{N}1,{/}21 {N}EL USO DE LOS TEXTOS INSPIRADOS{/}
Ese texto viene a completar lo que dice 2Tim 3,16 sobre el uso de los textos b\u00edblicos. El autor se opone a los innovadores que se apoyan en una interpretacion in\u00e9dita de algunos textos para cuestionar la fe tradicional. Este p\u00e1rrafo da por entendido que la verdad es dada por Dios a su pueblo y que ella es guardada en el interior del pueblo de Dios. La Escritura, nacida de sus experiencias y proclamada bajo el impulso del Esp\u00edritu, entrega su verdad s\u00f3lo a los que comparten el sentir de ese pueblo y que viven de su esp\u00edritu. Ese texto justifica la intervenci\u00f3n de la jerarqu\u00eda para defender la herencia de la fe y la interpretaci\u00f3n tradicional de un texto en la medida en que la fe dependa de esa interpretaci\u00f3n. Se sabe sin embargo que m\u00e1s de una vez la jerarqu\u00eda ha querido apoyarse en textos b\u00edblicos para justificar concepciones leg\u00edtimas pero discutibles que confund\u00eda indebidamente con la fe.
En realidad nuestro texto va m\u00e1s all\u00e1 de ese problema. Si la jerarqu\u00eda puede y debe intervenir frente a interpretaciones personales que amenazan la fe, no es porque ella sola sepa leer las Escrituras, sino porque ella es parte del juego del Esp\u00edritu y tiene las llaves. Ella tuvo su parte en la formaci\u00f3n de los libros santos, al lado de los profetas, de los sabios y de los responsables de la comunidad humana, y a veces en conflicto con ellos; y de igual modo ella tiene su parte en la interpretaci\u00f2n de las Escrituras, la que en primer lugar es obra del Esp\u00edritu. Ser\u00eda un error creer que la llave de las Escrituras est\u00e1 en manos de los especialistas que estudian la Biblia a partir de disciplinas humanas tales como la historia, la ling\u00fc\u00edstica o la sociolog\u00eda. Sus estudios dan un conocimiento m\u00e1s exacto del texto, pero la experiencia espiritual y los nuevos pasos de la acci\u00f3n misionera son los terrenos decisivos en que el Esp\u00edritu act\u00faa para refrescar el mensaje y darle su sentido. Es entonces cuando el "maestro de religi\u00f3n instruido del Reino de Dios" saca cosas nuevas de sus reservas (Mt 13,52).
As\u00ed se entiende entonces que un mismo texto puede dar lugar a comentarios de esp\u00edritu muy diverso. Para un comentarista carism\u00e1tico o amante de la poes\u00eda la elecci\u00f3n de las palabras es muy importante porque dirige en parte las resonancias que se buscar\u00e1 en otros pasajes inspirados. En cambio, para el que ense\u00f1a o es ense\u00f1ado, es esencial la sencillez del lenguaje. Para el que reprende el texto es la base de una advertencia que golpea directamente a las personas y denuncia los actos en las circunstancias presentes. De ah\u00ed que la comprensi\u00f3n de la Biblia dependa principalmente, no de alg\u00fan matiz hebreo o griego sino de los dones de conocimiento de que nos habla Pablo en muchos lugares, y que son la condici\u00f3n de todo apostolado eficiente (Rom 10,2; Ef 1,17; Fi 1,9; Col 1,9; 3,10) y el Evangelio de Juan en el cap\u00edtulo 17.

