{N}1,{/}1 Se precisar\u00eda alargar mucho la traducci\u00f3n si quisi\u00e9ramos expresar todo lo que Lucas condensa aqu\u00ed en pocas palabras. 
Los acontecimientos{C} que han ocurrido {/}entre nosotros{C}.{/} Lucas usa, a lo mejor intencionadamente, un verbo m\u00e1s rico de sentido que puede entra\u00f1ar dos significaciones diferentes: "que son plenamente dignos de fe", y: "que se\u00f1alan un cumplimiento". Cumplimiento: puede entenderse que dichos acontecimientos cumplen la esperanza del pueblo de Dios; el sentido es m\u00e1s bien \u00e9ste: dichos acontecimientos han alcanzado el t\u00e9rmino y se bastan a s\u00ed mismos, o sea, que es la buena nueva definitiva.

{N}1,{/}2 No falta gente a los que indispone el testimanio de Lucas, y afirman sin prueba alguna que escribi\u00f3 mucho despu\u00e9s de los acontecimientos, sin haber encontrado a testigos directos: \u00a1cu\u00e1ntos libros hablan de un evangelio escrito en el a\u00f1o 85! Seg\u00fan ellos, Lucas se content\u00f3 con rumores y fabulaciones teol\u00f3gicas para hablarnos de acontecimientos tan cargados de sentido como son la anunciaci\u00f3n y la resurrecci\u00f3n. Aqu\u00ed Lucas los desautoriza : los {C}testigos{/} (este t\u00e9rmino debe ser entendido en el sentido estricto de testigo ocular) y {C}servidores de la palabra{/} son para Lucas los ap\u00f3stoles y no cualquier creyente.

{N}1,{/}4 {C}Despu\u00e9s de haber investigado todo desde el principio{/}. Lucas acompa\u00f1\u00f3 a Pablo en su viaje a Jerusal\u00e9n (He 21) y a lo mejor estuvo varias veces entre las comunidades cristianas m\u00e1s antiguas, las de Jerusal\u00e9n y de Cesarea. All\u00ed encontr\u00f3 a los ap\u00f3stoles y disc\u00edpulos de la primera hora incluyendo posiblemente a Mar\u00eda.
{C}Las ense\u00f1anzas que has recibido{/}. El texto dice precisamente: "las cosas en que fuiste cat-equizado". Este verbo se deriva de la palabra {C}eco{/}: se refiere a la ense\u00f1anza que el disc\u00edpulo memoriza y puede devolver como un eco de las palabras del maestro. Luego la palabra catequesis perteneci\u00f3 al vocabulario de la Iglesia primitiva. Con esto Lucas nos confirma que el evangelio se escribi\u00f3 a partir de las exigencias de la catequesis.

{N}1,{/}8 Zacar\u00edas era del clan, o del grupo de Abias. Respecto de las clases de los sacerdotes y su servicio en el Templo, ver 1Cro 24,10 y Ex 30,7. El texto nos dice que Isabel era hija de Aar\u00e1n, o sea, que tambi\u00e9n ella pertenec\u00eda a una familia de sacerdotes. Si, como lo afirma el evangelio, Isabel era pariente de Mar\u00eda, existe una probabilidad de que Mar\u00eda tambi\u00e9n fuera de familia sacerdotal, es decir, de la trib\u00fa de Lev\u00ed, lo que justifica la misi\u00f3n encargada a Jos\u00e9, de la trib\u00fa de David (Mt 2,20).
{C}Le toc\u00f3 en suerte entrar en el santuario{/}. Ofrecer el incienso era un honor excepcional. Solamente el Sumo Sacerdote entraba una vez al a\u00f1o en el lugar m\u00e1s retirado llamado Santo de los Santos. En la sala anterior llamada Santo se entraba solamente para ofrecer el incienso y, cada semana, para renovar los panes de la ofrenda. Ah\u00ed estaba el candelero de siete brazos, la mesa de los panes y el altar del incienso (Heb 9,1-8). 

{N}1,{/}12 {C}El temor se apoder\u00f3 de \u00e9l{/}: el texto original retoma las palabras de G\u00e9n 15,12.

{N}1,{/}17 El texto dice: \u00abIr\u00e1 adelante precediendo al Se\u00f1or\u00bb: como el heraldo que precede a su se\u00f1or y le abre el camino. Pero podemos interpretar en otra forma: caminar\u00e1 (o sea actuar\u00e1) en presencia del Se\u00f1or (o sea: cumpliendo santamente su voluntad). 

{N}1,{/}18 {C}Zacar\u00edas dijo: "\u00bfQui\u00e9n me lo puede asegurar?".{/} Muchos autores hacen observar que, en los relatos de vocaci\u00f3n o de misi\u00f3n, siempre la persona llamada presenta una objeci\u00f3n que subraya las dificultades para el cumplimiento de las promesas divinas: Abraham y Sara son viejos (G\u00e9n 17,17) Mois\u00e9s no sabe hablar (Ex 4,10), Gede\u00f3n no tiene fama (Jue 6,15)... Algunos sacan la conclusi\u00f3n que estas objeciones son un artificio literario sin otro fin que hacer resaltar el poder de Dios que realizar\u00e1 lo imposible. Bien es cierto que se nota en todos estos relatos una misma manera tradicional de presentar el llamado de Dios y de desarrollar el di\u00e1logo. Pero no es una raz\u00f3n para hablar aqu\u00ed de pura ficci\u00f3n: la duda de Zacar\u00edas es la reacci\u00f3n normal de un hombre de carne y huesos que, en unas circunstancias precisas, tiene que hacer un acto de fe. Nadie se compromete seriamente con Dios sin soperar los riesgos y las dificultades de su decisi\u00f2n. Las objeciones que leemos en las llamadas a Jos\u00e9, a Zacar\u00edas y a Mar\u00eda no pretenden tanto subrayar las dificultades que se oponen a las exigencias divinas (y en esto todas se parecen), como descubrirnos la actitud profunda de tal o cual persona llamada; y en esto no se parecen en los casos de Mar\u00eda y de Zacar\u00edas. Mar\u00eda pregunta para saber qu\u00e9 actitud tomar: \u00bfSe quedar\u00e1 virgen, o no? Zacar\u00edas, en cambio, duda de que el milagro sea posible.
{C}Yo soy Gabriel{/}. Gabriel, uno de los siete \u00e1ngeles de m\u00e1s alto grado seg\u00fan las creencias jud\u00edas. El texto a\u00f1ade: "el que est\u00e1 delante de Dios", o sea, uno de los siete que pueden permanecer en su presencia. Gabriel, el anunciador de los \u00faltimos tiempos en Dn 8,16 y 9,21. 

{N}1,{/}27 {C}Mar\u00eda{/}. En la Biblia este nombre no aparece en ning\u00fan lugar sino con Miriam, hermana de Mois\u00e9s (Ex 15,20; N\u00fam 12; Mi 5,4). Mar\u00eda y Jos\u00e9 viven en Nazaret, pueblo de Galilea del que no se habla en la historia antes de Jes\u00fas.

{N}1,{/}31 El documento que Lucas traduce en esta p\u00e1gina se conforma al estilo de los libros de la historia sagrada. No duda en retomar las mismas palabras de G\u00e9n 16,11-12 referentes al nacimiento de Ismael. 

{N}1,{/}34 El texto dice: "\u00bfC\u00f3mo puede ser esto, puesto que no conozco var\u00f3n?" Esta pregunta de Mar\u00eda se puede interpretar de varias maneras:
- se le comunica a Mar\u00eda que Dios quiere realizar esta obra inmediatamente, y en ese preciso momento est\u00e1 sola.
- Mar\u00eda dice que hasta el momento no ha tenido relaciones.
- Mar\u00eda dice que ni ha tenido ni piensa tener relaciones con ning\u00fan hombre, concretamente con Jos\u00e9, su esposo.
La segunda interpretaci\u00f3n es dif\u00edcil de sostener: si Mar\u00eda, casi casada, pensara tener dentro de poco relaciones con jos\u00e9, el \u00e1ngel deber\u00eda expresarse en otra forma para afirmar que debe quedarse virgen hasta que haya concebido este hijo que no nacer\u00e1 en la misma forma que, para dar ejemplos, Isaac o Gede\u00f3n (G\u00e9n 18,10; Jue 13,3).

{N}1,{/}35 {C}Poder del Alt\u00edsimo..., Esp\u00edritu Santo..., Hijo de Dios{/}. Lucas nombra intencionalmente a las tres personas divinas al relatar la venida a este mundo del Hijo, don del Padre, que a su vez nos comunicar\u00e1 el Esp\u00edritu.

{N}1,{/}39 Ser\u00eda dif\u00edcil encontrar en al Biblia algun precedente de lo que sucedi\u00f3 entonces. Mar\u00eda, que recibi\u00f3 m\u00e1s, es la que visita a Isabel. Su viaje, aparentemente, respond\u00eda a una intuici\u00f3n prof\u00e9tica: no iba a ayudar a su prima sino porque ten\u00eda una misi\u00f3n que cumplir. Solamente se podr\u00eda encontrar alguna semejanza lejana en el relato de 2Sam 6 referente al traslado del Arca, en que tambi\u00e9n se lee que {C}permaneci\u00f3 tres meses{/} y que David {C}saltaba {/}delante del Arca (6,11 y 16).

{N}1,{/}46 {C}Mar\u00eda dijo entonces{/}. Algunos manuscritos y autores antiguos llevan: "Isabel dijo entonces". Varios autores ven en el Canto de Mar\u00eda, en el Magnificat (para usar el t\u00e9rmino latino tan conocido) un c\u00e1ntico de la Iglesia primitiva que Lucas adapt\u00f3 al caso de Mar\u00eda y que pod\u00eda tambi\u00e9n convenir a Isabel.
Se puede dudar que Mar\u00eda lo haya compuesto en forma tan espont\u00e1nea a partir de citas b\u00edblicas y que, despu\u00e9s de transcurridos unos cuarenta a\u00f1os lo haya transmitido a Lucas. Lo m\u00e1s probable es que Lucas recogi\u00f3 este c\u00e1ntico y lo puso en este lugar como expresando lo que sent\u00eda y que dijo en aquel momento. Pero es dif\u00edcil pensar que Lucas, acostumbrado a pesar todos los t\u00e9rminos que usaba, haya referido a otra que Mar\u00eda las palabras: {C}todas las generaciones me llamar\u00e1n feliz{/}, aun cuando f\u00f3rmulas semejantes hayan sido pronunciadas enf\u00e1ticamente por personajes antiguos (1Sam 2,1-10).

{N}1,{/}68 Vale para el c\u00e1ntico de Zacar\u00edas lo dicho respecto del C\u00e1ntico de Mar\u00eda. Si suprimi\u00e9ramos los vers\u00edculos 76 y 77 posiblemente nos encontrar\u00edamos con una composici\u00f2n de la Iglesia primitiva de Palestina. Y tiene que ser cosa muy antigua, pues esta Iglesia todav\u00eda se siente identificada con el pueblo de Israel. Otra vez se enfatiza la dimensi\u00f2n hist\u00f3rica de la salvacion de Jes\u00fas, Salvador de Israel.

{N}2,{/}1 El texto dice : {C}sali\u00f3 un decreto del C\u00e9sar Augusto{/}. "El C\u00e9sar": as\u00ed se llamaba al emperador romano para recordar a Julio C\u00e9sar, el gran antepasado. Augusto significa: divino. El emperador Octavio se hab\u00eda hecho proclamar dios, recibiendo este apodo de Augusto en el a\u00f1o 27 antes de Cristo. El Inperio romano hab\u00eda sometido todo el medio oriente y su gobernador en Siria ten\u00eda autoridad sobre la Palestina donde reinaba Herodes.

{N}2,{/}4 El texto dice: {C}Porque era de la casa y de la familia de David{/}. La {C}casa{/} inclu\u00eda a los ministros y a los servidores de David; hablando de {C}la familia,{/} Luc precisa que Jos\u00e9 es un descendiente de David en el sentido estricto.
El texto original dice: era {C}de la casa y de la familia{/} de David. Es un modismo hebreo cuyo segundo t\u00e9rmino precisa el primero, pues no se refiere m\u00e1s que a los descendientes mientras que la {C}casa {/}abarca tambi\u00e9n a los sservidores, familiares y ministros de David.

{N}2,{/}6 Muchas personas se sienten frustradas cuando se las priva de ver a Mar\u00eda y a Jos\u00e9 buscando in\u00fatilmente un hospedaje y yendo a refugiarse en un establo despu\u00e9s que se les neg\u00f3 el acceso al albergue com\u00fan. Le palabra griega {C}kataluma{/}, que a menudo se traduce por: {C}albergue{/} se encuentra en otros dos lugares del Nuevo Testamento: Mc 14,14 y Lc 22,11: es la sala alta donde Jes\u00fas celebra la Ultima Cena. Si buscamos en el Antiguo Testamento griego, la palabra designa a veces un refugio para los n\u00f3madas en el desieto (era sin duda el sentido m\u00e1s antiguo), pero tambi\u00e9n la sala de un banquete de sacrificio, piezas de una casa privada, un hospedaje cualquiera. No hay por qu\u00e9 negar una de las m\u00e1s antiguas tradiciones que sit\u00faa el nacimiento de Jes\u00fas en una gruta ubicada en el centro de la antigua aldea de Bel\u00e9n; all\u00ed fue donde vivi\u00f3 algunos a\u00f1os San Jer\u00f3nimo mientras traduc\u00eda la Biblia al lat\u00edn. El sentido de la hospitalidad en ese tiempo y en esas circunstancias hace casi imposible creer que Jos\u00e9 y Mar\u00eda no hayan previsto nada ni hayan tenido acogida. Al contrario, uno se imagina muy bien a la due\u00f1a de casa diciendo a Mar\u00eda: Usted no puede dar a luz entre esos hombres; detr\u00e1s est\u00e1 la reserva con los animales, y ustedes estar\u00e1n all\u00ed mejor.

{N}2,{/}12 {C}Miren c\u00f3mo lo reconocer\u00e1n{/}. Se les da un signo no solamente para reconocerlo, sino para entender qui\u00e9n es este ni\u00f1o. Es el mismo signo indicado en Is 7,14: la Virgen da a luz un ni\u00f1o, el cual se cr\u00eda en medio de una gran pobreza. Los signos que se les indican se\u00f1alan al que hace surgir nuestra salvaci\u00f3n de su propia humildad y pobreza.
{C}Un salvador que es Mes\u00edas-Se\u00f1or{/}. Las dos palabras yuxtapuestas precisan que este Mes\u00edas, en realidad, no se puede distinguir del mismo Se\u00f1or-Dios. Conforme al signo de Is 7,14, Mar\u00eda se nombra primera en 2,16.

{N}2,{/}14 {C}Una multitud del ej\u00e9rcito celestial{/}. Esta manifestaci\u00f3n sobrenatural se parece mucho m\u00e1s a otras que seguir\u00e1n en la historia de la Iglesia que a las que se leen en el Antiguo Testamento. Ver sin embargo G\u00e9n 28 e Is 6,2. Dios quiere proclamar las maravillas que est\u00e1 haciendo y sus obras nunca est\u00e1n escondidas para todos. Los \u00e1ngeles las revelan hoy a los pobres como ayer Balaam lo hac\u00eda a pesar suyo (N\u00fam 24), y como ma\u00f1ana los ni\u00f1os en el Templo (Mt 21,16) y los profetas del Nuevo Testamento (Ef 3,5).
El texto dice: "Paz a los hombres de la complacencia". Aqu\u00ed caben dos interpretaciones. Paz a los hombres {C}porque Dios se complace en ellos{/}: Dios ahora se ha acercado a la humanidad. O bien: paz a aquellos hombres {C}en los que Dios se complace{/}, o sea, a los que Dios ha elegido (Dan 2,23; Lc 3,22). Bienaventurados aquellos que han sido elegidos para recibir el don de Dios en la persona de Jes\u00fas, y en especial para estos pastores llamados a la casa de Bel\u00e9n.

{N}2,{/}19 {C}Mar\u00eda por su parte{/}. Prueba suplementaria de que Mar\u00eda fue la que, directa o indirectamente, inform\u00f3 al evangelista .

{N}2,{/}22 En el comentario de 2,7 hablamos de ese {C}primog\u00e9nito{/}. V\u00e9ase al respecto la nota relativa a Ex 12,12 que recuerda el valor permanente de esa ley, o al menos de su esp\u00edritu, para el pueblo de Dios. Para cualquier otro nacimiento la madre deb\u00eda purificarse; pero en el caso del prim\u00f3genito el ni\u00f1o era {C}presentado {/}y rescatado.

{N}2,{/}34 {C}Traer\u00e1 a la gente de Israel ca\u00edda o resurrecci\u00f3n{/}: como conviene al que ser\u00e1 en Israel (y luego tal vez en la Iglesia) un Dios escondido (Is 8,14-17).
{C}Ser\u00e1 una se\u00f1al de contradicci\u00f3n{/}, como fueron los grandes profetas que lo anunciaron (Jer 1,17-19; Is 50,5-7).
{C}Por este medio saldr\u00e1n a la luz las intenciones{/}: Juan nota este efecto del ministerio de Jes\u00fas (3,19; 9,41). {C}De la muchedumbre{/} (como en Mc 14,24): es una alusi\u00f3n a Is 53,11-12 que opone el solo Servidor de Yahv\u00e9 a la muchedumbre de los que salva. Muy posiblemente Lucas al escribir estas palabras y al hablar de la espada que atravesar\u00e1 el alma de Mar\u00eda, tiene a la vista la crucifixi\u00f3n de Jes\u00fas y el texto de Za 12,10: Mirar\u00e1n al que traspasaron. 

{N}2,{/}39 {C}Volvieron a Galilea{/}. Estas palabras de Lucas excluyen lo relatado por Mateo y favorecen la opini\u00f3n general seg\u00fan la cual Mt 2 nos presenta la futura misi\u00f3n de Jes\u00fas mediante estampas populares nada hist\u00f3ricas, pero conforme a lo que se contaba de los protagonistas de la historia sagrada, ya sean Abrah\u00e1n o Mois\u00e9s.

{N}2,{/}49 El texto podr\u00eda traducirse: en las cosas de mi Padre, pero es un modismo del hebreo que significa: donde mi Padre. 

{N}3,{/}2 El texto dice: {C}durante el pontificado de An\u00e1s y Caif\u00e1s{/}. Notaci\u00f3n importante porque se reconoc\u00eda un car\u00e1cter sagrado a la persona del Sumo Sacerdote, en derecho, el responsable del pueblo elegido. No hab\u00eda m\u00e1s que un sumo sacerdote y el cargo era vitalicio, pero en aquellos a\u00f1os estaba a discreci\u00f3n del poder romano y An\u00e1s, exsumo sacerdote, suegro de Caif\u00e1s, gozaba de mucha autoridad (Jn 18,13). 

{N}3,{/}4 Se sabe que los evangelistas adaptaron este texto que copiaron de la Biblia griega (los LXX). El profeta dec\u00eda: Una voz grita: En el desierto preparen el camino del Se\u00f1or... Y ellos escribieron: Una voz grita en el desierto: Preparen...
Es f\u00e1cil de ver que para Lucas el Se\u00f1or, que para el Profeta era Yav\u00e9, es Cristo como ya lo indicamos. Y de igual manera en 3,6 {C}ver\u00e1 la salvaci\u00f3n{/} pasa a ser: ver al Salvador 

{N}3,{/}7 -9 es id\u00e9ntico a Mt 3,7-10. Pero Mateo precisa bien que la invectiva va dirigida a un grupo de fariseos y saduceos que hab\u00edan venido s\u00f3lo a informarse (Jn 1,19), mientras que Lucas la destina al pueblo que viene para que lo bauticen.
\u00bfC\u00f3mo van a pensar que escapar\u00e1n al castigo que se acerca?{N}{/}. El texto dice: \u00bfQui\u00e9n les ha dicho que escapar\u00e1n a {C}la c\u00f3lera{/} que se acerca? La C\u00f3lera es una de esas palabras que permiten hablar de Dios sin nombrarlo ni blasfemar de su nombre al atribuirle directamente sentimientos humanos. La C\u00f3lera es una amenaza suspendida sobre las cabezas de los culpables. Es una sentencia que ya se ha pronunciado y que se va a ejecutar en breve plazo (Is 26,10; Sab 18,23). Algunos hablan de {C}c\u00f3lera{/} para designar a una gran prueba (Pr 11,4; Sir 7,16), pues est\u00e1n convencidos de que la desgracia no afligir\u00eda al pueblo si no hubiese sido infiel (1 Mac 2,49). 
La amenaza de fuego no es un elemento secundario en la predicaci\u00f3n de Juan; pues fiel a la ense\u00f1anza de los profetas \u00e9l ve la venida del Se\u00f1or y de su Mes\u00edas como la hora de un juicio. \u00bfVe\u00eda Juan este juicio como el fin del mundo? Sin duda, no m\u00e1s que los profetas. Estos reconoc\u00edan en las tragedias presentes una primera realizaci\u00f3n del juicio que pesaba sobre toda la historia. Pero el caso de Juan es especial porque \u00e9l se presentaba como el que preced\u00eda al Mes\u00edas (fuera del testimonio de los evangelistas hay que leer He 18,25 y 19,4).
Los que llegaban donde Juan se convert\u00edan porque sab\u00edan que el mal ser\u00eda severamente castigado. Jes\u00fas no elimina esa perspectiva (Mt 18,8; Lc 13,5), pero deja abiertas otras. Todas las personas no tienen las mismas motivaciones; Jes\u00fas responde a cada cual seg\u00fan la imagen de Dios que cada uno tenga. Habla de {C}fuego{/} y de {C}gehenna{/} a los que entienden el lenguaje de los profetas.

{N}3,{/}10 Juan, como los esenios del desierto, estaba convencido de que la venida del Juicio de Dios era inminente y que el Reino de Dios iba a traer el castigo sobre los pecadores. Pero Juan se diferencia de ellos al ofrecer la salvaci\u00f3n a todos. Los esenios consideraban que solamente aquellos que ingresaban a sus comunidades se salvar\u00edan. Juan en cambio muestra un camino de salvaci\u00f3n a los publicanos y a los {C}soldados{/} (jud\u00edos que actuaban como auxiliares de las tropas romanas).

{N}3,{/}16 {C}Uno con m\u00e1s poder que yo{/}. El poderoso, el fuerte, el valiente, el vencedor es Dios, y junto a \u00e9l su Mes\u00edas (Is 11,2; 49,25; 53,12). Ver Mt 12,29
{C}En el Esp\u00edritu Santo y el fuego{/}: posiblemente debemos entender que ser\u00e1 lo uno o lo otro.

{N}3,{/}23 Las genealog\u00edas seg\u00fan Mateo y seg\u00fan Lucas son muy diferentes. Se sabe que la genealog\u00eda puede elegir entre la paternidad sangu\u00ednea o la paternidad adoptiva, y que pueden saltarse escalones, pero nos gustar\u00eda saber m\u00e1s. Algunos han imaginado que una de ellas ser\u00eda la genealog\u00eda de Mar\u00eda, lo que parece imposible. \u00bfD\u00f3nde consigui\u00f3 Lucas esta que leemos? No hay respuesta. 

{N}4,{/}5 En la literatura jud\u00eda del tiempo de Jes\u00fas encontramos algo sobre el tema. En una visi\u00f3n Dios muestra a Satan\u00e1s el Mes\u00edas glorioso que, desde la cumbre de un cerro domina el universo; Satan\u00e1s cae al suelo y debe someterse. Otros textos se refieren al Mes\u00edas bajando del Cielo hacia la muchedumbre de los fieles congregada en el Templo. Semejantes im\u00e1genes no faltan entre los cristianos, pero en ese lugar el Evangelio no hablam\u00e1s que de la obediencia del Salvador a su Padre.

{N}4,{/}16 {C}Se puso de pie para hacer la lectura{/}. El presidente de la asamblea pod\u00eda invitar a cualquier persona digna de cr\u00e9dito a que hiciera la lectura y el comentario corespondiente (He 13,15). {C}Encontr\u00f3 el pasaje{/} (no lo eligi\u00f3), sea que fuera el texto asignado a este s\u00e1bado por la liturg\u00eda jud\u00eda, sea que lo encontrara por casualidad. 

{N}4,{/}18 El \u00faltimo verso dice muy precisamente{C}: despedir libres a los que son quebrados{/}. Esta \u00faltima palabra tiene una significaci\u00f3n bastante extensa. En Isa\u00efas 58,6 se trata m\u00e1s bien de aquellos que sus deudas tienen aplastados, pero el t\u00e9rmino apunta tambi\u00e9n a todas las formas del aplastamiento de los d\u00e9biles en cualquier sistema.

{N}4,{/}21 El texto dice: "Hoy esta escritura se ha cumplido en los o\u00eddos de ustedes". Esto se debe entender: esta profecia acaba de cumplirse como ustedes ya lo est\u00e1n oyendo. Jes\u00fas parte de un hecho, la predicaci\u00f3n y los milagros que acaba de realizar, no en Nazaret sino en su nueva residencia de Cafarna\u00fcn. Ah\u00ed est\u00e1n los signos precursores de {C}una gracia{/}, un a\u00f1o jubilar otorgado por Dios mismo. La frase que sigue confirma este sentido, pues Lucas dice: todos se maravillaban de {C}estas palabras de la gracia{/} que sal\u00edan de sus labios. La misma expresi\u00f3n se lee en He 14,3 y 20,32: ah\u00ed entendemos que se trata de una {C}proclamaci\u00f3n de la gracia {/}que Dios ahora concede a los hombres. 
En realidad, no deja de extra\u00f1arnos el vuelco que se produce en la asamblea en la \u00faltima parte del verso 22. Dijimos en el comentario que posiblemente Lucas quiso juntar en una misma escena dos reacciones diversas, una favorable, la otra h\u00f3stil, de sus paisanos de Nazareth; pero esto no es nada cierto.
Tradujimos con: {C}todos lo aprobaban, {/}un verbo que significa: {C}todos le daban testimonio{/}, pero que, con una forma gram\u00e1tica un poco diferente, significar\u00eda: {C}todos protestaban contra \u00e9l{/}. Si tal fuera el sentido, los oyentes se escandalizan inmediatamente del comentario que Jes\u00fas les propone, no s\u00f3lo porque toma pie del texto para valorizar excesivamente su predicaci\u00f3n y las sanaciones operadas en Cafarna\u00fan, sino tambi\u00e9n porque prefiere ignorar el \u00faltimo verso de la lectura que hablaba de una venganza de Dios contra los opresores de su pueblo, y esto era para ellos lo importante. Jes\u00fas eliminaba esta revancha sobre el extranjero, e iba a decirlo en forma m\u00e1s clara todav\u00eda con los ejemplos que recuerda en los vers\u00edculos 25-27.

{N}4,{/}24 {C}Ning\u00fan profeta es bien recibido en su patria{/}. Seguramente Jes\u00fas hab\u00eda meditado esta verdad desde tiempo atr\u00e1s: se hab\u00eda ido a Cafarna\u00fan a sabiendas de que un artesano dificilmente convencer\u00eda a sus paisanos de que Dios lo hab\u00eda ungido.

{N}5,{/}19 {C}Quitaron tejas{/}. Este detalle nos muestra c\u00f3mo el evangelista, al reproducir la tradici\u00f3n oral referente a los hechos y dichos de Jes\u00fas, adapta a lo menos el escenario y los gestos. Marcos nos pintaba una casa de Palestina cubierta con ca\u00f1as y arcilla en la cual se abr\u00eda un boquete (4,2). Lucas habla para griegos que solamente conocen las tejas.

{N}5,{/}36 {C}Para remendar un vestido viejo{/}. Seg\u00fan unos, este remendar significar\u00eda reformar las interpretaciones erroneas que los maestros de la Ley y los fariseos pod\u00edan dar de la Ley. Mucho m\u00e1s probable es que remendar significa completar y explicitar la misma Ley, o sea la religi\u00f3n del Antiguo Testamento tal como se presenta al t\u00e9rmino de una larga tradici\u00f3n en que se mezclaron \u00edntimamente lo divino y lo humano, le esencial y lo accesorio. Jes\u00fas, dejando los moldes de la pr\u00e1cticas jud\u00edas, nos hace pasar a una nueva etapa, definitiva \u00e9sta, anunciada en el Antiguo Testamento (ver en Mt 5,17 y Heb 10,9). Cuando decimos que Jes\u00fas lleva la Ley a su perfecci\u00f3n, no se trata solamente de dar un paso m\u00e1s en el camino de interiorizaci\u00f3n de la fe o de una moral m\u00e1s perfecta: Jes\u00fas reorienta todas las perspectivas de la fe a partir de un acontecimiento nuevo e inesperado que es la muerte y la resurrecci\u00f3n del Mes\u00edas.
Se necesitan hombres nuevos y nuevas formas de pensar para guardar el vino nuevo que simboliza una nueva creaci\u00f3n (Jn 2) y el Esp\u00edritu Santo (He 2,13; Ef 5,18) . Lucas explicita el riesgo que corre el Evangelio si la Iglesia acepta acomodarse al gusto de esos "judaizantes" o "jud\u00edo-cristianos" que no se atreven a darle un vuelco a la visi\u00f3n religiosa de la comunidad jud\u00eda y a la "justicia" o forma de perfecci\u00f3n que se busc\u00f3 antes de Jes\u00fas.

{N}6,{/}14 {N}LA LISTA DE LOS DOCE{/}
V\u00e9ase la nota puesta en Marcos 3,14. 
Es cierto que Jes\u00fas los escogi\u00f3 Doce, y dicho n\u00famero era rico de sentido, siendo el de las tribus de Israel: se les encarga la totalidad del pueblo de Dios.
Es posible que algunos de esos Doce no hayan dejado huellas en los recuerdos de la comunidad primitiva y que la Iglesia, preocupada por guardar el n\u00famero de doce haya incluido en la lista unos disc\u00edpulos de la primera hora que se hab\u00edan ganado cierta fama. Se notan puntos comunes, ya sea reales o forjados por la tradici\u00f3n, entre el ap\u00f3stol Felipe y el \u00abdi\u00e1cono\u00bb Felipe (He 6 y 8).
Se sabe que la lista de los Doce no es la misma en los tres evangelios sin\u00f3pticos, a los que habr\u00eda que agregar He 1,13. No se sabe si hay que traducir Judas {C}de Santiago{/} por {C}hijo{/} o {C}hermano de{/} {C}Santiago{/}. Se ve sin embargo que reemplaza a Tadeo (llamado Lebb\u00e9 en algunos manuscritos antiguos) al que citan Mateo y Marcos. \u00bfEs Tadeo el mismo que Judas de Santiago? \u00bfO bien era uno de los Doce que se retir\u00f3 y fue pronto olvidado, siendo reemplazado en ese momento por Judas de Santiago? Lucas nos habla del reemplazo de Judas Iscariote (He 1,15) pero no estaba obligado a hablarnos de otros reemplazos, lo que era factible dado que hubo un tiempo en que se daba el t\u00edtulo de ap\u00f3stoles a algunos que pasaban por fundadores de iglesias. Fuera de eso, no hay raz\u00f3n alguna para identificar a Bartolom\u00e9 con Natanael: el hecho de que Juan 1,45-50 nos muestre a este \u00faltimo entre los primeros disc\u00edpulos no es prueba de que haya pertenecido al grupo de los Doce.
Sim\u00f3n, el zelote, es llamado el cananeo en Mt 10,4. Este vocablo, en hebreo, significa lo mismo que zelote en griego: el fan\u00e1tico. Se refer\u00eda a terroristas que asaltaban a los romanos y sus colaboradores.

{N}6,{/}43 {C}No hay \u00e1rbol bueno{/}. Lucas refiere estas sentencias a la conciencia limpia. Es necesario purificar nuestra mente y nuestro esp\u00edritu para que luego nuestras palabras y actos produzcan frutos de justicia y de bondad.

{N}6,{/}46 En todo su discurso Lucas nos entrega sentencias cortas de Jes\u00fas que Mateo recopil\u00f3 y copi\u00f3 igual que \u00e9l en su Serm\u00f3n en le Monte. Se advierte que algunas de ellas hab\u00edan sido ya un poco modificadas. Aqu\u00ed, por ejemplo, s\u00f3lo los convertidos pod\u00edan invocar a Jes\u00fas de esta manera: \u00a1Se\u00f1or, Se\u00f1or!

{N}7,{/}2 Comp\u00e1rese con Jn 4,46, el que parece informar de la misma curaci\u00f3n. Esto permite apreciar el tipo de precisi\u00f3n que se puede esperar de los relatos de los milagros. Entre otras cosas se ve que Juan habla de un {C}funcionario del rey{/}. Pero algunos a\u00f1os despu\u00e9s, los romanos sustituyeron al rey y los sin\u00f3pticos, olvidando o ignorando la situaci\u00f3n antigua, nos hablan de un {C}centuri\u00f3n{/} romano. Tambi\u00e9n es posible que se hayan fundido dos curaciones realizadas en los mismos lugares y que ten\u00edan puntos de semejanza.

{N}7,{/}13 Na\u00efn, pueblito muy cercano a Sunem donde Eliseo resucit\u00f3 un muerto (2Re 4,8). {C}Lo devolvi\u00f3 a su madre{/}: como hizo El\u00edas (1Re17,23). En otros lugares volver\u00e1 la comparaci\u00f3n de Jes\u00fas con El\u00edas, especialmente en 9,27-62. Y la gente habla de un {C}gran profeta{/} porque en la Biblia solamente de El\u00edas y Eliseo se dice que hayan resucitado a muertos. 
{C}Dios ha visitado a su pueblo{/}: se ha acordado de \u00e9l y ha intervenido, como en G\u00e9n 50,24; Rut 1,7 y Lc 1,68.

{N}7,{/}21 La respuesta de Jes\u00fas es sacada de Is 61,1, el mismo texto que Jes\u00fas comenta en la sinagoga de Nazaret: Lc 4,18.
{C}Una buena nueva llega a los pobres{/}. Se adapta a la predicaci\u00f3n de Jes\u00fas lo que el profeta dec\u00eda de s\u00ed mismo al ser enviado para anunciar a los desterrados de Babilonia el perd\u00f3n de Dios y la vuelta a su tierra. Jes\u00fas enfatiza el revivir de los pobres. Hoy todav\u00eda, este signo es el que mide la autenticidad de nuestra evangelizaci\u00f3n, no la multiplicaci\u00f3n de nuestras ayudas o la publicaci\u00f3n de documentos sobre nuestro amor a los pobres. 

{N}7,{/}30 Era dif\u00edcil pensar que la gente decente bajara al desierto para mezclarse all\u00ed con la turba de los ignorantes y, luego, desvisti\u00e9ndose en el Jord\u00e1n. Pero \u00bfno pod\u00eda ser que ese fuera el camino para renacer?

{N}7,{/}33 {C}Est\u00e1 endemoniado{/}. T\u00e9ngase presente que la lengua griega, y el evangelio, hablan a menudo de demonios al referirse a un desorden psicol\u00f3gico o a una excentricidad. A nadie se le ocurr\u00eda pensar que Juan fuera un instrumento del diablo.

{N}7,{/}35 Comp\u00e1rese el vers. 35 con Mateo 11,19. Mateo dice que la sabidur\u00eda fue justificada por sus obras, es decir: los resultados demostraron que ella hab\u00eda actuado bien. Lucas dice que la sabidur\u00eda fue justificada por sus hijos, es decir, sus hijos supieron ver que ella hab\u00eda actuado bien.

{N}7,{/}37 Esta mujer que puede tomar la libertad de entrar en casa de Sim\u00f3n no es cualquier persona: es de su mismo ambiente, tiene plata y no es uns prostituta a pesar de que su vida no ha sido un modelo. Lucas no la nombra, pero hizo bastante para que se reconociera a Mar\u00eda de Betan\u00eda, la pariente de Marta y de L\u00e1zaro (Jn 12,3).

{N}8,{/}3 A Jes\u00fas no le cost\u00f3 encontrar el lenguaje que entend\u00eda el pueblo sencillo, pues le pertenec\u00eda; pero tambi\u00e9n del ambiente m\u00e1s acomodado e instruido le llegaron amigos. Las mujeres, aquellas olvidadas de la sociedad religiosa, lo entend\u00edan muchas veces mejor por el solo hecho de que no observaban toda la vida y las personas con los lentes y las etiquetas de los partidos y de los dogmas. Jes\u00fas tuvo con varias de ellas una relaci\u00f3n profunda: posiblemente Mar\u00eda no fue para \u00e9l menos que Pedro y Juan. Debido a que el tiempo le fue medido, no tuvo que defenderse de esos amigos y bienhechores que sin duda lo habr\u00edan monopolizado con el tiempo, tratando de dar a su evangelizaci\u00f3n las bases firmes y los apoyos sociales en los que conf\u00eda la sabidur\u00eda humana. 

{N}8,{/}12 Lucas manifiesta aqu\u00ed su centro de inter\u00e9s: {C}no quiere que crean y se salven{/}. Olvidando tanto al Sembrador como al hecho de la siembra, se fija en que no hay salvaci\u00f3n sin fe, la cual requiere que se escuche la Palabra. De entrada identifica la semilla con la Palabra de Dios; asimismo al terminar la par\u00e1bola, celebrar\u00e1 a los que escuchan la Palabra y la hacen realidad. 

{N}8,{/}16 {C}F\u00edjense bien en la manera como escuchan{/}. En Lucas estas peque\u00f1as par\u00e1bolas vienen a confirmar la par\u00e1bola del Sembrador y nos dicen que la mejor disposici\u00f3n para entrar m\u00e1s adelante es valorizar lo que uno ya recibi\u00f3. El que recibi\u00f3 esta ense\u00f1anza como un secreto precioso debe hacerla suya de tal manera que pueda transmitirla a otros y ser luz para el mundo; y merecer\u00e1 recibir una comprensi\u00f3n m\u00e1s profunda de las cosas de Dios.

{N}8,{/}43 {N}TU FE TE HA SALVADO{/}
Numerosos manuscritos antiguos tienen para este vers\u00edculo un texto m\u00e1s largo y m\u00e1s cercano a Mc 5,25. Ese detalle vale poco al lado de la palabra de Jes\u00fas: {C}Tu fe te ha salvado{/}. Se la encuentra en Mateo y en Marcos en el mismo relato, y adem\u00e1s cuatro veces en Lucas (7,50; 17,19; 18,42 y He 14,9). \u00bfDe qu\u00e9 fe se trata? Por muy mal informados que hubieran estado los enfermos, sab\u00edan sin embargo bastante para considerar a Jes\u00fas como un profeta (Mc 6,15) y se acercaban a \u00e9l con la misma certeza: Dios ha visitado a su pueblo (Lc 7,16).
Esta es la fe tal como se la encuentra en el pueblo sencillo y sin teolog\u00eda. Y Jes\u00fas es el primero en valorizarla. Si nos remitimos a los relatos de milagros del Antiguo Testamento que pueden compararse con los del evangelio -aunque de hecho s\u00f3lo se los encontrar\u00e1 en los cap\u00edtulos consagrados a El\u00edas y a Eliseo (1Re 17; 2Re 1-7)- la fe no est\u00e1 ausente, pero no es lo m\u00e1s importante (Num 21,9). Los relatos destacan el carisma del profeta, y el profeta, que tiene la fe y el carisma, pide a Dios el milagro. El evangelio por su parte, y muy especialmente el de Marcos, da testimonio del poder de Jes\u00fas, el que, a diferencia del profeta, no pide a Dios sino que da una orden. Lucas en cambio se complace en recordar las palabras de Jes\u00fas que celebran el poder de la fe. 
Muchas personas miran en menos ese poder de la fe e inmediatamente piensan: Es la misma fe que atrae la clientela donde los charlatanes. No ven all\u00ed m\u00e1s que una autosugesti\u00f3n, la que en determinados casos da el latigazo que se necesitaba, pero que no tiene valor en el plano m\u00e9dico ni menos en el religioso.
La palabra de Jes\u00fas nos invita m\u00e1s bien a envidiar esa fe sin instrucci\u00f3n que reconoce a menudo a los profetas pero que no hace gran uso de la Iglesia instalada; ella es una de nuestras grandes riquezas. En el mundo que nos rodea, en el comienzo de todo lo que es grande ha estado la fe, si no bajo la forma de {C}Dios ha visitado a su pueblo{/}, a lo menos en su versi\u00f3n laicizada: la suerte nos ayudar\u00e1. Todos, y en todas las religiones entienden ese lenguaje. 
El Antiguo Testamento, si bien muestra a esa fe en acci\u00f3n (v\u00e9ase Heb 11), poco habla de ella. Los escritos del Nuevo Testamento en cambio hacen a cada rato el elogio de la fe, pero con m\u00e1s frecuencia se trata de la fe en Cristo el Se\u00f1or. Esos libros nos hablan de creyentes que viven conscientemente su vida nueva de bautizados, y lo importante de la fe seg\u00fan Cristo (v\u00e9ase la nota en He 4,12) es que ella permite el acceso a los bienes sobrenaturales. Se est\u00e1 pues al lado del terreno en donde se debate la pobre gente. Pero aqu\u00ed el Evangelio nos recuerda a esa gran mayor\u00eda de nuestros hermanos para quienes no est\u00e1 asegurado el pan del d\u00eda siguiente y para quienes m\u00e9dicos y servicios de salud constituyen un lujo fuera de su alcance. Su fe mal o poco instruida, muy condicionada por las necesidades del momento (2 Re 4,39; Jn 2,3), no es menos valiosa a los ojos de Dios. Un optimismo irracional los lleva a veces a pensar que Dios los sacar\u00e1 del apuro, y Dios se reconoce en esa idea que ellos se hacen de \u00e9l. 

{N}9,{/}7 {C}Juan que ha resucitado{/}. El pueblo pensaba que en los \u00b4\u00b4ultimos tiempos volver\u00eda El\u00edas (Mal 3,23; Sir 48,10), y con \u00e9l volver\u00edan los profetas muertos y los m\u00e1rtires. Consideraban a Juan como un m\u00e1rtir y pensaban que volver\u00eda para castigo de Herodes. Su muerte se sumaba a muchas m\u00e1s de patriotas ejecutados o crucificados, d\u00e1ndoles la certeza de que se acercaba el Juicio. Unos asociaban a Jes\u00fas y a Juan: Jes\u00fas hac\u00eda los milagros que Juan no hab\u00eda obrado.

{N}9,{/}10 Esta menci\u00f3n de {C}Betsaida{/} parece contradecir a Juan 6,1. Pero el texto no es seguro y Betsaida falta en muchos manuscritos.

{N}9,{/}51 {C}El tiempo en que ser\u00eda llevado al cielo{/}. El texto dice: en el tiempo de ser llevado arriba, recordando a El\u00edas (2Re 2,1). {C}Emprendi\u00f3 resueltamente{/}; el texto dice: puso dura su cara. La palabra {C}cara {/}volver\u00e1 en modismos propios del hebreo: hab\u00eda mandado ante su cara... (52) porque su cara estaba orientada hacia Jerusal\u00e9n (53)... los envi\u00f3 ante su cara (10,1). Este estilo nos indica que el viaje a Jerusal\u00e9n se inscribe dentro de la gran tradici\u00f3n de la historia sagrada: as\u00ed como los peregrinos sub\u00edan a Jerusal\u00e9n a encontrar la {C}cara{/}, o sea, la presencia divina, del mismo modo Jes\u00fas camina imperturbablemente hacia el lugar de su Pasi\u00f3n, que ser\u00e1 tambi\u00e9n el de su glorificaci\u00f3n.
Jes\u00fas sigue el camino m\u00e1s directo, que atraviesa Samaria, con los problemas previsibles en pa\u00eds hostil. La pregunta de Santiago y Juan (los hijos del trueno: Mc 3,17): ver 2Re 1,10.

{N}9,{/}56{C} Jes\u00fas los reprendi\u00f3{/}. Varios manuscritos a\u00f1aden: No saben de qu\u00e9 espiritu son ustedes; el Hijo del Hombre no vino para perder sino para salvar (ver 19,10).

{N}10,{/}1 Esas instrucciones de Jes\u00fas a los {C}setenta o setenta y dos disc\u00edpulos{/} son pr\u00e1cticamente las mismas que dio a los ap\u00f3stoles en 9,1. Parece que Lucas, al igual que Marcos, dispon\u00eda de dos textos bastante parecidos. Mateo los refundi\u00f3 en uno solo. Lucas habr\u00eda puesto uno en 9,1 y el otro aqu\u00ed.

{N}10,{/}17 Hay que fijarse en la forma tan hebrea de la respuesta de Jes\u00fas al retomar las palabras de sus disc\u00edpulos. Ellos dicen: Tu {C}nombre{/}, y Jes\u00fas responde: Los {C}nombres{/} de ustedes. Los disc\u00edpulos {C}se alegran{/} y Jes\u00fas dice: {C}No se alegren{/}. Satan\u00e1s cae {C}del cielo{/}, y lo que est\u00e1 escrito {C}en el cielo{/} son los nombres de los disc\u00edpulos. N\u00f3tese tambi\u00e9n que los disc\u00edpulos hablan de {C}los demonios{/} que se les sometieron y Jes\u00fas dice: {C}los esp\u00edritus{/}; y para \u00e9l el adversario no son los esp\u00edritus sino Satan\u00e1s.

{N}10,{/}27 Mateo y Marcos traen esta pregunta del maestro de la Ley sobre el primer mandamiento. S\u00f3lo Lucas hace de ella un prealable a otra pregunta sobre qui\u00e9n es el pr\u00f3jimo. No es inveros\u00edmil que este maestro haya dado la respuesta (a diferencia de Mateo y Marcos) pero s\u00f3lo Jes\u00fas pod\u00eda pensar en ponerlos en un mismo plano.
{C}Haz esto y vivir\u00e1s{/}: f\u00f3rmula que acompa\u00f1a los mandamientos en varios lugares del Deuteronomio (8,1).

{N}10,{/}29 {N}EL PROJIMO{/}
Los m\u00e1s antiguos comentarios rab\u00ednicos de la Biblia - contempor\u00e1neos de los evangelios- muestran que los maestros estaban divididos con respecto a la pregunta de qui\u00e9n es el pr\u00f3jimo. La pregunta que se le plante\u00f3 a Jes\u00fas ten\u00eda pues una gran actualidad. Y las interpretaciones de la palabra {C}pr\u00f3jimo{/} iban de la familia m\u00e1s cercana a los familiares, a todo hermano jud\u00edo, incluso a los pros\u00e9litos que no eran todav\u00eda plenamente jud\u00edos. Pero nadie hab\u00eda traspasado esa barrera tanto nacional como religiosa.
La respuesta de Jes\u00fas es pues absolutamente nueva. Tal como la ha demostrado el fil\u00f3sofo Henri Bergson, pasar del pr\u00f3jimo miembro del mismo grupo social a un pr\u00f3jimo que puede ser cualquier otra persona, no es s\u00f3lo una ampliaci\u00f3n, sino que es acceder a otro mundo. El amor al pr\u00f3jimo que se trataba de practicar entre jud\u00edos y griegos en la Iglesia primitiva a pesar de las desconfianzas mutuas (y eso era una de las principales preocupaciones de Pablo: 2 Cor c.8-9) era una riqueza nueva dada al mundo. San Juan, por su parte, lo ve\u00eda como un mandamiento totalmente nuevo (Jn 13,34; 1Jn 2,8). Si ahora la respuesta de Jes\u00fas no nos parece tan extraordinaria, es simplemente porque esa par\u00e1bola ha transformado ya las conciencias. Sin embargo ese amor al pr\u00f3jimo contin\u00faa apareciendo como una novedad en el mundo actual; si bien se dan numerosos ejemplos de ayuda al pr\u00f3jimo lejano cuando se trata de casos individuales y de salvar a marginados, es cosa m\u00e1s sorprendente cuando el amor permite el reencuentro de grupos sociales entre los cuales existen barreras.

{N}10,{/}33 N\u00f3tese en 2Cr\u00f3 28,8-15 cierto relato algo extra\u00f1o en que los antepasados de los samaritanos act\u00faan en forma semajante. Varios detalles del texto parecen haber inspirado la par\u00e1bola de Jes\u00fas, pero all\u00ed la lecci\u00f3n es diferente: la humanidad de los samaritanos es presentada como una cosa muy normal: no hac\u00edan m\u00e1s que reconocer el car\u00e1cter sagrado inherente a todo miembro del pueblo de Jud\u00e1. Aqu\u00ed en cambio, Jes\u00fas pisotea el orgullo de los suyos, mostr\u00e1ndonos c\u00f3mo debemos superar cualquier barrera y prejuicio de raza. 

{N}10,{/}41 {C}Mar\u00eda escogi\u00f3 la mejor parte{/}. La palabra de Jes\u00fas se hace m\u00e1s significativa si se considera de m\u00e1s cerca la situaci\u00f3n de esas dos hermanas. Mar\u00eda, se dice, es {C}hermana de Marta{/}: \u00bfhermana en sentido estricto, o m\u00e1s probablemente prima o pariente? La que {C}recibe en su casa{/} es Marta, pero \u00bfno hab\u00eda llegado Mar\u00eda en el grupo que acompa\u00f1aba a Jes\u00fas? Juan nos dice que esa hermana de Marta es la misma Mar\u00eda que derram\u00f3 el perfume en los pies del Se\u00f1or (Jn 11,2 y 12,3) y que vuelve a aparecer poco despu\u00e9s en Jn 20,11. Pero si Juan, siempre tan preciso en las acotaciones concretas, no mezcl\u00f3 los roles, esa Mar\u00eda, a la que se aparece Jes\u00fas resucitado, no puede ser otra que Mar\u00eda de Magdala.
Es pues muy posible que esa Mar\u00eda {C}hermana de Marta{/} hubiese llegado en el grupo que segu\u00eda a Jes\u00fas (Lc 8,2). Seg\u00fan la costumbre ella deber\u00eda haber ido a reunirse con las mujeres que ejecutan el trabajo dom\u00e9stico mientras los hombres hablan cosas de hombres, pero ella se queda con los hombres. Y cuando Marta se queja, Jes\u00fas hace el elogio de la que despreci\u00f3 el qu\u00e9 dir\u00e1n y se hizo itinerante junto con \u00e9l para el servicio del Reino, teniendo ahora toda facilidad para recibir la Palabra.

{N}10,{/}42 {C}Una sola cosa es necesaria{/}. Muchos manuscritos traen un texto diferente: "Pocas cosas son necesarias". Otros traen: "Pocas cosas son necesarias, en realidad una sola". Pareciera que {C}pocas cosas{/} es un texto revisado en ambientes mon\u00e1sticos que justificaban con estas palabras sus pr\u00e1cticas asc\u00e9ticas. Otros, posteriormente, quisieron conciliar las dos versiones.

{N}11,{/}5 La comparaci\u00f3n de Jes\u00fas nos pinta la situaci\u00f3n de las familias sencillasde su tiempo. La casa de Palestina no ten\u00eda sino una sola pieza y, cuando todos se hab\u00edan tendido sobre las alfombras o las ca\u00f1as y pajas en que dorm\u00edan juntos, tapados por las mismas mantas, era imposible levantarse y buscar algo en la oscuridad sin desarmar todo.

{N}11,{/}9 N\u00f3tese que Jes\u00fas no habla s\u00f3lo de pedirle a Dios, sino tambi\u00e9n de buscar e incluso de pedirles a otros que tienen y que saben lo que no sabemos, aun cuando nos parezca humillante aparecer como pobres e ignorantes.
Digno de destacarse es tambi\u00e9n el ejemplo dado por Jes\u00fas: ese hombre no ped\u00eda por \u00e9l sino para poder atender a un amigo de paso. 

{N}11,{/}12 Una parte de los manuscritos antiguos dicen aqu\u00ed: {C}...cu\u00e1nto m\u00e1s desde el cielo el Padre dar\u00e1...{/}

{N}11,{/}14 Aqu\u00ed Lucas no se fija tanto en la oposici\u00f3n de los fariseos, a diferencia de Mateo, como en el aspecto positivo de la ense\u00f1anza de Jes\u00fas: \u00e9l libera del demonio a los suyos y les pide juntar con \u00e9l.

{N}11,{/}27 Esta bienaventuranza concluye las instrucciones a los disc\u00edpulos sobre la oraci\u00f3n y la vigilancia frente al demonio. Se parece mucho a otra que terminaba la predicaci\u00f3n en par\u00e1bolas (8,21).

{N}11,{/}29 {C}La reina del sur resucitar\u00e1.{/} En los vers\u00edculos 31 y 32 el evangelio emplea el verbo levantarse que tiene aqu\u00ed un doble sentido. La reina del sur ser\u00e1 el testigo que se levanta para acusar. Pero tambi\u00e9n ese verbo levantarse es junto con el verbo despertarse uno de los dos que emplea el Nuevo Testamento para decir: resucitar.

{N}11,{/}33 Lucas junta estas dos comparaciones para referirlas a la conciencia. La divisi\u00f3n que se produce en torno a Jes\u00fas se debe fundamentalmente a que muchos hombres se niegan a la luz a pesar de que Dios la puso dentro de ellos mismos, en su conciencia (2,31-34; Jn 9).

{N}11,{/}41 Nuestra traducci\u00f3n a\u00f1ade al comienzo un {C}seg\u00fan ustedes{/}{N} {/}que no est\u00e1 en el texto pero que ayuda a ver c\u00f3mo Jes\u00fas habla de manera ir\u00f3nica. El texto dice: \u00a1Den limosnas con lo que tienen! y todo ser\u00e1 puro para ustedes. Muchos lo entienden como si Jes\u00fas dijera a los fariseos: Piensen primero en dar limosnas. Pero eso era justamente lo que los fariseos hac\u00edan mejor que nadie (Mt 6,2) y lo que les dejaba tranquila la conciencia. La palabra griega que se tradujo por {C}lo que tienen{/} puede tambi\u00e9n traducirse por {C}lo que est\u00e1 en el interior {/}, por eso algunos traducen: Den limosnas que vienen del interior (es decir del coraz\u00f3n) y todo ser\u00e1 puro para ustedes.
Tambi\u00e9n ha habido largas discusiones sobre la palabra griega que significa {C}con lo que tienen{/} para saber si hay que traducirla por: {C}con sus bienes{/} o {C}con lo que les sobra{/}, porque despu\u00e9s ser\u00eda m\u00e1s f\u00e1cil decir a los ricos hasta qu\u00e9 punto est\u00e1n obligados a dar, y si eso es un deber de justicia o de caridad. Pero es evidente que tales discusiones nada tienen que ver, ni con el texto, ni con la manera que tiene el evangelio para referirse al dinero.

{N}11,{/}44 Para comprender ese vers\u00edculo, recordemos que uno se volv\u00eda impuro si tocaba un cad\u00e1ver. La tradici\u00f3n quer\u00eda que fuera lo mismo cuando se pisaba una piedra plana aparentemente inofensiva pero que cubr\u00eda una tumba. Y Jes\u00fas piensa en el peregrino que, habi\u00e9ndose preparado y purificado, se da cuenta demasiado tarde que puso el pie donde no deb\u00eda: \u00a1Y eso que no lo v\u00ed, y yo me ensuci\u00e9!.

{N}11,{/}45 El maestro de la Ley se siente alcanzado por los reproches de Jes\u00fas: muchos de ellos pertenec\u00edan al grupo de los fariseos (Mc 2,16{C}). Ustedes cargan a la gente{/}. Este es el mismo vocabulario que usaba la gente: la {C}carga{/} designaba las obligaciones de la Ley. Despu\u00e9s de multiplicar los preceptos negativos imposibles de cumplir para la gente com\u00fan que se dedica al trabajo del campo sin tener comodidades ni servidumbre, los intelectuales no se preocupan por la realidad pastoral: \u00bfc\u00f3mo salvar a toda esta gente? Cualquiera que tenga un cargo pastoral se sentir\u00e1 golpeado por los reproches de Jes\u00fas por poco que preste atenci\u00f3n a lo que sucede hoy en torno nuestro: \u00a1qu\u00e9 ausencia tremenda de una palabra de Dios anunciada a las masas! Y \u00a1qu\u00e9 ceguera muchas veces en los maestros de la Nueva Ley!

{N}11,{/}48 Otra vez una iron\u00eda de Jes\u00fas. No repite lo que ya dec\u00eda el vers. 47, pues dice {C}construir{/} sin ning\u00fan complemento y lo toma en sentido figurado: como ya eliminaron a los profetas, ustedes tienen el campo libre y se\u00f1orean en las instituciones.

{N}11,{/}50 {C}Se les pedir\u00e1 cuenta de la sangre de todos los profetas{/}. La generaci\u00f3n de Jes\u00fas estaba muy sensibilizada a la venganza que Dios exigir\u00eda por la sangre de sus m\u00e1rtires; pero los ve\u00eda como las v\u00edctimas de enemigos de Israel, tanto de los paganos como de los "pecadores". Jes\u00fas afirma que la presente generaci\u00f3n, incluyendo a sus gu\u00edas religiosos, es la primera culpable y la que pagar\u00e1. {C}Desde el santo{/} (el texto dice.justo) {C}Abel{/}, primer muerto de la Biblia, hasta {C}Zacar\u00edas{/} (2 Cr\u00f3 14,20). Este no fue el \u00faltimo cronol\u00f3gicamente, sino que su asesinato se le\u00eda al final de los libros de las Cr\u00f3nicas que conclu\u00edan la Biblia hebrea.
{C}Desde la creaci\u00f3n del mundo{/}. Es muy notable esta profec\u00eda de Jes\u00fas que hace recaer sobre sus contemporaneos toda la sangre derramada desde la creaci\u00f3n (o m\u00e1s bien la fundaci\u00f3n) del mundo. Ser\u00eda un error pensar que \u00e9stos fueran m\u00e1s culpables que cualquier otra colectividad de cualquier otro tiempo. M\u00e1s bien debemos entender que, en la muerte de Jes\u00fas, estuvo presente de alguna manera la violencia de toda la humanidad. 
En tres lugares Jes\u00fas pretende dominar toda la extensi\u00f3n de la historia y se refiere al principio: en Mt 19,4 para afirmar la indisolubilidad del matrimonio; en Mt 13,35 el evangelista afirma en su nombre que nos revela los secretos escondidos de nuestro destino. Aqu\u00ed nos entrega una de las llaves de nuestro destino al reivindicar el primer lugar entre todas las v\u00edctimas. El tr\u00e1gico fin de muchos de sus contemporaneos (tambi\u00e9n ellos pertenec\u00edan al pueblo del que Dios hizo su instrumento para la salvaci\u00f3n del mundo) ilustr\u00f3 la importancia \u00fanica de esta hora de la historia.

{N}11,{/}52 {C}Ustedes se adue\u00f1aron de la llave del conocimiento{/}. En ese sentido que impusieron su propia organizaci\u00f3n, sus propias escuelas, sus m\u00e9todos de discusi\u00f3n y sus propios temas de investigaci\u00f3n. Estos, sin embargo, no son los que permitir\u00edan profundizar lo esencial de la revelaci\u00f3n b\u00edblica, y, siendo ellos los que ense\u00f1aban al pueblo, tampoco \u00e9ste pod\u00eda llegar al conocimiento que edifica (1Cor 8,1). 

{N}12,{/}16 Jes\u00fas retoma el ejemplo que aparece en Sir 11,19. Pero mientras aquel demostraba que nadie est\u00e1 seguro de su porvenir aunque parezca asegurado, Jes\u00fas pone el acento en la codicia: el rico no piensa m\u00e1s que en aumentar su fortuna.

{N}12,{/}21 Este vers\u00edculo falta en algunos manuscritos antiguos. Sin embargo viene como una respuesta a la pregunta del v.13. En el idioma hebreo se dice: Esta es la parte del que amontona... lo que se contrapone a la pregunta: Dile que me d\u00e9 mi parte de la herencia. 

{N}12,{/}22 En Lucas estas palabras y esta invitaci\u00f3n a la santa despreocupaci\u00f3n son propuestas a los que Dios eligi\u00f3 para ser los beneficiarios de su Reino, como lo indica la \u00faltima frase, propia de este evangelio.

{N}12,{/}25 {C}Qui\u00e9n puede a\u00f1adir...{/} El texto se puede traducir: alargar su vida de un codo (de medio metro), o a\u00f1adir medio metro a su estatura. La primera expresi\u00f3n nos resulta algo extra\u00f1a, la segunda significar\u00eda algo enorme. Posiblemente Jes\u00fas habla en forma ir\u00f3nica como lo hizo en otros lugares: por muy fabuloso que parezca, ganar medio metro ser\u00eda todav\u00eda una cosa muy peque\u00f1a ante Dios.

{N}12,{/}32 {C}No temas, peque\u00f1o reba\u00f1o{/}. Palabras de consuelo seg\u00fan la tradici\u00f3n b\u00edblica que anima al pueblo de los pobres, al Resto de Israel, prometi\u00e9ndoles la vuelta a su tierra y la llegada de Dios con las manos cargadas de los bienes de su Reino: Mi 7,14, So 3,11-18; Is 41,8-14; 54,3-8. El peque\u00f1o reba\u00f1o es el grupo de los disc\u00edpulos ya formado en torno a Cristo como el n\u00facleo del nuevo pueblo de Dios.
{C}Al Padre le agrad\u00f3{/}: es el mismo verbo complacerse que, en Mt 3,17 expresa la elecci\u00f3n de Jes\u00fas como Mes\u00edas. Reba\u00f1o o pueblo objeto de una elecci\u00f3n gratuita de Dios: el don de la fe en Cristo.
{C}Darte el Reino{/}. \u00bfSignificar\u00e1 esto que Dios le dar\u00e1 el Reino, o que ya lo dio? Muy posiblemente ya les dio el Reino, no solamente en el sentido de que los hizo entrar en \u00e9l, sino que les encarg\u00f3 la responsabilidad de su Reino: cada una de estas palabras tiene su equivalente en las promesas a Pedro: Mt 16,13-19.
{C}Vendan lo que tienen{/}. Estas palabras de Jes\u00fas no bastar\u00edan para explicar la puesta en com\u00fan de los bienes que intent\u00f3 la primera comunidad cristiana de Jerusal\u00e9n (He 4). Jes\u00fas no habla de poner en com\u00fan sino de distribuir. La Iglesia primitiva segu\u00eda m\u00e1s bien los intentos hechos anteriormente por las comunidades esenias.

{N}12,{/}33 No olvidemos que hacerse una bolsa{C} en los cielos{/}, tal como dice el texto que ha conservado la f\u00f3rmula hebrea, significa tenerla {C}junto a Dios{/}.

{N}12,{/}35 El texto dice: {C}Tengan los lumbos ce\u00f1idos{/}. Eso significa tener los pliegues de la t\u00fanica levantados y amarrados a la cintura, lo que permit\u00eda trabajar f\u00e1cilmente: el trabajador est\u00e1 listo. Y del mismo modo el patr\u00f3n se pondr\u00e1 ropa de trabajo para servirles a sus sirvientes.

{N}12,{/}37 {C}El mismo se pondr\u00e1 el delantal{/}. Esto, que se refiere a Jes\u00fas mismo (ver tambi\u00e9n Jn 13,4), est\u00e1 de acuerdo con otros textos de la Biblia que tratan de convencernos de la incre\u00edble sencillez, condialidad y servicialidad de Dios cuando quiere manifestarse a sus servidores (G\u00e9n 18,22; So 3,17).
{C}A medianoche o de madrugada{/}. Una espera que se prolonga. Este texto no deja lugar para decir que Jes\u00fas pensaba volver inminentemente para inaugurar el Reino (ver en Mc 9,1). 

{N}12,{/}45 Esos p\u00e1rrafos est\u00e1n dirigidos a los que tendr\u00e1n a su cargo la obra de Jes\u00fas. Sin embargo Lucas contin\u00faa aqu\u00ed con las advertencias anteriores que le exigen a cualquier disc\u00edpulo de Jes\u00fas que sea fiel en su trabajo. Ya sea que estemos o no conscientes de que Dios realiza su obra y de que su Reino crece con o sin nosotros, el cristiano debe tener siempre el sentido de su responsabilidad.
La fe, en la lengua griega, va unida estrechamente a la credibilidad. El disc\u00edpulo ha juzgado que Dios es cre\u00edble; Dios a su vez juzga que \u00e9ste es cre\u00edble y le conf\u00eda un cargo al mismo tiempo que el Esp\u00edritu le confiere una capacidad (un carisma) personal (Rom 12.5-8; 1Co 12,4-11). Sea cual fuere el \u00e1ngulo con que se mire el evangelio, siempre se encontrar\u00e1 en \u00e9l esa reciprocidad entre Dios y nosotros, entre el Padre y sus hijas e hijos.

{N}12,{/}56 Lucas da aqu\u00ed el mismo dicho del Se\u00f1or que Mateo retoma en su evangelio (16,4). Pero aqu\u00ed perdi\u00f3 la oposici\u00f3n hebrea entre {C}cielo {/}y {C}tierra{/} que hab\u00eda en este \u00faltimo.
{C}\u00bfC\u00f3mo es que no comprenden el tiempo presente?{/} Es dif\u00edcil interpretar bien la historia. Sin embargo pueden presentarse un conjunto de hechos que permiten discernir una hora decisiva dentro de la Historia Sagrada. El ministerio de Jes\u00fas marca una de estas etapas. Los acontecimientos referentes a la ruina de Jerusal\u00e9n marcar\u00e1n otra etapa (Lc 21,28).
{C}Todos perecer\u00e1n de igual modo{/}. Amenaza para cada uno de los que no se convierten: perecer\u00e1n en el sentido en que Jes\u00fas dijo: el que quiera salvar su vida la perder\u00e1 (9,24). Amenaza para la colectividad de Israel que va a su destrucci\u00f3n materialmente y que tambi\u00e9n va a perder al Mes\u00edas que era su luz. 

{N}13,{/}11 Se notar\u00e1 la enfermedad atribuida a una influencia demon\u00edaca; y se sabe que Lucas en especial no distingue netamente pose\u00eddos y enfermos. Jes\u00fas no rechaza la idea de que el esp\u00edritu del mal saca provecho de nuestras dolencias.

{N}13,{/}19 Estas dos par\u00e1bolas cortas que Mateo junt\u00f3 con otras referentes al reino de Dios (Mt 13) est\u00e1n aqu\u00ed mejor en su lugar. Pues Jes\u00fas no contaba par\u00e1bolas en cualquier momento sino cuando se presentaban hechos que deb\u00edan ser comentados mediante dichas par\u00e1bolas. En el caso presente, Lucas concluye la primera parte de su viaje de Jes\u00fas de Galilea a Jerusal\u00e9n (9,51-13,21): la misi\u00f3n en especial ha demostrado que el reino de Dios se va desarrollando. 
Se notar\u00e1 aqu\u00ed la adaptaci\u00f3n de algunos detalles del texto original para mejor comprensi\u00f3n de los lectores. Para palestinos (Mt 13,31), la mostaza es una planta hedionda que se siembra en el campo; para Lucas, que es griego, es una hierba medicinal que se tiene cerca, en el jard\u00edn.

{N}13,{/}22 Otra vez Lucas recuerda la subida de Jes\u00fas a Jerusal\u00e9n, como iniciando otra secci\u00f3n de esta parte de su evangelio (ver en 9,51). A continuaci\u00f3n pone varias sentencias de Jes\u00fas que aclaran y presagian la incredulidad de Israel a su respecto.

{N}13,{/}25 Las mismas palabras de Jes\u00fas se leen en Mt 7,22: all\u00ed Jes\u00fas dialoga con malos cristianos. Aqu\u00ed se trata de los compatriotas de Jes\u00fas: \u00e9l niega los privilegios de sus hermanos seg\u00fan la carne (8,19) y los derechos de la raza de Abrah\u00e1n.

{N}13,{/}31 \u00bfAviso bienintencionado, o sugerencia interesada? Jes\u00fas contesta con una palabra de desprecio para Herodes: no es un le\u00f3n sino solamente un zorro. Jes\u00fas no se aleja por temor a la muerte, sino porque su muerte lo espera en Jerusal\u00e9n.

{N}13,{/}34 {C}\u00a1Cu\u00e1ntas veces he querido reunir a tus hijos!{/} Reunir a los hijos de Israel, esta deb\u00eda ser la obra de los tiempos del Mes\u00edas (Is 49,6; Ez 36-37). No solamente poner fin a la divisi\u00f3n entre Jud\u00e1 e Israel, pecado original de la naci\u00f3n, sino tambi\u00e9n reunir a los numerosos jud\u00edos que hab\u00edan emigrado a otros paises (Jn 7,35).

{N}14,{/}7 Los dos p\u00e1rrafos que siguen nos ayudan a ver que Jes\u00fas retomaba en muchas ocasiones las ense\u00f1anzas de sus predecesores. En 14,7-9 retoma Pro 25,6; pero aqu\u00ed Lucas pone un acento nuevo al destacar la palabra que significa tanto invitado como llamado: Jes\u00fas se dirige a los que son llamados a la fe y a la Iglesia. Asimismo pasa en la par\u00e1bola siguiente hasta v.15. En cuanto al v.11, resume varios textos de los profetas (Is 2,11-18; Ez 2,31). Jes\u00fas, se inserta en una cultura secular como hab\u00edan hecho los profetas antes que \u00e9l; pero incluso en los lugares en que no innova, sus lecciones de sabidur\u00eda se ubican en una visi\u00f3n nueva de la existencia: hoy Dios se hace presente.

{N}14,{/}15 \u00a1Feliz el que tome parte en el banquete! Jes\u00fas responde que si bien el banquete se realiza m\u00e1s tarde, hy es cuando se hacen las invitaciones.
{C}Envi\u00f3 a su sirviente{/}, seg\u00fan la costumbre oriental: ese servidor es Jes\u00fas.

{N}14,{/}21 {C}Trae para ac\u00e1 a los pobres, a los ciegos...{/} Estos que se recogen en la ciudad misma a defecto de la gente decente son los pobres de Israel. Luego se buscar\u00e1 por los caminos y se obligar\u00e1 a entrar a convertidos de otras naciones.

{N}14,{/}25 {C}Caminaba con Jes\u00fas un gran gent\u00edo{/}. Jes\u00fas habla, no para el grupo reducido de los disc\u00edpulos, sino para todos aquellos que empezar\u00e1n a seguirlo. Es en este lugar donde Lucas relata una de las sentencias de Jes\u00fas que m\u00e1s escandaliz\u00f3 a sus disc\u00edpulos: "Si alguno quiere venir a m\u00ed y no se desprende de su padre... " Es sabido que el texto original dice: "quiere venir a m\u00ed y no {C}odia {/}a su padre..." Y este odiar es el calco de un verbo hebreo que significa {C}odiar{/} en muchos casos, pero que se usa tambi\u00e9n respecto de una elecci\u00f3n para hablar de lo que no fue escogido. Esto que no tuvo la prioridad fue despreciado, o menos amado y, en alguna forma, odiado en aquel momento. Mateo estuvo consciente de que dicha palabra pod\u00eda ser mal interpretada por los no-jud\u00edos, por lo que cambi\u00f3 este giro en Mt 10,37. Con todo, vemos que Jes\u00fas es consciente en todo momento de ese Todo que es Dios, si lo comparamos con la nada que son los sentimientos, las pasiones y las necesidades del tiempo presente. Todo amor es portador de eternidad, pero ning\u00fan amor es aut\u00e9ntico si prefiere aquello de lo que se goza en el tiempo a lo que es Unico y eterno. 

{N}14,{/}28 {C}Construir una casa{/}. El texto dice: {C}una torre{/}, designando as\u00ed la casita de piedra que permite custodiar la vi\u00f1a (Mc 12,1). Vigilar y cuidar su propia existencia para hacerla m\u00e1s responsable. Participar en la guerra sin remisi\u00f3n que se terminar\u00e1 con el triunfo del reino de Dios.

{N}14,{/}34 Lucas refiere esta sentencia al que se atrever\u00eda a seguir a Cristo sin haber renunciado a todo: \u00e9ste pasar\u00eda a ser sal que no sala.

{N}15,{/}1  {C}Los publicanos{/}. Todos eran considerados pecadores, sin distinguir entre los altos administrativos que se llenaban el bolsillo cooperando con el opresor romano, y los peque\u00f1os funcionarios que aceptaban sin demasiados escr\u00fapulos un trabajo discutido. La mayor\u00eda de los textos dicen aqu\u00ed: {C}Todos {/}(!) los publicanos... 

{N}15,{/}4 {C}Deja las otras noventa y nueve en el desierto{/}. En el desierto, es decir en los terrenos que no sirven para el cultivo y que recorren los reba\u00f1os. Esta oposici\u00f3n entre noventa y nueve y una nos proyecta en otro mundo que es el de la misericordia. Dios no act\u00faa aqu\u00ed como en otros textos b\u00edblicos a la manera de un rey justo preocupado por restablecer la justicia a favor de los pobres, sino como el Padre que ama al pecador. No se fija en las estad\u00edsticas y los balances positivos de su gobierno en el mundo: todo lo olvida para gozar de una relaci\u00f3n inaudita con una sola persona salvada de su propia maldad.

{N}15,{/}11 {N}LA MISERICORDIA {/}
El presente cap\u00edtulo en que Lucas junta sus tres par\u00e1bolas sobre la misericordia divina le mereci\u00f3 que su evangelio fuera llamado Evangelio de la misericordia. En realidad, la Biblia entera es la que proclama la misericordia y el perd\u00f3n incansable de Dios. Es cierto, sin embargo, que la revelaci\u00f3n del amor de Dios en la persona de Jes\u00fas ha revolucionado el concepto que de \u00e9l se ten\u00eda. 
En los profetas Dios mostraba su misericordia cuando reun\u00eda a los dispersos de su pueblo y les devolv\u00eda la tierra prometida. Se trataba en primer lugar de una misericordia para con Israel en un tiempo en que no se consideraba todav\u00eda la persona humana y el pueblo pasaba antes ue los individuos (Sir 37,25). Dios perdonaba la falta y la rebeli\u00f3n, pero siempre lo hac\u00eda despu\u00e9s de castigar, pues quer\u00edamostrar que la justicia es soberana en el orden divino. La piedad de los fieles se fundamentaba, como en toda religi\u00f3n vivida, en los favores que cada cual ha recibido de Dios y que s\u00f3lo \u00e9l conoce, especialmente cuando esos favores llevan el sello de su intervenci\u00f3n ymanifiestan que escuch\u00f3 nuestra plegaria. Numerosos salmos son testigos de este experiencia.
Ahora bien, en el evangelio, Dios se hizo humano en la persona de Jes\u00fas, por lo que su misericordia nos mueve en una forma nueva. Primero est\u00e1 el hecho de que Dios no se queda en las alturas o en lo inc\u00f3gnito de su misterio, sino que quiso encontrarnos en nuestro propio predio. Al alojarse Jes\u00fas donde Zaqueo, manifiesta que para cada cual habr\u00e1 una hora en que la comuni\u00f3n con Dios sea tan verdadera como puede ser con el amigo m\u00e1s \u00edntimo. Y es as\u00ed como las palabras de perd\u00f3n o de aliento nos alcanzan en lo m\u00e1s profundo.
Las tres par\u00e1bolas que aqu\u00ed se leen desarrollan los aspectos de la palabra de Jes\u00fas en casa de Zaqueo: El Hijo del Hombre ha venido a buscar y salvar lo que estaba perdido. Aqu\u00ed "buscar" es tan importante como salvar, pues indica un deseo personal de Dios \u00a1como si al Infinito pudiera faltarle algo! Es cosa normal que la mujer registre la casas si se le extravi\u00f3 una moneda. En el caso del pastor que deja sin m\u00b4s a las noventa y nueve ovejas, en cambio, hay algo irracional. Y cuando el padre celebra la fiesta al recobrar al hijo irresponsable y sacrifica al ternero que le neg\u00f3 al hijo obediente, sobran los motivos para no aprobarlo. 
Uno podr\u00e1 decir que la par\u00e1bola quiere sorprender, con el fin de tener m\u00e1s efecto. Otro podr\u00e1 ver en esta palabra de Dios la revelaci\u00f3n de una "estupidez" divina que Pablo recuerda en 1Co 1,25 (en ese lugar se traduce casi siempre: locuras, porque hay locuras de las que uno hace alarde, mientras que estupidez parece poco decente hablando de Dios...). Los caminos de Dios son misteriosos, pero el amor con el que nos ama y que tambi\u00e9n desea encontrar en nosotros en la eternidad no es menos ajeno a nuestro concepto de la religi\u00f3n. No ser\u00eda totalmente err\u00f3neo de decir que Dios busca pecadores.

{N}16,{/}8 El patr\u00f3n {C}admir\u00f3{/}. Es la traducci\u00f3n normal del verbo que se lee en el texto y que significa tambi\u00e9n {C}alabar{/}.
{C}Los ciudadanos de este mundo{/}. Esto significa el modismo hebreo que leemos aqu\u00ed: {C}los hijos de este mundo{/}. Son los que viven seg\u00fan las costumbres de este mundo. 
{C}El sucio dinero.{/}El texto original dice: el sucio {C}Mam\u00f3n{/}. Ese era el nombre de un dios arameo muy entendido en negocios y solamente se lo nombraba para hablar mal del dinero. Esto no se opon\u00eda a que le tuvieran aprecio. En el vers\u00edculo 16 leemos sencillamente: {C}El mam\u00f3n{/}.

{N}16,{/}14 {C}Lo que los hombres tienen por grande{/}. La Biblia recordaba que Dios sabe dar vuelco a las desigualdades humanas y humillar a los orgulosos (1Sam 2,3; Ez17,24; Job 34,18-28). Isa\u00efas hab\u00eda expresado que el orgullo humano insulta a Dios (Is 2,16-17). Jes\u00fas lo repite en forma m\u00e1s sencilla y m\u00e1s universal a la vez.

{N}16,{/}16 {C}Se cerr\u00f3 con Juan{/}. Mateo parec\u00eda decir que la proclamaci\u00f3n del evangelio empieza con Juan (11,12). Lucas prefiere decir que Juan cierra el Antiguo Testamento.

{N}16,{/}18 {C}Todo hombre que se divorcia{/}. Esta sentencia de Jes\u00fas era una de las que parec\u00edan m\u00e1s exigentes: iba en contra de la Ley y desconcertaba a todos. Por eso dicha sentencia se lee aqu\u00ed. Pero Jes\u00fas no pensaba condenar a Mois\u00e9s o imponer una obligaci\u00f3n nueva sino solamente recordar la ley del comienzo, la que sigue vigente cualquiera que sean las acomodaciones previstas por las sociedades humanas: pues en este campo la gente no ha cesado de ser terca (Mc 10,5).

{N}16,{/}19 Esta par\u00e1bola no tiene introducci\u00f3n. Lazaro: es el \u00fanico personaje de las par\u00e1bolas de Jes\u00fas que tenga nombre. Su nombre, que significa: Dios ayuda, podr\u00eda ser una ense\u00f1anza sobre el sentido de la vida de los pobres. Sin embargo, algunos autores muy antiguos parecen ignorar el nombre de L\u00e1zaro. Podr\u00eda ser que la petici\u00f3n del rico de que el pobre resucite de entre los muertos haya inducido a varios a pensar que \u00e9ste fue L\u00e1zaro al que Jes\u00fas resucit\u00f3, y a introducir aqu\u00ed su nombre.
El texto dice: {C}se vest\u00eda de p\u00farpura y de biso{/}: el color m\u00e1s precioso y el lino m\u00e1s fino.
{C}Hasta los perros{/}: animales despreciables; es un signo de la humillaci\u00f3n del pobre.
{C}Junto a Abrah\u00e1n{/}. El texto dice: {C}en el pa\u00f1al{/} de Abrah\u00e1n. Esta era una figura tradicional para indicar la situaci\u00f3n de los justos en la espera de la resurrecci\u00f3n.
{C}En el infierno{/}. El texto griego dice: "en el Had\u00e9s", un t\u00e9rmino que designa el lugar de los muertos. La par\u00e1bola describe el m\u00e1s all\u00e1 tal como lo conceb\u00edan los contemporaneos de Jes\u00fas: en espera de la resurrecci\u00f3n de los justos, los difuntos viv\u00edan en un pa\u00eds misterioso que se extend\u00eda debajo de la tierra. All\u00ed fronteras inviolables separaban dominios correspondientes a las varias categor\u00edas de almas. Uno, llamado para\u00edso era reservado a los justos. Estos resucitar\u00edan con un cuerpo de luz, los malos en cambio, con un cuerpo asqueroso.

{N}17,{/}5 Ah\u00ed donde Mateo escribe: si tuvieran (realmente) fe (17,20), Lucas pone: {C}si tienen fe{/}, suponiendo que los disc\u00edpulos ya la tienen.

{N}17,{/}10 El texto emplea para esos servidores el t\u00e9rmino {C}no necesarios{/}; no es que sean in\u00fatiles, puesto que Dios cuenta con su trabajo, sino que no pertenecen al n\u00famero de esos t\u00e9cnicos o especialistas a los que es dif\u00edcil reemplazar. Son s\u00f3lo mano de obra, y \u00e9sta siempre est\u00e1 sobrando, \u00a1c\u00f3mo no estar\u00edan contentos porque el patr\u00f3n les dio trabajo! 

{N}17,{/}11 {C}De camino a Jerusal\u00e9n{/}. Esta indicaci\u00f3n, como en 9,51 y 14,25, abre una nueva secci\u00f3n. {C}Por los l\u00edmites de Galilea{/} y Samar\u00eda: esta notaci\u00f3n muy imprecisa justifica la presencia de un samaritano en el grupo de los leprosos. Los leprosos, excluidos de las aglomeraciones viv\u00edan a menudo agrupados.

{N}17,{/}21 {C}El Reino est\u00e1 en medio de ustedes. {/}Uno podr\u00eda comprender que el Reino es una realidad interior a la persona, pero este sentido es muy poco probable. Lo m\u00e1s obv\u00edo y consonante con la lengua es juntar esta palabra de Jes\u00fas con otras muchas en las que nos afirma que el Reino ya est\u00e1, a la puerta, a nuestro alcance.

{N}17,{/}25 Contrastando con la per\u00edcopa anterior, \u00e9sta nos habla de la venida gloriosa del Hijo del Hombre para dar cumplimiento a su reino.
{C}En los d\u00edas del Hijo del Hombre{/}. Jes\u00fas usa preferentemente este t\u00edtulo para designarse a s\u00ed mimo cuando se trata de su venida gloriosa: el Hijo del Hombre es Jes\u00fas despu\u00e9s de entrado en la Gloria divina. Nosotros hablar\u00edamos de Cristo. Lucas guarda la expres\u00f3n b\u00edblica: {C}el d\u00eda{/} (30) o {C}los d\u00edas{/} En ese d\u00eda del Hijo del Hombre se realizar\u00e1 la esperanza del {C}d\u00eda de Yav\u00e9{/}, del que hablaron los profetas, sea como de un d\u00eda de castigo (Am 5,18; So 1,15; Jl 1,15; Ez 22,24), sea como de un d\u00eda de salvaci\u00f3n (Is 11,10; 13,6), y que pas\u00f3 a designar el d\u00eda del Juicio (Mal 3,19; Is 26). Juan hablar\u00e1 del \u00faltimo d\u00eda (6,39).

{N}17,{/}33 Lo que leemos en este vers\u00edculo se encuentra en una forma bastante parecida en otros cuatro lugares (Mt 16,25; Mc 8,35; Mc 13,15; Lc 9,24). Lucas, sin embargo, pone aqu\u00ed dos verbos que son propios de \u00e9l. {C}Guardar{/}, o {C}adquirir{/} su vida (He 20,28; 1 Tim 3,13) en vez de: salvar su vida. Y el otro verbo, {C}hacer nacer a la vida{/}, se aplicaba en especial a la partera que ayuda a dar a luz. Jes\u00fas nos invita a dar a luz nuestro {C}Yo {/}eterno.

{N}18,{/}1 {N}EL ROSTRO HUMANO DE DIOS{/}
Las par\u00e1bolas en las que Jes\u00fas presta a Dios un rostro tan humano traer\u00e1n tal vez alg\u00fan malestar a varias personas que tienen una formaci\u00f3n filos\u00f3fica. En un primer tiempo a uno lo conmueve esa humanidad de Dios; pero luego recapacita, y la par\u00e1bola ya no es para \u00e9l sino una comparaci\u00f3n de la que uno no debe fiarse demasiado. \u00bfAcaso Dios no es el Unico y el Uno, el Absoluto y la primera Substancia, eterno, inmutable e incomovible? Es ah\u00ed sin embargo, donde la fe ve con mayor claridad que la raz\u00f3n. El Dios de los fil\u00f3sofos, aun cuando le conceden generosamente las dotes de toda persona digna de este nombre, no deja de ser habitualmente concebido a imagen y semejanza de los principios y de los profesores. 
Jes\u00fas en cambio nos invita a ver en \u00e9l todo lo que admiramos en las personas realmente inteligentes, las que gustan de usar el humor y la fantasia; en los amantes, que bien poco observan la moderaci\u00f3n; en los padres, preocupados por sus hijos. Es cierto que dichas par\u00e1bolas han originado figuraciones de Dios y pr\u00e1cticas religiosas que muchas veces olvidaron el misterio de lo Infinito. Pero no debemos desconfiar menos de las certezas de nuestra predicaci\u00f3n y de los discursos respecto de Aquel que nuestra teolog\u00eda ignora mucho m\u00e1s que lo conoce. Uno se pondr\u00e1 m\u00e1s indulgente con respecto a los excesos de la piedad popular si recuerda que la misi\u00f3n propia de la revelaci\u00f3n cristiana es la de iniciar una comuni\u00f3n sencilla y confiada entre Dios y sus hijos e hijas. Nuestra Biblia dej\u00f3 a otros la prosternaci\u00f3n y solamente habla de ella al mencionar la ciudad celestial: Ap 4,10; 5,14; 7,11...

{N}18,{/}22 Este hombre tuvo la mala suerte de llamar a Jes\u00fas con uno de los calificativos que son propios de Dios, y Jes\u00fas le da la respuesta que merec\u00eda al pedirle lo imposible, como solo Dios sabe hacerlo: le pide sacrificar todo, de una vez, y sin saber a d\u00f3nde lo van a llevar.

{N}19,{/}8 {C}Le devolver\u00e9 cuatro veces m\u00e1s{/}. Es lo que exig\u00eda la Ley: Ex 21,37{C}. A quien le haya sacado injustamente{/}: es la palabra cl\u00e1sica {C}sicofante{/}, y convendr\u00eda traducir: si he hecho chantaje. Es de esa manera como Zaqueo pod\u00eda enriquecerse, especialmente si trabajaba por cuenta de los romanos.

{N}19,{/}11 Lucas ubica esta par\u00e1bola en Jeric\u00f3, ciudad en que se ve\u00eda el palacio de Arquelao, hijo de Herodes, que hab\u00eda ido a Roma para conseguir la confirmaci\u00f3n del testamento de su padre que le daba el poder. Sus opositores enviaron en vano la delegaci\u00f3n de que se habla en 14, y \u00e9l los hizo ejecutar al volver. Al tomar pie de estos datos hist\u00f3ricos, Lucas nos habla no solamente de las cuentas que los disc\u00edpulos rendir\u00e1n a Cristo cuando vuelva, sino tambi\u00e9n del juicio de muerte pendiente sobre Israel que no quiso reconocerlo por su Mes\u00edas. A continuaci\u00f3n hablar\u00e1 varias veces de la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n.

{N}19,{/}39 {C}Algunos fariseos dijeron{/}... \u00bfActitud hostil, o invitaci\u00f3n a la prudencia como en 13,31? Les molesta que el pueblo reciba a Jes\u00fas con estas aclamaciones reservadas al Mes\u00edas, cuando ellos no lo han reconocido por tal. Pero la respuesta de Jes\u00fas va por el mismo lado que en Mt 21,16.
De hecho, si esta entrada a Jerusal\u00e9n tuvo lugar en la fiesta de los Tabern\u00e1culos varios meses antes de la Pasi\u00f3n (ver el comentario de Mt 21,1), los enfrentamientos en el Templo que se leen a continuaci\u00f3n habr\u00edan motivado la decisi\u00f3n de las autoridades de detener a Jes\u00fas y su alejamiento: Jn 10,40 y 11,53. 

{N}20,{/}9 {C}La arrend\u00f3 a unos trabajadores{/}. Si nos reportamos al texto muy conocido de Isa\u00efas que Jes\u00fas acaba de citar y que Marcos desarrolla en 12,1, ah\u00ed est\u00e1 lo nuevo: en Isa\u00edas 5 las amenazas son para la vi\u00f1a, aqu\u00ed son para los trabajadores. Israel no es el Reino, sino que trabaja en esta vi\u00f1a -como suceder\u00e1 para la misma Iglesia.
{C}Se fue al extranjero{/}, o sea, lejos, porque los arriendos no se cobraban sino cada cinco a\u00f1os.
{C}Har\u00e1 perecer a esos trabajadores{/}. En la par\u00e1bola, los trabajadores quieren adue\u00f1arse de la herencia, deseo muy comprensible en tiempo de opresi\u00f3n social como el que conoc\u00edan los jud\u00edos de aquel tiempo. Pero, en la realidad, a qui\u00e9n representan estos rebeldes? Los jefes se sienten aludidos en 20,19, pero es muy probable que la par\u00e1bola no se limita a ellos: la vi\u00f1a es el reino de Dios y ning\u00fan pueblo puede adue\u00f1arse de ella. Esto se refiere tanto a la comunidad presente de la Iglesia como a Israel en aquel tiempo.

{N}20,{/}13 {C}Enviar\u00e9 a mi hijo querido{/}. Este es uno de los lugares en que Jes\u00fas afirma m\u00e1s claramente su identidad, y esta es la \u00fanica raz\u00f3n por la cual muchos int\u00e9rpretes quieren que la par\u00e1bola no deba casi nada a Jes\u00fas y casi todo a la Iglesia que la habr\u00eda rehecho m\u00e1s que transmitido. Seg\u00fan ellos Jes\u00fas habr\u00eda hablado con par\u00e1bolas, es decir con relatos en que solamente se debe tomar el sentido global, y no buscar el sentido figurado de cada detalle como pasa con las alegor\u00edas. Y, dicen ellos, aqu\u00ed se notan muchos trazos alusivos o aleg\u00f3ricos, as\u00ed que no podr\u00eda ser de Jes\u00fas.
Se les puede objetar que los autores del tiempo de Jes\u00fas, tanto en el mundo jud\u00edo como en el griego, mezclaban muy com\u00fanmente la par\u00e1bola y la alegor\u00eda, y nadie ha probado que s\u00f3lo Jes\u00fas no ten\u00eda el derecho de hacerlo. No hay ninguna raz\u00f3n para atribuir a la Iglesia sistem\u00e1ticamente todo lo que es alusivo, y en especial esta menci\u00f3n del Hijo enviado despu\u00e9s de todos los servidores que son los profetas. 

{N}20,{/}20 A continuaci\u00f3n vienen controversias de Jes\u00fas con varios contendientes, de las que sale vencedor: {C}nadie se atrevi\u00f3 a hacerle m\u00e1s preguntas{/} (40). Mateo presenta una discusi\u00f3n con los fariseos y luego otra con los saduceos: estos dos grupos, para \u00e9l, figuran todos los enemigos de Jes\u00fas y suele nombrarlos juntos (3,7; 16,1; 22,34). Lucas en cambio, despu\u00e9s de contar la hostilidad de los fariseos durante el ministerio de Jes\u00fas en Galilea, los descarga de toda responsabilidad en su condenaci\u00f3n a muerte y no los nombra entre sus adversarios. 
{C}Den a C\u00e9sar las cosas del C\u00e9sar{/} significa, no lo que pertenece al C\u00e9sar, sino lo que es de su orden, de su jurisdicci\u00f3n.

{N}21,{/}24 Para muchos expertos los p\u00e1rrafos 20-24 donde Lucas nos transmite las profec\u00edas de Jes\u00fas sobre la ruina de Jerusal\u00e9n contienen tantas precisiones que habr\u00edan sido redactados despu\u00e9s de los acontecimientos. Es el \u00fanico argumento serio que esgrimen para situar a este evangelio en una fecha tard\u00eda: algunos se apresuran en ubicarlo en los a\u00f1os 80-85. Pero ninguna dificultad se opone a que Jes\u00fas haya profetizado la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n, tal como lo demuestra el recuerdo que conservaba de ello la primera generaci\u00f3n cristiana. No se puede negar a priori que el texto haya experimentado algunos retoques despu\u00e9s del sitio y de la toma de Jerusal\u00e9n el a\u00f1o 70, pero, \u00bfqui\u00e9n lo sabe? \u00bfSer\u00e1 cierto que Lucas dio demasiadas precisiones, como puede hacer el que vio la profec\u00eda realizada? Para quien haya tenido en sus manos algunas profec\u00edas de los tiempos modernos, pr\u00f3ximas a nosotros y con fecha segura, y que sabe como se cumplieron, esta profec\u00eda no es ni tan precisa ni tan sorprendente. Basta con que Lucas haya tenido alguna idea de la manera como actuaban los ej\u00e9rcitos romanos en los pa\u00edses conquistados para que transmitiera las palabras de Jes\u00fas en los t\u00e9rminos en que lo hizo.

{N}21,{/}37 {C}Iba a pasar la noche al monte de los Olivos{/}. Lucas dice aqu\u00ed lo mismo que Marcos 11,11. Durante los d\u00edas de la peregrinaci\u00f3n, Jes\u00fas se hospedaba, como otros numerosos peregrinos, en los alrededores de la ciudad. Iba a Betania, pasando por el monte de los Olivos. Pero no debemos confundir este hospedaje en Betania con la costumbre que ten\u00eda de ir a pasar parte de la noche un un lugar m\u00e1s aislado en que pod\u00eda orar. Para esto iba al huerto de Getseman\u00ed (22,39; Mt 26,36) en la pendiente del monte de los Olivos.

{N}22,{/}1 {C}La Pascua y los Panes sin levadura{/} eran al comienzo dos fiestas distintas, pero una tradici\u00f3n secular las hab\u00eda asociado (Dt 16,1-8). El cordero se sacrificaba en la tarde del 14 de Nis\u00e1n, y la semana de los panes sin levadura empezaba con el d\u00eda 14, o sea, a la puesta del sol del d\u00eda 13, seg\u00fan la manera hebrea de contar los d\u00edas. Entonces, en todas las casas, se tiraba todo lo que quedaba de pan fermentado (1Cor 5,8).
{C}Satan\u00e1s entr\u00f3 en Judas{/} (3): leemos lo mismo en Jn 13,2.

{N}22,{/}10 {C}Encontrar\u00e1n{/} a un hombre. Jes\u00fas era buscado por la polic\u00eda. Juan lo dice sin ambages: 7,45; 11,8; 12,53. Era fuera de lugar que \u00e9l entrara en la ciudad para celebrar la Pascua. Es muy probable que el que lo recibe es un amigo perteneciente tal vez al partido de los esenios, que celebraban la Pascua ese a\u00f1o tres d\u00edas antes de la fecha oficial (v\u00e9ase la nota sobre la Fecha de la Pascua en Jn 18,18).
\u00bfCelebr\u00f3 Jes\u00fas la Pascua jud\u00eda con sus disc\u00edpulos? Es un punto discutible. Si uno se atiene al texto de Lucas 22,21 (y lo mismo en Mateo y Marcos) pareciera que Jes\u00fas celebr\u00f3 la Pascua jud\u00eda y que esa comida, esa Cena, es la \u00faltima durante la cual celebra la Eucarist\u00eda. Normalmente la Pascua se celebraba en la pieza m\u00e1s amplia, la del piso bajo, pero en esta casa amiga Jes\u00fas se aislar\u00e1 con los Doce en el cuarto de arriba. No hay nada sorprendente de que Jes\u00fas haya respondido aqu\u00ed como lo hizo en muchas otras ocasiones d\u00e1ndoles a las palabras un sentido distinto: le preguntan sobre la Pascua y El prepara la verdadera Pascua que es la Eucarist\u00eda. Cuando leemos especialmente el evangelio de Juan, da la impresi\u00f3n de que todo se realiza seg\u00fan el esp\u00edritu de la Nueva Alianza, la que suprime la antigua Pascua porque es su cumplimiento o su nueva realizaci\u00f3n en un plano m\u00e1s elevado.

{N}22,{/}19 Cierto n\u00famero de manuscritos antiguos cortan el vers\u00edculo 19 despu\u00e9s de {C}Esto es mi Cuerpo{/}, y omiten todo el vers\u00edculo 20. \u00bfHabr\u00e1 que pensar que otros corrigieron el texto de Lucas y que le a\u00f1adieron lo que le faltaba para estar as\u00ed de acuerdo con los dem\u00e1s evangelistas? Lo m\u00e1s probable es que fueron los primeros los que corrigieron a Lucas y suprimieron el vers. 20 y el final del 19, porque los vers\u00edculos 17-18 hablan ya de una copa de vino distribuida y ve\u00edan en eso una repetici\u00f3n. Esa menci\u00f3n de una copa distribuida antes de compartir el pan, seguida de una segunda copa, consagrada, no ten\u00eda nada de sorprendente, puesto que el rito de la Pascua estipulaba varias. Otros manuscritos manifiestan el mismo desconcierto: suprimieron el vers\u00edculo 20 (no el final del 19) y pusieron el vers\u00edculo 19 antes de los vv. 17-18 para restablecer el orden tradicional: pan, vino.
No se puede excluir, sin embargo, que la segunda copa haya sido ausente del texto de Lucas. En este caso, podr\u00eda ser que la primera copa sea la del relato tradicional. Entonces Lucas habr\u00eda repartido entre la consagraci\u00f3n del pan y la de la copa las palabras de Jes\u00fas que acompa\u00f1aron toda su actuaci\u00f3n y desbordaron ampliamente la f\u00f3rmula escueta de la consagraci\u00f3n lit\u00fargica. Junto con la primera (y \u00fanica) copa estar\u00eda la proclamaci\u00f3n de su propia Pascua, o sea, de su paso por la muerte y la resurrecci\u00f3n; junto con la fracci\u00f3n del pan, la instituci\u00f3n de la eucharistia. 

{N}22,{/}31 N\u00f3tese la oposici\u00f3n entre: sacudirlos {C}a ustedes{/}, y: he rogado {C}por ti{/}. Otra vez Jes\u00fas establece la primac\u00eda de Pedro, y esto en lo m\u00e1s espiritual que es fortalecer la fe de la Iglesia.

{N}22,{/}38 Tal vez cabe recordar que durante siglos los partidarios del poder pol\u00edtico del Papa y de su autoridad sobre los reyes tomaron pie de esta frase, afirmando que las {C}dos espadas{/} significaban el poder espiritual y el poder pol\u00edtico y que las dos eran para el sucesor de Pedro.

{N}22,{/}41 El texto dice m\u00e1s precisamente: {C}se arranc\u00f3{/} de ellos. Esta expresi\u00f3n re\u00fane dos afirmaciones: Jes\u00fas se despide en forma brusca; tambi\u00e9n vence el deseeo natural de buscar apoyo y consuelo humano y se ampara en la sola oraci\u00f3n.
Los vers\u00edculos 43 y 44 faltan en muchos manuscritos muy antiguos. Posiblemente fueron suprimidos porque revelaban la flaqueza humana de Jes\u00fas en una manera desconcertante para quienes afirmaban su divinidad. De todas maneras nos queda misteriosa esta aparici\u00f3n de un \u00e1ngel confortando al Hijo de Dios: \u00bfqui\u00e9n de los ap\u00f3stoles pudo hablar de ella? Muy posiblemente Lucas quiso expresar una realidad interior por medio de estas palabras que alud\u00edan a la historia de El\u00edas (1Re 19,4).

{N}22,{/}49 Los exzelotes de los ap\u00f3stoles (ver Mt 10,4) no hab\u00edan perdido su capacidad de defensa.

{N}22,{/}52 Lucas menciona aqu\u00ed a los sumos sacerdotes y a los Ancianos: Mt 26,47 los nombraba al comienzo de este episodio como aquellos que hab\u00edan enviado la tropa. Es evidente que al desplazar esa menci\u00f3n, Lucas perdi\u00f3 una preposici\u00f3n (enviados{C} por{/}{N} {/}los sumos sacerdotes) y con esto hace que lleguen de noche a Getseman\u00ed autoridades superiores que seguramente no se mov\u00edan para esta clase de tareas.

{N}23,{/}11 Le puso un manto {C}blanco{/}, como a un loco, o {C}esplendoroso{/}, largueza de un rey que quiere superar a Pilato en el arte de la burla. Este gesto \u00bfser\u00e1 solamente, como lo piensan algunos, el equivalente en Lucas de lo que leemos en Mt 27,28? \u00bfNo habr\u00e1n aprovechado todos, tanto grandes como chicos, la oportunidad de manifestar los sentimientos viles en que se parec\u00edan y que los incitaban a humillar a Jes\u00fas? Y cuando falta la imaginaci\u00f3n, \u00bfno es costumbre que varios caigan en lo mismo?

{N}23,{/}34 Este vers\u00edculo falta en muchos manuscritos antiguos: posiblemente fue copiado de He 7,60.

{N}24,{/}13 Este relato de Lucas junta varias tradiciones y las compone en forma muy estudiada. Es una de las p\u00e1ginas del Evangelio en que mejor aparece una estructura sim\u00e9trica a partir de un centro que es el 22: {C}dec\u00edan que estaba vivo{/}. El comienzo y la conclusi\u00f3n traen los mismos elementos en orden inverso:
13. se van de Jerusal\u00e9n
14. conversan lo que ha pasado
15. Jes\u00fas se acerca
16. sus ojos nolo reconocen
17. Jes\u00fas abre el di\u00e1logo
Y luego:
29 ellos invitan a Jes\u00fas
31 sus ojos lo reconocen
 Jes\u00fas desaparece
32. conversan lo que ha pasado
33. vuelven a Jerusal\u00e9n.
Del mismo modo se oponen 19-23 y 27-24:
profec\u00eda - profeta
la cruz  - padeciera
esper\u00e1bamos  - les cuesta creer
sepulcro - sepulcro.
{C}Se levantaron para volver a Jerusal\u00e9n{/}. Como las mujeres volvieron del sepulcro hacia los ap\u00f3stoles y como los ap\u00f3stoles volver\u00e1n del cerro de los Olivos a Jerusal\u00e9n: \u00e9ste es el centro del que irradiar\u00e1 la Iglesia despu\u00e9s de recibido el Esp\u00edritu.
{C}Ha aparecido a Sim\u00f3n{/} (34). Esta aparici\u00f3n a Sim\u00f3n antes que a los ap\u00f3stoles es atestiguada en 1Cor 15,5.

{N}24,{/}45 {N}ESTABA EN LAS ESCRITURAS{/}
Lucas nos muestra a Jes\u00fas resucitado d\u00e1ndoles a los ap\u00f3stoles y a la Iglesia las bases de una interpretaci\u00f3n cristiana de las Escrituras (24,27 y 46-47).
{C}Los padecimientos del Mes\u00edas y su resurrecci\u00f3n{/}. Ser\u00eda dif\u00edcil encontrar un solo texto que lo diga expl\u00edcitamente, pero s\u00ed toda la historia b\u00edblica est\u00e1 hecha de muertes y de resurrecciones. Muchos salmos son la acci\u00f3n de gracias de un fiel que estaba al borde de la tumba y al que Dios devolvi\u00f3 la vida. El famoso poema del Servidor que se lee en Is 53 habla, sin duda alguna, en la intenci\u00f3n del autor, de la minor\u00eda fiel que asegurar\u00e1 el futuro de Israel. Pero de hecho Dios ha querido que hablara de esa minor\u00eda fiel bajo al figura de un Servidor. Dios permiti\u00f3 que hablara de muerte injusta y de resurrecci\u00f3n, de perd\u00f3n de los pecados y de una posteridad de justos, para expresar el destino de ese pueblo fiel. Eso es suficiente para que apliquemos ese texto al que resum\u00eda en su persona la descendencia de Abrah\u00e1n y el destino del pueblo elegido.
Una palabra de Jes\u00fas en Jn 10,35 nos recuerda que no se puede cambiar la Escritura. Se podr\u00eda decir que en tal o cual lugar las palabras sobrepasaron el pensamiento del autor, que aparecieron all\u00ed por casualidad... Pero es un hecho que est\u00e1n all\u00ed, y aunque debamos guardar la prioridad a lo esencial del mensaje, la palabra que sorprende, o la imagen ins\u00f3lita han de ser siempre recibidas como un llamado a la reflexi\u00f3n. En una discusi\u00f3n el oponente podr\u00e1 decir que la respuesta de Jes\u00fas en Jn 10,35 no era incuestionable y que atra\u00eda hacia s\u00ed el texto; de igual modo ser\u00e1 muy dif\u00edcil probarle que la Escritura anunciaba la muerte y la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas si de partida no ha reconocido a Jes\u00fas como el Mes\u00edas. Una discusi\u00f3n puramente racional del texto muy rara vez conducir\u00e1 a la fe; en el episodio de la Tentaci\u00f3n en Mt 4 y Lc 4, el demonio hace un uso excelente de los textos que cita.
La interpretaci\u00f3n cristiana de la Escritura no se limita a una investigaci\u00f3n racional que reponga los textos en su contexto para no decir m\u00e1s que lo que el autor sagrado quiso decir. Cuando Jes\u00fas dijo: {C}Estaba en la Escritura{/}, no se trata en primer lugar de probar que estaba escrito. Mejor ser\u00eda decir que la resurreci\u00f3n de Jes\u00fas le da a la Escritura una dimensi\u00f3n que antes no ten\u00eda. Hab\u00eda desde ya una interpretaci\u00f3n jud\u00eda que se iba tejiendo a medida que se ampliaba la experiencia del pueblo de Dios, pero ahora los hechos nuevos obligaban a una relectura de los textos. Lo da a entender Mt 13,52 al hablar de un maestro de la Ley que, despu\u00e9s de haber vivido la experiencia del Reino de Dios, descubre tesoros nuevos en el texto antiguo.
La {C}letra {/}es un instrumento con el que juega libremente el Esp\u00edritu, y la experiencia diaria nos ense\u00f1a que la sabidur\u00eda del libro sagrado penetra en los corazones sin pasar siempre por los caminos de la l\u00f3gica. Muy a menudo una imagen sugiere una l\u00ednea de pensamiento, se hace la conexi\u00f3n con otras im\u00e1genes que nos ofrece el libro, con otros pasajes en donde se encuentran las mismas palabras, y se anudan los hilos para establecer una interpretaci\u00f3n o para descubrir el juego de Dios en las situaciones en que vivimos.
El creyente, o el profeta, que relee la Escritura no traiciona los textos, sino que les da una vida nueva, y al final, habr\u00e1 hecho una obra po\u00e9tica, en el primer sentido del t\u00e9rmino: el poeta es el que {C}crea{/}. La poes\u00eda no se sujeta en primer lugar a las normas did\u00e1cticas, y lo mismo se puede decir, a un nivel m\u00e1s elevado, para la Escritura. Dios es tanto poeta como profesor (para no decir que lo es mucho m\u00e1s) y el Esp\u00edritu Santo insin\u00faa la verdad m\u00e1s all\u00e1 de la letra. Guste esto o no, ese tipo de interpretaci\u00f3n po\u00e9tica o prof\u00e9tica es generalmente m\u00e1s poderosa que la ex\u00e9gesis racional para iluminar el esp\u00edritu. Bien es cierto que se deben prevenir las elucubraciones desquiciadas o perversas, y la segunda carta de Pedro se alza con fuerza contra las interpretaciones personales (v\u00e9ase la nota puesta en 2P 1,20 sobre la Inspiraci\u00f3n de la Biblia). Por eso es que se lee la Escritura \u00aben la Iglesia\u00bb; eso no quiere decir que solamente repetimos lo que han dicho los antiguos o lo que dice la jerarqu\u00eda, sino que tenemos los ojos y los o\u00eddos abiertos para asegurarnos de que nos mantenemos en la gran corriente de la tradici\u00f3n y de que no andamos perdidos.
As\u00ed fue como procedi\u00f3 la profec\u00eda en la Iglesia primitiva, y la Escritura nos ha dejado dos modelos insuperables de ella en la carta a los Hebreos y en el Apocalipsis. Un libro, sobre todo, facilit\u00f3 el florecimiento de esa profec\u00eda: fue el de los Salmos. Se cre\u00eda que era totalmente obra de David, y que adem\u00e1s el Mes\u00edas era hijo de David. Esos dos datos reunidos impulsaron el desarrollo de muchas investigaciones sobre tal o cual vers\u00edculo de los salmos. Los letrados y los monjes meditaban sobre las intuiciones y la oraci\u00f3n de David, y a partir de all\u00ed se trat\u00f3 de comprender mejor el misterio de Cristo.
En los dos pasajes de Lucas que hemos citado, Jes\u00fas se atiene a lo que ser\u00e1 la base de la predicaci\u00f3n apost\u00f3lica, y a esas primeras lecciones se refiere Lucas cuando nos dice que Jes\u00fas instruy\u00f3 a sus ap\u00f3stoles por el Esp\u00edritu Santo despu\u00e9s de la Resurrecci\u00f3n (He 1,2).

{N}24,{/}47 {C}Debe proclamarse en su nombre el arrepentimiento{/} y el perd\u00f3n de los pecados (He 2,38; 3,19; 5,31). Se puede interpretar: "se predicar\u00e1 la conversi\u00f3n y el perd\u00f3n para pertenecerle", o: "se predicar\u00e1 la conversi\u00f3n con su autoridad".
{C}La fuerza que viene de lo alto. {/}Esta expresi\u00f3n deriva de otra: la fuerza del Alt\u00edsimo (Lc 1,35), designando al Esp\u00edritu, don del Padre.

