{N}1,{/}1: (1-11) En la introducci\u00f3n, despu\u00e9s del encabezamiento (ver 1Cor 1,1-3), viene una alabanza y bendici\u00f3n a Dios, que le ha salvado de peligros mortales sufridos por sus hermanos. No sabemos a qu\u00e9 peligro de muerte se refiere ni cu\u00e1ndo tuvo lugar. Lo importante son los principios teol\u00f3gicos que Pablo establece ante esta situaci\u00f3n: la liberaci\u00f3n del peligro es como una resurrecci\u00f3n de entre los muertos; la dificultad y el sufrimiento deben ser considerados como la participaci\u00f3n en la muerte de Cristo; por el contrario, la superaci\u00f3n de los mismos nos hace participar en su resurrecci\u00f3n; por eso, los consuelos experimentados por Pablo se convierten en aliento y consuelo para la comunidad.

{N}1,{/}12: (1,12-2,13) Pablo hab\u00eda cambiado su plan de viajar a Corinto. Y este cambio fue aprovechado por sus enemigos para acusarlo de volubilidad y desinter\u00e9s por los corintios. Pablo rechaza las acusaciones justificando su actitud: ha querido ahorrar a los corintios y a \u00e9l mismo un disgusto similar al que se produjo con motivo de la visita intermedia (2,1); desde su categor\u00eda de ministro de Cristo, que es el {C}\u00abs\u00ed\u00bb{/} del Padre a todas sus promesas (1,19s), \u00e9l no puede andar con vacilaciones del s\u00ed y el no: no es voluble; por otra parte, la carta de las l\u00e1grimas (2,4-9; 7,8ss), que les hizo llegar por medio de Tito, supli\u00f3 en gran parte la finalidad de su viaje; ahora que el ofensor, el que le hab\u00eda ofendido, ha sido castigado por la comunidad y \u00e9l mismo ha reconocido su culpa, debe ser perdonado (2,5-11). Prueba elocuente del amor que Pablo les tiene fue su salida de Tr\u00f3ade hacia Macedonia al encuentro de Tito para recibir noticias de los corintios. Las noticias han sido buenas y ello le llena de alegr\u00eda.

{N}2,{/}14: (14-16) La imagen del aroma es aplicada al \u00abconocimiento\u00bb o aceptaci\u00f3n de la tarea evangelizadora de Pablo (4,6; 10,5). De forma m\u00e1s gen\u00e9rica, el \u00abbuen olor de Cristo\u00bb tiene como punto de partida el incienso y aromas utilizados en el culto (G\u00e9n 8,1; Lev 1,9). La imagen se aplica, en sentido figurado, a la misi\u00f3n evangelizadora del Ap\u00f3stol: como el \u00abbuen olor\u00bb significaba la acci\u00f3n poderosa de la divinidad, as\u00ed el mensaje cristiano tiene el poder divino del discernimiento (2,16); como el \u00abbuen olor\u00bb de los sacrificios agradaba a la divinidad, as\u00ed tambi\u00e9n la tarea apost\u00f3lica es conforme a la voluntad de Dios.

{N}2,{/}17: La predicaci\u00f3n apost\u00f3lica no es una simple informaci\u00f3n de sucesos pasados, sino la actualizaci\u00f3n del acto reconciliador de Dios, que se presenta ante el oyente de la palabra. As\u00ed, el hombre es colocado ante el dilema de aceptar o rechazar dicho acto reconciliador de Dios. La decisi\u00f3n positiva o negativa implica, respectivamente, la comunicaci\u00f3n de la vida o de la muerte.

{N}3,{/}1: (3,1-4,6) A diferencia de sus difamadores judaizantes, Pablo no necesita cartas de recomendaci\u00f3n, ya que los mismos corintios son una carta viva -no escrita con tinta, sino con el Esp\u00edritu-, que presenta a Pablo como el ministro de la nueva alianza. Y si ya el antiguo era glorioso, a pesar de ser ministerio de letra, condenaci\u00f3n y muerte y, adem\u00e1s, pasajero, \u00a1cu\u00e1nto m\u00e1s lo ser\u00e1 el ministerio de la justicia, del Esp\u00edritu, que es permanente! Como predicador, el Ap\u00f3stol, es ministro de la nueva alianza; del Esp\u00edritu que vivifica, no de la letra que mata. La capacidad-suficiencia para tan alto ministerio viene de Dios.

{N}3,{/}16: Al afirmar que el Se\u00f1or es Esp\u00edritu, no pretende Pablo establecer una identidad de personas entre ellos. El Se\u00f1or es Esp\u00edritu porque, a partir de la resurrecci\u00f3n, pertenece totalmente al plano superior, al de la divinidad, simbolizado por el Esp\u00edritu. La frase es sin\u00f3nima de esta otra \u00abel Se\u00f1or es Dios\u00bb. Por otra parte, el inter\u00e9s de Pablo est\u00e1 en destacar la contraposici\u00f3n entre la letra de la ley y el Esp\u00edritu.

{N}4,{/}7: (4,7-5,10) La fragilidad de los instrumentos, comparados con los vasos de arcilla, pretende poner de relieve que su grandeza deriva de su ministerio y del poder de Dios. Por sus sufrimientos, el Ap\u00f3stol lleva en s\u00ed mismo la muerte de Cristo, y por \u00e9l la vida de Jes\u00fas se manifiesta entre los hombres; estos sufrimientos le asocian a Jes\u00fas muerto y resucitado. En consecuencia, sus sufrimientos preparan su resurrecci\u00f3n gloriosa y su reuni\u00f3n con Cristo inmediatamente despu\u00e9s de la muerte. La vida presente se halla determinada por la fe, la esperanza y la responsabilidad. Contraposici\u00f3n entre la tienda, que es siempre algo fundamentalmente pasajero, y la casa s\u00f3lida.

{N}5,{/}11: (5,11-6,10) Tambi\u00e9n es importante el pensamiento del juicio divino para mantenerse fiel en la l\u00ednea del deber. A pesar de lo cual, el principio determinante de su actuaci\u00f3n apost\u00f3lica no es el temor, sino el amor. Cristo ha inaugurado una nueva creaci\u00f3n, ha dado un nuevo ser a los cristianos. Pablo es embajador de Cristo y tiene como misi\u00f3n la reconciliaci\u00f3n de los hombres con Dios. Por eso exhorta a no recibir en vano la gracia de Dios.

{N}5,{/}16: La afirmaci\u00f3n no se refiere al posible conocimiento que Pablo hubiese tenido de Jes\u00fas en su vida terrena. El conocer \u00abseg\u00fan la carne\u00bb se refiere a un conocimiento natural. Si Pablo conoci\u00f3 a Jes\u00fas seg\u00fan la carne, es decir, si le conoci\u00f3 como un jud\u00edo con pretensiones mesi\u00e1nicas, condenado por el sanedr\u00edn y, en apariencia, maldito de Dios, {C}ahora{/} ya no lo conoce as\u00ed, sino que ve en \u00e9l al verdadero mes\u00edas, crucificado, exaltado a la gloria y presente y operante en la comunidad por el Esp\u00edritu (ver la nota 3,16).

{N}5,{/}17: (17-20) Es Dios mismo quien ha establecido ente ministerio. La iniciativa en esta obra de reconciliaci\u00f3n, como una nueva creaci\u00f3n que es, tiene que partir del Padre. Precisamente por eso, la grandeza del ministerio apost\u00f3lico est\u00e1 en haber sido asociados a esta obra o, m\u00e1s directamente, a su aplicaci\u00f3n. El servicio apost\u00f3lico entra dentro de la realizaci\u00f3n del designio salvador de Dios.

{N}5,{/}21: La afirmaci\u00f3n \u00abCristo fue hecho pecado\u00bb debe ser entendida de forma paralela a como nosotros somos hechos justicia de Dios. Ahora bien, nosotros somos hechos \u00abjusticia de Dios\u00bb porque recibimos en nosotros los efectos de la justicia divina, de su actividad salvadora, que nos asemeja a \u00e9l sin transformarnos, sin embargo, en la misma justicia divina. Cristo fue hecho pecado al someterse, dentro de lo posible, a los efectos del pecado: dolor, muerte, ira de Dios..., sin ser hecho pecado o pecador en sentido estricto, lo cual ser\u00eda absurdo. Cristo no pod\u00eda redimirnos sino en cuanto v\u00edctima inocente. As\u00ed la redenci\u00f3n est\u00e1 determinada por el principio de la solidaridad: como Cristo, uni\u00e9ndose a la naturaleza humana, se identifica de alguna manera con el pecado, as\u00ed el hombre, uni\u00e9ndose a Cristo, se identifica, de alguna manera, con la justicia divina participando de la actividad salvadora de Dios. 

{N}6,{/}11: (6,11-7,16) Pablo ha abierto su coraz\u00f3n a los corintios, exponi\u00e9ndoles la grandeza del ministerio apost\u00f3lico y la sinceridad y rectitud con que \u00e9l lo ha desempe\u00f1ado. Ahora pide que, tambi\u00e9n ellos, le abran su coraz\u00f3n, poniendo de nuevo una confianza total en \u00e9l. A la confianza y amor que Pablo tiene a los corintios deben responder ellos con igual confianza y amor. La exhortaci\u00f3n intermedia (6,14-7,1) a no mezclarse con los infieles, por la incompatibilidad entre la luz y las tinieblas, entre Cristo y Belial, interrumpe el contexto entre el 6,11-13 y el 7,2-4. Todo apunta a que fue introducida posteriormente en la carta. Es una especie de predicaci\u00f3n que se ten\u00eda con motivo de la celebraci\u00f3n del bautismo: los cristianos han sido separados del pecado; no tienen nada que ver en absoluto con los infieles, que, por principio, son b\u00e1sicamente pecadores.

{N}8,{/}1: La gran colecta, que \u00e9l organiza en todas las Iglesias a favor de los \u00absantos\u00bb de Jerusal\u00e9n, estaba motivada por las razones siguientes: 1\u00aa, la necesidad extrema de aquella comunidad (He 11,27-30); una raz\u00f3n, por tanto, sociol\u00f3gica; 2\u00aa, ser\u00eda una prueba clara de que su autoridad-categor\u00eda de ap\u00f3stol se hab\u00eda restablecido definitivamente en Corinto; una raz\u00f3n pastoral; 3\u00aa, la raz\u00f3n m\u00e1s poderosa para Pablo era presentar la colecta como una demostraci\u00f3n de su pleno acuerdo con la Iglesia de Jerusal\u00e9n y con los doce; una raz\u00f3n teol\u00f3gica. Esta, en particular, deb\u00eda poner de relieve la unidad de la Iglesia a pesar de la diversidad de sus miembros, especialmente de los que proced\u00edan del paganismo, y a los que Pablo no impon\u00eda la obligaci\u00f3n de cumplir la ley jud\u00eda.

{N}10,{/}1: Esta apolog\u00eda pol\u00e9mica es el escrito m\u00e1s apasionado que sali\u00f3 de la pluma del Ap\u00f3stol. En estos cap\u00edtulos quiere Pablo preparar una tercera visita a Corinto (12,14; 13,1), y no est\u00e1 dispuesto a que se repita la decepci\u00f3n tan enorme que tuvo anteriormente ante la anarqu\u00eda existente en la comunidad.
El tema central de estos cap\u00edtulos es su legitimidad de ap\u00f3stol. Su apostolado est\u00e1 tan \u00edntimamente ligado a su persona, que, al caer esta en desprestigio por las acusaciones calumniosas de sus enemigos, ca\u00eda tambi\u00e9n por tierra el mensaje del Ap\u00f3stol. Pablo se presenta a s\u00ed mismo como la personificaci\u00f3n y la encarnaci\u00f3n del evangelio y de los intereses de la comunidad, sencillamente porque es ap\u00f3stol, siervo, testigo, mensajero de Cristo y su embajador (5,20).
\u00bfQui\u00e9nes eran sus enemigos? Indiscutiblemente, los judaizantes -celadores de la ley jud\u00eda en su m\u00e1s estricta observancia y, por supuesto, de v\u00eda estrecha-, que no pod\u00edan tolerar la predicaci\u00f3n de un evangelio liberador y libre frente a la ley, como era el que Pablo predicaba. En dos ocasiones les llama, con evidente iron\u00eda y sano sarcasmo, \u00abarchiap\u00f3stoles\u00bb (11,5 y 12,11).
Pablo rebate a sus adversarios: 1\u00ba, le acusaban de debilidad: hablaba fuerte cuando se encontraba lejos de ellos; pero en su presencia se intimidaba y se dejaba guiar por razones carnales, es decir, por miras humanas. Pablo responde que \u00e9l utiliza armas espirituales y que est\u00e1 dispuesto a usarlas cuando haga falta; 2\u00ba, sus adversarios se gloriaban de pertenecer a Cristo, y esto les sustra\u00eda a su autoridad. Pablo responde diciendo: Dios me ha acreditado como ap\u00f3stol y como hombre de Cristo con plenos poderes para la edificaci\u00f3n y no para la ruina (10,1-11); 3\u00ba, los adversarios combat\u00edan a Pablo proclamando sus m\u00e9ritos. Pablo responde agudamente: se juzgan seg\u00fan su propia medida humana, cuando, en realidad la medida a la que el ap\u00f3stol debe ajustarse es la medida de Dios. Por otra parte, en lugar de compararse a s\u00ed mismos con el Ap\u00f3stol, debieran comparar sus trabajos. Ellos, en definitiva, son unos intrusos, que han llegado a una iglesia fundada por otro y ya floreciente; \u00e9l no se glor\u00eda del trabajo de otros ni ha usurpado los derechos de nadie. Finalmente, la \u00fanica recomendaci\u00f3n que vale es la del Se\u00f1or (10,12-28).

{N}11,{/}1: (11,1-12,18) El \u00abgloriarse\u00bb es una insensatez. Si Pablo lo hace es como un servicio al evangelio, para que quede clara la legitimidad de su apostolado y de su servicio al evangelio. A continuaci\u00f3n expone su autobiograf\u00eda dividida en dos partes: la primera (11,22-33) es una enumeraci\u00f3n rica, adecuada y apasionada de sus t\u00edtulos: su origen, su ministerio apost\u00f3lico y la plenitud de sus trabajos, sufrimientos y persecuciones, que \u00e9l ha soportado precisamente en cuanto ap\u00f3stol. Una enumeraci\u00f3n abrumadora, aplastante, que ahoga toda posibilidad de r\u00e9plica. La segunda parte (12,1-18) est\u00e1 en relaci\u00f3n con la primera. Pablo pasa de los sufrimientos que ha padecido por Cristo a las gracias que de \u00e9l ha recibido. Estas gracias han sido concedidas a su debilidad, ya que la fuerza se pone m\u00e1s de relieve cuando act\u00faa en algo d\u00e9bil.
En la narraci\u00f3n de Pablo es preciso distinguir entre la realidad del suceso y la forma de narrarlo. Por lo que se refiere a la visi\u00f3n en s\u00ed, no se trata de la uni\u00f3n m\u00edstica con Dios. Esta se supone, ya que la visi\u00f3n la ha tenido \u00abun hombre de Cristo\u00bb. Se trata de un \u00e9xtasis o arrobamiento, que ni el propio Pablo sabe explicar. En cuanto al \u00abtercer cielo\u00bb, est\u00e1 utilizando una representaci\u00f3n del juda\u00edsmo, que distingue varios cielos: unas veces habla de tres y otras de siete. Pablo opta por la primera de estas representaciones. Con ella quiere decir \u00ablo m\u00e1s alto del cielo\u00bb.
En cuanto al \u00abaguij\u00f3n de la carne\u00bb, se trata con gran probabilidad de una enfermedad ps\u00edquica que le produc\u00eda grandes depresiones. La raz\u00f3n de llamarlo \u00ab\u00e1ngel de Satan\u00e1s\u00bb obedece, probablemente, a que dichas alteraciones eran consideradas como producidas por los demonios.

{N}12,{/}19: (12,19-13,13) Son las \u00faltimas advertencias. La raz\u00f3n de su defensa no debe verse en la salvaguarda de su prestigio personal, sino en salvar a la comunidad misma, que necesita ser edificada.

