{N}10. LA PERSONA DE JES\u00daS. JES\u00daS Y MAR\u00cdA.{/}
  
{N}100{/} Despu\u00e9s de hablar tantas veces mediante los profetas, Dios {N}habl\u00f3 una \u00faltima vez{/} mediante su {N}Hijo{/} [Heb_1,1] cuando lleg\u00f3 la plenitud de los tiempos [G\u00e1l_4,4]. Jes\u00fas es el Hijo \u00fanico y eterno [Col_1,13], el {N}Verbo{/} que es en Dios y es Dios frente al Padre ([Jn_1,1]; [Ap_19,13]).
  
{N}101{/} El Hijo de Dios {N}se hizo hombre{/} [Jn_1,14]. Jes\u00fas, hombre verdadero y no fantasma de hombre, ni Dios vestido de hombre, tom\u00f3 la condici\u00f3n de esclavo y muri\u00f3 en cruz ([Flp_2,6]; [G\u00e1l_4,4]). Fuera de su Transfiguraci\u00f3n [Lc_9,32] no se manifest\u00f3 en su humanidad la Gloria que le correspond\u00eda como Hijo ([Jn_1,14] y [Jn_17,5]), sino que quiso madurar mediante el sufrimiento, como cualquier hombre [Heb_5,7]. Desde el comienzo Jes\u00fas {N}estuvo consciente{/} de qui\u00e9n era ([Lc_2,49] y [Heb_10,5]). Pero no por eso lo sab\u00eda todo (com. de [Mc_6,2]), y descubri\u00f3 poco a poco las exigencias de su misi\u00f3n (com. de [Lc_3,21] y [Lc_9,31]).
  
{N}102{/} Jes\u00fas {N}se ubica en nuestra historia.{/} El Evangelio sit\u00faa su nacimiento ([Lc_2,1] y [Mt_2,1]; [Jn_7,42]); el comienzo de su ministerio p\u00fablico ([Lc_3,1]; [Lc 3,22]); su muerte en tiempo del gobernador Pilato y el Sumo Sacerdote Caif\u00e1s [Jn_11,49]. Nacido en Bel\u00e9n, se cr\u00eda en Nazaret ([Mt_2,23]; [Lc_4,16]), donde trabaja; no sale para hacerse disc\u00edpulo de alg\u00fan maestro [Jn_7,15].
  
{N}103{/} Jes\u00fas empieza predicando {N}en las sinagogas{/} ([Lc_4,15]; [Mc_1,21]) e inaugurando el {N}Reino de Dios{/} ([Mc_1,15] y ({N}110-118{/})). Llega a reunir muchedumbres ([Mt_5,1] y [Mt_14,14]). Despu\u00e9s de un tiempo se produce una {N}crisis{/} [Jn_6,66] y Jes\u00fas se dedica a {N}formar a sus disc\u00edpulos{/} [Mc_9,30] que formar\u00e1n el n\u00facleo de su {N}Iglesia{/} ([Mt_16,16]; [Lc_22,24]). Luego, se prepara para su {N}muerte (130-138),{/} que corona su {N}resurrecci\u00f3n{/} (ver {N}(140-148){/}).
  
{N}104{/} Jes\u00fas {N}hac\u00eda milagros,{/} igual que los profetas, pero de otra manera que ellos, como quien tiene autoridad divina [Mc_4,35]. {N}Habla con autoridad{/} ([Mc_2,27]; [Mt_5,21]; [Mt_5,28]; [Mt_5,32]). F\u00e1cilmente se coloca en el lugar que a Dios le corresponde ([Mc_2,1]; [Lc_7,36]; [Mc_8,34]). Afirma ser {N}una sola cosa con el Padre{/} ([Mt_11,26]; [Jn_5,18]; [Jn_8,58]; [Jn_10,30]; [Jn_10,37]).
  
{N}105{/} Jes\u00fas se neg\u00f3 habitualmente a que lo llamaran {N}hijo de Dios{/} ([Mc_3,11]; [Mc_5,7]) porque este t\u00edtulo se daba tradicionalmente a los reyes de Israel ([2Sam_7,14]; [Sal_89,27]) y Jes\u00fas lo era en forma muy diferente de ellos. Prefiere llamarse {N}Hijo del Hombre{/} [Mt_26,64] refiri\u00e9ndose a [Dan_7,13] (ver ({N}65{/})). Pero Pedro primero [Mt_16,16], y luego la Iglesia reconoci\u00f3 a Jes\u00fas como el {N}Hijo de Dios{/} [He_9,20]. Ver {N}(140-145).{/}
  
{N}106{/} El Hijo eterno del Padre no lleg\u00f3 del cielo a la humanidad, sino que naci\u00f3 de un pueblo, Israel, y {N}de una mujer{/} [G\u00e1l_4,4], Mar\u00eda, asociada en forma \u00fanica al designio eterno del Padre (com. de [Lc_1,26]). El que deb\u00eda ser recibido por la \u00abvirgen de Israel\u00bb ([Is_7,14]; [Sof_3,14]; [Zac_2,14]; [Zac_9,9]), naci\u00f3 {N}de una madre virgen{/} ([Mt_1,18]; [Lc_1,26] y com. de [Mc_6,1]). La fe y el consentimiento de Mar\u00eda permitieron que se realizara en ella la obra del Esp\u00edritu Santo [Lc_1,45].
  
{N}107{/} Mar\u00eda {N}interviene{/} en el Evangelio: para la santificaci\u00f3n de Juan Bautista [Lc_1,39], para que Jes\u00fas inicie su ministerio ([Jn_2,1]; Can\u00e1), para recibirnos como hijos adoptivos [Jn_19,25]. Se habla de ella en el nacimiento y la infancia de Jes\u00fas [Lc_2,1]; [Mt_2,1]. Dos textos nos obligan a reconocer que su grandeza no est\u00e1 en haber dado la vida a Jes\u00fas seg\u00fan la carne, sino en haber sido el modelo de los creyentes ([Mc_3,31]; [Lc_11,27]). La nombran en el primer n\u00facleo de la Iglesia [He_1,14].
  
{N}108{/} Estos son los {N}textos b\u00edblicos{/} que nos ayudan a expresar lo que es Mar\u00eda para Dios y para la Iglesia: [G\u00e9n_3,15]; [Is_7,14]; [Cant_4,12]; [Pro_8,22]; [Jdt_13,18]; [Jdt_16,9]; [Ap_12,1].

{N}11. JES\u00daS PROCLAMA EL REINO DE DIOS.{/}
  
{N}110{/} Jes\u00fas empieza proclamando tiempos nuevos, anunciados por los profetas, {N}tiempos de la gracia de Dios:{/} [Mc_1,14]; [Lc_4,21]; [Lc_4,19].
  
{N}111{/} Jes\u00fas proclama el {N}Reino de Dios{/} (o {N}Reino de los Cielos:{/} [Mt_5,1] y com. de [Mt_6,9]). Y sus milagros son signos de que este Reino de Dios ya est\u00e1 entre los hombres ([Mt_11,26]; [Lc_17,21]), {N}con poder para sanar{/} todos sus males: [Mt_9,35].
  
{N}112{/} El Reino de Dios significa que {N}Dios ahora se da a conocer como Padre{/} ([Mt_6,1]; [Mt_6,9]; [Mt_6,18]...); y debe ser reconocido como tal por sus hijos [Mt_11,26]. Toda la novedad del Reino est\u00e1 en un conocimiento nuevo de Dios [Jn_4,23], conocimiento del Padre [Jn_7,28] y del Hijo [Jn_17,3], borrando la imagen antigua del Dios castigador ([Lc_9,54] y [Lc_14,2]; [Jn_9,3]), fuerte con su poder ([Mt_11,29]; [Jn_12,34]), muy lejos de los hombres [Jn_14,8].
  
{N}113{/} El Reino de los Cielos es {N}proclamado primeramente a los pobres{/} ([Lc_4,18]; [Lc_6,20]; [Lc_7,22]). Ellos entran primero [Lc_16,9] y tendr\u00e1n un papel decisivo en la extensi\u00f3n del Reino: [Lc_12,32]; [1Cor_1,26]; [Sant_2,5]. No porque los pobres sean mejores, sino porque {N}la fuerza de Dios se manifiesta mejor en la flaqueza humana{/} ([1Sam_17,1]; [1Cor_1,29]; [1Mac_3,18]; [2Cor_12,9]) y le gusta salvar lo que estaba perdido ([Is_49,2]; [Lc_1,25]; [Lc_19,10]). Rebaja a los orgullosos y llega a los humildes: [Lc_16,15]; [1Sam_2,3].
Es significativo que las primeras promesas del Reino sean para un rey fastuoso ([2Sam_7,13]; [1Re_8,24]), y las \u00faltimas para {N}los pobres de Yav\u00e9{/} ([Sof_3,12]; [Zac_9,9]; [Sal_132,15]), creyentes oprimidos ([Dan_3,30]; [1Mac_2,7]), explotados por los ricos y oportunistas ([Sal_55,1]; [Sal_58,1]; [Sal_123,3]). Estos acogen mejor el Evangelio ([Lc_2,8]; [Lc_10,21]; [Lc_4,18]).
  
{N}114{/} El hecho de que Dios reine no significa que los hombres en adelante lo dejar\u00e1n actuar: m\u00e1s bien {N}actuar\u00e1n con{/} m\u00e1s libertad, liber\u00e1ndose de prejuicios ([Mc_7,15]; [He_10,15] y [He_10,34]) y leyes ([Lc_14,3]; [Col_2,16]), preocupados por hacer fructificar sus talentos [Mt_25,14].
  
{N}115{/} {N}La salvaci\u00f3n de los hombres{/} no se hace desde arriba, exterminando a los malos ([Mt_13,24]; [Mt_26,53]), sino que {N}es cosa sembrada entre los hombres{/} ([Mt_13,1]; [Mt_13,31]), que crece lentamente [Mc_4,26], primeramente en las personas ([Mc_4,14]; [Mt_13,44]; [Jn_3,3]), y luego se hace realidad visible ([Mt_5,14]; [Lc_12,32]) {N}que se concreta en la Iglesia{/} [Mt_16,18].
  
{N}116{/} Los contempor\u00e1neos de Jes\u00fas cre\u00edan que el Reino empezar\u00eda despu\u00e9s del {N}Juicio de Dios,{/} que separar\u00eda a buenos y malos ([Is_1,25]; [Is_4,2]; [Sof_1,14]; [Mal_3,1]; [Mt_3,9]). Jes\u00fas dice que este juicio no es para hoy ([Mt_13,32]; [He_1,7]). Sin embargo, desde ya los hombres se juzgan por su actitud frente al Evangelio ([Jn_3,18]; [Jn_12,46]). Los pueblos tambi\u00e9n: [Lc_10,13]; [Lc_14,19]; [Mt_23,37].
  
{N}117{/} Jes\u00fas se presenta en esto como {N}el Enviado del Padre{/} ([Jn_6,29]; [Jn_10,36]) y sus ap\u00f3stoles descubren la relaci\u00f3n \u00fanica que lo une al Padre ([Lc_11,1]; [Mc_1,35]; [Lc_6,12]; [Mc_14,37]; [Jn_4,31]; [Jn_16,32]). Jes\u00fas dice: {N}Mi Padre{/} ([Mt_7,21]; [Mt_10,32]; [Mt_16,17]; [Mc_25,34]) y el Padre de ustedes ([Mt_5,16]; [Mt_10,20]). Nunca dice: nuestro Padre.
  
{N}118{/} Para los jud\u00edos la conversi\u00f3n al Reino de Dios significaba a la vez: reconocer que viv\u00edan en {N}un tiempo excepcional{/} ([Lc_12,54]; [Mt_11,21]; [Mt_12,41]), y que deb\u00edan superar la crisis que los divid\u00eda ([Lc_12,57]; [Lc_13,5]) aceptando esta nueva visi\u00f3n de {N}Dios Padre{/} y de una {N}primac\u00eda de la misericordia{/} [Lc_15,1] y {N}la reconciliaci\u00f3n{/} [Mt_19,23].
  
{N}119{/} El pueblo jud\u00edo, en su gran mayor\u00eda, no se convirti\u00f3 a este llamado ([Mt_12,45]; [Lc_13,34]) y su religi\u00f3n fan\u00e1tica lo llev\u00f3 a la cat\u00e1strofe anunciada por Jes\u00fas ([Mt_21,43]; [Mt_22,7]; [Mt_23,35]; [Lc_21,23] y [Lc_23,28]).

{N}12. JES\u00daS PREPARA SU IGLESIA.{/}
  
{N}120{/} {N}La{/} Iglesia [He_9,31] y {N}las{/} Iglesias [G\u00e1l_1,22]. La Iglesia de Dios [He_20,28] y las Iglesias de Dios ([1Cor_11,16]; [1Tes_2,14]). La Iglesia es el pueblo espiritual de Dios. {N}Iglesia{/} significa: la Asamblea convocada por Dios, o la Asamblea de los elegidos de Dios. Estos son llamados tambi\u00e9n {N}santos: {/}las Iglesias de los santos [1Cor_14,33].
  
{N}121{/} Para renovar Israel, y luego extender el Reino a las naciones ([Mt_10,5]; [Mt_15,24]), {N}Jes\u00fas proyecta su Iglesia{/} fundada sobre Pedro [Mt_16,18] y los ap\u00f3stoles [Mt_10,1]. La incredulidad de su pueblo lo lleva a pensar la Iglesia como un nuevo pueblo de Dios, abierto a todos los pueblos ([Mt_8,10]; [Jn_10,1]; [Mt_21,43]; [Mt_22,1]; [Mt_23,37]), en que se concretar\u00e1 el Reino, (ver com. de [Mt_13,31]).
  
{N}122{/} A Jes\u00fas lo siguen {N}disc\u00edpulos{/} que creen en \u00e9l ([Lc_6,17]; [Lc_19,37]). Dentro de ellos escoge a quienes quiere ([Mc_3,13]; [Jn_15,16]) para que sean sus {N}ap\u00f3stoles{/} [Mc_3,16]. Ellos ser\u00e1n el n\u00facleo de su Iglesia [Lc_22,28]. Jes\u00fas les pide rupturas ([Mc_8,34]; [Lc_9,57]) y fidelidad total a su persona ([Mt_10,37]; [Lc_14,25]).
  
{N}123{/} Jes\u00fas les ense\u00f1a las bases de la {N}convivencia en la Iglesia.{/} El m\u00e1s grande se har\u00e1 servidor de los dem\u00e1s ([Mc_10,43]; [Mt_18,6] y [Mt_18,10]). Ninguno se har\u00e1 Padre, Maestro o Doctor, sino que la autoridad respetar\u00e1 la igualdad fundamental de todos y su relaci\u00f3n directa a Dios [Mt_23,8]. La Ley suprema ser\u00e1 el amor ([Jn_13,34] y [Jn_15,12]). El amor se manifestar\u00e1 primeramente en el perd\u00f3n ([Mt_18,21] y [Mt_18,23]) y la preocupaci\u00f3n por unir [Jn_17,21]. Las decisiones de la Iglesia ser\u00e1n ratificadas por Dios ([Mt_16,19] y [Mt_18,18]).
  
{N}124{/} El crecimiento del Reino dentro de un mundo que rechaza la luz es fuente de conflictos y traer\u00e1 {N}persecuciones a la Iglesia ({/}[Lc_12,49]; [Jn_15,18]; [Mc_13,13]; [Mt_5,11]; [Ap_12,13]). Una primera crisis se producir\u00e1 con la destrucci\u00f3n de la naci\u00f3n jud\u00eda ([Mc_13,5]; [Mc_13,28]). Ver com. de [Mt_24,1]. Otras crisis seguir\u00e1n hasta la \u00faltima que ver\u00e1 la {N}vuelta de Cristo {/}y el Juicio: [Mt_16,27]; [He_3,21]; [1Tes_4,16]; [Mc_13,24]; [2Tes_2,1]; [Ap_19,11]; [Ap_20,7].

{N}13. EL SACRIFICIO DE JES\u00daS.{/}
  
{N}130{/} La muerte de Jes\u00fas no es un accidente en su vida [Heb_10,5]. Desde el comienzo, \u00e9l se prepar\u00f3 para enfrentarla ([Mt_20,28]; [Jn_11,9]; [Jn_12,27]). {N}La anunci\u00f3 {/}repetidas veces ([Mc_8,31]; [Mc_9,9]: [Mc_9,30]; [Mc_10,32]; [Lc_13,31]). {N}Se hizo totalmente responsable de ella ({/}[Jn_10,28]; [Jn_19,30]), sabiendo que esta {N}Hora{/} era la de su triunfo ([Jn_7,6]; [Jn_12,31]; [Jn_17,1]).
  
{N}131{/} El sacrificio de Jes\u00fas es como una segunda revelaci\u00f3n de la justicia de Dios [Rom_3,25], que viene a completar la del Antiguo Testamento. El {N}Dios castigador {/}echaba fuera a los pecadores [G\u00e9n_3,22]; Dios hecho hombre sana a los malos aceptando que lo rechacen ([Jn_1,11]; [Mt_21,37]). El {N}Dios libertador {/}demostraba su soberan\u00eda ([\u00c9x_15,1]; [Dan_4,1] y [Dan_5,1]); Jes\u00fas escoge el \u00faltimo lugar para salvar [Mt_20,28].
  
{N}132{/} Los que fueron {N}v\u00edctimas {/}de la sociedad son los que despu\u00e9s de muertos tienen mayor poder para inquietarnos. Jes\u00fas escoge el \u00faltimo lugar [Flp_2,8] para {N}despu\u00e9s llevar al arrepentimiento {/}a la sociedad que lo conden\u00f3 ([Zac_12,10]; [Jn_19,37]; [Ap_1,7]) y, con eso, atrae a todos hacia \u00e9l [Jn_12,32].
  
{N}133{/} Desde los or\u00edgenes de la humanidad los hombres ofrec\u00edan {N}sacrificios. {/}El {N}holocausto {/}(eso es v\u00edctima totalmente quemada) expresaba la total sumisi\u00f3n a Dios: [Lev_1,1]; [1Sam_15,22]; [Sal_51,18]; [Heb_10,6]. {N}La sangre derramada {/}expiaba los pecados ([Lev_5,1]; [Lev_17,11]; [Heb_9,22]). Las v\u00edctimas que se com\u00edan en un banquete de {N}comuni\u00f3n {/}hac\u00edan beneficiar a los participantes de la santidad divina [1Cor_10,18]. El sacrificio del {N}cordero {/}renovaba la alianza de Dios con los suyos ([\u00c9x_12,1]; [Sal_50,5]).
  
{N}134{/} La muerte y resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas constituyen el nuevo y definitivo sacrificio que reemplaza a todos los dem\u00e1s ([Heb_7,27]; [Heb_9,25]). Por eso, Jes\u00fas es llamado {N}Cordero de Dios{/} [Jn_1,29]. Su sacrificio se identifica con la Pascua Nueva (Pascua significa: Paso) que lleva a la existencia santa y definitiva ([Lc_12,50]; [Lc_22,16]; [Rom_6,4]; [1Cor_5,7], com. [Mc_15,16]).
  
{N}135{/} El sacrificio de Jes\u00fas le permiti\u00f3 alcanzar su perfecci\u00f3n y recibir las dotes que hacen de \u00e9l el Jefe y la Cabeza de la humanidad ([Is_53,11]; [He_2,33]; [Heb_2,10]; [Heb_5,7]) (ver {N}(203){/}).
  
{N}136{/} Su muerte dolorosa con efusi\u00f3n de sangre consigue el {N}perd\u00f3n de los pecados {/}de toda la humanidad ([Is_53,10]; [Mt_26,28]; [Rom_3,21]; [Rom_5,9]; [Rom_5,19]; [Rom_8,3]), nos {N}reconcilia {/}con Dios ([Rom_5,10]; [Rom_5,20]; [2Cor_5,17]; [Col_1,21]), nos {N}rescata {/}[1Pe_1,18], nos {N}da la libertad {/}([Rom_7,4]; [Ef_1,17]), inicia un proceso que lleva a la soluci\u00f3n de todas las contradicciones que hay en el universo ([Rom_8,19]; [Ef_2,16]; [Col_1,20]).
  
{N}137{/} El sacrificio de Cristo nos {N}manifiesta el amor de Dios, {/}que es tanto generosidad del Padre ([Rom_8,3]; [Jn_3,16]; [1Jn_4,10]) como obediencia del Hijo ([Mc_14,36]; [Rom_5,6]; [1Jn_3,16]). En el {N}coraz\u00f3n abierto {/}de Jes\u00fas [Jn_19,34] contemplamos el secreto del amor de Dios, que quiso deslumbrarnos con su capacidad de entregarse totalmente para restaurar la confianza en su creatura perdida [Rom_5,8].
  
{N}138 {/}La muerte y la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas nos ense\u00f1an el sentido de nuestra propia vida: el que sacrifica su vida la lleva al nuevo nacimiento ([Lc_17,33]; [Jn_12,24]; [Jn_16,21]; [Jn_17,9]). Nos indican las exigencias del amor verdadero [Jn_15,13] y del apostolado ([2Cor_6,3]; [2Cor_12,14]) y el valor de nuestras pruebas ([Jn_15,2]; [2Cor_12,9]).

{N}14. LA RESURRECCI\u00d3N. JES\u00daS SE\u00d1OR DE LA HISTORIA.{/}
  
{N}140{/} {N}Jes\u00fas ha resucitado,{/} conforme lo hab\u00eda dicho [Mc_9,9]; conforme a las Escrituras ([Lc_24,25]; [1Cor_15,4]; [He_2,30]). Las manifestaciones de Jes\u00fas resucitado en Jerusal\u00e9n y en Galilea: [Mt_28,1]; [Mc_16,1]; [Lc_24,1]; [Jn_20,1] y [Jn_21,1]; [1Cor_15,5].
{N}La Resurrecci\u00f3n {/}tiene dos sentidos: Jes\u00fas ha vuelto a la vida ([Lc_24,5]; [He_2,24]) y Jes\u00fas ha sido glorificado, o exaltado ([Jn_17,1]; [He_2,33]; [He_3,13]). La \u00faltima manifestaci\u00f3n de Jes\u00fas (o {N}Ascensi\u00f3n{/}) expresa este segundo aspecto de la resurrecci\u00f3n ([Mt_28,17]; [Lc_24,50]; [He_1,9]).
  
{N}141{/} Al resucitar Jes\u00fas, su humanidad acab\u00f3 de ser transformada por las energ\u00edas divinas, recibiendo en plenitud la vida que el Padre comunica a su Hijo ([Jn_1,14]; [Jn_17,1]; [He_2,32]; [Rom_1,3]). Jes\u00fas ahora es reconocido como Hijo de Dios. {N}Siendo el Hijo resplandor del Padre {/}[Heb_1,1], Jes\u00fas, Hijo de Dios hecho hombre, es en este universo creado, la manifestaci\u00f3n del Dios Invisible ([Jn_14,9]; [Col_1,15]). En \u00e9l se cumplen las promesas del Antiguo Testamento ([Mt_12,41]; [Mt_23,35]; [Jn_8,56]; [Ap_5,1]). El es, ahora en cuanto hombre, la {N}cabeza de toda la creaci\u00f3n {/}[Col_1,18], superior a toda criatura, material o espiritual [Heb_1,4].
  
{N}142{/} Jes\u00fas {N}ha salido de Dios{/} ([Jn_13,3]; [Jn_16,27]; [Jn_17,8]) y {N}vuelve al Padre {/}por su muerte y resurrecci\u00f3n [Jn_16,28] para que llegue a su perfecci\u00f3n la relaci\u00f3n filial que lo une al Padre ([He_2,33]; [Rom_1,4]). Para expresar su fe en Jes\u00fas, Hijo de Dios hecho hombre, un solo Dios con el Padre, la Iglesia lo llama {N}Se\u00f1or.{/} De los dos nombres que designaban a Dios, {N}Dios {/}y {N}Se\u00f1or,{/} reserv\u00f3 el primero para el Padre, y el segundo para Cristo (ver [Rom_10,9]; [Flp_1,11]; com. de [Jn_11,2]; [Jn_13,2]; [Jn_20,2]).
  
{N}143{/} Jes\u00fas reemplaza la figura del Dios-Soltero por la del {N}Dios-Comuni\u00f3n. {/}Comuni\u00f3n entre el Padre y el Hijo ([Jn_1,1]; [Jn_1,18]; com. de [Jn_5,19]; [Mt_11,26]; [Jn_13,32]; [Jn_17,1]). Comuni\u00f3n en el Esp\u00edritu Santo ([Jn_14,16]; [Jn_15,26]).
  
{N}144{/} La Iglesia de los Ap\u00f3stoles {N}bautiza {/}en el nombre \u00fanico del Padre, del Hijo y del Esp\u00edritu Santo [Mt_28,19] y reconoce un solo Dios con tres Personas divinas, al que llamamos {N}Sant\u00edsima Trinidad: {/}[1Cor_6,11]; [1Cor_12,4]; [2Cor_13,14]; [Ap_1,1].
  
{N}145{/} Jes\u00fas resucitado es ahora {N}Se\u00f1or de la Historia: {/}es decir que domina y dirige las fuerzas materiales y espirituales, visibles e invisibles que plasman nuestra historia: [Jn_12,31]; [Ap_1,18]; [Ap_6,1]; [Col_1,18]; [Col_2,10]; y com. de [Mc_16,9]. Pablo muestra a Cristo superior a las Fuerzas celestiales que, en aquel tiempo, eran consideradas due\u00f1as del destino y de la historia de los hombres ([Ef_1,10]; [Ef_1,29]; [Col_11,6]). Este dominio de Cristo significa que la humanidad ha llegado a su mayor\u00eda de edad [G\u00e1l_4,3].
  
{N}146 {/}En adelante la salvaci\u00f3n se hace por el {N}Nombre de {/}Jes\u00fas, o sea, por el poder divino [Flp_2,9] que irradia de su persona ([He_4,30]; [1Jn_2,12]; com. de [Mc_16,17]). Toda obra salvadora proviene al mismo tiempo de Cristo y del Esp\u00edritu ([1Cor_12,4]; [2Cor_3,16]) y es atribuida a Cristo Se\u00f1or o a su Esp\u00edritu ([Jn_6,35]; [Jn_7,38]; [Mc_9,38]; [Lc_11,20]; [Ef_4,7]; [1Cor_12,7]).

{N}15. LA NUEVA CREACI\u00d3N - EL DON DEL ESP\u00cdRITU-, EL MISTERIO DE LA RECONCILIACI\u00d3N.{/}
  
{N}150{/} Jes\u00fas no vino solamente para reparar los pecados de los hombres, sino para {N}rehacer nueva la creaci\u00f3n {/}[Jn_5,20]. Esta nueva creaci\u00f3n se realiza mediante el {N}don del Esp\u00edritu Santo {/}[1Cor_15,45]. Esta obra significa antes que nada una {N}resurrecci\u00f3n de las personas {/}y una {N}reconciliaci\u00f3n universal {/}[Jn_5,21].
  
{N}151{/} La violaci\u00f3n {N}del s\u00e1bado {/}por Jes\u00fas ([Mc_2,28] y [Jn_5,29]) y el reemplazo del s\u00e1bado por {N}el domingo ({/}ver com. de [He_20,7]) significa una voluntad de reordenar la primera creaci\u00f3n en seis d\u00edas ([Jn_5,17] y com. de [G\u00e9n_2,3]; [Ap_3,14]). Cumpliendo lo anunciado por los profetas ([Is_25,6]; [Is_32,15]; [Is_65,17]; [Ez_37,1]; [Ez_47,1]). La muerte de Jes\u00fas expresa {N}la muerte de todo lo anterior a \u00e9l {/}([2Cor_5,14]; [G\u00e1l_2,19]). Se perdonan los pecados ([Rom_6,10]; [Heb_9,28]). Caducan las leyes y formas de religi\u00f3n ense\u00f1adas por la misma Biblia ([Rom_7,4]; [G\u00e1l_4,5]; [G\u00e1l_5,4]; [Col_2,16]).
{N}Se niegan todas las distinciones{/} de sexo, de clase y de naci\u00f3n ([G\u00e1l_3,28]; [G\u00e1l_6,15]; [1Cor_12,13]; [Col_3,11]). {N}Somos criaturas nuevas {/}([2Cor_5,17]; [G\u00e1l_6,15]; [Col_1,15]; [Ef_2,10]; [Ef_2,15]), que tienden a una perfecta semejanza con Dios Padre ([Ef_4,24]; [Col_3,10]). Esta nueva creaci\u00f3n debe abarcar todo el universo: [Rom_8,18].
{N}152{/} En forma especial, la nueva creaci\u00f3n significa una {N}abolici\u00f3n de las leyes del Antiguo Testamento.{/} Estas no eran m\u00e1s que la sombra de las realidades definitivas ([Col_2,17]; [Heb_8,5]; [Heb_10,1]; [Mt_11,13]) que empiezan con Cristo. Contar con {N}la circuncisi\u00f3n {/}[G\u00e1l_5,2]; [G\u00e1l_6,12] o con las otras pr\u00e1cticas de la Ley ([Col_2,16]; [Rom_14,14]) es volver atr\u00e1s y renegar de la gracia de Dios ([Col_2,20]; [G\u00e1l_2,18]). {N}El que quiere ser justo {/}con pr\u00e1cticas y m\u00e9ritos ([Lc_18,9]; [Flp_3,7]) pierde la justicia y santidad verdaderas, don de Dios en Cristo: [Col_2,11]; [Flp_3,9].
  
{N}153{/} La nueva creaci\u00f3n se realiza mediante {N}el don del Esp\u00edritu Santo {/}que da vida ([Sal_104,30]; [Jn_6,63]; [Rom_8,2]). La glorificaci\u00f3n de Jes\u00fas deb\u00eda preceder el don del Esp\u00edritu ([Jn_7,37]; [He_2,32]; [Jn_16,7]). El Esp\u00edritu nos hace {N}libres{/} [G\u00e1l_4,7]; [G\u00e1l_5,13]. Nos comunica el {N}perd\u00f3n de los pecados {/}([Jn_20,22]; [1Cor_6,11]). Nos hace {N}hijos{/} [Rom_8,14]. Nos da el conocimiento de los designios misteriosos de Dios ([1Cor_2,10]; [1Jn_2,20]). Las comunicaciones del Esp\u00edritu en la Iglesia son {N}primicias{/} [Rom_8,23] y {N}garant\u00eda {/}([Ef_1,14]; [2Cor_1,22]; [2Cor_5,5]) de nuestra total transformaci\u00f3n por \u00e9l en el mundo venidero ([1Jn_3,2]; [Rom_8,18]).
  
{N}154{/} {N}La nueva creaci\u00f3n no conoce la muerte,{/} consecuencia del pecado ([Rom_5,12]; [Ap_20,15]; [Ap_20,21]). Es cierto que una parte de nosotros llamada hombre exterior [2Cor_4,16] u {N}hombre viejo{/} ([Rom_6,6]; [Ef_4,22]; [Col_3,9]) o {N}carne{/} ([2Cor_4,11]; [G\u00e1l_6,8]; [Rom_8,3]) sigue caminando hacia la muerte ([Rom_8,10]; [2Cor_5,16]; [2Cor_13,4]; [1Pe_3,18]). Pero el {N}hombre interior{/} ([Rom_7,22]; [Ef_3,16]) es vida por participar del Esp\u00edritu [Rom_8,10].
  
{N}155{/} {N}Jes\u00fas resucitado{/} es el que nos comunica las fuerzas de resurrecci\u00f3n ([Jn_5,25]; [Col_2,12]; [Col_3,1]; [Rom_5,21]; [Rom_6,6]; [Rom_8,4]) y el que nos resucitar\u00e1 ([Jn_5,28]; [Jn_6,39]; [Jn_11,25]; [Rom_8,10]; [Flp_3,20]).
Ahora bien, da a conocer {N}el Misterio{/} ([Ef_3,3]; [Ap_10,7]), o sea, el plan asombroso que guardaba secreto ([Ef_3,9]; [Rom_16,25]; [Col_1,26]). Toda su obra de creaci\u00f3n, de salvaci\u00f3n y de santificaci\u00f3n ten\u00eda por fin {N}la alabanza de su gracia{/} y generosidad ([Ef_1,6]; [Ef_1,12]). Todo lo ten\u00eda depositado en su Hijo Amado [Ef_1,1] y por \u00e9l lo reciben todos los hombres. Todos los pueblos son llamados {N}a ser un solo cuerpo{/} en \u00e9l [Ef_1,22]; [Ef_3,5] y por \u00e9l entran a compartir la misma Gloria de Dios ([Col_1,27]; [Ef_2,6]). Este plan empezaba con la salvaci\u00f3n de Israel [Rom_11,25] y se extiende al universo entero [Col_1,27].
  
{N}156{/} Este Misterio {N}exige una reconciliaci\u00f3n{/} universal en un universo dividido por la naturaleza, los prejuicios y el pecado ([Ef_2,14]; ver ({N}151): distinciones{/}). El ministerio de los ap\u00f3stoles es de proclamar y extender esta reconciliaci\u00f3n ([2Cor_5,20]; [Rom_15,16]) ya anunciada por Jes\u00fas [Lc_4,19]; {N}el culto propio del Nuevo Testamento{/} consiste en llevar a cabo esta reconciliaci\u00f3n [Rom_15,16].
  
{N}157 {/}En esta obra Jes\u00fas aparece como {N}el Mediador \u00fanico{/} entre Dios y los hombres ([1Tim_2,5]; [Heb_9,15]; [Heb_12,24]), siendo el que intercede por ellos ([Heb_2,17]; [Heb_4,15]) y les {N}consigue los bienes{/} propios de la Nueva Alianza ([He_13,34]; [Heb_9,11]; [Heb_10,20]).

{N}16. LA SALVACI\u00d3N POR LA FE.{/}
  
{N}160{/} Entramos a la nueva creaci\u00f3n por don de Dios ([Mt_11,27]; [Jn_6,43]; [Ef_2,8]). Este paso decisivo [Col_1,12], esta salvaci\u00f3n nuestra [1Pe_1,9], {N}no es el premio de nuestros m\u00e9ritos{/} y obras buenas ([Rom_4,1]; [Flp_3,4]), sino que se da mediante la fe ([Rom_3,21]; [Flp_3,9]).
  
{N}161{/} Seg\u00fan Juan, creer {N}es reconocer al Enviado de Dios {/}([Jn_5,38]; [Jn_6,29]). Es reconocer que {N}Dios nos ama primero{/} y nos perdona ([1Jn_4,10]; [Jn_2,16]). Es aceptar que Dios nos transforme y {N}nos divinice{/} [Jn_12,42]. Es reconocer que Jes\u00fas es el Cristo ([1Jn_2,22]; [1Jn_5,1]); o sea, el Hijo Unico que ha salido de Dios y vuelve a Dios [Jn_6,62].
  
{N}162{/} Seg\u00fan Pedro y Pablo, creer es reconocer el amor de Dios, {N}que entreg\u00f3 a su Hijo por los pecadores{/} ([Rom_5,24]; [G\u00e1l_3,1]). Es confesar que Dios lo ha resucitado de entre los muertos ([Rom_4,23]; [Rom_10,9]) {N}y lo hizo Se\u00f1or{/} ([He_2,36]; [1Cor_12,3]; [Flp_2,11]). Es reconocer que todas las promesas de Dios se han cumplido en \u00e9l [2Cor_1,20].
  
{N}163{/} La fe que salva {N}se apoya en el testimonio de las Escrituras{/} ([He_17,3]; [He_18,28]; [Rom_16,26]; [2Pe_1,19]), pero tambi\u00e9n es descubrimiento de una palabra que Dios nos dice hoy ([Heb_1,1] y com. de [Mc_11,29]). Los contempor\u00e1neos de Jes\u00fas tuvieron que reconocer a este Enviado mediante signos que \u00e9l mostraba ([Jn_6,26]; [Jn_10,32]; [Jn_15,24]). Luego, se apoyaron en {N}el testimonio y los signos que presentaban los ap\u00f3stoles{/} ([Mc_16,17]; [He_8,7]; [1Tes_1,5]). La fe nunca se limita a aceptar creencias, sino que renoce el designio de Dios ([Mt_11,16]; [Lc_7,30]) {N}a trav\u00e9s de los acontecimientos actuales{/} ([Lc_12,56]; [Lc_19,44]) {N}y las voces prof\u00e9ticas{/} de la Iglesia ([Ef_3,5]; [1Tes_5,19]).
  
{N}164{/} La fe nos lleva a {N}incorporarnos al pueblo de Dios{/} [Ef_2,19] mediante {N}el bautismo{/} ([Mt_28,19]; [Mc_16,16]; [Col_2,11]).
  
{N}165 {/}La fe {N}nos consigue un estado de santidad{/} llamado por la Biblia {N}justicia{/} o {N}justificaci\u00f3n{/} (ver com. de [Rom_1,16]; cap\u00edtulos 4-8 de Romanos; [1Jn_2,1]). Nos hace gratos a Dios, reconciliados con \u00e9l [Rom_5,1] y llevamos la semejanza divina ([Rom_8,28]; [Col_3,10]; [Ef_4,24]). La fe nos introduce al Reino de su Hijo [Col_1,13], en el cual recibimos una primera comunicaci\u00f3n del Esp\u00edritu [Ef_1,13]; [2Cor_1,22] (ver tambi\u00e9n {N}(153-154){/}).

{N}17. LA IGLESIA DE DIOS.{/}
  
{N}170{/} Jes\u00fas prepara su Iglesia: ver {N}(120-124).{/}
  
{N}171{/} La Iglesia no procede de una voluntad humana, sino de un designio eterno de Dios, y en ella se concreta el {N}Misterio,{/} o sea [Ef_3,5] el plan salvador de Dios que re\u00fane a todos los hombres bajo una sola cabeza, Cristo ([Ef_1,5]; [Ef_1,22]). Por eso, la Iglesia es {N}santa,{/} porque su destino depende m\u00e1s de los designios del Padre que de la iniciativa de los hombres.
  
{N}172{/} Cristo, al dar los pasos que llevan a su fundaci\u00f3n, no act\u00faa por su sola iniciativa, sino que se deja guiar por las indicaciones del Padre ([Jn_1,35]; [Mt_16,18]; [Lc_6,12]; [He_1,7]; [Jn_17,6]; [Jn_17,9]). Las {N}Iglesias de Cristo{/} [Flm_16,1]. La Iglesia est\u00e1 sometida a Cristo, que la am\u00f3 y se entreg\u00f3 por ella ([Ef_5,24]; [Jn_17,19]). La Iglesia de Dios que \u00e9l se adquiri\u00f3 por su propia sangre: [He_20,28]. La Iglesia es su {N}esposa{/} ([Jn_3,29]; [Ef_5,27]; [Mt_22,2]; [2Cor_11,1]; [Ap_21,2]) y el {N}cuerpo{/} ([Col_1,24]; [1Cor_12,12]) del que es cabeza.
  
{N}173{/} La Iglesia nace el d\u00eda de Pentecost\u00e9s [He_2,1] a consecuencia de la {N}efusi\u00f3n del Esp\u00edritu{/} prometido (ver{N} (150){/}).
  
{N}174{/} La {N}proclamaci\u00f3n{/} por los ap\u00f3stoles {N}de la fe{/} en Jes\u00fas resucitado acompa\u00f1a la efusi\u00f3n del Esp\u00edritu ([Jn_15,26]; [He_1,7]) para constituir la Iglesia ([He_2,14]; [1Tes_1,5]). La integran todos aquellos que escuchan el {N}llamado a la conversi\u00f3n{/} y creen que recibir\u00e1n el perd\u00f3n de sus pecados [He_2,38] y el don del Esp\u00edritu [He_2,39] mediante la fe en el poder salvador de Jes\u00fas y el bautismo (ver {N}(181){/}).
  
{N}175 {/}La Iglesia est\u00e1 {N}fundada sobre Pedro y los ap\u00f3stoles{/} ([Mt_16,18]; [Mt_10,1]). La fe de la Iglesia se conforma a la de los ap\u00f3stoles ([1Cor_15,11]; [2Pe_1,16]). Pertenecen a la Iglesia quienes aceptan el testimonio de los ap\u00f3stoles y de sus sucesores ([Jn_17,20]; [Jn_20,21]) y son reconocidos por ellos ([1Cor_14,38]; [2Cor_10,6]; [2Cor_13,10]). {N}Estamos en comuni\u00f3n{/} con Dios estando en comuni\u00f3n con ellos [1Jn_1,3]. Cristo est\u00e1 con ellos [Mt_28,20] para que sus decisiones no puedan oponerse al plan divino ([Mt_16,19]; [Mt_18,18]; [Lc_10,16]), a pesar de que es patente que ellos fallan de mil maneras ([G\u00e1l_2,11]; [He_15,37]; [He_21,20]). La Iglesia ser\u00e1 para la eternidad lo que la hicieron los ap\u00f3stoles ([Lc_22,30]; [Ap_21,14]).
  
{N}176{/} La Iglesia es una {N}comuni\u00f3n{/} ([He_2,4]; [Heb_13,16]). La comuni\u00f3n que existe entre los bautizados y las Personas divinas ([2Cor_13,13]; [1Cor_1,9]; [1Cor_10,16]) origina una comuni\u00f3n entre ellos mismos [1Jn_1,7]. Comuni\u00f3n tanto en lo espiritual ([He_2,42]; [Flp_1,5]; [Flp_2,1]) como en lo material ([Rom_15,27]; [G\u00e1l_6,6]).
  
{N}177{/} La Iglesia es la {N}presencia{/} en nuestro mundo {N}de la Verdad{/} divina [1Tim_3,15]. Es la manifestaci\u00f3n {N}del amor de Dios{/} ([1Cor_1,26]; [2Cor_4,7]) y, a pesar de la debilidad de sus miembros, es un signo de la presencia salvadora de Dios [2Cor_4,1] y \u00e9l le da su fuerza [Ap_2,8]; [Ap_3,8].

{N}18. LOS SACRAMENTOS DE LA IGLESIA.{/}
  
{N}180{/} La Iglesia es una comuni\u00f3n de creyentes en la cual Dios se hace presente (ver com. de [Mt_16,18]), y por eso decimos que es {N}sacramento de Dios{/} (ver com. de [Mt_18,11]). Varios ritos de la Iglesia, que llamamos {N}sacramentos,{/} nos vienen de Cristo y sus ap\u00f3stoles; expresan y hacen presente la acci\u00f3n salvadora de Dios.
  
{N}181{/} El Bautismo con {N}el agua{/} y {N}el Esp\u00edritu Santo{/} [Jn_3,5], con el Esp\u00edritu y el fuego [Mt_3,11], con el agua junto con la palabra [Ef_5,26], en el nombre del Padre y del Hijo y del Esp\u00edritu Santo [Mt_28,19], en el nombre del Se\u00f1or Jes\u00fas ([He_2,38]; [He_8,16]). El bautismo {N}para los muertos{/} [1Cor_15,29]. El bautismo y {N}los bautismos{/} ([Heb_6,2] y com. [Lc_3,7]).
  
{N}182{/} Se bautiza {N}al que cree{/} [Mc_16,16] para que reciba el perd\u00f3n de los pecados ([He_2,38]; [He_22,16]). El bautismo significa la muerte a un pasado de pecado [Rom_6,3] y la entrada a una vida resucitada ([Rom_6,4]; [Col_2,11]). Es una purificaci\u00f3n interior [1Pe_1,22] por la sangre de Cristo [1Pe_1,2]. Es un nacer de nuevo, de arriba [Jn_3,8], un nacer del Esp\u00edritu ([Jn_3,6]; [Col_2,12]). El \u00fanico bautismo de la \u00fanica fe nos re\u00fane en un solo cuerpo [1Cor_12,13]. El bautismo nos introduce a la vida \u00aben Cristo\u00bb, la vida cristiana ([Flp_4,1]... ver {N}(200){/}).
  
{N}183{/} La {N}imposici\u00f3n de las manos{/} para confirmar el bautismo y recibir los dones del Esp\u00edritu ([He_8,14]; [He_19,6]), rito que no puede conferir cualquier ministro [He_8,14]. Ver tambi\u00e9n [Heb_6,2].
  
{N}184{/} El {N}poder de perdonar{/} los pecados: ver com. de [Sant_5,16]. El bautizado debe temer el decaimiento de la fe y la p\u00e9rdida de la esperanza, con los cuales ya no hay deseo ni posibilidad de recibir otra vez el perd\u00f3n de los pecados ([Lc_13,7]; [Heb_6,4]; [Heb_6,12]). Este es el pecado que lleva a la {N}muerte{/} [1Jn_5,16]. La Iglesia puede excluir al pecador si no se enmienda ([Mt_18,17]; [1Cor_5,11]). Puede pedir a Dios que lo lleve a escarmiento con castigos en su cuerpo ([1Cor_5,4]; [Ap_2,22]).
  
{N}185{/} La {N}unci\u00f3n de los enfermos{/} practicada por los misioneros de Jes\u00fas [Lc_10,1] y encargada a los presb\u00edteros de la Iglesia [Sant_5,14].
  
{N}186{/} La imposici\u00f3n de las manos para {N}consagrar a los ministros{/} de la Iglesia ([1Tim_4,14]; [1Tim_5,22]; [2Tim_1,6]).
  
{N}187{/} El {N}matrimonio{/} de los cristianos tiene exigencias propias ([1Cor_7,10] y com. de [1Cor_11,2] y de [1Pe_3,1]) y tiene valor de sacramento, por ser una figura y presencia de la uni\u00f3n de Cristo con la Iglesia [Ef_5,22].
  
{N}188{/} La {N}Eucarist\u00eda,{/} o Cena del Se\u00f1or [1Cor_11,20], o fracci\u00f3n del pan ([He_2,42]; [He_20,7]; [1Cor_10,16]). Ver comentarios de la promesa de la Eucarist\u00eda [Jn_6,22], de su instituci\u00f3n ([Mc_14,12]; [1Cor_11,23]).
  
{N}189{/} Algunos textos del Antiguo Testamento figuran de antemano y {N}aclaran el sentido de los sacramentos.{/} En forma m\u00e1s especial: el bautismo ([G\u00e9n_6,7]; [\u00c9x_14,1], [\u00c9x_14,15]; [Jos_3,1]; [2Re_5,1]; [Is_12,1]; [2Re_55,1]; [Zac_13,1]; [Ez_36,25]; [Ez_47,1]), la eucarist\u00eda ([\u00c9x_12,1]; [\u00c9x_16,1]; [1Re_19,5]; [G\u00e9n_14,14]; [Mal_1,11]), el matrimonio ([G\u00e9n_1,26]; [G\u00e9n_2,18]; [Tob_8,4]; Cantar).

{N}19. EL ESP\u00cdRITU EN LA IGLESIA. CARISMAS Y MINISTERIOS.{/}
  
{N}190{/} El Esp\u00edritu Santo (ver {N}(143){/} y {N}(144){/}) que procede del {N}Padre{/} ([Jn_14,16]; [Jn_15,26]; [Jn_16,15]) y es enviado por el {N}Hijo{/} ([Jn_14,16]; [Jn_15,26]; [Jn_16,7]), Esp\u00edritu de Dios ([1Cor_2,11]; [1Cor_7,40]; [1Jn_4,2]) y Esp\u00edritu de Jes\u00fas ([He_8,39]; [He_13,16]; [2Cor_3,17]; [G\u00e1l_4,6]; [Ap_3,1]).
  
{N}191{/} Ya antes de Cristo se hablaba del {N}Esp\u00edritu de Yav\u00e9,{/} fuerza sobrenatural que revest\u00eda a los libertadores ([Jue_6,34]; [Jue_11,29]; [Jue_14,6]), a los profetas ([N\u00fam_11,25]; [Ez_37,1]), a los artistas [\u00c9x_31,3] y a los sabios [Bar_1,1]. Fuerza activa en la creaci\u00f3n ([G\u00e9n_1,2]; [Sal_104,30]; y com. de [Jn_7,37]).
  
{N}192{/} A consecuencia de la glorificaci\u00f3n de Jes\u00fas, el Esp\u00edritu es comunicado a los creyentes ([Jn_7,39]. Ver {N}(153){/} y [He_9,17]; [He_19,2]; [Rom_5,5]; [G\u00e1l_3,2]; [Ef_1,3]; [1Jn_3,24]). Lo reciben al entrar a la Iglesia, mediante el rito de la {N}imposici\u00f3n de las manos{/} ([He_8,15]; [He_19,6]) que acompa\u00f1a normalmente el bautismo ([He_2,38]; [Tit_3,5]; [Jn_3,5]). Pero Dios puede hacer excepciones y no est\u00e1 atado a los sacramentos [He_10,45].
  
{N}193{/} El Esp\u00edritu se comunica a cada cual seg\u00fan la medida del don de Cristo ([Rom_12,3]; [Ef_4,7]; [Heb_2,4]) y manifiesta su presencia con {N}dones diversos{/} ([1Cor_12,3]; [1Cor_12,7]; [G\u00e1l_3,5]; [Flp_1,19]). Estos dones del Esp\u00edritu hacen de nosotros miembros de {N}un mismo cuerpo{/} diversificado [Rom_12,5] y organizado [Ef_4,16].
  
{N}194{/} Los dones espirituales (se usa a menudo la palabra {N}carisma,{/} que significa don: [1Cor_1,7]; [1Cor_7,7]; [1Cor_12,31]; [1Pe_4,10]) son para bien de la comunidad ([1Cor_14,1]; [1Cor_14,14]; [1Cor_14,32]). Por eso, merecen ser llamados tambi\u00e9n servicios (o {N}ministerios{/}), y obras ([Rom_12,7]; [1Cor_12,5]). Aun sabiendo que los dones y ministerios valen por cuanto fomentan el amor verdadero y la comuni\u00f3n ([1Cor_12,31]; [Ef_4,3]), los ministerios m\u00e1s importantes son los ministerios apost\u00f3licos: fundadores y responsables de Iglesias ([1Cor_12,28]; [Ef_4,11]).
  
{N}195{/} En cuanto a los ministerios de gobierno, ver com. de [He_14,21]. Se nombran los {N}ap\u00f3stoles,{/} no solamente los Doce, sino algunos m\u00e1s ([1Cor_1,1]; [1Cor_9,1]). {N}Los profetas{/} ([1Cor_12,28]; [Ef_2,20]; [Ef_3,5]; [Ef_4,20]; [Ap_11,10]; [Ap_16,6]; [Ap_18,20]). Muy posiblemente Apolo era profeta, y tambi\u00e9n Timoteo y Tito (ver com. de [He_11,19]; [He_13,1]; [He_15,32]; [1Tes_5,19]; [Heb_7,1]; [1Tim_4,14]; [2Tim_1,6]). {N}Los obispos{/} (o sea, inspectores), elementos activos de los consejos de presb\u00edteros ([He_20,28]; [Flp_1,1]; [1Tim_3,1]; [Tit_1,7]). {N}Los presb\u00edteros{/} (esto es, ancianos): [He_11,30]; [He_14,23]; [He_15,2]; [He_21,18]; [1Tim_5,19]; [Tit_1,5]; [Sant_5,14]; [1Pe_5,1]. Los {N}di\u00e1conos:{/} [Flp_1,1]; [1Tim_3,1] y com. de [He_6,1].
  
{N}196 {/}Los dones espirituales, por diversos que sean, vienen de Cristo, cabeza \u00fanica, y deben ordenarse con miras a la unidad del cuerpo que va creciendo: [Jn_17,21]; [Ef_2,18]; [Ef_2,22]; [Ef_4,3]; [Ef_4,12].

{N}20. EL ESP\u00cdRITU Y LA ESPIRITUALIDADCRISTIANA.{/}
  
{N}200{/} La vida cristiana era llamada antiguamente {N}el camino{/} ([He_9,2]; [He_19,9]; [He_16,17]; [He_18,25]; [2Pe_2,2]) y no se apoya en mandamientos especiales [He_15,18]. A tal punto que Pablo relaciona las exigencias de la moral sexual con la fe en Cristo y no con alguna ley ([1Cor_6,1]; [1Tes_4,2]). Los cristianos de formaci\u00f3n jud\u00eda hablaron a veces como si Jes\u00fas hubiera confirmado la Ley del Antiguo Testamento ([Sant_1,25]; [Sant_2,12]; [Sant_4,11]). Pero habitualmente entendieron que la {N}nueva Ley{/} proclamada por Jes\u00fas (com. de [Mt_5,17]) reemplazaba a la Ley del Antiguo Testamento ([Mt_5,22]; [Mt_5,28]....) El {N}mandamiento \u00fanico{/} del amor [Mt_22,39] sustituye a los numerosos preceptos de la Ley de Mois\u00e9s ([Mt_22,40]; [Rom_13,8]; [G\u00e1l_5,14]).
  
{N}201{/} Pero tambi\u00e9n se nos dice que Cristo {N}nos liber\u00f3 de toda ley{/} humana (y no solamente de la Ley jud\u00eda): [Rom_7,4]; [G\u00e1l_4,5]; [Ef_2,15]. Comprendamos, pues, que al hablar de Ley de Cristo, se le da otro sentido a la palabra {N}ley{/} [Rom_2,27]; [Rom_8,2]. No valorizamos demasiado el esfuerzo del hombre por cumplir la ley ([Mc_10,21]; [Mc_10,27]; [G\u00e1l_2,16]; [G\u00e1l_3,5]), sino que debemos invitarlo a que se deje guiar por el Esp\u00edritu ([Lc_10,33]; [Rom_8,14]; [G\u00e1l_5,16]) que s\u00f3lo transforma el coraz\u00f3n ([Ez_36,25]; [Rom_2,29]) y hace posible el cumplimiento de la ley [Rom_8,4].
  
{N}202{/} La entrada a la Iglesia (ver {N}(192){/}) hace de nosotros {N}criaturas nuevas{/} ([2Cor_5,17]; [G\u00e1l_6,15]; [Ef_4,24]). Recreados en el Hijo [Ef_2,10], hijos del Padre ([Rom_8,15]; [Jn_1,13]), ya en la presente vida se nos comunica el Esp\u00edritu ([Rom_12,11]; [G\u00e1l_4,6]) como un anticipo de lo que ser\u00e1 la vida definitiva y santa en el cielo ([Rom_8,11]; [Rom_8,23]; [Ef_1,14]). En adelante, estamos en {N}comuni\u00f3n con las Tres Personas divinas{/} ([Jn_14,17]; [1Jn_1,3]; [1Jn_3,21]; [1Jn_4,15]).
  
{N}203{/} La vida cristiana supone la {N}cooperaci\u00f3n{/} constante {N}del hombre con Dios,{/} que act\u00faa en \u00e9l mediante el Esp\u00edritu. Hemos muerto al pecado [Rom_6,11] y debemos hacer morir las obras de la \u00abcarne\u00bb [Rom_8,13]. Hemos sido renovados y debemos andar por caminos nuevos [Rom_7,6]. Hemos sido hechos justos y santos ([Rom_6,2]; [1Cor_6,11]) y debemos andar como santos ([Rom_6,13]; [Rom_6,19]; [G\u00e1l_5,25]). Fuimos liberados ([Rom_6,14]; [Rom_8,2]) y debemos liberarnos ([1Cor_7,15]; [1Cor_7,23]). Se nos dio el amor de Dios ([Rom_5,5]; [Jn_17,26]) y debemos perseverar y progresar en el amor ([Jn_15,9]; [1Cor_16,14]; [Flp_1,9]; [1Tes_3,12]).
  
{N}204{/} La vida nueva del cristiano se va vigorizando con la participaci\u00f3n en la {N}eucarist\u00eda{/} [Jn_6,48], con las {N}obras buenas{/} ([Sant_2,14]; [1Jn_3,18]; [2Tes_1,11]; [Tit_2,14]; [Tit_3,8]; [Heb_10,24]; [2Pe_1,10]), con la {N}oraci\u00f3n{/} (ver {N}(230){/}). Es fuente de {N}alegr\u00eda{/} ([Jn_16,24]; [He_13,52]; [Rom_14,17]; [2Cor_7,4]; [G\u00e1l_5,22]; [1Tes_1,6]; [1Pe_1,8]), de {N}libertad{/} ([Jn_8,32]; [Jn_8,36]; [2Cor_3,17]; [G\u00e1l_5,1]; [2Tim_1,7]; [1Pe_2,16]), de {N}paz{/} ([2Cor_13,4]; [G\u00e1l_5,22]; [Ef_6,23]) y de {N}acci\u00f3n de gracias{/} ([Rom_14,6]; [Ef_5,20]; [Col_3,17]; [1Tes_5,18]). Obra, con la {N}perseverancia{/} ([Lc_8,15]; [Lc_21,19]; [Rom_2,7]; [Rom_5,3]; [Col_1,11]; [Heb_10,36]; [Sant_1,4]), una transformaci\u00f3n de todo el ser ([Rom_12,2]; [1Tes_5,23]) haci\u00e9ndolo capaz de tratar con Dios como hijo ([Rom_8,15]; [1Jn_4,17]) y de ser piedra viva del edificio espiritual ([Ef_2,22]; [1Pe_2,5]).
  
{N}205{/} La vida cristiana se manifiesta antes que nada por tres fuerzas que solemos llamar {N}virtudes teol\u00f3gicas,{/} o sea, procedentes de Dios y orientadas hacia \u00e9l, que son la fe, la esperanza y el amor: [1Cor_13,13]; [G\u00e1l_5,5]; [Ef_1,15]; [Col_1,4]; [1Tes_1,3]; [1Tes_5,8].

{N}21. LA FE Y LA ESPERANZA.{/}
  
{N}210{/} {N}La fe designa:{/}   
1)_El acto de fe que, en la conversi\u00f3n, nos consigue la santidad o justicia propia del cristiano (ver {N}(165){/}).
2)_El {N}don de fe,{/} que consigue los milagros: [1Cor_13,2]; [Sant_1,5]; [Mc_11,20] y com.;  
3)_La primera de las virtudes teol\u00f3gicas (ver {N}(205){/} y {N}(211){/}), nacida del primer acto de fe.
  
{N}211{/} La fe del cristiano sigue siendo {N}sumisi\u00f3n a la Palabra de Dios{/} ([Jn_12,44]; [Rom_10,14]; [2Tim_3,15]; [2Tim_4,3]), recibida de los profetas y de Cristo mediante el testimonio de los ap\u00f3stoles (ver {N}(163){/}). Acepta sin a\u00f1adir ni recortar ([Dt_4,2]; [Ap_22,18]) toda la doctrina de fe ([Tit_1,13]; [Tit_3,10]) que guarda la Iglesia como {N}Tradici\u00f3n de los ap\u00f3stoles:{/} [1Tim_4,6]; [2Tim_2,8]; [2Tim_3,14].
  
{N}212{/} El cristiano tiene la misma actitud de fe de los creyentes del Antiguo Testamento ([Rom_4,23]; [Heb_11,1]). Pero ahora nos han llegado las palabras definitivas ([Heb_1,1]; [Jn_3,31]; [Jn_4,26]) en la persona del que es La Palabra de Dios ([Jn_1,1]; [Jn_1,18]; [Heb_2,2]) (ver {N}(152){/}). En la persona de Jes\u00fas, Dios nos habla sin par\u00e1bolas ni figuras [Jn_16,25].
  
{N}213{/} La fe {N}act\u00faa mediante el amor{/} [G\u00e1l_5,6] y se demuestra con las obras del amor ([Sant_2,14]; [1Cor_13,13]). La fe debe crecer ([2Cor_10,15]; [2Pe_3,18]) junto con el conocimiento de Dios. Junto con el amor, la fe es actitud propia del que {N}vive en la luz{/} ([Rom_13,12]; [Ef_5,8]; [Col_1,12]; [1Jn_1,7]; [1Jn_2,9]) y es una luz para el mundo [1Tes_5,5].
  
{N}214{/} La {N}esperanza nace de la fe{/} en las promesas de Dios ([Ef_3,5]; [Heb_3,14]; [Heb_6,11]; [1Pe_5,9]). Esperamos lo que no vemos ([Rom_8,4]; [Heb_11,1]) y que ni siquiera nos habr\u00edamos atrevido a pensar ([1Cor_2,9]; [2Pe_1,4]). Creemos que {N}Dios es fiel{/} (ver {N}(40-44){/}). Confiamos en Dios, que puede mantenernos en la fe y el amor ([Flp_2,12]; [1Tes_5,23]; [2Tes_3,3]; [1Cor_1,8]). La esperanza significa {N}perseverancia y constancia{/} en las pruebas (ver {N}(204){/} y {N}(217){/}).
  
{N}215{/} {N}Israel esperaba{/} de Dios prosperidad en su Tierra (ver {N}(42){/}) y Reino de justicia (ver {N}(56){/} y {N}(62){/}). Al proclamar el Reino, Jes\u00fas recuerda que nuestra esperanza es algo colectivo ([Mt_22,1]; [Lc_22,28]; [Mt_25,31]), pero destaca el aspecto personal de la salvaci\u00f3n ([Mt_10,28]; [Mt_10,32]), desarrollando la fe en la Resurrecci\u00f3n (ver {N}(92-93){/}).
Esperamos {N}compartir la Gloria de Dios.{/} Seremos semejantes a Dios, porque lo veremos [1Jn_3,2]. Resucitaremos juntos [1Cor_15,23] para ver a Dios [1Cor_13,12] y formar un solo cuerpo en Cristo [Ef_2,16]. {N}En Dios solo{/} encontraremos nuestra felicidad ([Mt_25,21]; [Ap_21,6]), y la humanidad, su fin ([1Cor_15,28]; [Ap_22,1]). Esta es {N}nuestra herencia{/} [Lc_18,18]; [1Pe_1,4].
  
{N}216{/} El Reino de Dios ya est\u00e1 presente en el hombre que vive en la gracia de Dios. Por eso, todos los acontecimientos de su vida y sus mismas {N}necesidades materiales{/} tienen algo que ver con este Reino de Dios y con su propio progreso en la vida cristiana. Por tanto, siendo hijo de Dios, espera del Padre el pan de cada d\u00eda [Mt_6,11] y pide tanto por sus necesidades [Flp_4,6] como por las del mundo [Lc_18,1], sabiendo que Dios le proporcionar\u00e1 lo necesario para que, a su vez, pueda dar a otros [2Cor_9,9].
  
{N}217{/} La espera de la {N}venida de Cristo{/} est\u00e1 en el centro de la esperanza cristiana [He_1,11]. Venida, llamada \u00abparus\u00eda\u00bb, o sea, visita ([Mt_24,27]; [1Cor_15,23]; [1Tes_3,13]; [1Jn_2,28]; [Ap_3,10]) o manifestaci\u00f3n ([1Tim_6,14]; [2Tim_1,10]; [Tit_2,13]). Esta venida parec\u00eda muy cercana a los primeros cristianos ([1Tes_4,13]; [Heb_10,25]; [1Pe_4,7]; [Sant_5,8]). Esta espera significa una actitud de vigilancia ([Lc_12,32]; [Mt_25,1]): estar despiertos para no hundirse en los proyectos y las codicias de este mundo ([Lc_21,34]; ver com. de [Mc_13,33]). Nos lleva a ser {N}constantes{/} y perseverantes en las pruebas ([Flp_3,10]; [Rom_8,17]) (ver ({N}184{/})) y las persecuciones ([Heb_12,2]; [2Tes_3,5]; [Lc_21,19]; [Mt_10,22]; [Ap_2,10]; [Ap_3,21]; [1Pe_3,14]). Trae la {N}alegr\u00eda{/} aun en el sufrimiento ([1Pe_4,18]; [Mt_5,11]). Nos hace sobrios [1Tes_5,8] y {N}desprendidos{/} ([1Cor_7,29]; [Tit_2,12]; [1Pe_1,13]).

{N}22. EL AMOR.{/}
  
{N}220{/} El {N}amor{/} es fuerza que {N}viene de Dios.{/} En Dios el amor se identifica con la comuni\u00f3n entre s\u00ed de las Tres Personas divinas (ver {N}(143){/}). Dios se hab\u00eda dado a conocer a Mois\u00e9s como El que existe y como Misericordioso (ver {N}(32){/} y {N}(39){/}). Pero, despu\u00e9s de conocer a Cristo, Juan dice: {N}Dios es amor{/} [1Jn_4,8].
  
{N}221{/} En el Antiguo Testamento se manifest\u00f3 {N}el amor de Dios{/} mientras \u00e9l se iba comunicando con los hombres. {N}Israel,{/} al mirar c\u00f3mo Dios lo eligi\u00f3, lo gui\u00f3 ([Sal_89,1]; [Sal_105,1]; [Sal_106,1]; [Sal_107,1]; [Is_63,7]) lo perdona [\u00c9x_32,11] y lo rescata ([Is_40,1]; [Is_41,1]), entiende el amor celoso de Dios por su pueblo ([Is_5,1]; [Is_54,6]). {N}Los profetas,{/} al tomar conciencia de la relaci\u00f3n cada vez m\u00e1s estrecha que se establece entre Dios y ellos, comprenden el amor fuerte ([Ez_3,8]; [Miq_2,8]), tierno [1Re_19,1] y exigente ([Jer_15,10]; [Jer_20,7]) de Dios con sus amigos.
  
{N}222{/} El {N}amor a Dios{/} es {N}el primer mandamiento{/} para Israel [Dt_6,1]; [Dt_30,1] y seguir\u00e1 si\u00e9ndolo para los cristianos [Mc_12,28].
  
{N}223{/} Al venir {N}Jes\u00fas,{/} trata de descubrirnos algo del amor \u00fanico que {N}el Padre tiene a su Hijo{/} ([Jn_3,35]; [Jn_5,20]; [Jn_17,24]);  (ver {N}(117){/}). El, a su vez, corresponde al amor del Padre con una entrega total ([Mc_1,35]; [Mt_11,25]) y una conformidad perfecta a la voluntad del Padre ([Heb_10,5]; [Jn_4,34]; [Jn_6,38]). Este amor divino, que brota de su coraz\u00f3n, lo demuestra a sus amigos ([Jn_11,1]; [Jn_13,1]; [Jn_15,9]; [Jn_18,8]), a los marginados [Mc_1,40], a los pecadores ([Lc_7,36]; [Lc_19,1]), a sus mismos enemigos [Lc_23,33], a todos ([Mt_11,28]; [He_10,38]). Y trata de que tambi\u00e9n ellos entiendan el amor que les tiene el Padre Dios (ver {N}(137){/}). Nosotros {N}amamos a Jes\u00fas{/} guardando su Palabra [Jn_14,15] y renunciando a todo para seguirlo ([Mc_10,17]; [Lc_14,25]).
  
{N}224{/} {N}En su Pasi\u00f3n{/} y su muerte, Jes\u00fas llega a la cumbre del amor. Amor al Padre, {N}obedeci\u00e9ndolo{/} hasta la muerte de la cruz ([Mt_26,39]; [Mt_27,46]; [Heb_4,15]), mientras Dios calla; atenciones y perd\u00f3n a los hombres ([Lc_23,28]; [Jn_19,26]; [Lc_23,34]). Jes\u00fas da todo a todos ([Mc_10,45]; [Mc_14,24]; [2Cor_5,14]).
  
{N}225{/} El {N}amor al pr\u00f3jimo{/} se nombra en algunos textos del Antiguo Testamento ([Lev_19,18]; [Dt_10,8]). Pero en much\u00edsimos lugares de la Ley [\u00c9x_20,12] y de los profetas ([Am_1,1] [Am_2,1]; [Is_1,14]; [Is_10,2]; [Is_65,13]; [Jer_9,2]; [Ez_18,5]; [Mt_3,5]) se afirma que no podemos agradar a Dios sin respetar al pr\u00f3jimo, {N}hacerle justicia,{/} liberarlo de toda opresi\u00f3n [Is_58,1] y promover a los m\u00e1s humildes ([\u00c9x_22,20]; [\u00c9x_23,4]; [Jer_9,4]; [Jer_22,15]; [Pro_14,21]; [Qo_4,1]; [Qo_25,1]; [Bar_2,10]).
  
{N}226{/} Jes\u00fas relaciona estrechamente {N}los dos mandamientos principales{/} [Mc_12,28]. El amor al pr\u00f3jimo es la base de la moral cristiana (ver {N}(201){/} y {N}(203){/}) en la medida en que trata de imitar el amor del Padre perfecto y misericordioso ([Mt_5,48]; [Lc_6,36]; [Ef_5,1]; [1Jn_4,11]) y es una respuesta al amor con que Dios nos am\u00f3 primero ([1Jn_3,16]; [1Jn_4,10]). El amor es fuerza que nos comunic\u00f3 el Esp\u00edritu Santo [Rom_5,5] y se alimenta con la contemplaci\u00f3n del amor sin l\u00edmite de Cristo ([Ef_3,18]; [2Cor_5,14]).
  
{N}227{/} En v\u00edsperas de su Pasi\u00f3n, Jes\u00fas presenta el amor entre hermanos como {N}su mandamiento nuevo:{/} [Jn_13,12]; [Jn_13,34]; [Jn_15,9]; [1Jn_2,6].
  
{N}228 El amor cristiano{/} es don sin l\u00edmite, llev\u00e1ndonos a hacernos esclavos unos de otros [G\u00e1l_5,13]. {N}Va a todos{/} sin respetar las barreras sociales ([Mc_2,13]; [Lc_10,29]; [Lc_14,13]; [G\u00e1l_3,28]). Se demuestra con {N}el perd\u00f3n{/} ([Mt_5,43], comentario y referencias; [Mt_18,21]) y no se niega a los enemigos. Inspira un esfuerzo por {N}comprender al otro,{/} respetar sus ideas ([Rom_12,15]; [Rom_14,1]), soportar sus limitaciones [1Cor_13,1]. El amor, que acepta dar y recibir, {N}construye la Iglesia{/} ([1Cor_8,1]; [Ef_4,16]) (ver {N}(196){/}) y nos lleva a la perfecci\u00f3n [Flp_1,9].

{N}23. LA ORACI\u00d3N.{/}
  
{N}230{/} En toda la Biblia la {N}oraci\u00f3n{/} es inseparable de la {N}acci\u00f3n.{/} Los modelos de la oraci\u00f3n son aquellos que encabezan el pueblo de Dios. Intercesi\u00f3n de {N}Mois\u00e9s{/} por Israel ([\u00c9x_17,8]; [\u00c9x_32,11]; [\u00c9x_32,20]; [\u00c9x_33,12]; [N\u00fam_11,11]; [N\u00fam_14,13]). Mois\u00e9s da la pauta de la intercesi\u00f3n: recuerda a Dios su {N}fidelidad;{/} su propio honor lo obliga a no abandonar a Israel, sino m\u00e1s bien a perdonarlo. Oraci\u00f3n de David [2Sam_7,18], de Salom\u00f3n [1Re_8,22], de Ezequ\u00edas [2Re_19,15], de Judas Macabeo ([1Mac_5,33]; [1Mac_11,71]; [2Mac_8,29]; [2Mac_15,20]), de Ester [Est_4,17], de Judit [Jdt_9,2]. Oraci\u00f3n de {N}penitencia{/} de Esdras [Esd_9,6], de Nehem\u00edas [Neh_1,4], de Daniel ([Dan_3,26]; [Dan_9,4]).
  
{N}231{/} La {N}oraci\u00f3n de intercesi\u00f3n{/} es propia de los profetas: su palabra y oraci\u00f3n hacen y deshacen los acontecimientos. As\u00ed, Abraham (llamado profeta a consecuencia de su poder de intercesi\u00f3n: [G\u00e9n_20,7], rogando por Sodoma [G\u00e9n_18,22]. As\u00ed, El\u00edas [1Re_18,36], Am\u00f3s [Am_7,1], Jerem\u00edas [Jer_10,23]; [Jer_14,7]; [Jer_37,3]. El profeta se siente dividido entre la compasi\u00f3n por su pueblo castigado [Jer_14,19]; [Jer_8,18]; [\u00c9x_9,8] y su celo por Dios traicionado [Jer_2,1]; [Ez_16,1]. Su oraci\u00f3n es un {N}enfrentamiento{/} con Dios [N\u00fam_17,6]; [Ez_13,5]; [Ez_22,30].
  
{N}232 {/}Tambi\u00e9n es oraci\u00f3n el {N}di\u00e1logo continuo{/} de los profetas con Dios a ra\u00edz de su llamado ([\u00c9x_4,1]; [\u00c9x_5,22]; [\u00c9x_17,4]; [Jer_12,1]; [Jer_15,10]; [Jer_20,7]), llegando al encuentro cara a cara ([\u00c9x_33,18]; [1Re_19,9]).
  
{N}233{/} {N}Los Salmos{/} son el libro de oraci\u00f3n del pueblo de Dios. Ver p\u00e1gina: {N}Oremos con los salmos{/}, Pe._960. La oraci\u00f3n surge de las mismas necesidades del que suplica. No pide cosas celestiales, sino la salvaci\u00f3n concreta que necesita en ese preciso momento. Pero constantemente se olvida de s\u00ed para alabar a Dios: [Sal_47,1]; [Sal_81,1]; [Sal_89,1]; [Sal_95,1]; [Sal_98,1]; [Sal_113,1]; [Sal_117,1]; [Sal_135,1]. Y no olvida que {N}en Dios est\u00e1 todo su bien,{/} pidiendo ver a Dios y morar en su casa ([Sal_16,23]; [Sal_27,7]; [Sal_63,2]; [Sal_65,5]; [Sal_73,24]).
  
{N}234{/} {N}Jes\u00fas ora{/} ([Mc_1,35]; [Mt_11,25]; [Lc_22,32]; [Lc_23,33]; [Jn_11,42]) especialmente antes de tomar decisiones importantes ([Lc_3,21]; [Lc_6,12]; [Lc_9,18]; [Lc_9,29]; [Lc_23,46]; [Mc_14,36]; [Jn_8,29]). Ver tambi\u00e9n [Heb_5,7]; [Heb_7,25]. Jes\u00fas hace sus milagros para aquellos que {N}le piden con fe{/} ([Lc_7,1]; [Mc_10,46]) y que {N}perseveran{/} hasta que \u00e9l los atienda [Mt_7,24]; y nos dice que \u00e9sa es la manera de pedir al Padre ([Lc_11,5]; [Lc_18,1]; [Mc_9,23]; [Mc_11,22]). Pero tambi\u00e9n nos ense\u00f1a a pedir antes que nada {N}que se haga la voluntad{/} del Padre ([Mt_6,10]; [Mt_7,21]; [Mt_12,50]; [Jn_4,34]; [Jn_7,17]). Nos ense\u00f1a lo que debemos pedir al Padre y c\u00f3mo pedirlo: {N}el Padrenuestro{/} ([Mt_6,9]; [Lc_11,1] y tambi\u00e9n [Mt_6,5]).
  
{N}235{/} La oraci\u00f3n de {N}la Iglesia primitiva.{/} En el mismo Templo de los jud\u00edos ([Lc_24,5]; [He_3,1]; [He_5,12]) con las manos levantadas [1Tim_2,8] o de rodillas [He_9,40]. Oraci\u00f3n comunitaria ([He_1,14]; [Mt_18,19]) frente a las situaciones dif\u00edciles ([He_4,24]; [He_6,6]; [He_12,5]).
  
{N}236{/} Las {N}cartas de Pablo{/} contienen {N}invitaciones a orar{/} ([Ef_6,18]; [Col_1,3]; [1Tes_5,17]; [Rom_15,30]; [1Cor_7,15]; [1Tim_2,1]; [1Tim_5,5]) y {N}acciones de gracias{/} improvisadas ([Rom_8,31]; [Rom_11,33]; [Rom_16,25]; [2Cor_1,3]; [Ef_1,1]). La oraci\u00f3n de intercesi\u00f3n es para \u00e9l {N}una lucha{/} (ver {N}(231){/}); [Rom_16,30]; [Flp_1,30]; [Col_4,12] y com. de [Col_2,1]; ver tambi\u00e9n com. de [G\u00e9n_32,23]). Siempre hay equilibrio entre la suplicaci\u00f3n y la acci\u00f3n de gracias [Flp_4,6].
  
{N}237{/} La oraci\u00f3n {N}en nombre de Jes\u00fas{/} es propia del que comparte la misi\u00f3n de Jes\u00fas y se deja guiar por su Esp\u00edritu ([Jn_14,12]; [Jn_16,23]). Es la oraci\u00f3n perfecta del que ha llegado a la negaci\u00f3n de s\u00ed mismo; no se gu\u00eda por codicias humanas [Sant_4,3], sino que {N}lo inspira el Esp\u00edritu de los hijos{/} adoptivos [Rom_8,15]; [Rom_8,26]. Esta oraci\u00f3n se dirige al Padre [G\u00e1l_4,6], nos lleva a desear con todo nuestro ser lo que \u00e9l quiere y lo que adelanta su Reino. Le pedimos cosas concretas [Mt_7,11], pero en otro sentido el Esp\u00edritu Santo es el que esperamos [Lc_11,13]. Esta oraci\u00f3n siempre escuchada trae el gozo [Jn_16,24].
  
{N}238{/} Otros textos: [1Pe_3,7]; [1Pe_4,7]; [Sant_1,6]; [Sant_5,16]; [Ap_5,8].

{N}24. LA MISI\u00d3N Y LA EVANGELIZACI\u00d3N.{/}
  
{N}240{/} La palabra {N}misi\u00f3n{/} significa {N}env\u00edo{/} (com. de [Mt_10,1]). Jes\u00fas era el enviado del Padre para dar la Buena Nueva a Israel ([Jn_3,17]; [Jn_4,34]; [Jn_6,38]; [Jn_9,4]; [Jn_10,36]; [Jn_17,18]; [Mt_15,24]), a los pobres y afligidos ([Is_61,1]; com. de [Mt_5,1]; [Lc_7,22]). Al dejar esta tierra Jes\u00fas env\u00eda a los ap\u00f3stoles ([Jn_20,21]; [Mt_28,19]; [He_1,8]) y los acredita con {N}se\u00f1ales{/} del Esp\u00edritu Santo ([Mc_16,17] y com. de [Lc_10,1]). {N}Ap\u00f3stol{/} significa {N}enviado{/} [Lc_6,13]. Despu\u00e9s de los Doce, la Iglesia seguir\u00e1 enviando a los ap\u00f3stoles y misioneros (com. de [Lc_5,1]). Uno debe ser enviado por la Iglesia, lo mismo como los Doce por Cristo ([Mc_3,13]; [He_26,16]; [He_13,2]; [He_19,14]).
  
{N}241{/} La tarea misionera es obra com\u00fan de los ap\u00f3stoles y {N}del Esp\u00edritu Santo{/} ([Jn_14,26]; [Lc_24,49]: [He_1,4]), que dar\u00e1 testimonio junto con ellos [Jn_15,26]. El Esp\u00edritu anima al ap\u00f3stol [1Pe_1,12], pero luego la palabra del ap\u00f3stol hace que el Esp\u00edritu venga a sus auditores. Quien recibe a los ap\u00f3stoles recibe al Padre y al Hijo [Lc_10,16].
  
{N}242{/} Los misioneros anuncian el Evangelio (eso es la Buena Nueva). En boca de Jes\u00fas, la Buena Nueva significa la {N}llegada del Reino de Dios{/} (ver {N}(110-116){/}) y la acompa\u00f1an las numerosas curaciones que Jes\u00fas obra (com. de [Mt_9,35]; [Lc_7,22]. En boca de los ap\u00f3stoles la Buena Nueva significa la realizaci\u00f3n de las promesas de Dios a Israel [He_13,32]. Es la gracia del perd\u00f3n y el don del Esp\u00edritu ([He_2,38]; [He_3,26]; [He_10,43]; [He_13,38]). La Buena Nueva est\u00e1 toda en la {N}venida de Jes\u00fas{/} [Mc_1,1], que nos trae la paz ([He_10,36]; [Ef_2,14]). Para Pablo el Evangelio es el {N}plan de salvaci\u00f3n{/} de Dios para todos los hombres ([Rom_15,9]; [Ef_3,6]). Su centro es la muerte y resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas [1Cor_15,1]. Es una fuerza que va conquistando el mundo ([Rom_1,16]; [Col_1,6]).
  
{N}243{/} La predicaci\u00f3n del Evangelio, cuando es acogida, trae consigo {N}arrepentimiento{/} ([He_2,37]; [He_3,19]; [He_17,30]; [He_26,20]) y {N}conversi\u00f3n{/} ([Mt_4,17]; [Mc_6,12]) (ver {N}(182){/}). El hombre reconoce la situaci\u00f3n de pecado en que estaba, junto con un mundo perdido ([He_2,40]; [He_3,26]) y cree en el perd\u00f3n que Dios le ofrece por Cristo [He_5,31], (ver {N}(160-164){/}). Esta {N}conversi\u00f3n del coraz\u00f3n{/} y del ser profundo es diferente de la que consiste solamente en dejar sus vicios (ver com. de [Lc_3,7] y [Lc_7,24]. Es obra de Dios ([Ez_36,1]; [1Re_18,37]; [Rom_2,4]). En cambio, al rechazar la predicaci\u00f3n, personas y sociedades se pierden ([Mt_11,20]; [Mt_12,41]; [Mc_16,16]).
  
{N}244{/} {N}Evangelizar{/} no es solamente anunciar el Evangelio, sino hacer que sea la Buena Nueva que a uno lo libera en las circunstancias concretas en que vive (com. de [Mt_28,16]). El Evangelio significa una sanaci\u00f3n de toda la persona humana. {N}Liberaci\u00f3n{/} de los prejuicios religiosos ([Col_2,16]; [G\u00e1l_4,8]) y de las barreras sociales [G\u00e1l_2,11]. Trae una renovaci\u00f3n de toda la cultura y una {N}cr\u00edtica radical{/} del orden social [1Cor_7,17]. Lleva a una madurez de juicio y de las relaciones con los dem\u00e1s ([Ef_4,14]; [Ef_4,22]).
  
{N}245{/} Los que anuncian el Evangelio se presentan como los {N}testigos de Cristo{/} ([He_1,8]; [Jn_15,27]). Despu\u00e9s de Jes\u00fas, testigo fiel ([Ap_1,5]; [Ap_3,14]) que viene al mundo para dar testimonio de lo que ha o\u00eddo del Padre ([Jn_1,18]; [Jn_3,11]) y que da testimonio de lo que es \u00e9l ([Jn_8,13]; [1Tim_6,13]), los ap\u00f3stoles a su vez dan testimonio de \u00e9l ([Jn_15,17]; [Jn_20,21]). Mediante su testimonio, Dios es el que da testimonio [1Jn_5,9].
  
{N}246{/} {N} M\u00e1rtir,{/} en idioma griego, significa testigo. Llamamos m\u00e1rtir al que sufri\u00f3 y dio su vida para ser consecuente con su testimonio ([Ap_2,13]; [Ap_6,9]; [Ap_11,3]; [Ap_17,6]; [Mc_13,9]); y com. de [Mt_10,16]. Debido al odio del demonio contra la Iglesia, ser\u00e1n numerosos los m\u00e1rtires [Ap_17,6]. Ellos son los verdaderos vencedores del mundo [Ap_12,11].

{N}25. EL PORVENIR DEL MUNDO, EL JUICIO Y LA RESURRECCI\u00d3N.{/}
  
{N}250{/} El {N}Reino de Dios{/} se desarrolla {N}dentro del mundo,{/} obra de Dios, como un {N}fermento{/} [Mt_13,33], capaz de transformarlo y de salvarlo [Jn_3,16]. Este mundo, sin embargo, est\u00e1 {N}bajo el poder del Malo{/} (ver com. de [Jn_3,11] y [Jn_5,19]) a consecuencia de la ca\u00edda del hombre que alien\u00f3 su libertad ([Jn_8,34]; [Rom_8,18]). Jes\u00fas, al morir, le ha quitado su poder de alguna manera ([Mt_12,29]; [Jn_12,31]). Sin embargo, al juzgar seg\u00fan las apariencias, sigue muy influyente [Mt_16,18] y anima una corriente poderosa que se opone a la verdad y la justicia [Jn_3,19] y que {N}odia{/} m\u00e1s que todo a los testigos de Cristo ([Jn_15,18]; [Mt_10,16]; [Ap_12,17]) y a su Iglesia [Ap_12,13]. Esta corriente hostil es llamada a veces \u00abel mundo\u00bb [Jn_16,33]. A veces se llama \u00abmundo\u00bb a los que no conocen su vocaci\u00f3n de hijos de Dios ([Jn_14,19]; [Jn_16,20]; [Jn_17,23]; [1Cor_5,10]). Ver tambi\u00e9n [1Jn_2,15].
  
{N}251{/} Los creyentes est\u00e1n {N}dentro del mundo sin ser del mundo{/} [Jn_17,15]. La Iglesia est\u00e1 {N}al servicio{/} del mundo para llevarlo a su fin verdadero ([Mc_16,15]; [Col_1,20]). No est\u00e1 al servicio de los proyectos del mundo [Sant_4,4] ni de los ideales humanos de felicidad, de justicia y de paz, siempre limitados ([Lc_12,13]; [Lc_12,51]), que olvidan la situaci\u00f3n real del hombre pecador [Mt_4,1] y no entienden la salvaci\u00f3n mediante la cruz ([Mt_16,23]; [Lc_24,26];  [1Cor_1,20]).
  
{N}252{/} Sin embargo, al fijarnos en el Antiguo Testamento, descubrimos una {N}pedagog\u00eda divina.{/} Para que el hombre entienda su vocaci\u00f3n divina, necesita probar los bienes de la tierra y {N}luchar por ideales humanos{/} (ver com. de [G\u00e9n_13,7]; [\u00c9x_3,16]; Intr. a [1Re_1,1]; com. de [Mt_5,1]), ideales limitados que Dios los ayudar\u00e1 a purificar poco a poco, llegando a entender el misterio de la cruz (ver com. de [Lc_24,13]).
  
{N}253{/} Para su propio crecimiento, como para bien del mundo, el creyente {N}se compromete en las tareas del mundo{/} ([Mt_25,14]; [2Tes_3,10]; [1Tim_4,3]; [Tit_3,8]; com. de [Mc_13,33]) y con esto se hace {N}cooperador de Dios Creador,{/} que sigue actuando y creando (com. de [G\u00e9n_1,28]; [Jn_5,7]). La Iglesia puede esperar tiempos de paz y una irradiaci\u00f3n del Evangelio [Ap_20,1]. Su influencia ser\u00e1 manifiesta (com. de [Mt_13,31]) e instituciones humanas de toda clase se cobijar\u00e1n a su sombra [Mt_13,32]. Sin embargo, habr\u00e1 {N}persecuciones{/} (ver {N}(251){/}), adem\u00e1s de los {N}esc\u00e1ndalos{/} dentro de la Iglesia [Mt_13,47]. El demonio favorecer\u00e1, contra ella, las falsas religiones [Ap_13,11] y los reg\u00edmenes totalitarios [Ap_13,2] y a veces dar\u00e1 la impresi\u00f3n de haberla vencido ([Ap_11,7]; [Ap_13,14]).
  
{N}254{/} Jes\u00fas nos advierte respecto de los conflictos que la Iglesia enfrentar\u00e1. Los tiempos futuros, tal vez largos ([Mt_28,20]; [Lc_21,24]) ser\u00e1n una segunda etapa de la historia sagrada: el Evangelio predicado a los no jud\u00edos [Mc_13,10] para que acojan la fe y formen parte del pueblo de Dios [He_26,17]. Maduraci\u00f3n de la humanidad [Ef_4,13] en busca de su unidad en el Hombre Nuevo. La Iglesia se extender\u00e1 dando impulso y protecci\u00f3n a muchas novedades ([Mt_13,31]; [Ap_20,1]). No faltar\u00e1n los esc\u00e1ndalos dentro de la Iglesia ([Mt_13,47]; [Mt_18,7]). La historia ser\u00e1 un continuo juicio de Dios [Ap_13,1]; [Ap_18,1] sobre las naciones, las culturas y la Iglesia misma [Ap_1,1]. Todas las contradicciones de nuestra historia ser\u00e1n puestas a la luz ([Lc_2,35]; [Jn_9,39]).
  
{N}255{/} El demonio se valdr\u00e1 de los errores contra la Iglesia [Ap_13,11] favorecer\u00e1 religiones puras en que la violencia se disimula ([Jn_16,2]; [He_22,3]) y los sistemas totalitarios [Ap_13,2]. Parecer\u00e1 muchas veces que ha sido vencedor ([Ap_11,7]; [Ap_13,14]). Despu\u00e9s de muchas crisis el mundo estar\u00e1 maduro para un \u00faltimo enfrentamiento (ver {N}(124){/}): apostas\u00eda de las naciones y venida del {N}anticristo{/} ([2Tes_2,3]; [1Jn_2,18]). Esto ser\u00e1 el preludio de la vuelta de Cristo [Mc_13,26] y de la Resurrecci\u00f3n ([1Tes_5,15]; [1Cor_15,1]).
  
{N}256{/} Estamos esperando un juicio de Dios sobre la historia y una resurrecci\u00f3n. No vivimos sino una vez ([Lc_16,27]; [Lc_20,27]; [Heb_6,4]; [Heb_9,27]) y nuestra eternidad se juega toda en esta vida (com. de [Mt_13,36]).
\u00bfCu\u00e1l ser\u00e1 nuestra existencia despu\u00e9s de la resurrecci\u00f3n? Ver [Lc_20,27] y [1Cor_15,1]. Compartiremos la Gloria de Dios ([Rom_8,17]; [Rom_8,30]). Verlo y amarlo como \u00e9l se ama y se ve a s\u00ed mismo, y ser con El un solo esp\u00edritu ([1Cor_6,17]; [1Cor_13,13]; [1Jn_3,2]). Jes\u00fas muestra que esa vida en Dios tiene un aspecto comunitario ([Mt_22,1]; [Mt_25,1]; [Lc_22,30]). Plenitud del universo inmerso en la Gloria de Dios ([Rom_8,21]; [Ap_21,22]).
  
{N}257{/} \u00bfAcaso los muertos est\u00e1n sin vida alguna antes de la Resurrecci\u00f3n? La duda queda en el Antiguo Testamento (ver {N}(92){/}); ([Dan_12,1] y [Dan_12,13]). El Nuevo habla claramente al respecto: [Lc_23,43]; [2Cor_5,8]; [Flp_1,23]; [1Pe_4,6]; [Ap_14,3].
  
{N}258{/} La Biblia afirma repetidamente que algunos van con toda su voluntad a una perdici\u00f3n definitiva. Esta existencia fuera de Dios y para siempre es comparada con el suplicio del fuego: [Mt_13,30]; [Mt_13,42]; [Mc_9,43]; [Lc_16,23]; [Ap_21,8].
  
{N}259{/} Ninguno se acercar\u00e1 a Dios sin haber sido purificado de todo pecado e impureza. La Iglesia siempre afirm\u00f3 que una purificaci\u00f3n se da en el momento de la muerte e incluso despu\u00e9s para todos aquellos que se quedaron apegados a sus imperfecciones y deseos humanos [2Mac_12,43]; [1Cor_3,15].

