{N}LAS REBELIONES JUD\u00cdAS{/}

En menos de diez a\u00f1os, Augusto hab\u00eda hecho pasar el mundo romano de la 
Rep\u00fablica al Imperio. Toda la cuenca del Mediterr\u00e1neo y numerosos 
territorios m\u00e1s alejados de sus costas se encontraban desde entonces 
sometidos a la autoridad de Roma: la Palestina no escap\u00f3 a este destino.
La comunidad jud\u00eda hab\u00eda visto sus privilegios en materia religiosa 
confirmados por C\u00e9sar: Roma garantizaba a los jud\u00edos la libertad de culto 
en el Templo de Jerusal\u00e9n; de igual modo extend\u00eda esa tolerancia a la 
liturgia sinagogal para toda la di\u00e1spora. Pero se hab\u00eda acentuado la 
separaci\u00f3n entre los jud\u00edos que, como los fariseos y esenios, s\u00f3lo 
reclamaban la libertad de culto -lo que Roma les habia concedido- y los 
que no cejaban de reivindicar igualmente la independencia pol\u00edtica.
Los enfrentamientos entre una poblaci\u00f3n que soportaba cada vez menos las 
actuaciones torpes o vejatorias de los representantes de Roma, y la 
administraci\u00f3n imperial, condujeron a tres rebeliones jud\u00edas en menos de 
setenta a\u00f1os, a represalias salvajes y a una dispersi\u00f3n sin precedentes 
de la comunidad jud\u00eda.
{K}LA HERENCIA REPARTIDA{/}

Un primer testamento de Herodes Magno dejaba su reino a {N}Herodes 
Antipas{/}, el segundo de los dos hijos que hab\u00eda tenido con Maltaqu\u00e9. 
Pero, despu\u00e9s, poco antes de su muerte, en un nuevo testamento, divid\u00eda 
su reino entre los dos hijos de Maltaqu\u00e9 y {N}Filipo{/}, nacido de una quinta 
esposa. La muerte del rey fue el inicio de trastornos incre\u00edbles. 
{N}Arquelao{/}, hijo de Maltaqu\u00e9, se crey\u00f3 en posesi\u00f3n de la corona antes 
incluso de que el testamento de su padre fuese ratificado por Roma; por 
eso mismo desencaden\u00f3 una reacci\u00f3n de incre\u00edble violencia. Palestina se 
vio sumida en la confusi\u00f3n m\u00e1s espantosa y presa de bandas rivales.
Ya que todo depend\u00eda de la buena voluntad de Augusto, los presuntos 
herederos se embarcaron, cada uno por su lado, para ir a pleitar su causa 
en Roma. Pero los jud\u00edos piadosos, entre los cuales los fariseos ejerc\u00edan 
una gran influencia, no quer\u00edan ya m\u00e1s esa dinast\u00eda real con una conducta 
tan escandalosa; anhelaban reponer un estado sacerdotal bajo la autoridad 
de un sumo sacerdote digno de ese nombre; esos jud\u00edos se embarcaron 
tambi\u00e9n para hacerse o\u00edr de Augusto, despu\u00e9s de haber solicitado el apoyo 
de la importante colonia jud\u00eda de Roma.
Privado de repente de sus autoridades pol\u00edticas y de sus sabios, el pa\u00eds 
experiment\u00f3 de nuevo tales perturbaciones que Quintilio Varo, legado de 
Siria tuvo que intervenir con las tropas de Antioqu\u00eda. Esa represi\u00f3n no 
hizo m\u00e1s que exacerbar los \u00e1nimos de la poblaci\u00f3n jud\u00eda en contra de los 
Romanos y fue entonces cuando el ala dura del partido de los fariseos se 
separ\u00f3 constituyendo el grupo de los {N}Zelotes{/}, que eligieron el camino 
de la violencia para lograr sus objetivos.
Los tres hermanos regresaron; Augusto ratific\u00f3 las disposiciones del 
padre, pero con un poco de descuento. Le neg\u00f3 a Arquelao el t\u00edtulo de 
rey, ser\u00eda en cambio etn\u00e1rca de Judea, de Samar\u00eda y de Idumea; Herodes 
Antipas pasaba a ser tetrarca de Galilea y Perea; y Filipo, tetrarca de 
Gaulan\u00edtides, de Batanea y de Tracon\u00edtides, territorios situados al este 
del Jord\u00e1n.
{K}JUDEA SOMETIDA A LOS PROCURADORES{/}

Digno heredero de su padre, Arquelao gobern\u00f3 con tanta brutalidad que se 
ech\u00f3 encima a una gran parte de la poblaci\u00f3n. De nuevo acudieron a Roma 
para librarse del d\u00e9spota; Augusto depuso a Arquelao que fue desterrado a 
Galia. Su territorio perdi\u00f3 el rango de reino aliado y fue anexado a la 
provincia de Siria, administrado sin embargo de manera aut\u00f3noma por un 
prefecto puesto bajo el control del legado de provincia, que ten\u00eda su 
sede en Antioqu\u00eda de Siria. El prefecto percib\u00eda los impuestos y 
comandaba las tropas auxiliares reclutadas en el lugar; s\u00f3lo \u00e9l ten\u00eda la 
facultad de mandar ejecutar las sentencias capitales, incluso las 
pronunciadas por el {N}sanedr\u00edn{/}. Porque el sanedr\u00edn continuaba 
administrando justicia seg\u00fan su derecho particular, y dirigiendo los 
asuntos religiosos; la \u00fanica ingerencia de Roma en este terreno consist\u00eda 
en la nominaci\u00f3n del sumo sacerdote por el prefecto. La comunidad de 
Jerusal\u00e9n conservaba su libertad de culto bajo la vigilancia de la 
guarnici\u00f3n romana instalada en la fortaleza Antonia. Por un privilegio 
insigne, se hallaba exenta de participar en el culto imperial y de hacer 
el servicio militar.
Durante los a\u00f1os que siguieron a la deposici\u00f3n de Arquelao, la poblaci\u00f3n 
jud\u00eda de Judea tuvo motivos de m\u00e1s para quejarse del gobierno de Roma. 
{N}Poncio Pilatos{/} en particular, que se hizo cargo de Judea del 26 al 36, 
dio muchos ejemplos de brutalidad y de menosprecio. Igualmente brutal con 
los samaritanos, fue llamado a Roma para dar cuentas de su gesti\u00f3n y no 
reapareci\u00f3 m\u00e1s; parece que se suicid\u00f3... o lo invitaron a hacerlo.
{K}FILIPO{/}

El tetrarca Filipo (que no debe confundirse con el Filipo, o Herodes-
Filipo de [Mc_6,7]: v\u00e9ase el p\u00e1rrafo siguiente) construy\u00f3 en 
el curso superior del Jord\u00e1n una ciudad a la que dio el nombre de Cesarea 
(es la {N}Cesarea de Filipo{/}), otra en Gaulan\u00edtides a la que llam\u00f3 
Tiber\u00edades, y una tercera en Perea, a la nomin\u00f3 Jul\u00edada; as\u00ed honraba 
simult\u00e1neamente a Tiberio y a Julia, hija de Augusto, con la que se hab\u00eda 
casado Tiberio. El mismo se cas\u00f3 con {N}Salom\u00e9{/}, hija de {N}Herod\u00edades{/}, y 
dej\u00f3 el recuerdo de un reinado apacible. Muri\u00f3 sin herederos el 34, y su 
tetrarcado fue anexado a la provincia de Siria.
Aunque, durante el per\u00edodo real varios de esos territorios estuvieron 
sometidos a Salom\u00f3n y luego a los reyes de Samar\u00eda, la mayor\u00eda de sus 
habitantes eran paganos. Segu\u00edan pues de lejos los acontecimientos de 
Palestina.
{K}HERODES ANTIPAS{/}

El tetrarca se instal\u00f3 en un primer momento en S\u00e9foris, la capital de 
Galilea. El estado en que la represi\u00f3n de Varo hab\u00eda dejado a la ciudad, 
despu\u00e9s de la insurreci\u00f3n que sigui\u00f3 a la muerte de Herodes Magno, lo 
movi\u00f3 a darse una nueva capital. Mand\u00f3 edificar en la ribera occidental 
del lago un palacio en cuyo derredor iba a construirse {N}Tiber\u00edades{/}, 
nombre elegido en homenaje al emperador de turno.
Todo parec\u00eda augurarle a Antipas un reinado sin historia. Pero ten\u00eda un 
medio hermano llamado Herodes-Filipo que se hab\u00eda casado con su prima 
{N}Herod\u00edades{/}. Prudente en esos tiempos dif\u00edciles, ese {N}Filipo{/} permanec\u00eda 
al margen de la vida pol\u00edtica. Pero la mujer, ambiciosa intrigante, no 
aceptaba vivir al lado de un hombre sin ambiciones. Actu\u00f3 pues tan bien 
que Antipas, que tambi\u00e9n era su primo, repudi\u00f3 a su mujer para casarse 
con ella. Pero la princesa despose\u00edda era hija de un rey; furioso el 
suegro, Aretas de Nabatea, se puso en campa\u00f1a para castigar al yerno tan 
poco delicado y le infligi\u00f3 una derrota tal que se habr\u00eda transformado en 
cat\u00e1strofe sin la intervenci\u00f3n de Vitelio, legado de Siria (36).
La nueva reina le jug\u00f3 tambi\u00e9n una mala pasada a su nuevo esposo; 
descontenta de verlo s\u00f3lo como etnarca, quer\u00eda para \u00e9l la corona real. 
Intrig\u00f3 por eso ante el emperador Cal\u00edgula (37-41), pero el romano ten\u00eda 
reservado ese honor para un amigo m\u00e1s querido, {N}Herodes Agripa I{/}; 
irritado Cal\u00edgula, depuso a Antipas (39) y lo mand\u00f3 desterrado junto con 
Herod\u00edades; ella rehus\u00f3 la gracia imperial para seguirlo.
{K}AGRIPA{/}

El emperador Cal\u00edgula hab\u00eda ya manifestado sus favores a Herodes Agripa, 
nieto de Herodes Magno y de Mariamne, nombr\u00e1ndolo rey de la antigua 
tetrarqu\u00eda de Filipo (37). El 39, agreg\u00f3 a su reino la tetrarqu\u00eda de 
Galilea quitada a Antipas, y cuando el 41 Claudio sucedi\u00f3 a Cal\u00edgula que 
acababa de ser asesinado, Agripa recibi\u00f3 adem\u00e1s del nuevo emperador el 
antiguo territorio de Arquelao, es decir, Judea, Samaria e Idumea. 
Durante su breve reinado, pr\u00f3spero y sereno, supo aliar su gusto por el 
helenismo con el respeto por el juda\u00edsmo.
De ese modo el reino de Herodes Magno se hab\u00eda reunificado bajo la corona 
de uno de sus nietos; pero s\u00f3lo fue por un corto per\u00edodo. Cuando muri\u00f3 
Agripa en el 44, Claudio puso como pretexto que su hijo era muy joven 
para quitarle el reino y ponerlo bajo la autoridad de los procuradores.
{K}LA TENSI\u00d3N AUMENTA{/}

Durante su corto reinado, Cal\u00edgula hab\u00eda ordenado erigir su estatua en el 
templo de Jerusal\u00e9n como represalia contra los jud\u00edos que hab\u00edan 
destruido en Jamnia un altar levantado en su honor. El legado tuvo la 
sabidur\u00eda de diferir la ejecuci\u00f3n de la orden imperial, mientras Agripa 
en Roma usaba todas sus relaciones para hacer revocar esa orden. Cal\u00edgula 
fue asesinado en buen momento por el legado al que se le hab\u00eda intimado 
que se suicidara por insubordinaci\u00f3n, y la paz pareci\u00f3 volver. Se 
prolong\u00f3 bajo el gobierno de dos procuradores sucesivos. Pero bajo su 
sucesor Cumanus, dos veces la arrogancia de un soldado romano provoc\u00f3 
motines, represi\u00f3n brutal y reclamos ante el gobernador que finalmente 
cedi\u00f3 a las instancias de los jud\u00edos.
Habi\u00e9ndose producido un nuevo incidente entre samaritanos y jud\u00edos, esta 
vez Cumanus se neg\u00f3 a satisfacer las demandas de los \u00faltimos; dos 
instigadores arrastraron a las turbas en Samar\u00eda, a masacrar e incendiar 
las ciudades. Los responsables jud\u00edos lograron a duras penas calmar a los 
sediciosos, pero los samaritanos presentaron sus reclamos ante el legado 
de Siria. Este envi\u00f3 a los litigantes a Roma donde la intercesi\u00f3n de 
Agripa ante Claudio, quien le ten\u00eda amistad, torn\u00f3 favorable una vez m\u00e1s 
la situaci\u00f3n para los jud\u00edos. Cumanus fue exiliado y reemplazado por 
{N}F\u00e9lix{/}, conocido por su arbitrariedad y por notoria mala conducta. Por 
esos d\u00edas muri\u00f3 Claudio, dejando el imperio a su hijo {N}Ner\u00f3n{/}, nacido de 
su matrimonio con Agripina.
En Jerusal\u00e9n, que hab\u00eda ca\u00eddo en manos de los facciosos, las matanzas 
suced\u00edan a las matanzas; la represi\u00f3n implacable de los procuradores, 
lejos de calmar los \u00e1nimos, exacerbaba m\u00e1s a\u00fan la venganza de los 
zelotes. Estall\u00f3 una revuelta en Cesarea, en la misma ciudad donde ten\u00eda 
su sede F\u00e9lix. Su sucesor {N}Festus{/} -que es mencionado en los Hechos de 
los Ap\u00f3stoles a prop\u00f3sito del proceso de Pablo en Cesarea- puso todo su 
esfuerzo en acabar con el bandidaje y la violencia; pero con los 
procuradores corrompidos que le sucedieron, la situaci\u00f3n no hizo m\u00e1s que 
empeorar.
{K}LA "PRIMERA REBELI\u00d3N"{/}

Una gresca entre griegos y jud\u00edos cerca de la sinagoga prendi\u00f3 la mecha. 
El conflicto se extendi\u00f3 r\u00e1pidamente a las ciudades y a Jerusal\u00e9n; en 
noviembre del 66 el pa\u00eds soliviantado contaba con m\u00e1s de 50.000 
combatientes. Cestius Gallus, legado de Siria, partiendo de Antioqu\u00eda, 
lleg\u00f3 hasta Cesarea la que pas\u00f3 a sangre y fuego; luego despach\u00f3 para 
Galilea a la 12\u00aa legi\u00f3n. Pronto dio la impresi\u00f3n de que la calma hab\u00eda 
vuelto al norte del pa\u00eds; los romanos subieron entonces a Jerusal\u00e9n a la 
que pusieron cerco. Mal informado, Cestius levant\u00f3 el sitio, los jud\u00edos 
se aprovecharon para lanzarse sobre el enemigo en retirada y hacerlo 
pedazos. El emperador Ner\u00f3n reaccion\u00f3 inmediatamente y despach\u00f3 a 
Vespasiano, "ese guerrero infatigable" de que habla T\u00e1cito. Con la 15\u00aa 
legi\u00f3n que Vespasiano comandaba personalmente, las dos legiones que su 
hijo Tito le trajo de Egipto y la 12\u00aa que ya estaba en el lugar, el 
general romano dispon\u00eda de cerca de 60.000 hombres.
Vespasiano siti\u00f3 sucesivamente Jotapata, Tiber\u00edades y Gamla; al final de 
la estaci\u00f3n era due\u00f1o de Galilea. En la primavera siguiente, limpia las 
m\u00e1rgenes del Jord\u00e1n, se apodera de Jeric\u00f3 y domina la mayor parte de 
Judea. Las legiones se instalan en Emma\u00fas.
{K}VESPASIANO, EMPERADOR{/}

Pero mientras tanto, en Roma, Ner\u00f3n se ha echado todo el mundo encima, 
los generales se sublevan y {N}Ner\u00f3n{/} se suicida para escapar al suplicio. 
La muerte del emperador da inicio a un desorden general; es la anarqu\u00eda 
militar y la vuelta a las guerras civiles. Finalmente las provincias del 
Oriente imponen sus derechos y proclaman a Vespasiano emperador. Sus 
tropas pueden entonces precederlo en Roma para preparar su llegada, pero 
antes de embarcarse le conf\u00eda a su hijo Tito el encargo de aplastar 
definitivamente la rebeli\u00f3n jud\u00eda; tarea que era tanto m\u00e1s urgente cuanto 
que los \u00faltimos trastornos hab\u00edan dado a los insurgentes tiempo para 
rehacerse.
{K}LA TOMA DE JERUSAL\u00c9N{/}

El nuevo comandante en jefe estableci\u00f3 su campamento en Guibea, a 5 
kil\u00f3metros de Jerusal\u00e9n; dispon\u00eda de un formidable ej\u00e9rcito, pero la 
ciudad era dif\u00edcil de tomar y sus defensores estaban resueltos a todo. 
Desgraciadamente para los insurgentes, la concordia no reinaba entre 
ellos. Cansados del depotismo de Juan de Gischala que ocupaba Jerusal\u00e9n 
desde el a\u00f1o 67, los habitantes acogieron con alegr\u00eda a un nuevo jefe, 
Sim\u00f3n bar Giora. Juan y sus zelotes se refugiaron entonces en el patio 
del Templo. Se asaltan y se matan entre jud\u00edos; traiciones, incendios... 
Despu\u00e9s del fracaso de un ataque por la fuerza, Tito pone sitio a la 
ciudad. A fines de mayo del 70, el muro noroeste que circundaba la ciudad 
cede; luego es conquistado el terreno hasta el segundo muro que tambi\u00e9n 
cede. La fortaleza Antonia es finalmente conquistada en julio y el 29 
(era el mismo mes de Ab, en que Nabucodonosor se hab\u00eda apoderado de 
Jerusal\u00e9n) el {N}Templo{/} es tomado por asalto e incendiado. En septiembre 
los \u00faltimos insurgentes, diezmados por una horrible hambre, son arrojados 
fuera de la ciudad alta donde se hab\u00edan reagrupado; era el \u00faltimo golpe. 
Jerusal\u00e9n estaba en ruinas.
{K}EL FIN DE LA REBELI\u00d3N{/}

Los que escaparon a la muerte fueron a juntarse, en los mercados de 
esclavos, con sus compatriotas que hab\u00edan ca\u00eddo prisioneros en los 
combates de Galilea o de Judea. Algunos grupos de zelotes atrincherados 
en las antiguas fortalezas de Herodes resisten todav\u00eda y prosiguen una 
guerra de hostigamiento. El invasor decide acabar con esos n\u00facleos de 
resistencia: el Herodi\u00f3n y Maqueronte son los primeros en caer, y al 
\u00faltimo Massada, luego de un sitio de seis meses: era la primavera del 73.
El emperador Vespasiano convirti\u00f3 a Palestina en una provincia imperial 
que tom\u00f3 el nombre de {N}Judea{/}. Como el templo estaba en ruinas, el 
impuesto del Templo era pagado ahora al tesoro de Jupiter Capitolino, 
pero el juda\u00edsmo conservaba su status de religi\u00f3n reconocida.
Con la p\u00e9rdida de la independencia pol\u00edtica y la destrucci\u00f3n del Templo, 
la composici\u00f3n del Sanedr\u00edn se transform\u00f3 r\u00e1pidamente a favor de los 
fariseos Doctores de la Ley que se reagruparon en Jamnia en torno a 
Johannan ben Zakkai. Muy r\u00e1pidamente el Sanedr\u00edn se impuso en Palestina y 
en la Di\u00e1spora como la autoridad religiosa del juda\u00edsmo: su presidente 
fue honrado con el t\u00edtulo de "Pr\u00edncipe", Ha Nasi.
{K}AGITACI\u00d3N BAJO TRAJANO{/}

Se entiende que Vespasiano y su hijo Tito hayan tenido poca simpat\u00eda por 
los jud\u00edos. En cuanto al tercero de la dinast\u00eda, Domiciano, su car\u00e1cter 
tir\u00e1nico no lo dispon\u00eda a respetar una religi\u00f3n que sobresal\u00eda por su 
diferencia; as\u00ed pues, luego de la gran persecuci\u00f3n del 95 contra los 
cristianos, fueron tambi\u00e9n ultimados numerosos jud\u00edos y, entre ellos, 
incluso miembros de la familia imperial que se hab\u00edan convertido al 
juda\u00edsmo.
Trajano lleg\u00f3 al poder el 98. So\u00f1ando con renovar las haza\u00f1as de 
Alejandro en Oriente, decidi\u00f3 abatir al enemigo parto. El 114 invadi\u00f3 
Armenia, luego emprendi\u00f3 una campa\u00f1a hasta Mesopotamia y arrastr\u00f3 a sus 
legiones hasta las orillas del Golfo p\u00e9rsico. Fue entonces cuando 
contratacaron los partos, teniendo Trajano que abandonar Asiria y la baja 
Mesopotamia.
Las campa\u00f1as de Trajano vaciaron las arcas del estado; el emperador 
aument\u00f3 los impuestos. Las comunidades jud\u00edas del imperio ya no 
aguantaban m\u00e1s una presi\u00f3n fiscal cada d\u00eda m\u00e1s creciente y pronto, en 
Cirenaica, Egipto y Chipre se desencadenaron movimientos de revuelta a 
los que se juntaron las ricas comunidades de Mesopotamia. No es imposible 
que ese movimiento haya llegado, al menos parcialmente, hasta Judea.
{K}BAR KOCHBA{/}

Cuando, el a\u00f1o 117, muri\u00f3 s\u00fabitamente Trajano en Selinonte en Cilicia, la 
agitaci\u00f3n de las comunidades jud\u00edas parec\u00eda haberse apaciguado. Adriano, 
que acababa de llegar al poder, visit\u00f3 Jerusal\u00e9n el 130 y la encontr\u00f3 m\u00e1s 
o menos en el mismo estado en que la hab\u00eda dejado la primera rebeli\u00f3n y 
su aniquilamiento por Roma. Decidi\u00f3 entonces edificar all\u00ed una nueva 
ciudad, Aelia Capitolina, en la que se construir\u00eda en el mismo sitio del 
Templo un santuario en honor a J\u00fapiter Capitolino. Por otra parte, parece 
que la circuncisi\u00f3n, que para los romanos era igual que una castraci\u00f3n, 
fue prohibida por ese mismo tiempo. Lo cierto es que el 132, apenas el 
emperador abandona el Oriente, un tal Sim\u00f3n Kosiba, por sobrenombre Bar 
Kochba, "el Hijo de la Estrella", se pone a la cabeza de la insurrecci\u00f3n.
Reconocido como Mes\u00edas por uno de los m\u00e1s ilustres rabinos de la \u00e9poca, 
Rabbi Aquiba, y apoyado por el sacerdote Eleazar, Sim\u00f3n extendi\u00f3 su 
movimiento por todo el pa\u00eds. Sorprendidos, los romanos se replegaron tras 
las fronteras, dejando el campo libre a los revoltosos. Jerusal\u00e9n fue 
liberada, se acu\u00f1\u00f3 moneda, se restableci\u00f3 el culto; pero todo eso no fue 
m\u00e1s que una quimera. Las legiones contratacan y el levantamiento es 
aplastado m\u00e1s terriblemente a\u00fan que en los d\u00edas de Tito. A comienzos del 
134 Jerusal\u00e9n cae nuevamente bajo los golpes de los romanos. Algunos 
grupos de resistencia buscan refugio en las grutas excavadas en las 
laderas de las quebradas que descendien del desierto de Jud\u00e1 al Mar 
Muerto. Los romanos no tardan en desalojarlos y en masacrarlos; Bar 
Kochba muere en un \u00faltimo combate, y Roma toma el pa\u00eds en sus manos, 
borrando incluso el recuerdo del pasado: Judea ser\u00e1 en adelante 
Palestina.
{K}LOS JUD\u00cdOS SE ORGANIZAN{/}

La poblaci\u00f3n jud\u00eda de Palestina no era m\u00e1s que la sombra de lo que hab\u00eda 
sido: el n\u00famero de v\u00edctimas era considerable y m\u00e1s a\u00fan el de los cautivos 
vendidos como esclavos. Ese "peque\u00f1o resto" sin embargo llevar\u00e1 a cabo el 
trabajo considerable esbozado en Jamnia entre ambas rebeliones y 
proseguido sin descanso en las escuelas rab\u00ednicas en varias ciudades de 
Palestina. Las sinagogas experimentan un gran desarrollo, muy 
especialmente en Galilea en donde residir\u00e1 en adelante el Sanedr\u00edn.
El emperador Antonio P\u00edo (138-161) es un hombre recto y consciente; sus 
contempor\u00e1neos no escatimaron elogios sobre su sencillez y su 
ecuanimidad. Respetuoso de la diversidad de sus s\u00fabditos, concede 
nuevamente a los jud\u00edos el derecho a practicar la circuncisi\u00f3n, pero s\u00f3lo 
a las personas nacidas de padres jud\u00edos. Los favores de Roma no son 
desinteresados: el peligro parto est\u00e1 siempre latente en la frontera 
oriental del imperio; las comunidades jud\u00edas de Mesopotamia son poderosas 
y se puede siempre temer que sigan el partido del enemigo. Roma no vacila 
pues en reforzar los poderes del Sanedr\u00edn, que confiere a su presidente 
el t\u00edtulo de Patriarca de los jud\u00edos.
{K}CRISTIANOS EN PALESTINA{/}

En los primeros momentos, la comunidad cristiana de Jerusal\u00e9n estuvo 
compuesta por jud\u00edos de Palestina; formados en la escuela de los 
profetas, alimentados por las palabras de los profetas, y muy 
especialmente por los textos de Isa\u00edas sobre el Siervo de Yav\u00e9, 
reconocieron en Jes\u00fas de Nazaret al Mes\u00edas anunciado a sus padres{C}: Hemos 
hallado a aquel del cual se habla en la ley de Mois\u00e9s y en los Profetas; 
es Jes\u00fas, hijo de Jos\u00e9, de Nazare{N}t{/}, como dir\u00e1 Felipe a Natanael 
[Jn_1,45].
Para esos "cristianos de la circuncisi\u00f3n" -como a menudo se los designar\u00e1 
para distinguirlos de los cristianos de origen pagano- la Ley no ha sido 
abrogada sino transfigurada. No descuidan nada de las observancias 
prescritas por la Thora, pero su fe en Cristo los hace sospechosos a los 
ojos de los dem\u00e1s jud\u00edos, y los conflictos son entonces frecuentes. No 
deja de ser interesante por lo dem\u00e1s constatar que con motivo de la 
primera rebeli\u00f3n jud\u00eda, los judeo-cristianos de Judea buscaron refugio en 
Samar\u00eda, y luego en Pella en Transjordania [Mc_13,14], manteni\u00e9ndose as\u00ed 
al margen de las hostilidades desencadenadas por los jud\u00edos contra Roma.
Pero las dos revueltas jud\u00edas no hicieron m\u00e1s que acrecentar la 
diversidad de la poblaci\u00f3n en Palestina: griegos, sirios y gente que 
hab\u00eda llegado de todos los pa\u00edses de Oriente se codeaban con los jud\u00edos 
que sobrevivieron a las masacres y a los destierros. Los judeo-cristianos 
se ve\u00edan pues entre los jud\u00edos que desconfiaban de ellos y los cristianos 
salidos de otros pueblos. Esa situaci\u00f3n contribuy\u00f3 al rompimiento del 
grupo.
Unos reconoc\u00edan en Jes\u00fas de Nazaret al Mes\u00edas Hijo de Dios hecho hombre, 
mientras que otros se limitaban a confesar su car\u00e1cter mesi\u00e1nico: entre 
ambos hubo muchas variantes. Ya a mediados del siglo segundo, Hegesipo, 
un cronista de la Iglesia de Palestina, nombra una docena de sectas 
judeo-cristianas, sin ning\u00fan lazo con la gran Iglesia en la que los 
fieles de origen pagano son la gran mayor\u00eda. Esas peque\u00f1as comunidades 
privadas de cualquier apoyo y divididas se extinguen. As\u00ed es como, 
cuando, en el concilio de Nicea, el 325, se hace el censo de los obispos 
asistentes que representaban a las comunidades de Palestina, se advierte 
que ninguno de ellos lleva un nombre jud\u00edo.
Antes de desaparecer, las comunidades judeo-cristianas dejaron una 
literatura abundante. Esas obras bastante desiguales, entre las cuales se 
pueden mencionar{C} el Evangelio seg\u00fan los Hebreos, el Evangelio de Pedro, 
la Historia de la Dormici\u00f3n de la Santa Madre de Dios{/} y{C} la Historia del 
carpintero Jos\u00e9{/}, no han sido admitidas por la Iglesia en el Canon de las 
Escrituras.
