{N}GEOGRAF\u00cdA{/}

{C}"Dios ha tomado lo que es d\u00e9bil en este mundo
para confundir lo que es fuerte"{/} [1Cor_1,27].
Estas palabras de Pablo en su primera carta a los Corintios reflejan perfectamente la situaci\u00f3n de Palestina en el conjunto de la geograf\u00eda humana. Esta tierra, peque\u00f1a y pobre, que nada parec\u00eda predestinar a jugar un papel importante en la historia, fue elegida por Dios en el misterio de su sabidur\u00eda para celebrar su alianza con el hombre: aqu\u00ed "la Palabra se hizo carne y puso su tienda entre nosotros". [Jn_1,14].
Encerrada entre el Mediterr\u00e1neo al oeste y la llanura del Jord\u00e1n al este, la Tierra Santa est\u00e1 formada por tres zonas paralelas que se extienden de norte a sur.
1. Al oeste una llanura costera, bordeada por un cord\u00f3n ininterrumpido de dunas de arena y cortada por el espol\u00f3n del Carmelo, recibe sucesivamente los nombres de llanura de Zabul\u00f3n, llanura de Sar\u00f3n y Sefel\u00e1.
2. Vienen despu\u00e9s las diferentes monta\u00f1as que constituyen la cadena central del pa\u00eds, tambi\u00e9n ella cortada por la llanura transversal de Yizreel: al norte, los montes de la Alta Galilea, de los que se desprenden m\u00e1s al sur las cimas aisladas del Tabor y de Mor\u00e9; en el centro del pa\u00eds, los montes de Samar\u00eda y de Judea prolongan esta cadena que se hunde progresivamente al sur de Hebr\u00f3n antes de reaparecer, m\u00e1s lejos, en el Negueb.
3. Esta l\u00ednea de crestas domina, en su reborde oriental, la depresi\u00f3n de Gor, que se inscribe en el cuadro m\u00e1s general de la gran falla que desde el norte de Siria se extiende hasta los grandes lagos africanos. En el fondo de esta depresi\u00f3n, el Jord\u00e1n, que nace al pie del Herm\u00f3n, al norte del pa\u00eds, desciende hacia el mar Muerto despu\u00e9s de haber alimentado con sus aguas el lago de Tiber\u00edades.
Completamente al norte del pa\u00eds, M\u00e9tula est\u00e1 en la latitud 33\u00ba17' norte.
Al sur, Taba, a 8 kms de Elat, marca la frontera por 29\u00ba30' de norte.
Jerusal\u00e9n est\u00e1 a 35\u00ba13' de longitud este y a 31\u00ba46' de latitud norte: la diferencia horaria con Greenwich es aqu\u00ed de unas dos horas y veinte minutos.

{K}- LA LLANURA COSTERA{/}
Formada por aluviones arrancados por las lluvias de invierno en los relieves calc\u00e1reos de la cadena central, la llanura costera aparece hoy como una zona pr\u00f3spera de cultivos. Pero este aspecto moderno corre peligro de hacernos olvidar que durante milenios y en particular durante el per\u00edodo b\u00edblico, una gran parte de esta llanura era insalubre  e inadecuada para la agricultura. En efecto, a lo largo de la costa, el cord\u00f3n de dunas ha obstaculizado el flujo de las aguas que descienden de la cordillera central hacia el mar y los aluviones amontonados sobre un z\u00f3calo de arenisca impermeable (procedente de la transformaci\u00f3n de arenas anteriores) se han convertido en ci\u00e9nagas.

{K}DESECACI\u00d3N DE LAS CI\u00c9NAGAS{/}
Parece que en la \u00e9poca romana ya se hizo un esfuerzo para sanear la llanura costera: es probable que entonces se abriera a trav\u00e9s del cord\u00f3n litoral un paso para las aguas del Nahal Poleg, al norte de la actual Tel-Aviv. Pero hubo que esperar hasta el siglo XX para que los t\u00e9cnicos modernos le sacaran pleno provecho a la llanura litoral: al mismo tiempo que se drenaba el agua de la superficie en amplios estanques para desecar los pantanos y crear reservas para el riego racional de los cultivos, se perforaba la capa de arenisca a fin de facilitar el flujo de las aguas en profundidad, favoreciendo as\u00ed la formaci\u00f3n de capas fre\u00e1ticas nuevas.
El saneamiento de la costa ha tra\u00eddo como consecuencia directa un desarrollo espectacular de la agricultura, que puede aprovechar plenamente ahora del buen r\u00e9gimen pluvial de la regi\u00f3n. En efecto, durante el invierno las lluvias fr\u00edas alternan con lluvias m\u00e1s suaves asegurando una cantidad de agua anual equivalente a las precipitaciones de la regi\u00f3n parisina (alrededor de 600 mm).
Las plantaciones de platanares son particularmente pr\u00f3speras en la parte norte de la llanura de Sar\u00f3n dominada por el macizo del Carmelo. M\u00e1s al sur y en toda la parte central de la llanura costera, campos de algod\u00f3n y de ma\u00edz, cultivos hort\u00edcolas de todo g\u00e9nero se extienden hasta perderse de vista, mientras que los agrios, y en particular los naranjos, cuyos frutos son exportados al mundo entero, se alinean en hileras regulares sobre las antiguas dunas de arena roja. M\u00e1s al sur, cuando se entra en la Sefel\u00e1, el "Pa\u00eds Bajo" de la Biblia, el territorio de los antigos filisteos que han dejado su nombre por deformaci\u00f3n, {N}Palestina,{/} al conjunto del pa\u00eds, se encuentran en las colinas bajas el olivo y la vi\u00f1a, cultivos familiares de los paisajes mediterr\u00e1neos.

{K}LA URBANIZACI\u00d3N DE LA COSTA{/}
Esta r\u00e1pida cultivaci\u00f3n ha provocado un desarrollo considerable del h\u00e1bitat y un crecimiento econ\u00f3mico que se manifiesta tanto en el plano industrial como en el sector terciario. Las tres ciudades de Haifa, Tel-Aviv y Ashdod albergan actualmente con sus extensos alrededores  a m\u00e1s de la mitad de la poblaci\u00f3n del Estado de Israel.
La industria pesada y las refiner\u00edas se encuentran en la zona industrial de Haifa, que ocupa el sur de la llanura de Zabul\u00f3n. La talla de diamantes, en la que el pa\u00eds ocupa el primer puesto en el \u00e1mbito mundial, las f\u00e1bricas agroalimentarias, las industrias qu\u00edmicas, las m\u00e1s diversas manufacturas aseguran, con la implantaci\u00f3n de las sedes sociales de los bancos y de las sociedades nacionales o extranjeras, la prosperidad de la aglomeraci\u00f3n de Tel-Aviv.
El z\u00f3calo rocoso del litoral, formado principalmente por bancos de arenisca emergidos, hab\u00eda permitido desde la antig\u00fcedad la implantaci\u00f3n de puertos mediocres: Tantura (o Dor), la Torre de Estrat\u00f3n, convertida en Cesarea en los tiempos de Herodes el Grande, Arsuf y Jope (la actual Jafa) son los m\u00e1s conocidos. El pico formado por la costa a una veintena de kil\u00f3metros al norte del Carmelo proteg\u00eda a la marina de Aco, llamada m\u00e1s tarde Tolemaida y despu\u00e9s San Juan de Acre, pero hubo que esperar hasta el fin del siglo XIX para que naciese y creciese el puerto de Haifa. Desde hace algunos a\u00f1os el puerto de Ashdod, al sur, se impone por la importancia de las mercanc\u00edas exportadas; en efecto, all\u00ed llegan los productos minerales extra\u00eddos de la regi\u00f3n del mar Muerto y tratados en las grandes plantas  qu\u00edmicas del Neguev.

{K}- LA CADENA CENTRAL{/}
Al este de la llanura costera se eleva la cordillera central de Palestina. Ella es la prolongaci\u00f3n hacia el sur de la cadena del L\u00edbano, que rebasa los 3.000 metros a la altura de Tr\u00edpoli, descendiendo despu\u00e9s, con altitudes y caracter\u00edstics muy diferentes desde la Alta Galilea al Neguev.

{K}LA ALTA GALILEA{/}
Al norte del pa\u00eds, en la Alta Galilea, el macizo es elevado; su altura media es de 800 m, pero las cimas superan f\u00e1cilmente los 1.000 m: el m\u00e1s importante es el monte Merom (1208 m). Un contrafuerte arranca hacia el oeste para alcanzar al Mediterr\u00e1neo; en la vertiente oriental, el acantilado domina de 500 a 700 m el alto valle del Jord\u00e1n, al que se une por pendientes r\u00e1pidas.
El bosque primitivo, s\u00f3lidamente arraigado en una caliza dura, ha resistido relativamente bien la tala an\u00e1rquico que, durante siglos, ha azotado a esta regi\u00f3n. En la antig\u00fcedad y hasta estos \u00faltimos tiempos, este llano de la Alta Galilea ha estado poco habitado. Entre las ciudades que se escalonan sobre las pendientes de este macizo de la Alta Galilea, la m\u00e1s c\u00e9lebre es Safed, patria de los artistas y lugar destacado de la Cabala desde el siglo XV.
Una depresi\u00f3n que permite el paso de Aco al alto valle del Jord\u00e1n marca el l\u00edmite entre la Alta y la Baja Galilea. Aqu\u00ed, el macizo es menos homog\u00e9neo: fallas transversales cortan las l\u00edneas de colinas que apenas sobrepasan los 500 m. En medio de los llanos se encuentran algunos montes ins\u00f3litos y solitarios, como el monte Turan, que divide en dos la rica llanura de Bet-Netofa, y el monte Tabor, plantado con sus 588 m de altura en el reborde norte de la llanura de Yizreel, a la que parte por el medio. Hay que a\u00f1adir, aunque diferente, el macizo del Carmelo: en su flanco occidental, las ramificaciones descienden, numerosas y paralelas, hacia la llanura costera, acabando a menudo en acantilados. Por el contrario, su vertiente oriental domina, en una l\u00ednea de cumbres redondeadas pero con pendientes pronunciadas, el r\u00edo Quis\u00f3n.
En las colinas, el almendro convive con el olivo y los \u00e1rboles frutales, mientras que en las llanuras el algod\u00f3n se desarrolla a costa de los cereales y de los cultivos hort\u00edcolas tradicionales. Las ciudades m\u00e1s importantes siguen siendo Nazaret, en las alturas, y Afula en el llano, pero la regi\u00f3n es lo suficientemente rica como para acoger numerosos y populosos pueblos.

{K}UNA ZONA BAS\u00c1LTICA{/}
Las calizas que forman los relieves de la Baja Galilea est\u00e1n cubiertas, en las proximidades del lago, por una espesa capa de basaltos procedentes de diversos movimientos tect\u00f3nicos que, en la era cuaternaria, sacudieron la regi\u00f3n; el m\u00e1s importante y reciente es la erupci\u00f3n volc\u00e1nica de Jebel Druze, cuyas lavas se extendieron en un \u00e1rea de 100 km de radio, rebasando ampliamente, al oeste, la falla del Jord\u00e1n. La descomposici\u00f3n de las calizas por la erosi\u00f3n ha dado origen a una tierra parda que se ha acumulado en el llano. En las mesetas bas\u00e1lticas, un fen\u00f3meno de erosi\u00f3n y de descomposici\u00f3n parecido ha  dado origen a una tierra de un pardo m\u00e1s oscuro, pero tambi\u00e9n muy f\u00e9rtil.

{K}LA REGI\u00d3N CENTRAL{/}
Un conjunto de colinas muy bajas da continuidad al relieve entre el Carmelo y los montes de Samar\u00eda; pero aqu\u00ed la altitud destaca netamente y, de los dos c\u00e9lebres montes que determinan el paso donde est\u00e1 asentada la actual ciudad de Napl\u00fas, el Ebal y el Garizim, el primero se eleva a 930 m y el segundo a 880. Al este, el conjunto del macizo permanece elevado por encima de Ghor, pero cortaduras profundas y numerosas le permiten volverse a unir, mientras que en el oeste, pasos relativamente c\u00f3modos dan acceso a la llanura costera. Las colinas peladas, donde la caliza gris se extiende en grandes placas, alternan con las alturas cubiertas de huertos cuidadosamente plantados en terrazas mantenidas a costa de un trabajo incansable. Como en Galilea, las peque\u00f1as llanuras del interior aprovechan las tierras de descomposici\u00f3n de las calizas arrastradas por las lluvias al pie de las colinas.
M\u00e1s al sur, la cadena central toma el nombre de montes de Efra\u00edn. Los peque\u00f1os llanos interiores dan lugar a valles m\u00e1s estrechos que se unen por desfiladeros poco elevados, determinando as\u00ed un camino natural norte-sur utilizado durante milenios. La altitud media de este paso gira alrededor de 600 m, pero la dominan montes m\u00e1s elevados; el m\u00e1s alto supera los 1.000 m.
La meseta de Benjam\u00edn prolonga sin interrupci\u00f3n la monta\u00f1a de Efra\u00edn hacia el sur: una l\u00ednea de colinas, la m\u00e1s meridional de las cuales es el Monte de los Olivos (818 m), forma su orilla oriental, dominando las pendientes del desierto de Jud\u00e1: estamos a la altura de Jerusal\u00e9n.

{K}EN LAS PROXIMIDADES DEL NEGUEV{/}
El bosque que cubre las colinas a trav\u00e9s de las cuales se abre un paso natural hacia la llanura costera se prolonga al sur por la vertiente oeste de la cadena central, que toma el nombre de montes de Judea. En la cima de la meseta, que se eleva hasta los 1.000 m junto a Hebr\u00f3n, la tierra de origen calc\u00e1reo est\u00e1 bien trabajada: la vi\u00f1a y el olivo, la higuera y los \u00e1rboles frutales componen a partir de la primavera un paisaje placentero, donde los diferentes verdes del follaje armonizan con la blancura luminosa de los bancos de caliza y el pardo-rojo de la tierra. Bruscamente, al sur de Hebr\u00f3n, la cadena central se hunde y remata provisionalmente en un rosario de colinas cada vez m\u00e1s bajas, que desaparecen a la altura de Berseba. Pero vuelve a reaparecer muy pronto, con una longitud de un centenar de kil\u00f3metros, en el Neguev; su altura al principio se aproxima a los 600 m, pero en el sur supera una vez m\u00e1s los 1.000 m. Las estructuras m\u00e1s notables de esta l\u00ednea de relieves son los Makhteshim: el Makhtesh Ha-Gadol, el Makhtesh Ha-Qatan y el Makhtesh Ramon. Estos amplios circos oblongos, de 10 a 35 km de lontitud, derivan de los pliegues formados por la abertura de la fosa jordana: al extenderse, las capas superiores de las cimas as\u00ed formadas se han convertido en presa f\u00e1cil de la erosi\u00f3n, que las ha excavado hasta el punto de hacer reaparecer al fondo de estos circos las rocas primitivas y dejar en su contorno lechos capas de piedras enhiestas y rotas.


{K}- LA FOSA ORIENTAL{/}
Al este de la cadena central, que se extiende de norte a sur del pa\u00eds, se halla la fosa jordana, prolongada por el mar Muerto y la depresi\u00f3n de la Arab\u00e1. Esta l\u00ednea de fractura de la corteza terrestre no es otra cosa que un anillo de la falla profunda que arranca en Siria, contin\u00faa por la Bekaa en el L\u00edbano y, despu\u00e9s de atravesar toda la Palestina, se prolonga por el golfo de Eilat y el mar Rojo, antes de morir en los grandes lagos de \u00c1frica oriental.

{K}EL ALTO JORD\u00c1N{/}
Al norte, el fondo de la depresi\u00f3n est\u00e1 a\u00fan a algunos centenares de altitud. Es ah\u00ed donde las diversas fuentes del Jord\u00e1n, en particular las de Banias y Dan, mezclan poco a poco sus aguas con una fuente situada m\u00e1s arriba, al otro lado de la frontera libanesa, para formar el r\u00edo.
Esta regi\u00f3n estaba en otro tiempo marcada por la presencia de un lago, el lago de Hul\u00e9, rodeado de ci\u00e9nagas. Estas figuran en los atlas antiguos, pero es in\u00fatil buscarlas en los mapas modernos porque aqu\u00ed, como en otras partes del pa\u00eds, obras importantes han transformado las marismas insalubres e inh\u00f3spitas en una magn\u00edfica llanura de cultivos. Hoy, numerosos "kibutzim" y "moshavim", as\u00ed como la ciudad de Quiriat Shemone, testimonian la profunda transformaci\u00f3n del alto valle del Jord\u00e1n.
M\u00e1s all\u00e1 la depresi\u00f3n, en adelante cubierta de una espesa capa de basaltos, inclina su pendiente hacia el sur. Entre el antiguo lago de Hul\u00e9 y las orillas del lago de Tiber\u00edades, el desnivel alcanza unos 400 m. Las tierras son aqu\u00ed f\u00e9rtiles, pero necesitan para ser cultivadas un despedregamiento gravoso, porque los campos est\u00e1n llenos de piedras de origen volc\u00e1nico.

{K}EL LAGO DE TIBER\u00cdADES{/}
Con el lago de Tiber\u00edades, el fondo de la falla se abre m\u00e1s a\u00fan: forma una cubeta que llenan las aguas del alto Jord\u00e1n y de algunas fuentes esparcidas a lo largo de las orillas; el curso inferior del r\u00edo arrastra el sobrante hasta el mar Muerto, constituyendo as\u00ed el vertedero del lago.
Mientras que las peque\u00f1as llanuras del noroeste, la de Magdala y la de Ginosar, est\u00e1n bien explotadas, la llanura del nordeste (llamada de Betsaida) est\u00e1 a\u00fan en preparaci\u00f3n. Las dos orillas, occidental y oriental, encerradas entre el lago y el acantilado muy pr\u00f3ximo, ven multiplicarse las plataneras y los diversos cultivos que confinan con los estanques donde se practica la piscicultura.
Si las aguas sulfurosas de las fuentes c\u00e1lidas de Hammat-Tiber\u00edas hacen renacer instalaciones termales olvidadas desde hace siglos, el lago atrae cada vez m\u00e1s a turistas aut\u00f3ctonos y extranjeros, que enriquecen a los hoteles y los campings, cuyo n\u00famero no cesa de aumentar en torno a Tiber\u00edades.

{K}EL BAJO JORD\u00c1N{/}
A partir de aqu\u00ed el pasillo recupera su pendiente hacia el sur: su anchura es bastante regular, unos diez kil\u00f3metros m\u00e1s o menos. Las tierras de aluvi\u00f3n y la presencia de numerosos tels acredita la presencia de un asentamiento muy antiguo; sin embargo las recientes excavaciones practicadas en el lugar prehist\u00f3rico de Oubeidiyeh nos obligan a buscar la presencia del hombre, aqu\u00ed, no a la vista de los tiempos hist\u00f3ricos, sino en los albores de la aventura humana, \u00a1hace unos 850.000 a\u00f1os!
Cuando la meseta de basalto, dominada por las ruinas del castillo medieval de Bellavista, se prolonga al este en una treintena de kil\u00f3metros, al este desemboca el Yarmuk, que se une con el Jord\u00e1n despu\u00e9s de un largo recorrido en la cavidad de un valle estrecho y magn\u00edfico.
De vez en cuando, la depresi\u00f3n se ensancha provisionalmente para acoger un afluente del Jord\u00e1n, cuyos aluviones han fertilizado el estuario: en particular a la altura de Beth-Shean y un poco m\u00e1s abajo, en la desembocadura del wadi Farah. A medida que nos aproximamos al mar Muerto, la falta de lluvias ocasiona la desecaci\u00f3n de las orillas: despu\u00e9s del wadi Farah el paisaje se hace des\u00e9rtico. El frondoso oasis de Jeric\u00f3, con sus cultivos, sus palmerales, sus ceibos y sus inolvidables buganvillas hace algunas excepciones, pero no debe su prosperidad s\u00f3lo a las generosas fuentes que vierten sus aguas frescas y saludables en los jardines.

{K}EL MAR MUERTO{/}
A unos kil\u00f3metros de Jeric\u00f3, la llanura margosa y salina se borra contra las paredes rocosas del desierto de Jud\u00e1 al oeste, y de la meseta transjordana al este; porque el mar Muerto ocupa en adelante con la masa de sus aguas salobres la casi totalidad de la falla que se abre aqu\u00ed algo menos de 800 m, mientras que la superficie de las aguas est\u00e1 a menos de 400 m. De vez en cuando una fuente aporta, como en A\u00efn Feskha o Engad\u00ed, sus aguas dulces para fertilizar y cultivar una modesta llanura costera, pero en todas las dem\u00e1s partes el paisaje es de una formidable grandeza, golpeada por un sol implacable cuyo calor se acumula en los acantilados rocosos como para hacerla refulgir mejor  despu\u00e9s. Por las fallas profundas y desgarradas, que ocupan de  oeste a este la planicie, torrentes improvisos vierten algunas veces al a\u00f1o en el mar Muerto aguas torrenciales que se han acumulado m\u00e1s arriba en suelos demasiado resecos para poderlas absorber.
Con la pen\u00ednsula de Lisan, al nivel de la antigua fortaleza de Masada, el fondo del mar Muerto se levanta bruscamente y la cuenca  del sur no tiene m\u00e1s que unos metros de profundidad. Es aqu\u00ed donde se extraen los abundantes y variados productos minerales que justifican las instalaciones industriales de la regi\u00f3n.
Se entra entonces en el Arab\u00e1, largo valle des\u00e9rtico entre el Neguev y los montes de Ed\u00f3n, por el que se llega, al t\u00e9rmino de un recorrido de unos 200 km, al golfo de Eilat.


{K}- EL CLIMA{/}
Con particularidades que explica el relieve, Palestina goza de un clima subtropical. A diferencia de nuestras tierras de Occidente, aqu\u00ed s\u00f3lo hay dos estaciones: un verano de mayo a octubre y un invierno de noviembre a abril. S\u00f3lo durante el invierno caen las lluvias, m\u00e1s o menos abundantes seg\u00fan las regiones. Tanto el fin del verano como el del invierno est\u00e1n marcados por vientos c\u00e1lidos procedentes del desierto, que afectan m\u00e1s particularmente al este y al sur del pa\u00eds.
El clima de la llanura costera es mediterr\u00e1neo: caliente y h\u00famedo en verano y templado en invierno. La presencia del Mediterr\u00e1neo aten\u00faa las variaciones de temperatura entre el d\u00eda y la noche. La pluviometr\u00eda supera los 500 mm al a\u00f1o en el norte y el centro, siendo inferior en el sur. En cuanto a las temperaturas, no superan los 28\u00ba en verano y s\u00f3lo descienden raramente por debajo de 11\u00ba en invierno.
La cadena central tiene un clima relativamente m\u00e1s crudo: la temperatura aqu\u00ed baja 7\u00ba m\u00e1s que en la costa y las cumbres aparecen cubiertas de nieve en invierno. Por el contrario en verano la temperatura se eleva f\u00e1cilmente a los 30\u00ba, pero las noches son frescas. Los chaparrones son abundantes y las precipitaciones oscilan entre 700 y 900 mm al a\u00f1o. La vertiente oriental se beneficia m\u00e1s de las lluvias procedentes del mar que la vertiente oriental.
La fosa oriental es la regi\u00f3n m\u00e1s c\u00e1lida de Palestina, con temperaturas que pueden superar los 40\u00ba en verano en las inmediaciones del mar Muerto. Las lluvias son escasas, pero violentas con frecuencia, y los "uedes" vierten entonces impresionantes cantidades de agua que cortan las comunicaciones durante algunas horas.
El Neguev posee un clima seco en todas las estaciones, pues las lluvias son muy raras: es el r\u00e9gimen de la estepa. El invierno no es fr\u00edo, pero en verano las temperaturas pueden alcanzar, como en la fosa oriental, los 40\u00ba.


{N}GEOLOG\u00cdA{/}

{K}OJEADA SOBRE LA FORMACI\u00d3N DE PALESTINA{/}
Al fin de la era Secundaria, durante los \u00faltimos per\u00edodos del Cret\u00e1ceo, hace algo m\u00e1s de cien millones de a\u00f1os, el mar de Tetis cubr\u00eda todav\u00eda la totalidad de Palestina; entonces, seg\u00fan el ciclo habitual de la {C}litog\u00e9nesis{/} (formaci\u00f3n de las rocas), los sedimentos arrancados, en particular por la erosi\u00f3n, a los relieves ya emergidos de las regiones vecinas, se depositan en el fondo del mar y forman, bajo la acci\u00f3n combinada de los elementos qu\u00edmicos mantenidos en disoluci\u00f3n en el agua y las presiones ejercidas por las capas nuevas de sedimentos, las diferentes calizas que formar\u00e1n m\u00e1s tarde lo esencial de la cadena central: cenomanense y turonense (que a veces se han vuelto dolom\u00edticos por su fuerte contenido en carbono de magnesio) y santonense, mezclados con arcilla blanda.
Durante la era Terciaria (comienzo: 70 millones de a\u00f1os) la retirada progresiva del mar descubre los relieves sumergidos hasta entonces, y durante el Plioceno, que marca el fin de la era Terciaria (comienzo: 11 millones de a\u00f1os), el litoral se sit\u00faa a la base de las colinas que limitan hoy, al este, con la llanura costera: es entonces cuando est\u00e1 se ir\u00e1 formando poco a poco por la acci\u00f3n combinada de las arenas arrastradas por el Nilo y los sedimentos arrancados a los relieves definitivamente emergidos.
Al fin del Plioceno y durante el Pleistoceno (comienzo: 1 mill\u00f3n de a\u00f1os), la g\u00e9nesis de la gran falla originar\u00e1, de rechazo, transformaciones en los relieves, y el trazado actual de la llanura costera s\u00f3lo se fijar\u00e1 en los \u00faltimos milenios de a\u00f1os antes de nuestra era.

{K}OJEADA SOBRE LA FORMACI\u00d3N DE LA FOSA JORDANA{/}
Seg\u00fan la "teor\u00eda de las placas" puesta a punto hacia 1960 por los geof\u00edsicos, la capa superior de la corteza terrestre est\u00e1 constituida por placas  m\u00f3viles sobre una corteza viscosa. Para el fen\u00f3meno que aqu\u00ed nos interesa, tenemos que tomar en consideraci\u00f3n tres de estas placas: la placa eurasi\u00e1tica (que cubre la totalidad de Europa y Asia, a excepci\u00f3n de la India), la placa africana (que se extiende ampliamente tanto al este como al oeste el actual continente) y la placa ar\u00e1biga (mucho m\u00e1s peque\u00f1a y encajonada entre las otras dos). El desplazamiento paralelo, pero en sentido inverso, de estas \u00faltimas (la placa africana que se desliza hacia el sur, mientras que la placa ar\u00e1biga  sube hacia el norte) ha ocasionado lo que se llama una "falla transformante". El fen\u00f3meno comenz\u00f3 hace unos 3 millones de a\u00f1os.
Trescientos mil a\u00f1os antes, una importante colada de basalto hab\u00eda rellenado un valle anterior; pero cuando el trabajo de la corteza terrestre hizo aparecer la actual fosa jordana, se sucedieron varios lagos de agua dulce, que depositaron capas de marga de un espesor superior a los 50 metros. La extensi\u00f3n y regresi\u00f3n de estos lagos estaban ligadas a las alternancias de per\u00edodos h\u00famedos y per\u00edodos m\u00e1s secos, correspondiendo aproximadamente a los per\u00edodos glaciares e interglaciares conocidos en Europa durante la era Cuaternaria, aunque no se haya podido establecer ninguna relaci\u00f3n entre los dos fen\u00f3menos de modo serio.
Hace unos 600.000 a\u00f1os nuevas coladas de lava que alcanzan hasta 10 metros de espesor se extendieron por la depresi\u00f3n, cubriendo las margas lacustres anteriores.
Un \u00faltimo lago, esta vez salobre, apareci\u00f3 a\u00fan, ocupando toda la falla del norte del lago de Tiber\u00edades al sur del mar Muerto: de esto hace unos 60.000 a\u00f1os. Pero el clima m\u00e1s seco que se estableci\u00f3 entonces en la regi\u00f3n durante el Musteriense reciente (alrededor de 50.000 a\u00f1os) origin\u00f3 una regresi\u00f3n progresiva del lago, dejando tras de s\u00ed sedimentos de marga yesosos y salinos en un espesor de 40 m. Mientras que el lago se retiraba hacia el sur, el Jord\u00e1n alargaba su curso sobre las margas descubiertas. La configuraci\u00f3n actual del valle y del mar Muerto, formado por lo que quedaba de las aguas salobres, tan s\u00f3lo data de hace 20.000 a\u00f1os.


{N}MIRADA SOBRE LA ARQUEOLOG\u00cdA{/}

Todo peregrino que acude a Tierra Santa y todo viajero que recorre la cuenca mediterr\u00e1nea descubre hasta qu\u00e9 punto las excavaciones arqueol\u00f3gicas han enriquecido nuestro conocimiento del pasado. Poco a poco ciudades antiguas que no eran m\u00e1s que un nombre en un atlas o en un libro de historia recobran su rostro: aqu\u00ed nos encontramos con el basamento de una muralla o de la puerta de una ciudad, un poco m\u00e1s lejos con los cimientos de un templo o de un palacio; en el museo anexo al sitio, con estatuas o vasos de cer\u00e1mica dfechados y puestos en correlaci\u00f3n con tal o cual acontecimiento que ha marcado la historia de esta ciudad. No son, pues, simples  "piedras" lo que  visitamos, sino la historia de un pueblo que nosotros descubrimos detr\u00e1s y gracias a estos vestigios pacientemente exhumados y traducidos por los arque\u00f3logos. Este trabajo, esta ciencia interdisciplinaria, tiene en Tierra Santa una historia de m\u00e1s de un siglo de antig\u00fcedad.

{K}LOS PIONEROS{/}
Hace 150 a\u00f1os, Edward Robinson y Eli Smith se dedican en Palestina a la b\u00fasqueda e identificaci\u00f3n de los lugares b\u00edblicos. Sus pacientes  investigaciones y el cuestionamiento de las poblaciones \u00e1rabes que habitan entonces el pa\u00eds, les permiten confeccionar listas que en nuestros d\u00edas siguen teniendo verdadero inter\u00e9s. La conservaci\u00f3n de los nombres de los antiguos lugares a trav\u00e9s de los siglos y a veces los milenarios pueden parecer sorprendentes a primera vista; pero si recordamos que desde esos tiempos tan remotos el pa\u00eds ha estado poblado mayoritariamente por semitas, el fen\u00f3meno no resulta del todo incomprensible.
En 1865 se crea la Palestine Exploration Fund, y el capit\u00e1n ingl\u00e9s Charles Warren es encargado por ella de emprender excavaciones en Jerusal\u00e9n. Si los m\u00e9todos del joven oficial nos hacen sonre\u00edr hoy,  tambi\u00e9n acreditan su voluntad y la de la sociedad que le encomienda poner al d\u00eda los vestigios ocultos del pasado.

{K}FLINDERS PETRIE (1853-1942){/}
Una doble intuici\u00f3n iba a hacer de Flinders Petrie, que trabaja en este fin del siglo XIX en el tell El-Hesi por cuenta de la Palestine Exploration Fund, el padre de la arqueolog\u00eda palestina. De un solo golpe puso en evidencia el inter\u00e9s de la abertura de una "zanja estratigr\u00e1fica" y la importancia de la alfarer\u00eda como instrumento de la dataci\u00f3n de las diversas capas arqueol\u00f3gicas encontradas. Su intuici\u00f3n fue decisiva para el porvenir. Al ser un tell "simplificando al m\u00e1ximo" una superposici\u00f3n de ciudades, cada una reconstruida sobre las ruinas de la anterior, se podr\u00eda leg\u00edtimamente pensar que, abriendo en el flanco de un tell una zanja vertical, aparecer\u00edan en el corte de la zanja los vestigios superpuestos de las diversas ciudades que all\u00ed se hab\u00edan ido sucediendo.
En cuanto a la industria de la alfarer\u00eda, que preceder\u00eda en unos 2.000 a\u00f1os a la primera metalurgia, Flinders Petrie present\u00eda que hab\u00eda variado seg\u00fan las \u00e9pocas y las regiones, permitiendo as\u00ed distinguir y datar las diversas capas en las cuales hab\u00eda sido recogida. Es f\u00e1cil comprender que la realidad iba a ser mucho m\u00e1s compleja: la reconstrucci\u00f3n de una ciudad sobre las ruinas de otra m\u00e1s antigua hab\u00eda podido hacerse despu\u00e9s de un per\u00edodo de abandono m\u00e1s o menos largo, los cimientos de un edificio nuevo pod\u00edan imbricarse en los elementos arquitect\u00f3nicos m\u00e1s antiguos, la reutilizaci\u00f3n por nuevos constructores de piedras precedentemente trabajadas era descubierto frecuentemente. En el campo de la alfarer\u00eda, influencias culturales extranjeras hab\u00edan podido manifestarse en un artesano local y desembocar en formas compuestas y bastardas; la actividad comercial, los desplazamientos de las poblaciones hab\u00edan llevado ciertamente alfarer\u00edas muy lejos de su lugar de origen: pertenec\u00eda, pues, a los arque\u00f3logos del siglo XX verificar y precisar las intuiciones de Flinders Petrie.

{K}UNA INVESTIGACI\u00d3N INTERDISCIPLINARIA{/}
Hoy, la "cer\u00e1mica" es estudiada muy de cerca y bajo m\u00faltiples aspectos. La formaci\u00f3n de la masa (su origen mineral, su preparaci\u00f3n, las t\u00e9cnicas de trabajo y de cocci\u00f3n), la forma y la decoraci\u00f3n del objeto (el perfil, los m\u00e9todos de decoraci\u00f3n, las materias utilizadas, el grafismo) son otros tantos elementos que permiten al especialista fechar la alfarer\u00eda, determinar su origen geogr\u00e1fico y con frecuencia el uso.
La arquitectura posee tambi\u00e9n sus propios criterios de an\u00e1lisis: material utilizado, talla de las piedras, disposici\u00f3n de las estructuras, trabajo de los elementos decorativos... Tampoco hay que olvidar la epigraf\u00eda (estudio de los documentos grabados o escritos) y, para per\u00edodos m\u00e1s recientes, la numism\u00e1tica (estudio de las monedas). A los datos suministrados por las distintas disciplinas se a\u00f1aden para la dataci\u00f3n de los terrenos o de los restos humanos, animales o vegetales, los an\u00e1lisis del c\u00e9lebre m\u00e9todo del {C}Carbono 14.{/}

{K}EL "CARBONO 14"{/}
Este m\u00e9todo de dataci\u00f3n fue puesto a punto por el qu\u00edmico americano Willard Frank Libby en 1947, que descubri\u00f3 el proceso de formaci\u00f3n de este is\u00f3topo de carbono en la atm\u00f3sfera. Tras su penetraci\u00f3n en la capa de aire que rodea la tierra, protones de origen gal\u00e1ctico dan origen a neutrones que en un primer momento se fijan en las mol\u00e9culas de ox\u00edgeno y de nitr\u00f3geno del aire para contribuir despu\u00e9s a la producci\u00f3n del carbono 14; el gas carb\u00f3nico fijado por las c\u00e9lulas clorof\u00edlicas de los vegetales superiores contiene, pues, el 0,00000000012% de carbono 14, que, aunque m\u00ednimo, es sin embargo es mensurable. Con sus catorce neutrones reunidos alrededor de sus seis protones se distingue del Carbono 12, presente mayoritariamente en la atm\u00f3sfera (98,89%), y del Carbono 13, igualmente presente, pero en mucha menos cantidad (1,108%).
Este carbono es radiactivo; mientras est\u00e1n vivos, un ciclo de formaci\u00f3n y de desintegraci\u00f3n mantiene en los vegetales clorof\u00edlicos una radioactividad constante, pero cuando est\u00e1n muertos, la radiactividad disminuye la mitad cada 5.568 a\u00f1os. Midiendo en el laboratorio la p\u00e9rdida de radiactividad del carbono presente en las c\u00e9lulas clorof\u00edlicas de los vegetales, se obtiene la fecha en que han dejado de vivir. Los animales no tienen la facultad de los vegetales de asimilar el carbono, pero como los vegetales son la fuente alimentaria de los herb\u00edvoros, el carbono que no ha podido ser asimilado directamente se fija entonces en forma de caliza en los huesos o los tejidos donde puede ser analizado.
En realidad las cosas son m\u00e1s complejas, pero teniendo en cuenta ciertos par\u00e1metros, mejor conocidos hoy d\u00eda, se logra una dataci\u00f3n relativamente precisa para el resto de los seres vivientes que no se remontan a m\u00e1s de 40.000 a\u00f1os.
Una de las grandes figuras de la arqueolog\u00eda palestina, al d\u00eda siguiente de la segunda guerra mundial, iba a hacer progresar los m\u00e9todos de trabajo: en 1952, Miss Kathleen Kenyon aplicaba en Jeric\u00f3 una t\u00e9cnica de excavaci\u00f3n puesta a punto ocho a\u00f1os antes por Mortimer Wheeler. Despu\u00e9s de un trazado topogr\u00e1fico y un jalonamiento orientado de la zona de trabajo, se corta el terreno en cuadrados de 4 m de lado, dejando entre ellos un talud de un m de ancho. Cada cuadrado es explorado met\u00f3dicamente, cada vestigio (fragmento de alfarer\u00eda, moneda, elemento de construcci\u00f3n...) cuidadosamente marcado. Este m\u00e9todo se ha venido perfeccionando con la pr\u00e1ctica, pero sigue siendo en nuestros d\u00edas la base de la direcci\u00f3n de las excavaciones arqueol\u00f3gicas.
