{N}1,{/}1 {C}Jesucristo{/}. Esta expresi\u00f3n, en el Evangelio de Mateo, no aparece m\u00e1s que en este lugar y en 16,21. Esta genealog\u00eda de Jes\u00fas lo inserta en la historia sagrada con sus tres grandes per\u00edodos: antes de los reyes, el tiempo de los reyes, los tiempos despu\u00e9s del retorno del Exilio. Tal vez las series de quatorce nombres tengan que ver con David, pues la cifra de su nombre, tomada del valor de las letras seg\u00fan el uso hebreo, es 14. 
Lucas en cambio dar\u00e1 una lista de 77 nombres que, remont\u00e1ndose a Ad\u00e1n, pone de relieve la universalidad de la misi\u00f3n de Jes\u00fas: vino para salvar no s\u00f3lo a Israel, sino que a toda la humanidad.

{N}1,{/}18 {C}Y lo llamar\u00e1s Jes\u00fas... y lo llamar\u00e1n... {/}Se notar\u00e1 c\u00f3mo Mateo adapta la profec\u00eda de Is 7,14. A diferencia del relato de Lucas, Jos\u00e9 es el que da el nombre, lo que conviene a Jos\u00e9 por ser el que hace de J\u00e9sus un descendiente de David.
{C}No se dice nada de la edad de Jos\u00e9 y de Mar\u00eda.{/} Los juristas jud\u00edos distingu\u00edan la condici\u00f3n de la novia seg\u00fan se casaba antes de doce a\u00f1os, o entre los doce y doce y medio, o despu\u00e9s de esta edad. Si bien se daban numerosos casos de matrimonios a una edad muy temprana, esto ocurr\u00eda m\u00e1s que todo en la sociedad urbana, y no es seguro que \u00e9ste haya sido el uso com\u00fan en las familias sencillas de los pueblitos.

{N}2,{/}1 {C}Hemos visto su estrella en oriente.{/} Esto se puede traducir: "hemos visto su estrella levantarse". A ra\u00edz de la profec\u00eda de Balaam (N\u00fam 24,17), la estrella se vinculaba con el rey David y con Bel\u00e9n.

{N}2,{/}10 \u00a1Qu\u00e9 alegr\u00eda m\u00e1s grande! Solamente en la Biblia se habla tanto de alegr\u00eda y se promete la alegr\u00eda a consecuencia de una visita de Dios: Mc 5,12; 13,20; 13,44; 25,21; 28,8; Lc 1,28; 1,19; 2,10; 10,20; 13,17;15,32; 19,6; 24,52. 

{N}2,{/}13 {C}Huye a Egipto{/}. Egipto era el refugio tracidional de los perseguidos. All\u00ed los jud\u00edos ten\u00edan comunidades muy numerosas e incluso un templo rival del de Jerusal\u00e9n en Leontopolis. Tal vez Mateo piensa en Is 16,21 que anuncia el env\u00edo de un salvador a los egipcios.

{N}2,{/}18 {C}En Ram\u00e1 se oyeron gritos{/}. Ver en Jer 31,15. El profeta se refer\u00eda a los israelitas de su tiempo, desterrados a Asiria, que pertenec\u00edan a las \u00abtribus de Raquel\u00bb esposa de Jacob: Raquel, en su tumba, se aflig\u00eda por ellos. Pero una tradici\u00f3n b\u00edblica relacionaba a Raquel con el clan de Efrata que vino a establecerse en Bel\u00e9n y del que naci\u00f3 David (G\u00e9n 35,19). Por eso Raquel puede aparecer en este lugar como la madre de los ni\u00f1os de Bel\u00e9n.

{N}3,{/}7 {C}Fariseos y Saduceos{/}. Cuando Mateo escribi\u00f3 su evangelio, los cristianos asociaban sistem\u00e1ticamente estos dos grupos, re\u00f1idos entre s\u00ed, que sin embargo se hab\u00edan opuesto a Jes\u00fas con la misma energ\u00eda. As\u00ed tambi\u00e9n asociar\u00e1 estos dos nombres en 16,1 y 16,6. De hecho los saduceos, materialistas, no se conmovieron por la predicaci\u00f3n de Juan: a lo m\u00e1s enviaron algunos polic\u00edas para informarse y ver si Juan amenazaba su autoridad en forma m\u00e1s directa que esos numerosos creyentes jud\u00edos, en especial los esenios del desierto, que los trataban de usurpadores del sacerdocio.
El texto dice: \u00ab\u00bfCreen que escapar\u00e1n de la c\u00f3lera que se acerca?\u00bb {C}La c\u00f3lera{/} significa la indignaci\u00f3n de Dios contra el mal (Is 30,27) y la sentencia que ya ha pronunciado: est\u00e1 como suspendida encima del pecador (Jn 3,36; Rom 1,18; 1Thes 1,10) y es sin\u00f3nimo de castigo.

{N}3,{/}17 {C}En \u00e9l me complazco{/}. Aqu\u00ed la voz retoma las palabras de Isa\u00edas 42,1. En el texto hebreo significaban: \u00aba \u00e9l me gust\u00f3 elegir\u00bb. Pasando al griego el sentido cambia un poco y los evangelios lo aplican a Jes\u00fas en un sentido diferente: aquel en quien me complazco. En esto reconocemos la vocaci\u00f3n universal de Cristo. A pesar de que Jes\u00fas no ocup\u00f3 m\u00e1s que unpunto \u00ednfimo del espacio y de la historia, estuvo al centro de la creaci\u00f3n: en \u00e9l el Padre encontr\u00f3 toda la satisfacci\u00f3n que esperaba de sus obras. 
Esta observaci\u00f3n vale asimismo para Mt 17,5 que retoma las mismas palabras.

{N}5,{/}22 {C}Si lo ha tratado de renegado de la fe{/}. El texto lleva la palabra \u00abinsensato\u00bb que, en hebreo, calificaba a menudo al renegado de la fe, a aquel que mandamos derecho al infierno.

{N}5,{/}48 {C}Sean perfectos{/}. La preocupaci\u00f3n por la perfecci\u00f3n legal y moral no faltaba entre los jud\u00edos (Sal 19,14). Jes\u00fas identifica la perfecci\u00f3n moral con la imitaci\u00f3n del Padre perfecto: ser\u00e1n hijos. Mateo interpreta la perfecci\u00f3n de Dios como su capacidad de amar a todos los hombres por encima de nuestras leyes, fronteras y divisiones. 
Esta preocupaci\u00f3n por ser perfectos motiva todos los puntos de la nueva moral (5,21-47). Jes\u00fas no nos pide multiplicar obras buenas, como de ser: perd\u00f3n, generosidad... que nos merecer\u00edan un premio de Dios. Cada uno de sus preceptos nos lleva a una transformaci\u00f3n personal, a una superacion de la mezquindad, el temor, los prejuicios paralizantes. El disc\u00edpulo que los cumple se alzar\u00e1 a una visi\u00f3n del mundo y de los hombres que lo har\u00e1 cada vez m\u00e1s capaz de entrar en la ciencia y la sabidur\u00eda del Padre.

{N}6,{/}1 El texto dice: \u00abCu\u00eddense de no hacer su justicia delante de los hombres\u00bb. Aqu\u00ed tenemos uno de los sentidos tan numerosos como diversos de la palabra {C}justicia{/} en la Biblia. En t\u00e9rminos generales la justicia es a conformidad de nuestros actos con la voluntad de Dios; asimismo es una ley interior que debemos respetar, el equilibrio que rige nuestra vida. El evangelio destaca la responsabilidad personal (como ya hac\u00edan los fariseos), pero no insiste menos, y esto es lo nuevo, en el hecho que nuestra salvaci\u00f3n es antes que nada un don del Padre que nos quiere.
N\u00f3tese que todo este discurso es centrado en la experiencia de la presencia del Padre. Mientras se va repitiendo la expresi\u00f3n "Reino de Dios", la afirmaci\u00f3n mayor es la de tiempos nuevos que nos han dado un Padre. 

{N}6,{/}7 {C}Letanias interminables{/}. Jes\u00fas no desprecia la oraci\u00f3n que se prolonga reepitiendo f\u00f3rmulas o llamados al Padre (Mc14,39). Mientras el Se\u00f1or no nos d\u00e9 algo de contemplaci\u00f3n, necesitaremos palabras para mantenernos en su presencia. En este lugar Jes\u00fas condena las pr\u00e1cticas religiosas que incluyen la desconfianza, el miedo a no ser escuchado, la b\u00fasqueda inquieta de f\u00f3rmulas y devociones capaces de forzarle la mano a Dios.
La verdadera oraci\u00f3n supone un esp\u00edritu nuevo: cada ola de ansiedad y de petici\u00f3n angustiosa debe concluirse con la seguridad de que el Padre lo est\u00e1 disponiendo todo para nuestro bien. El Padre sabe lo que necesitamos, y nos atiende cuando nosotros tambi\u00e9n llegamos a saberlo.

{N}6,{/}9 \u00abPadre nuestro, el del cielo\u00bb. Combinaci\u00f3n original de dos expresiones tradicionales. Nuestro Padre, o sea, el de Israel (Is63,16); el Cielo, o sea, Dios en su misterio.La f\u00f3rmula Padre nuestro cobra un sentido nuevo a raiz de la ense\u00f1anza de Jes\u00fas:sus disc\u00edpulos saben que son hijos de Dios en forma personal.

{N}6,{/}11 Danos cada d\u00eda el pan {C}necesario{/}. Siempre ser\u00e1 posible discutir sobre el sentido de este adjetivo que no se encuentra en ning\u00fan autor griego y en el evangelio se encuentra solamente en este lugar. Conforme lo relacionamos con tal o cual palabra de la misma familia, podemos comprenderlo como el pan {C}suficiente{/}, contrastando con la abundancia que no pedimos, o el pan {C}necesario{/}, o el pan {C}del d\u00eda que viene{/}. Tambi\u00e9n se puede traducir en Lucas: danos {C}hoy {/}el pan de cada d\u00eda. La traducci\u00f3n pan {C}sobrenatural {/}es menos probable a pesar de que gran parte de la tradici\u00f3n la adopt\u00f3.
Detr\u00e1s de esta petici\u00f3n est\u00e1 el reconocimiento de un hecho: no existimos por nosotros mismos y es al Padre al que debemos diariamente nuestra subsistencia.

{N}6,{/}13 {C}No nos dejes caer en la tentaci\u00f3n{/} (o: en {C}la prueba{/}). Dios no es el que nos tienta y nos induce al mal, sino el Malo y nosotros mismos (Stgo 1,13). Pero tambi\u00e9n Dios es el que dispone los acontecimientos de la vida, los cuales a veces bastan para probar fuertemente nuestra fidelidad. Los humildes son conscientes de su debilidad y saben que, para sus hijos, Dios dispone los acontecimientos para su bien (Rom 8,28); dar\u00e1 en la prueba la fuerza que permite vencer (1Cor 10,13) y no dar\u00e1 libertad al Malo para echar abajo a aquellos que lo invocan (2Thes 3,3). 
Tal vez se podr\u00eda traducir: {C}No permitas que{/} entremos, o caigamos en la tentaci\u00f3n. En ese caso significar\u00eda que Dios nos guarda de aceptar las sugerencias malas y de consentir el mal.

{N}6,{/}32 {C}Los que no conocen a Dios{/}. En realidad el texto dice: {C}las naciones{/}, o sea: los paganos, como en 5,47 y 6,7. Jes\u00fas toma pie del rencor muy profundo a los extranjeros que se hab\u00eda desarrollado con la ocupaci\u00f3n romana para mostrar en qu\u00e9 consiste la identidad propia del pueblo de Dios. Esta rectificaci\u00f3n no era m\u00e1s necesaria entonces que hoy, pues si bien el pueblo cristiano ha conocido persecuciones en todos los siglos, muy a menudo esta violencia lo ha llevado a responder por el rencor cuando no por una violencia igual. 

{N}7,{/}12 Este peque\u00f1o resumen de la Ley y de los Profetas (o sea, de la Biblia), es muy significativo del esp\u00edritu de Jes\u00fas:
- desborda toda ley escrita (Rom 13,8) y no impone obligaciones;
- invita a la acci\u00f3n y la creatividad, en vez del conservantismo propio de toda ley negativa; 
- fomenta el esp\u00edritu comunitario;
- al presentar el amor al pr\u00f3jimo desde este \u00e1ngulo, nos lleva a profundizar nuestra propia indigencia y, por ende, a descubrir nuestra relaci\u00f3n al Padre. Este conocimiento de Dios es el que vale; en cambio no se llegar\u00e1 a ninguna perfecci\u00f3n a partir de este concepto falso que son los derechos de Dios.

{N}7,{/}13 {C}La puerta y el camino{/}. La vida cristiana supone decisiones valientes en algunos momentos de crisis o de conversi\u00f3n (la puerta), y luego la perseverancia en un estilo de vida m\u00e1s exigente (el camino).

{N}8,{/}11 Mateo pone en este lugar una sentencia que no est\u00e1 en el texto par\u00e1lelo de Lucas. Habla de una entrada de los paganos al banquete de los resucitados en un tiempo en que se negaba que hubiera resurrecci\u00f3n para los paganos. Y condena a los hijos de Abrah\u00e1n cuando se dec\u00eda que, debido a los m\u00e9ritos del padre, ninguno de ellos se perder\u00eda.

{N}8,{/}23 Comparar con el relato de Marcos que recuerda el hecho como Pedro pudo contarlo, con detalles t\u00edpicos, sin amenizar las palabras de Jes\u00fas ni las de sus ap\u00f3stoles en el peligro.
Mateo solemniza la actitud de Jes\u00fas, pone en boca de los ap\u00f3stoles la s\u00faplica cristiana t\u00edpica. {C}Gente de poca fe{/}: como en 14,31; 16,8; 17,20; palabras que se dirigen a los puturos creyentes a los que asalta el miedo cada vez que se dejan ganar por la incredulidad. Aquellos {C}hombres{/}: en Mateo este t\u00e9rmino se usa habitualmente para designar a los que no conocen a Dios o que miran a Jes\u00fas desde afuera: 5,13; 6,1; 16,13. Todav\u00eda eran hombres estos que Jes\u00fas llamaba a ser ap\u00f3stoles.

{N}8,{/}28 Mateo habla de los {C}gadarenos{/}, a diferencia de Marcos y Lucas que hablan de los {C}gerasenios{/}. De Gadara no se sabe nada. En cambio Gerasa, ciudad de cultura griega se ubicaba al sureste del lago en la Decapolis, bastante lejos de all\u00ed. El hecho de que fuera un territorio poblado en mayor\u00eda de paganos explica la crianza de cerdos. 

{N}9,{/}12 {C}Me gusta la misericordia m\u00e1s que las ofrendas{/}. En este texto de Oseas (6,6) la misericordia es m\u00e1s bien el amor sincero a Dios. Pero aqu\u00ed la misericordia es comprensi\u00f3n y amor para el pr\u00f3jimo, como en 12,7.
Para los contempor\u00e1neos de Jes\u00fas, el Mes\u00edas es {C}el que viene{/} (Mt 11,3; 21,9; 24,5) y con esto entendemos la respuesta de Jes\u00fas que dice a menudo: {C}vine{/} (Mt 5,17; 11,18). Vino de parte de Dios: he salido (Mc 1,38). 

{N}9,{/}18 Comparando con la versi\u00f3n que Marcos y Lucas dan de los hechos que siguen, se notar\u00e1 que Mateo, una vez m\u00e1s, no se interes\u00f3 por los detalles concretos. Tampoco se interes\u00f3 por el drama personal de la mujer que toc\u00f3 el mando de Jes\u00fas. Y no le gust\u00f3 que fuera sanada antes de que Jes\u00fas le dirigiera alguna palabra liberadora. Pues, con Mateo, Jes\u00fas siempre es el que interroga, que toma la iniciativa. Y en la resurrecci\u00f3n de la ni\u00f1a, solamente quiso recalcar el poder soberano de Jes\u00fas.

{N}9,{/}33 Esta expulsi\u00f3n de un demonio parece ser un doble de la contada en 12,22.

{N}9,{/}37 {C}La cosecha es grande{/}. Para toda la corriente apocal\u00edptica, muy poderosa en el ambiente en que vivi\u00f3 Jes\u00fas, la cosecha designa el Juicio de Dios sobre el mndo. As\u00ed lo entiende Juan Bautista (3,17) y \u00e9se es su sentido en las par\u00e1bolas del Reino: Mt 13,30; 13,39; Mc 4,29. El Evangelio nos muestra que con Jes\u00fas ha llegado la hora de esta cosecha: no una revoluci\u00f3n del orden mundial, sino un discernimiento del mal y del bien, una separaci\u00f3n de buenos y malos: Jn 3,19; 9,39. Al proclamar la buena Nueva, los ap\u00f3stoles son los instrumentos, bien humildes aparentemente, pero m\u00e1s eficaces de lo que muchos creen, para este juicio de Dios. 

{N}10,{/}5 {C}No entren en pueblos de samaritanos{/}. Estas palabras suenan raras, pues la misi\u00f3n ha de desarrollarse en Galilea. El evangelista confundi\u00f3 dos palabras casi id\u00e9nticas de su original arameo: pueblos y {C}provincia{/}. Jes\u00fas dice sencillamente a sus ap\u00f3stoles que s\u00f3lo misionar\u00e1n en la provincia de Galilea. Pues Jes\u00fas ha sido enviado para reunir a las {C}ovejas perdidas{/} de Israel, y la misi\u00f3n en tierras extranjeras, ya sean samaritanas o paganas ser\u00e1 despu\u00e9s de su muerte y resurrecci\u00f3n. 

{N}10,{/}9 {C}No lleven oro ni plata ni monedas{/}. Los mismos maestros de la Ley ten\u00edan la obligaci\u00f3n de no cobrar por sus servicios y viv\u00edan de lo que les daban. En un pueblo pobre viv\u00edan a menudo muy pobres. La pobreza tan grande de Jes\u00fas y los suyos (Mt 8,20) no parec\u00eda cosa extraordinaria. Pero Jes\u00fas insiste sobre esto de no llevar provisiones como una manera de predicar con el ejemplo la confianza en el Padre: porque su Reino se ha acercado, y \u00e9l cuida de sus mensajeros.
Pero, al transmitir estas palabras a otros ambientes m\u00e1s acomodados como el de Roma, los evangelistas las adaptaron. Por eso la tradici\u00f3n com\u00fan a Mc 6 y a Lc 9 permite {C}las sandalias{/}, mientras que la com\u00fan a Mateo y a Lc 10 las prohibe. Mateo prohibe {C}el bast\u00f3n{/}, pero posiblemente piensa en el bast\u00f3n que se lleva al hombro y del que cuelga la mochila. {C}El que trabaja tiene derecho de comer{/}, seg\u00fan la tradici\u00f3n de los maestros jud\u00edos.

{N}10,{/}17 {C}Cu\u00eddense de los hombres{/}. Este punto se desarrollar\u00e1 en Jn 15,18. 
{C}Los azotar\u00e1n en las sinagogas{/}. En el mundo romano las varias colectividades \u00e9tnicas ten\u00edan cierta organizaci\u00f3n internal Los jud\u00edos ten\u00edan all\u00ed sus sinagogas y pod\u00edan castigar ciertos delitos seg\u00fan sus propias leyes (He 9,2).

{N}10,{/}24 {C}El disc\u00edpulo no es m\u00e1s que el maestro{/}. La misma sentencia tiene otra significaci\u00f3n en Lc 6,40.

{N}10,{/}28 {C}Los que no pueden matar el alma.{/} Mateo da a alma un sentido diferente del que ten\u00eda en la cultura hebrea, en la que se identificaba con la vida. Aqu\u00ed el alma designa, como para nosotros habitualmente, lo m\u00e1s personal del hombre, aquello que no muere en la muerte.

{N}10,{/}35 Jes\u00fas cita una palabra de Miqueas que anunciaba une grave crisis social. Aqu\u00ed Jes\u00fas es el que se hace signo de contradicci\u00f3n y divide las familias. 

{N}11,{/}5 Es digno de notar que los tres textos de Isa\u00efas cuyas palabras Jes\u00fas retoma en este verso (Is 29,18; 35,5; 61,1) hablan de una venganza de Dios sobre los pueblos extranjeros, pero Jes\u00fas no la menciona. Como en Lc 4,18, Jes\u00fas descarta el odio y la sed de venganza que acompa\u00f1aban entonces la confianza en el Dios justo.

{N}12,{/}2 Uno podr\u00eda preguntarse qu\u00e9 hac\u00edan los fariseos en aquel campo en el que Jes\u00fas nohace m\u00e1s que pasar. Pero si echamos una mirada al texto paralelo de Lc 6,2 vemos que los fariseos son parte del grupo que sigue Jes\u00fas, como en mc 2,16 y Lc 5,30. Integran el grupo de los disc\u00edpulos y se necesitar\u00e1 tiempo para que el partido de los fariseos se oponga a \u00e9l.

{N}12,{/}8 {C}El Hijo del Hombre es Se\u00f1or del s\u00e1bado{/}. Esta pretensi\u00f3n de Jes\u00fas es tan exorbitante como la de perdonar los pecados. \u00bfSer\u00e1 esta una conclusi\u00f3n que el evangelista saca de la actitud de Jes\u00fas en este suceso? M\u00e1s probablemente lo dijo \u00e9l mismo en forma tan clara que tambi\u00e9n Juan record\u00f3 esta palabra y la desarroll\u00f3 en Jn 5,17-20. Pero no us\u00f3 la palabra {C}Se\u00f1or{/} del s\u00e1bado alusiva a Cristo-Se\u00f1or, sino: tiene autoridad sobre el s\u00e1bado.

{N}12,{/}17 Mateo justifica esta actitud discreta del Salvador {C}esperado por las naciones{/} por un texto de Isa\u00edas: {C}no discutir\u00e1 ni gritar\u00e1{/}. El Servidor de Yahv\u00e9 es en esos poemas el instrumento de Dios para salvar tambi\u00e9n a los pueblos paganos: para que anuncie a las naciones mis juicios. No olvidemos que en la cultura hebrea juzgar y gobernar son una sola cosa: el Mes\u00edas har\u00e1 realidad el gobierno de Dios sobre las naciones.
{C}Pondr\u00e1n su esperanza en su Nombre{/}. El hebreo dec\u00eda: las naciones esperan sus decretos, pero Mateo sigue la biblia griega que anuncia la fe universal en el Nombre divino, y para \u00e9l, es el Nombre de Jes\u00fas.

{N}12,{/}27 {C}Beelzebul{/}, o sea, Dios de la casa, era el dios de la ciudad filistea de Acr\u00f3n, ridiculizado por los jud\u00edos con la forma de Beelzebub: el Dios de las moscas. En otros lugares acusan a Jes\u00fas de tener un demonio, con el sentido de: se ha vuelto loco, igual como dec\u00edan de Juan Bautista (11,11). Aqu\u00ed lo acusan de pactar con el demonio. Mateo, siempre duro con los fariseos, opone a sus calumnias la fe del pueblo:{C} el hijo de David{/} era un t\u00edtulo del Mes\u00edas.

{N}12,{/}32 {C}Ni en este mundo ni en lo otro{/}. Esto no significa que otros pecados sean perdonados en el otro mundo, sino que dicho pecado es imperdonable, tanto al juicio de Dios como de los hombres.

{N}12,{/}36 {C}Lo dicho que no podian justificar{/}. Esto significa el t\u00e9rmino palabras ociosas usado por el evangelio: palabras sin respaldo. Seg\u00fan Mateo, estas palabras proceden de una perversi\u00f3n del coraz\u00f3n, la perversi\u00f3n propia de los que creen tener m\u00e1s conocimiento de las cosas de Dios. A pesar de que los fariseos interpretaban la Biblia en una forma muchas veces parecida a la de Jes\u00fas, su ideal del hombre \u00abjusto\u00bb, con la frente limpia ante Dios, junto con su aprecio al dinero manten\u00edan en ellos un orgullo capaz de envenenar todas sus obras.  

{N}12,{/}39 {C}Solamente se le dar\u00e1 la se\u00f1al del profeta Jon\u00e1s{/}. No se le dar\u00e1n las se\u00f1ales imponentes que se esperaban para el tiempo del Mes\u00edas. El Hijo del Hombre es el que pasar\u00e1 a ser una se\u00f1al para Israel primero, pero tambi\u00e9n para todas las naciones (Lc 2,32-34) igual que Jon\u00e1s fue se\u00f1al para los paganos de N\u00ednive. Todos deber\u00e1n reconocer la mano de Dios en su persona, en su predicaci\u00f3n, en su rechazo y en su resurrecci\u00f3n. Ver lo dicho por Pablo sobre el esc\u00e1ndalo de la cruz (1Cor 1,22). 

{N}12,{/}47 Muy posiblemente este vers\u00edculo fue copiado de Marcos e insertado aqu\u00ed.

{N}13,{/}18 \u00bfDe qui\u00e9n es la interpretaci\u00f3n de la par\u00e1bola? \u00bfDe Jes\u00fas o de los predicadores de la Iglesia primitiva? En el texto actual muchas palabras son propias del estilo de la Iglesia primitiva y es cierto que la interpretaci\u00f3n difiere un poco en los tres evangelios conforme al ambiente diferente que la guard\u00f3 y la predic\u00f3. Pero lo m\u00e1s probable es que Jes\u00fas dio su propia interpretaci\u00f3n de la par\u00e1bola, sacando aplicaciones \u00abmorales\u00bb para sus disc\u00edpulos como hac\u00edan todos los maestros de su tiempo. Al hacer esta aplicaci\u00f3n, dejaba sin profundizar otros aspectos de su par\u00e1bola, como por ejemplo esto de que \u00e9l ven\u00eda a sembrar y que el Reino de Dios ya hab\u00eda empezado.

{N}13,{/}37 {C}El Hijo del Hombre{/}. Jes\u00fas es presentado con este t\u00edtulo en todos los lugares del evangelio en que se trata del juicio. Es una manera de decir que volver\u00e1 con la autoridad divina y la Gloria del Padre, como lo vemos expresado en Dn 7,13.
{C}La gente del Reino, la gente del Maligno{/}. No interpretemos al rev\u00e9s estas expresiones: la gente no es clasificada de antemano entre buenos y malos, y la par\u00e1bola dice que se necesita tiempo para que cada cual pueda definirse.

{N}13,{/}50 {C}El horno ardiente{/}. Textos prof\u00e9ticos hablan de la c\u00f3lera de Dios abrasando a los malos (Na 1,9; Mal 4,1; Is 66,24). {C}Llanto y rechinar de dientes{/}: o sea, envidia de la suerte de los justos (Sal 33,16; 112,10). {C}Los justos brillar\u00e1n{/}: Mal 4,20; Dn 12,3).

{N}13,{/}58 Varios piensan que el Evangelio de Mateo deber\u00eda dividirse en dos grandes partes: 3-13 y 14-28. Aqu\u00ed, al terminarse las par\u00e1bolas del Reino, Jes\u00fas deja de ense\u00f1ar a las muchedumbres y se dedica a la formaci\u00f3n de sus disc\u00edpulos. Este fracaso de Jes\u00fas en Nazaret, en donde empez\u00f3 (4,12), figurar\u00eda el fracaso de su preedicaci\u00f3n en Galilea.

{N}14,{/}13 {C}Jes\u00fas se alej\u00f3{/}. Igual que hizo despu\u00e9s de saber que Juan hab\u00eda sido encarcelado (4,12): inseguridad permanente de Jes\u00fas en ese pa\u00eds sometido a un poder extranjero, con un pueblo que Dios educ\u00f3 para la libertad y que, a cada momento, se rebelaba. Jes\u00fas predica en una sociedad cuadrilada por polic\u00edas y soplones. Marcos da otro motivo (motivo que no desconoce Mateo): descanso y reflexi\u00f3n com\u00fan de los ap\u00f3stoles despu\u00e9s de la misi\u00f3n.

{N}14,{/}12 Mateo y Marcos destacan aqu\u00ed el papel de los disc\u00edpulos mientras que Juan centra todo el relato sobre la persona de Jes\u00fas, enviado de Dios y pan de vida. En estos cap\u00edtulos los discipulos figuran a los responsables de la Iglesia, que continuar\u00e1n las mismas actuaciones de Jes\u00fas. Para Mateo es patente que la ense\u00f1anza del milagro no se limita a destacar el poder de Jes\u00fas nia se\u00f1alarlo como el Mes\u00edas: marca mejor que otros el significativo eucar\u00edstico del milagro.
{C}Doscientos denarios{/}. Con este dinero pod\u00edan comprar 2.000 litros de harina para las 5.000 personas y cada uno ten\u00eda una gran parte de la raci\u00f3n diaria. 
{C}Se recojeron las sobras{/}, como hizo Eliseo (2Re 4,43): este detalle confirma que todos comieron hasta saciarse, como pas\u00f3 con el man\u00e1 en el desierto (Ex 16,12). 

{N}14,{/}25 {C}Vino hacia ellos caminando sobre el mar.{/} La tradicion b\u00edblica consideraba el mar como un elemento rebelde que Dios tuvo que sujetar; incluso en Job 9,8 se lee la expresi\u00f3n: \u00abcamina sobre las alturas del mar\u00bb. No se necesitaba m\u00e1s para que muchos int\u00e9rpretes dijeran: el Evangelio nos habla de Jes\u00fas caminando sobre el mar, pero esto era propio de Dios; entonces debemos ver una intenci\u00f3n teol\u00f3gica en este relato; entonces no es un hecho hist\u00f3rico... Recordemos que los evangelistas recuerdan hechos que fundamentan su propia fe, que si \u00e9stos no fueran hist\u00f3ricos, ellos tampoco creer\u00edan.

{N}15,{/}21 {C}Se fue a las tierras de Tiro y Sid\u00f3n{/}. Mateo a\u00f1ade el segundo nombre para conforme al decir tradicional de los profetas que amenazaban juntas a las dos ciudades de Fenicia (Mt 11,21). De por s\u00ed estos nombres sonaban como los de un pa\u00eds pagano. La mujer es {C}cananea{/}, porque los siro-fenicios eran descendientes de la antigua poblaci\u00f3n de Cana\u00e1n. A diferencia de Marcos, Mateo parece decir que la mujer sali\u00f3 de ese pa\u00eds y que Jes\u00fas no entr\u00f3 francamente en \u00e9l: a lo mejor quiere apoyar lo que Jes\u00fas dice en 15,24.
{C}No fui enviado sino a las ovejas perdidas del pueblo de Israel{/}. Las ovejas perdidas (Ez34) son la gente humilde, dispersas por falta de pastores (Mt 9,35). La respuesta de Jes\u00fas es terminante: \u00e9l viene solamente para los jud\u00edos, ese evangelio muestra que la Iglesia es la que deber\u00e1 dar la luz a los paganos. Esta respuesta de Mateo ha sido interpretada a veces como si Jes\u00fas hubiera pensado solamente en los jud\u00edos en su ministerio de salvaci\u00f3n y no hubiera tomado conciencia de su misi\u00f3n universal. La Iglesia habr\u00eda hecho de Jes\u00fas, salvador jud\u00edo, el Salvador del mundo. No hay ninguna raz\u00f3n para afirmarlo: la salvaci\u00f3n universal es parte de la misi\u00f3n del Servidor de Yahv\u00e9 (Is 42; 49,6; 52,13) con el que Jes\u00fas se identifica. Jes\u00fas se conforma a un plan que fue determinado por el Padre y deja que la salvaci\u00f3n de los paganos sea la obra de los \u00faltimos tiempos, es decir, de los que seguir\u00e1n su muerte y resurrecci\u00f3n.

{N}15,{/}28 {C}\u00a1Qu\u00e9 grande es tu fe!{/} Mateo nota esta admiraci\u00f3n de Jes\u00fas solamente en el caso de los paganos que se acercaron a \u00e9l ocasionalmente, no en el de los jud\u00edos (8,10). Esto no quiere decir que dichos paganos fueran mejores que todos los jud\u00edos; m\u00e1s bien a Jes\u00fas le llama la atenci\u00f3n este don de la fe cuando su Padre lo distribuye a los hijos que se ha escogido fuera de su propio pueblo.

{N}15,{/}29 Jes\u00fas termina su recorrido a las fronteras de Galilea. Mateo nos presenta una como estampa de Jes\u00fas maestro divino. Sube al cerro, como en 5,1, pero esta vez no es para ense\u00f1ar sino para multiplicar las sanaciones que son otros tantos signos de la venida del Reino: comparar con 11,4-5. 

{N}16,{/}1 Donde Marcos habla de fariseos, seg\u00fan la verdad hist\u00f3rica, Mateo escribe: fariseos y saduceos, expresi\u00f3n tipada que hab\u00eda pasado a designar globalmente a todos los adversarios de Jes\u00fas.
Todo lo que se lee entre {C}Jes\u00fas respondi\u00f3:{/} y {C}Generaci\u00f3n mala{/}, no se lee en manuscritos muy antiguos. Posiblemente ha sido a\u00f1adido posteriormente. Posiblemente pertenece al texto de Mateo pero fue suprimido despu\u00e9s porque esta notaci\u00f3n meteorol\u00f3gica no se averiguaba en los otros paises. Los fariseos pidieron una se\u00f1al que viniera del Cielo, o sea, de Dios, y Jes\u00fas toma su comparaci\u00f3n del aspecto del cielo.

{N}16,{/}18 El texto dice: {C}T\u00fa eres Kephas{/}. Este es el t\u00e9rmino arameo que us\u00f3 Jes\u00fas y que significa Roca. Es as\u00ed como nombraban a Sim\u00f3n en la primera Iglesia: 1Cor 1,12; G\u00e1l 1,18. 
No podemos asegurar que Jes\u00fas dio a Sim\u00f3n este apodo el mismo d\u00eda en que lo llam\u00f3 (Jn 1,42); tal vez lo dio en el momento en que le hizo estas promesas. 
Sim\u00f3n {C}Bar-Ion\u00e1{/}. En arameo, Bar significa: fils. \u00bfSer\u00e1 otra manera de decir: hijo de Juan, pues en Jn 1,42 leemos: Sim\u00f3n{C}, hijo de Juan{/}? \u00bfO bien habr\u00e1 sido Sim\u00f3n un hijo de la paloma (pues Bar-Jon\u00e1 significa tambi\u00e9n hijo de la paloma, y posiblemente este nombre designaba un grupo de patriotas jud\u00edos, siendo la Paloma un s\u00edmbolo de la venida del Mes\u00edas.
{C}Edificar\u00e9 mi Iglesia{/}. {C}Edificar{/} y plantar eran dos t\u00e9rminos apropiados para el actuar de Dios instaurando en el mundo el Pueblo de los Santos. {C}Iglesia{/}: o sea, asamblea de los que Dios ha congregado, y este era el pueblo que se organizar\u00eda en torno al Mes\u00edas. {C}Mi{/} Iglesia: Jes\u00fas reafirma su divinidad, porque la Iglesia es de Dios.
{C}En la tierra... en los cielos{/}: la actuaci\u00f3n de la Iglesia son ratificadas en el mundo de Dios. Esta comunicaci\u00f3n de lo humano y de lo divino en la Iglesia (Mt 18,18; Jn 20,23) vale en especial para las decisiones de Pedro, portadoras de una voluntad de Dios que deben reconocer los miembros de la Iglesia. En los dos \u00faltimos textos que indicamos se habla tambi\u00e9n de perdonar, pero solamente a Pedro {C}se le dieron las llaves.{/}

{N}17,{/}21 Este vers\u00edculo 21 falta en muchos manuscritos. Unos lo interpretan como una adici\u00f3n destinada a armonizar Mateo con Marcos. Otros piensan que 21 daba la respuesta m\u00e1s apropiada a la pregunta de los ap\u00f3stoles (\u00bfPor qu\u00e9 no pudimos...?) antes que se a\u00f1adiera la otra explicaci\u00f3n por la falta de fe.

{N}17,{/}24 El texto dice: los cobradores del "didracma". El impuesto era de un dracma doble. La tarifa era la misma para todos, fuera rico o pobre (Ex 30,13-15).

{N}18,{/}6 El texto dice: "una muela de burro". Era el t\u00e9rmino que se usaba para distinguir la muela de molino, que hac\u00eda girar un burro, de la muela dom\u00e9stica que hac\u00edan girar las mujeres.

{N}18,{/}10 {C}Sus \u00e1ngeles en el cielo{/}. Jes\u00fas se refiere a la creencia de los jud\u00edos de aquel tiempo seg\u00fan la cual solamente los \u00e1ngeles m\u00e1s elevados en dignidad pod\u00edan mantenerse ante la presencia de Dios (Tob12,15). Dios ha encargado a sus \u00e0ngeles m\u00e1s eminentes la tarea de proteger a los peque\u00f1os.
Esta sentencia de Jes\u00fas se refiere tambi\u00e9n a lo que pasaba entondes en la corte de los soberanos orientales. Los rodeaban guardias siempre listos para destgrozar a cualquiera que provocara el enojo del rey (Est 4,11) en cuanto lo leyeran en sus ojos. Por eso, \u00a1cu\u00eddense de tocar a esos peque\u00f1os!
Muchos manuscritos a\u00f1aden aqu\u00ed un vers\u00edculo 11 copiado de Lc 19,10.

{N}18,{/}12 La par\u00e1bola que leemos aqu\u00ed es la misma que trae Lc 15,3, pero aqu\u00ed la oveja no es perdida sino {C}extraviada{/}. La par\u00e1bola se refiere, no a los pecadores, sino a los peque\u00f1os extraviados en las ambig\u00fcedades de este mundo (24,4; 24,11) y que Jes\u00fas quiere reunir. Hay que buscarlos en vez de despreciarlos. Para la Iglesia siempre estar\u00e1 el peligro de olvidar a todos los peque\u00f1os que no vienen a ella, o de esperar que den el primer paso: pero tal vez ellos no lo pueden.
{C}No quieren{/} (14). Esta forma impersonal es una manera de no nombrar directamente a Dios.

{N}18,{/}15 No todos los manuscritos tienen aqu\u00ed el mismo texto. Si aceptamos el texto: {C}ha pecado{/}, tenemos aqu\u00ed un consejo de moderaci\u00f3n de Jes\u00fas al opuesto de lo que hac\u00edan los esenios (como de ser la comunidad de Qumran) que los cristianos imitaron en varios puntos. Jes\u00fas no acepta que se excluya inmediatamente al pecador juzgado por toda la comunidad. No se publicar\u00e1n sus pecados si es posible enderezarlo en forma privada. Y se cita Dt 19,15 que en realidad habla de otras cosas.
En cambio, si  seguimos la otra versi\u00f3n: {C}ha pecado contra ti{/}, se refiere al perd\u00f3n de los ofensas como Lc 17,4.
{C}Consid\u00e9ralo como un pagano o un publicano{/}. Jes\u00fas habla para un ambiente jud\u00edo acostumbrado a no tratar con los paganos ni con los pecadores p\u00fablicos, ni con aquellos que fueran excluidos por la sinagoga, o sea por las autoridades de la comunidad religiosa (Jn 9,22). Las comunidades cristianas actuar\u00e1n del mismo modo: 1Cor 5,11; Ti 3,10; 2Jn 10.

{N}18,{/}18 {C}Todo lo que aten{/}. Aparentemente Jes\u00fas lo dice a toda la comunidad.

{N}18,{/}22 A la primera lectura se puede entender "setenta veces siete", pero la traducci\u00f3n {C}setenta y siete veces{/} es la que reclama el uso de los distributivos griegos, sensible a los pesos de ciertas f\u00f3rmulas.

{N}19,{/}20 {C}Ama a tu pr\u00f3jimo como a ti mismo{/}. Mateo a\u00f1ade este mandamiento que no se lee en Marcos y Lucas, como para subrayar que Jes\u00fas no demuncia leyes antiguas que ser\u00edan insuficientes.  Si bien a todos se les pide observar la Ley y el mandamiento del amor, Dios dirige hoy una llamada diferente a este hombre que se acerc\u00f3 a \u00e9l.
La radici\u00f3n siempre entendi\u00f3 que este evangelio hac\u00eda de la pobreza una condci\u00f3n para seguir a Cristo. Es sabido que son bases tradicionales de la vida religiosa los tres "consejos evang\u00e9licos" de pobreza, castidad y obediencia. Sin negar el valor de estos pilares indispensables, uno puede pensar que la expresi\u00f3n es deficiente. Por una parte vemos mal a Jes\u00fas dando consejos: su llamada es imperativa y el que se niega a responder se pierde. Por otra parte, el voto de pobreza, si bien significa renunciar a los bienes propios y a la libre disposici\u00f3n de las cosas, tiene por contrapartida la pertenencia a una comunidad que habitualmente dispone de garant\u00edas economicas no despreciables: en esto se est\u00e1 lejos de lo que dijo Jes\u00fas en el presente p\u00e1rrafo. 
Eso no obstante, es cierto que la elecci\u00f3n de la pobreza, cualquiera que sean los modos de hacerlo, nos abre el Reino de Dios. Esta elecci\u00f3n hoy no es reservada a los religiosos. Si bien en tiempos pasados la inmensa mayor\u00eda de los hombres han tenido que vivir en la pobreza o la miseria, hoy en cambio la sociedad ofrece los medios de salvarse de ellas a quienquiera que disponga de la salud y de un cerebro bien acondicionado. Pero tambi\u00e9n es seguro que para much\u00edsimas personas la universidad es la condici\u00f3n del para\u00edso. Ah\u00ed se ubica en muchos paises la barrera entre los pobres y los ciudadanos con plenos derechos. La pareja cristiana, pues, ser\u00e1 puesta desde el comienzo frente a una opci\u00f3n de la que depende el porvenir de sus hijos. \u00bfQuiere realmente a \u00e9stos, seg\u00fan las normas comunes? No tendr\u00e1 m\u00e1s que uno, y lo mandar\u00e1 a la universidad, un hijo cuyos padres, por amor a \u00e9l, se hicieron esclavos del trabajo y de los valores com\u00fanmente recibidos. \u00bfAcaso quieren una verdadera familia? Le ofrecen a \u00e9sta la pobreza.
Estamos, pues, en la era en que la familia escoge la pobreza, y al mismo tiempo el Reino. Esta primera elecci\u00f3n la obligar\u00e1 a pensar a partir de nuevas bases el sentido de su vida, a poner en obra una pedagog\u00eda familiar que ayude a los j\u00f3venes a que ratifiquen esta elecci\u00f3n, a unirsea otras familias cristianas que hicieron la misma elecci\u00f3n con el fin de resolver sus problemas. Una tal pobreza podr\u00eda entonces pasar a ser la riqueza del mundo.

{N}19,{/}28 Este p\u00e1rrafo parece estar mejor en su lugar en 22,28. Al introducirlo en el presente contexto, Mateo quiere distinguir el caso de los ap\u00f3sloles de los dem\u00e1s que renunciaron a todo para seguir a Cristo. La condici\u00f3n de los ap\u00f3stoles es \u00fanica en la  historia de la salvaci\u00f3n. Sin embargo el privilegio de juzgar (os sea, de gobernar, conforme al sentido de la palabra hebrea) corresponde tambi\u00e9n a los creyentes en un \u00e1mbito m\u00e1s modesto (Sap 3,8; 1Co 6,2).
{C}En el d\u00eda de la nueva creaci\u00f3n{/}. El texto dice: el nuevo g\u00e9nesis. Este t\u00e9rmino era propio de la literatura apocal\u00edptica y se refer\u00eda a la purificaci\u00f3n y renovaci\u00f3n del mundo a ra\u00edz del Juicio. Este Juicio restablecer\u00e1 entre los hombres el orden verdadero (como en Mt 25,31), har\u00e1 permutar primeros y \u00faltimos, y har\u00e1 de los ap\u00f3stoles los gobernantes del pueblo de Israel (ellos y no los patriarcas, o Mois\u00e9s, o los profetas).

{N}20,{/}1 Notemos que solamente a los primeros se les determina un sueldo. Es un signo m\u00e1s de que los primeros son los jud\u00edos a los que Dios trae la salvaci\u00f3n en cumplimiento de un contrato (su alianza con ellos), mientras que los otros son pueblos paganos a los que la salvaci\u00f3n llega como don gratuito, ni prometido, ni esperado (Rom 15,8-9).
{C}Sali\u00f3 a contratar trabajadores.{/} Sali\u00f3 como hab\u00eda salido el Sembrador (13,1), como hab\u00eda salido Jes\u00fas (Mc 1,38) para traer la salvaci\u00f3n a los hombres.
{C}Los consideras igual que a nosotros{/} (12). Posiblemente los obreros de la \u00faltima hora figuraban originariamente a los pobres, seguidores de Jes\u00fas. La sociedad religiosa no les hab\u00eda dado la oportunidad de despertar y de participar en el trabajo de Dios, Los ambientes c\u00f3modos, pues, no deben escandalizarse si Jes\u00fas demuestra tanto aprecio a los peque\u00f1os y a los pecadores, olvidando a los justos. Tampoco deber\u00e1n escandalizarse si Dios alg\u00fan d\u00eda les da a \u00e9stos los primeros puestos. Ellos, que desde la primera hora han conocido la Ley y se sintieron obligados a cumplirla, podr\u00edan ser pagados \u00faltimos. 
Este parece haber sido el sentido original de la par\u00e1bola, pero visiblemente Mateo la refiere a otra situaci\u00f3n, la de los pueblos paganos que entran a la Iglesia, y nosotros debemos referirla a las masas sin evangelizar que rodean iglesias sin ambici\u00f3n.

{N}20,{/}28 {N}LA REDENCI\u00d3N{/}
{C}Rescatar, reparar, liberar, rescate{/}: esas palabras cuya diferencia no siempre vemos acompa\u00f1an las im\u00e1genes y las ideas que ordinariamente nos formamos sobre la Redenci\u00f3n.
Tras las palabras del Nuevo Testamento que traducimos por {C}rescatar{/} puede ser conveniente distinguir cuatro palabras hebreas del Antiguo Testamento que no han sido siempre traducidas por las mismas palabras griegas.
En primer lugar tenemos el verbo {C}rescatar{/}. Ese rescate es una adquisici\u00f3n, pero lo que se adquiere es un bien que la mayor\u00eda de las veces perteneci\u00f3 a la familia y que esta recupera. La palabra rescate sed encuentra m\u00e1s veces en el peque\u00f1o libro de Rut que en todo el resto de la Biblia. En el Nuevo Testamento podr\u00eda traduc\u00edrselo con m\u00e1s frecuencia por el verbo liberar: Rom 8,23; Ef 1,7; Col 1,14; Ga 3,13; 4,5. En Heb 9,15 y Ti 2,14 es \u00fanico t\u00e9rmino que conviene es rescatar.
Tambi\u00e9n est\u00e1 la palabra {C}adquisici\u00f3n{/}. Cuando la Biblia recuerda la elecci\u00f3n que hizo Dios de un pueblo que le pertenece, habla a veces de una adquisici\u00f3n para indicar que Dios se hace el due\u00f1o y el propietario de Israel y que nadie en adelante podr\u00eda quit\u00e1rselo. Se encontrar\u00e1 ese sentido en 2P 2,1 para designar a los que hab\u00eda sido llamados a formar parte del pueblo de Dios. En Ap 14,3 y 4 son los 144.000 elegidos y v\u00edrgenes del cerro Si\u00f3n los que han sido adquiridos (o tomados) entre los dem\u00e1s seres humanos.
En cambio, en el presente texto de Mateo y en el texto paralelo de Mc 10,45, y luego en 1Tm 2,6, la palabra que traducimos por {C}rescate{/} debe ser entendida como el sacrificio de expiaci\u00f3n que se deb\u00eda pagar por una falta cometida. Aqu\u00ed, en Mateo, Jes\u00fas se refiere al Servidor de Dios del libro de Isa\u00edas que ofrece su vida para reparar las faltas de su pueblo (Is 52,13-53,12). Es el \u00fanico lugar del Evangelio donde Jes\u00fas da ese sentido a su muerte, pero los Hechos nos muestran que los predicadores del Evangelio gustaban usar la profec\u00eda de Isa\u00edas para proclamar a Jes\u00fas-Mes\u00edas. A partir de ah\u00ed, seguramente, desarrollaron las tres afirmaciones que leemos en varios lugares de la predicaci\u00f3n ap\u00f3stolica: Jes\u00fas muri\u00f3 por nuestros pecados; muri\u00f3 para que se perdonen los pecados; se hizo v\u00edctima por nuestros pecados.
Esa idea de un sacrificio por nuestros pecados puede sorprendernos en la medida en que instintivamente tratamos de eludir nuestra responsabilidad en ese desorden universal que es el pecado; reconozcamos adem\u00e1s que nos sentimos humillados por el solo hecho de que otro tenga que pagar por nosotros.  Pero nuestra molestia proviene de que ese rescate ha sido a menudo comentado de manera muy sorprendente. Mientras los textos b\u00edblicos que hablan de rescate, tomados en su conjunto, insisten m\u00e1s en el aspecto de liberaci\u00f3n que en el aspecto de pago, algunos han entendido que la muerte de Jes\u00fas fue un pago que hizo al demonio para aflojar su dominio sobre la humanidad. Otros hablan de ofensas hechas a Dios que exig\u00edan una reparaci\u00f3n y que quedaron saldadas con los sufrimientos y el sacrificio de Cristo.
Es muy cierto que Jes\u00fas muri\u00f3 por nuestros pecados, pero la Redenci\u00f3n va mucho m\u00e1s lejos que el pago de una serie de deudas. Hay una ordenamiento del mundo, as\u00ed como hay un ordenamiento del hombre que supera nuestras perspectivas a corto plazo. Era necesario que todo culminara en un equilibrio perfecto para que todo pudiera volver a Dios. Jes\u00fas ten\u00eda por misi\u00f3n asegurar ese regreso de un mundo enajenado, y el pecado era el mayor dato de nuestra enajenaci\u00f3n. La unidad del universo y de los hijos de Dios dispersos solo pod\u00eda realizarse en una reconciliaci\u00f3n que ser\u00eda tambi\u00e9n una reconciliaci\u00f3n con Dios despu\u00e9s de la falta original -la de los esp\u00edritus tutores y rectores de la creaci\u00f3n. La muerte voluntaria de Jes\u00fas era el recomposici\u00f3n, en sentido figurado, de tal quiebra. De ah\u00ed a asegurar que Jes\u00fas en el momento de morir tuvo ante sus ojos todas nuestras faltas individuales, es algo totalmente ajeno; pero todas nuestras faltas forman parte del pasivo y ninguna de nuestras "rebeliones" (Is 53,5 y 1Jn 3,4) pod\u00eda olvidarse as\u00ed no m\u00e1s.
Los que en el pasado entendieron ese texto de Pablo como la afirmaci\u00f3n de un pecado mayor efectivamente cometido por el primer hombre, no dejaron de ver en la muerte de Jes\u00fas la reparaci\u00f3n de ese pecado tan misterioso. Muchas veces los artistas han pintado al pie de la cruz un cr\u00e1neo que ser\u00eda el de Ad\u00e1n. Sin embargo los evangelios no est\u00e1n interesados ni en ese pecado ni en ese pecador: ver el comentario sobre le Pecado Original en Gn 3.
Hasta aqu\u00ed nos hemos quedado en una visi\u00f3n intelectual y moral de la Redenci\u00f3n, pero debemos ir m\u00e1s lejos. Cuando los ap\u00f3stoles comentan el sacricio de Jes\u00fas muerto por nuestros pecados, muerto por nuestra liberaci\u00f3n (Rom 3,25; 4,25; 5,6-11; 2Co 5,20-21 y 1P 2,21-25) no pretenden principalmente explicar sino que m\u00e1s bien quieren forzar nuestra admiraci\u00f3n frente a la grandeza del amor divino. Generosidad en primer lugar de Dios Padre (Rom 8,3; Jn 3,16; 1Jn 4,10-11); pero luego reconocimiento y aplastamiento en la humildad ante el sacrificio voluntario del Hijo (Rom 5,7-11). Y de ah\u00ed viene su entrega total a la persona de Jes\u00fas (Gal 2,19-20).
Se ha dicho que nadie ha sido tan amado como lo ha sido, lo es y lo ser\u00e1 Jes\u00fas, y este es otro aspecto de la Redenci\u00f3n. Si creemos que el sacrificio de Cristo salva a la humanidad entera (1Jn 2,2), as\u00ed como tambi\u00e9n que este mismo Hijo-Verbo ilumina toda conciencia humana (Jn 1,9), es tambi\u00e9n un hecho que la inmensa mayor\u00eda de los pueblos no han sabido nada de eso. Pero a partir del momento en que Dios se elige un pueblo al que se revela y al que revela su plan de salvaci\u00f3n (Is 54,13; Jer 31,34; Ef 3,5), toda una parte de la Redenci\u00f3n se efectuar\u00e1 a trav\u00e9s de las relaciones mutuas entre Dios y ese pueblo elegido (Is 62,1-5; So 3,17). Los que fueron llamados vieron el amor de Dios y creyeron (1Jn 4,16). Y as\u00ed queda abierta para Dios la posibilidad de efectuar con ellos una experiencia \u00fanica, la del amor rec\u00edproco en la claridad.
Esa es la raz\u00f3n por la cual Jes\u00fas quiere - y esa es una de sus mayores motivaciones- que su sacrificio purifique (Ef 5,26) y santifique (1 Co 6,11) a los que ha adquirido (He 20,28) o va a adquirir para Dios (Ap 5,9-10; 14,3). Se consagra por ellos (Jn 17,19; Heb 10,14). Y por su parte, la contemplaci\u00f3n de los rebajamientos y del amor del Hijo les sugerir\u00e1 todas las locuras del amor, lo mismo que constituir\u00e1 en la eternidad la admiraci\u00f3n de las potencias celestiales (1P 1,12).

{N}21,{/}4 El texto_de Zacar\u00edas que Mateo cita aqu\u00ed dice: {C}montado en un burro, en un burrito hijo de un animal de carga{/}.  No olvidemos que la poes\u00eda hebrea pone a cada momento dos versos paralelos; el burrito es el mismo que el burro, pero con otras palabras; es dicho {C}hijo de{/} un animal de carga, o sea que, sencillamente, es un animal de carga. Pero Mateo, al que le gusta poner siempre dos personas u objetos ah\u00ed donde los otros ven uno, puso ah\u00ed una burra con su burrito (2).

{N}21,{/}25 Alargamos el texto que dice simplemente: \u00bf"El bautismo de Juan era de Dios o de los hombres?" Pero es evidente que esa expresi\u00f3n designa todo el acontecimiento: Juan que pon\u00eda en movimiento a las muchedumbres, que las llamaba a la penitencia y que les daba su bautismo.

{N}21,{/}32 El texto dice: "Juan vino a su encuentro por el camino que lleva a la justicia".

{N}23,{/}1 {N}JES\u00daS Y LOS FARISEOS{/}
El cap\u00edtulo 23 de Mateo debe leerse a la luz de las oposiciones y \u00e8rsecuciones que conoci\u00f3 la Iglesia en Palestina hasta el momento en que los cristianos fueron excluidos de la comunidad jud\u00eda. La ruptura fue definitiva con los decretos tomados por los fariseos en el a\u00f1o 95 en su concilio de Jamnia, cuando reorganizaron la comunidad israelita despu\u00e9s de la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n. Fue entonces cuando determinaron el canon de los libros sagrados y tambi\u00e9n encerraron la religi\u00f3n jud\u00eda en tradiciones y costumbres muy precisas, poniendo fin a una actitud m\u00e1s abierta que hab\u00eda facilitado, en tiempos de Cristo, un desarrollo impresionante del proselitismo jud\u00edo en el mundo romano y hab\u00eda multiplicado las conversiones de los \u00abgriegos\u00bb.
El Evangelio de Mateo, escrito en esos a\u00f1os, se pone muy pol\u00e9mico respecto de los fariseos, por representar este judaismo, adversario de la Iglesia. Hablando de los fariseos del tiempo de Jes\u00fas, tiende a ver en ellos sus principales enemigos. Pero, si bien al hacerlo deforma la realidad hist\u00f3rica mejor expresada por Lucas, no por eso podemos deshechar el testimonio que nos deja de una oposici\u00f3n fundamental entre fariseismo y evangelio: el libro de Mateo es palabra de Dios, y esto significa que nos da, sobre las situaciones que Jes\u00fas enfrent\u00f3, la visi\u00f3n que Dios quiso que guard\u00e1ramos. 
A pesar de que, bajo muchos aspectos, Jes\u00fas hizo suya la interpretaci\u00f3n de la Biblia que daban los fariseos (y fueron ellos numerosos entre los primeros disc\u00edpulos), su religi\u00f3n hecha en gran parte de deberes y de derechos, no se acordaba con otra visi\u00f3n resultante del solo hecho que Jes\u00fas fuera el Hijo entregado por el Padre para salvaci\u00f3n de los pecadores. 
En el presente cap\u00edtulo Mateo presenta una pol\u00e9mica de Jes\u00fas contra los fariseos. Esta no puede dejar indiferente a ning\u00fan  cristiano, pues el fariseismo es la expresi\u00f3n, en un tiempo determinado, de una actitud religiosa tan presente entre nosotros como lo era en tiempos de Jes\u00fas. En tiempos pasados, muchos autores cristianos hablaron de ellos como si todos hubieran sido gente hip\u00f3crita y de mala fe. Al leer esos comentarios, uno sospecha que intu\u00edan, pero no quer\u00edan reconocer, hasta qu\u00e9 punto ellos, clerigos, maestros, \u00e9lite supuesto del pueblo cristiano, ocupaban en la Iglesia el mismo lugar en que se ubicaban los fariseos en la sociedad de su tiempo y ca\u00edan bajo lasmismas acusaciones del evangelio. Ansiosos por distinguirse de ellos, no pod\u00edan sino pintarlos en forma caricatural. Hoy, en cambio, son muchos en la Iglesia los que quisieran, no s\u00f3lo justificar los fariseos de semejantes alegaciones, sino ignorar o incluso rechazar las advertencias del evangelio que a ellos se refieren. Posiblemente la raz\u00f3n de un tal fervor es la misma que inspir\u00f3 la actitud opuesta en tiempos anteriores: canonizan a los fariseos en la medida misma en que han pasado a ocupar sus puestos, incurriendo en el mismo peligro: el de ser aquellos sabios y prudentes a los cuales no ha sido revelado el misterio de Jes\u00fas. 

{N}23,{/}5 El texto dice m\u00e1s exactamente: "Ensanchan sus filacterias y alargan las franjas de su vestido". Las filacterias eran estuches que conten\u00edan citaciones de la biblia. De ese modo se pretend\u00eda aplicar al pie de la letra lo que se dice en Dt 6,8.

{N}23,{/}15 {C}Ustedes recorren mar y tierra{/}. El siglo en que vivi\u00f3 Jes\u00fas vio el desarrollo m\u00e1ximo de los esfuerzos jud\u00edos para convertir a los paganos. La condenaci\u00f3n de Jes\u00fas se debe tal vez a que los misioneros quieren conquistar a los paganos para mayor gloria de su propio grupo (G\u00e1l 6,13). 

{N}23,{/}16 Este p\u00e1rrafo sobre los juramientos debe haber sido desarrollado un poco por el evangelista, el que vivi\u00e1 fuera de Palestina. Leemos en los autores cl\u00e1sicos que muchos no-jud\u00edos hab\u00edan tenido experiencias desagradables con ocasi\u00f3n de semejantes juramentos. 

{N}24,{/}15 Mateo se refiere aqu\u00ed a la profec\u00eda de Dan 9,27 y 12,11 la cual hablaba de la Abominaci\u00f3n del devastador (o sea {C}el Idolo del invasor{/}) instalada en el Templo. Esto hab\u00eda sucedido en el a\u00f1o 167 a.C. y a esto se refer\u00eda el autor de Daniel. Mateo escribe despu\u00e9s del sitio de Jerusal\u00e9n y el incendio del Templo, y sabe que las tropas romanas no pusieron sus estandartes y sus \u00eddolos dentro del Templo: solamente que rodeaban la ciudad santa de Jerusal\u00e9n. Por esto, al recordar las palabras de Daniel, invita al lector a que la {C}entienda bien{/}, o sea, que la adapte un poco.

{N}24,{/}26 En los vers\u00edculos 26-27, el contraste entre los intentos de salvaci\u00f3n terrenal y limitada de los falsos Mes\u00edas y la venida del Hijo del Hombre sirve de transici\u00f3n para pasar al p\u00e1rrafo siguiente referente a los d\u00edas del Juicio.

{N}24,{/}30 {C}A parecer\u00e1 la se\u00f1al del Hijo del Hombre{/}. Algunos preguntan si ser\u00e1 una cruz de colores en el cielo, y si la ver\u00e1n tambi\u00e9n los que est\u00e1n al otro lado del planeta... A lo mejor esta sentencia se debe traducir: aparecer\u00e1, \u00fanica se\u00f1al, el Hijo del Hombre, como se desprende de Lc 11.30.
{C}Todas las razas de la tierra{/}... Ver Za 12,12 y Ap 1,7. Se reconocen culpables al ver que, de una manera u otra, han herido al Salvador y rechazado el evangelio.
{C}Con el Poder y la plenitud de la Gloria{/}: estos dos calificativos son palabras que en la Biblia se refieren al mismo Ser Divino. {C}Mandar\u00e1 a sus \u00e1ngeles{/}: como en 16,27, esos son los \u00e1ngeles de Dios, y tambi\u00e9n sus elegidos son los de Dios. 
Los \u00e1ngeles y la trompeta son figuras tradicionales en los libros apocal\u00edpticos para las descripciones del \u00faltimo Juicio (1Tes 4,16; Ap 8,6). La trompeta que se tocaba para congregar a los hijos de Israel (N\u00fam 10,2) hab\u00eda pasado a figurar la otra congregacion, trayendo a los elegidos al lugar del Juicio. Reunir a los elegidos: esa es la cosecha de Dios (Mt 9,37; 13,4; Ap 14,14-20).

{N}24,{/}32 La par\u00e1bola de la higuera invita a discernir las se\u00f1ales de los tiempos (Lc 12,54): una sere de acontecimientos dan a entender que se ha llegado a una nueva etapa de la historia sagrada. Sepan que ya est\u00e1 cerca: en este contexto no significa que signos anunciadores indican un acontecimiento que vendr\u00e1 en seguida (como ser\u00eda la invasi\u00f3n ramana), sino que acontecimientos visibles ({C}todas estas cosas, {/}o sea todo lo de la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n), se\u00f1alan algo que no se puede ver: la venida del Reino de Dios (como Lucas precisa en 21,31).

{N}24,{/}36 El texto dice: {C}Por lo que se refiere a ese d\u00eda y hora{/}. El d\u00eda sinm\u00e1s es el d\u00eda del Juicio (d\u00eda de Yav\u00e9 en Am 5 y So 1,5). La hora es aquella prevista en los designios eternos de Dios. {C}Ni a\u00fan el Hijo{/}: Jes\u00fas salvaguarda el misterio de las decisiones del Padre. Este es el \u00fanico lugar del evangelio en que Jes\u00fas es llamado {C}el Hijo{/} sin m\u00e1s (como en Heb 1). Su personalidad divina no impide que se haya \u00abreducido a nada, tomando la condici\u00f3n de servidor\u00bb (Fil 2,6), con las limitaciones e ignorancias consecuentes.

{N}25,{/}1 Entonces: esta par\u00e1bola se relaciona con lo anterior, o sea con la visita del Se\u00f1or y la llamada a ser vigilante en cualquier tiempo. No hay por qu\u00e9 relacionarla especialmente con los acontecimientos que desarrolla el cap\u00edtulo anterior.

{N}25,{/}24 Aqu\u00ed hay dos im\u00e1genes juntas: la primera est\u00e1 tomada de la vida del campesino, la segunda de las operaciones bancarias: el patr\u00f3n, se dice, no ha sembrado ni ha depositado.

{N}25,{/}28 El talento inutilizado ser\u00e1 entregado al que ya "tiene". La par\u00e1bola nos vuelve a poner ante la perspectiva ya expresada en el "en la tierra como en el cielo". El juego de Dios a trav\u00e9s de su creaci\u00f3n expresa algo de su naturaleza eterna, y \u00e9l no puede fracasar. Ya est\u00e1n escritas, no s\u00f3lo el t\u00e9rmino que es la reuni\u00f3n de todo en Cristo, sino tambi\u00e9n las grandes l\u00edneas. Algunas figuras excepcionales son objeto de una elecci\u00f3n de Dios "desde el seno de su madre" porque su papel es un elemento indiscutible del plan, y ellas no dejar\u00e1n de cumplir su tarea. Lo que nosotros no hagamos, ser\u00e1 pedido a otros, felices de sacrificarse.

{N}25,{/}34 Jes\u00fas se refiere a una escena t\u00edpica de su pa\u00eds. Habitualmente los pastores llevan a la vez ovejas blancas y cabras de color caf\u00e9 o negro. Pero las dos razas nunca se mezclan y se ven dos filas o dos grupos de color distinto. Las ovejas ten\u00edan que ser gente del pueblo de Dios, seg\u00fan el uso b\u00edblico. Las cabras (y los chivos) en cambio eran figura tradicional de los demonios: ver la nota puesta en Lev 16,5.
El pastor {C}separa a las ovejas de los chivos{/}. Ver Ez 34,17; pero all\u00ed los carneros y los machos cabr\u00edos representan a los jefes.
{C}Cuando venga en su Gloria{/}: esto significa mucho m\u00e1s que la glorificaci\u00f3n de Jes\u00fas, pues la Gloria y el Poder, que en la Biblia son atributos propios de Dios, pasan a ser suyos. El trono de Gloria es {C}suyo{/}.
Varios han tomado pie de esta par\u00e1bola para atribuir a Jes\u00fas una visi\u00f3n \u00absecularizada\u00bb del mundo: \u00e9l dar\u00eda aqu\u00ed lo esencial de su revoluci\u00f3n al resumir todo en las obras del amor, e incluso, mostrar\u00eda que el amor a Dios est\u00e1 incluido y realizado en las obras de asistencia al pr\u00f3jimo. 
Otros dan la importancia a un juicio de {C}los paganos{/} (pues la palabra que usa Jes\u00fas puede traducirse: los paganos o: las naciones). Aqu\u00ed  Jes\u00fas dar\u00eda al traste con una convicci\u00f3n de los jud\u00edos de aquel tiempo seg\u00fan los cuales los paganos no tendr\u00edan parte en la resurrecci\u00f3n. 
Si, en cambio traducimos: {C}las naciones{/}, esta par\u00e1bola nos da a entender el car\u00e1cter social del Juicio. Los actos individuales de que se hablar\u00e1 a continuaci\u00f3n han construido una historia. La salvaci\u00f3n no se realiza en lo puramente espiritual, sino en estos actos de servicio muy comunes sin los cuales no habr\u00eda ni hombres ni historia.
{N}25,{/}34 {C}Tomen posesi\u00f3n del Reino{/}. Se ve que no hay simetr\u00eda entre la sentencia sobre los buenos, y la condenaci\u00f3n de los malos. Para los primeros la posesi\u00f3n del Reino es a la vez unpremio de sus obras y la realizaci\u00f3n de un don de Dios que desde toda eternidad les ha preparado el camino de su justificaci\u00f3n: Ef 1,5; 2,10. En cambio el fuego eterno ha sido preparado, no de toda eternidad, sino solamente a consecuencia del pecado de los \u00e1ngeles que introdujeron el mal en el mundo. Nadie ha sido destinado al infierno.

{N}26,{/}19 {C}Prepararon la Pascua.{/} Aqu\u00ed hay un problema de fecha. Seg\u00fan Juan, Jes\u00fas muri\u00f3 ek d\u00eda en que los jud\u00edos cele braban la Pascua, y esto aclara varios detalles de su Pasi\u00f3n (Jn 18,28; 19,14; 19,31; 19,42). \u00bfC\u00f3mo explicar que los sin\u00f3pticos ubican la \u00faltima Cena en ese d\u00eda de la Pascua y no en los d\u00edas anteriores? Las hip\u00f3tesis m\u00e1s serias son las siguientes:
1.Jes\u00fas habr\u00eda celebrado la Pascua de acuerdo a un calendario no oficial, como hac\u00edan ciertos grupos religiosos (por ejemplo los esenios de Qumr\u00e1n). Seg\u00fan una tradici\u00f3n muy antigua de varias iglesias orientales, Jes\u00fas habr\u00eda celebrado la \u00faltima Cena el martes, siendo arrestado en la noche, y su proceso se habr\u00eda extendido sobre el mi\u00e9rcoles y el jueves, antes que fuera crucificado en la ma\u00f1ana del viernes.
2.Jes\u00fas no habr\u00eda celebrado la Pascua jud\u00eda sino una cena de despedida destinada a reemplazar la Pascua antigua, y, debido a esto, la tradici\u00f3n cristiana habr\u00eda dado a esta cena el color de una cena pascual.
Muy posiblemente estas dos explicaciones, que no se excluyen, son igualmente v\u00e1lidas y se confirman mutuamente.

{N}26,{/}26 N\u00f3tese la sucesi\u00f3n de bendecir en el vers. 26 y de dar gracias en el vers. 27. A prop\u00f3sito de Marcos 8,1, hicimos notar el sentido de los dos relatos de la multiplicaci\u00f3n de los panes, uno aplicado a las comunidades cristianas en el medio jud\u00edo, y el otro a las iglesias de mayor\u00eda griega. Aqu\u00ed es evidente que Mateo pone a la vez bendecir y dar gracias para significar que la Cena de Jes\u00fas ser\u00e1 continuada por todas las eucarist\u00edas del mundo jud\u00edo y pagano.

{N}26,{/}31 El texto dice: Todos ustedes {C}tropezar\u00e1n en m\u00ed{/} esta noche, o sea: voy a ser para ustedes una causa de ca\u00edda. Lo que se puede parafrasear as\u00ed: la fe de ustedes se vendr\u00e1 abajo porque mi actitud los dejar\u00e1 desconcertados.

{N}26,{/}57 Los evangelios presentan versiones diferentes del proceso de Jes\u00fas ante las autoridades jud\u00edas. Ver al respecto el comentario de Mt 27,1.

{N}27,{/}3 La muerte de Judas difiere de c\u00f3mo lo cuanta He 1,18. Este otro relato parece inspirarse en la leyenda de Ahicar (que est\u00e1 subyacente a varios p\u00e1rrafos del libro de Tob\u00edas). No es m\u00e1s que un dato curioso insertado ah\u00ed dentro del discurso de Pedro.

{N}27,{/}7 {C}Para cementerio de los extranjeros{/} que hab\u00edan fallecido en Jerusal\u00e9n mientras cumpl\u00edan la peregrinaci\u00f3n. La citaci\u00f3n que sigue re\u00fane tres textos: dos de Jerem\u00edas referentes, la primera a la compra de un campo, la otra auna visita a la casa de un alfarero; y una de Zacar\u00edas 13,7 que habla de las treinta monedas.

{N}27,{/}19 Posiblemente la esposa de Pilato era una de esas mujeres jud\u00edas o pros\u00e9litas que hab\u00edan sabido casarse con romanos de alto rango.

{N}27,{/}23 Juan atribuye estos gritos a s\u00f3lo los sacerdotes y los polic\u00edas del Templo. Mateo, en cambio, hace responsable a la muchedumbre (25).

{N}27,{/}39 {C}Los que pasaban por ah\u00edlo insultaban{/}. Mateo y Marcos siguen aludiendo al Salmo 22. {C}T\u00fa que destruyes el Templo{/}: puede extra\u00f1arnos la difusi\u00f3n de las palabras de Jes\u00fas respecto del Templo, pero seguramente mucha gente cuya religi\u00f3n se reduc\u00eda a una fe fan\u00e1tica en el car\u00e1cter sagrado de su templo se sent\u00eda muy molesta, como pas\u00f3 con Jerem\u00edas (Jer 26).
Al leer Mateo y Marcos, pareciera que los Jefes de los Sacerdotes estaban presentes. En realidad, Mt 41-43 expresaba al comienzo el pensamiento de los jefes despu\u00e9s de haber conseguido la condenaci\u00f3n de Jes\u00fas: hablando desde fuera, usan laa tercera persona, y no la segunda como los transeuntes que insultan a Jes\u00fas. Pero posteriormente el p\u00e1rrafo se insert\u00f3 entre los insultos de los transeuntes y de los bandidos. Las palabras que se les atribuyen est\u00e1n en Sal 22,9 y en Sabidur\u00eda 2,16. 

{N}27,{/}45 Muchos int\u00e9rpretes piensan que esas tinieblas no se refieren a hechos hist\u00f3ricos, sino que son simb\u00f3licos. Esto ser\u00eda un lenguaje apocal\u00edptico y nos mostrar\u00edan el juicio de Dios extendi\u00e9ndose sobre la tierra a partir de Jes\u00fas. Esto no es m\u00e1s que una suposici\u00f3n: se han visto tantos signos semejantes hasta nuestros tiempos que leer el texto como se presenta, a pesar de que posiblemente la expresi\u00f3n todo el pa\u00eds h sido forzada.
La misma pregunta se har\u00e1 a proposito de la cortina del Templo, pero aqu\u00ed, si se tratara de un hecho real, ser\u00eda extra\u00f1o que no tengamos otro testimonio que esta menci\u00f3n breve en los evangelios.
Es en los vers\u00edculos siguientes, propios a Mateo (52-54), donde se nota claramente el estilo de la apocalipsis con su enfasis.: temblor, sepulcros abiertos... Mateo seguir\u00e1 con este estilo en 28,2-4, vers\u00edculos que le son propios. 

{N}27,{/}57 La muerte de Jes\u00fas tuvo que estar consumada antes de la puesta del sol que iniciaba el s\u00e1bado solemne. Normalmente la autoridad se hac\u00eda cargo de la sepultura de los condenados. Es as\u00ed como en Juan son los jefes de los jud\u00edos ue piden que se descuelguen los cad\u00e1veres. Tal vez Jos\u00e9 de Arimatea integr\u00f3 la delegaci\u00f3n jud\u00eda que fue a ped\u00edrselo a Pilato.

{N}27,{/}62 Otra vez Mateo corre solo. Es muy posible que los jefes hayan presentado una semejante requesta, temiendo manifestaciones de los disc\u00edpulos. Pero se puede dudar que hayan o\u00eddo rumores de una resurrecci\u00f3n, pues Jes\u00fas no toc\u00f3 este tema sino con los Doce en forma muy privada y con palabras que ellos no entendieron.  

{N}28,{/}2 {C}De repente se produjo un gran temblor{/}. Este p\u00e1rrafo de Mateo se debe a una tradici\u00f3n diferente que encontramos tambi\u00e9n en el Evngelio de Pedro, un ap\u00f3crifo muy antiguo. No describe la reacci\u00f3n de las mujeres al comprobar la tumba vac\u00eda, sino que afirma el hecho de la Resurrecci\u00f3n con figuras muy coloreadas. Descartando algunas im\u00e1genes demasiado infantiles que se leen en el Evangelio de Pedro, muestra sin embargo al Angel del Se\u00f1or sentado sobre la piedra que acaba de rodar. Elimina, pues, todo lo de la tumba vac\u00eda. Luego, lo de los guardias parecer\u00e1 algo inveros\u00edmil a muchos, aun que est\u00e9n dispuestos a creer. 
A continuaci\u00f3n se nota el mismo des\u00f3rden en el texto de Mateo: apenas el \u00e1ngel pide a las mujeres que vayan a Galilea para encontrar a Jes\u00fas, \u00e9l mismo se les aparece. Esta aparici\u00f3n (28,9) reproduce en una forma m\u00e1s solemne la aparici\u00f3n a Mar\u00eda Magdalena en Jn 20,11. Lucas, en cambio, recuerda una visita de Pedro al sepulcro (24,12), la misma de Jn 20,3. 
Estas apariciones en Jerusal\u00e9n que empiezan aqu\u00ed y siguen en Lc 24 y Jn 20 se oponen bajo algunos aspectos a las apareciones de Jes\u00fas en Galilea relatadas en Mt 28,16; Mc 16,14; Jn 21. Es permitido dudar de que dichas apareciones en Jerusal\u00e9n hayan tenido lugar elmismo d\u00eda de Pascua. Pues en este caso, \u00bfpor qu\u00e9 Jes\u00fas enviar\u00eda a los disc\u00edpulos a Galilea para quye luego vuelvan a Jerusal\u00e9n para recibir el Esp\u00edritu? Y cuesta pensar que dos d\u00edas solamente desu\u00e9s de la muerte de Jes\u00fas estaban naduros para recibir nuevamente sus ense\u00f1anzas.
Por eso muchos piensan que, como lo expresa el Evangelio ap\u00f3crifo de Pedro, terminada la fiesta,los disc\u00edpulos volvieron a Galilea (mientras que dos de ellos part\u00edan a Ema\u00fcs). La tumba vac\u00eda no les hab\u00eda comunicado la fe y estaban desorientados. En Galilea hubo diversos encuentros con Jes\u00fas en que algunos de ellos dudaron (Mt 28,17) y solamente despu\u00e9s, en Jerusal\u00e9n, se habr\u00eda presentado nuevamente.
A pesar de todo, las afirmaciones de Juan, tan preciso en todo lo que se relaciona con la Pasi\u00f3n, constituyen un argumento muy fuerte para creer que Jes\u00fas se manifest\u00f3 a los ap\u00f3stoles el mismo d\u00eda de Pascua. A menudo se dice que no debemos fiarnos de Juan porque su texto contiene cifras y anotaciones con valor simb\u00f3lico. Pero el hecho de que alg\u00fan detalle tenga valor simb\u00f3lico no impide que pueda ser cosa realmente ocurrida. Y si las apariciones privadas a Pedro, a Mar\u00eda Magdalena, a los disc\u00edpulos de Ema\u00fas sucedieron como Juan y Lucas las cuentan \u00bfc\u00f3mo deb\u00edan contarlas para que les crey\u00e9ramos? 

{N}28,{/}11 Esta pericopa propia de Mateo se relaciona seguramente con un rumor que corr\u00eda entre los jud\u00edos referente a un robo del cuerpo de Jes\u00fas. Por su sola existncia, este rumor confirma lo que dice el Evangelio: el cad\u00e1ver hab\u00eda desaparecido y las autoridades eran incapaces de dar cuenta de esto.
El relato de Mateo, sin embargo, contiene algunos detalles poco veros\u00edmiles. No olvidemos que, al contar hechos que los ap\u00f3stoles no hab\u00edan presenciado, el evangelista ten\u00eda que fundamentarse en testimonios de segunda mano, a veces en rumores; el hecho de que su relato sea Palabra de Dios no impide que los rumores no puedan pretender una credibilidad total.

{N}28,{/}16 A diferencia de las apariciones en Jerusal\u00e9n, las apariciones en Galilea no se fjan en la identificaci\u00f3n de Jes\u00fas que se da a reconocer, a palpar... La presencia de Cristo, ya glorificado, se impone a los disc\u00edpulos reunidos.
{C}Estoy con ustedes{/}. Presencia de Cristo-Dios, semejante a la presencia asegurada a los profetas de la Biblia por el mismo Dios (Ex 3,12; Jue 6,16).  {C}Todos los d\u00edas{/}: la presencia activa de Jes\u00fas va a llenar el tiempo de la historia.

