{N}1,{/}1: (1-22) Sin demasiada ilaci\u00f3n con lo anterior, se presenta ahora la escena del gran banquete del rey, como motivo para la destituci\u00f3n de la reina Vasti. El tema del banquete era importante, pues los banquetes eran la caracter\u00edstica de la fiesta de {C}purim{/} (cf 9,17-19.22). Ni Vasti, ni Ester son conocidas en la historia persa. Todo el conjunto del relato es poco veros\u00edmil, aunque refleja un buen conocimiento de las costumbres persas. En el texto hebreo, Artajerjes es siempre llamado Asuero.

{N}2,{/}1: (1-18) Mardoqueo lleva un nombre extranjero, relativo a Marduk, dios de Babilonia, pero se subraya que es jud\u00edo de la tribu de Benjam\u00edn; Ester (estrella) es nombre extranjero, mientras que Hedisa (mirto) lo es jud\u00edo. La ocultaci\u00f3n de la nacionalidad jud\u00eda de Ester es un recurso narrativo para aumentar el inter\u00e9s del relato; su revelaci\u00f3n tendr\u00e1 consecuencias (cf 7,3-6).

{N}2,{/}19: (19-23) Episodio ya narrado, aunque con peque\u00f1as diferencias en 12,1-6.

{N}3,{/}1: (1-6) Am\u00e1n es presentado como descendiente de Agag, enemigo de Sa\u00fal (1Sam 15), o rey de los amalecitas (\u00c9x 17,16); el enfrentamiento Am\u00e1n-Mardoqueo es as\u00ed presentado como un enfrentamiento entre Agag y Sa\u00fal, Amalec e Israel.

{N}3,{/}7: (7-13) Echar la suerte {C}(pur){/} en este caso recuerda un antiguo mito babil\u00f3nico en que Marduk, tras vencer al caos, habr\u00eda adquirido el derecho de determinar el destino. La palabra, que seg\u00fan el libro da origen a la fiesta de {C}purim,{/} evoca aqu\u00ed, sin embargo, el destino, que est\u00e1 siempre y exclusivamente en manos de Dios.

{N}4,{/}1: (1-8) La consternaci\u00f3n provocada por el decreto de exterminio se expresa con los tradicionales ritos de lamentaci\u00f3n, que tienen sin duda un sentido religioso de plegaria a Dios (cf Is 37,1; Jdt 4,9-15); la expresi\u00f3n del v. 1: \u00abun pueblo inocente va a ser exterminado\u00bb es un a\u00f1adido del texto griego.

{N}4,{/}9: (9-17) En el texto hebreo no se nombra a Dios, lo que s\u00ed se hace en el griego (cf 15,3); s\u00f3lo se dice que la salvaci\u00f3n vendr\u00e1 \u00abpor otra parte\u00bb (v. 14), lo que hace pensar en una intervenci\u00f3n extraordinaria. Pero primero Ester pide un ayuno de tres d\u00edas (v. 16), lo que tiene un sentido religioso claro.

{N}6,{/}1: Las dos figuras antag\u00f3nicas, Am\u00e1n y Mardoqueo, se enfrentan finalmente en estos dos cap\u00edtulos. Cuando parec\u00eda que estaba echada la suerte favorable a Am\u00e1n y contraria a Mardoqueo, se invierte la situaci\u00f3n. Mardoqueo es exaltado y Am\u00e1n humillado. Dos hechos ser\u00e1n decisivos: el recuerdo de la fidelidad de Mardoqueo (6,2ss) y la revelaci\u00f3n de la nacionalidad de Ester (7,3-4).

{N}8,{/}1: (1-12) Como los decretos reales eran irrevocables (cf 1,19; 8,8), se da un decreto de salvaci\u00f3n frente al antiguo decreto de exterminio.

{N}8,{/}13: (13-17) Se acent\u00faan los contrastes: las vestiduras regias de Mardoqueo frente a sus anteriores vestidos de luto (4,1-2); la alegr\u00eda, gozo, convites y fiestas, que ya preludian la festividad de {C}purim,{/} frente a la consternaci\u00f3n de 3,15 y a los lamentos y ayunos de 4,3. El final del v. 17 es ampliado por la versi\u00f3n griega en el sentido m\u00e1s universalista de la incorporaci\u00f3n de paganos convertidos a Israel, cosa que aquel, texto hebreo, no se dice.

{N}9,{/}1: (1-19) La reacci\u00f3n de los jud\u00edos est\u00e1 descrita seg\u00fan la terminolog\u00eda de la antigua guerra de Dios. La petici\u00f3n hecha por Ester de otro d\u00eda de venganza sorprende al lector contempor\u00e1neo (v. 13). Probablemente intenta s\u00f3lo explicar por qu\u00e9 la fiesta de {C}purim{/} se celebraba el 14 en las provincias y el 15 en la ciudad de Susa.

{N}9,{/}4: (9,4-11,1) Final del texto griego, cf 11,2-12. Al final de la lectura de este libro, en el que a veces el tono de venganza puede escandalizar al cristiano que lo lee como palabra de Dios, no estar\u00e1 de m\u00e1s recordar que, a parte de lo ya dicho, le plantea una cuesti\u00f3n bien actual, el problema del antisemitismo de la misma sociedad cristiana. La reflexi\u00f3n acerca de c\u00f3mo el destino de este singular pueblo, que es el jud\u00edo, est\u00e1 en manos de Dios, no ser\u00e1 uno de los frutos menos importantes al acabar esta peculiar narraci\u00f3n.

{N}9,{/}20: (9,20-10,3) Estamos ante el ep\u00edlogo de la historia seg\u00fan el texto hebreo. En \u00e9l se explica el porqu\u00e9 de la fiesta de {C}purim{/} y se hace un lapidario elogio de Mardoqueo. La fiesta de {C}purim,{/} cuyo origen es, sin duda, pagano, y que se celebraba a modo de un carnaval a comienzos de marzo, queda as\u00ed conectada con un acontecimiento sagrado, la liberaci\u00f3n del pueblo en una ocasi\u00f3n determinada. Algo parecido sucedi\u00f3 con la pascua jud\u00eda y con la navidad cristiana. 

{N}11,{/}2: (2-12) En la versi\u00f3n griega, el relato comienza con un sue\u00f1o de car\u00e1cter apocal\u00edptico, al estilo de G\u00e9n 37,5-11 y Dan 4 y 7. En \u00e9l se anuncia ya misteriosamente lo que acaecer\u00e1 en esta historia: ser\u00e1 explicado en 10,4-11. N\u00f3tese la inverosimilitud del v. 4: si Mardoqueo era de los deportados a Babilonia, tendr\u00eda ahora unos ciento cincuenta a\u00f1os, puesto que el primer Artajerjes conocido en Persia comienza a reinar el 464 a.C. y el destierro fue en el 587 a.C. Pero esto tiene poca importancia para el autor, que quiere subrayar la condici\u00f3n de jud\u00edo de la di\u00e1spora de Mardoqueo, igual a la de los previsibles lectores de esta obra. El mes de nis\u00e1n (marzo-abril) comenzaba el a\u00f1o.

{N}12,{/}1: (1-6) Este episodio prepara el enfrentamiento entre Am\u00e1n y Mardoqueo y la rehabilitaci\u00f3n final de este \u00faltimo (cf 6,1-11). 16,2-3 har\u00e1 a Am\u00e1n part\u00edcipe en la conjura.

{N}13,{/}8: (8-18) La oraci\u00f3n de Mardoqueo, perteneciente al texto griego, da la interpretaci\u00f3n religiosa expl\u00edcita que falta en el texto hebreo. Llena de alusiones b\u00edblicas, su gran tema es la gloria todopoderosa de Dios y su providencia infinita sobre el pueblo.

{N}14,{/}1: (1-19) La plegaria de Ester, menos serena que la de Mardoqueo, perteneciente tambi\u00e9n a la versi\u00f3n griega, apela a la justicia de Dios sobre los paganos y liga su destino personal al del pueblo, destino que est\u00e1 en manos de Dios, se\u00f1or de la historia. Tanto esta plegaria como la anterior est\u00e1n muy cercanas a las plegarias de Dan 9,3-19 y Jdt 9,2-14.

{N}15,{/}1: (1-8) La reina Ester, al acercarse al rey sin haber sido llamada, se expon\u00eda a morir, seg\u00fan la ley persa; de aqu\u00ed su temor. 15,4-19 no es m\u00e1s que un doblete de la escena, que inicia el primero de los tres banquetes de Ester con el rey (este, 7,1 y 8,3).

{N}16,{/}1: (1-24) El decreto, seg\u00fan el texto griego, supone el derecho de leg\u00edtima defensa por parte de los jud\u00edos, y pone en boca del rey el reconocimiento de la soberan\u00eda de Dios (vv. 4,18), explicitando la tradici\u00f3n de Am\u00e1n de modo desconocido por el texto hebreo. Los vv. 22-23 son una justificaci\u00f3n del origen de la fiesta de {C}purim.{/} Hist\u00f3ricamente, carece de verosimilitud.

