{N}1,{/}1 El texto dice: "... ap\u00f3stol, ni por iniciativa de los hombres, ni por intermedio de los hombres. Pablo s\u00f3lo esperaba de los dem\u00e1s ap\u00f3stoles que  lo reconocieran como tal.

{N}1,{/}3 Los manuscritos ofrecen dos textos: Reciban ... de Dios Padre y de nuestro Se\u00f1or Jesucristo... y: de Dios nuestro Padre y del Se\u00f1or Jesucristo. La segunda f\u00f3rmula es com\u00fan en Pablo: Jes\u00fas es "el Se\u00f1or", persona divina. La primera insiste en el hecho de que el reconocimiento de Jes\u00fas como Se\u00f1or da al cristiano su identidad ante los jud\u00edos.

{N}1,{/}4 {C}Para arrancarnos de esta existencia miserable{/}. Pablo emplea la palabra "eon", que designa a la vez un mundo y un tiempo. El texto dice: "Arrancarnos del mundo presente malo", es decir, de esta existencia tan decepcionante. No dice que el mundo es malo. 

{N}1,{/}11 El texto dice: no es seg\u00fan el hombre.

{N}1,{/}16 El texto dice: "No consult\u00e9 a la carne ni a la sangre", es decir: no busqu\u00e9 ni sabidur\u00eda humana ni el patrocinio de quien sea. Certeza absoluta de su vocaci\u00f3n.

{N}1,{/}17 Los vers\u00edculos 17-24 nos dan una versi\u00f3n del itinerario de Pablo que corresponde bastante a la que nos dan He 9,21-30. Se ver\u00e1 mucho mejor la semejanza si se desplaza G\u00e1l vv. 22-23 poni\u00e9ndolo antes del vers\u00edculo 18. Los Hechos no nos hablan de la Arabia, mencionada en G\u00e1l. V. 17. Se trata seguramente del desierto al este de Damasco (con la ciudad de Palmira) llamada a veces la Arabia de Damasco. 

{N}1,{/}19 Pedro tiene claramente la prioridad. Es muy poco probable que {C}Santiago, hermano del Se\u00f1or{/}, hijo de Mar\u00eda, "hermana" de la madre de Jes\u00fas y esposa de Cleof\u00e1s (v\u00e9ase Mc 6,3; Mt 27,56; Lc 24,10 y Jn 19,25 sea el mismo que Santiago hijo de Alfeo, uno de los Doce, cuya huella se pierde de repente. Con toda verosimilitud, pertenec\u00eda al grupo de los parientes y conocidos de Jes\u00fas etiquetados como "los hermanos del Se\u00f1or" y supo imponerse en la comunidad de Jerusal\u00e9n. A\u00fan en las comunidades cristianas algunos criterios pesan m\u00e1s que los del Evangelio (Mc 3,33). Reconocido como ap\u00f3stol, ten\u00eda autoridad sobre las iglesias de Palestina y de Siria, e incluso de Cilicia.

{N}2,{/}15 El texto dice: "Somos jud\u00edos por naturaleza, y no pecadores de entre los paganos". Toda la actitud de los jud\u00edos con respecto a los no jud\u00edos que ven\u00edan a junt\u00e1rseles se apoyaba en esta distinci\u00f3n. Los "paganos" (se dec\u00eda los goys, o las "naciones") eran portadores de una impureza. El goy que se hac\u00eda pros\u00e9lito y se integraba a la comunidad jud\u00eda recib\u00eda un bautismo para limpiar esa inmundicia. Se encuentra algo de esas concepciones en Ef 2,11 y Col 2,11 y no difieren mucho de la idea que bastantes personas han tenido en el pasado respecto del pecado original y del bautismo.

{N}2,{/}16 No la fe "en Cristo" sino la fe "de Cristo", es decir, la fe cristiana.

{N}2,{/}19 Se encuentra aqu\u00ed la soluci\u00f3n de algunas contradicciones entre diversas palabras de Jes\u00fas relativas a la Ley: Mt 5,17 y Lc 16,16. La Ley misma prepar\u00f3 al creyento a entrar en una nueva relaci\u00f3n con Dios, en una nueva Alianza, y ella se encarg\u00f3 de confirmar el cambio de interpretaci\u00f3n que se deber\u00eda dar a los antiguos textos despu\u00e9s de la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas.

{N}4,{/}9 Habr\u00eda que relacionar este vers\u00edculo con 1 Co 8,2. Pablo hace una rectificaci\u00f3n que le ha sido impuesta por su propia experiencia espiritual. Cuando se habla de conocer a Dios, uno se queda en el plano intelectual, y qui\u00e9ralo o no, acaba tratando a Dios como un objeto de conocimiento. En realidad, todo lo que podemos decir de \u00e9l se desvanece en cuanto nos dejamos captar por la simple presencia a Dios y la de Dios en nosotros: entonces uno s\u00f3lo puede hundirse en la certeza de que ha sido conocido por Dios y de que se est\u00e1 bajo su mirada; desde ese momento, como lo han dicho muchos, ya nada cuenta: ni presente ni futuro, ni cielo ni infierno... Rom 8,38-39 va por ese lado. Estas palabras de Pablo nos recuerdan que el fin \u00faltimo del estudio b\u00edblico no puede ser nunca un conocimiento, aunque sea de Dios, sino una conciencia cada vez m\u00e1s fuerte y eficiente de su acci\u00f3n sobre nosotros.

{N}5,{/}1 {N}NO HAY PROCLAMACI\u00d3N SIN RIESGOS{/}
{C}\u00bfCreen que seguir\u00eda siendo perseguido?{/} (v.11) Quien escribe estas cartas es el mismo Pablo al que los jud\u00edos persegu\u00edan de una ciudad a otra. Y si as\u00ed era perseguido no era por azar. Es probable que su car\u00e1cter estricto le haya atra\u00eddo muchos enemigos, pero eso no explica lo m\u00e1s importante.
Recordemos que Dios lo hab\u00eda elegido como ap\u00f3stol del mundo grecorromano, pero habr\u00eda sido imposible evangelizar en pocos a\u00f1os ese mundo pagano sin haberse apoyado en las innumerables comunidades jud\u00edas que se hab\u00edan formado desde hac\u00eda siglos en todas las ciudades del Imperio. En los siglos anteriores a Jes\u00fas los inmigrantes jud\u00edos y sus comunidades hab\u00edan preparado el camino para la difusi\u00f3n de la Palabra de Dios, estableciendo con su entorno lazos a veces agresivos pero a la vez conquist\u00e1ndose simpat\u00edas y ganando adeptos.
Pablo ten\u00eda pues que encontrar en esas comunidades jud\u00edas a los primeros "griegos" que luego conquistar\u00edan a otros. Pero, \u00bfqu\u00e9 ocurrir\u00eda si la mayor\u00eda de los jud\u00edos, a ejemplo de los de Palestina, se negaban a creer? Podr\u00eda entonces tratar de mantenerse sin provocar choques, o presentarse discretamente como una secta jud\u00eda que se adher\u00eda a la persona y a la ense\u00f1anza de Jes\u00fas, y procurar ganarse a algunos no jud\u00edos sin ofender a los jud\u00edos. Pues \u00e9stos, aunque eran una minor\u00eda, dispon\u00edan de tanta fuerza en el Imperio Romano que su hostilidad atraer\u00eda sobre la Iglesia los m\u00e1s graves peligros y llegar\u00eda hasta amordazar el apostolado cristiano. \u00bfNo era m\u00e1s prudente quedarse dentro de la sinagoga?
Pero Pablo prefiere correr el riesgo. Urge a los jud\u00edos a convertirse, a reconocer a Aquel en quien se han realizado las promesas de Dios, y si se niegan a creer, Pablo se separar\u00e1 de ellos. Esta ruptura dolorosa ser\u00e1 el motivo de las primeras persecuciones contra los cristianos. Hasta el mismo Pablo ser\u00e1 v\u00edctima de ellas. Pero precisamente esa actitud decidida y la afirmaci\u00f3n firme y clara de Jes\u00fas Se\u00f1or y Salvador ser\u00e1 lo que les d\u00e9 a las primeras comunidades cristianas su dinamismo apost\u00f3lico. 
Es cierto que esa predicaci\u00f3n intr\u00e9pida incluye cierta forma de violencia de la que ahora nos es m\u00e1s f\u00e1cil tomar conciencia, pero no por eso debemos ignorar o despreciar el camino que eligi\u00f3 Pablo, que era el del mismo Jes\u00fas.

