios, y en pie ante \u00e9l, dijo: \u00abReconozco que no hay otro dios en toda la tierra fuera del Dios de Israel. Y ahora, d\u00edgnate recibir un regalo de tu siervo\u00bb. {R}_{I}16_{/}Pero Eliseo replic\u00f3: \u00ab\u00a1Vive el Se\u00f1or, a cuyo servicio estoy, que no tomar\u00e9 nada!\u00bb. Y por m\u00e1s que insisti\u00f3 para hac\u00e9rselo aceptar, lo rehus\u00f3. {I}17_{/}Naam\u00e1n dijo: \u00abD\u00e9jame llevar tierra, la carga de un par de mulas, pues tu siervo no ofrecer\u00e1 ya holocaustos y sacrificios a otros dioses fuera del Se\u00f1or. {R}_{I}18_{/}S\u00f3lo pido que el Se\u00f1or me perdone una cosa: cuando entre mi se\u00f1or en el templo de Rim\u00f3n y se apoye en mi brazo, para adorar all\u00ed, y yo me postre en el templo de Rim\u00f3n mientras \u00e9l se postra, que el Se\u00f1or me lo perdone\u00bb. {R}_{I}19_{/}Eliseo le respondi\u00f3: \u00abVete en paz\u00bb.

{N}CASTIGO DE GUEJAZ\u00cd{/}
Se hab\u00eda alejado Naam\u00e1n un tanto, {R}_{I}20_{/}cuando Guejaz\u00ed, el criado de Eliseo, el hombre de Dios, se dijo: \u00abEs claro que mi amo ha sido demasiado condescendiente con este sirio Naam\u00e1n, hasta el punto de no aceptar de su mano lo que le hab\u00eda tra\u00eddo. \u00a1Vive el Se\u00f1or, que voy tras \u00e9l y consigo de \u00e9l alguna cosa!\u00bb. {I}21_{/}Guejaz\u00ed fue corriendo detr\u00e1s de Naam\u00e1n, y Naam\u00e1n al ver que corr\u00eda detr\u00e1s de \u00e9l, se baj\u00f3 del carro y le dijo: \u00ab\u00bfVa todo bien?\u00bb. {R}_{I}22_{/}Respondi\u00f3: \u00abBien. Mi se\u00f1or me env\u00eda a decirte: Acaban de llegar a m\u00ed dos muchachos de la monta\u00f1a de Efra\u00edn, de los disc\u00edpulos de los profetas. Dales, por favor, setenta kilos de plata y dos mudas de vestidos\u00bb. {I}23_{/}Naam\u00e1n respondi\u00f3: \u00abT\u00f3malo\u00bb. Insisti\u00f3 en que lo aceptara, meti\u00f3 la plata y las mudas de vestidos en dos sacos y se los dio a dos criados suyos, que se lo llevaron delante. {I}24_{/}Y cuando llegaron a la colina, Guejaz\u00ed tom\u00f3 los sacos, los escondi\u00f3 en su casa y despidi\u00f3 a los hombres, que se marcharon.
{R}_{I}25_{/}\u00c9l entr\u00f3 y se present\u00f3 a Eliseo. Eliseo le dijo: \u00ab\u00bfDe d\u00f3nde vienes?\u00bb. Guejaz\u00ed respondi\u00f3: \u00abTu siervo no ha ido a ninguna parte\u00bb. [=]_{R}_{I}26_{/}Eliseo le dijo: \u00ab\u00bfEs que no iba contigo mi esp\u00edritu cuando un hombre se baj\u00f3 de su carro para saludarte? Ahora que has recibido dinero podr\u00e1s comprar vestidos, olivares y vi\u00f1edos, ovejas y bueyes, siervos y siervas; [=]_{I}27_{/}pero la lepra de Naam\u00e1n se os pegar\u00e1 a ti y a tu descendencia para siempre\u00bb. Y sali\u00f3 de su presencia blanco como la nieve de lepra.

{1}6{/}

{N}EL HIERRO QUE SOBRENADA{/}
{R}_{I}1_{/}Los disc\u00edpulos de los profetas dijeron a Eliseo: \u00abComo ves, el lugar en que vivimos contigo es demasiado estrecho para nosotros. {R}_{I}2_{/}D\u00e9janos ir hasta el Jord\u00e1n, para tomar cada uno un madero y construirnos una casa\u00bb. Eliseo respondi\u00f3: \u00abPod\u00e9is ir\u00bb. {R}_{I}3_{/}Pero uno de ellos dijo: \u00abVen t\u00fa con nosotros\u00bb. Eliseo contest\u00f3: \u00abIr\u00e9\u00bb. {R}_{I}4_{/}Fue con ellos, llegaron al Jord\u00e1n y se pusieron a cortar madera. {R}_{I}5_{/}A uno que estaba cortando un tronco se le cay\u00f3 el hacha al agua; y empez\u00f3 a gritar: \u00abAy, maestro, que era prestada\u00bb. {R}_{I}6_{/}El hombre de Dios pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfD\u00f3nde ha ca\u00eddo?\u00bb. El otro le indic\u00f3 el sitio; \u00e9l cort\u00f3 un palo, lo ech\u00f3 all\u00ed, y el hacha sali\u00f3 a flote. {R}_{I}7_{/}Eliseo le dijo: \u00abAg\u00e1rrala\u00bb, y el otro alarg\u00f3 la mano y la recogi\u00f3.

{N}EXTRAV\u00cdO DE LOS SIRIOS{/}
{R}_{I}8_{/}El rey de Siria, que estaba en guerra contra Israel, concert\u00f3 con sus ayudantes lo siguiente: \u00abTendamos una emboscada en tal y tal lugar\u00bb. {R}_{I}9_{/}Pero el hombre de Dios mand\u00f3 a decir al rey de Israel: \u00abNo pases por tal lugar, porque los sirios est\u00e1n all\u00ed emboscados\u00bb. {R}_{I}10_{/}El rey de Israel, pues, mand\u00f3 gente al lugar que el hombre de Dios le hab\u00eda avisado, y estuvo en guardia no una ni dos veces. {R}_{I}11_{/}Inquietado por este hecho, el rey de Siria llam\u00f3 a sus ayudantes y les dijo: \u00ab\u00bfDecidme qui\u00e9n de los nuestros avisa al rey de Israel?\u00bb. {R}_{I}12_{/}Y uno de sus ayudantes respondi\u00f3: \u00abNadie, oh rey, mi se\u00f1or; Eliseo, el profeta que vive en Samar\u00eda, es el que comunica al rey de Israel incluso todo lo que t\u00fa dices en tu dormitorio\u00bb. {I}13_{/}El rey orden\u00f3: \u00abId y averiguad d\u00f3nde se encuentra y yo lo mandar\u00e9 prender\u00bb. Alguien le dijo: \u00abEst\u00e1 en Dot\u00e1n\u00bb, {I}14_{/}y \u00e9l envi\u00f3 all\u00e1 caballos, carros y un fuerte contingente de tropas. Llegaron de noche y cercaron la ciudad.
{R}_{I}15_{/}El criado del hombre de Dios se levant\u00f3 de madrugada y, al salir, vio la tropa que sitiaba la ciudad con caballos y carros. El muchacho dijo a Eliseo: \u00ab\u00a1Ay, se\u00f1or m\u00edo!, \u00bfqu\u00e9 hacemos?\u00bb. {I}16_{/}Y \u00e9l respondi\u00f3: \u00abNo temas, pues son m\u00e1s los que est\u00e1n con nosotros que los que est\u00e1n con ellos\u00bb. {R}_{I}17_{/}Y Eliseo or\u00f3 as\u00ed: \u00abSe\u00f1or, \u00e1brele los ojos para que vea\u00bb. Y el Se\u00f1or abri\u00f3 los ojos del muchacho, el cual vio el monte repleto de caballos y carros de fuego, que rodeaban a Eliseo. [=]_{R}_{I}18_{/}Y cuando los sirios bajaban contra \u00e9l, Eliseo or\u00f3 al Se\u00f1or de esta manera: \u00abCiega a esa gente\u00bb. Y el Se\u00f1or los dej\u00f3 ciegos, como hab\u00eda pedido Eliseo. {R}_{I}19_{/}Eliseo les dijo: \u00abNo es \u00e9ste el camino, ni \u00e9sta la ciudad. Seguidme y os guiar\u00e9 donde est\u00e1 el hombre que busc\u00e1is\u00bb. Y los llev\u00f3 a Samar\u00eda. {R}_{I}20_{/}Y cuando llegaron a Samar\u00eda, Eliseo dijo: \u00abSe\u00f1or, \u00e1breles los ojos, para que vean\u00bb. El Se\u00f1or les abri\u00f3 los ojos, y vieron que estaban en medio de Samar\u00eda. {R}_{I}21_{/}El rey de Israel, al verlos, dijo a Eliseo: \u00abPadre m\u00edo, \u00bflos mato?\u00bb. {I}22_{/}Respondi\u00f3: \u00abNo los mates. A los que has hecho prisioneros con tu espada y tu arco puedes matarlos; pero a \u00e9stos s\u00edrveles comida y bebida, para que coman y beban y se vuelvan adonde su se\u00f1or\u00bb. {R}_{I}23_{/}El rey les prepar\u00f3 un gran banquete y, despu\u00e9s que comieron y bebieron, los dej\u00f3 en libertad. Ellos regresaron a su se\u00f1or; pero en adelante las guerrillas de Siria no volvieron a penetrar en el pa\u00eds de Israel.

{N}ASEDIO DE SAMAR\u00cdA{/}
{R}_{I}24_{/}Despu\u00e9s de estos sucesos Ben Hadad, rey de Siria, reuni\u00f3 todo su ej\u00e9rcito y fue a sitiar Samar\u00eda. {R}_{I}25_{/}El asedio fue tan largo que se origin\u00f3 un hambre muy grande, hasta el punto de que una cabeza de asno lleg\u00f3 a costar ochenta monedas de plata, y un cuarto de puerros, cinco monedas de plata.
{I}26_{/}Pasaba el rey por la muralla, cuando una mujer le grit\u00f3: \u00abSoc\u00f3rreme, \u00a1oh rey, mi se\u00f1or!\u00bb. {I}27_{/}Y el rey respondi\u00f3: \u00abSi el Se\u00f1or no te socorre, \u00bfcon qu\u00e9 te voy a socorrer yo? \u00bfCon el producto de la era o del lagar?\u00bb. {I}28_{/}Y le pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfQu\u00e9 quieres?\u00bb. Ella respondi\u00f3: \u00abEsta mujer me hab\u00eda dicho: Entrega a tu hijo y nos lo comeremos hoy; el m\u00edo nos lo comeremos ma\u00f1ana. [=]_{I}29_{/}Cocimos a mi hijo y nos lo comimos. Al d\u00eda siguiente le dije: Trae a tu hijo para que nos lo comamos, pero ella escondi\u00f3 a su hijo\u00bb.
{I}30_{/}Cuando el rey oy\u00f3 las palabras de aquella mujer, rasg\u00f3 sus vestiduras y, como pasaba sobre la muralla, la gente vio que llevaba interiormente el cilicio a ra\u00edz de la carne. {R}_{I}31_{/}Luego dijo: \u00abEl Se\u00f1or me castigue si la cabeza de Eliseo, hijo de Safat, queda hoy sobre sus hombros\u00bb. [*]_{R}_{I}32_{/}Eliseo estaba sentado en su casa, con los ancianos que le rodeaban, cuando el rey le envi\u00f3 a un mensajero; pero antes de que el mensajero llegase, Eliseo hab\u00eda dicho a los ancianos: \u00ab\u00bfHab\u00e9is visto c\u00f3mo este hijo de asesino ha mandado a cortarme la cabeza? Mirad, cuando el mensajero llegue, cerrad la puerta y no le dej\u00e9is pasar. \u00bfNo sent\u00eds el ruido de los pasos de su se\u00f1or detr\u00e1s de \u00e9l?\u00bb. {I}33_{/}A\u00fan estaba hablando con ellos, cuando el rey baj\u00f3 adonde \u00e9l estaba y le dijo: \u00abEsta desgracia procede del Se\u00f1or. \u00bfQu\u00e9 m\u00e1s puedo esperar de \u00e9l?\u00bb.

{1}7{/}

{N}LIBERACI\u00d3N PRODIGIOSA DE SAMAR\u00cdA{/}
{R}_{I}1_{/}Entonces Eliseo dijo: \u00abEscuchad la palabra del Se\u00f1or. Esto dice el Se\u00f1or: Ma\u00f1ana a estas horas, a la puerta de Samar\u00eda, quince kilos de flor de harina se conseguir\u00e1n por una moneda de plata, y treinta kilos de cebada tambi\u00e9n por una moneda\u00bb. {R}_{I}2_{/}El oficial sobre cuyo brazo sol\u00eda apoyarse el rey dijo al hombre de Dios: \u00abAunque el Se\u00f1or abriera las ventanas del cielo, \u00bfpodr\u00eda suceder tal cosa?\u00bb. Eliseo respondi\u00f3: \u00abPues bien, t\u00fa mismo lo ver\u00e1s con tus propios ojos, pero no comer\u00e1s de ello\u00bb.
{R}_{I}3_{/}Cuatro leprosos estaban en la puerta de la ciudad, y se dijeron mutuamente: \u00ab\u00bfQu\u00e9 hacemos aqu\u00ed esperando la muerte? {I}4_{/}Si entramos en la ciudad, moriremos all\u00ed de hambre; y si nos quedamos aqu\u00ed, moriremos tambi\u00e9n. Pasemos al campamento de los sirios: si nos dejan con vida, viviremos; y si nos matan, moriremos\u00bb. {I}5_{/}Al anochecer se dirigieron al campamento de los sirios, y cuando llegaron al campamento, vieron que no hab\u00eda nadie. {R}_{I}6_{/}El Se\u00f1or hab\u00eda hecho o\u00edr en el campamento de Siria un estr\u00e9pito de carros de combate y de caballos, estr\u00e9pito como de un poderoso ej\u00e9rcito, y se hab\u00edan dicho unos a otros: \u00abEl rey de Israel ha contratado a los reyes hititas y a los reyes de Egipto para atacarnos\u00bb. {I}7_{/}Y para salvar sus vidas, se levantaron y se dieron a la fuga al anochecer, abandonando sus tiendas, sus caballos, sus asnos y el campamento, tal como estaba.
{I}8_{/}Los leprosos llegaron hasta el extremo del campamento, entraron en una tienda, comieron y bebieron y se llevaron plata, oro y vestidos, que fueron a esconder. Volvieron de nuevo, entraron en otra tienda, la desvalijaron y fueron a esconder el bot\u00edn. {I}9_{/}Pero luego se dijeron el uno al otro: \u00abNo debemos obrar as\u00ed. Hoy es d\u00eda de j\u00fabilo, y nosotros nos estamos callados. Si esperamos hasta el despuntar el d\u00eda, incurriremos en un castigo. Vayamos a dar la noticia al palacio real\u00bb. {I}10_{/}Fueron y gritaron a los centinelas de la puerta de la ciudad y les comunicaron la noticia de esta manera: \u00abHemos entrado en el campamento de los sirios y all\u00ed no hay nadie, ni se oye nada. No se ven m\u00e1s que caballos atados, asnos atados y tiendas intactas\u00bb.
{I}11_{/}Los centinelas transmitieron a gritos la noticia al interior del palacio real. {I}12_{/}El rey se levant\u00f3, de noche como era, y dijo a sus oficiales: \u00abYo os aclarar\u00e9 lo que han tramado contra nosotros los sirios. Sabiendo que nosotros estamos hambrientos, han salido del campamento para esconderse en el campo, diciendo: Sin duda saldr\u00e1n de la ciudad, y entonces los coparemos vivos y entraremos en la ciudad\u00bb. {I}13_{/}Un oficial dijo: \u00abQue vayan cinco hombres en cinco caballos a ver qu\u00e9 pasa. Si quedan con vida, ser\u00e1n como los que quedan aqu\u00ed; y si mueren, ser\u00e1n como los que ya han muerto\u00bb. {I}14_{/}Tomaron dos carros con los caballos, y el rey los mand\u00f3 seguir al ej\u00e9rcito de los sirios. {R}_{I}15_{/}Fueron tras ellos hasta el Jord\u00e1n y vieron que todo el camino estaba lleno de vestidos y objetos que hab\u00edan tirado los sirios en su precipitada huida. Los mensajeros regresaron y comunicaron al rey la noticia.
{I}16_{/}Entonces sali\u00f3 el pueblo y saque\u00f3 el campamento de los sirios. Quince kilos de flor de harina, treinta de cebada se llegaron a dar por una moneda de plata, como hab\u00eda dicho el Se\u00f1or.
{R}_{I}17_{/}El rey hab\u00eda confiado la guardia de la puerta a aquel oficial sobre cuyo brazo sol\u00eda apoyarse; pero el pueblo lo pisote\u00f3 en la puerta y muri\u00f3, como hab\u00eda predicho el hombre de Dios cuando el rey baj\u00f3 adonde \u00e9l estaba. {R}_{I}18_{/}En efecto, el hombre de Dios dijo al rey: \u00abMa\u00f1ana, a estas horas, en la puerta de Samar\u00eda, quince kilos de flor de harina o treinta de cebada valdr\u00e1n una moneda de plata\u00bb; {R}_{I}19_{/}el oficial respondi\u00f3 al hombre de Dios: \u00abAunque el Se\u00f1or abriera las ventanas del cielo, \u00bfpodr\u00eda suceder tal cosa?\u00bb; \u00e9l hab\u00eda a\u00f1adido: \u00abT\u00fa mismo lo ver\u00e1s con tus propios ojos, pero no comer\u00e1s de ello\u00bb. {I}20_{/}Y as\u00ed le sucedi\u00f3. El pueblo lo pisote\u00f3 a la puerta y muri\u00f3.

{1}8{/}

{N}EMIGRACI\u00d3N Y REGRESO DE LA SUNAMITA{/}
[\u0095]_[=]_{R}_{I}1_{/}Eliseo dijo a la mujer cuyo hijo hab\u00eda resucitado: \u00abLev\u00e1ntate y vete con tu familia a fijar tu residencia dondequiera que sea, porque el Se\u00f1or ha llamado al hambre, que penetrar\u00e1 en el pa\u00eds durante siete a\u00f1os\u00bb. {R}_{I}2_{/}La mujer hizo sin demora lo que el hombre de Dios le hab\u00eda dicho, se fue con su familia y residi\u00f3 como emigrante en el pa\u00eds de los filisteos durante siete a\u00f1os. {R}_{I}3_{/}Al cabo de siete a\u00f1os regres\u00f3 del pa\u00eds de los filisteos y fue a presentarse ante el rey a reclamar su casa y su campo. [=]_{R}_{I}4_{/}El rey estaba entonces charlando con Guejaz\u00ed, el criado del hombre de Dios, y le dec\u00eda: \u00abCu\u00e9ntame todos los milagros que ha hecho Eliseo\u00bb. {R}_{I}5_{/}Y mientras \u00e9l contaba al rey c\u00f3mo hab\u00eda resucitado a un muerto, lleg\u00f3 la mujer a cuyo hijo hab\u00eda resucitado para reclamar ante el rey su casa y su campo. Guejaz\u00ed dijo: \u00ab\u00a1Oh rey, mi se\u00f1or!, \u00e9sta es la mujer y \u00e9ste es el hijo al que Eliseo resucit\u00f3\u00bb. {I}6_{/}\u00c9l pregunt\u00f3 a la mujer, y ella se lo cont\u00f3 todo. Y el monarca mand\u00f3 a un eunuco con esta orden: \u00abQue le devuelvan todas sus propiedades y el producto de sus campos desde el d\u00eda que abandon\u00f3 el pa\u00eds hasta ahora\u00bb.

{N}PROFEC\u00cdA DE ELISEO A JAZAEL{/}
[\u0095]_{R}_{I}7_{/}Eliseo fue a Damasco. Ben Hadad, rey de Siria, que estaba enfermo, recibi\u00f3 la noticia de que hab\u00eda llegado el hombre de Dios. {R}_{I}8_{/}Entonces dijo a Jazael: \u00abToma contigo un presente, vete a ver al hombre de Dios y consulta por su medio al Se\u00f1or si me curar\u00e9 de esta enfermedad. {R}_{I}9_{/}Jazael fue a verlo llevando consigo lo mejor de Damasco: una carga de cuarenta camellos. Lleg\u00f3 ante \u00e9l y dijo: \u00abTu hijo, Ben Hadad, rey de Siria, me ha enviado a ti para preguntarte si se curar\u00e1 de la enfermedad\u00bb. {R}_{I}10_{/}Eliseo le respondi\u00f3: \u00abAnda y dile que se curar\u00e1 de la enfermedad, pero que de todos modos morir\u00e1\u00bb.
{R}_{I}11_{/}Entonces levant\u00f3 su cabeza, permaneci\u00f3 largo rato en silencio y, al fin, el hombre de Dios se ech\u00f3 a llorar. [=]_{R}_{I}12_{/}Jazael le pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 llora mi se\u00f1or?\u00bb. \u00c9l respondi\u00f3: \u00abPorque s\u00e9 el mal que has de hacer a los israelitas: pondr\u00e1s fuego a sus fortalezas, degollar\u00e1s a espada a sus j\u00f3venes, estrellar\u00e1s a sus ni\u00f1os de pecho y abrir\u00e1s en canal a sus embarazadas\u00bb. {R}_{I}13_{/}Jazael replic\u00f3: \u00ab\u00bfPues qu\u00e9 es tu siervo, este perro, para realizar haza\u00f1as tan grandes?\u00bb. Y Eliseo respondi\u00f3: \u00abEl Se\u00f1or me ha revelado que t\u00fa ser\u00e1s el rey de Siria\u00bb.
{R}_{I}14_{/}Jazael dej\u00f3 a Eliseo y fue donde su se\u00f1or, el cual le pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfQu\u00e9 te ha dicho Eliseo?\u00bb. Respondi\u00f3: \u00abMe ha dicho que te curar\u00e1s\u00bb. {R}_{I}15_{/}Pero al d\u00eda siguiente Jazael tom\u00f3 el cobertor, lo empap\u00f3 de agua y lo extendi\u00f3 sobre el rostro del rey, el cual muri\u00f3. Jazael le sucedi\u00f3 en el trono.

{N}JOR\u00c1N, REY DE JUD\u00c1{/}
{R}_{I}16_{/}El a\u00f1o quinto de Jor\u00e1n, hijo de Ajab, rey de Israel, subi\u00f3 al trono Jor\u00e1n, hijo de Josafat, rey de Jud\u00e1. {R}_{I}17_{/}Ten\u00eda treinta y dos a\u00f1os de edad cuando empez\u00f3 a reinar, y rein\u00f3 ocho a\u00f1os en Jerusal\u00e9n. [=]_{R}_{I}18_{/}Sigui\u00f3 la conducta de los reyes de Israel y de la casa de Ajab, pues estaba casado con una hija de este. Hizo lo que es malo a los ojos del Se\u00f1or. [=]_{R}_{I}19_{/}Sin embargo, el Se\u00f1or no quiso exterminar a Jud\u00e1, en atenci\u00f3n a David, su siervo, conforme a la promesa que le hab\u00eda hecho de conservarle para siempre una l\u00e1mpara para sus hijos.
{R}_{I}20_{/}En su tiempo, Ed\u00f3n se independiz\u00f3 de Jud\u00e1, y se eligieron un rey. {I}21_{/}Jor\u00e1n se abri\u00f3 paso hasta Se\u00edr con todos sus carros. Los edomitas lo cercaron. Una noche \u00e9l y sus capitanes de los carros de combate atacaron a los edomitas y los derrotaron, pero las tropas huyeron a la desbandada. {R}_{I}22_{/}Ed\u00f3n se independiz\u00f3 de Jud\u00e1 hasta el d\u00eda de hoy. Tambi\u00e9n entonces se independiz\u00f3 Libn\u00e1.
{R}_{I}23_{/}El resto de la historia de Jor\u00e1n y todo lo que hizo est\u00e1 escrito en los anales de los reyes de Jud\u00e1. {R}_{I}24_{/}Jor\u00e1n muri\u00f3 y fue enterrado con sus padres en la ciudad de David. Le sucedi\u00f3 en el trono su hijo Ocoz\u00edas.

{N}OCOZ\u00cdAS, REY DE JUD\u00c1{/}
{R}_{I}25_{/}El a\u00f1o doce de Jor\u00e1n, hijo de Ajab, rey de Israel, subi\u00f3 al trono Ocoz\u00edas, hijo de Jor\u00e1n, rey de Jud\u00e1. {R}_{I}26_{/}Ten\u00eda cuarenta y dos a\u00f1os cuando comenz\u00f3 a reinar, y rein\u00f3 un a\u00f1o en Jerusal\u00e9n. Su madre, hija de Omr\u00ed, rey de Israel, se llamaba Atal\u00eda. {I}27_{/}Sigui\u00f3 la conducta de la casa de Ajab, haciendo lo que es malo a los ojos del Se\u00f1or, como la casa de Ajab, con la cual estaba emparentado.
[=]_{R}_{I}28_{/}Fue con Jor\u00e1n, hijo de Ajab, a luchar contra Jazael, rey de Siria, en Ramot de Galaad, donde cay\u00f3 herido Jor\u00e1n, {R}_{I}29_{/}que se vio obligado a retirarse a Yezrael para curarse de las heridas recibidas en Ramot cuando luchaba contra Jazael, rey de Siria. Ocoz\u00edas, hijo de Jor\u00e1n, rey de Jud\u00e1, fue a visitar a Jor\u00e1n, hijo de Ajab, en Yezrael, mientras convalec\u00eda.

{1}9{/}

{N}JEH\u00da ES UNGIDO Y PROCLAMADO REY{/}
[\u0095]_{R}_{I}1_{/}El profeta Eliseo llam\u00f3 a uno de los hijos de los profetas y le dijo: \u00abPrep\u00e1rate, toma en tu mano esta redoma de aceite y vete a Ramot de Galaad. {I}2_{/}Cuando llegues, ir\u00e1s a ver a Jeh\u00fa, hijo de Josafat y nieto de Nims\u00ed; entra, hazle levantar en medio de sus camaradas y ll\u00e9valo a una estancia m\u00e1s apartada. [=]_{I}3_{/}Entonces tomar\u00e1s la redoma de aceite y la derramar\u00e1s sobre su cabeza, diciendo: \u00abEsto dice el Se\u00f1or: Yo te unjo por rey de Israel\u00bb. Y, al momento, te escapas sin m\u00e1s\u00bb.
{R}_{I}4_{/}Aquel joven profeta parti\u00f3 para Ramot de Galaad, {I}5_{/}y lleg\u00f3 cuando los jefes del ej\u00e9rcito estaban reunidos en sesi\u00f3n. Dijo: \u00abGeneral, tengo que hablar contigo\u00bb. Jeh\u00fa repuso: \u00ab\u00bfCon cu\u00e1l de todos nosotros?\u00bb. Respondi\u00f3: \u00abContigo, general\u00bb. {R}_{I}6_{/}Jeh\u00fa se levant\u00f3 y entr\u00f3 en la casa. Entonces el profeta derram\u00f3 el aceite sobre su cabeza y le dijo: \u00abEsto dice el Se\u00f1or, Dios de Israel: Yo te unjo por rey del pueblo del Se\u00f1or, de Israel. [=]_{R}_{I}7_{/}Exterminar\u00e1s a la casa de Ajab, tu se\u00f1or, y yo tomar\u00e9 venganza en Jezabel de la sangre de mis siervos, los profetas, y de la sangre de todos los siervos del Se\u00f1or. {R}_{I}8_{/}Toda la casa de Ajab perecer\u00e1, porque yo exterminar\u00e9 de Ajab todo var\u00f3n, sea libre o esclavo, en Israel. [=]_{I}9_{/}Y har\u00e9 de la casa de Ajab como de la casa de Jerobo\u00e1n, hijo de Nabat, o de la casa de Bas\u00e1, hijo de Aj\u00edas. {R}_{I}10_{/}A Jezabel la devorar\u00e1n los perros en el campo de Yezrael, y no ser\u00e1 sepultada\u00bb. Y enseguida escap\u00f3.
[=]_{I}11_{/}Jeh\u00fa sali\u00f3 adonde estaban los s\u00fabditos de su se\u00f1or, que le preguntaron: \u00ab\u00bfHay novedad? \u00bfPor qu\u00e9 ha venido a ti ese loco?\u00bb. \u00c9l les respondi\u00f3: \u00abVosotros ya conoc\u00e9is a ese individuo y su cantinela\u00bb. {I}12_{/}\u00ab\u00a1Mentira! -replicaron-. D\u00ednoslo t\u00fa\u00bb. \u00c9l respondi\u00f3: \u00abMe ha hablado de esta y esta manera, y me ha dicho: Yo te unjo por rey de Israel\u00bb. [=]_{I}13_{/}Entonces tomaron cada uno su propio manto, los tendieron a sus pies sobre los desnudos escalones, y al son de las trompetas gritaron: \u00ab\u00a1Jeh\u00fa es rey!\u00bb.

{N}REBELI\u00d3N DE JEH\u00da{/}
{R}_{I}14_{/}De este modo Jeh\u00fa, hijo de Nims\u00ed, conspir\u00f3 contra Jor\u00e1n. Jor\u00e1n hab\u00eda defendido Ramot de Galaad, con todo Israel, frente a Jazael, rey de Siria; {R}_{I}15_{/}pero tuvo que volver a Yezrael a curarse de las heridas que los sirios le hab\u00edan producido cuando luchaba con Jazael, rey de Siria. Jeh\u00fa dijo: \u00abSi est\u00e1is de veras conmigo, que nadie escape de la ciudad y vaya a Yezrael a dar la noticia\u00bb. {R}_{I}16_{/}Y Jeh\u00fa mont\u00f3 sobre su carro y se dirigi\u00f3 a Yezrael, donde estaba Jor\u00e1n convaleciente. Ocoz\u00edas, rey de Jud\u00e1, hab\u00eda ido a visitarlo.
{I}17_{/}El centinela que estaba sobre la torre de Yezrael vio venir la tropa de Jeh\u00fa y dijo: \u00abDiviso una tropa\u00bb. Jor\u00e1n orden\u00f3: \u00abToma un jinete y m\u00e1ndalo a su encuentro, y que pregunte si vienen en son de paz\u00bb. {I}18_{/}El jinete fue a su encuentro y dijo: \u00abEl rey pregunta si ven\u00eds en son de paz\u00bb. Jeh\u00fa respondi\u00f3: \u00ab\u00bfQu\u00e9 te importa a ti la paz? Ponte a mi retaguardia\u00bb. Y el centinela notific\u00f3: \u00abEl emisario ha llegado hasta ellos, pero no vuelve\u00bb. {I}19_{/}Jor\u00e1n envi\u00f3 entonces un segundo jinete, el cual lleg\u00f3 y les dijo: \u00abEl rey pregunta si ven\u00eds en son de paz\u00bb. Pero Jeh\u00fa replic\u00f3: \u00ab\u00bfQu\u00e9 te importa a ti la paz? Ponte a mi retaguardia\u00bb. [=]_{I}20_{/}El centinela notific\u00f3 de nuevo: \u00abHa llegado hasta ellos, y no vuelve. Pero la marcha se parece a la marcha de Jeh\u00fa, hijo de Nims\u00ed, pues avanza con mucho \u00edmpetu\u00bb.

{N}MUERTE DE JOR\u00c1N, OCOZ\u00cdAS Y JEZABEL{/}
{R}_{I}21_{/}Entonces Jor\u00e1n orden\u00f3: \u00ab\u00a1Engancha!\u00bb. Le engancharon el carro, y Jor\u00e1n, rey de Israel, y Ocoz\u00edas, rey de Jud\u00e1, salieron cada uno en su propio carro al encuentro de Jeh\u00fa. Se encontraron con \u00e9l en la heredad de Nabot, el Yezraelita. {R}_{I}22_{/}Cuando Jor\u00e1n vio a Jeh\u00fa, pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfHay paz, Jeh\u00fa?\u00bb. \u00c9l replic\u00f3: \u00ab\u00bfQu\u00e9 paz ha de haber mientras duren las prostituciones de Jezabel, tu madre, y sus muchas hechicer\u00edas?\u00bb. {I}23_{/}Jor\u00e1n, entonces, volvi\u00f3 las riendas y emprendi\u00f3 la fuga, diciendo a Ocoz\u00edas: \u00ab\u00a1Traici\u00f3n, Ocoz\u00edas!\u00bb. {I}24_{/}Pero Jeh\u00fa hab\u00eda echado ya mano a su arco e hiri\u00f3 a Jor\u00e1n por la espalda, de suerte que la saeta le sali\u00f3 por el coraz\u00f3n, y cay\u00f3 desplomado en su carro. {I}25_{/}Jeh\u00fa dijo a Bidcar, su ayudante: \u00abAg\u00e1rralo y t\u00edralo en la heredad de Nabot, el yezraelita, porque me acuerdo que cuando t\u00fa y yo cabalg\u00e1bamos enrolados en el s\u00e9quito de Ajab, su padre, el Se\u00f1or fulmin\u00f3 contra \u00e9l esta sentencia:
[=]_{I}26_{/}\u00bfNo he visto ayer la sangre de Nabot y la sangre de sus hijos?
Or\u00e1culo del Se\u00f1or.
Pues en esta heredad te dar\u00e9 tu merecido:
Or\u00e1culo del Se\u00f1or.
Por tanto, ag\u00e1rralo y t\u00edralo a la heredad, conforme a la palabra del Se\u00f1or\u00bb. {R}_{I}27_{/}Ocoz\u00edas, rey de Jud\u00e1, al ver esto, huy\u00f3 camino de Bet Hag\u00e1n; pero Jeh\u00fa lo persigui\u00f3, diciendo: \u00ab\u00a1Tambi\u00e9n a \u00e9l!\u00bb. Y le hirieron en su carro, en la cuesta de Gur, cerca de Yible\u00e1n. \u00c9l huy\u00f3 a Meguido, pero all\u00ed muri\u00f3. {R}_{I}28_{/}Sus servidores lo transportaron en un carro a Jerusal\u00e9n y lo sepultaron en su sepulcro, con sus padres, en la ciudad de David. {R}_{I}29_{/}Ocoz\u00edas hab\u00eda subido al trono de Jud\u00e1 el a\u00f1o und\u00e9cimo de Jor\u00e1n, hijo de Ajab.
{R}_{I}30_{/}Jeh\u00fa, entretanto, lleg\u00f3 a Yezrael. Cuando Jezabel lo supo, se pint\u00f3 los ojos, se compuso la cabellera y se asom\u00f3 a la ventana. [=]_{I}31_{/}Al entrar Jeh\u00fa por la puerta, ella dijo: \u00ab\u00bfEst\u00e1 bien Zimr\u00ed, el asesino de su se\u00f1or?\u00bb. {I}32_{/}Jeh\u00fa levant\u00f3 su rostro hacia la ventana y exclam\u00f3: \u00ab\u00bfQui\u00e9n est\u00e1 conmigo? \u00bfQui\u00e9n?\u00bb. Se asomaron dos o tres eunucos, {I}33_{/}y \u00e9l les dijo: \u00abTiradla abajo\u00bb. La tiraron, y su sangre salpic\u00f3 la pared y a los caballos, que la pisotearon. {I}34_{/}\u00c9l entr\u00f3, y despu\u00e9s de haber comido y bebido, orden\u00f3: \u00abId a ver a esa maldita y sepultadla, porque es hija de reyes\u00bb. {I}35_{/}Fueron a sepultarla, pero no encontraron de ella m\u00e1s que el cr\u00e1neo, los pies y las manos. [=]_{R}_{I}36_{/}Volvieron a comunic\u00e1rselo a Jeh\u00fa, el cual dijo: \u00abEs el or\u00e1culo que el Se\u00f1or pronunci\u00f3 por medio de su siervo El\u00edas, el tesbita, diciendo: En la heredad de Yezrael comer\u00e1n los perros la carne de Jezabel; {R}_{I}37_{/}y el cad\u00e1ver de Jezabel ser\u00e1 como esti\u00e9rcol en el campo, en la heredad de Yezrael, de modo que ni siquiera se podr\u00e1 decir: \u00c9sta es Jezabel\u00bb.

{1}10{/}

{N}EXTERMINIO DE LA FAMILIA DE AJAB{/}
[=]_{R}_{I}1_{/}Ajab ten\u00eda setenta hijos en Samar\u00eda, y Jeh\u00fa escribi\u00f3 cartas y las envi\u00f3 a Samar\u00eda a los grandes de la ciudad, a los ancianos y a los tutores de los hijos de Ajab, diciendo: {I}2_{/}\u00abCuando os llegue esta carta, ya que ten\u00e9is con vosotros a los hijos de vuestro se\u00f1or, y puesto que ten\u00e9is carros, caballos, una ciudad y armamento, {I}3_{/}elegid al mejor y m\u00e1s capaz de los hijos de vuestro se\u00f1or, colocadlo sobre el trono de su padre y luchad en pro de la casa de vuestro se\u00f1or\u00bb. {I}4_{/}Pero ellos, llenos de miedo, dijeron: \u00abSi dos reyes no han podido hacerle frente, \u00bfc\u00f3mo lo vamos a hacer nosotros?\u00bb. {I}5_{/}As\u00ed que el mayordomo de palacio, los grandes de la ciudad, los ancianos y los tutores mandaron a decir a Jeh\u00fa: \u00abSomos tus siervos; haremos lo que nos mandes. A nadie proclamaremos rey; haz lo que quieras\u00bb.
[=]_{I}6_{/}Entonces les escribi\u00f3 una segunda carta, diciendo: \u00abSi est\u00e1is conmigo y me obedec\u00e9is, tomad las cabezas de los hijos de vuestro se\u00f1or y ma\u00f1ana, a estas horas, venid a m\u00ed a Yezrael\u00bb. Los setenta hijos del rey estaban con los grandes de la ciudad que los educaban. {I}7_{/}Pues bien, cuando les lleg\u00f3 la carta se apoderaron de ellos, degollaron a los setenta y, poniendo sus cabezas en cestos, se las enviaron a Yezrael. {I}8_{/}Vino delante un mensajero a notificar a Jeh\u00fa: \u00abHan tra\u00eddo las cabezas de los hijos del rey\u00bb. Y \u00e9l orden\u00f3: \u00abPonedlas en dos montones a la entrada de la puerta hasta ma\u00f1ana por la ma\u00f1ana\u00bb. {R}_{I}9_{/}Y al d\u00eda siguiente por la ma\u00f1ana sali\u00f3 y dijo a todo el pueblo: \u00abVosotros sois inocentes. Mirad, yo conspir\u00e9 contra mi se\u00f1or y le di muerte; pero a todos \u00e9stos, \u00bfqui\u00e9n los ha matado? {R}_{I}10_{/}Reconoced que de las palabras pronunciadas por el Se\u00f1or contra la casa de Ajab, por medio de su siervo El\u00edas, ni una sola ha ca\u00eddo por tierra\u00bb. {R}_{I}11_{/}Jeh\u00fa dio muerte tambi\u00e9n a todos los restantes de la casa de Ajab que hab\u00eda en Yezrael, a todos sus magnates, allegados y sacerdotes, hasta no dejar un superviviente.
{R}_{I}12_{/}Luego se dirigi\u00f3 a Samar\u00eda. En el camino, al pasar por Betacad de los pastores, {R}_{I}13_{/}se encontr\u00f3 con los hermanos de Ocoz\u00edas, rey de Jud\u00e1, y pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfQui\u00e9nes sois vosotros?\u00bb. Ellos respondieron: \u00abSomos hermanos de Ocoz\u00edas y vamos a saludar a los hijos del rey y de la reina\u00bb. {I}14_{/}Entonces \u00e9l orden\u00f3: \u00abPrendedlos vivos\u00bb. Los prendieron vivos y los degollaron en la cisterna de Bet Equed. Eran cuarenta y dos hombres, y no qued\u00f3 de ellos ni uno solo.
[=]_{I}15_{/}Jeh\u00fa parti\u00f3 de all\u00ed y se encontr\u00f3 con Jonadab, hijo de Recab, que le sal\u00eda al encuentro. Le salud\u00f3 y le dijo: \u00ab\u00bfEres sincero conmigo como yo lo soy contigo?\u00bb. Jonadab respondi\u00f3: \u00abS\u00ed\u00bb. Entonces Jeh\u00fa dijo: \u00abSi es as\u00ed, dame la mano\u00bb. Le dio la mano y le hizo subir consigo al carro, {I}16_{/}diciendo: \u00abVen conmigo y ver\u00e1s mi celo por el Se\u00f1or\u00bb. Y le llev\u00f3 en su carro. {R}_{I}17_{/}Lleg\u00f3 a Samar\u00eda y dio muerte a cuantos quedaban all\u00ed de la casa de Ajab, hasta que los extermin\u00f3, como el Se\u00f1or hab\u00eda dicho a El\u00edas.

{N}ELIMINACI\u00d3N DEL CULTO A BAAL{/}
{I}18_{/}Jeh\u00fa congreg\u00f3 a todo el pueblo y les dijo: \u00abAjab rindi\u00f3 poco culto a Baal; Jeh\u00fa le rendir\u00e1 mucho m\u00e1s. {R}_{I}19_{/}Pues bien, convocad ante m\u00ed a todos los profetas de Baal, a todos sus sacerdotes y a todos sus adoradores. Que nadie falte, porque tengo que ofrecer un sacrificio solemne a Baal. Todo el que falte morir\u00e1\u00bb. Jeh\u00fa obraba as\u00ed con astucia para hacer perecer a todos los adoradores de Baal. {I}20_{/}Y orden\u00f3: \u00abPromulgad una fiesta en honor de Baal\u00bb. Y, en efecto, fue anunciada. {R}_{I}21_{/}Jeh\u00fa envi\u00f3 emisarios por todo Israel, y todos los adoradores de Baal se presentaron; ni uno solo dej\u00f3 de venir; y entraron en el templo de Baal, que qued\u00f3 lleno de punta a cabo.
{I}22_{/}Jeh\u00fa dijo entonces al prefecto del vestuario: \u00abSaca vestiduras para todos los adoradores de Baal\u00bb. Y \u00e9l les sac\u00f3 las vestiduras. {R}_{I}23_{/}Jeh\u00fa y Jonadab, hijo de Recab, entraron en el templo de Baal; Jeh\u00fa orden\u00f3 a los adoradores de Baal: \u00abRegistrad y mirad para que no haya aqu\u00ed con vosotros ninguno de los adoradores del Se\u00f1or, sino \u00fanicamente adoradores de Baal\u00bb. {I}24_{/}Entraron a ofrecer sacrificios y holocaustos, y Jeh\u00fa apost\u00f3 fuera cincuenta hombres, con esta orden: \u00abEl que deje escapar a alguno de estos hombres que yo os pongo en las manos responder\u00e1 con su vida de la vida de aqu\u00e9l\u00bb.
{R}_{I}25_{/}Y cuando el holocausto estuvo terminado, Jeh\u00fa orden\u00f3 a la escolta y a los oficiales: \u00ab\u00a1Entrad, matadlos! Que no escape ni uno\u00bb. Y los pasaron a espada, y llegaron hasta el lugar m\u00e1s santo del templo de Baal. {I}26_{/}Sacaron fuera los cipos sagrados, y los quemaron; {R}_{I}27_{/}destruyeron tambi\u00e9n la estatua de Baal y demolieron su templo, convirti\u00e9ndolo en un muladar hasta nuestros d\u00edas. {R}_{I}28_{/}As\u00ed extirp\u00f3 Jeh\u00fa a Baal de Israel.

{N}CONDUCTA DE JEH\u00da COMO REY{/}
[=]_{R}_{I}29_{/}Sin embargo, Jeh\u00fa no se apart\u00f3 de los pecados de Jerobo\u00e1n, hijo de Nabat, el que hizo pecar a Israel; esto es, los becerros de oro, que hab\u00eda en Betel y en Dan. {R}_{I}30_{/}El Se\u00f1or dijo a Jeh\u00fa: \u00abPor haber obrado bien, haciendo lo que es recto a mis ojos al ejecutar con la casa de Ajab todo lo que yo hab\u00eda dispuesto, tus hijos se sentar\u00e1n en el trono de Israel hasta la cuarta generaci\u00f3n\u00bb. {R}_{I}31_{/}Pero Jeh\u00fa no se cuid\u00f3 de seguir la ley del Se\u00f1or, Dios de Israel, con todo su coraz\u00f3n, y no se apart\u00f3 del pecado de Jerobo\u00e1n, el que hizo pecar a Israel. [=]_{R}_{I}32_{/}En aquel tiempo el Se\u00f1or comenz\u00f3 a desmembrar a Israel; y Jazael derrot\u00f3 a los israelitas en todas las fronteras, {R}_{I}33_{/}quit\u00e1ndoles, al oriente del Jord\u00e1n, todo el pa\u00eds de Galaad, esto es, el territorio de los gaditas, rubenitas y manasitas, desde Aroer, junto al torrente Arn\u00f3n, hasta Galaad y Bas\u00e1n. {R}_{I}34_{/}El resto de la historia de Jeh\u00fa, sus proezas y todo lo que hizo est\u00e1 escrito en el libro de los anales de los reyes de Israel. {R}_{I}35_{/}Jeh\u00fa muri\u00f3 y fue sepultado en Samar\u00eda. Le sucedi\u00f3 en el trono su hijo Joacaz. {R}_{I}36_{/}Jeh\u00fa rein\u00f3 sobre Israel en Samar\u00eda veintiocho a\u00f1os.

{1}11{/}

{N}ATAL\u00cdA, REINA DE JUD\u00c1{/}
[\u0095]_{R}_{I}1_{/}Cuando Atal\u00eda, madre de Ocoz\u00edas, vio que su hijo hab\u00eda muerto, fue y extermin\u00f3 a toda la familia real. {R}_{I}2_{/}Pero, cuando estaban matando a los hijos del rey, Joseb\u00e1, hija del rey Jor\u00e1n y hermana del rey Ocoz\u00edas, tom\u00f3 a Jo\u00e1s, hijo de Ocoz\u00edas, y lo escondi\u00f3 con su nodriza en el dormitorio. De esta manera lo libr\u00f3 de Atal\u00eda, que no lo mat\u00f3. {R}_{I}3_{/}Y estuvo escondido con ella seis a\u00f1os en el templo del Se\u00f1or, mientras Atal\u00eda reinaba en el pa\u00eds.
[=]_{R}_{I}4_{/}El a\u00f1o s\u00e9ptimo Yehoyad\u00e1 mand\u00f3 llamar a los jefes de centuria de los carios y de la escolta real y los hizo venir adonde \u00e9l estaba, al templo del Se\u00f1or. Hizo con ellos un pacto, y tom\u00e1ndoles juramento en el templo del Se\u00f1or, les mostr\u00f3 al hijo del rey. {I}5_{/}Y les orden\u00f3 lo siguiente: \u00abEsto es lo que hab\u00e9is de hacer: el tercio de vosotros que entra el s\u00e1bado a hacer la guardia en el palacio real {R}_{I}6_{/}y el otro tercio que est\u00e1 en la puerta del sur y el tercio que guarda la puerta que est\u00e1 detr\u00e1s de la escolta real, har\u00e9is la guardia del templo por turno; {R}_{I}7_{/}los otros dos grupos vuestros, es decir, todos los que salen de servicio el s\u00e1bado, har\u00e1n la guardia en el templo del Se\u00f1or junto al rey; {I}8_{/}acordonar\u00e9is al rey con las armas en la mano, y al que intente penetrar en las filas lo mat\u00e1is. Acompa\u00f1ar\u00e9is al rey a todas partes\u00bb.
{I}9_{/}Los jefes de centuria hicieron todo lo que el sacerdote Yehoyad\u00e1 les mand\u00f3; cada uno tom\u00f3 a sus hombres, los que entraban de servicio el s\u00e1bado y los que sal\u00edan, y se presentaron al sacerdote Yehoyad\u00e1. [=]_{R}_{I}10_{/}El sacerdote entreg\u00f3 a los jefes de centuria las lanzas y los escudos del rey David, que estaban en el templo del Se\u00f1or. {R}_{I}11_{/}Los de la escolta real se apostaron, cada cual con sus armas en la mano, de sur a norte, entre el altar y el templo, alrededor del rey. [=]_{I}12_{/}Entonces Yehoyad\u00e1 hizo salir al hijo del rey y le impuso la corona y las insignias, lo proclam\u00f3 rey y lo ungi\u00f3. Y todos aplaudieron y gritaron: \u00ab\u00a1Viva el rey!\u00bb.
{R}_{I}13_{/}Cuando Atal\u00eda oy\u00f3 los gritos de la guardia y del pueblo, fue al templo del Se\u00f1or donde estaban todos. {I}14_{/}Cuando vio al rey, que estaba de pie sobre el estrado, seg\u00fan el uso, y a los cantores y trompeteros junto a \u00e9l, y a toda la gente del pa\u00eds, jubilosa y tocando las trompetas, se rasg\u00f3 las vestiduras y grit\u00f3: \u00ab\u00a1Traici\u00f3n, traici\u00f3n!\u00bb.
{R}_{I}15_{/}Pero el sacerdote Yehoyad\u00e1 orden\u00f3 a los jefes de centuria, que mandaban la fuerza: \u00ab\u00a1Sacadla de las filas y matad al que la siga!\u00bb. Porque el sacerdote hab\u00eda dicho: \u00abQue no la maten en el templo del Se\u00f1or\u00bb. {I}16_{/}La echaron y, al pasar por la puerta de las caballerizas en el palacio real, la mataron.
[=]_{I}17_{/}Yehoyad\u00e1 sell\u00f3 un pacto entre el Se\u00f1or, el rey y el pueblo, por el cual se compromet\u00edan a ser el pueblo del Se\u00f1or. {R}_{I}18_{/}El pueblo entero fue al templo de Baal y lo destruyeron; hicieron pedazos los altares y sus im\u00e1genes, mataron delante de los altares a Mat\u00e1n, sacerdote de Baal. Despu\u00e9s, el sacerdote Yehoyad\u00e1 puso guardias en el templo del Se\u00f1or {R}_{I}19_{/}y reuni\u00f3 a los jefes de centuria, a los carios, a los de la escolta real y a todo el pueblo. Llevaron al rey del templo del Se\u00f1or al palacio real, entrando por la puerta de la escolta regia, y el monarca se sent\u00f3 sobre el trono de los reyes. {R}_{I}20_{/}Todo el pueblo se llen\u00f3 de j\u00fabilo, y la ciudad qued\u00f3 tranquila, pues Atal\u00eda hab\u00eda muerto a espada en el palacio real.

{1}12{/}

{N}JO\u00c1S, REY DE JUD\u00c1{/}
[\u0095]_{I}1_{/}Jo\u00e1s ten\u00eda siete a\u00f1os cuando subi\u00f3 al trono. {R}_{I}2_{/}Empez\u00f3 a reinar el a\u00f1o s\u00e9ptimo de Jeh\u00fa, y rein\u00f3 cuarenta a\u00f1os en Jerusal\u00e9n. Su madre se llamaba Sib\u00eda, de Berseba. [=]_{R}_{I}3_{/}Y Jo\u00e1s hizo lo que es justo a los ojos del Se\u00f1or todo el tiempo que le dirigi\u00f3 el sacerdote Yehoyad\u00e1. [=]_{I}4_{/}Sin embargo, no desaparecieron las colinas, de modo que el pueblo segu\u00eda ofreciendo sacrificios y quemando incienso en ellas.
{R}_{I}5_{/}Jo\u00e1s dijo a los sacerdotes: \u00abTodo el dinero que traigan al templo del Se\u00f1or: el dinero de cada israelita empadronado, el dinero establecido por el rescate de las personas y todo el dinero que cada uno tenga a bien traer al templo del Se\u00f1or, {R}_{I}6_{/}lo recibir\u00e1n los sacerdotes, cada uno de su conocido, y ellos reparar\u00e1n los desperfectos del templo en cualquier parte que se encuentre alg\u00fan desperfecto\u00bb. {R}_{I}7_{/}Pero para el a\u00f1o veintitr\u00e9s del rey Jo\u00e1s los sacerdotes no hab\u00edan a\u00fan reparado los desperfectos del templo. {R}_{I}8_{/}Entonces el rey Jo\u00e1s llam\u00f3 al sacerdote Yehoyad\u00e1 y a los dem\u00e1s sacerdotes, y les dijo: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 no hab\u00e9is reparado a\u00fan los desperfectos del templo? De aqu\u00ed en adelante no recibir\u00e9is m\u00e1s el dinero de vuestros conocidos, sino que lo entregar\u00e9is para los desperfectos del templo\u00bb. {R}_{I}9_{/}Y los sacerdotes accedieron a no recibir dinero de la gente y a no tener que reparar los desperfectos del templo.
{R}_{I}10_{/}Entonces el sacerdote Yehoyad\u00e1 tom\u00f3 una caja, hizo un agujero en su tapa y la coloc\u00f3 junto al altar, a la derecha del que entraba en el templo del Se\u00f1or. Y los sacerdotes que guardaban la puerta echaban all\u00ed todo el dinero que tra\u00edan al templo del Se\u00f1or. {R}_{I}11_{/}Cuando ve\u00edan que en la caja hab\u00eda mucho dinero, el secretario real y el sumo sacerdote la vaciaban y contaban el dinero encontrado en el templo del Se\u00f1or. {R}_{I}12_{/}Y este dinero, una vez pesado, lo entregaban a los capataces encargados de los trabajos del templo del Se\u00f1or, los cuales lo pasaban a los carpinteros y constructores que trabajaban en el templo del Se\u00f1or, {R}_{I}13_{/}a los alba\u00f1iles y a los canteros, para comprar maderas y piedras talladas con que reparar los desperfectos del templo del Se\u00f1or, y para todo lo que se gastase en el templo en reparaciones. {R}_{I}14_{/}Pero con el dinero tra\u00eddo al templo del Se\u00f1or no se hicieron para \u00e9l copas de plata, cuchillos, aspersorios, trompetas ni instrumento alguno de oro o plata, {R}_{I}15_{/}sino que se entregaba a los encargados de las obras, para que con \u00e9l reparasen el templo del Se\u00f1or. {I}16_{/}Y no se ped\u00eda cuentas a los hombres en cuyas manos se pon\u00eda el dinero para darlo a los obreros, porque se portaban con fidelidad. {R}_{I}17_{/}El dinero del sacrificio por la culpa y el dinero del sacrificio por el pecado no se tra\u00eda al templo del Se\u00f1or, sino que era para los sacerdotes.

{N}DERROTA DE JO\u00c1S Y SU MUERTE{/}
[=]_{R}_{I}18_{/}Jazael, rey de Siria, fue a atacar a Gat y la conquist\u00f3; luego se dispuso a ir contra Jerusal\u00e9n. [=]_{R}_{I}19_{/}Pero Jo\u00e1s, rey de Jud\u00e1, tom\u00f3 todas las ofrendas que hab\u00edan hecho al templo sus antepasados Josafat, Jor\u00e1n y Ocoz\u00edas, reyes de Jud\u00e1, y las que \u00e9l mismo hab\u00eda hecho, y todo el oro que hab\u00eda en el templo del Se\u00f1or y en el palacio real, y se lo mand\u00f3 todo a Jazael, rey de Siria, el cual se retir\u00f3 de Jerusal\u00e9n.
{R}_{I}20_{/}El resto de la historia de Jo\u00e1s y todo lo que hizo est\u00e1 escrito en el libro de los anales de los reyes de Jud\u00e1. {I}21_{/}Sus s\u00fabditos se rebelaron, urdieron una conjura y mataron a Jo\u00e1s cuando bajaba por el terrapl\u00e9n. {R}_{I}22_{/}Le asestaron el golpe sus siervos Yozacar, hijo de Simat, y Yehozabad, hijo de Somer, y muri\u00f3. Fue sepultado con sus antepasados en la ciudad de David. Le sucedi\u00f3 en el trono su hijo Amas\u00edas.

{1}13{/}

{N}JOACAZ, REY DE ISRAEL{/}
[\u0095]_{R}_{I}1_{/}El a\u00f1o veintitr\u00e9s de Jo\u00e1s, hijo de Ocoz\u00edas, rey de Jud\u00e1, comenz\u00f3 a reinar sobre Israel, en Samar\u00eda, Joacaz, hijo de Jeh\u00fa. Rein\u00f3 diecisiete a\u00f1os. {R}_{I}2_{/}Hizo lo que es malo a los ojos del Se\u00f1or y cometi\u00f3 los pecados con que Jerobo\u00e1n, hijo de Nabat, hizo pecar a Israel, y no se apart\u00f3 de ellos. {R}_{I}3_{/}Por eso la ira del Se\u00f1or se encendi\u00f3 contra Israel, entreg\u00e1ndolos en manos de Jazael, rey de Siria, y de Ben Hadad, hijo de Jazael, todo aquel tiempo. {R}_{I}4_{/}Pero Joacaz or\u00f3 al Se\u00f1or, y el Se\u00f1or le escuch\u00f3, porque vio la opresi\u00f3n con que el rey de Siria oprim\u00eda a Israel. {R}_{I}5_{/}El Se\u00f1or dio a Israel un salvador, que los libr\u00f3 del yugo de Siria, y los israelitas vivieron tranquilos en sus casas como antes. [=]_{R}_{I}6_{/}Sin embargo, no se apartaron de los pecados de la casa de Jerobo\u00e1n, el que hab\u00eda hecho pecar a Israel; incluso el cipo sagrado sigui\u00f3 en pie en Samar\u00eda. {R}_{I}7_{/}Por eso no dej\u00f3 a Joacaz otra gente que cincuenta jinetes, diez carros y diez mil infantes, porque el rey de Siria los hab\u00eda destruido y reducido como el polvo de la trilla.
{R}_{I}8_{/}El resto de la historia de Joacaz, todo lo que hizo y su valor est\u00e1 escrito en el libro de los anales de los reyes de Israel. {R}_{I}9_{/}Joacaz muri\u00f3 y lo enterraron en Samar\u00eda. Le sucedi\u00f3 en el trono su hijo Jo\u00e1s.

{N}JO\u00c1S, REY DE ISRAEL{/}
{R}_{I}10_{/}El a\u00f1o treinta y siete de Jo\u00e1s, rey de Jud\u00e1, Jo\u00e1s, hijo de Joacaz, comenz\u00f3 a reinar sobre Israel en Samar\u00eda. Rein\u00f3 diecis\u00e9is a\u00f1os. {R}_{I}11_{/}Hizo lo que es malo a los ojos del Se\u00f1or y no se apart\u00f3 de los pecados con que Jerobo\u00e1n, hijo de Nabat, hizo pecar a Israel, sino que camin\u00f3 por ellos.
{R}_{I}12_{/}El resto de la historia de Jo\u00e1s, todo lo que hizo y su valor cuando luch\u00f3 contra Amas\u00edas, rey de Jud\u00e1, est\u00e1 escrito en el libro de los anales de los reyes de Israel. {R}_{I}13_{/}Jo\u00e1s muri\u00f3 y fue sepultado en Samar\u00eda con los reyes de Israel. Le sucedi\u00f3 en el trono Jerobo\u00e1n.

{N}\u00daLTIMA PROFEC\u00cdA Y MUERTE DE ELISEO{/}
[=]_{R}_{I}14_{/}Eliseo estaba enfermo de muerte. Jo\u00e1s, rey de Israel, fue a visitarlo; al verlo, se ech\u00f3 a llorar y dec\u00eda: \u00ab\u00a1Padre m\u00edo, padre m\u00edo, carro y caballer\u00eda de Israel!\u00bb. {R}_{I}15_{/}Y Eliseo le dijo: \u00abToma un arco y flechas\u00bb. Jo\u00e1s tom\u00f3 un arco y flechas. {R}_{I}16_{/}Y Eliseo orden\u00f3 al rey de Israel: \u00abPon tu mano en el arco\u00bb. \u00c9l puso su mano, y Eliseo puso la suya sobre las manos del rey. [=]_{R}_{I}17_{/}Y a\u00f1adi\u00f3: \u00abAbre la ventana de oriente\u00bb. El rey la abri\u00f3. Y Eliseo dijo: \u00abDispara\u00bb. Y \u00e9l dispar\u00f3. Eliseo exclam\u00f3: \u00ab\u00a1Flecha de victoria de parte del Se\u00f1or! \u00a1Flecha de victoria sobre Siria! Derrotar\u00e1s a Siria, en Afec, hasta el exterminio\u00bb. {R}_{I}18_{/}Y a\u00f1adi\u00f3: \u00abToma las flechas\u00bb. Y las tom\u00f3. Eliseo entonces orden\u00f3 al rey de Israel: \u00abGolpea el suelo\u00bb. Lo golpe\u00f3 tres veces, y se par\u00f3. {R}_{I}19_{/}Entonces el hombre de Dios se irrit\u00f3 contra \u00e9l y dijo: \u00abSi hubieras golpeado cinco o seis veces, habr\u00edas derrotado a Siria hasta exterminarlo; pero ahora lo derrotar\u00e1s s\u00f3lo tres veces\u00bb.
{R}_{I}20_{/}Eliseo muri\u00f3 y fue sepultado. Entrado el a\u00f1o, unas bandas de Moab hicieron correr\u00edas en el pa\u00eds; {R}_{I}21_{/}y sucedi\u00f3 que mientras unos hombres estaban enterrando a un muerto, divisaron una banda, echaron al hombre en el sepulcro de Eliseo y escaparon. Apenas aquel hombre toc\u00f3 los huesos de Eliseo, revivi\u00f3 y se puso en pie.
{R}_{I}22_{/}Y Jazael, rey de Siria, oprimi\u00f3 a los israelitas toda la vida de Joacaz; {R}_{I}23_{/}pero el Se\u00f1or tuvo compasi\u00f3n de ellos y, en atenci\u00f3n a su pacto con Abrah\u00e1n, Isaac y Jacob, no quiso destruirlos, y hasta el presente no los ha echado de su presencia. {R}_{I}24_{/}Jazael, rey de Siria, muri\u00f3 y le sucedi\u00f3 en el trono su hijo Ben Hadad. {R}_{I}25_{/}Jo\u00e1s, hijo de Joacaz, quit\u00f3 a Ben Hadad, hijo de Jazael, las ciudades que \u00e9ste hab\u00eda arrebatado en la guerra a su padre, Joacaz. Le derrot\u00f3 tres veces, y as\u00ed recuper\u00f3 las ciudades de Israel.

{1}14{/}

{N}AMAS\u00cdAS, REY DE JUD\u00c1{/}
{R}_{I}1_{/}El a\u00f1o segundo de Jo\u00e1s, hijo de Joacaz, rey de Israel, Amas\u00edas, hijo de Jo\u00e1s, rey de Jud\u00e1, empez\u00f3 a reinar. {R}_{I}2_{/}Ten\u00eda veinticinco a\u00f1os cuando subi\u00f3 al trono, y rein\u00f3 veintinueve a\u00f1os en Jerusal\u00e9n. Su madre se llamaba Yeoad\u00e1n, de Jerusal\u00e9n. {R}_{I}3_{/}Hizo lo que es justo a los ojos del Se\u00f1or, pero no como David, su padre. Se port\u00f3 como se hab\u00eda portado su padre, Jo\u00e1s. {I}4_{/}No obstante, no desaparecieron las colinas, de modo que el pueblo ofrec\u00eda todav\u00eda sacrificios y quemaba incienso en ellas. {I}5_{/}Cuando se sinti\u00f3 fuerte en el trono, mat\u00f3 a los siervos que hab\u00edan asesinado a su padre. [=]_{R}_{I}6_{/}Pero no mat\u00f3 a los hijos de los asesinos, conforme a lo escrito en el libro de la ley de Mois\u00e9s: \u00abLos padres no morir\u00e1n por la culpa de los hijos, ni los hijos por culpa de los padres, sino que cada uno morir\u00e1 por su propio pecado\u00bb. {I}7_{/}\u00c9l derrot\u00f3 a Ed\u00f3n en el valle de la Sal, diez mil hombres en conjunto: tom\u00f3 por asalto Sel\u00e1, y le puso por nombre Yocteel, que conserva hasta el presente.

{N}GUERRA CON ISRAEL Y DERROTA DE AMAS\u00cdAS{/}
{R}_{I}8_{/}Amas\u00edas mand\u00f3 a decir a Jo\u00e1s, hijo de Joacaz y nieto de Jeh\u00fa, rey de Israel: \u00ab\u00a1Ven, que nos veamos las caras!\u00bb. {R}_{I}9_{/}Jo\u00e1s, rey de Israel, mand\u00f3 a decir a Amas\u00edas, rey de Jud\u00e1: \u00abEl cardo del L\u00edbano mand\u00f3 a decir al cedro del L\u00edbano: Da tu hija por esposa a mi hijo. Pero pasaron las fieras del L\u00edbano y pisotearon el cardo. {R}_{I}10_{/}Como has derrotado a Ed\u00f3n, te has engre\u00eddo. Goza de tu gloria y qu\u00e9date en tu casa. \u00bfPor qu\u00e9 quieres acarrearte la desgracia, para que caigas t\u00fa y Jud\u00e1 contigo?\u00bb. {R}_{I}11_{/}Pero Amas\u00edas no hizo caso, y entonces Jo\u00e1s, rey de Israel, fue y se vieron las caras \u00e9l y Amas\u00edas, rey de Jud\u00e1, en Bet Semes de Jud\u00e1. {R}_{I}12_{/}Jud\u00e1 fue derrotado frente a Israel, y cada cual huy\u00f3 a su casa. {R}_{I}13_{/}Jo\u00e1s, rey de Israel, hizo prisionero en Bet Semes a Amas\u00edas, rey de Jud\u00e1; luego lleg\u00f3 a Jerusal\u00e9n y abri\u00f3 en sus murallas una brecha de doscientos metros, desde la puerta de Efra\u00edn hasta la puerta del \u00e1ngulo; {R}_{I}14_{/}se apoder\u00f3 de todo el oro y la plata y de todos los utensilios que hab\u00eda en el templo del Se\u00f1or y en los tesoros del palacio real, tom\u00f3 rehenes y se volvi\u00f3 a Samar\u00eda.
{R}_{I}15_{/}El resto de la historia de Jo\u00e1s, lo que hizo y su valor cuando luch\u00f3 contra Amas\u00edas, rey de Jud\u00e1, est\u00e1 escrito en el libro de los anales de los reyes de Israel. {R}_{I}16_{/}Jo\u00e1s muri\u00f3 y fue sepultado en Samar\u00eda con los reyes de Israel. Le sucedi\u00f3 en el trono su hijo Jerobo\u00e1n.
{R}_{I}17_{/}Amas\u00edas, hijo de Jo\u00e1s, rey de Jud\u00e1, vivi\u00f3 todav\u00eda quince a\u00f1os despu\u00e9s de la muerte de Jo\u00e1s, hijo de Joacaz, rey de Israel. {R}_{I}18_{/}El resto de la historia de Amas\u00edas est\u00e1 escrito en el libro de los anales de los reyes de Jud\u00e1. [=]_{R}_{I}19_{/}Tramaron contra \u00e9l una conjura en Jerusal\u00e9n, y huy\u00f3 a Laquis, donde lo persiguieron y lo mataron. {R}_{I}20_{/}Lo transportaron sobre caballos y lo enterraron con sus padres en Jerusal\u00e9n, la ciudad de David. {R}_{I}21_{/}Entonces todo el pueblo de Jud\u00e1 tom\u00f3 a Azar\u00edas, que ten\u00eda diecis\u00e9is a\u00f1os, y lo proclam\u00f3 rey en lugar de su padre Amas\u00edas. {R}_{I}22_{/}\u00c9l reconstruy\u00f3 Elat y la devolvi\u00f3 a Jud\u00e1, despu\u00e9s de la muerte de su padre.

{N}JEROBO\u00c1N II, REY DE ISRAEL{/}
[\u0095]_{R}_{I}23_{/}El a\u00f1o quince de Amas\u00edas, hijo de Jo\u00e1s, rey de Jud\u00e1, Jerobo\u00e1n, hijo de Jo\u00e1s, rey de Israel, subi\u00f3 al trono en Samar\u00eda. Rein\u00f3 cuarenta y un a\u00f1os. {R}_{I}24_{/}Hizo lo que es malo a los ojos del Se\u00f1or y no se apart\u00f3 de todos los pecados con que Jerobo\u00e1n, hijo de Nabat, hab\u00eda hecho pecar a Israel. {R}_{I}25_{/}\u00c9l restableci\u00f3 las fronteras de Israel desde la entrada de Jamat hasta el mar de la Arab\u00e1, seg\u00fan el or\u00e1culo del Se\u00f1or, Dios de Israel, pronunciado por medio de su siervo, el profeta Jon\u00e1s, hijo de Amitay, que era de Gat J\u00e9fer. {R}_{I}26_{/}Porque el Se\u00f1or vio la amargu\u00edsima aflicci\u00f3n de Israel, que no quedaba ya esclavo ni libre y que no hab\u00eda quien socorriera a Israel. [=]_{R}_{I}27_{/}Y como el Se\u00f1or no hab\u00eda decretado borrar el nombre de Israel de debajo del cielo, le salv\u00f3 por medio de Jerobo\u00e1n, hijo de Jo\u00e1s.
{R}_{I}28_{/}El resto de la historia de Jerobo\u00e1n, todo lo que hizo, el valor con que luch\u00f3 contra Damasco y restituy\u00f3 Jamat a Israel, est\u00e1 escrito en el libro de los anales de los reyes de Israel. {R}_{I}29_{/}Jerobo\u00e1n muri\u00f3 y fue sepultado con los reyes de Israel. Le sucedi\u00f3 en el trono su hijo Zacar\u00edas.

{1}15{/}

{N}AZAR\u00cdAS, REY DE JUD\u00c1{/}
[\u0095]_{R}_{I}1_{/}El a\u00f1o veintisiete de Jerobo\u00e1n, rey de Israel, subi\u00f3 al trono Azar\u00edas, hijo de Amas\u00edas, rey de Jud\u00e1. {R}_{I}2_{/}Ten\u00eda diecis\u00e9is a\u00f1os cuando comenz\u00f3 a reinar, y rein\u00f3 cincuenta y dos a\u00f1os en Jerusal\u00e9n. Su madre se llamaba Yecol\u00eda, de Jerusal\u00e9n. {I}3_{/}Hizo lo que es recto a los ojos del Se\u00f1or, como hab\u00eda hecho su padre Amas\u00edas. {I}4_{/}Sin embargo, no desaparecieron las colinas, de modo que el pueblo ofrec\u00eda a\u00fan sacrificios y quemaba incienso en ellas. [=]_{R}_{I}5_{/}El Se\u00f1or castig\u00f3 al rey, que estuvo leproso hasta su muerte; vivi\u00f3 en una casa aislada, mientras su hijo Jot\u00e1n estaba al frente del palacio del gobierno de la naci\u00f3n.
{R}_{I}6_{/}El resto de la historia de Azar\u00edas y todo lo que hizo est\u00e1 escrito en el libro de los anales de los reyes de Jud\u00e1. {R}_{I}7_{/}Azar\u00edas muri\u00f3 y fue sepultado con sus padres en la ciudad de David. Le sucedi\u00f3 en el trono su hijo Jot\u00e1n.

{N}ZACAR\u00cdAS Y SAL\u00daN, REYES DE ISRAEL{/}
{R}_{I}8_{/}El a\u00f1o treinta y ocho de Azar\u00edas, rey de Jud\u00e1, Zacar\u00edas, hijo de Jerobo\u00e1n, comenz\u00f3 a reinar sobre Israel. Rein\u00f3 en Samar\u00eda seis meses. [=]_{R}_{I}9_{/}Hizo lo que es malo a los ojos del Se\u00f1or, como hab\u00edan hecho sus antepasados, y no se apart\u00f3 de los pecados con que Jerobo\u00e1n, hijo de Nabat, hab\u00eda hecho pecar a Israel. {I}10_{/}Pero Sal\u00fan, hijo de Yab\u00e9s, se conjur\u00f3 contra \u00e9l, lo atac\u00f3 en Yible\u00e1n, lo mat\u00f3 y le sucedi\u00f3 en el trono. {R}_{I}11_{/}El resto de la historia de Zacar\u00edas est\u00e1 escrito en el libro de los anales de los reyes de Israel. {I}12_{/}As\u00ed se cumpli\u00f3 la palabra que el Se\u00f1or hab\u00eda dado a Jeh\u00fa: \u00abTus hijos se sentar\u00e1n en el trono hasta la cuarta generaci\u00f3n\u00bb. Y as\u00ed sucedi\u00f3.
{R}_{I}13_{/}Sel\u00fan, hijo de Yab\u00e9s, comenz\u00f3 a reinar el a\u00f1o treinta y ocho de Oz\u00edas, rey de Jud\u00e1, y rein\u00f3 en Samar\u00eda un mes. {R}_{I}14_{/}Pero Menaj\u00e9n, hijo de Gad\u00ed, fue de Tirs\u00e1 a Samar\u00eda y derrot\u00f3 a Sal\u00fan, hijo de Yab\u00e9s; le mat\u00f3 y le sucedi\u00f3 en el trono. {R}_{I}15_{/}El resto de la historia de Sal\u00fan y la conjura que tram\u00f3 est\u00e1 todo ello escrito en el libro de los anales de los reyes de Israel. {I}16_{/}Menaj\u00e9n devast\u00f3 a Tap\u00faaj y todo lo que hab\u00eda en ella y en sus alrededores desde Tirs\u00e1, porque no le hab\u00edan abierto las puertas de la ciudad; adem\u00e1s raj\u00f3 el vientre a todas las embarazadas.

{N}MENAJ\u00c9N, REY DE ISRAEL{/}
{R}_{I}17_{/}El a\u00f1o treinta y nueve de Azar\u00edas, rey de Jud\u00e1, Menaj\u00e9n, hijo de Gad\u00ed, empez\u00f3 a reinar sobre Israel. Rein\u00f3 diez a\u00f1os en Samar\u00eda. {R}_{I}18_{/}Hizo lo que es malo a los ojos del Se\u00f1or y no se apart\u00f3 de los pecados con que Jerobo\u00e1n, hijo de Nabat, hizo pecar a Israel. {R}_{I}19_{/}En su tiempo Pul, rey de Asiria, invadi\u00f3 el pa\u00eds, y Menaj\u00e9n entreg\u00f3 a Pul unos treinta y cuatro mil kilos de plata para que le ayudase a consolidar el poder real en sus manos. {R}_{I}20_{/}Menaj\u00e9n sac\u00f3 este dinero a los ricos de Israel para darlo al rey de Asiria, a raz\u00f3n de medio kilo de plata cada uno. El rey de Asiria se retir\u00f3 sin detenerse en el pa\u00eds.
{R}_{I}21_{/}El resto de la historia de Menaj\u00e9n y todo lo que hizo est\u00e1 escrito en el libro de los anales de los reyes de Israel. {I}22_{/}Muri\u00f3, y le sucedi\u00f3 en el trono su hijo Pecaj\u00edas.

{N}PECAJ\u00cdAS Y P\u00c9CAJ, REYES DE ISRAEL{/}
{R}_{I}23_{/}El a\u00f1o cincuenta de Azar\u00edas, rey de Jud\u00e1, comenz\u00f3 a reinar sobre Israel en Samar\u00eda Pecaj\u00edas, hijo de Menaj\u00e9n. Rein\u00f3 dos a\u00f1os. {R}_{I}24_{/}Hizo lo que es malo a los ojos del Se\u00f1or y no se apart\u00f3 de los pecados con que Jerobo\u00e1n, hijo de Nabat, hizo pecar a Israel. {R}_{I}25_{/}Pero se conjur\u00f3 contra \u00e9l P\u00e9caj, hijo de Romel\u00eda, su capit\u00e1n, que lo mat\u00f3 en Samar\u00eda, en la torre del palacio real, junto con Argob y Ari\u00e9. Ten\u00eda consigo cincuenta hombres de Galaad. Lo mat\u00f3 y le sucedi\u00f3 en el trono.
{R}_{I}26_{/}El resto de la historia de Pecaj\u00edas y todo lo que hizo est\u00e1 escrito en el libro de los anales de los reyes de Israel.
{R}_{I}27_{/}El a\u00f1o cincuenta y dos de Azar\u00edas, rey de Jud\u00e1, P\u00e9caj, hijo de Romel\u00eda, comenz\u00f3 a reinar sobre Israel. Rein\u00f3 veinte a\u00f1os en Samar\u00eda. {R}_{I}28_{/}Hizo lo que es malo a los ojos del Se\u00f1or y no se apart\u00f3 de los pecados con que Jerobo\u00e1n, hijo de Nabat, hizo pecar a Israel. {R}_{I}29_{/}En tiempo de P\u00e9caj, rey de Israel, TeglatFalasar, rey de Asiria, fue y tom\u00f3 Iy\u00f3n, Abel Bet Maac\u00e1, Yan\u00f3aj, Cades, Jasor, Galaad, Galilea y todo el pa\u00eds de Neftal\u00ed, deportando todos sus habitantes a Asiria. {R}_{I}30_{/}Oseas, hijo de El\u00e1, tram\u00f3 una conjura contra P\u00e9caj, hijo de Romel\u00eda, lo hiri\u00f3, lo mat\u00f3 y le sucedi\u00f3 en el trono el a\u00f1o veinte de Jot\u00e1n, hijo de Oz\u00edas. {R}_{I}31_{/}El resto de la historia de P\u00e9caj y todo lo que hizo est\u00e1 escrito en el libro de los anales de los reyes de Israel.

{N}JOT\u00c1N, REY DE JUD\u00c1{/}
{R}_{I}32_{/}El a\u00f1o segundo de P\u00e9caj, hijo de Romel\u00eda, rey de Israel, comenz\u00f3 a reinar Jot\u00e1n, hijo de Oz\u00edas, rey de Jud\u00e1. {R}_{I}33_{/}Ten\u00eda veinticinco a\u00f1os cuando subi\u00f3 al trono, y rein\u00f3 diecis\u00e9is a\u00f1os en Jerusal\u00e9n. Su madre, hija de Sadoc, se llamaba Yerus\u00e1. {I}34_{/}Hizo lo que es bueno a los ojos del Se\u00f1or como su padre, Oz\u00edas. [=]_{R}_{I}35_{/}Sin embargo, no desaparecieron las colinas, de modo que el pueblo segu\u00eda ofreciendo sacrificios y quemando incienso en ellos. \u00c9l construy\u00f3 la puerta superior del templo del Se\u00f1or.
{R}_{I}36_{/}El resto de la historia de Jot\u00e1n y todo lo que hizo est\u00e1 escrito en el libro de los anales de los reyes de Jud\u00e1. {R}_{I}37_{/}En aquel tiempo comenz\u00f3 el Se\u00f1or a enviar contra Jud\u00e1 a Ras\u00edn, rey de Siria, y a P\u00e9caj, hijo de Romel\u00eda. {R}_{I}38_{/}Jot\u00e1n muri\u00f3 y fue sepultado con sus padres en la ciudad de David, su padre. Le sucedi\u00f3 en el trono su hijo Acaz.

{1}16{/}

{N}ACAZ, REY DE JUD\u00c1{/}
[\u0095]_{R}_{I}1_{/}El a\u00f1o diecisiete de P\u00e9caj, hijo de Romel\u00eda, subi\u00f3 al trono Acaz, hijo de Jot\u00e1n, rey de Jud\u00e1. {R}_{I}2_{/}Ten\u00eda veinte a\u00f1os cuando subi\u00f3 al trono, y rein\u00f3 diecis\u00e9is a\u00f1os en Jerusal\u00e9n; no hizo lo que es justo a los ojos del Se\u00f1or, su Dios, como su padre David, [=]_{R}_{I}3_{/}sino que sigui\u00f3 el camino de los reyes de Israel, y hasta hizo pasar por el fuego a su hijo, seg\u00fan las pr\u00e1cticas horrorosas de las gentes que el Se\u00f1or hab\u00eda echado de delante de los israelitas. [=]_{I}4_{/}Y ofreci\u00f3 sacrificios y quem\u00f3 incienso en los altozanos, en las colinas y bajo cualquier \u00e1rbol frondoso.

{N}GUERRA SIROEFRAIMITA{/}
[=]_{R}_{I}5_{/}Ras\u00edn, rey de Siria, y P\u00e9caj, hijo de Romel\u00eda, rey de Israel, fueron a atacar a Jerusal\u00e9n, y sitiaron a Acaz; pero no la pudieron tomar. {I}6_{/}En aquella ocasi\u00f3n, el rey de Ed\u00f3n recuper\u00f3 Elat para Ed\u00f3n, echando de Elat a los jud\u00edos; y los edomitas tomaron Elat, y se establecieron en ella hasta el presente.
{R}_{I}7_{/}Acaz hab\u00eda enviado mensajeros a decir de su parte a Teglat-Falasar, rey de Asiria: \u00abSoy tu siervo y tu hijo. Ven y s\u00e1lvame de las manos del rey de Siria y del rey de Israel, que se han levantado contra m\u00ed. [=]_{R}_{I}8_{/}Acaz tom\u00f3 la plata y el oro que hab\u00eda en el templo del Se\u00f1or y en los tesoros del palacio real, y lo envi\u00f3 como presente al rey de Asiria. {R}_{I}9_{/}El rey de Asiria lo escuch\u00f3, atac\u00f3 a Damasco y la conquist\u00f3; deport\u00f3 sus habitantes a Quir, y mat\u00f3 a Ras\u00edn.
{R}_{I}10_{/}El rey Acaz fue a Damasco al encuentro de Teglat-Falasar, rey de Asiria. Al ver el altar que hab\u00eda en Damasco, envi\u00f3 al sacerdote Ur\u00edas las dimensiones del altar y un plano exacto del mismo. {R}_{I}11_{/}Y el sacerdote Ur\u00edas construy\u00f3 el altar, tal y como le hab\u00eda ordenado el rey Acaz desde Damasco, antes de que regresase de Damasco. [=]_{R}_{I}12_{/}Cuando el monarca lleg\u00f3 de Damasco y vio el altar, se acerc\u00f3 y {R}_{I}13_{/}quem\u00f3 sobre \u00e9l su holocausto y su ofrenda, derram\u00f3 su ofrenda de vino y esparci\u00f3 sobre el altar la sangre de sus sacrificios de reconciliaci\u00f3n. {R}_{I}14_{/}En cuanto al altar de bronce que estaba ante el Se\u00f1or, entre el altar nuevo y el templo del Se\u00f1or, lo retir\u00f3 de all\u00ed y lo puso al lado norte del altar nuevo. {R}_{I}15_{/}Luego el rey Acaz orden\u00f3 al sacerdote Ur\u00edas: \u00abSobre el altar grande quemar\u00e1s el holocausto de la ma\u00f1ana y la ofrenda de la tarde, el holocausto del rey y su ofrenda, el holocausto de toda la gente del pa\u00eds, sus ofrendas de pan y vino; sobre \u00e9l derramar\u00e9is la sangre de los holocaustos y sacrificios. En cuanto al altar de bronce, ya proveer\u00e9\u00bb. {I}16_{/}El sacerdote Ur\u00edas hizo exactamente lo que el rey Acaz le hab\u00eda ordenado.
{R}_{I}17_{/}El rey Acaz arranc\u00f3 tambi\u00e9n los paneles de las basas, quit\u00f3 los aguamaniles y la gran pila de encima de los toros de bronce que lo sosten\u00edan, y lo asent\u00f3 sobre un z\u00f3calo de piedras. [=]_{R}_{I}18_{/}Y para complacer al rey de Asiria quit\u00f3 del templo del Se\u00f1or la tribuna del s\u00e1bado, que se hab\u00eda construido en el templo, y la entrada externa, reservada al rey.
{R}_{I}19_{/}El resto de la historia de todo lo que hizo Acaz est\u00e1 escrito en el libro de los anales de los reyes de Jud\u00e1. {R}_{I}20_{/}Muri\u00f3 y fue sepultado con sus padres en la ciudad de David. Le sucedi\u00f3 en el trono su hijo Ezequ\u00edas.

{1}17{/}

{N}OSEAS, \u00daLTIMO REY DE ISRAEL{/}
[\u0095]_{R}_{I}1_{/}El a\u00f1o dieciocho de Acaz, rey de Jud\u00e1, Oseas, hijo de El\u00e1, comenz\u00f3 a reinar sobre Israel. Rein\u00f3 en Samar\u00eda nueve a\u00f1os. {R}_{I}2_{/}Hizo lo que es malo a los ojos del Se\u00f1or, pero no tanto como los reyes de Israel que le hab\u00edan precedido. {R}_{I}3_{/}Salmanasar, rey de Asiria, lo atac\u00f3, y Oseas se hizo su vasallo y le pag\u00f3 tributo. {R}_{I}4_{/}El rey de Asiria descubri\u00f3 que Oseas le traicionaba -pues hab\u00eda enviado mensajeros a So, rey de Egipto, y no le pagaba el tributo anual-, por lo que mand\u00f3 prenderlo y meterlo en la c\u00e1rcel. {R}_{I}5_{/}El rey de Asiria invadi\u00f3 todo el pa\u00eds, atac\u00f3 a Samar\u00eda y la siti\u00f3 durante tres a\u00f1os. [=]_{R}_{I}6_{/}El a\u00f1o nueve de Oseas, el rey de Asiria se apoder\u00f3 de Samar\u00eda, deport\u00f3 a Asiria a los israelitas y los instal\u00f3 en Jalaj, junto al Jabor, r\u00edo de Goz\u00e1n, y en las ciudades de Media.

{N}LA DESTRUCCI\u00d3N DE SAMAR\u00cdA, CASTIGO DEL SE\u00d1OR{/}
[=]_{R}_{I}7_{/}Esto sucedi\u00f3 porque los israelitas hab\u00edan pecado contra el Se\u00f1or, su Dios, el que los hab\u00eda sacado de Egipto, del poder del Fara\u00f3n, rey de Egipto, y hab\u00edan venerado a dioses extranjeros. {R}_{I}8_{/}Hab\u00edan seguido las costumbres de las gentes que el Se\u00f1or hab\u00eda echado ante ellos, as\u00ed como las que los reyes de Israel hab\u00edan introducido. {R}_{I}9_{/}Los israelitas cometieron acciones horrorosas contra el Se\u00f1or, su Dios: se edificaron colinas en todas sus localidades; tanto en las torres de vigilancia como en las ciudades amuralladas, [=]_{I}10_{/}levantaron estelas y cipos sagrados sobre toda colina elevada y bajo cualquier \u00e1rbol frondoso, {I}11_{/}y all\u00ed quemaron incienso como las gentes que el Se\u00f1or hab\u00eda echado ante ellos, y cometieron toda clase de maldades, irritando al Se\u00f1or, {I}12_{/}y adoraron a los \u00eddolos, cosa que el Se\u00f1or les hab\u00eda prohibido.
[=]_{R}_{I}13_{/}El Se\u00f1or hab\u00eda advertido a Israel y a Jud\u00e1 por medio de los profetas y de los videntes: \u00abArrepent\u00edos de vuestros malos caminos, guardad mis preceptos y mandamientos y seguid la ley que di a vuestros padres y que os comuniqu\u00e9 por medio de mis siervos, los profetas\u00bb. [=]_{R}_{I}14_{/}Pero no hicieron caso, tuvieron una cabeza dura, como sus padres, que no confiaron en el Se\u00f1or, su Dios; [=]_{I}15_{/}rechazaron sus preceptos, la alianza que hab\u00eda hecho con sus padres y las amonestaciones que les hab\u00eda dirigido, siguieron a \u00eddolos vanos y se hicieron ellos mismos vanos imitando a las gentes circunvecinas, siendo as\u00ed que el Se\u00f1or les hab\u00eda ordenado que no obrasen como ellas. {R}_{I}16_{/}Abandonaron todos los preceptos del Se\u00f1or, su Dios, se hicieron dos becerros de bronce fundido y un cipo sagrado y adoraron a todos los astros del cielo y a Baal. [=]_{I}17_{/}Pasaron a sus hijos y a sus hijas por el fuego, practicaron adivinaciones y encantamientos y se entregaron a hacer todo lo que es malo a los ojos del Se\u00f1or, provocando as\u00ed su indignaci\u00f3n. {R}_{I}18_{/}Y el Se\u00f1or se irrit\u00f3 sobremanera contra Israel y lo ech\u00f3 de su presencia. No qued\u00f3 m\u00e1s que la tribu de Jud\u00e1.
{R}_{I}19_{/}Tampoco Jud\u00e1 observ\u00f3 los mandatos del Se\u00f1or, su Dios, sino que sigui\u00f3 las costumbres de Israel. {R}_{I}20_{/}Por eso el Se\u00f1or rechaz\u00f3 a toda la raza de Israel, la humill\u00f3 y la entreg\u00f3 en manos de saqueadores, hasta que la ech\u00f3 de su presencia. {R}_{I}21_{/}Pues cuando Israel se separ\u00f3 de la casa de David y proclam\u00f3 rey a Jerobo\u00e1n, hijo de Nabat, Jerobo\u00e1n hizo que Israel se apartara del Se\u00f1or y pecara gravemente. {I}22_{/}Y los israelitas cometieron siempre el pecado que Jerobo\u00e1n hab\u00eda cometido, y no se apartaron de \u00e9l; {R}_{I}23_{/}hasta que el Se\u00f1or ech\u00f3 de su presencia a Israel, seg\u00fan lo hab\u00eda predicho por boca de sus siervos los profetas. E Israel fue deportado de su pa\u00eds a Asiria hasta nuestros d\u00edas.

{N}REPOBLACI\u00d3N DEL REINO DEL NORTE CON EXTRANJEROS. ORIGEN DE LOS SAMARITANOS{/}
{R}_{I}24_{/}El rey de Asiria trajo gentes de Babilonia, de Cut\u00e1, de Av\u00e1, de Jamat y de Sefarv\u00e1yim, y las instal\u00f3 en las ciudades de Samar\u00eda, en lugar de los israelitas; tomaron posesi\u00f3n de Samar\u00eda y habitaron en sus ciudades. {I}25_{/}Como al empezar a residir all\u00ed no tem\u00edan al Se\u00f1or, el Se\u00f1or les envi\u00f3 leones, que hac\u00edan estragos entre ellos. [=]_{R}_{I}26_{/}Entonces dijeron al rey de Asiria: \u00abLas gentes que trajiste e instalaste en las ciudades de Samar\u00eda no conocen el culto del Dios del pa\u00eds, el cual les ha mandado leones que hacen estragos entre ellos por no conocer el culto del Dios del pa\u00eds\u00bb. {R}_{I}27_{/}Y el rey de Asiria orden\u00f3: \u00abLlevad all\u00e1 uno de los sacerdotes que trajisteis cautivos para que viva con ellos y les ense\u00f1e el culto del Dios del pa\u00eds\u00bb. {R}_{I}28_{/}Vino uno de los sacerdotes que hab\u00eda sido deportado de Samar\u00eda, se estableci\u00f3 en Betel y les ense\u00f1aba c\u00f3mo deb\u00edan dar culto al Se\u00f1or.
{I}29_{/}Pero aquellas gentes se hicieron sus dioses, y los colocaron en los santuarios de las colinas que los samaritanos hab\u00edan construido, cada uno en la ciudad en que viv\u00eda. {R}_{I}30_{/}Los de Babilonia hicieron a Sucot Benot; los de Cut\u00e1, a Nergal; los de Jamat, a Asima; {I}31_{/}los de Av\u00e1, a Nibj\u00e1s y Tartac, y los de Sefarv\u00e1yim quemaban a sus hijos en el fuego en honor de sus dioses, Adram\u00e9lec y Anam\u00e9lec. {R}_{I}32_{/}Daban tambi\u00e9n culto al Se\u00f1or. Nombraron sacerdotes de entre ellos mismos para que oficiaran el culto en los santuarios de las colinas. {I}33_{/}As\u00ed que daban culto al Se\u00f1or y a sus dioses, seg\u00fan los ritos de las naciones de donde hab\u00edan sido deportados.
{R}_{I}34_{/}Todav\u00eda hoy siguen sus antiguas costumbres. No veneran al Se\u00f1or, no obran conforme a sus estatutos y decretos, conforme a la ley y al mandato que prescribi\u00f3 a los hijos de Jacob, a quien puso por nombre Israel. {I}35_{/}El Se\u00f1or hab\u00eda hecho con ellos una alianza y les hab\u00eda ordenado: \u00abNo venerar\u00e9is a dioses extranjeros, no os postrar\u00e9is ante ellos, no les servir\u00e9is ni les ofrecer\u00e9is sacrificios; {R}_{I}36_{/}s\u00f3lo al Se\u00f1or, que os sac\u00f3 de Egipto con gran fuerza y poder, le dar\u00e9is culto, os postrar\u00e9is ante \u00e9l y le ofrecer\u00e9is sacrificios. {I}37_{/}Guardar\u00e9is fielmente los preceptos y las normas, las leyes y los mandamientos que os escribi\u00f3. No dar\u00e9is culto a dioses extranjeros. {I}38_{/}No olvidar\u00e9is la alianza que hice con vosotros y no dar\u00e9is culto a dioses extranjeros, {I}39_{/}sino s\u00f3lo al Se\u00f1or, y entonces \u00e9l os librar\u00e1 de las manos de vuestros enemigos\u00bb. {I}40_{/}Pero ellos no hicieron caso, y siguieron sus antiguas costumbres. [=]_{I}41_{/}Y as\u00ed aquellas gentes dieron al mismo tiempo culto al Se\u00f1or y a sus \u00eddolos. Y sus descendientes siguen haciendo hasta el d\u00eda de hoy lo mismo que ellos.

{1}18{/}

{N}EZEQU\u00cdAS, REY DE JUD\u00c1{/}
[\u0095]_{R}_{I}1_{/}El a\u00f1o tercero de Oseas, hijo de El\u00e1, rey de Israel, comenz\u00f3 a reinar Ezequ\u00edas, hijo de Acaz, rey de Jud\u00e1. {R}_{I}2_{/}Ten\u00eda veinticinco a\u00f1os cuando subi\u00f3 al trono, y rein\u00f3 veintinueve a\u00f1os en Jerusal\u00e9n. Su madre se llamaba Abi, y era hija de Zacar\u00edas. [=]_{R}_{I}3_{/}Hizo lo que es justo a los ojos del Se\u00f1or, como su padre David. [=]_{R}_{I}4_{/}Suprimi\u00f3 las colinas, hizo pedazos las estelas, arranc\u00f3 los cipos sagrados y machac\u00f3 la serpiente de bronce que Mois\u00e9s hab\u00eda hecho (pues hasta entonces los israelitas le quemaban incienso; la llamaban Nejust\u00e1n). [=]_{R}_{I}5_{/}Puso su confianza en el Se\u00f1or, Dios de Israel; ni antes ni despu\u00e9s hubo un rey como \u00e9l en Jud\u00e1. {R}_{I}6_{/}Vivi\u00f3 unido al Se\u00f1or y no se separ\u00f3 de \u00e9l, guardando los preceptos que el Se\u00f1or hab\u00eda ordenado a Mois\u00e9s. [=]_{R}_{I}7_{/}Y el Se\u00f1or estuvo con \u00e9l, de modo que en todas sus empresas tuvo \u00e9xito; se rebel\u00f3 contra el rey de Asiria y dej\u00f3 de estarle sometido. {R}_{I}8_{/}\u00c9l fue quien derrot\u00f3 a los filisteos hasta Gaza y su t\u00e9rmino, desde las torres de vigilancia hasta las ciudades fortificadas.

{N}CA\u00cdDA DE SAMAR\u00cdA{/}
{R}_{I}9_{/}El a\u00f1o cuarto del rey Ezequ\u00edas, el s\u00e9ptimo de Oseas, hijo de El\u00e1, rey de Israel, Salmanasar, rey de Asiria, atac\u00f3 a Samar\u00eda y la siti\u00f3. {R}_{I}10_{/}Al cabo de tres a\u00f1os la tom\u00f3. El a\u00f1o sexto de Ezequ\u00edas, el noveno de Oseas, rey de Israel, se conquist\u00f3 Samar\u00eda. {R}_{I}11_{/}Y el rey de Asiria deport\u00f3 a los israelitas a Asiria y los instal\u00f3 en Jalaj, junto al Jabor, r\u00edo de Goz\u00e1n, y en las ciudades de Media, {R}_{I}12_{/}porque no hab\u00edan obedecido al Se\u00f1or, su Dios, hab\u00edan quebrantado su alianza y no hab\u00edan cumplido lo que les hab\u00eda ordenado Mois\u00e9s, siervo del Se\u00f1or.

{N}SENAQUERIB ATACA A JERUSAL\u00c9N{/}
[=]_{R}_{I}13_{/}El a\u00f1o catorce del rey Ezequ\u00edas, Senaquerib, rey de Asiria, atac\u00f3 a todas las ciudades fortificadas de Jud\u00e1 y las tom\u00f3. {R}_{I}14_{/}Entonces Ezequ\u00edas, rey de Jud\u00e1, envi\u00f3 a Laquis una embajada a decir al rey de Asiria: \u00abHe obrado mal. Ret\u00edrate de aqu\u00ed y te pagar\u00e9 el tributo que me impongas\u00bb. Y el rey de Asiria impuso a Ezequ\u00edas, rey de Jud\u00e1, unos diez mil kilos de plata y mil de oro. {R}_{I}15_{/}Ezequ\u00edas entreg\u00f3 toda la plata que se encontraba en el templo del Se\u00f1or y en los tesoros del palacio real. {R}_{I}16_{/}En aquella ocasi\u00f3n Ezequ\u00edas desguarneci\u00f3 las puertas del santuario del Se\u00f1or y las columnas que el mismo Ezequ\u00edas, rey de Jud\u00e1, hab\u00eda recubierto de oro, y lo entreg\u00f3 al rey de Asiria.
{I} 17_{/}El rey de Asiria mand\u00f3 desde Laquis a un general en jefe, al jefe de los eunucos y al copero mayor, a Jerusal\u00e9n, al rey Ezequ\u00edas. Cuando llegaron a Jerusal\u00e9n, se detuvieron junto al canal de la alberca superior, que est\u00e1 en el camino del campo del Batanero. {I}18_{/}Llamaron al rey, y se presentaron Eliaqu\u00edn, hijo de Jelc\u00edas, el mayordomo, Sebn\u00e1, el secretario, y Yoaj, hijo de Asaf, el heraldo. {R}_{I}19_{/}El copero mayor les dijo: \u00abDecid a Ezequ\u00edas: Esto dice el gran rey, el rey de Asiria: \u00bfEn qu\u00e9 pones tu confianza? {I}20_{/}Piensas que los planes y la fuerza para la guerra son s\u00f3lo cuesti\u00f3n de boca. \u00bfEn qui\u00e9n has confiado para rebelarte contra m\u00ed? [=]_{R}_{I}21_{/}Pones tu confianza en el sost\u00e9n de esa ca\u00f1a rota, en Egipto, que a quienquiera que se apoye sobre ella se le hincar\u00e1 en la mano y se la traspasar\u00e1. As\u00ed ser\u00e1 el Fara\u00f3n, rey de Egipto, para todos los que conf\u00edan en \u00e9l. {R}_{I}22_{/}Y si me dec\u00eds: Confiamos en el Se\u00f1or, nuestro Dios, \u00bfno es aquel cuyas colinas y cuyos altares ha suprimido Ezequ\u00edas, diciendo a Jud\u00e1 y a Jerusal\u00e9n: S\u00f3lo deb\u00e9is postraros ante este altar en Jerusal\u00e9n? {R}_{I}23_{/}Y ahora acepta una apuesta con mi se\u00f1or, el rey de Asiria. Yo te dar\u00e9 dos mil caballos, si puedes procurarte jinetes para ellos. [=]_{R}_{I}24_{/}No puedes hacer huir al m\u00e1s insignificante de los siervos de mi se\u00f1or, \u00bfy esperas conseguir carros y caballos en Egipto? [=]_{I}25_{/}Por otra parte, \u00bfes que he ido yo contra este lugar para devastarlo sin el consentimiento del Se\u00f1or? El Se\u00f1or me ha dicho: Anda contra esa tierra y destr\u00fayela\u00bb.
{R}_{I}26_{/}Entonces Eliaqu\u00edn, hijo de Jelc\u00edas, Sebn\u00e1 y Yoaj dijeron al copero mayor: \u00abPor favor, habla a tus siervos en arameo, pues nosotros lo entendemos; no nos hables en jud\u00edo a o\u00eddos del pueblo que est\u00e1 sobre la muralla\u00bb.
{I}27_{/}Pero el copero mayor les respondi\u00f3: \u00ab\u00bfEs que me ha enviado mi se\u00f1or a decir estas cosas a tu se\u00f1or y a ti, y no m\u00e1s bien a los hombres que est\u00e1n sobre la muralla, los cuales, igual que vosotros, van a tener que comer sus excrementos y que beber sus orines?\u00bb. {R}_{I}28_{/}Y puesto en pie grit\u00f3 en jud\u00edo con voz potente: \u00abO\u00edd la palabra del rey grande, el rey de Asiria: {R}_{I}29_{/}Esto dice el rey: Que Ezequ\u00edas no os enga\u00f1e, pues no podr\u00e1 libraros de mi mano, {R}_{I}30_{/}ni os haga confiar en el Se\u00f1or, diciendo: El Se\u00f1or nos librar\u00e1 y no entregar\u00e1 esta ciudad en manos del rey de Asiria. [=]_{R}_{I}31_{/}No escuch\u00e9is a Ezequ\u00edas, pues esto dice el rey de Asiria: Haced la paz conmigo y entregaos a m\u00ed, y as\u00ed podr\u00e1 comer cada uno los frutos de su vi\u00f1a y de su higuera y beber el agua de su cisterna [=]_{R}_{I}32_{/}hasta que yo venga a trasladaros a una tierra como la vuestra, tierra de grano y de mosto, tierra de pan y de vi\u00f1as, tierra de aceite y de miel. As\u00ed vivir\u00e9is y no morir\u00e9is. No hag\u00e1is caso de Ezequ\u00edas, porque os enga\u00f1a, diciendo: El Se\u00f1or nos librar\u00e1. {R}_{I}33_{/}\u00bfEs que han librado los dioses de otras gentes a sus respectivos pa\u00edses de la mano del rey de Asiria? {R}_{I}34_{/}\u00bfD\u00f3nde est\u00e1n los dioses de Jamat y Arpad? \u00bfD\u00f3nde los dioses de Sefarv\u00e1yim, de Hen\u00e1 y de Av\u00e1? \u00bfD\u00f3nde est\u00e1n los dioses de la tierra de Samar\u00eda? \u00bfEs que libraron a Samar\u00eda de mi mano? {R}_{I}35_{/}\u00bfQu\u00e9 Dios de estos pa\u00edses es el que ha librado su tierra de mi mano, para que el Se\u00f1or libre a Jerusal\u00e9n de mi poder?\u00bb.
{I}36_{/}Pero el pueblo se estuvo callado y no le respondi\u00f3 palabra, pues \u00e9sta era la orden del rey: \u00abNo le respond\u00e1is\u00bb. {R}_{I}37_{/}Entonces Eliaqu\u00edn, hijo de Jelc\u00edas, el mayordomo, Sebn\u00e1, el secretario, y Yoaj, hijo de Asaf, el heraldo, se presentaron ante Ezequ\u00edas, rasgadas sus vestiduras, y le refirieron las palabras del copero mayor.

{1}19{/}

{N}ISA\u00cdAS CONFORTA AL REY{/}
[=]_{R}_{I}1_{/}Cuando el rey Ezequ\u00edas oy\u00f3 esto, rasg\u00f3 sus vestiduras, se cubri\u00f3 de saco y entr\u00f3 en el templo del Se\u00f1or. {R}_{I}2_{/}Y mand\u00f3 a Eliaqu\u00edn, el mayordomo, a Sebn\u00e1, el secretario, y a los sacerdotes m\u00e1s ancianos, vestidos de saco, a decir al profeta Isa\u00edas, hijo de Am\u00f3s: [=]_{R}_{I}3_{/}\u00abEsto dice Ezequ\u00edas: D\u00eda de angustia, de castigo y de ultraje es \u00e9ste, pues los hijos han llegado a punto de nacer, y falta la fuerza para darlos a luz. {R}_{I}4_{/}Esperamos que el Se\u00f1or, tu Dios, haya o\u00eddo todas las palabras del copero mayor, el que ha sido enviado por el rey de Asiria, su se\u00f1or, a insultar al Dios vivo, y le castigue por las palabras que el Se\u00f1or, tu Dios, ha o\u00eddo. Haz una oraci\u00f3n por el resto que a\u00fan queda\u00bb. {R}_{I}5_{/}Los servidores del rey Ezequ\u00edas se presentaron a Isa\u00edas, {R}_{I}6_{/}y \u00e9ste les respondi\u00f3: \u00abDecid a vuestro se\u00f1or: Esto dice el Se\u00f1or: No te asustes por las palabras que has o\u00eddo, con las cuales me han insultado los siervos del rey de Asiria. {R}_{I}7_{/}Voy a infundirle un esp\u00edritu tal que, al o\u00edr cierta noticia, se volver\u00e1 a su tierra, y all\u00ed le har\u00e9 morir a espada\u00bb.
[=]_{R}_{I}8_{/}Entretanto el copero mayor regres\u00f3 y encontr\u00f3 al rey de Asiria asaltando Libn\u00e1, pues hab\u00eda o\u00eddo que se hab\u00eda retirado de Laquis. {R}_{I}9_{/}Enterado Senaquerib del rumor de que Tirjaca, rey de Etiop\u00eda, hab\u00eda salido a luchar contra \u00e9l, volvi\u00f3 a mandar mensajeros a Ezequ\u00edas, diciendo: [=]_{R}_{I}10_{/}\u00abAs\u00ed deb\u00e9is hablar a Ezequ\u00edas, rey de Jud\u00e1: No te enga\u00f1e tu Dios, en quien conf\u00edas, dici\u00e9ndote que Jerusal\u00e9n no ser\u00e1 entregada en manos del rey de Asiria. {R}_{I}11_{/}Est\u00e1s enterado de lo que los reyes de Asiria han hecho con todos los pa\u00edses, entreg\u00e1ndolos al exterminio, y \u00bfvas a escapar t\u00fa? {R}_{I}12_{/}\u00bfLos han librado acaso los dioses de aquellos pueblos, que mis padres han destruido, como Goz\u00e1n, Jar\u00e1n, R\u00e9sef y los habitantes de Ed\u00e9n, que estaban en Telasar? {I}13_{/}\u00bfD\u00f3nde est\u00e1n ahora el rey de Jamat, el de Arpad, de la ciudad de Sefarv\u00e1yim, de Hen\u00e1 y Av\u00e1?\u00bb.

{N}ORACI\u00d3N DE EZEQU\u00cdAS Y PROFEC\u00cdA DE ISA\u00cdAS{/}
{R}_{I}14_{/}Ezequ\u00edas tomo las cartas de manos de los mensajeros, las ley\u00f3, fue al templo y, despleg\u00e1ndolas en la presencia del Se\u00f1or, {R}_{I}15_{/}or\u00f3 as\u00ed ante \u00e9l: \u00ab\u00a1Se\u00f1or, Dios de Israel, que est\u00e1s sentado sobre los querubines! T\u00fa solo eres Dios de todos los reinos de la tierra; t\u00fa has hecho los cielos y la tierra. {R}_{I}16_{/}Abre, \u00a1oh Dios!, tu o\u00eddo y escucha; abre, \u00a1oh Se\u00f1or!, tus ojos y mira. Escucha las palabras que Senaquerib ha mandado a decir para ultrajar al Dios vivo. {R}_{I}17_{/}Es cierto, \u00a1oh Se\u00f1or!, los reyes de Asiria han desolado los pueblos y sus tierras; [=]_{I}18_{/}han echado sus dioses al fuego, porque no eran dioses, sino hechura de manos de hombres, le\u00f1os o piedras; y por eso los han podido destruir. [=]_{R}_{I}19_{/}Por tanto, Dios nuestro, s\u00e1lvanos de sus manos, y sepan todos los reinos de la tierra que t\u00fa solo, Se\u00f1or, eres Dios\u00bb.
[=]_{R}_{I}20_{/}Entonces Isa\u00edas, hijo de Am\u00f3s, mand\u00f3 a decir a Ezequ\u00edas: \u00abEsto dice el Se\u00f1or, Dios de Israel: La oraci\u00f3n que me has dirigido con motivo de Senaquerib, rey de Asiria, la he escuchado. [=]_{R}_{I}21_{/}\u00c9sta es la palabra que el Se\u00f1or ha pronunciado contra \u00e9l:
Te desprecia, se burla de ti
la virgen hija de Si\u00f3n,
detr\u00e1s de ti menea la cabeza
la hija de Jerusal\u00e9n.
[=]_{R}_{I}22_{/}\u00bfA qui\u00e9n has injuriado y ultrajado,
o contra qui\u00e9n has alzado la voz?
Has levantado tus ojos al cielo
contra el Santo de Israel.
{I}23_{/}Por boca de tus mensajeros
has injuriado al Se\u00f1or, diciendo:
Con la multitud de mis carros
me he hecho poderoso, 
he escalado la cima de los montes, 
las cumbres del L\u00edbano, 
he cortado sus m\u00e1s altos cedros, 
lo mejor de sus cipreses,
he penetrado en su m\u00e1s elevado lugar,
en los m\u00e1s frondosos bosques.
{R}_{I}24_{/}Yo he excavado y bebido
las aguas extranjeras,
y he secado con la planta de mis pies
todos los r\u00edos de Egipto.
[=]_{I}25_{/}\u00bfNo est\u00e1s enterado?
De antiguo lo he preparado,
desde tiempos remotos lo tengo decidido;
ahora lo llevo a efecto.
As\u00ed redujiste a montones de escombros
las ciudades fortificadas;
{I}26_{/}sus habitantes, impotentes,
quedaron consternados y confusos,
hechos semejantes a la hierba del campo,
al verdor del c\u00e9sped,
al heno de los tejados
y al grano agostado antes de espigar.
{I}27_{/}Pero sea que te levantes o te sientes,
que entres o salgas, yo lo s\u00e9.
{I}28_{/}Puesto que te has enfurecido
contra m\u00ed y tu insolencia
ha llegado a mis o\u00eddos,
pondr\u00e9 mi anillo en tus narices
y mi freno en tus labios
y te har\u00e9 volver por el camino
por el cual has venido.
{I}29_{/}S\u00edrvate esto de se\u00f1al: este a\u00f1o se comer\u00e1 lo que brote de la semilla ca\u00edda, y el a\u00f1o que viene lo que nazca sin sembrar; pero al tercer a\u00f1o sembrar\u00e9is y cosechar\u00e9is, plantar\u00e9is vi\u00f1as y comer\u00e9is su fruto.
{R}_{I}30_{/}El resto superviviente de la casa de Jud\u00e1 volver\u00e1 a arraigar por debajo y dar\u00e1 fruto por encima; [=]_{R}_{I}31_{/}porque de Jerusal\u00e9n saldr\u00e1 un resto y un grupo superviviente del monte de Si\u00f3n. El celo del Se\u00f1or todopoderoso har\u00e1 esto.
{R}_{I}32_{/}Por lo cual, esto dice el Se\u00f1or
acerca del rey de Asiria:
No entrar\u00e1 en esta ciudad,
ni lanzar\u00e1 en ella una flecha,
no le opondr\u00e1 escudo,
ni construir\u00e1 contra ella terraplenes.
{I}33_{/}Por el camino que ha venido regresar\u00e1,
y en esta ciudad no entrar\u00e1.
Or\u00e1culo del Se\u00f1or.
{R}_{I}34_{/}Yo proteger\u00e9 a esta ciudad para salvarla
en atenci\u00f3n a m\u00ed mismo
y a David, mi siervo\u00bb.
[=]_{R}_{I}35_{/}Y aquella misma noche sali\u00f3 el \u00e1ngel del Se\u00f1or e hiri\u00f3 en el campamento de Asiria a ciento ochenta y cinco mil; y, al levantarse por la ma\u00f1ana, vieron que todos ellos eran cad\u00e1veres. [=]_{R}_{I}36_{/}Entonces Senaquerib, rey de Asiria, se retir\u00f3, y regres\u00f3 a N\u00ednive. {R}_{I}37_{/}Y cuando estaba haciendo oraci\u00f3n en el templo de su dios Nisroc, sus hijos Adrem\u00e9lec y Sar\u00e9ser lo mataron a espada y huyeron a Ararat. Le sucedi\u00f3 en el trono su hijo Asarad\u00f3n.

{1}20{/}

{N}ENFERMEDAD DE EZEQU\u00cdAS Y SU CURACI\u00d3N{/}
[=]_{R}_{I}1_{/}Por aquel tiempo, Ezequ\u00edas cay\u00f3 gravemente enfermo; Isa\u00edas, hijo de Am\u00f3s, el profeta, se present\u00f3 a \u00e9l y le dijo: \u00abEsto dice el Se\u00f1or: Arregla los asuntos de tu casa, porque vas a morir; no curar\u00e1s\u00bb. {R}_{I}2_{/}Entonces Ezequ\u00edas se volvi\u00f3 contra la pared y or\u00f3 al Se\u00f1or as\u00ed: {R}_{I}3_{/}\u00ab\u00a1Ay, Se\u00f1or! Acu\u00e9rdate de que me he conducido en tu servicio con fidelidad y de todo coraz\u00f3n, y he hecho lo que es justo a tus ojos\u00bb. Y Ezequ\u00edas rompi\u00f3 a llorar amargamente.
{R}_{I}4_{/}A\u00fan no hab\u00eda salido Isa\u00edas del patio central, cuando el Se\u00f1or le dijo: {R}_{I}5_{/}\u00abVu\u00e9lvete y di a Ezequ\u00edas, jefe de mi pueblo: Esto dice el Se\u00f1or, Dios de tu padre David: He escuchado tu oraci\u00f3n y he mirado tus l\u00e1grimas. Te voy a devolver la salud. Dentro de tres d\u00edas podr\u00e1s ir al templo del Se\u00f1or. {R}_{I}6_{/}A\u00f1adir\u00e9 a tus d\u00edas quince a\u00f1os, te librar\u00e9 a ti y a esta ciudad de las manos del rey de Asiria y proteger\u00e9 a esta ciudad en atenci\u00f3n a m\u00ed mismo y a mi siervo David\u00bb. {R}_{I}7_{/}E Isa\u00edas orden\u00f3: \u00abTraed un emplasto de higos secos\u00bb. Lo trajeron, lo aplicaron a la llaga y el rey se cur\u00f3.
[=]_{R}_{I}8_{/}Y Ezequ\u00edas pregunt\u00f3 a Isa\u00edas: \u00ab\u00bfCu\u00e1l ser\u00e1 la se\u00f1al de que el Se\u00f1or me curar\u00e1 y podr\u00e9 ir dentro de tres d\u00edas al templo del Se\u00f1or?\u00bb. {R}_{I}9_{/}Isa\u00edas respondi\u00f3: \u00ab\u00c9sta es la se\u00f1al de que el Se\u00f1or cumplir\u00e1 la palabra que ha dado: \u00bfQuieres que la sombra adelante diez grados o que retroceda diez grados?\u00bb. {R}_{I}10_{/}Ezequ\u00edas replic\u00f3: \u00abF\u00e1cil es a la sombra adelantar diez grados. No; que la sombra vuelva atr\u00e1s diez grados\u00bb. {R}_{I}11_{/}Entonces el profeta Isa\u00edas invoc\u00f3 al Se\u00f1or, el cual hizo retroceder a la sombra los diez grados en el cuadrante de Acaz.

{N}EMBAJADA DEL REY DE BABILONIA E IMPRUDENCIA DE EZEQU\u00cdAS{/}
{R}_{I}12_{/}Por aquel tiempo, Merodac Balad\u00e1n, hijo de Balad\u00e1n, rey de Babilonia, envi\u00f3 cartas y un presente a Ezequ\u00edas, al saber que se hab\u00eda curado de su enfermedad. {R}_{I}13_{/}Ezequ\u00edas recibi\u00f3 gran contento y mostr\u00f3 a los enviados todo su tesoro, la plata, el oro, los aromas, los ung\u00fcentos preciosos, su armer\u00eda y todo lo que ten\u00eda en sus almacenes; no hubo cosa en su palacio o en sus dominios que no se la mostrase.
{R}_{I}14_{/}Pero el profeta Isa\u00edas se present\u00f3 al rey Ezequ\u00edas y le dijo: \u00ab\u00bfQu\u00e9 han dicho estos hombres o de d\u00f3nde han venido a ti?\u00bb. Ezequ\u00edas respondi\u00f3: \u00abHan venido de la lejana Babilonia\u00bb. {R}_{I}15_{/}\u00ab\u00bfQu\u00e9 han visto en tu casa?\u00bb, replic\u00f3 Isa\u00edas. Y Ezequ\u00edas respondi\u00f3: \u00abHan visto todo lo que hay; nada ha habido en mis almacenes que no se lo haya ense\u00f1ado\u00bb. {R}_{I}16_{/}Isa\u00edas entonces dijo a Ezequ\u00edas: \u00abEscucha la palabra del Se\u00f1or: {R}_{I}17_{/}Vienen d\u00edas en que lo que hay en tu casa y lo que tus padres atesoraron hasta el d\u00eda de hoy ser\u00e1 llevado a Babilonia. No quedar\u00e1 nada, dice el Se\u00f1or. {R}_{I}18_{/}A tus propios hijos los llevar\u00e1n a Babilonia, para convertirlos en eunucos en la corte del rey\u00bb. {R}_{I}19_{/}Y Ezequ\u00edas respondi\u00f3 a Isa\u00edas: \u00abJusta es la palabra del Se\u00f1or que has pronunciado\u00bb. Pens\u00f3: \u00abAl menos en mis d\u00edas habr\u00e1 paz y seguridad\u00bb.
[=]_{R}_{I}20_{/}El resto de la historia de Ezequ\u00edas, sus haza\u00f1as y c\u00f3mo construy\u00f3 la alberca y el acueducto para conducir las aguas a la ciudad, est\u00e1 escrito en el libro de los anales de los reyes de Jud\u00e1. {R}_{I}21_{/}Ezequ\u00edas muri\u00f3 y le sucedi\u00f3 en el trono Manas\u00e9s.

{1}21{/}

{N}REINADO DE MANAS\u00c9S{/}
[\u0095]_{R}_{I}1_{/}Manas\u00e9s ten\u00eda doce a\u00f1os cuando subi\u00f3 al trono, y rein\u00f3 en Jerusal\u00e9n cincuenta y cinco. Su madre se llamaba Jefsib\u00e1. {I}2_{/}Hizo lo que es malo a los ojos del Se\u00f1or, imitando las pr\u00e1cticas horrendas de las gentes que el Se\u00f1or hab\u00eda echado ante los israelitas. [=]_{R}_{I}3_{/}Reconstruy\u00f3 las colinas que su padre Ezequ\u00edas hab\u00eda destruido; levant\u00f3 altares a Baal, y un cipo sagrado, como hab\u00eda hecho Acaz, rey de Israel; ador\u00f3 a todos los astros del cielo y les rindi\u00f3 culto. [=]_{R}_{I}4_{/}Construy\u00f3 tambi\u00e9n altares en el templo del Se\u00f1or, del que el Se\u00f1or hab\u00eda dicho: \u00abPondr\u00e9 en Jerusal\u00e9n mi nombre\u00bb. {R}_{I}5_{/}Y levant\u00f3 altares a todos los astros del cielo en los dos atrios del templo del Se\u00f1or. {I}6_{/}Quem\u00f3 a su hijo, se dio a la magia y a encantamientos, instituy\u00f3 nigromantes y adivinos, e hizo tantas cosas malas a los ojos del Se\u00f1or que provoc\u00f3 su indignaci\u00f3n. {R}_{I}7_{/}Y hasta puso la imagen de Aser\u00e1 en el templo del Se\u00f1or, del que el Se\u00f1or hab\u00eda dicho a David y a Salom\u00f3n, su hijo: \u00abEn este templo y en Jerusal\u00e9n, elegida por m\u00ed entre todas las tribus de Israel, pondr\u00e9 mi nombre para siempre; {R}_{I}8_{/}y no permitir\u00e9 de nuevo que los israelitas anden errantes fuera de la tierra que he dado a sus padres, con tal que hagan lo que yo les he ordenado y cumplan la ley que les prescribi\u00f3 mi siervo Mois\u00e9s\u00bb. {R}_{I}9_{/}Pero ellos no hicieron caso, y Manas\u00e9s los descarri\u00f3, induci\u00e9ndolos a hacer el mal, m\u00e1s a\u00fan que las gentes que el Se\u00f1or hab\u00eda destruido ante los israelitas.
{R}_{I}10_{/}Entonces el Se\u00f1or habl\u00f3 as\u00ed por medio de sus siervos los profetas: {R}_{I}11_{/}\u00abPuesto que Manas\u00e9s, rey de Jud\u00e1, ha cometido estas monstruosidades, peores que las de los amorreos que le precedieron, y ha hecho pecar a Jud\u00e1 con sus \u00eddolos, [=]_{R}_{I}12_{/}el Se\u00f1or, Dios de Israel, dice lo siguiente: Voy a acarrear sobre Jerusal\u00e9n y sobre Jud\u00e1 una desventura tal que zumbar\u00e1n los o\u00eddos de todos los que la oigan. {R}_{I}13_{/}Y extender\u00e9 sobre Jerusal\u00e9n la cuerda de Samar\u00eda y la plomada de la casa de Ajab, y fregar\u00e9 a Jerusal\u00e9n como se friega un plato, y fregado se vuelve boca abajo. {I}14_{/}Rechazar\u00e9 el resto de mi heredad y lo entregar\u00e9 en manos de sus enemigos, para que sean bot\u00edn y despojo de sus adversarios; {R}_{I}15_{/}porque han hecho lo que es malo a mis ojos, y han provocado mi indignaci\u00f3n, desde el d\u00eda que salieron sus padres de Egipto hasta el presente\u00bb.
{R}_{I}16_{/}Adem\u00e1s, Manas\u00e9s verti\u00f3 much\u00edsima sangre inocente, hasta anegar Jerusal\u00e9n de extremo a extremo, aun prescindiendo del pecado que hizo cometer a Jud\u00e1 haciendo lo que es malo a los ojos del Se\u00f1or.
{R}_{I}17_{/}El resto de la historia de Manas\u00e9s, todo lo que hizo y el pecado que cometi\u00f3 est\u00e1 escrito en el libro de los anales de los reyes de Jud\u00e1. {R}_{I}18_{/}Manas\u00e9s muri\u00f3 y fue sepultado en el jard\u00edn de su palacio, en el jard\u00edn de Uz\u00e1. Le sucedi\u00f3 en el trono su hijo Am\u00f3n.

{N}REINADO DE AM\u00d3N{/}
{R}_{I}19_{/}Am\u00f3n ten\u00eda veintid\u00f3s a\u00f1os cuando subi\u00f3 al trono, y rein\u00f3 dos a\u00f1os en Jerusal\u00e9n. Su madre se llamaba Mesul\u00e9met, hija de Jar\u00fas, de Yotb\u00e1. {R}_{I}20_{/}Hizo lo que es malo a los ojos del Se\u00f1or, como su padre Manas\u00e9s. {I}21_{/}Sigui\u00f3 los caminos de su padre y ador\u00f3 a los \u00eddolos que hab\u00eda adorado su padre. {R}_{I}22_{/}Abandon\u00f3 al Se\u00f1or, Dios de sus padres, y no sigui\u00f3 sus caminos. {I}23_{/}Sus mismos servidores tramaron una conjura contra \u00e9l y lo asesinaron en su propia casa; [=]_{R}_{I}24_{/}pero el pueblo mat\u00f3 a todos los que se hab\u00edan conjurado contra el rey Am\u00f3n y proclam\u00f3 rey a su hijo Jos\u00edas.
{R}_{I}25_{/}El resto de la historia de Am\u00f3n, todo lo que hizo, est\u00e1 escrito en el libro de los anales de los reyes de Jud\u00e1. {R}_{I}26_{/}Fue sepultado en su sepulcro, en el jard\u00edn de Uz\u00e1. Le sucedi\u00f3 en el trono su hijo Jos\u00edas.

{1}22{/}

{N}JOS\u00cdAS, REY DE JUD\u00c1{/}
[\u0095]_{R}_{I}1_{/}Jos\u00edas ten\u00eda ocho a\u00f1os cuando subi\u00f3 al trono, y rein\u00f3 treinta y un a\u00f1os en Jerusal\u00e9n. Su madre se llamaba Yedid\u00e1, hija de Adaya, de Boscat. [=]_{R}_{I}2_{/}Hizo lo que es justo a los ojos del Se\u00f1or y anduvo por los caminos de su padre David, sin apartarse a derecha ni a izquierda.
{R}_{I}3_{/}El a\u00f1o dieciocho de su reinado, Jos\u00edas envi\u00f3 al templo a su secretario Saf\u00e1n, hijo de Asal\u00edas y nieto de Mesul\u00e1n. Le dijo: [=]_{R}_{I}4_{/}\u00abVete a ver al sumo sacerdote Jelc\u00edas y dile que re\u00fana el dinero aportado al templo del Se\u00f1or, que los guardas de la puerta han recogido del pueblo; {R}_{I}5_{/}y que se lo den a los encargados de las obras del templo del Se\u00f1or, para que \u00e9stos paguen a los obreros que reparan sus desperfectos: {R}_{I}6_{/}carpinteros, maestros de obras y alba\u00f1iles, y para comprar maderas y piedras talladas con que reparar el templo. {I}7_{/}Pero que no se les pida cuentas del dinero que se les d\u00e9, porque se portan fielmente\u00bb.

{N}ENCUENTRO DEL LIBRO DE LA LEY{/}
[=]_{R}_{I}8_{/}Jelc\u00edas, el sumo sacerdote, dijo a Saf\u00e1n, el secretario: \u00abHe encontrado el libro de la ley en el templo del Se\u00f1or\u00bb. Jelc\u00edas dio el libro a Saf\u00e1n, quien lo ley\u00f3. {R}_{I}9_{/}Saf\u00e1n fue inmediatamente a informar al rey: \u00abTus siervos han recogido el dinero que hab\u00eda en el templo y se lo han dado a los encargados de las obras\u00bb. {I}10_{/}Despu\u00e9s le comunic\u00f3 la noticia: \u00abEl sacerdote Jelc\u00edas me ha dado un libro\u00bb. Y Saf\u00e1n lo ley\u00f3 en presencia del rey.
{R}_{I}11_{/}Cuando el rey oy\u00f3 las palabras del libro de la ley, rasg\u00f3 sus vestiduras {R}_{I}12_{/}y orden\u00f3 al sacerdote Jelc\u00edas, a Ajic\u00e1n, hijo de Saf\u00e1n, a Acbor, hijo de Miqueas, a Saf\u00e1n, el secretario, y a Asa\u00edas, cortesano del rey: [=]_{R}_{I}13_{/}\u00abId y consultad al Se\u00f1or por m\u00ed, por el pueblo y por todo Jud\u00e1 acerca de las palabras de este libro que se ha encontrado; pues la ira del Se\u00f1or se ha encendido contra nosotros, porque nuestros padres no hicieron caso de las palabras de este libro que se ha encontrado cumpliendo lo que est\u00e1 escrito en \u00e9l\u00bb. [=]_{R}_{I}14_{/}El sacerdote Jelc\u00edas, Ajic\u00e1n, Acbor, Saf\u00e1n y Asa\u00edas fueron a ver a la profetisa Juld\u00e1, esposa de Sal\u00fan, hijo de Ticua y nieto de Jarj\u00e1s, el guardarropa del templo. Juld\u00e1 viv\u00eda en el barrio nuevo de Jerusal\u00e9n. Le expusieron el caso, {R}_{I}15_{/}y ella les dijo: \u00abEsto dice el Se\u00f1or, Dios de Israel: Decid al hombre que os ha enviado: {R}_{I}16_{/}Esto dice el Se\u00f1or: Voy a traer la desgracia sobre este lugar y sobre sus habitantes, es decir, todas las palabras del libro que ha o\u00eddo el rey de Jud\u00e1, {I}17_{/}por haberme abandonado y haber quemado incienso a dioses extranjeros hasta provocar mi indignaci\u00f3n con todas las obras de sus manos; mi c\u00f3lera se encender\u00e1 contra este lugar y no se apagar\u00e1. {R}_{I}18_{/}Y al rey de Jud\u00e1, que os ha mandado a consultar al Se\u00f1or, decidle: Esto dice el Se\u00f1or, Dios de Israel, respecto a las palabras que has escuchado: {I}19_{/}Por haberse conmovido tu coraz\u00f3n y haberte humillado delante del Se\u00f1or al o\u00edr las palabras con que \u00e9l ha amenazado a este lugar y a sus habitantes, el terror y la maldici\u00f3n, y haber llorado delante de m\u00ed, yo tambi\u00e9n te he escuchado, dice el Se\u00f1or. {I}20_{/}Por eso, te conceder\u00e9 morir y ser enterrado en paz, y tus ojos no ver\u00e1n toda la desventura que yo voy a acarrear sobre este lugar\u00bb. Los mensajeros llevaron la respuesta al rey.

{1}23{/}

{N}REFORMA RELIGIOSA DE JOS\u00cdAS{/}
[\u0095]_{R}_{I}1_{/}El rey convoc\u00f3 a todos los ancianos de Jud\u00e1 y de Jerusal\u00e9n, [=]_{R}_{I}2_{/}fue al templo del Se\u00f1or con todos los hombres de Jud\u00e1, los habitantes de Jerusal\u00e9n, los sacerdotes, los profetas y todo el pueblo, chicos y grandes, y ley\u00f3 ante ellos todas las palabras del libro de la alianza encontrado en el templo del Se\u00f1or. [=]_{R}_{I}3_{/}Luego, de pie en el estrado, sell\u00f3 ante la presencia del Se\u00f1or el pacto de seguir al Se\u00f1or, guardar sus mandatos, sus instrucciones y sus leyes con todo el coraz\u00f3n y con toda el alma, y de cumplir las cl\u00e1usulas de la alianza escritas en aquel libro. Y todo el pueblo ratific\u00f3 la alianza.

{N}DESTRUCCI\u00d3N DE LA IDOLATR\u00cdA{/}
[=]_{R}_{I}4_{/}El rey orden\u00f3 al sumo sacerdote Jelc\u00edas, al sacerdote segundo y a los guardianes de la puerta sacar fuera del templo del Se\u00f1or todos los utensilios del culto de Baal, de Aser\u00e1 y de los astros del cielo; los quem\u00f3 a las afueras de Jerusal\u00e9n en los campos del Cedr\u00f3n y llev\u00f3 sus cenizas a Betel. {R}_{I}5_{/}Luego suprimi\u00f3 los sacerdotes id\u00f3latras que los reyes de Jud\u00e1 hab\u00edan instituido y que hab\u00edan quemado incienso en las colinas, en las ciudades de Jud\u00e1 y en los aleda\u00f1os de Jerusal\u00e9n; suprimi\u00f3 tambi\u00e9n a los que hab\u00edan quemado incienso a Baal, al sol, a la luna, a los planetas y todos los astros del cielo.
{R}_{I}6_{/}Sac\u00f3 del templo del Se\u00f1or la imagen de Aser\u00e1, la quem\u00f3 a las afueras de Jerusal\u00e9n, junto al torrente Cedr\u00f3n, y tir\u00f3 sus cenizas en la fosa com\u00fan. {R}_{I}7_{/}Demoli\u00f3 la casa de prostituci\u00f3n, contigua al templo del Se\u00f1or, donde las mujeres tej\u00edan mantos para la Aser\u00e1. {R}_{I}8_{/}Mand\u00f3 venir a todos los sacerdotes de las ciudades de Jud\u00e1, profan\u00f3 las colinas donde los sacerdotes hab\u00edan quemado incienso desde Guibe\u00e1 hasta Berseba y destruy\u00f3 la colina de los s\u00e1tiros que hab\u00eda a la entrada de la puerta de Josu\u00e9, gobernador de la ciudad, la cual se encuentra a la derecha del que entra por la puerta de la ciudad. [=]_{R}_{I}9_{/}Pero los sacerdotes de las colinas no iban al altar del Se\u00f1or en Jerusal\u00e9n, aunque com\u00edan los panes sin levadura con sus hermanos. {R}_{I}10_{/}Adem\u00e1s profan\u00f3 el Tofet en el valle de Ben Hinn\u00f3n, para que nadie pasase a su hijo o a su hija por el fuego en honor de Moloc. {R}_{I}11_{/}Suprimi\u00f3 los caballos consagrados al sol por los reyes de Jud\u00e1 a la entrada del templo del Se\u00f1or, cerca del aposento cuidado por el eunuco Natanm\u00e9lec, en el atrio, y quem\u00f3 el carro del sol. [=]_{R}_{I}12_{/}Destruy\u00f3 los altares que hab\u00eda sobre el terrado de la estancia superior de Acaz, construidos por los reyes de Jud\u00e1, y los altares que Manas\u00e9s hab\u00eda levantado en los dos atrios del templo del Se\u00f1or; los hizo all\u00ed pedazos y arroj\u00f3 el polvo al torrente Cedr\u00f3n. [=]_{R}_{I}13_{/}Profan\u00f3 las colinas que hab\u00eda al oriente de Jerusal\u00e9n y al sur del monte Olivete, y que Salom\u00f3n, rey de Israel, hab\u00eda edificado a Astart\u00e9, \u00eddolo repugnante de Moab, y a Cam\u00f3s, \u00eddolo repugnante de los amonitas. [=]_{I}14_{/}Despedaz\u00f3 las estelas, los cipos sagrados y llen\u00f3 sus lugares de huesos humanos.
{R}_{I}15_{/}Destruy\u00f3 el altar que hab\u00eda en Betel, y el santuario{I} {/}que hab\u00eda construido Jerobo\u00e1n, hijo de Nabat, el que hab\u00eda inducido a Israel a pecar; hizo pedazos sus piedras, reduci\u00e9ndolas a polvo, y quem\u00f3 el cipo sagrado. {R}_{I}16_{/}De regreso, al ver los sepulcros que hab\u00eda en el monte, envi\u00f3 a recoger los huesos de los sepulcros y los quem\u00f3 en el altar; de este modo profan\u00f3, conforme a la palabra del Se\u00f1or, pronunciada por el hombre de Dios cuando Jerobo\u00e1n, durante la solemnidad, estaba de pie ante el altar. [=]_{R}_{I}17_{/}Luego, volvi\u00f3 su mirada hacia el sepulcro del hombre de Dios que hab\u00eda predicho estas cosas, y dijo: \u00ab\u00bfQu\u00e9 monumento es aquel que diviso?\u00bb. Los de la ciudad respondieron: \u00abEs el sepulcro del hombre de Dios que vino de Jud\u00e1 y predijo las cosas que t\u00fa has hecho sobre el altar de Betel\u00bb. {R}_{I}18_{/}Y \u00e9l orden\u00f3: \u00abDejadlo; que nadie remueva sus huesos\u00bb. As\u00ed sus huesos fueron conservados junto con los huesos del profeta oriundo de Samar\u00eda.
{R}_{I}19_{/}Jos\u00edas suprimi\u00f3 tambi\u00e9n todos los santuarios de las colinas que hab\u00eda en las ciudades de Samar\u00eda, construidos por los reyes de Israel, irritando al Se\u00f1or. Hizo con ellos lo mismo que hab\u00eda hecho en Betel. {R}_{I}20_{/}Inmol\u00f3 sobre los altares a todos los sacerdotes de las colinas que hab\u00eda all\u00ed, quem\u00f3 sobre ellos huesos humanos y luego se volvi\u00f3 a Jerusal\u00e9n.

{N}RESTAURACI\u00d3N DE LA PASCUA{/}
{R}_{I}21_{/}El rey orden\u00f3 a todo el pueblo: \u00abCelebrad la pascua del Se\u00f1or, vuestro Dios, conforme est\u00e1 escrito en el libro de la alianza\u00bb. {R}_{I}22_{/}En verdad, nunca se hab\u00eda celebrado una pascua como \u00e9sta desde el tiempo de los jueces que hab\u00edan gobenado a Israel, ni en todo el tiempo de los reyes de Israel y de Jud\u00e1. {R}_{I}23_{/}S\u00f3lo en el a\u00f1o dieciocho del rey Jos\u00edas se celebr\u00f3 en Jerusal\u00e9n una pascua semejante en honor del Se\u00f1or.
[=]_{R}_{I}24_{/}Jos\u00edas extermin\u00f3 tambi\u00e9n a los nigromantes, a los adivinos, los fetiches, los \u00eddolos y todos los \u00eddolos repugnantes que se ve\u00edan en el pa\u00eds de Jud\u00e1 y en Jerusal\u00e9n, a fin de llevar a efecto las palabras de la ley escritas en el libro que hab\u00eda encontrado el sacerdote Jelc\u00edas en el templo del Se\u00f1or. [=]_{R}_{I}25_{/}Ni antes ni despu\u00e9s de Jos\u00edas hubo un rey que se volviera como \u00e9l al Se\u00f1or con todo su coraz\u00f3n, con toda su alma y con toda su fuerza, conforme en todo con la ley de Mois\u00e9s.
{R}_{I}26_{/}Sin embargo, el Se\u00f1or no depuso su ira contra Jud\u00e1 a causa de todos los ultrajes con que le hab\u00eda irritado Manas\u00e9s. [=]_{R}_{I}27_{/}Y el Se\u00f1or dijo: \u00abApartar\u00e9 tambi\u00e9n de mi presencia a Jud\u00e1, como apart\u00e9 a Israel; y rechazar\u00e9 a esta ciudad, Jerusal\u00e9n, que hab\u00eda elegido, y el templo, del que hab\u00eda dicho: All\u00ed estar\u00e1 mi nombre\u00bb.

{N}MUERTE DE JOS\u00cdAS{/}
{R}_{I}28_{/}El resto de la historia de Jos\u00edas y todo lo que hizo est\u00e1 escrito en el libro de los anales de los reyes de Jud\u00e1.
{R}_{I}29_{/}En su tiempo, el Fara\u00f3n Nec\u00f3, rey de Egipto, fue en ayuda del rey de Asiria hacia el r\u00edo \u00c9ufrates. El rey Jos\u00edas le sali\u00f3 al paso, pero el fara\u00f3n le dio muerte al primer encuentro en Meguido. {R}_{I}30_{/}Sus oficiales llevaron su cad\u00e1ver en un carro, de Meguido a Jerusal\u00e9n, y lo enterraron en su sepulcro. El pueblo ungi\u00f3 y proclam\u00f3 rey en su lugar a su hijo Joacaz.

{N}REINADO DE JOACAZ{/}
{R}_{I}31_{/}Joacaz ten\u00eda veintitr\u00e9s a\u00f1os cuando subi\u00f3 al trono, y rein\u00f3 tres meses en Jerusal\u00e9n. Su madre se llamaba Jamutal, hija de Jerem\u00edas, de Libn\u00e1. {I}32_{/}Hizo lo que es malo a los ojos del Se\u00f1or, como lo hab\u00edan hecho sus antepasados. {R}_{I}33_{/}Pero el Fara\u00f3n Nec\u00f3 lo encaden\u00f3 en Ribla, en el pa\u00eds de Jamat, lo destron\u00f3 de Jerusal\u00e9n e impuso al pa\u00eds un tributo de tres mil cuatrocientos kilos de plata y treinta y cuatro de oro. [=]_{R}_{I}34_{/}Y el Fara\u00f3n Nec\u00f3 nombr\u00f3 rey a Eliaqu\u00edn, hijo de Jos\u00edas, en lugar de su padre Jos\u00edas, y le cambi\u00f3 el nombre en Joaqu\u00edn; a Joacaz, lo llev\u00f3 a Egipto, donde muri\u00f3. {I}35_{/}Joaqu\u00edn entreg\u00f3 la plata y el oro al fara\u00f3n. Para poder dar al fara\u00f3n el oro y la plata tuvo que poner un impuesto a todo el pa\u00eds, a cada uno seg\u00fan sus bienes.

{N}REINADO DE JOAQU\u00cdN{/}
{R}_{I}36_{/}Joaqu\u00edn ten\u00eda veinticinco a\u00f1os cuando subi\u00f3 al trono, y rein\u00f3 once a\u00f1os en Jerusal\u00e9n. Su madre se llamaba Zebida, hija de Pedayas, de Rum\u00e1. {I}37_{/}Hizo lo que es malo a los ojos del Se\u00f1or, igual que sus antepasados.

{1}24{/}

{N}PRIMERA INCURSI\u00d3N DE NABUCODONOSOR{/}
{R}_{I}1_{/}En su tiempo, Nabucodonosor, rey de Babilonia, lo atac\u00f3, y Joaqu\u00edn le estuvo sometido durante tres a\u00f1os; pero luego se rebel\u00f3 contra \u00e9l. [=]_{R}_{I}2_{/}Y el Se\u00f1or mand\u00f3 contra \u00e9l bandas de caldeos, de sirios, moabitas y amonitas; las mand\u00f3 contra Jud\u00e1 para destruirlo, conforme a la palabra que el Se\u00f1or hab\u00eda pronunciado por medio de sus siervos los profetas. {R}_{I}3_{/}Esto sucedi\u00f3 contra Jud\u00e1 por mandato del Se\u00f1or, que quer\u00eda apartarlo de su presencia a causa de todos los pecados cometidos por Manas\u00e9s [=]_{R}_{I}4_{/}y de la sangre inocente que \u00e9l hab\u00eda derramado hasta llenar Jerusal\u00e9n. El Se\u00f1or no quiso perdonar.
{R}_{I}5_{/}El resto de la historia de Joaqu\u00edn y todo lo que hizo est\u00e1 escrito en el libro de los anales de los reyes de Jud\u00e1. {I}6_{/}Joaqu\u00edn muri\u00f3, y le sucedi\u00f3 en el trono su hijo Jecon\u00edas.
{R}_{I}7_{/}El rey de Egipto no volvi\u00f3 a salir m\u00e1s de su pa\u00eds, porque el rey de Babilonia hab\u00eda conquistado todas sus posesiones desde el torrente de Egipto hasta el r\u00edo \u00c9ufrates.

{N}REINADO DE JECON\u00cdAS{/}
{R}_{I}8_{/}Jecon\u00edas ten\u00eda dieciocho a\u00f1os cuando subi\u00f3 al trono, y rein\u00f3 tres meses en Jerusal\u00e9n. Su madre se llamaba Nejust\u00e1, hija de Elnat\u00e1n, de Jerusal\u00e9n. {I}9_{/}Hizo lo que es malo a los ojos del Se\u00f1or, igual que su padre.
{R}_{I}10_{/}En su tiempo las tropas de Nabucodonosor, rey de Babilonia, fueron contra Jerusal\u00e9n, y la sitiaron. {R}_{I}11_{/}Nabucodonosor mismo, rey de Babilonia, lleg\u00f3 mientras sus tropas sitiaban la ciudad. {R}_{I}12_{/}Entonces Jecon\u00edas, rey de Jud\u00e1, sali\u00f3 al encuentro del rey de Babilonia, \u00e9l y su madre, sus cortesanos, sus magnates y sus eunucos. Y el rey de Babilonia los captur\u00f3 al a\u00f1o octavo de su reinado. [=]_{R}_{I}13_{/}Sac\u00f3 de all\u00ed, como hab\u00eda dicho el Se\u00f1or, todos los tesoros del templo del Se\u00f1or y del palacio real, e hizo pedazos todos los objetos de oro que Salom\u00f3n, rey de Israel, hab\u00eda fabricado para el santuario del Se\u00f1or. [=]_{R}_{I}14_{/}Deport\u00f3 a todo Jerusal\u00e9n, a todos los magnates y poderosos, unos diez mil, y a todos los herreros y cerrajeros. No dej\u00f3 m\u00e1s que las gentes pobres.
{R}_{I}15_{/}Llev\u00f3 cautivos a Babilonia a Jecon\u00edas y a la madre del rey, a sus mujeres, a sus eunucos y a los nobles del pa\u00eds. {I}16_{/}Se llev\u00f3 tambi\u00e9n a todos los ricos, unos siete mil, y a los herreros y cerrajeros, unos mil, todos ellos hombres aptos para la guerra. {R}_{I}17_{/}Y el rey de Babilonia, en lugar de Jecon\u00edas, puso por rey a Matan\u00edas, su t\u00edo, y le cambi\u00f3 el nombre en Sedec\u00edas.

{N}SEDEC\u00cdAS, \u00daLTIMO REY DE JUD\u00c1{/}
[=]_{R}_{I}18_{/}Sedec\u00edas ten\u00eda veinti\u00fan a\u00f1os cuando subi\u00f3 al trono, y rein\u00f3 once a\u00f1os en Jerusal\u00e9n. Su madre se llamaba Jamutal, hija de Jerem\u00edas, de Libn\u00e1. {I}19_{/}Hizo lo que es malo a los ojos del Se\u00f1or, igual que Joaqu\u00edn. {R}_{I}20_{/}Por eso, el Se\u00f1or mont\u00f3 en c\u00f3lera contra Jerusal\u00e9n y contra Jud\u00e1 y los apart\u00f3 de su presencia. Sedec\u00edas se rebel\u00f3 contra el rey de Babilonia.

{1}25{/}

{N}MUERTE DE SEDEC\u00cdAS{/}
[\u0095]_[=]_{R}_{I}1_{/}El a\u00f1o noveno de su reinado, el d\u00eda d\u00e9cimo del mes d\u00e9cimo, Nabucodonosor, rey de Babilonia, lleg\u00f3 con todo su ej\u00e9rcito contra Jerusal\u00e9n, y la siti\u00f3; y construyeron un muro de asedio alrededor. {I}2_{/}La ciudad estuvo sitiada hasta el a\u00f1o und\u00e9cimo del rey Sedec\u00edas. {I}3_{/}Al cuarto mes, el d\u00eda noveno del mes, la carest\u00eda era tan recia en la ciudad que no hab\u00eda pan para el pueblo. {R}_{I}4_{/}Entonces se practic\u00f3 una brecha en la ciudad, y todos los hombres de armas huyeron de noche por la puerta entre los dos muros que daban al jard\u00edn real, mientras los caldeos rodeaban la ciudad, y escaparon hacia la Arab\u00e1. {R}_{I}5_{/}Pero el ej\u00e9rcito de los caldeos persigui\u00f3 al rey y lo alcanz\u00f3 en la llanura de Jeric\u00f3; todo el ej\u00e9rcito lo abandon\u00f3 y se dispers\u00f3. {R}_{I}6_{/}Apresaron al rey, y lo condujeron a Ribla, ante el rey de Babilonia, el cual pronunci\u00f3 contra \u00e9l la sentencia. {R}_{I}7_{/}Degoll\u00f3 a sus hijos en su presencia, y a \u00e9l le sac\u00f3 los ojos y lo llev\u00f3 encadenado a Babilonia.

{N}DESTRUCCI\u00d3N DEL TEMPLO Y DEPORTACI\u00d3N DE JUD\u00c1{/}
{R}_{I}8_{/}El mes quinto, el s\u00e9ptimo d\u00eda del mes -el a\u00f1o diecinueve del rey Nabucodonosor, rey de Babilonia-, Nebuzard\u00e1n, jefe de la escolta y ministro del rey de Babilonia, lleg\u00f3 a Jerusal\u00e9n; {R}_{I}9_{/}incendi\u00f3 el templo del Se\u00f1or y el palacio real y prendi\u00f3 fuego a todas las casas y palacios de Jerusal\u00e9n. {R}_{I}10_{/}Todo el ej\u00e9rcito de los caldeos, que estaba a las \u00f3rdenes del jefe de la escolta, demoli\u00f3 las murallas de Jerusal\u00e9n. [=]_{R}_{I}11_{/}Nebuzard\u00e1n, jefe de la escolta, deport\u00f3 al resto de la poblaci\u00f3n que quedaba en la ciudad, a los pr\u00f3fugos que se hab\u00edan pasado al rey de Babilonia y al resto de la plebe. {I}12_{/}S\u00f3lo dej\u00f3 a los m\u00e1s pobres para el cultivo de los vi\u00f1edos y los campos.
[=]_{R}_{I}13_{/}Los caldeos hicieron pedazos las columnas de bronce que hab\u00eda en el templo del Se\u00f1or, las basas y la pila de bronce, y llevaron el bronce a Babilonia. {I}14_{/}Tomaron las ollas, las palas, los cuchillos, las cazuelas y todos los instrumentos de cobre con los que se hac\u00eda el servicio sagrado. {I}15_{/}El jefe de la escolta tom\u00f3 tambi\u00e9n los incensarios, las copas y dem\u00e1s objetos de oro y plata. {R}_{I}16_{/}No se pod\u00eda calcular el peso de las dos columnas, de la pila y de las basas, hechas por Salom\u00f3n para el templo del Se\u00f1or, todo ello de bronce. {R}_{I}17_{/}La altura de una columna era de nueve metros, y encima hab\u00eda un capitel de bronce cuya altura era de dos metros y medio; alrededor del capitel hab\u00eda una guirnalda con granadas, todo ello de bronce. La segunda columna era igual.
{R}_{I}18_{/}El jefe de la escolta apres\u00f3 al sumo sacerdote Serayas, al sacerdote segundo Sofon\u00edas y a los tres guardianes de la puerta, {I}19_{/}al eunuco que ten\u00eda a su cargo a la gente de la guerra y a cinco hombres de los \u00edntimos del rey que se encontraban en la ciudad, al secretario del general del ej\u00e9rcito que alistaba a la gente del pa\u00eds y a sesenta hombres que hab\u00eda en la ciudad. {R}_{I}20_{/}Nebuzard\u00e1n, jefe de la escolta, los condujo ante el rey de Babilonia, en Ribla. {R}_{I}21_{/}Y el rey de Babilonia los mand\u00f3 matar en Ribla, en la tierra de Jamat. As\u00ed Jud\u00e1 fue deportado lejos de su tierra.

{N}GODOL\u00cdAS, GOBERNADOR DE JUD\u00c1{/}
[=]_{R}_{I}22_{/}Nabucodonosor, rey de Babilonia, puso al frente del pueblo que qued\u00f3 en Jud\u00e1 a Godol\u00edas, hijo de Ajic\u00e1n, hijo de Saf\u00e1n. [=]_{R}_{I}23_{/}Cuando los jefes y el ej\u00e9rcito se enteraron de que el rey de Babilonia hab\u00eda hecho gobernador a Godol\u00edas, fueron a presentarse a \u00e9l en Misp\u00e1: Ismael, hijo de Netan\u00edas; Juan, hijo de Carej; Serayas, hijo de Tanjumet, el netofita; Yezan\u00edas, de Maac\u00e1, con sus hombres. {R}_{I}24_{/}Godol\u00edas les prest\u00f3 juramento a ellos y a sus hombres, y les dijo: \u00abNo teng\u00e1is miedo en servir a los caldeos; volved a vuestro pa\u00eds, servid al rey de Babilonia y gozar\u00e9is de bienestar\u00bb.

{N}ASESINATO DE GODOL\u00cdAS{/}
{I}25_{/}Pero el s\u00e9ptimo mes lleg\u00f3 Ismael, hijo de Netan\u00edas y nieto de Elisam\u00e1, de estirpe real, con diez hombres y mat\u00f3 a Godol\u00edas y a los jud\u00edos y caldeos que estaban con \u00e9l en Misp\u00e1. [=]_{R}_{I}26_{/}Entonces todo el pueblo, chicos y grandes, y los jefes de las milicias se levantaron y huyeron a Egipto, porque ten\u00edan miedo a los caldeos.

{N}REHABILITACI\u00d3N DE JECON\u00cdAS{/}
{R}_{I}27_{/}El a\u00f1o treinta y siete de la cautividad de Jecon\u00edas, rey de Jud\u00e1, el duod\u00e9cimo mes, el d\u00eda veintisiete del mes, Evil Merodac, rey de Babilonia, el a\u00f1o de su ascensi\u00f3n, indult\u00f3 a Jecon\u00edas, rey de Jud\u00e1, y lo sac\u00f3 de la prisi\u00f3n. {R}_{I}28_{/}Le trat\u00f3 ben\u00e9volamente y le concedi\u00f3 un trono sobre los tronos de los reyes que hab\u00eda en Babilonia. {I}29_{/}De este modo Jecon\u00edas se quit\u00f3 el traje de preso y comi\u00f3 a la mesa real todos los d\u00edas de su vida. {I}30_{/}Su sustento cotidiano le fue suministrado por el rey, d\u00eda a d\u00eda, mientras vivi\u00f3.

