
{1}1{/}

VEJEZ DE DAVID{/}

{I}1_{/}Cuando el rey 
David se hizo viejo, de 
edad muy avanzada, aunque 
lo arropaban bien, no 
entraba en calor. {I}2_{/}Sus 
servidores le dijeron: 
\u00abVamos a buscar al rey 
una joven virgen, que le 
asista, le cuide y duerma 
con \u00e9l, para que le haga 
entrar en calor\u00bb. 
{I}3_{/}Buscaron una joven 
hermosa por todo el 
territorio de Israel, y 
encontraron a Abisag, la 
sunamita. Y la llevaron 
al rey. {I}4_{/}La joven era 
muy hermosa. Cuidaba del 
rey y le serv\u00eda. Pero el 
rey no tuvo relaciones 
con ella.
CONJURA DE ADON\u00cdAS{/}

{I}5_{/}Entretanto Adon\u00edas, 
el hijo de Jaguit, que 
quer\u00eda hacerse rey, se 
procur\u00f3 carros y 
caballer\u00eda y cincuenta 
hombres de escolta. 
{I}6_{/}Su padre no le hab\u00eda 
reprendido en su vida, ni 
le hab\u00eda pedido cuentas 
de lo que hac\u00eda. Era de 
aspecto muy gallardo, y 
hab\u00eda nacido despu\u00e9s de 
Absal\u00f3n. {I}7_{/}Trataba con 
Joab, hijo de Sarvia, y 
con el sacerdote Abiatar, 
los cuales tomaron 
partido por Adon\u00edas. 
{I}8_{/}Pero el sacerdote 
Sadoc y Benayas, hijo de 
Yehoyad\u00e1; el profeta 
Nat\u00e1n; Seme\u00ed, amigo de 
David; Re\u00ed y la cohorte 
de valientes de David, no 
estaban con Adon\u00edas. 
{I}9_{/}Adon\u00edas mat\u00f3 ganado 
menor y mayor y animales 
cebados junto a la piedra 
de Zoj\u00e9let, situada cerca 
de la fuente de Roguel, e 
invit\u00f3 a todos sus 
hermanos, los hijos del 
rey, y a todos los 
varones de Jud\u00e1, 
servidores del monarca. 
{I}10_{/}Pero al profeta 
Nat\u00e1n, a Benayas, a la 
cohorte de valientes de 
David y a su hermano 
Salom\u00f3n, no los invit\u00f3.
SALOM\u00d3N, PROCLAMADO REY{/}

{I}11_{/}Nat\u00e1n dijo a 
Betsab\u00e9, la madre de 
Salom\u00f3n: \u00ab\u00bfNo has o\u00eddo 
que Adon\u00edas, el hijo de 
Jaguit, intenta reinar 
sin que lo sepa David, 
nuestro se\u00f1or? {I}12_{/}Pues 
bien, quiero darte un 
consejo, para que salves 
tu vida y la de tu hijo 
Salom\u00f3n. {I}13_{/}Ve a 
visitar al rey David, y 
dile: \u00bfNo me has jurado 
t\u00fa, \u00a1oh rey, mi se\u00f1or!, 
que tu hijo Salom\u00f3n te 
suceder\u00e1 en tu trono? 
Entonces, \u00bfcon qu\u00e9 
derecho se ha hecho rey 
Adon\u00edas? {I}14_{/}Y mientras 
t\u00fa est\u00e9s hablando con el 
rey, entrar\u00e9 yo detr\u00e1s de 
ti y corroborar\u00e9 tus 
palabras\u00bb.
{I}15_{/}Betsab\u00e9 entr\u00f3 en la 
c\u00e1mara del rey. El 
monarca estaba muy 
envejecido, y Abisag, la 
sunamita, le serv\u00eda. 
{I}16_{/}Betsab\u00e9 se inclin\u00f3 e 
hizo reverencia al rey. 
El rey dijo: \u00ab\u00bfQu\u00e9 
tienes?\u00bb. {I}17_{/}Ella le 
contest\u00f3: \u00abSe\u00f1or m\u00edo, t\u00fa 
me has jurado por el 
Se\u00f1or, tu Dios, que tu 
hijo Salom\u00f3n te suceder\u00e1 
en el reino y \u00e9l se 
sentar\u00e1 sobre tu trono. 
{I}18_{/}Pero ahora resulta 
que Adon\u00edas se ha hecho 
rey sin que t\u00fa, \u00a1oh rey, 
mi se\u00f1or!, lo sepas. 
{I}19_{/}Ha matado bueyes, 
animales cebados y ganado 
menor en gran cantidad, y 
ha invitado a todos los 
hijos del rey, al 
sacerdote Abiatar y a 
Joab, general del 
ej\u00e9rcito; pero a tu 
siervo Salom\u00f3n no le ha 
invitado. {I}20_{/}Hacia ti, 
\u00a1oh rey, mi se\u00f1or!, se 
dirigen los ojos de todo 
Israel, para que les 
manifiestes qui\u00e9n se debe 
sentar en el trono del 
rey, mi se\u00f1or, despu\u00e9s de 
\u00e9l. {I}21_{/}Resultar\u00e1, si 
no, que, cuando el rey, 
mi se\u00f1or, descanse con 
sus padres, yo y mi hijo 
Salom\u00f3n seremos tratados 
como reos\u00bb.
{I}22_{/}Hablaba a\u00fan ella con 
el rey, cuando lleg\u00f3 
Nat\u00e1n, el profeta. 
{I}23_{/}Se lo anunciaron al 
rey diciendo: \u00abEst\u00e1 aqu\u00ed 
Nat\u00e1n, el profeta\u00bb. Se 
present\u00f3 ante el rey y le 
hizo reverencia, rostro 
en tierra. {I}24_{/}Luego 
dijo: \u00ab\u00a1Oh rey, mi 
se\u00f1or!, t\u00fa debes de haber 
ordenado que Adon\u00edas te 
suceda en el reino y se 
siente en tu trono. 
{I}25_{/}En efecto, hoy ha 
matado bueyes, animales 
cebados y ganado menor en 
gran cantidad y ha 
invitado a todos los 
hijos del rey, a los 
jefes del ej\u00e9rcito y a 
Abiatar, el sacerdote. 
Est\u00e1n comiendo y bebiendo 
en su compa\u00f1\u00eda y gritan: 
\u00a1Viva el rey Adon\u00edas! 
{I}26_{/}Pero a m\u00ed, tu 
servidor; a Sadoc, el 
sacerdote; a Benayas, el 
hijo de Yehoyad\u00e1, y a 
Salom\u00f3n, tu siervo, no 
nos ha invitado. 
{I}27_{/}\u00bfSali\u00f3, tal vez, de 
mi se\u00f1or, el rey, la 
orden de hacer esto, sin 
haber notificado a tus 
siervos qui\u00e9n se hab\u00eda de 
sentar sobre el trono de 
mi se\u00f1or, el rey, despu\u00e9s 
de \u00e9l?\u00bb.
{I}28_{/}El rey David 
respondi\u00f3: \u00abLlamad a 
Betsab\u00e9\u00bb. Ella se 
present\u00f3 ante el rey y 
permaneci\u00f3 en pie. 
{I}29_{/}Entonces el rey jur\u00f3 
de esta manera: \u00ab\u00a1Vive el 
Se\u00f1or, que me ha salvado 
de todo peligro!, 
{I}30_{/}que, conforme te 
tengo jurado por el 
Se\u00f1or, Dios de Israel: 
Salom\u00f3n, tu hijo, me 
suceder\u00e1 en el reino y \u00e9l 
se sentar\u00e1 sobre mi trono 
en lugar m\u00edo; as\u00ed lo har\u00e9 
hoy mismo\u00bb. {I}31_{/}Betsab\u00e9 
se inclin\u00f3 rostro en 
tierra y dijo: \u00ab\u00a1Viva mi 
se\u00f1or, el rey David, por 
siempre!\u00bb.
{I}32_{/}David orden\u00f3: 
\u00abLlamad a Sadoc, el 
sacerdote; a Nat\u00e1n, el 
profeta, y a Benayas, el 
hijo de Yehoyad\u00e1\u00bb. Se 
presentaron ante el rey, 
{I}33_{/}y \u00e9l les orden\u00f3: 
\u00abTomad con vosotros a los 
servidores de vuestro 
se\u00f1or, montad a mi hijo 
Salom\u00f3n sobre mi propia 
mula y llevadlo a Guij\u00f3n. 
{I}34_{/}All\u00ed Sadoc, el 
sacerdote, y Nat\u00e1n, el 
profeta, lo ungir\u00e1n por 
rey de Israel. Y vosotros 
tocar\u00e9is la trompeta y 
gritar\u00e9is: \u00a1Viva el rey 
Salom\u00f3n! {I}35_{/}Vendr\u00e9is 
luego con \u00e9l haci\u00e9ndole 
escolta. Y, en llegando 
aqu\u00ed, se sentar\u00e1 sobre mi 
trono y empezar\u00e1 a reinar 
en lugar m\u00edo, pues a \u00e9l 
le he designado para ser 
soberano en Israel y en 
Jud\u00e1\u00bb. {I}36_{/}Benayas, el 
hijo de Yehoyad\u00e1, 
respondi\u00f3: \u00ab\u00a1Am\u00e9n! \u00a1As\u00ed 
lo disponga el Se\u00f1or, 
Dios del rey, mi se\u00f1or! 
{I}37_{/}Que el Se\u00f1or est\u00e9 
con Salom\u00f3n como lo 
estuvo con el rey, mi 
se\u00f1or, y que engrandezca 
su trono m\u00e1s que el trono 
de mi se\u00f1or, el rey 
David\u00bb.
{I}38_{/}Sadoc, el sacerdote; 
Nat\u00e1n, el profeta; 
Benayas, el hijo de 
Yehoyad\u00e1; los quereteos y 
los peleteos montaron a 
Salom\u00f3n sobre la mula del 
rey David y lo llevaron a 
Guij\u00f3n. {I}39_{/}Sadoc, el 
sacerdote, tom\u00f3 del 
tabern\u00e1culo el cuerno del 
\u00f3leo y ungi\u00f3 a Salom\u00f3n. 
Entonces se tocaron las 
trompetas y todo el 
pueblo grit\u00f3: \u00ab\u00a1Viva el 
rey Salom\u00f3n!\u00bb. {I}40_{/}Luego 
toda la gente subi\u00f3 tras 
\u00e9l, ta\u00f1endo flautas y con 
tan gran algazara que 
parec\u00eda que se iba a 
abrir la tierra con el 
vocer\u00edo.
APUROS DE ADON\u00cdAS Y SU 
SUMISI\u00d3N AL REY{/}

{I}41_{/}Adon\u00edas y los 
invitados oyeron el 
griter\u00edo cuando 
terminaban el banquete, y 
Joab dijo: \u00ab\u00bfQu\u00e9 
significa ese vocer\u00edo de 
la ciudad?\u00bb. {I}42_{/}A\u00fan 
estaba hablando, cuando 
lleg\u00f3 Jonat\u00e1n, hijo de 
Abiatar, el sacerdote. 
Adon\u00edas le dijo: \u00abEntra, 
pues t\u00fa eres un valiente 
y traer\u00e1s buenas nuevas\u00bb. 
{I}43_{/}Jonat\u00e1n dijo a 
Adon\u00edas: \u00ab\u00a1S\u00ed, por 
cierto! Nuestro se\u00f1or, el 
rey David, ha hecho 
proclamar rey a Salom\u00f3n. 
{I}44_{/}El rey ha enviado 
con \u00e9l a Sadoc, el 
sacerdote; a Nat\u00e1n, el 
profeta; a Benayas, hijo 
de Yehoyad\u00e1; a los 
quereteos y a los 
peleteos, y le han 
montado sobre la mula del 
rey; {I}45_{/}y Sadoc, el 
sacerdote, y Nat\u00e1n, el 
profeta, le han ungido 
por rey en Guij\u00f3n. Luego 
han subido desde all\u00ed, 
llenos de j\u00fabilo, y la 
ciudad se ha alborotado. 
Este es el tumulto que 
hab\u00e9is o\u00eddo. {I}46_{/}Adem\u00e1s, 
se ha sentado Salom\u00f3n 
sobre el trono del reino. 
{I}47_{/}Asimismo los 
servidores del rey han 
ido a felicitar a nuestro 
se\u00f1or, el rey David, 
diciendo: Ensalce tu Dios 
el nombre de Salom\u00f3n m\u00e1s 
que tu nombre y 
engrandezca su trono m\u00e1s 
que tu trono. Y el rey ha 
hecho una inclinaci\u00f3n 
reverente desde su lecho. 
{I}48_{/}Adem\u00e1s, el rey ha 
dicho: \u00a1Bendito sea el 
Se\u00f1or, Dios de Israel, 
que ha puesto hoy sobre 
mi trono a un hijo m\u00edo 
vi\u00e9ndolo mis ojos!\u00bb.
{I}49_{/}Todos los invitados 
de Adon\u00edas, consternados, 
se levantaron y se fueron 
cada uno por su lado. 
{I}50_{/}Y Adon\u00edas, por miedo 
a Salom\u00f3n, se levant\u00f3 y 
fue a agarrarse a los 
cuernos del altar. 
{I}51_{/}Informaron de ello a 
Salom\u00f3n: \u00abAdon\u00edas tiene 
miedo del rey Salom\u00f3n y 
se ha agarrado a los 
cuernos del altar 
diciendo: J\u00fareme hoy el 
rey Salom\u00f3n que no ha de 
matar a espada a su 
siervo\u00bb. {I}52_{/}Salom\u00f3n 
dijo: \u00abSi se porta bien, 
no caer\u00e1 en tierra uno 
solo de sus cabellos; 
pero si es sorprendido en 
delito, morir\u00e1\u00bb. {I}53_{/}El 
rey Salom\u00f3n mand\u00f3 que lo 
retiraran del altar. 
Adon\u00edas fue y se postr\u00f3 
ante el rey. Salom\u00f3n le 
dijo: \u00abVete a tu casa\u00bb.
{1}2{/}

\u00daLTIMAS DISPOSICIONES DE 
DAVID{/}

{I}1_{/}David, pr\u00f3ximo a 
la muerte, dio estas 
instrucciones a su hijo 
Salom\u00f3n: {I}2_{/}\u00abYo me voy a 
morir; ten \u00e1nimo y 
p\u00f3rtate como un hombre. 
{I}3_{/}Observa los preceptos 
del Se\u00f1or, tu Dios, 
caminando por sus sendas, 
guardando sus 
mandamientos, sus 
preceptos, sus decretos y 
normas, seg\u00fan est\u00e1 
escrito en la ley de 
Mois\u00e9s, a fin de que 
tengas \u00e9xito en cuanto 
hagas y emprendas, 
{I}4_{/}para que el Se\u00f1or 
cumpla la promesa que me 
hizo: Si tus hijos 
cumplen con su deber, 
andando en mi presencia 
fielmente con todo su 
coraz\u00f3n y toda su alma, 
no te faltar\u00e1 jam\u00e1s 
alguien que se siente 
sobre el trono de Israel.
{I}5_{/}Ya sabes lo que me ha 
hecho Joab, hijo de 
Sarvia; lo que hizo a los 
dos jefes de los 
ej\u00e9rcitos de Israel, 
Abner, hijo de Ner, y 
Amas\u00e1, hijo de Y\u00e9ter, que 
los asesin\u00f3, vengando en 
plena paz la sangre 
derramada en tiempo de 
guerra y salpicando de 
sangre inocente el 
cintur\u00f3n que ci\u00f1o y el 
calzado que llevo. 
{I}6_{/}Act\u00faa con 
inteligencia y no dejes 
bajar en paz sus canas al 
abismo. {I}7_{/}Por el 
contrario, a los hijos de 
Barzilay, el galaadita, 
tr\u00e1talos bien, 
cont\u00e1ndolos entre los 
comensales de tu mesa, 
porque as\u00ed me trataron 
ellos cuando yo hu\u00eda de 
tu hermano Absal\u00f3n.
{I}8_{/}Ah\u00ed tienes a Seme\u00ed, 
hijo de Guer\u00e1, el 
benjaminita, de Bajur\u00edn, 
el que me lanz\u00f3 atroces 
imprecaciones cuando yo 
iba a Majanay\u00edn; pero 
baj\u00f3 a mi encuentro al 
Jord\u00e1n y le jur\u00e9 por el 
Se\u00f1or que no le matar\u00eda. 
{I}9_{/}T\u00fa no lo perdones; 
eres inteligente y sabr\u00e1s 
lo que tienes que hacer 
con \u00e9l para que baje al 
abismo con sus canas 
tintas en sangre\u00bb.
{I}10_{/}David descans\u00f3 con 
sus padres y fue 
sepultado en la ciudad de 
David. {I}11_{/}Rein\u00f3 sobre 
Israel cuarenta a\u00f1os; en 
Hebr\u00f3n rein\u00f3 siete a\u00f1os, 
y en Jerusal\u00e9n treinta y 
tres. {I}12_{/}Salom\u00f3n subi\u00f3 
al trono de su padre 
David, y su reino se 
consolid\u00f3 firmemente.
PRETENSI\u00d3N Y MUERTE DE 
ADON\u00cdAS{/}

{I}13_{/}Adon\u00edas, hijo de 
Jaguit, se present\u00f3 a 
Betsab\u00e9, madre de 
Salom\u00f3n, y ella le 
pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfVienes en son 
de paz?\u00bb. \u00c9l replic\u00f3: \u00abEn 
son de paz\u00bb. {I}14_{/}Y 
prosigui\u00f3: \u00abTengo que 
pedirte una cosa\u00bb. Ella 
replic\u00f3: \u00abDime\u00bb. {I}15_{/}Y 
Adon\u00edas: \u00abT\u00fa sabes que a 
m\u00ed me tocaba la dignidad 
real y que todo Israel 
hab\u00eda puesto en m\u00ed sus 
ojos, esperando que yo 
hab\u00eda de reinar. Pero la 
realeza se me escap\u00f3 y 
pas\u00f3 a mi hermano, porque 
el Se\u00f1or se la hab\u00eda 
destinado a \u00e9l. {I}16_{/}Pues 
bien, ahora te pido una 
sola cosa; no me la 
niegues\u00bb. Ella repuso: 
\u00abDime\u00bb. {I}17_{/}\u00c9l continu\u00f3: 
\u00abDi, por favor, al rey 
Salom\u00f3n que me d\u00e9 a 
Abisag, la sunamita, por 
esposa. \u00c9l no te lo 
negar\u00e1\u00bb. {I}18_{/}Betsab\u00e9 
respondi\u00f3: \u00abBien, yo se 
lo dir\u00e9\u00bb.
{I}19_{/}Betsab\u00e9 entr\u00f3 en la 
sala del rey Salom\u00f3n para 
hablarle en favor de 
Adon\u00edas. El monarca se 
levant\u00f3 para recibirla, 
le hizo una inclinaci\u00f3n, 
se sent\u00f3 en el trono y 
mand\u00f3 que pusieran un 
sill\u00f3n a su madre, la 
cual se sent\u00f3 a su 
derecha. {I}20_{/}Ella dijo: 
\u00abTe voy a pedir una cosa 
insignificante; no me la 
niegues\u00bb. El rey 
contest\u00f3: \u00abPide, madre 
m\u00eda, que no te lo 
negar\u00e9\u00bb. {I}21_{/}Ella 
repuso: \u00abQue des Abisag, 
la sunamita, a tu hermano 
Adon\u00edas por esposa\u00bb. 
{I}22_{/}El rey Salom\u00f3n dijo 
a su madre: \u00ab\u00bfC\u00f3mo pides 
t\u00fa a Abisag, la sunamita, 
para Adon\u00edas? Pide ya 
para \u00e9l la realeza, pues 
es mi hermano mayor y 
est\u00e1n por \u00e9l Abiatar, el 
sacerdote, y Joab, el 
hijo de Sarvia\u00bb. {I}23_{/}El 
rey Salom\u00f3n jur\u00f3 por el 
Se\u00f1or: \u00abQue Dios me 
castigue si Adon\u00edas no 
paga con su vida el haber 
pedido esto. {I}24_{/}\u00a1Vive 
el Se\u00f1or, que me ha 
confirmado y me ha puesto 
en el trono de mi padre, 
David, y que me ha 
fundado una casa, seg\u00fan 
su promesa, que hoy 
morir\u00e1 Adon\u00edas!\u00bb. {I}25_{/}El 
rey Salom\u00f3n lo orden\u00f3, y 
Benayas, hijo de 
Yehoyad\u00e1, mat\u00f3 a Adon\u00edas 
en el acto.
DESTITUCI\u00d3N Y DESTIERRO 
DE ABIATAR{/}

{I}26_{/}El rey dijo al 
sacerdote Abiatar: \u00abVete 
a Anatot, a tus tierras, 
pues eres reo de muerte. 
No te doy hoy muerte 
porque has llevado el 
arca del Se\u00f1or, Dios de 
mi padre, David, y porque 
tuviste parte en todas 
las tribulaciones de mi 
padre\u00bb. {I}27_{/}As\u00ed Salom\u00f3n 
destituy\u00f3 a Abiatar del 
cargo de sacerdote del 
Se\u00f1or, cumpli\u00e9ndose de 
esta suerte la sentencia 
que el Se\u00f1or hab\u00eda 
pronunciado contra la 
casa de El\u00ed, en Silo.
FUGA Y EJECUCI\u00d3N DE JOAB{/}

{I}28_{/}Joab, que hab\u00eda 
seguido el partido de 
Adon\u00edas, y no el de 
Absal\u00f3n, al enterarse de 
la noticia, se refugi\u00f3 en 
el santuario del Se\u00f1or y 
se agarr\u00f3 a los cuernos 
del altar. {I}29_{/}Cuando le 
comunicaron al rey 
Salom\u00f3n que Joab se hab\u00eda 
refugiado en el santuario 
del Se\u00f1or y que estaba 
junto al altar, orden\u00f3 a 
Benayas, hijo de 
Yehoyad\u00e1, que fuera y lo 
matara. {I}30_{/}Benayas 
entr\u00f3 en el santuario del 
Se\u00f1or y le dijo: \u00abEl rey 
ordena que salgas\u00bb. \u00c9l 
replic\u00f3: \u00abNo, quiero 
morir aqu\u00ed\u00bb. Entonces 
Benayas comunic\u00f3 al rey 
lo que Joab hab\u00eda 
respondido. {I}31_{/}El rey 
le dijo: \u00abHaz lo que ha 
dicho; m\u00e1tale y 
enti\u00e9rrale. As\u00ed apartar\u00e1s 
de m\u00ed y de la casa de mi 
padre la sangre inocente 
que Joab hab\u00eda derramado, 
{I}32_{/}y el Se\u00f1or la har\u00e1 
recaer sobre su cabeza; 
pues mat\u00f3 a dos hombres 
justos y mejores que \u00e9l, 
y los asesin\u00f3 a espada 
sin que lo supiera mi 
padre David: a Abner, 
hijo de Ner, general del 
ej\u00e9rcito de Israel, y a 
Amas\u00e1, hijo de Y\u00e9ter, 
general del ej\u00e9rcito de 
Jud\u00e1. {I}33_{/}Su sangre 
recaer\u00e1 sobre la cabeza 
de Joab y de su 
descendencia para 
siempre, mientras que la 
paz del Se\u00f1or estar\u00e1 
siempre con David, su 
linaje, su casa y su 
trono\u00bb.
{I}34_{/}Benayas, hijo de 
Yehoyad\u00e1, fue y lo mat\u00f3. 
Lo enterraron en su casa, 
en el desierto. {I}35_{/}El 
rey puso a Benayas, hijo 
de Yehoyad\u00e1, al frente 
del ej\u00e9rcito, y a Sadoc, 
el sacerdote, le puso en 
lugar de Abiatar.
CONFINAMIENTO DE SEME\u00cd Y 
SU MUERTE{/}

{I}36_{/}El rey mand\u00f3 llamar 
a Seme\u00ed y le dijo: \u00abHazte 
una casa en Jerusal\u00e9n y 
vive all\u00ed sin salir a 
parte alguna, {I}37_{/}pues 
el d\u00eda que salgas y pases 
el torrente Cedr\u00f3n, ten 
por cierto que morir\u00e1s 
sin remedio; tu sangre 
recaer\u00e1 sobre tu cabeza\u00bb. 
{I}38_{/}Seme\u00ed respondi\u00f3 al 
rey: \u00abEst\u00e1 bien; har\u00e9 lo 
que me ha ordenado mi 
se\u00f1or, el rey\u00bb. Seme\u00ed 
vivi\u00f3 en Jerusal\u00e9n mucho 
tiempo.

{I}39_{/}Pero sucedi\u00f3 que, al 
cabo de tres a\u00f1os, dos 
criados de Seme\u00ed huyeron 
adonde Aqu\u00eds, hijo de 
Maac\u00e1, rey de Gat. Cuando 
le dijeron a Seme\u00ed que 
sus criados estaban en 
Gat, {I}40_{/}se levant\u00f3, 
aparej\u00f3 su asno, se fue a 
Gat, adonde Aqu\u00eds, a 
buscar a sus criados, y 
se los trajo de all\u00ed. 
{I}41_{/}Salom\u00f3n se enter\u00f3 de 
que Seme\u00ed hab\u00eda ido de 
Jerusal\u00e9n a Gat y hab\u00eda 
vuelto; {I}42_{/}lo llam\u00f3 y 
le dijo: \u00ab\u00bfNo te jur\u00e9 yo 
por el Se\u00f1or y te advert\u00ed 
seriamente que el d\u00eda que 
salieras o te fueras a 
alg\u00fan sitio, morir\u00edas sin 
remedio, y me respondiste 
que te parec\u00eda bien y que 
quedabas enterado? 
{I}43_{/}\u00bfPor qu\u00e9 no has 
cumplido el juramento del 
Se\u00f1or y la orden que te 
di?\u00bb. {I}44_{/}Y a\u00f1adi\u00f3: 
\u00abBien sabes todo el mal 
que hiciste a David, mi 
padre; tu coraz\u00f3n lo 
reconoce; el Se\u00f1or haga 
recaer tu maldad sobre tu 
cabeza. {I}45_{/}El rey 
Salom\u00f3n, en cambio, sea 
bendito y el trono de 
David est\u00e9 firme en la 
presencia del Se\u00f1or para 
siempre\u00bb. {I}46_{/}Y el rey 
dio orden a Benayas, hijo 
de Yehoyad\u00e1, que lo mat\u00f3 
en el acto. As\u00ed el poder 
real se consolid\u00f3 en 
manos de Salom\u00f3n.
{1}3{/}

CASAMIENTO DE SALOM\u00d3N{/}

{I}1_{/}Salom\u00f3n emparent\u00f3 
con el Fara\u00f3n, rey de 
Egipto, cas\u00e1ndose con una 
hija suya. La llev\u00f3 a la 
ciudad de David, hasta 
que acabase de edificar 
su palacio, el templo del 
Se\u00f1or y las murallas en 
torno a Jerusal\u00e9n.
{I}2_{/}Sin embargo, el 
pueblo sacrificaba en las 
colinas, pues para 
entonces a\u00fan no hab\u00eda 
sido edificado un templo 
al nombre del Se\u00f1or. 
{I}3_{/}Y Salom\u00f3n, aunque 
amaba al Se\u00f1or, siguiendo 
las normas de su padre, 
David, sacrificaba \u00e9l 
mismo y quemaba incienso 
en las colinas.
VISI\u00d3N DE GABA\u00d3N: SU 
PLEGARIA{/}

{I}4_{/}El rey fue a Gaba\u00f3n a 
ofrecer sacrificios, 
porque \u00e9sa era la colina 
m\u00e1s importante. Ofreci\u00f3 
mil v\u00edctimas sobre aquel 
altar. {I}5_{/}En Gaba\u00f3n el 
Se\u00f1or se apareci\u00f3 a 
Salom\u00f3n en sue\u00f1os durante 
la noche y le dijo: \u00abPide 
lo que quieras y yo te lo 
dar\u00e9\u00bb. {I}6_{/}Salom\u00f3n 
respondi\u00f3: \u00abT\u00fa trataste 
con gran bondad a mi 
padre, David, porque \u00e9l 
se port\u00f3 contigo con 
fidelidad, justicia y 
rectitud de coraz\u00f3n; y le 
has perpetuado esa gran 
bondad d\u00e1ndole un hijo 
que se siente sobre su 
trono, como hoy sucede. 
{I}7_{/}Ahora bien, Se\u00f1or, 
Dios m\u00edo, me has hecho 
rey a m\u00ed, tu siervo, en 
lugar de mi padre, David; 
pero yo soy muy joven y 
no s\u00e9 c\u00f3mo actuar. 
{I}8_{/}Estoy al frente del 
pueblo que te elegiste, 
pueblo numeroso, que no 
se puede contar ni 
calcular por su multitud. 
{I}9_{/}Conc\u00e9deme un coraz\u00f3n 
prudente para gobernar a 
tu pueblo y saber 
discernir entre lo bueno 
y lo malo. Porque \u00bfqui\u00e9n, 
si no, podr\u00e1 gobernar a 
este tu pueblo tan 
grande?\u00bb.
{I}10_{/}El Se\u00f1or vio con 
buenos ojos que Salom\u00f3n 
hubiese pedido tal cosa, 
{I}11_{/}y por eso le dijo: 
\u00abYa que me has hecho esta 
petici\u00f3n, y no has pedido 
para ti una vida larga, 
ni has pedido riquezas, 
ni has pedido la muerte 
de tus enemigos, sino que 
me has pedido sabidur\u00eda 
para gobernar con 
justicia, {I}12_{/}hago lo 
que has dicho. Te doy un 
coraz\u00f3n sabio y prudente, 
como no hubo antes de ti 
ni lo habr\u00e1 despu\u00e9s. 
{I}13_{/}A\u00f1ado adem\u00e1s lo que 
no has pedido: riquezas y 
fama tales que no habr\u00e1 
en tus d\u00edas rey alguno 
como t\u00fa. {I}14_{/}Si sigues 
mis caminos y cumples mis 
leyes y mandamientos, 
como lo hizo tu padre 
David, yo alargar\u00e9 tus 
d\u00edas\u00bb. {I}15_{/}Salom\u00f3n se 
despert\u00f3 y vio que hab\u00eda 
sido un sue\u00f1o. Volvi\u00f3 a 
Jerusal\u00e9n y se present\u00f3 
ante el arca de la 
alianza del Se\u00f1or, 
ofreci\u00f3 holocaustos y 
sacrificios de 
reconciliaci\u00f3n, y dio un 
banquete a todos sus 
seguidores.
JUICIO DE SALOM\u00d3N{/}

{I}16_{/}Dos prostitutas 
fueron a ver al rey; se 
presentaron ante \u00e9l, 
{I}17_{/}y una de ellas dijo: 
\u00ab\u00a1Con permiso, se\u00f1or m\u00edo! 
Esta mujer y yo vivimos 
en la misma casa, y yo di 
a luz junto a ella en 
casa. {I}18_{/}A los tres 
d\u00edas de mi parto, dio a 
luz tambi\u00e9n esta mujer. 
Est\u00e1bamos juntas y ning\u00fan 
extra\u00f1o hab\u00eda con 
nosotras en casa, fuera 
de nosotras dos. {I}19_{/}Una 
noche muri\u00f3 el hijo de 
esta mujer, por haberse 
acostado ella sobre \u00e9l; 
{I}20_{/}ella se levant\u00f3 a 
medianoche, tom\u00f3 a mi 
ni\u00f1o de mi lado, mientras 
tu sierva dorm\u00eda, y lo 
acost\u00f3 en su regazo, y a 
su hijo muerto lo acost\u00f3 
en mi seno. {I}21_{/}Cuando 
por la ma\u00f1ana me fui a 
levantar para dar el 
pecho a mi hijo, lo 
encontr\u00e9 muerto. Pero, 
examin\u00e1ndole luego 
atentamente a la luz del 
d\u00eda, vi que no era mi 
hijo, el que yo hab\u00eda 
dado a luz\u00bb. {I}22_{/}La otra 
mujer replic\u00f3: \u00abNo es 
verdad, pues mi hijo es 
el vivo y el tuyo es el 
muerto\u00bb. La primera 
dec\u00eda: \u00abNo, tu hijo es el 
muerto, y mi hijo el 
vivo\u00bb. De esta suerte 
disputaban delante del 
rey.
{I}23_{/}El rey reflexion\u00f3: 
\u00abLa una dice: \u00c9ste es mi 
hijo, el vivo; el tuyo es 
el muerto. La otra 
replica: No, tu hijo es 
el muerto y mi hijo el 
vivo\u00bb. {I}24_{/}Y orden\u00f3: 
\u00abTraedme una espada\u00bb. Se 
la trajeron, {I}25_{/}y el 
rey orden\u00f3: \u00abPartid en 
dos el ni\u00f1o vivo y dad la 
mitad a cada una\u00bb. 
{I}26_{/}Entonces la madre 
del ni\u00f1o vivo, sintiendo 
conmoverse sus entra\u00f1as 
por su hijo, dijo: \u00ab\u00a1Por 
favor, se\u00f1or m\u00edo! Dale a 
ella el ni\u00f1o vivo, pero 
matarle... \u00a1no, que no le 
maten!\u00bb. La otra, en 
cambio, dec\u00eda: \u00abQue no 
sea ni para m\u00ed ni para 
ti; que lo partan\u00bb.
{I}27_{/}Entonces el rey tom\u00f3 
la palabra y sentenci\u00f3: 
\u00abDad a la primera el ni\u00f1o 
vivo, y no le mat\u00e9is; 
ella es su madre\u00bb. 
{I}28_{/}Todo Israel se 
enter\u00f3 de la sentencia 
que el rey hab\u00eda 
pronunciado y todos 
temieron al rey, viendo 
que hab\u00eda en \u00e9l una 
sabidur\u00eda divina para 
administrar justicia.
{1}4{/}

GOBIERNO DE SALOM\u00d3N{/}

{I}1_{/}El rey Salom\u00f3n 
reinaba sobre todo 
Israel. {I}2_{/}\u00c9stos eran 
sus ministros: Azar\u00edas, 
hijo de Sadoc, era el 
sumo sacerdote; 
{I}3_{/}Elij\u00f3ret y Aj\u00edas, 
hijos de Sis\u00e1, eran 
secretarios; Josafat, 
hijo de Ajilud, el 
canciller; {I}4_{/}Benayas, 
hijo de Yehoyad\u00e1, mandaba 
el ej\u00e9rcito; Sadoc y 
Abiatar eran los sumos 
sacerdotes. {I}5_{/}Azar\u00edas, 
hijo de Nat\u00e1n, era 
superintendente; y Zabud, 
hijo del sacerdote Nat\u00e1n, 
era el consejero del rey; 
{I}6_{/}Ajisar era mayordomo 
del palacio, y Adonir\u00e1n, 
hijo de Abd\u00e1, el prefecto 
de las prestaciones 
personales.
{I}7_{/}Salom\u00f3n ten\u00eda por 
todo Israel doce 
intendentes, que 
abastec\u00edan al rey y su 
palacio cada uno durante 
un mes al a\u00f1o. {I}8_{/}Eran 
\u00e9stos: Ben Hur, en la 
monta\u00f1a de Efra\u00edn; 
{I}9_{/}Ben D\u00e9quer, en Mag\u00e1s, 
Saalb\u00edn, Bet Semes y El\u00f3n 
hasta Batjan\u00e1n. {I}10_{/}Ben 
J\u00e9sed, en Arubot; \u00e9ste 
ten\u00eda tambi\u00e9n Soco y toda 
la regi\u00f3n de J\u00e9fer. 
{I}11_{/}Ben Abinadab, esposo 
de Tafat, hija de 
Salom\u00f3n, en toda la costa 
de Dor; {I}12_{/}Baan\u00e1, hijo 
de Ajilud, en Tanac, 
Meguido y hasta m\u00e1s all\u00e1 
de Yocme\u00e1n; en todo 
Bets\u00e1n, que est\u00e1 por bajo 
de Yezrael, desde Bets\u00e1n 
hasta Abel Mejol\u00e1, junto 
a Sart\u00e1n. {I}13_{/}Ben 
Gu\u00e9ber, en Ramot Galaad; 
ten\u00eda las aldeas de Ya\u00edr, 
hijo de Manas\u00e9s, situadas 
en Galaad, y la regi\u00f3n de 
Argob, en el Bas\u00e1n: 
sesenta grandes ciudades 
amuralladas y con 
cerrojos de bronce; 
{I}14_{/}Ajinadab, hijo de 
Id\u00f3, en Majanay\u00edn; 
{I}15_{/}Ajim\u00e1s, en Neftal\u00ed, 
el cual estaba tambi\u00e9n 
casado con Bosmat, hija 
de Salom\u00f3n. {I}16_{/}Baan\u00e1, 
hijo de Yusay, en Aser y 
Alot; {I}17_{/}Josafat, hijo 
de Paruaj, en Isacar; 
{I}18_{/}Seme\u00ed, hijo de El\u00e1, 
en Benjam\u00edn; {I}19_{/}Gu\u00e9ber, 
hijo de Ur\u00ed, en la regi\u00f3n 
de Galaad, la tierra de 
Sij\u00f3n, rey de los 
amorreos, y de Og, rey de 
Bas\u00e1n. Un intendente por 
cada regi\u00f3n. {I}20_{/}Jud\u00e1 e 
Israel eran numerosos 
como la arena que hay en 
la orilla del mar, y 
com\u00edan, beb\u00edan y estaban 
satisfechos.
{1}5{/}

PODER Y SABIDUR\u00cdA DE 
SALOM\u00d3N{/}

{I}1_{/}Salom\u00f3n dominaba 
en todos los reinos, 
desde el r\u00edo \u00c9ufrates 
hasta la tierra de los 
filisteos y hasta los 
confines de Egipto; todos 
le pagaron tributo y 
estuvieron sometidos a \u00e9l 
mientras vivi\u00f3. {I}2_{/}La 
provisi\u00f3n diaria de 
Salom\u00f3n era: trece mil 
quinientos kilos de flor 
de harina y veintisiete 
mil de harina corriente; 
{I}3_{/}diez toros cebados y 
veinte de pasto, cien 
ovejas, sin contar los 
ciervos, gacelas, corzos, 
gansos y aves cebadas; 
{I}4_{/}dominaba desde Tifsaj 
hasta Gaza, en todos los 
reinos del lado de ac\u00e1 
del r\u00edo \u00c9ufrates y gozaba 
de paz por todos los 
lados en su derredor. 
{I}5_{/}Israel y Jud\u00e1 
vivieron tranquilos, cada 
uno bajo su parra y su 
higuera, desde Dan hasta 
Berseba, durante toda la 
vida de Salom\u00f3n.
{I}6_{/}Salom\u00f3n ten\u00eda 
caballerizas para 
cuarenta mil caballos de 
tiro, destinados a sus 
carros, y para doce mil 
caballos de silla. 
{I}7_{/}Los intendentes 
abastec\u00edan al rey Salom\u00f3n 
y a cuantos se sentaban a 
su mesa, cada uno en su 
mes. No faltaba nada. 
{I}8_{/}Tra\u00edan tambi\u00e9n la 
cebada y el trigo para 
los caballos de tiro y de 
montar al lugar donde \u00e9l 
estaba, seg\u00fan su turno.
{I}9_{/}Dios concedi\u00f3 a 
Salom\u00f3n sabidur\u00eda y 
prudencia grand\u00edsimas y 
una inteligencia tan 
grande como las arenas de 
las playas del mar. 
{I}10_{/}Por eso la sabidur\u00eda 
de Salom\u00f3n super\u00f3 a la de 
todos los orientales y 
egipcios; {I}11_{/}fue m\u00e1s 
sabio que cualquier otro 
hombre; m\u00e1s que Et\u00e1n, el 
ezrajita; m\u00e1s que Hem\u00e1n, 
Calcol y Darda, hijos de 
Majol; y su fama se 
extendi\u00f3 por todas las 
naciones circunvecinas. 
{I}12_{/}Salom\u00f3n pronunci\u00f3 
tres mil proverbios, y 
sus poemas llegaron a 
cinco mil; {I}13_{/}trat\u00f3 
acerca de los \u00e1rboles, 
desde el cedro del L\u00edbano 
hasta el hisopo que brota 
en la pared; disert\u00f3 
acerca de los animales, 
de las aves, de los 
reptiles y de los peces. 
{I}14_{/}Por eso ven\u00edan de 
todos los pueblos a 
escuchar su sabidur\u00eda, y 
de parte de todos los 
reyes de la tierra que 
hab\u00edan tenido noticia de 
su sabidur\u00eda.
EMBAJADA DE JIR\u00c1N; SU 
CONTRIBUCI\u00d3N A LA 
CONSTRUCCI\u00d3N DEL TEMPLO{/}

{I}15_{/}Jir\u00e1n, rey de Tiro, 
al enterarse de que 
Salom\u00f3n hab\u00eda sido ungido 
rey en lugar de su padre, 
le envi\u00f3 una embajada, 
pues Jir\u00e1n hab\u00eda sido 
amigo de David toda su 
vida. {I}16_{/}Y Salom\u00f3n 
mand\u00f3 a decir a Jir\u00e1n: 
{I}17_{/}\u00abT\u00fa ya sabes c\u00f3mo mi 
padre, David, no pudo 
construir la casa al 
nombre del Se\u00f1or, su 
Dios, a causa de las 
guerras en que se vio 
envuelto, hasta que el 
Se\u00f1or puso a sus enemigos 
bajo las plantas de sus 
pies. {I}18_{/}Pero ahora el 
Se\u00f1or, mi Dios, me ha 
permitido vivir en paz 
sin ning\u00fan enemigo y 
ninguna adversidad. 
{I}19_{/}He decidido 
construir un templo a su 
nombre, tal como el Se\u00f1or 
orden\u00f3 a mi padre, David: 
El hijo tuyo, que yo 
pondr\u00e9 en tu lugar sobre 
tu trono, \u00e9se construir\u00e1 
el templo a mi nombre. 
{I}20_{/}As\u00ed, pues, ordena 
que me corten cedros del 
L\u00edbano. Mis s\u00fabditos se 
unir\u00e1n a los tuyos, y yo 
te dar\u00e9 por tus s\u00fabditos 
el salario que t\u00fa me 
digas. Porque bien sabes 
que entre nosotros no hay 
nadie que sepa cortar los 
\u00e1rboles como los 
sidonios\u00bb. {I}21_{/}Cuando 
Jir\u00e1n escuch\u00f3 el mensaje 
de Salom\u00f3n, se alegr\u00f3 
sobremanera y exclam\u00f3: 
\u00a1Bendito sea el Se\u00f1or, 
que ha dado a David un 
hijo sabio, que gobierne 
a ese gran pueblo!\u00bb.
{I}22_{/}Entonces Jir\u00e1n mand\u00f3 
decir a Salom\u00f3n: \u00abHe 
recibido tu mensaje. Yo 
cumplir\u00e9 todos tus deseos 
en cuanto a madera de 
cedro y abeto. {I}23_{/}Mis 
s\u00fabditos las bajar\u00e1n del 
L\u00edbano al mar; las pondr\u00e9 
sobre el mar, en balsas, 
hasta el lugar que t\u00fa me 
indiques; all\u00ed las 
soltar\u00e9 para que t\u00fa las 
transportes. T\u00fa, a 
cambio, cumplir\u00e1s mi 
deseo suministrando 
alimentos a mi corte\u00bb. 
{I}24_{/}Jir\u00e1n daba a Salom\u00f3n 
las maderas de cedro y 
abeto que ped\u00eda. 
{I}25_{/}Salom\u00f3n, a cambio, 
suministraba cada a\u00f1o a 
Jir\u00e1n, para alimento de 
su corte, nueve mil 
toneladas de trigo y 
novecientas de aceite. 
{I}26_{/}El Se\u00f1or concedi\u00f3 a 
Salom\u00f3n sabidur\u00eda, seg\u00fan 
le hab\u00eda prometido, y 
hubo paz entre Jir\u00e1n y 
Salom\u00f3n, los cuales 
hicieron un pacto.
LEVA DE TRABAJADORES 
ISRAELITAS{/}

{I}27_{/}El rey Salom\u00f3n hizo 
una leva de treinta mil 
hombres en todo Israel. 
{I}28_{/}Y los mand\u00f3 al 
L\u00edbano en brigadas de 
diez mil cada mes. Un mes 
estaban en el L\u00edbano y 
dos meses en sus casas. 
Al frente de la leva 
estaba Adonir\u00e1n. 
{I}29_{/}Salom\u00f3n ten\u00eda 
setenta mil acarreadores 
y ochenta mil canteros en 
la monta\u00f1a, {I}30_{/}sin 
contar los tres mil 
trescientos capataces 
constituidos por Salom\u00f3n, 
que vigilaban la tarea. 
{I}31_{/}El rey orden\u00f3 que se 
trajesen grandes bloques 
de piedra para cimentar 
el edificio con piedras 
sillares; {I}32_{/}y las 
labraron los canteros de 
Salom\u00f3n, los canteros de 
Jir\u00e1n y los guiblios. As\u00ed 
prepararon el maderamen y 
las piedras para la 
f\u00e1brica del templo.
{1}6{/}

LA CONSTRUCCI\u00d3N DEL 
TEMPLO{/}

{I}1_{/}El a\u00f1o cuatrocientos 
ochenta de la salida de 
los israelitas de Egipto, 
el cuarto a\u00f1o de reinado 
de Salom\u00f3n sobre Israel, 
en el segundo mes, el mes 
de ziv, Salom\u00f3n comenz\u00f3 a 
construir el templo del 
Se\u00f1or. {I}2_{/}El templo 
ten\u00eda treinta metros de 
largo, diez de ancho y 
quince de alto. {I}3_{/}El 
vest\u00edbulo de delante del 
santuario ten\u00eda diez 
metros de largo a lo 
ancho del edificio, y 
cinco de ancho a lo largo 
del mismo. {I}4_{/}Hizo al 
templo ventanas con 
rejas, {I}5_{/}y construy\u00f3, 
adosado al muro del 
templo, un anejo de tres 
pisos en torno a la nave 
central y a la c\u00e1mara 
sagrada con 
departamentos. {I}6_{/}La 
planta baja ten\u00eda dos 
metros y medio de ancha; 
el piso del medio, tres, 
y el tercero, tres y 
medio; hab\u00eda dispuesto en 
el muro exterior del 
templo, todo en derredor, 
una entalladura, para no 
tener que empotrar en los 
muros del edificio. 
{I}7_{/}En la construcci\u00f3n 
del templo se emplearon 
piedras entalladas en la 
misma cantera, de suerte 
que mientras se constru\u00eda 
el edificio no se oy\u00f3 
golpe de martillo, de 
hacha u otro cualquier 
instrumento de hierro en 
el templo. {I}8_{/}La puerta 
de entrada al 
departamento interior 
estaba en el costado 
derecho del edificio, y 
por una escalera de 
caracol se sub\u00eda al 
intermedio, y del 
intermedio, al tercero. 
{I}9_{/}Una vez que hubo 
construido y ultimado el 
edificio, lo recubri\u00f3 con 
artesonado de cedro. 
{I}10_{/}Construy\u00f3 los 
departamentos que 
rodeaban el templo, de 
dos metros y medio de 
altura, y los trab\u00f3 al 
edificio con vigas de 
cedro.
{I}11_{/}Entonces el Se\u00f1or 
dijo a Salom\u00f3n: {I}12_{/}\u00abPor 
este templo que est\u00e1s 
construyendo te prometo 
que, si caminas seg\u00fan mis 
leyes, pones en pr\u00e1ctica 
mis mandamientos y 
cumples todos mis 
preceptos, cumplir\u00e9 
contigo la promesa que 
hice a tu padre, David. 
{I}13_{/}Habitar\u00e9 en medio de 
los israelitas y no 
abandonar\u00e9 a mi pueblo, 
Israel\u00bb. {I}14_{/}Salom\u00f3n 
ultim\u00f3 la f\u00e1brica del 
templo, {I}15_{/}recubri\u00f3 las 
paredes interiores del 
edificio con planchas de 
cedro, desde el pavimento 
del templo hasta las 
vigas del techo, 
revistiendo as\u00ed de madera 
todo el interior; y el 
suelo del templo lo 
revisti\u00f3 con planchas de 
cipr\u00e9s. {I}16_{/}Recubri\u00f3 los 
diez metros de la parte 
posterior del templo con 
planchas de cedro, desde 
el suelo hasta las vigas, 
y destin\u00f3 el interior 
para el lugar sant\u00edsimo. 
{I}17_{/}La nave central que 
estaba delante del lugar 
sant\u00edsimo ten\u00eda veinte 
metros de larga. 
{I}18_{/}Todo el interior del 
edificio era de cedro con 
bajorrelieves de 
coloqu\u00edntidas y 
guirnaldas de flores. 
Todo era cedro. No se 
ve\u00eda la piedra.
{I}19_{/}En el fondo del 
edificio, por dentro, 
prepar\u00f3 el lugar 
sant\u00edsimo, para colocar 
all\u00ed el arca de la 
alianza del Se\u00f1or. 
{I}20_{/}Ten\u00eda diez metros de 
largo, diez de ancho y 
diez de alto; lo cubri\u00f3 
de oro puro; hizo un 
altar de cedro {I}21_{/}para 
delante del lugar 
sant\u00edsimo, y lo recubri\u00f3 
tambi\u00e9n de oro puro. 
{I}22_{/}Todo el edificio lo 
revisti\u00f3 de oro de arriba 
abajo.
{I}23_{/}Puso en el lugar 
sant\u00edsimo dos querubines 
de madera de olivo de 
cinco metros de altura. 
{I}24_{/}Cada una de las dos 
alas de los querubines 
med\u00eda dos metros y medio, 
o sea, cinco metros de un 
extremo a otro. {I}25_{/}La 
medida y la forma eran 
las mismas para ambos 
querubines. {I}26_{/}La 
altura de los querubines 
era de cinco metros. 
{I}27_{/}Coloc\u00f3 los 
querubines en el centro 
del lugar sant\u00edsimo y 
all\u00ed estaban con las alas 
desplegadas, de modo que 
un ala de uno tocaba en 
la pared y un ala del 
otro tocaba la pared 
opuesta; las otras dos 
alas se tocaban una a 
otra en medio del 
edificio. {I}28_{/}Tambi\u00e9n 
revisti\u00f3 de oro los 
querubines.
{I}29_{/}Y todos los muros 
del templo, en derredor, 
los hizo esculpir con 
bajorrelieves de 
querubines, palmas y 
flores, por dentro y por 
fuera. {I}30_{/}El pavimento 
del templo lo revisti\u00f3 de 
oro, por dentro y por 
fuera.
{I}31_{/}Para la entrada del 
santuario hizo batientes 
de madera de olivo; el 
dintel y las jambas 
formaban un pent\u00e1gono. 
{I}32_{/}Los dos batientes de 
la puerta eran de madera 
de olivo, y sobre ellos 
hizo esculpir 
entalladuras de 
querubines, palmas y 
guirnaldas de flores, 
recubri\u00e9ndolas de oro, 
incluso los querubines y 
las palmas. {I}33_{/}Hizo 
asimismo para la entrada 
de la nave central 
puertas de madera de 
olivo, pero 
cuadrangulares, {I}34_{/}y 
dos batientes de madera 
de cipr\u00e9s, cada uno de 
los cuales ten\u00eda dos 
hojas giratorias, 
{I}35_{/}con entalladuras de 
querubines, palmas y 
guirnaldas de flores, 
recubri\u00e9ndolo de oro 
exactamente ajustado a 
las figuras. {I}36_{/}Y, en 
fin, construy\u00f3 el atrio 
interior con tres hileras 
de sillares y una de 
vigas de cedro.
{I}37_{/}El a\u00f1o cuarto, el 
mes de ziv, se echaron 
los cimientos del templo 
del Se\u00f1or; {I}38_{/}y el a\u00f1o 
und\u00e9cimo, el mes de bul, 
o sea, el mes octavo, 
qued\u00f3 ultimado el 
edificio en todas sus 
partes y con todo lo 
necesario. Se construy\u00f3, 
pues, en siete a\u00f1os.
{1}7{/}

CONSTRUCCI\u00d3N DEL PALACIO{/}

{I}1_{/}Salom\u00f3n construy\u00f3 su 
palacio; tard\u00f3 trece a\u00f1os 
en terminarlo. 
{I}2_{/}Construy\u00f3 el palacio, 
\u00abBosque del L\u00edbano\u00bb, de 
cincuenta metros de 
largo, veinticinco de 
ancho y quince de alto, 
sostenido sobre cuatro 
hileras de columnas de 
cedro, en las que se 
apoyaban vigas de cedro; 
{I}3_{/}y un techado de cedro 
tambi\u00e9n en la parte 
superior, sobre las 
estancias, que se 
apoyaban en las cuarenta 
y cinco columnas, a 
quince por hilera; {I}4_{/}y 
tres \u00f3rdenes de pisos, 
con tres series de 
ventanas unas frente a 
otras. {I}5_{/}Todas las 
puertas y ventanas eran 
de marco cuadrangular, y 
las tres series se 
correspond\u00edan unas 
enfrente de otras.
{I}6_{/}Hizo tambi\u00e9n el 
\u00abP\u00f3rtico de las 
columnas\u00bb, de veinticinco 
metros de largo y quince 
de ancho; y delante de \u00e9l 
otro p\u00f3rtico, con 
columnata y arquitrabe. 
{I}7_{/}Hizo asimismo el 
\u00abP\u00f3rtico del trono\u00bb, 
donde administraba 
justicia, llamado el 
\u00abP\u00f3rtico de la justicia\u00bb, 
y lo recubri\u00f3 de cedro 
desde el suelo hasta el 
techo. {I}8_{/}Del mismo 
estilo hizo la propia 
casa, en un atrio 
distinto detr\u00e1s del 
p\u00f3rtico; y a la hija del 
Fara\u00f3n, que hab\u00eda tomado 
por esposa, le hizo una 
casa al estilo del 
p\u00f3rtico.
{I}9_{/}Todo esto era de 
piedras costosas, 
talladas a escuadra, 
cortadas con la sierra, 
por dentro y por fuera, 
desde los cimientos hasta 
las cornisas y desde 
fuera hasta el atrio 
grande. {I}10_{/}Los 
fundamentos eran de 
piedras costosas, grandes 
piedras de cuatro y cinco 
metros; {I}11_{/}y la alzada, 
de piedras costosas, 
talladas a escuadra, y de 
madera de cedro. {I}12_{/}El 
atrio grande ten\u00eda en 
derredor tres \u00f3rdenes de 
piedras, talladas a 
escuadra, y uno de vigas 
de cedro; y lo mismo el 
atrio interno del templo 
del Se\u00f1or y el atrio del 
palacio.
FABRICACI\u00d3N DE LOS 
UTENSILIOS DEL TEMPLO{/}

{I}13_{/}El rey Salom\u00f3n mand\u00f3 
traer de Tiro a Jir\u00e1n, 
{I}14_{/}hijo de una viuda de 
la tribu de Neftal\u00ed y de 
padre tirio, que 
trabajaba el bronce. 
Estaba dotado de 
sabidur\u00eda, inteligencia y 
t\u00e9cnica para realizar 
cualquier trabajo en 
bronce. Se present\u00f3 al 
rey Salom\u00f3n y ejecut\u00f3 
todos sus encargos. 
{I}15_{/}Model\u00f3 dos columnas 
de bronce, de nueve 
metros de altura y seis 
metros de per\u00edmetro y 
huecas por dentro. 
{I}16_{/}Hizo dos capiteles 
de bronce fundido, para 
ponerlos sobre las 
columnas, ambos de dos 
metros y medio. {I}17_{/}Y 
para los capiteles que 
estaban sobre las 
columnas fabric\u00f3 
guirnaldas en trenzado a 
manera de cadenas, una 
para cada capitel. 
{I}18_{/}Hizo tambi\u00e9n 
granadas en dos hileras 
alrededor de cada 
guirnalda, para cubrir 
los capiteles que estaban 
sobre las columnas. 
{I}19_{/}Los capiteles ten\u00edan 
forma de flor de loto, de 
dos metros. {I}20_{/}Cada 
capitel llevaba en su 
parte m\u00e1s alta y junto a 
la guirnalda, todo 
alrededor, doscientas 
granadas.
{I}21_{/}Salom\u00f3n levant\u00f3 las 
columnas en el p\u00f3rtico 
del santuario; al 
levantarlas llam\u00f3 a la de 
la derecha \u00abyaqu\u00edn\u00bb, y a 
la de la izquierda, 
\u00abboaz\u00bb. La parte superior 
de las columnas ten\u00eda 
forma de flor de loto. 
{I}22_{/}As\u00ed qued\u00f3 ultimada 
la obra de las columnas.
{I}23_{/}Hizo tambi\u00e9n una 
pila de bronce muy 
grande, redonda, de cinco 
metros de di\u00e1metro, dos y 
medio de alto y quince de 
per\u00edmetro. {I}24_{/}Bajo el 
borde hab\u00eda alrededor de 
la pila una orla de 
coloqu\u00edntidas, diez por 
cada medio metro. Las 
hileras de coloqu\u00edntidas 
hab\u00edan sido fundidas a la 
vez que la pila, {I}25_{/}la 
cual descansaba sobre 
doce toros, tres de ellos 
vueltos al norte, tres al 
sur, tres al este y tres 
al oeste, y todas sus 
partes traseras quedaban 
hacia dentro. {I}26_{/}Su 
grosor era de veintid\u00f3s 
cent\u00edmetros, y su borde 
como el de una copa, en 
forma de flor de loto. 
Cab\u00edan unos noventa mil 
litros.
{I}27_{/}Hizo diez basas de 
bronce, de cinco metros 
de largo cada una por dos 
de ancho y uno y medio de 
alto. {I}28_{/}Las basas se 
compon\u00edan de barras y 
paneles entre los marcos. 
{I}29_{/}Sobre los paneles 
hab\u00eda esculpidos leones, 
bueyes y querubines; y 
sobre los marcos, tanto 
encima como debajo de los 
leones y bueyes, 
guirnaldas de flores 
formando colgantes. 
{I}30_{/}Cada basa ten\u00eda 
cuatro ruedas de bronce, 
con sus ejes tambi\u00e9n de 
bronce, y en sus cuatro 
\u00e1ngulos hab\u00eda unos pies. 
Estos pies estaban 
fundidos por debajo del 
aguamanil y por detr\u00e1s de 
cada una de las 
guirnaldas. {I}31_{/}La basa 
ten\u00eda en la parte 
superior interna una 
cavidad de medio metro de 
altura; la cavidad era 
redonda, hecha a la forma 
del aguamanil, y tambi\u00e9n 
sobre esa cavidad hab\u00eda 
entalladuras. Los paneles 
eran cuadrados, no 
redondos. {I}32_{/}Las cuatro 
ruedas estaban debajo de 
los paneles, y los ejes 
de las ruedas, unidos a 
las basas. La altura de 
cada rueda era de unos 
setenta y cinco 
cent\u00edmetros. {I}33_{/}Las 
ruedas eran como las de 
carro; y los ejes, 
llantas, rayos y cubos, 
todo de bronce. {I}34_{/}En 
los cuatro \u00e1ngulos de 
cada basa hab\u00eda cuatro 
pies formando todo un 
solo cuerpo. {I}35_{/}En lo 
m\u00e1s alto de la basa hab\u00eda 
una cavidad redonda de 
unos veinticinco 
cent\u00edmetros de altura; y 
en la parte superior de 
la basa, los pies y 
paneles formaban un solo 
cuerpo con ella. 
{I}36_{/}Sobre las planchas 
de los ejes y sobre los 
paneles entall\u00f3 
querubines, leones y 
palmas, seg\u00fan el espacio 
de cada uno, con 
guirnaldas alrededor. 
{I}37_{/}As\u00ed hizo las diez 
basas, con una misma 
fundici\u00f3n, una misma 
medida y una misma forma 
para todas.
{I}38_{/}Hizo tambi\u00e9n los 
diez aguamaniles de 
bronce, cada uno de dos 
metros, y con mil 
ochocientos litros de 
capacidad; cada aguamanil 
descansaba sobre una de 
las diez basas. 
{I}39_{/}Coloc\u00f3 cinco basas 
al lado derecho del 
templo y cinco al lado 
izquierdo, y la pila la 
puso al lado derecho del 
edificio, al sudeste. 
{I}40_{/}Jir\u00e1n hizo tambi\u00e9n 
los calderos, palas y 
aspersorios.
As\u00ed termin\u00f3 Jir\u00e1n de 
hacer toda la obra que 
llev\u00f3 a cabo para el rey 
Salom\u00f3n en el templo del 
Se\u00f1or: {I}41_{/}las dos 
columnas, las dos esferas 
para los capiteles de las 
dos columnas, las dos 
guirnaldas para cubrir 
las dos esferas de los 
capiteles de las 
columnas; {I}42_{/}las 
cuatrocientas granadas 
para las dos guirnaldas, 
dos series de granadas 
para cada guirnalda; 
{I}43_{/}las diez basas y los 
diez aguamaniles; {I}44_{/}la 
pila y los doce toros; 
{I}45_{/}los calderos, las 
palas y los aspersorios. 
Todos estos utensilios 
que Jir\u00e1n hizo al rey 
para el templo del Se\u00f1or 
eran de bronce bru\u00f1ido. 
{I}46_{/}El rey los hizo 
fundir en moldes de 
arcilla en la regi\u00f3n del 
Jord\u00e1n, entre Sucot y 
Sart\u00e1n. {I}47_{/}Salom\u00f3n 
coloc\u00f3 todos estos 
utensilios. Por su 
grand\u00edsima cantidad no se 
pudo averiguar el peso 
del bronce.
{I}48_{/}Salom\u00f3n hizo todos 
los dem\u00e1s utensilios del 
templo del Se\u00f1or: el 
altar de oro; la mesa de 
oro, sobre la que se 
pon\u00edan los panes de la 
proposici\u00f3n; {I}49_{/}los 
candelabros de oro puro 
para delante del lugar 
sant\u00edsimo, cinco a la 
derecha y cinco a la 
izquierda; flores, 
l\u00e1mparas y despabiladeras 
de oro; {I}50_{/}palanganas, 
cuchillos, aspersorios, 
bandejas y 
despabiladeras: todo de 
oro puro; los quicios de 
las puertas del lugar 
sant\u00edsimo y de la nave 
central, tambi\u00e9n de oro.
{I}51_{/}Cuando se terminaron 
todas las obras que el 
rey Salom\u00f3n mand\u00f3 hacer 
en el templo llev\u00f3 todos 
los objetos que su padre, 
David, hab\u00eda dedicado al 
Se\u00f1or: la plata, el oro, 
los utensilios, y los 
deposit\u00f3 en el tesoro del 
templo del Se\u00f1or.
{1}8{/}

TRASLADO DEL ARCA AL 
TEMPLO{/}

{I}1_{/}Salom\u00f3n convoc\u00f3 en 
Jerusal\u00e9n a los ancianos 
de Israel, a los jefes de 
las tribus y de las 
familias israelitas, para 
llevar el arca de la 
alianza del Se\u00f1or, desde 
Si\u00f3n, la ciudad de David. 
{I}2_{/}Se reunieron en torno 
al rey Salom\u00f3n todos los 
israelitas en la fiesta 
del mes de etan\u00edn, el mes 
s\u00e9ptimo. {I}3_{/}Cuando 
llegaron todos los 
ancianos de Israel, los 
sacerdotes tomaron el 
arca {I}4_{/}y la llevaron 
junto con la tienda de la 
reuni\u00f3n y todos los 
utensilios sagrados que 
hab\u00eda en ella. La 
llevaron los sacerdotes y 
los levitas. {I}5_{/}El rey 
Salom\u00f3n y toda la 
comunidad israelita, 
reunidos delante del 
arca, sacrificaban ovejas 
y bueyes en cantidad 
incalculable. {I}6_{/}Los 
sacerdotes pusieron el 
arca de la alianza del 
Se\u00f1or en el lugar 
sant\u00edsimo del templo, 
bajo las alas de los 
querubines, {I}7_{/}pues los 
querubines ten\u00edan las 
alas extendidas sobre el 
lugar del arca, cubriendo 
el arca y sus barras. 
{I}8_{/}Las barras eran tan 
largas que se pod\u00edan ver 
sus extremidades desde la 
nave central que estaba 
delante del lugar 
sant\u00edsimo, aunque no 
desde fuera. All\u00ed han 
estado hasta el presente. 
{I}9_{/}En el arca no hab\u00eda 
m\u00e1s que las dos tablas de 
piedra, que puso all\u00ed 
Mois\u00e9s en el Horeb, 
cuando el Se\u00f1or hizo la 
alianza con los 
israelitas a su salida de 
Egipto.
{I}10_{/}Mientras los 
sacerdotes sal\u00edan del 
santuario, una nube llen\u00f3 
el templo del Se\u00f1or, 
{I}11_{/}de modo que los 
sacerdotes no pudieron 
continuar su servicio a 
causa de la nube, pues la 
gloria del Se\u00f1or hab\u00eda 
llenado el templo.
DEDICACI\u00d3N DEL TEMPLO{/}

{I}12_{/}Entonces Salom\u00f3n 
exclam\u00f3: \u00abT\u00fa, Se\u00f1or, has 
dicho que vives en la 
nube oscura.
{I}13_{/}Yo te he construido 
una casa donde residas, 
un lugar donde vivas para 
siempre\u00bb.
{I}14_{/}Luego el rey se 
volvi\u00f3 y bendijo a toda 
la comunidad israelita 
que estaba de pie, {I}15_{/}y 
a\u00f1adi\u00f3: \u00abBendito sea el 
Se\u00f1or, Dios de Israel, 
que ha cumplido con su 
propia mano lo que con su 
boca hab\u00eda prometido a mi 
padre David diciendo: 
{I}16_{/}Desde el d\u00eda que 
saqu\u00e9 a mi pueblo de 
Egipto, no he escogido 
ninguna ciudad de entre 
las tribus de Israel para 
que se me construyera en 
ella un templo a mi 
nombre, sino que eleg\u00ed a 
David para que estuviese 
al frente de mi pueblo 
Israel. {I}17_{/}Ahora bien, 
mi padre David quiso 
construir un templo en 
honor del Se\u00f1or, Dios de 
Israel. {I}18_{/}Pero el 
Se\u00f1or le dijo: Has 
proyectado construir un 
templo a mi nombre, y has 
hecho bien en 
proyectarlo. {I}19_{/}Pero no 
lo construir\u00e1s t\u00fa, sino 
un hijo tuyo salido de 
tus entra\u00f1as ser\u00e1 el que 
lo construya. {I}20_{/}Y el 
Se\u00f1or ha cumplido su 
palabra. Yo me alc\u00e9 en el 
puesto de mi padre David 
y me sent\u00e9 sobre el trono 
de Israel, como dijo el 
Se\u00f1or; constru\u00ed el templo 
en honor del Se\u00f1or, Dios 
de Israel, {I}21_{/}e instal\u00e9 
en \u00e9l el arca donde est\u00e1 
la alianza del Se\u00f1or, la 
alianza que hizo con 
nuestros padres cuando 
los sac\u00f3 de Egipto\u00bb.
{I}22_{/}Entonces Salom\u00f3n se 
puso delante del altar 
del Se\u00f1or en presencia de 
toda la comunidad 
israelita, alz\u00f3 sus manos 
al cielo y {I}23_{/}dijo: 
\u00abSe\u00f1or, Dios de Israel, 
no hay Dios semejante a 
ti, ni arriba en los 
cielos, ni abajo en la 
tierra. T\u00fa guardas la 
alianza y la fidelidad 
con tus siervos que 
siguen tus caminos de 
todo coraz\u00f3n. {I}24_{/}T\u00fa has 
cumplido la promesa que 
hiciste a tu siervo 
David, mi padre; tus 
manos han realizado lo 
que tus labios hab\u00edan 
prometido, como hoy se 
ve. {I}25_{/}Ahora, Se\u00f1or, 
Dios de Israel, cumple 
tambi\u00e9n lo que prometiste 
a tu siervo David, mi 
padre: No te faltar\u00e1 
nunca en mi presencia un 
var\u00f3n que se siente sobre 
el trono de Israel, con 
tal que tus hijos se 
porten bien y sigan mis 
caminos como lo has hecho 
t\u00fa. {I}26_{/}As\u00ed, pues, Dios 
de Israel, que se cumpla 
la promesa que hiciste a 
tu siervo David, mi 
padre.
{I}27_{/}Pero, \u00bfser\u00e1 posible 
que Dios pueda habitar 
sobre la tierra? Si los 
cielos en toda su 
inmensidad no te pueden 
contener; \u00a1cu\u00e1nto menos 
este templo que yo he 
construido! {I}28_{/}Atiende, 
Se\u00f1or, Dios m\u00edo, la 
oraci\u00f3n y la s\u00faplica que 
tu siervo eleva hoy a ti; 
{I}29_{/}ten tus ojos noche y 
d\u00eda fijos sobre este 
templo, sobre este lugar 
del que dijiste: mi 
nombre estar\u00e1 aqu\u00ed; y 
escucha la plegaria que 
tu siervo haga en este 
lugar. {I}30_{/}Escucha la 
plegaria que tu siervo y 
tu pueblo Israel te hagan 
en este lugar; esc\u00fachala 
desde tu morada en los 
cielos; esc\u00fachalos y 
perdona.
{I}31_{/}Cuando alguno peque 
contra su pr\u00f3jimo y le 
obliguen a jurar ante tu 
altar en este templo, 
{I}32_{/}escucha t\u00fa desde el 
cielo, interv\u00e9n y haz 
justicia a tus siervos, 
condena al culpable 
haciendo recaer su maldad 
sobre su cabeza, y 
absuelve al inocente 
retribuy\u00e9ndole conforme a 
su inocencia.
{I}33_{/}Cuando tu pueblo, 
Israel, sea derrotado por 
el enemigo por haber 
pecado contra ti, si se 
convierte, te confiesa su 
pecado, te suplica y te 
ruega en este templo, 
{I}34_{/}escucha t\u00fa en el 
cielo, perdona el pecado 
de tu pueblo Israel, y 
vu\u00e9lvelo a la tierra que 
diste a sus padres.
{I}35_{/}Cuando se cierre el 
cielo y no haya lluvia 
por haber pecado contra 
ti, si rezan en este 
lugar, te confiesan su 
pecado y se arrepienten a 
causa de tu castigo, 
{I}36_{/}escucha t\u00fa en el 
cielo, perdona el pecado 
de tus siervos y de tu 
pueblo Israel, ens\u00e9\u00f1ales 
el buen camino por donde 
deben andar y manda la 
lluvia sobre la tierra 
que le diste en heredad.
{I}37_{/}Cuando en el pa\u00eds 
haya hambre, peste, 
tiz\u00f3n, a\u00f1ublo, langosta o 
pulg\u00f3n, si el enemigo los 
asedia en alguna de sus 
ciudades; en cualquier 
plaga o enfermedad, 
{I}38_{/}toda oraci\u00f3n, toda 
s\u00faplica que te dirija 
cualquier persona o todo 
tu pueblo Israel, 
reconociendo cada uno la 
plaga de su propio 
coraz\u00f3n y extendiendo sus 
manos hacia este templo, 
{I}39_{/}esc\u00fachala t\u00fa desde 
el cielo, lugar de tu 
morada, y perdona; da a 
cada uno seg\u00fan su 
conducta, pues s\u00f3lo t\u00fa 
conoces el coraz\u00f3n de 
todos los hombres; 
{I}40_{/}as\u00ed te respetar\u00e1n 
mientras vivan en la 
tierra que diste a 
nuestros padres.
{I}41_{/}Tambi\u00e9n al 
extranjero, que no es de 
tu pueblo Israel, si 
viene de tierras lejanas 
atra\u00eddo por la fama de tu 
nombre, {I}42_{/}porque se 
tendr\u00e1 noticia de tu 
nombre grandioso, de la 
fuerza de tu mano y del 
poder de tu brazo; si 
viene a orar en este 
templo, {I}43_{/}esc\u00fachale t\u00fa 
en el cielo, lugar de tu 
morada, y haz todo lo que 
ese extranjero te haya 
pedido, para que todos 
los pueblos de la tierra 
conozcan tu nombre, te 
teman, como tu pueblo 
Israel, y reconozcan que 
tu nombre es invocado en 
este templo que he 
construido.
{I}44_{/}Cuando tu pueblo 
salga a la guerra contra 
sus enemigos por el 
camino que t\u00fa les hayas 
se\u00f1alado, si rezan al 
Se\u00f1or vueltos hacia la 
ciudad que t\u00fa has elegido 
y hacia el templo que yo 
he construido a tu 
nombre, {I}45_{/}escucha t\u00fa 
en el cielo su oraci\u00f3n y 
s\u00faplica y hazles 
justicia.
{I}46_{/}Cuando pequen contra 
ti -pues no hay hombre 
que no peque-, y t\u00fa, 
irritado contra ellos, 
los entregues al enemigo, 
que los llevar\u00e1 cautivos 
a tierra enemiga, lejana 
o cercana; {I}47_{/}si ellos, 
volviendo en s\u00ed en el 
pa\u00eds a que hayan sido 
deportados, se convierten 
y te suplican en la 
tierra de su cautividad, 
diciendo: Hemos pecado, 
hemos obrado inicua e 
injustamente; {I}48_{/}si se 
convierten a ti con todo 
su coraz\u00f3n y con toda su 
alma en la tierra de su 
cautividad, a la que han 
sido deportados; si rezan 
vueltos hacia la tierra 
que diste a sus padres, 
hacia la ciudad que t\u00fa 
has elegido y hacia el 
templo que yo he 
construido a tu nombre, 
{I}49_{/}escucha t\u00fa en el 
cielo, lugar de tu 
morada, su oraci\u00f3n y 
s\u00faplica; hazles justicia, 
{I}50_{/}perdona a tu pueblo 
los pecados y todas las 
rebeliones que hayan 
cometido contra ti, y haz 
que encuentren 
misericordia en sus 
deportadores, para que 
\u00e9stos tengan de ellos 
piedad, {I}51_{/}pues son tu 
pueblo y tu herencia, que 
sacaste de Egipto, el 
horno de fundici\u00f3n de 
hierro.
{I}52_{/}Ten abiertos tus 
ojos a las s\u00faplicas de tu 
siervo y de tu pueblo 
Israel, y ati\u00e9ndelos 
cuando te invoquen, 
{I}53_{/}pues t\u00fa los 
separaste como heredad 
tuya de entre todos los 
pueblos de la tierra, 
conforme a lo que dijiste 
por medio de Mois\u00e9s, tu 
siervo, cuando sacaste a 
nuestros padres de 
Egipto, \u00a1oh Se\u00f1or, 
Se\u00f1or!\u00bb.
{I}54_{/}Al terminar de hacer 
al Se\u00f1or esta oraci\u00f3n y 
s\u00faplica, Salom\u00f3n se 
levant\u00f3 de delante del 
altar del Se\u00f1or, donde 
estaba arrodillado, y con 
las manos levantadas 
hacia el cielo, {I}55_{/}y 
puesto en pie, bendijo a 
toda la comunidad 
israelita en alta voz, 
diciendo: {I}56_{/}\u00ab\u00a1Bendito 
sea el Se\u00f1or, que ha 
concedido la paz a su 
pueblo Israel, tal como 
lo hab\u00eda prometido! Ni 
una sola de sus promesas 
de bienandanza, hechas 
por medio de Mois\u00e9s, su 
siervo, ha fallado. 
{I}57_{/}Que el Se\u00f1or, 
nuestro Dios, est\u00e9 con 
nosotros, como lo estuvo 
con nuestros padres; que 
no nos deje ni nos 
abandone, {I}58_{/}sino que 
incline nuestro coraz\u00f3n 
hacia \u00e9l, para que 
sigamos sus caminos y 
guardemos todos sus 
mandatos, sus leyes y sus 
preceptos, los que 
prescribi\u00f3 a nuestros 
padres. {I}59_{/}Que estas 
palabras con que he 
suplicado al Se\u00f1or est\u00e9n 
presentes ante \u00e9l d\u00eda y 
noche, a fin de que en 
todo tiempo defienda la 
causa de su siervo y de 
su pueblo Israel, 
{I}60_{/}para que reconozcan 
todos los pueblos de la 
tierra que el Se\u00f1or es 
Dios y que fuera de \u00e9l no 
hay otro. {I}61_{/}Vuestro 
coraz\u00f3n sea todo para el 
Se\u00f1or, Dios nuestro, 
caminando seg\u00fan sus 
preceptos y guardando sus 
mandamientos, como hoy lo 
hac\u00e9is\u00bb.
{I}62_{/}El rey y todo Israel 
ofrecieron sacrificios al 
Se\u00f1or. {I}63_{/}Salom\u00f3n 
inmol\u00f3, como sacrificio 
de reconciliaci\u00f3n 
ofrecido al Se\u00f1or, 
veintid\u00f3s mil toros y 
ciento veinte mil ovejas. 
De esta manera, el rey y 
todos los israelitas 
celebraron la dedicaci\u00f3n 
del templo del Se\u00f1or. 
{I}64_{/}En aquel d\u00eda el rey 
consagr\u00f3 el centro del 
atrio que estaba delante 
del templo del Se\u00f1or, 
pues all\u00ed ofreci\u00f3 los 
holocaustos, las ofrendas 
y las grasas de los 
sacrificios de 
reconciliaci\u00f3n, porque el 
altar de bronce que 
estaba delante del Se\u00f1or 
era peque\u00f1o para tantos 
holocaustos, ofrendas y 
grasas de los sacrificios 
de reconciliaci\u00f3n. 
{I}65_{/}En aquella ocasi\u00f3n 
Salom\u00f3n, y con \u00e9l la 
inmensa comunidad de 
Israel venida desde la 
entrada de Jamat hasta el 
torrente de Egipto, 
celebraron la fiesta ante 
el Se\u00f1or, Dios nuestro, 
durante siete d\u00edas. 
{I}66_{/}Al octavo d\u00eda 
despidi\u00f3 Salom\u00f3n al 
pueblo, y ellos 
bendijeron al rey y se 
volvieron a sus casas 
alegres y contentos por 
todos los beneficios que 
el Se\u00f1or hab\u00eda hecho a 
David, su siervo, y a su 
pueblo Israel.
{1}9{/}

SEGUNDA VISI\u00d3N DE 
SALOM\u00d3N{/}

{I}1_{/}Cuando acab\u00f3 
Salom\u00f3n de construir el 
templo del Se\u00f1or, el 
palacio real y todo 
cuanto se hab\u00eda propuesto 
hacer, {I}2_{/}se le apareci\u00f3 
el Se\u00f1or por segunda vez, 
como se le hab\u00eda 
aparecido en Gaba\u00f3n, 
{I}3_{/}y le dijo: \u00abHe 
escuchado la oraci\u00f3n y 
s\u00faplica que me has hecho; 
he santificado este 
templo que has construido 
para que resida en \u00e9l mi 
nombre por siempre y para 
que en \u00e9l est\u00e9n siempre 
fijos mis ojos y mi 
coraz\u00f3n. {I}4_{/}En cuanto a 
ti, si andas en mi 
presencia, como anduvo tu 
padre David, con pureza y 
rectitud de coraz\u00f3n; si 
cumples todo lo que yo te 
mande y si guardas mis 
leyes y mandamientos, 
{I}5_{/}yo consolidar\u00e9 el 
trono de tu reino sobre 
Israel para siempre, como 
se lo promet\u00ed a tu padre 
David, cuando dije: No te 
faltar\u00e1 un var\u00f3n sobre el 
trono de Israel. {I}6_{/}Pero 
si vosotros y vuestros 
hijos os apart\u00e1is de m\u00ed y 
no guard\u00e1is mis leyes y 
mandamientos, que yo os 
he prescrito; si os vais 
a servir y a dar culto a 
dioses ajenos, 
{I}7_{/}exterminar\u00e9 a Israel 
de la tierra que les he 
dado y retirar\u00e9 de mi 
presencia el templo que 
he consagrado a mi 
nombre, e Israel ser\u00e1 
irrisi\u00f3n y burla de todos 
los pueblos. {I}8_{/}Este 
templo ser\u00e1 reducido a un 
mont\u00f3n de ruinas; todo el 
que pase delante de \u00e9l se 
quedar\u00e1 asombrado y 
silbar\u00e1. Preguntar\u00e1n: 
\u00bfPor qu\u00e9 ha tratado as\u00ed 
el Se\u00f1or a esta tierra y 
a este templo?; {I}9_{/}y les 
responder\u00e1n: Porque 
abandonaron al Se\u00f1or, su 
Dios, que hab\u00eda sacado a 
sus padres de Egipto, y 
se fueron a servir y a 
dar culto a dioses 
ajenos; por eso ha tra\u00eddo 
sobre ellos tantos 
males\u00bb.
COMPENSACI\u00d3N AL REY 
JIR\u00c1N{/}

{I}10_{/}Salom\u00f3n 
construy\u00f3 los dos 
edificios, el templo del 
Se\u00f1or y el palacio real, 
en veinte a\u00f1os. 
{I}11_{/}Jir\u00e1n, rey de Tiro, 
hab\u00eda suministrado a 
Salom\u00f3n maderas de cedro 
y de cipr\u00e9s y oro, y 
Salom\u00f3n entreg\u00f3 a Jir\u00e1n 
veinte ciudades en la 
regi\u00f3n de Galilea. 
{I}12_{/}Jir\u00e1n fue a ver las 
ciudades que Salom\u00f3n le 
hab\u00eda dado y, como no le 
gustaron, {I}13_{/}dijo: 
\u00ab\u00bfQu\u00e9 ciudades son \u00e9stas 
que me has dado, hermano 
m\u00edo?\u00bb. Y les dio por 
nombre \u00abTierra de Cabul\u00bb, 
hasta nuestros d\u00edas. 
{I}14_{/}Jir\u00e1n hab\u00eda mandado 
al rey cuatro mil ciento 
cuarenta kilos de oro.
OTRAS CONSTRUCCIONES{/}

{I}15_{/}La leva de 
prestaci\u00f3n personal que 
el rey Salom\u00f3n impuso 
para construir el templo 
del Se\u00f1or, su palacio, el 
terrapl\u00e9n y la muralla de 
Jerusal\u00e9n, Jasor, Meguido 
y Gu\u00e9zer, fue as\u00ed: 
{I}16_{/}Fara\u00f3n, rey de 
Egipto, se hab\u00eda 
apoderado de Gu\u00e9zer y le 
hab\u00eda pegado fuego 
matando a los cananeos 
que habitaban la ciudad, 
y la hab\u00eda dado luego en 
dote a su hija, esposa de 
Salom\u00f3n. {I}17_{/}Salom\u00f3n 
reedific\u00f3 Gu\u00e9zer, Bejor\u00f3n 
de Abajo, {I}18_{/}Baalat y 
Tamar en la parte 
desierta del pa\u00eds, 
{I}19_{/}as\u00ed como las 
ciudades almacenes para 
los carros y la 
caballer\u00eda; hizo todo lo 
que quiso en Jerusal\u00e9n, 
en el L\u00edbano y en todo el 
territorio de su 
jurisdicci\u00f3n. {I}20_{/}A los 
que quedaban de los 
amorreos, hititas, 
fereceos, heveos y 
jebuseos, no 
pertenecientes al pueblo 
de Israel, {I}21_{/}a los que 
los israelitas no hab\u00edan 
podido exterminar, 
Salom\u00f3n les impuso un 
servicio de prestaci\u00f3n 
personal hasta nuestros 
d\u00edas. {I}22_{/}A los 
israelitas no les impuso 
trabajos forzados: ellos 
eran sus guerreros, 
cortesanos, generales, 
prefectos y capitanes de 
carros y caballer\u00eda. 
{I}23_{/}Los jefes y los 
capataces que ten\u00eda el 
rey Salom\u00f3n al mando de 
los obreros eran 
quinientos cincuenta. 
{I}24_{/}Cuando la hija del 
Fara\u00f3n se traslad\u00f3 de la 
ciudad de David al 
palacio que le hab\u00eda 
edificado, Salom\u00f3n 
construy\u00f3 el terrapl\u00e9n. 
{I}25_{/}Tres veces al a\u00f1o 
ofrec\u00eda Salom\u00f3n 
holocaustos y sacrificios 
de reconciliaci\u00f3n sobre 
el altar que hab\u00eda 
levantado y quemaba 
incienso delante del 
Se\u00f1or cuando hubo 
ultimado el templo.
LA FLOTA DE SALOM\u00d3N{/}

{I}26_{/}El rey Salom\u00f3n 
construy\u00f3, adem\u00e1s, una 
flota en Esy\u00f3n Gu\u00e9ber, 
junto a Elat, en la costa 
del mar Rojo, en el 
territorio de Ed\u00f3n. 
{I}27_{/}Jir\u00e1n mand\u00f3 como 
tripulantes a servidores 
suyos, marineros expertos 
en las cosas del mar, que 
con los siervos de 
Salom\u00f3n {I}28_{/}fueron a 
Ofir y trajeron unos 
quince mil kilos de oro 
para el rey Salom\u00f3n.
{1}10{/}

VISITA DE LA REINA DE 
SAB\u00c1{/}

{I}1_{/}La reina de Sab\u00e1 tuvo 
conocimiento de la fama 
de Salom\u00f3n y fue a 
ponerle a prueba con 
enigmas. {I}2_{/}Entr\u00f3 en 
Jerusal\u00e9n con un gran 
s\u00e9quito de camellos, 
cargados de aromas y oro 
en abundancia, y de 
piedras preciosas; se 
present\u00f3 a Salom\u00f3n, y le 
propuso todo lo que 
pensaba. {I}3_{/}Salom\u00f3n le 
resolvi\u00f3 todas sus 
cuestiones; no hubo nada 
que no pudiera resolver.
{I}4_{/}Cuando la reina de 
Sab\u00e1 vio la sabidur\u00eda de 
Salom\u00f3n y el palacio que 
hab\u00eda construido, {I}5_{/}los 
manjares de su mesa, el 
ordenamiento jer\u00e1rquico 
de sus cortesanos, el 
comportamiento y el 
uniforme de sus 
camareros, sus 
provisiones de bebidas y 
los holocaustos que 
ofrec\u00eda en el templo del 
Se\u00f1or, se qued\u00f3 
asombrada, {I}6_{/}y dijo al 
rey: \u00abRealmente es verdad 
todo lo que yo hab\u00eda o\u00eddo 
en mi tierra de tus obras 
y de tu sabidur\u00eda. {I}7_{/}Yo 
no lo quer\u00eda creer hasta 
que he venido y lo he 
visto con mis propios 
ojos, pero reconozco que 
no se me hab\u00eda dicho ni 
la mitad. Tu sabidur\u00eda y 
grandeza sobrepasan la 
fama que hab\u00eda llegado a 
mis o\u00eddos. {I}8_{/}\u00a1Dichosas 
tus gentes! \u00a1Dichosos tus 
servidores, que est\u00e1n 
siempre junto a ti y 
escuchan tu sabidur\u00eda! 
{I}9_{/}\u00a1Bendito sea el 
Se\u00f1or, tu Dios, que se ha 
complacido en ti, 
poni\u00e9ndote sobre el trono 
de Israel! En su amor 
eterno a Israel te ha 
constituido rey, para 
administrar el derecho y 
la justicia\u00bb. {I}10_{/}Luego 
ofreci\u00f3 al rey cuatro mil 
kilos de oro, gran 
cantidad de aromas y 
piedras preciosas. Nunca 
m\u00e1s se vio tanta cantidad 
de aromas como la que la 
reina de Sab\u00e1 ofreci\u00f3 al 
rey Salom\u00f3n. {I}11_{/}Y la 
flota de Jir\u00e1n, que tra\u00eda 
oro de Ofir, hab\u00eda tra\u00eddo 
tambi\u00e9n de all\u00ed maderas 
de s\u00e1ndalo y piedras 
preciosas en gran 
cantidad.
{I}12_{/}Con las maderas, el 
rey hizo balaustradas 
para el templo del Se\u00f1or 
y para el palacio real, y 
c\u00edtaras y arpas para los 
cantores. Madera de 
s\u00e1ndalo como aqu\u00e9lla no 
se ha tra\u00eddo ni se ha 
vuelto a ver hasta 
nuestros d\u00edas. {I}13_{/}El 
rey Salom\u00f3n, por su 
parte, dio a la reina de 
Sab\u00e1 todo lo que ella 
quiso, aparte de lo que 
le regal\u00f3 con la 
munificencia propia del 
rey Salom\u00f3n. La reina se 
despidi\u00f3 y, con su 
s\u00e9quito, emprendi\u00f3 el 
viaje de regreso a su 
pa\u00eds.
RIQUEZAS Y LUJO DE 
SALOM\u00d3N{/}

{I}14_{/}El peso del oro que 
el rey Salom\u00f3n recib\u00eda 
cada a\u00f1o era de unos 
veintitr\u00e9s mil kilos, 
{I}15_{/}sin contar el 
procedente del tr\u00e1fico de 
los comerciantes y de los 
mercaderes ambulantes, de 
todos los reyes de Arabia 
y de los gobernadores del 
pa\u00eds.
{I}16_{/}El rey Salom\u00f3n hizo 
doscientos escudos de oro 
batido, empleando unos 
siete kilos de oro por 
escudo, {I}17_{/}y 
seiscientos escudos m\u00e1s 
peque\u00f1os de oro batido, 
empleando poco m\u00e1s de 
kilo y medio por cada 
uno. Y el rey los puso en 
la sala \u00abBosque del 
L\u00edbano\u00bb.
{I}18_{/}Hizo tambi\u00e9n un gran 
trono de marfil, y lo 
recubri\u00f3 de oro puro. 
{I}19_{/}El trono ten\u00eda seis 
gradas: la parte 
superior, el respaldo 
redondo, brazos a ambos 
lados del asiento, dos 
leones apostados junto a 
los brazos {I}20_{/}y doce 
leones a ambos lados de 
las gradas. Nunca se 
hab\u00eda hecho cosa 
semejante en reino 
alguno. {I}21_{/}Todos los 
vasos de beber del rey 
Salom\u00f3n eran de oro, y 
toda la vajilla del 
palacio \u00abBosque del 
L\u00edbano\u00bb, de oro fino. No 
hab\u00eda nada de plata, pues 
la plata no se estimaba 
en tiempo del rey 
Salom\u00f3n. {I}22_{/}El rey 
ten\u00eda en el mar una flota 
junto con la flota de 
Jir\u00e1n, y una vez cada 
tres a\u00f1os llegaba la 
flota de Tarsis cargada 
de oro, plata, marfil, 
monos y pavos reales.
RIQUEZA DE SALOM\u00d3N{/}

{I}23_{/}El rey Salom\u00f3n 
super\u00f3 a todos los reyes 
de la tierra en riqueza y 
sabidur\u00eda; {I}24_{/}todo el 
mundo quer\u00eda visitar a 
Salom\u00f3n para escuchar la 
sabidur\u00eda que Dios le 
hab\u00eda dado, {I}25_{/}y todos 
tra\u00edan presentes, objetos 
de oro y plata, vestidos, 
armas, aromas, caballos y 
mulos. Esto todos los 
a\u00f1os. {I}26_{/}Salom\u00f3n reuni\u00f3 
carros y caballos, 
llegando a tener mil 
cuatrocientos carros y 
doce mil caballos, que 
destac\u00f3 en las ciudades 
de guarnici\u00f3n y en 
Jerusal\u00e9n, junto al rey. 
{I}27_{/}El monarca logr\u00f3 que 
la plata abundara en 
Jerusal\u00e9n como las 
piedras, y los cedros 
como los sic\u00f3moros en la 
Sefela. {I}28_{/}La 
importaci\u00f3n de caballos 
destinados a Salom\u00f3n 
proced\u00eda de Musur y 
Cilicia, donde los 
mercaderes del rey los 
compraban al contado. 
{I}29_{/}Un carro por 
seiscientas monedas de 
plata, y un caballo por 
ciento cincuenta. Por el 
mismo precio los 
mercaderes se lo vend\u00edan 
tambi\u00e9n a los reyes 
hititas y sirios.
{1}11{/}

PECADOS DE SALOM\u00d3N{/}

{I}1_{/}Pero el rey 
Salom\u00f3n, adem\u00e1s de la 
hija del Fara\u00f3n, am\u00f3 a 
muchas mujeres 
extranjeras, moabitas, 
amonitas, edomitas, 
sidonias e hititas, 
{I}2_{/}esto es, de las 
naciones de quienes hab\u00eda 
dicho el Se\u00f1or a los 
israelitas: \u00abNo os un\u00e1is 
con ellas en matrimonio, 
pues inclinar\u00e1n vuestro 
coraz\u00f3n hacia sus 
dioses\u00bb. Pero Salom\u00f3n se 
enamor\u00f3 de ellas, {I}3_{/}y 
tuvo setecientas mujeres 
reinas y trescientas 
concubinas que 
pervirtieron su coraz\u00f3n. 
{I}4_{/}En su ancianidad 
ellas le desviaron el 
coraz\u00f3n hacia dioses 
extranjeros, de modo que 
su coraz\u00f3n no fue 
enteramente del Se\u00f1or 
como lo fue el coraz\u00f3n de 
su padre David. 
{I}5_{/}Salom\u00f3n rindi\u00f3 culto 
a Astart\u00e9, diosa de los 
sidonios, y a Milc\u00f3n, 
abominaci\u00f3n de los 
amonitas. {I}6_{/}Salom\u00f3n 
hizo as\u00ed lo que es malo a 
los ojos del Se\u00f1or, y no 
le fue fiel, como su 
padre David. {I}7_{/}En el 
monte que est\u00e1 enfrente 
de Jerusal\u00e9n construy\u00f3 un 
santuario a Cam\u00f3s, \u00eddolo 
repugnante de Moab, y a 
Milc\u00f3n, \u00eddolo repugnante 
de los amonitas. {I}8_{/}Lo 
mismo hizo para todas sus 
mujeres extranjeras, que 
en ellos quemaban 
incienso y ofrec\u00edan 
sacrificios a sus dioses.
{I}9_{/}El Se\u00f1or se irrit\u00f3 
contra Salom\u00f3n por haber 
desviado su coraz\u00f3n del 
Se\u00f1or, Dios de Israel, 
que se le hab\u00eda aparecido 
dos veces {I}10_{/}y le hab\u00eda 
ordenado precisamente 
esto: no ir tras dioses 
ajenos; y por no haber 
observado lo que el Se\u00f1or 
le hab\u00eda mandado. {I}11_{/}El 
Se\u00f1or dijo a Salom\u00f3n: 
\u00abPuesto que te has 
portado as\u00ed y no has 
guardado mi alianza ni 
los preceptos que te 
hab\u00eda inculcado, te 
quitar\u00e9 el reino y lo 
dar\u00e9 a uno de tus 
servidores. {I}12_{/}Sin 
embargo, en atenci\u00f3n a tu 
padre David, no lo har\u00e9 
en tus d\u00edas; se lo 
quitar\u00e9 a tu hijo; 
{I}13_{/}pero no le quitar\u00e9 
el reino entero; le 
dejar\u00e9 una tribu, en 
atenci\u00f3n a mi siervo 
David y a Jerusal\u00e9n, la 
ciudad que eleg\u00ed\u00bb.
LOS ENEMIGOS DE SALOM\u00d3N{/}

{I}14_{/}El Se\u00f1or suscit\u00f3 a 
Salom\u00f3n un enemigo en 
Hadad, un idumeo de la 
estirpe real de Ed\u00f3n. 
{I}15_{/}Cuando David derrot\u00f3 
a Ed\u00f3n, Joab, general del 
ej\u00e9rcito, fue a enterrar 
a los muertos y degoll\u00f3 a 
todos los varones de 
Ed\u00f3n. {I}16_{/}Joab con todo 
Israel permaneci\u00f3 all\u00ed 
seis meses hasta que 
extermin\u00f3 a todos los 
varones de Ed\u00f3n. 
{I}17_{/}Pero Hadad, con 
algunos hombres de entre 
los servidores de su 
padre, huy\u00f3 a Egipto. 
Hadad era entonces un 
muchacho. {I}18_{/}Partieron 
de Madi\u00e1n, llegaron a 
Par\u00e1n, tomaron de all\u00ed 
varios hombres y entraron 
en Egipto, al amparo del 
Fara\u00f3n, rey de Egipto. 
\u00c9ste le dio casa, 
alimentos y tierras. 
{I}19_{/}Hadad le cay\u00f3 bien 
al Fara\u00f3n, que le dio por 
esposa a la hermana de su 
mujer, o sea, la hermana 
de la reina Tafnes. 
{I}20_{/}La hermana de Tafnes 
le dio a luz un hijo, 
Guenubat, a quien cri\u00f3 
Tafnes en el palacio del 
Fara\u00f3n. As\u00ed vivi\u00f3 
Guenubat en la casa del 
Fara\u00f3n entre sus hijos. 
{I}21_{/}Pero cuando Hadad se 
enter\u00f3 de que David 
descansaba con sus 
antepasados y de que 
Joab, el general del 
ej\u00e9rcito, hab\u00eda muerto, 
dijo al Fara\u00f3n: \u00abD\u00e9jame 
volver a mi tierra\u00bb. 
{I}22_{/}El Fara\u00f3n le 
replic\u00f3: \u00ab\u00bfPues qu\u00e9 te 
falta junto a m\u00ed, que 
tratas de volver a tu 
tierra?\u00bb. \u00abNada -
respondi\u00f3-; pero d\u00e9jame 
partir, por favor\u00bb. Y 
regres\u00f3 a su tierra. 
{I}23_{/}Dios suscit\u00f3 tambi\u00e9n 
otro enemigo a Salom\u00f3n en 
Rez\u00f3n, hijo de Elyad\u00e1, 
que hab\u00eda huido de su amo 
Hadad\u00e9zer, rey de Sob\u00e1. 
{I}24_{/}Se le juntaron unos 
desalmados y \u00e9l se hizo 
jefe de la banda, 
mientras David derrotaba 
a los sirios; se apoder\u00f3 
de Damasco y se 
estableci\u00f3 all\u00ed como rey; 
{I}25_{/}fue enemigo de 
Israel durante todo el 
reinado de Salom\u00f3n. Hadad 
rein\u00f3 en Ed\u00f3n y fue 
tambi\u00e9n enemigo de 
Salom\u00f3n.
SUBLEVACI\u00d3N DE JEROBO\u00c1N{/}

{I}26_{/}Jerobo\u00e1n, hijo de 
Nabat -un efraimita de 
Sered\u00e1, cuya madre, 
llamada Serv\u00e1, era viuda-
, servidor de Salom\u00f3n, se 
sublev\u00f3 contra el rey. 
{I}27_{/}El motivo de la 
sublevaci\u00f3n fue \u00e9ste. 
Salom\u00f3n edificaba el 
terrapl\u00e9n y rellenaba el 
desnivel de la ciudad de 
su padre David. 
{I}28_{/}Jerobo\u00e1n era fuerte 
y vigoroso; y Salom\u00f3n, 
viendo c\u00f3mo cumpl\u00eda aquel 
joven su tarea, le puso 
al frente de todas las 
prestaciones personales 
de la casa de Jos\u00e9. 
{I}29_{/}Un d\u00eda en que 
Jerobo\u00e1n sali\u00f3 de 
Jerusal\u00e9n, se encontr\u00f3 en 
el camino con el profeta 
Aj\u00edas, el silonita, 
vestido con un manto 
nuevo. Estaban los dos 
solos en el campo. 
{I}30_{/}Aj\u00edas cogi\u00f3 el manto 
nuevo que llevaba y lo 
rasg\u00f3 en doce pedazos. 
{I}31_{/}Luego dijo a 
Jerobo\u00e1n: \u00abToma para ti 
diez pedazos, porque esto 
dice el Se\u00f1or, Dios de 
Israel: Voy a rasgar el 
reino de manos de Salom\u00f3n 
y te voy a dar diez 
tribus. {I}32_{/}Le quedar\u00e1 
una tribu en atenci\u00f3n a 
David, mi siervo, y 
Jerusal\u00e9n, la ciudad que 
eleg\u00ed entre todas las 
tribus de Israel. 
{I}33_{/}Porque me ha 
abandonado a m\u00ed y ha 
adorado a Astart\u00e9, diosa 
de los sidonios; a Cam\u00f3s, 
dios de Moab, y a Milc\u00f3n, 
dios de los amonitas, y 
no ha seguido mis 
caminos, haciendo lo que 
es recto a mis ojos, ni 
ha guardado mis leyes y 
mis mandamientos, como su 
padre David. {I}34_{/}Sin 
embargo, no le quitar\u00e9 el 
reino de su propia mano, 
sino que le mantendr\u00e9 en 
\u00e9l todos los d\u00edas de su 
vida, en atenci\u00f3n a mi 
siervo David, a quien 
eleg\u00ed y que guard\u00f3 mis 
preceptos y mis leyes. 
{I}35_{/}Quitar\u00e9 el reino a 
su hijo y te dar\u00e9 a ti 
diez tribus. {I}36_{/}A su 
hijo le dejar\u00e9 una tribu, 
para que a mi siervo 
David le quede siempre 
ante m\u00ed una l\u00e1mpara en 
Jerusal\u00e9n, la ciudad que 
eleg\u00ed para poner en ella 
mi nombre. {I}37_{/}Y a ti te 
tomar\u00e9 para que reines a 
tu gusto y seas rey sobre 
Israel. {I}38_{/}Si me 
obedeces en todo lo que 
te ordene, sigues mis 
caminos y haces lo que es 
recto a mis ojos, 
observando mis leyes y 
mis preceptos, como lo 
hizo mi siervo David, yo 
estar\u00e9 contigo y te 
edificar\u00e9 una casa 
duradera, como la he 
edificado a David, y te 
entregar\u00e9 Israel. 
{I}39_{/}Humillar\u00e9 de este 
modo a la descendencia de 
David, mas no para 
siempre\u00bb. {I}40_{/}Salom\u00f3n 
busc\u00f3 entonces a Jerobo\u00e1n 
para darle muerte, pero 
Jerobo\u00e1n escap\u00f3, huyendo 
a Egipto, junto a Sosac, 
rey de Egipto, y all\u00ed 
estuvo hasta la muerte de 
Salom\u00f3n.
MUERTE DE SALOM\u00d3N{/}

{I}41_{/}El resto de la 
historia de Salom\u00f3n, todo 
lo que hizo, y su 
sabidur\u00eda, est\u00e1 escrito 
en el libro de los hechos 
de Salom\u00f3n. {I}42_{/}Salom\u00f3n 
rein\u00f3 cuarenta a\u00f1os en 
Jerusal\u00e9n sobre todo 
Israel. {I}43_{/}Descans\u00f3 con 
sus padres, y fue 
sepultado en la ciudad de 
su padre David. Le 
sucedi\u00f3 en el trono su 
hijo Robo\u00e1n.
DIVISI\u00d3N DEL REINO. 
HISTORIA DE JUD\u00c1 Y DE 
ISRAEL{/}

(12-22){/}

{1}12{/}

ROBO\u00c1N; EL CISMA DE LAS 
DIEZ TRIBUS{/}

{I}1_{/}Robo\u00e1n fue a 
Siqu\u00e9n, pues all\u00e1 hab\u00eda 
acudido todo Israel para 
proclamarlo rey. 
{I}2_{/}Cuando lo supo 
Jerobo\u00e1n, hijo de Nabat, 
que estaba todav\u00eda en 
Egipto, adonde hab\u00eda 
huido para escapar del 
rey Salom\u00f3n, se volvi\u00f3 de 
Egipto. {I}3_{/}Lo mandaron 
llamar y vino. Jerobo\u00e1n y 
toda la comunidad de 
Israel se presentaron a 
Robo\u00e1n y le dijeron: 
{I}4_{/}\u00abTu padre nos ha 
puesto un yugo muy 
pesado. Alivia t\u00fa la dura 
servidumbre de tu padre y 
el pesado yugo que puso 
sobre nosotros, y te 
serviremos\u00bb. {I}5_{/}\u00c9l les 
respondi\u00f3: \u00abVolved a 
verme dentro de tres 
d\u00edas\u00bb. El pueblo se fue.
{I}6_{/}El rey Robo\u00e1n pidi\u00f3 
consejo a los ancianos 
que hab\u00edan estado al 
servicio de su padre 
Salom\u00f3n, mientras \u00e9ste 
viv\u00eda: \u00ab\u00bfQu\u00e9 me 
aconsej\u00e1is responder a 
este pueblo?\u00bb. {I}7_{/}Y 
ellos le respondieron: 
\u00abSi hoy eres 
condescendiente con este 
pueblo, les complaces y 
les respondes con buenas 
palabras, ser\u00e1n siempre 
servidores tuyos\u00bb. 
{I}8_{/}Pero \u00e9l no sigui\u00f3 el 
consejo de los ancianos, 
y consult\u00f3 a los j\u00f3venes 
que se hab\u00edan criado con 
\u00e9l y estaban a su 
servicio. {I}9_{/}Les dijo: 
\u00ab\u00bfQu\u00e9 me aconsej\u00e1is 
responder a esta gente, 
que me ha hablado as\u00ed: 
Alig\u00e9ranos el yugo que tu 
padre puso sobre 
nosotros?\u00bb. {I}10_{/}Los 
j\u00f3venes le respondieron: 
\u00abA esa gente, que te ha 
hablado en esos t\u00e9rminos, 
debes responder lo 
siguiente: Mi dedo 
me\u00f1ique es m\u00e1s grueso que 
la cintura de mi padre. 
{I}11_{/}Si mi padre os carg\u00f3 
un yugo pesado, yo lo 
har\u00e9 m\u00e1s pesado todav\u00eda; 
si mi padre os castig\u00f3 
con azotes, yo os 
castigar\u00e9 con latigazos\u00bb.
{I}12_{/}Al tercer d\u00eda, tal 
como el rey hab\u00eda dicho, 
Jerobo\u00e1n y todo el pueblo 
se presentaron ante 
Robo\u00e1n. {I}13_{/}Pero el rey 
les contest\u00f3 duramente, 
desech\u00f3 el consejo de los 
ancianos, {I}14_{/}sigui\u00f3 el 
de los j\u00f3venes y les 
habl\u00f3 de esta manera: \u00abMi 
padre os puso un yugo 
pesado, yo lo har\u00e9 m\u00e1s 
pesado todav\u00eda; mi padre 
os castig\u00f3 con azotes, yo 
os castigar\u00e9 con 
latigazos\u00bb. {I}15_{/}El rey 
no dio o\u00eddos al pueblo, 
porque as\u00ed lo hab\u00eda 
dispuesto el Se\u00f1or para 
que se cumpliera la 
palabra que el Se\u00f1or 
hab\u00eda anunciado por medio 
de Aj\u00edas, el de Silo, a 
Jerobo\u00e1n, hijo de Nabat. 
{I}16_{/}Los israelitas, al 
ver que el rey no les 
hab\u00eda hecho caso, le 
replicaron: \u00ab\u00bfQu\u00e9 tenemos 
que ver nosotros con 
David? \u00a1No tenemos 
ninguna heredad en com\u00fan 
con el hijo de Jes\u00e9! 
\u00a1Cada uno a sus casas, 
Israel! Mira t\u00fa ahora por 
tu casa, David\u00bb.
Y los israelitas se 
fueron a sus casas. 
{I}17_{/}Robo\u00e1n sigui\u00f3 
reinando sobre los 
israelitas domiciliados 
en las ciudades de Jud\u00e1. 
{I}18_{/}Robo\u00e1n envi\u00f3 a 
Ador\u00e1n, el intendente de 
las prestaciones 
personales; pero los 
israelitas le mataron a 
pedradas. Y el propio 
Robo\u00e1n tuvo que 
apresurarse a subir a su 
carro y huir a Jerusal\u00e9n. 
{I}19_{/}De este modo Israel 
se separ\u00f3 de la casa de 
David hasta nuestros 
d\u00edas. {I}20_{/}Cuando todo 
Israel se enter\u00f3 de que 
Jerobo\u00e1n hab\u00eda vuelto, 
mandaron a llamarle a la 
asamblea y le proclamaron 
rey sobre todo Israel. 
S\u00f3lo la tribu de Jud\u00e1 
permaneci\u00f3 fiel a la casa 
de David.
{I}21_{/}Robo\u00e1n lleg\u00f3 a 
Jerusal\u00e9n, convoc\u00f3 a la 
casa de Jud\u00e1 y de 
Benjam\u00edn, ciento ochenta 
mil hombres de guerra, 
para luchar contra Israel 
y recuperar el reino. 
{I}22_{/}Pero Dios dijo a 
Semayas, hombre de Dios: 
{I}23_{/}\u00abDi a Robo\u00e1n, hijo 
de Salom\u00f3n, rey de Jud\u00e1, 
a toda la casa de Jud\u00e1 y 
Benjam\u00edn y al resto del 
pueblo: {I}24_{/}Esto dice el 
Se\u00f1or: No vay\u00e1is a luchar 
con vuestros hermanos, 
los israelitas. Volveos a 
vuestras casas, pues esto 
ha sucedido porque yo lo 
he querido\u00bb. Ellos 
obedecieron la voz del 
Se\u00f1or, y se volvieron, 
como lo ordenaba el 
Se\u00f1or.
JEROBO\u00c1N I, REY DE 
ISRAEL. EL NUEVO CULTO{/}

{I}25_{/}Jerobo\u00e1n fortific\u00f3 
Siqu\u00e9n, en las monta\u00f1as 
de Efra\u00edn, y fij\u00f3 en ella 
su residencia. Luego 
fortific\u00f3 Penuel. 
{I}26_{/}Jerobo\u00e1n pens\u00f3: 
\u00abAhora puede el reino 
volver a la casa de 
David. {I}27_{/}Si este 
pueblo sube a ofrecer 
sacrificios en el templo 
del Se\u00f1or, en Jerusal\u00e9n, 
el coraz\u00f3n de esta gente 
se volver\u00e1 a su se\u00f1or, a 
Robo\u00e1n, rey de Jud\u00e1, y me 
matar\u00e1n a m\u00ed, para tornar 
a Robo\u00e1n, rey de Jud\u00e1\u00bb. 
{I}28_{/}Y, despu\u00e9s de 
aconsejarse, hizo dos 
becerros de oro y dijo al 
pueblo: \u00ab\u00a1Basta ya de 
subir a Jerusal\u00e9n! Aqu\u00ed 
tienes a tu dios, oh 
Israel, el que te sac\u00f3 de 
Egipto\u00bb. {I}29_{/}Y puso el 
uno en Betel, y el otro 
lo instal\u00f3 en Dan. 
{I}30_{/}Esta acci\u00f3n fue 
incentivo de pecado, pues 
el pueblo iba hasta Dan 
para adorarlo.
{I}31_{/}Construy\u00f3 luego 
colinas, y de la asamblea 
del pueblo cre\u00f3 
sacerdotes que 
pertenec\u00edan a la tribu de 
Lev\u00ed. {I}32_{/}Estableci\u00f3, 
adem\u00e1s, una fiesta en el 
mes octavo, el d\u00eda quince 
del mes, a semejanza de 
la que se celebraba en 
Jud\u00e1, y \u00e9l mismo subi\u00f3 al 
altar que hab\u00eda levantado 
en Betel, para ofrecer 
sacrificios a los 
becerros que hab\u00eda 
fabricado, y tambi\u00e9n en 
Betel nombr\u00f3 a los 
sacerdotes de las colinas 
que hab\u00eda edificado. 
{I}33_{/}El d\u00eda quince del 
octavo mes, el mes que 
\u00e9l, a capricho suyo, 
hab\u00eda elegido, subi\u00f3 al 
altar que hab\u00eda levantado 
en Betel. Instituy\u00f3 una 
fiesta para los 
israelitas y subi\u00f3 al 
altar a quemar incienso.
{1}13{/}

PROFEC\u00cdA CONTRA EL ALTAR 
DE BETEL{/}

{I}1_{/}Mientras Jerobo\u00e1n 
estaba de pie junto al 
altar, quemando incienso, 
un hombre de Dios lleg\u00f3 
de Jud\u00e1 a Betel por orden 
del Se\u00f1or, {I}2_{/}y grit\u00f3 
contra el altar por orden 
del Se\u00f1or: \u00ab\u00a1Altar, 
altar! Esto dice el 
Se\u00f1or: Nacer\u00e1 un hijo a 
la casa de David, llamado 
Jos\u00edas, e inmolar\u00e1 sobre 
ti a los sacerdotes de 
las colinas que en ti 
queman incienso, de modo 
que arder\u00e1n sobre ti 
huesos humanos\u00bb. {I}3_{/}Al 
mismo tiempo dio una 
se\u00f1al, diciendo: \u00ab\u00c9sta 
ser\u00e1 la se\u00f1al de que ha 
hablado el Se\u00f1or: El 
altar se va a partir y a 
derramarse la ceniza que 
hay sobre \u00e9l\u00bb. {I}4_{/}El 
rey, al o\u00edr la amenaza 
que el hombre de Dios 
hab\u00eda gritado contra el 
altar de Betel, extendi\u00f3 
su mano desde el altar, y 
dijo: \u00ab\u00a1Prendedlo!\u00bb. Pero 
la mano que hab\u00eda 
extendido contra \u00e9l se le 
qued\u00f3 tiesa sin poderla 
mover. {I}5_{/}Y el altar se 
parti\u00f3 y la ceniza se 
derram\u00f3 del altar, 
conforme a la se\u00f1al que 
el hombre de Dios hab\u00eda 
dado por orden del Se\u00f1or. 
{I}6_{/}Entonces el rey dijo 
al hombre de Dios: \u00ab\u00a1Por 
favor! Suplica al Se\u00f1or, 
tu Dios, y ruega por m\u00ed 
para que pueda mover mi 
mano\u00bb. El hombre de Dios 
invoc\u00f3 al Se\u00f1or, y el rey 
pudo mover la mano, 
quedando como antes. 
{I}7_{/}El rey dijo al hombre 
de Dios: \u00abVen a comer 
conmigo, que quiero 
hacerte un regalo\u00bb. 
{I}8_{/}Pero el hombre de 
Dios le contest\u00f3: \u00abAunque 
me dieses la mitad de tu 
casa, no ir\u00eda contigo, ni 
comer\u00eda pan, ni beber\u00eda 
agua en este lugar; 
{I}9_{/}pues el Se\u00f1or me ha 
ordenado esto: No comer\u00e1s 
pan, ni beber\u00e1s agua, ni 
regresar\u00e1s por el camino 
que fuiste\u00bb. {I}10_{/}Y se 
fue por otro camino 
distinto.
CASTIGO DEL PROFETA 
DESOBEDIENTE{/}

{I}11_{/}En Betel viv\u00eda un 
profeta anciano, cuyos 
hijos fueron a contarle 
todo lo que hab\u00eda hecho 
el hombre de Dios aquel 
d\u00eda en Betel y las 
palabras que hab\u00eda 
dirigido al rey. Se lo 
contaron, {I}12_{/}y \u00e9l les 
pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 
camino se ha ido?\u00bb. Sus 
hijos le indicaron el 
camino por donde el 
hombre de Dios, venido de 
Jud\u00e1, se hab\u00eda ido. 
{I}13_{/}\u00c9l dijo: \u00abAparejadme 
un asno\u00bb. Le aparejaron 
un asno, y \u00e9l se mont\u00f3 
encima; {I}14_{/}fue en 
seguimiento del hombre de 
Dios, y lo encontr\u00f3 
sentado bajo un 
terebinto. \u00ab\u00bfEres t\u00fa -le 
dijo- el hombre de Dios 
que ha llegado de Jud\u00e1?\u00bb. 
\u00abYo soy\u00bb, respondi\u00f3. 
{I}15_{/}\u00c9l dijo: \u00abVen 
conmigo a mi casa a comer 
un bocado\u00bb. {I}16_{/}\u00abNo 
puedo volverme contigo ni 
acompa\u00f1arte -replic\u00f3-. No 
comer\u00e9 pan ni beber\u00e9 agua 
contigo en este lugar, 
{I}17_{/}pues el Se\u00f1or me ha 
ordenado: No comer\u00e1s all\u00ed 
pan, ni beber\u00e1s agua, ni 
regresar\u00e1s por el camino 
que fuiste\u00bb. {I}18_{/}El 
anciano insisti\u00f3: 
\u00abTambi\u00e9n yo soy profeta 
como t\u00fa, y un \u00e1ngel me ha 
dicho de parte del Se\u00f1or: 
Hazle volver contigo a tu 
casa para que coma pan y 
beba agua\u00bb. As\u00ed le 
enga\u00f1\u00f3. {I}19_{/}Se fue con 
\u00e9l y comi\u00f3 pan en su casa 
y bebi\u00f3 agua.
{I}20_{/}Mientras estaban 
sentados a la mesa, el 
Se\u00f1or habl\u00f3 al profeta 
que le hab\u00eda hecho 
volverse, {I}21_{/}el cual 
grit\u00f3 al hombre de Dios 
que hab\u00eda llegado de 
Jud\u00e1: \u00abPor haber sido 
rebelde a la orden del 
Se\u00f1or y no haber 
obedecido el mandato que 
te dio el Se\u00f1or, {I}22_{/}por 
haber vuelto y haber 
comido y bebido donde \u00e9l 
te hab\u00eda prohibido 
hacerlo, tu cad\u00e1ver no 
reposar\u00e1 en el sepulcro 
de tus padres\u00bb.
{I}23_{/}Despu\u00e9s de haber 
comido y bebido, aparej\u00f3 
el asno al profeta que 
hab\u00eda hecho volver. 
{I}24_{/}\u00c9ste se fue; un le\u00f3n 
le sali\u00f3 por el camino y 
lo mat\u00f3, quedando su 
cad\u00e1ver tendido en el 
camino. El asno y el le\u00f3n 
se quedaron junto al 
cad\u00e1ver.
{I}25_{/}Unos hombres que 
pasaban vieron el cad\u00e1ver 
tendido en el camino y el 
le\u00f3n al lado, llegaron a 
la ciudad del profeta 
anciano y lo contaron. 
{I}26_{/}Cuando se enter\u00f3 el 
profeta que hab\u00eda hecho 
volver al otro de su 
camino exclam\u00f3: \u00abEs el 
hombre de Dios, que ha 
sido rebelde al mandato 
del Se\u00f1or, y por eso el 
Se\u00f1or lo ha entregado al 
le\u00f3n para que lo matara y 
lo despedazara, como 
hab\u00eda dicho el Se\u00f1or\u00bb.
{I}27_{/}Luego dijo a sus 
hijos: \u00ab\u00a1Aparejadme el 
asno!\u00bb; ellos lo 
hicieron. {I}28_{/}Parti\u00f3 y 
hall\u00f3 el cad\u00e1ver del otro 
tendido en el camino, y 
el asno y el le\u00f3n de pie 
junto al cad\u00e1ver. El le\u00f3n 
no hab\u00eda devorado el 
cad\u00e1ver ni hab\u00eda 
despedazado al asno. 
{I}29_{/}El profeta tom\u00f3 el 
cad\u00e1ver del hombre de 
Dios, lo carg\u00f3 sobre el 
asno y se lo llev\u00f3 con \u00e9l 
a su ciudad para hacer 
duelo y sepultarlo. 
{I}30_{/}Lo enterr\u00f3 en su 
propia sepultura, y le 
lloraron: \u00ab\u00a1Ay, hermano 
m\u00edo!\u00bb. {I}31_{/}Despu\u00e9s de 
sepultarlo, dijo a sus 
hijos: \u00abCuando yo me 
muera, me enterrar\u00e9is en 
la sepultura en que el 
hombre de Dios est\u00e1 
enterrado; poned mis 
huesos junto a los suyos, 
{I}32_{/}porque con toda 
seguridad se cumplir\u00e1 la 
palabra que de parte del 
Se\u00f1or pronunci\u00f3 contra el 
altar que hay en Betel y 
contra todos los 
santuarios de las colinas 
que hay en las ciudades 
de Samar\u00eda\u00bb.
{I}33_{/}A pesar de esto, 
Jerobo\u00e1n no se volvi\u00f3 
atr\u00e1s de su mal camino, 
sino que continu\u00f3 creando 
del pueblo bajo 
sacerdotes para las 
colinas. A todo el que lo 
deseaba, le consagraba y 
le hac\u00eda sacerdote de las 
colinas. {I}34_{/}\u00c9ste fue el 
pecado de la casa de 
Jerobo\u00e1n, por el que fue 
destruida y exterminada 
de la tierra.

{1}14{/}

PROFEC\u00cdA DE AJ\u00cdAS. MUERTE 
DE JEROBO\u00c1N{/}

{I}1_{/}En aquel tiempo 
enferm\u00f3 Ab\u00edas, hijo de 
Jerobo\u00e1n, {I}2_{/}y Jerobo\u00e1n 
dijo a su mujer: 
\u00abDisfr\u00e1zate de modo que 
nadie conozca que eres mi 
mujer, y vete a Silo. 
All\u00ed est\u00e1 Aj\u00edas, el 
profeta, el que me 
anunci\u00f3 que hab\u00eda de ser 
rey de este pueblo. 
{I}3_{/}Ll\u00e9vate diez panes, 
unas tortas y un tarro de 
miel, y pres\u00e9ntate a \u00e9l. 
\u00c9l te dir\u00e1 lo que ha de 
ser del ni\u00f1o\u00bb. {I}4_{/}As\u00ed lo 
hizo; fue a Silo, y entr\u00f3 
en la casa de Aj\u00edas. 
Aj\u00edas no pod\u00eda ver, pues, 
por la vejez, ten\u00eda los 
ojos apagados.
{I}5_{/}Pero el Se\u00f1or hab\u00eda 
dicho a Aj\u00edas: \u00abVa a 
venir la mujer de 
Jerobo\u00e1n a consultarte 
acerca de su hijo, que 
est\u00e1 enfermo. Le has de 
decir esto y esto\u00bb. Ella 
entr\u00f3 fingi\u00e9ndose otra. 
{I}6_{/}Aj\u00edas, al o\u00edr el 
ruido de sus pasos cuando 
atravesaba el umbral, 
exclam\u00f3: \u00abEntra, mujer de 
Jerobo\u00e1n. \u00bfPor qu\u00e9 te 
haces pasar por otra? 
Tengo una mala noticia 
para ti. {I}7_{/}Ve y di a 
Jerobo\u00e1n: Esto dice el 
Se\u00f1or: Yo te saqu\u00e9 de en 
medio del pueblo y te 
constitu\u00ed jefe de mi 
pueblo Israel; {I}8_{/}quit\u00e9 
el reino a la casa de 
David para d\u00e1rtelo a ti; 
pero t\u00fa no has sido como 
mi siervo David, el cual 
observ\u00f3 mis preceptos y 
me sigui\u00f3 de todo 
coraz\u00f3n, haciendo s\u00f3lo lo 
que es recto a mis ojos, 
{I}9_{/}sino que has obrado 
peor que todos los 
predecesores; has ido a 
fabricarte dioses 
extranjeros e im\u00e1genes 
fundidas, provocando con 
ello mi ira, y a m\u00ed me 
has dado la espalda; 
{I}10_{/}por eso, voy a traer 
la desventura sobre la 
casa de Jerobo\u00e1n: 
exterminar\u00e9 de ella a 
todos los varones, libres 
o esclavos, y barrer\u00e9 a 
la casa de Jerobo\u00e1n como 
se barre el esti\u00e9rcol, 
totalmente. {I}11_{/}Al que 
de la casa de Jerobo\u00e1n 
muera en la ciudad lo 
comer\u00e1n los perros; al 
que muera en el campo lo 
comer\u00e1n las aves del 
cielo. Porque as\u00ed lo ha 
dicho el Se\u00f1or. {I}12_{/}En 
cuanto a ti, lev\u00e1ntate y 
vete a tu casa; al pisar 
tus pies la ciudad, el 
ni\u00f1o morir\u00e1. {I}13_{/}Todo 
Israel lo llorar\u00e1, y le 
enterrar\u00e1n; \u00e9ste ser\u00e1 el 
\u00fanico de Jerobo\u00e1n que 
vaya a parar a una 
sepultura, porque s\u00f3lo en 
\u00e9l, de la casa de 
Jerobo\u00e1n, se ha 
encontrado algo grato al 
Se\u00f1or, Dios de Israel. 
{I}14_{/}El Se\u00f1or pondr\u00e1 
sobre Israel un rey que 
exterminar\u00e1 la casa de 
Jerobo\u00e1n a su tiempo. \u00bfY 
qu\u00e9 m\u00e1s? {I}15_{/}El Se\u00f1or 
golpear\u00e1 a Israel como 
una ca\u00f1a agitada por el 
agua y arrancar\u00e1 a Israel 
de esta tierra f\u00e9rtil que 
dio a sus padres y los 
dispersar\u00e1 allende el 
r\u00edo, porque se hicieron 
estelas irritando al 
Se\u00f1or. {I}16_{/}Entregar\u00e1 a 
Israel por causa de los 
pecados de Jerobo\u00e1n, los 
que \u00e9l ha cometido y los 
que ha hecho cometer a 
Israel\u00bb.
{I}17_{/}La mujer de Jerobo\u00e1n 
se levant\u00f3 y sali\u00f3 para 
Tirs\u00e1. Cuando entraba por 
el umbral de la casa, el 
ni\u00f1o muri\u00f3. {I}18_{/}Lo 
enterraron, y todo Israel 
le llor\u00f3, como el Se\u00f1or 
hab\u00eda dicho por medio de 
su siervo Aj\u00edas, el 
profeta.
{I}19_{/}El resto de la 
historia de Jerobo\u00e1n, las 
guerras que hizo y c\u00f3mo 
rein\u00f3, est\u00e1 escrito en el 
libro de los anales de 
los reyes de Israel. 
{I}20_{/}Jerobo\u00e1n rein\u00f3 
veintid\u00f3s a\u00f1os. A su 
muerte le sucedi\u00f3 en el 
trono su hijo Nadab.
REINADO DE ROBO\u00c1N{/}

{I}21_{/}Robo\u00e1n, hijo de 
Salom\u00f3n, rein\u00f3 en Jud\u00e1. 
Ten\u00eda cuarenta y un a\u00f1os 
cuando subi\u00f3 al trono, y 
rein\u00f3 diecisiete a\u00f1os en 
Jerusal\u00e9n, la ciudad 
elegida por el Se\u00f1or 
entre todas las tribus de 
Israel para morada de su 
nombre. Su madre se 
llamaba Naam\u00e1, la 
amonita. {I}22_{/}Jud\u00e1 hizo 
lo que es malo a los ojos 
del Se\u00f1or, y provocaron 
su enojo con los pecados 
que cometieron, m\u00e1s que 
lo hicieron sus padres. 
{I}23_{/}Tambi\u00e9n ellos se 
edificaron colinas, 
estelas y cipos sagrados 
sobre cualquier colina 
elevada o bajo cualquier 
\u00e1rbol frondoso; 
{I}24_{/}hasta prostituci\u00f3n 
sagrada hab\u00eda en el pa\u00eds. 
Imitaron, pues, todas las 
infamias de las gentes 
que el Se\u00f1or hab\u00eda echado 
delante de los 
israelitas.
{I}25_{/}El a\u00f1o quinto del 
reinado de Robo\u00e1n, Sesac, 
rey de Egipto, fue contra 
Jerusal\u00e9n. {I}26_{/}Se 
apoder\u00f3 de los tesoros 
del templo del Se\u00f1or y 
del palacio real. Todo se 
lo llev\u00f3, incluso los 
escudos de oro que hab\u00eda 
hecho el rey Salom\u00f3n. 
{I}27_{/}El rey Robo\u00e1n hizo 
en su lugar otros escudos 
de bronce, que entreg\u00f3 a 
los jefes de la guardia 
que custodiaba la entrada 
del palacio real. 
{I}28_{/}Siempre que el rey 
iba al templo del Se\u00f1or, 
la guardia los llevaba, y 
luego los volv\u00eda a poner 
en la sala de guardia.
{I}29_{/}El resto de la 
historia de Robo\u00e1n y todo 
lo que hizo est\u00e1 escrito 
en el libro de los anales 
de los reyes de Jud\u00e1. 
{I}30_{/}Entre Robo\u00e1n y 
Jerobo\u00e1n hubo continua 
guerra. {I}31_{/}Robo\u00e1n muri\u00f3 
y fue sepultado con sus 
padres en la ciudad de 
David. Le sucedi\u00f3 en el 
trono su hijo Ab\u00edas.
{1}15{/}

AB\u00cdAS, REY DE JUD\u00c1{/}

{I}1_{/}Ab\u00edas comenz\u00f3 a 
reinar en Jud\u00e1 el a\u00f1o 
dieciocho del reinado de 
Jerobo\u00e1n. {I}2_{/}Rein\u00f3 tres 
a\u00f1os en Jerusal\u00e9n. Su 
madre, hija de Absal\u00f3n, 
se llamaba Mac\u00e1. 
{I}3_{/}Cometi\u00f3 todos los 
pecados que su padre 
antes de \u00e9l hab\u00eda 
cometido, y su coraz\u00f3n no 
fue sumiso al Se\u00f1or, como 
el coraz\u00f3n de su padre 
David. {I}4_{/}Sin embargo, 
en atenci\u00f3n a David, el 
Se\u00f1or, su Dios, le 
concedi\u00f3 una l\u00e1mpara en 
Jerusal\u00e9n, suscitando a 
su hijo despu\u00e9s de \u00e9l y 
manteniendo en pie a 
Jerusal\u00e9n, {I}5_{/}pues David 
hab\u00eda hecho lo que es 
recto a los ojos del 
Se\u00f1or y no se hab\u00eda 
apartado durante toda su 
vida en nada de todo lo 
que el Se\u00f1or le hab\u00eda 
mandado, excepto el caso 
de Ur\u00edas, el hitita.
{I}6_{/}El resto de la 
historia de Ab\u00edas y todo 
lo que hizo est\u00e1 escrito 
en el libro de los anales 
de los reyes de Jud\u00e1. 
{I}7_{/}Entre Ab\u00edas y 
Jerobo\u00e1n hubo continua 
guerra. {I}8_{/}Ab\u00edas muri\u00f3 y 
fue sepultado con sus 
padres en la ciudad de 
David. Le sucedi\u00f3 en el 
trono su hijo As\u00e1.
AS\u00c1, REY DE JUD\u00c1{/}

{I}9_{/}El a\u00f1o veinte de 
Jerobo\u00e1n, rey de Israel, 
subi\u00f3 al trono As\u00e1, rey 
de Jud\u00e1. {I}10_{/}Rein\u00f3 en 
Jerusal\u00e9n cuarenta y un 
a\u00f1os. Su abuela, hija de 
Absal\u00f3n, se llamaba Mac\u00e1. 
{I}11_{/}As\u00e1 hizo lo que es 
recto a los ojos del 
Se\u00f1or, como su padre 
David. {I}12_{/}Extirp\u00f3 del 
pa\u00eds la prostituci\u00f3n 
sagrada y retir\u00f3 todos 
los \u00eddolos fabricados por 
sus padres; {I}13_{/}quit\u00f3 la 
dignidad de reina madre a 
su abuela Mac\u00e1 por haber 
hecho una imagen de 
Aser\u00e1. As\u00e1 destruy\u00f3 la 
imagen y la quem\u00f3 en el 
torrente Cedr\u00f3n. {I}14_{/}En 
cambio, no se quitaron 
las colinas, aunque As\u00e1 
fue siempre fiel al 
Se\u00f1or. {I}15_{/}Llev\u00f3 al 
templo todas las ofrendas 
que \u00e9l y su padre hab\u00edan 
hecho al Se\u00f1or: plata, 
oro y objetos varios. 
{I}16_{/}Entre As\u00e1 y Bas\u00e1, 
rey de Israel, hubo 
continua guerra.
{I}17_{/}Bas\u00e1, rey de Israel, 
atac\u00f3 Jud\u00e1 y fortific\u00f3 
Ram\u00e1, para cortar las 
comunicaciones a As\u00e1, rey 
de Jud\u00e1. {I}18_{/}Entonces 
As\u00e1 tom\u00f3 la plata y el 
oro de los tesoros del 
templo del Se\u00f1or y del 
palacio real, y por medio 
de sus servidores los 
envi\u00f3 a Ben Hadad, hijo 
de Tabrim\u00f3n y nieto de 
Jezy\u00f3n, rey de Siria, que 
ten\u00eda su residencia en 
Damasco, con este 
mensaje: {I}19_{/}\u00abHagamos 
nosotros un pacto, como 
lo hicieron nuestros 
padres. Yo te env\u00edo este 
obsequio de plata y oro. 
Rompe tu pacto con Bas\u00e1, 
rey de Israel, para que 
me deje en paz\u00bb. {I}20_{/}Ben 
Hadad dio o\u00eddos al rey 
As\u00e1 y mand\u00f3 a los jefes 
de sus ej\u00e9rcitos contra 
las ciudades de Israel, y 
devast\u00f3 a Iy\u00f3n, Dan, 
Abel-bet-Maac\u00e1 y toda la 
regi\u00f3n de Genesaret con 
todo el territorio de 
Neftal\u00ed. {I}21_{/}Cuando Bas\u00e1 
se enter\u00f3 de ello, 
desisti\u00f3 de fortificar 
Ram\u00e1 y se volvi\u00f3 a Tirs\u00e1. 
{I}22_{/}El rey As\u00e1 convoc\u00f3 a 
todo Jud\u00e1, sin excepci\u00f3n 
alguna; y se llevaron las 
piedras y el maderamen 
con que Bas\u00e1 fortificaba 
Ram\u00e1 para fortificar con 
ello Guibe\u00e1 de Benjam\u00edn y 
Misp\u00e1.
{I}23_{/}El resto de la 
historia de As\u00e1, todas 
sus proezas y todo lo que 
hizo, las ciudades que 
edific\u00f3, est\u00e1 escrito en 
el libro de los anales de 
los reyes de Jud\u00e1. 
\u00danicamente que, en su 
vejez, estuvo enfermo de 
los pies. {I}24_{/}As\u00e1 muri\u00f3 
y fue sepultado con sus 
padres en la ciudad de 
David. Le sucedi\u00f3 su hijo 
Josafat.
NADAB, REY DE ISRAEL{/}

{I}25_{/}Nadab, hijo de 
Jerobo\u00e1n, subi\u00f3 al trono 
de Israel el a\u00f1o segundo 
de As\u00e1, rey de Jud\u00e1, y 
rein\u00f3 sobre Israel dos 
a\u00f1os. {I}26_{/}Hizo lo que es 
malo a los ojos del Se\u00f1or 
y sigui\u00f3 los caminos de 
su padre y los pecados 
con que hizo pecar a 
Israel. {I}27_{/}Bas\u00e1, hijo 
de Aj\u00edas, de la casa de 
Isacar, conspir\u00f3 contra 
\u00e9l, y le asesin\u00f3 junto a 
Guibet\u00f3n de los 
filisteos, mientras Nadab 
y todo Israel la estaban 
asediando. {I}28_{/}Le mat\u00f3 
el a\u00f1o tercero de As\u00e1, 
rey de Jud\u00e1, y le sucedi\u00f3 
en el trono. {I}29_{/}Y 
apenas subi\u00f3 al trono, 
extermin\u00f3 a toda la casa 
de Jerobo\u00e1n, mat\u00e1ndolos a 
todos, sin dejar un 
viviente, como el Se\u00f1or 
hab\u00eda dicho por medio de 
Aj\u00edas, el silonita, 
{I}30_{/}por los pecados que 
Jerobo\u00e1n hab\u00eda cometido y 
hab\u00eda hecho cometer a 
Israel, y por haber 
irritado al Se\u00f1or, Dios 
de Israel. {I}31_{/}El resto 
de la historia de Nadab y 
todo lo que hizo est\u00e1 
escrito en el libro de 
los anales de los reyes 
de Israel. {I}32_{/}Entre As\u00e1 
y Bas\u00e1, rey de Israel, 
hubo continua guerra.
BAS\u00c1, REY DE ISRAEL{/}

{I}33_{/}El a\u00f1o tercero de 
As\u00e1, rey de Jud\u00e1, subi\u00f3 
al trono Bas\u00e1, hijo de 
Aj\u00edas, sobre todo Israel, 
en Tirs\u00e1. Rein\u00f3 
veinticuatro a\u00f1os. 
{I}34_{/}Hizo lo que es malo 
a los ojos del Se\u00f1or y 
sigui\u00f3 los caminos de 
Jerobo\u00e1n y los pecados 
con que hizo pecar a 
Israel.
{1}16{/}

EL PROFETA JEH\u00da, CONTRA 
BAS\u00c1{/}

{I}1_{/}El Se\u00f1or dirigi\u00f3 a 
Jeh\u00fa, hijo de Janan\u00ed, 
esta palabra contra Bas\u00e1: 
{I}2_{/}\u00abYo te hab\u00eda exaltado 
del polvo y te hab\u00eda 
constituido jefe de mi 
pueblo Israel, pero t\u00fa 
has seguido los caminos 
de Jerobo\u00e1n y has hecho 
pecar a mi pueblo, 
Israel, irrit\u00e1ndome con 
sus pecados; {I}3_{/}por eso 
exterminar\u00e9 a Bas\u00e1 y a su 
posteridad y har\u00e9 de tu 
casa lo que hice de la 
casa de Jerobo\u00e1n, hijo de 
Nabat. {I}4_{/}Al que de Bas\u00e1 
muera en la ciudad lo 
comer\u00e1n los perros, y al 
que muera en el campo lo 
comer\u00e1n las aves del 
cielo\u00bb.
{I}5_{/}El resto de la 
historia de Bas\u00e1, sus 
proezas y todo lo que 
hizo est\u00e1 escrito en el 
libro de los anales de 
los reyes de Israel. 
{I}6_{/}Bas\u00e1 muri\u00f3 y fue 
sepultado con sus padres 
en Tirs\u00e1. Le sucedi\u00f3 en 
el trono su hijo El\u00e1. 
{I}7_{/}El Se\u00f1or, por medio 
del profeta Jeh\u00fa, hijo de 
Janan\u00ed, dirigi\u00f3 su 
palabra contra Bas\u00e1 y 
contra su casa, no s\u00f3lo 
por todo lo malo que hizo 
a los ojos del Se\u00f1or, 
irrit\u00e1ndole con sus 
acciones y haci\u00e9ndose 
semejante a la casa de 
Jerobo\u00e1n, sino por haber 
exterminado a \u00e9sta.
EL\u00c1, REY DE ISRAEL, Y 
REBELI\u00d3N DE ZIMR\u00cd{/}

{I}8_{/}El a\u00f1o veintis\u00e9is de 
As\u00e1, rey de Jud\u00e1, empez\u00f3 
a reinar El\u00e1, hijo de 
Bas\u00e1, sobre Israel, en 
Tirs\u00e1. Rein\u00f3 dos a\u00f1os. 
{I}9_{/}Conspir\u00f3 contra \u00e9l su 
s\u00fabdito Zimr\u00ed, jefe de la 
mitad de los carros de 
guerra. Estaba en Tirs\u00e1 
bebiendo y borracho, en 
casa de Ars\u00e1, prefecto 
del palacio de Tirs\u00e1, 
{I}10_{/}cuando Zimr\u00ed 
irrumpi\u00f3, le acometi\u00f3 y 
le mat\u00f3 en el a\u00f1o 
veintisiete de As\u00e1, rey 
de Jud\u00e1, y le sucedi\u00f3 en 
el trono. {I}11_{/}Apenas se 
sent\u00f3 como rey en el 
trono, extermin\u00f3 a toda 
la casa de Bas\u00e1, sin 
dejar vivo ning\u00fan var\u00f3n 
pariente o amigo, 
{I}12_{/}como el Se\u00f1or hab\u00eda 
dicho contra Bas\u00e1 por 
medio del profeta Jeh\u00fa, 
{I}13_{/}por todos los 
pecados de Bas\u00e1 y por los 
pecados de El\u00e1, su hijo, 
los que ellos cometieron 
y los que hicieron 
cometer a Israel, 
irritando al Se\u00f1or, Dios 
de Israel, con sus 
\u00eddolos.
{I}14_{/}El resto de las 
historias de El\u00e1 y todo 
lo que hizo est\u00e1 escrito 
en el libro de los anales 
de los reyes de Israel.
EF\u00cdMERO REINADO Y MUERTE 
DE ZIMR\u00cd{/}

{I}15_{/}El a\u00f1o veintisiete 
de As\u00e1, rey de Jud\u00e1, 
subi\u00f3 al trono Zimr\u00ed. 
Rein\u00f3 siete d\u00edas en 
Tirs\u00e1. Mientras el pueblo 
estaba sitiando a 
Guibet\u00f3n de los 
filisteos, {I}16_{/}oy\u00f3 
decir: \u00abZimr\u00ed ha tramado 
una conspiraci\u00f3n y hasta 
ha dado muerte al rey\u00bb. 
Aquel mismo d\u00eda, en el 
campo de batalla, Israel 
entero proclam\u00f3 rey sobre 
todo Israel a Omr\u00ed, 
general del ej\u00e9rcito. 
{I}17_{/}Omr\u00ed y todo Israel 
con \u00e9l marcharon de 
Guibet\u00f3n y pusieron sitio 
a Tirs\u00e1. {I}18_{/}Cuando 
Zimr\u00ed vio que la ciudad 
estaba tomada, se refugi\u00f3 
en la ciudadela del 
palacio real; le prendi\u00f3 
fuego, y as\u00ed muri\u00f3 
{I}19_{/}por causa de los 
pecados que hab\u00eda 
cometido haciendo lo que 
es malo a los ojos del 
Se\u00f1or y siguiendo los 
caminos de Jerobo\u00e1n y sus 
pecados, con los que 
hab\u00eda hecho pecar a 
Israel.
{I}20_{/}El resto de la 
historia de Zimr\u00ed y la 
conjuraci\u00f3n que tram\u00f3 
est\u00e1 escrito en el libro 
de los anales de los 
reyes de Israel. 
{I}21_{/}Entonces el pueblo 
de Israel se dividi\u00f3 en 
dos partes: una parte del 
pueblo sigui\u00f3 a Tibn\u00ed, 
hijo de Guinat, 
proclam\u00e1ndole rey; la 
otra parte, a Omr\u00ed. 
{I}22_{/}Pero prevaleci\u00f3 el 
pueblo que segu\u00eda a Omr\u00ed 
sobre los que segu\u00edan a 
Tibn\u00ed, hijo de Guinat. 
Muri\u00f3 Tibn\u00ed y qued\u00f3 Omr\u00ed 
de rey.
REINADO DE OMR\u00cd{/}

{I}23_{/}El a\u00f1o treinta y uno 
de As\u00e1, rey de Jud\u00e1, 
comenz\u00f3 a reinar Omr\u00ed 
sobre Israel. Rein\u00f3 doce 
a\u00f1os, seis en Tirs\u00e1. 
{I}24_{/}Compr\u00f3 el monte de 
Samar\u00eda a S\u00e9mer por unos 
sesenta kilos de plata, y 
lo fortific\u00f3; construy\u00f3 
en \u00e9l una ciudad, a la 
que llam\u00f3 Samar\u00eda en 
raz\u00f3n del nombre de 
S\u00e9mer, amo del monte. 
{I}25_{/}Omr\u00ed hizo lo que es 
malo a los ojos del 
Se\u00f1or, y aun obr\u00f3 peor 
que sus predecesores; 
{I}26_{/}imit\u00f3 en todo a 
Jerobo\u00e1n, hijo de Nabat, 
y por los pecados que 
hizo cometer a Israel, 
irritando al Se\u00f1or, Dios 
de Israel, con sus 
\u00eddolos.
{I}27_{/}El resto de la 
historia de Omr\u00ed, sus 
proezas y todo lo que 
hizo est\u00e1 escrito en el 
libro de los anales de 
los reyes de Israel. 
{I}28_{/}Omr\u00ed muri\u00f3 y fue 
sepultado con sus padres 
en Samar\u00eda. Le sucedi\u00f3 en 
el trono su hijo Ajab.
AJAB, REY DE ISRAEL{/}

{I}29_{/}Ajab, hijo de Omr\u00ed, 
empez\u00f3 a reinar sobre 
Israel el a\u00f1o treinta y 
ocho de As\u00e1, rey de Jud\u00e1, 
y rein\u00f3 sobre Israel en 
Samar\u00eda veintid\u00f3s a\u00f1os. 
{I}30_{/}Ajab hizo lo que es 
malo a los ojos del 
Se\u00f1or, m\u00e1s que todos sus 
predecesores; {I}31_{/}y, no 
bast\u00e1ndole imitar los 
pecados de Jerobo\u00e1n, hijo 
de Nabat, tom\u00f3 por esposa 
a Jezabel, hija de 
Etbaal, rey de los 
sidonios, y sirvi\u00f3 y 
ador\u00f3 a Baal. 
{I}32_{/}Levant\u00f3 un altar a 
Baal en el templo de Baal 
que edific\u00f3 en Samar\u00eda. 
{I}33_{/}Hizo tambi\u00e9n una 
estela; y de este modo 
Ajab sigui\u00f3 irritando al 
Se\u00f1or, Dios de Israel, 
m\u00e1s que todos los reyes 
de Israel que le hab\u00edan 
precedido.
{I}34_{/}En su tiempo Jiel, 
de Betel, reedific\u00f3 a 
Jeric\u00f3; pero a costa de 
su primog\u00e9nito Abir\u00e1n 
ech\u00f3 los cimientos, y de 
Segub, su hijo menor, 
asent\u00f3 las puertas, como 
hab\u00eda dicho el Se\u00f1or por 
medio de Josu\u00e9, hijo de 
Nun.
{1}17{/}

EL\u00cdAS, EL TESBITA{/}

{I}1_{/}El\u00edas, el 
tesbita, de Tisb\u00e9, en 
Galaad, dijo a Ajab: 
\u00ab\u00a1Vive el Se\u00f1or, Dios de 
Israel, a cuyo servicio 
estoy!: en estos dos a\u00f1os 
no habr\u00e1 lluvia ni roc\u00edo, 
mientras yo no lo diga\u00bb.
{I}2_{/}El Se\u00f1or le dijo: 
{I}3_{/}\u00abSal de aqu\u00ed y vete 
al oriente a esconderte 
en el torrente Querit, 
que est\u00e1 al este del 
Jord\u00e1n. {I}4_{/}Beber\u00e1s del 
torrente; yo he dado 
orden a los cuervos de 
que te alimenten all\u00ed\u00bb. 
{I}5_{/}El\u00edas sali\u00f3 y, tal 
como el Se\u00f1or le hab\u00eda 
ordenado, se estableci\u00f3 
en el torrente Querit, al 
este del Jord\u00e1n. {I}6_{/}Los 
cuervos le tra\u00edan pan por 
la ma\u00f1ana y carne por la 
tarde, y beb\u00eda del 
torrente.
CAREST\u00cdA EN EL PA\u00cdS{/}

{I}7_{/}Pero al cabo de alg\u00fan 
tiempo se sec\u00f3 el 
torrente por no haber 
llovido en el pa\u00eds. 
{I}8_{/}Entonces el Se\u00f1or le 
dijo: {I}9_{/}\u00abLev\u00e1ntate y ve 
a Sarepta, de Sid\u00f3n, a 
establecerte all\u00ed. He 
dado orden all\u00ed a una 
mujer viuda de que te 
alimente\u00bb. {I}10_{/}El\u00edas se 
levant\u00f3 y se fue a 
Sarepta. Cuando entraba 
por las puertas de la 
ciudad, vio a una mujer 
viuda, que estaba 
recogiendo le\u00f1a. La llam\u00f3 
y le dijo: \u00abTr\u00e1eme, por 
favor, en un vaso un poco 
de agua para beber\u00bb.
{I}11_{/}Cuando ella iba por 
el agua, El\u00edas le grit\u00f3: 
\u00abTr\u00e1eme tambi\u00e9n un pedazo 
de pan\u00bb. {I}12_{/}Ella 
entonces replic\u00f3: \u00ab\u00a1Vive 
el Se\u00f1or, tu Dios!, que 
no tengo una sola torta; 
s\u00f3lo tengo un pu\u00f1ado de 
harina en la tinaja y un 
poco de aceite en la 
orza. Estaba recogiendo 
esta le\u00f1a para prepararlo 
para m\u00ed y mi hijo, 
com\u00e9rnoslo y luego 
morir\u00bb. {I}13_{/}El\u00edas le 
dijo: \u00abNo temas. Ve a 
casa y haz lo que has 
dicho, pero primero hazme 
a m\u00ed una torta peque\u00f1a y 
tr\u00e1emela. Para ti y para 
tu hijo, la har\u00e1s 
despu\u00e9s. {I}14_{/}Porque esto 
dice el Se\u00f1or, Dios de 
Israel: No se vaciar\u00e1 la 
tinaja de harina, ni la 
orza del aceite 
disminuir\u00e1 hasta el d\u00eda 
en que el Se\u00f1or haga caer 
la lluvia sobre la faz de 
la tierra\u00bb. {I}15_{/}Fue e 
hizo lo que El\u00edas le 
hab\u00eda dicho, y tuvieron 
para comer \u00e9l, ella y 
toda su casa durante 
alg\u00fan tiempo. {I}16_{/}La 
tinaja de harina no se 
vaci\u00f3, ni disminuy\u00f3 la 
orza del aceite, seg\u00fan la 
promesa que el Se\u00f1or 
hab\u00eda hecho por medio de 
El\u00edas.
RESURRECCI\u00d3N DEL HIJO DE 
LA VIUDA{/}

{I}17_{/}Despu\u00e9s de alg\u00fan 
tiempo el hijo del ama de 
la casa cay\u00f3 gravemente 
enfermo y muri\u00f3. 
{I}18_{/}Entonces ella dijo a 
El\u00edas: \u00ab\u00bfQu\u00e9 tengo yo que 
ver contigo, hombre de 
Dios? \u00bfHas entrado en mi 
casa para recordar mis 
pecados y dar muerte a mi 
hijo?\u00bb. {I}19_{/}El\u00edas 
respondi\u00f3: \u00abDame a tu 
hijo\u00bb. Lo tom\u00f3 del regazo 
de la viuda, lo subi\u00f3 al 
aposento superior, donde 
\u00e9l dorm\u00eda, y lo acost\u00f3 
sobre su lecho. {I}20_{/}Y 
clam\u00f3 al Se\u00f1or: \u00abSe\u00f1or, 
Dios m\u00edo, \u00bftambi\u00e9n 
afliges a esta viuda que 
me hospeda, haciendo 
morir a su hijo?\u00bb. 
{I}21_{/}Luego se tendi\u00f3 
sobre el ni\u00f1o tres veces 
y clam\u00f3 al Se\u00f1or as\u00ed: 
\u00ab\u00a1Se\u00f1or, Dios m\u00edo, te 
ruego que devuelvas la 
vida a este ni\u00f1o!\u00bb. 
{I}22_{/}El Se\u00f1or escuch\u00f3 a 
El\u00edas, y el ni\u00f1o revivi\u00f3. 
{I}23_{/}El\u00edas tom\u00f3 al ni\u00f1o, 
lo baj\u00f3 del aposento 
superior de la casa y lo 
entreg\u00f3 a su madre, 
diciendo: \u00ab\u00a1Mira, tu hijo 
est\u00e1 vivo!\u00bb. {I}24_{/}La 
mujer dijo a El\u00edas: 
\u00abAhora s\u00ed reconozco que 
eres un hombre de Dios y 
que la palabra del Se\u00f1or 
en tu boca es verdad\u00bb.
{1}18{/}

DESAF\u00cdO DE EL\u00cdAS A LOS 
PROFETAS DE BAAL Y 
SACRIFICIO EN EL CARMELO{/}

{I}1_{/}Despu\u00e9s de mucho 
tiempo, a los tres a\u00f1os, 
el Se\u00f1or dijo a El\u00edas: 
\u00abAnda, pres\u00e9ntate a Ajab, 
pues quiero hacer llover 
sobre la faz de la 
tierra\u00bb. {I}2_{/}El\u00edas fue a 
presentarse a Ajab.
Como el hambre arreciaba 
en Samar\u00eda, {I}3_{/}Ajab 
llam\u00f3 a Abd\u00edas, su 
mayordomo, el cual era 
muy temeroso del Se\u00f1or: 
{I}4_{/}cuando Jezabel 
extermin\u00f3 a los profetas 
del Se\u00f1or, Abd\u00edas recogi\u00f3 
a cien profetas y los 
ocult\u00f3 en grupos de 
cincuenta en unas cuevas, 
provey\u00e9ndoles de pan y 
agua. {I}5_{/}Ajab dijo a 
Abd\u00edas: \u00abVamos a recorrer 
el pa\u00eds en busca de 
fuentes de agua y de 
arroyos, por si podemos 
encontrar pasto para 
mantener caballos y 
mulos, y no mueran todos 
los animales\u00bb. {I}6_{/}Se 
repartieron el pa\u00eds para 
recorrerlo. Ajab parti\u00f3 
en una direcci\u00f3n, y 
Abd\u00edas en otra.
{I}7_{/}Cuando Abd\u00edas iba por 
el camino, le sali\u00f3 al 
encuentro El\u00edas. Al 
reconocerle, se postr\u00f3 
rostro en tierra y dijo: 
\u00ab\u00bfEres t\u00fa El\u00edas, mi 
se\u00f1or?\u00bb. {I}8_{/}Le 
respondi\u00f3: \u00abLo soy. Anda 
y di a tu amo que est\u00e1 
aqu\u00ed El\u00edas\u00bb. \u00c9l replic\u00f3: 
{I}9_{/}\u00ab\u00bfQu\u00e9 pecado he 
cometido para que me 
entregues a Ajab y me 
mate? {I}10_{/}\u00a1Vive el 
Se\u00f1or, tu Dios!, que no 
hay pueblo ni reino donde 
mi amo no haya mandado a 
buscarte, y cuando se 
respond\u00eda que no estabas 
all\u00ed, hac\u00eda jurar a aquel 
reino o pueblo que no te 
hab\u00eda encontrado; {I}11_{/}y 
ahora me dices t\u00fa: anda y 
di a tu amo que est\u00e1 aqu\u00ed 
El\u00edas. {I}12_{/}Y va a 
suceder que, cuando yo me 
separe de ti, el esp\u00edritu 
del Se\u00f1or te llevar\u00e1 a un 
lugar que yo no s\u00e9, y 
despu\u00e9s de haber ido a 
dar la nueva a Ajab, \u00e9l, 
al no encontrarte, me 
matar\u00e1. Con todo, tu 
siervo teme al Se\u00f1or 
desde su mocedad. 
{I}13_{/}\u00bfPor ventura no le 
han contado a mi se\u00f1or lo 
que hice cuando Jezabel 
mataba a los profetas del 
Se\u00f1or, c\u00f3mo ocult\u00e9 a cien 
de estos profetas del 
Se\u00f1or por grupos de 
cincuenta en unas cuevas, 
aliment\u00e1ndolos con pan y 
agua? {I}14_{/}Y ahora t\u00fa me 
dices: anda y di a tu amo 
que est\u00e1 aqu\u00ed El\u00edas, para 
que me mate\u00bb. {I}15_{/}El\u00edas 
respondi\u00f3: \u00ab\u00a1Vive el 
Se\u00f1or todopoderoso, a 
cuyo servicio estoy!, que 
hoy me presentar\u00e9 a \u00e9l\u00bb.
{I}16_{/}Abd\u00edas fue a buscar 
a Ajab y se lo comunic\u00f3. 
Entonces Ajab sali\u00f3 al 
encuentro de El\u00edas. 
{I}17_{/}Cuando lo vio, le 
dijo: \u00ab\u00bfEres t\u00fa, portador 
de desdichas de Israel?\u00bb. 
{I}18_{/}El\u00edas replic\u00f3: \u00abYo 
no soy portador de 
desdichas de Israel; lo 
eres t\u00fa y la casa de tu 
padre, por haber 
abandonado los 
mandamientos del Se\u00f1or y 
haber dado culto a los 
baales. {I}19_{/}Ahora bien, 
manda reunir junto a m\u00ed 
en el monte Carmelo a 
todo Israel y a los 
cuatrocientos cincuenta 
profetas de Baal que 
comen a la mesa de 
Jezabel\u00bb. {I}20_{/}Y Ajab 
mand\u00f3 llamar a todos los 
israelitas y reuni\u00f3 a los 
profetas en el monte 
Carmelo.
{I}21_{/}El\u00edas se present\u00f3 al 
pueblo y dijo: \u00ab\u00bfHasta 
cu\u00e1ndo andar\u00e9is cojeando 
de las dos piernas? Si el 
Se\u00f1or es Dios, seguidle; 
y si lo es Baal, seguidle 
a \u00e9l\u00bb. Pero el pueblo no 
respondi\u00f3 palabra. 
{I}22_{/}Entonces dijo El\u00edas 
al pueblo: \u00abHe quedado yo 
solo de los profetas del 
Se\u00f1or; en cambio, los 
profetas de Baal son 
cuatrocientos cincuenta. 
{I}23_{/}Pues bien, que nos 
den dos novillos. Que 
ellos elijan un novillo, 
que lo descuarticen y que 
lo pongan sobre la le\u00f1a, 
pero sin poner fuego. 
{I}24_{/}Que invoquen ellos 
el nombre de sus dioses y 
yo invocar\u00e9 el nombre del 
Se\u00f1or. El dios que 
responda enviando fuego, 
\u00e9se ser\u00e1 el verdadero 
Dios\u00bb. El pueblo 
respondi\u00f3: \u00ab\u00a1Est\u00e1 muy 
bien!\u00bb.
{I}25_{/}Entonces El\u00edas dijo 
a los profetas de Baal: 
\u00abElegid vosotros un 
novillo y preparadlo 
vosotros primero, porque 
sois m\u00e1s. Invocad el 
nombre de vuestros dioses 
sin prender fuego\u00bb. 
{I}26_{/}Les entregaron el 
novillo que eligieron, lo 
prepararon y se pusieron 
a invocar el nombre de 
Baal desde la ma\u00f1ana 
hasta el mediod\u00eda, 
diciendo: \u00ab\u00a1Oh, Baal, 
resp\u00f3ndenos!\u00bb. Pero no se 
o\u00eda voz alguna, ni nadie 
respond\u00eda. Y ellos 
continuaban danzando en 
torno al altar que hab\u00edan 
hecho. {I}27_{/}Cuando fue 
mediod\u00eda, El\u00edas comenz\u00f3 a 
burlarse de ellos, 
diciendo: \u00ab\u00a1Gritad m\u00e1s 
fuerte, pues es dios! 
Pero est\u00e1 cavilando, o 
retirado, o se encontrar\u00e1 
de viaje; tal vez est\u00e9 
durmiendo y tenga que 
despertarse\u00bb. {I}28_{/}Ellos, 
entonces, gritaban m\u00e1s 
fuerte, y seg\u00fan su 
costumbre, se hac\u00edan 
cortes con espadas y 
lanzas, hasta chorrear 
sangre por su cuerpo. 
{I}29_{/}Pasado el mediod\u00eda, 
continuaron en su 
paroxismo hasta la hora 
de la ofrenda del 
sacrificio. Pero no se 
o\u00eda voz alguna, ni nadie 
respond\u00eda ni hac\u00eda caso.
{I}30_{/}Entonces El\u00edas dijo 
a todo el pueblo: 
\u00abAcercaos a m\u00ed\u00bb. Y el 
pueblo entero se le 
acerc\u00f3. Prepar\u00f3 el altar 
del Se\u00f1or, que hab\u00eda sido 
destruido; {I}31_{/}tom\u00f3 doce 
piedras, una por cada 
tribu de los hijos de 
Jacob, a quien hab\u00eda 
dicho: \u00abTe llamar\u00e1n 
Israel\u00bb, {I}32_{/}y construy\u00f3 
con ellas un altar en 
honor del Se\u00f1or. Hizo en 
torno al altar una zanja 
como un surco para dos 
medidas de simiente, 
{I}33_{/}dispuso la le\u00f1a, 
descuartiz\u00f3 el novillo, 
lo puso sobre la le\u00f1a 
{I}34_{/}y orden\u00f3: \u00abLlenad 
cuatro c\u00e1ntaros de agua y 
vertedla sobre la le\u00f1a\u00bb. 
Luego dijo: \u00abOtra vez\u00bb. Y 
vertieron agua de nuevo. 
\u00abPor tercera vez\u00bb, 
a\u00f1adi\u00f3. Y lo hicieron por 
tercera vez. {I}35_{/}El agua 
corr\u00eda en torno al altar, 
hasta que se llen\u00f3 la 
zanja.
{I}36_{/}A la hora de la 
ofrenda del sacrificio de 
El\u00edas, se adelant\u00f3 y 
dijo: \u00ab\u00a1Se\u00f1or, Dios de 
Abrah\u00e1n, de Isaac y de 
Israel!, que se sepa hoy 
que t\u00fa eres Dios de 
Israel y yo tu siervo, y 
que por orden tuya he 
hecho todas estas cosas. 
{I}37_{/}Resp\u00f3ndeme, Se\u00f1or; 
resp\u00f3ndeme, y que sepa 
este pueblo que t\u00fa eres, 
Se\u00f1or, el verdadero Dios, 
y as\u00ed se convertir\u00e1 de 
coraz\u00f3n\u00bb. {I}38_{/}Entonces 
cay\u00f3 fuego del Se\u00f1or y 
devor\u00f3 el holocausto, la 
le\u00f1a, las piedras y el 
polvo y sec\u00f3 el agua de 
la zanja. {I}39_{/}El pueblo, 
al ver esto, cay\u00f3 rostro 
en tierra, y exclam\u00f3: 
\u00ab\u00a1El Se\u00f1or es Dios! \u00a1El 
Se\u00f1or es Dios!\u00bb. 
{I}40_{/}El\u00edas les dijo: 
\u00abPrended a los profetas 
de Baal. Que no escape ni 
uno solo\u00bb. Los prendieron 
y El\u00edas los llev\u00f3 al 
torrente Quis\u00f3n y los 
hizo degollar all\u00ed. 
{I}41_{/}Luego El\u00edas dijo a 
Ajab: \u00abSube, come y bebe, 
porque ya se percibe el 
ruido de lluvia 
torrencial\u00bb.
{I}42_{/}Y El\u00edas subi\u00f3 a la 
cima del Carmelo y se 
postr\u00f3 en tierra, puesto 
su rostro entre las 
rodillas. {I}43_{/}Y dijo a 
su criado: \u00abSube y mira 
en direcci\u00f3n del mar\u00bb. 
Subi\u00f3, mir\u00f3 y dijo: \u00abNo 
hay nada\u00bb. Le dijo: \u00abSube 
hasta siete veces\u00bb. 
{I}44_{/}A la s\u00e9ptima vez 
dijo: \u00abUna nube peque\u00f1a 
como la palma de la mano 
de un hombre sube del 
mar\u00bb. El\u00edas dijo: \u00abCorre 
y di a Ajab: Engancha y 
baja, para que no te 
impida la lluvia\u00bb. {I}45_{/}Y 
en unos instantes el 
cielo se oscureci\u00f3 con 
nubes y viento, y cay\u00f3 
una lluvia abundante. 
Ajab mont\u00f3 en su carro y 
fue a Yezrael. {I}46_{/}El 
Se\u00f1or dio fuerzas a 
El\u00edas, que se ci\u00f1\u00f3 y fue 
corriendo delante de Ajab 
hasta Yezrael.
{1}19{/}

FUGA DE EL\u00cdAS POR EL 
DESIERTO{/}

{I}1_{/}Ajab cont\u00f3 a 
Jezabel lo que El\u00edas 
hab\u00eda hecho y c\u00f3mo hab\u00eda 
degollado a espada a 
todos los profetas de 
Baal. {I}2_{/}Y entonces 
Jezabel envi\u00f3 este 
mensaje a El\u00edas: \u00abEsto y 
cosa peor hagan conmigo 
los dioses si ma\u00f1ana a 
estas horas no te he 
puesto a ti como a uno de 
ellos\u00bb.
{I}3_{/}El\u00edas tuvo miedo y se 
escap\u00f3 para salvar su 
vida; lleg\u00f3 a Berseba de 
Jud\u00e1 y dej\u00f3 all\u00ed a su 
criado. {I}4_{/}\u00c9l se intern\u00f3 
en el desierto una 
jornada de camino y fue a 
sentarse bajo una retama, 
dese\u00e1ndose la muerte y 
diciendo: \u00ab\u00a1Ya basta, oh 
Se\u00f1or! Qu\u00edtame la vida, 
pues no soy yo mejor que 
mis padres\u00bb. {I}5_{/}Luego se 
acost\u00f3 y se qued\u00f3 dormido 
debajo de la retama. Un 
\u00e1ngel le toc\u00f3 y le dijo: 
\u00abLev\u00e1ntate y come\u00bb. 
{I}6_{/}Mir\u00f3 en derredor, y 
vio a su cabecera una 
torta cocida sobre 
piedras ardiendo y un 
vaso de agua. Comi\u00f3, 
bebi\u00f3 y luego se volvi\u00f3 a 
acostar. {I}7_{/}El \u00e1ngel del 
Se\u00f1or volvi\u00f3 por segunda 
vez, le toc\u00f3 y le dijo: 
\u00abLev\u00e1ntate y come, pues 
te resta un camino 
demasiado largo para ti\u00bb. 
{I}8_{/}Se levant\u00f3, comi\u00f3 y 
bebi\u00f3, y con la fuerza de 
aquel manjar camin\u00f3 
cuarenta d\u00edas y cuarenta 
noches hasta el monte de 
Dios, el Horeb.
{I}9_{/}Lleg\u00f3 y pas\u00f3 la noche 
en una cueva. El Se\u00f1or le 
dijo: \u00ab\u00bfQu\u00e9 haces aqu\u00ed, 
El\u00edas?\u00bb. {I}10_{/}Respondi\u00f3: 
\u00abMe he abrasado en celo 
por el Se\u00f1or 
todopoderoso, porque los 
israelitas han abandonado 
tu alianza, han destruido 
tus altares, han pasado a 
espada a tus profetas. He 
quedado yo solo, y me 
buscan para quitarme la 
vida\u00bb. {I}11_{/}El Se\u00f1or le 
dijo: \u00abSal y qu\u00e9date de 
pie en la monta\u00f1a ante la 
presencia del Se\u00f1or\u00bb. Y 
el Se\u00f1or pas\u00f3. Sopl\u00f3 un 
viento fuerte e impetuoso 
que descuajaba los montes 
y quebraba las pe\u00f1as 
delante del Se\u00f1or; pero 
el Se\u00f1or no estaba en el 
viento. Despu\u00e9s del 
viento, un terremoto; 
pero el Se\u00f1or no estaba 
en el terremoto. 
{I}12_{/}Tras el terremoto, 
un fuego; pero el Se\u00f1or 
no estaba en el fuego. Y 
al fuego sigui\u00f3 un ligero 
susurro de aire. 
{I}13_{/}El\u00edas, al o\u00edrlo, se 
cubri\u00f3 el rostro con su 
capa, sali\u00f3 fuera y se 
qued\u00f3 de pie a la entrada 
de la cueva. Y una voz le 
pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfQu\u00e9 haces 
aqu\u00ed, El\u00edas?\u00bb. 
{I}14_{/}Respondi\u00f3: \u00abMe he 
abrasado en celo por el 
Se\u00f1or todopoderoso, 
porque los israelitas han 
abandonado tu alianza, 
han destruido tus 
altares, han pasado a 
espada a tus profetas. He 
quedado yo solo y me 
buscan para quitarme la 
vida\u00bb.
{I}15_{/}Y el Se\u00f1or le dijo: 
\u00abAnda, vuelve a emprender 
tu camino por el desierto 
hacia Damasco, y, cuando 
llegues, ungir\u00e1s a Jazael 
por rey de Siria; {I}16_{/}a 
Jeh\u00fa, hijo de Nims\u00ed, le 
ungir\u00e1s por rey de 
Israel; y a Eliseo, hijo 
de Safat, de Abel Mejol\u00e1, 
le ungir\u00e1s profeta en tu 
lugar. {I}17_{/}A quien 
escape de la espada de 
Jazael le matar\u00e1 Jeh\u00fa, y 
a quien escape de la 
espada de Jeh\u00fa le matar\u00e1 
Eliseo. {I}18_{/}Pero yo me 
reservar\u00e9 en Israel siete 
mil: todas las rodillas 
que no se han doblado 
ante Baal y todas las 
bocas que no lo han 
besado\u00bb.
VOCACI\u00d3N DE ELISEO{/}

{I}19_{/}El\u00edas se fue de all\u00ed 
en busca de Eliseo, al 
que encontr\u00f3 arando. 
Ten\u00eda delante de s\u00ed doce 
yuntas de bueyes, y \u00e9l 
araba con la duod\u00e9cima. 
El\u00edas pas\u00f3 junto a \u00e9l y 
le ech\u00f3 encima su capa. 
{I}20_{/}Eliseo, entonces, 
dej\u00f3 los bueyes, corri\u00f3 
detr\u00e1s de El\u00edas y le 
dijo: \u00abD\u00e9jame dar un beso 
a mi padre y a mi madre, 
y luego te seguir\u00e9\u00bb. 
El\u00edas respondi\u00f3: \u00abAnda, 
vu\u00e9lvete; pero ten en 
cuenta lo que he hecho 
contigo\u00bb. {I}21_{/}Se apart\u00f3 
de El\u00edas, tom\u00f3 la yunta 
de bueyes y la inmol\u00f3; y 
con los aperos de los 
bueyes coci\u00f3 la carne y 
la reparti\u00f3 a la gente 
para que la comiera. 
Luego se levant\u00f3, sigui\u00f3 
a El\u00edas y fue su 
servidor.
{1}20{/}

PRIMER ATAQUE Y DERROTA 
DE LOS SIRIOS{/}

{I}1_{/}Ben Hadad, rey de 
Siria, reuni\u00f3 todo su 
ej\u00e9rcito y, acompa\u00f1ado de 
treinta y dos reyes con 
carros y caballos, fue a 
sitiar Samar\u00eda y la 
atac\u00f3. {I}2_{/}Envi\u00f3 a la 
ciudad emisarios a decir 
a Ajab, rey de Israel: 
{I}3_{/}\u00abEsto dice Ben Hadad: 
Tu plata y tu oro son 
m\u00edos; tus mujeres y tus 
hijos a ti te 
pertenecen\u00bb. {I}4_{/}El rey 
de Israel contest\u00f3 de 
esta manera: \u00abComo lo 
dices, \u00a1oh rey, mi se\u00f1or! 
tuyo soy y todo lo que 
tengo\u00bb. {I}5_{/}Pero los 
emisarios volvieron de 
nuevo, diciendo: \u00abEsto 
dice Ben Hadad: Env\u00edo a 
decirte: Me debes 
entregar tu plata, tu 
oro, tus mujeres y tus 
hijos. {I}6_{/}Por tanto, 
ma\u00f1ana, a estas horas, te 
mandar\u00e9 mis s\u00fabditos, que 
registrar\u00e1n tu casa y las 
casas de tus s\u00fabditos. 
Todo lo que les agrade lo 
tomar\u00e1n y se lo 
llevar\u00e1n\u00bb.
{I}7_{/}Entonces el rey de 
Israel convoc\u00f3 a todos 
los ancianos del pa\u00eds y 
dijo: \u00abConsiderad y ved 
la injusticia que \u00e9ste 
busca: me ha mandado a 
pedir mis mujeres y mis 
hijos, despu\u00e9s de no 
haberle negado mi plata y 
mi oro\u00bb. {I}8_{/}Los ancianos 
y todo el pueblo le 
dijeron: \u00abNo le hagas 
caso ni aceptes\u00bb. {I}9_{/}Y 
respondi\u00f3 a los emisarios 
de Ben Hadad: \u00abDecid al 
rey, mi se\u00f1or: Todo lo 
que mandaste a decir a tu 
servidor en un principio, 
lo har\u00e9; pero esto otro 
no lo puedo hacer\u00bb. Los 
emisarios se fueron y 
dieron la respuesta. 
{I}10_{/}Ben Hadad mand\u00f3 a 
decirle: \u00abEsto y cosa 
peor hagan conmigo los 
dioses si el polvo de 
Samar\u00eda basta para llenar 
los pu\u00f1os de toda la 
gente que me sigue\u00bb. 
{I}11_{/}Y el rey de Israel 
contest\u00f3: \u00abDecidle: No se 
engr\u00eda quien se est\u00e1 
ci\u00f1endo las armas como el 
que se despoja de ellas\u00bb. 
{I}12_{/}Cuando Ben Hadad se 
enter\u00f3 de esta respuesta, 
estaba con los reyes, 
bebiendo en las tiendas, 
y mand\u00f3 a sus s\u00fabditos: 
\u00ab\u00a1A formar!\u00bb. Y formaron 
contra la ciudad.
{I}13_{/}Un profeta se acerc\u00f3 
a Ajab, rey de Israel, y 
dijo: \u00abEsto dice el 
Se\u00f1or: \u00bfVes toda esa 
inmensa multitud? Pues 
mira, yo la voy a poner 
hoy en tus manos para que 
sepas que yo soy el 
Se\u00f1or\u00bb. {I}14_{/}Ajab 
replic\u00f3: \u00ab\u00bfPor medio de 
qui\u00e9n?\u00bb. Y respondi\u00f3: 
\u00abPor medio de los 
asistentes de los jefes 
de las provincias\u00bb. \u00c9l 
insisti\u00f3: \u00ab\u00bfQui\u00e9n 
entablar\u00e1 el combate?\u00bb. Y 
respondi\u00f3: \u00abT\u00fa\u00bb. 
{I}15_{/}Ajab entonces pas\u00f3 
revista a los asistentes 
de los jefes de las 
provincias, y se contaron 
doscientos treinta y dos. 
Despu\u00e9s de ellos revist\u00f3 
a toda la gente, todos 
los israelitas, que eran 
siete mil. {I}16_{/}Al 
mediod\u00eda se hizo una 
salida, mientras que Ben 
Hadad estaba en sus 
tiendas bebiendo y 
borracho, con los treinta 
y dos reyes que le 
ayudaban. {I}17_{/}Salieron 
en primer lugar los 
asistentes de los jefes 
de las provincias. Ben 
Hadad envi\u00f3 a informarse 
y le dieron este parte: 
\u00abUnos hombres han salido 
de Samar\u00eda\u00bb. {I}18_{/}Orden\u00f3: 
\u00abSi han salido en son de 
paz, prendedlos vivos; y 
si en son de guerra, 
prendedlos vivos 
tambi\u00e9n\u00bb. {I}19_{/}Los 
asistentes de los jefes 
de las provincias 
salieron de la ciudad, 
seguidos por el ej\u00e9rcito. 
{I}20_{/}Cada uno mat\u00f3 al que 
se le puso delante. Los 
sirios se dieron a la 
fuga, perseguidos por los 
israelitas, y Ben Hadad, 
rey de Siria, logr\u00f3 
salvarse a caballo con 
algunos jinetes. 
{I}21_{/}Sali\u00f3 tambi\u00e9n el rey 
de Israel y se apoder\u00f3 de 
caballos y de carros, 
asestando un recio golpe 
a los sirios.
{I}22_{/}Se acerc\u00f3 entonces 
el profeta al rey de 
Israel y le dijo: \u00abAnda, 
refu\u00e9rzate y considera lo 
que debes hacer; porque 
al cabo del a\u00f1o el rey de 
Siria vendr\u00e1 contra ti\u00bb.
{I}23_{/}Los s\u00fabditos del rey 
de Siria le dijeron: \u00abEl 
dios de ellos es dios de 
las monta\u00f1as; por eso nos 
han vencido; pero 
luchemos contra ellos en 
la llanura, y ver\u00e1s c\u00f3mo 
los venceremos. {I}24_{/}Haz 
esto: quita a cada uno de 
los reyes de su puesto y 
pon en su lugar 
prefectos. {I}25_{/}Luego t\u00fa 
reunir\u00e1s un ej\u00e9rcito como 
el que perdiste, una 
caballer\u00eda como aqu\u00e9lla y 
carros en igual n\u00famero. 
Les presentaremos batalla 
en la llanura, y ver\u00e1s 
c\u00f3mo los venceremos\u00bb. El 
rey escuch\u00f3 sus razones y 
obr\u00f3 de esta manera.
SEGUNDA DERROTA DE LOS 
SIRIOS{/}

{I}26_{/}Al cabo de un a\u00f1o 
Ben Hadad pas\u00f3 revista a 
los sirios y fue a Afec a 
luchar contra Israel. 
{I}27_{/}Tambi\u00e9n los 
israelitas fueron 
revistados, y salieron a 
su encuentro. Los 
israelitas acamparon 
frente a ellos como dos 
hatillos de cabras, 
mientras los sirios 
llenaban el pa\u00eds. 
{I}28_{/}Entonces un hombre 
de Dios se lleg\u00f3 al rey 
de Israel, y le dijo: 
\u00abEsto dice el Se\u00f1or: Ya 
que Siria ha dicho que el 
Se\u00f1or es el Dios de las 
monta\u00f1as y no el Dios de 
los valles, voy a 
entregar en tus manos a 
toda esa inmensa 
multitud, para que 
conozc\u00e1is que yo soy el 
Se\u00f1or\u00bb.
{I}29_{/}Siete d\u00edas 
estuvieron acampados los 
unos frente a los otros. 
Al s\u00e9ptimo d\u00eda se entabl\u00f3 
la batalla, y los 
israelitas mataron en un 
solo d\u00eda cien mil 
infantes de los sirios. 
{I}30_{/}Los supervivientes 
huyeron a la ciudad de 
Afec; pero la muralla se 
desplom\u00f3 sobre los siete 
mil hombres que quedaban. 
Tambi\u00e9n Ben Hadad huy\u00f3 a 
la ciudad, escondi\u00e9ndose 
de estancia en estancia. 
{I}31_{/}Sus s\u00fabditos le 
dijeron: \u00abMira, hemos 
o\u00eddo que los reyes de la 
casa de Israel son reyes 
clementes; deja que nos 
pongamos sayales en los 
lomos y sogas al cuello y 
salgamos ante el rey de 
Israel. \u00a1Qui\u00e9n sabe si 
nos perdonar\u00e1 la vida!\u00bb. 
{I}32_{/}Y ci\u00f1eron con 
sayales los lomos y con 
cuerdas el cuello, y se 
presentaron al rey de 
Israel diciendo: \u00abTu 
servidor Ben Hadad dice: 
Perd\u00f3name la vida, por 
favor\u00bb. El rey respondi\u00f3: 
\u00ab\u00bfEst\u00e1 a\u00fan vivo? Es mi 
hermano\u00bb. {I}33_{/}Aquellos 
hombres lo dieron como 
buen augurio y se 
apresuraron a tomarle la 
palabra de la boca, 
diciendo: \u00ab\u00a1Ben Hadad es 
tu hermano!\u00bb. Y \u00e9l 
a\u00f1adi\u00f3: \u00abId y tra\u00e9dmelo\u00bb. 
Ben Hadad se present\u00f3 
ante Ajab, que le mont\u00f3 
en su carro. {I}34_{/}Ben 
Hadad le dijo: \u00abLas 
ciudades que mi padre 
quit\u00f3 al tuyo te las 
devolver\u00e9, y t\u00fa podr\u00e1s 
establecer en Damasco 
plazas comerciales, como 
hizo mi padre en 
Samar\u00eda\u00bb. Ajab hizo este 
pacto con \u00e9l y le dej\u00f3 en 
libertad.
AMENAZA PROF\u00c9TICA CONTRA 
AJAB{/}

{I}35_{/}Un disc\u00edpulo de los 
profetas dijo de parte 
del Se\u00f1or a un compa\u00f1ero 
suyo: \u00abP\u00e9game\u00bb. Y como no 
quiso hacerlo, {I}36_{/}le 
dijo: \u00abPor no haber 
obedecido a la voz del 
Se\u00f1or, cuando te separes 
de m\u00ed, te matar\u00e1 un 
le\u00f3n\u00bb. Y apenas se separ\u00f3 
de su lado, un le\u00f3n lo 
encontr\u00f3 y lo mat\u00f3. 
{I}37_{/}Encontr\u00f3 luego a 
otro hombre y le dijo: 
\u00abP\u00e9game\u00bb. Y aquel hombre 
lo golpe\u00f3 y lo hiri\u00f3. 
{I}38_{/}Fue entonces el 
profeta y se present\u00f3 al 
rey a la vera del camino, 
disfrazado con una venda 
en los ojos. {I}39_{/}Y 
cuando el rey pasaba, 
grit\u00f3: \u00abTu servidor hab\u00eda 
salido de en medio de la 
refriega, cuando un 
hombre se le acerc\u00f3, me 
trajo a otro y me dijo: 
Guarda a este hombre. Si 
se escapa, tu vida 
responder\u00e1 por la suya o 
pagar\u00e1s tres mil monedas 
de plata. {I}40_{/}Pero 
sucedi\u00f3 que, mientras tu 
siervo atend\u00eda ac\u00e1 y 
all\u00e1, el hombre 
desapareci\u00f3\u00bb. El rey de 
Israel le dijo: \u00ab\u00c9sa es 
tu sentencia. T\u00fa mismo la 
has pronunciado\u00bb.
{I}41_{/}\u00c9l entonces se quit\u00f3 
la venda de los ojos, y 
el rey de Israel 
reconoci\u00f3 que era uno de 
los profetas. {I}42_{/}Y dijo 
al rey: \u00abPor haber dejado 
escapar al hombre que yo 
hab\u00eda consagrado al 
exterminio, tu vida 
responder\u00e1 por la suya y 
tu pueblo por su pueblo\u00bb. 
{I}43_{/}Y el rey de Israel 
se fue a casa triste e 
irritado y entr\u00f3 en 
Samar\u00eda.
{1}21{/}

LA VI\u00d1A DE NABOT{/}

{I}1_{/}Nabot, el 
yezraelita, ten\u00eda una 
vi\u00f1a en Yezrael, junto al 
palacio de Ajab, rey de 
Samar\u00eda. {I}2_{/}Ajab dijo a 
Nabot: \u00abDame tu vi\u00f1a, 
para que me sirva de 
huerto de hortaliza, ya 
que est\u00e1 contigua a mi 
palacio. Yo te dar\u00e9 en su 
lugar un huerto mejor, o, 
si lo prefieres, te dar\u00e9 
su valor en dinero\u00bb. 
{I}3_{/}Nabot respondi\u00f3 a 
Ajab: \u00ab\u00a1Dios me libre de 
darte la herencia de mis 
padres!\u00bb. {I}4_{/}Ajab entr\u00f3 
en su palacio triste e 
irritado porque Nabot, el 
yezraelita, no le hab\u00eda 
querido dar la herencia 
de sus padres. Se meti\u00f3 
en la cama, volvi\u00f3 la 
cara a la pared y no 
prob\u00f3 bocado.
{I}5_{/}Su esposa Jezabel se 
acerc\u00f3 a \u00e9l y le dijo: 
\u00ab\u00bfPor qu\u00e9 est\u00e1s de tan 
mal humor y no quieres 
comer?\u00bb. {I}6_{/}Le 
respondi\u00f3: \u00abPorque he 
dicho a Nabot que me 
venda la vi\u00f1a o que me la 
cambie por otra y \u00e9l no 
quiere\u00bb. {I}7_{/}Jezabel le 
dijo: \u00ab\u00bfEres t\u00fa realmente 
el rey de Israel?... 
Lev\u00e1ntate, come y est\u00e1te 
tranquilo. Yo te dar\u00e9 la 
vi\u00f1a de Nabot, el 
yezraelita\u00bb.
CRIMEN DE JEZABEL{/}

{I}8_{/}Entonces ella 
escribi\u00f3 en nombre de 
Ajab cartas, las sell\u00f3 
con su sello y las envi\u00f3 
a los ancianos y nobles 
conciudadanos de Nabot. 
{I}9_{/}En las cartas dec\u00eda: 
\u00abPregonad un ayuno y 
haced a Nabot sentarse a 
la cabeza de la asamblea. 
{I}10_{/}Poned ante \u00e9l dos 
hombres perversos que 
atestig\u00fcen contra \u00e9l as\u00ed: 
Ha maldecido a Dios y al 
rey. Sacadle luego fuera, 
y matadle a pedradas\u00bb. 
{I}11_{/}Los hombres de la 
ciudad de Nabot, los 
ancianos y los nobles 
conciudadanos suyos 
hicieron lo que les hab\u00eda 
mandado Jezabel, tal y 
como estaba escrito en 
las cartas que les hab\u00eda 
enviado. {I}12_{/}Pregonaron 
un ayuno y pusieron a 
Nabot a la cabeza de la 
asamblea. {I}13_{/}Llegaron 
luego los dos hombres 
perversos y, 
encar\u00e1ndosele, 
testificaron ante la 
asamblea de esta suerte: 
\u00abNabot ha maldecido a 
Dios y al rey\u00bb. Entonces 
lo sacaron fuera de la 
ciudad y lo mataron a 
pedradas. {I}14_{/}Y mandaron 
decir a Jezabel: \u00abNabot 
ha sido matado a 
pedradas\u00bb.
{I}15_{/}Apenas supo Jezabel 
que Nabot hab\u00eda sido 
matado a pedradas, dijo a 
Ajab: \u00abLev\u00e1ntate, toma 
posesi\u00f3n de la vi\u00f1a de 
Nabot, el yezraelita, que 
no quiso vend\u00e9rtela, pues 
Nabot ya no vive, sino 
que ha muerto\u00bb. 
{I}16_{/}Cuando Ajab oy\u00f3 que 
Nabot hab\u00eda muerto, fue y 
se apoder\u00f3 de su vi\u00f1a.
PREDICCI\u00d3N DEL CASTIGO{/}

{I}17_{/}Entonces el Se\u00f1or 
dijo a El\u00edas, el tesbita: 
{I}18_{/}\u00abAnda y vete a ver a 
Ajab, rey de Israel, en 
Samar\u00eda. Est\u00e1 en la vi\u00f1a 
de Nabot, adonde ha ido 
para apoderarse de ella. 
Le dir\u00e1s: Esto dice el 
Se\u00f1or: \u00a1De modo que, 
despu\u00e9s de haber matado, 
robas! {I}19_{/}Y a\u00f1adir\u00e1s: 
Esto dice el Se\u00f1or: En el 
mismo lugar en que los 
perros han lamido la 
sangre de Nabot, lamer\u00e1n 
tambi\u00e9n la tuya\u00bb.
{I}20_{/}Ajab dijo a El\u00edas: 
\u00ab\u00bfAs\u00ed que me has 
sorprendido, enemigo 
m\u00edo?\u00bb. \u00abS\u00ed, te he 
sorprendido -respondi\u00f3 
El\u00edas-; por haberte 
prestado a hacer lo que 
es malo a los ojos del 
Se\u00f1or, {I}21_{/}voy a 
acarrear sobre ti la 
desgracia: barrer\u00e9 tu 
posteridad y exterminar\u00e9 
de Ajab todo var\u00f3n, 
esclavo y libre, de 
Israel. {I}22_{/}Har\u00e9 de tu 
casa como de la casa de 
Jerobo\u00e1n, hijo de Nabat, 
o como de la casa de 
Bas\u00e1, hijo de Aj\u00edas, por 
haberme irritado y haber 
hecho pecar a Israel. 
{I}23_{/}El Se\u00f1or ha dicho 
tambi\u00e9n contra Jezabel: 
Los perros comer\u00e1n a 
Jezabel en la propiedad 
de Yezrael. {I}24_{/}Al que 
de Ajab muera en la 
ciudad le comer\u00e1n los 
perros, y al que muera en 
el campo le comer\u00e1n las 
aves del cielo\u00bb.
{I}25_{/}En verdad no hubo 
nadie que como Ajab se 
prestase a hacer lo que 
es malo a los ojos del 
Se\u00f1or, a lo cual le 
incitaba su esposa 
Jezabel, {I}26_{/}o cometiese 
tan grandes abominaciones 
dando culto a los \u00eddolos, 
imitando a los amorreos, 
que el Se\u00f1or hab\u00eda echado 
delante de los 
israelitas.
{I}27_{/}Cuando Ajab oy\u00f3 
aquellas palabras, rasg\u00f3 
sus vestiduras, se visti\u00f3 
de saco y ayun\u00f3. Se 
acostaba con el cilicio y 
andaba muy afligido. 
{I}28_{/}Entonces el Se\u00f1or 
dijo a El\u00edas, el tesbita: 
{I}29_{/}\u00ab\u00bfHas visto c\u00f3mo 
Ajab se ha humillado ante 
m\u00ed? Por eso, no acarrear\u00e9 
la desgracia sobre su 
casa en sus d\u00edas, sino en 
los d\u00edas de su hijo\u00bb.
{1}22{/}

EXPEDICI\u00d3N CONTRA RAMOT 
DE GALAAD{/}

{I}1_{/}Pasaron tres a\u00f1os 
sin guerra entre Siria e 
Israel. {I}2_{/}Y al tercer 
a\u00f1o, Josafat, rey de 
Jud\u00e1, fue a visitar al 
rey de Israel, {I}3_{/}el 
cual dijo a sus 
servidores: \u00abSab\u00e9is bien 
que Ramot de Galaad nos 
pertenece, y, no 
obstante, nosotros 
estamos con los brazos 
cruzados sin quit\u00e1rsela 
al rey de Siria\u00bb. {I}4_{/}Y 
propuso a Josafat: 
\u00ab\u00bfQuieres venir conmigo a 
atacar a Ramot de 
Galaad?\u00bb. Josafat le 
respondi\u00f3: \u00abT\u00fa y yo, tu 
pueblo y mi pueblo, tu 
caballer\u00eda y mi 
caballer\u00eda son una misma 
cosa\u00bb. {I}5_{/}Pero a\u00f1adi\u00f3: 
\u00abPor favor, consulta hoy 
la voluntad del Se\u00f1or\u00bb.
{I}6_{/}Entonces el rey de 
Israel reuni\u00f3 a los 
profetas, cuatrocientos, 
y les dijo: \u00ab\u00bfDebo atacar 
a Ramot de Galaad, o 
no?\u00bb. Respondieron: 
\u00abAt\u00e1cala, porque el Se\u00f1or 
la pondr\u00e1 en tus manos\u00bb. 
{I}7_{/}Josafat repuso: \u00ab\u00bfNo 
habr\u00e1 aqu\u00ed alg\u00fan otro 
profeta del Se\u00f1or, para 
consultarle?\u00bb. {I}8_{/}El rey 
de Israel respondi\u00f3 a 
Josafat: \u00abHay todav\u00eda uno 
por medio del cual 
podemos consultar al 
Se\u00f1or; pero yo le odio 
porque nunca me profetiza 
cosas buenas, sino cosas 
malas. Es Miqueas, hijo 
de Yiml\u00e1\u00bb. Josafat dijo: 
\u00abNo hable as\u00ed el rey\u00bb.
PREDICCI\u00d3N DE MIQUEAS{/}

{I}9_{/}Entonces el rey de 
Israel llam\u00f3 a un 
funcionario y le dijo: 
\u00abQue venga inmediatamente 
Miqueas, hijo de Yiml\u00e1\u00bb. 
{I}10_{/}El rey de Israel y 
Josafat, rey de Jud\u00e1, 
estaban sentados en sus 
tronos con sus vestiduras 
regias en la explanada, y 
ante ellos todos los 
profetas en trance de 
profetizar. 
{I}11_{/}Sedec\u00edas, hijo de 
Canaan\u00e1, se hab\u00eda hecho 
cuernos de hierro, y 
dec\u00eda: \u00abEsto dice el 
Se\u00f1or: Con \u00e9stos 
acornear\u00e1s a Siria hasta 
exterminarlo\u00bb. {I}12_{/}Y 
todos los profetas 
profetizaban de la misma 
manera: \u00abAtaca a Ramot de 
Galaad y triunfar\u00e1s, pues 
el Se\u00f1or la pondr\u00e1 en tus 
manos\u00bb.
{I}13_{/}El mensajero que 
hab\u00eda ido a llamar a 
Miqueas le dijo: \u00abMira 
que los profetas, todos a 
una, profetizan \u00e9xito al 
rey: haz t\u00fa como ellos, y 
profetiza el triunfo\u00bb. 
{I}14_{/}Miqueas respondi\u00f3: 
\u00ab\u00a1Vive el Se\u00f1or, que dir\u00e9 
lo que el Se\u00f1or me 
mande!\u00bb.
{I}15_{/}Se present\u00f3 al rey, 
y el rey le dijo: 
\u00abMiqueas, \u00bfdebemos atacar 
a Ramot de Galaad, o 
no?\u00bb. \u00c9l respondi\u00f3: 
\u00abAt\u00e1cala y triunfar\u00e1s, 
pues el Se\u00f1or la pondr\u00e1 
en tus manos\u00bb. {I}16_{/}El 
rey le dijo: \u00ab\u00bfCu\u00e1ntas 
veces te voy a decir que 
no digas m\u00e1s que la 
verdad en nombre del 
Se\u00f1or?\u00bb. Miqueas 
contest\u00f3: {I}17_{/}\u00abHe visto 
a todo Israel disperso 
por los montes como 
reba\u00f1o sin pastor. Y el 
Se\u00f1or dec\u00eda: \u00c9stos no 
tienen due\u00f1o. Que cada 
uno vuelva en paz a su 
casa\u00bb. {I}18_{/}El rey de 
Israel dijo a Josafat: 
\u00ab\u00bfNo te dec\u00eda yo que 
nunca me profetiza 
bienes, sino males?\u00bb. 
{I}19_{/}Miqueas replic\u00f3: 
\u00abEscucha la palabra del 
Se\u00f1or: He visto al Se\u00f1or 
sentado en su trono y a 
toda la corte del cielo 
alineada a su derecha y a 
su izquierda. {I}20_{/}Y el 
Se\u00f1or dec\u00eda: \u00bfQui\u00e9n 
seducir\u00e1 a Ajab, para que 
vaya y muera en Ramot de 
Galaad? Y uno propon\u00eda 
una cosa y otro otra. 
{I}21_{/}Pero se adelant\u00f3 un 
esp\u00edritu y, de pie ante 
el Se\u00f1or, dijo: Yo lo 
seducir\u00e9. El Se\u00f1or le 
pregunt\u00f3: \u00bfC\u00f3mo? {I}22_{/}Y 
\u00e9l respondi\u00f3: Saldr\u00e9 y 
ser\u00e9 esp\u00edritu de mentira 
en la boca de todos tus 
profetas. Y el Se\u00f1or 
dijo: T\u00fa lograr\u00e1s 
seducirlo; vete y hazlo 
as\u00ed. {I}23_{/}Sabe, pues, que 
el Se\u00f1or ha puesto 
esp\u00edritu de mentira en la 
boca de todos tus 
profetas, porque el Se\u00f1or 
ha decretado tu ruina\u00bb.
{I}24_{/}Entonces Sedec\u00edas, 
hijo de Canaan\u00e1, dio una 
bofetada a Miqueas, y le 
dijo: \u00ab\u00bfEs que el 
esp\u00edritu del Se\u00f1or me ha 
dejado a m\u00ed para hablarte 
a ti?\u00bb. {I}25_{/}Miqueas 
contest\u00f3: \u00abLo sabr\u00e1s el 
d\u00eda en que andes de 
aposento en aposento para 
esconderte\u00bb. {I}26_{/}El rey 
de Israel orden\u00f3: \u00abPrende 
a Miqueas y cond\u00facelo a 
Am\u00f3n, prefecto de la 
ciudad, y a Jo\u00e1s, mi 
hijo, {I}27_{/}y diles: \u00c9sta 
es la orden del rey: 
Meted a este hombre en la 
c\u00e1rcel y tenedlo a pan y 
agua, y poco de cada 
cosa, hasta que yo vuelva 
sano y salvo\u00bb. 
{I}28_{/}Miqueas repuso: \u00abSi 
vuelves sano y salvo, el 
Se\u00f1or no ha hablado por 
mi boca\u00bb.
BATALLA Y MUERTE DE AJAB{/}

{I}29_{/}El rey de Israel y 
Josafat, rey de Jud\u00e1, 
fueron a atacar a Ramot 
de Galaad. {I}30_{/}El rey de 
Israel dijo a Josafat: 
\u00abYo ir\u00e9 disfrazado a la 
batalla, pero t\u00fa ir\u00e1s con 
tu vestidura real\u00bb. Y se 
disfraz\u00f3 y entr\u00f3 en 
batalla. {I}31_{/}Mas el rey 
de Siria hab\u00eda dado estas 
\u00f3rdenes a los treinta y 
dos jefes de sus carros: 
\u00abNo ataqu\u00e9is a ninguno, 
sea oficial o soldado 
raso, sino \u00fanicamente al 
rey de Israel\u00bb. 
{I}32_{/}Cuando los jefes de 
los carros vieron a 
Josafat, se dijeron: 
\u00ab\u00c9ste es el rey de 
Israel\u00bb. Y fueron contra 
\u00e9l y lo atacaron. Josafat 
entonces lanz\u00f3 un grito. 
{I}33_{/}Los jefes de los 
carros se dieron cuenta 
de que no era el rey de 
Israel y dejaron de 
perseguirlo.
{I}34_{/}Pero un hombre 
dispar\u00f3 el arco al azar e 
hiri\u00f3 al rey de Israel 
entre las junturas de la 
coraza. El rey dijo a su 
auriga: \u00abDa la vuelta y 
s\u00e1came del campo, porque 
estoy herido\u00bb. {I}35_{/}Pero 
arreci\u00f3 tanto la lucha 
aquel d\u00eda, que el rey de 
Israel sigui\u00f3 firme en su 
carro frente a los sirios 
y muri\u00f3 al atardecer: la 
sangre de la herida cay\u00f3 
al fondo del carro. 
{I}36_{/}Al ponerse el sol, 
corri\u00f3 esta orden por el 
campamento: \u00ab\u00a1Cada cual a 
su ciudad, cada cual a su 
tierra, el rey ha 
muerto!\u00bb.
{I}37_{/}Llevaron al rey a 
Samar\u00eda, y all\u00ed lo 
enterraron. {I}38_{/}Lavaron 
el carro en la alberca de 
Samar\u00eda, los perros 
lamieron la sangre del 
rey y las prostitutas se 
ba\u00f1aron en ella, como 
hab\u00eda dicho el Se\u00f1or.
{I}39_{/}El resto de la 
historia de Ajab, todo 
cuanto hizo, la casa de 
marfil que edific\u00f3 y las 
ciudades que construy\u00f3, 
est\u00e1 escrito en el libro 
de los anales de los 
reyes de Israel. 
{I}40_{/}Ajab muri\u00f3 y le 
sucedi\u00f3 en el trono su 
hijo Ocoz\u00edas.
JOSAFAT, REY DE JUD\u00c1{/}

{I}41_{/}Josafat, hijo de 
As\u00e1, comenz\u00f3 a reinar 
sobre Jud\u00e1 el a\u00f1o cuarto 
de Ajab, rey de Israel. 
{I}42_{/}Ten\u00eda treinta y 
cinco a\u00f1os cuando subi\u00f3 
al trono, y rein\u00f3 en 
Jerusal\u00e9n veinticinco 
a\u00f1os. Su madre, hija de 
Silj\u00ed, se llamaba Azub\u00e1. 
{I}43_{/}Sigui\u00f3 en todo la 
conducta de su padre, 
As\u00e1, y no se apart\u00f3 un 
punto de ella, haciendo 
lo que es recto a los 
ojos del Se\u00f1or. {I}44_{/}Sin 
embargo, las colinas no 
desaparecieron, y el 
pueblo segu\u00eda a\u00fan 
ofreciendo sacrificios y 
quemando incienso en 
ellas. {I}45_{/}Estuvo en paz 
con el rey de Israel.
{I}46_{/}El resto de la 
historia de Josafat, las 
proezas que realiz\u00f3 y las 
guerras que sostuvo est\u00e1n 
escritas en el libro de 
los anales de los reyes 
de Jud\u00e1.
{I}47_{/}Barri\u00f3 del pa\u00eds los 
restos de la prostituci\u00f3n 
sagrada que hab\u00edan 
quedado en los d\u00edas de su 
padre, As\u00e1. {I}48_{/}En Ed\u00f3n 
entonces no hab\u00eda rey; un 
gobernador hac\u00eda de tal. 
{I}49_{/}Josafat construy\u00f3 
naves de Tarsis para ir a 
Ofir por oro; pero no 
zarp\u00f3 porque las naves se 
destrozaron en Esy\u00f3n 
Gu\u00e9ber. {I}50_{/}Ocoz\u00edas, 
hijo de Ajab, hab\u00eda dicho 
a Josafat: \u00abQue mis 
s\u00fabditos vayan con los 
tuyos en las naves\u00bb. Pero 
Josafat no hab\u00eda querido. 
{I}51_{/}Josafat muri\u00f3 y fue 
sepultado con sus padres 
en la ciudad de David, su 
antepasado. Le sucedi\u00f3 en 
el trono su hijo Jor\u00e1n.
OCOZ\u00cdAS, REY DE ISRAEL{/}

{I}52_{/}Ocoz\u00edas, hijo de 
Ajab, empez\u00f3 a reinar 
sobre Israel en Samar\u00eda 
el a\u00f1o diecisiete de 
Josafat, rey de Jud\u00e1. 
Rein\u00f3 dos a\u00f1os sobre 
Israel. {I}53_{/}Hizo lo que 
es malo a los ojos del 
Se\u00f1or e imit\u00f3 la conducta 
de su padre, de su madre 
y de Jerobo\u00e1n, hijo de 
Nabat, el que hizo pecar 
a Israel. {I}54_{/}Sirvi\u00f3 a 
Baal y le ador\u00f3, 
irritando al Se\u00f1or, Dios 
de Israel, exactamente 
como lo hab\u00eda hecho su 
padre.
